ARTE DE LA PINTURA SV ANTIGVEDAD Y GRANDEZAS. Descrivense los hombres eminentes çue ha avido en ella, assi antiguos como modernos del dibu jo, y colorido, del pintar al temple, al olio, de la iluminación y estofado, del pintar al fresco; de las encarnaciones, de poli mento, y de mate, dél dorado, bruñido y mate. Y enseña el modo de pintar todas las pinturas sagradas Por Francisco Pacheco ' vezino de Seuilla Anno 1649 con privilegio En Seuilla, por Siman Faxardo, impressor de libros, | a la Cerrajería. Licencia — 24 diciembre 1641 Fol. i — Libro Primero de la Pintura su antigüedad, i grandezas Capitulo primero. Que cosa sea Pintura, i como es Arte Liberal, i su definición, i espUcación — Pintura es Arte que con variedad de lineas i colores repre- 124 — -- senta perfectamente a la vista, lo que ella puede percebir de los cuerpos, [definición de Francisco de Medina]... Fol. 9. ... En la... observación, de los diversos efetos que haze la luz con los colores fueron excelentes Rafael de Vrbino, Leonardo de Vinci, Antonio Corregió, i Ticiano, los cuales con tanto Arte, i pru¬ dencia, imitaron la luz, y los colores que sus figuras parecen mas na¬ turales que artificiales. Mostrando en las carnes ciertas manchas i tintas que los imperitos no alcançan; i entre ellos (por sentencia co¬ mún) principalmente Ticiano, por conseguir mayor gloria a querido engañar los ojos de los mortales. I assi como Micael Angel para mostrar el perfecto conocimiento que tenía de la Anatomía quiso in¬ clinar un poco al extremo relevando algo mas los músculos en los cuerpos aun donde la Naturaleza los mostró con mas dulçura i suavidad, como en mancebos i ombres delicados, i otros semejan¬ tes i assi Ticiano por mostrar con los colores la grandeza de su ingenio, en la parte del cuerpo donde hiere la luz con mayor fuer- ça solia mezclar un poco mas de claro que no mostrava la luz, i allá donde estaua ofuscada un poco mas de oscuro... pg. II. — Cap. II — Del origen i Antigüedad de la Pintura, i su prime¬ ra invención. pg- 19- — Cap. III — De la contienda entre la Pintura, i la Escultura, y las razones con que cada una pretende ser preferida. pg- 23. _ i ... dizen que imitando estas dos Artes a Naturaleza, la Escul¬ tura es mas noble, porque haze esto mas perfetamente, sacando de lo natural con mas propriedad en la madera marmol o bronze una figura desnuda, en la cual son todos los miembros redondos i maciços con justa medida... Haziendo la verdadera forma del om¬ bre... I esta gran dificultad de la Escultura redonda, manifiesta lo que se cuenta de Berruguete famosso escultor Español; que mi¬ rando otros sus figuras, viendo que no satisfazian igualmente por todas partes, i dándoselo a entender, él con algun despecho, dezía; cuatro perfiles? a Micael Angel. Ponderando cuan rara cosa era acudir a esta tan grande obligación... pg. 2.4. ... los famossos pintores en la Italia i en España hazen prime¬ ro modelos de bulto i los imitan, i ponen en pintura. pg. 26. [de la dureza de materiales] cita casos de escultura en cera. ... i Torregiano labró el San Gerónimo famosso de barro que se ue en el Convento (fuera desta ciudad de Seuilla) de su Religión, i de su nombre; i seran valentissimos en la memoria de los om¬ bres aunque no ayan trabajado en materia mas dura. pg- 27- ... es falso dezir: que admite el marfil, marmol i bronze, no pieças; pues vemos en todas estas materias excelentes reparos. Por ventura, no estan muchas de las estatuas antiguas de la casa del Duque de Alcalá reparadas con diferentes pieças de marmol? No vemos los seis Reyes que hizo Juan Batista Monegro en el Atrio de San Lorenço el Real, figuras valentissimas, de diez i siete pies de alto con su çócolo, cuyas cabeças i carnes son de blanquissimo marmol i todo los restante de otra piedra? pg. 28. Pues de los valientes Escultores que se an conocido, i que me¬ reció por esso (sobre ser noble) que el invitíssimo Carlos quinto le diesse un Abito de Santiago... Bueno sería por cierto que los que an labrado en barro i cera, i los que labraron madera comunmen- — 126 — te como Berruguete, Bezerra, i los de nuestro tiempo, que son onra de nuestra Nación i patria que por ensamblar pieças en su escul¬ tura no mereciessen ser contados entre ios valientes Escultores. Pues Gerónimo Fernandez en el Christo de la Resurrecion que está en san Pablo de Sevilla en solo el braço derecho puso tantas pie¬ ças que no se conocía la madera principal. pg. 29. Los bordados riquissimos de seda, i oro matizados; tanta la¬ bor, tanta figura o istoria en los costosos ornamentos, con tanta viveza i pefeccion, como se ven en el Escorial... la escultura de cera de colores, advierto, los valientes que que tenemos noticia que an hecho esto milagrosamente, son de profession Pintores: i assi lo hizo Pablo de Cespedes aventajadamente en Roma... pg- 30. — Cap. IV. En que se prosiguen las respuestas en favor de la pintura. pg- 31- Una imagen de este genero [mosaico] se ve oi en la Cartuxa de Sevilla, que traxo el piissimo Marques de Tarifa la capilla a de entierro, i el dia de Todos Santos del año 1631 vide en un su camarín del Duque de Alcalá dos piedras desta Pintura mosaica la tma un San Francisco en un pais, i la otra un Papagayo entre unas cerezas i flores ... [Grutesco]. Tras esto las pinturas de Merida antiguas en los aqueductos, i las que se ven en Sevilla la vieja o Italia cuyos colores estan fresquissimos. pg- 33- [Una pintura de Roma; un Sponsalicio al fresco.] Hallosse en Roma siendo Pontificce Clemente VIII abriendo irnos cimientos el Cardenal Aldobrandino en su viña que jardin o tiene cerca del Palacio de Monte cavallo. I sacando la pared en¬ tera se acomodó en im comedor del mismo jardin donde oi esta... cuyos colores cuando se descubrió estavan tan nuevos como los que se pudieran aora poner. La copia desta pintura que tendra de ancho casi tres varas i dos de alto, mandó hazer el Duque de Alcalá, hallándose en Roma el año 1625 i la truxo a sus casas de Sevilla. Pg- 35- [Restauración de pintura.] i algunas vezes este cuidado suele ser con ventaja porque con ... mejor luz de arte se restauran... como creo yo q se a hecho en al¬ gunas Imagines antiguas de pintura en España; y oi vimos la Ima¬ gen de Nuestra Señora de la Granada, original i antigua pintada en la pared en el Sagrario antiguo, aventajadamente trasladada a la que pintó a olio en tabla luán Batista Vazquez insigne Escul¬ tor i Pintor. pg- 37- [Pintura sobre barro.] Ya se ve la invención de los azulejos, i vasos de Pisa de Tala- vera, i China, que los antiguos... Tal suerte de también usaron pintura vi yo en el estudio de Tomas del CavaUero ilustre Romano en im vaso antiguo de barro bien grande, labrado el vientre de fo¬ liages, i rededor del cuello estaba Troya en ñgura de una grave matrona i puestos por orden aquellos heroes que assistieron en aquella guerra con imas letras griegas que cada uno tenia su nom¬ bre... pg- 41- ... la escultura haga [a la pintura] la ventaja que la ver¬ que dad a la mêtira, i que el ser al parecer, contradize su misma diñ- nicion; porque siendo Arte... a de parecer i no ser, i a de ser men- — 128 tira forçosamente. I aunque imita la forma humana es muerta, i no con la vida que la pintura... Y el exëplo de Berruguete es en nuestro favor; por que si c5 vn bue lado o perfil, suple el Pintor todos los cuatro (como se a dicho) mayor gradeza es q tener ne- cessidad de que todos cuatro sean buenos, como la tiene el Escul¬ tor. La verdad de la Anatomia musculós, nervios, i venas, i la en justa medida, i proporción, todo anda estampado en debuxo, por ... Bezerra i por Alberto Durero doctissimamente. Por manera que no lo pueden ignorar los buenos Pintores. todos los Escultores confiessan (como ... algunos de los mejo¬ res me lo an manifestado) ser mas dificultoso y requerir más in¬ genio la istoria, que la figura suelta. Pg- 45- [que inferioridad de la Pintura la vul¬ no es gar opinion de que en las Academias di¬ bujasen de una estatua sinó que...] ... el orden que tiene de estudiar es tener un ombre acomoda¬ do a este menester (a quien le da tanto, del caudal de todos, se un de do se paga la estancia propósito: también esto suele ser a a costa de algun principal sugeto, a quien tienen por Patrono] este ombre le desnudan ciertas oras de la noche, que tienen destinadas a este exercicio, i puesto en la disposición que elige el mejor maes¬ tro cada semana, cercándole en derredor, cada cual le contrahaze, por su diferente perfil; haziëdo de una figura muchas... ... en la vida de Torregiano se dize [al margen: Giorgio Ba- sari prim. volum, de la 3. part.] que concurrían en Florencia, él y híicael Angel, i otros muchos Pintores, i Escultores, al jardin del viejo Lorenco de Medicis, (dode sucedió aquella desgracia, o crueldad, tan mal ferida que el Torregiano invidioso de la gloria de Micael Angel, un dia llevado de su natural fiereza, no parando en solas palabras, le dio cerrado el puño tan gran golpe que le quebrantó las narizes, dexándolo señalado por toda la vida. pg- 47- ... también los Pintores hazen cartones, i debuxos de cuyos trabajos puestos en estampa, vemos que se valen casi todos los — 129 — Escultores del vniverso. Yo vi a dos valientes en esta profession [al Pesquera, Batis. Vazquez] labrar en esta ciudad al¬ margen: gunas istorias de piedra por estampas de Tadeo y Federico Zu- caro; i no por esso diré que la pintura es original de la Escultura. Si Micael Angel labró escultura la mayor parte de su vida, tabien fabricó obras insignes de Arquitectura i... con la fuerça de sus estudios pintó cuando se puso a ello. Pero no la facilidad que pien¬ san algunos, que hartas vezes dió en tierra con grades pedaços de pintura a fresco, por no poderla sugetar, como quería. I gracias a nuestro debuxo, que lo hizo tan grande en estas professiones. I assi quien tiene mas parte en él somos los Pintores, por lo dicho, i porq la obra que lo a hecho famosso en el mundo fué la pintura del luizio; i la que le dio mas trabajo, i mas nombre: aunque no se aventajó en ella (si es permitido hablar assi) mas que en la mitad dexando a otros la belleza i gracia del colorido. pg. 48. — Cap. V. De otras razones sueltas en que la Pintura se aven¬ taja a la Escultura — pg- 53- ... quisiese el Escultor, con el mesmo debuxo a solas aunque imitar todas las cosa que el Pintor imita, por faltarle la materia i los colores no podria dirigirlas perfectamente como en la pin¬ tura. En quien de camino se a descubierto la gran capacidad suya, i cuanta emulación i competencia tenga con la mesma Naturaleza. Que por averio dicho ingeniosamete don luán Antonio de \'era Code de la Roca i Embaxador de Venecia en una Silva en que me anima a pintar un Retrato pondré aqui algunos versos della... pg- 57- I ya que convengan ambas artes, convengan en la forma esen¬ cial, q es en el debuxo, acrecientasse la pratica de los colores, con que se imita la variedad de las tintas de un muerto en un cuerpo umano: i en los estremos del, que son pies, i manos. De tal suerte q da pavor, i miedo, como me a sucedido a mi tal vez, con pintu¬ ras de Mase Pedro; temiendo estar solo en una capilla oscura, 9 — 13° — viëdo un decendimiêto de la cruz, deste famoso ombre [al mar¬ gen: en Santa Cruz desta ciudad]. Pg- S8. Micael solo en algunas partes de la pintura es in¬ Angel... no ferior a muchos Pintores deste i de su tiempo... si mismo, pero a No alcançó la variedad en el istoriado, la hermosura de los ros¬ tros, la gracia de los trages, i vestidos, la linda coposicion del paño, el deleite i agrado de los países, la alegría de los cielos, i nuves, i otras inñnitas cosas: que otros con menos nobre, i arte an alcançado. pg. 62. •— Cap. VI. De las onras, i javores que an recebido los jamosos Pintores de los grandes Principes, i Monarcas del mundo. — pg- 65- [Citas de pintores clásicos]. ... acerquémonos a la era felice de nuestro glorioso Empera¬ dor Carlos Quinto. En que refloreció esta ingeniosa arte, llegan¬ do a su última perfección... [traduce a Vasari hablando de Leonardo]. No menos Ticiano de Acador, onrada fue la persona del gran i sus famosas obras, no señalado, o puesto en dig¬ faltando varón nidad que no tuviese alguna pintura, o retrato de su mano, por ser tan aventajado en esta parte. [Giorgio Basari, ultimo vola de 3 Parte.] Retrató al Duque Alfonso de Ferrara, a Federico Gon- çaga Duque de Mantua, a Francisco María Duque de Vrbino, al Marques del Vasto, al de Pescara, a Fradsco Esforça Duque de Milan; a Antonio de Leiva, a don Diego de Mendoça, al Areti- no, al Bembo, al Fracastorio, a Fernando Rei de Romanos, i a su hijo Maximiliano, ambos Emperadores, al Papa Sisto 4, lulio 2, i Paulo 3 hasta al Emperador de los Turcos Solimano; i a la Rosa su muger: cópitiendo cada cual en premiarle. Pero quien excedió 131 — — a. todos en la estimación deste valióte artifice fue nuestro invic- tissimo Emperador Carlos quinto. Premióle un mediano cuadro en dos milducados, gustó que lo retratass muchas vezes, mandá- vale dar cada vez mil ducados, no permitiendo jamas que otro lo pintase... estimólo en tanto, que lo armó Cavallero, señalándole dozientos ducados en Ñapóles. Hizo despues muchas obras a nues¬ tro católico Rei Filipo 2 que no quedando inferior a su padre en onrarlo, despues de averio retratado, le dió otros dozientos du¬ cados de renta, ademas de trecientos que tenía de la señoría de Venecia. I hizo tata estima dél que colocó su retrato entre los de su Real casa en Madrid. I nuestro Filipo 3 siguiendo el exemplo de su padre, i abuelo, cuado se quemó la casa del Pardo año de 1604, donde perecieron en el fuego muchas pinturas originales, solo preguntó por un cuadro de Tiziano, diciendo que importava poco que se quemase los demás. Pg- 77- — Cap. VIL En que se lleva adelante la materia del passada, i se descrive el Túmulo hecho a Micael Angel. ... el Túmulo hecho a las Exequias de Micael Angel, por la ciudad de Florencia, faltado ombres cuerdos, que lo an pre¬ no an ferido al que hizo Sevilla a las de Filipo Segundo Rei de España. Pero dexando comparaciones odiosas, concederemos a lo menos, que a Señor particular, que no sea Rei, o Pontífice, no se a hecho cosa de tanta magestad i grandeza... pg- 92- Esto baste por aora; [el hablar de Buonarrota] i veamos si se acabaron los favores i onras, con Micael Angel. Bien es ver¬ dad que llegar a lo que se a dicho, no es possible. Pero mucho emos visto en nuestro tiempo, pues hallamos seis Pintores en Ita¬ lia nobles i Cavalleros de ábito: Micael Angel Caravacho (valien¬ te imitador del natural) Pablo Guidoto, i Domingo Pasiñano, Gas- paro Celio, el Bailón i el losefino. Que los tuvieron por merced de nuestro católico Rei Felipo 3; el del Cavallero losefino alcançó la Santidad de Clemente 8 de nuestra Reina Margarita, cuando la desposó en Ferrara con el Duque de Sesa, en nombre de Su Ma- gestad. De Mase Pedro Campaña ilustre pintor Flamenco se hizo tanta estimación, Bruselas, despues de muerto, su retra¬ que puso to en las casas de cabildo de la ciudad por onra de su Nació i Patria [en su Elogio]. Pero, qué nos cansamos en exemples de fue¬ ra, teniéndolos en nuestra casa. El Rei Catolice don Fernando el S ocupado en guerras, no se olvido de onrar a Rincó natural de Guadalajara [Noticia de las artes lib. 3 cap. 5] por ser pintor fa- mosso, con darle un ábito de Satiago. También los Reies de Por¬ tugal an hecho lo mesmo, con algunos professores desta arte, i particularmente don luán el 3 hizo merced a Cristoval Lopez del abito de Avis, i a Cristoval de Vtreque del de Cristo. La magos¬ tad Augusta de Carlos Quinto (ya diximos lo que hizo c5 Ticia- no) a Berruguete pintor i escultor insigne le dió llave de su cama- ra. Pues su invictissimo hijo Felipo 2 cuanto onró a todos los ar¬ tifices de su tiempo! a Vrbina, a Bezerra valiente español que tanta luz dió de la buena manera en España [Lib. de elogios de ilustres vfLrones^] ; al singular retratador, que conocimos en nues¬ tros días i a quien en sus cartas intitulava Ticiano "al mui ama¬ do hijo Alonso Sanchez Coello", excelentissimo pintor de la Ma¬ gostad católica. Este noble artifice aviendo servido en Portugal al Príncipe don luán, i Princessa doña luana, ermana de nuestro Rei Filipo 2, siendo biuda lo recomendó a Su Magostad; que lo onró con extraordinarios favores, en su Corte de Madrid. Aposentólo en unas casas principales junto a Palacio, donde teniendo él solo llave, por un tránsito secreto, con ropa de levantar, solia muchas vezes entrar en su casa a desora i asaltarlo comiendo con su fa¬ milia: i queriendo levantarse, hazerle la devida reverencia como a su Rei, le mádava que se estuviesse quedo; i se entrava a entre¬ tener en su obrador. Otras vezes le cogía sentado pintando, i lle¬ gando por las espaldas, le ponía las manos sobre los ombros, i viéndose Alfonso Sanchez tan fauorecído de Su Magestad, i pro¬ curando con justo comedimiento, ponerse en pie, le hazla sentar, i proseguir su pintura. Retratólo muchas vezes, armado, a pié y a cavallo, de camino, con capa i gorra. I assi mismo 17 personas Reales, entre Reinas Principes, e Infantes. Que lo onravan i es- timavan en entravan a festejar i recrear en su casa, tato que se con su i hijos. No menos le onraron por fama los mayores muger Principes del mundo, hasta los Pontífices Gregorio 13, i Sixto s,. ' No se conserva este elogio en el "Libro de Retratos". 133 — — el grâ Duque de Florencia, el Saboya, el Cardenal Alexandre Far- nesio, ermano del Duque de Parma. No faltó a su mesa jamás un Título, o principal cavallero; porque siendo tan favorecido de tan gran Monarca, muchos se favorecían del. Fué su casa frequetada de los mayores personages de su tiepo; del Cardenal Grábela, del Arçobispo de Toledo don Gaspar de Quiroga, de do Rodrigo de Castro Arçobispo de Sevilla. I lo que más es, del Señor don luán de Austria, i del Príncipe don Carlos; i de inñnitos Señores, Títu¬ los, i Embaxadores, de tal manera q muchos días los cavallos, li¬ teras, coches y Sillas, ocuparon dos grandes patios de su casa, i siendo el pintor más luzido de su tiepo, ganó más de cinquenta, i cinco mil ducados. Pues Español Apeles, luán Fernandez de Navarrete, nuestro el Mudo, cuanto lo estimó el mesmo Reí, i a sus exceletes obras, i cuantas vezes le visitava en su oficina, en el Escorial, notorio es a todos. I como una vez le mostrasse la cena de Ticiano, traída para el Refetorio del Convento, i por no cortarla (q era mas alta que el sitio) intentasse que el Mudo hiziesse una copia, él se ofre¬ ció por señas a copiarla, en seis meses, o dar la cabeça. Resolvióse el Reí (por no esperar) a cortar el lienco: lo cual sintiendo el Mudo, haziendo instancia significava a Su Magestad que haría otra; i que en remuneración le onrase con un ábito, haziendo la señal en el pecho: I se tiene por cierto que lo alcançara si vivie¬ ra, por ser tan calificado, i tan insigne pintor. Assi dixo Su Ma¬ gestad muchas vezes que no avia sido conocido el Mudo: viêdo que los que venían a pintar al Escorial no igualavan con los ori¬ ginales de su mano. Onró también a Bartolomé Carducho [En sus elogios] dándole dozientos ducados de renta, demás de sus gajes, sintiendo que era llamado, por su embaxador, del Rei de Francia. A Peregrin de Bolonia, que fué el que pintó el Claustro i libre¬ ría, le premió de manera que llevó cinquenta mil ducados del Es¬ corial; i una plaça de Senador de Milán para su hijo. I aprecian¬ do la pintura del Coro a Lucas Cangiaso, en ocho mil ducados, le dió doze mil. La (sic) una Señora llamada Lavinia Fontana, Flo¬ rentina, por un cuadro de una media imagen con el niño dormido, le mádó dar mil ducados. Antes de passar de aquí, haré memoria de otras famosas mugeres pintoras Italianas, como Sofonisba (que retrató al Príncipe don Carlos hijo de Felipe Segó do). Artemisa, que vive oi en Roma (de quien traxo el Duque de Alcalá algunas pinturas)... — 134 — Pg- 95- ... me admira lo que oigo a graves personas, de un cuadro de Antonio Corregió, que está en Roma (de vara i cuarta de largo, del desposorio de sata Caterina Mártir, de figuras de medio cuer¬ po) en poder del Cardenal Esforça; que ofreciéndole por él don Francisco de Castro (Embaxador de España y virrei de Cicilia), cuatro mil ducados no los estimó en nada. El año de 1629 se traxo de Osuna a esta ciudad, un cuadro grande pintado sobre tabla, de Nuestra Señora, el niño lesus, i San luán Baptista, de mano de Rafael de Vrbino; que presentó el Duque de Florencia al de Osu¬ na, siendo Virrei de Nápoles: i pagó por él don Gaspar de Mon- teser a la Duquesa mil i seiscientos ducados. I oi está en poder de don Diego Mexía Marques de Leganes, en Madrid. Haze memo¬ ria desta pintura lorge Basari en la vida de Rafael. Vltimamente vemos a nuestro íntimo amigo Vicencio Cardu- cho gentil ombre Florentin, ermano de Bartolomé Carducho, ere- dero de su opinión, i onroso Título, de pintor de la Magestad de Felipo 3 estimado de tan gran Monarca: i que acabó la pintura de la casa del Pardo, cuya tasación e visto, que llega casi a veinte mil ducados. Añado esto (por relación de mi yerno deste año 1632) que es¬ tando el cavallero losefino descontento de su ábito por ser como los demás, lo mejoró con otro, que con una cadena de oro i una espada le envió el Rei de Francia: yo pienso que es de San Mi¬ guel. I losefe de Ribera (que en Ñapóles acredita con famosas obras la Nación Española) lo trae de Cristo, por merced del Pon¬ tífice. pg. 98. — Cap. IIX. De otros famosos Pintores deste tiempo, favore¬ cidos con particulares ornas por la Pintura. No ageno deste onorifico discurso lo más cercano a nues¬ es tros días, sucedido a Diego de Rómulo Cincinato, natural de Ma¬ drid, hijo de otro famoso Rómulo pintor del Rei Filipo Segundo. Passó este luzido mácebo a Roma, en servicio del Excelentissimo señor don Femado Enriquez de Ribera, tercero Duque de Alcalá, (en la embaxada estraordinaria que hizo a dar la obediencia a la — 135 — Santidad de Vrbano 8 por la católica Magostad de Felipo 4 Rei de España) el cual no hallando Retrato propio de Su Santidad pro¬ curó que lo retratasse su pintor; hizolo a tanta satisfación en tres vezes que le dió lugar Su Santidad, que el Papa le estimó mucho. I aviéndole acabado uno entero sentado en su silla con Bufete i otros varios adornos, (que celebraró los duques de Pastrana i Al¬ calá, i los Señores, i Pintores de Roma) i queriendo el Santo Pa¬ dre onrarle, le envió a su casa con un camarero suyo, una cade¬ na de oro medalla de su Retrato de medio de mucho valor, c5 una relievo, i co su reverso, hazerle mayor favor (como a ombre por i noble, onrado artíñce) le dió el Abito de Cristo de Portugal. I cometió al Cardenal Trexo de Paniagua Español (que fué después Presidente de Castilla, i murió Obispo de Málaga) que se lo pu- siesse, i le armasse cavallero; lo qual hizo en presêcia de su Due¬ ño el Duque de Alcalá, i de toda su familia i amigos, en casa del mismo Cardenal: que le tuvo prevenida otra luzida buelta de ca¬ dena de oro i pendiente della el Abito. De donde con grande aplau¬ so i gusto de todos le bolvieron a su casa en 14 de Diziembre del año 1625. O breve gloria umana! murió de ai a poco, i fué ente¬ rrado en la iglesia de San Lorenço de Roma, con las insignias de Cavallero de aquella Orden, i con la pompa devida a un gran su- geto. digno de memoria (aunq su Elogio esta a cargo de los de Otro su Nación, por ser del número de los valiêtes pintores della) es Pedro Pablo Rubens, natural de la famossa ciudad de Anveres, nacido en mucha nobleza i abundancia. Su Padre fué persona de grandes partes, i Secretario de un gran Principe de Flandes. Tuvo un Ermano llamado Filipo Rubenao, doctísimo en letras umanas, a quien por excelencia intitularon Segundo Lidsio^; cuyos libros acreditan asaz sus estudios: i murió Secretario de la ciudad de Anveres. El Pedro Pablo Rubes, siêdo avëtajado dicípulo de Ota- vio Venio, valiente pintor Flamenco, passó a Italia en su juven¬ tud, donde estuvo más de doze años, y bolviendo mui aprovecha¬ do a su Patria, labró unas gradiosas casas en que oi vive. Sus Al¬ tezas del Archiduque Alberto i la Señora Infanta doña Isabel su muger, le estimaron siempre mucho, porque aviendo hecho, recien venido, dos famossos Retratos de los dos, sentados en sus sillas, la señora Infanta en presencia de su marido le ciñó la espada, ' Lipsio, por el célebre humanista Justo. — 136 - i puso al cuello una riquíssima cadena de oro, llamándole onra de su Patria. El Archiduque le sacó im hijo de pila que oy vive, i le pusieron por él Alberto, i muchas vezes le venía a ver a sus casas cuando asistía en Anveres. Avrá algunos años que passó de Flades a París, a donde enriqueció con bellissimas pinturas de su mano todo el nuevo Palacio que labró la Reina Madre. [/ el Rei su hijo le armó segada vez cavallero\. Al Reí de Ingalaterra, i Em¬ perador de Alemania hizo muchos y muí excelentes cuadros. Des¬ pués aviendo venido a Francia el Duque de Boquingan para tra¬ tar el casamiento del Reí de Ingalaterra (de quié era muy valido con ermana del de Fracia (que se efetuó el año 1625) comunicó muí estrechamente con él (por su mucha capacidad i letras) dis¬ curriendo sobre las pazes de Ingalaterra i España de parte de su Reí, de dode se originó su venida a Madrid, por orden de su Al¬ teza la Señora Infanta doña Isabel, de quié (como se a dicho es muí estimado) la cual le envió a llamar i le despachó por la posta desde la corte de Bruselas a la de España donde llegó por el mes de Agosto de 1628. Traxo a la Magestad de nuestro católico Rei f Felipo 4 ocho cuadros de diferentes cosas i tamaños, que están colocados en el Salon nuevo, entre otras pinturas famosas. En los nueve meses, que asistió en Madrid, sin faltar a los negocios de importancia a que venía, i estado indispuesto algunos días de la gota, pintó muchas cosas, como veremos (tata es su destreza i fa¬ cilidad). Primeraméte retrató a los Reies, e Infâtes de medios cuer¬ pos, para llevar a Flades: hizo de su Magestad cinco Retratos, i entre ellos uno a cavallo con otras ñguras, muí vállete. Retrató a la Señora Infâta de las Descaigas de más de medio cuerpo, i hizo della copiéis: de personas particulares hizo cinco o seis retra¬ tos: copió todas las cosas de Ticiano que tiene el Rei: que son: los dos baños: la Europa: el Adonis i Venus; la Venus i Cupido: el Ada i Eva: i otras cosas: i de Retratos, el de Landsgrave; el del Duque de Saxonia: el de Alva; el de Cobos; un Dux Vene¬ ciano: i otros muchos cuadros fuera de los que el Rei tiene: copió el Retrato del Rei Felipo 2, entero i armado. Mudó algunas cosas en el cuadro de la Adoración de Reyes de su mano, que está en Palacio: hizo para do Diego Mexia (grade aficionado suyo) una imagen de Concepción de dos varas: i a don laime de Cardenas ; ermano del Duque de Maqueda, un San luán Evangelista, del ta- ¿ maño del natural. Parece cosa increíble aver pintado tanto en tan poco tiempo, i en tantas ocupaciones. Con pintores comunicó poco. I solo con mi yerno (con quien se avía antes por cartas correspon¬ dido) hizo amistad, i favoreció mucho sus obras por su modestia: i fueron juntos a ver el Escorial. Finalmente, todo el tiempo que estuvo en la Corte, Su Mages- tad i Ministros mayores hizieron mucha estimación de su perso¬ na ytalento. I Su Magestad le hizo merced de un oficio de Secre¬ tario del consejo privado en la corte de Bruselas, por toda su vida, i de la futura sucession dél para su hijo Alberto, q vale mil ducados cada año. Acabados los negocios cuando se despidió de Su Magestad, le dió el conde Duque de parte del Rei, una sortija que valia dos mil ducados. Partió por la posta a 26 de Abril del año siguiente de 1629. i fué derecho a Bruselas a verse con la Señora Infanta; i de allí a Inglaterra, donde acabadas las pazes, el Rei Carlos prime¬ ro onrando su persona i conocida nobleza, estimado su diligencia, su talento, letras, i eminencia en la pintura le armó tercera vez cavallero. I buelto a Anveres, siendo de cinqueta, poco más o me¬ nos, i con cien mil ducados de hazieda casó segunda vez el año passado de 1630. Bien se ve por este discurso tan onorífico como (a lo que pude alcançar) verdadero, que sobre todos los talentos deste insigne pin¬ tor, quien le engrandece, quien le acredita, quien inclina a los Re¬ yes, i grandes Príncipes a levantar a porfía tan ilustre sugeto es la grandeza, hermosura, i caudal de su ingenio; que resplandece en sus pinturas. I quien le dá la mano, i le enriquece, es la suya propria, merecedora justamente de tanta onra. pg. ICI. 2Diego de Silva Velazquez mi yerno, ocupa (con razo) el —■ tercerlugar, a quien despues de cinco años de educación i ense- ñanga casé cô mi hija, movido de su virtud, limpieza, i buenas partes: i de las esperanças de su natural, i grande ingenio. I por¬ que es mayor la onra de Maestro que la de Suegro, a sido justo estorvar el atrevimiento de alguno que se quiere atribuir esta glo¬ ria: quitándome la corona de mis postreros años. No tengo por mengua avetajarse el Discípulo al Maestro, (aviédo dicho la Ver- PAD que no es mayor) {Math. 10] ni perdió Leonardo de Vinci en tener a Rafael por dicípulo, ni lorge de Castelfranco a Ticia- no, ni Platón a Aristóteles, pues no le quitó el nombre de Divino. - 138 - Esto se escrivà no tanto para alabar el sugeto presente (que ten¬ drá otro lugar) \m su elogió^\ cuanto por la grandeza de 1' arte de la Pintura; i mucho más por reconocimiento i reverencia a la católica Magestad de nuestro grá Monarca Filipo 4, a quie el cielo guarde infinitos años. Pues de su mano liberal a recebido i recibe tatos favores. Desseoso pues de ver el Escorial, partió de Sevilla a Madrid por el de Abril del año 1622. Fue mui agasajado de los dos mes Ermanos don Luis y don Melchior del Alcaçar, i en particular de don luán de FSseca sumiller de cortina de Su Magestad (aficio¬ nado a su pintura) hizo a instancia mía un retrato de do Luis de Gongora; que fue mui celebrado en Madrid, i por entSces no uvo lugar de retratar los Reyes, aunque se procuró. El de 1623 fué llamado del mesm^o don luán (por orden del code Duque) ospe- dose en su casa, donde fué regalado y servido, i hizo su Retrato. Llevólo a Palacio aquella noche un hijo del code de Peñaranda Camarero del Infante Cardenal, i en una ora lo vieron todos los de Palacio, los Infantes i el Rei, que fué la mayor calificación que tuvo. Ordenóse que retratasse al Infante, pero pareció más con¬ veniente hazer el de Su Magestad primero, aunque no pudo ser tan presto por grandes ocupaones (sic) en efeto se hizo en 30 de agosto 1623 a gusto de Su Magestad i de los Infantes i del conde Duque, que afirmó no aver retratado al Rei hasta entonces: i lo mismo sintieron todos los Señores que lo vieron. Hizo tâbiê de camino un bosquexo del Príncipe de Gales, que le dio cien escudos. Hablóle la primera vez Su Excelencia del Conde Duque, alen¬ tándole a la onra de la Patria, i prometiéndole que él solo había de retratar a Su Magestad i los demás Retratos se mandarla re¬ coger. Mandóle llevar su casa a Madrid, i despachó su Título ul¬ timo día de otubre de 1623, con 20 ducados de salario al mes i sus obras pagadas, i c5 esto Médico i Botica; otra vez por manda¬ do de Su Magestad, i estando enfermo, envió el Conde Duque el mesmo Médico del Rei para q lo visitasse. Despues desto aviendo acabado el Retrato de Su Magestad a cavallo. imitado todo del natural hasta el pais, con su licencia i gusto se puso en la calle mayor enfrente de San Felipe, con admiración de toda la corte e invidia de los de 1' arte, de q soi testigo. Hiziéronle mui gallar- ' Indicación de que había de figurar en el "Libro de los Retratos" ; de¬ seo frustrado. r 139 — ■ dos versos, algunos acompañaran estediscurso. Mandóle dar Su ) Magestad trezientos ducados de ayuda de costa, i una pension de otros trezietos, en que para obtenerla dispenso la santidad de Vr- bano otavo año de 1626. Siguióse la merced de casa de aposento, que vale 200 ducados cada año. Ultímamete hizo un llenço grade con el Retrato del Rei Fili- po tercero, i la, no esperada expluxio de los moriscos, en oposi¬ ción de tres Pintores del Rei, i aviéndosse avëtajado a todos, por parecer de las personas que nombró Su Magestad (que fueron el Marques luán Batista Crecencio, del Abito de Santiago, i frai luán Batista Maino del Abito de Santo Domingo, ambos de gran conocimiento en la Pintura) le hizo merced de un oficio mui on- roso en Palacio, de Vgier de Camara c5 sus gajes; i no satisfecho desto, le añadió la ración que se da a los de la Camara, que son 12 reales todos los días para su plato, i otras muchas ayudas de i costa. I en cumplimiento del gran desseo q tenia de ver a Italia, I i las grandiosas cosas que en ella ai, aviéndoselo prometido varias ^ vezes, cumpliendo su Real palabra, i animándole mucho le dió li¬ cencia, i para su viage 400 ducados en plata, haziéndole pagar dos años de su salario. I despidiéndose del Conde Duque le dió otros 200 ducados en oro, iuna medalla con el Retrato del Rei y mu¬ chas cartas de favor. Partió de Madrid por orden de Su Magestad con el Marques de Espinóla, embarcóse en Barcelona día de San Lorenço del año i629.<;^ué a parar a Venecia, i a posar en casa del Embaxador I de España, que le onró mucho, i le sëtava a su mesa; i por las guerras que avía, cuando salía a ver la ciudad enviava sus cria¬ dos con él que guardassen su persona. Despues (dexando aquella inquietud) viniendo de Venecia a Roma passó por la ciudad de Ferrara, donde a la sazón estava, por orden del Papa, governando el Cardenal Saquete, que fué Nuncio en España, a quië fue a dar unas cartas i besar la mano (dexando de dar otras a otro Carde¬ nal) recibióle mui bien, i hizo grande instancia en que los dias, que allí estuvíesse avía de ser en su Palacio, i comer con él, él se escudó modestamente, con que no comía a las oras ordinarias, , mas con todo esso si su Ilustrissima era servido obedecería i mu- 1 daría de costumbre, visto esto mandó a un gentílombre Español de los que le asistían que tuviesse mucho cuidado dél, i le hiziesse ^ aderecar aposento para él i su criado, i le regalassen con los mes- mos platos que se hazian para su mesa, i que le enseñassen las co- I40 — — sas mas particulares de la ciudad. Estuvo alii dos días i la noche última q se fué a despedir dél le detuvo más de tres oras tratando de diferentes cosas. I mandó al [que] cuidava dél que previniesse cava- llos para el siguiente día, i le acompañasse i6 millas hasta im lu¬ gar llamado Ciento. Donde estuvo poco, pero muí regalado^, i des¬ pidiendo la guia siguió el camino de Roma por Nuestra Señora de Loreto, i Bolonia donde no paró, ni a dar cartas al Cardenal Ludovicio, ni al Cardenal Spada que estavan allí. Llegó a Roma donde estuvo un año muí favorecido del Car¬ denal Barberino Sobrino del Pontífice, orden le ospeda- por cuya ron en el Palacio Vaticano i diéronle las llaves de algunas pieças, la principal de ellas estava pintada a Fresco, todo lo alto sobre las colgaduras, de Istorias de la Sagrada Escritura, de mano de Federico Zúcaro, i entre ellas la de Moisen delante de Faraón, que anda cortada de Cornelio. Dexó aquella estada, por estar muí a tras mano, i por no estar tan solo, contentándose cS que le die¬ sen lugar las guardas para entrar cuando quisiesse a debuxar del luizio de Micael Angel, o de las cosas de Rafael de Vrbino, sin ninguna dificultad, i asistió allí muchos días cS grâ aprovecha¬ miento. Despues viendo el Palacio, o viña de los Medices, que esta en la Trinidad del Monte, i pareciéndole el Sitio a propósito para estudiar i passar allí el verano, por ser la parte mas alta i mas airosa de Roma, i aver allí excelentissimas estatuas Antiguas de que contrahazer, pidió al conde de Móterei Embaxador de Espa¬ ña, négociasse con el de Florencia, le diessen allí lugar, i aunque fue menester escrivir al mesmo Duque, se facilitó esto, i estuvo allí mas de dos meses®: hasta que tmas tercianas le forçaron a ba- xarse cerca de la casa del Conde. El cual en los días que estuvo indispuesto le hizo grandes favores, enviándole su Médico i Me- decinas por su cuenta, i mandado se le adereçasse todo lo que quisiesse en su casa, fuera de muchos regalos de duces (sic), i fre¬ qüentes recaudos de su parte. Entre los demás estudios hizo en Roma un famosso Retrato suyo que tengo yo, para admiración de los bien entendidos i onra de 1' arte. Determinóse de bolver a España, por la mucha falta ' Seguramente a visitar a Guercino. ' Se ha supuesto que durante esta a.tancia en la Villa Médicis pintó Ve- lázquez los dos maravillosos paisajes del Prado; pero la crítica contemporᬠnea se inclina a creerlos de su segundo viaje. — 141 — que hazía, i a la buelta de Roma paró en Ñápeles, donde pintó un lindo Retrato de la Reina de Vngria para traerlo a Su Magos¬ tad^. Bolvió a Madrid despues de año i medio de ausencia, i llegó al principio del de 1631. Fué mui bien recebido del Conde Duque, mandóle fuesse luego a besar la mano a Su Magostad, agrade- ciëdole mucho no averse dexado retratar de otro pintor i guardádole para retratar puntualmente: i su Magos¬ al Príncipe, lo cual hizo tad se holgó mucho con su venida.