DON FELIPE DE GUEVARA COMENTARIOS DE LA PINTURA ¿15 60? iíSsí"-^ ^r?^*íí*ISú '^. Desde sus primeros años sir¬ vió al Emperador, y con él estuvo en Túnez; viajó por Sici¬ lia; fué santiaguista y gentilhombre de boca de Carlos V. Residió largos afios y edificó sus casas en Madrid. En 1540 estuvo de nuevo en Flandes. El trato y comunicación con Ambrosio de Morales, Al¬ var Gómez de Castio, Juan de Vergara y otros humanis¬ tas despertáronle aficiones arqueológicas que le llevaron a formar una colección de monedas y medallas de gran ra¬ reza, origen de un libro, boy perdido, sobre monedas ro¬ manas. Alternó con estas aficiones la de las bellas pinturas, y aunque llena la memoria de textos griegos y latinos, no ol¬ vidaban sus ojos las tablas de Flandes; de ellas había pro¬ visión en sus casas de Madrid, pues de sus muros colgarían pinturas de Van Eyck, Patinir, Van der Weyden, un re¬ trato de mano de Maestre Miguel Sitium... a más de varias obras extrañas de Jerónimo Bosco y basta algunas de hábi¬ les imitadores que con fino criterio don Felipe, antes que nadie, había separado de las indudables. Con tan amable compañía en los últimos años de su vida, «apretándole las enfermedades más de lo ordinario, acordó para entretener¬ se recoger lo que de la Pintura y Escultura antigua había, como de paso, en otros tiempos leído»; y fué ordenando sus apuntes y recuerdos; cuidó más, por desgracia, de aquéllos que de éstos, y formó los Comentarios de la Pintura que di¬ rigió a Felipe II. Murió don Felipe de Guevara en julio de 1563. — 151 — Además delprólogo de Ponz, consúltense sobre Gueva¬ ra: Menéndez Pelayo, Ideas estéticas, t. IV, y Discurso ante la Academia de San Femando. Don Juan Allende-Salazar prepara un estudio para la Revista de Arte y Arqueologia, y es quien ha comunicado las noticias acerca del nacimiento de don Felipe. / - m &7m0 eméofi ma^JiifBííoo ,sm*î sv o^iè^nteè efemafcA -iWi Mtnjr s^Ci I ,V1 J .oríisí s^biièmU :« tta«í«<í-9b*s|Ii. at:ül hoG .tJiwnw-va'S.. «^g, íJb oís«^íimk ïvi X ^ sVvK si* îvkîtsS £j íit«q oibujMS ñíj «ifjqiwq <í|.a^ííab>^H Íeií 8f{í>ïíofl !î«î ob/íDÍniiísoa Í;ÍÍ juíjiíjjí ^ .íKjira'i acé eb vV -T "■ Á:^¿-"¡^i_';f'-' % ï?" »3.as" ^ íSF^* Í1 ""Sr*^ íi'·J&ÇT' ù^tasÊ^ è-'- Comentarios de la Pintura que escribió Don Felipe de Guevara Gentilhombre de boca del Señor Emperador Carlos Quinto Rey de España se publican por la primera vez con un Discursopreliminar y algunas notas de Don Antonio Ponz quien ofrece su trabajo al Excelentísimo Señor Conde de Florida-Blanca Protector de las nobles Artes [escudete] madrid m.dcc.lxxxviii por Don Gerónimo Ortega, Hijos de Ibarra y compañía Se hallará a la rústica y en papel en casa de la I Viuda de Ibarra, calle de la Gorgnera 1 t." en 8.0 de XIV + 254 ps. [PX- 1] A la S. R. M. del Rey Felipe Nuestro Señor: Don Felipe de Guevara, felicidad perpetua. Estos días pasados, apretándome mis enfermedades más de lo ordinario, y por esta causa impedido de ocuparme en cosas de — 154 - más importancia, acordé para entretenerme, recoger lo que de la Pintura y Escultura antigua había como de paso en otros tiempos leído:... [pg- 2] la Pintura, ni la afición de ella, no embota la lanza, ni re¬ ... prime el deleyte de ella los ánimos fogosos de conquistar mil mundos... [pg- 3] [la Pintura], habiendo sido célebre en los más anti¬ Esta arte guos tiempos, parece, según Plinio dice, que la desterraron los mármoles en tiempo de Vespasiano Augusto: después habiendo ya tantos siglos dormido, en Italia la despertaron Raphael de Urbino y Michael Angelo. En Flandes Rugier (1) y Joannes (2) y Joaquín Patinier (3). En nuestra España, donde nunca en los tiempos pasados debió de estar de asiento, V. M., entre las bue¬ nas artes que resucita, la favorece tanto, habiendo traído y jun¬ tado de diversas naciones una masa de buenos ingenios y habi¬ lidades (4); que obliga a los naturales Españoles a estudiar y tra¬ bajar tanto, que acabados estos, merezcan ellos suceder en sus lugares, y ocupar sus plazas; aunque ya por decir verdad esto podría caber en muchos, si la ocasión lo pidiese. (1) Rugier es, desde luego, Roger de la Pasture o van der Wey- den (¿1399?-t 1464), el gran pintor flamenco. (2) Joannes, es Juan van Eyck. (3) Joaquin Patinir o Patinier (1490 1524), pintor exquisito y refi¬ nado, paisajista prodigioso. El Museo del Prado guarda más y mejores obras suyas que los demás Museos del mundo. (4) Ponz advierte que don Felipe escribía cuando no se había co¬ menzado El Escorial; en efecto: la primera piedra de San Lorenzo se co¬ locó el 25 de abril de 1563, y en julio del mismo año murió Guevara; por lo tanto, la masa de artistas extranjeros de que aqui se habla deberá referirse a Moro, Castelló, Urbina, Rómulo y demás artifices de origen o nacimiento no español que trabajaban en los primeros años del reina¬ do de Felipe II. — 165 - [pg-4] ... las pinturas encubiertas y ocultadas se privan de su valor, el qual consiste en los ojos ágenos y juicios que de ellas hacen los hombres de buen entendimiento y buena imaginación; lo que no sepuede hacer sinó estando en lugares, donde algunas veces puedan ser vistas de muchos. [pg-12] [Que la diferencia de las pinturas estriba en la diferencia de tem- veramento de los artistas] ... vengamos a discurrir por las pinturas de un melancóli¬ co saturnino ayrado y mal acondicionado: las obras de este tal, aunque su intento sea pintar Angeles y Santos la natural dispu- sición suya, tras quien se va la imitativa, le trae inconsiderada¬ mente a pintar terribilidades y desgarros nunca imaginados, sinó de él mismo (1). De esto podría yo dar exemplos vivos si mi intento fuese tachar a alguno, de lo qual he deseado siempre huir... [De las perniciosas consecuencias que trae al arte el que los pintores vayan detrás de las opiniones del vulgo comprador] [pgs. 13-14] ... podemos sospechar, o por decir verdad, creer, que esta nuestra imitaciónimaginaria de los compradores, es gran parte para que haya tan medianos Pintores el día de hoy en el mun¬ do; porque, considerando estos que nuestras ideas no pasan, y aun muchas veces no llegan, a lo que ellos nos muestran pinta¬ do, descuídanse en no procurar más perfección en la imitación de las cosas naturales, y en el arte de pintar; advirtiendo, que (1) ¿Alude a Berruguete, o más bien a Juan de Juni? - 156 — con aquel trabajo y arte que han alcanzado, bailan luego poco aficionados y compradores y horma, como dicen, de su zapato: para proballo, y que esto sea así, poca fuerza es menester, pues se topan cada hora mil hombres los más contentos del mundo en haber dexado su dinero por unas muy ruines pinturas con tanto gusto, que antes sufrirán que digáis mal de sus personas pro¬ pias, que de sus pinturas. Por manera que nuestros malos juicios y conocimiento cau¬ sa y acarrea descuido el día de hoy en los Artífices, si no me en¬ gaño. Yo tengo por cierto, que en estos tiempos, si oviese el exa¬ men que antiguamente ovo en aprobar o condemnar una pintura, que estaría esta Arte muy aventajada más de lo que está, porqué el pintor que no pudiese salir sumo en el arte, tomaría otra de¬ rrota en la vida... [pg. 15] Hay otra causa que suele estragar la imitación imaginaria del que pinta. Este es un hábito que acarrea a las gentes la con tinuación de la vista de ciertas cosas particulares y propias de una nación, y no de otras. Exemplo sea: tomemos un Alemán que mejor deseño tenga, aunque sea Durero, dende [sic ¿por de- cille?] que debuxe, o pinte caballos; nunca en cien-mil caballos verná a toparse en la fantasía con un caballo Español alindado, aunque alguna vez lo haya visto. La causa es el hábito que tie¬ ne de haber siempre visto caballos Alemanes, fuertes de miem¬ bros y groseros; y de aquí viene que todas las ideas que de ca¬ ballos se le representaren serán de caballos Alemanes, como en todos sus dibuxos y pinturas ordinariamente vemos. Decendamos a Pintores Venecianos los quales queriendo tra¬ tar el desnudo de alguna imitativa fantástica, vie¬ muger, por su nen a dar en una carnosidad demasiada. Esto nace de groseza y la opinión que vulgarmente aquella Nación tiene concebida, per¬ suadiéndose no ser ninguna muger perfectamente hermosa si no es muy gorda así todas sus ideas y fantasías en esta parte pa¬ y ran en figuras corpulentas, y demasiadamente gruesas, a los quales quadraria bien aquel verso de Marcial: Carnarius sum, - 157 - pinguarius non sum; y por no ser en exemples demasiadamente prolixe, estos basten para advertir porqué la imitativa imagina¬ ria trae consigo tantas diversidades de cosas y para en tantos géneros de pintura diversos, aunque sea en un mesmo propósi¬ to, de historia o poesía. No era razón se pasase entre renglones la causa de los ma¬ tachines, que de algunos años a esta parte se figuran en España y otras partes, así por Pintores como por Escultores. Al inven¬ tor de estas cosas entre los españoles. Dios se lo perdone (1), que allende de los que él hizo, fué causa se estragasen mil buenos ingenios, los quales si ovieran echado por camino derecho y se¬ guido a los antiguos, o a la naturaleza, estuvieran muy aprove¬ chados, y nuestra España, noble y esclarecida con estas arles de pintura y escultura, de modo que no tuviéramos necesidad de traer estas cosas de acarreo, ni de fuera: a los quales, si Timoteo les oviera de enseñar, les llevara dos talentos. Enseño Timoteo, músico insigne, a tañer por un talento a los que no sabían nada; y a los que sabían algo, y habían aprendido de otros, por dos talentos, de suerte, que llevaba un talento por enseñar y otro por desenseñar. Han sido dichosas las figuras que estos tales han hecho y ha¬ cen, feea de colores, piedra, o madera, oro o plata o metal, según las han plantado plantan, que a mi parecer son risa las penas y de Tántalo, Sísifo y Prometeo, comparadas con las de estas figu- (1) Nota dé Ponz: «Por matachines entendemos en nuestra lengua figuras ridiculas, vestidas extravagantemente de pies a cabeza, con re¬ tazos de diversos colores, como se ven vestidos los que los italianos ña¬ man Tracagnini en sus teatros. Sospecho que don Feiipe de Guevara querrá dar a entender con el nombre de matachines ciertas figuras de grotescos...» Matachines se lee en otros textos. Di noticia por primera vez de este texto como aludiendo a Berru- guete en Los pintores de cámara dé los Reyes de España, pág. 26. Orueta aceptó ia atribución y publicó un fragmento en Berruguete y su obra, Madrid, 1918, pág. 77. Después dudé mucho se refiriera al gran escultor castellano, y pensé si convendría mejor el pasaje a Juan de Juui; una dificultád hay y no pequeña: parece que don Felipe habla del artista como uiuerto, y Juni vivió hasta el siglo xvii. Hoy vuelvo a mi primera idea. - l68 - ras; las quales a ser de carne y hueso, yo tengo muy creído, que se ovieran desterrado del mundo los tormentos que a los mal¬ hechores se dan en las cárceles, y que en su lugar sucedieran los tormentos que estas figuras pasan, si fueran, como digo, sensibles ytuvieran entendimiento de considerar la pena y tra¬ bajo en que las habían puesto y plantado. De todas estas cosas y extra flezas tienen culpa las fantasías y ideas que los naturales variamente compuestos entre sí con¬ ciben; y es cierto, que si buscásemos el autor de estas invencio¬ nes, que le hallaríamos tan compuesto para estos sentimientos porla natural y varia composición suya, que parece haber sido imposible, si no fue-a con demasiado cuidado, arte y industria, huir de ellas; y pluguiese a Dios, que valiera mi amonestación para que los buenos ingenios que han seguido este camino vol¬ viesen con gran cuidado a imitar la naturaleza y los antiguos. [El estudio de los antiguos adoba el ingenio ruin y perfecciona él despierto] [pg. 24] miren dos exemplos de nuestros tiempos que son Rafael de ... Urbino y Micael Angelo, a los quales les luce tanto en sus pintu¬ ras la lección y observación de la antigüedad, como la destreza y habilidad de sus manos: y así merece ser celebrada una loa¬ ble costumbre de Rafael de Urbino en esta materia, de quien di¬ cen, qué todo el tiempo que estaba en su oficina trabajando, te¬ nía lección de historia o poesía. [pg- 27] Origen de la Pintura [pg. 40] Es de reir cosa ver que haya en el día, de hoy algunos Pin¬ tores tan simples, a los quales les parece que han acrecentado mucho sus obras, si cuentan los días que se detuvieron en ellas; - 159 - y otros tan tontos, los qnales ninguna obra piensan que es de estimar si se acabó en pocos. [pg- 41] Ovo antiguamente otro género de pintura que llamaban Gri¬ llo. Dioles este nombre Ántífílo, pintando un hombre, al qual por donayre llamó Grillo. De aquí quedó que este género de pintura se llamase Grillo. Nació Ántífllo Egypto, y aprendió de Cte- en sideno género de pintura, que a mi parecer fué semejante a este Ja que nuestra edad tanto celebra de Hyerónimo Bosch, o Bos¬ co (1), como decimos, el qual siempre se extrañó en buscar ta¬ lles de hombres donosos, y de raras composturas que pintar. Y pues Hyerónimo Bosco se nos ha puesto delante, razón será desengañar al vulgo, y a otros más que vulgo, de un error que de sus pinturas tienen concebido, y es, que qualquiera mons¬ truosidad, y fuera de orden de naturaleza que ven, luego la atri¬ buyen a Hyerónimo Bosco, haciéndole inventor de monstruos y quimeras. No niego que no pintase extrañas efigies de cosas, pero esto tan solamente a un propósito que fué tratando del in¬ fierno, en la qual materia, quiriendo figurar diablos, imaginó composiciones de cosas admirables. Esto que Hyerónimo Bosco hizo con prudencia y decoro, han hecho y hacen otros sin discreción y juicio ninguno; porque ha¬ biendo visto en Flandes quan acepto fuese aquel género de pin¬ tura de Hyerónimo Bosco, acordaron de imitarle, pintando mons¬ truos y desvariadas imaginaciones, dándose a entender que en esto solo consistía la imitación del Bosco. Ansí vienen a ser infinitas las pinturas de este género, se- (1) Jerónimo Aken (¿1460? f 1516). De él poseyó pinturas don van Felipe: el Eey aficionado a este artista, tanto que hasta en era muy la comunicación familiar le tenia presente, en una de las preciosas car¬ tas que escribió a sus hijas desde Lisboa, 1581 (publicadas por Gachard, París, 1884) les cuenta de una procesión del Corpus «cierto me ha pesa¬ do mucho de que no la viésedes ni vuestro hermano [el que habla de ser Felipe III] aunque hubo unos diablos que parecen a las pinturas de Hierónimo Bosc de que creo que tuviera miedo». - 160 - liadas con el nombre de Hyerónimo Bosco, falsamente inscripto; en las quales a él nunca le pasó por el pensamiento poner las í manos, sino el humo y cortos ingenios, ahumándolas a las chi¬ meneas para dalles autoridad y antigüedad (1). Una cosa oso afirmar de Bosco, que nunca pintó cosa fuera del natural en su vida, sino fuese en materia de infierno, o pur gatorio, como dicho tengo. Sus invenciones estribaron en bus¬ car cosas rarísimas pero naturales: de manera, que puede ser re¬ gla universal, que quaiquiera pintura, aunque firmada de Bosco, en que hubiera monstruosidad alguna, o cosa que pase los Umi¬ tas de la naturaleza, que es adulterada y fingida, si no es, como digo, que la Pintura contenga en sí infierno, o materia de él. Us cierto, y a quaiquiera que con diligencia observare las co¬ sas de Bosco le será manifiesto, haber sido observantísimo, del decoro, y haber guardado los límites de naturaleza cuidadosísi- mamente, tanto y más que otro ninguno de su arte; pero es jus¬ to dar aviso que entre estos imitadores de Hyerónimo Bosco, hay f uno que fué su discípulo, el qual por devoción de su maestro, o por acreditar sus obras, inscribió en sus pinturas el nombre de Bosch, y no el suyo (2). Esto, aunque sea así, son pinturas muy de estimar, y el que las tiene, debe tenellas en mucho, por¬ que en las invenciones y moralidades, fué rastreando tras su maestro, y en el labor fué más diligente y paciente que Bosco, no se apartando del ayre y galanía, y del colorir de su maestro. Exemplo de este género de pintura es una mesa que V. M. tiene, en la qual en círculo están pintados los siete pecados mortales, mostrados en figuras y exemples, y aunque toda la pintura en si sea maravillosa, el quadro de la invidia a mi juicio es tan raro y ingeniosp (3), y tan exprimido el efecto de ella, que puede competir con Arístides, inventor de estas pinturas, que los grie- (1) Interesantísimo es este párrafo para la discriminación de las obras del Bosco. (2) Noticia de interés excepcional y poco comentada. (3) Se conserva en las habitaciones de Felipe II en el Escorial. No está firmada. Para P. Lafond, Hieronimus Bosch, Bruselas, 1914:, i ps. 51-2, no es seguro que no sea obra de Bosch, contra la opinión de Dollmayr y Gossart y el dicho de Guevara. — 161 - gos llamaron Ethice, lo qual en nuestro castellano suena, Pintu- ( ras que muestran las costumbres y afectos de los ánimos de los hombres. [pg. 48] Origen de la pintura en paredes y al fresco en Italia [pg. 50] Pintura en lienzo [pg. 51] Este... pintar en lienzo al oleo, anda tan valido en nuestros tiempos, que estoy por decir, que ha acevilado en gran manera I la Pintura, habiendo desterrado la autoridad de las tablas y per¬ petuidad de ellas. No puedo pensar que no se entienda la venta¬ ja que hay de lienzos a tabl·is, y la imperfección que hay en lo uno, y la excelencia que solía haber en lo otro; pero no es cosa nueva haber sido esto que llaman barato destruición de las bue" nas artes. Yo antes tomaría seis pinturas perfectas que sesenta razonables al precio. mesmo Pero, entiendo que hay otros de diferente parecer, con quien yo no determino de porfiar; que deben ser del mesmo parecer que un amigo que tuve en Flandes el año de 1540, el qual en Amberes me rogó le llevase a ver lienzos pintados al fresco (1), para traer algunos a su casa. Llevele en Amberes a la casa don¬ de mejor ropa había; apartó doce entre muchas docenas que nos sacaron. Venido al precio, pidiónos el maestro a dos ducados por cada uno; mi compañero dexó suspenso el negocio, porque le pa¬ reció el precio muy subido; a la tarde desmintióme, y solo dió la vuelta por estas tiendas, y vino cargado de ventiquatro lienzos de a ducado; díxome que muy mejor era enviar a su casa venti¬ quatro lienzos, que no doce por un mesmo precio. (1) Sic, por recién pintados. 11 Sospecho debe haber muchos del parecer de este mi amigo, y ser mucha parte que hay tantos lienzos, y tan pocas tablas: y quiera Dios que algunos no se metan a la parte de esta culpa, porque cosas razonables aplacen en el lienzo, y en las tablas no, sinó las perfectas y muy buenas. Tienen una comodidad las pin¬ turas en lienzo, que es ser portátiles para pasarlas más cómoda¬ mente de un lugar a otro, de manera que justamente las podrían llamar pinturas cortesanas. [pg. 54] Tapicería [pg- 07] [La tapicería existia en tiempos clásicos y cita un verso de Virgilio que...] ... quiso decir, que colgarían a Augusto Tapicería, en que es¬ tuviese figurada la victoria que tuvo de los Britanos; al modo, que el emperador Carlos V hizo figurar en su Tapicería la jor¬ nada de Túnez y Barba-Eoja (1). [pg- 58] Del género de pintura llamado Encausten Espánteme no haber resucitado los ingenios de Italia, un gé¬ nero los antiguos, y no de poca estima, de Pintura que usaron quan to de los Autores que de ella escriben se colige; la qual, se¬ gún entiendo, no solo no está en uso, pero sospecho no haber pensado nadie como se pudiese obrar como la obraron los anti¬ guos. Yo mis diligencias he hecho en preguntar a Artífices de diversas naciones, si entienden como fuese, y en ninguno he ha liado rastro de tino. (1) Tormo y Sánchez Cantón, Los tapice.s de la Casa del Rey N. S. Madrid, 1919, p. 95. [pg. 60] ... 30 empezó a usar para pintar las naos, el qual género de Pintura era tan fixo, que ni viento, ni sol, ni mar lo podía des¬ hacer. Sería bueno hoy este género, que podría servir para mu¬ chos usos. ¡O ingenios dormidos! todos los hallo hechos en un molde; to¬ dos alcanzan lo que uno, y uno lo que todos. ÍPS' 67] Grotesco [pgr- "^3] En nuestros tiempos han resucitado este género de Pintura las reliquias de las grutas de Roma antiguas, habiéndose en ellas hallado algunos exemplos los quales la novedad ha extrañamen¬ te acariciado y acreditado, de suerte, que topais con muchos que tienen por mayor felicidad hacer bien una máscara y un mons¬ truo que una buena figura. [pg. 74-5] ... vemos el uso de esto que los Italianos llaman estuco por aca muy trocado y corrompido. ... [para] el techo de la cámara que se ha de blanquear de lo que ahora la novedad llama estuco... en nuestra España será bueno el pino de Cuenca y Balsain antiguo y seco porque es ma¬ dera segura y fixa. [pg. 75 6] Manda pues Vitrubio, que en los techos de maderamientos, hora fuesen llanos, o torciesen a alguna parte, que echadas las — 164 — cárceles (1) y bien clavadas, tomen cañas y las machaquen y laa hiendan y las aten al dicho techo con esparto Español muy bien | atadas y liadas como acá se hace en un techo que le quieren en¬ vestir de yeso, y fué antiguamente usado en España, y se usa el día de hoy en la mayor parte de la Andalucía, y Eeyno de Gra¬ nada, por faltalles en algunas partes maderas para sus enmade¬ ramientos. Estas ataduras de las cañas con el esparto al enmaderamien¬ to, deben ser hechas con cuidado y destreza, porque en este apa¬ rejo consiste gran parte de la perfección de la obra fixándolos con clavos entre tomiza y tomiza (2). Hecho esto, manda Vitru- bio trusilar este techo de cañas... A mí me parece que trusilar quiere decir lo mismo que en nuestro Español decimos Xaha- rrar (3), que es el primer aparejo que se dá acá a las paredes para disponerlas a recibir el blanqueado. Ipg- 85] ^ ... a nosotros los Españoles nos será fácil la labor del estuco, no solo en llano, sinó también en relievo, por el uso que tene¬ mos de variar (sic.) (4) el yeso, porquelos mismos moldes de la miel, con que el yeso se enmolda, nos podrían a cada paso servir para enmoldar la masa y composición del estuco. [pg. 92] [Prosigtdendo en hablar de las ventajas y facilidad pa' españoles del estuco^ ... colígese más, que si no se quieren pintar las dichas pare¬ des, la ventaja que terná este blanqueado al yeso, y los albice- (1) «Cárcel—según Covarrubias—llaman los carpinteros un made¬ ro,parte dél desbastado, dentro del qual ponen la puerta, o ventana que han ajustado...» (21 «La cuerda de esparto delgada.» (Covarrubias.) (3) «Vale tanto jaharrar como igualar la pared rehinchéndola con yeso y raspándola, é igualándola con la plana queda aparejada para enluzirla.» (Covarrubias.) (4) Por vaciar. — 165 — res (1) de relieve del estuque, al relieve de yeso, y la facilidad I con que se puede obrar, pues los montes de Toledo nos dan mar¬ mol bastante, y los ríos guijarros blancos y en abundancia, y la miel de los yeseros, que decimos, moldes hartos para enmoldar frisos y molduras, y semejantes cosas de estuco, como hasta ahora en el yeso lo han hecho. pg. 99] Iluminación [pg. 100] De ella, a mi juicio, se puede decir lo que de la copla y del melón, que en ninguna manera se sufren razonables. De este modo de la iluminación más que de qualquiera otro género de pintura, no es tolerable si buena. En Roma es no es buena y ^ ilustre cosa lo que Julio Epirota (2) género de ilumi¬ en este nación hace. Labra en lo que yo he visto figuras muy galanas y floridas, en lo qual yo desearía un poco más de brío y espíri¬ tu; a quien ingeniosamente Fr. Andrés de León en nuestra Es¬ paña (3), Religioso del orden de San Hierónimo, imita, en tanto, que conferida con el patron la imitada, los dueños de los pa¬ trones se confunden algunas veces, en escoger la suya. [pg. 101] De los suelos pintados [pg. 103] ... creo que a todo lo que de la antigüedad ha sobrado, vence 10 que hay en Palermo en una Iglesia del castillo viejo, llamado Alicer—friso. (1) Julio Clovio, véase en la pág, 46. (2) (8) Profeso en el monasterio de la Mejorada, discípulo de Fr. Cris¬ tóbal Trujillo, miniaturista poco aventajado. Murió en El Escorial el 11 de setiembre de 1580. (Ceán,) — 166 — San Pedro el Viejo (1), lo cual yo miré con gran atención eï año de 35, viniendo de la jornada de Túnez, adonde llevé a al- | gunos de la nación a verlo, como cosa maravillosa. Musaico de veneras y Conchitas marinas [Modo de hacer los vidrios de colores para los mosaicos'l [pg. 105 Los modernos, a imitación de esto, felicísimamente en Italia han emprendido a formar figuras y animales en las paredes con Conchitas de la mar de varias colores, que en las marinas de Komania, Apulia y Calabria se hallan, sirviéndose de ellas en lugar de lo que las piedras varias de colores, servían a los anti¬ guos en el musaico. Yo vi labrado de esto, en una huerta del secretario Martu- rano,fuera de Nápoles, la vía de Calabria, el año mismo de 36,. ) como invento entonces hallado, en las paredes de una escalera que baxaba desde el suelo de una huerta a una fuente acia la parte de la marina. Este musaico de Conchitas no ha aun llegado aEspaña, ni creo tengan noticias de ello, salvo aquellos que en. Nápoles o Roma, o algunas partes de Italia lo ovieren visto... [pg. 107] Encausten Usaron los antiguos otro género de pintura llamada Encaus¬ ten diferente del de lasceras que fué hecho de barro esmaltado de colores, lo qual en España llamamos vedriado, y al presente en Italia, Faenza y Pisa. [pg. 108-10 Imagino pues... quan rara y deleytosa obra, sería envestir ahora las paredes o pórtico de algún jardín, o otra qualquiera ^ (1) La famosa Capilla palatina. - 167 — pieza de semejante obra. Porque si un chapado o pared de azu¬ lejo en España es adorno grande de una cámara, por estimada y preciada que sea; quanto más lo sería, teniendo las paredes todas chapadas de azulejos labrados con deseño gentil de algu¬ na poesía o historia insigne de Encausto fino de Paenza o Pisa; y la ordenanza se facilitaría así: Tomando al justo los altos y anchos del gabinete o cámara, y señalados en ellas los lugares de las puertas y ventanas, se podría hacer en un suelo llano el compartimiento, juntados pri¬ meramente los azulejos del tamaño que los quisiesen formar, y asentados en el plano, como después en las piezas habían de ser repartidos, pintar por todos juntos el deseño en universal; y hecho esto, después pintar y perficionar particularmente aquella parte que a cada uno de los quadros o azulejos le ovieren cabi¬ do, y después metellos a fuego. Daría yo a este universal deseño, para lo alto de la pieza, su alquitrabe, friso y cornisa, con su perspectiva de proyecto que acá llamamos buelo; y desde el suelo holladero para lo alto, la cantidad necesaria conforme al alto de la cámara, que ocupase una cinta, como lo acostumbramos en España hacer en nuestros azulejos comunes a proposito e intención del deseñado: y entre el alquitrabe y la faxa baxa metería yo una ordenanza de figuras acomodada a la historia y poesía que se determinase pintar; lo qual también otras veces se podría variar con partes de arqui¬ tectura y perspectiva y cosas semejantes; y hecho esto, se me¬ terían las piezas en las paredes con materia que fuese secante y fixa, como estuco, y en nuestra España yeso, donde lo hay per¬ fecto y bueno, y no hay participación de humidad. En España, en quanto a lo que toca al barro, fineza y delga- deza de él, bien se labraría en Talavera, pero no se podría dar cumplimiento a la tal obra, aunque oviese deseñadores bastan¬ tes para el repartimiento como se podrían hallar, porque falta¬ ría a la tal obra la perfición, a causa que en España no saben fixar las colores en el fuego, como en Faenza y Pisa las fixan, ni tampoco saben gastar acá sinó dos o tres colores tan sola¬ mente. y es cierto, que esto que toca a teñir y vedriar el barro con diversidades y buenas colores, que en España están ayunos — 168 — de ello; y por confesar verdad lo ignoran del todo, excepto es¬ tas groserías que en los azulejos se gastan. [P&- 111] Pintura en vidrio [pg. 113-114 qiie el sugerir raros y costosos procedimientos de pintar es provechoso por si algún rico se decide a hacer un suntuoso edificio, y pone en movimiento y da a trabajadores y artistas el dinero acumulado e improductivo.] [pg. 115] Pintara de las yerbas [pg. 117] [Conveniencia de que los que pinten yerbas conozcan bien su desarrollo y formas en sus cuatro edades, según Dioscórides, (Ideas estéticas^ t. IV, 2.