EL PALACETE DE LA MONCLOA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE AMIGOS DEL ARTE EL PALACETE DE LA MONCLOA SU PASADO Y SU PRESENTE JOAQUÍN EZQUERRA DEL BAYO M A D R I D M A Y O 1 9 2 9 FOTOTIPIAS 1)R HAUSER V MENET Siendo D. Francisco Cambó ministro de Fomento, en enero de 1918, encargó a la Sociedad Española de Amigos del Arte la restauración y amueblamiento de un edificio de arruinado aspecto y del arreglo de sus jardines inmediatos, que, desde la vuelta de los Borbones, tras la revolución del 68, había sido utilizado por los Gobiernos para residencia veraniega de los más altos funcionarios oficiales. Acep- tado el encargo, se nombró una comisión de la Junta directiva de la Sociedad que constituye él Patronato, presidida por el señor marqués de Comillas e integrada por el duque de Parcent, el conde de Casal, el marqués de Montesa y D. Joaquín Ezquerra del Bayo, secundados por el oficial de Secretaría de la misma D. Joaquín Enríquez, los cuales han investigado en su historia, determinando las sucesivas transformaciones que ha sufrido el inmueble, unas debidas a las modas y otras a la ignorancia, con el objeto de conservar lo más y rehacer lo menos posible, dentro de un conjunto armónico. El período en que queda comprendido ahora, una vez terminada la restaura- ción, es el último cuarto del siglo XVIII con pequeños detalles del reinado de Fer- nando VII, es decir, casi el mismo de la Casita del Príncipe de El Escorial y la del Labrador de Aranjuez, teniendo sobre éstas la curiosidad de haber sido una casa de campo habitada a temporadas por sus dueños y las otras un lujoso punto de reunión donde pasar la hora de la merienda, resultanlo, por tanto, su decorado y moblaje mucho más monótono. Dándose cuenta de su interés, el Gobierno de D. Antonio Maura dispuso pasase el Palacete a depender del ministerio de Instrucción pública, y el que preside el general Primo de Rivera lo ha declarado monumento artístico arquitectónico. Tales determinaciones le han venido a convertir en un pequeño museo de una época exquisita en que el arte tenía una intervención activa en los menores detalles de la vida. Vn museo análogo a otros del extranjero, como el de la Mahnaison de París, donde sin las enfadosas vitrinas y con sólo una visita rápida se forma una idea de los decora- dos, muebles y hasta usos y costumbres del ciclo a que pertenecen. La única excep- ción, para dar un mayor aliciente a los visitantes, consiste en haber destinado una habitación reducida, designada en los inventarios como recámara de criadas, a la - 8 — exposición transitoria de colecciones escogidas de objetos de tamaño reducido, como abanicos, tabaqueras, relojes de bolsillo, miniaturas, grabados, etc., de propiedad particular, que pueden ser substituidas por otras después de una temporada pru- dencial. Han prestado su valioso y desinteresado concurso a la Comisión los distin- guidos arquitectos y consocios D. Luis María Cabello y Lapiedra, en sus comienzos, y D. Luis 8áinz de los Terreros, hasta la terminación de los trabajos. Entre los artistas que han intervenido merecen especial mención el pintor restaurador del Real Patrimonio, D. Antonio Ribo, que ha realizado una labor de importancia en la decoración del edificio, y el paisajista D. Javier de Winthuysen, que ha llevado a cabo la reconstitución a su época del jardín del barranco del Palacete. Consignemos también los nombres del restaurador Deogracias Magdalena, de los tapiceros Manuel Borondo y José Alonso, del dorador José Lapayese y de los tallistas y ebanistas Miguel Diez y Casimiro Rodrigo. NOTICIA RETROSPECTIVA El paraje en que se eleva este gracioso edificio es, por su situación al N. de Madrid, uno de los más sanos y pintorescos de sus cercanías, todo rodeado de árboles y jardines, teniendo de frente y dominándole el panorama de la Casa de Campo, sobre el que destaca con azuladas trans- parencias la elegante silueta de la sierra del Guadarrama. Este terreno, con los comprendidos en la ancha faja desde la hoy Plaza de España y la ya desaparecida puerta de San Vicente, siguiendo la dirección de la calle de Ferraz por arriba y el camino de El Pardo por abajo, fueron siempre tierras labrantías, prados y huertas de recreo, cuyos propietarios han variado en el transcurso de los tiempos, así como han cambiado los nombres con que eran conocidos. Al trasladar definitivamente Felipe III, en 1606, la Corte de las Españas desde Valladolid a esta villa, esas tierras pertenecían casi en su totalidad al Ayuntamiento y a la comunidad del convento de San Jeróni- mo el Real. En el plano de Madrid publicado por Texeira, grabado en Amberes en 1656, se menciona la posesión conocida por Montaña del Príncipe Pío, así como las huertas de las Minillas, la Florida, de la Buy- trera y la del marqués de Palacios, pero no cita la Moncloa ni tampoco la finca en que está enclavado el Palacete, sin duda por no comprenderlas dentro del radio de la corte. Respecto a la Moncloa, existe la escritura de compra en 1614, por la condesa de Valencia, de parte de una huerta a varios capitanes, a quie- nes se les había adjudicado como acreedores de la Real Hacienda, y otras de 1618, y 24 del prado y arroyo de Cantarranas, vendidos por el monasterio de San Jerónimo. La condesa de Valencia, casada con el marqués de Poza, tuvo una hija, que fue esposa de D. Antonio Porto- carrero Enriquez de Cabrera, tercer señor de la Monclova, a quien en 1617 concedió Felipe III el título de conde de la Monclova por una posesión cercana a Écija, a la que hace referencia Luis Vélez de Guevara en su obra titulada El diablo Cojttelo. Es indudable que la denominación de esta finca de Madrid, llamada antes de Fuente el Sol, se debe a estar en poder del referido conde de la Monclova y en el de sus hijos hasta 1660, en que, por venta judicial, fue adjudicada a 1). Gaspar de Haro y Guz man, marqués de Eliche, hijo primogénito de D Luis de Haro, marqués del Carpió, primer ministro de Felipe IV, como lo fue su tío, D. Gaspar de Guzmán, conde-duque de Olivares. Ahora bien, si esta posesión ha dado nombre a todas las compren- didas en esa zona en época moderna, en los comienzos del siglo xvn era bien distinta de la en que estaba el sitio donde actualmente se eleva el Palacete. De ella se tienen los siguientes datos: En 1606 se hizo entrega de su casa y huerta al contador D. Arttonio de Salinas y a su esposa por manda de 2.000 ducados que les dejó en su testamento Doña Ana de Silva, condesa de Cimentes, mujer de D. Juan de Padilla, adelantado mayor de Castilla. Muerto el contador, su viuda la cedió y traspasó a D. Alvaro Benavides, comendador mayor de Santiago y del Consejo y Cámara de S. M., quien compró al prior, frailes y convento de San Jerónimo un cercadillo que decían de Cantarranas, lindante con baldíos de la villa de Madrid y con la huerta, y dos pedazos de arate ó vallejitelo, también inmediatos, cuyo importe de 600 ducados satisfizo Doña María de Bena- vides y Sandoval, viuda ya del referido D. Alvaro. En 1614 y 1618 hizo dicha señora nuevas adquisiciones de terrenos colindantes, y en 1628, siendo la misma marquesa de Villarreal, dueña de honor de la reina y su guarda mayor, conjuntamente con su hija, Doña Isabel, esposa del mar- qués de Javalquinto, D. Juan Francisco de Benavides, lo vendieron a D. Juan de Croy, conde de Sorá, caballero del Toisón de oro y capitán de la guardia de Archeros del rey. Un hijo de éste, D. Felipe, otorgó en 1642 escritura a favor de D. Antonio de Peralta Croy y Velasco, marqués de Falces, conde de Santisteban, en permuta de un censo de 48.000 florines de principal que el mismo fundó para dicho marqués de Falces, del cual, por venta, pasó a D. Juan Ter de los Ríos; de éste al presbítero D. Domingo Gil en precio de 6.000 ducados y luego a otros poseedores, hasta que en 1660 la adquirió el marqués de Eliche, quien en el mismo año había también comprado, como anteriormente dijimos, la huerta de la Monclova. Muchas noticias nos han dejado de este gran señor, Barrionuevo en sus Memorias y otros escritores de la época, y todos están conformes en atribuirle especiales condiciones de simpatía y depurado gusto artísti- co, pero también desordenada afición a las mujeres y cabeza un tanto destornillada, con lo que frecuentemente llegaba a escandalizar a una sociedad no demasiado asustadiza. Estaba casado con Doña María Antonia de la Cerda, una Medinaceli que al contraer matrimonio, a los quince años, pasaba ya por la mayor belleza de la corte. Nueve años después, en 1659, Francois Bertaut, en su Journal du voyage d' Espagne, acompañando como secretario a la embajada del mariscal de Gramont, decía de ella: «Es una morena que tiene casi todos los rasgos del rostro perfectos: los dientes blancos y bri- llantes y grandes ojos, cuyo blanco es tan vivo y el negro tan brillante que apenas si se la puede sostener la mirada. Lo poco que se ve de su garganta hace juzgar que la tiene muy bella, y su talle es, efectivamente, de la manera de aquellas que están bien hechas.» Tantas perfecciones, sin embargo, no bastaban a retener a su voluble marido, que ya por su ingenio o por su posición social conseguía éxitos amorosos que algunos atribuían a hechizos. Entre sus conquistas se cita a una bella comedíanla, llamada Damiana, con quien hizo un viaje a Alhama de Aragón, y en Pamplona la llevó al palacio del virrey, cuyo atrevimiento le valió a Eliche un fuerte disgusto con éste. Felipe IV, que le trataba desde niño y aplau- día sus travesuras, le había confiado el empleo de montero mayor y las alcaidías del Buen Retiro, El Pardo y otros reales sitios y el no menos difícil cargo de organizar las comedias que en el teatrito del Buen Retiro tanto le divertían, siendo sitio de reunión de lo más florido de la corte. Por este tiempo vinieron a Madrid los pintores Miguel Ángel Colon- na y Agustín Mitelli, a quienes conoció Velázquez en Bolonia cuando su segundo viaje a Italia, para trabajar por indicación de éste en el palacio real. Ambos eran hábiles maestros, pero Colonna hacía más la figura y Mitelli los adornos. Cuando terminaron la obra del palacio real y la de la ermita de San Pablo en el Buen Retiro, según nos refiere Palomino en la Vida de los pintores eminentes espartóles, les llevó Eliche a un jardín que tenía dentro de Madrid, cerca de San Joaquín, donde pintaron muchas cosas, siendo digno de admirar principalmente, de mano de Colonna, el Atlante agobiado sosteniendo sobre sus espaldas una esfera con todos los círculos y signos celestes. Pero murió Mitelli en agosto de 1660, cuando estaba decorando con su compañero la iglesia de la Merced, y en esa suspensión de la obra Colonna pintó los techos de la casa de la huerta que labró el señor mar- qués de Eliche en el camino del Pardo, y donde también pintaron muchos pintores, asi españoles como extranjeros; estuvo esta obra a cargo de D. Juan Carreño y de D. Francisco Rici. Copiáronse en las -paredes los mejores cuadros que se pudieron haber con mucha puntualidad. Hay de Rafael, de Ticiano, de Veranes, de Vandick, de Rubens, de Velázquez y de otros muchos, y con marcos de oro también pintados y colgaduras de telas fingidas famosísimamente, y en las paredes de la casa, por la Parte exterior, se pintó al fresco y se delinearon algunos relojes con nota- bles curiosidades que había de mostrar en tales días el sol, lo cual la injuria del tiempo tiene ya arruinado. La autoridad de Palomino, que trazó estas líneas, junto al corto tiempo transcurrido desde que se hicieron las referidas pinturas hasta que de ellas habla, lo más unos sesenta años, nos dan la seguridad de sus aseveraciones. El único copista de los que allí trabajaron citado en el libro de Palomino es Francisco Pérez Sierra, nacido en Ñapóles de un militar — 13 — español, al que también menciona Cean Bermúdez por el mismo concep- to, en unión del bolones Dionisio Mantuano, gran templista y fresquista en asuntos arquitectónicos, de perspectiva y adorno e ingenioso para idear tramoyas y mutaciones de teatro. En aquellos años se decoraron las casas del almirante de Castilla, en Recoletos, y la del marqués de los Balbases, a orillas del canal del Manzanares, impropiamente conocida por la Casa- Puerta, también desaparecida, como las demás de esa época situadas en los alrededores de Madrid. De las pinturas de la fachada del Palacete, a las que sin duda debió el nombre de la Casa pintada, consignado en alguna escritura, es natu- ral no se conservase nada cuando ya Palomino nos dice que la injuria del tiempo las tenia arruinadas. De las copias de cuadros, por estar ejecuta- das al óleo sobre las paredes de las habitaciones, se conservaron, por lo menos hasta principios del siglo xix, en perfecto estado las de tres de ellas, que describe y valora el inventario hecho a la muerte de la duquesa de Alba en la siguiente forma: Tasación de D. Jacinto Gómez, pintor de cámara de S. M,, y don Mariano Ponzano. también pintor, nombrados agüé! por ei rey y éste por /os herederos de ia duquesa de Aiba. Orfeo tocando la lira, con la que suspende a multitud de animales que le están oyendo 1.500 reales. Cuatro compañeras, que representan a Venus llorando la muerte de Adonis-, la Abundancia, con frutos de la tierra; Venus, que venda los ojos a Cupido y una alegoría del río Nilo 3.000 » Dos sobrepuertas: Diana en el baño y la compañera, Andrómeda y Perseo 1.200 > La Fecundidad, demostrada en multitud de niños 1.800 » Cristo resucitado que se aparece a la Virgen y a ia Magdalena acom- pañado de ángeles 360 » La Pureza, representada en una matrona con una ampolla de cristal en la mano 240 » El niño Jesús y San Juan con el cordero 300 » Cleopatra en figura de medio cuerpo 180 » Sansón 120 • Dos sobrepuertas, en la una la tentación de San Antonio Abad, y la otra el profeta Jonás cuando sale de la ballena 300 » La Virgen con el Niño, San José y Santa Ana 720 » — 14 — Esta relación comprende por tanto un total de 16 pinturas, de las cuales tres y un fragmento de otra restan, convenientemente restaura- das, para dar idea de su calidad, quedando otra más, de tan difícil arre- glo por su mal estado, que se ha preferido no tocar, pero resguardándola en forma de que no sufra mayor deterioro. A excepción de la que repre- senta a la Virgen con el Niño, San José y Santa Ana, la mejor conserva- da, en el muro de una habitación inmediata al portal, que en tiempos de Eliche acaso sería oratorio, las otras tres y el fragmento se encontraron en la planta principal, en el Oratorio y tocador que fueron de la duquesa de Alba, tal vez destinadas a esos mismos fines al mandarlas construir su primitivo dueño. En el Oratorio se conserva: Cristo resucitado aparecién- dose a la Virgen y a la Magdalena. Tocador: La sobrepuerta. Diana en el baño. Venus llorando la muerte de Adonis (en mal estado de con- servación) y el fragmento que pudiera ser de La fecundidad, demostrada en multitud de niflos. ¿Habría más pinturas de las mencionadas de la época de Eliche en el resto de las habitaciones? Seguramente; pero se destruirían con las grandes modificaciones realizadas al adquirir la finca en 1781 la duquesa viuda de Arcos, como ya el siglo xix nos señala la desaparición de las doce pinturas restantes por la piqueta abriendo puertas, el tapizado de las paredes o el simple empapelado, bajo los cuales se hallaban y se han podido salvar las pocas existentes. De todos aquellos primores con que dotó Eliche a su casa de campo, dando pruebas de su magnificencia y amor a las bellas artes, poco disfru- tó por entonces, pues disgustado Felipe IV de su ligera conducta le des- pojó de la alcaidía del Buen Retiro y se la otorgó al duque de Medina de las Torres. Enemigo personal