CAPÍTULO IV LOS MEDIOS DE VIDA DEL MONASTERIO DE OVILA Y LA VIDA CONVENTUAL Breve- recuerdo de lo/ dominio/ eiv la^ época de la fun»- dacióiv y enérandecimiento del monasterio.«íBiene/ (jue poseía cuando la exclaustracióiv y su escaso rendimiento. Lo/ interesante/ libro/ de contabilidad: su importancia para conocer~ la historia de la instituciórv, y la vida do¬ méstica de lo/ monje/ bernardo/ de Ovila. * Libro de la bodeéa. << Libro de panera, x Libro de ganado y empleo/- Libro de cuentas, x La fiesta de Sarv, Bernardo. ((Difícilmente se encontraría otrio más (fesdichado)), de¬ cían al final de su informe refiriéndose al Monasterio de Ovila, los individuos de la Comisión encargada de incau¬ tarse en provincia de Guadala¬ 1835 de los conventos de la jara ; esta frase bastó a D. Juan Catalina García sin me¬ terse en más averiguaciones, para afirmar que llegado ese momento los monjes de Ovila estaban casi en la miseria, contrastando tal juicio con la fama de ricos y bien cuida¬ dos que todavía tienen en la comarca los antiguos bernar¬ dos de la arruinada abadía. Por lo que afecta a la casa o edificio conventual, no pecaba de exagerada la frase del mencionado Informe, pues combatido el monasterio por los huracanes de la fran¬ cesada, la primera y segunda desamortización con la sub¬ siguiente incautación de propiedades, desvalijamiento de. edificio, recuperación difícil y a costa de pleitos de las propiedades devueltas tras cada reacción absolutista, per¬ didas las cosechas y rentas de no pocos años, durante los últimos de la vida monacal las necesarias obras de repa¬ ración no se efectuaron debidamente, no se hicieron rete¬ jos, las goteras realizaron su demoledora acción, sufrieron con el abandono las tabiquerías de las construcciones li¬ vianas, y nada de particular tiene que invadiera el pesimis¬ mo a los inspeçtores presagiando un pronto desplome del — 128 - mal cuidado convento; esto mismo se insinúa en el In¬ ventario de bienes y efectos que publico en los ((Apéndi¬ ces». Respecto al utillaje, también hay que dar la razón a quienes redactaron el informe, pues descontados los alta¬ res, imágenes y ornamentos, en el monasterio abandonado no había más que trastos viejos de ínfimo valor y pésimo estado de conservación indicadores de pobreza, sino dela¬ taran un sistemático despojo previo, realizado por los mis¬ mos monjes antes de abandonar el convento. Cuando fué a hacerse el inventario, la mula abacial había desaparecido con sus arreos e igualmente los bueyes de labor ; ganado casi no se encontró ninguno, pudiendo decirse lo mismo res¬ pecto a cereales y vino; ¿es que no poseían nada? Que no era así lo prueban los libros cuyas cuentas alcanzan a muy pocos meses antes de la exclaustración, y para demos¬ trarlo, en los ((Apéndices» de este dibro inserto las cuentas del último ejercicio ; ¿qué hicieron los frailes de todo eso? Sencillamente ponerlo a buen recaudo en manos amigas que no les faltaban, no sólo para guardar en depósito tales bienes, sino para simular préstamos hipotecarios sobre buen número de fincas (de las que no podía disponer la Hacienda pública sin liquidar tales créditos ; de todo esto hay sobrados indicios. En cuanto al mueblaje, cierto es que en 1820 gran parte fué robado por los lugareños de los pueblos circunvencinos, devolviendo luego lo que les pareció cuando a ello fueron requeridos, mandando una silla rota en lugar de la flamante que se llevaraii, etc., pu¬ diendo decirse lo mismo de quienes compraron efectos en la subasta pública, teniendo que devolverlos mediante re¬ embolso por el Estado al disolverse (las Cortes liberales en 1823, gracias a los cien mil hijos de San Luis comanda¬ dos por el Duque de Angulema. Todas estas consideracio¬ nes explican en parte Ja pobreza y mal estado de los en¬ seres del monasterio en 1835 ; pero tras doce años de vida monacal reorganizada, es de suponer renovaran lo viejo (que se compró todo lo necesario lo prueba el Libro de Cuentas) como es presumible también que los frailes hicie- — l^í) - ran con no y ropas de su uso lo mismo que pocos muebles con los trigo ; ponerlos a buen recaudo hasta bueyes y donde Lo permitiera el obligado secreto. Que esto debió ser así y que a los amigos se regalaron muchas cosas, prué¬ balo la existencia hasta no hace muchos anos en casas de labradores acomodados de varios pueblos comarcanos, de magníficos libros procedentes de la Biblioteca de Ovila vendida cuando la desamortización a unos valencianos y por tanto exiliada en conjunto muy lejos del país; ¿cómo sino explica que en casa de mi abuelo existieran volú¬ se menes notables de esa procedencia tales como las obras completas de Malón de Chaide, unas Concordancias bíbli¬ cas (1), etc., y en una casa de Trillo aparte de muchos li¬ bros luego destruidos por herederos incultos un ejemplar de la edición ((Príncipe» del Quijote? En lo que eserefiere a bienes raíces, aunque mal admi- nistrado's, más adelante demostraré que poseían muchos ; no sólo suficientes para mantenerse expléndidamente la escasa comunidad de Ovila, sino numerosas familias. Breve recuerdo de los dominiosen la época de la fun¬ dación engrandecimiento del monasterio.—Aunque sea y cayendo en el defecto de la repetición, quiero enumerar a En el -Archivo Histórico Xacional he hallado un legajo con (i) el (dbentario quesegún la Instrucción remitida a los Comisionados, Comprehende los libros de la Biblioteca, señalados todos numórica- mente». Firma la conformidad el abad Fray Rafael Arce y lleva la fecha de 21 de Diciembre de 1820. Figuran en este inventario 555 obras con un total aiproximado de 2.500 volúmenes, l,a mayoría bárbaramente reseñadas. Casi todas son de Teología, Filosofía y Oratoria sagrada, no faltando obras de Historia, Geografía, Literatura latina e Historia natural ; la obra que poseía mi abuelo, según este documento era ((Concordancias bíblicas», por D. Juan Trover. También existe una lista de diecinueve cuadros soméramente reseñados. Xo he podido dar con el Inventario del .\rchivo de Ovila, ni con los hechos después de 1835. 9 — 1.30 — ]a ligera las propiedades del monasterio, procedentes de las donaciones del fundador y de sus sucesores así como de particulares. Cuando al finalizar el siglo xiii _v a principios del si¬ guiente llegó Ovila a sumáxima prosperidad, poseía : El Coto redondo de Ovila que desde el puente de Mu¬ re! seguía por la ribera del Tajo hasta el puente del mismo Ovila, comprendía toda la hermosa vega de este nombre, subía por la vega de S'otoca hasta este pueblo, continuaba faldeando el cerro hasta H netos volviendo por el valle de Zancada o Vazancado hasta ÍMurel, dejando comprendido en su perímetro El Caramaz con su monte. Numerosas propiedades en Sotoca, así como las tercias reales ; la ju¬ risdicción de Gárgoles y extensas propiedades en su tér¬ mino más un molino ; la jurisdicción sobre Ruguilla }' Huetos así como bastantes propiedades en ambos pueblos, el producto de las tercias reales de los diezmos mayores del vino, trigo, cebada, lana y corderos ; la jurisdicción sobre Carrascosa y Múrillejo con sus rentas y en este último pueblo extensas-propiedades patrimoniales; la granja de Azagrón (1) ; la heredad de Sotodosos que era expléndida y daba considerable renta así como la de Padilla, la. de Corvesin o Corbes con sus salinas, la de Santa María de Aben Alcalde o Venalcalde, las ermitas de la Hoz en Mo¬ lina y la Virgen de Mirabueno, propiedades en Salmerón, en Valdeolivas, en Alvendea en Villalba del Rey... ¿Po¬ día considerarse rica la abadía de Ovila? Comparada con Poblet, con Santas Creus, con Las Fluelgas, con Huerta, etcétera, su riqueza era insignificante ; pero si se tiene en cuenta que fué hecha para doce monjes y que si hubo en ciettas épocas hasta veintinueve se trataría de novicios to¬ da vez que jamás se trató de ampliar el número de celdas (i) Ya en lugar oportuno traté de demostrar que este nombre no corresponde al pueblo de Azañón, sino al coto redondo del Acedrón o Azadrón entre Morillejo y Arbeteta. — 101 — destinadas a monjes profesos, debe afirmarse que el Mo¬ nasterio de Ovila tenía una más que desahogada posición, bastándole y sobrándole sus rentas por bajas que fueran para, procurar vida cómoda y regalona a los frailes. Los bienes que poseía cuando la exclaustración y su escaso rendimiento.—Como se verá en los libros de con¬ tabilidad, durante los i'dtimos años de la existencia del mo¬ nasterio, todavía obtenía rentas de numerosos pueblos, prueba de que conservaba las antiguas propiedades ; ren¬ tas muy bajaSj tercias y diezmos que no se ajustaban a la realidad pues entregaban los pueblos lo que querían conformándose los monjes sin preocuparse de sanear esos tributos ni subir el tipo de arrendamiento en consonancia con el mayor valor de la propiedad ; cierto que en los años postreros hubieron de contraer deudas para atender a las pérdidas ocasionadas por la guerra y las desamortizaciones^ liquidando con déficit sin que por eso disminuyera el rit¬ mo de su buena alimentación. Pero mejorando la adminis¬ tración, enagenando definitivamente en buenas condicio¬ nes alguna de sus numerosas propiedades, condensando en una palabra estas para administrarlas mejor, la crisis hu¬ biera sido vencida restableciéndose la prosperidad econó¬ mica ya que para mantenerse ocho o diez monjes con sus criados, el coto de Ovila por sí sólo era más que suficiente. Si no hubiera .otros datos que los de las rentas, sería difícil tasar el valor y extensión de las fincas pertenecien¬ tes al monasterio ; mas por fortuna obra en mi poder una Relación de bienes vendidos en 1821 (recuperados por los frailes en 1823) y en 1842, documento que con algunas aaotaciones inserto los «Apéndices» ,• por él se conoce en la extensión de varias propiedades y lo que rindieron en venta hecha a bajo precio como es corriente en tales casos ; gracias a estos datos se verá que aun mal administrados, los frailes de Ovila seguían siendo ricos en 1835. SÓ1.0 como dato curioso señalaré que en 1821 se vendió a plazos el convento en un millón de reales (250.000 ptas.) ; naturalmente los frailes lo recuperaron ; señalo el dato sin - 132 - concederle importancia, porque los edificios no son capital^ sino venero de gastos. El Coto redondo de Ovila (el mismo que subsiste en la actualidad como finca compuesta de Vega ymonte) fué vendido también entonces en 222.000 reales lo que dá idea de su valor y confirma mi aserto de que bastaba y sobraba bien explotado, para mantener la comunidad. Sólo poseían por entonces en Carrascosa ocho tierras y ocho viñas relativamente pequeñas. En cambio Morillejo tenían por suya una hermosa en finca llamada «El Acedrón» (1) que se vendió entonces en .52.407 reales ; para obtener dinero con que atender a los pleitos de recobro en 1823, la vendieron los monjes con pacto de retro, recuperándola más tarde con un dinero to¬ mado al 3 por 100 de interés al Colegio de Irlandeses de Valladolid. En S'otoca tenían muchas y buenas fincas vendidas a diferentes personas en 266.000 reales ; puede decirse que casi todo el término de Sotoca era suyo. Las fincas de Sotodosos y Padilla también debían ser muy buenas pues fueron adjudicadas en 138.000 reales ; en total se trataba de 292 fanegas de sembradura en tierras de pan llevar. En 40.070 reales se adjudicaron las tierras de Gárgoles donde además poseían un molino. Las de Solanillos fue¬ ron vendidas en 12.000 reales, en 21.500 las de Ma.segoso, en 6.620 reales las de Morancheh y en 7.011 las de Ru- guilla. El total de las propiedades mencionadas arrojan un to¬ tal de 766.118 reales o sean 191.530' pesetas ; si se tiene en cuenta lo bajo de la tasación y el valor del dinero en aque¬ lla época, puede afirmarse que este capital sobraba para procurar a los frailes de Ovila justificada fama de ricos. Pero es que además, los bienes enumerados no repre- (i) •'\unque parezca sotorada insistencia, diré que esta finca es la llamada (cAzagrón» en las antiguas cartas de privilegio. — 133 - sentaban sino parte de su fortuna, pues a más del molino de Gárgoles poseían el de Ovila, Sotoca y dos en Carras¬ cosa ; olivares, vinas y tierras de labor en Alvendea, Vi¬ llalba del Rey, Salmerón, Valdeolivas, Durón, Cifuentes, Trillo, Alcocer, Viana y Azañón, aunque se trataba de pro¬ piedades pequeñas ; censos sobre las salinas de Atienza y uno del duque de Medinaceli en Carrascosa, importante 1.323 reales cada año, más las tercias de Ruguilla y Hue- tos ; además tenían censos, diezmos, tercias reales... aun¬ que muchos censos eran incobrables. Los interesantes libros de contabilidad ; su iniportan- tamcia para conocer Ifl, historia de la institución y la vida doméstica de los monjes bernardos de Ovila.—^Proceden¬ tes de la Delegación de Hacienda de Guadalajara consér- vanse en el Archivo Histórico Nacional a donde fueron enviados en i898> cuatro libros de cuentas forrados en per¬ gamino con susmuletillas para cerrarlos, con hojas ama¬ rillentas yletra descolorida por la acción del tie'mpo. Son el de Bodega, el de Panera, de Ganado y Empleos y el de Cuentas ; han sido no pocos desdeñados por los investi¬ gadores que los hojearon a la ligera más atentos al estudio de severos documentos y ratonados pergaminos. Sin em¬ bargo tienen gran valor sobre todo en este caso, ya que a falta de datos terminantes en otros sitios conservados, ellos hablan de los medios económicos de los frailes, de los lu¬ gares donde poseían propiedades, diezmos o- censos ; del trato que se daban y finalmente gracias a estos libros mo¬ destos puede reconstruirse la lista completa de abades du¬ rante más de siglo y medio así como colegir las fechas en que fueron elegidos. No sólo a título de curiosidad a pesar de que sería bastante motivo, sino porque ellos mejor que brillantes y hueras parrafadas muestran al desnudo la vida conventual, quiero tran.scribir los datos consignados en algunas páginas de esos libros ; datos siempre intere¬ santes, pintorescos a veces, que ayudan a penetrar las ti¬ nieblas de la historia del Monasterio de Ovila y a discer- 134 - - nir sobre la verdad y la mentira de los relatos tradiciona¬ les acerca de la vida que se daban los reverendos (1). LIBRO DE BODEGA Comprende las entradas y salidas d^l vino, aceite y ma¬ ravedises, asentadas (no siempre con sumas exactas) por el padre cillerero y liquidadas con la firma del abad y dos (i) Según una anotación del archivo de D. Manuel Cortijo, además de los indicados se llevaban los libros siguientes : (¡Libro corriente (de caja) de cartón, que dá principio el 15 de abril de 1835. Otro llamado de Pleitos, principia en 1725, concluye el 16 de abril de 1835 (desaparecido). Otro pnido (a éste) llamado de Obras ; em- pie?a en 1724 (desaparecido). Memorial de cobranza de atrasos (des¬ aparecido). Otro en pliego, cobrador (en pii poder). Otro memorial de maravedises (desaparecido). Otro de Panera (en mi poder). Este libro o mejor dicho libreta de panera, contiene partidas cu¬ riosas ; como la siguiente hay bastantes : (¡Don Dionisio Trúpita (Valdeolivas) paga 48 Rs. por dos heredades... por vida de tres se¬ ñores Reyes, último, Fernando 3T1 ; plazo. Navidad ;» De los libros parroquiales sólo se conserva en Trillo el de bau¬ tismos, casamientos y defunciones ; los registros más antiguos co¬ rresponden a los bautismos ; Q reales que ingresaron con egtc mptivo. Otra, psta : ¡(.En jy de -Marzo de ?8i8, yo el infrascrito Fray Lorenzo dp la Piedra abad de este Real Monasterio de S- María de Ovila mandé dar sepultura en esta iglesia detrás del respaldo de la silla Prioral del Coro bajo, al cadáver de Josef .Alonso, nativo del lugar de Gobeta... el que ha- IJdndóSB -sirviendo en este monasterio le sobrevino qna fiebre pútrida segíjq dictamen de Ip? Facultativos.).) Se abre el libro eq 1664 y has,-, ta 1823 se inscriben enterramientos. Por él de casados, sabemos del incendio del archivo o(:urridio ha¬ cia 1700, destruyéndose los libros parroquiales y documentos de in¬ terés. - 135 — padres contadores ; además, constan las inspecciones e in¬ tervenciones de cuentas realizadas periódicamente por las autoridades de la Orden cisterciense ; la primera fué hecha en 1683 por Fray Alonso de Nieva, General de la Orden Bernarda. Empieza el libro con las cuentas de 1680 y ter¬ mina el 1835, o sea el año de la definitiva exclaustración y abandono del convento; véanse algunos datos: En 1680 se envasaron 611 arrobas de vino, gastándose 406 ; de ellas, tan sólo 52 para los jornaleros en las faenas de Siiega, eras, esquileo del ganado, etc. ; en cambio la Co¬ munidad, huéspedes y familia, consumieron nada menos que ¡ 393 arrobas ! Como ignoramos cuántos monjes habi¬ taban por aquel entonces el convento, no se puede calcular el número de arrobas de vino que cada uno bebía al año. Pero sabemos que en 1725 había ocJho monjes y consu¬ mieron entre ellos, los huéspedes y criados 301 arrobas ; en 1788, cinco frailes y se gastaron 373 arrobas conocien¬ do el número de monjes gracias a la «Información y Tes¬ timonio» descubierta en Argecilla por mi tío el infatigable investigador D. Manuel Serrano Sanz, ya mencionada en esta obra y cuyos documentos confirmatorios de privile¬ gios se transcriben en los ((Apéndices» ; por los Diarios de Jovellanos, se sabe que en 1798 existían cinco frailes más los colegiales veraneantes, y en tal año consumiéron¬ se en la casa de Ovila 340 arrobas de vino. Calculando a base de la cifra media de gasto anual suponiendo bené¬ volamente que durante todo el año había en el monaste¬ rio quince personas, resulta que cada una ingería al día dos litros de vino, suficientes para alegrar los pensamien¬ tos del sér más melancólico, aun considerando la poca fuerza alcohólica de los mostos del país (1). En los 152 años reseñados por este libro curioso, bajó (i) Recuerdo que siendo niqo, había en la casa de mis padres en .Ruguilla un vaso grande de vidrio ordinario, con el nombre de OVILA grabado alrededor de su pared, y el anagrama IHS en el fondo ; procedía del monasterio. De padres a hijos se ha transmiti- - 136 — durante muy contados el gasto de vino para las necesida¬ des del convento de las trescientas arrobas, acercándose la mayoría de. ellos las cuatrocientas. Desde el 31 de Octu¬ a bre de 1820 en el libro apar.ece intervenido y rubrica¬ que do de orden del Rey por un escribano, los asientos se in¬ terrumpen para reanudarse el 15 de Junio de 1823. Ese interregno duraron las famosas Cortes liberales que decre¬ taron la segunda desamortización y que hubieron de ceder el paso al absolutismo fernandinq amparado por los (ccien mil hijos de San Luis» que invadieron España mandados por el duque de Angulema ; gracias al apoyo de las bayo¬ netas francesas, volvieron los frailes a sus Gonventos y al disfrute de sus bienes recuperados, escaseando los monjes así como sus medios de subsistencia, ya que ese año gas¬ taron tan sólo cincuenta arrobas de vino y cuatro de acei¬ te (cuentas de cinco meses). A falta de crónicas que nos ilustren acerca de las vicisi¬ tudes porque pasó el monasterio, estos libros áridos en apariencia permiten conocer algunas de ellas y aun expli¬ carlas según puede advertirse por las siguientes anotacio¬ nes, que inserto a título de interesantes o curiosás : AÑO 1703-04.—Recivo de m,arv-s.