lililí jfiÉiiiWli^rfihi 5»ííííi^J:i I j' 'ï=^r '; • ■' "S •i' - ' -. ■ ■ "* " - VkW- LA VIRGEN DEL VINYET Imagen de la Virgen del VInyet, después de la restauración efec¬ tuada por Rollin en 1928. (Foto. Compony). J. FERRANDO ROIG, Pbro. LA VIRGEN DEL VINYET (SITGES) BARCELONA 1941 I.—SITGES Es una pequeña villa situada en la línea de Barcelona a Ta¬ rragona, a cuarentakilómetros de aquélla. Reposa junto al mar y está guardada de las brisas por un círculo de bajas monta¬ ñas, últimas estribaciones del macizo de Ga¬ rraf. Las casas, por lo general bajas, siem¬ pre aparecen limpias y extremadamente blan¬ cas, de tal manera que en las horas de sol no puede pasarse por ciertas calles sin dia¬ fragmar las pupilas. Está embellecida por monumentos, paseos, hoteles, cenáculos de artistas y museos. La mejor colección de hie¬ rro forjado que posee la nación se encuentra en aquella villa; así como es Sitges la me- 8 LA VIEGEX DEL VINYET jor playa que España posee en el Medite¬ rráneo. Considerada bajo otro aspecto, la villa de Sitges tiene importancia industrial y agrí¬ su cola. Su principal actividad es, indudable¬ mente, la confección de calzado, de la cual hay varias fábricas. Otra, es la elaboración de vinos: ya en tiempos de los Austrias era fa¬ mosa en la corte de Madrid la malvasia de Sitges. Aunque se ha dado en llamar suburenses a los vecinos de esa deliciosa villa, no tiene pro¬ babilidad alguna la opinión que la actual Sit¬ ges ocupa el lugar de la antigua Subur, ciu¬ dad romana de locación imprecisa. Ni los estudios topográficos han dado motivo para sostener esa calificación, ni la accidental re¬ moción de terrenos en las nuevas edificacio¬ nes han aportado hallazgo alguno arqueoló¬ gico que la confirme. El nombre le viene de las sitges (silos), lugares secos, por lo general subterráneos. I.A MRGE\ DKL VINTEÏ 9 donde guardaba el trigo y otros granos o se semillas. Sitges era, en la Edad media, el granero de los pueblos del interior, prin¬ cipalmente de Vilafranca penitentium y Olèrdola, en cuanto al tráfico marítimo de cereales. Los primeros documentos que mencionan el castillo deSitges, Castrum de Cigiis o Ci- gis, se remontan al siglo x. A él, como al de Rilñs o de Ribas, el Papa Silvestre II dirige una carta (año 1003). En el siglo siguiente el castrum de Cigiis es propiedad de la mitra barcelonesa. Luego, conjuntamente con el obispo, también es propietario el Cabildo de Barcelona; el cual, con breves aunque fre¬ cuentes intermitencias, lo posee hasta prin¬ cipios del pasado siglo, como representante de la Pia Almoyna del obispado de Barce¬ lona. El enorme incremento quela villa ha ad¬ quirido en estos últimos años, sobre todo en su aspecto artístico y turístico, se debe en 10 LA VIRGEN DEL VINYET gran parte a Santiago Rusinol, escritor y pin¬ tor, quien, aunque no era vecino de la villa, se aficionó a ella apasionadamente. No obs¬ tante, la causa principal del desarrollo de Sitges queda tal vez explicada por la suerte que ha tenido de estar representada por una serie ininterrumpida de alcaldes y de conce¬ jales idóneos, que la han amado sincera¬ mente. II.—EL SANI UARIO DEL VINYET EN LA ACTUALIDAD El Santuario de nues¬ tra Señora del Vinyet se encuentra junto y a la iz¬ quierda déla carretera de Sitges a Villanueva y Grel- trú; a un kilómetro 300 metros de Sitges y escasamente a doscientos metros del mar. El edificio actual, típicamente blanco, como la inmensa mayoría de las casas de la villa, se alza entre hermosos viñedos, los cuales van cediendo lugar paulatinamente su a la moderna urbanización. El nuevo templo, edificado por los años 1727-1733, es de estilo neoclásico y mide treinta y cinco metros de longitud por dieciséis de anchura. Está cons¬ truido a una sola nave, con ábside y diez 12 LA \'I1{GE\ DEL MXYIOT capillas laterales, cinco, por parte, que se co¬ munican entre sí. La decoración y aderezo interior es de una suntuosidad tal, que con¬ trasta con la sencillez de la parte externa. El altar mayor, de principios del pasado siglo, es de madera, con una gran abertura en el fondo que comunica con el camarín de la Virgen. Este está situado en el ábside, so¬ bre la sacristía, y se asciende a él por doble escalera. La fachada de la iglesia y el cama¬ rín son del siglo pasado. La Virgen que se venera en este Santuario bajo la advocación «del Vinyet» es de talla. Está sentada sobre un trono humilde y mide cuarenta centímetros de altura; siendo su base de quince centímetros cuadrados. La cara, de expresión arcaico-popular, es de un moreno amarillento muy subido. La mano derecha y parte del antebrazo están mutila¬ dos, y con el brazo izquierdo sostiene al Niño. Viste túnica larga y ceñida, de color marrón rojizo; el manto es del mismo color, pende LA VIRGEN DEL VINYET 13 por las espaldas y viene doblarse sobre las a rodillas. Lleva corona y por el borde inferior de la túnica aparecen las puntas del calzado. El Niño Jesús, colocado sobre la rodilla, iz¬ quierda de la Madre, está sentado sobre su misma pierna derecha. Tiene la mano diestra levantada en actitud de bendecir a la manera oriental; mientras con la siniestra sostiene una pequeña esfera. El color de la cara, así como el de la túnica, sencilla y talar, son idénticos a los de su Madre. Los altares laterales se han conservado en parte, después de la destrucción rojo-anar¬ quista de 1936. El primero, entrando a mano derecha, está dedicado a la Virgen Santísima al pie de la Cruz; el segundo, San Peregrino; a el tercero, a la Virgen del Carmen, y el último a la Virgen de los Remedios. A la izquierda del templo, por el mismo orden, están los al¬ tares de San Ramón, San Cayetano y San Juan; en el fondo 'de la nave, el altar del Santo Cristo. 