® ed., 1901, p. 27). Las únicas noticias que del autor de esta traducción se tienen, redúcense a las que se leen en la epístola al lector que a su frente figura: «Miguel de Vrrea architecte natu¬ ral de la villa de Fuentes [provincia de Guadalajara] de la diócesi de Toledo y Juan Gradan impressor vezino de Al¬ calá desseando hazer a Su Magestad algún servicio y apro¬ vechar a sus vassallos, tomaron trabajo de traduzir esta architectura de Vitruuio de lengua Latina en Castellana». Esto era lo que se sabía en 1899, y... a ello hay que volver. Dicese esto, porque en aquel año se complicó, por manera inverosímil, la personalidad de Urrea, diósele glo¬ riosa genealogía y quedó convertido en el Vasari del Re¬ nacimiento andaluz vel quasi. Veamos cómo: El arquitecto don Vicente Paredes—benemérito arqueó¬ logo e historiador, que coronó su vida legando sus libros y colecciones a la ciudad de Oáceres—logró poseer en códi¬ ce del siglo XVI una traducción de Vitrubio. Tuvo de ello conocimiento don Juan Catalina García, que a la sazón es¬ taba componiendo su Biblioteca de escritores de la Provincia de Guadalajara (premiada 1897 en por la Biblioteca Nacio¬ nal y publicada dos años después); y diputó el manuscrito como «el códice quizá original» del libro impreso en Alcalá en 1682. Elhallazgo resultaba trascendental, por cuanto el ma¬ nuscrito se encabeza con un prólogo donde el traductor historia su ascendencia y narra sucinta, pero concreta¬ mente, el Renacimiento en tierras granadinas. En ningún lugar del códice se lee el nombre de Miguel de Urrea, na- — 185 — tural de Fuentes; por el contrario, en varios sitios se dice granadino el autor, ydeclara fueron sus padres el gran artista Jacobo Florentin y Juana de Velasco. No le arre¬ draron estas dificultades a don Juan Catalina Garcia, y en las páginas 531 - 5 extracta el prólogo del manuscrito; declara sus búsquedas infructuosas en el Archivo de Fuen¬ tes tras Maestre Jacobo Florentin, Urreas y Vélaseos; sos¬ pecha si el arquitecto traductor será un Miguel de Fuentes, entallador en 1549, que figura como apellidado Urrea en 1566, en cuentas de la iglesia alcarrefia; declara no se le «alcanza la razón de que se llamase Urrea> el traduc¬ tor por no llevar este apellido entre los que declara ser ■ padres suyos; describe el impreso complutense; anota que no hay identidad entre lo publicado y el manuscrito, «como si en la impresión se hubiera querido abreviar la tarea...>; pero, a pesar de todo, no se da cuenta de que entre Miguel de Urrea y el traductor del códice inédito pudo no haber la menor relación. Que algo de esto barruntaba su propietario, ya lo indica Catalina García, escribiendo: que don Vicente Paredes sospechaba «si el Miguel de Fuentes sería hijo de Francis¬ co el Indaco, tío del verdadero traductor, y usurparía la obra de éste [¡¡ü], o quizá que el autor fuese un jesuíta, el padre Miguel de Urrea, también alcarrefio, que por su hábito, concordaba mejor con la profesión principal del autor del manuscrito, que declara ser la de teólogo. Mas, en suma, todo quedó arreglado incluyendo a Mi¬ guel de Urrea enla Biblioteca, adjudicándole los dos tex¬ tos, y publicando en amplio extracto casi todas las noticias histórico-artísticas del proemio. No más de un año después, y en los números del 28 de julio y del 8 de agosto de 1900, comenzó a publicar don Vicente Paredes en la revista de Barcelona Arquitectura y Construcción un estudio titulado: ¿Quién fué el primero que 1 I — 186 — tradujo al castellano los Diez libros de Arquitectura escritos por Vitmvio? En el primer número (págs. 214'7) plantea la | pregunta describiendo el Vitrubio impreso, recoge la opi¬ nión de Catalina García y expone la suya en estas pala¬ bras: «Me atrevo sospechar que Miguel de Urrea, el de a Fuentes, no sólo fué el primer traductor, sino que Juan no Gracián, impresor, trasmutando palabras y ordenaciones de periodos, usurpó al autor de mi códice la propiedad de la primera traducción, sin atreverse a decir que la que él había hecho con Miguel de Urrea y otro fuese la primera, como lo afirma de sí el autor de mi códice.» No sabemos más del pensamiento de don Vicente Pare¬ des; quizá había dado en lo cierto, pero su trabajo no pasó del número del 8 de agosto, y lo publicado no alcanza, aparte lo extractado, más que a una sumaria descripción ^ del manuscrito y a la tercera parte del proemio, que había de reproducir íntegramente. Las importantísimas noticias que pára la historia del Arte en España da el prólogo del códice, quedaron largos años sin aprovechar, perdidas en libro donde era difícil se buscasen; y por haberse interrumpido la publicación del estudio de don Vicente de Paredes antes de reproducirlas, permanecieron ignoradas hasta que «las dió a conocer» don Manuel Gómez Moreno en unas admirables conferen¬ cias sobre El Renacimiento andaluz,el Ateneo de Madrid en en el curso de 1912-13 (un extracto de estas lecciones, he¬ cho por don Elias Tormo, se publicó, con varias ilustracio¬ nes, en el número 8.°, marzo de 1918, de la revista Por el Arte). A partir de entonces, el «texto de Urrea» ha sido uti¬ lizado por Lampérez, Bertaux, etc. Cuando para la formación de este libro hubo de estu¬ diarse, primero en Càceres y después en Madrid, por el se- ^ ñor Gómez Moreno y por quien esto escribe, pudo aclarar- — 187 — se en buena parte el problema de la traducción castellana I de Vitrublo. Las diferencias entre el texto impreso y el inédito son patentes; mas si son traducciones distintas o un fraude cometido porGracián, es punto que aqui no interesa pri- mordialmente, y que habrá de esclarecerse en otro es¬ tudio. Lo que aquí importa es afirmar que el autor de la tra¬ ducción de Vitrubio conservada en el códice que fué de don Vicente Paredes, y es hoy de la Biblioteca de Càceres, llamábase Lázaro de Velasco, clérigo y arquitecto grana¬ dino, hijo de Maestre Jacobo Florentin y Juana de Velas¬ co, hombre de grandes conocimientos en Arquitectura y que murió en su patria el año de 1686. La identificación ocurriósele a don Manuel Gómez Mo- } reno, y al punto la vió comprobada, no sólo por el apelli¬ do materno, el lugar de nacimiento, las conjuntas profe¬ siones de teólogo y arquitecto, sino también por la letra, pues es conocido como escritor de libros y miniaturista. Por fin, desapareció el último resquicio para la duda al des¬ cifrar un grabado que figura al pie del proemio en el có¬ dice; es un lazo de letras en el que sin grave dificultad se lée: VELASC[VS en abreviatura] [Velascus]. En otro lugar se estudiará la vida de Lázaro de Velas¬ co, y entonces será ocasión de dilucidar el caso de la edi¬ ción de Gracián y de describir minuciosamente el códice de Càceres, reproduciendo alguno de sus dibujos. Baste aquí lo dicho, advirtiendo que del contexto se deduce que se hacía la traducción por los afios de 1660-1666. Es un códice en folio de 176 hojas sin numeración antigua ni moderna, en papel de hilo, con la filigrana de la media luna, en unos pliegos con las letras MI; en f otros, F B, y en algunos una corona, según el señor Pare¬ des. Está escrito con dos letras; pero, al parecer, por una — 188 — sola mano y hermosamente; el texto va en cursiva españo¬ la, y los comentarios, marginales unas veces y otras a toda plana, en bastarda. Los dibujos, a pluma, muy bien he¬ chos, mas no numerosos. Las iniciales capitales adornadas, a pluma unas y grabadas otras, son, en general, las mis¬ mas que usaba el impresor granadino Hugo de Mena, y que se ven, por ejemplo, en la primera parte de la Descripción de Africa, de Luis del Mármol. Prescindiendo de la traducción, publícanse aqui los preliminares y alguno de los comentarios que presentan interés para el conocimiento del arte español y de la cul¬ tura artística alcanzada en el siglo xvi. KL INTÉRPRKTK AL CURIOSO LKCTOR (1) A(2)unque de los antiguos escriptores, uno es mas prove¬ choso que otro y digno de maior loa este que aquel: pero como no ayaalguno que no merezca ser leido; ninguno del todo pares- ce q deve ser despreciado. I esto no se a de hazer solamente por la antigüedad tanto, quanto por q en aquellos mejores siglos no osava salir en publico si con su trabajo no truxese algun proue- cho; lo mesmo sea desentre (3) de los argumentos y materias en ^ se ocuparon y exercitaron. Porque no solian tomar a su cargo de tratar algunas cosas que no entendiessen ser provechosas. I con todo esto, vemos algunos de los antiguos, aun los q son de la muy mejor nota, los menosprecian del todo o q los de- o que xan olvidar y estan escondidos en las librerías de los pocos y q la maior parte de los hombres estudiosos nunca llegan a ellos. En el numero de ellos es este Marco Vitruuio, cuia obra de archi- tectura con confesaf todos q es notable y muy digna de ser leida quassi todos la passan. El mesmo nombre es celebre y muy poqui¬ tos son, aunque sean de los medianamente enseñados q ignoren Vitruuio auer escripto de Architectura, pero apenas entre cien¬ to se hallara uno que sepa q contiene el libro. Esto no proviene o por q el autor es malo o no docto o por que el argumen to o ge¬ nero de materia es inutil para ser cognoscida; sinó por que son muy delicados los q oy siguen los estudios de las letras y bus¬ can no mas de aquellas de q reciban contento sin gran trabajo. (1) Inédito hasta hoy. Comienza el códice sin portada ni título. (2) Inicial dibujada, cual modelo para tipo de imprenta con hoja¬ rasca. (3) Sic ¿por: se ha de sentir? — 190 — Pues por q este libro de Vitruuio se tiene por algo obscuro, pol¬ la difflcultad comunmente aborrecen su leción. Por q al mesmo escriptor no pueden desechar como a menos conviniente. Prime¬ ramente vivió en aquella Edad, y escriuio este libro en el tiem¬ po q florecía la verdadera y solida erudición o a lo menos aun hasta entonces tenía su vigor. I siempre de los doctos hombres a los quales de comuü consentimiento de todos se les da autoridad de juzgar a sido tenido por bueno escriptor y no de vulgar pre¬ cio. Claro está que avernos de confesar como la misma cosa lo declara q no tiene muy polido estilo y la manera de hablar no es muy limpio latin; porq más habla sabiamente que clara y elo- quentemente. Pero es bien que nos acordemos que no dexó es- cripta esta obra para eSte propósito: q dél deprendiésemos la eloquencia. I él propio también en munchos lugares excusa esto q no tiene polida manera de dezir y pide q se le perdone, lo qnal es justo q se le conceda al Architecte. I por uentura la cosa que trata es de tal género q contentándose con ser enseñada, como dize Manilio, no sufre adornarse con más elegante estilo. Aunq su manera de escreuir antes simple, llana, que impura o co¬ es rrompida como fácilmente lo podéis advertir, y q antes es fecho con desprecio q por no alcançar más, o para q desees en él mas polideza. Munchas vezes mezcla vocablos griegos, o por q no te¬ nia latinos con que declarase todo lo q quería, o por q los grie¬ gos vocablos ya los entendían bien y sabían lo q significaban, y estaban usados del vulgo aun entre los Eomanos. Porque ansi como la más polida y acabada manera de edificar y los ingenios e machinas obradas con subtilissimo artificio y las demás deste genero, y también los instrumentos de musica y todas las artes que pertenezen a la vida curiosa vinieron de Grecia a Italia, ansi también consigo se truxeron los nombres con q declarasen su origen. Agora trabajamos muncho en entender estos voca¬ blos q entonces por la noticia de las cosas, aun en el vulgo esta¬ ban usadas. Mas esta obscuridad diligencia con y estudio se pue¬ de vencer: a munchos suele espantar, para q no se atrevan a ex¬ perimentarlo ver quan difficultoso o molesto les aya de ser el trabajo. Pues luego no debia esta cosa disminuirle a Vitruuio la gracia acerca de los no cobardes ni perezosos antes las avía de - 191 - despertar la industria deilos para q con inaior esffuerço se infla¬ masen a su ieción. Demás desto son las causas q no hazen poco en su recomendación que él solo en esta manera de proceder ay y... y q esto mesmo io trató con tanta diligencia y cuidado que apenas podría hallarse otra cosa más acabada en lo q toca a la fee y verdad. Preguntará alguno a que puede aprovechar de¬ prender la manera antigua de edificar principales edificios. Pri¬ meramente, si os respondo q el honesto contentamiento que della se toma no se a de extimar en poco, esto munchos me lo conce¬ derán según pienso: por q ay munchos q este fruto por la maior parte esperan en las letras. Direisme: si este es el fin con poca pérdida lo podremos menospreciar. Confiésolo si ansi fuese ello. Pero no solamente se puede sacar dello deleite solo sinó mani¬ fiesto y principal provecho, y esto de munchas maneras. Porq quanta afrenta sería de aquel q no solamente quiere tener lugar entre los doctos, más aun grado, si no supiese llamar por sus nom¬ bres las partes de su casa ni las supiese distinguir. Mas si algu¬ no se ubiese exercitado en Vitruuio con cuidado esse sabrá dar su propio nombre a cada parte. I demás desto, no puede ser me- no% sinó que también leyéndolos antiguos escriptores reparéis si no os ayudado de este autor. Este es otro fruto que ubiesedes no se deve menospreciar. Loan muncho a Lazaro Baifio por q collegidos los testimonios de todas partes y comparados entre si aya abierto la puerta para entender el arte del nabegar. I esto por q ? cierto es q porque con esta su industria aya llevado como de la mano para entender las antiguas historias a los q tenían necesidad de ayudador. Pues los q leen aquel líbrete no les pa¬ rece q pierden su trabajo. Veamos q tenemos de sentir de Vitru¬ uio q aviendo comprehendido no solamente una parte sinó tan¬ tas cosas juntamente y q no solamente sacó a luz las cosas de la vejez y los monumentos o antigüedades della pero aun parece q resucitó la mesma vejez; de la qual fue él testigo de vista y q nos la dexó como pintada en tablas. I no ay para qüe hazerme objeción q la manera de los antiguos fué del todo diversa de la nuestra y ansí los nombres y apellidos de q usaron no convienen a nuestros tiempos ni nosotros los podemos entender. Por q como el décimo libro sea juzgado de los otros por el más desaprove — 192 - chado, en ñn vemos que Budeo se aprovechó del ayuda de Jocun¬ do Veronense y que acomodó los nombres de las máchinas a nuestra edad y al Yo uso presente. no niego q no ay algunas co¬ sas que apenas alguno de los hombres la alcanzará, pero estas para entender todo lo demás no an de ser impedimento. A esto también se llega otra tercera cosa: que no habla como quien lo obra con las manos; sino q las cosas de q trata declara con diffi- niciones sacadas de las fuentes de las artes liberales y como de tales tomadas. I ansí aqui recognoscerán q ay munchas cosas traídas de los interiores tesoros de la Filosofía. Tendrán los ma- thematicos en que se exerciten. Tendrán los músicos los princi¬ pios de su arte de musica trasladados de xáristoxeno. [Acaba asi en fin de renglón y como a los dos tercios del folio I vuelto: parece incompleto.] DEL PRINCIPIO DEL AH TE DEL EDIFICAR I DE SV NO BLEZA I QVE AVTORES ESCRIVÍ ERON PELLA ¥ 'QUE EDIFICIOS OVO FAMOSOS Y DÔDE SE VINO DEL TODO A PERFIOIONAH Y DE LA ORIGEN DE VlTBUUIO Y Q CAUSA M0B1Ó PA ROMA ÇAR ESTE LIBRO Y LA OBSCURIDAD DEL y A QUE PRODKA SERUIR EL ENTENDERLO BIEN »D(l)e todas las artes a la concertada vida del hombre con tiinientes, que con estudio y diligencia los antepasados descu¬ brieron, y por su indusria an venido hasta nosotros: el arte del edificar claramente se vee ser la más necessària, por el proue- cho que della a todos se sigue, y entre las principales no es la vltima. Por esta se da firmeza y gracia a todo lo q se obra, eli- gense materiales templos do se inuoque el sancto nombre de Dios, ennoblecesen las ciudades con los sumtuosos edificios que porella se obran. Fúndanse muros conque se defiendan los pue¬ blos, labranse casas donde moren y amparen de las injurias del tiempo los hombres. Muestra cosas necessarias a la vida huma¬ na, y abiba el entendimiento del hombre para saber valerse en las difficiles. Esen fin tal que el entendimiento recibe en darse a-ella contentamiento: y por-esto hombres de buen juicio e inge¬ nio se an aficionado a esta arte, y grandes señores la an extima¬ do. Y avnque entre las siete liberales artes que comunmente nombran, no numeren esta: ni Seneca admitta dentro del nume¬ ro délias la pintura que favorece a este arte: mas que a los es- ll) Dibujada a pluma con primor. jr ( — 194 — cultores y losdemás ministros de la curiosidad: deuerianse de comprehender dentro de los limites de la Geometría estas dos artes de ordenar principales edificios y la pintura a tantas cosas necesarias. Porque dado que estas no se puedan pasar sin el exercicio de las manos, parece que no tiene necesidad de tan solo la reziura de los braços y entereza de fuerça las obras destas artes, como las de los officios, por ir antes dirigidas con el en¬ tendimiento, que formadas por solas manos. Y no es de admirar que en tiempo de Seneca no se contase entre las liberales, por haver sido entonces tan rara; que dize Platon, que muy poquitos la alcançauan en Grecia. Esta arte del ordenar principales edifi¬ cios, con el mismo principio del mundo se levantó, y la necesi¬ dad la despertó en los primeros hombres que tan sabios y enten¬ didos fueron. Mas por lo que se halla escrito en antiguos autores, despues de pasados munchos años de su origen fiorecio en Gre¬ cia, y de allí se esparzió por toda Italia. La causa de haverse dado tanto a fuesen ella en Grecia fué: Que como los reyes della ricos y poderosos y tuuiesen gran mando y señorío y la tierra ancha abundosa y la gente ambiciosa de que no hubiese otra como ella, i la region de su naturaleza produxese hombres inge¬ niosos : quisiese contentar y agra¬ i los señores hallasen quien les dar antojos : con los otros vicios que consigo trae la abun¬ en sus dancia, entróse la curiosidad de labrar los edificios por extremo y darse a hacer superbos y ricos palacios de gran magestad, do se espaciasen que les venía de aquellos sus antepassados que edificaron la torre de Nembrot quando empeçaron a desconocer a su Criador. E mostrándose muy religiosos erigieron costosísi¬ mos templos en que collocavan altísimas estatuas de ídolos donde gastauan infinidad de dinero. Vuo antiguamente en Atenas gran¬ des maestros ordenadores de obras, y de todos los más principa¬ les fueron Antestates, Caleseros, Antimaquides, y Porni-os que abrieron los cimientos del templo de lupiter Olympico que man¬ dó hazer el rey Pisistrato, la qual obra despues de muerto el rey se estuuo parada dozientos años, hasta que por mandado del Rei Antioco la vino acabar un maestro llamado Cosucio natural de Roma que lo adornó todo alderredor de columnas y pieças curio¬ samente labradas. E iua muy rico y galano. Y ansi se dize de 195 aquellos tiempos, que en quatre lugares ubo quatre edificios de templos que iuan ricamente labrados de piedra marmol y que sobre todos los demás se pudieron dezir aver sido los más insig¬ nes de la gentilidad por el gran primor y excellencia con que esta van acabados. El primero fué el Templo de Diana hecho en la ciudad de Efeso de forma Dórica que empeçó Tesifonte maes¬ tro architecto y despues lo prosiguió su hijo Metagenes y vinie¬ ron a concluir Demetrio sieruo de Diana y Peonio de Efeso maes¬ tros ordenadores. El segundo edificio de templo fué en Melito ciudad insigne de la provincia de lonia el templo del dios Apollo hecho de forma Iónica el qual obró el dicho Peonio y Dafno na¬ tural de alli de Mileto. Era el tercero, la Capilla de la diosa Ce- res y Proserpina que comprehendia gran espacio y estaña hecho del genero dórico, sin columnas por la parte de fuera que hizo Itino en la ciudad de Eleusina. En el qual atajó vn gran pedaço para el seruicio de los sacrificios. A este edificio en el tiempo que vino a mandar en Atenas Dimetrio Palero, vn maesstro llamado Filon le hizo vn antetemplo en la frente de columnas, con que le ensanchó la entrada y le dió más lugar y magestad. El quarto fue el templo de Jupiter Olympico de que ha vemos hecho memo¬ ria el qual era muy espacioso y ancho labrado a la forma Corin¬ tia por el Cosucio. Escriuieron diuersos autores Griegos desta Arte del Arquitectura. I el primero de todos fué vn Agatarco de Atenas que por lo que avia deprendido de vn su maestro llama¬ do Esquilo poeta natural de Tracia (aquel que murió por el de- sasti'e de la cayda de la tortuga que soltó el agulla sobre la cal- ua de su cabeza paresciéndole que era peña) hizo una çena de tragedia, y dexó escrito vn memorial de la traza della. Mouidos destos despues Demócrito y Anaxágoras filósofos grandes y per¬ sonas notables se dieron a escreuir sobre esta materia^ enseñan¬ do por reglas de prespectiua, como puesto el punto de la vista en cierto lugar dende do difunden los rayos vendrían alli a se acudir todas la lineas : para que pintando con aquella industria alguna cosa en las salas do representauan aunque estuuiese como señalado inciertamente y sin limites, viniese a representarse muy cierta terminada, y lo ansi figurado en plano pareciese te¬ ner altos y bajos. Sileno después hizo un libro de las medidas de — 19« — los edificios del genero Dorico : y Teodoro de la traza del templo de la diosa Juno que Egeo. Del estaua en Samos isla del mar templo de Diana de Efeso que era del genero Dorico, Tesifon y Metagenes su hijo. Del templo de Minerua que estaua en Priena region de lonia que también era Dorico vn llamado Fileo. Del templo de la mesma Minerua que estaua en el alcazar de Atenas que era Dorico Ictino y Carpió. Teodoro y Foceo del capitel del templo de Apollo que estaua en Delfos en el monte Parnaso. Fi¬ lon escriuio de las medidas y proporciones de templos y de la traça y cuenta de las ataraçanas del puerto Epiro de Atenas. Hermógenes del templo Dorico de Diana, que tenia por los lados a ocho columnas que estaua en Magnesia region de Macedonia junto al rio Menandro. I del templo de Baco que fundaron los lonas en la isla de Teo el qual lleuaua una sola hilera de colum¬ nas senzillas alderredor. Item Argelio escriuio de la medidas del genero Corintio, y de la forma que tenia el templo lonico de Apollo que estaua en Caria. Del Mausoleo de Egypto trataron Sátiro y Fiteo. También ubo en Grecia otros no tan célebres autores como estos que eseriuieron de las medidas y cuentas de la traça como fueron, Nexaro, Teodocio, Demofilo, Polo, Leoni- do, Silano, Melampo, Sarcano Eufanor. Del arte de los instru¬ mentos y artificios ingeniosos; Cliadas, Arquita, Tarentino, Ar- quimedes Çaragozano, Tesibio, Nimfodoro, Filon de Constanti- nopla Defilo, Demodes, Caridas, Polydio, Firo, Agesistrato (1). A fama de lo que se usava en Grecia asi como se empeçó a levantar en el señorío Roma en competencia suya diose a aque¬ lla manera de edificar aunque algo recogidamente y no mas de lo necesario para una jente no muy rompida a los principios, pero despues, empecando a tomar brios sintiéndose tener el cetro del mundo con codicia de adelantarse, pasó adelante en el arte de edificar como en todos los demás en tan extremo grado, q la q antes q se señorease apenas hazla un edificio q pudiese durar treinta ^años, venida a tener possibilidad y copia de ingenios, se dió tan extrañamente a esto que no avía de aver cosa buena pri- ( 1) Hasta aqui llega lo publicado por D. Vicente Paredes en la re¬ vista citada. — 197 — ma, ni delicada por difficultosa que fuese q no la buscase para q todo fuesse bien guardado y muy acabado por el arte; y vino a pasar de razón y a edificar tanto q aun en las cosas con q se podían pasar moderadamente y obrar a menos costa hazian traer y acarrear marmoles costosos y piedras subidas de valor dende lexos tierras como agora se veen por las minas de las termas de Diocleciano y Antoniano donde ay columnas y marmoles de di¬ ferentes partes traidos y curiosamente labrados para solo el con¬ tentamiento obradas. Adonde se cuenta que andava niuncha gente trabajando, y tanta q aun a los sanctos que prendían los tyranos los condenavan a cavar y trabajar en aquellos diabóli¬ cos edificios q costavan vidas de sanctos q alli acabavan. I tanto se extendió esta luxuria del edificar q ubo tiempo en Roma, según se cuenta, dentro della aver ávido setecientos oficiales maestros de arquitectura cuyas obras aun hasta agora duran délias, las quales no podemos acabar de alabar aquellas grandissimas esta¬ tuas, sepulcros curiosos, y esmerados templos, superbos teatros, maravillosos arcos triunfales, galanas estufas que a los q agora de nuestra nación van allá a deprender se les representa una incredulidad de los aver de hombres. Muy podido hazer manos pocos ubo de los latinos q se halla que escribiessen deste arte, ni ubiessen escrito mas q estos: un Fossucio q empeçó a dar orden para q saliese a luz un libro desta arte q tenia hecho y Terencio Varron q escrivió un libro de las nueve disciplinas hizo uno de arquitectura y Publio Septimio q compuso dos deste arte; ny ubo más q se diesen a escrivir cosas deste género: aunque ubo mun- chos naturales grandes maestros q lo pudieran y supieran muy bien hazer, no se quisieron poner en ello ni dexaron algo escrito como fue C. Muflo que presumiendo en lo muncho supo solo para si, hizo el templo de la honra y de la virtud en que echó toda la buena proporción y repartimiento de columnas, arqui- traues, frisos, cornisas y ornatos q conforme a buenas reglas del arte se an de guardar. El qual si fuera hecho de marmol, para q asi como tenía sumptuosidad y grandeza tuviera delicadez al¬ guna, se pudiera contar entre las maravillosas obras del mundo. Marco Vitruuio natural de Roma de una de las treinta y una tribus en que estaba repartido el campo romano llamada po- - 198 — lia (1) de que hazen mención Sexto Pompeyo y Tito Livio y ©ra no de las antiguas quando se fundó Roma sinó de las q se fueron después recibiendo: fué hombre abil y entendido e dado a letras porq sus padres lo pusieron a deprenderlas, como él lo cuenta en el problema del sexto libro; hombre de mediana estatura [mas leido qu maestro arquitecto] (2) edificó algunas obras y especial¬ mente una audiencia que él dize en sus libros. Tuvo conosci- mento con Cayo Cesar dictador qu después se llamó Julio Cesar hombre docto y entendido y muy estudioso y se deleitava deste arte y era amigo de virtuosos y doctos hombres y donde quiera que iba traia consigo buenos maestros y ofñciales como parece por los ardiles de guerra, artificios de puentes de que trata en sus comentarios (3). En tiempo deste recopiló y empeco a escrivir lo tocante a este arte tomando de diuersos autores griegos lo que avian escripto como él cuenta en el prohemio del séptimo libro q son los que arriba avernos dicho. I como le atajó el desastre de la muerte a Cesar quedóse asi lo que Vitruuio avia escrito para de¬ dicárselo. I despues eligido por segundo emperador de Roma Octa- viano Cesar q se llamó Augusto Cesar hijo adoptivo de Julio Ce¬ sar y su sobrino natural por favor de una hermana del augusto cesar le recibió por su ingeniero y le mandó dar salario y cargo de la república a Vitruuio juntamente Marco Aurelio y Pu- con blio Minidio architectos y maestros asalariados del artillería e in¬ genieros también y Eneo Cornelio Agorero con los quales se halló Vitruuio para dar orden en las obras de las guerras