RUTA 41. DE ALCÁZAR DE SAN JUAN (y desde Madrid) A ALBACETE Y CHINCHILLA (y Valencia, Alicante o Cartagena). 130 km. (a Albacete) y 149 (a Chinchilla) de recorrido en 3 a 4 horas. Pre¬ cios: 16,25 ptas., 12,60 y 7,75,en 1.®, 2.® y 3.® cla.se hasta Albacete, y 18,60 pe¬ setas, 14,45 y 8,85 hasta Chinchilla. Km. 149 (a contar desde Madrid-Atocha), Alcázar de San Juan. Estación (alt., 648 m.) (en el centro de las vías) de empalme (con fonda muy deficiente) de las líneas de Levante (Madrid-Alicante) con todas las vías de Andalucía (Ma¬ drid-Sevilla); pero con trenes distintos desde Madrid (rápidos, expresos, correos y mixtos) y combinaciones mutuas poco cómodas. Alcázar es la primera estación (desde Madrid) de la provincia de Ciudad Real, ciudad de 13.647 habs. (inme¬ diata a la est.), del priorato de las Ordenes Militares (obispo en Ciudad Real). V. Guías «Calpe», «Castilla la Nueva». Al salir de Alcázar la vía de Alicante, cesando la vía doble que se traía desde Madrid, sepárasele a la dra., en acusada curva, la vía de Andalucía, mantenien¬ do la de Levante la dirección SE., que en general sigue desde Castillejo (km. 65) a Alicante (km. 455). Continúa la llanura manchega, con tierras de sembradura y algunas viñas. Km. 156, a izq., Criptana (alt., 682 m.) o «Campo de Criptana» (el «conocido Campo de Criptana» del Quijote). En un prolongado altozano, en batería, dos docenas de molinos de viento, a los que no puede referirse la aventura de Don Quijote, como se cree, si suponemos cierto rigor de detalle en la marcha de los sucesos (que no tuvo Cervantes como obligación^ pues tendría que suponerse localizada entre Argamasilla y Puerto Lápiche, ambas localidades a unos 25 km. de Criptana. De la Sierra de los Molinos, con ser escasa su altitud, vista libre en la llanada extensa de 25 leguas a la redonda. Muy blanqueadas (con caliza ter¬ ciaria o «blanco de España») las casas de Criptana. Km. 159, Arenales, apartadero. Viñas. Se cruza por un pontón el Záncara, afluente del Guadiana, en próxima confluencia (a dra.), r. que sólo en el mapa (y en caso de avenidas) tiene alguna realidad. Km. 172, a dra., Záncara. La pobl., que es la de Pedro Muñoz, está a 8 km. Km. 180, Córcoles, apartadero. Se cruza tres veces una acequia, rara en la Mancha, cuyo curso acusan muchas veces los chopos. Km. 187, a izq. (alt., 682 m.), Socuéllamos. La pobl., v. alejada a un km., es en este trayecto la última de la prov. y diócesis-priorato de Ciudad Real. Km. 191, Las Gangueras, apartadero. Sigue tan amplio el horizonte que, des¬ aparecida toda vista de sierra lejana, se llega a puntos en que sólo se ve la lla¬ nura sin fin, como mar de tierras. Km. 204, a izq. (alt., 715 m.), Víllarrobledo, est. importante. Villarro- bledo, V. inmediata, de 12.702 habs., siempre de la diócesis de Toledo, en la antigua prov. de la Mancha, fué puebla fundada en 1292, como dependiente de la lejana y linajuda Alcaraz, adquiriendo pronto gran importancia por su agri¬ cultura, que con alternativas ha recobrado, y en vías de progreso, siendo la población más importante del W. de la provincia de Albacete, a la que con Alcaraz se incorporó al crearla en 1833. En Víllarrobledo ganó famosa batalla 307 Ruta 4 1.'' —ALCAZAR-CHIN CHILL A.— Villar robledo. León (1836) a Cabrera. Se fabrican famosas tinajas, alg^unas inmensas, hasta para 9.000 litros de cabida. Al revés de las de Colmenar de Oreja (que embar¬ can en Aranjuez), las tinajas de Villarrobledo son impermeables sin necesidad de pintarlas de pez, y más aprovechables, por tanto, para bodeg^as, y sin perju¬ dicar el vino, cuando se las deja al aire, sin enterrarlas. Gran exportación de trigo y de carbón de encina. La igl. parr. de S. Blas, de contextura gótica, pero del s. xví, e incompleta, con grandes obras de! s. 'xvii. La Casa de Ayunt.°, con nobles arcadas dobles, del comienzo del s. xvii, con su * gran portada del S., estilo de Vandelvira; la del W., todavía gótica (de la ermita que precedió a la parr.), de un tipo del país, interesante. En el Convento de S. Bernardo, alguna pintura (166S) curiosa, atribuida a Bart. Pérez. En el de Sta. Clara, portada de 1627, labrada por Mendizábal. Casa de los Diezmos del Estado de Villena, y en otras, hierros curiosos. En la Ermita de la Caridad, un S. Pedro, interesante lienzo, acaso de Mig. March. Casas interesantes en varias calles. Excursiones a Belmonte y su bello castillo, 35 km. (32 desde Socuéllamos), a San Clemente y a Villaescusa de Haro (5 más). V. Guías «Calpe», «Castilla la Nueva». Excursión a Alcaraz, 66 km. (automóviles, diligencia). (V. Ruta 43.^) Km. 210, Peralta, apartadero de término de Villarrobledo (?), entre algunas viñas. Km. 217, Matas Verdes, apeadero del térm. de Minaya, en un carrascal enano. Km. 226, a izq. (alt., 718 m.), Minaya. La v. de Minaya está al N. a 5 km., en una penetración de la prov. de Albacete, rompiendo el perímetro de la de Cuen¬ ca, a cuya diócesis corresponde el pueblo. Por ella llega la carr. de 1." de Ma¬ drid (Ocaña) a Alicante. Al N. de la vía, izq., al aproximarse a La Roda, se adi¬ vina el curso de! r. Júcar, por ser más alta y amesetada la ribera N. del mismo. Se cruza por tierra que en realidad es de «blanco de España». Km. 232, Santa Marta, apartadero. Un pinar. Km. 244, a izq. (alt., 704 m.), La Roda. C., a la vista (1 km.), cab. de part., de 7.900 habs.; es la ultima de la diócesis de Cuenca, antes de la de'Cartagena, que seguirá cruzando la vía hasta Sax (km. 407), con la excepción de Caudete si va a Alicante, y hasta Cartagena misma (km. 525) si se toma la vía de Mur¬ cia. La Roda, en el s. xvin, correspondía a la prov. de Cuenca. En la an¬ tigüedad se supone (vagamente) por aquí el linde entre la Oretania, a la que se atribuyen Villarrobledo y Minaya, y la Deitania, a que se suelen referir Al¬ bacete y Chinchilla. Está la v. a 10 km. del Júcar. La entrada en la región de Levante la subrayan las primeras cupulillas de teja vidriada azul. La igl., de 3 naves, columnaria (jónica), acabóse en 1564. En la cap.® de Sta. Catalina, re¬ tablo de tablas (1582) valenciano. Hay además un altar portátil atribuido a,/, de Joanes. Algún caserón del s. xviii, con portadas interesantes. Explota La Roda la magnesia de sus tierras. Hoya del Pozo, apartadero. Km. 281, a izq. (ait., 696 m.), La Gineta. En la igl., del s. xvi, de Roq. López, imagen de la Virgen del Rosario. Se acusa más al S., muy a lo lejos, la línea de montañas, que son las de la Sierra de Alcaraz. Al salir de La Gineta se cruza la carretera Real de Madrid a Valencia «por el Puerto de Almansa», hoy «de Ocaña a Alicante», de 1.® el., que desde cerca de Minaya corría por la izq. al par de la vía. Pinilla, apartadero. Se cruza al llegar a Albacete el canal de S. Jorge y el más importante de María Cristina, construido por planos del ingeniero Ju. Smith (s. xviii) y (1802) del arq. Ant. Bolaño y (1816) terminado por el arquitecto Man. Blasco. Km. 279, a dra. (alt., 687 (?) m.), Albacete. Est. importante, con cantina y con cambio de -locomotoras, donde (de noche, a los correos y expresos) molestan los vendedores de «navajas y puñales de Albacete», de manufactura tradicional 308 Ruta 41 ."-ALCAZAR-CHINCHILLA y queriendo conservarle carácter popular, aunque para venta de viajeros, por recuerdo (regatear mucho). (V. ruta 42.®) Al salir el tren de Albacete pa.sa por entre la Casa de Misericordia la cárcel (a i'/q.), entrando por unas trinchera.s (a dra.) y y para seguir remontando la lla¬ nura en que apenas se define la cuenca del Júcar, por la que se sigue. Km. 287, La Losilla, apartadero. A izq. se acusa el castillo de Chinchilla, so¬ bre alto cerro, al que parece tomar por centro la vía en el trazado de una curva de bastantes km. de radio, hasta verle por tres de sus lados, siempre a dis¬ tancia. Km. 294, a izq.. Pozo de la Peña, apartadero, pero es la est. más próxima a la c. de Chinchilla, aunque solamente por senda de peatones, pues falta carr. La real (a Alicante) ha sido cruzada (a izq.), pues pasa por la misma Chinchilla. Al entrar en agujas de la est. de Chinchilla, bifurca a dra. (en dirección diver¬ gente) la vía de Cartagena. Km. 298, a izq. (a 862 m.), Chinchilla. (V. ruta 44.") RUTA 42.": ALBACETE Historia.—Albacete, aldea en el s. xv, en 1413 independiente de Chinchilla, dentro del marquesado de Villena, y v. poco importante después, por ser I. y encrucijada de comercio fué creciendo, y desde 1833 es capital de una prov. en una parte arrancada al Reino de Murcia y en otra a las de la Mancha y Cuen¬ ca, y desde 1834 (?) cab. de Audiencia territorial, desmembración de la Chan- cillería de Granada, con tres prov. más (Cuenca, Ciudad Real y Murcia) por territorio; ganó salubridad con el Canal de María Cristina, y de gran progreso al irse intensificando la está hoy en vías explotación agrícola de la gran llanura de la Mancha Alta. A la dra. de las vías de la est., todo a lo largo, se ha convertido en p." el trayecto de la carr. Real iba junto al casco de la pobl. Saliendo de la est., la que plazoleta es también p.", delque en sentido perpendicular arranca (unos pasos a la dra.) la avenida arbolada llamada ahora p." de Alfonso XII, que tiene a la izq. primero el Gobierno Civil y Telégrafos, y después el edificio de la Audien¬ cia, y a la dra., en manzana independiente, la Diputación Provincial (y detrás de ella, en otra, el Teatro-Circo), y después el Ayunt.". El p.° de Alfonso XII termina en la pl. del General Espartero, con bello jar¬ dín, a la que dan las fachadas del Ayunt." y la Audiencia citados, la lateral de la igl. de las Justinianas, y al fondo el edificio moderno del Gran Hotel, a la en¬ trada de la c. del Marqués de Molins. Diputación. Edificio de ciertas pretensiones arquitectónicas (como el nuevo del Ayunt."); tiene en depósito algunos cuadros procedentes del extinguido Museo de la Trinidad de Madrid; de Vic. Carducha, Sta. Inés y Sta. Catalina; de Mat.° Gilarte, los Desposorios de María y S.José; de Ric. Villodas, la muer¬ te de Cisneros; de Herrero, Carlos V y S. Feo. de Borja en Yuste; A. Gómez Cros, la Prisión de Moctezuma; Jé. Bcnlliure, Escena del Gólgota, y algún otro. Además, antigüedades de lugares de la provincia (hallazgos casuales): Alcaraz, Salobral, Lezuza, Tobarra, Hellín, Balazote y Navas de Jorquera (en buena par¬ te llevadas al Museo de Madrid). La Casa de los Picos, del s. xvii (Gobierno político). Las Justinianas fué de monjas, cuyo convento (nótense los bellos escudos de la portada, del s. xv) es hoy Delegación de Hacienda. En la igl., todavía al 309 küia 42.'^ — ALBACETE.— S. Juan culto, como ayuda de parr., es de Salzillo la ponderada imagen de la Dolorosa, y de Roque López las de S. Lorenzo Justiniano y la Virgen de la Correa. Tomando, por delante de la fachada «de las Justinianas», la c. de S. Agustín, se llega, a izq., a la alta lateral de la arciprestal de S. Juan Bautista, y antes, al recodo, a dra., a los restos interesantes de una portada del comienzo del Rena¬ cimiento con muchas cortadas figuras de perros (?). Continuando en la misma dirección, después de la pl. de «Cristóbal Sánchez» (edificio modernista, a dere¬ cha del Banco Vitalicio), se sigue por'Jas c. de S.Julián y la Feria, hasta salir de la c. por el amplio p.® de la Feria, que tiene a la dra. la Plaza de Toros y al fin «el ferial» de la concurridísima de septiembre, con construcciones permanentes circulares, «la rueda de la feria», para los feriantes, ya edificadas desde 1784. S. Juan Bautista está en uno de les dos altos, de escaso relieve, de la ciudad, llamado «el cerrillo». Es la mitad (de cabecera) de un magnífico templo proyec¬ tado casi en gótico (s. xvi), y así medio realizado en sus capillas y «alberca» ge¬ neral, pero elevada la obra con los dos tramos amplios de las tres naves en el Renacimiento, acaso por proyecto del insigne Diego de Silóee (noticia documen¬ tal dudosa), apeando las proyectadas bóvedas al centro sobre dos muy bellas columnas jónicas, más otras dos que están empotradas en las paredes provisio¬ nales; todo esto, al parecer, en relación con la obra del arq. desconocido de Sal¬ vador de Caravaca. Lo era (ya labrada) de esta igl. (1597) Pedro Monse; las bó¬ vedas las hizo (1690) Greg. Díaz Palacios. 3." cap.® izq.: en retab., del s. xviii, a los lados, cuatro tablas (y dos lienzos) de retab. perdido. Las * dos altas, Na¬ tividad y Anunciación, son de Hernando Yáñez de la Almedina. Las dos restan¬ tes, de Adoración de los Magos y la Circuncisión, de discípulo poco fiel de Hernando Llanos. En la sacristía, muy interesantes pinturas murales en grisa¬ lla de desconocido y valiente manierista, por 1550: la Conversión de Saulo, la Ins¬ titución del Pontificado, el Calvario, la Predicación del Bautista y la Magdalena a los pies del Salvador. Abside izq.: curiosa bóveda de complicada nervadura. Retab. mayor, barroco (churrigueresco, 1726). Abside dra.: parte de una deco¬ ración plateresca por retab. A dra.: * Crucifijo del s. xvii, acaso de Jn. Muñoz, mal atribuido a Martínez Montañés. 4.® cap.® dra.: * sepulcro nobiliario intere¬ sante, acaso de Jerónimo Quijano, aprovechado para un Cristo yacente. 3." cap.® dra.: arte de Roque López, imagen del B.® Hibernon. 1.® cap.® dra.: retab. plateresco del Resucitado, con esculturas y pinturas, acaso del maestro de las grisallas de la sacristía, y de otro, más prerrafaelista que rafaelista, con tablas de la Natividad y la Anunciación. Es curiosa la vieja torre de sillería sobre cuer¬ po de tapial. Al S. de la pl. de S.Juan o «de Sta. María de los Llanos», las dos c. llevan a la pl. de la Constitución. Al S. de ésta, otro alto marca el lugar de la v. medi¬ eval, «alto de la v.» o (alt., 1.163 m.), con los imponen¬ tes restos de toda una ciudad ibérica, medio en territorio de la provincia de Va¬ lencia. A la izq., no lejos de la vía, saliendo de la relativa llanura, la ingente monta¬ ña llamada «el Mugrón de Almansa» (la cúspide, alt. 1.217 m.) al aproximarse al apartadero de Km. 349, El Angel, nombre de una de las buenas fincas, incluso de regalo y con arboleda, del término de Almansa que se ven desde la vía. 315 Ruta 45." —CHINCHILLA-ENCINA. —Almansa. Poco después, a la dra., se ve primero la parte alta del embalse, y como un km. después, el paredón del ceg-ado Pantano de Almansa, pues el lago artificial es en general estrecho, largo de 1.500 m. y en pronunciada curva. El muro, más ligero cuanto más se eleva, es de 80 m. (?). Fué su constructor el arq. Bart. Ribelles. Km. 359, ÀI nr a n S a (alt., 712 m. la est., 702 y 685 la c.). Almansa c., cab. de part., de 11.887 habs., a 683 m. es Almansa (acaso, en árabe, la Mancha), sin conocida historia hasta la Recon¬ quista, siendo de templarios, y después, de los Manueles, Aragonés y Pachecos (Marquesado de Villena), y de la Corona desde los Reyes Católicos. A Almansa la hizo famosa la batalla de 1707, en que el duque de Bérwick (el Stuardo fun¬ dador de la actual Casa de Alba) venció con las tropas de Felipe V y Luis XIV a los aliados que sostenían al archiduque Carlos. Desde la est. se sigue larga c. del viejo arrabal, que conduce al Ayunt.", fren¬ te a la torre-campanario, mantenida, de una derruida igl., y a la principal c., per¬ pendicular a la anterior, donde se forma el Mercado. De la primera se separa a la izq. otra ancha, que conduce a las Monjas Agustinas, con portada barroca de 1704, y en la prolongación de la fachada una torre mirador con celosías historiadas curiosas. El buque del tem¬ plo lo edificó en 1620-30 el arq. Pedro Gascón. El retab. mayor es de interesan¬ tes imágenes modernas, pues la titular. Virgen del Consuelo, de Roque López, procesional, se guarda en clausura. En la c. que de las Monjas lleva a la parroquial hay un caserón nobiliario in¬ teresante, de los marqueses de Montortal. La igl. parroquial es gran edificio gótico de fines del s. xv y del xvi, cuya portada es del Renacimiento, tipo tomado de Vandelvira (1560 ..?), acepta¬ . ble la mitad baja y de bárbara escultura la alta, acaso antes del s. xvii. El in¬ terior (salvo en parte de las capillas) se modernizó en neoclásico (tras de parcial hundimiento en 1802) por el arq. Bartolomé Ribelles (el del pantano), que hizo bella cabecera columnaria para presbiterio. Retabs. de mediano interés, algunos del s. XVII. Batientes de talla de la puerta de la sacristía. La torre, de ladrillo, barroca, es de lineas movidas. En la aludida amplia de Sta. María de la Asunción curiosa la c. es casa proto- barroca de los condes de Cirat, «la Casa Grande», con «soberbia» y sencilla portada, del mismo escultor de la parte alta de la portada de Sta. María. Intere¬ sante el patío jónico, de dos pisos. En la misma dirección está el imponente y muy curioso castillo, sobre enhiestas tajantes peñas, dos acantilados paralelos, rodeados de las casas del arrabal; la torre del homenaje, cuadrada, de sillería, es del s. xv, cuando hubo de reconstruirse totalmente. Siguiendo esta c. hasta el Ayunt.°, la de S. Francisco, prolongación de la de la est., en dirección contraria, lleva a la Glorieta y a San Francisco, convento de alcantarinos, hoy nuevamente de franciscanos, fundado en el s. xvii. Retab. a la cabecera de la nave de capillas de la izq.: imagen del B.® Andrés Hibernón ante la Virgen, de Jé. Esteve Bonet. Los tres retabs. principales, barrocos, con alguna influencia incipiente del P. Cabezas los dos colaterales. 2.® cap.® dra.: imagen de S. Pascual Bailón, de Roque López. El monumento de la batalla, obra de Pascual de Villacampo, a corta distancia (2 km. al E. de la pobl.), fué destruido en 1868. LA HOYA DE AYORA Y VALLE DE CQFRENTES Desde Almansa se puede visitar el valle y partido de Ayora, que es de la prov. de Valencia, aunque con acceso sólo por Almansa, o por Requena. Ayora, v., cab. de part., de 6.200 habs., a 552 m., dista de Almansa 22 km,, tiene igl. principal del s. xvi y restos de un castillo, con algunas tablas en un templo 316 Ruta 45." —CHINCHILLA-ENCINA . — Meca. próximo. Pero el interés del viaje sería la visita al Murón o Puntal de Meca» ruinas imponentes de c. ibérica, con un centenar de aljibes en casi inabordable cerro, y las pinturas rupestres de Tortosilla (varios abrigos) y del barranco del Vizconde (restos). Lo mismo las pinturas que la c. de Meca están en las lindes de la prov. de Albacete y térm. de Alpera; pero Meca, acaso, es más abordable desde la carr. de Almansa a Ayora, por haber en ella servicio público. A 25 km. más al N. de Ayora y a 35 de Requena (automóvil en verano) está Cofrentes, en la confluencia de las soberbias hoces de los riosjúcar y Gabriel, singularmente interesante el trayecto de la carr. en los 6 km. últimos entre lalance y Cofrentes sobre el Júcar. El puente, además de tres arcos, tiene tramo central metálico de 45 m. de luz, a 25 de altura, obra del m^.Joaq. Dicenta. A 3 km. de Cofrentes, los Baños de los Hervideros de Cofrentes, entre pinares, de aguas bicarbonatadas acídulas para enfermedades de los aparatos digestivo y urinario, abiertos desde 1902. Estos hervideros acídulos son últimas manifestacio¬ nes del volcanismo de que en tiempos fué Cofrentes teatro. En uno de los más aislados pueblos de la desértica comarca, en Cortes de Pallas, una ventana de casa ofrece fragmentos arquitectónicos muy curiosos, probablemente de arte árabe del s. xi, fieles a la tradición visigótica en el detalle. En término de Bicorp, otro pueblo aislado, y a 12 km. al W. del mismo, se han descubierto (1920) pinturas rupestres prehistóricas en el barranco del Rebollar (todavía inéditas). Toda esta comarca habla castellano. CERRO DE LOS SANTOS A 24 km. al SW. de Almansa, la villa de Montealegre (su castillo alt. 873 m.), con el Monte Arabí y «Cerro de los Santos» en su término, lindes con el de Ye- cla. Es el 1. de descubrimiento de las admirables numerosas esculturas ibéricas, de estilo influido por el helénico arcaico (v. páginas «Arte»). Se sHúa aquí (Mon¬ te Arabí) la Ello famosa de la antigüedad en la Contestania, que fué también sede episcopal, y que, subsistente en el primer milenario de la era, fué enteVa- mente destruida después por Ordoño II. En término ya de Yecla, pero acce¬ sible desde Montealegre, hay pinturas paleolíticas en el Monte Arabí, en dos grandes peñascos llamados los Cantos de la Visera. Continúa la Ruta. De Almansa a La Encina, siempre en término de Almansa, se acusa la bajada por la llanura, cada vez más estrechada por montañas con pinares y con masías bien cultivadas. A la izq., al arrancar, la vista pintoresca de la c. y castillo; kilómetros más tarde, el teatro de la batalla de 1707. Km. 387, Casas del Campillo (apeadero), nombre de un caserío del término de Almansa, lugar en que se dividen las carreteras reales de Madrid a Alicante y a Valencia, ésta el puerto de Almansa» (a los pocos km.), y llamada ofi¬ «por cialmente ahora «de Casas del Campillo a Valencia». En el trayecto de Al- mansa a La Encina, los restos de la via férrea paralela que hubo cuando era el empalme en Almansa, cabeza de la conexión de los ferrocarriles de «Almansa a Valencia y Tarragona» (ahora Norte). Km. 377, La Encina (ult., 641 m.). De La Encina a Valencia (v. Ruta 27.^). De La Encina a Alicante (v. Ruta 34."). 317 RUTA 46.» DE CHINCHILLA (y de Madrid y Alcázar) A CIEZA (y Murcia y Cariagena). 227 km. de via normal de la Coinp.* de M. Z. A. con todos los coches directos de Madrid a Cartagena en el correo-expreso, y cambio de tren en los demás. Coche-cama cuatro días por semana en el primero. Km. 298, Chinchilla. El tren retrocede a agujas para tomar al W. la vía de Cartagena, iniciando desde luego la bajada, que es constante hasta Murcia y Al¬ querías. Todavía en plena llanura de la Mancha, Km. 310, a dra., Pozo Cañada, aldea de Albacete (?), a 1 km., con colinas y encinares. En lugar inmediato (la Cueva) se halló el fragmento de escultura ibé¬ rica (parte trasera de una esfinge) hoy en el Museo de Madrid. A la dra. se ven las altas, algo lejanas crestas de Peñas de S. Pedro (el castillo de la v., alt., 1.080 m.), que separan la cuenca del Júcar y la del Segura. La V. de Peñas de S. Pedro, a 33 km. de Albacete, tiene igl. trazada y construida (y seguramente algún retab.) por el famoso Jaime Bort, pero firmado el interior por M.° Cosme Carreras, 1731. Portada bella del s. xviii severo. En ella, de Roque López muchas imágenes (se citan de la Virgen del Rosario, son del Pilar,de la Esperanza, Inmaculada, S. Cayetano, S.José, S. Pedro y S. An¬ tón). La Casa de Ayunt." tiene su torre doble logia de severa gracia y de la mis¬ ma época, s. XVIII. Km. 322, a dra.. Los Hitos (apartadero), con algunos pinares. Km. 329, a dra., Navajudos (apartadero); huerta en la estrechez que sigue la vía a la dra.; a la izq., linea de qolinas, en cuya falda se asienta bellamente Tobarra, a la que se da en parte la vuelta. Km. 339, izq., Tobarra, v. de 9.651 habs,, a 1 km. (alt., 631 m.). Los alrede¬ dores de la est. arbolados, y en las huertas, campos de cáñamo, casas de campo, además olivos, etc. En lo alto, las ruinas del Castillo (algo hay romano) y del con¬ vento de Franciscanos. En la parr. (portada princ. s. xvii) es de Jé. Esteve BonetXe imagen de la Asunción, y de Roque López el Paso del Prendimiento. Portada del Ayunt.