14 LA ATRGEN DEL AGNYET El campanario es más reciente que el tem¬ plo actual. De antiguo estaba edificado junto al ábside. En cambio la casa adjunta, donde habitan los ermitaños, es anterior a las otras construcciones. Tiempo atrás era ésta la casa del capellán custodio, que desde muy antiguo lo tuvo la ermita. El que cerró la lista de ca¬ pellanes custodios fué el Rvdo. Juan Llopis Pi, que murió en 1876. El sepulcro, violado por los rojos en 1936, está en el centro de la iglesia, bajo el pavimento de mármol. En su tiempo se hicieron considerables mejoras en el Santuario y de él hablan todavía con ine¬ fable veneración los ancianos de la villa. In¬ dudablemente, el esplendor del culto se ha resentido mucho de la ausencia de un sacer¬ dote custodio, de la misa y del rosario coti¬ diano. Ahora, con la nueva urbanización de aquel sector, se hace cada día más impro¬ rrogable la necesidad de un sacerdote que ha¬ bite junto al Santuario y cuide de su culto. El aspecto del Santuario acusa gran devo- 16 LA VIRGKN DEL VINYET ci<5n y esplendidez por parte de los devotos visitantes. De hecho, la devoción ala Virgen del Vinyet es desde muy antiguo popularísima en Sitges y en las localidades vecinas. En el Vinyet se dan palabra de fidelidad con el sa¬ cramento del matrimonio muchos hijos de la localidad; el Vinyet se celebran las prime¬ en ras comuniones; ante esta Virgen los neo-sa¬ cerdotes de Sitges comienzan con la primera misa su sublime apostolado. El apogeo de tan laudable devoción data seguramente de cuan¬ do, a fines del siglo xviii, muchos vecinos de Sitges emigraban hacia América, en especial a Cuba, para sus negocios. Las oraciones del Vinyet (gozos, sabatina, novena) participan de esta idea: en todas hay un recuerdo para los navegantes y para los ausentes de allende el mar. Los exvotos son principalmente dra¬ mas de mar y barcos, algunos de incalculable valoré Los gozos dicen: ' E. Eoig y Eaventós tiene un estudio sobre los anti¬ guos barcos del Santuario del Vinyet, titulado: Els petits LA VIRGEN DEL VINYEÏ 17 ... dins la vostra santa, casa es veuen grans presentalles com son de vaixells i barques... Con los saqueosde la última revolución desaparecieron todos esos barcos, pero hoy existen otros, fruto de nuevas ofrendas. En la segunda mitad del siglo xviii había una polacra, con el nombre de Nuestra Se¬ ñora del Vinyet; dicha embarcación, al man¬ do del capitán Sebastián Coll, pertenecía a la casa Masó, Sabater y Cía. y hacía la línea Sitges-Buenos Aires ^ Sobre el dintel de la puerta lateral se leen estos ingenuos versos de sabor añejo: Qui entri trist y plorant en esta santa capella vaixells del Vinyet, artículo en L'Amic de les Arts, Sitges, año I (1926), núm. 7. ' Llopis y Bofill: Ensaig històric sobre la vila de Sitges, Barcelona, 1891 (pág. 182).—E. Roio y Raventós: L'antic tràfec marítim de Sitges, articulo en L'Amic de les Arts, Sitges, año II (1927), núm. 16. 18 LA VIRGEN DEL VINYET no serà gens maravella que n'isca alegre y cantant. Alentias lo caminant lo navegant no s'espantia quesi fa cremar la llàntia davant d'esta santa Imatge logrará feliz viatge mes molt més si goig hi càntia. III.—LA ANTIGUA CAPILLA No tenemos noticia de ningún documento refe¬ rente a la forma de la an¬ tigua capilla del Vinyet; aunque sabemos con certeza que alguna ha¬ bría anterior a la actual. En efecto: a mediados del siglo xvii el Pa¬ dre Narciso Camós, dominico, recorre los san¬ tuarios de Cataluña dedicados a la Virgen. Al llegar Sitges dice: «A media hora de camino a de la Villa de San Bartolomé de Sitjas, hay una capilla muy bonita, azia la parte de Po¬ niente, la cual es dedicada a una Imagen de la floresta del Paraíso Mai'ía con el título del Viñet». Más abajo agrega: «Tiene una capi- 20 LA VIRGEÎsr DEL VINYET lia muy linda espaciosa... Ofrécenle mu- y chas dádivas devotos, y en particular los sus marineros, que como está dicho, la tienen por muy Patrona suya»^. En 1669 el Padre Angel Vidal, franciscano, se dirige a Madrid con el fin de obtener el permiso para que se pueda establecer en el Vinyet una comunidad de Padres Francisca¬ nos. Se oponen a esto ciertas dificultades por parte del señor del castillo, por lo cual los ju¬ rados dirigen una relación a la reina regente, Mariana de Austria, madre de Carlos II, que- ' El jardin de María plantado en el principado de Cataluña, Gerona, 1766: Esta obra se editó por primera vez en Barcelona, año 1657. No me ha sido posible encon¬ trar la primera edición; sin embargo, tengo la convicción que decia lo mismo que la segunda: primero porque esta clase de libros, dedicados a edificación espiritual de los fie¬ les, se reeditaban por regla general sin corregir ni una palabra; en segundo lugar, porque el Padre Camós tiene un estilo y un sistema para la descripción de santuarios e imágenes hacen rechazar cualquier interpolación. que Cuando se lee el capitulo dedicado al Vinyet no se puede dudar de que se lee al Padre Camós. LA VIRGEN DEL VINYEÏ 21 jándose de varias cosas y de ésta, razonando «que el Capítulo podía ser dueño de Sitges y de su término, mas no del oratorio del Vinyet, puesto que este está, desde hace cien años, en quieta posesión de la Villa» Un documento del archivo de la antigua casa Fals, de Sitges (hoy propiedad de la casa Dalmau), con fecha de 1614, trata de unos te¬ rrenos que el señor Fals posee «supra eccle- siam beatae Mariae del Vinyet». Señalaremos otro dato: En el testamento de Tecla Serra, en el año 1463, esta señora deja «un sueldo a la Virgen del Vinyet para una misa y cinco para la obra de dicha co^ií- llay> En marzo 1841, fecha de la visita pasto¬ de ral del obispo Fray Ferrer de Abella, ya hay ' Llopis y Bofill: Ens. hist. pág. 117. - Del archivo parroquial destruido en la actualidad. El texto está publicado por J. Carbonell: Santa María del Vinyet, articulo en L'Amie de les Arts, Sitges, año III (1928), niim. 27. 