do en esta obra, inás siendo porque personas insignes en Santidad o letras, han exercitado la Pintura, que por aver sido excelentes en esta arte; y en otros (como en el D. Ramirez) procedo rebajándo¬ les algo de aquel alto concepto que les puso mal informado Pa¬ lomino. (6) Juan Owen. lib. 2, epígr. 160, pág. mihi 182. (7) De las vidas de los Pintores españoles, escritas por Palomino, se hizo un estracto impreso en Londres, y aora se está disponiendo la reimpresión y continuación por el Secretario de la Academia de San Fernando, D. Isidoro Posarte. (8) Véase la vida del P. fr. Gaspar de San Martín; la de los Espinosa... En los lugares citados, número antecedente. (9) Palomino en la vida de Conchillos, pág. 494. (10) Epist. ad Pisón, alias De Art. Poet. (11) Virgilio empleó de 11 a 12 años para componer su Eneyda, y 7 para su Geórgica. Nuestro Ximeno, 14 para su obra de Escritores de Valencia; Sylveyra confiesa que empleó 22 años para su poema intitu¬ lado El Machabeo. Si copiamos Martínez a Salafranca, tomo 2 de sus Memorias Eruditas, la dedicatoria nos da copiosa serie de otros en autores con expresión del tiempo que emplearon en sus obras, como Dionisio Alicarnaseo 27 años en limar y pulir su Historia; Diodoro Sículo, que gastó en su Historia 30 años ; Dión Casio, 22 en su Historia ; Eurípides, que a veces en tres días no podía lograr hacer 3 versos ; Isócrates, 10, y a veces 15 años, para hacer una Arenga; Christiano Masse, de Cambray, 50 años en la compilación de su Chronica; Paulo Emilio, 30 años en su Historia de Francia; empleó Matheo Farinator 30 años en su libro de la Lumière de la Ame; Sanazaro, 20 afos en componer su poema del Parto de la Virgen; Paulo Jovio, 37 años en su Historia; Gómez Pereyra, 30 años Margarita Antoniana; Jaco- en su bo Gothofredo, 30 años en el Códice Theodosiano ; Mr. Vaugelás, 30 años en la traducción de Q. Curcio ; el P. Manuelsa, 40 años en recoger sus Aphorismos de los confesores, etc.; el Dr. Juan Bta. Corachán, 30 años en componer su Mathésis Sacra, según Ximeno, tom. 2, pág. 268; Mr. de Real empleó en componer la primera parte de la Ciencia del govierno, volumen eu 4, casi 40 años, según el Semanario Económico del jueves 29 de Mayo de 1776; etc. (12) Variar, lib. l in Praefat., pág. mihi 2. (13) Tom. 3, pág. 494. (14) Nunca perdió el renombre de valenciano San Vizente Fe¬ rrer por sus dilatadas recidencias en otros Reynos, y muerte en Va¬ nes; ni San Pedro Pasqual de Valencia dexa de ser muy valenciano, y de Valencia, por más que recidiese ya como Prelado, ya como Obispo, en Toledo, Granada, Jaén, etc.. Nuestro Ve. Arzobispo y Patriarca D. Juan de Ribera, no obstante que quando ya recidía en Valencia — 297 — como Prelado más de 20 años pretendió naturalizarse y justificó este extremo, por sumaria información, sobre que recayó a su favor provi¬ dencia judicial en 24 de Octubre 1591... no diré que fuese propiamente valenciano, sino sevillano, aunque para el goce y prerrogativas se... y se tuviera valenciano. [Nota al margen del fol. 81] por El erudito hermano Ortiz, en su Memoria, entendimiento y vo¬ luntad, pág. 41, págs. 76 b. y 77, y ase (?) que hablando del Empera¬ dor Adriano, dice, que parece que la naturaleza quiso hacerle enig¬ mático... por parte de EUo Adriano, su padre, fué italiano, y por Domicia, su madre, fué español. [Nota al margen del fol. 80] (15) Lib. 4. (16) Lib. I de Pont. Eleg. 3. (17) Ley 32. Tit. 2. Part. 3. (18) Ley 2. Tit. 24. Part. 4. (19) Verb. Patria. (20) Asumptio 6. R. ad Vinnius. Oteso. De Pascuis cap. IV, n. 5. (21) Dicha Ley 2. Tit. 24. Part. 4. (22) Gregorio López en dicha Ley. Glos. 4 Lit. G. (23) De Pascuis, cap. 4, a n. 5. (24) Cict. cap. 4, n. 7, citando muchos textos. (25) Juan Owen. Tom. i, epigr. 114, pág. 67.'—Impr. 1721. (26) Según lo dicho al hablar del P. fr. Antonio Villanueva, y cita allí del P. Rodríguez hablando de Avicena y Sánchez... Colección de Poetas. Tom. I, pág. 202, hablando de Villasaldino. [Otra nota añadida al margen del fol. 79 v., dice] Para no contradecirme sobre la patria de su hijo véase quanto digo al P. Villanueba. (27) En su Fénix Troyana, lib. 4, cap. i, pág. 98, y es tradición como dice el P. fr. Joseph Rodríguez, pág. 102, del Libro de Fiestas por el declarado culto de San Juan de la Mata y San Félix de Valois, celebradas en Valencia en 1668. Impr. por Benito Mace, en 1669, en 4.° (28) Todo según dicho Mares, en el citado lugar, y pág. 98, col. 2, quien lo copió de Escolano, libr. 4, cap. 5, an. l, col. 696 y 697. (29) Si la enunciativa del moderno huviera dimanado de sen¬ cillez o ignorancia, nos huviera ahorrado tan difusa exposición, y aun le huviera disculpado el caso solo aver estudiado algo de moral, y no de leyes ; pero fué nacida del prurito poco decoroso que ha manifestado contra el Reyno de Valencia, [al margen del fol. 82 de mano de Ore- llana.] (30) Tom. 3, pág. 484, n. 215. (31) parece debía decir en relieve. [Orellana, nota al margen]. (32) Según relación de los PP. Cartuxos de la de Val de Christo, de quienes bien informado lo huvo de saber también Dn. Antonio Pons, que contexta lo mismo. Tom. 4 cart. 7, en la nota de la pág. 186. [Luego escribió Orellana en el otro margen del fol. 83] Busi fué de na- — 298 — ción francés, si no que ocurriendo las guerras de Sucesión a principio de esta centuria del 700, por libertarse de algunas persecuciones que pa¬ decían los franceses de parte de los Imperiales, procuró ocultar ser francés y darse a conocer de otra nación diferente, y assí se tuvo por alemán para con no pocos, pero lo dicho es tan cierto como que sus coetáneos le llamavan vulgarmente Gavaget, nombre diminutivo de Ga- vaig que dan a los franceses. (33) Como assí lo contexta dicho Pons en el citado lugar y pág. 186. (34) La Cartuxa de Ara Christi se fundó en el año 1585, según Dn. Joseph Valles en su libro Fundación de las Cartuxas, pág. 456. Y des¬ pués en su catálogo ó recapitulación, pág. 5. P. Joaquín Alfaura, a pág. 119. (35) La de Val de Christo, fué fundada en el año 1385, a 1386, se¬ gún dicho Vallés, pág. 342, y en dicha Recapitulación, pág. 5. P. Joaquín Alfaura, a pág. 83 y 88. (36) La Cartuxa de Porta Coeli se fundó año 1271 a 1272, según dicho Vallés, a pág. 333, y en dicha Recapitulación, pág. 5; Surita, His¬ toria de Aragón, par. i, lib. 3, cap. 79, fol. mihi 201 b. ; Dn. Juan Bautista Berni, Vida de la Venerable Inés de Moneada, en el Prólo¬ go : El Arcediano D. Juan Bautista Ballester, Historia del Santo Christo, pág. S43 (aunque por notorio error está equivocado el segundo número donde se lee 1672 (año en que escrivia su obra, y la concluyó en 8 de Mayo, como él mismo lo expresa al fin, pág. 636), y deve re¬ poner 1272. P. Joaquín Alfaura, a pág. 38. (37) En el año 1640, digo 1640, se fundó la Cartuxa de Via Coeli y San Joseph, a quatro leguas de Orihuela, la qual padeció muchas variaciones, y assí por lo malsano de su situación, como por el peli¬ gro de alguna invasión de moros, estando tan inmediato el mar, se des¬ amparó, y hablan de esta Cartuxa, Vallés a pág. 480; dicho P. Alfaura, a pág. 130; y el Dr. Vicente Ximeno, Tom. 2, pág. 12 al fin, al año 1656. Otra Cartuxa se proyectó fundar junto a Marchalenas, e inmediaciones del monasterio de la Zaydia, en Valencia, en el año 1442, con el títu¬ lo de la Anunciación de María Santíssima, pero no surtió efecto perma¬ nente por falta de dotación de parte de Jayme Perfecta, su fundador, como lo enuncia dicho Vallés, pág. 485, y es la misma de que habla el Pe. Alfaura, pág. 176, diciendo cómo fué desamparada en el año 1445. Otra Cartuxa imaginó Vallés haberse fundado en este Reyno de Valencia. Menciónala el mismo en la recapitulación de dicho libro, pág. 5. Y con notorio anacronismo, y error en el año, no salvado en la fee de erratas ; dice pues : año 1839 (que aún no ha venido) la Car¬ tuxa que fundó junto a Molviedro, en el reyno de Valencia, la Reyna Da. María, muger del rey Dn. Martín, con título de Santi-Spirítus, hoy es de Franciscos. No me paro ya en el anacronismo o equivocación del año (sin duda error de imprenta) con que comenzó la cláusula, y en — 299 — errar su equivocada opinión dicho Vallés, sino en error del supuesto que asienta. Pues el Convento de Sancto Spiritu de religiosos Mi- sionistas de la Orden de San Francisco que cerca de Murviedro existe en o de Toli, nunca fué Cartuxa, aunque lo había di¬ el valle de Tolíu cho Escolano, Tom. 2, lib. 8, n. 16, col. 829, expresando que habían allí morado por largos años monjas Cartuxas, y que por el de 1385 se habían pasado a ser religiosas Franciscas a el que es hoy Convento de monjas de la Trinidad; opinión que hizo caher también al Pe. Ro¬ dríguez {Libro de fiestas celebradas en Valencia por el declarado culto a San Juan de Mata y San Félix de Valois, pág. 191) y a Dn. Joseph Vi¬ cente Ortí (Libro de la fundación de la Cartuxa de Ara Christi, cap. l, fol. 4) sin reparar estos eruditos escritores que Escolano (a quien si¬ guieron) se contradice, pues asienta en otra parte (Tom. i col. 951) que a fundar dicho Convento de la Trinidad (cuya fundación el fué en año 1443) vinieron monjas Minoretas de Gandía. Y assí andubo más advertido el Pe. Alfaura en omitir tal especie, quando historió, no sólo todas las Cartuxas que existían, si también las que habían existido, o extinguídose antes del año 1670 en que escrivió, o publicó su obra este Autor, y con el acierto, y tino, que le franqueó la circunstancia de Cartuxo, y Prior que había sido en la de Val de Christo. Y como tal dis¬ frutó más fácilmente que Vallés y que Escolano la verdad, y noticias re¬ sultantes de los Archibos de la Orden. Y sólo es cierto que dicho Con¬ vento de Santo Espíritu desde su principio, año 1402, le fundó la Rey- na Da. María de Luna, muger del Infante D. Martín (hijo 2.° del rey D. Pedro el IV, que fué después de su padre Rey de Aragón) para dichos religiosos Misioneros, como expresan varios AA. (Wadingo Annal. Minor. Tom. 9, fol. 257, § XIV, in fin; Gonzaga, Orbis Seror- phic, etc.) y en parte también el Dr. Sales, Historia del Convento de la Trinidad, cap. 4, a pág. 31 y el Diario de Valencia el día ... sobre cuyo particular pudiera extenderme más por haverme participa¬ do muy preciosas noticias el P. fr. Bartholomé Sancho, ex-guardián de dicho Convento de Santo Spiritu, franqueándome M. S. Historia que con exquisito y curioso exámen tiene trabajada su infatigable laborio¬ sidad, sobre la fundación, antigüedad y demás de aquel Convento. Y sin embargo de su abansada edad, y casi sin vista, ha pulido y mexorado posteriormente dicha Historia, que conserva M. S. Pero lo omito por evitar digresiones, que se separan sobrado del asunto principal. (38) Tom. 4, cart. 7, en la nota al n.° 44, pág. 186, impr. 1779. (39) Atestigúalo dicho Pons en las Adiciones al fin de dicho To¬ mo 4, pág. 288. (40) Consta en el libro M. S., de Varones ilustres de la Merced, fol. 147 b, donde también está copiada la inscripción que existe en dicho Puente, que lo apoya; a más de un Dietario M. S. que existe en mi poder. — 300 — (41) Tom. 2, pág. 121, col. I. (42) Tom. 3, pág. 347- (43) El philosopho sueco Conde Oxenstirn, a pág. 76 imprès. 1745. (44) Impr. Madrid, I7S3, en 8.° (45) Imprès, en Alcalá de Henares, en casa de Juan Gradan, en 1592. (46) Ve. Foleto. Historia Fori Romani, lib. I, cap. 4, pág. 41 y 42. (47) Lib. 3, De Trist. Eleg. 4. Agustín Guilló, padre. Florencio Guilló, hijo. Vizente Guilló. Pintores Agustín Guilló fué Pintor de conocido mérito, y haviendo encaminado a su hijo Florencio por la misma carrera del arte de la Pintura, apresuró tanto los pasos de la aplicación, que no sólo no se quedó atrás, si que aún se le aventajó, al menos en quanto al colorido. Sin embargo de no ser antiguos dichos Pro¬ fesores disfruto pocas noticias de ellos, hallando al mismo tiempo haver habido un Vizente Guilló, Pintor y Grabador, natural de Alcalá de Givert, que ignoro la conexión que tu¬ viese con los referidos, o si sería alguno de los mismos que tu¬ viese también el nombre de Vizente. Son pintura al fresco de dicho Agustín Guilló los lunetos, o lunetas de las ventanas de la Iglesia Parroquial de San Juan, excepto el luneto que está encima de la puerta que entra a la Capilla de la Comunión, el qual es de mano de Dn. Antonio Palomino. También pintó dicho Agustín el techo de la Capilla de la Comunión de dicha Iglesia, cuya pintura ya no existe, pues ha- viéndose obrado aquella Capilla, que quedó como está, conclui¬ da en principios del año 1786, se pintó por Dn. Joseph Vergara. Del mismo Agustín parece la pintura al fresco del cielo de la Capilla del Santo Chrísto de la Luz, situada en el cruzero de Xuestra Señora del Rosario, en el Convento de Santo Domingo. De mano de Florencio Guilló es el quadro del Calvario, que — 301 - está en el atrio del convento de San Francisco, sobre la puerta que entra a la capilla de la Tercera Orden; también varias pin¬ turas Virgen que están en el Convento de San de la vida de la Phelipe Apóstol, Carmelitas descalzos extramuros de Valencia, en la Capilla de Nuestra Señora del Consuelo, que está en la es¬ calera que principia por el claustro. Assimismo pintó dos qua- dros grandes, que están en la Iglesia del Convento de monjas de San Joseph, de los quales el uno representa la muerte de este Santo Patriarca y el otro está colateral, ambos en la pared. Del mismo Florencio parece ser la pintura que está en el Convento de monjas de la Trinidad, sobre la puerta de la Iglesia (i), como también lo es la cúpula de la Capilla de Santo Thomas de Aquino, en la Iglesia del Convento de Santo Domingo. De uno de dichos Guillons es en dicho Convento de padres Philipinos Carmelitas descalzos, el Salvador del Sagrario. De uno de estos Guillons es la pintura al fresco que está en el techo de casa Vizente Burel, carpintero; es la 2.