de éste el de Eliche, no se le ocurrió cosa mejor para vengarse que, en combinación con el criado turco Ibas, colo- car entre las junturas del tablado del teatro del Buen Retiro unos papeles con pólvora suelta, que debían prender cuatro barriles llenos de la misma materia puestos debajo del escenario y en comunicación entre sí por medio de mechas de cuerda. A principios de febrero de 1Ó62 se había trasladado la corte desde — 15 — Palacio al del Buen Retiro para que convaleciera el rey de unas molestas intermitentes que había padecido, siendo su mayor distracción asistir a las comedias que entonces organizaba con gran esmero Medina de las Torres, tratando de eclipsar los anteriores éxitos de Eiiche. El día 14 de febrero, con motivo de sacar del depósito de materiales unas zancas para el carro de Faetonte, obra de Calderón, cuyos preparativos de representación empezaban, un carpintero que vio la mina dio cuenta del hallazgo, que por estar contiguo al dormitorio de los reyes se comprendió tenía por objeto atentar a sus vidas. Del proceso que se formó fue Eiiche condenado solamente, gracias a la clemencia del monarca y a la súplica de la nobleza, en enero de \ 663, a dos años de castillo, ocho de destierro cumplidos los dos y al pago de 10.000 ducados; pero prefiriendo las contingencias de la guerra a los muros de un castillo pasó a Portugal, donde su mala fortuna le hizo caer prisionero de los portugueses en la batalla de Estremoz, los que le tuvie- ron en cautiverio más de cuatro años. A pesar de las gestiones del Gobierno inglés no consiguió su libertad hasta febrero de 1668, por habérsele nombrado plenipotenciario para firmar el tratado de paz recono- ciendo la independencia del reino lusitano. Vuelto a la corte ocupó altos puestos diplomáticos acompañado de su segunda esposa, doña Teresa Enríquez de Cabrera, hija del almirante de Castilla, así como el virreinato de Ñapóles, donde adquirió de los reli- giosos olivetanos de Noccra la Virgen, de Rafael, conocida por la Virgen de la Casa de Alba, siendo también de su propiedad, por compra, la Venus y Mercurio, del Corregió, y la famosa Venus del espejo, de Velázquez. Desde 1687, en que murió Eiiche, fue la propietaria de la finca su hija única, doña Catalina de Haro, casada con el décimo duque de Alba, D. Francisco Álvarez de Toledo y Silva, y mucho debía agradarles tan ameno lugar cuando, al vender la Moncloa y otras posesiones a D. Fran- cisco de Agemir, en 1694, conservaron aquélla, reservándose dos días con dos noches en cada semana del agua del arroyo de Cantarranas para regar la huerta. También trasmutaron y subrogaron dos censos que - 16 — tenían sobre ella, dejándola libre del todo. De unas valoraciones hechas con tal objeto sacamos los datos siguientes: Importa lo pintado en la cas;i-huerta 2 1.350 reales. Las casas 45.200 » Las minas, atarjeas y cañerías de conducción del agua. . . . 50.988 » Las tierras, frutales y viñas 73 486 » Las pinturas sueltas. . . . 77-^3° ' TOTAL 268.854 reales. A pesar del cariño manifiesto por la finca, tal vez por la situación económica de sus propietarios, fue cedida en julio de 1705 a D. Jerónimo de Eguía, marqués de Narros, por sí y como tutor de su hijo Francisco Ignacio, en pago de 20.000 ducados que debían hacerles, constando en la escritura había una casa en lo alto que mandó labrar, fabricar, pintar y adornar el marqués de Elicke, y otras dos llamadas del hortelano y del guarda. Dispuesto de Real orden ensanchar el camino de El Pardo en 1715, se vendieron, a nombre del marqués de Narros, cuatro celemines y tres cuartos de tierra y avellanos que había en ella y una portada con sus machos y sobrepuertas, tapias y cimientos, que eran parte de la huerta. De D. Francisco Javier de Eguía, marqués de Narros, pasó a poder de D. Juan Francisco de Heredia y Torres, del Consejo de S. M., secre- tario del Despacho universal de Marina e Indias, en 5.000 ducados, y al fallecimiento de su esposa se adjudicó, en pública subasta, en 1739, a D. Joaquín Guerra, marqués de Guerra, del Consejo de Hacienda, expre- sándose en el contrato nombrarse la Huerta del regalo; denominación que se explica por el testamento otorgado por su mujer, doña María Clau- dia de Llamas, en la que declara ésta que, por hacerla merced el ilustrí- simo Sr. D. Domingo Valentín Guerra, obispo de Segovia, la dio el dinero necesario para comprarla. Al morir doña María Claudia pasó en usufructo a su hermana doña Francisca, con ciertas condiciones, y al cabo, en 1769, vino a poseerla - 17 - D. Manuel Guerra Várela, marqués de Guerra, vizconde de Arteaga; mas no conviniéndole al mayorazgo conservarla por las muchas sumas que era necesario expender en sus obras, cañerías y demás, recurrió a la Cámara, exponiendo se le presentaba ocasión ventajosa de venderla a doña María Ana de Silva y Sarmiento, duquesa viuda de Arcos, en la cantidad de 160.000 reales de vellón, que impondría a censo sobre la mis- ma finca, sin poderle redimir por tiempo de cuatro años, en los que paga- ría un dos y medio por ciento de réditos, que importaban 4.000 reales. En efecto, precedida cédula de diligencias y practicadas las que se estimaron a acreditar dicha utilidad, previo el consentimiento de D. Ramón, hijo primogénito del marqués de Guerra, se firmó la escritura en 3 de diciem- bre del año 1781. Era la nueva propietaria dama de alto linaje, hija del octavo mar- qués de Santa Cruz y viuda reciente de su tercer marido, D. Antonio Ponce de León Spínola de la Cerda, duque de Arcos, capitán general de los reales ejércitos y a quien Carlos III profesaba verdadero afecto. Joven aún, pues acababa de cumplir los cuarenta y dos aftos, inteligen- te, aficionada al cultivo de la literatura y de las bellas artes, hasta el pun- to de escribir composiciones en verso y de haber sido nombrada aca- démica honoraria de la Real de San Fernando y de la de San Petersburgo, es indudable que al adquirir esta finca buscaba un lugar de reposo don- de, separada del bullicio de la corte, mitigaran sus penas los encantos de la Naturaleza. Para llevar a realización sus planes pidió licencia al Ayuntamiento para cerrar con tapias diferentes tierras calmas anejas a la referida huer- ta, contiguas al Soto de Migas calientes; hizo reconocer la posesión por D. Antonio de Abajo, maestro de obras, y dos peritos alarifes agrimen- sores, quienes declararon componerse aquélla de 35 fanegas y un cele- mín de tierras dentro de sus cercas, las 13 y media de regadío y las restantes de labrantío; que a su inmediación y fuera de las tapias la correspondían otras 22 fanegas y un celemín de tierras de labor; a todo lo que con las dos casas, principal y de labor, cañerías, álamos y árboles frutales dieron de valor de 211.250 a 213,250 reales en venta, y de 2 — 18 - 3.975 a 4.000 reales en renta, pues las tapias y casas, como que se hallaban desplomadas y arruinadas, las estimaron en 60.000 reales. La reforma de la casa-palacio fue importantísima, ajustándose, tanto en la parte externa como en el decorado interior, al estilo pseudo- clásico, entonces dominante, y utilizando para su adorno los motivos decorativos encontrados en Herculano y Pompeya, dados a conocer en publicaciones italianas dedicadas a Carlos III. Para ayudar a la duquesa en la dirección de los trabajos, aparte del arquitecto, contaba con un valioso elemento, su hermano menor, don Pedro de Silva, antes militar distinguido y entonces capellán de la iglesia de la Encarnación, así como, por sus aficiones de arte, consiliario de la Real Academia de San Fernando. De tan alto centro de enseñanza pro- vinieron varios modelos de escultura clásica y otros elementos, de que los hábiles escayolistas de entonces supieron sacar partido. Como ejemplo puede citarse el vaciado de cuatro candelabros de mármol que el año 1783 fueron apresados por los franceses a un barco inglés procedente de Italia y enviados a Madrid con otros objetos de arte. Una Real orden dispuso que la Academia escogiera lo que creyese conveniente, como así lo efec- tuó, y se hizo entrega de una cantidad como indemnización a los lonjis- tas de Málaga, que se conoce habían adquirido por compra la presa. Pues esos vaciados, imitándoles de bronce y plata tomados, se colocaron en los intercolumnios de la sala de Compañía, para sobre ellos depositar las luces. Hubo düs habitaciones destinadas al sacerdote D. Pedro de Silva para cuando vivía en la finca con su hermana viuda, que sólo fueron pin- tadas con blanco fino, teniendo tal disposición de entrada en ellas por la escalera de servicio, si no quería utilizarse la principal, que con dificultad podía saberse cuándo lo efectuaba. La sala de comer, ocupando los pisos bajo y primero, es lo más original y suntuoso de la reforma. Tiene una tribuna para la música en forma de medio punto, en cuya balconada mural, lo bastante elevada para no verse desde abajo a los ejecutantes, se asientan tres pares de columnas, unidas entre si por elegantes arcos, permitiendo distinguir en - 19 — el fondo abovedado un paisaje, pintado con algunas casas y grupos de flores. En el friso alto del zócalo, una ronda de cuarenta sátiros, en estu- co blanco y en diferentes actitudes, sobre una cuerda, son réplicas de otros encontrados en casas de Herculano, recordando la costumbre de los palacios romanos, como el de Scauro, de salir al final de los banquetes algún funámbulo haciendo evoluciones sobre una cuerda por encima de las cabezas de los convidados. Para comunicarse este comedor con el piso principal tiene una escalera especial hecha de maderas ñnas y tan bien entendida que, a pesar de sus reducidas proporciones, presenta comodidad, elegancia y luz. En su comienzo hay otra balconada desde donde se abarca el conjunto de esta sala de comer. Digno de mención es igualmente el gabinete llamado de estucos, de calidad inmejorable, formado por nueve recuadros de unos seis pies de alto por cuatro de ancho cada uno, con una greca alrededor, dos figuras etruscas, dos águilas, leones y unos adornos de un solo color en el cen- tro. Las pilastras, molduras, alquitrabes y demás ornato del mismo en madera tallada están imitando bronce y plata tomados. En el centro de los recuadros otros tantos cristales dorados y grabados con figuras que representaban las mujeres fuertes de la Biblia, las cuales fueron sustitui- das en tiempos del rey José por lo que actualmente existe. Sólo dos años disfrutó de su propiedad la duquesa viuda de Arcos, puesto que falleció en enero de 1784, viniendo a heredarla su hija única, habida en su primer matrimonio con el duque de Huesear, la gentil doña María del Pilar Teresa Cayetana de Silva, décimatercera duquesa de Alba por sí, y por su esposo marquesa de Villafranca y duquesa de Medi- na Sidonia. Este matrimonio continuó, realizó y perfeccionóla redención del censo en julio de 1786, quedando por consiguiente la quinta libre de toda carga y gravamen. Es imposible precisar las obras llevadas a cabo por la madre y las verificadas por la hija; si la primera proyectó el conjunto, no pudo verlo terminado en el corto espacio de dos años. En cambio la de Alba fue su dueña durante dieciocho, y tal apego demostró a aquel exquisito palacete y a su alegre campiña que sus visitas eran casi diarias y con frecuencia se prolongaban temporadas; afición que compartió su esposo, hasta el punto de adquirir una hacienda inmediata llamada la Viña del Bordador, por haber pertenecido a D. Antonio Gómez de los Ríos, que lo era de Cámara de S. M., donde, a más de viña, huerta, árboles frutales y casas de labor y de recreo, existía un horno de tejas y ladrillo que suministró todo el material de esa clase necesario a la construcción de su palacio de Buenavista. La alcoba y antealcoba de la duquesa esas si que debieron sufrir transformación a como se pintaron en tiempos de su madre, pues al efec- tuar una restauración en la antealcoba se ha encontrado debajo de la pintura al temple otra de carácter helénico, pero mucho más sencilla. La idea de la que la sustituyó, una habitación de mármoles rodeada de arbo- lado que se ve a través de las persianas entreabiertas y de una puerta de entrada de hierro formada con lanzones, no puede ser más original ni artística. Guarda relación con ella la decoración de la alcoba, con la dife- rencia de que por el colorido del cielo y de las flores se percibe es noche cerrada, mientras en la antealcoba es la luz del día la que penetra por las ventanas y la verja. También fue obra de la de Alba el embellecimiento y creación de gran parte de los jardines, de los que nada se habla en anteriores escritu- ras de compra, así como de una cueva que corre casi debajo del Palacete, y donde instaló una mantequería, asequible por una rampa desde el jar- dín del cenador. Todos los días un mandadero, a quien se designaba con el nombre del regalero, llevaba a su palacio de Madrid, en la calle del Barquillo, los productos de esa mantequería necesarios para su consumo, además de las aves, leche, frutas y verduras de la huerta, cultivadas en tal cantidad que, para aprovechar el sobrante, solicitó del Ayuntamiento permiso para tener puestos de venta en cuatro plazuelas de la villa. La construcción del camino real de Castilla, el dar a la corte una entrada más grandiosa, encargo encomendado a Sabatini y llevado a tér- mino en 1775 con la apertura del portillo de San Vicente, puerta de gran solidez y buen gusto comparada con la mezquina existente, unido a la reedificación en 1770 de la ermita de San Antonio, fundada por el res- guardo de Rentas reales, hicieron de la Florida lugar preferido de paseo para la clase aristocrática y acomodada, que acudía en sus monumentales carrozas, y de esparcimiento de la popular, deseosa de solazarse a pie en sus alamedas, o todo lo mas, de exhibir su majeza en ligeras y típicas calesas. Nuestro portentoso Goya, de tales escenas, jiras y bailes en las frescas orillas del anémico Manzanares hizo estudios e impresionó su retina para pintar los cartones que tejiera la fábrica de tapices de Santa Bárbara, y aun pasados años, al decorar la nueva ermita de San Anto- nio, dirigida por el arquitecto Fontana en 1792, tiene por modelo al mismo pueblo que acudía en romería a sus festejos. Vecino D. Francisco de la opuesta orilla del río, aunque sólo fuese temporalmente, hay que suponer acudiese a los esparcimientos que en su finca organizara la de Alba, pues aparte la amistad y admiración que por ella sintiese, no era en aquella época su genio lo adusto que le acha- can de viejo, sino, por el contrario, en extremo aficionado al jolgorio y bullicio de la sociedad que tan bien supo retratar, demostrando condi- ciones de fino observador al interpretar, no ya la silueta elegante de una figura femenina o la gracia y desenvoltura de sus modales, sino su carácter y su espíritu. Muerto el marido de la de Alba en 1796 se formó una junta que entendió en su testamentaría, a la que, en enero de 1801, al tratar de dar salida a la Viña del Bordador, adquirida por el duque en 245.000 reales, hizo presente la viuda la quería para sí por cuenta de su haber; manifestación suficiente para que en el acto le fuera adjudicada. Poco antes, en 1792, habían adquirido los reyes, de la marquesa de Castel-Rodrigo, princesa de Pío, el palacio, jardines y huerta llamados de la Florida en 1.900.000 reales, resolviéndose en 1794 que los terrenos conocidos por Montaña de Pío, Pajarera y Romanillos, comprendidos bajo la denominación de Real Florida, gozasen de las mismas exenciones que el real sitio del Buen Retiro. En febrero de 1795 les cedió Godoy la huerta de la Moncloa, que poco antes había comprado de la Superintendencia general de los bienes de la extinguida Compañía de Jesús, resultándole un pésimo negocio, a — 22 — cambio de los cortijos del Rey y de Canosa y compañía, en Aranjuez, siendo curiosa la Real orden en que así se disponía, tanto por reflejar la buena fe de Carlos IV como el cariño que profesaba a su no tan inocen- te valido. Firme el monarca en su idea de aumentar la Real Florida, adquirió otras posesiones en aquellos contornos: en octubre de 1795, a la mar- quesa de González de Castejón, una huerta camino de El Pardo que fue jardín botánico en tiempos de Fernando VI y Carlos III, en la cantidad de 291.115 reales, además de un censo redimible de 20.000 reales de capital; en junio de 1796 permutó 20 fanegas, 10 celemines y cuatro estadales de tierra prado, propias del duque de Alba, a la falda del arroyo de Cantarranas, reintegrándole a voluntad de este terreno en los de Ama- niel o en la heredad llamada de Santa Ana, situada en el camino de Chamberí; en diciembre del mismo año otra permuta de la hacienda llamada de Belén, sita en la falda oriental del camino de El Pardo y pro- piedad de D. Fernando Ruiz de Alarcón, y por último, en 3 de agosto de 1802, once días después de la inesperada muerte de la duquesa de Alba, al acabar de cumplir los cuarenta años, una Real orden comunica al juez de su testamentaría, D. José Navarro Vidal, se compre su casa- huerta por su justo valor, según tasación de peritos. Se nombraron en 30 de agosto por S. M. a D. Jacinto Gómez para las pinturas al fresco; a D. José Giné.