22 LA VIEGEN DEL VINYET un beneficio «en el altar de Santa Maria, en el término del castillo de Sitges». En 1414 y en 1421, Bonanato Brunet es poseedor de este beneficio b Otros documentos hablan de Ca¬ pellanes encargados del Vinyet antes de la construcción del nuevo santuario. Por lo tanto se tiene noticia documental, desde el siglo xiv, de la existencia de una ca¬ pilla u oratorio de cierta importancia. Mas, ¿cómo debería ser aquella capilla? Observando con detención el plano del actual templo se nota que los muros conjuntos a la puerta la¬ teral emergen algo del curso normal de la pa¬ red; de modo que la puerta lateral con los dos trozos de muro adyacentes, forman como mi cuerpo arquitectónico independiente. Pero he aquí que esta puerta lleva cincelada en su parte exterior una fecha: any 1552, muy an- ' Visitationes diversarum eclesiarum Dioces. Barcin. 1341-1344, fol. 85.—Campillo; Speculum decanatum poe- nitensis et appiariae, fol. 343. (Ambos en el Archivo episco¬ pal de Barcelona). LA VIRGEN DEL VINYET 23 terior al edificio actual. Todo hace sospechar que la puerta, con los trozos de muro, son res¬ tos de la antigua capilla. El hecho de que la puerta esté orientada a la casa adjunta, y so¬ bretodo el qtie las ermitas medievales no te¬ nían otra entrada que la principal, hace su¬ poner con bastante certeza que se trata aquí de la puerta principal de la antigua capilla y que los trozos de muro salientes son restos de la fachada primitiva. También sabemos algo de lo que había den¬ tro del edificio antiguo. El retablo que hoy está en la capilla del nuevo hospital de San Juan Bautista procede del santuario del Vinyet y fué trasladado al lugar actual en 1912. Este retablo, de 4,70 m. de alto por 3,50 de ancho, está dividido en tres tablas vertica¬ les y otra inferior o pradela. Contiene siete re¬ presentaciones de misterios del rosario y es una obra catalana del siglo xvi. No cabe la menor duda que se trata aquí del retablo alu¬ dido en los documentos del archivo parro- 24 LA VIRGEN DEL VINYET quial (destruido en julio de 1936), según los cuales fué pintado para el altar del Vinyet por un artista de Barcelona y pagado en 1544^ Debajo del cuadro central se ha ca¬ vado un nicho de un metro de altura, por unos 60 cm. de anchura y 45 de fondo: di¬ mensiones muy aptas para contener la imagen titular del Santuario. Otro resto de la antigua capilla hoy día sirve de surtidor en una de las salas del mu¬ seo Cau Ferrat de la misma villa y ostenta la siguiente leyenda: Pila gótica procedente del Santuario del Vinyet, siglo xv. Es una pila de agua bendita, de piedra caliza, actual¬ mente recubierta en gran parte de musgo por lo cual es difícil precisar su antigüedad; sin embargo mejor parece una obra del siglo xvi. La capilla que visitó el Padre Camós en el ^ Este importante retablo ha sido estudiado deteni¬ damente por Carolina Bbnaprbs: L'Antie retaule de Santa Maria, articulo en L'Amic de les Arts, Sitges, año II (1927), num. 17. LA VIRGEN DEL VINYET 25 siglo la misma del siglo xiv? No te¬ XVII ¿es nemos datos suficientes para determinar si desde la fundación de la primera capilla hasta que se erigió la actual en el siglo xviii, hubo sucesivamente más de una. Sin embargo, las noticias que conocemos dan la sensación de que a mediados del siglo xvi se reedificó la capilla, o por lo menos se amplió o restauró considerablemente. El retablo, la puerta de entrada y casi seguro la pila de agua bendita, son contemporáneos. Ahora bien, estos ele¬ mentos suponen una capilla bastante espa¬ ciosa como efectivamente la vió el Padre Ca¬ mós. En cambio la ermita del siglo xiv, para guardar proporción con la imagen, con los restos de los muros primitivos y con las hu¬ mildes donaciones que entonces recibiría, así como por la utilidad privada que debió tener en su origen, debís^ ser bastante más pequeña. Además, parece que a mediados del si¬ glo XVI, precisamente en tiempos de esta su¬ puesta reedificación, la capilla pasó de pro- 26 LA VIKGEN DEL VINÏEÏ piedad privada a propiedad de la villa, como lo indica el texto aportado de los jurados de la villa en 1669, según el cual el oratorio del Vinyet «está desde hace cien años en quieta posesión de la villa». En esta ocasión se reedificaría ampliaría, o con la cooperación de los devotos vecinos, concretamente de los marineros, como conta¬ ron al Padre Camós en su visita. Coincide to¬ davía con esa fecha una concesión de indul¬ gencias por parte de varios cardenales, bajo el pontificado de Paulo III, a los visitantes de la capilla del Vinyet en ciertas festividades de la Virgen. IV. —COMIENZO DEL CULTO EN EL VINYET Trasladémonos prin¬ a cipios del siglo XIV. Sit¬ ges entonces era una pe¬ queña villa arrimada a un señorial castillo, que sobre un peñasco reposa no muy alto, junto al mar, y defendido por tres torres y murallas. Dicho castillo existió hasta ñnes del siglo pasado, en cuyo tiempo se demolió, no sin profunda nostalgia de mu¬ chos vecinos. En su lugar se ediñcó el Ayun¬ tamiento ^ Las murallas y restos de las torres medievales pueden apreciarse todavía en la ^ Véase: El castillo de Sitges en El Eco de Sitges, 23 de octubre de 1897. 28 LA VIRGEN DEL VINYET parte de la Devallada j en las galerías trase¬ ras de las casas de la calle Nueva. Desde el castillo se dominaba la pequeña villa formada alrededor, compuesta en su ma¬ yor parte de pescadores y mercaderes, e inte¬ grada por huertas, cortijos y viñedos. La vi¬ lla se extendía desde el castillo hasta el Cap de la Vila (final de la Villa) o sea toda la ac¬ tual calleMayor con las calles adyacentes. Un puente, situado donde hoy se encuentra la pla¬ zuela de la Torre de las Horas unía el castillo con la villa. El caballero Bernardo de Fenollar, por gra¬ cia del rey de Aragón Jaime II, era dueño del castillo y de la villa. El sepulcro que contenía sus restos, violado pero no destruido por los rojo-anarquistas en 1936, se encuentra en la nave izquierda de la iglesia parroquial, bajo la escalera del coro. En 1326 este cristiano caballero hizo testamento de todos bienes, sus dejando importantes cantidades para la igle¬ sia de Santa Tecla en la que había mandado LA VIRGEN DEL VINYEÏ 29 erigir dos altares: para el Hospital de San Juan Bautista (fundado por él mismo y si¬ tuado en lo que hoy son dependencias del Ma- ricel, junto al mar), y para otras obras pías de la villa y fuera de ella. Operi dic- tae—dice el testa¬ mento—eclesiae Santae Teclae de Ciguiis decern so- ,. , , J, .El Castillo de Sitges en el s. XIV lidos et altan 1. Castillo. -2. Iglesia parroquial de Santa Sancti Vicenta ' Teda.