,j . .,.\,� l I ! ., EL ARTE EN ESPANA I EDICION THOMAS I 'Baja el patronato de la Comisarla 1{egia del ·1 Turismo y Cultura drtistica N.o 19 EL ARTE EN ESPANA BAJO EL PATRONATO DE LA COMISARfA REGIA DEL TURISMO Y CULTURA ARTisTICA MUSED DE PINTURAS DE SEVILLA Cuarenta y ocho ilustraciones con texto de Jos� Gestoso y PErez de In Escuela de Artes y Ojfcios de Sevilla Profesor HIJOS DE J. THOMAS Co MALLO.CA, :'91 - BARCELONA RESERVADOS LOS DERECHOS DE PROPIEDAD ARTisTICA Y LITERARIA MUSEO DE PINTURAS DE SEVILLA I supresi6n de TUVO su origen a consecuencia de la R. O. de con- ventos, de 25 de Julio de 1835, por la cual, en 29 de los mismos, t fue Junta compuesta de las personas mas entendidas en cregda una el Bellas Artes, que entonces florecian en Sevilla, la cual recibi6 encargo de reunir las obras artisticas procedentes de aquellos, que por primera providencia, y por falta de local a proposito, fueron depositadas la Catedral, por la diligencia y el interes del Dean en D. Manuel Lopez Cepero, Presidente de la menclonada junta, de la los pinto res D. Antonio Cabral Bejarano, don { que forma ron parte Antonio Maria Esquivel y D. Jose Roldan, con otros significados particulares. Las gestiones de tan entusiastas patricios obtuvieron otra R. O. de 16 de Septiembre del citado afio, creando un Museo instalacion varios edificios, en de­ de Pinturas y cedi en do para su fecto unos de otros, los cuales, como no reuniesen las apetecidas la condiciones, fueron desechados por la Junta, que al cabo obtuvo cesi6n del exconvento de religiosos de la Merced, que es el ocupado actual mente. De las Actas de la Real Academia de Bellas Artes con cedi do consta: que en 7 de Octubre de 1839 habla ya el Gobierno el mencionado edificio; que en Septiembre de 1840 iban ya muy adelantadas las obras que hubo que hacer en el, y que ya al siguien­ te fueron trasladados definitivamente los cuadros, al local en que hoy se encuentran, 5 Creada nuestra Real Academia de Bellas Artes por R. D. de 31 de Octubre de 1841 pusose al Museo bajo su inmediata custodia, y si bien dicha Corporaci6n en todos tiempos ha demostrado su celo en el cumplimiento de deberes, 10 ha hecho muy singularmente, sus en el ultimo tercio delsiglo XIX, y mas todavia en nuestros dias, pues en ell os se han efectuado importantes reformas en el local, que ha sido ampliado considerablemente, aumentandose tarnbien el mimero de las obras artlsticas antiguas y modemas hasta lIegar a reunir las que en la actualidad 10 constituyen, y que Ie hacen ser considerado como el segundo de la Naci6n. Merecen citarse entre las primeras, las interesantisimas muestras de azuleieria sevillana de los siglos xv y XVI que adornan el zaguan, vestlbulo y galerias de entrada, hasta el Sal6n de Murillo, notables ejemplares en su genero, por la artistica varledad de sus dibujos y ejecucion esme­ radfsima, los cuales en conjunto forman una coleccl6n, que justa­ mente despierta el interes de los visitantes itustrados; y no debemos omitir en este lugar la menci6n de la notable pita bautismal de barre cocido y vidriado de verde, instalada en el segund� patio, obra trianera del siglo xv. Proceden los referidos azuleios de los conventos y temples suprimidos y derribados en 1835 y en 1869. En cuanto a la amplia­ ci6n del edificio, ha sido muy considerable la obtenlda, pues com­ prende, ademas del dicho patio segundo, los sal ones destinados a las obras de juan de Valdes Leal y de Francisco Pacheco, cuyo espacioso local, estuvo ocupado, desde 1874 hasta 1903, por la Escuela Normal de Maestros, meiora realizada por el singular celo del Academico y diputado provincial, limo. seiior don Adolfo Ro­ driguez Jurado, con la cooperaci6n de los Excmos. seiiores don y Fernando de Checa y Conde de Urbina y don jose Benjumea y jayas, Presidentes de la misma Corporaci6n provincial, los