—«Bod.egaje. En el Pleito con D. Juan Cavaüero, hubo composición sobre los atrasados, y de los cinco años que no se (h) á pagado, le tocó a este Monast." pagar setecientos y sesenta Rs. d.e los quales se Botan a estos dos años ciento quarenta y quatro Rs. y a los tres años del trienio pasado le p.ertenecen dos- zientos diez y seis, que no saco, porque aunque lo pagué todo, revajé de las sobras del trienio pasado dchs docientos y dieziseis Rs. que devió pagar. Idem.—Los Bodegajes de este último año del trienio do la tradiocidii burlesca tan extendida en España de que al echarse a pechos los frailes glotones el enorme vaso rebosante de vino, murmuraban beatíficamente elevando al cielo los encandilados ojos : —¡ Hasta verte, Jesús mío ! - 137 — no me descargo ; porque los interesados no quieren que paguemos a dh." D. Juan Cavallero, hasta que ponga en la Bodega de Ruguilla las vasijas necesarias como tiene obligación». (Esta bodega la tenían en el cerro de la Muela). Año 1706-07.—((Tercias.—De ellas nada se ha percivi- do porque S'u Magostad se ha echado sobre unas y otras y aunque diversas vqzes se aido a Guadalaxara con los ins^ trunientos que la Casa tiene (excepto la principal- donación que há muchos años falta del Archivo y la Confirmación muy ajada) nada se alogrado. Vien es verdad que su corre¬ gidor D. Juan Pérez de la Cuesta cavallero del abito de Santiago a dado esperanzas de lograrlas por entero. mrvs.—Bodegaje. Ni de éste ni de la admi¬ Gusto de nistración el Vino de Ruguilla y Huetos nada se ha en dado, porque su Magestad dará satisfacción al Adminis¬ trador (1). (i) Durante la guerra de Sucesión, los condes de 'Cifuentes si¬ guieron el partido de los Austrias, y con ellos los pueblos de su se¬ ñorío entre los que figuraban Huetos y Ruguilla ; ello determinó confiscaciones de propiedades y cosechas sin andar con miramien¬ tos, y así fueron también confiscadas las tercias que percibían los frailes de Ovila, quienes como se vé, recurren contra la arbitrarie¬ dad. Al final de la guerra, la casa-palacio que ios Silvas tenían en Cifuentes en el rincón de la plaza bajo la iglesia, fué demolida y sembrado de sal el solar resultante, indicando con esto que no po¬ día edificarse más donde estuvo la casa del conde rebelde. Por aque¬ llos tiempos y con motivo de estas contiendas, fué incendiado el pueblo de Ruguilla, advirtiéndose ahora mismo numerosos solares que datan de aquella época y tales sucesos ; el terreno que ocupa actualmente la casa de mis padres y su huerta, situado en la parte más bella del pueblo, estaba por entonces ocupado por edificaciones que fueron destruidas ; los escombros extraídos para dejar la tierra en condiciones, no sólo bastaron para levantar la alta y robusta cer¬ ca de la huerta, sino quq hubieron de llevarse más de ochocientas cargas de cascote. El administrador era mi antepasado I^andro .Sanz. - 138 - 1707-08.—uTercifts. Item se han percivido de las ter¬ cias de Huetos y Ruguilla, ciento y dos arrobas (de vino) lo demás se echó su IMagestad sobre ello y no tocaron más. Gasto de marvs... de dos veces que se hembió un moco a Guadalajara Y un Regalo que se embió al Corregidor, para conseguir la metad de tercias de Huetos y Rubilla (sic) cinquenta y seis Rs.» (Bien se vé que no es de ahora la costumbre de agarrarse a buenas aldabas y recompensar con regalitos los favores recibidos por influencias políticas). 1709-10.—((Recibo de vino.—Tercias. Este aiio no se han percivido nengunas arrobas de vino de las tercias de Huetos y Rubilla (sic) por haverse echado su Mag (estad) sobrellas se hestán haziendo las Diligencias como consta en el libro de Pleitos los Gastos que se han Echo» (Por lo visto se volvió a la confiscación). 1710.—((Vino.—Se gastaron con los soldados amigos y enemigos 50 Arrobas» (l^arece por este detalle que a los frailes no interesaban los asuntos dinásticos, mirando tan sólo a su comodidad y provecho ; procuraban estar a bien con tirios y troyanos, y a «quien Dios se la dé San Pedro se la bendiga»). Este año volvieron a cobrarse normalmen¬ te las arrobas de vino de las Tercias Reales. Mal lo pasaron en el Monasterio de Ovila durante la guerra de la Independencia como puede advertirse por las cuentas de estos libros ; del de Bodega son las siguientes anotaciones : A.\o 1808-"09.—"Gasto de vino. Ordinario.—Con la Comunidad, Huesps. Criados, un P. T.ector, P. Predica¬ dor y tres P. P. Colegiales que vinieron de Alcalá algo más de quatro Meses antes de lo acostumbrado por la in¬ vasión de los Enemigos, 390 arrobas. Tropa.—Con la mucha que transitó por aquí 20 arro¬ bas.» - 139 — Ano 1809-10.—uGasto de vino. Con la Comunidad, Huéspedes, P. Predicador seis PP Colegiales por no y haberse podido marchar a sus monasterios por la invasión de los Enemigos—400 arrobas. Tropa. Cqn esta se gas¬ taron 20 Arrbs». Otras veinte arrobas se gastaron para que la tropa no cometiera excesos en 1812. Por las cuentas de 1810' sabe¬ mos que durante medio año hubo diez monjes, y ocho du¬ rante el otro medio. libro de p.axera Es bastante más interesante que el anterior, pues me¬ diantesu estudio sabemos lo que pagaban a los criados, al médico y al cirujano (entonces ambas profesiones eran independientes), al mariscal, etc. ; las bestias que tenían los monjes, las limosnas que daban, y en ocasiones hasta los apuros que sufrieron con motivo de guerras y malas cosechas. Este como los demás libros que reseñamos dá un valor inusitado a las tradiciones transmitidas en mi fa¬ milia con todo detalle y absoluta fidelidad, ya que las comprueban exactamente y las garantizan como fuentes históricas fehacientes ; así por ejemplo, refería mi madre que los frailes de Ovila eran muy caritativos gracias a su desahogada situación económica, y que en Jueves S'anto y la fiesta de Santo Tomás repartían medios panes a los pobres ; esta noticia tradicional está plenamente confir¬ mada según se verá en el libro de Panera, como lo están otras muchas en éste y en los demás. También es útil este libro como el anterior para reconstruir la lista de abades, y para hacer la de los pueblos donde hasta última hora poseían propiedades o censoS; Comienzan los asientos el año 1724 y terminan el 1835 con la vida de la institución ; lo mismo que el de Bodega, sufre una interrupción desde 1820 a 1823 cpando fué abandonado el convento con motivo de la segunda des- ~ 140 — amortización,pero no consta en él la intervención por el escribano Real. Como en los restantes libros de cuentas, están visadas por el padre General reformador de la Orden Bernarda; y que esta revisión no se hacía por mera fór¬ mula lo comprueba la nota puesta el año 1796. que dice así : «Nos el Mr." Dr. Fr. Alberico Salazar General Refor¬ mador de la regular Observ." de N. P. S. Bernardo Or¬ den de Cister en estos Reynos de España, etc. Visitando personalmente este devoto Monast." de Nt." Sra de Ovila vimos y examinamos estas Cuentas del Libro de Panera 3^ hallando alguna equivocación en el num." de fanegs de trigo, de recibo al verbo (1) Renta, encargamos al P. Abad inquiera de su antecesor la causa de su equivoca¬ ción, dándonos de todo aviso ; 3' para que en lo sucesivo no la ha3'a mandamos al P. Abad que es, o por el tiempo fuese, que en el recibo de granos de este Libro haga se pongan con toda expicificación los Lugares 3' fanegs que en cada uno se perciben. Y en esa conformidad las apro- vamos y firmamos en el dclio Monast." a veinte y siete días del mes de Julio de mil set°® nov*'' y seis» Desde en¬ tonces, las cuentas de la renta están especificadas. El libro comienza así : «Cuentas que yo Fray Juan Malagón, Panero de este Monast." de Nr.° Señora de Ovi¬ la doy de los granos 3' otros verbos (sic) que he recibido y gastado, desde el día 24 de Abril de 1724 hasta el liltimo de ditího mes 1725». Al cabo de no muchos años y quizá por la escasez de monjes, desaparece el cargo de padre Panero siendo el padre Cillerero quien lleva las cuentas lo mismo que las de Bodega. De los datos interesantes o sencillamente pintorescos de este libro, entresaco los siguientes, muchos de los cua¬ les facilitan la reconstrucción de la vida monacal : Tenían un lavandero, al que pagaban de salario seis (i) Epígrafe o capítulo. 141 — fanegas de trigo al año, aumentadas a ocho cuando ayu¬ daba en la repasaba las ropas ; inmediata al con¬ era y vento había una casa donde vivía el lavandero o (cArro- bero», llamada «Arrobería» ; tratábase del panadero que lo mismo hacía pan que lavaba. Al Cirujano pagábanle doce fanegas de trigo al año, y otras tantas al Médico, pero éstas de cebada ; a fines del siglo XVIII se aumenta este salario a veinte, salvo los años de crisis y calamidades en los que estas partidas aparecen muy mermadas. Al Mariscal (todavía cuando yo era niño se le llamaba así en muchos pueblos al veterinario) dábanle tres fanegas de trigo. Hasta 1788 tenían tan sólo un mozo de labranza al que pagaban doscientos cincuenta reales al año más dos pares de abarcas y de peales a más de mantenerle ; desde esa fecha tuvieron dos criados de labor abonando a cada uno trescientos reales, el calzado y la comida, para la cual según se verá en el libro de Ganado, no tenían muchas delicadezas. En todas las cuentas figura la partida correspondiente a limosnas, aun en los años calamitosos, oscilando el gasto anual trigo para tal atención entre oc'ho y dieciocho de fanegas. No hay año que deje de consignarse una fanega de trigo para los frailes mendicantes de San Francisco en Cifuentes (1) ; algunos también figura la partida de una fa¬ nega y tres celemines para los de Brihuega ; todos, dos o tres fanegas destinadas una vez convertidas en panes de a libra, a los pobres que acudían a la portería del conven- (i) El recuerdo del lego motilón, socarrón e impertinente pi¬ diendo de puerta en puerta con sus alforjas al hombro y no rehuyen¬ do el echar un trago al pasar por las bodegas abiertas, tardó mu¬ chos años en borrarse ; las anécdotas legadas a la generación actual pK)r la tradición son numerosas, recordando entre otras la qué refe¬ ría mi madre : —Hermana (imploraba el lego con voz meliflua que olía a incienso y no pocas veces a mostagán), ¿hay una limosna - 142 — to en las fiestas de Jueves Santo }• Santo Tomás ; además^ en las cuentas de 1725 figura en este apartado «una fanega de trigo a un pobre impedido que n.os sirvió muchos años.» Cosechaban trigo, cebada y avena en cantidades varia¬ bles no sólo según las buenas o malas cosechas, sino por¬ que algunos años tenían más tierras arrendadas que otros ; la cosecha de trigo varía entre ciento y doscientas fánegas, y la de cebada entre cincuenta y doscientas, siendo mayor en los últimos tiempos por dedicar a este cultivo lo que anteriormente destinaban a centeno. Hasta fines del si- gle XVIII cultivaban asimismo el cáñamo y lo beneficiaban ; las tierras de regadío debían tenerlas arrendadas cobrando la renta en trigo según costumbre añeja en el país, limi¬ tándose a cultivar por su cuenta la extensa huerta con¬ ventual, ya que figura anualmente el salario del hortelano al que sólo utilizaban desde la primavera al otoño. Asimis¬ mo durante muchos años figura el asiento de la cosecha de nueces ; como subsisten no pocos nogales centenarios, es de suponer que al no incluir últimamente esta partida en los asientos dellibro, debían estar aqtiéllos comprendidos en el arrendamiento de los predios. La labranza hacíanla con una pareja de bueyes, hasta que como se verá en él libro de ganado, adquirieron dos yuntas. Para él Uso de los monjes tenían una mula de paso, que en algunas cuentas figura como «del abad», pero desde 1812 tuvieron además un caballo y un pollino ; para los pobres frailes? —¡Ay, hermano Antón, hoy perdone por Dios, pues nada hay en mi casa ! (respondía la lugareña asomando las narices por la sobrepuerta). ■—¿Ni siquiera una oreja de cerdo? '—Hermanoj hogaño no habernos matado el puerco pues fué mala la cosecha. —¿Ni siquiera un par de huevos? —Ay hermano, ya s'han pelau las gallinas. —¡Válgame Dios, que ya llegó San Pel au ! después de 1823, suprimieron el caballo (1). Correspon¬ diente a esta partida hay tina en 1828 que dice : ((Mula.— Se compró una de paso con silla y freno ; se le echó a éste gancho y cadenilla, Albarda, tarre, dos cinchas, dos ra¬ males, manta, se esquiló tres veces y costó todo dos mil sesenta y tres Rs.» Como se verá, está el «equipo» com¬ pleto. A más de su cosecha de cereales, cobraban rentas, diez¬ mos, censos y tercias en los pueblos siguientes : Ruguilla, Huetos, Gárgoles de i\.bajo («del vecino D. Martín Bexar» antepasado de D. Juan Bejar Villaverde, médico que fué de Trillo y Cifuentes, primo mío por su casamiento con D." María Serrano), Sot,oca, Carrascosa, Morillejo, Mo- ranchel, Masegoso, Solanillos, Sotodosos, Albendea, Vi¬ llalba del Rey, Valdeolivas, Salmerón, Villaescusa, más una pequeña cantidad en Cifuentes. Poseían además un molino harinero dado a renta en Gárgoles de Abajo, y otro en las inmediaciones del convento, más dos en Carrascosa y uno en Sotoca. Por todos conceptos cobraban al año de 350 a 450 fanegas de trigo (algún año más) y alrededor de 200 de cebada y 50 de avena, refiriéndome en estos cálculos a los dos últim,os siglos de vida del monasterio. Los gastos de candeal hechos anualmente por «la Co¬ munidad, huéspedes, criados y perros (sic)» varían no po¬ co como es natural, con el número de monjes ; como gra¬ cias a estos libros conocemos el que había algunos años, véanse las cifras por las cuales puede apreciarse si eran o no aficionados al pan los padres bernardos de Ovila : Año 1725, ocho monjes, siendo el gasto de 178 fanegas de tri- (i) En camaranchón de mi casa de Ruguilla debe haber to¬ un davía una cómoda albarda procedente de Ovila, con un estribo de madera, triangular, cerrado por delante, y tan grande que no me cabía en la cabeza para qué pies descomunales, por muy frailunos que fuesen, s§ habría fabricado. La explicación de mi madre era que cuando en invierno viajaban se rellenaba el estribo de paja o lana a fin de que los reverendos no se enfriaran las extremidades. - 144 - go; en 1788, cinco monjes con un gasto de 193 y el año 1898, cinco monjes más unos doce colegiales en el verano, 164 fanegas. Algunos años la cosecha se perdió casi por completo y las cuentas son una elegía ; véanse dos botones de mues¬ tra de 1725 : "Cosecha de trigo. Fué fatal ; me cargaré (sic) de ella en Verbo (sic) centeno—^Molino. El de casa no dió un grano de Maquilas (porción de trigo que se cobra por la molienda) si no es la de ntr." gasto». Durante la guerra de Sucesión, no debió sufrir graves contratiempos el monasterio de Ovila aparte de los que se adivinan por el libro de Bodega ; en cambio a partir de la Revolución francesa, la imposición por parte del Go¬ bierno de fuertes tributos, procuró al convento temporadas muy críticas como lo prueban diversos testimonios, no siendo el menos importante este libro de Panera en el que figuran las partidas siguientes, harto demostrativas : Año 1820.—(cpor una deuda que este Colegio tenía con¬ tra sí desde la rebolución francesa y en favor de Pablo Co¬ rrales V.° (vecino) de Trillo según consta de los asientos y diligencias practicadas que quedan en el Archivo, llebó ciento sesenta fanegas (de trigo).» Se libró el convento de los diezmos a las iglesias decre¬ tados en la última década del siglo xviii, entablando plei¬ tos costosos que en otro lugar se reseñan ; más según el libro de Panera, a partir de 1793 se ve obligado el mo¬ nasterio a pagar el diezmo sobre las cosechas de trigo, ce¬ bada y avena ; tributo que se aumenta con un noveno en 1807, que queda suprimido en 1809. La nota quizá más pintoresca del libro de Panera está aquí, pues ella demues¬ tra que en todo tiempo ha habido fuertes ocultaciones de riqueza para eludir o amortiguar las cargas tributarias, trampa muy descarada en este caso ya que para descu¬ brirla basta leer la cuantía de la cosecha y la del diezmo ; pues mientras aquélla es de 203 fanegas de trigo y 120 de cebada, el diezmo se asienta con 12 fanegas y cinco cele¬ mines de candeal y 8 fanegas y 8 celemines de cebada en - 145 - vez de las 20 y 12 respectivas. Por lo visto el robo al Fis¬ co no lo consideraban pecado sus Paternidades, v es de Su¬ poner que del mismo modo serían robados los frailes por los labrantines de los pueblos donde cobraban diezmos y tercias, tanto en cantidad como en calidad, bastando para formarse idea de ello leer la anécdota de «la colodra» en los ((Apéndices» de este libro que tratan del ((abuelo ra¬ bote». Calamitosa fué la guerra de la Independencia para to¬ dos los españoles _y que los monjes bernardos de Ovila su¬ frieron no poco, lo demuestran las siguientes partidas : Año 1809-10. fiGasto de trigo.—^Con la Comunidad, Huéspedes y tropa (ésta desde el 15 de Abril al 20 de Fe¬ brero de 1810) 120 fanegas (ignoramos el número de mon¬ jes). Nota. Las restantes (fanegas) hasta completar el to¬ tal de las 664 fanegas que .son 366, y que tenían que re¬ sultar en Alcance, y vendidas, las llevaron los Enemigos en el dicho día 20 de Febrero en el Saqueo que executaron en el Monasterio ; y de estas citadas 366 fanegas, se recu¬ peraron setenta y tres fanegas con las que se pagaron..; Gasto de Zcbada... XoTA. Las re.stantes hasta completar el recivo q. es de trescientas y treinta fangs., las llevaron los Enemigos, por lo que no resultó Alcance, y hubo q.com¬ prar hasta el quince de Abril las fanegas de Zebada q.se dirán en las quentas siguiente.s, (Lo mismo dice referente a la avena)». Año 1810-11.—(Hubo ocho monjes, medio año, y diez, el otro medio). Año 1811-12.—((Gasto de trigo. Ordimrio. Con la Co¬ munidad (doce m.onje.s), criados, huéspedes, refugiados, tropa, dependientes de Fábricas, Hospital (dueños los soldados españoles del país, aunque fuera de modo tran¬ sitorio, parece deducirse que estuvo el monasterio conver¬ tido en hospital de campaña) y Junta (de Defen.sa) de Gua¬ to — 146 — dalajara en el Colegio y en Solana (donde existía una fᬠbrica de vidrio), 156 fangs». (Este año se gastaron hasta 30 fanegas de trigo en limosna, pues las depredaciones de los franceses habían esquilmado el país, llegando la nece¬ sidad a ser tal en 1812, que se le conoce como el «año de' hambre»). Este mismo año, «por temor a los enemigos se vendie¬ ron ciento y tres fangs, de trigo a 60 Rs (precios exorbi¬ tantes que demuestran la gran escasez) que importaron 6.180 rs. ; 85 fangs, de zevada a 30 rs. y 5 de abena a 20 rs». Año 1812.—ííGasto de trigo. Con la Comunidad (nue¬ ve monjes), criados, tropas y refugiados, 146 fangs». En 1812 al 13, el mismo temor a los enemigos llevó a ios frailes a vender 168 fanegas de trigo al precio ya más módico de 48 rs. fanega, aunque todavía elevado para aquéllos tiempos. La desorganización administrativa debió continuar pa¬ sada la guerra de la Independencia, y no sólo por la mi¬ seria reinante, sino por el trastorno causado en los bienes de las Ordenes religiosas por las Cortes de Cádiz de 1812, y la primera desamortización ; lo comprueba la partida que figura en el libro de la Panera en las cuentas de 1814-15, que dice así : eRecibo de mrvs (maravedises).