-S. iglesia y Hospital de san Juan Bautista.-4. Cementerio (actual plaza constructo in ea- 'leIosMártires).-5. 6. Torres. —7. Puente fosos y murallas.- que ponía eu co- rlaorvh ooloQon aeni eueòia municación el castillo con la villa (ac- plazuela dela Torre de las Horas) que solidos et ca¬ pella Sanctae Mariae de Cigiis quinqué so¬ lidos 1. Se trata aquí evidentemente de una capilla especial dedicada a la Virgen, independiente ' Existía una copia de ese testamento en el Archivo de la Catedral de Barcelona; mas, a causa de las anoma¬ lías y traslados que dicho archivo sufrió estos años de re- 30 LA ALEGEN DEL VINYET de la iglesia de Santa Tecla, pues hace distin¬ ción entre iglesia, capilla y altar. Ahora bien: no hay noticia en ese tiempo de otra capilla dedicada a la Virgen, que la del Vinyet. Es verdad que por aquellos días existía a un ki¬ lómetro de Sitges, una capilla dedicada a la Virgen (hoy Santa Bárbara), pero ésta siem¬ pre consta como propiedad del castillo de Ri- pis o de Kibas. No debe sorprendernos, por otra parte, que un señor tan generoso para otras obras pías, se conformara con quinqué solidos para la capilla del Vinyet, si con¬ sideramos que en aquella época la ermi¬ ta, fundada de poco entre viñedos, junto a un cortijo, para expansión devota de sus moradores, sería de utilidad puramente pri¬ vada. Según una verosímil y atendible tradición, las cepas de malvasia fueron importadas de la ciudad de Malvasia, en la provincia griega vohición, no ha sido posible encontrarlo, y es de suponer que se habrá extraviado como tantos otros documentos. LA VIRGEN DEL AGNYEÏ 31 de Laconia, por los soldados de esta villa cuando a las órdenes de Bernardo de Fenollar fueron a aquel país la célebre expedición en catalano-aragonesa, para acreditar el estan¬ darte de la casa de Aragón b Siendo esto así, el viñedo de los alrededores del Vinyet se re¬ plantó entiempo y con la intervención del señor Fenollar, como dueño que era de la vi¬ lla; y cabe dentro de lo posible que también este señor, tan dado a proteger las institucio¬ nes de carácter religioso, interviniera en la erección de la ermita del Vinyet, puesto que la imagen del Vinyet, como probaré después, es de este tiempo. Existe en Sitges, desde el siglo xv, la im¬ portante familia de los Fals, militares y terra¬ tenientes, que poseían extensos viñedos de malvasia junto al Vinyet, según se desprende de documentos existentes en su propio ar- ' Sobre el origen de la malvasia en Sitges hay un es¬ tudio do Luis de Dalmau publicado en El Eco de Sitges, 1 de febrero de 1931 y nfiineros siguientes. 32 LA VIRGEN DEL VINYET chivo ^ Un antecesor de los señores Fals ¿existió ya enel siglo xiv? No he tenido oca¬ sión de averiguarlo, pero el citado testamento de Fenollar contiene esta curiosa noticia: Fi- liae Bernardi de Falchs moniali eiusdem mo- nasterii ducentos solidos pro necesüatihus suis.Deja doscientos sous a la hija de Ber¬ nardo de Falchs, monja del monasterio de San Pedro de las Fuellas de Barcelona. Por lo visto se acuerda de ella por la relación que tendrá con su padre. ¿Es éste un mayordomo suyo que le administra los viñedos o el mismo dueño de los terrenos del Vinyet? ¿Se trata ' Un Juan Fals del siglo xvii, capitán, era amigo de D. Juan de Austria, quien pasó una noche en la casa Sant Mus (camino viejo del Vinyet), según lo indica una ins¬ cripción que todavía puede leerse bajo la capilla del santo. En la casa Fals hay unos muebles que, según tradición de sus moradores, son regalo de dicho D. Juan de Austria. Conviene advertir que este señor no es el Juan de Austria delsiglo XVI, hijo natural de Carlos V, sino su homónimo deisiglo XVII, hijo natural de Felipe IV, que se apoderó de Ñápeles y sometió a Barcelona, siendo más tarde primer ministro bajo Carlos II. LA VI RGEN DEL VIN Y ET 33 del apellido Fals tan corriente en los siglos siguientes? Es muy probable que sea así, pero faltan datos para afirmarlo con exactitud. No representa dificultad el que el tes¬ una tamento de Fenollar diga a la heatae Mariae, sin nombrar el Vinyet; pues eso del Vinyet sería inicialmente un apodo popular referente al lugar de la ermita y no una verdadera ad¬ vocación a la Virgen. Los documentos del ar¬ chivo de la casa Fals hablan de las propieda¬ des aludidas anteriormente m loco vocato sancta Maria del Vinyet, bien o en lo lloch anomenat Santa Maria del Vinyet. Pero al¬ guna vez, como sucede en un documento del año 1573, precisamente uno de los más anti¬ guos, dice: In loco vocato sancta Maria, sin la advocación. Y es más curioso todavía otro documento de 1543, transcrito posteriormen¬ te, en el que el copista del siglo xviii después de haber escrito: en terme de dita vila y par¬ tida dita de Santa Maria del Vinyet, ha ta¬ chado el inciso del Vinyet indudablemente 34 LA VIRGEN DEL VINYET por el deseo de ceñirse con toda exactitud al original que copiaba. Insisto algo sobre este detalle para dejar sentado que el apelativo del Vinyet, no es en origen una advocación a la Virgen sino una formula popular para individualizar el lugar de la ermita. Por demás, general la costumbre es norma de invocar a la Virgen con un apelativo to¬ pográfico, tomado del lugar donde se erigió la ermita. Bajo dicha advocación la Virgen comienza a tener fiesta propia en 1648, cuando el Ayuntamiento de la villa pide y obtiene de Roma la concesión de celebrarla el día de la Virgen de las Nieves, 5 de agosto. Antigua¬ mente se celebraba el día de la Natividad, 8 de septiembre. La advocación del Vinyet como patronímico de las mujeres de Sitges, hoy tan popular, es cosa muy tardía: sólo co¬ mienza, según los libros parroquiales, en el siglo pasado. LA VIRGEN DEL VINYEÏ 35 Quince años después del testamento de Ber¬ nardo de Fenollar hay noticia de un beneficio mencionado anteriormente en el altar de la heata Maria, instituido Guillermo Pau- por laga y su esposa. Es evidente que se trata del altar del Vinyet, por cuanto este beneficio subsistió basta el siglo xviii. Del mismo siglo xiv bay otros documentos que señalan donativos para la Virgen y dan el nombre de Vineto^ Viñe y Viyet... ^ ' J. Carbonell: Artículo citado de VAmic de. les Arts, num. 27. v.