FRAY JOSÉ DE SIGÜENZA HISTORIA DE LA ORDEN DE SAN JERÓNIMO 1600-1605 îlC-î! iSüàas^ 'm ■l^ « Ei^asíiae588KSi5&í Del lugar de su naturaleza tomó apellido—según uso de la orden jerónima—el gran prosista Fray José de Sigüenza, nacido hacia 1644 de padres honrados, y de linaje Figue- roa (1). Profesó en el Parral de Segovia el 17 de junio de 1567. Maestro de novicios primero, prior más tarde, pasó a San Lorenzo el Real de El Escorial, donde el 4 de mayo de 1590 hizo la segunda profesión. Tuvo cuentas con la Inquisición por hebraista, saliendo indemne. Fué nombrado Biblioteca¬ rio de San Lorenzo y ocupó la silla priora! hasta el 17 de julio de 1604. Presidió como prior de Lupiana el capitulo ge¬ neral de 1606, y murió a 22 de mayo del mismo año. Durante largo tiempo fué como el cerebro de El Esco¬ rial; al mismo tiempo que regía la Biblioteca, daba argu¬ mentos para las pinturas y era el cronista de la obra. Decía Felipe II que no disfrutaba totalmente de El Escorial quien se iba sin ver a tan perfecto religioso, que era lo extraor¬ dinario en aquella maravilla. Varón virtuoso, hombre de gobierno, poeta, escritura¬ rio, autor de libros de disciplina monástica... ni esas, ni otras insignes cualidades del Padre Sigüenza nos interesan en este lugar, en el que solamente compete dar noticia de su Historia de la Orden de San Jerónimo. Consta de tres partes: I. — Vida de San Jerónimo. Madrid, 1595. II.—Dividida en 4 libros. Madrid, 1600. (1)Tormo: Los Gerónimos, Discursos ante la Real Academia de la Historia. Madrid, 1919, pág. 69. Dedúcelo de que Fray Jerónimo de la Cruz, casi coetáneo, le llama Fray José de Figueroa. 21 — 322 — III.—Dividida en 4 libros. Madrid, 1605; pero fechada la última página el *día de San Mateo [21 setiembre] de 1602^. Los libros 3.° y 4.° de la tercera parte tratan exclusiva¬ mente de El Escorial: su historia y descripción. Siempre ha encomiado la prosa del Padre Sigüenza, se puesta en parangón con la de los mayores literatos de Es¬ paña. Con todo, su gloria más grande no es la de estilista, sino la de haber sido el primer «crítico de arte» entre es¬ pañoles: el primero, no ya en el orden del tiempo, tal vez en todos los órdenes. Juicio despierto, retina finísima para ver paisajes y pinturas, gusto extremado, sensibilidad aguda en percibir el color, inmensa lección de las Escrituras y de los Clási¬ cos, pluma ágil, singularmente apta para la descripción, quizás en nadie se han dado reunidas las cualidades que en grado eminente adornaron al Cronista Jerónimo. No fué el Padre Sigüenza un mero añcionado; no extre¬ mó el elogio Menéndez Pelayo en algo (1) de lo que acerca de él escribió: «Si se reunieran los juicios de pintores de cuadros es¬y parcidos por la Historia de la Orden de San Jerónimo del Padre Sigüenza, estilista incomparable, bajo cuya mano los secos anales de una orden religiosa enteramente espa¬ ñola y no de las más históricas, se convirtieron en tela de oro, digna de los Livios y Xcnofontes, tendríamos un Salón no desapacible, que quizá convidaría a muchos profanos a la lectura completa de este grande y olvidado escritor, quizá el más perfecto de los prosistas españoles, después de Juan de Val dés y de Cervantes. No diré que las ideas del Padre Sigüenza sobre el arte tengan el alcance ni la trascendencia de sus meditaciones sobre la teodicea o sobre (1) Ideas estéticas, T.° IV, págs. 98-100 de la ed, de 1901. - 323 — la filosofía de la historia, pero indican algo todavía menos frecuente que las nociones estéticas en los que no son ar¬ tistas: es decir, la emoción personal y viva enfrente de las obras de arte y la facilidad para expresarla. > «Propende siempre a aplicar criterios literarios a las artes plásticas.» «La prosa del Padre Sigüenza parece como que adquiere el número poético cuando trata de cuadros.» El Salón que —recordando los de Diderot y siguientes— proponía el gran polígrafo que se hiciese con los juicios ar¬ tísticos del Padre Sigüenza, intenta se a seguida; amplían- do el prográma con las noticias concretas de obras y auto¬ res, incluyendo algunas descripciones de monumentos y una de paisaje, para muestras de su estilo. Prescíndese de las menciones someras de muchos monasterios y de las so¬ brado minuciosas de ciertas partes de San Lorenzo, que si bien todas de curiosa lectura, ocuparían demasiado es¬ pacio. El Padre Sigüenza, en mucho de lo que se refiere a los comienzos de la obra de El Escorial sigue—y lo declara— las Relaciones de Fray Juan de San Jerónimo que antes se extractaron; pero nótese la maestría y el arte con que ado¬ ba y adereza las noticias del humilde cronista que le pre¬ cedió, de qué modo destaca los elementos más sugestivos y cómo en todo cuida la composición del cuadro, vistiéndolo con las galas decastellano sin par. un De la Historia de la Orden de San Jerónimo tan solas dos ediciones se han hecho; la segunda dirigida por D. Juan Catalina García, que la hizo preceder de un Elogio extenso, ocupa dos volúmenes de la Nueva Biblioteca de Autores Es¬ pañoles (tomos 8 y 12: 1907-1909). La parte que trata de El Escorial, que es la más cono¬ cida, fué publicada aparte, «arreglada» por D. Miguel Sánehez Pínillos en 1881. (Madrid: en 8.°) Del Padre Sigüenza se conserva el retrato, tenido hasta — 324 — cahora por obra de Sánchez Coello, en la Biblioteca eacuria- lense—su lugar adecuado—; es pintura de gran fuerza; al Cronista se le representa escribiendo. Las Memorias sepulcrales del Monasterio de El Escorial escriben de él que fué: «universal en todo género de letras escolásticas... poeta, mathemático, músico, buena voz, gran eclesiástico, famoso predicador, agradable en su conversa¬ ción y discreto... buen fraile, y de los observantes, llanos y humildes, de buena oración, devoto, pío...» SEGUNDA PARTE DE LA HISTORIA DE LA ORDEN DE SAN GERONIMO DIRIGIDA AL REy NUESTRO SEÑOR DON PHILIPPE III POR FRAY lOSEPH DE SIGDENÇA DE LA MISMA ORDEN Madrid — En la Imprenta Real Año MDC Privilegio — Barcelona, 17 de mayo de 1599 Dedicatoria a Felipe III—iabril de 1599 PARTE II. LIB. I. CAP. Ill guadalajara [Fernán Rodríguez Pecha y su mujer, Elvira Martínez.] Edificaron y dotaron en la iglesia de Santiago en Guadalaja¬ ra, una capilla de la Trinidad quien como en principio y fin en tenian toda su esperanza, esta en ella hoy dia una inscripción que dize: Esta capilla mandó fazer Fernán Rodriguez, camarero del Rey a servicio de Dios. Y fué fecha en la era. MCCCLXX años. En medio de la capilla está enterrado el noble caballero. Tie¬ ne la sepultura una plancha de bronce muy grueso, en que se ve de medio relieve, caballero armado: y aunque el dibuxo un es el que se sabía aquel tiempo, que era poco, la labor es en buena, y está bien repasada. Obra que en España no se sabía hazer entonces: creo que uino de Italia, que por el parentesco que en Sena tenía le harían traer de alia sus hijos. En el contor¬ no y por orla esta entallado todo este Epitafio, al vso de aquel tiempo... lupiana Cap.IX. Levántase la iglesia de San Bartolomé en primer monas¬ terio Llegaron [Fr. Pedro de Guadalajara y Fray Pedro Román] al fin a San Bartolomé [de Lupiana] primero de febrero del año 1374. Cap. X. El Prior Fray Pedro de Guadalajara... trata de edificar claustro para el recogimiento ... trato luego el Prior de que se edificase un claustro donde estuviessen encerrados... Miraron el suelo, la disposición del si¬ tio, la parte del medio día en respeto de la iglesia, les pareció — 328 - más a cuento para la comodidad de las celdas, y para lo que podía labrarse adelante. Traçaren un claustrico pequeño y po¬ bre de setenta pies do largo, de ancho onze, porque no daba más lugar la cuesta donde arrimava. Diéronle por los tres lados a tres altos, dexando descubierta la entrada del sol al mediodía: en es¬ tos suelos hizieron buen número de celdas... El suelo más baxo repartieron bien en doze capillas... en los paños deste suelo hi¬ zieron los entierros... Mas ha ya de cien años que ninguno se entierra en estas primeras sepulturas. Cap. XT. ...Dízese todo el argumento deste primer monasterio t casa ... se movieron los santos monjes a dar traça, en levantar otro claustro, cojnençaronle no se sabe quando, ni quando se acabó, ni con que expensas ni quien les ayudó y es poco menos antiguo que el primero pequeño. ... La Duquesa de Arjona, doña Aldonça do Mendoça... con¬ sideró que aquella primera Iglesia era muy corta, mal propor¬ cionada... Trató de alargarla, hízolo, dexandola en la medida que agora se conserva, labró el techo de la yglesia, desde la ca¬ pilla mayor, y aunque de madera, mas con el mejor ornato que la rusticidad de aquel tiempo supo dalle. Estava España en esta y en las demás artes muy pobre, mendigando los christianos viejos de las reliquias de los Arabes, hasta los mas baxos olidos. Labró de la misma traça el coro y sillas, que aun se ve en ellas que hazían todo lo que sabían, sin perdonar al tiempo y a la costa. También hizo el primer retablo de la capilla mayor, que ya se mejoró con el tiempo. En tiempo de don Enrique el quarto vino a visitar aquel con¬ vento don Alfonso Carrillo, arzobispo de Toledo... no pudiendo sufrir el hervor de su devoción tanta pobreza mando reedificar de nuevo [el claustro]... El techo es de artesones dorados y pin¬ tados, los antepechos de marmol pardo, aunque no es propia- mente marmol, sino una piedra dura y fuerte que tiene color de piçarra, con sus claraboyas de la mejor traza y labor que aque¬ lla architectura moderna, heredada de Godos o de Moros, sabía. — 329 - guisando Cap. XIIII. La fundación del monasterio de San Gerónimo de Guisando, la de San Gerónimo de Corral Ruvio x Santa Ana de la Cliva. ... Los Toros de Guisando sin duda son en los Carpentanos. Deste de la antigüedad que alli nombre, y del de Guisando, y se vee de los Toros (si lo son) no repetir lo que otros ay para que han dicho, y no tengo tampoco cosa nueva de que esté muy sa¬ tisfecho, ni la tengo de lo que hasta aquí se ha escrito, y las ins¬ cripciones de los Toros también parecen no muy auténticas, como otras muchas de que está lleno el mundo, y en España no hay pocas. Del sitio y de la sierra donde estos santos Hermitaños se re¬ cogieron a hazer vida santissima, no escusa dezir algo. Es la sierra asperissima, y en aquella parte casi inaccesible, de tan diflcultosa subida que son más menester las manos que los pies; está vestida de gran hermosura y variedad de plantas, muchas délias conservan en Invierno y en Verano la hoja, de suerte que nunca está desnuda, seca, ni fea. Trepa unas vezes la yedra por las peñas, abrâçase otras con los troncos de los árboles, a los unos y a los otros sustenta siem¬ pre frescos y gratos a la vista, haziendo mil travesuras que le enseñó la naturaleza. Las cornicabras, gayubos, azares, alisos, pinos, robles, encinas y otras mil diferencias de árboles sylves¬ tres, que en medio de los rigurosos cierços se defienden. Por otra parte los castaños, nogales, almendros, higueras, olivos, parras, cipreses, olmos y chopos, unos rompen por medio de las peñas, y solevantan hasta el cielo, otros arrimados a las gargantas y arroyuelos que se derriban por entre los riscos de lo alto de aquel monte, crían una variedad de gi-an hermosura a los ojos. Desta manera está todo aquel testero de la sierra vestido, desde la lla¬ nura hasta la cima, descubriendo a trechos peñascos muy áspe¬ ros, y como colgados, que ayudan al adorno y vista grandemen- — 330 — te. Entre estas rocas y peñascos muy ásperos, hizo la naturaleza unas cuevas tan concertadas y tan a propósito, que ponen desseo en los hombres para que echando de alli a las fieras, las esco¬ jan por sus moradas, despreciando el mundo, y la vana curiosi¬ dad de sus edificios. Aqui aportaron nuestros Hermitaños... Los que los yvan a visitar, hallavan aqui un Gerónimo escondido en¬ tre unos cantos, aculla otro, sonaban dentro los suspiros y oian los açotes, que era la salva con que recibían los que allí aporta- van... Crecieron los religiosos en número andando el tiempo... Acordaron, confiados en la merced del cielo, de levantar otro claustro... junto con el primero... Era la sazón a Obispo de Bur¬ gos don Alonso de Fonseca... Los acorrió con treynta mil ma¬ ravedís para ayuda del edificio. Con esto y con la comodidad de los materiales, piedra, madera, cal, agua y lo demás que está muy a la mano, se acabó presto... En tiempo del Emperador... se quemó el claustro la ygle- y sia... Tornóse a edificar en la forma que oy se vee, mejor con Architectura que el primero, adornado con algunas pinturas de nuestro Juan Correa (1), que era de lo bueno de aquel tiempo. La Iglesia por ser mayor que la primera, y la devoción y el ánimo harto menor que el de los primeros no está acabada. I. Cap. XVI. COTALVA Tenía el sitio falta de agua, emprendieron los siervos de Dios vna obra, de las que enEspaña por encarecimiento solemos lla¬ mar Romana, un acueducto grande, y de mucha costa; hiciéron- le ellos muy barato porque fue a la de sus braços. Encañaron el agua una legua distante del monasterio, fue menester para atra¬ vesar un valle, levantar con arcos unos sobre otros para el nivel de la corriente una hermosa puente que quiere competir con la de Segovia altura en y grandeza, aunque de architectura mo¬ derna. Un religioso de los hermanos legosel maestro que era entendía bien las fabricas de aquel tiempo, los oficiales y peones (1) De esta frase se dedujo que Correa de Vibar había sido monje jerónimo, con notorio error. — 331 — el resto de los religiosos moços yviejos, dezian sus horas canó¬ nicas con mucha pausa y concierto, luego la missa, y salían to¬ dos después a la labor, el Pi-ior el primero, que no solo servía de sobre estante, sino de peon para que todos se animassen. Ansi se acabó con mucha perfección, y presto, vna fabrica grande que oy se está, tan entera, como el primer dia.» LIBRO II Cap. XXII. Lo que enseñava» al novicio despues de aveele dado el hAbito ... Quiero dezir sólo en común las menudencias que se veen hechas por sus manos; en los ratos sobrados de la celda, para descansar del principal exercicio, y para variar del uno al otro, de los del espíritu al cuerpo, para ni perder el recogimiento ni dar entrada a la ociosidad. Quanto a lo primero, en las más casas o casi todas las libre¬ rías del choro, por donde se canta y reza el Oficio divino, es la- vor de sus manos, obra preciosa de grande estima. Vnos hazían lospergaminos, otros los escrivían, y puntuavan, otros los ilu- minavan, y otros los enquadernavan, y muchos lo savían hazer todo junto, deprendido en estos ratos en que descansavan de la contemplación y alabancas divinas. Ansi se veen librerías de mucho valor en esta religión las mejores que ay en toda Espa¬ y ña parecen hechas de Angeles, pinturas hermosisimas por manos de ingenio y de arte, enquadernaciones galanas, esmerándose en ello con todas fuerzas, por sus ser cosa que se avia de presen¬ tar a los ojos de Dios y servir en su templo y en su altar. Alcancé yo un santo viejo en el monasterio de la Mejorada y otro huvo en el del Parral de Segovia, hazía un libro de los que grandes del choro de todo punto desde el pergamino hasta la enquadernación: él lo puntuava, escrivia, iluminava y enqua¬ dernava, que para esto era menester saber mil oficios. Y des¬ pués de averie puesto perfeción, cargávaselo a cuestas y lle- en vavalo a las gradas del altar, y allí se lo ofrecía a Dios y a su Santa Madre... Otros sabian bordar delicadamente e hizieron obras de mu¬ cho primor para los altares y Sacristía (dexo muchos hermanos legos, que eran grandes maestros en diversos oficios...) LIBRO III madrid Cap. XX. Santa María del Paso que agora se llama San Gerónimo de Madrid Edificaron una iglesia bien proporcionada; y de la architec- tura de aquel tiempo la mas bien entendida que ay en muchas leguas al contorno. El claustro, celdas y todo lo demás, fue como de despojos del primer monasterio. Junta con la Iglesia por la parte de Oriente y del Norte, un aposento real bueno, aunque de pocas plecas donde se recogen las personas Reales algunas vezes a oyr los divinos oficios. ^Fundaciones.] ... luán Bautista de Toledo, Architecto del Rey don Felipe 11 cuyo ingenio (como vemos) es toda la planta, y mucha parte de la montea de esta real casa de S. Lorenço, dexó su hazienda para que se comprasse renta y della se casassen las huérfanas que alcançasse cada año, dándoles a quince mil maravedís. Hizo patronos de tan buena memoria, como hombre que quería edifi¬ car en el cielo, al Prior de S. Gerónimo y al Guardián de S. Francisco, y vn regidor de la villa. LIBRO IV el acueducto de segovia Cap. XL. De los religiosqs que han florecido en el monasterio de nuestra Señora del Parral, de Segovia t el primero el padre fray pedro de m ata del mismo monasterio. [De la restauración del acueducto de Segovia.] Acaeció en su tiempo que la puente de aquella ciudad (obra ilustre en que se muestra lo mucho que la antigüedad sabía del arte y el gran animo que tenían los primeros, para emprender obras heroicas) estaña mal parada por el descuido y por las guerras o por la barbarie de España. La canal por donde pasa el agua rota en mil partes, caíase el agua por ella con mucho daño del ediñcio, y de las casas y calles, de suerte que apenas se servían della. Como la tierra es tan fría el agua que se derri¬ baba haciase carámbanos, o peñas de cristal, como dize el grie¬ go, caiase sobre los que passa van y sobre las casas vecinas, de noche y de día peligravan unos y otros y ningunos tenían ánimo para poner remedio. Visto el daño grande, suplicó el regimiento a la Reina Cató¬ lica, diese licencia para echar cierto repartimiento en la ciudad y por la tierra para este reparo que era grande y para otras obras de que tenía harta necesidad. Entendida la razón otorgola la Reina, con condición que no lo hiciese el regimiento ni entra¬ se el dinero poder, sospechando que lo convertirían en sus en su proprios intereses... y que pasase todo por mano de fray Pedro de Mesa. Admitiólo la ciudad con buena voluntad... El siervo de Dios escogió un escribano de los que le parecieron más ñeles (no ha¬ bía tantos como agora aunque no menos en que escoger): hizo el repartimiento con mucha igualdad y justicia, venian al monas- — 335 — terio del Parral con los maravedís que cobraban, y no se perdía uno, por que no entraban en las manos de los grifos codi¬ ciosos... Fué la obra larga porque como la puente es tan larga, y por algunas partes tan alta, los andamios para subir las canales de aquella piedra tan dura y tan pesada habían de ser muy fuertes y peligrosos. Nivelóse el agua, y hiziéronse los repartimientos por sus conductos, abriendo los canales para esto a sus trechos dieron agua a los monasterios y a los tintes y a otras casas par¬ ticulares que allí llaman Mercedes, y ay agua para todo porque entra un gran golpe, por lo ancho de los canales que pasan por los muros de la ciudad, y por dentro della va debaxo de las ca¬ lles, por caños tan anchos atravesándola, que puede poco menos ir un hombre dentro llegar hasta el Alcazar... Fué sin duda obra de gran ánimo, que casi pudo competir con la misma puente, y digna de tan valeroso pecho como el de este santo. El Architectura de esta puente (porque digamos algo) parece de orden Dórica a lo que se descubre en algunos pedaços de cor¬ nijas que no ha acabado de consumir el tiempo. Aunque a mi parecer en estas fabricas no hay que hacer mucho caso destas ordenes, porque los que saben mucho del arte, más atienden a la buena proporción y acomodar las cosas al usO y al fln que en otras menudencias que no sirven sinó de adorno. Por la parte más alta que llamanen aquella ciudad el Azo- guejo, tiene dos órdenes de arcos, los baxos son muy altos y los pilares o colunas cuadrángulas para la fortaleza y para dar paso a las calles, repartidas hermosamente trozos a con sus fajas don¬ de hazen las diminuciones. El corte y trabazón de las piedras bien entendido y ansi no hubo menester forga, porque atan y traviesan las piedras con mucha maestría y no hay ninguna que no haga cara, y muestre frente, cuando mucho para la suavidad del asiento le echarían alguna lechada, que ya con el tiempo todo se ha venido hacer un cuerpo. No se halla cosa cierta a del dueño, ni del tiempo, ni he visto opinion bien fundada. A mi parecer es obra más antigua que las que nos dexaron los Koma- nos y de donde ellos pudieron deprender, como deprendieron lo demás, que es de los griegos... aunque parece Toscana en algu- — 336 — nos miembros, en otros parece Dórica, y ni es uno ni otro sinó una obra rústica bien entendida. Persuádeme mucho a decir que no es de Romanos (lo que dicen, de un rey don Alonso no lleva camino, porque en aquel tiempo no había memoria de sa¬ ber semejante Architectura) que no tiene inscripción ni se vee letra en toda ella de que fueron tan curiosos, y aun tan ambicio¬ sos los Romanos y no era obra esta para descuidarse en hazer memoria, los que no tenían otra bienaventuranza sino la fama. La piedra es durísima de lindo grano aunque ninguna está con más labor de como la cuadraron a picón. Recibe polimento como el más fino marmol de España; veese agora buena prueba desto en las puertas chimeneas y ventanas que se han labrado en la fortaleza de aquella ciudad por mandado del Rey don Fe¬ lipe, haciendo como do nuevo todo cuanto bueno tiene. Con todo ha hecho el tiempo tanto estrago en las cornijas y impostas de los arcos que apenas hay señal de sus boceles y filetes. De don¬ de también se infiere que es más su antigüedad que de roma¬ nos... y ansi es más probable que es de Hercules, con condición que tomen este nombre en su general significado sin decender en particular, y que sea obra de algun hombre valeroso que sig¬ nificaban ansi ron este nombre en la antigüedad... ... Hizo [fray Pedro de Mesa] otras dos puentes en el río con el dinero de este repartimiento o derrama, que como no se ha- cian moatras lucía, la una está entre el monasterio del Parral y la pretiles, o an¬ ciudad, y la otra en el Soto, entrambas con sus tepechos y calzadas lai-gas, porque en la una parte y en la otra había muy malos pasos de lodos y pantanos. Hizo también de nuevo la puente de Bernaldos, y reparó las de Dueñas; si ansi se empleasen los repartimientos^ mejor lustre habría en las repú¬ blicas. Tuvo para todas estas obras nuestro Fray Pedro de Mesa, un excelente ministro, que será razón hacer aquí memoria. Este era un religioso del mismo convento, no de menor santidad que el Prior, llamábase fr. Juan de Escobedo, montañés aunque criado desde pequeño en Segovia, su padre era carpintero, y él no se contentó con esto solo aunque lo hacía muy bien, tenía largo ingenio, deprendió la lengua latina, y estudio Matemati- — 33Î — cas y supo mucha Geometría, y de allí vino a ser gran Archi¬ tecte. Siendo de veinte y cuatro años recibió el hábito en el Pa¬ rral, mancebo de linda presencia, fuei'te y de buen hueso. En¬ tróle tan bien la religión como las Alatemáticas (eran aquellos unos tiempos dorados, tan maravilla era ver un ruin fraile y tan de tarde en tai de, como agora uno bueno y señalado). Fué por estremo mortiñeado y compuesto, y como era tan hermoso y gentil hombre parecía un Angel, y no se vió por esto en po¬ cos aprietos como veremos. Este era el maestro de obras, él daba las trazas, y por su orden se seguían los mamposteros, repartía los esta,jos y jornales y el los pagaba, y venían al Parral a co¬ brar el dinero, y por su mano pasaba todo, y a todo dió feliz re¬ mate sin que ninguno se quexase ni eñ las obras se hallasen de¬ fectos. Quiso saber la Reina estando en Sevilla que estado te¬ nían las obras de Segovia, envióle allá el Prior a que diese y noticia de todo como quien podía hacerlo mejor que todos. En esta jornada le acaeció lo mismo que al glorioso San Bernardo, que en una posada se enamoró la huéspeda del fraile, viéndole tan hermoso; cuando comenzaba a dormir sintió venir a la hem¬ bra enemiga, aunque rio sospechó malicia ninguna, porque era un alma santísima, la mujer venía desnuda, como estaba sin luz, cuando advirtió ya estaba con él dentro de la cama. Bolvió- se el santo fraile con mucho sosiego a la una parte sin hacer caso della, y dexola estar alli; cansóse la cuitada, y como vió tanta pureza y honestidad en un hombre tan santo avergonzóse, y corrida de su desenvoltura salió de la cama, y tórnese a la suya. Grande seguridad de alma aguardar tan peligrosa prueba, a mi parecer mayor que dar voces, pedir socorro, o valerse por los pies y dexar el manto. Salió de allí, que fué como salir del horno de Babylonia sin quemarse. Llegó donde estaba la Reina, recibiólo con benignidad. Dio- le cuenta délo que había hecho, y tornóse a su monasterio. Porque no se entrase algún humo de vana gloria en el alma con tantas virtudes y fauores, quiso nuestro Señor darle una enfermedad recia, que no solo le humilló, mas aun le deshizo. Dábale gota coral, y tratábale tan reciamente que lo derribaba en el suelo, sufríalo el siervo de Dios con admirable paciencia. — 338 — solo le daba pena no poder sei'vir al convento como deseaba, y trabajar en su arte, con el ansia que tenemos todos de la salud, pidió consejo a un médico de la Reina doña Isabel, prometió de sanarlo y ííbse dél por ser hombre de tanta fama, y encargóselo la Reina. Dióle cierto regimiento, y purgábale a tercero día con unas pildoras, que por quitarle el corrimiento le quitó toda la substancia, y le puso seco como un palo, con solo huesos y pe¬ llejo, y ansi le quitó también la vida y él se fue a gozar la eterna... [Fray Pedro de Mesa murió en Segovia en él mes de marzo de 1485.] Cap. XLI. - Frax Pedro de Burgos [iluminador] «religioso deste convento [deZ Parral] y de los primeros, que apenas supo el mundo si fué nacido aunque nació dentro de los muros de la ciudad de Segovia, y junto a sus paredes vivió al¬ gunos años. Trabajaba su padre, que era maestro de carpintería en la obra de la casa del Parral. En siendo este hijo de edad que le ofrecieron a nuestra podía servir de algo en el convento Señora, entregóseloal prior... Tenía el muchacho gran habi¬ lidad deprendió pronto a leer y escrevir luego, començó a di¬ bujar y a iluminar los libros del choro, de lo bueno que sa¬ bían en aquel tiempo». [Zo demás es loa de sus virtudes.] Cap. XLVl. Fray Antonio de Villacastín [(¿we fué maestro de la obra de La Sisla. IMcelu con motivo de D.'^ María Garda beata yerónirna muerta ea olor de santidad y de su sepulcro en dicho monasterio que era «una figura de bulto, vestida al natural con sus hábitos de la Orden... Está hincada de rodillas puestas las manos, mirando al Santo Sacramento... y un letrero o epitafio de ia elegancia de aquel tiempo que dize: «Fué Uoña Alaría Garda virgen que aqui yace sepultada, de cuyas obras resulta ser virgen de eterna alegría.» PARTE III. LIBRO I Cap. mi. La fundación de nuestra señora de la Vitoria en la ciudad de Salamanca ... [1511] Escogióle [el sitio Pr. Sancho de Ossorio] a donde agora le vemos a la puerta de Santo Tomás passada la hermita de San Antolin, puesto apazible y sano, en buena proporción y distancia de la ciudad que no le estorba el recogimiento, ni es dificultoso gozar de sus escuelas; la ribera del río cerca, que baña Jas paredes de la huerta y con otras buenas comodidades. La traça del claustro y sus medidas, y la de la Iglesia y capilla ma¬ yor, y de las celdas, se dió en el capítulo privado de mil y qui¬ nientos y onze... Tratóse también, que se hiciesse alli pegado vri colegio en el capítulo privado de mil y catorze, se mandó que no se hiciese sinó la casa. Gomençó luego a abrir los cimientos della, y de la Iglesia... Púsose la primera piedra el año de 1522 y al fin se hizo vn claustro e Iglesia que es de lo bueno de aquel tiempo, y bien entendido según la Architectura moderna. ... Cuentan por marauilla, y caso sobrenatural, lo que acae¬ ció en vn retablo de la Resurrección, que estaua en uno de los paños del claustro, que por auerse deslustrado, o descorchado, digámoslo ansí, le tenían cerrado, y que un día de la Resurec- ción le abrieron acaso, andando la procesión, y le hallaron como pintado de nuevo, y con admirable lustre; yo lo fuy a mirar, y a mi juicio, la pintura no era nada milagrosa, ni me parece que auía mucha necesida.d de este milagro... Cap. X [p. 43]. San Jerónimo de Granada «Levantóse un claustro grande y de los bien entendidos de la Architectura de aquel tiempo, que yua ya abriendo los ojos a mejores trazas, dando en rostro a los Españoles lo que les auían — 340 - dexado Godos y Moros y otras naciones bárbaras que arruinaron, por decirlo ansí, con sus auenidas todas las buenas artes, y en España las ahogaron casi de todo punto, por más de mil años.^ duróla fábrica del claustro, celdas, y otras oñcinas... hasta el año de mil y quinientos y diez y nueve. No pudiei'on habitarle los religiosos hasta el año de mil y quinientos y veynte y uno, y de la Iglesia estauan poco más que abiertos los cimientos... A la hermosura del claustro, y cuerpo de la Iglesia, se le añadió la capilla mayor, que sin hazer agi'avio a todo lo de aquel tiempo, y aun a lo mejor deste (siempre se exceptua San Loren- cio el Real) es lo mejor de España. Al tiempo que se començaua a labrar estando leuantada cerca de dos estados de su planta la Duquesa de Terranova Doña María Manrique mujer de aquel fa¬ moso Gonçalo î'ernandez de Córdoua... pidió al Emperador... le hiziese mei'ced de aquella capilla paraenterramiento de su ma¬ rido y suyo, y de sus sucessores, prometiendo acabarla presto y con cuydado. El Emperador holgó de hazer esta merced... co¬ menço luego la obra a mucha furia; tuuo para ella el mejor Ar¬ quitecto que entonces auía en España, que se llamó Syloe; el primero que con su buen juyzio pretendía resucitar la nobleza deste Arte, aunque no pudo llegar a la tíneza y buena imitación de la antigüedad. Era amigo de cargar de foliages y figuras como se ve en esta fábrica, y la de la Iglesia mayor de aquella ciudad, y porque halló en Vitruuio maestro único destos, que los templos de los dioses auían de ser del orden corinta, quiso imi¬ tarle, y así lo son estos dos, aunque en muchas partes mal guar¬ dados y corrompidos. Con todo esto se le debe mucha loa como a todos los primei'os en qualquier disciplina, o arte, que es fácil sobre aquello, el añadir o enmendar. Es al fin este entierro vna de las más ilustres cosas que tiene España, y para el más digno Príncipe y singular caballero de nuestros tiempos. Cap. XII [p. 53]. Sta. Engracia de Zaragoza El sitio deste monasterio en respeto de la ciudad, está puesto a mediodía; passa por junto a la casa vu rio muy grande que se llama Guerba, que entra en Hebro a pocos passos de allí; la - 341 - Iglesia antigua está atrauessada, casi de Norte a Mediodía... Y aunque es capaz y buena siempre se tuvo intento de hacer otra mejor... lo ancho desta Iglesia... es de más de sesenta pies... y el largo conforme esta buena proporción... El cuerpo... es de sola una nave con bóveda de ladrillo por falta de piedra; y sábe¬ se labrar tan bien aquella ciudad que hacen cosas de mucho en primor y puestas a la agua y a los uientos no las daña y duran como de marmol. El coro se hizo de nuevo muy alegre y espa¬ cioso, las sillas muy labradas con mucha imaginería y follaje, todo de medio relieve: la madera es roble de Flandes acabado con el mayor primor que se pudo y supo en aquel tiempo. Tam¬ bién la fachada se hizo de nuevo; es vna fachada hermosíssima todo el ancho de la iglesia, que son sesenta pies de vara; ciento y cinco pies de alto; es en realidad de lindo retablo deverdad vn alabastro con cuatro órdenes de santos figuras enteras de bulto, mayores que el natural puestas en sus nichos, obra de aquel fa¬ moso escultor Fórmente que quieren compararle con los valien¬ tes que celebra la antigüedad. El primer orden es de Martyres el segundo de Virgines y el tercero de Confesores a vuelta con otros martyres de los diez y ocho compañeros de Sta. Engracia; en el cuai'to orden están los cuatro Doctores de la Iglesia y en otros nichos el Rey Don Fernando y la Reina Doña Isabel de rodillas, orando al crucifixo que está en lo más alto y sus dos escudos reales a los lados. Tiene esta fachada de cada parte una torre muy alta que no sirve más de acompañarla con sus chapi¬ teles de hoja de Flandes que hazen muy galana vista. Debaxo desta iglesia está otra que encierra en si aquel precioso tesoro [las reliquias; sigue la minuciosa descripción de la cripta y se¬ pulcros]. pág. 55. «Lo demás deste edificio es excelente y lo mejor acabado y entendido de todo cuanto tenemos en esta religión. Tiene la casa tres claustros... El 1.