Catálogo Histórico y Bibliográfico de la Exposición Internacional de Barcelona 1929-1930 publicado bajo la dirección del Excmo. Sr. Duque de Berwick y Alba Director de la Real Academia de la Historia TOMO I Afio MCMXXX1 MADRID EXCMO. SR. DUQUE DE BERWICK Y ALBA Catálogo Histórico y Bibliográfico de la Exposición Internacional de Barcelona publicado bajo la dirección del Excmo. Sr. Duque de Berwick y Alba Director de la Real Academia de la Historia / / TOMO I Ano MCMXXXl MADRID DIRECCIÓN (Hay un sello que dice:) EXPOSICIÓN DE BARCELONA Cierre: 20 de abril de 1929 Núm. 9720 Esta Dirección, con esta fecha, a propuesta del señor Jefe de la Sección de Arte de este certamen, ha venido en decretar lo siguiente: Que se encargue al ilustrísimo señor don Vicente Castañeda y Alcover, secretario perpe- tuo de la Real Academia de la Historia, y al ilustrísimo señor don Antonio Ballesteros Be- retta, catedrático y miembro también de la dicha Academia (que ya tenían parte de este encar- go), para que, bajo la dirección del excelentísi- mo señor Duque de Alba, director de la Real Academia de la Historia, entiendan en la orde- nación, redacción, ilustración e impresión del CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA. Lo que esta Presidencia se complace en co- municar a usted para su conocimiento y efectos procedentes. Dios guarde a usted muchos años. Barcelona, 18 de abril de 1929. El Jefe de la Sección de Arle, Joaquín Montaner. El Director de la Exposición, El Marqués de Foronda. (Hay un sello.) PROEMIO por los excelentísimos señores Duque de Alba, don Antonio Ballesteros Beretta y don Vicente Castañeda y Alcover PROEMIO La colección valiosísima reunida en el Palacio Nacional de la Ex- posición de Barcelona de 1929-1930 ostentaba dos caracteres distin- tos. Había en ella objetos y códices de un alto interés artístico y ello justifica los catálogos de Arte. Pero era preciso un magno catálogo histórico que comprendiese los cientos de documentos de sumo valor para la historia patria y hasta esos mismos objetos y códices que, además de su aspecto artístico, encierran una gran riqueza histórica. El Arte en sus grados de evolución demuestra la técnica y el gus- to estético de las generaciones; pero al mismo tiempo, como huella de culturas y civilizaciones, es un exponente histórico inestimable. Así, un objeto por su factura insignificante o por lo tosco de su ejecución, puede desdeñarse por el Arte y ser, no obstante, un recuerdo de un personaje, la evocación de un suceso pretérito de relieve. La Historia, en su concepto moderno y enciclopédico, comprende, pues, todas las manifestaciones artísticas y los testimonios epigráficos, numismáti- cos y monumentales, sin reparar en su clase y factura. Por tanto, el cau- dal informativo de índole histórica presenta múltiples aspectos, y en ellos se incluye la losa epigráfica, el palacio, la catedral y el cuadro auténtico de época. Los restos son también de diversa calidad, desde la moneda con el busto del soberano hasta la espada o el vestido del magnate y del labriego, sus utensilios y los muebles de su morada. Procuramos en el contenido de este Catálogo guardar un orden cronológico. Por esta razón comenzamos por la Prehistoria, Ello exi- ge una explicación tratándose de un Catálogo histórico. Las grandes edades prehistóricas no guardan sincronismo en las diversas regiones del planeta, es decir, no aparecen simultáneamente en unas y en otras comarcas de la tierra; hoy aún existen pueblos del centro de África que viven en la Prehistoria. Nos circunscribimos a la Península y esto nos evitará más complicadas explicaciones. Otro extremo de cier- ta entidad queda por dilucidar. ¿Cuándo empieza y termina la Pre- historia en España? El comienzo es fácil señalarlo por los utensilios del hombre hallados en el período chelense, primero de la piedra tallada o Paleolítico y con la raza de Neanderthal. La segunda parte de la interrogación no ha interesado tanto a los prehistoriadores, mas in- quieta a los cultivadores de la Historia. La mayoría de los prehisto- riadores prolongan su especialidad hasta bien avanzado el periodo ibérico; sin embargo, aunque las excavaciones sigan dando el material más abundante, nos encontramos ya en terreno puramente histórico. ¿Cuál es la línea divisoria? Debe fijarse una línea divisoria, a riesgo siempre de que sea imprecisa y modificable; se trata de una conve- niencia científica y no de algo definitivo, sino provisional, como han de ser estas soluciones de la ciencia. Un descubrimiento puede variar hacia un lado u otro la línea escogida. Se ha pensado de una manera vaga en el surgir de las civilizaciones, pero ha sido desechado porque civilización procede de ciudad y poblados incipientes los hay en épocas neolíticas. Tampoco resuelve nada la escritura, pues una elemental prudencia aconseja precaverse de posibles interpretaciones de signos, quizás rudimentos escriturarios primitivos. Queda una tercera solución y es la que aceptamos. En el momento inapreciable en que los pueblos tienen conciencia de su vivir colectivo es indudable que tienen una exis- (encia historicista. Pero puede acaecer que esas tribus o esas colectivi- dades no hayan tenido la fortuna de legar a la posteridad un testimonio escrito de sus hechos o de su cultura; a veces se han perdido esas prue- bas fehacientes o no han existido redactadas con signos gráficos, y sin embargo la conciencia de que hablamos existió. Por ejemplo, los histo- riadores clásicos nos hablan de las leyes en verso de los turdetanos y con este dato llegamos al supuesto favorable de que otros pueblos de cultura más adelantada tuvieron noticias de esas tribus y nos transmi- tieron cuanto sabían sobre ellas. He aquí el momento histórico. Histo- riadores y geógrafos clásicos informan del vivir colectivo consciente de las tribus hispanas y en esas fechas imprecisas, nebulosas y cam- biantes del Iberismo ingresan los pueblos peninsulares en la Historia. La Prehistoria es el estudio de la historia primitiva del hombre. Durante sus largas edades surge el arte, se inician las fases elemen- tales de la sociabilidad y de la Religión, aparecen las fórmulas rudi- mentarias de asociación guerrera y tal vez política. Los individuos son industriosos, por imperativos de lucha primero, por necesidad de cultivo y de habitación después. Todo es.brutal, salvaje, sin nociones de convivencia regular ni menos de relación pacífica intertribal. El contacto con civilizaciones más adelantadas, la propia evolución hacia el natural mejoramiento o las aportaciones de otros pueblos invasores —no pueden precisarse bien las causas— transformaron aquellas tri- bus embrionarias. Ya los iberos, celtas y singularmente los celtiberos, que trataron con griegos, fenicios, cartagineses y romanos, podemos considerarlos sujetos históricos. Estas tribus tienen conciencia de su personalidad; sus virtudes y defectos son de seres civilizados en sen- tido histórico y no embrionario o primitivo; entre un Indortes o un Is- tolacio y el habitante de la cueva de Altamira o el de Peña Tú media un abismo diferencial, favorable a los primeros en cuanto a su visión del mundo que les rodea y al concepto de su personalidad. I^as células tribales de la gran Península occidental europea pene- tran retrasadas en la Historia; hacía muchos siglos que poderosas ci- vilizaciones brillaron y hasta se extinguieron en Oriente. Planteamos con este axioma el problema de la Edad Antigua. Esta serie de centu- rias que tradicionalmente hemos denominado tiempos antiguos pode- mos dividirlos en dos inmensas mitades: la de los grandes imperios orien- tales asiáticos y el africano Egipto primero, y después el mundo llama- do clásico, en el que se destacan Grecia y Roma. De los imperios de Asia y también de Egipto llegan a España salpicaduras culturales; recorde- mos un instante el tesoro de La Aliseda, si bien es muy probable que los transmisores de esos efluvios de Oriente sean mercaderes, fenicios o pú- nicos, como de otros restos pudieran ser los portadores traficantes o ex- ploradores de las thalassocracias mediterráneas. Con lentitud se va des- envolviendo el retardatario ambiente peninsular mientras crece pujante Roma y fenece el esplendor de las ciudades helenas sumergidas en la ola del Imperio de Alejandro. La relación de Iberia con griegos, carta- gineses y romanos, es, con el compás del tiempo que avanza, más fre- cuente ; pero siempre en condición a veces de subordinada o dependiente y siempre de manifiesta inferioridad política. Caracteriza el período clásico de la Antigüedad el predominio de las ciudades: Atenas, Esparta, Tebas, Roma, Cartago. Unido al concepto estatal concentrado en la urbe, existe asimismo el concepto de liberta- des políticas disfrutadas por clases privilegiadas, pero que señalan un gran avance respecto a la estructura del poder oriental, ejercido por uno solo, cuya voluntad omnímoda era fuente de todo derecho. Este adelan- to sufre un eclipse en el mundo griego y es el meteoro macedónico, que si expande con sus conquistas la cultura helena, hiere de muerte las li- bertades ciudadanas. También la Roma republicana desemboca en el Imperio, que mata las libertades democráticas. España participa de las consecuencias de episodios de griegos, púnicos y romanos. Escisiones políticas de colonias de estirpe griega, afanes comerciales de fenicios o helenos, acaso misticismo religioso unido a la codicia mercantil, fue- ron la causa de establecimientos y factorías de estos navegantes auda- ces. Ya en siglos de muy noticiosa y por tanto conocida Historia, los impulsos guerreros y los planes de la plutocracia de Cartago escogie- ron a Iberia como una compensación jugosa a la pérdida de otros do- minios mediterráneos infligida por la creciente hegemonía romana. Flu- yen los efectos y las tribus hispanas proporcionan mercenarios a los con- tendientes y arriban las legiones a nuestro suelo para no abandonarlo en muchos siglos, dejando en él huella perdurable. Error craso de nacionalismo exagerado es el considerar a España como un todo independiente y como disgregado de la Historia Univer- sal, y particularmente el yerro es más apreciable en las épocas antiguas, pues en ellas la Península se ve moldeada por el genio administrativo de Roma. Empieza la noción de totalidad en el nombre Hispania y luego, a través de las diversas distribuciones administrativas, el mirar exper- to de la Administración romana advierte en los matices de clan y de tribu ciertas afinidades comunes, producidas quizás por la convivencia y secular relación de los pueblos de la Península. El rastro latino será de incalculables consecuencias: idioma, derc- cho, cultura. La extensión magnífica del imperialismo romano facilita la expansión de una doctrina judaica propagada por los ámbitos del orbe mediterráneo y extendida luego a remotos confines. Este factor de orden espiritual plasma la psicología colectiva de las provincias hispánicas, y al yunque de la persecución se solidifica la creencia cris- tiana en España. El Imperio decadente prevé el advenimiento de una nueva Edad. Nuestra vanidad de europeos nos induce a una perspectiva egoísta y equivocada al considerar tan sólo las fortunas, vicisitudes y adversi- dades de Europa. Prescindimos demasiado del Extremo Oriente, que mejor estudiado, reserva sorpresas. Ese mundo, a pesar de su invetera- do aislamiento, influye en Occidente, si no de una manera directa, sin duda por intermediarios. Hoy va demostrándose la importancia de la India en las floraciones de la cultura antigua, y no podemos trascordar que hasta en las emigraciones de pueblos que caracterizan los finales de la Edad Antigua y los comienzos de otra era, las hordas del centro de Asía, dinámicamente, por su empuje, producen el movimiento de tras- lación de los pueblos bárbaros situados al E. de Europa. Recordemos, en suma, las huestes de Atila. Uno de los nombres más impropios, pero que representa una como- didad metódica en la división de los tiempos históricos, es el de Edad Media. Ha servido para comprender los diez siglos y medio situados entre la disolución del Imperio romano y la caída de su heredero el Im- perio bizantino. Ya el decir épocas medievales significa una vaguedad desesperante. Los doctos han convenido en un corte divisional que se- pare dos edades medias: la llamada por incongruencia o perversa tra- ducción del alemán Alta Edad Media, o mejor Vieja o Vetusta Edad Media, y la Raja Edad Media. Poco es para matizar, pero al menos agrupa y diferencia series de acontecimientos que responden a distin- tas inquietudes. No hay términos hábiles de comparación entre unas centurias de fermentación como fueron las v, vi, v n , v n i , ix y x, en que se van forjando las nacionalidades modernas, y el ardor crucifero de los siglo xi y XII, incomparables a su vez con los siglos siguientes. El x i n , de eflorescencia intelectual, renacentista (San Luis, Alfonso el Sabio, Federico II Staufen); el xiv, batallador, duro, de verdadero re- troceso (la guerra de cien años), y el xv, trovadoresco, de torneos y ale- gría, una segunda juventud y otro brote poderoso del Renacimiento. La Edad Media, según los cánones tradicionales, empieza en el si- glo v con las invasiones bárbaras, que dislocan el Imperio romano, de cuyas ruinas brotarán gran parte de las actuales naciones europeas. Para la vida interna de España no representa la irrupción de visigo- dos, vándalos, suevos y alanos una fecha inicial que inaugure otra edad, porque la civilización adoptada por los vencedores visigodos es la roma- na de los vencidos, como lo demuestra la influencia de los Padres Tole- danos en la legislación y gobierno de España. Las dosis de germanismo autorizan, a lo más, a que hablemos de un período de transición. La ver- dadera Edad Media hispánica comienza con la batalla de Guadi Beca o Guadaletc el año 711, fecha de arranque que señala un acontecimiento trascendental para la cultura y la existencia política peninsular. Los elementos latinos y germánicos, europeos y cristianos han de compartir el suelo hispánico con pueblos asiáticos y africanos de religión musul- mana. Esto significa una transformación radical que pccuh'ariza la his- toria de España, y en apariencia la separa del resto de Europa. Si tratáramos de historia política, no vacilaríamos un momento en escoger la fecha de la victoria de Táric como suceso inicial de los tiem- pos medievales; pero al referirnos a un Catálogo de objetos, códices, do- cumentos y libros en que abunda lo artístico, es preciso circunscribirse a datas más generales y comprensivas. La constitución política permite, en cierta medida, el aislamiento; en cambio el arte, por muy indígena, recibirá continuamente las corrientes del exterior. Además, cara a la Historia Universal, la Hispania de los visigodos cobra unidad y cohe- sión, es un todo orgánico y armónico al igual que la Francia labrada por los francos. ¡Qué importa que se disgregue luego, si ha de guardar como ideal la unidad lograda durante siglos! En la historia española hay también varias edades medias. Hasta el siglo xi la preponderancia musulmana da carácter a esta época. Ya en la undécima centuria cambia el medio peninsular; por un momento el poder muslímico está próximo a su ruina; el socorro africano reani- ma la causa del Islam y detiene el avance de los reinos cristianos. Al- fonso VI, el conquistador de Toledo (1085), es vencido; la sangre be- reber fortifica el Estado mahometano; sólo el Cid, dueño de Valencia, es capaz de sostener el choque con las huestes almorávides. En cultura, aires del Norte y la paradoja del vencido influyendo en el vencedor; los cluniacenses, el arte románico y la moda de lo musulmán a raíz de la postración de los taifas, con más eficacia que en las fechas del poderío cordobés odiado y cuya cultura y costumbres se aceptaban a disgusto. El placer de adoptar lo musulmán dura poco; el terrible almorávide es aborrecido y renace la repulsión hacia los hábitos del Sur. El ideal de Reconquista, con sus conocidos intervalos, dura hasta 1492, mas presenta variantes y modalidades. La colaboración de los reinos peninsulares se hace más eficaz a partir del siglo x n . En este siglo surge asimismo un renacimiento cultural; su flecha indicadora es la escuela de traductores de Toledo. Un relámpago fulgurante del Islam con los almohades pronto se apaga. Ya el siglo x n i ostenta un franco renacimiento de corrientes latinas y orientales; es un instante cumbre y diferencial por excelencia. España, desinteresada de Europa, intervie- ne en svis conflictos; un monarca de Castilla pretende la corona de Ale- mania y el reino de Aragón se prepara a intervenir en la política me- diterránea. Lo último merece una explicación. Tanto Portugal como Aragón han cumplido su misión reconquistadora; contra el muslim han contri- buido con su esfuerzo en las Navas de Tolosa, pero tanto portugueses como navarros y aragoneses (y con este nombre comprendo también a catalanes, valencianos y mallorquines) se hallaban separados del reino granadino por tierras castellanas; a Castilla correspondía, pues, ter- minar la Reconquista. Después de la devolución de Murcia a su yerno Alfonso X, piensa Jaime I en el Mediterráneo como natural expansión de su pueblo; cruzada a Tierra Santa o, algo más práctico, un matrimo- nio de pretensiones itálicas. El primer paso fue fructífero; Constan- za, la hija de Manfredo, llevaba en dote destinos insospechados. Son consecuencias escalonadas: Pedro III, las Vísperas Sicilianas, la pose- sión de la isla, la lucha angevina, la expedición de catalanes y aragone- ses a Oriente, Cerdeña, Alfonso V y el reino de Ñapóles. Mientras Portugal sin expansión oriental por la roca de Castilla y adosado al Atlántico, espera del mar la dicha de futuros descubrimientos. En tanto transcurren el x i n , el siglo literario; el xiv, centuria de hierro, guerra y peste; los Benimerines, las minorías desastrosas de Fernando IV y Alfonso XI de Castilla, las justicias alfonsinas y las crueldades de Pedro I el castellano, de Pedro IV el aragonés y de Car- los el Malo de Navarra; luego desastres en Castilla y Portugal y la ba- talla de AIjubarrota. Nace el siglo xv, prometedor, centuria de cancio- neros y versos al itálico modo; el Arte penetra desde Flandes e Italia como suave filtro estético y los anuncios de una novísima Edad son pa- tentes. El feudalismo atrabiliario, desorganizado y abusivo, ha cumpli- do su misión de los tiempos primeros; la preponderancia nobiliaria ame- naza con el hundimiento del Estado. La necesidad sentida en toda Euro- pa ha de remediarse con la misma triaca. Pueden considerarse, pues, dos Edades Medias españolas bien deli- neadas: la Remota Edad Media que comprende desde el siglo v m hasta el x i ; sus diversos períodos señalan la preponderancia del factor mu- sulmán con sus alternativas de prosperidad y decadencia. La Edad Me- dia Tardía la componen los siglos que corren del xi hasta mediados del xv. El Estado mahometano no cuenta como elemento decisivo, la cultura y entidad de los Estados cristianos es cada vez mayor y cesa el relativo aislamiento político de España (Alfonso VIII y la Gascuña, Alfonso X y el Imperio, los monarcas de Aragón y Provenza, la políti- ca mediterránea del Estado aragonés, don Gil de Albornoz, Rodrigo de Villandrando, los reyes de Navarra). Existe un período medieval de transición constituido por los siglos de la dominación visigoda (v, vi y V I 1 )- Conviene insistir en las características. T,a dominación árabe en Es- paña tiene un carácter específico a través de los tiempos. En sus comien- zos es una invasión heterogénea; llegan sirios, persas y árabes con una masa beréber; los caudillos proceden de Arabia y traen a España sus odios regionales. Los conquistadores no vienen con mujeres y casan con las del país, y así a la segunda generación los musulmanes son es- pañoles. Sólo se diferencian de los del Norte en el tronco masculino y en religión y tradiciones culturales. Respecto al idioma, junto al árabe se habla un dialecto latinado. La etnografía recibe nuevos torrentes de sangre africana con almorávides, almohades y benímerines y justifica el que los cristianos les llamen moros. Tópico usual es la Reconquista que ha servido como inspirador a huecas declamaciones y ditirambos marchitos; sin embargo, el fenóme- no es indiscutible en esencia aunque sean a veces sin sentido las genera- lizaciones y rimbombancias que motiva. Intentemos una síntesis con jalones explicativos. Del naufragio visigodo se salvaron unos pequeños baluartes en Galicia, Asturias, Vasconia y las montañas del Nordeste. Estos minúsculos contingentes cobraban alientos a la menor depresión o averia del poder musulmán. Alcanza fama como símbolo la insurrec- ción de Asturias por ser el refugio de magnates godos, y surge la legen- daria figura de Pelayo; decimos legendaria, no por dudar de su existen- cia, sino porque su personalidad, envuelta en neblina, no está aún des- pojada de celajes de leyenda. A la par otros caudillos, menos renom- brados, se resisten en los riscos del Pirineo. Años después Carlomagno ayudará por aquel lado la campaña recuperadora. El pequeño reino de Asturias contiene los ataques formidables del cordobés y la máxima tensión defensiva coincide con el reinado de Al- fonso II. Con el tercer Alfonso avanzan las huestes del Estado asturia- no. Luego la capitalidad pasa a León sin oposiciones ni rencillas comar- cales entre asturianos y leoneses; el reino leonés fue una prolongación del asturiano. En cambio, apenas nacido el condado castellano emerge la oposición entre León y Castilla, acentuada cuando el condado se erige en reino. Sabemos de estos antagonismos por reminiscencias; es algo vivo en los siglos xi y x n ; pero después de la fusión se pierde y esfuma. Prosigamos analizando la Reconquista. El núcleo vasco se ha trans- formado en reino de Navarra, y de la Marca hispánica de los carolin- gios nació el condado catalán. De los Estados repartidos por Sancho el Mayor, de Navarra, a sus hijos, aparece el reino de Aragón. Otro repar- to, el de Alfonso VI de Castilla, consecuencia del derecho patrimonial de la realeza, daba ocasión a que germinase el condado portugués con- vertido luego en reino. Reunidos León y Castilla, de una parte, y for- mado el Estado catalano-aragonés, de otra, ya en el siglo x m eran Aragón, Navarra, Castilla y Portugal las cuatro potencias cristianas de España. Se podía, con verdad, hablar de las Españas. El movimiento bélico o de choque de las dos culturas medievales en España, es de flujo y reflujo; impulso arrollador ascendente en los si- glos VIII y ix; de lento descender entre el x y el x u , con dolorosos re- trocesos para los del Norte en la época califal, principalmente en los años de Almanzor. Los