—RESTA URÀ GIONES DE LA IMAGEN Conocemos, por la des¬ cripción del Padre Ca¬ mós, la forma de la ima¬ gen a mitad del siglo xvii: «la imagen es de madera antiquísima, está senta¬ da, y le baxa el manto de las espaldas a la falda y es plateado muy antiguo y obscuro; lleva una toca en la cabeza, y fáltale el brazo derecho que según se dice se le quitó en su hallazgo. Tiene los pies agudos, es morenita de cara, y mira lexos. De alto tiene un palmo y tres cuartos. Al Jesús tiene sentado en la rodilla izquierda, el cual dá la bendición con LA VJRGEN LEL \IXYEÏ 37 la mano derecha, y con la otra tiene un po- mico azia el pecho» ^ Laimagen, antes de 1928, ostentaba una decoración y un barnizado general efectuado — según el arqueólogo reverendo Manuel Trens, que la estudió detenidamente—en el si¬ glo XVIII. Le faltaba la mano derecha, y tenía aserrada la corona primitiva de la misma ta¬ lla para poderla vestir y coronar con más co¬ modidad con otra corona postiza a gusto del siglo XVIII. Hay sumaria descripción de esa vene- una i'able icono, de mitad del siglo pasado: «La imagen del Vinyet, vista sin los vestidos que la cubren, representa una señora sentada so¬ bre un sillón, con el Niño Jesús sobre su ro¬ dilla izquierda, el color de las caras es un castaño muy subido: el Niño está vestido y calzado: los colores son barnizados y en muy hermoso estado: el alto de la imagen • Jardín... (pág, 61). 38 LA VIRGEN DEL VINYET con la peana es de dos palmos y medio» ^ La restauración, y en parte mutilación, tendría lugar en la primera mitad del si¬ glo XVIII, al edificarse el templo actual. En¬ tonces se decoraría el vestido y se barnizaría laimagen; así como se le aserraría la corona propia, tal vez carcomida, para ponerle otra postiza. Esta es la primera restauración de la cual tenemos noticia. El adornarla con vesti¬ dos postizos, según costumbre, es posterior a dicha restauración, pues, de revestirla enton¬ ces, no la hubieran decorado y barnizado con tanto esmero. En cambio a mitad del siglo pasado ya andaba recubierta con vestidos, según se desprende del texto del reverendo Félix Ciará, indicado más arriba. Ultimamente ha sufrido otras dos restau¬ raciones: una en 1928 y otra en 1939. En la primera, los administradores del Santuario D. José Carbonell Gené y D. Juan Arias Vi- ' Félix Clará: El cólera de Sitges, año 1854. Barce¬ lona, Vda. Pla, 1855 (nota 2). LA VIRGEN DEL VINYET 39 dal, siguiendo las indicaciones del citado ar¬ queólogo reverendo Trens, y con un criterio exacto de lo que debe ser la restauración de una icono antigua, llamaron al experto res¬ taurador Augusto Rollin, el cual repristinó la imagen en cuanto era posible: debajo de los barnices sietecentistas aparecieron restos de la antigua decoración; un carmín pálido so¬ bre las mejillas morenas; una decoración ro¬ mánico-gótica en los plafones del trono: todo quedó conservado. Se le substituyó además la corona del siglo xviii por una análoga a la que debía tener antiguamente. El restaurador dejó sin reparar la mano mutilada; en cam¬ bio se vió precisado a substituir la cabeza to¬ talmente carcomida del Niño por una copia en madera. Por último, las circunstancias han obligado a otra restauración. Cuando la ola rojo-anar¬ quista se apoderó, en julio de 1936, de la vi¬ lla de Sitges, los buenos custodios del San¬ tuario procuraron salvar la imagen enterrán- 40 LA ^"IRGE^■ DE]. MXYET (lola, envuelta enpapeles y encerrada en una caja, en la huerta de la casa. Durante los dos interminables años y medio de delirio des¬ tructor la venerable imagen debió permane¬ cer enterrada en tres sitios diferentes. Pero la antigüedad y el mal estado en que se encon¬ traba la talla, no pudo soportar el escondite poco confortable, y en consecuencia le que¬ daron profundas e irreparables huellas. En efecto: cuando en enero de 1939 pudo des¬ enterrársela, apareció toda ella como un montón de serrín negruzco y desecho, con un núcleo informe de madera no mayor que la mano y que se deshacía al tocarlo. Se con¬ servó la mascarilla de la de la cara Virgen, formada por la pintura y la capa de prepara¬ ción puesta sobre la madera, así como la ca¬ beza del Niño que, según decimos, era recien¬ te. Se recogió todo con mucho cuidado y se entregó al escultor Pedro Jou, de Sitges, para que procediese a una restauración o, mejor dicho, para que rehiciera la imagen antigua. LA VIRGEN DEL AINYEÏ 41 Este señor, con paciente cuidado y profundo cariño, fué rehaciendo la imagen con yeso y alambres y se sirvió como de armazón de lo poco e informe de la antigua. Pero, el resultado ha hecho que si bien la nueva imagen, desde el punto de vista pia¬ doso y cultural ha suplido a la antigua con admirable parecido, desde el punto de vista arqueológico ya no tiene valor alguno. Claro que esto sería injusto achacarlo a los admi¬ nistradores que determinaron la restauración o al artista que la ejecutó. Tampoco puede considerarse como una falta de respeto a la venerada antigüedad de la icono, pues, por desgracia quedaba tan poco, por no decir nada, de la forma, que las circunstancias no permitieron de momento otra cosa. Consigna¬ mos esto aquí, haciendo violencia a nuestros sentimientos, sólo por la imperiosa necesidad de que quede bien sentado el valor arqueoló¬ gico de la actual imagen de la Virgen del Vinyet. De todas maneras no podemos sino 42 LA VIRGEN DEL VINYET aplaudir el proyecto que se tiene de encargar otra talla que sea más digna de la Virgen re¬ presentada y del Santuario que debe presidir. Esta es la única solución decorosa en cuanto a la nobleza del arte sagrado y a la sana de¬ voción. VI.