TRATADO DE LA ARCHITECTVRA Pay el Revtydo. Pe, Mo. luán Carlos de la Falle de la Compañía [de Jhs al Colegio Imperial de Madrid Parte primera De los cinco órdenes de columnas Parte segunda De las descripciones y modos de proyección de que los architectos usan cuando representan las obras que se han de hacer [Contiene problemas para el levantamiento de planos con ahnndantes figueras geométricas.] Parte tercera Del modo de ordenar las obras con sus ornamentos etc. ... Es regla general que los ornamentos no han de ser de¬ masiados que ofusquen... Algunos ornamentos también son poco graves, como son mil pequeñas cabezas, aguxeros, hojas y páxaros de que están carga¬ das las obras góticas no por vicio de aquel género de Architec- tura, sino por poco juicio de los architectos, como también se vee en las obras de los plateros ... Parte cuarta De los cortes de piedras, arcos, bóvedas ... [Acaba:] finis A los 10 de mayo año de 1636 D. JUAN ANDRES DE UZTARROZ y D. VINCENCIO JUAN DE LASTANOSA DESCRIPCIONES DE LA CASA DE LASTANOSA EN HUESCA i65O?-I662 Por tratarse de escritos de un género que en nuestra serie no tiene más precedentes que los cortos párrafos de Carducho so¬ bre las colecciones artisticas poseídas por algunos caballeros ma¬ drileños, conviene insertar aquí los extractos de dos descripcio¬ nes de mediados del siglo xvii de la Casa Museo que alhajó en Huesca D. Vincencio Juan de Lastanosa, redactadas él mis¬ por mo y por su amigo el cronista D. Juan Andrés de Uztarroz. D. Vincencio heredó, acrecentándolas en mucho, las aficiones literarias de su padre. Nació en Huesca el 25 de febrero de 1607, y allí murió en 1684. Su vida transcurrió en dicha ciudad, salvo cortos viajes para funciones de guerra, o por intereses propios, o municipales. Fué uno de los coleccionistas y mecenas más relevantes de su tiempo, y,desde luego, el mejor conocedor entre los españoles. Aficionado a las ciencias y a las artes, escribió sobre monedas, medallas, genealogía y otros puntos de historia y antigüedades. Reunió con avidez pinturas, muebles, tapices, libros, camafeos, instrumentos matemáticos, ejemplares numismáticos, extrañezas de historia natural... Amplió la casa paterna y hubo de ador¬ narla para que resultase digna de su contenido, rodeándola de amenos jardines. Gracián, en la crisi II de El Criticón, celebró "aquel ostentoso edificio con rumbos de palacio". Por todo, se nos presenta como sin par este noble provincia¬ no de gustos selectos y conocimientos invulgares, y con un rasgo peculiar ; el prurito de conseguir adecuada presentación a las ri¬ quezas que atesoraba; empeño ausente del espíritu de los más de los coleccionistas, incluso aquellos de fecha próxima a nosotros. Este refinamiento desusado, que sitúa a Lastanosa entre los pre¬ cursores de la Museografía, se descubre en las descripciones que a seguida se extractan. — 284 — Fué Lasfcano^, además, centro de un círculo de literatos y eruditos, al que imprimió carácter y al que, en parte, nutrió con su biblioteca, su museo yconsejos. Entre sus amigos fué sus Gracián el más ilustre—alguna de cuyas obras censuró con ca¬ riño e hizo imprimir—, y el más intimo, Juan Andrés de Uzta- rroz, poeta, historiador y bibliógrafo. Compuso Uztarroz dos relaciones del Museo de Lastanosa; una en silvas dirigida al humanista de Tolosa de Francia Filhol, y otra en prosa. Salió la primera en 1647 y se reprodujo en 1876 por la "Revista de Archivos". Su titulo es prometedor: Descrip¬ ción \de las antlgüedádes y ja>Mmes \de ... Lasfcmosa ... Escribióla El Solitario; de precisión pero, por carecer que siempre rehuye el verso, no merece ocupar espacio, pues su estro carece de ele¬ vación. La redactada en rica en noticias concretas; no prosa es consta su fecha, y D. Ricardo del Arco, que la publicó al reeditar la versificada en su concienzuda monografía La erudición m'a- gmicsa m el siglo XVII en tama a Lastanosa (Madrid, 1934), de donde proceden los datos que aquí se recogen, la cree de mediados de la centuria: Uztarroz murió en 1653. El propio Lastanosa escribió dos descn'ijciones de su Casa: la primera, en 1634: de ella se conserva un fragmento que pu¬ blicó Coster entero, y extractado, el Sr. del Arco (págs. 102-49) ; en realidad, no hace a propósito. De veintiocho años más nuestro tarde data la segunda, intitulada de manera poco expresiva : Na¬ rración de lo que pasó a Do\n Vincencio hian de Lastanosa a 15 de octubre de 1662 con un religioso docto y grave, y es merecedora de que se incorpore a la bibliografia artística; llena las páginas 252-75 del libro de D. Ricardo del Arco. DESCRIPCION DE LA CASA DE LASTANOSA por Juan Andrés de Uztarroz [Bib. Nac., ms. 18.727-55, impresa en las págs. 221-51 del libro de R. del Arco.] Don Vincencio Juan de Lastanosa tiene su casa en el Coso de la ciudad de Huesca ; su planta es casi de Mediodía al septen¬ trión, mirando la puerta y principal fachada al Oriente... El edificio es de ladrillo y yeso, cuya fábrica está dispuesta con excelente arquitectura. Tiene dos órdenes de ventanas: la primera adornada de rejas de hierro, la segunda de balcones volantes, pintados de oro y negro, con adornos de estuco, que forman pilastras revestidas de grutescos rematando con frisos, cornisas y arquitrabes, y en lugat de frontispicio, en la ventana del medio, hay un escudo noble con fajas que a estar coloridas fueran rojas en campo de plata, blasones de la noble familia de Lastanosa... Remata este edificio con un orden de ventanaje adornado con remontones de yeso, relevados y calados con buen arte y huro- neándole un zaquizamí de madera, de artificiosa labor. En la esquina de este edificio que mira al Mediodía se levanta una torre cuadrada, de la misma materia, dando fin con un co¬ loso de Alcides de chapería de plomo, que ilustra sobre sus es¬ paldas un globo celeste... Las ventanas de este edificio se ven adornadas con vidrieras. Habiendo pasado de la primera y segunda puerta se entra en un patio de figura cuadrada, y en medio de él, una columna de piedra de orden compuesto que sirve de sustentar al techo. El primer ángulo ocupa la puerta principal y una escalera que ofrece el tránsito a un entresuelo. El ángulo opuesto a éste ocupa la escalera principal de la Casa, y en el primer descanso della hay una reja que cae a un jardin. El otro ángulo ocupa una puerta que da entrada a los jardines y huerta; en el cuarto y último ángulo hay una puerta grande que ofrece la entrada a un — 286 — cuarto bajo y una escalera por donde se asciende a un entresuelo. En el primer descanso de la escalera principal está un cama¬ rín que recibe luz por una reja-balcón, adornado el ventanaje de vidrieras pintadas con excelente gusto. Ilústrase esta pieza con superiores pinturas de Lucas de Holanda, de Micer Pablo, del Esperadino, de Collantes, de Rafael Pertús, de Vestart, mallor¬ quín, de Vargas, sevillano, Pedro Urzanqui y de otros muchos antiguos y modernos. Asimismo se adorna esta pieza de muchos espejos, cuyos ornatos son de maderas preciosas y platos y algu¬ nos de signiatura, que es un hermoso colorido de flores, sobre cuyo campo blanco, a imitación de la porcelana de oro; otros espejos hay redondos, y siendo la superflcie convexa se representa en pres- pectiva tíxlo lo que hay en el camarín. En otro espejo de frente, sin embargo, que es de superficie cóncava, arroja fuera de si y representa en el aire el objeto que se le acerca Los intermedios de los espejos se adornan de ... pinturas al óleo sobre láminas de bronce y tablas, de otras al temple sobre vitelas y algunos estucos de yeso y cartón, y algu¬ nas historias de bajo relieve de plomo. Hermosean esta pieza tres escritorios grandes y cuatro pequeños. Sobre el primero se levanta un obelisco triangulado, donde se ve la mayor gala de obrar con el tomo; el segundo se adorna con una caja cuadrada primorosmente trabajada. [Descríbese par menor su artificio y los demás escritorios. ] [P. 224.] El ornato del último escritorio dos pirámides de jaspe son de Tortosa (que en Italia, por lo precioso vario de sus colores y llaman "broncatulo de España") que rematan en dos bolas. En medio de estas agujas hay una grande urna de barro, labrada en la ciudad de Urbino y pintada en la oficina del famoso Rafael de Urbino. Están pintados en ella los ríos que fertilizan a Italia ... [P. 226.] Por la escalera que está en el patio, en vez de sus ángulos se subea un entresuelo de piezas capaces y alegres por su mucha luz, las cuales están adornadas de pinturas divinas, de retratos, de países, fábulas e historias de mano de Rafael de Urbino, de Jusepe Ribera, llamado en Nápoles el Españólelo, de Jusepe Mar¬ tínez pintor de S. M., de Rafael Pertús, de Pedro de Urzanqui, — 28; — de Vargas, sevillano, de Miguel de San Juan y de Alberto Du¬ rer©. El otro entresuelo que corresponde a éste se admira con el mismo adorno y hermosura... El cuarto bajo, aunque no está ejecutada del todo su montea, las piezas que se han fabricado muestran la perfección que todas tendrán. Estas son muy capaces y en charoles, adornadas de bufetes de mármol, escritorios, escul¬ turas y espejos. En la segunda pieza hay un lienzo de treinta palmos de largo y veinte de alto, pintado en él una emblema de la Justicia, hermoseada con un país amenísimo y todo el cuadro con una orla de arquitectura fingida de oro, en niños, pájaros, frutas, tar- jones, bichas, sátiros y brutos con tanta peidección delineado cuanto en él hay que pudiera servir de ejemplar en cualquiera academia de los profesores de Pintura. Costó en Venecia tres mil reales. La escalera principal por donde se manifiesta la entrada a los cuartos de ella es de tres tramos o concas, con dos descansos... Tiene esta escalera veinte gradas de quince palmos de ancho y remata en un recibidor cuadrado que por cuatro puertas da en¬ trada a diferentes cuartos y oficina. Por enfrente a la escalera se entra a una sala de cincuenta y ocho palmos de largo treinta dos de alto. Tiene ventanas con y y vidrieras al coso. Adórnase esta pieza con retratos de algunos de los héroes de la familia de Lastanosa en la testera principal ... hay una puerta grande que franquea la entrada a otro cuarto. Sobre ella está un lienzo prolongado con el Rey David tocando el arpa y un coro de niños que enlazados de las manos danzando, parece que solemnizan su armonía. [Sigue la descripción y letre¬ ros 'afinos de los retrato^.] [P. 229.] Ennoblecen esta misma pieza diferentes pinturas de singular estudio. En una se ve Apolo con las nueve Musas con sus instru¬ mentos músicos que muestran en la valentía y hermosura ser obra del famoso [en blanco el nombre del pintor]. En otra se admira el país de Collantes y le corresponde una ruina amanecer en un del mismo tamaño, pues dice en la belleza del colorido haberla pintado Pedro Urzanqui y, últimamente, hay un lienzo grande donde está un escudo con las armas de Lastanosa... 288 — [P. 230.] De este salón se entra pieza adornada de. varios lien¬ en una zos, paños de raz con verdores y boscajes que se descubren sobre dos termas de estuco. En el frontispicio de aquella útilísima fᬠbrica están Baco y Ceres huyendo del parecer de Venus ... con ... esta letra que descifra lo misterioso de la pintura : Sim Cerere et Bacco friget Vevttis. Colman estapieza sillas de Moscovia con clavazón dorada y algunos bufetes. De ésta se pasa a otra adornada de pinturas, es¬ critorio y sillas negras con clavazón pavoneada y en el extremo hay una alcoba con una cama y tribuna a una capilla. Luego se sigue otra pieza colgada de races y en lo más interior de este cuarto hay habitaciones para las mujeres. Del salón de los retratos se entra a otra cuadra ennoblecida de una colgadura de terciopelos carmesís y brocateles de seda, con pinturas con marcos de oro, bufetes y sillas de baqueta de Moscovia con clavos dorados. Hay un escritorio fingido de ébano y niarfil [descríbese]. De esta pieza se pasa a otra que tiene al Mediodía. Hácela hermosa y digna de admiración una tapicería de lo más primo¬ roso que se tejió en Flandes, en estofa, dibujo y colorido, tanto que muchos la han juzgado por pintura. Lo que contienen estos races son los encantos de Celidonia. Las cenefas de estos paños son pavonadas y doradas : están adornadas de tulipanes, rosas y frutas Hay asimismo en esta pieza algunas pinturas sagradas ... y profanas. Sobre la puerta por donde se entra en otra cuadra hay un cua¬ dro de la Santa Madre Teresa de Jesús, con marco dorado, donde se ve aquella esclarecida doctora desmayada en los brazos de un ángel, iiiriéndola un serafín con la flecha de fuego. Entre dos ventanas hay una Lucrecia que con un puñal se hiere el pecho... Debajo de estas dos ventanas hay un lienzo grande con una cenefa imitación de las que tiene la tapicería de la misma pieza y está pintada en él Cleopatra que ... alimenta dos áspides en sus pechos. Sobre otra puerta hay un retrato... Las sillas que hay allí son de terciopelo carmesí con clavos dorados y entre adornos brilla un escritorio de plata sobre un bufetillo de la materia misma {[descríbese como lo^ demás bufetes y escritorips] ■ — 2Sq — [P- 233.] Ell el intermedio de ambos escritorios hay pendiente un es¬ pejo grande guarnecido de coral }• con adornos de talla, niños y mascarones de plata y una lámina del martirio de San Esteban, de admirable pincel, con moldura de plata, con friso, pulseras, remates, colgantes y mascarones de bronce dorado. La cuarta pieza de este cuarto está adornada de races de la historia de Celidonia. Tiene una ventana con vidriera a la parte del Mediodía, de donde se descubre dilatado y hermoso horizon¬ te en la primavera ... Adórnase esta pieza con sillas bordadas de tarjones muy pin¬ torescos, adornadas con bichas, niños, hojas y volutas, fábulas y emblemas bien dibujadas y coloridas; el campo del color de las cenefas de los paños, guarnecidas de galón de oro y clavos dora¬ dos, cama dorada con goteras de aguja del mismo primor y gusto que las sillas. Hay a la cabecera de la cama una lámina del Na¬ cimiento de Cristo Nuestro Redentor pintado en ágata, siendo parte de la pintura lo natural de la piedra... ; bufetes de baqueta de Moscovia, con hierros y clavazón dorada. Sobre uno hay escritorio de terciopelo negro con extremos un dorados; sobre él, Niño Jesús desnudo sobre un globo y todo un carga sobre una unía dorada. Tiene cabellos naturales; su colo¬ rido es perfecto, a imitación de los que traen de Nápoles, y es del tamaño del natural. la desarípción d-e buj^tcs y canta¬ do)- y arquillas.] [P- 234-] Por el ángulo opuesto al que ocupa la cama, se entra a una galeria... está rasgada por la parte del Mediodía en cuatro bal¬ cones de hierro. Las ventanas cubiertas de hojas de Flandes y con vidrieras pintadas de testas de buen dibujo y colorido... Sobre la primera puerta por donde se entró hay una alacena larga adornada de vidrios, bolas hechas de espejo y dos niños de escultura. Sobre el primer balcón la parábola de las Vírge¬ ... nes prudentes, pintada en tabla con guarnición de negro y oro. Sigúese un cuadro grande de mano de Carabacho en que está pintado Baco desnudo... Antes de llegar al otro balcón hay un cuadro grande de Susana desnuda para entrar en el baño y los viejos. Es colorido con tan buen arte que en todas las figuras se conocen los efectos; es lienzo de mucha estimación y belleza ... 