Edicion del Patronato Nacional del Turismo , � I PATRONATO NAClONAL DEL TURISMO EL ARTE EN ESPANA EDICI6N THOMAS N.o 29 PATRONATO NACIONAL DEL TURISMO EL A-R TE EN ESP AN A EDICION THOMAS ALCAZAR DE SEVILLA Cuarenta y ocho ilustraciones con texto de JUlin de M. Carrillzo Catedrdtico de Historia de Espana en la Universidad de Sevilla H. DR J. THOMAS, s, A. C. MALLoRcA, 291 - BARCELONA · .f. RESERVADOS LOS DERECffOS DE 1 j PROPiEDAD ARTisTrCA Y L[TERARIA I i I -i I 1. r ALCAZAR DE SEVILLA j C IUDAD «noble de Santillana edeficios» llamo a Sevilla el Marques por el soneto que recuerda su visita de 1455. en Entre las construcciones sevillanas de orden civil destaco siempre el Alcazar, objeto de innumerables encareciiriientos. EI travieso Villasandino (h. 1370-1420), en la segunda «can­ tiga que fizo a la dicha cibdad de Sevilla, e fizogela cantar otra Navidad con juglares», por la que los del cabildo Ie re­ galaron cien doblas de oro, deda gentilmente: V uestro Alcacar es Hamado vergel de muy gran Iolganca, donde amor fue coronado ; e Iloresce su alabanca. l Hasta el prosaico Arana de Valflora (1766), con palabras que parecen .prestadas de un buen gongorino, asegura que 1 «los jardines de este palacio son una deliciosa estancia, don­ de hermosas fuentes y saltadores publican con cristales su 1: t alegrfa». Tal como ha Hegado hasta nosotros, profanado por tor­ pes restauradores, el Alcazar es un con junto ablgarrado de construcciones de diversos tiempos y estilos, desde el- si­ glo XII, por 10 ltasta el XVIII. Lo que da tono a este menos, complejo y su parte principal es la obra realizada por el rey don Pedro de Castilla, en 1364-1366; es a saber, un palacio que constituye el ejemplo mas desarrollado y com­ pleto de la arquitectura mudejar. EI Alcazar contiene, ade­ mas, los restos de un palacio almohade y, junto a elementos aprovechados visigodos y califales, edificaciones goticas, pla­ terescas, barrocas y neo-clasicasr todo un repertorio de la arquitectura espanola, bajo un cormin denominador de rnu- 5 I - \ dejarismo. A 10 que se afiade la suma de recuerdos histc­ ricos acumulados sobre este trozo de suelo sevillano y el ' encanto de sus jardines. Es ocioso cuanto se ha escrito de una sofiada acropoli his­ paiense ; pero, ciertamente, el emplazamiento del Alcazar es ' el mas adecuado para constituir el micleo de las defensas de la ciudad y ha debido ser fuerte en todo tiempo. Lo que fue castillo, acabaria por recibir al amparo de sus muros los primores de una casa real. I La alcazaba de Sevilla empieza a sonar en los dias de la f conquista musulmana. Cuando Muza lIego sobre Sevilla, el t afio 712, vencida la resistencia de los cristianos, «reunio a los judios en la alcazaba y dejo con ellos algunos sojdados», siguiendo para Merida [Abenhayan, en Almacari). En 844. el gobernador permanecio sitiado en la alcazaba mientras los norrnandos, que se habian apoderado de la ciudad, in­ tentaban quernar con saetas incendiarias el techo de la mez- quita que acababa de levan tar Abderramen II. Entonces se construyeron unas atarazanas y se reedificaron las murallas, ensanchando el recinto, bajo la direccion del siriaco Abdala ben Sinan (Abenalcotia). EI anonirno del siglo XII titulada Faiho-l=Andaluci cuenta que, despues del Guadalete. «T arik se dirigio a Sevilla, hizo un tratado de paz con sus habitantes y les impuso un tributo de guerra y la condicion de destruir la parte occiden­ tal del alcazar». Esta es noticia de muy sospechosa fidelidad. La lIamada Cronica del moro Rasis refiere que Abdelazis "- ben Muza, primer emir de la Espafia musulmana (714-16), luego: de recobrar a Sevilla. ciudad «donde moravan los se- sudos clerigos, et los buenos cavalleros, et los sotiles meries- triles» y que habia rechazado la guarnicion puesta por Muza, «fizo hy sus casas mui buenas et mui ricas». Pero la His- toria de Abenalcotia precisa que el asesinato de Abdelazis etuvo lugar en la mezquita de Robina, la cual domina el estarian cualquier erni- campo sevillanoa ; luego sus casas en nencia del Aljarafe. . Durante el emirato de Abdala, hacia 890, la alcazaba de Sevilla sale a relucir muchas veces en el relato de las al­ teraciones de la nobleza arabe que nos ha dejado Aben­ hayan. Omeya, el gobernador, trato de amurallar la parte de la poblacion en que se alzaban el palacio y la gran mez­ quita. Durante el siglo X, Cordoba monopoliza la gloria del � califato. Pero con la ruina de este empieza para Sevilla una epoca de gran fiorecimiento, como cabeza del mas fuerte de los reinos de T aifas, bajo la dinastia de los Beni Abad (1023-1091), deapotas de refinada cultura que parecen anti- 6 cipados prjncipes del Renacimiento. Los historiadores de este perlodo (Dozy. Scriptorum arabum loci de Abbadidis. 1846) y los poetas de aquella corte literaria traen citas y alusiones a palacios y casas de placer [Az-Zahi, Al-Muba­ rae, A1-Wahid. Az-Zoraya, A1-Mozainilla). dificiles de 10- calizar, y hablan de fuentes, de jardines inmediatos a las habitaciones y de torres y pabellones con cupulae. Consta que para la suntuosa morada de los abbaditas se trajeron las columnas y los materiales de la ciudad y pala­ cio de Azzahirah. levantados por Almanzor, cerca de Cor­ J doba (Velazquez. El A Icazat y la arquiteciura sevillana. 1923); este sera el origen de gran parte de las columnas callfales que se encuentran en el Alcazar. Tarnbien es de procedencia califal el hueco formado por dos 0 tres arcos de herradura simetricos, cobijados por otro de gran desarrollo. en el patio del Yeso, en la sala de Reyes Moros vemos que y en lados del salon de Embajadores. Su prototipo ha tres sido descubierto en el gran salon de recepciones de Medi­ na-Azahra (Velazquez. Excavaciones en M.-A.. 1"923). Por los restos bien documentados que han llegado hasta nosotros, la historia del Alcazar sevillano empieza con las construcciones del sultan almohade Abuyacub Yusuf ben Ab­ delrmirnen, en 1171-1176. de que nos dan noticia la croni­ ca llamada Rud el Cartas y el A nanimo de Copen hague. Las construcciones de Abuyacub fueron la mezquita mayor. el alcazar. el puenfe de barcas, los. muelles de una y otra orilla, la muralla de la ribera. rota en una avenida del Guadalquivir. otros muros y fosos de la cerca principal y la conduccion de agua potable desde la colina de Chaber o Djaber, esto es, los «cafios de Carmona». Las obras de la mezquita y su alminar, la Giralda, se completaron despues, en 1197. En 1194 se construyo la fortaleza del Farach (San Juan de Aznalfarache) y en 1220 la Torre del Oro.sera Lo que el Alcazar conserva de epoca almohade gran la puerta del Leon. la boveda parte de sus muros y torres, descu­ que existe en la casa mirn. 3 del patio de Banderas, bierta por Gestoso (Sevilla monumental y artisiica, I, 1889) y la arqueria del patio-del Yeso, que revelo Tubino (EI Alcazar de Sevilla. 1886). hoy acertadamente consolidada. Esta es la domes­ pieza principal, unica en Espana de la arquitectura sus mu­ tica a1mohade. Su arco mixtiHneo y el cal ado de con la decoracion y los huecos de la ros pueden compararse Giralda con los restos de la antigua mezquita, descubiertos en el de los Naranjos 0 con las obras eontemporaneaa patio et for­ del Noroeste de Africa (T errasse-Basset, Sanctuaires teresses almohades. 1924-26). 