—ESTILO Y ANTIGÜEDAD DE LA IMAGEN Tuve la suerte de po¬ der observar varias veces y con meticulosidad esta santa imagen después de la excelente restauración efectuada porRollin. En¬ tonces la imagen tenía detalles más que sufi¬ cientes para poder determinar su estilo, con toda claridad. Las imágenes de María, del período romᬠnico, innumerables en nuestra península, se pueden clasificar en dos tipos principales: el tipo Merático y el tipo de transición. Per¬ tenecen al primero las Vírgenes de forma mayestática, bizantinizada, sentadas en un 44 JjA virgen del ^■[XVET trono, indudablemente influenciadas de la imaginería huida de Constantinopla por la persecución iconoclasta. Sus características son: la estilización de los pliegues; el gusto por la simetría; en las más antiguas, está el Niño en el centro sen¬ tado y sobre las i'odillas de su Madre; pero muy pronto se coloca sobre la rodilla iz¬ quierda. La Virgen ofrece con la mano dere¬ cha un pero u otra fruta al Niño; el cual con la mano izquierda retiene un libro, mientras la diestra permanece levantada en actitud de bendecir. Estas Vírgenes por lo general abar¬ can desde el siglo xi hasta la mitad del xiii. Pertenecen a este tipo la Virgen del Claus¬ tro de Solsona; la Virgen de la Vega de Sala¬ manca; la Virgen de Talló (Lérida), la de La Quar de Portella (Barcelona); nuestra famosa Virgen de Montserrat y otras menos cono¬ cidas. Sigue luego el que llamamos tipo de tran¬ sición al gótico, con una expresión más dulce LA VIRGEN DEL VINYEÏ 45 y rostro más humano; el manto de la Virgen en su borde inferior generalmente terciado de izquierda a derecha; los pliegues más natura¬ les; el Niño al lado izquierdo, sentado o en pie sobre la rodilla de su Madre y vestido de simple túnica. La Virgen presenta un pomo en la diestra o sostiene un atributo propio a su advocación y está con preferencia sentada sobre un escaño o arqueta. Este segundo tipo aparece a mitad del siglo xiii y perdura hasta principios del xiv. Pertenecen a él: la imagen de Queralt (Berga); la de las Batallas, de Se¬ villa; la de Roncesvalles y la de Puy, de la Estella (Navarra); la Bella, de Lepe (Huelva); la de San Miguel del Pay, de Bigas (Barce¬ lona), etc. Con todo, estos tipos no siempre se deslin¬ dan con claridad y sobre todo no siempre mantienen una cronología constante; pues sea por la mayor o menor influencia del arte bi¬ zantino, sea por otras circunstancias, hay ti¬ pos cronológicamente retrasados. La Virgen 46 LA VIRGEN DEL VINYEÏ de Montserrat, ejemplo, es un buen mo¬ por delo de tipo hierático y no obstante pertenece probablemente a una época algo posterior. Además conviene advertir que, al lado de la escultura de catedral y de monasterio, hay la humilde escultura de ermita o de iglesia ru¬ ral que se libra bastante de la influencia bi¬ zantina y cuyo primitivismo las hace más antiguas de lo que realmente son. ^ Después de esta exposición no es difícil in¬ dividualizar el tipo a que pertenece la ima¬ gen que estudiamos. La Virgen del Vinyet está sentada sobre un modesto trono, con los plafones decorados a base de motivos románico-góticos según diji¬ mos; los pliegues del vestido son naturales; el • Pueden consultarse: A. Kingslby Porter, La Es¬ cultura románica España, Barcelona, 1930.—Augusto en L. Mater, Arte románico en España, Madrid, 1931.—Mar¬ qués de Lozoya, Historia del arte hispánico, 1.1.—Gómez Moreno, Arte románico español, Madrid, 1934,—Solde- vila-Gudiol, Die Kunst Kataloniens (Jahrh X-XV), Vie¬ na, 1937. LA MRGEN DEL VINYET 47 Niño está vestido con la sola túnica y está sentado sobre la rodilla izquierda de la Ma¬ dre; ésta tiene una expresión muy humana, por completo maternal; el conjunto acusa cierto movimiento; la Virgen está sensible¬ mente ladeada hacia el lado contrario del que tiene al Divino Niño (detalle que después se acentuará durante todo el período gótico); el Redentor no sostiene el libro sino una pe¬ queña esfera. Todo lo cual sitúa con certeza a la imagen en el período de transición góti¬ ca. Esta efigie es de una notable semejanza con la Virgen de Queralt y la de San Miguel del Fay de este mismo período, aunque ante¬ rior a la última ^ Fijar ahora la antigüedad de la imagen del Vinyet, no es tarea difícil después de lo que llevamos expuesto. El testamento de Bernardo de Fenollar, do¬ cumento más antiguo que conocemos, nos da '■ La Virgen del Vinyet tiene con la Virgen de Que¬ ralt otra relación: la semejanza de leyenda. 48 LA VIRGEN DEL VINVEÏ una fecha ante quern; o sea, que la imagen que nos ocupa es anterior a 1326. Por otra parte su estilo nos da otra fecha post quem: que la imagen es posterior a la mitad del si¬ glo xiii. Por lo tanto, sólo nos podemos mo¬ ver dentro de unos 75 años: 1250-1326; lo cual ya nos da una cierta aproximación. Pero creo que todavía podemos precisar algo más. NuestraVirgen es de las que tienen las ca¬ racterísticas más marcadas del tipo de transi¬ ción a que pertenece. Recordemos el detalle curioso de que el Niño, sin manto consular, está como sentado sobre su pierna derecha y la Virgen, algo ladeada; detalles demasiado movimentados para el estilo románico, y que suponen en el tallista cierto desprendimiento de las formas tradicionales en su época. Ade¬ más, esta imagen no pertenece al arte de mo¬ nasterio o artífices llevaban el catedral cuyos tono y la iniciativa en la evolución de las for¬ mas, sino al otro arte más humilde y popular LA VIRGEN DEL VINYET 49 de la ermita, en que aparecen más primitivas de lo que en realidad son. Estas consideraciones inducen a creer que conviene colocar la imagen de nuestra vene¬ rable Virgen en los últimos años del tipo de transición o sea dentro ya del siglo xiv. Así, pues, la imagen del Vinyet, por lo que podemos juzgar a través de su estilo y de los documentos conocidos, es de principios del siglo XIV. VIL—LA LEYENDA DEL TIKYET. SU VALOR HISTORICO Recordar aquí, casi como escolio, la maravi¬ llosa leyenda de nuestra querida Virgen, es cosa obligada una vez discuti¬ da y fijada su antigüedad. Con la invención de la