y hazer los ar¬ tificios de las ballestas, escorpiones y machinas del artillería que entonces se usaba. Auiendo Augusto Cesar sosegado las tierras y puéstolas en concierto ya que empezaba el pueblo romano a tener paz con los comarcanos y siendo viejo Vitrüuio como él cuenta en el prohemio del segundo libro dedicó lo que avia escrip¬ to deste arte al Augusto Cesar que podria ser veinte o dezi- (1), Larga nota sobre que es preferible llamarle Vitrubio Follia a Polion. Sigue una disertación sobre la formación y origen de los nom¬ bres romanos. (2) Esta frase aparece encerrada en un cuadrilátero y encima : horre. (8) Nota sobre Alfonso V en Nápoles cuando, al reedificar la forta¬ leza, mandó encuadernar ricamente un Vitrubio. (Pauormitano (i I.) — 199 — ocho años antes de la venida de nuestro redemptor al mundo (1). Escribió paralos de agora en estilo algo escabroso, y para todos no apacible (como dize Guillelmo Budeo que su leción no es para todos)aunque escrivió dentro de aquellos buenos tiempos, en q florecieron las buenas letras q fueron en espacio de dozien- tos y cinquenta años contando dende el nascimiento de Cicerón basto Antonio Pió y viene a ser cien años antes del aduenimien- to de Cbristo nuestro señor basta ciento y cinquenta despues. Trata cosas antiguas y maneras de hablar délias como tomó de autores griegos y este arte tenia origen de Grecia y avia po¬ cos latinos q ubiesen entonces escrito della. I también devia de ser la causa de su escrevir tan escuro y con tantos nombres grie¬ gos que como basta entonces avian sido muy sabios los griegos por arrearsedello los latinos quando empacaron, preciávanse de tomar de ayre de ei'udición y usavan de muncbos vocablos da¬ llos. Como cuenta Marco Tullo Cicerón q él en sus tiempos re¬ prehendía a los Romanos porq menospreciavan su lengua propia y quasi no querían leer libro que no estuviese escripto en griego como si fuera tanto mayor la ciencia quanto menos se entendie¬ ra la lengua en q estuviera escripta. Leon Baptista Alberto, de nación florentina hombre docto y muy escrivió un visto que libro de Ediñeación y de^Eu- otro de pintura y fue en el tiempo genio IV pontiflce y puede aver agora ciento y cinquenta años; dize de Vitruuio estas palabras en el sexto libro: Vitruuio escrip¬ tor peritissimo mas en algunas partes troncado y manco y falto por faltarle muncbas cosas en hartos lugares habló tan inculta¬ mente y de tal manera q a los latinos quiso parecer griego y a los griegos latino y según muestran sus escripturas ni el fue griego ni latino y q podemos decir que el no escrivió de manera q agora nosotros lo podamos entender (2). (1) En nota corrige la idea de que Vitrubio floreció en tiempos de Alejandro Severo como lo dice «Pero Mexia Cronista de el Emperador Karlos V hombre muy leido y visto y prudente en el libro de la Vida de los Cesares... en la impression de Sevilla de Sebastian trugillo del i año de mili quintos sesenta y qtro en la foja 8.3». (2) «Por muy demasiado tienen algunos a Leon Baptista y q se alargó y aun también dizen que tiene algunas mentiras.» — 200 — Es verdad que algunos pasos de Vitruuio son escui-os y diffl- cultossisimos que se han dexado por no aver quien entienda que quiso dezir y como entre otros es uno el [sic]. I que a esta causa en tiempo de Paulo IV summo pontífice por su mandado se jun¬ taron personas entendidas en este arte (1) para hacer una decla¬ ración destos pasos escuros y hizieron unas anotaciones en Vi¬ truuio que andan en un libro llamado Pilandro o Osiandro el qual no e podido aver y me fuera gran alivio lumbre (2). Mas y como su intento de Vitruuio no fué tanto guardar la manera de los escriptores, quanto recopilar las reglas del arte, para el pro¬ vecho de los de esta profession no es maravilla el arte porq como en si es difficultosissima, ansí lo son los términos con q se escri- ve. 1 esta ciencia no se puede escrevir tan fácilmente como una historia poesia. E si las reglas con que se declara lo q se da a o entender breves dan fastidio, por manera q con la obscu¬ no son ridad de los vocablos y acortar de razones y subtilezas de propor- tiones y medidas no es muncho que el estilo del escrevir no sea claro (3). Muncho es q aviéndose desaparecido tantos libros de singulares hombres q escrivieron de cosas que nos hacen man¬ cha falta se nos aya quedado Vitruuio cuya doctrina es muy an¬ tigua, cierta y lumbre de los deste siglo aunq despues acá se aya variado algo y no se vsen munchas cosas de las que entonces se hazian y se ayan mejorado las maneras del edificar. De ninguna cosa de lo q escribió, Jiizo, ni debuxó figura ni traça sinó al cabo de los diez libros hizo uno de figuras por ejem¬ plo de todo lo q avia escrito en el qual puso las medidas y ta- (1)«Entre los quales fué uno Bustamante de Herrera q despues fue por visitador general de las obras de las Indias, nombrado por el empe¬ rador Karolo V.» Hay noticias de este arquitecto en Llaguno II, pági¬ nas 54 y 214, referentes a los años 1543-1551. Tenia el cargo de visitador de obras reales. (2) «Ya lo e visto». «Que la historia con la borden de lo q paso representándolo, nos (8) haze esperar el suceso de lo en q paró, y el siempre proponernos nove¬ dad nos lleva recogido. I los poetas con la golosina de los metros y pa¬ labras elegantes y sentencias de notables dichos q deleytan el sentido y affeciona a el lector le hazen dulce la lecion y q la prosygua.» — 201 - maños de todo, y por eso en algunas partes dize; en el postrero libro se hallará la figura desto, como paresce en... Este libro se desapareció y no a podido hallarse: cinquanta [encima sesenta] años (1) poco más que un fraile religioso orde¬ nado de sola una orden sacra llamado Jocundo Veronense hom¬ bre docto y entendido en cosas de antigüedades y muy afíicio- nado a esta arte enmendando los originales del libro de Vitruvio para los imprimir les puso las maneras de figuras en que comun¬ mente anda, aunq algunas délias no hazen muy al propósito y aun tan escuro se queda como sin ellas estuviera. Está en algu¬ nas partes troncado y en otras corrompido y viciado con menti¬ ras. En las impressiones pequeñas andan unos mejor q otros. Los del Aldo Manucio impressor celebrado parecen más limados y. apuntados (2). En el año de mili y quinientos y veinte y uno Aloisio Pirouano natural de Milán traduxo el Vitruvio de latin en romance toscano q es tan escuro como el latin y este Aloisio y otros le pusieron un comento no sucinto, ni limado, en partes falto y en las más sobrado, y inutil, más para grammáticos q para officiales o doctos y destos la mejor impressióii es la q dizen de la Academia (3) más verdadero y q el que tiene el Domo de Mi¬ lán es muy palabrero y no satisface muncho. Admirado estoy como por la ingeniosa arte del imprimir y curiosidad de las gentes de oy dia que quasi ningún libro de los que nos quedaron de los antiguos a dexado de salir a luz; no so¬ lamente contentándose con averse manifestado para el prove¬ cho de los q a tales ciencias se quieren aplicar, mas aun an pro¬ curado fuesen a todos comunes volviéndolos las lenguas deen cada nación por templar las palabras al estilo de la tal habla, para que la facilidad les combidase a leer y la affeción a de- (1) «En tiempo de Julio 11 pontilice max. en el año de 1504.» (2) «Los impressos en Alemania en el año de MDXLVn por Jorge Maqueno... en quartilla como letra de Grifio es algo enmendado y cu¬ riosamente estampado. » (3) «Dizese del Academia porq pone alli en unos compartimentos las insignias de ciertos mathematicos y pone el efigie del architectura en un encasamento y es recopilado del grande por Juan Baptista Ca¬ poral impresso en Perusia año 1536.» — 20'J — prender tanto tiempo ha no aya ninguno pnéstose al trabajo de volver este libro de Vitruvio en nuestro castellano siendo libro de todos tan mentado y conoscido, aviendo tantas personas q se deleitan de entender este arte y son curiosos en subtilezas y pri¬ mores si a esto se que aplicaran lo pudieran hazer, los qual es se podran desculpar con no aver echado de ver el provecho que dello se podrá sacar, o dirán que si lo entienden se les haze cuesta arriba, pensando que la aspereza que se les pone delante a ellos de la leción deste libro será ofuscar los ingenios de los otros, mas hablando claro según imagino el no aver querido to¬ mar este cargo, después de empecado averio dexado deve de o ser que ay pocOs de los que son afíicionados a este arte que en¬ tiendan este libro muy de raiz sino son los que de su natural son inclinados a esta ciencia y entienden e son profesores della. Por¬ que ay unos que si son maestros ordenadores fáltales el latín y principios de las artes anexos a esta ciencia. Otros si son latinos y tienen algo de griego (1) metidos en la materia esles fasti¬ dio no saber darles en nuestro castellano los nombres a las cosas e instrumentos que les tienen puestos los offlciales que los tratan y ansi a ávido personas que confiadas en pensar: latin es, remangarse ha, han querido probar las fuerças en la du- reça de su lición, y antes les a parecido dexarla callando, que alcançar loa sacándolo a luz. Porque Vitruvio munchas vezes en lo que va tratando se extiende y dilata a cosas que para entenderlas seria menester estudio e ayudarse de la filosofia, G-eometria, Arismetica, y cosas de Antigüedades de gentiles lo qual fue causa de que unos sacasen dél medidas y reglas del edificar solamente en suma (2) y lo que se platica entre officiales del arte. Muncho tiempo estuve dudando si sería el primero q tomase la pluma en la mano para lo traduzir, y deseé muncho q saliese (1) «Las palabras griegas más enteras estan en su lengua q en las otras porque en la peregrina degeneran, no de otra manera que como las plantas traydas de lexos tierras.» (2) Parece clarísima alusión a las Medidas del Romano de Diego de Sagredo. — 20H — alguno a hazerlo, por gozar de trabajo ageno, mas viendo que todos en esto tenían caydas las alas, y considerada la falta que tienen de condición los maestros de España para entender lo que hazen guiándose solamente por lo q a otros vieron hazer sin más considerar si es bueno o malo o lleva buen camino y que si lo que le dizen en diez años a uno que muestran se resumiese sería muy poquito y sin fundamento, acordé de ponerme al tra¬ bajo procurando salir al cabo con ello. I no fué mi intento en esta tradución (1) tornar a resucitar aquellas vanidades y locu¬ ras de gentiles y renovar ve[je]zes desatinadas o tratar de cosa que solamente fuese para regalo y amor superfiuo de aqueste saco de gusanos del cuerpo, al qual pocos dias deshazen y vuel¬ ven en polvo, para cuya sustentación y conservación pocas y li¬ geras cosas bastan, ni para poner en cobdicia que... ello revuel¬ van con estudio y diligencia incryble los campos, los bosques, los montes, los valles rios y los mares y aun los ayres (siendo para un tan pequeño corpezuelo assaz cumplido aposento una vil y pequeña choza y anden buscando a gran costa de las ha- ziendas las escogidas piedras y polidos mármoles de diversas partes del mundo, para fundar grandes y superbos palacios en q sin estrechura puedan estender y cevar la cirriosidad de se sus ojos y de los ajenos y se descuiden de la celestial y divina mo¬ rada donde avernos de ir la ciudad sancta de Jeru¬ a reynar q es salem pues según el apóstol Sant Pablo no tenemos aqui ciudad permanente sinó que caminos para la q lo a de ser donde se mora en aposentos no fabricados por manos de hombres. Sinó conside¬ rando que gasté algun tiempo en entender este libro de Vitruvio y percibir otras cosas tocantes a esta materia con que se abre camino para lo calar y por la gran affeción que tengo a las bue¬ nas artes matemáticas pintura y escultura y principalmente a (1) — 207 - dro de Roma la qual dexó encomençada quando murió, en que después acá hombres habiles an entendido y entre ellos Rafael de Vrbinas pintor y escultor famosissimo q prosiguió el designo de Bramante. También en el mesmo tiempo de lulio segundo se ha¬ lló en Roma Baltasar Petrusco Senés, no solamente grande pin- ^ tor, mas muy entendido en el arquitectura, el qual siguiendo la manera de ordenar de Brabante hizo algunas cosas. En nuestra España a donde más tarde que en todas las otras naciones vinieron las buenas letras y artes, y que más combati¬ da a sido de bárbaros no [a] ávido tan señaladas obras hasta ago¬ ra que de algunos años esta parte se an empeçado los naturales a della a dar a las buenas abilidades; ay en algunas partes obras curiosamente labradas y templos magníficamente hechos, aun¬ que algunos dellos no son hecho a lo antiguo sinó a lo moderno como son Toledo, Seuilla, Burgos, León y los que agora se hazen en muchas partes. En tiempo del Rey Don Fernando el quinto de gloriosa me¬ moria que ganó este reyno de Granada, maestre Enrique (1) natu¬ ral de Toledo, arquitecto del moderno hizo la capilla real de Granada y después de acabada empeço a abrir los cimientos desta iglesia de Granada y dió la traça della, cuyo hijo maestre Enrique que reside en Almagro es (2) gentil official y acertado maestro y muy bien entendido. En el año de mili y quinientos y veinte vino a España mi pa¬ dre q sea en gloria maestro lacobo, florentin de nación excellen- tissimo pintor primo escultor, hombre alto, enxuto, cenceño, y rubio y blanco que casó con luana de Velasco, mi madre, que ordenó la torre de Murcia y prosiguió la capilla del gran Cap',, tán que avía empezado [un blanco para dos palabras] moder. nista aquí en esta ciudad de Granada, y que pintó algunas cosas como es la imagen q está de nuestra Señora del Socorro en el altar mayor del monasterio de los frailes dominicos y el retablo de la cruz, q dizen, de la capilla real la cena y los apóstoles y la salutación de piedra de sobre la puerta de la sacristía de la (1) Egas. (2) Artista del que apenas hay noticias. — 20H — dicha capilla y algunos retablos de la iglia de San Francisco y en la iglia mayor de Sevilla la imagen de nuestra Señora del Antigua pintura excellente y muy afamada de todos los offi- ciales, y murió en un lugar de Murcia que se dize Villena. En este tiempo vino Machuca (1) de Italia, pintor cellebrado, discípulo de Michael Angel, el qual pintó maravillosas obras en el reyno de Granada ylas ciudades de laen, Toledo, y con¬ vento de üclés y architecto que eligió la casa real del Alhambra q se labra al romano, la qual prosigue Luis Horozco (2) su hijo, bien entendido, que estuvo en Italia. An sido también en estos tiempos el afamado y maravilloso esculptor Beri'uguete y Couarrubias, maestro mayor del Alca- çar de Toledo. I agora pocos dias Diego Siloe natural de Bur¬ gos,esculptor y arquitecto excel! entissimo q prosiguió sobre lo q avia eregido el maestre Enrrique en la iglessia mayor de Gra¬ nada y la muda al Romano estando dispuesta al moderno, con¬ cluyó a Sant lerónimo capilla de don Gonzalo de Cordova ca¬ pitán general, y erigió la cabecera de la iglia de Málaga de quien se puede bien dezir que truxo a esta Andaluzía la buena arquitectura. A quien sucedió en la maestría de las obras del reyno de Granada el muy honrrado y docto y muy humano Juan de Maeda, natural de las montañas. En el reyno de Murcia y Oartajena, el buen Maestre Jeróni¬ mo esculptor excellente y arquitecto, que estuvo en compañía del dicho Maestre Jacobo florentin q fue maestro de la obra de la torre de Murcia y del obispado de Murcia y Cartajena, perse- entendida en buenas letras. No menos lo es al presente el abil Juan de Vrea (3) maestro puayor en el Obispado de Almería gran debuxador, esculptor y ordenador. También ay otros munchos y buenos officiales y muy enten¬ didos q agora se van levantando y en los venideros tiempos se ira celebrando su memoria. Cosa es de considerar el admirable ingenio y entendimiento (1) Véase entre las Aguilas de Holanda. (2) Luis Machuca. Llaguno I, p. 222, año 1567. (3) Orea. Llaguno I, p. 228, año 1580. — 209 — de que Dios doto a algunos hombres que supiesen y pudiesen hazer tan maravillosas cosas como por este arte se hazen. y nos deven mover a alabar y servir y amar al artifice universal Dios que comunicó tales cosas a la criatura y que el hombre saque tales cosas de su ingenio. Que tiempo y trabajo aya costado el escrevií·lo y ordenarlo como va, el que supiese [interlineado pusiese] hazer otro tanto lo verá, si fuese para ello, que yo no lo quiero encarecer. Los de mejor juizio que yo y entienden e an visto y experi¬ mentado más que yo, me harán singular beneficio enmendar mis faltas y corregir mis defectos visto que mi propósito fue escre- vir para el provecho publico y q e hecho lo que e podido y quisie¬ ra acertar y darle más lumbre y ponerlo en estilo más limado. Muncho tiempo a que e pretendido hacer esto y a más de diez años que lo detengo de salir a luz hasta que el amor que tengo a ello por mi inclinación acabase de hervir y la aprobación y no¬ luntad hijo de mi entendimiento le perdiese la demasiada que¬ rencia porque mejor lo reconosciese y más consideradamente lo juzgase con las razones de buen consejo. Pues en todas las co¬ sas que se hazen el tiempo nos va descubriendo que admitamos y tanteemos cosas que aun a los muy avisados se les avían pa¬ sado. Sea todo para gloria y honrra de nuestro Señor. Amen. [Lazo grabado: VELASCO]. «Para la buena impressión deste libro que mediante Dios se pretende hazer ya que yo lo traduxe conforme a las reglas del arte me sería forçado hallarme yo a la corrección porque abía de alargar muchos passos y acortar otros y en fin mudar man¬ chas cosas que la traslación requería y por tanto a nadie se po¬ dría encomendar esto.» «Para declaración del prohemio de«te primero libro De ViTRUüio, del Emperador a quien dedicó este libro, t qüanto antes del nascimiento dexpo, quanto despues bivió t a q tpo murio. [ Vida de Octavio Augusto: nota marginal sobre la era hispáni¬ ca y sobre cuando se mudó por Juan II en 1421.'] A la vuelta va el Proemio del libro con F inicial dibujada. Fol. siguiente: Primero libro del ordenar edificios de principales obras por arte labradas de M. Vitruuio traduzido en romance castellano. S inicialgrabada y repasada a pluma. Notas marginales: Boe¬ cio, Aristóteles, etc. Cita las Empresa de F. Jouio, Emblemas de Alciato, símbolos de Bocado, Celio Rodogino. Larga nota sobre la conveniencia de que el arquitecto conozca antigüedades en ella: Para tener noticias de la historia, vale la cognición de las medallas;y los autores que escrivieron della son: Algunas eplas de Guevara, obispo de Mondoñedo, a los que no saben muncho al principio. Constantii landi numismata. Declaraciones de piedras y medallas antiguas de Gabriel Si¬ meón. Pierij Valeriani hierogliphica. Orus Apollo, Latine et Grece cum figuris et scholiis loannis Mer- ceri j. Guillelmi Paradini, heroica. Promptuarium iconum. Le medaglie de 12 Imperatori di Antoni Centeni. Alliances, genialigiques des Rois et Princes de Gaule, por Clau- do Paraclin a Lyon 1561, en folio. Leonardi Calamity Neapolitani liber de viris illustribus, ac pri¬ mordio ac demum florentis urbis Imperatorio ad inte lligenda signa et notas veterû numismatû. LaReligione anticha di Romani, per Micer Gabriel Simeoni. Emblemata Alciati, Reta poë sig, Pegma Castalis. Achillis Bochii Symbolice qüestiones, Bononiae in 4 anno 1555 cum elegântissimis ichonibus. Onufrij Panini et Sigonis opera omnia, fasti et cónsules. L tapisserie de l'esglisse christianae in 16 Parisiis 1551. 11 nota delle empresse neapoli 1562. Sebastiani Erizo sopra li medagliae Antichae 1559. Empressas de Paulo Jovio, Imprese et dialego del Simeone. C. Julius Coesar siue historiae Imperatorum ex antiquis numis- matis restitutae liber primus. Ilumberto Goltz Herbopolita Veuloniano autore et sculpture in folio Brugis 1563. Le medaglie de oro primo libro, de Argento 2, di rame 3, false, quarto libro, de Anton Francesco Doni. Aeneae Vice commentaria in numismata Imperatorum in 4 anno 1560. [Sigue ponderando con textos deCicerón y Lampridio la nece¬ sidad de la JT."®] [Cita a Luis del Marmol, historiador del Africa sobre la cos¬ tumbre de los africanos deponer bolas redondas en las torres de las mezquitas.] [Comienzos del libro II: cap. I, aunque sin mimerar{] «Prior de Granada fue natural de Pedro Mártir de Angleria Milán, Embaxador del Rey Catholico Don Fernando q fue al gran Soldán, y descubridor del nuevo regno de las Indias en el libro desús décadas del nuevo orbe en el 2.° cap. de la primera dé¬ cada tratando de las maneras de las casas de los indios dice:...» [Menudean alusiones de las que parece deducirse estuvo en Roma él traductor, aunque no hay declaración expresa y clara.] [Cita a Monardes.] LIBRO III [Sobre las medidas del hombre, etc.] «Mas diligencia y cuidado pone Vitruvio en declarar esta pro¬ porción y repartimiento del templo sagrado q en todo quanto escrivio de Architectura y ansi desciende en munchas particu¬ laridades porq cierto a buen Juizio más fácil cosa es cercar y labrar muros a una ciudad o fortificarla o vn gran castillo y fortaleza q edificar acertadamente vn templo con todos sus miembros proporcionados y bien repartidos y por esto se notará lo escripto en el I cap. del primero libro quantas cosas a de sa¬ ber el maestro mayor ordenador de obras principales q por fal¬ tarle el debido estudio no se dirá maestro mayor sinó cantero o particular official como es vn pintor platero entallador o ensam¬ blador. I ansi los q se quieran mostrar más diligentes primos y curiosos no se curan de otra cosa ni tienen otra cosa por princi¬ pal sino darse a ser estatuarios darse al debuxar y labrar el desnudo (1) y a contrahazer del natural de cosas bivas de hombres y animales guardando la proporción razón y cuenta q por ser cosas sacadas del natural dan gran gusto y tanto quanto más estan bien labradas y aguardadas y detenidas dan más contento y lo del desnudo y contrahecho del natural de la figura humana ansi como es lo más difficultoso del arte ansi po¬ cos lo entienden y saben y de aqui verán q de quantas historias y figuras hazen avrá munchas buenas y acertadas y q ay o se pocas y por maravilla hallarán una bien acertada del desnudo y un crucifixo de cien estampas lo verán acertadamente debu- xado. Ansi q quien quisiese ser buen Architecte o excellente (1) Eiense los ytalianos de nosotros q les contrahazemos sus pape¬ les yestampas sus rascuños y borradores 4 contrahazen los plateros y apreudizes, por q no tenemos abilidad para contrahazer del natural. — 213 — pintor dese a la imaginería y entienda bien la anotomía y des¬ nudo del cuerpo del hombre y lo demás en poco tiempo se le dará, por q este es principio y fundamento de todo. Destas medidas y proporciones no fueron ignaros los anti¬ guos estatuarios; como agora algunos excellentes pintores, no solamente se an contentado con contrahazer del natural, sinó q como deseosos de alcançar grande loa y ser tenidos por pri¬ mos artistas y q no ubiese en que se les pudiese culpar ni re¬ prehender en su arte y lo q hiziesen, an passádose con leer a Plinio y lo escrivio Philostrato griego y otros autores y que¬ q darse q trata Vitruvio conviniente a la tal arte, mas se con esto van y pasan a estar y morar en Eoma y como a graduarse con- trahaziendo y midiendo al menos las estatuas de aquellos exe- llentissimos official es antiguos q en mirarlas se quedan espan¬ tados y attonitos, reputándose y teniendo en poco lo q alcançan quando alia comparación de lo q veen y de aver visto van en y contrahecho tan excellentes cosas vienen con tanta riqueza de cognoscimiento, q labran con plazer tornando a sus tierras y como an tomado de lo bueno y es tanto lo q se an exmerado en esto, algunos estatuarios de uros tiempos q hazen poca falta los antiguos como Michael Angel florentino, loan Christoforo Romano, Christoro el gobo. Agustino busto milanès, lulio lom¬ bardo en Venecia, Bartolomé Clemente en Regio de Lombardía y muchos otros q an florecido por toda Italia. [Sigue hablando de las medidas.—Cita él Laoconte, Apolo, Ve¬ nus y Cleopatra del Vaticano.— Menciona a Qaun-ico, Dur ero, Philandro.'] [Extensa nota sobre los gigantes con mucha erudición:] «Viniendo los tiempos q an sido cerca de los nuestros, noto¬ a rio es lo q está escripto y confirmado por la autoridad de la iglia de la vida de S. Christobal por la qual se entiende aver sido tan grande como los más de los aqui nombrados, y conforme a un colmillo suyo que dizen q está en la iglia de Coria y la parte de la quixada q está en la iglia de Astorga y tiénenla por muy preciosa reliquia, no podía dexar de ser tan grande como una ~ 214 — muy alta torre. Porq la muela entera es tan grande como ue puño de un hombre cerrado y proporcionado todo el cuerpo con¬ forme a ella o conforme a la parte de la quixada viene a ser tan grande q por admiración a los q la estan considerando. Ase oydo dezir a los q an estado en el monesterio de Roncesvalles q ay allí algunos huesos los quales dizen ser de los q murieron en la batalla q Cario Magno fué vencido por el rey don Alonso de León en la qual por el grande esfuerzo de Bernardo del Carpió fueron muertos muchos de los doze pares de Francia y q estos huesos son de tanta grandeza que parecen q son quasi tan gran¬ de como tres canillas de las comunes reñriéndolo esto a los que las an visto y a lo q cuentan y también reñeren que ay algunas armas tan grandes y pesadas q dan testimonio de la grandeza de los que las trayan y meneaban... ... y en q tan poco tiempo a q tiempo del Papa Julio Tercero pasó uvo un hombre lugar de Calabria el qual era de una en un estatura tan grande q viniendo a noticia del Papa tuvo gana de verle y le mandó venir a Roma y porq ningún cavallo o mula parecía que avía de poder con él le truxeron en un coche y las piernas de la rodilla abaxo colgavan fuera dél... [Larga nota sobre moneda romana. Cita a Daniel Barbero.] «Lo q dize Vitruuio alato y nosotros hilera de bobedado o dança de arcos con caxcos llaman los toscos ofñciales nabada q es hilera de nave.» DE LAS CINCO MANERAS QUE AY DE TEMPLOS Cap. II Nota al margen: «Agora nosotros los christianos podemos dezir q las maneras detemplos q tenemos son: o de una nave rasa o de una nave con capillas hornecinas o de tres naves y capillas hornecinas, las de una nabe rasa sin columnas sueltas se forma y puede llevar arri- — 215 - madas a las medias o formas^ délias para repri¬ paredes columnas sas en que carganlas jarjas de los caxcos; las de una nave y ca¬ pillas lo mesmo, la de tres nabes tienen en m.