°, curiosa la escultura heráldica, nota muy bella,' por 1560.- Queda a la dra., lejanas las cumbres, la sierra de Alcaraz (1.802 m.) y la del Calar del Mundo (1.658 m.). La via se dirige al S., como en dirección a la Sie¬ rra de las Cabras; olivos y viñas, pero a la izq. montes pelados, y a dra. sierra elevada y árida (por donde va la carr. de Albacete a Cartagena), que contornea la via hasta Cieza. La vega es llana, y dejando a dra. (1 km.) el casco de la po¬ blación se llega a •- Km. 348, a dra., Hellín, v., cab. de part, judicial, de 17.781 habs., a 1 km. (ait., 578 m.). Es acaso la Ilounon citada por Tolomeo en la Bastitania. De su término procede uno de los bellos sepulcros paleocristianos de España. Pobl. bien edificada y cuidada, con igl. columnaria de tres naves con nervaduras, en la que la portada es del s. xvii (?), y también (escuela decadente de Vandelvira, cual la de Barba) el retab. de estatuas. Es de Salziílo la Dolorosa, en los Fran¬ ciscanos; en una cap.», azulejos de paisajes del s. xviii. En esta igl., el fresco del camarín es del P. Villanueva. En la ermita del Rosario, en el viejo castillo, están los Pasos: de Salzillo, Paso de Azotes; de Roque López, Purísima; de Pc- dro Franco, Paso del Pretorio, y de Santiago Baglieto, Paso de Samaritana, co¬ pia de Roque López, y de Oración y Caída, copias de Salzillo. Tiene Plaza de 318 Ruta 46."-CHINCHILLA-CIEZA.—Hellín. Toros (del arq. Prado Riquelme). El puente es de Bart. Ribelles (?). Hellín es la patria de Macanaz (1670 f 1760). Curiosas son las procesiones de Semana Santa. De Hellín arranca carr. para «Jaén», con coche para Elche de la Sierra. Elche de la Sierra está en el partido de Yeste, ambas poblaciones en el valle alto del Segura, sin más vias de comunicación. La igl. de Veste la construyó, en principio del s. xvi, el vizcaíno Ortuño del Villar, con portada gótica, tapiada; otra del1600 (tipo jaenés). Casa de Ayunt.® curiosa, y castillo-palacio del pro¬ medio del s. XV. Lctur tiene portada Renacimiento en la igl., del s. xvi (muy a principios). En el valle alto del r. Mundo, vertientes S. de la Sierra de Alcaraz, en Riopar, radican las fábricas metalúrgicas de S.Juan, S. Jorge y S. Agustín. El naci¬ miento del r. es espectáculo soberbio, en elevada gruta estalactitlca, cayendo el agua de 140 m. en una gran concha de que rebosa el r. naciente, con segunda caida de 50 m. En dirección contraria, coches de Hellin a Jumilla (v. Ruta 47.®). En Ontur, grupo de Piedad, atribuido a Salzillo; puente construido por Bart. Ribelles; en el castillo, algo todavía romano. Al dejar la est. de Hellin, a la dra., se ven montañas de complicada aglomera¬ ción, atravesadas por profundos valles. Cerca, llanura del Olivar. Km. 361, dra., Minateda. A 30 min. (3 km.) de la estación (térm. de Hellin), camino y acceso bien fácil, está al abrigo con las muy notables pinturas prehis¬ tóricas de Minateda, las más importantes de la «prov.» mundial del Levante español por cantidad, calidad y variedad de estilos, épocas y técnicas: guerre¬ ros, mujeres (una llevando un niño de la mano, nota delicada única), animales (rinoceronte, chacal, équidos, felino, aves, alces, cabra, ciervos...) Una pobre vega. Grandes rocas como muralla preceden a la est. de Km. 368, izq., Agramón, aldea de 879 habs., a 2 '/a A poca distancia penetra la vía en el valle hondo del r. Mundo, cuya orilla izq. seguirá hasta cerca de la confluencia con el Segura. Aguas arriba está el notable pantano de Talave, construcción reciente para regular los riegos de Murcia. El río se abrió paso entre rocas y murallas hasta de 60 y 70 m., vién¬ dose las barranqueras, los pinares, muchísimo esparto y las blancas estratifica¬ ciones del monte. Pasa la vía en curva, atraviesa la Rambla de Saltavar, por puente de hierro de 40 m., 20 de alto; un túnel de 1.046 m., y después dos más de 60 y 70 m., que preceden a Km. 379, dra., Minas del Mundo. Se refieren a las de azufre, ya explotadas por los romanos, importantes, y a una fábrica de ellas a 2 km. La est. está cerca de la confluencia del Mundo y el Segura, arrozales en las vegas. De aquí con hasta Murcia-Alquerías, por unos 90 km., seguirá la vía la corriente del r. Se¬ gura. Tres túneles, pinares, adelfas o baladres en las ramblas, peñascales que dicen tienen parecido con los del Sahara. Otro túnel de 120 m. Estos lugares, para el viajero que no recorra el interior del país, ofrecen un centro de los espártales que, cuidados en atochas, dan dos cosechas anuales de sus ramas, que se aprovechan para cuerdas, capachos, serones, alpargatas, para esteras y cada vez más para papel. Es planta esteparia que se complace en lugares áridos, y su gran abundancia én las provs. de Murcia y Alicante fué causa de llamar Spartaria a la región en la antigüedad y Cartago Spartaria a su capital. Aun en tiempos prehistóricos fué gran nota regional (más estudiada en Almería) la manufactura del esparto. Km. 386, dra., Calasparra. La est. está muy distante de la v., visible a la dra., a casi 4 km. al otro lado de la vega y al pie de las colinas en que se ven los res¬ tos del castillo. Calasparra es v. de 7.502 habs. Se dice si es la Argos de la antigüedad; fué de antiguo propietaria de las minas de azufre del Mundo, de que la desposeyó Felipe V. Hoy cultiva en grande escala el arroz. El puente se!, re el r. Segu¬ ra (1849) es del erc\. Joaquín Ibáñez. 319 Ruta 46.° —CHINCHILLA'CIEZA.— Cal aspar ra. De Calasparra es el viaje más corto (automóvil de servicio diario) a Caravaca, 27 km. (v. Ruta correspondiente). Desde la vía, la conducción aérea de las minas, y comienzan a verse las pri¬ meras chumberas, planta crasa, en adelante tan característica del país. Hasta aquí, desde Hellin, la vía, en dirección SW., ha ido dejando a la izq. las alturas que habían quedado al S. de Hellín; ahora describe curva y se dirige de W. a E. en general, llevando las faldas de las montañas a la izq. y a la dra. el curso del Segura, más o menos alejado, que dominan al otro lado varias y a veces abruptas montañas, como el cerro de Soltraos y la llamada Cabeza del Asno, que domina a Cieza. Antes Km. 400, La Macetua (simple apartadero). Se atraviesa por altos puentes de 40 a 50 m. las ramblas «del moro» y «del judio», gozándose de la vista pano¬ rámica de la c. de Cieza, vegas amplias, alrededores pintorescos, carrs., alto cas¬ tillo, y bastante próxima a la est. la moderna ermita del Cristo del Consuelo. Km. 411, dra., Cieza. (V. Ruta 38.®) 320 PUTA 47." DE VILLENA A YECLA, JUMILLA Y CIEZA 52 km. de f. hasta c. Jumilla, 78 en total, de vía estrecha («chicharra») (v. pág. 261), inaugurada de reciente la prolon¬ gación hasta Cieza, faltando al final un pequeño trayecto para la est. de Cieza y para unirse con la via de Chinchilla a Cartagena. Poco más de tres horas, y dos trenes al dia en cada dirección. Villena. Est. de salida (v. pág. 254). Sale la vía por el lado N. de la est. de tomar en general la dirección Villena, para hacer curva inmediata y definitiva WSW. Todo el trayecto, rente llanura, más o menos estrechada por una apa¬ por bajos cerros montañosos en casi todo el trayecto; cultivos de viñas y olivos como predominantes. Al el campo más fértil de principio se cruza Villena, con mayor arbolado, algún regadío y más ca¬ seríos. Km. 5 (?), Morenica (apeadero, del térm. de Villena y de una de las fincas); a distancia de 500 m. el santuario de las Virtudes. nombre Km. 9 (?), Moraiillas (V. pág. 257.) (apeadero, del nombre de una parùda del térm. de Ye- cla); y antes de llegar se ve mejor la c. de Yecla, al pie con la bulbosa de la sierra del Castillo, cúpula moderna (azul y blanca, en espirales) de la Purísima, vieja igl. de la Asunción en alto. y la Km. 22, a dra., Y C C i a Est. del f. c. de Muro a Jumilla. . Fondas.—fonda del Comercio paña (pensión, 6 (pensión, 6 ptas.), Corredera, 5. Fonda de Es¬ ptas.), S. Pascual, 11. Coches, ómnibus.—Carruajes en la est. (a Yecla, 0,50 por asiento). de las fondas en la est. Coches diarios (2,50 por asiento) a la est. deCarruajes Caudete (Albacete). Carruajes a precios convencionales. Correos, telégrafos, teléfonos.—Correo (Giro calle S. Francisco, 4. postal y Caja de Ahorros), Telégrafo (servicio limitado), Pascual Amat, 21. Teléfono peninsular (en la misma casa). Restaurantes.—Casa de comidas de A. Puche, c. de la Cafés, cervecerías, etc.—Café Pedro Martínez, S. Plaza, 13. mitivo, c. España, 12. Café A. Coloma, S. Francisco, 21. Café Pri¬ S. Pascual, 1. Bar Francisco, 8. Café Ateneo Popular, Alegría, c. Corbalán, 18. Bar de F. Bancos.—Banco de Cartagena. Monte de Piedad Fernández, c. Parra. y Caja de Ahorros, c. de España, 12. Baños.—Baños sulfurosos. Baños de Fuente la Negra, 4 km. al S. de Yecla. Teatros.—Teatro de Concha Segura (cinco puertas de salida, platea y dos pisos). Salón Primitivo (cine). Industria.—La principal es la agrícola (vino, aceite, cereales). Fábricas de alcohol; fábrica, grande, para la extracción del aceite de orujo fino; de harinas y electricidad; fábrica de extracción del aceite de orujo de uva. Yecla es c. de 22.883 h. (ait., 567 teneció al gran estado de los Manueles m.); distancia, 1 km. Per¬ (de Villena). guías reg. calpe 321 21* Ruta 4 7."— VIL·LENA-CIEZA.— Yecla. Con amplias y largas calles planeantes, cruzadascon otras en cuesta; de las 82gundas, una es la principal, que comunica la Alameda (p.® de Glorieta) y el Colegio de los Escolapios en lo bajo con la vieja parr. de la Asunción en lo alto, cruzando además .por delante del imafronte de la moderna parr. de la Pu¬ rísima y atravesando la pl. del Mercado; una parte de esta via, en más acusada rampante, y en lo alto, y otra (debajo del Mercado) en gradería. Todo ello en lo más alejado de la est. Colegio de Escolapios. Edificio, en buena parte moderno, junto a la Alameda, aprovechando el viejo de un convento modesto de alcantarinos (patiejo tipico), y su iglesia, que es grande y con capillas grandes. En el gabinete de Historia Na¬ tural y Fisica del colegio de 2." enseñanza hay una * Sección ar¬ queológica cuya instalación tptal pediria más espacio, y asi es¬ tán en otras dependencias las piezas más voluminosas de las antigüedades del Cerro de lós Santos (descubrimientos de los escolapios de Yecla), que se dejaron aqui al llevar a Madrid la parte más vistosa de los hallazgos. De estas curiosas muestras de la escultura ibérica del s. V y IV antes de J. C., con algunas ya influidas del arte romano y posteriores, se pueden ver aqui tres o cuatro cabezas varoniles, tipleas; cinco o seis bustos y unos catorce o diez y seis bajos o parte baja (pies e indumenta¬ ria) de las otras estatuas, además de una figura más completa, aunque sin cabeza ni brazos. Todo ello de una autenticidad to¬ tal (salvo, acaso, el ibis pequeño del pecho del más interesante de los bustos). Además, un fragmento de relieve sepulcral ro¬ mano con tres figuras de arte barbarote, un curioso medallón de plomo (falso) y otros objetos de época romana correspon¬ dientes al térm. de Yecla. Hay una lápida árabe del s. iv de la Hègira y yeserías atribuidas a la época almohade. En el resto del edificio conventual, nada, sino algunos restos de la azule- jeria historiada del refectorio. En el templo de S. Francisco, adjunto, en la 1." cap." izq. es de Salzillo el grupo de la * Virgen de las Angustias (de 1764). Similar al de Alicante, menos trágico que los otros. El amplio camarín, de bella unidad de estilo rococo, con todo el zócalo de azulejos en escenas de la Pasión y pinturas decorativas, es de 1767. 2." cap.° izq., Salzillo seguramente, S. José (no citado en las listas de sus obras). Retablo al crucero izq., mirando a los pies, atribuïbles a la Roldana las imágenes de urnas, gru¬ po de la * Virgen de las Angustias y un S. Rafael, particular¬ mente el primero. En el retablo mayor, frontal rococo, imitan¬ do los de cuero. 2." cap." dra.: Ign. Vergara, el grupo de San Miguel. 322 kuta 4 7."— VILLENA-CIEZA.— Veda. La aludida calle rampante, llamada primero de S. Francisco, lleva a La Purísima, igl. parroquial moderna, con aire magnífico de se comenzó a edifícar en el s. xviii catedralicia, que por el arq./e'. López (el que la torre de Murcia), trabajó tanto en pero que se terminó por los planos Ros (expuestos en (1859) del arq. Jerónimo la sacristia). Consérvense dos temos nería con bordados de imagi¬ (s. xvi), cruz y cálices barrocos. Continuando la ascensión por la misma calle, al cruzar la «de Victoria nia», a la izq., está la todavía llamada Euge¬ Iglesia del Hospital (aunque el hospital se haya trasladado), edificio barroco curioso. Crucero izq., atribuido a Salzillo (es imitación libre del Teresa transverberada. 1.® Bernini), Santa Marcos cap.® dra.: Paso de la Oración del Huerto, acaso de Laborda. Continuando la dicha subida se cruza la pl. del Mercado, con soportales, con la torre (a la izq.) viejos arcos de que fué de la desaparecida igl. de las Nieves, y (a la dra.) El Ayunt.°, cuya torre es de 1687; pero el resto del desfigurado por relleno de arcos, es del s. xvi. Sobre eledificio, do balcón de tapia¬ ángulo, un salvaje heráldico. La cuesta se acusa, gozándose del La Asunción o Sta. Maria. pintoresco exterior de estilo de fines del Construcción, gran nave gótica, siglo xv, comenzada en 1512, con cabecera del Renacimiento. La torre, del promedio del s. xvi (ventana de portaluz), tiene en un friso curiosa * serie de cabezas de earácter, acaso representando los estados clases En el y y profesio¬ nes. interior, algunos finos eapiteles y un gran retablo mayor, de la primera mitad del s. xvil, de mejores eseulturas que pinturas; mal repintada la policromia. De esta parte alta del de la cascopoblación tura, 748 m.), con algunos trozos de la labor árabese puede subir al castillo (al¬ ficio moderno, que conserva un (argamasa), y la ermita, edi¬ Cristo yacente, imagen del s. xvii (?); del procede tabla de la Virgen de la Leche, arte del s. que La ermita de S. xiv, hoy en casa de Roque parece del s. xvi, de armadura pintada (de Spuche. llo) sobre tres arcos. par y nudi¬ El Cerro de los Santos (v. pág. 322), ya en térm. de leguas de Yecla. Esta excursión Montealegre, a 4 se dice Monte Arabi no a viaje. (V. pág. 317.) compensa las molestias del Por Yecla cruzaban los automóviles de servicio público de la carrera Baños de Murcia- Fortuna-Pinoso-Yecla-Est. de La Encina. Después de la est. de Yecla continúa la 'lanura entre cerros. Km. 33, Rosario, apartadero, nombre de caserío del térm. de Yecla. Km. 39, Ardal, nombre de Km. 44, Carche, partida también. ña (1.371 apeadero, del térm. de Jumilla. El nombre es el de la monta¬ m.), en parte arbolada, que está a la Poco después, a la izq. izq., la casi la sierra de Pila; mientras montaña, llena de pinares, de Sta. Ana, ocultando a la dra. se ve Jumilla Cereales, olivo, viñedo. debajo de la del Castillo. Km. 53, a dra., Jumilla. (Alt., 491 m.) Hoteles, fondas.—Hotel Muñoz (pens., 6 ptas.). Fonda de España (pensión, 6 ptas.). Posadas. 323 nui a 47."- VILLENA-CIEZA.-Jumilla. Coches, ómnibus.—La est. toca con el pueblo. Coche diario a Blanca (4 pese¬ tasasiento) y a Carruajes de alquiler (precios con¬ Minateda (3 ptas. asiento). vencionales). Correos, telégrafos. — Correo (Giro postal y Caja de Ahorros), c. del Hielo. Telégrafo (servicio limitado), c. Cánovas del Castillo. Cafés, cervecerías, etc.—Café El Liberal, café El Jumillano, café La Tertu¬ lia Popular, café de la Cámara Agrícola. Bancos.—Corresp. del Banco de España, c. Albano Martínez. Caja de Aho¬ rros y Monte de Piedad. Banqueros: D. Juan Sánchez Abellán, D. Juan Lozano y Hermanosy D. V. Guillén Molina. Baños.—Establecimiento de baños con tina de agua caliente (carr. de Murcia).* Teatros.—Teatro Vico; platea y dos galerías, con cuatro puertas de salida. Ferias, fiestas, conciertos.—Fiestas y ferias, del 14 al 22 de agosto (Virgen de la Asunción). Mercado (en la pl. del Rey Don Pedro), los martes. Industria.—Comarca árida mediterránea, de clima seco y extremadas tempe¬ raturas; produce vino, aceite, azafrán, cereales, esparto. Fábricas de alcoholes, de preparación y picado del esparto; numerosos molinos aceiteros (eléctricos o de energía animal). Excursiones.—Al Monte de Sta. Ana, convento de Franciscanos, en que se venera la llamada Abuela Sta. Ana. Puede irse en carruajes (10 km.). Lugar de retiro y veraneo. Jumilla, con 18.750 habs., tiene bella entrada desde la est. por un paseo y glo¬ rieta muy arbolada. La primera calle, perpendicular a la dirección que se lleva¬ ba, la principal, que por la dra. lleva a la igl. barroca es del Salvador, en los que fueron arrabales, y por la izq. a las calles rampantes de la villa vieja, en que pin¬ toresca culmina Santiago, ig'I. parroquial y de las más interesantes de la región. La parte central, cuatro tramos de bóveda gótica, es obra del arq. vizcaíno Pedro de Orna, a fines del s. XV, ayuda¬ do de hermano Jn. de Orna. En el Renacimiento se hizo el su crucero y la cabecera, en planta trebolada, con grandes vene¬ ras en las bóvedas y columnas jónicas adosadas, por arq. des¬ conocido (1562). En la época barroca, detrás se hizo la sacris¬ tía y otras piezas. Y en la neoclásica, después de intervenir Jn. Mirando (1769), Feo. Bolarin (1779) y Jé. Andújar (1781), el arq. Lotenzo Alonso (1793...) y su sucesor Ramón Beren¬ guer (f aquí en 1812), se hicieron las edificaciones del N., y los pies, con decoración del estilo en el pórtico y fachada. Todo el templo, rodeado de amplio compás cerrado. Al ingreso a éste, por el S., se ve en alto la curiosa reja de la antesacris- tia. La portada del S. es de lo jugoso del s. XVI (1573). Nóten¬ se las cabezas el friso de la parte de edificación de los en Ornas. En el interior, con policromia en las nervaduras, es de no¬ table aspecto total la sillería neoclásica. Paso a la cap." de Comunión (a izq.), un lienzo del s. XVII de los Discípulos de Emaús. Dentro de esta cap."; el 2.° retab. izq., de la Circuncisión (antiguo colateral del crucero lado epístola). 324 Ruta 4 7 .° — VÎLLEN A-CÏEZA. —J u m i IL a . de 1578,-con pinturas tabla dei arte de/n. Correa. El Cris¬ en to yacente es sola cabeza, del s. XViii, se atribuye imagen cuya a SalziUo. 3.er retab. izq. de la misma cap.®, de arte murciano, anterior a Salzillo, el grupo de Sta. Ana. De Salzillo, segu¬ ramente, la imagen de S. Pedro. Crucero de la igl., izq-> reta¬ blo de la escuela de continuadores de Bort, y de Salzillo la muy interesante imagen de * Sta. Ana con María. El '^· retablo mayor, con sagrario postizo, ahora neoclásico, es obra (1583) de los escultores hermanos Feo. Ayala y Diego Ayala; muy interesante la parte baja, que será del primero, al que se atri¬ buyen el grupo del titular y el de la Asunta en la calle central, atribuyéndose, en cambio, ai segundo los relieves laterales de la vida y leyendas de Santiago y las estatuas. En la amplia sa¬ cristía hay cruz con manga de bordado de imaginería de fines del s. XVI, como alguna otra pieza (casulla roja), entre vesti¬ duras de terciopelos y otras telas del s. xvii y xviii (temo blanco, casulla negra...). De grandísimo, interés y bellísimas escuiturillas y relieves es una '' custodia (en parte cáliz a la vez), obra bellísima, por 1575, de lo más perfecto de la orfe¬ brería española del tiempo, acaso obra del Vandolino (y se no¬ tan torneados). Otra custodia además. Crucero dra., retablo de] Dulce Nombre, compañero del de enfrente. La imagen * Niño Jesús ante la cruz es de lo más bello de las obras de Salzillo. Inmediato a Santiago, el viejo edificio llamado de la Cárcel, antigua Casa de la Villa, del s. xvi, con curiosa galería alta de sabor gótico. [En la parte baja de este sector del casco de la pobl., y sobre un arco del que fué su recinto, la ermita de S. Roque: la imagen de S. Roque es de Roq. López.] La igl. de la Cabeza, o el Rosario, es en parte gótica y en parte del s. XVI, a que parece corresponder una imagen de la Virgen y el Niño (Sta. Ana y Ma¬ ría ?). De la escuela del hermano Beltrán otra Madonna, con el Niño desnudo, muy clásica. Cerca de la citada casa de la Cárcel, entre las calles rampantes, en la próxima, o de la Tercia, hay una casa con techos interesantes, y la paralela a ella, más al Este, o c. del Rico, ostenta la * Casa ihonda^ del escudo de Pérez de los Cobos (de los barones del Solar), con imponente bella portada de fines del s. xvi, flanqueada con dos curiosas re¬ jas, iguales de tipo a las de la parr. Al lado bajo mismo, otra curiosa casa del si¬ glo XVI, con bovedillas de molde plateresco en las piezas alrededor del curioso patiejo, que tiene más bellos detalles decorativos, también en yeso. Bovedillas de molde del Renacimiento, asimismo, en las casas n.® 8 de Ja c. del Capitán y n.° 3 de la c. del Barranco. [Otro caserón interesante al lado de San Agustín, en el p.® En algunas mansiones, imágenes y otras obras de arte.J El castillo, en las estribaciones de la sierra del Buey, a que se arrímala población, es muy interesante por sus torres y recintos, en parte de argamasa árabe (nada romano) y en buena parte de una gran obra que realizó el primer Pacheco, mar¬ qués de Villena, en el s. xv (por 1460); la torre del homenaje, de planta trebolada. 325 Ruta 47.'' — VIL·IEN A-ÇIEZA Excursión a Sia. Ana.—Recomendada la excursión (1 legua) al convento de Franciscanos de Sta. Ana del Monte, entre los muy bellos pinares de la sierra de Santa Ana y en punto muy pintoresco, al S. de Jumilla. En la igl. (de 1580, con obras posteriores) hay una obra de las mejores de Salzillo: la imagen de * Cristo a la Columna. De Salzillo, además, la de S. Joaquín con la Virgen en brazos, y una Virgen. [De Roq. López el B.® Andrés Hibernón.} El retab. mayor y dos colaterales, acaso de fines del s. xvi, conservan parte de las tablas valen¬ cianas (?), y la titular (Ana, Niña y Niño en sus dos brazos), del s. xv, repinta¬ da en el s. xvili. En ermitas del huerto, azulejería historiada del s. xvii. Desde |umilla línea de automóviles de servicio público por el Pinoso a la esta¬ ción de Monóvar (61 km.). La continuación de la Ruta, en 27 km. no encuentra.pobl. alguna. Km. 78, Cieza, est. provisional, a 2 km. de la del Norte y más lejos de la ciu¬ dad (automóviles y coches). 326 RUTA 48." DE CIEZA (y Madrid y Chine li illa) A MURCIA Y CARTAGENA De Cieza a Cartagena, trayecto de 114 km., en 4 horas, por 6,75, 11,05 y 14,25 ptas. en l.'*, 2." y 3." clase. Esta Ruta es continuación (en el sentido de Madrid a Car¬ tagena) de la 41.° y 46.° (Véanse.) Km. 411 (a contar de Madrid), dra., Cicza, c. de 14.393 habs.; alt., 180 metros. Distancia, más de 1 km. Fondas.—Fonda de España, pens., 6 ptas.; fonda del Comercio. Coches.—Tartanas en la est. a 0,50 ptas. asiento. Correos, telégrafos.—Correo (con Giro postal y Caja de Ahorros). Telé¬ grafos, est. limitada. Cafés.—De la Concepción, del Comercio, del Sol. Bancos.