-í para la escultura y escayola; a don Miguel Rodríguez, conocido por el Estudiante, para los adornos de talla; a D. Andrés Peral para el dorado y demás perteneciente a este ramo; a D. Teodoro Doncells para la escalera de caoba; a Diego Herranz para el balaustre; a Jerónimo Heredia para el balaustre de alrededor de la casa, garitas a la rústica, maderas sueltas y demás; a Esteban González para los carros y aperos de labor, y a Antonio Roura para los ganados. Por parte de los herederos fueron nombrados: Bartolomé Cremona, escayolista. Pascual Minean, imitador de bronces. Antonio Rodríguez, figurista. Antonio Ruat, broncista. — 23 — Mariano Ponzano, pintor. Isidoro Carnicero, escultor. Bartolomé de Alambra, dorador a mate. Luís Vailleux, cerrajero. José Móstoles, carpintero. Reunidos los tasadores de una y otra parte estuvieron todos de acuerdo en sus informes, excepto en la pintura de adornos, que Ponzano valoreen 126.000 reales y Yapeli justipreció en 71.050 reales, resol- viendo la cuestión el fallo de Goya, que las tasó en 80.000 reales. El total de las valoraciones importó la cantidad de 2.838.613 reales y siete maravedises, que percibieron los herederos de la duquesa, la mitad en metálico y la otra mitad en vales reales, los que se cotizaban entonces con un 50 por 100 de pérdida en su reducción a metálico. Por las tasaciones parciales, en las que no están incluidos muebles ni otros adornos, que sin duda fueron objeto de alguna subasta o repar- tición entre los herederos, se viene en conocimiento de cuál era la dispo- sición, destino y decorado de las habitaciones al pasar a poder de la Casa real, en agosto de 1803, una vez hecho el pago y terminadas las diligencias. Dueños los reyes de la finca que, según la escritura, titulaban en lo antiguo huerta de Liche y Sorá y últimamente del marqués de Gue- rra y las tierras del Bordador, procedieron a varias modificaciones en el decorado del vestíbulo de entrada; en el acceso al piso principal, con una nueva escalera de caoba en forma de caracol; la apertura de una puerta en la antesala de lacayos, para dar comunicación directa a las habitacio- nes de D. Pedro de Silva y hacer en ellas un rico despacho y un gabinete con chimenea para Carlos IV, y otros detalles sin importancia con ten- dencia a enriquecer los adornos. Así continuó este palacete, sin otro aprovechamiento que servir de pretexto para algún paseo vespertino de una reina caprichosa y aficiona- da al lujo, hasta que a la llegada de los franceses, con apariencias amis- tosas, el infante D. Antonio Pascual, entonces presidente de la Junta Suprema de gobierno nombrada al marchar a Bayona el flamante rey Fernando VII, dispuso se hicieran obras en la cocina, repostería y demás - 24 - para la servidumbre del Gran duque de Berg, a quien se le ocurrió tras- ladarse allí desde su residencia en el palacio del almirantazgo. El sitio, solitario y estratégico, en las inmediaciones de la corte, estaba perfecta- mente escogido; pero los sucesos del día 2 de mayo impidieron su reali- zación, y cuando unos cólicos, complicados con pertinaces intermitentes, obligaron a Murat a refugiarse en la finca, ni la calma ni la frescura del lugar en aquellos abrasadores días de junio pudieron impedir ofreciese la enfermedad caracteres inquietantes. Sólo permaneció en ella trece dias, porque los facultativos se empeñaron en hacerle marchar a Francia para tomar baños termales. He aquí varias partidas curiosas de la cuenta que en 15 de junio presentó para su justificación al Patrimonio el señor administrador, la que encabezaba de esta manera: Cuenta de los gastos originados en la casa-palacio que fue de ¡a duquesa de Alba, propia de S. M., con motivo de los días que ha residido en ella el gran duque de Berg, cuyo pormenor es en la forma siguiente: Por una arroba de aceite consumido en las cuadras de los caballos de S. M. y en los cuartos de los mozos So reales. Por una arroba de velas de sebo . . . . . . . 96 > Por dos docenas de escobas de palma y una de cabezuela. 42 > Por el lavado de 48 sábanas a S cuartos cada una . . 43 » 10 maravedises. Por 47 almohadas a 2 cuartos 11 » 6 » Pagué a tres mozos que subieron los enseheres desde el Palacio a la casa de familia y descargaron los carros que los condujeron desde la Parroquia que fue de San Miguel 78 > Pago a tres mozos (xtraordinarios para la servidumbre ordinaria de la dicha Casa-Palacio y la de la Mon- cloa por 1 3 días que sirvieron a 8 reales. . . . 312 » Pagué a diferentes mozos que ayudaron al Conserje para el arreglo de las habitaciones de los Generales, Edecanes, Oficiales y demás familia, cocini y repos- tería, cuando fue el Gran Duque de Berg a dicha Casa-Palacio 140 1 A dos mozos que en parihuelas hicieron dos viajes con - 25 - diferentes enseheres delicados que desde dicha casa retiré a Palacio para que los franceses no los maltra- taran o llevaran y otro suelto con un cuadro. . . 140 reales. Por levantar los cadáveres de los 43 desgraciados que afusilaron los Franceses en la Florida el día 2 y 3 de Mayo y conducidos en carros al Campo Santo de S. Antonio donde se les dio sepultura, con in- clusión de 1 20 reales con que se gratificó al piquete de tropa francesa que se pidió por necesidad para que no sucediese alguna otra desgracia . . . . 364 • Son tan elocuentes estas sencillas partidas que pocos comentarios necesitan. Además de indicar el número, bastante aproximado, de los acompañantes de Murat, palpita en ellas la desconfianza al invasor, a quien juzga capaz de la rapiña, que con harta frecuencia realizaron, no sólo los soldados, sino también los edecanes y oficiales, como lo demues- tran las declaraciones del conserje y servidumbre del palacio del almiran- tazgo con motivo del robo de ropas y efectos llevado a cabo al anochecer del 30 de julio bajo la dirección de un edecán del general Savary, acom- pañado del intérprete Luis Babic, alias el Turquitto. Denotan igualmente el sentimiento por las victimas, en su mayoría inocentes, de los fusila- mientos de la montaña del Príncipe Pío, que, según los historiadores (El 2 de mayo de 1808 en Madrid, por D. Juan Pérez de Guzmán y Gallo, página 450), no fueron recogidos ni sepultados hasta el día 12, y para eso a costa del Real Patrimonio y con propina además a los causantes. Así se explica el odio creciente de aquellos madrileños a los invasores, que al principio se habían contentado con responder a las fanfarronadas de Murat con designarle, según Mesonero Romanos en Memorias de un setentón, con el epíteto de El gran troncho de berzas, en vez de halagar sus oídos con su pomposo título de Gran duque de Berg. El 20 de julio entró en Madrid el rey José, hombre discreto y bien intencionado que sufrió las consecuencias de los desafueros de su herma- no el emperador y de sus generales, y en su aislamiento forzoso de los habitantes de la capital no frecuentaba, según se ha dicho, como único paseo la Casa de Campo, sino que también le agradaba el retirado Pala- — 26 — cete, donde fácilmente podía entrevistarse con alguna belleza, de las que, según parece, era en extremo aficionado. Queda como recuerdo suyo el saberse vivió allí una corta temporada, mientras Napoleón permaneció en Chamartín y no quería verle por estar enfadado con él, y unos dibujos del llamado gabinete de estucos o de escayola, imitando grabados, con las nueve musas, firmados por el pintor y arquitecto francés Juan Dugoure en 1809, artista que acompañó al nuevo rey en su viaje a España e intro- dujo los ornamentos etruscos, no sólo en la arquitectura, sino en los muebles y telas, ejerciendo gran influencia en la industria lionesa. En el archivo de la Real Casa se conserva un inventario de los mue- bles y efectos de la Real Florida, redactado en 1813, sin duda por dis- posición de la Regencia del reino después de la salida de los franceses de Madrid, y de su lectura puede afirmarse que, aparte los cortinajes, nada escogido ni rico componía su reducido mobiliario. Días después de trasladarse la Regencia desde Cádiz a la corte, el mayordomo mayor de Palacio, conde de Villapaterna, con fecha 9 de enero de 1814 pasó un oficio al intendente de la provincia diciéndole haber visto en el Diario se trataba de rematar el arrendamiento de la huerta de Alba en la Florida, en el cual se incluían la casa, caballerizas y cocheras, por lo que no podía por menos de participarle que dicha casa y dependencias no quedasen comprendidas en el arrendamiento de la huerta, por pertenecer al uso doméstico del rey y su familia. En otro oficio del 5 de abril de igual año D. Nicolás Cheli, director de la Real Florida, una parte de la que decía corresponder a bienes nacio- nales, y la otra, con los palacios de la Moncloay Alba, con sus jardines, una viña y olivar, estaba concedida por la nación a S. M., solicitaba del conde de Villapaterna se habilitase el camino-paseo con sus árboles fruta- les, ya que tenía entendido habían acordado las Cortes dar a S. M. todas estas reales posesiones. El cuidado de ellas se hacía entonces por cuatro jornaleros, que pagaba la mayordomía, correspondiendo al Ayuntamiento el de los árboles frutales, camino de paseo y viñas. Al regresar Fernando VII a España de su forzoso destierro, en mayo de 1814, encontró su capital en un deplorable estado, pues de las mejc- 27 — ras proyectadas por el rey José no se había realizado más que la parte primera, el derribo de muchas manzanas de casas y de conventos e igle- sias y la conversión del Retiro en una ciudadela. Respecto a los sitios reales, las depredaciones y destrozos eran infinitos, así que aun autoriza- do por las Cortes para disponer de una cantidad importante de la asigna- ción anual de la Corona, le fue imposible estos primeros meses atender a todos. Era natural acudiese antes a los de El Pardo, Aranjuez y El Esco- rial, y a esto se debe el ser de igual clase y dibujo varias telas de las que tapizan todavía muebles y habitaciones de diferentes épocas en esos palacios. Ei Palacete de la Moncloa debió quedar olvidado, cuando en marzo de 1816 D. Lorenzo Gómez, encargado del mismo, escribe al mayordo- mo mayor, conde de Miranda: «No pudiendo mirar con indiferencia el estado ruinoso que amenaza el palacio que fue de la excelentísima señora duquesa de Alba y hoy de S. M. en esta real posesión, pasé oficio al arquitecto D. Alfonso Rodríguez, que lo es de esta real posesión y real sitio de El Pardo, a fin de que reconociese dicho edificio, tan digno, a mi entender, de repararle por lo mucho que han costado sus exquisitas pinturas y demás adornos, tanto por dicha excelentísima señora como posteriormente...» La indicación fue atendida, pues en 1 o de abril se ordenó la ejecu- ción de las obras, que presupuestó el aparejador Rodríguez y aprobó el arquitecto mayor D. Isidoro Velázquez en 45.000 reales, e indudable- mente otras, en las que entraría el empapelado de varias piezas con la alcoba y el arreglo de la antealcoba, como si fuera a habitarla la segunda esposa del soberano, doña Isabel de Braganza, con quien estuvo casado desde septiembre de 1816 a diciembre de 1818. El italiano Fernando Brambila, pintor áulico para reproducir vistas de sitios reales, transformó la antealcoba, colocando sobre las figuradas ventanas unos lienzos al tem- ple con vistas de El Escorial, Aranjuez, dos del Palacete y otras de sitios cercanos a la finca, y en el techo las iniciales de Fernando e Isabel con los escudos de armas de cada consorte. Ya con esa disposición no tenía razón de ser la puerta pintada imitando una verja, a través de la cual se — 28 - veía el paisaje, y no idearon cosa mejor que cubrirla con un lienzo y darle una mano de blanco. Por lo menos pasaba más inadvertido el colorido falso y convencional de Brambila y ha dejado llegar a nuestros días con poco deterioro la preciosa puerta, copiada, no se sabe por quién, de un trozo del pinar frontero al balcón de ese cuarto, con una luz tan fina y una ejecución tan sencilla y peculiar que trae a la memoria el fondo de alguno de los cartones para tapiz pintados por Goya. Durante el casamiento de Fernando VII con su cuarta esposa y sobrina, doña María Cristina de Ñapóles, hubo también obra en el Pala- cete, atestiguándolo el decorado que hoy se conserva en los muros del hueco de la escalera, donde se unen en un enlace las iniciales del tío y la sobrina. De entonces deben datar igualmente los techos del tocador y cuarto de baño y la barandilla, pintada con pájaros diversos, así como el techo del gabinete de estucos, que disuena del resto de la pieza por el color, la falta de gusto y la manera ilógica de estar colocados los hierros que fingen sostener el techo. De la misma época acaso fueran unos trofeos muy aparatosos que estropeaban los muros de la sala de comer, y las cortinas blancas rayadas en azul, con unos remates imitando dorados, estilo cama imperial, que ocultaban todo el paisaje de la tribuna de los músicos. Gracias a que fue- ron pintadas esas cortinas sobre lo anterior, sin borrarlo antes y con rela- tiva facilidad, debido a la práctica del restaurador, pudo volverse a lo primitivo. En unos cuarenta años, el manantial helénico que inspiró la arquitectura, el decorado y mobiliario del reinado de Luis XVI en Fran- cia, y en España el final del de Carlos III y todo el de Carlos IV va per- diendo transparencia, hasta llegar a encharcarse de tal forma que carece de toda gracia y elegancia. Por la testamentaría de Fernando Vil sabemos le fue adjudicado el Palacete a su viuda, doña María Cristina, la que debió ordenar algunas reparaciones y más tarde trasladar ciertos muebles y arañas de cristal y bronce, una de 54 mecheros, valorada en el inventario en 100.000 rea- les, a su posesión de Vista Alegre, en Carabanchel bajo. En su tiempo ya estaría sustituida la barandilla de madera que rodeaba la parte Oeste — 29 - del palacio, dominando el jardín del cenador o del barranco, por la actual de hierro. Ese jardín es, sin duda, obra de los mismos años y un acierto, por haber logrado convertir un lugar casi agreste y de difícil acceso en un sitio encantador, con dos planos, superior c inferior, unidos por una rampa de ladrillos que dan lugar a perspectivas interesantes. En el reinado de Isabel II todo siguió lo mismo y, según testimonio de S. A. R. la infanta Doña Isabel, muchas tardes, siendo nina, la envia- ban con sus hermanos y otras amiguitas a pasear allí, no faltando, sobre todo los días que tenían lugar en la Casa de Campo carreras de caballos, pues, a pesar de la distancia, se veían perfectamente con gemelos. Pasó la revolución del 68, y en el art. i.