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NNO. de esta ciudad, término de Vimbodí, en la falda de una hermosa montaña poblada de bosques, ya 2 72 kilómetros de la Espluga de Francolí, por la carretera que conduce a Prades, se alza uno de los más grandiosos monumentos que la piedad cristiana dedicó, en la Edad media, a la Virgen Santísima, y que más tarde sirvió de urna funeraria para guardar los venerados des¬ pojos de tantos y tantos esforzados varones y testas coronadas de la siempre gloriosa Confederación Catalano-Aragonesa. Es el Mo¬ nasterio de Poblet el que allí se levanta, y el que, a pesar de sus ruinas, es todavía admiración de cuantos le visitan, tanto por su belleza arquitectónica y las filigranas de sus relieves y esculturas como por el recuerdo glorioso de aquellos que en su recinto busca¬ ron lugar tranquilo para dormir el sueño eterno de la muerte. I,a población más próxima es la Espluga de Francolí, que tiene estación en la línea del ferrocarril del Noíle, ramal de Ta- rragona-Reus-Lérida, con la cual empalma en Picamoixons la de Barcelona-Valls la Plana. Elperímetro que ocupaban las propiedades del Monasterio, según plano que poseemos regalado por doña Ana Girona, se extiende por la parte Sud, o de la montaña, en línea recta desde 6 REAI, MONASTERIO DE POBEET el límite de Montblanch, single de las Cabras, flans de Rojals, coll de las Molas, rodalia de Escamel, coll de Cabras, roquer de Encaix, mas den Pagés, la Muleta, tossal de la Baltasana, coll del Tillar, coll de las Masies, hasta los límites de Prades, Vilanova y Vallclara. Por Occidente, desde Montagudells, sierra Carbonaria, for Tejar, coma del Bisbe, Pi de Barceló, hasta el tossal de las Hermitas. Por el Norte, con Pinar del Palau, término de Vimbodí, coll de la Timoneta, sierra Más Alta, hasta la unión del torrente de Mil- manda con el rio Milans. Y por el Oriente, con coll de Portella, rio Pruners, término de la Espluga y coma de las Albes, hasta llegar al límite de Mont¬ blanch, sitio donde vienen a confluir los cuatro términos de Es¬ pluga, Vimbodí, Rojals y Montblanch. En el limite Sud, en donde coinciden, también, los cuatro términos de Vimbodí, Prades, Vilanova y Vallclara, cuenta la voz popular que se reunían anual¬ mente los cuatro alcaldes de las citadas poblaciones en fraternal banquete, cada uno de ellos estaba sentado a la mesa en su y respectivo término municipal. Esta porción de terreno está cubierta de bosque en la parte montañosa y de viñas, huertas, sembradío y un frondoso encinar, a más de una infinidad de árboles frutales, en la parte baja; re¬ gado todo por abundantes manantiales de ricas, frescas y cris¬ talinas aguas. Clima frío en invierno, durante el cual, en los años crudos, las cimas de los montes están completamente nevadas, y agrada¬ bilísimo en verano, pues se disfruta una temperatura templada y raras veces se dejan sentir fuertes calores. Descripción La estación del ferrocarril máspróxima, en la que debe apearse el excursionista, comohemos dicho antes, es la de Espluga de Francolí, en la que encontrará carruajes que, en menos de reai, monasterio de POBTET er!"v" whíei lòt'a fti'itntno 'Çrn^ur.. Ut /i'. «íl^auVmírf i·l 'fttnan% ^ ikc^/l/ k-fnhi^ Çin^iieala._ ·x-'·^^ '. f y« («tíicn fi< /f t^yfifitiof .nM'Âii ta /í/io /i ^íj:i(Mt(Crt Jchíxdi ít t ntl/tui^'r^Cv va .V à .J··a.Mki ^iticifii ¡id Q.■>'■.■. ■■■ átOtUnaátk iMlcde UnicJt tn'.ttudd< ioj dihotmifi^'ùet- 0.1Cu'tv^' r. 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Más allá llaman la atención las ruinas de un obelisco o templete dedicado a la Virgen y a los santos de la Orden del Císter, Benito y Ber¬ nardo ; el espíritu destructor de gentes incultas y mal aconsejadas decapitó las estatuas y derribó la techumbre que, apoyada sobre cuatro columnas de sillería, las resguardaba de la inclemencia de los tiempos, destruyendo sin provecho alguno una bella obra de la escuela barroca. Frente al templetese extiende un ancho paseo, limitado en la actualidad por dos hileras de corpulentos álamos, y antigua¬ mente por importantes plantaciones de moreras, principal ali¬ mento del gusano de seda, a cuyo cultivo se dedicaban con pre¬ dilección los frailes, y que, al parecer, les había proporcionado pingües beneficios. En este paseo, que tiene medio kilómetro de longitud, se encuentran, destruidos casi del todo, varios bancos de piedra que utilizaban los religiosos para descansar en sus largos paseos alrededor del Monasterio; se prolonga esta avenida hasta el pie de la muralla, donde, en tiempo pasado, había una plaza semejante a la del templete, y en medio de eUa se levantaba, sobre un pedestal de cuatro gradas, una hermosa cruz de piedra, de la que no queda hoy rastro alguno. Sigue el camino hacia Poniente bordeando la muralla por espacio de unos 300 metros, y doblando hacia Mediodía, conduce, después de recorridos otros 300 metros, a una gran plaza, en la que se abre la puerta de la clausura exterior. Hay en esta plaza, bastante bien conservada todavía, la puerta de Prades, portal situado en la extremidad Sud de un largo muro almenado, construido en tiempo del abad D. Domingo Porta, que tenía por objeto seguramente, de ha¬ berse terminado, dar mayor amplitud a la clausura exterior. En el extremo Norte de este muro, junto al río seco, había levantado en 1736, el abad Sayol, un templete, semejante al de San Be- 8 REAI, monasterio DE POBIJST nito y San Bernardo, dedicado a la memoria de los mártires san Bernardo de Alcira y sus hermanas santa María y santa Gracia, cuyas estatuas, de piedra blanca, se destacaban sobre un bello pedestal. Al igual que el otro, fué destruido, y recientemente han desaparecido sus últimos vestigios. Hecha pedazos, des¬ apareció, también, la lápida que servía de frontal al obelisco, en la que se leía la siguiente inscripción en latín : «Sistite devoti, susficite venerabundi Germanos fratres, non jam Mahometanos Principes, Hametum, Zaydam, ac Zoraydam, sed fidelisimos Christi Mártires Bernardum, Mariam, et Gratiam. Quorum alter anno Domini M. C. L. VI. Populeti ad Catholicam conversus Fidem, Bernardi suscepit nomen Monachum induit, emitit Vota. Sorores deinde ambas cotholicae addixit Fidei. Sacro lustratis Baptis- mate, Mariae, et Gratiae indidit nomina. Impio demum Alman- zorii eorum Tyranni potius quam Fratris jussu, clavo ferreo Ber- nardus frontem confossus. Maria et Gratia gladio transfixae sunt anno Domini M. C. LXXXI. His ergo gloriosis Christi Athletis Regium Populeti Monasterium in obsequiosae gratulationis speciem Triumphale hoc erexit, dedicavitque Monimentum M. DCC.XXXVI.^ (Deteneos, devotos, mirad con veneración a los hermanos, no ya príncipes mahometanos, Hamete Zaida y Zoraida, sino fideh'simos mártires de Cristo, Bernardo, María y Gracia. De los cuales, el primero, en el año del Señor 1156, se convirtió en Poblet a la fe católica, tomó el nombre de Bernardo, vistió el hábito de monje, emitió sus votos. Luego hizo convertir a la fe catóhca a sus dos hermanas. Lavadas en el sagrado bautismo, dióles los nombres de María y Gracia. Finalmente, por impío mandato de tirano, más que hermano suyo, Almanzor, a Ber¬ su nardo le fué traspasada la frente con un clavo de hierro, y María y Gracia fueron traspasadas con Una espada en el año del señor 1181. A estos gloriosos atletas de Cristo, el Real Monasterio de Poblet, muestra de obsequiosa como congratulación, erigió y dedicó este triunfal monumento en 1736.) En la gran plaza que hay frente a la puerta de la clausura exterior del Monasterio, erigió el abad Guimerà una suntuosa cruz, que en la actualidad embellece los jardines de Escornalbou, propiedad de D. Eduardo Toda, montada sobre nuevas graderías. REAI, MONASTERIO DE POBEËT 9 y labrada columna. La primitiva columna sirve de puntal en una cuadra de la vecindad. Adornaban esta plaza, proyectando con su tupido ramaje espesa sombra, ,un sinnúmero de pinos, plantados en el año 1608, como lo justifica una inscripción gra¬ bada en una de las piedras de la mencionada puerta de Prades. Adosados a la pared del muro de la clausura, a mano izquierda de la puerta de entrada, había, desde el tiempo del abad Lerin, dos grandes abrevaderos para las caballerías, en los que sendos caños de hierro vomitaban abundantes chorros de agua : andando el tiempo, fueron trasladados a la parte de Mediodía, y reciente¬ mente, junto al camino que conduce a las Masías. En la parte de Levante de esta plaza, a través de varios edificios relativamente modernos, que enlazan con un extenso muro almenado, de 1,798 metros de longitud por 4*89 de alto, que circunda lo que se llama clausura exterior, se abre la única puerta que da acceso a este recinto. Sobre de ella, en una hor¬ nacina, hay una imagen de la Virgen. Traspasado el umbral, a mano izquierda, se descubre un pórtico, hoy tapiado, edificado en el segundo tercio del siglo xvi, gobernando D. Fernando de Lerin, según lo acredita el escudo de armas de este abad, que se destaca en primer término. En habitación levantada sobre este pórtico vivía el monje portero, cargo ejercido casi siempre por un virtuoso monje entrado en años que, después de saludar con un Deo gratias y pedir, arrodillado, la bendición al recién llegado, iba, presto, a comunicar al abad la presencia del forastero. Se¬ guían formando calle una serie de edificios, en la actualidad arrui¬ nados, destinados a morada de criados, mozos y conversos, que eran los encargados del cultivo de las tierras. Sólo un pozo del tiempo del abad Guimerà y una hermosa viña, que se extendía hasta el muro exterior, había a mano derecha, antes de la des¬ trucción, ahora hay levantadas varias edificaciones, en una pero de las cuales se montaron una puerta y una ventana de lo que fué segundo palacio del abad. Estos edificios, junto con las ruinas de las del otro lado, hmitan una avenida adornada con dos hileras de corpulentos álamos y cerrada por la Puerta Do¬ rada, a cuya derecha se levanta la hermosa capilla de San Jorge o del Rosario. lO REAT, MONASTERIO DE POBEET Capilla de San Jorge o del Rosario Se edificó durante la abadía de D. Bartolomé Conill, a ex¬ pensas del rey D. Alfonso V de Aragón, IV de Cataluña y I de Nápoles. Excepto la cornisa, obra del abad Tarrós, que es del Renacimiento, el resto de la obra es de hermoso estilo gótico. Embellecen su fachada, además de sus prismáticos contrafuertes, esbeltos pináculos y recamados florones, los escudos del abad Conill, encima de la puerta; la derecha, el de la Confederación a Aragonesa, Sicilia y Nápoles; de Jerusalén a la izquierda. y cruces Es de una esbeltez extraordinaria el ábside, a cuyos lados se abren dos ventanales que dan paso, a través de vidrios de colores, a la luz solar que iluminaba durante el día el interior de la capüla. Es notable la bóveda interior, y eran dignos de admirar el pri¬ moroso retablo de piedra, labrado en Nápoles, y los ornamentos sagrados, que para la celebración de los actos del culto había regalado aquel insigne monarca en el año 1442. Esta capilla, desde la exclaustración de 1835 había estado abandonada y destinada a almacén y albergue de mozos de labranza. El día 23 de junio 1885 fué destinada nuevamente al culto y a las nueve de la mañana el ecónomo de Espluga de Fran¬ colí D. Ramón Fàbregas, celebró la ceremonia de reconciliación y nueva bendición, con asistencia de buen número de fieles. Puerta Dorada Cerrando la calle antes descrita, se levanta un edificio de un piso y planta baja, en la que se abre la Puerta Dorada, sun¬ tuosa obra de la segunda mitad del siglo xv, de piedra de siUería, REAL MONASTERIO DE POBLET debida a los abades Delgado Payo Coello, según lo indican sus y escudos labrados en la fachada, que, junto con el del Monasterio, destacan debajo de otros más grandes, con las armas de la Con¬ federación Catalano-Aragonesa, el de la derecha; las de la Cxm- federación, Sicilia y CastiUa, en el del medio, y en el de la izquierda, las de la Confederación y Siciha, enseñas reales de Juan II y Femando el Católico. Remata el frontis una cornisa de mata¬ canes yalmenas. Al pie de esta puerta, y frente a la capüla de San Jorge, se apeaban y desarmaban cuantos caballeros, fuesen del rango que fuesen, visitaban el Monasterio, y hasta ella salían procesionalmente los abades, revestidos con sus mejores orna¬ mentos y seguidos de toda la comunidad, a recibir a los ilustres huéspedes que honraban el convento con sus visitas, y a la lle¬ gada de los restos mortales de aquellos que lograban sepultura en el recinto de esta santa casa. Se le dió el nombre de Puerta Dorada porque en 1564 fueron doradas, con motivo de la visita del rey Fehpe I de Cataluña y II de Castilla, las recias planchas de bronce que cerraban el paso. En las paredes había pintadas escenas importantes de la historia del Monasterio. En la de la derecha, se representaba al Conde de Barcelona, D. Ramón Berenguer IV, entregando las llaves del nuevo convento al ana¬ coreta Poblet y demás monjes fundadores, y en la de la izquier¬ da, otros actos de la vida del citado anacoreta. Actualmente sólo ligeros vestigios quedan de estas pinturas. Son dignas de admirar las impostas que sostienen el arco que da salida a la Plaza Mayor. Plaza Mayor Traspasado el umbral de la Puerta Dorada, aparece ante la vista la inmensa Plaza Mayor, cuyo adoquinado, que forma¬ ba caprichosos dibujos, está casi destraído, y al dirigir la mirada alrededor, no se ven más que ruinas de lo que fueron bolsería, habitaciones del hermano bolsero, hospital, casas del médico. 12 RBAI, MONASTERIO DE POBEET cirujano y enfermeros; la románica Capilla o Iglesia de Santa Catalina, primera de las tres que mandó levantar D. Ramón Berenguer IV, consagrada, según atestiguaba una inscripción que había a los lados del retablo, en 20 de junio de 1251, por fray Andrés de Albalate, de la Orden de Predicadores, obispo de Valencia, hermano del arzobispo de Tarragona, que a la sazón estaba enfermo en Poblet, donde falleció el 2 de julio siguien¬ te. Durante la ceremonia de la consagración se descubrió una imagen de la Virgen entre las ramas de un corpulento ciprés que había en la parte posterior de la iglesia, y con tal motivo se ce¬ lebraron solemnes fiestas, a la que asistió toda la comunidad, trasladando la imagen, procesionahnente, al citado templo, en donde se le rindió culto, hasta el año 1604, que el último abad perpétuo, D. Simón Trilla, mandó levantar una capiüa adosada a la de Santa Catalina, en donde se la veneraba bajo el título de la Virgen del Ciprés. El Hospital de pobres de Poblet era una de las más antiguas instituciones con que contaba el Monasterio, instalado en un principio en el interior del convento; hubo necesidad, más tarde, de levantar, fuera de la clausura, un edificio apropiado, dado el sinnúmero de pacientes que en él se asistían y que de lejanas tierras acudían a él en busca de alivio a sus dolencias, atraídos por la fama y renombre de que gozaban los médicos, cirujanos y enfermeros que estaban encargados del cuidado de los enfer¬ mos, reputación tan bien adquirida, que de alguno de eUos han pasado los nombres a la posteridad, como el de D. Esteban Ven- tres, el del Dr. D. Juan de la Peña y el del Dr. D. Pablo Femós. Fundado por D. Bernardo de Grañana, señor de Montesquiu, lo dotó, en 25 de noviembre de 1207, con el señorío de las tierras, viñas, molinos y demás derechos que poseía en Tàrrega y su término, reservándose solamente el castillo y dominio de los Caballeros que por él lo tenía en feudo. Poco después cedió un molino y una viña que poseía en el término la Sinagoga, y en el testamento que otorgó en 1212 legó para dicho hospital un campo y una viña junto a Baliana. Siguiendo el ejemplo del magnánimo fundador, otros caritativos caballeros contri¬ buyeron con sus donativos a aumentar las rentas para el soste- REAL MONASTERIO DE POBLET 13 nimiento de tan benéfica institución, y así vemos que en 1218, fray Ramón de Vallebrera, monje de Poblet, cedía todo el honor que poseía en Lérida y su término. D. Arnaldo Ostaler, en I2ig, entre otros legados, hizo donación de una viña y un campo, para que de producto se tuviera encendida su perpetuamente una lámpara endicho hospital. En 1220, el abad D. Arnaldo de FüeUa vendió por ico doblones los mohnos de Tàrrega legados por D. Bernardo de Grañana, y, a cambio de ellos, asignaron al hospital todo lo que el Monasterio poseía en el término de Fu- Ueda, y entre otros derechos, la señoría que fué de D. Arnaldo de Bojadors. En i.° de abril de 1221, el abad D. Ramón de Hostalrich hizo establecimiento del campo y viña que había dado al hospital Arnaldo Ostaler al hacerse monje, y se asignó a los bienes generales del mismo los réditos de dicho esta¬ blecimiento. Al hacer testamento en 1234 D. GuiUén de Guardia, mandó que lo sepultasen en Poblet, y legó al hospital de pobres el castülo de Mantesquíu con sus términos y pertenencias en propio y franco alodio. D. Berenguer de Aguüón, antes de partir a la expedición de Valencia contra los moros, legó para dicho Hospital de pobres el Mas den Vives, en el término de Valvert. En diciembre de 1247, D. Berenguer de San Martín asignó la cantidad de 1,500 sueldos barceloneses, y tantos otros contribuyeron con sus donativos a tan benéfica obra, que sería interminable la lista de bienhechores. Siguiendo a izquierda, se descubre un camino que mano conduce a lo fueron corrales de ganado, pajares, pozo de que hielo, a la espaciosa era, que se conserva todavía completamente enladrillada, y a las huertas que circundan el Monasterio. Ce¬ rrado por una tapia, había, antes de Uegar a la Puerta Real, el jardín botánico, que comunicaba por una pequeña puerta con la habitación del farmacéutico. A la derecha de la plaza había las dependencias destinadas a cárcel de mujeres, cochería, habitaciones de artesanos y hos¬ pedería, de la que cuidaba un religioso de obediencia, instaladas todas en lo que había sido primitivo Palacio del Abad. De todo este edificio restan hoy tan sólo ligeros vestigios, como son un ventanal y una puerta de lo que fué Salón de los Arcos, en donde 14 REAI. MONASTERIO DE POBLET se hospedaron las damas del séquito de D.