—Sucursal del Banco de Albacete, sucursal del Banco de Cartagena, corresponsal del Banco de España. Teatros.—Teatro Enrique Borras, teatro Galindo. Ferias, fiestas.—Del 24 al 30 de agosto. Mercado los martes. Baños.—Dos casas de baños' con tina. Fuente del Ojo, a 1 km. de Cieza, sitio de baño estival. Industria.—Cieza es una huerta en el seno de una estepa. Los cereales, las frutas y el esparto y sus manufacturas constituyen sus industrias principales. ClEZA. Está pintorescamente situada (desde su traslado, después de 1477) a la izq. del Segura, pero en lugar en que una muy pronunciada curva del río deja libre una como península, y en la llanura alta, única, atravesada por la carr. general y do¬ minando una pingüe huerta plantada de naranjos, limoneros, moreras, granados y otros frutales. Hubo de ser pobl. siempre importante por su situación, y en ce¬ rro vecino se vieron ruinas de fortaleza antigua. Se cree, con acierto probable, que es la Segisa de Tolomeo, c. de la Bastitania. Desde la Edad Media fué de la Orden de Santiago. El caserío ciudadano hace agradable el interior de la pobl., con calles en ge¬ neral rectas. En la igl. de Franciscanos descalzos (fundación de 1739), ahora parroquia de S. Joaquín, los tres retablos mayores, barrocos, acaso sean del es¬ tilo, todavía no exagerado, del P. Cabezas. A.^ cap.^ dra.: imagen notable de San Pedro de Alcántara (por 1780 ?). [A los pies, dra., lienzo (1704), de estilo ma¬ drileño, de S. Diego de Alcalá (milagro de las rosas).] En las Monjas franciscanas (fundación de 1750), en el locu¬ torio, retab. de azulejos historiados (fines del s. xvill); otros, bella Cena, del propio tiempo (54 azulejos), en el inmediato comedor de los hermanos, y otros sobre el torno de la porte¬ ria, completados con otros de 1805. En el presbiterio de la 327 Ruta 48." -CIEZA-M URCIA.¬ Cieza . iglesia, grandes cuadros con retratos de ios fundadores del convento, los Marín Blázquez, por 1775; las imágenes del re¬ tablo mayor, acaso de Marcos Lahorda. La igl. arciprestal de la Asunción, que se dice construida en el s. xviii, es del tipo herreriano, acaso de los maestros de la de Sta. Cruz de Caravaca, pero ya barroca la portada a los pies. El arq. Marín Baldo terminó, algo Caprichosamente, la torre, romántica. Algu¬ nas de las campanas volvieron de Oran (1795). El interior, de tres naves. 4.® ca- ^ pilla izq., unCrucifijo de Quero/. Crucero izq., altar frente a las naves, un Nazareno, acaso de Marcos Lahorda. 4.® cap.® dra.: Roque López, la Dolorosa. Al final de la c. de la Parra, en la parte más antigua del renovado p., y con restos de la fortificación de la encomienda, la Ermita del pueblo o de S. Barto' lomé (el titular es tabla de 1500 ?), con bella vista desde el conjuratorio, y des¬ de «la Miranda», paseo que tiene a la espalda. En un cerro, no lejos de la est. y más bajo que ella, el buque moderno de la Ermita del Cristo del Consuelo. [De Roque López el Cristo en la agonía. El re- j tabio mayor es del arq. Jé. Ram. Berenguer.] La pobl. y su vega, enriquecidas con cuatro acequias, están rodeadas de montes levantados, poblados de esparto, llama¬ dos Atalayas, del Oro, Pico Blanco y Peñón de Armochón. Al otro lado del Segura, a media hora de camino, estuvo la villa antigua hasta su destrucción, por los moros granadinos, en 1477, al amparo del castillo, de argamasa árabe, de que quedan restos imponentes. ^ Es delicioso el lugar de los Almadenes; inverosímil estrechez en las sierras que atraviesa el río Segura, con las peñas frente por frente, a 150 m. de altura. El pantano formado de reciente para regularizar los riegos del Segura, Huerta de Murcia, llamado «de Alfonso XIII», recoge las aguas del Quípar, afluente del Segura. El famoso ubérrimo valle de Ricote (naranjos, moreras, frutales...), de la Or¬ den de Santiago, poblado de moros y en que no hubo culto cristiano hasta 1505, ^ se entiende a veces extendido a las poblaciones de Blanca, Ojos, Ulea, Villanue¬ va de Segura o del Río..., Abarán. Ricote conserva en parte el castillo moro que ya en 82o se hizo famoso, y en la igl., esculturas del s. xvi y un S. José de Sal- zillo (firmado en 1746). Ojos: en la parr., tablas fechadas en 1576. Al salir de la est. de Cieza, gozando de la pintoresca vista de la pobl., a la dra. primero, comienza a tenerse a la izq. des¬ pués la sierra de la Pila, en adelante con el acentuado con¬ traste que ofrece la vega con las terrosas faldas de los cerros, tierra blancuzca, esteparia. Después de puente sobre la ram- ; bla «del Moro», cerca del Km. 420, dra., Blanca-Abarán, villas a cierta distancia. Blanca^ de 4.300 habs., a 11 km. de la est. (hay diligencias), en la ribera izq. del Segura, al pie de la «Peña Negra» («Negra» se llamó la v. antes de que la 328 Ruta 48.'' — CIEZA·MURCIA.—Archena. Orden de Santiag-o la apéllidafa «Blanca»), donde ¿puedan restos (tres torres) de un castillejo, y rodeada de naranjales en su huerta. En la igl., Sta^ Ana, seden¬ te, del s. XVI y Dolorosa, acaso de Salzillo. Abarán, v. de 4.130 habs., a mayor distancia. Tiene en su igl. una Ascensión, escult. de Roque López. Km. 427, Ulea (simple apartadero). Ensánchase la vista y el valle. La igl. de Ulea es de armadura sobre arcos, del s. xvi; la pila, de barro vidriado con relieves. Separada sólo por el río, Villanueva, en cuya igl. hay dos tablas del s. XVI y dos cobres flamencos. Los doctos suponen entre Cieza y Archena (poco más o menos) el límite histó¬ rico entre las antigfuas Deitania y Contestania. A aceptarles la delimitación, co¬ rreria el tren por la primera desde antes de Albacete, y por la segunda, desde aqui a la misma Cartagena. Km. 434, dra., Archena-Fortuna, est. que sirve a la vez los dos balnearios (al W. y E., y a 6 y 14 km., respectivamente). Archena. Hoteles, fondas.—a) En el balneario, Gran Hotel de las Termas, con 51 ha¬ bitaciones para una o dos personas; precio, de 14 a 40 ptas. (aparte servicios de cuarto-y mesa). Gran Hotel de Levante, frente al balneario. Gran Hotel Madrid, frente al balneario, de 10 a 20 ptas. Gran Hotel de León, de 8 a 10 ptas. Casa de la Parra y Parador, de 3 a6 ptas.—6) En el p.: Fonda de Víctor; pensión, 6 pe¬ setas; ídem de Viuda de García; de Chubí; pensión, 6 ptas. Coches.—En la est., coche del balneario y tartanas; 1 pta. por asiento al p. y 1,50 al balneario. Correos, telégrafos.—Correo (con Giro postal y Caja de Ahorros). Telé¬ grafo, servicio limitado. Bancos.—Sucursal del Banco de Cartagena y de Albacete; corresponsal del Banco de España. Sala de espectáculos en el Gran Casino, junto al balneario, con teatro y cinematógrafo. Parque hermoso junto al Segura, bien cuidado. Trinquete y campo de foot¬ ball y deportes. Una barca cruza los bañistas del balneario al parque. Industria.—La agrícola, con vega y huerta y derivadas (conservas). Balneario.—Temporada oficial, de 1.® de abril a 30 de junio y de 1.® de sep¬ tiembre a 30 de noviembre. Extraoficial, de 1.® de julio a 31 de agosto y de 1.® de diciembre a 31 de marzo. Archena, v. de 5.740 habs., a 7 km. de la est., sobre el Segura, en su orilla derecha, a la desembocadura del valle de Ricote, un tiempo de moriscos. Famosa por el establecimiento balneario más concurrido de España, particularmente de avariósicos y reumáticos, a 2 km. El manantial nace al pie de la montaña «del Salto del Ciervo», y la epigrafía y otros restos lo declaran aprovechado por los romanos. La reconstrucción del s. xix (1845) la dirigió el arq. Ign. Ibáñez, que hizo además el puente de comunicación con el p. En el intermedio lo utilizaron los árabes y los cristianos; perteneció a la Orden de Malta. El manantial, a 52 . Fortuna tiene establecimiento balneario para catarrosos y reumáticos [cuyas edificaciones principales inició (1818) el arq. Jn. Cayetano Moratc¿\. La v. (altu¬ ra, 174 m.), más el E., tiene en la parr. un Nazareno de Salzillo [y de Roque Ló¬ pez el trono de la Virgen patronaj. Los doctos suelen colocar en la llanura de Lorquí y Molina el teatro de la ba- 329 Rnta 48."-CIEZA-MURCIA talla entre romanos cartag;ineses, vencedores éstos y en que, con Masinisa, die¬ ron muefte a.los Escipiones Gneo y Publio. Km. 439, Lorquí, v. de 1.776 habs., sobre el Segura; altu¬ ra, 70 m.; a 2 km. de distancia. Seguramente la llorci o Iliorci, c. estipendiaría, de los romanos. La ig:l. la ter¬ mino en 1799 el arq. Pedra Gilabert, Próxima lag^una, de rica huerta con una muchos frutales (albaricoqueros) y fabricación de conservas. Cerca, a 2 kilórfie- tros, Molina, v. de 10.465 habs., pobl. importante atravesada por la carr. gene¬ ral de Albacete a Cartagena, con explotación de salinas. En la igl., de Roque López las efigies del retab. mayor: S. Pedro y S. Pablo, ángeles y la Trinidad y un S. Roque. La via se acerca al Segura, cuyo lecho torrencial atraviesa, al fin, por puente de hierro de 90 m., en dos tramos, a 12 me¬ tros de altura. Km. 443, izq., Alguazas-Molina. Alguazas, a la izq., a 300 m. de distancia, es v. de 2.872 habs., en medio de la cada vez más hermosa vega del Segura, con huertas regadas por el mismo río y el Mula. [Su parr. la reformó un clásico, el arq. Lor. Alonso (sus planos, en la sacristía), pero respetando la nave del s. xvi, con armadura morisca, bella, sobre arcos apuntados. De Roque López las imágenes de S. Onofre (1792) y S. Pas¬ cual Bailón.] En la misma confluencia del Mula y el Segura, un castillo (1337-51) de los obispos, señores de Alguazas que eran. La via cruza por puente de hierro el rio Mula, temible por sus avenidas, que viene del W. de la sierra de Mula (1.583 me¬ tros la alt. mayor). Km. 448, dra.. Las Torres de Cotillas. La v., de 2.922 habi¬ tantes, a dra., en el llano, muy cultivado, que delimitan el rio Segura y la rambla Salada. Toda la tierra de Cotillas, en una sola finca, del marquesado de Gorvera. Ai centro del caserío, la casa señorial con su jardin. La via atraviesa la rambla Salada por puente de 30 m., de¬ jando a la izq., junto a la via. Jabalí Nuevo, p. ya de la Huer¬ ta y del municipio de Murcia. En la igl. Jabalí Nuevo, de Salzillo la imagen de la Virgen del Rosario, y se le atribuye la de S. Francisco Javier. Km. 453, izq.. Alcantarilla. Est. de empalme de la via de Alcantarilla Lorca, con prolongación a Aguilas, Baza, a Guadix (y Almeria y Granada); de ancho normal, pero de dis¬ tintas y poco enlazadas Compañías. El cambio de coches y despacho del correo detienen el tren muchos minutos, pues ni a Murcia llegan siquiera trenes directos de esas lineas. Alcantarilla, v. de 5.680 habs. Ciudad pequeña citada por los geógrafos ára¬ bes, cuyo nombre (puente) indica que lo tuvo, probablemente antes que Murcia. 330 Ruta 48 -CIEZA-MÜRCIA. — La Ñora. Situada la entrada de la «Huerta de Murcia», en el gran codo del a rio, la «Vuelta» del Segura, en el punto (5 minutos de la est.) en que éste, el río ma¬ yor, dejando al fin las estrecheces de su cuenca, róbale a su afluente el Sango¬ nera, con la dirección francamente al E., su amplia depresión abierto valle. y Alcantarilla, pobl. del abadazgo de los obispos hasta Felipe II; tiene en su igle¬ sia parroquial (obras en 1724 y 1849), de presbiterio viejo, un muy interesante retablo, documentado como obra en lo escultórico, de Cristóbal Salazar (esta¬ tuas del centro: S. Pedro, titular, el Bautista y S.Juan Evangelista), y las pintu¬ ras (1640-48) de Cristóbal Acebedo (seis escenas de la vida de S. Pedro); además tiene imágenes de Salzillo (Virgen de la Aurora, Nazareno, S. José y S. Fran¬ cisco de Paula) en este templo y en el del convento que fué de Mínimos [donde dos lienzos del B.® Gaspar Bono y. el B.® Nicolás Factor son de Joaquín Campos]. Alcantarilla es la patria del B.® Hibernón (v. pág. 234). De Alcantarilla, tranvía eléctrico a Murcia (véase), y de una y otra manera es fácil la visita al antiguo * Monasterio de S.Jerónimo de la Nora, fundación de 1578, magnifico edi¬ ficio,ya barroco, apellidado «El Escorial Murciano», situado al borde mismo de las acequias de la Huerta, pero en alto, en bella situación, junto al p. de Jabalí Viejo. Hoy es casa de je¬ suítas, y el convento goza de espléndidas vistas. En su iglesia hay, entre otras curiosidades artísticas (en la cap." absidal de¬ recha), la obra maestra acaso de la escultura española de imágenes: el ** S.Jerónimo Penitente (1755), de Salzillo, imi¬ tación, pero libérrima y genial, del S. Jerónimo de los Jeróni¬ mos del Campo, hoy en el museo de Sevilla, obra famosísima de Pietro Torrigiano, que Goya (no conociendo ésta de la Nora) diputaba como la mejor escultura moderna de la Peninsula. No se conoce bien a Salzillo, aunque se vea toda su obra en Murcia, si no se visita la Nora. Se le atribuye aquí también una Dolorosa (cap." izq.) y un S. Joaquín con la Niña María en brazos. De su disc., aquí monje, Fr. Diego Francés es la imagen de S. Pedro. Interesante el retab. mayor, de tablas de la segunda mitad del si¬ glo XVIII, con graciosas imágenes de los siete arcángeles. Estuvo el S. Jerónimo varios años en la catedral de Murcia. La igl. de la Nora es de planos de Francis' coBolarinel Viej'o (1190...). La Nora debe su nombre (noria) a una de las curiosidades de la comarca: la famosa e inmensa rueda de madera que, mo¬ vida por el agua de la acequia mayor de la Aljufia («Norte»), róbale y eleva una porción de su caudal, en buena parte para dar riego a las huertas del monasterio. Es un bello rincón el que se forma a su lado. La parte de fábrica es todavía árabe en buena parte. Sancho IV (1283) la cedió a la mitra. En las inmediaciones, y sobre la misma acequia, la Fábrica de la Pólvora, ad- . quirida por el Estado en 1747, hoy del Cuerpo de Artillería (desde 1802) [cuya 331 Ruta 4 8." -CIEZA-M URCIA construcción se hizo con planos de Feo. Bolarin el Viejo (principios del s. xix y transformada radicalmente en 1859-64J. En la ig-l. del p. de la Ñora, precioso cáliz (procedente del monasterio) y cua¬ tro tablas del retab. viejo del s. xvi. De la salida de la est. de Alcantarilla sigue la via en plena Huerta de Murcia, poblada de caserios y de pueblos numero¬ sos, con moreras y frutales, palmeras (y chumberas y pitas) y un cultivo intensivo cuidadosisimo. A la izq., primero, se ven los Jerónimos de la Nora, cerca de Jabali Viejo, y la Fábrica de Pólvora (v. antes), y adelantando la mirada se ve ya la to¬ rre famosa de la catedral de Murcia, y bastante más allá, al extremo de la serranía, el aislado monte y castillo de Monte- agudo. En tanto, a la dra. se va desarrollando la montañas que al S. cierran la Huerta, y depresión del Sango¬ cadena de nera y Segura. En esas partes, a media altura, como enfrente de la capital, el santuario de la Fuen Santa, de gran venera¬ ción en el pais, antes Sta. Catalina del Monte, y la Luz entre ambos (v. Ruta 49.", final). Km. 461, a izq.. Murcia. Est. fonda y cantina, que, con sin serde empalme materialmente, recibe y expide los trenes de la linea de Alicante (Compañia de «Andaluces»), además de los trenes (M. Z. A.) de Chinchilla y Cartagena, como de¬ berla recibir y expedir los de Lorca y Baza. Al aproximarse el tren, y al salir de la est., se muestra inmediato el arrabal de S. Benito o del Carmen (al S. del Segura), y de lejos las torres y otros monumentos de la c., propiamente dicha (al Nor¬ te del rio). Para la continuación del viaje a Cartag-ena v. Ruta 50.^ 332 ímsií.wio v'v/vinjfa ,O 1 09 HISirVNiDO a Es]}uuu'dc ■ j§, V2^ ^^Casadfi ' DUn ■ i Castilla "^4? ffiaericür^ ' i^Coimartû ^ dej Cornants de Agustí^ ^ -. %\ ^ StaSidalia Teatro" S.Joeé ^ Í s Orttï ^ 'i¿ÍHW. Unjrçíffly SAnfowt 'Zfr-íl^ònicaí^iP . 2i » ' Ai /OBveodo'' fÇ^ifWal Ïp^'-Tal ge^ j¡„ ^'^IdCaii^ lí ¡Védela «murVicIma^ - :. -w. S.%del>i5>j: J ar ciúr, «Ifl YÍ<Íri« ollo! , Morcado dí^^ Guiados ^ iîê'Baà^^i I.del ¿ Carmen Bslaciáii-. (le 1! 8.7 50 dftUtfliíïia: FiSC'dlii A Mts \ Baiicû de Albacelc EF23 2 delegación de Hacienda F3í ^Caxíc de Coiivalece-iwici 734 it Audiencia Provuicial D3 5 Han CP Uispano Amerirajw F 2 ilaiadei'i 6 Banco de Cartagena E12 7 Universidad • E5 8 Palacio dcCravci-Solo C1 Tiillt-itv lid ítifl'!' tífiy'.'";/ Kd-ut ■'' RUTA 49.»: MURCIA Murcia (alt., 43 m.). C. capital de prov. y del antiguo Reino de Murcia, residencia del obispo, sólo de nombre lla¬ mado «de Cartagena», por la catedral; tiene, de reciente. Uni¬ versidad, y es cab. del nuevo distrito universitario. Hoteles.—Gran Hotel Patrón, Príncipe Alfonso, pens, desde 8 ptas.; cu¬ c. bierto, 3,50. Palacio Hotel, c. Príncipe Alfonso, pens, desde 10 ptas.; cubier¬ tos, 4 y 5 ptas. Coche, como el anterior, en la est. Reina Victoria Hotel, c. Are¬ nal, pens, desde 7 ptas.; cub., 3. Hotel Nieto, c. Príncipe Alfonso, pens, desde 7 ptas; cub., 3. Los Burgaleses, c. Platería, pens, desde 5,50 ptas.; cub., 3. Ho¬ tel Marín, c. Orcasitas. Hotel de Londres, c. Licenciado Cascaes. Hotel La Ala¬ meda, Rambla A. Hotel Amat e Hijos, c. Principe Alfonso, pens, desde 8 pese¬ tas; cub., 4. La Cartagenera, c. Riquelme. Coches, ómnibus.—Coches de alquiler en la est. (0,50 asiento), además de los principales hoteles. Tranvía próximo. Automóviles de Murcia a Alcantarilla, Ba¬ ños de Mula, Mula, Bullas, Ceheg-in, Caravaca. Tarifa de Murcia a Caravaca, 9, ll,25yl3,75, enl.%2.^y3.«cl. Tranvías.—Tranvía eléctrico: Línea de Alcantarilla, desde el Pl. de S. Fran¬ cisco; salida cada 22 minutos (0,30 ptas.). Línea de Espinardo, desde el Pl. de S. Francisco; salida cada 15 minutos (0,20ptas). Línea de la Estación, del Pl. de S. Francisco, a la llegada y salida de los trenes (0,10 ptas.). Línea del Palmar, desde la pl. de Hernández Amores; salida cada 26 minutos (0,25 ptas.). Correos, telégrafos, teléfonos.—Correos, c. Merced. Telégrafos, c. de los Apóstoles. Teléfonos urbanos e interurbanos, c. Zambrana, n.° 2. Restaurantes.—Aparte de hoteles y fondas, el del Casino, c. Principe Alfon¬ so. Restaurante Nieto, c. Principe Alfonso. Cafés, cervecerías.—Café del Arenal, c. Arenal. Moderno, c. Arenal. Café Oriental, c. Príncipe Alfonso. Palacio Hotel, c. Principe Alfonso. Patrón, calle Príncipe Alfonso. Reina Victoria, c. Arenal, 8. Café de F. Seguí, c. de Sta. Ca¬ talina. Café del Sol, c. Pinar. Casinos, centros.—Casino de Murcia, c. Príncipe Alfonso. Bancos.—Sucursal del Banco Hispano-Americano, c. del Principe Alfonso; del Banco de España, pl. de Monassot; de Cartagena, pl. Sto. Domingo; Banco de Albacete, pl. de Hernández Amores; representante del Banco Hipotecario de España, Sr. F. Trujillo, c. Cánovas del Castillo, 34. Banqueros: Hijos de Cle¬ mente Garcia, Alameda de Capuchinos; Hijos de F. Nolla, c. Pascua!, 10. Baños.—Casa de baños del Canalao, c. Caravija. fíanos de los Hernández, pa¬ seo Malecón. Baños del Huerto de Cadenas, c. Agustina. Baños del Huerto del Conde, c. Cigarral. Baños de S. Antonio, c. Fuensanta. Baños del Tío Pepín, c. Burruero. Baños Verdolay, en su tierra. Teatros.— Teatro Romea, pl. de Julián Romea (telón deboca de E. Sala); va¬ rias puertas de salida y retén de bomberos. Teatro-Circo Villar, c. Caravija. Tea¬ tro Ortíz. Deportes.—Campo de foot-ball. Torre de la Marquesa. Campo de Tiro, Es¬ pinardo. Recreative Sport, camino de Espinardo. Industria.-*-La agrícola—en la Huerta, espléndida—es la interesante. Se cul¬ tivan cereales, cáñamo, pimiento, toda clase de legumbres y frutas. La cria del 333 ONALP ED AL .giF ATREUH 02 ED AICRUM Ruta 49." — MURCIA. — Historia . g-usano de seda, la industria sedera, muy interesante y en via de franco pro¬ greso. Historia.—No parece que en la actual Huerta de Murcia existiera c. o I. im¬ portante bajo los romanos y sus predecesores, y sólo las mansiones de los itine¬ rarios hablan de Tueca, hospedería que no se acierta a saber si estaría en Mon- teagudo, o en la Asomada de Murcia (altos distantes en el camino de Orihuela y en el de Cartagena), lugar más próximo o en a Murcia. Aun con recordar la mayor entidad de Aurariola, acaso la Huerta de Murcia se consideraría como el verdadero campo de Cartagena, dependiente de la gran c., con toda su fertili¬ dad y riqueza, y seguramente que ya con sistema de riegos, a juzgar porque tampoco los árabes, como en los de Valencia, se ufanaron diciéndose sus crea¬ dores. Para un emporio de riqueza minera en la Cartago Spartaria, una ribera en la Huerta de Murcia sería la base de alimentación y de provisiones que los alre¬ dedores áridos no podían dar. El reparto de tierras, ala conquista árabe, comenzaría a romper los lazos mu¬ nicipales, sobreponiéndose los de tribus, aquí de árabes puros, como originarios del Yemen y del Hedjaz. En las terribles luchas de las unas contra las otras, que los emires de Córdoba no pueden apaciguar, suena Murcia por primera vez en la Historia, año 822-23; pero es para muy luego, y entre las medidas de ción civil ordenarse que vaya a residir pacifica¬ a Murcia el gobernador de la provin¬ cia, 824-25. Tendría ya Murcia (pues a ella se recogían los revoltosos) cierta im¬ portancia, más bien rural, cual los otros mucho.s poblados de la fértil llanura; pero la condición ciudadana la debió desde ese momento al acuerdo de Abderra- mán II de constituirla en capital, a la vez que mandaba destruir la c. de Ana (Totana ?) en castigo. El inmediato sucesor, Mohamed I, mandó construir la mezquita mayor; bajo este reinado hubo de favorecer a Murcia la conquista efí¬ mera de Orihuela por los «piratas» normandos. No suena mucho la presunta muslímica Murcia en las guerras civiles y seminacionales de mozárabes y mula- díes españoles de los reinados siguientes, y bajo Almanzor sería grande y era fas¬ tuosa, pues en ella gozó días de placer todo el ejército que pocos meses después conquistaba a Barcelona (985), y obsequiado el héroe y sus tropas por un rica¬ chón, Ibn-Jattab. A la caída del jalifato cordobés, con muchas fué Murcia autónoma, .en realidad, alternativas, más que cab. de reino, perteneciendo sucesiva¬ mente al de la dinastía eslava del de Almería y al de los descendientes de Al¬ manzor de Valencia. En la primera taifa era señor feudal de Murcia Zohair, an¬ tes de heredar la corona almeriense. Todavía fué ministro poeta del rey de Sevilla, conquista de Aben-Amar, el para alzarse él con su dominio, que luego tuvo Ibn-Raxic. Entre las sucesivas dominaciones de los ña de almorávides imperios marroquíes en Espa¬ y almohades, tuvo Murcia la capitalidad del reino de la dinas¬ tía mudéjar de los Beni-Hud, con Aben-Hud, Ibn-Ayach y Saad-ben-Merdenix, guardando después independencia de los almohade.s, pero rindiendo vasallaje a Castilla, hasta que un último hudita, después de un período de dominación almohade, entregó por capitulación su reino a Fernando III el Santo, do por su heredero Alfonso el representa¬ Sabio (1243). La rebelión general de ese rei¬ no (1260), reinando ya Alfonso en Castilla y en Murcia el citado último hudita, obligó a una guerra de conquista que en favor de D. Alfonso hizo su suegro el rey de Aragón D.Jaime I el Conquistador, entrando en Murcia en 1266 definiti¬ vamente las armas cristianas. Era entonces de las ciudades mundo y, sobre mejor muradas del rica, cultísima, y entre sus sabios moros ganó Alfonso el Sabio, al gobernarla, buena parte de su vasta cultura. Era famosa su industria textil de seda y oro, y no menos sus incrustaciones de oro en labores de armas y jaeces, las de taracea y otras industrias de lujo. Su posterior mantenida riqueza se ba¬ saba en la multitud de los mudéjares sometidos. Todavía en 1609, cuando la ex¬ pulsión (aquí, probablemente, no total) de los moriscos, en la jurisdicción de Mur¬ cia (c., huerta y ocho villas agregadas) eran moriscos la mitad de sus habitantes. La localización de una c. dentro de tan grande vega, en donde precisamente 335 k li t a 49." — MURCIA. — Hi storia. • está ahora, no la impusieron esas circunstancias que suelen explicar otras la de ciudades, pues no había otero o altozano en que fortificarse y asegurarse para inundaciones, ni particular estrechez o ensanche considerable del rio para cons¬ truir puente o para facilitar ni menos había fuente5i manantiales. Pero al vado, establecerse los régulos o gobernadores, más o menos independientes, en el sitio, llenándolo de sus varios alcázares y almunias o casas de recreo y cuidando el puente de barcas a que se refieren geógrafos árabes, y más tarde los dos puen¬ tes que hacen referencia ios documentos de Alfonso X (el Mayor, donde el a actual, y el de Alhariella), los mercados y las garantías para el comercio (mo¬ zárabe y hebreo) fijaron muy luego la definitiva c. de toda la Huerta. Su nom¬ bre (y a la vez por raices grecolatina y árabe) parece referirse a mirtos (murta), que abundarían en los lugares. Murcia, rica, como Valencia, con la producción de la seda (aunque la elabora¬ ción se redujera a la fábrica de los cinco gremios de Madrid), particularmenle en el s. xviil, cuando el mundo tuvo por moda el vestir de seda, coincidiendo con el monopolio en la América española de los tejidos españoles, y teniendo a la vez la c. hombres de poder e iniciativa patriótica en esa centena, como el obispo car¬ denal Belluga en la primera mitad (a quien debía Felipe V la liberación de su Reino de Murcia en la guerra de sucesión) y como Floridablanca (primer minis¬ tro de Carlos III y Carlos IV) en la segunda mitad, hizo casi integra la renova¬ ción de su casco urbano, a la vez que logró empresas útiles, como el puente, el malecón, el reguerón, y obras arquitectónicas cual la fachada de la catedral, el coronamiento de la torre, el palacio episcopal, etc. Es el tiempo de Salxillo, el ar¬ tista popular en su día y en el de hoy, sin tregua. Fiestas.