° dos columnas en que carga quatro colum¬ la nabe de en medio, las de cinco nabes nas y a todas estas columnas en medio escuetaslas responden otras medias en las paredes del lado de las hornezinas. Quanto al llamarse una yglesia de una nabe dize agora un escriptor mo¬ derno leronimo Román frayle augustino en los libros q escrivió de las Repúblicas dize q es negocio q tuvo su principio desde los apostóles. [libeo iv] Cap. I Sobre capiteles: «Notavase q lo más galano harpado q se puede labrar en las hojas de la talla deste capitel y otras cosas labradas en piedra, madera, bronze estuq quadrado y harpado menudo largo y es no parece también la harpa o hoja redonda. de las razones de las puertas e umbrales Cap. VI «Los antiguos nunca hizieron las puertas y las ventanas sino quadradas los q despues vinieron las hizieron arqueadas quando se empeçó a despreciar la arquitectura y dexadas las muestras de lasprobatíssimas obras se empeçó a edificar al parecer de los alemanes; puede se ver por exemplo q en todas las obras de los antiguos no se hallará q las puertas de las ciudades, ni de las casas particulares, ni de los templos fuesen hechas de arco. Cap. VII Lascapillas de los lados de los templos de vna vanda y de otra peqñas suelen los officiales llamarles hornecinas. Cosa muy larga es echar como capillas hornezinas en vna iglia q es de nabes porq es muy desaprovechada y perdido sitio y gran gasto. libro v Cap. Ill [Teatros\. En nra España está el Teatro de Monviedre y en Tarragona donde oy en día se muestran las ruinas y en Nimes en Francia cerca de Naibona y en Arles. Quando los G-odos destruyeron a Roma por memoria suya agujerearon el Amphiteatro della y passando en España como vieron en Sagunto al teatro hecho por los Romanos lo derribaron por el despecho q dellos tenían. [Sigue la nota sobre teatros clásicos y faltan algunas hojas en el códice: 4 cu blanco puso D. Vicente Paredes al en¬ cuadernarlo . ] «Es cosa muy cierta avia representaciones de fabulas, q q con solos meneos se representaban al pueblo sin q por pala¬ bras declarasen lo q se dizen por un nombre extrangero mato- chines.» de la manera del edificar de los griegos... Cap. IX [Por nota a lo que dice Vitruvio que los griegos ponían en la entrada pasillo estrecho.] «Desta forma ediñcauan los moros deste reyno de granada como se vee en los edificiosviejos, lo vno imitado a los grie¬ gos y lo otro para fortaleza q fuese angosto como lo eran las calles.» [Habla de las grutas de Sta. Inés y S. Sebastian en Roma y de las muchas confesiones que hay en Italia.] — 218 — DE LA SOLERIA Gap. L «Dize en latin fanis extent fanus llama Vitruvio a la casilla de las avejas seissauadas de les panales toma aquí todo por la parte porq imitan aquellas casillas de los panales las pecezillas seisauadas que se encaxan en lo enlazado taraçeado embutido q en lengua arabiga caí ates.» LIBRO X.—MAQUINAS Habla de Pitágoras: «E no dubda sinó que las obras deste philosophe en su ge¬ ay nero [n] maravillosas, mas hasta agora no creo ay quien las seria aya visto. Luis Vives hombre docto de nuestros tiempos dize q un amigo suyo llamado loan de Vergara le conto aver leydo aqui en España las obras deste philosophe con gran cuydado y estudio encierto libro que andaba a hurtadas.» «Al propósito de lo dicho en este proemio se podrá sacar ins¬ truction para el prudente Architecto a quien le mandasen hazer alguna traça o modelo Ciudad Cabildo de Iglesia o le mandasen e encargasen que haga algun ediñcio que la haga, traze y dis¬ ponga conforme a la posibilidad del que se lo manda hazer y q vea quanta renta tiene la fábrica para poder cada año gastar que sea algo o si tiene tanto como es menester o no echar tanta obra y hazer cuenta si gastándose cada año tanto en quanto tiempo se acabará no parando. Para desengañar a los que pideñ que piensan con poco cumplir muncho. I ansi para una iglesia de cinco naves principal es no nada cada año cinco mili duca¬ dos para ofñciales materiales e jornales, para una de tres naves tres mili ducados y para una iglesia parrochial de cantería para hazerse algo en estos tiempos por lo menos son menester mili ducados e de ladrillo e tapiería ochocientos ducados.» \Artificios para levantar cosas pesadas.] Agora en nuestros tiempos los maravillosos cadahalsos y sumptuosos tablados como los que se hazen en los rescebimien- principes, grandes señores e los q se hizieron a la tos de reyes coronación del inuictissimo Emperador Don Karlos rey de la& — 220 — Españas en Bolonia e los castillos torres e arcos triunphales, pa¬ sadizos, tablados que se hizieron al rey don philippe nro señor quando pasó en flandes que fueron de ver y de maravillar. Primero trataremos de los artificios qu se suelen hazer y son menester para trabajar en las obras de las yglessias y edificios públicos que se hazen desta manera. Aderesçâse tres maderos del grueso y altura según es la car¬ ga que an de rescebir y juntanlos por las cabeças que esten o encaxados en alguna argolla en lo alto o enfielado o liados con sogas arrodeados, y en lo baxo abiertos y apartados porq se ten¬ gan enhiestos, y así luego después de leuantados en medio de lo alto dellos cuélgase una carrucha de dos rodajas que se menean al derredor sobre unos exezillos. E por la rodaja más alta de las dos se pasa un cabo de cuerda y se abaxa e torna a maroma o entrar por lo baxo de alderredor de la rodajuela de la carrucha inferior y de allí se torna a meter por la rodajuela baxa de la carrucha de arriba y ansí desciende a la inferior y en el aguje¬ ro della se ata el vn cabo de la y la otra parte se maroma echa a lo baxo de la machina. En las frentes de los lados de los palos hazla lo postrero a do se abren muncho a cierta altura que pue¬ da alcançar un hombre descansadamente se clauan unos coque- tes tumbados a forma en como media porquezuela o concha de galapago en que se abren unos ojos para q puedan andar los exes ligeramente. Estas porquezuelas junto a las cabeças tienen los agujeros abiertos formados e baziados de tal manera que se puedan ajustar en ellas unas argollas de hierro. En lo postrero de la carrucha baxa se asgan unos garauatos o tenazas de hie¬ rro cuyos puntos o dientes se ajustan en los agujeros que se ha¬ zen para subir en las piedras. I como está el un cabo de la ma¬ roma atado a la porquezuela y los pernos que la traen andan dando bueltas y la maroma se va cogiendo e embolbiendo en el mastel que se menea sobre las porquezuelas, va subiendo el peso hasta ponerlo en lo alto de la obra do se a de asentar. — 221 — Cap. XVI de las razones de las ballesta^ de la proporcjon de las piedras que se an de tirar oonforme a l agujero de la ballesta Cap. XVII ... Dizese que en la guerra que los desterrados florentines le¬ vantaron en la Roniaña contra el principado de los Medices Co¬ llón fue el primero qu ordenó que les tirasen artillerías. Porq hasta entonces solo se usaba el artillería para defender y com¬ batir ciudades y llamaban espingardas unas piezas pequeñas tan largas como tres bracas q tiraban pelota tan grande como una gorda ciruela. Estas plecas encaualgadas en vnos pequeños carros llevaba Colon detras de los esquadrones y haziendo señal con las trom¬ petas para q los esquadrones se abriesen hazialos disparar con¬ tra los florentines, con la qual invención espantó tanto el exer¬ cito enemigo Cabo liicardina (lugar de tierra de Bolonia) q como unapelota tocase al carcañal de Hercules Duq de Ferrara, el Duque le embió a dezir q lo avia hecho mal y como bárbaro pues con aquella tempestad nueva y horrible quería matar los varones esforzados usados a pelear a espada y lança por el valor y gloria. conclusión de toda [la obra] Cap. XXII Tratado de los escorpiones lombardas y vallestas y también de los galápagos e torres, las que mas me parecieron convinien- tes y porque fueron inventadas y como se han de hazer... [Siguen 2 folios.] Fin de los diez libros de 1 arquitectura de Marco Vitru- uio romano arqui | tkgto q escriuió las reglas e avisos que se deven i guardar en el bien ordenar traçar t acer | tada- mente obrar obras principales | edificios traducido en cas¬ tellano i por un matematico. MEMORIAS DE FRAY JUAN DE SAN JERÓNIMO C1563-1591) EL MONASTERIO DE SAN LORENZO DE EL ESCORIAL No S8 acostumbra citar entre los escritos de bibliogra¬ fía artística española la obra que aquí se extracta, y, sin embargo, presenta justos títulos para que no se prescinda de ella. La edificación de San Lorenzo el Real de El Escorial fué en muchas cosas acontecimiento singular. En la intención del fundador nació para ser asombro de las gentes, monu¬ mento digno de la victoria que conmemoraba y de Aquel a quien se erigía. No extrañe, por tanto, fuese designio del Rey Prudente, que desde los cimientos no faltase cronista a la magna construcción. Fué el primero Fray Juan de San Jerónimo, que, ano¬ tando todas las ocurrencias de los primeros pasos de la fundación y de la obra, suministró los elementos para que un gran prosista cual el P. Sigüenza narrase la Historia de El Escorial puntualmente. Escribía Fray Juan de San Jerónimo con sencillez y cla¬ ridad que hacen gustosa su lectura. No era erudito en his¬ torias clásicas, ni hacia ostentación de saber bíblico: hu¬ mildemente recogía lo que a sus oídos llegaba o ante sus ojos pasaba, y, sin buscar primores, en castellano limpio y ágil, iba poniendo por escrito las intimidades de la cons¬ trucción del monumento. Las notas minuciosamente inge¬ nuas proporcionan curiosos datos, ya cuente la colocación de la primera piedra, o la entrega de la librería real, ya refiera la muerte del perro aullador, ya describa, al modo de un suceso social de nuestros días, el motín de los oficia¬ les de la obra. Las Memoñas de Fray Juan de San Jerónimo permane¬ cieron inéditas hasta 1845, fecha de su publicación en el 15 — 2^6 — tomo VII de la Colección de documentos inéditos para la Histo¬ ria de España, por don Miguel Salva y don Pedro Sáinz de Baranda: ocupan las Memorias 442 páginas de dicho volu¬ men; de ellas se extracta aqui cuanto se relaciona con las artes; van precedidas en la mentada edición de una adver¬ tencia que dice así: Estas memorias están escritas en su mayor parte de manó del autor, y se hallan enire los manuscritos de la Biblioteca del Escorial. Copiólas en 1791 D. Martin Fernández Navarrete, y ahora se han cotejado de nuevo para su publicación. Fray Juan de San Gerónimo fué natural de la villa de Chinchón. Tomó el hábito en el monasterio de San Geróni¬ mo de Guisando, desde donde en el afio 1562 fué al Escorial en compañía de Fr. Juan del Colmenar, primer vicario de esta casa, en la cual hizo segunda profesión en 1567, dia de los Inocentes. El rey Felipe II le encargó «que tuviese el libro de la razón de lo que se hobiese de gastar en la fábri¬ ca del dicho monasterio, ni mas ni menos de como le tenia el contador Andrés de Almaguer>. Asi se lee en el libro 1.° de Actas capitulares escritas y firmadas de su mano hasta el 5 de junio de 1590. El P. Sigüenza en la Historia de la Orden parte 3.®, li¬ bro 3.°, pág. 542 dice de él: «Llamábase el uno (de los dos religiosos que acompañaron a Fr. Juan del Colmenar) Fr. Juan de San Gerónimo, fraile humilde, devoto, aplicado a las cosas de dibujo y de trazas, y tuvo el libro de la razón junto con el contador Almoguer.» En otra parte: «Fué arquero (tesorero de la comunidad) y tenia el libro de la razón: á quien se le debe lo que aqui voy dando de estos principios (del comienzo de la fábiñca) por haber sido cuidadoso en hacer memoria (1) de todos estos particulares. > Por último en el libro de memorias sepulcrales del monasterio del Escorial se lee lo siguiente: (1) Alude aquí el P. Sigüenza a las Memorias que ahora publica¬ mos, y de que él disfrutó para escribir su obra. — 227 — «Sepultura 62. En esta sepultura núm. 62 está sepultado el P. Fr. Juan de San Gerónimo, sacerdote de los primeros profesos de esta casa, el que vino aquí con el P. Fr. Juan del Colmenar, primer vicario della, ambos profesos de Gui¬ sando. Un gran siervo de Dios, alma santa, hombre apaci¬ ble, sencillo, amoroso, bien ocupado, devoto, cuidadoso en escribir los primeros principios desta casa y fábrica como parece por un libro escrito de su mano, que ha de estar en la librería. Tuvo cien oficios: en los que mas duró hasta la muerte fué la librería, y en ella trabajó mucho con ayuda del buen Arias Montano. Tuvo el archivo y las reliquias, y en todo hizo mucho con grande paz y sosiego; y con tener todos estos tres oficios juntos daba buena cuenta dellos: que despues ha sido menester en cada uno su fraile. Quísole mucho S. M. (Felipe 2.°) y él era su capellán y el que le de¬ cía misa en su oratorio el tiempo que estaba en esta su casa. Deprendió griego y hebreo del mismo Arias Montano, aun¬ que poco. Sabia iluminar y entendía la perspectiva prác¬ tica, y hizo los lienzos de yerbas y animales que están en el aposento deS. M. Los de las yerbas son fingidas y compues¬ tas de una muchas, y de muchas una. De hoja hacia árbol, de árbol raíz, de suerte que no tienen sino apariencia y pu¬ dieran servir de mucho si se encuadernaran en un volumen porque eran los originales de las yerbas de las Indias de que compuso el Doctor Francisco Hernandez los libros pre¬ ciosos que estan en la librería. Nuestro Fr. Juan tomó este trabajo dar contento a S. M. que se holgó de ver los que por se hicieron de las aves y animales de las Indias que estan con estos; y también por temor que estando sueltos estos papeles se perdieran fácilmente. Hizo también dos tablas (cuadros) de la mortificación: estan iluminadas de aguadas en la celda del maestro de novicios. Murió como un santo, de una cólica, en 3 de junio año de 1591.» / LIBRO DE MEMORIAS OESTE MONESTERIO DE SANT LORENOIO EL REAL, EL CDAL COMIENZA DESDE LA PRIMERA FUNDACIÓN DEL DICHO MONESTERIO COMO PARE8CERÁ ADELANTE [Pág. 7.] Habiendo rescebido elRey Don Filippe nuestro Señor, Se¬ gundo deste nombre, sus reinos en vida del Emperador Don Car¬ los V su padre, tan preñados de guerra cuanto nunca jamás es¬ tuvieron, a cuya causa se puso S. M. en campo sobre Sant Quin¬ tín en Francia, que alinda con sus estados. El Rey Enrico soco¬ rrió su ciudad con el mayor po.der que pudo, que fué el de toda Francia, y estuvo muy a punto de venir personalmente si su gente se lo consintiera; pero envió los suyos y parte dellos se metieron en Sant Quintín, y parte venían para el mismo efecto en el socorro de S. M. donde se dió la batalla, y fué la victoria cual todos dió en el día del glorioso y bienaven¬ saben, la cual se turado Sant Lorencio, fué en el año de 1557: los que la rom¬ que pieron fué la caballería de España. [Pág. 8.] Los Reyes suelen el día que les sucede alguna victoria o otra bienandanza no sólo celebrarla entonces cuando acaesce, mas doctarla de fiesta particular con que cada año se solennice, y ansí S. M. católico quiere solennizar este día de la vic¬ como muy toria con mayor reconoscimiento que los Reyes antepasados, y esto con una de las mayores obras y más heroica e importante de cuantas hasta hoy se saben, que es edificar y doctar un mo- nesterio de ciento y cuarenta frailes de la orden de nuestro pa¬ dre Sant Hierónimo so la invocación del glorioso Sant Lorencio mártir, con un collegio de frailes de la dicha orden y un semi- — 280 — nario de niños que han de ser de los lugares donde la casa y mo- nesterio tuviere rentas eclesiásticas, y también quiere que haya un hospital en que se puedan curar los pobres de la tierra. [Pág. 9.] Tomada, pues, la resolución por S. M., luego como vino en España mandó buscar sitio conveniente para la grandeza que en su Real pecho tenía concebida poniendo en ello hombres sa¬ bios, filósofos, y arquitectos y canteros esperimentados en el arte de edificar, para examinar en el dicho sitio la sanidad, abun¬ dancia de aguas y aires y las partes naturales del sitio conforme a la doctrina de Vitruvio, los cuales anduvieron por muchas partes, especialmente por todo el Real de Manzanares, andando por los valles, altos y llanos de una parte a otra y no hallaron cosa les contentase. Después vinieron al lugar de la Frexne- que da y hallaron en ella grandes frescuras de árboles, y aguas y buena tierra; y aunque les parescía que tenía las partes que ellos buscaban, hallaron por la relación que les dieron los naturales, ser muy enferma, a cuya causa se había despoblado. Pasaron a la Alberquilla y hallaron en ella un muy buen sitio y disposición conforme al designo que llevaban, el cual sitio tenía muy bue¬ nas calidades, las que en parte ninguna no las habían hallado mejores; pero faltóles el agua sin la cual no se puede sustentar ninguna población, y ansí le faobieron de dejar. Y dende el Al¬ berquilla volvieron el rostro hacia el norte, y se fueron para la raíz del monte donde hallaron una muy principal fuente que te¬ nía dos mineros, que se llamaba la fuente de Blasco Sancho jun¬ to a un cerrito donde pasa el camino que va a Sant Juan de Ma- lagón, hermita bien conoscida de toda la tierra, y hallaron el puesto cual ellos buscaban con las condiciones y calidades ne¬ cesarias para tan principal población por estar junto a la dehesa de la Herrería y cerca de la Frexneda, y con abundancia de aguas, pinares principales cercanos de Balsain y pinares llanos, Quexigar Navaluenga, y haber piedra para cal en el valle de y la Herrería, y yeso cerca en los lugares vecinos, mucha arena en el sitio, y piedra berroqueña granimenuda, blanca y cárdena cual conviene para tal edificio y obra como se ha de comenzar; de manera que consideradas todas las buenas calidades y como¬ didades se conformar en que aquel era el vinieron todos a que convenía, de lo cual dieron noticia particular a S. M., el cual vino muchas veces a le visitar. esta elección de sitio no se hizo tan de repente, y sin consideración que por más de tres años se experimentó, porque en cada uno destos tres años tuvo S. M. la semana sancta en Sant Hierónimo de Guisando, y a la ida y vuelta era por el lugar del Escurial para le visitar, de manera que se vino a aficionar tan de veras que puso por obra lo que mucho deseaba. Decían algunos que si hallara S. M. sitio donde poder edificar en Sant Hierónimo de Guisando, que allí lo hiciera por ser lugar de mucha devoción y estar en soledad. [Pág. 10.] En el año de general que se celebró en 1561 en el capítulo Sant Bartolomé de Lupiana (1) de la orden de nuestro padre Sant Hierónimo, se propuso a la dicha orden y vinieron todos en ello en que se rescibiese el monesterio de Sant Lorencio que el Rey Don Filippe nuestro Señor, Segundo deste nombre, da a la dicha orden, para lo cual se hicieron las diligencias necesa¬ rias, ansí de parte de S. M. como de parte de la orden. [Pág. 16.] Pues Guisando y tenido allí la se¬ habiendo estado S. M. en mana santa, como dos años antes, se vino para el lo había hecho lugar del Escurial en 28 de marzo del dicho 1562 a empezar a edificar el monesterio de Sant Lorencio el Real junto a la dehesa de la Herrería de Puente Lámparas, y mandó que viniese consi¬ go el muy reverendo padre fray Juan del Colmenar, de quien arriba hicimos mención, el cual había sido prior once años en Sant Hierónimo de Guisando, que por ser persona tal en religión y santidad entender bien el arte del edificar, S. M. fué servido y de servirse particular. Y el dicho padre fray Juan dél en este del Colmenar trujo también consigo dos padres, el uno para que ejercitase el oficio de procurador, que fué a fray Miguel de la (1) Era general el P. Fr. Francisco del Pozuelo. — 232 — Cruz que en el ministerio temporal era muy singular; el otro fué fray Juan de Sant Hierónimo (1) para que le tuviese compañía al dicho padre vicario, el cual vino para este efecto en postrero de abril del dicho año de 1562, a quien por parte de S. M. se le encomendó que tuviese el libro de la i'azón de lo que se hobiese de gastar en la fábrica del dicho monesterio, ni más ni menos de la tenía el contador Andrés de Al como maguer por S. M. Y los dichos padres eran profesos del dicho monesterio de Guisando y sacerdotes. [Pág. 17.] Y en este mes de abril y mayo de 62 se hicieron los hornos de la cal y las bascas para echar la misma cal, las cuales bascas son unas alboreas o receptáculos donde se mata con agua la dicha cal y se pone de tal disposición que se puede bien gastar. También se quitó la jara que estaba en el mismositio, la cual estaba tan grande y tan viciosa que los vecinos del Escurial amparaban allí sus ganados y los socorrían y abrigaban en tiem¬ po de tempestad, de aires y nieves y otros infortunios, lo en cual otra parte no se podía hallar; y ñnalmente era refugio de todos los animales en el invierno y en el verano por estar junto a la frescura de la fuente de Blasco Sancho, que nunca se ha agota¬ do ni secado en verano, aunque por otras partes los ríos, arroyos y fuentes se hayan secado. [Pág. 18.] En este tiempo Juan Baptista de Toledo maestro mayor, y Gregorio de Robles aparejador de albañilen'a cordelaron y esta¬ caron el dicho sitio del monesterio en presencia del Rey Don Pi- lippe nuestro Señor, fundador del dicho monesterio de Sant Lo- rencio, y del prior D. Antonio de Toledo caballerizo de S. M., y del Conde de Feria primer Duque, y de Mosiur de Laxao, y el Marqués de las Navas y el Conde de Chinchón D. Pedro de Bo¬ badilla, mayordomos de S. M., y del secretario Pedro de Hoyo, el cual ponía gran cuidado y diligencia en que esto se efectuase, y (1) En el margen se lee: «Este padre fué el Memorias.» compilador de estas — 233 — para ello favorescía lo que era de su parte. También se halló en esto el muy reverendo padre fray Bernardo de Frexneda confe¬ sor de S. M., el cual era fraile de la orden de Sant Francisco, y le vino la cédula de obispo de Cuenca en el lugar del Escurial. [Pág. 19.] El dicho Juan Baptista de Toledo vino por maestro mayor, el cual hizo y ordenó la traza de todo el monesterio, donde mos¬ tró bien su habilidad, en el cual concurrían las partes y calida¬ des que para el dicho oficio menester, porque fué primero es- son culptor y muy buen debujador, matemático y arquitecto singu¬ lar, y finalmente en arquitectura sobrepujaba a todos los oficia¬ les de España. Vino por contador y veedor y juez de la dicha fábrica Andrés de Almaguer, natural de la villa de Almorox, el cual tenía muy buen entendimiento y habilidad, con lo cual ejercitaba sus ofi¬ cios con mucha facilidad, y con esto era hombre de gran cris¬ tiandad, y más se allegaba a la piedad cuando juzgaba que no al rigor de la justicia. Hízole S. M. muchas mercedes, y entre otras le dió privilegio de hidalgo y que pusiese en sus armas unas parrillas. Ansimismo vino por pagador de la d-icha fábrica Juan de Paz, vecino de la villa deMadrid, y por alguacil Juan de Soto, veci¬ no de Valladolid, y por escribano Pedro Suárez, vecino de Val- demorillo, y por mayoral de los bueyes de S. M. Pedro Ramos, vecino de Alcalá la Real, todos hábiles y honrados para sus oficios. [Pág. 20.] El padre fray Antonio de Villacastín, profeso de la Sisla de Toledo, vino por obrero mayor de parte de la orden y por man¬ dado de S. M. en principio de jullio del dicho año de 1562, por¬ que en toda la dicha orden no se halló otro más esperimentado en cosas de edificar que él, y de sus partes y calidades no se ha¬ llará otro tal entre seculares y frailes de toda España para este menester. Tiene muy buen entendimiento, aplicado a todas las cosas, con la presteza necesaria para con brevedad despachar los negocios, y lo que más es ques temido y amado de los oficia- — 234 — les como en otra parte más en particular se dirá. Sólo esto digo, de lo cual podi'án inferir lo demás, que trayéndolo fray Juan de Sant Hierónimo a instalar el oficio, otro día luego como vino en para que le conosciesen los oficiales y peones, y supiesen que de allí en adelante él los había de gobernar y mandar, y ellos obe¬ decerle, no aguardó el dicho fray Antonio a que el dicho com¬ pañero hablase viendo que los oficiales estaban detenidos y que no trabajaban, que la primera salutación fué reñirles muy áspe¬ ramente con palabras duras, con las cuales engirió en los cora¬ zones y ánimos de los oficiales gran temor, de manera que de allí en adelante le obedescieron y tuvieron por gobernador. Luego vino fray Marcos de Cardona, profeso de la Murta de Barcelona, para poner jardines en la Frexneda, y plantar naran¬ jos y otras semillas y hierbas medicinales por mandado de S. M., el cual había servido al Emperador Carlos V en Sant Hierónimo de Tuste en el mismo oficio. Este fué el primero que plantó el jardín el huerto de D. Alonso Osorio de Càceres, cuya era una en parte de la Frexneda. Quiso S. M. que luego se comenzasen las granjas y jardines, que dende luego se comenzasen a poner en orden y concierto, y estuviesen criados árboles y frutales para cuando estuviese la casa y monesterio para habitarse y viniesen las frutas a su tiempo, que no faltase nada a los padres. [Pág. 22.] (1) «Y para que se vea de cuan fiacos y pobres principios se levantó una tan generosa fábrica y se vea juntamente la mucha piedad, celo, devoción y fe del católico Rey que en su pecho traía tan altos pensamientos, será bien pintar aquí aquel primer es¬ tado que aquí tenían las cosas desta fábrica. Era la casilla en que los frailes vivíamos por estremo pobre y cual se puede imaginar de un pueblo que en todo él no habia chimenea ni ventana. En esta se escogió un aposentillo para capilla, y el retablo dél fué un crucifijo de carbon pintado en la misma pared. Tenia por cielo, porque no se paresciese el cielo por entre las tejas, una (l) Este párrafo es una nota marginal del pasaje en que se habla del Primer Prior. Marzo de 1563. - 235 — mantilla blanca de nuestras camas. La casulla y el frontal eran de cotonía. En este estado real estaban las cosas del convento y en poco mejor las de S. M. porque cuando venia se aposentaba en casa del cura que al ñn es lo mas bien parado. Tenia de or¬ dinario una banquetilla de tres pies, bastísima y grosera, por silla, y cuando iba a misa porque estuviese con alguna decencia se le ponia un paño viejo francés de Almaguer el contador, que ya de gastado y deshilado hacia harto lugar por sus agujeros a los que querían ver a la Persona Real; y rodeada la silla con este tapiz se entraba dentro y dende allí oia misa, y bien podia porque estaba tan cerca del altar que fray Antonio de Villacas- tin que era el acólico llegaba con los pies a los suyos, y jurába¬ me muchas veces llorando el dicho fray Antonio que muchas veces alzando cautamente los ojos vio correr por los de S. M. lᬠgrimas; tanta era su devoción mezclada con el alegría de verse en aquella pobreza y ver trás esto aquella alta idea que en su mente traia de la grandeza a que pensaba levantar aquella pe- queñez del divino culto. Acontesció una vez y fué víspera de Sant Pedro, que los frailes pusieron una campanilla para llamar¬ se a las horas, y fué la primera vez que la tañeron para los mai¬ tines desta ñesta a prima noche. Oyóla S. M. que estaba en los palacios del cura, y preguntó a Miguel de Antena ¿qué de donde era la campanilla que sonaba? Y respondióle Miguel (era este un discreto loco que el Rey traia consigo) que en el convento tañian a maitines, y sin aguardar mas con su ropa de levantarse vino solo y entró en la iglesuela y halló un labmdor del pueblo asen¬ tado en un banquillo, y el santo y humilde Rey se sentó con él en la parte mas baja que del banquillo sobraba, y allí estuvieron entrambos sentados hasta que Miguel vino: hizo señas a los frai¬ les para que bajasen de su tribunilla abrille. ¡Para levantar tanta fábrica menester eran actos de humildad tan profunda!» 1563.—Âbril PRIMERA PIEDRA DEL MONESTERIO [Pág. 23.] En 23 días del mes de abril día de Sant Jorge mártir deste año de 1563 se puso la primera piedra del monesterio en el ci¬ miento del refltorio debajo de la silla del prior, que es en la bo¬ dega, debajo del dicho refltorio, la cual piedra es cuadrada y estáescripta por todas partes, que da a entender quién es el fun¬ dador, y quién es el arquitecto, y el día y año en que se pone. En la parte primera pide el auxilio divino para que mire por la obra la Majestad Divina, como paresce por los títulos que son los que se siguen, los cuales están escriptos de letras góticas. I DEU8 OPTIMOS MAXIMUS OPERI A8PICIAT II PHILIPPUS 8KCUNDUS HISPANIARUM REX A FUNDAMENTI8 ERIGIT.