^ Isabel, cuando, en noviembre de 1493, visitaron este Real Monasterio los Reyes Católicos. Hacia la montaña se levantaba el moderno Palacio del Abad, suntuosa obra de cal y canto, de estilo grecorromano, construi¬ da por el abad D. Francisco de Oliver y BotaUer, en los años 1583 a 1597, que no ofrece ninguna particularidad artística ni arquitectónica. Comunicábase el palacio con la Iglesia mayor por un espacioso corredor, sobre cuya puerta de entrada se lee esta inscripción : «Án mdccxxxii», y sus paredes estaban tapi¬ zadas con ricas maderas y alumbrado por grandes ventanales cerrados por artísticas rejas de hierro forjado, mandadas construir, en 1732, por el abad D. Félix Genover. En 1776, como lo indica esta fecha labrada sobre la ventana central superior de la fa¬ chada, se hicieron nuevas obras y modificaciones en este palacio. Seguramente en esta época, para ensanchar el edificio, se tapia¬ ron unos elegantes pórticos que había en la planta baja de la cara de Levante, cuyas columnas y arcos de piedra labrada, se¬ mejantes a las del patio de entrada, pueden verse todavía. En la capüla de este palacio se hacían las ordenaciones de primera tonsura y cuatro órdenes menores. Detrás del palacio se cultivaban hermosos jardines con sus surtidores y saltos de agua, y más allá se distinguían los moHnos de aceite y de hari¬ na y una gran balsa redonda del tiempo del abad Porta, que podía contener una infinidad de cargas de agua para el uso de estos molinos y riego de jardines y huertos. Otros depósitos y fuentes de ricas y cristalinas aguas había alrededor del Mo¬ nasterio; entre ellas merece especial mención la fuente de San Bernardo, sitio ameno, apartado y solitario, rodeado de fron¬ dosa arboleda, que invita a la meditación y al recogimiento, en donde existe un inmenso aljibe, en cuyas tranquilas aguas se retrata de una manera fantástica la gran fábrica del Monasterio. Cierra la Plaza Mayor, por la parte de Levante, el muro de la clausula interior, a través del cual se abren únicamente las Puertas Real y de la Iglesia mayor. Este muro, que da al Mo¬ nasterio verdadero aspecto de fortaleza de la Edad media, con sus torres, paso de ronda, almenas y matacanes y, sobre todo. REAL MONASTERIO DE POBLET 15 los dos soberbios torreones que guardan la entrada de la llama¬ da Puerta Real, consta de cuatro lienzos aproximadamente igua¬ les de unos 608 metros de longitud, 11*50 de altura y 2 de espesor. Fué construido en tiempo del abad D. Guillén de Agulló, por orden del Rey D. Pedro IV el Ceremonioso, quien ordenó al gobernador general de Cataluña, en 1367, que eximiera a los vasa¬ llos de Poblet de la contribución impuesta para muros y fortifi¬ caciones de veguerías, con tal de que contribuyesen a la fortifi¬ cación del Monasterio. En vista de que las obras no adelantaban todo lo que él deseaba, debido a la resistencia que oponían para ello los vegueres de Lérida, Cervera y Montblanch, en 7 de septiembre de 1369 firmó D. Pedro una real orden disponiendo que se terminara lo antes posible la construcción de las murallas, y en la misma fecha comisionó a fray Guillermo de Guimerà, comendador de Barbará y lugarteniente del gobernador de Cataluña, para di¬ rigir la obra, facultándole para disponer la traza de las murallas y de los fosos que conviniese hacer a costa del mismo Monasterio! El 12 de mayo de 1371 reiteró la orden de que se activaran las construcciones, pero de tan terminantes órdenes, no se a pesar daba mucha prisala ejecución de la obra, hasta que en 12 en de octubre de 1374, temiendo que los ejércitos enemigos inva¬ dieran el principado, el rey, desde Barcelona, mandó a su lugar¬ teniente y gobernador general que obligase a todos los súbdi¬ tes de Poblet, sin excepción de personas, que fuesen a trabajar en la obra de las murallas y demás fortificaciones del Monas¬ terio, y que no se dejasen de mano hasta que estuvieran del todo concluidas; de esta manera, y contribuyendo el convento con los útiles del trabajo y el sustento de los trabajadores, se acabó la fortificación en 1377, o sea diez años después de co¬ menzadas. Tan bien fortificadoquedó, que el mismo rey, pensando que en algún tiempo alguien podría hacerse fuerte en él y darle inquietudes y disgustos, dió una orden desde Valencia, en 26 de marzo de 1382, que prohibía que nadie, en ausencia de los reyes o de los infantes sus hijos, aunque fuesen de la Casa Real, pudiese entrar en la fortaleza llevando comitiva de más de veinte 16 REAL MONASTERIO DE POBLET personas; los condes, más de quince, y los vizcondes, barones y nobles del reino, más de diez. En mucha estima tuvieron esta fortaleza tanto D. Pedro IV, su fundador, como sus sucesores, no tan sólo porqué servía para la custodia de los cuerpos reales y de los nobles en su recinto enterrados, sino porque era el lazo de unión entre las plazas fuer¬ tes de Lérida y Tarragona; así vemos al rey D. Juan II, en di¬ ferentes ocasiones, encarecer al abad D. Miguel Delgado que cuide mucho esta fortaleza, asegurándole que, después de Lérida y Tarragona, no tiene otra más estimada en Cataluña. Sobre la Puerta Real se destacan tres escudos primorosamen¬ te labrados, que representan, el del centro, las cuatro barras catalanas^, sostenidas por un ángel y dos leones; el de la iz¬ quierda, una cimera con una inscripción en latín que dice «Hoc: opus : incipit : tempore : petri : regís : aragon» (Esta obra empezó en tiempo de Pedro (IV) rey de Aragón), y en el de la derecha, que por haber sido esculpido en piedra poco dura no quedan ya ni vestigios de él, se leía el final de la inscripción, que decía : «qui : (regnare) : cepit : anno : m : cec : xxx : vu» (Que entró a reinar en el año 1337). Otros pequeños escudos con las barras catalanas y las armas del abad Agulló están dis¬ tribuidos por el resto de la fachada. Ganada la Puerta Real, se llega a un patio o zaguán, en el que desembocan tres puertas, que comunican, la de la derecha, presidida por el escudo de Cataluña, con el patio de la escalera del Palacio del rey Martín; la de la izquierda, con dependencias I. Escudo de Cataluña y no de Aragón, como dicen muchos, pues Aragón tuvo siempre por armas cuatro cabezas negras en campo de plata, y Cataluña coloradas en campo cuatro barras de oro. El escudo de Cataluña se extendió primero a Aragón por casamiento de Ramón Berenguer con Petronila, y después a Mallorca, Valencia y demás por conquista. Ostentaba, también, las cuatro barras el canfalón o estandarte de la Iglesia Romana, así como eran también colorados y amarillos los cordones de las Bula.s apostólicas en representación de las barras coloradas en campo de oro del es¬ cudo de Cataluña. También el escudo de la Merced ostenta las cuatro barras coloradas en campo de oro de Cataluña y la cruz blanca de la Santa Iglesia de Barcelona en campo dorado, por real privilegio otorgado por D. Jaime I en Zaragoza en los idus de junio de 1251. Mdongaeesnterirla Vista REA!. MONASTERIO DE POBTET Plaza exterior y puerta del primer recinto dbllóvaaceapil de Llaves JSoargne Kddoseaeril Capila VII REAL MONASTERIO DE POBEET Impostas de la Puerta dorada dPldouareaet posteri Parte ? 1 P £î". REAI, JIONASTERIO DE POBDET Capillas de Santa Catalina y del Ciprés X REAI. MONASTERIO DE POBEET Vista del Monasterio desde el Verger Major Fuente de San Bernardo XII REAI, JIONASTERIÜ DE POBEEÏ Casas nuevas para frailes jubilados XIII reai, monasterio de pobeet Vista desde la era antes de la destrucción. (De un grabado antiguo.) XIV REAL MONASTERIO DE POBLET Puertas real y de la iglesia antes de la destrucción. (De un grabado antiguo.) REAL MONAvSTERIO DE POBLET Escudos de Pedro IV y de Cataluña sobre la Puerta real XVT reai, monasterio de pobeet Puerta de la Iglesia mayor REAI, MONASTERIO DE POBEET 17 interiores del convento, y la de enfrente, que era la de entrada al Monasterio antes de construirse las murallas, que es de estilo gótico, conduce a un paso abovedado, en el que se encuentra una gran dependencia, levantada, lo mismo que la bóveda y la puerta, en tiempo del abad Copons (1316-1348), destinada pri¬ meramente a caballerizas, y más tarde se instalaron en ella las prensas y cuatro grandes trujales de madera, que fueron subs¬ tituidos por otros tantos de piedra de sillería, en 1698, gober¬ nando el abad D. José Rosers, los que se ven todavía en muy buen estado de conservación. Termina el paso abovedado con una hermosa puerta románica, primitiva entrada de la clausura, que data del tiempo de la fundación del Monasterio. Claustro mayor Al ganar la salida del paso abovedado, queda sorprendido el visitante ante la belleza, magnificencia y grandiosidad del Claustro mayor, uno de los mejores de su época, obra riquísima, la menos deteriorada del Monasterio, formado de cuatro naves de diferentes longitudes y distinto carácter, debido al gusto ar¬ quitectónico de la época en que fueron edificadas, obra toda de piedra de sillería, perfectamente ajustada y de tal solidez, que, a pesar de los contratiempos sufridos, no se nota en eUa señal alguna de los siglos transcurridos, a no ser por la pátina especial que en ella imprimió la inclemencia del tiempo. El ala o nave adosada a la Iglesia mayor mide 40*35 metros de longitud, es de estilo románico y pertenece a la misma época que aquélla, o sea del siglo xii; construyóse al principio más baja, como puede verse por las ranuras labradas en la pared de la Iglesia, en las que venían a apoyarse sus bóvedas; más tarde levantáronse éstas para seguir el trazado de las otras naves que se iban obrando. La nave de la Sala capitular mide 35*50 metros; la del Refec¬ torio, 40*75, y la del Palacio, 34*25; fueron construidas en el i8 REAI, MONASTERIO DE POBEET siglo XIII y pertenecen al estilo gótico. Aunque todas sus partes son notables por la elegancia de los pilares y ojivas, con todo, hay un lienzo que particularmente llama la atención, pues en el firme del antepecho levántanse allí dos columnitas que inte¬ rrumpen el claro de cada arco hasta nivelarse con los capiteles de los püares, y llenan lo restante caprichosos y calados rosetones. Por el interior de estas naves admira la robustez de la obra. Cierran las bóvedas pesadas llaves, donde estriban los nervios que van a sobre esculturadas repisas. Las paredes des¬ caer aparecen debajo de los sepulcros, donde se ven esculpidos los nombres más célebres de nuestra antigua nobleza, y todo el lugar cobra con eUos mayor grandeza y majestad. En el siglo xii fué levantada, también, la glorieta o templete, que va unida a la nave del Refectorio; es de planta octogonal, con basamento y dobles arcos de medio punto, en cada lado, bipartidos por gentil columnita. En el interior de esta glorieta se ven todavía los restos de un surtidor, del que, por treinta y un caños, fluía el agua, que bulliciosamente iba a caer en una gran pila de granito. Cerraban los ventanales del Claustro, hasta la altura de los capiteles, adornadas rejas de hierro forjado, y dejaban paso al jardín o huerto del centro del Claustro una puerta en el ala o nave de Poniente, dos en la del Mediodía y tres en el templete. El suelo estaba pavimentado, y en él se conservan todavía de trecho en trecho restos de unos ladrillos árabes, compuestos de una multitud de azulejos (alizares) de diferentes colores, los cuales ajustan exactamente unos con otros a manera de mosai¬ cos. Aunque al parecer estas pequeñas piezas fueron ya labra¬ das a propósito, no es así; su destino, primitivamente, no era para poner en los pavimentos, sino para tapizar las paredes de las habitaciones árabes o arrimadizos, costumbre que de ellos toma¬ ron nuestros abuelos, y aun nosotros cubrimos las paredes con azulejos que, uniéndose unos a otros, forman caprichosos dibu¬ jos, y enlazándose, una lacería o almarbate, describiendo figuras geométricas iguales a las de la Alhambra. A lo largo de los muros del ala del Palacio y de la Iglesia REAI, MONASTERIO DE POBI^T 19 corren unos bancos de piedra que antaño estaban tapizados, así como el respaldo, por costosas maderas. Las sepulturas fueron todas profanadas, rotas algunas de ellas y otras han desaparecido; databan todas ellas de los siglos XIII y XIV. Gran parte de los mosaicos fueron arrancados y trasladados a Madrid, al Museo Provincial de Tarragona, otros, amén unos, y de algunos que han ido a parar a colecciones particulares, que¬ dando en su sitio muy pocos y aun deteriorados, y en tal mal estado de conservación, que a duras penas se puede formar juicio de ellos. Contribuyeron los gastos de las obras de este Claustro a diferentes magnates, entre eUos el rey D. Jaime I, que estando en 1225, reunido con los monjes en la Sala capitular, ofreció 200 morabatines alfonsinos, y no habiéndolos pagado en el acto, hizo constar esta deuda en escritura que firmó en el mes de julio del año siguiente, y D. Berenguer de Puigvert, que en 1297 legó el castillo de Puigvert. Nave del Palacio En la pared del ala del Claustro, adosada a los lagares, de¬ bajo del Palacio del rey Martín, se destacan siete sepulturas igua¬ les, sostenidas por tres cartelas en forma de columna. En ellas estaban depositados los restos de las personas siguientes: En la primera, o más próxima a la puerta de entrada al. Monasterio, yacen, desde 1396, Gombaldo de Ribelles, su esposa D.a Violante de Cabrera y un hijo de ambos. En la segunda, D. Ramón de Anglesola, señor de Bellpuig, que falleció en 1292; su esposa D.®' Juana Ullandomán, en 1295; y su hijo D. Guillén, en 1325. En la tercera, los señores de Zavallá, D. Guülén de Boxa- dós, D. Ramón de Boxadós, fallecidos en 1314, una hija suya 20 RBAI. MONASTERIO DE POBEËT y un hijo llamado D. Bernardo de Boxadós, en 1345, que había gozado del favor de D. Jaime II, D. Alfonso IV y D. Pedro IV, junto a los cuales había desempeñado diferentes cargos honoríficos. En la cuarta, el señor de Montblanquet y de Albi, D. Arnal- do de Timor, muerto en 1236; D. Ramón de Timor/ en 1179, Y D. GuiUén de Timor, en 1281. En la quinta, D. Arnaldo de Cervera, señor de Grañanella, y su esposa D.^ María de CerveUó, en 1250. En la sexta, los señores de Velltall, D. Ramón de Montpalau, su esposa D.s· Ana Beaumant y su hija, sepultados en 1293. En la séptima, D. Bernardo de Montpahó, Señor de Vüallonga y Ribagorza, Carlán de Valls con su esposa e'hija, desde 1299. Nave de la Iglesia En la nave del Claustro, lindante con la pared de la Iglesia, había cinco sepulturas: En la primera, o sea la más próxima a las que acabamos describir que está junto a la puerta que comunica con la Igle¬ sia*, de estructura igual a las anteriores y sostenida, como aquéllas, por tres cartelas en forma de columna, descansaba, desde 1208, el noble mosén Martín de VaUebrera, señor de Cas¬ tellserà. En la segunda, D. Arnaldo de Sanahuja y su esposa, de¬ positados en 1216. En la tercera, más pequeña que las ordinarias, en forma de urna y adornada de escudos de la casa de Anglesola, había los restos de D.® Leonor de Anglesola, fallecida en 1348, hija de D. Ramón de Anglesola y D.» Gastón de Moneada. En el borde inferior de esta urna se lee, en caracteres monacales, en una sola línea destruida en su parte media, la siguiente inscripción : «Hic; * Esta puerta era antiguamente pequeña y de estilo románico, carácter que perdió en 1694 al ensancharla y hacerla rectangular. reai, monasterio de pobeet requiescat : i : pace... obiit : ani : dni : m : cgc :xl : viii.» (Aquí descansa en paz... que el año del Señor 1348). murió en En la cuarta, D. Tomás en 1360, doncel Marca, fallecido del condado de Rosellón, escudero del infante D. Juan, prin¬ cipe de Aragón y duque de Gerona, hijo de Pedro IV el Cere¬ monioso, a quien sucedió con el nombre de Juan I. En este sarcófago hay una inscripción, en caracteres góti¬ cos, en parte destruida, en la que puede leerse; ... la de . . . eme : lan : dni ! m : cgc : lx : mor . . ... i : en : hg : moneste : de : poblet : ... en : tomas : ne : marga : : don ... . . . gel : sguder : dl : senyor : ... te a : de : marga : d ongel : dl : gomtat ! d : rossello De la quinta, quedan tan sólo restos de las cartelas que la sostenían; en ella estaban enterrados, desde 1357, D. Bernardo de Anglesola, señor de Miralcamp, y su señora esposa D.® Beatriz de Pinós, descendiente de la casa de Pinós, uno de los nueve ba¬ rones de Cataluña. Esta nave de Claustro la costeó el conde de Urgel, Armen- gol VIII, que murió en 1208 y fué enterrado en la capilla de los Santos Evangelistas, llamada, también, de los Condes de Urgel. Nave de la Sala capitular En esta nave, junto a la puerta de la Iglesia, hay los restos de una capilla, estaba dedicada a san Jerónimo, única que que había en el Claustro bajo. Sobre la puerta de esta capilla se ven todavía las cartelas que sostenían la urna que guardaba, desde el año 1300, los restos de D.® Sibila Folch de Cardona, vizcondesa 22 reai, monasterio de pobdet de Agar, hija de D. Ramón Folch, el noveno, y de su mujer D.®' Si¬ bila de Ampurias, y esposa de D. Alvaro, vizconde de Cabrera. Entre la capilla de San Jerónimo y la puerta de la Sala capi¬ tular se ve un panteón regularmente conservado, que pertenece a la famüia de Copons. Fué construido por orden del abad D. Ponce de Copons, en el que guardó las cenizas de sus ascendientes, que estaban enterrados en diferentes sitios del Monasterio. Consta que había D. Felipe de Copons y su esposa, fallecidos en 1218, D. Guülén de Copons y su hijo, en 1273, D. Antonio de Copons y su mujer D.^ Aldonza, en 1305, y D. Andrés Copons con su consorte Constanza y una hija de ambos, en 1365. Entre la sepultura de la familia Copons y la Sala capitular existe un hueco en la pared, donde se guardaban los libros que se leían en el Capítulo, puesto que la orden del Císter disponía en sus Estatutos que los mentados libros debían custodiarse inter capitulum et ecclesiam (entre el capítulo y la iglesia). Delante de la puerta de la Sala capitular hay una losa con una inscripción latina, que dice : «miserere mei deus secundum magnam misericordiam tuam.» (Ten piedad de mí. Señor, según tu gran misericordia.) Cubre esta losa la sepultura de D. Vicente Ferrer, que murió en 1411, dos años después de haber renunciado la Abadía del Monasterio, a la que había sido ele¬ gido en 1393. Era tío de san Vicente Ferrer. Ya que nos encontramos frente a la Sala capitular, y a fin de no deshacer luego nuestro camino para visitarla, entremos ahora en eUa, que, a nuestra salida, acabaremos de describir lo que en el Claustro queda de notable. Aula capitular Es el aula capitular una belh'sima obra de principios del siglo xiii. Se entra en ella por una puerta de arco semicircular, ricamente decorada de molduras, elevándose en cada uno de sus REAIv monasterio DE P03DST 23 costados un pilar, mejor podría decirse un haz de esbeltas y airosas columnas. La puerta está medio de dos ventanas en partidas por un pilar que sostiene dos graciosas ojivas y un bello rosetón, que ostentaba en otro tiempo cristales de colores. Unas cuantas gradas permiten bajar a su sala, que tiene gran parecido con la del Monasterio de Piedra, al mismo objeto consagrada. El interior es un cuadrado perfecto de 15 metros de lado, dividido en tres naves por cuatro esbeltas columnas, con borda¬ dos capiteles. De sobre cada uno de ellos arrancan, cual hojas de esbelta palmera, los nervios de las arcadas que van a unirse en el centro de la bóveda por medio de artística llave, con los que vienen de las otras columnas o de las ménsulas de los muros. En el fondo, tres grandes ventanales, con sus vidrieras de colores, dejaban pasar la luz, que iluminaba de una manera mis¬ teriosa aquella sala, en donde deliberaban los monjes viejos, y de donde salieron acuerdos importantísimos para la vida de nuestra patria. En la vidriera del ventanal correspondiente al Coro del prior había el escudo del abad Arnaldo de Eixamuz, formado por un puente. Estaba circuida el Aula por tres gradas de piedra, de las cuales quedan todavía señales, pero no así de las ricas maderas que las tapizaban ni tampoco del artístico respaldo ojival que ostentaba la tercera, coronado por una linda faja de primorosas labores. Adornaban los muros doce cuadros, con los retratos de los monjes del Monasterio que, sobre el humilde hábito de san Ber¬ nardo, habían vestido la púrpura o cubierto su cabeza con la mitra. Fueron pintados y colocados en el Aula capitular estos cuadros durante la abadía de D. Vicente Prada, 1680 a 1684. El primer retrato que había entrando a mano derecha era el de D. Juan Martínez de Murillo, monje de Poblet, abad de Monta- ragón y cardenal de San Lorenzo in Damaso, por el papa Mar- tino V, que murió en el año 1420. Un cristo de plata sostenido por un pilar de piedra, una mesa y la silla del abad era lo único que se veía en la sala. 24 RKAr, MONASTERIO DE POBEKT En esta Sala recibieron sepultura todos los abades perpetuos que murieron gobernando el Monasterio, excepto D. Ramón Cervera, que fué sepultado en el Monasterio de Firmitate, en Francia; D. Miguel Delgado, que lo fué en el Priorato de Nazaret, de Barcelona, y D. Juan Guimerà, en la capilla del Santo Se¬ pulcro. No hay en eUa enterrado ningún abad temporal de Poblet, porque ninguno de eUos murió en el ejercicio del cargo. Los cinco abades perpetuos que renunciaron la Abadía fueron sepultados, Estañol, Queralt y Estaña, en el cementerio de los mon¬ jes; Ferrer, en el Claustro frente a la puerta de la Sala capitular, y Carbó, que fué de Santa María la Real, de Mallorca, después de la renuncia de abad de Poblet, en aquel Monasterio. El docto y santo barón D. Pedro Caxal, que murió en el castillo de Játiva, fué enterrado en el Monasterio de Montsant, de aquella población. Los abades que obtuvieron otras dignidades fueron inhu¬ mados en los sitios siguientes : Esteban de Sanmartín, obispo de Huesca, en su propia Sede; Arnaldo de Amalrich, arzobispo de Narbona, en el Monasterio del Císter; Arnaldo de Filella y Ramón de Hostalrich, obispos Elna, de en aquella Sede; Arnal¬ do de Gallart, arzobispo de Aix, en su Iglesia arzobispal; D. Ra¬ món Gimeno, obispo de Segorbe y Albarracín, en su Sede; Ramón de Sisear, obispo de Lérida, en la Iglesia de Poblet, y Domingo de Semeno, abad de Fuenfría, en aquel Monasterio. Escandalosamente mutiladas vense en