<^o es creíble la liberalidad y agrado con que es tratado de un tan gran Monarca. Tener obra¬ dor en su galería, i su Magostad llave del, i silla para verle pin¬ tar de espacio, casi todos los días. Pero lo que excede todo enca¬ recimiento es, que quando le retrató a cavallo le tuviesse tres oras de una vez sentado, suspendido tanto brío y tanta grandeza. I no parando el pecho Real en tatas mercedes, en siete años a dado a su Padre tres oñcios de secretario en esta ciudad, que cada uno le a valido mil ducados cada año. I a él en menos de dos, el de guar¬ da ropa, i de ayuda de camara en este de 1638, onrándole c5 su llave, cosa que dessea muchos cavalleros de Abito. I mediante el cuidado i puntualidad con q procura aventajarse cada día en ser¬ vir a Su Magestad, esperamos el aumento i las mejoras en 1' arte por quien lo a merecido, i en los favores i premios devidos a su buen ingenio, el cual empleado en otra facultad (sin duda alguna) no llegara a la altura en que oi se halla: i yo, a quien cabe tanta parte de su felicidad, doi ñn a este capítulo con los versos si¬ guientes."^^ — Elogio al Retrato del Rei nuestro Señor, a Cavallo, que pintó Diego de Silva Velazquez, Pintor de Su Magestad. De do Gerónimo Gôzalez de Villanueva, florido ingenio sevillano. — A tu Semblante inclinan Soberano o Señor de la Cristiana gente! gran (cuando en fuerte Bridón, de azero armado felix te mira ' el que tu nombre adora) ; el Persa fiero la indomada frente, ' Hoy en el Museo del Prado. "feHz te imita..." ' Cruzada Villaamil cambió el texto: — 142 — la diestra amenazante el Otomano. Pica el cavaUo que el dorado freno tascar parece, i que oprimida gime d'el grave peso la pintada Selva. alma espira el piiizel, alma le deve la linea más sutil que le govierna. Muévesse el zauze, i las olientes flores con parleros olores, i con trinos las Aves publican lo que sabes. eternizan tu nombre, Velazquez, que a tu mano deve el afecto umano crédito más que de Ombre. [sigue:] — A Diego de Silva Velazquez, Pintor de nuestro Católico Reí Filipo cuarto, aviedo pintado su Retrato a cavallo, le ofre¬ ció su suegro, estando en Madrid, este Soneto Buela, ó joven valiente en la ventura de tu principio, la privança raro onre la profession, no la esperança d'el lugar que alcançaste en la Pintura. Anímete l'Augusta alta figura d'el Monarca qu'el orbe alcança mayor en la mudança cuyo aspecto teme aquel que tanta luz mirar procura. Al calor d'este Sol tiempla tu buelo, i veras cuanto estiende tu memoria la Fama, por tu ingenio i tus pinzeles. Qu'el Planeta benigno a tanto cielo, tu nombre ilustrará con nueva gloria, pues es más que Alexandre, i tu su Apeles. - 143 - pg. lio. — Cap. IX. De los Nobles y Santos que exercitaron la Pintura, i de algunos efectos maravillosos procedidos della — [Cita a griegos y romanos; siguen los ita¬ lianos según Dolce y Lomazo], pg. 112. primero Rei de Frácia, muchas vezes se entretenía en Frâcisco debuxar i pintar. I lo mesmo an hecho otros Principes, i être ellos Carlos Emanuel Duque de Saboya, el cual assi en esta como en otras Artes liberales imitó felicemente al Rei Francisco su abuelo materno. No menos en España, muchos nobles, Cavalleros, i señores se an preciado deste i entretenido exercicio. Vno destos fué onroso luán Perez Florian, del Abito de Cristo, Secretario de don Cristo- val de Mora, i de la Camara del Rei Filipo 2. Do Gerónimo de Ayança tan conocido por su ingenio i buenas partes. Don Geró¬ nimo Muñoz, digno de mayor Elogio, por el lugar que tiene en lo especulativo i prático desta profession: uno c5 Abito de Alcan¬ tara, i otro con Abito de Santiago. I don luán de Foseca i Figue- roa, ermano del Marques de Orellana, Maestre escuela i Canónigo de Sevilla, i despues Sumiller de cortina de Rei Filipo 4, que con la agudeza de su ingenio i mucha erudición, no tuvo en poco el exercicio noble de la Pintura. Pues en nuestra felice Patria e conocido muchos cavalleros i ombres principales, de aventajado lugar en el debuxo entre los cua¬ les se don Francisco Duarte, Presídete que fué de la debe contar, Contratación, i su ermana doña Mariana (eminentissima en la parte del escrivir) de quië yo e visto maravillosos disegños de pluma. Diego Vidal, a quien pudiéramos poner co los pintores Santos, i su sobrino del mesmo nombre, ambos Racioneros desta Santa Iglesia. I don Estevan Flurtado de Mendoça del Abito de Santiago en sus tiernos años, estando su padre por Asistente desta ciudad, dió varias muestras de su ingenio en esta Facultadb El ' Conócese de él un dibujo que publicó Angulo, ARCHIVO IQ27, pági¬ na 347, y se reprodujo también en la lám. CCXV de Dibujos españoles, t.° in. 144 — — Marques del Aula, i nuestro Duque de Alcalá Uirrei de Barcelo¬ na, que a juntado al exercicio de las Letras i Armas, el de la Pin¬ tura, como cosa digna de tan grâ Principe. Pues don luán de Xauregui, notorio es a todos, que con virtuosa emulación a gran- geado aventajado lugar i nombre, entre los mesmos que professan esta Arte; de cuyo elevado espíritu con razón se deven esperar siempre ilustres demostraciones. Pero la mas aventajada grande¬ za desta Profession, es (a mi ver) que nuestro Felipo 2 i tercero (como es opinión de muchos) [Noticia de las Artes lib. 3] no ca¬ recieron desta gloria y exercicio del debuxo. I de nuestro gran Mo¬ narca 4 deste nombre (siendo Principe) tego un San luán Batista, mancebo en el desierto, abrazado con el cordero, de mui gallarda i diestra pluma i que envió a Sevilla su grâ valido el conde Duque, el año de 1619, a cuyo disegño hizo don lua de Espinosa una Silva digna de su grá juizio i de la gravedad del sugeto; que me pareció cosa justa comunicarla a los añcionados a estas letras dize desta manera: [como versos son malos, y ademas ni un concepto tienen que merezca recogerse] pg. 116. ... veamos aora otros Príncipes y Reyes... que levantarán de punto este discurso; que son los amigos de Dios y Satos... Pero no es mi intento hazer catálogo aquí de inñnito número de Religiosos, de todas las órdenes, que an sido pintores, i algunos aventajados. Como Frai Uicente de Santo Domingo de la Orden de San Gerónimo, que fue Maestro del Mudo. Ni de frai Andres de Leon, ni frai Iulian su dicipulo, excelentes iluminadores de la mesma orden. Ni de frai Diego del Salto, no inferior a ellos en la iluminación, fraile de San Agustín, i natural desta ciudad, i fray Pedro de Montoya también Agustino. I de la Orden de la Cartu- xa do Fracisco Galeas, que fué Prior en Sevilla: i el padre luán Sanchez^ fraile lego, que en Granada a hecho en su convento obras famosas, c5 la imitación de lo natural. I el venerable Monje de la mesma Religión, Don Luys Pascual Catalan, que a enriquecido ' Juan Sánchez Cotán. esta casa de Sevilla, con istorias dignas de caudal. Ni de Adria¬ su no Donado de los descalços carmelitas, valiste pintor, que vivió i murió en Cordova. Ni de frai luâ Batista Maino pintor famosso de la Orde de Predicadores, que enseñó a debuxar (siêdo Príncipe) a nuestro católico Rei Filipo 4. Ni de otros muchos, que por ven¬ tura tendrán adelante lugar... pg. 118. Nuestro Luis de Vargas [En su Elogio^} hijo ilustre desta ciu¬ dad, i raro exëplo de Pintores cristianos: despues de aver gasta¬ do en Italia 28 años en sus estudios, los que vivió en Sevilla ma¬ nifestaron su rara virtud. Confessava y comulgava a menudo, era umildíssimo i sufrido có émulos; hurtávasse algunos ratos del sus día a sus forçosas ocupaciones, i en su estudio a puerta cerrada tedido en un ataúd, con la profunda consideración de su muerte, componía su vida. Fue devotissimo del Santo Nombre de lesus, por lo cual le sucedieron cosas milagrosas: halláronse a su muerte asperissimos cilicios y diciplinas; la fama de su virtud obligó a un grave i docto varón que (yendo a predicar o otro intento) publi¬ case sus alabanças. Estas predican hasta oi sus pinturas sagradas (manifestando el espíritu de dóde procedían) principalmente la istoria del Cristo con la cruz a cuestas, que está en gradas a las espaldas del Sagrario antiguo de la Iglesia mayor, i la pintura de la Torre que acabada murió, año de 1568 de edad de 62 años. De luanes {Surto tomo 5 fol. rpy] pintor de opinión Valencia¬ no, se cuenta que hizo imágines de mucha devoción: porque ade¬ más de ser persona de conocida virtud, se preparava con la con- fessión y comunión antes de pintarlas... pg. 120. Dexo de dilatarme en los favores que imágines de pintura an hecho a santos varones (de hablará adelante) aunque no es que se de passar en silencio la Santa Imagen de Nuestra Señora del Na¬ tural, que causa gran temor i reverencia, a quien la mira, que está en la Provincia de Cataluña en el convento de la Cartuxa llama- ^ Véase antes en las págs. 51-53. 10 — 146 — do Escala Dei, que habló al bienaventurado don luán Forte Mon¬ je de aquella casa. ... De el bienaventurado frai Nicolas Fator natural de Valen¬ cia de la Orden del Seráfico Padre san Francisco, se cuenta en su vida [Cap. 5], de vivo ingenio fue excelente pintor. que por ser I que viviendoel convento del Valle de lesus [cap. aj] pintó en muchas imágines de la Santíssima Uirgen, de quien fue grande¬ mente regalado. I a las que hallava pintadas les ponia versos La¬ tinos en su alabança. Frai luán de la Miseria, fraile lego de los Carmelitas descal¬ ços, varón de rara virtud, hizo del natural el primer Retrato de la Santa Teresa de lesus, que está en el Convento de sus Monjas desta ciudad. De cuyas copias an resultado tatas maravillas en gloria del Soberano Señor. pg. 126. [que Dios mismo fué pintor: cuenta de su efigie mandada a Abgar rey Edesa] pg. 127. Yo hize siendo mancebo una copia de una tabla desta Santa imagen, que se trajo de Roma, a quien llaman Sacio (sic) Volto... esta en Roma en el Monasterio de San Silvestre. pg. 128. — Gap. X. De las diferentes maneras de nobleza que acompa¬ ñan a lapintura, i de la utilidad universal que trae — pg- 139- — Cap. XI. De la Pintura, de las imágines, i de su fruto: i la autoridad que tienen en la Iglesia católica — pg- 156- — Cap. XII. De tres estados de pintores, que comiençan, we- dian, i llegan al fin — '47 ^ pg. 163. [Sobre la facilidad: consejo de luâ Batis. Armen, cap. 9, que el pintor use con pru¬ dencia de arcos triunfales, túmulos...] Las cuales obras no duran mucho tiempo: como el Túmulo que de nuestro Católico Rei Filipo Segundo, hizo esta ciudad de Se¬ villa año de 1598, con tanta demostración i aparato, en cinquen- ta días^. De cuya pintura me cupo la cuarta parte en que me su¬ cedió llevar una figura estudiada, en competencia de otro pintor de opinion, i de repente mudarse de intento: i ser necessario hazer sin prevención otra cosa, en el mesmo lugar. Aqui vale la destreza i facilidad dicha: como también le valió a Mase Pedro Campa¬ ña, caminando a Roma, en Bolonia a la coronación del Empera¬ dor Carlos quinto, el año de 1530 que siendo mancebo de 27 años, i estrangero, descubrió la facilidad, i bizarría de su ingenio en un arco triunfal que le cupo en suerte siendo admirado i envidiado de los Italianos... \En su Elogio-]. pg. 164. Gerónimo Fernandez, nuestro Arquitecto, i Escultor famo¬ ... so, vimos, que en todas las dificultades de artífices, que se ofre¬ cían, assi de Arquitectura, como de Escultura i Pintura, con un lápiz (de que siempre andava prevenido) hazía facilissima demos¬ tración de la verdad de lo que se tratava, allanando i difiniendo las dudas o dificultades con gran prontitud, que es xma singular ventaja. [En su Elogio^.] pg. 167 acaba el Libro Primero. ' Motivo del famoso soneto de Cervantes: "Voto a Dios, que me espan¬ ta esta grandeza!..." ' Véase antes pág. 55 y sgs. ' No se conserva. — 148 — pg. 168. = Libro segvndo de la pintura su teórica, i partes de que se compone = Capitulo Primero. De la division de la Pintura, i sus partes — pg- 174- ... fuera conveniente, que los artífices supieran, no mediana¬ mente letras umanas, i aun divinas; para acertar en la manera con que an de pintar las cosas, que se les con ofrecen: exemplo de mu¬ chos pintores antiguos i modernos... en nuestro tiempo, lorge Ba- sari: Leon Batista Alberto; i el profundissimo Alberto Durero; i otros que avemos conocido; como nuestro Pablo de Céspedes... Yo desde mis procuré con particular in¬ tiernos años, siempre clinación y afecto inquirir i saber por los libros i por varones doc¬ tos, muchas cosas, para la noticia de la verdad, i puntualidad de las Fabulas, o istorias. Dos exemplos, sucedidos (cuando la luz era menor) en una Fabula, i en una istoria sagrada, harán evidente la necessidad, que desta parte tiene un artíñce, para acrecentar su opinion, i huir de ser pintor vulgar. Ocasionóse en la Fabula, de un terceto del Petrarca, en los Tiunfos, que dize assi. Perseo era el uno, i quise saber como Andromeda le agrada en Etiopía, virgen negra, i cabello, i lindos ojos. Consulté en aquella sazón a Francisco de Rioja, como tan eru¬ dito, i escrivió un papel cuyas palabras son estas. [nota muy llena de citas sobre esta fábula] No ofreciéndoseme ocasión en pintura, segui en verso esta opi¬ nion, Soneto, moralizando esta fabula, que para descanso, i en un divertimiento gustoso se puede referir aqui sin ambición. [sigue el soneto.] Ya vemos esta Fábula declarada doctissimamente, contra el 149 — — USO común de la pintura; que haze a Andrómeda blanquissima i hermosissima siendo natural de Etiopía... pg. 176. sucedido en El otro caso, istoria sagrada, passo assi el año 1593 queriendo hazer un debuxo de invención, para pintar en cierta competencia, la degollación del Apóstol San Pablo (que oi tengo debuxada en vitela, i es el debuxo mió de mayor reputación) i buscando cosas que fuessen conformes a la verdad, comuniqué en San Pablo de Sevilla al doctissimo Maestro Frai luán de Espino¬ sa, de la Orden de Santo Domingo, el cual por desembaraçarse de cosa (que al parecer) le avía de dar cuidado me remitió a una pin¬ tura a fresco desta istoria, questa en el claustro de mano de Vasco Pereira, como se pinta comunmente. No satisfecho desto, consulté en la casa Professa de la compañía de lesus, al padre luán de So¬ ria (que tenía particular aplicación i estudio en esta parte) traxo un libro (a mi ver de Cesar Baronio) de donde escriví lo que jun¬ to con lo que dize el Dotor Villegas, i anotó don Francisco de Me- drano (ilustre ingenio de Seuilla) i es lo que se sigue... pg. 180. — Capítulo II. De la Orden decencia i Decoro que se deve guar¬ dar en la invención — [de la unidad y correspondencia y decoro] pg. 186. se haga un cuerpo que no discorde en nada, como seria si ... se pintasse la pluvia del maná en el desierto; donde convendría que todos los Hebreos... recogiessen este celeste manjar mostran¬ do alegría, i desseo grandíssímo, como se ve en la estampa de Ra¬ fael. El cual imaginó, un verdadero desierto, con ediñcios i tien¬ das de madera, convenientes al tiempo i al lugar. I dió a Moisen eñgie grave, vistiéndolo de ábito luengo, i haziéndolo de estatura grande i augusta; usando también en los ludios de vestes recama¬ das, i con orlas, como ellos las traían. Pero no se deve callar, la istoria pintada de Ticiano, de la descomunión hecha por el Papa ISO — Alexandra al Emperador Federico Barbarroja, que aviendo re- presentádola en Roma puso (a mi parecer desconvenientemente) muchos senadores venecianos que asisten a ver el hecho; cosa que no tiene verdad ni haze al propósito. Pero observó divinamente la conveniencia en otra istoria desta, donde el mismo Federico cerca se inclina a besar el Santo pié al Pontífice; aviendo retratado ju- diciosamente al Bembo, al Navagero, i Sanazaro que estan miran¬ do. Porque aimque esta junta fué muchos años adelante no des¬ conviene que uno de los primeros pintores del mundo dexasse en sus obras publicas la memoria de tres de los más doctos i Primeros poetas de su edad... si bien careció de buena consideración, cuan¬ do pintó la Santa Margarita, como a cavallo sobre la serpiente. I desnuda casi toda la pierna hasta mas arriba de la rodilla, como se ve oi en San Gerónimo de Madrid^ pg. i88. ["carta a Don Femando de Cordova descri- viéndole una pintura de Cristo, tomando su vestidura despues de açotado", explica y justifica todos los detalles: fechada el 13 de octubre de 1609]. pg- 194- — Capitulo 111. En que se prosigue la materia del Decoro. [sobre el decoro en las historias] ... el año 1614 yo acabé un lienzo grande de la istoria del lui- zio universal precio de 700 ducados, para el convento de santa en Isabel desta ciudad donde está... i en lo que me aparté del co¬ mún de otros pintores, trayendo el exemplo del más aventajado juizio, que se a pintado jamas (que es el de Micael Angel)... [sigue la minuciosa justificación de todos los particulares de la pintura] ' Es seguramente la conservada en el Museo del Prado. 151 ^ - pg. 199. A la parte de los buenos ai tres montones de figuras... El mon¬ tón que esta mas cerca de nuestra vista desta parte derecha con¬ tiene nueve figuras grandes... La principal i entera está de espal¬ das, es un mancebo hermosissimo, junto a una hermosa muger, i entre estos dos puse mi Retrato frontero hasta el cuello (pues es cierto hallarme presente este día) i también siguiendo el exem- plo de algunos valientes pintores, que en ocasiones públicas entre otras figuras pusieron la suya i de sus amigos i deudos. I princi¬ palmente Ticiano, que se retrató en la gloria, que pintó para el Rei Filipo Segundo, que yo e visto en el Escorial^. pg. 200. Puso... Micael Angel una figura en la barca de Carón, cuya postura del medio cuerpo arriba yo seguí: por onrar mi pintura con algo de tan valiente ombre, a quien es gloria imitar en Parte (no en el decoro como veremos) como lo an hecho otros mayores artífices, í lo e visto yo, particularmente de Peregrin en la librería del Escorial, i de Pablo de Cespedes en el famoso Retablo de la Compañía de lesus de Cordova. Vltímamente se ven en todas es¬ tas figuras desnudas: buscada con arte i gracia la onestídad: i mas en convento de Monjas. I en altar donde se a de celebrar el Soberano Sacrificio de la Misa... Cierto Religioso pió i grave de la Orden de San Agustíncontó (siendo ya Obispo) que cele¬ me brando un día ante rm está en famoso cuadro desta istoria, que su Convento en Sevilla (de mano de Martín de Vos, valiente pin¬ tor Flamenco acabado el año 1570) estando a la mitad de la Misa levantó los ojos i vió una figura frontera de muger de harta be¬ lleza, pero más descompostura, i fué tanta la fuerça que hizo a su imaginación, que se vió a pimto de perderse, hallándose en el ma¬ yor aprieto i aflición de espíritu que jamás tuvo. I por aver na¬ vegado a las Indias afirmava, con encarecimiento, que tomara antes estar en el golfo de la Bermuda en una tempestad deshecha que en tal paso. I que cobró tanto miedo al cuadro, que no se atrevió jamas a ponerse en semejante ocasión: i que tenía tan pre- ^ En el cuadro llamado de "la Trinidad" o "la Gloria", encargado por Carlos V, no por Felipe II, y que se guarda en el Museo del Prado. 152 - sente el caso, que aviendo pasado algunos años, aun le durava el temor. Reírse an mui de espado desto, los pintores valientes, o li¬ cenciosos, pero no valga para ellos esta advertencia. No ai en este cuadro boca de inñerno... ni cuerpos que resuci- tcui, porque lo uno no se a de ver, i lo otro a precedido ya en todos generalmente. Tiene una bizarra inscripción escrita en ... una piedra ñngida, del ingenio felice del Maestro Francisco de Me¬ dina... Todo lo demás es un campo sin yerva, pelado, algo mas verde a la parte de los buenos, i seco i estéril a la parte de los con¬ denados. pg. 202. [extracto de lo que de este cuadro escribie¬ ron Frai Bernardino de los Angeles fran¬ ciscano y Antonio de Santiago capellán ma¬ yor de S. Clemente el Real, hijo de Se¬ villa] . pg. 211. Cap. IV. En que se concluye la aprovación de la pintura del lui.- zio, i la materia del Decoro. [parecer del Dotor Alonso Gomez de Ro¬ jas canónigo, hijo de Sevilla y otros] pg- 225- ["las razones que hallan los doctos italia¬ nos contra el luizio que pintó el Diuino Micael pone Ludovico Dol¬ Angel" estas ce en el Dialogo llamado Aretino. I antes de entrar en ellas diré las que él no toca i yo e observado, cerca del Decoro... en que me parece que no tiene disculpa]. Pintó la barca de Carón fingida de los Poetas, con almas que van pasando en ella, a imitación del Dante... — 153 — La resurrecion de los cuerpos, en algunas figuras... aviendo ya pasado en todos los ombres a un tiempo. Los condenados en el aire, siendo de fé que an de carecer de los cuatro dones de gloria, i por esto no tendrán el de la agilidad o ligereza... Los Angeles sin alas, los santos sin uestidos... Todas estas razones parecerán livianas comparadas a las que pone el Dolce... i son estas... pg. 226. ... a algunos a parecido demasiadamente atrevido, i entre ellos a Pablo de Céspedes [i a Don luán de laurig.] [siguen los textos de Dolce y Vasari acerca del juicio] pg. 230. Lo que halló Don Ivan de laurigui: será de mucho gusto, en un libro de Epistolas Italianas, que reco¬ gió Bernardino Pino; impressas año 1574- Tuve a gran hallazgo encontrar una escrita por Micael An¬ gel Vonarrota al tiempo, que pintava su gran istoria del luizio. ... [siguen la carta, y la inscripción escrita por el Maestro Medinaen el Juicio de Pa¬ checo y su versión, y una "Silva de An¬ tonio Ortiz Melgarejo, del Abito de San luán al cuadro del luizio] pg- 234- — Cap. V. Del Debuxo, i de S7is partes. pg. 236. ... Venido avemos a tratar de la parte mas esencial de la Pin¬ tura. .. 154 — ^ Porque todo lo ¡mita el Debuxo del Pintor: que él es de donde se enriquecen casi todas las Artes... para sinificar de cualquier cosa la hermosura i buena gracia en su forma vemos que se dize que tiene Debuxo. Por ser tan aventajados en él Rafael de Vrbi- no, Andrea del Sarto, Perin del Vaga, el Parmesano, Polidoro de Caravagio (el cual no quiso pintar jamás de colores, sinó de blan¬ co, i negro, pareciéndole que Parte de la Pintura consistía en el claro i oscuro del Debuxo) alcançaron estos i otros infinitos... el nombre eterno en sus obras. I sobre todo por aver sido en esta parte excelente i sobreumano Micael Angel, principalmente en lo que toca al cuerpo desnudo, es absolutamente llamado el mayor en Pintura i Escultura de los antiguos i modernos. Aviendo algu¬ nos... que en el colorido, i istoriado, i decoro le hizieron ventaja... pg. 240. [la primera parte del dibujo es la buena manera] Sinifica lo mesmo que en el escrivir la elegancia del estilo; el buen modo de dezir... esta escelente parte faltó al gran Alberto Durero, por no aver visto a Italia, ni las buenas estatuas antiguas. I si la uviera alcançado no sé quien se le igualara. pg. 241. ... cuando una pintura es seca i sin fuerça i brio dezimos que es Flamenca... Faltóle también esta manera italiana a nuestro Mase Pedro Campaña que con aver estado veinte años Italia, i sido dicí- en pulo de Rafael de Vrbino no pudo desechar el modo seco Flamen¬ co, aunque tan gran debuxador. Aventajósele en esta parte Luis de Uargas (i por esto fué de tanto fruto a sus dicípulos). Esta her¬ mosa manera, o modo, generalmente se a de tomar de las buenas estatuas antiguas, particularmente de los Escultores Griegos, i de todas las excelentes obras de Rafael de Vrbino... Pero sobre todas las maneras de todos, tuvo en la grandeça y fuerça del desnudo Micael Angel, grande superioridad. I assi en esta parte sus pin¬ turas, i debuxos apocan i diminuyen lo que se les pone al lado,. como por experiencia e visto, (con una figura de aguada de su mano, que yo tengo)... pg. 241. ... quien quisiere aprovechar a de estudiar de las maravillosas obras del divino Micael Angel... pg. 242. ... a sido tan conocida la ventaja que an llevado a todos los demás Artífices los que an seguido la gran manera de Micael An¬ gel... Gaspar Bezerra quitó a Berruguete gran parte de la que gloria que avia adquirido, siendo celebrado no solo en España pero en Italia, por aver seguido a Micael Angel, i ser sus figuras más enteras i de mayor grandeza. I assi imitaron a Bezerra i siguieron su camino los mejores Escultores i Pintores Españoles. Lo mesmo vemos en Peregrin de Peregrini (aunque con superioridad) que en medio de tan valientes ombres como los que pintaron para el Es¬ corial el solo es el dueño de Parte, i superior a todos los demás en la grandeza del Debuxo. I la manera suya como reyna de las de¬ más, que mejor que ninguno aprendió del divino Micael Angel, lo levanta a tan alto grado. De suerte que averse adelantado en la parte del Debuxo a exemplo de su gran Maestro, le constituye por mayor pintor no siéndolo en el colorido. Por donde me mara¬ villo mucho (i perdóneseme este cuento traído no por emulación) que preguntando yo a Dominico Greco el año de 1611, cual era más dificil el Debuxo, o el colorido? me respondiesse que el colorido. {Opinión singular del Griego]. I no es esto tanto de maravillar, como oírle hablar con tan poco aprecio de Micael -Ajigel, (siendo el Padre de la Pintura) diziendo buen ombre, i que que era un no supo pintar. Si bien a quien comunicó este sugeto, no le pare¬ cerá nuevo el apartarse del sentimiento comim de los demás Artí¬ fices, por ser en todo singular, como lo fué en la pintura. Assi que en el Debuxo del desnudo, ciertamente, yo seguiría a Micael Angel, como a más principal, i en lo restante del istoriado gracia i com¬ posición de las figuras, bizarría de trages, decoro i propriedad, a Rafael de Urbino. A quien (por oculta fuerça de naturaleza) des¬ de mis tiernos años e procurado siempre imitar, movido de las be- llissimas invenciones suyas. I de un papel original de la escuela de 156 - su de aguada (que vino a mis mano manos, i e conservado con¬ migo muchos años a) debuxado con maravillosa destreza i hermo¬ sura. Pg- 243- [segunda parte del dibujo: la proporción; que ya trataron de ello Durero y Arfe] Por respeto a ellos i a nuestro valiente Español Gaspar Bezerra, que hizo tan gran demostración de lo que sabia de músculos (como singular imitador de Micael Angel) en el libro de Anatomía de Valverde, me pareció que bastaria dar razón con claridad, de lo más necesario de las medidas... pg- 245- — Cap. VI. En que se prosiguen las partes del Debuxo — pg. 201. — Cap. VIL En que se concluyen las proporciones prometidas — pg. 266. La proporción de muger, que elegí yo i mi amigo luán Martí¬ nez Montañés, famoso Escultor, es la segunda que pone Alberto, despues del varón de treinta años. pg. 270. [modo que a de tener el Pintor Christiano en la imitación del natural] pg. 271. Dexo aparte, los famosos pintores, que se an estremado ... en la licencia, expresión de tanta diversidad de fábulas, i hecho estudio particular délias, con tanta viveza o lascivia, en debuxo, i colo¬ rido. Cuyos cuadros (como vemos) ocupan los Salones, i camari¬ nes de los grandes señores y Principes del mundo. I los tales ar- - 157 - tífices alcançan no solo grandes premios, pero mayor famai nom¬ bre. Que yo (seame lícito hablar assí) en ninguna maneraIes in- vidio tal onra, i aprovechamiento. Estas tan libres como celebra¬ das pinturas, reprehende Bartolomé Leonardo de Argensola (ilus¬ tre ingenio de España) hablando de la Corte: [Epístola a don Ñuño de Mendoça] versos que tenía puestos en este libro, cuan¬ do los vi despues en el de Carducho; pero no me pareció por esto quitarlos... Pg- 2 73- — Cap. VIII. En que se coficluyen las proposiciones prometi¬ das — pg- 275- — Cap. IX. Donde se acaban las proporciones, i partes perte¬ necientes al debuxo — De el cavallo... an demonstraciones valientes hecho grandes pintores, i entre ellos luán Estradano, i Antonio Tempesta; pero quien sobre todos a estudiado el Español, con mas puntualidad, i puesto en modelos de todo relievo su proporción i graciosas par¬ tes, es Rutilio Gazi, cavallero italiano Acoroi de Su Magestad^ (pero mas estimado por famosso Escultor). pg. 276. ... Pintólo maravillosamente Pablo de Cespedes en sus versos (a imitación de Virgilio)... pg. 279. los demás animales... podrá ver quien quisiere en el Autor ... de quien nos emos valido [Arfe] i cuando no hallare el natural para imitarlos se aprovechará de los de Baçan^, que los pintó ex- celentíssimamente... [La Anatomía es la tercera parte del De¬ buxo.] ' "Acroy del Rey", cargo equivalente al de gentilhombre (Garda Be¬ llido: ARCHIVO, 1928, pág. 242-3). ' Bassano. 158 - - pg. 276. se hallarán en Andres Uesalio, el cual sobrepujó todos ... a sus antepasados. Pero mucho mejor en el Dotor luán de Valverde de Hamusco, Médico del Reverendissimo Señor don frai luán de To¬ ledo Cardenal i Arçobispo de Santiago, i dicípulo en esta facul¬ tad del gran Realdo Colombo. Cuya istoria se imprimió en Roma año 1556, debuxadas las figuras valientemente de mano de Gas¬ par Bezerra ilustre ingenio Español. Hallasse también en las Ana¬ tomías redondas de luán Bolonia, i en la de Prospero Brejano... que corre vaziada de bronze. I en el Christo de cuatro clavos de Micael Angel. I cuando esto faltara, los desnudos del luizio que pintó en Roma, son los más ciertos musculós, i la más segura Anathomía; i no a menester el pintor otra más descubierta. I assí sobre ellos tirando diestros perfiles nuestro Gerónimo Fernandez hizo excelentes pedaços de Anathomía de que yo tengo algunos, a quien siguió felicemente Gaspar Nuñez Delgado su dicípulo, como lo muestra im braço i pierna de cera suyos. pg. 291. [La Arquitectura parte del debuxo]. Muchos valientes pintores la an estudiado de propósito; i si dixesse an sido los mejores Arquitectos, no me parece erraría... siendo de ordinario los que estudian la Arquitectura Canteros, Al- bañiles, i Carpinteros: los cuales aprenden de los libros las me¬ didas, pero no los adornos ni la gala de los Recuadros, Cartelas, Tarjas i ornatos caprichosos, Bizarria de remates, festones, gru¬ tescos, mascarones i serafines i otras mil galas, que usan los pinto¬ resi escultores: como Gerónimo Fernandez, Francisco Merino, Pablo de Céspedes y Antonio Mohedano, en su Arquitectura... pg. 291. Cap. IX. Del colorido, i de — sus partes — [doctrinas de Dolce etc.] pg. 300. [de Céspedes] 159 — — ... "Pablo de Céspedes, grande imitador de la hermosa mane¬ ra de Antonio Corregió, i uno de los mayores coloridores de Es¬ paña, a quien, puedo dezir con razón, que le debe el Andaluzía la buena luz de las tintas en las carnes, como lo tiene mostrado en esta ciudad, i en Còrdova su Patria, en el famoso Retablo del Co¬ legio de la Compañía de lesus de aquella ciudad, en el cuadro principal del entierro de la gloriosa virgen Santa Catalina Mártir, donde Angeles beilissimos, i tales que parece que baxaron se ven del cielo al Monte Sinay, a hazer las exequias de aquella Santa Virgen"... pg. 302. — Cap. X. En que se prosigue la materia del colorido — [la tercera parte del colorido es el relievo] ... pintores passaron sin la hermosura muchos valientes i sua- uidad, pero no sin Relievo, como el Baçan^, Micael Angelo, Cara- vacho, i nuestro Español losephe de Ribera: i aun también pode¬ mos número a Dominico Greco, porque armque es- poner en este crivimos en algunas partes contra algunas opiniones, i paradoxas suyas, no lo podemos escluir del número de los grandes Pintores, viendo algunas cosas de su mano tan relevadas i tan vivas (en aquella su manera) que igualan a las de los mayores ombres (como se dize en otro lugar) i no solo se ve la verdad de lo que vamos diziendo en estos pocos que emos puesto por exemplo, pero en otros muchos, que los siguen; que no solo no pintan cosas her¬ mosas, mas antes ponen su principal cuidado en afectar la feal¬ dad i la fiereza... pg- 312. — Cap. XI. Que declara entre varias maneras de pintar cual se deve seguir. — pg- 314- viniendo... al siglo de oro que gozó Italia, sea pues el di- ' Bassano. 