—1563 III JOANNES BAPTISTA ARCHITECTUS MAJOR. APRILIS 23 Y antes que se pusiese la primera piedra dicha el padre vi¬ cario fray Juan del Colmenar y los padres que allí se hallaron, que fueron fray Miguel de la Cruz y fray Juan de Sant Hieróni- mo profesos de Guisando, y fray Diego de Oviedo profeso de Monta Marta, y fray Antonio de Villacastín el obrero, profeso de la Sisla de Toledo, se hincaron de rodillas y dijeron muchas oraciones devotas de la Sanctísima Trinidad, y del Espíritu San¬ to, y nuestra Señora, y Sant Lorencio nuestro patrón, y de nues- - 237 — tro padre Sant Hierónimo y de Sant Jorge con el salmo Ad te levavi etc., y versos competentes: las cuales oraciones acabadas se levantó el dicho padre vicario con Juan Baptista de Toledo y Andrés de Aimaguer contador, y se pusieron de una parte para haberla de asentar en el lugar que tenían preparado y dispuesto; y a los lados se allegaron los demás padres, salvo fray Antonio de Villacastín el obrero que no se quiso juntar con los demás pa¬ dres, diciendo que él se aguardaba para poner la postrera piedra de la casa, lo cual nuestro Señor se lo conceda por ser él muy necesario para ello. T el dicho Juan Baptista maestro mayor mandó que se juntasen con él al poner de la dicha piedra Pedro de Tolosa aparejador de cantería y Gregorio de Robles apareja¬ dor de albañería, la cual puesta y asentada por todos los ya di¬ chos, que fué a las once horas del día, todos con mucho regocijo se volvieron al Escurial a comer donde convidaron al dicho Juan Baptista. Y no se halló mi padre prior en el poner desta piedra porque estaba malo de la gota en la cama. Halláronse presentes a esto muchos oficiales de la obra y algunos criados de S. M., en¬ tre los cuales fueron Juan de Paz pagador de la dicha obra y fábrica, y Juan de Soto alguacil, y Pero de Llaneras escribano, y Pedro Ramos mayoral de los bueyes de S. M., y Pedro Sánchez sobrestante y otros muchos.—Fray Juan de Sant Hierónimo. Se lee en el margen: «Comenzóse el edificio por la torre del prior que mira entre oriente y mediodia, y prosiguióse la fábrica por las dos bandas hasta llegar con las bóvedas y cimientos por el mediodia hasta la torre de la botica, que fué la primera que se acabó. Lo primero se hizo el claustro de la iglesia pequeña donde se hizo el oficio muchos años, y el aposento del Rey deba¬ jo del coro, y luego se hizo el claustro de la enfermería; y destos dos claustros se sirvió el convento, donde habia refitorio, y dor¬ mitorio, y necesarias, y cocina y bodega. El primer dinero que entró en esta fabrica, se advierta (No dice más, quedando la frase sin concluir.) [Pág. 33.] De la Mejorada había venido antes de los sobredichos padres el padre fray Andrés de León illuminador de S. M., el cual es tan principal en el oficio de illuminar que en toda Europa no se hallará otro tal. El que en nuestros tiempos tiene principal fama en Roma es Don Jullio, del cual se aprovechó tanto el dicho fray Andrés de León contrahaciendo sus imájines, que vino a igualar con él. Illumina los libros del coro, y hace unas historias en el evangelistero, rico escripto de mano del padre fray Martín de Falencia de la orden de San Benito, que ansí la letra como la illuminación se estima al presente por muy gran cosa. Y en este tiempo Cristóbal Ramírez escriptor de libros, vecino de la ciu¬ dad de Valencia, escribió los libros grandes del dominical de misas según el breviario viejo y antiguo que tenía la orden, por¬ que entonces no se sabía del breviario nuevo nada. Es el mejor escribano que hay en España de letra gruesa para libros de coro. Marzo.—1575 FIESTA DE FRAY ANTONIO DE VILLACASTÍN [Pág. 121.] En 7 días del mes de marzo del año de 1575, día del bien¬ aventurado Sancto Tomás de Aquino, se subieron las primeras piedras del losado de la iglesia sobre que se habían de fundar las columnas y paredes y ediñcio della, las cuales trujeron con mucha solemnidad Juan Baptista de Cabrera, criado de S. M., y los cuatro mayorales de la carretería de S. M. Y esta fiesta or¬ denó el padre fray Antonio de Villacastín por medios del dicho Cabrera, superintendente de la carretería, la cual fiesta fué tan repentina e inopinada porque en el monesterio no se había pu¬ blicado, ni se sabía della nada. El orden y concierto que traían era éste: los que venían disfrazados eran los primeros, y éstos subían desnudados de diversas maneras: unos como clérigos ba¬ chilleres, caballeros en unas burras viejas y muy flacas que no los podían llevar, y entre ellos dos obispos, el uno con un zama¬ rro viejo y roto por muchas partes, y éste en acabando de santi¬ guar a los que junto a él pasaban les daba una palmada en la cara, y esto hacía con tan buena gracia que ninguno se airaba antes se alegraba; y el otro iba de tal condición con un manteo — 239 — negro viejo lleno de agujeros con su largo pescuezo muy enhaiú- nado, y no pudiéndole llevar su jumento le dejaba y se Iba a pe¬ lear con unos caballeros fingidos, cubiertos con unas sábanas blancas, y éstos eran los que más la fiesta regocijaban. Venían diversas danzas de enmascarados, y unos negros que lo hacían muy bien. Luego venía Juan Baptista de Cabrera, muy bien aderezado como principal capitán con una partesana en la mano, y al un lado venía su page con una celada en la mano, y al otro lado otro paje con una rodela en el brazo, y adelante dél venía el estandarte Real; y la gente que venía debajo de su bandera era muy todos con arca¬ lucida que parescía que Iban a pelear, buces, lanzas y alabardas y otros Instrumentos de guerra. Gar¬ cía de Quesada el aparejador de carpintería con sus oficiales, y Obregón y Frontino albanlres con los suyos, venían tan de buen talle que en aderezos y disposición de cuerpos no les hacían ven¬ taja los delanteros. Tras éstos venían los canteros, sacadores y laborantes que venían con el mismo denuedo que los de arriba: tras los cuales venía toda la gente peonaje con sus palas y bati¬ deras en lugar de lanzas. Y tras éstos las cuatro cuadrillas de los bueyes de S. M. en procesión, y cada mayoral traía su Inven¬ ción. La primera fué de Juan de Aranda, el cual venía tan ga¬ lán con una banda colorada de tafetán que parescía un capitán general. En uno de sus carros traía la piedra principal que se había de asentar en la Iglesia, sobre la cual venía un personaje que representaba a Sant Pedro vestido de vestiduras blancas, con sus llaves en la mano; y más adentro venía otro que repre¬ sentaba al bienaventurado Saut Lorenclo, en cuya honra se ha¬ bía de edificar: todos metidos en dos arcos triunfales guarnescl- dos de ramos de yedra. En otro carro vem'an unos niños hermo¬ sos en hábito mugerll denotaban las virtudes cardinales, que cantando cantares de devoción en alabanza de nuestra Señora y de su hijo, y el mayor traía una espada en la mano que era In¬ signia de la justicia. Y en el otro carro venían tres mugeres con sus diademas en las cabezas, que representaban las tres Marías que Iban al sepulcro a buscar a Cristo. Después que hobleron descargado las piezas en sus lugares, todos los soldados puestos en orden y concierto de guerra hiele- ron su Zoiza al derredor de la iglesia, y en el entretanto truje- ron un novillo y le corrieron, el cual regocijó mucho la fiesta, de que resultó gran contentamiento, con el cual se fueron todos a rescebir la colación que el dicho fray Antonio les tenía apa¬ rejada. ASENTAMIENTO DE LOS PKIMEKOS PEDESTALES DE LAS COLUMNAS DE LA IGLESIA PRINCIPAL [Pág. 133.] En 14 días del de junio del dicho año de 1575, día del mes bienaventurado Sant Basilio, doctor y columna de la iglesia, a las seis horas de la mañana comenzaron asentar los aparejado¬ res de cantería Pedro de Tolosa yLucas de Escalante las basas de los pedestales de las columnas de la iglesia principal del mo- nesterio, y no se hicieron ningunas cerimonias, porque en el poner de la primera piedra del cimiento de la iglesia se hicieron las que se contienen en el libro pontifical. Y es cosa de notar que en los días que se han asentado las piedras de la dicha igle¬ sia y casa, han sido de santos señalados como fué cuando se puso la primera piedra del monesterio, que fué día de Sant Jor- je, y la primera piedra de la iglesia fué el día de Sant Bernardo, y la piedra que se subió para los losados de la dicha iglesia fué día de Santo l'omás de Aquino, y en este que se pusieron los dichos pedestales día de Sant Basilio gran Doctor de la iglesia. Y el Rey nuestro Señor no se halló en el poner de la dicha piedra, porque se sintió S. M. muy cansado de la jornada que había hecho el día antes por las cuestas del Espinar y Sant Joan de Malagón Tovar, y con el gran calor que hacía le fué y causa de fatigarse mucho más; y ansí le fué forzado a S. M. de no le¬ vantarse de la cama en este dicho día que se puso la dicha pie- pra de los pedestales de las columnas del cimborio de la capilla mayor. En este dicho día se numeraron y contaron los libros de la librería y se hallaron al pie de cuatro mili libros sin los que se habían entregado para las celias de los padres, que eran en can¬ tidad. Y también se rescibieron en el sobredicho día 14 de junio gran número de escripturas tocantes al monesterio y Sancto — 241 — Tomé de Pie del Puerto, que tenía Martín de Gaztellu secretarlo de S. M. por cuyo mandado las exhibió y entregó a nuestro pa¬ dre prior íray Julián de Tricio, el cual las dió al padre fray Juan de Sant Hierónimo archivero. ENTREGA DE LA LIBRERÍA REAL [Pág. x42.] En 26 días del mes de junio del dicho año de 1575, por man¬ dado del Rey Don Filippe nuestro Señor, entregó Hernando de Birbiesca, guardajoyas de S. M., a nuestro padre prior fray Ju¬ lián de Tricio, y a los padres diputados del dicho monesterio, que fueron fray Alonso de Sevilla, vicario, y fray Antonio Joan, y fray Joan de Baeza, y fray Joan de Sant Hierónimo el predi¬ cador, la librería Real de S. M. en que había cuatro mili cuerpos de libros, todos o los más originales y esquisitos, de hebreo, griego y latín, y en castellano, toscano, portugués y valenciano, de todas facultades, como se verá por el catálogo que entregó Antonio Gracián, secretario de S. M., por ante quien se hizo la dicha entrega. Y tenía cargo en este tiempo de la dicha librería fray Joan de Sant Hierónimo, profeso del dicho monesterio, el cual por el orden que le había dado el padre fray Hernando de Ciudad Real, prior pasado, la puso en el concierto que al pre¬ sente estaba. DESTAJEROS DE LA IGLESIA PRINCIPAL DEL MONESTERIO DE SANT LORENCIO EL REAL [Pág. 159.] En 8 días del mes de enero del dicho año de 1576 se juntaron por mandado de S. M. en este monesterio de Sant Lorencio elReal los maestros de cantería que nuevamente habían tomado a des¬ tajo la iglesia principal del dicho monesterio de Sant Lorencio, como se había concertado con ellos por el mes de noviembre pa¬ sado del año de 1571: los cuales destajeros con otros principales oñciales, que fueron entre todos sesenta, habían sido llamados 16 — 242 - de las ciudades, villas y lugares destos reinos de S. M.; y destos dichos maestros y de los antiguos que había en el dicho mones- terio en sus destajos y obras, se escogieron veinte de los más experimentados en el arte de cantería de todos los que allí se juntaron, a los cuales la congregación del dicho monesterio, que son prior, y veedor y contador con fray Antonio de Villacastín, los que se llaman congregación, y éstos repartieron la dicha iglesia diez destajos, que cada un destajo tenía dos maestros, en con condición que por lo menos habían de traer en su cuadrilla cuarenta oficiales, y a cada partida de las diez se le habían de dar cada mes ducados, y al mismo res¬ doscientos y cincuenta pecto si trajeren más o menos. Y estos destajos se dieron a ta¬ sación de la congregación. Y es de notar que a los maestros y oficiales que habían venido a Sant Lorencio y no se les dió des¬ tajos, les mandó dar la congregación para que se volviesen a sus tierras a cada uno dos ducados cada día a razón de a ocho leguas en cada día, dende que salieron de sus tierras hasta que volvieron a ellas. En 9 días del dicho mes de enero hobo junta en la celia de nuestro padre prior fray Julián de Tricio, de la congregación, y oficiales destajeros y otras personas, estando presente el Con¬ de de Chinchón, y Joan de Herrera, arquitecto y matemático, e ingeniero de las obras de S. M. etc., donde hobo gran quistión sobre si sería bien labrar y desbastar las piezas que se habían de asentar en la dicha iglesia en las canteras, o traerlas a labrar al sitio del monesterio donde se habían de asentar. Hobo en esto dares y tomares de una parte y de otra con las razones que se les ofrescieron: de la una parte se decía que no convenía la¬ brarse en las canteras las dichas piezas por el peligro de des¬ portillarse o quebrarse al cargar o descargar, y que no había sido costumbre en los edificios de España usar de tal orden, y que por ser cosa nueva, que no convenía, y que sería esto a más costa; de la otra parte se decía que convenía que se labrasen las dichas piezas en las dichas canteras, lo uno porque con más brevedad se hacía la dicha iglesia, porque andando muchos oficiales a labrar, así en las canteras como en la dicha obra, se vendría acabar muy más presto de lo que se haría si de la otra ✓ - 243 — manera se hiciese, y lo otro porque veían a S. M. inclinado a que deseaba verla acabada en su vida, y que aunque se asentasen las dichas piezas no tan bien labradas, se podrían retundir estando la \ dicha iglesia acabada. Y S. M. del Eey nuestro Señor, como arriba se dice, tiniendo deseo de verla y gozarla en su vida, no miran¬ do el gran gasto que se le acrescentaba, determinó y mandó que se labrasen en las dichas canteras, y este fué el mejor medio de todos al parecer. Marzo — 1576 [Pág. 161.] En principio de marzo deste año de 1576 años acontesció una desgracia en la fábrica de Sant Lorencio, y fué que se levantó un día por la mañana una tempestad muy grande de aire, el cual con la furia que traía taller donde trabajaban derribó un unos oficiales de cantería, el cual taller como cayo mató luego a un triste hombre que no había hecho sino entrar en él, y este hombre se iba a despedir de sus compañeros para irse a su tie¬ rra; y a otro oficial le paró tal que al quinto día murió. [Pág. 162.] No quiero dejar de decir otras desgracias que han acontesci- do en esta fábrica de Sant Lorencio, verdad queque aunque es no quisiéramos que hobieran acontescido, pero en obra tan grande y tan ocasionada por su grandeza son muy pocas: las cuales han acontescido después que se comenzó la obra—En las canteras de la cal que están en el valle de la Herrería, un día de Sant Sebastián estando unos oficiales y peones sacando pie¬ dra y apartando tierra para la piedra, cayó sobre mejor sacar ellos un pedazo de tierra de aquella temerosa sierra que los tomó debajo y ahógó a dos dellos, el uno era oficial de Cardeñosa y recién desposado, el cual por la mañana antes que se partiese de posada estuvo él más alegre y contento cual nunca tanto su en otro tiempo lo había estado: y el otro era un peón natural de Zarzalejo que está de la otra parte de la sierra de la dicha calera a la parte del mediodía, dende el cual lugar vino la triste de su 1 1 — 244 — muger con su gran pobreza más muerta que viva llorando por aquellos campos sola sin ninguna compañía sintiendo la muer¬ te de su marido atribuyendo a sí la desventura, la cual por su gran pobreza no tenía quien le llevase su marido, y ansí vino por él hasta la dicha calera, donde con los grandes sentimientos que tuvo provocó a los duros corazones de los peones que allí estaban trabajando a tenerla compasión, y ansí se dió luego orden en que se llevase el cuerpo del muerto a su lugar—En lu¬ gar de Bustal viejo, yendo a cortar nogales un sobrestante para la obra deste monesterio, cortando uno delJos al tiempo que cayó, cogió una rama a un pobre hombre y le mató luego—En el claustro grande cuando los destajeros andaban en el lienzo del mediodía cayó un oficial destajero que se llamaba Pedro de Avila, vecino de Almorox, de un andamio, de la cual caída murió—En el claustro pequeño que está junto a la portería prin¬ cipal que agora sirve de collegio, un carpintero que se decía Juan Manzano de la villa de San Martín de Valdeiglesias cayó de una grúa y se mató—Un día de Sant Agustín doctor de la Iglesia, mientras se decía la misa mayor se quebró la grúa que estaba sobre la escalera principal (cuando se hacía la dicha es¬ calera) subiendo una piedra para poner en lo alto della, la cual piedra cayó junto a la puerta del dormitorio de los novicios que aquella sazón servía de librería, y mató a un oficial de los que allí trabajaban, y a otro le paró de tal manera que llegó a punto de morirse porque se quebró la pierna por tres o cuatro partes; pero en fin sanó y anduvo cojo después hasta que murió. Y este oficial era de Cardeñosa que se decía Diego de Velayos. EXPUEGACIÓN DE LA LIBEEEÍA EEAL DE SAHT LOEENCIO PCE EL DOCTOE AHIAS MONTANO [Pág. 184.] En primero de marzo de 1577 años por mandado del Rey nuestro Señor vino a este monesterio el Doctor Benedicto Arias Montano, capellán de S. M. y comendador de la orden de San¬ tiago etc., a visitar, expurgar y ordenar la librería Real de Sant — 245 — Loreneio comopersona que tiene las partes necesarias para em¬ presa tan principal y de tanta confianza como es esta. Y las co¬ sas que concurrieron en este Doctor son estas; la primera ser muy buen letrado y gran teólogo, y muy visto en todo género de ciencias y lenguas, hebrea y caldea, griega y latina, siriaca y arábiga, alemana, francesa y fiamenca, toscana, portuguesa y castellana, y todas las sabía y entendía como si en estas na¬ ciones se hobiera criado. Este Doctor fué el que por mandado de S. M. del Eey Don Filippe nuestro Señor fué a Elandes a im¬ primir la Biblia Regia de cinco lenguas, en Amberes, por Plan- tino impresor, como se entenderá por ella y por los prólogos que allí escribió. Era este Doctor natural de Prexenal junto a Sevi¬ lla, y tenía tanta abstinencia que al día no coinía más que una sola vez de veinte y cuatro en veinte y cuatro horas, y en esta vez no comía carne ni pescado, sino legumbres, fructas y el caldo de la olla, abora fuese de carne, ora fuese de aceite. Su dormir era sobre unas tablas en las cuales ponía una estera y una manta de Bernia, y allí dormía. Su tracto y conversación era de un santo: humildad su sobrepujaba a la de todos cuantos con él tractaban. Era tan afable que necesitaba a todos que le quisiesen bien y le amasen. Los hombres doctos procuraban su amistad, y los caballeros hallaban en él cosas de edificación. Los oficiales, arquitectos, y pintores y personas hábiles halla¬ ban en él cosas que deprender. Estuvo el dicho Doctor en esta casa diez meses expurgando la librería y haciendo el catálogo, ansí griego como latino de la librería, y la distribuyó por se¬ senta y cuatro disciplinas poniendo aparte lo impreso, y a otra parte lo manuscripto. Dió orden en que se pusiesen en la librería estatuas romanas y retratos de Sumos pontífices, y emperadores y Reyes, y de personas doctas. MOTÍN DE LOS OFICIALES DE LA OBRA DE SANT LORENCIO CONTRA EL ALCALDE MAYOR DE LA VILLA DEL ESCÜRIAL [Pág. 187.] En 20 de mayo de 1577 años se amotinaron y levantaron los oficiales canteros desta fábrica de Sant Loreneio contra el Li- — 246 — cenciado Muñoz alcalde mayor de la villa del Escurial, los cua¬ les canteros con mano armada fueron a la cárcel del Escurial, a sacar unos presos que alcalde mayor, había prendido el dicho a los cuales quería azotar; y los vizcaínos y montañeses levan¬ taron capitán, y con atambor a son de guerra andaban juntan¬ do gente de su tierra y oficio para ver de sacar de la cárcel a los delincuentes porque no fuesen afrentados. Y estando todos los oficiales y destajeros en la plaza del Escurial junto a la cár¬ cel con gran turbación y a punto de perderse muchos dellos porque estaban muy determinados de hacer un mal recaudo de quebrantar la cárcel y matar al alcalde mayor, nuestro padre prior fray Julián de Tricio envió un billete al alcalde mayor con fray Antonio de Falencia, profeso desta casa, para que lue¬ go diese los presos que tenía y los soltase, porque con ello se aseguraría la gente y desharía el motín, y no pasaría adelante la ruin intención que todos tenían. Y el alcalde mayor vista por una parte la violencia que hacían los oficiales, y la otra el man¬ dato del prior, hobo de dar a los dichos delincuentes con pro¬ testaciones en forma que hizo ante escribano y según derecho, de que los daba y soltaba por la gran violencia que le hacían, dejando su derecho a salvo. Y con esto se subieron todos los di¬ chos oficiales a sus obras quietos y contentos. Grandísimo fué el atrevimiento, desacato y desconcierto que estos oficiales tuvieron a la justicia, cosa bien digna de castigo. Alguna ocasión les dió el dicho alcalde mayor por haber sacado de la iglesia a uno de los delincuentes, al cual como le llevase a la cárcel con los demás que le habían ayudado y favorescido, mandó traer unos asnos para haberlos de azotar, aunque su in¬ tención no fué de ponerlo en ejecución sino de espantar y po¬ nerles miedo. Estando este negocio en el medio del furor, y aunque en ha¬ ber sacado a los oficiales de la cárcel demostraban algún placer; pero todavía entendían el mal que habían cometido y temían no les viniese algún pesquesidor que les pusiese en alguna congoja, de lo cual andaban sobresalteados poniendo sus bienes en re¬ caudo para que no los secrestasen. Vino el Rey Don Filippe nuestro Señor a este su monesterio con las personas Reales, y — 247 — luego se apaciguó y se aseguraron los oficiales del todo; aunque es verdad queS. M. fué servido disimular con estos oficiales porque la obra no cesase y pasase punto, que era la cosa que más S. M. traía y tenía delante de los ojos. EL KAYO QUE CATÓ EK LA TOKEE DE LA BOTICA DESTE M0NE8TEEI0 DE SANT LOEENCIO [Pág. 196.] de 1577 domingo en la noche, víspera de En 21 de jullio afio la Magdalena, entre las once y las doce horas cuando los padres se querían levantar a maitines, sobrevino una terrible y teme¬ rosa tempestad de obscuras nubes que traían agua, vientos, truenos y relámpagos, que venían de la parte del mediodía, la cual tempestad pasando por esta casa de Sant Lorencio despidió un trueno tan grande triste que despertó a los frailes, a y tan los cuales metió gran pavor, y cayó un rayo que dió en una es¬ quina de la torre donde estaban las campanas al poniente sobre la botica. El cual rayo derribó muchas piedras y dieron dentro en una pieza que estaba sobre la celia del padre relojero, y una centella de fuego dió en lo alto del capitel de la torre, debajo de la bola dorada, donde se comenzó a arder como si pusieran una hacha de cera ardiendo en la misma torre, y poco a poco se vino el fuego a embravescer pudo remediar, de tal que no se suerte que once campanas con la del reloj se derritieron y des¬ hicieron; y para que el fuego no se estendiese a los cuartos de la casa vecinos se puso el remedio necesario de parte de la Majes¬ tad del Rey Don Filippe nuestro Señor, que al presente se halló en el dicho monesterio con las personas Reales y el buen Duque de Alba, que aunque su vejez y gota no le daban lugar se subió a lo alto de la torre a dar ánimo y esfuerzo a los oficiales y gente que allí sobían con hachas, agua, tierra y otros materia-, les para aquel menester, habilitándoles a todos a lo que habían de hacer; y esto lo hacía S. E. como diestro capitán y como quien se había visto en otros mayores peligros en la guerra sir¬ viendo a su Rey y Señor. Finalmente se quemó el capitel y re- mate de la alta to? re con todo lo que estaba dentro, y fué Dios servido que la bola dorada y la cruz que estaban por remate del chapitel se cayesen a la parte de los nichos del jardín, donde aunque hicieron dañp llevando consigo una chimenea y rom¬ piendo el tejado y techo del camaranchón del cuarto del medio¬ día, este fué pequeño daño respecto del que hicieran si cayeran en el claustro de la enfermería por haber grande ocasión de ofender. Quedaron las paredes de la torre sanas, y la celia del padre sacristán, la capilla de la enfermería, y la celia del padre y fray Joan del Espinar y la botica, que todas estas piezas están debajo de la misma torre, y damos gracias a Dios que según crescía el fuego y el gran temor que se tenía, fué pequeño el daño que se hizo respecto de lo que se pensó. No peligró nin¬ guna persona, fraile ni seglar, que se tuvo por milagro según la ocasión grande que hobo para ello. Este año de 7 (1577) ha sido muy temido por lo que dél esta¬ ba pronosticado, esta coyuntura paresce haberse señalado y en en esta casa, porque cayó el rayo en este mes de jullio que es el séptimo en orden, y en veinte y uno que hacen tres veces siete, y en el séptimo de la luna, y en el año de 77 y veinte y un días antes del día de Sant Lorencio. El Rey Don Pilippe nuestro Señor como entendió que había caído el rayo en la dicha torre, preguntó si había peligrado algún fraile o otra persona; y como se le respondiese que nin¬ guna, comenzó a dar gracias a Dios y con cara alegre subió dende su aposento al claustro alto de la enfermería a los treinta pies a ordenar lo que convenía con el Duque de Alba y el Mar¬ qués de los Vélez y otros caballeros. Y luego vinieron a acom¬ pañar a S. M. el cardenal D. Alberto y D. Venceslao su herma¬ no; y allí se dieron diversos paresceres sobre que se quitasen y cortasen algunas tijeras de los tejados vecinos de la torre por¬ que no pasase el fuego a ellos. Y fray Antonio de Villacastín, obrero, lo contradecía diciendo que no saldría el fuego de la torre, y tuvo tanta fuerza su parescer que mandó S. M. que no se tocase en los tejados. Sacáronse algunas reliquias del relicario y las subieron los — 249 — padres de la vestidos de sobrepellices al claustro alto junto casa a donde estaba S. M. que fueron lignun crucis, el brazo de Sant Lorencio y reliquias de la Magdalena, las cuales sanctas reli¬ quias estaban puestas contra el fuego/Hincados los padres de rodillas puestos en oración, con la mejor devoción que podían decían la letanía y oraciones devotas. Dos soldados que habían estado captivos en Consta.ntinopla, habiéndose de allí escapado con el ayuda de Dios nuestro Se¬ ñor, venían a que el Rey nuestro Señor les hiciese mercedes, los cuales dos soldados se hallaron en esta coyuntura del in¬ cendio en Sant Lorencio; y éstos se pusieron en el mayor peli¬ gro de todos los que allí subieron, que fué en dos ventanas altas de la torre que miran al claustro de la enfermería donde los veía S. M. muy bien lo que hacían. Diéronse tan buena maña y lo hicieron tan diestramente que fueron causa que no pasase el fuego por la parte donde ellos estaban a los camaranchones y desvanes de la casa, echando mucha agua en los maderos y vi¬ gas encendidas que de arriba caían de lo alto, y el uno de ellos en especial tomaba los mismos maderos encendidos y los saca¬ ba de allí y los echaba por la ventana donde él estaba al claus¬ tro de la enfermería, y este soldado estuvo tan entero y con tan fuerte ánimo, ansí al cabo como al principio, que todos los que le miraban daban gracias a Dios y decían que era digno de ser remunerado: a los cuales dos soldados les dió S. M. de buena gana lo que ellos pretendían y aun más, de lo cual después se fueron muy contentos. Acudieron a este socorro los oficiales de cantería, albanire- ría, y carpintería y peonaje, y todos lo hicieron muy bien jun¬ tamente con los criados de S. M. que allí se hallaron, que eran los de su guarda, como gente que les tocaba, a quien socorrían los frailes en esta coyuntura con pan y vino en abundancia, con que todos cobraban ánimo y esfuerzo para tornar a pelear con el fuego; y esto hizo mucho al caso, aunque más hizo tener pre¬ sente a S. M. que a todos miraba y tractaba, ansí con caballe¬ ros y frailes y oficiales seglares como si fuera uno dellos, ani¬ mando a todos a que fuesen al socorro sin mostrar tristeza en el rostro dando gracias a Dios y ofresciéndole aquel trabajo. — 250 — El padre relojero estando dormiendo aquella triste noche en su celia,se soltó el despertador del reloj antes que cayese el rayo y le despertó, y quedó con mucho miedo sin saber de dónde le procedía, y estando en esto dió un terrible y espantoso trueno que casi le quitó el sentido, y caído el rayo donde se ha dicho arriba y vuelto en sí oyó voces de hombres que decían: fuego, fuego en la torre de las campanas, y con la mayor presteza que pudo sin acabarse de vestir subió a la dicha torre y tañó las campanas tan apresuradamente y de tal manera que enjirió en los ánimos de los frailes gran temor, y estuvo tañendo hasta que le acudió gente; y si este padre tuviera entonces una gerin- ga