° es fábrica bien entendida paralo que en aquel tiempo se usaba, que eran aficionados a llenarlo todo de labores y follajes sin tener otro respeto al buen orden del Arquitectura que aborrece esto y ama mucho los cuerpos — 342 — limpios y los miembros y partes sin turbarlas ni mezclarlas con lo que no es de su género. Y entendían que el primor estaba en llenarlo todo de menudencias que aquí en este claustro están barto bien engeridas y siltrese todo por ser en yeso... BELEN Cap. XVIT, pág. 70. El sitio de esta casa de Belen es excelente... La planta deste edificio fué de animo verdaderamente Real; el perfil y el largo de Oriente a Poniente tiene novecientos pies de vara castella¬ na... fuera una de las bellas fabricas que tuviei-a Europa aunque el Arquitecto no sabía el arte de los antiguos ni hauía llegado a España en aquellos tiempos la nobleza de el Arquitectura latina y griega o por mejor decir Caldea y Egipcia depi'endida de aque¬ llos primeros Padres de las sciencias. Proseguía y executava lo que dexaron las naciones bárbaras en España, Godos linos Vándalos y Arabes destruydores de las buenas artes. La mate¬ ria es marmol durísimo que tampoco sabían labrarlo ni pulirlo; y como la Arquitectura moderna está siempre adornada de fo¬ llajes y do figuras y molduras y mil visajes impertinentes y la materia era tan fuerte labrábase mal y costaría infinito tiempo y dinero... Tiene esta fachada del mediodía mucho desto, ansí en Iglesia como en el antecoro y dormitorio que es todo mar¬ la mol y lleno de ñorones, morteretes, resaltos, canes, pirámides y otros mil moharrachos que no sé como se llaman, ni el que los hazía tampoco. Lo mismo tiene el claustro que es muy grande y bien proporcionado en alto en ancho y de largo, si no lo medí mal, tiene muy cerca de docientos pies de pared a pared con cuatro estanques de agua en medio, adornado en las estaciones o esquinas de buena pintura, para de aquel tiempo, que por no tener mucho gusto del primor de este arte, la estiman en más de lo que es... No ay más de vn orden de celdas ni más de unas ventanas y por ser el edificio tan baxo quedó pobre y la facha¬ da que mira al mar de poco adorno y poca magostad y vista; que esto hace el no saber edificar... [La Iglesia] es de una sola nave... y el crucero es admirable de mucha grandeza, sustenta¬ do sobre unos pilares muy ñacos y delgados puestos por genti- — 343 — leza más que por necesidad: cosa que a qualquier hombre de buen Juyzio en esto ha de ofender en viéndolo. Fióse el Archi- tecto en la fortaleza de las paredes que hauian de ser podero¬ sas a sufrir y sustentar el peso y la fuerça de la bóveda. Y qui¬ so espantar a los que entrasen viendo, como en el ayre, vna máquina tan grande; locura e indiscreción en buena Arquitec¬ tura, porque el edificio es para asegurarme y no que viva en él con miedo de si se me viene encima... baza Pág. 80. «En este mismo capítulo privado de 1502 recibió la casa se de nuestra señora de la Piedad de Baza [fundada por Don Enri¬ que Enríquez, tío del Rey Católico] enviando un criado de su casa que entendiese en la fábrica. Diose tan buena diligencia Villa Roel (este es el nombre del criado a quien cometieron esto) que en poco tiempo levantó dos claustros de buen tamaño donde serepartió todas las oficinas que eran menester para esta vivien¬ da, y una Iglesia de buena proporción aunque todo de tapiería. Cap. XXXIII. Fundación del convento de San Miguel de los Retes hecha por el Duque de Calabria Quiso començar luego la fabrica del monasterio, y que fuesse tal, que mereciesse ser tenida por obra real: para la traça buscó los mejores maestros que entonces se conocían en España. Llevó a Valencia a Alonso de Covarruvias Arquitecto de su Magestad y de la Santa Iglesia de Toledo, padre de aquellos dos claríssi- mos varones don Diego don Antonio de Covarruvias, el pri¬ y mero Obispo de Segovia y Presidente del Consejo Real y el otro Oydor del mismo Consejo y despues Maestreescuela de Toledo, honra de las buenas letras y ingenios de España. Llevó también a otro gran Architecto, llamado Vidaña; con el acuerdo de entrambos se hiço una buena traça de monasterio y Iglesia, que si de todo punto se executarà y el Duque tuuiera más larga vida, fuera una de las más valientes cosas que tuvié¬ ramos, aunque por lo que yo he entendido no avian acabado es- — 344 — tos maestros en aquel tiempo de entender en que consiste el pri¬ mor de la buena y perfecta arquitectura. Començose la fabrica (no via el duque la hora en que se exé¬ cutasse todo) por el clausti-o principal, que tiene por cada lien ço ciento y sesenta pies de largo. La [primera] piedra era pequeña y cuadrada esculpida en ella las armas del fundador. Assentose en la parte de un estribo del claustro que mira al mar. Encima en el mismo estribo mandó [el Duque] que se pusiessen dos figu¬ ras de bulto, la suya y la del Obispo, haziendo el mismo efeto del assiento de la piedra, para perpetua memoria. Continuóse luego la fábrica del claustro, muy llena de labores y molduras. Hizose alguna parte, y si se ahorrara destas menudencias, que¬ dara hecho mucho más antes que el fundador muriera, y no se perdiera tiempo, dineros y obra. Quando después de muchos años quisieron los religiosos pro¬ seguir con la fábrica, como yva tan costosa y detenida, acorda¬ ron de mudar la traça. Aprovecháronse de la del claustro prin¬ cipal deste monasterio de San Lorenzo el Real, donde se ha pla¬ ticado lo que ay bueno y lleno de pei'fección en este arte, y ha quedado tan acertada la parte que está hecha, que poco menos quiere igualarse al original. Cap. XXXV. LA FUNDACION DKL COLEGIO DE SALAMANCA Está edificado un claustro de buen tamaño, no sé los pies que tiene, sé que está adornado con mucha talla en los chapite¬ les de los pilares altos y baxos, labrados con harto cuidado, aunque sin orden de arquitectura, sinó a la fantasia del maestro, que en el tiempo que se començó, no se sabía más en España, aunque ya se iban abriendo los ojos a mejores cosas. Agora treza o catorze años se començo a labrar una capilla a mi parecer pequeña, aunque también tiene muchas cosas de talla; yo me acuerdo, le rogué mucho al maestro de la obra que no la echase, y no aprovechó con él y pudo más su auctoridad con quien pudiera estoruarlo, que no mi parecer: y en verdad que estuviera mejor sin ella, y se aberrara tiempo y dineros. Con esto está hecho lo más importante de aquel edificio. - 345 — Cap. XXXVII. El Emperador Carlos qdinto trata de recogerse en la Or¬ den de San Gerónimo, en ei, monasterio de Idste. [El Emperador] escribió una carta desde Bruselas al General Fray Juan de Ortega (1)...: «Desseo retirarme entre vosotros a acabar la vida, y por esso querría que me labrássedes unos aposentos en San Gerónimo de luste, y para lo que fuere menester acudireys al Secretario Juan Vázquez de Molina que él proveerá de dineros, para lo cual os embio el modelo de la obra»... [Felipe II] después de comer miró la disposición del sitio de la casa y de la huerta, entendiendo bien lo que su padre preten¬ día, y la traça que hauíaenibiado .. Quedóse el general en luste, y junto con Gaspar de Vega maestro de las obras de Balsain, bosque de Segovia. Traçaron el aposento, y señalaron la parte y se hizo un disignio de toda la planta j montía del monasterio todo, que le embiaron a su Ma- gestad a Flandes. Para maestro, digo, obrero principal de esta fábrica, que no era grande, señaló el general a fray Antonio de - Villa Castin, religioso de los Coristas, professo de la Sisla de To¬ ledo... Llegó [el Emperador] el día de Santa Catalina Mártir [25 no¬ viembre 1556]... uió la casa, y fué luego a su aposento: mostró contento de todo, alegróse mucho y dijo que el aposento estava muy acertado, conforme a la traça que él avía embiado de Flandes. Lo que en él ay (porque lo digamos aquí de una vez, que todo (1) Es el supuesto autor de Lazarillo de Tormes. Dicelo el mismo P. Sigüenza en el cap. anterior; «Dicen que siendo estudiante en Sa¬ lamanca, mancebo, como tenia un ingenio tan galán y fresco, hizo aquel librillo que anda por ahi, llamado Ijazarillo de Tormes, mostran¬ do en un sugeto tan humilde la propiedad de la lengua castellana, y el decoro de las personas que introduce con tau singular artificio y donayre, que merece ser leydo de los que tienen buen gusto. El indi¬ cio desto fué averie hallado el borrador en la celda de su propia mano escrito». — 346 — es harto poco) es esto. Esta plantado al medio día, en respeto de la Iglesia que le haze espaldas al Norte, y a la parte de la huer¬ ta, donde se descubre una larga y hermosa uista. Lo principal de toda la fábrica son ocho piezas, o cuadras de a veynte pies poco mas o menos en ancho y veynte y cinco en largo. Las quatro pieças están a la huella y casi al mismo andar del claustro baxo; y las otras quatro responden puntualm.ente debaxo délias, por¬ que como la casa está levantada en la ladera de una cuesta muy alta, el edificio va cayendo Estas quatro pie¬ como por sus poyos. zas ansi altas como callejones baxas, las dividen dos tránsitos o qué van de Oriente a Poniente; el alto sale a una plaça con un colgadiço grande al Poniente, adornado de muchas flores y di¬ versidad de naranjos, cidros, limones y una fuente bien labrada. El baxo, a la huerta, y a lo que cae debaxo desta plaça o colga¬ dizo que se sustenta sobre colunas de piedra, y pilares de la¬ drillo. Las pieças tienen sus chimeneas en buena proporción pues¬ tas, y sin esto una estufa a la parte de Oriente, donde también hay otro jardín y fuente, de mucha variedad de ñores y plantas singulares buscadas con cuydado. Escaleras para subir al coro, y baxar a los aposentos, bien traçadas: y al ñn rodeado todo de naranjos, y cidros, que se lançan por las mismas ventanas de las cuadras, alegrándolo con olor, color y verdura. Esta es la celda de aquel gran monarca Carlos quinto, para religioso harto espa¬ ciosa, para quien tanto abarcaua pequeña. Hízola fray Antonio de Villacastín en año y medio para que acabasse allí la vida este Monarca, con la fidelidad, facilidad y prudencia que después acá ha hecho este famoso mausoleo de S. Lorenzo para sepultura del mismo y de su hijo. Cap. XL. La muerte de el Emperador ... mandó llamar al guardajoyas, y venido le dixo que le tra xesse Emperatriz su muger: estuvo un rato mi¬ el retrato de la rándole: Cogelde, dixo luego, y traedme el retablo o pintura de la Oración del huerto. Estúvosse un grande espacio contemplan¬ do en él, echándosele de ver en el semblante de fuera el alto sen- — 347 — tiniiento que tenia enel alma. Mando coger el llenço del juyzio final. Aquí fué el espacio, la meditación más larga, tanto mayor que estuvo el médico Mathisio por dezirle que mirasse no le hi- ziesse mal suspender tanto tiempo las potencias del alma que gouiernan las operaciones del cuerpo, y entonces holuiéndose al médico le dixo con algun estremecimiento del cuerpo: Malo me siento: era esto el ultimo de Agosto, a las quatro de la tarde [7558]. LIBRO II Cap. XVII. Memoria de otros Religiosos... de San Gerontmo del Valle de Hebron [Barcelona] ... Fray Francisco Granell: era en el siglo pintor: muriósele la muger allí en Barcelona donde vivía; tenia unos hijos peque¬ ños, procuró dexar en ellos el mejor recado que pudo y venirse a la principal ocupación fué servir a los enfer¬ religión... su mos... En este santo exercicio passó el tiempo que vivió en la religión... aunque no fueron muchos años (poco más de diez o once). DB LA HISTORIA DE LA ORDEN DE SAN GERONIMO LA FVNDACION DEL MONASTERIO DE SAN LORENÇO EL REAI. FABRICA DEL REÏ DON FELIPE II A los escritores que nos dan noticia de las vnas de las y otras fábricas, sagradas digo y profanas, y con su diligencia des¬ enterraron del poluo las reliquias de aquellas antigüedades, lla¬ mamos con razón Antiquarios, y donémosles mucho, pues nos las dieron como vinas, y como resucitadas a nuestros ojos, y agora por su diligencia y por su industria bueluen a exercitarse y en¬ tenderse, poco menos con tanta perfección y entereza, como si a bueltas de sus cenizas se leuantaran los mismos Architectos que las executaren. Pretendo, pues, agora en el postrero libro desta historia, mostrar la verdad y prueua desío, dando cumpli¬ da noticia de la ilustre fabrica del monasterio de S. Lorencio el Real, que sin agrauiar a ninguna osaré dezir que es de las más bien entendidas y consideradas que se han visto en muchos si¬ glos, y que podemos cotejarla con las mas preciosas de las anti¬ guas, y tan semejante ellas, que parecen parto de vna mis¬ con ma idea. En grandeza y magestad excede a quantas agora co¬ nocemos, ni se rinde a alguna de las antiguas (no hablo de las sagradas, ni de las claramente fabulosas, porque no ay compa¬ ración en lo que es de diuerso genero); la materia y la forma tan bien avenidas y buscadas los menesteres y fines, que de para qualquiera otra, o fuera superfina o ambiciosa. La entereza de las partes tan cabal y tan hermanas entre si, que ninguna se quexa ni agrauia hauerse descuydado en ella. De aqui resulta — 349 — vna hermosura grande en todo el cuerpo; de suerte que los que agora la vemos y gozamos tenemos quitado el desseo de quanto celebra la antigüedad, y contemplamos en ella y aprendemos con sola su vista vna infinidad de primores que se entiende mal por las relaciones de los antiguos, ni por los vestigios de lo que con el ansia de alcançarlos han descubierto estos adoradores de la antigüedad, en las Prouiucias de Asia y Europa. Hallarse han aquí juntas casi todas las grandezas que se han celebrado por tales en el discurso de los siglos, quitado todo lo superfluo, y lo que en ellas no seruia más que a la ambición y al fausto. Veranse dentro desta fabrica fuertes murallas, torres y cym- borios altissimos, vn templo grande y hermoso, capillas, atrios, pórticos, plaças, arcos, pyramides, colunas, colosos, aras, esta¬ tuas, variedad grande de pintura, marmoles, jaspes, metales, estanques, algibes, cisternas, fuentes, jardines, huertas, aque- dttctos, mil diferencias de vasos, mesas, y vestidos sacros; todo para tan santos fines, y para vsos tan pios, que parece se satis- faze con ellos, y se purga la culpa de quanto para sus regalos y obstentaciones han echo desto los hombres; y al fin todo tan pa¬ recido a las fabricas diuinas, que diran salió todo de vna traça, y para vnos mismos o mejores fines. DISCVESO II Buelije el Ret don Filipe de Flandes a España; escoge sitio para el monasterio; dizense sus qualidades, proponese a la orden la aceptacion del monasterio. Luego trató nuestro Filipo de poner en execuclon sus buenos proposites: començo lo primero a poner los ojos donde assentaria su Corte... "Contentóle sobre todo la villa y comarca de Madrid, por ser el cielo más benigno y más abierto, y porque es como el medio y centro de España... Tras esta determinada resolución miró lo segundo: dónde es¬ tarla bien assentada la fabrica que trahia en su pecho. Preten¬ día siempre que íuesse propria casa de S. Gerónimo, que estu- uiesse fuera y aun lexos de poblado, donde, los religiosos ni tuuiessen quien los estoruase la quietud de su contemplación, y quando él quissiese retirarse del bullicio y ruydo de su corte, el lugar mismo le ayudasse a leuantar el alma en santas medita¬ ciones, de que no tenia poco exercicio y gusto. Por esto le pare¬ cía bien el sitio del monasterio de san Gerónimo de Guisando; yua alia algunas vezes; holgábase de ver aquellas montañas y peñas vestidas de diuersas plantas, más hermosas que Salomon en toda su gloria. Estuuo alli algunas semanas Santas, vio que la aspei eza del sitio no podia domarse fácilmente, ni aula llano ni suelo en toda aquella sierra donde cupiessen sus designos. También se le hazla la distancia de alli a Madrid larga, porque quería tener mas a la mano y familiar el oratorio de su retrai¬ miento. Inclinóse otras vezes a aquellas laderas de las cuestas que estan como a repecho de Madrid, en el Real de Mançanares. No se hallo alli tampoco cosa que satisflziesse; tratóse si seria bien ponerla en Aranjuez, halláronse muchos inconuenientes. - 851 — que no importa referirlos. Resoluiose al fin que en medio destas dos distancias, entre el monasterio de Guisando y entre el Real de Mançanares se buscasse vn buen sitio, donde se señalasse la planta del edificio; encargólo a diuersas personas que podian te¬ ner parecer en esto, filósofos, medicos y architectes. Passearon las faldas y laderas destas sierras y mirando las calidades y par¬ tes de vno y otro sitio, conforme a la dotrina de Vitruio (1), au¬ tor de excelente juycio en el arte, se fueron siempre resoluiendo en este donde agora esta sentada la casa. No se contento Filipo con la relación que otros le dieron deste sitio, quiso el mismo verlo y considerarlo; las vezes que se yua a retirar a Guisando la semana Santa, yua y venia por esta misma parte, y assi se fue certificando era el mejor que en el contorno de la comarca de Madrid se podia hallar. En la ladera desta sierra, junto a vna pequeña población que se llama el Escorial, en aquella parte por donde mira mas dere¬ cha al Mediodía, y Reyno Toledano, siete leguas de Madrid, muy a su vista, a la parte del Poniente, nueue de Segouia, que esta al Norte, otras siete o poco mas de Aulla, que mira el Po¬ niente, se descubrió vna llanura o plaça suficiente para una grande planta, y el contorno de la tierra lleno de muchas como¬ didades para el proposito, leuantado en la ladera, donde no lle¬ gan los vapores gruesos que exhalan con el Sol a la mañana, puesto al Mediodía, que para las tierras trias como lo son estas sierras es de mucha consideración. Guardadas las espaldas con el mismo monte de los cierços trios, aunque por vna canal que hazen las sierras descubierta a los Zephiros o Pauonios, que la fatigan en el Inuierno, mas refrescanla y tienen sana en el Ve¬ rano. Por el contorno muchas fuentes de buena agua, sin las gar¬ gantas y arroyos que se derriban de la sierra, grande copia de hermosa piedra cárdena, mesclada de vna honesta blancura, de buen grano, con vnas maculas pai-das y negras, que haze en ella la mezcla de aquella piedra ambiciosa que quiere entremeterse en todas: llamamosla nosotros Marquesita; los griegos la llaman Pyritis, porque enciende fuego, el mas principal material de (1) Lib. 1, cap. 4; lib. 6, cap. 7. — 352 - toda la fábrica, y nobleza grande, que tiene en si vn lustre y haze parecer fuerte y de grandeza el edificio; es muy conforme toda en el color y dureza, y assi resisten todas las pieças igual¬ mente, y guardan tanta conformidad, que no parece sino que toda la gran fabrica es de vna pieça y cabada en una peña. Escogido el sitio con tan maduro acuerdo, que duró la reso¬ lución hasta el año 1561, en que celebró la Orden Capitulo gene¬ ral en San Bartholome de Lupiana... Propúsose en este Capitulo a la Orden de parte del Rey don Pilipe II, como tenia intento de edificar vn monasterio a gloria de Dios, dedicado y con titulo del glorioso martyr S. Lorencio, y por la particular afición que desde sus primeros años auia te¬ nido a la Orden dol glorioso Doct. S. Gerónimo, deseaua que fuesse en ella, que viessen lo que en esto les parecía, y seña- lassen luego personas que con titulo de Prior y de Vicario, y otros possession del sitio. Inclinó todo oficios, fuessen a tomar la el Capitulo humilmente la cabeça, aceptando el fauor y la mer¬ ced que su Magestad hazia a la Orden... Acudieron todos para el dia señalado, y partieron de Guada¬ rrama muy alegres; vinieron a la villa del Escorial, desde alli caminaron juntos al sitio; començando a subir la cuesta, se le- uanto un ayre furioso, como era en lo rezio del inuierno venia frigidissimo, y soplaua con tanta furia, que arrebató las bardas de la pared de vna viñuela que estaua a la mitad de la cuesta, y dio con ellas en las caras de los que subian. DISCVRSO III COMIENÇASE A FUNDAR LA CASA DE SAN LORENCIO EL REAL, VIE¬ NEN LOS PRIMEROS RELIGIOSOS FUNDADORES, T OTROS MINISTROS Y OFICIALES; ASSIENTANSE LAS DOS PRIMERAS PIEDRAS DE LA CASA r DE LA IGLESIA. Luego el Año siguiente de 1562, se determinó el Rey a dar principio a la gran fabrica... ...y desde Madrid escriuio esta carta al Vicario de Gui¬ sando. — 353 — El Rey. Deuoto Padre Vicario; entendido he que el padre Ge¬ neral de vuestra Orden os ha proueydo del cargo de Vicario del monasterio de S. Lorencio, de que auemos holgado, por el con¬ tentamiento y satisfacion que tenemos de vuestra persona, y porque ya auemos proueydo del oficio de contador y veedor de las obras del dicho monasterio a Andres de Almaguer; y tene¬ mos acordado que vos y él vays al lugar del Escorial, y enten- days en comprar y preuenir algunas cosas, para que se pueda dar principio a la fabrica de que se os dara memoria; os encar¬ gamos os desembaraceys desocupeys de lo que en essa casa de y Guisando tuuieredes que hazer, con la misma breuedad que bue¬ namente podays, para que quando yo os mandare anisar, os partays al dicho lugar del Escorial, y terneys preuenido vn fray- le que vaya y ande en vuestra compañía, que sea hombre de buena edad y hábil y diligente, que os pueda ayudar y descan¬ sar en algo, y anisarnos heys para quando pensays estar des¬ ocupado de ay, que en ello seremos seruido. De Madrid a 6 de Março, 1562 Años. Yo el Rey. Respondió el Vicario con humildad: estaua siempre aparejado para lo que su Magostad fuesse seruido. Llegóse luego la sema¬ na Santa, fuese el Rey a tenerla al mismo monasterio, acompa¬ ñado del Duque de Alna, y el Prior de San luán don Antonio de Toledo, el Marques de Cortes, don Francisco de Benauides, Mar¬ qués de las Nanas y el de Chinchón, y otros caualleros; llenó consigo a luán Baptista de Toledo, Architecto mayor, que ya a este tiempo yua haziendo la idea y el disegno desta fabrica; hombre de muchas partes, escultor, y que entendía bien el di- buxo; sabia lengua Latina y Griega, tenia mucha noticia de Fi- losophia, y Mathematicas; hallauanse al fin en él muchas de las partes que Vitruuio, Principe de los Architectos, quiere que ten¬ gan los que han de exercitar la Architectura, y llamarse maes¬ tros en ella... Con estas buenas preuenciones partió de alli, y vino a este sitio del Escorial; mandó que viniesse con él el Vicario fray luán del Colmenar, acompañándole dos religiosos de la mis¬ ma casa: llamauase el vno fray luán de S. Gerónimo, frayle «3 — 354 — humilde, deuoto, aplicado a de traças (1), y las cosas de dibuxo y tuuo el libro de la razón, junto con el contador Almaguer; el otro se llamaua fray Miguel de la Cruz, para que fuesse como procurador, y atendicsse a las cosas temporales, y prouision de lo que fuesse menester, entrambos sacerdotes y de mucho exemplo... De alli a pocos dias tornó su Magostad, acompañado con los mismos que arriba diximos, trayendo consigo a su Architecto luán Baptista de Toledo, que tenia ya hecha la planta de los principales miembros del edificio, aunque se fue siempre pulien¬ do y mejorando, procurando se pusiessen lo mas acomodado a los vsos y menesteres, que es dificultoso acertar de la primera vez tantas cosas. Mandó su Magostad que se acordelasse el sitio, y se pusiessen las estacas por donde auian de abrirse los cimien¬ tos; y lo que hasta alli auia sido majadas de pastores pobres mudó el estado y el nombre, y se llamó sitio del monasterio de S. Lorencio el Real. Quiso y parecióle assi también al Architecto, que la casa no mirasse tanpuntualmente al Mediodía que no tuuiesse vn grado poco mas de declinación al Oriente, porque el paño y perfil de Mediodía, donde aula de ser la principal habitación de los reli¬ giosos, y del aposento Real, gozasse mas presto del Sol en el In- uierno, que era lo que mas entonces se temia deste sitio... No estaña toda esta area llana, sino con altos y baxos, que aunque la vista no hazla mucho excesso, quando echaron los niueles no fue pequeña la diferencia. Començaronse luego a ha- zer hornos de cal y balsas, o como ellos dizen, bascas adonde matarla. Vinieron peones y oficiales, canteros, aluañiles, car¬ pinteros; por juez, veedor y contador de toda la fabrica vino como dixe Andres de Almaguer natural do Almorox, hombre de buen entendimiento, y de verdad; por esto, y por auer sido el primer ministro desta fabrica, le hizo el Rey mercedes, diole priuilegio de hidalgo, y que pusiesse en sus armas vnas pa¬ rrillas... Vino por pagador luán de Paz; el primer aparejador o maes- (1) Autor de las Memorias que van antes, págs. 229 y slgs. tro de cantería^ Pedro de Tolosa, trahido desde Guisando por fray luán del Colmenar (aparejador se llama el que, despues que el Architecto ha dispuesto toda la fabrica, apareja la materia haze los cortes y diuide las pieças para que trauen bien, con ygualdad y hermosura en toda la fabrica, y por él se traçan los modelos particulares por donde se gouiernan los destageros, que en la lengua Latina se llaman Redemptores. Tras estos vinieron otros muchos oficiales menores, como sobreestantes y ministros de justicia. Por obrero general debaxo de cuyo gouierno se auia de executar todo vino, o trúxole. Dios fray Antonio de Villa Gas¬ tin, religioso Corista, que es en esta Orden vn estado medio en¬ tre Sacerdotes y hermanos legos, professo de la Sisla de Toledo, de quien hize memoria quando traté del aposento que se hizo en el monasterio de luste, quando se retiró alli el Emperador Carlos quinto, fue también en aquella fabrica el obrero; teníase ya al¬ guna noticia de su entereza y valor, aunque nunca se pudiera imaginar hombre al parecer de todos basto, sin letras, que a vn Y de palabras, se encerraran tantas virtudes juntas. No pocas quiero hazerle agrauio en atropellar aqui lo que espero dezir de sus cosas, que no hare poco si acierto a dezirlas, aunque he sido testigo délias muchos años. Vino luego fray Marcos de Cardona, professo de la Murta de Barcelona, que también auia estado en fuste haziendo oficio de jardinero. Pretendió desde luego el Rey que el lugar de la Frexneda y la dehessa junto della comprada de diuersos herederos y personas de Segouia, se plantasse de ar¬ boleda y jardines, para que quando la casa estuuiese en perfe- cion, las personas Reales y los Religiosos tuuiessen donde re¬ crearse honestamente. Tenia este religioso habilidad para esto: desembaraçó el suelo, començo a disponerlo por sus calles y plantó el primer jardin que alli huuo... A veynte y tres dias de Abril deste mismo Año de 63, en que se celebró la fiesta de san lorge le pareció a Juan Baptista de Toledo que era ya tiempo de començar la fabrica, y assentar la primera piedra, fundamento de todo el quadro y planta; juntó los aparejadores y oficiales, llamó a los religiosos para que se hallassen presentes (no pudo subir el Prior al sitio, porque esta¬ ña fatigado); el Vicario y los demás que hemos nombrado, lie- — 356 — garon al medio de la Zanja que estaua abierta en la linea y per¬ fil que mira al Mediodía, que es agora debaxo del assiento del Prior en el en la metad de aquel llenço o fachada. Hin¬ refitorio, cáronse todos los religiosos y todos los circunstantes de rodillas, dixeron muchos Hymnos y oraciones inuocando el fauor y gracia diuina; leuantaronse y tomaron vna piedra quadrada, que tenían ya aparejada para el efeto, y assentaronla con mucha deuocion, y aun lagrimas, suplicando a nuestro Señor fuesse seruido pros¬ perar aquella fabrica y leuantarla para su gloria y seruicio; tenia la piedra escrita en sus lados el nombre del fundador y del Ar¬ chitecte, el dia y el año en que se assentauá, con estas letras. En la superficie alta: DEVS o. M. OPERI A8PI0IAT En el otro lado: FILIPVS II. HISPANIARVM HEX, A FVDAMENTIS EREXIT. M.D.LXIII. En el otro lado: lOAN. BAPTISTA ABCHITECTV8. IX. KAL. MAII. Hecha esta hazienda se boluieron al pueblo todos con grande alegria, y sucedió que al tiempo de assentar la piedra, el Vica¬ rio, y el Architecte, y Andres de Almaguer y otros llamaron al obrero mayor fray Antonio de Villa Gastin para que les ayu- dasse a y dixo con aquella entereza que hasta oy dia ponerla, ha guardado: Assienten ellos la primei'a piedra, que yo para la postrera me guardo, y assi se lo concedió nuestro Señor, pues a ya treynta y nueue años que la assento y le ha conseruado Dios entre mil peligros con admirable fortaleza y vigor hasta este año de mil seyscientos y dos... Quiso también el prudentissimo Principe que se hiziesse lue¬ go vn hospital donde se curassen los peones y otra gente pobre que trabajaua en esta fabrica, y primero los proueyó a ellos deste socorro y abrigo que assi mismo de aposento. Alquilóse vna casilla, la que pareció mas a proposito para esto, donde se pusieron diez o onze camas, y como fue creciendo el numero de la gente se fue aumentando, hasta que despues creció tanto que vino tiempo que llego a tener mas de sesenta, donde eran tan bien seruidos, que muchos con solo el regalo y limpieza sin mas medicinas sanauan... DISCVESO IIII PaOSIGUESE LA FABRICA DE SAN LORENCIO EL REAL, EN LO ESPIRI¬ TUAL T TEMPORAL; LOS PRIMEROS CLAUSTROS QUE EN ELLA SE LEUANTARON T LOS RELIGIOSOS QUE FUERON VINIENDO A SU FUNDACION T OTROS PARTICULARES DIGNOS DE ADUEHTIRSE. ... diré breuemente el estado que en este año de sesenta y tres tenían las cosas. Era la casilla que los religiosos viuian harto en pobre, ella hizieron vnas estrechas celdas; escogieron vn y en aposentillo para capilla, el retablo fue un Cruciflxo de carbon pintado en la misma pared de mano de vn frayle que sabia poco de aquello; tenia por cielo, porque no se pareciessen las estrellas por entre las tejas, vna mantilla blanca de nuestras camas; la casulla y el frontal eran de vna cotonía vieja, y aqui celebrauan sus sacrificios los religiosos, y con poco mejor estado estaua el palacio del Rey... ... lo material de las paredes y fábrica se començo por la torre que llaman del Prior, que esla esquina que mira entre Leuante y Mediodía, y por que algunos gustaran de entender como fue procediendo, quiero aduertir, que aunque los perfiles y la planta general en lo que toca al quadro de toda la casa fue siempre el mismo en lo demás ha anido grande mudança, y assi fuera bien mostrar la diferencia en este principio. Pretendió el Rey hazer vna casa para cinquenta religiosos, no mas, y junto con ella otra casa para si, donde se aposentassen suficientemente no solo el y la Reyna y otras personas Reales, sino sus caualleros y damas; en medio destas dos casas aula de ponerse el templo, donde con- curriessen vnos a celebrar el oficio diuino y otros a oyrlo; para esto diuidió el Architecte luán Baptista el quadro o quadrangulo en tres partes principales, la de en medio quedó para el templo y entrada general. El lado que mira a Mediodia diuidió en cinco claustros, vno grande y quatre pequeños, que juntos fuessen — 358 - tanto como el grande. La otra parte tercera diuidió en dos prin¬ cipales, en la vna hizo el aposento para damas y canalleros y la otra quedó para que siruiesse de oficinas a la casa Real y al convento, cozinas, cauailerizas, graneros, ornos y otros menes¬ teres, y enla parte que mira al Oriente, sacó fuera de la linea y fundamentos que vinieron corriendo de Norte a Sur la casa o aposento Real, para que abraçassen por los dos lados la capilla mayor de la Iglesia y pudiessen hazerse oratorios y ventanas ' que estuviesen cerca del altar mayor. Esta es assi en común la primera planta del edificio que traxó luán Baptista, que hazo poca diferencia de la de agora; la montea se trocó mucho, por¬ que los quatro quadros o claustros no tenian mas de vn suelo leuantado y de vn alto y con solo dos ordenes de ventanas por de fuera, y el claustro grande tenía tres ordenes, aunque las vnas eran fingidas, yen el remate del claustro grande, porque las agujas de los tejados no eran yguales házia dos torres, de suerte que fuera de las quatro torres de las esquinas que se veen aora, tenia otras dos: vna en medio del Heneo de Mediodía, que diuidia el claustro grande de los quatro pequeños, y otra en el llenço del Norte, que diuidia la casa de los caualleros de las oficinas comunes; sin estas tenia otras dos torres a la entrada principal de toda la casa en el llenço de Poniente, y otras dos a los lados de la capilla mayor de la Iglesia, que cahian sobre el aposento Real, donde se auian de poner las campanas, como se vee en la traça y modelo de madera que hoy se guarda en este conuento; sin estas principales diferencias auia otras mas menu¬ das en la forma de los claustros y cymborios, no haze mucho al caso la noticia délias. Parecióle luego al Rey que no ygualaua esta traça a sus desseos, que era cosa ordinaria un conuento de san Gerónimo de cincuenta religiosos, y que conforme a sus in¬ tentos y la magostad del oficio diuino que pretendía resplande- ciesse aqui y para las memorias que se auian de hazer por sus padres era pequeño numero, acordó que fuessen los religiosos ciento y el conuento fuesse el mas ilustre que huuiesse en Espa¬ ña, no solo de religiosos de san Gerónimo, sino de las ordenes Monacales; pidió parecer a algunos maestros de Architectura so¬ bre como se podría hacer esto: vnos dezian que se mudasse la — 359 — planta, otros que se hiziessen nueuos claustros, y otros dauan otras traças. Fray Antonio de Villa Castin, el obrero principal, dio en lo que agora se vee, que sin mudar la planta el edificio se leuantasse en alto otro tanto mas, pues los cimientos que estauan sacados lo sufrían, y doblándolo todo auria para cien religiosos donde no cabían sino cincuenta, correria la cornisa de toda la casa alrededor en vn niuel, vendrían todas las aguas y tejados yguales, las fachadas por de fuera serian mas hermosas, y todo el edificio cobraria doblada magestad y grandeza . Satisfizo a todos su parecer, que sin duda fue digno de la claridad y gran¬ deza de su ingenio y asi se fue prosiguiendo... De la Mejorada vino fray Alonso de Madrid, hombre inteli¬ gente y para mucho, y en el siglo auia sido criado de su Mages¬ tad; junto con el, y professo de la misma casa, fray Andres de Leon, el primero que con gran ingenio y casi sin maestro enseñó en España la perfeta pintura que llamamos iluminación, que de ordinario se haze en membranas, de quien todos despues aca han aprendido, no se si alguno le ha igualado; tuuo por dicipulo y crióle desde sus primeros años a fray lulian de Fuente el Saz, professo deste couuento, que si con el primor del labrar, y el co¬ lorido igualara el dibuxo, tuuieramos en España vn nueuo don lulio de Clouio. ... el tercero el padre fray luán de S. Gerónimo de Guisando, Arquero, y que tenia el libro de la razón, y a quien se le deue lo que aquí voy dando destos principios por auer sido cuydadoso en hazer memoria de todos estos particulares... DISCVRSO VIII ... COMENÇOSK A LKUANTAR LA IGLESIA PRINCIPAL, LA FIESTA QUE HIZIERON LOS ESTAGEKOS Y LABORANTES. FASSASE EL COLE¬ GIO DE PARRACES AQUI, Y EL AS8IENT0 QUE ALLI QUEDÓ Y OTRAS COSAS. ... El principal cuidado que su Magestad tenia en esta fabrica era la Iglesia, por ser como el fin vltimo, y digámoslo assi, el todo de lo que se pretendía. La primera y mas grane dificultad — 360 — fue conuenir en la traça; la que aula dado luán Baptista, de To¬ ledo no le contentaua mucho al Rey, parecióle cosa común, de- xado que no respondía bien con su pensamiento; traxeronse mu¬ chas de diferentes partes; la que desde luego le aplació fue esta que agora vemos executada harto felizmente; traxola un Archi- tecto Italiano llamado Pachote, que a mi parecer ay poco que agradecerle, porque no es mas que la capilla y templo del Vati¬ cano, cortada por el cuerpo de la Iglesia, y dexando frontispi¬ cios quadrados lo que alia esta en medio circulo. En su lugar trataremos particularmente de toda esta fabrica; escogida la traça, se echaron hondos y fuertes cimientos de mucha trabazón y encadenamiento, despues de auer estado abiertos algunos años, en que cobraron mucha firmeza. Determinóse su Magestad, visto que ya estauan yguales con la tierra, que se eligiesse la planta y se començase la obra a toda furia. Quando se auian de traer las primeras piedras, donde se auia de hacer la elecion para las columnas, paredes pilastras, fray Antonio de Villa Castin, y obrero principal, ordenó de secreto vna regocijada inuencion, aunque es hombre de pocas burlas y fiestas... DISCVRSO IX COMIKNÇASE LA FABRICA DE LA IGLESIA; DECLARASE EL MODO QUE SE TUUO EN EDIFICARLA, QUE FUE EXTRAORDINARIO, CON OTROS VARIOS SUCESSOS DESTE AÑO. Quería el Rey ver en sus dias acabado este templo, desseáua- lo grandemente; como la fabrica era tan grande, poníase delante vna largueza de tiempo que enfriaua el animo; començose como ya dixe arriba a elegir la planta y a poner el coco o la primera hilada de quatro pilares en que estriba toda la maquina, con sus correspondencias, labrauase de suerte que todo yua por cuenta del Rey; digo que no la tenían a su cargo destageros ningunos, sino dos maestros o aparejadores que se llamauan Tolosa y Es¬ calante; a estos daua el Rey cierto salario, y ellos dauan los modelos para sacar la piedra, recibían los sanadores della, y los que la labrauan, y los que la assentauan, y eran el todo del ne- — 361 - gocio. Prouose esta manera de proceder mas de vn año, y viose quan poco luzia la obra, y sin duda si desta suerte se procediera, no estuuiera oy hecho el medio del templo, porque llegando a apretar a los maestros que tanto podia leuantarse cada año, res¬ pondieron que seria harto echar cada año vna hilada en contor¬ no Iglesia; dezian la verdad, y aun prometían mucho. Des- de la mayaua esto grandemente al fundador, porque vio vn eterno gasto de tiempo, y de dinero, sin fruto, y aun alguna vez des- confiaua delio. Al obrero fray Antonio de Villa Castin también le descontentaua mucho este modo de proceder, y via claramente que era cosa sin fin. Preguntóle vu dia el Rey por medio del Conde de Chinchón el uiejo su parecer, y que dixesse qué orden se tendría eii edificar con breuedad aquel templo. Diole el sieruo de Dios con la gran claridad de su juizio en el blanco, y en el punto, y respondió con dos solas y formales palabras diziendo: «si Magostad quiere ver hecha presto esta Iglesia, trayga mu¬ su chos cabos», y no dixo mas; entendióle luego el Conde, porque era muy agudo, assiole del bra^-o, y lleuole assi al Rey, y di- xole: «Señor, fray Antonio dize que acabará vuestra Majestad esta obra presto si trae muchos maestros y estageros que la to¬ men a su cai'go». Preguntóle el Rey si lo sentia assi; respondió el sieruo de Dios: «si señor, porque cada vno hara presto la parte que le cupiere y tras esto labraran a porfía, no solo en la pres¬ teza, sino en la bondad de la obra». El Rey se satisfizo do suerte que cobró animo, y entendió que aquel parecer y consejo era como del cielo. Mandó que luego se exécutasse aquello. Enibiaron cédulas y mandatos por todo el Reyno, para que viniessen maesti'os a tomar los estajos desta fabrica. luntaronse luán de Herrera, que era el traçador principal, que entró en lu¬ gar de luán Baptista de Toledo, hombre de gran ingenio, y que alcanço mucho en Mathematicas, y fray Antonio el obrero que aula dado en esta traça; repartieron la Iglesia toda con sus to¬ rres en diez estajos bien proporcionados, para que yguaimente sin confusión, y sin agrauio de mas o menos perdida o ganan¬ cia, se repartiesse entre los maestros que viniessen. Estauan lla¬ mados que se hallassen aqui para la Nauidad deste año mil y quinientos setenta y cinco, principio del de lxxvi... — 362 - Llegaron a esta casa el dia de año nueuo sesenta maestros de canteria, que auian sido llamados por el mes de Nouiembre pas¬ sade, allegados de las ciudades y pueblos destos Reynos; infor¬ mándose de las partes de cada uno, se escogieron dellos, y de los que aca estauan, veynte para la fabrica de la Iglesia, de los mas praticos y experimentados, y repartiéronles los diez estajos de dos en dos con compañeros para que si muriesse, o faltasse el vn maestro, quedasse otro. A los que no les cupo parte en esta repartición les mandó su Magestad dar dos ducados cada dia, | desde el que salieron de sus casas hasta que boluieron a ellas a | razón de ocho leguas de jornada. A los que quedaron con. la obra les obligaron a que por lo menos traxesse cada compañía qua- renta oficiales, y de alli arriba los que quisiessen, dándoles en el mes a cada partida dozientos ducados para los quarenta, y en ' su proporción a los que traxeren demás, y despues se auia de hazer tassacion déla obra, por cierta congregación de personas I que auia señalada, para todo lo que en esta fabrica se ofrecía. ) Preguntó vn dia el Rey a su Architecte Juan de Herrera (quiero dezir este particular, porque se vea el gran Juyzio del obrero fray Antonio) qué le parecía que costaria esta fabrica; y echan- j do assi vn juyzio (como dizen) a monten, y por no ser esto cosa 1 propria de su arte, ni tener experiencia de las manos, respondió ] que a su parecer costaría millón y medio, y entiendo que aun pensó dezia poco. Al Rey le pareció mucho; embiole a preguntar i esto mismo a fray Antonio de Villa Gastin, y mirando atenta¬ mente los diez estajos y partidas, considerando la cantidad y las ^ pieças, por la experiencia grande que tenia de atras, y conocer la piedra, y entender la labor, halló que no llegaua a seys cien¬ tos mil ducados; parecióle poca esta suma, imaginó que se enga- ñava en el tanteo, porquelo hazia sin pluma con solo el discur¬ so de su cabeça, estando en la cama enfermo (que tan capaz la tiene para esto y para mas); tornó dar la buelta poco a poco a por todo, y aunque le parecíaalgunos particulares se que en alargaua, no pudo passarlo de seyscientos mil ducados; quedó tan cierto de su resolución, y de su juyzio, que no (Judó de cer¬ tificárselo al Rey, que le dio mucho contento, no porque en el f' animo Real auia alguna escaseza, o porque le espantasse la eos- — 3B3 — ta, sino por la murmuración rte su Eeyno, que tan indiscreta¬ mente hablaua desta fabrica; de lo vno y de lo otro diremos en otra parte mas largo, La ventaja que en esto lleuo fray Antonio a Tuan de Herrera, le lleuó en lo que agora dize luán de Herrera a el. Dio este Architecto en vna cosa muy ingeniosa, aguda y nueua... traça y ingenio fue que la piedra toda se labrasse en la las canteras, de suerte que al pie de la obra ni en el templo apenas se oyese golpe de pico, ni martillo, y sin dirda fue vna cosa y que se ahorró en ella, osare dezir tres par¬ acertadissima, tes del tiempo, y por consiguiente del dinero (aun con ygnal di¬ ligencia y gente): los maestros y los estageros, o como dize la lengua Latina Redemptores, tuuieron esto por inuencion, traça no vsaday nueua, y assi por sospechosa, embaraçosa y aun de mas costa; replicaron sobre ello a la congregación, y aun al Rey, diciendo que las piedras se auian de labrar junto a donde se auian de assentar, y no en las canteras, porque aula mucho peli¬ gro en desportillarse al cargarlas y descargarlas en los carros, que la gente laborante y los oficiales que las labrauan estarían miry desacomodados en el Inuierno, por el mucho frió, y por los ayres destemplados en el Verano gran calor; quando quisiessen beuer o tomar algun refresco no tenían donde; el adobo