—De atrasos, se han cobrado a dinero (sin duda no era posible a los renteros el pago en trigo), haciendo a los Colonos alguna gracia (rebaja) en atención a las circunstancias, para fa¬ cilitar la cobranza..., 2.735 Rs.»' A los curas Ruguilla, pagaban una cóa- de Huetos y grua en trigo hasta en el primer tercio del siglo xviii ; la cóngrua del cura de Ruguilla desaparece de las cuentas de Panera, persistiendo la de la modestísima parroquia :in Iluetos, hasta 1835, importando entre seis y ocho fanegas de trigo ; la de Ruguilla siguieron pagándola en dinero. — N7 — LIBRO DEL GAXADO Y EMPLEOS También este libro tiene gran interés, no tanto para contribuir al estudio y conocimiento de las posibilidades económicas del Monasterio de Ovila, cuanto para deducir elgénero de vida de los monjes, hasta ahora sóLo conocido por relatos tradicionales, que si en algún detalle exagera¬ do o pintoresco son recusados por falsos, resultan plena¬ mente confirmados la mayoría de las veces. Comprende este libro desde 1719 a 1835. De la lectura reposada de este libro, sácanse algunas consecuencias interesantes o pintorescas ; son las si¬ guientes : 1."Que la hospitalidad (el carácter obsequioso mejor dicho) de los frailes bernardos de Ovila tan alabada por ¡a tradición y de la que disfrutaron no pocos de mis antepa¬ sados, no es un mito ya que la cita de «huéspedes» con¬ signada en el gasto ordinario de los libros precedentes, como en el que ahora comento, aquí se recalca con parti¬ das de carne empleada precisamente en convites. 2." La tradición asegura que para cada monje se echa¬ ba al cocido una libra de carnero, y el gasto de éstos cada año (exclusivamente para la Comunidad, pues los criados comían otra cosa y, por tanto, no hay la duda que sugiere el gasto de vino) confirma esta noticia como puede verse ihaciendo un cálculo sencillo los años en los cuales se sabe el número de monjes que había y los carneros con¬ sumidos. ■3." Que si el seráfico San Francisco de Asis, llamaba ((hermano» al lobo, los buenos cirtercienses de Ovila (su¬ pongo que tampoco los de otros monasterios de la Orden Bernarda) n.o se- daban cuenta de que los criados eran her¬ manos también, ya que sufrían la abstinencia de carne de carnero, y habían de contentarse con duras ovejas, nauseabunda cecina y aún carne de reses enfermas, como — 148 — puede apreciarse en las partidas que más adelante se con¬ signan a título de curiosidad. 4." Que la administración debía ser catastrófica en el Convento no ocupándose los frailes de vigilar cuidadosa¬ mente a los pastores, pasando por alto y creyendo de buena fe (salvo casos muy contados) la continua pérdida de re¬ ses que hubieran parecido a buen seguro, de buscarlas en los estómagos de pastores y campesinos. 5." Que las noticias de los viejos respecto a la exis¬ tencia de abundantes lobos en el país (más ganadero en¬ tonces que ahora y provisto de extensos montes hoy rotu¬ rados en su mayoría) no son cuentos de camino, ya que hacían destrozos en los ganados del monasterio, siquiera algunas de las reses muertas y comidas por lobos, eránlo por desaprensivos servidores. Algunas conclusiones más pueden sacarse y anotarse, pero siendo éstas las principales, se dejan las demás al claro juicio de quien lea las anotaciones subsiguientes, hechas por orden cronológico : Año 1719-20.—«Gasto de carneros.—Malamuerte, mu¬ rió de enfermedad un Carnero que se Arrojó. Y otro Co¬ mido de lobos, que son dos». Año 1718-19.—uGasto de Ellos (carneros). Fué el de la Comunidad, Visitas y Huéspedes este Año, sin las libras de Carne que se trajeron de trillo y constan en el Libro de Casa, de sesenta y cinco carns. Gasto de Ovejas —Gastáronse con los Criados y Peo¬ nes, veinte ovejas v no fueron más, por FTaberse Muerto un Buey (j ). Gasto del cabrío.—^Criados. Gastáronse con Ellos cinco cavezas, que enfermaron (¡). Malamncerte.—^Una se Ahogó en tajo ; y dos comieron lobos. — 149 — años 1719-20.—Gasto de ovejas. Desgraciadas. Per¬ diéronse dos obejas y cinco que comieron ILobos; que el Año, sólo Abundó enesto. Pérdidas.—^No dió quenta el Pastor de dos obejas ; ni de onze de estas cavezas, que se descontaron de su Sala¬ rio ; como sedeve Plazer siempre. AÑO 1725-26.—Gasto (de primales). Desgraciados. Des¬ graciáronse doce cabezas, de Viruela tres, de modorra siete, y dos que mató la Zorra. Año 1738-39.—Gasto de ovejas. Lo fatal del año, lo malo que es este término para ganado de lana y aver que¬ dado arrasado de unas muías que estubieron arrendadas el trienio pasado, se desgraciaron diez ovejas. Trocadas.—Por no serapropósito el term." (como se dixo arriba), para ganado De lana y serlo para Cabrío, con lie.® de Ntr." P. General se trocaron las ovejas por cabras en la forma siguiente... (1). Año 1756-57.—Viendo las pocas obejas que tenía el Monasterio y el poco Util (utilidad) o ninguno que darían, con consulta de la Comunidad y Consejo de Peritos de que Cómbenla más ganado Vacío (sic) y algunas cabras, se deshizo la Casa de ellas en la forma siguiente : Vendi¬ das 80 ; muertas para el Agosto (siega trilla) y Criados y 6 ovejas ; tres mortecinas, total 89. Se compraron de ga¬ nado cabrío 88 Andoscos y Primalas ; 17 cabras, Cría, nacieron diez y seis Cabritos y ocho cabritas. Total 158 (i)En efecto, el ganado lanar no tiene en Ovila pastos adecua¬ dos más que en las márgenes del Tajo y arroyos afluentes ; el mon¬ te carece casi de hierba, criando tan sólo abundantes romeros, to¬ millo, espliego y boj, así como el chaparro que se da con profu¬ sión. La tierra arcillosa y la carencia de agua impiden la formación de buenos pastizales. — 150 — con las que había.» (No se les agradaba sabe si porque no la carne, si echaban de menosporqué, volvieron la lana o a incrementar las ovejas ; así, en 1761-62, tenían 234 car¬ neros y tan sólo 57 cabezas de cabrío). AÑO 1770-71.—(iGasto de carneros. Con la Comunidad y huéspedes, 119. Por haverse descuidado-el Pastor en re¬ coger el ganado de noche, dejando fuera del Corral un atajo dél, le acometieron los lobos y mataron y comieron diez y siete. Item, muriéronse seis y tres comieron los lo¬ bos en diversas vezes, que todos hazen 26. Año 1777-78. Carneros, Gasto. Desgraciados. Llevóse uno el Río y tres que por enfermos se mataron para los criados. (¡ ) Año 1792-93. Gasto de carneros.. Desgraciados y perdi¬ dos. tubo todo el ganado mal imbierno y ade¬ sarna y más se le probó al Pastor malbersación ; fueron los desgra¬ ciados 14, los perdidos beintitrés, todos 37. Año 1808-09.—Gasto de cameros. Al Sr. Coronel y tropa q. huvo en Trillo, por vía de Donativo, se le dieron ocho (Guerra de la Independencia). Año 1810-11. Gasto de Desgraciados. Fueron carneros. estos, con dos que comieron los lobos y otro que mató un soldado, onze.» Tenían los frailespastor con 300 reales de salario un anual y un zagal con 250 reales, recibiendo además cada uno dos pares de abarcas ; a partir de 1814, el zagal fué suprimido. La lana obtenida el año 1795-96. la gastaron toda en los colchones. En el mismo libro que contiene las cuentas del Ganado, está a la vuelta el de el que figuran adquisi¬ empleos, en ciones-y ventas de animales propiedad del monasterio.; fi¬ guran en él partidas curiosas unas, e instructivas o pinto- — 151 — rescas .otras. Dice así lá cabecera del primer asiento : ((Los mrvs (maravedises) que se han redimido e impuesto a cen¬ so, y empleados en Acienda, desde primero de Agosto de mil seis cientos y ochenta y siete, Pertenecientes a este Monast." de Nr.^ Sr.'' de Ovila». Lleva el libro el padre Cillerero, firma el abad la conformidad y está revisado como todos los demás, por el General reformador visita¬ dor de la Orden ; acaba en 1835. Hasta 1706, no hay más que censos redimidos o crea¬ dos en los pueblos de Masegoso, Trillo, S'otoca, Valdeoli- vas, Viana, Mantiel, Carrascosa de Tajo, Cifuentes y M.o- rillejo ; a partir de ese año, continúa la redención, acre¬ centamiento y creación de censos, comenzando las anota¬ ciones más o menos curiosas de compras y ventas de ca¬ ballerías, cerdos, aves y efectos, tan útiles para formarse idea de la vida íntima de la Comunidad. Ya en 1701 está asentada la inversión de fondos en la compra de un pequeño olivar en Albendea, que costó 440 reales y fué puesto en arriendo por la ínfima cantidad de 16 Rs. al año. En 1725 hay una anotación importante que dice así : uTierras y viñas.—Compráronse en Villa Escusa de Palo- sitos unas tierras y viñas buenas en cantidad de tres mil dozientos y qinquenta Rs por aprecio jurídico y por la ra¬ zón que se dará en el libro de Pleitos y de cómiO están ya aforadas en quatro fanegas de Trigo y treinta y tres Rs. De todo lo qual están ya las Escrituras en ntr.° .A.rchivo, de la qual cantidad empleada, se deben revajar las parti¬ das siguientes : Mil ciento y veinte Rs del principal de un que se daba por perdido en dch." Villa escusa, zenso más mil trescientos y diez y siete Rs que avía para em¬ plear en Raíz (barbados) Y treinta ducados que se logra¬ ron de otro zenso casi perdido también en Morillejo. Con¬ que sólo resta que descargarnos, como nuevo empleo, de quatnocientos y ochenta y tres Rs.» Año 1784-85.—«Buey. Augose el Moreno en el Río — 152 — Tajo, y su Carne se aprovechó la que se pudo con los Criados ( ?) y por esta desgracia se compró otro en 370' Rs para lo que sólo me cargo de trescientos por haver vendido el pellejo del Buey Moreno en setenta». Año 1785.—«Mula. Compróse una por haver muerto la de este Colegio en el Monst." de Huerta, que fué atraer al P. Mtr.° Pardo q. Dios goze, y costó 1320 Rs». Por el asiento hecho en 1785 sabemos que fué enton¬ ces cuando se aumentó el número de miados para la¬ branza y por qué tenían dos pares de bueyes : dice asi : ((Bueyes. Por hallarse solos dos (que quedaron del Cuatrie¬ nio pasado y el uno de ellos inservible) ser mucho lo que cuesta la conducción de la Leña de más de una legua de distancia a causa de haverse echo carbón el Quatrienio pa¬ sado (en ¡os montes de Ovila) fué preciso aumentar otro par de Bueyes y un Criado de Labranza y costaron los tres Bueyes que se compraron, con los gastos de buscarlos y traerlos. 1800 Rs. Item. El que salió inservible se hizo zecina para los Criados ; su colambre (pellejo) se gastó en Abarcas para estos. Año 1797.—Gasto de mrvs.. Buey. Se compró uno para suplir por Otro inútil q. no quería arar y menos tirar del Carro, el que se mató para zecina...» Los eran adquiridos en Peñalen, Viana, Abána- bueyes des, Sotoca Peralveche. Además de los que inútiles, vie¬ y jos y enfermos se convertían en cecina para los criados que por lo visto no probaban el carnero, compraban grandes cantidades de carne para tal fin, y así por ejemplo consta que en 1792 adquirieron con tal destino catorce ovejas. Durante cierto tiempo criaban cerdos en cantidad, abandonando este negocio a partir de 1809 en el cual ven¬ dieron ocho pequeños, tres grandes y se comió la Comuni¬ dad otros tres (este era el gasto ordinario del convento más algunos jamones y pemiles de tocino comprados cada año) siendo el salario del pastor o porquero 280 Rs. En los pri- 153 — meros años del siglo estaba barato el ganado de cerda, xix pues en 1814 de cuchillo (por lo menos ((Se compraron tres pesaría cada uno diez arrobas ya que salían a catorce los que figuran en mucliAOs asientos) y costaron 640 Rs.» Esta baratura se. comprueba en otra partida de 1829 que dice : «(Un cerdo de 14 arrobas, de cuchillo, y dos para criar, dos pemiles y tres docenas de Chorizos de Estrema- dura, 124 Rs.» Hasta 1725 no debieron criar gallinas, pues en tal año hay la siguiente anotación ; Pareció conveniente el que hubiese algunas en Casa y se empl.eó en treinta galli¬ nas y un gallo, 60 rs.» El gallinero así como el palomar continuó pues de vez en cuando se hace constar la compra de gallos, gallinas y pollos, así como en el libro de Panera se consigna de ordinario lo que se gastaba en su manuten¬ ción, así de neguilla y arbejones, como de cebada y avena. Igualmente tuvieron un colmenar pues en 1720 se consig¬ na la compra de «ocho vasos de colmenas a dos (reales) de plata cada uno». Hay en este libro de Empleos una partida curiosa que dic^ «1722. Baca. El Señor Dn. Joseph Carrillo dió una : baca de limosna a N." Sr." por havier librado a una hija suya milagrosamente de una gravísima enfermedad, v asi¬ mismo dió diezi ocho libras de Zera para N.^ Sr.°·». Para final, voy a copiar otro asiento de este mismo año, que servirá para darse cuenta de cómo en ocasiones tenían que proceder los monjes con energía, dando sin embargo cristianas pruebas de comprensión y benevolencia ; uNobi- llo.Juan de Mateo, v." del Lugar de Morillejo quemó un pedazo de Monte de esta Casa, y abiéndose enbiado tasa¬ dores, vieron quel daño era mucho por lo que sepasó (a) hazer la Cuenta de proceso, hízose en toda forma de dere¬ cho y luego sepasó (a) hazer envargo de lo poco que tenía y considerando los pocos medios y muchos hijos que tiene, se le sacó un Novillo que tenía de dos años y medio, el qual está oy en esta casa apropiado, hizo Escritura de pagar al Monast." dozientos y quarenta rs. además del — 154 — Nobillo, y abiendo venido abarse la Comunidad y con echo representación de sus pocos medios y Pobreza, se los perdonó y mandó que dch.® Escritura no tubiese va¬ lor alguno y que se canzelase orrasgase, lo que se executó por su mando». LIBRO DE CUENTAS Es el másgrande de los cuatro, el más monótono y el que tiene menospartidas pintorescas "aun cuando contribu¬ ye muy mucho a conocer la vida casera de los monjes y a confirmar la tradicción de que no por ir mal sus asuntos dejaban de cuidar el estómago ; a pesar de ser el más volu¬ minoso, es del que menos anotaciones hice siquiera estas sean interesantes ; comienza el año 1725 y termina con la vida del convento en1835, llevándolo también el padre Ci- llerero. Por este libro nos enteramos de muchas cosas a- entre ellas de las siguientes : A los criados acostumbraban darles aguinaldos para a Navidad oscilando éstos entre ocho y diez reales. El padre abad tenía un criado para su exclusivo servi¬ cio, existiendo además en el monasterio un Cocinero, mu¬ chacho para la cocina (pinche) carretero, sacristán (en al¬ gunas cuentas de salarios se le llama ((.el sacristancdlod. hortelano y espolista (éste debía ser circunstancial). Los convidados a comer con el abad eran frecuentes, existiendo la costumbre de obsequiar a los visitantes de calidad con chocolate, dulces, confituras y cosas p.or el estilo. Aunque el día de Jueves Santo el de Santo Tomás eran muy celebrados, la fiesta grande del cenobio era la de San Bernardo, cosa que ya afirmaban les relatos trad cló¬ nales abundantes en detalles prolijos, confirmándolos este libro de cuentas como se verá en dos partidas que co[)io más adelante, adviniendo que desde 1800 los gastos pata — 155 — la festividad son casi doblados pesar del estado nada a próspero de la hacienda del iMonasterio. Con motivo de la visita de inspección hecha por el Ge¬ neral reformador acompañado de otros frailes y bu.en gol¬ pe de criados y muías con el equipaje, se daban un sucu¬ lento festín prodigando las propinas, albricias, viáticos, et¬ cétera, a más de pagar los gastos de posadas, de suerte que las tales visitas de inspección debían ser (aparte las molestias de viajar por malos caminos) una distracción y una bicoca para quienes las realizaban. Los pleitos eran frecuentes y debían desnivelar la eco¬ nomía de Ovila pues no hay cuenta anual en que no figure una respetable partida de gastos por tal concepto, si bien éstos desniveles originábalos más que la tramitación d.e ellos, la desorganización administrativa de los bienes en litigio; así resulta que durante el último tercio del si¬ glo XVIII y algunos años del xix, las liquidaciones de mara¬ vedises se hacen con fuerte déficit, no siendo de extrañar que contrajera el convento deudas cuantiosas como se verá al detallar alguna partida ; es lástima que haya desapare¬ cido el I.ibro de Pleitos, nombrado con reiteración en este que comento. También es sensible que no exista el Libro de Obras ya que nos ilustraría respecto a las que se hicieron en el convento y permitiría averiguar quiénes fueron los artífi¬ ces que elevaron la fábrica y quiénes construyeron el altar e hicieron las bellas imégenes que se conservan en S'otoca ; no hay año que en el Libro de Cuentas no se incluya cier¬ ta cantidad de reales invertida en obras, pero sin especifi¬ car cuáles fueran éstas, aun cuando es presumible que se tratara de simples reparaciones dada la época en que se hacen los asientos y las características del edificio. Así como por el libro de Bodega y el de Panera ha lle¬ gado a nosotros la lista de los pueblos donde el Monaste¬ rio de Ovila cobraba en productos rentas, diezmos y ter¬ cias, por el de Cuentas conocemos los cobros en dinero y los lugares donde en esta forma pagaban ; véase : 1725.—Juro (Debe proceder de la donación de D." Yelo Pérez hecha en 1325 y de la que se inserta un Documento en los ((Apéndices))). Uno en las Alcavalas de la villa de Atienza de 715 maravedises de renta al año. (Descontados los gastos quedan de ingreso líquido ((389 mrvs. que valen 29 Rs. y 3 mrvs)).} Otro Juro ¡(de 415 mrvs. en las Salinas de Atienza. De esteJuro tienen cavimiento cada año 1748 mrvs. Ydescon- tados 111 mrvs de conducción a 7 °/„ quedan 1634 mrvs que valen 48 Rs y 2 mrvs ; descontados los gastos quedan 1538 mrvs líquidos o sean 38 Rs y 5 mrvs)). Renin cisa (fija).—-((En esta fecha tiene el Monasterio 3.970 Rs. 19 mrvs. en la forma siguiente : De esta parte del Tajo (Orilla derecha). El Sr. Duque de Medina Coeli en Ca¬ rrascosa Rs. 1323-18 mr. En Budia Rs. 19-6 Duron Rs. 58- 8 Zifuentes Rs. 228-15 Trillo... Rs. 68-23 Gárgoles Rs.. 142-15 Sotoca Rs. 723-31 liuetos Rs. 9-12 Carrascosa Rs. 102- 2 De la otra parle del T,ajo (orilla izquierda). Valdeolivas Rs. 1140-26 Salmerón Rs. 200 Villalba Rs. 150 Alvendea Rs. 75 Alcozer 222- 7 Viana 31- 8 Morillejo 9-30 .'\zañón 122- 2 Rs. 3970-19 En cambio, por aquel entonces tenían una fuerte deu¬ da ; un contra sí de 1.800 ducados, los 1.000 a fa¬ censo vor de D. Francisco Carrascosa, Prebendado de Sigüenza y los 800 favor de la Iglesia Magistral de Alcalá. Duran¬ a te el siglo consiguieron que las rentas aumentaran, y XVIII estos y otros censos fueron redimidos sin que ello signifi¬ que que no contrajeran nuevas deudas. ILa huerta conventual producía no sólo los frutos v hor¬ talizas que la Comunidad necesitaba para sus gastos, pues vendían no pequeña cantidad según las cuentas de este li¬ bro, ascendiendo en 1727 a 180 reales lo recaudado por tal concepto (téngase en cuenta la baratura de entonces, pues una ternera costaba ciento cuarenta Rs.) Consta todos los añospartida de gastos para calza¬ una do, adquiriendo los zapatos en Trillo donde asimismo hacían las com¡X)sturas, y en cuanto al vestuario, véase un deta¬ lle de 1727 : ((Treinta y dos baras de paño blanco, costa¬ ron 736 Rs. Onze baras de paño negro (para los escapu¬ larios) 308 rs. Ciento y quarenta baras de estameña de To¬ ledo, 530 rs. Cinquenta baras de lienzo, 172 rs y medio. En seda, ilos, botones y echura, 98 Rs.» Entre otras anotaciones curiosas, tales como el gasto de ((botica para personas y bestias», hay dos que lo son en grado sumo y dice de esta manera : 1730.—uSangmjuelus.—Se compraron tres dozenas De¬ sanguijuelas para los enfermos, por 27 Rs.» (no pueden .ser más caritas). 