7 Canada Sevilla por Fernando III, en Alcazar por los reyes cristianos, las obras 124B, y ocupado el que en .01 se llicie­ ran serian de estilo gotico. Asi la galeria de bcvedas con gruesa nervadura de seccion cuadrada que cubre el llamado bafio de la Padilla, del mismo Iluctuacicn entre 10 gotico y 10 siglo XIII. Luego se acusa una de este por °infiltencias de 10 toledanorriudejar resuelta a favor , y sugestiones del arte nazarita 0 granadino. Se diria trasunto el gran salon de , Comares, en la Alhambra, y sera rigurosamenfe ranea, casi a la mitad del siglo XIV, la sala de laconternpo­ contigua al patio del Yeso. Es Justicia, analoga la planta cuadrada, con tres vanos por frente, disposicicn de la proporcion de alzado y la corona de superior ventanas. Difiere la de­ coracion, que incluye escudos de castillos, de leones la Orden de la y de Banda, instituida por Alfonso XI en la bata­ lla del Salado (1340). Se entra en el Alcazar por la puerta de Banderas y el patio del mismo nombre, en cuyo fondo se levanta la insul­ sa port ada del Apeadero, obra de Felipe III, en 1607, am­ pliada por Felipe V en 1729. Por la derecha se llega al patio del Crucero, que debe su nombre a la antigua y original tido en cuatro por una cruz de disposicion de jardin par­ brazos era el bafio de la Padilla, algalerias; uno de cuyos gue dan luz las clara­ boyas visibles en el patio. El portico del fondo es paso para las salas de Carlos V, adornadas con hermosos hechos en Triana y en 1577 azulejos por el italiano Cristobal de : Augusta. I Ahora llegamos ante la fachada del palacio del rey don Pedro, parte principal del Alcazar. Entre dos galerias de -1 epoca de los Reyes Cat61icos desarrcllase esta portada que ! es la obra maestra indiscutible del arte mudejar.- Su pro­ porcion de altura y su misma amplitud, contra ria a las tra­ diciones del arte rnusulman, enemigo de exterioridades, son notas de - goticismo. Canteros cristianos [abrarian las pie- dras del cuerpo inferior. EI ataurique de mas arriba !leva el sello de artistas musulmanes de Granada. La alero y la ornamentacion con motivos de vid carpinteria del y roble del dintel son toledadas. Prodiganse los escudos de Castilla, Leon y la Orden de la Banda. Encima de las ventanas y bajo el friso de estalactitas 0 mocdrcbes cam pea escrito ocho veces con losetas recortadas blancas y azules el mote de los -na­ zaries: No es vencedor sino Ala. Rodea esta tabla una ins- - cripcion historica : El mui alto e mui noble ei mui pode­ roso e mui conqueridor don Pedro por la gracia de Dios rey de Castiella et de Leon man do [azer estos alcazares e estosi 8 f I l palacios e estes portadas que fU6 [echo en la era de mill et quatrocienlos y do. (1364). A pesar de 10 que aqui se dice, es muy diflcil que don Pedro sacara de cimientos el palacio que lleva su nombre. Ademas de los elementos a que hemos sefialado filiaci6n existen otros que califal, pueden ser anteriores al siglo .XIV ; por ejernplo, la traza de las arquerias del patio de las Don­ cellas. Sin embargo, el palacio presenta una clara unidad de organizaci6n. Dos patios de distinto tarnafio centralizan las habitaciones de ceremonia (Doncellas), y las estancias - L privadas (Mufiecas]. Cada uno de ell os tiene acceso distinto I des de el vestibule, por angostos corredores. En el de se cruzan los ejes de ambos lugar don: _patios se abre al mayor la 1 sala, principal de recepciones (cmbajadores), que alcanza la altura del segundo cuerpo y se cubre con una cupula. En 'el vestibulo no han escapado a las restauraciones sino los capiteles y un arquito cegado de la pieza contigua, a la izquierda, por donde se pasa al patio de las Doncellas. Este fue completamente renovado en el siglo XVI. La gale­ ria superior es toda de aquel siglo : las columnas de 1540 y 1564. La decoraci6n incluye molduras clasicas' y columnas platerescas. En el angulo 5.0. aparece una fecha, 1559, y una firma, Francisco MartInez, M[aestroJ. Las techumhres . se arreglaron bajo los Reyes Cat6licos. Lo mejor y mas an­ 1 tiguo del patio son sus alicatados 0 azulejos de .piezas, del '\ siglo XIV, que forman parte de los zocalos. , A este patio de las Doncellas abren, por el norte, poniente I y mediodia, las salas de Reyes Moros, Emhajadores y Car­ . j los V, nombres igualmente modernos y arbitrarios . I La sala 0 dormitorio de los Reyes Moros conserva de 10 antiguo_ las puertas y el techo, bellas piezas de carpinteria i rnudejar, el intrad6s del arco de entrada y las column as de \ j' sus ajimeces, con capiteles del califato. +- En el patio de las Mufiecas, nombre que ya se registra en j el siglo XVI, son notables los' capiteles y antiguas la arque­ ria inferior y la guarnici6n de los huecos de paso a las. salas adyacentes. Los entresuelos y partes altas son nuevos, de 1855. Queda al norte el salon de Prlneipes, con dos cor­ tados 0 alcobas en los extremos. EI de la izquierda ostenta un artesonado plateresco, obra de Juan de Simancas, en 1543, restaurado en 1854. Arranca de esta camar·a una escalera de servicio que suhe a1 oratorio de I;;'. Reyes Cat6Uco., me nuda capilla g6tica con un retablo de azulejos que es una de las maravillas del r I Alcazar. Lo hizo, en 1504, Francisco Niculoso de Pisa. Lo de mas del piso principal ha sido hecho de nuevo 0 restau- t 9 f rado en el siglo XIX. De 10 que parece antiguo en esta segunda planta merece atencidn la lIamada alcoba del rey don Pedro. La leyenda de las cuatro calaveras pintadas sobre su puerta y otros temas Iolkloricos de este monumento Ile­ un folleto de la Ferruin Caballero nan (El alcazar de Sevilla, 1863). escrito mientras ocupo, obsequiada por Isabel II, una casa del patio de Banderas. - Volviendo ·al de las Mufiecas, ericuentrase, a poniente, la sola del techo de los Reyes Cat6licos, con escudos y em­ blemas de estos monarcas, paso a la sola del techo de Feli­ pe II, cubierta por severo y monotone artesonado. Tenemos aqui otra de las joyas del Alcazar, la puerto de los tsaoo­ nes, acaso la composicion decorativa mas lograda del arte mudejar, Obra del siglo XlV y de abolengo toledano, aunque las inscripciones con el mote nazari acusan manos grana­ dinas, es buen portico para el salon de Embajadores. Las piezas que forman el angulo 5.0. del palacio, llama­ das de Maria de Padilla, fueron las mas castigadas por las restauraciones. Recorriendolas se lIega al Sal6n de Car­ los V. con un buen artesonado del Renacimiento cudos y empresas del Emperador. y los es­ [ Las puertas del SaMn de Embajadores han merecido una monograHa de {. Amador de los Rios (Museo espaiio]. de Antigiiedades, I I, 1874). Por la faz interior lIevan leyendas cristianas (comienzo del Evangelio de San Juan y pasaje de los Salmos) y en la exterior una inscripcidn arabe del t mayor interes, donde se dice como «mando nuestro sefior el sultan engrandecido, elevado, don Pedro... se hicieran V \ 'v estas puertas de madera labrada para este aposento de la Felicidad», que «en su labra se emplearon artifices toleda- nos» y la fecha, 1404 de la era, 1366 de Cristo�. Amador de los Rios, Inscripciones arabes de Sevilla, 18751'- La cupula de este salon fue obra del maestro Diego Roiz, en 1427. La coleccicn de retratos reales desde Recaredo (A. Gui(;hot, Dos series )conograficas de reyes en Sevilla, 1926) se com­ pleto hasta Felipe III, cuando Diego de Esquivel pinto los bustos de damas del arrocabe; y el rejero Francisco Lopez, en 1592, repujo los balcones y las bichas aladas que los sos­ tienen. A ambos lados del salon de Embajadores, sirviendole de comunicacion para el patio de las Mufiecas y la sala de la Padilla, hay dos estancias notables por unos frisos altos. de yeseria con medallones historiados, en los que aparecen I reyes, caballeros, damas y cazadores; figuras planas y sim­ j,- plemente recortadas que lIevarian de pintura las Iineas de dintorno. Est"n por estudiar sus representaciones. 