° de la ley de 18 de diciem- bre del 69, firmada por D. Francisco Serrano, como regente del reino, se declaró extinguido el patrimonio de la Corona, y entre los bienes que se destinaron al uso y servicio del nuevo rey no figuraba la Florida, que juntamente con el Retiro fue cedida por Isabel II el año 1866 en la llama- da ley del Rasgo, aquélla al Estado y éste al Municipio. Desde entonces ha dependido el Palacete del Ministerio de Fomen- to, estando bajo la custodia de los ingenieros agrónomos, que dentro del recinto de la antigua Real Florida tienen su escuela y sus campos de experimentación. El edificio, cada vez más ultrajado por el tiempo exte- riormente y con arreglos acomodados a las necesidades de quienes lo habitaban, ministros o amigos, llegó a un estado deplorable. Sin embar- go, aún sonaba su nombre en los periódicos al hablar de la tertulia de políticos como Sagasta, que no pudiendo ausentarse de Madrid algún verano siendo presidente del Consejo, le gustaba pasar en él una corta temporada. Parece que alH se retiró Cánovas para escribir la contestación a Alemania cuando el conflicto de las islas Carolinas, y aún es muy reciente el recuerdo de los animados almuerzos domingueros con que en su recinto obsequiaba Canalejas a sus íntimos. Hoy ha vuelto el Palacete a su época mejor, la del reinado de Car- los IV, el más castizo de Madrid. Está remozado como cuando lo frecuen- taba su dueña, la sin par duquesa de Alba, figura plena de leyenda, de misterio y de emoción. Ligera descripción de las entradas del Palacete y de sus salas, con observaciones de cómo se encontraban a fines de J802, según el inventarío formado por la testamentaría de la Duquesa de Alba ENTRADA Y ESCALERA En la puerta principal del palacio hubo, hasta 1802, dos jarrones de piedra blanca, y ya en el vestíbulo dos estatuas de estuco de algo menos tamaño que el natural y dos esfinges de la misma materia; las paredes eran sencillas. En el fondo, un muro de carga tenía a cada extremo un ingreso, que daba a una pieza, de donde arrancaban sendos tramos de escaleras que se unían en un descansillo; de éste partía otro tramo ancho con su barandilla hasta llegar al piso superior. Tal disposición debía hacer obscuro ese fondo del vestíbulo, y para remediarlo, al ser ya propiedad de Carlos IV, se les ocurrió abatir el muro y cubrir las vigas, que son los sostenes, con madera simulando cuatro columnas dóricas y sustituir la escalera pintada al óleo en imitación de mármol de Genova por otra de caoba y nogal en forma de caracol, de traza parecida a la de la casa del Labrador de Aranjuez. A cada lado del vestíbulo se abrieron cuatro hornacinas, donde se colocaron pequeños bustos de emperadores romanos con la cabeza de mármol blanco y los ropajes de mármol obscuro, que en la testamentaría de Fernando VII se valoran en 16.000 reales. En el centro del descansillo, donde termina la escalera y dentro de otra horna- cina, una estatua casi de tamaño natural representando a Baco. En la parte alta, cuatro medallas de bajorrelieve de estuco blanco con las cuatro Estaciones del año y varios camafeos pintados. El farol de la escalera es donativo de S. M. el Rey. PRIMERA ANTECÁMARA O RECIBIMIENTO DE LACAYOS Cornisa de madera de orden dórico con dentellones que guarnece toda la pieza. En 1802 había 45 triglifos de yeso con sus gotas de la dicha cornisa y las paredes pintadas, imitando sillares de piedra; no existía la puerta grande de medio punto y a - 32 - su izquierda, una pequeña daba entrada a un retrete para la servidumbre. Los lienzos al temple, que hoy decoran los muros fueron pintados por Fernando Brambila para la antealcoba y se valoraron por D. Vicente López, en 1834, en la cantidad de 34.720 reales los diez. En esta antecámara es donde mejor armonizaban por su asunto y época con la pintura del zócalo y techo. Los dos preciosos bancos, estilo pompeyano, ion donativo de la Sra. Marquesa, viuda de Comillas. La mesa colocada entre los ba'cones, de Mr, Lionel Harris. PIEZA DE MADERAS FINAS Y GABINETE Esta habitación y la inmediata son las denominadas de D. Pedro Silva, hermano de la Duquesa Viuda de Arcos y del Marqués de Santa Cruz, quien por su carácter sacerdotal no quiso ningún decorado en ellas. AI adquirir el palacete Carlos IV se dispuso esta suntuosa pieza como despacho suyo. Es de caoba con esfinges talladas y pintadas en el zócalo, así como caduceos rematados por coronas, jarrones y cabezas de Medusa. Los lienzos de los muros están separados por finas pinturas de grutescos. En el gabinete inmediato, una chimenea de mármol blanco. En ambas piezas los techos están ejecutados sobre lienzos sostenidos por bastidores. La tela amarilla de la sala de caoba procede del palacio de El Escorial y es donativo de S. M. el Rey, e igualmente la pantalla de chimenea y el brasero. Un pequeño sofá de caoba es donativo de la Sra. Doña María Luisa Kocherthaler. El espejo de mano, de bronce oxidado, que perteneció a la Duquesa de Osuna, es regalo del Marqués de Valdeigksias. Bajo un fanal, una figura de maja bailando, de Doña Elisa de Ardanaz. PIEZA DE ESPERA Finge esta pieza ser una galería de ventanas corridas con sus cortinas de tela ra- yada, bajadas, y si las del lado derecho son reales y dan a un patio reducido, las del lado izquierdo tienen por fondo una pared pintada. Está decorada con ocho grupos de dos figuras cada uno con unos candelabros, cuatro tigres sobre las ventanas o arcos y cuarenta cabezas de león con corona de flores, de escultura, unas en blanco y otras imitando bronce. Ocho tableros de estuco circulares rodeados de cercos de madera tallada y en el centro flores pintadas al óleo sobre cristal con fondo negro, que parecen de mano de Luis Paret y Alcázar, valuados en 480 reales. Salvo uno candelabros de yeso de las sobrepuertas que faltan, el resto está en todo igual al año 1802. — 33 - SALA DE COMPAÑÍA Es el salón de recibir, con cuatro puertas, dos de ellas figuradas y dos balcones, Tiene talladas en madera y dado de blanco fino y oro todas las molduras que guar- necen las puertas y ventanas: el friso de toda la pieza, las dos molduras de la corni- sa, los capiteles de las columnas y los frontis de las puertas de paso y ventanas. De estuco blanco, dos grupos de dos figuras con unos escudos rematados por la corona real; 45 canecillos de la cornisa y 16 círculos con una mascarilla. Entre las columnas, cuatro candelabros para las luces, de yeso, imitados a bronce y plata. Los dos grupos de esfinges aladas con un jarrón en el centro, colocadas sobre los guardapolvos de los balcones, y los otros dos iguales de las puertas fronteras, son obra de después de 1802, sin duda ideadas para dar más riqueza al salón. Los escudos coronados dejan ver la huella de unas inicíales que serían las de la Duquesa de Alba o las de su madre. El techo sólo tiene en el centro unas nubes, sin señal de habí r existido gancho para una lámpara, lo cual prueba que el alumbrado se pensó colo- carlo sobre los cuatro candelabros. El elegante reloj Directorio, colocado sobre la consola, es donativo de loa Sres. Marque- ses de Velada. Una placa de porcelana del Retiro, con su marco de talla dorado, de la Sra. Duquesa de Parcent. El canapé, estilo Cario* IV. del Sr. Duque de Kubi. GABINETE DE ESTUCO O ESCAYOLA Una de las piezas principales, por la perfección del estuco de que está revestida en sus dos tercios inferiores, es obra probable de Roberto Michel, que ejecutó otras análogas en el palacio de El Pardo, En el centro de los nueve recuadros unos rectán- gulos con dibujos firmados por Dugoure en 1S09, representando las nueve musas, que han sustituido a las Mujeres fuertes de la Biblia, inadmisibles en el Código de Napoleón, que antes figuraban grabadas en cristales dorados. La madera tallada de que está adornada toda la pieza está imitada en bronce y plata tomados. Por encima del estuco corre una barandilla de hierro pintado con diversidad de pájaros, la que lo mismo que el techo, son ya del reinado de Fernando VIL Toda la pieza se valoró, en 1F02, en 56 197 reales. Una mesa pequeña con estuco, donativo de los Condes de Casal. Una relojera de bronce Imperio, del Sr. Marqués de Valverde de la Sierra. Un reloj de bolsillo, que está en esa relojera, de D. Joaquín Ezquerra del Bayo. Dos banquetas tapizadas, de los Condes de Cerragería. ANTEAIXOHA Y ALCOBA Forman casi una pieza, pues sólo les separa tres arcos sostenidos por esbeltas columnitas, constituyendo el tipo de alcoba a la italiana. Frente a ésta, entre dos balcones, una chimenea francesa, de mármol blanco, con espejo encima, adornado de columnas, arcos y cornisas talladas, jugando con la entrada de la alcoba. En los balcones y en la puerta principal, columnas y guarniciones talladas, y en los lienzos de la pared, ventanas pintadas con persianas medio abiertas, por donde se divisa el campo. Igual sucede con la puerta que simula una cancela de hierro. La alcoba tiene un decorado, también al temple, muy original, en relación con la ¡dea de la de la antealcoba, con la diferencia de ser de noche fuera en el campo y en la otra alumbrar la claridad del día. Cuatro bustos de mujer con remates de ador- no y candeleros en los pechos sirven para dar luz a la habitación. Su techo simula un encaje, y en el de la antealcoba las iniciales de Fernando VII y de su esposa doña Isabel de Braganza, sustituyeron a otra pintura que en 1802 califica el tasador de descolorida, con varias manchas y suciedad de las moscas y del humo de la chimenea. El busto de encima de ésta, de mármol, representando la Duquesa de Alba, es copia del escultor Sr. Salazar, con la variación de tener los ojos con pupilas, del existente en su panteón de la Sacramental de San Isidro. Antealcoba: Cómoda de maderas finas, Duquesa de Villaíranca. Dos candeleros de plata, Dofia María Muguiro de Punce!. Poudreuse con incrustaciones, Marqueses de Urquijo. Dos candeleros de metal plateado, Sra. de Cabrejo. Dos sillones con rejilla, D. Generoso González. Escribanía de plata, Marquesa de Moret. Una silla para el escritorio, D. Federico Castillo Olivares. Figura de Porcelana, L>. José Weissberger. Alcoba: Dos sillones tapizados, Sres de Baiier (D. Ignacio). Cama de madera, Duques de Alba. Colcha de seda bordada, Duquesa de Aliaga. Meiilla de noche, D. Julio y D. Alvaro Cavestany. Palmatoria de plata, D. Apolinar Sánchez. ORATORIO O GABINETE ÜOlTICO Actualmente es una habitación de paso por haber abierto puertas que le cumu- nican con el tocador, pero antes de 1802, no tenía otra entrada que por el pasillo. En sus muros habfa pinturas al óleo de la época del Marqués de Eliche, no quedando más que una, la de Cristo resucitado apareciéndose a la Virgen y a la Magdalena. El decorado, imitando ladrillo y piedra, quiere justificar su título de goítico. En el muro, frente al balcón, dos ventanas de mtdio punto sirven para dar luz y ventilación a la alcoba ya descrita. Un reclinatorio de maderas finas y un Santo Cristo de marfil, donativo de los Sres. de Castillo Olivares. Una silla baja de nogal y rejilla, de D. Andrés D. Sateedo. Un rosario que perteneció a la reina María Luisa, D. Ángel Veguc. ídem de porcelana, Hermanos Sirabegne. Pila de agua bendita de cristal de la Granja, Condes de Cerragerla. TOCADOR Esta pieza conserva una sobrepuerta pintada al óleo, de la época de Eliche, que representa Diana en el daño, habiéndose colocado en otra el fragmento de La Fecun- didad, que no estaba destruido, y conservando la pintura mural, muy estropeada, de Venus llorando la muerte de Adonis, sin restauración alguna, debajo del tapizado de la habitación; el zócalo es también de la misma época, pero no así el techo, acaso obra de Ribelles, en el reinado de Fernando VII. El retrato al óleo, colocado sobre la cómoda representa a la Duquesa de Arcos, y es copia del existente en el palacio de Alba, pintado por Mengs. La tela de seda verde, con que está tapizada la pieza, donativo de S. M. el Rey. Un mueble de toilette, ídem (d. id. El espejo grande de pie, de los Vizcondes de Eza. El tocador con mesa e incrustaciones de metal, de la princesa Max Hohenlohe Langenburg. D03 pulseras de acero para colocarlas sobre el traje, D. Manuel Ruiz. Una banqueta tapizada, de los Duques de Bivona. Una peineta de acero, Hermanos Sirabegne. Un pequeño canapé, de D. Manuel Borondo. Un velador con tablero de mármol, de D. Eugenio Terol. Cuatro grabados exttanjeros, Marqués de Valverde. Un aguafuerte de Goya, y un facsímil de otra, de la que sólo existe un ejemplar, D. Félix Boix. Dos cornucopias doradas con candeleros dobles, de D. Felipe Sanz. Un retrato al pastel del poeta Meléndez Valdés, de D. Joaquín Ezquerra del Bayo. Una almohadilla en madera policroma, D. Herberto de Weissberger. Cajita de concha y oro para lunares, Marqués de Saltillo. — 36 - CUARTO DE BAÑO Las pinturas al óleo de tiempos de Eliche de esta pieza, no se conservan ningu- na; su techo y zócalo son fernandinos. Llama antebaño el inventario de 1802 a un ensanche entre el pasillo y el cuarto de baño, donde se quedaba esperando órdenes la doncella, teniendo a un lado el guardarropa, y al otro un retrete. Lavabo de señora, con ruedas, donativo de Doña Belén Mantilla, viuda de Sota. Cuatro grabados franceses, de D. Eugenio Tero!. Grabado inglés, vestido por la Duquesa de Hijar en Cádiz, de la Sra. viuda de García Palencia, Almohadas de la cama de reposo, Doña Felisa Ezquerra del Bayo. Toalla y sábana de baño, Condesa de Cerragerfa. RETRETE DE S. E. Designado en esa forma en el inventario de 1802, por ser el de uso de la Duquesa, tiene pinturas al temple y una graciosa pila para lavarse las manos. El ver- dadero retrete ha sido reconstituido y donado por el restaurador D. Deogracias Magdalena, sujetándose fielmente a modelos de la época, conservados en los Sitios Reales. Toalla, Condesa de Cerragería. TRASALCOBA En esta pequeña pieza, comunicada con la alcoba, se ha colocado un maniquí de mujer vestido a la moda de i8co. Donación de la Sra. Condesa de Cerragerla, con la puerta vitrina donde está colocada y su decorado. En el muro, dos vitrinas conteniendo cubrecorsés, que íueron de la Duquesa de Alba, donados por Doña María Mugiiiro de Puncel. Dos marcos con dibujos originales de baraja, Marqués de Montesa. RECÁMARA DE CRIADAS Esta pieza, inmediata a la anterior y sin decorado alguno ni luz propia, se ha reservado para cuan Jo los particulares tengan colecciones de objetos de poco tamaño del siglo xvín y primera mitad del xix y quieran exponerlas temporalmente para mayor atractivo de los visitantes. ESCALERA DE CAOBA Con este nombre designa el inventario de 1802 a la que conduce a la pieza de comer en el piso bajo. La entrada la tiene por la pieza de espera e inmediata a otra disimulada, comunicando con la escalera de servicio. Desde el descansillo, en el mismo plano del piso primero, se ve todo el comedor a través de una especie de tribuna. Los muros de la caja de la escalera están pintados y adornados con cuatro medallas de bajorrelieve, estilo griego; cuatro cabecitas vacia- das en yeso e imitadas a bronce en las sobrepuertas, y otra placa grande de cuatro pies con una danza de bacantes en el mismo tono, cuyo modelo, hallado en Hercula- no o Pompeya, proporcionó entonces la Academia. Da luz a la escalera una linterna o montante de cristales. PIEZA DE COMER Es de forma