16o - vino Micael Angel el primero, sígale Rafael de Vrbino, Alberto Durero, Ticiano, Antonio Corregió, Andrea del Sarto, Polidoro, Federico Baroico (sic^), Tadeo Zucaro, i otros desta escuela. La ma¬ nera que estos siguieron es la principal que a de defender nuestra opinión: I su acertado juizio el que a de sugetar el nuestro. Estos pues fueron verdaderos imitadores de la estatuas antiguas, i por mejor decir de la Naturaleza. I no presuma ninguno temeraria¬ mente, ni tener mejor juizio que ellos ni mejor elección, ni mejo¬ res Maestros que las reliquias antiguas, i el natural... Pg- 315- ... Yo conocí a un sugeto (i no de los que se preciaron de m.e- nos ingenio) que mandaba a sus dicípulos que no debuxasen imi¬ tando, i les prohibía esto con grandissimo rigor, i dava lugar, a que de suyo sin género de principio ni luz de imitación debuxassen los disparates que les venian a cuento: (peregrino modo de ense¬ ñar) dirá toda la muchedumbre de los que trabajan por la ; pero, facilidad de la pintura, atendiendo mas al provecho de la ganan¬ cia, que al onor de la ciencia... que harta autoridad tienen los maestros a quien siguen; i que es valentía pintar mucho, i ser lar¬ gos, sin tantas fatigas; i que los Venecianos siguen este modo, i entre ellos ai mui valientes; i particularmente el Baçân^; que tiene gran facilidad; i que sus borrones valen mas que lo mui acaba¬ dos de otros, (i no a faltado en España quien a querido onrar un modo particular de borrones, ni seguido antes, ni imitado des¬ pués de ninguno). I pues nos viene a las manos esta questión será bien hazer verdadero juizio destas pinturas, comparándola con las de los Maestros de la Academia Romana, por este exemplo: agra¬ dable cosa es en un Aldea ver una Labradora hermosa, de la ma¬ nera que lo suelen ser, morena de gracioso color, negros los ojos, nevro el cabello, fcomo Anacreon desseara) vergoncosa, de buen entendimiento, i discurso adornada con la llaneza del uso de su Pueblo, i toda aventajada a las demás; pero no ai duda sino que una Princesa, o Reina, con blanca y rosada tez, i cabellos de oro, i ojos de sañros... llena de discreción adornada de varias telas, puesta junto desta Labradora, será mas agradable objeto a la vis- ' Barocrio. ■ Eassano. IÓ! ta, i mas poderosa para aficionar el ánimo del que supiere hazer buena elecion. I aunque parece averme declarado, aplicaré lo di¬ cho al intento que sigo: el Bagan gran pintor, quien lo duda? mas de cosas pastoriles, de animales excelente ombre. Todas sus figuras siguen un trage, i este es moderno, i sirve en todas las is- torias, como sirven también las figuras, porque el viejo, el man¬ cebo, el niño, la muger es una figura mesma introduzida en todos los actos de sus istorias, donde gasta mas ropa que desnudo, mas gapatos que pies, que apenas descubre uno. I puesto que sea ex¬ celente como lo es, representando una hermosa Labradora, ¿que tiene que ver con la profundidad i grandeza de un desnudo de Micael Angel? qué con la conveniencia del Istoriado, i pinturas hermosissimas de Rafael? ¿qué con la ciencia i caudal de Alber¬ to? ¿qué con el colorido, i propriedad de Ticiano? ¿qué con la belleza i dulgura de Corregió? finalmente con esta Reina, i Seño¬ ra tan dificil de conquistar, por su grandeza no es justo poner la Labradora en competencia. Además, que en la facilidad, o difi¬ cultad del copiar la pintura de los rmos, o de los otros ai gran diferencia. Porque la del Basan, i de los que siguen su camino, muchos en cualquier estado que esten la imitan fácilmente; o a lo menos lo que hazen parece bien: que el debuxo no les haze allí falta; que casi sin él se les pega aquel modo sin mucho trabajo; i valga en prueba desto la experiencia. Mas la pintura de Micael no assi, antes en Roma prohiben el imitarla a los mancebos, porque no se pierdan en aquel océano de su profundo juizio. Pues para imitar la de Rafael, i de los demás de su vando, es menester de- buxar toda la vida, para venir a alcangar algo de aquella manera; i para copiar una pintura destos apenas con mucho trabajo se llega a la suavidad, relievo i gracia que contiene en si. I no es menos fuerte argumento ver, que todos los grandes ombres que a tenido España, en la Escultura, i Pintura, un Berruguete, Bezerra, Ma¬ chuca, el Mudo, Mase Pedro, Luis de Vargas, gloria de nuestra Patria, despues de aver con increibles trabajos consumido lo me¬ jor de sus vidas en Italia, aspirando con sus ingenios mas que umanos, a dexar de si memoria eterna, escogieron como nos mues¬ tran sus obras el camino de Micael Angel y Rafael de Vrbino, i de los desta escuela: lleno de debuxo, de suavidad, de hermosura, profundidad i fuerga. Apartándose de las pinturas borradas i con¬ fusas, i que no imitan el modo de los Antiguos, ni la verdad de lo natural en trages y desnudos. Con esto enriquetíeron España, con 11 102 esto nos dieron luz admirable, con esto fueron estimados de los Príncipes Reyes i Monarcas del Mundo. En estos pues, como en y cristalinos espejos, avernos de mirar nuestros defetos, i este es el camino que será justo seguir, entre tanta confusion de opiniones. I si es licito traer exemplo mas cercano a nuestro tiempo, bien ve¬ mos en las famosas obras de Pablo de Cespedes el vivo espíritu de Corregió, i con cuanta suavidad i belleza, i excelente colorido, i grandeza de debuxo, confirma esta verdad tan importante; resti¬ tuyendo en este tiempo la Pintura a su primera dignidad i estima. Mas para mayor confirmación de lo que se a dicho pondré al¬ gunas objeciones, de las que pueden formar los que siguen otras opiniones: i sea la primera que la mayor parte de los pintores Si¬ guen lo contrario de lo que yo apruevo; i que lo que está en uso de tantos, que se llaman maestros desta profession, tiene fuerça de Ley; i esto es tenido en nombre de mayor destreza, por la ma¬ yor facilidad. I aunque tocamos algo arriba con el exemplo de Basan, responderemos aquí otras diferentes razones. Otra objeción mas fuerte que la primera, es afirmar que la pintura a hecha para de lexos tiene su borrones, particular artificio, i acuerdo, en los que la exercitan bien; i tiene mayor fuerça, i relievo que la aca¬ bada i suave. También ponen otra fortissima, que parece impossi¬ ble impugnarla, con el exemplo de Ticiano, imo de los mas excelen¬ tes coloridores que a tenido Italia, i cabeça de la Academia ve¬ neciana, i casi de todos confessado por el mayor. Pues se tiene por Adagio cuando la pintura no es acabada, llamarla borrones de Ti¬ ciano; con que se califica sumamente este camino... I procedien¬ do por orden digo que lo que es usado de los mas no es lo mejor; pues son menos siempre (según toca Plinio) los mas doctos i sa¬ bios en cualquier facultad... I el si uso es malo viene i esta a ser abuso, en parte dexa de ser Ley i Secta... A la objeción segun¬ es da, que la pintura tiene particular estudio para de e hasta aora lexos, yo no lo alcançado, ni menos oido praticar a grandes ombres que e tratado, antes este modo a procedido, a mi juizio, de querer facilitar i ahorrar de tiempo, i de fatiga en la pintura, i crecer en hazienda; o por defeto de la edad, que cansada la vista durar mucho tiempo en la no puede dulçura de los colores. I esto a suce¬ dido en algunos grandes Maestros, que como supieron exentar Par¬ te labrando dulcemente en la juventud, también lo executan en los borrones que dan siendo viejos. I esto no procede de nueva maestría, que no la ai, i si la muestran es por hazer ostentación - >63 - de la facilidad aunque les cueste trabajo. Que tenga mas relievo que la pintura acabada i dulcemente colorida, no ai causa con que se pueda probar... Porque el que labra puede dar a su pintura toda la fuerça que quisiere: como se ve en las pinturas de Leo¬ nardo de Vinci, de Rafael de Vrbino; que son acabadissimas; i en las de nuestro Mase Pedro Campaña, dicípulo del mesmo Rafael, que no solo de lexos, pero de cerca nos sucede pensar que es re¬ lievo siendo pintura. I respondiendo a la objeción última, digo, que Ticiano es verdad que aun siendo moço no acabó las pinturas tanto como otros; i para esto antes de passar adelante supongo, que en dos maneras se puede entender ser una pintura acabada (entre otras) la una es, por no faltarle nada de lo esencial, en las partes ni en el todo... I en esta parte de acabar entran todos los grandes maestros i ombres de opinión, i si careciessen della posse- rían indinamente el nombre... Esta parte tuvo Ticiano como tan gran artíñce, i sus borrones no se toman en el sentido que suenan, que mejor se dirían golpes, dados en el lugar que conviene con gran destreza. I adviértase que sus mejores i mas estimadas pin¬ turas (que yo e visto en el Pardo i Escorial) son las mas acaba¬ das; i las que hizo en lo mejor de su vida. I assi siendo muy viejo (como refería un ermano de Alonso Sanchez, valiente retratador de Filipo segundo, que estuvo en su casa^) dava borrones sobre cosas excelentes con lastima de los que las miraban... la segunda manera en que se llama acabada una pintura... ... es una manera de dulçura, i assiento de colores, que con grande suavidad i limpieza se ven en el cuadro de pintura; i partes mui determinadas en las figuras, que de cerca i de lexos deleita, alegra i entretiene, cosa en que los Flamencos an sido excelentes. Deste acabado al primero, ai esta diferencia: que este abraça al otro, por¬ que deste se pasa al otro fácilmente; pero quien por el otro co- miença, dificultosamente se reduce a la suavidad i blandura deste. I assi da buenas esperanças quien en sus principios acaba mucho las pinturas, de ser gran pintor; i de dar si quisiere despues, en pintar menos acabado. I aunque digo que este segundo modo abraça la perfeción del otro entiéndese en los grandes maestros. Que muchos ai, i a ávido que an pintado dulcemente, i para muy cerca, a quien falta lo mejor de l'Arte, i el estudio del debuxo, i aunque an tenido nombre, no a sido entre los ombres que saben; ' Llamábase Jerónimo, y no se conocen pinturas suyas. 104 — — exemplo es Morales, natural de Badajoz. Confirma lo que vamos diziendo lo que sucedió a cierto pintor en esta ciudad, el año de 1607, que estava en opinión de acabar mucho sus pinturas. Sacᬠronle con violencia cuadro que tenía un a cargo, para un lugar público i onroso; certificando él que estava por acabar. I convo¬ cando la parte pintores, uno de los mas aventajados, que seguía el contrario camino, juzgó no faltarle nada. I con esta determina¬ ción se puso en lugar eminente de su Artífice, que certi¬ a pesar ficava faltarle mas de de ocupación para perfecionar su un mes obra. Bien que passados cuatro años, con ocasión de mudarse a otro sitio se acabó esta pintura; i con la satisfación que dió cre¬ yeron a su autor... También pudiera poner ante los ojos para prueva deste dis¬ curso, muchas otras pinturas a fresco, i olio de las que e visto, T observado, i de las que goza Sevilla, i en particular de nuestro Luis de Vargas, donde vivamente se manifiesta la verdad de mi opi¬ nión. Pero, traeré a la memoria una sola que el año referido, traxo de la Corte a esta ciudad don Mateo Vazquez Arcediano de Car- mona... es un cuadro que pintó en Roma Cipión Gaetano^ el año de 1581, presentado del Cardenal Ascanio Colona a su tio Mateo Uazquez... de cinco cuartas de alto i siete de ancho de figuras de medio cuerpo: Vn Cristo con la cruz a cuestas, cercado de crueles ministros, i la Virgen nuestra Señora, San luán i la Magdalena que afligidos le siguen. Está mirando con grave i varonil compassion el Redentor a la Sagrada Virgen, i ella a él, con tanto afecto i ternura que moverán a piedad las piedras. Donde maravillosa¬ mente executó el pintor la semejança del rostro del hijo i de la madre, particularmente en los ojos: que a mi ver no se a pintado cosa mas viva, o no e visto (por dezirlo mejor) de ningún artifi¬ ce, ojos que assi me admiren. Vesse el acabado de la barba del Salvador con tanta paciencia, que en sutileza el pelo sobra a las pinturas de Alberto Durero (por decir más que de Morales) pues las manos del Señor con que abraca la cruz son de ombre vivo. Parecen ellas las varias tintas en que haze la carne natural; i la distinción del color délias i de las uñas con tanto primor que no puede ser mas. Es pintura de dientes i uñas porque se defiende con la dificultad de su acabado, que es tal, que el madero de la cruz ' Scipione Pulzone, llamado Gaetano; n. en Gaeta en 1550, ó 1562; t en Roma en 1588 ó 1600. - I65 - teniendo la mano sobre él, i tocando el lienzo, todavía está un -ombre dudoso, si natural o pintado. Cuando vi esta pintura es dixe osadamente, como aquí, mi sentimiento; i cuanto confirmava este cuadro mi opinión, i el camino que desde mis principios e se¬ guido. Pero no se a de inferir de lo dicho que antepongo a Cipón a los valientes ombres traídos en este discurso, i en muchas partes desta obra, por que hablo de un particular o dos, i no de lo ge¬ neral de la pintura. En el cual pudo muí bien aventajarse, siendo inferior en valentía i grandeza de arte a los demás... Pg- 323- i— Cap. XII. Porque aciertan sin cuidado muchos pintores, i I poniéndolo no consiguen su intento — [De los pintores que no pintan según arte:] ... son cuando pongan mucha diligencia solamente práticos, por hazer alguna cosa con cuydado, no todas vezes les sucederá, bien por falta de la certeza de los precetos, i otras no poniéndolo acertarán como lo vemos por experiencia. Pero estos no obran verdaderamente como Artífices, ni es Arte en ellos la Pintura: i se verifica en los tales la opinión singular de que no lo es, seguida de Dominico Greco, Aristóteles, i todos los Antiguos contra la [Arte es un hábito que obra con cierta y verdadera razón]... - - 166 — Pg- 332. = Libro Tercero De ea Pintura, de sv prática, i de todos los modos de exercitaria = Cap. Primero: De los rasguños, debuxos, i cartones, i de las varias maneras de usarlos. Discurrido avernos hasta aquí... en lo general de l'arte de la pintura... aora... humanaremos el estilo en pro de los umildes, que carecen en la execución de alguna enseñanca: doi principio por los pensamientos, i rasguños, con que se an de prevenir para la execución de lo que se les ofrece pintar. No seguiré el consejo licencioso, el qual permite al pintor envestir con el cuadro de ñgu- ra, o istoria, i començar a debuxar lo que a pensado, en el lienço o tabla, sin mas prevención: opinión seguida del venerable Monje Cartuxo don Luis Pascual, i favorecida de algunos; si bien ex¬ puesta a conocidas desigualdades, i descuidos... pg- 333- Yo usava, siendo muchacho, lienço pequeño, ... en un o de blanco i carmin, o de blanco i negro, hazer esta junta para una istoria o figura; pintándolo a olio como cosa mas fácil de unir, i acomodar, quitando i poniendo. I deste pequeño modelo lo passa¬ va al tablero o lienço grande, a vezes debuxando a ojo, a vezes por la cuadrícula. Esta usan oí algunos con no mediano nombre de Maestros: i quien lo sabe mejor acomodar i reduzir a su manera alcança más fama. Pero yo como aficionado al debuxo... como parte siempre dificultosa, usaría de hazer esta junta en papeles, con el modo que me pareciesse: assí lo vi hazer a valientes escul¬ tores [Pesquera y Gerónimo Fernandez] para sus istorias de pie¬ dra, o madera, con la pluma, o el lápiz. Lo cierto es que el hazer rasguños, debuxos, i cartones derechamente pertenece a los pinto-. res que están en el tercer grado, i último de la pintura; porque estos estan mas obligados a hazer cosas nuevas... I assi pidiéndo¬ les una figura, o istoria antigua o moderna, procuran enterarse de como se a de pintar, o por información de sabios o por leción de libros i en su Idea fabrican un todo, i en papeles con carbon, con 107 lápiz pluma, hazen los primeros intentos... i de tres, o cuatro o intentos eligen (por su parecer o de los doctos) el que deven se¬ guir i aquel ponen en limpio ya con lápiz negro como hazía Be- zerra; tomado del gran Micael Angel, ya con negro i roxo, como hazia Federico Zucaro, (de quien yo vi el David de la Anunciata debuxado desta suerte), que también usan otros; ya de aguadas .suaves en papel blanco como hazia Polidoro, i el divino Rafael; ya de aguada i realce, valiéndose del papel teñido de cualquier color que sirve de media tinta al alvayalde con goma con que se realça, como se ven muchas cosas de valientes, i uso nuestro Var¬ gas i Mase Pedro. [pg. 335 el carton de la guerra de Pisa que estudió entre otros Berruguete, según Va- sari] [Miguel Angel]. Para la buelta de la Capilla que pintó a fres¬ co, i para la gran Istoria de juizio hizo cinco, o seis ñguras des¬ nudas redondas, como de su mano; i escorçandolas, como le pa¬ recía variar los perñles... se valía délias, haziendo diferentes ñgu¬ ras en debuxos muí acabados; poniendo delante la red o cuadrícu¬ la... i destos debuxos pequeños hazía los perfiles en cartones gran¬ des del tamaño que de avian de tener en la pared... Bezerra onra nuestra hazía lo nación, dicípulo, e imitador de su gran manera, mesmo; y para la pintura del Pardo, que hizo en compañía de Rómulo, que yo e visto, debuxó un famosso Mercurio bolando, por un valiente modelo suyo, que mostró a la Magostad Católica de Filipo Segundo, que le dixo: No avels hecho más que esto? Con que él se entristeció mucho. Peregrin de Peregrini (mayor imita¬ dor de Micael Angel) para la famosa librería que pintó en San Lorenço el Real hizo muchos debuxos muí acabados, i muchos es¬ corços por modelos de bulto, i dellos cartones grandes, para valer¬ sede los perfiles en la mesma obra; que todos se los hurtaron cuando la acabó, i se quiso bolver a Italia, i no parecieron más, de que se lamentava mucho. Bartolomé Carducho i su ermano Vi- cencio Carducho, los usaron también, en ocasiones de desnudos, i dellos, i del natural se valían en sus obras, como yo lo e visto. Mateo Perez de Alecio traxo a Sevilla muchos debuxos acabados de mano, de lápiz, i de aguada, i también entre ellos uno de su aguada i realce de la muerte de Moisen, el cual viéndolo Geróni- — i68 - mo Fernandez le dixo; que si era aquel papel de su mano le ad- mitiesse por su dicípulo, de que él se afligió sobremanera, porque ' se dudava que lo uviesse hecho. I la causa de aventajarle aquel debuxo a los demás, era por averio pintado al pié del juizio de Micael Angel, i revestídose de su gran manera. Pero averiguóse sersuyo por esta causa, i por información de algunos que avian es¬ tado en Roma i visto la mesma pintura. I para el San Christoval que tiene pintado en esta Santa Iglesia i acabó el año 1584 hizo muchos debuxos pequeños (i yo tengo uno) i el cartón del mesmo tamaño, no solo los perfiles, pero mui bien acabado, oscurecido i plumeado, con gran destreza. I lo tuvo puesto en una gran sala del Alcaçar Real desta ciudad (donde yo lo vi siendo moço) i es la mayor figura de pintura de que se tiene noticia en España, tiene 30 pies de alto, desde la pues superficie de la cabeça al pié que planta fuera de Pagua. Pablo de Céspedes Racionero de la Santa Iglesia de Cordova, que estuvo en Italia dos vezes, i estudió tanto de las obras de Micael Angel, i tuvo estrecha amistad con Fede¬ rico Zucaro, i comunicó los mas valientes ombres delia en su tiem- i po, también hazía modelos de bulto (como tan valiente Escultor, pues hizo a la estatua de Séneca una cabeça de marmol, que ama¬ neció un dia puesta en Roma, i la rotularon "¡victor el Español!") [era Elogió^] vi yo algunos modelos de cera i barro, para imitar su en sus pinturas, i debuxos, i no solo en pequeño, las istorias i ras de figu- lápiz negro, i roxo, pero cartones grandes para las pintu¬ ras a olio de que doi fee, debuxados mui diestramente de i muchas carbon, cabeças coloridas a olio del natural, para copiarlas en sus obras. I Antonio Mohedano hazía lo mesmo; i los paños por un Manequi, i los desnudos, manos, i pies, en debuxos por el na¬ tural. Dominico Greco me mostró el año 1611 una alhazena de modelos de barro de su mano, valerse para dellos en sus obras. I, lo que excede toda admiración, los originales de todo cuanto avia pintado en su vida, pintados a olio en una cuadra llenços más pequeños, en que por su mandato me mostró su hijo. Que dirán a esto los presumidos, i fioxos, cómo no se caen muertos oyendo estos exemplos? ' Véase antes pág. 47. k — lóg — [El casode Tintoretto en el concurso de i cartones para pintar la victoria de Vene¬ cia, que él presentó ya pintado el lienzo, prueba de prontitud i inspiración: que se podía alegar en contra del mucho estu¬ dio en el dibujo preliminar] Pg- 340. ... me parece que aun el Manequí vestido no le da mucha vida a la figura, como es cosa muerta,si bien para aguardar es mas apropósito que el natural. Pero yo me atengo al natural, para todo, i si pudiesse tenerlo delante siempre i en todo tiempo, no solo para las cabeças, desnudos, manos i pies, sinó también para los paños i sedas, i todo lo demás, seria lo mejor. Assi lo hazía Micael Angelo Caravacho, ya se ve en el crucificamiento de San Pedro (con ser copias), con cuanta felicidad: assi lo haze lusepe f de Ribera, pues sus figuras i cabeças entre todas las grandes pin¬ turas, que tiene el Duque de Alcalá, parecen vivas, i lo demás pintado; aunque sea junto a Guido Boloñez. I mi yerno que sigue este camino, también se ve la diferencia que hace a los demás, por tener siempre delante el natural. Vltimamente, concluyo este ca- 'í pítulo con lo que yo hago más de 40 años a esta parte, no tan¬ to por onrarme con la compañía de tan valientes ombres, cuanto por manifestar el fruto que e sacado de su dotrina, que el que le agradare podrá con seguridad seguir. De dos o tres rasguños que sirven de intentar la invención, o de uno solo, las cabeças que me vienen a cuento en el Natural para mi istoria o figura, las pinto a olio papeles, o lienços emprimados, escogiendo las más her¬ en mosas agradables, sean de niños, de mancebos, de varones, de i viejos, o de mugeres en las posturas que las e menester, confor¬ me a mi pensamiento; i manos, braços, piernas, pies, i desnudos, debuxo del natural en papeles teñidos con el carbon, o lápiz ne¬ gro i roxo, realçando con ocreones blancos hechos de yeso blanco, i alvayalde en seco, porque son prestos i se uen bien, i las ropas, paños, o ó capas, hazien- sedas, vistiendo el Natural, con túnicas do los pedaços que e menester parami istoria, o figura. La cual ^ acreciento haziendo el todo della, en el lienço, o tabla grande, del tamaño que quiero, sin cuadrícula por tener alguna facilidad ga¬ nada en esta parte. I por este medio, i camino e pintado muchas — 170 — cosas en público, particularmente los seis cuadros que estan en el claustro grande de la Merced desta ciudad, entre los de Alonso Vazquez, i el llenço grande del juizio de Santa Isabel; i aora de lo postrero, el San Miguel con el demonio a los pies en San Al¬ berto, todo esto a olio; i la obra del camarín del Duque de Alca¬ lá a Temple, que contiene ocho fábulas con Grutesco, i otros ador¬ nos. En nada desto e usado de cartones del mismo tamaño, sinó debuxos pequeños, el mayor en pliego de marca mayor... Pg- 341- Cap. II. De la Pintura a temple, su antigüedad, i diferencias i como se a de obrar. pg- 343- Dizenme ombres que comunicaron con Micael Angel, que solia el santo viejo llorar viendo que se dexava la manera a temple, i que todos abraçavan el olio, i dezia que ya la pintura era fene¬ cida i acabada. Lo que yo me atrevo a dezir es, que si no se uvie- ra introduzido la manera a olio que uviera menos pintores malos... pg- 344- I modo de temple. I començando por el primero, i el más usado i vi exercitar a mi Maestro Luis Fernandez, i a común que muchos buenos pintores de su tiempo, aun cuando se usava mucho la pintura de las sargas, por donde començaren muchos buenas Maestros de l'Andaluzia, i en Sevilla Pedro Villegas, Antonio de Arñan, Luis de Valdeviesso, i el insigne Luis de Vargas. I aun en este modo de las sargas se crió i la exercitó muchos días Alonso Vazquez, siendo muchacho, i en Antequera Antonio Mohedano i Juan Vazquez también, pero aventajadamente en sus principios. I aun se tenía por opinión que para pintar diestramente i con fa¬ cilidad a olio era necessario aver passado primero por la pintura de las sargas, para soltar la mano. pg- 346. [Del modo de pintar al tem.ple] En las ocasiones que a mi se ofrecido de paredes o- ... me an lienços... i las istorias que me cupieron del Tumulo del Rei Filipa Segundo año de 1598 sobre un color de ocre las iva debuxanda con carbones de mimbre i perñlando con una aguada suave y os¬ cureciendo i manchando a imitación del bronze y realçando con ialde y yeso las últimas luzes. Assi también començà el año de 1603 pintar de colores los llenços de fabulas del Camarín de Don a Fernando Enriquez de Ribera tercero Duque de Alcalá, a la sa¬ zón que Pablo de Cespedes estava en Sevilla, el qual quiso ver como manejava el temple i yo le mostré el primer llenço que hize para muestra, porque quise concertar esta obra (como ora diñcul- tosa y todos i ñguras en el aire que baxaban, o su¬ eran escorços bían, o estavan sentadas en nubes) aviendo hecho la prueba pri¬ mero, i visto el efeto que me hazían en el sitio; esta era la fábula de Dédalo, i su hijo Icaro quando derretidas las alas cae al mar. por no auer creído a su padre^. I me acuerdo que viendo el desnu¬ do del mancebo pintado, dixo Céspedes; que aquel era el temple que avian usado los antiguos y que se acomodava al que avia aprendido en Italia llamado aguazo... Pues [sic por pme\ este llenço en el techo, vi que conseguía lo que avía desseado, concerté la obra en mil ducados, i ofrecí con el llenço un soneto al Duque... pg. 348. Aunque varias vezes se me ofreció (en el discurso de mas ... de 25 años) pintar sobre llenço a temple, por aver en medio des- tas ocasiones passado tanto tiempo, i ser el olio mas acomodado a los cuadros. Retablos, i cosas graves; exercitava en el temple muí de passo lo que pide aquella labor, de más largo vso y expe¬ riencia: i ofreciosse ocasión en el Túmulo que hizo esta ciudad, siendo yo uno de los cuatro Maestros elegidos para governar esta obra. I aunque en el tiempo de cinquenta días que duró pude experi¬ mentar dos o tres modos de pintar a temple buscando la suavi¬ dad i unido de los colores (que es lo principal que a este género pertenece) con todo esso como todas las istorias, geroglíñcos i figuras, fueron de un color imitando a bronze, gecutavasse el de- buxo, pero no el colorido i variedad de tintas; que pide la imita¬ ción de lo natural. Por tanto me pareció escrevir lo que hallé des¬ pués en más larga experiencia, antes de acabar la pintura del ca- Moreno en la lámi¬ ' Publiqué el dibujo (propiedad de D. M. Gómez na CXCVI del tomo III de "Dibujos Españoles". — 172 — marin del Duque (siguiendo el consejo del maestro Francisco de Medina) porque en un año entero que duró hasta el de 1604 asis¬ tí a este género de pintura, con sumo trabajo y diligencia; expe¬ rimentando algunos modos de pintar y unir los colores, en los cie¬ los, nuves, ropages, i varias carnes, de diferentes figuras... Pg- 352- — Cap. III. De la Illuminación, Estojado, i pintura a jresco, i de su antigüedad i duración. pg- 353- [declara haber iluminado algo]. pg- 354- algunas famosas iluminaciones: Las de frai Andres de Leon ... i de frai Julián su dicípulo, ambos Religiosos de la Orden de S. Gerónimo, que enriquecieron los libros de San Lorenço el Real con este género de pintura. De la cual afirma frai losepe de Ci- 'guença, que no se a visto tanta ni tan buena junta en España, ni en Italia. I aunque yo no la vi cuando estuve en el Escorial, pero por las obras sueltas que después e visto de Frai Julian juzgo que siguió esta manera: i la tomaria de su Maestro. I si fuera igual en el debuxo, dize el Autor citado, que le podíamos poner en el nú¬ mero de los primeros iluminadores del mundo; porque es en el acabado mui superior. Frai Diego del Salto de la orden de San Agustín siguió también este camino, si bien con mas debuxo, no con tanta suavidad en el colorido, manifiéstalo un Decendimiento de la que tiene el Duque de Alcalá, i fué del Maestro Fran¬ cruz cisco de Medina. Cuatro o cinco cuadros de iluminación dize frai losef que se guardan en el Escorial (entre otras cosas de este gé¬ nero antiguas i modernas) de mano de Don Julio Clovio cavallero Romano que a sido el mayor iluminador que se aconocido, de cuya valiente mano diré lo que e visto. En poder de don Francis¬ co de Texada que fué Presidente de la casa de la contratación de Sevilla, vide en un cuadro de media vara, un Ganimedes arreba¬ tado de Jupiter forma de águila con un lindo pais en que es¬ en tava un perro grande i otras menudencias: excelente Iluminación hecha por im debuxo de mano de Micael Angel, cuyo original yo tengo, que fue del Doter Benito Arias Montano. Segundo día de Pascua de Espíritu Santo 31 de mayo de 1632 en la Cartuxa de Sevilla vi un cuadro de una cuarta de alto i un geme de ancho, guarnecido en evano, con su cbristal delante, de mano del mesmo don lulio por debuxo de Micael Angel, de Christo con la cruz a cuestas, i nuestra Señora, mirándose los dos, San luán i Madalena, i Simón Cirineo, grandemente acabado, £issi en debuxo como en pintura, con mucha fuerça i relievo; el Christo con una ropa mo¬ rada, i la imagen de la Uirgen ambas ropas azules de lindo ultra¬ marino, i las carnes aprovechando el color de la vitela, pero no picadas sino unidas dulcemente como pintura. Eredolo el mesmo Dotor Benito Arias Montano de Pedro de Villegas pintor de esta ciudad, grande amigo suyo: i dexolo a la Cartuxa, i está en el Sa¬ grario detrás del Altar mayor (con otras láminas, i cosas de gran precio) en suma veneración; es de las mejores cosas que hizo don lulio. También vi aquel dia, en la Sacristía deste convento, otros Iluminaciones de Italia hechas deste modo, pero punteadas. Demás desto, goza esta ciudad un Retrato pequeño sacado del natural de un mochacho Ingles, que oí tiene el Racionero Diego Vidal, guarnecido en Marñl, es ovado en campo azul, con unas letricas de oro molido, está hecho de cabeça con tanta destreza, fuerça, i suavidad, que (a mi ver) dexa atrás con grande intervalo, cuanto deste género se a visto. I digo verdad que me parece que no puede passar mas adelante la iluminación i que acabó alli Parte. El Maestro que lo hizo era Ingles pero no se tiene noticia de su nombre, que por esto solo se le devia eterno. El segundo modo de Iluminar, a la manera del Temple anti¬ guo, con que se hazian las tablas famossas: lo vi en la Cartuxa el dia que tengo citado arriba, en un libro de Istorias, i Parábolas del Evangelio: con el modo de Alberto i Lucas, la mayor parte délias; dexolo allí la Excelentissima Marquesa de Tarifa. Exceden estas Iluminaciones en puede ima¬ la ñneza de colores a cuanto se ginar, assi los azules, como los verdes y colorados; pero son las carnes varias, metidas, oscurecidas y realçadas conforme a la me¬ jor pintura, i acabadas i unidas por excelencia como si fueran a olio, huyendo los plumeados i los puntos, i conformándose en todo con la verdad. Tienen las viñetas gran variedad de páxaros, flores i frutas del natural, i gran primor, i propriedad en el colo¬ rido. I parece que aunque los artífices modernos no an seguido este estilo en la iluminación, está bastantemente autorizado con las - 174 — pinturas antiguas que oi se ven: i assi confiesso, venerando como se deve los Maestros del primer camino, que me contenta más este segundo, por ser más conforme a mi inclinación i a la verdad: i assi loseguí ofreció hazer dos planas en pre¬ ima vez que se me cio de 8o ducados, con sus figuras i viñetas i adornos, en una Xecutoria de Pedro Lopez de Verastigui, provando este modo de pintar que celebraron entonces Antonio Mohedano i Alonso Vaz¬ quez. Pg- 360. [De los Grutescos.] ... De aqui [Italia] pienso yo que se enriquecieron Julio i Ale- xandro (si ya no es que fuessen dicípulos de Ivan de Vdine o de Rafael de Vrbino) los cuales valientes ombres vinieron de Italia a pintar las casas de Cobos secretario del Emperador, en la Ciudad de Vbeda; i de allí a la Casa Real del Alhambra en Granada en una i otra parte a temple fresco la cual pintura a sido la que a dado la buena luz que oi se tiene, i de donde se an aprovechado todos los grandes ingenios españoles. De aqui Pedro Raxis, Anto¬ nio Mohedano, Blas de Ledesma i otros muchos, que an sido aven¬ tajados en esta parte: i un Antonio de Arfián que començó en esta ciudad a levantar el genero del Estofado a imitación de lo de Julio, como se ve en muchas obras suyas particularmente en dos subientes de colores sobre blanco, en el altar de San losef de la Casa Professa. Algunos se aficionaron tanto a los grutescos que no contentán¬ dose adornar los Retablos en los con frisos, pilastras i recuadros revestían todas las figuras de bulto i ropas délias deste genero de foliages, sin perdonar cosa alguna i todo era punta de pinzel, i más punta de pinzel; sin más atención que henchir las obras de aque¬ llo en que les parecía que se aventajavan a los otros, sin tisar de otros géneros de gravados, telas o primaveras que imitan lo natu¬ ral. Otros por el contrario an desterrado los grutescos i cohollos i cosas viuas, i todo es Catalufas, flores, arabescos gravados, huyen¬ do el tarbajo e ingenio de lo que tiene estudio, inuención y debuxo. Esto hazen los de Castilla y yo lo e visto en Madrid (aquellos dos años que viví allí) donde se tiene muí poca noticia de las cosas de Granada i siguen otros modos de labores i hojas fuera de la buena manera. 175 — [pg. 362 recomienda parsimonia en el uso de los grutescos, reservándolos para cene¬ fas imitando bordados en las ropas de las imágenes]. Assi lo e hecho yo en las ocasiones que deste género se me an ofrecido, particularmente «n Madrid, como se ve en la Imagen de nuestra señora de la Espeitación que el año ue 1625 me encargó Juan Gomez de Mora, Maestro mayor del Rei; para la Condesa de Olivares, i concertó la pintura i dorado en dos mil reales con dos meses de término (aunque tardé cuatro) la cual yo adorné lo más costosamente que pude, dtt-pués de estar toda dorada. La tú¬ bañada con carmín de Florencia, i con lindo nica o saya era rosada, naranjado de color de oro, hecha una tela de Italia por patrón, i toda raxada campo i obra. El manto era de excelentísimo azul metido todo, i una labor en él por patrón de punta de pinzel de azul más claro oscurecido con orchilla i realçado con blanco, entre los cohollos a trechos salían de unas flores todas las virtudes que resplandecieron en la Uirgen, de medios cuerpos, del mesmo color, los campos desta labor ivan raxados, i parecía una riquísima tela azul. La açanefa que caía en la delantera (a modo de capa de coro) era ancha con dos faxas a las orillas más angostas, i sobre un color morado unas viñetas de punta de pinzel de todos colores i sobrepuestas a trechos, unas piedras cuadradas naturales a modo de diamantes. La faxa de en medio más ancha tenía este orden, dos diferencias de tarjetas con otro tanto espacio en me¬ dio, sobre color de pintadas de colores i dentro de cada una ocre un atributo de laConcepción, como el ciprés i en el otro lado le correspondía la palma, i a la fuente la Torre, unos enfrente de otros con sus cielos i lexos. Entre una i otra tarja avía un serafín con unos cohollos i flores de punta de pinzel de colores, i el cam¬ po de todo ojeteado. Las encarnaciones, mates de rostro i manos eran mui hermosas, i cada mano pintada de por sí toda en redon¬ do, que despues se juntavan: un niño mui pequeño en el uientre con im christal delante, mui bien encamado, los cabellos del hijo i de la madre que eran mui realçades y peloteados de oro molido con mucha paciencia i distinción. Recibióse esta obra en la Corte de los bien entendidos i mejores artífices como podrá testificar Francisco de Rioja, i don luán de Xauregui, i la estimó Eugenio Caxés pintor de su Magostad en quinientos ducados. Quien me — 176 — tuuiere por encarecedor la podrá ver oi en Olivares, en el altar mayor del Convento de Recoletos de San Francisco, que fundó allí la condesa, i a donde se traxo. [Po- 365 de las tierras que se han de em¬ plear en la pintura al fresco] an de ser de tierras naturales, el blanco de linda Los colores cal, de Portugal, o de Marchena, mui blanca i de mucho cuerpo, o muerta en tinaja con agua dulce, donde a de estar muchos dias, i hecha en pellas se conserva muchos años... El ocre claro i os¬ curo quiere ser de mucho cuerpo, tal es el de Flandes i de Portu¬ gal. De junto a Castilleja de la Cuesta lo gastava Luis de Vargas en la pintura de la Torre... La sombra ordinaria es la de Italia, i el negro el de carbón, pero mi Maestro que fué mui prático en este genero usava del negro de baño, el cual no se hallará en todas partes. Pg- 367- [Del retoque en seco] En cuantoretocar a temple después de seca la pared al mu¬ a chos de parecercontrario, no obstante que lo vsaron valientes om¬ bres, como Mateo Perez de Alecio en el San Christoual, i puerta del Cardenal, Antonio Mohedano i Alonso Vazquez en el Claustro de San Francisco, Peregrin en el Escorial i otros muchos; pero dize bien quien llama bosquejo a lo pintado a fresco cuando es acabado a temple. Yo en ninguna manera lo apruevo antes digo; que el fresco sea fresco, i el temple temple... Manejaron este género de pintura en nuestros días con gran ... destreza i satisfación (entre otros) Cesar Arbasia en el Sagrario de Cordova, Mateo Perez de Alecio, Antonio Mohedano, i Alonso Vazquez: i en Castilla Bartolomé Carducho i su hermano, i Pe¬ regrin, pero a ninguno deve nada en el tratado de los colores nues¬ tro Sevillano Luis de Vargas, como lo mostró en el arco del Sa¬ grario, torre i Christo de gradas; i a él devemos todos ser el pri¬ mero que la traxo a Sevilla, i la primera demostración hizo el año de 1555: es una Imagen del Rosario en ovalo grande que está en un pilar del convento de San Pablo que por renovarla la echaron a perder. pg. 368. — Cap. IV. Del tiempo en que fué hallada la pintura a olio, i de su primer inventor. [Vida de Juan de la Encina^] pg- 373- El Rei Filipo [II] conde de Flandes 36 por no despojar la dudad de Gante desta joya [el retablo del Cordero Místico] lo hizo copiar a Miguel Coxia, gran pintor de Malinas, el cual copió extremadamente, i por no hallarse tan lindo azul como tierxe el original embió a Ticiano que estava en Venecia por él i fué un azul natural que se halló en Vngría, el cual era antiguamente mas fadl de hallar antes que el Turco fuera señor de aquella provincia, cos¬ tó el del manto de la imagen 30 ducados. El que lo copió mudó algunas cosas en su manera, como es la Santa Cicilia, i esta copia se traxo a España. El retablo original tenía el banco pintado a temple en que es¬ tava un infierno, i los condenados umillados al santíssimo Nombre de lesus, i por limpiallo algtmos pintores ignorantes lo an borrado. [Los datos de la vida de vanEyck los tomó Pacheco del libro de van Mander, incluso el siguiente pasaje] pg- 375- Hizo también [Van Eyck] muchos retratos del natural... Yo vi^ un retrato pequeño en casa de mi ivíaestro Lucas de Here en la ciudad de Gante, de una muger con un pais tan acabado como lo más del mundo. Hizo en una tablita dos retratos a olio de un ombre i una muger travados de las manos como a quien desposa la fé que los junta. Esta joya se halló en poder de un barbero de ' Esto o; Juan van Eyck, traduciendo su apellido. ' Este párrafo ha dado origen a que se haya hablado de un viaje de Pa¬ checo a Flandes, y de su estudio de Lucas de Hese; pero no hay para en casa ello fundamento, porque el párrafo—según consta lineas atrás y se comprue¬ ba en el original—está copiado de van Mander. 