imprenta se divul¬ garon, en el siglo xvi, los falsos cronicones, en los que, a base de una mal entendida pie¬ dad y extravagante fantasía, se crearon las le¬ yendas erróneas sobre las imágenes, y entre otros aspectos, se les atribuyó una antigüedad muy superior a la que tenían. También se pretendió que las imágenes románicas eran visigóticas o paleo-cristianas, esculpidas la LA VIKGEN IJEL \'INYET 51 mayor parte de ellas por el Evangelista San Lucas, escondidas por temor a la invasión mora y halladas maravillosamente algunos siglos después, con el deseo, demostrado por un milagro, de tener culto en el lugar de la invención. Nuestra imagen también tiene, como todas las que carecen de fecha segura, su curiosa leyenda. El Padre Narciso Camós, en 1657, la relata en estos términos: «Tenía el señor de la Villa de Sitjas un Moro esclavo para su servicio, el cual entre otros servicios se ocu¬ paba en cavar una viña que havia en el sitio donde hoy está edificada la Capilla. Haziendo pues este exercicio llegó a una Sepa, o Sar¬ miento, baxo del cual despues de haver dado con el azadón, se descubrió la Santa Imagen, quedando con aquello muy admirado, y pas¬ mado de una parte; aunque muy contento de otra. Púsola en fin dentro de una cesta con que trahia la merienda, yéndose a casa la quiso enseñar a sus dueños, y Damas, como 52 LA VIRGEN BEL VINYEÏ a cosa particular, y queriéndola sacar muy quedaron burlados todos siéndoles forzoso mortificarse del deseo a que estaban movidos: por que no se halló. Contariales sin duda el caso con su modo, y después se volvió allí, acompañándole muchos: donde con ellos ha¬ lló la Santa Imagen, a la cual edificaron la Capilla en el mismo lugar movidos de lo que havia sucedido en su primer hallazgo» b Esta narración, bastante sencilla y pobre de ambiente, es la más antigua que conocemos sobre la leyenda del Vinyet. Más tarde, el se¬ ñor Llopis Bofill conoció nuevos detalles. Es¬ tos dueños y Damas son los de la casa Milá, cortijo cercano al santuario; y la desapari¬ ción maravillosa del cesto y su nuevo encuen¬ tro en la viña sucede por dos veces. Le falta la Virgen, como hemos notado a en otro lugar, la mano derecha, lo cual es de¬ bido, según la leyenda, a un incidente lamen- ' N. Camós: El Jardín... (pág. 61). LA VIRGEN DEL VINYEÏ 53 table al hallarla: el cavando moro tropezó con ella dándole golpe involuntario con el un azadón y se la rompió. La representación más antigua de la le¬ yenda figura en un relieve colocado a modo de pradela, en el fondo del altar mayor. En el centro vemos al moro con azadón al pie de una vid; un paisaje de viñedo y el mar en lon¬ tananza. En un extremo del relieve se distin¬ gue la «Punta» de Sitges con la iglesia parro¬ quial y el castillo. Esta representación de la leyenda debe suponerse ejecutada en la época en que se construyó el actual altar mayor, principios del siglo xix. ¿Qué probabilidad histórica tiene la le¬ yenda del Vinyet? Si la imagen del Vinyet fué encontrada es que anteriormente—mucho antes, puesto que se perdió la tradición del lugar—había sido escondida. ¿Cuándo? ¿Por qué motivo? El señor Llopis Bofill, el primero que estu¬ dió arqueológicamente la imagen, deja fuera 54 LA VIRGEN DEL VINYEÏ de toda duda que la Virgen no pudo ser es¬ condida con motivo de la invasión de los mo¬ ros, a principios del siglo viii, pues él mismo reconoce que se trata de una estatua romᬠnica, muy posterior a dicha invasión. Mas partiendo este señor de un supuesto exigido, esto es: de que lo relatado en la leyenda era necesariamente un hecho cierto, buscó en la historia de los tiempos románicos un mo¬ tivo suficiente para esconder la imagen, como en efecto lo encontró: en 1106 hubo un pe¬ ligro de invasión por parte de los almorᬠvides, que llegaron a dominar toda la España musulmana. El motivo—concluye dicho au¬ tor—que a principios del siglo xii indujo a los habitantes de la villa a esconder la ima¬ gen de su Virgen fué el miedo a esta nueva invasión; puesto que—sigue diciendo—no hay otro en este largo período b Para justifi- ' Llopis y Descripció del Santuari y consi¬ Bofill: imatge de la Verge del Vinyet, deracions criticas sobre la Barcelona, Hormiga de Oro, 1892, LA VIRGEjSÍ DEL VINYEÏ 55 car este supuesto, el señor Llopis se ve obli¬ gado a avanzar lo máximo posible la fecha de la imagen y la coloca a principios del siglo xi. Estaexplicación tiene un grave defecto: ¿Cómo es que los devotos de la Virgen que con tanta diligencia la escondieron, pasado el peligro (no olvidemos que la invasión almo- ravide en los reinos cristianos sólo fué una alarma) fueron por ella? ¿Cómo hasta lle¬ no garon a perder la tradición del sitio donde se había escondido? Por lo demás, el mismo au¬ tor de la explicación insinúa que acepta ésta a falta de otra, ¿Cuándo sucedería la famosa leyenda? He¬ mos visto que la imagen es contemporánea o anterior de muy pocos años, a los primeros documentos históricos sobre la Virgen; des¬ pués la tradición sobre su culto continúa in¬ interrumpida. Así que no hay espacio de tiempo en que la imagen pudiera ser escon¬ dida y, pasado un largo período, hallada. ¿Cuándo se forjó por lo tanto? En el anti- 56 LA VIRGEN DEL VINYET guo retablo del Vinyet, mencionado anterior¬ mente y pintado para el altar de la Virgen a mediados del siglo xvi, no hay ningún com¬ partimiento dedicado a la leyenda, tema que, por otra parte, era muy a propósito para ser historiado, a pesar de que era costumbre muy en uso i-epresentar las leyendas en los reta¬ blos. Los gozos que se cantan a la Virgen de Sit¬ ges, de sabor muy popular y de conside¬ un rable antigüedad, están inspirados en dicho retablo. Las siete estrofasprimeras de los go¬ zos corresponden ordenadamente a las siete historias del retablo y son: Anunciación, Na¬ cimiento de Cristo, Adoración de los Reyes, Resurrección, Ascensión, Descenso del Espí¬ ritu Santo y Coronación de la Virgen ^ Las ' Corresponden a las siete estrofas de los populares Goiffs del Boser que ya se cantaban en el siglo xvi en la iglesia de Santa Catalina de Barcelona. Corresponden ade¬ más a unos Gozos a la Virgen de la Merced que se canta¬ ban en el siglo xvi en Cerdeña y fueron publicados en LA VIRGEN DEL VINYEÏ 57 estrofassiguientes, agregadas más tarde, con¬ tinúan haciendo una relación de los milagros obrados por la Virgen. Tampoco aquí, lugar tan apropiado para la leyenda, hay alusión alguna a ella. El autor de los gozos busca la relación de la Virgen con su advocación, re¬ curriendo a simbolismos y comparaciones de sano sabor teológico entre Cristo y la vid: En la primera estrofa: Vos form la terra Santa planta la serment 011 se d'aquella divina planta. En la estrofa cuarta: Després qu'ai Cup de la Creu el sant Raïm fou premsat, donau lo most desitjat... En la sexta: Pujada amh goig triunfant aquella planta divina Cagliari en 1604. Son los temas clásicos de los gozos pri¬ mitivos. 