el suelo grandes once losas que cubren las sepulturas de otros tantos abades, en las que se representan, en bajo relieve, sus efigies, con los hábitos de la Orden, el báculo, escudo de armas y leyenda alusiva a cada uno de ellos. Pertenece la primera de la izquierda, mirando a los grandes ventanales, a: D. Juan Tarrós, fallecido en ii de diciembre de 1602. Lleva alrededor la siguiente leyenda en caracteres romanos: HIC lACET INSIGNIS lOANNES ^ TARROSIVS ^ ABBAS ^ HIC DOCTRINA lACET HIC VIRTVTIS HONOS ^ OBIIT ANO MILLESIMO SEXCENTESIMO SECVDO REAL MONASTERIO DE POBLET 25 (Aquí descansa el insigne Juan Tarros, abad, aquí yace la doctrina, aquí el honor de la virtud. Murió año 1602.) y al pie, como emblema del apellido Tarrós, un pájaro sobre tres terrones. Lasegunda, cubría los restos de D. Guülén Agulló, que descansó en la paz del Señor en 13 de julio de 1393. Losa re¬ gularmente conservada, tiene a los lados de la cabeza de la figura dos escudos con cuatro escaques por blasón, emblema de la casa Agulló, y encima corre en dos líneas un epígrafe en letras gó¬ ticas, que dice: Hic ; lact : dop' : g' : aguyllo : qui : xxxii ; abbs : fuit : ppLTi : ob't : xiii : die : mes's : iulii : ano : 0000 DNi : M.. CCC..XC : iii. (Según Finestres, este abad no fué el 32, sino el 35.) (Aquí yace D. G. Aguylló, que fué el abad 30 de Poblet. Murió el día 13 del mes de julio, año del Señor 1393.) A D. Domingo Porta, sepultado de en 23 mayo de 1526, guardaba la tercera, en cuyos ángulos superiores se destacan sus escudos de armas, consistentes en una puerta mural esculpida en medio relieve, y en los bordes, en letras romanas, hay la siguien¬ te inscripción. misserere : mei deus : secvndvm : magnam : misericordiam tuam ex : secvndvm mvltitvdinem : miseracionum : tvarvm : (Compadécete de mí. Dios, según tu gran misericordia y según la multitud de tus compasiones.) Entre la sepultura del abad Porta y la del abad Alferich hay unespacio sin lápida, que corresponde al sepulcro del abad -» D. Gabriel Forés, que murió estando de visita en el Priorato 26 REAlv monasterio DE poblet de San Vicente, de Valencia, en i6 de septiembre de 1546, en donde fué más tarde se trasladaron sus restos a sepultado, y Poblet, depositándolos, sin señal alguna, en el sitio indicado. D. Pedro Alferich descansaba, desde el día 12 de marzo del año 1311, bajo la cuarta lápida, la más antigua de la Sala capi¬ tular, pues a los abades fallecidos anteriormente, aunque en¬ terrados en esta sala, no se les había puesto lápida ni señal algu¬ na en el sitio de su enterramiento. Está la piedra completa¬ mente fracturada, y en la parte superior, en letras góticas, dice: HIC : lACET DOMINUS : p' : ALFERICH : QI : XXVIII : ABBAS EXTITIT : MOASTERI : POPULETI : (Aquí yace D. P. Alferich, que fué el 28 abad del Monas¬ terio de Poblet.) (Según la cuenta de Finestres, éste fué el abad 30 y no el 28. El error eradebido a que se consideraba, por los antiguos cronis¬ tas, a D. Gerardo elegido en 1153, como a primer abad, sin contar que antes que él habían ejercido tal dignidad D. Esteban y D. Vi¬ dal, como documentalmente demostró el citado fray J. Finestres.) Pertenece la quinta a la sepultura de D. Fernando de Lerín, que falleció en 24 de noviembre de 1546. Tiene la efigie en alto relieve, en el ángulo derecho superior su divisa, que consiste en un ramo de azucenas, y alrededor de la lápida en letras ro¬ manas con rasgos góticos, se lee: credo : q : redem ptoz : me' : vivit : et novissimo : die : deterra : svrr ectvrv' : svm : ex : inca rne : mea : videbo ; devm : salvatorem : mevm : 1:5:4:6 (Creo que mi Redentor vive y que el último día resucitaré y en mi carne veré a Dios mi Salvador. 1546.) Guardaba las cenizas de D. Ponce de Copons, fallecido en 29 de julio de 1348, la sexta sepultura. A ambos lados de la real monasterio de poblet 27 cabeza de la estatua aparecen sus armas, un copón, y sobre ellas, en dos líneas de letra gótica, dice; and : dmi : m : ccc : xl : vni : iv : ks : augt : (obiit r d) poti' D : coponib' : q : fuit : xxix abbas : moasteri : pplti (Año del Señor 1348, a 4 de las kalendas de agosto (murió, descanse en el Señor), Ponce de Copons, que fué el 29 abad del Monasterio de Poblet.) (No fué el 29, sino el 32, según la cronología de Finestres.) El ocupa el sarcófago de D. Juan Payo Coello, séptimo lugar lo en descansaba desde 10 de diciembre de 1498. Está la figu¬ el que ra bajo un elegante arco de crestería, y alrededor de la lápida corría una inscripción en caracteres góticos, de la que sólo se con¬ servan algunos rasgos que, con dificultad, pueden leerse. Decía: hoc sub lapide d. johanes payo coello populet : abbas : xl : dormit : qui nobili natus genere : secularem mili- tiam : pro : monachato mutavit : ante a fratrib' : elect' : cassatam : bello : domun : pulcriorem : fecit : tandem spi- kitum redimit creatori : (Debajo de esta lápida duerme D. Juan Payo Coello, abad 40 de Poblet, de noble estirpe, que trocó la milicia seglar, por el monacato. Elegido por sus hermanos, hizo muchas mejoras en la casa, muy deteriorada por las guerras, y por último retornó el alma al Creador.) Adornaba la parte superior de la lápida su escudo de armas con un león bandado de escaques con bordadura de cruces. (Fué el abad 44, no el 40.) panteón lo ocupaba D. Pedro Buoques, falle¬ El octavo cido en 1564. Ostenta en la parte superior 26 de octubre de dos escudos con tres herraduras por blasón, y alrededor esta leyenda en capitales romanas: 28 reai, monasterio de pobi^ hic : lacet - dns : fr : petr' evoques : qvi; qvadragesim' ; quart' ; fvit : abbas popvleti : et : regavit : : i8 : ANNis : et obiit : kaledas : novebris : ani ; 1564 : (Aquí descansa el señor fray Pedro Buoqués, que fué el abad 44 de Poblet y gobernó 18 años y murió en las kalendas de no¬ viembre del año 1564.) (Fué el abad 50, según la cuenta de Finestres.) Reposaba en la novena, desde el 3 de octubre de 1458, D. Bar¬ tolomé Gmill. Está la lápida muy deteriorada; tenía en los ángulos superiores dos escudos con un conejo y no se distinguen en ella señal de inscripción alguna. El décimo lugar lo ocupaba D. Francisco Oliver de Boteller. A los pies de la estatua hay el escudo del abad que consiste en un olivo y un tonel {bota, en catalán). La inscripción, en parte destruida, dice: Hic : lacet : d. : fr. francisco oliver a boteller ; xlvi : abbas : popvleti : obiit : barchinonae depvtatvs:cataloniae 16 ; kalendas : ivni : anno i 1598 requiescat : in : pace : ame (Aquí yace D. fray Francisco Oliver de Boteller, abad 46 de Poblet. Murió en Barcelona, diputado por Cataluña, el 16 de las kalendas de junio, año 1598. Descanse en paz. Amén.) (Por la razón apuntada anteriormente, le correspondía el número 52 y no el 46, en la cronología de los abades del Monas¬ terio.) D. Simón Trilla, que bajó a la tumba en 10 de mayo de 1623, ocupaba la oncena. En esta losa, que es sin disputa la mejor REAL MONASTERIO DE POBLET 29 conservada, se destaca la figura del abad en medio relieve, des¬ cansando la cabeza sobre un almohadón, en el que se reclinan también dos ángeles llorosos, de primorosa ejecución. En la parte inferior tiene su escudo de armas, que se compone de un haz de espigas, y sobre él, un sol, y a los lados, las iniciales P. O. de Poblet. Por los bordes de la piedra corre la siguiente leyen¬ da, en capitales romanas: CONDITUR : Hic : NOSTER : SIMON POPULEUS HECTOR : COGNO MINE TRILLA CREVIT ARISTA SIGUT - OBIIT ANNO 1623 : (Aquí está enterrado nuestro Simón, Héctor Papuletano, de apellido Trilla. Creció como espiga. Falleció el año 1623.) No éste el orden que antes de la destrucción del Mo¬ era nasterio guardaban las sepulturas, pues al ser restituidas las losas en sus sitios, después de haber sido profanados los cadáveres, no se tuvo en cuenta su colocación primitiva, y fueron coloca- cadas al azar; así, por ejemplo, la del abad D. Guülermo Agulló, que ocupa hoy el segundo lugar, estaba antes en el primero de a mano derecha. En diferentes sitios del suelo del Aula capitular están en¬ terrados, sin que ninguna lápida ni inscripción alguna indique el sitio, unos veinticinco abades. Sólo sabemos que al pie de la primera columna, entrando a mano derecha, fué sepultado, en de 1502 el abad D. Antonio Buada, que, enero junto a la co- lunma del Coro del prior, recibió sepultura fray D. Miguel Es¬ cuder, abad cuadrienal de Escarpe, hijo de Poblet, que murió estando de visita en este Monasterio el año 1722. Salgamos de nuevo al claustro y sigamos nuestra ruta hacia la derecha. Junto al ventanal de la Sala capitular se abre la puerta de la escalera que comunica con el dormitorio de novi¬ cios en el piso principal, y al pie de esta escalera, debajo de una losa que tiene labrada una figura de monje, descansa fray Guillén Tost, fraüe encargado de la granja de CastellfuUit, que murió 3° real monasterio de poblet asesinado por unos vecinos de Prades cuando regresaba de este- pueblo de denunciar- a las autoridades los desperfectos que aqué¬ llos habían causado en el bosque de Poblet. Grabada en el muro hay una inscripción explicativa del su¬ ceso, en la que se puede leer perfectamente lo que sigue: agi : lau : frare ; g : tost qui : per : demanar : lusticia : i per : defensio ! del : bosch : dep oblet : perhomens : de : prades i fo mort : cuius : anima : requiescat inP ace : amen : ano : m : cgc : lx : vi. (Aquí descansa fray G. Tost, que por pedir justicia y defen¬ diendo elbosque de Poblet fué muerto por hombres de Prades. Descanse en paz su alma. Amén. Año 1366.) Frente a esta sepultura, en tierra llana, seguramente debajo de una losa que ostenta una pequeña cruz, yace otro monje, llamado fray Pedro Mas, que murió junto al Palacio del Abad, a manos de unos salteadores, en la noche de Navidad del año 1533. según unos, o víctima de los partidarios y parientes del abad Caxal, cuando asaltaron el convento, con ánimo de liber¬ tarle de la cárcel en que se le había encerrado después de haberle destituido del honroso cargo que ejercía, según otros. Nave del Refectorio En esta nave se distinguen cinco sepulturas, que son, em¬ pezando a contar por la más cercana al locutorio, o a la nave de la sala capitular: Primera : Es una sepultura más pequeña que las otras, primorosamente labrada, en la que se destacan los escudos real monasterio de poblet 31 de armas de la Alayá, de Montblanch; en él descansaba, casa desde 1348, D. Bernardo de Alayá, hijo del venerable D. Ber¬ nardo de Alayá, según reza la inscripción esculpida en el frontis del sepulcro, que dice: hic : lacet : bn : alay ani : fili' : venerabile bn' : alayani : d ! mote i alb o : cui' : aia : reqescat : i pace : qui obit : i : fine : me o sis : iulii : anno : dni : m o © cgc : xl : octavo ; (Aquí descansa Bernardo de Alayá, hijo del venerable Ber¬ nardo de Alayá, de Montblanch. Descanse en paz su alma. Murió el día último del mes de julio del año del Señor 1348.) Segunda Sarcófago situado sobre la puerta del Refectorio, : también pequeñoy con molduras y divisas de la Casa Vallebrera, apoyado sobre dos cartelas representando dos ángeles, uno to¬ cando el violin y otro sosteniendo un lebrel. En este sepulcro estaban depositados, desde 1348, algunos individuos de la fa¬ milia Vallebrera, según indicaba una inscripción que había en una tabla pendiente del mismo, que decía: aqui yacen caballeros vallebreras. año 1348. Tercera : Corresponde esta sepultura D. Blas Morell, na¬ a tural de la viUa de Morella, sirvió fielmente a los caballero que reyes D. Alfonso IV y D. Pedro, su hijo. Murió en 1348, víctima de la peste. Destacan en el frontis los escudos de su casa, que son unas murallas almenadas. Cuarta : Pertenecía este sepulcro, que es parecido a los del ala del Palacio del rey Martín, a D. Bernardo de Rocafort, señor de GraeUó, en el que descansaba desde 1260, en compañía de dos hijos suyos. Quinta : En esta sepultura, igual a la anterior, estaban de- 32 REAI, MONASTERIO DE POBLET positados, desde 1315, D. Francisco de Guimerà, D.® Brisinda, su esposa, y dos hijos de ambos. Pertenecían estos individuos a la familia del que más tarde fué el abad D. Juan de Guimerà. Comunica con esta nave de claustro la Cocina Desabogada estancia, paredes son de piedra de si¬ cuyas llería, magnífica bóveda con lucerna. Comunica con el edifi¬ con cio que en 1560 bizo levantar el abad Bouques, destinado a des¬ pensas y almacenes en el piso bajo y a habitaciones del monje proveedor de la comunidad en los pisos superiores; con un patio destinado a matadero; en el que todavía se conservan algunas mesas de piedra en donde eran sacrificadas las reses, y con el Refectorio por dos ventanas, por las que se entregaban las vian¬ das a los encargados del servicio de las mesas de la comunidad. Tenía otra puerta que daba salida al pasadizo que del claustro va a la bodega y a los corrales. Esta era la que de continuo se utüizaba a fin de no hacer ruido en el claustro, en donde la comunidad bacía sus principales ejercicios. Refectorio Es obra del siglo xiii, y lo forma una gran sala rectangular de 33'5o metros de largo por 8'25 de ancho, de bóveda apun¬ tada, con arcos dobleros, semejantes a los de la Iglesia mayor, iluminada por doce altos y esbeltos ventanales, que en su tiempo cerraban artísticas vidrieras de colores. En el centro hay restos de un surtidor o lavabo y excavada en el muro de la derecha dPdMarplaeeacttiíionoly dPueertal XVIII REAL MONASTERIO DE POBLET Claustro mayor : Xave gótica o del Palacio real monasterio de poblet xix Claustro mayor ' : Nave gótica del Aula capitular Cdlamuerosmtyráonlics Capitels dintetmeeprlol Vista ■ -i./ Un(Caclatmuuaslmytroern) ádngeulol Cdlaeustrlo ángulo Un XXIV REAI, MONASTERIO DE POBEET Un ángulo del Claustro antes de la destruccic'n REA!, MOXASTERIO DE POBI.ET XXV Claustro : Interior de la nave del Palacio Sepulcros del Claustro : Nave del Palacio REAI, monasterio de POBEET xxvii Claustro mayor : Mosaicos en la nave de la iglesia xxvni REAI, MONASTERIO DE POBEET Claustro mayor : Interior de la náve de la Sala capitular Sepultura de la familia Copons Claustro mayor : Puerta y ventanas de la Sala capitular d m O reai:< monasterio de poblet 33 hay la escala que daba acceso al pulpito, en el que durante la comida practicaba el monje lector. Alrededor de la sala corren bancos de piedra que habían sido recubiertos de finas maderas; había un arrimadero artís¬ ticamente labrado, y en el testero, el sitial del abad, que aun¬ que hacía vida en su palacio, tenía, empero, su sitio reservado en el Refectorio. Todos estos adornos, así como las mesas, del tiempo del abad Guimerà (1576), fueron destruidos y robados cuando las turbas entraron al Monasterio. a saco Contribuyeron a las obras de este Refectorio, con 300 morabatines, D. Arnaldo de Timor, en 1225, y con 50, D. Guillén de Guardia, en el año 1234. Calefacción o barbería Junto a la puerta del Refectorio ábrese la del Calefactorio o barbería, dependencia de la misma época y construcción que la anterior. Su bóveda y parte del muro exterior están arruinados. Claustro de novicios Por unpasadizo largo, estrecho y abovedado que hay al lado del Calefactorio, se entra en el Claustro de novicios, que consta de una sola nave, de valor artístico y escaso arquitectónico. Por espaciosa escalera, hoy derruida, comunicaba con la gran sala dor¬ mitorio de novicios y con las dependencias del sobreclaustro. Vense todavía esculpidos en los pilares diferentes escudos, nombres y anagramas, que seguramente pertenecen a miembros de la comunidad, que err sus ratos de ocio se entretenían en grabar. Hemos podido comprobar la certeza de algunos, entre ellos el de fray José Revull, que al tiempo de la exclaustración estaba 3 34 REAI. MONASTERIO DE POBEET todavía en el convento, y el de Esteban Torell, que fué dos veces abad en los últimos años del Monasterio. En el extremo opues¬ to al de la entrada había un pequeño altar, y el pavimento estaba adornado con ladrillos barnizados, que ostentaban diferentes leyendas y escudos de armas de distintos abades. Locutorio En elángulo que forman los claustros del Refectorio y del Aula capitular, se encuentra el Locutorio de los monjes, lugar destinado al uso que su mismo nombre indica, y único sitio del convento en que eran permitidas conversaciones en voz alta. Abrese a la izquierda de este Locutorio ancha puerta que da acceso a las dos grandes salas en donde estuvieron instaladas las bibliotecas, y a mano derecha hay dos estancias obscuras y muy frías, que se utilizaban para guardar viandas. Bibliotecas Estadependencia estaba primitivamente situada en el Claus¬ tro, según parece desprenderse de lo que dice Cock en su Relación del viaje de Felipe II. «Libros viejos — dice — había artos en derredor del claustro, más, muy inútiles y sin provecho.» Luego, cuando en 1692 D. Pedro A. de Aragón hizo donación al Monasterio de su famosa biblioteca, se habilitaron para ello las estancias que hasta aquella época estaban destinadas a guardar los granos y frutos que se cosechaban en las fértiles tierras del rico cenobio. Dos grandes piezas o estancias formaban esta dependencia. La primera, a la que se entra por holgada puerta, sobre la cual se destacaban las armas del generoso donante, mide 26 metros de REAL MONASTERIO DE POBLET 35 longitud por lo'go de ancho, partida en dos naves por cuatro esbel¬ tas columnas acabadas en octavados capiteles, en donde descansan los nervios de sus hermosas bóvedas. Cuatro grandes ventanales con sus correspondientes vidrieras dejaban pasar cantidad de luz suficiente para iluminar con esplendidez la sala. AJ destinarse a biblioteca, fueron blanqueadas sus paredes y bóvedas, pintadas a imitación jaspe las columnas, capiteles y nervaduras, y cubier¬ tas las Uaves de sus arcos con dorados florones de madera. Sentados sobrepedestales de ébano había treinta grandes estantes de la misma madera, muy bien labrada, cerrados por puertas vidrieras de finos cristales de Venecia, que contenían cuatro mil trescientos veintidós tomos, ricamente encuader¬ nados en tafilete encarnado, con títulos, filetes y cantos dorados, y dorados, también, en las cubiertas, el escudo de armas y el nombre del donante, D. Pedro de Aragón. Adornaban las paredes los retratos de D. Pedro Antonio de Aragón y el de su esposa, D.