® casa a mano isquierda subiendo de la esquina de la calle de las Bar¬ cas por la Puerta de las Añedes, frente del lado de San Fran¬ cisco, o frente del Trasagrario; assí me informó D. Joseph Es¬ teve, Escultor (2). El nominado Vizente Guilló gravó una Imagen del Santo Christo, copia de la pintura de Claudio Coello, que está en la escalera de Mercenarios calzados de Madrid. No menos pintó mucho al fresco, y assí pintó el Sagrario de la Parroquial de Alcalá de Chivert. También al fresco la hermita de San Pablo de Albocacer, y no poca comizas de la Parro¬ parte, y hasta las quial de San Juan del mercado, y hasta que (según se dice), prevaleciendo alguna intercesión, o empeños, fué separado, al paso que preferido Dn. Antonio Palomino. (1) [Del texto está tachado por O, con tinta más clara, lo siguiente : "Del mismo Florencio parece ser la pintura que está en el Convento de monjas de la Trinidad, sobre la puerta de la Iglesia". Con una nota en la interlínea que dice: "Esta es la Vidal".] (2) [Todo el § añadido al margen, letra de O.] — 302 — Francisco Bonay. Pintor Este Profesor de la Pintura, aunque en sus principios tra¬ bajó (como aquí suele decirse) de munición, se perficionó de modo que no desmerece que lo coloquemos entre los Pintores de particular nota y excelencia : porque en él se verificó con su cuidado y aplicación que la experiencia es madre de la ciencia, y que aunque a los principios cualquiera tiene disculpa en no ser muy ventajoso (i). Primo quoque die nemo magistererit. empero la práctica informa como maestra (2) e instruye en qual- quier arte que sea (3), Per varios usus, artem experentia fecit exemple monstrante viam. por no decir lo que parece arrogancia, y cantó Ovidio (4) que la práctica y exercicio mismo es el todo para aprender y habili¬ tarse uno en qualquier arte. Solus et artifices qui facit, usus adest. Figuróme yo, que nuestro Bonay en sus principios, quando era Pintor de munición, descalabraría más Santos que otra cosa, y quefigurándoles de mala manera, sería uno de aquellos que aun siendo buenos christianos renuevan la Crucifixión de nuestro Salvador, de quienes cantó un poeta (5) : De los Templos con rigores las Imágenes pretende quemar. Sin duda se ofende de ver tan malos Pintores. Que hay algunos, que en su afán tan Pinta-monas salieron, que parece que aprendieron a pintar en Tetuán. — 303 — ¡ Que haya quien copie sin quexa qualquier figura a su salvo ! i Que haya quien retrate a un calvo ! ¡Que haya quien pinte una vieja! Y dexando las profanas pinturas, | que haya pinceles, siendo antípodas de Apeles, que copien las Soberanas ! Si a Christo pintan, con cruel saña, sangrientos e impíos, aún no hicieron los Judíos tanto, como su pincel, etc. Assí sería en principios nuestro Bonay, pero adelantó sus mucho su talento y aprovechó su numen, que le tuvo ventajoso para payses, a que se dedicó tan de propósito siguiendo el humor que le dictaba su genio, que abasteció copiosamente a esta Ciu¬ dad y Reyno, siendo sus pinturas estimables por su bondad, sin que desmerescan el aprecio por la abundancia, que fué efecto de su destreza y manejo, pues nos consta que era de un genio vivo, pronto, ágil y desembarazado, y no como otro Pintor (que todos hemos conocido) dotado de natura de una paz octa- viana, y tan patético sosiego, que haviéndose ajustado con cier¬ to Convento que pintara al fresco el adorno de un relox de sol, que se divisa del claustro, por solo la comida, se hacía tan pro¬ longada la ocupación, que viendo los religiosos que este precio tan barato les iba saliendo muy caro, y podía escusarse tal mer¬ ced, antes de concluir la empresa le dieron dimisorias, y despi¬ dieron, diciéndole que dexara la obra en el estado en que se hallaba. Podía este pacífico competir con aquel otro que refiere Palmireno (6) que viniendo de comprar caracoles de la plaza, se paró viendo jugar al axedrez, desde las 8 hasta las 12, y como se detuviese muy divertido hasta medio día, los caracoles se le fueron saliendo del capazo, pa.seándose todos por la capa, que plateándosela de valde, parecía un cielo estrellado. Volviendo a nuestro Bonay, era su viveza tal, que excedien¬ do algo de los límites de lo suficiente, le adquirió casi, o sin casi, la opinión y fama de un hombre trabucante. Por ello, no sabiéndose contener en esta su Patria, se trasladó a Madrid, — 304 — donde fué paysista del Rey, y allí trabajó también mucho, y tanto, que por importe de colores, que se le ofrecían comprar para su exercicio, llegó a adeudarse con uno en más de 300 Ls., cuya deuda no pudiéndola pagar, le sacó de su casa, hasta ver¬ se por este atrazo precisado a desamparar la Corte, y se pasó a Portugal, donde falleció, o después en Madrid. Son muy conocidas sus pinturas. Y particularmente en Va¬ lencia, en viéndose paizes, ha de ser el estilo muy distinto, para que desde luego, y a la primer vista, no ocurra a la imagina¬ ción la sospecha de ser de Bonay. Se socorrió mucho copiando estampas de Parèlle y de Isrrael Sylvestre, y los animales de Berchem. En la sacristía del Convento del Carmen calzado de Valen¬ cia, entrando en ella por la parte de la Iglesia, o del coro, a mano isquierda, hay un excelente paiz grande, que es de mano de Bonay. En la casa solar del Marqués de Nules, cerca de la Iglesia de San Lorenzo, hay una buena colección, como de 24 ó 30, todos en un salón. El Dr. D. Luiz Capera, Pabordre que fué de esta Santa Iglesia, tenía 6 paizes grandes muy buenos de dicha mano, y después de su fallecimiento (que fué en el año 1783) les compró Don Lorenzo Antoyne, comerciante, que les tiene en su casa. El Dr. D. Vizente Capera, Pbro. (hermano del referido y Rector del Colegio de San Jorge, aora ya difun¬ to), tenía en su casa rectoral, y anexa a dicho Colegio, ocho paizes como de 2 y 3 de dicho autor; algunos otros tiene D. Blas Aparicio, Escrivano de Cámara de esta Audiencia. Te¬ nía diez de la misma mano el difunto Dn. Pablo Pinazo, Médi¬ co, cuya viuda vive frente de la casa del Conde de Casal. En la casa de los IMarqueses de Castel-fort (calle de Zaragoza) y en la del Conde de Parcent(calle de Don Juan Villarrasa) y en la de otros muchos, se hallan pinturas del mismo Bonay. Y poco tiempo há compró aquí un prendero de Madrid, adonde parece se los llevó, dos lienzos apaisados, como de 5 y 6, de la propia mano, y tenían por asunto : el uno la Virgen dando la correa a San Nicolás de Tolentino, y el otro dando Nuestra Señora el cordón a San Francisco. En la casa del difunto Dr. Joseph Pérez, frente al horno vulgarmente llamado de Ca- — 305 — divers, havia un pais excelente, cuyas figuras que habia en él las havia pintado Dn. Antonio Palomino ; era lienzo de tan su¬ perior bondad, que se equivocaba con los mexores paizes ita¬ lianos y flamencos. Pero se sabia ser de Bonay, y que se lo mandó pintar el Principe de Campoflorido, a la sazón Capitán General de este Reyno, y que éste se lo dió después al Dr. N. Alegret, Médico, de cuya herencia lo huvo después dicho Dr. Pérez, y haviendo fallecido éste a fines del año 1782, lo... De dicho Bonay hay 4, o más, quadros muy grandes en la casa del Escrivano Chaqués, que era antes de Furió, en la plaza de Santa Margarita, cerca de los Trinitarios descalzos, o de San Salvador (7). En casa del difunto D. Lorenzo Tarazona (calle de San Vizente) hay dos lienzos como de 6 y 8 muy buenos, y el difunto D. Vizente Galcerán, Gravador, tenia quatro, y assí otras casas particulares están llenas (como ya insinué) de obras de dicho Profesor, porque fué singular en la destreza y expe¬ dición, y no menos excelente en la franqueza de pintar, pues dando los golpes en los lugares propios y correspondientes, causaban en la pintura un admirable efecto, representando con propiedad los términos y distancias. (1) Juan Giraldo, apud Solorzan., Emblem. 72, n. i, pág. 597. (2) Nevisan in Sylv. nupt., lib. 3, n. 7, pág. 312. (3) Manilio, Astronomicon, lib. l, pág. mihi 3. (4) Lib. 2 De Art. amand. (5) D. Pedro Calderón (por boca de Cangrejo, gracioso) en la co¬ media El escándalo de Grecia, pág. 5. (6) En sus Astromas, Libro del Vocabulario (sin folear) de aves, peses, yervas, animales, etc., dedicado al 111.° D. Juan de Ribera en el año 1569. (7) [Desde el comienzo de §, al margen, letra de O.] Juan Perales. Pintor Haviendo ya prevenido que no guardaré orden chronológi- co, no reparo ingerir aqui uno bien moderno, y es Juan Perales. Tiénese por natural del mismo Valencia, aunque parece que fué 20 — 306 — •discípulo de Melendes en Madrid; y entre las pocas noticias que nos quedan podemos informar que fué buen persi>ectivo, tuvo color pulido, bastante dibujo, colorido afable, y genio, que es, si no el todo, la parte más principal para la excelencia de qualquier obra; que si allá cantó Marcial (i) que quaJquier li¬ bro para ser aplaudido ha de tener genio Victurus genirnn debet habere liber, no menos para salir insignes las pinturas se requiere en el Pro¬ fesor pintoresco, y gracia natural para genio; esto es, numen el caso, como comentando dicha palabra genium de Marcial lo declara Domicio (2) diciendo : Leporem et gratiam nativam. Genius enim rerum gerendarum Deus, ut scribit Ponipeius. Por fin nuestro Profesor, ayudado de sus prendas y aplicación, y ayudado de lo que pudo aprender en la Academia que mantu¬ vo nuestro Evaristo Muños en Valencia, salió Profesor de bastante mérito. Es pintura de de dicho Perales la de tmo de los dos mano lienzos laterales de Xuestra Señora del Remedio, en su Capilla del Convento de Trinitarios calzados, extramuros de esta Ciu¬ dad, pues el otro colateral es de mano de N. Poyo, también Pin¬ tor valenciano. Otra pintura de dicho Perales hay en la Iglesia del Convento de San Eulgencio, Colegio de religiosos Agustinos, que tiene por asunto... Y aunque no sepamos por ahora más obras me ha parecido no omitirle, pues que las habilidades no se gradúan por lo numeroso, o por lo mucho, si por la qualidad y por lo bueno : y assí vemos que también celebró Palomino (3) a Miser Pablo, Juez de Zaragoza, sin declarar ni mencionar más que una pintura de su mano. Murió dicho Profesor en Valencia, Parroquia de San An¬ drés, en 23 de Abril de 1738. (1) Lib. 6, Epigr. 60. (2) Pág. 329. (3) Tom. 3, pág. 317. Joaquín Eximeno, padre. Joaquín Eximeno, hijo. Pintores Joaquín Eximeno, el ignora si fué hijo o no de la mayor, se misma Valencia o si del Reyno, hijo Joaquín Eximeno, pero su el menor, nació en esta Ciudad y Parroquia de San Estevan, plaza de Santo Domingo, por los años de 1676. El nominado Eximeno, padre, fué casado con María Angela Espinosa, hija del Gerónimo Jacinto de Espinosa, de quien como Pintor famoso ya hemos tratado arriba, y de éste (que era su suegro) fué dis¬ cípulo dicho Eximeno, el mayor. Ambos a dos Exímenos, padre e hijo, dedicados al arte de la Pintura tubieron particular numen para pintar flores, frutas, aves, pezes y demás, copiando del natural, en cuya claze de pintar descollaron en su tiempo. Usaron un pintar franco, y unas tintas muy frescas en las aves y frutas, aunque sin tanta fuerza de claro 3'^ obscuro como las de Thomas Yepes, ni con tanta naturalidad como las de este Profesor, de quien 3-a hemos hablado. Tanto el Eximeno padre como el hijo trabajaron mucho y bien, aunque sin quedar nin¬ guno inferior, parece que se aventajó el padre, bien que siendo una misma familia y una misma Escuela, se confunden sin dis¬ cernirse quáles sean las obras del uno, y quáles las del otro. Son pintura de alguno de ellos los quatro lienzos que están en las paredes de la Capilla del Jesús, en la Iglesia del Convento de Nuestra Señora del Pilar, que es la primera entrando por la puerta principal, a mano derecha. También las pinturas del lado del mismo retablo del Jesús. En la macía del llano de Quarte (que tomando el nombre de su dueño, se llama comúnmente el mas de Poyo, y ahora es del Marqués del Moral) hay quatro o seis quadros apaisados con varias aves, pinturas de Eximeno. En casa de D. Antonio Pasqual, Regidor de esta Ciudad, fren¬ te de San Martín, hay en el recividor dos fruteras que sin duda [son] (i) de la misma mano; y también lo eran las- pinturas que había en las paredes entrando en la Iglesia de la Casa de la Misericordia, de una de las quales es la Virgen ovada que aora está arriba en el Oratorio de dicha Casa. Más un quadro de Nuestra Señora de los Desamparados, en la Iglesia de la Ciudad de Ibisa. En casa de la viuda de Mariano Bello (calle de Quarte), en Valencia, hay i6 ó i8 lienzos pinturas de dicha mano. Igualmente una Nuestra Señora de los Desamparados en casa de Pasqual Beltrán, calle de la Encarnación, y otros mu¬ chos en particulares, que es donde más hay, por no ser casas los floreros(que es lo que más y mexor pintaron) asunto tan adequado para las Iglesias. Murieron ambos en Valencia, especialmente dicho Eximeno menor, por el año 1754. (l) ["sin duda" corig. "parecen" tachado; "eran" corrig. "parecen" tachado; "que había en las paredes" corrig. "de las capillas que se ha¬ llan" ; "de una de las quales es la Virgen ovada que aora esta arriba en el oratorio de dicha casa" añadido a la interlínea.] Francisco Grifol. Pintor Francisco Grifol comenzó en Valencia, su Patria, a exercer públicamente la profesión de Pintor, bajo desestimable carácter de Pintor de munición, los de cuya clase suelen por vilipendio, más que Pintores denominarse Pintadores. Pero al mismo tiem¬ po fué sugeto que mexorándose en su manera, y estudioso modo de pintar, logró dexar todos los resabios de imperfección, corri¬ giendo más y más sus obras, al mismo tiempo que dexando todos los defectos que suelen cometerse, o por indolencia del ar¬ tífice, o porque detestando la prolixidad, el estudio y la correc¬ ción, aspiran algunos más al interés que al honor, y a que con la celeridad y pronta execución sea la obra más lucrosa. En fin, llegó nuestro Grifol a un grado de estimable habilidad, no sólo en el ramo y claze de fruteras, si también en el de pintar ma¬ rinas, países y batallas, para todo lo qual le dió el naype (como — 309 — suele decirse) ; por lo que se estiman las pinturas de su mano. En esta ventajosa esfera le colocó su aplicación, exercicio y práctica, observando el consejo de Catón (i) Exerce studium, quamvis perceperis artem Ut cura ingenium, sic et manus adjuvat usum que para instrucción de los principiantes, la daré, como la da otro vertida (2). Aunque del Arte instruido estés, practica el estudio; como el cuidado al ingenio, ayuda la mano al uso. Tuvo assimismo gracia y particular numen para copiar una pinturas antiguas, remedando tan exacta y puntualmente las tintas, que hacía equivocar las copias con el original