con agua pudiera apagar el pequeño fuego con tiempo, sin que hiciera daño alguno, y también se pudieran librar por los oficiales que allí sobían, algunas de las campanas con el reloj antes que abajase el fuego; pero bobo tanta confusión entre los oficiales", que unos se estorbaban a otros con los paresceres que daban, que más se confundían. Y estando todos ansí indetermi¬ nados, empieza de lo alto de la torre a llover gotas y chorros de plomo derretido en los cuerpos y cabezas dellos, que los com- pellía a que se abajasen luego. T el Rey nuestro Señor porque no peligrase ningún hombre tuvo por bien que se derritiesen las once campanas, pues no se perdía más que la hechura. MUERTE DEL PERRO AHULLADOR [Pág. 203.] En 25 de agosto de 1577, domingo en la noche, éntrelas dos y las tres horas después de dichos maitines en el coro, mandó nuestro padre prior fray Julián de Tricio, a fray Antonio de Villacastin, el obrero, que ahorcase el perro ahullador, el cual perro (estando el Rey nuestro Señor y las personas Reales dur¬ miendo, y los padres de la casa en maitines) empezó tan triste y dolorosamente a ahullar y gemir que no dejaba dormir a SS. MM., y ponía temor a los padres que estaban en maitenes, los cuales se miraban unos a otros sin se hablar en el coro; y el dicho fray Antonio de Villacastin se salió del coro con un fraile — 251 — mozo, y estaba metido en la capilla bajóse para el jardín donde de las escaleras, a cuya causa resonaba mucho más su triste y penoso ahullido, y allí le cogió con harto temor y le subió a lo alto del claustro principal junto a la casa de las capas, y allí le ahorcó delante de los frailes. Es de saber que deste año de 77 den- dende el mayo pasado de cuando Reales a este monesterio, se vinieron las personas comenzó a publicar que andaba un perro de noche por todo el sitio del monesterio dando grandes ahullidos que ponía a toda la gente que en él estaba, miedo, pqnsando que era alguna áni¬ ma que andaba en pena, a cuya causa se decían muchas bebe¬ rías de parte de todo género de gentes, yesto fué muy público no solamente por esta tierra, pero por toda España, que no se tractaba por caminos, villas y lugares, sino esto del perro que andaba en Sant Lorencio, de que echaban muchos juicios teme¬ rarios contra el Rey y contra los frailes de Sant Lorencio y otras personas de autoridad etc. Aunque había esta fama del perro por todas partes y por el sitio, en este monesterio no se había creído ni tenido por cierto; y como sucedió en esta noche el ahullar del triste perro, tenían ser publicado. Y como se halló este mal¬ verdad lo que se había hechor y se entendió ser perro conoscido que entre día andaba por casa y con las damas de la Reina, se entendió ser burla todo lo que se había dicho. Y este perro fué del Marqués de las Navas que andaba perdido buscando a su amo, y con la muerte deste inocente se apaciguó y se calló todo lo que se decía; aun¬ que el principal callar fué porque el Rey Don Filippe nuestro Señor abajó al reino un millón y doscientos mili ducados de las alcabalas que le pedía, con los cuales se empezó a quietar; que estaba muy alterado por pedirles las dichas alcabalas y llevarle de diez uno. DESGEACIA DE LA TOREE DE LA BOTICA [Pág. 207.] En 9 días de miércoles a las dos ho¬ otubre de 1577 años, ras de la mañana, levantóse un saliendo los frailes de maitines grandísimo aire que derribó los andamios que se hacían en la — 252 - torre de la botica tornándola a reedificar por el incendio, y hizo en el tejado muy gran daño más que en el incendio pasado, y derribó la fuente del claustro de la enfermería. Al tiempo que cayó el dicho andamio hizo gran ruido, que puso tanto pavor a los frailes de la casa como el gran trueno del rayo pasado. Es de saber que en esta torre de la botica desde que se co¬ menzaron los fundamentos della hasta este día, han acontescido muchas desgracias, más qua en parte alguna de la casa. La pri¬ mera fué elprimer reñir del padre fray Antonio el obrero con los oficiales. La primera riña de Joan Baptista arquitecto ma¬ yor de S. M. con Pedro de Tolosa aparejador. El primer yerro su que se había hecho en toda la obra. La primera grúa que se quebró. El primer destajero que murió. El fuego del cielo que en ella cayó, y el caer del andamio con otras cosas que han acontescido. AECO TOBAL DE LA IGLESIA PEINCIPAL [Pág. 259.] En doce de marzo de mili e quinientos e setenta e nueve años, día del bienaventurado Sant Gregorio Papa, Doctor de la iglesia, se puso la cimbria del arco toral alto de la iglesia de Sant Lorencio, que cae sobre el antepecho del coro, y el día de Sant Isidoro, Doctor de las Españas y arzobispo de Sevilla, que era a cuatro de abrill del dicho año, se puso la clave del dicho arco toral, cosa digna de notar por haber acaescido acaso sin notar ni mirar en ello. LA FIGUBA DE SANT LOBENOIO [Pág. 361.] En 21 de marzo de 83 día del bienaveñturado Sant Benito ' abad, se puso la figura de Sant Lorencio en la puerta principal del pórtico sobre la librería donde agora está. Y en este día se murió padre que leía la lición descriptura, que se decía un fray Martín de Sigüenza, hijo de la Victoria de Salamanca, muy gran fraile. — 253 — BOLA Y CEÜZ QUE SE PUSO EH EL CIMBORIO DEL COLLEGIO [Pág. 366.] Vigilia de la Magdalena que es a 21 de jullio de 1582 años se puso la bola y cruz del cimborio del collegio, y en el año de 77 en la misma vigilia se cayó la bola y cruz de la torre de la en¬ fermería con el fuego del rayo que cayó del cielo. VENIDA DEL PINTOR LUQUETO [Pág. 370.] En postrero de otubre de 83 vino a esta casa Luquete pintor de Génova a pintar la iglesia y coro della, y lo primero que hizo fué un lienzo de Santa Ana, madre de nuestra Señora, para ponerle en una capilla porque esta casa haga fiesta della. Y esto se cree que fué a petición de la Reina Doña Ana Nuestra Señora, que esté en el cielo, o porque en tal día se tomó la isla de la Tercera. En primero de noviembre de 1583 se comenzaron a poner y sentar las sillas del coro de la iglesia principal. CIMBRIAS DE LA IGLESIA Y MADERAMIENTO DELLA [Pág. 378.] El maderamiento de las cimbrias de la iglesia se acabó de quitar en 23 de febrero de 1584, víspera de Santo Matía. Costó el quitarlo cuatrocientos ducados; y no sucedió desgracia nin¬ guna. SOLADO DE LA IGLESIA Comenzóse a solar la iglesia principal en 25 de febrero de 84, de losas blancas que se trujeron de Filabres, y losas pardas de las Navas. Era el oficial natural de Toledo. — 254 - LUQUETO PINTOR DEL CORO [Pág. 384.] Lunes 14 de mayo de 84 se comenzó a pintar el cielo del coro el famoso pintor Luqueto, natural de Génova; y se (1) por comenzaron a poner los retablos de Sant Joan Baptista y Santa Ana en la iglesia principal, con el altar de las Infantas que está al andar del coro a la parte del cuarto de la Reina; y en este altar dijo misa un capellán del Rey, que fué la primera que se dijo. MUERTE DE MA8EJILES EL ORGANISTA [Pág. 385.] Murió Masejiles el organista en 6 de jullio de 1584, el cual había hecho cuatro órganos para la iglesia y coro, aunque no quedaron del todo afinados, empero acabáronlos sus cuatro hijos que dejó, los cuales todos habían venido de Flandes porque eran naturales de Amberes. Y este Masejiles era el mejor oficial que había en Europa. SUBIDA DE LOS SEIS RETES DE PIEDRA DEL TESTAMENTO VIEJO AL LUGAR DONDE AGORA ESTÁN [Pág. 391.] Es de saber que las figuras de los seis Reyes del Testamento Viejo con las jambas y cintel de la puerta del pórtico, se saca- (1) Se leeel margen: «Pintó el coro en ocho meses y le tasaron en en cuatro mili trescientos sesenta ducados. Dábale S. M. quinientos du¬ cados muertos al año. Pintó los retablos de las once mili vírgenes, de Santa Ana, de Sant Joan Baptista, de Sant Miguel. Todo lo cual pintó en año y medio que estuvo en Sant Lorencio, y ganó siete mili duca¬ dos, porque ansi lo tasaron los pintores que trajeron de Madrid para ello; y entran aquí las cinco estaciones que están en la escalera prin¬ cipal, y éstas las pintó en 24 dias.» — 255 — ron en una cantera del Alberquilla, cerca del Peralejo, que son de una misma piedra blanca y granimenuda, y cada uno de los Reyes sin desbastar traían cuarenta pares de bueyes. Y en 30 de jullio de 84 estando todo acabado y puesto en perfección, Min- jares, el aparejador de cantería, hizo un ingenio de tal suerte y con tal contrapeso que subió al Rey Manasés dentro de una hora, estando presente el Rey nuestro Señor, y el Príncipe D. Fi- lippe, y las Infantas Doña Isabel y Doña Catalina. Este Rey Ma¬ nasés está con hábito de cautivo caído a sus pies, y una cadena y grillos entre el dicho hábito, y en la mano izquierda una escuadra y regla de medir que significa el captiverio suyo de antes, y la libertad que Dios le dió, y el tiempo que empleó des¬ pués en servir a Dios y acrescentar el culto divino y el bien público. Y miércoles primero de agosto de 84 subieron al Rey Josaphad en media hora, entre las tres y las cuatro horas de la tarde. Este Rey está en postura de legislador con el volumen de la ley en la mano tendida para darlo. Viernes 3 de agosto en las diez y las once horas del día se subió al Rey Salomón en un cuarto de hora, porque como le pu¬ sieron grande contrapeso estando echado, se levantó súpitamen¬ te. En este día llegó a S. M. nueva de la muerte del Príncipe de Orange. En 4 deagosto subieron al Rey David en media hora entre las tres ylas cuatro de la tarde—Lunes seis de agosto se puso el Rey Ezechías que tiene en la mano un ceptro y a un lado un cabrón en significación de los sacrificios que restauró.—Y el martes siguiente siete de agosto se subió al Rey Josías que tiene en la mano derecha un ceptro y en la izquierda un segur anti¬ guo en significación de la idolatría que destruyó. Reyes se decía Joan Baptista Mone- El oficial que hizo estos gro, natural de la ciudad de Toledo. Diéronle por la hechura de los seis Reyes doce mili ducados de solas las manos, sin la costa del traer y subirlos a su lugar. Hallóse S. M. presente con las personas Reales al poner destos Reyes. Costó cada corona destos Reyes cuatrocientos ducados, y pesa cada una cuatro arrobas. La naveta costó trescientos ducados, y cada ceptro doscientos ducados. — 256 — Costó la figura de S. Lorencio que está en el pórtico de la casa, mill y novecientos ducados, y el escudo de las armas sete¬ cientos ducados. ÚLTIMA PIEDBA QUE SE PUSO EN EL EDIFICIO DE LA CASA [Pág. 393.] En 13 de septiembre de 1584 se puso la última y postrera piedra en la obra de cantería de toda la casa que fué en la cor- nixa del patio y pórtico, sobre la aula de teología que está ve¬ cina a la librería principal, donde se puso una cruz esculpida en la piedra de la dicha cornixa, que ha sido cosa notable, estando S. M. en esta su casa, y el Principe Don Filippe y las Señoras Infantas Doña Isabel y Doña Catalina, siendo prior nuestro padre fray Miguel de Alahejos, de los padres que se habían y hallado en el poner de la primera piedra, que fueron fray An¬ tonio de Villacastín, el obrero, y fray Joan de Sant Hierónimo, bibliotecario, también se hallaron en el poner desta piedra. BENDICIÓN DE LA IGLESIA PRINCIPAL [Pág. 402.] En 6 de agosto de 86, día de la transfiguración del Señor, el señor obispo de Rosa bendijo la iglesia nueva y principal desta casa, estando presente el Rey nuestro Señor con las personas Reales y caballería, el cual la bendijo con las cerimonias acos¬ tumbradas según el pontifical. T a las cuatro horas de la tarde en saliendo de allí consagró dos campanas grandes en el patio del pórtico, las cuales habían sido traídas de Flandes a S. M., lla¬ mando a una délias Sant Salvador, y a la otra Santa María con¬ forme a los títulos en Jamenco que ellas tenían esculpidos. — 257 — BENDICIÓN DE LAS CAMPANAS DE LA TOEBE En 7 de agosto de 86 a las siete horas de la mañana subió su señoría del señor obispo de Kosa a la torre, y con la solemnidad acostumbrada consagró bendijo catorce y campanas grandes en esta manera: a la parte de oriente cinco: la primera se llamó Sant Hierónimo: otra pequeña que vino de Flandes con las pa¬ rrillas, se llamó Sant Lerendo; otra se llamó Sant Antonio Er¬ mitaño; otra se llamó Sant Justo y Pastor por ser su día aquel en que se bendecían; y la otra se llamó Sant Buenaventura por llamarse así el señor obispo. A la parte del mediodía hay dos campanas, la una se llamó Santa Agata, y la otra Sant Grego¬ rio, que tañen a prima con ella. A la parte del poniente hay dos, la una se llamó Sant Agustín, y la otra que tenía título de Sant Filippe no se consagró porque estaba quebrada. A la parte del setentrión hay dos, la una se llamó Santa María Magdalena, y la otra Santa Ana. [Pág. 403.] Bendijo también su señoría este día por la tarde las cruces e imágines de los altares con la imagen de nuestra Señora del re¬ licario, que era del Papa Pío V. En 8 de agosto de 86 mandó poner S. M. la custodia pequeña de piedras de diferentes jaspes, todos de España, en la custodia grande del altar mayor, que así la una como la otra las hizo Ja- cobo de Trezos, que era el mayor y más principal oficial lapi¬ dario de toda Europa, y hombre de mucha cristiandad. En este día compusieron la primera vez todos los altares se de la iglesia para la fiesta de Sant Lorencio, y se subieron los libros del coro, y se pusieron en sus estantes. Encendiéronse las lámparas de la iglesia, la mayor, y la del coro, y las de los reli¬ carios. T se descubrieron los retablos de las puertas de las reli¬ quias que pintó Federico, pintor italiano, que S. M. había traído de Roma con salario de dos mili ducados al año, porque era el mejor y de más fama que había en Roma. — 258 — PINTOKES QUE PINTAN LAS OCHO ESTACIONES DEL CLAUSTEO PRINCIPAL, QUE SON DOS ITALIANOS T DOS ESPAÑOLES [Pág. 427.] Pelegrino de Pelegrín, milanès, pinta las dos estaciones al olio y al fresco, que están en el Claustro junto a la capilla que solía ser iglesia donde se celebraban los oficios divinos, y jun¬ tamente pinta al fresco las historias que están junto a éstas de una parte y de otra. Rómulo, pintor italiano, pinta las dos estaciones que están junto a la celia prierai. Carvajal, natural de Toledo, hermano de Joan Baptista Mo- negro que hizo las piezas de los Reyes que el pórtico de están en piedra, pinta las estaciones que están junto a la sacristía principal. Barroso, natural de Alcázar de Consuegra, pinta las dos es¬ taciones que están junto a la portería. PINTOR DEL RETABLO MAYOR Federico Zúcaro pintó los ocho cuadros del retablo principal, a quien trujo el Rey nuestro Señor de Roma por el más princi¬ pal pintor de toda Italia: ganaba cada año dos mili ducados. También pintó éste los dos retablos de las santas reliquias. Gránelo y Fabricio, pintores hermanos, hijos de Bergamas- co, pintor genovès, pintaron la galería del Rey, que era la gue¬ rra de Granada que el Rey D. Joan el Segundo tuvo con los mo¬ ros della, siendo capitán general D. Alvaro de Luna. SUBIDA DE LA FIGURA DE SANT PEDRO AL ALTAR MAYOR, Y EL RAYO QUE CAYÓ EN EL CORO [Pág. 435.] En tres días de septiembre, estando S. M. Altezas y presen¬ tes, se subió la figura y estatua de Sant Pedro en la acrotrera o pedestal del altar mayor. Hízose para subir esta figura, y el cru- — 259 — cifljo con la nuestra Señora y Sant Juan, y el Sant Pablo que está al otro lado, un fuerte andamio con dos tornos en lo alto, y su¬ bió S. M. yAltezas allá algunas veces para dar su parescer y decir su gusto en el asiento de estas figuras, que son hermosísi¬ mas y de mucho valor, arte y grandeza. SUBIDA DE LOS OTRAS FIGURAS, Y PARTIDA DE S. M. A MADRID [Pág. 436.] El día siguiente se subió la figura de Sant Pablo a las tres de latarde, y luego a otro día que fueron cinco de septiembre, se subieron las dos de nuestra Señora y Sant Juan Evangelista; y a seis del mismo se subió el crucifijo, estando presente a todo S. M. y sus Altezas y otros muchos de la cámara. La cruz de nste crucifijo es de un madero que mandó traer S. M. desde Lis¬ boa: había servido de fundamento de uno de los galeones de la India: quiso S. M. le trujesen casi entero: era gruesísimo que trozo y de madera fortísima y casi incorruptible que llaman An¬ gelí. Hubo diversos paresceres en el asiento de la cruz, y al fin se escogió el que ahora tiene, que se ve que aunque no tiene mucha propiedad; mas supuesta la grandeza del Cristo y de la cruz no se pudo dar mejor traza. Hallóse presente el estatuario Pompeyo, fray Antonio, y Benavides y otros. Partióse S. M. para Madrid el día de los defuntos por la tarde, y fuése por el Pardo do estuvo algunos días. IGLESIA Y CORO VIEJO MUDADO [Pág. 438.] Este pasaje es ya del P. Sigüenza. En este mismo año se deshizo el coro viejo y la iglesia, qui¬ tando la celda que estaba debajo, donde había vivido S. M., y bajando las sillas del coro alto y puniéndolas en el suelo, y que¬ dó toda hecha una pieza como agora se vee, que antes estaba atajada por el arco que está en medio. Solóse toda de mármol, y pusiéronse gradas y antepechos de jaspe, que antes eran de esotra piedra común. — 260 — LIBKEEÍA PRINCIPAL [Pág. 441.] Acabóse de pintar la librería el año de 1592. Es pintura de Peregrino, y la invención y traza de las historias es mía. Ta- sósele toda la pintura della sin lo dorado en veinte y cinco mil ducados. Acabáronse los cajones y de solarla el año de 1593. Es la más hermosa pieza de la casa. PUENTE DEL CLAUSTRO Pusiéronse los cuatro evangelistas y sus cuatro insignias, con los cuatro términos por donde se echa el agua en las alver- cas el año de 1593 en 15 de mayo. Son lindas y bien acabadas figuras de Juan Baptista de Monegro. CENA DEL REFITORIO DEL COLLEGIO La cena del refitorio del collegio, es una copia de la que está hecha al fresco en la pared de un monasterio de Milán por Ber- naldo de Buix, gran pintor. COMPAñA [Pág. 442.] En este tiempo, digo el año antes, se comenzó el edificio de la grande casa de la Compaña, y también se debe al P. Er. Mi¬ guel de Alaejos porque él insistió mucho con S. M. para que se hiciese, y la dejó trazada. La traza es de Francisco de Mora. T también se prosiguen las casas de los oficios y el paredón del plantel. (Aqui concluyen estas memorias.) JUAN DE ARFE DE VARIA COMMENSURACION PARA LA ESCULPTURA Y ARCHITECTURA 15 8 5 El libro de Arfe es famosísimo y de antiguo viene siendo loado con creces—no sabría decir si excesivamente. Es una obra que aspira a ser práctica: una cartilla o arte manual. Su forma acentúa el designio pedagógico—octavas rea¬ les glosadas en prosa, menos pedestre que los versos, para facilitar el aprendizaje de los principios y de los preceptos. No faltan ínfulas científicas al tratadista, pero en cam¬ bio está más libre que sus colegas de las pedanterías apren¬ didas en Plinio. Interésale sobre todo dejar demostrado el papel señero que en el renacimiento del clasicismo en Espa¬ ña desempeñaron su abuelo, su padre, y él mismo. Para ello hace una historia sucinta de la orfebrería en nuestra patria durante el siglo xvi. Como del título desprende, desarrolla por menor la se teoría de las proporciones; estudia la anatomía del cuerpo humano, mostrando en el tema erudición y buen juicio; for¬ mula un canon modificación del vitrubiano — que logró — gran boga, difundido en obra tan consultada moderna¬ mente como la Grammaire des Árts du dessin de Charles Blanc. (París, 1870, p. 41.) La figura de Juan de Arfe es tan conocida, que no se ha de diseñar aquí minuciosamente; no ha mucho esbocé su es¬ tudio (1). Hijo de Antonio de Arfe y nieto de Maestre Enrique, nació en León en 1635. Labró las custodias de Avila, Va¬ lladolid y Sevilla, entre otras obras de importancia también. (1) Los Arfes, escultores de plata j oro. (Madrid, 1920. Biblioteca popular de Arte: editor, Calleja.) - 264 — Murió en Madrid el 1.° de abril de 1603. Fué un artista culto ' y reflexivo; en él preponderaba la ciencia sobre la fantasia. Escribió mucho. Lo primero que publicó fué el Quilata¬ | dor en Valladolid por Alonso y Diego Fernández de Córdo- | va, 1572. La 2.® edición, con aumentos, es de Madrid, por Gruillermo Drouy, 1598. La 8.", de Madrid también, impresa ' por Antonio Francisco de Zafra en 1678. Es libro que no precisa extracto en capitulo aparte. La 1.® edición está dedicada al Cardenal Espinosa; no tiene noticia alguna que recoger; es libro puramente técni¬ co, para ensayadores y contraste». La 2.', dirigida Felipe III, comienza por un Discurso a a los lectores donde la composición del libro: «Hallán- razona ' dome en Valladolid el año pasado de mili y quinientos y setenta acabando la custodia de la Cathedral de Avila, que fué quando se fundó la Casa de la Moneda de aquella ciu- )[ dad, se ofreció con esta ocasión hablar muchas veces con los oflciales que vinieron a ella, y con algunos afinadores ^ de oro, sobre el orden de ligar estos metales para reducirlos ' a las leyes que en estos señoríos se labran, que son de pla- i ta: de onze dineros y quatro granos; el vellón: de quatre granos; y el oro: de veynte dos quilates... conocí no y estar bien fundados las en originales desta scien- causas cia... luego adelante, los años de ochenta y cinco y ochen¬ ta y seys, estando en Sevilla haziendo la custodia de la Iglesia Metropolitana de aquella ciudad, se ofrecieron en estos reynos algunos pleytos y diferencias sobre la moneda de plata y oro que se hallaba falta de ley, pero y por ser negocio tan importante mandó su Magestad viniessen a la Corte los ensayadores de las casas de Moneda y haziéndo- les hazer las experiencias... se halló tanta disconformi- i dad entre los ensayadores y tan poca sciencia y firmeza en algunos dellos, que fué necesario... que su Magestad man- i dasse ordenar Estando algún discurso de nueva ley 1 — 265 — tiempo haciendo las custodias de Valladolid y Burgos, fuó suMagostad servido de hacerme merced del oficio de Ensa¬ yador de la Real y Antigua casa de Segovia, cuya ocasión me obligó a publicar este nuevo Quilatador.> Fol. 14. ley de once dineros y quatro granos se ha usado «Esta siempre en estos Reynos de Castilla y León en los Reales y piezas que se labran entre plateros, porque de esta ley se han hallado todos los reales de los señores Reyes Don Pe¬ dro y Don Enrique... Y en la plata que dexaron a las Iglesias... que muchas piezas de ellas duran hasta hoy, y lo he experimentado en muchas que he deshecho y hundido, para hazer custodias que he hecho para las Iglesias de Avila, Sevilla, Valladolid y Burgos; y Antonio de Arphe, mi padre, la halló en un Santiago antiquíssimo, que deshizo en Santiago de Galizia, para hazer la Custodia de aquella Iglesia el año de mil y quinientos y quarenta. Y Enrique de Arphe, mi abuelo, para las custodias que hizo en León, Toledo y Còrdova, también deshizo infinitas cosas antiquí¬ simas y todas de esta ley.» Pérez Pastor recoge además (1): Fol. 66 vto. «Estas pesas yseñales [del oro] son las que mandaron hacer los señores Reyes Católicos, en las Cortes de Valen¬ cia, año de 1488 a Pedro Vegil, que debió de ser quando se le entregaron las pesas de Toledo y el marco de Burgos, que tuvo en su poder algunos años.» Fol. 114. [fos diamantes] «lábranse con otros Diamantes, y con el polvo que sale de unos y otros, hasta ponerlos en el talle que quieren, y después se pulen en rueda de azero templa¬ do, con azeyte, y el polvo que sale dellos, y como lo he visto en Lisboa, y en Sevilla, y aquí en Madrid, todo se (1) Bibliografía madrileña, t.° I. - 266 — haze a costa de mucho tiempo... Hanse visto algunos gran¬ des: pero en perfección de color y grueso, el mayor que se ha visto es el que tiene el Rey nuestro señor en un joyel, que será de grandeza de castaña, puesta en quadro (1) y otro que está aora en Portugal, en poder del señor de Cascaes que será mayor que gran castaña, y es por labrar.» Fol. 133. «Ninguna [perla} se ha visto en perfección mayor que la que tiene su Magostad, que llaman la peregrina, por no hallarle compañera, que será como azeytuna de Cordova y de buen Oriente» (2). El tratado De Varia Commensuración se publicó tres veces (3): la 1.® en Sevilla, 1685, que aquí se extracta; el libro III lleva la fecha de 1587, lo cual explícalo Ceán Bermúdez en nota a la pg. 98 del t.° III del libro de Llagu- no, porque habiéndose quemado los diseños de los anima¬ les, no los grabó hasta 1587, «y aunque tuviese concluido el IV no quiso publicarlo... hasta que finalizase el III, por lo cual no se vendió la obra completa hasta el año 1587». Ceán vió ejemplares formados sólo por los dos prime¬ ros libros. La 2.® edición de es Madrid, impresa en mal papel, aun¬ que en composición análoga a la primera, por Francisco (1) Da noticias de este famoso brillante D. Pedro Adiciones y correcciones al Beroqui en sus Catálogo del Museo del Prado—Valladolid, 1915. Parte 11, fascículos 2.° y 3.°, notas al n.° 1776. Quizás es el mismo que según Ambrosio de Morales se encontró en un arroyo cerca de Madrid y lo talló Jacometrezo (Las antigüedades de las ciudades de Es¬ paña,—Madrid. Imprenta de Benito Cano, 1792, p. 161). (2) Pescada en el mar del Sur en 1580. De su historia ha noticias publicado y dará a conocer muchas más el erudito secretario del Museo del Prado, D. Pedro Beroqui (loe. cit.). (3) No siete o ¡por lo menos seis! como afirma Escudero Peroso en su Tipografía hispalense (p. 740), donde suma a las ediciones de este libro las ¡3 del Quilatador!! y casi otra, que por la fecha que lleva el libro ni inventó Nicolás Antonio. — 267 — Sanz en 1675, dedicada con muy relamidas y cultas y va frases porcierta dama que se firma Doña María del Ribero, viuda de Bernardo Sierra, mercader de libros, a «Domingo Rodríguez Araujo Platero, mercader de las casas de Mo¬ neda desta Corte, natural de la villa de Ribadavia, en el Reyno de Galicia >; la 3.® edición es también madrileña y lleva la fecha de 1736. La Descripción de la Custodia de Sevilla se publicó en Sevilla por luán de León en 1587, y modernamente se reimprimió en las pgs. 174 y sgs. del t.° III, 1863, de El Arte en España. Razona en este opúsculo Juan de Arfe la traza y alegorías de la admirable Custodia hispalense. Además de esto, Juan de Arfe preparó un Tratado de Perspectiva, y Nicolás Antonio en su Biblioteca Hispano- Nova menciona un ms. de Heráldica, que ignoro si estará en relación con haber grabado las lámina» de la Nobleza del Andalucía, de Argote de Molina. En un catálogo del librero madrileño Melchor García y con el núm. 1346 se anunció Arfe Villafañe.—Apéndice a las obras en la cual trata dé la ciencia heráldica. 4.° mayor. 4 pesetas. 10AN DE ARPHE Y VILLAFAÑE natural de Leon, Escultor de Oro y Plata DE VARIA COMMEN—SURACIÓN PARA LA ESCVLTV- RA I Y ARCHITECTURA. Dirigida al Excelentissimo Señor Don Pedro Girón, | Duque de Ossuna, Conde de Vrueña, y Marques de Peñañel, | Virey de Ñapóles | [escudo] Con licencia | En Sevilla, en la imprenta | de Andrea Pescioni, ^ luán de Leon. | 1585 Vendese en gradas, en casa de Raphael Chardi enquadernador de libros blancos. Vuelta.—RetraXo en óvalo, bajo él un soneto de Torquemada. Pol. 5.