^ Ana Catalina de Lacerda, du¬ ques de Segorbe y de Cardona. En el testero de la sala, encerrado en artístico escaparate de la misma taUa y madera de los estantes, había un Cristo de marfil, de gran tamaño, en cruz de ébano con cabos de bronce dorado, crucifijo que últimamente estaba en el Monasterio de Valldoncella, de Barcelona; desapareció entre las llamas en el incendio del mencionado convento cuando los luctuosos suce¬ sos de la trágica semana de juliode 1909. A los lados del crucifijo había dos grandes esferas o globos, terráqueo uno y otro celeste, montados sobre pedestales de ébano. Completaban el adorno diferentes cuadros geográficos y astronómicos, pasajes bíblicos, asuntos históricos y detalles, de la Orden del Císter. Ocupaba el centro un rico bufete do la propia madera de los estantes, de 12 palmos de largo por ^ de ancho, rodeado de ocho sillas de moscavia. Comunica esta estancia con otra interior, que se conocía con el nombre de Librería Antigua o primitiva del convento. Este local es parecido al anterior; mide 24'70 metros de longitud por 10*30 de lado; recibe luz por dos ventanales, entre los cuales hay una puerta que comunica con el gran patio exterior, y está 36 REAI, MONASTERIO DE POBEËT partido igualmente en dos naves por tres püares. Los libros estaban colocados en estantes de madera ordinaria, pintada, imitación nogal, contenía, según decía Finestres, en 1753, tres y mil seis cientos ochenta tomos, pero, en tiempos modernos, era bastante mayor el número de los que contaba, porque se habían añadido muchísimos a expensas del Monasterio, a más de otros muchos legados por los religiosos y otros particulares. Claustro del locutorio Dejando la Biblioteca, se sale al Claustro del locutorio, que mide 25'50 metros de largo por i3'6o de ancho, que no ofrece ninguna particularidad. Desde él pueden admirarse los hermo¬ sos ventanales de la Sala capitular, en la planta baja de la fa¬ chada del inmenso edificio de novicios, y los del Archivo, en la parte alta o del piso principal, así como el magnífico ábside de la Iglesia mayor. Casas nuevas. Cámaras reales y juego de pelota Desde el Claustro del locutorio se pasa a una gran plaza, limitada a la izquierda, el edificio de la Biblioteca y dor¬ por mitorio de novicios; al frente, por el muro de la clausura, por sobre del cual corre el paso de ronda; a la derecha, en último térmi¬ no, una serie de edificios de moderna construcción, porticados y con espaciosas galerías en la parte posterior, conocidos por las Casas novas, destinados a celdas o viviendas de monjes jubilados. Más cerca se distingue un edificio de piedra de sülerla, levan¬ tado en el siglo xiv por el abad D. GuiUén de AguUó, destinado a Cámaras reales en las visitas que los reyes y sus familias hacían REAL MONASTERIO DE POBLET 37 al Monasterio. Adornaban lasparedes del salón principal de este Palacio, o Sala de los Reyes, como se le llamaba, una serie de cuadros pintados al óleo que representaban a los monarcas de la Confederación. Por ancha escalera se baja a los sótanos de este edificio, que en alguna ocasión se destinó a pudridero o depósito, por tiempo determinado, de los cadáveres de los que más tarde debían recibir sepultura en la Iglesia o en los claus¬ tros. En primer término se destaca un magno edificio de robus¬ tos sülares, de unos 38 metros de largo por 8 de ancho, con su bóveda y muro de la parte de Septentrión o tramontana, com¬ pletamente arruinados, faltando más de la mitad de la parte de Poniente. Fué en su día Refectorio de la primitiva comu¬ nidad, cuando todas las dependencias se agrupaban alrededor del claustro, de San Esteban. Se distingue todavía excavado en el muro de la parte de Mediodía el púlpito del lector, y a poca distancia, una puerta que comunica con la Iglesia de San Es¬ teban. Estaba últimamente dedicado, este solar, a ptego de ■pelota, con cuyo nombre se le conoce todavía. Hay en esta plaza un pozo de ricas y cristahnas aguas, a cuyo fondo fué a parar, arrojada por uno de los vües destructores del Monastero, la bola de piedra que en lo alto del cimborio sos¬ tenía una cruz de hierro, y así se cumplió, nos dice Toda, la pro¬ fecía del padre Mas, que al dolerse de los males que amenazaban al Monasterio, repetía la frase de que tales eran los odios encen¬ didos contra de él, que no había de desaparecer aquella genera¬ ción sin ver que la piedra más alta del convento sería la más baja. Capilla de San Esteban Es la segunda de las tres iglesias que mandó levantar D. Ramón Berenguer IV, en memoria de las tres luces aparecidas en este lugar, según cuenta la tradición. Es de piedra de silleria de puro estilo románico, tiene 5 V2 metros de ancho por 12 de 38 REAt MONASTERIO DE POBEET largo. Estaba dedicada al protomártir san Esteban, y el día i.° de julio, aniversario de su dedicación, se celebraban en eUa so¬ lemnes fiestas, a las que acudía toda la comunidad. Recibía luz solar por un gran ventanal, situado detrás del altar, y comunicaba con el piso bajo de las Cámaras reales, con el juego de pelota y con el claustro de su nombre, en donde tenía su puerta principal. Había en esta capiUa, desde 1685, el retablo que había sido de la capüla de San Martín, o sea la primera de la nave derecha de la Iglesia mayor, y aquí estuvo hasta la destrucción del con¬ vento, con la sola diferencia de que la imagen de san Martín es¬ taba cubierta por un lienzo, en el que había pintada la de san Esteban, protomártir. Claustro de San Esteban Fué este el Claustro principal del primitivo convento, al¬ rededor del cual agrupaban las principales dependencias; se perdió toda su importancia al construirse el majestuoso Claustro mayor. Data del siglo xii, y haciendo honor a su época, era de bella estructura románica; mide 26*10 metros de longitud por 17*80 de ancho. Descansaban sus arcos sobre ricos y artís¬ ticamente labrados capiteles bizantinos, que, a su vez, se apo¬ yaban sobre dos esbeltas y cilindricas columnas. La inclemen¬ cia de los tiempos deterioró sensiblemente la esbelta columnata^ que fué substituida en el año 1415, siendo abad D. Juan Martínez de Mengacho, por robustos pilares cuadrangulares, empleando en las obras la cantidad de 1,000 florines en oro, que para tal objeto había destinado D. Fernando de Antequera, rey de la Confedera¬ ción Catalano-Aragonesa, en honor de cuyo monarca y de su es¬ posa D.» Leonor se esculpieron, en las paredes sus armas reales. Había en el centro del Claustro un artístico surtidor, y de püar a pilar corrían rejas de hierro forjado de bella estructura. Al pie de la puerta de la capilla se abría, en tierra llana, la REAL MONASTERIO DE POBLET 39 Única sepultura que había en este Claustro, en la que descan¬ saban, desde 1228, los restos de D.» Elvira, condesa de Subi¬ rats, esposa del conde de Urgel, D. Armengol VIII, mujer vir¬ tuosísima, que al contraer segundas nupcias con D. Guillén de Cervera cedió el Condado de Urgel al rey D. Pedro II y enco¬ mendó al real amparo su única hija D.® Aurembaix. DA Elvi¬ ra había señalado, en 1212, una renta para que, continuamente, ardiera una lámpara en esta Iglesia, y más tarde, en 15 de marzo del año siguiente, dió para el sustento del sacerdote y dos mi¬ nistros encargados de una misa cotidiana de difuntos, en la misma capilla, la granja la Fumada, que había comprado anteriormen¬ te al convento por la suma de 800 morabatines. Monfar, en la pág. 447 de la Historia de los Condes de Urgel, escribe que «las memorias de Poblet dicen que DA Elvira de Urgel fué enterrada en una capilla que había junto a la escalera de la enfermería, bajo una piedra : pero, según parece de su testamento, fué en San Hilario de Lérida; y los que lo han afirmado lo dijeron, por ser esta capilla fundación suya, y atribuyeron aquella sepultura a su cuerpo, así como la capilla a su devoción.» Cerca de esta sepultura está la escalera que conducía a las Cámaras reales, y en el ala opuesta del Claustro, o sea la de la parte de Mediodía, se abre una puerta que daba acceso al laboratorio, y junto a ella, ancha escalera comunicaba, subiendo a la izquierda, con el piso alto destinado a enfermería y con la torre de los locos, y a la derecha, con el cementerio de los monjes. Debido seguramente a la escasez de sitio destinado a enfer¬ mería, y al objeto de ensanchar esta dependencia, hizo que se levantaran en el patio de este Claustro unas arcadas de mam- postería, que sostenían un piso alto, que le afeaban horrible¬ mente y le quitaban toda visualidad. Con muy buen acuerdo las mandó derribar el arquitecto conservador del monumento, D. Ramón Salas. (Q. E. D.). El piso alto no ofrecía nada de particular; primitivamente, había en él las celdas de la comunidad, y cuando ésta se tras¬ ladó a los nuevos aposentos, fué destinado a enfermería, por cuyo motivo se conoce, también, este Claustro con el nombre de Claus¬ tro de la enfermería. 40 REAL MONASTERIO DE POBLET Cementerio de los monjes Estaba destinado este objeto el perímetro que había entre a la muralla y el ábside de la Iglesia mayor. En tierra cavaban los monjes sus sepulturas, y allí duermen el sueño eterno sus des¬ pojos; en el muro se ven empotrados diferentes sepulcros perte¬ necientes a individuos de la nobleza catalana, así como diferentes lápidas con cruces o inscripciones grabadas en memoria de algu¬ na de las persona en dicho Cementerio enterradas. En la primera tumba que encontramos a la salida del Claus¬ tro de San Esteban, que tiene, al igual que las diez restantes, aparte sus escudos de armas, la misma forma de la que hemos visto el ala del Palacio del en rey Martín, del Claustro principal, estaba destinada a la familia de los Moneadas. La segunda guardaba los restos de los nobles Anglesola, según indican sus armas grabadas en el cuerpo del sepulcro. La tercera y cuarta, que no tienen escudo alguno, encerra¬ ban seguramente las cenizas de las familias de Prexens, Cruilles, Avellano y Torroella, que, según los manuscritos antiguos, es¬ taban enterrados en este Cementerio. La quinta, que presentaba unos castillos por emblema, per¬ tenecía a mosén Castellví. La sexta tiene esculpidos, también, en el frente unos cas¬ tillos, y en la tapa inscripción que dice : «.Hic jacet Petrus una de Salario. Notarivs Ilerde.» (Aquí descansa Pedro de Soler, notario de Lérida), a quien pertenecía el citado sarcófago. En la séptima, en la que se ven grabados unos leones, des¬ cansaba D. Pedro de Queralt, señor de Santa Coloma. En la octava, en cuyos extremos se ve marcada una espada reposaba dice Finestres, seguramente mosén Espasa, que anti¬ guas crónicas cuentan que halló sepultura en este Cementerio ► pero más seguro es que pertenezca a los Dapifer de la Casa de KEAI, MONASTERIO DE POBEET 41 Moneada, cuya espada heráldica señala el alto cargo de senescal de Cataluña, vinculada en esta famüia. También los Moneadas muertos en la conquista de Mallorca tienen esta señal en su tumba, en el Monasterio de Santes Creus. La novena, que presenta tres escudos, cuyos blasones son tres barras transversales, pertenece a D. Ramón Arrufat, ciu¬ dadano de Lérida, que murió en 12 de marzo de 1286, y a su so¬ brino Diego Sabartes, fallecido en 13 de mayo del mismo año. Dice Finestres que sobre este sepulcro había una losa con una inscripción explicativa de los individuos en ella enterrados, de cuya losa e inscripción no queda hoy resto alguno. En la décima, que tiene escudos con ciervos, emblema de la casa de Cervera, se guardaban los restos de D. Ramón de Cer¬ vera, señor de Cudoz y de la Espluga, general de las tropas del Conde de Barcelona, en la conquista de esta comarca en 1172, y otro D. Ramón de Cervera, llamado de Urgel, que murió en 1186, su hijo D. Arnaldo de Cervera con su esposa D.» Inés, desde 1212, y D. Ponce de Cervera, desde 1213. A la familia Bas pertenecía la oncena, en cuya cubierta hay esculpida la siguiente inscripción: «Anno Domini 1304. ly. Kal. Julii Dnus Jacobus Bas, Cives Illerdae, et jacet hic cum Martha, matre ejus, et Bernardo Comenge, et uxore Dni Bernardi, et filius eorum, et Guillelmus de Castrum Asinorum, que Jacohus assignavit decern moràbatinos censualis fro fitantia annuatim fer, 6 fost festum Omnium Sanc¬ torum Pofuleti Conventi facienda.it (Año del Señor kalendas de julio. D. Jacobo Bas, 1304, ciudadano de Lérida, yace aquí con Marta, su madre, y Bernardo Comenge y la mujer de D. Bernardo, y el hijo de eUos, y Guiller¬ mo de Castro de Asens, que Jacobo señaló 10 morabatines de censo por la pitanza que debe hacerse anualmente al Conven¬ to de Poblet en la feria 6.^, después de la fiesta de todos los Santos.) Atravesando el paso que comunica la Iglesia con la nueva Sacristía, nos encontramos con el 42 REAL MONASTERIO DE POBLET Cementerio de legos Ocupa este Cementerio el espacio que media entre la pared de la parte de Mediodía de la Iglesia y la muralla. Estaba des¬ tinado, como su nombre lo indica, recibieran tierra los a que hermanos legos, y, como en el de los monjes, vemos adosadas a las paredes de la Iglesia varias sepulturas, y empotradas en el muro, varias lápidas con cruces y figuras esculpidas. El primero que descubre nuestra vista, a mano derecha, en el que hay grabada una mano, pertenecía, seguramente, a la casa de Manresa. En el segundo, cuya divisa es una casa, yacían los miembros de la familia Ces Cases. El tercero, que pertenecía a D. Ramón Espuny, de Reus, tiene por blasón un brazo armado con una espada, y corre por el frente esta inscripción: i.Anno Domini 1266, fridie Nonas Madii S. Honorabilis Ray- mundus Spuni de Redis, et instituit pitantiam centum solidorum perpetuorum, et in lecto Hospitali decem solidus annuales Honorabi¬ lis Joannes Spunni, Canonici, et Suhthesaurarii Sedis Dartusae.* (Año del Señor 1266, días antes de las nonas de mayo. El honorable Raimundo Espuny, de Reus, instituyó la pitanza de ICO sueldos perpetuos, y en el lecho del hospital, 10 sueldos anua¬ les del honorable Juan Espuy canónigo y subtesorero de la sede de Tortosa.) El cuarto, situado a espaldas de la capilla de San Nicolás, guardaba los restos de D. Pedro de Puigvert, muerto en 1164; y desde 1297, los de D. Bernardo de Puigvert, señor de Vinaixa, los de su esposa D.s· María de Belvis y los de sus dos hijos. REAI< MONASTERIO DE POBEEÏ 43 En el quinto yacían los descendientes de la casa Rivelles, D. Gombaldo de Rivelles, desde 1184, y D. Arnaldo de Rivelles, desde 1216. El sexto estaba destinado la famüia Montpahó, y en él a había los restos de D. Guillén de Montpahó, señor de Rocamora, que murió en el año 1198; los de otro D. Guillén de Montpahó; los de otro del mismo nombre, y los de su esposa e hija Saurineta, que murieron en 1348, y los de dos Pedros de Montpahó, padre e hijo, que habían fallecido poco antes. La que ocupaba el séptimo lugar, que coincidía con la parte posterior de la capilla de San Bernardo, pertenecía a la noble casa de Segorbe y de Cardona, y en él descansaban, desde 1170, D. Berenguer de Cardona, hijo segundo del Vizconde D. Ramón Folch VII y de D.^ Isabel de Urgel, y desde 1243, el Vizconde D. Ramón Folch VIII de este nombre, hijo de los Vizcondes D. Guillén y D.^ Geralda de Jorba. El octavo pertenecía a la casa de Moneada, y en él había los restos de D. Ramón Guillén de Moneada. El noveno, que era de la casa de Anglesola, guardaba, desde 1159, los despojos del señor de Bellpuig, D. GuiUén de Angle¬ sola el Peregrino, y los de D. Bernardo de Anglesola desde 1181. Estos dos últimos sepulcros, que no se haUan hoy en el sitio indicado, podría muy bien ser que fueran los que ocupaban los números uno y dos de los descritos en el Cementerio de los mon¬ jes, que hubieran sido trasladados allí por exigencias de las obras practicadas en la capilla de San Bernardo y para el paso cubier¬ to que del Palacio del Abad comunica con la Iglesia. Al efectuarse, no ha mucho tiempo, trabajos de desescombro a fin de proteger de las humedades los muros de la Iglesia, se encontró una lápida de piedra, de forma rectangular, que se guar¬ da en el naciente museo instalado en la Biblioteca, que dice; AQUÍ ESTÁ DEPOSITADA LA S.^ ROSA PRATS DE VILALLONGA, QUE FALLECIÓ A LOS ONCE AÑOS DE EDAD EN LA CAS-A DE LA MASÍA DEL CADET, DEL TÉRMINO DE LA ESPLUGA DE FRANCOLÍ, EL DÍA I DE SERE. DEL AÑO 18x5. A. E. y P. R. A. 44 REAI, MONASTERIO DE POBEBT Esta y otra que hay en la Galilea son las dos únicas inscrip¬ ciones que hemos encontrado escritas en lengua española en el Monasterio. Salgamos del Cementerio de legos, y ya que estamos ante la puerta de la nueva Sacristía, visitemos esta dependencia, de la que no quedan más que los muros, la bóveda y ligeros, restos de su pasada grandeza. Sacristía Nueva En tiempo del tercer abadiato del abad Sayol, 1732 a 1736, se construyó esta Sacristía, situada al extremo del brazo dere¬ cho del crucero, a la que da acceso una gran puerta de estilo gre¬ corromano como el resto de la obra, fabricada de mármoles de diferentes colores, con remates esculturados de madera pintada y dorada. A ambos lados de la puerta, sobre pedestales, había las estatuas de D. Bartolomé Conill, abad de Poblet, a la de¬ recha, la del venerable fray Pedro Marginet, monje de Poblet, y a la izquierda, y sobre la puerta, la del rey D. Jaime I el Con¬ quistador, monje también de Poblet, vestido con cogulla, como los anteriores, con el cetro en la mano derecha y corona real en la cabeza. Pasada la puerta se entra en una espaciosa sala cuadrada de 20 metros de lado, cuyas gruesas paredes sostienen cuatro arcos torales con sus correspondientes pechinas, rematando con una bóveda octogonal, cuya cúpula termina con una claraboya. Presenta, como en verdad dice Salas, tanta grandiosidad el con¬ junto de esta obra de moderna construcción, que, a pesar de su escaso valor artístico, es imponente el efecto que produce su vista. En una gran cómoda central, y en otras laterales, y en armarios adosados a los muros, todos de costosa talla y cristales de Vene¬ cia, se guardaban ornamentos y útiles del culto, de inmenso valor artístico e histórico. REAI< MONASTERIO DE POBLET 45 Adornaban las paredes valiosos cuadros y pinturas de los más afamados pintores de la época, entre eUos, unos, notabilísi¬ mos, de los grandes maestros de la escuela catalana, Viladomat, Flauger y fray Bartolomé Juncosa, que representaban, según dice Barraquer por habérselo contado D. Onofre Lafita, que fué monacillo del Monasterio : el de la derecha, al entrar, el mar¬ tirio de san Bernardo de Alcira; el de enfrente, la Virgen, ves¬ tida de inmenso manto, bajo cuyos pliegues cobijábanse nume¬ rosos santos; el de laizquierda representaba a san Bernardo de Claraval, enfermo, sobre un lecho, en el acto de ser consolado por la Madre del Salvador, y el colocado sobre la puerta, a san Benito, padre de los monjes occidentales, muriendo de pie. Com¬ pletaban el decorado de la Sacristía imágenes de santos colo¬ cados en nichos excavados en las columnas de sus ángulos, y grandes cortinajes de terciopelo y raso bordados de oro y plata, que pendían de lo alto de la bóveda. El sacristán tenía asignados particularmente varios censales, dejados para el culto. En 1656, los réditos de estos censales ascendían a 371 libras, 12 sueldos y 8 dineros. Iglesia mayor El edificio más notable y que más bellezas encierra es, sin disputa, la Iglesia mayor. Echó los cimientos D. Ramón Be¬ renguer IV, pero su hijo D. Alfonso I, encargado de proseguir las obras, las amphó y reformó de tal manera, que bien puede decirse que formó nueva planta. Daba acceso primitivamente a la Iglesia la puerta románica que se ve todavía en el interior de la Galilea; más tarde, al levantarse las murallas, construyóse, también, el atrio, al cual se entraba por tres arcadas góticas, que cerraban artísticas rejas de hierro forjado, arcadas de las que se conservan aún señales en el muro, que fueron tapiadas al fabricarse, en 1716 a 1722, durante las abadías de D. Baltasar Plano de la Iglesia mayor REAI, MONASTERIO DE POBEET 47 Sayol y D. Baltasar Fontanillas, la nueva fachada, cuyos restos contemplamos todavía. Es la fachada de estilo grecorromano, de la época de la de¬ cadencia. Adornan la portada cuatro grandes columnas de bruñido jaspe, que descansan sobre pedestales de la misma piedra. Ocupan los intercolumnios las estatuas de san Benito, a la derecha, y la de san Bernardo, a la izquierda. Preside la puerta el escudo de Poblet, y sobre él, en espaciosa hornacina, destaca la imagen de la Virgen que asciende al cielo sostenida por ángeles; llenan lo demás de la fachada algunas pilastras y florones, apareciendo en los extremos laterales unos como re¬ tablos de mármoles jaspeados, con salomónicas columnas, nichos y estatuas. Las hojas de la puerta estaban recubiertas de plancha de hierro, artísticamente claveteadas y adornadas con otra de bronce con las armas del abad Guimerà, que las mandó construir. Atrio o Galilea En el atrio oGalilea, que mide 22*60 metros de longitud por 7 de latitud, se construyeron dos capillas dedicadas al Santo Sepul¬ cro, la de la derecha, y a la Virgen de los Angeles, la de la izquierda. Capilla del Santo Sepulcro El altar de la capilla del Santo Sepulcro era obra suntuosa de mármol,enriquecida con muchas labores y adornada con filetes de oro. Eran de primorosa ejecución las estatuas que componían el grupo del sepulcro, que, costeado por el abad D. Juan 48 REAI< monasterio DE POBEET de Guimerà, a mediados del siglo xvi, estaba concluido ya en el año 1579. A izquierda, inmediato al altar, sostenido por seis colum¬ mano nas, había un bello sepulcro de alabastro, cuyos restos existen to¬ davía, lleno de relieves y pequeñas imágenes, esculpidos unos y otras con perfección; y una estatua echada, revestida de los hᬠbitos pontificales, coronaba majestuosamente la urna. Descan¬ saban en él los restos de D. Jaime Çarroca, obispo de Huesca, canciller del rey D. Jaime I, que en noviembre de 1289, estando en el Monasterio de visita con D. Alfonso II el Liberal, enfer¬ mó, falleciendo el día 12 del siguiente mes de diciembre. Al lado de éste, y sostenido, también, por seis columnas, había otro sarcófago de alabastro, de tan buena ejecución y riqueza de detalles como el anterior, como se puede admirar por los restos que de él quedan; destinado estaba, desde 1280, a guardar los despojos de D. Berenguer de Puigvert, señor de Prenafeta, Belcayre, Montsuar, Figarola, Miramar, Montornès y de otros lugares, con los de su esposa y dos hijos. En otro sepulcro, que ostenta las armas de la noble casa de Cervera, descansaban fray Guillermo de Cervera, fallecido en 1245, y otros individuos de la misma famiüa, sepultados entre los años 1184 a 1286, entre ellos D. Ramón de Cervera, señor de Juneda y otros lugares; D. Guillén de Cervera llamado el Gordo, y sus hijos D. GuiUén, de la Guardia, y D. Ramón. Al otro lado del altar había dos elegantes urnas de alabastro casi iguales, apoyadas cada una de eUas en dos pilares, y en su frontis se destacaban, perfectamente entalladas, las armas y divisas de la casa de Urgel y de Moneada. Descansaban en la más próxi¬ ma al altar, desde 1239, D.