12 la ciudad de Bruxas, la cual fué vista de Doña María tía del Rey de España, viuda de Ludovico Reí de Vngría...^ Esta noble señora tenía tal añción al Arte de la Pintura, que dió al Barbero por esta tabla un oficio que le valió cada año cien Florines. Algunos di¬ bujos e visto suyos muí bien acabados y con gran limpieza... Pg- 382. — Cap. V. Del rmxlo de pintar a olio en pared, tablas, i llenços, i sobre otras cosas. [pg. 383: sobre imprimación de lienzos] pg- 384. [el mejor aparejo de los lienços] ... la cola de guantes flaca dando un par tengo por mas seguro de manos con estando elada, i con un cuchillo que ella al llenço sirva de tapar los poros, o lo ralo de la tela, dexarlo bien descar¬ gado, i dándole de piedra pomiz despues de secar, emprimar enci¬ ma... la mejor imprimación, i mas suave es este barro que se usa en Sevilla, molido en polvo, i templado en la losa con azeite de linaza dando una mano con cuchillo muí igual, i despues de bien seco el llenço la piedra pomiz le va quitando todas las asperezas i desigualdades, i lo dispone para recebir la segunda mano, con la cual queda más cubierto, i para recebir la tercera. A la cual si qui¬ sieren pueden añadir al barro un poco de alvayalde, para darle mas cuerpo, o usar de solo el barro; estas tres manos se an de dar con cuchillo. ... Esta es la mejor emprimación, i la que yo usaría siempre sin mas invenciones; porque veo conservados mis seis llenços del claustro de la Merced, sin aver hecho quiebra ni señal de saltar desde el año de 1600 que se començaron, que me basta para apro¬ var la seguridad deste aparejo de barro. " El soberbio retrato de los Arnolfini, hoy en la National Gallery de Londres. Fué de Felipe II; se perdió para España en i8op. 179 — pg. 386. [obre el bosquejar; y que el retoque es in¬ conveniente! ... la excelencia i a olio es poderse re¬ ventaja de la pintura tocar Ticiano. Otros labran el bosque¬ muchas vezes, como hazía jo y al acabarlo usan de borrones queriendo mostrar que obran con más destreza i facilidad que los demás y costándoles esto mucho trabajo, lo disimulan con este artificio. Porque quien creerá que Dominico Greco traxesse las pinturas muchas vezes a la mano, i las retocase una i otra vez, para dexar los colores distintos i desu¬ nidos i dar aquellos crueles borrones para afectar valentía. pg- 388- Lindamente los pintó [paños blancos] Masse Pedro, pero me¬ jor el Racionero Céspedes, i los que tienen buen gusto en el colo¬ rido, lo manifiestan en un lienço blanco bien pintado. pg- 389- [color amarillo] Yo gasto Genuli, por buena suerte, que dexa atras el color del mejor Talde en viveza i hermosura, venciéndole en seguridad consérvase en el agua como el blanco, i es mui se¬ cante. pg- 389- [verde] Yo no uso del cardenillo sinó con cenizas de azul delgadas alegres: con buena Ancorca hago el verde oscuro, como y me parece ayudando lo mas oscuro con negro, i para los claros me valgo del buen Genuli con un poquito de blanco, i hago verde mui gracioso: ... pg- 390- [De la variedad de los colorados] [Carmin de Florencia... y como secante azeite grasso de Azar¬ cón que acomodamos al Talde i la Alcaparrota molida a olio o templada en polvo]. Yo e hecho con este color algunos terziopelos — iSo — bien imitados; pero todos quedan atrás con los de mi comoañe- ro Alfonso Vazquez que ninguno le igualó en esta parte. Pg- 391- El azul Domingo no el ultrama¬ (entendemos por el de Santo rino que ni España ni tienen los Pintores della caudal se usa en para usarlo) es color mas delicada, i mas dificultoso de gastar, i a muchissimos pintores buenos se les muere. [aconseja el uso de 3,zules claros] assi lo é observado con atención en las pinturas de Mohedano \Al margen-. En el lienzo de la Encarnación de la Casa Professa] que siguió esta opinion. pg- 393- Oi a Céspedes quexarse muchas vezes de no poderse averiguar con el azul, estimando más que devia mis azules... pg- 394- La materia del colorido a olio trató herm.osissimamente Anto¬ nio Corregió (a quien yo soi mui aficionado) i sobre todos el gran Ticiano, de que en nuestros tiempos dió harta luz al Andalucía Pablo de Cespedes. i aora tiene el Primado en pié en la prática de los colores Tusepe de Ribera llamado en Italia el Españólete... pg- 397- — Cap. VI. En que se prosigue la pintura a olio sobre otras materias, i de las encarnaciones de polimentos, i de mate. Han usado nuevamente los Italianos pintar en varios jaspes istorias i figuras, reservando las manchas naturales... En el Sa¬ grario del colegio de San Ermenegildo de la Compañía de Jesús desta ciudad, ai dos piedras deste género, de mui lindas manchas, que halló el Padre luán de Pineda, por cuya orden yo lo doré, es¬ tofé i pinté el año 1620 con otros dos tableros pequeños de nues¬ tra Señora, i el Arcángel San Gabriel de medios cuerpos. En las dos piedras se acomodaron dos Istorias a los lados del Sagrario,. taui aproposito. la primera a la mano derecha, del Baptisme de Cristo... dio la piedra linda ocasión con un resplandor o nuvea naturales hazía el Sagrario, en medio del cual se pintó el Espíritu Santo en lindas aguas Cristo, las ro¬ forma de paloma, i en unas pas i el San luán sobre im peñasco acomodando por lexos algunos arboles i paises agradables. En la de mano izquierda se pintó Cris¬ to sentado a la mesa en el Desierto, bendiciendo el pan, cuando los Angeles le ministran la comida despues del ayuno, i un Angel como un Maestre-sala con una toalla al ombro, i un cuchillo en la mano diestra pan i agua en la mesa, i en un resplandor i nuves que haze la piedra dos Angeles que traen dos platos cubiertos del cielo; los peñascos i paises casi los dió el jaspe, el cual formó a un lado de la mesma piedra unos fuegos agraciados i vivos en que se pintó el demonio cayendo vencido en figura de un mal viejo ermitaño con su báculo a manera de garavato. Estas fueron las primeras piedras que yo e pintado, pero de lo mejor que e hecho en mi vida... pg. 400. [pintura de banderas y estandartes] Estandartes reales que se pintan para las Flotas de Nueva Es¬ paña y Tierra Firme... cinco fueron los que pinté demás de otras cosas en tiempo de don Francisco Duarte, uno en pos de otro des¬ de el año 1594. los cuatro para la Nueva España i el postrero para Tierra Firme, i todos de Damasco carmesí; los cuatro de a treinta varas, y el postrero de cincuenta; pintávase cerca del asta un bi¬ zarro escudo de las .\rraas Reales, con toda la grandeza y m.ages- tad possible, enriquecido de oro y plata, i de muí finos colores, todo a olio. En el espacio restante azia el medio círculo en que rematava la seda se pintava el Apóstol Santiago... como el natu¬ ral o armado a lo antiguo, la espada en la mano derecha mayor, levantada, i la izquierda una cruz sobre un caballo blanco co¬ en rriendo, i en el suelo cabeças i braços de Moros. Demás desto se hazía una azanefa por guarnición en todo el Estandarte, de mas de cuarta de ancho en proporción, con un romano de oro y plata perfilado con negro i sombreado donde convenía: la espada i mo¬ rrión de plata, la empuñadura, riendas, tahalí, estribos, i otras guar¬ niciones, i diadema del Santo de oro; lo demás pintado a olio con mucha arte, i buen colorido. I todo lo que avia de una parte, avía de la otra; si bien las armas en ambas ivan a derechas. El santo p>or seguir el mesmo perfil venía a tener por la una parte la espa¬ da en la mano izquierda, manchar la seda con la mudança p)or no del braço. Apreciávase en más de dozientos ducados la pintura conforme la calidad y costa que tenia, [sigue la manera de pin¬ tar el estandarte]. pg- 405- [De las encamaciones de polimento de las imágenes; que los brillos ingratos han de desterrarse] ya se va esto dexando i se haze por mejor camino en las en¬ camaciones mates que oi se usan, porque ya pocas cosas se encar¬ nan de polimento, aviéndolo usado buenos i malos pintores en sus obras, de mas de cuarenta años a esta parte. Quiso Dios por su misericordia desterrar del mundo estos pla¬ tos vidriados, i que con mejor luz y acuerdo se introduxessen las encamaciones mates, como pintura mas natural y que se dexa re¬ tocar varias vezes; i hazen en ella los primores que vemos oi. Bien es verdad que algunos de los Modernos (entre los Antiguos y nos¬ otros) las començaron a exercitar, i las vemos en algunas Istorias suyas de Escultura en Retablos viejos; pero el resucitallas en Es¬ paña, i dar con ellas nueva luz i vida a la buena Escultura, oso dezir con verdad, que yo e sido de los que començaron, sino el pri¬ mero, desde el año de 1600 a esta parte, poco mas, a lo menos en Sevilla; porque el primer Cracifixo de bronce de cuatro clavos de los de Micael Angel, que vazió del que traxo de Roma luán Bap¬ tista Franconio (insigne Platero) lo pinté yo de mate en 17 de enero del dicho año^. I se començo a introducir de manera que fue¬ ron todos los demás artifices siguiendo este modo. Seria proceder en demasía hazer memoria de muchas cosas señaladas de Gaspar Nuñez Delgado, i de luán Martinez Montañez, que tiene esta ciu¬ dad, ayudadas de mi mano: pero no se escusa nombrar algunas, ' Pasaje que completa el recogido por M. Gómez Moreno en Obras de Miguel Angel en España. (ARCHIVO, 1930, pág. 197 y sigs.). '83 pues no tenemos otras mayoresni mejores con que hazer prueva, ni autorizar esta invención. El Juan Baptista de San Clemen¬ san te (i otros Ecce-homos de barro) que hizo Gaspar Delgado, el San¬ to Domingo de Portaceli de luán Martinez, i las dos cabecas de San Ignacio y san Francisco Xavier de la casa Professa, el Cristo que dió don Mateo Vazquez al convento de la Cartuja, i sobre todo el san Gerónimo en la penitencia de san Isidro del Campo del mesmo Artífice, cosa que este tiempo en la Escultura i Pintura ninguna le iguala. De donde an tomado atrevimiento algunos que pintan bien para dezir, que los valientes pintores lo sugetan todo, i si se quieren poner a encarnar lo harán con los pies mejor que los que lo siempre. I se engañan en esto, porque cuando lo usan hazen, no es con la gracia i limpieza que los que dello tratan, por¬ que no lo usan, i lo desprecian, ni hazen dello estudio, como se puede hazer. I es cosa cierta, que de la manera que se imita el na¬ tural en una cabeça de un Retrato bien hecha, i se hazen las tin¬ tas i primores en los ojos i bocas, i dulçura del pelo, se puede so¬ bre la buena Escultura hacer lo mesmo, con admiración, como lo confiessan todos en las que ven de mi mano pintadas de mate: i el ser esto tan público me escusa de encarecimientos... pg. 406. [repudia el uso del oro en el encarnar] Ya no usaré de oro en colores imitar lo que nada pudiendo con quiero. Porque hablando en general de los Pintores que se ayudan del oro en sus cuadros (como hazía Roelas) dize doctamente Leon Baptista Alberto: "Ai algunos que se sirven en la pintura del oro sin alguna modestia, porque piensan que el oro da alguna mages- tad a la istoria, pero yo no lo alabo..." pg. 409. Otra cosa mas e hallado con la experiencia, i es que en las is- torias de medio y baxo relievo no e visto hasta aora a ninguno usar en las encamationes de sombras, como lo usan en las ropas de todas las figuras, las figuras redondas... para que... parezcan pero considerando chatos los rostros solo simplemen¬ que parecen te encarnados por el poco relievo que tienen, no solo en las ropas sinó también en las carnes mates, e usado de sombras mas o me- nos suaves... i en esta parte (según mi opinion) soi también el pri¬ mero. Assi convoqué a los Pintores la primera vez que lo exécuté, que fué en las istorias de medio relievo del Retablo de San luán Baptista de San Clemente. Añadiendo a esto, que suelen los gran¬ des Maestros acrecentar cabeças, i medios cuerpos, figuras ente¬ ras, por lexos Arquitecturas i países, a las istorias de Escultura i de medio relievo, que están pobres. Assi lo hizo en el Retablo de San Pablo Antonio de Arfián, en la visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel añadiendo cabeças con los estofados, que parecen de bulto, i en la conversión de San Pablo, figuras a cavallo por lexos, con que aumentó la istoria: i Vasco Pereira en el Retablo de San Leandro, en un Açotamiento de Cristo travo con la coluna un pedaço de Arquitectura mui bien relevado: i Alfonso Vazquez en el Retablo de la Santíssima Trinidad en la istoria del Nacimien¬ to, añadió por lexos la aparición del Angel a los Pastores (cosas que no pueden hazer los estofadores. I siguiendo mi intento digo, que también en este tiempo con la demasía de cosas vaciadas, parti¬ cularmente de crucifixos, i de Niños, se a introducido el encarnar de mate, sobre todos metales... pg. 412. — Cap. VIL Del Dorado Bruñido i mate, sobre varias materias, i de la pintura de flores, frutas i países — [ Pintura de flores] pg. 416. Es muy entretenida la pintura de flores imitadas del natural en tiempos de primavera: i algunos an tenido eminencia en esta parte, particularmente en Flandes el famoso Florencio, cuyo retra¬ to se ve entre los ilustres Pintores Flamencos. I la antigüedad no careció desta gracia... Tampoco falta en este tiempo quien se afi¬ cione al entretenimiento destapintura por la facilidad con que se alcança el debate que causa su variedad. I entre los que lo an y hecho con fuerça y arte, se puede contar Juan de Van der Amen Archero del Rei Filipo cuarto. La pintura a olio es mas acomo¬ dada a este género... % - '85 — pg. 42 1- [Pintura de frutas] Por elmesmo camino va la pintura de las frutas; si bien pide mas caudal, i tiene mas dificultad su imitación por servir en al¬ gunas ocasiones a graves istorias. Pintólas mui bien Blas de Pra¬ do, i quando passó a Marruecos por orden del Rei, llevava unos llenços de frutas (que yo vi) mui bien pintados. I su dicipulo el Padre luán Sanches^ antes de ser religioso en la Cartuxa de Gra¬ nada tenia mucha fama en esta parte. Pintólas mui bien Antonio Mohedano como los festones que hizo a fresco en el muestran claustro de San Francisco^ i Alonso Vazquez no quiso quedarse atras llenço de Lazaro i el hacíiendo demostración en el famoso Rico avariento que tiene oi el Duque de Alcalá. Donde en un apa¬ rador de vasos de plata, vidrio y barro puso mucha diversidad de colaciones, y otras frutas, i un frasco de cobre puesto en agua a enfriar todo pintado con mucha destreza i propriedad. Pero hizo lo que no hazen otros pintores de frutas que dió a las figuras igual valentia que a las demás cosas. También e provado este exercicio, y el de las flores, que juzgo no ser mui difícil; luán de Vander Amen las hizo estremadainente, i mejor los dulces, aventajándose en esta parte a las figuras y retratos que hazía; i assi esto le dió (a su despecho) mayor nombre. [Pintura de países] Cosa mui usada en este tiempo (con cuya parte se an conten¬ tado muchos) el exercicio de Pintar- países, a que los Flamencos especialmente an sido mui inclinados, usándolos a temple i olio por la disposición desu cielo, de sus Provincias, campos, Jardines i Ríos. I entre los muchos que lo an exercitado, a sido mui cele¬ brado Paulo Bril varón de mucha invención i caudal, i alegre co¬ lorido. I no a carecido Italia desta gloria, pues tuvo a Gerónimo Muciano cuya manera (según el sentimiento común) ftié la mas grande en hazer Países i la siguió diestramente Cesar de Arbasia ' * Fray Juan Sánchez Cotán, pocas las noticias que se tienen, y pre¬ - Sobre Antonio Mohedano son ciosas las que da Pacheco en este y otros dos pasajes. Que fué pintor de fama de quien la tomó Antonio Mohedano, i es parte en la pintura que no se deve despreciar. pg. 426. [en mostrar] en las distancias la fuerça en la que está mas cerca i la diminución en la que se aleja, como en los demás paises fueron mui diestros tres Flamencos que onraron esta ciu¬ ... dad, Martin, Tomas, i Adrian. Acreciéntase a esto la vistosa pin¬ tura de diferentes Naves y Armadas en que fué destrísimo Enri¬ que Vron flamenco de quien se cuenta, que siendo rico mercader y perdiéndose su hazienda en su presencia en un naufragio, se dió a pintar navios i tormentas i salió el mas famoso de su tiempo en esta parte: i por tal acompaña su Retrato a los famosos Pintores de Flandes... pruébalo, por ejemplo, el Soneto VI de ios amorosos de Pedro Espinosa, pᬠgina 6 de la ed. de sus Obras por Rodríguez Marín. Madrid, igop: Pues son. vuestros, pinceles Mohedano, Ministros del más vivo entendimiento. Almas que le dan vida al pensamiento Y lenguas con que habla vuestra mano. Copiad divino xm ángel a lo humano De aquella que se alegra en mi tormento. Porque tenga a quien dar del mal que siento Las quejas que se Ueva el aire vano. Cuando el original me diere enojos Quejareme al retrato; que esto medra Quien trata amor con quien crueldades usa. Mas temo que quedéis, viendo sus ojos, Como quien vió a Campestre, o a Medusa: Enamorado o convertido en piedra. pg- 427- ■— Cap. IIX. De la pintura de animales i aves, pescaderías i bo¬ degones, i de la ingeitiosa invención de los Retratos del Na¬ tural. ... Los quales [animales] el diligente Maestro a de tener es¬ tudiados del Natural en pedaços de llenços para las ocasiones que se le pueden ofrecer, porque por pintar un cordero no pinte (como alguno) un gato o un perro: i estas no son cosas que se hazen bien de prática, sopeña que a de recurrir a las pinturas del Basan, ex¬ celente ombre en esta parte, i tan excelente que a vezes es mas seguro imitar sus animales, que el Natural, por tenerlos reduci¬ dos a una manera fácil i prática... con la viveza que vemos, espe¬ cialmente en los famosos seis llenços que tuvo en esta ciudad don Melchor Maldonado, donde me acuerdo siempre de un gato mau¬ llando sobre las aguas del diluvio. Este generode pintura a acreditado en España nuestro Pedro Rente^; aunque se diferencia en el modo de Basan i haze manera suya conocida, por el mesmo natural, con nueva alabança í gloría, pues a sido provechoso no solo a sí, pero a muchos Pintores que se sustentan con sus copias, usando de valientes países a lo ita¬ liano i mui naturales... ... También sedeben celebrar las pinturas de noche, en que se esmeró el Basan, i otros, i de que nuevamente haze demostración un famoso flamenco en las negaciones de San Pablo, cosa dificul¬ tosa. Pues qué, los Bodegones no se deben estimar? claro está que si, si son (alçàndose en esta pintados como mi yerno los pinta parte sin dexar lugar a otro) i merecen estimación grandíssima, pues con estos principios, i los retratos (de que hablaremos luego) halló la verdadera imitación del natural alentando los ánimos de muchos con su poderoso exemplo: con el qual me aventuré una vez a agradar a un amigo estando en Madrid año 1625, i le pinté un lencecillo con dos figuras del natural flores i frutas, i otros ju¬ guetes que oí tiene mi docto amigo Francisco de Rioja i conseguí lo que bastó para que las demás cosas de mi mano pareciessen de¬ lante dél pintadas... ' Pedro de Orrente. — i8S — Pg- 431- ... el Racionero Pablo de Céspedes pintó un famoso cuadro de la Cena de Cristo nuestro Señor, que yo e visto en la Iglesia ma¬ yor de Cordova, i teniéndola en su casa los que la venían a ver celebravan mucho un vaso que estava pintado en ella sin atender a la valentia de lo demás. I viendo que se les ivan los ojos a todos a aquel juguete, enfurecido dava vozes a su criado: "Andrés, bó¬ rrame luego este jarro i quítamelo de aquí. Es possible que no se repare en tantas cabeças i manos, en que e puesto todo mi estu¬ dio y cuidado, i se vayan todos a esta impertinencia?" Bastante documento... para que se huya de semejantes diver¬ timientos despreciados siempre de los grandes Maestros; aunque algunos los buscan de propósito, como sucede en los ingeniosos caprichos de Gerónimo Bosco, con la variedad de guisados que hizo de los demonios, de cuya invención gustó tanto nuestro Rei Filipo Segundo como lo manifiesta lo mucho que pintó deste gé¬ nero. Pei'o (a mi ver) ónralo demasiado el Padre Fr. losefe de Ci- guença haziendo misterios aquellas licenciosas fantasías, a que no combidamos a los Pintores. I passemos a la gustosa materia de los retratos, donde corta¬ remos mas delgada la pluma, pues hallaremos bien en que em¬ plearla. ... a ávido muchos, i muí valientes Pintores, que no se les ha dado nada por tener nombre de Retratadores, i lo han alcançado grandissimo en las invenciones de las Istorias sagradas i profa¬ nas. I bastava el gran Micael Angel, el cual se abraçó con las ma¬ yores dificultades de la Pintura, Escultura, i Arquitectura volando como Angel superior a las cosas mas terribles de vencer... No fué retratador Polidoro pintor de gran caudal, no Julio Romano, el Perino, el Parmesano, Andrea del Sarto, Corregió, Caravacho, la- cobo Tintoreto^, ni en Flandes Francisco Flores, Homesquerque® i otros muchos. Ni el Mudo, ni Peregrin de Bolonia (Padre del de- bujo entre todos los del Escorial) ni Becerra, Berruguete, ni Bar¬ tolomé Carducho. Dexaremos por esso de tenerlos por grandes Pintores? Luego no es esencial a im gran Pintor esta parte si cum¬ ple con las demás, aunque no falta quien se desagrade de que se ^ " Sorprende que Pacheco no conociese retratos de Tintoretto. Marten van Heemskerck. 1 — 189 — hable hizieron los tales Pintores assí, i quiere que se diga, que no 0 retratos, porque no los supieron hazer, lo cual me parece rigor. Hablo desta manera porque el nombre i fama que alcançó Apeles en la antigüedad, Rafael de Vrbino i el gran Ticiano en su tiempo no les vino de parte de los Retratos (aunque fueron maravillosos) sinó de las invenciones caudal i grandeza de sus istorias... ¿Quien ; igualó a Leonardo de Vinchi, Maestro de Rafael para que en¬ tre sus profundas obras no hiziesse maravillosos Retratos! Quien ! se puede comparar a Rafael de Vrbino, que igualó en bondad los Retratos a las demás obras suyas? pues al del Conde Castellón se arrojava de los bracos del ama un niño hijo suyo. Sin los muchos que hizo en istorias públicas de eminentíssimos ombres, i al suyo mesmo... Quién como Alberto Durero varón tan docto, de tan grande invención, i tan excelente Retratador en pintura i debujo: que tales son sus retratos tallados en estampa de su mano? Que diremos pues del gran Ticiano, fuente del colorido? cuyos pinceles son otra Naturaleza; impidió a sus grandes obra por ventura la ^ eminencia en el retratar? Tres vezes retrató perador Carlos Quinto i los muchos que al invictíssimo Em¬ pintó vimos en otra oarte. Nuestro Masse Pedro valientes fue- i Luis de Vargas retratadores ron. Luego justo es que quien se halla favorecido del cielo en esta ' parte que la siga valientemente... • Pg- 434- ... a dos cosas se retrata... La primera es a que obliga el que el retrato sea mui original, i este es el ñn principal parecido a su para que se haze, i con que queda satisfecho el dueño. La segun¬ da obligación es que esté el Retrato bien debujado i pintado... tal vez sucede que un Pintor ignorante i simple haga retratos pa¬ recidos a sus dueños i que los conozcan luego a la primera vista, siendo pegados, i como cortados de papel con crudeza i falta de arte, i no tienen en razón de pintura ningún valor. I suelen estar tan anchos i ufanos los que los an hecho, con verlos celebrar del vulgo, que los pueden atar, siendo a los que saben materia de risa i entretenimiento. ¿Que diremos pues de tales Retratadores? Parece que a esto tiraron aquella celebrada i graciosa Paradoxa de Pablo de Céspedes, que notándole cierto amigo suyo que im < Retrato que acabava de debujar de lápiz no era mui semejante a su original, se lo dixo. .A que respondió el Racionero con gran 190 — descuido: "Acra sabe v. m. que los Retratos no se an de parecer? basta, señor mío, que se haga una cabeça valiente." I aunque la respuesta parece despropositada, por- ser de semejante sugeto me haze reparar, si en su opinión pudo ser mejor la cabeça buena que la parecida a su dueño... Dixe, que en los perfiles consistía la ver¬ dadera imitación de los Retratos, que es dezir, que sin debujo no se pueden conseguir.De aquí le nació al famoso Alberto Du- ... rero Retratos debujados i cortados la excelencia que muestran sus en estampa, con tanto primor i sutileza: el del Duque de Saxonia, sus dos conocidos Ribaldo i Erasmo, el del Emperador Maximilia¬ no, de quien fué mui favorecido... Retrató en un lienço blanco de aguadas al Emperador Carlos Quinto siendo mancebo que se lo embió a Rafael de Vrbino, e hizo del gran estimación. Pero onró su nombre Lucas Kiliano, estremado cortador, con un retrato del mesmo Alberto el año 1608 que en sutileza de buril lo venció: cosa, que si no se ve no se puede creer, de que e visto solos dos. Seis años después salió una Estampa grande del Emperador Ma¬ tías, con bizarras ornatos trofeos i despojos, debujada i tallada de Egidio Sadeler no tan sutil como el de Alberto pero mui valiente. Mas, en delgadez que se pierde de vista, callen todos con el re¬ trato del conde de Fuentes (gran Capitán Español) de mano de luán Vieres Flamenco a quien el conde daba un escudo de oro todas las oras que debujaba. Hizo este retrato de medio cuerpo armado, con la pluma sola, sobre una vitela pequeña; las sombras del rostro con puntos tan menudos, que no se pueden determinar sinó es acrecentando antojos que aumenten mucho. I en lo gra¬ vado de las fajas del coselete se muestra un muro, batiéndolo con pieças de artillería i otras figuras de virtudes i adornos, que dexan atras todo buril, por delicado que sea. Estuvo esta joya más de veinte años en mi poder, celebrada como milagro del Arte, hasta que el de 1624 vino con apretadas diligencias al de don luán de Espina^ para dalle cárcel perpetua que lo enseñava por cosa rara. Hizo también retratos en debujo el gran Leonardo de Vinchi, Fe¬ derico Zucaro, Enrique Golzio, el Cavallero losefino; pero quien a hecho mas estudio, en Roma, a sido el Paduano, no perdonan¬ do a ninguna persona puesta en dignidad que no debujasse de lápiz en papel azul con su realce con que adornava su obrador ' Sobre este coleccionista madrileño véase antes lo que dice Carducho, pág. III. - igi — i por ellos las pintava de colores después. Don luán de Xaureguí, trabajador perpetuo mediante sus retratos en debujo, tiene el lugar que sabemos en los coloridos tan acertados que a hecho. Con esta se crió mi yerno Diego Velazquez de Silva, sien¬ dotrina do muchacho, el cual tenia cohechado un Aldeanillo aprendiz, que le servía de modelo en diversas acciones i posturas, ya llorando, ya riendo, sin perdonar dificultad alguna. I hizo por él muchas cabecas de carbon, i realce en papel azul, i de otros muchos na¬ turales, con que grangeó la certeza en el retratar. Haré memoria de los mios de lápiz negro i roxo (si es permitido) tomando por principal intento entresacar de todos hasta ciento, avinientes en todas facultades'; hurtando para esto el tiempo que otros dan a recreaciones, peleando por vencer las dificultades de luzes i per¬ files, como entretenimiento libre de obligación: bien passarán de ciento i setenta los de hasta aquí, atreviéndome a hazer algunos de mugeres^. De su calidad podran hablar otros cuando desapa¬ rezcan estas vanas sombras. pg. 440. ... es bien se el mirar i aprehender pronto haga el Artifice en i diestro pues en el buen ojo está librado el acierto como oí dezir al gran Alonso Sanchez, a quien vi retratar, i aun después de aca¬ bados los Retratos, retocarlos en ausencia de sus dueños, muchas vezes, sin tocar en los perfiles. Las sombras (especialmente en Re¬ tratos de mugeres i de niños) no han de ser fuertes, como hazía Ticiano, i su mayor imitador, en todas las Reinas, i Princesas de España que hizo, escogiendo siempre ponellos al lado izquierdo por la hermosura i suavidad de las luzes, i por estar más lexos de la importunidad i molestia de las mujeres en esta parte de las sombras. pg. 442. Luis de Vargas, ilustre hijo de Sevilla entre los muchos [re¬ tratos]que hizo, fué uno el del Chantre en el banco del Retablo de Adán y Eva que está en nuestra Iglesia mayor junto a la ca- ' Alusión al Libro de Retratos; véase pág. 45 y sigs. No ninguno. ' se conserva — 192 — pilla del Antigua, a la puerta que sale a la Lonja, donde se ponía el Chantre a rezar sus oras i le cercavan muchachos mirando el Retrato pintado, i al original con admiración. Pintó el de doña luana Cortés, segunda Duquesa de Alcalá que parece de mano de Rafael de Vrbino lindo retrato a maravilla. Pintó en Amberes Guillermo Cai^, avrá más de sesenta años dos retratos de Marcos Nuñez Perez i de doña Inés Perez muger, tios del veintiquatro su Diego Nuñez Perez con gran semejanza i acabados por excelen¬ cia, c[ue yo vi en poder de su hijo Antonio Nuñez Perez. E visto una copia que tiene oi el Duque de Alcalá del que hizo del Rei Filipo Segundo entero (cuando passó a San Quintin) el gran Re¬ tratador suyo Antonio Moro, maestro de Alonso Sanchez. Vi también un retrato sentado en una silla, con un niño de la mano de la Duquesa de Módena hija del Duque de Saboya i nieta de Filipo Segundo admirablemente pintado de mano de Santos Pe- randa^ cuyas dos cabecas tengo copiadas en mi poder. De Alonso , Sanchez e visto grandes retratos pintados por estremo, i de su di- cípulo Felipe de Liaño los pequeños, que son de grande estima. Pero en este tamaño [aimque de iluminación, como se a dicho] no e visto cosa igual al retrato del Ingles, que tiene oi el Racio¬ nero Diego Vidal. Callo más de ciento i cincuenta mios de colo¬ res (diez dellos enteros i mas de la mitad chicos, diez de Marque¬ sas, tres de condes: si bien el mejor de todos es el de mi muger frontero en una tabla redonda). Por mostrar el de mi yerno Die¬ go Velazquez de Silva, hecho en Roma i pintado con la manera del gran Ticiano (i si es lícito hablar assi) no inferior a sus cabeças. También é visto celebrar (con razón) dos retratos, de medios cuer¬ pos que Cipión Gaetano hizo en Roma, de los dignísimos padres del grcui Conde Duque por los cuales le embiaron al Artíñce tre¬ cientos escudos para colores, i respondió que los recebía pero no por paga. Resta dezir que tal vez aprovecha la fuerte imaginación que se reconoce algunos que hazen retratos de personas ausentes que en vieron, o conocieron, como hazía don Francisco de Avila, criado del Arçobispo don Pedro de Castro. I a mi me a sucedido retra¬ tar para mi libro alguno que conocí i a otro que no conocí por re¬ lación por no privarlos de tan honroso lugar; pero esto no suele ' Willen Key. ' Santos Peranda, veneciano, is66-t 1638. 193 — — ser mui puntual; i en personas feas se consigue más presto porque los rostros hermosos son más dificultosos de retratar, -como ense¬ ña la experiencia. — Cap. IX. Como la pintura ilustra i adelgaza el entendimien¬ to, tiempla el juror i dureza del ánimo haze al ombre blan¬ do, i comunicativo-, i de la dijicultad de conocerla i juzgarla. pg. 446. ... noAntiguos se alçaron con la erudición, i en nues¬ solo los tro siglo ha ávido varones doctos no solo en la Pintura, pero en letras umanas... como Micael Angel de quien se leen muchas com¬ posiciones en verso, Leonardo de Vinci, el Broncino, lorge Vasari, Dominico Greco que fué gran filósofo, de agudos dichos i escribió de la Pintura, Miguel Barroso pintor del Escorial, el gran Al¬ berto Durero que puede competir en las letras i erudición con to¬ dos los Antiguos, Leon Baptista Alberto, Masse Pedro i nuestro Luis de Vargas que mostrándole un pintor ignorante un Christo vivo i pidiéndole su parecer le consoló con estas palabras: "Pare- ceme que está diziendo "Perdónales Señor que no saben lo que hazen". pg- 451- [Sobre el hablar y juzgar en la pintura] Doctos atrevidos, que se toman la mano para enseñamos ha¬ llaremos muchos... Tres insignes varones, i traté de los mayores deste tiempo (i que como no redunda en menoscabo de sus letras, i grandes ingenios la falta de conocimiento en la Pintura, ni ellos están obligados a tanta puntualidad en arte ageno) con su exem- plo amainarán las velas los presumidos. El primero es Arias Mon¬ tano, el segundo Fernando de Herrera; el tercero el maestro Fran¬ cisco de Medina. I por dezir verdad, este último fué el ombre de mayor conocimiento i buen juizio en la Pintura de cuantos e co¬ nocido i comunicado. Montano celebró a Villegas^ no solo en sus graves escritos pero en Italia i Flandes, delante de los mayores ' Pedro de Villegas Marmolejo. 13 pintores, que fué un pintor que ni en vida ni en muerte se habló dél: i assi se engañó en la estimación de talsugeto, ostentando sus pinturas, contra la gran reputación de sus letras. A Fernando de Herrera, le puso una vez en las manos Gaspar Delgado dos mo¬ delos, cansado de oirle hablar en la Escultura, i eligió el peor con que conñrmó su flaqueza. Vengamos al de mayor conocimiento, el Maestro Medina, a quien engañaron con unas moderadas copias, por originales de Masse Pedro i yo le desengañé; aunque dudo si quedó satisfecho. Saco de aqui que dan las letras el cabal conocimiento desta no Arte si no se frecuenta la comunicación de ungrande Artiñce: en cuya presencia es cordura moderar sus pareceres, i estar sugetos a ellos, i no tener a todos los pintores por ignorantes. Llega a tan¬ to tal vez su confiança, que se an atrevido algunos a quitarme el pinzel de la mano, para manifestar su sentimiento, i yo e tenido flema para sufrirlo. Mucho me edificaba en el rendimiento i mo¬ destia en esta parte del Maestro frai luán Farfan, i un Príncipe tan grande i tan bien entendido como el Duque de Alcalá. Pg- 453- Passa tan adelante en algunos destos presumidos la satisfa- ción del conocimiento de la Pintura, que llegan a dezir solenissi- mos disparates, dignos de salir a luz para sacarles colores al ros¬ tro. Estando debuxando ciertos dicípulos de un pintor entraron dos Religiosos i queriendo el uno ver lo que hazían, le dixo el com¬ pañero (presumiendo de entendido) Déxelos Padre, que son frotjr- tispicios de mogos que comiençan aora. Otro alabando una cabeça de Escultura dixo; cierto que tiene este rostro mui buena Arqui¬ tectura. I satisfecho del nuevo término, el que le acompañava llevó su razón adelante. Viendo otro caballero un santo de relievo, dixo admirado: De madera es? yo pensé que era de bulto? Otro pedía en unas Armas condición que fuesse el escudo ahovado, porque apercibió mal el ovado. Escorçonado por Escorçado dezía otro: pero mejor el que combidava a un pintor para ver un Cristo Al- corcado, que en efeto es voz mas dulce. Fachata, dizen algunos cul¬ tos en Italiano por dezir Fachada en Español (que viene a ser, no hablando propriamente, un muro, o llenço de pared de un edificio adornado de Arquitectura). También los desta calidad alabando una cabeça pintada, dizen en Italiano, que es buena testa; pero en 195 — — Español Testa es la del javalí... Anáglifos por Triglifos llevó ade¬ lante grande ingenio de España, pero acudimos tarde i assi pas¬ un sarà, aunque impresses se llevan mal estos yerros. Pg- 455- Mas donde falta el sufrimientoes cuando se pone xmo mui de propósito, libro para enseñar a los Predicadores los a estampar modos con que an de discurrir en las facultades agenas: veamos el libro llamado Plaça universal de todas las ciencias^ \copia varios párrajos disparatados sobre la Pintura y añade] I pone entre los famosos pintores a Baltasar Lopez, i a luán Chirinos. ... no consultavan estos libros los insignes predicadores que yo e conocido, un Salucio, un Cabrera, un Farfan, i un Ortensio. con¬ sultavan empero los grandes Artiñces, i assi hablavan con acierto... pg- 456. Podráseme pregxmtar si e observado algimas boverias o dispa¬ rates de malos pintores? I respondo que muchas; i diré algunas que passan la raya. En Cordova tengo noticia que penitenciaron a un pintor porque pintó a Nuestra Señora al pié de la Cruz, con ver¬ dugado i jubón de punta i toca açafranada: i a San luán con cai¬ gas atacadas i jubón con agujetas, i preguntado qué le auía movi¬ do a hazer semejante disparate? respondió, que se usava ya pin¬ tar los Santos a la Marquesota: bien merecido castigo. No anda- va lexos deste, el que pintó im cuadro con sus puertas que yo re¬ paré año 1610 de don Pedro de Sandoval: (pintura a mi ver, de más de ciento i treinta años, pero mui vivos los colores) el table¬ ro de enmedio contenía un Cristo cruciñcado muerto, i entre los dos Ladrones con mucho acompañamiento de ñguras. Estava pin¬ tado Longinos dándole la lançada, sobre im cavallo rucio, con una ropa larga colorada, i ima como muceta de Dotor azul, i en la orla della por los ombros esta letra: Longinos mató a Cristus Capellán. I en la diadema de San luán Evangelista de la puerta izquierda en que se mostrava como al pié de la Cruz, correspondiente a la Cruz estava escrito Sánete loanne Baptiste. Menos perjuidicial, si bien graciosa, fué la letra de una Imagen de Nuestra Señora, de ^ Dd Doctor Cristóbal Suárez de Fígueroa, autor del curioso libro El Pasajero. antij^a pintura, que renovo Christoval Gomez, que solia estar en un ciudad (de que el maestro Francis¬ pilar de San Vicente desta co de Medina me dió noticia) la cual tenía esta letra debaxo; Santa Maria de Belem, de como da la teta al niño lesus. Para que se animen los pintores ignorantes, a que si uviere duda en conocer las cosas que pintan, lo remedien fácilmente, con escrivir lo que son, como lo dize este Epigrama que yo hize al mesmo intento; Sacó un conejo pintado un pintor mal entendido, como no fué conocido estava desesperado. Mas hallo vn nueuo consejo para consolarse, i fué, poner de su mano al pie, (de letra grande) CONEJO. Mas cruel medio, tomó otro pintor semejante; que si no es mas verdadero el cuento, es mejor la Epigrama, i no pierde por avermela impresso: Pintó un Gallo un mal pintor i entró un vivo de repente, en todo tan diferente cuanto ignorante su autor. Su falta de abilidad satisfizo con matallo; de suerte que murió el gallo por sustentar la verdad. En San Isidoro del Campo, cerca de la puerta del Claustro que sale a la Iglesia, está pintada vna Salutación de mano de luán Sanchez pintor i en que puso al Arcángel San Gabriel rma capa de coro, en la açanefa bordada los Apostóles, i en el pecho a Cris¬ to resucitado, de medio cuerpo, dentro del sepulcro: i la Virgen tiene pendiente en la pared rm Rosario dezenario, unos antojos: i otras cosas... 