19 — ago — Sobre el segundo balcón hay un Cupido de blanco y negro que huye y deja en la cama a Psiquis... A esto se sigue ol triuiHfo d lio que no hay, haciendo representar los más altos misterios de nuestra. Fe... De la Pintura, entre otros tratados, tengo a Alberto Durero, r 295 — — ^ que escribió de la simetria, a Leonardo de Vinci. Jorge Vasari, a De la Estatuaria, a León Bautista Alberti (París, 1651), a Vin- cencio Carducho (Madrid, 1633). ^ estos autores hacen compa¬ ñía grande número de libros de i-etratos de Emperadores, perso¬ nas insignes, muchos libros de estampas que pasan de ciento y de estampas sueltas para hacer otros tantos. Para la Arquitectura, Vitrubio, Sebastián Serbo, Daniel Bár¬ baro, Vignola, Cataneo, Juan Bredman, Rolando Freard: los Pa¬ ralelas de la Arquitectura. Arquitectura militar: Adán Tritach, Nicolás Goldman, Simón Staravolcio; sin faltar para lo mismo el caballero Melzo, Vegecio : De re militari, el Capitán Aguilar, Rameli y otra multitud de antiguos y modernos, impresos y ma¬ nuscritos ... [P. 265.] Dichos libros se colocan en estantes hechos de negro y oro, ^ las divisiones las hacen termas que representan a Apolo y las Musas, sustentando una cornisa adornada de estatuas, globos, esferas, cuerpos geométricos y urnas. El edificio excede de sesquilátero 3' no llega su proporción al duplo, corre Poniente, su largo 50 pies, su anchura de Oriente a 31. El lado de Oriente y Septentrión lo ocupan los referidos es¬ tantes ; el de Poniente y Mediodía, cuatro balcones rasgados que cayendo parte de ellos sobre los jardines de la misma casa, es muy dilatado y desembarazado el horizonte, tanto que los últimos montes que lo forman más parecen cielo o mar que tierra. El es- : I pació que queda entre los estantes hasta lo alto, está adornado : con doce perfiles de ciudades muy bien coloridas, que todas tienen ^ de doce a catorce palmos de largo, interpuestos otros mapas y papeles curiosos. El resto de las paredes está adornado de varios ■ espejos, medallas y pinturas. El intervalo que hay entre balcón y balcón está adornado con ocho escritorios {Sigue la descrip¬ ... ción de estos ricos muebles con indicación de su cmitemdio: m)o- nedas, medallas, camafeos, libros, instrmnentos, minerales raros.] [P. 270.] Coronan estos escritorios y estantes varias curiosidades de perspectivas, cajas en que se ven hasta los pájaros de países que ellos imitan su voz. Hay cinco estatuas de bronce, una del dios Neptuno. Fué del Gran Duque de Florencia y en el último saco ) — 296 — que dieron los franceses a aquella ciudad vino esta estatua a Ni- f mes, y allí envió a un gentilhombre de su casa a feriarla el Ilus- trísimo señor don Gaspar Galcerán de Gurrea y Aragón, Conde de Guimerà, vizconde de Ebol, ilustrísimo ornato de la Repú¬ blica literaria y benemérito de las Antigüedades en este siglo, mi muy especial amigo. Las otras dos estatuas son de sátiros, la cuarta de un unos Neptuno a caballo, con un tiburón. La quinta es ecuestre, de Marco Aurelio a caballo es retrato de la que se ve en Roma en el Captolio. Hay tres estatuas de mármol, una de barro cocido, cinco testas de plâtre, o yeso, una de ellas retrato muy parecido de mi amigo el Doctor D. Nadal Baronio, napolitano, de la ciudad de. Policastro, Doctor teólogo, médico y químico célebre. A esta pieza sigue otra casi de la misma grandeza, en que se ve cantidad de armas antiguas y modernas [y cwiashdades à.e ... '' H isfOria Natural]. [P. 272.] ^ Esta misma sala la adornan algunas esculturas admiraldes, de bronce, mármol, barro yeso y ... Este cuarto en hallamos se compone de un recibidor que nos en que remata la escalera, uno y otra pintados de perspectivas ; ^ dos salas, paredes y techos pintados con el mismo adorno; dos con tapicerías flamencas de lo más brillante en estofa, dibujo y colorido, en que se ven los encantos de Celidonia ; una galería con pinturas, espejos, bufetes de ágata y escritorios; una pieza ador¬ nada con estucos y pinturas al óleo; un oratorio con un cuadro de la Virgen, el Niño, San José y Angeles de Guido de Bolonia: i es copia, pero de excelente mano. í Otras dos piezas adornadas de terciopelos y brocateles ; otras dos de races de verduras y reposteros, con armas de la Casa. La 1 última pieza es grande; no está acabada, fabricase para lograr en ella primores de la Pintura y maravillas de la Perspectiva. Los demás adornos de estas piezas se reducen a escritorios con perspectivas, con escaparates, sobre ellos estatuas de mármol, marfil, azabache, preciosas urnas y otras bujerías. Las pinturas son; Una Lucrecia, del Ticiano. Una Historiadle José y Putifasr, de Rubens ; es copia. Un Baño úe Diana, de Bar- tolomé Espranger ; es original. Muchas láminas en cobre o aram- bre, en pizarra y ágatas. Un Baco, de Caracci. Unos Jugàdo\nes, de Miguel Angelo Ca- ravacho. Una Susana y los wjos, de Rubens ; es copia. Un Cu¬ pido, de Lucas Cambiaso. Un Júpitor can la mnja, de Micer Pa¬ blo. Una Santa Cfcilia. Dos tablas de las Virâmes prudentes, de Ribalta. Del mismo, dos lienzos de un Dan/id y un San Cris¬ tóbal. Cuatro Países de Paulo Brill. Algunas flores, de Gamillo. Dos tablas de Mario dei Fiori. Un cuadro grande del Abajamiento de ia, Cruz, de Jusepe Ri¬ bera. Del mismo, un Sam Bartolomé, del natural; lienzo grande. Una Dánae, del natural, lienzo grande. Un Sam Francisco, del mismo tamaño. Un San Jerónimo, medio cuerpo. Doce Filósofos, de más de medio cuerpo. Dos lienzos, muy grandes, de Roma y de Nápoles. Una Lucrecia, en tabla, de Alberto Durero. Un Fais, en tabla, de Lucas de Plolanda. Dos testas de Jusepe Ribera. Un Baco con otro muchacho de [cortado}. Un esguizo del Rey de Francia, de Chaprou. Dos Niñas, de Tintoreto. Dos Niños de Micer Pablo. Una Fortmia, del Spadarino. Un Apolo y las Musas. Muchos países de los siguientes autores : Paulo Brill, Cristóbal de Vargas, sevillano. Collantes, Pedro Orrente, Pedro Urzanqui, Miguel de San Juan y de otros pintores inferiores, asi de Italia, como de Francia. Muchos cuadros de Santos, de hombres y mu¬ jeres insignes de jmises, de batallas, historias y fábulas. Mi hermano el Doctor Juan Orencio de Lastanosa, canónigo y Maestrescuela de esta Iglesia, tienen habitación decente y aco¬ modada para si y sus criados dentro de la misma. A ésta se le arriman los jardines y huerta, que los describo con decir c|ue ellos y ella tienen de circuito cuatrocientos setenta pies de circunfe¬ rencia y divididos en cinco jardines y un laberinto, con aguas corrientes y manantiales perennes ; un espacioso estanque, ár¬ boles silvestres y fructíferos, multitud de flores, sin que falten las que gozan los más remotos países, para cuyo logro he tenido la correspondencia del docto Fillol en Tolosa; de Juan Bautista Dru en Lyon, herbolario del rey de Francia, e! cual me remitió el Catálogo de sus flores en el año de 1650, impreso en Lyon el de 1649; Burdeos con el Señor La Faye, secretario de S. M. cristianísima; en París con el P. Morin, remitióme el año 1655 un catálogo impreso en París, dicho año, de tulipanes, otro ca¬ tálogo de anémonas y otro de ranúnculos, todos impresos en París dicho año ; en Bolonia con el ilustrísimo señor Conde Vin- cencio Mariscotti, que habiéndole pedido la rosa senente, o de la China, me ofrece remitirla, aunque es tan singular que sólo ee halla en manos de dos Príncipes en Italia... FRAY JUAN DE LA CHICA Y OLMO ICONOLOGIA O TRATADO DE IMAGINERIA, DE ESCULTURA Y PINTURA ( I 7 2 2 ) Debo generosidad de D. Manuel Gómez Moreno los ex¬ a la tractos que él hizo hace años de un curioso tratado, que vale principalmente por las referencias al gran escultor José de Mora. Del autor nada se sabe fuera de lo que consigna en la por¬ tada del manuscrito extractado: que era franciscano alcantarino y, seguramente, natural de Málaga, ya que alli había nacido su hermano D. Gabriel, a quien dedica el escrito y declara compa¬ triota de Mena ; por cierto que, llamándose el autor Olmo de segundo apellido, lo trueca por Ojo al nombrar a su hermano. La fecha del manuscrito dedúcela el Sr. Gómez Moreno de que comienza en el revérso de una estampa de San Miguel que firma en 1722 Juan Luengo, por lo que ha de ser de data poste¬ rior y quizá próxima. Iconología o tratado de imaginería^ dé esculptura y pin¬ tura recopilada por fray juan de la chica y olmo, preor. religioso Menor descalzo de la proa. de Alcán¬ tara del Reyno de Granada — Dirigida a D. Gabriel de la Chica y Ojo, natural de Málaga — hermano del recopilador — Suj'etar pues a diseño por graphidia todo quanto observare, y le hiciere gracia, sin temerle a la pluma o a el lapis, traba¬ jando hasta acertar a delinear lo que concibió, ha de ser la apli¬ cación de el estudioso. No le faltarán, sin salir de España, obras perfectísimas en que aprender, y quando éstas faltasen, las im¬ perfecciones conocidas le darían arreglados los aciertos. Así estudiaba el admirable esculptor D. Joseph de Mora (a quien conocí en Granada, y fui su aficionado, y amigo) el qual aun en los viages que se le ofrecían hazer, solía detener sus carruages por copiar lo notable que encontraba en los Pueblos, corrigiendo en las copias los defectos q. hallaba en los origina¬ les, conformándose con el arte. Tenía tal hábito estas obsen'aciones, que aviendo con¬ en traído por su ancianidad y otros accidentes, cierto género de demencia inbidiable por charitativa y exemplar, quando le visi¬ tábamos los amigos, nos miraba por todos lados y perfiles, y con gran cortesanía (porque fué gran político) nos escusaba los defectos que en cada uno notaba, mas los notaba y los decía. Paréceme de el assumpto decir aquí lo que experimenté en una ocasión, para prueva de lo que prueva la graphidia. Visi¬ tóle llevando por compañero a un religioso de tan buena índole, que por ello le llamábamos fr. Antoñito lópez, en quien se malo¬ gró por su temprana muerte una grande habilidad en la esculp¬ tura. Quisiera dicho religioso para su estudio algunos papelillos de D. Joseph, quien en su demencia, aunque daba todo lo demás, éstos los guardaba mucho. Parecióle que lo podía obligar a que los sacase, diciendo que él también era grande artífice; mas el santo viejo, trayendo tintero, pluma y papel, se lo puso delante diciendo: vamos a la prueva, que el dibuxo desengañará. En este estado dexó su pretensión mi compañero, quedando ambos advertidos de que el que no fuere adelantado en la gra¬ phidia no será buen artífice. 