HOMENAJE NACIONAL A SERAFÍN JOAQUÍN ÁLVAREZ QUINTERO EXPOSICIÓN de interpretaciones en Pintura y en Escultura de figuras feme- ninas de su teatro. SOCIEDAD ESPAÑOLA DE AMIGOS DEL ARTE (PALACIO DE BIBLIOTECAS Y MUSEOS) CATÁLOGO MADRID, FEBRERO 1929 U NA de las glorias nacionales más puras la consti- tuye el teatro de los Álvarez Quintero. Arraigado en las tradiciones del patrio solar, con savia de sen- timientos españoles, ofrece la maravilla espléndida de las flores del ingenio, bajo el deslumbrante sol meridio- nal, en una admirable síntesis. Nuestro país, las mujeres y los hombres de nuestro país, son tales como nos los presenta la musa quinteriana. Ver una comedia de los Quintero, es ver un trozo de España, lleno de vida, de energía, de gracia, de gentileza. Por eso la Junta constituida por los escritores y artistas españoles, para rendir a los ilustres comediógrafos el homenaje de su admiración, secundando la loable inicia- tiva de El Liberal, tuvo la idea de plasmar en unos lienzos encomendados a laureados artistas, a las mujeres de los Quintero, a esas mujeres flor de España, que representan lo mejor y lo más puro del espíritu de la raza, de nues- tra raza inmortal por la acción de sus navegantes, de sus descubridores, de sus guerreros; de nuestra raza inmor- tal por las creaciones de sus místicos, de sus literatos, de sus artistas. Y ya está la obra hecha y el homenaje rendido: en los cuadros, que figuran en este catálogo, nuestros artistas — 3 - han interpretado, a través de su temperamento, las heroí- nas de los Quintero, esas mujeres, que nacieron al calor de la fantasía y que al surgir en las tablas del teatro, han adquirido vida real y eterna. Resta ahora el homenaje de ios escritores en el Álbum que hemos de editar, reproduciendo a todo color los cuadros expuestos, después de las exhibiciones de Sevilla y Barcelona. Las más insignes plumas de España trazarán las semblanzas de las mujeres quinterianas, inspirándose en los cuadros de nuestros artistas. Y más tarde, con el producto que arroje la venta del Álbum, instituiremos un premio, que perpetúe la memoria de este homenaje cor- dial, que la intelectualidad española tributa al genio de los Álvarez Quintero. Tal es nuestra labor. La Junta organizadora se complace en expresar su gratitud a cuantos han contribuido a la realización de nuestra ¡dea, que al honrar a los hermanos Álvarez Quin- tero, honra a España. El Presidente, IQNACIO BAUER PINTURA ALCALÁ GALIANO (ALVARO) 1. JIMENA. — La Calumniada. — Es el agua derramada en el suelo... es el sello en las carnes... La calumnia es el poder más corrosivo con que cuenta la maldad de los hombres. ANTONIO (PEDRO) 2. ROSA Y ROSITA. -^ Rosa y Rosita. — Lo que hay es que Rosita viene a sé un capuyo que está en la maseta toavía, esperando que yegue una mano a cortarlo, y usté es ya una rosa... una rosa... vamos, una rosa que yeva dos o tres días en agua. APPERLEY (JORQE) 3. CHAHVTO. —Las flores. - ¡Várgame Dios, qué dicha si yo la logro: una mujé que apenas meyegaal hombro! BACAR1SAS (GUSTAVO) BARTOLOZZI (SALVADOR) 5. DOÑA R E P E U T O S . - La vida que vuelve. — ¡Tras, tras! -¿Quiénes? — ¡El demonio Lucifer! — ¡Pues acá no lo queremos; vayase vuestra merced! BENEDITO (MANUEL) 6. CANCIONERA. — Cancionera. — Mariposa, mariposa, suspirito de ilusión, ven y