—En Murcia es muy interesante y concurrida la Semana Santa, y muy distintas de Sevilla, con tener parecido,las procesiones. Son cortas en número, en comparación (cinco y unade Resurrección), pero serias y solemnes, y según los días, y por su orden, las escenas representadas en las esculturas o grupos, que aquí más todavía que «pasos» se suelen llamar «insignias». Véase la cita en cada una de las iglesias de S. Bartolomé, S. Antolin, Carmen, el Jesús y la Merced, de donde salen. En Murcia, como en Lorca (v. Lorca) y en el resto de la región y la valencia¬ na, asisten los devotos a los «pasos» con el traje que, por una transformación en la memoria del pueblo, se apellida de «nazareno», y que, en efecto, en el co¬ lor se relaciona con la indumentaria de Jesús con la cruz a cuestas (morados, los menos impropiamente nazarenos), o de Ecce Homo o el Cristo de la Sangre (co¬ lorados), de la Virgen de los Dolores (azules) o del Santo Entierro(negros). Pero se ha olvidado sublimado el origen del traje, que con su coroza (levantada o o caida) no es sino el de penitentes o penitenciados, humillándose en su origen los fíeles parecer reos y moí^trarse vestidos de tales, aunque evitando cuidadosa¬ a mente el color amarillo, que era el de los condenados por herejes de la Inquisi¬ ción. La metamorfosis de la idea indumentaria ha consentido el extraño lujo de vestir de terciopelo, cordones de seda, etc. Inmediatas, y en la semana de Pascua, son las fiestas profanas de Murcia, con el famoso Entierro de la sardina (original cabalgata), toros, batalla de flores, coso blanco, etc. 336 ITINERARIO PRIMERO De la estación a la catedral y el rfo. La est., al S. de la c. (Pl. D. E., 7.) corresponde al gran arra¬ bal de «S. Benito», que llega hasta el r.; al N. de éste, el casco principal de la pobl. De la pl. de la est.se toma a la izq., llegando luego a la calle arbolada de «Floridablanca», que es carr. de Cartagena (tranvías del Palmar), en el punto mismo en que converge con la carr. de Granada (tranvía de Alcantarilla). En este lugar, llamado el «Rollo», se pueden tomarlos tranvías hasta el cen¬ tro de Murcia; pero son suburbanos. La dicha c. de Floridablanca, antigua «Alameda del Car¬ men», termina en la pl. de «González Conde» (antes «de la Media Luna»),inmediatamente, a la dra., conduce al Car¬ e men, cuya fachada principal da a la gran explanada, cuyo cen¬ tro, lleno de árboles, es el Jardín de Floridablanca y cuyas ca¬ lles laterales tienen nombre particular, llamándose «Alameda de Colón» la que sigue este itinerario. El Carmen. (Pl. E., 5.)—Se edificó la igl. (1701...) por el arq. Fray José Chover. 2." cap." izq.: el Cristo de la Miseri¬ cordia o de la Sangre, la obra admirable de la escultura mur¬ ciana varonil, auténtica de Nicolás Basi. Crucero izq. (a dra.), Busi: San Félix de Cantalicio (enlienzado de la imagen, pos¬ tizo, de Sánchez Araciel). Cap." absidal izq., Salzillo: la * In¬ maculada. 5." cap." dra., Salzillo: estatuitas de S. Joaquín y Sta. Ana. 3." cap." dra., Salzillo: Sta. Teresa (la cabeza). En varias capillas, pinturas murales de Sistori. De esta igl. sale el Miércoles Santo la procesión de la Sangre o de «Nazarenos colorados» (con «pasos» de la Samaritana, el Lavatorio y las Hijas de Jerusalén, de Baglietto; el^Pretorio, de de Heredes, de Franco; la Sánchez Tapia; el S. Juan, de Dorado; el Tribunal Magdalena, de Sánchez Araciel, y atribuidas a Busi la Negación del Pretorio y la Soledad. Interesante «el Berrugo», de Salzillo.) En este jardín de la pl. del Carmen, el monumento al primer ministro, famosí¬ simo, de Carlos 111 y Carlos IV, hijo de Murcia, D.José Menino, conde de Flori¬ dablanca [tiene pedestal del arq. Feo. Bolarin el Viejo (hecho con otro destino), arreglado el monumento por el arq. Santos Ibáñez. La estatua es de Santiago Baglietto (1849)]. Siguiendo la dicha carr. «Alameda» se llega a la pl. dél «Marqués de Camacho» (Pl. E., 4 ), de «los Toros» en su ori- OUÍAS REG. CALPE 337 22 MURCIA -ITINERARIO I." — Puente. gen, construida sistemáticamente para aprovecharla en es¬ pectáculos (obra proyectada por Jaime Bort en 1742, realiza¬ da por Martín Solera en 1756...). El puente se alcanza por la cuesta o c. del Puente (ahora «Avenida de Canalejas»). Es obra del arq. Toribio Martínez de la Vega, comenzada en 1718; suspendida, se reanudó en 1740, haciéndose entonces los arcos por Jaime Bort (1742). o triunfo Tenía torres y casilicios y arco. A la izq., sobre el río, un como retab. de la Virg^en de los «Peligros», grecorromano, obra, la casa, del arq. Carlos Cay. Ballester. A la bajada del puente, llámase «El Arenal» la primera ex¬ planada, y por uno y otro lado hay paseos de bellas vistas. Tomando a la izq., en dirección W., se encuentra otra ex¬ planada, llamada «Plano de S. Francisco» («Carreteria» un tiempo), viéndose el edificio monumental de La Audiencia(antes Almudi o Albóndiga) (Pl. D. 3, num. 4.) es un edificio el que la decoración, con bellos ángeles, se en refiere, segúnlas inscripciones, a la obra de 1575; el edificio superior, de 1618, habiéndose renovado en parte en 1628, con pórtico de 1804. Interesante el gran zaguán, que era lo princi¬ pal en su primitivo destino. Más inmediato al r. Segura, una escalinata de acceso al fa¬ moso «Malecón» (oficialmente, hoy, «Paseo de Menéndez Pe- layo»). (Pl. A. B. C., 4.) El Malecón, en realidad, es un gran muro de contención, cual muelle en seco, para la defensa de la c. en casos de avenidas del Segura. Va hacia el W. en linea algo ondulada, elevado sobre los campos, jardines y casas de recreo, en una regular longitud, cuerda de la gran curva del rio aguas arriba de la ciudad; concluye en la llamada casa de los Tablachos. Pero naturalmente convertido en muy bello p.°, con deliciosas vistas de cerca y de lejos; en primer lugar,(a la de¬ recha), sobre un jardin botánico (antiguo Huerto de S. Francis¬ co), el Huerto de los Cipreses (jardin de floricultura), etc. El paseo, concurridísimo al atardecer; los carruajes, no admitidos al Malecón, se paran a sus inmediaciones para presenciar des¬ de ellos el ir y venir de los paseantes. Volviendo al Arenal, y tomando ahora a la dra. en direc¬ ción E., lo primero, la amplísima pl. de la Reina Victoria, con los pretiles o barbacanas «del rio» al S. está ennoblecida al N. con el edificio seudoclásico del Ayuntamiento, y más aún por el magnifico palacio rococo del Obispo, con bello cuerpo sa¬ liente, de biblioteca, con galeria o miradero. 338 MURCIA.—ITINERARIO 1 Ayuntamiento . La continuación de la pl., al E., ofrece, en plano más bajo, junto a los pretiles del rio, el parque de Ruiz Hidalg-o, y en plano más alto, la ronda o p.® de Ca¬ ray. Del parque, en su primer tercio, arranca el puente nuevo, de hierro, por 1905, del ingeniero Carlos Orduña. 1.a ronda ofrece una continuada línea de nobles edificios. Es el primero (inme¬ diato al saliente delpalacio episcopal) el Seminario conciliar de S. Fulgencio; el segundo, el Instituto de 2." enseñanza, antes Colegio de S. Isidoro; el tercero, el Hospital de S. Juan de Dios, y el cuarto (salvando la c. de Ceballos), el bello edi¬ ficio de la Nueva Convalecencia. De los tres primeros se ven las espaldas y puer¬ tas llamadas al campo. Se anotarán en el segundo itinerario (v. pág. 349). Después de la pl. de las Barcas, el cuartel de Artillería, recientemente recons¬ truido. En tiempo de los reyes moros de Murcia, poco más o menos, desde el frente en el Arenal del actual puente hasta la citada c. de Ceballos, comprendiendo las plazas, los actuales palacios municipal y episcopal, colegio y varias manzanas al fondo, se constituía como una pequeña población regia el Alcázar-Kibir, o palacio mayor de los monarcas. Volviendo al p.° de la Reina Victoria (Pl. E., 3), Las Casas Consistoriales ocupan el lugar de la casa del Príncipe (Darajarife), en el conjunto del Alcázar-Kibir de los reyes moros. El edificio actual, después de sucesivas edificaciones, como palacio de los Co¬ rregidores, es un arreglo del arq. Lorenzo Alonso (principios del s. xix). Siendo de/u./e. Belmonte el aparatoso pórtico y la escalera, neoclásico el conjunto. Se cita un cuadro de la Peste (1806), áe Joaquín Campos; otras pinturas de Mw nuel Arroyo, retratos, y de Nicolás Salziílo (padre del famoso) la imagen de San Patricio (ahora en el Pilar ?). Por la c., entre las Casas Consistoriales y el Palacio, se llega a La pl. del Palacio o del Cardenal Belluga ofrece grandioso aspecto, con la noble fachada principal del palacio episcopal y la estupenda creación del arte barroco del imáfronte de la catedral. Al N. de la catedral, y de su Puerta de las Cadenas y de la Torre, en la pl. de la Cruz o «de Hernández Amores», en que es de 1709 y de Bartolomé de la Cruz Valdés la cruz monumental, ofrece interés la casa de los Zarandonas (hoy de la Federación Agraria), del Renacimiento, con patio interesante, desfigurado. * Palacio episcopal. (Pl. E., 3.)—Magnifico edificio, en uni¬ dad de estilo; ya rococo, con grandioso patio y escalera, del arq. Baltasar. Canestro (1748...). Está edificado en el Solar de los Adelantados de Murcia, parte principal del recinto del Alcázar-Kibir árabe. En la escalera, vidriera de S. Fulgencio, moderna (de Mayer, de Munich, 1886). Capilla, pintada al fresco por Sistori. [Serie icónica de los prelados, hecha por 1762, completada y con pocos retratos aceptables (Rubin, de Joaquín Cam¬ pos; Posada, del s. xvni; Bryan, de Meseguer, s. xix).] En otra sala, un aposto- 339 MURCIA. — ITINERARIO — Palacio episcopal. lado, estilo de Ruiz González (firmado M. R. D.*, 1663). En el comedor, g^ran cuadro de Milagro de S. Juan de Mata en el refectorio, acaso de Acebedo o de Suárez. Ecce Homo, atribuido a Conchillos. La cap.® pública será también del arquitecto Canestro. È1 edificio adjunto al palacio, cárcel eclesiástica, se labró también, casi a la vez, en 1759. ■'* La catedral. (Pl. E., 3.)—La portada principal de la ca¬ tedral, 58 metros de alta (Pl. 1), es una de las soberbias creaciones del arte barroco, ya rococo, español, óbra del in¬ signe arq. y escultor Bort o Bortmlia (Jaime Bort y Meliá, probablemente con nombres y apellidos valencianos). Amenazando ruina la gran obra de la portada principal anterior, del s. xvi en gran parte, se decidió al fin echarla abajo y hacerla nueva. En lo de cimientos (casi exclusivamente) intervino el ingeniero Feringan; pero artísticamente es toda creación del citado Bort. traído al caso desde Cuenca en 1736. El lo dirigió todo, lo proyectó todo y, en parte, lo realizó todo, tratando sólo él con el Cabildo y gobernando a sus escultores y maestros auxiliares; asi de 1737 a 1748 ó 49, por lo que no dice la documentación de entonces otros nombres que el suyo al ir se¬ ñalando la marcha de las obras. Pero atento todavía a otros trabajos en Murcia (el puente, etc.), poco después el rey lo llamó a la Corte, y al fin de la obra, parte alta (que ya Bort mismo había tenido que simplificar en nuevo proyecto), se contrataba por la igl. directamente con los discípulos y colaboradores de Bort. Terminándose todo en 1754. Lo bellísimo de la ejecución escultórica (apar¬ te la magnificencia y hermosura del conjunto) es lo del cuerpo bajo, en el cual no sabemos si dar, como es más probable, la gloria de lo escultórico al propio Bort, participando de ella el escultor flamenco, educado en Psiris, Ju. Federico Dupart, que ya en 1701 trabajaba en la gran portada de la colegiata de Lorca y que ha¬ bía de ser viejo al comenzarse ésta. Suyos son los bustos de apóstoles, en piedra gris, de los pedestales, con probabilidad, y se le ha atribuido poco menos que todo lo escultórico del primer cuerpo, con poca verosimilitud, si bien es cierto que el Niño es el tema predilecto aquí (donde los hay bellísimos) como en Lorca. La terminación medio la dirigió el aparejador Pedro Fernández, siguiendo los se¬ gundos planes de Bort. En las esculturas figuran otro Bort (Vicente) y Manuel Bergaz, traído por Jaime Bort de Cuenca (v. luego); Jaime Campos, colaborador de Bergaz: Pedro Pérez, Joaquín Laguna, Nicolás de Rueda, Ju. de Gea, Juan B. Martínez Reina... Conjuntamente se llevaba la obra de la portada interior, con el tramo primero y su bóveda, a los pies de la igl. Se ha supuesto, anacrónicamente, que labró estatuas Nicolás Salzillo, ya muerto, y todavía se cree que las hay de su hijo Feo. Salzillo; pero éste ya go¬ zaba de gran fama y clientela como imaginero en madera, y seguramente que se mantuvieron apartadas las dos escuelas y tareas coetáneas de los tallistas y de los marmolistas murcianos, aunque con influencias mutuas. El ancho total de la magna portada es de 45 m. y el alto de 58, habiéndose tenido que abatir, a con¬ secuencia de un terremoto, la estatua de Santiago, que culminaba al centro. En parte alguna acreditó más sus sandeces la crítica neoclásica que al criticar esta espléndida creación del arte español setecentista. En la vuelta exterior a la catedral apenas aparece nunca el edificio gótico comenzó de 1353 (ó 1368 ó 1388) a 1462. que se Tomando a la izq. (hacia el N.) se conservan las moderniza¬ das edificaciones del claustro gótico (Pl. 2), al exterior sin ca- 340 MURCIA -ITINERARIO ;.°- Cate ti ral. rácter; llegando a la pl. de las Cadenas, donde corresponde al N. de la nave de crucero, la Portada de las Cadenas (Pl. 3).—Esta portada se labró en 1512-15, cuando era arq. de la catedral Ju. de León (lo fué de 1501-16); pero es atrevido creerla suya en lo mucho de Re¬ nacimiento que se respetó al rehacerla en buena parte en el si¬ glo el maestro Jé. López. (V. luego.) xviii La ■'* Torre (Pl. 4), orgullo legítimo de Murcia y de toda la Huerta, que domina, y que con sus campanas manda, bellísi¬ ma; es grandiosa resultante del arte del s. xvi y del xvili. Del s. XVI es su 1.° y su 2.® doble cuerpo. Intervino en el proyecto, y antes y de ponerse la primera piedra (1521), un artífice italiano llamado Francesco VIn- dacco, que sólo se le ve intervenir en dos años, 1519, hermano de un genial hol¬ gazán, amigtiísimo compinche de Miguel Angel, llamado Jacopo VIndacco, am¬ bos florentinos. Pero quien «ordena», ejecuta o bien edifica a tenor de los «órdenes» clásicos es un deudo, precisamente Jacopo Florentin, de quien queda la duda de si es el aludido amigóte de Buonarrotti. Sea o no, es este Jacopo ar¬ quitecto, escultor y pintor, y con obras conocidos en las tres artes en Granada; aquí inaugura, en la región, el gran arte del Renacimiento en la decoración exte¬ rior de este cuerpo y en el interior (la sacristía), bien visible y magnífico. En 1525 terminó el primer cuerpo, habiéndose notado asiento en la obra en 1529. Todo de iniciativa del obispo ausentista, cardenal en Curia, Mateo Lang, alemán y amigo de León X. Muerto en 1526 Jacopo (en Villena), le sucede el arq. español, del todo continuador suyo, con otra modalidad personal, Jerónimo Quijano, al servicio de este templo de 1526 a 1563; famoso afuera, sin embargo, y que labró en 1526 a 1545 el segundo cuerpo, haciendo los planos totales de la torre, que había de tener 14 varas más que la actual. Su estilo decorativo va derivando al típico y plateresco de Castilla, pero en otras obras; en la torre es curioso vei una cúpula de nervadura hispanoárabe en el cuerpo interior que cae sobre la sacris¬ tía; ésta, con gran pechina laureada de la obra de Jacopo. Después de 1546 las obras quedaron por dos siglos interrumpidas, y en 1765, poco después de terminarse la obra de la gran portada, se estudian proyectos para terminar la torre desde la segunda cornisa. Se aceptó el del arq. Ju. de Gea (uno de los artistas de la portada), que reducía en lo dicho y aligeraba algo el proyecto viejo de Quijano, con estilo decorativo setecentista. Pero la realización del proyecto de Gea se encomendó después al arq. Jé. López, llegándose así a la muy alta balaustrada o del remate. Este quiso cambiarlo López, y se sometió a la Academia de S. Fernando de Madrid la diferencia de proyectos Gea y López para lo alto de la torre. La Academia creyó mejor encargar un nuevo a su idolatrado proyecto arq. Ventura Rodríguez, que fué el realizado por Pedro Gilabert: cuerpo y cúpula octogonal, con su linterna. Aun con este inesperado final, la torre mantiene una unidad de líneas grandiosa y es, tras de la Giralda (también de dos distanciados siglos, el xii y el xvi), una de las magnificas torres españo¬ las. Llámense «conjuratorios» los cuatro edículos angulares de la obra de Gea y López, pues desde ellos se conjuran las tempestades. La subida a lo alto, desde luego a elios, recomendadísima, se verifica aquí, como en la Giralda, por rampas en vez de es¬ caleras, caballo podrían salvarse; las grandes ven¬ que aun a tanas, en muchas, consienten cómodo y excusado descanso con la contemplación de las vistas. 341 MURCIA.-ITINERARIO I- C a te d r al. Las rampas (P). 5) son 18; después, 44 escalones hasta las campanas, que son 20, y todavía 46 escalones para g^ozar, sobre el valle y huerta del Segura, vista algo (poco) más amplia, pues de todas maneras es délas más espléndidas. La huerta se muestra más poblada de arboleda que la de Valencia, con la cruz de sus cuatro carreteras, todavía con grandes árboles; es, en cambio, menos visible y monumental el caserío, iglesias y torres de los pueblos, aquí más diseminados y ocultos. En las faldas de las sierras del S., una mancha de monte enlaza los tres santuarios de la Fuensanta (más al E.), de la Luz (centro) y de Sta. Catali¬ na del Monte (mas al W.), sobre la parte más bellamente poblada de casas de campo. Al E. (lado N.) se ve el castillo de Monteagudo, y de lejos, en la misma dirección, Orihuela con su huerta (prov. de Alicante), continuación de ésta de Murcia. Al W. es el valle del r. Sangonera, afluente del Segura, terrible en ca¬ sos de inundación, lo que prolonga el valle en dirección a Lorca. Más cerca, el monasterio de Jerónimos de la Nora, no lejos de Alcantarilla. Las sierras peladas del N. abren paso a la carr. de Madrid y a la que va a Fortuna. Para las torres y demás monumentos de la c. es útil recurrir al Pl. si todavía no se conocen. El ancho de la torre en su primer cuerpo es de 19 m. en cuadro; el alto, casi 90 me¬ tros (95 la veleta). Las campanas son del s. xviii y xix, menos «la de los moros», de 1382. Continuando desde el pie de la torre la vuelta exterior de la catedral, siguen ocultando el templo los variados edifieios de sus capillas de giróla, entre las cuales es única, por su as¬ pecto, la octogonal de los marqueses de los Vélez (Pl. 6), gó¬ tica, de tipo único y personal, bajo los Reyes Católicos, mos¬ trando la cadena (de eslabones de piedra y hierro) que legen¬ dariamente se supone toda sacada de un solo bloque de piedra. Al S. de la nave del crucero, es de promedio del s. xv, atri¬ buïble al arq. Alonso Gil, que lo era de la en catedral 1440, la Puerta de los Apóstoles (Pl. 7), de gótico relativamente se¬ vero todavía. El resto, con el exterior de las capillas varias de la nave de la epístola, siendo notable la plateresca y de rica decoración escultórica de la cap." de los Junterones (Pl. 8), obra probable de Jerónimo Quijano. La catedral se supone emplazada, en parte, en el lugar de la mayor mezquita de Murcia, consagrada a Sta. María en 1266 por D.Jaime. En el interior de la catedral lo primero es la contraporta¬ da principal la cúpula (Pl. 9), \ahor de Jaime Bon y sus con colaboradores, al trabajar la gran portada, y substituyendo una cúpula gótica que a los pies, como la catedral de Barce¬ lona, tenia ésta también. La decoración es menos fina de ejecución que lo principal del exterior, como hecha en gran parte en la etapa en que Jaime Bort ya no intervenía directamen¬ te. De Manuel Bergaz es el florón de la cúpula (e hizo otros florones para el res¬ to del templo) y los medallones de las pechinas. Como de Jaime Campos, las es- 342 MURCIA. —ITINERARIO 1— C atedr ai. tatúas de S. Gregorio y S. Ambrosio; de Campos es el de S. Agustín y la Virgen del Rosario. En general, el interior fué enlosado en el s. xvni y arreglado a la vez que las puertas laterales, y hecho el edificio de contaduría y oficinas, todo por Jé. López, el continuador de la torre. 1.'cap." izq., del baptisterio (Pl. 10) o de la * Virgen del Socorro, fundación del Cang.° Braso, con reja típica como las capillas siguientes. La estatua de la titular, en mármol (que Salzillo copió, y medianamente), muy notable, es de gran arte de pleno Renacimiento, acaso de Domingo Beltran. Cap." 2." izq., de S. Fernando (Fl. 11), antes de la Concep¬ ción; a la izq., Orrente, el Buen Pastor; enfrente, Orrente, Ma¬ ría y el Niño en un descanso. Cap." 3." izq., del B.