197 -- Pg- 458- [Dificultad en conocer una pintura original] El año 1605 me entrego el Excelentissimo señor don Fernando Enrriquez de Ribera, tercero Duque de Alcalá, una famosa tabla de mano de Masse Pedro Campaña: que avía hallado venturosa¬ mente en esta ciudad en poder de Pedro de Yevenes mercader cu¬ rioso i rico: i a mucha costa i ruegos se la avía sacado (porque hazía gran estimación della) era un crucificamiento de Cristo en¬ tre los dos Ladrones, la Virgen i San luán al pié de la Cruz i mu¬ chas figuras pequeñas por lexos, de lo mejor i más estudiado de este gran artifice. Yo se la reparé, i restituí el azul del manto de nuestra Señora, los colores del cielo que estavan gastados, i le doré la guarnición. Llevándosela me dixo, que auía visto otra de la misma manera, i tamaño en casa de cierto Cauallero de esta ciu¬ dad, que le afirmó que la auia eredado de sus abuelos. Hize ins¬ tancia con su Excelencia la mandasse traer, tráxose luego. Estan¬ do juntas con mucha atención i dificultad se pudo conocer entre ellas diferencia alguna. Porque cabalmente contenía la rma lo que la otra: í era una mesma cosa el debuxo, i el colorido. Saluo que parecía la del Duque menos antigua i yo la califiqué por copia de la otra: si bien juzgué por mejor la copia (cosa que sucede pocas vezes) i si me dieran a escoger escogiera sin duda la del Duque. I assi le supliqué pussiéramos el nombre de Mase Pedro en su tabla, de que él quedó satisfecho, porque era copiada de mano de valiente Maestro; que en el colorido tenía mas hermosa manera, i mas suave que Mase Pedro: i le pegó al buen debuxo mayor gra¬ cia. Esta es la cosa mas dificultosa de juzgar de cuantas se an ofrecido en mi vida, donde temblara cualquiera en conocer las pin- zeladas originales del primer Maestro... pg- 459- — Cap. X. En que se concluye la materia de la Pintura, i las razones de su nobleza, i su mayor alabança. pg. 461. ... nuestro prudentissimo Monarca Filipo Segundo, fôtimo grandemente susdebuxos [de Durero] (yo alcancé uno de su mano, — tqS de un libro que fué de su Magestad, digno de suma veneración) i dizen que tenía en grande estima las tablas originales de todo el Apocalipsi cortadas de mano de Alberto, que se guardan oi en el Escorial... pg- 463- [Sobre la ingenuidad de la Pintura. Cita la cédula de Carlos V que trae Gutierrez de los Ríos] Otra del mismo Emperador i su madre, vino a mis manos, que ganó en la ciudad de Auila Pedro de Salamanca escultor de ima¬ ginería, por los de su arte, sobre el mismo intento de traer de la seda: dada en veinte i ocho dias del mes de setiembre de 1558. pg. 469. ... casi todas las [pinturas] que el cielo a señalado con ma¬ ravillas i Milagros tienen mas de Santidad i devoción que de ua- lentia y fuerça de arte, assi las de pinzel como las de relievo. No pretendemos excluir a los grandes Artiñces de pintar imagines sa¬ gradas antes inclinarlos a esta parte de que se saca mayor fruto i gloría de Dios. Valiente pintor fué Luis de Vargas, pero sus ima¬ gines muestran cuanto cuidado puso en esto, como se ve en el Cristo que lleva la cruz a cuestas a las espaldas del Sagrario an¬ tiguo desta Santa Iglesia. I Mase Pedro Campaña fué excelente pintor de imágines de Passión. I mas que los dos nuestro Apeles Español luán Fernandez Mudo... Pero sobre todos los pintores el gran Rafael de Vrbino dió a sus imagines divina senzillez, i magestad incomparable, lo cual nos deve bastar por único exemplo i a mi por glorioso remate de mi obra. — Cap. XI. De Aduertencias importantes en algunas istorias sagradas, acerca de la verdad i acierto con que se deven pin¬ tar conforme a la Escritura divina i Santos Dotores. pg. 470. ... Cada rmo trate de su oficio. Servirán mis avisos de salu¬ dables consejos en 70 años de edad; i lo mejor i mas acertado 199 - - dellos se deverá principalmente a la Sagrada Religión de la Com¬ pañía de lesus, que los a perfecionado. Hágome a la sazón rico de apuntamientos i observaciones consultadas i aprovadas de los mas sabios desde el año 1605. I assí no parecerá ageno de mi pro- fessión advertir a los pintores cristianos, el acierto con que deven proceder; i más hallándome honrado con particular licencia por el Santo Tribunal de la Inquisición, para dar noticia de los des¬ cuidos cometidos en semejantes pinturas por ignorancia i malicia de los Artífices. Cargo que se despachó i firmó en 7 de Marco de 1618... Pg- 471- — Pintura de la Santíssima Trinidad — pg- 474- ... vi en Madrid año 1625 una pintura deste Misterio [de la Trinidad] en que tenía el Padre Eterno a Cristo crucificado... i no se contentó el pintor con poner llagas a Cristo, sinó también en las manos al Padre Eterno. Novedad que impugnó doctamente un hijo de la Compañía... pg- 475- — Pintura de los Angeles — pg- 477- ... es cosa assentada entre doctos que se an de pintar en is- toriasantiguas, con armas romanas i coracinas Angeles, Virtudes o Geroglificos huyendo de lo que aora se usa: deste parecer fue siempre el Maestro Francisco de Medina, i el Licenciado Francis¬ co Pacheco mi tío (assí lo hizo Rafael de Vrbino en el San Miguel, al Rei de Francia, Peregrin de Bolonia en el del Escorial a Fili- po segundo i otros valientes ombres de Italia a quien yo seguí). Si ya no fuessen istorias de España en que aparecen Angeles ar¬ mados con coseletes, i cruzes roxas, sobre cavallos blancos... pg. 478. — Pintura de los Demonios — pg- 479- — Pintura de San lochin, i Santa Ana a la puerta dorada — ... executolo felicemente Masse Pedro Campaña insigne Arti¬ fice las vezes que se le ofreció pintar esta istoria". pg. 481. - Pintura de la Purissima Concepción de Nuestra Señora — ... Ase de pintar con túnica blanca i manto azul, que assi apa¬ reció esta Señora a doña Beatriz de Silva Portuguesa que se re¬ cogió despues en Santo Domingo el Real de Toledo a fundar la Religión de la Concepción purissima... Vestida del Sol... Doze es¬ trellas... Pintólas mas bien que ninguno don Luis Pascual Monje en la istoria de San Bruno para la gran Cartuxa [siguen los ... simholos marianos\ ... Si no me engaño pienso que e sido el primero que a dado mas Magostad a estos adornos, a quien van siguiendo los demás... pg. 484. — Pintura de la Natividad de nuestra Señora — pg- 485- Anda una estampa cortada de Cornelio desta istoria del año 1568 donde se ve Santa Ana en una bizarra cama con las corti¬ nas alçadas con semblante melancólico, parecen dos criadas ra¬ zonando detras de la cama y otras tres mugeres que puestas de rudillas en una como tina de madera tienen la Santa niña desnu¬ da, lavándola, descubierto el medio cuerpo, i otra criada a un lado calentando tm paño, im Angel niño de rudillas con otro en las manos, otro en pié con una canastica de ropa i otro medio de ro¬ dillas desenbolviendo una faxa. Es todo de lo mejor que se a visto en estampa. Pensó mejor Villamena en otra más pequeña ponien¬ do la Niña en braços de San loachim, i él de rodillas ofreciéndola al cielo, i Santa Ana en la cama i otras criadas que la acompañan. Pero mejor que ambos Mase Pedro Campaña en un tablerito pin¬ tado de un banco de retablo en San Lorenço desta ciudad, la Santa está en la cama, i tiene junto a sus pechos embuelta en paños la santíssima Niña. San loachim sentado junto a la cama, vestido como se suele pintar con túnica i manto i dos criadas ocupadas en los menesteres convenientes; vna pelando una gallina, i otra barriendo el aposento... ... se huyade pintar a nuestra Señora desnuda en todo caso (como hazen los más) {en letra vieja al margen se advierte '■'■no importa ■pues lo iso Cano^'Y... Xo sé que disculpa tiene el pintor que oi día en el Martirio ... de Santo Tomas Cantuariense en el Colegio Anglico pintó en im Angel niño que trae guirnalda i palma al Santo Mártir, conocida¬ mente una muchacha desnuda, cosa que se deviera cubrir por la ofensa de los castos ojos... pg. 486. — Pintura no usada de Santa Ana^ — pg. 488. — Pintura de Santa Ana dando leción a nuestra Señora — pg. 489. ... pintura... abraçada del vulgo. Digo nue¬ muy nueva pero va, porque e observado que avrá 24 años poco más o menos que començó hasta este de 1636 de una Santa Ana de Escultura que estava en una capilla en la Iglesia Parroquial de la Madalena. La cual acompañó despues un Escultor moderno con la Niña leyendo. De donde pintores ordinarios la estendieron: hasta que el licen¬ ciado Juan de Roelas (diestro en el colorido, aunque falto en el decoro) la acreditó con su pinzel en el convento de la Merced des¬ ta ciudad", donde está la Virgen arrodillada delante de su Madre leyendo en casi im Misal, de treze o catorze años, con su túnica rosada, i manto azul, sembrado de estrellas i corona Imperial en ' l'-l ejemplar que se usa es propiedad de D. M. Gómez Moreno. Virgen sobre sus rodillas, y &ta con el Niño Jesús ' Santa Ana con la encima de las suyas: lo que los alemanes llaman "Ami selbdrit". ' Consérvase el cuadro en el Museo de Sevilla. — 202 la cabeça. Tiene lado Santa Ana un bufete con algunas cola- a su dones del natural i debaxo un gatico i perrillo. lunto a la Vir¬ gen está una canastilla de labor, con otros juguetes. I aunque es verdad que a pareddo a algunos doctos no aver fundamento bas¬ tante para reprehender semejante pintura: {siguen prolijas razo¬ nes probando su falta de decoro]. pg. 491. —Pintura de la Presentación de nuestra Señora en el Templo- Antes de dar notida del aderto con que se deve pintar esta sagrada istoria pondremos delante de los ojos el desacierto que usó Comelio en su Estampa del año 1570, donde está un pobre de espaldas, desnudo el medio cuerpo, porque deste papel se valen muchos pintores... pg. 492. Yo pinté esta istoria para un convento de Monjas del Puerto de Santa María año 1634 como me parece que se deve pintar... pg- 494- — Cap. XII. En que se prosiguen las advertencias a las pintu¬ ras de las istorias sagradas — — Pintura del Desposorio de nuestra Señora pg. 496. ... no es cosa decente pintarla [a la Virgen] en trage profano. I lo deviera escusar don Luis Pascual, en el cuadro que pintó desta sagrada istoria en el coro del convento de la Cartuxa, en que mu¬ chos an reparado. Está la imagen de nuestra Señora sin manto, con ima saya grande veneciana, mui metida en cintura llena de muchas laçadas de cintas de colores, i con mangas grandes de rueda... ; — 203 — pg- 497- ^ — Pintura de la Anunciación de nuestra Señora — pg. 498. ... A de estar la santíssima Señora de rodillas... con una ma¬ nera de bufete o sitial delante, donde tenga un libro abierto, i a un lado un aviándose recogido de su labor candil de mesa, porque al anochecer, es mas conforme a su pobreça... alumbrarse con olio (assi lo aprobó el venerable padre luán Gerónimo de la Compañía, en una pintura de mi mano)... Traerá el Angel vistosas alas, i ro¬ pas Cándidas de alegres cambiantes como le puso judiciosa i acer¬ tadamente con decoro i Magostad Federico Zucaro en la Anun- ciata de Roma... pg- 499- ... Micael Angel i Ticiano, que las dexaron estampadas [Annu¬ lé daciones]: el primero puso a la Virgen en pié como que huir del Angel, i el otro haziendo melindre de quererse con cubrir quiere la toca cuando entra, i ambos al Angel mui desnudo. Pero quien anduvo atrevido es el autor de una estampa sin nombre, que se conocerá por un lugar de Escritura que tiene al pié, que dice assi: Et suscitaba David germen justum. lerem. 23. Que en lugar del Espíritu Santo (que es tan forçoso en este paso) puso un resplan¬ dor sobre la cabeça de la Virgen i en él un niño lesus desnudo con una cruz sobre el ombro y una gloria de Angeles con Dios Padre. La cual pintura no solo es ocasión de error peligroso, pero Eré¬ tico... pg- 499- — Pintura de la Visitación de nuestra Señora a Santa Isabel — pg- 501- — Pintura de San losef cuando quiso dexar a la Virgen nues¬ tra Señora — pg- 503- En la Capilla de la Anunciata del colegio de San Hermenegil- i do al lado de la Epístola está pintada esta istoria de mi mano (que a mi ver puede ser exemplar) un pedaço de casa pobre i jimto a 204 — ella un banco de carpintero cercado de astillas, i San losef senta¬ do sobre un zoquete de madera con su túnica, i manto, i recosta¬ do sobre el braço derecho, él vencido de la congoja i del sueño; en junto a sí está talega una atada con una cuerda, i arri¬ con ropa, madas a la casa algunas herramientas de su oñcio, las mas forço- una sierra, sas: açuela, cepillo, martillo, barrena i formón todo atado con un cordel, i su báculo arrimado para caminar. Detrás está el Angel mui hermoso tocándole en la cabeça con la mano de¬ recha, i con la siniestra señalando a la casa, mirándolo despues de auerle desengañado i dicho: loseph ñli Dauid, noli timere accipe- re Mariam coniugen tuam... Lo restante del llenço es un Pais, i un alegre cielo. Pg- 503- — Pintura del Nacimiento de Cristo nuestro Señor — pg- 505- ... ¿como lo pintan [al Niño] casi todos los pintores desnu¬ dos?... pg. 506. ¿Buenoes que pongamos a pleito a los pintores por la falta de los paños del pesebre siendo algunos tan pródigos como Roe¬ las en el Nacimiento de la Casa Professa desta ciudad? Donde (a mi ver puso una sábana, i no pequeña por cama al niño lesus en las manos de la Virgen su madre imitando a Basan, dexándose el Niño desnudo... pg- 507- — Pintura de la Circuncisión del Niño lesus — ... Mase Pedro Campaña, estudioso pintor... la tiene pintada, [esta historia] en San Pablo de esta ciudad en una capilla junto al capítulo. I siendo uno de los mas cuidadosos Artíñces en la parte del Decoro, confundió el misterio de la Circuncisión con el de la Puriñcación... Nuestra Señora pié tiene el Niño lesus en en el Templo... San losef detrás, i sobre una mesa lo circuncida el a sumo Sacerdote con sus insignias, i petoral, acompáñanlo otras 205 cuatro ñguras: una muger anciana tiene una vela encendida en la mano, está delante una criada de rodillas que tiene una canastica con dos palominos. Por esta sola pintura se pueden censurar to¬ das las demás... Pg- 513- — Pintura de la Adoración de los Reyes Magos a Cristo Señor nuestro — pg- 517- — Pintura de la Purificación de nuestra Señora, i Presenta¬ ción del Niño lesus en el Templo — pg. 520. ... El Padre Nadal estampa] puso un suntuoso Templo, [en su de ilustre doze colunas tortuosas, con tres puer¬ Arquitectura con tas, i en medio del arco principal pendiente un candelera con seis luzes encendidas i una mesa quadrada en medio... Tendrá [la Vir¬ gen] al Niño apretado consigo "con grande afecto i ternura" como lo pintó Mase Pedro [en la Iglesia Mayor a la entrada del Cabil¬ do, con tanta grandeza]... pg- 521- — - Pintura de la huida que hizo la Virgen con su Hijo, i es¬ poso a Egipto — pg- 523- ... Peregrin lo puso [al Angel] en el claustro del Escorial ca¬ minando sobre una nube. También se puede pintar sin Angel como hizo Alberto en estampas de madera... Esta... [historia] yo sus la dispuse assi siendo mancebo. En una casa pobre, por cuya puer¬ ta se ve la calle, S. losef acepillando ima tabla sobre su banco de carpintero, su sombrero colgado en la pared, sierra i compas pen¬ dientes de un cordel, por el suelo, entre las astillas y veratas, otras erramientas... El niño lesus de un año o dos, con su túnica, sen¬ tado en tierra junto a su Madre, mirando una cruz de dos palitos atados con un hilo. La Santíssima Virgen sentada i vestida con su 2o6 túnica i manto haziendo labor en su almohadilla... i para que se conozca ser en Egipto, parezcan en la calle algunas casas i gitanas que andan por las calles, unas acompañadas de varones, i otras con gitanillos de la mano... ... Quando vemos pintada a la Virgen... con el Niño grande- zito de la mano, i a su Esposo con la asnita o descansando en el campo como lo pintó el Barocio, avemos de entender que es la buelta de Egipto... porque siendo el Niño de aquella edad (7 años) a ratos andarla a pié, a ratos sentado en la asnita delante de la Santíssima Virgen como yo lo puse, i con el cabestro o rienda en la mano, i su Madre con su sombrero de palma, tocado que con ambas manos lo va sosteniendo... Pg- 525- — Pintura de la disputa del Niño Jesús en el Templo entre los Doctores — Fin del libro tercero. Siguen varios capítulos que Cruzada Villaarrúl llamó '^Adiciones a Pinturas Sagradas" en su edición de 1866: 207 pg- 529- — Cap. Xlll. En que se passa adelante en el acierto de las Sa¬ gradas Pinturas — — Pintura del Baptismo de Cristo a los treinta años de su edad pg- 531- — Pintura del Ayuno del Salvador, i tentaciones del De¬ monio — pg- 534- ... Pintó Pablo de Cespedes con valentía esta istoria en el Re- fetorio de la Casa Professa desta ciudad, por ser mui propria de aquel lugar, i el de San Clemente el Real año 1616; de la yo en cual descriviré la de disposición mia... A la boca de una cueva peñascos una mesa sobre uno dellos, i en medio de lo más ancho sentado Cristo, en otro, con su túnica i manto carmesi y azul, le¬ vantados los ojos al cielo i las dos manos bendiciendo la mesa i el pan, al modo antiguo... un pan de a libra sobre la servilleta, cuchillo i salero, agua en un vaso de barro con unas uvas en un plato por principio. A la cabecera de la mesa i detras della im An¬ gel principal en pié, con su toalla al ombro, com.o Maestre-sala con un cuchillo en la mano derecha i con la siniestra alçando la cu¬ bierta de un plato con dos robustos cozidos que trae un Angel que está delante de rodillas, i otro detras con imas vinageras de tala- vera señaladas con azeite i vinagre. Al lado derecho de Cristo tres Angeles en pié con instrumentos músicos harpa, laud i lira grande... Dos o mas Angeles niños en el aire esparciendo flores sobre la mesa, una claridad en el cielo a la parte izquierda del cuadro por donde baxan Angeles bolando con platos de postres cubiertos. I im alegre pais, de más de la gran cueva i Desierto, con algunas fieras i animales cerca i lexos...^ pg- 535- - Pintura de la Coronación de Espinas de nuestro Redentor lesu Cristo — ' Se conserva el dibujo que se publicó en la lám. CC del tomo III de Dibujos españoles. — 20.S — Pg- 537- — Pintura de cuando cl Señor fué mostrado al Pueblo, 1 dixo Pilato: Ecce homo. — pg- 538. I para prueva de que Cristo... sacó todas las insignias rea¬ ... les... lo confirma adelante segunda vez el Evangelista San luán... I yo e provado para advertir a los pintores lo que tengo notado, especial en un Ecce homo que pintó Pablo de Céspedes en el en Retablo de la Compañía de Cordova, i en algunos de Morales el de Badajoz, pintados sin caña en la mano. I aun Morales tomó más licencia que pintó algunos sin corona de espinas, con solas las señales de las heridas, i también llevando la Cruz a cuestas usó desta libertad o falta de decoro en lo istorial... — Pintura de Cristo con la Cruz a cuestas camino del Calva¬ rio, i de Simon Cyrciieo que le ayudó — pg- 539- ... no pintó bien Luis de Vargas el Cristo de gradas, en pin¬ tarle una sola túnica, i Alberto Durero acertó en ponerle dos ves¬ tiduras manto i saya... — Pintura de la gloriosa Resurreción de Cristo Se ñor Nues tro — pg- 542. el sepulcro abierto i Cristo sacando una pierna dél para sa¬ ... lir, los visto muchas vezes pintado, i en Xerez de la Frontera en e la puerta del convento de las Recogidas está esculpida en piedra. Yerro que no se le passó por alto a Tuan Molano en su libro de Imagines Sagradas. — Pintura de la primera aparición de Cristo Resucitado a su Santíssima Madre — 209 — pg- 543- - Pintura de la Asumpción de nuestra Señora — [Repite lo que de este asunto tratado por el Mudo cuenta el P. Sigüenza] pg- 550- — Cap. XIV. De las pinturas verdaderas de algunos Santos de los más conocidos — — Pintura de San Miguel Arcángel — pg- SSi- — Pintura de San luán Baptista — pg- 557- ... En pié señalando al cordero, junto al Jordán... le pinté para el Religioso Convento de la Cartuxa de Sevilla el año de 1623 por ser antigua devoción de aquella orden... pg- 557- — Pintura de San Pedro, i San Pablo — pg- 558. ... la copia de los verdaderos Retratos destos Santos Apósto¬ les, que los sereníssimos Reyes Católicos dexaron entre las Reli¬ quias de su Capilla real en Granada. Delia ai una copia en Sevilla que fué del Cardenal Niño de Guevara. I otra copia menor puso en la Sacristía de San Pablo más a de 50 años el Padre Maestro Fr. Pedro Arias, grave religioso de la Orden de Predicadores, a quien la dió la Duquesa de Medina Sidonia muger de don Alonso Perez de Guzman el Bueno, Duque sétimo de aquella casa... pg- 560. — Pintura de San luán Aposlol i Evangelista — 14 210 pg. 562. — Pintura de San Felipe, i Santiago el Menor — ... no tiene fundamento el pintar Enucho al Santo Apostol [Felipe] sinó comolo pintó, con buen acuerdo el Mudo en el Es¬ corial (siguiendo a Rafael) a vista del Rei Filipo Segundo i de tantos varones doctos. Que es un Anciano venerable de edad de 87 años... pg- 564- Pintura de los Apóstoles, i Dicípulos — Píntanse... con abito simple paliar... siguiendo en el debuxo a los que hizo Rafael de Vrbino, i después del al Mudo en los que pintó para el Escorial... pg- 565- — Pintura de San Cristoval — {Versos latinos que el Lic. Fr° Pacheco traducidos por Rioja, dedicó al S. Cristobal de Mateo Perez de Alesioj pg- 567- — Pintura de San Sebastián — Baronio reprehende a los pintores que pintan mancebo a San Sebastian deuiéndolo pintar aspecto y barba de viejo; con¬ con forme a la imagen antigua de mosaico que oi se conserva entera en la Iglesia de San Pedro Advincula en Roma. Fue advertencia del Maestro Francisco de Medina en un cuadro de San Sebastian, que le consulté... I después e visto algunas imágenes antiguas deste glorioso Mártir de 30 o 40 años de edad i en especial la que está en una vedriera sobre la puerta de la Torre de nuestra Igle¬ sia mayor; semejante al retrato del Emperador Carlos Quinto, con barba redonda como de 50 años. La istoria que yo pinté año 1610 por parecer del Maestro Medina, fué para un Ospital de San Sebastián de Alcalá de Gua- daira, donde ai una cofradía de la Misericordia, que viste algunos pobres, cura i dá medicinas a naturales y forasteros, i haze una solene fiesta día de la Invención de la Cruz a 3 de Mayo... Pin¬ tóse en San Sebastián, como el medio del cuadro en una cama a de 40 años, sentado con una escudilla i cuchara de lamedor rosa¬ do, i aquella santa viuda que le curó de las heridas, que en pié le asiste. Vna mesa a básico de balsamo i algu¬ la cabeçera con un nas hilas plato que trae una criada: la Santa matrona tiene en un en la mano un ramo de oliva con que aparta las moscas... Junto a la cama algunas saetas atadas con paños ensangrentados del Santo. Assi mismo vestidos pacíficos, i nuevos, sobre un taburete, de que le vistió para su segundo martirio. En la pared una venta¬ na por donde se ve el Santo en el campo, atado a un árbol, donde le están asaeteando. A un lado sobre la cabeça colgado un escudo con su tarja... en medio del una cruz roxa en campo de oro... por timbre en lo alto dos saetas cruzadas a modo de aspas i un fes¬ ton a la redonda de flores i frutas de mayo. Abaxo dos palos ñu¬ dosos pendientes, instrumentos del últim.o martirio... sobre el es¬ cudo una letra en un carton que diga Defensor Ecclesiae...^ Pg- 569- — Pintura de San Jorge armado a Cavallo — pg- 571- -- Pintura de San Antonio Abad — [Tentaciones] pg- 572. ... Desta istoria ai una valiente estampa de Tintoreto del año 1582, pero falta de decoro. El santo todo desnudo ya anciano mi¬ rando al cielo en que se le aparece Cristo (aunque no lo parece por estar con túnica i manto, i sin señales de llagas) ; en pinturas de colores lo e visto imitado hecho Dios Padre, con cabello i bar¬ ba blanca, grande ignorancia del Pintor, tiene a los lados cuatro figuras de demonios con apariencia i semblante de mugeres desnu- ' Se conserva este lienzo. Pudo estudiarse en la Exposición de Sevilla (1929-1930). — 212 ~ das, i una cabeça de javalí junto a si, dezenario, quebrado, campa¬ nilla báculo i bonete de Clérigo a los pies... Pg- 573- — Pintura de San Gerónimo Dotor de la Iglesia — pg- 576. — pintura del glorioso Patriarca Santo Domingo — [Sto. Domingo en Soriano] pg- 579- — Pintura del Seráfico Padre San Francisco — pg- 580. Cierto que si Antonio Mohedano uviera seguida estas señas ... [las del retrato tradicional del Santo] (a mi ver fuera el mejor pintor deste Santo que se uviera conocido en este tiempo). Pero dexaremos esta gloria a Dominico Greco por que se conformó me¬ jor con lo que dize la istoria. Mas aunque lo vistió ásperamente de xerga basta, como recoleto, no fué este su ábito... si bien los pintores en esto se acomodan, con lo que les piden los dueños; aunque los italianos se llegan más a la verdad, i entre ellos Geró¬ nimo Muciano, gran pintor de paises... pg- 582. [Estigmatizacion] ... Ase de pintar a la redonda de los clavos sangre que todos los días se refrescava... Cómo está milagrosamente en Asis en pié después de tantos años, como si estuviera vivo, ya se sabe por las pinturas. Como se ve en San Francisco de Madrid, en la primera estación del claustro, aventajadamente pintado de mano de Eugenio Caxes^: pero, si las pinturas an de testiñcar la verdad ¿porqué Bartolomé Carducho, siendo tan gran pintor, en San Ge- ' Consérvase el dibujo. Publicado en la lám. CLXXXIV del tomo III de Dibujos españoles. rónimo de Madrid en capilla a mano derecha pintó la segunda año 1600 en las palmas de San Francisco recibiendo de las manos las llagas las puntas de los clavos (como yo lo e visto año 1625) deviendo pintar las cabeças conforme testiñca la istoria? cosa, que si yo fuera su ermano, uviera reparado fácilmente por su reputa¬ ción, i por ser el quadro tan valiente. — pintura de Santa Catalina de Sena — pg. 586. — Pintura de San Ignacio fundador de la compañia de lesus — pg. 588. ... Acerca de su verdadero retrato... escrive el Padre Pedro de Rivadeneira vida, que lo conoció i trató tanto tiempo, en su píntalo desta suerte: Fue de estatura mediano, o por mejor de- zir, algo pequeño; tenia el rostro autorizado, la frente ancha i sin arrugas, los ojos hundidos i encogidos los pápados por las muchas lágrimas que derramava, las orejas medianas la nariz alta i com¬ bada, el color vivo i templado, con la calva de mui venerable as¬ pecto. El semblante del rostro alegremente grave, con su sereni¬ dad alegraua a los que lo miravan, i con su gravedad los compo¬ nía... quiero avisar que no tenemos ningún retrato suyo tan al proprio que en todo le parezca, porque aunque se desseó mucho, nadie se atrevió a hablar dello. Los retratos que andan suyos son sacados despues dél muerto. Entre los quales el mas proprio es el que Alonso Sanchez (retratador excelente del rei don Felipe Segun¬ do) hizo en Madrid ano 1585 estando yo presente, i supliendo lo que el retrato muerto no podía dezir: hasta aquí, el padre Rivade^ neira. De manera, que este retrato muerto que tenía en Madrid de cera, i reparado, el padre Rivadeneira, se vazió del Santo en Roma quando murió, año 1556 de 65 años de edad; deste vaziaron al¬ gunos después los Escultores de Madrid, i yo alcancé uno de yeso, que por lo menos conserva la verdadera forma de los perfiles i to¬ dos quantos ai se parecen a éste; i deste sacó Pedro Perete talla¬ dor del Rei en Madrid el que anda en estampa de su mano en su ovalo que tiene quatro istorias por orla i lo colorido se le añade por el que pintó Alonso Sanchez, con que no se puede en ninguna — 214 — manera errar. Mas después, acá atrevimiento ante¬ no me parece poner a los muchos el de pintura que hize en pié para el colegio de San Ememegildo desta ciudad año 1613, i está puesto en un testero de la escalera principal, donde me valí del modelo de yeso. Pero apesar de la invidia, la cabeça i manos del que está vestido en su altar de la Casa Professa, que hizo de Escultura en su Bea- tiñcación luán Martínez Montañés (pintado de mi mano) estoy persuadido que se aventaja a quantas imágines se an hecho deste glorioso Santo, porque parece verdaderamente vivo: hízolo el año 1610. Con esta pintura damos fin a nuestras advertencias... Pg- 590- ... es consuelo seguir muchos retratos que de los Santos gran de nuestros se tienen en veneración. Como el de Santa tiempos Teresa de lesus hecho por mano de frai luán de la Miseria, el de San Luis Bertrán i del Santo frai Nicolas Factor. El del Santo frai Pablo de Santa María que yo hize muerto, el del Padre Ro¬ drigo Alvares, i de su dicípulo Fernando de Mata vivos, i otros mu¬ chos. Porque no todos los Santos resisten el retratarlos... pg- 593- — Cap. XV. En favor de la Pintvra de los qmtro clavos con que fué crucificado Christo nuestro Redentor — — [De la carta de Don Francisco de Rioja a Francisco Pa¬ checo:]. — ... Francisco Pacheco, insigne pintor, diligentissimo sobre cuantos a auido en la parte del decoro de la pintura... ha sido el primero que en estos días en España a vuelto a restituir el uso antiguo algunas imágines de Cristo que a pintado de cuatro con clavos, ajustándose a lo que dicen los escritores antiguos; porque pinta la cruz con cuatro clavos i con el supedáneo en que están clavados los pies juntos vese la figura plantada sobre él como si estuviera en pié el rostro con majestad i decoro sin torcimiento feo o descompuesto... Ultimo día de Pascua de Espíritu santo del año MDXEX. — [De la respuesta de Francisco Pacheco a Francisco de Rioja] — \ 215 — Dice [Fray Juan Gutierrez] hay dos (aunque no señala el que del Cid) en con cuatro clavos, i el Salamanca zoquete: uno en el monasterio de San Vicente i otro en la iglesia parroquial de San¬ tiago. Hállanse otros dos así de mucha antigüedad, con gran vene¬ ración en San Lorenzo el Real; uno de relieve en marñl y otro de pincel que se tiene por San Lucas, enviado de Roma al Rei Fili- po II. Y otro nuevamente colocado en el convento de Atocha de Madrid copiado del de Nicodemus... Media legua de la ciudad de Alcaraz, en el arzobispado de To¬ ledo, en una ermita de San Salvador en que asisten frailes Agusti¬ nos, está una imagen mui antigua de piedra del tamaño del natu¬ ral de Cristo crucificado con cuatro clavos y los pies sobre el su¬ pedáneo: es obra de griegos... y tiene sobre la de espinas otra co¬ rona de Rei. Otrocrucifijo antiquíssimo, como este puntualmente (aunque con corona real) se ve oi en Arenillas, término de la villa sola la de Cisneros junto al solar de la Mota que es de Don Pedro de Reinoso, señor de Autillo. Ai otro crucifijo antiguo, mayor que el natural, como el que hizo Nicodemus, en Portugal, en una villa que se llama Matusi- ños como dos leguas de la ciudad de Oporto, en la iglesia mayoi. Está sin ropa y con corona de espinas, i los pies de por si clava¬ dos en la misma cruz con dos clavos. Alberto Durero... habrá casi cien años que un crucifijo debuxo que yo hallé en un libro de cosas de fue de... Feli¬ su mano que pe II, con cuatro clavos i el supedáneo, bien assi como yo lo exe¬ cuto. .. Micael Angel... hizo modelo un crucifijo de una tercia con para cuatro clavos que gozamos oi. El cual traxo a esta ciudad vaziado de bronze luán Baptista Franconio valiente platero, año 1597. I después de auer enriquecido con él a todos los pintores i esculto¬ res dió el original a Pablo de Cespedes... que con mucha estima¬ ción lo traía al cuello^. Siguió felicemente la postura de sus pies (conforme a las re¬ velaciones de Santa Brígida) en cada uno su clavo, nuestro con¬ temporáneo luán Martinez Montañés en el famoso cristo que dió a la Cartuxa don Mateo Vazquez Arcediano de Carmona. I me afirma que su maestro Pablo de Roxas hizo en Granada habrá ' Véase lo que antes se dice, pág. 182. — 2I6 ■— más de cuarenta años uno de marñl clavos, para el con¬ con cuatro de de Monteagudo. Pintó otro assi en Antequera Antonio Mohe- dano (a quien se deve honrosa memoria) para el doctor Alvaro Picaño de Palacios... Del que está en Venecia i en una ermita de Nuestra Señera junto Dueñas testiñca de vista el Maestro Illescas... Don Fer¬ a nando Enriquez de Ribera tercero duque de Alcalá... dice en un papel que escriuió año 1622... "En la Abadía de Bañólas en el principado de Cataluña, está una imagen de Cristo de madera, con cuatro clavos poco menor que el natural. I sin duda tan an¬ tigua como su casa que es fundación del Emperador Cario Magno. En San Pedro de Arlanza Monasterio de Benitos en Castilla la Vieja... guardan una cruz grande que el mismo conde [Fernán Gonzalez] traía en las batallas de madera cubierta de plata, con un Christo del mismo metal, con cuatro clavos. I el Conde según parece por un privilegio que dió a la casa en cuyos archivos le leí vivía en la era de novecientos... Tengo en mi poder una tabla de mai-ñl de cinco dedos de alto, y tres de ancho en la una parte tiene rebajada una cruz ancha y dentro de ella de medio relieve una imagen de Christo con cuatro clavos. En la otra parte estan esculpidas en la forma que aquí se ponen estas letras: Haec sunt reliquiae scî Romani t Sci Tome martirum qui apud Gerundam claribus transfixi Martirium passisunt [La carta está jachada él 18 de mayo de 1620] — Cap. XVI. En que se refiere el sentimiento i aprovaciones destas cartas, por ombres doctos que las censuraron — ... En el altar del trascoro de San Lorenzo el Real está un cru¬ cifijo de marmol del natural de mano de Benvenuto Cellini famo¬ so escultor, que el gran duque de Florencia envió a la Magestad de Felipo II. El cual vino sin paño y todo perfectamente acabado. I entrando S. M. a verlo y en su seguimiento las dos infantas de Saboya i Flandes con su acompañamiento, antes que llegaran, el — 217 rey (como tan prudente i prevenido) sacó un pañuelo grande i cubrió las partes que se debian cubrir del SantoCristo, porque sus hijas no se ofendiessen de su indecencia. I en memoria de tan pia¬ doso hecho se quedó alli el lenzuelo de S. M. aunque adornaron despues el cruciñjo con paño mayor. Refiriéronme el caso los reli¬ giosos, estándolo mirando yo i los que iban conmigo, año i6xi. FIN F. FRANCISCO DE LOS SANTOS DESCRIPCIÓN DE SAN LORENZO DEL ESCORIAL 1657 Y 1698 QUARTA PARTE DE LA HISTORIA DE LA ORDEN DE SAN JERONIMO 1680 Por tercera vez aparece en estos volúmenes el extracto de libros sobre el Escorial; ello no puede sorprender, puesto que el grandioso monumento sin par, desde que se em¬ y museo prendió su fábrica hasta el día, no ha cesado de recabar admi¬ ración y de solicitar estudio. Las Memorias de Fray Juan de San Jerónimo y las páginas áureas de Fray José de Sigüenza tuvieron en el siglo xvii con¬ tinuación en un libro del Padre Santos, excelente escritor, do¬ tado de sentido artístico, sobre todo hombre que fre¬ pintor y cuentó el trato de arquitectos y pintores y supo escucharles: en particular a Velázquez, como después se dirá. Vengó el P. Santos, no citando apenas al P. Sigüenza, lo que este gran prosista había callado al aprovecharse de las Memorias manuscritas de Fray Juan de San Jerónimo; la obe¬ diencia a la mismja regla borraba, por lo visto, los escrúpulos de la propiedad literaria. Sin embargo, el libro del P. Santos es de manifiesta utilidad y aun novedad, tanto porque registra y juzga certeramente las pintuias ingresadas después de la impresión de la Historia del P. Sigüenza, y emplea varios capitules que llama «Discursos» a tratar de la obra del Panteón, realizada bajo Felipe 111 y su hijo, cerno perque en las paites estudiadas ya por el Padre Si¬ güenza no se limita a una m.era cepia. Eel valor del libro da prueba su éxito, que obligó a reim¬ primirlo cen cam.bies en 1667, 1681 y 1698. El autor temó apellido seguiam.ente del lugar donde na¬ ció, Los Santos de la Plumosa, ceica de Alcalá de Henares, hacia 1617; estudió en Lupiana y en 1635 tom,ó el hábito en el Esccrial; fué m.