copiado, de modo que para discernir, quál fuese quál, no había más arbi¬ trio que mirar el lienzo por las espaldas, para que visto el lienzo nuevo por el dorso, o reverso, resultase el desengaño de ser esta la copia, y por consiguiente, ser el otro quadro el original, y pintura antigua. En casa del Marqués de Jura Real (Plaza de San Francis¬ co), hay dos fruteras apaysadas de como cosa de dbs palmos. Y en la misma casa también dos marinas apaysadas, de como poco más de un palmo, uno y otro, cosa bien executada, de mano de dicho Grifol. Del mismo tenía el Dr. Juan Bautista Moles, Pbro., quatro marinas, pero por su fallecimiento las adquirió su hermano, quien parece se las llevó a Barcelona. Juan Bautista Juncar, Villutero (en la calle de la Sangre, esquina a la de Renglones) tiene de dicha mano 6 fruteras redondas, de un palmo de diᬠmetro. Y assí hay otras muchas obras suyas en varias casas particulares y muy rara, o ninguna en Iglesias, por no ser lo que pintó asuntos proporcionados a cosa de devoción. De dicho Grifol tiene una colección D. Manuel Peleguer, menor (de quien tratamos en esta obra), y le pertenecieron por muerte de su suegro Thomas Miralles (3). — 310 — Sin embargo de habilidad murió dicho Profesor en el su Hospital general, el año 1766. Que hay épocas en que las en habilidades acaban miserablemente, porque no siempre las artes hallan Mecenas, abrigo, ni protección, como cantó un Poeta (4) : Heu male nunc artes miseras haec saecula tractant. (1) Lib. 4- (2) D. Gabriel Rodríguez en sus Acromas Morales, traduciendo los Dísticos de Catón, pág. 57, impres. Granada 1732. (3) [Todo el § escrito al margen.] (4) Tibulo. Eleg. 4 Félix Troya. Pintor Fué este Profesor natural de la Ciudad de Xativa (ahora San Phelipe), donde nació por el año 1660, ó 1664, y trasladado a Valencia, fué aquí discípulo de Gaspar de la Huerta, al qual le contribuía por la enseñanza dos cahizes de trigo y 50 Ls. cada un año. Luego que consiguió una mediana suficiencia, se dió a pintar con aquella poco acordada presteza, que por lo común vive reñida con el primor, y es enemiga del acierto. Y haciendo va¬ rias obrillas de aquellas que por lo barato, más que por lo bueno, se concillan pronta venta, y dan al autor más provecho que honra, tuvo nombre de Pintor de munición. En fin, como más pintador que como Pintor, executaba aquella clase de pinturas, o pinturas de aquella clase, que suelen ser descrédito de la profesión, e irrisión de las Imágenes, y como tales perseguidas de los revisores, que para oviar escánda¬ los en las Imágenes suele nombrar el Santo Tribunal de la In¬ quisición, En suma, pinturas de 6 en libra, o de aquel calibre, que suelen denominarse en Valencia Pintures de la Plageta d'en Gil, assí como el erudito Padre Interian de Ayala (i), a las de semejante bondad en Madrid, las renombró De la calle de San- tîago, por ser esse el parage donde se solía también hallarse sur¬ timiento de esta baja mercaduría (que tampoco falta en las Cor¬ tes, como en todas partes, de bueno malo). Por remate era y nuestro Profesor uno de tantos como y suelen proveher solían los Estudios (assi les llaman) de los labradores, que prendados de subido almazarrón, o almagra, acuden a comprar semejantes quadros con frequencia, para adorno de su quarto, en especial quando casan algún hijo, en cuyo lanze suelen capitular las fu¬ turas suegras (cosa graciosa), que se hayan de comprar precisa¬ mente los quadros de la Plaga de En Gil, bien que no es por su excelencia o bondad (que no se meten ellas en dibujos), sino por una causa muy prudente y razional, a saber, para precaver con esto la mayor indemnidad de las personas, con la reflección de que siendo nuevos, no habrá riesgo de alguna infección, o con¬ tagio, como fuera posible si se comprasen usados, del encante o baratillo. Pintaba, pues, nuestro Troya sus rabiosos quadros, de que como muebles conducentes al grosero adorno de la rústica estancia de una casa de campo, no olvidó hacer mención D. Feo. Gregorio de Salas, haciendo desprecio de semejantes pinturas de Valencia, y por consiguiente tratando también de despreciable el gusto de los muchos castellanos y forasteros que las com¬ pran, y se las llevan. Mas prescindiendo de gustos particulares (ya que de gustos no se escribe), no puede negarse que ellas (fuera de lo que representan) son por lo respectivo al arte, dig¬ nas de poca, o ninguna estimación, como cantó dicho Salas (2) : Es de su casa toda la decencia, algún barato quadro de Valencia, una grosera estampa maltratada de rojo almazarrón illuminada. de cuya ruin claze de pinturas de Valencia también hizo re¬ cuerdo la Antonia de Viqueidi, o quien sea el autor de la Ihts- tración, Adición o comentario a la Crotalogia o ciencia de las Castañuelas (3) que, en fin, para tal fábrica no tiene Privilegio exclusivo dicha calle de Santiago de Madrid. Pero haciéndose más feliz nuestro Féliz Troya, ya con la práctica, ya con la especulación y cuidado, vino a conseguir un grado de habilidad que se hizo apreciable, executando obras de más de mediano mérito, algunas de las quales casi se equi¬ vocan con las de dicho Gaspar de la Huerta, su maestro. Pintó los quadros laterales en la pared de la Capilla de San Nicolás de Tolentino, en la Iglesia del Convento de San Agus¬ tín de Valencia, y otras muchas obras que acreditan su des¬ empeño. Finalmente murió en Valencia, en la calle de Bonayre, Pa¬ rroquia de San Estevan, por el día 8 de Noviembre 1731, y otorgó su testamento ante Joseph de Velasco y Lascarro, en 2 de dicho Noviembre 1731. (1) En su Pictor Chnst%anus, Lib. i, cap. 2, n. 4, pag. 5. (2) En su Extracto del Observatorio rústico, pág. 65, Impr. Ma- drld.. (3) Pág. 79, impres. en 1792, en 8.° Pe. Dr. Thomas Vizente Tosca, Pbro. Pintor y Arquitecto El Pe. Dr. D. Thomas Vizente Tosca, Pbro., de la Congre¬ gación de San Phelipe Neri, nació en Valencia, en 21 de Di¬ ciembre 1651, en la calle de Serranos, y en la casa que hace esquina, a mano drecha entrando a la calle ahora llamada de Taronchers, que va acia la calle de Santa Eularia; fué hijo del Dr. Calixto Tosca, Cathedrático de Theórica de Medicina en esta Universidad, y de Francisca Mascó, consortes. Dióse a los estudios, y fué graduado Doctor Theólogo por dicha Universi¬ dad, y al mismo tiempo que muy virtuoso, y cándido, tan consu¬ mado en las Letras, particularmente en las Matemáticas, como lo publican sus obras, que corren estampadas en dilatados volúme¬ nes, e impresas con caracteres indelebles en el aprecio y memo¬ ria de la posteridad, y las refieren con elogio varios Escrito¬ res (i). A los 27 años de su edad, y en 31 de Octubre 1678, se retiró [a] la Real Casa y Congregación de San Phelipe Neri, de esta Ciudad (hermoso y florido plantel de varones excelentes en toda claze de letras divinas y humanas, y de donde han salido prodigiosos renuevos para trasplantar su exemplar norma en otros Reynos y Provincias, como en Madrid, Lisboa, Sevilla, Cádiz, Murcia, Mallorca, y otras partes (2). No se limitó la basta capacidad del Pe. Tosca (después de sus exercicios de piedad y devoción) a su profundo estudio de las Mathemáticas, en que fué tan consumado, y maestro, que no sólo instruyó a los de su tiemjo, si que también enseña y señará con sus obras a los siglos venideros. Dedicóse también a el Dibujo y a la Pin¬ tura, y a iluminar, como atestigua D. Gregorio Mayans (3), di¬ ciendo : Delineandi artem, et illuminandi calluit; quin et pingen- di, ut videre est in amoeni loci pictura, quae àdhuc conservatur. Pero aunque había aprendido de Dibujo (4) y comprendió el arte de la Pintura, o la injuria del tiempo, o lo más cierto, el corto número de las obras, por sus otras ocupaciones, nos ha ocultado las pinturas de su mano, y aun el mismo paiz que nos refiere Mayans. Ello siendo el principal obgeto de su estudio, y el blanco de sus tareas (después de la virtud y práctica de su Instituto, que profesó exactamente) la especulación de las Matemáticas, en que brilló con admiración y pasmo, antes que celebrable y plausible, huviera sido declinar en especie de vicio, y defecto digno de censura, extraviarse al exercicio de la Pin¬ tura, o aficionarse a ella distrayéndose de sus estudios, según dictamen del jurisconsulto Venuleyo (5), que dice: animi potuis qual corporis vitium est (veluti) si ludos assidue velit spectare, aut tabulas pictas studiose intucatur, sive etiam mendax, aut similibus vitiis teneatur. Y a la verdad si en alguna ocasión pudo acomodarse juhiciosamente el epíteto de vana a la diver¬ sión de entretener y recrear el ánimo en las pinturas, como le acomodó Virgilio (6), cantando: ... anitnum píctura pascit inani. fuera el caso en que nuestro Pe. Tosca se huviera aficionado nimiamente a pintar, pues huviera su distracción removídoles de los estudios más serios, con detrimento de la mayor instrucción. — 314 — y de la causa pública. Sin embargo, iluminó las obras que tenían afinidad con las Matemáticas, Geografía, &, y especial el mapa de la Ciudad de Valencia que dibujó en la pared de su aposento, que es el tercero del a.° claustro de arriba, que después ocupó el Pe. Juan Bautista Sanz, y después el Pe. Torres. También iluminó el otro mapa grande de esta Ciudad que le presentó a la misma, con exacta demostración por menor de sus calles, plazas y edificios, el qual hoy mismo existe en su sala Ca¬ pitular, y la Ciudad, agradecida, le mandó librar 150 Ls. (7). De cuyo mapa se sacó después en el mismo año 1704 copia grabada en láminas de que corren exemplares impresos, y parece han de parar aquéllas en la casa del Conde de Carlet. Iluminó assimis- mo con particular curiosidad, el Globo terrestre, que él mismo formó, y se conserva en la Librería de dicha Real casa Congre¬ gación. Y ya que esta obra fué obgeto de una discreción, la re¬ feriré aquí. Acostumbraba el P. Tosca, en los ratos que vacaba de la ocupación, cubrir dicho Globo, con una o dos conclusiones, ya de papel o ya de tafetán, de las mismas que tenía a mano en su aposento. Haviale ya graduado quando le tenia aún tapado un día para resguardarle del polvo, y uno de tantos caballeros discípulos, como acudían a su quarto, va y le descubre para ver en qué estado tenía la obra. Y viendo que ya estaba dicho globo graduado, y no obstante cubierto aún con la conclusión, pro¬ rrumpió, volviéndose acia otro condiscípulo, con esta ingeniosí¬ sima, oportuna, y muy discreta. Quartilla Este glovo, que aquí ves, hace al revés sus acciones (8) pues después de graduado sustenta las conclusiones. Tenía también nuestro Padre Tosca sus dichos y gracejos muy agudos y salados ; entre otros solía decir, con mucha gracia : Yo la Theología sigo a Santo Thomas de Aquino, y en la en Philosofía a Santo Thomas Apóstol, aludiendo a la incredulidad y a no separarse de la experimental. — 315 — Por dibujo de dicho Pe. Tosca se pintó por Apolinario Ta¬ rraga el monumento que se pone el día de Jueves Santo en la Cathedral. Pero siendo su fuerte la Mathemática hizo sus progresos en el arteArquitectónico, acreditándolos con varias obras. La célebre y plausible de la Casa de las Comedias que tenia esta Ciudad, y que permaneció hasta por el año 1750 (en que el zelo del Illo. Arzobispo de la misma, D. Andrés Mayoral, aspirando a mas austero recogimiento del pueblo, esforzó sus influxos para que se derribase, como se derribó), fué executada por idea, traza y diseño de nuestro Pe. Tosca, bien que no previendo el fin, y consultado, o seducido con simulación y cautela por el fundado recelo de que su virtuosa conducta se excusaria a cooperar en cosa, que aunque no ilícita y aun aprobada por con¬ ducente al recreo desahogo del pueblo, no se conforma entera¬ y mente con la mística o estado de perfección que él profesa¬ ba (9). En fin, ignorando que hubiese de surtir efecto, aunque dió la traza, disposición, de que se mostró después planta y arrepentido y apesarado, viendo chasqueada su sencilles, o falta de prevención, y lamentándose del suceso por la cautela de los que le habían instado a ello, solía decir: ay bellacos! ay be¬ llacos! La fachada de la puerta del Real, que havia y ha durado hasta por el año 1801 (10), se hizo también por dibujo suyo; también la fachada de la Iglesia de la Congregación se hizo por idea del P. Tosca, según Serrano (11) y assi otras varias obras practicadas en su tiempo, que podríamos saber y refereir con más puntualidad, si entonces se hubiera observado la política moderna de esculpir en los edificios públicos el año de su cons¬ trucción y otras circunstancias, como en lo moderno, y desde el año 1778 se observa en virtud de la Real orden que doy copiada (12). Pero no omitiré que fué tan mirado, cuidadoso y exacto, en los extremos de su estudio, 3^ materias de la Matemática, que ni aun en juegos pueriles de los muchachos más incultos, los podía sufrir el desacierto o contravención a las reglas geo¬ métricas, symetria, etc., o ver de qualquier modo quebrantadas — 316 — las de la proporción, como sucedió alguna vez, que viendo a los muchachos jugar en la calle a un juego, que en su lengua pro¬ vincial llaman el cimbori (tal vez por la semejanza que su figura tiene con el cimborio de la Catedral), no pudo contenerse nues¬ tro Pe. Tosca, viéndole mal formado, si que tomando allí mismo un carbón, le dibujó diciendo: De esta forma se hace. Conocíanle mucho los muchachos por haverle visto afanado por Valencia quando tomaba las medidas para formar el mapa de la Ciudad, y como apuntaba las dimenciones, le señalaban con el dedo, llamándole el capellà de les ralletes. Coetáneos y muy amigos eran de nuestro Tosca el Dr. Dn. Juan Bautista Corachan, y el Dr. Gaspar Iñigo, Pbros., de cuyo docto triun¬ virato ya escrivió la vido Ximeno (13), y yo pudiera de dicho Iñigo referir cosas muy particulares, si no fuera ageno de este sitio. Falleció el Pe. Tosca en dicha Real Casa de la Congregación, a de Abril 1723. Tenemos muchos retratos suyos: uno de 17 la BibliotecaPública del Palacio Arzobispal, como escritor; otros en dicha Congregación, donde particularmente de cuerpo entero existe uno que le- dió la Ciudad en demostración de gra¬ titud a dicha Real Casa, por lo mucho con que se distinguió en las públicas luminarias quando en el año 1755 se celebró la 3.