° (murciano) Andrés Hibernón (Pl. 12), con imagen del titular de Roque López; a la izquierda, el ente¬ rramiento (desde 1884) del insigne político y escritor Saavedra Fajardo (n. 1548 "f 1648) (v. pág. 331). Cap.® 4.® izq., de Jesús (Pl. 13), imag^en atribuida a Roque López; la cap.® la fundó, y en ella está enterrado, el escritor del tiempo de los Reyes Católicos Diego Rodríguez de Aímela; a la dra., cuadro de la Cena, atribuido a Jerónimo Zabala, disc, de Villacis (y a este mismo). Cap.® 5.®, Soledad, antes de S- Estado: Sepulcro del obispo Landeira (s. xix), del arq./e. Rn. Berenguer (Pl. 14) (s. xvi, del arc. Villagómez Comontes). Crucero N. [a la izq., el S. Cristóbal, muy repintado, se atribuye a Lorenzo Vila\ y en retab. (Pl. 15), bella tabla de la * Virgen de la Leche, del Renacimiento, acaso de Sanció Leocadio. Al mismo lado izq., puerta da al único tramo subsisten¬ que te, el del S. del claustro, xiv (Pl. 16). En él, a la iz¬ del s. quierda, sobre mensulón gótico, con un ángel, la bella estatua, del s. xiii o xiv, de la * Virgen «de las Carrericas» (por las que al fin suelen dar para encomendarse a ella las mujeres en estado interesante adelantado, sus devotas). En este claustro, 1." cap." izq. (Pl. 17), de los Manueles, de regia estirpe y en¬ laces, y en el fondo, ¡sin luz!, el ** retab. mayor de cuantos pintó Bernabé de Modena (floreció en los años 1364..., 1383... en el N. y centro de Italia), dedicado a Sta. Lucía y otros san¬ tos, y con los retratos del insigne escritor del s. xiv D. Juan Manuel y de su hija y heredera D.° Juana Manuel, reina de Castilla (esposa de Enrique II), pintados por el propio artis¬ ta. Es obra capital en el arte italiano de la époea. Contra la puerta de la eap.", estatua de Sta. Lucía, del s. xiv, con lindo doselete del gótico trebolado. [La 2." cap." de la nave claustral es hoy trastero]; la 3." por- 343 MURCIA. —ITINERARIO 1— C at e Hr a l. tada, de pleno Renacimiento, da a la cap." de S. Juan, del si¬ glo hoy sala capitular (Pl. 19). En ella, el retab., de floja XIV, pintura plateresca; si es el de Andrés de Llanos, documentado en 1545, demuestra que el tal, si era hijo del homónimo de Valencia, cambió de escuela y estilo. Del Hernando de Llanos famoso es, en cambio, la tabla suelta de la Adoración de los Pastores, mal atribuida a otro nombre (Artos Tizón). [Dos cuadros de lejana imitación de Rubens; tabla de la Virgen con el Niño dormido, centro de retab. por 1600.] Algún retrato. Hay además junto al suelo una Virgen de pie, en mármol, con el Niño roto, por 1580 (?), y los restos, empotrados, de una estatua yacente. En el fondo del tramo del claustro, restos de detalles g-óticos de una portada (en unas habitaciones). Lo demás del claustro se rehizo prosaicamente. Volviendo al crucero N., a la parte de la cabecera del templo, en él [aparte una imitación de grabado de Ribera por Meroño (martirio de S. Bartolomé)] un Cristo a la Columna, cuadro junto al pilar, obra (1710) de Lorenzo Vila imitan¬ do escultura de Busi. Giróla, 1.® cap.® izq.: Dupart (Antonio), acaso hijo del escultor. Martirio de San Andrés (1729, firmado). Esta cap.®, llamada «de las lágrimas», tiene reja rococode Diego Martínez. La 2." es la * portada exterior de la sacristía (Pl. 22), obra atribuida a Jerónimo Quijano, con toda probabilidad, a la vuelta de Toledo y al darse más a los modelos del plateresco castellano. Los * batientes de esta puerta serán igualmente suyos, creyéndose sean su última obra y del todo digna de la fama «berruguetesca» de que gozan, con ejecución (si se dió a otra mano) primorosa. En esta abovedada antesacristia se abre (a izq.), por un lado, paso al neoclásico «Oratorio del Obispo» (Pl. 24), del arq. Bolarín el Viejo, con un lindísimo y muy ex¬ traño óvalo de escultura pintada de la Sagrada Familia (en re¬ tablo), obra inesperada de Salzillo; mientras que a la dra., en armario, se guarda la gran custodia, de 1677-78, obra probable del platero toledano Antonio Pérez de Montalto, ayudado de su hijo Miguel. Al fondo de la propia antesacristia, una más nota¬ ble * portada (Pl. 25), obra de Jerónimo Quijano, anterior (menos el copete de los ángeles), más en la tradición de Jaco- po Florentin, da paso a la * sacristía (Pl. 26) interior. Esta es obra arquitectónica de Jacopo Florentin (cúpula de 28 gallo¬ nes, gran láurea de primoroso detalle), como primer núcleo abovedado que es de la gran torre de la catedral. Alrededor, es del tiempo de Quijano la obra de talla baja y princi¬ pal (1526-29) de * la cajonería, notable. Hay que atribuirle lo 344 MURCIA. — ITINERARIO I -Catedral. más bello de la parte alta y, sobre todo, el hermoso * relieve del Descendimiento, aun faltando dato documental, pues los que hay referentes al segundo cuerpo de la cajonería son en eso inaplicables en absoluto. Este segundo cuerpo (en lo que faltaría) lo trabajó (por 1690... 1705) un para SU tiempo notable tallista, Gabriel Pérez de Mena, no terminándola él por desi¬ dia, y substituido por/u. Antonio Gil, de quien es lo peor (tableros altos, a la iz¬ quierda). Los auxiliares de Quijano habían sido los entalladores (1527) Miguel Jerónimo, Pedro Lamíquez y Ginés de León. Sobre la puerta de ingreso, Luis de Vargas, * tabla de la Tri¬ nidad, muyinteresante. Dentro están las alhajas, en preciosos relicarios cincelados; cruces (una de 1561; otra, con cristales, de 1661, del platero de Murcia Bartolomé de Acha), cálices de gran valor (uno, gó tico, del 1400, muy bello; otro, de filigrana), bella custodia del s. XVIII, punzón Jn. Gt. bon; bello copón barroco y cáliz, compañero, de 1767; frontal de plata historiado de 1735 del platero Antonio Mariscotti; el temo «de los moros», de imagi¬ nería historiada del s. xvii... Volviendo a la giróla: Cap.® 4.®, reja típica. Cap.® 6.® (Pl. 30), que fué entierro provisional del obispo Mayorga, en cuyo tiempo se labró la mayor parte del templo; en el que fué su sepulcro, una clara¬ boya gótica flamígera. Se llama ahora «sacristía de la bolsa». Cap.® 7.*, con reja típica y retab. barroco de la Virgen del Socorro o del «Ro¬ sario y S. Antón»; la titular es la copia, por Salzillo. aludida (en la 1.® cap.® del templo).. Cap.° 8.° o central del ábside, de S. Antonio (Pl. 31), del Corpus o de la Comunión, y es la parroquial, con dos huecos del polígono. Al interior, el parteluz, Salzillo, la Inmacula¬ en da. A la izq., una cap." interior (Pl. 32) de la Encarnación, plateresca, con escultura en el retab. y grupo en madera, urna, todo obra de Jerónimo Quijano, para nueva cap." (al inutili¬ zarle la de ps. del s. xiv con la obra de la miento del maestro en Derecho torre) y enterra¬ Jácome Ruiz «el de las Le¬ yes», insigne jurisconsulto del s. xiii, colaborador en los principal códigos de Alfonso el Sabio y por él constituido por juez en Murcia y por repartidor después de su definitiva con¬ quista (y de Cartagena también). El S. Antonio de la capilla grande, de Salzillo, ayudado de Fray Diego Francés. A la de¬ recha, grandes * tablas de la Visitación y el Padre Eterno, ni de Yáñez, ni de H. de Llanos, y probable obra de Vic. Masip (el padre de Joanes). 345 MURCIA. —ITINERARIO 1— C a te dr al. Cap." de los marqueses de los Vélez (Pl. 33) (tres huecos, * inmediatos a la de S. Antonio), fundada por D. Juan Chacón o Fajardo, adelantado de Murcia, último señor de Cartagena (que le quitó la reina Católica) y primer marqués de los Vélez su hijo (en compensación), quien la acabó en 1507. En la idea (y en 'a colocación y número de huecos aprovechados), eviden¬ te imitación de la ya vieja cap." de D. Alvaro de Luna en To¬ ledo, más que la del deudo condestable en Burgos, que se la¬ braba casi a la vez. El desconocido arq., similar tan sólo en supasión decorativa haciendo arqui¬ tectura vegetal con Macias Carpintero, de Valladolid (San Gregorio), y artista de educación germánica quizá, dió aquí notas singulares del estilo gótico «Isa¬ bel la Católica», precedente del primer manuelino de Portugal. Era arq. de la Catedral/uon de León cuando se labraba, pero los Chacones-Fajardos pudieron a un artista extraño a la obra general. La gran riqueza decorativa al¬ recurrir canza a algunas esculturas, sólo labradas las principales. Es curioso recordar que al instante de acabarse esta capilla (1507) se comenzó (1506) por el mar¬ qués (y se acabó en 1515) el castillo palacio de Vélez Blanco (hoy el patio en Paris) en el estilo del más puro Renacimiento (!). La reja es del tiempo e interés. El retab. principal, con frontal de mármoles embutidos, de gran riqueza decorativa y heráldica, lo llena un gran lienzo, firmado (en 1607) por el pintor de los marqueses. Feo. García, imitando, con dureza, una obra rafaelesca; S. Lucas escribiendo. La cruz y sus can¬ delabros, de ébano y bronces. A uno y otro lado, retablos pe¬ queños con pinturas, por 1580 (?), o de principios del s. xvil. Se ha atribuido a Cristóbal Salazar el S. Cristóbal, escultura del s. XVII. Nótase en lo alto la escultura horrenda de un ca¬ dáver en una de las tribunas (alta izq.). Cap." 4.° dra. y Cap.° 3.°-2.'' (Pl. 35 y 36), con rejas típicas; ésta, llamada «de los medios racioneros», fundación del arcediano francés Bron- deville, tiene un gran facistol plateresco de Raf. de León, y el lienzo de S. Bruno de Nie. Villacis. Cap." 1.' dra. de la giróla (Pl. 37), con otra reja típica. * Gran retab. de S. Miguel, de pinturas de artista de la escue¬ la valenciana, por 1420, atribuido por pura idea a Pedro de Fàbregas, que pintaba en Murcia en 1393. Crucero de la dra. (Pl. 38), interesante el óculo. 5.® cap.® dra. (Pl. 39), en la nave, con reja típica «de la Sagrada Familia» (an¬ tes «de San Nicolás») [el lienzo de la titular, de Joaquín Campos\ * cap." dra. (Pl, 40\ con reja ya no típica, es la 4.° «de los Junterones», por el apellido del fundador, arcediano D. Gil 346 MURCIA. —ITINERARIO 1— C at e dr al. Rodrigfz. Junterón, en 1515. Se comenzó en 1525, acabándose en 1529, atribuyéndose las trazas a Jacopo Florentin, sin razón, y más probablemente a Jerón. Quijano, de quien puede ser más bien la decoración del exterior y acaso en el interior la es¬ cena de * Adoración de los Pastores (si no es de Jacopo Flo¬ rentin) y los ángeles, pues las estatuas del Bautista, Isaías y las Sibilas hubo de hacerlas (a reclamaciones de la Igl. a los herederos) en 1592 Pedro Monte. Conjunto de rica decoración plateresca, no muy fina. 3.® cap.® dra. (Pl. 41), del patronato de Brian o de la Cena. De Senén Vila, San Nicolás. 2.° cap. dra. (Pl. 42), del Cristo del Milagro, con una tabla del s. XV, imaginada obra de Artos Tizón, con el Crucifijo en¬ tre S. Jerónimo y S. Feo. 1." cap." dra. (Pl. 43), de la Transfiguración del Señor, de los Navarros, construida como la anterior (si es de los Veráste- guis de 1545), por Jerón. Quijano (1544); en su particular sa¬ cristía (Pl. 44), una escultura grande de la * Virgen, del s. xiv. El trascoro (Pl. 45), cual si fuera cap.®, está dedicado a la Inmaculada por el famoso embajador inmaculadista a Roma, en tiempo de Felipe IIÍ, el obispo Trexo de Paniagua, que la erigió a la vuelta, en 1620, y se dicen de Roma la es¬ cultura de la titular y cabezas de San Pedro y San Pablo, con lujo de mármoles y de decoración, todo por traza y dirección del tallista y arq. trinitario Fray Diego Sánchez de Segura. En este lugar, de Mateo Gíralte, el cuadro de sueños de S.José y el de la Anunciación, compañero. En los lados del coro se abren seis arcos, del estilo gótico «Isabel la Católica» (Pl. 46 y 47), con cuatro retablos, además de las puertas, y en la de S. Ca¬ milo de Lelis, antes de San Gregorio, la Santa Faz, atribuida a Ribera. En otra, lienzo de la Sagrada Familia, del s. xvii. Muy interesantes las rejas. Es más importante, y tanto como la del presbiterio, la reja del Coro (Pl. 48). La * sillería, una de las bellas platerescas de España y extraordinariamente rica de talla, en estilo cas¬ tellano algo decadente, es la labrada por Rafael de León en 1567-71 para el Monasterio de Bernardos de S. Martín de Valdeiglesias (prov. de Madrid, al linde con Avila), y traída aquí después del incendio de 1854, en substitución de la insig¬ nificante anterior, labrándose la silla episcopal entonces, y eh Madrid, por José Diaz Benito. El pulpito de la dra., bello, es de 1604, atribuido a Ped. Monte. La * reja más importante, la del presbiterio (Pl. 49), intere¬ sante cual las otras típicas, que pueden ser de la misma forja, está firmada en 1497 (seis años antes que la de Chinchilla) 347 M URCIA. — íTlNERAklO 1~ C a te dr al. por el mismo rejero Antón de Viveros. El incendio de 1854 destruyó casi íntegro el presbiterio, con su retab. del s. xvi. [El nuevo altar relicario, a la dra., lo dirig^ió el arq. José Marín Baldo. El nuevo retab. mayor, tras de un certamen en 1864, y con acierto impopular, se enco¬ mendó al pintor zaragozano Mariano Pescador, que dio de lado los góticos extranjeros y de confitería, para procurar una imitación de los retablos góticos y renacientes de las dos catedrales zaragozanas. Las esculturas menos malas son de! yeclano Antonio J. Palao (los santos de Cartagena, S. Patricio, el B.° Hiber- nón, la Virgen de la Paz y el Calvario, con. otros de Leoncio Baglietto). Ayuda¬ ron Faustino Garda (de quien es el camarín) y José Moreno, tallistas.] A la izq. se salvó, pero restaurándolo, el monumento sepul¬ cral de Alfonso X el Sabio, obra seguramente de Jerónimo Quijano. No yace el cuerpo, sino solamente el corazón y las entrañas del fundador del reino cristiano de Murcia, que a ellas las dejó en testamento, destinándolos a Sta. María del Alcázar o Palacio (templarios), de donde Carlos V ordenó se instalaran aquí, a petición de la c., en 1525; poco después se labraría el monumento, coh los bellos reyes de armas. [El órgano, magnífico de voces, sobre el coro, le construyó en 1857 (tras el in¬ cendio de los que habla) la casa Merkin-Schultz, decorado en el gótico enton- ees de rigor.] 348 ITINERARIO SEGUNDO AI E. de la Trapería. La c. de la Trapería (oficialmente del «Principe Alfonso») (Pl. E., 2), famosa en el s. xiii, recta, concurridísima, con ya los casinos, círculos, hoteles, etc., aunque estrecha, es el prin¬ cipal centro de la c., ofreciendo al S. la perspectiva de la Puer¬ ta de Cadenas de la Catedral y al N. la de las torres intere¬ santes de Sto. Domingo. Llámase «las cuatro esquinas de S. Cristóbal» al centro en que se junta a ésta d' la Trapería la c., también céntrica y concurrida, de la Platería. Ambas sin tránsito rodado y cubiertas en verano (en parte) por altos tol¬ dos, cual algunas ciudades andaluzas. en En la Trapería, algunas casas monumentales, antiguas y mo¬ dernas. Siendo particularmente dignas de nota la n.° 37, del marqués de Beniel (Hotel Patrón), con singulares decoracio¬ nes barrocas del rococo. En la misma acera (del W.), más al N., n." 55, la de los Celdranes casa y condes del Valle de S.Juan (hoy del marqués de Rozalejo), donde está instalado el Círculo de Bellas Artes, con balcón de decoración plateresca, patio, techos, etc., todo del s. xvi; y todavía más arriba, nú¬ meros 1 y 2, la rehecha casa de los condes de Almodóvar, con puerta y ventanas curiosas y salvajes de fines del s. xvii. El curioso Casino (donde es bien recibido el turista) lo construyó (1852) e arq. Feo. Bolarin el Viejo; el salón de baile, estilo «Luis XV», es del arquitecto Ju. Ram. Berenguer; la sala árabe y las piezas del E. (comedores y antecomedo¬ res) son de MI. Castaños, de Madrid, y otros. Pinturas de Obdulio Millares, José Serrate... Al final, la pl. de Sto. Domingo (Pl. E., 1), arbolada, tiene a la izq.° el ábside y torres de Sto. Domingo. En esta pi. se ce¬ lebraban fiestas de toros y cañas, torneos, autos de fe, etc. Más al N. ofrécense en una sola acera el convento de Sta. Clara (más al W.), con su curiosa torre mirador de cuatro pisos, con celosías; el colegio de Jesús y María (antes palacio de los marqueses de los Vélez) y el convento de Sta. Ana. Teniendo más a la dra. (al E.) el Teatro-Circo Villar. En la Murcia árabe, el Alcázar menor (Alcázar Seguir) ocupaba aqui gran ex¬ tensión, con Sto. Domingo, su convento (Teatro Romea), el de las Claras, el de las Anas, la plaza... Parte, fué después palacio de D. Fernando de la Cerda. 349 M URCl A. —ITINERARIO 2."-Las Claras. Sania Clara la Real (Pl. E., 1.) Fundación de Alfonso el Sabio (1284), y en clau¬ sura, con parte de un bello claustro del s. XV (fines), yeserías árabes, o acaso mo¬ riscas, del s. XIV, curiosas, y se hallaron lápida y restos del Alcázar Seg-uir. Aparte los citados miradores de la torre-jaula, tiene interés la ig., de decoración rococo. S."* cap." izq.: Jé. de Mora (?), S. Pedro Alcántara. * Gran retab. mayor, atri¬ buido, como otros, a Salzillo, como sus esculturas. 3." cap." dra.: Salzillo, San José. En clausura un Apostolado de escultura, tablas, lienzos dé Senén Vila...', Inmediato, más al E. (Pl. E.-, 1.), está el convento de ■ Las Anas (dominicas, fundación de I49(h templo de... 1738), precedida la igle¬ sia de un compás de carácter. Interior, sobriamente decorado. 3." cap.® izquier¬ da: Salzillo, Virgen de la Aurora. Crucero izq.: el viejo retab. mayor, con pin¬ turas del primer tercio del s. xvii, atribuidas, caprichosamente, a Bait, de Cas- tro Cimbrón (perito, por elección del Greco, en pleito, en 1579). El * retab. mayor, del gran estilo barroco murciano, por 1750 (?), con buenas estatuas. El grupo de Sta. Ana, titular, de Salzillo. [De Baglietto Sta. Juana de Aza. En clausura un famoso Niño .dormido, atri¬ buido a Nic. Salzillo y también a su hijo Feo. SalziUo.'\ 350 M URCIA -ITINERARIO 2." — S to. Domingo. Volviendo a la pl. de Sto. Domingo (Pl. E., 1.), Santo Domingo (fué de dominicos; hoy es de jesuitas). La igl. tiene la gran cap." del Rosario, al lado de la epístola, for¬ mando en planta como dos igls. unidas en escuadra (v. pl. es¬ pecial). En el crucero izq." (Pl. 1.), atribuida a Salzillo, la ima¬ gen de Sta. Catalina de Rizis. En la gran cap.' del Rosario (Pl. 2), en lo alto, cuatro bellos * cuadros murales, la obra maestra de Mateo Giralte: el Desvanecimiento de Ester, la Devoción de Sto. Domingo al Rosario, la Zarza ardiendo, sim¬ bólica, la Lucha de Jacob con el ángel. y En el lado de la epístola de la cap.' (Pl. 3), Nicolás Víllacis (documentado en 1678), S. Lorenzo. Sacristía (Pl. 4), Ju. de Toledo, *' gran lienzo de la batalla de Lepanto (con figuras, en parte pintadas por M.° Gilarte ?). Además, en esta sacristía, AT." Gilarte, Nacimiento de Sto. Domingo. Senén Vila, las tres Santas Margaritas, y otros cuadros atribuidos (como en el presbi¬ terio). Tableros de labor de piedras duras. En pieza inmediata, interior, de Ma- theos (?), atribuidos a Senén Vila, cuadros de escenas de S. Ambrosio de Sena y S. Antonino de Florencia. En el coro alto (Pl. 6), atribuidos a Salzillo, imag. de S. Pío V y de S. Gonzalo. De la pl. de Sto. Domingo, la c. de la Merced, con la casa de Correos a la dra., n.° 10, antes de los Elguetas y Tizones, todavía curiosa, se llega a la c. del Sto. Cristo. La Merced (Pl. p., 1.) (hoy de clero secular, «operarios dio¬ cesanos»). Gran portada de 1713, y de 1727 la decoración del interior, barroco. En el crucero izq.' cinco bellos * lienzos de la escuela de Murcia, del s. xvii. Acebedo (firm.°): Aparición de la Virgen a S. Pedro Nolasco. Anónimo; Los ángeles en el coro. Suárez (firm.°): S. Ramón recibiendo de Cristo la Co¬ munión. Anónimo; Papa de cardenal y prelado arrodillado ante S. Francisco de Asís. Acebedo (firm.°); Escenas de redención de cautivos; proceden esos cuadros del retab. mayor de la igl. antigua. Retab. mayor actual del arte barroco local, gran¬ dioso. Crucero dra., un sexto cuadro de la serie. Acebedo (firm.°); Los moros maltratando a S. Pedro Armengol. De esta igl. (que tiene buenas imágenes) sale el domingo de Pascuas la proce¬ sión del Resucitado, con varios «pasos». Paralela a la c. de la Merced, y más al S., la c. de Zambrana o «de Andrés Baquero» tiene en el n.® 10 una interesante casa antigua de los marqueses de Pinares, patio interesante del Renacimiento, hoy colegio de 2.® enseñanza. con Del centro de la Trapería, y ya citado lugar «de cuatro esquinas», se va a la parroquia de S. Lorenzo y al Museo; tomando en una misma dirección, las calles que sucesivamente se llaman de S. Cristóbal, S. Lorenzo (atravesando la rambla 351 MURCIA. — ITINERARIO 2.® — Museo. o c. de «Saavedra Fajardo»), la c. de Selg-as, pl. de Sardoy (antes de la Sinago¬ ga) y de la Trinidad y pl. de la Trinidad. la c. San Lorenzo (Pl. F., 2.) Parr, reedificada en la segunda mitad de) s. xviii por planos del arq. Ventura Rodriguez, repitiendo los de S. Marcos de Madrid (todo curvas), pero con detalle más neoclásico. Los Evangelistas, esculturas de Pe dro J. Guisart. De Salzillo, S. Francisco de Paula, Dolorosa y Sta. Rita en sus altares. [De Baglietto, las esculturas de Animas en su cap.® En el suelo del tem¬ plo está enterrado Villacis.^ Museo (Pl. G., 1.)—No tiene su origen, como los mejores provinciales, en el aprovechamiento de la riqueza artística de los conventos.de frailes cuando se ex¬ tinguieron. Débese a más tardios y lentos esfuerzos, habiéndose logrado un edi¬ ficio especial en el solar de la Trinidad para instalar las todavía deficientes co¬ lecciones. Está integrado con piezas arqueológicas de la región y con obras de arte, en buena parte depósito del Estado. Catálogo impreso. Piso bajo. Sala 2.® (1.® del E.): Antigüedades romanas, prerromanas y pos¬ teriores. Interesante la estatua tde la Pudititía» de Cartagena, las tres con pe¬ destales de Almazarrón; el ara de Bigastro, la columna bizantina de la Alberca y varias inscripciones árabes. Sala 1.® (central): Monetarios, cerámica de Manises y de Toledo; restos de gran tinajón árabe de cerámica incolora con dibujos en relieve... y otras muchas curiosidades. Sala 3.® (más al W.): Conjunto de centenares de figuras y animales y de edi¬ ficios, integran, sin orden, el Nacimiento o Belén, de Salzillo, trabajado para que la familia Riquelme, repartido en las vitrinas centrales y laterales. Además, al¬ gunos lienzos. De VÜlacis, dos restos, transportados a lienzo y restaurados (por Antequera ?), de los * frescos murales y de bóveda de la igl. de la Trinidad (dos niños; dos retratos de amigos del caballero-pintor, en la balaustrada). Piso principal. Sala 1.®, alta (central): 108, copia antigua de T/'z/ano, Alego¬ ría. 12, Bartolomé Carducci, Natividad de la Virgen; Jusepe Ribera, * S.Jeróni¬ mo (firmado en 1637). 144, anónimo. Los discípulos de Emaús. 32, Lucas Jor¬ dán, Degollación de los Inocentes. 5, copia de Bassano, Las aguas de Moisés. 6, Carletto Veronés, Adoración de los Magos. Sala 2.®, alta (al W.): [41, J. Pascual, Isabel U', .A. de la Torre, marina. 40, Germán Hernández Amores, Viaje de la Virgen a Efeso. 112, Valdivieso, Al piano; Cristo yacente. Alejandro Séiquer, ánades; Ruiz Melgarejo, Felipe V, Ma¬ ría Luisa Gabriela de Saboya]. 