10 Para pasar a los [ardlnes del Alcazar es preciso volver a la galeria del Apeadero, de donde un sombrio pasillo conduce al patio en que se abren las puertas de los jar dines viejos, al fonda, y de los nuevas, a la izquierda. En estos llama la atencion, a la faz externa de su ingreso, la puerta de Mar­ chena, bella pieza de las postrimerias de 10 I{otico, hacia 1500, en relacion con otras castellanas, como la del cole­ gio de San Gregorio en Valladolid. A la entrada de los jardines viejos se encuentra un es­ tan que adornado con una estatua de Mercurio sobre un pe­ destal en forma de jarron que lIeva los cafios de la fuente y diversos adornos, todo de bronce., Es obra del escultor Diego de Pesquera, fundida por Bartolome Morel. en 1577. Flanquean el estanque un mirador del siglo XVIlI y la lIama­ da galerla del Grutesco, par el genero de arquitectura, con rica serie de capiteles de distintos tiernpos y pinturas de temas mitologicos muchas veces renovadas. Detras del estanque y a poniente de la galeria del Grutesco se extiende el jardin que ahora lIaman grande y a cornien­ zos del XVII decian nuevo, rodeado de murallas con grutas, fuentes y porticos. Esta dividido en ocho compartimentos, con macizos y labores de murta y arrayan, entre las que se levantan naranjos y palmeras. En el centro, una Fuente de taza de los dias de Felipe lII, con una estatua de Neptune que hasta hace poco fue de plomo, Entre la fachada meridional al palacio y este jardin gran­ de, separados por muros cubiertos de verdura, hay una serie de patios 0 jar dines pequefios que deben ser de origen medieval. Desde el estanque dicho, una doble escalera, que en su tiempo fue de magnificos azulejos, baja al primero, lIamado de la danza, por dos estatuas en plomo de ninfa y satiro que datan del siglo XVI. Un portico que conserva restos de pintura mural de comienzos de ese siglo da entrada alas bafios de Marla de Padilla y a otros subterraneos del Alcazar. Siguiendo la fachada del palacio contimian los peque­ nos jardines que 'se lIaman, 0 se lIamaron, de las Damas, de las Galeras, de la Gruta vieja, del Principe, Rustico y del Laberinto. En ellos quedan una vieja taza de fuente, escu­ dos ceramicos sobre algunas puertas y azulejos interesantes. De 10 que fueron podemos juzgar por descripciones como la de Rodrigo Caro (Antigiiedades de Sevilla, 1634). Al sur del iardin grande esta la [uenie del Le6n, con su ternplete de la primera mitad del slglo XVII, y el pabe1l6n de Carlos V, obra de mayor ernpefio, y prolijamente documen­ tada. El nombre d�l arquitecto, Juan Hernandez, y la fe- . cha, 1543, estan escritos en la rica soleria, donde se puede I [ ver la del destruido laberinto. El friso de yeseria, planta la cupula de los escudos del Emperador y las casetones, ventanas son obras de artifices conocidos. La traza general, un cubo porticado, despierta reminiscencias del primer Rena­ cimiento italiano. La depurada sobriedad de sus Iineas exte­ riores contrasta con las insinuaciones barrocas del inmediato templete de la fuente del Leon. Lo mejor de su ornato es la magnifica coleccidn de azulejos de cuenca que revisten las paredes y, en parte, los bancos del contorno; sobresalien­ do como piezas maestras los henildicos y los que ostentan centauros, faunos, unicornios y OtTOS animales y seres Iantas­ ticos. Entre los dos edificios mencionados permanecen los res­ tos de un bosque de naranjos que fue durante siglos el adorno mejor de estos jardines. El veneciano Andrea Nava­ giero, que paso en Sevilla la primavera de 1526 (cuando se hicieron, en el Alcazar, las bodas de Carlos V y dona Isabel de celebra este bosque de naranjos edonde no pe­ Portugall netra el so y es quiza el sitio mas apacible que hay en toda Espana». Los Cancioneros de la baja Edad Media han conservado alusiones como la «cantiga que Hzo el dicho Alfonso Alvarez de Villasandino por arnor e loores de la dicha dona Juana de Sessa, e porque gela mando faser el dicho senor rey don Enrique, un dia que andava ella por el naranjal del alcacar con otras duefias e donsellas». JUAN DE M. C,o\RRIAZO. ALCAZAR DE SEVILLE Traduit par M. Pierre Paris, Directeur de l'Ecole de liautes Etudes Hispaniaues, ITt cmoble par ses edifices» a dit de Seville Ie Marquis C de Santillane dans .le sonnet qui comrnemore sa visite de 1455. Parmi les constructions sevillanes dordre civil sest toujours diatingue i'Alcazar, objet d'innombrables louan­ ges. Le spirituel Villasandino (1370-1430), dans le second «ca�­ tique quil fit en l'honneur de la dite cite de Seville. et qu il fit chanter a l'autre Noel par des jongleurs», cantique que Ie Chapitre recompensa de cent doublons d'or, disait gentie­ ment: Votre Alcazar est appcle verger de tres grande mollesse, ou I' amour fut couronne, ou fleurit sa louange ... ]usqu'au prosaique Arana de Valflora (1766) qui, en des ter­ mes qui sernblent empruntes a un bon gongoriste, assure que •.les jardins de ce palais sont un sejour delicieux, OU de jolies Iontaines et jets d' eau chan tent leur joie avec leur cristal». Tel quil est parvenu jusqua nous, profane par de mala droits restaurateurs, I' Alcazar est un ensemble bigarre de cons­ tructions de divers' temps et styles, depuis le xne siecle au moins jusquau XV!!!e, Ce qui donne le ton a cet amalgarne, sa partie principale, c'est I'oeuvre realisee par Ie Roi Pierre de Castille en 1364-1366, a savoir un palais qui constitue I' exern­ pie Ie plus developpe et complet de l'architecture mudejare. L'Alcazar comprend en outre les restes dun palais almohade. et, jointes a des elements utilises visigothiques et arabes, des constructions gothiques, plateresques, barroques et neo-classi­ ques, tout un repertoire de I' architecture espagnole, sous un * 13 denominateur commun mudejar. LA viennent se [oindre une morceau quantite ,de souven!rs historiques accumules sur ce enchantement de ses jardins. de sol sevillan, et I sur une preteridue acropole dHis­ Tout ce que ron a ecrit vain; mais certainement l'emplacement de l'Alcazar palis est constituer Ie noyau de defenses de. est le mieux indique pour Ce qui fut d'abord_ la cite et dut etre fortine en tout temps. un chateau-fort en arriva a abriter sous ses murailles un beau palais royal. . C'est aux jours de la coriquete mulsulmane que commence, Muza tomba a faire parler d'elle l'Alcazaba de Seville. Quand chre­ sur Seville, en 712, apres avoir vaincu la resistance des et y laissa avec eux tiens, «il reunit les juifs dans l'Alcazaba Merida [Abbenhayan, auelques soldats» lorquil savanca vers dans Almacari). En 844 le gouverneur resta assiege dans l'AI­ cazaba tandis que les Normands, qui s' etaient empares de ra incendiaires le toit cite, essayaient de brfrler avec des Ileches de la mosquee que venait d' elever Abderraman II. On cons­ murailles ell truisit alors des casemates et I' on reedina les elargissant l' enceinte sous la direction du syrien Abdala ben Sinan (Abenalcotia). L'ecrit anonyme du XIle siecle intimle Fatho-l-Andaluci conte qu' apres le Guadalete «Tarik se dirigea vers Seville, nt un traite de paix avec les habitants et leur imposa un iri· but de guerre avec la condition de detruire la partie occiden­ tales de l' Alcazar», Le fait est tres douteux. La Chronique du Maure Rasis rapporte qu'Abdelazis ben Muza, premier emir musulmane (714-716), apres avoir repris �evilJe, d� ou demeuraient l'E�pagne les clercs senses, les bons chevaliers et ville les fins artisans, qui avaient chasse la garnison imp osee par Muza, se construisit la des maisons tres belles et riches. Mars l'Histoire d'Abenalcotia precise que l'assassinat d'Abdelazis � eut lieu dans la mosquee de Robina, qui domine la campagne sevillane ; par consequent son palais devait se trouver sur quelque eminence de I'Aljarafe. Sous l'emirat d'Abdalla, vers 890, I'Alcazaba de Seville apparait souvent dans la relation des revolutions de la noblesse arabe que nous a Iaissee Abenhayan. Omeya, Ie Gouverneur. s'occupa de clore de murailles la partie de la ville 0"- sele­ vaient le palais et la grande mosquee. Pendant Ie Xe siecle, Cordoue· accapare la gloire du Califat. Mais avec sa ruine pour Seville une epoque de grand eclat, tant commence en que capitale du plus puissant des royaumes de Taifas, sous la dynastie des Beni Abad (1023-1091), despotes de culture raffinee qui semblent des. princes anticipes de la Renaissance. Les historiens de cette :periode (Dozy, Scriptorum arabum 14 loci de A bbadidis,1846} et les poetes de cette Cour Iitteraire nous donnent des citations et des allusions a des palais