°—Licencia—24 diciembre 1584, a Juan de Arphe Pla¬ tero, vezino de la villa de Valladolid, estante en la ciu¬ dad de Sevilla. Vuelta Dedicatoria—28 agosto 1585. ... Como yo aya gastado alguna parte de mis años en procu¬ rar saber en que consiste la proporción de las cosas que se la¬ bran y fabrican entre los artiñces, y aya tan pocos que traten della por faltalles curiosidad para buscarla, acordé lo mejor y mas brevemente que supe, escrivir y mostrar praticamente las partes principales de la proporción de las cosas animales, y de las que no lo son, para que no aya de aqui adelante los errores que algunos an cometido por no saberla... — 270 — fol. sigte. A los le0t0se8. Solo lo que se puede enseñar por arte en Sculptura, y Archi- tectura, es lo que escrivo... ... es cosa importantissima para todo, q el artifice sepa lo que haze, porque no lo sabiendo aunque sea debuxador diestro y de ingenio claro, no hará cosa sustancial sino mendosa y sujeta a «orrecction. He querido tomar este trabajo y aprovechar a los hombres de mi arte que quisieren acertar en ella, por ver la falta q hasta aora a ávido en España de gente curiosa de escrivir, aviendo muchos que lo pudiera aver hecho, imitando a otras naciones, principal¬ mente los Italianos y Franceses, que no an sido descuydados a de la curiosidad de sus tierras. Y pues yo no e sido escasso de mis trabajos, no lo sea nadie de su vtilidad y provecho, sinó re¬ ciba con el zelo que damos lo que sabemos, o para passar ade¬ lante quien mas supiere, o para enseñar al que supiere meaos. Y de todo se de el loor a Dios de quien todo procede. [Sigue:'] De antiqvitate ac ndbilitate Vrbis Legionis. loannis de Arphe, ac Villafañe patriae, Andreœ Gomezij de Arze pontificis juris Li- centiati & insignis Ouetani collegij in celebri Salmanticensi Acha- demia Collegœ Carmen... Prologo. ... lo que yo en mi obra pretendo es, solamente juntar de to¬ dos las (sic) Autores que mejor acertaron estas Artes, solas las reglas necessarias para labrar artificiosamente la Plata y Oro, y otros metales. ... aunque otros muchos pudieran con menor trabajo y mejor, recoger todos los preceptos esparzidos en tantos autores, con aquella claridad y dispusicion que se requiere para enseñar a los artífices que estan mas exercitados en la pratica de la labor, que en discursos de la razón y demostraciones mathematicas, é yo querido librar a todos de este trabajo, en el qual si algo é po¬ dido, no quiero pióse nadie q fué como quiera, sino aprovechá- dome de la doctrina de mis padres y maestros, gozado de los es- — 271 — tudios de toda su vida y gastado grá parte de la mía, en ver y comunicar cosas tan particulares. Será pues nra obra repartida en quatre libros. El primero tratará de los principios tomados de la Geometría. El segundo, de la Symetría y composición de los cuerpos humanos. El tercero de las alturas y formas de los ani¬ males y aves. Y el quarto de la Architectura y proporción de las pieças de Iglesia. Partido todo por títulos y estancias, porque aunque no sea muy recebido comentar ningún autor sus obras, basta averio hecho el Maestro Antonio de Lebrixa, a quien deve España las buenas letras ella ay, pues desterró la barba- que en riedad en que estava con su Arte, el qual no se contentó con ha- zerla sino con comentarla, por mejor declarar sus conceptos, y viendo que los preceptos se perciben encomiendan a la memo¬ y ria mejor en verso que en prosa (por la medida de ellos) la escri- vió también en verso y demás desto, el Marques de Santillana y Juan de Mena, y otros hizieron lomesmo, por lo qual, aunque vuo pareceres en contra, la vltima resolución fué que lo sacasse assf a luz pues era el orden para dar mayor claridad para que todos lo gusten y entiendan. Y si alguna gracia se deve a mi es¬ tudio y trabajo, no quiero que sea más de recibille con el ánimo que le ofrezco a la vtilidad de todos los artiñces de mi profesión. — 272 — fol. 1. ... LIBKO PeIMEEO, TEATA de las FIGUEA8 GEOMETElCAS Y CTJEEPOS EEGULAEE8 E IEEEGÜLAEES, CON LOS C0ETE8 DE SUS LÁMI¬ NAS, LOS EELOJES OEIZONTALES, CYLINDEOS Y ÁNULOS. Va dividido en dos títulos. [escudo con las iniciales I. A.1 fol. 1.° vto. Las esperlencias, reglas y preceptos grandes perfectiones y primores las Por quien son en sus artes mas perfectos los doctos Architectos y Escultores con otros mil auisos y secretos también para Plateros y Pintores A quien principio da la Geometria es lo que a de escrivir la pluma mia. [Acaba este I libro en el foi. 36 vto. con colofón especial.] [Sigue el II con numeración nueva.] — 273 — Libbo segvndo, trata de la proporción de los miembros del cuerpo humano, con sus huessos Y morzillos t los es¬ corços de sus partes. Va dividido en quatro títulos. fol. 1.° vto. TITVLO primero de la medida T proporción del cuerpo humano. [habla de la proporción Quincupla «y es la q tiene el dos con el diez, tomado por raíz el rostro»]. fol. 2. Despues vino a alterarse esta medida porque a Pomponio Gaurico y Durero Les pareció que andava muy crecida y acortaron en ella un rostro entero Pero duróle poco esta cayda y luego se reduxo al ser primero Por Polayolo, Bacho, y Raphael Manteña, Dónatelo, y Michael. ... y otros escultores y pintores famosos, que bolvieron a re¬ sucitar esta simetria y proporció los antiguos avian vsado, que que ya con los nuevos pareceres estava olvidada, la qual apro¬ baron CÔ muy insignes obras que de sus manos hizieron, de que Roma e Italia estan tan ornadas. Traspúsose despues en esta tierra por dos famosos della naturales El vno Berruguete, otro Bezerra, ambos en escultura principales Con la opinión contraria hizieron guerra dando siempre a entender que eran tales Las partes y medidas que aca vsavan como la que traxeron y enseñavan. Alonso Berruguete fue natural de Paredes de Nava lugar cer¬ cano a Valladolid. Este estando en Roma inquirió tan de veras 18 — 274 — esta proporción y la côposicion de los miëbros vmanos, que fué de los primeros que en España la traxeron y enseñaron, no em¬ bargante que a los principios vuo opiniones contrarias, porque vnos aprobauan la proporción de Pomponio Gaurico, que era nueve rostros. Otros la de vn Maestre Pbelipe de Borgoña que añadió vn tercio más, otros las de Durero, pero al ñn Berrugue- te venció mostrando las obras que hizo tan raras en estos Rey- nos, como fue el retablo del templo de San Benito el Real de Va¬ lladolid, y el de la Mejorada, y el medio coro de sillas, y el tras- coro de la Cathedral de Toledo, donde se mostró el arte suya con marauilloso efecto, valió tanto este por su industria que com¬ y pró el lugar de la Ventosa, y otras muchas rentas con que dexó fundado el mayorazgo q oy vine. A este sucedió Gaspar Bezerra natural de Baeça en el Andaluzia, y traxo de Italia la manera que aora esta introduzida entre los más artíñces, que es las figu¬ ras compuestas de más carne que las de Berruguete. Este hizo el retablo de la Cathedral de Astorga, y el de las descalças de Ma¬ drid, donde se muestra Jsien su raro ingenio, y por su têprana » muerte, dexó de señalarse mas, y estos dos singulares hombres desterraron la barbariedad que en España auia, dando nueua luz a otras abilidades que despues sucedieron y suceden. fol. 25 vto. Titvlo terceeo, de los Morzillos del cuerpo humano «Después que parala demostración de los huessos uvimos he¬ cho toda la diligencia dicha, nos pareció era razonable cosa ver hazer anothomía en algunos cuerpos; y assí nos fuimos a Sala- máca donde a sazón se hazía por vn cathedratico de aquella vni- versidad, q llamauan el Doctor Cosme de Medina, y vimos desso- llar por las partes del cuerpo algunos hóbres y mugeres justicia¬ dos y pobres, y demás de ser cosa horrenda y cruel, vimos no ser muydecente para el fin que pretendíamos, porque los muscu¬ lós del rostro y barriga nuca se siguen en la scultura sino por vnos bultos redódos que diremos adelante, y los de los braços y piernas en el natural se veen en los bivós casi determinada y distintamente... — 275 — Libro tercero, trata de las alturas y formas de los Animales t Aves [fol. 15 vto. colofón fechadoen 1587 por cansa de haberse quemado los grabados según se explica en la introducción] — 276 — Libko quarto trata de Arohitectura T PIEÇAS DE Iglesia [fol. 1.°, elogio de los arquitectos clásicos] fol. 2.0 Estos con otros muchos adornaron el mundo con sus obras y le hincheron En España ediñcios levantaron que después con el tiempo se cayeron, Pero de las ruynas que quedaron nos hazen entender quan grandes fueron Su fuerça, discreción y pensamientos para poner en obra sus intentos. A todos los architectos nombrados arriba [los clásicos] imita¬ re otros muchos, cuyos edificios illustres adornaron muchos lu¬ gares del mundo, de los quales se veen oy en España algunos, como en Segovia la gran puente y conducto del agua, En Capa¬ rra vn templezillo quadrado y otros pedaços de muralla, en Mé¬ rida vna puerta y seys colunas y parte de la puente de Guadia¬ na con vn coliseo. En Belpuche vn sepulcro famoso (1), En Ciudad Rodrigo tres columnas y dos linteles que tiene aquella ciudad por armas. En Husillos otro sepulcro de maravillosa sculptura (2), y en Sevilla la vieja coliseo o theatro redondo arruynado y vn otras muchas cosas que ay en Talavera la vieja, Soria y Osma, en que se muestra bien el valor de sus ánimos. Despues como los Barbaros entraron haziendo por España behetría (1) De oídas seguramente tenía Arfe por obra romana el sepulcro de Cardona esculpido por G. de Ñola. (2) Hoy, como se sabe, guárdase en el Museo Arqueológico Nacio¬ nal. Lo vió y describió Ambrosio de Morales, en el Viaje de 1572, estaba: «Al lado del Evangelio, cerca del Altar mayor», supone representa la historia de los Horacios y Curiacios, y añade esta noticia de interés: «La excelencia de ia escultura se puede sumar con lo que dijo Berru- guete habiendo estado gran rato como atónito mirándola: Ninguna cosa mejor he visto en Italia (dijo con admiración) y pocas tan buenas* (págs. 26-7 de la ed. del P. Florez 1765). — 277 — Toda aquella manera derribaron metiendo en su lugar la crestería T della muchos templos levantaron los quales se nos muestran hasta oy dia Firmes y de montea muy vistosos con ornatos subtiles y graciosos. Despues o por la variedad del tiëpo, o por los sucessos diffé¬ rentes delas cosas con las guerras causadas en la entrada de los Godos vino a caer esta arte de su punto y introduzirse la obra Barbara llamada maçoneria, o crestería, o según otros: obra mo¬ derna, con la qual edificaron, la Iglesia mayor de Toledo, la de Leon, la de Salamanca, Burgos, Falencia, Avila y Segovia, y Se¬ villa, que aunque en la labor y orde no son artificiosas duran fir¬ mes y en aquella traça yistosas. Vsaron de esta obra los plateros guardando sus preceptos con gran zelo Pusiéronla en postrimeros los puntos de perfection las obras de mi abuelo Podran callar ingenios más rastreros que aunque yo en alabarle me desvelo Más le alaban las cosas que acabó que todo quanto puedo dezir yo. Vsose también en esta obra en qual las cosas de plata, en la llegó hasta el punto Enrique de Arphe mi abuelo, como parece en las obras que de su mano ay hechas en estos Reynos, que son la custodia de Leon (1), la de Toledo, la de Cordova, y la de Saha¬ gún, y otras muchas pieças,como son cruzes,portapazes,sceptro, (1) Fundida cuando la francesada. Ambrosio de Morales en su Viaje (1572) escribe: «Custodia grande y rica, aunque hay otras por ventura mejores. Andas de plata de diez pies de alto y cinco o poco menos en quadro. Tan costosas en obra y labor, que ponen admiración. Todo esto se pone encima de un carro Triunphal de madera a manera de coche [que describe minuciosamente]. «Esta galera de tierra que asipodemos llamar, fué invención de un Flamenco que ya es muerto». Las andas, como se sabe, fueron labradas por Antonio de Arfe como el mismo Juan declara. i — 278 — incensarios y blamdones, q quedaron suyas repartidas por toda España, en que se muestra el valor de su ingenio raro, con ma¬ yor efecto q puede escribirse. Despues con el estudio de Bramante y Baltasar Peruzio y Leon Baptista Se començo a passar más adelante la obra antigua en modo más artista Traxeronla de alia de hazia Levante Siloe y Covarrubias algo mixta. Porque en parte mezclavan muchas cosas modernas, por tenerlas por hermosas. Esta obra bárbara puesta ya en su término comëçado tam¬ a bién en nuestros tiempos desusarse, introduziendose de nuevo a la obra antigua de los Griegos y Romanos, y aunque en Italia resuscitó antes con la diligencia y estudio de Bramante maestro mayor de la fabrica de San Pedro de Roma, Baltasar Peruzio, y Leon Baptista Alberto, Architectos celebrados; en España tam¬ bién començo a florescer con la industria del excelente Alonso de Covarrubias, maestro mayor de la fabrica de la cathedral de Toledo y del Alcaçar Real. Padre del famosissismo doctor don Diego de Covarrubias Presidente del Supremo consejo de Su Ma- gestad, y Obispo de Segovia, y Diego Siloe, maestro mayor de las fabricas de la cathedral y alcaçar de Granada: que estos co¬ mençaran esta obra en partes muchas donde fabricaron, aunque siempre con-alguna mezcla de la obra moderna, que nunca la pudieron olvidar del todo. Con estos fue mi padre en seguimiento, loan Alvarez también, el salmantino, Bezerril que también fue deste cuento, Juan de Orna y Juan Ruiz el Vandalino Pero todos guiaron muy a tiento porq aun no estava abierto el buen camino Y assi hazian balaustres y molduras con muy diversos nombres y figuras. Avnque la architectura estaua en los edificios y templos casi — 279 — ^ introduzida en España, jamas en las cosas de plata se avia se- I guido enteramente hasta qne Antonio de Arphe mi padre la co- I mêço a vsar en la cnstodia de Santiago de Galizia, y en la de Me¬ dina de Rioseco, ¡y en las andas de Leon, aunque con colum- nas"balaustrales y mostruosas por preceptos voluntarios. luán Alvarez fue natural de Salamanca, a quien la muerte salteó en servicio del Serenísimo Principe do Garlos de Austria, que Dios perdone, en lo mejor de su vida a cuya causa no quedo testimonio de su raro ingenio en pieça póblica. Alonso Bezerril fue famoso en su tiëpo, por averse hecho en su casa la custodia de Cuen¬ ca, obra tan nombrada, donde se señalaron todos los hombres que en España sabían en aquella sazón. luán de Orna fue exce- 7 lente platero en Burgos (1). luán Ruyz fue de Cordova, discípu¬ lo de mi abuelo, hizo la custodia de laen (2) y la de Baça y la de San Pablo de Sevilla, fue el primero q torneó la plata en Espa¬ ña, y dio forma a las pieças de baxilla, y enseñó a labrar ble en toda la Andaluzia. Todos estos artiñces y los demás de aquel tiëpo comëçaron a dar forma razonable a las pieças que se hazë de plata y oro para servicio del culto divino... Hasta que el gran Philippe Rey Hispano quiso fundar vn templo principal Escogiendo por sitio todo el llano que ay desde el alto puerto a Escorial Que alli hizo loan Babtista Toledano r la traça donde hecho todo el caudal (1) Ceán dice que residía en Burgos por los años de 1528 quando trabajaba la custodia de la Cartuja de Miraflores. Pesaba 6 libras, una onza y tres ochavas y era de plata sobredorada. Se perdió cuando la francesada (J. Arias de Miranda, Apuntes históricos sobre la Çartuja de Miraflores. Burgos, 1843, p. 84). En 1587 hizo una cruz de plata para la Catedral burgalesa (Mz. Sanz. Ob. cit., p. 216). Besarte le llama cpla- tero insigne de Burgos». (2; En 1538 la contrató, según Ceán: había de tener 400 marcos de plata y se había de hacer a lo romano: consta de seis cuerpos. (Nótese tjl que es anterior a las de Antonio de Arfe citadas como las primeras al modo clásico por su hijo). ¿Será el mismo que con otro platero fia a un mercader en 1544 enSevilla? (Gestóse, Diccionario, H, 163). — 280 — sobrepujando a Griegos y Romanos en todo quanto hizieron por sus manos. En la fabrica del teplo de San Lorêço el Real que oy se edifi¬ ca cerca de la villa del Escurial, por orden del poderoso, y ca- tholicóRey Phelipe segundo Señor nuestro se acabó de poner en su punto el arte de architectura, por loan Baptista natural de Toledo, que fue el primero maestro de aquella famosa traça, y començo a levantar su montea con tan marauilloso efecto, que no solo yguala con toda la antigüedad, pero en este solo teplo po¬ dría ser excedida. Atajóle la muerte muy temprano dexando el edificio en mucho aprieto Mas otro sucedió y tomo la mano no menos que el muy celebre Architecte Este fue loan de Herrera Trasmierano que prosigue poniéndolo en efecto Emendando contino y añadiendo según necessidad le va pidiendo. Murió loan Baptista a tiempo que se començavan a subir las monteas de este famoso edificio, y causó su muerte mucha tris¬ teza y confusió por la desconfiança q se tenia de hallar otro hom¬ bre tal, mas luego sucedió en su lugar loan de Herrera, Monta- fies, natural de la villa de Camargo en la merindad de Trasmie- ra, entre Vizcaya y Asturias de Santillana, en quien se halló un ingenio tan promto y singular, que tomado el modelo que de loan Baptista avia quedado, començó a proseguir y levantar toda esta fabrica con gran prosperidad afiadiêdo cosas al servi¬ cio de los moradores necessarias que no pueden percebirse hasta que la necessidad las enseña, assi le va dando fin con innumera¬ ble gente por él gobernada y regida. Fol. 41 vte., colofón de 1588. DIEGO DE VILLALTA LAS ESTATUAS ANTIGUAS 1590 La obra de Diego de Villalta hasta hoy ha permanecido olvidada. Oculta bajo un titulo de interés meramente local, dormía en plúteos del British Museum (sig. mss. 17.905). Gayan- los gos, que la catalogó (Vol, I. p. 600) escribió de ella: «The original work, with drawings in sepia or Indien ink of antique statues and others of the Kings of Spain from Don Rodrigo, down Philip III>. La brevísima referencia picó mi curiosidad, sospechando que fuese una serie de retratos de Reyes de España; un có¬ dice más que añadir a los estudiados por D. Elias Tormo (1). La sorpresa fué grande al topar con un libro en el que, a vueltas de farragosa erudición de segunda mano, se en¬ cuentran noticias históricas de cierto interés. El escrito se reduce a una digresión encaminada a en¬ cabezar La tercera parie de las antigüedades de la memorable peña de Marios. Comienza hablando del origen de las estatuas, mencio¬ na y dibuja algunas clásicas y cristianas, elogiando la Pie¬ dad, el Cristo de la Minerva y el Moisés de Miguel Angel, pasa a hablar de coleccionistas españoles de estatuas— Don Diego de Mendoza, el Marqués de Miravel, el Duque de Alcalá—, recuerda los sepulcros reales de España; hace especial cuenta de las estatuas de reyes del Alcázar de Se¬ govia; dedica largo espacio a las esculturas de los Leonis (hoy en el Museo del Prado); y termina hablando de las pinturas de El Escorial, con una lista de pintores españoles, de que luego se hablará. De esta ligera referencia, que el extracto amplía debi- (1) Las viejas series icónicas de los Reyes de España. (Madrid, 1916.) — 284 — damente, se deducirá, que no faltaba razón al autor cuando 1 en el capítulo V dice: «entendiendo escribir solamente las ' antigüedades de la grande peña de Martos, nos ha sido for- i zado... venir a entremeter algunas... de otras partes, que I aunque sean algo fuera del propósito principál, creo serán agradables a los lectores, pues esta materia de las statuas no está tratada hasta agora por autor alguno, que yo sepa, tan particularmente en nuestro vulgar y lengua castellana.> ¿Noticias biográficas de Diego de Villalta? Solamente conozco las que él mismo nos da o de sus obras se deducen: que era hijo del Comendador Gonzalo de Villalta, caballe¬ rizo de Carlos V; que había estado en Roma; de España ^ conocía Toledo, Plasència, Guadalupe, Sevilla, Granada... Era hombre entendido en el dibujo, y sin ser artista de fuerza al parecer, sabía con unos cuantos rasgos dar idea de una estatua. Escribió, según declara, un libro de las ^ grandes antigüedades que en El Escorial dedicó a Felipe II, que ignoro dónde pára. El tratado de las estatuas antiguas— que aquí se extracta—lo presentó a Felipe III siendo Prin¬ cipe, en 1690; así lo dice en el año siguiente al dedicarle un códice conservado en la Biblioteca Nacional de Madrid (sig. mss. 689): es este libro (1) un volumen en 4.°, de 46 fo¬ lios, sin portada ni título, y que comprende: I, una dedica¬ toria al Príncipe diciendo: que el tratado que el año pasado le dedicó lo ha enmendado y acrecentado de otras varias estatuas de «Príncipes y de varones claríssimos... de diver¬ sas gentes y naciones y también de nuestros naturales es¬ pañoles», y que le tiene prometida «otra obra de mayor momento... compendio de los varios sucessos y mudanças que en la manera del señorío y governación de estos Rey- nos de España ha havido hasta el dichoso tiempo presente de V. A.»—II, cuatro epigramas latinos seguidos desendos (1) Débese la noticia de este códice ai becario del Centro don Jesús f Domínguez Bordona. — 285 — espacios en blanco, «en los quales se podrá V. A. exercitar bouiéndolos en nuestro castellano.»—III, «Prólogo dirigido al rey Don Philippe... segundo de este nombre... en que le ofrece y dirige su obra de grandes antigüedades y cosas notables de España».—IV, «Tratado de las estatuas» [ñgura en el ms. solamente el prólogo].—V, «Sumario breve de los varios sucessos ymudanças>...—VI, «Estatuadel Señor Don Juan de Austria» [biografía, descripción de la estatua eri¬ gida en Messina y un detestable dibujo iluminado.] Siguen biografías y noticia de estatuas de Cisneros y el Gran Ca¬ pitán—sepulcros—. Ley va y Hernán Cortés—no cita efigies suyas—; habla de una figura maravillosa de Jesu-Cristo, y acaba hablando de una imagen de San Pablo: menciona su representación en «seis paños de casos y acaescimientos» del Apóstol, «tapicería que ha estado colgada... en la Capi¬ lla del Real Palacio y Alcázar de Madrid... la quaresma dsste presente año de noventa y uno», que pondera «entre las muy costosas y riquísimas quel Cathólico Rey de las Españas ha mandado hazer y traer de Flandes, todas texi- das de oro y plata y seda que son de gran valor, y precio ynestimable y dignas de la recámara y ornato de la casa y grandeza de tan alto Príncipe quales nunca jamás las a tenido ningún Rey, ni Señor en el mundo y que contienen varias historias sagradas, así del testamento viejo y nuevo y del Apocalipsi de San Juan como de otras seculares.» Esto es cuanto de Diego de Villalta y de sus escritos se ha podido averiguar. Con ser curioso el tratado de las estatuas antiguas, su in¬ terés capital estriba en la noticia que nos da de un impor¬ tantísimo Arte de la Pintura, escrito por Hernando de Avila, pintor de Felipe II. A seguida de los extractos del libro de Villalta se pone una extensa nota acerca de este perdido manuscrito, con seguridad una de las piezas más preciadas de la bibliografia artística española. Tratado de las Antigüe | dades de la memorable peSa | de Martos. Donde al princi | fio se trata de las estatuas ¡ Anti¬ guas. Con particular men \ gion de algunos Bultos y figuras de nuestros Reyes de | España. Dirigida al Principe don | Philippe nuestro señor He | redero de las Españas | Colligida por Diego de Villalta Hijo | del Comendador Gon- calo de Villal | ta Cauallerizo del Emperador don | Carlos V de felice Recordaçión. fol. 2. Al Principe don Phili | ppe nuestro señor l Heredero de las 1 Españas Diego de Villalta. Avnque en el libro de las grandes Antigüedades que en el Escurial dediqué y hize presente al Rey don Philippe nuestro señor se tocó algo del Origen y Principio q tuvo dedicar y le¬ vantar estatuas... pero porque lo que allí entonces escriuimos deste propósito fue todo muy breve y como de passo sigun el angosto y estrecho lugar de aquel tiempo y despues entendiendo de algunos de la Camara que aquello poco avía dado algun gusto a su Magostad, tomé por esto mayor aliento para tratar esta ma¬ teria más largamente y añadir a las estatuas antiguas las figu¬ ras, bultos y retratos de los Reyes que en España an Reynado desde elRey don Pelayo... hasta llegar al grande y Catholico Rey don Philippe padre meritissimo de V. Al... Reciba este pequeño servicio con el buen animo q se le ofrece... - 288 — fol, 4. Comiença la tercera parte de las antigüedades de la memo¬ rable peña de Martos donde al principio se trata de las estatuas antiguas, con memoria de algunos Bultos y figuras de nuestros Reyes de España. Capitulo I. Del origen y principio que tuuierô las es¬ tatuas, y porque causa y razón y a que personas se permitía dedicarles estatua pública, con otras cosas notables acerca desta materia. [Dos folios y medio de erudición cldsicaf] fol. 15. Capitulo II. Donde se escriue la différencia y manera de las statuas q huuo antiguamente, los Arcos y triunphales que se edificaron en Roma, con memoria de algunas statuas particulares de varones notables. [Sigue la erudición clásica: fol. 19 vto. dibujo de la estatua de Horacio Codes con espada corta y alabarda y casco con plumas —fol. 20 vto. estatua de Scipion, espada levantada en la diestra y escudo ovalado en la izquierda.] fol. 22. [Habla de los autómatas.l «T assi a hecho en nuestros tiempos Juanelo Turriano Cremo- nense vna pequeña figura de vna dama q puesta sobre vna mesa, dança por toda ella, al son de vn atambor q ella misma por su artificio va tocando y da sus uueltas tornando a donde partió; lo qual da a entender el yngenio de su Maestro y Artifice...» (1) fol. 23 vto. Capitulo III. En q se prosigue la matheria y quento de las statuas y haze mención de los colosos más tambiê se celebrados q vuo en tiempo de los antiguos gentiles. fol. 26. Dibujo de la estatua de la madre de los Gracos. (1) Esta cláusula está literalmente copiada del folio 93 vuelto de Las antigüedades de las ciudades de España, por Ambrosio de Morales (Alcalá, 1575), donde el texto referente a Juanelo es extensísimo, sobre todo en lo que concierne ai artificio toledano. — 289 — fol. 30 vto. Capitulo IIII. Donde se prosigue el capítulo pasado y se celebran otras muchas y excelentes statuas y colo¬ sos antiguos. [Redúcese a extractar a Plinio.'] Dibujos; fol. 37 vto. Estatua de Semiramis, a caballo y con espada en la diestra. fol. 39 vto. Catón de Utica espada en la mano dra, y como arengando con la izquda. fol. 41. Estatua de Trajano ecuestre y caballo en corveta. fol. 42. Estatua de Constantino en pie con el labaro. fol. 43 vto. Capitulo V. Donde se trata como el de las figuras vso e ymagines de los sanctos estan recebidas y aproba¬ das por la sancta yglesia catholica, y a esta conside¬ ración se traen las mas celebradas y principales figu¬ ras de sanctos q en Roma se hallan al presente con algunos lugares donde ay recogidas muchas de las statuas antiguas. «T assi muchas veces acaesce offrecerse de repente cossas que puesto el hombre en ellas no puede ni es su mano recogerse quando quiere, como a succedido en la materia presente, que en¬ tendiendo escrebir solamente las antigüedades de la grande peña de Martos nos « sido forcado de lance en lance venir a entreme¬ teralgunas de la ciudad de Roma y de otras partes q aunq sean algo fuera del proposito priñcipal creo seran agradables a los lectores pues esta materia de las statuas no está tratada hasta agora por autor alguno que yo sepa tan particularmente en nues¬ tro bulgar y lengua castellana...» fol. 46. ...y assi se veen oy dia en ytalia y en otras provin¬ cias y principal y señaladamente en la ciudad de Roma statuas e ymágines esculpidas y pintadas por mano del famosissimo Mi¬ chael Angelo, el qual aressucitado estas artes y puéstolas en mayor excelencia y perffeccion que los antiguos las dexaron. 1» [En el mismo fol. Dibujo:] Bultos de sant Pedro y sant Pablo en Roma. [2 estatuas sobre sus peanas de cuerpo entero.