119, Lorenzo Vila, La Sagrada Familia en Egip¬ to. 77-78, atribuidos a Orrente. 121, 122, 123, Villacis, retratos de la balaustra¬ da, frescos (v. antes). Sala 3.®, alta (al E.), más modernos: 67, Muñoz Degrain, Sierra de las Agujas. 20, Fernández Alvarado, Sudeste (marina). 19, Esquivel, Virgen y el Niño; Ca¬ simiro Sáinz, Estudio del pintor. 37, Goza/i»o, Sacristía de la Catedral de Avila. [La techumbre, artesonados de la Trinidad, obra de Fray Diego Sánchez (prime¬ ra mitad del s. xvii).] Desde la Logia, con columnas del claustro de la Trinidad, una bella vista, a la dra., sobre la Huerta y Monteagudo. Salita de la Comisión provincial de Monumentos: [161, Baglietto, Crucifijo (en barro)]. 300, Rosales, La Virgen de la Fuensanta (dibujo). 302,171, 173, Salzi¬ llo, dibujo para el grupo de las Angustias de S. Bartolomé; boceto de la cabeza de S. Jerónimo de la Nora; dos pastores de Belén. Del Museo, tomando al S. de la pl. de la Trinidad, la c. (carr.) de la Puerta de Orihuela, hoy «Mariano Vergara», se llega a la pl. de Sta. Eulalia, dejando al S. y E. la Plaza de Toros, construida en 1837, con mayor cabida (unas 10.000 personas) que la de Valencia, del ax(\. Justo Millán. Por este lado de la c. medi¬ eval estaba lajudería, como barriada autónoma y aislada. En la pl. de Sta. Eulalia (Pl. G., 2.), la parr, [y el monumento a Salzillo (de 1899), del arquitecto Rodena^. Al S. del templo, otro, de S.José, y en esta se- 352 M URCIA.- ITÍNERARIO 2." — St a . Eulalia gunda parte de la pl. una lápida recuerda que allí estuvo la en 1863) por donde entró, puerta (derribada conquistador de Murcia, D.Jaime I, en 1265. Sia. Eulalia (parr.), de arte rococo, casi neoclásica la portada Muchos retabs.; los del crucero, mayores, simulados y el interior. por Sistori. A la izq., Senén Vila (?), lienzo de la Maedalena. En la sacristía, cruz parroquial del platero Ra¬ fael Probencio (1749). 3. cap.® dra., atribuido a Salzillo, la Mag^dalena, con bello Crucifijo en la mano. 2.® cap.® dra., la Virgen. 5./ose tiene curiosa tribuna del Renacimiento. Altar izq., bello s. XVII, en alabastro. Sacristía, Adoración de los Crucifijo del Magos, tabla de fines del s. XVI (?). De la pl. de Sta. Eulalia, la c. de S. Antonio lleva directamente al ábside de la Catedral. Siguiéndola^ en el cruce de la c. de la rroca del s. Rambla, a la dra., la casa ba¬ XVIII, con torre, de los Saavedras Fajardos luego el convento de S. Antonio. (hoy de Codorniu), y S. Antonio (monjas clarisas) (Pl. F., 2.) Portada del s. xvii, ventana ¿-eminada del s. XVI, y «vítores» y torre de celosías (miradero), al exterior. Al interior, coro y tribunas sobre zapatas, alero y columnas del s. xvi. El La c. o pl. de los Apóstoles, al E. de la retab., del s. xvii. Catedral, conduce a S. Juan Bautista por la irregular pl. de Ceballos, cuya gran casa al S., con arco, es la que cons¬ truyó Floridahlanca (el arq., Ramón Berenguer) para residencia de su padre, recibió órdenes sagradas y fué beneficiado en S. que Juan. Pasado el arco, por la c. y pl. de S. Juan,*se llega a S.Juan (parr.) (Pl. G., 3.) Bello templo del s. xvni, severo, construido entonces con bóvedas ojivales y, sin embargo, (con lunetos). 3." cap.® izq., atribuido a Busi, * imagen de S. Isidro, excelente. Cap." 5.® izq. (a Félix de Valois. Crucero izq., atribuido a dra.), Salzillo, la de San Dupart, S.Juan. De Guisart los relieves entre las puertas laterales del crucero. Cap.® de Comunión (enterramiento del pa¬ dre de Floridahlanca), atribuidos a Senén VUa, dos cuadros, de S. Joaquín Sta. Ana y de Adoración de los y pastores. El retab. mayor, donación de Florida- blanca, es de bello templete central, del arq. Ramón tensorio de la segunda mitad del Berenguer. Sacristía, un os¬ s. xviii, lindísimo, con bellas cabezas de serafi¬ nes. Crucero dra., Roque López, Calvario. 3.® cap.® dra., atribuido a Dupart, Sta. María de la Cabeza. 1.® cap.® dra., dos magníficas * cabezas degolladas del Bautista y S. Pablo, enviados (dícese) de Roma por Floridahlanca, españoles (?). Del S. de la Catedral, siguiendo al E. la misma acera del Palacio episcopal, quebradas en ángulos, en varias calles, se ven las fachadas principales (v. pág. 339) del Seminario, Insti¬ tuto, iglesia y hospital de S. Juan de Dios (Pl. E. F., 3.) El Seminario el edificio del antiguo es mente Colegio" de San Fulgencio (antigua¬ parte del Alcázar-Kibir y Palacio Real, dado a los de 1592, y es interesante, en el retab. mayor de la templarios), fundación titular, firmado por Cristóbal Acebedo (s. cap.®, el gran cuadro del el firmado (en 1710) xvii), no siendo tanto en el refectorio por Lorenzo Vila. El Instituto fué Colegio de S. Isidoro y S. Leandro, fundación del cardenal Belluga (s. xvin) [con pinturas de escaso interés en la cap.® (de rez Truyol el Mudo...), y el titular, imagen atribuida a J. Martz. Vic. Inglés, Pé¬ Reina. El arre¬ glo del edificio para su nuevo destino lo Hizo el arq./. ¡báñez]. Sanjuan de Dios. Iglesia ovalada, rara, en el sentido del unidad decorativa, rococo eje menor, de bella gracioso. De Sistori. tres retablos fingidos al fres¬ co; 3.® cap.® izq., Salzillo, la cabeza de S. retab. mayor, dos ángeles Juan de Dios. Del mismo, * en el y el S.José y S.Joaquín, de bella policromía mate bello estofado. 3.® y cap.® dra., Salzillo, S. Rafael. [Son de /. Martínez Reina las estatuas decorativas (S.Jo.sé, S. Bernardo y los cuatro santos de Cartagena).] GUÍAS REG. CALPE 353 ITINERARIO TERCERO AIW. delaTraperla. Ai N. de laCatedral, algo al W., la pl. de Fontes, muestra el palacio de los Fontes, del s. xviri. La c. de la Platería (v. pág. 349), arrancando de las «cuatro esquinas de S. Cristóbal* (v. pág. 349), conduce primero a la pl. de S. Bartolomé (a la izq.), y alli mismo, a la dra., en el arranque de la c. del Licenciado Cáscales (antes Jabonerías), la casa, s. xvi (1.° mitad), del marquesado de Pinares (Ri- del quelme), con columnas torsas, salvajes y ventana geminada. Siguiendo dicha c. de Jabonerías se llega a la pl. de Romea, con el teatro de Romea (Pl. D. E.j 1), obra del arq. Diego M. Molina, al centro de ella y de otras calles con arbolado. En la pl. de Romea, al S., la casa del marqués de Fontanar, del s. XVII (?), y todavía más interesante la del lado W. de la pl., de. los marqueses de Torre Octavio, del s. xvill. Al S. de la pl. de S. Bortolomé (volviendo a ella), la c. de la Sociedad mues¬ tra la casa de la Real Sociedad Económica, del s. xviii; el edificio, con curioso patio, conteniendo varios retratos, como el de Cánovas, por R. Arroyo; los de Meseguer, de García Alix y de Escribano, el de Clemencin, etc. San Bartolomé fachada ro¬ (parr.) (Pl. E., 2). [Aunque con mántica (algo sendo románica), es igl. neoclásica (1767...), como los retablos: el templete del mayor y el del crucero izq., de /. Navarro David. En éste, de Dorado Brisa, el S.° Sepulcro y 5. Felipe Benicio.] Tras del altar mayor, gran lienzo del titular, de Conchillos. S. Feo. de Paula, acaso de Bocanegra. Sacristía, tabla de la Adoración de los Magos, de Masip Senior (?). Cru¬ cero dra., varias obras de Salzillo; desde luego, y de las capita¬ les, la * Virgen de las Angustias en el camarín [pintado por Sistori]; el S. Bartolomé; además (que era de vestir), el * San José, de bella policromía, y el S. Eloy con su Crucifijo (ahora en la sacristía). Cap.' 3.* dra., S. Sebastián, atribuido a Salzillo, acaso anterior; 2." cap." dra., ídem id., Sta. Lucía. Bella la pila central. De esta iglesia sale el domingo de Ramos, anochecido, la procesión de los «nazarenos azules», con la Virgen de las Angustias, yen la del Viernes Santo la del Sto. Entierro, «nazarenos negros», con la misma famosa imagen, el Sepul¬ cro, de Dorado, y otros. 354 MURCIA — ITINERARIO — Sta. Catalina. Continuando desde S. Bartolomé, por la c. de la Platería, se liega al final a la pl. de Monasoí o de Sta. Catalina, con árbo¬ les, que tiene al lado E. el temp, de la Santa, parr. desde 1520, al'extinguirse los franciscanos conventuales en España, y al Sur el interesante edificio del Contraste, construido en 1601, acabado (lado W.) en 1604 para sala de armas de las milicias municipales y que después se utilizó para Lonja de seda («con¬ traste»), con interesantes detalles artísticos o heráldicos vítores pintados con y con sangre de toro al exterior. Santa Catalina (Pl. D., 2.) Frag^nento arábigo en arco de la izq., entre 1.* y 2.* cap.* Ultima cap.* izq., Salzillo, Sta. Rita. En el retab. lina, del parfre de Salzillo. Cap.* 4.* dra., 5a/z£Z/o mayor, Sta. Cata¬ notable* Dolorosa. 3.* (bautizado en esta iglesia^ cap.* dra., de los Ayalas, relieve en mármol, muy bello, grande, de la Asunción (1594). 2.* cap.* dra., Busi, * Ecce Homo. La dieval. torre, me¬ Al S. de la pl. de Monasot, tomando la c. de Pascual o del Contraste ciendo a la izq., en la c. de la Madre de Dios, el y tor¬ curioso mirador alto (torre) de este convento. Interior izq. (sobre el Comulgatorio), gran Ecce .Homo, cuadro atribuido a Cornelia Beer (?). 3.® tramo dra., Salzillo, S.Jorge, Se han atribuido a Gilarte las pechinas (?) y a Senén Vila los lienzos de S. Lorenzo y S. Antonino .. Justiniano Bañosárabes. Están al centro de la c. Madre de Dios, en el edifício esquina SW., de las cuatro esquinas irregulares que con dicha c. hace otra, la de la Pelota, quebrada y sin salida por el S. Hay que entrar por el piso subte- rránep, que es almacén de madera; pero lo más toralés de herradura, sobre columnas de una interesante, ahora patio, los arcos cúpula arruinada de estufa, se ve algo también desde las habitaciones del entresuelo. El resto son dados y obscurps. Parece tratarse de unos espacios above¬ baños públicos de la época del califato y no de dependencia del Alcázar-Kibir, que es muy dudoso que llegase a este lugar. Al W. de la pl. de Monasot, la pl. «de Diaz Cassou» (antes al lado del E. el Carnicerias); tiene templo de S.Pedro. Interior, barroco. 1.* cap.* López, S. Cayetano y la Virgen. 4.* cap.* izq., Salzillo, izq., Roque Virgen del Rosario. De¬ bajo, un Niño. Crucero izq. (a izq.), Senén Vila, S. Jerónimo; a dra., Roque López (?), S. Andrés. Retab. a dra., Salzillo, * S. mia. * Retab. mayor, Joaquín, de bella policro¬ de la escuela de Bort, con muy bellos niños y conjunto. Roque López, en el Sagrario, Evangelistas (dos). Crucero Bárbara (de bella policromía dra., Salzillo, * Santa rococo). (A dra.), Senén Vila, S. Nicolás. 4.* ca¬ pilla dra., Salzillo, Crucifijo. 2.* cap.® dra., 1.® cap.® dra., Virgen de los Roque López, Nazareno (1817). Ciegos. Sacristía, típico el techo; temo rojo tole¬ dano, de Molero (1803), y temo blanco, de Miguel Motero, anterior. Volviendo a la pl. de Monasot y tomando al N. la c. de Sta. Isabel llega se a la pl. de Sta. Isabel o «de Chacón», con árboles, el arco del Vizconde al lado E. y al centro el monu¬ mento a los artistas murcianos escritor y dibujante (1868), proyecto y empeño del D.Javier Fuentes y Ponte. Al N. de Sta. Isabel, la c. de 5. Judas lleva al convento de Las Capuchinas. La fachada es del académico del templo es barroco, como el * retab. J. P. Arnal (1796...). El interior mayor, con nueve lienzos de Senén Vila, 355 M URCI A.—ITINERARIO 3.'' — La Misericordia» de quien son también el Buen Pastor de la bóveda del presbiterio y un S. Jeró¬ nimo (firmado) a dra. En el camarin, un g^randioso grupo, ** de Salzillo, de San Francisco y Sta. Clara adorando el Sacramento, obra maestra de la manera más neoclásica del autor (enterrado en este templo). En la portería de! convento, un retrato de la fundadora, de Sencn Vila. Hay de Salzillo algún boceto y alguna imagen curiosa. En la misma c. de Capuchinas, al W., la magnifica casa-palacio del marqués de Ordoño, de estilo Louis XVI, del arq. Pedro Gilabert; deju. B. Corte la es¬ calera de honor. En alguno de los salones, frescos de Sistori. Un arreglo mo¬ derno lo hizo el arq.jf* Antonio Alcaraz. Al final de la c. de Capuchinas, torciendo a la dra., c. del Conde, en la misma manzana del palacio Ordoño, el edificio, de curioso patio, de la Normal de Maestros. Al final (al N.) de la dicha c. del Conde (hoy «de Lorenzo elPausa»), notabi¬ lísimo edificio de ' *La Compañía, hoy La Misericordia. Fun¬ dación del obispo (portugués) D. Esteban de Almeida (1561) 'Fjg. 22.—-Iglesia de la Misericordia. para los jesuítas, de cuya historia artística en España es el templo y la casa (... 1569) el más bello florón y el primero en orden cronológico. A la expulsión por Carlos III se vino a destinar a Casa de Misericordia este antes «Colegio de S. Esteban». Sufrió po¬ cas modificaciones, que dirigió el arq. José López, y en par¬ ticular el exterior e interior de la igl., el patio y parte de la escalera, intactos, revelan el mérito de un arq. de jugoso es¬ tilo, desconocido, pues no parece probable que sea el P. Bar¬ tolomé Bustamante (pues nada se parece esto a los Jesuítas de 356 M URCI A. —ITINERARIO 3." —La Misericordia. Caravaca); Interesaban al ignoto artista las nervaduras a lo gótico en bóvedas y ventanas, y en lo conventual, capiteles de Renacimiento que recuerdan lo gótico primario. Lo principal del exterior, la * portada, con esculturas atribuidas al herma¬ no Domingo Belirán, insigne escultor, digno de codearse con Leone Leoni, su coetáneo. Puede ser suyo lo escultórico de la portada, ventana, lápida, y en el interior (Pl. 2), el notable sepulcro del obispo fundador, de forma de catafalco, descom¬ puesto e incorporadas sus partes en una hornacina, posterior, al presbiterio izq. Pero lo que es cierta obra suya es el ** re¬ tablo mayor (Pl. 2), con estatuas: la del Bautista, por ejem¬ plo, la más bella escultura en Murcia, como son los más bellos relieves los del * sepulcro (escena de la lapidación de S. Este¬ ban). El retab. y su arco triunfal, que es una misma cosa (pos¬ tizas las imágenes de jesuitas), es de composieión gentilísima, único en España. Lo decorativo, plateresco, está trazado con sobriedad verdaderamente arquitectónica, dando la idea de que el hermano Beltrán pudo ser arq. a la vez y en esta misma obra. En la sacristía (Pl. 1), * retrato del obispo D. Francisco Martinez, aeaso de Tristán. San Miguel. Templo prebarroco, interesante. 2." cap." iz-, quierda, Salzillo, S. Francisco. Sacristía, Roque López, S. Mi¬ guel (procesional). Retablos colaterales (al crucero) que pare¬ cen ser del taller de Salzillo, pero en parte imitación del * re¬ tablo mayor, que es espléndida creación del arte de Bort; arquitectura y riquísima escultura forman un bello conjunto; nótense las palomillas y dos jarrones. En el principal, Nicolás Salzillo (?), S. Miguel. En el de la dra.. Dolorosa, de Salzillo, de quien son, en las capillas derecha, S. Nicolás, Virgen con Sta. Ana y la del Soeorro o Aurora. La c. de la Acequia (antes de Sta. Clara, ahora «de Acisclo Diaz»), a que co¬ rresponde la Compañía, lleva, en dirección E., a Sta. Clara (v. pág. 350), y en sentido contrario (al W.), a S. Miguel; después al rascacielos, en Murcia fraca¬ sado extravío, en que se conserva (por feliz acuerdo) la portada en estilo barro¬ co-rococo, con esculturas del antiguo Colegio de la Anunciada; más allá, tam¬ bién a la dra., la antigua Fábrica del Salitre (del Estado y Cuerpo de Artillería), y al final se llega a la pl. de las Agustinas (descalzas). Igl. barroca, con herrajes en las puertas. 1.® cap.* iz¬ quierda, Roque López, Sta. Cecilia al clave. Retab. mayor, grandioso, con lindas esculturas de la Fe, Esperanza y Caridad; Salzillo, grupo interesante (súbase) de * S. Agustín, vencedor de herejes, entre Jesús y María. Sacristía, Senén Vila (firmado), S. Agustín. Crucero dra., Roque López, el B.® Juan de Ribera. Nótese el ángel pendiente en la cúpula central. En clausura, con muebles, telas y bellas atrileras, un Nacimiento o Belén, en parte napolitano, pero con piezas de Salzillo. 357 M URCIA. — ITINERARIO 3.°—Jesús. De la pl. de las Agustinas, siguiendo en la dirección del tranvia de Espinardo, a no mucha distancia, la ermita de S. Antón (antigua hospedería de canónigos regfulares antonianos). A! crucero izquierda, Nicolás Busi, y obra maestra y auténtica, el * Crucifijo; se le atribuye la Dolorosa. Retab. mayor, Salzillo, y una de sus obras maesL·as, * S. Antón. Colateral derecha, Salzillo, S. Andrés. De las espaldas de las Agustinas, la amplia c. de S. Andrés lleva a la pl. de San Agustín, convertida muchas veces en pl. de toros antaño. En su frente W., el Jesús y S. Agustín o S. Andrés. Toda esta parte de Murcia, al W. de la c. del Val de S. Nicolás (por donde va el tranvía), y al N. de la c. de Sta. Teresa, era y es la Anijaca. Tomó su nombre probablemente del régulo Ibn Raxik y de un palacio de campo, suyo se¬ guramente (s. xi); P®'"® entonces el barrio de los mozárabes o cristianos so¬ metidos, con igl. £n 1266, tras la conquista de D. Jaime, cambiaron las cosas, pasando a la c. los mozárabes con los conquistadores y viniendo al gran arrabal los moros sometidos o mudejares, y residiendo en él el «Rey» de ellos, el hudita, que todavía acomodó a gobernarlos por delegación del Rey de Castilla, que se le llamaba «elRey de la Arríjaca». Esta población morisca tuvo también sus murallas, mercados, etc., y bastantes privilegios. * Ermita de Jesús. Edificada (por 1777) junto a la igl. de los Agustinos, pero con independencia, como propia de importantísima cofradía penitencial, de la que fué Saltillo miem¬ bro (y de su junta), y que es todavía principalísima en la c. A Salzillo se encar¬ garon, poco a poco, los pasos, menos el del titular, que por la devoción general y el respeto de Salzillo a un arte fuertemente emotivo, de escultor secundario, no quiso rehacer. La rotonda, llena de capillones, resulta como museo de los pasos de Salzillo y el lugar más visitado de Murcia. Son pasos procesionales, de policromía no feliz siempre, renovada (y las esculturas en parte) por necesarias restauraciones a través de los siglos. Salvo el Angel de la Oración, que es por¬ tentoso, y muchas cabezas (la Dolorosa, apóstoles, etc.), el conjunto de los pa¬ sos, de tan conmovedora y honda popularidad, no fué para Salzillo empeño semejante o parecido al que puso en otras muchas imágenes, más en las condi¬ ciones amables del arte de su siglo y más de su particular inspiración, nada trᬠgica. Por lo que deben verse en la procesión, pues para ella se concibieron, y que por ellos es la más interesante en absoluto de las procesiones españolas, al ama¬ necer del Viernes Santo, entre prolongadísimas filas de nazarenos «morados»; primero van las escenas (según su orden natural) y la Verónica, «Nuestro Padre Jesús» (el titular), y S. Juan y la Dolorosa (lo más popular) finalizándola. Se adornan los pasos apropiadamente: con gran vajilla y viandas,, la Cena; con plan¬ tas, el Huerto, etc.; todo, como el espectáculo general de la devoción, luces, et¬ cétera, previsto por el artista al crear sus obras esencialmente procesionales. La Cena y la Oración son llevados por 28 nazarenos cada una. Para la Dolorosa (mejor hubiérase pensado para alguna de las imágenes de las Angustias, cual la de Loroa, de 1746, anterior a todos estos pasos) se inventó por el .pueblo la leyenda de una terrible y falsa noticia dada a la esposa (o a su hija, según otros) por Salzillo para verla en el pasmo del dolor y estudiar del natural la cabeza de María; «suceso» igual, y referido a años antes, se contaba en Valencia de Leonardo Julio Capuz ("j* 1731) en relación con su hija. 1.* cap.' izq. (de la puerta, que es al E.), '* la Caída, de 1752, a los cuarenta y cinco años de la vida de Salzillo. 2.' cap." iz¬ quierda, los Azotes (de 1777, a los setenta años). 3." capilla 358 MURCIA — ITINERARIO 3."-Jesús. izquierda, la ** Oración el Huerto (de 1754; en absoluto la en obra maestra de los pasos españoles, y recuérdese que es de 1755 su S. Jerónimo de la Nora, la obra maestra de la ima¬ ginería española, ambos empeños a los cuarenta y siete y cua¬ renta y ocho años de edad). 4." cap." izq., las tres figuras, ais¬ ladas, de ** S. Juan Evangelista (de 1756, combinada para vérsele «andar» al llevarle en las andas con el natural balan- ■ ceo), de la Verónica y de la * Dolorosa. 5." cap.' izq., la- Cena (de 1763), tan típica. Retab. mayor, el titular, ya aludida obra (y única conocida) del escultor Ju. de Rigustera, ayudado (encarnado) del pintor Melchor de Medina (1601), de sombría y fuerte inspiración. Cap." dra., * Prendimiento (de 1763). [La decoración general, pintura al fresco, es de Pablo ;5isforz.] San Andrés. Templo del s. xvii, terminado a fines del s. xviii (la portada, de 1762, con fustes romanos, de Montsagudo) (parr., en la antÍ2iia igl. de los frailes de S. Agustín). El * titular actual, bella obra de Salziüo; se le atribuye (?) el viejo titular, S. Agustín, y la Sta. Monica (??). a los dos lados. Crucero de- reeha, Salzillo, S. Roque, barroco. En la gran cap.*, a la dra., Roque López, Inmaculada. En el retab. de la cap.* especial, cual una igl. dentro de otra igle* sia, la * Virgen de la Arrijaca, sedente, bella escultura en madera, del s. xiii, ya cantada por Alfonso el Sabio (en la cantiga 169.*), y puesta de reciente cual en el códice principal de las Cantigas se supuso colocada por el miniaturista.. En la Arrijaca está la vieja igl., ruinosa, de Santiago, de ar¬ madura Sobre arcos apuntados, tracería en el ábside y tablas estilo de And. de Llanos. Continuando hacia el S., por la c. de S. Andrés, y cambiando rumbo, al E., en la pl. de Don Pedro Pou, se llega a las espaldas y después a la porta* da y pl. de San Antolin. La portada, y particularmente el * gran relieve del martirio del titular, del arte de Bort, puede atribuirse a Vic. Sort. Interior, barroco. Porta¬ da lateral de 1747. Capillas 1.*, 3.* y 6.* izq., de Salzillo, S. Antonio (?), Divi¬ na Pastora y Sta. Bárbara; 2." cap.* izq., Roque López, S.José. De esta igl. parroquial sale al anochecer del Lunes Santo la procesión del Cristo del Perdón, con varios 'pasos, como el del Prendimiento (en que es de Busi sólo el Salvador), el Tribunal de Pilatos, de Vic. Marco, y el Cristo del Perdón (en el que es de Nic. Salzillo sólo el S. Juan, y el resto es de Sánchez Tapia). Próxima al imafrontis de S. Antolin, poco más al E., está la c. de «Sagasta», siempre del *Val de S. Antolin*, límite histórico entre la Arrijaca íal W.) y la c. al E., por donde va el tranvía de Espinardo. No quedando al W. de San Antolin y del Val nada de interés. Tomando dirección S., en y casi al final y cerca del Mercado,' está el modes¬ to convento de Las Teresas. A izq., Lor. Vila, cuadro de la Inmaculada. En alt., junto al coro, acaso de Senén Vila, Sta. Teresa y el donador. Retab. izq., Fr. Diego francés (?), S.José. 3." cap.* dra., atribuido a Salzillo, Sta. Teresa. 2." y 1.", Roque López, S. Pedro Alcántara y la B.* María de la Encarnación. Al llegar a la pl. del Mercado, al lado S., el modesto nuevo convento de Las Isabelas. 2.® altar izq.. Crucifijo, atribuido a Salzillo (?). 3." ízq., Salzillo, 359 M URCI A. —ITINERARIO 3.