® centuria 'de la Canonisación de San Vizente Ferrer, se¬ gún Serrano (14). Otro de cuerpo entero en casa de Don Leo¬ nardo Talens de la Riba, Escrivano (plaza de la Yerva), de quien lo tiene como pariente suyo. (1) Rodríguez, Biblioteca Valentina, pág. 407 y 489; Ximeno, Tom. 2, a pág. 194 b. ; Gregorio Mayans, en la vida que de dicho Pe. Tosca escrivió en latín, Im-pres. en 8.°, marqa., sin expresar lugar de impresión, ni año. (2) D. Francisco Ortí; Memorias históricas de la Universidad de Valencia, cap. 4, pág. 42. Sobre matriz de las de España: P. Serrano, Siglo 3 de San Vicente. (3) En el resumen de -su Vida que antecede al libro, que publicó de su Philosophia y en la citada Vida del Pe. Tosca, escrita enlatín, pág. 2. (4) Lo atestigua también Ximeno, dicho tomo 2, pág. 199, col. l, al fin de su vida. — 317 — (s) In leg. 65, in princip. D. De Aedilit. Edict. (6) Lib. I, Aeneyd. (7) Consta por deliveración de... de 1704. (8) [en la interlínea sobre "acciones" escrito "funciones"] (9) Mucho es lo que se ha escrito assí en favor, como en contra de las comedias, assí por lo moral, como por lo político. De resulta de un sermón que predicó en Valencia el Ve. Dn. Luiz Crespí de Borja, en que parece que se excedió en su fervor, se tuvo una junta muy se¬ ria que acordó los términos y circunstancias en que son permisibles, y con efecto tuvo de firmar el referido una Retractación ; que todo puede verse en Ximeno, Tom. 2, a pág. 34. Los más cuerdos las ca¬ lifican por indiferentes. Y no faltan fuertes argumentos para acre¬ ditarlas de muy legítimas, instructivas, y aun virtuosas. Pues si para alguno son tropiezo, en ellos, no en ellas, consiste el mal por lo co¬ mún. De lo mexor puede sacar daño la malicia, como lo exemplifica en el fuego Ovido quando dixo: Nil prodest quod non loedere possit idem. Igne quid utilius? Si quis tamen urere tecta comparat, audaces instruit igne manus. Etc. Después de ser christianos y catholicos sus autores, y como tales, por su propio honor, y por la virtud, haver procurado no contaminarlas con fealdad, ni impureza, que les diga han pasado (y tal vez muchas veces) por la lima de la corrección. Muchos jusgan de ellas sin la devida imparcialidad, o por su genio tétrico, o por que se hallan pri¬ vados de disfrutarlas. Aun las de Santos (que se hallan más impug¬ nadas) han hecho a veces más fruto espiritual que el sermón más fervoroso. Yo presencié una señora moribúnda que acordándose de dulces coloquios con Dios que havía visto en la comedia de Santa Gertrudis la Magna, enternecida en devoción, respiraba fervorosos afectos. El Dr. Joseph Boneta en su libro Gracias de la Gracia, pág. 271, impres. 1767, refiere cómo en Segovia se convirtió una ramera por ver la comedia de San Juan de Dios, siguiendo a San Juan de Dios. Quién no admirará la bondad de Dios en la de San Francisco de Borja? El sufrimiento y paciencia de Santa Isabel en la de El Job de las mugeres?, etc. Del P. Miñana dice Dn. Gregorio Mayans en su vida, que no se acostaría sin leer una comedia de Planto por imitar su estilo: Qui per multas annos singules noctibus, antequam iret cubicu- lum, comoedian legerat, stili familiaris formandi gratia. Del mismo modo conocí señora; que me expresó no se acostaba noche alguna sin dexar leída una comedia, cuya leyenda verdaderamente instruye y ame¬ niza. San Ginés y otros Santos fueron cómicos, y por remate puede verse el romance que salió contra dicho Crespi quando predicó (bien cumplido) dicho sermón. No hablo porque sea yo tan apasionado a las comedias. como parecerá a algunos ; habrá 20 años que no he visto representar nin¬ guna, y en toda mi vida dudo si habré concurrido a 15, pero conosco que es diversión muy racional. Su leyenda puede ilustrar mucho, y no son pocas las que se pueden contemplar taller de la discreción etc., etc. (10) ["que havia y ha durado hasta por el año 1801" escrito en la interlínea con letra que no parece de O.] (11) Siglo 3 de San Vísente, pág. 215 y 216. (12) D. Pedro Francisco de Pueyo del Consejo de Su Magestad, Intendente general del exército y Reyno de Valencia y Murcia, Juez particular y privativo de todas rentas reales, de las Generalidades del Reyno, y de Correos, Subdelegado de la Real Junta General de Comer¬ cio, moneda y minas, y Presidente de la particular de Govierno y Con¬ sulado de esta Ciudad, etc. El Señor Contador general de Propios y Arbitrios del Reyno me previene de Orden del Consejo lo siguiente: A consulta del Consejo de 21 de Mayo próximo pasado ha resuelto el Rey entre otras cosas : Que en todos los puentes, y demás obras públicas, se observe la práctica de poner un pyrámide, en que se señale el año y el reynado en que se construyan, como assímismo el hacerse a costa pú¬ blica, para evitar la imposición de gravámenes en ellas por los parti¬ culares o Pueblos. Y haviéndose publicado en el Consejo en i de Ju¬ nio siguiente, acordóse su cumplimiento y que para que le tenga en todas sus partes se comunique por orden circular, con prevención de que en todas las obras públicas y puentes que desde ahora en adelante se cons¬ truyan de nueva planta, se ponga él pyrámide o lápida, que su Ma¬ gestad manda con la inscripción que previene, añadiendo el nombre del Monarca que reynare, el año de su reynado, y la expresión de los cau¬ dales con que se citadas obras, explicando determinada¬ costeasen las mente si se han [construido] a arbitrios del Pue¬ costa de los Propios y blo en cuyo territorio se construyan, o por repartimiento entre los demás de la circunferencia de quatro, seis, diez, o más leguas. Y la comunico a Consejo para que disponga y cuide de que se exe¬ V. S. de orden del cute, trasladando esta Real resolución a las Justicias, Ayuntamientos y Juntas de Propios y Arbitrios de todos y cada uno de los Pueblos com- prehendidos en su Provincia para su observancia. Y dándome aviso del recivo de esta para ponerlo en la superior noticia del Consejo. Dios guarde V. S. muchos años. Madrid, 21 de Julio de 1778. a D. Manuel Becerra.=Señor D. Pedro Francisco de Pueyo. La que participo a V. S. para su inteligencia y cumplimiento, dán¬ dome aviso de su recibo. Dios guarde a V. S. muchos años. Valencia, a 29 de Julio de 1778. D. Pedro Francisco de Pueyo. Señores Justicia y Junta de Propios de la Ciudad de Valencia. (13) Tom. 2, a pág. 267 y 372. (14) Siglo 3 de San Vísente, pág. 218. Pe. Ff. Joseph Miñana. Pintor El R." Pe. M.° fr. Joseph Miñana, religioso Trinitario cal¬ zado, nació en esta Ciudad de Valencia, en 15 de Octubre 1671. Recivió el hábito de la sagrada Religión de la Santísima Trini¬ dad en el Convento de la Villa de Murviedro, en 14 de Agosto 1686, y profesó en 29 de Octubre 1687. Fué sugeto instruidísimo en toda clase de Literatura, y assí como astro resplandeciente brilló no sólo dentro de los claus¬ tros de su religión, si también fuera, publicando varias obras y escritos que corren con aplauso, y las refieren por extenso es¬ cribiendo su vida nuestros regnícolas (i), según los quales se dedicó también a pintar, y lo executó tan bien que merecieron dos pinturas de su mano colocarse en el Altar mayor del Con¬ vento de Trinitarios de dicha Villa de Murviedro. Con estas voces lo atestigua Mayans : Pingendi etiam artem edoctus fuit; atque suae dexteritatis praeclarae postea monumenta reliquit Sa- gunti; ubi apud coenobiuni Trinitariorum in Altari máximo duae conspiciuntur tabulae, quas Ule depinxit. Cuyas pinturas ya allí no existen, según el modo con que se explica Pons (2) y aunque como éste indica no serían mucha cosa, empero es un especioso timbre, assí de dicho Pe. Miñana, como de la docta Pintura, ver¬ se tan hermoso enlaze, cómo un varón tan docto adornado de tan lustrosas nociones, al mismo tiempo que la noble arte de la Pin¬ tura se complace de deleytable atractivo de los hombres emi¬ ser nentes en letras ; en fin, como que ella eso sí comprende una gran¬ de y estimable parte de la mexor y más profunda erudición ; Pic- turam eruditionem maximam praesefert, et comniercium cum poética et oratoribus habet, que dixo Patricio (3), muy raro será el erudito que no descubra afición muy particular a la Pintura, como la tubieron el Emperador Marco Antonio, Platón, Cicerón y otros de notoria Literatura (4), de forma que hermanada la afición a la pintura y a los libros, se hedió como carácter peculiar del erudito. Siéndolo, pues, y tanto, dicho Pe. Miñana, y célebre historiador de España (5) no podía menos que profesar entraña- - 320 — ble amor a dicha arte, y aun entenderla a fondo, siendo la Pintu¬ ra en realidad una historia muda. Por lo demás tiene tanto que sondear en la execución y práctica el arte de la Pintura, que no extrañaré que las de dicho Miñana no sean de las más eminen¬ tes, pues arrimando algo a descubrir, solía decir un Profesor, que pocas veces se verán muy ventajosas pinturas de cavalleros, frayles y clérigos; queriendo con ello declarar que estas clases de personas no pueden vivir tan atadas a la dilatada, profunda y perene especulación, tarea y estudio que requiere la Pintura, cuya alta y encumbrada perfección con dificultad llega a conse¬ guir alguno muy raro de entre aquellos muchos, que con incesan¬ tes vigilias, no paran de trabajar sin distracción desde su pri¬ mera edad hasta el fin de su dilatada vida. (1) Ximeno Tom. 2, pág. 221. Rodrigues, Biblioteca Valentina, pág. 483, D. Gregorio Mayans, en la epístola preliminar a la obra de dicho P. Miñana, De bello rústico Valentino, n. 2. (2) Tom. 4, cart. 9, n. 8, pág. 229. (3) De República, lib. l. Tit. 10, fol. mihi 29 b. Impr. Paris, 1569. (4) Dicho Patricio en el lugar citado, fol. 30. (5) Entre otras obras continuó la obra del Pe. Mariana : Ver di¬ chos autores. Hipólito Rovira y BroncandeL Pintor y gravador Hipólito Rovira nació en Valencia, en la calle del Mar, en 13 de Agosto 1693, y fué bautisado en la Parroquial de San Estevan en 15 de los mismos. En cuya vida será forzoso detenernos, por¬ que nos produce muchos lanzes, al paso que muchos documentos, assí de una vigilante desmedida aplicación y perene estudio, que admiran, como de un temerario afán y desgraciada conseqüèn¬ cia que huir y precaver por medio de un estudio discreto, mo¬ derado y prudente, que al fin todos los extremos son malos. Que si la inacción y decidia es pábulo de la ignorancia, también una pesada fatigosa tarea es lima sorda, y roedora carcoma de la sa¬ lud. Por lo que entre ambos extremos se ha de caminar por el prudente medio para el feliz acierto (i). — 321 — Est modus in rebus, sunt certi denique fines, Quos ultra, citraque nequit consistere rectum. De otra conformidad se cahe en un principio, como lo signi¬ fica ladesgraciada ruina de Phaetonte por no seguir semejante consejo de su padre el Sol, como refieren los mythologistas (2). Altius egressus celestia signa cremabis, Inferius terras, medio tutissimus ibis. Ignórase quién fuese el determinado Maestro de nuestro Ro¬ vira, aunque algunos crehen que lo fué Pedro Orrente, y se tiene por seguro que lo fué su propia aplicación, copiando y tomando de todos los mexores maestros lo mexor, como con efecto se le oyó decir, que jamás había visto pintura, que le agradase, que no la hubiera copiado, siendo de notar que esto lo expresó después de haver vuelto de Roma, donde permaneció por espacio de 12 ó 15 años. Instruido en Valencia ventajosamente y con excelencia hábil en el dibujo, en la 'pintura y en el grabado, a más de ser un hom¬ bre morigerado, y de una irreprehensible conducta, se grangeó con tales prendas mucho crédito, y trabajaba prodigiosamente en esta Ciudad. Pero adolesciendo de la pasión de saber más, y ol¬ vidado de aquel adagio Ne quid niniis, sin atender a que aun las empresas virtuosas deben templarse con la prudencia para no caher en la nota de delinquentes y reprehensibles (3). Insani sapiens ferat, nomen aequus iniqui. Ultra quam satis est, virtutem isi petat ipsam. Se resolvió partir a Roma, como con efecto a los treynta y tantos años de su edad marchó a aquella Corte, donde experi¬ mentó igual escarmiento al de Icaro, por el intento de querer bo- lar, y remontarse tan alto, pues copiando dia y noche en aquellas famosas Galerías con incesante tenaz afán, vino a el extremo de desecársele el cerebro, y cayó en el precipicio de atrasarse, y aun en el de trastornársele el juicio, quedando tan desmexorado, e inhábil, que él mismo con sus desaciertos derribó el templo de su 21 fama. En ñn, no supo (como empresa que es más ardua) conser¬ var aquella alta opinión que por su habilidad había adquirido. ... .plus est servare repertum quam quaesisse decus... Ello sea lo que fuese de aquel problema, que controvierte (entre otros), el Pe. Joseph Sanz (4), sobre si es, o no, perjudi¬ cial a la salud el estudio. Lo cierto es que usándole desmesura¬ damente nuestro Rovira, semejante al gusano de la seda, desen¬ trañándose, por más y más saber, se fabricó con sus desvelos su sepultura, murió quanto antes a la racionalidad, pudiéndosele y poner un epitafio con una semejante inscripción a la que se le puso a Juan Fossa por haver experimentado igual infortunio por su desordenada afición a componer versos : Hac sunt in Fossce mirabiles ossa. Qui sibi condendo versus cere comminuit brum. No podia esperarse otro, que igual fracaso, de un hombre tan adicto al estudio, tan atado al afán, tan esclavo de la aplicación, tan subiugado del anhelo y ansia de saber, que habiendo supe¬ rado todas las dificultades para tener franca entrada en las fa¬ mosas Galerías de Roma, pasaba en ellas los días enteros, y las horas más solitarias de lanoche en continua vigilia, sin desnu¬ darse, sin comer ysin dormir, con un total abandono de sí mis¬ mo, por apurar, entender y penetrar las más delicadas y últi¬ mas perfecciones del arte, y si algún breve rato le postraba el sueño, luego el cuidado, que es tan importuno y puntual dis- pertador, que no permite reposo (5) Cura aufert somnum... le dispertaba... mal dixe, mexor diré, le auyentaba, la suspensión involuntaria, pues lexos de ser dormir, no merecía aun nombre de dormitar aquella forzada inadvertencia (breve clausula de un rendido). Y luego sacudiendo toda pesadez contra los es¬ fuerzos y estímulos de la naturaleza, continuaba su intermina¬ ble tarea. Y