de las herramientas, picos y escodas, y sus astiles, cinceles y macetas que se gastan a cada passo, no auia donde adereçarlas, y al fin estar los oficiales trabajando donde sus amos no los viessen, y ser forçoso estar alia con ellos y hazer falta aca y otros muchos inconuenientes que se les representauan. Era deste parecer fray Antonio, por ser enemigo de traças nueuas, y como nunca hauia visto vsar esto, no le assentaua y podia mucho su autoridad con el Rey, por la experiencia de mu¬ chos otrosconsejos y pareceres acertados. luán de Herrera dezia que los Romanos y mas atras los griegos habian hecho sus fabri¬ cas tan famosas ygrandes desta suerte, y que la grosseria y poco primor de España la auia oluidado o no lo auia prouado jamas, y assi era cosa nueua para nosotros, mas en si la mejor, mas segura y mas vsada de los antiguos: y entre otros primores que en ello auia, era vno que el assiento y la junta de las pie- — 364 - dras, y por consiguiente la firmeza de la obra seria excelentissi- ma, especialmente no trayéndose las piedras de todo punto la¬ bradas, sino con vn gruesso de cordel menos, que no estuuiessen escodadas, porque con esto no seria necessario poner entre pie¬ dra y piedra rajas ni cuñas de madera o de piedra, para hazer venir bien la faz de fuera de la vna con la otra, ni se perderla la labor de los quatro lados o superficies de vna piedra quadra¬ da, sino que con sola vna lechada de cal y vn simple lecho de conjunción se assentarian vna piedra sobre otra maciçamente, sin dexar huecos ni falsias en el assiento, y seria esto causa que se viniesse a hacer la fabrica tan vna y tan maciça, que pare- ciesse de pieca, y las juntas de fuera muy imperceptibles, vna porque lo que tuuiesse de aleue o desigual, quando se escodasse se quitarla todo esto, y quedaria muy ygual y perfeto, y esta razón era la que mas ponderaua luán de Herrera, diziendo que consistia en ella la perfecion de la obra, y tenia razón, como se ha visto; para la breuedad y presteza que era el desseo del Rey, hazia otro discurso que también salió certissimo, porque labran¬ do la piedra en el mismo lugar donde se saca y corta, y ponién¬ dola allí en la carreta y trahida a la Iglesia, sin descargarla de alli, guindarla, y ponerla en su lugares vn ahorro y seguridad grandissima, porque trayendola aqui sin labrar la cargan y la descargan dos veces, y se ocupan dos vezes los peones y los ofi¬ ciales: vna en la cantera y otra aqui, donde despues de labrada la tornan a cargar en carretones y la llenan muchos a braço, y es forçoso para llenar vna piedra grande adonde la ha de sitbir la grua, ocuparse mucha gente y apartar otras muchas piedras que estan entre medias, por ser grande la multitud de las que aqui han de estar juntasy grande el peso, y todo esto se ahorra, que es vna inmensidad de tiempo y de gente lo que en esto se gasta en vna fabrica tan grande; a los inconuenientes se ocurría fácilmente, poniendo algunas fraguas y haziendo algunas talle¬ ras en las canteras, y dándoles algunos llenços o anjeos con que abrigarse y hazer sombra, y poniendo algunas tabernas, que son todas cosas faciles de hazer. Huuo al fin sobre esto muchas competenzias, y tan fuertes estuuieron en sus opiniones, que su Magestad assistio, y quiso ser el juez y sobreestante en el caso; — 365 - vido muchas vezes executar esta traza de luán de Herrera, as¬ sentar las piedras en la Iglesia, el pescarlas la grua de encima de la carreta sin descargarlas, el cargarlas en la cantera con vn ingenio que llaman cabrilla y la comodidad o descomodidad de losoficiales, y tanteado y consideradolo bien todo, le pareció que se ahorra ua mucho y que se hazia con mayor perfecion y presteza; solo quedaua vna dificultad, que era el escodar la Iglesia despues de acabada y pulilla por la faz, quitándole aquel gruesso de cordel en los paramentos llanos, porque todo lo que era cornijas o molduras se assento labrado de todo punto, y vía¬ se por el efeto ser cosa fácil y de ningún detenimiento. Al fin su Magostad se resoluto a que las piedras viniessen medio labradas de la cantera, y se siguiesse el orden del Architecto, porque aun fuera destos prouechos se ahorraua en la carretería, por venir las piedras tan aligeradas. Aprovecharon estas dos traças de suerte que la fabrica, que por el camino ordinario que lleuauan los maestros aparejadores Tolosa y Escalante durara mas de veynte años, se acabo eii menos de seys, con la perfecion que agora la vemos y gozamos, y pudiera ser que nadie la viera acabada... DISCVRSO X Crece l.a. fabrica de san IíOrencio el Real; amotinarse los oficiales, y lo que el ret y reyna y personas reales hi- zieron aqui en el año mil y quinientos setenta y siete, con otros particulares. Eve el consejo de fray Antonio tan acertado y la traça de luau de Herrera tan buena, que dentro de un año subió por igual la fabrica de la Iglesia en el contorno treynta pies en alto, que es al suelo del Coro y claustro alto, segunda planta y eleva¬ ción de toda esta fabrica, con grande admiración de todos y no¬ table contento de su Magestad, a quien el Duque de Alúa dixo vn dia viendo tan notable crecimiento: «Mas tardaran, señor, en hacerse los adornos desta fabrica que lo principal», y fue consi¬ deración de alto juycio, como lo tenia este gran Principe, y assi fue como lo dixo. Ayudauan todos los ministros con mucha — 366 — conformidad: el traçador, el aparejador, el obrero y los estage- ros sobreestantes estauan tan hermanados y concordes, que y parecía cosa de milagro, porque no se oyó ni vio vn encuentro ni diferencia que fuesse de momento, y quando sucedió algTino, la prudencia grande clara determinación de fray Antonio lo y allanaua todo, Garcia de ayudándole mucho a esto el Veedor Brizuela y el maestro aparejador Mateo de Minjares, a quien también se deue mucho en esto por su habilidad grande en el arte, prudencia y buen termino de proceder en tanta variedad de cosas. A diez y nueue de Hebrero de 1577, vino a visitarla el Rey, y marauillose de lo que aula crecido... Desde el mes de mayo deste mismo año ...començaron a decir los peones o los muchachos (tan flaco es el principio) que andava de noche esta fábrica un perro grande y negro con unas ca¬ en denas arrastrando que de quando en quando dava unos ahulli- dos temerosos... fue creciendo esta fama... de tal suerte que voló por todo el Reyno y apenas se hablava de otra cosa, sinó del perro negro de S. Lorencio. Aula aqui algunos lebreles en poder de diuersos dueños en el pueblo, y aqui arriba en el sitio, y uno de los estageros de la fabrica tenia vn alano que le lleuauan los peones consigo, y le hazian andar en la rueda de la grua con ellos; estos trahian co¬ llares y cadenas, soltauanse de noche, venían a buscarse vnos a otros como suelen, en ladrando o en sonando el collar o la ca¬ dena levantauan aqui perdido cien chimeras. Acertó a quedarse vn sabuesso, perro de casta y regalado, dizen del Marques era de las Ñauas; este buscando a su dueño, dio algunas noches muchos aullidos, que fue gran parte de conñrmar la voz desta malicia. Aconteció vna noche, como entonces estaua todo abier¬ to y la fabrica no podia cerrarse, que se entró este perro hasta la pared de las ventanas del coro y del aposento de! Rey; como era la hora en que los religiosos estauan en Maytines, el perro regalado sintió gente, y como quien desseaua encontrar con su amo ó quien le abriesse ó recogiesse, començó a dar tristissimos aullidos, quales los dan los perros perdidos; apenas quedó reli¬ gioso en el coi'o que no se le erizasse el pelo, creyendo muchos - 367 — tenia mas fundamento de lo que se pensaua la fama que haula llenado el mundo desto; dio tres ó quatre aullidos temerosos; el silencio, la hora de la noche, la boueda de los nichos donde se auia metido, de donde retumbaua el sonido, la fama esparzida, el ser debaxo de las ventanas del Rey, todo hazla miedo, horror, espanto. Fray Antonio de Villa Castin estatua en Maytines, salió con otro a los nichos y a la boueda donde el perro frayle, baxó estaña, asióle del collar con harto poco miedo, que a los sieruos de Dios no les espeluzan estas niñerías: subiólo al claustro gran¬ de y colgolo de un antepecho, donde le vieron a la mañana quantos entrauan a oyr Missa, y vna cosa tan espai'cida y tan publica, con la facilidad que se auia leuantado cayó en vn pun¬ to con la muerte deste inocente perro. DISCVRSO XI Dësokipcion del modo con que se yua prosiguiendo la fabri¬ ca de la Iglesia, y otras pieças y partes de la casa, con las cosas que aqui sucedieron al Ret en el año 1578. No se si era mas admirable, y de mas nueua y alegre vista la desta casa, quando se yua ediflcando, que agora qual la ve¬ mos perfeta y acabada. Aquel bullicio y aquel ruydo, aquella variedad de gentes y vozes tan varias, la diferencia de artes, oficios yexercicios embneltos todos en vna priessa y diligencia extraña, y en aquella al parecer confusa muchedumbre, aunque en la verdad admirablemente auenida y concertada, causaua vn como pasmo y admiración a quantos de nueuo la vian, y aun a los que despacio lo estauan considerando. Auia en sola la Iglesia veynte grúas de a dos ruedas, vnas altas, otras baxas y otras sobre estas mas altas, y sobre estas tablados y anda- mios que subían al cielo; estos dauan vozes a aquellos, los de abaxo llamauan a los altos, los de en medio a los vnos y a los otros; de dia, de noche, a la tarde, a la mañana, no se ohia sino guinda, amayna, buelue, rebuelue, torna, estira, para, tente, menea; bullia todo y crecía con augmento espantoso; parecía trabajauan no solo para ganar de comer como en - 368 - otras obras, sino para dar remate y perfección a lo que tenian entre manos en vna amigable contención y porfla, pretendiendo cada uno yr el primero, y junto con esto ayudar al otro. Fuera deste numero de grúas que andauanla Iglesia y torres della, en ania otras en de palacio, casa diuersas partidas: en el aposento Real y de las damas y caualleros, otras dos; en el portico prin¬ cipal cuatro, y aun seys, en el corredor de la enfermería otra, en el colegio otras, no se quantas, a todas se prouehia con abun¬ dancia, y con puntualidad los materiales necessaries, peonage, carretería, piedra, cal, agua, madera. Quien viera la multitud de asserradores y carpinteros de tantas suertes y diferencias de obras, vnas gruesas como andamies, grúas, cabrillas, agujas y otros ingenios y vasos, tixeras y maderamientos de tejados, otros de puertas y ventanas, y oti'os mas primos, y delgadas manos para caxones, y sillas, y estantes, y todo cuanto toca a ensam- blage, jurara que se hazla alguna ciudad de sola madera. Quien considerara las fraguas y el hierro que se gastaua y labraua, pensara que era para algun castillo ó alcaçar de puro hierro, y lo mismo afirmaran los que pesaran el plomo y otros metales, como bronze, estaño y cobre. Por otra parte la variedad y diferencia de albañires, para lo que se gastaua de cal, yesso, estuque, azu¬ lejos, ladrillos y cosas deste menester era tan grande, que si se derramara, ocupara griin parte desta campaña, y sin duda que si esto, ó cualquiera cosa de las que he dicho la amontonaran por si en el contorno desta casa, admirara la grandeza de cada vna, y se atreuieran a afirmar ser bastante para fundar vna ciu¬ dad entera. Diremos adelante la razón y la summa de lo que pudiéremos en ello; entre estos maestros públicos que hazian tan acordado bullicio, aula otros mas secretos y retirados, como eran pintores, muchos y de gran primor en el arte, que llaman ellos valientes; vnos hazian dibuxos y cartones, y otros execu- tauan; vnos labrauan al olio tableros y llenços, otros al fresco las paredes y techos, otros al temple, y otros iluminauan, otros estofauan y dorauan, y otros muchos, porque los juntemos con estos, escriuian libros de todas suertes, grandes y pequeños, y otros los enquadernauan. Deste genero y de no menos primor aula gran copia de bor- — 369 — dadores, que yuan haziendo ornamentos al culto diuino para al¬ tares ysacristia, en telas de raso, marañas, terciopelo, broca¬ dos; vnos matizauan con estraño primor, otros bordauan, otros hazian franjas y cordones. Sin esto, otra diferencia de maestros mas estraños paralos metales, vnos hazian órganos y otros campanas, otros vaziauan grandes planchas de plomo y otros mezclauan los unos con los otros para diuersos ministerios y ins¬ trumentos, garruchas, poleas, troclas. El esparto y el cañamo para sogas, serones, espuertas, guindaletas, cuerdas, maromas, ondas, cables, que casi se labró aqui todo, era otra parte de fa¬ brica grande, que aunque aqui era cosa sorda y de poca cuen¬ ta, en otra parte hiziera harto ruydo. Esto todo junto, y como a la par, pasaba aquí, y se executaua al pie de la fabrica; y sin esto los campos desta comarca resona- uan con losgolpes de las almádenas y cuñas, y con la fuerça de los martillos, picos y escodas, partiendo ó (digámoslo assi) reba¬ nando [piedras] con tanta maña y artificio, que al rendirse pa¬ recían de cera, y en la blancura de dentro nieue; estaña todo el contorno sembrado de talleres, fraguas, tabernáculos, y aun tabernas, donde se amparauan de las injurias del tiempo, del agua, del Sol y de la nieue, y donde cobrauan fuerças con el vino; por otra parte se vian ingeniosas ruedas trahidas del agua, con que se cortauan, asserrauan, pulían jaspes y marmoles durissimos, con lafuerça de los esmeriles y sierras artificiosas. La multitud de la carretería, carreteros y bueyes era también de consideración, por la puntualidad con que acudían a sus ho¬ ras concertadas, proueyendo las grúas, agujas y cabrillas de a piedra, para que ni parassen las ruedas, ni descansassen los pescantes, ni se quexassen los estageros y assentadores, que no les dauan materia. Vehianse cada dia traer pieças grandes, ba¬ sas, cornijas, capiteles, pedestales, linteles, jambas y otras pie¬ ças de tan descomunal grandeza, que no las meneauan menos que siete ó nueue pares de bueyes, y algunas doze, y muchas veyte, y no pocas quarenta. Aqui era de ver mucho vna proces¬ sion, ó vn rosario tan largo destos bueyes ensartados tan ygua- les y tan parejos, tirar todos tan a vn punto de aquella pesada carga, que parecían entenderse y adunarse para arrancar con •4- - 370 — ella, y quando esto no era muy a una, acontecía arrancar del casco los cuernos de los que quedauan faltos ó postreros. Para todos estos oficios, y para tanta variedad de menesteres, y para que todo creclesse a la Iguala, aula diferencias de aparejadores y sobrestantes, conuenlendo vues con otros en dar recado, prls- sa, calor y animo a los que andauan en sus partidas. En estando hecha ¡a uentana, ó la puerta, en lo que tocaua a la cantería, puestas las jambas y linteles, acudía el carpintero con la ma¬ dera, marco, ventana ó puerta, el herrero con el antepecho ó rexa de hierro; en cerrando ó cubriendo el aposento con la boue- da ó con la claue ó leuantando las paredes, ya estaua la madera del tejado, y el carpintero le cubría, el plçarrero le empiçarraua, acudia el albañlr y jaharraua ó enluzla las paredes, y si se aula de pintar, assentauan el estuque y le plntauan; el otro tenia he¬ cha la cerradura, y tan presto el solador la solana de lo que la pleça pedia, marmol, jaspe, piedra, azulejo ó ladrillo. Assl se vía acabar vn monton grande de cosas a la par, con tanta pres¬ teza, que parecía se aula nacido assl. Bullia al fin como dlze el Poeta aquí vn hormiguero concertadlsslmo, tan sin encontrarse ni embarazarse, que parecían todos vno, ó que vno lo hazla todo. Fuera de aquí, en muchas otras partes aula, y se hazla grande cantidad de obra, en que se ocupauan no poca diferencia de gentes, todo para la perfeclon desta fabrica. En las canteras del jaspe, no lexos del Burgo de Osma, y junto a nuestra casa de san Gerónimo de Espeja, andauan sa¬ cando y labrando Españoles, Italianos, lo que tocaua al jaspe de la fabrica, que como veremos es mucho. En Madrid se haçia la obra de la custodia y relicario con parte del retablo, donde se juntauan muchos maestros y laborantes; allí, y en Guadalaxara yCuenca, y en otras partes que yo no se, se hazla gran cantidad de rexas de hierro, sin lo que se labraua aqui. En Zaragoçase fundían y obrauan las rexas principales de bronze de la Iglesia, y los antepechos que corren por lo alto della. En las sierras de Filabres se sacaua marmol blanco, y en es¬ tas de las Nanas y en Estremoz y en las riberas de Genil, junto a Granada, y en las sierras de Aracena y otras partes, marmo¬ les pardos, verdes, colorados, negros, sanguíneos y de cien her- — 371 — mosos colores y diferencias. Los pinares de Cuenca, Balsayn de Segouia, Quexigal de Auila de las Nauas, estauan siempre y sonando con los golpes de las hachas y segures con que derri- hauan y labrauan pinos altissimos, y con el ruydo de los asse- rradores que los hazian troços, tozas y tablas. En Florencia ó en Milan se fundían grandes figuras de bronze, para el retablo y entierros. En Toledo hazian lamparas, candeleros, ciriales, se Cruces, incensarios y nauetas de plata. En Flandes otros cande¬ leros de bronze grandes, medianos y menores y de estrañas he¬ churas, de donde también se traxo grande cantidad de llenços de pintura al temple para adornar las celdas. De suerte que por toda España, Italia y Flandes estaña esparzida no pequeña parte desta fabrica, y aunque se pudo contar la gente que andana en el templo de Salomon, la que anduuo en este no se puede aue- riguar fácilmente, por estar allende, de la mucha que aqui se via, en infinitos lugares repartida, porque aun los monasterios de monjas estauan ocupados en las cosas desta fabrica, labran¬ do grande numero de preciosos paños, corporales, palias, frute¬ ros, paños de muchas diferencias y hermosura, sananas para los altares, sobrepelices, albas, amitos, pahiçuelos, cornijales y otras cien preciosas menudencias de lino, roanes, calicut y olandas y otras diferencias de llenços que no les se yo los nombres. Obra- uanse al fin, y crecían en competencia tantas cosas juntas, que me conflesso vencido para hazer memoria délias, sin tratar ago- I-a de lo que se hazla en la dehessa del Quexigar, y en la de la Frexneda, de lo que se plantaua, edilicaua, componia; estan¬ ques, jardines, fuentes, viñas, oliuares, bodegas y lagares, todo con el calor y el aliento deste pió Hey, que con solo su vista pa- rocia lo leuantaua, daua vida, ser y aumento. Por esto es neces- sario hazer memoria de las ydas y venidas a este su monasterio, y porque siempre las cosas de tan grandes Principes son dignas de Historia, y las deste genero, tan particulares y suyas, pocas vezes se detienen los Coronistas a menudear en ellas; obligación propria de historias particulares, cual es esta que voy escri- uiendo... — 372 — DISCVRSO XII Prosigúese la fundación y fabrica desta casa, hasta el re¬ mate de la Iglesia ... Mandaua que le auisassen de todo lo que se yua haziendo, y aun quando se ofrecía cosa de importancia, le embiauan las tra¬ ças, los diseños y aun los modelos; assi fue necesario quando se huuieron de hazer ias sillas del coro, que le embiassen a la ciu - dad de Badajoz dos de la misma forma y grandeza que auian de ser, para que escogiesse o mudasse lo que le pareziesse en algu¬ nos particulares adornos délias, como lo hizo llenándoselas alia y salieron tan acertadas con tan buen voto y lima, que no ay mas que pedirles dentro de aquella llaneza o por mejor dezir magestad que se ve en toda esta fabrica, con gran admiración de quantos la contemplan o saben del Arte. Esto de los modelos es tan importante en las fabricas, que oso afirmar, deberseles en esta el todo, de salir tan acertada sin remiendos ni tachas, y si algunas tiene, nacieron de hauerse mudado los modelos y las tra¬ ças o no hauerse hecho. luán Baptista de Toledo maestro espa¬ ñol, como hombre de alto juicio en la Architetura, digno que le igualemos con Brabante, y con cualquiera otro valiente, hizo modelo general, de madera aunque en forma harto pequeña, para toda la planta y montea, a que llaman Genografia y Sge- nografla; alteró aquello en muchas partes, como vimos en otro discurso, su discípulo luán de Herrera, aunque sin daño y aun al parecer de muchos con perfección de la fabrica. Al tiempo de executar la traça de Yglesia que truxo Fachote, también se alte¬ raron algunas cosas y se hizo vnmodelo de madera en mucho mayor quantidad, como se ve agora en estos desuanes guarda¬ do; y para otras cien cosas se han hecho otros muchos, como para algunos ingenios y machinas, y para estas sillas tan acer¬ tadas... — 373 — DISCVESO XIIJ LA PROSECUCION DE LA FABRICA EN ALGUNOS PARTICULARES ADOR¬ NOS DELLÀ, HASTA LA ULTIMA PIEDRA QUE SB A88ENTÓ EN TODO EL CUADRO O CUERPO DEL EDIFICIO PRINCIPAL. CoN LOS SUCE8- 80S DE LAS PERSONAS REALES EN ESTA CASA. ... Auia puesto mucho miedo el quitar las cimbras, andamies, grúas, y todo el enmaderamiento de la Iglesia; mirado assi a bulto espantaua, parecía una cosa grande, entricada, difícil, pe¬ ligrosa, no se atreuia nadie a entrar en ello, pedian los que po¬ dían hazerlo mucho por desembaraçarlo, y hizo esto mucho niy- do, y encarecióse demasiado. El obrero fray Antonio, a quien auia Dios dado claridad para salir destas escuridades, lo hizo quitar con harta facilidad, sin peligro, y presto, y poca costa, pues es cierto que no costó sino quatrocientos ducados escasos, y se pedia mucho mas con gran excesso, y quedó la madera tan sana, que siruio despues para otros menesteres... En este mismo año de ochenta y quatro, por el mes de Agos¬ to se subieron las seys figuras o estatuas grandes de los Reyes del Testamento viejo, que estan sobre loe pedestales del segundo orden de la fachada de la Iglesia, obra de luán Baptista Mone- gro, natural de Toledo, gran esculptor, haremos despues par¬ ticular memoria délias; y en el Septiembre siguiente deste mis¬ mo año de 1584, se puso la vltima y postrera piedra de todo el cuerpo y quadra desta casa, en lo que toca a la cantería. Está assentada en la cornija del portico o patio; delante de la Igle¬ sia, tiene vna Cruz, aunque desde abaxo no se percibe, mas en¬ cima della en el mismo empizarrado está hecha de suerte, que la punta baxa de la Cruz señala qual es la piedra. Aqui se halló presente fray Antonio de villa Castin, el obrero que no quiso ver poner la primera, diziendo que para esta se guardaua... — 37á — DISCVRSO XIIII El remate de la fabrica de la casa, templo, t adorkos del, r de la sacristia, retablo t custodia... ... A 17 de lunio se acabó de assentar la custodia del altar ma¬ yor, obra admirable, y luego mandó su Magostad que se pusies- se otra custodia también de finos jaspes mas pequeña dentro de la grande; cstaua ya acabada dias hauia por el mismo artifice lacobo de Trezo, y con quanta prissa se dieron, fue menester todo, pues se acabaron de assentar las gradas y mesa desta ca¬ pilla que también son de finos jaspes y marmoles en dos de Agosto... DISCVRSO XV Las partes de la fabrica se van perficioñando, t puniéndo¬ se adornos en lo que estaua hecho, hasta que de todo punto se acaban de assentar concento t colegio. Y lo que a las personas Reales aqui sucedio desde el año de 1587. ... El año de mil y quinientos ochenta y siete, vino el Rey con sus hijos. Principe y Infanta y otros Caualleros a tener la sema¬ na Santa; santa costumbre, como lo hemos visto en todos los discursos passados. Hallaua siempre en estas venidas cosas de nueuo, que auia dexado ordenadas a la partida, para tener que ver a la buelta; agora auia algunas, y vna harto principal, que fue la disposición de los capítulos que estauan en el claustro grande, de que haremos memoria particular, porque la merecen. Fue luego a verlos; contentáronle, porque se auia acertado bien en la traça dellos; salió de alli y fue a ver las fuentes de mar¬ mol que auia mandado hazer en los quatro claustros pequeños, que al principio se hizieron de la piedra común de todo el edifi¬ cio, y parecían algo pobres. Dieron buelta por la casa y detu- uieronse algun tanto mirando pintar a Peregrin de Peregrino en el claustro, hombre singular en el Arte y aun en la figura y - 375 — talle. Estaua entre quatro pintores repartida toda la pintara del claustro, dos Italianos y dos Españoles, de cuyas obras no osare yo juzgar a solas, en su lugar se dira lo que común se siente y lo que sintieron los maestros que las tassaron. El Domingo de Ramos anduuo el Rey la procession que se hizo por el cuerpo de la Iglesia, lleuando consigo al Principe, y el lueues santo hizo el mandato en el Capitulo principal para que se estrenasse feliz¬ mente, y lo que huno de nueuo fue el monumento que se hizo de vna muy hermosa traça, fabrica de orden dórica, bien enten¬ dida, ingenio de lusepe Flecha Italiano, que también hizo las -# sillas del coro y caxones de la librería, aunque todo esto passa- ua por la aprobación y juizio de luán de Herrera, Architecte Mayor... DISCVRSO XVI Algunos particulakes suckssos en la fundación deste con- # uento r en cosas de fabrica y de las personas realks. la muerte del V prior y eleccion del sexto. ... El año siguiente de 1590. no vino su Magostad aqui por la semana Santa porque le yua ya apretando la gota... El dia de Corpus fue a 21 de lunio, se hizo la Christi, que primera procession por el claustro principal, que estaua ya de todo punto acabado de pintar al fresco y al olio y solado; pareció hermosamente... Acabáronse de poner en el mes de Setiembre deste año todas las figuras de bronze en el altar mayor; son quinze todas, y las mejores y mayorès que se conocen en Europa, obra de Pompeyo Leoni; para poner las del Apóstol san Pedro y san Pablo, el Cru- cifixo y nuestra Señora y San luán, que estan en lo mas alto, se hizo vn fortissimo andamio que atrauessaua todo el cuerpo de la capilla, desde la vna cornija a la otra, y sobre el dos tornos. Su¬ bió algunas vezes allá su Magestad con sus hijos para dar su s voto y parecer en el assiento délias. El dia que se subió la de S. Pedro, que fue a tres del mismo mes, en acabando de assentaria se reboluio vn poco el cielo, que aula estado todo el dia claro y sereno, y estando los religiosos - 376 — eu completas, cayó con vn repentino, solo y grande trueno un rayo; dio vna partecilla la torre de las campanas, y entró por en la ventana donde está el reloxillo del coro, frontera de la en que se pone el Eey para 5Dyr las Vísperas y ver los religiosos; hizo alli vna pequeña señal, y desdoró con el humo parte del marco, sin hazer otro daño. Causó mucho temor los en religiosos, y aun algunos dieron el suelo. Nunca se ha descuydado el enemigo, en ni creo que se le oluida hasta agora, en dar señas de la embidia que contra esta obra tan pia tiene concebida, con rayos, aguas, vientos, hombres... « DE LAS PAETES DEL EDIFICIO DEL MONASTERIO DE SAN LOEENÇO EL REAL DISCVRSO PRIMERO Las qüatro fachadas peincipales de fuera de este edificio.,. ... Dixe ya con el principio de la fundación algo del sitio y assiento, comodidades, y calidades, y mucho de lo que tocaua a la pensamiento, planta, lo que se mudó y alteró del primer ansi delTraçador y Architecto principal luán Bautista de Tole¬ do, como del dueño y señor; las razones que huuo para vna y otra mudança. Aduertiré aqui aora que el segundo maestro Juan de Herrera, discípulo del primero, y el que executó lo principal hasta el cabo, hizo vnos diseños (llamémoslos estampas o dibu- xos ó como quisieren) de todo este ediñcio, en que quiso se vies- sen claros todos sus miembros. Las plantas baxa y alta, toda la montea y sim¬ perñl del edificio, parte en perspectiua, parte en ple vision, en que se imagina el ojo tan grande como la cosa vis¬ ta, y otras secciones y cortes de toda la casa, templo y claustro que para quien entiende el arte, son de grande deleyte y pro ae¬ cho, donde con facilidad se conocen los gruessos, medidas, nu¬ mero y proporción de las pieças, paredes, puertas, ventanas, y a los que no lo supieren, si los juntan con esta historia les haran mucho al caso, y por ellos podran verificar lo que aqui se fuere diziendo. También sera desde luego me perdonen menester que los vocablos desusados, nueuos en nuestra lengua, que por ser tomados de la propiedad del arte, ni se escusan, ni tenemos otros con que dezirlos, aunque no soy yo el primero, no es mu- - 378 — cho padezca esta falta nuestra lengua Castellana, pues la padece la Latina o Romana, que es como la madre, de donde se llamó Romance; y ansí le fue forçoso al maestro de la Architectura Vi- truuio Polion vsar a cada passo de vozes Griegas o Barbaras, de donde esta arte trae su origen (negocio largo de aueriguar) y escusarse en Roma de lo mismo que yo me escuso en Castilla. Y aunque supo también el arte y la lengua Latina, que en aquel genero ninguno le yguala, con todo es vno de los libros dificiles que nos ha dexado la venerable antigüedad, por la razón del arte y de los nombres. Procurare todas mis con fuerças ablandar la dureza de lo vno de lo otro, y con los vocablos y humillaré nuestros, caseros, quando los hallare, la nouedad ó grandeza de los Griegos Latinos, para que todos lo entiendan... y \_En la fachada principal están las armas reales.] Encima délias, y para mostrar quien es el Patron de tan ilus¬ tre edificio, está la figura y imagen de S. Lorenço, de vna pie¬ dra muy blanca, puesto en pie en vn nicho, obra de luán Bau¬ tista Monegro, estatuario, natural de Toledo. Tiene la estatua quinze pies en alto, vestido de diácono, vn libro en la mano yz- quierda y en la derecha vnas parrillas grandes de bronze, do¬ radas a fuego, da mucho adorno que y ser al frontispicio... DISCVRSO II [Estatuas de Reyes en la fachada de la Iglesia.] Son estas estatuas y figuras obra de luán Bautista Monegro, el mismo que hizo el S. Lorencio grande de la misma piedra que esta en el portico de fuera, excelente artifice, de quien hiziera mas caso la antigüedad, y aun España, si fuera Italiano o venido de Grecia (1); estan tan bien acabadas, que se pueden comparar con lo bueno de la antigüedad, y no se sabe agora de ningunas tan grandes, ni aun nos han quedado reliquias de cosa semejan¬ te de aquellos tiempos, que tanto veneramos y con razón. Tie¬ nen en las cabeças vnas ricas coronas de metal doradas a fuego, (1) ¿Alusión a la fama del Greco? — 379 - que oy en dia estan con el mismo lustre y resplandor que el que las pusieron. Pesan algunas a mas de tres arrobas, y otras a mas de diuersos maestros; desde abajo y quatro, porque son de para donde asientan tienen buena proporción. En las manos de¬ rechas tienen todas las figuras cetros Reales del mismo metal y dorados; pesan los seys doze arrobas, y quien los mira de abajo no los juzga por grandes... El doctissimo Arias Montano fue el inuentor, y por cuyo con¬ sejo se pusieron las estatuas destos seys Reyes... Si esta fachada con sus dos torres estuuiera toda descubierta (digo), si las torres se vieran leuantar desde su cepa y suelo, y no se descubi'ieran tan altas, perdiéndose de sus cuerpos poco menos la mitad, y el edificio estuuiera retirado por vn lado y por otro el ancho de las mismas torres, fuera vna cosa de singu¬ lar magestad y grandeza. La culpa desto no se la podemos echar a ninguno, porque el primer architecto, que fue luán Bautista de Toledo, dexo hecha otra traça de Iglesia, y ponia (como dixe arriba) las torres a los lados de la capilla mayor, y encima de los mismos aposentos Reales. Vino despues Fachote, vn artifice Ita¬ liano, quetruxo esta traça que se executo; mudáronse las torres que no assi se siguió este defecto, estauan bien a la otra parte, y o digámoslo assi, esta menos perfecion, de que no se viesse toda esta fachada con la grandeza que de suyo tenia... DISCVRSO III Los QÜATBO PATIOS O CLAUSTEOS PEQUEÑOS DEL CONVENTO, CON LAS PIEÇAS MAS NOTABLES QUE AY EN ELLOS ... Por esta puerta se entra al claustro grande, y por otras dos pequeñas a los claustros pequeños. Y porque es el recibo, ya que no tiene otros adornos de pinturas como otras pieças, tiene vna que basta a enoblecerla, y suficiente para entretener mucho tiempo en su consideración a los huespedes. Este es vn quadro grande en que esta pintada la historia de Abrahan quando reci¬ bió en su tabernáculo los tres Angeles que los adoró como a vno. La mano desta pintura es de nuestro Español luán Fernandez - 380 - Mudo, de quien haremos mucha memoria, por auer enriqueeido con sus obras este conuento... El labrado y el colorido y el relieuo de todo ello es excelen¬ te. Fue de lo postrero que hizo el Mudo; quando no nos dexara otra cosa de sus manos, esta sola bastara para pregonarle valien¬ te; por ser el recibo me he detenido en ella... Entre las dos ventanas baxas, hasta la cornija que corre por toda la pieça, desde donde buelue la boueda, está assentada aquella tan famosa pintura de la Cena, del Ticiano, que nunca acaban de alabar los pintores, y tienen razón, porque estan tan viuas y con tanto espiritu las figuras, que parecen ellas las que hablan y comen, y los frayles los pintados, tanto es el rellene y la fuerça que alli muestra el arte... ... ay otras muchas pieças de gran cumplimiento y seruicio en estos quatro claustros. En el donde siempre se han ente¬ vno, rrado los religiosos, está aquella capilla primera, que dixe sir- uio de Iglesia algunos años, partida en capilla principal y cuer¬ po de Iglesia y Coro, y debaxo del aposento del Rey. Quedóse también con el mismo adorno de los tres altares que se tenia antes; el mayor, en que está el martyrio de san Loren- Ç0, de mano del Ticiano, tan al natural y tan bien entendido, que parece se ve como ello fue. Toda la luz de la pintura se re¬ cibe de vnos fuegos o luminarias que estan puestas en la piaña o pedestal de vn Idolo, y de las llamas que salen debaxo de las parrillas, que por auer sido de noche el martyrio del santo, con¬ sideró como valiente artifice la naturaleza del caso. El santo, aunque viuo, parece tiene ya medio tostadas algunas partes, y leuanta el braço a recebir vna corona de laurel que le traen vnos Angeles del cielo; las figuras mas cercanas son algun tanto ma¬ yores que el natural, lindo artificio puestas, que todas con tan tienen luz y se veen, aunque son muchas. Es al fin el quadro tan valiente, que aunque está de noche, ha escurecido quantos des¬ pués aca se han pintado de muchos grandes hombres del arte, como veremos, y ninguno ha contentado tanto. En el colateral del Euangelio está la adoración de losReyes, del mismo Ticia¬ no, obra diuina, de la mayor hermosura, y como dizen los Ita¬ lianos, vagueza que se puede dessear, donde mostró lo mucho — 381 — que valia en el colorido, y tan acabado todo, que parece ilumi¬ nación; lindos rostros, y hermosas ropas y sedas, que parece todo viuo, y la misma naturaleza. En el lado de la Epístola está el entierro y sepultura de nuestro Señor, también suyo, que quebranta el coraçon a quien con atención lo mira; son las figu¬ ras destos dos quadros como la mitad del natural, aunque las de este vn poco mayores que las de los Reyes. Quisiera saber algo del arte para ponderar la valentia de estos tres quadros; parece- me que auian de estar puestos como relicarios, que no se vieran sino a desseo, y despues de quitados muchos velos, porque con la estima sepondérasse la excelencia, que pierde mucho della quando se haze vulgar y maneja... DISCVRSO mi Descripción del Claustro principal, en lo baxo y ai^to de la escalera brande que sube del uno al otro escalera principal Los otros tres [huecos] siruen a la escalera principal, que es vna de las cosas-bien acertadas y hermosas que hay en esta fa¬ brica. La traça dio vn Bergamasco, hombre de mucho ingenio en pintura y architectura. Tiene esta escalera de quadro en toda la caxa, por la entrada hasta el testero, que podemos llamar lo largo, quarenta y cinco pies, por el ancho quarenta; la entrada para subir del claustro baxo no tiene sino lo que responde al claro de los arcos, ni se le pudo dar mas sin corromper el orden de la ar¬ chitectura, que viene corriendo con gran vniformidad, ni se po¬ dia disminuir en vnos para dar a otros sin notable fealdad. En entrando por el arco y passados los dos pilastrones, tiene de an¬ cho cada escalón mas de diez y seys pies. Sube derecha con solo este orden hasta quinze pies en alto, con veynte y seys escalo¬ nes, haciendo vna mesa a los treze yluego a otros treze otro descanso y mesa grande, que toma todo el ancho del quadro, que como dixe, tiene algo mas de quarenta pies de trauiessa y doze desde el escalón a la pared. Siempre aduierto que en estas medidas no se fien mucho del pitipié de las plantas que estan en — 382 — las estampas de luán de Herrera, que por ser tan pequeño no puede ser muy fiel... PINTURA DEI. CLAUSTRO BAXO PRINCIPAL AL OLIO Y AL FRESCO Dicho he como he podido el architectura del claustro alto y baxo. Diré agora del adorno de entrambos. Está el claustro baxo pintado todo al olio y al fresco, de suerte que en todo su contor¬ no ay quarenta y seys historias del testamento nueuo, desde la Concepción de nuestra Señora hasta el juyzio final que aguarda¬ mos, repartidas por los arcos de dentro, que responden a los cla¬ ros de fuera, contando los quatro ángulos y rincones en que hay ocho y las cinco que dixe estan en la escalera principal, que también responden a los claros de los arcos por donde se entra a ella y los callejones para los claustrillos. Comiençan estas his¬ torias desde la puerta por donde salimos con las procesiones de laIglesia al claustro, y luego en el ai'co y claro de la mano yz- quierda, porque ansi boluemos luego con la procession, está la Concepción de la Virgen santissima, que es como la primera pie¬ dra que Dios la fabrica desta puso en nueua alegre del Euange- lio y testamento nueuo que quiso hazer con los hombres. Y de la otra parte de la misma puerta, en la mano derecha, está el exa¬ men postrero que hará con nosotros para ver si cumplimos tan bien lo que con el assentamos, como el lo cumplió de