rectangular, con uno de sus extremos semicircular, donde está colo- cada una fuentecilla para lavarse las manos. En la parte alta de ese medio punto, una tribuna para la música con columnas pareadas y un fondo abovedado con un paisaje pintado. A los dos lados de la tribuna, pero en planos distintos, dos candela- bros de escayola en sendas hornacinas. En el friso alto del zócalo, una ronda de cua- renta funámbulos, bailando sobre una cuerda en posturas violentas y en las dos puertas principales un grupo de dos sátiros de estuco, blancos, aislados, con unas hojas de parra. Hay, además, de escultura, seis grupos de tigres alados y diez medallas de bajorrelieve, como de un pie, encima de la cornisa. Las puertas y sus guarniciones son de madera tallada, pintada y dorada. El techo está ricamente pintado y dorado. Debajo de la tribuna de la música corre un callejón pintado que comunica con la cocina y era útil para el servicio. MAYORÜOMÍA En el inventario de 1802 designan así a tres piezas, una a continuación de otra, situadas a la derecha del vestíbulo junto a la escalera. En ellas se colocarán varios cartones, cedidos en depósito por nuestro Museo del Prado, cuando estén restaurados. EL PINAR Y EL JARDÍN DEL BARRANCO Las residencias campestres, ya entrada la segunda mitad del siglo xvm, signi- ficaron en Francia y en otros países europeos, con su ficción bucólica, una forma de la elegancia y del lujo. Por eso no solían ser mansiones para habitar como ocurría en España con las Casitas del Príncipe y la de Arriba del Escorial y la del Labrador de Aranjuez. El Palacete como casa de placer o recreo, anterior a esa época, era habitable y tenía su parte de jardín y su magnífica huerta, pero ese jardín, antes reducido, se aumentó considerablemente con fuentes, grutas y bajadas neoclásicas, según la moda de los jardines ingleses, pero sin complicaciones de templetes del amor, aras ni lagos. Lo más agreste era un pínarcito frente a la fachada principal del palacio que, con su entonación vigorosa, evoca el recuerdo de las villas griegas de las cercanías de Ñapóles. Ese pinar está ahora dentro de los límites del Palacete, así como el nombre del jardín del barranco que no existió hasta el reinado de Fernando VII y debió ser de los últimos jardines de estilo espuñol donde el boj forma dibujos geométricos, pues poco más tarde ya imperó por todas partes el jardín paisajista. La cueva que corre bajo el Palacete hasta llegar al edificio, y donde la de Alba instaló una mantequería, tenía para su acceso una rampa natural, al final de la cual florecía un pequeño jardín con un cenador, como puede apreciarse en una de las pin- turas de Brambila hechas al temple sobre lienzo, hacia 181 5. No mucho más tarde se haría el revestido de la cueva y los contrafuertes de ladrillo que la dan robustez, y la bajada en doble rampa al plano inferior donde se plantaron algunas coniferas, que hoy día son ejemplares dignos de admiración. Un pino majestuoso ha quedado encerrado dentro de una especie de torreón, en que termina otra bajada desde la casa palacio a la fuente del caño gordo. Por no derribarlo tuvieron necesidad de revestirlo dentro de una pequeña rotonda que la tradición de la guardería se había encargado de aumentar hasta hacerla una espaciosa habitación adornada de bancos. Después de muchos años de estar tapiada la entrada se ha habilitado esa pieza para que pueda visitarse. APÉNDICE DOCUMENTOS UTILIZADOS PARA LA HISTORIA Y RESTAURACIÓN DEL PALACETE Venta de la Casa Huerta sita en el Camino del Pardo, y efectos de ella Otorgada Por el Sor. juez de la Testamentaria de la Exma. Sra. Duquesa de Alba, D.a Maria Th." de Silba, y por sus Herederos en favor De la Real Ihzienda en 30 de Junio de 1803 ante Dn. Pedro de Valladares, Esno. de Provinzia y Comisiones de la Rl. Casa y Corte. NOTA DE LAS TASACIONES Tasaciones y sus valores que se remiten originales al Señor Don Josef Nabarro, Juez de la testamentaria de la Excelentísima Señora Duquesa de Alba {que de Dios goza), a saber: i." La de fabricas i.685212 2.a Cantería 89874-13 \ 3.a Tierras 176780-19 4-fl Pinturas a Olio 10200 5.a Dichas de adornos » 6.a Escultura 20820 7.11 Escayola 19600 8.n Bronces •... 10210 9.a Evanisteria 25200 10.a Talla 82720 11.a Dorado y dado de color 180455 12.a Cerrageria. 8355 13.a Carpintería 56689-25- 14.a Arboles y Viñas 31174 15.a Simientes y Hortalizas 53256-17 16.a Carreteiia 5366 17.a Ganados 22500 Ymportan estas Rs. von.... a.758613-7 Real Florida y Nobicmbre veinte y seis de mil ochocientos y dos. = Martin. Tasación de las Fabricas y Edificios En la Villa de Madrid a primero de Diciembre de mil ochocientos y dos Don Bernardo Potoc y Don An- tonio Bradi Arquitectos aprobados por la Real Academia de San Fernando, nombrado el primeio por Su Magestad, y el segundo por los herederos de la Excelentísima Señora Duquesa de Alba, vajo del juramento que tienen hecho, y siendo necesario nuebamente hacen, declaran; han pasado a medir tasar y valuar las fabricas y edificios que se hallan en la Casa y Huerta perteneciente a la testamentaria de dicha Excelentí- sima Señora, sita en el Arroyo de Cantarranas, Camino del Pardo y Deesa de la Villa, la cual se halla por parte cerrada con sus paredes, compuestas de cimientos de manipostería y el resto de fabrica con algunos cajones de tierra, y parte de la fabrica sentado de ladrillo con barro, con sus Albardillas de Fabrica, tres - 6 - Puertas de Fierro, tres de madera, y dos postigos: La Casa Palacio ocupa siete mil doscientos sesenta pies quadrados superficiales, cuyo sitio se halla distribuido en diferentes piezas. Portal Escaleras y Patio, en el Piso vajo, diferentes piezas en el principal, y en el segundo Guardillas, todo bien adornado, su construcción es las fachadas y trabiesas de fabrica de Ladrillo, sobre cimientos de mamposteria: Las dibisiones de tabia ques en tramados de distintos gruesos, suelos Armaduras entabladas y tejados, Puertas, ventanas, vidrie- ras y Persianas con sus herrages correspondientes, Balcones rejas y Barandilla de Fierro, solados, Cocinas, obras de limpieza, y demás estanques de Fabricas de Ladrillo, sobre el ormigon o Mazacote de las Plantas, Arquetas, Tarjeas cubiertas, y descubiertas para el riego, Alcantarillas, Fortines, escalenates (sic) descubier- tas todo de fabrica de Ladrillo, antepechos y pasamanos de Fierro, Minas y Pozos vestidos y sin vestir, Tar- jeas de Pedernal, Cañerías de Plomo y barro de diferentes calibres, con todo el bestido de fabrica, Fuentes con sus Caños y llabes de bronce. Pozos y Norias, tejar con dos Cajas Cubiertas tinglados con píes derechos sobre Basas y cepas, Armaduras entabladas y tejadas, Quadra con BUS pesebreras en la Viña con la Casa me- dio arruinada, Casa de labor que ocupa ciento once mil seiscientos setenta y dos pies supeificiales, en cuyo sitio se hallan tres grandes cubiertos, en el ultimo en el piso vajo se hallan Quadras, Cocinas y quartos para el Guadarnés, en el principal avitaciones separadas para los operarios, y el piso segundo, Guardillas y Cama- ras para guardar y custodiar frutos, en los otros dos se hallan quadras, pajares, cocheras y algunos quar- titos, dos grandes Patios y Escalera: su fabrica se compone, todas las paredes de cubiertos y cercas de fabrica de Ladrillo, sobre cimientos de Mamposteria de Pedernal, suelos, Armaduras entabladas y tejadas enlisto- nadas, tabiques dibisorios de distintos gruesos entramados, carreras, pies derechos y atirantados de madera labrada, Puertas ventanas y Vidrieras con sus errages, Cocinas, Chimineas, Canelones de plomo, Albardi- llas, Escaleras, empedrados, Pesebreras, Solados, escabaciones, reinchidos, y todo lo demás que se halla en dicha posesión correspondiente a fabricas de Albañileria, habiendo dado su justo valor a cada cosa de por si, tasan que valen en el ser y estado que hoy se hallan Un millón, Seiscientos ochenta y cinco mil doscien- tos doce reales de vellón, de los que se deben rebajai las cargas que sobre si tubiere, Reales perpetuas o al quitar, es quanto pueden decir según su saber y entender vajo el juramento fecho, y lo firman de que doy fee: Fernando Potoc = Antonio Bradi — Ante mi Pedro de Valladares. Tasación de la Piedra Verroc[ueña blanca y Marmol Don Carlos Chornet Aparejador de Cantería de S. M. y Don Roque Antonio Ferro, nombrados aquel por el Rey, y este por parte de los herederos de dicha Testamentaria de la Excelentísima Señora Duquesa de Alva, vajo de su juramento fecho, declaran, haber tasado toda la piedra verroqueña, Blanca y marmol que encontraron existir en la referida Huerta y Casas según resulta del Quaderno y estado general en la forma siguiente: Primeramente la Losa ordinaria. J Vieja vale i 37 La Losa ordinaria regular 701-8; La Losa de medio pie en tosco 630 La dicha maltratada 73 5 - 3 1 La regular 49 14- 25 { Los Adoquines de medio pie 2793 Los Cúbicos 663 La esquina principal, Peldaño, y ornillas 10,90-2; Las Pilastras Alrnoadilladas 667-17 Las de Boquilla y Almoadilladas 1430-21 Las exentas ! 93 2 Las dichas Almoadilladas y moldadas 544 Las Losas de tres quartos de pie de grueso 1828-4 Los recantones lisos *833 Los dichos moldados 918 Los Pedestales moldados 4465 — 7 — Los dichos con solo dos fajas 2340 Los dichos lisos y exemptos 344-8; Las Pilas nuebas 772-17 I^as dichas viejas 543-25í Los Boliches del camino 11908-17 Losa de medio pie con Bocel y filete 11617 La de tres quartos de pie de grueso 551o Pedestal con un tercio trabajado 528 Los adoquines con filete a un lado 4732-6 Los Peldaños de medio pie viejos 10786-17 Los tranqueros lisos 346-17 Dichos con Guarda rueda 42 o. El Pedestal moldado 1870 Las Jambas lisas 532-17 Los Peldaños de tres quartos de pie de grueso 116-8 Las Basas ordinarias 576 Las dichas de dos pies de alto 3267 Los topes de las Puertas del Jardín 60 Las Pesas de pesar el pedernal 90 Piedra blanca Los Jarrones de la Puerta principal 11 5 6 El de la Fuente roo Las cartelas de dos hacts 250 Los tableros de Encina 978 Ma De Baldilecha 1060-17 El de Cuenca y San Pablo 2233 El Peldaño 100 Un Pedestralito 80 Una Mesa 5°o La taza para el agua manos 220 Yd, otra. 80 La Chiminea Francesa 35°o Dos tableros de Genoba 100 Dos dichos de Cuenca 50 San Pablo cubico 832-17 Los Barrenos de los Pedestales y tres losas del registro 11 8 I - 8 í 89874-13j Ymportan estas partidas los ochenta y nuebe mil ochocientos setenta y quatio reales y trece marabedi y medio de vellón que demuestra el Sumario stgun su saber y entender de dichos Peritos que aseguran vajo de juramento haber hecho esta tasación fielmente, y que no valen mas ni menos dichas piedras, y lo firman doy fee = Esta rubricado — Carlos Chorneo = Roque Antonio Ferro =-- Ante mi Pedro de Valladares. Medida del Terreno de la Huerta, y del que esta fuera de su Cerca y su valor con distinción El nominado Don Bernardo Potoc nombrado por Su Magestad, y Don Simón Judas Cañizares Agrimen- sores Medidores de tierras aprobados por el Consejo Real, y el ultimo electo por los herederos vajo de su ju- ramento declaran haver pasudo a medir las tierras propias de la Testamentaria de dicha Excelentísima Se- ñora Duquesa de Alba, lindantes por el mediodía con el Arroyo de Cantarranas y Posesión de Su Magestad, por el poniente con el Camino del Pardo, por oriente con posesiones de diferentes hacendados, y por el norte con la Deesa titulada de la Villa, cuya Posesión o tierras asi deslindadas comprenden en si trescientas quatro fanegas, nuebe celemines, y nuebe y tercio estadales; De las quales las ciento dos fanegas tres celemines y veinte y nuebe estadales están pobladas de viñas y su valor esta incluido en las cepas; y las doscientas dos fanegas, cinco celemines y veinte y tres y dos tercios estadales restantes a los precios que los Tasadores de tierras nombrados por las partes, Don Félix Lancha y Don Francisco Díaz las han tasado (cuya tasación mas adelante se hallará) valen según el resultado que sigue Terreno dentro de la Huerta GRADERÍA I.» Principia en la tapio del Arroyo de Cantarranas, y sigue a lo laigo del Camino del Pardo, hasta la tapia de la Deesa de la Villa, contiene seis fa- negas y seis celemines de quatrocientos estadales de diez y nuebe pies cada uno que a cinco mil y quatrocientos reales cada fanega importan 35100 GRADERÍA 2.a Principia en dicha tapia del Arroyo de Cantarranas y concluye en la de la Deesa, contiene seis fanecas quatro celemines y veinte y dos, y un ter- cio estadales que a tres mil y setecientos reales fanega hacen 23633 GRADERÍA 3.a Principia en el Estanque de Cantarranas incluso su Solar e inme- diaciones y sigue por el Jardín que está sin rematar hasta la diclia tapia de la Deesa contiene quatro fanegas cuatro celemines, veinte y dos y un tercio esta- dales que a tres mil y cien reales fanega, importan doce mil setecientos nobenta y seis, y ocho marabedis 12796-8 GRADERÍA 4.a Principia en la Calle de los Alamos, y concluye en la tapia de dicha Dehesa de la Villa, contiene una fanega, nuebe celemines, y treinta y un esta- dales que a tres mil reales hacen 5482-17 El Jardín del Cenador y Estanque cabe tres celemines, y veinte estadales que a mil y quinientos reales fanega son 450 El Estanque de los Barbos, y dos pedazos contiguos que se riegan caben una fane- ga, ocho celemines y ocho estadales y un tercio que a ochocientos reales fanega valen 1350 La Calle que sube del Jardín del Cenador a Palacio que contiene diez y seis y dos tercios estadales a quinientos reales fanega son 187-17 El Camino principal que principia en la Puerta de yerro de la obra nueba, hasta la enunciada tapia de la Dehesa, incluso el Estanque de la Fuente nueba, y huecos inmediatos, que todo compone dos fanegas y trece estadales a nobecien- tos reales fanega, son 1829 El Solar de Palacio y Picadero que incluye once celemines, y uno y tercio estada- les a un mil y doscientos reales fanega hacen 1104 I,a Calle que principia en la Fuente nueba, y sigue a la larga de la Pared hasta la obra nueba, contiene siete celemines y nuebe y dos tercios estadales a doscien- tos y cincuenta reales fanega hacen ciento cincuenta y un reales, y treinta ma- rabedises de vellón 151-30 Las Calles que hay en toda la Viña que incluyen una fanega, diez celemines quatro y dos tercios estadales a quatrocientos reales fanega son 738 El Terreno que ocupa el Anoyo y sus vertientes contienen una fanega y diez y ocho estadales a seiscientos reales fanega hacen 627 Fuera de la Huerta y Cerca La tierra primera que ha estado de cebada incluso el Solar de toda la obra nueba y Eia vieja con la parte que le corresponde de la Calíe que va al tejar, caben once fanegas, once celemines y veinte y ocho estadales que a mil reales fanega son 11986-22 La segunda que ha estado de Abena; la tercera de cebada, y la quarta de Guisantes, inclusa la dicha Calle lo que le corresponde, contienen veinte y cinco fanegas, dos celemines, y veinte y tres estadales a quatrocientos y cincuenta reales fanega hacen 11351 La quinta que ha estado de Cebada y Abena incluye treinta y dos fanegas cinco celemines y nuebe estadales a setecientos y cincuenta reales fanega, componen 24329-12 La sexta que ha estado de Abas y Guisantes inclusa la del 'Camino que va a la Viña contiene diez y siete fanegas dos celemines y diez y seis estadales a seiscien- tos y cincuenta reales fanega son 11184-12 La séptima que es la Longuera que ba a la laiga del Arroyo hasta la escabación del tejar que ha estado de cebada incluye tres fanegas y tres celemines a mil rea- les fanega, hacen 3250 La octaba que es el Tejar, y la tierra que sigue a la larga de las tapias del Rey hasta la Puerta de yerro de la obra nueba que contiene treinta y seis fanegas, siete celemines y veinte y ocho estadales a quatrocientos y cincuenta reales fanega, hacen diez v seis mil quatrocientos nobenta y tres y veinte y un marabedises... 