1735.—Limosna.—(¡Se han dado de limosna tres Rs. y Jos (rs.) a uno que traía unos lobos, total 5 Rs.» (1). No deja de tener interés para hacerse una idea aproxi¬ mada de cómo los monjes procuraban cuidarse, la cuenta (i) Todavía en los comienzos de este siglo, cuando yo era niño, de vez en cuando recorría los pueblos algún sujeto con un lobo acuestas, muerto por él, y se le daba en muchas casas cinco o diez (íntimos como premio por haber jnatado la alimaña. - 158 — de las provisiones h.eohas para Cuaresma ; de ella copio dos asientos separados por bastante años, para que la exis¬ tencia de uno sólo no dé lugar a cálculos falsos ; en 1725 había ocho monjes, y la partida del año siguiente, dice ; 1726.—Quaresma.—Para ésta y otras Vigilias del año secompraron quatro arrobas de truchela a 29 Rs. arroba. Una arroba de Salmón en 38 Rs. Media de Congrio en 18 rs. Dos arrobas de Zecial a 56 rs. Arroba y media de escabeche en 70 rs. y en frutas y potages 18 rs. Véase la de 1759 : ((Quaresma.—^En tres arrobas y media de Congrio (seco, lo que supone una cantidad grande) a 66 rs., 301. Siete arrobas de truchela a 37 rs., 259. Quatro arrobas de Sal¬ món (en conserva) a 46 rs., 184. En un Salmón fresco para la Semana Santa que pesó 20 libras a tres rs. y medio, 70 rs. En tres arrobas de Mielga (Melba) a 39 rs., 117 rs. En truchas. Pecesy Barbos, 86 rs. En frutas, pasas, higos, para principios (postre), 44 rs. Todo 1.011 Rs.». Compraban en Cifuentes (donde hasta hace poco se conservaba el «pozo de la nieve») de veinte a treinta arro¬ bas de ésta. Y para acabar, ahí van los asientos de los acopios hechos para la festividad de San Bernardo, en tres años bastante distanciados ; «1725.—Compróse una ternera; pollos; pesca; baca ; chocolate ; azúcar rosado ; vizcochos y otras cosas ; todo costó 163 Rs. 1745.—Una arroba de escabeche, 34 Rs. Arroba y me¬ dia de truchuela, 48 Rs. Una arroba de sardinas, 18 Rs. En pescado fresco, 64 Rs. Quatro libras de chocolate, 30 Rs, Dos de vizcochos, 8 Rs. Dos de Azucarillos, 10 Rs. Quarenta Rs. en huebos. Todo 262 Rs. (Aquel año la fes¬ tividad debió caer en vigilia). - 159 — 1791.—^Para la de N.° P. S. Bernardo se compró una ternera que costó ciento y quarenta Rs. En Pollos se gas¬ taron 80 Rs. Bonito y fresco (pescado), 120. Todo 340 Rs.» Después de las anteriores anotaciones y comentarios que bastan por sí solos para formarse una idea de la vida de los Bernardos en Ovila, sólo quedan los relatos tradicio¬ nales que oídos en los pueblos vecinos, concuerdan admi¬ rablemente salvo alguna exageración o falsedad manifies¬ ta ; las cuentas de estos Libros no los contradicen, antes por el contrario, sirven para certificar su autenticidad. En Ruguilla ha dado la circunstancia de que mi tatarabue¬ se lo Leandro S'anz (véase en los «Apéndices» el anecdotario del «tío Rabote»), era hombre adinerado, de cultura su¬ perior a la de los labriegos restantes, administraba en el pueblo las rentas del Monasterio, tenía amistad con los monjes, era huésped obligado en las festividades, adquirió no pocas propiedades del convento en la segunda desamor¬ tización y aún en la tercera, estando a punto de adquirir la finca de Ovila cuando tuvo lugar la definitiva exclaus¬ tración ; llegó a muy viejo y pudo transmitir a sus nietas infinidad de noticias. Una de éstas (María Sanz, abuela materna mía y madre de mi tío, el nunca bastante ponde¬ rado erudito D. Manuel Serrano Sanz), tenía mucho ta¬ lento, prodigiosa memoria 3' dotes narrativas envidiables, cuidando en ellas con escrúpulo de la verdad histórica ; asistió con su abuelo a no pocas fiestas en Ovila, cuando era niña ; presenció los sucesos de 1835, y sus noticias las he recibido por dos de sus hijos principalmente ; por mi tío Manuel Serrano Sanz 3' por mi madre que había heredado de la suya la memoria 3- el gracejo narrativo compatibles con la fidelidad del relato. Por estas circuns¬ tancias, no son desdeñables las noticias tradicionales. Que en la percepción de rentas, diezmos, tercias, etc., no eran los frailes de Ovila muy exigentes ni cuidadosos, — 160 — ya se ha dejado entrever en las anteriores páginas ; por ello sufrían no pequeñas defraudaciones en cantidad y ca¬ lidad, con la merma obligada en sus ingresos ; y como la administración de los bienes monacales no podía ser más deficiente, unidas unas causas a otras, resultaba que su economía no era tan floreciente antojaba a los como se les pobres pegujaleros de los pueblos vecinos, quienes com¬ parada con la suya mísera, parecía la vida de los monjes cómoda y regalona así como inverosímiles sus riquezas. Que la creencia general era infundada, harto demostrado queda v no hay sino considerar que el claustro jamás pudo terminarse, para comprender que antes andaban necesita¬ dos que sobrados de dineros ; sin embargo, se cuidaban a cuerpo de Rey, quizá ayudados por la Orden Bernarda. Era proverbial en el país y seguramente no faltaban motivos para afirmarlo, que los bernardos de Ovila se da¬ ban buéna vida ; desde luego, vida holgachona, sin pen¬ sar más que en la comida aparte de sus rezos. Las cuen¬ tas de los Libros de Bodega, Panera y Ganado, ya dan hartos motivos para pensar así ; el gasto anual de carne¬ ros hecho exclusivamente por los frailes (a los criados les daban cecina, ovejas y aun carne de animales enfermos, como queda probado), indica que no hay exageración en las noticias tradicionales, según las cuales ponían en el cocido para cada fraile una libra de carnero (1) ; por lo que atañe al vino, nada hay que decir, pues sería incurrir (i) En los libros de Cocina referentes al convento de benedicti¬ nos de .San Martín de Madrid consultados por D. Manuel Serrano Sanz, se lee que cuando había perdices se ponía una para cada invi¬ tado a la mesa prioral, cuando había "recreación» ésta consistía y en una libra de ternera por cada fraile ; ello prueba que el culto al estómago no era sólo conocido por los frailes blancos del Cister (este libro de gastos de cocina comprende desde el año 1790 al 1798 y se halla en la Biblioteca Nacional) ; el libro de raciones llevado en la cocina de Ovila, estuvo hasta hace pocos años en cierta casa de Trillo fué utilizado ; como papel higiénico, desapareciendo, por tanto. — 161 — en repeticiones ; y que aprovechaban cualquier coyuntura, bien fuera fiesta, la visita de algún amigo calificad,o, la una de inspección hecha por el General visitador, etc., para ale¬ grarse la vida con comilonas y golosinas, no es preciso que lo diga la leyenda, pues harto se trasluce en los libros de Cuentas. En cambio no puede ser mayor la exageración de que con el aceite de las ensaladas recogido con el resto del caldo sobrante en una tinaja llenaban otra pequeña, ya que la cantidad total gastada en el año no solía pasar de 35 arrobas y no es posible que los residuos de las ensala¬ das dieran para tanto ; la costumbre de recogerlo para usos secundarios era frecuente en el país en época nada lejana y bien pudieran hacer lo mismo los monjes de Ovila, utilizándolo para las lámparas de la iglesia ; pero ello más que gasto extraordinario, indica por el contrario, esjDÍritu o necesidad de ahorrar. Lo que más se recuerda en los pueblos vecinos es la fiesta de San Bernardo (cuyos detalles se han trasmitid.o en mi familia con toda fidelidad), teniendo el carácter de una romería, llenándose la explanada que hay frente al monasterio, de animados grupos provistos de pantagruéli¬ cas meriendas. Ese día casi se despoblaban Sotoca, Ru- guilla, l-Iuetos, Carrascosa, Morillejo y .\zañón, no faltan¬ do abundantes romeros de Gárgoles, Cifuentes y lugares aún más lejanos ; los de Trillo que tienen bien ganada fama de juerguistas, acudían acompañados de sus tradi¬ cionales confiteros, quienes armaban sus tenderetes y ven¬ dían sus rosquillas bañadas, las garrapiñadas almendras, los duros empiñonados y otros dulces por el estilo, no fal¬ tando la fritanga de peces, muy estimados de los lugare¬ ños en cuyo pueblo no había río, o de buñuelos y «orejas de fraile» que no son sino delgadas chapas de masa, fritas en aceite muy fuerte y rociadas con agua-miel. En el inte¬ rior del monasterio los invitados de calidad (curas cubier¬ tos por tejas de pluma, labradores acomo¬ enormes, gente dados, hidalgos o «capas de grana»), se atracaban de lo lindo con la abundosa pitanza del mediodía, con el cho- 11 — 162 — colate, las pastas y el vino generoso a la tarde ; en la por¬ tería del convento había una enorme caldera llena de pa¬ tatas guisadas con carne, no acercándose al hermano lego un solo pobre provisto de hondo cuenco, que no se lo lle¬ vara colmado, más su jarrila de vino agriete, para mejor lubrificación del gaznate y alegría del espíritu... Y cuando después del copioso yantar de pobres, invitados y romeros la satisfacción interior pedía baile a todo trapo, jamás fal¬ taban los afamados dulzaineros de Ruguilla y aún los de algún pueblo serrano que turnaban para tal menester, es¬ tableciendo un pugilato de maestría y resistencia, hasta que al ponerse el Sol la gente alborozada regresaba a sus hogares alegrando los caminos con sus risas y sus cancio¬ nes, sumiéndose nuevamente el monasterio en su místico silencio, reanudándose en él la vida tranquila y monótona sin otro placer que el de la gula satisfecha. Todo pasó para no volver. Ya el rodillo de madera, fo¬ rrado de pelús que apolillado y mugriento debe estar to¬ davía por los camaranchones de mi casa de Ruguilla, no facilita la digestión del orondo monje, al pasárselo por la abultada barriga el lego o el criado servil, dándole «bolo» : pronto hará un siglo que el día de San Bernardo no ale¬ gran las veredas que al monasterio conducen, las alegres comparsas de romeros ; y dentro de muy poco, sólo unos montones informes de piedras calcinadas por el sol, seña¬ larán dónde estuvo el hermoso cenobio alzado por la pie¬ dad de Alfonso VIII de Castilla, el «de las Navas» ]Sic transit... ! FIN APÉNDICES I DOCUMENTOS Y CUENTAS 1. Àdíjuisición del territorio de Ovila por Alfonso VIII. 2. Bula del papa Lucio III acogiendo bajo su amparo a la nueva comunidad bernarda.<'3. Carta de^ fundaciórv y donaciórv, de Alfonso VIII.f>4. Concordia entre> el ca<< bildo seguntino y el monasterio de- Ovila.«>5. Privilegio de- Lnricjue.' I.<<6. Carta de^ confirmaciórv de^ Fer!< nando III (lZl9).(>7. Id. del mismo (l220).>í8. Donación, de.- D.'^ yelo.íi9. Convenio transaccional entre- el concejo de Hueto/ y la abadía de Ovila.»i 10. Lista de abade/. 11. Relación de varias fincas c(ue pertenecieroiv a Ovila, 12. Inventario de biene/ y efecto/ del monasterio becbo cuando la definitiva exclaustraciórv-íilS. Lic[uidación de cuentas de lo/ biene/ mueble/ subastado/ eiv 1835.<<14. Las cuentas del último ejercicio (l834«'35). •■V/'r W'--' Y o? ft' rÀlf'.. •:•■> ■>': .si.i-Y/" íiv :íj'.::il2íí«2 Isi"- tiôYlïïYjfuA .j: m£. ' ill :'ih :.k.í' .' ^ .ilí Y!í.üL>:';r.-ícc YYYrr.'.:'■:. :.n¡:j. .: ■ « .r- ^,'·:^■ V ozncHÁ íiL ..,/: . }■.■ •;/:oi; --; í--á;.-ívY^ .e-t'-a;-;"-. * 'íib oiisY^iïo/n: la- Y osíUx:iH-'y^ oJ^J.lu -'Y ./T 6.ÍJ. ií ' * t./T ói à .efv.í tttíjp i ./ióx"¿n.-'l,! ■;} O;;- -í'-í -19Í> -hl S^^^ÍQu:.'/-ili fíhíïn.·r. .. If':U-^Kïï oiríVíisO .Çti,-pI»Y''.<í -'C"-!Yuî} oYYffsî . 'Y '-"L ■.■■t.l·j I D. Alfonso VIII al obispo de Sigüenza, Carta del rey D. Arderico, la que da al mismo la aldea llamada por Quinqueyuga, en la ribera del Tajo, a cambio de la casa llamada Murel. (Copiada de la Historia de la Diócesis de Sigüenza, por el padre Minguella. Existente en el archi¬ vo de Sigüenza, así como un privilegio rodado en colores, confirmándola, dado por Alfonso X.) 2'am presentibiis qwm fuluris notum sit ac manijestum, quod tam praesenfibus, quam futuris. Regularen vitam professis. Religiosam vitam professis apostolicum e convenit adesse praesidium : qua propter, dilecti in Domino filii, vestris suplicationibu^s clementer annuemns, et praefatum monasterium, in quo divino estis obsequio mancipati, sub Beati Petri, et nostra protectione suscipimus, etc. Propte- rea quascum que possesiones, quaecum que bona idem Mornasterium, aut in praesenti possidet, aut in futurum potcrit adipsisci, firma vobis et illibata permaneant. In qui- bus haec propiis duximus exprimenda nominibus, locum ipsum MurellO' in quo praedictum Monastermm situm est, cum pertinentiis ; grangiam- de Ovila cum pertinentiis suis ; grangiam de .4lcaram,a3 cum apenditiis suis ; gran¬ giam de Azagrón cum, apenditiis siUs, etc. Daticni Vero- nae nono Kalendas Decembris, indictione prima, Incar- nationis Dom.inic,ae anno M.CLXXXII Pontificatus aius- dem Domini Lucii Papae III, anno secunds. - 172 - TRADUCCION Lucio, Obispo, siervo de los siervos de Dios, a los hi¬ jos amados y a Pedro, Abad de Santa María de Murel, tanto a los presentes como a los venideros que han de pro¬ fesar ta vida monástica. Conviene prestar ayuda a los que se entregan a la vi¬ da religiosa, por lo cual amados hijos en el S'eñor, acep¬ tamos vuestras peticiones,el sobredicho monasterio en y el que al servicio de Dios dedicáis, bajo la obediencia os del abad Pedro, lo tomamos bajo nuestro amparo... Por lo cual, cualquier clase de bienes que en el presente son del Monasterio, o los que pueda adquirir más adelante, permanezcan siempre en vuestro poder. Por lo que man¬ damos que se expresen aquí sus nombres, el lugar de Murel, en el cual está situado el Monasterio, con sus per¬ tenencias ; la granja de Ovila, con .sus pertenencias ; gran¬ ja de Alcaramaz, con sus términos; granja de Azagróh, con sus términos, etc. Dado en Verona a 3 de Noviembre de 1182, en él se¬ gundo año del pontificado de Lucio III. Ill Privilegio del Rey D. Alfonso VIU, haciendo dona¬ ción a los monjes de Santa María de Ovila, de la casa que les había edificado junto al Tajo. (Tomado de la Historia de la Diócesis de Sigüenza, por el padre Minguella, to¬ mo I, pág. 452.) TEXTO LATINO Rationis congrum est ut inter cetera pietatis opera po- tissimum- et Regali mflxim-e convenit Majestati Eclesias et Monasteria constnoere.> et in eis vires religiosos et hones¬ tos ad obsequendum Deo instituere et eis in bonis tempo- raneis providere, ut temporalibus stibsidiis suficienter ad- jutí solius sui Redemptoris obsequiïs valeant intendere et vacare idcirco. Ego Aldefonsus Dei gratia Rex castelle et Toleti. una euni uxore mea Aleonor Regina, facio car- tani doirationis. institutionis et concessionis Deo et Bea- tae Mariae et Monasterio, quod ad honorem ipsius per me servum et'vicarium suum et Cistesciensis Reglae fratribus de novo fundatum est in loco qui dicitur Ovila. Justa flu- vium Tagtim, et vobis Domino Stephano ejusdem Monaste- rii stanti Abbati et omnibus Jratribus ibiden degentibus praesentibus et futuris perpetuo valituram. Dono itaque, et concedo vobis aquas et nemor.a pro defessas habenda et possidenda quae subscriptas metas et moiones inclundun- tur ; videlitec, fluvium qiiod dicitur Tagus de ponte Mu- relli tisque ad pontem de Ovila et de via quae exit de So- toca et v-adit ad vallen de Tañada (Zancada) et tisqua ad Murelliim. Aquas et nemora statuo et concedo vobis pro defessas habendas et possidendas. Si quis ham' cartam - 174 — infrigerit vel diminueve presumpserit iram Omnipotenlis plenaris incurrat et insuper Regiae parti mille aiirea in cauto persolvat. Facta Carta apud Sanctum Stephanum Rippas Dorii Calendas Septembris Era i22¿i.. Et Ego Al- phonsus rcgnans in Castellae et Toleto hanc cartam pro¬ prie manu roboro et confirmo. Sígnum Alphonsi Regis Castellae-Gundisalbus Toletanus Archieptscopus et his- paniarum. primgis confirmo. Rudicicus Gutierius Madordo- mUs Curiae Regis conf. Didacns Sup. Alferiz Regis Cas¬ tellae conf. M'urtinus Seguntimis Episcopus conf. Joanues Conchensis Episcopus conf. C. Garsias Oximensis epis¬ copus conf. Dominicas Abulensis episcopus conf. Conu:s Petrus conf. Ferrandus conf. Didacus Xemeniz conf. Pe¬ tras ferrandi conf. Ordonius Garsiae conf. Gomez gar- siae conf. Garsias Garsiae conf. Lop Diaz Maiorinus Re- gis un Castella conf. Magister Micha Notarías Regis conf O Guterio Rodirici existente Cancellario scripsit. ' TRADUCCION DE ESTE EXTRACTO Pide la razón, que entre las obras de piedad que con¬ viene hagan los reyes, sea una de ellas el construir mo¬ nasterios Y en ellos poner varones honestos y religiosos que sirvan a Dios, darles bienes temporales, para que provistos suficientemente de ellos, puedan dedicarse úni¬ camente a alabar y servir al Redentor con oraciones y ob¬ sequios. Yo, D. Alfonso por la gracia de Dios Rey de Casti¬ lla y Toledo, juntamente con la Reina doña Leonor mi esposa, hago carta de donación por institución y concesión perpetuamente valedera a Dios y a Santa María 3^ al mo¬ nasterio que para su honra por mí y su vicario y para los frailes de la regla del Císter, fué de nuevo construido (le¬ vantado de nueva planta) en el lugar que se llama Ovila, junto al ríp Tajo, y a vos, Esteban, abad del mismo mo¬ nasterio 3" a todos los padres que habitan en él, ya presen¬ tes como (a) los venideros. Os doy y concedo las aguas bosques para las dehesas que habéis de tener y poseer..., las cuales sobredichas lindes o mojones aquí se incluyen, a saber : el río que se llama Tajo, del puente de Murel al de Ovila y el camino que sale de Soíoca y va al valle de Tañada (Zancada) has¬ ta Murel. Concedo e instituyo para vosotros las aguas, — 175 — bosques y las dehesas para tenerlas y poseerlas. Si alguien intentase quebrantar esta carta o disminuirla, caiga en la ira de Dios... y pague al Rey mil áureos... Hecha la carta en San Esteban de la ribera del Duero (San Esteban de Gormaz) a 1 de Septiembre Era 1224 (Año 1186). Y yo, .Alfonso, reinando en Castilla y Toledo esta carta con mi propia mano roboro y confirmo. Signo del Rey Alfonso de Castilla. Gonzalo, arzobispo de Toledo y primado de las Espadas confirmo. Rodrigo Gutiérrez, mayordomo de la Curia del rey conf. Diego, alférez mayor del rey de Castilla conf. Martín (San Martín de Finoposa, anterior¬ mente abad de Huerta), obispo de Sigüenza, conf. Juan, obispo de Cuenca, conf. García, obispo de Osma, conf. Domingo, obispo de Avila, conf. Conde Pedro, conf. Con¬ de Fernando, conf. Diego Ximenez, conf. Pedro Ferñán- deb> conf. Ordoño García, conf. Gómez García, conf. Lo¬ pe Díaz, merino del rey de Castilla, conf. Maestro Miguel, notario del Rey, conf. Gutierre Rodríguez, presente el Canciller, escribió. IV Concordia entre el cabildo de vSigüenza y el monaste¬ rio cisterciense de Oviia. (Tomada de la obra de Fray To- ribio Minguella, obispo de S'igüenza, titulada : Historia de la Diócesis de Sigüenza. Tomo primero.) In nomine patris et filii et spiritus saneti .amen. Qui superne miserationis respecta pastoralem curam sascipit ex iniunctp sibi tenetur officio ampliam de religione ope¬ rant studio propensiori dare et propagatam affectuose di- ligere fovere et semper manutenere. Hac igitur ratione ego Martinas dei gratia segontinus episcopus ad presentium futiireque posteritatis notitiam volo pervenire quod locus Ule de Ovila qui est in diócesi nostra disponente domino eum coniventia et volúntate predecessoris nostri domini arderici et tocius capituli segontini domino Aldefonso il·lus¬ tri rege castelle fundaiore existente. Secundum regulam b&ati