cuales facllitaron todo genero de recursos para adornar las galerias de dlcho patio con los hermosos zocalos de azuleios modernos, imita­ ci6n de los antiguos, que las revisten y para otras importantes reformas. En cuanto a los valiosos aumentos que ha tenido el Museo, particular menci6n merecen las tablas de un primitioo, aa6nimo del slglo xv. pertenecientes al Capitulo de Caballeros de 6 las Ordenes Milltares, depositadas en la Sala de Juntas de la Aca­ demia, por disposici6n de S. M. el Rey, en 1908, las cuales, con otros eiempiares antiguos de mucho in teres para el estudio de la pintura sevillana, son las primeras paginas de nuestra historia. Lucen tambien en el sal6n de Murillo un hermoso lienzo de Roelas, recientemente que representa el cTransito de San Hermenegtldos, trasladado de la capilla del Hospital Central, y dos retratos, dona­ dos por S. A. R., dona M.· Luisa Fernanda, pintado uno por el Greco y otro por Diego L6pez, artista sevillano del siglo XVII, del cual no se conoce mas obra que esta. En cuanto a las de maestros contemporaneos, se ha enriquecido el Museo con varlas, firmadas por Valeriano Becquer, Garcia Ramos, Vega, Eduardo Cano, Beruete y Maureta, que con los notables lienzos de otros pintores que desde hace tiempo poseia, componen al presente una impor­ tante coleccl6n por su mimero y por su merito, Las producciones de los grandes artistas qne enaltecieron nuestra Escuela, Roelas, Zurbaran, Murillo, Herrera el Viejo y Juan de Valdes Leal, algunos de ell os todavia injustamente desdeliados, constituyen el tesoro de joyas pict6ricas mas importante del Museo vuelos artisticos y puede asegurarse que, para apreciar los altos de cada uno de ellos, es indispensable visitar la pinacoteca se,­ villana. Ellicenciado y clerigo Juan de las Roelas, debe cronol6gica­ mente ocupar el primer lugar, pues naci6 en esta ciudad por los alios de 1558 y muri6 en 'et de 1625. Es indudable, como 10 acreditan estuvo italia, Madrid estudi6 con el sus cuadros, 0 que en 0 que en los maestros venecianos. Conservanse en este mayor ahinco a Museo entre otros, dos cuadros, especialmente, que Ie acreditan de granpintor, el «Martirlo de San Andres. y el cTransito de San Her­ brillanti­ menegildo•. 'Muy Mbil en la composici6n y en el dibujo, simo en el color, debi6 encantar con su magi co atractivo a sus contemporaneos, desacostumbrados aver pinturas tan vigorosas, de gama tan riqutsima, tan finas y transparentes, como tampoco los primores de ejecuci6n que se advierten en algunos detalles del cuadro primero citado, asi como tampoco, pinceladas tan valientes, ni de mas franca ejecuci6n, que las que empleara en el &egu.ndo 7 Iienzo mencionado. Roelas, por decirlo as!, prepar6 el camino a Zurbaran; que mas observador del natural y mas varonil, di6 vida a las creaciones adrnirables, que en mimero de 22 cuadros, en su mayoria de relevante merlto, enriquecen nuestro Museo y constltu­ yen con los del monasterio de Guadalupe, el s6lido fundamento de su fama, la cual cada vez adquiriendo mayor realce, a medida que la critica analiza, estudia y quilata sus excepcionales cualidades, dandole puesto entre los dioses mauores que constituyen el mundo del arte. Todo en Zurbaran acredita la alteza de su genio grandio­ so, de su inspiraci6n soberana; manlfiestase generalmente como el artista de mas ernpuie, el mas realista, el mas firme en el dibujo de todos los sevillanos, al par que revela las exquisiteces e inefa­ bles dulzuras de un espiritu mistico, alimentado por su fe profunda en obras tan adrnirables como algunos de sus Crucifijos y en la estupenda imagen del Beato Enrique Suzon, obra de un piadoso realismo que no reconoce rival. Muchos de sus cuadros tienen tal fuerza de color, con tal maestria usa del claro-oscuro, que domino a maravilla, y de tal modo desarro1l6 su tecnica, que el