cristianos con cautela traspasan los montes y buscan las cuencas de los ríos de más caudal como líneas defensivas que aseguren su avance y establecimiento definitivo. Así, salen de las breñas de Asturias, salvan las montañas leonesas y llegan al Duero en el siglo x (Alfonso III de Asturias); en el siglo xi avanzan hasta el Tajo (Alfonso VI); en el x u los orientales ganan las líneas del Jalón, del Jiloca y del Ebro (Alfonso I de Aragón, Ramón Berenguer IV); franquean luego el Muradal y en el siglo x m llegan por un lado al Guadiana (Alfonso IX de León) y años después al Guadalquivir (Fer- nando III el Santo). Es ya en esta centuria una pelea intermitente, ca- balleresca, de treguas, escaramuzas y paces prolongadas. Error es pen- sar en una epopeya de ocho siglos de continuo batallar. Después de 1350 transcurre más de un siglo sin guerra a fondo, salvo algún episo- dio aislado como la veleidad de Pedro I de Castilla y las insignificantes expediciones de tiempos de Juan II y Enrique IV; la campaña de Fer- nando de Antequera fue una excepción, l'uede afirmarse que el reino granadino disfruta entonces de paz, dentro de la Península. Hay, no obstante, un persistente combatir durante estos crudos tiempos del Medio Evo español; son las contiendas entre los reinos cris- tianos peninsulares y las luchas de la nobleza y de las ciudades en ese es- tado jurídico feudal hasta hoy tan deficientemente estudiado. El feuda- lismo hispano, sin duda muy poco semejante al francés y centro-europeo, debe ser esclarecido, pues ello nos dará la clave de muchos problemas planteados aquí de distinto modo que en otros países; esto es fácilmen- te comprensible porque las circunstancias políticas de la España de en- tonces eran diversas de las de otras naciones. De lo precitado conviene destacar que la zozobra peleadora y el adiestramiento en las armas pre- pararon aquella raza de aguerridos paladines del siglo xvi. En trazos esquemáticos intentemos diseñar la evolución del Arte. A las importaciones fenicias, púnicas, griegas y romanas sucede nna ex- pansión del arte latino, consecuencia del dominio político. Empero el arte indígena sigue ostentando atisbos de originalidad. En el Bajo Im- perio el Arte cristiano, que fluye de la paganía, da muestras de su be- lleza litúrgica. Pronto las artes bárbaras llegan con los nórdicos invaso- res. Aparece el arte visigodo y tras él la política de nuevos dueños im- planta las manifestaciones artísticas del arte mahometano. Infiltra- ciones de éste producen en territorio cristiano el arte mozárabe cuan- do ya en Asturias misteriosas influencias de Oriente han dado un arte peculiar que toma su nombre de la región asturiana. Con cluniacenses, peregrinos de Santiago y otras influencias ultrapirenaicas brota en nues- tro suelo el estilo y el arte románico que cobra en España particulari- dades singulares. El siglo x m , con cistercienses y otras modas europeas, importa el arte gótico que a través de sus fases había de llegar hasta la Edad Moderna. Hemos enunciado la cronología como norma, pero no siempre po- dremos encerrar en sus mallas las notas ordenadas del Catálogo. Ne- cesidades de momento precisarán el agrupar, por ejemplo, la colección sígilográfica medieval después de haber recorrido las etapas de la Edad Media. AVANT-PROPOS La collection extrémement ríche réunie dans le Palais National de l'Exposition de Barcelonne de 1929-1930, présentaít deux caracteres différents: les objets et les livres manuscrits du plus haut ínterét artis- tique justífiaient les Catalogues d'Art. Mais il fallait aussi un gran Catalogue histonque dans lequel seraient réunies les centaines de docu- ments d'une grande valeur pour l'histoire, et ees mémes objets et li- vres manuscrits qu'en plus de leur aspect artistique, referment une grande richesse historique. L'Art nous montre, dans son évolution, la technique et le goüt es- thétique des générations: il est aussi —comme trace des cultures de civilisations— un exposant historique inestimable. Une piéce gros- siérement travaillée ou de facture insignifiante, peut étre dédaignée par l'Art, tout en étant le souvenir d'un personnage, l'évocation d'un événement important L'Histoire, dans sa conception moderne et enciclo- pedique, embrasse toutes les manifestations artistiques et les témoigna- ges épigraphiques, numismatiques et monumentaux, sans préter atten- tion á leur classe ni á leur facture. Les preuves d'ínformation de l'his- toire présentent des aspeets tres varíes, depuis la dalle épigraphique, jusqu'á la cathedrale, le palais et le tableau authentique de l'époque, la monnaie avec le buste du souverain, l'épée ou le vétement du magnat et du Iaboureur, ses ustensiles et l'ameublement de sa demeure. Nous táchons de suivre dans ce Catalogue un ordre chronologique: c'est pourquoi nous commengons par la Préhistoire, et ceci exige une ex- plication du moment qu'il s'agit d'un Catalogue historique. Les grands XVIII AVANT-PROPOS ages prehistoriques ne gardent, dans les dif ferentes régíons de la Terre, du synchronisme, c'est á diré qu'elles n'apparaisent simultanément dans les diverses contrées de la planéte: Íl en existe, de nos jours, des peupla- des du centre de l'Afrique qui vivent encoré dans la Préhístoire. Pour éviter des explications plus compliquées, nous nous référons seulement á la Péninsule. Un autre point d'une certaíne importance est á considerer: le debut et la fin de la Préhistoire en Espagne. Le commencement est facile á signaler d'aprés les ustensiles de l'homme trouvés dans la période chelléenne, premíére de la pierre taillée ou paléolithique, et avec la race de Neanderthal. La fin a moins intéressé les préhistoriens, mais elle inquiete l'historien. La plupart des premiers font aller leur spéda- lité jusqu'á la période ibérienne bien avancée, et cependant et malgré que les fouilles continuent á fournir du matériel tres abondant, nous nous trouvons déjá dans un terrain purement historique. Quelle est done la ligne dívisoire? Et cette ligne doit étre fíxée, méme en ris- quant d'étre imprécise et modifiable, puisqu'il s'agit d'une convenance scientifique, non définitive, mais provisíonnelle, comme doivent étre ees solutions de la science. Une découverte peut varier, d'un cóté ou de l'autre, la ligne choísie. On a pensé, d'une maniere imprécise, á la naissance des civilisatíons, vite abandonnée, étant donné que civilisation provient de cité, et qu'il en existe des peuplades naissantes dans les épo- ques néolithiques. L'écríture ne nous aide pas davantage, car il est pru- dent de se méf ier de possibles interpretatíons de signes, rudiments primi- tifs d'écriture peut-étre. Une troísiéme solution nous reste, et c'est celle que nous aceptons, Dans le moment inapprécíable 011 les peuples ont conscience de leur vie collectíve, il est sur qu'íls ont une existence historique. II peut arri- ver cependant que ees tribus ou ees collectivítés n'aient pas pú laisser un témoinage écrit de leurs faits ou de leur culture: ees preuves ont pú se perdre ou ne pas étre redigees avec des signes graphiques, et ce- pendant cette conscience dont nous parlons a existe. Les historiens cla&síques nous parlent des lois en vers des turdetains, ce qui nous fait penser que d'autres peuples d'une culture plus raffinée avaient enten- du parler de ees tribus et nous avaient transirás tout ce qu'ils savaíent AVANT-PROPOS XIX á leur sujet. Voici le moment hístorique. Des historiens et des géogra- phes classiques nous informent de la vie collective et consciente des tri- bus híspaniques, et c'est á ees dates imprécíses, nébuleuses et changean- tes de Tlberisme qu'a Heu l'entrée des peuples péninsulaires dans l'His- toire. La Préhistoire est l'étude de I'histoire primitive de l'homme. Ses longs ages voient surgir I'art, s'initíer les phases ¿lémentaires de la so- ciabiHté et de la Religión: les formules rudimentaires d'association guerriére et peut-étre politique, apparaisent. Les individus, impulses d'abord par les besoins de la lutte et plus tard par celles de la demeure et de la culture des campagnes, deviennent industrieux. Tout est bru- tal et sauvage, sans aucune notion de vie reguliére et moins encoré de relation pacifique entre ees tribus embryonnaíres, qui par leur con- tact avec des civilisations plus raffinées, par leur propre évolution vers l'amélioration naturelle ou á cause encoré des apportatíons d'au- tres peuples envahiseurs (les causes ne peuvent pas étre bien définies), se voient transformées. Nous pouvons deja consíderer comme des sujets historiques les ibéres, les celtes et particuliérement les celtíbe- res, relationés avec les grecs, les phénicíens, les carthaginois et les ro- mains. Ces tribus-lá ont conscience de leur personnalité: elles ont les vertus et les defauts des étres civilísés, dans le sens historíque, pas embryonnaire ou prímitif: les différences enormes qui séparent un Indortes ou un Istolacio d'un habitant de la Caverne d'Altamira ou de la Peña Tú, sont favorables aux premiers concernant leur visión du monde, dont ils sont entourés et la conception de leur personnalité. Les cellules des tribus de la grande Péninsule Occidentale européen- ne, pénetrent tardivement dans l'Histoire: de longs siécles s'étaient deja écoulés aprés l'extinction en Orient des civilisations tres puissan- tes, et avec cet axiome nous posons le probléme de l'áge anden. Nous pouvons diviser en deux moitíés inmenses la serie des siécles que nous appelons traditionnellement les temps anciens: celle des grands em- pires orientaux asiatiques et de l'Egypte africain d'abord, et le mon- de dit elassique, de Gréce et de Rome, aprés. Des éclaboussures cultu- rales procedant des Empires d'Asie et de l'Egypte parviennent en Espagne (témoin le trésor de 1*Aliseda), quand méme il est fort pro- XX AVANT-PROPOS bable que ees éfluves d'Orient aient été transmises par des marchands phéniciens ou puniques, de méme que des explorateurs ou des trafi- quants des thalassocraties medíterranéennes aient pú étre les porteurs d'autres restes de civilisation. L'ambient retardataire péninsulaire se développe lentement, tandís que Rome grandit en puissance et que la splendeur des cites hellénes, englouties par la vague de l'Empire d'Alexandre, s'éteint. La relation de l'Iberie avec les grecs, les carthaginois et les romains est, avec la mesure du temps qui avance, plus fréquente, mais toujours de subor- dínation ou de dépendence, et d'inferiorité politique tres marquée. La période classique de l'antíquité est caractérisée par la prépon- derance des villes: Athénes, Sparte, Thébes, Rome, Carthage. A cóté de l'idée d'état concentrée dans la ville, il existe aussi la conception des libertes politiques dont jouissaient les classes privilegiées, mais qui marquent un grand pas en avant en face de la structure du pouvoir oriental exercé par un seul dont les volontés étaient la source de tout droit. Ce pas en avant s'efface dans le monde grec, et c'est le météore macédonien que s'Ü répand avec ses conquétes la culture hellenique, blesse á mort les libertes citoyennes. La républicaine Rome se voit aussi entraínée á l'Empire qui tue les libertes démocratiques. L'Es- pagne est atteinte par les conséquences d'épisodes de grecs, puniques et romains. Des scissions politiques de colonies de souche grecque, des ambitions commerciales de phéniciens ou d'hellénes, le mysticisme ré- ligieux uni á la convoítise mercantile, occasionérent peut-étre l'établis- sement de ees audacieux navigateurs. Les impulsions guerriéres et les plans plutocrates de Carthage, avaient deja choisi l'Iberie —dans des siécles tres connus de l'Htstoire— comme une compensation á la perte d'autres domaines méditerranéens que la croissante hégémonie romai- ne leur avait inflige. Les effets affluent et les tribus ibéres fournissent des mercenaires aux contendants: les légions arrivent á notre terre, qu'elles oceuperont pendant des siécles en y laissant des traces ineffa- c.ables. La grand'erreur de considérer, avec un rationalisme exageré, l'Es- pagne comme un tout indépendant et pour ainsi diré disjoínt de l'Histoi- re Universelle, est particuliérement appréciable aux anciennes époques, AVANT-PROPOS XXI dans lesquelles la Péninsule se voit fagonnée par le génie administratif de Rome. La notion de totalité commence avec le nom Hispania, et, plus tard, á travers les diverses distributions adminístratives, la vue pergante de l'administration romaine voit dans les nuances de clan et de tribu certaines affinités communes, résultat peut-étre de la vie en commun et de la rélatíon séculaíre des peuples de la Péninsule. Les conséquences de la trace latine seront incalculables: idiome, lois, culture. L'extensión magnifique de 1'ÍmpérialÍsme romain facilite l'expansion d'une doctrine juda'ique propagée par tout l'orbe méditerra- néen et répandu plus tard dans des contraes les plus éloignées. Ce fac- teur, d'un ordre spirituel, fíxe la psychologie collective des provínces hispaniques, et les croyances chrétiennes se solidífient en Espagne sur l'enclume de la persécution. L'Empire décadent prevoít l'arrivée d'un nouvel age. Notre vanité d'éuropéens nous présente une perspective égoiste et fausse en considérant seuíement les fortunes, les adversités et les vicissi- tudes de l'Europe. Nous prétons trop peu d'attention á l'Extréme Orient, qui mieux étudíé, garde des surprises. Ce monde-la, malgré son isolément inveteré, a une influence sur l'Occident, sinon directe, par des intermédiaires. L'importance de l'Inde et son influence dans la culture ancienne est aujourd'hui demontrée, et nous ne pouvons oublier que mime dans les émígrations des peuples qui caractérisent la fin de l'áge ancíen et le commencement d'une autre ere, les hordes du centre d'Asie dynamíquement, par leur poussée, produissent le mouvement de trans- lation des peuples barbares ¡nstallés á l'Est de l'Europe. Rappelons, en un mot, les forces d'Attila. Le nom de Moyen Age est, tout en représentant une commodité de méthode pour la división des temps historiques, un des plus impropres. II a servi pour embrasser les dix siecles et demi compns entre la disso- lution de l'Empire romain et la chute de son héritier VEmpíre bizantin. Diré, maíntenant, époques medievales, est d'une desesperante impreci- sión. Les doctes ont convenu de faire une séparation de deux ages mo- yens: celui dit, par une mauvaise traduction de l'allemand ou par une incongruité, Haut moyen age, ou mieux encoré Vieux moyen age, et le Bas moyen age. Ce n'est pas beaucoup pour nuancer, mais cela per- XXII AVANT-FROPOS met, au moins, de grouper et de dífférencier des series d'événements répondant á des inquietudes diverses. II est impossible de comparer les siécles de fermentation, que furent les v, vr, v n , v i n , ix et x c dans lesquels les modernes nationalités prenaient leur forme, avec l'ardeur des croísades des xi e et xn e , incomparables á leur tour aux siécles suivants. Le xin e , de fleuraison intellectuelle, de renaíssance (Saint Louis, Alfonso el Sabio, Fréderic II Staufen); le xiv*, guerrier, dur, vraiment arrieré (la guerre des cent ans), et le xv e des trouvadours, des tournois et de joíe: une seconde jeunesse et un autre renouveau puissant de la Renaissance. L'Age Moyen commence, d'aprés les canons traditionnels, au v e sié- cle avec les ínvasions barbares, disloquant l'Empire romain, dont les ruines seront les souches de la plupart des Nations éuropéennes actuel- les. L'irruptíon des wisigoths, vandales, suéves et alains ne représente pour la vie interne d'Espagne une date initíale inaugurant un autre age, parce que la civilisation adoptée par les vainqueurs wisigoths est la romaine des vaincus comme il est demontre par l'influence des Pe- res de Toléde dans la legislation et le gouvernement de l'Espagne. Les doses de germanisme nous permettent tout au plus parler d'une pério- de de transiction. Le véritable moyen age espagnol commence avec la bataille de Guadi Beca ou Guadalete, en 711, date qui marque un évé- nement trascendental pour la culture et pour l'existence politíque pé- ninsulaire. Les éléments latins et germaniques éuropéens et chrétiens doivent partager le sol hispanique avec des peuples asiatiques et afri- cains de religión musulmane, ce qui représente une transformatíon ra- dicale singularisant l'histoire d'Espagne et la separant en apparence du reste de l'Europe. S'íl s'agissait d'histoire politique nous n'hésiterions un seul mo- ment pour choisir la date de la victoíre de Táric comme l'événement initial des temps médíévaux, mais pour un Catalogue d'objets, docu- ments, Hvres manuscríts et livres dont les piéces d'art sont nombreuses, Íl faut choisir des dates plus genérales et compréhensives. La consti- tution politique permet, dans une certaine mesure, l'isolement: l'art par contre, tout indígéne qu'il soit, recevra toujours l'influence exté- rieure. UHÍspania des wisigoths prcnd ausí, en face de l'Histoire Uní- AVANT-PROPOS XXIII verselle, de 1'uníté et de la cohesión: c'est un tout organique et harmo- nieux, á Tégal de la France cree par les f rancs. Sa dislocation posterieure n'aura aucune importance devant l'unité obtenue pendant des siécles, qu'elle gardera comme ideal. Dans l'histoire espagnole il y a aussi plusieurs ages moyens. La prépondérance musulmane caractérise cette époque jusqu'au xi e sié- cle: le milieu péninsulaíre change déjá á cette époque-lá: momentané- ment la puissance árabe est prés de sa ruine: le secours africain reani- me cependant la cause de l'Islam et arréte l'avance des royaumes chré- tiens. Alfonso VI, le conquérant de Toléde (1085), est vaíncu, et le sang berbcre fortífie l'Etat mahométan: le Cid seul, maitre de Valen- ce, est capable de resister le choc contre les forces almorávides. Des aírs du Nord en culture et la paradoxe du vaincu exerc,ant son in- fluence sur le vainqueur: les cluniacenses, l'art román et la mode mu- sulmane plus efficace au moment de la chute des taifas qu'aux temps du pouvoir haí de Cordoue, dont la culture et moeurs étaient acceptées á contre cceur. Le plaisir d'adopter ce qui était musulmán dure peu: le terrible almoravide est abhorré et la repulssion renait contre les habitudes du Sud. L'idéal de réconquérir, avec ses intervales connus, dure jusqu'en 1492; mais il présente des variantes et des modalítés. La collaboration des royaumes peninsulares se fait plus efficace á partir du xn e siécle. A ce moment a Heu aussi une renaissance cultúrale dont le signal est recolé des traducteurs de Toléde. L'éclair fulgurant de l'Islam avec les almohades est vite éteint. Le x m e siécle présente déjá une franche renaissance de courants latins et orientaux: c'est le moment critique et différentiel par excellence. L'Espagne, désintéressée d'Europe, in- tervient dans ses conflits: un monarque de Castille prétend la couron- ne d'Allemagne et le royaume d'Aragón, prepare son intervention dans la politique meditérranéenne. Ce dernier point vaut bien une explication. Autant Portugal qu' Aragón ont accompli leur mission reconquerante: ils ont contribué, par leur effort aux Navas de Tolosa, contre le musulmán; mais aussi bien les portugais que les aragonais et navarrais (y compns les catalans, va- lencianos et majorquíns" ctaient separes du royaume de Grenade par les XXIV AVANT-PROPOS terres de Castille: á cette derniére done de terminer cette conquéte. Jai- me I pense —aprés avoir rendu Murcie á son gendre Alsonso X— á la Mediterránée comme expansión naturelle de son peuple, á une croisade aux Saints Lieux, ou, comme plus pratique, a un mariage de préten- sions ítaliques. Le premier pas fut fructueux: Constance, filie de Manfred, avait dans sa dot des destins insoupconables. Leurs con- séquences échelonnées sont: Pierre III, les Vépres Siciliennes, la pos- sessíon de l'ile, la lutte angevine, l'expédition des catalans et arago- nais en Orient, la Sardaigne, Alphonse V et le royaume de Naples. Ce- pendant, le Portugal sans expansión oriéntale par le rocher de Castille et adossé a l'Atlantique, attend de la mer le bonheur de futures décou- vertes. Pendant ce temps s'écoulent le x n i c siécle, le sjécle littéraíre; le xiv*, de fer, de guerre et de peste: les Benimerines, les minorités desastreuses de Fernando IV et d'Alfonso XI de Castille, les justices íilphonsines et les cruautés de Pedro I le Castillan, de Pedro IV I* Ara- gonais et de Carlos el Malo de Navarre; des desastres en Castille et en Portugal plus tard, et la bataille d'Aljubarrota. Arrive le xv c , sié- cle de promesses, des chansonniers et des vers a la maniere ítalienne: l'Art penetre de Flandre et d'Italie comme un doux phíltre esthétique, et les annonces d'un tout nouvel age se f ont sentir. La f éodalité atrabi- liaíre désorganisée et abusíve a accompli sa mission des premíers temps; la prépondérance nobiliaire ménace avec l'effondrément de l'Etat. La nécessité ressentie dans toute l'Europe doit étre remedíée avec la méme thridace. Nou pouvons done considérer deux ages moyens espagnols bien definís: l'áge moyen reculé, comprenant depuis le v m e siécle jusqu' au xi e ; ses differentes periodes marquent la prépondérance du facteur musulmán, avec ses alternatives de prospérité et de décadence. L'áge moyen tardif est formé par les siécles qui s'écoulent du xi e jusqu'á la moitié du xv e . L'Etat mahométan ne compte plus comme élément dé- cisíf: la culture et la signification des Etats chrétíens est de plus en plus forte et I'insolément politique relatif de l'Espagne arrive á sa fin. (Alfonso VIII et la Gascogne; Alfonso X et l'Empire; les rois d'Ara- gón et de Provence; la politique méditerranéenne de l'Etat aragonais; AVANT-PROPOS XXV Don Gil d'Albornoz; Rodrigo de Villandrando; les rois de Navarre.) II existe une période mediévale de transictíon formée par les siécles de dominatíon wísigothique (v, vi et vil*). II est bon d'insister sur les caractérístiques. La domínation árabe en Espagne a un caractére spécif ique a travers les temps. Dans ses de- buts c'est une invasión hétérogéne. Les syriens, les perses et les árabes arrívent avec une masse berbere: les chefs procédent de l'Arabie et emportent avec eux en Espagne leurs haines regionales. Ces conqué- rants arrivent sans femmes, épousent celles du pays, et par ce faít les musulmans devíennent espagnols á leur deuxiéme génération, dont la seule différence de ceux du Nord reside dans le tronc masculin et dans la religión et les traditions culturales. Pour ce qui est de l'idiome, l'arabe et un dialecte latínísé se parlent simultanément. L'ethnographie rec,oít de nouveaux torrents de sang africaín avec les almorávides, al- mohades et benímerins, justifiant l'appelatíon de moros donnée par les chrétiens. Le rachat de l'Espagne du pouvoir des árabes, topique usuel inspi- rateur de declamations fades et de