dixe sm comer porque para estas tan fatigosas e in- — 323 — soportables empresas no se abastecía de más provisión que de una cantarilla de agua y un par de panes. Estos temerarios desvelos, estos ímprobos afanes, por espa¬ cio de como 15 años que estubo en Roma; estas tareas, vigilias y cuidados, que tanto carcomen, enflaquecen y debilitan las fuerzas, y vigor del cuerpo (6) Atténuant vigiles corpus miserabile curae junto con mal comer, y no dormir, que es el más substancial alimento, dixo Menandro: Somnus est corporis sains, le como conduxeron a su ruina, pudiendo decirse de él (en el sentido que cabe) aquello del Psalmo 48; Homo cum in honore esset non intellexit, comparatus est iumentis, et similis factus est illis. No podia parar en otro aquel ciego ahinco de saber, pues que redoblando sus laboriosas tareas con la hydrópica sed de perficionarse en la Pintura, acudió al mismo tiempo en Roma a el estudio o escuela de Ignacio Stern, y no menos a la de Sebastián Conca, aunque éste hábil discípulo de Solimena se aprovechó de Rovira siempre que le convino. Y siendo todos tres muy hábiles, más que ser Rovira discípulo, pueden denomi¬ narse los tres, maestros. De tan descompasado modo de estudiar,como hemos ponde¬ rado, bueno será escarmiento prevenir (o repetir) que para nada se consigue ni adelanta; un arranque temerario, una fuga precipitada, hace desfallecer en medio de la carrera; al con¬ trario, que llega con felicidad al término el que se apresura de espacio, siguiendo el consejo de Festina lente (7). En el particular de la Pintura ya dexó escrito Palomino (8) que tareas imprudentes son llamaradas de estopa. Y ya havía predicado sobre el misnio asunto del desmedido afán, a los mismos Profesores de la Pintura el eruditísimo César Ripa (9). Ello aunque para adquirir las ciencias es menester (dice Ne- visano (10) estudiar de noche y de día, antes y después de co¬ mer, y a todas horas : oportet enini si quis vult multum scire, quod multum studeat de nocte, et ante, et post prandium, etc. (y aún continúa), quod vitam suam exponat periculis, jejuniis, et — 324 — vigüiis, empero deve ser con moderadas y cuerdas intermisio¬ nes, de otra forma no es duradero; Quod caret alterna requie durabile non est. lo que sí, alternando algunos ratos de descanzo y (con enmienda de Nevisano) y feriando a la fatiga por algún espacio de ciertas horas intempestivas, como mediatamente después de comer, según aconsejado de Paulo Manusio propuso Marco Antonio Mureto executarlo, por haver reconocido ser cosa muy perjudi¬ cial a la salud escrivir y trabajar a tal hora; assí dice (ii): Antea enim solebam statim a prandio calamum in manuni smne- re, et horam unani, atque alteram epistolarum scriptioni dare : quo re ipsa comperi, nihil esse perniciosius. Cavebo igitur, et ut mottes, parcatn tnihi, cum ttiea causa, tum mehercules etiam tua. Non enim levetn, neque confettinendam iacturam faceres, si quid tnihi cotititigeret, etc. Es assi, también, que con poco se contenta la naturaleza humana, y con menos pingüe alimento del que por lo común le concedemos; * Est natura hominum parvo contenta paratu y que para un hombre estudioso conviene la parcimonia, según el refrán Vientre lleno no cría buen ingenio. De conformidad que para despejar las potencias y facilitar la vivacidad del in¬ genio, se tiene por cosa conducente, no sólo el comer poco, si también el usar de comidas viles, ordinarias y groseras, como sabemos lo acostumbró el célebre Arias Montano, que casi con versas y ensaladas se mantenía; y aquí repito lo de Nevi¬ sano (12) : Nam paucis natura civis, ac vilibus uti Laetatur. Es assí, pero el infeliz Rovira faltaba por tan sobradamente parco, que ni aun le daba a la naturaleza el auxilio más pre¬ ciso, según la indigencia natural, cuya indiscreción causada por su ahinco de estudiar, deben evitar los Profesores. Volvióse de Roma nuestro Rovira a España, pero con tanta — 325 — rebaja, que sus obras, se conoce por la inferioridad quáles son las que executo después de su regreso, porque lo que antes era un admirable acierto, era después un desbarro, un conocido des¬ acierto, no correspondiendo el efecto a la idea que se proponía. Y esto aun quando no desgraciaba enteramente la obra algún ímpetu desatinado, o algún rasgo temerario, en que prorrumpía a veces su dañada fantasía, por no decir locura, que resavios de talllegó a tomar su indisposición o sequedad del celebro. Assí naufraguó la habilidad de nuestro Rovira, desde que atolondra¬ do por su aplicación y desvelo en Roma, perdió el juicio, aunque nunca estuvo furioso. Quan lamentable sea la desgracia de este Profesor, se co¬ legirá sabida su habilidad de antes de partir a Roma : primera¬ mente por lo que respecta de Dibujo y al Grabado, fué tan ex¬ celente, como lo comprueba el caso que sucedió quando D. An¬ tonio Palomino intentó publicar su célebre obra del Museo Pictórico. Hallábase éste en Madrid, y teniendo ya hecho el dibujo de la estampa que está en su obra a la fachada o fron¬ tis del primer tomo o Theórica de la Pintura, que es la Geo¬ metría, se halló sobrecogido, viendo no tener en la Corte sugeto de cabal desempeño de quien hechar mano para el grabado, y sabiendo por notoriedad y trato, de quando Palomino havía estado en Valencia, la cumplida habilidad de Rovira, se lo re¬ mitió a éste para que abriera la lámina. Luego que Rovira vió el dibujo, advirtió su perspicacia no sé qué impropiedad y des¬ proporción, en la postura de la pierna de la figura que simbolisa la Geometría, y corrigiendo el yerro, desproporción o efecto, debolvió el dibujo, con aquellas modestas expresiones que co¬ rrespondía en semejante caso de una amistosa confidencial ad¬ vertencia entre dos facultativos. Conoció su descuido, y excla¬ mó entonces : No es lástima no haya en Madrid uno que sepa abrir! Volvióle el dibujo corregido a Valencia, donde abrió la lámina nuestro Rovira, como por ella misma consta en el año 1715. Y como estas, aunque modestas advertencias son dardos que hieren, y penetran muy adentro, las tienen los Profeso¬ res por correcciones vergonzosas, y más quando vienen de fue- — 326 — ra casa, resultó que desde aquel momento dicho Dn. Antonio Palomino hizo que su sobrino D. Juan Bernabé Palomino, se aplicase muy de propósito al Grabado, como con efecto en esta arte consiguió los adelantamientos que son notorios, y que le concillaron la fama de principal introductor en la Corte del buen gusto en esta arte, y como tal la recompensa de una pensión de su Magestad, que la disfrutó hasta su fallecimiento en Ma¬ drid, en el año 1777. Por cuya muerte, hallándome allí a la sa¬ zón, conseguí el mismo exemplar de la obra del Museo Pictóri¬ co que él tenía de su tío Dn. Antonio Palomino. Estos progre¬ sos en el Grabado y entalladura ocasionó la habilidad de Rovira, por medio del desayre o de la emulación. Propúsose y solicitó con extraordinario ahinco sacar una copia de la famosa Galería, que de mano de Aníbal Carachio vió en el Palacio Farnese. No sosegaba para conseguir este de¬ signio, y a fin de facilitarlo, agasajó a los criados, quienes le permitieron la entrada, pero con la penalidad en nuestro Rovira de haber de estar escondido, saliendo sólo para pintar aquellos ratos que el amo no estaba en casa. Con esta incomodidad copió dicha Galería de solo claro, y obscuro; y salió la obra tan bien acabada, que haviendo ido a verla un Cardenal, no sólo la cele¬ bró con extraordinarias exclamaciones, si que aumentó los elo¬ gios el cavallero Conca, diciendo, que ni el mismo Aníbal la copiarla mexor; cuya copia, que sacó de dicha Galería el citado Rovira, sábese que se vendió después a gran precio en Madrid. Con la pluma executó maravillas, trabajando obras de ex¬ quisito primor; especialmente con la pluma un abanico, que mereció ser muy estimada prenda de las Reales manos de la S."* D.'' Isabel Farnecio (renombrado comunmente por el pue¬ blo la Parmesana), consorte del Sor. Don Phelipe V, siendo voto de calidad el aprecio que de él hizo dicha Señora, por ser muy inteligente en el Dibujo, y aver executado la diversión de manejar los pinceles con bastante conocimiento y tino. Que no sólo no es impropio, si muy conveniente, y adequado a las per¬ sonas Reales el conocimiento, inteligencia, y aun diré el exerci- cio de la Pintura, como dixo Patricio (13) : est siquidem ejus- — 327 — modi pidiera fecunda omnibus, et utilis ad modum Regihus, Du- cibus atque Imperatoribus. En suma, la habilidad de dicho Profesor fué no sólo tan profunda, sino tan general, que parece epilogó en sí el saber de muchos, por no decir el de todos, en el extenso campo de la Pintura; sólo si que como la naturaleza en nadie se derra¬ ma tan pródigamente benéfica que le colme de todos los dones, y gracias enteramente, como cantó Claudiano (14) : ... etenim mortalibus ex quo Tellus caepta coli, nunquam sincera bonorum sors illi concessa viro, ... al paso que le dotó de inata aplicación, le desfavoreció ne¬ una gándole una-perspicacia totalmente clara, por cuya falta de des- pexada penetración se confundía y hacíase sombra a sí mismo, como que quedaban opacos sus lucimientos; los que sin duda huvieran brillado sin decadencia y sin eclipsarse, si no huviera por esta causa necesitado fatigar tanto aquella laboriosa y can¬ sada imaginación, en que profundizó siempre sobre el Dibujo, pues en el colorido no fué cosa digna de celebrarse. Mas porque no quede manca la trágica historia de su vida, referiré algunos pasages de rarezas y desbarros acontecidos des¬ pués de su lamentable trastorno, con lo que será forzoso prolon¬ gar la narración. Porque ocurriendo asuntos de locuras, o des¬ acuerdos, siempre hay mucho que decir, según me acuerdo ha¬ ber leído en no sé qué comedia una quartilla que assí lo apoya, diciendo : Porque las locuras son como un plato de cerezas, que en tirando de las unas lais demás se van tras ellas. Hallábase el Rmo. Pe. general fr. Vizente Ripoll, de la reli¬ gión de los Predicadores en y acaeció en su presencia la Corte, manifestar la S.'' D."' Isabel Famecio, consorte de su Magestad, el deseo que tenía de que se sacase un retrato perfecto y ver¬ dadero del Sor. Don Luiz 1°, y aun se asegura que estaban entre — 328 — dudas vacilando las Magestades sobre la persona a quien fiar el desempeño. El dicho P. general (que sabía de quando estaba en Roma la antigua habilidad de Rovira, y que tenía en su poder documento con que acreditarla, y si bien sabía que estaba en Madrid tal vez ignoraría la fatal situación de su perturbada cabeza, o se prometería algún favorable intervalo) como fuese, enseñó dos retratos que tenía pintados de mano de dicho Pro¬ fesor, el uno del Eminentísimo Cardenal Cienfuegos (que lo he visto, y es pequeño, y ovado, pintado sobre plancha de plata, que hoy para en poder de Martín Torra, Dorador, y vino a Valencia por conducto del difunto Arcediano de Alcira, Digni¬ dad de esta Santa Iglesia, D. Vizente Sasus, cuyo padre de éste sirvió a dicho Cardenal en Roma), y el otro retrato lo era del mismo general Ripoll. Luego que los vieron las Magestades quedaron tan agradados, que desde luego mandaron que fuera dicho Rovira a sacar el retrato del Sor. Dn. Luiz I.° Llegó en fin el día y hora para sacar el dibujo en la Real presencia: preparó las cosas, dispuso los avíos, toma el clarión, tira sus líneas, tira los contornos, y con tal acierto, que en bre¬ ve rato quedó hecho el bosquexo, que agradó en extremo : dixo tener ya lo bastante para después concluirlo ; hasta aquí iba bien, pero al mismo punto feneciendo el plazo de la cordura, he ai que escrime tres o quatro parchazos que lo borraron todo. Des¬ barro que acreditó su locura, y desacreditado nuestro Profesor, él mismo afrentado del lance, salióse como prófugo de Madrid para Valencia. En esta Ciudad se hallaba quando tuvo noticia de que Dn. Carlos Conrado, Pintor de cámara de su Magestad, había de llegar muy luego a Madrid, y que iba recién casado : como eran ambos condiscípulos, haviendo tenido los dos por maestro al Cavallero Conca en Roma, parecióle precisa obligación a su decoro, e indispensable a su mucha hombría de bien, el ir a darle personalmente la enorabuena, assí del arribo, como del nuevo estado. Atravesado en la imaginación este pensamiento, de repente (como quien va a la esquina de su casa) sin la me¬ nor prevención, sálese de Valencia a pie para Madrid (aquí omito los lanzes trabajosos del camino), clávase aprisa allá, di- 329 — rígese a Palacio, mira lo que Conrado avía pintado en la esca¬ lera; y observado (con expresión de agradarle) exclama: ay ■el bribón! ay el bribón! Infórmase allí luego dónde paraba, váse a su casa, recívele Conrado expresiones amistosas, dale con la enorabuena, ínstale quede, no lo admite, y toma luego de se allí mismo el camino al pie de la letra para Valencia. (He ai un Sócrates con el omnia mea mecuni porto.) El difunto Marqués de Dos Aguas (para quien en sano juhicio había trabajado) le socorrió compasibo, dándole quarto, y asistencia en su misma casa, y estando allí le sugirió su da¬ ñada fantasía el designio de viajar otra vez a Madrid. Tuvo en esta ocasión, entre sus desacuerdos, la cordura de proveherse de algo de comestible para el camino, pero la prevención fué tan escaza, como su capacidad entonces, pues que se reduxo a un puñado de pazas que pidió a una camarera, o sirviente de idcha casa. Sin más auxilio, provisión, comodidad ni abrigo, tomó las de Villadiego, y piano, piano, se salió para Madrid. Legó a la Villa de la Fuente de la Higuera, pero rendida ya allí aquella débil humanidad, fatigado de pena, resolvió volverse, y juntándose con un pobre pasagero francés, que alentado de esperada recompensa le alivió en llevarle a ratos la capa, y se vinieron hasta la Ciudad de San Phelipe. Entró Rovira por su Iglesia Colegial, hecho un San Lázaro, y atravesando la Igle¬ sia medio derrengado, y con pasos acelerados, le conoció un paysano suyo, que en dicho Iglesia trabajaba a la sazón (el mismo que me refirió, y vive) y llevándoselo a su casa, sufragó caritativo la languidez de Rovira y de su compañero con una mediana refacción que le roborase las fuerzas para continuar el camino. Vino a parar en la casa de dicho Marqués de Dos Aguas, su piadoso y