mismo Principe de los pintores espaiioles no se habria desdeiiado de firmar algunos de los cuadros del pintor extremeiio. EI colosallienzo de «La Apoteosis de Santo Tomas' de Aquino. es la confirmaci6n mas evidente del iuicio que acabamos de sentar, que bien puede hacerse extensivo al que representa «La Conferencia de San Bruno con el Pontifice Urbano II» y a los de «jesus coronando aSan jose, San Ignacio de Loyola y San Francisco de Borja, San Gregorio y San Carmelo», obras en que demuestra su singular peri cia, con la cual atendia 10 mismo a los accesorios que a 10 principal; digalo si no la capa pluvial de San Gregorio en la que no cabe mayor realismo. Del insigne Pintar del Cielo, Bartolome Esteban Murillo, tan injustamente desconsiderado por algunos criticos contemporaneos mas amigos de decir originalidades que de respetar los fueros de la justicia, bastara decir, que posee el Museo 24lienzos de tan subido merito artlstico, como son los de la «Vision de San Francisco', «Santo Tomas de Villanueva s, «Santas justa y Rufina', «San Leandro y San Buenaventura», «San Antonio de Padua», • San Felix de Cantalicio s, e San joslh y e San Juan Bautlstas, con varias 8 de sus Inlmltables Concepclones, entre las que descuella la de tamailo colosal, vulgarmente conocida por ta grande y la bellfslma .Virgen con el Niilo., denominada de ta Seroitleta, obra tan casti­ zamente sevillana, que encarna, por decirlo asf, el espiritu popular y religioso de esta tierra. Proceden la mayor parte de estos cua­ dros de la meier epoca del artista; cuando habla Ilegado a la ple­ nitud de sus facultades: ptisose entonces al servielo de los P.P. Ca­ puchinos de esta eludad, por quienes demostr6 siempre gran pre' dilecci6n, y fueron destinados a enriquecer la que es hoy pobre iglesia, para 10 cual residi6 con los austeros religiosos durante el tiernpo que estuvo ocupado en el desempeiio de su cometido por ) los afios de 1665 a 1668. EI ferviente culto que rindi6 al arte el gran maestro sevilla no, hubo tarnblen de demostrarlo con la fundael6n de una Academia que sirviese de enseilanza a los artistas sus conternporaneos, para cuyo fin concedi6 el monarca unos salones bajos de la monumental Casa Lonia: teniendo el ilustre fundador la complacencia de presi­ dir la prlmera Junta, el 11 de Enero de 1660, y a la que pertenecie­ ron los numerosos artistas y aficionados que a la sazon florecian en la cludad, Todavfa mas desafortunado que Zurbaran para con la posteri­ dad, 10 ha sido otro ilustre pintor su contemporaneo, Francisco de Herrera el Viejo, apenas conocido en Espafia y muy poco 0 nada en el extranjero. Que fue un pintor genial, de muy altos vuelos, con caracteres propios, conocedor de la tecnica como el que mas; que manej6 los pineeles rnagistralmente, son conceptos que se revelan en todas sus obras y que confirman, especialmente, las que posee nuestro Museo. EI lienzo de la cApoteosis de San Hermenegildo» es indudablemente una obra de gran rnerito por su composicion, factura y fuerza de colorldo, bastando ella sola para que el nombre de su autor sea Inclufdo entre los que hemos Ilamado dioses ma­ yores. Clerra, con Ilave de oro por cierto, el brillante periodo de nuestra Escuela pict6rica del siglo XVII, otro genio, tamblen desco­ nocido para much os, y torpemente iuzgado por algunos criticos, al cual parece que ha Ilegado ya la hora de la gloriosa rehabilita­ ci6n de su nombre. A Juan de Valdes Leal, pintor tan fecundo como 9 de singular talento, que no obstante las escaseces que Ie cercaron en vida, tuvo arranques y brios bastantes para producir numerosas e importantes obras dejando a la posteridad una brillante estela de su merlto al cual Ie ha dedicado un sal6n especial la Academia Sevlllana de Bellas Artes, en la que han side instalados 23 lien­ ZOB, muchos de ellos de singular importancia. Entre