su parte, donde se acaba la procesión, y no hay mas que andar ni que ne¬ gociar, porque los que lo cumplieron entrarán en su templo y en su gloria con los que anduuieron bien la procession, los que no, quedaránse fuera como virgines locas o sieruos pereçosos que no supieron graiigear. Porque se vea que no está la pintura hecha acaso.Repartióse toda entre quatro maestros, dos Espa¬ ñoles y dos Italianos. La pintura al fresco de los claros de los arcos todos, con el ángulo o rincón que está junto a la Iglesia pequeña, que es lo principal, se le dio a Peregrin de Peregrini, Milanès, hombre valiente en el arte, de mucha inuencion y cau¬ dal, ansi en el historiar como en el dibuxo, vno de los mas se¬ ñalados discípulos y seguidores de la manera de hazer de Michael Angel, como se muestra en todas las obras que aqui quedaron de su mano, de que haremos relación en sus lugares proprios... - 383 En el segundo testero está la adoración de los Reyes; en lo principal del nicho, y en las puertas quando se abren, se vee el Bautismo de nuestro Señor en el rio lordan y el milagro de las bodas conuirtiendo el agua en vino, cada una en su puerta, y quando estan cerradas, en lo que atapan de la pared quando es- tan abiertas, al fresco pintadas... Pintó esta estación, con harto estudio y cuydado, Luys de Carabajal, hermano de luán Bautista Monegro, cuyas diximos son las ñguras y estatuas de los Reyes y de san Lorenço... La vltima de este llenço es, quando echó Christo de la casa de su padre los que vendían y comprauan en el templo, pluguie¬ ra a su Magestad que los echai-a todos, y que nunca tornaran mas a entrar, y que no huuiera razón de llamarle jamas cueua de ladrones. Aqui tomó Peregrino alguna demasiada licencia en introduzir personas desnudas, que con la afición del arte y la gana de mostrarla, se pierde muchas el decoro y la pru¬ vezes dencia; y aun lo que fue peor, que la figura del Christo, si bien se considera, está algo corrompida; la culpa fue del que la labró, que no la entendió bien. Son pocas las que el mismo Peregrino labró en este claustro de su mano. Y como su Magestad que sea en gloria desseaua tanto verlo acabado, fue forçoso ti'aer oficiales que labrassen lo que el dibuxaua, que si el lo huuiera de hazer solo aun no estuuiera acabado. Chile yo quexarse de esta priessa hartas vezes, porque via los defectos, y en el fi'esco no tienen remedio sino hazerse de nueuo. Entra luego el ángulo y iñncon segundo, que tiene el numero de historias que el passade. Pin¬ tóle vn maestro italiano, llamado Romulo, que viuio muchos años en amsi dexó muchas obras de su mano; dizen España, y que no era hombre de mucha inuencion. En las casas del Duque del Infantazgo en Guadalajara hizo muchas cosas al fresco, y del Grutesco, que satisfazen a muchos. Las que pintó en este rincón son las dos principales del olio dentro y fuera la Transfi¬ guración del Señor y la Cena. En las puertas abiertas y en las partes que cubren de la pared estan la de la Samaritana, y la de la muger cogida en adulterio, y Christo escriuiendo en tierra la poca justicia de los acusadores, por auer en ellos otros mayores .pecados y mas granes adulterios. En la otra parte donde está la — 384 - Cena, en la vna de las puertas está la entrada festíual y de los ramos en lerusalen, y en la otra el lauamlento de los pies. Pintó en la de fuera la Cena legal del cordero figuratluo, con los bácu¬ los en las manos, y como gente que aula de caminar luego. Y en la de dentro, la real y verdadera del santissimo Sacramento del cuerpo y sangre de lesu Christo. Tiene esta pintura buen co¬ lorido, y no le falta relleno. Torna a proseguir luego Peregrin las historias en los claros de los arcos, y luego desde la primera, passado este ángulo de Eomulo, comiença el discurso de la Pas¬ sion por todo este llenço del medio dia, en diez historias repar¬ tida, començando desde la oración del Huerto, donde mostró mucho arte y grandes primores de su ingenio, variedad de pos¬ turas, escorços y valentías, luzes fuertes, grande relleno y pos¬ turas, o como ellos dizen habitudines estrañas con diuersas ar- chitecturas, perspectiuas excelentes y al parecer de muchos, ya que se atreuió a hazer tantas estrañezas, y ser tan inuentiuo, o como ellos dizen caprichoso, aula de fiar el executarlo de .no otra mano que la suya, porque ay algunas cosas mal entendi¬ das, y con yerros o defectos que se pueden escusar mal. Tam¬ bién osaré dezir que se aprouechó en mas de vna parte de las cosas de Alberto, que para hombre de tanta inuencion es de¬ fecto, sino lo escusamos con la prisa que se le daua a que lo acabasse. Llegó corriendo con estas historias hasta que Chris¬ to sale con la Cruz a cuestas por la puerta de lerusalen, donde representó harto al vino aquel tropel y aprietos que en estos casos suele hazer la gente, vnos a pie, otros a cauallo, rempu¬ jándose, riñendo; las cruzes de los ladrones se diuisan medio dentro de las puertas, medio fuera, y otros cien mouimientos bien pensados. Representó la persona de nuestro Saluador arro¬ dillado con la cruz y el aprieto de la canalla, donde le encuen¬ tra la santíssima Madre. Puso el rostro de Christo tan deshecho y tan consumido, que quiebra el coraçon. El rostro de la Virgen no se descubre todo, que casi está de espaldas; en lo que se alcança a ver, dio muestras del intensissimo dolor y sentimien¬ to. Es sin duda vna historia valiente de cien cosas buenas, y de mucha piedad deuocion. Luego se sigue el ángulo tercero, y que es también suyo, donde por ser casi todo de su mismo pin- - 385 - zel y colorido ay cosas excelentes y de mucha valentia, y de singular hermosura y arte, assi en lo del fresco como del olio. En la primera estación de las dos principales está Christo cru¬ cificado. En la de adentro le puso de frente, con mucho acom¬ pañamiento de figuras; la Virgen está en pie, y lo mismo S. luán y las Marias, la Madalena abraçada a los pies del cru- aunque cifixo^ postura artificiosa, y que no ofende ni embaraça; en vua todas muestran el viuo dolor y sentimiento que se pudo decla¬ rar con el pinzel. Los Sacerdotes y Escribas alegres y como triunfando en auer cumplido la medida de los pecados de sus padres; los verdugos, o soldados, jugando o sorteando la ropa del inocente. Toda la historia al fin tiene gran magestad y pri¬ mor, y lo que es mas, que juntó en ella mucha deuocion y her¬ mosura. Mostró aqui Peregrino que aunque auia mas de diez y ocho o veynte años que no auia pintado ni hecho cosa de su mano al olio, ni exercitado el colorido, tenia gran talento y gracia ello y que si lo exercitarà ygualara con el en Ticiano, o con Antonio de Acoreço, principes del bien pintar y colorir. En la historia misma que se vee cerradas las puertas, puso el cruci- fixo de lado en vn escorço de gran ingenio, para darle el relleno grande que tiene, porque parece de bulto y que puede abra- çarse; sinifica la ocasión del Sol escurecido, y las tinieblas que se hizieron sobre la tierra sintiendo la muerte de su Criador, vn cielo y ayre cubierto y eclypsado, que hizo con esto admi¬ rable efecto para todo el relleno de la historia. Aqui y en otra estación que está en la pared, que cubre la puerta quando se abre, puso a la santíssima Virgen derribada y vencida del do¬ lor; en esta de verle muerto, y que le van a dar la lançada, en la otra de verle enclauar en la cruz: mas hasele de perdonar, porque no se lo aduirtieron, que las muchas pinturas que se veen con este desmayo, ansi antiguas como modernas, le hizo caer con este descuydo, que el mismo me dixo le auia pesado; y por variar el dibuxo, hizo este agrauio de poner desmayo en la mas alta fortaleza de muger que Dios ha criado, y que con animo inuencible (aunque en estremo lastimado) ofrecía su mis¬ mo hijo al Padre eterno para satisfacion del linage humano. Aunque también se aduierta de passo que la costumbre de 35 — 386 — aquella gente era llorar sus difuntos sentados en tieiTa, postura de tristeza solene, y esto aun no se lo consintieran los Escri¬ bas, ni a la Virgen ni a nadie en la muerte de lesu Christo, como se dira mas despacio (siendo el Señor seruido) en otra parte, En las puertas abiertas estan las dos historias, de dañar¬ le en la Cruz la vna y decenderle della la otra; entrambas ansi en las puertas al olio como al fresco en la pared son de su misma mano, como las dos que hemos dicho, y de tanta excelencia y perfecion, que no se si su maestro Michael Angel hiziera mas en ella. Las dos de quando le enclauan son de mucha arte, por¬ que está el Christo tendido en el suelo encima de la cruz, y haze vnos escorçosingeniosissimos y de mucha diflcultad. En la otra estación está por principal la Resurrección, que aunque no la la¬ bró toda de su mano, la retocó y la realço mucho; ansi la de adentro como la de afuera, tienen entrambas valientes escorços y grande dlbuxo, posturas diflciles en estremo en los soldados que guardan el sepulcro, que como en gente espantada, alboro¬ tada y despauorida, huuo lugar de mostrar mucho arte; tiene la de adentro excelentes luzes y retoques, de vnos arreboles que se causan y salen de aquel gran Sol de justicia, que se muestra rodeado de vna aurora y mañana hermosissima, que a quien le mira regozija el alma. En la vna puerta está quando le ponen en el sepulcro, y en la otra quando saca las animas de los san¬ tos Padres; y lo mismo responde en los lados de la pared quando esta cei'rada la estación. Lo que mas aqui se pondera y nunca acaba de estimarse son las dos estaciones del fresco que se jun¬ tan en el propio rincón entre estas dos historias principales, que son el descendimiento de la cruz y el ponerle en el sepulcro, en¬ trambas al fresco en la pared, donde parece quiso esmerarse y mosti-ar quanto valia en el arte, porque en muy breue espacio encerró estas dos historias, acomodando vuas ñguras muy gran¬ des, de suerte que se gozan bien, y de tanto arte y tan bien la¬ bradas, que no las ha visto nadie que no quede satisfecho délias por estremo. Siguense luego en el paño del Poniente las histo¬ rias de la Resurrección, en que estan todos los aparecimientos que el Señor hizo despues de resucitado, desde la primera que esta en pasando la puerta de la Iglesia pequeña, es la que tan — 387 — píamente y con tantas razones se cree que fue a su santíssima Madre, aunque aquella fe víuíssíma desta soberana Reyna lo vía mejor con el alma y con los ojos del cuerpo, hasta la postrera que hizo Apostóles andando pescando S. Pedro y S. luán a sus en el mar, con otros de aquel sagrado colegio en el mar de Ti- beriades, y el Señor les habló desde la ribera, y en el combite del pez y del panal le conocieron. Las Marias y santas mugeres a quien se mostraron los Angeles y les dieron la buena nueua de la resurrecion estan en la segunda estación, y por que aquí se siguen luego los cinco claros que dixe se hazen con los dos trán¬ sitos, para los claustros pequeños y los tres de la escalera prin¬ cipal, se pusieron las historias en los arcos que estan en la es¬ calera, que son la corrida que hizieron S. Pedro y S. luán por la nueua que les dio la Madalena, y como llegan admirados al se¬ pulcro; luego la aparición a la misma Maria Madalena; tras ella la que él misino Señor hizo a las santas mugeres; la quarta, la que hizo a los dos discípulos que yuan al castillo de Emaus, y luego la hizo los discípulos la primera vez faltando 8. To¬ que a mas. Esta y la de san Pedro y san luán, quando llegaron al se¬ pulcro, no son de Peregrino, sino de Lucas o Luquete Canxiaso, que las aula pintado todas cinco; y porque no contentaron las tres del testero, se quitaron y las pintó Peregrino; las otras dos son la otra venida del Señor, cerradas las puertas, y estando santo Tomas presente, vna historia harto excelente y de mu¬ cha consideración, con vna architectura en perspectiua bien acertada; y la postrera, la que dixe del mar, estando los discí¬ pulos pescando... No quiero detenerme en ponderar algunas co¬ sas excelentes que se veen estas en historias, porque seria nunca acabar; y también pudiera aduertir de algunos defec¬ tos que los maestros de la arte y la embidia han hallado, ansí en el dibuxo, como en el decoro de las ñguras. Sigúese luego el quarto ángulo, rincón del claustro, donde por el mismo or¬ o den estan en lo principal de los dos testeros la Ascension del Señor y la venida del Espíritu santo, y en las puertas y en lo que les responde de la pared otras dos apariciones que hizo el Señor a muchos de sus discípulos juntos, y la venida y descen¬ sión del Espíritu santo, por la predicación de san Pedro, y por - 388 — la imposición de las manos de los Apostóles sobre muchos cre¬ yentes. Estas historias, y de Miguel Ba¬ todo este rincón, es pintura rroso, Español, que si fuera Italiano le llamaran el nueuo Mi- cahelo Angelo, y pegárasele tras esto alguna más valentia, que ha sido común vicio de los pintores de España afectar mucha dulçura en sus obras, y aballarlas, como ellos dizen, y poner¬ las como debaxo de vna niebla o de velo, cobardía sin duda en el arte, no siéndolo en la nación; en lo demás estan estas histo¬ rias muy bien tratadas y entendidas, buen repartimiento y co¬ lorido y de buen dibuxo; solo me parece que les falta la fuerça, y lo que es mas de estimar en este maestro, que sin auerse exer- citado mucho en pintar al fresco y en paredes, las quatre Esta¬ ciones que aqui hizo en los lados que cubren las puertas son muy buenas, y parecen de los que han cursado en Italia, aunque nunca estuuo allá, donde se vee el ingenio del hombre, y mos- tráualo en otras muchas abilidades que tenia. Sabia bien la len¬ gua Latina, y no se si la Griega, con otras vulgares, la archi- tectura, perspectiua y musica. Dixome el a mi que le aula apro- uechado mucho lo que comunicó con Bezerra, trabajando man¬ cebo en su casa, donde infiero que si passara en Italia y viera los originales y las buenas cosas de aquellos principes de este arte y los comunicara, como hizieron nuestro Mudo y el Bezerra, fuera excelente hombre. He dicho ansi de corrida lo que ay en estas quatre Estacio¬ nes y lo que falta hasta la puerta por don¬ rincones del claustro; de coraençamos, salimos de la Iglesia, son otras quatre Esta¬ y ciones de Peregrino, en que estan las historias del transito de nuestra Señora, su subida ai cielo y la coronación en Rey na so¬ berana sobre todos los coros de los Angeles... DISCVESO V Prosigue la eelacioh de las pinturas del claustro prin¬ cipal en lo alto; la fuente de su jardin, y otros pieças notables. pintura del mudo en el claustro alto principal En las frentes y testeros ay ocho quadros grandes de mano de nuestro luan Fernandez Mudo. Fue (porque lo digamos de passo, que es digno se perpetúe su memoria) natural de Logro¬ ño, de padres honrados y nobles; nació mudo, y como desde niño le vieron inclinado a pintar y a cosas de dibuxo, y que con carbones y con piedras, y con lo que hallaua, andaua contra- haziendo y burrajando lo que via, le lleuaron a la hospedería del monasterio de la Estrella de nuestra Orden, para que all i deprendiesse algo de vn religioso de aquel Conuento, que se 11a- maua fray Vicente, que sabia de pintura: diole algunos princi¬ pios, el frayle no los tenia malos; y como vio tanta abilidad y en el muchacho, trató con sus padres que pues se yua haziendo hombrecillo, le embiassen a Italia. Fue alia y vió quanto bueno en ella auia, en Roma, Florencia, Venecia, Milan y Ñapóles. Trabajo en casa del Ticiano, y de otros valientes hombres de aquel tiempo. No se que por si hiziesse alguna cosa de conside¬ ración; oile dezir a Peregrin, admirándose de las cosas que aqui auia suyas, que en Italia no auia hecho cosa de estima, creo que estuuieron juntos algun tiempo; con todo esso pienso que tenia alia nombre, porque luego como se començó esta fabrica tuuo el Rey noticia del, creo por uia de don Luys Manrique su limosnero mayor, y le mandó llamar para que pintasse algunas cosas. Lo primero sabemos hizo aqui fueron vnos Profetas que de blanco y negro en vnas puertas de vn tablero, de la quinta angustia, que esta agora en medio de la pared de la sacristía encima de los cajones, que por estar de continuo abierta no se gozan. Copió luego vn crucifixo grande y excelentissimo, que esta en el altar de la misma sacristía, muy del natural, aunque nuestra Señora y san luan tienen las ropas no mas que de blan¬ co y negro. Contentóle mucho al Rey esta copia, mandola poner — 390 — en vna capilla que tiene en el Bosque de Segouia. Ordénesele luego pintasse quatre quadres grandes, para que siruiessen de retables en la sacristía de prestado, que se hizo en el liençe del claustre grande donde esta la escalera. Acabades estos, le man¬ daren pintar otros quatre, para que siruiessen de le mismo en la sacristía del Colegie, que estaua de la otra parte de la escalera en el mismo paño. Estos ocho quadres grandes son los que ago¬ ra estan en este claustro alto, por el orden que aqui los yré po¬ niendo, aduirtiendo primero que se vee en ellos vna notable diferencia, y que si apartaran los quatre primeros a vna parte y los postreros a otra, los juzgaran por de diuersos maestros, aunque entrambos buenos; tanta mudança hizo de los vnos a los otros en la manera de la pintura. El primero de todos fue el quadro de la Assuncion de nuestra Señora; adornóla con mucha diferencia de Angeles, vnos vestidos, otros desnudos con diuer- sas posturas, y escorços ingeniosos, y de su propia inuencion. Los doze Apostóles que la contemplan subiendo por el ayre, lle¬ nos de deuocion y de espiritu, que se les echa de ver se les van las almas tras ella. Todos tienen hermosissimas cabeças y ros¬ tros verdaderamente de santos. Esta entre ellos el retrato de su mismo padre, y dizen que el de su madre; es el mismo que el de la santíssima Virgen, porque era muy hermosa, y el salió tam¬ bién gentil hombre y de buen rostro, pintura toda muy acaba¬ da. Con todo esso, el Mudo quisiera no auerla pintado, porque la disposición de Iqs figuras, que es en las historias parte prin¬ cipal, no le contentaua, y quisiera, si el Rey le diera licencia, borrarla y hazer otra, y tenia razón, porque la Virgen parece va apretada entre los Angeles y tan embuelta con ellos, que fue poca autoridad y jjoca gracia. Hizo luego el quadro del martyrio de S. Felipe, ocupando lo principal, con sola la figura del Após¬ tol en vna excelente postura, y lo demás con algunos lexos, aunque parece todo ello algo desgraciado por el colorido de las ropas. Luego fue obrando el quadro del martyrio de Santiago Patron de España, hermosissima pintura, mas que valiente, tan acabada, que parece iluminación. Esta el verdugo fiero y muy ayroso, estraño rostro y parece del natural, y ansi dizen es re¬ trato de vn mancebo oficial, de Logroño; la aptitud y mouimien- - 391 - to es, quando passa el cuchillo por la garganta del Apóstol, con tantapropiedad y naturaleza, que juraran los que le vieren que comiença ya a espirar: los ojos como bueltos, el color perdido, mudado el rostro, que pone compasión en las almas como si se viera el caso, y haze venir las lagrimas a los ojos. Tiene lindis- simos lexos, porque tenia en ellos singular gracia. Veese en vna campaña rasa vna batalla de Christianos y de Moros, y Santia¬ go a cauallo que va haziendo riza en ellos. Aunque estamos mi¬ rando cada dia esta historia, siempre se nos haze nueua, y siem¬ pre tiene mirar. La quarta fue vn san Gerónimo, en la peni¬ que tencia y en el desierto, que a dicho de quantos la veen, es de las mejores cosas, ansi en el arte como en la hermosura j- la labor, que se ha visto. Aqui en esta casa creo ay las mas lindas y arti¬ ficiosas pinturas y quadros de este santo que ay en Europa jun¬ tas, y de valientes maestros, mas ninguna tiene comparación con esta. Puso al santo casi de frente y de rodillas, todo desnu¬ do ceñido con vn paño blanco, y dándose con la piedra eñ el pecho; postura difícil, y tan bien entendida, que en lo que toca al dibuxo no deue nada a todo quanto se estima por excelente; en el colorido y carne no ay mas que dessear, porque parece viuo. El rostro en escorzo excelente; viejo venerable, hermoso, grane y lleno de espíritu verdaderamente de santo. En vna fuente que esta a vn lado puso al león beuiendo, y veese todo entero, linda bestia; en el contorno, paysages de mucha frescu¬ ra ai'boleda, que no se yo aya hecho Flamenco cosa tan aca¬ y bada ni de tanta paciencia; y esta sola falta tiene, que en estar tan acabado no parece de hombre valiente, y también que S. Gerónimo no escogió para su penitencia lugar de tanta ame¬ nidad y frescura, sino, como el dize, vn desierto fiero, áspero, y aun para los muy perfectos monges espantable. En estos quatre lienços me parece a mi que siguió luán Fernandez su propio natural y se dexó lleuar del ingenio natiuo, que se vee era la¬ brar muy hermoso y acabado, para que se pudiesse llegar a los ojos de cerca quisiessen, propio gusto de los Espa¬ y gozar quan ñoles en la pintura. Parecióle no era esto camino de valientes, y lo que el auia visto en Italia, y que aunque su maestro el Ticia- no auia hecho algo de esto a los principios, que despues siguió — 392 — otra manera mas tuerte y y que lo mismo aula de mas relieuo, hecho Rafaelo de Vrbino, y ansi enlos demás quadros que hizo no acabó tanto y puso mas cuydado en dar fuerça y relieuo a lo que hazia imitando mas la manera del Ticiano en los obscuros yfuerças, y en los claros y alegres y que piden hermosura a Antonio de Acorezo, escogiendo lo bueno de los vnos y de los otros, como se vee en los quatro quadros que agora diremos, y en el quadro primero (que fue de lo postrero que pintó) del re cibo ((ue Abraham hizo a los tres Angeles: que en el colorido y encarnado de rostros, manos y pies, no parecen sino los mismos que el Patriarca vido. En estas quatro historias que restan del claustro alto es lo mismo. Hizo vn Nacimiento de nuestro Salua- dor con admirable artificio: dale a la Virgen en el rostro el res¬ plandor del niño, y veese en ella vna hermosura celestial con el afecto de Madre, y el infante recien nacido que alça los bracitos para abraçarse con ella enternece el alma de quien lo mira. Al saiito losef le da luz de vna candela que lleua en la maño, que también haze vn efecto de admiración estraña, y se conoce la diferencia de la luz, que fue cosa de mucha consideración y primor. A los pastores que aun estan algo apartados, y sin duda son lo mejor de este quadro, les dan vnas vislumbres de los An¬ geles, que hazen vn singular efecto. Y ohile yo dezir algunas vezes a Peregrino mirando este quadro: O le belli pastori, pOr dezirlo lengua. Reuerueran estas luces de vnas partes en en su otras, ayudanse para hazer claros y obscuros diferentes, cosa de mucho ingenio; pudiera hazer famoso a vn hombre solo este quadro. Esta ya algo mal tratado, porque las humedades y destemplanças del cielo le dan alli bateria, y no se ha guardado con el cuy do que era razón; y también algunas copias que se han hecho della de mancebos que saben poco, han hecho su par¬ te de daño. Mas entera y guardada esta la que mira a esta de frente, que es vn quadro de nuestra Señora y santa Ana con el niño, san losef y san loachim, con las mas bellas y hermosas ca- beças que se pueden dessear. El niño esta como de bulto y car¬ ne viua: la santa vieja Ana es vn rostro de singular artificio, qüe con sinificarse claramente la mucha edad se le veen mues¬ tras de auer sido de hermosura en la edad passada; que es mu- — 393 — cho pueda hazer esto la pintura, que apenas lo haze la naturale¬ za; y sobre todo, y lo que nunca se acaba de loar, es la cabeça, y toda la figura de san losef; dizen que esta tomada del natural, mas no se yo si despues de la del mismo santo hizo la naturale¬ za tan linda testa, Aqui quiso jugarregocigar la vis¬ vn poco y ta: pintó vna perdiz que parece ha debolar si llegamos a coger¬ la, saluo que se le ve que es mansa. También vn perrillo y vn gato que riñen sobre un huesso, tan aferruzados y propios, que dan gana de reyr; de ([uien pudiéramos dezir lo del otro: Aut putabis esse pictam (1). vtrnque putabis esse veram, nut vtranque El otro Apo- quadro es de san luán Euangelista, escriuiendo el calypsi en la Isla de Padmos. Vna figura valiente como ellos dizen, galanamente plantada, de singular meneo, eleuado el rostro, con vn escorço acertadissimo, porque tenia gracia en esto, el colorido de hombre varonil, estremado, vestido y ropas con mucho adorno, grane y hermoso; la campaña y los lexos llenos de arboleda y de frescura, con algunas visiones sagradas muy remontadas y casi imperceptibles, como lo que délias es- criuio lo es para los ojos de los hombres. Vn aguila, que des¬ alada se abatió a hazer presa en vna rana, que se descubre vn poco en vna fuente, que ansi lo hizo el Verbo eterno para sacar¬ nos del lodo de nuestra miseria encorporandonos en si. Final¬ mente vn quadro de vna sola figura (con todos yguales), y tan lleno y tan bien adornado que quiere llenarse la ventaja entre todos, a lo menos los ojos de quantos le miran, porque no se que¬ rrían apartar de alli. El vltimo destos ocho, y el primero en de- uocion, magestad, piedad, reuerencia, es vn Christo a la coluna, en vna muy dificil postura y de gran artificio, porque esta muy de frente, y la dificultad de figuras puestas ansi encarecenla mucho todos y tienen razón, porque de ordinario se aciertan pocas, y pocas contentan. El rostro lleno de tristeza, hermosu¬ ra y grauedad, que parece impossible juntar todo esto; los bra¬ ços le esta atando por detras vn verdugo, con el açote en la boca, por desembaraçar las manos. Bondad de Dios, y que de cosas nos haze leer en esta figura si con atención la miramos. (1) Mar., lib. 1. — 394 - Tiene puestos los ojos r el semblante en el suelo, como hombre condenado y lleno de verguença, no de su desnudez, sino de la nuestra, y de las infinitas maldades que tomó sobre sus ombros y espaldas, para satisfazerlas con açotes y con cruz. Contrapo- nese a todo esto la fiereza y desemboltura de los sayones y ver¬ dugos, que viios le atan, y otros le amenazan y se la juran y aparejan los ramales. Mas duro es que el marmol en que esta aquel manso, humilde y obedientissimo cordero atado el que no quebranta su coraçon y se derrite en lagrimas, y pondera la graueza de sus culpas el que mira tan viua representación. Estas son las ocho Estaciones y quadros que estan en el claustro alto de nuestro Español Mudo; por solo gozar délias merece esta casa la vengan a ver de lexos. Y al fin son al parecer de todos los que guardan mejor el decoro, sin que la excelencia del arte padezca, sobre quantas nos han venido de Italia; y verdadera¬ mente son imagines de deuocion, donde se puede y aun da gana de rezar; que en esto muchos que son tenidos por valientes ay grande descuydo, por el demasiado cuydado de mostrar el arte. Estos dos claustros alto y baxo estan solados de marmol blanco y pardo, hechos con las losas yguales algunos compartimentos por salir de los escaques ordinarios. jardin del claustro grande t la fuente de enmedio ... Las estatuas se hizieron de marmol de Genoua, blanco como la nieue; lo mismo las figuras é insignias de los animales; los tér¬ minos son de marmol pardo, con vnos capirotes ó coberteras de jaspe, labrado todo hermosamente por Juan Bautista Monegro, el mismo que hizo los Reyes y S. Lorenço... DISCVRSO VI Los capítulos, la celda alta Y baxa del Prior, t otras pieça8 del claustro grande, dignas de aduertencia. Pintura del brutesco en los capítulos y su inuenoion. De la cornija arriba esta pintada de muy graciosos brutescos sobre estuque. Esta manera de pintura (por dezir algo della en este lugar, pues la hemos de encontrar tantas vezes en este edi- — 395 — ficio) es nueua en España, y aun en Italia no ha mucho que re¬ sucitó, despues de largos años muerta y oluidada, en tiempo del Elmperador Carlos V. que començó a fauorecer todas las buenas artes, y aunque por muchas partes de la sangre de los Godos, grandes enemigos del Imperio y de los ingenios Romanos singu¬ lar patron, como varón de tan buen gusto, de todas sus buenas obras. El modo como se tornó a vsar esta pintura fue que Rafael de Vrbino y luán de Audene, grandes maestros de pintura, en¬ traron vna vez entre otras, con la codicia de desenterrar los pri¬ mores antiguos en su arte, en los soterranos ó grutas de S. Pe¬ dro in vincula, donde dizen fue el palacio de Tito; encontraron alli algunos pedaços desta manera de pintura; quedaron con grandemente admirados de su estrañeza y hermosura, y de ver que el tiempo ni el lugar no huuiessen sido para, quitar el lustre y la perfecion de los colores. El luán de Vdine ó Audene, se dio a mirarla mas atentamente; como era hombre ingenioso comen¬ çó acontrahacerlas, y prono tantas maneras de cal, y de estu¬ ques y colores, que vino a hazer cosas excelentes en este genero de pintura, y por hauerla hallado en aquellas grutas la llamaron grutesco, otros la llamaron Brutesco, porque veen en ella dife¬ rencias de animales y monstruos, como satyros, siluanos, nin¬ fas, leones, tigres; y mezclas de vnos y de otros; y a mi parecer la llamarian mejor Egipcia, de donde creo la truxeron los Ro¬ manos... Está pues este zaguan entre los dos capítulos pintado deste grutesco... Todo el grutesco esta bien repartido con foliages y colores que alegran mucho la vista... En los dos altares que dos qua- estan en las frentes se veen dros del Ticiano, muy dignos de su nombre; el vno es de S. Ge¬ rónimo en la penitencia y desierto, y ya en la edad de viejo; figura de grande relieuo y fuerça, vna carne tostada, magra, en¬ juta, tan natural qual el mismo santo nos dize que la tenia, y alli como viuonos lo muestra. El risco, arboles, Leon, fuentes, y los demás paños y adornos del quadro, tan redondos y tan fuer¬ tes, que sepueden asir con la mano. En el otro de frente esta la oración del Huerto, a la misma sazón de tiempo puesta que ella — Sa¬ passe. Toda la luz viene del Angel que conforta a su Señor, y aunque esta el Christo mas lexos que los Apostóles, como le da en el rostro y en la ropa tan de cerca, se parece mejor, aunque ellos se veen lo que hasta, puestos con tanto artificio, que no se puede dessearmas en aquel genero. Las figuras son como del natural, y no se como pudo en aquella obscuridad y con tan remota luz dar vn colorido y fuerça tan grande, en todas, que las juzgaran como villas, aunque dormidas, y vnas posturas con tanto cuy- dado hechas, parecer descuydadas, que se le vee en la habitud cayeron como sin alma, parece imposible pueda llegar a tanto el arte. De la cornija arriba, estan entrambos techos y bouedas la¬ bradas con gran variedad de gniteseos. obra de los hijos del Bergamasco, Gránelo Fabricio; ... y con¬ siste la perfecion desto los buenos contrapuestos y reparti¬ en dos, variandolo todo de suerte que parezcan todos diferentes, y quien quisiere entretenerse, si le sobra tiempo, halla siempre cosasnueuas, y baste agora dezir esto assi en confuso... Celda baxa del peior ... Entre los maçizos de estas ventanas ay algunos quadros grandes que assientan sobre los azulejos, que estan por lo baxo de la pared cinco pies y mas en alto. Los tres de estos quadros son de Gerónimo Bosque, estraño hombre en la pintura, de quien haremos adelante memoria para descubrir algo de lo mucho que abraça su ingenio. Otros quadros ay de vn Alemán ó Flamenco llamado loachimo, de excelentes paysages al olio, aunque no de mucho dibuxo; la pintura una es el milagro de los cinco mil hombres que el Señor hartó en el desierto con los cinco panes y dos pezes, y supo repartir tan ingeniosamente el quadro, que poco menos los podemos contar todos. La otra es de nuestro Doctor san Gerónimo, sacando la espina del pie al Leon: púsole en vn desierto, y entre vnos peñascos pelados, singularmente tomados al parecer del natural, que si huuieran los Alemanes puesto tanto cuydado en saber el arte como en estos coloridos y labrado de menudencias, huuieran competido con los italianos, de quien estan siempre tan lexos. Otras tablas ay de otros tam- - m - bien deste genero y mas antiguas, no se cuyas se son, ma» de que tienen no poca deuocion. Veese también entre estas mismas pinturas vn san Gerónimo de aquella manera de labrar antigua, que propiamente se llamaua obra Mosayca, que es de varias pe- drezuelas, tan menudas como vnos granos de hinojo ó anis, y délias por ser de varios colores hazen el rostro, el cabello, el ojo, la barba, y la ropa, y cada cabello por si, ora sea el color de las piedras, natiuo ó artificial, para labrar destas pieças tan menu¬ das, y asseiitarlas en vn quadro de media de alto, y hazer vara vna figura de vn santo con su Leon, y otras menudencias que alli se veen era menester vn año, y vn hombre de paciencia eterna, cosa a mi parecer de poco ingenio y de menos fruto; no han querido los hombres dexar de prouarlo todo. La cornija que corre luego encima dellos por toda esta qua¬ dra, es también blanca, de estuque, y de alli arriba toda la bo- ueda está (como dizen) de oi'o y azul; tiene vna pintura al fres¬ co y vn grutesco excelente, con grande estudio labrado, obra de vn Francisco de Vrbino Italiano, que desde mancebo se vino a España, y se caso en Segouia; lleuaua principio de ser de los muy valientes, mucho estudio lo prometia, y el buen inge¬ y su nio ó indole que le aula dado el cielo. Murióse luego en acaban¬ do esta obra, y assi no nos quedó de sus cosas mas desta de que se puede hazer memoria... Celda alta del prior Los quadros del orden mas alto al olio, de ... son algun exce¬ lente maestro, en que también estan pintadas las edades del mismo hombre con mucho mayor arte y primor, porque aqui las figuras son mayores y el principal intento de la pintura, que en los otros son pequeñas, y lo principal son las verduras y payses, lunto con ellas por las otras dos paredes esta aquella famosa his¬ toria del diluuio, de mano del Basan, que con razón la estiman en tanto, aunque aqui por estar tan alta no se goza bien. Desde esta quadra se entra en otra, que sirue propiamente de celda y de dormitorio, porque estotra es muy común, y del oficio de Prior, también ay que ver en ella (porque no digan que no lo mostramos todo). Encima de la puerta del alcoba donde duerme — 398 — está vu quadro de nuestra Señora con el niño, y san luán, que dizen es del valiente Rafael Vrbino, labrada de su mano, y pa- recese porque es excelente. En vno de los estantes de libros, que también tiene esta celda, ay vn quadro del Bautismo de nuestro Saluador, que fue la muestra que luán Fernandez Mudo truxo quando vino a ser pintor de su Magestad a esta casa, y es de mucha estima, porque esta excelentemente labrado; donde tam¬ bién se vee qüan diferente manera era aquella de la que des¬ pués siguió. DI8CVRS0 Vil la fábrica y partes del colegio y seminario Por los dos claustros baxos, en los testeros y frentes estan repartidos onze qnadros al olio, de la historia y martyrio del glorioso S. Lorenço. Los ocho dellos son de mano de Bartolomé Carducho Italiano. Vino a España en compañia de Federico En¬ caro, y despues ayudó en muchas pinturas del fresco a Peregri¬ no, en el claustro y librería, en cuya compañia aprouechó mu¬ cho. Estas historias son de su inuencion, y estan harto bien tra¬ tadas. Creo que si se húuiera estado en Italia, donde se exercita y estima en mas este arte, y donde no cuesta tan caro el ganar de comer, que en pocos años mereciera lugar entre los muy ex¬ celentes, y agora no está lexos dellos. Aula» ... Las bouedas tienen compartimentos como artesonado, aun¬ que se estanblancas y no tienen estas dos pieças que son tan freqüentadas ningún adorno, sino algunos quadros de pintura de poca monta. Fueron desdichadas en morirse el fundador, que sin duda fueran de las mejores y bien adornadas pieças que hu- uiera en la casa, porque estaua ya casi determinado que se pin- tassen al fresco... El aula de Artes se diuidio también, por sus materias, en otros quarteles y artesones que haze la boueda, donde se ponían como principales y vniuersales sugetos, la Dialéctica y la Filo¬ sofia, los cielos y los elementos, el tiempo, y otras cosas viza- — 399 - rras y de Liigenio para el proposito. De todo esto ordenó los ear- tones Bartolomé Car ducho, harto bien considerados... Al ñu de la lonja y passée [hay] otro zimborio, en que también concurren estos quatro claustros ó tres, como en el conuento los otros quatro... En copula tiene ocho ventanas con vedrieras que le dan la bastante luz. Antes que entremos en el refectorio que esta a aqui junto, sera bien considerar dos quadros que ay en el testero de la lonja ó paseo, entre las tres ventanas que caen al portico, y otros aqui en este mismo zimborio, porque son de dos que ay grandes maestros, aunque estan aqui como desterrados, ó digᬠmoslo assi, como derribados de su dignidad y assientos prime¬ ros. Los que estan en el zimborio son de Lucas Cangiaso, que nosotros de ordinario llamamos Luqueto; son muy grandes y re¬ matan en buelta ó en arco, con sus guarniciones y mareos dora¬ dos; el vno de las onze mil Virgines, el otro la cayda de Lucifer en aquella batalla grande que huuo en el cielo entre el y S. Mi¬ guel, y los de cada van do. Pusiéronse estos dos quadros en las dos principales capillas de la Iglesia, que hazen testeros en la ñaue principal, cruzando con la del altar mayor. Descontentᬠronle mucho al Rey, assi por la compostura de las historias como por el poco ornato que tienen las ñguras, y vn colorido muerto, sin gracia. Vhnida de lüoas cangiaso pintor Vino Lucas ó Luqueto de Italia, como a suplir la falta que auia hecho con su muerte luán Fernandez nuestro Mudo, traydo por famoso y por valiente, y con mucha razón, hombre facilissi- mo en el arte, destraña pi'esteza y no falta de inuencion, aunque si notablemente de adorno. El principal motiuo de traerle fue para las cosas del fresco, en que tenia mucha pi'atica. Pintó aqui nartas cosas en breue