dithyrambes fanés, est cependant un fait certain en essence, quoique les généralités et les exagérations auxquelles il a donné Heu soíent parfois dépourvues de sens. Táchons d'en esquisser une syntése avec des jalons explicatifs. En Galice, aux Asturies, au pays basque et dans les montagnes du Nordest quelques pe- tits remparts avaient échappé au naufrage wisigothíque. Ces contin- gents minuscules reprenaient leur essor á la moindre defaillance du pouvoir musulmán. L'ínsurrection des Asturies, refuge des magnats goths, se présente come symbole et la figure légendaire de Don Pelayo surgit. Le mot légendaire ne veut pas diré que nous doutions de son existence, mais que sa personnalité entourée de brouillard n'est pas encoré libre des brumes de la légende. D'autres chefs moins renomtnés ressitent au méme temps dans les anfractuosités de Pyrenées. Quelques annés plus tard Charlemagne viendra aider de ce méme cote la cam- pagne recupératrice. Le petit royaume d'Asturies arréte les attaques formidables du Calife de Cordoue, coincidant sa plus forte tensión defensive avec le régne d'Alfonso II, et avangant aprés sous Alfonso III. XXVI AVANT-PROPOS Le capitale du royaume passe plus tard á Léon, sans susciter des oppositíons ni de différends entre les asturiens et ceux de León; !e royaume de Léon fut une prolongation de celui des Asturies. Par contre, á peine né le Comté de Castilie, l'opposition entre lui et celui de León se manifesté, accentuée avec l'érection du Comté en Royaume. Nous connaissons ees antagonismes par des reminiscences: c'est quel- que chose de vivant dans les xi e et xn* siécle, maís estompé et perdu aprés la fusión. Continuons notre analyse de cette époque. Le noyau basque est de- venu le royaume de Navarre et le Comté de Catalogne nait de la Marca Hispánica des carolingiens. Le Royaume d'Aragón apparaít des Etats legues par Sancho el Mayor de Navarre á ses fils. Un autre partage, celui d'Alfonso VI de Catille, conséquence du droit patrimonial de la royauté, occasíonaít le germe du Comté portugaís, devenu plus tard un royaume. Reunís Léon et Castilie d'un cóté et formé d'un autre I'Etat Cata- lan-aragonais, les quatre puissances chrétiennes de l'Espagne étaíent deja au xirr 2 siécle l'Aragon, la Navarre, Castilie et le Portugal. On pouvait parler, avec verité, des Espagnes. Le mouvement béliqueux ou de heurt des deux cultures medievales en Espagne est de flux et de reflux: impulsión envahissante ascendente aux vnr e et ix* siécle; de baisse lente entre x e et le xi e , avec de dou- loureux reculs pour ceux du Nord, á l'époque des Califes, notamment dans les années d'AImanzor. Les chrétíens passent cauteleusement les montagnes en cherchant les vallées des plus grande fleuves córame ligne de defense, assurant leur avance et leur établissement definitíf. lis quittent aínsi le brousailles dJAsturies, gravíssent les montagnes de Léon, arrivent au Duero au x* siécle (Alfonso III d'Asturies) et avan- cent jusqu'au Tage á le xi e (Alfonso VI). Les Orientaux gagnent dans le x n e les lignes du Jalón, du Jiloca et de l'Ebro (Alfonso I d'Aragón, Ramón Berenguer IV), franchissent plus tard le Muradal, et dans le x n i c arrivent d'un cóté au Guadiana (Alfonso IX de León), et quel- ques années aprés au Guadalquivir (Fernando III el Santo). C'est deja dans ce siécle une lutte intermitente, chevaleresque, de tréves, escarmou- ches et de paix prolongccs. C'est une erreur de penser á une épopée de AVANT-PROPOS XXVII huit siécles de luttes continuées. Aprés 1350 il se passe plus d'un siécle sans une guerre á fond, sauf quelque épisode isolé, tel que la velleíté de Pedro I de Castille et les expéditions insignif iantes des temps de Juan II et d'Enríque IV, la campagne de Fernando de Antequera ayant été une exception. On peut af f irmer que le royaume de Gretiade jouít alors de la paix dans la Péninsule. II y a cependant un combat persistant pendant ees rudes temps du moyen age espagnol: ce sont les querelles entre les royaumes chrétiens péninsulaires et les luttes de la noblesse et des vílles dans cet état juridi- que féodal, si imparfaitement étudié jusqu'á présent. Le féodalisme es- pagnol, tres dissemblable sans doute du franjáis et de celui du centre de l'Europe, doit étre mis au jour, car cela nous donnera la clef de bien de problémes poses icí de maniere differente que dans d'autres pays, et ceci est facile a comprendre, les circonstances polítiques de l'Espagne d'alors étant tres differentes de celles des autres natíons. Conséquence á tirer de ce que vient d'étre exposé est la préparation de cette race de paladíns aguerrís du xvi c siécle par l'ínquiétude querelleuse et le maníe- ment continu des armes. Táchons d'esquisser par des traits schématiques Vévolution de l'art. Les importations phéniciennes, puniques, grecques et romaines sont suívies d'une expansión de l'art latin, conséquence de la domination poli- tique. Néanmoins, l'art indigéne présente toujours des índices d'orígi- nalité. L'art chrétien, fluant du paganisme, montre sa beauté líturgique dans le Bas Empire. Les arts barbares arrivent vite avec les envahis- seurs du Nord. L'art wisigoth apparait, et aprés lui la politique de mai- tres nouveaux établit les manifestations artistiques de l'art mahometan. Des infiltrations de ce dernier produisent en territoire chrétien l'art mozárabe, alors qu'en Asturies les influences mystérieuses d'Orient ont déjá produit un art péculier, dont le nom provient de la región as- turienne. Le style et l'art romain, qui rec.oivent en Espagne des particu- larités singuliéres surgit dans notre terre avec les cluniacenses, les pélé- rins de Saint Jacques et d'autres influences de l'autre cóté des Pyrénées. Le xin e siécle importe, avec les cisterciens et d'autres modes éuropéen- AVANT-PROPOS nes, l'art gothique, que devaít, á travers ses phases, arriver jusqu'á l'áge moderne. Nous avons énoncé comme norme la chronologie, sans qu'il nous soit possible, cependant, d'y soumettre toujours les notes ordonnees du Catalogue. Des exigences du moment nous obligeront de grouper, par exemple, la collection sigiílographique médiévale aprés avoir parcouru les étapes du Moyen Age. OBJETOS HISTÓRICOS PREHISTORIA Cuatro raederas de sílex. Período musteriense (paleolítico infe- rior). Proceden del yacimiento de la Casa del Moreno (Madrid). Di- rección de investigaciones prehistóricas del Ayuntamiento de Madrid. Hugo Obermaier, El hombre fósil, Madrid, 1925. Quatre racleuses en sílex. Période moustierienne (paléolithique in- férieur). Proviennent du gisement de la Casa del Moreno (Madrid). Di- rection des recherches préhistoriques de la Mairie de Madrid. Hugo Obermaier, El hombre fósil, Madrid, 1925. Cinco hachas de cuarcita. Periodo chelense (paleolítico inferior). Proceden del yacimiento de San Isidro (Madrid). Dirección de investi- gaciones prehistóricas del Ayuntamiento de Madrid. H. Obermaier, Paul Wernert, José Pérez de Barradas, Yacimien- tos paleolíticos del valle del Manzanares (Madrid), 1921.—José Pérez de Barradas y Paul Wernert, El nuevo yacimiento paleolítico de La Gavira (Madrid); Coleccionismo, marzo, 1921.—José Pérez de Barra- das y Paul Wernert, El yacimiento paleolítico de San Isidro (Estudio bibliográfico crítico); Rev. del Ayuntamiento de Madrid, enero, 1925-— José Pérez de Barradas, El descubridor del hombre fósil en España, don Casiano de Prado y Vallo (Investigación y Progreso, enero, 1928). CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO Cinq. haches en quartz. Période chelléenne (paléolithique inférieur). Proviennent du gisement de San Isidro (Madrid). Direction des recher- ches préhistoriques de la Mairie de Madrid. H. Obermaier, Paul Wernert, José Pérez de Barradas, Yacimien- tos paleolíticos del valle del Manzanares (Madrid), 1921.—José Pérez de Barradas y Paul Wernert, El nuevo yacimiento paleolítico de La Gavira (Madrid); Coleccionismo, marzo, 1921.—José Pérez de Barra- das y Paul Vernert, El yacimiento paleolítico de San Isidro (Estudio bibliográfico crítico); Rev. del Ayuntamiento de Madrd, enero, 1925.— José Pérez de Barradas, El descubridor del hombre fósil en España, don Casiano de Prado y Vallo (Investigación y Progreso, enero, 1928). 3 Nueve hachas de sílex. Período chelense (paleolítico inferior). Pro- ceden del yacimiento de San Isidro (Madrid). Dirección de investiga- ciones prehistóricas del Ayuntamiento de Madrid. José Pérez de Barradas, El Madrid prehistórico (Rev. de las Espa- ñas, I, 1927). Neuf haches en silex. Période chelléenne (paléolithique inférieur). Proviennent du gisement de San Isidro (Madrid). Direction des recher- ches préhistoriques de la Mairie de Madrid. José Pérez de Barradas, El Madrid prehistórico (Rev. de las Espa- das, I, 1927). Copia de un grupo de las pinturas rupestres de la cueva del Pindal (Pimiango-Colombres. Asturias). Representa un elefante con indica- ción del corazón. Período auriñaciense. Edad paleolítica o de la piedra tallada. Corresponde al paleolítico superior. J. Cabré y Aguíló, El arte rupestre en España (regiones septentrio- nal y oriental); Madrid, 1915. DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA Copie d'un groupe des peintures rupestres de la grotte du Pindal (Pimiango-Colombres. Asturias). Représente un élephant avec Vindica- tion du coeur. Période aurignacienne. Age paléolithique ou de la pie- rre taillée. Correspondant au paléolithique supérieur. J. Cabré y Aguiló, El arte rupestre en España (regiones septentrio- nal y oriental); Madrid, 1915. 5 Una punta de hoja de laurel, de sílex. Paleolítico superior (equiva- lente al período solutrense). Procede de la cueva de la Vermeja (entre Mazarrón y Cartagena, provincia de Murcia). Don Luis Siret, de He- rrerías. M. Capitán, La Prchistoirc; París, 1923. Pointe de feuille de laurier, en silex. Paléolithique supérieur (équi- valent á la période solutreenne). Procede de la grotte de la Vermeja (en- tre Mazarrón et Cartagena, prov. de Murcia). Don Luis Siret, de He- rrerías). M. Capitán, La Préhistoire; París, 1923. Reproducción en escayola del cráneo humano neandertaloide de Gi- braltar. Período musteriense. Museo de Arqueología de Barcelona. La primera raza prehistórica conocida en España pertenece a la estirpe de Neanderthal; es el hombre cuaternario de la piedra tallada, cuyos res- tos hasta hoy conocidos son la mandíbula de Bañólas en la provincia de Gerona (masculino) y el cráneo de Gibraltar (femenino). M. Keith, The early history of the Gibraltar cranicum (La Nature, véase año 1911, pág. 623, L'Anthropologie).—Doctora miss D. A. E. Garrod (Oxford), El hombre fósil de Gibraltar; 1927. Moitlage en plátre du cránc humain neandertaloide de Gibraltar. CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO Période moustiérienne. Musée d'Archéologie de Barcelonne. La premié- re race préhistorique connue en Espagne appartient á la souche de Neanderthal, l'homme quaternaire de la pierre taillée, dont les restes connus jusqu'á présent sont la machoire de Bañólas (prov. de Gerona) (masculin) et le crane de Gibraltar (féminin). M. Keith, The early history of the Gibraltar cranicum (La Nature, véase año 1911, pág. 623, L'Anthropologie).—Doctora miss D. A. E. Garrod (Oxford), El hombre fósil de Gibraltar; 1927. 7 Mandíbula humana fósil, incrustada en un pedazo de toba, neander- taloide. Periodo musteriense superior. Procede de Bañólas (Gerona). Don José Alsius, de Bañólas. Eduardo Hernández Pacheco y Hugo Obermaier, La mandíbula neandertaloide de Bañólas; Madrid, 1915.—Mendes Correa, Os povos primitivos de Portugal; Oporto, 1924.—Estanislao Witkowski, L'ori- gine de la race espagnole; 1925 (Rasowe prochodzenie Hisyponów- Zjazd hístorykow podskich W. Poznania). Machoire humaine fossile, incrustée dans un morceau de tuf. Nean- dertaloide. Période moustiérienne supérieure. Procede de Bañólas (Ge- rona). D. José Alsius, de Bañólas. Eduardo Hernández Pacheco y Hugo Obermaier, La mandíbula neandertaloide de Bañólas; Madrid, 1915.—Mendes Correa, Os povos primitivos de Portugal; Oporto, 1924.—Estanislao Witkowski, L'ori- gine de la race espagnole; 1925 (Rasowe prochodzenie Hisyponów- Zjazd historykow podskich W. Poznania). Escultura en un candil de asta de reno, representando una peque- ña cabeza de cabra montes, probablemente fragmento de un bastón de mando. Período magdaleniense (paleolítico superior). Procede de la cue- DE LA EXPOSICIÓN, DE BARCELONA 7 va del Rascaño (Mirones, provincia de Santander). Señor Duque de Alba. Estos bastones de mando, especie de cetros de caudillos tribales, opinan algunos autores eran adminículos religiosos, como varas mági- cas del oficiante o sacerdote y que éste empleaba para conjuros en los ritos de las cavernas. Hugo Obermaier, La vida de nuestros antepasados cuaternarios en Europa; Madrid, 1926. Petite tete de chamois taillée sur un andouiller, fragment, proba- blement, d'un baton de commandement. Période magdalénienne (paléo- lithique supérieur). Procede de la cáveme de Rascaño {Mirones, San- tander). Señor Duque de Alba. Ces bátons de commandement, sorte de sceptres de chefs de tribu, étaient, d'aprés certains auteurs, des objets religieux, á la maniere de baguettes magiques du pritre etnployées pour des exorcismes dans les rites des cavernes. Hugo Obermaier, La vida de nuestros antepasados cuaternarios en Europa; Madrid, 1926. Copia de un grupo de las pinturas rupestres de la cueva de la Pile- ta (Benaoján, provincia de Málaga). Representan caballos y bueyes en negro y rojo, superpuestos. Es una representación de arte del Sur de España de tipo cantábrico (paleolitico superior). Juan Cabré y Eduardo Hernández Pacheco, Avance al estudio de las pinturas prehistóricas del extremo Sur de España (laguna de la Janda); Madrid, 1914.—J. Cabré y Aguiló, Reivindicaciones en Arte rupestre de la Península ibérica (Arte Español, 1921, 3."" trimestre).— E. Hernández Pacheco, Exposición de Arte prehistórico español; Ma- drid, 1921. Copie d'un groupe des peintures rupestres de la grotte de la Pi- leta (Benaoján, prov. de Málaga). Représente des chevaux et des boeufs en noir et rouge superposés. Représentation de l'art du S. d'Espagne du type cantabrique (paléolithique supérieur). CATALOGO HISTÓRICO V BIBLIOGRÁFICO Juan Cabré y Eduardo Hernández Pacheco, Avance al estudio de las pinturas prehistóricas del extremo Sur de España (laguna de la Jando); Madrid, 1914.—J. Cabré y Aguiló, Reivindicaciones en Arte rupestre de la Península ibérica (Arte Español, 1921, 3 . " trimestre).— E. Hernández Pacheco, Exposición de Arte prehistórico español; Ma- drid, 1921. Copia de las pinturas rupestres de Cogul (provincia de Lérida). Re- presentan distintas figuras de anímales, cacerías y una danza mágica de varias mujeres con el busto desnudo y curiosas faldas acampanadas, las cuales bailan alrededor de un hombre completamente desnudo. Se trata, probablemente, de una danza sagrada, de un rito de cazadores. Paleolitico superior del Este de España, equivalente al magdaleníense. Existen también en este grupo figuras neolíticas de ciervos esquemati- zados. Juan Cabré y Aguíló, El arte rupestre en España (regiones sep- tentrional y oriental); Madrid, 1915. Copie des peintures rupestres de Cogul (prov. de Lérida). Repré- sentent des figures vanees d'anímaux, des chasses et une dance ma- gique de plusiers femmes le torse nu, avec des jupes évasées, qui dansent autour d'un homme tout nu. II s'agit probáblement d'une dan- ce sacrée d'un rit de chasseurs. (Paléolithique supérieur de l'Est de l'Espagne, correspondant au magdalénien.) (II y a aussi dans ce groupe des figures néolithiques de cerfs schématisés.) Juan Cabré y Aguiló, El arte rupestre en España (regiones sep- tentrional y oriental); Madrid, 1915. Copia de un grupo de figuras humanas, representando arqueros luchando; pinturas de Morella la Vella (Morella, provincia de Cas- tellón). Paleolítico superior del Este de España. W' LA CUEVA I>H I.A VIEJA, I>IÍ AI-PERA (F¡ MENTÓ). NÚM. 12. MENTÓ). NÚM. 12. DE LA EXPOSTCTÓN DE BARCELONA Copie d'un groupe de figures humaincs représentant des archers qui luttent. Pcintures de Morella la Vella {Morella, prov. de Caste- llón). Paléolithique supérieur de l'Est d'Espagne. Copia de la composición más importante de las pinturas rupestres de Alpera (provincia de Albacete). Representaciones de cacerías, muje- res, un jefe con dardos en la mano, etc. Paleolítico superior del Este de España. Copie de la plus importante composition des peintures rupestres d'Alpera {prov. d'Albacete). Représentation de chasses, de femmes, un chef avec des darás á la main, etc. Paléolithique supérieur de l'Est d'Espagne. 13 Copia de una parte del techo de la llamada "Sala de las pinturas" de la cueva de Altamira (Santillana del Mar, provincia de Santander), con representaciones de figuras polícromas de bisontes y otros anima- les. Período magdaleniense. Edad paleolítica o de la piedra tallada. Esta sala de Altamira con sus maravillosos bisontes en rojo, de prodigioso realismo, ha sido llamada por Salomón Reinach "la capilla Sixtina del arte prehistórico". Francisco Quiroga v Rafael Torres Campos, La cueva de Altami- ra {Bol. de la Inst. libre de Enseñanza, Madrid, 1880; tomo IV).—Mar- celino S. de Sautuola, Las cavernas de Santander, número 1 del Museo Antropológico; Madrid, 1881.—E. Cartailhac, La grotte d'AUamira, mea culpa d'un sceptique; L'Anthropologie, 1902, pág. 348.—Emilio Cartailhac y Henri BreuÜ, La caverna d'AUamira a Santillane prés Santander (Espagne); Monaco, 1908.—La cueva de Altamira y la villa de Santillana del Mar; Madrid, 1926.—H. Obermaier, Descubrimien- to de una nueva cueva en Altamira, cerca de Santander {Investigación y Progreso, julio-agosto, 1928).—Del mismo, Altamira (Investigación y Progreso, 1 febrero, 1929). CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO Copie d'une partie du plafond de la "Salle des Peintures" de la cáveme d'Altamira (Santillana del Mar. Santander), avec des figu- res polychromes de bisons et d'autres animaux. Période magdalénien- ne. Age paléolithigue ou de la pierre taillée. (Cette Salle d'Altamira avec ses merveüleux bisons en rouge d'un réalisme prodigieux, a été appelée par Salomón Reinach "la chapelle Sixtine de l'art préhistorique".) Francisco Quiroga y Rafael Torres Campos, La cueva de Altatni- ra (Bol. de la Inst. libre de Enseñanza, Madrid, 1880; tomo IV).—Mar- celino S. de Sautuola, Las cavernas de Santander, número 1 del Museo Antropológico; Madrid, 1881.—E. Cartailhac, La grotte d'Altamira, mea culpa d'un seceptique; L'Anthropologie, 1902, pág. 348.—Emilio Cartailhac y Henri Breuil, La caverna d'Altamira a Santillane prks Santander (Espagne); Monaco, 1908.—La cueva de Altamira y la villa de Santillana del Mar; Madrid, 1926.—H. Obermaier, Descubrimien~ to de una nueva cueva en Altamira, cerca de Santander (Investigación y Progreso, julio-agosto, 1928).—Del mismo, Altamira (Investigación y Progreso, 1 febrero, 1929). 14 Un bastón de mando con grabados. Período magdaleníense (paleo- lítico superior). Procede de la cueva de Valle (Rasines, provincia de Santander). P. Lorenzo Sierra, de Madrid. Prof. Moritz Hoernes, Prehistoria. I. Edad de la Piedra; Barcelo- na, 1925. Báton de comniandement avec des dessins graves. Période madéle- nienne (paléolithique supérieur). Procede de la enverne del Valle (Ra- sines, prov. de Santander). P. Lorenzo Sierra, de Madrid. Prof. Moritz Hoernes, Prehistoria. I. Edad de la Piedra; Barcelo- na, 1925. 15 Cráneo humano fósil. Período auriñaciense. Procede de la cueva de Camargo (Santander). P. Lorenzo Sierra, de Madrid (corresponde al DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA II paleolítico de la zona Norte de España). La segunda raza prehistóri- ca, de la que se han descubierto en España restos interesantes, es la de Cro-Magnon; uno de ellos es el cráneo de Camargo. Pedro Bosch, Ensayo de una reconstrucción de la Etnología Pre- histórica de la Península Ibérica (Boletín de la Biblioteca de Menéndes Pelayo, enero-marzo, 1922). Cráne humain fossile de la période aurignacienne. Procede de la grotte de Camargo (Santander). P. Lorenzo Sierra, de Madrid. (Corres- pond au paléolithtque de la zone Nord de l'Espagne.) La seconde race préhistorique dont on a découvert en Espagne des restes intéressants, est celle de Cro-Magnon, parmi lesquels, la cráne de Camargo. Pedro Bosch, Ensayo de una reconstrucción de la Etnología Pre- histórica de la Península Ibérica (Boletín de la Biblioteca de Menéndes Pelayo, enero-marzo, 1922). 16 Un punzón de hueso con grabados. Período magdaleniense (paleolí- tico superior). Procede de la cueva del Parpalló (Gandía, provincia de Valencia). Servicio de Investigación prehistórica de la Diputación pro- vincial de Valencia. Poincon en os gravé, Période magdalénienne (paléolithique supe- rieur). Procede de la grotte de Parpalló (Gandía, prov. de Valence). Service d'investigation préhistorique de la Diputación provincial de Valencia. 17 Copia de la composición principal de las pinturas de la cueva del Tajo de las Figueras (región de la Laguna de la Janda, provincia de Cádiz). Representaciones de animales, entre ellos aves; nidos, hombres en distintos grados de esquematización, con numerosas superposicio- nes. Arte esquemático post-paleolítico. A las magníficas representacio- nes realistas del paleolítico sucede una pintura rupestre, al principio na- CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO turalista degenerada y luego esquemática, con extrañas estilizaciones, rayas, rasgos, simples líneas que denotan una mayor complicación inte- lectual y se asemejan al arte vanguardista de nuestros días. Copie de la composition principóle des peintures de la grotte du Tajo de las Figueras {región de la lagune de la Janda, prov. de Cá- diz), Représentation d'animaux, d'oiseaux, des nids et des hommes en des differents dégrés de schématisation, avec de nombreuses superpo- sitions. Art schématique post-paléolithique. Les superbes représenta- tions réalistes du paléolithique, sont succédées par une peinture rupes- tre, naturaliste, dégénérée au debut, schématique plus tard, avec des sty- lisations étranges; des raies, des traits, des simples ligues denotant une plus ampie complication mentóle, et rappelant l'art futuriste de nos jours. 18 Copia de un grupo de las pinturas rupestres de las Batuecas (pro- vincia de Salamanca), pertenecientes al arte de transición post-paleo- lítico. Representan cabras y otros animales en rojo, peces en blanco y signos esquemáticos, con superposición. P. César Moran, Prehistoria de Salamanca (O Instituto, Coim- bra, 1926). Copie d'un groupe des peintures rupestres des Batuecas (prov. de Salamanca'), correspondant á l'art de transition post-paléolithique. Re- présente des chevres et d'autres anitnaux en rouge, des poissons en blanc, et des signes schématiques en superposition. P. César Moran, Prehistoria de Salamanca (O Instituto, Coim- bra, 1926). 