et des maisons de plaisance (Az-Zahi, AI-Mubarac, Al-Wahid, Az· Zoraya, Az-Mozainille] et nous parlent de fontaines, de jar­ dins contigus aux maisons et de tours et pavilions a coupoles. On sa it que pour la somptueuse demeure des abbadites OT1 apporta les colonnes et les materiaux de la ville et du palais de Azzahira, edifies par Almanzor pres de Cordoue (Velaz­ quez, L' Alcazar et la civilisation sevil/ane" 1923). Telle dut etre l'origine dune grande partie des colonnes califiennes qui se rencontrent a l' Alcazar. L' origine califienne se retrouve aussi dans les baies formees par deux ou trois arcs en fer a cheval syrnetriques, enferrnes dans un autre de grande en vergure que l' on voit dans le patio de stuc (Patio del Yeso) , dans la Salle des Rois maures et sur les trois cotes du Salon des Ambassadeurs. Le prototype en a ete decouvert dans Ie grand salon de reception de Medina-Azahra. (Velazquez, Ex­ cavaciones (Iouilles] a M. A, ·1923). D'apres les restes bien docurnentes qui sont arrives -jusqu'a nous, I'histoire de I'Alcazar sevillan commence avec les cons­ tructions du sultan almohade Abuyacub Yusuf ben Abdelnu­ men, en 1171-1176, dont nous donnent connaissance la Chro­ nique dite Rud el Cartas, et l'Anonyme de Copenhague. Les constructions d'Abuyacub Iurent la Grande Mosquee, I'Al­ cazar, le Pont des bateaux, les quais de l'une et I'autre rive, la muraille du Ileuve, rompue dans une crue du Cuedalqui vir, d'autres murailles et Iosses de l'enceinte principale, et l'adduction d'eau potable depuis la colline de Chaber au Djaber. c'est-a-dire «les aqueducs de Carmona». Les oeuvres de la mosquee et de son minaret, la Giralda, se completerent plus tard (en 1197). En 1194 fut construite la forteresse du Fa­ rach (San de Aznalfarache) et en 1220 la Tour de 1'0r. luan Ce que 'Alcazar conserve de l' epoque almohade doit e.tre une grande partie de ses murs et tours, la Porte du Lion, la voilte qui existe dans la maison n? 3 du Patio des Banniercs, decouverte par Gestoso (Sevilla monumental y artlsiica, I. 1889) et les arcades au Patio de stuc, que revela Tubino (E� Alcazar de Seoilla, 1886), aujourd'hui habilement consolidees, C'est 1a le morceau principal, unique en Espagne, d-;' I'archi­ tecture domestique almohade. Son arc composite et la den­ telle de ses murailles peuvent etre compares a la decoration et aux baies de la Giralda. aux restes de I'antique mosquee de­ couverte dans le Patio des Orangers, au les oeuvres contem­ poraines du Nord-ouest de l'Afrique. (Terrasse-Basset, Sane- tuaires et [orieresses almohades, 1924-25.) - Une fois Seville occupee par Fernand Ill, et I' Alcazar par 15 les Rois Chretiens, les travaux que I' on y executa durent etre de style gothique. Ainsi la galerie vofrtee a grosses aretes, de section carree, qui couvre ce que I" on appelle les Bains de la Padilla, qui est du Xllle siecle meme. Ensuite saccuse une fluctuation entre le gothique et Ie mudejar, qui se resout en faveur de ce dernier sous l"influence tole dane et les sugges­ tions du style nazarite ou granadin. La Salle de Justice,' contigue au Patio de Stuc, semble une copie du grand Salon de Commerce, a I" Alhambra, et en est rigoureusement con­ temporaine, cest-a-dire du milieu du XIVe siecle, La disposi­ tion en est analogue: plan carre, avec trois baies en Facade , merne superieure de meme proportion de hauteur, couronne Ienetres. Mais decoration differe, avec ses ecussons de la chateaux, de lions, et de I'ordre de la Banda, institue par AI· phonse XI a la bataille du Salado (1340). On entre a l' Alcazar par la Porte des Bannieres et Ie patio du merne nom, au .fond duquel se trouve I'Insignifiante Porte de I'Apeadero (I"arr&t) oeuvre de Philippe III en 1607, arripj i­ fiee par Philippe V en 1729. A droite on arrive a la Cour du Crucero (transept) qui doit son nom a I' antique et originale disposition de jardin divise en quatre par des galeries en croix; lun de ces bras etait Ie bain de la Padilla, qui recoit la lurniere par des claires-voies visibles du patio. Le portique du fond conduit aux salles de Charles-Quint, orriees de beaux azulejos faits a Triana en 1517 par I"italien Christophe d'Augusta. \ Nous arrivons maintenant devant la fas:ade du Palais du Roi Don Pedro, partie principale de I" Alcazar. Entre deux galeries de I'epoque des Rois Catholiques se deroule la Ia­ cade, qui est Ie chef d'ceuvre indiscutible de I'art mudejar. Ses proportions memes de. hauteur et de largeur, contra ires aux traditions de l 'art musulman qui est ennemi du luxe ex­ terieur, sentent le gothique. Des chretiens ant assurernent tailie Ie .• pierres du corps inferieur. Les stucs du des sus portent la marque d'artistes musulmans de Grenade. La menuiserie du toit avance et le decor, vigne et chene, du linteau sont tole­ dans. On y voit prodigues les ecus de Castille et de Leon et I" ordre de la Banda. Au dessus des Ienetres et sous la frise de stalactiques, ou mocarabes, est ecr ite huit fois au moyen de petit scarreaux decoupes blancs et bleus la formule des ria­ zariens: II n'y a de oain queur qu'Allahl Cette plaque est en­ touree dune inscription historique: «l:e ires haut, tres noble, ire» puissant �t tres conquerant don Pedro, par la grace de Dieu Roi de Castille et de Leon, fit [aire ces alcazars , ces pa- lais et ces partes en /' ere de 1402 (1364).» Malgre ce dire, il est difficile d,'admettre que Don Pedro [6 depuis les fondations Ie palais qui porte son nom. ait eieve Outre les elements dont nous avons indique la filiation cali­ fienne, il en existe d'autres qui peuvent etre anterieurs au XIVe siecle, par exemple, le plan des arcades du Patio de. Demoiselles (doncellas). Neanmoins le palais presente nette­ ment une unite d'agencement. Deux patios de differente gran­ deur centralisent les appartements de ceremonies (Doncellas] et les appartements prives (Mufiecas, poupees), Chacun d'eux a un acces distinct, depuis Ie vestibule, par d' etroits corri­ dors. A l'endroit OU se croisent les axes des deux patios, s'ou­ ou Salon vre sur Ie phis grand la salle principale de reception, des Ambassadeurs, qui atteint la hauteur des deux etages. et se couvre dune coupole. Dans le vestibule seuls ontechappe aux restaurations les chapiteaux et un de la piece contigue a gauche, 'arc aveugle , par ou l'on passe au patio des Demoiselles. Celui-ci fut corn­ pletement refait au xvie siecle. La galerie superieure est tout entiere de cette epoque, [es colonnes de, 1540 et 15M. La dr­ coration comprend des .rnoulures classiques et des colonnes plateresques. A l'angle sud-ouest apparait une date, 1559, et une signature, Francisco Martinez M (aestro). Les plafonds Fu­ rent executes sous les Rois Catholiques. Ce qu'Il y a de meil­ leur et de plus antique dans Ie patio, ce sont les alicatados, ou azulejos en mosafque, du Xle siecle, qui font partie des soubassements. Sur Patio de las Doncellas s'ouvrent au nord. a I'oue er ce et midi les salles des Rois Maures, des Ambassadeurs et au de Chales-Quint, .tous noms egalement arbitraires et moder nes. La Salle ou Dortoir des Rois Maures conserve de l' origine les portes et le plafond, belles pieces de menuiserie mude­ jare, l'intrados de l'arc d'entree et les colonnes des fenet�es a meneaux, avec chapiteaux du califat, Dans Ie Patio des Mufiecas [Poupees), nom signale des Ie _.XVle siecle, remarquons les chapiteaux; les arcades inferieures sont anciennes, ainsi que la decoration des baies qui donnent passage aux salles voisines. Les entresols et parties hautes da­ tent 1855. Reste de au nord Ie Salon des Princes, avec deux cabinets ou alcoves aux extremites, Celie de gauche conserve lin plafond a caissons plateresque, ceuvre de Juan de Siman­ cas en 1543, restaure en 1854. De cette salle _part un escalier de service qui monte a,I'O,.o1- toire des Rois Catholiques, petite chapelle gothique avec un retable d' azulejos qui est une des merveilles de