° —La Furísima. Inmaculada, de bello estofado. De Senén Vila (subsisten ?), seis lienzos de la vida de la titular. En la misma manzana, con puerta al E., después de torcer la esquina, está La Purísima y vuelve a ser de frailes franciscanos). (fué 2." cap." izq., bello retab. de principios del s. xvil. El presbi¬ terio, con nervaduras del s. xvi. De este tiempo la sacristia, con bellas zapatas en el techo. En ésta atribuyese a M. Gi- larte la Virgen del Amor Hermoso. En los retab. colaterales del mayor, cuadros de Lar. Alvarez, el Calvario y la Sagrada Familia. En el camarín (¡súbase!) la gran *'* Inmaculada, una de las obras maestras de Salzillo, acaso la más bella, con gran trono de ángeles, niños delieiosisimos. Reja de Diego Marti¬ nez (por 1750). Enfrente, al N. del Mercado, Las Verónicas, con portada barroca, como al interior. Crucero izq. y cruce¬ ro dra., S. Roque y S.José, atribuidos a Salzillo. La pl. del Mercado está continuada, al E., por la pl. o «pla¬ no» de S. Francisco (v. pág. 338). Entre ambos, al N., sale la c., que lleva en seguida a S. Pedro (v. pág. 355). Retroce¬ diendo el camino hecho desde el «Val de S. Antolin» o c. de «Sagasta», tomando la dra. la c. de Aistor o bien otras a quebradas callejas, se llega a la c., pl. e igl. de S. Nicolás, lu¬ gar (la pl.) en el que halló heroica muerte (1813) el general patriota La Carrera. San Nicolás, parr. Tiene portadas exteriores de bello estilo, el de Bori; atribuyéndose sin razón a Salzillo (y serán de Bort ?) los * relieves. En la principal, lápida romana. El inte¬ rior, barroco (... 1734). 2." cap." izq., Pedro de Mena Me¬ drana, las notables esculturas policromas de la * Inmaculada y de * S. José, en sus urnas. 5." cap." izq., Salzillo, * el Angel de la Guarda, de lo más barroco del artista. Crucero izq., en urna, Alonso Cano, ** S. Antonio, una de las más portentosas imágenes del autor (con su Inmaculada y su Virgen del Rosa¬ rio, de la eatedral de Granada, las más bellas imágenes de urna españolas). Senén Vila, lienzo de Apoteosis de Sta. Te¬ resa. Enfrente, Lor. Vila (?), la Santa con S. Pedro Alcánta¬ ra. El * retab. mayor es magnifica creación del arte de Jaime Bort, con muy notable grupo del titular. Una gran clave do¬ rada con ángel eolgante. Palomillas, talla dorada rococo. Sa¬ cristia, Roque López, el B.° Hibernón ante la Inmaculada. Cru¬ cero dra., Salzillo, la Dolorosa. En otra cap.", Sta. Bárbara (?), del mismo. 360 M U RCIA . — Excursiones. En la de S. 0. Nicolas, algunas casas interesantes, y en las proximidades algún caserón notable, como el del Circulo Católico. HUERTA La Huerta de Murcia, aparte alguna de las v. con Ayunt.", aguas arriba cantarilla) (Al¬ abajo (Beniel), es toda del Ayunt.® de Murcia, aunque con o aguas más de 60 poblados, que se suelen llamar cab. de otras tantas «partidas»; la «heredamientos>, y de los cuales 33 son mayor parte de los nombres, árabes, como los de las acequias (ejemp.: la de los de Churra o «la Áljufia o «del Norte», la de Alquibla o «del Sur», Sierra», etc.). Fuera de nuestros itinerarios de f. o. o de carr. y tranvias eléctricos (v. Non- duermas, Espinardo, Beniajan, Alquerías, Torre Agüera, Palmar, Ñora, Viejo...), quedan muchos pueblecitos de la Huerta, en los cuales, sobreJabalí acu¬ dir los huertanos tomar a parte en las procesiones de Murcia (llevando los pa¬ sos, etc.), todavía encargaron muchas imágenes para sus modestas igl. a Salzillo y a los imagineros o santeros continuadores de su tradición artística Se citan imágenes de Salzillo en la popular. de Fray Diego Francés, en Raya, Algezares, la Era Alta y Jabalí Nuevo; Algezares y Era Alta; de Roque López, en Aljucer, la Raya, Esparragal Zeneta (?), y El Gimenado; de Feo. 'Sánchez Tapia, en Sangonera, Granja de Rocamora, Zaraiche, Aljorra, Beniscornia, Aljucer, casi en nuestr< f4^i/ci'] ^^aL%i_ríu<(:/^Jh ; X A s iSauïtfi '■ccsOrPUmca CabezoB^zo Ca^ázo S Felipe- C?Afalaya íPuert M V ^ Podadera , ■■ ' C M'^amecas P?y8â&ife^É^OT|/a5 f de Escqrobr^í^^ ALREDEDORES í>E '--ÍÈ^ /og i4.gü¿/óne¿ (AllTAGENA Escala de 1". 96,000 Kill . .''ll/>í/ hoy de 3.200 habs. Km. 25, ALMENDRICOS,a izq. (alt., 332 m.). Inmediato el poblado, que es «Diputación», o sea aldea, del térm. de Lorca, de 1.400 habs. Es est. de empalme de las líneas de la Compañía del f. c. de Lorca a Baza, y Aguilas. Con cambio de tren para el «ramal de Diputación de Almendricos a Aguilas». Ruta 53 ~M URCIA-H UÉRCAL O V£ R A . ~ A g ui l a s. . Continuación de la linea general de Lorca a Baza (v. Guías «Calpe>, An¬ dalucía). Al salir de Almendricos se deja el reino y prov. de Murcia por el reino de Granada y prov. de Almería, a que corresponde la primera est. Km. 32, Las Norias, a dra.; alt., 359 m.; es del municipio de Km. 48,^ Huércal-Ovcra, a izq. (ait., 304 m.); todavía última la diócesis de Murcia-Cartagena. pobl. de De Almendricos a Aguilas. Ramal de 31 km., de la misma Compañía. Km. 35 (contando desde Lorca-San Diego), Pulpi, pobl. de la prov. de Al¬ mería. Km. AA, Jarabias; depende de Pulpi. La via vuelve a entrar en la prov. de Murcia. Km. 56, ÁGUILAS) terminus; distancia, V2 km. Ayunt.® (16.000 hab.) de la prov. de Murcia, puerto de mar. Hoteles, fondas.—Hotel del Comercio, c. de Quintana y Rey Carlos; pens, desde 6,50 ptas. Hotel Zamora, pl. de la Constitución, 7; serv. de carruaj. y automóv.; pens, desde 7 ptas. Fonda de Jorquera, c. Arenal; pens, desde 7 ptas. Es v. creada en absoluto por Carlos 111, a idea del conde de Aranda (1766); p. alegre, atrevidamente apellidada cel Biarritz del Mediterráneo», con-las calles a cordel. El arq. Martínez de Lara (el del famoso pantano de Lorca) fué el encar¬ gado del puerto y de la repoblación de Águilas. En la igl.. Virgen de los Dolo¬ res, imagen de Salzillo. En el solar de una casa se descubrieron unas termas romanas, suponiéndose de la c. de Urci. Coches (no de servicio diario) a Lorca y a Vera. guías reg. calpe 385 25* RUTA 54.*: LORCA Hoteles.—Gran Hotel España, c. Canalejas; pens, desde 8 ptas. G. H. del Comercio, c. de Prim, 1, y Lope Gisbert, 2; pens, desde 7 ptas. G. H. San Vicente, c.Canalejas, 16; pens., 6 ptas. Coches.—En las ests., los de los hots. (0,50 por breras _y asiento). Carruajes a Lum¬ Totana. Correo, telégrafos, teléfonos.—Correo (Giro postal), c. Canalejas; telegf. (limit.), c. de Prim; teléf. urb. e interurb., c. Posada Herrera. Cafés.—La Cooperativa y en los Casinos. Bancos.—Corresp. de los Bancos de Esp. e Hipotec.; sucursal del Banco de Cartagena. Baños.—Fuensanta, aguas sulfurosas (a 22 km.). Teatros.—Teatro Guerra, en buen edif. Salones de espectáculos. Fiestas.—V. pág. 388. Ferias de ganados en abril y septiembre. En el vecino Lumbreras ferias de ganados en 3 de marzo y 30 de noviembre. Industria.—La agrícola (de secano y regadío) sus inmediatas las y derivadas son principales. Tiene dos estaciones, separadas por más de 1 km.: la «de San Diego», del f. c. de Alcantarilla, a Va km., y a menor dis¬ tancia la otra «de Sutullená», que sirve el de Baza. Historia.— Lorca fué (aparte fantásticos y muy creídos orígenes, de los tro- yanos, primero, y de los griegos crotonenses, después) la lluro (Heliocroca para los más eruditos) de los romanos y la Lurka de los árabes; siempre im¬ portante lugar por la fortaleza de su defensa y por la riqueza de su vega. En sus proximidades se descubrieron bronces ibéricos, y en siglos (bajo los moros) esta¬ tuas de toros en metal, probablemente ibéricos también. Se cita en los itinera¬ rios romanos como est. en la vía de sede episcopal, figurando su Cartagonova a Cástulo. Tuvo muy pronto prelado, antes de la paz de la Iglesia, en el Concilio de liiberis, pasando luego la cabeza de la diócesis deitana a Bigastro (con toda probabilidad, y seria por decisión de los emperadores bizantinos (V. Salvada del yugo árabe por pocos . pág. 378.) años con toda la Cora de Todmir, en 780 la dominó Abderráman I; pero subsistió perenne su pobl. cristiana mozárabe, con barrio especial. La importancia de los mozárabes en la comarca explicaría el der aquí del renegado po¬ español Ornar Ben Hafson, al s. siguiente, y en el s. xi la casi loca posesión del castillo de Aledo por los castellanos, alejadisimo de sus confínes. Tuvo régulos desde 1051; Ali resistió muchos años en la fortale¬ za (1243...), como su hijo Mohámed, ya vasalla de Castilla la región entera. los granadinos, a De que acababa de someterse, la cobró en 1266 D. Jaime el Con¬ quistador. En los siglos siguientes fué c. fronteriza, con término, como tenso, cual una prov. pequeña, y poblada de heroicos hoy, ex¬ caballeros, que adelantados, y aun solos, andaban en frecuentes y alternativas y después el blanco, y tras la presidencia, sección de caballería del Paso azul. Hay, desde luego, estandartes, banderas, mayordomos de pasos con vestas de terciopelo de su color, bordado en oro; pero además a caballo, en carros triunfales y de va¬ rias maneras, héroes y heroínas del Antiguo Testamento, personajes bíblicos y alegóricos, ángeles a pie y a caballo, todos según la tradición y a competencia entre las cofradías, con una extrañísima y caprichosa, pero lujosísima indumen¬ taria, siempre labrada en la pobl., para quienes figuran esos personajes y los de los grupos más singulares, como el del Rey Baltasar, Nabucodonosor (Paso blan¬ co), Débora, Faraón, Artagerges, Nehemías (azul), Josué, Jefté (blanco), Visión de S.Juan, etc., con profusión de joyas de toda riqueza, y a más, soldados ro¬ manos, el Sanhédrin, el Apostolado, las Marias, y vestidos singularmente hasta los músicos de las bandas. Las imágenes de escultura, además (más bien lla¬ madas «insignias» que pasos, aquí como en Murcia), presiden tan extraña y espléndida mascarada, entre ellas varias notables que ya dejamos citadas en las respectivas iglesias. Las procesiones son cinco, que presiden: los azules (Viernes de Dolores), los negros-servitas (Domingo de Ramos), negros-curiales (Miércoles Santo), mora¬ dos (Jueves Santo) y blancos (Viernes Santo); pero todos y los rojos concurren a todas ellas, variando las imágenes procesionales y la colocación. La rivalidad famosísima (y desde 1855) es de los blancos y de los azules. Lorca es c. cab. de part., de 26.700 habs. (73.800 con las «diputaciones» y todo el inmenso término municipal). 388 ITINERARIO PRIMERO Del Arrabal al Calvario, la ciudad llana. Al salir de la est. de S. Diego se toma a la izq. la propia dirección traía la via de Alcantarilla, se pasa junto a San que Diego, se cruza el canal de S. Diego, y, con quebrada vuelta, se ha de entrar y salir por el arrabal antes de llegar a la po¬ blación. Al E. del r. Guadalentin, se llama barrio de S. Cristóbal este gran arrabal, al aproxima (sin estar inmediata) la que se est. de Lorca-San Diego. Aqui radicó la pobl. cristiana bajo la dominación de los árabes. El interés único, en la igl. de S. Diego (Pl. n.® 1), ayuda de parr. ahora de S. Cristóbal; la los Franciscanos Alcantarinos. 2.® edificación, de cap.* izq., imag^en de S. Pedro Alcántara, de Marcos Lahorda (?). Crucero izq. (a dra.), Salzillo, S.José. Retabl. mayor, San Diego de Alcalá y S. Buenaventura, acaso de Laborda; suya la Virgen de los Desamparados (1815). Crucero dra., S. Antonio de Padua, S. Pascual Bailón, de Lahorda (?j. El lienzo de la Asunta, del s. XViii. 3." cap.® dra.,/e. Manuel Martínez (?), cCrucifijo de los Terceros», imagen famosa. Dejando el arrabal, para llegar la c. ha de cruzar el río. a se El Puente del Guadalentin (Pl. 2) (que no había antes) es obra (1865-1871) del ing. Moreno Rocafull. Después del puen¬ te (aguas abajo, a izq.) se separan a la vez del cauce del Gua¬ dalentin el eanal de Tercia o de S. Diego (por el E.) y la Ram¬ bla de Tiata (dirección del W.). La plaza adonde se llega es la de la Alberca. Al llegar al casco de la e., a dra., hecho cuartel, el convento de la Merced (Pl. 3), ya sin claustros (hoy en Madrid), y to¬ mando a izq. la amplia c. de Sto. Domingo, las portadas (a iz¬ quierda) de El Rosario. En la pl. de Alberca o .Moreno Rocafull*, las casas de los Mula y Moreno, barrocas. El Rosario (Pl. 4). Fué una cap." independiente de la adjunta y abandonada ig-l. de los Dominicos y correspondiente a una cofradia. Del Rosario salen las procesiones de Miércoles y Viernes Santo. 1." cap.® izq., Caro, imagen de San Cayetano. 3.®, Salzillo, Virgen de la Aurora, de 1779 (grupo de ángeles niños). Crucero izq., Roq. López (1803), Sto. Tomás de Aquino; Salzillo, S. José. De¬ lante, Inmaculada, también de bella policromía. La cúpula, pintada por jé. Ma¬ nuel Martínez. Sacristía, del mismo (firmado en 1739 y 1740), las tres Santas Margaritas y otros lienzos de santas dominicanas también. Retabl. mayor (1749), de gran riqueza, dejé. Ganga Ripoll (dorado por Santa Cruz), Nótense las pa- 389 LORCA — ITINERARIO W-El Rosario. lomîllas de las lámparas. Camarín rococo, dorado y grabado, de I^n. Castell. De Salzîllo, S. Pio V. Niño, de Marcos Laborda, de la Virgen del Rosario, y otro de Rog. López. Crucero dra. (a izq.), imagen del B." Posadas, de Baglietio (1826); retabl. de Al." Fernández. Al centro, Rog. López, Nazareno, Verónica. 3."cap." dra., Salzîllo (?), Dolorosa (de vestir) de tia Amargura» (de los «blan¬ cos»). Baranda de coro, batalla. Hay además una Virgen sedente y una Virgen de la Esperanza, imagen de fines del s. xvi o principios del XVli. En la c. Arquillo, casa de los Pérez de Tudela. Se entra, al dejar el Rosario y los Dominicos, en la serie de amplio carril planeante de la principal arteria de la c., antiguo paso del camino real, o sean (sucesivamente) la Corredera o c. «de Canalejas», que más al W. es la c. Nogalte, y todavía más al W., Carril de Gracia. Paralela al S. la c. de S. Juan de Dios. Al comienzo (izq.) de la Corredera, el palacio de los obispos de Murcia. Enfrente, casi, la casa (fines del s. xvi) de los Pérez del Pulgar, y más allá la de los Sánchez Sicilia. Al ángulo de la Corredera y la glorieta de San Vicente, en ura esquina, sobre una piedra miliaria romana, una imagen de S. Vicente Ferrer. De la Corredera, tomando a dra., se sube a la plazuela de Santiago. Santiago (Pl. 5), parr, (sin labrar la portada), de nave, crucero y cúpula ante¬ riores al barroco; sufrió la cabecera (y el coro !) un incendio (1911). 3.^ cap." izq., Sánchez Tapia, imagen de la Virgen de la Providencia; Mnl. Caro, de S. Eloy; 5.", Salzillo, la Virgen de Belén, en retab. (y candeleros) rococos. Crucero izq., atribuido a Salzillo (?) Virgen del Sufragio con Santiago, en el retab. (1780), de Jé. Uceta Caballero y Jé. Graa. Cap.® absidal dra., lienzo de tres santos, y grupo de San Homobono. Crucero dra., retab. si¬ de Mnl. Caro, milar al de enfrente, de y el boceto del Santiago del Roque López, Nazareno altar mayor, quemado. A dra.. Crucifijo de urna de Jé. Mnl. Martínez. 3.® cap.® dra., Salzillo (?), Inmaculada. 1.® dra., Roque López, * S. Antón (1793). De las cc. que por la dra. suben, una, la principal, c. «de Prim» o del Alamo, conduce a la plaza. En la de Prim, bajando y a la izq. de la Corredera, las c. Monjas de Abajo, de Sia. Ana y la Magdalena (clarisas) (Pl. 6). Fundaciones (dos) del s. xvi (bella portada clásica). (?), Estigmatización de S. Francisco y Asunción. En clausu¬ De Blas Muñoz ra(coro bajo), Salzillo, Virgen del Divino Amor e Inmaculada. El edificio y el conjunto entre dicha c. y la Corredera fueron antes casas de los Serón. Enfrente de las Monjas, fachada lateral de la casa de «los Musso» o de García Alcaraz (hoy es Fonda del Comercio) (Pl. 7), con patío interesante y torre con el grandioso escudo con guerreros, del 1600, o poeo antes. Nótense los aleros y sus herrajes. 390 LORCA. —ITINERARIO W — S. Mateo. Más al W., en la misma c. de S. Juan de Dios, la * mansión magnífica, barroca, de los Guevara (últimamente de los Mo¬ reno Rocafull) (Pl. 8), con soberbia portada barroca de 1693, y también herrajes interesantes. Por la c. de S. Juan de Dios, inmediata a la casa de los Guevara, en plazuela a la izq., San Mateo (Pl. 9^ Es parr. aquí edificada en el s. xix (comenzóse a fines del xvill); gran nave, crucero y cúpula, con tribunas del tipo de las de jesuítas, cuyo solar ocupa. 2.^ (!.") cap.®, Roque López, paso de la Samaritana;yu. San¬ tos, cabeza del Bautista (cera). 3.® cap. izq., Salzillo, * Virg^en de la Leche (imi¬ tación de Torrigiano, añadiendo el S. Juanito). 4.® izq., Mnl. Caro, imagen de S. Roque. 5.®, Feo. Fernández Caro, de S. José. Tres retablos principales ba¬ rrocos, obra de Jer. Caballero', crucero izq., imagen de S. Mateo el mayor, ** la Virgen de las Angustias, de Salzillo (de 1746^; imagen de S. Agustín, de S. Francisco de Borja (de Busi ?), de S. Felipe Neri y de S. Ju. Nepomuc^no (de Roque López ?); crucero dra., el grupo de la Virgen del Socorro, de Sal¬ zillo (1738). Cap.® dra. Además se le atribuye el S. Isidro Labrador. De esta igl. sale la procesión del Domingo de Ramo»:. Continuando la c., se llega a la Glorieta de las Flores, Teatro y Glorieta de Colón, a espaldas é^^ta de San Francisco (Pl. 10). Convento que fué de observantes, posterior al de las Huertas; decoración rococo en la igl. La casa conventual es hoy Hospital, y en éste, cuadros de Camacho (S. Antonio de Padua) y otros (de Rebolloso), etc. Los cinco retablos principales churriguerescos, notables, son lo más notable de los Caros. Retab. a cabecera 'vz(\.,Jé Mnl. Mdrtinez, imagen de Dolorosa (de los «azules»); en el retab. mayor, de Laborda (?), grupo de Inmaculada y muchos ángeles; crucero dra., al centro, de Roque Lónez, la de S. Antonio de Padua; a dra., Camacho, lienzo de S. Juan Evangelista (además, y robo a Rubens, el Descendimiento). 3.® cap.® dra., lienz<» del Buen Pastor, de Rebolloso; 2.® día.. Virgen y el Niño, imagen del s. xvi. De este templo salen las procesiones del Viernes de Dolores y Jueves Santo, y en ésta el grupo de la Cena de Nic. Sal¬ zillo, cuyas trece imágenes están guardadas en casas particulares. En la Pl. de Nogalte (a dra., o N.), casa de los Pérez de Tudela. Al finalizar la misma c. de Nogalte, también a izq., El Carmen (o San Indalecio) (Pl. 11). Ahora parr.; fué templo de Carmelitas Descalzos (fundado en 1712), del s. xvni, segunda mitad, en unidad de estilo decorativo rococo; 3.® cap.® izq., Roque López, imagen de Nazareno (de vestir). Crucero izq. (a izq.), Salzillo, * S. Indalecio (id.); centro y dra., Roque López, S.José y la Beata Mariana de la Encarnación. Presbiterio. S. Simón Stock, de pintor anónimo, como el frontero, S. José. Cap.® del crucero dra., Roque López, * imagen de S. Francisco de Padua; 4.® dra., Marco. Continuando, después del Carmen, la via fué roma¬ que na, por la aquí llamada c. llega, a la Carril de Gracia, se dra., a la Ermita de Gracia (Pl. 12), portada de fines del s. xvi, presbiterio de nervadura del tiempo, y del mismo el arteso- nado de la sacristía, con almizate de lacería mudéjar. La casa es ahora de Siervas de María. 391 LORCA. —ITINERARIO W-El Calvario. Más allá está la gran Ermita adyutriz de S. José, también a dra., y entre ambas iglesias arranca la subida al Calvario. El Calvario (Pl. 13) de Lorca está muy abandonado, no res¬ tando sino 8 de las 14 ermitas de Vía Crucis; pero su situa¬ ción ycuriosas perspectivas aconsejan la subida con la vista de obras de arte. En la 1." ermita subsistente, entre casas todavía, nada de particular. La 2.'', a más de media altura, estación 8.° o de las Hijas del Calvario, ermita con cúpula, tapiada la puerta, un notable frontal de azulejeria decorativa barroca, visible por los rotos de la puerta. Ya al llegar arriba se ve detrás el carácter desolado de las denudaciones de la montaña, ocres rojizas o cárdenas, o de tonos cenicientos. En las tres ermitas aisladas en fila, la de cúpula, estación 10.°, del Expo¬ lio, tiene frontal de azulejos de Lorca del s. xviii, avanzado, y una muy bella reja al exterior. La ermita principal, esta¬ ción 12.°, está precedida de pórtico de bellas columnas y de curiosas zapatas. El templo, en unidad decorativa, rococo re¬ cargado. En el camarín del retab. mayor, es de Nic. Basi la * famosa imagen del Crucifijo de la Misericordia, en ma¬ dera (1698), traída a Lorca a hombros de sacerdotes desde Murcia. La acompañan las de la Virgen, Juan y la Magdalena, de vestir, atribuibles a Nic. Salzillo (el padre). En las depen¬ dencias * gran tabla, acaso florentina, de la Anunciación, por 1560 (?); lienzos de asuntos bíblicos de Camacho Felices; uno de ellos. El juicio de Salomón. Azulejos. Al N. del alto de este cerro del Calvario, tan severo, sobre inmensa peña, una cruz de hierro. Desde la ermita principal (que tiene santeros a su cuidado) se baja, racionalmente, a la ermita de la estación 14.° y última o del Santo Entierro, y ya toda la cuesta de bajada, llamada de Velillas, es distinta de la de subida, llevando a otra parte de las barriadas populares. Desde las ermitas principal y del Sepulcro, notables vistas: en la dirección a E., el castillo, con su verdadera (y a izq.) y su discutida (y al centro) torre «alfonsina», y más allá, pero abajo de las faldas, tan llenas de chumberas, las «parroquias altas» (sucesivamente de izq. a dra.; S. Pedro, Santa Maria y S. Juan), viéndose en plena ciudad, sucesivamente, S. Patricio, Santiago, S. Mateo, S. Francisco y el Carmen, y a lo lejos las Huertas, y detrás, y todo a la dra., la llanura cultivada y po¬ blada de casas, y al SW., perdiéndose de vista, el mar, lejano, por Villaricos. En el barranco, entre el Calvario y el Castillo, remontándolo, se ocultan dos ermitas. 392 l,ORC A.-ITINERARIO W—Las Huertas. En la ermita de S. Roque (a! S.) (Pl. 14), una modesta pila gótica arcaica; en la de S. Lázaro (al N.) (Pl. 15) de Lorca, en una pintoresca barranquera, la techumbre de armadura y lacerías de carpintería de lo blanco, de principios de s. XVI, con un óculo gótico tablas primitivo retab. flamígero. Se conservan del Aquí se supone lajudería de Lorca, que estaría situada al amparo del castillo. Paseo a Santa María de iaá Huertas. Toda la llanura de Lorca se llama «huerta» o «vega». El famoso Santuario está a más de 1 km. al SE. del casco de la ciudad. Se pasa por junto a la esta¬ ción de Sutullena (Pl. 16) y Plaza de Toros, y se vadea a medio camino la amplia rambla de Tiata, o se sale (más al E.) por el paseo (Pl. 17) que por puente cruza la rambla al llegar al «barrio de Santa Quiteria». Las Huertas (Pl. 18). Fundación, el Santuario de Santa María la Real, en recuerdo del Real del príncipe conquistador de Lorca D. Alfonso el Sabio, en 1244. Destruido todo por una inundación en 1653 (antes otra destrucción en 1450 y después daños de la inundación de 1879), ya fué dado a los Francis¬ canos en la Edad Media, y a él volvieron los observantes en 1879. En total, sub¬ siste el edificio reedificado en el s. xvii '1654...). La imagen actual no es la del rey, sino del s. xvi (?), con cabeza todavía gótica, pero rehecha toda, y venera- dísima en Lorca. Se conserva otra, olvidada, acaso la primitiva. Perdidos los lienzos de otras casas conventuales, ésta ofrece, aunque en mal estado, los me¬ jores elementos para conocerla pintura de la escuela de Lorca del s. xvii. Cap.