caritativo Mecenas, como segura casa de refugio, que disfrutó perene, hasta que los bien fundados recelos de alguna .demasía, que se hacía temible, hicieron pensar colocarle en el Hospicio, o casa de Misericordia, contribuyendo allí la casa de dicho Marqués una peseta diaria ayuda para a su cumplida asistencia. En tan funesta situación paró nuestro Rovira, desde — 330 — que perdió la mejor parte de su persona, la racionalidad, pu- diendo en tal catástrofe lamentarse, y suspirar con Ovidio : Non sum qui fueram, periit pars maxima nostri, Hoc quoque quod super est, languor, et horror habet. cuyo dístico, o lamentación vertió assí Dn. Francisco Mariano Cagigal (is): Ya no soy el que antes fui, pereció mi ser mayor, y sólo el ser que me queda es tristeza, y es horror. En dicha casa de la Misericordia perseveró hasta que gra¬ bado de enfermedad de peligro, fué trasladado al Santo Hospi¬ tal General, donde falleció en 6 de Noviembre 1765, de edad de 72 años, en estado de soltero, pues amante de la castidad, siem¬ pre conservó el estado de celibato. Su muerte fué muy sensible a todos, no sólo por llorar compasibos la desgracia de una habilidad pasmosa, sino tam¬ bién porque había sido siempre de un corazón sencillo y noble, desentrañándose por qualquiera, hasta tomar sobre sí qualquier trabajo, o fatiga, por aliviar y hacer bien a todos, como lo atestiguan hoy mismo a boca llena sus discípulos. Esse era el bello carácter de su alma; y el de su cuerpo era igualmente agraciado : alto, bien dispuesto, el semblante blanco, venerable y serio; rolliso, poblado de cabellos blancos, los ojos azules; con que gozaba de una grata hermosura de cuerpo y alma. Pasando (que ya es hora) a individuar algunas de las obras que efectuó, reprodusco la que se dixo haver grabado, y que simboliza la Geometría, cuya estampa va al principio del tomo I" de Palomino. Gravó también dos estampas diferentes de San Juan Francisco Regis, con motivo de su canonización celebrada en Valencia en el año 1737. Otra de San Francisco de Borja, otra del Angel San Miguel, otra de Santa Bárbara. Otra de Nuestra Señora del Lluch, venerada en el Convento de Nuestra Señora del Pilar, religiosos Dominicos. Otra de la Con¬ cepción Puríssima de Nuestra Señora, de medio pliego, según — 331 — la pintura de Joanes, que se venera en la antes Casa Profesa de la Compañía, y de la que ya tratamos largamente (i6), de cuya estampa se ha sacado años pasados copia con el error de expre¬ sar que su simulacro el Convento de San Francis¬ se venera en co, siendo notorio halla de bulto, y muy distinta postura, que se la imagen de la Concepción que existe en dicho Convento. Gravó otra lámina con retrato del venerable P. Domingo Anadón, Dominico, por dibujo de Apolinario Larraga (17). Dos de San Antonio Abad. Otra de San Félix Capuchino. Otra de San Juan de Perusia y San Pedro de Saxoferrato (de cuyos Santos ha¬ blaremos en otra parte (18). Y devo advertir que de esta estampa se ha sacado copia de buril inferior en el año. 1778, con la que es bien no se confunda ni equivoque la original de Rovira, que se hallará, y va al frontis, del sermón que en 4 de Noviembre 1714 predicó en esta Metropolitana Iglesia su Canónigo magis¬ tral el Dr. Dn. Jayme Cervera, con motivo de haverse aprobado y declarado imemorial el culto a dichos Santos, como se dirá en el lugar citado. Dibujó grabó también dicho Rovira la lᬠy mina de San Bernardo, María y Gracia, lodos tres hermanos, mártires de la Villa de Alcira, cuya estampa va al principio de la vida de los mismos (19). Por dibujo de dicho Rovira entalló Juan Bautista Ravanals la estampa de San Rodrigo, que el mismo Rovira dedicó a D. Rodrigo Cavallero y Llanes, Intendente de esta Ciudad y Reyno, y por cuyo dibujo de Rovira se labró el bajo relieve, que está la hermita de la Soledad de la Alameda, donde se en ostenta San Rodrigo en acto de salir a celebrar y decir Misa, como se dirá (20). También en el año 1706 el retrato de medio cuerpo del Venerable Santo Patriarca, cuya estampa, y allí la cifra R. F., va al principio del Memorial de las Santas reliquias que se veneran en el relicario del Colegio de Corpus Christi, de Valencia (21). Fué también Rovira grande retratista, y a más de los dos retratos de que ya dimos noticia arriba (22) es igualmente de su mano el del Dr. Feliz Gastón, Cura párroco que fué de la Parroquial de San Bartholomé, en cuya sacristía existe dicho retrato, de cuerpo entero. — 332 — Pintó al fresco el cielo del camarín de la Capilla de Sn. Luiz Bertran, en el Convento de Sto. Domingo; es de su mano el quadro, pintura de San Valero, que está colocado en su hennita, situada en h olaza de la Almoyna, sitio en que muy oportuna¬ mente se venera dicho Santo, por averestado allí preso y en¬ carcelado, según constante tradición antigua (23), y como muy tal se le tributa allí culto en su día 30 de Enero. También pintó una bella Concepción de Nuestra Señora para el Cavallero In¬ tendente entonces de esta Ciudad y Reyno, D. Francisco de Pi¬ neda, cuya pintura parece tuvo mientras vivió [y] parece se conserva en la casa que construyó dicho Pineda, situada frente de la Iglesia del Carmen. El difunto Dr. Narciso Peyri, Médico, tenía sobre plancha de cosa de dos palmos, un Santo Angel de la Guarda, cosa muy celebrada, que lo pintó Rovira estando en Roma. En casa del difunto D. Ignacio Vergara (Escultor que fué), situada en la plaza de San Francisco, hay de dicha mano un sacrificio de Isach sobre tabla prolongada de como un palmo y medio, cosa muy excelente. Pintó un quadro de la Concepción, o Asumción, como de 4 y 6, y una Cena apaysada, como de 4 y 5, que estaban en casa de Pedro Juan Guisart, Escultor, ca¬ lle de Gracia. También pintó un San Miguel, sobre plancha ova¬ da, como de 3 palmos, que vi en poder y casa del difunto Vi- zente Galcerá, Gravador. Sacó pintadas de su mano en Roma copias de los triunfos de Alexandre, y de dibujo copió la gale¬ ría de Aníbal, uno y otro con tal acierto, que en dictamen de los Profesores, si no exceden a sus respectivos originales, los igualan por lo menos. Ya diximos arriba dónde y cómo murió en el año 1765. (1) Horac. lib. I Sat3n-. i. (2) Ovid, Metamorph. lib. 2, fab. i. Natal Comit. lib. 6, pág. mihi 542, impres. 160S. (3) Horat, lib. i, epist. 6. G) En su obra El Sabio Ignorante, tom. i, Dialog, i, a pág. 25. (5) Horacio. (6) Ovidio, lib. I, Metham. (7) Erasm., in Adag., y Solorzan. Emblem. 42, n. S y Emblem. 46, n. 22. — 333 — (8) Tom. 2, lib. 2, p. 2, pág. 6. (g) En su Iconología, par. i, en la Figura Diligenza, pág. 41, Im¬ près, Padua 1618. (10) In Sylv. nupt, lib. 5, n. 51, pág. 704. (11) Marc. Ant. Muret, lib. i, Epistol, 3, pág. 13, imprès. Lug- dun. 1606. (12) Sylv. nup., lib. 4, n. 6, pág. 391. (13) De Regn. et Rege institut, lib. 3, tit. 14, fol. 141, Imprès. París, 1567. Ve. al P. Juan de Cabrera en su Crisis Política. Trat. V, cap. l, § VI, an. I, pág. 464, donde distingue. (14) Panegyr. in laude Stilic. (15) En la traducción que hizo del Retrato crítico de la corte y del cortesano, pág. 74. (16) En la vida de Joanes. (17) Cuya estampa de Anadón va al principio de la vida que de este Venerable escrivió el Pe. Serafín Thomás Miguel, Impres. Valencia en 1716, en 4.° (18) En la vida del Pe. Fray Antonio Villanueba. (19) Libro Intitulado: Las très púrpuras de Alcira, su autor D. Jay- me Servera, canónigo magistral de Valencia. Impres. por Jayme Bordá- zar. Valencia, 1707, en 4.° (20) En la vida de Juan Bautista Ravanals. Y de dicho bajo relie¬ ve ya se habló en la vida de D. Leonardo Julio Capuz. (21) Impr. por Jayme Bordazar. 1706, en 4.° (22) Vers. Hallábase. (23) Escolano, lib. 4, cap. 12, n. 6, col. 778. D. Antonio Salvador, llamado El Romano. Escultor y Arquitecto Don Antonio Salvador (que por antonomasia aquí se llamó el Romano, por haver estado en Roma, y por cuyo renombre era conocido más que por su nombre y apellido propio (que dexó ya expresados), fué natural de la Villa de Ontiniente (Rey- no de Valencia), en cuya Villa fué bautisado, en la Parroquial de Santa María, día 20 de Febrero 1685. Desde su primera edad se dedicó a la Escultura y para instruirse en los rudimentos, entró en la Ciudad de Xativa (ahora San Phelipe) en casa de un Escultor llamado Joseph Artigues. Luego después pasó a Valencia y entró en casa de Leonardo Julio Capuz, donde re- Pintó al fresco el cielo del camarín de la Capilla de Sn. Luiz Bertran, en el Convento de Sto. Domingo; de su mano el es quadro, pintura de San Valero, que está colocado en su hennita, situada en la plaza de la Almoyna, sitio en que muy oportuna¬ mente se venera dicho Santo, por aver estado allí preso y en¬ carcelado, según constante tradición muy antigua (23), y como f-íi «íf riúí rnhó hh 911 rifá aó de Pneró. Tátúhiéh'piñtó la Guarda, cosa muy celebrada, lo pintó Rovira estando en que Roma. En casa del difunto D. Ignacio Vergara (Escultor que fué), situada en la plaza de San Francisco, hay de dicha mano un sacrificio de Isach sobre tabla prolongada de como un palmo y medio, cosa muy excelente. Pintó un quadro de la Concepc" ' o Asumción, como de 4 y 6, y una Cena apaysada, como y 5, que estaban en casa de Pedro Juan Guisart, Escultc lie de Gracia. También pintó un San Miguel, sobre planclj da, como de 3 palmos, que vi en poder y casa del difuq zente Galcerá, Gravador. Sacó pintadas de su mano en, copias de los triunfos de Alexandro, y de dibujo copió 1 ría de Aníbal, uno y otro con tal acierto, que en dictar los Profesores, si no exceden a sus respectivos original igualan por lo menos. Ya diximos arriba dónde y cómo murió en el año i' (1) Horac. lib. i Satjrr. i. (2) Ovid, Metamorph. lib. 2, fab. i. Natal Comit. lib. 6, 542, imprès. 1605. (3) Horat, lib. i, epi-st. 6. G) En su obra El Sabio Ignorante, tom. i, Dialog. I, (s) Horacio. (6) Ovidio, lib. I, Metham. (7) Erasm., in Adag., y Solorzan. Emblem. 42, n. 5 n. 22. 333 (8) Tom. 2, lib. 2, p. 2, pág. 6. (g) En su Iconología, par. i, en la Figura Diligenza, pág. 41, Im¬ près, Padua 1618. (10) In Sylv. nupt., lit. S, n. 51, pág. 704. (11) Marc. Ant. Mufet. lib. i, Epistol, 3, pág. 13, imprès. Lug- dun. 1606. (12) Sylv. nup., lib. 4, n. 6, pág. 391. (13) De Regn. et Rege institut, lib. 3, tit. 14, fol. 141. ïmpres. París, 1567. Ve. al P. Tiian de r- > - - - ^ · ■ r- VI, an. I, pág (- ■ Veneiauic c axxij. j. iiuiiAaa AXIIJJÍ t-cj. en 1716, er (18) ■ X del Pe. Fray Antonio Villanueba. (19) iilado ; Las très púrpuras de Alcira, su autor D. Jay- me Ser-\5 fo magistral de Valencia. Impres. por Jayme Bordá- zar. Va : en 4.° ve (20) 1 ya s J devidaJuan . Bautista Ravanals. Y de dicho de D. Leonardo Julio Capuz. bajo relie- (21^ ,, Ja3nne dazar. 1706, en (2- ¡(dbasf C lib. 6, col. ,ntof , llamado El Romano, 7 Arquitecto oni'" ae por antonomasia aquí se llamó , p o en Roma, renombre y por cuyo d su nombre y apellido propio (que tural de la Villa de Ontiniente (Rey- Villa fué bautisado, en la Parroquial Febrero 1685. Desde su primera edad .; a y para instruirse en los rudimentos, Xativa (ahora San Phelipe) en casa de Joseph Artigues. Luego después pasó a casa de Leonardo Julio Capuz, donde re- ; — 334 — cidió algún poco teniendo la edad de como 17 años, tiempo, y marchó a Roma, donde el designio y ñn de perficionarse se con colocó en casa de Joseph Rascone (i). Escultor del Papa, y el más celebrado de los de su tiempo, y que mereció quando murió se le dedicaran varias poesías laudatorias. Permaneció allí nues¬ tro Profesor como unos 15 años, con tanta acceptación y aplau¬ so, que por su habilidad (2) mereció se le armase Cavallero de la Cruz dorada, de la investidura de Conde Palatino del Palacio Lateranense, según el título (que he visto original) dado por Federico de Sforcia, Príncipe del Sacro Romano Imperio, quien en virtud de la facultad para ello concedida a su fami¬ lia por el Papa Pío III en 18 de las kalendas de Mayo del año de la Encarnación del Señor 1539, confirmada por otros Sumos Pontífices, como Julio III, Gregorio XIII y Sixto V, a efecto de conceder dicha gracia, otorgó la referida a dicho nuestro Profe¬ sor en Roma, en el día 10 de Enero del año del Nacimiento de Christo 1716. Allí se hallaba quando por medio de su hermano, Mosen Luiz Salvador, fué llamado a instancia de dicho Leonar¬ do Julio Capuz, su maestro, a causa de hallarse éste encargado (entre otras obras) de trabajar los retratos y medios cuerpos de mármol de Phelipe V y su consorte la Parmesana, D.