dichos lienzos los que representan a un l!1onje Jer6nimo (n.o 156 del catalogo), a Fray Gonzalo de IIIescas y Fray Pedro de Cabailuelas; los de el.as Tentaciones» v «La Flagelaci6n por los Angeles", del Santo Doctor y los de -La Ascenslons, «La Concepci6n» y el.a Virgen dirigtendose al Calvarlo», con alguno de los de la vida de San Ignacio, constitu­ yen la brillante ejecutoria de aquel genlo artfstico tan desordenado como impetuoso, tan varonil en ocasiones como sencillo y expresivo en otras, que sl unas veces se cuidaba de los pormenores eiecutan­ dolos magistralmente, descuidaba otras partes esenciales, lIegando a censurables IIgerezas, que bien pueden perdcnarsele en gracia de tantos Innumerables arranques de su genio, el cual alcanz6 toda su plenitud en los famosos cuadros de -Las Postrimeriass existentes en la Capllla del Hospital de la Caridad. Muerto Valdes en 1690, el genio de la plntura sevillana se ex­ tlngue; y el arte cae en fatal postracl6n, que se evldencia cada vez mas y mas, durante todo el siglo XVIII, hasta algo despues de la prlmera mltad del XIX; pues, sl bien Juan de Espinal nos da a cono­ cer en sus obras recomendables aptitudes, no pudo sustraerse al inftujo del ex6tlco barroquismo frances, y los revueltos pailos de sus flguras y las actitudes teatrales y forzadas de las mismas, con la sequedad de su colorido, nos 10 acreditan de un pintor amanerado y decadente. Por estos mismos tlempos un lIustre procer, don Francisco de Bruna y Ahumada, al quejustamente podemos llamar representante de la cultura sevillana en su epoca, trato de reanimar las tradicio­ nes de la Academia que Murillo fundara, estableciendo un centro docente para pintores, escultores y grabadores, que no hicieron mas que copiar defectuosamente a aquel gran maestro. Faltos de inspiracl6n y de directores capaces y entuslastas, los nobles esfuerzos del preclaro var6n estrellaronse contra la general 10 incultura desu epoca, y de la nueva Academia no salleron mas Que pobres medianias cuyas obras no tienen otro interes mas Que el de confirmar la triste postraci6n del arte como resultado natural de la . decadencia de la patria. Tales son las mas importantes colecciones de cuadros Que forman el Museo de Sevilla; pero, adem as, contiene mimero con­ siderable de obras de verdadero merlto, de pintores nacionales extranieros, como Crist6bal de Morales, Francisco Pacheco, Ilde­ fonso Vazquez, Francisco Varela, Pablo de Cespedes, Juan del Castillo, los hermanos Polancos, Sebastian G6mez el Mulaio, Meneses Osorio, Uceda Castroverde, Nunez de Villavicencio, Matias de Arteaga, Clemente de Torres y Lucas Valdes, con otros franca­ mente decadentistas de esta Escuela, citando entre los extranjeros los interesantes cuadros de Frutet (lFranz Floris?) y de los flamen­ cos Martin de Vos y Cornelio Schut. Las obras de los artistas contemporaneos ocupan un gran salon, y en ellos aparecen las firnias de Abarzuza, Alcazar Tejedor, Arpa, Beruete, Bilbao, Eduardo Cano, los Becquer (Jose,JoaQuin y Va­ leriano), Garcia Ramos, Gessa, Hernandez Najera, Ricardo de Ma· drazo, Martinez Cubells (Salvador), Manuel Ramirez, Mattoni, Morera, Rico (Martin), Rico Ceiudo, Munoz Degrain, Narbona, Sanchez Perrier, Rosendo Fernandez Verado, Alejo Vera, Fran­ cisco Vega, Parlade (Conde de Aguiar), etc., etc. Pocas son las obras escult6ricas antiguas Que contiene el Museo sevillano, pero algunas de elias de excepcional interes, como la famosa imagen de San Jer6nimo penitente, Que ejecut6 en barro el gran maestro florentino Pedro Torriggiano, para el monas­ terio dedicado al mismo santo, cuyas monument ales ruinas existen en las cercanias de esta ciudad; ejemplar admirable, de un gran­ dioso realismo y de sublime expresi6n. EI estudio anat6mico de esta figura es tan acabado Que no cabe mayor perfecci6n. Del no menos famoso