párate en la rosa que yevo en er corasón. BENLL1URE (JOSÉ MARÍA) 7. NENA TERUEL. - Nena Teruel. — Nos unió en un momento la llama trémula, que cuando parece que se extingue se enciende, de aquel gran amor que durará lo que nuestra vida... BENLL1URE (JUAN ANTONIO) 8. CRISTALINA. - Cristalina. — En el alma más cristalina hay siempre un rincon- cito vedado a toda luz... En él puede vivir lo más bue- no y !o más malo de ella... Un pudor, un orgullo, un cariño, un crimen... Allí duerme... allí está... BILBAO (GONZALO) 9. ROSA MARI A. - Las flores. — Si ér supiera er daño que me hase, no tardaría. — 6 — BILBAO (OONZALO) 10. CORALITO. — El genio alegre. — Acostumbra estoy yo a que, hombre que me ve, hombre que siente la punsá. COLMENERO (HIOINIO) 11. GUADALUPE. - La Seria. — ¡Ay, los ojos! ¡Ya salieron los ojos! ¡Dichosos ojos! — ¿No son más que dos? CRUZ HERRERA (JOSÉ) 12. CURR1TA. — Ei centenario. — ¡Ay, lucecita de los cuentos!... ¡Felizquien te lleva en el corazón! CHICHARRO (EDUARDO) 13. MARTA R O S A . — La cuestión es pasar el rato. — ¿Dónde estás, caballero mío, caballero de mi ilusión?... ¿Eres llama de un desvario o eres sangre de un corazón? DEL PINO (MIGUEL ANOCL) 14. SOCORRITO. — El amor que pasa. — ¡Esperar!... ¡Esperar!... ¡Tener el alma llena de amor, y pasar sin amor la vida!... DÍAZ HUERTAS (ÁNGEL) 15. CONCHA. — Concha la Limpia. — La vesina quiere tomarse confíansas, y yo no se las doy. Ca una en su casita, señora. ESTALELLA (RAMÓN) ¡6. MARTIRIO. — Ganas de reñir. — Se tienen ganas de reñí como se tienen ganas de comerse un durse o de toma un pescao- Y hoy tengo yo ganas de reñí. ¡V riño! ¡Ya lo creo que riño! FRANCÉS (JUAN) 17. PIPIÓLA. - Pipióla. — No te canses, Marciana. Tu Juanita, la «Pipióla», tiene una princesa en el cuerpo- GALLARDO (GUSTAVO) 18. JUANITA LA ROSA. — Puebla de las Mujeres. — Ni él me quiere, n¡ lo quiero, ni tengo nada con él; pero si el pueblo se empeña, ¡tijeretas han de ser! GÁRATE (JUAN JOSÉ) 19. MANOLICA. - Solico en el mundo. — ¡Los dimonos en el cuerpo tié la creatura! Si no le voy a la mano pronto, le corta las orejas al gato. GARNELO Y ALDA(J°sfi) 20. PASIONERA. — Pasionera. — ¿Ve usté, madre? ¡Ya yoro! ¡Ya están aquí las lá- grimas! ¿Usté ve cómo éste es mi camino? GARNELO Y ALDA (JOSÉ) 21. MICAELA. — Las buñoleras. — ¿Ande vais que mejó sus quieran, salerosos? GONZÁLEZ AGREDA (MANUEL) 22. CINTA ROMERO. - Cancionera. — ¡To se acaba con la muerte; pero mientras no se acaba, que Dios guarde nuestra suerte! GROSSO (ALFONSO) 23. CARMEN. ~ El patio. — Ya veis que nada hay mejor que un patio de Andalucía, para borrar en un día desavenencias de amor. HERMOSO (EUGENIO) 24. ENCARNA. - La zagala. — ¡Miste que yo cazarme con un zeñó!... ¡Miste que Encarniya por Olivares der brazo do eze hombre!... LÓPEZ MEZQUITA (JOSÉ MARÍA) 25. GLORIA. — Cabrita que tira a! monte... • — Si se para un pájaro en la maseta der barcón de enfrente, hablo con don Luis». Y no había acabao de desirlo, er pájaro que se paró. Y se yevó ayí diez mi- nutos. LOZANO SIDRO (ALBERTO) 26. MARÍA J E S Ú S . - ¿ a s a r e s . — Rosa caía y mancha de barro, ya nadie pué que- rerla pa su casa. LLASERA DÍAZ (JOSÉ) 27. ISABEL. — Amores y amoríos. — ¿Quién te llevó de la rama, que no estás en tu rosal? LLASERA DÍAZ (JOSÉ) 28. ANITA. — Anita la Risueña. — Yo no