®' Aurembaix de Moneada hija del fa¬ moso caballero D. Ramón de Moneada, que murió en la conquista de Mallorca, y esposa de D. Ponce de Cabrera, conde de Urgel. En la otra más distante del altar se guardaban, desde el año1352, las cenizas de D.® María de Moneada, esposa de D. Pedro deAragón, conde de Urgel, nieto de Alfonso III y padre del último conde de aquella casa, D. Jaime el Desdichado, legítimo rey de la Confederación Catalano-Aragonesa, a quien el Compromiso de Caspe arrebató la corona, para dársela a Femando de Antequera. Mlcaoaresl Sdepueltra Morel Escudo Alsaepyutár delLáapida Alayá Escudo Refctori Rdefpecutolriitlo Esycalera i7^r FCRAI"MA lROSEEPXH lOSEPH AR &ONES ETOSRTEEULA EMAWITROON S dInCsclraneipouevsnoictrleoss A R M E W G O L F. R F 1REVUL 828 Añí PERE F. lOAN F. F DE . I A C O B U S \6^¿, L EDO BAANTLON DRICbEVAL lOSEPH tF.RAMON lACO F ER AN F. 6V5 DO E no fPAíVS BV5QV BETS@ aprils lOSEPH d F CIlsaecuripsntorloe novics de mmm REA!, MONASTERIO DE POBLET XLIII Cubiertas de los libros de D. Pedro A. de Aragón Sdlacaaplietulr Venta l Ildgmalceimaesbyoiorr Â.byside antiguo.) (Dgurabendo Claansusevas. dePatio ESdsteabcelaanunstro dCapeitells REAI, MONASTERIO DE POBEET 49^ Sobre de estos sepulcros, de los que no queda hoy rastro alguno, empotrados la pared, hay dos que guardaban los res¬ en tos de D. Guillén de Grañena, los de su esposa D.^ Catalina y los de su hija, el más próximo al altar, y en el otro descansaba, desde 1163, D. Gerardo de Grañena y de Milmanda. En el pavimento se distinguen tres sepulturas. La de la izquierda, mirando al altar, pertenecía al sabio médico y monje del Monasterio, Dr. D. Pablo Fernós, fallecido en 1626*, a quien, por su gran ciencia y virtud, se le dió sepultura en este sitio, cubriendo la urna con una losa de mármol, en la que se ve esculpida su estatua de alto relieve, con cogulla y bonete con borla de doctor, alrededor la siguiente leyenda y en latín: AC-MEDICUS DOCTOR - PERNOS - RECONDITUR - VRNA - DOCTRINA ET VIRTUS ACCVBVERE - SIMVL - OBIIT - ANNO - 1626 (Esta urna guarda al médico Dr. Fernós, la doctrina y la virtud encierra también, murió año 1626.) * Esta es la fecha que se leía en la lápida, según dice en su libro el padre Finestres, pero hemos podido comprobar que la fecha del fallecimiento fué mucho más tarde, pues asf lo acredita un documento, que se guarda en el archivo pa¬ rroquial de Prades, en el que fray Pablo Fernós, con fecha 20 de septiembre de 1636, signa con el cargo de secretario del abad D. Miguel Mayor. Dice así el documento : «Nos d. /r. Miquel Mayor Abat del Real Monastir de nostra Senyora de Poblet, y Vicari general de la congreg." cisterciense en la corona de Aragó, Mallorca y Navarra, del cancell de sa Magt. y son Almoiner major. Ab. thenor de los presents donam facultat y llicencia al Pre. fr. Berenguer Claries, monge sacerdot desta Sta. Casa, pera que ab este nostra consentiment pugue presentar a nostra Senyora de la A bellera que està en una hermita de Prades un devant de Altar y unes cortines de seda, y pera que en lo esdevenidor conste avem manat despachar les presents de nostra ma firmades y en nostre sello sellados y per nostre secretari refrendados, dats en esta nostra Real casa de Poblet vuy als 20 de Setembre de 1636. — Fr. Miquel Mayor Abat de Poblet vicari general. — Per manament de nostre senyor Rien. fr. Pau Fernós, secrti.» (Hay el sello del abad.) En otro documento que publica Toda en sus Estudis Pobletans, p. 176, se lee el nombre de fray Pablo Femós actuando de prior del Monasterio, y este documento lleva la fecha de 20 de abril de 1642; así es que por lo menos de diez y seis años anda equivocada la fecha del fallecimiento del mencionado Femós. ¿Sería acaso el año 1646, y por el mal estado de la inscripción Finestres tomaría el 4 por un 2? ¿O puede tratarse de dos personas distintas, y contemporáneas, con el mismo nombre y apellido? 4 5® REAL MONASTERIO DE POBLET lleva, también, labrada en alto relieve En la del centro, que la efigie de un abad, con y báculo, y a sus pies la divisa cogulla de la casa descansaba D. Juan de Guimerà, abad de Guimerà, de Poblet, fallecido en 1583, que había obtenido licencia especial del capítulo general del Císter para poder ser enterrado en esta capilla, por él fundada y dotada de suficientes rentas. Corre alrededor de la lápida, en caracteres romanos, la si¬ guiente inscripción, llena de ligaduras: HIC : lACET - DOMP ÑS - FRATER - lOANES AGVIMERANO - QVADRAGESIMS - QVINTVS - A BBAS • POPVLET QVI OBIIT • PRIDIE • NONAS • lANVARII • AÑO 1583 REQVIESCAT • IN • PACE AME (Aquí yace D. fray Juan Guimerà, abad 45 de Poblet. Murió la víspera de las nonas de enero, año 1583. Descanse en paz. Amén.) Ocupaba la tercera o de la derecha el duque inglés D. Fe¬ lipe Wharton, muy estimado del rey Jacobo III, que por ser católicos romanos estaban ausentes de la Corte de Inglaterra, el rey en Roma y Wharton en Tarragona. Hallándose en Poblet enfermó de gravedad y otorgó testamento, en 19 de mayo de 1731, ordenando, entre otras cosas, que dos baúles de papeles que tenía en Tarragona y la medalla de San Jorge que llevaba por insignia fuese entregado al rey Jacobo; voluntad que fué cumplida inmediatamente después de su muerte, ocurrida el 31 del mismo mes, por mediación del barón de Pecman. Re¬ cibió sepultura el i.° de junio, y cubrió su tumba una losa de piedra arenisca con la siguiente inscripción en capitales romanas: HIC. lACET EXCMO D. PHILIPPVS. DE WAR TON. AGLVS. DVC MARCHIO. ET. COMES DE. WHARTON. MARCHIO DE MASBVRSI. ET. CACHAR REAL MONASTERIO DE POBLET 51 LOCH. COMES. RATHAS SASNVM. VICECO MES. DE. VINCHINDON BARON. DE. TRIM. ECVS. DE S. GEORGII. (ALIAS DE. LA. GERRATIERA) OBIIT. IN. EIDE. EC CLESIAE. CATOLICAE ROMANAE. POPVLETI DIE. 31. MAII. 173I. (Aquí yace el Exorno. D. Felipe de Wharton, inglés, duque, marqués y conde de Wharton, marqués de Masbursi y Cacharloch, conde de Rathassasnum, vizconde de Vinchindon, barón de Trim, caballero de San Jorge (o de la Jarretierra). Murió en la fe de la Iglesia Católica Romana. En Poblet. Día 31 mayo 1731.) Del sujeto enterrado en esta sepultura, del cual Finestres dice lo que arriba hemos transcrito, el erudito publicista D. Eduar¬ do Toda publicó no hace mucho tiempo unas documentadas notas que encabeza con el título : Enterro d'un aventurer inglés, a Poblet, en ellas nos presenta al mencionado Wharton, de abo¬ lengo liberal librepensador, nacido en 24 de diciembre de 1698, y como ajoven de talento natural y prodigiosa memoria, falto de reflexión y de un carácter independiente, que abandona a su tutor durante un viaje por Holanda y Suiza por no poderle aguantar más, según nota que le deja escrita al escaparse. Luego, cuando acababa de cumplir diez y seis años, se casa clandestina¬ mente con Marta Hohnes, ocasionando tal disgusto a su padre, que murió de pena seis semanas después. Viaja por Francia, y en Avignon visita al pretendiente Carlos Eduardo Stuart, del que se hace partidario; luego, en París, arranca 50,000 ptas. a la viuda de Jaime II para la causa del pretendiente, sin mirar que la pobre señora tenía que empeñar para eUo algunas joyas. Luego volvió a Inglaterra, y en Irlanda entró en la Cámara irlandesa y fué gran defensor del Gobierno liberal, que, en pago, le nombró duque de Wharton; luego, a su mayor edad, entró en la de los 52 REA!, MONASTERIO DE POBEET Lores de Londres y en posesión de su fortuna. Fué enemigo del Gobierno de Stanhope, defensor del obispo jacobino de Ro¬ chester, fundador del periódico Verdadero Briton, presidente de un club librepensador, que cerró la policía por el escándolo y conducta licenciosa de sus socios. Disipó una fortuna, cuyas rentas ascendían a más de 4.000,000 de pesetas anuales, y a los pocos años debía más de 2.000,000 de pesetas, que no pudo pagar, a pesar de haber vendido todos sus bienes, incluso la galería de retratos de su familia. Tuvo de escapar de Inglaterra, y se convirtió en conspi¬ rador en Madrid, en Viena y en Roma, en donde el pretendiente le nombró duque de Northumberland y caballero de la Jarretiera. Después de la muerte de su primera esposa se casó, en Madrid, con María Teresa O'Neill, hija de un coronel irlandés, corvintiéndose para ello al catohcismo. Por influencia de su sue¬ gro o de la reina de España, de quien era dama de honor su nueva esposa, mandó un Regimiento irlandés al servicio español, y su pri¬ mera campaña fué asistir al sitio de Gibraltar, por lo que fué de¬ clarado reo de alta traición por la Cámara de los Lores de su país. Vino luego el Regimiento de Hibernia a Tarragona, con su coronel Wharton, en donde tuvo que vivir con un sueldo inferior a 2,500 ptas. aquel que, dice Toda, no supo atar los cabos de la vida con más de 4.000,000. Habiendo enfermado, le reco¬ mendaron las aguas de la Espluga de Francolí, que tomó con buenos resultados el año 1730, y al año siguiente, cuando de nuevo se dirigía a la Espluga a tomar las aguas, cayó enfermo de debilidad y fiebre, siendo asistido en Poblet durante tres se¬ manas, al cabo de las cuales murió y fué enterrado en el sitio en donde está la losa sepulcral. Según un manuscrito titulado Palida-Mors, que guarda Toda en su notable Biblioteca de Escornalbou, la lápida de Wharton ocupaba el sitio en que está la del Dr. Femós, y la de éste es¬ taba, por lo tanto, en el lugar que actualmente ocupa aquélla. Este cambio no tiene nada de particular si recordamos que todas las sepulturas fueron profanadas, y que, al restituir a sus sitios las lápidas, no se tuvo en cuenta su primitiva colocación, como hemos visto que sucedió, también, en la Sala capitular. REAL MONASTERIO DE POBEET 55 Capilla de la Virgen Había en capilla un precioso altar, que competía con esta el del Santo Sepulcro en ricos adornos y bien talladas esculturas. Hoy no queda de él ni una sola piedra. Ocho sepulturas adornaban el recinto de la capilla, distri¬ buidas en la siguiente forma: La más próxima al altar, a mano izquierda, que descansa sobre columnas, y que tiene, al igual que todas las otras que están levantadas del suelo, la configuración de una urna común a los entierros góticos, guardaba, desde 1382, los restos de D. Bernardo de Alayá, el Dadivoso y el Franco, los de su esposa e hijos. A continuación, empotradas en el muro, hay dos sepulturas que contenían los restos de D. Guillén de Alcaraz, así llamado por haber conquistado a los moros el castillo de aquel nombre, y los de su esposa D.» Saurina, el más cercano al de Alayá, y los de D. Ramón Senhero, ciudadano de Lérida, fallecido en 1257, en el que está junto a la puerta de entrada, que presenta un hueco en la tapa que contenía una lápida en la que se leía: «Anno Domini M.CC.LVII. Idus Martii Ohiit Raymun- dus Senhero, Nobilis Civis Ilerdae.» (Año del Señor 1257, los idus de marzo, murió Raymundo Sanhedro, noble de la ciudad de Lérida.) A mano derecha o lado de la Epístola, en el sepulcro más cercano al altar que ostenta el escudo con las armas de la casa de Anglesola, descansaba, desde 1265, el cadáver de D. Hugo de Anglesola, señor de Miralcamp, y el de D. Berenguer de An¬ glesola, enterrado en 1291. En la siguiente sepultura, en la que descuella el emblema 54 REAL MONASTERIO DE POBEET de la familia Pons, estaba sepultado, desde el año 1228, D. Ramón Pons de Rivelles. En la más distante, hoy desaparecida, en 1153 fueron depo¬ sitadas las cenizas del antiguo bienhechor de Poblet, D. Gerardo de Jorba, y las de su esposa D.® Saurina. Debajo de este sepulcro, en tierra llana, fué enterrada, en el año 1753, D.^ María Barenys de Maspujols, según indicaba la leyenda de la lápida, que apenas se puede hoy descifrar; Aquí yace Theresa Barenys y Ferrer de Maspujols, la cual murió en Poblet a los 21 de agosto de 1753. Esta leyenda, y otra que se ha encontrado recientemente en el Cementerio de legos son las únicas en castellano que hay en el Monasterio. Al otro extremo, sin ninguna señal que indicara el sitio, fué sepultado el cadáver de D. Juan Giménez Cerdán, obispo de Barcelona, monje que fué de Poblet. En la ménsula que hay en el Atrio, a mano izquierda de la entrada principal, se notan los restos de una, al parecer, ins¬ cripción funeraria, que no hemos podido descifrar, en la que se lee en letras romanas: Hic : o p. : D DV : p VP. . . Iglesia La primitiva puerta románica comunica el atrio o Galilea con el interior de la Iglesia; afecta ésta la forma de una cruz la¬ tinas de considerables dimensiones. Consta de tres naves, de REAI, MONASTERIO DE POBEET 55 8'40 metros de luz la central y 4*30 las laterales, formando una total anchura de zi'zo metros, contando los espesores de los pilares, que es de 2'10 metros. La longitud, comprendido el cruceroy el ábside, es de 85 metros, y las alturas interiores son de 18 metros en las naves y 28 en la central. Siete pilares por parte, rodeados de agrupadas columnas, separan la nave central de las laterales, y en el presbiterio es de ver el gracioso conjunto que ofrecen describiendo el ábside. Por la sencillez que reina en ella y por el grosor de sus muros, bien se ve que al construirla se atendió más que a otra cosa a la duración de la misma y a la severidad que en sus construcciones imprimía la Orden del Císter. Al último período del estilo romanobizantino pertenece la obra hasta la altura de los pilares y columnas, de donde arrancan arcos y bóvedas que respiran ya el aire de la primera época del gótico u ojival. Sobre el crucero carga el no acabado cimborio, de estilo ojival, construido por el abad Copons, y acaba la nave central con su ábside de bellas y severas proporciones; pasado el crucero, se estrechan las naves, rodeando el ábside central, y en ellas se abren cinco capillas, cuya agrupación por la parte de afuera se de¬ muestra de beUa manera en forma de pequeños ábsides, con romᬠnicos ventanales y sus cúpulas rematadas por esbeltos lucernarios. En la nave de la derecha, apartándose del primitivo plan, se abrieron, por el abad Copons, siete capillas laterales. En el brazo izquierdo del crucero hay la Sacristía antigua, obra románica pura. Fué una de las tres Iglesias que mandó fabricar D. Ramón Berenguer IV. En el brazo derecho se abre la puerta que comunica con los Cementerios y la nueva Sacris¬ tía, y por una pequeña escalera que existe junto al panteón de Rebolledo se sube al campanario, que mandó construir D. Pedro Antonio de Aragón, por el mal efecto que le hizo que pendiesen las cuerdas de las campanas del cimborio sobre los sepulcros reales. Dió, para tal objeto, roo doblas, y en 1666 se remató la obra y se trasladaron las campanas. Si la planta y forma general de la Iglesia muéstrase severa y en cierto modo desmida, no así sus partes, que bastan por sí solas a ilustrar y a embellecer la fábrica más mezquina. 36 REAl· MONASTERIO DE POBEET Coro En medio de la nave central estaba el Coro, que en 1436 mandó construir el abad D. Miguel Roures, empleando en él la suma de 800 florines, suma considerable para aquella época, y que nos da idea de lo que sería la obra, a pesar de que los his¬ toriadores antiguos de Poblet la describen como a muy sencilla. En 19 de noviembre de 1575, un incendio destruyó casi por com¬ pleto la gradería, sillas y el órgano que estaba encima. El abad Guimerà, que a la sazón gobernaba el Monasterio, contrató con el escultor maestro Ramírez la reparación de lo que el fuego había destruido, señalando la suma de 500 libras barcelonesas para esculpir y labrar cincuenta sillas con sus imágenes y doseletes, quedando al año siguiente, 1576, reparados los desperfectos, o mejor dicho, fabricado de nuevo el Coro, que presentaba soberbio aspecto con sus cien sillas, en cuyo respaldo, entre dos graciosas columnas, veíase de medio relieve una imagen de algún santo doctor de la Iglesia o fundador de alguna religión, cobijada por doseletes primorosamente labrados. Algunos sitiales que no habían sido deteriorados por el fuego y que en la restauración del tiempo del abad Guimerà fueron conservados con la pureza del estilo gótico del tiempo de su cons¬ trucción, fueron renovados en 1734 por el abad Sayol, asemeján¬ dolos a los del maestro Ramírez. Cerraba el Coro, por la parte de Poniente, un muro cons¬ tando en 1584, primorosos remates, recubierto de jaspe y con lapislázuli, a través del cual se abría la puerta de entrada, pre¬ sidida por el escudo de Cataluña, flanqueado por las divisas del abad Oliver de Botaller, autor de la obra. En el trascoro, sobre de la siUa del prior, había un púlpito, en el que se leían las tres lecciones después de la bendición del abad, una vez acabados los salmos con antífonas, en los oficios nocturnos. REAI, MONASTERIO DE POBEET 57 Junto a la entrada del Coro había la sepultura del noble D. Guillermo de Sirca, cuyo cadáver fué trasladado a la cartuja de Escala Dei y enterrado bajo una lápida que decía: ADMODUM ILLVSTRIS NOBILISQUE. GUILLERMI DE SIRCA. D. D. QVI HOC SACRVM TEMPLVM CIRCA ANNVM DOMINI 1228. FVNDAVIT, FOELICITER. ¡O MORS ISTO LAPIDE TEGVNTVR OSA! PERFRVITVR ANIMA GAVDIIS SVMMI POLI. (El muy ilustre y noble señor D. Guülermo de Sirca, que felizmente fundó este sagrado templo, cerca del año 1228. ¡Oh, muerte, con esta piedra se cubren los huesos! Goza el alma los goces del sumo cielo.) El Dr. José de Valles, en su primer primer instituto de la sa¬ grada religión de la Cartuxa, publicado en 1792, dice: «Este caballero estuvo enterrado, primero, en la Real Casa de Nuestra Señora de Poblet, que aun hoy día (1792), entrando en el Coro de ella, se reconoce el lugar donde estuvo. El motivo de trasladar sus huesos se ignora; sólo se halla en los anales del Convento y en el Colectáneo de la Iglesia, que el prior y comu¬ nidad ordenaron y mandaron que el día en que fué su traslación todos los años (que es el octavo de las kalendas de julio), se hiciera memoria por su alma en todas las misas y agendas y se le dijera privadamente una misa rezada y los frailes legos diez veces la oración Dominical y salutación Angélica, lo cual se observa puntualísimamente el día de hoy. Este caballero, sobre ser principalísimo y de sangre ilustre, y de quien los reyes de Aragón hicieron grande estimación siendo teniente general de todos esos ejércitos, fué devotísimo de la Cartuxa. Peleó en la reconquista de las Montañas de Prades, donde ostentó su gran valor, y siempre que salía a la campaña se recomendaba muy de veras a las oraciones de los hijos de san Bruno, y todos sus bravos sucesos los atribuía siempre a la in¬ tercesión de los de Escala Dei, y en vida y muerte procuró mos¬ trarse bienhechor de esta casa.» Al pie de la grada del Coro recibió sepultura, en 1558, el afamado médico y fraile del Monasterio Dr. D. Juan de la Peña. REAT, MONASTERIO DE POBEET 58 Organo En la nave de la parte de la Epístola, entre dos columnas, estaba el órgano, que en substitución del que, junto con el Coro, se había quemado en 1575, mandó construir el abad Oliver de Bot aller,según indicaban sus armas esculpidas entre infinidad de relieves y esculturas, que adornaban tan momumental ins¬ trumento. Era considerado como uno de los mejores que exis¬ tían en aquella época en Cataluña. Altar mayor Obra magnífica, una de las más soberbias con que conta¬ ba el Monasterio, debida al cincel del escultor valenciano Damián Forment, autor del retablo del Pilar de Zaragoza, que obró en 1512; del de Huesca, en 1520, y del de Santo Domingo de la Calzada, que labró después del de Poblet, y autor y constructor de los suntuosos palacios de Barcelona conocidos por Casa Gralla y Casa de Dusay, hoy desaparecidos. Firmó el contrato para construir este retablo con el abad Caxal, en 2 de abril de 1527, con la obligación de acabarlo a las dos años justos, y que cum¬ plió puntualmente, pues el retablo estaba acabado en 1529, según reza la lápida que hay al pie del mismo, que dice : «Anno Do¬ mini 152g régnante in Hispania Carolo Rege, ac Romanorum Imperatore, D. Petrus Caxal hujus insignis Monasterii Abbate existente, hoc Retabulum, factum fuit.» (En el año del Señor de 1529, reinando en España Carlos, rey y emperador de roma¬ nos, y siendo abad de este insigne Monasterio D. Pedro Caxal, se m REAI, MONASTERIO EE POBEET 59 hizo este retablo.)Estipuláronse, además, otras condiciones, entre eUas, las medidas, que debían ser 40 palmos de alma de Mont- blanch de ancho fins les polseres o guardapolvos de los lados del retablo, y según boceto o traza dibujado por el mismo artista en Poblet. El precio se concertó en 4,060 ducados de oro, equi¬ valentes a 4,862 libras barcelonesas, o sean 12,900 ptas., y una mula de regalo. Al ser depuesto el abad Caxal, debía el convento al escultor unos 1,000 ducados, que se negaron a pagarle porque precisa¬ mente la comunidad acusaba al abad de dilapidador de los bienes del Monasterio por el elevado precio que había ofrecido pagar al artífice por la obra del altar mayor. Tuvo Forment que acudir a la justicia para cobrar dicha cantidad, hasta que en 1539 aban¬ donó el pleito al marchar de Barcelona para ir a emprender las obras del retablo de Santo Domingo de la Calzada, y a su falle¬ cimiento, ocurrido en los primeros días de enero de 1541, no se le había hecho efectiva todavía la deuda : sus hijas renovaron el pleito en 1570, sin que tengamos noticias de cómo se acabó este incidente. Es el retablo todo de alabastro de Serrai, inspirado en el renacimiento italiano, forma cuatro cuerpos. y Consta el primero, que descansa sobre un basamento com¬ puesto de püastras, follajes, frutas y demás elementos decorati¬ vos de cinco nichos o comparticiones separados por pilastras que representan los cinco Misterios de la Pasión, o sea : i.