maestro alcalarefio, Juan Martinez Mon­ tafies, poseemos varias esculturas de singular merito, como son las severas y mlsticas de San Bruno, de Santo Domingo de Guzman, penitente, y las bellisimas y deli cad as de la Virgen de las Cuevas y de San Juan Bautista joven, notables ciertamente; cuyo realismo II \ aumenta la perfecta y justa encamaci6n y el prlmor de su estotado. Ambas pueden ofrecerse como model os de la escultura policroma espai'lola del siglo XVI-XVII. De un Solis, del cual s610 sabemos que fue discfpulo de Monta­ i'Ies, y artista meritisimo, se custodian en el Museo cuatro peguei'las figuras, que debieron haber servido de acr6teras en un retablo, y que representan la Justicia, la Fortaleza, lla Juventud y la Vejez? las cuales bastan para otorgar a su autor sei'lalado puesto entre los grandes maestros. Finalmente, de los escuItores contemporaneos, tambien figuran en varias partes del edificio obras de Marinas, Coullaut Valera, Bilbao, Susillo y otros. J. GESTOSO y PflRl!z. MUSEE DE PEINTURES DE SEVILLE Traduit par M. Pierre Paris, Directeur de r Ecole de /tautes Etud�s His paniques. L dut son origine a I'Ordre Royal, du 25 Juillet 1835, qui supprl­ J rna les convents; Ie 29 du merne mois fut creee une commission compo see des personnes les plus competentes en matiere de Beaux-Arts, f1orls�ants alors a Seville, qui fut chargee de reunlr les oeuvres artistiques provenant de ces maisons. Provisoirement, et faute de local approprle, ces reuvres furent deposees a la Cathe­ drale, par les soins interesses du Doyen D. Manuel L6pez Cepero, President de cette commission dont faisaient partie les peintres Don Antonio Cabral Bejarano, Don Antonio Marla Esquivel et Don Jose Roldan, avecd'autres personnages qualities, Les demarches de ces enthousiastes patriciens obtinrent un autre Ordre Royal du 16 Septembre de la merne annee creant un Musee de pelntures, et concedant pour I'y organiser divers edifices, au defaut I'un de autre; mais comme ceux-ci ne reunissaient pas les conditions de­ sirees, its furent refuses par la Commission qui enfin obtint la con­ cession de I'ancien couvent des religieuses de la Merci, oit Ie Mu­ see est installe actuellement. Des Actes de l'Acadernie Royale des Beaux-Arts il appert: que Ie 7 Octobre 1839 Ie gouvemement avait deja concede I'edifice, qu'en Septembre de 1840 les travaux que I'on dut y faire etalent fort avances, et que Ie mols sulvant lea tableaux furent definitivement transportes dans les locaux qu'i1s occupent encore. Quand notre Acadernie Royale des Beaux-Arts fut fondee par Decret Royal du 31 Octobre 1841, Ie Musee fut place sous sa sur­ veillance immediate, et si cette Compagnie a toujors rnontre un grand zete dans I'accomplissement de ses devoirs, elle l'a fait tres particulierement dans Ie dernier tiers du XIX_ siecle, et mieux en­ core de nos jours, car on vient d'effectuer d'importantes retormes dans Ie local, qui a ete considerablement amplifie,: tan dis que Ie nombre des ceuvres anciennes et modernes augmentait au point que la collection est consideree comme la seconde d'Espagne. II y a lieu de citer en premier lieu les tres interessants exernplaires de carreaux XV. et XVI. siecles qui de faience sevillane (azuleios) des galeries d'entree [usqu'a la salle de Mu­ ornent Ie vestibule et les rillo, specimens du genre remarquables pour l'artistique variete des dessins et Ie soigne de l'execution, et dont l'ensemble forme une collection qui excite justement l'interet des visiteurs eclaires. Nous ne devons pas' oublier iei la mention de l'importante cuve baptismale en terre-cuite ernaillee de vert installee dans Ie second patio, qui fut fabriquee it Triana au xv. steele. Ces azuleios proviennent des couvents et chapellessupprirnes ou detruits en 1835 et en 1869. Quant it l'agrandissement de l'edi­ a ete considerable, puisqu'il