ú.sico v cemipuso villancicos; fué pintor, pues — 222 — el P. Bermejo en su Descripción artística del Monasterio, le atri- bu3'e una copia de la «Perla», de Rafael, que estaba en el claus¬ tro principal alto; fué prior del Monasterio dos veces y Claudio Coello lo retrató como preste en el cuadro de la Sagrada Forma; renunció el obispado de Cotion (Ñapóles), y murió el 11 de ju¬ nio de 1699. Además del libro que se extracta a continuación, publicó: la Quarta parte de la Historia de la Orden de San Gerónimo (Madrid 1680) de la que en el Apéndice II se publican algunas notas; Francia Católica y Real celebrada en el Real Monasterio de San Lorenzo^ año jógo (Ríadrid 1690); y Autos alegóricos al Nacimiento del Hijo de Dios. A estas noticias del P. Zarco en su Discurso ante la Acade¬ mia de la Historia, añádese en la Enciclopedia Espasa la de otro escrito del P. Santos: Historia de la Sagrada Forma del Escorial. Ingenio despierto y ágil, el P. Santos carece del vigor críti¬ co del P.Sigüenza, pero en ciertos pasajes descubre atisbos en la contemplación de las obras de arte que, de ser de propia Mi- nei'va, realzarianle entre los tratadistas españoles de su siglo. Léase con atención el párrafo que consagra al Lavatorio de Tintoretto; sus conceptos se salen de los tópicos del tiempo, y encajan de tal modo en lo que Velázquez pensaría (pues el «aire interpuesto» era el blanco a que tendía su esfuerzo) ques in li¬ gereza se ha suponer que el buen jerónimo en este y en otros juicios artísticos escribía lo que de labios del gran pintor escu¬ chaba. De esto nació seguramente la idea en el magín de un des¬ conocido falsario de forjar la Memoria de las pinturas que la Majestad Catholica del Rey Nuestro Señor Don Philippe IV eni- bía al Monasterio de San Laurencio el Real del Escorial este año de MDCL Vil descriptas y colocadas por Diego de Sylua Velaz¬ quez Caballero del Orden de Santiago, Ayuda de Cámara de Su Majestad, Aposentador mayor de su Imperial Palacio, Ayuda de la Guarda ropa, Ugier de Cámara, Superintendente extraordina- rio de las obras reales y pintor ae Cámara^ Apeles deste siglo. La ofrece, dedica y consagra a la posteridad D. luán de Alfaro. en Roma en Impressa la Officina de Ludovico Grignano. Año M.DCLVII1. El impreso, de 16 hojas en 8.°, fué dado a conocer por don Adolfo de Castro en 1871 y publicado con prólogo del descu¬ bridor y notas de D. Manuel Cañete el año siguiente en el tomo II (págs. 479-520) de las Memorias de la Academia Espa¬ ñola. El ejemplar, en papel y tipos antiguos, se guarda en la Biblioteca de dicha Academia. Don Adolío de Castro era el mismo enredador erudito que en 1848 había «descubierto» «A/ Buscapiés de Cervantes; a pe¬ sar delprecedente, la Memoina velazqueña logró buena fortuna: en 1874 fué reimpresa y traducida por el barón Davillier en Pa¬ rís; Menéndez Pelayo la creyó auténtica en la primera edición de las Ideas estéticas, y Paul Lefort no dudó de ella. Cruzada Villamil, en los Anales de la vida y la obra de Diego Velázquez (1885), adujo razones probando la falsedad del folle¬ to, a saber: llamar santiaguista a Velázquez en 1658, cuando el breve del Papa lleva la fecha de 29 de julio de 1659; estar in¬ completa la relación, no mencionándose en ella ningún cuadro traído por Velázquez de Italia, a pesar del dicho de Palomino; el sei'vilismo con que sigue al P. Santos; errores de atribución y de juicio; error de cuenta en el número. El doctísimo Cari .lusti, en su Velázquez undsein Jahrhun- dert (1898), reforzó los argumentos de Cruzada, y la Memoria dejó de tenerse por auténtica. ¿La falsificó D. Adolfo de Castro.? Maña afición para em¬ y presas circuló tales hubo de acreditarlas; pero, hace pocos años el rumor de que un gran coleccionista y bibliófilo madrileño había adquirido un tomo, encuadernado en el siglo xviii, de fo¬ lletos varios, entre los que figuraba otro ejemplar de la Memo¬ ria-, que yo sepa, el rumor no ha tenido confirmación; de ser exacto, habría que atribuir la falsificación al Conde de Saceda, según ya Menéndez Pelayo apuntó, o a algún otro de lo.·í eru- — 224 — ditos de tiempos de Felipe V, aficionados a «bromas» de este género. La base y la tentación para el falsario ofrecíalas Palomino, quien elogia en su Museo pictórica el escrito de Velázquez con motivo del envío que en 1656 hizo Felipe IV al Escorial de «cuarenta y una pinturas originales, parte de ellas de la almone¬ da del Rey de Inglaterra Carlos Stuardo..., otras que trajo Ve¬ lázquez... de las cuales hizo una descripción y Memoria en que da noticia de sus calidades, historias y autores y de los sitios donde quedaron colocadas, para manifestarlo a S. M. con tanta diligencia y propiedad, que calificó en ella su erudición y gran conocimiento del arte». El texto explícito invitaba a la aventura bibliográfica, ya en el siglo XVIII, ya en el xix. Con los datos de Palomino y el libro del P. Santos la empresa era poco ardua. Don Adolfo de Castro, para probar la coartada si anduvo en el fraude—o para demostrar buen olfato si era inocente en el adobo—señaló que el P. Santos plagió Velázquez. Que esto a es verosímil, aunque no de la Memoria impresa, se infiere de lo expuesto más arriba. El P. Santos, en las sucesivas ediciones, hizo cambios en el texto; en el Apéndice I se publican los más importantes de la edición de 1698; porque la anotación de variantes de las diver¬ sas impresiones fuera tarea inadecuada para la índole de esta serie. Descripción breve del monasterio de s. lorenzo el real del escorial vnica maravilla del mvndo fabrica del prvdentissimo rey philippo segundo aora nuevamente coronada por el catholico rey philippo qvarto el grande con la magestvosa obra de la capilla insigne del pantheon y traslación a ella de los cuerpos reales Dedicada a quien tan ilustremente la corona por el P. F. Francisco de los Santos Lector de Escritura Sagrada en el Colegio real de la misma Casa \escudo real] con Privilegio En Madrid.—En la Imprenta Real Año 1657 15 PROLOGO A la Curiolidad eltudiofa, ofrece efte Volumen las noticias de la mas Fabrica, que se conoce en el Orbe; de la mara- iluftre uilla de Elpaña, y del mundo; ò por dezirlo mejor, de todas las marauillas que celebrará los ligios, cifradas en la q dedicó al In- uicto Martyr E [pañol S. Lauréelo el Catholicifsimo Rey Philipo fegñdo el Prudete, coronâdola con fu nombre, y entregándola à la Orden de San Geronymo.... Aqui halla la atención, fuertes murallas, torres, y cimborios al- tifsimos, vn Templo grande, y hermolo. Capillas, Atrios, Porticos, y Plaças Regias; arcos, pirámides, colunas, colofos, aras, y efta- tuas valientes; variedad grande de pinturas; marmoles, jafpes, me¬ tales, eftâques, algibes, cifternas, fuentes, jardines, huertas, aque- ductos; y mil diferencias de vafos, metas, y veftidos lacros, con que íatisface el alma los deaeos de faber, lo que fe admiró por raro en las otras marauillas, viéndolo todo vnido en efta.... Aora fingularmente que fe vé acabada, y ha llegado al fin de fu perfección la obra infigne del Pantheon, Entierro de los Mo¬ con narcas Efpañoles, Fabrica del Catholico Rey Philipo Quarto el Grande, dode ha colocado los Cefareos huellos de fus antecello- res, con lolemnilsima pompa, y Mageltad, no aurá quien acomo¬ dando el concepto, no diga con repetidas admiraciones: Omnis structure & cedat structura Philippi: porque ha quedado en tal ci¬ tado fu grandeza, y el todo de fu hermolura, que excede à quan tas llenaron el vniuerlo, c5 la fama de lumptuofas, y perfectas à qual- quiera luz que le mire.... Principalmente la caula dette empeño, ha lido la obra de la Capilla Real del Pantheon, que en nueqtros dias, dando fin a tan gran Edificio, le ha coronado con lu grandeza, tan admirablemente, que no es polsible, no lea muy gultolo à todos el laber el modo, y dilpolicion de Mauloleo tan Catholico, y tan defeado. Por ello he diuidido elta delcripcion en dos Libros. El primero contiene la 227 -- del Edificio todo de la Cafa, por fus partes, proponiéndole en la eítampa, yalguna relación de Ixk adornos: y el vitimo dilcurfo, mueftra enfuma, y como por junto, todas las grandezas, para los que no guítan de llegar à íaberlas, por la afpereza de los térmi¬ nos de la Architectura, que deffazonâ tanto eíte genero de delcrip- ciones. El fegundo contiene la del Pantheon, que fe mueftra tam¬ bién por fus Eftampas; y configuientemente el fuceffo de la tras¬ lación de los Cuerpos Reales à tan iluftre Sepulcro, digna de eter¬ na memoria. Diuido eftos libros en diferentes Difcurfos, en lugar de Capítulos, porque fueron ellos los que forzaron la idea de Fa¬ brica tan fublime, y porque fe và en el affumpto difcurriendo de vnas partes à otras, para dar à entender la connexion admirable, y corre fpondencia de ellas, de que refulta la hermofura grande, y proporción milagro fa del todo. En lo que toca à la verdad, prome¬ to fer obferuantifsimo, fin hyperboles, ni exageraciones: que para ponderar tanta grandeza, el dezir lo que ella es, fin añadir, ni qui¬ tar, es lo mejor; y no puede auer otra cofa que mas bien la fig- nifique. {Los V primeros Discursos interesantes, como todos, no se ex¬ tractan por referirse principalmente a la descripción del edificio; el V trata del Templo y menciona a los pintores Navarrete, Zúca- ro, Tibaldi, Rómulo y Juan Gómez; precisando menos que el P. Si¬ güenza] DISCVRSO VI De el Coro principal oeste Templo. Fol. 21 vto. Silla Prierai.—Pintura admirable.—La Silla Trioral eftà en medio, acompañada de otras dos, vna en cada lado, en quien le mira vn Frontifpicio, con doze Colunas del milmo orden valiente Corinthio, que íe lultentan leuantadas de los braços de las tres Sillas de dos en dos, leis al principio, y feis corre ípondientes den¬ tro; obra muy aduertida, muy Mageftuoía, y de grande Arqui¬ tectura. El Frontifpicio es quadrado, con fus Colunas también, y Pilaltras en que arriman, y vnas Cartelcis à los lados, que hazen eftriuos, rebueltas con ayroío brio, y arte; y en el Quadro de en- medio eftà vna Imagen de Chrifto Señor Nueftro con la Cruz acueftas, que aliuia folo el mirarle, à los que perpetuamente lic¬ úan en el Coro el pefo de las obligaciones; que fe les haze fuaue el yugo à vif ta de quien le lleuò primero. Es Pintura de mano de Sebaftian del Piombo, gran compañero, y feguidor del Bonaroto, y por fer de tanta valentia, fe pufo en lugar tan preeminente, y no fin confideracion, para que los Superiores entiêdan, que no les efcufa de la Cruz la Silla de la Dignidad; que fe trae configo la penfion de llenarla, para animar a los Subditos con fu exemplo à imitación de Chrifto.^ Fol. 22. Faciftor.— El Faciftor en que cantan, es de los mayores, y mas ricos que fe hallan. Tiene fu afsiento en medio de la diftancia que ay entre las dos Sillas vltimas; como entramos, fobre vn quadro de ' En el Museo del Prado desde 1839, n.° 345. 229 — — ïafpe, que le firue de Peana, ò Zoco, con fus côpartimientos de Marmol blanco embutido. Leuantafe fobre quatro Pilaltrones qua- drados de Bronce, dorado à fuego q fuftentan el Barron fuerte de hierro, fobre que interiormente fe mueue. La falda, ò buelo, en que fe recibe el pefo de los libros, que es también de Bronce del miímo refplandor, tiene de efquina à efquina diez pies, que vienen a fer quarenta de ruedo: yel alto defde la Peana al remate, diez y feis. La materia de el cuerpo donde arriman los Libros, es de Acana, y Caoua, con ceñiduras, ò faxas del mifmo metal, dorado, muy bien compartidas; y firuenle de remate encima de la Cornija, quatro Bo¬ las, que refponden a las quatro Pilaftras en la polidon, y en el lu¬ cimiento, por el oro que las baña. En medio de las Bolas, íobre vn pedeftal de las milmas maderas de las Sillas, con fu enxâblaxe, y embutido; afsienta vn Templete formado de doze Colunas, que hazen quatro Portadas, con vna Imagen de nueftra Señora en me¬ dio ; y fe remata con vn Cimborio, y encima vn Cruciñxo de Bron¬ ce dorado, todo hermofifsimo, que haze parecer efta Maquina muy bien a los ojos de todos, por fu traza, por fu ornato, y fu grandeza. Líbro.s d« el Coro.—Los Libros que fe ponen en efte Facif- tor para cantar, corre fponden à él también en el valor. Son todos iguales; abiertos tienen ocho quartas de ancho, y à effa propor¬ tion la altura. El Pergamino de las hojas, de mucha blancura por entrambas haces. El Punto, y Letra muy claros, y vniformes, y que fe alcançan à ver defde la Silla Prierai. Son de gran numero, y excelencia las Iluminaciones, que tienen de mano de nueftro Fray Andres de Leon, que fue otro Don lulio en el Arte; y de la de Fray lulian fu Difcipulo, y de otros Maeftros, de quie es también vn Ca- pitulario, que ay para las Fie [tas Principales, de mucha eftima, por la grandeza de las Iluminaciones, que ni en Efpaña, ni en Ita¬ lia fe auran vifto tantas, ni tan buenas juntas. Es el numero de los libros docientos y catorze Cuerpos, de vna mifma enquadernacion, y guarniciones de metal dorado à fuego.... Fol. 23 vto. Organos de la Iglefia. Sin eftos, porque lo digamos de vna vez, ay otros dos Organos admirables, y grandes en medio del Cuerpo de la Iglefia, en los tefteros de la Ñaue Principal, que cru¬ za defde Medio dia al Norte, encima del Tranfito de los treinta pies; tienen de ancho cincuenta, y quarenta de alto. En ellos fon 230 -- — leis los Pede ftales, en que alsientan otras tantas Colunas del mifmo orden Corinto; y aísi ion los claros, ò Portadas de los Ca¬ ñones cinco, la de en medio rompe también el Alquitrane, y toda la Cornija, haziendo delde alli vn Arco, que ocupa todo el Tablero del que Ion muy grandes los Cañones, y lo han me- Frontifpicio, neíter todo. Eltán también eítas Caxas hechas vn alqua de oro, y como Ion tan dilatadas, y crecidas, quedan con ellas aquellos dos telteros muy llenos, adornados, y alegres, con Balcones de Bronce,, que corren de parte a parte. Las diferencias que fe hazen en eítos Organos de milturas, y combinaciones, y los inltrumentos que imitan, como Trompetas,. Chirimias, Dulzaynas, Clarines, Orlos, Cornetas, Flautas, y otras cien mil, de caños fendllos, y lengüetas, y vozes humanas, feria nunca acabar el contarlas por menudo. Balte dezir, que tiene cada vno deftosOrganos grandes, treinta y dos regiftros; y que todo vn Organifta de pies, y manos fe puede ocupar en ellos, porque fuera de dos ordenes de Teclas, que tiene para las manos, tiene también otro para los pies. Los del Coro no tienen tantos regiftros, ni dife¬ rencias, pero fon excelentes, y de vn mifmo Maeftro, que fe 11a- maua Mafegil, Flamenco de Nación, el mejor defte genero de inl¬ trumentos, que fe conocía en aquellos tiempos, ni pienfo, que aora fe hallará feme jante. Realejos. - Hizo también otros tres Realejos, que eftàn repar¬ tidos en tres Balcones de la Iglefia, de muy lindas vozes, de suer¬ te, que dentro della para celebrar las Fieftas, ay fiete Organos, y otro de plata todo, que fe faca a las Proceffiones del dia del Cor¬ pus; de tanta dulçura, como precio, y valor, que tiene mucho. Es de grandifsima alegria oir las vozes deftos Organos; como fon tan fuertes, y grandes, retumban por toda la capacidad defte Templo, y le llenan de fuauidad, y mas quando los tocan juntos, como a la Gloria del Sabado Santo, y en otras ocafiones; es verdaderamente vna Gloria el oirlos. Los del Coro, de quien començamos a hablar, Ion los que mas vezes fe tocan acompañando la Mu fica, y los Fauordones, que cantan los Religiofos con ordenada, y afectuofa multitud de vozes, que es todo vna fufpenfion.... Sigue la decripción de las pinturas de Luquete. Fol. 25. Tranfito de el Coro. —Crucifixo de el Trafcoro. - Abaxo a las efpaldas de la Silla del Prior, por todo aquel teftero, fe haze vn Tranfito en Ventanas, que caen al Por¬ la milma pared para las tico, que dàn luz a las Sillas baxas, y en medio eftà vn Altar, en que le dize Miifa (y la pueden oyr deide el mifmo Portico) con vn Crucifixo de Marmol blanco, de la eitatura, que tenia nueítro Saluador, íegun el Retrato de la Sabana de Saboya, que eftà aquí en el Relicario. Como pieça rara, y de grande eftima, le la prefen- tò al Fundador el Gran Duque de Tolcana: la Cruz es de Mar¬ mol negro, que aísienta en otra de Madera, para mayor firmeza, y leguridad. El Artifice fue Beneuento Zelino^, natural de Florencia, lingular Elcultor, famofo en Italia, y que fe conoce bien en eíta figura tan denota, entendida, y acabada. Efíatua de fan Lorenço en el Àntecoro.—También ay otra de San Lorenço, encima de la Pila de Agua Bendita, entre las dos Puertas del Antecoro del Conuento: en vn Nicho de Marmol de San Pablo, y lafpe de Tortofa, de harto buena traza, y difpofi- cion. Es la Eítatua de Marmol blanco, en que fe vè el Santo de roftro hermofo; veftido de Diácono, del tamaño del natural, con Parrillas de Bronce dorado, y vna Palma del mifmo metal. Hallòfe en vnas ruynas de Roma, y mueftra mucha antigüedad, y no poco labor de aquellos Siglos felices en el Arte, y valentia. Embiaron- fele à Filipo Segundo, no sé qual de fus Embaxadores defde allà, Ò el Code de Oliuares, ò el Duque de Sefa. Al lado del Coro del Prior, en la Pieça, donde diximos eftaua parte de los Libros de Canto; ay fobre los Caxones, diferentes Pin¬ turas, que la adornan, y entre ellas algunas dignas de reparo; fin- gularmente vn Quadro Grande de la Vocación de San Andres, y San Pedro al Apoftolado, quando eftauan peleando. Mueftrafe Chrifto Señor Nueftro en la orilla del Mar, de hermofa, y graue difpoficion; San Andres eftà à fus pies de rodillas, y San Pedro laie de la Varquilla, que fe vè fobre el agua; tan bien fignificado todo, que parece viuo. Tiene vnos lexos excelentes, en que fe vè aquella dilatación del mar, exprimida con toda femejança. Al fin dà muy bien à conocer lo dieftro de fu Autor, que fue Federico Ba¬ rro fi Italiano. Efto es lo que toca al Coro, y a los Antecoros, y fus adornos. En viéndolos, no parece, que puede llegar a mas la grandeza; poniendo los ojos en la Capilla Mayor, fe oluida mas en todo, por la fuerça con que arrebata la atención fu Mageftad ad¬ mirable, de que trataremos en el difcurfo figuiete.... ' Benvenuto Cellini. DISCURSO IXI De la Sacristía de este Templo, sus Pieças, y adornos. Fol. 42 vto. Pîîitiïras.-—Aqui la Antefacriltia, fe van nueue Quadros en diftribuidos toda correípondencia por fus quatro fachadas. So¬ con bre la Fuente, la huida à Egipto, de mano del Ticiano, en vn na¬ tural, y hermofiísimo Pays, Nueítra Señora tentada con el Niño en los braços mirando à S. luán, que le trae vnas Cereças alcança- das de vn Arbol por vn Angel. Al otro lado eítà San loleph ri- íueño, mirando al Niño, en pie, y arrimado a otro Arbol, deícan- fando vn braço en el Báculo. En vna rama eítà colgado vn paño colorado, que íirue como de Dolel, fi ya no es Vandera debaxo de quien le aliftan, quantos huyen del mundo. Entre los Arboles del Pays, fe vé la lumentilla paciendo, y mas lexos otros anima¬ les. Entre las matas de lo mas cerca, donde ay vnos terrazos, que parecen de tierra verdadera, bullen vnos Conejuelos, y de la otra parte en vna laguna, ò charco, vnas Anades, todo marauillofo, y de la mejor manera de eíte Autor. Son las figuras menores que el natural. El alto del Lienço cinco pies, y el largo doze y medio, que es el miímo de la Fuente®. Sobre las dos puertas, que la tienen en medio, ay dos Quadros de la Adoración de los Reyes, y quando crucificaron à Chrilto Se¬ ñor nueítro, de Paulo Verones, que como el de enmedio, fe ajuftan al ancho de las Puertas, que es quatro pies y medio, y el alto qua¬ tro; de figuras medianas, pintadas de buen güito, y difpoficion. Sobre las Toallas del vno, y otro lado, eítàn, en el de la Iglefia, vna Pintura del Sepulcro de Chrifto, de mano de Tintoreto; y à la parte de la Sacriftia otra de Nueítra Señora, con el Niño en bra¬ ços la Madalena, que le adora, y otros dos Santos, de mano de Vandic. ' So saltan los Discursos VII y VIII que tratan de "la Capilla Mayor" y "de los relicarios", porque su minuciosidad y el tratar de temas muy sabi¬ dos desnaturalizarían nuestro intento. * Hoy en el Prado, n.° 435; se trajo en 1830. 233 — — Al lado izquierdo, eítà el famoío Lienço de la Purificación de Nueítra Señora, y Prefentacion de fu Hijo Santilsimo en el Tem¬ plo, de mano de Paulo Verones; las figuras medianas; pero no les haze falta para parecer viuas. El Viejo Simeon decorado con los ornamentos, y infignias del Sumo Sacerdocio, eftà en medio; y para mouerfe àzia el Altar, ò la Mefa, que fe diuifa à vn lado, carga el cuerpo graue, en dos Mini ftros, que le conducen, y ayudan, figni- ficando admirablemente aquella ñaqueza, y pefo de fu larga edad. La Virgen ante él arrodillada con el Niño en las manos fobre vn paño blanco; todo él defnudo, bellifsimo, y tierno, que parece de carne viua, y enternece el coraçon. Acompaña à la Virgen S. lofeph con vna bela en la m^no; y detras de la Mefa vna muger con dos Piclaones en vna jaula, ò polluelos de Palomas, ofrenda, que con¬ forme la ley, hazian los que no tenian caudal para mas; como fi el Rey, y la Reyna de los Cielos no fue f fen dueños de quanto tiene fer; pintado todo aquello con aquella nobleza, y manera grande de fu Autor. El roftro de Nueftra Señora, que fe vé de medio perfil, es diuino, hermofiffimo, y modefto, y las demás cabeças de las figuras delta hiftoria, excelentifsimas. Vna, que eftà de efpaldas, en côtrapoficion de vn paño blanco, que cubre la Mefa, veftida de vna ropa amarilla liftada de otros colores, y vn libro abierto en la mano, compone lo hiftoriado marauillo lamente. Tiene efte Quadro de alto quatro pies, y tres quartos, de largo cali cinco; es vn mi¬ lagro. Enfrente defte, al lado de la Puerta, q fale à la Iglefia, eftà vn Lienço del Caftillo de Emaus, de Rubenes. Al lado de la q fale al Clauftro, eftà otro de Paulo Verones, de la predicación de S. luán, de la mefma caída, que el de la huyda à Egypto, q le corref- ponde. Eftà el Bautifta en el Defierto, fignificando muy al natu¬ ral, la eficacia del efpiritu, q le mouia à procurar cô fu enfeñanga, y doctrina la falud de las Almas. Los q falian à oírle, fe vén, como fufpëdidos y robados de fu'voz; vnos en pie, otros tentados, ò à la fombra de los arboles, ò en las peñas, q fe defcubren en el Pays con mucha variedad. Dà efte Lienço no poco q aduertir à los cu¬ riólos. A fu lado està vna Pintura de S. Pedro, y S. Pablo, de mano de lofeph de Ribera. Todos tiene marcos dorados de mucho lucimiêto; y con todos ellos fe mira efta Quadra ta adornada, vif- tofa, y eftimable, q denota biê fer fu côpoficiô efecto de alto poder. Sacriftia. — Mas en entrando porla Puerta de la Sacriftia, œmo fe vé en ella vna Pieça tan grande, clara, hermofa, y de 234 — — tanta variedad de cofas diuinas: nueuamente comiença la admira¬ ción, à hazer en los fentidos, y en el alma, aquella operación, q es propia luya. La copoftura, riqueza, y afeo de quáto fe propone à la vifta, fufpende verdaderamete à todos; y luego fe conoce, q efta parte, fino excede en perfecció, eftà al mifmo andar de las mas notables delta Cafa. Tiene de largo, defde la Puerta à vn Altar, q eftà defrête, cien¬ to y ocho pies, y de ancho treinta. Goza la luz del Oriente por dos ordenes de Ventanas, que fon en todas diez y ocho, vnas en lo baxo, aunque no todas abiertas, otras fobre la Cornija de piedra, q dà buelta à toda la Pieca. En el Frontifpicio, à los lados del Al¬ tar ay dos Puertas menores, que refponden à otras dos, que acom.- pañan la puerta por donde entramos. Vnos Caxones eftán à mano derecha, y ocupan toda aquella vanda de enfrente de las Venta¬ nas. Las Paredes de mucha blancura; y à la vna, y otra parte, fe vé en ellas la mayor variedad, y excelencia de Pintura, que pudo confeguir el Arte, y juntar la Potencia; Quadros al olio de los me¬ jores Maeftros, que han celebrado las edades; hiftorias fantas, don¬ de la atención, y deuocion hallan viuo lo pintado, fegun la fuerça con que las mueuen, y arrebatan. Començaremos à referirlas, to¬ mando el rumbo defde el Altar, donde eftà vna Tabla de Rafael de Vrbino, que fin admitir competencia, merece el lugar primero. Altar.—Leuantafe el Altar en el Frontifpicio, fobre dos Gra¬ das de Marmol, veftido de vn Frontal de Bronce dorado à fuego, con figuras, y hiftorias fagradas de medio relieue; y encima fe haze vn Retablo de mucha labor, y decencia, refplâdeciente, con el oro, q le baña, y fe leuâta hafta roper la Cornija, remat do en vna tar¬ geta viftofa. Haze fe en él, vna Caxa, cuyo medio ocupa vn Cru- cifixo de Broce dorado admirable; fu tamaño es poco menos del natural, fu echura de eftremado primor. Eftuuo algun tiêpo en el Panteón, y defpues trayendo otro, cuya medida fe ajuftaua mas à la Capilla de aquella Real Fabrica; determinó fu Mageftad, que efte fe pulieffe aqui, y fe le hizieffe Retablo: autoriza grande¬ mente efta Pieça^. Pinturas. A los pies defte Crucifixo, eftà la Tabla de Ra¬ fael, en que fe vé pintada Nueftra Señora con el Niño; Santa Ifa- ' Obra de Pietro Tacca estudiada por E. Tormo en ARCHIVO, 1923: Los cuatro grandes crucifijos de bronce dorado del Escorial, pásr. 117 y sjs. 235 — - bel,y San luan, con vn Pays, bien aplicado à las figuras, y en lu [egundo termino vn San lofeph, excelentiisimo todo ello, afsi en el dibujo, como en el colorido: la acción, y roftro de la Virgen, mas que humano; faltan palabras para explicar lu mucha gracia, y la del Niño, y San luan; tiene el Niño el pie fobre vna almo¬ hada, que eítà en vna cuna de mimbres; los Paños della fon ver¬ dad, no ay encarecimiento, que iguale al gufto, y diligencia de efta obra. Puedefe aífegurar sin rieígo, que hafta oy no fe ha vifto en Efpaña cofa igual de fu Autor. Las figuras fon algo menores, que del natural. Tiene la Tabla de alto cinco pies, y vn quarto, y de ancho quatro poco mas. Eítà acomodada en el Retablo con lin¬ da difpoíicion, y no con menos confideracion; pues afsi fe juntan en él, la Cuna, y la Cruz, en que fe reprefenta el principio, y fin del viage de la vida, à los que liguen à Chriíto delde fu niñez, para affegurar la eterna. Vaya en fegundo lugar, (pero no como inferior) el Llenço del Lauatorio de Chrifto à fus Difcipulos la noche de la Cena, que eftà fobre los Caxones en m.edio de aquella vanda, hafta tocar en la aqui el gran Tintoreto, es de ex¬ Cornija. Excedióle à fi mifmo celentiisimo capricho en la inuencion, y execucion: dificulto lamen¬ te fe perfuade el que lo mira, a que es pintado; tal es la fuerça de fus tintas, y difpoíicion en la perfpectiua, que parece poderle entrar por él, y caminar por fu Pauimento, enlofado de Piedras de diferentes colores, que difminuyendofe, hazen reprefentar grande la diftanda la Pieça, y que entre las figuras ay ayre ambiente; en fon todas de viuifsima aptitud, fcgun à lo que atienden^. Los Dif¬ cipulos por toda la capacidad fe difponen para el Lauatorio, ad¬ mirados, y confufos de ver aquel eftraño exemplo de humildad en fu Maeftro; que con vn roftro celeftial, puefto à los pies de Pedro, le eftà mirando, diziendo: SI NON LAVERO TE, NON y como RABEEIS PARTEM MECVM. La facilidad, y gala, con que eftà obrado todo, caufará alfombro al mas depejado, y practico Pin¬ tor. La Mefa, que eftà en medio, y los afsientos, y vn Perro echa¬ do en el fuelo, fon verdad, no Pintura; y por dezirlo de vna vez, quantas obras fe pu fie fien junto à efte Lienco, fe quedarían en tér¬ minos de pintadas, y tanto mas él ferà tenido por verdad. Todo este párrafo hace pensar en que el P. Santos escribía a veces lo ' que había escuchado a Velazquez; estas frases sólo pueden ser del gran pintor. — 236 — Eíte, y otro de la Cena del mi [mo tamaño, hizo Tintoreto para la Igleíia, que llaman de San Marcóla en Venecia, y fue quitado, y puefta en fu lugar vna copia; y aü que fe conoce que lo es, es de tanta fatisfacion, y fu armonía tal, fiendo original el com¬ que pañero, le repara en no él. Tiene de alto flete pies y medio, de lar¬ go diez fon las figuras del natural. y nueue, Al lado derecho defte, tiene fu lugar, vna Tabla de Andrea del Sarto, obra, que mueftra bien la valentia de tal Maeftro. Nueftra Señora fentada fobre vnasGradas, tiene el Niño con vna mano, y con la otra leuantado el manto; el Niño eftà en pie defnudo, mi¬ rando à vn Angel, veftido de vna Tunicela verde, diuinamente la¬ brada: tiene vn libro abierto en las manos, y mira al Niño, que ten¬ diendo los braços con rara viueza, parece fe arroja à él. De effotro lado ay vna figura en lo principal del Quadro fentada; puede fe en¬ tender es San luán Euangelifta, bien, que no tiene feñas propias, que lo manifieften, fino es, que digamos, que el libro abierto en las manos del Angel, es el de la Sagrada Efcritura, que vió de effa mifrna fuerte en las vifiones mifteriofas de fu Apocalipfi, abierto por el Cordero, que hizo fu Trono à Maria. A lo vltimo de las Gradas, fe vé otra figura pequeña de Muger con vn Niño de la mano; y todo ello fobre vn Pays de tintas, bien à propofito para la compoficion del Quadro^. Efte, y la Tabla de Rafael, que eftà en elAltar, y el Llenço del Lauatoiio, y otro de las bodas de Canà de Galilea, que eftà en la Iglafia vieja, y otros de fu mifmo apre¬ cio, vinieron de Inglaterra à Efpaña, de la almoneda del Rey Car¬ los Eftuardo, que fue de rico, y lingular defpojo. Auia efte Gran Principe (digno de mejor fortuna, por las ex¬ celentes partes, de que le dotó naturaleza) con loable, y generóla ambición de iluftrar fu Palacio, y enriquecer fu Re3mo, con lo mas noble, preciólo, y efquifito, que fe hallaffe en los eftraños: efparcido por ellos, perfonas de gentil efpiritu, gufto, inteligencia, y noticias que difcurriendo las Prouincias, y recogiendo felizmen¬ te, con la diligencia, y el oro, mucho de lo mejor, que por ellas eftaua diuertido, lo trafportaron à Inglaterra, y à fus Reales Pa¬ lacios. Tuuo en ellos el primero lugar, y mayor aplaufo la Pin¬ tura, no folo por la excelencia del Arte, fino por hallarle alli al- ' Hoy en el Prado, desde 1839; n.° 334. tamente acreditada de los originales de mayor eftimacion, y nom¬ dàn nueítros ligios bre, de aquellos Artifices, a quien han dado, y la veneración, que à los pallados Apeles, Parralios, y Zeufis. Pero muriendo Carlos trágicamente, vino à tierra en vn dia el cuydado, y trabajo de tantos. A la par, que la voz de lu muerte, bolo la de efte admirable Teloro, conuocando a fu almoneda la fama, à todos los Principes de Europa; y como quien para el fuyo, con tanto de [velo, de fea en todo, todo lo mejor; acudió à ella por medio del Embaxador de Elpaña en aquel Reyno, y de otros con¬ fidentes, D. Luis Mendez de Haro, Côde-Duque de San Lucar, y côfiguiô por grandes precios (fin que le lo parecielle ninguno) los Llenços y Tablas, q entre tantas buenas fe reputauà jufta- mente por las mejores, que fueron las que hemos dicho. Traídas à Madrid, y reconocida de mas cerca fu excelencia, las ofreció à los pies del Rey Nueítro Señor, que como tan íuperior en fu co¬ nocimiento, las juzgó dignas delta Marauilla, y del te lugar, don¬ de ordenó le puliellen, con las demás que las acompañan. Tras elta Tabla de Andrea del Sarto, le ligue vn Chriíto à la Coluna, de mano de Luqueto, de lo bueno que hizo. Tiene de alto feis pies y medio, y de ancho cinco. El vltimo por elte lado, es vn Ecce Homo, de Paulo Verones, del miímo tamaño. También dió eltas con las demás à lu Mageltad para elte fin Don Luis Mendez de Haro. Al lado izquierdo del llenço del Lauatorio, elta vna Nueltia Señora con en los braços, de roltro agradable, y magel- el Niño tuolo; pone relpecto el mirarla; es del tamaño del natural. El Niño, tan de bulto, y de carne, que puelto alli vno de aquella milma edad, no pareciera tan viuo, y mazizo. Tiene también vnos lexos de hermofo Pays; es de mano del Ticiano, y fe eftaua an¬ tes en la Sacriltia. Tras ella el Llenço de la oración del Huerto, de mano del Ti¬ ciano, Reprefentale muy en lo que folia eltar en la Antelacriltia. oblcuro de la noche; porque aunque era el lleno de la Luna, no quilo aprouecharle de fu luz, y afsi elta cubierta de Nubes; la del Angel, que dà en la figura de Chrifto, eltà muy lexos, aun¬ que con ella fe vé muy bien. Los Apoftoles dormidos, apenas fe diuifan, y con todo ello mueftran lo que fon. ludas es la per- fona mas cerca, y la que mas fe vé por la luz de vna Linterna, que como Adalid va delante, y reueruera en el Arroyo Cedrón la lumbre: es valentifsimo Quadro; fu tamaño fe reduze al de los antecedentes, que todos Ion cali iguales. Eltas fíete Pinturas ocu¬ pan el elpacio que ay entre los Caxones, y la Cornija. Por cima della corren las que diremos aora, gouernando fu quenta como las de abaxo, y començando de enmedio. Sobre la del Lauatorio, frontero de la Ventana que eltà al otro lado, fe vé el celebrado Llenço de la Madalena, de mano del Ticiano, que eltaua en elta miíma Pieça, de quien andan tantas Copias por el mundo. A fu lado derecho, vno de Santa Marga¬ rita, relucitando à vn muchacho, que luítenta en las manos vn Viejo, acompañado de otras dos per lonas; las ñguras Ion del na¬ tural, de mas de medios cuerpos^. Tiene fe por de mano de Michael Angel Carauacho, por ler muy bueno, y de aquella íu manera; la altura es de quatro pies y quarto, y fu ancho tres y medio, como el de la Madalena; ofreció lele à fu Mageftad el Almirante de Caftilla Don luán Alfonfo Enriquez de Cabrera, con otras mu¬ chas, y efcogidas Pinturas, quado vino de Italia. Luego fe figue otro del Ticiano, de la pregunta, que hizieron à Chrifto llena de malicia, fobre pagar el cenfo, y tributo al Ce¬ lar. Todas fon Ungulares ñguras; la cabeça y roftro de Chrifto, es de lo mejor, que creo fe ha pintado; también eftaua antes en efte litio. La de mas adelante, es vna Affumpcion de Nueftra Se¬ ñora, que acompañada de Angeles, fube à los Cielos, y los Apof- toles en côtorno del Sepulcro, la atienden admirados; es Pintura de gran nombre, de mano de Aníbal Carache^, muy femejante en las manchas, y tintas; y en la difposicion de la Hiftoria, à las de Tintoreto. En el vltimo efpacio, eftà vna Pintura de Paulo Va¬ rones, del Sacriñcio de Abrahan. A la otra parte, al lado izquierdo de la Madalena, eftà vn Chrifto con la Cruz acueftas, de Fray Sebaftian del Piombo, Pin¬ tura de grandeza, y fuerça, veftido de vna Tunica morada clara; la cabeça belli fsima, y ella, y la ñgura mueftran bien el pefo, y fatiga de la Cruz, que le agraua. Tiene al lado vn Sayón, y detras fe vé otro armado; la tinta de todo el refto obfcura; las ñguras algo mas de medios cuerpos del natural. Defte original andan mu¬ chas copias, y aquí ay dos del mifmo Autor. Tras él fe figue vn Lienço de San lofeh con el Niño en braços, de Guido Boloñes, muy eftimable, y de lo grande, que obró. ' Hoy en el Prado; atribuido a Serodine antes se creía de Rutilio Ma- retti; n.