tiempo, de que hablaremos en sus lugares propios. Estas dos historias parece que las hizo no mas de para ganar de comer aquel dia, según estan de andaderas y al pare¬ cer poco mas quebosquexadas. En el quadro de S. Miguel, ape¬ nas quiso poner otro Angel bueno, todos los otros son demonios fieros, desnudos, en posturas estrañas y para altar feas, poco - 400 - pias. En el de las Virgines, aunque puso algunas, para el nume¬ ro pudiera significar fueron muy pocas, y aquellas de suer¬ que te que quitan la gana de rezar en ellas, y vn solo verdugo que las esta descabeçando (tenia bien en que entender), que aunque la figura es ayrosa, es fea, mal vestida, y el colorido de todo ello descolorido y deslauado, y con todas estas faltas, no se le puede negar sino que descubren la valentia del maestro, lo mu¬ cho que sabia y quan diestro era en plantar las figuras, y mos¬ trar sin dificultad todas las partes, con singular proporción y mouimiento. Venida de Federico Zücaro pintor Los otros dos que estan entre las aulas son del famoso Fede¬ rico Zucaro; este vino a suplir la falta que hizo Lucas Cangiaso y suplióla también como Lucas la del Mudo, que si uiuiera este ahorráramos de conocer tantos Italianos, aunque no se conocie¬ ra tan bien el bien que se auia perdido. Vino Federico con tanto nombre endereçado al seruicio del Eey, por medio de personas tan granes y de tan buen juyzio; y las estampas suyas le auian hecho tan famoso, que poco menos le saliéramos a recibir con palio. Entregosele luego todo lo bueno y quanto el podia desear, que fue la pintura del retablo principal y de los dos colaterales de las reliquias; y algunas estaciones del fresco en el claustro grande. Todo esto pintó y poco dello dió contento al Rey ni a nadie, y ninguna cosa hizo que llegasse con mucho a las espe- ranças que se hauian concebido de su nombre. Las dos historias de que aqui vamos tratando son las vltimas en que puso la mano, con el mejor cuydado y estudio que supo; y las que auian de estar al lado de la custodia en el altar mayor y muy a los ojos, que son la Natiuidad de nuestro Saluador, y la adoración de los Reyes. Quando las acabó, quedó tan enamorado de sus manos Federico, que quiso las viesse su Magostad antes que las assen- tassen, lo que no osó hazer en las otras del mismo retablo, pare- ciendole que como les aula dado tanta fuerça, para que releuas- sen de lexos, no serian tan apazibles mirándose de cerca. Estas si, y quando llegó sn Magostad a verlas, auiendolas puesto a la luz que le pareció responderían mejor, le dixo con harta con- — 401 - fiança: Señor, esto es donde puede llegar el arte, y estas estan para de cerca y de lexos. No le respondió ninguna cosa, mos¬ trándole aquel buen semblante y gracia que daua por respuesta a todos, que jamas lo supo dar malo a nadie. De alli a vn rato que las estuuo mirando, le preguntó si eran buenos los que tenia allí en una cesta vn pastor assiendo deilos a dos manos, para presentarlos a la rezien parida Virgen Madre. Eespondió que si. Notáronlo los que alli se hallaron, entendiendo auia hecho poco caso de lo demás, y que parecia cosa impropia vn pastor que venia de su ganado a media noche, y aun corriendo, pudiesse auer allegado tantos buenos, si no guardaua gallinas. Pusiéronle al fin estos dos quadros en el lugar para do se hizieron, y quan- do le despidió haziendole mucha merced como se esperaua de tan gran Principe, mandó quitarlas del retablo, y con ellas el quadro principal del martyrio de S. Lorenço, que también era de su mano. Este se puso fuera de casa en vna capilla que se hizo en este Sitio, donde los oficiales de la fabrica oyen Missa, y se les administran los sacramentos; y estotras dos que son para de cerca y de lexos, como dixo su autor, mandó poner aqui en¬ tre estas dos aulas, que a pocos he visto den gusto, aunque sin duda son de lo mejor que aquí nos dexó. Y por acabar con esto de vez, dire el remate de su buelta a Italia. vna Hechas estas historias al olio, con las dos de las reliquias, nuestra Señora y san Gerónimo, yua pintando al fresco con los oficiales que traxo de Italia la mitad de las historias del claus¬ tro principal. Las quatro o cinco que estauan hechas desde la Concepción de la Virgen, hasta la de la Visitación, descontenta- uan tanto al Rey y a quan tos las vian, que se le dixo al mismo Zucaro. El escusó que no las hauia labrado de se su mano, sino vnos mancebos que se las auian echado a perder. Diose traça que pintasse el vna de su mano, que fue la primera de la Con¬ cepción de la Virgen; salió tan perdida cosa, que aun parecian las otras mejores. Visto esto su Magostad le dio licencia para que se tornasse a Italia. Diole seys mil ducados, conforme al assiento que estaua hecho, que eran dos mil ducados cada año, y estuuo tres. Y con otras mercedes particulares que el Rey le hizo, le valió mas de ocho mil la venida, y sin esto dicen le mandó dar 26 — 402 — mas de vida en Italia, de que el quatrocientos ducados de por fue muy dexandonos aca muy poco gusto de sus pin¬ contento, turas. Quando ya le auia despedido el Rey y héchole tanta mer¬ ced, fray Antonio nuestro obrero llegó y le besó las manos di- ziendole: Béseselas a V. M. por la merced que ha hecho a Zuca- ro. Respondióle: No tiene él la culpa, sino quien le encaminó acá, aludiendo al disfauor del despedirle y no a la merced ds que se le dauan las gracias. Mandó luego que picassen las histo¬ rias, y tornólas a pintar Peregrino como ya lo vimos en el claus¬ tro grande. Leonardo de Vinci pintor y su cena Entremos en el refitorio del Colegio: Está de la mesa de la ca- aqui vna Cena del Sefior, encima beçera y del orden de los azulejos, que aunque es copia de otro original, es tan valiente y tan buena, que no ay en toda la casa pintura ni quadro de mas consideración. Es pintura de Leonardo de Vins, vno de los singulares ingenios que ha produzido Italia, no solo para pintura, en que fue tan excelente, sino para todo quanto emprendió; tanto caudal le dio la naturaleza, que sa¬ berlo todo le parecía poco. Musico grande y gran architecto, es¬ cultor, ingeniero, ó maquinista, y anatomista, filosofo, y al fin lo que quería y en qualquier cosa que se reposara, que esto no aula hazer, fuera cosa monstruosa, sino que aquel fuego y vive¬ za natiua del ingenio le hazla andar dando saltos de vna en otra, como a muchacho que le yerue la sangre y no le dexa estar que¬ do. De aqui vino que quedaron pocas cosas suyas acabadas, y las que hizo al fresco estan ya mal tratadas; y tales quales estan, adoran en ellas los del arte. Pintó esta Cena en la pared del re¬ fectorio de los religiosos de santo Domingo en Milan, llamase el Conuento Santa Maria de Gracia, y dioles tanta magestad y grandeza a los Apestóles, y las cabeças salieron tan excelentes y graciosas, que no se atreuio a acabar la figura del Christo, de- xando por hazer la cabeça, ni pudieron jamas con el que la hi- ziesse, diziendo que no podia el formar idea de vna testa tal, que hiziesse como era razón ventaja a las de los Apostóles; fue ne- cessario buscar otro maestro que la acabasse. El Rey Francisco - 403 - de^Francia tuno noticia de esta Cena, y refiere el Vassari que prometía grandes premios a los architectos y ingenieros que lle- uassen aquella pared a su costa a Paris, y hazer a los religiosos otra pared y otra Cena. En tanto estimó esta pintura, y al fin como ningunoatreuio^ se quedó alli, y se lleuó el pintor quan- se do mas no pudo. Aunque quando Leonardo fue a Francia, ya era viejo, y el Eey Francisco, que estimó en tanto los hombres de claros ingenios en buenas artes, le fue a visitar estando malo y al fin murió reclinando la cabeça en las manos de aquel vale¬ roso Principe. Presentáronle al Rey nuestro fundador esta copia en Valencia, que como digo es tan buena, que quita la gana, digo el deseo de traer aca el refectorio de Milan. Estan todos los Apostóles como desassossegados y con afecto inquieto oyendo dezir a su Maestro y Señor que vno dellos le auia de vender; en solo ludas se echo de ver vn reposo recatado o fingido, como de traydor que estaaguardando en que ha de parar aquella plati¬ ca: esta recodado con el braço yzquierdo en la mesa, y con el derecho derramó el salero, como quien quebrantaua y rompia la paz y vnidad de aquel celestial Colegio; mayor crimen aun que el de Lucifer que turbó el cielo y la tierra. En la misma mano tiene llegada al pecho la bolsa, como quien la tenia en el cora- çon, ó el en ella, donde le tienen muchos que se le parecen har¬ to. Los rostros estan vinos, parece que oimos a san Pedro lo que le pide a san luán sobre aquel caso para despachar con el delin- quente según esta el viejo desassossegado y mudado el color, y medio en pie; las ropas, los vasos, los llenços y manteles, como si fuera ello mesmo. Bastara esta obra a darle eterno nombre, quando no dexara otra de sus manos. No se yo ponderar otros secretos ni primores que aqui veen los que saben del arte: a quantos le veen, si tienen algun sentido en esto, los pone en ad¬ miración, que lo bien hecho y conforme al arte, imitador de la naturaleza, a todos contenta, aunque no todos alcancen el por que. Aqui junto esta la cozijia del mismo Colegio, vna pieça tan buena que merece la nombremos... — 404 Capilla del colegio ...Esta enviquezida quadro grande de nuestro luán con vn Fernandez Mudo. Tiene la historia de quando el tyrano le dexó assado y muerto sobre las parrillas, y entraron en lo secreto de la noche S. Hipólito y otros compañeros a hurtar el cuerpo para lleuarle a enterrar. Historia y passo llena de arte y de piedad. No la dexó acabada del todo, acabóla vn su discípulo, y echanlo de ver los que saben algo. DISCVIISO VIH La casa y patio del Rey, con los patinejos de dentro, quadras y galerias, y el aposento priuado de su Magestad ... La galería de este llenço se diuidió en dos pieças grandes, cerrando las ventanas abiertas, con sus puertas y vidrieras, para que se pudiesse habitar como las demás pieças. La vna de estas esta adornada con excelentes quadros de pintura vnos del Basan y otros de Gerónimo Bosque, y de otros maestros que dexo de dezir lo que son hasta su tiempo. Galería grande de la casa real ... Debaxo de estos quadros estan repartidos también por la quadra los dibuxos o estampas que luán de Herrera ordenó de toda esta casa, con sus plantas y monteas. La boueda llana, las paredes blancas, el suelo de ladrillo, ... y apenas ay que ver, tanta era la modestia en sus cosas propias, de este pijssimo Roy. Dos bufetes le hizo fray Antonio el obrero, de vn marmol que traxerou de las Indias, y se los puso alli sin pedirlos el. Por las paredes algunas imagines y quadros de nues¬ tra Señora, todo lleno do deuocion: algunos dizen que son de aquel gran Alberto Durero, como es la huyda a Egypto de no¬ che, que se le echa de ver ser suya. Y no se si también vn Na¬ cimiento, o Resurrección, y otro quadinllo pequeño de vuas aues. El alcoba donde dormia esta llena por los dos lados de imagines pequeñas de santos, porque adoquiera que se reboluia - 405 - en la cama, como lo dixe en su lugar, recebia consuelo en ver tan buena compañía... En la galeria que dezimos esta-debaxo de la otra no ay otro adorno, de seys quadros, tan grandes mas que ocupan toda la pared de ñ'ente de las ventanas, en que se vee hecho al viuo aquella batalla naual de Lepanto... La pintura de estos lienços es de Lucas Cangiaso, que ie dio la iuerça y la viueza que el tenia en todas sus obras. DISCVESO IX La Librería de este Conuento oon sus repartimientos t adornos La boueda, con los dos testeros y frentes que estan encima ... de la cornija, estan pintados de mano de Peregrin de Peregrini, que aunque siempre se muestra discípulo y imitador del Bona- rroto, aquí quiso competir el. Y quando en Roma, Bolonia, con Milan y otras ciudades de Italia no huuiera dexado otras memo¬ rias de su ingenio, y de lo mucho que alcançó en el arte, y de aquel modo diñcil de su maestro, que algunos llaman inacessi- ble, esta le hiziera de eterno nombre, porque sin duda el mismo Michael no pudiera hazer mas de lo que aqui vemos executado tan felizmente... Al fin esta todo tan valiente, que han dicho muchos Italianos que aqui vienen, inteligentes y de buen gusto en el arte, viendo tantas diferencias y desnudos, queies parece vino el mismo Bo- narroto a pintar esta pieça, y que quita el desseo de ver aquel tan alabado juyzio que pintó en el Vaticano... En las figuras que representan personas baxas, que se indu- zen en la historia no mas de para seruicio, o carga, o oficios ba- xos, sepermiten desnudos, y mostrar en ellos el arte; mas nose ha de permitir en las personas principales, granes, honestas. Y ansi lo guardó el Peregrino en esta librería, y en el claustro principal, y pocas vezes se descuyda en este decoro, aunque tan amigo de mostrar el arte, y lo que entendía del cuerpo del hom¬ bre, que es el mas noble y mas diñcil sugeto del... - 406 - DISCVRSO XII La fabkica y oenato de la Iglesia peincipal de este monasteeio ... Quedó por la partede fuera este cimborio o tolo algo mas baxo y enano de lo que su natural proporción y buena gracia pedia; quitoselevn pedestal de onze pies en alto, sobre que auian de assentar las basas de las colunas o medias cañas, que por faltarles no se descubren de ninguna parte, sino es de lo alto de la sierra, y perdieron mucha gracia. Este defeto se siguió del miedo que puso vno de los quatro pilares, que por falta de los maestros y assentadores començó a hender y rajarse por al¬ gunas partes, aun antes de que tuuiese otro peso encima, mas de su misma grandeza; ansi temieron que no aula de poder su¬ frir la carga de tan gran cimborio el que a sí mismo no se sufría. Y trataron de aligerarle, quitándole todo el peso de este pedes¬ tal, harto contra la voluntad de el Architecte luán de Herrera, que como hombre de gran juyzio conocio que la falta no venia del peso, sino de la mala labor, mal assiento, y la desigualdad del grano de la piedra de dentro con la de fuera; y como no se resistían aquellas ygualmente, echauan la carga a los sillares de fuera y rebentauan con ella, desamparados de ayuda... De las pinturas y de sus retablos dire alguna cosa. En los dos pilares grandes que estan mas cerca del altar mayor ay quatro altares, y en estos y en sus correspondencias, que son ocho, es- tan pintados de mano de nuestro luán Fernandez Mudo los doze Aposteles, y los dos Euangelistas san Marcos, y san Lucas, y san Bernabé, y san Pablo, que son diez y seys figuras de dos en dos; san Pedro y san Pablo estan juntos, que ni aun pintados se pueden apartar aquellos dos Principes del cielo y de la tierra; y tienen la mano derecha de la correspondencia del pilar grande que está al lado del Euangelio, y de la otra vanda de la Epístola estan Santiago y san Andres; y estos dos son altares priuilegia- dos de animas, y ansi van hermanados de dos en dos san luán y san Mateo juntos en otro altar, y de frente san Marcos y san - 407 — Lucas, y en otro, san Felipe y Santiago el menor; en otro, san Simon y ludas; y en otro, san Felipe y san Bartolomé; y en otro, san Matías y san Bernabé, que parece, según estan hermosos y de estremada gracia, tornaron baxar del cielo, embiados por a el Señor y Maestro de dos en dos a predicar al mundo, y no solo estan aqui sus figuras, mas casi de todos ellos en sus mismos al¬ tares reliquias, exceptos los dos, Santiago el mayor, y san sus luán Euangelista. Son las cabeças tan hermosas y de tanta auto¬ ridad y magostad, que podemos dezir se excedió a si mesmo aqui el Mudo, o que le dio el coro Apostólico algun don particular, para que acertasse tanto en sus rostros. Los dos principales fuera de estos que son los de las reli¬ quias, vno de la Anunciación de la Virgen, y otro de nuestro doctor san Gerónimo, son de Federico Zucaro, aunque ya no son suyos ni de nadie, sino vn agregado no se como. Desconten- tole al Rey el el otro, vno y y mandó qué los remendasse rn luán Gomez, pintor Español, y al fin estan mejor que antes. En los otros dos principales de la ñaue que cruza con la capilla ma¬ yor que va derecha a la puerta estan en la parte del Euangelio la batalla de san Miguel con Lucifer, vna valiente pintura de Peregrino, y muy de su mano labrada, estimada en lo que es razón por los que tienen voto en el arte, donde mostró no solo valentia en la inuencion y dibuxo, mas aun en el colorido, por¬ que aunque auia muchos años que no vsaua pintar ni colorir al olio, se echa de ver quan to valiera en esta parte si lo exercitarà. Enfrente de este en el otro testero esta otro esquadron vitorioso de las onze mil inuencion del mismo, harto vírgenes, dibuxo y hermosamente considerado, y lo mejor que de esta historia creo se ha hecho hasta aora, aunque no la pintó de su mano, sino por la del Juan Gomez, y no esta malo, y para el gusto de los Espa¬ ñoles que aman dulçura y lisura en los colores, harto apacible y de mucha deuocion. En otro altar de esta misma grandeza y for¬ ma esta el otro esquadron de valientes soldados de Christo de- baxo de la esclarecida seña del Capitán san Mauricio; pintura de Romulo, Italiano, harto alegre y bien tratada. En otro que de la misma vanda responde con este esta el gran Bautista predi¬ cando en el desierto, donde le salla a oir mqcha gente; vna his- - 408 - toria valiente, bien tratada y del mejor ornato que aquí vimos, de mano de Luquete. Y en esta se echa de uer que en otras an¬ dana muy de prisa, y parece que con gana de acabar. lunto a el está otro de la misma forma: es de la santa matro¬ na Ana, y del mismo Lucas Cangiaso, que aunque la figura prin¬ cipal no contentó el rostro, lo demás todo es muy bueno. De en Alonso Sanchez, aquel gran hombre de retratos, estan algunos quadros de estos altares menores. San Esteuan y san Lorenço en vno, san Vicente y san lorge en otro, harto buenos; otros ay de santa Catalina y santa Inés, y de otras virgines en que no acer¬ tó tanto. De Vrbina y de Carabajal ay otros, sera cosa prolixa referirlos... DISCVESO XIII El coeo priscipal y antecoeos de este templo, sus adornos, sillas, organos, pintura, libeos de canto y facistor Sillas de coeo En el quadro del frontispicio, como antidoto contra la vani¬ dad del hombre, esta vn lesu Christo con la Cruz a cuestas, tan viuo y para quebrar el coracon, que no se puede mirar sin la¬ grimas. Es esta pintura de mano de Sebastian del Piombo, gran compañero y seguidor del Bonaroto... Pintura de las paredes y boubda del coro Encima de las sillas, por los lados y por la fi-ente, se veen diuersas historias; sobre las sillas altas fronteras, en'los dos es¬ pacios quedexan las tres ventanas, estan los dos patrones. S. l^o- renço de la casa, S. Gerónimo de la religion, pintura de Luque¬ te, figuras excelentes mayores del natural, bien plantadas, y de harto adorno y relleno. El san Gerónimo, que tiene la mano si¬ niestra del Prior, vestido de Cardenal; san Lorenço, que esta a la diestra, vestido de Diácono con sus parrillas; por todo el res¬ to deste coro en la pared que esta encima de las sillas de la mano derecha estan dos quadros grandes fingidos como abiertos, y por ellos se veen dos historias del mismo martyr. La vna de su pri¬ sión, quando yua tras el santo Papa Sixto, rogándole que le lie- - 4:©9 — nasse en su compañia, morir pues yua a por Christo, y le aiiia ya hecho lo que le airla mandado, que era dar a los pobres los tesoros de laIglesia; la otra quando presento al tyrano los po¬ bres, diziendole que aquellos eran los tesôros de la Iglesia. En¬ trambas son de Romulo, pintor Italiano, estan al fresco y bien tratadas, con algunas architecturas que se descubren de buena consideración... Estas virtudes que dixe estan en estos encasamentos son del mismo Luqueto, y las cuatro historias son de Romulo, y para los que lo veen no ay necessidad de aduertirlo, porque es muy cla¬ ra la diferencia de la vna manera y de la otra... Tienen todas las figuras estremado ayre y mouimiento, vnos sentados y otros pie, y si el colorido y ornato de los paños no en fueran en las pinturas de I.uqueto tan de corrida y de azelera- da manera, sin duda fuera esta gloria vna de las mas ilustres obras que temamos en esta fabrica. Mas quien podra creer que vn hombre solo hiziesse tanta multitud de figuras, mucho ma¬ yores que el natural^ en tan breue espacio como de quinze me¬ ses. Ássi se cree le costó la vida, como trabajo tanto, en vna postura tan penosa y continua, en vna boueda donde el cuerpo, cabeça y braço, auian de andar tan violento's, y el frió y hume¬ dad del yesso, de la agua y de la cal o estuque siempre tan cer¬ ca, no fue mucho le quitassen la vida. En el frontispicio de encima la'cornija está la Anunciación y Salutación del Angel, y toman las dos figuras de la "Virgen y el Angel la ventana grande en medio. Reti'atose el mismo a la" en¬ trada de la gloria, vn poco detras de fray Antonio el obrero, aun¬ que se le adelantó tanto en la muerte; plegue a Dios se vea ya del todo dentro ella. en Algun miedo tengo se dio mucha priessa a ganar dineros, y mas en dexárselos acá. Organos del coro t de la iglesia En estas tan grandes" caxas estan los dos princi¬ ... órganos pales medio del cuerpo de la Iglesia. en y que estan hechos con mucho cuy dado por el mejor maes¬ ... tro destos instrumentos que se ha conocido en nuestros tiempos. Este se llamaua Masegil, de nación Flamenco; ayudauanle qua- 410 — tro hijos suyos, todos oficiales del arte, y algunos dellos ya maes¬ tros. Murió aqui este hombre antes que perficionasse la obra, no se sintió poco su falta... Librería del coro t iluminacion ... principales, y en otras que no son tanto, los En las fiestas principios y primeras planas y letras de los oficios, Missas, Vis- peras, y Laudes, estan con iluminaciones, historias y viñetas (assi llaman la pintura que corre por el derredor de la hoja), de excelente pincel y mano todo: muchas délias de nuestro fray Andres de Leon, que fue otro don lulio en el arte; otras de su discípulo fray lulian, que quiso competir con entrambos; otras de otros buenos maestros en esta suerte de pintura; y porque di¬ gamos aqui de vna vez lo que ay della, pues tocamos la mate¬ ria de iluminación de libros, fuera de lo mucho y lo mas prin¬ cipal, que es la destos libros de canto llano y oficio diuino, en que entendieron estos maestros muchos años, ay vn libro que llamamos capitularlo para las fiestas principales, y tiene muchas historias de singular iluminación y buen dibuxo, de mano del mismo fray Andres de Leon, y excelentes viñetas sujas, y de fray lulian, y de Salazar, otro maestro que tuuo singular gracia en ellas... Ay también otros tres libros en que estan las quatro pasiones que se cantan la semana Santa, donde estan quatro historias en cada vno al principio de cada passion; son inuencion y labor de fray lulian, cosa por estremo acabada, y la mejor labor que se ha visto,si fuera yguiil el dibuxo sin duda le podíamos poner y con los primeros o mas alto en el arte. Destas doze se perdieron no se si tres o quatro, por culpa del mismo fray lulian, y no estan sin ella los que las tienen, porque creo no padecen ignorancia de que son del Rey y entregadas a esta casa... De don lulio de Clauio ay algunas tablas y quadros de ilu¬ minación, creo que son quatro o cinco, presentadas al Rey que sea en gloria, y se guardan entre otras cosas preciosas, y con razou, de que haremos alguna memoria; quede esto dicho assi de lo que toca a la iluminación, en confuso y a bulto... - 411 - Crtjoifixo del altae del coec t el 8. loeenço de la pila ... El artifice es Benuenuto Zellno, natural de Florencia, sin¬ gular escultor, famoso en Italia. Y es digno de aduertencia, que el mismo año que se començo esta fabrica, se acordeló el Sitio, y se escogio determinadamente por el Rey, y casi en el mismo mes començo Benuenuto Zelino a labrar esta pieça que aula de po¬ nerse en el primero y mas publico espectáculo y vista deste templo... Aunque todo el es diuinissimo, haze la cabeça conocida ven¬ taja a lo demás, y visela yo alabar a nuestro Mudo, que tenia sin¬ gular voto en esto... DISCVRSO XIIII La capilla mayor deste templo, retablo, custodia, y sasra- rio, oratorios, y entierro de los Eeyes ... Los dos tableros de pinzel que estan al lado de la custodia en este orden, son: El nacimiento de nuestro Saluador y la ado¬ ración de los Reyes, de mano de Peregrino, como ya dixe, de donde quitaron los de Zucaro... se La historia del quadro principal de en "medio, que responde encima de la custodia, es el martyrio de S. Lorenço, de mano de Peregrino, de donde se quito el de Federico Zucaro, y antes se auia quitado otro de Lucas Cangiaso; de suerte que son tres losque alli se han puesto-, y aunque este que agora está conten¬ tó mucho quando se vido en suelo, puesto alli no agrada tanto, y creo que ninguno de quan tos se pusieren agradara por la mala luz que tiene, que como es de frente reueruera en los ojos el bar¬ niz y quita la luz a lo que la pide, y dala donde no es menester; también es mucha parte para que á ninguno contente la mucha gana de que aquella sea vna cosa que no aya mas que pedir. Las dos historias de los lados son, nuestroRedentor á la coluna, y quando lleuaua la Cruz a cuestas, buenas historias del Zucaro, y lo que mas contenta de lo que aqui nos dexó, aunque en todo tiene vna manera seca poco apazible. La historia de en medio es la Assumpcion de nuestra Señora, - 412 - del mismo Federico, y no mala, aunque tuuo necessidad de al¬ gun adobo; laë de los lados son, la vna la ResiuTeccion y la otra la venida del Espíritu santo, de mano del mismo, que creo se sufren alli porque como estan tan lexos de la vista haran poca diferencia las que se pussiesen mejores. Son todas estas estatuas de Leon Leoni y de su hijo Pompeyo Leoni, entrambos artifices de mucho nombre. Dixe que las pri¬ meras y mas baxas, que son de los quatro Doctores, son del na¬ tural, soys pies, con vn zocolo que se les puso pequeño; las de los Euangelistas de siete; las dos de Santiago y S. Andres, cer¬ a ca deocho, y estas algo mas de nueue, y aunque esto pareció ser necessario hacerlo assi por la diminución de la vista, mira¬ das desde abaxo o desde la mesa del altar; más como de ordina¬ rio no se veen sino desde el coro, o desde el medio cuerpo de la Iglesia, queda la composición muy fea, porque diminuyen poco menos las baxas que las altas, y parece que el retablo está al reues,lo de arriba abaxo. No ay cosa por mucho que se mire no tenga algun no se que, tan de su cosecha tiene el hombre el errar despues de aquel yerro viejo. Veese también aqui en este retablo quan importante es la buena luz, pues con ser las colunas tan grandes y redondas, los cornijamentos de tanto buelo, las esta¬ tuas tan crecidas, tan hermosas y tan bien doradas, todo sale poco, y desde la puerta de la Iglesia y desde el coro nó parece tiene relieue ninguno, sino pegado con la pared; llegándose ala mesa y plaça primera de las gradas del altar... La custodia grande ... Por entre las nubes del contorno se descubren muchos Angeles, tan hermosos y tan bellos que regozijan el alma. Esta fue la primera cosa que pinto en llegando aqui Peregrin de Pe¬ regrini; dio con ella grande gusto al Key nuestro fundador, que la labro de su mano y con cuydado por ser la muestra. La inuencion y architectura es de luán de Herrera; la labor y manos, es de aquel excelentissimo escultor y lapidario lacobo de Trezo, que para venzer la dureza de tantos v tan varios y hermosos jaspes y piedras, inuento con singular ingenio tornos, ruedas, sierras y cien otr^s erramientas jamas vistas, que pues- — 413 — tas en las manos de hombres toscos y vulgares, y de essos peo¬ nes oi'dinarios, les hizo hazer con ellas efetos admirables. Al pie, digo en el çócolo baxo, entre las dos colunas de la ventana de adentro, tiene esta inscripción del Doctor Arias Montano: lESVCHRlSTO SACERDOTI AC VICTIMiB PHILIPPVS 11. SEX. D. OPVS. JACOBÍ TSECI MEDIOI^ANENS. TOITM HISPANO. E LAPIDE. La custodia menor En el pedestal de la pusrta de dentro por donde se abre y cierra qnando es menester, está esta inscripción del mismo autor que la otra: HVMAN.® SALVTIS EFICACI PIGNOEI. ASSERVANDO PHI¬ LIPPVS II. REX. D. EX VARIA lASPIDI HISPANIC. TRICII OPVS. En Castellano suena: para guardar la prenda segura y cierta de la salud de los hombres, el Rey Felipe segundo dedicó (esta custodia) que es toda de varios jaspes de España. Obra de lacobo de Trezo; tiene grauedad, propiedad j mys- terio... Oile dezir al mismo lacobo de Trezo tenia por cierto que quantos marmoles y jaspes preciosos auian Ueuado los Romanos a su ciudad, qnando quisieron cifrar en ella todo lo precioso del mundo, eran de Ésp;aña, al menos los que el auia alcançado a ver, todos los hallaua en ella... T porque no sequede nada, digo que el techo y la boueda de estacapilla mayor está pintado de mano de Luquete; y quisiera yo hubiera mas que mirar en esta pintura; está muy andadera, y no lo merecía, ni la.historia ni el lugar, porque auia de ser de lo mas acabado de la casa. La historia es la coronación de nue.s- tra Señora... - 414 — DISCVRSO XV La Sacristía de este templo, sus pieças, pinturas, cajones, ornamentos y rasos santos ... En el altar que digo está de frente de la puerta está aquel crucifixo antiguo del tamaño de) natural, que dixe arriba auia copiado nuestro Mudo, singular pintura, y tan bien entendido que merece el lugar que tiene. Fingió el maestro vn dosel de carmesi detras que haze salga mucho la ñgura, y creo que está tomada del natural, según la gran propiedad que muestra. A los lados tiene a nuestra Señora y san luán, los rostros coloridos y de viuo sentimiento, harto buenas cabeças, y el vestido y toda Ja ropa parece de claro y oscuro todo blanco, y las figuras de excelente planta y mouimiento, y todo el quadro bien guar¬ necido... DISCVRSO XVII De la grandeza y variedad de la pintura que ay en esta casa, de que no se ha hecho memoria ... Sin la pintura que hemos uisto al olio y al fresco en tantas partes, claustro, Iglesia, libreria, galerías, capitules, que es mu¬ cha, y de gran precio y hermosura, sin la que hemos visto de tantos retablos y altares, en estos mismos lugares y quadros de assiento, sin las imagines de pinzel y al olio, que ay en cada celda, que son en grande numero, sin las cosas de la escultura y de bulto que hemos ydo adüirtiendo en sus lugares, porticos, altar mayor, fuente del claustro, y muchos Crucifixos de marfil, y otras imagines de lo mismo, he contado en lugares públicos y comunes deste conuento, en claustro y capítulos, sacristía, celda del Prior, aposentos Reales, y algunas oficinas, mas de docien- tos y cincuenta quadros de pintura, que es cosa admirable, y todas de piedad y religion, de Dios o de sus santos, y se que no me alargo. Ni tampoco pongo en este numero los llenços y qua¬ dros que llaman de Flandes al temple, ni tampoco hago caso de los retratos de varones santos, o doctos, señalados por alguna dignidad o virtud, como los de los Papas, y otros varones insig- - 415 - nés, antiguos o modernos, de que dixe aula mucho numero en las librerías, en la celda del Prior, y en otros lugares, que estos solos passan de docientos y veynte, todos de cuydado y exce¬ lentes... Començar teníamos por los maestros de la escultura, pues quieren muchos sea primero que la pintura, sino que ya lo hemos dicho todo. Lo mas principal, de bronze dorado a fuego, que es que está en el altar mayor, y en los entierros de los Reyes, ya vimos que son de Pompeyo Leoni, y de su padre. Los Reyes de la fachada de la Iglesia, el san Lorenço del portico, los Euange- listas de la fuente, de luán Bautista Monegro. El Cruciflxo de¬ tras del coro de.Benuenuto Zelino. El S. Lorenço de la pila del agua bendita no tiene autor; otras pieças menores, S. Gerónimo, S. Juan Bautista, Crucifixos de celdas, y nuestra Señora, pieças singulares, tampoco sabemos cuyas son, y eran dignas de nom¬ bre; esto se queda assi dicho. De Micael Angelo Bonarroto, que sin controuersia es el primero deste coro, y el Apeles de nues¬ tros siglos, no tenemos cosa de su mano, aunque si algunas co¬ pias de cosas suyas. En la celda del Prior ay vn quadro media¬ no de vna nuestra Señora sentada con el niño dormido en el re- gaço con el brazito colgado con vn singular descuydo, y el santo Joseph, figura valiente; y otro quadro que está en la sacristía, de la misma Virgen con Christo y san Juan, niños desnudos be¬ sándose, pieça estremada; presentaronsela al Rey, creo de Flo¬ rencia, y aunque no estoy cierto sea de su mano, todos afirman el quela labro podía en esto competir con el; por tan valiente la juzgan los que saben del arte, aunque algunos dizen que no es de Micael, sino de Leonardo de Vins, que no deue nada a Micael, aunque sea Angel en el arte. No se que aya otra cosa, porque este hombre hizo poco al olio. Algunos tienen por pintura del Masado, de quien aprendió mucho Micael Angelo, y a quien di¬ zen se deue como a principio quanto bueno ay de pintura desde su tiempo hasta oy, vna pintura que esta en el capitulo, de vn Christo muerto, y vna Virgen, con Nicodemus, en quien arrima el Christo, cosa excelente; los cuerpos como del natural, y son de la cinta arriba, el desnudo del cuerpo admirable, la propie¬ dad y viueza de la carne, junto con que parece de bulto; de Ra- — 416 — « fael Sanció Vrbino, de quien podemos dezir aquella sentencia o elogio que se dize de Demostenes, y Cicerón, Micael quitó a que Eafaelo, que no fuesse el primei'o y este a aquel que no fuesse solo, aunque las maneras que siguieron en sus obras son estra- ûamente diuersas, de Rafaelo digo, también pienso ay poco de sus manos, dizen que vna imagen de nuestra Señora, que esta en la alcoba de la celda del Prior, es labor e iuuencion suya, también del tamaño del natural, con los dos niños luán y lesus. Ay empero algunas copias excelentes de cosas suyas en el capi¬ tulo del Vicario, y otro tablero, con figuras del natural, nuestra Señora y S. Isabel, y los niños, aunque esta algo reparada por¬ que se aula estragado algun tanto, y veese bien que es cosa va¬ liente. De nuestra Señora, también con el niño y san luán, qua¬ dro grande, esta vna encima de la fuente del antecoro, que cae a la parte del colegio, que si no es de su mano, fue de algun gran maestro, y viene de cosas suyas, porque tiene excelente labor. De aquel quadro famoso de la Transfiguración en el monte Tabor, ay aqui tres copias excelentes. La una, y la menos bien tratada, está en el transito de la sacristía del colegio; el otro mejor está en el capitulo del Prior; el tercero y mejor está en el aposento de su Magostad: de Leonardo de Vins, que quiere competir con estos dos, y si tuuiera paciencia, y solo siguiera la pintura, o los ygualara o los venciera; tenemos mas que aquella estremada copia de la cena del refectorio del cole¬ gio, de que ya hizo memoria y dixe lo que alli aula. Tenemos también otro quadro de la Virgen con el niño dormido en pie, y como que se va cayendo con el sueño está agora en la celda de la enferraeria que tienen señalada los Priores, y es la mas her¬ mosa pintura, mas llena, mas agradable y hermosa que creo ay en este conuento, porque tiene vn S. Juan y vnos Angélicos, con las mas significatiuas acciones que jamas he visto. Del Ticiano he referido mil cosas, que creo es el que despues destos tres es principe en este arte, aunque otros le ponen mas adelante y le llegan al séptimo lugar; no soy tan pintor ni se me entiende tanto del arte, digo mi gusto o antojo, y aun el de muchos, poi¬ que lio solo atendió al colorido y a la buena labor y hermosura, como dizen de Antonio de Acorezo (que quieren auentajarle al - 417 - Ticiano), sino también trabajó en entender profundamente el arte, y hizo camino y manera propia. Dizen algunos, y bien, que si el Bonarroto dibuxara vn Adán, y Rafaelo vna Eua, el y Ticiano coloriera y pintara el Adán, y Antonio de Acoreço la Eua, que tuuieramos lo que se podia dessear en genero de pin¬ tura. Digo, pues, allende de lo que vimos en la Iglesia pe¬ que queña, y en los capítulos de el Ticiano, ay otros muchos qua- dros de gran consideración. En el aula del conuento está aquella famosa pintura que llaman la gloria del Ticiano, quadro grande, donde se muestra la santíssima Trinidad, y la Virgen junto a ella algo mas bajo. Y en medio del quadro la Iglesia, en figura de vna donzella hermosa, que está como presentando a Dios los príncipes del nueuo y viejo Testamento, muchos principes y y personas de la casa de Austria. El Emperador Carlos V, con la Emperatriz y su hijo el Rey don Felipe, y la Princesa doña luana, y otras personas de la misma casa, que aunque estan muy altas, y como con rostros llenos de gloria y aballados de luz, se conocen los retratos, historia de gran ingenio y artificio; lindas posturas y habitudines, los mouimientos propissimos, las ropas y el colorido y labrado de gran excelencia; auia mucho que dezir quadro, si fuera de mi profession, y supiera en este ponderarlo todo; quedese para los que tienen mas gusto del arte. En el zaguan de la sacristía ay otros dos quadros grandes del mismo; el vno es otra oración del Huerto, muy en lo escuro de la noche, porque aunque era el lleno de la Luna, no quiso apro- uecharse de su luz-, y assi está cubierta de nubes; la del Angel que da enla figura de Christo está muy lexos, aunque con ella se vee muy bien; los Apostóles dormidos apenas se diuisan, y aun assi muestran lo que son; ludas es la persona mas cerca, y la que mas se vee por la luz de vna linterna, que como adalid va delante, y reberuera en el arroyo de Cedrón la lumbre, va- lentissimo quadro. Frontero della está vna santa Margarita, que sale del dragon rebentando por los hijares; valiente figura, aun¬ que algo corrompida vna singular parte della, por el zelo indis¬ creto de la honestidad; echáronle vna ropa falsa en vn desnudo de vna pierna, que fue grosera consideración. El rostro de la santa, despauorido y