comprend, outre Ie second patio fice, it deja mentionne, les salles destinees aux ceuvres de juan de Valdes Leal et de Francisco Pacheco, vaste local occupe de 1874 it 1903 par I'Ecole Normale primaire; cette amelioration est due au zele de l'Academicien et Conseiller general limo. senor don singulier Adolfo Rodriguez y jurado, avec la cooperation des Excmos. senores don Fernando de Checa et Conde de Urbina et don jose Beniumea y jayas, Presidents de la merne assernblee provinciale, qui procu­ rerent toute sorte de res sources pour arriver it orner les galeries du patio des belles plinthes d'azulejos modernes, imitations des anciens, qui les revetent, et operer d'autres importantes repara­ tions. Quant aux precieux enrichissements du Musee, it faut men­ tionner specialement les panneaux d'un primitif anonyme du xve sie­ c1e, appartenant au Chapitre des Chevaliers des Ordres militaires, et deposes dans la salle des Actes de l'Academle, par disposition de S. M. Ie Roi, en 1908. Avec d'autres ceuvres primitives de beau­ coup d'interet pour l'etude de la peinture sevillane ils constituent , les premieres pages de notre histoire. Dans la Salle de Murillo brille aussi une belle toile de Roelas qui represente la • Mort de Saint Hermenegitde», recemment apportee de la Chapelle de I'Ho­ pltal Central, et deux portraits, donnes par S. A. R. dona Marla­ Luisa Fernanda, peints l'un par Ie Greco, l'autre par Diego Lopez artiste sevillan du XVIlc siecle, dont on ne connait pas d'autre ouvrage. Quant aux maltres modernes, Ie musee s'est enrichi de toilessignees par Valeriano Becquer, Garcia et Ramos Vega, Eduardo Cano, Beruete y Maureta, qui, jointes aux ceuvres remar­ quables d'autres peintres possedees depuis Iongternps, forment a present une collection importante par son nombre et son merite. Les productions des grands artistes qui firent la gloire de notre Ecole, Roelas, Zurbaran , Murillo, Herrera Ie Vieux et Jean de Valdes Leal, dont plusieurs sont encore injustement dedaignes, constituent Ie tresor de ioyaux de la peinture Ie plus important du Musee et I'on peut assurer que pour les , apprecier elans grands artistiques de ces maltres il est indispensable de visiter la pinaco­ theque sevillane, Le Iicencie et clerc Juan de las Roelas doit chronologiquement occuper la premiere place, puisqu'!1 naquit a Seville vers 1558, et y mourut en 1625. II n'est pas douteux, comme Ie confirment ses ta­ bleaux, ou qu'il alia en Italie, ou qu'il etudia a Madrid avec la plus grande ardeur les maltres venitiens. On conserve au Musee, entre autres, deux tableaux qui Ie consacrent grand artiste, le «Martyre de Saint Andre. et la .Mort de Saint Par la com­ Hermenegilde». position et Ie dessin tres habiles, Ie coloris tres brillant, I'artiste dut exercer sur ses contemporains un attrait magique, car ils n'etaient pas accoutumes a voir des peintures si vigoureuses, si riches de tons, si fines et transparentes, ni d'autre part les mer­ veilles d'execution que l'on rernarque dans quelques details du pre­ mier des tableaux cites, ni des coups de pinceau aussi hardis et aussi francs que ceux qu'il mit dans Ie second. Roelas, pour ainsi dire, prepara la voie a Zurbar an , plus fidete observateur de la 15 • nature et plus virll, dont les creations amirables, au nombre de 22, presque toutes de merite exceptionnel, enrichissent notre musee. et constituent avec les tableaux du Monastere de Guadalupe Ie solide fondement d'une gloire croissant de jour en jour a mesure que la critique analyse, etudie et pese les exceptionnelles qualites du peintre et lui donnent une place parmi les «dieux majeurs s qui forment Ie monde des arts. Tout, dans Zurbaran, affirme la hauteur de son genie magnifique, de son inspiration souveraine. II se revele generalement comme I'artiste Ie plus inspire, Ie plus realiste, et Ie plus