° 246. ' En el n.° 75 del Prado. 239 — Luego vna Pintura de Antonio Corregió, Chrifto refucitado en el Huerto, muy hermofo; la Madalena belli [sima, arrodillada à fus pies con terni [simo afecto; el Pays, en que [e finge vn ama¬ necer tan natural, que engaña à la vifta, y la alegra igualmente; es de lindo gufto^. Efte, y el de la huyda à Egypto, y el de la Pu¬ rificación de Nueítra Señora, que eftàn en la Ante[acri[tia, y otros del mitmo valor, dio a lu Mage [tad, quando vino de Italia, Don Ramiro Nuñez de Guzman, Duque de Medina de las Torres. En el vltimo lugar, eltá vna Imagen de Nueltra Señora con el Niño al pecho, de Guido Boloñes. Todas eltas nueue Pinturas, que co¬ rren [obre la Cornija, le reducen a vn milmo tamaño, que es de cinco pies de alto, y tres, y tres quartos de ancho. Sobre las dos Puertas de la teltera principal. Colaterales al Altar, eltan, en la vna vna Tabla de Nueltra Señora, y Santa Ca¬ talina, y San lorge, que parece de mano de lorjon de Caltelfran- co, aunque ay quien diga, que es de la primera manera del Ticia- no^. En la otra, vna Pintura de mano del Ticiano, de Chrilto, moí- trado de Pilatos al Pueblo, cofa excelente. Tienen las dos las figu¬ ras mas que medianas, y eftauan antes en vno de los Capítulos. En la teftera de abaxo, fobre las Puertas, que acompañan la principal por donde fe entra, corre fponden otras dos Pinturas, à las que fe han dicho. Encima de la vna, vna Nueftra Señora ten¬ tada, en vn Pays, el Niño echado en fu regazo, y Santa Catalina arrodillada, haziendole caricias. San luán Bautifta Niño, trae vna fruta à la Virgen, que alarga la mano à tomarla; es original del Ticiano, de gran eftimacion. Sobre la de mano derecha, eftà otra de mano del Bordonon; Nueftra Señora tentada en vn Sitial, con el Niño pie fobre las rodillas, à fu mano derecha San Antonio en de Padua, y à la otra San Roque; figuras medianas, y de muy buena execucion, y gufto todo ello®. Eftos quatro Quadros fe re¬ ducen à cinco pies lo largo. poco mas por principal por donde entramos, ay vn Lienço Sobre la Puerta grande, de la Hiftoria de la Muger Adultera, de mano de Van- dic. Flamenco de Nación, obra muy eftimable. Las figuras algo mayores, que el natural. La de Chrifto Señor nueftro, de agrada¬ ble afpecto, y mageftuofo. La Muger en fu prefencia, atadas las manos, fe reprefenta proprifsimamente, como afrentada, baxos el primero n.° iii; el segundo, ^ y ' Los tres cuadros en el Prado: «1 434; el tercero, el 288. 240 — los ojos, que parece fe le caen de verguença, del delito que la acu¬ lan. Los acu [adores Farifeos, mueítran eítar ponderando fu feal¬ dad, con rara lignificación. No fe vé en efta Hiítoria cofa, que no efté naturalifsimamente executada. Los coloridos, y ropas, muy excelentes, femejantes à los del Ticiano, que fue el que les dio mas gracia, y à quien imitó efte Autor. A la parte de las Ventanas, enfrente de los Caxones, fe repar¬ ten diea Pinturas de la Coï.dja aba.xo, que haaen grande confo- nancia con las referidas, aísi en la valentia, como en el adorno. La primera, comencando fu quenta por la parte fuperior, es vna Santa Margarita, de mano del Ticiano, de m.as de medio cuer¬ po, con el Dragon^. Es Pintura famofa; eftà en el primero Pilar de entre las Ventanas. En el fegundo fe vé el San Sebaftian cele¬ brado, del Ticiano, que fue de los Condes de Benauente, figura del natural, fola, en vn Nicho, y toda de fnuda, las manos atras, y dañadas dos flechas, la cabeca leuantada al Cielo con grande afecto, y viueza; y fuera de eftar el cuerpo lindamente plantado, eftà colorido tan diuinamente, que parece vino, y de carne, y que fe puede abraçar. En el tercero, eftà Chrifto Señor nueftro en el Limbo, facando la.s Animas de los Santos Padres, es de mano del Piombo^, y tiene el mifmo tamaño, que el San Sebaftian, ocho pies de alto, y de ancho quatro. En el quarto, otra Pintura de la Ma- dalena, de Tintoreto, ya defpojada de fus galas, y joyas, y oran¬ do, que es el camino de confeguir las nueuas, que bufcaua para fu adorno. En el quinto, que correfponde à efte, y cogen entre los dos la Ventana de el medio; eftà vn San Gerónimo en la penitencia, de mano de Vandic, tienele vn Angel la Pluma, con que iluftrò la Iglefia Católica, denotando la nobleza de fus Efcritos, la altura de fu buelo. Efte, y el de la Madalena defpojada, tienen à feis pies menos quarto, de alto, y de ancho quatro y medio poco mas. En el fexto Pilar, eftà Chrifto Crucificado; y en el feptimo San luán Bautifta en el Defierto, ambos de mano del Ticiano; figu¬ ras del natural excelentes; eftauan antes en la Aulilla. En el oc¬ tano, y vitimo, vna Madalena, defpojandofe de los trages de la vanidad, de mano de Tintoreto. Tiene la altura de quatro pies y medio, de ancho quatro, como la Santa Margarita. y Debaxo deltas dos, que fe correfponden en el primero, y vl- ' y ' Los dos cuadros en el Prado: nos. 446 y 346. 241 — limo Pilar, dos Efpejos, y en los dos lados, que abraçan la ay Ventana de medio, debaxo de las Pinturas de la otra Mada- en lena, y San Gerónimo, por fer de menor caida, hazen corre fpon- dencia à los Efpejos, dos Pinturas cafi de igual tamaño. La vna, del Nacimiento de Chrifto, de Andreas Chauonb La otra, vna Ima¬ gen de Nueftra Señora con el Niño, y San Juan, de mano de Ra¬ fael de Vrbino, y muy digna de fu mano; tienen à tres pies y quarto de alto, y dos y medio de ancho. Eftos, y todos los demás referidos, defpues de la grandeza de fu valentia, eftàn con Marcos de Talla dorados, vniformes en el luftre, y primor, à quien imitan los Efpejos con el mifmo adorno, dando à efta Pieça hermofura, y Mageftad, y por todas partes llenándole los ojos, y el refpecto, moftrando en fu realeza, y porte, fer alhajas de vna Marauilla, y prendas del fuperior gufto, y de- uocion de fu Patron, y Dueño, que nunca ceffa de iluftrarla, como tan gran Monarca. Lo alto de la Bobeda, de la Cornija arriba, eftà pintado, como la Antefacriftia, del mifmo orden de Grutefcos. Las laxas, que van haziendo los compartimientos, y diuifiones, fe ñngen de Piedras de diuerfos colores; y en lo reftante, Artefones, y foliages, con tanto relieuo, que engañan la vifta: dentro de las faxas fe vén varias ñguras de hombres, y anímales, y j to todo, haze vna la¬ bor muy nueua, y muy graciola. El fuelo, es de diuerfos Marmoles, de claro pulimento, que con la diferencia, y curio fidad de fu di fpo lición, parecen muy bien. De aqui fe podrà inferir el raro efecto que hará, la vifta de todas eftas cofas juntas; corto encarecimiento ferà dezir, que es de lo mejor, que puede hallarle en Europa. Confiderelo allá quien quifiere, que yo lo dexo afsi, por no hallar ponderación con que figniñcarlo, y porque ay mucho que dezir en lo demás, que fe contiene en efta Oñcina Santa, y es forzofo, aunque de corrida, dar noticia de lo que fe pudiere. Caxoncs. A la mano derecha como entramos, eftàn los — Caxones (ya lo diximos) y cogen de parte à parte toda aquella vanda. Son de tan preciólas maderas, como las Sillas del Coro; Acana, Caoua, Euano, Cedro, Terebinto, Box, y Nogal; y labra¬ dos con mucho primor. Ay fiete diuifiones de ellos, partidas con fus Pilaftras, y en cada vna quatro Caxones tan grandes, que ' Quiere decir Andrea Meldolla il Schiavone (1322-1582). 16 242 — — caben tendidas las Capas, y ornamentos In doblarle, que los que ay aqui, no lo lufren. El luelo de todos es de Cedro, por la in- corruptibilidad, y limpieza, que no crian polilla eítas Tablas. Tie¬ ne cada vno quatro tiradores dorados, y las frentes con muchos examblages, y molduras, que les dàn viltolo adorno. [Sigue fols. 48-51, descripción de telas y alluifas.] Fol. 51 vto. DISCURSO X De la Segunda parte, en que se diuide la planta, y de los Claustros pequeños, del Conuento, con las Pieças mas notables que ay en ellos. Fol. 55 vto. Refectorio.- Aqui tiene fu entrada el Refectorio, por las tres Puertas de la vanda del Medio dia. Es vna Pieça de muchaale¬ gria, claridad, y blancura, y aunque de fuficiente grandeza, no dexa de fer corta para tanto numero de Religió los como ay, pues folo tiene ciento y veinte pies de largo, y treinta y cinco de an¬ cho; mas como fue el intento del principio, que no huuieffe tan¬ tos habitadores; y defpues por conueniencia trataren, que fue líen mas: hecho el Refectorio, no tuuo remedio el darle mayor capa¬ cidad; y reípecto de la que tiene, es algo baxo también; mas fue forzofo, porque no deligualara la altura, al andar de los treinta pies; y alsi no tiene fino veinte y ocho. Fol. 54. Pintura. — Entre las dos de abaxo, hafta la Cornija, que co¬ rre por el contorno, eftà aquella famofa Pintura de la Cena, del Ticiano, tan celebrada de los Pintores, y con razón: porque tal viueza, y efpiritu como mueltran las figuras con el relieue, y fuerça del arte, es de lo mas raro, que puede verle; fon algo ma¬ yores del natural. El roftro de Chrifto hermofifsimo, y graue. Los Apoftoles parece, que refpiran, y hablan. Los lexos, que fe def- cubren por la puerta del Cenáculo, marauillofos. No pudo el arte llegar à mas. 243 — — Fol. 54 vto. Iglefia antigua. — Es Pieça efta muy grande, de ciento vna y cinco pies de largo, cinco de ancho. Diuidele la Bo- y treynta y beda en tres compartimientos, ò Capillas, con vna Faxa quadrada en lugar de Cornija al rededor. Las Paredes muy blancas, y luci¬ das. El folado de Marmoles pardos, y blancos, de mucha alegria, y diferencia. Tiene dos Puertas; vna que íale à efte Clauftro de los Difuntos, y otra al Principal, que mirándote de frente, diui- den la Capilla Mayor, de todo el cuerpo de la Igleíia. El Coro eftà por lo baxo, con dos ordenes de Sillas continuados de cada parte, y otras en el teítero, de muy eltimable materia, y curipfa hechura. Las Ventanas falen à la fachada de Medio dia, por don¬ de tiene mucha luz. Altares y Pinturas. — Quedóte con tres Altares, que tenia antes, en los quales fe vén cinco Pinturas tamo fas, deuidas à la idea, y execucion valiente del Ticiano. En el Mayor, el Martirio de San Lorenço; tan al natural, y tan bien entendido, que parece fe vé comoello fucediò. Es Quadro grande; y toda la luz de la Pintura, fe recibe de vnos fuegos, ò luminarias, que eftàn puef- tas en la Peaña, ò Pedeftal de vn Idolo, y de las llamas, que falen debaxo de las Parrillas; que como fue de noche el martirio del Santo, el Artiñce aduirtiò confiderado, y eftudiofo, la naturaleza del cafo. El Santo viuo, aunque ya en parte toftado, leuanta el braço à recibir vna Corona de laurel, que le traen vnos Angeles del Cielo. Las ñguras mas cercanas de los que le atormentan, y le rebueluen en las Parrillas, y atizan, y foplan el fuego, fon algo mayores, que el natural, con notable artificio pue ftas, y fe vén todas, aunque fon muchas. Ella es obra tan diuina, que aunque eftà de noche, puede dar luz à quantos la defean tener en el Arte. En el Altar Colateral del Euangelio, eftà la adorado de los Reyes, de la mayor hermofura,y como dizen los Italianos, va- gueza, q fe puede de fear; los coloridos, roftros, ropas, y fedas, no fe pueden mejorar. En el lado de la Epiftola, eftà el Entierro, y fepultura de Chrifto, y enternece el coraçon à quien con atención lo mira. Son las figuras deftos dos Quadros, como la mitad del na¬ tural, aunque las defte, vn poco mayores, que las de los Reyes. Sobre ellos hazen fegundo cuerpo à fus Retablos, y frotifpido, otros dos Quadros pequeños, que dio el Rey Filipo Quarto con los 244 — de la Sacriftia, de la mifmaeftimacion. El vno es vn Ecce homo de medio cuerpo íolo: y el otro vna Nueítra Señora de la miíma medida, que Todos Ion de mano le eftá mirando afligida, y triíte. del Ticiano, y tan admirables, que auian de eltar pueftos, como Relicarios, que no fe vieííen, fino à deíeo; porque con la eftima¬ cion, fe ponderaffe la excelencia. Pinturas. — En lo alto defta Capilla, y en lo reftante del Cuerpo de la Iglefia, eftàn repartidos mas de treinta Quadros, que la adornan con grande variedad. Los quatro fon muy grandes, y fe miran de frente; dos à vn lado, y dos à otro; en las diftancias, y claros, que dexan los Arcos encima de las Sillas, que fon de mucha capazidad. El vno, que eftá à mano derecha, como entramos por la Puerta del Clauftro de los Difuntos; es la Batalla de San Miguel con el Demonio, introduzidas muchas Figuras de cada vando. El que le corre fponde à la otra parte, es la Hiftoria del Martyrio de las onze mil Virgines. Vno, y otro, de mano de Luqueto, ò Lucas Cangiafo, Italianos; y que defcubren lo mucho que fabia, y quan dieftro era en plantar las Figuras; y moftrar fin diñcultad, todas las partes, con figular proporción, y mouimiento; mas no dexan de tener algunos defectos, en la confideracion, y trato de las Hif- torias. El otro que eftá configuiente al de San Miguel, en el claro del Arco, el Martyrio de San Mauricio, y fus Compañeros, de mano es de Dominico Greco; obra admirable, de mucho Arte, y excelencia. El que le correfponde, à la otra parte, es el Martyrio de San Loren- Ç0, de mano de Luqueto; de lo muy bueno que él hizo, y que ef- tuuo puefto en el Retablo de la Iglefia Principal, fobre la Cuf- todia, y fe quedàra alli, à no parecer à la diftancia, pequeñas las Figuras. Eftos Quadros eftauan antes en la Sacriftia de las Ca¬ pas; y los dos primeros, en la Torre del Refectorio del Colegio, donde no fe gozauan tan bien como aqui, que tienen buena luz. Acompañan à cada vno, otros quatro Quadros, que llenan la diftancia, que queda à los lados, y hazen muy grande hermofura à efta Pieça; vnos fobre las Sillas, y otros fobre la Faxa, ò Cor- nixa, que dà buelta à toda ella. Sobre las Sillas, eftàn feis Qua¬ dros con Marcos de Bronze dorado, en que fe ven las Armas, y Blafones de la Real Cafa de Auftria, con la difpoficion genealó¬ gica, con que fe han ido heredando, y juntando; tres à vna van- da, y tres à otra. En el Teftero de las Ventanas, fobre las Sillas del Prior, y 245 — — Vicario eftàn dos Retratos; vno del Emperador Carlos Quinto, y otro de fu hijo Philipo Segundo, que con los leis antecedentes, eltauan antes en la Sacriftia. Encima de eftos, lobre la Cornixa, à fu mifmo igual, eftàn otros, que junto, con diuertir la vifta, dan no poco que reparar à losentendidos; y algunos fon de Autores de nombre: como de Fray Sebaftian del Piombo, de quien ay vno de Chrifto con la Cruz acueftas, femejante al de encima de la Silla Prioral del Coro, de fu mifma mano. Otro, que dizen es de Michael Angelo, que es vna Imagen de nueftra Señora, con el Niño, y San luán, befán¬ dole; aunque ay quien diga, que mas parece obra de Leonardo de Vins, que no le deuiò nada à Michael, aunque fuelle Angel en el Arte; ella es Pieça Eftremada; prefentaronlela al Rey Philipo Segundo, creo de Florencia. De Andreas del Sarto, ay vna nuef¬ tra Señora, fentada, poco menos del natural, con vn San lofeph, y el Niño, harto graciola Pintura, de lindo colorido, y mouimiento. De vn Michael Cu fin. Flamenco, gran imitador de la manera de Andrea del Sarto, ay también dos Quadros. Vno, la Hiftoria de Dauid, quando cortó al Gigante la Cabeça. Otro, de Santa Ce¬ cilia, donzella hermofifsima, que eftà tañendo en vn Clauicordio, y algunos Angeles que cantan al fon del Inftrumento^ muy agra¬ ciado todo, y de buen orden, y luzes. Eftos eltauan en la Sacrif¬ tia antes. Otro ay de Carlos Veronès, hijo de Paulo, que es de nueftra Señora, y San lofeph, y el Niño dormido, cofa muy bien difpuefta, y executada. Efte, y otros dos, que ay en otras Pieças, vno de Santa Agueda, con el pecho cortado, y vn Angel que la eftà curando; y otro de nueftra Señora, que tiene à Chrifto Señor nueftro, muerto en fus braços, al pie de la Cruz, con vnos Angeles à los lados, mueftran fer de vna mifma mano, y de eftimable ef- tudio. Otros ay aqui de diferentes Autores, y Hiftorias, que tam¬ bién hazen mucho, para el adorno, y compolición de efta Pieça; no quiero fer can fado en referirlos todos. Solo diré de vno, que es de Paulo Veronès, de las Bodas de Canà de Galilea, donde Chrifto eftà obrando el milagro de la con- uerfion del agua en vino, que es muy digno de aduertir®. Efte eftà acomodado junto al Altar del lado de la Epiftola, en vn hueco ' El cuadro de Micael Coxdeu guardado en el Museo del Prado, nú¬ mero 1.467. ' Núm. 494 del Prado. — 246 — donde eítan vnos Caxones, en que íe guardan algunos Ornamen¬ tos. Sobre ellos fe vé, copiofo de Figuras, con aquella nobleza, y dirpolicion rara, que tuuo efte gran Pintor, en lo que hizo. En loa que firuen à la Mefa, ay admirables Cabeças, y cali todas pare¬ cen Retratos; la de la Virgen no, porque tiene mayor decoro, y diuinidad; y tiendo muy hermofa, corre fponde proporcionada¬ mente à la edad de Chriíto, que eftà à fu lado: cofa en que yerran muchifsimos Pintores; que pintando a Chrifto en la edad perfec¬ ta, pintan niña à fu Madre. Ay vna Figura en pie, veftida de blan¬ co, acompañada de otras, que parece entra de fuera, y fe ha fuf- pendido à vifta del milagro, que le refiere vno de los que eftàn à la Mefa. Delante de la Mefa eftà vn Negrillo de efpaldas, como firuiendo à ella, con veftido amarillo, cuyas manchas hazen gran armonía à la compoficion. Las Figuras fon medianas. Lo alto del Quadro, quatro pies y medio, y flete y medio de largo. Diòle à efta Cafa el Rey Philipo Quarto, con los de la Sacriftia; y con todos dio ocafion à que efta Iglefia fe viftieffe de la manera que eftà; que compuefta la Sacriftia con ellos, vinieron aqui cafi to¬ dos los que tenia antes, y fe acomodaron tan bien, que es efto de lo grande que fe puede ver en efta Cafa.... Fol. 57 vto. DISCURSO XI Del claustro principal del convento., {Descripción minuciosa de las pinturas mu¬ rales y de las estaciones.\ Fol. 69. DISCURSO XII De las Pieças Principales, que están en este gran Claustro. Atrio de los Capíbalos. Las mas principales fon los dos Ca¬ pítulos, que caen à la vanda de Mediodía. Entrate à ellos por vna Puerta grande, que refponde al Claro del Clauftro, que es entra- - 247 da del laa'din; y lo primero que fe vé parece lo vltimo à que le puede llegar en perfección. Es vna Pieça quadrada de treinta pies, hermofamente luzida, y compuefta, con tres Ventanas de frente, y rejas à los Jardines, que rodean la Cafa; y tres Puertas à los lados, que refponden iguales: las de enmedio tan grandes, como la de entrada, y las otras como las ventanas, que bazen vn orden, y variedad muy viftofa. Efta firue de Atrio à los Capítulos que la tienen enmedio. Pinturas. — Encima de las Ventanas, y Puertas, fe adorna por eí contorno de algunos Quadros, y Pinturas al olio, que fon en todos flete, de los mejores Mae ftros que han aplaudido las eda¬ des. El vno es vna Imagen de nueftra Señora con el Niño, y San Juan, que dizen es de mano de Rafael de Vrbina. Otro de mano del Ticiano, que es de nue ftro Saluador con el Mundo en la mano, y echando la bendición con la otra; cofa de grande eftimacion. Otro de la Anunciación de nueftra Señora, de mano de Federico Barrofi, de mucha dulçura, y difpoficion eftudiofa. Otro ay de Paulo Veronés, que es la Hiítoria de la Muger Adultera, de lo ma- rauillofo que hizo efte Autor. Ay también aqui vn San Gerónimo en la Penitencia, que antes eftaua en la Sacriftia, que dizen es de mano del gran Tintoreto. Otro de nueftra Señora con el Niño, y Santa Catalina, y San Sebaftian en fu prefencia, que es copia de otra de Antonio Corregió, ò Acorezo, como nofotros dezimos, de tal fuauidad, y hermofura, que fe lleua la atención de todos. Di¬ zen que hizo efta Copia Dominico Greco; y afsientan los que han vifto el Original, que eftà hecha con toda deftreza, y femejança. Las quatro de eftas Pinturas, que fon la de Rafael, del Ticiano, de Paulo Veronés, y otra de nueftra Señora con el Niño en los braços, que es de mano de Vandic, y de mucha excelencia, dio el Rey Filipo Quarto, para que no aya Pieça en efta Cafa, que no efté enriquezida con fus cuydados.... Forma de losCapítulos.-Entrafe defde aqui en ellos, y ellos fe entran luego los ojos, para enfanchar el coraçon: porque por fuera de fer entrambos grandes, y defenfadados: fon tan claros, y alegres, y de tan guftofa difpoficion en los adornos, que com¬ piten con todo quanto ay aqui. De ancho tiene cada vno treinta y quatro pies, de largo ochenta; de fuerte, que los dos con el Atrio, que eftà en medio, tienen docientos pies de longitud. Las Paredes parecen de Nieue; y hafta la Comixa, que es de la mif- ma blancura, fe adornan de Quadros admirables, que junto con — 248 — deleytar la vif ta, y enfeñar a los entendidos en el Arte, excitan la deuocion con lo bien íigniñcado de fus Hiítorias fagradas. En los Tefteros eltàn dos Altares, que fe miran de frente, y hazen correfpendencia igual con las Puertas de las entradas: las Pobe¬ das tienen de altura veinte y ocho pies, poco mas, ò menos, por¬ que eftàn fobre ellas las Celdas del Clauftro alto: afsi tienen dos ordenes de Ventanas; rafgadas vnas, y con Rexas; y las altas a los quinze pies fobre la Cornixa, con vidrieras todas al Mediodía, que en cada vna fon catorze, de mucha luz. Ay por el contorno de entrambos fus Bancos, y afsientos de Nogal, con Efpaldares, y Tableros muy bien labrados; y entre ellos, y la Cornixa eftàn las Pinturas todas de Maeftros feñalados, que fon diez y feis en cada vno. Hablaré de las mas principales. Pinturas. — En los dos Altares, que fe miran de frente, ay dos del Ticiano; vna de San Gerónimo en la Penitencia, y De- fierto; y otra de la Oración del Huerto, pue fta à la mifma fazon, de tiempo que ella fucediò; de tanto artificio, relievo, y íuerça, que las Figuras, Arboles, Rifcos, Fuentes, Paños, y adornos de vna, y otra Hiftoria, fe pueden afsir con la mano; no ay ponde¬ ración para tanta valentia, ni tiene colores la Retorica para imi¬ tar los de efte grande Autor, que todo lo fignifica tan admirable¬ mente. La de San Gerónimo eftà en el Capitulo del Vicario; y la de la Oración del Huerto, en el de el Prior: afsi los llamamos para diftinguirlos. En el de el Prior también ay vna Coronación de Efpinas, co¬ pia del Ticiano. Y luego ay de luán Fernandez Mudo fu difcipu- lo, vn Quadro grande, del Aparecimiento, que Chrifto nueftro Señor hizo à fu Madre fantifsima defpues de refucitado, que aun¬ que no eftà acabado, mueftra muy bien cuyo es. De Leonardo de Vins ay vna copia de la Transfiguración en el Monte Tabor. Del gran Pintor Antonio de Acorezo, ay otra de la huida à Egypto, agradable, y linda. De Carlos Veronès, vn original en que fe vén la Madalena, y Marta, llorofas, à los pies de Chrifto, por la muer¬ te de fu hermano Lazaro. De lacobo de Parma^, vn Bautifmo de Chrifto Señor nueftro en el lordan. En el otro Capitulo, ay vn Quadro de nueftra Señora, y Santa ' Por Palma. 249 — Ifabel con el Niño, y San luán, cofa precióla, dizen que es copia de Raphael Sanció Vrbino. De Gerónimo Muciano ay otro origi¬ nal de la Reíureccion de la hija del Archilinagogo. Del Mafacio, Maeftro de Michael Angelo, ay otro de Chrifto Señor nueltro, muerto, y nueltra Señora, y Nicodemus, mirándole compaliuos; excelente Pintura. De Gerónimo Boleo ay dos Tablas de aquella eítraña manera, por donde le hizo celebre; vna es, quando nuel¬ tro Saluador lleuaua la Cruz acuellas; otra de San Antonio Abad. De Lauinia Fontana, hija de Prolpero Fontano, Pintor famolo en Bolonia; ay vna Hiltoria de nueltra Señora con el Niño dormido, alegre, hermola, de buen colorido, y dulçura; y aunque no tiene la valentia de los otros, es la que le lleua los ojos, lingularmente de los que le pagan de elte genero de pintar. Eltimanle en Ita¬ lia lus obras, por la eltrañeza de 1er muger, que parece lale del curio ordinario, y de aquello que es propio de lus dedos, y lus manos, como lo dixo Salomó. Los demás Quadros que ay en eltos Capítulos, Ion también de Pintores grandes, como lo mueltran en lu valentia; mas de todos ellos quedarán muy pocos en eltos Capítulos, porque ha determinado la Mageltad, y piedad del Rey Filipo Quarto, que le adornen como la Sacriltia, con otros mas eltimables, que le eltàn huleando por lu orden. Bobedas de los Capítulos.—De la Comixa arriba eltàn las Bobedas pintadas de mucha variedad de Brutelcos, obra de Grᬠnelo, y Fabricio, hijos del Bergamalco, cuya períeccion conlilte, en los buenos contrapueltos, y repartidos, en que por diuerlas liltas, y artelones ñngidos, los Relaltes de claro, y oblcuro, en¬ tretienen la vilta mil vizarrias, y caprichos, de Foliages, y Floro¬ nes, de Aues eltrañas, de Animales varios. Paños de diuerlos Co¬ lores, Architecturas, Frontilpicios, Angeles, Virtudes, Medallas, y otras Figuras tan gracio lamente dilpuettas, y mezcladas, que liempre halla colas nueuas la atención para lu diuertimiento; y como Ion las Bodegas grandes, y de tanta capazidad, ay infinito que ver, y todo güito lo, y entretenido. Imagines de Porfiro. — Encima de las dos Puertas, y de los dos Altares, le forman vnos Encalamentos, en que eltàn quatro Imágenes de Porfiro, con lus Guarniciones, ò Marcos dorados, de mucho precio, por el arte, y labor, y por lo raro de la materia; que oy no le labe en la tierra donde aya Cantera de Porfiros, como fe labe de otras. Las dos de ellas Ion dos Cabeças de nueltro Sal- viador, 3' las otras dos, la Imagen de nueltra Señora con el Niño 25« — — en los braços, de medio relieve todas, y tan bien talladas, como fi fuera enpiedra mas fácil, que elta refifte à los Diamantes. Tiene cada vna en el Pedeftal vnaInlcripcion del Doctor Arias Monta¬ no, con que las iluftrò docta, y elegantemente.... Fol. 68. Celda baxa del Prior.—De las [puertas] que eftàn en el del Prior, la vna no íiruede corre fpondenda; la otra es, por mas que donde fe entra a vna hermofa Quadra, que firue de Eftancia, ò Celda del Prior en el Verano. Cae debaxo de la Torre que mira à Oriente, en efte Lienço de Mediodia. Tiene en Quadro treinta y quatro pies; y eftà tan compuefta, y aliñada, que apenas ay parte donde no tenga particular adorno. Por eftar en la Efquina, ò An¬ gulo; tiene Ventanas al Mediodia, y à Oriente, tres de cada parte, con Rexas rafgadas: las altas que corre fponden à los quinze pies, fe cubrieron con la Bobeda parte de ellas, y parte eftàn condenadas. Pinturas. — Burlas, veras. — Entre los Mazizos de eftas Ventanas, ay algunos Quadros grandes, que afsientan fobre los Açulexos, que por lo baxo fe leuantan en la Pared cinco pies y mas. Los tres fon de Gerónimo Bofque, que fue entre los Pinto¬ res, como Merlin Cocayo entre los Poetas, que por el camino de las burlas, y al parecer difparates, y cofas de rifa, dio à entender las veras de fu valentia; afsi en la inuentiua rara de las Hifto- rias, como en el primor de la execucion. En la vna figniñca las tentaciones de San Anton, idea que executo muchas vezes, por fer íujeto donde podia defcubrir eftraños efectos. De vna parte fe vé aquel Santo Principe de los Eremitas, con roftro fereno, deuoto, contemplatiuo, fofegado, y llena de paz el alma. De otra fe def- cubren Animales fieros. Chimeras monftruofas. Fuegos, Muertes, Amenaças, Viuoras, Dragones, y otras infinitas fantafias efpan- tofas, que el enemigo forma para traftornarle, y derribarle de fu entereza fan ta, que pone admiración ver tantas inuenciones. El penfamiento, y artificio del otro Quadro, eftà fundado en aquel lugar de Ifaias, en que por mandado de Dios, dize à vozes: Toda Carne es heno, y toda fu gloria como flor del Cam¬ po: y afsi pinta en el vno, vn Carro de heno, y fobre el heno los deleytes de la Carne, la Fama, y la oftentacion de fu glo¬ ria, y alteza, figurado en vnas mugercillas, tañendo, y cantan¬ do, y la Fama de Demonio, cô alas, y trompeta, que publica fu 251 - - grandeza, y regalos. Tiran efte Carro líete Beftias fieras, íimbo- los de los vicios Capitales, y alrededor vàn íiguiendole los hom¬ bres, donde ay de todos citados, íolicitando alcançar ella gloria, vnos con efcaleras, otros con garauatos, otros trepan, otros laltan, y bu lean quan tos medios pueden para llegar arriba: vnos ya que eftauan en lo alto, caen: otros atropellados de las ruedas, pere¬ cen: otros gozan de aquel ayre vano, y al fin todo el anhelo es por alcançar del Heno. Yo confiello, que fe lee mas en elta Tabla, en vn inltante para la eníefiança, y deíengaño, que en otros libros en muchos días. El otro es de la adoración de los Reyes^, cola grande. Ay también en elta Quadra, de vn Alemán, ò Flamenco lla¬ mado loachimo^, vna Pintura, que es el milagro de los cinco mil hombres, que el Señor hartó en el Delierto, con los cinco Panes, y dos Pezes, tan bien repartida, y tan ingenio lamente, que cali le pueden contar todos: Y otra de nueltro Doctor San Gerónimo, Ta¬ cando la elpina al Leon, entrambas al olio, de excelentes Payía- ges, aunque no de mucho dibujo. Obra Mosayca. — Otras ay, cuyos Autores le ignoran; y en¬ tre ellas vn aquella manera antigua, que llama- San Gerónimo de uan Molayca, que es de varias Piedreçuelas, tan menudas obra como granos de anis: y de ellas, por íer de diferentes colores, ha- zen el roftro, el cauello, la ropa, y todo lo demás, alfentandolas de por fi, que es obra de mucha paciecia, y tiempo. A vn lado elta vn Eítante de libros, y en medio de él vn Cruciflxo con Nuel- tra Señora, y San luán, de lo bien executado, en Marfil, que le puede ver de efte genero. Encima de efte orden de Pinturas, Te ligue otro de Retratos de Pontífices Romanos, embiados de Ro¬ ma por excelentes. Bobeda.—luizio de Salomon.- La Cornixa, que corre encima de ellos, por el contorno, es blanca; y de allí arriba la Bobeda pintada al freíco, con admirable hermoíura. En el Quadro que haze enmedio de la altura, elta la Hiltoria del luizio, que hizo Salomon entre aquellas dos mugeres, que la vna por auer ahogado fu hijo durmiendo, quería alearle con el de la otra: obra de vn ' Este conservado en el Museo del Prado: número 2.048; los otros eñ El Escorial. ' Patinir; el cuadro permanece en El Escorial. 252 - Francifco de Vrbino Italiano, de grande ingenio. Por el contorno ay excelentes Foliages, y en las Lunetas, y Encafamentos, algunas Figuras de Profetas: y en vnas Medallas de oro los quatro Euan- geliítas, y las virtudes Morales, y Théologales, en otros Nichos, todo de lindo meneo, y aptitud, y de grandiísima velleza para efta Quadra. El íuelo eftà de lofas de Marmol pardo, y blanco, como los Claultros, y los Capítulos, hechos fus compartimientos, con que toda parece vn loyel. Celda alta del Prior. Deíde aqui por vna Elcalera clara, — y auchuroía, fe fube à la Celda alta del Prior, en que ay mucho que admirar, por fu grandeza, y adornos. Tiene dos Quadras: la vna cae encima de la que hemos dicho, muy e [pació la, y capaz, con mucho Ventanage à las dos vandas, de Oriente, y Mediodía, defde donde le defcubre vna vilta de grade variedad, Arboledas, Eítanques, Jardines, Fuentes, y mas à lo lexos. Poblaciones, Lu¬ gares, Campos, y Rífeos, por todas partes, que hazen mucha di¬ ferencia, en lo agradable de eftos Payfes. Son las Ventanas, feis à cada lado, vna fobre otras; y el adorno de la Quadra, excelente por eftremo, y de religiofa, y graue compoficion. Pinturas. — Sobre los Azulejos que fuben quatro pies en alto, eftàn por todo el contornorepartidos. Retratos enteros de Reyes, dos en cada lado, como fonDon Enrique Tercero, Don Juan el Se¬ gundo, Don Fernando el Catholico, Don Felipe el Primero el Hermofo, el Emperador Carlos Quinto, Don Philipo Segundo fu Hijo, Don Felipe Tercero, y Don Felipe Quarto. En el fegundo orden de Quadros mas arriba, eftàn fignifica- das las edades, defde la infancia à la decrepitud, de lindos Pay- fages Flamencos: y entre ellos ay otros del Diluvio de Balan, fiempre celebrado, y Retratos de Pontífices, con otros Payfes, y Quadros de deuocion, de in lignes Mae f tros, que llenan las Pare¬ des hafta la altura, que es de mas de veinte y cinco pies, pueftos en hermofa correfpondencia. Vno de eftos Quadros es vn Ecce¬ homo del Ticiano, de lo bueno que pintó. Y otro, vna famofa Copia, Hiftoria de la Anunciada, que en Florencia mueftran con tantos velos, que igualan à los dias de la semana. Efte eftaua an¬ tes en la Ante-Sccriftia. El Roftro de nueftra Señora, es tan di- uino y perfecto, que caula amor, y reuerencia. Y el del Angel eftà con fu difpoficion, moftrando eftos efectos marauillolamente. Hazen todos eftos Quadros grande adorno a efta Pleca: y junta- 253 — — mente vnos Eícritorios, que eftàn repartidos por ella, y Bufetes, y Sillas. Dormitorio. — Quadra fe entra en otra, que íirue Defde eíta propiamente de Celda, y Dormitorio: tiene dos Ventanas a Orien¬ te; y eftà compuerta al rededor de Eítantes de Nogal, bien la¬ brados, ocupados de libros famofos, de todas facultades; y por lo alto, hermofos, y deuotos, Payfes, que la adornan toda. Encima de las Puertas de la Alcoba eftà vn Quadro de nueftra Señora con el Niño dormido, en pie, como que fe và cayendo con el fueño, original de mano de Leonardo de Vins, Pintura hermofifsima, llena, agradable, tiene à San luán, y à vnos Angelillos, con las mas figniñcatiuas acciones, que pueden imaginarle. Oratorio. — Pallando mas adelante, le entra en el Oratorio, que es un pedaço de Cielo, por fu compoltura; y aliño. Tiene de largo treinta y cinco pies, de ancho doze; vna Ventana à Oriente, las Paredes de blanco Eltuque, la Bobeda con muchos lazos, liltas, y compartimiêtos de oro, y tres Pinturas por lo alto, que à me¬ didas diltancias la coxen toda. La vna es de San Gerónimo: la otra, la Adoración de los Reyes: y la mas cercana al Altar de San Lorenço, que dan mucho luzimiento à la Bobeda. Retablo. — El Altar eftà en el Te Itero delrente de la Ven¬ tana; liëpre veltido, y compuelto, como los de la Iglelia. El Re¬ tablo es vn Quadro grande, del Delcendimiento de la Cruz, de mano de Carlos Veronenle, y que le le conoce la mano, en lo pri- morolo de la execucion. Fuente. -- Ay aqui también fu Fuentecilla de Marmol pardo, para labarle las manos, acomodado Hueco. metida en vn Pinturas. En el contorno, por las Paredes muchos Quadros — de pintura, pequeños, pero de grade eltimacion. Entre ellos eftà vn Quadro de Nueftra Señora, con el Niño, y S. luán, del valien¬ te Raphael de Vrbina, labrado de fu mano, con excelencia. Ay también del Parme laño, otro de la Circuncilsion del Señor, que en¬ riquece elte Oratorio, y le alegra, con fu precio, y hermolura. Vn Eccehomo del Mudo, y vn Bautifmo de Chrifto en el lordan', que fue la mueltra que truxo, quando vino à elta Cala, li bien, del- pues liguiò otras maneras de pintar, y todas le lalieron admira- ' Núm. I.0I2 del Museo del Prado. bles. Los damas Ion también de mucha eltima, y deuocion: mas fuera querer citarnos en elta Pieça toda la vida, el hablar de cada vno. Aula de Efcritura.