benedicti in monasterium Ordinis cisterciensis cons¬ tat instituimus. Veruntamen ne %dla qüestionis et conten- tionis radixinter ecclesiam segontinam et ecclesiam de Ovi¬ la ulterius valeat suboriri stib sílentio non est pretereun- dum.quod locus de murel cum pertinentiis suis scilicet cum Ovila mureleio alcaramaz asagron hereditate de soto- dosos et sanefa nutria de veimlcalde cum serna de padiela et hereditate de corvesin et salinis et molendino et orto etiam cum omnibus aliis pertinenciis nominatortim loco- neni fuit iuris ecclesie segontine. Sed post ea cum iani dicto predecesore nostro consentiente et volente universo capitulo segontino.fecit memoratus aldefonsus illustris rex castelle concambiuni. Hoc videlicet tenore qiiod episcofus — 177 — cum capitulo dédit rnurel cum omnibus prelibatis ladS' . etiam eo.rum pertinentiis. et accepit in concambium her.e- ditaiem que dicitur quinquejuga positam supra ripam tagi in territorio toletano. Post hec facta predicto monasterio mem-ovato rege.harum hereditatum solempni a doriatione secundum ordinem. cirterciensem ut pretaxatum est locus Ule de Ovila surrexit in monasterium. Cuius loci habita- tores cum omnimodam subiectionem ecclesie segontine ne- llent exhibere. Super sancta maria de vendealde cum suid. pertineiptiis de qua eclesia segontina edu querebatur.et su¬ per quadam hereditàté de otos que sicut ferebatur fuerat pfitri archidiaconi de qua similiter conquerebatur et super decimis quamvis ordo cislerciensis privilegiatus sit ut de laboribus quos propiis manibus et sumptibus exercuerit nullam persolvat deciman.tum gratia pads et concordie siiper his- omnibus uoluerunt cum eis componere et certa pensione fe ipsos astringere. Notum itaque sit omnibus quod pro eo quod ecclesie segontina spontanee et volun- t-arie renunciabit qioerimoniis super positis et pro decimis oninmm hereditatum sepedicti mon-asterii cum pertine7iciis stiis quorum vocabula siiperius expossuimms.et pro deci¬ mis- hereditatum qu.as habent in sotocha et roela et quas in eisdem locis habere potiierintet pro qiíatóur jugatis in gárgolas et tribus in molinssico et pro decima de otos.et vineis. et molendinis. et salinis et pro nutrimentis anima- lium et aliis eorum reditibus quos possident. et insuper pro decern fugatis terre ubieumque... epixcopatu segonti- no prout predicta poiuerint habere.tenerxtur ecclesia de Ovi¬ la persolvere annuatim quatour áureos in festo epiphanie duos episcopo segontino et duos refectorio, tit sic monas¬ terium illud nullam de cetero senciat ab ecclesia segontina super his molestiain vel gr.avamem sed in pace plenaria et tranquil]itate perpetuïs valeat permanere temporibiis. sal¬ vo tamen omni jure episcopali in ecclesiis parroquialibus sique sint vel fuerint fundata in propietate ipsius monas- terii. hoc etiam adiciendum ets quod in sepedictúm mo- ndsteriuni concambiaverit vel aliter alienaverit liceat ei emere vel adquirere alibi in segontia diócesi absque ullius decime persolutione. Ut auteni hec omnia firman et in- cnnvulsam h.abeant stabilitatem. et nequis suceesossorum meorum hiiius ccmpositionis paginam per aliquam valeat. infringere calumpniam sigilli mei appositione earn com- munirc et spotitaneis canonicorum ecclesie segonline subs- criptionibtis digniim duxi roborare et insignire. Facta car- i2 — 178 — tasegontiam XF° Kalendis septembris. Era M.CC.XXVIII ego martinus episcopus segontinus confirmo. Ego Wui- Uelmus molirvensis archidiaconus confirmo. Ego Pictavi- hus archidmchonus confirmo. TRADUCCION En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu San¬ to. Amén. El que por misericordia divina toma el cargo pastoral, por su oficio está obligado a dedicarse con un celo ardiente a la gran obra de la religión, y una vez propagada, a amar¬ la afectuosamente, fomentarla y tenerla siempre delante de sí. Por esta razón, yo Martín por la gracia de Dios, Obis¬ po de Sigüenza, quiero notificar, tanto a las generaciones presentes como a las venideras, que aquél lugar de Ovila que está en nuestra Diócesis por mandato del Señor, fué erigido en monasterio según la regla de San .Benito de la orden del Cister, con asentimiento y voluntad de nuestro predecesor D. Arderico y de todo el cabddo Seguntino, viviendo el fundador e ilustre rey de Castilla, D. Alfonso. Sin embargo, para que no nazca ninguna cuestión ni que¬ rella entre la iglesia Seguntina y 'a de Ovila, no hay que pasar en silencio, que el pueblo de Murel y sus pertenen¬ cias a saber con Ovila, Murelejo (M.orilIejo), Alcaramaz (se conserva el nombre del sitio, pero ni restos de pobla¬ do), Azagrón (Acedrón), la heredad de Sotodosos y Santa María de Venalcalde, con la de Padiela (Padilla del Du¬ cado) y la heredad de Corvesin, las salinas y el molino con el huerto, con todas las pertenencias de los nombrados lugares fueron de la Iglesia de Sigüenza. Pero, después, el ya dicho predecesor nuestro (el obispo D. Arderico), con el asentimiento y voluntad del Cabildo, hizo un cam¬ bio con el ilustre rey de Castilla, D. Alfonso, de este te¬ nor : que el obispo con el cabildo diese Murel con todos los sobredichos lugares, con sus pertenencias, a cambio de una heredad llamada Cincoyugos, situada en la ribera norte del Tajo (despoblado cercano a Seseña) 3- en terre¬ no toledano. Después de estas cosas hechas por el rey a dicho mo¬ nasterio, de la donación solemne a la orden del Cister de estas heredades, fué levantado el monasterio en el lugar — 179 - de Ovila antes ya delimitado. Queriendo los habitantes de aquél lugar demostrar su total sumisión a la iglesia de Sigüenza sobre Santa María de Benalcalde con sus tér¬ minos y pertenencias, a la cual la Iglesia de Sigüenza pedía sus derechos (diezmos o censos), y sobre cierta he¬ redad de Otos (Huetos), que se decía había sido de Pedro Arcediano de la que se querellaba igualmente (el cabildo) y sobre las décimas, aunque la orden del Cister sea exenta de pagar diezmos por los trabajos y gastos que hiciese con sus propias manos. Ya en gracia a la paz y concordia de todas estas cosas, quisieron hacer un pacto y obligarse ellos mismos a pagar cierta cantidad (en compensación). Sea conocido de todos que la Iglesia de Sigüenza por ello renunció espontánea y voluntariamente a las querellas arriba expuestas, y por los diezmos de todas las heredades del ya dicho monasterio con sus pertenencias cuyos nom¬ bres arriba dijimos y por los diezmos de las heredades que tiene en Sotoca y Roela (Ruguilla) y las que en los mismos lugares pudiese tener, y por las cuatro yugadas de Gárgolas (Gárgoles) y tres en Molinsico (1) y por el diez¬ mo de Otos (Huetos), y viñas y molinos y salinas y por los pastos de los animales y por otros réditos y además por diez yugadas de tierra en... al episcopado seguntino como los sobredichos pudiesen tener. S.e obliga la Iglesia de Ovila a pagar al año cuatro áureos en la fiesta de la Epi¬ fanía, dos al Obispo de Sigüenza y dos al refectorio, para que así el monasterio no padezca ninguna molestia por la Iglesia de Sigüenza y permanezca en paz en todo tiempo. Salvado sin embargo todo derecho episcopal en las iglesias parroquiales que existan o se funden en la propiedad del monasterio, hay que añadir también que si es que el yá dicho monasterio cambiase vendiese u otro le vendiese o o cambiase, séale lícito hacerlo en la Diócesis de Sigüenza sin de algún pago diezimo. Y para qué esto sea fir¬ me estabilidad inconmovible y ninguno de y tenga una mis sucesores pu.eda infringir esta carta con algún daño, la pongo mi sello para confirmarla, y mandé a los canóni¬ gos de la Iglesia de Sigüenza que la firmasen y signasen. Hecha la carta en Sigüenza a 18 de Agosto. Era 1328 (Año 1190). Yo Martín Obispo de Sigüenza confirmo. Yo Guillermo arcediano de ¡Molina conf. Yo Pictavis arcedia¬ no conf. (Del original, firmas autógrafas). (i) Molino seco. V Carta de privilegió y confirmación dada por Enrique I de Castilla en Guadalajara el 4 de Octubre de 1216 rele¬ vando a los vecinos de Carrascosa de toda clase de tributos y obligándoles en cambio a servir al monasterio de Ovila. (Copiada de la «Colección de privilegios... concedidos a varios pueblos... de Castilla copiados... del Real Archivo de Simancas y píiblicados en la Colección Llorente; to¬ mo V. Ac. de la Historia ; confrontada con el cartulario del Sr. García Armesto). Per praesens scriptum pr,ciesentihus et futuri's notum sif ae mamfestum, quod ego Enricus Del gratia Rex. Caste¬ llao et Toleti pro remedio animqrum patris et matris mae nec non salute propia, fatio chartam absolutionis conces- sionis confirmationis et stabilitatis vobis concilio de carras¬ cosa, villa de Monasterio de Ovila qimm Pater Dóminus Aldephonsus Rex populavit, et praedictae Abbatiae liben-^ ter contulit, praesenti et futuro' perpetuo valituram-, tali videlicet conditione ut supradíctae Abbatiae de Ovila per¬ petuo serviatis. Absolvo itaque vos et filios et filias vestras et omnes vestros succesores ab omni pecto et pedido, fon- sadi, facendera, fonsadera, et ab omni prorsus^ Regio-gra- vamine, ita quod numquam mihi nec aliqui alii pro me ali- quid p'eetetis omnibus diebus vestris si quis vero hanc chartam infringere uel diminUere aússu temerario in ali- quo praesumpserit, iram Dei omnipotentis plenaria incu- rrat et cum Juda Domini proditore paenas sustineat infer¬ nales, et Regiae parti mille morapetinos in cauto persol- vat, et damnum super hoc praedicto Monasterio-illatum' du- pplatum restituât. Facta charta apud Guadalaxaram quarta die mensis Octobris, era MCCLJV. Et ego praedictus Rx - 181 - Enricus regnansin Castella et in Toleto hanc chartam quam fieri jussi, manu propria robori et confirmo. Joannes Di- daci Domini Regis notarius. Roderico Roderici existente Cancelario scribere fussit TRADUCCION Por el presente escrito sea conocido de todos y mani¬ a los presentes como a los venideros, que Yo fiesto, tanto Enrique por la gracia de Dios Rey de Castilla y Toledo, por el remedio de las almas de mis padres y la salvación de la mía, hago esta carta de absolución, concesión, con¬ firmación y perpetuidad a vos el Concejo de Carrascosa, villá.deí monasterio de Ovila, la cual mi padre 3' señor pobló y la predioha abadía lo llevó cpn agrado, valedera para siempre, ahora y en lo futuro, a saber con esta con¬ dición, que a la dicha abadía de Ovila sirváis perpetua¬ mente. Absuelvo a vosotros, a vuestros hijos e hijas y a todos vuestros sucesores de todo pecho y pedido, fonsado, facendera, fonsadera 3' de lodo gravamen Real, así que nunca, ni a mi ni a otros por mi, paguéis algo en toda vuestra vida. Si alguien intentase atrevidamente romper o disminuir esta carta, caiga en la ira de Dios, y con Judas traidor del Señor padezca las penas del infierno, y al Rey pague mil morabetines y el daño irrogado al sobredicho monasterio lo restituya do·ble. Hecha esta Carta en Gua¬ dalajara-a cuatro de Octubre de la Era 1254 (Año 1216). Y yo el antedicho Rey Enrique, reinando en Castilla y en Toledo, esta carta que mandé hacer, con mi propia mano la confirmo yroboro, Juan Díaz, notario del Rey. Rodrigo Rodríguez, canciller, la mandó escribir. VI Carta de confirmación de los privilegios de Ovila dada por Fernando III, en 1219 (Extracto latino tomado por D. Manuel Serrano Sanz de la ((Información y testimonio» existente en Argecilla, publicado en la revista de Archivos, Bibliotecas y Museos. 1914). Ego Ferrandus Dei gracia rex. Castellae ei Toleti, pro remedio animarum illustrium avorum- meorum domini A¡- dephonsi regis reaordationis felicisimche, et dominae Alio- noris reginae uxoris ejus, neo non et sainte serenisimae ge- nitricis meae dominae Berengariae regina et. P. la (sic) ex epsi matris meae beneplácito et asensu, una eum fratre ineo Infante domino Alphonso, jacio cartam concesionis, confirmationis et stabilitatis Deo et monasterio de Ovila, quod dictus avus meus dd novo in honorem- Sancti Dei Ge- nitricis construxit, et vobis domino Ferrando ejusdem ins- tanti abbati, vestrisque sucesóribus, nec non et toti mona- chocum conventui ibidem sub regula Cisterciensis Ordi- nis Deo servientium-, praesentibus et futuris perenniter va- lituram- ; concedo inqiiam vobis roboro et confirmo onmia haec subscripta quae in privilegiïs avi mei supra memora- ti vestris praecessoribus collala et confirmata ab eodem mi- sericorditer repperivi nomina quorum duxi suis vocabulis subnotanda. Locum videlicet qui dicitur Ovila, in rippa fluminis Tagi, prope castellum quod vocatur Las Peñas de Alcalathem, ubi constructum est illud monasterium ; locum quideni integre cum defessa sua, et cum omnibus perti- nentiis et terminis suis estra Tagum et ultra Tagum, sicut fixerunt metae et stabilit,'.ie undique mandato regio. De¬ fessa vero quuam vobis concedo et confirmo haec est ; — 183 — aquae et nemora quae infra isias suprascriptas metas et molones includuntur, videlicet fluvium quod dicitur Tur gus, de ponte Murelensi usque ad pontem de Ovila. Om¬ nia igitur haec proscripta vobis et vestro Monasterio prae- libato, vestrisque sucesoribus concedo, roboro et confirmé) cicm grangis, aldeis, terris, vineis, pratis, pastuis, rivis, mollendinis, piscariis, fontibus, aquis, montibus, nemori- bus, ingresibus et egresibus, et cum omnibus pertinentiis suis, in perpetuum habenda et irrebocabiliter, sine contra- dictione aliqua posidenda. Si quis vero praesumpserit, iram Dei Omnipotentis plenarie incurrat et cum huía Do¬ mini proditore penas substineat infernales, et regiae partu quinqué millia aiireorum in capto praesolvat (in cauto per- solvat) et damnum vobis super hoc illatum restituât du- pUcatum. Facta carta apud Bulgum {sic, por Burgos) ter¬ cia décima die Julii, Era mil doscientos cinqtienta y siete (sic). (Años 1219). TRADUCCION Yo, Fernando por la gracia de Dios, rey de Castilla y Xoledo, para remedio de las almas de mis abuelos ilustres, D. Alfonso Rey de feliz recuerdo y de la reina D." Leonor, su también por la salvación de la reina D.^ Be- esposa, y renguela, mi madre, y con el asentimiento y beneplácito de la misma, juntamente con mi hermano el Infante Don Alfonso, hago carta de concesión, confirmación, robora¬ ción y estabilidad por siempre valedera, a Dios al mo¬ nasterio de Ovila que m; dicho abuelo construyó de nueva planta en honor de la Santa Madre de Dios, y a vos don Fernando abad en aquel momento y a vuestros sucesores y a todos los monjes del convento que en él bajo la regla de la orden del Cister han de servir a Dios, tanto a los presentes como a los venideros, concedo, roboro y con¬ os firmo todas las cosas subscritas que en 'os privilegios de mi abuelo arriba mencionados dadas y confirmadas a vues¬ tros predecesores gratuitamente por él yo encontré, cuyos nombres mandé que se anotaran abajo, a saber : El lugar de Ovila junto al castillo que se llama Peñas de Alcala- them (actualmente Tetas de Viana), en donde fué construi¬ do aquel monasterio, el lugar íntegro con su dehesa y con todas sus pertenencias y términos fuera del Tajo y más allá, donde se fijaron los límites establecidos por mandato - 184 - del re}^ La de-hesa que os concedo v confirmo es ésta : las agyas y bosques qiie dentro de estos sobredichos límites y rndjones están encerrados (son), a saber : el río que se lla¬ ma Tajo, desde el puente de Mure! hasta el puente de Ovila» Todas estas cosas pára vosotros y el monasterio, para vuestros sucesores os las concedo, roboro y confirmo, con las.granjas, aldeas, tierras, viñas, prados, pastos, ríos, molinos, sitios de pescar, fuentes, aguas,, montes, bosques, entradas y salidas y con todas sus pertenencias, para siempre e irrevocablemente, sin contradicción, tenerlas y poseerlas. Si alguno intentase (atropellar esta propiedad); caiga en la ira de Dios omnipotente y con Judas, traidor del Señor, padezca las penas del infierno y al rey pague en él momento, cinco mil áureos, y lo que os haya perjudica¬ do, restituva el doble. Hecha la carta en Burgos, 13 de Julio, Era "1257 (año 1219). VI I Carta de confirmación de los privilegios de Ovila, dada jx)r Fernando III en 1220. (Extracto latdio tomado por D. Manuel Serrano San de la Información y lestimonio, existente en Argecilla, y publicado en la Revista de Ar¬ chivos Bibliotecas y Museos, 1914.) Ego Ferdinandus Dei gratia rex Castellae et Tolleti, untí cum uxore mea domrva Beatrice (sic) regina, et eum fratere meo Infante domino Alphonso, et asensu et bene¬ plácito domnae Berengarise reginae genitricis nieae, facia cartam concesionis confirmationis et stàbilitatis Deo et monasterio Beatae Marine de Ovila, et vobis domno Fe¬ rrando ejusdem instanti abbati, vestrisque sucesoribtis, nec non monachorum conventui ibidem sub regu¬ et loti la Cisi-ercienxis Ordinis Deo servientium, praesentibus et futuris peremniter valitnram. Concedo itacfve vobis et confir¬ mo pro defessa habenda ct perpetuo posidenda, aquas vide¬ licet flunvinis Tagus (sic) et neniara quae incliinduntur a ponte Murellensi usque ad pontem de Ovila, et a via quae exit de Sotoca et vadit ad velem (valíem) de Zancada us¬ que ad Murellum, quae vobis avus meus domnus Ade- fonsus rex felicis memoriae similiter pro defessa habenda contulil et concesit, et ea (m) habestis ct posideatis pe¬ remniter sicuttempore- posidislis-. Similiter autemt suo concedo confirma omnis illa tant defessas, sive vobis et aquas, nemora quae tempore ejusdem avi mea ultra dictum fíúvimum habeatis, ut illa habeatis et irrebocabiliter po¬ sideatis sicut tune amado in eternum. Si quis vero hanc cartam infringere seu diminuere in aliquó praesumpserit, iram Dei Òmnipotentis plenària 1 — I») — • incurrflt, et ctiin luda Domini proditore penas subsiineat infernales, et díegrae (sic) parti mille attreos in capta (cau¬ to) persolvat, et damnum nobis supra hoc illatujn resti¬ tuât dupUcatum. Facta carta apud Zoritam^ tercio Cfl·len- das Madii, Era mil doscientos cincuenta y ocho (sic) an¬ no regni mei tertio, anno quo ego res Ferdinandus in mo¬ nasterio Santae Marias Regalis de Burgis manu propria me accinxi cingulo militari, et tertis die post dictam do- miinam Bercngariam (por Beatriz), reginam, Fhilipi con- dam Aegis Romonurum filiam, duxi solemniter in uxo- rem. Et ego sepcdictus rex Ferdinandns regnans in Cas- ielfa et Toleto, hanc cariam quam fieri manu propria ro¬ boro et confirmo. TRADUCCION Yo ^ Don Fernando por la gracia de Dios rey de Cas¬ tilla y Toledo, juntamente con mi mujer la reina doña Beatriz (de S'uabia) y con mi hermano el infante D. Al¬ fonso, con el consentimiento y beneplácito de la reina, mi madre, doña Berenguela, hago carta de concesión, confir¬ mación y estabilidad por siempre valedera, a Dios y al monasterio de Santa María de Ovila y a vos D. Fernan¬ do en el actual momento abad, a vuestros sucesores y a todos los monjes que allí bajo la regla del Císter sirven a Dios, tanto a los presentes como a los venideros. Os concedo y confirmo para tener la dehesa y para poseerla perpetuamente, las aguas del Tajo los bosques y que están entre el puente de Murel y el de Ovila y desde el camino que sale de Sotoca y va ai valle de Zancada has¬ ta Murel, que a vosotros ofreció y concedió mi abuelo Al¬ fonso, de feliz memoria, para que tengáis y poseáis la dehesa por siempre, como en su tiempo la tuvisteis. Asi¬ mismo os concedo y confirmo todas las cosas, ya