304 — — [Culpa la decadencia del arte, entre otras cosas, al poco buen (justo de los ricos, y añade:] Dios dé tan dilatada vida, como su dilatada familia ha me¬ nester, a D. Diego de la Cerda mi amigo, libérrimo pintor en Málaga, quien de primera puede apostárselas a el más diestro en pincelería, y fuera uno de los más célebres de la Europa, si pudiera aver executado lo que D. Joseph de Mora admirable esculptor. Je quien he dado alguna noticia; decía quando le tra¬ taban de concierto por alguna obra ; lo que se ha de conseguir de mí, es el que quiera hacerla, pero hecha, mil doblones es poco, para lo que no tiene precio, o un bollo de chocolate basta para reconocimiento. ...La eloquencia con que se hace lenguas, en alabanza de el puntualísimo esculptor mi compatriota D. P°. de Mena, el todo de el choro de la Sta. Iglesia cathedral de Málaga. [Varios elogios de las pimtwas de Cerno, sm notable.] Yo conozco a un portugués llamado Antonio que si el aire, planta, movimiento afectos que expresa en las figurillas de y barro que hase, los sujetara a graphidia fuera en esta habilidad un monstruo, como lo es en aquélla ; mas por cierto, que no cabe tomar en la mano el lapis. En la iglesia del convento de los Rdos. Pes. Trinitarios Cal¬ zados de Murzia ai pintadas unas cornisas y unos golpes de talla fingida a yeso, obra del famoso Villacis, lo qual... no conocí que era pintado de aguada a el fresco ... APÉNDICE II TEXTOS LITERARIOS O HISTÓRICOS RE¬ FERENTES A LOS ARTISTAS Y A LAS OBRAS DE ARTE (SIGLOS XII-XVIII) 20 La serie de Fuentes se ha formado con extractos de escritos de tratadistas de las Bellas Artes compuestos, o publicados en Es¬ paña y en su lengua, o a ella vertidos. Se ha prescindido de los que tratan de sucesos particulares, ciudades o monumentos concretos, con la excepción justificada de los referentes al monasterio del Escorial. Entrar en la selva de historias, crónicas y relaciones fuera hacer interminable la colección, que habria de quedar siempre indefinida y abierta. Mas, debe hacerse resaltar la importancia de tal fuente de noticias para conocer pasado: nuestras artes en lo aduciré dos ejemplos significativos, de experiencia propia. En la Relación del Pasp honroso de Suero de Quiñones, re¬ dactada por Pedro Rodríguez de Lena, hube de encontrar quién fuera el autor del gran retablo de la catedral leonesa y la fecha en que estaba pintado En la Crónica general de la Orden de los Mínimos, por Fray Lucas de Montoya (1619), hallé solución a uno de los problemas más intrincados que sobre la atribución de una obra de arte se plantearon en Madrid en lo que va de siglo : al comprobar la pa¬ ternidad de Pompeo Leoni del soberbio Crucifijo que guarda la Real Academia de San Fernando. investigación de estas fuentes indirectas obligaría a un La esfuerzo que por la amplitud de la tarea y lo problemático del resultado no puede emprenderse por un solo estudioso, y requie¬ re la aportación de muchos. Y, acrecentado, puede decirse lo mismo para responder a la objeción presumible proveniente de quienes, extraviados por el adjetivo "literarias" que califica nuestras Fuentes eche en falta '■ Maestre Nicolás Francés, pintor (Archivo, 1925, núm. i). — 3o8 — el aprovechamiento de las referencias desperdigadas por obras t poéticas y novelescas. Si bien nuestros antiguos poetas y narradores muestran escasa afición a las Bellas Artes—exceptúanse Lope y Quevedo—^y no suelen pasar sus citas y alusiones de vagos elogios, o de tópicos, para no defraudar del todo a los que sientan curiosidad por este reflejo directo de las artes plásticas en nuestra literatura, daré en este apéndice varios centenares de textos que, sin especial búsqueda, se acopiaron en lecturas insistemáticas, a lo cual se debe, por ejemplo, que falten casi en absoluto pasajes de Calde¬ rón, de Tirso y de otros clásicos, leídos cuando no se pensaba en esta labor. El centón, pese a sus lagunas, puede suscitar en el lector estudioso afanes por completarlo; tal utilidad es inne¬ gable, ya que por ser tan deficiente no sirva para levantar una teoría sobre la relación que en España tuvieron artes y letras. Las referencias se ordenan, cronológicamente, en cuanto es dable hacerlo, agrupando las de cada autor. Y no se repiten los textos intercalados en Fuentes, como tampoco los que figuran en el libro de Marcos Antonio de Ore- llana: Biografía pictórica valentina (Madrid, 1930), que, en cierto modo, las completa. 309 — — SIGLO XII ANONIMO Poema de Mío Cid. Hacia 1140. Ed. de Menéndez Pidal; "Clásicas Castellanos" (1913)- [Versos 433-6.] Dixo el Campeador : Bien fablastes Minaya vos con los dozientos id vos en algara ; allá vaya Albar Albarez et Albar Salvadorez sin falla e Galin Ganciaz, mta fardida lama. [Verso 733.] i Qual lidia bien sobre exorado arzón ... [Verso 740.] Galin Gardez el bueno de Aragón [Verso 1.990.] Chicos e grandes vestidos son de colores ... [Verso 1.996.] Galind Gardez, al que fo da Aragón [Verso 3.071 : repetición del v. 740.] Registro estas citas de Galindo Gardas, aunque el juglar para nada mencione sus actividades artísticas y aunque Menéndez Pidal (La Espa¬ ña del Cid, págs. 437 y 592) lo identifica con el señor de Estala y Languarras en el occidente de Aragón, que figura en varios diplomas, porque L. Torres Balbas (El arte de la alta Edad Media y del período románico en España, apéndice al t. VI de la "Historia del Arte Labor", pág. 213) señala agudamente que el mismo nombre llevaba el más antiguo pintor español medieval coiiocido: cotista en la inscripción que corre bajo el alero de la puerta en la iglesia de Iguacel, construida en 1072. Si bien el ser Galindo Gardas compañero en armas del Cid lleva a la pri¬ mera identificación, la identidad de nombre, tierra y fecha obligan a consignar aquí los versos del Poema. M. Gómez Morem, El arte romᬠnico español (1934, pág. 77), cree que Galindo Garcés—forma en que traduce el Gardas—fué el escultor de Iguacel y que "pictura" en la inscripción debe entenderse talla. G. Gaillard, en Les debuts de la sculp¬ ture romane espagnole (París, 1938, pág. 122), se indina a suponer que el pórtico de Iguacel hubo de estar decorado con pinturas; esto es, que Galindo Garda era en realidad pintor. 310 — — SIGLO XIII ) ALFONSO X el Sabio (1221 —j 1284) Cantigas de Santa María. Edición de la Real Academia Española (Madrid, 1889). Son numerosas laí alusiones más o menos precisas a santuarios e imágenes; su compilación y estudio no tienen aquí lugar adecuado. Se registran solamente las "Cantigas" que concretamente encajan entre los textos contenidos en nuestra serie. L.XXIV. Sta. María guareced o pintor que o demo quisera matar porque o pintaba feo. ... un seu pintor que puñaba de pintar Ela muy fermosa ... t e a o demo mais feo d'otra ren pintaba él sempre... por end'un día o espreitou alí u estaba pintando, com'aprendí, a omagen da Virgen ... e puñaba de a muy ben compo[ñ]er ... mais enton o demo ... trouxe tan gran vento, como cuando fez muy grandee torboes e que quer chover, ... aquel vento... ... o pintor deitou en terra... ... mais él log'a Virgen chamou ... E Ela tan tosté ll'acorreu e fez-lie que en o pincel se sofreu con que pintaba, e poren non caeu. E ao gran son que a madeira fez V¡[ñ]eron al[i]gentes log[o] ... e virón o demo mais negro ca pez fogir da Igrega... E ar virón com' estaba o pintor colgado do pincel... 311 — — El haberse sostenido el pintor, cuarido sobrevino el hundimiento del ) andamio, tiene en los versos del Rey la viva expresión de un suceso inmediato. CCXIX. Sta. María fez tornar negra un-a figura do demo que era entallada en mármor br\nc0 porque s[e]ía cabo da s[u]a imagen que era entallada en aquel mármor mesmo. Es texto curiosísim oel de esta "Cantiga" y sobre el cual creo que nunca se ha reparado. Localízase el milagro en Toscana-, y hasta se fija la localidad: Siena. Como se verá, el prodigio consistió en ennegrecerse la figura del Diablo esculpida en el pulpito de la catedral. Aunque se prescinda del aspecto milagroso del relato, sorprende la rapidez en la difusión de la fama de la admirable obra escultórica, que se labraba entre I26¡ y 1208 por Niccola y Giovanni Pisano. La "Virgen con el Niño", que cita la "Cántiga", está entre los relieves de la "Adoración de los Magos", y el de la "Purificación" y el "Diablo", en el relieve del "Juicio final de los co>ndenados", último de los siete de este monumento, que, con los pulpitos de Pisa, inicia la vuelta al antiguo de la escultura, al inspirarse en los sarcófagos romanos, jalo'yiando el "primer renacimiento". Por otra parte, la noticia sirve para fechar la composición de la "Cántiga". ... fez o bispo na igreia Mayor facer pora si un logar u pregase de mármor ric [o] e fremoso E fez y vir mestres sabedores de tallar e en o mármor muy branco mandoulles y fegurar omagen da Virgen Santa María, que nos ampar, que tiña en seus brazos o seu Filio precioso, E outras historias muitas en aquel mármor facer mandou de muitas naturas, et hoube d'acaecer que poseron y o Demo et fóron-a compo[ñ]er muy mal feit' en sa fegura f segundo il é astroso. Mas, porque o mármor era branco, sin haber sinal. houb' o dem' a ser branco, et non paresceu tan mal como fecera se negro fose; mas, non quis que tai ficase a Virgen Santa ... que a omagen do Demo tal come pez fez tornar en un-a hora muy feo et muy lixoso. Outro día cand' as xentes vi[ñ]eron a misa oír e virón a Demo negro fillarons' end' a rir; ... o Bispo mandón a un seu home que o lavase muy ben etdes-i que o ráese, mais sol non [l]le prestou ren, ca de guisa o tornara negro A que nos manten, que desfacer non o pode. CCXXXI. Santa María fez que tres mininos alzasen mármores que non podían alzar toda a gente que se ayuntaba. ... eigreia "d'Esta que be[n]deita seya facia grande sobeya en que gran custa prendía, E daba muitos diñeiros a os maestros pedreiros que lie trouxeran enteiros mármores de Romanía, Os altares uns pera et outros pera piares; porén de muitos logares alí tragelos facía. E tan grande-l-os trouxeron que despois, cando quiseron 313 — — alzal-os nunca poderon per ningun-a maestría. Ond' o Maestre coitado era én muit' afincado mail-A da gran piedade mostrouse con claridade a o Maestr' ú dormía ... que filias cedo tres meniños muy sen medo et fareílles alzar quedo as pedras, sen gemetría. r O Maestre se espertaba et os meniños filiaba, e ben com' Ela mandaba aquelas pedras erguía f sen ayuda de compaña, nen d' engaño, nen de maña senon por vertude extraña f da Be[n]deita que nos guía. i La utilización de los mármoles romanos en los edifciios medievales ! con problemas suscitados por el tamaño de los grandes fustes, en¬ los tablamentos, etc., se evocan en los sencillos versos de esta "Cántiga". i CCXLII. Sta. María de Castroxeriz guariét de morte un ; pedreir0 que houbera de caer de cima da obra e esteve pen- ^ durado et tévese nas pontas dos dedos da mao. i E d' est un gran miragre I que en Castroxeriz fezo por un bon home pedreiro que cada día labrar ia en a sa igreya Este era muy bon maestre 314 — — de pedra po[ñ]er con cal ... cada día viña y seu yomal labrar encima de obra. Un dia en que labraba no máis alto logar y lie falliron et asi coidou caer... ... e a Virxen chamou... ; os dedos en un-a pedra deitou, et fez-lo teer gros' ... macar era dependurado das vallas et colgado por caer ... CCXLIX. cómo un maestro que labraba na eigrexa Santa María d'Ai,mazan que ^ chaman en Castroxeriz caeu da cima no fondo, et guardó-o StA. María que se non feriu. Cand' a igrexa facían, a que chaman d'Almazán que é en cabo da vila, muitos maestres de pran ián y labrar por algo que lies daban, dan corno a os que tal obra facen; ma [i] s un deles ren pedir non quería, ma [i] libraba ali muy de corazón para ganar da Virxen mercé et gualardón El maestre era de pedra e labraba ben asaz et cuadraba ben aspedras et po[ñ]ia-as en haz en o ma [i] s alto da obra como bon maestre faz. E un día facend' esto foron-ir os pees falir E ca[e]u ben do máis alto et en caen do chamou a Virxen Santa María que o muy tosté librou Sobre airo accidente en la ccmstrucci&n de la iglesia de Castrojeriz habla la "Cántiga" CCLII: uros obreros a punto de perecer cuando sa¬ caban arena. CCXCII. El rey Don Fernando veu en visión a o Tesou- reiro de Sevilla Maestre Xorxe que tirasen o anel do e a seu dedo e o metesen no dedo da omaxen de Sta. María. ... Don Fernando cando algun-a cidade de mouros ia ganar sa omaxen na mezquita po[ñ]ía en o portal ond' aveu que seu filio rey Don Afonso facer fez muy rica sepultura que costou muy grand' haber feita en fegura d' Ele . po-l-os osos y meter. Cando ... o corpo de sa madre fez viir de Burgos para Sevilla e en ricos moimentos os fez ambos sepelir obrados muy ricamente cada un a seu sinal. Despois que esto foi feito el Rey apost' e muy ben a omaxen de seu padre — 3i6 — fez po[ñ]er como conven de seer i-ey en cadeira et que sa espada ten na man ... O logar ú a omaxen del Rey Don Fernando sé tan rico et tan fremoso et atan aposto é que tod' home que o vexa ben dirá, per boa fe que o ten per muy mais nobre ca se fose de cristal. No dedo désta omaxen meteu seu filio el Rey un anel d' ouro con pedra muy fremosa... Ca o bon rey Don Fernando se foi mostrar en vixon a aquele que fecera o anel et dixe ; Nan qu~er est' ami tear migo, da-l-o m afrazón a a mnaxen da Virxen que ten vestid'o cendal; con qw vin ben des Taleda, et logo cras, mam a man, di a meu filio que paña esta omaxen de San^^ ta Maria ú a miña está, ca mon é de pran guisado que seer tan alte com' Ela, nen igual ma[i]s poñm-mi en ge olios etque lie den o anel... Maestre Xorxe había nom' o que aquesto viu en soños, et mantenente fora do leito saiu et foy logó a eigrexa E en catar a omaxen 317 — — Imbía muy gran sabor, et viu-ir a sortella fora do dedo, onde pavor hoube grand' a maravilla e dis' : ¡Ay nostra S.eñora ¿Qae\n m' aduber este an^lf Soubes' hora cual sería que o fecese Maestre Xorxe dis'; —Eu, ca eu fix' aquesta obra toda et est' ami seu del Rey.— Et o tesoureiro logo o anel lie deu dicend'; —E gran maravilla corno do dedo He sal Enton ambos o contaron al Rey, a que proug' asaz La noticia del sepulcro de San Fernando, que seria de bronce, a pe¬ sar de quela comparación can el cristal inciinaria hacia la idea de que estuviese esculpido en mármol de espejuelo, o en alabastro, el nombre de su autor, la indicación de que la estatua- estaba sentada—caso rarísimo en la escultura funeraria, fuera de los sepulcros pontificios posteriores—, el dato del traslado de los restos de D.°' Beatria desde Burgos y su tum¬ ba pareja de la de su santo esposo, hacen de esta "Cantiga" un texto valiosísimo desde el punto de vista histórico-artístico. De Maestre Jorge debe de haber alguna referencia documental, porque Vinaza e'n sus "Adi¬ ciones" a Ceán (i, pág. 85), escribe: "Jorge (Maese). Platero de Toledo en lepç.