° La •oración en el huerto; 2.°, Jesús prisionero; 3.° Jesús azotado; 4.° Jesús en el Pretorio, y 5.° La primera caída subiendo al Cal¬ vario. En las columnas había las imágenes de Isaías, Jeremías, Ezequiel, Samuel, san Pedro, obispo; san Roberto, abad; san Lo¬ renzo y san Vicente, que han desaparecido todas. El segundo cuerpo consta de siete hornacinas; en la del -centro, mayor que las otras, se alberga la imagen de la Virgen, que sostiene en su brazo derecho al niño Jesús; ostenta corona imperial en la cabeza y un ramo de azucenas en la mano izquierda. En los otros compartimientos o nichos había las imágenes de san Matías, san Bernardo, san Guillén, y de santa Colombina, santa Ursula y santa Florentina. De estas estatuas 6o REAI, MONASTERIO DE POBLET no existe hoy ninguna; fueron robadas, lo mismo que diferen¬ tes armaduras antiguas de reyes y nobles enterrados en el Mo¬ nasterio y otros objetos de gran valor, por el comandante ge¬ neral de la provincia de Tarragona, general Juan Van-Halen, autor, también, de varias substracciones en el Monasterio de Santes Creus, y vendidos luego a diferentes anticuarios y a museos belgas. En el tercer cuerpo hay, también, siete nichos, en los que, en alto relieve, se representan los Goces deMaría, la Anuncia¬ ción, el Nacimiento de Jesús, Adoración de los Reyes, la Resu¬ rrección del Señor, Ascensión, Venida del Espíritu Santo y la As¬ censión de la Virgen. En las pilastras, san Juan Bautista, san Benito, santa Tecla, santa Eulalia, santa Inés y santa Escolás¬ tica. Tampoco existe hoy ninguna de estas estatuas. En el cuarto cuerpo, en seis hornacinas, hay representados los doce apóstoles, dos en cada una de eUas, y en el centro, la ima¬ gen de Jesús dando la bendición. De los apóstoles faltan la última y antepenúltima estatuas. Termina el retablo con la emocionante escena del Calvario con la Madre de Dios, la Mag¬ dalena y san Juan Evangelista. En las columnas, san Esteban (que ha desaparecido) y san Sebastián (que está completamente mutilado). Encima, cuatro pechinas y ángeles aguantando candelabros, y a los lados del retablo, en toda su altura, varios ángeles y cornucopias de las que manan frutas, flores y dife¬ rentes follajes, artísticamente combinados. Cierran el presbiterio, por ambos lados, dos retablos, tam¬ bién de alabastro, completamente iguales entre sí, distribuidos en infinidad de nichos, mandados construir y pagados por D. Pedro Antonio de Aragón, para guardar las reliquias por él donadas al Monasterio. Pero habiendo resultado insuficientes estos re¬ ellas tenía Poblet, a más de licarios, por el gran número que de las regaladas aquel magnate, se colocaron todas en la capilla por de Santa Colombina y se llenaron las hornacinas de estos reta¬ blos con pequeñas imágenes de santos de las que ni una queda en la actualidad. En la bóveda del gran ábside se pintó un gran escudo con las armas reales de Carlos I (V de Alemania), y del centro de REAI, MONASTERIO DE POBEET 6l la misma pendían grandes cortinajes que servían de dosel al ara sagrada del altar. Artística y repujada barandüla de metal limitaba por de¬ lante el presbiterio. En el centro del presbiterio, debajo del actual pavimento, estaba sepultado D. Gerardo, obispo de Segorbe y posteriormente de Barcelona. Fué nuncio y legado apostólico del Papa Ca¬ lixto III. Murió en Poblet, en i8 de diciembre de 1456, ha¬ llándose ocupado, por encargo del Papa, en la reforma de las Ordenes religiosas de España. Al pie de las gradas del presbiterio se sepultaron las cenizas de D. Edmundo de la Cruz, general de la Orden del Císter, que falleció en el Priorato de Nazareth, de Barcelona, en 21 de agosto de 1604. El abad Trilla dispuso su traslado y entierro en este Monasterio. Panteones reales Yacían, primitivamente, los cadáveres de los insignes mo¬ narcas catalanes D. Alfonso II D. Jaime I, en tumbas de y madera colocadas a los lados del presbiterio, pero al elegir D. Pedro IV el Ceremonioso su sepultura en Poblet, mandó cons¬ truir unos arcos que se apoyan, a cosa de metro y medio del suelo, en las columnas o pilastras de ambos lados del crucero en el sentido longitudinal de las naves, y sobre de eUos se sentaron las tumbas, no sólo de aquellos reyes, sino que también la del autor de la obra y las de sus descendientes. Tres sepulcros se instalaron sobre cada arco, todos de ala¬ bastro, con ricas esculturas en sus dos caras, «que forman una galería de pequeños nichos en que, como se suele ver en los me¬ jores sepulcros del género, hay tristes y graves varones, cubiertos con sendas y holgadas túnicas, por debajo de cuyos capuces asoman sus rostros meditabundos y doloridos, y ocupan el res¬ tante espacio las batallas, las acciones memorables y pomposos 62 REA!, MONASTERIO DE POBLET funerales de los reyes, en relieves harto magníficos y notables- por expresión y delicadeza. A tanta riqueza de escultura su agréguese el brillo del azul y oro, que reluce en los espacios que ellos no llenan, sobre los vidrios, que para ornato de las más señaladas urnas acostumbraba valerse el arte de la Edad media. Sobre uno y otro declive de las losas hay las estatuas de los fi¬ nados; y cierran la techumbre en cada panteón tres arcos que van de püar pilar, levantando por defuera sus agudas cúspides a a manera de o deseletes, calados con primor y delicadeza pináculos desde el vértice de su ángulo hasta el iñtrados, del cual también cuelgan labores semejantes. Cobija cada uno una urna, y su bóveda interior vese ricamente pintada de azul y sembrada de estrellas de oro.» — Piferrer. De cada doselete pendía una lámpara, cuyos destellos, al reflejarse en los dorados cristales, daba fantástica luz a las mar¬ móreas estatuas de los reyes, tendidas sobre las tumbas. Nada queda de tanta belleza; todo fué destruido, y es imposible hacerse cargo de la grandeza de tan ricos panteones, por no quedar ya de ellos ni el más ligero vestigio. Pertenecía el sepulcro más cercano al presbiterio del lado de la Epístola, o derecho mirando al altar, ornado en su cubierta con dos grandes estatuas de alabastro, tendidas, una, la que miraba al centro de la Iglesia, con los sagrados hábitos de diᬠcono y ceñida corona de laurel, y otra, la de la parte de la nueva Sacristía, con la cogulla cisterciense, a D. Alfonso I de Cataluña y II de Aragón. D. Juan I el Cazador y sus dos esposas D.®· Martha y D.®' Vio¬ lante descansaban en el sepulcro siguiente de este mismo lado, en cuya cubierta había tres estatuas tendidas, la del rey con dalmática y corona ceñida, reales insignias que ostentaba tam¬ bién la de su tercera esposa D.^ Violante, viéndose, en cambio, la de su segunda mujer D.® Matha o Martha de Armeñach* con los cabellos sujetos por una modesta guirnalda de flores y en sus manos la corona de reina : pensamiento poético y dehcado, * D.» Martha murió en Zaragoza en octubre de 1378, siendo enterrada en la Iglesia de Fra menores de dicha ciudad, en donde estuvo hasta febrero de 1381, que fué trasladada por orden del rey a Poblet. REAL MONASTERIO DE POBLET 63 dice Piferrer, que la presenta graciosa y pura aún, en el sepul¬ cro, diciendo cuánto debió de serlo en vida la que al brillo del oro prefirió en su frente las pálidas violetas.* Yacía, también, en este sepulcro la infanta D.® Juana de Aragón, condesa de Foix, hija de Juan I y de su segunda espo¬ sa D.® Martha, que murió en 1407, y fué enterrada con sus padres por orden del rey Martín, su tío. En el tercer sepulcro, o más distante del altar, en cuya cubierta se veían tres estatuas tendidas, dos en la parte que mira al centro de la Iglesia, que representaban, la de hom¬ bre, con manto real y adornada de mucha pedrería, al rey D. Juan II, y otra, de mujer, ataviada ricamente y ostentando diadema real en la cabeza, a su segunda mujer D.^ Juana Enrí- quez; otra estatua que mira a la parte de la Sacristía nueva presentaba al mismo rey vestido con armaduras de punta en blanco. Estos dos eran los personajes que, junto con su hija D.® Marina de Aragón, que murió de corta edad, ocupaban esta sepultura. De este sepulcro, dice Balaguer que «por muy beUo que sea el sepulcro tercero de la parte de la Epístola, aun cuando os admiren por su imponderable riqueza esa estatua de hombre que, con manto real de exquisitas labores y multiplicada pedrería, es un esfuerzo del arte en gusto y prodigalidad, y esa imagen de mujer muy aderezada con ostentosa profusión, en traje de gala y diadema real, sin embargo, no os detengáis a llorar como sobre los otros mausoleos habéis hecho, porque aquella estatua es la de D. Juan II, y aquella imagen, la de su segunda esposa, D.a Juana Enríquez. Diríase que algo repele en esa tumba al que se acerca; diríase que como un vapor de sangre se extiende ante los ojos y creeríase ver las pálidas y doloridas figuras del príncipe de Viana y de D.^ Blanca levantarse de tierra a pedir venganza contra su perseguidor y bárbaro padre y contra su cruel e inicua madrastra. * La primera mujer de D. Juan I fué D.» Juana de Valois, con la que casó a la edad de veinte años, en 1370, siendo todavía Duque de Gerona. D.» Juana murió repentinamente en Beziers, cuando venía hacia Cataluña, y recibió sepultura en aquella ciudad. 64 REAI, MONASTERIO DE POBEET Estos fueron los últimos reyes que eligieron a Poblet por sepultura!» En el arco de la parte del Evangelio, o de la mano izquierda mirando al altar, ocupaba el primer sitio, el más cercano al pres¬ biterio, aquel gran monarca que, con su espada Tizón y la ayuda de sus catalanes y aragoneses, llevó a cabo esos tres riquísimos poemas de gloria que los siglos conocieron con los nombres de conquistas de Mallorca, Valencia y Murcia, que fundó la milicia mercedaria y el famoso Consejo de Ciento de Barcelona, y que tan sabias leyes dictó a su país. Bajo aquella losa, que sostenía dos estatuas, vestidas, la una, con la humüde coguUa del monje cisterciense, y la otra, con ricos atavíos reales, dormía el sueño eterno nuestro imponderable D. Jaime I el Conquistador, que murió en 27 de julio de 1276 en Valencia, después de haber ves¬ tido hábito de monje de Poblet cuando se dirigía a este Monas¬ terio, en donde quería ser enterrado. Escrito en una tabla había el siguiente epitafio; «Anno domini D.C.C.L.XXVI. Vigilia B. Mariae Magda- lenae Illustrissimus ac virtuosissimus Jacobus Rex Aragonum, Majoricarum, Valentiae, Comesque Barcinonae et Urgelli, et Do- minus Montisfesulani, accepit hahitum Ordinis Cisterciencis in Villa Algecirae, et obiit Valentiae VI. Kal. Augusti. Hic contra Sarracenos semper praevaluit, et abstulit eis Regna Majoricarum, Valentiae et Murciae, et regnavit LXIl annis, X, mensibus, et XXV diebus : et translatus est de Civitate Valentiae ad monaste- rium Populeti, ubi sepultus fuit, praesentibus Rege Petro filio suo, ejus uxore Constatia Regina Aragonum, et Violante Regina Castellae filia Domini Regis Jacobi praedicti, et Archiepiscopo Tarraconae, et multis Episcopis, et Abbatibus, ac Nobilibus viris. Hic aedificavit Monasterium Benifazani, et fecit multa bona dicto Monasterio Mopuleti. Ejus anima requiescat in pace. Amen.D (En el año del Señor 1276, víspera de Santa María Mag¬ dalena, el ilustrísimo y virtuosísimo Jaime, rey de Aragón, Ma¬ llorca y Valencia, conde de Barcelona y de Urgel y señor de Mont- peller, tomó el hábito de la Orden del Císter en la villa de Alcira, ESstaebn ddscuelratuiesotro ánygulo Un SdEscatlaeeubsntaron dCapeitells Cfaamsteílliví dSlepaueltra Sdnoetlaerilr Sepultra Afanmgleisloa dSlepaueltra AdüDajrnuieófa-t dSepeultra Cfaemrvila dSlepaueltra Bflaamils Sdepuletra CSdoQlaoumnfeitralt. ilaamcli.. Sopvxl-tuia. mortuias Lápidas Eflaamspiluny dSepueltra memorutnurloias Lápidas Mflaaamnriels Sdepuletra Cfamaesil dSlepaueltra reai, monasterio de POBEET evii Sepulturas de D. Berenguer de Puigvert y del obispo Çarroca LVIII REAI, MONASTERIO DE POBEET SEPULTURAS EN LA CAPILLA DEL SANTO SEPULCRO 43 yr. Cleacrvasa Sdepultera dlAncagaelessoa Sdepuletra {preimronmttárvnaaicda) Puerta REAI< MONASTERIO DE POBEET 65 y murió en Valencia el 6 de las kalendas de agosto. Luchó siem¬ pre contra los moros y los arrojó de los reinos de Mallorca, Valen¬ cia y Murcia; reinó sesenta y dos años, diez meses y veinticinco días; fué trasladado de la ciudad de Valencia al Monasterio de Poblet, donde fué sepultado en presencia de su hijo el rey Pedro, de su esposa Constanza, reina de Aragón, y Violante, reina de Castilla, hija del señor rey Jaime antedicho, el arzobispo de Ta¬ rragona y muchos obispos y abades y nobles caballeros. Edificó el Monasterio de Benizazá, e hizo buenos legados al Monasterio de Poblet. Descanse en paz su alma. Amén.) Descansaba el segundo D. Pedro III de Cataluña, IV de en Aragón, el Ceremonioso o del Punyalet, así conocido por la daga o puñal que llevaba continuamente en el cinto, con el que se hirió en una mano al romper los privilegios de la Unión, exclaman¬ do, al ver la sangre que manaba de la herida, aquellas célebres frases tan repetidas por los historiadores : «Justo es, que privilegio a costa de tanta sangre de varones ilustres adquirido, no se cancele ni extinga sino con sangre de un rey.D Sobre el sepulcro se veían cuatro estatuas tendidas ; dos, en el declive de la cubierta que miraba al centro de la iglesia; era una de ellas la del rey con hábitos de diácono y el puñal en la mano, y la otra, a su derecha, revestida con ricos ornamentos reales y ciñendo corona, representaba a su tercera mujer D.® Leo¬ nor de Sicilia;el declive de la parte de la vieja Sacristía, y en ataviadas al igual las anteriores con ricas vestiduras reales que y corona ceñida, sus otras dos esposas : la más inmediata al rey, D.a· María de Navarra, su primera mujer, y la más distante, su segunda, D.®' Leonor de Portugal. Colgaba de este sepulcro una tabla, en la que se leía el epi¬ tafio que sigue: «Quartus Aragoniae Petrus, a pugione vocatus, invictus animo, hic jacet inanimis LXVII aetatis expletis annis, dum Regni sui compleret LI obiit Barcinone anno Domini M. CGC. LXXXVII nonis Januarii : ejus corpus ibi Ecclesiae Cathedrali commendatum 5 66 RKAI, monasterio OR POBRET tnansü VII annis et IV mensibus sine desiderata sepulcro quod ipse sibi et aliis Regibus in hoc Monasterio Populeti construxerat. Ad ipsum autem fuit postea translatiun anno M.CCCXCIV. idibus maii qua die proesente Illustrissimo Joanne filio suo Rege Arago- num cum praeclaris viris et Praelatis plurimis solemniter fuit hu- matum. Anima ejus requiscat in pace. Amen.)) (Pedro IV de Aragón, llamado del Punyalet, invicto de ánimo, yace aquí inánime, cumplidos sesenta y siete años de edad, que falleció en Barcelona al cumplir cincuenta y uno de su reinado, el año del Señor 1387, a nonas de enero. Su cuerpo, encomen¬ dado allí a la Iglesia Catedral, quedó siete años y cuatro meses sin el deseado sepulcro que él mismo, para sí y para otros reyes, había construido en este Monasterio de Poblet. Al mismo fué después trasladado, año 1394, idus de mayo, en el cual día, pre¬ sente el ilustrísimo Juan, su hijo, rey de Aragón, con preclaros varones y muchos prelados, fué solemnemente inhumado. Des¬ canse su alma en paz. Amén.) Para D. Martín el Humano sehabía levantado el tercer sepul¬ cro representaba al rey armado de punta de este lado, en el que se en blanco, en una de las estatuas, y en otra, se le veía vestido de diácono; otra efigie, aderezada con las insignias reales, recor¬ daba a la reina su esposa. Acababa de dar la certeza de que allí descansaba D. Martín el siguiente epitafio que en él se leía: cuyo coste ascendió a la respetable suma de 3,000 libras barce¬ lonesas. Fué destinada la cámara del lado del evangelio, o sea la izquierda mirando al altar mayor, para colocar los restos de reyes que no tenían sepultura especial y para los duques de Segorbe y Cardona, sus esposas y primogénitos; en eUa se hallaban depo¬ sitados los restos de los personajes siguientes; En un ataúd de madera, forrado de terciopelo negro, y exac¬ tamente debajo del sepulcro de D. Pedro el Ceremonioso, estaba su hijo D. Martín el Humano, y a su lado, su primera esposa D.® María, fallecida en 1406. En otro ataúd de madera, igual a los anteriores, había doña Beatriz de Aragón, reina de Hungría, hija de los reyes de Nápoles D. Fernando y D.® María, nieta de Alfonso V, muerta en 1508. Cerca de ésta descansaba, en un sarcófago forrado también de terciopelo negro, el malogrado D. Carlos, príncipe de Viana, hijo de D. Juan II y su primera esposa D.® Blanca, reina de Na¬ varra. Murió en 1461, y por e.spacio de once años estuvo sepul¬ tado en el presbiterio de la Catedral de Barcelona; fué trasladado a Poblet en 1472 por el abad Delgado, cumpliendo órdenes de su padre, el rey. Un brazo separado del cuerpo, en 1542, con autorización de un legado del Papa, se veneraba en la Sacristía de Poblet; más tarde se trasladó esta reliquia al Monasterio de ValidonceUa, de Barcelona, de donde desapareció con el incendio y saqueo sufrido por este convento en 1909. El Priorato de San Vicente, de Valencia, guardaba también, con mucha venera¬ ción, un dedo del propio príncipe de Viana. Había también el cadáver del infante D. Pedro, duque de Notho en Sicilia, hermano de Alfonso V el Sabio, que un tiro de bombarda en la cabeza puso fin a su gloriosa carrera, a los vein¬ tisiete años de edad, el día 17 de octubre de 1438, en la campaña de Nápoles, con tanto dolor del rey su hermano, que, al mirarle cadáver, llorando y bendiciéndole, dijo ; ¡Dios te perdone, her¬ mano mío, que otro placer esperaba de ti que verte de esta manera muerto : sea Dios loado, que hoy murió el mejor caballero que salió de España! Fué traído a Poblet en 1671. Además, conservaba esta cámara los cadáveres de D.® Guio- 70 REAI, MONASTERIO DE POBEET mar de Portugal y el de su esposo D. Enrique de Aragón, se¬ gundo duque de Segorbe, conocido comúnmente por el infante Fortuna, fallecida, la primera, en Segorbe el día i.