^ En el templo de los Bienaventurados Apostóles st. Pedro y st. Pablo en Roma en la entrada de lasgradas como vamos a entrar en el mismo templo, estan dos bultos muy grandes de marmol puestos sobre dos pedestales, el vno es de sant Pedro y el otro de sant Pablo que tendrá cada vno en alto como 3 varas son de maravillosa y excelente hechura y de mucha magestad. [Sigue el mismo fol. 46 vto ] en figura de Nuestra Señora. Admirable [Debajo, en un óvalo, graciosamente dibujada la Pieta de Mi¬ guel Angel.) fol. 47. En capilla del templo ya dicho de Sant Pedro, que está vna en Vaticano, ay una figura hecha de marmol de mano de Michael Angelo y es de Nuestra Sra. con Ihu Christo en sus braços que es el passo del descendimiento de la Cruz y se dice nuestra se¬ ñora de las fiebres. Es bulto admirable y de grandissima perfec¬ ción y estima, y mayor que la estatura natural y tenida en mu¬ cha veneración y devoción grande que la gente tiene con esta imagen. Es su hechura de grande excelencia y artificio que pa¬ rece mostró en ella el Artifice toda la potencia de su abilidad. [Sigue. Dibujo del Cristo de la Minerva.] m Figura de Ihu xpo. uro. Redemptor. fol. 47 V. En el templo de la Minerva en Roma está vn Christo de marmol sculpido en pie del tamaño tanto medio como la y statura natural de mano de Michael Angelo que significa quan- do se le aparesció a Sant Pedro fuera de Roma y le dixo Sant Pedro (Domine. Quo vadis?). Es figura celebratissima y de tanta stimacion entre las personas peritas en el arte de la scnltnra q esta todo el mundo lleno de los braços y piernas y los demás miembros que los scultores an formado vaziado y moldeado para ymitar y contrahazer los desta figura. — 291 — Figura de Moysen En Sant Pedro Advincula en el sepulcro del Papa Clemente Séptimo está la figura de Moysen de marmol blanco y muy gran¬ de tanto y medio como el natural hecha por el mismo Michael Angelo. Es Bulto admirable y celebratissimo q gana en artificio y maestría a todos los antiguos de Roma. [Sigue el dibujo, bas¬ tante fiel.] fol. 48 vto. Ay muchos tursos que son statuas sin cabeça y principalmen¬ te antiquissimo de Hercules y muy admirado vno por Micael Angelo y confessado por él aver sido su Maestro. [describe y dibuja muy bien: la loba del Belvedere fol. 49 cita el Antinoo, el Laoconte,el Tiber etc. Palacio farnessio en el Pala¬ cio del Cardenal de «Cessis en vn jardin... estatua de Adonis con el perro, al lado en una casa enfrente del Palacio del Cardenal de Sant Angelo [que dibuja fol. 50] muy admirada por Miguel Angel, estatua de Antonino Pió a caballo [no la dibuja] lucha de Hercules y Anteo [Pasquin]. fol. 52. De nuestros españoles se an preciado señaladamente tres grandes personages de altos yngenios de recoger assi muchas y statuas antiguas, con mucho cuidado, costa y diligencia. El pri¬ mero de todos fue don Diego de Mendoça hermano del marques de Mondejar siendo embaxador en Roma recogió cassi cin- q quenta statuas antiguas de las más excellentes que pudo aver en el mundo, entre ellas ay vna statua de Homero y otra de Jupiter Capitolino y otras tales. Estan agora todas estas statuas en po¬ der del Rey don Philippe nro. señor que aun no creo a ordenado donde se an de poner. El segundo fue don Luis de Avila de la camara del Emperador Carlos Quinto comendador mayor de Al¬ cántara y marques de Miravel juntó este gran cavallero algunas statuas y muchas antiguallas en el marauilloso jardin pensil que hizo en Plasència en las cassas de aquel marquesado. Entre las otras esta la statua del niño Juliano con vn paxarito en la mano y vna culebra que por vna parra está acechando al paxarillo. — 292 — toda es admirable scultura celebrada allí con seis y ocho versos tan antiguos como la statua, q fue hallada en Merida. El postrero fué el duque de Alcalá Don Perafan de Ribera que siendo vyrrey de Ñapóles embio de allí y de toda ytalia muchas y excellentes statuas que se veen agora en Seuilla en sus muy ricas cassas que llaman del marques de Tarifa. Muchas ay cierto que nunca aca¬ ban los grandes Sculptores de celebrarlas y admirarse délias, y entre todas es muy insigne el gran colosso de la Alegria que en solo el rostro sin ninguna ynsignia muestra cuya es la figura. Avnque modernas y de nuestro tiempo, admirables estatuas son las que en la mesma ciudad de Seuilla estan al presente puestas sobre aquellas grandes colúnas q dizen aver dexado alli Hercu¬ les el libyco en memoria suya q casi en nuestros tiempos an sido descubiertas y halladas debaxo de tierra y estan puestas y le¬ vantadas con statuas encima délias esculpidas en marmol blanco dedicadas con mucha consideración, la vna a Hércules... y la otra Julio Cessar.,, pusiéronse estas colunas y statuas en el alameda que agora en nros dias se a plantado con tan maravi- llossa orden y artificio en la plaça y campo que dicen de la la¬ guna, siendo en aquella ciudad asistente don Francisco Çapata de Cisneros conde de Barajas... fol. 54 [dibujos de las 2 estatuas y colunnas]. Cap. VI. Donde se ponen algunos sepulchros y capi¬ llas reales y otros lugares donde ay Bultos y figuras de nros Rey de españa con alguna memoria del ym- perial sepulchro y templo de Sant Lorenço el Real. [cita: Toledo. Reyes viejos, nuevos, 8. Juan de los Reyes (sic!) N'o D" de Madrid (Pedro el Cruel), Guadalupe, Granada. En el fol. 55 el sepulcro de D.^ Juana en las Descalzas y dice alli estan recogidas D.^ M.^ y D.® Margarita. En un medallón el retrato con tocas de D.® Maria—a quien elogia— ,fol. 57. Está pues el bulto de la Princessa Doña Juana en vna capilla pequeña a la mano derecha del Altar mayor del templo esculpi¬ da en grande perffeccion del arte de la scultura por Pompeyo león de Genova puesto so¬ Areço ytaliano, en marmol blanco de bre un del bulto en la pa¬ pedestal grande de rico jaspe y cerca red de la capilla está una piedra del mesmo jaspe con muchas molduras y en ella vnas letras latinas grandes doradas y bien esculpidas... [sigue fol. 57 vto. el dibujo de la statua, bueno, y el epitafio, fol. 59 vto] dice va a pasar a referir las estatuas del Alcazar de Se¬ govia, dice como [estan y en el 60 vto comienza a dibujarlas hasta el fol. 81 vto dibuja desde D. Rodrigo hasta Enrique IV y las describe—fol. 82; «Por manera que son 42 figuras de Reyes los que ay en el Alcaçar de Segouia contando entre ellas la del conde Fernán Gonçalez y la del Cid Ruy Diaz. Están 10 sillas vazías que les faltan de poner las figuras y con ellas estará completo y cum¬ plido el orden de la sala las quales el rey Don Philippe nuestro señor tiene cuidado de mandar proseguir desde el catholico rey Don Fernando V [en las 42 que dibuja no hay ninguna reina |. fol. 82. ... Bruselas en la plaça pues- Ay en Flandes en la ciudad de tas 4 hermosas aquellos estados levanta¬ estatuas de bronze que ron a 4 principes sobre 4 pirámides de marmol la primera dedi¬ cada a este emperador Maximiliano I deste nombre, y la 2.® a Phllippo su hijo... y la 3.® al emperador Carlos V... fol. 82 vto. ...las Emperatriz... y figuras del... Emperador... y de la... laReyna Maria... con el catholico Rey Philippo a mandado su Magestad traer sus figuras de ytalia sculpidas de fino bronze y en marmol blanco de Genova todas admirables figuras y de scultura maravillossa hechas por león Aretino Milanès y por Pompeyo león su hijo excellentes scultores y statuaries de nues¬ tro tiempo las quales estan al presente traydas a Madrid, para ponerlas según se entiende, en el ymperial sepulchre de Sant lorenço el Real y en el Alcaçar de Toledo y otras partes y son todas las de estos Principes 13 figuras las 6 de bronze y las 7 de marmol... [fol. 83 vto: dibujo Carlos V con el Furor] [La describe e interpreta fol. 84 «ningún genero de armas ay en la guerra ni de mayor effecto q el furor... el Furor sirve de armas, es herma¬ no de Marte como lo significó muy bien el Poeta quando dixo (furor arma ministrat)... Pues quien assi como el Emperador domó el Furor y brabeza del Gran Turco... supo vencerse assi- mismo... fol. 86 vto. Ay otra figura del mesmo emperador Carlos esculpida en bronze de medio relieve. Esta armada y de grandeça solamente de 4 pies y Va- Otro retrato del Emperador de marmol blanco de Genoua está armado como los demás y es de medio relieve y de tres pies y medio de alto. Otra figura del Emperador del mesmo marmol blanco arma¬ da de todas armas de 7 pies y de tamaño. Otras 2 figuras del mismo marmol blanco la vna del Empera¬ dor y la otra de la Emperatriz doña Ysabel de medio relieve que se entiende an de estar puestas juntas en vna parte y lugar por¬ que son ambas semejantes en molduras y ornamentos y de vn tamaño de a cinco pies y algo más. fol. 89 [dibujo de la Emperatriz de Leoni [la del Prado] y cita una de medio relieue marmol de 5 pies, y otra de marmol de 61 pies y Va- fol. 89 vto. D.® Maria hermana del Emperador. fol. 90. Dibujo, arrodillada, cita una en bronce de 6 pies, y otra de marmol medio relieve de 3 pies y fol. 90 vto. Estatuas de Felipe II—dibujo: espada en la mano izquierda, la dra apoyada en un bastón, con casco. «... una es de bronze y de muy excellente escultura hecha por el mismo Leon Aretino armada a lo antiguo y tiene 6 pies de alto. — 295 — Otra del mismo Key es de marmol blanco de Genona está también armada y es de grandeza de otros seis pies y algo más... fol. 92. Gita las estatuas de Andrea Doria, y del Duque de Alba en Amberes. fol. 93. Elogia el S. Lorenzo de la fachada y lo describe como las de los Reyes que dice hizo Juan Baptista de Moiinegro scul- tor de Toledo. Dice que fuera ocasión describir el Escorial pero no lo hace y se contenta con un epigrama latino que traduce y comenta. Eol. 96 habla de lacustodia hecha por el singular arti¬ fice «Yacome de Treço ytaliano» y dice fuera menester un libro para describirla] fol. 96 «sin otras muchas pinturas que aca en España se an hecho dentro en el mismo templo de Sant Laurencio assi por los de otras naciones como por algunos famosos pinto¬ res de nuestros españoles que en nuestro tiempo an florescido en este Arte que cada vno dellos pudiera bien competir con Apelles entre los antiguos y con Michael Angelo enti-e los mo¬ dernos si fueran vinos que por no defraudar su buena , fama y gloria los pondré aqui, que son: cauallero del abito de Sanctiago (1), Juan Rincón de figueroa, Gaspar Bezerra, Lorenço de Avila, Luis de Morales, Juan í'er- nandez el Mudo, Hernandiañez (2), Juan Correa de Vibar (3), los dos Berruguetes padre y hijo, Diego de Vrbina, Luis de Caruajal, Miguel Barrosso, Alonso Sanchez y Hernando de Avila hijo de Lorenço de Avila todos los quales y las obras más señaladas que hicieron celebra con mucha diligencia el Hernando de Avila pintor de su Magestad en Madrid, en el libro que del Arte de la Pintura tiene compuesto donde haze mención de los más señala¬ dos pintores de nuestro tiempo y escribe las pinturas particula¬ res que cada vno dellos hizo. Obra por cierto muy curiosa y digna de ser estimada. (1) Véase el capitulo siguiente. (2) Véase la nota preeedente. (3) Véase la nota I. [fol, 97] Termina hablando de las 4 excelencias del Escorial: 1.'' suntuosidad, 2.'· número de las reliquias, 3.^ pinturas traidas de todas partes, 4.®- la librería. Añade que es deplorable no se haya puesto por la mucha modestia de Felipe II ninguna inscripción en el Escorial y que ya habló con el maestro de S. A. D. García de Loaysa para que se ponga.] Fol. 98 vto. Fin del discurso de las estatuas. [y sigue] Y pues quedan puestas todas las figuras y retrato.s de los Re¬ yes deEspaña de quien V. A. deciende acábasse este quento y numero délias con la figura de V. A... [es buen dibujo; representa unos 14 años, medias calzas, cal¬ zón abullonado la mano izqda en la empuñadura, la dra apoya¬ da en un bastón: debajo:] El Principe Philippe amor y deleyte de las Españas [Termina dedicándoselo sin firma ni fecha.] En 4.° cortes dorados. HERNANDO DE ÁVILA LIBRO DEL ARTE DE LA PINTURA ¿1590? No precisa encomio el párrafo en que Diego de Villalta da noticia de un libro hasta hoy no citado en la bibliogra¬ fíaespañola. Es el párrafo fruto del espíritu digresivo del autor. Ha¬ blando de Leoni y de Jacometrezo acude a su memoria El Escorial con la excelencia de sus pinturas, obras de artis¬ tas extranjeros algunas de españoles; avivado de esta y guisa el amor patrio, hace una lista de pintores famosos de los siglos XV y XVI que «celebra con mucha diligencia Her¬ nando de Avila, pintor de su Magestad en Madrid, en el libro que del Arte de la Pintura tiene compuesto, donde haze mención de los más señalados pintores de nuestro tiempo y escribe las cada uno de ellos pinturas particulares que hizo. Obra por cierto muy curiosa y digna de ser estimada.» Día de fiesta será, para los amantes de la pintura espa¬ ñola, aquel en que depare la Fortuna el hallazgo del trata¬ do de Hernando de Avila. ¡Cuántos problemas, de los más arduos, de la historia de nuestras Artes se resolverán con la consulta del libro ignorado! Los nombres de los pintores que enumera Villalta como biografiados por Avila, eximen de ponderaciones—Rincón, Becerra, ürbina. Carvajal, Lorenzo de Ávila, Barroso, los dos Berruguetes, Hernando Yáñez de la Almedina, Co¬ rrea, Luis de Morales, Navarrete el Mudo, Sánchez Coe- 11o.—Apenas faltan en la lista más nombres gloriosos que los de valencianos y andaluces. Que el texto de Avila no fué conocido ni aprovechado por los tratadistas posteriores—Pacheco, Carducho, Díaz del Valle, Palomino, etc.—pruébase hasta la evidencia: por la escasez de noticias que hasta hoy se tienen de los pinto¬ res cuyas vidas escribió; y por algunas particularidades de la misma lista: me reduciré a señalar dos. I. Nótese que a Correa le da Villalta su verdadero nombre—Juan Correa de Vibar—revelado por los docu¬ mentos, cuando por los textos antiguos se le adjudicaron los de Domingo, Diego y hasta Daniel (1). II. La mención de: . Llamábase el padre Pedro Gutiérrez, y era vecino de Salamanca, titulándose «oficial de hacer tapicería y repos¬ teros de la reyna nuestra señora», aparece en un documento de 1.° de setiembre de 1678. El 16 de abril de 1582 lo recibe Felipe II por su tapicero. Murió en 1602 (2). Estas circunstancias familiares fueron determinantes para Gutiérrez de los Ríosen la decisión de escribir su libro; vin¬ dicándola nobleza del arte paterno como parte de la pintura. Nicolás Antonio, en la Bihüotheca hispano nova, I, § 26, escribe del Licenciado Ríos: (1) Véanse en Cosslo, El Greco, I, p. 51, nota, las gestiones hechas en su busca; falta, sin embargo, en mi sentir, buscarlo en donde segura¬ mente está: en el Archivo de Protocolos de Toledo o en el de Illescas, si lo hubiese. No parece que la Ejecutoria esté con las demás poseídas por Palomino y por él «protocolizadas en el Registro de Escrituras Pú¬ blicas, en el Oficio de Juan Mazón de Benavides (Escrivano del Rey Nuestro Señor, y del número de esta Villa de Madrid) en doze de se¬ tiembre de 1696 años», porque declara, que reunió todas, excepto la 2." demanda, de Valladolid; y antes dice que en ésta figura la resolución de la de Illescas, por lo cual debiera investigarse en el Archivo de la Chancilleria de Valladolid, Protocolo de Pedro Alvarez (22 abril 1626). Y esta es investigación hacedera, pues afortunadamente el Archivo de la Chancilleiia está servido por el Cuerpo de Archivos; no asi los de Protocolos de Madrid y Toledo, que, como todos los de su clase, están cefosamente guardados por Notarios incapaces—salvo cortas y honro¬ sísimas excepciones—de facilitar la labor de investigadores y eruditos sin percibir los derechos crecidos que ma xa el arancel, cual si se trata¬ se de documentar una herencia pingüe. (2) Véanse los does, en Cruzada Villaamil, Los tapices de Gaya (1870), pg. XLVI-VIII, y Tormo y Sánchez Cantón, Los tapices de la casa del Bey. Madrid, 1919, pg. XXII. — 809 — «Salmaticensis, humaniorum litterarum atque utriusque juris professor». No menciona Nicolás Antonio más escritos de nuestro licenciado que la Noticia, como asimismo en el Ensayo de Gallardo (III, col. 153, n.° 2441) y en la Bibliografía madrile¬ ña de Pérez Pastor (I 367 n." 690). Menéndez Pelayo [Ideas estéticas, IV, 68) se limita a citar el libro y a señalar que Gutiérrez de los Ríos «merece más alabanza por lo mismo que no era pintor ni pleiteaba en causa propia». Noticia | general para la estimación de las | Artes y de la manera en que 1 se conocen las liberales de las que son Mecᬠnicas y ser exortación a la honra de la virtud | uiles, con vna y del trabajo | contra los ociosos, y otras particulares para la» ( personas de todos estados. Por el L. Gaspar Gutierrez de los Rios, professor de ambo» Dere | chos y Letras humanas, natural de la Ciudad de Sala¬ manca- Dirigido a don Francisco Gomez de Sandoualy | Roja», Du¬ que de Lerma &. [escudo] Con priullegio. En Madrid,—Por Pedro Madrigal. Año M.DC. —Tassa—9 Mayo 1600. —Suma de Privilegio—13 Diciembre 1599. —Aprovacion—de í'ray Prudencio de Sandoual—2 Diciem¬ bre 1599. «Me parece que es obra donde se contienen muchas cosas cu¬ riosas de humanidad, y que a los que fuesen curiosos dará gusto saberlas.» —Dedicatoria Panegyrica [sobre el linaje del Duque]. Lo vno la Magostad y grandeza de los sepulcros antiguos de los abuelos de V. S. cuyos letreros apenas se pueden leer, que se hallan en San Saluador de Sandoual; y juntamente en vn mo- nesterio que fue de templarios de Villasandino... —Prólogo y argvmento deste libro al discreto lector. De las Artes y professiones liberales, que pueden vsar hom¬ bres honrados y nobles, han tratado muchos en libros de noble- za, República y Estado, y en otras diferentes partes. Pero en llegando a declarar de la manera que conforme a la verdad se conocen y diferencian de las Mecánicas y seruiles, como ayuna infinidad de pareceres, y cada vno sigue el suyo, vnos por no cansarse, otros por no alcançarlo a apurar, se remiten al vso de las Prouincias... Considerando pues yo esto en cierta ocasión que se ofreció en esta corte, en que creo di alguna luz, me animé a pura per¬ suasion de amigos (por ser como soy poco atrevido) a hazer en ratos desocupados de mi principal estudio de Derechos esta ge¬ neral Noticia... más con ánimo de cumplir con mi natural obli- gacii n, y de despertar a los buenos ingenios, aue no de mostrar el mió; que bien sé que es rudo, corto y desacompañado de au¬ toridad, nombre y ostentación, que es lo que vulgarmente vale. - S18 - pg. 111. —Libro tercero... en que se defiende que las artes del di- buxo son liberales, y no mecánicas. pg. 114. —Pruéuase que estas artes no son mecánicas, y que sean li¬ berales por trabajar en ellas más el entendimiento q el cuerpo. Cap. 11. pg. 118. Testifique cada vno lo que ha visto. ¿No se echa cláramete de veringenio que requieren estas artes, viendo en tan suma el perfección tanta variedad de figuras e historias pintadas y re- leuadas, calices, custodias y ornamentos, como ay en el glorioso templo de San Lorenço el Real? ¿No es milagro ver, o a lo menos vna de las marauillas del mundo, las ricas e ingeniosas tapize- rías que Su Magestad tiene? ¿Si la huuiera en tiempos antiguos esta arte, yo pienso que tuuieran harto que dezir los Poetas en sus loores? Y no lo digo por auer sido mi padre el primero que en España se ha señalado en el exercicio della, sino porque es la misma verdad... pg. 127. ... es parte de la escultura la de los artifices plateros... pg. 128. llamo, no a todos los que tratá el ministe¬ Artifices plateros rio de laplata y del oro, sino solo a aquellos que dibuxan, es¬ culpen y rellenan en pequeño, o en grande figuras e historias al bino, de la manera que se haze por los artifices escultores. pg. 130. ... la causa porque dexó de celebrar en los tiôpos este arte se después, fué, porque solamente se vino a quedar en hazer vasos, anillos y cadenas a la llana, sin imitar a la variedad de cosas de la naturaleza en que consiste el ser liberal, o dexarlo de ser, que es lo que hazen ahora con mucho primor muchos artifices curiosos desta profession en nuestra España. — m - pg. ISO. Entremos ahora en el alegre y espacioso campo de los pro¬ fessores del arte de la pintura, y de su número infinito de hom¬ bres famosos, digamos de algunos que han dexado fama inmor¬ tal y eterna. [cita desde Balareo que floreció en la era de Ró- mulo, hasta Diógenes contemporáneo de Marco Aurelio y sigue:] pg. 135. ¿Qué más? ¿Qué? Apenas he començado... Ay tanto que de- zir, que no podria salir jamas de tan espacioso golfo. Digamos pues agora de las artes conjuntas a la pintura, assi en el dibuxo como en el colorido. Del arte milagrosa de la tapizeria, adonde se imitan todas las cosas de la naturaleza tan propia y biuamen- te, como vemos, qué se me ofrecia que dezir? Si es digna de fama, o no, mas vale que lo digan otros, que como tengo dicho, yo soy apasionado. Sea pues testigo el tesoro de las ricas e in¬ geniosas tapizerias que Su Magestad tiene, a quien le seria más fácil ganar vn Reyno que hazer de nuevo otras. Del arte del bordado de matiz baste también para su fama las milagrosas figuras e historias que ay en los ornamentos del glorioso templo de San Lorenço el Real... pg. 136, ... Pero porque no parezca a nadie que hablo solo de tiem¬ pos passados, vengamos a los presentes. ¿No es notoria la fama que han ganado por sus obras los insignes professores de la es¬ cultura y pintura? En Italia Micael Angelo, el Bacho Brâdinelo, Rafael de Vrbina, Ticiano, Alberto Durero. En Francia Leonar¬ do de Vinci pintor y escultor famoso, que murió en los braços del Christianissimo Rey Francisco. En Espafla Rincón, natural de Guadalajara en tiempo de los Reyes Catolices don Femando y doña Isabel, Verruguete, Bezerra, Nauarrete el mudo, nuestro Apeles Español, excelentissiino sobre quantes pintores ha auido, y otros muchos cuyos nôbres huuiera eternizado mas la fama, si huuiera en España tâ curiosas plumas como de los Estrangeres. - 816 - Pero qnexa antigua es de que en ella nunca acabará de entrar jamas las Musas... pg. 157. De la emulado y côpetenda q tiene la pintura y artea del dibuxo cô la Poesia. Cap. X. pg. 158. ... el los demás professores destas artes para ganar pintor y assimismo nombre y gloria, como Apeles Ticiano, y nuestro Español el Mudo, deue pintar las personas de manera que nos parezca que estan hablando y con espíritu y que las demás co¬ sas nos engañen pareciéndonos verdaderas... pg. 171. ¿De qué otra cosa simen el dia de oy las varias pinturas de armas y diuisas que vsan los nobles, y aun los que no lo son en nuestra España, sinó de que imitemos c5 la memoria délias, trayédolas ante los ojos, la virtud y valor de los que las gana¬ ron?... ¿De que simen las historias de las guerras de Túnez, las de Alemaña, del Duque de Alúa, la Naual y las de do Pedro Enriqz code de Fuetes hechas en pinturas y tapizerias, sino para honra suya y de sus sucessores, para que uiéndolas se animen a hazer otros otro táto y a ganar nóbre y nobleza por caminos derechos, y no por otros tortuosos, e infames? pg. 202. —Pméuase que son estas artes liberales, conforme a la cos¬ tumbre de España. Cap. XVIII. [pragmáticas de Juan II y de los Reyes Católicos, que no incluyen a los artistas del dibujo entre los serviles y una cédula de Carlos V a los alcal¬ des y jueces de la ciudad de Palència porque:] «Cristoual Aluarez, en nombre de los plateros de Paléela nos hizo relación, q en la premática por nos fecha en este presente año, sobre el traer de la seda. Se prohibe y máda, q los sastres, çapateros, curtidores y texedores... y las otras personas de se¬ mejantes oficios o mas baxos no traygá sedas, por la qual pre- - 516 — mática no se prohibia a los artifices y plateros el traer de la seda... porque su arte no era oficio. [que les devuelvan los trajes de seda que les toma¬ ran los alguaciles] Madrid treinta dias del mes de setiembre de mil y quinientos y cinquenta y dos año?. pg. 211. En los repartimientos del vestir de soldados que en esta cor¬ te se hizieron por via de oficios, uniéndoles sacado de hecho predas a los artifices destas artes, bien vimos con la benignidad con q boluio por ellos la Magestad del Religiosissimo y Santo Rey Pilipo, encomendando este negocio muy de veras a Su Real consejo. Bien vimos también como auiédoles oydo de su justicia el consejo pleno, casi la mayor parte de la mañana que se consumió en esto, tratándoles con mucho amor, y bene- uolencia digna de tan grandes consejeros, de que soy testigo por auerme hallado presente, se vino a mandar que se les bol- uiesen a todos los dichos artifices sus prendas como a professores de artes honrosas... pg. 219. Pruéuase que son dignas estas artes del dibuxo de extraordi¬ narias honras. Cap, XIX. pg. 223. ...Vengamos también a las honras de nuestros Principes Christianos. ¿Qué? Notorias son las que han hecho a estos artifi¬ ces los christianissimos Reyes de Frácia, Del christianissimo Rey Francisco sedize, q sabiendo q murmurauan del algunos, por^ honrava a los grades architectes y artifices destas artes, dixo: Yo puedo en vn momento armar a muchos caualleros y hazerles grandes, subiéndolos en altíssimes grados de fortuna: pero CÔ todas mis fuerças y poder no puedo hazer vn solo gràde artifice, porque los ingenios no los dan los Reyes a los hôbres, sinó solo Dios. ... Notorias son las honras que han hecho a estos artifices los Reyes de Portugal, y particularmente dando hábitos de — S17 — Chriato a Baltasar Aluarez, a Alfôso Aluarez, a Nicolas et Rey don Enrique de Frías," a Filipo Tercio Italiano, a quien el aquel Reyno le dio el hábito, y despues la Magestad del Santo Rey don Felipe II la encomienda, todos architectos, y algunos dellos escultores y otros pintores. ... Del Emperador Federico (de quien Su Magestad deciende) se escriue, que murmurauan dél muchos porque honraua a gente plebeya virtuosa, assi a los professores de las ciencias como a los de las artes. A los qual es concluyó con dezir: porque no ade¬ lantaré yo a quien ensalça la misma naturaleza?... ¿Que más? Del Papa Pió IIII ¿no se dize que por honrar a Micael Ange¬ lo escultor, y pintor famoso, en las conversaciones que con él tenia le daua de ordinario asiento? Y que el gran Duque de Flo¬ rencia le assentaua junto a si con ser su vasallo? Pero, para que me canso en referir exemples de fuera, teniéndolos, como dizen en nuestra casa, y República? El Rey Catolice don Fernando el V gran guerrero fué, ocupado estuuo en guerras casi toda su vida, en Granada, Navarra, Portugal, Francia e Italia; pero con todo esto no se oluidó de hórar a los artifices destas artes. A Rincón, natural de Guadalaxara, por ser pintor famoso, sabi¬ do es que le dió vn hábito de Santiago, cosa que hasta oy no se ha visto en algunas artes liberales. La Magestad Augusta del Emperador Carlos Quinto harto ocupado estuuo en guerras, pero tampoco se oluidó de honrar a estas artes. Al Bacho Brandinelo por ser escultor insigne, y auer acabado perfectissimamente vn decendimiento de la cruz, le hizo merced de vn hábito de Santiago. A Berruguete, pintor y escultor insigne, natural des- tos Reynos, también le dio llaue de su cámara. A Ticiano pintor famoso juntamente con Leon Leoni escultor assimismo insigne, cosa notoria es que los armó caualleros en el palacio de Brusse- las en presencia del Santo Rey don Felipe que está en el cielo. Pues qué si començarà por las honras infinitas q hizo a los pro¬ fessores destas artes la Magestad del mismo religiossisimo y Santo Rey Filipo y por la mucha humanidad y suauidad có que los trataua: Bien se vee que seria meterme en un golfo grade para qdarme ahogado en él. — 318 — pg. 255. —Exortftción a la honra, y favor de los que trabajan contra los ociosos, para las personas de todos estados. Mvchos se admiran grandemente de no ver en España como en otrosReynos, quien se aplique al trabajo siendo abundftte de ta buenos ingenios, que en ninguna parte los ay mayores para todas las artes y ciencias, y tan rica de materiales, que no tiene necesidad de buscarlos fuera. Pero con todo, reboluiédo si, si bien lo consideran, po- en drian admirarse más de ella quien trabaja. Por¬ ver que aya en que dexádo a parte las razones que ay, q reliriremos después, a vn abrir y cerrar de ojos, se puede ver que los q la ayudan por medio de la virtud y del trabajo andan tristes, pobres y abati¬ dos; el contrario, gozosos, fauorecidos y alegres, los que y por quebrantando la razón diuina y humana con vida ociosa, y su¬ dores ágenos se hazen ricos... pgs. 263-64. [lo que se consigue con el trabajo] Esto, y no dexar dia sin linea hizo grande architecto a Vi- truvio. Pintores y escultores famosos a Fidias, Apeles,Prothóge- nes, Zeusis, Lisipo, y a nuestro español no menos que todos ellos o por ve^itura mayor Nauarrete el mudo. [Toda esta exortacióu plagada de erudición clásica, está muy briosamente escrita, fustigando en todas las páginas la holgazanería española.]