sé, madre, lo que tiene esta risita de mi boca, que ar que va aprisa lo detiene y ar que detiene lo disloca. MARTÍNEZ (SANTIAOO) 29. CONSUELO. - Las flores, — A mí me pasó una mañana una cosa que me tuvo preocupa to er día: ca vez que cortaba una fió, se iba una estreya. MORENO CARBONERO G°sÉ) 30. MALVALOCA. — Malvaloca. — Tú me conoses: tengo er corasón en la cabesa. ORTIZ ECHAOÜE (ANTONIO) 31. VIOLANTE. -Lospapiros. — ¡Chiquillo de mis amores, no pienses muy mal de mi: si mi corazón dio flores, esas fueron para ti! — 10 - PANTORBA (BERNARIJINO DE) 32. CABECITA Y ..MANOLO". — ¿as de Abe!. CABECITA. — ¡La alegría de los hijos ajenos! Me refu- giaré en ella, por si Dios no quiere darme la otra. MANOLO. — Las mujeres que trabajamos fuera de casa sentimos el santo temor de los hijos. PONS ARNAU (FRANCISCO) 33. AMADA. — Barro pecador. - Pero no lo olvides: soy débil, maleable; blanda cera; barro pecador... Pedazo de tierra es mi corazón: labra en ella... PONS ARNAU (FRANCISCO) 34. RELIQUIA. — ¿os mosquitos. — Otro se me asercó mucho y me dijo: -Morena, no sierre usté los ojos, que se van a acostá los pájaros cre- yendo que es de noche*. ROMERO DE TORRES (JULIO) 35. CORAL. — La Reina Mora. — Ni reina, ni mora, ni ná de esas leyendas que han fraguao; no he sfo más que una seviyana que ha sabio queré a un hombre. SANTA MARÍA (MARCELIANO) 36. DOÑA CLARINES. - Doña Clarines. — Cuanto digo, lo digo porque me nace en el cora- zón; y como antes de llegar a la cabeza pasa por la boca, se me sale siempre sin pensarlo. SORIA AEDO (FRANCISCO) 37. P E P I T A . - Pepita Reyes. — Yo aquí quieta, callada, en mi sitio, en mi puesto; pensando en él por la mañana, por la noche, pero sin darle cuenta a nadie; todo en mi interior. ¿Que hay fue- go por dentro? ¡Pues a cerrar puertas y ventanas y a achicharrarse una sólita! VALERO (MARUÍSIA) 38. AMALIA. — Donjuán, buena persona. — Pretiero temer, viéndolo prendado de mí, al re- cuerdo de cuantas quiso, a temerle a él por incapaz de querer a ninguna. VÁZQUEZ (CARLOS) 39. ÁFRICA. - Pasionera. — Por supuesto, que mis visitas a esta casa van a deja nombre. ¡Vaya dos terremotos! XIMÉNEZ HERRÁIZ (ANOEL) 40. LA MORISCA. — El Duque de Él. - — SÍ en los jardines que habita me impiden ver a mi dueño, en los jardines del sueño nos daremos una cita.» ESCULTURA EÍENLLIURE (MARIANO) 1. CUBIERTA DEL ÁLBUM Relieve en oro. COULLAUT VALERA (LORENZO) 2. CANCIONERA. — Cancionera. — ¡Que vivo en poso tan hondo, que sólo los ojos míos ven la luz y ven er fondo! GONZÁLEZ (DANIEL) 3. GUADALUPE. - La Seria. HIGUERAS U « ™ T O ) 4. AURELIA. — Febrerillo el Loco. — Es condición mía: he preferido siempre dejarme llevar a llevar yo. PÉREZ COMENDADOR (ENRigiit-:) 5. CONSOLACIÓN. ~ El genio alegre. — Y ya en lo más alto, mirando al cielo, vamos a repetir gritando, para que tu madre desde abajo lo oiga, aquello que mi padre decía: -[Alegrémonos de haber nacidot> — 13 — PINAZO (IGNACIO) ó. MORR1TOS. — Morritos. — Tú verás como llega el día en que eres del teatro. ¿No llegó pa mí el de salir afuera de mí casa? ¡Y aque- llo sí que era un presidio! 7. COULLAUT VALERA (LORENZO) Proyecto de la Biblioteca Pública que ha de erigirse en c! Retiro como última expresión del homenaje nacio- nal a Serafín y Joaquín Álvarez Quintero. lili PARA INDICACIONES DE VENTA EN LA SECRETARÍA