° de agosto de 1516, y el segundo, en enero de 1522, después de haber luchado en las guerras de Cataluña a favor de Juan II, su tío, y de haber sido virrey del Principado en tiempo de Fernando el Católico. Los de D. Alfonso de Aragón, de Segorbe y de Cardona, muerto en 1563, y su esposa DA Juana Folch, duquesa de Car¬ dona, en 1564, hija y heredera de los duques de Cardona. F1 de D. Luis Ramón Folch de Cardona, conde de Prades y jurado duque de Cardona, título que no llegó a ostentar por haber muerto 1596, antes que sus padres. en Diego Fernández de Córdoba (1601) y su esposa Los de D. D.a Juana Folch de Cardona (1608), padres del anterior. D.^ Ana Henríquez de Cabrera, fallecida en 1610, y su hijo D. Enrique Folch de Cardona, conde de Prades, virrey de Cata¬ luña, que murió en Perpiñán, a 22 de julio de 1640. A su lado descansaba su esposa D.® Catalina Fernández de Córdoba, que murió en 1661. D. Ambrosio de Aragón de Sandoval, que murió a los nueve años de edad (1659). D. Antonio de Aragón, canónigo de Córdoba, del Consejo de S. M., arcediano de Castro y luego cardenal, hijo tercero de D. Enrique y D.^ Catalina, duques de Cardona (1650). D. Luis Ramón Folch Cardona, Fernández de Córdoba y Aragón, fallecido en 13 de enero de 1670, y su hijo D. Joaquín de Aragón. D. Francisco Pablo de Lacerda, Aragón y Sandoval, hijo de D. Juan Francisco de Lacerda, duque de Alcalá y Medinaceü, y de D.a Catalina Antonio Folch de Aragón y Sandoval, duquesa de Segorbe y de Cardona. Murió en Madrid, a 26 de septiembre de 1681, a los ocho años de edad. Acompañaba a todos ellos el gran bienhechor de Poblet, D. Pedro Antonio de Aragón, capitán general y virrey de Ñᬠpeles, presidente de las Cortes y Consejo Supremo de Aragón, embajador de España en Roma, gentilhombre, clavero mayor de la Orden de Alcántara, etc., etc. Falleció en Madrid, en i.° de RKAI< MONASTERIO DE POBi;eT 71 septiembre de 1690, de mayo del año siguiente fué tras¬ y en 14 ladado con gran este Monasterio. pompa a En la cámara .de la derecha o del lado de la Epístola, des¬ tinada a los hijos segundos y parientes de la misma familia, hallᬠbanse depositados los restos de las personas siguientes; D. Juan de Aragón y de Sicilia, hijo del infante Fortuna, muerto en 1490. D. Alfonso de Aragón y Cardona, hijo del tercer duque de Segorbe y de Cardona, D. Alfonso de Aragón. Murió en Ar¬ beca, a 23 de enero' de 1550, y tres días después fué aquí sepultado con hábito cisterciense. D.a· Guiomar de Aragón, hermana del anterior, que murió de parto en 1557, y se enterró con ella su recién nacida hija D.» Ma¬ rina, que falleció a los pocos instantes después del alumbramiento. Otro hermano de los anteriores, llamado D. Francisco Ramón Folch, y su esposa D.'' Angela de Cárdenas, hija de los duques de Maqueda, fallecidos en 1575 y 1576, respectivamente. D. Alfonso de Aragón y de Cardona (1580) y sus tres hermanas D.» Brianda (1581), D.^ Magdalena y D.®' Francisca (1601), hijos de D. Diego Fernández de Córdoba y de D.® Juana Folch de Aragón. D. Luis Ramón Folch de Cardona, conde de Prades, falle¬ cido en 1610, y su esposa D.® Ana Henríquez y sus dos hijos D. Die¬ go (1610) y D. Luis, caballero de Santiago y capitán de la Ar¬ mada (1627). D.® Catalina de Aragón, que murió de corta edad en 1632, hija de D. Pedro Antonio de Aragón y su primera esposa D.® Je- rónima. D. Vicente de Aragón y Cardona (1676), cuarto hijo de los duques de Cardona, D. Enrique y D.® Catalina. D.® Ana Fernández de Córdoba, duquesa de Feria, hija de los marqueses de Priego, segunda mujer de D. Pedro Antonio de Aragón, falleció en 29 de septiembre de 1679. D. Manuel de Aragón, murió niño en 1682, y su hermano, también Manuel, que falleció en 1685, hijos de D. Pedro An¬ tonio de Aragón y su tercera esposa D.® Ana Catalina de Lacerda. D. Luis de Lacerda y Aragón, caballero del hábito de San Juan, hijo de D. Luis, duque de Cardona; era capitán de la Ar- 72 rkat, monasterio dr pobdet mada; murió galera peleando con los moros; siendo sepul¬ en una tado en este en 14 de noviembre de 1696. panteón De la cámara sepulcral de a mano izquierda no queda hoy vestigio alguno, por hallarse parte de sus restos en el Museo Ar¬ queológico de Tarragona, y otros se utilizaron para el panteón provisional que en la Catedral de Tarragona guardan los des¬ pojos de D. Jaime I el Conquistador y de la cámara de la derecha apenas se puede uno formar cargo de la belleza que atesoró un día, por estar bastante mutilada y faltar de ella infinidad de frag¬ mentos. Adosada a la columna contra la que estriba el arco escar¬ zano que sostiene los panteones reales del lado del Evangelio, mandó construir D. Pedro Antonio de Aragón un suntuoso sepul¬ cro de alabastro, enriquecido con numerosas y delicadas escul¬ turas. y cuatro estatuas en sus ángulos, que representan, las de enfrente, la Esperanza y la Justicia, y las posteriores, la Templan¬ za y el bien obrar : sobre las que descansaban una urna que sos¬ tenía la estatua del rey D. Alfonso V de Aragón, I de Nápoles, en traje de Corte, arrodillada sobre un rico almohadón y a sus pies cetro y corona, cobijada por un gran dosel en que relumbraban el oro y la púrpura. En él se depositó el cadáver de D. Alfonso V, pero no el de su esposa D.® María, a pesar de que así lo indicaba el epitafio en el pedestal grabado, pues estaba sepultada en el Convento de la Trinidad, de religiosas de San Francisco, de Va¬ lencia. Decía el epitafio: «Alfonsus V. Aragoniae et NeapoUs Rex Serenissimus, ob exi¬ mias bellicae virtutis, cognomento Magnanimus, in sub acta Nca¬ poli decessit XXVIII (debe decir 27) Junii, Anno M. CD. LVIII, cujus corpus ad B. Petry Martyris aram deponi, et in Regium Beatae Mariae de Poblet Avitum Sepulcrum asportari ex testa¬ mento mandavit Regium Imperium per CCX anno intermiS' sum D. Petrus Antonius de Aragon, Segorbidae, et Cardonae Dux, Neapolis Prorex, ad Clementem X legatus, Catholicorum Regum decreti insistens, Pontificioque impetrato diplomate, per Cassanum Episcopum tandem exsolvit XXV Augusti anno Domini M.DC.LXXI. Tanti Regis, ac Reginae Mariae Conjugis REAI, MONASTERIO DE POBEET 73 Ossa Apostólica dispensatione, quo splendiori ornarentur cuUii, ídem pientissimus dux, novo lapide contegens parentavit.i^ (Alfonso V, rey serenísimo de Aragón y de Nápoles, por sus eximias dotes de virtud militar llamado el Magnánimo, falleció en Nápoles el 27 de junio, año 1458, cuyo cuerpo mandó por testamento ser llevado al Real y antiguo sepulcro de la beata María de Poblet. El regio imperio, interrumpido por 210 años, D. Pedro Antonio de Aragón, duque de Segorbe y de Cardona, virrey de Nápoles, legado a Clemente X, insistiendo en los decretos de los ReyeS'Católicos, impetrado un diploma pontificio, por medio del obispo Casano, por fin desató el 25 de agosto año del Señor 1671. Los huesos de tan gran rey y de la reina María, su esposa, con dispensa apostólica y para más esplendor del culto, el mismo sa¬ pientísimo duque los veneró cubriéndolos con nueva lápida.) Enfrente, debido también a la munificencia de D. Pedro An¬ tonio de Aragón, alzóse otra sepultura, que se diferenciaba tan sólo de la que acabamos de describir en que las figuras del pedestal representaban en ésta la Fe, la Caridad, la Fortaleza y la Pruden¬ cia, y en eUa se depositaron los restos del infante D. Enrique de Aragón, gran maestre de Santiago, conde de Ampurias y primer duque de Segorbe, hermano de Alfonso V, fallecido en mayo de 1445, a consecuencia de las heridas recibidas en la batalla de Olmedo. Acompañábanle en el lecho mortuorio sus dos esposas D.» Catalina, infanta de Castilla, hija del rey D. Enrique III, y D.® Beatriz de Piment el, hija del conde de Benavente. Leíase en el pedestal un epitafio que decía; «EnricusAragoniae Infans, Ferdinandi I et Eleonorae'^Ara- goniae Regum generosa propago, Segorvidensium Ducum indita Origo, ab Alfonsus V. Magnánimo Aragoniae Rege ac fratre Se- gorvidensi ducatu et comitatu de. Ampurias donatus, Magnus D. lacobi Ordinis Magister, Bilbilis obiit, in Regioque Beatae Mariae de Poblet Serenissimorum Aragoniae Regum Sarcophago conditus XV Julii, anno Domini M.CD.XLV. cujus Ossa, cum Catharina 74 REAI, MONASTERIO DE POBI^ et Beatrice Serenissimis uxorihus, hue trastulit IV ex ipso Nepos D. Petrus Antonius de Aragon, Segorvidae et Cardonae Dux. Nea- polis Prorex, ad Clementem X, pro obedieniia Caroli II. Regis nomine praestanda Legatus, aeternamque máximo minimus preca- iur faelicitatem anno M.DC.LXXIII.» (Enrique, infante de Aragon, generosa progenie de Fer¬ nando I y Leonor, reyes de Aragón, ínclito origen de los duques de Segorbe, obsequiado por Alfonso V el Magnánimo, rey de Ara¬ gón y hermano con el Ducado de Segorbe y el Condado de Ampu- rias, gran maestre de la Orden de Santiago, murió en Calatayud y fué sepultado en el sarcófago regio de los serem'simos reyes de Aragón en Santa María de Poblet, el 15 de juho año del Señor 1445, cuyos huesos, con las serenísimas esposas Catalina y Bea¬ triz, aquí trasladó el cuarto de sus sobrinos D. Pedro Antonio de Aragón, duque de Segorbe y de Cardona, virrey de Nápoles, legado a Clemente X para prestar obediencia en nombre del rey Carlos II, el mínimo al máximo desea eterna felicidad el año 1673.) Labraron estos sepulcros, de los que apenas quedan dos señales, los artífices Juan y Francisco Grau, de Manresa, por el precio de 4,000 libras barcelonesas. Capillas Quince capillas adornaban las naves laterales y el ábside de este grandioso templo algunas databan de la Edad media, : entre ellas las siete de la nave lateral derecha, costeadas por el abad Copons por los años de 1330, y otras de los siglos xvi y xvii. En todas ellas fueron substituidos sus antiguos retablos góticos y torneadas rejas de madera por altares barrocos y sencillas ba¬ randas de hierro. Del centro de cada capüla colgaba una araña de bronce, de doce candelabros. Todas se presentaban graves REAI, MONASTERIO DE POBI^ 75 y ricas en sepulturas; los nombres más esclarecidos de nuestros anales lo son también de ellas. Estaban dedicadas estas capillas a los siguientes santos: A Bernardo, abad de Ciaraval, la primera de la nave de san la derecha o del lado de la epístola. Con anterioridad estuvo dedicada a san Martín; en el pavimento, sin señal alguna, estuvo sepultada, desde 1253, D.» María de Prades, segunda esposa de D. Ponce de Cabrera. La segunda, que estaba antiguamente dedicada a san Fe¬ lipe y san Jaime, en 1656, el abad D. Miguel Mayor la dedicó a san Bernardo, abad de Claraval, mandando abrir la pared de la Iglesia hasta la muralla y tallar el retablo dedicado a aquel santo. Más tarde, en 1685, se trasladó este retablo a la capilla del lado o primera, en donde quedó definitivamente, levantóse en el fondo el Santuario para guardar las reliquias regaladas por D. Pedro Antonio de Aragón, y en la parte anterior, el altar de San Bernardo de Alcira. En el pavimento de esta capilla estaba enterrado D. Miguel Mayor, abad de este Monasterio, fa¬ llecido en 30 de junio de 1661. Delante de la capiUa, en tierra llana, recibieron sepultura, en 1177, D. Ponce de Cabrera, viz¬ conde de Ager, y en 1243, D. Ponce de Cabrera y de Ager, conde de Urgel, hijo de D. Guerao y nieto de D. Ponce, antes nombrado. Colgados en las paredes de esta capilla habían dos cuadros pintados al óleo que representaban a san Bernardo de Alcira, uno, y el otro, al venerable padre Marginet. A san Andrés Apóstol estaba dedicada la tercera. La cuarta, a san Nicolás, obispo. En la quinta, tributaba culto santa que se a Magdalena, había, la parte de la epístola, un beUo sarcófago de piedra, en ricamente labrado, dividido en pequeños nichos góticos, sembra¬ dos de detalles primorosos y lleno de buenas imágenes. Sobre la ancha losa que lo cerraba se veían dos estatuas tendidas, de varón, una, y otra de hembra, que en lo suntuoso del ropaje publi¬ caban su alta alcurnia. Yacían ahí D. Bernardo de Anglesola, señor de Miralcampo, y su noble esposa D.» Constanza, con su hijo D. Hugo y su mujer D.» Sibilia. La existencia del cadáver de D.® Constanza en este sepulcro, donde ya descansaban los re- 76 REAI, MONASTERIO DE POBI^T feridos, data del 1401, en que Beren¬ la trajo a Poblet su hijo D. guer, presbítero cardenal de Benedicto XIII, administrador del Obispado de Gerona. En la contigua, o sexta, en la que se veneraban las santas vírgenes Ursula y compañeras, escogieron humilde sepultura en el suelo D. Hugo de Mur y su esposa D.^ Leonor, que fallecie¬ ron en 1320 y 1331; D. Manuel de Maza y Mur, en 1410, y su mujer D.^ Juana, en 1413; D.®' Elfa de Mur, señora de Albi y de Cervià, que falleció en 1420, y su esposo D. Acardo, que tardó poco en seguirla. Las pisadas de los fieles y asistentes al templo no pudieron borrar la Torre ceñida de muros de su blasón, que publicaba el nombre de esta noble familia, oriunda de los monar¬ cas aragoneses, y que en reñida lucha con los moros les tomaron el lugar y castillo de Vülamur. En esta misma capilla recibió se¬ pultura D. Ponce de Perellós, embajador de Cataluña en las rela¬ ciones diplomáticas cerca de los reyes D. Juan II y D. Fernando. Dedicada a los Santos Evangelistas y a la Concepción es¬ taba la séptima, conocida más comúnmente por la de los Condes de Urgel. En la parte posterior del altar, en tumba levantada del suelo, adornada de escudos y foUajes, fué enterrado, en 1208, D. Armengol VIII, conde de Urgel, esposo de la condesa D.^ Elvira de Subirats, e hijo de D. Armengol VII y de la infanta D.®' Al- donza. La tumba fué construida en 1203 por voluntad, su expresa al otorgar testamento y capilla, a la que tomar bajo su cargo esta dotó postobitum maírem meam omnes ipsas meas decimas de Menar- gues, et de omni re que ad usum hominis pertinat in suum alodium francum et liberum. Estaba, desde 1282, enterrado en esta misma capilla D. Alvaro de Cabrera, conde de Urgel, y su hija D.® Leonor, que tuvo con su primera esposa D.® Constanza de Moneada. En el suelo, a mano izquierda de la capüla, recibió sepultura la infeliz D.® Leonor, hermana del desdichado D. Jaime de Urgel, la cual, casi reducida a la mendicidad tras de la caída de su hermano, por haberle confiscado sus bienes el cruel D. Fernando de Antequera, retiróse a la ermita de San Juan, cerca de Poblet, en la que falleció, invadida de peste, en 28 de mayo de 1430. A pocos pasos de esta capilla, en el crucero entre los panteones reales y la puerta de la nueva Sacristía, donde había antiguamente REAI, monasterio DE POBEET 77 la capilla del Santo Cristo, hay en el pavimento una losa cuyo bajo relieve representa a un obispo revestido de pontifical con báculo y mitra, y a su alrededor corre en caracteres romanos esta ins¬ cripción: Hic : lacet : r : dns : fr francvs : rovres : ordinis : predicatorv : eps : nico POLiTAVs : q : SE : ET : sva POPVLETO : DICAVIT : OBIIT : 24 : MENSIS : MAII : ANO : 1558 (Aquí descansa el Rdo. D. Francisco Roures, de la Orden de Predicadores, obispo nicopohtano, que legó su cuerpo y todo lo suyo a Poblet. Murió el 24 del mes de mayo del año 1558.) Guarda esta sepultura los restos mortales del obispo de Ni- cópolis, D. Francisco Roures, auxüiar del cardenal arzobispo de Tarragona, D. Jerónimo Doria. Girando, en 1558, una visita a la Diócesis por encargo del arzobispo, enfermó en el Monasterio de Escala Dei, y después de recibir el Viático se hizo llevar en andas a Poblet, en donde falleció el día 24 de mayo de dicho año, después de haber otorgado testamento en el que legó todos sus bienes a la comunidad. En el mismo crucero, junto a la puerta que conduce al cim¬ borio, arrimado a la pared, hay un sepulcro de piedra común. Guárdalo un g.gante caballero, que tal parece, según es larga su estatua tendida, que aun en su sueño, dice Piferrer, conserva el aire guerrero que le dió en vida honor y prez; y muy terrible debería ser, si despertase, el crujir de la tremenda y cumplida armadura que lo cubre. Y bien demuestra su calidad la suntuo¬ sidad del lecho en que descansa, pues ricos dibujos e imágenes guarnécenlo por todas partes a la usanza gótica. Hasta 1669 estuvo esta tumba dedicada a D. Ramón Folch de Cardona, y al quedar desocupada por haber sido éste trasladado a su nuevo pan¬ teón, se depositó en él a D. Rodrigo Rebolledo, barón de Montclús, camarero mayor de D. Juan II, señor de veinticuatro lugares y va¬ leroso capitán que por salvar a su rey fué hecho prisionero en Gaeta. Falleció en 15 de diciembre de 1479, y estuvo enterrado en un ataúd de madera, hasta que se le destinó esta sepultura. 73 REAI, MONASTERIO DE POBLET Encima de estesepulcro había otro de madera, cubierto de grana, en el que reposaban los restos del limo. Sr. D. Ramón de Sisear, monje y abad de Poblet y después obispo de Lérida. Murió en León (Francia) en 1247, y fué trasladado a Poblet en 1249, siendo depositado en este mismo sitio, en sepultura de yeso. (Fué la primera sepultura levantada del suelo que existió en este Mo¬ nasterio.) Fn 1572, deteriorada completamente la sepultura, se trasladó el cadáver a la tumba del príncipe de Viana, y en 1638 fué colocado de nuevo en este sitio; en la actualidad no queda de eUa ni el más leve vestigio. Junto a estos sepulcros, a la derecha de la puerta que co¬ munica con la Sacristía, empotrada en el muro, hay, construida en yeso, una urna, en cuyo frente se destacan cinco cruces de Jerusalén. Fn ella había los restos de D. Nicolás de CasteUoni, natural de la ciudad de Pena, del reino de Nápoles, caballero de San Juan, coronel del Regimiento de infantería de Nápoles. Fa¬ lleció en este Monasterio en 21 de mayo de 1708. A la otra parte de la puerta, haciendo pareja a la anterior, hay otro sepulcro igual, en el que se ven el escudo de Poblet y los atributos arzobispales; encerraba las cenizas de D. Pedro Albalate, arzobispo de Tarragona, que murió en Poblet en 2 de julio de 1251. La octava capilla se abre cerca de esta sepultura, en el cru¬ cero del lado de la epístola; estaba dedicada a san Benito abad, que substituyó Onofre, que antiguamente ocupaba su altar. a san Había en esta capilla cuatro ricos sepulcros, mandados fabricar por D. Pedro el Ceremonioso, en los que fueron depositados los restos de sus hijos, los infantes D. Pedro y María, habidos con la reina D.® María de Navarra, su primera mujer, y D. Martín y D. Alfonso, que tuvo con su tercera esposa D.®' Leonor de Sicilia. Fn la actualidad quedan tan sólo, un tanto deterioradas, las car¬ telas que sostem'an tan bellas sepulturas. A san Vicente mártir estaba dedicada la novena, que, como las cuatro siguientes, se abrían enel pasadizo del ábside. Fn la décima se rendía culto al Arcángel San Miguel, y en ella ardía constantemente una lámpara mantenida con las rentas de una casa en la villa de Montblanch y dos posesiones en su tér- RRAT< MONASTERIO DE POBEKT mino, que a tal objeto legó, en i.° de septiembre de 1252, D. Gui¬ llén MoreU de Rojals; las santas reliquias y santa Columbina, a en la oncena, conocida antiguamente por la de san Salvador, que, a más de las reliquias, guardaba en un pequeño nicho, ex¬ cavado en el muro del lado de la epístola, una urna cubierta de damasco rojo con los restos del venerable padre Pedro Margi- net, monje de Poblet, cuya vida llena de sucesos extraordinarios ha servido para forjar multitud de cuentos y leyendas; cerraba el nicho dorada reja, y sobre ella se leía esta inscripción : «Hic lACET VENER. p. FR. PETRUS MARGiNET». (Aquí descansa el venerable padre fray Pedro Marginet.) En el pavimento entre esta capilla y la puerta del Sagrario fué enterrado, en 14 de abril de 1668, el abad D. Rafael Llobera, por habérselo así otorgado el convento en 1649, en virtud de haber costeado de su peculio particular el retablo que había en ella en fonna de armario, para guardar las santas reliquias. Frontera a la de las reliquias, y de espaldas al altar mayor, mandó fabricar, en 1730, el abad Genover, una hermosa capilla destinada a sagrario, revestida toda eUa de finos, bien tallados y pulimentados mármoles, con un magnífico bajo relieve de ala¬ bastro representando la Santa Cena, colocado al pie de la hor¬ nacina que servía para la reserva. Todo está mutilado, y de las figuras del relieve de la Cena ni una hay que se conserve entera. En la capilla décimosegunda ocupaba el lugar preferente de su altar la imagen de san Juan Bautista; y san Pedro y san Pablo eran los patronos de la décimotercera. En el brazo derecho del crucero o lado del Evangelio, junto a la décimocuarta capilla, dedicada al Santo Cristo, hay los restos de un precioso sepulcro gótico, en cuya cubierta se destacaba una figura de mujer vestida con hábitos de religiosa cisterciense, que guardaba los restos de la infanta D.» Juana de Aragón, con¬ desa de Ampurias, hija de D. Pedro el Ceremonioso y de D.