19 Un pico de caliza de tipo asturiense. Protoneolítico. Procede de la cueva de la Riera (Asturias). Museo de Arqueología de Barcelona. An- tes de llegar a la cultura neolítica se desarrollan varias fases interme- dias, una de las cuales constituye en España el período asturiense, que DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 13 se distingue por unas hachas de mano muy singulares, con extremo en forma de vastago o empuñadura. Típicas de esta clase son las des- cubiertas en la cueva del Penícial (Asturias). Rui Correa de Serpa Pinto, O Asturiense en Portugal, Porto, 1928. —P. Eugenio Jalhaz, S. J., El Asturiense en Galicia {Bol. Arqueol. Com. Mon. Orense. Noviembre-diciembre, 1925). Un pie en pierre du type asturien. Protonéolithique. Procede de la grotte de la Riera (Asturies). Musée d'Archéologie de Barcelonne. Avant d'arriver á la culture néolithique il y a plusieurs phases inter- mediaires, dont l'une est, en Espagne, la période asturienne, caractéri- sée par des haches á rnain tres singulares, dont l'extrémité a la forme de tige ou de poignée. Celles découvertes á la grotte du Penicial (As- turies) sont typiques de cette classe. Rui Correa de Serpa Pinto, O Asturiense en Portugal, Porto, 1928. —P. Eugenio Jalhaz, S. J-, El Asturiense en Galicia (Bol. Arqueol. Com. Mon. Orense. Noviembre-diciembre, 1925). Dos seretes de esparto. Neolítico. Proceden de la cueva de los Mur- ciélagos (Albuñol, provincia de Málaga). Museo Arqueológico Nacio- nal de Madrid. El Neolítico o edad de la piedra pulimentada se carac- teriza, en parte, por esta clase de industria lítica; casi desaparece el hacha de mano, y es sustituítia por los instrumentos de labranza, por- que el hombre, sin abandonar sus costumbres guerreras ni los hábitos de caza, cultiva la tierra y puede afirmarse que nace entonces la Agri- cultura y aparecen ya los animales domésticos. Las cuevas ya no son la única morada del hombre, que fabrica sus cabanas al principio de madera, y luego con piedra de aparejo tosco e irregular. Surgen los poblados, y las cavernas siguen siendo lugares devotos donde son en- terrados los muertos. M. Góngora, Antigüedades prehistóricas de Andalucía. Deux petits paniers en sparte. Néolithique. Proviennent de la grotte 14 CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO des Murciélagos {Albuñol, prov. de Málaga). Musée Archéologique National. Madrid. Le néolitique (age de la pierre polie) est, en partie, caractérisé par cette sorte d'industrie lithique. La hache de main dispa- rait devant les instruments agricoles, l'homme devenant cultivateur sans pour cela abandonner ses habitudes guerrieres ni la chasse. On peut af- firmer que c'est alors qu'apparait l'agriculture, atnsi que les animaux domestiques. L'homme ría plus la grotte comme demeure, car il cons- truí ses cabanes, en bois d'abord, en pierre ensuite, rudement báttes. Les bourgs surgissent et les grottes restent des lieus de dévotion oü lei tnorts sont enterres. M. Góngora, Antigüedades prehistóricas de Andalucía. Una maqueta del sepulcro de cúpula núm. 10 de Los Millares (Gá- dor, provincia de Almería). Eneolítico. Cultura de los Millares. Mauricio Vernes. Utilisation réligieuse des monuments mégalithi- ques (Rev. Archéologique, mayo-junio, 1918). Maquette du sépulcre á coupóle n." 10 des Millares (Gádor, provin- ce d'Almería). Enéolithique. Culture des Millares. Mauricio Vernes, Utilisation réligieuse des monuments mégalithi- ques (Rev. Archéologique, mayo-junio, 1918). Maqueta del sepulcro megalítico (galería cubierta) llamado "Cova d' en Dayna", de Romana de la Selva (provincia de Gerona). Eneolíti- co. Museo Arqueológico de Barcelona. El hombre prehistórico del neolítico es arquitecto y a él se deben las grandes construcciones fu- nerarias llamadas megalitos; la más importante es el dolmen, y una evolución del mismo es la galería cubierta. El dolmen, en su figura más sencilla, aunque parece ser que no la más primitiva, está formado por DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA grandes piedras horizontales, sostenidas por tres o más pilastras. Su etimología céltica es de dol, mesa y men, piedra. Juan de M. Carriazo, Arquitectura Prehistórica; Madrid, 1929. Maquctíe du sépulcre mégalühique (galerie couverte) dit "Cova d'en Dayna" de Romana de la Selva (prov. de Gerona). Enéolithique. Musée Archéologique de Barcelonne. L'homme préhistorique du néoli- thiqtte est architecte. On lui doit les grandes constructions funéraires dites mégalithes, dont la plus importante, le dolmen, évolue en galerie couverte. Le dolmen, dans sa figure la plus simple, bien qu'elle ne soit la plus primitive, est formé de grandes pierres piales posees sur trois pierres droites. Son etymologie celtique provient de dol, táble, el men, pierre. Juan de M. Carriazo, Arquitectura Prehistórica; Madrid, 1929. Una maqueta de la galería cubierta llamada "Cueva de Menga" (Antequera, provincia de Málaga). Cultura de los Millares. Importan- te monumento megalítico. C. de Mergelina, La necrópoli tartesia de Antequera (Sociedad Española de Antropología, Etnografía y Prehistoria; año I, tomo I, mayo 1921 a mayo 1922).—Hacha de piedra pulimentada (de la cue- va de Menga); Revista de Archivos, abril-junio, 1922, pág. 166.—Ra- fael González Anleo, El dolmen: la cueva de Menga {Ilustración Espa- ñola y Americana, 1880). Maquette de la galerie couverte dite "Cueva de Menga" (Ante- quera, prov. de Málaga). Culture des Millares. Monument mégalithi- que important. C. de Mergelina, La necrópoli tartesia de Antequera (Sociedad Española de Antropología, Etnografía y Prehistoria; año I, tomo I, mayo 1921 a mayo 1922).—Hacha de piedra pulimentada (de la cue- va de Menga); Revista de Archivos, abril-junio, 1922, pág. 166.—Ra- 10 CATALOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO f ael González Anleo, El dolmen: la cueva de Menga {Ilustración Espa- ñola y Americana, 188o). 24 Una placa de pizarra, en dos trozos, con indicación de la cara y los brazos en relieve. Eneolítico. Procede de Garrovillas de Alconétar (provincia de Cáceres). Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Ex- tensión de la cultura portuguesa por Extremadura y Andalucía. Eneo- lítico retrasado. Es un ídolo del mismo tipo que el de Idanha-a-Nova y otros de Portugal. José Ramón Mélída, Monumentos megalíticos de la provincia de Cáceres {Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, enero-mayo, 1920, página 55).—Virgilio Correía, ídolos preistoricos tatuados de Portu- gal, Porto, 1915. Plaque d'ardoise en deux morceaux, avec indication de la face et des bras en relief. Enéolithique. Procede de Garrovillas de Alconé- tar {prov. de Cáceres). Musée Archéologique National de Madrid. Ex- tensión de la culture portugaise en Extremadura et Andalousie. Enéo- lithique retardé. C'est une idole dit méme type que eclui d'Idanha-a- Nova ct autres, de Portugal. José Ramón Mélída, Monumentos megalíticos de la provincia de Cáceres {Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, enero-mayo, 1920, página 55).—Virgilio Correia, ídolos preistoricos tatuados de Portu- gal, Porto, 1915. 2 5 Una maqueta del sepulcro de cúpula de Matarrubilla (Valencina de Alcor, provincia de Sevilla). Eneolítico. Cultura de los Millares. Es la última fase de evolución del dolmen. Está formado el sepulcro de cú- pula por una cámara de planta circular; las paredes, integradas por pie- dras que sobresalen las unas de las otras hasta ir cerrando la cámara v formar la cúpula, especie de bóveda a la cual sirve de clave una pie~ dra plana. DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA IJ Hugo Obermaier, El Dolmen de Matarrubilla (Sevilla), Madrid, 1919. Maquette de la sepulture á coupóle de Matarrubilla (Valcncina de Alcor, prov. de Sevilla). Enéolithique. Culture des Millares. Derniére évolution du dolmen. Le sépulcre á coupole est formé d'une chambre árculaire dont les murs sont faits de pierres dépassant les unes des autres de maniere á fermer la chambre et former la coupole, sorte de voüte á laquelle sert de cié une pierre píate. Hugo Obermaicr, El Dolmen de Matarrubilla (Sevilla), Madrid, 1919. 26 Una maqueta del sepulcro de cúpula llamado "Cueva del Romeral" (Antequera, provincia de Málaga). Eneolítico. Cultura de los Millares. Este sepulcro de cúpula ostenta la particularidad de tener otras cáma- ras pequeñas anejas a la principal. Es uno de los monumentos megalítí- cos más importantes de España. Hugo Obermaier, Die Dolmen Spanicns, Viena, 1920- Maquette de la sepulture á coupole dite "Cueva del Romeral" (An- tequera, prov. de Málaga). Enéolithique. Culture des Millares. Cette sepulture á coupole présente la particularité d'avoir d'autres petites chambres annexées á la principóle. C'est un des plus importants monu- ments mégalithiques d'Espagne. Hugo Obermaier, Die Dolmen Spaniens, Viena, 1920. 27 Copia de las pinturas y grabados de la roca de Peña Tú (Puertas. Asturias). Representan un ídolo eneolítico; junto a él un puñal, una danza ritual con figuras de hombres esquemáticos y series de puntos. Período eneolítico. Es el eneolítico una fase interesante del final del neolítico en que aparece el cobre y se inventa la cerámica. CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO Eduardo Hernández Pacheco, Juan Cabré y Conde de la Vega del Sella, La pintura prehistórica de Peña Tú, Madrid, 1914. Copie des peintures et des dessins graves du rocher de Peña Tu- (Puertas. Asturias). Représente une idole énéolithique, un poignard á son cote. Danse rituelle avec des figures d'hommes schématiques et des series de poínts. Période énéolithique. (Phase intéressante de la fin du néolithique dans laquelle apparait le cuivre, et la ceramique est in- ventée.) Eduardo Hernández Pacheco, Juan Cabré y Conde de la Vega del Sella, La pintura prehistórica de Peña Tú, Madrid, 1914. Reproducción de una diadema de oro. Neolítico. Procede el origi- nal de la cueva de los Murciélagos (Albuñol, provincia de Málaga). Museo Arqueológico Nacional de Madrid (IV y III milenario a. de Jesucristo). Reproduction d'un diademe d'or (néolithique). L'original procede de la cáveme des Chauve Souris (Albuñol. Málaga). Musée Archéo- logique National, Madrid (IV et III millénaire a. J. C). 29 Un ídolo de piedra. Neolítico. Procede del Poblado de El Garcel (Antas, provincia de Almería). Cultura de Almería: neo-eneolítico (IV y III milenario a. de J. C ) . Idole en pierre (Néolithique). Procede du bourg d'El Garcel (An- tas, prov. d'Almería). Culture d'Almería. Néo-énéolithique (IV et III* millénaire a. J. C). Tres hachas: una de jadeita, otra de fibrolita y la tercera de díorita. Eneolítico. Proceden de la cueva del Hoyo de la Mina (Málaga). Don Miguel Such, de Málaga (IV y III milenario a. de J. C ) . DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 19 Trois haches: l'une en jadéite, une autre en fibrolite et la troisieme en diorite. (Enéolithique.) Proviennent de la grotte du Hoyo de la Mina (Málaga). D. Miguel Such, de Málaga (IV et IIIe millénaire a. J. C). 31 Betilo de alabastro, con indicación de los ojos. Eneolítico. Procede de Extremadura. Museo Arqueológico Nacional. Extensión de la cul- tura portuguesa por Extremadura y Andalucía. Eneolítico retrasado (antes de 2.000 a. de J. C ) . Betilo en albátre avec indication des yeux. Enéolithique. Procede d'Extremadura. Musée Archéologique National. Extensión de la cul- ture portugaise en Extremadura et Andalousie. Enéolithique retardé (plus de 2.000 a. J. C). 32 Un vaso de cerámica. Eneolítico. Procede de un sepulcro de Can Jorba (El Bruch, provincia de Barcelona). Museo de Montserrat. Ex- tensión catalana de la cultura llamada de Almería (hacia 3.000 años a. de J. C ) . Pedro Bosch Gimpera, El ncolitic i el eneolitic de Catalunya. La cova del Boquique a Plasencia (Anuari d'Estudis Catálans, 1920).— J. Serra y Vilaró, El Vas campaniforme a Catalunya. 1. Les coves se- pulcrales eneolitiques, Solsona, 1923.—Alberto del Castillo y Yurrita, La cerámica incisa de la cultura de las cuevas de la Península Ibérica y el problema del origen de la especie del vaso campaniforme, Barce- lona, 1922. Vase en céramique (enéolithique). Procede d'un sépulcre de Can Jorba (El Bruch. Barcelonne). Musée de Montserrat. Extensión cata- lane dite d'Almería (vers. 3.000 a. J. C). Pedro Bosch Gimpera, El neolitic i el eneolitic de Catalunya. La cova del Boquique a Plasencia (Anuari d'Estudis Catalans, 1920).— CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO J. Serra y Vílaró, El Vas campaniforme a Catalunya. I. Les coves se- pulcrales eneolithiques, Solsona, 1923.—Alberto del Castillo y Yurrita, La cerámica incisa de la cultura de las cuevas de la Península Ibérica y el problema del origen de la especie del vaso campaniforme, Barce- lona, 1922. 33 Un vasito de cerámica. Eneolitico. Procede de la estación de San Blas el Viejo (Sena, provincia de Huesca). Extensión aragonesa de la llamada cultura de Almería (III milenario a. J. C.) Petit vase en céramique (néolithique). Procede de San Blas el Vie- jo (Huesca). Extensión d'Aragón de la civilisation dite d'Almería (III millénaire a. J'. C). 34 Vaso de cerámica parduzca de forma esferoidal con cuello cilindri- co y dos asas, con decoración incisa. Eneolítico. Procede de la cueva de Castellvi de la Marca (provincia de Barcelona). Museo de Arqueología de Barcelona. Cultura mixta del Sur de Cataluña (grupo de Salamó). III milenario a. J. C. Pedro Bosch y Gímpera, El neolitic i eneolitic de Catalunya; el neolitk i eneolitic de la Península Ibérica, Barcelona, 1920. Vase en céramique grisátre de forme sphérique, á cou cylindrique et deux anses, avec des décors á incisions (énéolithíque). Procede de la cáveme de Castellvi de la Marca (Barcelonne). Musée d'Archéologie de Barcelonne. Civilisation myxte du S. de Catalogne (groupe de Sala- mó). III" millénaire a. J. C. Pedro Bosch y Gimpera, El neolitic i eneolitic de Catalunya; el neolitic i eneolitic de la Península Ibérica, Barcelona, 1920. DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 35 Vaso campaniforme con decoración incisa e incrustación de pasta blanca. Eneolítico. Procede de la necrópolis de Ciempozuelos (Madrid). Real Academia de la Historia. Años de 2500 a. de J. C. Alberto del Castillo Yurrita, La cultura del vaso campaniforme (su origen y extensión en Europa), Barcelona, 1928.—Luis Pericot, Los vasos campaniformes de la colección Laiglesia, La Coruña, 1927. Vase en forme de cloche avec des figures incisées, ct des incrusta- tions en páte blanche (énéolithique). Procede de la nécropole de Ciem- posuelos, Madrid, 2500 a. J. C. Académie royale de l'Histoire, Madrid. Alberto del Castillo Yurrita, La cultura del vaso campaniforme (su origen y extensión en Europa), Barcelona, 1928.—Luis Pericot, Los vasos campaniformes de la colección Laiglesia, La Coruña, 1927. 36 Una estatuita femenina de alabastro, blanca. Eneolítico. Procede de Almizaraque (Herrerías, provincia de Almería). D. Luis Siret, de He- rrerías. Cultura de los Millares. Nils Asberg, La cimlisation énéolithique dans la péninsulc iberique, Paris, 1922 (trad. del sueco por Mlle. Harell). Statuette féminine, en álbátre. Énéolithique. Procede d'Almizara- que (Herrerías, prov. d'Almería). D. Luis Siret, de Herrerías. Cultu- re des Millares. Nils Asberg, La civilisation énéolithique dans la pcninsule iberique, Paris, 1922 (trad. del sueco por Mlle. Harell). 37 Un vaso campaniforme con decoración incisa. Eneolítico. Proce- de de la cueva de la Hacha (Vera, provincia de Almería). D. Luis SÍ- 3 CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO ret, de Herrerías. Cultura de los Millares: eneolítico retrasado equiva- lente al primer período de la Edad del Bronce de otros países (antes de 2000 años a. de J. C ) . Vase en forme de cloche avec des dessins incisés. Enéolithique. Pro- cede de la gratis de la Hacha {Vera, prov. a"Almería). D. Luis Siret, de Herrerías. Culture des Millares: enéolithique retardé équivalent á la z¿re période de l'age du bronze des autres pays (plus de 2000 a. a. J. C). 38 Un vaso de cerámica amarillenta pintado con líneas rojizas. Eneolí- tico. Procede de la cueva de los Blanquizures de Lébor (Totana, pro- vincia de Murcia). D. Juan Cuadrado de Vera. Cultura de Almería: neo-eneolítico (IV-III milenario a. de J. C ) . Vase en ceramique jaunñtre avec des peintures linéaires en rouge. (Enéolithique.) Procede de lo grotte des Blanquizures de Lébor (To- tana, prov. de Murcia). D. Juan Cuadrado de Vera. Culture d'Al- mería: néo-énéolithique (IV-IIIe millénaire a. /. C ) . 39 Dos martillos de mina de diorita. Procedencia desconocida (pro- vincia de Córdoba). Museo Arqueológico Provincial de Córdoba. Edad del bronce. Deus rnarteaux de mine en diorite. Provenance inconnue (prov. de Cordoue). Age du bronze. Musée Archéologique provincial de Cordoue. 40 Una alabarda de bronce. Edad del bronce. Procedencia desconocida. Real Academia de la Historia. Pedro Bosch Gimpera, Problemas de la Edad del bronce en Espa- paña (Asociación para el Progreso de las Ciencias de Cádiz, 1927). DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 23 Hallebarde en bronze. Age du brome. Provenance inconnue. Aca- démie Royale de l'Histoire. Pedro Bosch Gimpera, Problemas de la Edad del bronce en Espa- ña (Asociación para el Progreso de las Ciencias de Cádiz, 1927). Un puñalito de bronce. Edad del bronce. Procede de la cueva de Vernissa (Santa Margarita. Mallorca). Museo Arqueológico de Bar- celona. Cultura argárica de las Baleares (desde 2000 a. de J. C). Petit poignard en bronze. {Age du bronze.') Procede de la cáveme de Vernissa (Santa Margarita. Mallorca). Musée Archéologique de Barcelonne. Culture argarienne des Baleares (depuis 2000 a. J. C ) . 42 Espada de la Edad de bronce, sin nervio central y con escotaduras y taladros para clavar el puño. Mide 0,67 ms. de largo. Museo Provin- cial de Orense. Hugo Obermaier, Die Bronsezeitlichen Felsgravierungen von Nord- westspanien (Galicien). Jahrbuch für práhistorischen und ethnographis- che Kunst, 1925. Epée de I'age de bronse, sans nervure céntrale, avec des entaüles et des trous pour fixer la poignée. Long. ofij ms. Musée provincial. Hugo Obermaier, Die Bromezeitlichen Felsgravierungen von Nord- zvestspanien (Galicien). Jahrbuch für práhistorischen und ethnogra- phische Kunst, ip2$. 43 Cuatro espadas de bronce. Edad del bronce. Proceden del depósito de la ría de Huelva. Museo Arqueológico Nacional. En la ría de Huel- va se descubrieron no hace muchos años más de cuatrocientas piezas 24 CATALOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO de bronce (espadas, lanzas y puñales), productos de la industria de la segunda edad del bronce. José Albelda, Armas de bronce halladas en el puerto de Huelva (Bol. Comis. de Monum. hist. y artíst. de Cádiz, 1923-1924).—Manuel Gómez Moreno, Hallazgo arqueológico en el puerto de Huelva (Boletín de la Academia de la Historia, agosto-octubre, 1923).—Recaredo de Garay y Anduaga, Antigüedades prehistóricas de la provincia de Huel- va (Bol. Acad. de la Historia, julio, 1923). Quatre épées en bronse. Age du hronze. Proviennent du dépót de la ria de Huelva. Musée Archéologique National. On a découvertl il y a peu d'années, dans la ria de Huelva, plus de 400 piéces de bronze (épées, lances et poignards), produits de l'industrie de la 2' age du bronze. José Albelda, Armas de bronce halladas en el puerto de Huelva (Bol. Comis. de Monum. hist. y artíst. de Cádiz, 1923-1924).—Manuel Gómez Moreno, Hallazgo arqueológico en el puerto de Huelva (Boletín de la Academia de la Historia, agosto-octubre, 1923).—Recaredo de Garay y Anduaga, Antigüedades prehistóricas de la provincia de Huel- 7>a (Bol. Acad. de la Historia, julio, 1923). 44 Una copa y un vaso de cerámica parduzca (tipos llamados "argárí- cos" de la cultura del Argar). Edad del bronce. Proceden respectiva- mente de las sepulturas 7 y 14 de los Eriales (provincia de Granada). Don Luis Siret de Herrerías. Edad del bronce. Cultura argárica (desde 2.000 a. de J. C ) . Se denomina esta cultura del Argar por el yacimiento de su nombre en la provincia de Almería. Coupe et vase en céramique grisatre (types-dits "Argariens" de la culture de VArgar). Age du bronse. Proviennent des sepultures n0' 7 et 14 des Eriales (prov. de Grenade). D. Luis Siret de Herrerías. Age du brome. Culture argarienne (depuis 2.000 a. J. C). Cette culture est dénommée "de Argar" d'aprés le gisement du méme nom, á Almería. DE LA EXPOSICIÓN DE HARCELONA 45 Una maqueta del poblado de San Julia (Lluch-mayor. Mallorca). Fin de la Edad del Bronce (1200 a 1000 a. de J. C ) . Cultura baleárica de los talaiots. J. Colominas Roca, L'cdat del bronce a Mallorca (Anuari d'Estudis Catalans, 1920). Maquette du bourg de San Julia (Lluch-tnayor, Mallorca). Fin de l'áge du bronze (1200 á 1000 a. J. C ) . Culture baleare des talaiots. J. Colominas Roca, L'edat del bronce a Mallorca (Anuari d'Estudis Catalans, 1920). 46 Una maqueta de la naveta deis Tudons (Ciudadela. Menorca). Fin de la edad del bronce (1200 a 1000 a. de J. C.)- Cultura baleárica de los ta- laiots. La naveta, como indica el vocablo, tiene forma de pequeña nave. F. Hernández Sanz, Las Naus o Navetas de Menorca (Rev. de la Asociac. Artíst. y Arqueol. de Barcelona, III, 1901-1902, págs. 602 y 701). Maquette de la navette deis Tudons (Ciudadela. Menorca). Fin de l'áge du bronze isoo á 1000 a. J. C). Culture baleare des talaiots. La navette a, comme l'exprime le mot, la forme d'une petite nef. F. Hernández Sanz, Las Naus o Navetas de Menorca (Rcv. de la Asociac. Artíst. y Arqueol. de Barcelona, III, 1901-1902, págs. 602 y 701)- 47 Una maqueta del talaiot de Son Noguera des Frares (Lluchmayor. Mallorca). Fin de la edad del bronce (1200 a 1000 a. de J. C ) . Cultura baleárica de los talaiots. El talaiot es una torre en forma de cono trunca- do que parece una atalaya, y de aquí su nombre. 26 CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO F. H. Sanz, Monumentos primitivos de Mallorca {Ilústrete. Esp. y Americana, 22 febrero, 1907). Maquette du talaiot de Son Noguera de Frares (Lluchmayor, Ma- llorca). Fin de l'áge du brome (1200 á 1000 a. J. C). Culture balea- re des talaiots. Le talaiot est une tour en forme de cone tronqué, sem~ Hable á une échauguette ("atalaya" en espagnol), d'oü son nom. F. H. Sanz, Monumentos primitivos de Mallorca (Ilustrac. Esp. y Americana, 22 febrero, 1907). 