dehe¬ sas, aguas o bosques que en el tiempo de mi abuelo hrás allá del río tuvisteis, para que las tengáis y poseáis irre¬ vocablemente por siempre, hasta la eternidad. Si alguien infringiere esta carta o intentare disminuir¬ la en algo, caiga en la ira de Dios omnipotente y con Ju¬ das traidor sufra las penas del infierno y al rey pague mil áureos, y a vosotros pague duplicado el daño. Hecha la carta en Zorita (Zorita de los Canes, cerca de Pastrana, perteneciente a la Orden de Calatrava) el 187 — — tercer día de las Kalendas de Mayo. Era 1258 (29 de Abril de 1220) tercer año de mi reinado, en el año en el cual yo, en el Monasterio de Santa María la Real de Burgos (Las Huelgas), con mi propia mano me ceñí el cíngulo militar (se armó caballero) y tres días después me casé so¬ lemnemente con doña Berenguela, hija del Emperador de romanos, Felipe (Beatriz de Suabia, hija del Empyerador de Alemania). Y yo, el supradicho D. Fernando, reinan¬ do en Castilla y Toledo, esta carta que mandé hacer, la firmo, roboro y confirmo con mi mano. VIII DONACION DE DOÑA YELO PEREZ YE MONASTERIO DE OVILA P'ué hecha en Cifuentes (Guadalajara) el 10 de Febre¬ ro de 1325 ante el escribano Gonzalo Martínez. La escri¬ tura, en pergamino, se halla en el rico archivo municipal de esta villa (habiéndolo leído en Diciembre de 1931), así como el documento que al día siguiente, o sea el 11 de Febrero de 1325, suscribió el abad de Ovila Fray Domin¬ go, en unión de los monjes que sabían escribir. Ambos documentos se hallan en excelente e.stado de conservación ; v como en ambos se dice lo mismo ' fundamentalmente, transcribo el último de los citados (por más corto), que llevó un sello en cera de la abadía de Ovila, del que tan .sólo queda la cuerda ; dice así : ((Sepan quantos e.sta carta bieren Como don Frey domin¬ go por la merced de dios Abbat del monasterio de sancta maria de Ovila y el convento de ese mismo lugar. Otorga¬ mos que por razón que vos don Yelo Pérez muger que fues- tes de Ferrant Perez Falcon diestes e fiiziestes donación al dicho monasterio de unas casas con almozaba y un trasco¬ rral que auiedes (poseéis) en Atienca. Et de la casa de Ma- tiella (Malillas) con todos sus heredamientos. Et otro si todo el derecho que auiedes en la casa fuerte de valde rebollo (Valderrebollo) (1) con el señorío que a vos perte- (i) Valderrebollo es un pueblo situado a orilla del río Tajuña en una fértil vega y junto a una alameda muy hermosa, cerca de la carretera de Brihuega a Cifuentes, e inmediato al pueblo de Ma- segoso ; de su casa fuerte o castillo no quedan ni restos. — 189 — nezie e con montes, prados e exidos (egidos) e pastos, e ríos,e huertos, e heredamientos de pan leuar (llevar) la¬ brados y por labrar.q.en el dicho lugar auiedes. S'egunt suena en las cartas dela donazion que de vos tenemos en esta razón. De nos, dar para la vuestra desspensa en to¬ dos los años de la uestra uida cada año por Ja fiesta de Santa M.® de setiembre ocho cafizes (cahices) de trigo de doze medias al kafiz. Et dozientos ms (maravedises) en dineros desta moneda que fazen diez dinos (dineros) el mr (maravedí). cada año los zient mrvs por la Otrosí fiesta de Omnium (otros) Ciento Sanctorum. Et los ots por la pascua mayor. Otrosí q.uos demos (,os demos) acabo de dos años en toda la uta (vuestra) uida segund dich'es (queda dicho) treze varas de blanquete pa (para) uestro uestrario (vestuario) e un puerco cada año. Et si a estos dichos plazos non pagáremos esto que dicho es, da¬ mos poder por esta carta a vos la sobredicha don Yelo Pérez o al que uos la mostrase, que tomades los biqne? muebles que falláredes de dicho monasterio e que los ven¬ da o fagades vender luego, e que vos entreguedes de todo lo que oviérades de averj bien e complidamente nos que fagamos san quequier (cualquiera) que de los nuestros bienes fue hendido por esta razón a cualquier que lio com¬ prare.- Asi nos mismos lo vendiésemos o fuésemos preseti- tesal vender. Et .si vos la dicha don Yelo Pérez o el mostrador de esta carta pena o caloña (multa) otorgésedes por la entrega que en nuestros vienes fiziésédes por esta razón, que toda sea sobre nos o nos sobre vos. Et ¿ios que ía pechemos (paguemos) teda et que non seamos oídos sobre ello. Et cuantas vegadas (veces) a pleito en juicio pareciésemos con vos o con el mostrador de está carta sobre esta razón (sobre este asunto) que nós peche¬ mos todos los daños, costas, misiones, que fiziésedes ; por vuestra palabra llana seades creída sin cura e sin testo. Et con esto sea firme et non venga en duda, damos (a) vos esta avierta e sellada con ntro. seello- Et los monges del dicho convento que sabie'mos escribir pusiemos en ella ntros; nombres so escriptos. de ntrs manos, fetíha onze días de febrero era de mili e trezientos a sesenta e tres años. Nos don Fr. Domingo abbat del dicho logar otor- ■gamos. Yo fray loham de Socorba prior, otorgo. Yo fray Yo fray Gil otorgo. Pero de Amtiellas sacristan, otorgo. Yo fray Yañez, otorgo. Yo fray Pascual otorgo. Yo... otorgo, ego Franciscus lohanes otorgo. Yo Rui lohanis otorgo. Yo fray ÍVÍartin grangero en Cifuentes, otorgo. IX Convenio entre el Monasterio de Ovila y los vecinos de H netos acerca de los tributos que éstos debían pagar¬ le. (Documento notarial ; nuev.e hojas de papel en folio menor. Existe en el Archivo Histórico Nacional, legajo 3.231 ; casa de Osuna. Hallazgo de D. Manuel Serrano Sanz). Inédito. Sepan quantos esta carta vieren como Nos don Johan, por la gracia de Dios, abbad del monesterio de Santa María de Obila, e fray Diego de Azañon, Prior, e fray García, e fray Johan de Oter, e fray Johan de Medina e fray Pelayo de Sotoca, e todos los monjes e convento del dicho monesterio, seyendo (estando) juntados a cam¬ pana tañida, segund que lo avemos de uso e costumbre de nos juntar, por nos mesmos, e otro sí por virtud e po¬ derío que nos fué dado e otorgado por fray Nicolao de S'emavera, monje en el monesterio de Clareval (Clair- vaux o Claraval), de la orden de Cistel, visitador de todos los monesterios de Castilla de la dicha Orden por el pa¬ dre abbad de Cistel, otorgamos e conoscemos que por ra¬ zón que al tiempo e sazón el concejo e pmne que vos buenos del logar de Huetus fuestes dados et en¬ nuestro tregados a este dicho monesterio e abbad (abad) e Prior e monjes e convento que eran a la sazón, por vasallos, con todas las heredade, e términos del dicho logar Hue- tos, et eso mesmo casas e corrales et solares que son en el dicho logar Huetos, por juro de heredat para en siem¬ pre jamas,et para que recudiesedes a este dicho mones¬ terio et abbad e monjes e convento, asi a los pasados co- 1!)1 — mo a los presentes e a los por venir que sucedieren nos por tiempoen este dicho monesterio con cierto pan de tributo et encenso, et con las penas e calonias e yantar, segund vasallos, e de non rendir a señor (no darse a otros señores). Et despues fué avenencia econpusicion entre el abbad e monjes... et entre el dicho concejo e omnes buenos... que diesen e pagasen en cada un año por siempre jamas al abad e monjes e convento deste didho monesterio, cier¬ tos maravedises, e la dicha yantar, en cada un año, como dicho és, e penas e cailonias, e sangre, sobre la qual ra- son aávido ciertos debates entre nos el dicho don Joahn abad Prior e monjes, e convento, e vos el dicho concejo e et omnes buenos del dicho logar Huetos, nuestros vasa¬ llos. Et por ente, por vos bien fa.ser bien e mercet, et porque no se yerme, como tiene comienco el dicho logar dello, anle cpie .se pueble e vosotros Jos vecinos e mora¬ dores dél podades bien bevir, e de aqui adelante non haya question, ni debates... de nuestra cierta sciencia et entendimiento, ávido nuestro consejo con omnes buenos e sabidores e con otros monjes de la dicha Orden del Cistel..., que seades e sean tenidos e obligados de dar e pagar de cada un año... dosientos reales de buena plata de peso e de la ley e cuño de Castilla, por rason del dicho tributo et encenso, e aqui se encierran todos los pechos e derechos que vos el dicho concejo e omnes buenos pre¬ sentes e los por venir, aviedes de dar e de pagar a nos el dicho don Johan abbad e Prior e monjes e convento, e los nuestros subcesores, en cada un año... Salvo ende la yantar (la comida) que nos el dicho don Johan abbad, e los abades que en el dicho monesterio sucedieren des¬ pués de nos, han de aver de cada un año... e las penas e calonias, e sangre, e justicia que pertenece al señorío, eso mesmo como dicho és ; otrosí, que nos dedes e pa- guedes por todas las heredades que avernos en el dicho logar Huetos, et en su término con Monte Agudo et el Foyo, sacando (excepto) Jas casas e solares que fueron de Gutier Roys de Vera (adquiridas por el monasterio en virtud de un cambio reseñado en este libro) que disen de La Torre, e las viñas que avemos e poseemos oy dia en termino del dicho logar Huetos, que se quedan e fincan libres e esentas para nos el dicho don Johan abad e Prior e monjes..., setenta medias de pan, por meytad trigo e por meytad centeno e cevada, buen pan limpio et enxu- — 192 — to..., e que ■ en qualquier lugar de los arrendados, que rindan por renta setenta medias del dichiO pan en cada un año..., e qué nos e los nuestros subcesores seamos te¬ nidos et obligados de dexar e desamparar et entregar a vos el dicho concejo... todos et qualesquier heredamiento que a nos. oy dia quedan en el dicho logar Huetos et en su termino, sin tributo ni encenso, nin renta alguna, sal¬ vo los dichos reales de renta; eso mesmo que... entrega- redes a nos el dicho don Johan... quatro aranzadas en buenas viñas, que sean de dar e de tomar, en termino de la; villa de Cifuentes; que eso mesmo... seamos tenidos e obligados de vos dexar... las dichas viñas et eriales e casas que nos oy dia quedan en el dicho logar Huetos et en su termino, para que todas las dichas viñas e ca.sas e corrales, e solares e tierras de pan levar, e huertas e prados e pastos e montes e términos e aquas manantes e corrientes e estantes ; todo a fumo muerto (hogar apa¬ gado • o casa deshabitada), sean e queden libres et esentas para vos el dicho concejo e omnes buenos... pero que los non podades vender, ni trocar,- ni empeñar... salvo a pe¬ chero fijo de pechero vesino e morador en el dicho logar de Huetos, de la forma e manera que en los privillejos que avemos e tenemos se contiene... e qualquier vesino... enpeñare o enajenare a monasterio o iglesia o a otra per¬ sona...,peche en pena a nos el dicho don Johan abad... mil maravedises de la moneda que corriere en Castilla, e... la venta sea en sí ninguna (no sea válida)... E nos Pero Ferrandes e Ruy Sanches, alcaldes en el dicho lo¬ gar Huetos... conoscemos e otorgamos que tomamos e rescebimos de vos el dicho don Johan..., todos los dichos heredamientos... sacando (excluyendo) las dichas casas e solares de la torre, e viñas, con el dicho tributo et encen¬ so de los dichos dosientos reales de plata e setenta me¬ dias de pan en cada un año... la meytad el día de todos los Santos, e la otra meytad el dia de Pasqua de Navi¬ dad siguiente, so pena que vos pechemos... un real de plata por cada un día de quantos días pasaren de 1os di¬ chos plazos... Fué fecha e otorgada esta dicha carta en el dicho monesterio en veynte e seyB dias del mes de de- siembre del año del nascimiento del nuestro Salvador Ihus Xpo de mili e quatrocientos e honse años. Testigos que fueron pre.sentes... Pero Martines de Medina vecino de Ruguilla, e Sancho Sanches de Otaço e Johan de Orna, escuderos del dicho don Johan abad. (Sigue la — 19? — aprobación del concejo de H netos y una nota en la que se dice haber dado los vecinos de este pueblo al monas¬ terio de Ovila ((ochenta e sinco florines de oro del cuño de Aragón», por unas casas ; los frailes se quedaban con la torre, que debía ser un castillejo del que actualmente no quedan señales). 13 X ILISTA DE ABADES DE OVILA iLa desaparición del Archivo y la escasez de documen¬ tos pararehacer la historia del monasterio, hace imposible establecer la cronología de los abades y dar la lista com¬ pleta de sus nombres; sólo a partir de 1680, he podido conocer los de todos y casi los años de su elección, examinando una a una las cuentas de los libros ya que van firmadas por el abad. Los anteriores a la fecha indicada, los he entresacado de documentos consultados para hacer este libro : 1182 Fray Pedro. 1186 )) Esteban. 1205 » Pedro. 1218 » Sancho Andrés. 1219 » Fernando. 1301 » Pedro. 1328 » Diomingo. 1411 » Johan. 1444 » Martín de Pareja. - 195 — 1477 )) Alfonso de Alcubilla. 1500 (?) )) Sancho Tamayo. 1612 » Bernardo Barnuevo. 1680 )) Sebastián Sánchez. 1682 )) Joseph López. 1683 » Gabriel Fernández. 1684 )) Jerónimo del Joseph. 1687 » Gregorio Sánchez. 1690 )) Benito Arias. 1694 )) Gabriel Fernández. 1698 Vacante. 1702 )) Martín Galán. 1705 » Francisco Muñoz. 1708 » José Maycas. 1711 )) Sebastián Pérez. 1714 )) Baltasar Zevallos. 1718 )) Vicente de Zelada. 1722 )) Gabriel de Zelada. 1725 )) Francisco Quiñones. 1728 » Sebastián Pérez (reelegido). 1731 )) Martín de Junco. 1735 » Jerónimo Fernández. 1736 » Fernando Carralero. 1739 )) Martín Collado. 1742 )) Pedro Miguel. 1745 )) Antonio Fernández. 1748 )) Edmundo de Pliego. 1751 )) Bartolomé Valladares. 1754 )) Pedro de Llanes. 1757 )) Alonso Rodríguez. 1760 )) José Agustín. 1764 )) Miguel de Vila. 1769 )) ILuis Alonso. 1772 » Lorenzo Segovia. 1776 » Atilano Vadillo. 1779 )> Ventura Sánchez. 1780 » Vicente Alvarez. 1784 » Gregorio Galdamez. 1788 » Clemente de Fonseca. 1792 )) Anselmo Plaza. — 19rt — 1796 » Bruno Pérez. 1799 » Rosendo González. 1804 » Cándido Luengo. 1808 » Marcelino González. 1812 » Atilano Pérez. 1816 » Lorenzo de la Piedra. 1820 » Rafael Arce. 1824 » Matías Gañán. 1828 Vacante. 1830 » Angel Cid. 1834 » Cayetano Fiz de Gayóse. XI pertenecían al monasterio y Relación de las fincas que fueron vendidas en en 1823 y confirmada 1821, devueltas su adquisición a los compradores, en 1835 ; figuran tam¬ bién en esta Relación algunas que fueron vendidas con ■ posterioridad. (Del Archivo privado de D. Manuel María Cortijo, Comisionado liquidador de las bienes del ex con¬ vento en 1835.) •OviLA.—Conv'ento.—En 27 de Octubre de 1821 se re¬ mató en D. Francisco Antonio Ardiz, en un millón de rea- Jes. (Expresa el asiento, con iglesia, claustro, celdas y de¬ más, pertenecientes al edificio.) Coto redondo de Ovila.—En 27 de Octubre, en el mis¬ mo Ardiz, todas las tierras, montes, viñas, casas, parideras y cuantos árboles comprendía el coto redondo, en 222.000 reales. Carrascosa.—En 31 de Junio de 1821 se vendieron a D. Julián Gil ocho tierras y ocho viñas projjias de Ovila, en 4.510 reales. .\IORiLLEjo.—Acedrón .—En 16 de Julio de 1821 se rema¬ taron en el (Sr.) Ardiz, en 52.407 reales su coto redondo, ti¬ tulado <(Acedró·n)), que ocupa un cuarto de legua de largo y una cuarta parte de travesía, con 57 fanegas y odho ce¬ lemines de sembradura ; dos viñas, una de dos fanegas y cuatro celemines de sembradura y Ja otra de quinientas veinte cepas, y dos molinos de una piedra cada uno. - 198 — SoTOCA.—En 31 de Julio de 1821 se remataron en Lean¬ dro Sanz (1) dos tierras en 30.000 reales. Idem a favor de D. Francisco Fulgencio López otras dos tierras, en 9.760 reales. Idem a favor de D. Manuel Abánades dos tierras y una huerta en 31.770 reales. Idem a favor de D. Manuel Cortijo, cuatro tierras en 9.350 reales. Idem a favor de D. Juan del Amo, otra tierra en 14.700 reales. Fn 11 de Diciembre de 1821, cuarenta y dos fincas en favor de D. Clemente Antón (el lego del convento), en 171.000 reales (2). j SOTODOSOS.—Fn 19 de Septiembre de 1822, compró D. Atilano Melguizo, con calidad de traspaso, la mitad en 138.000 reales, cincuenta y una tierras, cabida de 257 fa¬ negas y un celemín (de sembradura) ; una tierra de pan llevar de 37 fanegas, en el término de Padilla y dos de dos fanegas, término de Flortezuela. Gárgoles de Abajo.—Las tierras de Gárgoles de Aba¬ jo fueron vendidas a D. Manuel Cortijo y (Atilano) M^l- guizzo (3), en 30 de Marzo de 1842 : al primero, diecicéis tierras y viñas, en 35.750 reales y tiene pagados los pla¬ zos ; el último, en 3 de Septiembre de 1849. Al segundo, diez tierras en 4.320 reales en 18 de Marzo de 1842 y tie¬ ne pagado el último plazo en 3 de Abril de 1849. Él ca¬ non del molino harinero, de 20 fanegas de trigo anuales, las cobra la administración y está el Ayuntamiento al co¬ rriente de pago. SoLANiLLOS.—Fn 16 de Julio de 1827, compró D. Luis Madrid cuarenta y dos tierras y cinco viñas en 12.000 reales. Moramchel.—Fn 12 de Junio de 1821 se vendieron a b). T.uis Madrid varias tierras en 6.620 reales. (1) Era antepasado del autor de esta obra y conocido por el so¬ brenombre de «El tío Rabote». Las fincas que adquirió, fueron Las Hazas Largas y la Huerta del Monje. (2) Se confirma con estos datos que lo más y mejor de Sotoca perteneció a los frailes hasta última hora. (3) Era monje del convento de Ovila. — 199 — Masegoso.—En 10 de Junio de 1821 se vendieron a don Juan José Pérez veintiuna fincas en 21.500 reales. Ruguilla.—En' 7 de Agosto de 1821 se vendieron a don Manuel Cortijo cinco fincas en término de dicho pueblo ; su precio, 7.011 reales. Guadalajara, 16 de Enero de 1860. XII Inventario de lo/ biene/ mueble/ hallado/ erv el convento de Ovila al incautarse- de^ ello/ el comisionado D. Ma¬ nuel María Cortijo, erv. presencia del alcalde de Trillo, Euti(ïuiano Carrascoso y el último abad. Fray Cayetano Fiz de^ Gayoso, el 82 de octubre^ de^ 1835. (Del Àichivo prí- vado de D. Manuel Cortijo). (Este^ inventario va precedido de..» la relaciórv, de^ algunas lincas y censo/ del Monasterio) (l) Sala abacial.—Dijo el padre abad que la cama y demás muebles de poco valor que ha}' en ella, son de su uso, por lo que con arreglo al artículo 3."' del R. D. y voluntad ex¬ presa de vS'. M. para que tenga toda la Gonsideración que merecen los monjes, nada s.e inventarió. Antesala.—^(Abacial).—'Una mesa redonda de nogal con doscajones y cerradura, la cual fué vendida en 1821 por el Comisionado (de entonces) D. Cristóbal Olmedo a D. Ma- (i) Junto algunos muebles incluyo entre paréntesis, la tasa¬ a ción hecha posterioridad ; entiéndase que se trata de reales. Los con muebles se deprecian considerablemente y se exagera su mal estado precisamente piara justificar su escaso valor. Por una carta del mis¬ mo archivo de Cortijo, se puede afirmar que hubo ocultaciones frau¬ dulentas por parte de los monjes, desaparición misteriosa de no po¬ cos. Asimismo, deduce de dicha carta que los que adquirieron o se se llevaron muebles en 1821, devolvieron verdaderas porquerías cuan¬ do al volver los frailes al convento en 1823, fueron forzados ello. a (Nota del autor.) — 201 — nuel Cortijo (30 rs.) con cuatro sillas braceras (16). Otra mesa de cocina (4). Dos camas (8). Seis mantas (30) y cua¬ tro colchones (52) con dos jergones (8), cuyos muebles se le hicieron entregar en 1823, cuando volvieron los monjes al convento. Hay en dicha antesala otra me.sa vieja de pino (4), las cuatrb sillas arriba referidas, bma cortinavieja (3) de co¬ tón, 3' una barreta. Un velón de bronce con dos meche¬ ros (8). Celda del padre cillerero.—Kn esta celd i dijo el referido padre que los cortos muebles de mesa 3- demás, son de su uso 3' nada fué tocado ni inventariado. Cuftrlo de cillerería.