ferme dessinateur de tous les sevillans, en merne temps qu'il nous devoile les exquises et ineffables douceurs d'un esprit mystique soutenu par une foi prof on de dans des reuvres admirables comme quelquesuns de ses crucifix et l'etonnante image du bienheureux Enrique Suzon, tableau d'un pieux realisme qui n'a pas ete ega le, Beaucoup de ses peintures ont une telle force de couleur,' i1 use du clair-abscur avec une telle maitrise,le dominant a la pertection, et il pousse si loin technique que Ie Prince meme des peintres sa es­ pagnols n'aurait pas rougi de signer quelques unes des toiles de I'artiste d'Estremadure, Le tableau colossal de el'Apotheose de Saint-Thomas d'Aquin s est la confirmation la plus evidente du jugement que nous venons d'ernettre, et ron en peut dire autant de la «Conference de Saint-Bruno avec Ie Pape Urbain Il», de '.L P.\n.-n:xG AT S_%_S ISIDORO DEL CAlrlPO� 2 • AN6NIMO. SAN SEBASTIAN. ANONYME. SAINT-SEBAS­ (COPL\ DE UNA PINTURA TIEN. (COPIE D'UNE PEIN­ MURAL DE SAN ISIDORO TVRE MURALE DE SAL"{T-. DEL CA>tPO) ISIDORE DES CHAMPS) ANO?iYMOUS. ST. SEBASTIAK (COPY OF A MURAL PAL."'i'TING AT SAX ISIDORO DEL CAMPO) 3 AN6N1MO. SAN ANT6N ANONYM"E. SAINT-ANTOINE Y SAN CRIST6BAL ET SAL."iT-CHRISTOPHE ANONYMOUS. ST. ANTHONY AND ST. CHRISTOPHER 4 ANONIMO. SANTA CATALINA ANONYME. SAINTE CATHERINE Y SAN SEBASTd,N ET SAINT-SEBASTIEN AN.oNYMOUS. ST. CATHERINE AND ST. SEBASTIAN C. DE NloRALES. ENTERRAMJENTO C. DE MORALES. ENTERREMENT DEL SENOR DE N. SEIGNEUR C. DE lVloRALEs. BURIAl. OF OUR LORD 6 ROELAS. . LICENCIADO JUAN LICENCIE JUAN ROELAS. EL MARTIRIO DE SAN BARTOLOME. LE MAI\TYRE DE SAINT-BARTHELEMY THE LICENCIATE JUAN ROELAS. l\1ARTYRDOM OF ST. BARTHOLOMEW ... "":- " .. -. - �.... _., .,�,_...� � . PACHECO. RETRATOS OI\ANTES DE DA1'o'tA PACHECO. PORTRAITS O'UN SEIGNEUR ET O'U Y CABALLERO DAME EN PRUtRES PACHECO. PRAYING FIGURES OF A LA'DY. AND A KNIGHT PACHECO. SAN PEDRO NOLASCO PACHECO. SAINT-PIERRE NOLASQUE EMBARCANDOSE PARA REDIMIR CAUTIVQS S'EMBARQUANT POUR RACHETER DES CAPTIFS PACHECO. ST. PETER NOLASCO TAKING SHIP TO GO AND FREE CAPTIVES .tUAN DEL CASTILLO. JUAN D.EL CASTILLO. ASUNCION DE LA VIRGEN ASSOMPTION DE LA VIERGE JUAN DEL CAST}!_LO. ASSUMPTION OF THE VIRGIN 10 i 1 Z URBA ruL'i. CRISTO ZURBARA..'i. CHRIST ZliRBARAN. CHRIST II ZURBAIV\N. SAN GREGORIO ZURBARAN. SAINT-GRiGOIRE ZURBAR"",,. ST. GREGORY f�. 12 Po LASCO • S . .\ITT :lLnHlEu POLA"COS. ST. :llATTIffiW 13 YALOEs LE.AL '·ALDES LEAL. FR. F£",·".:mo Y,,-xu FR. F ER.."lAJ"DO Y �--EZ" 2 14 VALDES LEAL. LA INMACULADA VALDES LEAL. L'IMMACULEE VALDES LEAL. THE IMMACULATE CONCEPTION 15 MURILLO. LA INMACULADA MURILLO. L'IMMACULEE MURILLO. THE IMIHACULATE CONCEPTION [6 MURILLO. LA VIRGEN Y EL NINO lVluRILLO. LA VIERGE ET L'ENFANT MURILLO. VIRGIN, AND Cm.LD [8 MURILLO. MURILLO. LA VIRGEN Y EL NINO LA VIERGE ET L'ENFANT MURILLO. VIRGIN AND CmLD r. MURILLO. LA ANUNCIACI6N MURILLO. L'ANNONCIATION IVluRILLO. THE ANNUNCIATION 20 MURILLO. SAN PEDRO NOLASCO .MURILLO. SAINT-PIERRE NOLASQUE Y LA VIRGEN ET LA VIERGE MURILLO. ST. PETER NOLASCO AND THE V,RGIN 21 MURILLO. SAN PEDRO NOLASCO .MURILLO. SAINT-PIERRE NOLASQUE Y LA V,RGEN VIERGE (nETALLE) ET LA (DETAIL) MURILLO. ST. PETER NOLASCO AND THE VIRGIN (DETAIL) 22 MURILLO. MURILLO. SAN AGUSTiN Y LA. SAINT-AUGUSTIN ET LA SANTiSIMA TRINIDAD TRES SAINTE TRI�ITE MURILLO. ST. AUGUSTIN AND THE HOLY TRINITY MURILLO. MURILLO. LA AnORACI6N DE LOS PASTORES. L'AnORATION DES PASTEURS MURILLO. THE ADORATION OF THE SHEPHERDS 24 MURILLO. MUIULLO. SANTO TOM.