48 Una maqueta de la taula de Telatí de Dalt (Mahón. Menorca). Fin de la edad del bronce (1200 a 1000 a. de J. C ) . Cultura baleárica de los talaiots. Es la taula (mesa) típico monumento balear de esta época. Julio Martínez Santa Olalla, La prehistoria de las Baleares y el es- tado actual de su conocimiento (Investigación y Progreso, noviembre, 1929). Maquette de la taula de Telatí de Dalt (Mahón. Menorca). Fin de l'áge du bronse (1200 á 1000 a. J. C). Culture baleare des talaiots. La taula (table) est un monument typique balear, de cette époque. Julio Martínez Santa Olalla, La prehistoria de las Baleares y el es- tado actual de su conocimiento (Investigación y Progreso, noviembre, 1929). 49 Cabeza de toro, de bronce, probablemente votiva, descubierta en Costig (Mallorca); arte anterior a la dominación romana, con influjos orientales. Museo Arqueológico de Madrid. Puede, quizás, pensarse en una influencia cretense del culto del toro, representado en los palacios de Creta, transmitido literariamente en la leyenda del Minotauro. Pedro Paris, Les bromes de Costig au Musée Archéologique de Madrid (Revue Archéologique, I, 1897, pág. 138). TCHÍO VE CCSTIC (Mus. ARQ. NAC). NÚM. 49. DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 27 Tete de taureau, en bronce, probablement votive, découverte á Cos- tig {Mallorca); art antérieur a la domination romaine, avec des in- fluences orientales. Musée Archéologique de Madrid. On pourrait croi- re á une influence du cuite au taureau, representé aux Palais de Créte, liftérairement transmis par la légende du Minotaure, Pedro Paris, Les bromes de Costig au Musée Archéologique de Madrid (Revue Archéologique, I, 1897, pág. 138). Un puñal grande de hierro. Fin de la edad del bronce (1200 a 1000 a. de J. C.)- Procede de la talaia Joana (Las Salinas. Mallorca). Mu- seo de Arqueología de Barcelona. Cultura baleárica de los talaiots. Gran poignard en fer. Fin de Y age du bronze {1200 a 1000 a. J. C), procede de la talaia Joana (Las Salinas. Mallorca). Musée d'Ar- chéologie de Barcelonne. Culture baleare des talaiots. 51 Un vaso de cerámica parduzca, sin decoración. Primera edad del hierro. Procede de la cueva del Segre de Vilaplana (provincia de Léri- da). Museo diocesano de Solsona. Cultura indígena del interior de Ca- taluña. Vase en céramique grisatre, non decoré. Premiére age du fer. Pro- cede de la grotte du Segre de Vilaplana (prov. de Lérida). Musée de la Diocése de Solsona, Culture indigene de l'intérieur de Catalogne. 52 Grupo de una espada de hierro de antenas degeneradas, una espa- da en espiga larga de hierro, una hoz de hierro, dos bocados de caba- llo, un pilum, una punta de dardo, una punta de lanza y objeto de bron- ce. Segunda edad del hierro (siglo iv a. de J. C ) . Proceden de la ne- crópolis de Echauri (Navarra). Comisión de Monumentos de Navarra. 28 CATÁLOGO HISTÓRICO V BIBLIOGRÁFICO Cultura posthallstáttica del Centro y NE. de España (500-250 a. de Jesucristo). La edad del hierro europea se clasifica en dos grandes épo- cas, llamadas de Hallstatt y de La Téne. La primera corresponde des- de el 900 al 500 (a. de J. G), y la segunda del 500 hasta la era cris- tiana. Caracterizan la época hallstáttica los puñales y espadas de an- tenas y la de La Téne: primero las espadas cortas, y luego las muy alar- gadas. Lot formé d'une épée en fer á antennes dégénérées, une antre á longue tige, en fer aussi, une faux en fer, 2 mors de cheval, un pilum, une poínte de dard, une pointe de lance, et un objet en brome. 2* age du fer (iif siécle a. J. C ) . Culture post-hallstattienne du Centre et du NW. de l'Espagne (500-250 a. de J. C). Procede de la Nécropole d'Echauri (Navarra). Commission des Monuments de Navarre. L'áge du fer européen est divisée en deux grandes époques dites de Hálls-. tadt et de La Téne. La prendere comprend du 900 au 500 a. I. C. et la deuxiéme du 500 jusqu'á Veré chrétienne. L'époque hallstattienne est caractérisée par les poignards et les épées á antennes, et celle de La Téne par les épées courtes d'abord et tres longues apr¿s. 53 Una urna de cerámica parduzca, con decoración de surcos. Prime- ra edad del hierro (II período: 650-500 a. de J. C ) . Procede de la ne- crópolis de Anglés, provincia de Gerona. Museo Arqueológico de Bar- celona. Cultura hallstáttica de la costa catalana. Pedro Bosch Gimpera, La cerámica hallstattiana en las cuevas de Logroño, Madrid, 1915. Urnc en céramique grisátre avec des dessins entaillés. Premiére age du fer (II" période: 650-500 a. 1. C). Procede de la nécropole d'Anglés, prov. de Gerona. Musée Archéologique de Barcelonne. Cul- ture hallstattienne de la cote catalane. Pedro Bosch Gimpera, La cerámica hallstattiana en las cuevas de Logroño, Madrid, 1915. DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 2g 54 Una tinaja de cerámica amarillenta, con un cordón en relieve con impresiones digitales junto al cuello. Primera edad del hierro (antes de 500 a. de J. C.)- Procede del poblado de Las Valletas, de Sena (pro- vincia de Huesca). Museo provincial de Zaragoza. Cultura ibérica de Aragón. Período I a: antes de 500 a. de J. C. Pedro Paris, Essai sur l'Art et ¥Industrie de l'Espagne pñnútive, 2 tomos, Paris, 1903-1904. "Tinaja" (citve) en céramique jaunátre, avec une torsade en re- lief et des ímpressions digitales pres du goulot. Premier age du fer {Plus de 500 a. / . C). Procede du bourg des Valletas de Sena (pro- vínce de Huesca). Musée provincial de Zaragoza. Culture ibérique d'Aragón. Période I a: (plus de ¿00 a. J. C). Pedro París, Essai sur l'Art et ¡'Industrie de l'Espagne primitive. 2 tomos, Paris, 1903-1904. 55 Tésera de bronce en forma de piel de oso, con inscripción ibérica. Real Academia de la Historia, Madrid. Joulin, Les ages protohistoriques dans le Sud de la France et de l'Espagne (Rev. Archéologique, 1910). Tessére en brome, en forme de peau d'ours, avec inscripíion ibéri- que. Académie Royale de l'Histoirc. Madrid. Joulin, Les ages protohistoriques dans le Sud de la France et de l'Espagne (Rev. Archéologique, 1910). 56 Dos puñales ibéricos, uno grande y otro pequeño, más un trozo de cínturón, también de hierro. Procedentes de Miraveche y Villegas. Mi- den 0,23 X 0,07 ms. Museo Arqueológico de Burgos. 3O CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO Juan Cabré y Aguiló, Una sepultura de guerrero ibérico en Mira- veche, Madrid, 1916. Deux poignards ibériques en fer, dont un grand et un autre petit, avec un fragment de ceinture, en fer aussi. 0,23 X o,07 vns- Procédent de Miraveche et Villegas. Musée Archéologique de Burgos. Juan Cabré Aguiló, Una sepultura de guerrero ibérico en Mira- veche, Madrid, 1916. 57 Maqueta de un sepulcro en asta con túmulo. Procede de Calacei- te (provincia de Teruel). Segunda edad del hierro (siglos v-iv a. de Je- sucristo). Museo de Arqueología de Barcelona. Cultura ibérica de Ara- gón y Valencia. Período 1: 500 a 300 a. de J. C. Los sepulcros en cista (especie de cofres de piedra) son característicos de la edad de los me- tales y son sepulcros de inhumación de típicas necrópolis. Juan Cabré y Aguiló, Excavaciones practicadas en el monte de San Antonio de Calaceite {Bol. R. Acad. de Buenas Letras de Barcelona, octubre-diciembre, 1907).—Pedro Bosch Gimpera, Las últimas inves- tigaciones arqueológicas en el Bajo Aragón y los problemas ibéricos del Ebro y de Celtiberia (Rev. Histórica de Valladolid, año I, junio- julio, 1918). Maquctte d'un sépulcre en cista, avec tombeau. Procede de Cala- ceite {prov. de Teruel). 2" age du fer (v-ivc siécles a. J. C). Mu- sée d'Archéologie de Barcelonne. Culture ibérienne d:'Aragón et de Valence, I période: 500 á 300 á J. C. Les sépultures en cista (sor- te de coffres en pierre) caractérisent l'áge des métaux et sont des sé- pulcres d'inhumation de nécropoles typiques. Juan Cabré y Aguiló, Excavaciones practicadas en el monte de San Antonio de Calaceite (Bol. R. Acad. de Buenas Letras de Barcelona, octubre-diciembre, 1907).—Pedro Bosch Gimpera, Las últimas inves- tigaciones arqueológicas en el Bajo Aragón y los problemas ibéricos DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA del Ebro y de Celtiberia (Rev. Histórica de Valladolid, año I, junio- julio, 1918). 58 Torqucs, hecho con alambres retorcidos, de plata, que adelgazan hacia sus extremos. Arte hispánico anterromano. Procedente del teso- ro de Pozoblanco (Córdoba). Museo Arqueológico de Córdoba. J. Dottin, Manuel pour servir á l'étude, de l'Antiquité celtique, Pa- rís, 1906. Collier ("torques") formé de fils d'argent retors, amainéis vers leurs bouts. Art hispanique préromain. Provient du trésor de Posoblanco {Cordoue). Musée Archéologique de Cordoue. J. Dottin, Manuel pour servir á l'étude, de l'Antiquité ccltiqtie, Pa- rís, 1906. 59 Gancho de broche de cinturón, de plata, con cuatro clavillos. Arte hispánico anterromano. Procedente del tesoro de Pozoblanco (Córdo- ba). Museo Arqueológico de Córdoba. Pedro Bosch Gimpera, El estado actual de la cultura ibérica (Bole- tín de la R. Academia de la Historia, enero-marzo, 1929). Boucle de ceinture, en argent, avec quatre clous. Art hispanique pré-romain. Provenant du trésor de Posoblanco (Cordoue). Musée Ar- chéologique de Cordoue. Pedro Bosch Gimpera, El estado actual de la cultura ibérica (Bole- tín de la R. Academia de la Historia, enero-marzo, 1929). 60 Fíbula de plata dorada, con dos torsos de caballo, dos perros y un caballo. Arte hispánico anterromano. Procedente del tesoro de Pozo- blanco (Córdoba). Museo Arqueológico de Córdoba. $2 CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO Samuel de los Santos Jener, El Tesoro celtíbero-romano de los Al- madenes en Pozohlanco (Bol. de la Real Acad. de Ciencias, Bellas Le- tras y Nobles Artes de Córdoba, enero-marzo, 1918). Fibule en argent doré, avec deux torses de cheval, deux chiens et un cheval. Art hispanique pré-romain. Provient du trésor de Pozoblan- co (Cordoue). Musée Archéologtque de Cordoue. Samuel de los Santos Jener, El Tesoro celtíbero-romano de los Al- madenes en Posoblanco (Bol. de la Real Acad. de Ciencias, Bellas Le- tras y Nobles Artes de Córdoba, enero-marzo, 1928). 61 Piedra sepulcral grabada, con la figura del difunto, sus armas y su carro. Edad del hierro. Procede de Solana de Cabanas (provincia de Cáceres). Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Edad del hierro del centro de España (1000-500 a. de J. C ) . Juan Rubio de la Serna, La época de La Teñe segunda del hierro en Transilvania y en la Península Ibérica (Bol. R. Acad. de Buenas Le- tras, Barcelona, 1911). Fierre sepulcrale gravee avec la figure du défunt, ses armes et son char. Age du fer. Procede de Solana de Cabanas (Cáceres). Age du fer du centre de l'Espagne (1000-500 a. J. C). Musée Archéologique National de Madrid. Juan Rubio de la Serna, La época de La Teñe segunda del hierro en Transilvania y en la Península Ibérica (Bol. R. Acad. de Buenas Le- tras, Barcelona, 1911). ÉPOCAS HISTÓRICAS I EDAD ANTIGUA 62 Ungüentarlo cilindrico, de vidrio azul, con filamentos rojizos y blancos incrustados. Arte fenicio. Don Pedro María de Artíñano, de Madrid. Movers, Die Phonizier, Berlín, 1849.—Jorge Bonsor, Les colonies agrkoles prc-romaines de la vallcc du Bctis, Barcelona, 1897. Boíte a onguent, cylindrique, en verre bleu, avec des filenients rou- geátres et blancs incrustes. Art phénicien. Don Pedro M. de Artíñano, de Madrid. Movers, Die Phonisier, Berlín, 1849.—Jorge Bonsor, Les colonies agricoles pré-romaines de la vallcc du Bétis, Barcelona, 1897. 63 Anforita de vidrio azul, muy pequeña, con zonas celestes y amari- llas. Arte fenicio. Don Pedro María de Artíñano, de Madrid. Víctor Berard, Les Navigations d'Ulysse. Caliypso et la mer At- lantide; París, 1929 (el capitulo IV se titula Ispania, y es de un gran interés).—Pedro M. de Artíñano, Los orígenes de la fabricación del vidrio en España (desde el siglo iv a. de J. C); Bol. Soc. Esp. de Exc, marzo, 1930. 34 CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO Petiíe amphore en verte bleu, á franges bleu et ¡aune Art phénicien. Don Pedro M.m de Artíñano, de Madrid. Víctor Berard, Les Navigations d'Ulysse. Calypso et la mer At- lantide; París, 1929 (el capítulo IV se titula Ispania, y es de un gran interés).—Pedro M. de Artíñano, Los orígenes de la fabricación del vidrio en España (desde el siglo iv a. de J. C); Bol. Soc. Bsp. de Exc, marzo, 1930. 64 Urna cineraria de Igalchis, hijo de Ildrons, nombres turdetanos. Procedente de Eaena. Vaciado de escayola. Museo Arqueológico de Madrid. Gustavo Moritz Redslob, Tariessos. Ein beitrag sur Geschichte des phónicisch-spanischen Handels sowie sur alten Geographie überhampt, Hamburgo, 1849.—Jorge Bonsor, Cronología tartesía (Bol. com. Prov. Mon. Hist. Art. de Cádis, 1922).—Del mismo, Tartesos, Madrid, 1921. —Adolfo Schulten, Tartessos. Ein Beitrag sur áltesten Geschichte des Westen, Hamburgo, 1922.—Del mismo, Tartessos (Bol. Com. Mon. de Córdoba, 1924).—Del mismo, Tartessos, y la Atlántida (Investigación y Progreso, 1 mayo 1928).—Del mismo, Die Etrusker in Spanien, Leipzig (1930).—O. Jessen, Tartessos-Atlantis (Zeitschrift. der Gesell. der Erdkunde, 1925).—Alberto Hermann, Atlantis, Tartessos und die Sáulen des Herakles (Sonderabdruck aus Petermanns Geographischen Mitteilungen, 1927).—Laureano María de las Muñecas, O. M. C, La Tarsis Bíblica, Salamanca, 1924.—Pedro Bosch Gimpera, Tartessos (Investigación y Progreso, i septiembre 1929). Urne cinéraire d'Igalchis, fils d'Ildrons (noms turdetains). (Moula- ge en plñtre). Provenant de Baena. Musée Archéologique de Madrid. Gustavo Moritz Redslob, Tartessos. Ein beitrag sur Geschichte des phónicisch-spanischen Handels souñe sur alten Geographie überhampt, Hamburgo, 1849.—Jorge Bonsor, Cronología tartesia (Bol. com. Prov. Mon. Hist. Art. de Cádis, 1922).—Del mismo, Tartesos, Madrid, 1921. DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 35 —Adolfo Schulten, Tartessos, Ein Beitrag sur atiesten Geschichte des Westén, Hamburgo, 1922.—Del mismo, Tartessos (Bol. com. Mon. de Córdoba, 1924).—Del mismo, Tartessos, y la Atlántida (Investigación y Progreso, 1 mayo (1928).—Del mismo, Die Etrusker in Spanien, Leipzig (1930).—O. Jessen, Tartessos-Atlantis (Zeitschrift. der Geseil. der Erdkunde, 1925).—Alberto Hermann, Atlantis, Tartessos und die Sáulen des Herakles (Sonderabdruck aus Petermanns Geographischen Mitteilungen, 1927).—Laureano María de las Muñecas, O. M. C, La Tarsis Bíblica, Salamanca, 1924.—Pedro Bosch Gimpcra, Tartessos (Investigación y Progreso, 1 septiembre 1929). 65 Maqueta del horno de cerámica de La Coma (Fontscaldes, pro- vincia de Tarragona). Civilización ibérica del campo de Tarragona. A. Schulten, Tarragona (trad. de Luis Pericot), Barcelona, 1921. Maquette du four á ceramique de La Coma (Fontscaldes, prov. de Tarragona), Civilisation ibérique de Tarragonne. A. Schulten, Tarragona (trad. de Luis Pericot), Barcelona, 1921. 66 Un pendiente de plata (siglos vir-iv a. de J. C ) . Procede de la sepul- tura núm. 5S3 de Villaricos (provincia de Almería). Don Luis Siret, de Herrerías. Necrópolis púnica. Luis Siret, Tyriens et celtes en Espagne (Rev. de Questions scientifi- ques, 1909).—Ch. Autran, Phéniciens. Essai de contribution a l'histoire antigüe de la Méditerranée, París, 1920.—C. Leonard Woolley, La Phé- nicie et les peuples égéens (Syria, 1921).—Antonio Blázquez, Venida de los fenicios a España (Boletín de la Real Academia de la Historia, abril, 1924).—Dr. G. Contenau, La Civilisation Phénicienne, París, 1926. Anneau d'oreille en argent (vii-iif siceles a. I. C). Procede du sé- 36 CATÁLOGO HISTÓRICO V BIBLIOGRÁFICO pulcre n° ¿83 de Villaricos (Almería). Don Luis Siret, de Herrerías, Necropole punique. Luís Siret, Tyriens et celtes en Espagne (Rev. de Questions scientifi- ques, 1909).—Ch. Autran, Phéniciens. Essai de contribution a l'histoire antique de la Méditerranée, París, 1920.—O Leonard Woolley, La Phé- nicie et les peuples égéens (Syria, 1921).—Antonio Blázquez, Venida de los fenicios a España {Boletín de la Real Academia de la Historia, abril, 1924).—Dr. G. Contenau, La Civilisation Phénicienne, París, 1926. 67 Urna de cerámica a mano, de color parduzco, con su tapadera, sin de- coración (siglos vn-vi a. de J. C.)- Procede de una sepultura de incinera- ción, de la era de Almizaraque (provincia de Almería), de carácter in- dígena. Don Luis Siret, de Herrerías. Necrópolis indígenas de la pro- vincia de Almería. Urne en ceramique a la main, non décorée, couleur ocre, avec son couvercle (VII-VI* siecles a. J. C). Procede d'une sepultare d'inciné- ration d'Almisaraque (prov. d'Almería) de caractére indigene. Don Luis Siret, de Herrerías. Necropole indigene de la provincia d'Almería. 68 Dos arracadas de oro, en figura de luna, de labor calada en figuras de bulto de loto, palmetas y buitres. Tiene gancho y cadenillas para sus- penderlas de la oreja (siglos vi-v a. de J. C ) . Procede del tesoro de La Aliseda (provincia de Cáceres). Museo Arqueológico Nacional. Te- soro fenicio-cartaginés de La Aliseda. José Ramón Mélida, El tesoro de La Aliseda. Noticia y descripción de las joyas que lo componen, Madrid, 1921.—Del mismo, Adquisicio- nes del Museo Arqueológico Nacional. El Tesoro de La Aliseda (Re- vista de Archivos, Bibl, y Mus., julio-septiembre, 1922).—M. A. Orti y Belmonte, El Tesoro fenicio de Aliseda (Ibérica, 15 octubre, 1921).— DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 37 Sobre el Tesoro de La Aliseda (Bol. R. Acad. Hist., agosto-octu- bre, 1920). Deux anncaux d'oreilles, en or, en forme de croissant, travaíl ajou- ré, avec des figures en relief représentant des fleurs de lotus et des vau- tours. Petit croe et chainettes pour suspendre aux oretlles (vi-V sib- cles a. I. C). Proviennent du trésor de ¡'Aliseda (Cáceres). Musée Ar- chéologique National. Trésor phénicien-carthaginois de VAliseda. José Ramón Mélida, El tesoro de La Aliseda. Noticia y descripción de las joyas que lo componen, Madrid, 1921.—Del mismo, Adquisicio- nes del Museo Arqueológico Nacional. El Tesoro de La Aliseda {Re- vista de Archivos, Bibl. y Mus., julio-septiembre, 1922).—M. A. Ortí y Belmonte, El Tesoro fenicio de Aliseda (Ibérica, 15 octubre, 1921).— Sobre el 'Tesoro de La Aliseda (Bol. R. Acad. Hist., agosto-octu- bre, 1920). 69 Diadema de oro afiligranada, formada por varias piezas de rosetas y festones con un ala de bolitas pendientes de cadenillas y terminan- do en dos placas triangulares. Una roseta conserva una turquesa (si- glos vi-v a. de J. C). Procede del tesoro de La Aliseda (provincia de Cá- ceres). Museo Arqueológico Nacional. Tesoro fenicio-cartaginés de La Aliseda. Diadéme d'or á filigrane formé de plusieurs piéces de rosettes et festons avec bordure de boulettes appendues á des chainettes terminées par deux plaques triangiüaires. Une des rosettes garde encorc une tur- quoise (vi-ve sidetes a. J. C). Procede du trésor de ¡'Aliseda (prov. de Cáceres). Musée Archéologique National. Trésor phénicien-carthagi- nois de VAliseda. 70 Colección de monedas griegas, autónomas y coloniales, correspon- dientes a la España interior, y ordenadas conforme al Nuevo método 38 CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO de don Antonio Delgado; se compone de 737 piezas, en su mayoría de bronce y algunas de plata. Don Rafael Barril Fígueras, de Valencia. P. B. Boudard, Études sur l'alphabet iberien et sur quelques mon- naies autonomes d'Espagne, París, 1852,—Del mismo, Essai sur la nutnismatique ibérique, precede des Recherches sur l'alphabet et la lan- gue des Ibéres, París, 1859.—Casto María del Rivero, La colección de monedas ibéricas del Museo Arqueológico Nacional, Madrid, 1923.— Antonio Vives, La Moneda Hispánica, Madrid, 1926. Collection de monnaies grecques, autonomes et coloniales, apparte- nant á l'Espagne intérieure, classées d'aprés le "Nuevo método" de don Antonio Delgado. 73J piéces, dont la plupart en bronze et quelques unes en argent. D. Rafael Barril Figueras, de Valence. P. B. Boudard, Études sur l'alphabet iberien et sur quelques mon~ naies autonomes d'Espagne, París, 1852.—Del mismo, Essai sur la numismatique ibérique, precede des Recherches sur l'alphabet et la lan- gue des Ibéres, París, 1859.—Casto María del Rivero, La colección de monedas ibéricas del Museo Arqueológico Nacional, Madrid, 1923,— Antonio Vives, La Moneda Hispánica, Madrid, 1926. Maqueta de las ruinas de Emporión. La ciudad de Ampurias, anti- gua Emporión, es una vetusta colonia griega de focenses massalíotas o de Marsella, que se establecieron en territorio poblado por los indi- getes. La colonia fue fundada en el siglo vi (a. de J. C ) . Había dos ciudades separadas por una muralla: la Paleópolis (antigua) y la nueva o Neópolis. J. Puig y Cadafalch, Las Excavaciones d'Empuries, Barcelona, 1908.—Joaquín Botet y Sisó, Noticia histórica y arqueológica de la ciu- dad de Emporión, Madrid, 1879. Maquette des ruines d'Emporion. La ville a"Ampurias, ancienne Emporión, est une ancienne colonic grecque de phocéens 'de Marseille, DÉ LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA établis en territoire peuplé par les indigétes. La colóme fut fondee au vi' siécle (a. J. C.) formée de deux villes sepáreos par míe muraille: Paléopolis (l'ancienne) et Néopotis {¡a nouvelle). J. Puig y Cadafalch, Las Excavaciones d'Empuries, Barcelona, 1908.—Joaquín Botet y Sisó, Noticia histórica y arqueológica de la ciu- dad de Emporión, Madrid, 1879. 72 Anillo de oro con chatón y un fragmento de la piedra (cristal de roca), con un adorno grabado indescifrable (siglo v a. de J. C ) . Procede de la necrópolis fenicio-cartaginesa de la Punta de Vaca. Don José Ma- ría Lucena, de Barcelona. Juan Rubio de la Serna, Ensayo crítico-histórico-arqueológico sobre los fenicios, su poder marítimo, colonias e influencia civilizadora, espe- cialmente con relación a España, Barcelona, 1912.—Pelayo Quintero Ataurí, Cádiz: primeros pobladores, hallazgos arqueológicos, Cádiz, 1917.—Del mismo, Excavaciones en extramuros (Cádiz). Madrid, 1920. —Del mismo, Excavaciones de Cádiz, Madrid, 1929.—Francisco Cer- vera y Jímcnez-Alf aro, Excavaciones en Extramuros de Cádiz, Madrid, I 923.—J. R. Mélida, La necrópolis púnica de Cádiz (Boletín Academia de la Historia, enero-mayo, 1925). Anneau d'or avec chatón de cristal de roche dont U reste un frag- ment, et ornement gravé, indéchiffrable (ve siécle a. J. C). Procede de la nécropole phénicienne-carthaginoise de la Punta de Vaca. Don José M.a Lucena, de Barcelonne. Juan Rubio de la Serna, Ensayo crítico-histórico-arqucológico sobre los fenicios, su poder marítimo, colonias e influencia civilizadora, espe- cialmente con relación a España, Barcelona, 1912.—Pelayo Quintero Atauri, Cádiz: primeros pobladores, hallazgos arqueológicos, Cádiz, 1917.—Del mismo, Excavaciones en extramuros (Cádiz). Madrid, 1920. —Del mismo, Excavaciones de Cádiz, Madrid, 1929.—Francisco Cer- vera y Jiménez-Alf aro, Excavaciones en Extramuros de Cádiz, Madrid, 40 CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO 1923.—J. R. Mélida, La necrópolis púnica de Cádiz (Boletín Academia de la Historia, enero-mayo, 1925). 