16493-21 La nobena es el Camino que va desde el pudridero de la Puerta de la Fuente nueba hasta el Camino que va a la Fuente de las demás (sic por Damas) incluso dicho Pudridero, contiene cinco celemines y nuete estadales a quinientos reales fanega son 218-24 La decima en la Viña del Vordador Solar de Casa y demás edificios con las tierras que se han regado incluso A Camino principal de toda la Viña contiene tres fa- negas y diez celemines a nobecientos y cincuenta reales fanega 3641-28 La oncena en Amanicl que contiene quarenta y tres fanegas y seis celemines, a dos- cientos y cincuenta reales fanega, importan 10875 17C780-19 Ymportan las Doscientas dos fanegas, cinco celemines y veinte y tres estadales y dos tercios a los pre- cios indicados la Cantidad de Ciento Setenta y seis mil Setecientos ochenta reales y diez y nuebe marabedis de vellón, y es quanto pueden decir según su saber y entender vajo del juramento que tienen hecho, y lo firman. Madrid dicho dia primero de Diciembre de mil ochocientos y dos = Esta rubricado — Bernardo Potoc = Simón Judas Cañizares = Ante mi Pedro de Valladares. Tasación de la pintura al oleo En la Villa de Madrid a dos de Diciembre de mil ochocientos y dos, Don Jacinto Gómez Pintor de Cá- mara de Su Magestad, y Don Mariano Ponzano también Pintor nombrados, aquel por el Rey nuestro Señor, y este por parte de los herederos de la Exma. Señora Duquesa de Alba: Dijeron que habiendo reconocido - 10 - las Pinturas al olio que se hallan en los muros de distintas piezas de la Casa Palacio situada en la referida Huerta vajo del juramento que tienen hecho y nuebamente hacen siendo necesario, teniendo presente su es- tado, y ser Copias de varios autores, las regulan en las cantidades siguientes: La primera Orfeo tocando la Lira con la que suspende a multitud de animales que le están oyendo en mil y quinientos reales vellón 1500 Quatro compañeras que representan a Venus llorando la muerte de Adonis: La abun- dancia con frutos de la tierra; Venus que venda los ojos a Cupido, y una Alegoría al Rio Nilo en tres mil reales 3000 Dos Sobrepuertas Diana en el vano, y la Compañera Andromeda y Perseo en mil y dos- cientos reales izoo La fecundidad demostrada en multitud de Niños en mil ochocientos reales 1800 Chiisto resucitado que se aparece a la Virgen y a la Magdalena acompañado de Angeles en trescientos y sesenta reales 360 La pureza representada en una Matrona con una Ampolla de cristal en la mano a dos- cientos y quarenta reales 240 El Niño Jesús y San Juan con el cordero en trescientos reales 300 Cleopatra en figura de medio Cuerpo ciento y ochenta reales 180 Sansón en ciento y veinte reales 120 Dos sobre puertas en la una la tentación de San Antonio Abad, y la otra el Profeta Joñas quando sale de la Ballena en trescientos reales 300 Ocho Floreros en circulo quatrocientos y ochenta reales 480 La Virgen con el Niño, San Josef y Santa Ana en setecientos y veinte reales 720 Suman estas partidas diez mil y dos cientos reales de vellón, y son los mismos en que han regulado dicha pintura que lo han hecho según su saber y entender, y lo firman de que doy fce = Está rubricado = Jacinto Gómez = Mariano Ponzano == Ante mi Pedro de Valladares. * Tasación de la escultura En dicho dia Don Josef Xines, y Don Ysidoro Carnicero Escultores aquel de Su Magestad, y nombrado por su parte, y este por la de los herederos: Dijeron han egecutado la tasación de las piezas de escultura que se hallan en dicha Casa Palacio vajo del juramento que han prestado en la forma siguiente. ENTRADA PRINCIPAL Dos estatuas de estuco blanco algo menos que del natural, y dos esfinges de lo mismo en trescientos reales de vellón 300 ESCALERA PRINCIPAL Quatro medallas de vajo reliebe de estuco blanco historiadas como de seis pies de an- cho, y quatro de alto a seiscientos reales cada una hacen 2400 En la fachada de dicha Escalera una estatua de un Joven quasi dt-1 tamaño natural, vaciada por el Baco de la Academia, y mudado de postura por el Profesor en qui- nientos reales 500 — 11 — PIEZA DE ESPERA Ocho Grupos de dos figuras cada uno agrupados con unos Candelabros de unos dos píes cada grupo de vajo reliebe a doscientos reales suman 1600 Quatro tigres sobre las ventanas o Arcos de dicha pieza a cien leales hacen 400 Qnarenta cabezas de Lcon con coronas de Flores imitando al bronce que por ser todas vaciadas por un molde valen a quarenta reales cada una y todas 1600 SALA DE COMPAÑÍA Dos Grupos de dos figuras de estuco blanco como de dos pies cada uno agrupados con unos escudos en los quales hay unas cifras todo bien hecho a mil reales cada uno, hacen 2000 Diez y seis circuios con una mascarrilla en el Centro de estuco blanco como de medio pie bien egecutado a ochenta reales suman 1280 ANTE ALCOBA Quatro Mascarillas de estuco blanco como de medio pie a sesenta reales hacen 240 ALCOBA Quatro Bustos con unas Arandelas en los Pechos para Luces de unos quatro pies cada uno a trescientos reales, suman 1200 ESCALERA DE CAOBA Quatro medallas de vajo reliebe de un pie cada una a cien reales son 400 Una medalla de yeso imitada a Bronce.de quatro pies de ancho vaciada por una de la Academia en doscientos reales 200 Quatro Cabecitas de yeso, imitadas a bronce también vaciadas a sesenta reales, hacen. 240 PIEZA DE COMER EN LO VAJO En el Eriso alto del Zócalo quarenta figuras de vajo reliebe con algunos atributos ima- ginarios, de las que sólo quatro son diferentes, y las demás unas mismas repetidas y vaciadas por las quatro dichas a cíente y veinte reales cada una, importan todas... 4800 Seis grupos de Tigres con alas de dos tigres, cada grupo poco más de un pie de alto también baciados por uno a ciento y sesenta reales, suman nobecientos sesenta.... 960 Un Grupo de dos Sátiros de estuco blanco aislados con unas ojas de parra como de unos quatro pies en mil y quinientos reales de vellón 1500 Encima de la Cornisa diez medallas de vajo reliebe como de un pie cada una algo más a ciento y veinte reales cada medalla suman las diez 1200 20820 Ascienden estas partidas a veinte mil ochocientos y veinte reales de vellón, que es lo que balen las piezas de escultura referidas según su saber y entender, y asi lo declaran y firman de que doy fee — Esta rubricado = Josef Xines = Ante mi Pedro de Valladares. Tasación de la Escayola En Madrid a tres de Diciembre de dicho año, Don Josef Jiménez, Escayolista del Rey nuestro Señor, y Don Battholome Cremona de la misma profesión, nombrados aquel por parte de Su Magestad, y este por la de los herederos, declaran vajo de su juramento haber hecho la tasación tic las piezas de Escayola que se hallan en dicha Casa Palacio en esta forma. PIEZA 1)JÍ ESPERA Ocho Tableros o circuios de Escayola con unas flores pintadas al olio en el centro sin incluir lo pintado a doscientos reales cada uno hacen 1600 GAVINETE Nuebe requadros de unos seis pies de alto por quatro de ancho cada uno con una Greca al rededor, dos figuras etruscas, dos Águilas, Leones, y unos adornos de una tinta, o un color en el centro a dos mil reales cada uno, importan los nuebe 18000 Ymportan diez y nuebe mil y seiscientos reales de vellón, que es lo que valen dichas piezas según su saber y entender vajo de dicho juramento, y lo firman doy fee = Esta rubricado = Bartholome de Cremona = Josef Gines = Ante mi Pedro de Valladares. Tasación, del bronce En Madrid dicho dia mes y año, Don Domingo y Don Manuel de Urquiza, nombrados aquel por parte de Su Magestad, y tste por la de los herederos de la Exma. Señora Duquesa de Alva, para la valuación de las piezas de bronce que existen en dicha Casa Palacio, vajo de su juramento hecho, declaran haber valuado las piezas de Bronce que se hallan en dicha Casa Palacio en la forma siguiente: Dos Juegos de I^labes de Bronce con sus Manczuclas de lo mismo doradas a fuego para el uso de los Retretes a la Vnglesa en dos mil reales vellón 2000 Diez I.laves de bronce que se hallan en las Cañerias para reparto de las aguas a dichos Retretes en un mil y seiscientos reales de vellón 1600 Un Juego de tres Llabecitas de bronce con sus Machos para juego de aguas que están dentro de un gran Baso o Tibor de plomo, guarnecido de adornos y escultura de es- tuco en quatrocientos y cinquenta reales 45° Quatro tiborcitos de mármol, con pie, boquilla, y dos Cabecitas cada uno por asas de bronce dorado todo a molido, dos Candeleros para tres luces Marmol y bronce do- rado a molido, quatro candeleritos de marmol blanco guarnecido de bronce dorado a molido con un mechero cada uno que sirben dichas piezas sobre la Chimenea P'ran- cesa, y la Mesa del espejo, su valor quatro mil y trescientos reales 43oo Un Farol de cinco Cristales en contornos, y uno abajo, lineal guarnición de bronce liso dorado a molido un mil reales 1000 Una Cornicopia de Bronce en estípite con dos mecheros de lo mismo cincelado y dorado de corleadura en ciento y sesenta reales 160 Una Bomba o Bombín pequeño de Bronce y Yerro con Carro de madera que sirbe para el riego de Arvoles en setecientos reales 700 10210 — 13 — Ympotta esta tasación, diez mil doscientos y diez reales de vellón que aseguran haber egecutado según su saber y entender, y lo firman doy fee = Esta rubricado = Domingo de Urquiza = Manuel de Uiquiza = Pedro de Valladares. Evanisteria En Madrid dicho d'a mes y año, Don Teodoro Oncel, y Don Ciprian Martin Maestros de Evanista, nom- brados aquel por parte de S. M. y este por la de los herederos de la Excelentísima Señora Duquesa de Alba vajo su juramento declaran, haber reconocido por menor y separadamente las obras de Evanisteria que se hallan en dicha Casa Palacio, las quales regulan y aprecian en las cantidades siguientes: Primeramente una Escalera de Caoba y nogal, en veinte y un mil reales de vellón. 21000 Un Diván de Caoba en mil y ochocientos 1S00 Un Retrete de nogal y una Ventana con su Persiana en la misma pieza del retrete en un mil y seiscientos reales 1600 Otro Retrete más ordinario en ochocientos reales 800 25200 Ymporta esta Tasación que han egecutado según su saber y entender veinte y cinco mil y doscientos reales de vellón, y lo firman doy fee =•- Esta rubricado ~ Damián Martin = Teodoro Oncel = Ante mi Pedro de Valladares. Tasación de la talla en Maderas Finas Yeso, y demás correspondientes a este Ramo En Madrid dicho dia tres de Diciembre de mil ochocientos y dos, Don Miguel Rodríguez, Tallista del Rey nuestro Señor, y Don Nicolás Bals, también Tallista, nombrados aquel por Su Magestad, y este por la de los herederos, vajo de su juramento fecho, declaran haber visto y reconocido y tasado la obra de talla en Maderas finas, Yeso y demás correspondiente a este ramo tn la referida Casa Palacio y huerta en la forma siguiente: PRIMERA ANTE CÁMARA Iva Cornisa de madera del orden dórico con dentellones que guarnece toda la pieza en mil y diez reales 1010 De Yeso los quarenta y cinco Trigliíos con sus gotas de la dicha Cornisa en Doscientos y cincuenta reales 250 SEGUNDA ANTE CÁMARA De madera y talla ocho círculos para los floreros pintados que !a guarnecen, de media bara y dos pulgadas de diámetro con granos en trescientos y sesenta reales 3G0 Los seis Candelabros de las Sobrepuertas de yeso en un mil y qninientos reales 1500 SALA DE COMPAÑÍA De madera y Talla todas las molduras que guarnecen las Puertas y ventanas, los cercos y sobre Puertas, el friso de toda la pieza, todas talladas, las dos molduras que guar- necen toda la Cornisa, los veinte y seis Capiteles de las Columnas tallados con agallo- nes, los frontes de las Puertas de paso y ventanas, y las Coronas de los Escudos de los frontis, todo en doce mil reales De Yeso los quatro Candelabros para las luces que ban en intercolumnios, y los qua- renta y cinco Canecillos de la Cornisa con los floroncitos que van entre ellos y otros diferentes adornos en siete mil reales PIEZA COITICA De madera los Clabos romanos tallados que ban guarneciendo la pieza en trescientos CAVINETE Toda la Talla con que esta adornado de madera bien cgccutada sobre la escayola en diez rail y quatrodentos reales 10400 ANTE ALCOBA Toda la madera talla y ensamblage de la pieza entera con diez y seis columnas y Capi- teles bien cgecutados, Basa y Zócalos, y el adorno de las sobre Puertas con su guar- nición toda tallada, entrada de Alcoba, con sus tres arcos Columnas dobles en el grueso de los Arcos, y el adorno del Espejo de enfrente correspondiente con sus cornisas ta- lladas solo de madera, diez y seis mil y doscientos rea'es 16200 PIF.2A DlíL BAÑO La talla con que esta adornada de yeso dicha pieza en tres mil reales 3000 ESCALERA DE MADERA FINA Toda la talla de yeso con que esta adornado el hueco de ella en ocho mil reales de vellón. Sooo PIEZA DE COMER La tulla de madera de las Puertas y Guarniciones de todas las Puertas y sobre Puertas por dentro y fuera y el Marco tallado que esta en la Escalera, y los circuios de madra de las medallas que van sobre la Cornisa, y algunos adornos de encima de madera las Puertas en diez mil y doscientos reales tas De Yeso todo con lo que esta adornada la pieza con los Candelabros y adorno de l d l t dd l i l C d l b d d las Pilastras bastante cargados los festones que guarnecen todo el Plinto, la moldura tallada que en el Plinto guarnece toda la pieza, y el vaso de la Fuente con sus dos Conchas o tazas bien egecutado todo en doce mil y quinientos reales 12500 82720 Ytnporta todo ochenta y dos mil setecientos y veinte reales de vellón, y declaran haber hecho esta tasa- ción bien y fielmente según su saber y entender vajo de su juramento hecho en que se ratifican, y lo firman de que doy fee = Esta rubricado = Miguel Rodríguez = Nicolás Bals = Ante mi Pedro de Valladares. Tasación de la obra de dorado a mate, a imitación a marmoles de todas clases, a maderas finas, a Bronces tomados, y lo demás correspondiente a este Ramo Dn. Andrés del Peral, Dorador del Rey y de sus Reales Casas de Campo, y Don Bernabé Alambra, nom- brado aquel por parte de S. M. y este por la de los herederos, vajo de su juramento han egecutado la tasación en dicha obra de dorado a mate, a imitación a Marmoles de todas clases a maderas finas, a Bronces tomados y lo demás correspondiente a este ramo en la forma siguiente: Primeramente el color de los Escalones de la escalera principal con su Barandilla, Pasa- manos imitados a Marmol de Genova, a el oleo, y el Zócalo al temple también jas- peado, según en el estado que se halla en la Cantidad de mil ochocientos y sesenta reales vellón 1860 Yden tasamos el dado de color blanco y el imitado a maderas finas que se halla en la pieza ante Cámara de Itacayos tanto en Puertas como en ventanas y pabimento en la Cantidad de mil nobecientos cincuenta y dos reales vellón según nuestro saber y en el estado que se halla 1952 Yt vale la imitación a varios marmoles que hay en la pieza segunda, con el imitado a Maderas finas, Bronces tomados y dado de color liso, tanto a los adornos como al pavimento según se halla, la cantidad de tres mil nobecientos cinco reales vellón. 3905 SALÓN DE COMPAÑÍA Vale el dorado de la talla que se halla en esta pieza en Cornisas, Capiteles, vasas, pedestales y demás adornos de ella, tanto el color blanco fino como la imitación a maderas finas inclusibe las paredes y pabimento la Cantidad de treinta y quatro mil setecientos quarenta y quatro reales vellón segun el estado en que se halla... 