l' Alcazar. II fut execute en 1'504 par Francisco Nicoloso de Pise. Le reste de l' etage principal a ete refait ou restaure au XIXe siecle. De 17 ce qui parait antique a ce second etage, seule merite I' attcll-· tion ce l'on appelle l' Alcove du Roi Don Pedro. La Ie­ que gende des quatre cranes peints sur sa porte, et les autres the­ mes populaires relatifs a ce monument rempllissent une bro­ chure de la Fermin Caballero (EI Alcazar de Sevilla, 1863); I'auteur l'ecrivit tandis qu'elle occupait, invitee par Isabelle II, une maison du Patio des Bannieres. En revenant au Patio des P01!Pees, on trouve au couchant Ie Salon du piafond des Rois Caiholiques, avec' ecussons et emblemes de ces Souverains: on passe ensuite au Salon au plafond de Philippe II, couvert d'un severe et monotone ph­ fond a caissons. Il y a la un autre des [oyaux de I'Alcazar, peut-ettre la composition decorative la mieux reussie de l' art mudejar, la Porte des Paons. CEuvre du XIVe siecle et dinspi­ ration toledane, bien que les inscriptions, avec la formule aazarie nne denotent une main granadine, c' est un excellent . portique au Salon des Ambassadeurs. Les pieces qui forment l'angle sud-ouest du palais, dites de Maria de Padilla, furent les plus abirnees par les restaura­ tions. Apres les avoir parcourues, on arrive au Salon de Char­ les-Quint, avec un beau plafond a caissons de la Renaissance et les ecussons et devises de l'Empereur. Les portes du Salon des Ambassadeurs ont merite une mo­ nographie de ]. Amador de los Rios (MuseD Espanol 'de A'nti­ giiedades, Ill, 1�74). Sur la face interieure elles portent des legendes chretiennes (debut de l'Evangile de Saint Jean e.t passages des Psaumes} et sur l 'exterieure une inscription ara­ be du plus grand interet, ou il est dit comment «notre s,j· gneur Ie sultan tres grand, tres haut, fit faire ces portes de bois sculpte pour ce sejour de la felicite», et comment a C(' travail furent employes des ouvriers toledans,. en 1494 de ; l'ere et 1366 de Jesus-Christ (R. Amador de los Rios,' lns­ cripciones arabes de Sevilla, 1875). La coupole de ce salon fut I'oeuvre du maitre Diego Roiz, en 1427. La collection de portraits royaux depuis Recarede (A. Guichot, Dos series ico­ nogrdjicas de reue« en Sevilla, 1926) se complete jusqu'a Phi­ lippe III, lorque Diego de Esquivel peignit les bustes de dames de la frise; et le ferronnier Francisco L6pez, en 1592, forgea les baleons et les monstres ailes qui les supportent. Des deux cotes du Salon des Ambassadeurs, et lui servant de communication avec Ie Patio des Poupees, et la Salle de la Padilla, il y a deux pieces remarquables par de hautes Fn­ ses de stuc avec medaillons histories, ou apparaissent rois, chevaliers, dames et chasseurs, figures plates et simplemenl decoupees nayant de peinture que les Iignes de contour. Les sujets sont encore a expliquer, 18 Pour passer aux [ardins de I' Alcazar, il faut revenir a la de l'Apeadero, d'ou un sombre couloir conduit au galerie fond, et patio ou souvrent les portes des Jardins Vieux, au a la des Nouveaux, a gauche. On remarque en ces derniers, beau mor­ face exterieure de I'entree, la Porte de Marchena, ceau de la fin du gothique, vers 1500, en relation avec dau­ tres portes castillanes, par exemple celie de San Gregorio a Valladolid.' , A I'entree des Jardins Vieux se trouve un bassin orne d'une statue de Mercure sur un piedestal en forme de grande jarre Ie tout qui porte les tuyaux de la fontaine et divers ornement, en bronze. Oeuvre de Diego de Pesquera, elle fut fondue par Bartolome Morel en 1577. Le bassin est Ilanque d'un mira­ dor d,u XVIII siecle, et borde de ce que ron appelle la Ga­ lerie grotesque, a cause du style de' son architecture, avec une riche serie de chapiteaux d'epoques diverses et de pein­ tures mythologiques plusieurs fois renouvelees, Derriere Ie bassin, et a l'ouest de la Galerie grotesque. setend ce que i'on appelle aujourd'hui le Grand [ardin, et que ron nommait au commencement du XVlIe siecle Jardin Nouveau, entoure de murailles avec grottes, fontaines et por­ avec massifs. et tiques. II est divise en huit compartiments, I dessins de myrtes entre lesquels selevent des orangers et des palmiers. Au centre il y a temps de Philippe III, avec une une fontaine a vasque, du statue de Neptune qui jus" qu'a ces temps derniers etait en plomb. Entre la facade meridionale du palais et ce Grand Jardin, se­ separes par des murs couverts de verdure, se trouve une rie de patios OU 'petits jardins qui doivent etre d' origine me­ dievale, Depuis Ie bassin susdit, un double escalier, qui fut pare jadis de superbes aznlejos, descend au premier appele de la Danse, a cause de deux statues en plomb, une nymphe et un satyre, qui datcnt du XVle siecle. Un portique qui con­ serve des restes de peinture murale du commencement de ce siecle, donne acces aux Bains de Marfa de Padilla, et a d' autres souterrains du Palais. Le long de la facade du Palais s' etendent lea petits jar­ dins qui .s'a�l'ellent au se sont appeles des Dames, des Ga· leres, de la Vieille Grotte, du Prince, Jardin Rustique et du Labyrinthe. II y reste une vieille vas que de fontaine, des ecas­ sons en cerami que sur quelques portes et des azulejos inte­ ressants. Nous pouvons juger de ce qu'Ils furent par des des­ de Se- criptions com me celle de Rodrigo Caro (Antigiiedades . villa, 1634). Au sud du grand jardin trouve la Fontaine du Lion, se avec son edicule de la premiere moitie du XVle siecle, et 19 le Pavillon de Charles-Quint, oeuvre de plus grande impor­ tance, et sur q_u_oi abondent les documents. Le nom de I'ar­ chitecte, Juan Hernandez, et la date, 1543, sont ecrits sur le riche pavement OU l'on peut voir Ie plan du labyrinthe de­ truit. La frise de stuc, la coupole it caissons, les ecus de I'Em­ pereur et les fenetres sont l' oeuvre d' artistes connus. Le plan general, un cube perce de portiques, eveille des reminiscen­ ces de la premiere Renaissance italienne. La pure sobriete des !ignes exterieures contraste avec les ten dances barroques de l'edifice tout proche de la Fontaine du Lion. Le meilleur de l' ornementation consiste dans la magnifique collection I . d' azulejos it relief qui revetent les parois et en partie les bancs du pourtour; les plus beaux sont les heraldiques et ceux OU se voient des centaures, des faunes, des licornes, f't autres animaux et etres fantastiques . . Entre les deux edifices mentionnes subsistent les restes d'wl bosquet d' orangers qui fut pendant des siecles le meill !.,� ornement de ces jardins. Le venitien Andrea Navagiero, 'lui passa it Seville Ie printemps de 1526, quand se celebrerent it I'Alcazar les noces de Charles-Quint et d'Isabelle de Por­ tugal, vante ce bois d'orangers «ou ne penetre pas Ie soleil et qui est peut-etre le lieu le plus cal me qu'Il y ait en Es pagne». Les recueils poetiques du bas Moyen-Age y font des allusions, comme le «Cantique que fit Alonso Alvarez de Vi­ llasandino par amour et louange de dona Juana de Sosca, et sur I'ordre de monseigneur le Roi don Enrique, un jour qu'elle se promenait dans Ie bois d'orangers de I'Alcazar avec ses duegnes et ses donzelles.» JUAN DE M. CARRIAZO 20 THE ALCAZAR OF SEVILLE Translated by Royall Tyler, Editor of the Spanish Calendars of Stale Papers, Public Record Office, London. Marques de Santillana in the sonnet which he wro­ THE te was in memory noble on of his visit in 1455, said that Seville of its buildings. Among the account Seville constructions, the first place has always been occu­ pied by the Alcazar, which has been extolled on countless occasions. Villasandino (1317 to 1420), that wayward poet, in the second poem he dedicated to Seville, and had sung by minstrels, for which the chapter of the cathedral gave him a reward of 100 gold dubloons, wrote: Vaestro A Ica9ar es lIamado verge I de may gran [olganca, donde amor fae coronado [loresce e alaban9a. sa (Your Alcazar has