73 Aríbalo y lekito ítalo-corintios con franjas y lengüetas rojizas (si- glo vi a. de J. C ) . Proceden de Emporión (necrópolis). Don José Gudiol y Ricart. Barcelona. El aríbalo es un vaso griego de panza esférica. Fidel Fita, Inscripciones inéditas de Ampurias (Ilustración Españo- la y Americana, 25 abril, 1871).—Sobre Ampurias (Bol. R. Acad. His- toria, junio, 1922).—Pedro París, Emporión (Rev. Archéol., 1916).— Del mismo, La poterie peinte ibérique d'Emporión (Rev. Archéol., 1917)- Aribulo et lekito italo-corínthiens avec des bandes et des languettes rougeátres (vie siécle a. I. C). Proviennent d'Emporion (nécropole)- Don José Gudiol y Ricart, Barcelonne. L'aribulo est un vase grec á panse sphéríque. Fidel Fita, Inscripciones inéditas de Ampurias (Ilustración Españo- la y Americana, 25 abril, 1871).—Sobre Ampurias (Bol. R. Acad. His- toria, junio, 1922).—Pedro París, Emporión (Rev. Archéol., 1916).— Del mismo, La poterie peinte ibérique d'Emporion (Rev. Archéol., 1917). 74 Una maqueta del poblado del Tossal Redó (Calaceite, provincia de Teruel). Segunda edad del hierro (siglo v a. de J. C ) . Museo Arqueoló- gico de Barcelona. Transición al II período: siglo iv a. J. C. Maquette du bourg du Tossal Redó (Calaceite, prov. de Teruel). 2* age du fer (if siécle a. J. C). Musée Archéologique de Barcelonne. Transition á la IIe période (iif sítele a. J. C). 75 Lote de 114 monedas de plata del tesoro de Pozoblanco (Córdoba). Se cuentan 78 tipos: una dracma ibérica, de las atribuidas a Sagunto, DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA con minotauro; denarios ibéricos de Ilerda, Osea, Arsaos e Ilgone, y ro- manos todos los demás, de tipos corrientes, cuya cronología probable sólo llega a los comienzos del siglo i antes de Cristo, con los de Cn. Bla- sío, Ap. Claudius, L. Memmius y L. Flaminius: hacia este tiempo se- ría enterrado el tesoro. Museo Arqueológico de Córdoba. Lot de H4 monnaies d'argent du trésor de Posoblanco (Cordoue) formé de"¡8types, dont une drachme ibérique des attribuées á Sagunto, avec le minotaure. Dénaires iberiques d'Illerda, Osea, Arsaos et Ilgone, et romains, de type courant, dont la chronologte probable se re- monte seulement au comniencement du i siécle a. J. C. avec ceux de Cn. Blasio, Ap. Claudius, L. Memmius y L. Flaminius, époque vers la- quelle le trésor aurait été enterré. Musée Archéologique de Cordoue, 76 Diadema de oro con ornamentación de filigrana y fondos granula- dos. Junto a ella una cadeneta de oro, de la que pende una fíbula o bro- che de forma oval, compuesta de un grueso aro y labor de filigrana, que sirvió para adorno del tocado, una cadenilla rígida de oro que tiene en un extremo un chatón para engastar una piedra o pasta y dos collares formados por hilos de oro retorcidos (siglos v-iv a. de J. C ) . Proce- den de Lluca (Jávea, provincia de Alicante). Museo Arqueológico Na- cional. José Ramón Mélida, El tesoro ibérico de Jávea (cerca de Dima). Rev. 'Arch., Bibl. y Mus., 1905.—Elias Tormo y Monzó, Tesoro ibéri- co de Jávea (Cultura Esp,, núm. 5, pág. 256). Diademe d'or á ornementation de filigrane et fonds granules. A son cote une chainette d'or avec une fibule ovale appendue, formé d'un gros cerceau et travail de filigrane, utilisée comme ornament de toilette: une chainette rigide d'or avec un chatón au bout pour encastrer une pie- rre ou une pate, et deux colliers formes par des fus d'or en torsade [v-iv" siecles a. J. C). Proviennent de Lluca (Jávea, prov. d'Alicante). Musée Archéologique National. 42 CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO José Ramón Melida, El tesoro ibérico de Jávea (cerca de Denia). Rev. 'Arch., Bibl. y Mus., 1905.—Elias Tormo y Monzó, Tesoro ibéri- co de Jávea {Cultura Esp.} núm. 5i pág. 2 5^)- 77 Estatua de mujer, de mármol blanco, incompleta, representando quizá a Ceres, como diosa de la fecundidad. Obra griega de principios del siglo v a. de J. C. Procede de Huetor, en la Vega de Granada. Museo Arqueológico de Madrid. Ceres es la diosa de la tierra; por tanto, sig- nificó, entre los griegos, la fecundidad o la producción. J. Richepín, Nueva Mitología ilustrada, Barcelona.—Emilio Genest, Cantes et Légendes Mythologiques, París, 1925. Statuc de jemme, incompleto, en marbre blanc, representant peut- étre la déesse Cérés. Piece grecque du commencement du vc siécle a. J. C. Procede de Huetor, Grenade. Musée Archéologique de Madrid. Cérés, déesse des moissons, representa, ches les grecs, la fécondité ou la production. J. Richepín, Nueva Mitología ilustrada, Barcelona.—Emilio Genest, Contes et Légendes Mythologiques, París, 1925. 78 Estatuita incompleta, de mármol blanco, que representa a Hércules; obra griega de principios del siglo v a. de J. C. Procedente de Alcalá la Real (Jaén). Museo Arqueológico de Madrid. Herakles o Hércules: héroe mitológico griego. Encarnación de la fuerza, la voluntad y la bondad. Laura Orvieto, Légendes du Monde Grcc ct Barbare, París, 1924. ; Petite statue incompléte, en marbre blanc, representant Hercule. Oeuvre grec du commencement du ve siécle a. J. C. Provenant d'Al- calá la Real {Jaén). Musée Archéologique de Madrid. Heracles ou Her- DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 43 cvle, héros mythologique grec, représcntation de la forcé, la volonté et la bonté. Laura Orvieto, Légendes du Monde Grec ct Barbare, Paris, 1924. 79 Un jarro ibérico, pintado, con decoración floral y un carnívoro (si- glo v a. de J. C ) . Procede de la necrópolis de Archena (provincia de Mur- cia), Museo Arqueológico Nacional. Jarre ibérienne, peinte, avec décor floral et un carnivore (vc sié- cle a. J. C). Procede de la nécropole d'Archena (prov. de Murcia). Mu- sée Archéologique National. 80 León de piedra (siglos v-iv a. de J. C ) . Procede de Córdoba. Museo Arqueológico Provincial de Córdoba. Civilización ibérica de Andalucía. Eugenio Albertini, Lion ibérique de Baena (Académíe de Inscrip. et Bell. Letr., mayo-abril, 1912). Lion en pierre (v-iv* siécles a. J. C). Procede de Cordoue. Musée Archéologique provincial de Cordoue. Civüisation ibérique d'Anda- lousic. Eugenio Albertini, Lion ibérique de Baena (Académic de Inscrip. et Bell. Letr., mayo-abril, 1912). Dos platos de cerámica rojiza (uno con agujeros en el fondo) (si- glos v-iv a. de J. C.)- Proceden del poblado de El Vilaró de Olius (pro- vincia de Lérida). Museo diocesano de Solsona. Cultura indígena del in- terior de Cataluña (siglos v-iv a. de J. C ) . Pedro Bosch y Gimpera, El problema de la cerámica ibérica.—José Ramón Mélida, Cronología de las antigüedades ibéricas.—Manuel Gó- CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOG mez Moreno, Cerámica tartesia e hispánica (Bol. R. Acad. de la Histo- ria, marzo-diciembre, 1924, tomo LXXXV). Deux assiettes en cératnique rougeátre (dont I1 une ai>cc des trous au fond) (v-ive siécles a. J. C). Proviennent du bourg d'El Vilaró de Olins (prov. de Lérida). Musée de la Diocese de Solsona. Culture indigénet de l'intérieur de Catalogue (v-iv* siécles a. J. C). Pedro Bosch y Gimpera, El problema de la cerámica ibérica.—José Ramón Mélida, Cronología de las antigüedades ibéricas.—Manuel Gó- mez Moreno, Cerámica tartesia e hispánica (Bol. R. Acad. de la Histo- ria, marzo-diciembre, 1924, tomo LXXXV). 82 Dos jinetes ibéricos de bronce (siglos v-iv a. de J. C ) . Proceden del santuario ibérico del Collado de las Jardines en Santa Elena (Des- peñaperros, provincia de Jaén). Museo Arqueológico Nacional. Civili- zación ibérica de Andalucía. Ignacio Calvo y Juan Cabré, Excavaciones en la cueva y collado de Los Jardines (Santa Elena, Jaén), Madrid, 1917. Deux cavaliers ibériques en bronze (v-iif siceles a. J. C). Civilisa- tion iberique d'Andalousie. Proviennent du Sanctuaire iberique dtt Colla- do de los Jardines á Santa Elena (Despeñaperros, prov. de Jaén). Musée Archéologique National. Ignacio Calvo y Juan Cabré, Excavaciones en la cueva y collado de Los Jardines (Santa Elena, Jaén), Madrid, 1917. 83 Urna cineraria de Siseanba, hijo de Hannon, nombres púnicos, con su tapa. Procedente de Baena. Vaciado de escayola. Museo Arqueoló- gico de Madrid. El nombre de Hannon era el ostentado por una familia rival de los Bárcidas o Barcas; a esta última pertenecieron Hamílcar y Hanníbal, famosos generales que guerrearon en España. La historia DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 45 tradicional ha exagerado la oposición y enemistad entre las dos fami- lias y tal vez el epígrafe de este objeto demuestre la llegada a España de algún hannónida durante la hegemonía de los Bárcidas. Ulrico Kahrstadt, Geschichtc dcr Karthagcn, Berlín, 1913. Urne cinéraire de Siseanba, fus de Hannon, avec son couvercle. Pro- venant de Baena. Moulage en plátre. Musée Archéologique de Madrid. Le nom de Hannon était celui d'une famule rivale des Bárcidas ou Bar- cas á laquelle apartenaient Hamilcar et Hannibal, généraux fameux qui firent la guerre en Espagne. L'histoire traditionnelle a trop exage- ré la haine entre les deux famules, et peut-étre l'épigraphe de cet objet constate l'arrivée en Espagne de quelgue hannonide pendant l'hégémo- nie des Bárcidas. Ulrico Kahrstadt, Geschichtc dcr Karthagen, Berlín, 1913. 84 Estela de piedra con inscripción púnica (sepultura de Gar-Astaroth, hijo de Baal-Pales) (siglos v-iv a. de J. C ) . Procede de Villaricos (pro- vincia de Almería). Propiedad de la Academia de la Historia. Museo Arqueológico Nacional. Colonización cartaginesa. Los cartagineses po- seían una religión de base fenicia. Su dios supremo era Baal; este nom- bre es el que aparece en la inscripción, y aunque sea el de un personaje responde a una onomástica de tipo religioso como el de Astaroth, que recuerda a la divinidad femenina Astarté. Era frecuente, pues basta mencionar los clásicos nombres de Hani-Baal, Asdru-Baal y Hamil- car (de Baal Melkarte). Luis Siret, Villaricos y Herrerías. Antigüedades púnicas, romanas, visigodas y árabes (Memorias de la Real Academia de la Historia, to- mo XIV, pág. 584, Madrid, 1909). Stéle en pierre avec inscription punique (sépulcre de Gar-Astaroth, fus de Baal-Pales) (v-vi' siécles a. I. C). Procede de Villaricos (Alme- ría). Propriété de l'Académic de l'Histoire. Musée Archéologique Na- 46 CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO tional. Colonisation carthaginoise. Les carthaginois, avaient une re- ligión á base phénicienne. Leur dieu suprime était Baal, dont le nom apparait dans 1'inscrÍptton, et bien qu'il soit celui d'un personnage, il correspond á un type religieux, cotnme celui d'Astaroth que rappelle la divinité fémintne Astarté. 11 était fréquent comme le demontrent les noms classiques de Hani-Baál, Asdru-Baal et Hamilcar (de Baal Mel- karte). Luís Siret, Villaricos y Herrerías. Antigüedades púnicas, romanas, visigodas y árabes (Memorias de la Real Academia de la Historia, to- mo XIV, pág. 584, Madrid, 1909). Un oenochoe de cerámica rojiza, hecha a torno, con decoración de líneas pintadas en rojo. Segunda edad del hierro (siglo iv a. de J. C). Procede del poblado del "Píuró del Barranc Fondo" (Mazaleón, pro- vincia de Teruel). Museo de Arqueología de Barcelona. Transición al II período (siglo iv a. de J. C ) . Oenochoe en céramique rougeatre, faite au tour, á orncmentation de ligues peintes en rouge. 2e age du fer (ive siécle a. J .C). Procbde du bourg "Pinsó del Barranc Fondo" (Masaleón, prov. de Teruel). Mu- sée d'Archéologie de Barcelonne. Transition á la 2a périodc (TV* sié- cle a. J. C). 86 Ánfora ática de figuras rojas, del estilo florido de Midias (siglo iv a. de J. C ) . Procede de Emporion. Museo de Arqueología de Barcelona. Rhys Carpenter, The Greeks in Spain (Londres, 1925).—Botet y Sisó, Data aproximada en que 'ls Grechs s'establisen á Empories y estat de cultura deis naturals del pais al realisarse establiment, Gerona, 1908. Amphore attique avec des figures en rouge, de style fleuri de Midias (iv° siécle a. J. C). Procede d'Emporion. Musée d'Archéologie de Bar- celonne. DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 47 Rhys Carpenter, The Greeks in Spain (Londres, 1925).—Botet y Sisó, Data aproximada en que 'ls Grechs s'establisen á Empories y estat de cultura deis naturals del pais al rcalisarse esiabliment, Gerona, 1908. 87 Un lekttos griego de figuras rojas decadentes (siglos i v - m a. de J. C ) . Procede de la necrópolis de Cabrera de Mataró (provincia de Bar- celona). Museo de Arqueología de Barcelona. Civilización de la costa catalana y extensiones (siglo 111 a. de J. C ) . Lekitos es un vaso griego de forma alargada, generalmente sin asas. Se usaba en las tumbas y como ungüentarlo. Lekitos grec avec des figures rouges decadentes (IV-III* siecles a. J. C). Procede de la nécropole de Cabrera de Mataró (Barcelonne). Civilisation de la cote catalane et extensions (IIIC s. a. J. C). Lekitos est un vase grec á forme állongée, ordinaírement satis anses, usé dans les tombes et pour des onguents. Maqueta del sepulcro de cámara con túmulo del Vilallone (Calacei- te, provincia de Teruel). Segunda edad del hierro (siglo v a. de J. C.)- Museo de Arqueología de Barcelona. Cultura ibérica de Aragón y Va- lencia. Período 1: 500 a 300 a. de J. C. Juan Cabré, Objetos ibéricos, con representaciones de figuras de animales procedentes de las excavaciones de Calaceitc {Boletín de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona, abril-junio, 1908). Maquette du sépulcre, avec tombeau et chambre, du Vilallone (Ca- laceite, prov. de Teruel). 2e age du fer (if siecle a. I. C). Culture ibérienne d'Aragón et de Valence. I période: 500 á 300 a. de J. C. Mu- sée d'Archéologie de Barcelonne. Juan Cabré, Objetos ibéricos, con representaciones de figuras de animales procedentes de las excavaciones de Calaceite (Boletín de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona, abril-junio, 1908). CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO 89 Lekítos ático de figuras negras con Teseo y el Minotauro (siglo v antes de J. C ) . Procede de Emporion (necrópolis). Museo provincial de Gerona. Teseo, hijo de Egeo y de Etra, nacido entre Trezena y Hermione. Héroe legendario que realiza muchas hazañas. Entre ellas el dar muerte al Minotauro de Creta; Teseo logró penetrar en el La- berinto gracias al hilo de Ariadna, hija de Minos. Al dar muerte Te- seo al monstruo libró a la ciudad de Atenas de un ominoso tributo de siete mancebos y siete doncellas que debían servir de alimento al Mino- tauro. El historiador Plutarco escribió una vida de Teseo, que ha lle- gado hasta nosotros. Lekitos attique avcc des figures noircs (Thésée et le Minotaure) (v* siécle a. J. C.). Procede d'Empoñon (nécropole). Musée provin- cial de Gerona. Thésée, fus d'Egée et d'Etra, né entre Trézene et Her- mione. Héros légendaire connu par ses travaux, parmi lesquels la mort du Minotaure de Créte. 11 put pénétrer dans le lábyrinthe de Crete guidé par le fil qui lui avait remis Ariane, filie de Minos. Avec la mort du monstre, Thésée libera Athénes du tribut de sept garcons et sept jeunes- filles qui devaient servir de nourriture au Minotaure. Plutarque est l'au- teur d'une vie de Thésée. 90 Fragmento de lámina de plomo con inscripción ibérica (siglos v - m antes de J. C ) . Procede del Cabezo de Mariola (Alcoy, provincia de Ali- cante). Don Camilo Visedo Moltó, de Alcoy. Fragment de plaque de plomb avec inscription ibéricnne (V-JII* siécles a. J. C). Procede du Cabezo de Mariola (Alcoy, prov. de Ali- cante). Don Camilo Visedo Moltó, de Alcoy. DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 49 91 Maqueta de las sepulturas fenicias de Cádiz (siglos v-iv a. de J. C ) . Hacia el año 1050 los tirios (fenicios de Tiro) fundan Gadir (Cádiz), base de sus factorías en Occidente. El arte fenicio tiene poco de origi- nal, pues copia y vulgariza el de pueblos de superior cultura, que es- tuvieron en contacto con los fenicios. Imita principalmente el arte de los asirio-caldeos, egipcios y egeos. Muestras de su arquitectura funeraria son los hipogeos gaditanos. Maquette des sepultares phéniciens de Cádiz (v-ivc siccls a. J. C ) . Les tyriens (phéniciens de Tyr) fondérent Gadir (Cádiz) vers 1050, base de leurs faetones d'Occident. L'art phénicien est peu original, se bornant á copier et á vulgariser celui des peuples plus civilisés avec les- quel ils furent en contact, notatnment des assyriens, chaldéens, égyp- tiens et égéens. Les hypogées de Cádiz sont un echantillon de leur ar- chitecture funéraire. 92 Figurita de tierra cocida representando un hombre desnudo, con un pendiente de bronce en la oreja y un collar con símbolos cartagineses de barro en relieve al cuello (siglo iv a. de J. C ) . Procede de la necró- polis cartaginesa del Püig des MoHns (Ibiza). Museo Arqueológico Na- cional de Madrid. Carlos Román, Antigüedades Ebusitanas, Barcelona, 1913,—Del mismo, Excavaciones en diversos lugares de la isla de Ibiza, Madrid, 1920-1921-1922,—Del mismo, Excavaciones en Ibiza, Madrid, 1926. —Arturo Pérez Cabrero, Ibiza arqueológica, Barcelona, 1911. Petite figure d'homme nu, en ierre cuite, avec un anneau d'oreille en bronze, et au cou un collier, en ierre, avec des symboles carthagi- nois (iV siecle a. J. C). Procbde de la nécropole carthaginoise du Puig des MoHns (Ibisa). Musée Archéologique National, de Madrid. Carlos Román, Antigüedades Ebusitanas, Barcelona, 1913-—Del SO CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO mismo, Excavaciones en diversos lugares de la isla de I bisa, Madrid, 1920-1921-1922.—Del mismo, Excavaciones en Ibiza, Madrid, 1926. —Arturo Pérez Cabrero, I bisa arqueológica, Barcelona, 1911. 93 Vaso de vidrio con inscripciones jeroglíficas (siglos IV-III a. de J. C.)- Procede del tesoro de La Aliseda (provincia de Cáceres). Museo Ar- queológico Nacional. Tesoro fenicio cartaginés de La Aliseda. Vase en verre avec des inscriptions htéroglyphiques (iv-m* sié- cles a. de J. C ) . Procede du trésor de UAliseda (prov. de Cáceres). Mu- sée Archéologique National. Trésor pkénicien-carthaginois de L'Aliseda. 94 Grupo de Hombre y mujer, la cabeza del hombre postiza (siglo v an- tes de J. C.). Procede del santuario del Cerro de los Santos (Monteale- gre, provincia de Albacete). Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Civilización ibérica del Sureste de España (siglos v-iv a. de J. G). Mientras fenicios, griegos y cartagineses fueron llegando a las playas de Iberia, lentamente se iba formando una civilización, en la cual influ- yeron en distinta medida los pueblos que comerciaron o guerrearon con aquellos habitantes de la Península. Hay en la estatua del Cerro de los Santos indudable influencia oriental. Mélida opina que estas esculturas son producto de una escuela hierática, que por motivos religiosos im- puso y consagró ciertos modelos artísticos. Juan Cabré y Aguiló, Exvotos del Cerro de los Santos, del Museo Antropológico Nacional (Coleccionismo, enero, 1923). Groupe d'un homme et une 'fenime: la tete de l'homine postiche (v" siécle a. J. C). Procede du Sanctuaire du Cerro de los Santos (Mon~ tealegre {Albacete). Civilisation ibérienne du S. E. de l'Espagne (v-iv* siecles a. J. C). Musée Archéologique National. Madrid. Avec l'arrivée, sur les plages d'Ibérie, des phéniciens, grecs et carthaginois, DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 51 une civüisation se formait lentement, influencie par les peuplades avec lesquelíes ils avaient á lutter. Dans les statues du Cerro de los Santos on remarque une indéniable influence oriéntale. Mr. Mélida est a"opinión que ees sculptures sont le produit d'une école hiératique qu'avait im- posé, par des motifs réligieux, certains modeles artistiques. Juan Cabré y Aguiló, Exvotos del Cerro de los Santos del Museo Antropológico Nacional (Coleccionismo, enero, 1923). 95 Vaciado en escayola de una estatua de mujer, con manto y joyas, sosteniendo un vaso entre las manos (siglo v a. de J. O). Procede del santuario del Cerro de los Santos (Montealegre, provincia de Albacete). Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Civilización ibérica del Sur- este de España (siglos v-iv a. de J. C ) . J. Ramón Mélida, Las esculturas del Cerro de los Santos. Cues- tión de autenticidad, Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1906. —E. Albertini, Sculptures du Cerro de los Santos, Bull. Hisp., to- mo XIV, 1912. Moulage en plátre d'unc statue de fcmme, avec mantcau et bijoiix, tenant un vase entre ses mains (v* siécle a. J. C). Procede du San- tuaire du Cerro de los Santos (Montealegre, Albacete). Civilisation ibérienne du S. E. de l'Espagne. Musée Archéologique de Madrid. J. Ramón Mélida, Las esculturas del Cerro de los Santos. Cues- tión de autenticidad, Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1906. —E. Albertini, Sculptures du Cerro de los Santos, Bull. Hisp., to- mo XIV, 1912. 96 Cincuenta y nueve figuritas de bronce femeniles y varoniles, unas vestidas, otras desnudas, en diversas actitudes oferentes y orantes, varias de guerreros con cascos, escudo y espada (siglos v-iv a. de Je- 52 CATÁLOGO HISTÓRICO V BIBLIOGRÁFICO sucristo). Proceden del santuario ibérico del Collado de los Jardines, en Santa Elena (Despeñaperros, provincia de Jaén). Museo Arqueoló- gico Nacional de Madrid. Civilización ibérica de Andalucía. Se su- pone que las figuritas eran exvotos. Narciso Sentenach, Bronces ibéricos votivos (Bol. Soc. Esp. Ex- cavaciones, 1920). Cinquante neuf figurines en bronce, d'hommes ct de fcmw.es, ha- bÜlées ou núes, dans des altitudes differentes, offrantes, et orantes; des guerriers avec casque, bouclier et épée (v-itf siecles a. J. C ) . Pro- vienent du sanctuaíre ibérien du Collado de los Jardines á Santa Elena {Despenaperros, prov. de Jaén). Civilisation ibérienne d'Andalousie. On suppose que ees figurines étaient des ex-voto. Musée Archéologique Na- iional, de Madrid. Narciso Sentenach, Bronces ibéricos votivos (Bol. Soc. Esp. Ex- cavaciones, 1920). 97 Carro de bronce y yunta o tronco de caballos (siglos v-iv a. de Jesucristo). Procede del santuario ibérico del Collado de los Jardines en Santa Elena (Despeñaperros, provincia de Jaén). Museo Arqueoló- gico Nacional. Civilización ibérica de Andalucía. Char en bronze avec attelage de deux chcvaux (v-w siecles a. J. C ) . Procede du sanctuaire ibérien de Collado de los Jardines a San- ta Elena (Despeñaperros, prov. de Jaén). Civilisation ibérienne d'An- dalousie. Musée Archéologique National. Cabeza de Afrodita, de mármol, de estilo praxiteliano (siglo iv an- tes de J. C ) . Procede de Emporión. Museo de Arqueología de Barce- lona. Afrodita es el nombre griego de Venus, hija de Zeus y Dione, diosa del amor y de la belleza, esposa de Efestos (Vulcano) y amante de Ares (Marte). DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 53 Ettore País, Storia delta Religione Greca, Roma, 1922.