—Se halló una mesa tablero lar¬ go, de nogal, para comer (24), cuya pieza compró en 1821 Félix Bachiller, vecino de Trillo, al comisionado D. Cris¬ tóbal Olmedo, con otros muebles que le hicieron devolver en 1823 cuando volvieron los m,onjes a sus conventos. Se halló una silla de vaqueta antigua (3), diez taburetes de pi¬ no (10), una cama de pino ay Luis Alonso, natural de Durón, or¬ denado de epístola, a quien dijo pertenecer la cama y los cortos muebles que en ella había, por lo que no se inven¬ tariaron.—Segunda celda ; Se encontraron seis jergones viejos (6), dos colchones viejos (4) y ocho fundas viejas (3).—Tercera celda : Una cama rota de pino (1), una mesa vieja (1), un taburete (medio real) y una silla rota de va¬ queta (1).—Cuarta celda : Una mesa de pino con cajón (2), una silla bracera de vaqueta vieja (1), cinco taburetes pino viejos (dos reales y medio) y una cama de pino para cordeles (1).—Quinta celda : Una mesa de goznes rota y viejísima (2), dos camas de pino para cordeles (3), una silla vieja de vaqueta (1) y otra de pino (1).-—Sexta celda : Dos camas viejas de pino para cordeles (2).—^Séptima celda: 203 — — Una mesa d.e n.ogal rota y vieja (2).—Octava celda : Una mesa de pino (2), una cama vieja acordelada de lía de es¬ parto (1), un taburete de pino (medio real), una» jarra y bacía de barro (medio real) y una cama vieja (1).—Novena celda : Una mesa de pino (2), una cama de lo mismo (2) sin cordeles, un jergón y dos colchones (9), once mantas viejas de Falencia (11), una jarra y bacía de barro (medio real) y un baturete de pino (medio real). Claustro del dormitorio.—Se hallaron en él dos mesas de pino (3), una silla vieja de vaqueta (i), otra de pino (1) y dos taburetes viejos (1). Corredor.—Un banco de pino (2) y una cama de lo mis¬ mo muy vieja (medio real). Celda del lego Fray demiente.—Dijo que la cama de Orden y demás muebles de corto valor que él se hallaron, es todo de su uso común y por eso no se inventarió. Refectorio.—S'e hallaron siete tablas largas o mesas para comer la comunidad, con sus respectivas banquetas (12), treinta y seis jarritas para el vino (5), dieciseis vina¬ greras (2), doce saleros (2), dos ollas grandes (1) de Alcor¬ cón, dos tinajillas (2), tres cestas viejas (1), una banasta (medio real) y otra tinaja para el agua (1). Cocina.—Tres ollas'pequeñas barro (medio real), de dos ídem grandes (1), una docena de platos comunes (2), dos sartenes grandes viejas (2), otra mediada y dos más pequeñas (2), cuatro paletas y unas parrillas (real y medio), un almirez de metal con su mano (10), dos cazos (1), tres tarteras de cobre (2), dos trébedes (3), dos asadores (1), un caldero (3), un perol (1), un gato de )'erro (2) para sos¬ tener el asador, unas tenazas y badil (2), una mesita de pino con cajón (1), un rallo de latón (1), dos alcuzas de lata (medio real), dos cuchillas (1), dos cántaros y dos ca¬ zuelas de Teruel (1). Despensa.—Seis tinajas pequeñas y desocupadas para tener aceite(12), una romana grande de números que al¬ canza a 27 arrobas (27), otra ídem de doce arrobas (12), otra pequeña de balanza (6), una arca grande vieja (2), — 204 — otras dos pequeñas (2), una mesa de pino (1), dos pellejos ya andados (A'iejos) para tener vino (2). Bodega-cocedero.—Trece tinajas grandes empotradas que todas ellas caben unas ochocientas arrobas de vino ; dostinajas pequeñas (4), tres escaleras (3), dos cantarillos (medio real), dos horcas (para aventar), un bielo y palos de carro (1). Cueva subterránea.—Seis tinajas grandes que cogen unas trescientas arrobas de vino ; un lagar de madera para torcer las uvas como son, dos husos, tuercas y cureña, vara y seras (50). Corral.—Un carro para bueyes advirtiendo que no se han encontrado en el Monasterio caballería alguna ni bue¬ yes de lahor ; sin embargo de que los ha habido para ha¬ cerlas (44) y cuyos barbechos dispuestos para la actual sementera deberán abontirse a la Caja de amortización por el coimprador (de la finca o coto cerrado de Ovila) Ardiz. Tres rejas, una quebrada (9), un hacha (2), un mazo de hierro (2), una escoda de pico y dos azadas (5). Paja.—-En el pajar que posee y tiene cerrado el citado comprador, existe toda la paja de la cosecha del monaste¬ rio ; adetuás hay una porción de basuras que se utilizarán para el Estado, vendiéndolas. Gruiuíros.—En el de trigo, solo se hallaron 31 medias de com tin, que se trigo midieron ; en el de cebada, dieci¬ seis medias, y treinta }• dos medias en itn troje de avena. Reloj de ¡a torre.—Un Reloj grande de torre que e.stá descompuesto y tiene su buena campana ; todo fué vendi¬ do en 1821 por el comisionado D. Cristóbal Olmedo al pueblo de Ledanca y lo volvió al Monasterio en 1823 cuan¬ do volvieron los frailes a sus conventos. (Devuelto a Le¬ danca con posterioridad). Campanas.—Hay dos campanas grandes con un cam¬ panillo pequeño. Monasterio.—El monasterio comprende dos claustros - 205 — (consideran como claustro cada uno de los pisos que tiene el del convento.—N. del A.) con las diferentes habitacio¬ nes, oficinas, tejados que deteriorados y cuyas están muy goteras arruinarán su interior si la Real Caja n.o toma las medidas necesarias para precaverlo, aprovechando cuanto le parezca ijtil y evitando el extravío que puede resultar por estar en despoblado }■ quedar solitario. Iglesia.—Es obra magnífica, de una nave y crucero, con bastante elevación, en la cual hay el altar mayor de seis columnas con su sagrario o cascarón pintado y dora¬ do ; a la derecha San Benito de talla y buena escultura ; a la izquierda San Bernardo, de igual tamaño y escultura ; encima está la imagen de nuestra señora (en la hornacina superior) ; en la peana unas sacras, un crucifijo pequeño, seis ramos de lata, dos de madera, seis candelabros de la¬ ta, dos de bronce, otros dos de ídem, una campanilla, un atril con su misa!, un cirio pascual de madera, dos facis¬ toles con sus paños ; en el Sagrario una caja de plata para la hostia consagrada y una sabanilla de lienzo sobre el altar.—Laterales. A la derecha un altar con un cuadro, hermosa pintura, de nuestro padre S'an Benito, dos can- deleros de bronce, un atril y misal viejo, con sabanilla de lienzo. A la izquierda, otro altar igual con un cuadro, her¬ mosa pintura, de nuestro padre San Bernardo, un cruci¬ fijo pequeño, dos candeleros de bronce, un atril, misal y sabanilla.—Capillas. La capilla del Santo Cristo (frente a la puerta de la sacristía) con varios santos pequeños (1) un atril de pino, dos candeleros de bronce, un tineblario de pino, y en el Sagrario del altar una caja de reliquias (2) de santos mártires con una sabanilla. Otro altar (también en la nave del crucero al lado del evangelio) Santa Catalina, con un cuadro grande, hermosa pintura del martirio de la santa, un crucifijo pequeño, dos candeleros de bronce, un atril viejo de pino, 3^ sabanilla.—Cioerpo de la iglesia. Un facistol grande y dos bancos de respaldo con asientos.— Portada. Dos grandes puertas que salen al campo, con sus cerrajas, su buen cancel de puertas buenas.—Púlpito. Un pulpito a la derecha o lado del evangelio, y dos confesio- (1) .Actualmente en Rüguilla, en casa de la nieta política de Cor¬ tijo. (2) 'Las relitjuia.s que se citan en el manuscrito anónimo de la Colección Salazar, de la .Academia de la Historia ; desaparecidas. — 206 — narios de pino, una pila bautismal y una lámpara de bron¬ ce.—Coro alto o tribwva.. Con un gran facistol, un cande- lero para alumbrar de noche, veintiséis viejos delibros coro y canto llano, tres bancos respalderos,altarito un portátil con frontal de seda, un organillo realito con dos fuelles, un taburete de pino, dos bancotes y un calderillo para agua bendita. Síicristía.—Con trescajones de nogal para guardar la ropa de Iglesia. Una mesa de nogal con un frontal de seda. Otra pequeña, una urna dorada con su cristal, y dentro una efigie portátil de N.° P. San Bernardo, con vestido monástico de seda. Dos ciriales de latón. Una custodia d+ bronce con su caja. Una cruz también de bronce ; dos ce¬ tros. Un incensario y gaveta de plata. Doce corporales de lienzo, con encaje. Un hpstiario de bronce ; unas crismeras de plata con su caja de madera. Un báculo de plata (ac¬ tualmente en Sigüenza) con su caja de niadera, para el padre abad. Una caja de madera, y dentro de ella otra de plata pequeña para colocar las hostias, que es la que se puso en el Sagrario. Una bolsa de seda con un anillo de plata sin piedra, y cruz de lo mismo con su cordón d^ seda, llamado pectoral y guantes para los oficios mitrales Tres mitras de seda. Una cruz pequeña de bronce, tres cande- leros de lo mismo. Tres cálices de plata con sus catenas y cucharillas. Tres pares de vinageras de vidrio. Un espejo de cristal. Veinte amitos, seis paños para ¡as aras, cuatro para los altares, siete albas, dos roquetes encarnados con sus robrepellices, veinte purificadores, seis cornialtares, un paño de tumba de estameña negra. Tres frontales de .seda, un almohadón blanco, dos de seda encarnados, una alfom¬ bra encarnada, seis amitos sueltos de diferentes colore?, tres cíngulos, cuatro casullas negras con sus bolsas de corporales. Seis ídem moradas con sus paños y bolsas de corporales. Dos dalmáticas y capa morada, cuatro casullas blancas con sus paños y bolsas correspondientes. Una capa blanca, cuatro casullas verdes, paños y bolsas. Cinco ca¬ sullas blancas floreadas, con sus paños. Un vestido de la Virgen que es de seda blanca plateado. Dos dalmáticas blancas, una capa con galón amarillo, cinco casullas encar¬ nadas con sus paños y bolsas. Dos dalmáticas de terciope¬ lo encarnado y una casulla de lo mismo (1). Seis casullas (i) .Se trata de un magnífico temo del siglo xvi ; la casulla tiene de arriba abajo una tira bordada de la que en este libro se repro- - 207 — encarnadas con galones amarillos. Cinco cuadros viejos y seis misales también viejos. Oratorio del abad.—Un cuadro de Nuestra Señora y San Bernardo. Una silla forrada de seda floreada. Una sa¬ banilla, un cáliz de bronce con cucharilla y patena de pla¬ ta, un crucifijo y unas vinageras de vidrio. Una casulla blanca, otra ídem sin forro, una piedra de jaspe, una casu¬ lla deshecha, una alba, dos sabanillas, tres amitos, una casulla negra con galón blanco, todas metidas en un cajón de pino viejo. Archivo.—El archivo de este monasterio se halla inme¬ diato al coro alto (en el claustro) dentro de la pared maes¬ tra o calicanto de la iglesia, de un modo tan seguro que no puede perecer aunque por desgracia se quemase el con¬ vento. Hay en él dos cajones (armarios) de pino a la derecha e izquierda con veinte separaciones, donde existen y se conservan los Privilegios, donaciones reales, confinmacio- nes, escrituras de arrendamiento, apeos y demás papeles titiles, cuyo local queda cerrado y sellado hasta que el Go¬ bierno de S. M. determine lo que convenga, y si fuese ne¬ cesario se dará una nota expresiva de todo ello, cuya dilh gencia se omite por ahora con el fin de no abultar este Inventario y ocupar más ti.empo, y porque en 1821 fueron vendidas las mejores posesiones de dicho monasterio inclu¬ so su término o coto redondo jurisdiccional, según y como va ya emitido en sus lugares respectivos ; pero que sin em¬ bargo ofrece hacerlo el Comisionado con la mayor escru¬ pulosidad si de nuevo se le ordena. Libros de cuentas.—El corriente, de pasta de cartón, que dió principio en el año 1834 siendo las últimas, desde 15 deSeptiembre del corriente 1835 hasta el 15 de Octubre que es el mes presente pues el 19 se tomó posesión a nom¬ bre del Estado. Idem. Un cuaderno en papel común, plie¬ go entero, que se dice ¡(memorial cobratorio del monasterio ducen dos detalles. La cruz grande de bronce citada más arriba, era una magnífica de cristal de roca ; el temo como la cruz y báculo aba¬ cial se conservaron en Ruguilla ; el primero subsiste ; el báculo está en Sigüenza, pero la cruz de cristal de roca que según mi tío D. Ma¬ nuel Serrano y Sanz que la conoció y calificaba de magnífica pieza, -fué mal vendida por un cura poco escrupuloso. (Nota del autor). — 208 - de Üvila» y dio principio en 1830 hasta 1835. Idem. Otro cuaderno pequeño que en letra del padre cillerero constan los de.scubiertos incobrables o casi incobrables de varias rentas del monasterio, censos, etc., y que sin embargo procurará el Comisionado ver cómo pu.ede realizar alguna cosa a favor de la Caja de Amortización como a ello está obligado dejando cerrados los pocos y malos bienes mue¬ bles inventariados en la celda de Cilleren'a por ser la más seguríi hasta que el Sr. Comisionado principal determine su venta lo que sea del beneplácito de la Dirección en o beneficio del Estado. Advirtiendo que queda cerrado el convento, y como está en despoblado se ha prevenido em- pacjuetar las ropas y alhajas de la iglesia trasladándolas provisionalmente al pueblo de Rtiguilla y depositándolas en la sacristía de aquella iglesia parroquial (1) hasta que se determine lo conveniente por quien competa y quedando de este modo el Comisionado libre de toda responsabilidad, y dando pruebas de celo 3^ desinteresado procedimien¬ su to ; todo lo cual anota por diligencia y encarga al padre Fra}' Clemente Antón (lego) que con el infrascrito y el al¬ calde de Trillo mire y procure la conservación del monas¬ terio hasta la determinación del Cobierno. Mecha en Ovila a 28 de Octubre de 1835.—^Fray Cayetano Fiz de Gayoso, tibad de Ovila.—^Alanuel María Cortijo.—Futiquiano Ca¬ rrascoso. Nota de las cargas que tiene el to.—(Extracta¬ do) Obligtición de celebrar ciento una misas por las almas (i) En el archivo de D. Manuel María Cortijo, hoy en poder de doña Manuela Pérez de Guzmán, hay un inventario de las rapas y objetos de plata y bronce c|ue fueron depositados en la parroquia de Ruguilla ; inventario más detallado, por el que pueden reconocerse alguno.s de los objetos existentes en la actualidad. Con motivo de este depósito de ropa y alhajas hecho en Ruguilla, fué denunciado 'Cortijo por ocultación ; se le formó expediente y que¬ dó absuelto. Los objetos del culto, se destinaron a las bres ; los altares e imágenes los parroquias po¬ repartieron en varios pueblos en cali¬ dad de depósito y se quedaron con ellos en propiedad. De las ropas depositadas en Ruguilla, sólo haj' noticia de las siguientes salidas, averiguadas por documentos de su archivo parroquial ; 26 de .ábril de 18.30, -A la iglesia dç Riva de SaeUccs, un cáliz de plata con su patena y cucliarilla, un copón de ídem, una casulla encarnada, una bolsa de ídem con paño de cáliz, una casulla blanca, una morada, otra verde y otra negra, todas con paño de cáliz y bolsa de corpora¬ les, un alba con su amito, una sabanilla, cuatro purificaciones v dos corporales. A Gárgoles dç Arriba, las crismeras de plata. 209 — de los bienechores del monasterio. J'aga novecientos reales al Colegio de Irlandeses de Valladolid por réditos de 32.000 reales que tomó a censo para recobrar los bienes del .\ce- drón en el término de Morillejo. Paga 164 reales con 4 ma¬ ravedís al curato de Ruguílla, por aumento de congrua y carga impuesta a las Tercias Reales que disfruta el Monas¬ terio. Idem, al curato de Huetos por igual razón, 7 fanegas y celemines de trigo. Idem, lo correspondiente al subsidio eclesiástico tanto en el Obispado de Sigüenza como en el de Cuenca por los bienes y rentas que tiene en varios pue¬ blos. Ovila 28, Octubre 1835. 14 XllI ILIQUIDACION DE LOS ENSERES DEL MONAS¬ TERIO DE OVILA Entre los papeles referentes la incautación del Mo- a nasterLo en 1835, guardados por los descendientes del Co¬ misionado D. Manuel María Cortijo, figura un documento con la tasación de bienes-muebles, lo ingresado por su ven¬ ta en pública subasta, realizada los días 4 11 de Diciem¬ y bre de 1835 y 20 de Enero de 1836, más la cuenta de gas¬ tos e ingreso líquido para el Tesoro ; he aquí los datos, consignados a título de curiosidad y para que se advierta como fué una merienda de negros la incautación de los bie¬ nes de las comunidades suprimidas en 1835 : Valor de los muebles y objetos tasados, entre los que figuran 15 fanegas de trigo, 15 de cente¬ no, 13 de cebada y 14 de avena. (La tasación no puede ser más ridicula) 1-151 r^. 24 mrvs. INGRESOS Importe de los diversos objetos subastados 949 rs. 7 mrvs. GASTOS «Gasto en el monasterio desde el día en que me constituí como Comisionado para la exclaus¬ tración y formación del Inventario con el Sr. Alcalde de Trillo, delegado por el Sr. In¬ tendente, el padre Abad, cuatro monjes que existían, con los criados, pues no se halla¬ ron subsistencias de ninguna especie, por lo que activando la operación se cerró el Con- — 211 — vento el día 28 de Octubre de 1835 como es público, retirándome a mi casa en la ^que seguí trabajando los duplicados Inventarios según tengo manifestado en ellos y cons¬ tará en las oficinas 289 rs. 12 mrvs. Idem a los peritos tasadores de los bienes y efectos, por tres días de ocupación a razón de 12 rs. según recibo que acompaño 072 Idem Papel para la formación del Inv." y dili¬ gencias necesarias con la duplicación de co¬ pias, vorradores y oficios, etc 025 Idem portes de Correo en las varias comunica¬ das, remisión de impresos, etc 028 Idem coste de una cavalleria y propio para remi¬ tir los papeles del Archivo del Monasterio, tres días por distar diez leguas la capital de Guadalajara, y seis reales cada día según re¬ cibo que acompaña» 048 Total gastos 462 rs. 12 mrvs. En resumidas cuentas : añadiendo a los gastos un de¬ terminado tanto por ciento, resultó que todos los bienes muebles del monasterio que fueron vendidos (quedó tan sólo por vender una corta cantidad de cosas inútiles) pro¬ dujeron al Tesoro público, la suma irrisoria de ¡486 reales y 29 maravedises ! ■ • Firma la Ruguilla a 28 de Octubre de liquidación en 1836, el Comisionado D. Manuel María Cortijo. ÍJ:Í; ; '-/¡i •:!; : : íí- ;;mí f't 'MJ!> :;I ¡i'j iif; r, í ;:i' . oi :;;i/i-ï7/ii v-il ■•'irioi:;!!:;"?- -ííioo y ; "!í > no o!;;;:;; .iin: ;n o'ííí jJ aor î !!:-! t:i;l f!') ■ ;n; V hon-iid -loI ;;!> ¿î'Of ' o :: î j; Oi' ió :i;i J\ ri.iio;i:!;r)0 y'; r ,:b - fi "ff; .--t.. .yiy iij; --''r: - -■ -'b 7 I--b f"-^: i ' o -.o ! - : .bf -'•■y rt ¡:i'- 7- ■ " - "7 - ■" .7 y: ...-y y;-' V 'i'-y r7i 'o ■' '7 '"f - : ' XIV CUENTAS DEL ULTIMO EJERCICIO, EN EL MONASTERIO DE OVILA, 1834-35. Para que el lector pueda formarse idea de cómo se lle¬ vaban los, libros de contabilidad y cuantía de las cosechas y rentas en especie durante la últirna época de la vida con¬ ventual, se. insertan a continuación la última partida qtte figura en los libros de Bodega, Panera y Ganado. BODEG.a «Cuenta y ra^ón que da el padre Cillerero, del Vino, .Azeyte y maravedises recibidos y gastados desde el 15 de .Abril de 1834 hasta otro tal día de 1835. RECIBO DE VINO Alcalice.—Fué el de las últimas cuentas 232 arrobas. Diezmos.—Correspondieron por éstos 219 » Tercias reales.—Por éstas tocaron 166 » 617 arrobas. CASTOS DE VINO Ordinario.—Con la Comunidad, huéspedes y criados SÇ gastaron 349 arrobas. ¡.abares.—En éstas se gastaron 029 » .Mermas.— 021 » Vendidas.—Se vendieron 50 arrobas 050 » 490 arrobas. — 213 — Recibo de vino 617 Gasto ídem 494 Alcance 123 (I'i' ■ . . • /; -! ,;1; 'JÍÍP fl- rr. Y - o.ItiiCIFiO DK AGKITE -I • ■ •! (Py:.'