hermoso, y vn mouimiento estremado; no »7 - 418 — ay que alabar en el Ticiano el colorido, porque es como el prin¬ cipe vnico maestro dello, y como solemos dezir su vocación, y alabado muchas vezes del mismo Micael Angelo, que basta. Den¬ tro de la sacristie está vna Virgen con el niño; es del tamaño del natural, que parece nos pone miedo mirar¬ natural, y tan al la. Estraño rostro, aunque parece tomado del natirral, y disimu¬ lado el hurto; el niño tira ya a muchacho, y es el mayor que yo he visto para en braços, y tan lleno y i*edondo, que es de bulto y de carne; pienso que puesto alli vno de aquella misma edad, no pareciera tan viuo y tan maziço. Está también en la misma pieça la pregunta que hicieron a Christo, llena de malicia, sobre pagar el censo y tributo a Cesar (todas singulares figuras); la cabeça y rostro de Christo es la mejor que creo se ha pintado. Está también aquella Madalena, que tantas estampas y copias andan della por el mundo, y con razón, y assi se estima en mu¬ cho este original también labrado de su mano. Ay otra figura de nuestro Redemptor, que solemos llamar Ecce homo, y la santíssi¬ ma Madre que le está mirando en otro quadro, de que también andan infinitas estampas y copias. Está también alli vna santa Catalina, algo mayor que del natural; todo esto está en la sa- cristia en sus quadros bien guarnecidos. En el Transito que passa de la escalera de la misma sacristía para el altar mayor, por delante de la puerta del aposento del Rey, ay otros dos quadros: el vno es vn Crucifixo inclinado el rostro al renes de lo que suelen, y vn S. Juan Bautista en el desier¬ to, figura del natural, aunque parece algo corta, mas de excelen¬ te mouimiento, luz y relleno. En el oratorio del Rey sirue de altar vn Christo con la Cruz a cuestas, deuotissima y singu¬ lar figura, de lo mejor que en mi vida he visto; parece quiebra el coraçon, y alli tiene su deuido lugar, aunque sin los candele- ros se goza poco entre dia, y en el, y en las noches passaua alli el pió Rey don Felipe buenos ratos, contemplando lo mucho que dtmia al Señor que tan pesada Cruz lleuaua sobre sus ombros por los pecados de los hombres y los suyos; en el capitulo ay, fuera de las que alli vimos, otra de san lorge con nuestra Señora y santa Catalina, y en la capilla de la enfermería otro Ecce homo, con vn Pilatos; valentissimas figuras, y otras se me olui- — 419 - dan, y aunque me acuerdo de algunas, no pretendo dezirlo todo tan ai cabo que sea menudencia, basta dezir que está esta casa enriquezida de muchas y muy hermosas pieças deste hombre; creo que no ay otras tantas en Venecia, donde estuuo y pintó mucho tiempo Vna copiatambién de aquel llenço tan famo¬ ay so que está de Venecia, y le muestran quitando pri¬ su mano en mero muchos velos que tiene delante, y es el martyrio de S". Pe¬ dro martyr, y en cuanto toca a la pintura y al arte tienen razón, porque verdaderamente es de mucho primor, y parece que se vee la muerte en el descolorido rostro del santo, y todo el moui- miento es singular; tiene una intolerable falta en el decoro, por¬ que parece el santo se escusaua, y aun escudaua por no morir, y junto con esso esta muy descompuesto, y assi dixo vno de los prudentes y doctos predicadores de nuestros tiempos, que si S. Pedro martyr auia muerto de aquella manera, que no aula muerto como santo. Vn fraile que pintó alli él, hecha con a huyr tan descompuesta y desatinadamente que no le quedó aparien¬ cia ni forma de religioso. Los pintores de Italia, aun los muy prudentes, no han tenido tanta atención al decoro como a mos¬ trar la valentia de su dibuxo, y assi han hecho muchas cosas de santos que quitan la gana de rezar en ellas; y es esta vna, por¬ que no tiene cosa de devoción, en parte quisiera no fuera del Ticiano. De Sebastiano del Piombo, compañero y imitador de la manera de Micael, no se que aya mas del Christo con la Cruz a cuestas, que dixe está en el quadro del frontispicio de la silla del Prior en el coro, y es de misma dos copias de su mano; otras la misma, o imitación della, se veen, la vna encima del lauato- rio de la sacristía y la otra en el zaguan que está entre los dos capítulos. De Andreas del Sarto no creo ay mas de vna nuestra Señora sentada, poco menos del natural, con vn san loseph y el niño; harto linda pieça, hermoso colorido y lindo mouimiento y prespectiua. Esta encima del S. Lorenço que está sobre la pila del agua bendita, aunque no se goza mucho por la distancia; mas hechasele de ver la valentia y graciosa imitación de Eafaelo, aunque pretendió hazer camino por si. De Paulo Verones, segui dor de la manera y camino del Ticiano, ay vna Anunciada ex- celentissima, gallardamente entendida y obrada; las figuras son - 420 — como lindo moulmiento y aptitud; estuuo puesta del natural, de en el altar mayor, y sequedara alli si huuiera de ser aquella la historia; en su lugar se puso el Nacimiento, y ella está agora en el aula del conuento a la mano derecha de la cátedra, y encima de la misma cátedra está vn san Gerónimo a la penitencia, de harto buen relieue y colorido, aunque otros dizen que no es suyo, sino de vn su el Es¬ hijo. En mi celda tengo vn Dios Padre con píritu santo, y algunos Angeles; denota que era remate de algu¬ na pintura o quadro donde estaua pintado el Hijo; es vna exce¬ lente figura. En vna galeria de palacio ay dos quadros suyos; el vn quadro (1) sallo Abrahan de su tierra y de sus parientes, por mandado de Dios; va la santa matrona Sarra en vna yegua blan¬ ca, que no ay cosa mas natural en el mundo. El otro es quando Christo hecho del templo los que comprauan y vendían, y otro de la çreacion del mundo; pieças por estremo bellissimas, las figuras son menos la mitad que el natural. En el claustro de la enfermería, a los treynta pies, está vna santa Agueda, cortado el pecho; parece que viene de cosa suya; dizen que es de su hijo; creo ay alguna otra que no me acuerdo bien. De lacobo Robusto, que por otro nombre llaman el Tinto- reto, está vn Nacimiento en la aula del conuento a la otra parte de la cátedra, de muy florida y hermosa labor y luzes, como de hombre que se quería maestro Rafaelo, aunque en parecer a su el dibuxar quería yr tras Micael. Esta estuuo puesta también en el altar mayor, y merecía bien aquel lugar, y por ser las figuras menores pretendía que todo el retablo del natural, y porque se fuesse de vn quitó y se goza mejor adonde está. Del maestro, se Basan, que por otro nombre se llama lacobo Ponte, que tiene buen lugar entre los valientes maestros, aunque también de la escuela del Ticiano, ay muchos quadros excelentes; seria nego¬ cio largo hazer minuta dellos. En particular aquellos quatro quadros del Diluuio, tan celebrados por la inuencion y la multi¬ tud y variedad de animales que puso en ellos, en que tuuo sin¬ gular gracia: vnos estan de su propia mano en la celda del Prior, tan altos que no se gozan; otros estan copiados en la galeria que (1) [íJs de quando]. - 421 ~ llaman de la señora Infanta, que se les vee bien la diferencia. Viuio mucho tiempo el Basan (según me refirió Peregrino) en vna de aquellas aldeas junto a Venecia, y gustó de pintar quanto en las casas de aquellos labradores aula: la yegua, el asno, el buey, el gallo, la gallina, las anades, los calderos y cazos y quànto en casa de vn labrador puede verse, con tanta propiedad y gracia, que haze mucho la vista. Estan aquí reyr y recrea otros dos quadros en vn claustro pequeño de la Iglesia antigua, a los treynta pies: el vno es la Oración del Huerto y el otro el Nacimiento; entrambos oscuros, muy bien compartidos y histo¬ riados, propio colorido y de aquella extraña manera de moni- miento que el vsaua. Algunos dizen que son de Francisco Basa- no su hijo; a mi y otros parecen dignos del ingenio y manera del padre, porque ay cosas excelentes en ellos; sin duda que si los pintores Venecianos huuieran puesto tanto estudio en el di- buxo como en la pintura y colorido, que pudieran competir con los mas valientes de Florencia y de toda Italia. De Gerónimo Muciano ay vn quadro de la Resurrecion de la hija del Archisi- nagogo, aunque no parece la labor de su mano. Del Parmesano ay vn quadro pequeño de la Circuncisión del Señor, muy her¬ moso y de excelente mouimiento, lindas cabeças y bien histo¬ riado; está en la puerta del oratorio de la celda del Prior, que enriquece todo aquel oratorio. Del gran pintor Antonio de Aco- reço no se que aya otra cosa sino vn quadro con figuras del na¬ tural: es la huida Egypte, la Virgen sentada en el suelo y el a niño en el regazo, san lose alcançando dátiles de vna palma que le humillan los Angeles, aunque el niño está ya tan grandezico, que parece mas de la buelta de Egipto que de la huida; también creo la labor no es de su mano, sino que está copiado y no que muy bien; veese este quadro en el capitulo del Prior entre las ventanas. De Federico Barrosi ay dos muy valientes quadros: el uno es la vocación de S. Pedro y S. Andres al Apostolado; está Christo en la ribera y S. Andres hincado de rodillas ante el, con buen donayre; san Pedro se echa del vareo que está algo mas lexos afecto viuissimo, y todo ello bien tratado y hermo¬ con vn so, aunquealgunos les parece la figura del Christo algo corta; la cabeça muy grande; el rostro es hermosissimo y de harto nueua - 422 - inuencioB; las figuras son del natural. El otro quadro es vna Anunciada, figuras pequeñas; no parece tan bueno ni con mucho, y si la manera de labrar y los mouimientos no fuei-an tan conoci¬ dos, dixera yo que no era suyo este quadro. El vno, que es el ma¬ yor, está encima de los caxones de los libros del coro en lapieça larga que dixe; esta postrera, en el capitulo del Prior, de Lucas Cangiaso o Luquete, gran imitador de la presteza de Polidoro Caldara y del Saluiato; fuera de lo que hemos dicho, dexó aqui al fresco y al olio, en el coro y en la Iglesia. Ay vna historia del martyrio de S. Lorenço, que esta en la sacristía alta donde es'- tan las capas del coro, de lo muy bueno que el hizo. Estuuo puesto en el quadro principal del altar mayor; parecieron algo pequeñas las figuras, porque no la pintó aqui, sino la embió des¬ de Italia, y muchos quisieran ,con todo esso que no las huuieran quitado, porque el santo salla muy bien y las demás figuras te¬ nían mucha viueza y mouimiento, y sin falta, que si el colorido y ornato le ayudaran, que era muy excelente quadro y digno que se quedara alli. Ay también vn Christo a la coluna, en el passo del colegio para la sacristía; figura muy deuota, bien plan¬ tada y de mucho relieuo, aunque tan sola que no tiene sino vn verdugo y vn muchacho, que pone tristeza ver tanta soledad, sino fue industria para que solo se mirasse a la figura del Christo. Dexó también aqui vn san Francisco y vn san Gerónimo, harto denotas cabeças, de vn Micael Cusin Flamenco, gran imitador de la manera de Andrea del Sarto y de otros que le parecían bien, como del Muciano; ay aqui muchos quadros harto buenos, y que por ser imitador de los valientes de Italia merece le pon¬ gamos entre ellos, aunque quando hazla de su ingenio descubría la verdad, y aquella manera propia de Flamenco, que natural¬ mente es desgraciada, de poca fuerça y pobre mouimiento. Los dos mejores quadros son la historia de Dauid quando cortó al Gigante la cabeça, que tiene tan buen colorido, prespetiua y mouimientos, que la tendrán por de hombre valiente. El otro es de santa Cecilia, donzella hermosissima que esta tañendo en vn manicordio, y algunos Angeles que cantan al son del instrumen¬ to, muy gracioso todo y de buen orden y luzes. Estan en la sa¬ cristía casi de frente vna de otra, al cabo y al principio; también 423 — esta vnafigura de san Pedro, que tiene vna testa harto buena y buenas ropas, si lo demás de la figura respondiera; a3'· otros mu¬ chos quadros que son mas propios suyos, que se les hecha de ver son de Flamenco, y assi no los particularizo mas, aunque en aquel genero es de lo mejor que ay en esta casa. De Lauinia Fontana, hija de Prospero Fontano, pintor famoso de Bolonia, tenemos de su misma mano, y está en el capitulo que llaman del Vicario, aquella historia de nuestra Señora con el niño donnido, hechado a la larga encima de vnas almoadas labradas, con el san luanico y san loseph y la Virgen que leuanta vn velo para que se vea el niño; pintura tan alegre y hermosa, y de tan buen colorido y tan llena de dulçura que nunca se hartan de verla, y con auer en aquella pieça tantas y tan valientes pinturas, esta sola se lleva los ojos y enamora, especialmente a la gente ordi¬ naria. Las cosas de Lauinia se estiman en toda Italia, que atin- que no tengan la valentia que las dessos grandes hombres, por ser de muger, quesale del curso ordinario, y de aquello que es propio de sus dedos y de sus manos, como lo dixo Salomon, se haze con gran razón mucha cuenta délias. Deuense de auer he¬ cho mas de diez o doze copias deste original, algunas harto or¬ dinarias, y las que se han sacado de aquellas son sin cuento, vnas peores que otras. En estos capitulos y en la sacristía que¬ dan otros muchos quadros excelentes, que ni les conozco los dueños ni acabare de contarlos en muchos pliegos, porque es grande la riqueza que esta sembrada por toda la casa en este genero. Solo he nombrado lo que se conoce de los famosos de Ita¬ lia, donde sin controuersia ha tenido su asiento y su valor la pintura y la escultura, y de alli se ha derramado por España y Francia y a otras prouincias. De alia vino nuestro luán Fernan¬ dez Mudo, tan enriquecido, que no se si quedó quien le hiziesse ventaja, y los que veen lo que aqui dexó hecho y cotejado con lo destos muy valientes que hemos nombrado, en ninguna cosa se queda atras y a muchos passa adelante. Lo que me pesa es que se començó en el, y en el podemos dezir se acabó, porque no vemos hasta agora quien se le vaya pareciendo, ni aun de lexos. Sin las obras y quadros suyos de que ya hizimos memoria en el claustro, y en la Iglesia y porteria, quedó en el capitulo vn - 424 - quadro grande de su mano; es el primer aparecimiento que nues¬ tro Señor hizodespues de su santa Eesurrecion, que toda la pie¬ dad Christiana añrma fue a su santa Madre. Estan las dos figuras solas, el Christo en el ayre, desplomada la planta, vn cuerpo desnudo hermosissimo y de linda symmetria y proporción; no quedó este quadro acabado, mas bien dize cuyo es. Otras pieças ay en la casa, como en la enfermería del conuento vn Ecce homo, solo de medio cuerpo, y otro en el aula del conuento con vn Pi- latos, y otras figuras que tampoco quedó acabado, y si el no se nos acabara tan presto, dexara en esta casa y en España singu¬ lares monumentos de su ingenio, que le pregonaran por otro nueuo Timantes, que tuuo singular gracia en guardar grauedad y decoro en sus pinturas, en lo que dizen tuuo aquel antiguo pintor excelente sobre los famosos de su siglo. De vn Dominico Greco, viue y haze cosas excelentes en Toledo, quedó que agora aqui vn quadro de san Mauricio y sus soldados, que le hizo para el propio altar destos santos; no le contentó a su Magestad (no es mucho) porque contenta a pocos, aunque dizen es de mucho arte, y que su autor sabe mucho, y se vee en cosas excelentes de su mano. En esto ay muchas opiniones y gustos; a mi me pa¬ rece que esta es la diferencia que ay entre las cosas que estan hechas con razón y con arte a las que no lo tienen, que aquellas contentan a todos y estas a algunos, porque el arte no haze mas de corresponder con la razón y con la naturaleza, y está en to¬ das las almas esta impresa, y assi con todas quadra; lo mal he¬ cho, con algun afeyte o apariencia puede engañar al sentido ignorante, y assi Contentan a los poco considerados e ignoran¬ tes. Y tras esto(como dezia en su manera de hablar nuestro Mudo) los Santos se han de pintar de manera que no quiten la gana de rezar en ellos, antes pongan deuocion, pues el principal efecto y fin de su pintura ha de ser esta. En el zaguan de la misma sacristia esta ... vn quadro de san Gerónimo excelente; parece milagroso, porque yo le ohi dezir a lacobo de Trezo, que lo presentó a su Magestad, lo aula pintado vn Herrero de Flandes, y fue de lo primero que sacó a luz, pu¬ diéramos dezir lo del otro poeta: Vt sic repente poeta prodirem. En el mismo zaguan está otro san Lucas, en correspondencia del — 425 — san Gerónimo, mny singlar cabeça, aunque se le vee que es re¬ trato; en la pared de frente de esta está aquella tan famosa his¬ toria de laAnunciada, que en Florencia la muestran con tantos velos, que ygualan a los días de la semana, y cierto que estan la Virgen y el Angel hermosos y de suma honestidad y compos¬ tura; ponen temor y reuerencia. Esta es copia y muy buena de aquella que dizen alia ha hecho nuestro Señor muchas maraui- llas en los que ponen deuocion en ella, aunque no la podemos llamar Flamenca, bien que tira mucho a aquel modo. De otras mas modernas y mas llegadas al arte se veen otras muchas ta¬ blas, que también passaré en silencio. Alberto Durero, hombre de gran ingenio, fue el que dió mucha luz del dibuxo y de la pintura a todos sus Alemanes y Flamencos, y desde entonces començaren a mejorarse tanto, que dexada en gran parte aque¬ lla manera antigua, caminan a buen passo a la imitación de los Italianos, si el natural les ayudara como a los Españoles o y ellos nos prestaran su paciencia y perseuerancia, presto pudie¬ ran aprender de los de los otros. De mano de Alberto ya vnas y dixe lo que aula en el aposento del Rey: vna huida a Egypto de noche, y no se si vn quadro de la Resurrecion, que está encima de vna puerta, y otra tablilla con cosas del natural al temple. En lo que este hombre fue excelente, es en las estampas que cor¬ tó de su misma mano, en metal y en madera, con tanta destreza y maestria que ha puesto admiración. Mostró valer tanto en esto, que con solas lineas negras'y lo blanco que dexo entre ellas sig niñea quanto pudieron hazer Apeles y Timantes, y nos repre¬ senta las cosas tan vinas, como si tuuieran sus naturales colores. No valia menos con la pluma y con la tinta que con el buril: veense aqui en esta librería en vnos libros Franceses de mano dos historias de las ñcciones de Troya, dibuxadas de su mano, que Jurarán son ñnas estampas (descendere a esta menudencia); al cabo de vna plana destas en que estan las historias, dexó co¬ rrer la pluma, y de un rasgo, burlando y sin leuantar la mano, ñguró un león con sus guedexas y uñas, que es de ver tanta des¬ treza y boltear de la pluma. Entre las pinturas destos Alemanes y Flamencos, que como digo son muchas, estan repartidas por toda la casa muchas de - 426 - vn Gerónimo Bosco, de que quiero hablar vn poco mas largo por algunas razones; porque lo merece su grande ingenio, porque comunmente las llaman los disparates de Gerónimo Bosque gen¬ te que repara poco en lo que mira, y porque pienso que sin ra¬ zón le tienen infamado de herege; tengo tanto concepto (por em- peçar desto postrero) de la piedad y zelo del Rey nuestro funda¬ dor, que si supiera era esto assi, no admitiera las pinturas dentro de su casa, de sus claustros, de su aposento, de los capítulos y de la sacristía; todos estos lugai-es estan adornados con ellas; sin esta razón, que para mi es grande, ay otra que se toma de sus pinturas: veense en ellas casi todos los Sacramentos y estados y grados de la Iglesia, desde el Papa hasta el mas inñmo, dos pun¬ tos en que todos los hereges estropieçan, y los pintó en muchas veras y con gran consideración, que si fuera herege no lo hizie- ra, y de los misterios de nuestra redención hizo lo mismo. Quie¬ ro mostrar agora que sus pinturas no son disparates, sino vnos libros de gran prudencia y artificio, y si disparates son, son los nuestros, no los suyos, y por decirlo de vna vez, es una satyra pintada de los pecados y desuarios de los hombres. Pudierase poner por argumento de muchas de sus pinturas los versos de aquel gran censor de los vicios de los Romanos, que cantó al principio diziendo: Quidguid agunt homines, votum, timar, ira, voluptas; Q-audia, discursv-s nostri est farrago libelli. El guando vberior vieiorum copia, &c. Que bueltos en castellano pudiera decir assi Bosco: Quanto los hombres hazen sus desseos, sus miedos, furias, apetitos va¬ nos, sus gozos, sus contentos, sus discursos, de toda mi pintura es el sugeto. ... A este poeta (1) tengo por cierto quiso parecerse el pintor Gerónimo Bosco, no porque le vio, porque creo pintó primero que estotro cocase, sino que le tocó el mismo pensamiento y mo- tiuo; conocio tener gran natural para la pintura, y que por mucho que hiziesse le auian de yr delante Alberto Durero, Micael An¬ il) Merlin Cocayo. — 427 - gel, Vrblno y otros; hizo vn camino nueuo, con que los demás fuessen tras el y el no tras ninguno, y boluiesse los ojos de todos a ssi; vna pintura como de burla y macarrónica, poniendo en medio de aquellas burlas muchos primores y estrañezas, assi en la inuencion como en la execucion y pintura, descubriendo al¬ gunas vezes quanto valia en aquel arte, como también lo hazla Cocayo hablando de veras. Las tablas y quadros que aqui ay son tres diferencias. O pinta cosas denotas, como son passos de la vida de Christo y su passion, la adoración de los Beyes y quando llena la cruz a cuestas: en la primera exprime el efecto pió y sincero de los sabios y virtuosos, donde no se vee ninguna monstruosidad ni disparate; en la otra muestra la inuidia y ra¬ bia de la falsa sabiduría, que no descansa hasta que quita la vida a la inocencia, que es Christo; assi se veen los Fariseos y Escribas con rostros furiosos, ñeros, regañados, que en los hábi¬ tos y acciones se les lee la furia destos afectos. Pintó por vezes las tentaciones de san Anton (que es el segundo genero de pin¬ tura) por ser vn sugeto donde podia descubrir estraños efectos. De vna parte se vee a aquel santo principe de los Eremitas con rostro sereno, denoto, contemplatiuo, sosegado y llena de paz el alma; de otra, las infinitas fantasias y monstruos que el enemigo forma, para trastornar, inquietar, y turbar aquella alma pia y aquel amor firme; para esto finge animales, fieras, chimeras, monstruos, fuegos, muertes, gritos, amenazas, viuoras, leones, dragones y aues espantosas y de tantas suertes, que pone admi¬ ración como pudo formar tantas ideas; y todo esto para mostrar que vna alma ayudada de la diuina gracia, y llenada de su mano a semejante manera de vida, aunque en la fantasia y a los ojos de fuera y dentro represente el enemigo lo que puede mouer a risa o deleite vano, o yra y otras dessordenadas passiones, no seran parte para derribarle ni mouerle de su proposito. Varió este sugeto y pensamiento tantas vezes y con tan nueuas inuen- ciones, que me pone admiración como pudo hallar tanto, y me detiene a considerar mi propia miseria y flaqueza, y quan lexos estoy de aquella perfección, pues con tan faciles musarañas y poquedades turbo y descompongo, pierdo la celda, el silencio, me el recogimiento y aun la paciencia, y en este santo pudo tan — 428 — poco todo el Ingenio del demonio y del infierno para derribarlo en esto; y tan aparejado está el Señor para socorrerme a mi como a el, si me pongo animosamente en la pelea. Encuéntrase esta pintura en hartas partes: en el capitulo ay vna tabla, en la celda del Prior otra, en la galeria de la Infanta dos, en mi celda otra harto buena, en que algunas vezes leo y me confundo; en el aposento de su Magestad, donde tiene vn caxon con libros como el de los religiosos, está tabla vna y quadro excelente: tiene en medio y como en el centro, en vna circunferencia de luz y de gloria, puesto a nuestro Redentor; en el contorno estan otros siete circuios en que-se veen los siete pecados capitales con que le ofenden todas las criaturas que elredimió, sin considerar que los está mirando y que todo. En otros siete cercos puso lo vee luego los siete sacramentos con que enriqueció su Iglesia, y don¬ de como en preciosos vasos puso ei remedio de tantas culpas y dolencias en que se dexan caer los hombres, que cierto es consi¬ deración de hombre pió, y buena para que todos nos mirassemos en ella, pues la pintó como espejos donde se ha de componer el Christianisme; quien esto pintaua no sentia mal de nuestra fe. Alli se vee el Papa, los Obispos y Sacerdotes, vnos haziendo or¬ denes, otros bautizando, otros confesando y administrando otros sacramentos. Sin estos quadros ay otros de grandissime ingenio, y no de menor prouecho, aunque parecen mas macarrónicos, que es el tercero genero de sus inuenciones. El pensamiento y artificio dellos está fundado en aquel lugar de Esayas (1), en que por mandado de Dios dize a vozes: Toda carne es heno, y toda su gloria como flor del campo. Y sobre lo que dize Dauid (2): El hombre es como heno, y sus glorias como la flor del campo. El vno de estos dos quadros tiene como por fundamento o sugeto principal lo primero, de heno cargado, y enci¬ que es vn carro ma assentades losdeleytes de la carne, la fama y la ostentación de su gloria y alteza, figurado en vnas mujeres desnudas, tañen¬ do y cantando, y la fama en figura de demonio alli junto, con sus alas y trompeta, que publica su grandeza y sus regalos. El (1) Esai., 41. (2) Psalm. 102. — 429 — otro tiene por sugeto y fundamento vna florecilla y frutilla de estas que llamamos fresas, que son como vnos madroñuelos, que en algunas partes llaman maletas, cosa que apenas se gusta, quando es acabada. Para que se entienda su discurso, pondrelo por el orden que lo tiene dispuesto. Entrambos tableros son vn quadro grande, y dos puertas con que se cierran. En la primera de estas puertas pinta la creación del hombre, y como le pone Dios en el Parayso, y en vn lugar ameno lleno de verdura y de- leytable, señor de todos los animales de la tierra y de las aues del cielo, y como le manda para exercicio de su obediencia y de su fe, que no coma de un árbol; y despues como le engaña el de¬ monio en ñgura de serpiente, come y traspassa el precepto de Dios y le destierra de aquel lugar deleytable y de aquella alta dignidad en que estaba criado y puesto. En el quadro que se llama carro de heno está esto mas senzillamente pintado; en el del madroño está con mil fantasias y consideraciones, que tienen mucho que aduertir, esto está en la primera parte y puerta. En el quadro grande que luego se sigue está pintado en que se ocu¬ pa el hombre, desterrado del Parayso y puesto en este mundo; y declara que en buscar vna gloria de heno y de paja o yerna sin fruto, que oy es, y mañana se echa en el horno, como dixo el mismo Dios; ansi descubre las vidas, los exercicios y dis¬ y cursos con que estos hijos de pecado y de yra, oluidados de lo que Dios les manda, que es hacer penitencia de sus pecados y leuantar los ojos de la fé a vn Salvador que los ha de remediar, conuertirse todos a buscar y pretender la gloria de la carne, que es como heno breue, ñnito, inutil, que tales son los regalos de la sensualidad, los estados, la ambición y fama. Este carro de heno en que va esta gloria le tiran siete bestias fieras y monstruos espantables, donde se veen pintados hombres medio leones, otros medio perros, otros medio osos, medio pezes, medio lobos, sím¬ bolos todos y figura de la soberuia, de la luxuria, auaricia, am¬ bición, bestialidad, tirania, sagacidad y brutalidad. Al derredor de este carro van todos los estados de los hombres, desde el Papa y Emperador y otros Principes hasta los que tienen el estado mas baxo y mas viles oficios de la tierra, porque toda carne es heno, y todo lo endereçan los hijos de la carne y de todo vsan - 430 - para alcançar esta gloria vana y caduca; y todo es dar traças como subir a la gloria de este carro: vnos ponen escaleras, otros garabatos, otros trepan, otros saltan, y buscan quantos medios y instrumentos pueden para llegar allí arriba; vnos ya que es- tauan en lo alto, caen de allí abaxo, otros atropellan las ruedas, otros estan gozando de aquel nombre y ayre vano. De suerte que no ay estado ni exercicio ni oficio, sea baxo o sea alto, sea diuino o sea humano, que los hijos de este siglo no lo conuiertan o abusen del paraalcançar y gozar de esta gloria de heno. Bien se que van todos caminando a prisa, y los animales que tiran el carro forcejan porque va muy cargado, y tiran pai'a acabar presto la joimada, descargar aquel camino y boluer por otro, con que se sinifica harto bien la breuedad de este miserable siglo, y lo poco que tarda en passar, y quan semejantes son todos los tiempos en la malicia. El fin y paradero de todo esto está pinta¬ do en la puerta postrera, donde se vee un infierno espantosissi- mo, con tormentos estraños, monstruos espantosos, embueltos todos en obscuridad y fuego eterno. Y para dar a entender la muchedumbre de los que alli entran y que ya no caben, finge que se edifican aposentos y quartos nueuos, y las piedras que su¬ ben para assentar en el edificio son las almas de los miserables condenados, convertidos también alli en instrumentos de su pena los mismos medios que pusieron para alcançar aquella gloria. Y porque se entendiesse también que nunca en esta vida desam¬ para de todo punto el auxilio y piedad diuina aun a los muy pe¬ cadores, aun quando estan en medio de sus pecados, se vee al Angel Custodio junto al que está encima del carro de heno, en medio de sus vicios torpes, rogando a Dios por el, y el Señor lesu Christo los braços abiertos y con las llagas manifiestas, aguardando a los que se conuierten. Yo confiesso que leo mas cosas en esta tabla, en vn breue mirar de ojos, que en otros li¬ bros en muchos dias. La otra tabla de la gloria vana y breue gusto de la fresa o madroño, y su olorcillo, que apenas se siente, quando ya es passado, es la ingeniosa y de mayor ar¬ cosa mas tificio que se puede imaginar. Y digo verdad, que si se tomara de proposito y algun grande ingenio quisiera declararla, hiziera vn muy prouechoso libro, porque en ella se veen, como vinos y — 4SI - claros, infinitos lugares de Escritura de los que tocan a la mali¬ cia del hombre, porque cuantas alegorías o metáforas ay en ella para sinificar esto, en los Profetas y Psalmos, debaxo de anima¬ les mansos, brauos, fieros, perezosos, sagazes, crueles, carnize- ros, para carga y trabajo, para gusto y recreaciones y ostenta¬ ciones, buscados de los hombres y conuertidos en ellos por sus inclinaciones y costumbres, y la mezcla que se haze de vnos y de otros, todos estan puestos aqui con admirable propiedad. Lo mismo de las aues y pezes, y animales reptiles, que de todo es- tan llenas las diuinas letras. Aqui también se entiende aquella transmigración de las almas que fingieron Pitagoras, Platon y otros Poetas que hizieron fabulas doctas de estos Metamorfosis y transformaciones, que no pretendían otra cosa sino mostrarnos las malas costumbres, hábitos o siniestros auisos, de que se vis¬ ten las almas de los miserables hombres, que por soberuia son leones; por vengança, tigres; por luxuria, mulos, cauallos, puer¬ cos; por tirania, pezes; por vanagloria, pauones; por sagazidad y mañas diabólicas, raposas; por gula, gimios y lobos; por insen¬ sibilidad y malicia, asnos; por simplicidad bruta, ouejas; por trauessura, cabritos, y otros tales accidentes y formas que so¬ breponen edifican sobre este ser humano; y ansi se hacen es¬ y tos monstruos y disparates, y todo para vn fin tan apocado y tan vil como es el gusto de vna vengança, de vna sensualidad, de vna honrilla, de vna apariencia y estima, y otras tales que no llegan apenas al paladar, ni a mojar la boca, qual es el gusto y una fresa o madroño, y el olor de sus fiores, que aun saborcillo de muchos con el olor se sustentan. Quisiera que todo el mundo estuuiera tan lleno de los trasla¬ dos de esta pintura como lo está de la verdad y del original de donde retrató sus disparates Gerónimo Bosque, porque dexado aparte el gran primor, el ingenio y las extrañezas y considera¬ ciones que ay en cada cosa (causa admiración como pudo dar en tantas vna sola cabeça) se sacara grande fruto, viéndose alli cada vno tan retirado al viuo en lo de dentro, sino es que no ad- uierte lo que está dentro de si y está tan ciego que no conoce las pasiones y vicios que le tienen tan desfigurado en bestia o en tantas bestias. Y viera también en la postrei-a tabla el miserable — 432 — fin y paradero de sus estudios, exercicios y ocupaciones, y en qué se truecan en aquellas moradas infernales. El quetoda su felicidad ponia en la musica y cantos vanos y lasciuos, en dan- ças, en juegos, galas, en riquezas, en mandos, en en caças, en vengança, en estimación de santidad y hypocresia, vera vna contraposición en el mismo genero, y aquel gustillo breue, con- uertido en rabia eterna, irremediable, implacable. No quiero dezir mas de los disparates de Gerónimo Bosque; solo se aduier- ta que casi en todas sus pinturas, digo en las que tienen este in¬ genio (que como vimos otros ay sencillos y santos), siempre pone fuego y lechuza. Con lo primero nos da a entender que importa tener memoria de aquel fuego eterno, que con esto qualquier trabajo se hará fácil, como se ve en todas las tablas que pintó de san Anton. Y con lo segundo dize que sus pinturas son de cuydado y estudio y con estudio han de mirar. La lechuza es se aue nocturna, dedicada a Minerua y al estudio, simbolo délos Atenienses, donde floreció tanto la Filosofla,que se alcança con la quietud y silencio de la noche, gastando mas aceite que vino. DISCVKSO XIX La fabrica de las casas de seeuicio que estan al derre¬ dor de este conuento, oficios de casa reAL, compaña t Botica del Concento. ... En la parte que mira al poniente se hizo dentro del mismo quadro vna capilla bastante, con su campanil de piedra bien labrado, donde los oflciales de la fabrica y ministros de la razón y cuenta, y otros criados de su Magostad, oyen Missa y Sermon, y se les administran los sacramentos. El altar principal, de tres que tiene la capilla, es del glorioso Martyr san Lorenço, aquel quadro que diximos de Federico Zucaro, que le auia mandado quitar el Rey del altar mayor, y en su lugar se puso el de Pere¬ grino ... Tenia aquella aldehuela, que era según dizen anexo de la Fresneda, una iglesia a sumedida... , Pidiéronle al Rey por vezes les hiziesse merced hazerles vna — 433 — de nueuo. Y como las para cosas de piedad tenia tan inclinada el alma, se lo concedió, y en afloxando la furia de la fabrica de su casa, deshizo aquella barbara antigualla, y les hizo vn tem¬ plo como de su mano larga, dadiuosa, pia. Traçole su Architecto Francisco de Mora; salió acertado, alegre, hermoso; tiene vna sola de cinquenta y dos pies y mas de ñaue ancho, y ciento y cinquenta de largo sin la capilla mayor, donde también les hizo vn retablo de la vocación de su santo, que es san Bemabe Apóstol... DISCVRSO XXI El dineeo que se ha gastado en esta fabbica, desde los pbimeros maeauedis que paea ella se libeaeon, y las tassaciones de las mas peinoipales cosas de ella. ... digo afirmo por lo que parece en las cuentas y libros de y los oficiales destafabrica, que se han mirado con mucha aten¬ ción y consideración, que el primer dinero y marauedis que en¬ traron en ella, a quatro de Abril de mil y quinientos y sesenta y dos años, que lo recibió Pedro Ramos haziendo oficio de paga¬ dor, y por cédula del Rey, fueron vn cuento, y ciento y veynte y cinco mil marauedis, tres mil ducados justos, con que se dio principioa esta gran fabrica. Desde este dia y año sucessiua- mente, contando por todas sus partidas, recibos y entradas, has¬ ta el dia vltimo del año de mil y quinientos y nouenta y ocho, en que passó desta vida el Rey don Felipe II, montó todo el di¬ nero destos treynta y ocho años, cinco millones y docientos y sesenta mil y quinientos y sesenta ducados, como se ha sacado por las cédulas y recibos de los pagadores y contadores que han ydo sucediendo, que el primero fue luán de Paz, y el segundo Tomas de Paz su hijo, por muerte del padre, y el tercero, que oy lo es, Domingo de Mendiola; y los Contadores, el primero Alma- guer, el segundo Gonçalo Ramirez, el tercero Diego Ruyz Osorio y el quarto, que agora tiene el oficio, Pedro de Quesada, que me ha ayudado mucho para la cierta y cabal aueriguacion desto y de otras cuentas. Con este dinero no solo se ha hecho toda quan¬ ts - 434 - ta fabrica aqui vemos, sino también toda la pintura y todo lo que toca a las manos de los bordadores, y el gasto todo de la Frexneda, cercas y estanques, y la viña y ea=a del Quexlgal, bodegas y lagares y labor de muchos años, y todas las paredes y cercas de las Radas, Campillo y monasterio, y sus casas y edl- ftclos, y las plantas todas de quanto ay en estos jardines y huer¬ tas. Y osso afirmar debaxo del mismo protesto, que quando Jun¬ temos a esta suma todas las sedas, brocados, telas, plata, oro, olandas y llenços, y los libi'os de todas las librerías, de estudio (dexo aparte la del coro y libros de canto que entra en la fábri¬ ca), que se pagó por orden del guarda joyas de su Magestad An¬ tonio Voto, que oy viue, y passo todo por su mano, que no llega a seis millones, con mas de docientos mil ducados. Ve aquí toda la perdida de España y de Castilla. ...Estendió España sus braços al parecer, para abarcar o para encerrar ha sido en la verdad muchos reynos en su seno, y no sino para que la sangren por ellos. Esto si pudiesse ser auia de remediarse; mas las necessidades han sido y son tan grandes y tan precissas, que pienso estan todos escusados, mas no culpen la piedad y al fruto grande que deste edificio ha resultado en toda España. Y querría considerassen, que donde sobran cinco millones cada año, y con todo esso ay tantas necessidades y aprietos como vemos, sin que se les vea salida, quan poca razón y apariencia llena dezir que sacar cada año ciento y sesenta mil ducados tiene pobre a España y empeñado el Reyno; y tras esto, antes que passe de aqui quiero que se aduierta que muchas par¬ tidas deste dinero no son de las rentas Reales, sino que las apli¬ có aqui su Magestad