—Carpen- ter, The Grecks in Spain, Filadelfía, 1925. Tete d'Aphrodite, en marbre, de style praxitelien (wc siécle a. I. C). Procede d'Emporion. M-usée d'Archéologie de Barcelonne. Aphro- dite (nom grec de Venus), filie de Zeus et de Dionnée, déesse de l'amour ct de la beauté, épouse de Vulcain et maitresse d'Arés (Mars). Ettore País, Stoña della Religione Greca, Roma, 1922.—Carpen- ter, The Grecks in Spain, Filadelfia, 1925. Dos espadas falcatas de hierro (siglo (iv a. de J. C ) . Procede de la necrópolis de Almedinilla (provincia de Córdoba). Museo Arqueoló- gico Provincial de Córdoba. Civilización ibérica de Andalucía. La fal- cata es el sable griego o machara. Julio Beloch, Griechische Geschichte, Strasburg, 1893-1897, 2 vo- lúmenes. Deux épées falcatas, en fer (ive sicele a. J. C.). Procede de la nc- cropole d'Almedinilla {prov. de Cordoue). Musée Archéologique pro- vincial de Cordoue. Civilisation ibérique d'Andalousie. La falcata est le sabre grec ou machara. Julio Beloch, Griechische Geschichte, Strasburg, 1893-1897, 2 vo- h'imenes. Figura de alabastro, representando una mujer sentada en una si- Ha, cuyos lados forman esfinges mitradas. En la falda sostiene un an- cho cuenco, al cual debia ir a parar el agua que saldría por los senos de la mujer y que debió introducirse por un hueco que tiene su cabeza (si- glos vi-v a. de J. C ) . Procede de la necrópolis de Galera (provincia de Granada). Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Civilización ibé- rica de Andalucía. 5 54 CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO Figure en álbatre représentant une femme assise sur une chaisse dont les cotes sont formes par des sphinx mitres. Elle soutient une lar- ge come dans laquelle devait se verser l'eau qui jaillissaít de ses seins et devait pénétrer par un trou qu'elle porte á la tete (vi-i/* siecles a. J. C). Procede de la nécropole de Galera (prov. de Grenade). Musée Archéologique de Madrid. Civilisation iberique d'Andalousie. Jarro amarillento con cuello corto y asa pequeña, con pinturas en negro representando animales muy estilizados y otros motivos lineales (tipo llamado de Clunia). Época romana. Procede de Termes (provin- cia de Soria). Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Aiguiére jaunátre á cou tres court et ansc petite, avec des peinturcs noires représentant des animaux tres stylisés et des motifs á lignes (type dit de Clunia). Epoque romaine. Procede de Termes (prov. de Soria). Musée Archéologique National de Madrid. Un vaso de cerámica negruzca con decoración incisa (siglo n i an- tes de J. C ) . Procede del poblado de Las Cogotas (Cardeñosa, provincia de Avila). Museo Arqueológico Nacional de Madrid. Cultura célti- ca de Castilla la Nueva. Los celtas son indo-europeos. Debieron entrar en la Península por los Pirineos, hacia el año 600 (a. de J. C ) . La ex- tensión de los celtas se puede probar con el auxilio de los nombres cél- ticos terminados en briga, aplicados a poblaciones. M. Píroutet, Contñbution á l'étude des celtcs (L'Anthropologie, 1919).—Pedro Bosch Gimpera, Los celtas y la civilización céltica en la península ibérica, Madrid, 1921.—Camilo Jullian, Les celtes en Espa- gnc (Rev. Et. Anc, octubre-diciembre, 1922). Vase en ceramique noirátre avec décor á incisions (nie siécle a. J. C). Culture celtique de Castilla la Nueva. Procede du poblado de las DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 55 Cogotas (Cardeñosa, prov. d'Avilá). Musée Archéologique National de Madrid. Les celtes sont des indo-européens qui entrérent probable- ment en Ibérie par les Pyrénées vers 600 a. J. C. Leur extensión peut-Stre demontre á l'aide des noms termines en briga, donnés á des villes. M. Piroutet, Contribution ó l'étude des celtes (L'Anthropologie, 1919).—Pedro Bosch Gimpera, Los celtas y la civilización céltica en la península ibérica, Madrid, 1921.—Camilo Jullian, Les celtes en Espa- gne (Rev. Et. Anc, octubre-diciembre, 1922). 103 Doce fíbulas de bronce: una con figura de caballo; otra de toro, cua- tro de La Téne II, dos de pie vertical prolongado (tipo posthallstáttico), una anular con arco, tres anulares abiertas con aguja transversal (si- glos III-II, a. de J. C ) . Proceden de Numancia. Museo Numantino de Soria. Civilización celtíbera de Numancia. Narciso Sentenach, Los Arévacos (Revista de Archivos, Bibliote- cas y Museos, 1915)- Douze fibules en brome: une avec figure de cheval, une autre avec figure de taureau: 4 de La Téne II: 2 á pied vertical prolongé (type post-hallstattien) une annulaire á are: 5 annulaires ouvertes avec aiguil- le transversale (III-II* siécles a. J. C). Civilisation celtibérienne de Numance. Musée Numantin de Soria. Narciso Sentenach, Los Arévacos (Revista de Archivos, Bibliote- cas y Museos, 1915). 104 Un vaso ibérico de forma de sombrero de copa, pintado con mo- tivos florales, pájaros, etc. (siglo 111 a. de J. C ) . Procede del poblado del Tossal de les Tenalles de Sidamunt (provincia de Lérida). Museo de Arqueología de Barcelona. Civilización ibérica de los Llanos de Urgel. Vase ibérique cylindrique évasé, pcint, avec des fleurs, oiseaux, etc. 56 CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO iic siécle a. J. C). Procede de Tossal de les Tenalles de Sidamunt {Lérida). Civilisation ibérique des Llanos d'Urgel. Musée d'Archéolo- érida). gie de Barcehnne. Un puñal de hierro con empuñadura doble globular (tipo posthalls- tátticoj (siglo n i a. de J. C ) . Procede de Tarragona. Museo Arqueoló- gico Provincial de Tarragona. Civilización ibérica del campo de Tarra- gona. Poignard de fer avec double poignée globulairc (type posthallstat- tien) (nie siécle a. J. C ) . Procede de Tarragonne. Musée Archéo- logique provincial de Tarragonne. Civilisation ibérienne de Tarragonne. 106 Maqueta de las ruinas de Numancia (siglos III-II a. de J. C ) . La ciu- dad celtibérica y época romana imperial de su reconstrucción romana. Numancia, poblada por los arévacos, el pueblo más belicoso de los cel- tíberos occidentales, resiste durante veinte años al poder de Roma, y sucumbe al fin ante el talento militar y la constancia de Publio Corne- Ho Scipión Emiliano, el destructor de Cartago (133 a. de J. C ) . José Ramón Mélida., La cerámica ibérica de Numancia {Boletín de la Real Academia de la Historia, enero-marzo, 1925).—Blas Ta- racena y Aguirre, La cerámica ibérica de Numancia, Madrid, 1924. Maquette des raines de Nwnancc (m-iie síteles a. J. C ) . La ville celtiberienne et l'époque romaine impériale de sa reconstruction romai- ne. Numance, habitée par les arévacos, peuple le plus béliqueux des cel- tibéres occidentaux, tient tete aux romains pendant vingt ans, mais succombe devant le talent mÜitaire et la constance de Scipion Emilien, le destructeur de Carthage (133 a. de I. C). José Ramón Mélida, La cerámica ibérica de Numancia (Boletín de la Real Academia de la Historia, enero-marzo, 1925).—Blas Ta- racena y Aguirre, La cerámica ibérica de Numancia, Madrid, 1924. DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA IO7 Vaso hemisférico de barro amarillento, con pinturas policromas, representando escenas de lucha y monstruos (siglos n r - n a. de J. C ) . Procede de Numancia. Museo Numantino de Soria. Civilización cel- tibérica de Numancia. Pedro París, Promcnades archcologiqaes en Espagnc. Numance, Paris, 1909. Vase hémisphcrique en ierre jaunátre, avec des pemtures polychro- mes représentant des scénes de lutte et des monstres (iu-ue siécles a. J, C ) . Procede de Numance. Musée Numantin de Soria. Civilisation celtibérienne de Numance. Pedro París, Promcnades archcologiqucs en Espagne. Numance, Paris, 1909. 108 Copa de barro rojo y pie alto, decorada con pinturas polícromas re- presentando un ave fantástica (siglos 111-11 a. de J. C ) . Procede de Nu- mancia. Cultura celtibérica de Numancia. Museo Numantino de Soria. Adolfo Schulten, Numantia, München, 1914 (dos volúmenes). Coupe sur piedouche, en terre rouge, avec des pemtures polychro- mes représentant un oiseau fantastique (111-11' siceles a. J. C). Ci- vilisation celtibérienne de Numance. Procede de Nwnance. Musée Nu- mantin de Soria. Adolfo Schulten, Numantia, München, 1914 (dos volúmenes). 109 Tazón de barro blanco y pinturas policromas y geométricas (si- glo n i a. de J. C ) . Procede de Numancia. Museo Numantino de Soria. Civilización celtibérica de Numancia. 58 CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO José Ramón Mélida, Excursión a Numancia pasando por Soria, Madrid, 1922. Coupe en ierre blanche, avec des peintures polychromcs géoinetri- ques (111" siécle a. J. C). Procede de Numance. Musée Numantin de Soria. Civilisation celtibérienne de Numance. José Ramón Mélida, Excursión a Numancia pasando por Soria, Madrid, 1922. Plato ibérico, pintado con decoración de espirales (siglo 111 a. de Jesucristo). Procede del poblado de San Antonio de Calaceite (provin- cia de Teruel). Museo de Arqueología de Barcelona. Civilización ibé- rica del Bajo Aragón y del Ebro. II período (siglos III-I a. de J. C ) . Assiette ibérienne peinte, avec décoration de spirales (ine siécle a. J. C). Procede du bourg de San Antonio de Calaceite (prov. de Teruel). Musée d'Archéologie de Barcelonne. Civilisation ibérienne du bas Aragón et de l'Ebro, II* période (in-ie siécles a. J. C ) . Trompeta de barro rojo, terminada en las fauces de un mostruo (siglos III-II a. de J. C ) . Procede de Numancia. Museo Numantino de Soria. Civilización celtibérica de Numancia. Las excavaciones de Nu- mancia se deben a don Eduardo Saavedra, sabio arqueólogo, que des- cubrió su emplazamiento. Han continuado las excavaciones en nues- tros días la Comisión de Monumentos y don José Ramón Mélida. Trómpete en ierre rouge dont la bouche imite celle d'un monstre (III-II" siécles a. J. C). Procede de Numance. Civilisation celtibé- rienne de Numance. Musée Numantin de Soria. Les fouilles de Numan- ce, dues au savant archéologue D. Eduardo Saavedra, qui decouvrit son emplacement, continuent aujourd'hui sous la direction de la Com~ mission de Monumenís et de D. José Ramón Mélida. DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 59 Oenochoe de barro rojo, con pinturas geométricas y con una inscrip- ción celtibérica (siglo n a. de J. C ) . Procede de Numancia. Museo Nu- mantino de Soria. Civilización celtibérica de Numancia. Oenochoe es un vaso griego de boca trebolada. Oenochoe en ierre rouge, avec des peintures géornetriques et une inscription celtibérique {ne siécle a. I. C ) . Civilisation celtibérienne de Numancia. Procede de Numancia. Musée de Numance á Soria. Oe- nochoe : vase grec á bouche en forme de iréfle. "3 Maqueta de la ciudad ibérica del Cabezo de Alcalá de Azaila (pro- vincia de Zaragoza) (siglos II-I a. de J. C.)- Juan Cabré, La cerámica pintada de Asaila {Archivo Español de Arte y Arqueología, septiembre-diciembre, 1926). Maquette de la ville ibérienne du Cabezo de Alcalá de Azaila (pro- vince de Zaragoza} (n-ie siécles a. J. C ) . Juan Cabré, La cerámica pintada de Azaila {Archivo Español de Arte y Arqueología, septiembre-diciembre, 1926). 114 Torso de una estatua de Pomona, de mármol. Estilo greco-romano. Época romana. Procede de Tarragona. Museo Arqueológico Provin- cial de Tarragona. Pomona era la diosa romana de los frutos. Había una flámine dedicada a esta divinidad, llamada flamen pomonalis. Po- mona era la consorte divina de Vertunno. Rich. Kreglínger, La Religión ches les Grecs et les Romains, Bru- selas, 1920. Torse d'une statue de Pomone, en marbre. Style gréco-romain. Epo- 60 CATÁLOGO HISTÓRICO y BIBLIOGRÁFICO que romaine. Procede de Tarragonne. Musée Archéologique provin- cial de Tarragonne. Pomone est le désse des fruits. II y avaii un fla- mine voué á cette divinüé, appelé flamen pomonalis. Rich. Kreglinger, La Religión ches les Grecs et les Romains, Bru- selas, 1920. 115 Vaso aretino de térra sigillata (siglo 1 de nuestra era). Procede de Emporion. Museo de Arqueología de Barcelona. Vase arétin en ierre (1 siécle de notre ere). Procede d'Emporion. Musée d'Archéologie de Barcelonne. Urna cineraria, de Quinto Pompeio Velaunis. Procedente de Bae- na. Vaciado de escayola. Museo Arqueológico de Madrid. Urne cinéraire, de Quinto Pompeio Velaunis. Provenant de Bacna. Moulage en plátre. Musée Archéologique de Madrid. 117 Urna cineraria, de Quinto Pompeio Sabino, con su tapa muy rota. Procede de Baena. Vaciado de escayola. Museo Arqueológico de Ma- drid. Urne cinéraire de Quinto Pompeio Sabino, avee son couvcrclc cas- sé. Moulage en plátre. Procede de Baena. Musée Archéologique de Madrid. 118 Urna cineraria, con el nombre de Gneo Pompeio Afcr, edil y dum- vir, jefe de una familia turdetana romanizada, a la que corresponde una serie de urnas descubiertas en Baena (Córdoba). Vaciado de es- cayola, con su tapa. Museo Arqueológico de Madrid. El edil, que podía DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 6l ser patricio o plebeyo, era el encargado de los juegos públicos, cuidaba de los mercados, de la limpieza y ornato de calles y edificios, de la po- licía y de los monumentos. Los Duumviros eran los primeros magis- trados del municipio; los bronces de Osuna les reconocen el imperium y la potestas. Administraban justicia, ejercían la tutela de los huérfa- nos, presenciaban la manumisión de esclavos, dirigían el juicio crimi- nal, presidían los comicios, eran censores y asumían el mando militar en la ciudad. L. Friedlaender, Darstellungen aus der Sittengeschichte Roms, Leipzig, 1921-1923 (cuatro volúmenes).—Eduardo Hinojosa y Nave- ros, Historia del Derecho Romano (dos tomos), Madrid, 1880-85. Urne cinéraire avec le nom de Gneo Pompeio Afer, édile et dum- vir, chef d'une famule turdétaine, á laquelle correspond une serie d'ur- nes decouvertes á Baena {Cordoué). Moulage en plátre avec son couver- ele. Musée Archéologique de Madrid. L'édile, qui pouvak etre patri- cien ou plébéien, était le préposé aux jeux, dirigeait les marches, la voirie, la pólice et les monuments. Les "Duumviros", étaient les pre- miers magistrats du municipe. Les bromes d'Osuna leur reconnaisent í'imperium et la potestas. lis administraient la justíce, exerciaient la tutelle des orphelins, présenciatent la manumission des esclavés, diri- geaient le procés criminel, présidaient les comices, étaient censeurs, et assumaient le commandement militaire de la ville. L. Friedlaender, Darstellungen aus der Sittengeschichte Roms, Leipzig, 1921-1923 (cuatro volúmenes).—Eduardo Hinojosa y Nave- ros, Historia del Derecho Romano (dos tomos), Madrid, 1880-85. 119 Fragmento de mosaico romano, polícromo, con la representación de ,una perdiz. Procede de Emporíon. Museo de Arqueología de Barcelona. Pelayo Quintero Atauri, El mosaico de carácter romano en España (Museum, núm. 4, 1911).—José Ramón Mélida, Arqueología romana en España, Barcelona, 1929. 02 CATÁLOGO HISTÓRICO V BIBLIOGRÁFICO Fragment de mosaique romaine, polychrotne, avec la représenta- tion d'une perdrix. Procede d'Emporion. Musée a"Archéologic de Bar- celonne. Pelayo Quintero Atauri, El mosaico de carácter romano en España (Museum, núm. 4, ign).—José Ramón Mélida, Arqueología romana en España, Barcelona, 1929. Dos vasos galos de térra sigillata (siglo 1 de nuestra era). Proce- den de Emporion. Museo de Arqueología de Barcelona. Duex vases gaulois en ierre (1 siécle de notre ere). Proviennent d'Emporion. Musée d'Archéologie de Barcelonne. Lampadario de bronce, formado de tres piezas: estatua de un niño etíope sobre pedestal, de estilo helenístico, con fragmento de plancha de bronce sostenido por el niño y cuatro brazos de bronce colocados en cruz horizontal. Época romana. Procede de Tarragona. Museo Ar- queológico Provincial de Tarragona. Lampadaire en bronze, faii de trois pieces: statue d'un enfant éthio- pien sur piédestal, de style hellénique: fragment de plaque de brome soutenue par fenfant, et quatre bras en bronze, croisés horizontale- tnent. Epoque romaine. Procede de Zaragoza. Musée Archéologique provincial de Tarragonne. Maqueta de una villa romana con mosaicos polícromos. Época ro- mana. Cuevas de Soria. Museo Provincial de Soria. Maquette d'une ville romaine avec des mosaiques polychromes. Epo- que romaine. Grottes de Soria. Musée Provincial de Soria. DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 63 123 Placa de plomo con inscripción ibérica en ambas caras. Procede de las casas del poblado de La Serreta (Alcoy, provincia de Alicante). Don Camilo Visedo Moltó, Alcoy, 171 milímetros de largo y 62 de ancho y uno de grueso. Famosa inscripción que han tratado de descifrar Schu- chardt, Gómez Moreno y Cejador y Frauca. Este último pretendió con- tenía un texto escrito en vascuence. Julio Cejador, Ibérica I Alfabeto e inscripciones ibéricas, Barcelo- na, 1926,—Hugo Schuchardt, Die Iberische Deklination, Viena, 1907. •—Del mismo, Die iberische Inschrift von Alcoy (Sitzungs berichte der preussischen Akademie der Wissenschaften. Phil. Hist. Klase, Ber- lín, 1922).—Manuel Gómez Moreno, De Epigrafía ibérica. El plomo de Alcoy, Madrid, 1922.—Del mismo, Sobre los iberos y su lengua (Ho- menaje a Menéndez Pidal, III, 475).—Elias Tormo, El plomo de Al- coy (de epigrafía ibérica). Bol. Acad. de la Hist., mayo, 1923.—Luis Thayer Ojeda, Ensayo de traducción del plomo de Alcoy, Valparaíso, 1926.—El alfabeto ibérico según las recientes teorías de Julio Cejador (Investigación y Progreso, 1 febrero, 1928).—Francisco Naval Ayerbe, Una estela ibérica ausetana (Bol. R. Acad, de la Hist., octubre-diciem- bre, 1929).—Julio de Urquijo e Ibarra, De algunos problemas de inte- rés general que suscita el vascuence, San Sebastián, 1929. Plaque en plomb avec inscription ibérique de chaqué cote. Procede des maisons du bourg de La Serreta (Alcoy, proz>. d'Alicante'). Don Camilo Visedo Moltó. Alcoy. o'iyi ms., long. o'oÓ2, larg. o'ooi ms. épais. Inscription fameuse que Schuchardt, Gomes Moreno et Cejador y Frauca ont tenté de déchiffrer. Le dernier prétend que le texte était du basque. Julio Cejador, Ibérica I Alfabeto e inscripciones ibéricas, Barcelo- na, 1926.—Hugo Schuchardt, Die Iberische Deklination, Viena, 1907. —Del mismo, Die iberische Inschrift von Alcoy (Sitzungs berichte der preussischen Akademie der Wissenschaften. Phil. Hist. Klase, Ber- lín, 1922).—Manuel Gómez Moreno, De Epigrafía ibérica. El plomo 64 CATÁLOGO HISTÓRICO V BIBLIOGRÁFICO de Alcoy, Madrid, 1922.—Del mismo, Sobre los iberos y su lengua (Ho- menaje a Meriendes Pidal, III, 475).—Elias Tormo, El plomo de Al- coy (de epigrafía ibérica). Bol. Acad- de la Hist., mayo, 1923.—Luis Thayer Ojeda, Ensayo de traducción del plomo de Alcoy, Valparaíso, 1926.—El alfabeto ibérico según las recientes teorías de Julio Cejador (Investigación y Progreso, 1 febrero, 1928).—Francisco Naval Ayerbe, Una estela ibérica ausetana (Bol. R. Acad. de la Hist., octubre-diciem- bre, 1929).—Julio de Urquijo e Ibarra, De algunos problemas de inte- rés general que suscita el vascuence, San Sebastián, 1929. 124 Estatuita de Juno, de bronce. Época romana. Procede de Tarrago- na. Museo Arqueológico Provincial de Tarragona. Juno o Era, hija de Cronos y de Rea, hermana y luego esposa de Zeus y como tal reina de los dioses. Los griegos la llamaron Era y los romanos Juno. Protecto- ra de los matrimonios y de los partos. J. Benedict Caster, The relígions Ufe of ancicnt Romc, Boston, 1911.—Salomón Reinach, Cuites, mytes et religions, 1904-1908. Statuette de Junon, en bronsc. Epoque romaine. Procede de Tar- rragona. Miisée Archéologique provincial de Tarragonne. Junon (Era), filie de Saturne (Cronos) et de Rea: soeur et plus tard épouse de Zeus, reine par conséquent des dieux. Les grecs l'appelérent Era et les ro- mains Junon. Elle protegeait les mariages et les accouchements- J. Benedict Caster, The religions Ufe of ancient Romc, Boston, 1911.—Salomón Remach, Cuites, mytes et religions, 1904-1908. 125 Pátera de plata repujada y con restos de dorado. El medallón cen- tral lleva una cabeza en alto relieve representando a Hércules, niño, cubierto con la piel del león de Nemea y alrededor diversas escenas de centauros amorcillos. Época romana. Procede de la finca de Pero Tito en San Esteban del Puerto (provincia de Jaén). Museo Arqueológi- DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 65 cu Nacional de Madrid. Hércules o Heracles es el más famoso de los héroes griegos. Según la mitología griega, hijo de Zeus (Júpiter) y Ale- mena, nacido en Tebas. El primero de sus doce renombrados trabajos fue el dar muerte al león de Nemea, que era invulnerable; Hércules lo despedazó con sus poderosas manos. Salomón Reinach, Orpheus, Histoire genérale des Religions, Pa- rís, 1909. Patera d'argent repoussé avec des restes de doré. Au médaillon central une tete en haut-relief, représentant Hercule, enfant, couvert avec la pean du lion de Némée, avec autour, des scénes des amours cen- taures. Epoque romaine. Procede de la propriété de Pero Tito a San Esteban del Puerto (prov. de Jaén). Musée Archéologique de Madrid. Hercule ou Heracles, est le plus renommé des héros grecs. Fus, d'apres la myihologie grecque, de Zeus {Júpiter) et d'Alcméne, né á Thebes. Le premier de ses douze travaux fut de tuer ¡'invulnerable ¡ton de Né- mée, qu'il dépiéga de ses mains puissantes. Salomón Reinach, Orpheus, Histoire genérale des Religions. Pa- rís, 1909. 126 Tabla de bronce, con parte de su moldura de guarnición. Cubier- ta de escritura en caracteres latinos. Consignando artículos de la ley municipal dada por Marco Antonio a la colonia de ciudades romanas de Urso (Osuna). Es un fragmento de la Lex coloniae Genitivae Juliae. Museo Arqueológico Nacional. C. Re,, Le Tavale di Osuna, Roma, 1873, y Antonio M. a Fabié, Informe sobre los bronces de Osuna (Boletín de la Real Academia de la Historia, 1877, pág. 446). Planche en bronze, avec une partie de sa moulure de garniture. Elle et couverte d'écriture en caracteres latins, contenant des articles de la loi municipale donnée par Marc-Antoíne á la colonie de citoyens ro- 66 CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO tnains d'Urso (Osuna). C'est un fragment de la Lex coloniae Geníti- vae Juliae {Museo Archéologique National). C. Re., Le Tavole di Osuna, Roma, 1873, y Antonio M.a Fabié, Informe sobre los bronces de Osuna (Boletín de la Real Academia de la Historia, 1877, pág. 446). , 127 Cabeza de mármol blanco, que representa a Druso el joven, hijo de Tiberio. Procedente de Puente Genil. Museo Arqueológico de Cór- doba. Tiberio (14 de J. C. a 37), hijastro de Augusto, ha sido considera- do hasta nuestros días como un prototipo de tirano. Buen general y excelente administrador, no pueden ponerse en duda sus arbitrarie- dades. Sebastiano Lenain de Tillemont, Storia degli Imperatori Romani; trad. ital. de Camillo Marchisio, dirigida por Ettore País. Tomo I, pá- gina 144, Turin, 1929. Tete en marbre blanc, représentant Druso le jeun, fils de Tibere. Provenant de Puente Genil. Musée Archéologique de Cordoue. Tibere (14 de J. C. a 57), beau-füs d'Auguste, consideré jusgu'á nos jours comme le prototype de la tyrantiie. Bon general et excellent gouver- neur, on ne peut, cependant nier son despotisme. Sebastiano Lenain de Tillemont, Storia degli Imperatori Romani; trad. ital. de Camillo Marchisio, dirigée par Ettore País. Vol. I, page 144, Turín, 1929. 