34644 Yn. vale el imitado a bronce y plata tomado de los quatro Candelabros que se hallan entre las Columnas de dicho Salón la Cantidad de cinco mil reales de vellón 5000 PIEZA DEL GABINETE Vale el imitado a marmoles de las Jambas Alféizares, imitado a maderas finas de las Puertas y Ventanas de esta pieza, y su pabimento segun se halla la Cantidad de mil seiscientos ochenta y siete reales vellón 1687 Vale la imitación de Bronces y plata tomados en pilastras, Molduras talladas, Alqui- trabes y demás hornato de ella la cantidad de doce mil dentó y diez reales vellón. 1 2110 Valen los nuebe Cristales dorados y Grabados en ellos unas figuras que repiesentan las mugeres fuertes la Cantidad de seis mil reales de veilcn 6000 PIEZA ANTE ALCOBA Y ALCOBA Vale el imitado de varios marmoles que se hallan en los adornos de Romanatos, Cornisas, Alquitrabes, Colanas y Zócalos de estas piezas con la imitación de ma- deras finas de las ventanas y Puertas con el pabimento la cantidad de diez mil nobecientos veinte y quatro reales segun el estado que se halla 10924 — 16 — PASO AT, TOCADOR Vale la imitación a maderas finas de las Ventanas y Puertas que hay en este Pasillo, con e] pabimento, la Cantidad de mil seiscientos ochenta y siete reales 1687 PIEZA DEL TOCADOR Vale el imitado a maderas finas por la parte que le corresponde a las Puertas y Ven- tanas de esta pieza, como asi mismo el zócalo Jambas y Pabimento, la Cantidad de dos mil treinta y seis reales 2036 PIEZA DE BAÑO Valen los Jaspes hechos en esta pieza y retrete como asi mismo el color liso la imita- ción de maderas finas de la Ventana y Puertas que hay en estas piezas, con todo lo demás segjn el estado que se halla la Cantidad de cinco mil quatrocicntos sesenta y quatro reales vellón 54°4 PIEZA TRAS ALCOBA Vale el Pabimento de esta pieza según se halla la cantidad de Ciento y quarenta reales de vellón 140 PIEZA DE RECAMARA DK CRIADAS Vale el Guardarropa de color blanco fino con las Puertas, ventanas, persiana, vasti- dores y cercos de Vidriera de un Corredor inmediato con el pabimento segtm se halla, la cantidad de dos mil setecientos cincuenta y quatro reales de vellón 2754 RETRETE DE FAMILIA Y PASILLO OHSCURO. Vale lo que corresponde a la Puerta ventana y friso imitado a maderas finas con los pabitnentos según en el estado en que ^ hallan la Cantidad de seiscientos nobenta siete reales 697 HAVITACION LLAMADA DE DON PEDRO SILVA Vale el dado de color blanco fino de las Puertas y Ventanas do esta havitación según en el estado que se halla un mil y veinte reales de vellón 1020 ESCALERA DE MADERAS FINAS QUE VAJA A LA PIEZA DE COMER Valen todos los Jaspes y demás inclusibe de dicha Escalera con sus adornos y marcos que guarnecen los vajos reliebes y demás ornatos de colgantes tallados que guarnecen la Sobre puerta, segun se halla, la Cantidad de tres mil ciento y sesenta leales... 31 60 Por las quatro Cabezas de yeso imitadas a bronce tomado, doscientos y veinte reales de vellón 220 Vale la medalla de yeso apaisada que es un vajo reliebe de escultura imitada a bronce tomado, la Cantidad de quatrocientos reales 400 — 17 — PIEZA DE COMER Valen las barias imitaciones a marmoles desde la Cornisita del Sotabanco, Cornisa Alquitrabe, columnas, Pilastras y tintas dadas de varios colores en los Adornos, Arabescos y Figuras Grotescas y demás inelusibe en Jambas de Puertas, Candela- bros, con todo lo demás perteneciente a la facultad de Dorador según el estado en que se halla, entrando también las Arandelas, la Cantidad de treinta y un mil seiscientos reales 31600 CALLEJÓN Y TRIBUNA QUE ESTA DETRÁS DE LA PIEZA DE COMER Valen las Ventanas con la Puerta por la parte que mira a la Tribuna imitada a pino viejo con los Pavimentos dados de color de Arena, la Cantidad de mil doscientos trece reales 1213 PIEZAS DE REPOSTERÍA Y COCINA Valen el dado de color de Porcelana de ordinario de diez Puertas y doce Ventanas que se hallan en estas oficinas la Cantidad de quinientos quarenta y cinco reales vellón PIEZA DE ORATORIO Vale el color dado en las Puertas y Ventanas de esta pieza la Cantidad de setecientos veinte y nuebe reales 729 PIEZA DE LA MAVORDOMIA Vale el dado de color de Puertas, ventanas, Alacenas, con un marco que tiene dos mol- duras doradas, y lo demás imitado a Caoba, la Cantidad de dos mil setecientos tTeinta 2 y tres reales 73 3 GUARDILLAS Vale el color de Porcelana ordinario de ocho Puertas que hay en este parage segun se hallan, ochenta reales vellón 80 ESCALERA DE LAS GUARDILLAS Vale el dado de color de los Pasamanos pies derechos y Paredes tanto a el oleo como al temple, segun se halla, la cantidad de quatrocientos doce reales vellón 412 Vale el dado de color al oleo de las maderas que hay en dicho Patio tanto en Puertas y ventanas, como en las demás maderas, la Cantidad de Setecientos ochenta y cinco reales 785 18 — ESTERIOR DB LA QUARTA FACHADA DE LA CASA Vale el color de Porcelana a el oleo de las puertas vidrieras, persiana, rodapiés de Balcones, Ventanas y Puertas de entrada según se halla la Cantidad de quatro mil doscientos y quince reales vellón Color a el oleo que nay fuera de la Casa en el distrito de la Huerta Vale el color a el oleo que hay dado en Bailas y vancos de Porcelana, camapes de dife- rentes tamaños hechos a la rustica con las Puertas de la cerca; en Garita, en Fallera; Pasamanos, etc., con todo lo demás inclusibe, lo nuebo como tal, y lo demás según se halla, la Cantidad de quarenta y dos mil quatrocientos ochenta y tres leales vellón 42483 180455 Compone todo ciento ochenta mil quatrocientos cincuenta y cinco reales de vellón; Y en esta forma hi- cieron dicha tasación según su saber y entender vajo del citado juramento en que se afirman, y lo firman. Madrid a quatro de Diciembre de mil ochocientos y dos = Esta rubricado = Bernabé Alambra = Andrés del Peral = Ante mi Pedro de Valladares. Tasación de la Cerraéeria Don Diego Herranz y Don Luis Vailleux, Maestros de Cerrageros, nombrados aquel por parte de S. M. y este por la testamentaria, vajo de su juramento, declaran haber tasado una escalera y lo demás de su oficio que se halla en dicha Huerta y Casas en la forma siguiente: Primeramente por quatro Palomillas de yerro cuadrado con sus bujeros para clabarla con clabos vellotes, que son para sostener el Tablón de la Escalera valen Ciento Se- senta y cinco reales 1 (i 5 Por una thé fuerte con siete tornillos y tuercas quadradas que sugetan la Escalera, cin- cuenta y dos reales 52 Por un Gatillo de yerro platina de dos y media baras de largo con dos tornillos terrajados quarenta reales 40 P01 ochenta y seis Balaustres los veinte y uno de dichos con Casquillo y Chabeta, y los restantes con su espiga terrajada con su tuerca cada una que a razón de sesenta reales cada uno importan 5160 Por un pasamanos de Fierro apaisado de una pulgada de ancho que ba ajustado en los dichos pilares con su pasador cada uno, y Ueba sus vujeros para tornillos, terrajados que sugetan el pasamanos de madera en dos mil 2000 Por veinte y quatro Varillas bien aplanadas con una patilla en una punta y en la otra una espiga, que sirben para la cubierta de paño de dicha Escalera, quatrocientos ochenta reales 480 Por quarenta y ocho tuercas de latón, veinte y quatro de estas con embrillas terrajadas y las restantes con tornillos terrajados con Cabeza chata con sus vujeros para la en- trada de la Llabe para armarla y desarmarla a quatro reales cada una 192 — 19 — Por sesenta y quatro tuercas de latón con sus tornillos de Cabeza chata con sus vujeros para la entrada de la Llabe, y un Casquiüo de latón cada uno a quatro reales 256 Por una llabe que forma una thé para armar y desarmar los tornillos 83 5 5 Ymporta todo ocho mil trescientos cincuenta y cinco reales vellón. Y aseguran que esta tasación la han hecho según su saber y entender, y lo firma el Don Diego, y no el Don Luis por que expresa no saber: Madrid dicho día = Esta rubricado = Diego Herranz = Ante mi Pedro de Valladares. Tasación de la obra de Carpintería En Madrid dicho día, mes y año Dn. Gerónimo Heredia, y don Josef Mostoles, Maestros Carpinteros, nombrados el primero por parte de Su Magestad, y el segundo por los herederos, bajo de su juramento de- claran haber egecutado la obra de Carpintería suelta y demás correspondiente a este Ramo que hay en la citada Casa Palacio y Huerta en la forma siguiente: Primeramente por todas las maderas sueltas como son maderas de varias clases, Tablas y Tablones y Borricos para andamíos en tres mil nobecientos setenta y cinco reales y medio de vellón 3975; Por un Cajón para el Moyuelo quarenta reales 40 Por un peso de valanza trescientos reales 300 Por las Carretillas y Parquelas Doscientos reales 2oo Por las escaleras de mano ciento y cincuenta y seis reales 156 Por las Puertas y ventanas viejas Seiscientos sesenta y dos reales 662 Por una mesa de bastidor y otra de Despacho ciento y veinte reales vellón-.. 120 Por quatro pedestales cien reales loo Por un Guardarropa ochodentos treinta reales 830 Por un, Armario pequeño quarenta reales 40 Por los Vancos nobecientos y nobenta reales 990 Por la Vaya o antepecho que está fija y rodea la Casa Palacio, quince mil quatro- cientos quarenta y cinco reales vellón 15445 Por la espallera que circula toda la cerca del plano vajo hasta dar buelta por la que linda con la Dehesa de la Villa Catorce mil cincuenta y seis reales y quartillo. 14056' Por dos Garitas a la rústica y los asientos a la misma, cinco mil reales 5000 Por un Castm a la rústica doce mil reales 12000 Por una Garita para el Portero ciento y veinte reales 120 Por los Cajones y tarimas para el agua de los Retretes, dos mil seiscientos cincuenta 2O y cinco reales vellón 55 5 6689 J- Suma todo cincuenta y seis mil seiscientos ochenta y nuebe reales y tres quartillos de vellón, y aseguran que esta tasación la han hecho bien y fielmente según su saber y entender, y lo firman doy fee — Esta rubri- cado = Josef Mostoles = Gerónimo Heredia= Ante mi Pedro de Valladares. — 20 — Pinturas de adornos En la Villa de Madrid, a quatro días del mes de Entro de mil ochocientos y tres, ante el Señor Don Josef Nabarro del Consejo Real, Juez de la testamentaria de la Excelentísima Señora Duquesa de Alba, pareció Don Mariano Ponzano, Profesor de Pintura, el qual vajo de juramento que hizo y le recibió Su Señoría, por ante mi el Escribano de Probincia por Dios nuestro Señor y a una señal de cruz en forma dijo: Que habién- dosele nombrado por los herederos de dicha Excelentísima Señora para la tasación de las Pinturas y adornos de la Casa Palacio, sita en la Huerta del Camino del Pardo que fue de S. E-, procedió a su reconocimiento en compañía de Don Luis Yapeli Pintor de Cámara de su Magcstad, y nombrado por su parte. Pero como no concordasen en los precios quedaron en efectuar cada uno su rcgulacirn, y asi el Don Mariano Ponzano, te- niendo presente que algunas piezas están algo maltratadas, otras con grietas, y otras manchas y esconchadas, y que por fin han perdido los Colores, meditado todo con la mayor detención, pasa a hacer su regulación en la forma siguiente: 1. Los ingresos de la Escalera principal en dos mil y trescientos reales 2300 2. Escalera principal en diez y siete mil reales 17000 3. Recibimiento de Lacayos en mil y quinientos reales 1500 4. Sala de espera en tres mil reales 3000 5. Sala de Compañias en quatro mil y quinientos reales 4500 6. Gavíllete de Escayola 8000 7. Ante alcoba en seis mil y quinientos 6500 8. Alcoba siete mil reales 7000 9. Gavinete Goitico dos mil reales 2000 10. Tocador en diez mil reales 10000 11. Baño en quince mil reales 15000 12. Pieza de Guardarropa y Pasillo en mil y quinientos reales 15° ° 13. Ante vano en mil reales 1000 14. Retrete principal en mil y seiscientos reates 1600 13. Pasillos en dos mil y trescientos reales 2300 16. Recamara de Criadas en quatrocientos reales 400 17. Pieza de Damas en dos mil y ochocientos 2800 18. Retrete de Criadas en ochocientos reales 800 19. Pasillo del Corredor en quinientos reales 500 20. Dos piezas para Criados en dos mil V ochocientos reales 2800 QUARTO VAJO 21. Escalera de maderas finas en cinco mil reales 5000 22. Salón de Comer en veinte y quatro mil 24000 23. Tres piezas entrando a la derecha por la Sala en dos mil reales 2000 24. Gavinete y Alcoba en seiscientos reales 600 MAYORDOMIA 25. I,as tres Piezas d<: dicha Mayordomia en tres n:il y nobecicntos reales 3900 126000 Ymportan estas partidas Ciento veinte y seis mil reales vellón, y es lo que regula valen las Pinturas de adornos de dichas Piezas según su saber y entender vajo del juramento fecho en que se afirma y ratifica, y — 21 — lo firma con su Señoría de que doy fee = Kstá rubricado = Mariano Ponzano. = Ante mi Pedro de Valla- dares. En la Villa de Madrid a quatro dias del mes de Enero de mil ochocientos y tres, ante dicho Señor Juez pareció Don Luis Yapeli, Pintor de Cámara y nombrado por S. M. para el justiprecio de las pinturas de ador- nos de dicha Casa Palacio, y bajo de juramento que hizo y le recibió Su Señoría por Dios nuestro Señor y a una señal de Cruz en forma: declara que según su saber y entender, y estado en que en el dia se hallan las Pinturas de adornos de dicha Casa Palacio, las regula en los precios siguientes: 1. Primeramente la entrada con sus dos piezas en las vajadas de las Escaleras Late- rales desde la principal regula en mil y quinientos reales 1500 2. Escalera principal su Pintura mediana y no muy concluida en ocho mil reales.... 8000 3. Recibimiento de Lacayos en ochocientos 800 4. Sala de espera su pintura vastante deteriorada, mediante una abertura en el techo que sigue quasi todo lo largo de el en mil reales 1000 5. Sala de Compañía, tiene el mismo defecto de abertura en el techo cortando las nubes por el medio, lo que desgracia bastante su ligera pintura en tres mil reales 3000 6. Gabinete de Escayola, sus coloridos bastante desbanecidos en tres mil reales.... 3000 7. Ante alcoba con sus Puertas pintadas adbirtiendo se hallan varios quebrantos en el techo, su pintura vastante descolorida, con varias manchas añadiéndose a esto estar casi todos los techos generalmente ensuciados de las moscas, y este del humo de las Chimeneas, que desluce su brillo, por cuyo defecto regula su valor en quatro mil y seiscientos reales 4600 8. La alcoba en tres mil reales 3000 9. El Gavinete Goitico en dos mil reales 2000 10. La pieza del tocador en cinco mil y quinientos reales 5 50 0 11. Pieza del Baño en ocho mil reales 8000 12. Ante Baño ' 13. Guardarropa.. • S En dos mil y ochocientos reales 2800 14. Retrete de S. E.) 15. Los Pasillos en mil y trescientos reales 1300 16. Retretre de Damas en doscientos reales 200 17. Pieza de Damas en mil y cien reales 1100 18. Recámara de Criadas en Doscientos 200 19. Pasillo del Corredor en trescientos reales 300 20. Quarto que fue de Don Pedro de Silba que constaba de una Sala y una alcoba en dos mil y doscientos reales . 2200 21. Escalera de maderas finas que introduce al Salón de comer, está en algunas partes maltratada la pintura a causa de las Goteras, y se valúa en tres mil reales 3000 22. Salón de Comer tiene en su techo un espacio descansado que corre todo a lo ancho de la entrada a la orquesta en catorce mil reales 14000 23. Escalera de la Horquesta en ciento y cincuenta 150 24. Quarto vajo de los huespedes en tres mil reales 3000 25. Las tres piezas de la Mayordomia en dos mil y quatrocicntos reales. 