^ Isa¬ bel Farnecio, que están en el primer óvalo de la Alameda, y el Señor Luiz P que está en el segundo óvalo de la misma. Y es¬ tando ya para venirse, le pidió su maestro Rascani, que para memoria suya le dexase un Santo Christo de box, de tres quar- tas, como lo executó; en cuya obra (en que procuró esmerarse) empleó tres meses, y salió tan excelente, que haviéndole visto el Cardenal Scorcia, quedó tan prendado, que importunó quererle. Pero replicando el Dn. Antonio, que era determinado encargo de su maestro, y que a menos de aprobándolo éste no tenía arbitrio en servirle, se puso de acuerdo dicho Eminentíssimo con el citado Rascone, y conviniendo éste, se vió dicho Salvador en el nuevo empeño de labrar otro crucifixo para su maestro. Evacuado este encargo, vínose a Valencia, y ayudó a trabajar como otro de los oficiales del nominado Capuz dichas estatuas de la Alameda (3). Y sintiendo el Rascone verse privado de tan excelente lado, — 335 — pues más que buen discípulo era consumado maestro (4), a poco tiempo le escrivió y propuso, que si se determinaba a volverse a Roma, le daría su estudio, y entre otras cosas el robo de Pro¬ serpina, y Christo de cera colorada, trabajado por él mismo, con el toro del Farnecio, el niño del Flamenco, la María del Berlino (5), y del Flamenco, y otras muchas obras grandes con todo el estudio de estampas de varios autores, como del divino Raphael (6), Bovet (7), Bandich, &. Pero como el amor de la patria es tan poderoso y dulce Dulcís amor Patriae... renunció nuestro Profesor a todas aquellas conveniencias, por solo la de quedarse Valencia, donde casó por el año 1736. en Y establecido en su casa (Plaza de las Barcas), permaneció ai siempre hasta su fallecimiento, que fué en 22 de Julio 1766. Tuvo este Profesor muy particular numen para executar a la perfección, y bien acabados, los Crucifixos, y era tan diestro en este rango de maniobra, que los hacía como jugando, y casi no hay Iglesia por acá en que no haya, y tan vez muchos Cruci¬ fixos de su mano, y todos muy bien hechos. Como fué discípulo del Rascone Roma, con este motivo se trujo a Valencia un en molde del célebre Crucifixo, tan conocido entre los Profesores por el renombre del Christo del Rascone, según el qual executó varias obras. Y aunque en este particular fué más ventajoso, no obstante independiente de esto trabajó igualmente bien qualesquier otras estatuas y piezas de Escultura. En los Con¬ ventos de Capuchinos de casi toda esta Provincia de Valencia hay Imágenes de su mano, porque en el de Capuchinos extra¬ muros de esta Ciudad le estimaban mucho, y como sabían su desempeño, le encaminaban qualesquier obras que ocurriesen para la Provincia. Y assí en dicho Convento son de su mano la estatua de San Antonio de Padua (8), la de San Féliz y la Di¬ vina Pastora (9) ; también hizo una Piedad del natural para el Convento de religiosas Franciscas de la Puridad, con movi¬ miento en los brazos, para poderse poner también a Nuestro Señor en la cruz; otra igualmente para el Lugar llamado La — 335 — Cruz del Puig; otra que se halla colocada en el Lugar llamado Las Cuevas, por haber muerto Don Domingo Olivieri (de na¬ ción italiano, Escultor de la Magestad del Señor D. Carlos III), el qual le rogó hiciera un Divino Señor para la Corte, a fin de que allá vieran su habilidad, y habiendo premuerto dicho Oli¬ vieri, se frustró transportarse a Madrid dicha Santa Imagen. Hizo también nuestro Profesor un Nazareno del natural para la Casa hospicio de la Misericordia, de esta Ciudad; otro para la Profesa de la Compañía de Jesús; assímismo hizo el de¬ boto Jesús Nazareno rescatado, que se venera en el Convento de Trinitarios descalzos, de estatura de ocho palmos, y se saca en la procesión de Viernes Santo (lo). Y para el mismo Con¬ vento (ii) hizo el Señor, que en los días de Jueves y Viernes Santo se pone en la camilla, y también el Santo Crucifixo que tienen en la sacristía. Crucifixos (como ya insinuamos) hizo muchos, y ide dife¬ rentes materias, como madera, mármol, marfil, &, y no sólo para Iglesias, si también para particulares, como uno de a pal¬ mo que hizo para el difunto Canónigo Marqués de Boil, otro para el difunto Cura de Masamagrell, otro para el Arquitecto Dn. Phelipe Ruvio, y otro tiene Don Antonio Pasqual &. Hizo también varios retablos, como entre otros el principal de la Igle¬ sia de los Trinitarios descalzos, el retablo mayor de la Parro¬ quial de San Bartolomé (12), el de la Iglesia de la Villa de Trayguera, que hizo juntamente con Francisco Esteve, por apo¬ do el Salat; el de Santa Clara de la Ciudad de San Phelipe (an¬ tes Xativa) y en essa Iglesia todos los demás retablos también, no menos el retablo principal del lugar de Genovés, y assí otros muchos. A más de la Divina Pastora, que diximos, de Capuchinos de Valencia, hizo otra para el Convento de Capuchinos de Se- gorbe, y otra para (13) la Concordia de la calle de Serranos, fundada en los Capuchinos extramuros de Valencia, cuya San¬ ta Imagen está sobre un monte con diferentes obejas, que las guarda el Angel San Miguel, y dos Angeles que la coronan. -Y otra Divina Pastora hizo también para el Convento de Capuchi¬ nos de la Ciudad de Alicante. Hizo una Imagen de Nuestra Se- — 337 — ñora del Rosario para la concordia del barrio, vulgo dels Port- gets, cuya imagen está representada en el acto de dar el rosa¬ rio de SantoDomingo, y también allí se dexa ver sobre un mon¬ te San Miguel con corderos y dos ángeles que coronan a la Virgen, y un rosal que la circuye (14). En la hermita de Nuestra Señora de la Soledad de la Alame¬ da, trabajó dicho Antonio Salvador los dos bajos relieves de Don Rodrigo Cavallero y su muger ; también los Doctores de la Igle¬ sia, están sobre repisas, de medio cuerpo, y parece que tam¬ que bién trabajó en las demás obras que por quenta de Don Leo¬ nardo Julio Capuz corrienron y se efectuaron en la misma Her¬ mita de la Soledad. Y disminuye d mérito de dicho Salva¬ no dor el haverse atribuido obra a su maestro Capuz, como essa ya relacionamos (15), pues para actos de desempeño buscan y tienen los Profesores (como es notorio) oficiales a veces muy maestros, o maestros que hacen de oficiales. Y nuestro Don An¬ tonio Salvador era de daze que sacaba ayrosos de los empeños a los mexores artífices y maestros, como en Roma a un Ras¬ cuñe, y en Valencia Leonardo Julio Capuz (16). a un Ni es nuevo tampoco que el honor de una obra grande re¬ dunde en el de muchos, como sin duda el Mauseolo que erigió Artemisa a su llorado (y bebido) marido (obra tan sumptuosa y calificada por una de las siete maravillas del orbe), por su célebre escultura, cede en lustroso y honorífico renombre de to¬ dos aquellos son quatro excelentes artífices : Scopas, Brias, o Briaxis, Timotheo y Leochares (17). Murió dicho D. Antonio Salvador la en Parroquia de San Estevan de Valencia, en 22 de Julio de 1766 u 1768, a los 81 años y 5 meses de su edad, acostumbrando ya de muchos años antes el ir vestido de hábito patente del Seráfico Padre San Francisco. (i) Este profesor fué hermano de dos más, el uno llamado Camilo, célebre Escultor, el otro fué tan excelente, y el Santo Chris- no parece to tan celebrado se tiene por de mano de Joseph, que fué ventajoso estatuario ; Aunque be visto titularse en su firma JosepMis Rasconus, comunmente le denominamos el Rasconi. ["Camilo o Joseph", "Camilo o" tachado.] 22 OOO O.JO — (2) [Después de "habilidad", tachado "a más de lo honrado de su nacimiento".] (3) ["y ayudo a trabajar ..." sobre "y trabaja por cuenta del nomi¬ nado Capuz", tachado y corregido.] (4) [Desde el comienzo del § tachado] (5) ["Berlino", corregido en el margen por "Bernino", con letra que dudo sea de O.] (6) [Entre "Raphael" y "Bovet", "Palomino", tachado] (7) [Entre "Bovet" y "Bandich", "Estevan March"] (8) ["San Antonio de Padua", tachado] (9) ["Y la Divina Pastora", tachado] (10) [Desde "assimismo", tachado] (11) ["mismo Convento", tachado, en la interlínea "Convento de Trinitarios descalzos"] ["el retablo mayor de la Parroquial de San Bartolomé"] (12) (13)[Desde "en comienzo de § tachado", en su lugar : "se tiene por obra suya la Divina Pastora de"]. (14) [Desde "Hizo una imagen" tachado]. (15) En la vida de Dn. Leonardo Julio Capuz. (16) [Desde "También los Doctores de la Iglesia", tachado]. (17) Plin. Hist. nat. lib. 36, cap. S, col. mihi 923, Impr. Lugd. 1546, Domicio comentando a Marcial, Lib. Spectac Epigr, i. Agustín Gasull. Pintor Agustín Gasull se tiene como indubitable que fué natural de la misma Ciudad de Valencia, de donde marchó a Italia con el designio de adelantarse más en su profesión de la Pintura, y en Roma (según noticias) estubo con Carlos Marati (i). Havien- do regresado, desempeñó el encargo de varias obras, que vemos suyas, bien executadas, como son, en la Parroquial de San Juan del Mercado el quadro de San Andrés y San Estevan, que es el retablo o Capilla del Privilegio; el quadro de San Estevan, el de la Virgen de la Esperanza y el de San Joseph, aunque el de San Joseph ya está retocado por Féliz Lorente (2). Del mis¬ mo Cazull es toda la pintura del altar de San Joseph (que antes estuvo dedicado a San Luiz Obispo, como diximos, en el cruzero de la antes Casa Profesa de la Compañía, en cuya Igle¬ sia eran de Casull también los quadros laterales en la pared — 339 — de la Capilla de la Purissima Concepción, cuyo asunto era de¬ mostrar cómo Joanes pintó la prodigiosa Imagen de la Com cepción que allí se venera, como declaramos en otra parte (3). Pero en lo moderno, dexando parte de la pintura que había de Gasull se mudó y varió de mano de Joseph Vergara, pintan¬ do allí al rey Carlos III con ademán y postura de adorar a la Virgen. Del mismo Gasull es el altarito de credencia a la parte de la Epístola en el Presbiterio de la Iglesia del Convento de San Agustín. En San Juan de la Ribera, Convento de descalzos de San Francisco, extramuros de Valencia, pintó el pedestal, y parece que también lo demás, del altar de Santa Rosa de Viterbo, que está frente del pulpito. También pintó la Santa Thereza, que cubre el nioho del altar de esta Santa en el Convento de San Phelipe Apóstol, Carmelitas descalzos, fuera de la Puerta de Quarte. En el Monasterio de Zaydia, religiosas Cistercenses, es de dicha mano el quadro de los desposorios de Santa Gertrudis con Jesu-Christo, cuyo original es de Ribalta, y es de la misma forma que otra también copia, y no de mano inferior, que está en el Convento de la Corona, y en la escalera que principia de imediato a la Sacristía. Es de mano de dicho Profesor un lienzo grande con Nues¬ tra Señora que está en el salón de casa de D. Benito Escuder, Regidor de esta Ciudad, en la calle de San Christoval, y está firmado, sólo que dice Agustín Gasulli, o porque lo hizo tal vez en Roma, y concibió el apellido a la italiana, o por querer lati¬ nizarle, o por algún motivo que no se alcanza. Murió dicho Gasull en Valencia, a principios de este siglo. (1) [En el margen superior del § se lee : "Discípulo de Carlos Marati, en Roma", el paréntesis: "según noticia" tachado]. (2) [En el margen izquierdo, nota cuyo reclamo va después de Lo¬ rente, "cuyas pinturas son hechas en la época que pintó Palomino el cielo (póngase aquí, o mexor, en la vida de Dionicio Vidal, o de Conchi¬ llos, lo que digo en la vida de Pontons de pinturas de Palomino)".] (3) En la vida de Vizente Joanes. — 340 — Mosén Elíseo Bononat, Pbro. Pintor Mesen Elíseo Bononat nació en la Ciudad de Segorbe por el año 1697, y genio para pintar con particular esmero tuvo tal qualquier obra de aguada y de pluma, que apeteciéndolo para sí aquella Catedral, le admitió haciéndole título para ordenarse, con cargo de ocupar su exquisita e ingeniosa habilidad en tra¬ bajar para dicha Iglesia los libros de Coro, que con la debida estimación iconserva primoreados de su mano. No dexó de sa¬ ber pintar al olio, y de esta forma trabajar de historiado y po¬ ner bien qualquier figura. Pero en lo que se extremó y verdade¬ ramente descolló en grado muy estimable fué en la pintura de aguada, haciendo con la pluma prodigios y adornos ingeniosos, y países, como también paxaros coloridos de plumada, que cau¬ san admiración. De esta clase hay varias cosas en poder de algunos curiosos de dicho Ciudad de Segorbe, particularmente en estos años te¬ nía allí el difunto Canónigo D. ... Capdevila, y en Valencia el Canónigo de esta Metropolitana, el difunto Marqués de San Joseph. Y en la Catedral de Segorbe varios libros de Coro con mil primores de su mano. A imitación de dicho Mosen Elíseo han procurado otros pos¬ teriormente pintar pájaros, que colocados en unas guarnición- citas redondas de a palmo, o poco menos, sirven de adorno en algunas casas, o gavinetes, como tenía el difunto Mosen Fran¬ cisco Chiva, Pbro. Pero los más bien acabados no tienen cotejo con los que engendró la habilidad y primor de Mosen Elíseo. Fué éste eclesiástico muy virtuoso, y particular devoto de San Joaquín. Llevábale pintado en un relicario continuamente consigo, y con sólo arrimarlo al pecho, experimentaba varias veces alivio en sus achaques e indisposiciones, que habitual- mente padecía desde la edad de los treinta años. Y el Santo (por medio de diclia Imagen, según se asegura por personas fide¬ dignas, y por D. Joseph Camarón, su sobrino) le habló más de — 341 — una vez. De aquí dimanó enreconocimiento profesarle la más fervorosa devoción. Y desde luegoque en el Convento de la Co¬ rona, religiosos recoletos de San Francisco, de Valencia, quita¬ ron aquellos religiosos un San Joaquín que tenían en una Hermi- tica de su huerto, colocándola para su más pública veneración en su Iglesia; les remitió desde Segorbe un Niño Jesús de escul¬ tura, que consiguió de su cuñado Nicolás Camarón, Escultor, quien lo había labrado por su mano, e imbiolo Mosen Elíseo a dicho Convento para que ocupase en dicha Capillita del huer¬ to el mismo sitio que había ocupado el San Joaquín; colocóse el Niño puntualmente, como encargó Mosen Elíseo, en la Hermi- ta del huerto, y fué las delicias del fr. Joseph Cots, como todos saben, y lo publicó el Sermón de honras que de este Ve. Lego (natural del lugar de Piles, Reyno de Valencia) se predicó en aquel Convento en el día 21 de Junio 1769 (i), siendo el mismo Niño, el que haciéndole instrumento de varios milagros la Om¬ nipotencia, por intercesión del siervo de Dios, se concilio una grande devoción del pueblo, y se colocó después en la citada Iglesia con pública proseción, que vimos en el día ... del año 1763, llevando la cruz delantera el devoto religioso, que re¬ bosaba de júbilo, como autor de la celebridad. En conseqüència de lo qual se le erigió a dioha Santa imagen del Niño Jesús (que está de Passión, y con la cruz a cuestas) una muy devota her¬ mandad, que fomenta su devoción en aquella Iglesia. De modo que Mosen Elíseo dió a dicho Convento el Niño, que labró su cuñado Nicolás Camarón, y cuya devoción a dicha Santa Ima¬ gen extendió por todo el pueblo y sus confines fr. Joseph Cots, cuyo retrato de éste (que va en su citado sermón de honras) se gravó por dibujo del actual Dn. Joseph Camarón, Pintor, hijo del referido Nicolás Camarón, Escultor. Para que con esto se verifique que las glorias de la entablada devoción del nominado Niño del Huerto (que assí le llaman) circulan todas por el ámbi¬ to de la expresada familia de dichos Profesores, que de todos tres, como muy dignos, tratamos en esta obra. Murió dicho Mosen Elíseo en Segorbe, por el año 1761. (i) Según el sermón que predicó el P. fr. Silvestre Llansol, y se im¬ primió por Joseph Estevan Dolz, dicho año 1769, pág. 17 y 18. ^ 342 — Thomás Sánchez. Escultor y Arquitecto Thomás Sánchez fué natural de la misma Ciudad de Valen¬ cia y discípulo en la Escultura del célebre Juan Muños. Hizo de él muy honorífica memoria la Academia de Valencia, en el papel que antes de ser exaltada en el año 1768 a Real Acade¬ mia de San Carlos publicó en el de 1757, dedicándole a la S.