— A elte pefo^ eítàn también otras dos Pieças, que no es razón oluidarlas, pues folo por verlas le podia venir à elta Marauilla. La vna lime de Aula, donde íe lee à los Religiolos del Conuento, cada dia vna lección de Elcritura lagra- da, Ò alguna materia Theologica, conforme à la dilpolicion del Concilio de Trento. Eltà bien adereçada, con afsientos, y Efpal- dares y Cathedra: todo bien labrado, y coito lo. El luelo de com¬ partimientos de Marmol. Las Paredes veltidas, lobre la blancura, de ricos Quadros de pintura, todos de famolos Maeltros. Pinturas. lubileo. — Aqui al lado del Claultro, eltà la ce¬ - lebrada Gloria del Tidano, en que con el dieltro braço del pri¬ mor, tiró à no dexar mas que hazer. Eltuuo elte admirable Qua¬ dro en San Gerónimo de lulte, y traxeronle a elta Cala, quando trasladaron à ella el cuerpo del Emperador Carlos Quinto, junta¬ mente con el lubileo pleniisimo, que elte gran Principe alcançò, para que le ganalle el dia de Santo Matias, do quiera que eltu- uielle lu cuerpo. Eltà retratado el Celar en la Gloria, y la Em¬ peratriz lu mugar, y lu hijo Felipo Segundo, con muchos Princi¬ pes de la Cala de Aultria, que le conocen por lus retratos. A otro lado eltàn otros del Teltamento viejo, y nueuo: y en medio de todos la Iglelia, en forma de Donzella hermola, que eltà como pre tentándolos à la Santi Isima Trinidad, que le vé en lo alto en Trono de luz, y mageltad, y alli junto la Reyna de los Angeles: todo moltrando ingenio, y artificio, lindas polturas, propriisimos mouimientos, excelentes coloridos. Auia mucho que dezir en elte Quadro, íi no huuieramos de dar lugar à los demas^ lunto à él eltà vna Tabla de Raphael de Vrbino, en q le re- prelenta Nueltra Señora tentada en vna tilla alta, y à los pies vn Caxon, Ò peana de madera. Tiene la Virgen al Niño en los bra¬ cos; y al lado derecho eltà el mancebo Tobias de rodilla, con el pez en la mano, que refiere tu hittoria, y el Angel que le acomr paño; es notable el afecto de entrambos, mirando à la Imagen, y al Niño; parece que mueuen la retpiracion. Tiende el Niño el bra- ' Sic por paso. * Es el famoso lienzo conservado en el Museo del Prado. 255 — — ^0 àzia ellos, cargando el otro lobre vn San Gerónimo arrodillado al otro lado, en habito Cardenalicio, con el Leon à los pies, y vn libro en las manos, que fin duda es el de la Sagrada Efcritura, en que trabajó tanto elte gran Doctor, abriendo los ojos al mundo, para la inteligencia de fus mifterios; y en elta conuêiencia deuiò de hallar el que en efta Hiftoria le juntó con Tobias, que fe los abrió à fu Padre. Haze memoria el Valari de efta Pintura, en la vida de Raphael, y dize la pintó para Ñapóles, y que efta en la Capilla del Chrilto que habló à Santo Thomas^. Aqui al lado de la Iglelia, ay también otros dos originales del Ticiano, que dan bien à conocer lo grande de fu eftudio. El vno es de Santa Margarita, que fale del Dragon, el roftro defpauori- do, y hermofo, el mouimiento eftremado, el tamaño del natural, efte eftaua en la Ante-Sacriftia. El otro es el Sepulcro de Chrifto, muy femejante en todo lo principal, al que eftà en la Iglefia vieja de efta Cafa, y no menos excelente, de Figuras poco menos del natural. Efte eftà acomodado en vn Hueco, ó Capilla, que fe haze por aquel lado, en medio de la Santa Margarita, y de vn San Ge¬ rónimo en la Penitencia, q eftaua antes en vn Altar del tranfito de la Iglefia, Quadro grande, y de no menor cuydado, de mano del Palma. Sobre el del Sepulcro, encima de la Capilla eftà vn Liëço de Paulo Veronès, en que Chrifto acompañado de los Padres del Lim¬ bo, vi fita à fu Madre, que la halla en aquella aufencia, y grande aflicción, orando. Es de viuifsimo afecto el roftro de la Virgen; y fe vén en él à vn tiempo, exprimidos el del dolor, y la alegria. Chrifto hermofo por eftremo, con manto blanco, la eftà como bendiziendo. Vé fe el mas cercano à él, el buen Ladrón, con fu Cruz y cordeles. Los Patriarcas, y Profetas, fe conocen por fus infignias, excelentemente pintados, y con gran juizio. La inuen- cion es rara; el capricho nueuo; y el concierto, y armonia de lo hiftoriado, fuperior al encarecimiento. Las Figuras fon menores que el natural. Al otro lado en frente de efte ay tres Quadros, que correfpon- den à los que hemos referido. El vno es de mano del mifmo Paulo Veronès, en que fe vé el Martirio de vn Santo, que no js fácil el faber quien fea, por fer muy generales à todos los Mártires, las leñas que fe hallan en el, y ninguna particular, por donde pueda ' Hoy en el Prado: La Virgen del Pez, n.° 297. - 256 — conocerfe^. El Santo eítà de rodillas, en el íitio donde ha de 1er degollado; los ojos en el Cielo, y huyendo el oydo de las perfua- fiones de vnos Sacerdotes fallos, que le leñalan la Eftatua de vna Dio la, que alli fe mira íignificada de Bronce. El Verdugo, con vna mano le defembaraça el cuello, y con la otra tiene vna efpada. Otras muchas Figuras, que introduze, fe vén con grande variedad, en el trage, y las poíturas. Y todo pintado con lingular gracia. A eíte correfponde vn Lienço de San Lorenço, deípues de aliado, y muerto, quando San Hipólito, y lus compañeros vinie¬ ron de noche à llenarle el Cuerpo del Santo, para darle Sepulcro. Es de mano de luán Fernandez Mudo. En medio de eltos dos, encima de dos que eltàn à elte lado, eftà otro de mano de Sillas, Luqueto, Chrilto de iñudo à la Coluna, poco acompa¬ que es vn ñado de Figuras, que lolo pulo vn Verdugo que le ata, y vn mu¬ chacho con la veftidura en las manos, pero bien lleno en la def- treza de la execucion, A los lados de la Cathedra donde le lee la lección de Elcritu- ra, eltàn otros dos Quadros excelentilsimos, gallardamente enten¬ didos, y obrados. El vno es vna Anunciata de mano de Paulo Ve- ronès, las ñguras del natural, el roltro de la Virgen de mucha her- molura, y feñorio: no ay términos con que ligniñcar la mageltad, y gracia, con que le mueftra. El Angel, de linda policion, y mo- uimiento, las ropas de admirable diferencia en las tintas. En lo alto el Padre Eterno en vn pedaço de Gloria, le delcubre, alsilti- do de Angeles, tan vinos, que parece que buelan, y le mueuen: mas Efpiritu Santo, en figura de Paloma, lleno de luzes abaxo el celeltiales, le và acercando à la Virgen. A lo lexos le vé vn Paj's por vna Puerta, y vn Corredor que le finge de lalpes de diuerfos colores. El Pauimento es de ellas mifmas Piedras, y haze mara- uillofa perfpectiua; y junto todo, es de lo grande que le puede hallar de elte Artifice. Hizole elte Quadro para el Retablo de elte Templo, y aísi es muy alto, y de la anchura, copetente al lugar donde le auia de poner, mas no le pulo,» porque no era eíta la Hiftoria que le pedia. El otro es de mano del gran Tintoreto, igual en la anchura, y altura, y juntamente en la valentia. Es del Nacimiento de Chrilto, de rara dilpolicion, y capricho: nada ay que no lea de admi- 1 El martirio de San Menas, antes supuesto de San Ginés, en el Museo del Prado, n.° 497. 257 - — rar; la hermolura de la Virgen, la terneza del Niño entre las pa¬ jas, lo abíorto de San loíeph, la bien fignificada alegria de los Angeles, y Paltores, todo parece tiene alma: hafta vnas Palomas, que eítà en el íuelo (ofrenda de alguna Paítora de las que intro- duze) engañan con fu viueza. También fe hizo efte Quadro para el Retablo del Altar mayor, y por íer las figuras menores del na¬ tural, y porque fe pretendía, que todo el Retablo fueffe de vn Maeftro, no tuuo aquel lugar, y fe goza mejor en efte. En medio de eftos dos, encima de la Cathedra eítà vn Eccehomo del Ticia- no, marauillofo. Todos eftos Quadros eftàn en muy medida correfpodencia, adornando las Paredes de eíta Aula, que afsi como lo es de Efcri- tura, lo es de Pintura, à donde pueden los del Arte, tomar las mas bien exprimidas lecciones, que pudieron dar fus Maeftros. Para que fe compufieffe como eftà, dio el Rey Philipo Quarto, junto con las de la Sacriftia, cinco de las Pinturas que hemos referido, que fon: La Nueftra Señora de Raphael, el Sepulcro del Ticiano, y el Eccehomo, y las dos de Paulo Veronès.... -1 Fol. 73. Sacriftia de el Coro. Eftà efta Pieça llena de Caxones de No¬ - gal, labrados el cuydado de los demás, y encima de ellos, al con lado de Mediodía eftà vna Pintura grande, que dà mucha autori¬ dad à efta Pieça. Es del Martyrio de San Pedro Martyr, Copia del Ticiano, excelente. El original eftà en Venecia, donde le mueftran, quitando primero muchos velos que tiene delante. En medio de efta Sacriftia, eftà pendiente vna Araña de Bron¬ ce, compuefta de diuerfas Cornucopias, que fe encienden à la ora de Maytines, quando van à ponerle las Capas los Cantores, y íiempre que es menefter luz para elfos minifterios: y como es grande, y tiene tan multiplicadas Belas, alegra notablemente efta Pieça.... Fol. 74 vto. Capilla de N. Señora. — A lo vltimo del Andito principal, que toma defde la Torre de Occidente, hafta la otra del Oriente, y Mediodia: à la parte del Oriente, ay otra Capilla, que firue de Capitulo, donde el Maeftro de Nouicios, les haze vna platica ef- piritual todos los Domingos, y Miércoles por la tarde, y donde 17 25» poftrados à fus pies, dizen la culpa, fegun el eítilo de la Religion, de los defectos que han cometido en los oficios que les han enco¬ mendado, y fe les reprehëde la mas leue, porque no le deslicen à otras mayores. Aqui ay también vn Altar, y en el vna Imagen de Nueftra Señora, del tamaño del natural, con el Niño en los bra¬ ços, de bulto, de las cofas mas hermoías que pueden deziríe. Por el lugar donde eítà, la llaman Nueftra Señora del Nouiciado. Vno de los vellidos que la ponen, ofreció la Reina nueftra feñora Doña Mariana de Aultria, cuya piedad católica, íiempre fe léñala en la deuocion à elta Señora, con eítas, y otras muchas demottraciones. El Retablo es decente, con fus Cortinas delante, que íiguiendo el exemplar de fu Reina, ofreció D. Fernando de Fonleca, Ruiz de Contreras, Marques de la Lapilla, del Confejo de fu Mageftad, y fu Secretario de Eftado, y del defpacho vniuerfal. A los lados del Altar ay vnos E fiantes de Libros, que de los muchos que juntó el Fundador en eíta Cafa, los pufieron en efta Pieça común, para que todos pudieffen gozar, y aprender fu íanta doctrina, fin íalir del Nouiciado. Ay aqui también vna Puerta de vna Efcalera, que fube defde la Celda del Prior, por donde fuele entrar à viíitar al Nouiciado, y à tenerles Capitulo, los dias que quiere.... Fol. 75. DISCVRSO xm De la tercera parte, en que se diuide la planta general, y descripcion de la fabrica, y partes del colegio, y seminario. Fol. 76. Pinturas. — En el Teítero que haze al Mediodía, fe vén dando mageítad à efte Pafíeo, algunos adornos de Pintura: dos Retratos enteros, vno del Rey Philipo Segundo, y otro de fu Nieto el Rey Philipo Quarto, que fe miran en corre fpondencia; y mas arriba dos Quadros grandes, vno de la Natiuidad del Señor, y otro de la Adoración de los Reyes, de mano de Federico Zucaro, que pudiéramos llamarle el defgraciado; pues auiendo venido de Italia, con la mayor fama, y nombre, que él pudiera de fear, no hizo cofa, que diefle gufto al Rey, ni à nadie; eftos fon de lo mejor que Il 259 — pintó;y con todo ei to no merecieron el pueíto del Retablo, para donde fe hizieron. Vn San Gerónimo ay en medio, elcriuiendo, de gran mouimiento, y relievo, conócele íer de buen Maeftro. Fol. 77. Refectorio del Colegio.—Pintura.— Encima de la que haze Cabecera, eftàvna Pintura q aunque es Copia, no la ay en toda la Cafa de mas confideracion. Es la Cena del Señor, obra de Leo¬ nardo de Vins, de los Ungulares ingenios, que ha producido vno Italia. Pintó el Original en vna Pared del Refectorio de vn Con- uento de Religioíos de Santo Domingo, en Milan, llámale el Con- uento Santa Maria de Gracia: y legim refiere el Valari, el Rey Francilco de Francia, labiendo la valentia de la Pintura, prome¬ tió grandes premios à los Architectos, y Ingenieros, que lleuallen aquella Pared à lu colta a Paris, y que haría otra à los Religio¬ íos, y otra Cena; y es bien digna de lemejantes demoltraciones, porque es rara la mageltad, y grandeza que tiene; y à dicho de todos los entendidos en el Arte, quando no dexàra otra cola de fus manos, lino elta, baltara para eternizar fu nombre. Prelen- taronle al Rey Philipo Segundo elta Copia en Valencia, y no pa¬ rece, que puede íer mas el Original. Pinturas de los Clauftros.—También tienen eltos Clauítros del Colegio, en las Frètes, y Telteros de los Anditos, Quadros en que diuertir la vilta, y ocupar la atención. Por los baxos eltàn re¬ partidos onze de la Hiltoria,y Martyrio de San Lorenço, excelen¬ tes todos. Los ocho Ion de Bartholome Carducho, Italiano; pro¬ pia inuencion luya, y que merecen contarle entre los de mejor cenlura. Otros en los Clauftros altos, adornan los Angulos de modo, que en ninguno falta que ver. Fol. 77 vto. Capilla del Colegio.—luntanle à dezir Ma3d;ines, y la Salue de Nueltra Señora, en vna Capilla, que eltà à elte milmo andar de los treinta pies, à la elquina del Claultro inmediato à la Igle- lia. Tiene de largo letenta y ocho pies, y veinte y ocho de ancho, con Altar, y Retablo, en que eltà vn Quadro grande, de mano de Peregrino, cola marauillola. Reprelentale en él, Chrilto Señor nueltro en la Cruz, dos vezes mayor que el natural, y atm no sé, ! li mas. Obfcuretído el Sol, y la Luna, y variedad de Nubes, que enlutan el la muerte de lu Criador. Abaxo vnos Edifi¬ Cielo, por cios de hermofa Architectura; las diítancias de mucho arte; y todo de extraordinaria inuentiua. Diòle à eíta Caía el Rey Phili- po Quarto.... Fol. 78 vto. DISCVRSO XIV DESCRItJESE EL CLAUSTRO DE PALACIO, SUS QUARTOS, GALERIAS^ PATIOS, y ADORNOS Fol. 80. Galería de la Infanta, La Galeria que ay en efte Lienço fe — diuide en dos Pieças grandes, con Ventanas al Patio: la vna ador¬ nada con excelentes Quadros de Pinturas, vnos del Balan, y otros de Gerónimo Boíque, y de otros Maeltros. Pinturas. — Los del Bafan fon Copias de los del Diluvio,, vnos; otros Originales famolos. Los de Boíque ion Originales, y entre ellos vno que eítà en el Teítero, Quadro grande, aunque de figuras pequeñas, es de las mas raras inuentiuas, que íe han vi fío íignificadas con el Pincel. Hombre en el Parayfo.—Tiene eíte Quadro fus Puertas, y en la vnapintó la Creadon del hombre, y como le pufo Dios en el Parayío, primer Palacio íuyo, donde üominó à los Animales de la Tierra, y Aues del Cielo. [Fuera del Parayfo. Isa. 40. v. 6. Fresas símbolo de los guftos humanos].-Luego íe íigue en el Quadro aquello en que íe ocupa el hombre deíterrado del Parayío, y pueíto en eíte mundo: y para íignificarlo, fundando íe ingenio íamente en aquel lugar, que dixi- mos de líaias: Toda carne es heno, toda íu gloria como flor del y campo: pinta vna Florecilla, y Frutilla, de eítas que llamamos Freías, que ion como vnos Madroños pequeños, que en algunas partes llaman Mayotas, que apenas íe guítan quando íe acaban, que es propio de los bienes humanos: ya los hombres empeñados en íolicitar eíía gloria: ya con eíte vicio: ya con el otro, imitan- — 201 — Philípo IV al principio.-Muchos duró la Fabrica fin hazeríe otra cofa en ella, mas que cerrar la media Naranja, fentar el Solado, y la Eícalera con vnos Chapados de Marmol de vna vara en alto, fobre las Gradas; no porque el animo Real de nue [tro Gran Principe, hizielfe paufa en el cuydado; que legun fu afsiítencia, eíte pecho; fino por los acciden¬ pareció fiempre el principal en fu tes graues ocurrieron fobre los que antes auia, que no folo la que detuuieron, mas cafi la impofsibilitaron. Accidentes qne tuno la obra. — El vno fue una Fuente ma¬ nantial, que rompiendo por entre las junturas de los la fpes, dió en brotar de tal manera, que lo aguaua, y maltrataua todo, fin faberfe en muchos años, qual fueffe el origen della, aun¬ que fe hizieron para bufcarle grandes diligencias. Ibafe haziendo vn mar de agua, el que defpues vino à fer vn mar de riquezas, y à me- recerfe con mas jufticia, y razón, el renobre de Sepulcro glorio fo, como llamauan al mar los Indios del Oriente, en que fe arrojauan, y fepultauan alegres à los vltimos tercios de fu vida. El otro fue eftar apartado de aqui el Superintendente de la Obra, viniendo en Madrid, con cuya aufencia, los Maeftros, y Oficiales, no andauan con el cuydado, y vigilancia, que conuenia: y afsi folo crecia en ella el agua de la Fuente, dificultándole cada dia mas y mas, el reme¬ dio; aunque fe gaftaron muchos ducados en bufcarle. El otro que la resfriaua mucho, era el que hemos dicho, la falta de luz, y lo poco fácil que fe juzgaua, el poderfela dar: porque parecia auia de fer neceffario, romper los lafpes, y Marmoles, como penfauan algunos: en que fe podia recelar gran de [conformidad en efta hermofa Fa¬ brica; y bufcar luz, defluftrando, no era buen camino de dar luzi- miento. A efto fe juntaua también la dificultad de dar entrada à efta Pieça, honorifica, competente, y fácil. — 28() — Remedios que fe intitaron. Tanta fuerça hizieron eítas cofas en el concepto de vn Maeltro grande, y íeñalado en .\rchitectura, que quilo períuadir à fu Mageftad, conuenia deshazer efta obra, y tratar de edificarla en otra parte. Otros arbitrando en el remedio del agua, que era el mayor de los daños, fe refoluieron en que con¬ uenia, que en contomo de los lardines arrimados à la parte mas ve- zina al Panthéon, fe hizieffen vnas Alcantarillas, para diuertir el corriente, fin atender mucho à la profundidad que por aquella parte auia, hafta poder llegar donde pudieffe tenerle; determinación, que fi fe acabara de executar (que de hecho fe començo) fuera de ex- cefsiuos gaftos, y de ningún prouecho; porque fe bufcaua el reme¬ dio muy lexos, y eftaua en otra parte la enfermedad, y à efte modo auia diuerfos pareceres para allanar las demás dificultades.... Pol. 119 vto. Lo que fe hizo en la Fabrica. Acordó fu Mageftad, que la Me- - dianaranja, ò Cópula del Pantheon, fe aumentaffe, adornándola de Brutefcos de Bronce, dorados; porque quedaffe à imitación, y con la correfpondencia, que pedia lo demás de la obra. Executaron efte penfamiento dos Religiofos defte Real Monafterio, con tan buen arte y primor, como le tienen todas las demás cofas, que paffaron por fus manos en efta obra, que fueron muchas. Hizofe nueuamen- te el Altar, Retablo, y que en materia y forma, es de lo mas pre¬ ciólo que ay en efte Pantheon. Y para que tuuieffe proporción en la grandeza, con todo lo demás, fe deshizo la Efcalera, que eftaua hecha, y fe executo otra nueua, haziendo en el primer defcanfo vna admirable Portada; y lo reftante fe adornó con tan marauillofo ar¬ tificio: que à cada pafsó que por ella fe và baxando, và fuñiendo la admiración, hafta llegar à todo quanto puede imaginarle. Deshizo- fe también el Solado, diófele nueua y graue di fpo lición, quitando y de todo punto el que antesauia. Para todas eftas obras hizo las Tra¬ zas con grande acuerdo, acierto y eftudio, Alonfo Carbonel, Mael¬ tro mayor de las obras Reales; y con fu dirección, las executó con gran deftreza Bartolomé Zumbigo, que afsiftió à Maeftrar la obra. Doráronle todos los Bronces, y aumentáronle muchos por el circui- tu de la Fabrica. Trajofe de Genoua vna Lampara de hermofifsima Architectura, y Arte, para que eftuuieffe pendiente en aquella Pieça. Bobcdas q fe difpufieron.—Por el contorno del Pantheon, fe dif- pufo vna Bobeda para Entierro de otros Principes, y Señores de la — 28I — Cafa de Auftria; y efta, para Sacriítia, dándoles otra en frente de puerta à entrambas dentro de la Efcalera del Pantheon; con que quedando todo acabado; llegaron las efperanças de nueítro ínclito Monarca, al lleno de fu cumplimiento, y fe vieron en la porfeísion del fin mas Chriftiano, y mas Augulto; midiéndole lo acabado de la execucion, con lo generofo, y grande de fu pecho.... DISCVRSO ni DE LA ENTRADA Y PORTADA DEL PANTHEON Fol. 120 VtO. [Ao se extracta por ser mer aviente descrip¬ tiva.] Fol. 124. DISCVRSO iin DE LA ESCALERA PRINCIPAL DEL PANTHEON [Aunque este discurso es también descrip- tiv.o, se extracta por la precisión de los datos y lo curioso del tecnicismo.] Materia de la Rfcalera. Toda ella es de lalpes finifsimos de TortoIa, y de Marmol de San Pablo de Toledo, que con fus pulimen¬ tos y colores varios, la hazen de hermofilsima vifta. La vnion que tienen entre fi las partes, es tan rara, que apenas fe conocen las juntas, fino la diuerfidad de los colores; porque el tacto, no es por halla en que tropezar, ni la vifta, la menor defigualdad, que per- cebir; con que parece toda de vna pieza. Su T.otigitud—Tiene de largo fefenta y quatro pies; y todo el orden de fu huella, defde el primer mouimiento, hafta el vltimo, es de treinta y quatro gradas de Marmol, repartidas en tres Defcanfos. Anchura, y Altura.-De lado à lado, media el ancho de feis pies, la altura es de doze y medio, contando la buelta del Cañón, 282 que tiene algo mas del medio punto, aunque es poca la cantidad. Defuerte, que halta el Antepecho de vna y otra parte, ay íeis pies y medio: y del Antepecho à la Impofta, feis: y de allí al remate, quatro. Las Gradas fon de pie y medio de huella, y cinco otauos de altura. Su Forma. Antepechos fe forman de hermolos embutidos - Los delafpe, con Molduras de Marmol, que terminan en vna Faja de medio pie de ancho, que corre por encima dellos toda la E [calera, haziendo vna filete, para diftincion y gracia. Sobre los falida de vn Antepechos fe leuantan en corre fpendencia de fus embutidos, vnos Tableros, ò Entrepaños de lafpe, de dos pies de ancho, y cinco y medio de alto, con fus Fajas y Molduras de Marmol: rebajadas en ellos vn otauo, para realçaries mas en la perfección. Encima carga vna Impofta, y luego al macizo de las Fajas de los Entrepaños de abaxo, bueluen vnos Cinchos de Marmol por la altura del Cañen, arqueándole todo à iguales diftancias, con muy buen ayre, y ca¬ yendo à plomo derecho, guardan en fus interualos otros embutidos de lafpe, que van viftiendo la buelta en corre [pendencia y propor¬ ción à lo demás. Primer Defcanfo. — Efta es la difpoficion, y diftribucion que tiene porel largo, y alto de las diftanciíis que ay entre Defcanfo, y Defcanfo, defde el primer tiro, hafta el vltimo. Mas porque los mif- mos De fcan fos tienen mucho que reparar en lo grande de fu Ar¬ quitectura, iremos figuiendo el corriete de las Gradas, y haziendo remanfo en ellos, para fatiffacer al defeo. Treze fon las que fe baxan defde la Portada, hafta el primero, que es vn quadro prolon¬ gado, hecho de la diuerfidad de las materias dichas. En él fe le¬ uantan quatro Pilaftras de Marmol, embutidas de lafpe de Tortofa, que con medida igual, y competente altura, hazen afsiento à dos Arcos, que fe corre fponden fuertes, y brio fos: y forman entre todas quatro, vna Capilla por ari fta de eftraños cortes, y e [quinas. A los lados de los Arcos, fe corre fponden también dos Formas con circu¬ ios, y triángulos, de mucho Arte y variedad, en la diferencia de las Piedras; y debaxo de las Formas à vna parte, y à otra ay dos Puer¬ tas de Euano, y Caoua, como las de la primera entrada, que folo firuen de hermofura, cuyas lambas, y Lintel fe coronan de vn Cor¬ nijamento con Triglifos de Marmol, dando mucha perfección à toda la Capilla. Araña de Bronce dorado.- En el Centro de la Claue fe mira 4 — 283 — refplandecer vn Florondllo de Bronce dorado, de quien eltà pen- diente vna grande y curióla, con íeis Cor¬ Araña del miímo metal, nucopias, que firuen para feis luzes: que aunque goza la Elcalera lá luz del Sol, es muy templada, y de reíultas de la primera entra¬ da: y afsi para aumentarla, y para que íe goze tan bella Fabrica fin diñcultad, firue efta Araña, con otra que ay mas adelante. Segundo Defcanfo. Deíde aqui fe baxan treze gradas, como las primeras, hafta el íegundo Defcanfo, que es en Fabrica, y pro¬ porción femejante al que acabamos de referir, aunque en Angulos defiguales: cofa que dio mucho cuidado al principio, por la buelta que haze alli la Efcalera, torciendo fobre el lado derecho la linea recta, con vn viaje, cotraviaje de notable mouimiento.... Fol. 125 vto. Araña de Bronce. — En medio cuelgaAraña de Bronce do¬ vna rado, que mandó traer fu Mageítad de fu Palacio, à cuya imita¬ ción fe hizo la del primer Defcanfo, con fus Cartelas, ò Cornu- ^ copias, para feis luzes, y para infinitas mas; pues quando fe encien¬ den, vna y otra, fon innumerables las que rebuerueran por toda la Efcalera, en lo tranfparente de los lafpes; porque el pulimento que tienen es tan delicado, y diaphano, que al tocarlos la luz, les haze parecer Eípejos. Fol. 127. DISCVRSO V DE LA CAPILLA REAL DEL PANTHEON, Y DEMONSTRACION DE SU PL-ANTA Fol. 130. DISCVRSO VI DE LA FORMACION, DISTRIBUCION Y ADORNO DE LAS PARTES DE LA FABRICA Fol. 130 vto. i ... Angeles de Broneel.- A la mitad de la altura, eftàn vnos Angeles del mifmo Metal, de tan perfeta forma, que enamoran. — 284 - Tienë de alto pies; lu habitud es como bolando; y la tres viueza de lu mouimiento, haze bolar al difcurfo, à conliderar, como íeràn en íi, fi aqui fe nos proponen tan hermolos? Cada ' vno tiene las manos e [tendidas à la conueniencia de los hombres; la vna Candelera, con vn como ahuyentado los horrores de la muerte; por que vean claro, tránfito para mejor que es vida: la otra leuantada à lo alto, como leñalando el termino del viage, y animando à caminar à la Efperança, hafta fu poffefsion. En el Se¬ pulcro de Chrifto Señor nue ftro, fe oyó de la boca de vn Angel efta verdad, que por feñas nos eftàn aqui figniñcando, conñrma- da con la gloria del Refucitado, que adquirió por el camino del morir, dando muerte à la muerte; y como efte es defcanfo de Prin¬ cipes tan fuyos, pufo la atención en las Eftatuas deftos Paranim- phos, no folo adorno para el Edificio, fino edificación para el re¬ paro, imitando exemplar tan fuperior.... Fol. 133. Ochano de Altar. En el Ochauo, que eftà en frente de la - ' Puerta, tienen fu lugar el Altar, y Retablo; y aqui es bien con- uirtamos la atención, para que fe vea la conformidad que tiene todo, y la armonía de efte organizado Cuerpo, en lo igual, y bien templado de fus partes. Efta es la que haze tan buena confonan- cia, que fin faltar al orden de las otras, es el punto mas alto de fu Architectura, pues fe reprefenta aqui el vltimo fin de la obra. Altar. - Sobre vna Peana de Marmol de quatro pies de ancho, y ocho de largo, con vn Molduron de Bronce dorado, de medio pie, fe leuanta el Altar embebido en el hueco del Ochauo, de fuerte, que no corta al Edificio la confecucion de fu circulo. Tiene ocho pies de largo; y de alto tres y tres quartos: y compuefto de pie¬ dras negras, fe vifte de vn Frontal de Bronce dorado, que por di- uerfas partes permite fus atezados colores, para darle mas fazon c5 la variedad. En ^ medio eftà Targeta calada con la Hif- vna toria del Sepulcro de Chrifto Señor Nueftro, de medio relieue: que aqui nopufo la confideracion cofa que no fueffe de conueniencia. Es vn Dibujo famofo, y executado con toda valentia; donde la Imagen defte fepultado Rey de los Reyes, que lo fue para glorias, y felizidades del hombre, acuerda las que podemos en prefumir, los circundantes Monarchas Sepultados. Los campos del Frontal / fe llenan de tales labores, con el luftre del Oro que los enriqueze. \ 1 f - 285 - que no ay Brocados que los igualen; Las Frontaleras, y caldas, ^ fon de lo miímo, y dentro de la Me lía del Altar, fe leuanta vna Grada cofa de vn pie, de cinco y tres quartos de largo, donde fe ponen los Candeleros, que es de obra corre fpondiente al Frontal, toda de Brutefco calado, fobrepuefto en vna Piedra negra de Viz¬ caya, que parece Azauache. Retablo, El Retablo tiene fu principio en el plano de la Mef- fa, que le firue de Pedeftal; y fentadas dos Colunas, à diftancia de feis pies vna de otra, metidas tres pies dentro del hueco, fe le- uantan con tan buen aliento y gracia, que no defdizen de la Mef- fa que las fuftenta. Tienen de grueffo dos pies y tres octanos, y de altura onze y medio, con Vafas, y Capiteles: La materia de las Cañas, es lafpe de Genoua verde, con manchas y vetas blancas, de vna diferencia viftofifsima: La forma es redonda, iftriadas, con claro pulimento: Las Vafas fon de Bronce dorado, y los Ca¬ piteles también, poblados de hojas de Oliua, cuyos luzientes re- ^ nueuos, en el circuito defta Meffa tienen mifteriofa alufion. De¬ tras de cada vna de las Colunas, ay dos Pilaftras huecas, con Mol¬ duras de Metal, y embutidos de lafpe de Tortofa, que hazen grande compañia y adorno; mas a fuera, a vn lado y a otro, falen dos Requadros, imitando en todo à las Pilaftras; y encima de las Colunas, fe miran el Alquitrane, Frifo, y Cornixa, con la altura, y buelo, que les compete, formados del mifmo Marmol, con lun- quillos, Grutefcos, y Modillones de Bronce dorado, que los iluf- tran, y hermofean con toda diftincion.... Fol. 133 vto. Caxa del Retable. En medio de efte Retablo, entre Coluna y Coluna, fe forma vn hueco de doze pies, poco menos, de alto, y cinco y medio de ancho, muy bien trazado y difpuefto; enquien fe mira en la Cruz vna Imagen de Chrifto Señor Nueftro, que es la explicación del Titulo. Leuantanfe à los lados, dos Pilaftras, que mueuen vn Arco de medio punto, guarnecido de Metal dorado, por la parte de las rebueltas, y dentro fe haze vna Caxa quadra¬ da de Marmol, en que eftà el Sol de lufticia, reprefentandofe en la Cruz, como en fu Occidente, à quien van figuiendo los Plane- ^ tas, que tienen aqui fu Ocafo, para llegar al nueuo Oriente de la Refurreccion. Crnciíixo del Pantheon.— Es efte Crucifixo de Bronce, de cin- |\ CO pies de alto, y de tan excelente hechura, que feràn pocas, ò ninguna, las que llegaren à fu primor, y valentia; hizo fe en Roma. La Cruz es de Marmol negro de Vizcaya, de clarifsimo pulimento. El Titulo de Bronce dorado, exprimido en todas aquellas Lenguas, con que fe pufo en la muerte de Chriíto, en lo alto de la Cruz; y todo tan ajultado, grane, autorizado, y denoto, y tan conue- niente à lo demás que fe ha referido del Edificio, que fin faltar en la igualdad, imita, y alienta el eftilo artificiólo, y rico, de fu for¬ mación, y eftà mouiendo al culto, reuerencia, y rendimiento de to¬ dos quantos entran alli....^ Fol. 138 vto. DISCVRSO VII DISPOSICION DE L.-i BOBEDA DONDE ESTAN OTEOS CUERPOS REALES Y DE LA SACRISTIA DEL PANTHEON Fol. 141 Vto. Sacriftia del Pantheon.-Como ay tanta diftancia defde la Sa- criftia de la Iglefia principal, hafta el Pantheon; determinó fu Mageftad, que efta Real Capilla luya, la tuuieffe mas cercana, y mas à mano. elfo, de la Pieça, que eftà en¬ Hizo elección para frente delta Bobeda, que tiene capazidad Inficiente, y preuencion, adorno y compoftura, muy femejante à lo demás. Entrale por vn Callejón de diez y ocho pies de largo, y ella tiene treinta pies en quadrado, folada de Berroqueño, y las Paredes y Bobeda, de mu- dia blancura, y luzimiento. Dàle luz baftante, vna Ventana de Mediodía. Caxones.— Hazefe à vn lado vna diuifion como de vna Alco¬ ba grande, donde eftàn quatro Caxones, de bien preciólas made¬ ras, y hechuras, con Aldabones de Bronce dorados, y à los lados dos Alazenas; en ellos fe guardan los Ornamentos, y Calizes, que limen para el facrificio del Altar, que los ay para todas las Fiel- tas del año, con la diferëcia de colores, que piden. Adornos. Sobre la Mella, que forman los Caxones, ay vn Ni¬ - cho, en que eftà puelta vna Caxa de Enano, y en ella vn Chrifto de Marfil, viuo en la Cruz, de famolilsima inuentiua; y à los la- * El Cristo es de Domenico Guidi, según probó E. Tormo Los cuatro grandes crucifijos de bronce dorado de El Escorial. ARCHIVO, 1925, pági¬ na 117 y sgs. dos ay dos Efpejos grandes, para que los Sacerdotes, defpues de auerfe mirado las almas en el Efpejo, íin mancha, que eltà en medio, fe miren también los cuerpos, para el afleo, y decencia, que pide la obra à que caminan. Pinturas.— Encima ay tres Pinturas de Nueftra Señora. La vna es Copia del Parmefano, que llaman la Gitana, por el trage, y por la hiftoria: Es pen famiento de lo que pudo fuceder en la huida à Egypto, reprefentala fentada en vn campo de hermofo Pais, fer- uida de Angeles, à la que defterraron los hombres; tiene el roftro junto con el del Niño dormido en fus braços. La otra es de Guido, Imagen fola, pero bien acompañada, con la velleza, y valentia. La otra viene de Andrea del Sarto; y fuera deltas, por las paredes defte hueco, ay otras Pinturas, que le adornan, con mucha corre f- pondencia, è igualdad. El Caftillo de Emaus, Copia de Rubens. Vnas Tablas de la adoración de los Reyes, y otras dos Pinturas del Nacimiento, y de la Anunciación, Antiguas, Flamencas. Vn Quadro en que eftá pintado Dauid, quando moço, de lindo roftro; y fe conoce fer de buena mano. Vna Coronación de Efpinas, y vn Sepulcro del Balan. Otras Pinturas.-- En lo reftante de la Sacriftia, eftàn con toda curiofidad y medida, vna Imagen de Nueftra Señora, de Aluauo con el Niño en los braços, y San luán à vn lado, de ajnrofo dibu¬ jo, y de viuos y agradables colores. Vn San Gerónimo, y vn San luán Bautifta, del Efpañoleto, Originales. Vna Gloria de Domi¬ nico Greco, de lo mejor que él pintó, aunque fiempre con la def- íazon de los colores: aqui tiene difculpa, que para pintar la mas Gloria de Dios, no es fácil hallarlos acá acomodados; pues los mas viuos, no pueden llegar à figniñcar la fuerça de aquella Mage ftad suprema, ni vifta, ni oyda de los hombres. De ordinario llaman à efte Llenço, la Gloria del Greco, por vn pedaço de Gloria, que fe vé en lo fuperior: mas también en lo inferior, fe vén à vn lado el Purgatorio, y el Inñerno, co los habitadores de fu fuego, y con¬ denados: y à otro la Iglefia Militante, cuyo copiofo numero de Fieles, fe mueftra puefto en oración, leuantadas las manos, y los ojos al Cielo, y entre ellos Philipo Segundo, que fe conoce en fu Retrato; y en medio defta Gloria, eftá el nombre de lESVS, à quien adoran los Angeles humillados; y juntando efta adoración, con la que en la tierra le eftàn dando los hombres; y fingularmen- te efte Prudentifsimo Rey, fiempre rendido à la Alteza de feme- 288 jante Nombre; podemos dezir al mirar al otro lado al Infierno, y Purgatorio, rendidos de la mifma forma, que quifo íignificarnos aqui el Artifice, aquello de San Pablo: In nomine lefu omne genu jlectatur Coelestium, Terrestriuni, et Infernorum. Ella es vna hif- toria executada con toda excelencia; el acierto del dibujo ya es muy conocido en el Autor, y aqui lo mueltra en el güito de las poíiciones, y habitudes elegantes, que tienen las Figuras, con pro¬ piedad y deíahogo, fin que las confunda la multitud^. Siruen también à la compoftura delta Pieça, en quatro Lami¬ nas quatro Floreros del Mario, repartidos en buena correfponden- cia. Y otros dos Quadros; vno de Nueftra Señora con el Niño, y San Juan; y otro de la Adoración de los Reyes. Vltimamente, al falir eftà vn Defcendimiento de la Cruz, Copia de DanieF, à quien corre fponde vn Crucifixo Original de Alberto, y en medio vna Creación del Mundo, del Bruges; iguales en lo grande del eftu- dio. A los lados ay dos Imágenes de Nueftra Señora, con el Niño dormñdo en los braços, y corridos vnos Velos delante, por donde fe permite la vif ta de entrambas; y eftàn de tan buena imitación los Velos, que los llegan à tirar muchos, fin perfuadirfe à que fon fingidos, hafta que los defengaña la experiencia. Deíuerte, que fon veinte y cinco en todas, las Pinturas, que repartidas por la Sa- criftia, adornan fu capazidad. Cada vna délias podia fer motiuo à mas detenida ponderación; mas para conocer fu valentia, balte auer dicho fus Autores, aora, y fiempre celebrados; que fuera nunca acabar, hazer en todas el reparo que piden fus primores, y penfamientos. Afsicntos.— Por el contomo de efta Pieça, ay también afsientos de relpaldar, muy bien labrados; y todo junto haze, que para el minifterio tenga la preuencion, comodidad, y adorno fuficiente; con que quan to pertenece à efta Real Capilla del Pantheon, fe vé muy bien difpuefto, y acabado. Avellaneda.] [Sigue: Traslación de los cuerpos reales al Pantheon, en s discursos. Folios 144- 172 y en el jol. 173-184 vto. la "Oración fúnebre panegyrica esi la traslación..I\ dixola el Padre Maestro Fray Juan de ' Es el lienzo mal llamado Sueño de Felipe 11, que se admira en las Salas Capitulares. ' Da Volterra.