—Riaño : "Cat. of the art objets of Spanish prod, in the South Kens. Museum". London, i8pe". Pero es el caso que en este folleto, pre¬ cioso por su riqueza de datos, no hay mención ninguna de tal orfebre; sin duda, un trastrueque de apuntes nos impide conocer el origen de la noticia. CCXCV. Santa María apareceu en visión a un Rey que a servía en todas as cousas que él sabía et podía ... Aunque habla el rey en tercera persona, no hay dudá de que se re¬ fiere a si 7nismo; por tatito, es digno de acotarse este pasaje acerca de las imágenes de la Virgen que él encargó o adornó. un Rey que sas figuras ... mandaba sempre facer muit' apostas e fremosas, et fada-as vestir de muy ricos panos d'ouro et de muy nobre labor et poia-lles nas testas para parecer mellor coroas con muitas pedras ricas, que grand' esprendor daban sempr' a a omaxen et facian-a lucir. E outrosi nas sas festas ar facia-lle mudar sempr' outros panos mais ricos po-l-a festa máis honrar, et ben así, as facía poer so-el-o altar, demais trovaba per Ela ... CCCLVI. Sta. María do Porto fez vir un-a ponte de ma¬ deira pelo río de GuADALETE para a obra de sa igresia que facían ca non habían y madeira con que labraran. Son hasta cuatro las celebran los prodigios ocurridos "Cántigas" que y los auxilios prestados por la t^irgen cuando se construía la iglesia del Puerto de Santa María, por mandato del Rey Sabio. Su texto ha sido ya aprovechado por H. Sancho y R. Barris: "Rincones portuenses" (Cᬠdiz, 1925), y E. Romero de Torres: Catálogo monumental de España. Provincia de Cádiz (Madrid, 1934, t. I, pág. 460). La iglesia está denUro de los muros del castillo de San Marcos, es de tres naves y está en rui¬ nas; se ven utilizados en la fábrica fustes romanos y fragmentos visigo¬ dos, comprobándose lo que cuenta la "Cántiga" CCCLVIIl. Esto íoy cando labraban a igresia... ... e habían ahondo... de cal, de pedra, d' area etd' agua... mais madeira lles falía Mais esta Santa Moller os tirou d' aquel enxeco. E por facer que a obra s' acabase ben sen al, — 3i9 — fez viir un-a gran chea d' agua que pelo portal pasou e trouxe un-a ponte de madeira, toda tal enteira... por a obra non falir de s' acabar no tempo que o maestro mayor outorgara d'acabala a un tempo sinalado que posera el Rey... CCCLVIII. Santa María do Porto mostrou per sa vertu- de un logar ú yacían muitos cantos labrados que meteron en a sa igresia. AH homes labraban cada día ben quiñentos et tragían muitas pedras para facer fundamentos; ma [i] s o mar foy muy torbado un tempo por grandes ' ventos que a meor pedra d' elas non podía ser tomada por barcas, nen por engeños nen per arte, nen per maña. Enton dis' a maestr' Alí un home de sa compaña: Eu vos mositmi'oy un canto d' un-a medida tamaña que si muitos and' houberdcs a labor será cresuda. Muy tosté log' amostroull'o et sacaron-o do fondo de terra; e poís-l-o virón cadrado, ca non redondo; cabaron, e d' outras taes acharon tan grand' abondo — 320 — por que a labor muy tosté t foy nuy de louxe veuda Pois Maestr' AH viu esto, empero que x' era mouro, entendiu que ben gardadas tevera com' en tesouro a Virxen aquelas pedras que tan prezadas com' ouro foran pera labrar tosté et mais ca pedra meuda Enton cando todos virón que así foran achados aqueles cantos so terra grandes e muy ben cadrados porque a labor foy feita tost' e os muros iguados et as torres acabadas deron por ende loores a a Virxen groriosa ... Suministra esta "Cantiga" el nombre del arquitecto—un moro: Maes¬ tre Alí—de la y el aprovechamiento de los sillares de iglesia del Puerto un edificio antiguo enterrado. La precisión en los pormenores matiza el cuadro lleno de color de la construcción de un templo en la Andalucía de la segunda mitad del siglo XIII. Después de las extractadas, viene la ''Cantiga": CCCLXIV. Santa María do Porto gardou trinta homes que cavaban terra pera sa igresia e caeu ün-a torre sobr' eles e non lles empeceu. alí yacían cavando un día trínta obreiros na esquina d' un-a torre por gañar seus diñeiros e a torre, que estaba posta sobre terronteíros, leixou-se caer sobr' eles — 321 — E se ante ben labraban muy mellor despois labraron, así que en pouco tempo a egresia acabaron muy fremosa e muy forte Por fin, el que pudiera llamarse ciclo de la construcción de la iglesia de Smta Mafia en el Puerto de su nombre acaba el relato que con da noticia del pintor Pedro Lorenzo: CCCLXXVII. UN REY DEU UN*-A ESCRIBANÍA D' UN-A VILA A UN SEU CRIADO, E HABÍA MUITOS CONTRARIOS QUE O ESTORBABAN CONTRA EL REY E PROMETEU ALGO 'STA. MARÍA A DO PORTO, E FEZ-LL' HABER. fez un miragr' a Reiña Sta. María do Porto por un home que se tíña con ele, e os seus pintaba ben e axiña así que muitos outros de saber pintar vencía. E porend' un-a vegada un-a obra muy fremosa pintaba da Santa Vírxen et el Rey... prometeu que lie daría herdade ou outra cousa en tal que aquesta obra sempre a muy ben fecese. Mais, o home por mercé lie pedíu que lie dese en Vila-Real a meya d' un-a sa escribanía. El Rey entón outorgoull'-a e mandón que sen tardada a carta d' esta mercé ^ " aberta lie fora dada; 21 322 — — mais, o que tiña os seellos '■ ir a hoube muy mal parada ben preto de quince días; mais el Rey non o sabía Mais depois que a verdade este feito boube sabudo, mandou logo que a carta non lie fora detenuda Sobr' esto multas vegadas mandou el Rey que 11' a desen e que por nula maneira de dar non 11' a detraesen, mais aqueles ... alongaban cada día. Mais aquel Pedro Lourenzo que a carta demandaba rogou a Santa María do Port' en que se fiaba, que se él a carta boubese et per Elá a ganaba que maravedís ducentos lie dese, ou a valía logo foy Santa María de todo en sa axuda ... et log' a carta boub' aquel que a pedía. Cand' esto Pedro Lourenzo viu, loores deu por ende a a Virxen groriosa que a os seus defende ... Por no cortar la serie de "Cântigas" alusivas a la obra de la iglesia de Puerto de Santa Maria, queda fuera de su lugar la: CCCLXII. [Santa Maria] fez cobrar lume a un ourivez en Chartres. Este cego ourivez fora que non boubera mellor 323 — — en todo o reino de Franza ne nas terras arredor, e en servir sempr' a Virxen había muy gran sabor e por end' un-a arca d' ouro fora muy rica labrar pora trager as reliquias sempre en a precisión E porén vendel-a fora en a See de León Esta foy aquela arca de que vos eu xa falei que tragía pelo mundo por gañar, segund achei escrito... Andando así pelas terras a Chartres houberon d' ir u aquel ourivez era cego, e pois foy vir da arca com' era feita diso logo sen falir: —Par Deu^, eu fis aquela arca ante que fose cegar... Rl milagro se réalisa al los mojar ojos cou el agua eu Que se lavó el arca. El relato es de origen francés, y, seguramente, León no es el de España, sino Lyon. SIGLO XIV Juan RUIZ, ARCIPRESTE DE HITA (c. 1283-c. 1350) Libro de Buen Amor. Enjmnplo de lo qii-e conteció a Don Pitas Payas pintor de Bretañia. [Versos 474-92.] Del que olvidó la mujer te diré la fazaña 324 — - Era don Pitas Payas un pintor de Bretaña Casóse con mujer moza, pagábase de compaña Antes del mes complido dijo él : "Nuestra dona Yo vado ir a Frandes, portaré muita dona" Ella diz: "Monseñor, andal en hora bona Non olvidedes nuestra casa, nin la mi persona Dijo don Pitas Payas: "Dona de fermosura. Yo volo facer en vos una bona figura Porque seades guardada de toda altra locura". Ella diz : "Monseñor, facet vuestra mesura". Pintol so el ombligo un pequeño cordero. Fuése don Pitas Payas a ser novo mercadero Tardó allá dos años, mucho fué tardinero Facíasele a la dona un mes año entero. Tomó un entendedor, e pobló la posada Desfízose el cordero que dél non finca nada. Cuando ella oyó que venía el pintor. Mucho de priesa envió por el entendedor, Díjole que le pintase, como podiese mejor En aquel logar mesmo un cordero menor Pintóle con la gran priesa un eguado carnero Complido de cabeza con todo su apero Cuando fué el pintor de Frandes venido Desque que en el palacio con ella estido la señal quél federa non la echó en olvido Cató don Pitas Payas el sobredicho logar, F vido un gran carnero con armas de prestar "¿Cómo es esto madona, o cómo pode estar Que yo pinté corder e trovo este manjar ?". Como en es siempre la mujer este fecho Sotil e sabida, muy diz: "Como monseñer En dos años petid corder non se facer earner ? Vos veniésedes templano e trovariedes corder". El picante cuentecillo extractado no es origmal del Arcipreste; pro¬ cede de Francia, y en su literatura llega hasta Lafontaine, quien lo re¬ firió en el séptimo de la tercera parte de sus desvergonzados "Contes et 3^5 — — nouvelles": lo tituló "Le bât" porque el pintor, sin nombre, encuentra provisto de albarda al asno que había pintado. El relato del Arcipreste resulla curioso, dada su fecha,, por las indicaciones de la patria del pintor .y de su ida a Flandes. SIGLO XV Pedro RODRIGUEZ DE LENA. Paso honroso de Suero de Quiñones (1434). E ya acabada de facer la dicha liza e cadalsos el muy hon¬ ... rado caballero Suero de Quiñones envió mandar facer en la ciudad de León un faraute de madera, el cual entalló e hizo e pintó e dibujó el sotil maestro Nicolao Francés, que pintó el rico retablo de la honrada iglesia de Santa María de Regla de la noble ciudad de León. F. J. Sánchez Cantón: "Maestre Nicolás Francés, pintor", en Archi¬ vo, 1925. Alfonso MARTINEZ DE TOLEDO, Arcipreste de TALAYERA (1398 ?—1470 ?) Reprobación del Amor Corbacho mundano o (1438). I parte. Cap. XXV.—Del quinto mwtidmnietnto. ... Dentro en Tortosa yo vi facer justicia de una mujer que consintió que su amigo matase fijo porque los non descu¬ a su brióse; yo la vi quemar porque dixo el fijo: "Yo lo diré a mi padre, en buena fee que dormistes con Irazón, el pintor". Dixo [lo] la madre al amigo e ambos determinaron que mu¬ riese el niño de diez años, e así lo mató el amigo, e la madre e él lo soterraron en un establo. Fué descubierto por un puerco después, e asi se sopo. IV parte, llamada "media". Cap. I.—Del eomwi hablar icfe lo suá]ádicho. [Habla del ermitaño hipócrita de Valencia.] E por aquí fué él descubierto, que él tenía un compañero, ca- — 326 — ballero destos de la cerda, e un dia ordenaron de mandar a un ^ pintor quepintase cómo Nuestro Señor estaba crucificado e el dia¬ blo alli pintado muy deshonestamente, lo cual non es decir, e pu¬ siéronlo por obra, fecha el avenencia con el pintor. Y el pintor fué del dicho monje satisfecho e muy bien pagado. E pintólo como di¬ cho he en casa del ermitaño secretamente en un retrete muy secre¬ to que ninguno lo sabia, salvo él e aquel caballero, donde ellos non facian sus a los diablos. E desque lo bobo fecho invocaciones fuése el pintor movido de conciencia al gobernador de la cibdad de Valencia e contóle todo el fecho. El gobernador espantado de aquello, porque lo tenia por santo como los otros, cabalgó e fué a casa del ermitaño e fizo cercar toda la casa en torno de gente, e el pintor consigo. Llamando a la puerta abrió el ermi¬ taño e dixo: "Señor, paz sea con vos". Respondió el goberna¬ dor; "Amén, mon frare". Luego el ermitaño abrió las puertas e fizo entrar a todos, pero el pintor quedó fuera fasta que le él llamase. E dixo el emitaño: "Señor, yo soy muy alegre de la vuestra buena venida; ¿cuál Dios vos traxo agora aqui, ca ha f bien dos meses venistes a vesitar esta nuestra posada ... ?" que non Dixo el gobernador: "En verdad, ermitaño; yo me senti un poco enojado e vineme aqui a ver esta vuestra posada". Dixo el er¬ mitaño: "Señor pues véala vuestra merced" e llevólo al huerto e mostróselo todo, e llevólo por la casa e mostrósela toda salvo la cámara donde él dormia e la recámara secreta, que non se podia saber si estaba allí camareta o non, que era fecha de madera juntada e non parescia puerta nin ventana sinón que era todo una cámara;... tenia aquella camareta con dos faces de sarmien¬ tos por cama e una piedra por cabecera, e aquello mostraba a los que venían. Pero en la camareta fallaron después cama e tan¬ tas joyas e ropas. E como el gobernador entró dentro en la cᬠmara, dixo: "Aqui dormides, padre,". Dixo: "Señor, si". Co¬ menzó el gobernador a se reír; e dixo al oreja a uno de los suyos : "Sal e llámame al pintor". El ermitaño pensó que decía el go¬ bernador... "¡Qué santo hombre es este ermitaño!" E comenzó a sospirar e llorar el ermitaño que tenia las lágrimas prestas mejor que mujeres. El gobernador dixo ... "Padre, ¿qué tenés ... tras estas tabletas?" e dió una grand palmada sobredas. Dixo el ermitaño "Señor, por la humidad las fice poner...". Dixo el gobernador: "Paresce como retrete que está aqui". Dixo el er¬ mitaño: "No hay, señor, nada en mi verdad". Dixo el gober¬ nador: "Abrid, padre; así gocés, veamos qué tenés dentro". E 327 — — el ermitaño mudó de color... dixo "Señor, ;e non e me creés? pues creerme deberíades, que nunca me a:uerdo haber dicho mentira a homme nascido ¿cómo, señor, había de mentir a vos?" e arrodillóse en tierra, faciendo la cruz con los brazos, diciendo: "Por la pasión de Jesu Cristo... Señor que non hay- más desto que vedes". Entonces el gobernador morido de saña... dixo "Vos don viejo falso e malo, abriréis mal que vos pese; yo veré qué tenés aquí dentro" En esto entró el pintor e cuando el ermitaño ... vido al pintor, entendió que luego era muerto. Dixo el pintor: "Dios vos salve, padre, ¿cómo vos va qon Dios?" El ermitaño non pudo fablar... Entonce dixo el pintor: "Señor mandadle abrir, catad aqui la llave, ésa es que tiene en la correa colgada". Entonce tomáronle la llave e él enmudeció E abrieron por don¬ ... de dixo el pintor... e el gobernador entró dentro e cuando vido la fealdad tan abominable pintada, púsose las manos en los ojos e quiso mirar, e dixo al pintor: "Llévalo, llévalo de alli e non dobla aquel lienzo do nunca paresca en el' mundo tal cosa". E fizolo solamente ver a dos o tres testigos. E dixo al ermitaño: "¡Oh traidor malo, engañador, ¿quién te mandó facer tal cosa?" e fizolo llevar preso luego, e cuantos lo velan llevar preso ma¬ ravillábanse por qué lo facían e lo llevaban asi al santo bendito. finalmente fué sentenciado al fuego e asi fué quemado. ... SIGLO XVI Fabián y Sebastián de NEBRIJA. En