been called an orchard of delight, where love was crowned. and his praise flourishes.) Even the prosaic Arana de Valflora (1766), in words worthy of an imitator of, Gongora, proclaims that «the gardens of this palace are a place of delight where the crystal of beautiful fountains splashes its joy». In its present condition, profaned by stupid restaurations, - the Alcazar is a medly of buildings of different times and styles, from the xruh century to the XVlllth, but that which dominates is the. work " King Pedro of Castille carried out from 1364 to 1366, which palace constitues the most per­ fect example of Mudejar architecture. In addition to this, the Alcazar contains the remains of an Almohade palace. reemployed fragments of the Visigothic and Arab periods, ,21 Gothic. Renaissance. Baroque and Neoclassical additions. forming a repertory of Spanish architecture under the com­ mon denominator of the Mudejar style. This accumulation of historical souvenirs is enlivened by the enchantment of the Alcazar gardens. Much nonsense has been written about an imaginary Sevillan acropolis. but the site of the Alcazar centainly was the best suited to form the centre of the system of defence of the city. and must always have been fortified. It started by being a castele, and developed into a Royal Palace. The alcazaba of Seville begins "to be talked about at the time of the Musulman conquest. When Muza took Seville in 712. overcoming the resistance of the Christians. he gothered the Jews together in the alcazaba and left some soldiers with them. before going on to Merida. as is related by Abenhayan in Almacari. In 844. the Govern.or was besieged in the alcazaba while the Normans. who had mastered the city. were attempting to set fire to the roof of Abderra·· men II's new mosque with incendiary arrows. At that time a new arsenal was built. the walls were restored and the area. of the city enlarged under the direction of the Syrian Abdala ben Sinan (Abenalcotia). The anonymous xmh century writer called Fatho-I-Anda­ luci says that after the battle of Guadalete, Tarik went to Seville. concluded a treaty of peace with its inhabitanj:s, and imposed upon them a tribute of war, and the obligation to destroy the western part of the Alcazar. This source is not Moor very trustworthy. :rhe chronicle known as that of the Rasis states that Abdelazis ben Muza, first Emir of Musulman Spain '(714-716) re-obtained possession of Seville. the city inhabited by wise priests, good Knights and skilful minstrels. which had turned out the garrison set there by Muza, and that he built fine .rich houses there. The history of Abenal­ cotia records that the murder of Abdelazis took _place in the Robina mosque. overlooking'the SevilIan plain. This looks as if Abdelazis inhabited part of the high ground of the Aljarafe. During the Emirate of Abdala, towards the year 890, the alcazaba of Seville frequently appears in connection with the rebellions Qf the Arab nobility. of which Aber.hayan has given us accounts. Omeya, the Governor of the city, tried to wall off the quarter in which were the Palace and the great Mos­ que. During the xth century Cordoba monopolized the glory of the Califate. But. after the fall of the Califate, Seville ente­ red in upon a period of great prosperity. as capital of the strongest of the Kingdoms of Taifas, until the Beni Abad dinasty (1023-1091). These cultivated Princes appear to have 22 been fore-runners of the Renaissance. The writers of this period (Dozy. Scriptorum arabum loci de Abbadidis. 1846). and the poets of this litterary court mention palaces and plea­ sure houses [Az-Zahi, Al-Mubarac, Al-Wahid. Az-Zoraya. AI-Mozainillal. which are difficult to locate. and speak of fountains. gardens surrounding houses. and towers. and pavil­ lions with cupolas. It is certain that the sumptuous abode of the Abbadites was adorned with columns and rich materials brought from the palace of Azzahirah. which had been built by Almanzor near Cordoba (Velasquez. EI Alcazar y la arquitectura sevi­ llana, this appears to be the origin of most of the 1923) columns of the style of the califate which are to be found in the Alcazar. Of similar origin is the recess formed by two or three symmetrical horse-shoe arches. covered by another horse-shoe arch on a large scale. which we see in the court called Patio del Yeso, in the hall of the Moorish Kings. and on three sides of the Hall of the Ambassadors. The prototype has been discovered in the great reception hall of Medina­ Azahra (Velasquez. Excavaciones en M.-A.-1923). We possess trustworthy records showing that the history of the Alcazar of Seville begins with the buildings of the Almohade Sultan, Abuyacub Yusuf ben Abdelrmimen, in 1171-1176. which are described in the Chronicle of Rud el Cartas, and by the Copenhagen Anonymous. The construc­ tions of Abuyacub were the great Mosque. the Alcazar. the bridge of boats. the embankments on both sides of .the river. the walls by the river side which were destroyed by a flood. other walls and ditches of the principal fortifications. and the conduit which brought drinking water from the hill of Cha­ ber, or Djaber, later known as the «Cafios of Carmona». The work on the Mosque and its minaret. the Giralda, was fi­ nished later. in 1197. In 191.4 was built the fortress of Farach (San Juan de Aznalfarache) and in 1220 the Torre del Oro. That which the Alcazar preserves from the Almohade pe­ riod appears to be part of its walls and towers. the lion _gate or Puerta del Leon. the vault at the house N.o 3 in the Han­ deras court. which was discovered by Gestoso (Sevilla mo­ numental y artistica, I. 1889) and the arcade in the Patio del Yeso, which was discovered by Tubino (EI Alcazar de Sevilla. 1886) which has. recently. been intelligently consoli­ dated. This is the principal monument of Almohade domestic architecture. and is unique in Spain. Its arches. and the ma­ sonry of its walls may be compared with the decoration and the riches of the Giralda. and with the remains of the old Mosque. discovered in the Patio de los Naranjos, or with 23 the contemporary work existing in North-West Africa [Te­ rrasse-Basset, Sanctuaires et forteresses almohades, 1924-26). When Ferdinand III conquered Seville, in 1248, and the Alcazar was occupied by Christian Kings, the work execu­ ted there was doubtless Gothic in style. The vaults supported on heavy square ribs over the so-called bath of Marla Padilla, must be of the xuuh century. Later, there is a certain hesi­ tation between the Gothic and Mudejar styles, which ends to the advantage of the Nazarite art of Granada. The great hall of Comares looks as if it might have been brought from the Alhambra; in the middle of the xtvth century, and the Hall of justice, next to the Patio del Yeso, is of the same style. The square plan is similar, with three openings on each side, as are also the elevation and the upper tier of windows. The decoration is different, since it includes an escutcheon bearing castles and lions and the insigna of the order 'called Orden de la Banda, which was founded by Al­ fonso Xl th at the battle of the Salado (1340). The Alcazar is entered by the Puerta de Banderas or gate of the Standards and the courtyard of the same name, at the end of which stands the ugly gate called the Apeadero, which was built by Philip III in 1607, and enlarged by Phi­ lip Vth in 1729. To the right opens the Crucero court, which owes its name to the ancient and'original plan of the garden divided into four by cross galleries. One of the arms of these was the bath of Marla Padilla� which is lighted by openings onto a court. The porch at the end leads to the halls of Charles V, which are ornamentad with beautiful tiles made in. Triana in. 1577 by the Italian Cristobal de Augusta. We now reach the Facade of the palace of King Pedro which is the chief part of the