2400 71050 Asciende el valor de dichas pinturas a la suma de Setenta y un mil y cincuenta reales de vellón que es en lo que las regula y valen según su saber y entender, vajo de dicho juramento, y lo firma con su Señoría doy fee = Está rubricado = Luis Yapeli = Ante mi Pedro de Valladares. AUTO. Respecto a discordar Don Luis Yapeli y Don Mariano Ponzano en la valuación de las pinturas de adornos, nombrase para dicidirla a Don Juan Manuel Duque Pintor de Cámara de Su Magestad, hágase saber al Señor Tesorero general, y a la parte de los herederos de la Excelentísima Señora Duquesa de Alba para que les conste, y hecho precedida su aceptación y juramento proceda a hacer la citada regulación. El Señor Don Josef Nabarro del Consejo real, Juez de la Testamentaria de dicha Excelentísima Señora lo mandó y señaló en Madrid a cinco de Enero de mil ochocientos y tres: Está rubricado = Pedro de Valladares. — 22 — NOTIFICACIONES. En Madrid a diez de Enero de mil ochocientos y tres precedido recado de atención, enteré Yo el Escribano de Probincia del nombramiento antecedente al Señor Tesorero general, Don Antonio Noriega, y también al Procurador Lázaro de Soto que lo es de los herédelos de la Excelentísima Señora Du- quesa de Alba, con el que manifestaron conformarse de que doy fee = Valladares. DILIGENCIA. Habiendo practicado diligencia en busca de Don Juan Matías Duque Pintor de Cá- mara de Su Magestad, se me respondió hallarse en el Real Sitio di Aranjuez, y repetida en distintos días se me expresó no haber regresado. Madrid veinte y uno de Enero de mil ochocientos y tres = Valladares. Respecto a constar a su Señoría no regresará del Sitio de Aranjuez en algún tiempo Don Juan Matías Duque Pintor de Cámara de S. M., y urgir la egecucion de la diligencia para que ha sido elegido por auto de cinco de este mes, se nombra en su lugar a Don Francisco de Goya también Pintor de Cámara de Su Magestad, el qual precedida su aceptación y juramento proceda a dirimir la discordia que en sus va- luaciones han tenido los Pintores Don Luis Yapeli y Don Mariano Ponzano, antecediendo enterarse de este nombramiento al Señor Tesorero general, y al Procurador de los herederos de la Excelentísima Señora Duquesa de Alba. El Señor Don Josef Nabarro Vidal del Consejo de Su Magestad en el Real y Supremo de Castilla, Juez de la testamentaria de dicha Excelentísima Señora, lo mandó y señaló en Madrid a veinte y quatío de Enero de mil ochocientos y tres = Nabarro = Ante mi Pedro di Valladares. NOTIFICACIONES. En Madrid dicho dia mes y año Yo el Escribano de Probincia precedido recado de atención, enteré del auto antecedente al Señor Tesorero general Don Antonio Noriega, y al Procurador Lázaro de Soto que lo es de los herederos de dicha Excelentísima Señora doy fee = Valladares. ACEPTACIÓN. En la Villa de Madrid a veinte y cinco de Enero de mil ochocientos y tres, ante el Señor Don Josef Nabarro del Consejo real, Juez de la testamentaria de la Excelentísima Señora Duquesa de Alba, y de su orden compareció Don Francisco de Goya Pintor de Cámara de Su Magestad, de quien su Señoría por ante mi el Escribano de Provincia recibió juramento por Dios nuestro Señor, y a una señal de cruz en forma, y habiéndole hecho como se requiere, prometió hacer según su saber y entender la regulación para que es nombrado con presencia de las ya hechas, y en que están discordes los que las han egecutado, lo rubrica Su Señoría, firma dicho Goya, doy fee = Esta rubricado =- Francisco de Goya = Ante mi Pe- dro de Valladares. DECLARACIÓN. En la Villa de Madrid a veinte y ocho de Enero de mil ochocientos y tres, ante el Señor Don Josef Nabarro Vidal del Consejo de Su Magestad en el Supremo de Castilla, Juez pribatibo de la testamentaria de la Excelentísima Señora Duquesa de Alba, compareció Don Francisco de Goya, Pintor de Cámara de S. AI., y dijo: Que habiendo pasado a la Casa Palacio, sita en la Huerta Camino del Pardo que perteneció a la misma Excelentísima Señora, y reconocido las Pinturas de adornos de las piezas de ellas de que tratan las regulaciones hechas en quatro de este mes por los Pintores Don Luis Yapeli, y Don Ma- riano Ponzano, dándolas aquel el valor de setenta y un mil y cincuenta reales, y este el de ciento veinte y seis mil; declara que según su conciencia saber y entender, es el valor de toda la obra la Cantidad de ochenta mil reales de vellón, atendiendo al estado en que se halla, de su mérito y egecucion, es quanto entiende vajo del juramento fecho, lo rubrica Su Señoría firma dicho Goya, y de que doy fee = Esta rubricado = Francisco de Goya = Ante mi Pedro de Valladares. TESTAMENTARIA del Señor D. Fernando 7. de Borbon Año de 1834 REAL PALACIO DE LA MONCLOA Veinte y cuatro vistas del Vesubio de Ñapóles y sus alrededores pintadas a temple a ochocientos reales con marco y cristal las que se hallan en la pieza de Villar, y la anterior, tienen de alto dos y medio, ancho tres y medio 19200 EN LA PIEZA ANTE-ALCOBA PISO PRINCIPAL Dos vistas del Real Palacio de Aranjuez por Brambila a temple a cinco mil doscientos sesenta reales, tienen de alto cinco, ancho tres y medio, y valen 10520 Dos vistas de la Florida el mismo autor alto cinco ancho tres a cuatro mil quinientos reales valen 9000 Otras dos del mismo autor vista del Escorial alto cinco, ancho tres y cuarto a cuatro quinientos reales 9000 Otras dos de la Casa de la Moncloa y huerta, alto tres y cuarto ancho dos y medio a dos mil seiscientos valen 5200 Dos id. de ladillos, alto cinco, ancho uno y cuarto a quinientos reales vellón 1000 PIEZA INMEDIATA DE AZUL Una San Antonio con el niño escuela Ytaliana alto tres y cuarto, ancho dos y tres cuartas vale 400 Como Pintor que soy de Cámara de S. M. Certifico haber reconocido y tasado lo que se expresa en la anterior relación y para que conste lo firmo. Madrid veinte y nueve de Mayo de mil ochocientos treinta y cuatro = Vicente López. Carpintero, Dorador y Tallado Una pieza de moldura lisa arroja trescientos trece pies a seis reales pie con la carpinte- ría vale 1878 Otra pieza de la misma clase que arroja trescientos setenta y un pies a id 2226 Otra de la misma clase que arroja trescientos cincuenta y cinco a id. id 2130 Otra que arroja trescientos cuarenta pies a id id 2040 — 26 — Otra que arroja ciento ochenta a id 1080 Otra que arroja trescientos y seis a id. id 1836 Otra para la Alcoba mas angosta que arroja doscientos sesenta y cuatro pies a cuatro reales y medio. 1188 12378 Como Artistas que somos de la Real Casa Certificamos haber reconocido y tasado todos los efectos que van espresados en la anterior relación, la que asciende a la cantidad dicha. Y para que conste lo firmo en Madrid a veinte y nueve de Mayo de mil ochocientos treinta y cuatro. = Carpintero, F,l Regente del Obrador, Agustín Diez = Dorador, Ramón Netget = Tallista José Leoncio Pérez, Adornos de bronce, Arañas, Bajilla de CKina Dos Candeleros de un mechero sostenido por una Ninfa sentada, todo de bronce do- rado vale 200 PIEZA DE COMER Una grande araña de cincuenta y cuatro mecheros todo cristal y bronce dorado vale 1 o o o o o Cuatro arañas tamaño regular de id. de veinte y cuatio mecheros valen 44000 Tres id. mas pequeños de id. id 20000 Doscientas piezas diferentes de porcelana blanca con su filete doiado, como son sope- ras, platos, fuentes, etc., tte 35°° 167700 Cuatro rinconeras a treinta reales cada una valen 120 Un Aguamanil vale 140 RI. Palacio de la Moncloa P R I M E R A P I E Z A DE LA E N T R A D A Ocho bustos de marmol blanco la Cabeza, escepto uno que es de yeso, los ropages de marmol obscuro su tamaño menor de el natural todos colocados sobre zócalos de mar- mol blanco su valor a dos mil reales cada uno 16000 Real Casa de Campo de la Moncloa P I E Z A A N T E - A L C O B A Y CASA DE LA C H I N A Un relox antiguo muestra de esmalte su autor Lechopier colocado sobre una columnita un gallo en la parte todo de bronce dorado su valor 2500 — 27 — Otro relox antiguo muestra de esmalte su autor los hermanos Charost colocado en un pedestal de bronce dorado con una figura con su fanal de cristal planos y cerco de Inventario formado de los muebles existentes en la Real Florida y Moncloa PIEZA i. a DEL VILLAR La mesa de Villar de nogal con todo lo correspondiente de Evanisteria 9000 Dos banquetas que cogen toda la pieza y en los ángulos hacen medio punto que cada una tiene diez y siete varas y una tercia de ancho valen 1800 PIEZA 3.» DE COMER Cuatro mesas de caoba con pies torneados a trescientos cincuenta reales vale 1400 PISO PRINCIPAL- PIEZA i. a Y 2.» Dos mesas de juego cubiertas de caoba a veinte y ocho reales valen 56 Seis tahuretes de junco y la cotilla calada pintados de verde a cien reales importan... 600 PIEZA 3.* Y 4.» Dos mesas de comer da nogal de doblar a mil reales cada una 2000 Diez y ocho tahuretes en dos piezas iguales a doscientos cincuenta reales 4500 Una mesa con sus columnas y capiteles jónicos y dos columnas cuadradas y orden de florones 1000 Y su Tablero de marmol de Granada vale 700 PIEZA 5.» Un Velador de seis pies con su Tablero de marmol blanco vale 45oo Tres banquetas de ángulo y dos chicas la una de cuatro pies y medio su valor.... 5250 Una Cama de Caoba con su tapa y un comodin redondo, la cama seis mil rs. y el como- din quinientos 6500 PIEZA 6.a Y 7.a Tres banquetas a la turca que tienen treinta y un pies valen 4000 Cuatro confidentes de nogal a ochocientos reales valen 3200 Un sofá de la misma clase 1000 Nuebe tahuretes de asiento y respaldo de junco a seiscientos reales 54oo Una mesa con su tarima y contrarima (sic), antigua y pies de León atrás con su tablero de marmol de Ytalia vale 1800 Un marco grande de un espejo y cuatro clavos romanos y dos molduras de latón vale. 450 - 28 - Cuatro banquetas de nogal de cuarenta y cuatro pies pintadas valen 500 Cuatro mesas de doblar a quinientos reales valen 2000 Dos mesas chinescas doradas con sus tableros de marmol muy malos vak-it 1200 Una mesa de almozar (sic) vale, de nogal 120 56976 Vidriero Una luna de cuarenta y tres por treinta y uno pulgadas vale 1513 Esta tiene otra montante de treinta y uno por siete pulgadas vale 108 PIEZA DE COLUMNAS Una Luna de setenta y dos por cincuenta pulgadas vale 8081 Ynventario de los efectos ecsistentes en el Palacio de la Moncloa del Real Oficio de Tapicería PIEZA 1." DE COLUMNAS Una colgadura de pared de raso barquillo con palmas plateadas que componen 50 va- ras a 160 rs 8000 Cuarenta varas de cenefa morada tejida de plata a 160 is. son 6400 Cuatro comfidentes de raso morado con cinta ancha a encuadre a 1000 rs. cada uno. . 4000 Un sofá de tres asientos de id. id. en 1400 PIEZA 3.a ANTE DORMITORIO Quince varas de banquetas de raso azul con cinta ancha a 260 rs. vara 3900 DORMITORIO Una colgadura de pared de gro plateado con rosas tejidas que compone 55 varas a 60 reales 33°o Tres varas y media de banqueta de gro blanco encuadradas de cinta ancha rosa y verde a 260 rs. vara 9TO Cordonería de la cama 280 Dos colchones de cutí embutidos el uno en cerda y el otro en lana 1038 Una colcha de levantina rayada forrada en lienzo blanco, compone trece varas y tercia a 20 rs. son 266 Dos rollos de la misma tela embutidos en cerda en 220 PIEZA 4 a DE PASO Una colgadura de pared de raso azul labrado de blanco con fajas amarillas que com- pone 45 varas y tercia a 30 rs 13° ° — 29 — PIEZA .5.» TOCADOR Una colgadura de pared de raso blanco tejido de emparrado que compone 71 varas y dos tercias a 40 rs. son 2866-23 Nueve tahuretes de asiento solo encuadrados de cinta ancha de rosa y verde de raso blanco a 200 rs 1800 PIEZA 6.^ DE BAÑO Una colgadura de pared de raso color hortensa con fajas azules en las costuras tejido de blanco que compone 67 varas a 30 rs 2010 Nueve tahuretes de asiento solo de raso azul con encuadre de cinta ancha a 200 rs 1800 RETRETE Un retrete de solo asiento de terciopelo carmesí con galón de oro ancho de una cara.. 220 Uno id. id. de camilla forrado en tafetán carmesí con galón estrecho de oro en 300 PIEZA 7.a ANTESALA Una colgadura de pared de raso carmesí con tortillones y fajas de color de mahon que componen 75 varas a 40 rs. son 3000 PIEZA S.a DE MADERAS FINAS Una colgadura de pared de raso blanco tejido con palmas verdes y oro que compone 55 varas a 180 rs 9900 PIEZA 9.* DE LA CHIMENEA Una colgadura de pared de raso blanco tejido con coronas de rosas de sedas y cenefa ancha compañera que compone 75 varas a 120 rs 9000 GUARDAMUEBLES Once varas de banqueta de raso verde con cinta ancha color de naranja a 150 rs. son. 1650 636 2 I -11 Cuatro cortinas de raso verde a cuadros forradas en tafetán blanco con 31 3/a varas de guarnición bordada de oro y de tela 26 z/a a 100 rs. vara 3633 Dos guardamalletas de id. a 240 rs 480 Cordonería de diclias 480 Una colgadura de pared de groditur de color de caña con su cenefa bordada de sedas en 3380 Cuatro cortinas iguales en un todo a la colgadura dicha 9090 Borlas de dichas 540 Draperia de una colgadura de muselina forrada en tafetán color de rosa que compone io8 varas a 10 rs 1 o 80 — 30 — Cordonería de dicha 720 Ocho cortinas de muselina y cuatro pabellones, forrado todo en tafetán azul, que com- ponen 48 varas a 16 rs. son 768 Cordonería de dichas 800 Drapería de otra colgadura de muselina, forrado todo en tafetán carmes! que compone 23 varas a 18 rs 414 Cordonería 350 Draperia de otra colgadura de muselina, forrado todo en tafetán color de oro, que com- pone 35 varas a 16 rs. son 560 Cordonería 150 Cuatro cortinas de groditur que compone 42 varas a 40 rs 1680 Seis cortinas de tafetán azul con cenefa listada que componen 54 varas a 30 rs. son. . 1620 Dos retretes de Gentiles hombres de cotón a 100 rs 200 Una pantalla de chimenea de tela rayada en 180 Borla de dicha 80 Como artistas de la Real Casa certificamos haber reconocido y tasado los efectos anteriores. Madrid veinte y nueve de mayo de mil ochocientos treinta y cuatro. Encargado de tapicería, Antonio Michel. = Eva- nista, Ángel Maesso. = Tallista, José Leoncio Pérez. = Dorador, Ramón Netget. = Bordador, Eusebio Segura. = Cordonero, Vicente Maroto. L Á M I N A S FACHADA PRINCIPAL SAGRADA FAMILIA- ÓLEO PINTADO SOBRE EL MURO EN EL SIGLO XVII. PLANTA BAJA, HABITACIÓN DESTINADA PROBABLEMENTE A ORATORIO EN ESA ÉPOCA DESCANSILLO DE LA ESCALERA PRINCIPAL CÚPULA DE LA ESCALEkA ANTESALA DE LACAYOS ANTESALA DE LACAYOS DOS VISTAS AL TEMPLE DEL PALACETE, PINTADAS POR I iAMBILA HACIA I8i5 LA FUENTE DE LAS DAMAS miui«!:Lll!iiiiiiiíli:i u1.11 ii:' ANTESALA DE LACAYOS, DIVÁN ESTILO POMPEYANO SALA DE CAOBA, £POCA DE CARLOS IV, PRIMEROS AÑOS DEL SIGLO XIX TECHO PINTADO, DE LA SALA DE CAOBA SALA DE CAOBA, DETALLE DE UNA DE LAS PINTURAS DE ESTILO POMPEYANO • GABINETE, ÉPOCA CARLOS IV TECHO DEL GABINETE CARLOS IV w \ SALA DE ESPERA DETALLE DE UN ESTUCO, CON FLORES EN EL CENTRO PINTADAS SOBRE CRISTAL TECHO DE LA SALA DE COMPAÑÍA CONSOLA Y ESPEJO DE LA SALA DE COMPAÑÍA PUERTA FIGURADA DE LA SALA DE COMPAÑÍA i CLAVE DE PLUMA CONSTRUÍDO POR FLÓREZ, EN MADRID EN i79S GABINETE DE ESTUCOS DETALLE DE UN TABLERO DEL GABINETE DE ESTUCOS BUSTO DE LA DUQUESA DE ALBA SOBRE LA CHIMENEA FRANCESA EN LA ANTEALCOBA ANTEALCOBA VIÉNDOSE LA ENTRADA DE LA ALCOBA ESCRITORIO Y MESA CON ESPETO DE LA ANTEALCOBA CRISTO RESUCITADO APARECIÉNDOSE A LA VIRGEN Y A LA MAGDALENA ÓLEO DE LA PIEZA DEL ORATORIO TECHO DEL CUARTO TOCADOR VENUS LLORANDO LA MUERTE DE ADONIS ÓLEO SIN RESTAURAR DEL CUARTO TOCADOR DIANA EN EL BAÑO - SOBREPUERTA AL ÓLEO DEL MISMO CUARTO CUARTO DE BAÑO MANIQUÍ VESTIDO A LA MODA DE 180c ESCALERA DE CAOBA QUE VA A LA PIEZA DE COMER MEDALLAS DE ESCAYOLA EN LA ESCALERA DE CAOBA SEGUNDO DESCANSILLO DE LA ESCALERA DE CAOBA LA SALA DE COMER, VISTA DESDE LA TRIBUNA DE LA ESCALERA LA SALA DE COMER, TENIENDO DE FRENTE, LA ENTRADA A LA ESCALERA DE CAOBA SALA DE COMER VIÉNDOSE LA TRIBUNA DE LA MÚSICA RINCÓN DEL PRIMER PLANO DEL JARDlN MANTEQUERÍA EN EL PRIMER PLANO DEL JARDÍN PRIMER TROZO DE LA RAMPA QUE CONDUCE AL JARDÍN BAJO SEGUNDO TROZO DE LA RAMPA QUE CONDUCE AL JARDÍN BAJO FUENTE CENTRAL DEL JAEDlN, VIÉNDOSE EN EL FONDO LA ADOSADA A l MURO BIBLIO hCA del MUSEUS D'ART de BARCELONA I. E. («aÜfT-li í? / ; , r . iiiílliiiw