el "Diccionario ¡atino-español" (1532) de su padre, el gran huma¬ nista, pusieron dos epigramas latinos referentes al retrato del autor, valiosos por mencionar a Felipe de Borgoña y a Rincón. Los versos del segundo fueron traducidos por el Sr. Gómez-Moreno en "El grabado en Granada" (igoo) o este tenor: Tú que deseas conocer el ignorado rostro de Antonio, mírale lan parecido como fué él a si mismo. Rincón lo pintó a pincel, y de aquel Felipe alemán lo modelaron los palillos en blando barro. Mas, en fin, este grabado que ves impreso ahora, lo hizo Antonio con su buril con arte admirable. La alusión al grabador Antonio, quizá Antonio Ramiro Astigitano, reforzó, sin motivo, la creencia en que había existido Antonio del Rincón. En algunas ediciones del "Diccionario", por ejemplo, en la rarísima de Granada 1550, figura el epigrama de Fabián que traduje en "Los pin¬ tores de Cámara" (Madrid, 1916, pág. 18) ; — 32S — Intentando Rincón poco ha, pintar el retrato de Antonio (gran- ^ des en verdad uno y otro en su arte), Palas que los viera, mara¬ villas sin par en el mundo, duda cuál de ellos llevará mayor glo¬ ria y dice: Venza éste con su mano a todos los mortales, y aquél con su ingenio; pero sean ambos iguales. Ha de añadirse que también contribuyen a esclarecer el problema, que estimo resuelto, de Rincón, los versos latinos que se leen en el re¬ trato de Don Francisco Fernández de Córdoba y Mendoza (núm. 2.518 del Museo del Prado), que publiqué en "Mito y realidad de Rincón, pin¬ tor de los Reyes Católicos" (Las Ciencias, 1933). Los versos puestos en romance declaran: El ingenio de Rincón, superando a los padres, por su propio mérito, creó de nuevo a Francisco, cuyo padre fué quien puso en prisiones al Rey moro y cuya madre, Mendoza, ya una vez habíanle creado. ' Juan LUIS VIVES (1492—1540) Diálogos, traducidos en lengua castellana por el Dr. Chis- ^ tóval CoRET y Peris (Valencia, 1768). [La edición primera en latín es de Paris, 15.34.] [P. 365.] El cuerpo del hombre por dejitera. [Son interlocutores Durero, pintor, Gryneo y Velio.] Durera.—Idos de aqui, porque vosotros bien sé yo, no com¬ praréis cosa; y meestorbáis que los compradores se acerquen. Gryneo.—Antes bien nosotros queremos comprar con tal que nos dejes a nosotros hacer el precio a nuestro gusto y tú señales t el plazo, o al contrario... Durero.—Linda negociación, yo no tengo necesidad de enre¬ dos semejantes. Grytieo.—De quién es esta imagen y qué precio tiene? Dumro.—Es retrato de Scipión Africano, y le vendo por quatrocientos sestercios, o por poco menos. Gryneo.—Yo te ruego, antes que remates con nosotros la venta de esse retrato que examinemos el arte de la pintura ... ^ [Commtza Velio la crítica del cuadro.] Velio.—Lo primero de todo has pintado la coronilla de la cabeza muy espesa de cabellos y llanos ... — 339 — Durero.—Tonto, no consideras que está mal peinado?... Velw.—Tiene una parte de la mollera desigual. Durera.—Le dieron una cuchillada junto al río Trebia... Velw.—Las sienes están algo hinchadas. Durera.—Si estuvieran huecas, sería señal de loco. Velw.—Yo quisiera ver el cogote. Durera.—^\''^uelve la tabla Velia.—Porqué has pintado las entrecejas peludas?... Durera.—^Arráncale tú mismo los pelos con unas pinzas. Grynea.—Tú no sólo eres pintor, sí que también retórico, muy experimentado en transferir las faltas. Veíia.—Durero mi amigo, deja por tu vida, mientras no vienen otros a mercar, que nosotros nos burlemos aquí. Durero.—Qué me daréis. Velia.—-Te escribiremos aquí cada uno un dístico, para que la tabla sea más vendible. Durero.—Mi arte no tiene necesidad alguna que vosotros le alabéis; porque los compradores sabios, y que entienden la pin- tTira, no compran versos, sino la habilidad. Hizo resaltar la curiosidad de este texto el Marqués de Lozoya en el nwn. 40 (1940) de Archivo Español de Arte. No encuentro noticia de este Escifrián pintado por Durero. Murió el gran artista en 1328; el texto es casi contemporáneo. Pedro MEJLA (c. 1497—1552) Silva de varia lección. Ed. de 1555. Amberes. [Fol. 135 v.] Segunda parte. Cap. XVII. Coma fué muy estñnada attire los antiguos el arte de pintar. Cuéntase un desafío de dos excelentes pintores y otras historias de pintores grandes y las precios de sus obras. Ciertamente, en el arte del pintar entre los antiguos griegos y roiTianos hubo hombres tan excelentes que, aunque en nuestros tiempos los haya singulares en ella, no puedo creer que igualen con los de entonces, según las excelencias que de los antiguos leemos en sus pinturas... y según les precios por que mostraban el arte y vendían sus tablas e imágines ... ... Y en toda Grecia a ninguno que era siervo le era permi¬ tido deprenderla [la pintura] y todos los hijos de los nobles y principales se ejercitaban en pintar y debujar y se tenía por virtuoso ejercicio y singular habilidad. Y no sin algún funda¬ mento y razón, porque el que en este arte hubiere de ser perfecto otras muchas ha de entender y saber, pues forzosamente ha de ser geométrico y entender perspetiva y ha de tener varias erudicio¬ nes y noticias de cosas para poder en sus obras y pinturas guar- dar la razón y proporción perfetamente y naturaleza de cada ■ una de ellas. De manera que se requieren muchas partes, como para ser buen poeta ... Finalmente, ha de hacer tan perfetas las imágines, que la vista se engañe en conocer la diferencia de lo cierto a lo pintado. ■ La formación libresca del autor y la índole de la "Silva" llévanle a prescindir casi de toda mención a las artes y a los artistas de su tiempo, tanto en este capítulo como en el siguiente, redactados sobre Plinio. [Foí. 137 V.] Cap. XVIII. Cómo etíto las nn'is veces) y no con la dulzura del pincel de los raros tiempo; respondió el Ticiano: Señor, yo desconfié de su de llegar a la delicadeza y primor del pincel de A'Iicael Angelo, Urbino, Corregió y Parnuesano, y cpic cuando bien llegase, sería estimado tras ellos, o tenido por imitador dellos ; y la ambición natural no menos a mi arte que a lae otras me hizo echar por camino nuevo tiue me hiciese célebre en algo, como los otros lo fueron por el que siguieron". No es mala la razón a mi juicio... [P- 564.] Carta CLXI. A D." Juana con mí relralo. Muy conceptista y sin datos. Baltasar del ALCAZAR (t540—í6o6) EI.OGXO .\L KETR.·tTO DE FRANCISCO PACIIF.CO, PINTADO POR ESTE MISMO. Bib. de Rivadeneyra, t. XXXII, pág. 412. 373 — — Allí sujetó la idea de su arte iio vencida deseada, mas no habida jamás de quien la desea. Y él glorioso de tenella con ingenio soberano va sacando de su mano divinos traslados della. Y así, no es de humano intento lo que Pacheco nos pinta; de otra materia es distinta, de celestial fundamento. Pues con destreza invencible lo que es espiritual, dándole retrato igual, le forma cuerpo visible. Doji Francisco de medrano. Bib. de Rivadeneyra, t. XXXII, pág. 354. Soneto XXXVII. // retrato d,e Luciano de Alegrón, arcediano . de Sevilla, por uuano if.4c Urancicco Pacheco pintor y insigne re¬ tratador. Este breve retrato los mayores dos varones que al mundo dio Sevilla nos ofrece a los ojos ; maravilla ambos y emulación a los mejores. Los primores del oielo, los primores del arte aquí la envidia vió amarilla y, sobrada de cntrami)os, la rodilla dobla, y suelta la lengua en sus loores. En ti ¡oh Negrón ! sin límite así crece la ciencia y la bondad, que en todos mengua ; la pintura ¡ oh Pacheco ! en ti se suma. Mi pluma y lengua para y se enmudece por no llegar a tu virtud mi lengua, por no llegar a tu pincel mi pluma. Luls cabrera de cordova. ITistori.\ de Feupe II Rey de Espa.va (hacia iCoo). (Ed. Madrid, 1876.) — 374 — T. I. Libro VIL Cap. IX. Forma d Rey un archivo en ¡a jo-rta- lesa de SiinancatS... [P- 505-] Creciendo coa el tiempo el número mandó el Rey edificar nuevas salas donde se conservasen con el admirable concierto que tienen hoy, y para la execución envió con la traza y orden a Juan de Herrera, su arquitecto mayor. T. 11. Libro RI. Cap. XVII. Los españoles de Flandes llegan a Italia... [P. 382.] Estaba en este tiempo el Rey en San Lorenzo viendo crecer su fábrica con calor, aliento su y vista, en que parecía que la daba ser y aumento. [P. 384.] Visitaba su sé si fué más fábrica muchas veces, porque no alegre y admirable vista cuando la edificaba, que ya perfecta. su Eran muchas, diversas y altísimas las máquinas que levantaban el edificio, de grúas, cabrillas, contrapesos, agujas, con que crecía con aumento espantoso, porque los maestros, oficiales y peonaje parecían que trabajaban en amigable contención y porfía para dar remate y perfeción a sus partidas, más que para su ganancia, pretendiendo ser cada uno el primero en ayudar al otro con acor¬ dado bullicio, variedad de gentes, lenguas, voces, sin encontrarse, embarazarse en la priesa y diligencia extraña en la confusa mu¬ chedumbre. Concertada en tal avenencia en mandar, obedecer, obrar, como si fueran todos uno, o sólo d que lo hacia todo. Era maravillosa laprovidencia, presteza, puntualidad, abun¬ dancia de la provisión de la infinidad de materiales para tantas diferencias de obras primas y gruesas, que si se derramaran cu¬ brieran una gran campaña y admirara la grandeza de cada cosa y su montón afirmara la vista ser bastante para fundar una ciu¬ dad. Los sacadores y desbastadores de piedras llenaban los cam¬ pos partiendo riscos notables en trozos de tal taniaño que mucíios con dificultad carretaban cuarenta y cincuenta pares de bueyes encuartados, cuya multitud, y de muías y machos era grandísi¬ ma, y de consideración su puntualidad en el servicio y horas asignadas. El cáñamo y esparto que se labraba eu IMadrid y Toledo en cuerdas, guindaletas, maromas, hondas, cables, espuertas, era otra parte grande de fábrica en ésta. Los laborantes y proveedo¬ res repartidos por Europa y America no era la menor. En la sierra de Bernardos sacaban pizarra ; en el Burgo de Osma y Espeja jaspes colorados; en la ribera de Genil, junto a Granada, los verdes ; en Aracena y sanguíneos y otras partes los negros, de otros varios y hermosos colores ; en Filabres mármol blanco ; en Estremoz y en las Navas de buena leche, pardo y gateado. En Toledo se labraban figuras de mármol; en Milán de bron¬ ce y en Madrid, para el retablo y entierros, y las basas y capite¬ les, y la preciosa custodia y relicario: en Aragón las rejas prin¬ cipales de bronce; en Guadalajara, Avila y Vizcaya, de hierro; en Flandes candeleros de bronce, grandes, medianos y menores, y de extrañas hechuras. En los pinares de Cuenca, Balsain, Quexigal y las Navas, siempre resonaban los golpes de las segures con que derribaban y labraban pinos altísimos, y con el ruido de las sierras que los hendían. En las Indias se cortaba el ébano, cedro, acana, caoba, gua- yacán, granadillo los montes de Toledo y Cuenca, cornica¬ : en bra; en los Pirineos el box; en la Alcarria los nogales. En Florencia se texían brocados riquísimos; se labraba en Milán el oro, cristal y lapislázuli ; en Granada los damascos y terciopelos; Italia Flandres y España, pinturas. en En lo que no se vía en la fábrica estaban los pintores ecelen- tes del olio y fresco, estofadores, escritores, iluminadores de li¬ bros y gran copia de diestros bordadores y rostreros, que su aguja pintando sobrepujaba en la labor de los ornamentos para el culto divino a lo más principal de la pintura. Unos vaciaban grandes planchas de plomo, otros le mezclaban con el estaño, co¬ bre y metal, y hacían campanas, troclas y polcas y garruchas; otros hacían órganos. El número de la gente que trabajó por esta división no se pudo saber como en el templo de Salomón porque aun en los monasterios de monjas labraban gran número de preciosos pa¬ ños de muchas diferencias y bermci6ura, corporales, palias, fru¬ teros, sábanas de altares, sobre])ellices, albas, amitos. Obrábanse a un tiempo juntas tantas cosas que, aunque os- tuve en la fábrica muchos año.s, no las comprebendo y vencido en su relación lo remito a otros escritores ... — 376 — La perfccióii que tiene en todo San Lorenzo y su ecelencia, se debe al ingenio e industria del Rey ... [P. 386.] Sobre las construcciones ordenadas for Felipe II en todos sus reinos. [P- 394 ] Creáronse y habilitaron con su amparo, y j)erficionaron y florecieron los artífices en gran número con su comunicación, porque de poner una cosa de sí propios a como él la acomodaba, iba el parecer bien o mal. Favoreció los artistas, y premió los eminentes ; entraba en sus obradores y hablaba en lo que les to¬ caba con ellos; más Juanelo, milanès, geómetra y a y astrólogo tan eminente, venciendo los imposibles de la naturaleza, que, subió contra su curso el agua hasta el Alcázar de Toledo, y hizo que los movimientos de los cielos y contracursos de los planetas se gozasen en sus reloxes, admirable maravilla. En materia de piedras preciosas fué Jácome de Trezo, milanès, único en su conocimiento y labor, yPompeo Leoni, milanès y Juan Baptista Monegro, toledano, estimados porque hacían estatuas, que en¬ viaban al que las miraba muda voz, vista ciega, sangre fría, aquél de bronce, de mármol éste; y Juan Baptista de Toledo, arqui¬ tecto inmortal por la traza en planta y montea de San Lorenzo el Real, y su discípulo Juan de Herrera, que aun cuando le co¬ menzó algo tarde a polir el estudio y arte, salió con la continua¬ ción tan perfeto, que igualó a los antiguos, y ecedió a los moder¬ nos Con las ciencias y los estudios debaxo del amparo de un ... gran Monarca los pueblos se rehacen, pulen, exercitan; los su¬ periores para saber mandar, los inferiores para obedecer, con que la República se conserva en paz y serenidad. SIGLO XVII Fray Prudencio de SANDOVAL Primera parte de las fundaciones de los monasterios de S.tn Benito (Madrid, 1601). Tiene singular interés la descripción de San Millón de la Cogollo, en especial el pasaje referente al arca de marfil, con la lectura del nombre de los artífices, etc., que a continuación se reproduce ; pero son también valiosas las noticias de la iglesia, del sepulcro del Santo y del retablo. [Fols. 21 vto.