Alcazar. This gateway stands between two galleries of the time of the Catholic Kings. Ferdinand and Isabella and is, beyong doubt, the master­ piece of all Mudejar art. Its proportions in height and breadth are contrary to the Musulman tradition which was hostile to external decoration, and are signs of gothic in­ fluence. Christian masons doubtless hewed the stones of the lower part. The cornice above bears the stamp of Musul­ man artists of Granada. The carpentry of the eaves and the vine and oak-leaf decoration of the lintel are Toledan, the crowns of Castille and Leon and the insigna of the Orden de ld Banda may be seen everywhere. Above tlie windows and below the stalactite frieze there runs, repeated eight times, in blue and white inlay, the Nazarite motto: «There is no con­ queror but Allan" These banners are surrounded by his- 24 toric inscriptions: The most high and noble and mighty and victorious Oon Pedro, by the grace of God King of Castille and Leon, caused this Alcazar, these palaces and porches to be built in Era 1402 (1364)_ • In spite of this inscription, it is very difficult to believe that don Pedro built. from the foundation, the Palace which bears h;s name. Besides the fragments of the style of the califete which we have mentioned, there are other details which may be earlier than the xrvth century, for instance the design of the arcades of the Doncellas court. However, the Palace shows unity of plan. Two courtyards, one larger than the other, group round them the state (Don­ arartments cell as), and the private dwellings (Muiiecas ; each one of these is accessible from the entrance by narrow passages. The chief reception hall opens out of a larger court. It is called the Hall of Ambassadors, it rises to the second storey - and is covered by a cupola. In the vestibule nothing has escaped restoration except the capitals and a blind arch of the next room, to the left, which leads to the Doncellas court. This was completely restored in the xvnh century. The upper gallery js entirely of this period, the columns being of 1540 and 1564. The de­ coration includes classical mouldings and Renaissance co­ lumns. In the South-West corner there is a date 1559, and a signature, Francisco Martinez, M. (for Master), The roofs were built at the time of the Catholic Kings. The best and earliest feature of this courtyard is the alicatados or tile mosaics of the xrvth century, which form part of the wainscoting. Out of the Doncellas court opens on the North, the West and the South sides, the halls of the Moorish Kings, the Am­ bassadors and Charles V, all of which names are modern and arbitrary The hall or Dormitory of the Moorish Kings preserves its origin_al doors and roofs, fine pieces of mudejar carpentry, the soffit of the entrance arch and the colums of its twin windows with capitals of the califate style. The Mufiecas court, or court of the Dolls, a name which is met with as early as the xvnh century, has remarkable ca­ pitals, and an early lower arcade, and openings which lead to the adjacent halls. The upper floors are modern, dating from 1855. To the North is the Salon de Principes with two re­ cesses or alcoves at the ends. The one to the left shows a Renaissance artesonado or carved wooden roof, the work of juan de Simancas in 1543. It was restored- in 1854, From this room, a service staircase leads to the oratory ul of- the Catholic Kings, a small gothic chape with an altar- 25 of tiles whichis one of the marvels of the Alcazar. piece It was made 1504 by Francisco Niculoso de Pisa. The rest in of the first floor was entirely rebuilt in the xixth century. All that deserves mention on this floor is the alcove known as that of King Pedro. The legend of the four scales. painted over its door. and other popular traditions with it are rela­ ted in a little book by the authoress Fernan Caballero (EI Alcazar de Sevilla. 1863) written while she was occupying a' house in the Banderas court. placed at her disposal' by Queen Isabel II. We to the Mufiecas court. and find on the West side return the hall of the Roof of the Catholic Kings. decorated with shields and emblems of the Royal couple. which leads to the hall "of the rQof of Philip II. which Ts covered by a severe and monotonous artesonado- (carved wooden roof). We then of the Alcazar. the Puerta : come upon another of the jewels de los Pavones or door of the peacocks, which is perhaps the most successful decorated composition in the whole of modern art. It is a work of the xrvth century. and of Tole dan lineage, though the inscriptions with the Nazarite motto shows that artists from Granada worked here. It forms a good porch for the hall of Ambassadors. The rooms forming the South-West corner of the palace, called those of Mari.a de Padilla, have suffered most of all from restoration. After passing through them, one reaches the hall of Charles Y, which has a good Renaissance arte- sonado, with the arms and emblems of the Emperor. The doors of the hall of 'Ambassadors were the subject of } a monograph by J. Amador de los Rios (Museo Espafiol de Antigiiedades. Ill, 1874). On their inner side, they have Chris­ tian inscriptions (the beginning of the Gospel of St. John and passages trom the Psalms) and on the outer side a most inte­ resting Arabic inscription saying that "Our Lord the high and mighty Sultan Don Pedro.. ordered these doors of carved , wood to be made for this abode of bliss» and that «Tole­ dan artists were employed in their making», after which comes the date Era 1404, which corresponds to A. D. 13666 (R. Amador de los Rios, Inscripciones arabes de Sevilla. 1875). The c'!Pola of this hall is the work of Master Diego Roiz, 1427. The collection of roya1 portraits from Reca­ redo (A. Guichot. Dos series iconograhcas de Reyes en Se­ villa, 1926), was continued down to Philip Ill. when Diego de Esquivel painted the busts of ladies. and the iron forger Francisco Lopez,' in 1592� fashioned the balconies and the winged monsters which support them. On both sides of the hall of Ambassadors. there are two 26 rooms leading respectively the Mufiecas court and to the to hall of Maria de Padilla. These rooms are remarkable on account of their frieze, of stucco with medaillons, in which are repr_esented Kings, Knights, Ladies and hunters, the fi­ gures being cut out in plaster and doubtless originally pain­ ted. The subject matter bps not yet been studied. In order to reach the Alcazar gardens, it is necessary to go back to the Apeadero Gallery, from which a dark passa­ ge leads to the court out of which open the doors of the old gardens, at the end of the court and of the .new gar­ dens, to the left. The door leading to the new gardens is called Puerta de Marchena and is a fine example of late Gothic, about 1500, of a style- related to the Castilian groups, like those of the College of San Gregorio at Valladolid. At the entrance to the old gardens there is a basin orna­ mented with a statue' of Mercury, on a pedestal in the form of a jar, which contains the pipes of the fountain and va­ rious ornaments, all of bronze, It is the work of a sculptor, Diego de Pesquera, and was cast by Bartolome Morel in 1577. On either side of. the basin are an XVIIIth century pavilion and the Galeria del Grutesco, so called on account of its style of architecture. It contains a rich series of capitals. of diffe­ rent periods and paintings of mythological subjects which have been renewed again and again. _ Behind the basin, to the West of the Galeria del Grutesco extends the garden which is now called the Jardin Grande and, early in the xvinh century, was known as the new garden. It is surrounded by walls with grottoes, fountains and porches, and is divided into eight compartments, with beds and cut shrubs, between which there are orange trees and palms. In the middle there is a fountain of the period of Philip Ill, with a statue of Neptune which, until recently, was made of lead.