de cosas accidentales y auentureras; pudie¬ ra Contador. lunto con esto se especificarlas si hiziera oficio de pagaron deste mismo dinero que hemos dicho para otras partes, como para Aranjuez, Madiñd, Segouia, muchos millares de duca¬ dos que se libraron en esta fabrica. Mas yo quiero preguntar agora a mis Españoles, si es tan rica esta prouincia de Castilla y Andaluzia, que solas ellas osan ofrecer a su Magestad en seys años diez y ocho millones, solo con echar vna açumbre de sisa en cada cántara de vino, y vna libra de azeyte en cada arroba, como es possible que tan pequeña cantidad como ciento y sesen- — 435 — ta mil ducados cada año, en treynta y ocho años los ayan senti¬ do tanto, y puesto en tan estrecha necessidad como dizen? ... Mas no tratemos sino de aquel dinero de la fabrica que ya passó, y de aquellos cinco millones y medio (sean seys en buen hora, de verdad que no lo son) pregunto qué se hicieron? consu¬ miéronse entre estas piedras? Estan metidos en estas paredes? Resoluiercnse en humo, o lleuaronselo fuera de España? No, que el oficial de Toledo lleuó su parte, y alli mantiene su casa y sus hijos ello; el de Madrid, el de Segouia y el de Auila,^lo mis¬ con mo; y el labrador de Galapagar, el de Robledo, el de Valdemo- rillo, porque picaua vna piedra, traia vnos cantos, hazia vnos la¬ drillos, cauaua un terreno, se lo llenaron; y desta suerte quedó esparcido y aprouechado lo que estando Junto y en poder del Rey, o no seruia de nada o saliera fuera de España y nos dexara pobres, y nos hiziera guerra, como la otra inmensidad de oro y plata que ha salido. El retablo y la custodia principal, con todas las ... figuras de bronce dorado que ay en lo uno y en lo otro; las gradas todas de jaspe y las mesas que ay en ellas; los oratorios del Rey y Reyna, y los entierros encima con sus figuras todas de bronce que estan doradas, y las Reales que estan encima, y también las armas puertas del sagrario, y finalmente todo quanto ay dentro de la capilla mayor, de marmol, jaspes, bronce, oro y otras piedras, sumado todo por sus partidas hasta el sacar de las piedras en la cantera, y todas las manos de oficiales, monta trecientos y qua- renta y cinco mil ochocientos y dos ducados, y ciento y catorze marauedis. La pintura de toda la Iglesia, altar mayor y todos los retablos menores los mayores de los altares capitales, que son siete, y y la pintura de la boueda del coro y las historias de los lados, al fin, cuanto está encima y debaxo de la cornija pintado, sin que entren en esto lasguarniciones y marcos ni los colores, sino solas las manos de los maestros Lucas Cangiaso y Romulo, montan docientos y nouenta y un mil y docientos y setenta reales, como parece por sus partidas distintas, que son, en ducados, veynte y seis mil cuatrocientos y sesenta y nueue ducados y vn real. En esto se encierra todo cuanto ay en esta ... Iglesia, advir- — 436 — tiendo que, en lo que se dlxo del retablo y capilla mayor, no pu¬ simos lo que costaron las armas Eeales ni imperiales, ni las figu¬ ras de bronce de los entierros ni del mismo retablo, ni las mer¬ cedes que ni a Pompeyo Leoni, el Rey hizo a lacobo de Trezo y que, sin esto, lo que aquí hemos especificado por sus pieças es el mayor gasto y coste y en que consiste el mayor golpe des- ta fabrica, que, sumado por sus partidas, monta ochocientos y sesenta y dos mil y ciento y cuatro ducados, y lo que resta, que aqui diximos falta de las armas y figuras de bronce doradas, monta mas de ciento y quarenta mil ducados, porque desto no huno tassacion, sino que se quedó assi colgando, solo con la ra¬ zón que aquí ay del dinero que se yua librando por el pagador y contador desta fabrica Pedro de Quesada y Domingo de Hen¬ dióla, con quien escriuiendo esto lo estoy comunicando y confi¬ riendo. ... La pintura del claustro principal es una de ellas, juntando todo lo que montan sus partidas, porque, como aduerti, fueron cuatro los maestros, j' assi huuo diferentes tassaciones, auenta- jando siempre, con notable exceso, lo que hizo Peregrino; digo que monta toda la pintura que ay en el, al olio y al fresco, qua- trocientos y diez y nueue mil y ochocientos y ochenta y tres rea¬ les, que son treynta y ocho mil ciento y setenta y vn ducados y dos reales. Y pues pintura, dire también la hemos començado a dezir de tassa la librería, por ser de las mas insignes de la que ay en cosas deste conuento, y advertí también que es toda de Pe¬ regrino (digo siempre toda deste maestro) no porque la labrasse toda, que no pudiera en tres tanto tiempo, aunque pintara como Lucas Cangiaso, sino dibujos, traça y inuencion suya, y con sus oficiales, retocando de su mano lo que le parecía y haziendo al¬ gunas de proposito. Montó, pues, aquella pintura toda, contando también el oro de la cornija y de las faxas (que es mucho) cien¬ to y nouenta y nueue mil y ochocientos y veinte y dos reales, que en ducados son diez y ocho mil y ciento y sesenta y cinco du¬ cados y siete reales. ... Han dicho en España tantas cosas desta fabrica y alarga- dose tanto, que me ha forçado a descender a estos particulares. - 437 - Dlxeron que, por solo quitar los andamios de la Iglesia daua treynta mil ducados y la madera, y aun se alargauan a mas, y certiflco verdad que no costaron ochocientos y que no se perdió vn madero de importancia. Lo de la sacristia espanta a muchos y piensan que lo menos está gastado alli vn millón, y les por parece poco; yo he dicho assi a monton y arrojándome a lo lar¬ go, quatrocientos mil ducados, y porque se vea quan arrojada suma es esta, quiero poner aqui vna sola cosa, que es la mas im¬ portante y la principal, por donde se hara juyzio a lo demás. Quatro temos dixe que auia principalissimos en ella y cinco con el de S. luán; los dos de la vida de nuestro Saluador toda, y los otros dos de los Aniuersarios del Emperador y Rey su hijo y de la Emperatriz y Reyna D. Ana. Dixe también que las ma¬ nos desta labor todo entra la fabrica, y por alli se paga; en quedan las telas de los brocados, que esto fue por cuenta del guardajoyas Antonio Voto. Pues contadas todas las varas de brocado que entran en estos quatro ornamentos y los dos paños que se ponen sobre las tumbas de los Reyes en sus obsequias, montan quatrocientas y treynta y dos varas. Estas, vnas con otras contadas a cincuenta ducados la vara (que las manos no costaron sino a quarenta), montan veynte y un mil y seyscientos ducados. DISCVRSO XXIII Fbay Antonio de Villacastin Para fin y remate de toda esta historia, quiero dezir la vida de fray Antonio de Villacastin, y sima de claue en este edificio espiritual, pues dio principio y puso la postrera piedra desta fabrica tan insigne. Vine agora, y al punto que esto escriuo le dexo ayudando a Missa, y aunque de nouenta años de edad, tie¬ ne tan claro y entero juyzio, que pudiera començar otra tan grane fabrica como esta... Es este sieruo de Dios natural de Villacastin, de donde con¬ forme al estilo de la orden tomó el nombre; de padres honrados, ni pobres ni ricos, faltáronle presto; quedaron el y vna herma na menor, y otro hermano bastardo. Llenólos a su casa vn tio — 438 — que quedó como tutor; el muchacho deprendió leer y escribir medianamente; como tenia tan claro entendimiento hecho de ver a tres o quatro años como estuuo con su ti o, que se hazia hombre y no deprendia nada hechando los ojos adelante para ver que auia de ser de si, pues ni sabia oficio ni letras, ni con que passar la vida. Que a mi cuenta quien la hazia tan buena entre si mismo, no auia menester tutor, ó era de mas prudencia que el que tenia. Pensando el moçuelo vn dia y otro atenta¬ mente en esto, se determinó a dexar el tio y yrse por esse mun¬ do a ser hombre. Embiole vn dia con vn real y vn jarro por vino; comprolo, y quando boluia encontróse con su hermanilla, y dixole: toma este jarro y estos menudos y llénalos a casa, porque voy a otro mandado. Assi en cuerpo sin vna blanca y sin vn bocado de pan se partió de Villacastin, tan fiel y tan des¬ interesado fue desde que nació, que ni aun en esto osso faltar, ni llenarse aquellos pocos ochauos, que fuera el primer y pos¬ trer dinero que huuiera tenido en su vida, porque hasta el dia de oy no ha tenido vn real suyo, el que ha gastado tantos mi¬ llones; singular pobreza, y extremada lealtad de vn muchacho, que en tanta determinación y aprieto, aun no faltó en tan poca cosa; como se vee luego el buen natural y massa... Passando por el campo de Azaluaro, que esta alli cerca, en¬ contre con vn arriero que auia descargado vnas bestias que lle- uaua, para que rato; llamóle que le ayudasse a car¬ paciessen vn garlas, diole en pago un pedaço de pan y a beuer, que lleuaua ya harta necessidad, y tiró su camino; llegó aquella noche (creo me dixo a Naual Peral, sacándole yo a pedaços este su discurso, sin que entendiesse el fin algunos años ha); encentróse en el me¬ son con vn lacayo de vn cauallero que yua a Toledo con vnas cartas; diole de cenar aquella noche, y en la mañana se partie¬ ron juntos y caminaron de manera que aquella noche aunque tarde llegaron a Toledo, y durmieron debaxo de vnas mesas de aquellas vendederas de Zocodouer. A la mañana en amanecien¬ do, ya le tenia Dios buscado vn amo; passo por alli un hombre honrado, y como vio el moçuelo alli hechado le llamó, y pre¬ guntado que hazia alli y si tenia amo, sabido que no, y que ve¬ nia a buscar su vida, como van otros muchos de aquella mane- — 439 — ra, se le lleuo, concertados que le enseñarla vn oñcio de assentar ladrillos y azulejos, que era maestro de aquello, Estuuo en casa deste hombre algunos años, que le fue padre y maestro, le dio de comer y de-vestir; era a esta sazon de diez y seys a diez y siete años, y bien se vee, pues llegó de Naual Peral a Toledo en vn pie. El maestro de nuestro aprendiz tenia dos hijos, dia y a que también professauan el mismo oficio, y entrambos le co¬ braron tanto amor, como si fuera el tercero hermano, gran señal de su sinceridad y virtud; el hombre, aunque era honrado y de verdad, era áspero, señero, yassi procuro no darle ocasión ja¬ mas para que se enojasse con el, ni le dixesse vna palabra mala, como si se ensayara para ser religioso y obediente. Los dias de fiesta se estaña recogido en casa; procuraua auer a las manos los papeles de las traças de su maestro, lazos y compartimentos de los que se vsauan en el enladrillado y azulejos de aquel tiempo; de suerte que ni nunca supo que cosa era jugar, ni otras traue- suras, liviandades y aun suciedades de moços; ni tuno vn real en su poder, ni le busco ni se le dio nada; platicando alli en el siglo aquella pobreza que dezia el Apóstol: teniendo que comer y que vestir, con esso nos contentamos, pues no ay otra necessi- dad para passar bastantemente el curso desta peregrinación. Estaua ya nuestro Anton (assi quiere el que le llamen y no An¬ tonio, pareciendole que le repulen el nombre) estaua ya buen oficial en todo, en saber obedecer, sufrir, callar, clausura, po¬ breza y castidad, yen assentar azulejos y enladrillar, y su maestro se holgaua en verle tan aprouechado, y aunque via que le tomaua las traças callaua, no le dezia nada, loando en su pe¬ cho la virtud del moço, aunque vna vez me dixo que se las aula escondido. Casó sus hijos y apartaron casa: el vno dellos, que le amaua mas tiernamente, le rogó que se fuesse con el, porque aunque su padre recibiesse algun enojo, luego se aplacarla. Es¬ tuuo con este su compañero, que ya no le tenían por moço, sino como a hermano, algunos años, sin hazer yguala ni pedir vna blanca, ni tener mas que la comida y vestido que le dauan, aunque era muy largo oficial. Como se vio ya tan hombre, que tenia de veynte y siete a veynte y ocho años (tampoco tuuo mu¬ cho cuy dado con esta cuenta), parecióle era tiempo de tomar — 440 - estado; como fue siempre puro y honestissimo, no se aficionó a casarse, aquella libertad y generosidad que Dios puso en su alma para no rendirse a cosa de la tierra le hazia rehujmsse de tan pessado yugo; parecióle seria bien retirarse en vna religion, y seruir alli a Dios en lo que mandassen. Auia trabajado con su amo en diuersos monasterios de aquella ciudad, y particular¬ mente en S. Francisco, y en la Sisla. Fue a S. Francisco a pedir el habito y no se 1 e dieron diziendo que tenian muchos fray les: no le tenia Dios para alli; fue luego a nuestra casa de la Sisla, habló con vn frayle que le conocía, descubrióle su intento, y respondióle que le recibirían de buena gana; tórnese con esta respuesta a su compañero, y por no dexarle assi sin dezirle nada, fingió que le auian escrito de su tierra que auia necessi- dad fuesse alia; pidióle que le diesse algun dinero para el cami¬ no. Auiasele muerto aquellos dias la muger a su amigo, y res¬ pondióle: Anton, yo os prometo que no tengo dineros, porque en el entierro y en otros embaraços lo he gastado, mas veys aqui las joyas dexó la malograda; empeñaldas vos por lo que que quisieredes, y lleuad lo que os pareciere. Respondió nuestro Anton: nunca Dios quiera yo haga esso; tantos años ha que es¬ tamos en compañia y nunca os he sido molesto, y aora auia de empeñar las joyas que tanto quereys; dadme lo que tuuieredes en la bolsa, que esso bastará para mi jornada. Sacó la bolsa y vacióla en vna mesa; partió el mismo Anton el dinero, tomando vn real para si y otro para su compañero, y desta manera los demás, y dixo: estome basta, queda con Dios, que no puedo es- cusar este camino. Fuesse al monasterio y dieronle luego el ha¬ bito. Pregúntele para que queria aquel dinero, pues se yua a meter frayle; respondióme que por no yr assi tan desnudo, y de verguença porque no djxessen que no lleuaua blanca. Este fue el primero y postrero dinero que tuuo en su vida, y no le simio de mas de llevarlo desde Toledo a la Sisla. Con este caudal de vna vida tan inculpable, senzilla, y santa, entró nuestro fray Anton en la orden de S. Gerónimo, el año mil y quinientos y treynta y nueue, cerca de la fiesta de nuestra Señora de Março, que es la Anunciación, siendo General el padre fray Pedro de la Vega. Aquella misma rectitud y limpieza de vida ha guardado — 441 — hasta este aûo de mil y seyscientos y dos; de suerte que el mes de Março passado cumplió sesenta y tres de habito, y veynte y siete que por lo menos tenia quando entró, son nouenta y mas. Dieronle el habito, no para hermano lego, sino para corista, que ya he dicho que estado era. T dixome que auia escogido esto porque si acaso algun Prior no le ocupasse en oficios, pudiesse seruir de algo estando cantando en el coro, porque aborreció siempre la ociosidad. Ha caminado continuo este sieruo de Dios por vna senda ha tenido extremos ni altiba- muy segura, nunca xos. Lo mismo que le enseñaron el primer dia esse ha guardado siempre. En lo essencial ninguno he visto en mi vida que se le auentaje; pobre como el mas pequeño nouicio; en la honestidad y castidad estoy por dezir ha tenido demasiado rigor, si ri¬ que gor ó demasia puede auer en conseruar tan celestial pureza. Creo por el discurso de su vida que es virgen en el alma y cuer¬ po (no se lo he osado preguntar, ni aun por rodeos, que no es pregunta que se sufre en hombres recatados y santos)... En lo que es la ceremonia esterior no es muy cerimoniatico, porque nunca hazen estos estremos los hombres prudentes, mas no ay punto de importancia en la vida monástica que no le aya guardado... No le ha visto hombre hasta oy, teniendo salud, comer ni be- uer fuera de las horas de la comunidad, aunque ha andado tanto al Sol, al frió, al ayre, al agua, y con tantas incomodidades y destemplanças de tiempo como aqui ha padecido en quarenta años. Ha sido también vna cosa rara y digna que se aduierta, que en todo el tiempo que truxo entre sus manos, y como si dixesse- mos sobre sus ombros, tan grande machina, y que como vere¬ mos, se ordenaua todo por su cabeça, y colgaua dél la execucion de tantas cosas, jamas (alguna vez por milagro) faltó a la mesa primera a comer y 9, cenar... T quando alguna vez yua tarde, porque la multitud de cosas que concurrian no le dexauan hazer otra cosa, ó porque el Rey le detenia, yua a cenar a la enfermería, y con tanta verguença pedia vnos hueuos como si fuera nouicio. Si via que el enferme¬ ro estaua ocupado ó que le auia de embaraçar en algo, se yua a — 442 — su celda y se acostaua sin cenar, y en verdad que la traía bien merecida... , Los dias de fiesta que no auia ocupación en la fabrica, si ho le venian a consultar algo, o el Rey le llamaua, se estaua recogi¬ do en su celda y leia algun libro denoto, hasta que era hora de vísperas, y se yua a ellas y a completas. No le vio nadie jamas estar parlando ni perdiendo tiempo, ni andar por los claustros ni casa: siempre yua a hazer alguna hazienda que importasse porno dar passo perdido. Tampoco ha ydo a las recreaciones y granjas que se acostumbran en esta religion para aliuiar algo del peso, dos vezes en el año; en quarenta años aquí, no ha ydo ninguna de assiento, si los Priores no le han llenado acaso al¬ guna uez para ver algo, y no se si ha dormido en ella... Ni tampoco le ha visto ninguno salir a otro genero de re¬ creación, ni puesto sus pies en ningún lugar de toda esta comar¬ ca: Madrid, Segouia, Auilani Toledo... Diré agora su vida en quanto obrero, y a bueltas las circuns¬ tancias que se han seguido tras el oficio. También ha sido obre¬ ro desde que tomó el habito y nunca se desdeñó del oficio. En su casa primera de la Sisla hizo muchas obras, las que le man¬ daron y eran forçosas, porque tampoco las buscaua ni inuenta- ua, porque aquella quietud grande que Dios puso en su alma le hizo siempre enemigo de inuenciones, y quando via que la cosa se podia entretener y passar sin mucho detrimento ó fealdad, quería passasse y entretuuiesse assi. Los ingenios dessasosega- dos no querían que ninguna cosa estuulese quieta, sino rebol- uerlo y mudarlo todo y perder tiempo y dineros y dexarlo peor que estaua. En el monasterio de nuestras religiosas de S. Pablo hizo también muchas obras y de gran importancia, y quando acabó, aunque duraron años, no dexó allí ninguna destas que llaman deuotas, ni deuociones, ni quien le escriuiesse villetes, que también son pocos los que se escapan deste lazo quando es mucho el curso. Despues desto se le licuaron a hazer aquel apo¬ sento y celda (llamémosla assi) del gran Emperador Carlos V. en el monesterio de Inste, de que ya hizimos memoria, no ay que repetirlo. Buelto a su casa, tan humilde y tan pobre como se fue, alli le eargauan de mil oficios; dixome que auia sido — 443 — quinze años hornero y que sabla bien heñir, y junto con esto hazla laporteria y otras haciendas, sin rehusar punto de la car¬ ga quele ponia la obediencia. De alli le llenaron a un monaste¬ llama la Luz y hizo otras cien obras de sus rio nuestro que se manos. Finalmente, le truxeron aqui, para donde parece le aiiia Dios guardado y traydole por todos estos passos... A vezes me parece vn gran caudal de prudencia, otras ex¬ celente claridad de juyzio y vn marco extraordinario, y aunque tiene cada cosa destas miicha parte, para atribuyrle todo lo que se halla en estefrayle, ninguna lo abraça todo, y siempre me resueluo en ponerlo debaxo de titulo de vn obrero santo, que es decir ha sido fray Antonio de Villacastin vn obrero que comen¬ ço y vna obra que ni basta prudencia ni claridad acabó ni mar¬ co de entendimiento, a darle tan feliz, tan pacifico, tan claro y tan liso remate, sin quentas ni trauaquentas, ni ojos ni sospe¬ chas ni engaños, si no le tuuiera Dios de su mano, si no estuuie- ra muy en su amor y en su gracia, si no lo hiziera por solo Dios y por la obediencia, sin respeto o pretension terrena o fa- uor ni gloria humana... Presupongamos, primero, las diferencias de gentes y nacio¬ nes diuersas que han concurrido en esta fabrica. De las prouin- cias de España no ha faltado ninguna. Castellanos, Aragoneses, Portugueses, Nauarros, Vizcaynos, Valencianos, Gallegos. De Italia y Plandes han acudido muchos, diferentes en condiciones, aficiones, oficios; traçadores, architectes, hombres de pluma y papeles, veedores, pagadores, contadores, sobrestantes, preten¬ dientes todos que buscan mejorar sus puestos y adelantarse, su geto de inuidia, puntas y repuntas, aparejadores de cantería, albañeria, carpintería, pintores, doradores, iluminadores, escri¬ tores, bordadores, exambladores, canteros, carpinteros, herre¬ ros, campaneros, assentadores, soladoi-es, pizarreros, plomeros. Y todos estos de muchas suertes, unos mas baxos, otros mas al¬ tos, mas bastos y mas primos. Dexo otra infinidad de gente mas ordinaria, que apenas sabemos poner nombres á sus oficios y exercicios, los que hazian sogas, maromas, espuertas, serones, capachos; otros redes de yerro; otros, vidrieras; otros cal; otros, estuque; otros, ladrillo, teja, yeso y vn tropel grande de peones. - 444 - Todos estos colgauan de vn solo obrero, fray Antonio; todos acudían a el, a todos los entendía, componía, concertaua y des- pachaua, y lo que pone espanto, contentaua y satisfacía, y hasta el dia de oy se atraueso ni tuuo palabras con nadie, ni nadie con el, ni se le descomidia hombre, y las diferencias y pleytos que entre ellos nacían, que eran muchas, por encontrarse én mil cosas y no podía ser menos, en vn punto las atajaua, desha¬ zla, concertaua, con grandissima breuedad y facilidad y aun con equidad y justicia, de pequeño interés y diferen¬ y cosas no cia, que en otro menor marco y valor no tuuieran tan buen Bucesso... Muchas vezes me yua alli, a su celdilla, que era el tribunal de su audiencia, y vía despachar una infinidad de negocios y pleytos bien granes y de interese, con tanta facilidad y clari¬ dad que me reia de las decissiones de Cebóla, Ti'ebacio o Papi niano... También muy de ver las respuestas que daua a las du¬ era das y a las preguntas de todos quantos alli venían. Llegaua un estagero ó un assentador de la Iglesia ó otra qualquier parte de la fabrica, colegio, portico, casa Real y dezrale: Padre fray An¬ tonio, a tal parte llegamos con la froga ó sillares ó carpintería ó madera; ofrezese este ó este inconueniente si proseguimos desta ó estotra manera; no esta bien en la traça ó en los traços que haremos. Como si estuuiera presente, como si el fuera el traçador ó el que lo yua executando ó assentando, respondía con suma resoluzion: hazed esto, dexareys esso, quitareys aquello, añadi- reys lo otro, y esto hazia con todas las diferencias de oficios que hemos dicho, como si fuera Angel que sin passar por el me¬ dio, subito, se ponía en cualquier lugar assi lo determinaua y acertaua, y como dezia quedaua bien hecho y la dificultad alla¬ nada. Yo me quedaua mil vezes admirado con que seguridad y con que presteza estaua en ello y al cabo dello. Y no solo en es¬ tas cosas, que como mas gruesas y de tomo parecen que, aun¬ que eran muchas, embaraçadas y distantes, podia tener memo¬ ria y cuidado délias; de las menudas era lo mismo; del clauo, del ladrillo, del encerado, de la pizarra, del azulejo y aun de la tachuela y de otras cien mil baratijas tenia la misma prouiden- — 445 — da y notida, como vn Dios desta fabrica. Al dorador le daua el oro, al pintor los colores, y conocía sus finezas y diferencias; al que pintaua al oleo vnas, al del fresco otras, al iluminador otras; los pinzeles, el algodon, las salseras, todo lo tenia tan preuenido y tan a punto que ninguna cosa se estoruaua con la otra ni por falta desta paraua aquella. En asentándose las jambas, ya tenia preuenidas las rexas o el parapeto; en llegando la froga, y la pared a su altura, ya estaua la madera labrada; y todo lo demás que aduerti en otro discurso, tratando con la pureza que se hizo esto, y todo por la gran prouidencia y aviso deste sieruo de Dios. Estuuo muchos dias en esta obra, despues de venido, que nunca habló con el Rey; si le via venir por vna parte echaua por otra. ElRey tenia gana de hablarle, por las buenas nueuas que le dauan de su juyzio, y quanto mas via que el frayle huia las ocasiones, tanto le estimaua en mas y le crecia la gana, porque en aquello se le echaua de ver el buen fuera que seso, que otro se le atrauesara en cada parte, tanta gana tienen los indiscretos que los conozcan. Al fin, vn dia le vio el Rey encima de un pa¬ redón començado, que no tenia salida, donde no se le podia yr, y alli le habló la primera vez. Preguntóle algunas cosas de la fabrica; respondióle con prudencia y en la platica le dio algu¬ nos auisos de cosas que tenia advertidas, para que su Magestad las mandasse remediar; contentáronle al Rey, vió que tenia ra¬ zón y mandó se hiziesse como fray Antonio dezia. De esta vez le mandó llamar menudo y a oia sus pareceres, y vino a esti¬ marle en tanto, que ninguna cosa quiso hiziesse el Architecte luán de Herrera, que no la comunicasse con fray Antonio pri¬ mero, y si no le contentaua tampoco le assentaua al Rey; tanto concepto tuno de su claro juyzio y de sus pareceres asentados y seguros. Estauan una vez el Rey y su obrero fray Antonio tra¬ tando del discurso de la fabrica y de cosas muy adelante, dixo su Magestad con algun sentimiento: ¿como hablamos fray Anto¬ nio desto como si lo huuiessemos de ver? respondióle con vn ani¬ mo grande y con un espiritu como profético, diziendo: como no, señor, por el habito que tengo si no estuuiese muy cierto que V. Magestad lo ha de ver acabado y gozarlo muchos años, que no pusiesse vn ladrillo mas,.. — 446 — Como vian ios caualleros que el Key hazia tanto caso de fray Anton y el tanto valor y tanto marco, quisieran re¬ hallauan en galarle y algo; enviauanle algunas cosas del estado seruirle en ó de la mesa del Rey; jamas recibió ninguna; dezía que se las lleuassen al Prior, que el no recibía nada. Estando en la celdi¬ lla donde despachaua los negocios, Je embio vno de los mayor¬ domos vn gran regalo (como ellos llaman) de cosas de comer, en vnas fuentes de plata; dixo al que las traía que se las voluiesse, porque el no las aula de recebir. El paje porfió, dlziendo que no las osarla boluer, que las dexaria allí. Hazed señor (dixo fray Antonio) lo que quisieredes: dexolo todo alli y fuesse. Boluio de alli a no se quanto por las fuentes y preguntando por ellas le dixo: mirad do las pussistes, que ai estaran; hallólas de la ma- nei'aque las hauia dexado, y lo que tenían dentro ya passado y corrompido; lleuoselo, harto marauillado de la entereza del Con estos frayle, que aun no aula mirado lo que tenían dentro. despegamlentos ó sacudimientos (como quisieren llamarlos los Cortesanos; los despidió a todos y los escarmento para que no embiassen estos recados ó regalos, que si se reciben no hazen todas vezes buen prouecho y, por lo menos, quitan gran parte de libertad... Dio vna cayda de vn andamio abajo, que fue como milagro no morir; hirióse bien y Dios le sanó presto. Otra vez le dio vn ladrillo en la cabeça y le hizo vna mala herida: también sanó luego; en estos desastres y en otros estaña con tanta entereza y igualdad de animo como si no passara por el. Otros lo celebra¬ ran y vendieran mucho y los supieran curar con más regalo. Estando deshaziendo los andamios y cimbrias de la Iglesia y tanta cosa de grúas y agujas, que eran poco menos de ver tan extrañas y fuertes trauaçones como ahora la misma Iglesia; es¬ tando, pues, deshaziendo esto, passaua vna mañana a la celdilla de la obra, donde despachaua y daua recado a la gente; atra- uessaua por la Iglesia, vino en un passo estrecho a encontrarse con vna vieja: dizen que era una santa y yua a la muger Iglesia pequeña a oyr Missa, que no salia de casa para otra cosa; detuuoso fray Antonio con intento de dexaria passar, por¬ que no cabian entrambos; como la buena muger yua tan despa- - 447 — cío, pareziole si la aguardaua que pasasse tardaria mucho y que lagente le aguardaua, acordó passar primero; alargo el passo y adelantóse, atrauessó antes que ella; passé luego la muger, y en llegando al medio de aquel estrecho cayó vna viga de lo alto y matóla; viose claro que le impelía algun Angel y quiso Dios guardarle para que acabasse su obra. La mugercita, que yua en buenos passos y tales auian sido los de su vida, se fue al cielo á oyr la Missa y á ver la cara de Dios. Vínole a nuestro fray Anton vn corrimiento a la mano y poco a poco en ella y en el braço se le hizo una cancrena ó apostema malissima; algunos dezian que era estiomeno, que si el vocablo es italiano es lo mismo que dezir esto tengo menos, porque en la parte que da el mejor remedio es cortarla y auerla menos. Yua el negocio tan malo, que casi todos dimos por acabado nuestro fray Anton, y el menor daño que se esperaua era cortarle el braço. Estauan aquí dos cirujanos embiados de su Magestad para que le curas- sen, y ponian poco remedio, porque se yua apoderando de todo el braço, aunque le auian abierto y cortado mucha carne del. Quando estañamos mas desesperados de su salud y que le llora- uamos todos, religiosos y seglares, porque todos perdíamos mu¬ cho, me llegue a el y le dixe el peligro en que estaua, y respon¬ diéndome que bien lo via, proseguí: pues lo vee, auiseme si tie¬ ne alguna cosa que le de cuydado, assi en sus cosas como en las de la fabrica, pues sabe el amor que le he tenido y que me lo pue¬ de fiar... Respondióme, con aquella entereza y seguridad que siempre tuno, que me agradecía mucho el aniso y cuidado, mas que por merced del Señor, ni en si misma ni en las cosas de la fabrica tenia cosa particular que aduertir ni que dezir ni que le diese pena; que en lo que tocaua a la fabrica todo estaua muy claro: ni auia oyos, ni embaraços, ni tenia cosa de duda y el estaua tan limpio della como el primer dia que la començó. Era ya esto a tiempo casi acabada, y es assi que estaua la Iglesia que jamas tuno ruido ni trauacuentas, aunque todo quanto dinero se daua era por cédula suya, y quanto se yua librando a los estageros y sobrestantes y a tanto genero de oficiales, y para esta claridad y llaneza tan grande, ni tenia oficiales ni escriuiente, sino el « - 448 - assentaua en vn cartapacio ó libro de su misma mano todo lo que mandaua pagar y yua librando. Tenia tan buen tanteo y juycio en todo, que no daua blanca que no supiesse como y en que estado traia el maestro ó estagero ó oficial la obra, para no darle mucho dinero adelantado, y si muriesse ó faltase quedasse el Eey y la fabrica con pérdida; quien viera sus libros se riera mucho dellos... Tal qual está haze todo lo que deue a buen frayle, y tiene tantocuydado en acudir al coro todos los dias, como si agora començarà a ser frayle, aunque la vejez es tanta, que por mas que se esfuerça le derriba; va a la sacristía, ponesse su sobrepe¬ lliz a tiento y como puede, y ayuda a missa como vn nouicio; el mayor dolor que siente en la falta de sus ojos es no poder hazer esto tan bien como quisiera, y estarse alli todo el dia haziendo este santo ministerio. En este estado le tenemos oy dia de S. Ma¬ teo, el año mil y seyscientos y dos, que es gran consuelo tener tal exemple a loa ojos. GIORGIO VASARI LE VITE DE PIU ECCELLENTI PITTORJ, SCULTORI ED ARCHITETTORI 15 6 8 Sí- 1 . ._ •• •" .f ^r K'^¿^< • r.» ■ ^ V* ^;. No puede cerrarse este volumen sin que en él se incluyan los párrafos que sobre artistas españoles, o italianos que trabajaron en España, figuran en la obra capital de la his¬ toriografía artística escrita en el siglo xvi: las Vite del pintor fiorentino Giorgio Vasari. Son escasas las referencias que encierra de artífices pen¬ insulares y no muy abundantes las noticias que consigna de obras ejecutadas en España por italianos; pero unas y otras de máximo interés, y si bien conocidas y aprovecha¬ das de antiguo y casi todas recogidas por Cean Bermúdez, conviene transcribirlas en un texto genuino, ya que no es frecuente la estricta fidelidad en el citar. Es tarea excusadabiografiar al autor de las Vite. La primera edición se publicó en Florencia en 1650, y la segunda, con notables aumentos, salió en 1668. La que se utilizó para los extractos es la anotada profusamente por el erudito Gaetano Milanesi. (Florencia, Sansoni, editor. 1878. 9 vols.) No ha sido todavía estudiada la que pudiéramos llamar «fortuna de Vasari en España ». Es más, creo que no hay ni indicaciones sueltas Sidney J. A. Churchill, en su Bibliografia vasariana (Flo¬ rencia, Barbera Prees, 1912), no menciona traducción algu¬ na española. Y, en efecto, si la hay, se desconoce. Tan sólo, en los cartapacios del humanista toledano del siglo XVI Alvar Gómez de Casto, conservados en la Biblio¬ teca escurialense (sign KIII-31), se encuentran varios ex- — 454 - tractos de Vasari, aunque sin citar el autor y con el titulo del Libro de los pintores. Nicolás Antonio cita un ms. con este título en la librería del Conde-Duque de Olivares, que re¬ producirla seguramente el texto de El Escorial. La Nacional matritense, con la signatura 9.939, guarda una copia de este extracto; tan sin inteiés especial para nuestro objeto, que ni al citar en la Vida del Buonarrota a Becerra y a Berruguete aüade la menor referencia, a pesar de conocer seguramente al segundo. GHERAKDO STARNINA Vita. T.° II p. 5. 1354? — 1408? ... Gherardo di lacopo Starnini, pittoro fiorentino, ancora che fusse di sangue più clio di buena natura, essendo nondimeno nel praticare molto duro e rozzo, ció più a só che agli axnici portava danno; e maggiormente pórtate gli arehbe, se in Ispa- gna, dove imparó a essere gentile e córtese, non fusse lungo tem¬ po dimorato; poscia che egli in quelle parti divenne in guisa contrario a quella sua prima natura, che ritornando a Fiorenza, infiniti di quelli che innanzi la sua partita a morte l'odiavano, con grandissima amorevolezza nel suo ritorno lo ricevettero, e poi sempre sommamente l'amarono; si fattamente era egli fatto- si gentile e córtese... pág. 6. ... fece in Santa Crece, nella cappella de'Castellani ... moite storie di Sant' Antonio abate in fresco, ed alcune ancora di San Niccoló vescovo; con tanta diligenza e con si bella maniera, ch' elleno furono cagione di farlo conoscere a certi spagnuoli che allora in Fiorenza per loro bisogne dimoravano, per eccelente pittorc; e che è più, che lo conducessero in Ispagna al re loro, che lo vide e ricevette molto volontieri, essendo allora massi- mámente carestia di buoni pittori in quella provincia... Andato dunque in Ispagna e per quel re lavorando molte cose, si fece, per i gran premi che delia sue fatiche riportava, ricco ed onorato par suo; perché, disideroso di farsi vedere e conoscere agli amici e parenti in quelle migliore stato, tomato alia patria fu in — 456 — essa molto carezzato, e da tutti i cittadini amorevolmente rice- vuto (1). D E L L 0 Vita. T." II p. 147-153. pág.150. Lavorò... in fresco, nel chiostro di Santa Maria Novella in un cantone, di verdeterra, la storia d' Isaac quando dà la benedizio- ne a Esau. E poco dopo questa opera, essendo condotto in Ispa- gna al servigio del re, venne in tanto crédito, che molto più desi- derare da alcuno arteflce non si sarebbe potuto. E sebbene non si particolarmente che opere facesse in quelle parti, essendone sa tomato ricchissimo ed onorato molto, si puo giudicare ch' elle fussero assai e belle e buone. Dopo qualche anno, essendo stato delle sue fatiche realmente rimunerato, venne capriccio a Dello di tornare a Firenze, per far vedere agli amici come da estrema povertà fosse a gran ricchezze salito. Onde andato per la licenza a quel re; non solo I'ottenne graziosamente (comecehè volentieri parebbe rattenuto, se fosse stato in piacere di Dello), ma per maggior segno di gratitudine fu fatto da quel liberalissimo re, cavalière. Perché, tornando a Firenze per avere le bandiere e la confermazione de' privilegi, gli furono denegatte per cagione di Filippo Spano degli Scolari, che in quel tempo, come gran sinis- calco del re d'Ungheria, tornó vittorioso de' Turchi. Ma avendo Dello scritto súbitamente in Ispagna al re dolehdosi di questa ingiuria; il re scrisse alia Signoria in favore di lui si caídamente, che gli fu senza contrasto conceduta la disiderata e dovuta ono- (1) Se ha buscado el rastro de Stamina en España. El Sr. Tormo, Bol. XVIII, refirió al florentino certeramente los documentos valencia¬ nos de 8 de julio y 27 de noviembre de 1398, y 22 de agosto de 1599. Bertaux pensó en si serian suyas las pinturas murales de la capilla de San Blas, de la catedral de Toledo: hoy documentadas por el Sr. Este- naga por datos todavía inéditos. Cean dice que Stamina sirvió a Juan I de Castilla. Quien esto escribe aventuró la hipótesis de si Francisco de Holanda, en las Águilas, le llama pintor de Juan I de Portugal. — 457 - ranza. Dicesi che, tornando Dallo a casa a cavallo con le bandiere, vestito di broccatto ed onorato dalla Signoria, fu proverbiato nel passaré per Vacchereccla, dove allora erano botteghe d'oreflci, da certi domestici amici che in gioventù l'avevano conosciuto, o per ischerno e per piacevolezza che lo facessero; e che egli, rivolto dove aveva udito la voce, fece con ambe le mani le fiche, e senza dire alcuna cosa passò via; sicchè quasi nessuno se n' accorse, quegli stessi che l'avevano uccellato. Per se non se questo e per altri segni, che gli fecero conoscere che nella patria non meno si adoperava contro di lui l'invidia, che già s'avesse fatto la malignità quando era poverissimo, deliberó di tornar- sene in Ispagna. E cosi, scritto ed avuto risposta dal re, se ne tornó in quelle parti; dove fu ricevuto con favore grande, e ve- duto poi sempre volentieri; e dove attese a lavorare e vivere como signore, dipignendo sempre da indi innanzi col grembiule di broccato. Cosi dunque diede luogo alia invidia ed appresso di quel re onoratamente vise; e mori d'anni quaranta nove, e fu dal medessimo fatto sepellire onorevolmente, con questo epi- taffio: DELLUS EQUES FLOEENTINUS PICTÜRAE ARTE PERCELEBRIS REGISQUE HISPANIARUM LIBERALITATE ET ORNAMENTIS AMPLISSIMUS H. S. E. S. T. T. L. (1) (1) Milanesi en el Prospetto cronologico pone en 1404 el nacimiento de Niocolo Delli; 1433 su partida para España desde Venecia; en 1446 en su vuelta a Florencia, y circa 1448 su segundo viaje a España; ha¬ cia 1464 aún vivía. Con buenas razones, el Sr. Gómez Moreno identifi¬ ca con Dello a Nicolás Florentino, que en 1444 contrata las pinturas de la bóveda de la capilla mayor de la catedral vieja de Salamanca, autor tal vez del retablo, importantísimo, del mismo lugar (Boletín de la So¬ ciedad Castellana de Excursiones. 