® D." Bárbara de Portugal, Reyna de España, en el qual se lee (i) que la habilidad que en las mismas artes (de Arquitectura y Escultura) de Thomás Sánchez nos la envidió la Corte de Ma¬ drid. En suma, mereció ser Escultor del Sor. Carlos 2.° En el Presbiterio de la Iglesia mayor, concluido en el año 1682, hay mucha obra de su mano, assí de Escultura como de Arquitectura, no obstante que la obra se atribuye a Juan Bautista Pérez; sin embargo de lo qual, la escultura por lo menos, y adornos de dicho Presbiterio, son del expresado Sánchiz, a excepción de los bajos relieves y demás que hay de piedra, que fueron hechos en Génova. En la misma Catedral hay de dicho Sánchez otras varias obras y estatuas como son retablo y estatua de San Francisco de Borja; la estatua de San Blas, la de San Erancisco de Paula, y la de San Pedro No- lasco. Algunos tienen por del mismo autor la estatua y retablo mayor de la Parroquial de San Andrés, que es obra muy exce¬ lente, pero parece más probable ser de otro artífice, por tener visos de ser más antigua. Son empero (2) de su mano las estatuas de Nuestra Señora del Rosario, con Santo Domingo y Santa Catalina de Sena, de San Vizente Eerrer y San Luiz Bertrán, con las de Santa Catalina Virgen y Santa María Magdalena, que están en el altar mayor del Convento de Santo Domingo, y las colunas salomónicas de dicho retablo, las primeras de este género que huvo en Valencia (No me incumbe tratar si es¬ tima o reprueba esta clase de columnas la mejor Arquitectura). La mencionada obra de dicho Presbiterio la celebró Escla- pés (3) al paso que la despreció Pons (4), porque tiene los ador- — 343 — nos aquel tiempo, en que se seguía aquella moda, que usaron en que al fin dirían lo que usa no se escusa, pero hallándose que bien executades, no dexan de ser laudables, aunque sea más plausible la Arquitectura seria y llana, que aora se prefiere. Murió dicho Profesor en Madrid. (1) Pág. 9. (2) [El § por tachaduras y añadidos queda convertido en el siguien¬ te: "También es del mismo autor la estatua y retablo mayor de la Pa¬ rroquial de San Andrés, que es obra muy excelente. Son de su mano..."] (3) Cap. 3 § I, n. 23, pág. 55- (4) Tom. 4, cart. 2, n. 33, pág. 39. Dionisio Vidal. Pintor Dionicio Vidal nació en la misma Ciudad de Valencia y fué discípulo de Dn. Antonio Palomino, como este mismo atesti¬ gua (i). Y aunque el no haber éste historiado su vida, parece que engendra alguna sospecha de no haberle contemplado muy digno de particular recuerdo, tenemos muchos argumentos con¬ tra esto, y pruebas calificadas en su abono. Lo i.° que Palomino pasó por alto a muchos Profesores muy dignos de eterna ala¬ banza, como a más de ser notorio ya lo insinuamos en otra parte lo mismo contexta Pons (3). (2) y Lo 2° que siendo su discípulo, pudieron embarazarle mu¬ chos respetos para alabarle, y aun era muy cuerda y prudente la resolución de omitirle, porque cedería en propia alabanza del maestro el panegírico del discípulo. Lo 3.° porque siendo por esso mismo más moderno, sin duda no habría llegado aún en¬ tonces a aquel grado de perfección a que llegó después. Lo 4° que viviendo como aún vivía Vidal, no había llegado aún el día de sus alabanzas, aunque ya las mereciera, porque el obsequio de este incienso está por lo común reservado para sólo los di¬ funtos (4). Vivis quod fama negatur. Y aunque es verdad que dicho autor dispensó de esta común — 344 — e injusta ley a Profesor, fué como una gracia par¬ algún raro ticular de su pecho, acreditando con ello ser de más generoso noble condición que aquellos a cuyos ojos ofende como humo la alabanza agena, porque embidiosos, temen su disminución y re¬ baja por la exaltación y aplauso del que vive. Sobre todo tene¬ mos a la vista las obras del mismo Vidal, que se pusieron en manos de su desempeño, y entre otras la del cielo y paredes de la Parroquial de San Nicolás, todo pintado a fresco, bien que la idea fué de Palomino, quien nos la produce en su obra (5) con exposición individual de sus símbolos y alegorías, el qual en recompensa de haverle ayudado dicho Vidal, su discípulo, en la obra (a todas luces grande) que dicho su maestro executó en la Parroquial de San Juan (cuya idea explica también con mucha erudición el mismo Palomino (6), y cuya obra le valió nueve mil pesos), agradecido a este obsequio (por convenio, o por vo¬ luntad gratuita) executó Palomino los dibujos o borrones, al menos de las lunetas de dicho cielo de San Nicolás, de que es¬ taba encargado nuestro Vidal, pues a más de quedar aún essa noticia fresca en la memoria de los facultativos, se han conocido aún en estos años los dibujos en poder de un Pintor, que por ser muy anciano, le denominaban los Profesores comúnmente el abuelo Parren (7), y eran dose quadros como de 3 y 4, de mano de Palomino, y en ellos dibujados, respectivamente en cada uno, los mismos asuntos que demuestran las lunetas de dicha Iglesia (8). Pintó también a fresco dicho Vidal el cielo (que ya no exis¬ te) y paredes de la Capilla de Nuestra Señora del Buen Suceso, en el Convento de Santo Domingo de esta Ciudad, cuyo cielo de Capilla se derribó para ampliar la entrada a la de San Vizente Ferrer, quando se obró, como existe desde que se concluyó en el año 17... Igualmente pintó el cielo a fresco, y el quadro (al olio) de la Resurrección del Señor, de la Capilla del Santo Se¬ pulcro, de la Parroquial de San Bartholomé, y lo contesta el Dr. Agustín Sales (9). En cuya Iglesia también es de su mano el quadro, pintura de Nuestra Señora de la Concordia, que está a la parte de adentro, sobre la puerta principal. Del mismo autor es la pintura de Nuestra Señora de los — 345 — Desamparados, que está en el altar de esta Invocación, en la Parroquial de San Andrés. Y el cascarón (pintado a fresco) del Presbiterio del Convento de Nuestra Señora del Remedio, extramuros de Valencia. En el claustro del Convento de San Sebastián, religiosos Mínimos, es de la misma mano, y está fir¬ mado de Vidal, el quadro que confronta con la puerta del Aula capitular, y tiene por asunto al Angel San Miguel, que baja el Charitas a San Francisco de Paula en el decierto. En la Iglesia de padres Mínimos de la Vivel, se hallan dos bellos lienzos de mano de dicho Profesor, el uno es un San Francisco Xavier, y el otro la Purísima Concepción. Por remate, es pintura suya a fresco, y cosa superior, el trasagrario de la Iglesia del Lugar de Campanar, y está todo bien simbolisado con alusiones al Santísimo Sacramento. De este Vidal es la pintura que está en el Convento [de] monjas de la Trinidad sobre la puerta de la Iglesia, que es un óvalo de barro. Es Nuestra Señora con un Niño (lo). Dicho Profesor después de padecer habitualmente una pro¬ funda hypocondría, por la qual se hacía como insufrible de sus mismos discípulos, falleció en esta Ciudad en ... Algunos han creído, que era retrato de Vidal, el que se halla pintado en el cielo de dicha Parroquial Iglesia de San Nicolás, en el luneto primero a mano isquierda, entrando por la puer¬ ta principal. Y quiero advertir aquí, que no es sino efigie del Dr. Joseph Antonio Gil de Casteldans, Médico (sugeto que de edad de 17 años era ya Cathedrático de Prima, en la facultad de Medicina en esta Universidad). Y el motivo de pintarle allí fué porque quando los comisionados de aquella su Parroquia salieron por su ámbito a pedir limosna a los feligreses para obrar y hermosear la Iglesia, al llegar a la casa de dicho Mdico (que es la de N... man.^ ...), a espaldas de la Casa de la Con¬ tratación, y hoy la posehe su nieto Dn. Francisco Gil, vecino de la Villa de Alcora, ocurrió que hallándole a la puerta, le decla¬ raron el fin a que iban, y después de manifestar a dichos comi¬ sarios con expresiones muy atentas 3' corteses, su poca posibili¬ dad para contribuir como quisiera, ponderando tanto su pobre¬ za, que creyeron los demandantes no les daría nada, o muy po- — 34G - CO, subió sin embargo, sacó un puñado de doblones, de a y 20 Ls., que presentó conexpresiones grandes de sentimiento por no poder obrar con más franqueza. Quedaron admirados de tan bizarra y no esperada limosna, como la de 300 Ls. Y viendo que no huvo en el resto de la Parroquia otro que le huviera igualado en la generosidad, deliveró despues la misma, en agra¬ decido recuerdo, retratarle en dicho sitio. Puede que también esté el retrato de Vidal, y que lo sea algún otro de los persona¬ dos, que allí se registran, pero diferente del que hasta ahora se crehía. (1) Tom. 2, ap. 7, pág. 166, y tom. 3, pág. 494. (2) En la vida del P. fr. Nicolás Borras... y en la de Thomas Yepes. (3) Tom. I, cart. 2, pág. 68, impr. 1772. (4) Marcial, Lib. S, Epigr. 10. (s) Tom. 2, lib. 9, cap. 7, a pág. 166. (6) Dicho tom. 2, cap. 8 y 9, a pág. 174. (7) El mismo de quien hablamos. (8) [Al margen, con reclamo después del final del párrafo "aquí pueden citarse las obras de Palomino".] (9) En la Historia de Nuestra Señora de los Desamparados, cap. ult. pág. 216. (10) [En el margen del fol. 98.] Thomás Paradís. El hermano Andrés Paradís, hijo (*) Arquitectos Thomas Paradís que se reputó por valenciano (parece arago¬ nés) (i) ahora ignoro el Pueblo fixo de su naturale¬ aunque por za, fué un Profesor que se distinguió entre los de su tiempo por sus buenas y excelentes obras de Arquitectura, y en especial fué un insigne Ensamblador, como lo acredita el cancel de la Capilla de la Comunión de la Parroquial de San Martín; en el que se descubre su mucha inteligencia y pericia en essa arte. Hizo también el retablo de San Francisco Xavier de la Igle¬ sia de la antes Casa Profesa de la Compañía, y puede decirse — 347 — que también el de San Francisco de Borja, allí mismo, pues que al menos seexecuto por su idea, y aun le comenzó (2). Omitiendo otras obras de dicho Artífice, se distinguió por su particular ingenio, idea, y habilidad de la Pintura plásti¬ ca (3), composición de alabastros, que imitan los jaspes y már¬ moles, figurando en las obras quantas muestras, historias, paí¬ ses y demás que quieran imitarse. En cuya habilidad y práctica, de la labor de la escayola fina, le siguió su hijo Andrés (4) Pa¬ radís, quien haviendo nacido en la Parroquia de San Estevan, por el año 1706 (otros dicen ser aragonés) (5), criándose al arri¬ mo de su padre, aprendió dicha arte, en que se aventajó mucho. Y haviendo entrado después hermano coadjutor en la religión de la Compañía de Jesús, trabajaba en esta Casa Profesa y en el claustro interior de Congregaciones, y sin duda adelantó sus los esmeros en la artificiosa práctica de la escayola fina, de la que executaba obras excelentes, y que assí en la firmeza y solides, como en la brillantes y hermosura, pueden casi competir con los mármoles y jaspes, en cuyas obras y artefactos executaba con los coloridos más vivos y apropiados, quantos dibujos e historias se le encargaban. Y hoy mismo pueden verse obras de su mano, que lo son todos los pedestales, frisos y frontales, que de dicha obra permanecen en el trasagrario de dicha Casa Profesa. Y en su Iglesia los frisos de algunas Capillas, como las de la Concepción, San Francisco de Borja y San Francisco Xa¬ vier. Y también labró muchos frontales de lo mismo, assí para dicha Iglesia de la Compañía, donde aún pueden verse, como para otras varias Iglesias de esta Ciudad. Para diferentes casas particulares practicaron los referidos, entre otras obras, algu¬ nas mesas, y en el dia existen dos (aunque la una ya está mal¬ tratada) en casa de D. Joseph Casasus, calle de la Soledad; de las quales en la una se ve labrado un escudo de armas con varios quarteles, y la otra diferentes naypes de la baraja, un guitarrón y papeles de solfa, todo y cada cosa de por sí histo¬ riado a lo natural, y con los colores más propios y correspon¬ dientes. Yo mismo, cierta ocasión, para cierto amigo que me lo en encargó, tercié con dicho hermano Paradís para que labrase — 348 — cierta loza ochavada, pues havía de encaxonarse ajustada a una- mesa de talfigura, y en ella labró varios naypes tan al vivo pre¬ sentados, que pudieran tenerse por los mismos originales. De cuya conformidad hay otras de dicha mano en esta Ciudad. Lo que sí puede hacerse sensible a quien apetesca los mayo¬ res progresos y adelantamientos en las artes es, que aunque algu¬ nos tal vez blasonaron de saber executar dicha composición de la escayola fina, por ahora (según dictamen de los más inteligentes e imparciales) puede afirmarse que los referidos han sido los más ventajosos que se han conocido, al menos por acá, en la claze referida. Perdió Valencia en tiempo de estos Profesores una bella coniuntura de aprovechar su talento adoptando sus nociones para dicha fábrica, cuya proporción sin duda no habrá malo¬ grado Madrid quando la bondad de Dn. Ramón Pasqual Diez, Capiscol de la S.^ Iglesia de Osma, y Académico de honor de la de San Fernando, se ofreció a enseñar dicha fábrica de la escayola en las vacaciones del año 1792 (6). (*) ["El hermano Andrés" ; Andrés corrigiendo en la interlínea "Juan" tachado.] (1) ["parece aragonés" en la interlinea, con tinta más clara.] (2) [Todo el § que comienza: "Hizo también" tachado.] (3) Asi le llama Palomino Tom. i, Lib. i, cap. 5, § 8, pág. 33, y menciona también la scaiola el erudito Baltasar Bonifacio, en su Histo¬ ria Lúdrica. lib. 8, cap. 4, pág. 297, intitulado el capitulo "De lapidibus non lapidibus". (4) ["Andrés". Andrés en la interlinea corrigiendo "Juan" tachado.] (5) [El paréntesis añadido al margen.] (6) Según se lee, y consta á folios 18 y 19 de las Actas de la Real Academia de San Fernando celebradas en 1793. Dn. Joseph de Cardona y Pertusa. Arquitecto Dn. Joseph de Cardona y Pertusa, Cavallero profeso y Pro¬ curador general de la Orden de Nuestra Señora de Montesa y San Jorge de Alfama, fué natural de esta Ciudad de Valencia, hijo legitimo de Don Juan de Cardona y de D.^ Vizenta Pertu¬ sa, y casó con D.® Rosa de Cardona Vives de Cañamas. Y aun- — 349 — que cavallero, noble y distinguido por su sangre, no se agravia¬ ría, si viviera, ni deberá agraviarse ningún noble y prudente de oírse celebrar como Arquitecto, aunque por disfrutar pingües y suficientes rentas, con que mantener el esplendor y lustre que le compete, haya exercido o exerça el Arte de la Arquitectura, o bien sea por recreaciónvirtuosa práctica de la Eutropelia, y como lo practicó