-23 recto.] Murió el glorioso confessor de edad de ciento y vn años, en la — 377 — Era seiscientos y cloze, c¿uc es el año ele cjuiiiientos y setenta r[uatro, pridie Idus Nouembris, c^ue es a doze de Nouiembre. Sepultaron su santo cuerpo en aquella gran arca de piedra, que dixe, donde estimoquatrocientos y quarenta y seis años descan¬ sando. Y como sus milagros fuessen tantos, la clcuoción de todo el Rcyno tan grande, que venían a visitar sus santas reli¬ quias, y casa, como visitan agora al Apóstol Santiago, y le llama- uan en las batallas, como al mismo Apóstol; y los Reyes de Na- uarra, desde que ganaron la Rioja, fueron deuotissimos destc Santo, como se dirá: el Rey don Sancho el Ma3'or, que fué vno de los señalados Principes que ha tenido España, Rey de Naua- rra, Castilla, y Aragón, determinó eleuar las reliquias deste San¬ to. Para esto mandó hazer vna riquissima arca de oro, y de marfil ; en la qual de figuras de relieue hizo poner algunas histo¬ rias de la vida del Santo, como la escriuió san Braulio. La hechu¬ ra desta rica arca y figuras della, son : Es el arca de madera, y está cubierta de chapas de oro fino, y labrada de marfil, talladas en él muchas imágenes, sembradas por toda ella muchas piedras preciosas, y otras de cristal muy grandes, rubíes, esmeraldas, y otras que no conocemos, y parecen de valor. La arca es de vara y media de largo, y de alto cinco sesmas : en ella está labrada la historia dicha de san Millán en ventidós quadros, o comparti¬ mientos, que están por todo el cuerpo della, y otro que está en él vn frontispicio del arca: lo qual todo comiença en esta forma. En el primero, que es vn quadro pequeño de hasta vn palmo y geme de ancho, está labrado en marfil el bienauenturado san Itlillán, releuado en ábito de moqo, assentado con vna citara al lado, y tañendo vna cornetilla, delante dél vn rebaño de oucjas. Encima desta figura está abierto en el marfil vn letrero, que dize en letras Longobardas, o Góticas : Futurus pastar bommum, erat pastor mmtui, epic es. El que aula de ser pastor de hombres, era pastor de ouejas: cpte es, lo que san Braulio dize. §. primero. Debaxo deste quadro está otro, que en la misma forma tiene labrada la figura de san Millán subiendo vn monte arriba, y leuantada vna mano, como echando la bendición al mundo, de quien se desijcdia: y tiene otras letras que dizen: Vbi eí-emnm pctijt inOtis Distertij, que es lo epie san Braulio dize. §. 4. En el segundo quadro está el Obispo Didimo, assentado en vna silla, y echando la bendición a san Millán, que está-en pie inclinado delante dél, y vn letrero que dize: Vbi Díero limítase, salvo lo copiado, a entreteger los tópicos al uso. El comentario de las noticias concretas puede reducirse advertir que: Eederico es Zucaro; a Urhina, el primer suegro de Lope, ha parado a considerar este dato no se de que hubiese sido maestro de Navarrete; Sánchez es Alonso Sánchez Coello; Pilipe,.Liaño—de quien poquísimo se sabe—, con este verso se fija la fecha de su muerte antes de 1604 (Ceán la ponía en ióeg), Lope le elogió en otras ocasiones como habrá de verse (págs. 404, 421, 423 y 424 de este tomo) ; Juan de la Cruz es Pantoja. Canto XVIII. [P. 296.] Como en dorado marco el rostro fuera del tierno Adonis, si el famoso Urbina el fin del arte a su hermosura diera con el pincel y mano peregrina. "Obras sueltas", t. IV, pág. 212. Soneto XLVII. A un sii rePrafü pintcudo por Pedro de Guzmán. 26 — 402 — Retrato mío, mientras vivo ausente, guardad la puertâ asido de la llave, que haré a Guzmán que este bosquejo acabe, con lo que me pusieron cn la írente. Laurel decía la engañada gente: no le afrentéis con otra rama grave, porque si Midas el remedio sabe, la tierra no lo sufre ni consiente. Mi bien es de las Indias combatido; decid si el alma consintió en mi daño, que el alma no la compra mortal precio, Y pues Guzmán no os acabó el vestido yo os le daré por este desengaño aunque qualquiera desengaño es necio. [P. 249.] Soneto CXX. A Dan Juwn de Arguijo viendo un "Adonis, De- •Hus A' Cupido" de mármol. Quien dice que fué Adonis convertido en flor de lirio y Venus en estrella, no vió señor Don Juan la imagen bella, que a España habéis de Génova traído. 'Jh"ansíormación que no escultura ha sido, y porque no quedó beldad sin ella, ni amor sin él, a las espaldas della también en piedra se mudó Cupido. Los mismos son, que no pudiera el arte vencer al cielo en perfección tan rara, testigos 6011 las piedras de Anaxarte. Y si todas así las transformara, yo os diera un mármol tan divino en parte que el olvidado amor resucitara. El soneto siguiente pudiera referirse a ta misma escultura; titúlase: "La Venus de mármol". D. A. M. Fabié, en el prólogo que puso a ¡a edición de los "Bibliófi¬ los andaluces", del tomo "Sucesos de Sevilla", de '1592 a 1604, recogidos por Francisco de A riño (Sevilla, 1873, pág. xlvii), al hablar de la casa que fué de Arguijo, entonces del Marques de la Granja, menciona dos estatuas traídas por Arguijo de Italia y trasladadas del que fué su jar- din, en donde todavía e.vlstian las hornacinas, al palacio del citado Mar¬ qués en la plaaa de los Monzálves: "las dos estatuas... de tamaño menor que el natural están firmadas... : "Iones. Bandinus Florentinus anno 403 — — ISOS"; la una representa una mujer desnuda, que tiene fín y sobre él sentado a sus pies un del¬ un niño con un carcax apoyándose en su hombro la cola del delfín; según recuerda el Sr. Marqués de la Granja tenía una inscripción compuesta sin duda por Arguijo, que decía así : "Quo voluptas trahit" ; la otra representa nn hombre de píe cuya mano iz¬ quierda se apoya en la cabeza de un perro que está sentado sobre las ancas y en la derecha tiene una lanza y tenía... la inscripción "Quo ... fatum rapit". : [P. 286.J Soneto CXCII. A un p'mtcxr enaniarado ,(/iase este soneto porque pareee que describe una pintura, al deta¬ llar izquierda y derecha ,etc.; tal vez tuviese Lope ante los ojos el cua¬ dro de Jáuregui que en otro soneto menciona como su mejor obra (véa.se adelante, páff. 405). [P. 345 y sigs.)] Descripción del Ae.vdía y j.\rdín del Duque de Alba. La descripción del jardín y de sus estatuas y fuentes está falta de toda precisión y noticia concreta. [P. 398.] Epitafios fúnebres a diversos sepulcros. Del Mmlo, paitor jainas-ísinio. No quiso el cielo que hablase, porque con mi entendimiento diese mayor sentimiento a las cosas que pintase. Y tanta vida les di con el pincel singular, que como no pude hablar hice que hablasen por idí. De Felifte ílc I^iaño. Yo soy el segundo Apeles en color arte y destreza ; matóme naturaleza, porque le hurté los pinceles. Que le di tanto cuidado que si hombres no pude hacer, imitando hice creer que era vivo lo pintado. El epitafio de Navarrete lo publicó Ceán Bermúdez. [P. 452.] A una T.ABI.A de Su.SAN.A, en cuya figura se HIZO retratar una dama. 405 — — Tú que la tabla de Sueana miras, si del retrato la verdad ignoras, la historia santa justamente adoras, la retratada injustamente admiras. iMas, tú que de los viejos te retiras, ¿ qué fuerza temes ? ; qué violencia lloras ? pues vives tan segura a todas horas de fuerza, testimonios y mentiras. Dos esta tabla juntos manifiesta, el de Susana honor del matrimonio, que la afición decrépita contrasta. Y el tuyo Fabia en vida tan compuesta, que para levantarte un testimonio es necesario que te llamen casta. [P. 498.] A un retkato ue su santidad en una medalla de oro (soiieto). Refiérese al Rapa Urbano VIII. [P- 503-] A LA TINTURA y POESÍA DE D. JUAX DE JÁURIGUI CABALLERIZO DE LA ReyNA Na. Sra. Si en alegre color, ei en negra tinta bañas pluma pincel, en cualquier parte o tu genio tan igual términos parte que no hay entre los dos línea distinta. Si en colores Judith, si en verso Aminta duplicado laurel presumen darte, no es tu pluma, Don Juan, escribe el arte, no es tu pincel, naturaleza pinta. Ni tu pluma permite al Castellano ni al culto imitación, tanto florece en estilo divino acento humano; Ni tu pincel emulación padece, que 6ÓI0 te igualó tu propia mano, pues sólo tu retrato se parece. Lo reprodujo Ceán en su "Diccionario", con alguna errata. — 4o6 — [P- SI/-] A una custodia de piedras preciosas que hizo fabricar en . Italia el Il°. Señor Cardenal Zapata (soneto). Ni se deduce para dó-nde se destinaba. La gallarda Toledana. Dirigida a Fran-cudû Pacheco, pintor (entre 1601 y 1606). Se publicó la Parte catorce. Madrid, 1620. Y se reprodu¬ en ce en el t. VI de las Obras de Lope de Vega de la R. Acad. Es¬ pañola por E. Cotarelo. Madrid, 1928, pág. 68. La gallarda toledana. Comedia famosa ... dirigida a Francis¬ co Pacheco, pintor insigne. Nació V. M. ingenio sin invidia, parécenle bien los age- con nos, celebra los que que supieron y solicita no saben, honra los sólo hacer inmortal la memoria de sus escritos, sino las efigies de sus rostros con sus retratos. Años ha que en su famoso libro puso V. M. el mío, como suele naturaleza el lunar en las her¬ mosas, para que mi ignorancia hiciese lucir la fama de tantos doctos. No he podido pagar aquella memoria como debo, porque en mi Jerusalém fui breve cuando dije: Si fueran tus pinceles esta pluma etc. Véase en sii propio lugar. Y aunque en la dirección desta fábula pudiera dilatarme tie¬ ne V. M. en la pintura y poesia tanmerecidas alabanzas que todo elogio excediera no sólo precisos términos de carta ; pero del mayor libro. Precíese la gran patria de V. M. Sevilla de un hijo tan célebre y por quien felicisimas edades están presentes y las que 110 hubiesen conocido al divino Herrera, a loa dos Franciscos, Medina y Pacheco, Figueroa y Cetina y otros iguales, (si iguales tienen) todos muertos y todos vivos, pues por su pluma y pincel no los podrá acabar la codicia del tiempo, viéndolos en su libro, le den gracias y aplique a sua fisonomías sus ingenios. Al de Vm. rico de cuanto es bueno, útil y deleitable ofrezco la comedia cuyo titulo es La gallarda toledana, que hubiera merecido más propia¬ mente, si ese pincel la retratara y no mi ruda pluma, pero sirva de señal de amor, afecto de mi deseo y rendimiento de mi obliga¬ ción. Dios guarde a V. m. Lope de Vega Carpió. — 407 — Acto I. |1'. 73-] Mc/idoca... Vuelve doña Ana, los ojos desde ese hernioso lugar y abraea con tu solsticio quien no te adora. Lam Recelo que ha de pedir a Juanelo otro segundo artificio. El Peregri.n'o en su patria (1604). "Obras sueltas", t. V. [P. 96.] Cíwo que me contó Pcrcgr'm-o de la tierra u.n en que sucedió. ... en la capilla de iglesia pintaba un pintor famoso una una imagen de la Virgen y que habiéndola bosquejado el rostro, loes hombros y un brazo, estando diseñando la mano en que tenia el Niño prcciosisimo el tabladillo sobre que estaba puesto para pin¬ tarla y que tenia los colores desenlazó de los maderos, que en se do6 agujeros de la pared sostenían y viendo el turbado arti¬ se fice que se iba precipitando al suelo, que era distancia tan grande, que antes de llegar a él se hiciera pedazos dixo a la imagen San¬ tísima que pintaba : Virgen tened me. ¡ Oh estupenda maravilla ! que apenas la turbada lengua pronunció estas palabras cuando la piadosa señora sacó el lirazo pintado de la jiared y asió por el suyo al pintor y le tuvo firme. El tablado vino al suelo con los colores, que estando en vasos grandes y habiendo fuego para des¬ templarlas, por ser la pintura al temple hizo tan gran ruido ... te quiero yo contar la [historia] que escribe ... de otro pintor Guillermo Totaris en el libro de Bello Demmium ... Vcngansa del Demonio contra un pintor devoto que le pintaba siem¬ pre 'tan feo cnanto bella representaba a la Virgen. Lib. IV. Ed. cit., pág. 345- ...3' Luis de Rosicler famoso astrólogo. — 4O8 — [P. 384.] A siete tablas de los instrumentos de la Pasión, que en unas tarjetas tenian unos Angeles, obra de algún pintor excelentísimo decían unos versos asi : la Catedral de Perpignan, en donde también ven una tabla de E'ii las "Lágrimas de San Pedro" con tm soneto; probablemente todo ficción. Representación moral del viaje del alma. [Publicada en El Peregrino, 1604.] Bib. de Rivadeneyi-a, t. LVIII, pág. 147. Prólogo II. Famosos hombres nuestros siglos tienen en todas profesiones y ejercicios ... Y si el famoso Urbina retratara a la piedad, haciendo el rostro solo del ilustre DonJuan de Zuarzola^ dijeran todos: "La piedad es ésta". Tomás Gracián en cifra, en varias lenguas, en ingenioso estudio de medallas, en pintura, en retratos, prosa y verso, en mil curiosidades inauditas y en virtud, sobre todo, es peregrino Pintó el Mudo divino de tal suerte que le sirvió el pincel de voz y lengua, Juan de la Cruz ^ retrata en lienzos grandes, y el curioso Guzmán cifra los rostros Francisco Ruiz les dió famoso temple ^ y es hoy Pedro Angel un divino artífice con el buril, en oro, plata o cobre. ' " Según Pedroso, pariente de San Ignacio y Obispo de Astorga. Pantoja, según Gz. Pedroso, y distinto del miniaturista cantado por Quevedo. ^ A las espadas. Según Gz. Pedroso, se refiere a Francisco Ruiz el Viejo, porque habla de él como muerto. 