11-1905, págs. 131 y sigs ) PINTOR ESPAÑOL ANÓNIMO Vita di Don Bartolommeo miniator e Fiitore. (¿1408-1491?) T.° III, pág. 221-2. Fu anche descepólo di Don Bartolommeo, Domenico Pecori, aretino... alia Compagnia deila Madonna in Pieve [dipinsi] una tavola grardissima, dove fece una Nostra Donna in aria, col popoIo aretino sotto; dove riirasse molti di naturale; nella quale opera gil aiutò un pittore spagnuolo che coloriva bene a olio ed aiutava in questo a Domenico, che nel coloriré a olio non aveva tanta pratica, quanto nella taupera. E con l'aiuto del mede- simo condusse una tavola per la compagnia della Trinità, den- trovi la Circuncisione di Nostro Signore, tenuta cosa molto buona (1). EL SEPULCRO DEL CARDENAL CISNEROS DE BARTOLOME ORDONEZ Y RAFAEL DE MONTELUPO T.° IV p. 554 [ElZ texto que sigue no es de Vasari, se lee en la autobiografia de Eajfaello da Montelupo, escultor discípulo de Fancelli, que Mi- lanessi publicó en el «Commentarion a su Vita por Vasaril. Ora sendo stato a questo modo insino alli 16 anni, achadé che tornó di Spagnia Govanni da Fiesole squadratore, e veniva un da Carara, dove era morto uno schultore spagnuolo che si chia- mava Ordonio, valentissimo, dove faceva la sepoltura d'un re di Spagnia e un' altra d'un vescovo, che andavano in Balzalona. (1) Según Milanessi, esta «stupenda tavola» se conserva en la parro¬ quial de S. Agustín. El contrato de esta obra data del 15 de mayo de 1506. Milanessi ignora quien sea este español: ¿Giovanni spagnuolo detto lo Spagna? ¿Ferrando spagnuolo, discípulo de Leonardo? 459 Sendo morto, no' v' era chi finissi certe figure e tonde e di mezzo rilievo, e questo Giovanni era venuto a Fiorenza per menare qualche giovane che le facessi, e perché con mió padre lavorano delli altri garzoni da Fiesole, cestui venne a vedere in hotega nostra quelli del suo paese, e cose vidde certe figurine di marino e di chreta che avevo fatte io, e se ne maravigliava di quella ettà: giudicando che io sarei state bueno a finiré quelle cose che s'erano hózate a Carara, (pág. 556). Benchè non molto volentieri, pure ci partirao: e arrivati a Carara, questo mi menò a faro rive- rentia a uno spagnuolo, che stava soleeitando Topera e pagare i danari;ci chiamava il signer Chivos. Come li fuiinnanzi, mi perse lamano baciandola per tocarmi la mia. Io che no era state più fuori, nè sapevo queste cose, li porsi la mano sanz' altro bacia- re, e li porsi la mano manca, come mia naturale; alora lui ritirò la sua con mostrarsi tuto túrbate, e cue ero malchreato, e che non posera eser da niente; ma quelle che m' aveva menato schusando che per più non sapere e anco esere naturale manci¬ po, li disse, e tanto fece che lo mitigó; e mi perse un' altra volta la mano e i' li porsi la man dirita, chiedendoli perdonanza del non Cosi Ira dua giorni fui messe a lavorare dov' erano sapere. fra intagliatori, squadratori e schultori da 12 omini, e mi fu messo inanzi un quadro di marmo di 5 palmi alto, e 4 largo, e grosso uno, che io vi facessi un' arme di quel vescovo tenuta da dua putini di mezzo rilievo. Cosi la feci, e sodisfece tante, che volevano che io faccessi le figure tonde, ch'erano i quatre dotori délia Chiesia di 4 palmi alti, a sedere; ma arivorno apunto dua maestri napolitani une chiamato mastro Giaiacomo e Taltro Irenimo Santa Crece; e per essere omini fatti, si dette più fede a loro, come veramente sapevano più di me assai; pure si conten- torono ch'io finissi le figure e loro Tabozzavano, corne più pra- tichi, massimo quel Giaiacomo: dove le renetai, como teste, ca- pelli, barbe, mani, e pie di asai diligentemente cosi vi stetti un anno e mi davano 6 scudi il mese e le spese. Achadè in questo tempo la morte di papa Leone... Cosi le cose di queste sepolture erano alentate, perché non venivano damari, e molti lavoranti s'erano partiti, perché era pasato più di C mesi che non avevamo auto paga nisuna: mi risolsi a partirmi ancora io. Intanto si — 460 — mandó uno in Spagnia per danari, e sttete gran tempo a tornare; tornó poi con danari, ma non molti: si stribuirno pro rata a tuti... TORRIGIANO Vita. T." IV. p. 255. pág. 26. Dopo, essendo condotto d Inghilterra in Ispagna, vi fece molto opere che sono sparse in diversi luoghi, e sono molto sti- mate; ma infra l'altre fece un Crocifisso di terra, che è la più mirabile che sia in tutta là cosa Spagna; e fuori delia città di Siviglia, in monasterio de' frati di San Girolamo, feçe un altro un Crocifisso ed un San Girolamo in penitenza col suo lione, nella figura del qual santo ritrasse un vechio dispensiero de' Botti, mei'canti fiorentini in Ispagna; ed una Nostra Dona col Figliuo- lo, tanto bella, ch'ella fu cagione che ne facese un' altra simile al duca d'Arcus; il quale averia fece tante per promesse a Torrj- giano, che egli si pensó d'esserne ricco per sempre. La quale opera finita, gli donó quel duca tante di quelle monete che chia- mano maravelis, che vagliono poco o nulla, che il Torrigiano, al quale ne andarono due persone a casa cariche, si confermò maggiormente nella openione d'avere sua a esser ricchissimo. Ma avendo poi fatta contare e vedere a un suo amico florentino quella moneta eridurla al modo italiano, vide che tanta somma non arrivava pure a trenta dueati; perché tenendosi beffato, con grandissima collera andò dove era la figura che aveva fatto per quel duca, e tutta guastolla. Laonde quello spagnuolo, tenendo¬ si vitupéralo, acusó il Torrigiano per erético; onde essendo messo in prigione, ed ogni di esaminato e mandato da uno in- quissitore all' altro, fu giudicato finalmente degno di gravissima punizzione; la quale non fu messa altrimenti in esecuzione; per¬ ché esso Torrigiano per ció venne in tanta maninconia, che stato molti giorni senza mangiare, e perció debilissimo divenuto, a poco a poco finí la vita: e cosí col torsi il cibo, si liberó dalla vergogna in che sarebbe forse caduto essendo, come si credette, — 461 — stato condannato a morte. Furone l'opere di eostul circa gli anni di nostra salute 1515 se mori l'anno 1522 (1). ALONSO BEREUGUETE Vita di Mlippo Lippi. T.° III. pág. 474. E per le monache di Sant' leronimo, sopra la costa a San Giorgio in Firenze, cominciò la tavola delí' altar maggiore, che dopo la morte sua fu da Alonso Berughetta spagnolo tirata assai bene innanzi; ma poi finita del tutto, essendo egli andato in Is- pagna, da altri pittori. Vita di Baccio Bandinelli. T." VI. pág. 137. In questo tempo essendosi scoperto il cartone di Michelagnolo Buonarroti pieno di figure ignude; il quale Michelagnolo aveva fatto a Fiero Soderini per la sala del Consiglio grande; concorsono, come s' è dette al trove, tutti gli artefici a disegnarlo per la sua eccellenza. Tra questi venne ancora Báccio; e non ando molto che egli trapassò a tutti innanzi, perciocchè egli dintoinava e ombrava e finiva, e gl' ignudi intendeva meglio che aicuno degli altri disegnatori; trà quali era lacopo Sansovi- no, Andrea del Sarto, il Rosso ancor che giovane, ed Alfonso Barughetta spagnuolo, insieme con molti altri lodati artefici. Vita di Michelagnolo Buonarroti. VII. p. 163. [Hablando del mismo cartón de la Querrá de Pisa;] In tale cartone studio Aristotile da Sangallo, amico suo, Ri- dolfo Ghirlandaio, Raphael Sanzio da ürbino, Francesco Gra- naccio. Baccio Bandinelli, ed Alfonso Berughetta spagnuolo!... (1) Anota Milanessi: que debió de morir entre julio y agosto de 1528, a juzgarpor un documento de su viuda Felice de' Mori. — m — Vita di lacopo Sansovino. VIL p. 489. [Bramante ordenó aJacopo Sansovino llegado a Romà\ che dovesse ritrar di ceragrande il Laoconte, il quale faceva ritrarre anco da altri, per gettarne poi uno di bronzo; cioè da Zaccheria Zachi da Volterra, da Alonso Berugetta spagnuolo, e del Vccchio da Bologna (1); i quali, quando tutti furon finiti; Bramante fece vederli a Eaffael Sanzio da Urbino, per sapere chi si fusse di quattro portato meglio. Là dove fu giudicato da Raffaello che il Sansovino cosí giovane avesse passato tutti gli altri di gran Jun¬ ga; onde poi per consiglio di Domenico cardinal Griinani fu a Bramante ordinate che si dovesse far gittar di bronzo quel di lacopo... GASPAR BECERRA Y RUBIALES Vita di Cristofano Gherardi. VI. pág. 228. Aveva disegnato Giorgio [Vasari] servirai di lui [Cristofano Gherardi] nella Sala della Cancellaria, la quale fu dipinta con i cartoni di sua mano e del tutto finita in cento giorni, per lo cardinal Farnese, ma non gli venne fatto, perché, ammalatosi, Cristofano se ne tornó a San Giustino, subito che fu cominciato a migliorare; ed il Vasari senza lui fini la Sala, aiutato da Raffael¬ lo dal Colle, da Gian Batista Bagnacavallo bolognese, da Rovia- le e Bizera spagnuoli, e da mol ti altri suoi amici e creati. Vita di Daniello Ricciarelli da Volterra. VIL pág. 59. In questo medesimo tempo, dalla signora Lucrezia della Ro¬ yere gli fu allegata una capella nella Trinità (2), dirimpetto a (1) Domenico Almo, llamado el Varignana. (2) Anota Milanesi: «Le pintare di questa capella hanno assai pa¬ tito». — 463 — quella delia signera Elena Orsina; nella quale fatto uno sparti- mento dl stuechi, fece con suoi carton! dipignere dl storie delia Vergine la volta da Marco da Siena, e de Pellegrino da Bologna; ed in una delle facciate fece fare a Bizerra spaguuolo la Natività di essa Vergine; e nell' altra da Giovan Paulo Rossetti da Volterra. Vita di Giorgio Vasari. T.° VII. p. 680-681. [Habla de la obra de la Cancellaria:] ...Se bene io m'affaticai grandemente in far cartoni e studiare queir opera, io confesso aver fatto errore in meterla pol in mano di garzoni per condurla più presto, come mi bisognò fare; perché meglio sarebbe stato aver penato cento mesi; ed averia fatta di mia mano... Ma questo errore fu cagione che io mi risolvei a non far più opere che non fussero da me stesso del tutto finite sopra la bozza di mano degli auitti, falta con i disegni di mia mano. Si fecero assaipratichi in quest' opera Bizzerra e Roviale, spa- gnuoli, che assai vi lavoraroiio con esso meco; e Batista Bagna- cavallo bolognese, Bastian Flori aretino, Giovan Paolo dalBorgo e Fra Saivadore Foschi d'Arezzo, e molti altri miel giovani. Vita di Francesco detto de' Salviati. T.° VII. p. 43. Fu suo creatoRoviale spagnuolo, che fece molte ancora opere seco, eda sé nella chiesa di Santo Spirito di Roma una ta- vola, dentrovi la conversione di San Paolo. SOFONISBA ANGUISCIOLA Vita di Madonna Properzia de' Rossi. T.° V. p. 80 1. Sofonisbacremonense, figliuola di messer Amilcaro Angus- ... cióla hacon più studio e con miglior grazia, che altra donna de' tempi nostri, faticato dietro alle cose del disegno; percioche ha saputo non pure disegnare, coloriré e ritrarre di naturale, e co¬ piare eccellentemente cose d'altri, ma da sé sola ha fatto cose - 464 — rarissime e bellissime di pittura: onde ha merltato che Filippo re di Spagna, avendo inteso dal signor duca d'Alva le vittù e meriti sud, abhia mandato per lei, e fattala condusse onoratissi- mamente in Ispagna, dove la tiene appresso la reina con grossa provisione e con stupor di tutta quella corte, che ammira come cosa maravigliosa, 1' eccellenza di Sofonisha... lo in memoria della virtü di Sofonisha, poichè vivendo ella iu Jspagna, non ha ritalia copia delle me opere, 1' (1) ho messo nel nostro libro de' dissegni. Vita di Benvenuto Garofalo e Girolamo Carpi. VI. p. 499. «... essendo poi stata condotta... dal signor duca d'Alva al ser vigió della reina di Spagna, dove si truova al presente con bonissima provisione e molto onorata, ha fatto assai ritratti e pitture che sono cosa maravigliosa. Dalla fama delle quali opere mosso papa Pió IV, fece sapere a Sofonisha, che disiderava ave- re di sua mano il ritratto della detta serenissima reina di Spagna. Perche avendolo ella fatto con tutta quella diligenza che mag- giore le fu possibile, glielo mandó a presentare in Eoma, scri- vendo a sua Santità una lettera di questo preciso tenore: Padre Santo: Dal reveren dissimo nunzio di vostra Santità in- tesi, ch'ella disiderava un ritratto di mia mano della Maestà della reina mia signera. E como che io accettassi questa impresa in singolare grazia e favore, avendo a serviré alia Beatitudine Vostra, ne dimandai licenza a Sua Maestà, la quale se ne con¬ tentó molto volontieri riconoscendo in ció la paterna affezione che Vostra Santità ledimostra. Ed io l'occassione di questo con cavaliero gliele mando. E se in questo averó sodisfatto al diside- rio di Vostra Santità, io ne riceverô infinita consolazione; non restando peró di dirle, che se col pennello si potesse cosi rappre- sentare agli occhi di Vostra Beatitudine le bellezze dell' anino di questa serenissima Reina, non potria veder cosa più maravi¬ gliosa. Ma in quelle parti, le quali con Parte si sono potute figu¬ rare, non ho mancato di usure tutta quella diligenza che ho sa- (1) Un dibujo de una muchacha que se rie de un niño que llora. - 465 — puto maggiore, per rappresentare alla Santità Vostra il vero. E con questo fine, con ognl reverenza ed umiltà le bacio i santissi- mi pledl. Di Madril, alli XVI di settembre 1561. [Sigue la contes¬ tación del Papa. Koma a 15 de octubre.] JACOME DE TREZZO Vita de Valerio Vicentino. T.° V. p. 387-8. Cosimo (sic, por Jacopo) da Terzio ancora ha fatto molte ope¬ re degne di questa professione; il quale ha meritato, per le rare qualità che il gran re Pilippo Cattolico di sue, Spagna lo tenga appresso di sé con premiallo ed onorallo per le virtü sue nello intaglio in cavo e di i'ilievo della medessima professione, che non ha pari per far ritratti di naturale; nel quale egli vale infinita¬ mente e neir altre cose. LEON Y POMPEO LEONI T." VIL p. 535. ... Avendo a principio atteso all' orefice,e fatto in sua giova- nezza molte bell' opere, e particolarmente ritratti di naturale in conj d'acciaio per medaglie, divenne in pochi anni in modo eccellente, che venne in cognizione di molti principi e grandi uomini e inparticolare di Cario V imperatore... Conciosiachè fece, non molto dopo che venne in cognizione di Sua Alaestà, la statua di esso imperatore tutta tonda, di bronzo maggiore del e vivo, quella poi con due gusci soltilissimi vesti d'una molto gentile armatura, che li se lieva e veste fácilmente, e con tanta grazia, che chi la vede vestita non s'accorge e non può quasi credere ch'ella sie ignuda; e quando è nuda, niuno crederebbe, agevol- mente ch'ella potesse cosi bene armarse giamai. Questa statua posa la gamba sinistra, e con la destra calca il Furore; il quale à una statua a giacere, incatenata, con la face e con arme sotto di varie sorti. Nella base di quest' opera, la quale è oggi in Ma¬ so — 466 — dril, sono scrltte queste parole: Coesaris virtute furor domitus. Face, dopo queste estatúe, Lione un conio grande per stampare medaglie di Sua Maestà, con 11 rovesclo de' giganti fulminati da Glove. Per le quail opere donó I'imperatore a Llone un' entrata dl cento ducati I'anno In sulla zecca dl Milano, una cinquanta comodisslma casa nella contrada de' Moroni e lo fece cavalière, e dl sua famlglla, con dargll moltl privilegi dl nobiltà par 1 suol descendentl; e mentre stette Llone con sua Maestà In Bruselles ebbe le stanze nel proprio palazzo dell' Imperatore, che talvolta per dlporto I'andava a vedare lavorare. Fece non molto dopo dl marmo un' altra statua, pur dell' Imperatore, e quelle dell' Im¬ pératrice, del re Flllppo, ed un busto dell' istesso Imperatore da porsl In alto In mezzo a due quadri di bronzo. Fece símilmente dl bronzo la testa délia reina Maria; quell a di Fernando, allora re de' Romani; e dl Masslmillano suo figliuolo, oggi Imperatore; quella délia reina Leonora, e moltl altrl: che furono poste nella gallería del palazzo di Brlndlsl [Binche o Bins] da essa reina Maria, che le fe' tare. Ma non vi stettono molto, perché Enrico re dl Francia vi aplccò fuoco per vendetta, lasciandovi scrltto queste parole: «Velà Foie, Mariai: dlco per vendetta, perclochè essareina pochi annl Innanzi aveva fatto a lui 11 medesslmo. Comunche fusse, l'opera dl detta gallería non ando Innanzl; e le dette statue sono oggl parte in palazzo del re Catolice a Ma- drl), e Alicante, porto dl mare: donde le voleva Sua parte In Maestà far porre in Granata, dove sono le sepolture dl tutti 1 re dl Spagna. Nel tornare Llone dl Spagna se ne porté due mlla scudl contantl, oltre a moltl altri doni e favori che gil furono fatti In quella corte. Ha fatto Llone al duca d'Alva la testa dl lui, quella di Carlo V, e quella del re Flllppo. Al reverendlsslmo d'Aras, oggl gran cardenale dette Granvela, ha fatto alcunl pezzl di bronzo In forma ovale, di braccia due l'une, con rlcchl partimenti e mezze statue dentrovl; in uno è Carlo V, In un altro il re Filippo, e nel terzo esse cardinale, rltrattl dl naturale; e tutte hanno Imbasa- mentl dl figurette grazloslsslme. Al signer Vespaslano Gonzaga ha fatto, sopra un gran busto dl bronzo, 11 rltratto d'Alva, 11 quale ha posto nelle sue case a Sabblonetto. í — 467 — pág. 540. ... Al detto re Catolice ha fatto un Cristo di marmo, alto più di tre braccia, con la crece e con altri misteri della Passione, che è moltto lodata... pág. 542. Un flgliuolo di cestui, chiamato Pompeo, il quale è oggi al ser- vizio del re Filippo di Spagna non è punto inferiere al padre in lavorare coni di medaglie d'acciaio e far di getto figure maravi- gliose; onde in quella Corte è state concorrente di Giovampaulo Poggini fiorentino, il quale sta anch' egli a' servigi di quel re, ed ha fatto medaglie bellissime: ma Pompeo, avendo molti anni servito quel re, disegna tornarsene a Milano a godere la sua casa Aureliana e l'altre fatiche del suo eccellente padre, amore- volissino di tutti gli nomini virtuosi. I w& ÍNDICE DE ARTISTAS CITADOS Abreviaturas; A., arquitecto; Ap., aparejador; E., escultor; Ens., ensamblador; Ent., entallador; Imp., Impresor; P., pintor; G., grabador; I., Iluminador; 0.1 orfebre; R., rejero- No figuran en este índice los nombres de los artistas griegos y romanos. Aimo ü Varignana o il Veechio da Arfe (Enrique de). Bologna (Domenico). 0.-32, 265, 277-8. E.—462. Arpb (Juan de). Akbn (J erónimo V an). 0.~xii, 260-80. V. Bosco (El). Argento (Caradoso d'). Albbrti (León Baptista). Medallista.—122. A.—xxiv, 4, 199, 205, 278. Avila (Hernando de). Albbrto. P.—295 y sigs. V. Durero. Avila (Lorenzo de). Alvarez (Alfonso). P.—295, 299. A.-317. Avila (Pedro). Alvakbz (Baltasar). 244. A.-817. Avila (Salvador de). Alvarbz (Cristóbal). Espadero.—30. O.-315. Avala (Juan de). Alvarez El Salmantino (Juan). Imp.—8, 129. 0.—278. Bagnacavallo (Glan Batista). Andino (Cristóbal). P.—462. R.-- 5, 17, 18, 29, 30. Bandinelli (Baceio). Angüsoiola (Sofonisba). E. -28,46, 70, 119, 273, 314, P.-463-4. 317, 461. Antoniazzo Romano. Barcelona ¿? (Fulano de). P.-29. P.-117. Antonio (Don). Barocci (Federigo). A.—120. P.—421. Antonio de Holanda. Barroso (Miguel). 1.-39, 118. P.-2.58, 295, 303, 388. Aprilb db Carona. Bartolommbo (Don). E.—119. 1.—458. Aqüilis (Julio de). Bassano. P.-29. P.—397, 404, 420-1. Aranda (Juan de). Bassano (Francisco). A.-239. P.-421. Arfe (Antonio de). Bboafümi (Domenico). O.—265, 277, 278. P.—169. — 470 — Cangiasi (Lucas). Becerra (Gaspar). E. y P. -273-4, 295,299,314, 388, P.—253, 254, 387, 399, 400, 405, 454, 462 3. 408-9, 411, 422, 435, 436. Caporal (Juan Baptista). Beoerril (Alonso). 0. 278-9. 201. Bbnino (Simón). Carducho (Bartolomé). P.—398-9. 1.-118. Bergamasoo . Carpi (Alessandro). P.-29. V. Castelló (Juan Bautista). Carpi (Girolamo). Bbkruguetb (Alonso). P.-464. E.-28, 117,155, 157, 208, 273-4. Carvajal (Luis de). 276, 295, 299, 314, 317, 454, 461. . P.—258, 295, 299, 303, 383, 408. Castelló (Fabricio). Bbrrdgubtb (Pedro). P.—258, 396. P.--295, 299. Bonasoke Castelló (Gránelo). (Giulio). G.—121. P.—258, 396. Castelló (Juan Bautista). Bonvioino (Alesandro). P.-29. A. y P.—154, 381. Caxés (Patricio). Borgo (Giovan Paolo del). p.—xxvii. P.—463. Cellini (Ben venu to). Borgoña (Felipe de). 0. y E.—122, 411. V.Felipe de Borgoña, Bosco (Jerónimo Van Aken el). I cincinato (Rómulo). ! P.- 154, 258, 383, 407, 409, 435. P.—147,159-61, 396, 404, 426-32. Clemente (Bartolomé). Bramante. E.—213. A.—70, 120, 133-4, 140-1, 206, Clovio (Julio). 278, 462. 1.—46,103-13,118, 165, 138, 410. Buix [Mala lectura por: Leonardo Colman de Augsburgo. de Vinci] (Bernaldo de). Armero. 30. P.—260. Colle(Rafaello del). Buonarrotti. P.-65, 462. V. Miguel Angel. CoMONTES (Francisco), Burgos (Fray Pedro de). i P.—301-2. I.-338. i Corral (Jerónimo). Bust amante de Herrera. Yesero. 33. A.—200. Corral de Villalpando (Juan). Busti Milanès (Agostino). Yesero.—33. E.—213. Correa de Vivar (Juan). Calcar. P.-295, 299, 300, 330. V. Joest (Jan). correggio . Cambiaso (Lucas), P.-416-7, 421. V. V. Parmesano. Cangiasi (Lucas). — 471 - COVARRUBIAS (AlonSO). Fernández de Córdoba (Alonso y A.-208, 278, 343. Diego). CoxciBN (Miguel). Imp.—264. P.-422. Fernández Navarrete, el Mudo Cristóforo, el Gobo. (Juan). E.-213. P.—295, 299, 314, 315, 318, 379, Cristóforo Romano (Juan). 380, 388, 389-94, 398 9, 400, E.- 213. 404, 406-7, 411, 414, 423-4. Dalmau (Luis). i Ferrando Spagnuolo. P,—117. I P.-455. Deliro da Nicola. ■ Flecha (Jusepe). P.-456-7. Denis i A. y Ens. 375. (Manuel). ] Florentin. P. -xvn, 38-9, 41-2. I V. por los nombres propios. Dinis (Johanl. ; Flori (Bastian). P.-39. P. 463. Donatbllo. Fontana (Lavinia). E.—70, 119, 273. P.—423. Dossi (Dosso). Fontana (Próspero). P.-65-6, 116, 142. P.—423. Drouy (Guillermo). Foppa, ü Caradoso (Ambrogio). Imp.—264. Medallista.—122. Ducjo Sénés (Buoninsegna). Forment (Damián). P. - 169. E. 341. Durbro (Alborto). Foschi d'Arezzo (Fra Salvadore). P. y G.—28, 56, 121, 156, 213, P. 463. 273, 314, 404, 425. Francisco de Holanda. Eg.as (Maestre Enrique). I. 85, 124. X, A.-207-8. Francisco, el Indaco. Egas, el Mozo (Enrique de). E. y P.—204. A.-207. Frías (Nicolás de). Escalante (Lucas de). A.-317. Ap.—240, 860, 365. Frontino. Escobbdo (Fray Juan de). Albañil.—239. A.—334 y sigs. Fcentb el Saz (Fray Julián de). EsquIvel (Maestro Pedro de). I. 359, 410. 174. Fuentes (Miguel de). Eyck (Van). Ent.—185. P.-150, 154, 172. Garofalo (Benvenuto). Fancblli (Domenico di Alessan- P.—464. dro). Gazini (Pace). E.-31, 45. E. -119. Felipe de Borgoña. Gherardi (Cristófano). E.—3, 5, 7, 14-5, 27, 29, 274. 462. — 472 - Ghirlandaio (Rodolfo). I jacoso Florentín. P.—461. A. y P. 185, 187, 204, 207. Giaiacomo. I JÁcoMB (Maestre). E.—459. P.—117. Giles (Maese). I jácome Trezo. Maestro de hacer órganos. — V. Trezo. 254, 409. i Jerónimo Quijano (Maestro). Giorgio da Sbttignano(Antonio di). ; A.-208. A.-120. I Joaquín (Maestre). Giorgionb. ■ V. Patinir. P.- 117. . JoBST de Calcar (Jan). Giotto. P.—13. P.—116. : Juan de Barcelona (¿? ). Gómez de Mora (Francisco). P.-117. A.-260, 433. I Juan de Holanda. Gómez (Juan). ; P.—13. P.-407, i Julio Romano. Gonçâlvbs (Nuno). ! P. —65-6, 68, 100, 116, 135, P.-37, 117. 140. Gracian (Jnan). JuNi (Juande). Imp.—183-4. . E.—155, 157. Granaccio (Francesco). León (Fray Andrés de). P.-461. I.—165, 237, 359, 410. Gránelo. León (Juan de). V. Castelló. I Imp.—267. Granbll (Fray Francisco). I Lboni (Leone). P. -347. i E.-293-4, 317, 412, 415, 465-7. Greco (El). I Lboni (Pompeo). P.—X, xviii, 303, 307-8, 378, 424. E. -258-9, 283, 292-3, 375, 412, Gripho (Sebastián). 415, 436, 467. Imp.—32. Lbtdhn (Lucas de). Guenga (Jerónimo). G.-122. A.—140. LiPPi (Filippo). Guía^Miguel de). P.—461. Imp.—32. Lombardo (Julio). Gutiérrez (Pedro). E.-213. Tapicero.—308. i Lorbnzetti (Ambrosio). Herrera (Juan de). I Lozano P.—65. (Francisco). A.—xxv, 242, 280, 361-5, 372, : 375,377, 382, 404. 406, 412. A.—xxiv. ' Holanda. Luis (Maestreb Véase por los nombres propios. ¿A?—66. Horozco o Machuca (Luis). Luqubto. P.—208. V. Canghiaso. - 473 - Ldobna (Luis de), Minjares (Mateo). A.—XXII. Ap.-866. Machuca (Luis). Moderno. P. 208. Medallista, 122. Machuca (Pedro). Moloso. A. y P.—117, 208. V. Melozzo da Forli. Madrigal (Pedro). Monbgro ' (Juan Bautista). Imp.—811. E.—255, 258, 260, 295, 378, 878, Mabda (Juan de). 394, 415. A.—208. : Montelupo (Eafael de). Mantbgna (Andrea). E.-468. P.-6.5, 116, 121, 143-4, 273. Mora (Francisco de). Manucio (Aldo). V. Gómez de Mora. Imp.—82, 201. I Morales (Luis de), Manzano (Juan). i P.—295, 299. Carpintero. — 244. Moro (Antonio). Maqubno (Jorge). ! P.—154. Imp.— 201. Martini (Simone). I Mosca (Simone detto). I E.-119. P.-65. j Mostaert. Masaccio. , P.—18. P.-41.5. Muciano (Gerónimo). Maturino. P.—421-2. P.-67, 100, 116, 142. Mudo (El). Maynhk (Alessandro). P.—29. I V. Fernández Navarrete Musi (Agostino di). ■ Mblbquino o Mblighino (Jacopo). G.—121. A.—46-7, 120. Navarrete, el Mudo. Melozzo da Forli. P.-116, 144. I V. Fernández Navarrete. Nino Pisano. Mbnzochi da Forli (Francisco). E.—119. P.-65. Nola (Giovanni Merliano da). Mena (Hugo de). E.-119, 276. Imp.—188. Obregón. Met,sis (Quintín). Albañil.—239. P.—117, 424. ' Ondériz (Pedro Ambrosio de). Michel (Maestre). ! A.—xxv. P.-172. ; Ordóñbz (Bartolomé). Miguel Angel. E.-31, 120, 458. E., P. y A.—28. 48-118, 116,118, Orba (Juan de). 140, 154,158, 218, 278, 283, A.-208. 289, 290-1, 814, 817, 415, I Orna (Juan de). 417, 418, 454, 461. ' G.—278-9. — 474 — Ortega (Gerónimo). PoRDENONE (Gíovan Antonio Lici- nio da). Imp.—154. Pachotb. P.-117. A.-360, 372, 379. PoRDENONE (Gíulío Lícinío da). Falencia (Fray Martín de). P. 29. Calígrafo.—238. Quesada (García de). Paret (Luís). Ap.—239. P.—XVil. Quijano. Parmesano ¿Correggío? ¿Parmígia- V. Jerónimo (Maestro). níno? Rafael. P.—66, 100, 116. P.—28, 47, 67-8, 70, 100, 113, Pabmigianino (Francesco Maz 116, 133, 135, 140, 144 5, zola, íl). 154, 158, 207, 273, 314, 395, P.-66, 100, 421. 398, 415-7, 461-2. Patinir (Joaquín). Raimondi (Marco Antonio). P.-150, 154, 396. G.—121. Pbcori (Domeuíco). Raimondo (Vincencio). I.—458. I.—118. Pbrba (Blas de). Ramírez (Cristóbal). P.—128 4. Calígrafo.—238. Peregrini (Peregrin de). Ravenna (Marco de). v.—Tíbaidí. G.-121. Perret (Pedro). Ricciarblli da Voltbrra (Da- g. - xxvi. mello). Peruzzi o de Siena (Baldasarre). P.- 462. A. y P.-67, 70, 100, 120, 134, Rincón (Antonio del). 141-3, 207, 278. P.-300-1. Petras (Ramón). Rincón de Figubroa (Hernando). Imp.—xi, 3, 7. P.-295, 299, 300 1, 314, 317. picardo (León). Rincón de Figueroa (Juan ¿?) P.-5, 11-20. P.—295. 299, 300-1. Pigmeo o Sebastián Venciano, o Robles (Gregorio de) Luciani (Fra Sebastián del). Ap.-232, 237. P.—46, 67, 69, 88, 100, 116, 408, Robusti (Jacopo). 419. P. -V. Tintoretto. pirovano (Aloísius). Rodríguez Araujo (Domingo). Trat.-201. O. 267. polaiuolo. Rodríguez (Luis). P.-273. Imp.—8, 20. polidoro CALDARA da cara Romano, vaggio. V. nombres propios. P.—67, 100, 116, 142 422. Rossetti da Voltbrra (Giovan Ponte (Jacopo da). Paolo). V. Bassano. 463. — 475 - Rossi (Madonna Properzia de). Simón (Maestre). P.—463. I.-118. Rosso. SiTHiuM (Maestre Michel). P.-461. P.--150, 172 a. Rubiales. SoMBiGo (Bartolomé). P.—462-8. A.—XXIV. Ruiz, el Vandalino (Juan). Spagna (Giovan io). 0.-278-9. P.—458. Saqeedo Starnina (Gherardo Jacopo). (Diego de). P.-455 6. A.—viii, 1-20, 202. Salazar. ; Thbothocópuli (Domenico). 1.-410. j V. Greco. Salvador. ; Tercio (Filipo). A. -317. V. Ávila (Salvador de). Testa (Francisco). Salviati (Francesco). P.-422, 463. I XXVI. Sánchez Coello (Alonso). j Tibaldi (Peregrin). P.-295, 299, 324. P.-258, 260, 874 5, 382-8, 389, 392,398,405,407, 411-2,436, Sangallo, il Giovane (Antonio da). 463. A.—120. Tintoretto. San Gallo (Aristóteles de). P.—420. 461. Tiziano. San Nicolás (Pray Lorenzo de). P.-66,100,116,128,140, 314-5. A.—XXIII. 317, 380-1, 391, 395 6, 416, Sansovino (Jacopo). 417-9. E.- 461-2. Toledo (Juan Bautista de). Santa Crock (Irenino). A.—232-3,2.36-7,252,279-80,333. E.—459. 353-8, 360-1, 372, 377. 379. Sanz (Francisco). Tolosa (Pedro de). Imp.—266. Ap.—237, 240, 2.52, 355, 360, 365. Sanzio. Torrigiano (Pietro). V. Rafael. E.—119, 460. S arto (Andrea del). Trbzo (Jacobo de). P.-419. 422, 461. 0. y Lap. —257, 266, 295, 374, Sbgismundis (Segismundo de). 412 3, 424, 436, 465. I.—118. Trujillo (Fray Cristóbai de). Serlio (Sebastián). L--165. A.—viii, 120, 127-45, 205. ■ Trujillo (Sebastián). Siena (Marco de). I Imp.—199. P.—463. ; Turriano (Juanelo). SiLOB (Diego de). ; Ing.—288. A. y E. -3, 5, 29, 120, 208, 278, j Tybrri (Nicolás). 340. I Imp.—33. - 476 - UcBLLO (Paolo de). ViCBNTB, monje gerónimo en la Es¬ P,-65. trella (Fray). Udinb (Giovanni da). P.-389. P.—65,117, 135, 144, 395. vicbnza. Uebina (Diego de). V. Valerio de. P.-295, 299, 408. Vi DAÑA. Urbino (Francisco de). A.-343. vignola. P.-154, 897. Urbino o Guido da Castbl Duran¬ A.—xxiii, xxvii. ViLLACASTíN (Fray Antonio de). te(Francisco de). P.-50, 88. Obrero.—283, 338, 845-6, 355-6, Urrba (Miguel de). 359-68, 365, 367, 373, 404, A.—xii, 183-7. 409, 437-48. Vaga (Ferino del). ViLLALPANDOS (Los). P.—46, 66, 88, 100, 116. Yeseros.—33. Valerio de Vicenza. Villalpando (Francisco). Ent.—46, 104-13, 122, 465. A., E. y R. — xxviii, 33, 120, Vandelvira (Andrés de). 125-45. A.—xxiii. Villalta (Diego de). Vasari 281 y siga. (Giorgio). P.-451. villarrobl. Vega (Gaspar de). ¿A?-343. A.—345. ViNCBNCio (Maestro). Vbgil (Pedro). I.-118. 0.—265. Vinci (Leonardo). Velasco (Diego de). P.—100, 116, 260, 314, 402-3, P.—802. 415-6. Velasco (Lázaro de). ViNCiDORE DA BoLOGNA (Tomasso). A.—xviii, 183 y sigs. p.—116. Vblayos (Diego de). Viñas (Antonio de las). Cant.—244. P.—175. Véneto Wryden (Roger van der). (Agustín). G.-121. P.-150, 154, 172-3. Vbrgara (Nicolás de). Yáñez de la Almkdina (Her¬ E.—301. nando). Vbrgós (Pablo). P.—295, 299. Zaccheria da Volterra. P.—37, 117. Verona (Fra Giocondo da). 462. Trat.—201. Zafra (Antonio Francisco de). Veronés (Pablo). Imp.—264. P.-419-20. ZúcARO (Federico). Vbrzano (Alessandro). P.—257-8,398, 400-2, 407, 411-2, I.—118. 432. ÍNDICE DE LUGARES Alcalá db Henares. Burgos. Sepulcro de Cisneros.—31, 358. Proyecto para el sepulcro de Palacio Arzobispal.—6. don Juan Rodriguez de Fon- Imprentas. —32. seca.—5, 13-4. Alcántara (Puente de). Catedral.—277. 26. Capilla de Santa Casilda. Re¬ Almagro. tablo de San Vicente.—11. 207. Puerta de Pellejería.-13. Almería. Reja capilla Condestable.—17. Catedral.—208. Cartuja. Custodia.—279. Astorga. Cadalso. Catedral. Reliquia de San Cris¬ Vidrios.—33. tóbal.—213-4. Caparra. Retablo.—274. Antigüedades romanas. — 111, Avignon. 276. San Fi-ancisco. Pintura de la Careara. Bella Ana.—68. 459. Ávila. Cartagena. Catedral.--277. 208. Barcelona, Ciudad-Rodrigo. 468. Ruina romana.-276. Vidrios.—33. Córdoba. Catedral. Relieves del tras- Catedral. Custodia.—31-2. coro.—120. Coria. Bavas. Catedral. Colmillo de San Cris¬ 46. tóbal.- 213. Baza. Coxalva. Ntra. Sra! de la Piedad.—343. Monasterio de Jerónimos.—330. Custodia.—279. Cuenca. Bellpuig. Custodia.—279. Sepulcro de Cardona.—119, 276. Escorial (El Monasterio de El).— Binchb o Bins. 283, 292, 295 6, 313-4. 466. Además, versan sobre El Esco¬ Bolonia. rial los tratados de Fray Juan Fiestas de la coronación de de San Jerónimo.—229-60, Carlos V.-220. y del P. Sigüenza. — 348 448. Bruselas. Evora Plaza. Estatua.—293. Miniaturas.—106 - 478 — Fabnza. Jaén. Cerámica.—166-7. 208. Ferrara. Custodia.—279. Palacio del Castillo.—66. Legnago. Florencia . Fortaleza. 66. Santa Croce. Capilla de 1 caste- León. llani.—458. Catedral.—31. Santa Maria Novella.—456. Custodia y sus andas. — 31-2, San 277, 279. Giorgio.—461. Lisboa. Sala del Consejo. - 461. Via romana. 111. Sacristía de San Lorenzo. Belén.—342-3. 68, 118-9. Biblia.-118. Fortificaciones hechas por Mi¬ Loreto (Nuestra Señora de). guel Angel.—83. Pinturas de Melozzo, 144. Palacio de los Médicis-Grutes- Lupiana . eos.—65. 327. San Juan. Columnas.—16. Madrid. Puertas. —119. Palacio Real. Tapicería de la Fontainebleau Conquista de Túnez. —162. . Pinturas.—69. San Gerónimo.—333. Gènova. Palacio de Liria. Tapices del Palacio Doria. Pinturas de Pe- Duque de Alba.—315. rino del Vaga. 66. Descalzas Reales. Retablo.—274. Vidrios.— 38. Sepulcro de D."'Juana.-292-3. Granada. Museo del Prado. Estatuas de Capilla Eeal.—207. Leoni. — 294, 465-6. Pinturas.—207. Madrid (Francia). Catedral.-207, 278. Castillo del Rey Francisco I.— San Jerónimo.—207-8, 339-40. 69. Santo Domingo. Pintura.—207. Málaga. San Francisco. Retablo.— 208. Catedral.—208. Palacio de Carlos V.—208. Mantua. Guadalajara. Palacio de los Duques. Triunfo Iglesia de Santiago. Capilla de de César, por Mantegna. — la Trinidad.—327. 65, 143, 145. Guisando. Caballeriza.—65. Monasterio de San Jerónimo.— Martos. 329. 283 y sigs. Toros.—329. Medina de Ríosbco. Husillos. Santa Maria. Capilla de ios Be- Sepulcro.—276. naventes.—33. Itálica. San Francisco. Reja y sepul¬ 276. cros.—30. — 479 — México. de Tito y eos Severo. Capito¬ Pinturas aztecas.—176. lio. Teatro Marcelo.—46. Mérida Coliseo. . Septizonio. Obelisco de Edificios romanos.—19, 276. San Pedro. - 26. Mil An. Teatro Marcelo. Columnas An- Casa Aureiiana. -467. tonina y Trajana. Coliseo.— I Murcia. ! 134. Catedral. Torre.—207. Monte Caballo. Caballos de Nápoles. bronce.—70. Gruta. —26. Grutas de Santa Inés y San Se¬ Palacio de Poggio real. —136. bastián.—217. Castillo de Santelmo. -120. San Pedro.--120, 133, 206-7. Huerta del Secretario Martu- Pietá.—290. rino.—166. Stanzie. 47, 67. Narbona. Techo de la Sixtina. 28, 67. Iglesia Mayor. Cuadro de ' La Transfiguración.—67. Piombo.—69. Velvedere. 144, 155. ürvieto. Minerva. Cristo. 290. ' — Pozo.—120. Sepulcro.—119. osma. S. Pietro in Vincoli Moisés.—291. Ruinas romanas.—276. San Pedro en Montorio. Tem- Padüa. pietto.—134. Logia. 66. ; Farnesina.—67, 113, 143-5. Palència. ! Araceli.—67. Catedral.—277. Nuestra Señora de la Paz.—67. Capilla de San Pedro. 33, i Monasterio en Monte Caballo.— Altar del trascoro.—13. 51. i i Palermo. San Silvestre. - 48 y i sigs. Capilla palatina.—166. San Juan de Letrán.—94-5. | Pbsaro. i Viña del Papa Clemente VII.— Casa imperial.—65. ¡ 67, 135, 144. PlBVE. Bastiones.—120. San Agustlu. --458. Sala de la Cancellaría.—462. | Pisa . Trinita dei Monti. - 462. ! Cerámica.—166-7. ! Sabionetto.—466. Plasència. i Sagunto. Casa de Miravel. Estatuas.— I Teatro. 217. 291-2. I Salamanca. Pola en Dalmacia. : Catedral.—31, 277. Teatro.—134. Catedral vieja. Capilla puzol. Mayor. 457. 26, 46. i Colegio de Gerónimos.—344. Roma. ¡ Nuestra Señora de la Victoria. Panteón. Coliseo. Termas. Ar- ' 339. Obras de D. Alonso de Fonse¬ Toledo. ca in.—10. Santa Ursula. Retablo de Be- Sandoval (San Salvador!. rruguete.—117. Sepulcros.—311. Catedral.—31, 277-8. Santiago. Capilla de San Blas.—456. Hospital Real.—31. Custodia.—31-2. Catedral. Custodia.—265, 279. Alcázar.— 208, 278. Obras de D. Alonso de Fonse¬ Obras de D. Alonso de Fonse¬ ca III.-IO. ca.—10. Segòvia, uclés. Acueducto. — 26, 276, 334 y Convento.- 208. siguientes. Urbino. Catedral.—277. Palacio de los Duques. —65. Alcázar.—283. Valencia. Reyes.—293. San Miguel de los Reyes. Mo¬ Sevilla. nasterio gerónimo.—343. Catedral.—31, 277. Valladolid. Pintura.—208. San Pablo —30. Custodia.—267. Colegio de Santa Cruz.—31. San Pablo. Custodia.—279. Casa del Conde de Benaven¬ Casa de Pilatos. Estatuas.—292. te.—31. Columnas de Hércules.—292. Palacio imperial.—31. Cartuja. Sepulcros, hoy en la Catedral.—31. Universidad.—119. Retablo de San Benito.—28. San Gerónimo.—460. Venecia. Siena. Pinturas de Tiziano en la libre¬ Palazzo público. Pinturas mu¬ ría de San Marcos. Casas de rales.—65. los alemanes. -66. Catedral. Mosaicos.—169. Vidrios.—.33. SiSLA. Verona. 338. Anfiteatro.—134. Soria. villasandino. Ruinas romanas.—276. Monasterio. Sepulcros.—311 Talavera de la Reina. Villena. Loza.—167. 208. Talavera la Vieja. Yuste. 276. 345. Tarragona. Zaragoza. Ruinas romanas.—217. Santa Engracia.—340-1. V ÍNDICE Págs. Preliminares: Advertencia previa vii Introducción ix Textos: Diego de Sagredo.—Medidas del romano 1 Cristóbal de Villalón.—/njremosa comparación entre lo antiguo y lo presente 21 Francisco de Holanda.—Diálogos de la pintura 35 Tabla de las Aguilas 116 Del sacar por el natural (Introducción) 123 Francisco de Villalpando.—Tercero y quarto libro de Architec- tura de Sebastián Serlio 125 Don Felipe de Guevara.—Comentarios de la Pintura 147 Lázaro de Velasco.—Traducción de los Diez libros de Arquitec¬ tura de Vitrubio 181 Fray Juan de San Jerónimo.— A/emoria.s de El Escorial 223 Juan de Arfe.—De varia commensuraeión para la Escultura y Architectura 261 Diego de Villalta.—De las estatuas antiguas 281 Hernando de Avila.—Libro del arte de la Pintura 287 Lic. Gaspar Gutiérrez de los Jiios.—Noticia general para la esti¬ mación de las Artes 305 Fray José de Sigüenza.—Historia de la Orden de San Gerónimo. 319 Apéndice: Giorgio Vasari.—Le vite 451 Indice de artistas citados 469 Indice de lugares 477 I ^ - 1, I ■t' -y ^ "'/ J J. ^ r, Ï --^4^ m ' ^ v< tZ/PfiPT/^ ?i 0 Í a K -c»'^ ''^- :/! '•- ■ .,. -. 'Míí '.■.1..I·S9H·- . . ■ . ., , ■ _ ■_■. .WlW.'":, i.i.-it í^·ir^-,' í. ■ " ' " ^ ■ . , ■; .. 'yéíit rj. ■ ; ■ :-. ::V' -"î. -,■ -;v.-^- . IÍ' . «-'rw I TÎSA'V. . . . . . . . ^ ■ l- ■ -'«v 'v..,. . •- -vVX-'. - vVíí^: .•f-l- . . . { llO'. *'>ÍÍi''''U·/,í •■ ■ ■ '■ ' ^ '-^'* ■¿V.# "....-■.., ■■•■'- ■A-·-·v^-·í'.· - ■ -.• - • -- ^.- y 7í í" . ;,.nVí>V'v;.-V.vi '• .·)^,ivliv■■ít. Vi í-^'-' a y^ 3\y.>.mivosu»Vt ; ■ .ó,.j:<■.'■• •■ _ •- y,..,;. :v^^it^v^s^ro/íSiy'-v.■ i-.»'- >^.\. C'i.,.! A ■ y¿ [... /••.'. fev-vvi(':yvy -:Í.I¡-./. , .: Ay«a\ iVW(\ VnWí'¿;MÍ!ítóXNi-.!!0tí1 í-;'S if'>' ,,; . V. . . .". 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