- Betw_een the South Iacade of the Palace and the Jardin Grande cut off by walls with verdure, there is a series of courts or small gardens which must be of medieval origin. From the above mentioned basin, a double flight of stairs, which was once decorated with magnificent tiles, leads down to the first of these courts which is called that of the dance, on account of two leaden statues of a nymph and satyr dating from the xvuh century. A porch, showing re­ mains of wall paintigs of the early xvnh century leads to the bath of Maria de Padilla and to other underground cons­ tructions of the Alcazar. Continuing along the Facade of the palace, we find other little gardens known by the names of las Da�s, las Gale- 27 la Gruta Vieja, del Principe, Rustico y del Laberinto. ras, They contain an old fountain, of arms in tiles over coats tiles. Some idea may some of the doors, and other -interesting that be formed of what they once were by descriptions like of Rodrigo Caro (Antigiiedades de Sevilla, 1634). South of the Jardin Grande is a lion fountain, with its decoration dating from the first half of the xvmh century, and the. pavilion of Charles V, which is a large building the date about which much is known. The fac;ade bears as well 1543 and the name of the architect, Juan Hernandez, as a plan of the now destroyed labyrinth. The stucco frieze, and the cupola with its cassettes, the arms of the Emperor known artists. The general the windows are the work of the early Italian Re­ plan, rectangular with arcades, recalls the naissance. The sobriety of its outer lines contrasts with lion fountain close Baroque complication of the ternplet of the collection by. The best of its decoration is the magnificent the ben­ of tiles in relief which cover its walls and parts of show­ ches surrounding it. There are several masterpieces unicorns, and ing heraldic decorations and centaurs, fauns, other fantastic animals and beings. Between the two above mentioned buildings are the re­ mains of a group of orange trees which, for centuries, was . the ornament of these gardens. The Venitian Andrea Na­ vagero, who spent at Seville the spring of 1526, when the celebra­ wedding of Charles V and Isabel de Portugal was ted at the Alcazar, praises this orange orchard «where the sun never enters and which is perhaps the most peaceful middle place in the whole of Spain. The poets of the late age also speak of it, for instance Alfonso Alvarez de Villa­ sandino, in honour of dona Juana de Sossa, which he was ordered to write by King Henry, when the King saw that lady walking in the orange orchard with other damsels. JUAN DE M. CARRIAZO PLAZA DEL TRIUNFO. PLACE.DU TRIO:\IPHE. LA CATEDRAL Y EL ALCAzAR LA CATHEDRALE ET L1ALCAZAR TRIUMPH SQUARE. THE CATHEDRAL AND THE ALCAZAR I z 0 ! .3 :0 Q "' � 0 p.. z � .J 3 B6vEDA EN EL PATIO VOUTE DANS LE PATIO DES DE BANDERAS. SIGLO XII BANNIERES. XIiEME SIECLE VAULT IN THE FLAGS COURT. XIITH CENTURY 4 PATIO DEL YESO PATIO DE STUC COURT OF VESC, OR PLASTER COURT _, �.--�------ ARQUERiA DEL PATIO DEL VESO. SIGLO XII ARCADES DU PATIO DE STUC. XllEM'E SIE ARCADE IN THE COURT OF VESO. xnTH CENTURY 6 SALA DE ]USTICIA. SIGLO XIV SALLE DE JUSTICE. XIVE:'vIE SIECLE HALL OF JUSTICE. XIVTH CENTURY 7 , .\ �ALA DE ]USTICIA. DETALLE SALLE DE JUSTICE. DETAIL HALL OF JUSTICE. DETAIL 8 '" o l � • "t . _..___ FACI-IADA PALACIO REV PEDRO. PALAIS ROI PE DEL DEL DON FAyADE DU DU DON EL CUERPO CENTRAL DE 1364 LE CORPS CENTRAL, DE 1364 FA'TADE OF TI-IE PALACE OF KING PEDRO. CENTRAL PART DATING FROM 1364 10 I I 1 I � FACHADA DEL PALACIO DEL F A<;'ADE DU P ALAIS DU REY DON PEDRO. DETALLE ROI DON PEDRO. DETAIL FA'TADE OF THE PALACE OF KING PEDRO. DETAIL -L ,.---- -- F ACI-IADA PALACIO REV PEDRO. PALAIS ROI PE DEL DEL DON FA9ADE DU DU DON DI'lTEL LINTEAU' PALACE KING PEDRO. FA'fADE OF THE OF LINTEr, '" :r f-< '" o f-< " :> o U 13 PATIO DE LAS DONCELLAS. PATro DES DEMors'ELLES. DETALLE DETAIL COURT OF THE DAMSELS. DETAIL" 14 FRIS:'-fA CON ELEMENTOS PRISME AVEC ELJ�:MENTS PLATERESCOS. SIGLO XVI PLATERESQUES. xvrEME SJEeLE PRISM WITH RENAISSANCE DETAILS. xvrTH CENTURY ALICATADO EN EL PATIO DE AZULEjOS DANS LE PATIO DES LAS DONCELLAS. SIGLO XIV DEMOTSELLES. XIVEME SIECLE INLAY IN THE COURT OF THE DAMSELS. xrvTH CENTURY 16 T l \ ALlCATADO EN EL PATIO DE AZULE]OS DANS LE P A TID DES LAS DONCELLAS. SIGLO XIV DEMOISELLES. XIVEME S[ECLE INLAV IN THE COURT OF THE DAMSELS. XIVTH CENTURY 17 1 Vi w _, _, w Ul s :< w 0 Ul W � 0 f: -e c, '" � Ul Ul .., "' W � Ul -c :< u <: " in 3 "' « u "l Q -c ,., « < o .J o u; .J OJ P Z 15 '" I « " ..... I f­ Z 5 C( if> OJ .J '" -c x U OJ A Z o .J .J ;; .. '" 0..;)'; :> if> o ..J " " U OJ A Z -0 .J @'" -e 0.. 47 INTERIOR DEL PABELL6N DE INTER lEUR DU PAVILLON DE CARLOS V CHARLES-QUINT INTERro� OF THE PAVILLON OF CHARLES V PUERTA DE MARCHENA. PORTE DE MARCHENA. HACIA 1500 VERS 1500 THE MARCHENA DOOR, ABOUT 1500 ......................... _ . EL ARTE EN ESP ANA BDICIONES DB VULGARIZACION Propagar el conocimiento de los tesoros artlsticos de nuestra patria, es 10 que nos mueve a publicar esta Biblioteea de vulgarizaci6n del Arte nacional, que tiende, por 10 econ6mico de su precio, a que llegue a todas las manos. Es tanto 10 que aun poseemos, y ta-n importante, que de conveniencia que se sepa, por los es que no 10 tengan averiguado, que nuestro pals es todo el un museo, rico, variado, generoso para cuantos a su estudio se dediquen. Para demostrarlo, y para que esta demostraci6n llegue facilmente II todas partes, empren­ demos la publicaci6n de una serie de tomitos en los cuales se recojera, con abundancia de reproducciones y breve texto, 10 mas saliente de antiguas construccio­ nes; de los pintores y escultores que gozan de nom bra­ dla universal y de cuanto en los museos espai'ioles dice el abolengo de industrias artlsticas nacionales, Obras publicadas: 1. LA CATEDRAL DB BURGOS.-2. GUADALAJARA­ ALCALA DE HENARES. 3. LA CASA DEL GRECO.- - 4. REAL PALACIO DE MADRID.-5. ALHAMBRA 1.- 6. VELAZQUEZ EN EL MUSBO DBL PR ADO.- 7. SEVILLA. -8. ESCORIAL I. -9. MONASTBRIO- DB GUADALUPE. 10. EL GRECO. - 11. ARANjUBZ.- - 12. MONASTERIO DE POBLET. 13. CIUDAD - RODRIGO. -14. GOVA EN EL MUSEO DEL PRADO.- 15. LA CATEDRAL DE LEON. 16. PALENCIA. - - 17. ALHAMBRA 11.-18. VALLADOLID. -19.MUSEO DE PINTURAS DE SEVILLA.-20. CATEDRAL DEl"I('OEN­ ZA.-21. RIBERA.-22. ESCORIAL 11.-23. ZARAGOZA I. -24. ZARAGOZA II.-25. CATEDRAL DE TOLEDO.- 26. CATEDRAL DE TOLEDO. MUSEO. 21. MUSEO - DE BELLAS ARTES DE CADIZ. 28. LA CATEDRAL - DE BARCELONA. 29. ALCAZAR DE SEVILLA - Bstabtecimtento editorial Thomas. Mallorca, f!fJl. Barcelona ........................................................................ MVSEVM REVISTA MENSUAL DE ARTE ESPANOL ANTIGUO Y MODERNO Y DE LA VIDA ARTISTICA CONTEM· PORANEA MVSEVM es 1.0. tlnica revisrs puramente artlsnca en lengua espanola, que se publica en Europa y America; es la mejor publicaci6n de arte que ve la luz en los patses de origen latino, segun 10 atestigua fa prensa competente de Europa; publica in formaciones e in­ vestigaciones sobre pintura, escultura, arquitectura, srqueologfa ceramica, vidrierla, numismatica or­ , , febrerla, xilografla tapices, bordados, decoracion, , de interiores, etc., etc. A quien quiera 10 solicit .. manda numeros de muestra. PRECIOS DE SUSCRIPCIOIII Espatia, ua a60 30 pesetas. Eztranjero . . . . 35 pesetas Numero suetto. . . 3 peseta s. Numero suelto en 01 extraajero. 3 ptas. So. AdmlDlstracl6n: c , Mallorca, '91. - Barcelona· (EspaDa). Reproducido, qrabadoy estampado en los tatieres Thomas, de Barcelona (5"+tWC) em � • DE ARTE HISPANIC N.· Registro J;/)fi.1J Signatura l{'lGc,(B) ]11� .s�vjJla,.,.�lc�t.ar . 5010.... . .y .. Armaria _ _ . Js?;n�/�� '?f7£, ... �OLJ PATRONATO NACIONAL DEL TURISMO EJEMPLAR GRATUITO. - EXEMPLAIRE GRATUIT. FREE COPY. - UNENTGELTLICHES MUSTER.