409 — — Al nacimiento del Príncite. "Obras sueltas", t. IX, pág. 109. Porque éstos son como pintores viles que saben hacer árboles y flores, mas no la majestad de las figuras, y así procuran fama con la plebe. Virtud pobreza y mujer (publicada en 1625). Bib. de Rivadeneyra, t. LII, pág. 211. (Dedicatoria a J. B. Marino.) Debe a mi amor y inclinación Vuesa Señoría, justamente tan¬ to favor, haya tenido deseo de mi retrato ; que puesto que la que pluma lo es del alma y obediente al señor Auditor, dejé copiar ... a los pinceles de Francisco Yaneti, florentin, en estos años, las ruinas del día al declinar la tarde, cuyas primeras flores "aut iDiorbo, aut aetate deflorescunt". Si ha llegado el lienzo, podrá vuesa Señoría con juicio fisionómico reconcxer fácilmente si co¬ rresponde a su voluntad quien esas señas tiene. Pregunté al se¬ ñor Juan Jacobo [Pmmrolo, auditor d^l Nnmi3tellano la máquina estuviera fabricada por el Prudente Rey Filipo hispano al abrasado Aragonés sagrada: siaquel insigne templo soberano donde la arquitectura está admirada consumiendo su fuego en las parrillas las siete celebradas maravillas. Si viera las pinturas donde pudo Prometeo poner la inmortal llama, en cuyos vivos rostros habló un Mudo y en los bronces de Jácome la fama; si viera el austro y español escudo donde Filipo tiene eterna cama, si viera la no vista Librería historia de su grande Monarquía. Libro VI. [P. 220.] Ya los nueve españoles belicosos parecían al ínclito Gofredo, a los siete de Lara generosos que si Juan de la Cruz con los hermosos colores, que hoy a Apolo dieran miedo pintara de la fama aquellos nueve, la suya hallara término más breve. Libro XIX. [P. 284.] Si fueran tuspinceles esta pluma si de tu pluma estos pinceles fueran, escribiera o pintara parte o suma de las muchas que en ti se consideran ; 41.2 — — tu mismaperspectiva las resuma, tu pluma tus pinceles las refieran, y ¡ oh gran Pacheco, a quien sin vicio vemos pluma y pincel de su virtud extremos! [P. 290.] Al pie de un lauro tres sepulcros veo Apeles yace aquí, Zeuxis, Cleoneo, Juan de la Cruz, Carvajal, Carducho murieron ya, ¡ qué fúnebre trofeo !, muerte cruel, mas no te alabes mucho, Cárdenas queda y con divino ingenio Mora, Guzmán, Vicendo, Andrés, Eugenio. En las notas Andrés ¿será el toledano Sánchez? Francisco Pacheco pintor y poeta a quien están en obligación todos los hombres de letras. [ P. 388.] L.\ viuda valenciana (1619). Bib. de Rivadeneyra, t. I, pág. 8o. Jorn. I. Escena XIV : De retratar como Guzmán alcanza. El verdadero amante (1620). [Dedicatoria a su hijo Lope Félix.] Mirando un día el retrato de vuestro hermano Carlos Félix, que, de edad de cuatro años está en mi estudio, me preguntastes : qué significaba una celada,que, puesta sobre un libro en una mesa, tenía poralma del cuerpo esta empresa: Fala sciu-nt y no os res¬ pondí entonces, porque me pareció que no érades capaz de la respuesta. Rimas sacras. "Obras sueltas", t. XIII. [P. 109.] Al suntuoso ¿idificio del Iht-strmiuo Señar Dan Juan de Tavera. Sin nada que no sea general y vago. — 413 — [P- 151-] La vklú de Cmto A^. S. piar los tamplo\s y edifMos d{e Aladrkl. Sólo juegos de palabras, incruslaudo con los nombres de los Icmplos la poesía. La Filomena (1621). "Obras sueltas", t. II, pág. 403. Canto II. Mejor aquí tu mano', olí gran Vicencio, con el pincel, a donde el asta para, pues sólo al celestial le diferencia esta forzada Venus retratara; la pura honestidad pide al silencio dignas colores, porque mal formara al respeto el pincel, sin deslucirse, lo que ha de imaginarse y no decirse. Relación de las fiestas que la insigne villa de Madrid hizo en la canonización de ... SaN IsIDRO (1622). "Obras sueltas", t. XII. [p. lv-i.] Aquí tiene lugar el adorno de la parroquial de San Andrés ... fué obra de los Padres Clérigos Menores título del Espíritu .San¬ to En el cielo de la Capilla mayor que de colchas bordadas de ... China pintaron de suerte... que fijaron de manera las tapicerías, que sin ofender los realces, iluminaban el techo de las bordadas flores, animales y aves como si el famoso Vicencio y Eugenio le pintaran de colores 3^ oro sobre el blanco estuque. "Obras sueltas", t. XVI, pág. 331. Perpetúa a la Casa de Austria en la del Escori.al (soneto). Do glorias satisfacen al pobrete que al Escurial va a ver, cristiano o moro, de Luqueto es la gloria de su coro, y la del refitorio es de Luquete. A Rómulo italiano en un templete sustenta allí el pincel en campo de oro, 414 — — y el Róniulo que aquí vino de toro, a pechos de una loba está al banquete. Ob gran Filipo, la que no es profana, de las glorias bien lleva la victoria; pero yo tomaré de mejor gana Séase eterna o sea transitoria el que me mandes dar una sotana loba romulea y llévate la gloria. Estos versos burlescos hízolos para un certamen poético y se publi¬ caron por el P. Luis de Santa María en "Octava sagradamente culta... Centenario del... Escurial" (1664). Siguen varias composiciones de la misma índole; en la sexta se lee: El Rómulo con extremo que pintó el coro escuché, falso es, pues sabemos que todo lo que hay es de Remo. L.a Circe (1624). "Obras sueltas", t. I, pág. 324. [Ps. 178-9.] Epistolet al Dr. Matías do Porras. [Sobre lamiiierte de D.^ Juana Guardo:] Yo vi para noverla (quién pudiera volverla ver) mi dulce compañía, a que imaginaba yo que eterna fuera. Pero, excusando la tristeza mía, por un lienzo de Rómulo famoso veréis el sentimiento de aquel día. "Pintóme en bieroglifico un hermoso prado con aguas, lejos, perspectiva de un campo para mi tan lastimoso. Alli caía de una verde oliva una paloma lilanca ensangrentada, dejando al pequeñuelo pollo arriba El padre, por lo alto, de la amada prenda mirando el caso atroz y fuerte y enfrente una pistola disparada. Sobre ella sólo el rostro de la muerte, 415 — — comò la mano del delito autora. ¡Qué trágico pintor, qué triste suerte!" Doña Juana Guardo, que había casado con Lope en isgS. murió en 1613. corox.\ tr.ácica (1627). Libro II. Canto 313. "Obras sueltas", t. IV, pág. 47. Ya miran cuadros de diversas flores ya los de la pintura soberana arte de Reyes, donde son pintores nueva en criar naturaleza bumana veinte lienzos mostraban los primores que penetró la industria veneciana de las veinte mujeres heroína.s a quien dieran laurel letras divinas. María .v Lord Darnlcy, "asidos de la mano duk-emcníe, iban mirando la esniahaico. Bien que se enfadaba Micael Angel, aquel escultor romano, que dejó igual memoria con sus estatuas, que con sus originales tiene la misma naturaleza. Julio. ¿De qué se enfadaba? Ludmfko. De que anduviesen celebrando los estatuarios antiguos, Fi- dias, Eufranores y Policletos y que él no tuviese el nombre que merecía, porque no era de aquellos tiempos, haciéndoles ventaja conocida y para burlarse de la envidia, que es la que siempre sigue a los vivos... Julio. Y a veces a los muertos. J^iidovko. Hizo una acabada con suma perfección y famosa estatua y estudio quitóle un pie y enterróla de noche en una viña de un Cardenal (así llaman allá los jardines) que a la sazón se edificaba; bailáronla a pocos días los ministros de la fábrica y acudiendo al espectáculo toda Roma unos decían que era de Mentor, el que hizo el Júpiter capitolino y la Diana Efesia y otros que de Myron, el que hizo la Minerva y el Sátiro, de quien Juvenal se acuerda y algunos que de Telecles y Teodoro; final¬ mente, los escultores decían, que ninguno se atrevia a hacerle el pie que le faltaba en todo el mundo. Entonces Micael hizo traer el pie y poniéndole a la estatua, les dixo: Romanos, yo la hice. Acto Quinto, [P. 412.] Doj'oliea. Salid, salid verdadero traslado del hombre más traidor que — 423 — tiene el mundo salid que quiero hacer justicia de vos como cl toro que se venga en capa cuando se le huye el hombre. ... ¿qué me miráis con aquella falsa risa que os puso Felipe en esos ojos?... Desta vez le rompo, quiero Amlver I06 ojos a otra parte. Rompile, victoria, lo mismo haré con su excmplo del que tengo en el alma... [P. 418.] Dorotea. Leyendo una carta de Fernando: "Hoy dice Felipe de Liaño que irá a retratar [Ae] y yo le digo ¿que a dónde ha de hallar colores? No hay para qué avisarte que estés hermosa, que a todas horas está eso negociado, pésame que este pintor sea tan gentil hombre que os retratéis el uno al otro." "Obras sueltas", t. XVI, pág. 304. Silva en que celebra la excelencia de la Pintura en el fol. 81 de los Diálogos df la Pititiira, de Vicencio Carducho, 1633. Se indicó en Fuentes, t. lí, pág. 93, donde se publicó la carta que sigue a ¡a poesía. Son versoshermosos, pero puramente conceptuales, sin noticias ni juicios que muestren los gustos del autor: Tú exenta en fin de las comunes leyes divina en todo, por divino modo, si no lo crías, lo renuevas todo. Amarilis. Egloga (1633). "Obras sueltas", t. X, pág. 170. No se viera más bella y peregrina de divino pincel dibujo humano, corrida al cuadro la veloz cortina la celebrada Venus del Tiziano: si el cuerpo hermoso en cristal reclina, tengo un antojo, que me dió Silváno con que tanto a mis ojos la acercara que todos los del alma me quitara. — 424 — Rimas humanas y divinas del Licenciado Tomé de Burgui- llos (Madrid, 1634). Advertimiento al Señor lector. Desfavoreció a nuestro Tomé de Burguillos la fortuna, cuanto él seburlaba della... y aunque era naturalmente triste, nadie le comunicó que no le hallase alegre, eu fisonomía dirá este re¬ trato, que se copió de un lienzo en que le trasladó al vivo el ca¬ talán Ribalta, pintor famoso entre españoles de la primera clase. Conocido este pasaje por Pons y por Ceán, fué aplicado a Ribalta hijo; pero el Sr. Tormo, con mejores razones,, ha sostenido que Lope elogió aquí, como antes lo había hecho (véase pág. 401), a Francisco, el gran pintor, en su estudio "La educación de Ribalta padre...", publicado en la Revista crítica hispanoamericana, 1916, t. II, núms. i y 2, que pu¬ blicó d retrato de Lope que grabó Perret en 1625, y que supone sacado del original de Ribalta de 1614. Al retrato d,e tma 'dama después da muerta (Soneto). Duerme el sol de Belisa en noche escura 1 y Evandro su marido, con extraño dolor, pide a Felipe de Liaño retrate, aunque sin alma, su figura Felipe sustituye a eu hermosura la muerta vida, con tan raro engaño, que pensando negar el desengaño, la vista de los ojos se perjura. Tú dices que mejor fuera olvidalla. Octavio, pues ya queda helada y fría, que no dejar espejo en que miralla; y yo digo, con paz de tu porfia, que tuvo muy buen gusto en retratalla al tiempo que mejor le parecía. Créese que Belisa es D.° Isabel de Urbina, primera mujer de Lope, que murió hacia el año 1595; estaban casados desde 1586. A vicencio Carducho, pintor ilustre. "Obras sueltas", t. I, pág. 392. Soneto XXVIII. Si Atenas tus i pinceles conociera, ¿qué poca gloria diera a Apolodoro, ni en parió mármol ilustrara el oro el nombre a Zeuxis, que a sus obras diera? Parrasio en la palestra se rindiera, como en el grave estilo Metrodoro; ni pluma se atreviera a tu decoro, sólo pintarte tu pincel pudiera. Bien pueden tus colores alabarse, y el arte de tu ingenio peregrino, cuanto puede imitar docta cultura; Que si el cielo quisiera retratarse, sólo fiara a tu pincel divino la inmensa perfección de su hermosura, "Obras sueltas", t. XIX. [P. 66.] Dixole U'tta dama que le eiimase su retrato- Soneto LXVI. El jardín de Lope de Vega. "Obras sueltas", t. I, págs. 477-93. Epístola XVIII, dedicada al Lic. Framlsco de Rioja. [P. 483-] Aquí Don Juan de Jáurigui, en la mano de Apolo el arco y el pincel de Apeles ... En Don Juan de Fonseca el mármol niega, que no pudo dar alma tan divina, si bien Lysipo al fin de l'arte llega. El divino pincel del mudo Heredia, que entera no pudiera, al Doctor Mira, de su figura retrató la media. Fray Juan Bautista a su pincel valiente halló un Tiziano en jaspes de colores, menos el rostro de cristal luciente. Pasaron los buriles y cinceles en el docto Tribaldœ de Toledo para quien fué Vicencio griego Apeles. La descripción del jardín y sus adornos de estatuas, etc., es fantástica. — 4^6 — Las referencias a Jáitrajiii, D. Juan de Fonseca y Fiyucroa, Fray Juan Bautista Maine y Vincencio Carducha no precisan comentario; en cam¬ bio, ito atino con quien puede ser el pintor mudo Heredia, que retrató de medio cuerpo al Doctor Mirademescua: Pyra sacra k.\ la muerte del Excelentísimo Señor D. Gon¬ zalo Fernández de Córdoba, Cardona y Aragón de la Or¬ den Y Caballería de Santiago. "Obras sueltas", t. X, pág. 472. el noble joven ... pisalia las empresas arrogantes lienzos, oh gran Vicencio, anticipados a los que deberán a tus pinceles, en la sala real tantos soldados, son éstos hoy de imaginado Apeles, de la batalla singular traslados Conviene hacer resaltar la alusión a los cuadros para el Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro—"sala real"—, que Lope creta, o quería, fuesen pintados por Vicente Carduáho, que, en realidad, sólo que pintó tres de los doce ; uno de ellos, desde lueyo, es el de la batalla de Fleurus, ganada en 1622 por D. Gonzalo de Córdoba (mím. 635 del Prado), D. Gonzalo murió en 1635. El cuadro está firmado en 1634. Tal ves Lope pensaba que las ha,cañas de su héroe darían asuntos para más licnsos. La Vega del P.arnaso (Editada pòstuma, 1637). "Oiiras sueltas", t. IX, pág. 365. Egloga a Claudio. Al tres veces heroico lusitano gran Duque de Verganza, aunque con tosco pincel, que no de Bosco de Rubens o el Basano pinté aquel monte, que en valor compite con cuantos bañan Febo y Aiifitrite. Arte nuevo de hacer comedias. Xo apruebo este íuror por admirarte, mas vimos Luquetos y Tizianos ya pintar con las dos manos sin ofender el arte ... — 427 — REFRANES (¿siglo xvn ?) La pintura y la pelea desde lejos me la otea. Poetas, pintores y peregrinos en hacer y decir son adivinos. Cita J. Morawski estos adagios en "Les fonnules alliterécs de la lan¬ gue espagnole" (Revista de Filología española, 1937, II, págs. 127 y 128), sin decir de dónde los toma. ANONIMO El orden que se guarda en esta Academia de Toledo siguien¬ do el que se ha observado en las de Madrid. Al final: Los Poetas de la Academia de Toledo, admitidos en ella sien¬ do Presidente D. Diego López de Ayala Conde de Fuensalida, por su orden, como están en la tabla : Son ¿3; entre ellos: el maestro Joseph Valdivielso, Gregorio de An¬ gulo, Dr. Matías de Porras, Dr. Francisco de Pisa; cierra ¡a lista: Y el Pintor Al publicar en Archivo (1931, págs. 178-81) Javier de Salas este cu¬ rioso manuscrito indicó si "el Pintor" seria el Greco. Lupercio Leonardo de ARGENSOLA (1562—^1613). Bib. de Rivadeneyra, t. XLII, pág. 273. S.