128 Tablero de bronce, con su moldura de guarnición, cubierta de escri- tura en caracteres latinos, contiene parte de una ley, dada al Munici- pio de Salpensa por el Emperador Domíciano. Se trata de un trozo de las conocidas Leges Flaviae Salpensana et Malacitana, sobre la orga- nización política, administrativa y judicial de las ciudades de Salpensa DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 67 y Málaga (Domiciano: 81 a 96 de J. C ) . Museo Arqueológico Nacio- nal. Es Domiciano el último de los doce cesares historiados por Sue- tonio. Hijo de Vespasiano y hermano de Tito, pertenece a la dinastía Flavia. Se distingue por su crueldad. Muere asesinado el 18 de sep- tiembre del año 96. José Ramón Mélida, Las últimas adquisiciones del Museo Arqueo- lógico. Leyes hispano-romanas grabadas en bronce; España Moderna, agosto, 1897. Planche en brome, avec sa moulure de gamitare. Elle est couverte d'écriture en caracteres latins, contenant une partie d'une loi donnée au Municipe de Salpensa par VEmpéreur Domitien. 11 s'agit d'un frag- ment des Leges- Flaviae Salpensana et Malacitana, si connues, concer- nant l'organisation politique, administrative et judiciaire des villes de Salpensa et Malaga {Domitien: 81-84. de J. C.~). Musée Archéologique National. Domitien, le dernier des douze Césars histories par Suéton. Fils de Vespasien et frere de Titus, il appartient á la dynastie des Fal- viens. II fit subir á Ronte son despotisme cruel, et meurt assassiné le 18 Septembre, de l'année 96. José Ramón Mélida, Las últimas adquisiciones del Museo Arqueo- lógico. Leyes hispano-romanas grabadas en bronce; España Moderna, agosto, 1897. 129 Plancha con caracteres latinos, que es vaciado de un bronce des- cubierto en Santiponce, fragmento de una epístola de Hadriano a la ciudad de Itálica. Real Academia de la Historia, Madrid. Elio Ha- driano (Adriano), natural de Itálica, es adoptado por su compatriota Trajano. Mandaba las legiones de Siria cuando murió el emperador. Es Hadriano un soberano restaurador y viajero. Visita España y la colma de beneficios. En algunas monedas se le llama Restitutor Hispa- niae. Gobierna desde 117 a 138. Fabié, El nuevo bronce de Itálica {Boletín de la Real Academia de OÍS CATALOGO H I S T Ó R I C O Y B I B L I O G R Á F I C O la Historia, XXI, 384).—J. R. Mélida, Bronce jurídico hallado en Itá- lica, en poder de la viuda de Sánchez Bedoya (Boletín de la Real Aca- demia de la Historia, LIX, 528).—F. F. Abbot and A. Ch. Johnson, Municipal Administration in the Román Empire (Princeton Univer- síty Press, 1926).—Benedictus Niese, Grundriss der Rómischen Ges- chichte, s" ed., cuidada por E. Hohl, München, 1923. Moulage d'une planche en brome, avec des caracteres latins, décou- verte á Santiponce, fragment d'une épUre de Hadriano á la ville d'Ita- lica. Académie Royale de l'Histoire. Madrid. Adrien (Elio Hadriano), fus adoptif de Trajan, commandait les légions de Syrie á la mort de l'Empéreur. Encouragea ¡'industrie, les lettres, etc., et reforma les lois. Grand voyageur, visita l'Espagne et la combla de bienfaits. Sur quel- ques monnaies il est appelé Restitutor Hispaniae (117-138). Fabié, El nuevo bronce de Itálica (Boletín de la Real Academia de la Historia, XXI, 384).—J. R. Mélida, Bronce jurídico hallado en Itá- lica, en poder de la viuda de Sánchez Bedoya (Boletín de la Real Aca- demia de la Historia, LIX, 528).—F. F. Abbot and A. Ch. Johnson, Municipal Administration in the Román Empire (Princeton Univer- sity Press, 1926).—Benedictus Niese, Grundriss der Rómischen Ges- chichte, 5." ed., cuidada por E. Hohl, München, 1923. 130 Enseña militar, de bronce; arte romano. Procedente de Alcudia (Mallorca). Museo Arqueológico de Madrid. F. Fulgosío, Enseñas romanas; su estudio y descripción de las que se conservan en el Museo Arqueológico Nacional (Museo Español de Antigüedades, II, 91).—Cagnat, Armée romaine (lournal des Savants, 1900).—Adolfo Cinquíni, L'Esercito Romano ai tempí di Giulio Ce- sare, &; Milano, 1923.—Pablo Coníssin, Les armes romaines; Essai sur les origines et l'évolution des armes individuelles du Legionnaire romain; París, 1926.—A. Forestier, The Román soldier, some illus- trations representative of Román military Ufe, with special reference to Britain, 1929. DISCO DE TEODOSIO I.E LA HISTORIA. NÚM. 132. DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 69 Enseigne militaire en bronse. Art romain. Provenant d'Alcudia Mallorca). Musée Arckéologique de Madrid. F. Fulgosio, Enseñas romanas; su estudio y descripción de las que se conservan en el Museo Arqueológico Nacional {Museo Español de Antigüedades, II, 91).—Cagnat, Armée romaine {Journal des Savants, 1900).—Adolfo Cinquini, L'Escrcito Romano ai tempi di Giulio Ce- sare, &; Milano, 1923.—Pablo Coníssin, Les armes romaines; Essai sur les origines et l'évolution des armes individuelles du Legionnaire romain; París, 1926.—A. Forestier, The Román soldier, some Mus- trations representative of Román military Ufe, with special reference to Britain, 1929. Ií. M. D. Parker. The Román Lcgions. Oxford, 1928. Busto romano de un personaje bárbaro, con clámide, esculpido en mármol blanco. Procedente de Medina de Ríoseco. Arte romano (siglo 1). Mide c/70 X 0*45 ms. Museo Argeológico de Valladolid. Emilio Hübner, La Arqueología de España, Barcelona, 1888. Buste romain, en marbre blanc, d'un personnage barbare, avec chía' myde. Art romain {1 sicele). o'"jo X o'45 ms. Provenant de Medina de Rioseco. Musée Archéologique de Valladolid. Emilio Hübner, La Arqueología de España, Barcelona, 1888. 132 Disco de plata, como bandeja, con representaciones en bajorrelieve del emperador Teodosio, sus hijos Arcadio y Honorio, guardias, y una representación alegórica, sobre fondo de arquitectura. Epígrafe que dice: "Dominus Theodosius perpetuus augustus ob diem felicissimum". Letras grabadas al dorso que prueban su origen griego del Bajo Impe- rio. Fines del siglo iv. Descubierto en Almendralejo (Badajoz). Real Academia de la Historia, Madrid. Teodosio, hijo del comes Teodosio, había nacido en Cauca (Coca), y, por tanto, era español. Nombrado Au- CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO gusto por Graciano (378), debe el poder a la familia valentiniana, a la que permanece fiel. Contiene el avance de los bárbaros, y derrotados sus adversarios, es único emperador; pero muere poco después, dejando el imperio dividido entre sus hijos Arcadio, a quien corresponde el Orien- te, y Honorio, dueño del Occidente (395 de J. C ) . Antonio Delgado, Memoria histórico-crítica sobre el gran Disco de Teodosio, Madrid, 1849.—José Ramón Mélida, Noticia del Disco de Teodosio; Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos; I, 3. 1 época, pá- gina 300.—Ernst Stein, Geschichte des Sp'átr'ómischen Reiches, Viena, 1928.—José Ramón Mélida, El Disco de Teodosio, Madrid, 1930. Disque en argent (sorte de platean), avec des représentations en bas- relief de l'empéreur Théodose, ses fils Arcadius et Honorius, gardes, et une composition allégorique sur fond de bátiments. Légende: "Dotni- nus Theodosius perpetuus augustus ob diem felicissimum." Les lettres gravees au revers prouvent l'origine grec du Bas-Empire, du disque. Fin du iv siecle. Découvert a Almendralejo (Badajos). Théodose, fils du comes Théodose, né á Cauca (Coca) était espagnol. Nommé Augus- te par Gratien (3/8) il doit son pouvoir á la famille valentinienne á la- quelle il est toujours fidele. II contient l'invasion des barbares, met en déroute ses adversaires, et meurt peu de te>nps aprés, divisant son empi- re entre sese deux fils Arcadius (Empereur d'Orient) et Honorius (Em- péreur d'Occident) (¡g¡ de J. C). Antonio Delgado, Memoria histórico-crítica sobre el gran Disco de Teodosio, Madrid, 1849.—José Ramón Mélida, Noticia del Disco de Teodosio; Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos; I, 3 / época, pá- gina 300.—Ernst Stein, Geschichte des Spatromischen Reiches, Viena, 1928.-—José Ramón Mélida, El Disco de Tcodosio, Madrid, 1930. 133 El díptico consular de Oviedo. Formado por dos grandes piezas de marfil, unidas por un pasador de plata. Ostenta el retrato del cónsul Flavío Apión (539 de J. C ) . Catedral de Oviedo (Archivo). DÍPTICO COMULJR (CAT. DE OVIEDO). XÚM. 133. LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA Ciríaco Miguel Vigil, Asturias monumental, epigráfica y diplomá- tica, Oviedo, 1887 (pág-. 42). Le Dyptique coíisulaire d'Oviedo. Formé de deux grandes piéces d'ivoire, réunies par une davette d'argent, avec le portrait du cónsul Flavius Apion (539 de J. C). Archive de la Cathédrale d'Oviedo. Ciríaco Miguel Vigil, Asturias monumental, epigráfica y diplomá- tica, Oviedo, 1887 (pág. 42). 134 Estatua romana de sacerdotisa de Isis, esculpida en mármol blan- co de espejuelo grueso. Procedente de Clunia. Mide 1,00 X 0,27 metros. Museo Arqueológico de Burgos. Las inscripciones de Bracara-Augus- ta, Caldas de Montbuy, Guadix, Salacia, Valencia y Tarragona nos atestiguan el culto dedicado en España a la diosa egipcia Isis. Esta diosa forma parte de la triada de Osiris, Isis y Horus, La esposa de Osiris, el sol poniente, es Isis, la luna. Alexandre Moret, Rois et Dieux d'Egypte, París, 1922. Statue romaine en marbre blanc, d'une prétresse d'Isis. Provenani de Clunia. 1,00 X.0,2? ms. Musée Archéologique de Burgos. Les inscrip- tions de Bracar a-Augusta, Caldas de Montbuy, Guadix, Salacia, Va- lencia y Tarragona, constatent le cuite voué en Espagne á la déesse egypcienne Isis. Cette déesse fait partie de la tríade Osiris, Isis et Ho- rus. La fetnme d'Osiris, le soleü couchant, est Isis. Alexandre Moret, Rois et Dieux d'Egypte, Paris, 1922. 135 Reproducción de una estela hispano-romana, con el epitafio e ima- gen de Arcea Loncina, puesta por su hija Gemea. Existe en el Museo de Burgos. Procedente de Clunia (Burgos). Reproduction d'une stele hispano-romaine, avec l'épitaphe et l'ima- 72 CATÁLOGO HISTÓRICO V BIBLIOGRÁFICO ge d'Arcea Loncina, faite par sa filie Gemea. Provenant de Clunia (Burgos). Musée de Burgos. 136 Grupo de mármol blanco, compuesto de dos figuras de mujer, sen- tadas, quizás ninfas, cuyas cabezas faltan. Arte helenístico. Dimen- siones, 0,71 X 0,72 ms. Don Mariano de Ena, de Zaragoza. Son las ninfas divinidades subalternas. Representación de las fuerzas de la na- turaleza de un modo bello. Habitaban los ríos, mares, bosques y montes. E. E. Burríss, The Religions Life en a Román Farm es reflected in the "De Agricultura", of M. Porcius Cato (The Class. Weckly, XXI). Groupe en marbre blanc, représentant deux femmes asstses, proba- blement des nymphes, dont les tetes manquent. Art hellenique. 0,71 X o,f2 mí. Don Mariano de Ena, de Zaragoza. Les nymphes, divinités subalternes, sont la représentation des forces de la nature sous une for- me belle. Elles demeuraient dans les mcrs, les rivibres, les bois et les montagnes. E. E. Burriss, The ReUgious Life on a Román Farm as reflected in the "De Agricultura", of M. Porcius Cato (The Class. Weckly, XXI). Molde romano circular, de barro, con relieve de Júpiter y Leda. Mu- seo Arqueológico de Córdoba. Leda, la mujer de Tindaro, tuvo amo- res con Zeus (Júpiter), que la amó en forma de cisne y le hizo conce- bir dos huevos: en uno estaba Helena (la causa de la guerra de Troya) y el otro contenía a Castor y Pólux. Rich Kreglinger, Eludes sur l'origine et le dévdoppemenl de la vte religieuse. La Religión ches les grecs et les romains, Bruselas, 1920. Í MI\EUVA (Mus. AÜUUEOL. NAC). NÚM. 139. DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 73 Moule romain circulaíre, en ierre, avec relief de Júpiter et Leda. Musée Archéologique de Cordoue. Leda, fetnme de Tyndare, concut, de ses amours avec Zeus (Júpiter), sous la forme d'un cygne, deux oeufs, dont l'un contenait Helcne (cause de la guerre de Troie), et l'au- tre Castor et Pollux. Rich Kreglinger, Etudcs sur I'origine ct le développemcnt de la vie religieuse. La Religión ches les grecs et les romains, Bruselas, 1920. 138 Pequeño busto de Baco, esculpido en mármol blanco. Arte romano. Real Academia de la Historia, Madrid. Baco es en la mitología roma- na el Dionisios heleno. Dios de la alegría, que para los clásicos se lo- graba medíante la embriaguez. En su honor se dieron las fiestas dioni- síacas o bacanales. G. Costa, Rcligionc c política ncll'Impero romano, 1920. Petit buste de Bacchus, en marbre blanc. Art romain. Acadcmie Ro- yale de l'Histoire. Madrid. Bacchus est, dans la tnythologie romaine, le Dionysos des grecs. Dieu de la gaieté qu'on obtenait, d'aprcs les cla- siques, par l'ivresse. En son honneur se cclcbrérent les jetes dites dio- nysies ou bacchanales. G. Costa, Rcligionc c política ncll'Impcro romano, 1920. 139 Brocal de mármol blanco, con relieves que representan el nacimien- to de Minerva; copia selecta de un original de arte griego, del siglo v antes de J. C. Procedente de la Moncloa (Madrid). Museo Arqueológi- co de Madrid. Objeto de capital importancia, por haberse podido re- construir, mediante su hallazgo, parte de un frontón del Parthcnón. Ve- mos a Hefestos, el herrero divino, después de romper de un hachazo la frente de Zeus, de la que nace Athcnea, armada de todas armas. 74 CATALOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO Lorenzo Daknasso, Miti e religione dei Romani, con passi scelti da Ovidio e da Cicerone, &, Torino, 1924. Margelle en marbre blanc, á reliefs représentant la naissance de Mi- nerve. Copie d'un original d'art grec du v° siécle a. J. C. Provenant de la Moncha (Madrid). Muséc Archéologique de Madrid. Objet d'extréme importance, ayant permis la reconstruction d'une partie du frontón du Parthénon. Hefestos, le divin forgeron, rompt, d'un coup de hache, le front de Zeus, duquel surgit Athénc, completement arniéc. Lorenzo Dalmasso, Miti e religione dei Romani, con passi scelti da Ovidio e da Cicerone, &, Torino, 1924. 140 Mosaico romano octogonal, con un busto de Ceres en el centro. Di- mensiones, o,5S m s - de ' a i ^ a Fue encontrado debajo de la casa de su propietario, en Zaragoza. Don Mariano de Ena, de Zaragoza. Ceres es la diosa de la tierra, en la época romana, identificada en la mitología general con Demeter, la hermana de Zeus y madre de Core. H. M. R. Leopold, La religione dei Romani ncl sito sviluppo storico (trad. de Pia Leopold-Cecconi), Bari, 1924. Mosaique romainc octogonale, avee un buste de Ceres au milicu. o'55 de chaqué cóté. Découverte sous la demeure de son proprietaire a Zaragoza. Don Mariano de Ena, de Zaragoza. Ceres, déesse de la tc- rre á l'époque romaine, identifiée dans la mythologic genérale avec Détnéter, soeur de Zeus et mere de Core. H. M. R. Leopold, La religione dei Romani nel suo sviluppo storico (trad. de Pía Leopold-Cecconi), Bari, 1924. 141 Torso de estatua de bronce, que representa a Minerva: arte gre- co-romano. Procede de Sigüenza, Museo Arqueológico de Madrid, ; (MOSAICO ROMANO). PROI-IEDAÜ D E N A (ZAKA<;OZ,\). X Ú M . 140. TCRSO DE MINERVA (Mus. AKQUEOI.. NAC). NÍ;M. 141. DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 75 Minerva es la acepción romana de la Athenea griega; diosa de la pru- dencia, valor y fuerza. José Ramón Mélida, Monumentos romanos de España, Madrid, 1925. Torse de Minerve, en bronze. Art greco-romain. Procede de Si- guenza. Musée Archeologique de Madrid. Minerve est l'acception ro- maine de l'Athéné grecque. Déesse de la sagesse, du courage et de la forcé. José Ramón Mélida, Monumentos romanos de España, Madrid, 1925. 142 Pesa de bronce, en forma de busto de Minerva, sobre peana: arte bárbaro, copiando alguna obra romana; siglo vi, quizá. Museo Ar- queológico de Madrid. Minerva: diosa romana de la sabiduría, pru- dencia y fuerza. Tiene su correspondiente en la mitología griega en Athenoa, nacida del cerebro de Zeus. Poids en bronze sur socle, représentant un buste de Minerve. Art barbare, copie de quelque 02uvre romaine. Probablement du vi' siécle. Musée Archeologique de Madrid. Minerve, déesse romaine de la sa- gesse, de la prudence et de la forcé, correspond, dans la mythologie grecque, á la déesse Athéné, née du cerveau de Zeus. 143 Cuerno o ritón, incompleto, de vidrio pajicíento: época greco-ro- mana. Don Pedro María de Artíñano, de Madrid. Género de vaso grie- go de los últimos periodos, por lo tanto, poco clásico. Se caracterizan por no poderse sostener de pie. Suelen tener como remate una cabeza de animal. Come en verre coitlcur paillc, incomplet, de l'époquc greco-romainc. Don Pedro M.a de Artíñano. Madrid. Genre de vase grec des demicres 76 CATÁLOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO périodes, pcu classique, ne pouvant se teñir débout. Ordinairement sont termines par une tete de hete, 144 Pequeño fauno, teniendo un ánfora; escultura de mármol blanco, de arte helenístico. Procede de Itálica. Museo Arqueológico de Ma- drid, El fauno es un dios inferior de los bosques y campos. En Roma fue adorado como Luperco, padre de Latino, en las lupercales. Petit faunc tcnant une amphore. Sculpture en marbre Mane. Art hellénique. Procede d'Italica, Musée Archéologique de Madrid. Dieu inferieur des bois et des champs. Adoré á Rome comme Luperco, pere de Latino, dans les lupercales. 145 Ara romana, con inscripción dedicada a Cibeles; de mármol gris; procedente de Mérida. Museo Arqueológico de Madrid. Cibeles es la diosa del Asia Menor semejante a Ceres o Demeter. Con un carácter más agrícola de diosa de la Tierra, Cibeles o Kybele es, en la mitolo- gía, la esposa de Saturno. Autel romain avec inscription vouée á Cybele. Marbre gris, pro- cede de Merida, Musée Archéologique de Madrid. Cybele, déesse de l'Asie mineure, sembleble á Céres 011 Déméter, avec un caractéra plus agricole de déesse de la Terre. Cybele ou Kybele, cst, en mythologic, la femme de Saturne. 146 Pequeño fauno, que estuvo abrazado a una ninfa; escultura de mármol blanco, de arte helenístico. Procede de Itálica. Museo Ar- queológico de Madrid. Fauno, degeneración del concepto primitivo de dios üe ios bosques, dándole una acepción sensualista. Petit faune, en marbre blanc, embrassant une nymphc qui manque DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA du groupe. Art grec. Procede d'Itálica. Musée Archéologique de Ma- drid. Faunc, dégéneration du primitif dieu champétre, á qui a été don- née une acceptwn sensualiste. 147 Busto de mármol blanco, que representa a Ganimcdes; copia ro- mana de un original praxiteliano. Procede de la Alhambra. Museo Arqueológico de Granada. Ganimedes fue un bello pastor de la cam- piña griega que Zeus, enamorado, raptó adoptando la forma de un águila. Es el escanciador del néctar y la ambrosia en las reuniones de los dioses, en substitución de Hebe. Herbert Koch, Arte romano, Barcelona, 1926. Buste de Ganymede, en marbre blanc, copie romaine d'un original paxitelien. Procede de l'Alhambra. Musée Archéologique de Greña- de. Ganymede, beau paire de la campagne grecque, enlévé par Zeus sous la forme d'un aigle, est l'échanson du néctar et de l'ambroisie aux banqucts des dieux en substitutíon de la déesse Hébé. Herbert Koch, Arte romano, Barcelona, 1926. 148 Reproducción de una estela hispano-romana, con el epitafio e ima- gen de Aia Caelonia, puesta por su hija Ame. Existe en el Museo de Burgos. Procedente de Clunia (Burgos). Reproduction d'une stdle hispano-r amaine, avec l'cpttaphe et l'ima- ge d'Aia Caelonia, faite par sa filie Ame. Musée de Burgos. Provcnant de Clunia (Burgos). 149 Reproducción de una estela hispano-romana, con el epitafio e ima- gen de Cassia Flavina. Existe en el Museo de Burgos. Procedente de Clunia (Burgos). CATALOGO HISTÓRICO Y BIBLIOGRÁFICO Reproduction d'une stele hispano-ramaine, avec l'épitaphe et l'ima- ge de Cassia Flavina. Provenant de Clunia (Burgos). Musée de Burgos. Reproducción de una estela hispano-romana, con el epitafio c ima- gen del militar Sempronio Serano. Existe en el Museo de Burgos. Proce- dente de Clunia (Burgos). Reproduction d'une stéle hispano-romaine, avec l'épitaphe et l'ima- ge du soldat Sempronio Serano. Provenant de Clunia (Burgos). Musée de Burgos. Relieve romano de piedra caliza, que representa una escena de medi- ción de aceitunas. Museo Arqueológico de Córdoba. Relief romain en pierre crayeusc, représentant une scéne de mesure d'olives. Musée Archéologique de Cordouc. 152 Ladrillo con adornos, inscripción de un Sentio y crismón (siglo iv). Procedente de Andalucía. Briquc ornee, avec inscription de Sentio (iif siecle). Provenant d'Andalousie. 153 Paloma eucarística de plata dorada; obra del siglo XIIT. Mide o'32 por o'22 ms. Está sobre una cabeza en bronce, de emperatriz romana; quizá obra del siglo iv. Monasterio de Santo Domingo de Silos (Burgos). Colombe eitcharistique en argent doré. Repose sur une tete en bron- se d'Empératrice romaine, travail, peut-étre, du ive siecle (XIIIC siecle). o'3¿ X o'22 ms. Monastére de Santo Domingo de Silos (Burgos), DE LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA 154 Relieve funerario romano, que representa a una dama reclinada en su lecho: mármol blanco. Procedente de Trasierra (Córdoba). Museo Arqueológico de Córdoba. Relicf funéraire rotnain représentant une dame ctenduc dans son lit. Marbre blanc. Provenant de Trasierra (Cordoue). Musée Archéolo- gique de Cordoue. Ladrillo cristiano con relieves del monograma de Cristo con alfa y omega e inscripción (siglo iv). Museo Arqueológico de Córdoba. Fernando Cabrol y Dom Leclcrcq, Dictionnatrc d'Archéologie chré- Henne et de Liturgic, Paris, 1913. Brique á relief avec le monogramme de Christ, l'alpha et l'oméga ct inscription (vie siécle), Musée Archéologigue de Cordoue. Fernando Cabrol y Dom Leclcrcq, Dictionnaire d'Archéologie chré- tienne et de Liturgic, Paris, 1913. 156 Reproducción de un sarcófago cristiano, de la cripta de Santa En- gracia, en Zaragoza, con una figura de mujer orante y escenas evangé- licas (siglo iv). Pedro Gascón de Gotor, Le sarcophage de Saintc Engracia de Sa- ragosse (Extrait de la Revue de l'Arí Chrétien, Brujas, 1899). Reproduction d'un sarcophage chrétien de la crypte de Santa En- gracia (Zaragoza) avec figure de femme orante, et des scenes de l'Evan- gile (ive siécle). Pedro Gascón de Gotor, Le sarcophage de Saintc Engracia de Sa- ragosse (Extrait de ia Rcvuc de l'Art Chrétien, Brujas, 1899).