* 2.* izq., relieve en piedra de la Piedad, gótico, del s. xv. En el crucero, trofeos (banderas de piratas moros) de victorias de militares lorquinos. La cúpula, pin¬ tada ^or J.Jiménez o Rebolloso (no por Matheos). Crucero izq. (a izq.), San Bue¬ naventura, lienzo muy zurbaranesco, de autor desconocido. En el camarín, la citada imagen, con muchos frescos del tiempo de la cúpula y de arte similar (his¬ toria legendaria de Lorca, escenas evangélicas inclusive y días de la creación y retratos de reyes), de pura curiosidad; el trono de la Patrona, de Lorenzo Villa- nueva. Cap." última dra., Camacho^ lienzos, tres medallones de santos cardena¬ les; A/oí/ieos (firmado), cuadro de la Conquista de Lorca (atribuido a Muñoz). En su cripta (enterramiento de los condes de San Julián), un relieve de Mariano Benlliure. 2.*" cap." dra., Camacho, lienzo del Cristo de las Penas. En el convento, buen número de lienzos, muy resecos. 1.* panda del claustro, Matheos, Sto. Tomás de Aquino, S. Buenaventura (firmados); Muñoz, S. Pedro Alcántara. 2.*, Muñoz, * Sta. Rosa de Viterbo. Matheos, B.° Salvador de Horta (de 1679). 3.®, Matheos, S.Juan de Capistrano (firmado), B.® Sor Margarita de la Cruz (firmado en 1683), B.® Sebastián de Aparicio (firmado). 4.® De su estilo, S. Francisco. En el refectorio siguen los cuadros de la serie: Matheos, Santa Clara (firmado); Muñoz, S. Buenaventura; Mig. Muñoz, Santa Cena (con asis¬ tencia de María !) (firmado en 1698). En la escalera, más pinturas murales del s. xviii. En otras dependencias, de Matheos, Sta. Isabel de Hungría (firmado), S. Pedro Mártir (firmado). 393 ITINERARIO SEGUNDO De La Colegial al Castillo. La ciudad alfa. Junto al linde de la c. medieval (c. de la Cava) estuvo la igl. de S.Jorge, convertida en colegial de S. Patricio, mag¬ níficamente reedificada desde el s. xvi. Al S. de ella y de la terraza que le hace pie, la noble pl. Mayor o «Constitución» (Pl. 19), que tiene (con arcos al E.) el edificio de la Sala Ca¬ pitular de la Colegial, y al W. la Casa de la Ciudad; en el án¬ gulo NE. la torre de la igl., con el reloj público. Colegiata de S. Patricio (hoy parr. pral.) (Pl. 20.) Se declaró Colegiata en 1533 la vtej'a ig-l. de S. Jorg-e. cambiando la dedica¬ ción por haber sido la batalla de los Alporchones (1452) el día de S. Patricio, patrón de Irlanda. El nuevo grandioso templo, en la idea de que se restablecie¬ ra catedral rn Lorca, se fué lentamente construyendo, ignorándose el nombre del arq. y aun la época; un García firma los planos subsistentes. La obra co¬ menzó por la cabecera y hfsta el crucero |La enajenación de las más de las ca¬ pillas de la giróla y trasaltar fué en los años 1571-81; las de cap.® 4.® y 5.® y cru¬ cero al S., por 16(W, y al N., por 1650, mientras las capillas 1.®, 2.®, 3.® y 4.®, por 1770.] En 1658, rehaciendo obra al crucero, era arq. Feo. Fernández; pero las 3 naves de los pies iban en obra cuando, en 1627. se contrata la gran facha¬ da con Diego de Mendiefa y Melchor del Valle; ésta adelantaba mucho a prin¬ cipios del s. xviii; en 1704 eran maestros de ella Jé. Vallés y Pedro de Esca¬ lante, y se daba por terminada en 1710, interviniendo entonces como peritos el arq. Manuel Serrano, del Cabildo, y por la c., Salvador de Mora y el escultor Manuel Caro. En 1702 el citado Jé. Vallés dictaminaba que todas las bóvedas de las 3 naves de los pies (menos una ya hecha) se hicieron por arista, de ladri¬ llo, y no de crucería, en piedra. En 1713 reconocieron la obra los arq. Fray Ant. de S. José (jerónimo) y Toribio Martínez de la Vega. El culto, en la cabe¬ cera, se tenía desde 1683, pero la consagración fué en 1776. La torre es de carácter e interesante, terminada en 1772; estaba edificada de antes en sus cuerpos inferiores. Los planos están firmados por el arq. (jerónimo) Fray Pdo. de S.- Agustín, cuya intervención es conocida en 1761 al reanudarse la obra. La campana mayor, curiosa, y otra, son de principios del s. xvi; hay hasta 8. * Portada principal.—Ayudando su situación, que preocu¬ paría al arq., es obra de las más importantes de España; de un protobarroco todavía sencillo y puro en el conjunto, y deco¬ rada en barroco primorosamente labrado. En esta labra pos¬ terior intervino el flamenco (?) Ju. Federico Dupart, que habla trabajado en Versalles; labró los lindos niños, alegorías e imᬠgenes. 394 LORCA.-ITINERARIO 2 - C olegiata . La fachada lateral del S. muestra la contextura y con¬ trafuertes gallardos sobre el rellano del compás en la pl. La portada del crucero, lado S., del s. xvii, y la torre, completan la visualidad magnifica, a que contribuye, en rincón al E. de la pl., y sobre arcada, el cuerpo avanzado del edificio de la Sala Capitular. E! interior, frío de decoración, es de 3 naves: la de crucer'o y la giróla, con 12 capillas laterales y 7 de g-trola. Contra la pared de los pies, 6 cuadros: de Camacho, S. Clemente, Anuncia¬ ción (puertas de órg;ano un día) y S. Patricio, y de Cornelia Beer, Job y Abel. 2.® cap.® izq., Cristi. García Salmerón (1643), S. Julián de Cuenca (pintóse en Cuenca), exvoto de la ciudad. 4.® izq., curioso Cristo de Guatemala, pintura criolla (1749) firmada por Man. Santiago España. 5.®,/u. Federico Duparí, imagen de S.José; las pinturas murales, de Ussel de Guimbarda (1894). 6.® izq., S. Pedro, imagen del s. xvi (?). Crucero izq., cuadros de Cornelio Beer, Isaac, Noé; de Reholloso, S. José (firmado), y de Ussel de Guimbarda, Martirio de S. Bartolomé (inmenso). 1.® cap.® izq., giróla, lienzo de S. Ildefonso, mal atribuido a Matheos. 3.® capi¬ lla, giróla izq.", imagen de S. Clemente (procedente de la igl. del Castillo), por 1600 (?). En la sacristía inmediata, estilo de Orrcnte, Adoración délos Pas¬ tores. Cap.® central de la giróla, de la Virgen del Alcázar, parte más antigua del templo. A la izq., retab. del Angel de 'a Guarda, y a dra., de S. Pedro, de fines del s. xvi. El central, poco después, por 1600. De disc, de A. Cano, In¬ maculada. La 2.® cap.® dra., giróla, no es sino paso (y escalera) al exterior y la 1.® portada de la sacristía, situada ésta en el piso bajo de la torre. El cancel y la cajonería, con tallas primorosas, de Nic. de Rueda y Jé Manuel Martínez (. ... 1750). Los lienzos son: ¿o Mig. Muñoz, izq., S. Luis Obispo (1682) y Cis- neros (1687); a dra., Sta. Rosa de Lima, cuadro más interesante y anónimo, acaso de Matheos. Se atribuye a Corn. Beer el del Nacimiento. En la 1.® pieza de paso, S. Clemente, tabla de fines del s. xvi; retrato doble del obispo Mateos y el Dr. Losares (1751), y un S. Felipe Neri, de Camacho. En la 2.®, Camacho (?), S. Patricio. En la inmediata Sala Capitular, de Cama- cho, y sus * obras maestras (firmadas) S. Gregorio, S. Agustín, S. Ambrosio, S. Jerónimo. De Raf. Martinez García, S. Juan Nepomuceno y el canónigo Matheos (1740). El candelero monumental de la igl. fué obra de Jerónimo Ca' ballero y fu. de Uceta. La custodia (1707), óe Jé. Castellano, de Madrid. 2.® cap.® dra., lienzo de Almas, de Raf. Martínez García (1745), de quien serán los frescos. El trascoro es interesante conjunto barroco, por planos del arq. Toribio Mar¬ tínez: la decoración escultórica, de Lorenzo Villanueva (1711 ....). La Inmacu¬ lada es escultura de Ju. Fed. Dupart. Púlpito (1710) con talla.s interesantes. Presbiterio; se acabó en 1683. La reja se atribuye a Pedro de Víllabona (?), rejero aquí en 1593; a ambos lados, grandes lienzos de la Adoración de los Pastores y los Reyes, atribuidos a Lo¬ renzo Suárez. El retab. tiene 4 lienzos anónimos (antes puertas de órganos), S.Jorge y Resurrección, Ascensión y S. Millán; el Crucifijo, al centro, es de Ussel de Guimbarda. El Sagrario es churrigueresco; esculturas anónimas en los retablos de las credencias. En columna de trasaltar en la giróla, estatua gótica de S.Jorge, titular del anterior templo. Casa de Ayant." (Pl. 21); al W. de la pl. tiene su portada, y las lápidas dicen que se construyó en 1677 y en 1739, ha- 395 LORCA. — ITINERARIO 2 . ° — Ayuntamiento. biéndose rehecho en 1879. Conserva el pendón de las parte en proclamaciones (tejido árabe); y una serie de seis g-randes lien¬ zos de batallas de los lorquinos (las de Alporchones, Fuenca- liente, Oria-Cantoria, Cabalgadores y Peñuelas y la conquista de Lorca), obras de Mig. Muñoz (1723), copia de otros más viejos (?) [que están ahora depositados en local de una de las escuelas graduadas]. Al lado, la cárcel pública. Al W. de la Colegial y detrás del Ayunt." está la intere¬ sante c. del Aguila y Parrica o «de Selgas» (Pl. 22), con dos casonas muy interesantes, * núm. 14 y núm. 6, casa de los Al- burquerques, la segunda con * portada del Renacimiento. El Pósito, al NW. de la Colegial (núm. 22), tiene, en noble portada, tres bellos escudos del Renacimiento. Enfrente del imafrontis de la Colegial (los Juzgados), un curioso resto barroco de un edificio de 1752 (Pl. 23). Frente a su portada N., o del lado del Evangelio, la Carnicería (de 1796) (Pl. 24), del arq. Mtz. de Lara, hoy Economato, y las covachuelas. En dirección de! E. sale la todavia interesante c. de la Za¬ patería, hoy «del Abad Los Arcos», con el edificio del colegio de la Purísima (Pl. 25) por el dicho Abad fundado (1788), hoy cuartel, edificado por Félix Molina (en una antesala habla, de Camacho, 4 floreros); más al E., la casa de los Leivas, tiene portada renaciente. Más allá, las Monjas de Arriba (Pl. 26), mercenarias, fundación del 1512. En el convento (coro), atribuidas a Salzillo (?), imágenes de S. Pedro Nolasco, S. Serapio y Vir¬ gen de la Merced*(en clausura), y de Roque López, la Beata Mariana de Jesús. En la misma c. de Zapatería, que va flanqueando la parte cada vez más ruinosa de la vieja ciudad alta, se llega al fin al Arco de Pinero, porche de S. Ginés, hoy de S. Antonio (Pl. 27), construcción del s. XIII. Cerca de él, bajando, la c. del Gigante (imágenes de S. Pedro Armengol y B." Ginés de la Jara), y cerca también, subiendo, al W., la tiplea cuesta de Gomélez y el porche (puerta) de S.Jorge (Pl. 28), del s. XV, con un S.Jor¬ ge ecuestre del mismo tiempo, y junto a la casa gótica, con dos escudos del obispo Hadan de Mayorga (primer tercio del s. Xv); por la c. de Ayala se sube a S. Juan, una de las tres pa¬ rroquias altas (hoy sólo ayudas de parroquia), las tres en alturas separadas por depresiones. La de S. Juan, al E.; la de Sta. Maria, al centro, y la de S. Pedro, al W., en barriadas po¬ pulares de casas casi diseminadas. El itinerario; entre ellas, muy pintoresco y accidentado. 396 « LORCA. —ITINERARIO 2 — P a r r o q u ias Alias. Son (con los perdidostemplos del recinto del castillo arriba) las más antiguas parr. de la c.; hoy apenas ermitas por su culto, y hay que pedir las llaves para visitarlas. La subida al castillo, por zigzags, está entre Sta. María y S. Pedro, más próximo el arranque a esta última iglesia. S. Juan (Pl. 29) (ayuda de parr.), igl. barroca. Crucero izq., Jé. Mnl. Mar' tínez, imagen de Sta. Lucía. * Retab. mayor barroco (1694), de Mnl. Caro el Viejo, de quien es el Bautismo de Cristo. El tabernáculo, de Nic. Rueda. De Roque López, Sta. Agueda (1791). Tres sillas rococo y marcos del estilo en la sacristía. Desde el exterior, vista sobre la ciudad y el barrio de S. Cristóbal, río, etc. Sta. María (Pl. 30). Con partes quizá más antiguas, es igl. de nervadura gó¬ tica del s. XV (l. ® mitad); la fachada es de 1796. Subsiste bella ventana flamíge¬ ra. 1.* cap.® izq., Roque López, * imagen del Resucitado, su obra maestra (1801). Cabecera izq , Ign. Campos, de S.José. Cabecera dra., Blas Muñoz, lienzo de S. Ignacio, mártir. 3.® cap.® dra., Camacho, de Cristo en el Pretorio (demasiado famoso). 1.® cap.® dra., Roque López, imagen de Dolorosa (1802). Cap.® de los pies dra., imagen de la vieja titular, por 1500. En el coro, medio punto de San¬ tos Obispos, de Muñoz (o de Camacho (?). Hay una imagen del s. xvi, «Virgen de las Penas». Pertenecen a esta igl. * piezas de orfebrería, que previsoramente se guardan en lugar más segut o, que se suponen donación ae Alfonso X (!): una custodia del primer tercio del s. xv (escudo del obispo Hadan de Mayorga), de orfebrería de la Corona de Aragón; una gran cruz procesional, cristal de roca, gótica, del s. XV; un cáliz grande, con relieve, del s. xvi, plateresco, obra probable de los Becerriles de Cuenca, y una caja hostiaria del mismo arte (?). Curioso es el «temo de los moros», con bordados del Renacimiento. S. Pedro (Pl. 31) (ayuda de parr.). Aunque la dañó el terremoto de 1672, conserva la igl. una portada del s. xv, rica de decoración, la primitiva arma¬ dura (acaso), oculta por bóveHa barroca, y el presbiterio, de nervadura ojival. 2.®'cap,® izq., S. Pedro Penitente, imagen pequeña, de Jé. Mnl. Martínez', 3.® izq., Salzillo, * Divina Pastora (1745), que costó 3.500 reales (firmada). Presbiterio izq. Camacho, lienzo del Cristo de Misericordia y Purgatorio. Retab. mayor y efigies, de Jerónimo Caballero (1712-13). 2.® cap. dra., Camacho, lienzo de S. Jerónimo (bajo reja I). 1.®, Cristo caído, imagen pequeña, de Jé. Mnl. Mar¬ tínez. Además (?), del mismo, un Belén y Degollación de Inocentes, y de Roque López, boceto del S. Antón (de Santiago). Visita al Castillo (Pl. 32); alt., 456 m. (110 m. sobre el campo de Lorca). Las murallas, reparadas en el s. xix. Dentro, la ruina de la igl. del Alcázar y de la inmediata to¬ rre Bélica; aquélla parece del s. xiv. Lo notable es la gran * To¬ rre del Homenaje, llamada eruditamente «alfonsina» (Pl. 33), por suponer (ya lo dijo el obispo converso D. Pablo de Santa María) que es la construida por Alfonso el Sabio; aunque pa¬ recería, por su aspecto, obra notable del arte del s. xv, del tiempo de los Adelantados. Interesantes los embovedamientos de los tres pisos. Mide 36 varas de alt., y de ancha y larga, 23 y 27 V», El espesor del muro es 4 V->- Los escalones, 114. En lo alto se goza de extensísimo panorama, relativamente desierto. 397 LORCA. —ITINERARIO 2.° —El Castillo. Las vistas son extensas. AI extremo W., la torre del Espolón, creída nada menos que anterromana, y que pudo ser edificada, a la vez que la otra, por Alfonso X en el s. xill. De interés los capiteles de la bóveda. El conjunto de las fortificaciones del castillo, con varios re¬ cintos, y de la ciudad alta, ofrécese como de lo más perfecto en las construcciones militares desde el s. xii. En colecciones particulares, algunos objetos árabes, singu¬ larmente la cabezada y petral de la legendaria novia de Serón, en casa de los Mouliá (Corredera). El rio de Lorca lleva el nombre de Guadalentin desde que confluyen el Vélez y el Luchena hasta el SE. de Lorca, en que se pierden en el Sangonera. Aguas arriba de la ciudad, el campo se llama «la ribera». El pantano de Lorca, de trágicos recuerdos, fué obra del arq. jer. Martz. de Lara, que acababa de hacer, con el ing. Ju. Escofet, la gran conducción de agua a los arrabales de Lorca. Intervino los proyectos el arq. Juan Villanueva. Cons¬ truido de 1791 a 1802, media 337 varas de largo (en tres líneas, con ángulos) y 60 de alto; las colas de agua del embalse eran y de 5.000 en 6.000 los dos ríos. En 1802 una avenida lo reventó por inmenso boquete, en arco, y la mole de agua causó estragos casi inverosímiles y ciertos (perecieron 6.000 personas y 24.000 animales, en trayecto rio abajo, hasta Murcia y Orihuela). Se calcula¬ ron las en 200 millones de reales; arrasó en Lorca un pérdidas arrabal de 600 casas y arrastró piedras de 18.000 y de 36.000 kgs. El hoy pantano subsistente de Puentes (1881 ...), del ing. Feo. Prieto, en la misma cortadura del estrecho de Puentes, un km. abajo de la confluencia del Vélez y el Luchena, a pocos cente¬ nares de metros más abajo, a 15 km. de distancia, al NNW. de la ciudad, Guadalentin arriba, embalsa 25 millones de m'. El muro tiene de largo 311 m., de ancho (bajo) 38 m. (4 m. sólo arriba) y con cimentación de 24 m. de profun¬ didad y alt. de 48 m. sobre el nivel del estiaje. Hoy, muy aterrizado, sólo em¬ balsa un cuarto, y apenas sirve para regularizar algo el riego, y a caro precio (pues hay concesión a la Compañía que lo construyó). El caudal del Guadalentin es insuficiente para la extensión (11.000 hect.) de la huerta lorquina. El terreno regado se divide en tres zonas (heredamientos): el de Sutullena y Alberquilla, el de Tercia y el de Albacete. Alfonso X dió 3/18 del caudal del rio al primero, 5/18 al segundo y 10/18 al tercer heredamiento. El agua se vende por pujas a la llana en pública subasta, muy interesante, que co¬ mienza con las palabras: «En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, ¿quién quiere las aguas del heredamiento de Sutullena?» De Lorca a Vélez Rubio, servicio de automóviles. 398 RUTA 55. ITINERARIO MARÍTIMO Los puntos más notables por que sucesivamente irán pasando las personas que recorran en barco, y de N. a S., el litoral de la reg^ión comprendida en la presente Guía de Levante son los siguientes: Tortosa. Delta del Ebro (o Alfaques de Tortosa), cuyo terreno, bajo, anega¬ dizo y malsano—juncales, estanques, albuferas, islas, esteros y canalizos—, está formado por acarreos del río Ebro. De E. a W. tiene 15 millas de longitud de las golas del Ebro al pie de la sierra y 12 de anchura entre Amposta y S. Car¬ los. La isla Buda entre ambas golas del Ebro. Casas de Alcanar, litoral en cantil. La costa es (10 millas del río Cenia a Peníscola) de playa de arena, alteando bastante en el interior. Vense sucesivamente los puertos o graos de Vinaroz, Benicarló, Peníscola, Tombolo de Peníscola (pág. lxix). La costa se torna mon¬ tuosa, alta y limpia. Cabo de Irta. Cabo de Oropesa, con tres puntas—faro en la central, más saliente—y dos ensenaditas. Frente a Oropesa, y a 28 millas, ios islotes Columbretes, volcánicos (a recordar. Columbrete Grande, Mascarat, Se- ñoreta, Perrera o Malaspina, Horadada o Ferrer, etc.). Olla y Torre de Benicásim. La costa de la prov. de Castellón (116 millas de longitud) es—de a 3 millas del c. Canet hasta la boca del río Cenia—playa seguida de terreno llano, que sólo altea en las cercanías del cabo de Oropesa, en que se alza la sierra del De¬ sierto de las Palmas, cuyos picos (736 m. de altura) vense desde mar afuera, así como el pico de Espadán ( .105 m. de altura), 14 millas ai W. de Burriana. Grao y puerto de Castellón. Este, visible desde el mar. Rio Mijares o Millares. Río Be- chi o Seco. Grao y puerto de Burriana (exporta garrofas, naranjas y otros frutos). Cabo Caner (en punta de arena rasa y saliente), por donde desemboca el río Palancia. La costa de la prov. de Valencia, que ya comienza, es recta, de playa risueña y vierte ríos principales (280 millas de playa arenosa). El golfo de Valencia (anti¬ guo Seno Sucronense) se tiende—con playa limpia—, salvo el promontorio pe¬ ñascoso del cabo de Cullera, entre los cabos de Oropesa y de S. Antonio. Grao de Murviedro. Playa limpia hasta Valencia. Valencia; vese desde el mar la Torre del Miquelete (81 m.). Desembocadura del Turia. La costa de Valencia al cabo de Cullera es baja y de playa (17 millas), for¬ mando un ligero S'no. Tiene el importante accidente de la Albuferá (golas del Perelló y Perellonet, únicos canales de su desagüe al mar). Cullera, al pie del monte de las Zorras (222 m.). Promontorio peñascoso del cabo de Cullera. Desembocadura del río Júcar. Sigue una larga costa baja y de playa. Gandía. Desembocadura del río Serpis o de Alcoy. Oliva. Río Racons o del Molinell, límite de las provincias de Alicante y de Valencia. La costa alicantina, de más de 107 millas de longitud, es—en oposición a la del golfo de Valencia—alta y peñascosa. Contiene el único puerto de Alicante y la espléndida bahía de Sta. Pola. Puerto de Denia. Cabo de S. Antonio, límite meridional del golfo de Valencia; notable por su horizontalidad y arranque del Mongó (761 m.). Molinos de viento una milla tierra 399 Ruta 55."-ITINERARIO MARÍTIMO adentro. Jávea. Cabo de S. Martín. Cabo Negro. Cabo de la Nao, el saliente más oriental de toda la costa. Del cabo de la Nao al de Morayra la costa es alta, tajada y peñascosa. Ensenada (almadraba) de Calpe, en el monte Ifach (o peñón de Calpe, el Gi¬ braltar levantino, a 328 m. de altura). Cabo Negrete y ensenada de Altea, Puig Campana y Cuchillada de Roldan. Sierra Helada (o Peñas de Arabí), inaccesi¬ bles tajos rojizos. Ensenada de Benidorm. La costa altea más, ofreciendo tajos blancos hasta Villajoyosa. Vese desde la Torre de la Isleta hasta el cabo de las Huertas un trozo de la Huerta de Alicante. Bahía, puerto y ciudad de Alicante. Isla Tabarca (o isla Plana). Cabo y faro de Sta. Pola. Salinas de la albufera de Elche. Bahía de Sta. Pola (puerto natural de Elche). Doce millas tierra aden¬ tro, Sierra Callosa. Desembocadura del Segura. Guardamar. Costa de dunas o médanos, visibles de muy lejos. Salinas y playa de Torre de la Mata. Cabo Cer¬ vera o Cerver. Ensenada de Torrevieja (en cuya rada se carga sal). Caletas. Punta Prima o Delgada. Cabo Roig (o Rojo). La costa de Murcia (de cabos, cantiles y calas) abraza 92 millas de longitud y es alta, montuosa, tajada y limpia. Aparte de buenas calas, ofrece el seguro puerto de Cartagena. La costa, del límite entre Murcia y Alicante hasta doblar el cabo de Palos para el S., ofrece un playazo (13 millas de longitud) de la manga o faja arenosa (100-800 m. de anchura), que encierra las aguas del Mar Menor, sin otra comu¬ nicación con el Mediterráneo que las golas y canal de las Encañizadas. El Mar Menor (11,5 X 5,5 millas, o unas 50 millas cuadradas) es lago salado, con hondura de 6-7 m. en su centro. Isla Grosa. Islas Hormigas. Del cabo de Palos al cabo Negrete la costa es mon¬ tuosa, con escasas playuelas y dos picachos (Los Juncos, 288 y 336 m.). Cabo Negro (en su cima el cerro de Santi Espíritu, 441 m. de altura). Puerto de Por- man. Costa acantilada. Cala del Gorgue e isla La Manceba. Cabo del Agua (3 pi¬ cachos). La costa sigue alta hasta la Algameca y tombolo de la Terrosa (puerto de Cartagena). Cabezo del Roldán (560 m.) e isla de las Palomas. Cabo Tinoso. Almadraba de la Azohia. Puerto y ensenada de Mazarrón. Los Esculles. Cueva adentro), entre Cope de los Lobos. Golfo de Mazarrón (la villa dos millas tierra y cabp Tiñoso. Monte Cope (251 m.), tajado, rojizo. Puerto de Aguilas. Monte de Aguilas (85 m.), tajado y rojizo, acabado en Punta Negra. Una milla y media después de Aguilas está el límite con la prov. de Almería. (V. Guías cCalpe», Andalucía.) FIN M À .UTCORUNA' SANTANDER* -OVIEDO A S T V. \\ 1 A Wueo «s» PA M^O^A LEON BURGOS ORENSE HUESCA iPAl^NCIA' BRAGA (VALLAOOLÍtí -ERIOA ZARA60Z/» ÍÀÍtCELONA .PORTO fîWRAGQNA SALAMANCA ¿VICEÜ iOUAOAlA^ ¡ GUARDA AVILA TERUEL MADRID CUENC/^ JTELLON TOLEDO ,PALMA y A s.T I lJíA l4 FALENCIA 'SANTAREM ,CIUDAD-REAL EVORA BADAJOZ s:- A-'® kUCÁÑTE INSTITUTO COROOS/ ©JAEN DE ARTE HISPÁNICO I^EVILLA ®SILVES kHUELVA GRANADA N.° Registro: . I13kp (iriA Signatura:,^:^ Sala ' 100 so >njj. Q (lo Oii><>mvi<-h Estante PiiA/iVíiíio/icsTAliPK''.Ifriííí-írf -líaireliina