ítira a Flora. Ya fué un pintor (del nombre no me acuerdo y de acuerde no te espantes, que no me que ya de la memoria mucho pierdo). No, sé bien si fué Ceusis o Timantes, (yo me fatigo poco destas cosas por ser disputas proprias de pedantes). Este pintor pintando las tres diosas delante del pastor troyano puestas desnudas y del oro codiciosas. En Juno y en Minerva señalarse tan de veras mostró, que no ¡xidía para pintar a Venus mejorarse: — 428 — Y viendo que pintarla convenía, para no ser culpada, más hermosa, lo cual aunque quisiese, no sabia, Al arte socorrió con ingeniosa astucia, sus defectos encubriendo y pintando de espaldas a la diosa. Ed. y t. cits., pág. 474. Epístola II. Si nunca ba visto naypcs en su mano ni alegrádose más con sus pinturas que con las de Durero, o de Tiziano ... Phso en teredos un elogio del Capitán Cristóbal de Rojas en su "Teo¬ ria y práctica de fortificación" (Madrid, 1598). Adolfo de Castro, en la Bib. de Rivadeneyra, t. XLII, pág. 3ço, confunde título y fecha. Pérez Pastor: "Bibliografía madrileña", t. II, pág. 267, publica tin documento que firma Xpoval de Rojas architecto; era, desde luego, ingeniero mi¬ litar, estuvo en relación con Alonso de Vandelvira y con Jtian de He¬ rrera, a quien menciona. Francieco BERMÚDEZ DE PEDRAZA. Antigüedad y Excelencias de Granada (Madrid, 1608. Se escribió en 1600). [Pol. 79 v.] Descripción del grande y magnífico Templo de la sania Iglesia mayor desta ciudad. Cap. VI. [Fol. 82.] ... El maestro que ordenó y dexó becba la Capilla Mayor y erigió el resto del Templo fué Diego de Siloc, natural de Burgos. [Fol. 82 v.] De la Capilla Real... Cap. VIL ... El retablo es de grandíssimo valor, assí por la materia como por el arte; becbo por el maestro Felipe de Borgoña, que basta para encarecer lo que es ... [Fol. 132 v.] De los estatuarws desta ciudad. Cap. XXVIII. [Fol. 133.] Los estatuarios que ha tenido Granada entre muchos son tres famosos. EI primero es don Rodrigo Moreno, varón de tan monstruo¬ so ingenio en este particular, que si concurriera con Lisipo le ro¬ bara el nombre y privilegio, que Plinio refiere que le dió Alexan¬ dre de poder él y no .otro hacer su estatua. No es encarecimiento, sus obras lo testifican, y la hechura del Christo, que presentó al Rey don Felipe II para honrar su Escurial, octaua maravilla del Mundo. Los otros dos son dos hermanos de un parto, Gerónimo Francisco y Miguel Gerónimo tan semejantes no sólo en lo na¬ tural de la edad, cuerpo y partes naturales, que es menester se¬ ñalar el uno para conocer el otro, pero en el ejercicio y ingenio, porque son los mayores estatuarios de cuerixjs de cera que hay en Europa. No hay extranjero de ninguna nación, que no les reconozca superioridad porque la destreza y vivo con que las hacen parece que excede la capacidad humana, y assi tengo por torpeza el alabarlos y por buen consejo el honrarlos con silencio. En relación con el texto transcrito, pues lo copia extractado en los dos primeros párrafos, y añade el siguiente: Martínez, el famosísimo que está en Sevilla he oído decir que es de Granada ; ya se sabe que ha tenido el mundo pocos que le hagan ventaja está tin papel fol. 72 en el ms. Eg. ¡86 del British Museum, sacado de la "Descripción historial de Granada en verso y prosa, ms. original de autor anónimo que vivía por los años de i6r¡: t. 36 del Parnaso español de la Biblioteca Real". Hoy, en la Nacional de Madrid. Es innecesario adver¬ tir que Martines es Montañés, nacido en Alcalá la Real (Jaén), no en. Granada, pero aquí discípulo de Pablo de Rojas. Historia eclesiástica principios y progresos de la ciudad ... de Granada (Granada. 1638). [Fol. 42 v.] Triunfo de Nuestra Señora. Descríbese por menor. [Fol. 43-] Tiene todo el edificio del triunfo veinte y una varas de altura. — 430 — hecho por Alonso de Mena, escultor ilustre el año de mil y seis¬ cientos y treinta y uno ... [Fol. 40.] Al hablar de la Catedral: El maestro deste magnífico templo que lo erigió, y dexó he¬ cha la Capilla (que es lo mejor dél) fué el maestro Diego mayor de Siloe, natural de Burgos, casado de primer matrimonio con Ana de Santotis, que de otuhre de mil y quinientos murió a tres y quarenta años, está enterrada enel Sagrario, y el maestro en la Parroquia de Santiago en la Capilla de los Baçanes, con quien emparentó de segundo matrimonio por afinidad. Auia de estar la urna de sus huesos en la cópula de la capilla mayor, encerrado como gusano de seda en el capullo ilustre que labró. Al referirse a la Capilla Real cita a Felipe de Rorgoña. [Fol. 286.] Fundacióndel Convento de Gracia. Dice que hiso la estatua de la Virgen Luis de la Peña, "escultor muy celebrado en España", que estaba en Granada en i6iy. [Fol. 287.] Dice que Alonso de Mena esculpió la Virgen de Belén. El arzobispo [Fr. Pedro Ganttuílee de Mendoza, i6i§] tomó por su cuenta la hechura de la imagen y fué de Alonso de Mena e.scultor famoso desta ciudad. D. Juan BRAVO DE ACUÑA. Libro de la fundación de la S. Iglesia,de Toledo ... (1604). Ms. de la Bib. provincial de Toledo: sala reservada, núm. 246. Lo menciona Vegue: Archivo, 1930, pág. 203, sobre la descripción de las pinturas de la Capilla de San Blas. Véase adelante Dr. Eugenio Nar- bona. ANONIMO (Biblioteca Nacional, Ms. M. 14, pág. 121.) A Ju°. Bautista M.ayno, excelente pintor. No admiro, Mayno en ti excelente esa y superior idea acáel suelo, en tanto como saber que te dió el Cielo mano que pueda ser della obediente. 431 — — Cuanto natui'aleza variamente en sus obras reparte, aun lo que el velo encubre de su industria con recelo, en un breve pincel tienes presente. No sólo resplandor, fuego a la llama parece que le das, son perfecciones cuantas formas coloran tus matices ; tus pinceles son lenguas de tu fama ; voces son de sí mesuras tus acciones, que en lo bien que las haces bien las dices. Lo publiqué en Los pintonn.s de c.'ímara (1916). La fecha del sondo es,seguramente, anterior a ¡a entrada en religión del pintor. El primer verso del primer terceto declara cómo el poda—¿Elisio de Medinilla?—se daba, cuenta de la escuela pictórico donde Maino había aprendido. León PINELO. Anales de Madrid. (Ed. de R. Martorell; Madrid, 1931, t. I, págs. 67-S, nota.) 1604.—El sábado a trece de marzo habiendo salido el día an¬ tes Majestades del Pardo para esta corte a la una de la tarde, sus sevió salir humo por el tejaroz del cuarto de la Reina se des¬ ... cubrió un gran fuego que andalra entre el talrique y lo bajo del desván y luego fué creciendo de modo que dentro de tres horas ardían los cuatro cuartos de Palacio, y aunque acudieron algu¬ nos oficiales, eran pocos, y la furia del fuego mucha, y así no le pudieron atajar y acudieron a sacar las imágenes y retablo de la Capilla... Túvose por cierto que el fuego se originó de una chimenea... Tasóse el reparo en cinco mil ducados; no me consta lo que costó, porque suele ir mucho de lo que se piensa a lo que se gasta. En la galería alta del Rey se quemaron cincuenta retratos grandes ; en el corredor del Sol, diecisiete cuadros de Flaudes; los trastos de la casa que se quemaron no fueron de importancia porque todo .se había traído a Madrid ... quedó el P:dacio mejor y de más seguro edificio de lo que estaba. Fr. Miguel Alfonso de CARRANZA. Primera parte del Catecismo y Doctrina de Religiosos, No¬ vicios, Profesos y Monjas así Orden de Ntra. Sra. del de la Carmen como de todas las órdenes de la Iglesia (Valencia, 1605). — 432 — Cap. ¿6, págs. 405-6, cita a Forment. Orellana: oh. cit., pdg. 37. Lie. Gaspar de TOVAR. Pintura de la obra de la Catedral Málaga de (Málaga, 1607). Es lin poema en once cantos. Sebastián de COVARRUBIAS OROZCO. Emblemas morales (Madrid, 1610). Dice que hciee tiemp.o había hallado "quien dibuxasse mis pen¬ samientos pero no quien supiesse abrir en eslampa sus figuras, hasta agora que unos oficiales estrangeros me las abrieron en madera". No constan los nombres de ninguno de ellos. Gaspar ESCOLANO. Historia de Valencia (Valencia, 1610). Orellana, oh. cit., anota que en el lib. 5, num. 10, habla de Juanes, y en el lib. 7, num. 8, col. 354, de Sariñcna. Andrés CLARAMONTE. Letanía moral ... (Sevilla, 1613). El Secretario Tomás Gracián, eecretario de todas las lenguas de S. M., eminente imitador de la naturaleza el con pincel y la pluma. B. J. Gallardo: "Ensayo", II, 1843. Véase en la pág. 3Ç3 el te.rto atri¬ buido a Cervantes, y en la 408 la mención de Lope. Francisco VELEZ DE ARCINIEGA. Historia de los animales más recibidos en el uso de la Medicina (Madrid, 1613). Refiere el sucedido del águila barbada que retrató Panto ja. De este te.vto salió el e.vtracto de Ceán, y antes, el del P. Sarmiento (t. XII,- ms. fols. 442-3). Sel)aBlián MEY. Fabulario (Valencia, 1613). Publicado en el IV tomo, de los Orígenes de la Novela-, de M. Menéndez y Pelayo: "Nueva Biblioteca de Autores Españo¬ les" (Madrid, 1915). [P. 129.] XVI. El pintor dfi un retablo. Cristóbal de Vargas teniendo devoción al santo de su nom¬ bre y deseando tenerle retratado en un lienzo acudió a Mase Rodrigo, pintor, vivía en Toledo cabe la puerta de Visagra que y díxole; Yo querría, señor Mase Rodrigo, que me pintásedes un San Cristóbal y me digáis cuánto me ha de costar porque og pagaré honradamente lo que concertáremos. Mase Rodrigo res¬ pondió: "En verdad, señor, que me parece que sería mejor pin¬ tar un Sant Antón, el cual es abogado contra el fuego, y se le pintaría yo a las mil maravillas". "San Cristóbal os pido yo que me pintéis", replicó el otro. "Dos Sant Antones os pintaré por el San Cristóbal", respondió él y no hubo sacarle de aquí de manera que hubo de irse a otro pintor... El texto, al ponnenorizar hasta sobre el sitio donde habitaba el pin¬ tor, debe ser histórico. Pintores con el nombre de Rodrigo en la Toledo del siglo XVI sólo encuentro a Rodrigo de Arévalo, que entre 1520 y 1530 pintaba historias en el exterior del coro de ¡a Catedral, (Véase: Zarco del Valle: "Documentost. I, págs. 141-5.) Fr. Hort; nsio Félix PARAVICINO. Obras de Don Félix de Arteaga. [Fols. 64 y 65.] El soneto al túmulo que hisa Donimico Griego a la- Reina D." Margarita (1611). Huésped curioso aquí la pompa admiro ... y el San-eto. Divino Griego, de tus obras no admiro... Los copió Palomino y se publicaron en el f. IV de Fuentes, pági¬ nas 89-99. 28 [Fol. 73 v.] A un rayo que entró en el aposento ele un Pintor. Soneto. Ya íuesse, Griego, ofensa, o ya cuidado, qué émulo tu pincel de mayor vida, le diese a Jobe, nieve vi encendida, el taller de tus tintas ilustrado. Ya .sea que el laurel horror sagrado, guardó la lumbre ya que reprimida, la saña fué de imagen parecida, desvaneció el estruendo, venció el hado. No por tus liencos perdonó a Toledo, el triunfador del Asia, antes más dueño governasle del ciclo los enojos. Embidia los mostró, templólos miedo, y el triunfo tuyo su castigo, o ceño, hiziste insignias, quando no despojos. [Fol. 74.] Al túmulo diste mismo Pintar, que era el Griego de Toledo. Soneto. Del Griego aqui lo que encerrarse pudo yaze, piedad lo esconde, fee lo sella, blando le oprime, blando mientras huella çafir, la parte cpie se hurtó del nudo. Su fama el Orbe no reserva mudo, humano clima, bien que a obscurecella, se arma una otra tanta estrella, embidia, y nieblas no atiende de Orizonte rudo. Obró a siglo mayor, mayor Apeles, no el aplauso venal, y su extrañeza admirarán no imitarán edades. Creta le dió la vida, y los pinceles Toledo, mejor patria donde empieça a lograr con la Muerte, eternidades. Pedro ORDOÑEZ DE CEYALLOS. viage del Mundo ... (A'Iadrid, 1614). Ed. de Serrano y Sanz: Autobiografías y Memorias. Nací en la ciudad de Jaén... Fué mi maestro Juan Diciar, que por haber sido famoso, y haber enseñado a escribir al Prin¬ cipe don Carlos, es justo nombrarlo. Nos holgamos de ver aquella ciudad [Marruecos] que cierto es hermosisima y tiene una torre que es lo propio que la de Se¬ villa, sólo difiere en el remate y asi se dice que el que las hizo fueron tres las que fabricó que son las de Sevilla, Marruecos y la de Tripuli en Suria. Maestro Joseph de VALDIVIELSO. Sagrario de Toledo (1615). [Pol. 326.] Verás encima el arco no perfecto más quebrado del bello frontispicio observando advertido el arquitecto la propiedad del fúnebre edificio: sobre él dos acroterias para efecto que con grandeza ostentan y artificio en jaspe dos pirámides con bolas del metal que del mar venció las olas. Apostilla: Bautista Monegro, maestro mayor y insigne maestro. Soneto al retrato que le hizo Don Juan de Van der Hamen y León. Tan felizmente al lino traduxiste mi rostro, oh pincel fénix, que mirado me juzgo en un espejo, no copiado, porque hasta el movimiento le infundiste : Burla ingeniosa de mi mismo fuiste, pues me halló vivo y me busqué pintado, porque el habla que hurtaste al letratado, al retrato sin habla se la diste. Tú de ti mismo en verte te dudaste, porque sobre tu ingenio y tu deseo, más que te persuadiste, executaste : y yo cuando por ti tan yo me veo como a la copia el alma trasladaste, aunque vivo me miro, no me creo. Lo reprodujo Ceáii.