{S DE VILLA�'UEVA SAINT-THOMAS DE VILLENEUVE R.EPARTIENDO LIMOSNAS DISTRIBUANT DES AUMONES MURILLO. ST. THOMAS OF VILLANUEVA DISTRIBUTING ALMS 25 �. I I MURILLO. MURILLO. SAN ANTONIO Y EL NINo. SAINT-ANTOINE ET L'ENFANT-JESUS .MURILLO. ST. ANTHONY AND THE CHILD 26 MURILLO. MUlULLO. SAN FELIX DE CANTALICIO SAINT-FELIX DE CANTALlCE MURILLO. ST. FELIX DE CANTALICIO MURILLO. SAN FELIX DE MURILLO. SAINT-FELIX DE CANTALICIO (DETALLE) CANTALICE (DETAIL) MURILLO. ST. FELIX DE CANTALICIO (DETAIL) A-luRILLo. A-IURILLO. SAN FELIX DE CANTALICIO SAINT-FELIX DE CANTALICE MURILLO. ST. FELIX DE CANTALICIO 29 MURILLO. i\'IURILLO. LA VIRGEN_DE «LA SERVILLETA» LA VIERGE DE LA SERVIETTE lVluRlLLO. THE. VIRGIN WITH THE NAPKI:': MURILLO. LA INMACULADA .MURILLO. L'hlMACULEE . MU.RILLO. THE IMMACULATE CONCEPTION 31 MURILLO. MURILLO. LA CONCEPCI6N «GRANDE» LA GRANDE CONCEPTION MURILLO. THE IMMACULATE CONCEPTION (<!BRACING ST. FRA"CIS (DETAIL) 34 MURILLO. MURILLO. LA VIRGEN CON EL NINO LA VIERGE AVEC L'ENFANT Y SAN AGUSTiN ET SAINT-AuGUSTIN THE V,RG,N WITH 'THE CHILD AND ST. AUGUSTIN I MURlLLO. i MURILLO. LA VIRGEN CON EL" NINO LA VIERGE AVEC L'ENFANT Y SAN AGUSTiN (DETALLE) ET SAINT-AUGUSTIN (DETAIL� MURILLO. THE VIRGIN WITH THE CHILD AND ST. AUGUSTIN (DETAIL) ! I. I iVIURILLO. iVIURILLO. SA::-.' ANTONIO Y EL NINo. SAINT-ANTOINE ET L'ENFANT-JESUS .MURILLO. ST. ANTHO::\,Y AND THE CHILD 37 I , r I. I MURILLO. SAN ANTONIO MURILLO. SAINT-ANTOINE Y EL NINO (DETALLE) ET L'ENFANT-JESUS (DETAIL) MURILLO. ST. ANTHONY AND THE CHILD (DETAIL) 4 MURILLO. SANTAS JUSTA y RUFINA. MURILLO. S.UNTES JUSTE ET RUFINE MURILLO. ST. JUSTA AND ST. RUFINA 39 MURILLO. SANTAS JUSTA y RUFINA MURILLO. SAINTES JUSTE ET RUFINE (DETALLE) (DETAIL) MURILLO. ST. JUSTA AND ST. RUFINA (DETA.IL) lYIURILLO. MURILLO SAN JOSE Y EL N�NO. SAINT-JOSEPH ET L'ENFANT-JESUS MURILLO. ST. JOSEPH AND THE CmLD -p MURILLO. MURILLO. SAN JUAN BA�TISTA SAINT-JEAN EAPTISTE ,MURILLO. ST. JOHN THE BAPTIST MURILLO. LA CONCEPCION MURILLO. LA CONCEPTION MURILLO. THE CONCEPTION 43 lIiURILLO. SAX LEA�"RO lIiURILLO. SAINT-LE.'.NDRE Y SAN BUEXAVEXTURA ET SAINT-BoNAVENTURE !\1.URILLO. ST. LEANDER AND ST. BUENAVE�·TVR..o\ 44 PEDRO TORRIGIANO. SAN GERONIMO TORRIGIANO. SAINT-JEROME PIETRO TORRIGIANO. ST. JEROME MONTANES. SAN JuAN MONTANES. SAINT-JEAN MONTANES. SANTO DOMINGO MONTANES. SAINT-DoMINIQUE MONTANES. ST. DO�nNIC 47 MONTANES. SAN BRUNO MONTANE'S. SAINT-BRUNO MONTANES. ST. BRUNO MONTANES. l\IloNTANES. LA CUEVAS LA VIERGE DES GROTTES VJRGEN DE LAS MONTANES. THE VIRGIN OF THE CAVE r··E"i�···ART·E···EN····ES·PANA···ii = EDICIONES DE VULGARIZACI6N Propagar el conocimiento de los tesoros artlsticos de nuestra patria, es 10 que nos mueve a publicar esta Biblioteca de vulgarizaci6n del Arte nacional, que tiende, por 10 econ6mico de su precio, a que llegue a todas las manos. Es tanto 10 que ann poseemos, y tan importante, que es de conveniencia que se sepa, por los que no 10 tengan averiguado, que nuestro pais es todo el un museo, rico, variado, generoso para cuantos a su estudio se dediquen. Para demostrarlo, y para que esta demostraci6n llegue facilmente a todas partes, empren­ demos la publicacion de una serie de tomitos en los cuales se recejera, con abundancia de reproducciones y breve texto, 10 mas saliente de antiguas construccio­ nes; de los pintores y escultores que gozan de nom bra­ dfa universal y de cuanto en los museos espaiioles dice eI abolengo de industrias artisticas nacionales. Obras publicadas: 1. - LA CATEDRAL DE BURGOS. 2. GUADALAJARA-ALCALA DE HEN ARES. - 3. LA CASA DEL GRECO. - 4.-REAL PALACIO DE MADRID. 5. ALHAMBRA I. - 6. VELAZQUEZ EN EL MUSEO DEL PRADO. - 7. SEVILLA. - 8. ESCORIAL. - 9. MONASTERIO DE GUADALUPE. - 10. EL GRECO. - 11. - ARANJUEZ. 12. - MONASTERIO DE POBLET. 13. - CIUDAD RODRIGO. 14. - GOY A EN EL MUSEO DEL PRADO. 15. - LA CATEDRAL DE LEON. 16.-PALENCIA. 17.-ALHAMBRA II. 18. - VALLADOLID. 19. - MUSEO DE PINTURAS DE SEVILLA. Establecimiento editorial Thomas. Mallorca, 1191. Barcelona ......................................................................... DE ARTE HISPANIC N.O Registro /tf)1'1 .W-+ �. Signatura .. ·l5f.··· a&n,,,LA Sola ..