®' María de Nápoles, fallecida en 1348. El rey Pedro, que había encargado este sepulcro, dejó de satis¬ facer su importe, y el Monasterio tuvo que pagarlo del legado que hizo a Poblet de 200 sueldos censales. Legó, además, una cruz de plata para el altar mayor y los mejores ornamentos de su capilla. 8o REAI, MONASTERIO DE POBEET Frente a ésta, adosado a la escalera que sube al dormitorio de novicios, hay los mutüados restos de un pedestal, adornado con muchas esculturas, que sostiene una urna, también enriquecida con relieves, rodeada de grandes bustos, y rematada en una agigantada estatua tendida, armada de todas piezas, y puesta allí tan grande, no tanto para el mejor efecto artístico como para denotar las fuerzas y notable robustez que alcanzó el vizconde, y de cuya mención no se olvida éste epitafio latino inscrito en el pedestal, «D. O. M. Inclytos inter Viros máximo D. D. Raymundo Folch XVII. Cardonae Vicae Comiti; inter magni nominis Imfe- ratores dexterrimo; inter gigantae virtulis Milonis Alcidi; inter naturae mentis Catones Numae: inter aetatis suae Dynastas Heroi antonomastice proclamato: Alfonsi Principis pro patre Regni Gu- bernatoris Coodjutori destinato: Petri Aragoniae Regis cum Siculo Carolo in duellum venturi electo Propugnatori: Gerundae contra Pontificis Galliaque Regis insultus difensori invicto; ejusdemque ah Hostium dominatu Vindici fortunato: Huic in belli alea Marti: in pads otio Mercurio: in Templis pietatis Antesignano; in compo- nendis inter Reges suos discordes amicitii Confaederatori: in pads teneram non semel oppignerato: in expeditione Murcica expug- nationes Authoris. Huic Cardioniorum Propagatori in gratitudinis et honoris obsequium postera ejus propago nobilissima hoc Bustum struit Excellentissimus Dux D. D. Ludovicus de Aragon, Folch, et Cardona (Olim Fernández de Cordoba: Dux de Cardona, et de Segorbe, Marchio de Comares et de Pallars, Comes de Ampurias et de Prades, Vice-Comes de Villamur, Eques Aurei Vetleris, cui or dini nomen daturi Caroli Secundi Hispaniarum Regis Torquem Aureum propria manu collo admovit, tantis Cineribus debitum anno M.DC.LXIX.D.C.S.» (A Dios Optimo Máximo. Al máximo entre los varones íncli¬ tos el Sr. D. Raymundo Folch, décimoséptimo vizconde de Car¬ dona, dextérrimo entre los emperadores, de magno renombre, hércules entre los atletas de gigantesca virtud. Numen entre los Catones de la mente de naturaleza, héroe proclamado entre los Dinastas de su edad, destinado a coadjutor del príncipe Alfon- reai, monasterio de pobeet exv Sepulturas reales antes de la destrucción Estado actual de las sepulturas reales LXVI REAIv MONASTERIO DE PO BEET Sepulturas reales. (De un grabado antiguo.) Altar mayor, y restos de las sepulturas de Alfonso V, Fernando I, Pedro IV y Jaime I I reai, monasterio de pobeet Dxvn Cámaras sepulcrales. IFachada posterior.) I.XVIIl REAIv xMONASTERIO DE POBLET .1 ^ "I"- : ' ..U • .:■■■ ■■ ió.L" /il-rí i, ; ■■ .••• •''■¿· ' : • ■ ■• • tíuár : : Sepultura del obispo D. Francisco Roures 'rii·iiniii Sepultura de Rodrigo Rebolledo rirv/irk A M M v M Inscripción, apenas legible, sobre la tumba de D.'· Juana de Aragón r,xx REAI, MONASTERIO DE POBEBT Sepultura de D. Ramón Folch de Cardona DFDraoncids. doebispl Sepultra Ml(oone?asds) Sdepuelt ra EEAI, MONASTERIO DE POBEET T.xxin Ménsulas del dormitorio de novicios Archivo novics dDormeito reai, monasterio de pobeet exxv Fachadas de la chocolatería y oficina del culto REAI, MONASTERIO DE POBEET 8r SO por SU padre, gobernador del reino; elegido propugnador de Pedro, rey de Aragón, en el futuro duelo con Sículo Carlos, invicto defensor de Gerona contra insultos del pontífice y del rey de Fran¬ cia, afortunado vengador de la misma contra la dominación dé¬ los enemigos. A él. Marte en los azares de la guerra; Mercurio en el ocio de la paz. Adalid de la piedad en los templos, concor¬ dador en componer amistades entre sus reyes discordes, dejado más de una vez como rehén para la paz, autor de expugnaciones en la expedición de Murcia. A él, propugnador de los Cardonas, en muestra de nuestra gratitud y honor, su progenie nobilísima construye este busto, el Excmo. Duque Sr. D. Luis de Aragón, Folch y Cardona (antes Fernández de Córdoba), duque de Cardo¬ na y de Segorbe, marqués de Comares y de PaUars, conde de Am- purias y de Prades, vizconde de Villamur, caballero del Toisón de Oro, que con su propia mano puso el Collar de Oro al cuello de Carlos II, rey de España, al dar su nombre a dicha orden, todo debido a tan grandes cenizas el año 1669. D. C. S.) Pertenecía este sepulcro, como indica la inscripción, al viz¬ conde de Cardona, D. Ramón Folch, décimo de este nombre, conocido por los catalanes por el Prohom Vinculador, célebre general, esforzado caballero y defensor heroico de Gerona contra la invasión de los franceses, al mando de Felipe el Atrevido, en 1285; falleció en 1320, y a los dos años fué enterrado en su antiguo sepulcro, en cuyo frente se leía este dístico en latín: COXDITUS HIC SUM RAYMUNDUS COGNOMINE FOLCHUS REGIBUS ECCE COMES, REX COMITIQUE FUI (Aquí está enterrado Ramón, de apellido Folch, rey entre condes y conde entre reyes fué.) y en una tabla pendiente, escritas había estas redondillas: «•4 quien esta tumba esconde Por ser Varón de su Ley, Entre los Reyes es Ccmde 82 REA!, MONASTERIO BE POBLET Y entre los condes es Rey Por azaña señalada, Ganó el Conde esta Corona, Por dó queda coronada La Real Casa de Cardona.)) F"ué construido panteón por Juan y Francisco Gran, los el mismos que labraron las cámaras sepulcrales, por encargo de D. Luis Ramón Folch, ascendiendo su importe a i,8oo libras barcelo¬ nesas, equivalentes a 4,800 ptas. Sobre de la puerta de la Sacristía antigua se ven las cartelas que sostenían cuatro preciosas sepulturas, que el rey D. Juan I mandó labrar para sus hijos, los infantes D. Juan, que tuvo con su segunda esposa D> Matha o Martha, que vivió apenas un mes; D. Jaime, apellidado el Delfín de Gerona y conde de Cervera, que murió el 24 de agosto de 1388 cuando contaba solamente cuatro años; D. Fernando Matheo, que había nacido el 18 de marzo de 1389 en Monzón, mientras se celebraban Cortes allí, y fué apadrinado por D. Martín, duque de Montblanch, el conde de Cardona y la priora del Monasterio de Sixena; murió en octu¬ bre del mismo año, siendo enterrado en el Monasterio de Fra- Menores de Zaragoza, en donde reposó hasta que fué trasladado a Poblet por orden de su padre; y a I» Juana, que murió en la infancia en Barcelona el día 4 de agosto de 1396, hijos de su ter¬ cera esposa D."' Violante. Encima de estas sepulturas había el gran reloj del Monasterio, cual esfera se ve pintada en lo más alto del muro. En la nave de la izquierda se abren dos puertas que comunican con el claustro principal; sobre una de ellas, en un modesto sepulcro, descansaba, desde 1256, el inteligente médico D. Esteban Ventres, rico en dones intelectuales y morales, según rezaba una tabla que del sepulcro colgaba. En el siglo xvii existía todavía esta sepultu¬ ra en el sitio indicado, pero más tarde desapareció, seguramente al ensanchar las puertas, pues Finestres, en 1753, no la menciona ya. El abad D. Francisco Dordá mandó construir la única ca¬ pilla que hay en la nave de la izquierda, que es la que suma quince dejas del interior de la Iglesia, destinada al culto de santa Tecla; RËAT. MONASTERIO DE POBDET 83 en el muro de la parte de Poniente de la misma se ve empotrado en la pared el sepulcro de este abad, que fué obispo electo de Potenza (Nápoles) y más tarde obispo de Solsona, dignidades que, por su sabiduría y lealtad, le otorgó durante su estancia en Cataluña el archiduque Carlos y de las que le despojó el des¬ pótico Felipe V, cuando, dueño nuevamente de nuestros terri¬ torios, continuó su racha de tiranías. Desempeñó, también, el cargo de limosnero mayor del archiduque, y era tanto el apre¬ cio queéste le tenía, que, al partir de Barcelona, le suplicó en¬ carecidamente que le siguiera, honor que declinó, a pesar de presumir que sería blanco de las iras del rey, por el gran amor que sentía por Cataluña. Falleció en este Monasterio el día 13 de diciembre de 1716, simple monje, y se le dió sepultura como este sitio en en gracia los cargos por él desempeñados y por a haber construido dicha capilla a sus expensas. Entre esta capilla y la puerta principal de la Iglesia se ven todavía los restos del altar de San Nicolás. Había, además, enterrados en la Iglesia, sin que nos sea posible precisar el sitio, D. Ramón Boxadós, muerto en 1184; D. Berenguer de Boxadós, señor de Zavallá, en 1221, con su esposa y su hijo fa¬ llecido en 1214; D. Guillén de Guardia-alada, señor de la parte baja de la Espluga de Francolí, en 1234; D. Hugo de Tarroja, señor de la Espluga alta, en 1218; D. GuiUén Hugo de Tolosa, rico mer¬ cader venido de Francia, en 1231; D. Guerao de Casóla, canónigo de Lérida, en 1216, y Bernardo Ferrer, de la Espluga, en 1455. Sacristía antigua La Sacristía antigua, situada al extremo del brazo del crucero, era izquierdo una de las tres primitivas Iglesias fundadas por Ramón Berenguer IV, y al igual que sus hermanas, la de Santa Catalina y San Esteban, construida de piedra de sillería, above¬ dada, y recibía luz por dos románicos ventanales que se abrían RF.AI, MONASTERIO DE POBLET 84 al claustro principal, uno, y al huerto o patio de novicios, otro. Por el sinnúmero de ornamentos y utensilios del culto que desde la fundación del Monasterio se habían ido acumulando, resul¬ taron insuficientes los armarios y cómodas en ella instalados, y hubo necesidad de construir una nueva Sacristía que se levantó en la parte opuesta del crucero, como ya tenemos dicho, conti¬ nuando, sin embargo, ésta guardando alhajas y paños de ines¬ timable valor. Dormitorio de novicios Por regia escalera de sillería, situada en el brazo izquierdo del crucero, se llega a la gran sala de novicios, de 87 metros de largo io'20 de ancho, obra de la primera mitad del siglo xiii, por formada por una sola nave de elevado techo, sostenido por diez y nueve esbeltos arcos ojivales apoyados en esculturadas mén¬ sulas. El abad Caxal mandó distribuir esta inmensa sala en celdas cuadradas de 3 metros de lado, a las que se llegaba por un espacioso corredor central de 4 metros de ancho. Hoy no existen ya los tabiques, y se presenta de nuevo a nuestra vista la nave en toda su grandiosidad. Al coste de las obras de esta dependencia, que está montada sobre las Bibliotecas, Locuto¬ rio, Aula capitular y Sacristía antigua, contribuyeron, en 22 de noviembre de 1243, D. Poncio de Cabrera, conde de Urgel, con 500 morabatines de oro alfonsino; D. Pedro de Guerra, en 1249, •con 500 sueldos; Berenguer de Puigvert dió, en 1297, para las mismas, su castillo de Puigvert, y el arzobispo de Tarragona, D. Pedro Albalate, cedió las décimas y primicias que le corres¬ pondían en algunos lugares de Poblet. Holgada escálera interior comunicaba con el claustro principal, otra descendía al claustro de novicios, y desde un gran balcón si¬ tuado al extremo de la sala se dominaba casi todas las propiedades del Monasterio. RRAr< MONASTERIO DE POBLET Archivo 13esde el dormitorio de novicios se pasa a tres espaciosas salas que reciben luz bellísimos ventanales góticos. En la por primera, según un inventario formalizado por el monje procu¬ rador de Poblet, Rdo. P. Odón Bayona, en 23 de diciembre de 1822, que posee D. Adolfo Alegret, había tres cajas con los privilegios concedidos por los Papas, otras tres con las donacio¬ nes y privilegios reales y cincuenta y cuatro con escrituras de censos, títulos de propiedad, arrendamientos, quitaciones, ins¬ tituciones de misas y aniversarios, etc., etc. En la segunda sala, en estantes fijos a las paredes, se guar¬ daban setenta y un libros, en los que se hallaban anotados los diezmos, extractos de los pleitos sostenidos por el Monasterio y fallos recaídos, etc. En otros estantes había libros de cuentas de los abades, comprobantes del empleo de limosnas practicadas en el ejercicio de limosneros de los reyes de Aragón; cuarenta y ocho procesos encuadernados de la causa contra D. Antonio Pérez, D. Juan de Luna, D. Diego de Heredia y demás encartados en las revoluciones, ocurridas en tiempo de Felipe II en Aragón. En la tercera sala, en una cómoda, había cuarenta y ocho cajo¬ nes con los expedientes personales y todas las informaciones que se tomaban antes de ser admitidos los monjes. En un armario, llamado del Sindicato, se conservaban todos los documentos de la Secretaría del abad; había, también, dos arcas de hierro para guardar caudales; un arca con cerraja y llave titulada Archivo y Caja de la Vicaría, y un cajoncito que contenía la bula conocida por Benedictina. Encima de estas salas formaba un desván, que se utilizaba, también, para la custodia de documentos antiguos; había tres arcas con pergaminos, un cajón con abundante cantidad de me¬ dallas y monedas celtíberas, focenses y romanas, y otro cajón 86 real monasterio de poblet repleto de sellos de plomo de cera, desprendidos de sus respec¬ y tivos diplomas. Se guardaban, también, en él un plano de grandes dimensiones con el árbol genealógico de los condes de Cataluña y reyes de Aragón, con sus enlaces con la casa de Car¬ dona y otras más ilustres. Estaba amueblado con dos mesas de nogal, seis sillas de vaqueta y dos de enea. Víctor Balaguer y Eduardo Toda dan extensos detalles de los documentos que hoy restan de este Archivo, depositados en el Histórico Nacional de Madrid. El monje archivero tenía todos los derechos y prerrogativas de notario público, por privilegio concedido a la Comunidad de Poblet por el rey D. Pedro II de Aragón. Claustro Alto Dejando el Archivo y el dormitorio de novicios, se sale al claustro alto, despejado hoy, pero antes de la destrucción for¬ maba un sobreclaustro cubierto, con su antepecho sosteniendo esbeltas columnas que, según Montar, provenían del derruido castillo del conde de Urgel,* en las que se apoyaban los arcos que, formando galería, recorrían las cuatro naves. Es obra de fines del siglo xv y comienzos del xvi, pues a más de que así lo atesti¬ guan las armas de los abades que intervinieron en su construcción, sabemos que D. Antonio Aldoveradito dió, en 1468, una renta de 6 libras jaquesas para pitanza con título de refrescament, o de¬ sayuno, en cada día de los tres aniversarios, que tenía fundados * Dice Carlos Rahola en su obra Girona que «en el año 1378, el conde de Urgel compró en Gerona veinticinco pares de columnas del claustro de San Felío, a 50 sueldos par. El claustro de este templo estaba situado al Norte, con veinte pares de columnas en cada galería. Comenzado el año 1357, fué derribado poco después, el 1378, por necesidades de guerra, cuando la campaña del infante de Mallorca contra el rey de Aragón». ¿Utilizó, tal vez, el conde estas columnas para la construcción de su pa¬ lacio, y fueron ellas las que, más tarde, al ser derribado aquél, fueron a vestir los claustros alto de Poblet y el del Tallat? REAI< MONASTERIO DE POBEííT 87 en su capilla de la Anunciata, San Antón y Dedicación del Arcán¬ gel San Miguel, que en el claustro alto, qtie también costeó, había hecho construir. Cerca del ángulo de Poniente había levantado el abad Delgado la capilla de la Piedad, así como también, era obra suya el arco de dicho ángulo que sostenía la galería. Desde esta galería se pasa a las dependencias destinadas a Oficina del culto y a la Chocolatería, sitio donde se reunían, por la tarde, los monjes a tomar chocolate, que pagaban de su pecu¬ lio, o sea de la cantidad de 75 libras barcelonesas que anualmente se les entregaba para sus gastos particulares.* Desde la chocolatería, por una escalerilla labrada en el es¬ pesor del muro, se llega al Palacio del rey Martín En de las alas del claustro, sobre los grandes departa¬ una mentos que servían de lagares y sobre el atrio o Galilea de la Iglesia mayor, con el deseo de acabar en él sus días, mandó, en 1397, el rey Martín el Humano levantar un suntuoso palacio, que no pudo gozar por haber fallecido mientras se estaba cons¬ truyendo, y que las circunstancias y acontecimientos ocurridos después de su muerte impidieron que se diera cima a tan mag¬ nífica obra. La idea del monarca pudo ser, en efecto, dice Ba¬ laguer, la de retirarse al claustro; pero, en verdad sea dicho, la fábrica que para su retiro mandó levantar no tenía nada de celda: por el contrario, todas sus trazas eran las de un suntuoso palacio. * Parece que los monjes se entretenían, también, jugando a las cartas, según se desprende de una partida del estado de cuentas del año 1769, que dice: «Tinch pagat per 24 jochs de cartes de 5 sous per joch, 6 lUures y per 24 jochs a 3 sous 9 dinés lo joch, 4 lliures' 10 sous, que junt es 10 lliures 10 sous.» Y de la orden dictada por el vicario general de la Congregación, fray Gregorio Alva¬ rez, abad de Leire, en la visita practicada en Poblet el 24 de agosto de 1794, por la que prohibia que los monjes jugaran a el resto, banca, suerte ni otros se¬ mejantes, bajo pena de excomunión mayor y privación de voz activa y pasivaj 88 REAI, MONASTERIO DE POBEET Su planta es rectangular y tiene 36 metros de largo por 15 de ancho. El edificio todo es de piedra de sillería, y los artífi¬ ces que en él trabajaron derrocharon el arte, el ingenio y el buen gusto. Balaguer, entusiasmado al hablar de este palacio, lo califica de verdadera joya de arquitectura y escultura ojivales, que asom¬ bra por la riqueza de sus detalles, por la perfección de sus líneas, por el gusto de sus molduras, por la delicadeza de sus trabajos, por la grandiosidad, en fin, de sus suntuosas bóvedas en los sa¬ lones y departamentos. El padre Llanas ha dicho, y ha dicho bien, que las piedras están trabajadas con más arte y delicadeza de lo que en orfebrería pueden trabajarse los metales. Es un edificio de tan bellas y correctas líneas, de tan armónico conjunto y de tan artística estructura, que parece pintado. Las ventanas del palacio que dan al claustro y también las que se abren sobre la derruida escalera, hallarán pocas que ri¬ valizar puedan con ellas en elegancia y gusto, en perfección y riqueza. Toda la parte montada sobre los lagares estaba destinada a grandes salones, a los que debía conducir una regia escalera de dos tramos que se ve iniciada en el patio. Sobre la Galilea es¬ taban los dormitorios, y desde ellos, por una puerta que hay debajo del gran rosetón de la fachada de la Iglesia, podíanse presenciar los divinos oficios. La muerte del rey vino a suspender los trabajos, y el pe¬ ríodo de agitaciones y revueltas que sucedió a su muerte dejó el palacio inacabado e inhabitable. En tiempo de Felipe IV y el abad Quiles se proyectó continuar las obras y hasta se em¬ pezó a trabajar en ellas, pero gracias al movimiento iniciado en Barcelona y que luego se extendió por todo el Principado, no continuaron, y fortuna fué la nueva suspensión, pues por lo poco que se hizo podía juzgarse del mal gusto y mala dirección con que hubieran proseguido. Gracias a la Comisión de Monumentos de la provincia de Ta¬ rragona, hoy ha desaparecido aquel pegote, como le llamaba Salas y Ricomá, que remataba la hermosa obra de sillería de la prime¬ ra época. REAT^ monasterio de pobtet Ladrillos bami^ados, conocidos vulgarmente con el nombre de «Rajoles de València», en los que había pintadas las armas de diferentes abades: I y V. Se hallaban en diferentes sitios del Monasterio; II. Abad Guimerà; III. Abad Lerín; IV. Abad Payo Coello; VI. Abad Ca.val; VII, VIII, IX V X. Abad Porta.