. OP". ' Álccmce.—Fue él''dé''últimás'cuentas ^ ¿y arrobas'.' Arrendamiento.—Pagaron por éste en ValdeoHvas cjue es al tercio 09 » Compradas ... ..f ... 31 » 47 arrobas. G.tSTO. DE . ACEYTK Ordinario.-^Con la Comunidad,huéspedes y-criados. 35 arrobas. Tenajas de vino.—Con éstas ^ gastaron 02 » Pastor:—Con éste-se gastaron 02 » '39 arrobas. ■' Recibo de .Aceyte 47 Gasto de aceyte 39 ."Mcance ' 08 arrs. RECIBO DE MRyS (MAR-YVEDISES) Vino wndido.—'Las cincuenta- arrobas vendidas, a ocho mrs. importan '.i; I...f'.p-'i-V.v i..-1.400- t GASTO DE, .MRVS.. Porte de uvás del diezmo.—Por traeri aj monasterio las uvas del Val .zancado.rs (reales)... . ■ •..v · 031 Administrador.—Al dé las tercias de Ruguilla -(i), se le paga¬ ron por administración con inclusión del alquiler de la bodega 100 .4ceyfe,.'—Las treinta y una arrobas comipradas a .cuarenta y cuatro ra. con inclusión del porte de- su conducción im- ■portaron rs 1364 Recibo de mrvs 400 Gasto de..marvs. ... 1-495 .Alcanza contra 1-09S (i) administrador en Ruguilla, mi Era amigo de los frailes j su antepasado Leandro Sanz, conocido en la familia y por sus contem¬ poráneos por «el abuelo rabote» ; hombre rico, avaro, con mucha gramática parda, ágil ingenio y abundante socarronería ; véase su-, curioso, anecdótario .én estos «.Apéndices». , . ,1 - 214 - CUENTAS DEL LIBRO DE PANERA DEL AÑO 1834-1835 Cuenta y razón que da el P. Cillerero (el padre Panero desapareció como cargo especial desde 1738), de los gra¬ nos recibidos y gastados desde el 15 de Abril de 1834 hasta otro tal día de 1835. RECIBO DE TRIGO Alcaàice.—Fué el de último asiento cincuenta fanegas 050 Cosecha.—Esta ha sido de doscientas cincuenta y nuevç fngs 259 Renta.—Correspionde a ésta doscientas sesenta y una fngs 261 Tercias Reales.—^Se percivieron de Ruguilla treinta v una fngs •. ' 31 Tercias Reales.—Por las de Huetos beinte fngs 020 Diezmos.—Tocaron por éstos ciento diez y ocho fngs. ... 118 729 GASTO DE TRIGO Ordinario.—Con la Comunidad, Huéspedes, Criados y pe¬ rros (sic) se gastaron ciento setenta y ocho 178 Cirujano.—Por la asistencia a este monasterio se le pa¬ garon doce fangs 012 Congrua.—Se le pagaron al Señor Cura de Huetos siete fanegas, siete celemines y dos quartillos 007-7 Hostias,.—En éstas y más menesteres de la Cocina se gas¬ taron quatro celemines y dos quartillos 000-7 'ó H echaduras.—Se dieron de éstas fangs. once 011 Limosnas.—Se repartieron a los PP. Mendicantes y de¬ más pobres 10 Noveno.—(Impuesto) Por el año anterior y éste Beinte fangs, y cinco celemines 20-5 Sembrado.-~Se sembraron diez y nuebe fanegas y siete celemines ' 19-7 Vendidas.—Se vendieron tres cient.as ochenta fangs. .:. 380 639 Recibo de trigo ; 729 Gasto de trigo 633 (,;) .ílcance en ser (sic) ... 090 RECIRO DE CEBADA .4lca)ice.—Fué el de últimas cuentas de doce fangs 012 Cosecha.-—De ésta se cogieron sesenta fangs 060 Diezmos.—De éstos se percibieron diez v miebe fangs. ... 019 — 215 — Renta.~Es ésta de ochenta y seis fangs 086 Tercias.—De Ruguilla se j>ercibieron cinco celms. y dos- quarts 0-5^/4 Ï77-S GASTO DE CEBADA Ordinario.—Con la mula, la de los huéspedes y trilla, se gastaron quarenta y nuebe fangs y tres celemines 049-3 Médico.—A éste por su asistencia a este monasterio se le pagaron beinte fangs 020 Herrador.—(mariscal o veterinario) A éste se le pagó por su asistencia una fanega 001 Ganado.—Con los Bueyes y Cerdos se gastaron ocho fangs 008 Sembrados.—Se sembraron Seis fangs, y un Celemín ... 006-1 Nobeno.—Se le pagaron dos fangs un celemín y dos quar- tillos 002-1 137-5 V4 Recibo de cebada 177-S Gasto de cebada IS7-5 .Alcance en ser 020-00 RECIBO DE ABENA Alcance.—No lo hubo 000 Cosecha.—Fué ésta de treinta y tres fangs 033 Diezmos.—Por éstos se percibieron diez y seis fangs, y media 016-6 049-6 GASTO DE ABENA Ordinario..—Con el ganado se gastaron beinte y cuatro fangs. 024 Sembrado.-—Se sembraron cinco fangs, y media 005-6 Novena.—Por el año anterior y éste .se le pagaron tres fane¬ gas y diez celemines 003-10 Vendido.—Se vendieron diez y seis fangs, y dos Celemines. 016-2 049-6 Recibo de .Abena 49-6 Gasto de Abena 49-6 .Alcance de ídem 00-0 RECIBO DE MRS. (MARAVEDISES) Trigo vendido.—Las trescientas ochenta fanegas vendidas a beinte y un rs. fanega, imiportaron siete mil nuebecien- tos ochenta rs 7980 — 216 — Cebada.—Las setenta y una fangs, vendidas a catorce rs. fanega importaron nuebecientos nobenta y cuatro rs. .. 0994 Abetra.—Las diez y seis fanegas de Abena y dos Celemihes se hendieron a razón de 8 rs. fanega e importaron cien¬ to tieinte rs. y diez mrvs 0129-0 9103-0 G.tSTO DE MRVS. Echador.—Se pagaron a este por (a) echar el trigo ochenta y dos rs. ... 082 Conducción.—Por conducir al monasterio los diezmos y ter¬ cias se gastaron Ciento siete rs. Con cuatro mrvs .. 107-4 Siega.—Esta y la trilla costaron Ochocientos setenta y seis rs 876 Escarda.—Por esta se pagaron cincuenta y dos rs. y seis mrvs 052-2 Criados.—^Por sus soldadas se pagaron a los criados seis¬ cientos rs 600 Herrero.—Por Calzar y apuntar las rejas se le pagaron diez y nue\e rs 019 1736-10 Recibo de mrvs 9103-10 Gasto de mrvs 1736-10 Alcaince útil 07367-00 F, gex.4rü Gonzalez. Los infra escritos contadores vimos y examinamos las cuentas de este libro de Panera y hallándolas bien y fiel¬ mente ajustadas las firmamos con su P. (paternidad), el P. Mro. Abad. Mrg. Fr. Cayetano Fiz r>e Gavoso. Fr. Leandro Polsada. Fr. Clemente .Anton. LIBRO DE GANA-i-O ((Cuenta y razón que da el padre Cillerero del ganado y maravedises recibidos y gastados desde el 15 de .Abril de 1834 hasta otro tal día del año 1835». RECIBO DE C.ARNEROS Alcance.—Fué el de últimas cuentas de ciento treinta y cin¬ co carneros 135 — 217 — Comprados,—Compráronse catorce ... 14 Tercias reales.—Por estas tocaron al monasterio cuatro cor¬ deros 4 Cria.—Hubo en este año de (18) 35, trece corderos 13 156 G.tSTO DE C.tRNEROS Ordinarios.—Con la comunidad, etc., se gastaron nobenta y nuebe carneros y cuatro corderos, y son todos ciento tres. 103 Desgraciados.—Comieron los lobos dos corderos y murieron tres que son cinco 5 108 Recibo de carneros 156 Gasto de carneros 108 Alcance en ser {sic) 04S RECIBO DE OVEJAS Alcance.—Fué el de últimas cuentas, de cincuenta y siete cabezas r 57 Cria.—Hubo en este año de diecisiete cabezas 17 GASTO DE OVEJAS Ordinario.—Para criados y jornaleros se mataron siete ovejas y para la comunidad y huéspedes seis corderos y hacen to¬ das trece cabezas 13 Desgraciados.—Se murieron cuatro corderos y dos ovejas y los lobos comieron de estas, cuatro y son todas diez ;.. 10 23- Recibo de ovejas 73 Gasto de ovejas 23 .Alcatice en ser 50 RECIBO DE CABRIO Alcance.—Fué el de últimas cuentas, de dieciocho cabezas... 18 Tercias Rs.—Por estas tocaron al monasterio e' año pasa¬ do un cabrito (;) i Crias.—Fué la de este año de cuatro Cabezas 4 23 GASTO DE CABRIO Ordinarios.—Para criados y jornaleros se mataron tres cabras 3 Idem.—Para la comunidad y Huéspedes se mataron tres ca¬ britos 3 Desgraciados.—Comieron los lobos un ceajo i 7 - 218 - Recibo de cabrío 23 Gasto de cabrío 07 Alcance en ser ... í.. 16 RECIBO DE MARVS. Lana.—Se vendieron diez y seis Arrobas a razón de quaranta y cuatro rs. arrA e importaron setecientos quarenta y ocho Rs 748 Pellejos.—Imjxirtaron los que se han vendido doscientos treinta y cuatro Rs 234 Tercias Rs.—Por estas se cobraron seis Rs 6 988 GASTO DE MARVS. Esquileo.—Costó el del ganado cincuenta y un Rs. y 24 marvs 51—24 Idem.—'El de la mula, por tres veces, a razón de tres Rs. y medio ,por cada vez 10—17 Carneros.—'Los catorce que se compraron, a razón de qua¬ renta Rs. cada uno importaron con la conducción de ellos y saca, quinientos setenta y un Rs. y diez marvs. 571—10 Salarios.—El del Pastor es de trescientos Rs 300 Enfermedades.—Para curar las ovejas se gastaron en Acey- te de enebro cinco Rs. y medio 5—17 939 Recibo de marvs 988 Gasto de marvs 939 Alcance útil 049 Fray Leandro Pousada Fray Clemente Anton (i.ego) r rr-r ,. Mtr.° p-eliciano FiZ II ànecdotàrio . El abuelo «Rabote-».>»2. Dicbo/ y becbo/ del famoso tío Juanís>»El crimejv de Ovila.•'4. El chocolate y el «tío Palacio/».»!El robo de mi propiedad literaria. Il OI3ATOaDaKA oaorrtfil lab \oxia3fI y V>rí^iCï .Sv.«otofíx5Íl» oísx/díxi 15 .t la y, vaínioaorla Í Jii -l^'i.iiíivO val) ^artiiia 15 >i.«einiJiaX oíí» .BÍ-i«iaítí bíibaiqo-íq im aL ocíoi í,1>« «xoneLeQ oït» £1 abuelo «Rabote^» Así nos ihablaba de él mi madre cuando en las trasno¬ chadas del invierno nos entretenía teniéndonos sentados en torno al hogar donde ardían las támaras crepitantes, refi¬ riéndonos con su peculiar gracejo y prodigiosa memoria historias de los tiempos viejos : «El abuelo de mi madre o sea vuestro tatarabuelo, se llamaba Leandro Sanz, pero casi nadie en el pueblo le co¬ nocía sino por el apodo de «el tío Rabote» ; los nietos le llamaban el «abuelo roñoso»' porque era avariento como pocos. En cuanto a lo de ((rabote» hay versiones distintas ; según debíase el remoquete a que siendo muy apega¬ unos do a las tradiciones fué el último del pueblo que usó coleta, como fué la suya la última montera de paño con vueltas de terciopelo que se llevó en el lugar y aún se conserva mu¬ grienta y apolilláda por los desvanes de esta casa ; otra versión es, que madrugador y afanoso de que los criados aprovecharan el tiempo levantábalos antes del alba, y por¬ que rabotaba las noches (rabotar es cortar eí rabo a lOS perros) le llamaban ((rabote». Algunos comentaristas más letrados daban una tercera versión ; que como era tan ava¬ ro juzgaban descendiente de judíos a los que llamaban le rabotes, no sé si como alusión a sus sacerdotes o rabinos, O a la circuncisión que les hacían apenas nacidos. Sea cual fuere el origen del apodo, ((rabote» le llamaban y él no se ofendía ; estaba por lo práctico y sin duda- entendió que ofenderse p)or un apodo era tanto como azuzar a los maldi¬ cientes envidiosos de su hacienda y tragar bilis en balde. No. le conocí aunque llegó a muy viejo muriendo dos o tres años después de nacer yo, allá por 1860 cuando conta- - 222 — ba muy bien 86 de edad. Por oírselo a la abuela de quien aprendí estas historias, sé que era hombre alto, delgado pero fuerte, de ojos vivos y maliciosos como era malicio¬ sa su sonrisa ; tan parco en gastar palabras como dineros, amigo de sentencias y refranes, astuto como pocos, golo¬ so en grado notable, gran madrugador como queda dicho, sencillo en su trato y bragado como demostró en ocasiones difíciles... Era «excusado» del pueblo de Ruguilla ; aunque no ha¬ bía hecho estudios oficiales se le tenía por hombre leído, de buenas maneras y contaba con la amistad de la gente principal del país, invitándole siempre el abad mitrado de Ovila a la fiesta de San Bernardo, más por consideración a su persona y por amistad que a causa de administrar en Ruguilla las rentas, diezmos 3^ tercias que cobraban los monjes. Cuando paseaba en Cifuentes con los curas to¬ cados con tejas descomunales y los hidalgos o ((capas de grana» (así llamados por tener el privilegio de usarlas de tal color) no era infrecuente que se acercara al grupo algún pobre implorando una limosna, y cuentan que el «abuelo rabote», caritativo aun tan avaro, acostumbraba darles una monedita de plata ; más como no lo hacía por ostentación pues su modestia y caridad corrían parejas, tapaba la mo¬ nedita con un ochavo moruno disminuyendo así a la vista del público la cuantía de su socorro. Era hospitalario y sabía hacer los honores de su casa llegada la ocasión no escatimando gastos el día de la fies¬ ta del lugar, aunque al siguiente no comiera para compen¬ sar el derroche de la víspera ; no gastaba casi nada en su persona vistiendo de ordinario como el último pegujalero, aunque llegando un día sonado llevara su montera de ter¬ ciopelo, su camisa con chorreras y el traje con botones y presillas de plata hechos con monedas como aún los gas¬ tan algunos serranos y maranchoneros. Así se cuenta que en cierta ocasión iba por el campo inspeccionando sus fincas, desaliñado en el vestir, y por indicar el camino del pueblo a ciertos viandantes le dieron una cuaderna de pro¬ pina (moneda de cobre de ínfimo valor) creyéndole un des¬ graciado, moneda que guardó en la faltriquera ; no hay para qué decir la sorpresa de los otros al ver en la fiesta religiosa del siguiente día al presunto pobre vestido rica¬ mente a la usanza lugareña, tocado con su sombrero de cónica copa, borlas en la cinta y anchas alas de tieso 3' alto ribete, 3^ sobre los hombros la larga capa de merino - 223 — 3' alto cuello... ¡habían dado una limosna nada menos que al ((excusado» del pueblo ! De la mezquindad con que vivía el matrimonio dará idea el sig'uiente detalle : -Cierta vez que como tantas otras fué al mercado de Cifuentes, dijo cuando regresó, a su mujer ; —Tengo que acusarme de un exceso, pero no me atrevo a decírtelo. —Dímelo, I-^eandro ; contestó la arrugada consorte con benevolencia. —Pues que vi unas sardinas con buena cara y no pude resistir la tentación de comprar y comerme un cuarteron- cillo. : —¡ la esposa iracunda—. Pillo, destrozador !—clamó ¿ Y para acabar su .\sí quieres que medre la hacienda ? filípica, terminó con el anuncio de grave represalia, segu¬ ra de anonadar al derrochón : —Ahora mismo me frigo un huevo y me lo como para .no ser menos malrotadora que tú ! En cuanto a avaricia poco podían echarse en cara nues¬ tros dos antepasados. Era el ((abuelo rabote» hombre con más Conchas que un galápago ; de su malicia, de su ingenio y de su avaricia hay no pocos testimonios y quiero contaros algún episodio que os hará reir pero que os debe hacer reflexionar y servir de enseñanza : Caminaba cierta vez por el monte del Oradillo para ins¬ peccionar el ganado, llevando la mula del ramal pues no la usaba sino para subir algún recuesto y eso por sentirse viejo cazurreaban por allí ciertos señoritingos ; era verano, bañistas de Trillo y al ir a encender un cigarro se encon¬ traron sin lumbre pidiéndola a ün pastor quien no pudo servirles por carecer de yesca y pedernal, pero en cambio indicó que la pidieran a aquel viejecillo pues era el más rico de Ruguilla. Hiciéronlo como el pastor aconsejara, el abuelo échó mano a la zamarra y les dió tres o cuatro velillas como llamaban entonces a las toscas cerillas ; tra¬ baron conversación y creyéndolo un patán se las dieron de listos gastándole bromas acerca de su fortuna y pre¬ guntando cómo en tan mísero pueblo había logracio tan gran capital, a lo que un poco amostazado por los (¡timi- tos» cortesanos replicó el abuelo Leandro sin pararse en- barras y dejándolos confusos: —Aquí se puede hacer for- - 224 tuna de cualquier manera, menos dando veUllas a los des¬ conocidos... Erajuez de Ruguilla D. Manuel Cortijo, hijo del es¬ cribano D. Santiago, hombre bien acomodado, culto, y aunque de ideas extremadamente liberales tenía amistad con los monjes de Ovila yendo un día a la semana a- co¬ mer con el abad, no siendo infrecuente que el abuelo Lean¬ dro aún más amigo que pariente suyo y con quien com¬ partía la hegemonía en el lugar le preguntara : —Siendo tú anticlerical y liberalote, no se me alcanza de qué pue¬ des 'hablar todas las semanas horas y horas con sus pater¬ nidades. —Mira Leandro, los reverendos son comprensi¬ vos y yo también ; hoy hemos quedado conformes el abad y yo, en que no hay pueblo por pequeño que sea, donde enfrente de la labor ultramontana del cura no haya la de un masón. Por aquella amistad y parentesco, el juez Cor¬ tijo jamás multaba al rico hacendado aunque sus criados o pastores dieran a ello lugar, diferencia de trato que hacía murmurar a los convecinos ; para acabar con las hablillas, le anunció que a la primera ocasión le impondría una fuerte multa aunque después se la devolviera. No tar¬ daron mucho los pastores en meter el ganado donde .no debían ; denuncia al canto, juicio y condena al pago de un puñado de monedas de plata que el ¡(Señor Leandro» entregó en linda bolsa amigo el juez con gran con¬ a su tento de los presentes, sabidores de que al vejete dolíale más gastar un maravedí que si le arrancaran una túrdiga de pellejo ; la bolsa y su contenido fueron devueltos, pero la misma impunidad hizo que muy pronto hubiera motivo para otra denuncia. Nuevo juicio, nueva condena y otra vez entrega el viejo la historiada bolsita repleta de mone¬ das ; pero pasan los días el juez la devuelve. y no —Bueno, Manuel—dícele al toparlo un día—. Ya va siendo hora de que me devuelvas los dineros. —-Mira Leandro, para la primera vez estuvo bien ; pero no es cosa de que tus ovejas como estén metiéndose en las lindes todos los días, esta segunda multa es efectiva. Quedóse lívido el roñoso conteniéndose a duras penas gracias al respeto que entonces infundía la autoridad aún encarnada en un pariente o amigo ; se resignó a la pérdida de su caudal, pero queriendo sacar siquiera del 13.—Portada de la sala capitular (rehecha en el si¬ glo xvi) hoy demolida » 14.—Interior de la sala capitular (finales del siglo xii) hoy demolida : .. ...; » 15.—Habitaciones del abad... » 16.—Dormitorio de novicios, actualmente desaparecido. » 17.—Portada del refectorio (finales del siglo xn) ... » 18.—Interior de! refectorio (finales del siglo xxi) ... » 19.—Nave del lagar o cocedero (finales del siglo xii). !) 20.—Ruguilla : El que fué altar mayor de la iglesia del Monasterio de Ovila (siglos xvi-xvii) » 21.—Ruguilla ; Imagen de la Virgen (siglo xv) pro¬ cedente del altar mayor de Ovila ... ... » 22.—Ruguilla : Virgen románica de finales del siglo xn procedente del Monasterio de Ovila » 23.—Ruguilla ; Imagen de San Bernardo (con hábito de tela) procedente de Ovila » 24.—-Ruguilla : Escultura de mármol jaspeado pro¬ cedente de Ovila ... » 25.—Ruguilla : Detalles de las tiras bordadas de una casulla de terciopelo rojo, del siglo xvi, proceden¬ te del Monasterio de Ovila » 26.—Portapaces que fueron de Ovila, actualmente en la iglesia de Ruguilla ... ... » 27 ^Puertas de una dependencia del Monasterio de Ovila, actualmente en una casa de Azañón ... Páginas ÍMg. 28.—Sotoca de Tajo: Imagen de San Benito, proce- dente del altar mayor del Monasterio de Ovila. 70 » 29-—Sotoca de Tajo : Imagen de San Bernardo, de la misma procedencia 70 » 30 (en el texto.—Mapa de los dominios de Ovila. consignándose los nombres antiguos de los pue¬ blos y su altitud sobre el nivel del mar, para formarse idea de lo accidentado del terreno ... 79 » 31.—Dos páginas del cartulario de Ovila propiedad del Sr. García Arme'sto ; pertenecen a la carta de confirmación de privilegios dada por D." Juana (da loca» ... 94 » 32.—Primera página del pergamino carta de confir¬ mación de privilegios de Ovila dada por Carlos IV. 95 » 33.—El autógrafo de Juan .Serapio Pérez (el «tío Juanís») en el ábside de la iglesia de Ovila ... 231 erratas En los grabados de la página 54, figuras 17 y 18, donde dice «fina, les del siglo vii», debe decir : ((finales del siglo xii». En la página 200, en la línea sexta, dice : «82 de Octubre» ; debe decir ; <(28 de Octubre». En la página 208, en la ¡>enúltima línea de la cita, dice : ((cuatro purificaciones» ; debe decir : ¡(cuatro purificadores». ti INSTITUTO AMATLLER^'"" DE ARTE HISPÁNICO N.° Registro: Lkc>c> Signature!: ^ (J. í 6} l-Ovùl Sala Armario Estante