58 LA VIEGEN DEL VIÎÛYET encià VEsj^mt Sant per conreuar la seva vinya. Así que la primera traza de la leyenda es del siglo xvii, cuando se la cuentan a aquel devoto visitador del santuario. ¿Por qué nin¬ guna otra alusión a ella? No se comprende este olvido en el retablo del siglo xvi. Tam¬ poco se explica la omisión en los gozos del si¬ glo XVI o XVII, recurriendo en cambio a sim¬ bolismos de la vid, la uva, el sarmiento, etc., para explicar la advocación del Vinyet (vi¬ ñedo). Nada de esto es comprensible a no ser que admitamos que en aquellos días la le¬ yenda era desconocida o poco creída de los fieles. Por lo tanto la leyenda del Yinyet no sólo es insostenible históricamente, sino que su formación es asaz reciente (entre los si¬ glos xvi-xvii), no arraigando en el pueblo hasta más tarde. Pero aunque peligre la historicidad de la cariñosa leyenda que los devotos hijos de la LA VIRGEN DEL VINYET 59 Virgen tejieron alrededor de su venerable ima¬ gen, no por eso menguará la devoción que a través de ella le profesan; ni por ello dejará de ser como siempre nuestra bondadosa Ma¬ dre y protectora de la villa. GOZOS A LA VIRGEN DEL YINYET (texto musical revisado por A. Pérez Moya) •.ír>\rd¿á: f A * J J |J. i Ir Voi ou'en di- fe -vdv-í|ACA,-a Cri-uAt. ' íTornada: |f f If rir 1^ [aao aG ^(5i£ per-pit". So-to-yrait,- nos If f 1^ ^ ^ J i; rúT di iCoblcs; y -3 Ver_g(C San-td cLÍ ^L-nytd r rlJ MJ- J' r f. f i ^§1 Vos |o-reu- Ld Tc-vrd Sarvfe. to-nhie pfap.^à J J IJ J- ; |J. J" [d. íer. ment |J. J'li; fía «U, píanfeTiü tic - uL-na Bu JIJ I Dgu om n¿ - po-Unt <|Man uoí> cíó< ^ - ve Md. -qi^ornsL: i t. f. rJ f f I f f Ip7r vi-a Ga-Wi-el en Na-za-reh LA VIRGEN DEL VINYEÏ 61 Vós que en alta gerarquia triomfau amb goig perfet, socorreu-nos nit i dia Verge Santa del Vinyet. Vós fóreu la Terra Santa Reviscuda la serment on se plantà la serment íou en el Cel transplantada d'aquella divina planta pujant gloriosament fill de Déu omnipotent dels Sant Pares rodejada, quan vos dix AVE MARIA sentíreu Vós alegria Gabriel en Nazaret, etc. de veure tan noble fet, etc. La serment en Vós plantada Pujada amb goig triomfant humana i divinal Aquella planta divina de Vós, Verge Immaculada, envià l'Esperit Sant nasqué sens dolor ni mal; per conreuar la seva vinya; parint amb gran alegria gran goig vostre Cor sentia •lesús Déu i home perfet, etc. de rebre el sant Paraclet, etc. Nat Jesús, planta novella, Quan la Rondat Infinita donador de noves lleis, ordenà vostra partida, guiatsper la clara Estela l'ànima amb el cos unida d'Orient venen els Reis pujà als Cels amb alegria, portant or, encens i mirra des d'allí. Senyora mia, adorant vostre Fillet, etc. saciau-nos nostra set, etc. Després qu'ai Cup de la Creu Els miracles que Vós feu el Raïm fou no hi ha sant premsat, qui'ls puga comptar, per salut del poble seu Vós ajudau i voleu donau lo most desitjat; als qui us saben reclamar; ressucitat el terç dia i al qui en Vós sempre confia vèure'l en vostre retret, etc. amb cor sincer i perfet, etc. ê2 LA A'·IEGEN DEL VINYET Als mariners socorreu se trovà un matí mullat; que perillen per la mar, és cert que del venían mar en la tormenta cruel d'ajudar algún pobret, etc. la tempestat feu parar; Vós sou la llum i la guia Vostra Església fou salvada junt amb el vostre Fillet, etc. del francès en la cruel guerra, ni Sitges fou saquejada Dins la vostra santa Casa ni patí com altra terra; es veuen grans presentalles i celebrant a porfía com són de vaixells i barques, vostre cmpar en tal desfet, etc. també molts altres miracles en diverses malalties Postrada i reconeguda Senyora, Vós haveu fet, etc. esta Parròquia ditxosa de Vós confessa rebuda Un miracle portentós gràcia tan prodigiosa; sobre Vós s'és comprovat perquè amb devota alegria el mantell que portau Vós publiquem aquest gran fet, etc. Puix que a vostra Senyoria vostre devot se somet, procurau-nos milloria. Verge Santa del Vinyet. V. Ora pronobis sancta Dei Genitrix. R. üt digni efficiamitrpromissionibus Christi. OREMUS: Concede nos fámulos tuos qnœsnmus Domine Deus^perpetua mentis^ et corporis sanitate gaiidere; et gloriosa Betœ Marice semper virginis intercessione a prtssenti liberari tristitia, et (eterna perfui Iceticia, Per Chiis- tum Dominum nostmm. AMEN. INDICE Pág3. I.—Sitges 7 II.—El Santuario del Vinyet en la actualidad . 11 III.—La antigua capilla 19 IV.—Comienzo del culto en el Vinyet.... 27 V.—Eestauraciones en la imagen .... 36 VI.—Estilo y antigüedad de la imagen ... 48 VIL—La leyenda del Vinyet.—Su valor histórico . 50 Gozos a la Virgen del Vinyet 60 I Vista parcial de Sitges. En segundo término aparece parte de la an¬ tigua muralla, sobre la que tiabía el cementerio (actual plaza de los Mártires); en el fondo se levanta la iglesia parroquial edificada en el siglo diecisiete en el mismo sitio que ocupaba la antigua parro¬ quia de Santa Tecla. (Foto Maltesel. La Virgen del VInyet en su Camarín, entre un ángel y el moro que, según la leyenda, la encontró. Estuvo revestida y en esta forma hasta que fué restaurada en 1928. Retablo de lo primera mitad del siglo XVI, con escenas del rosario, procedente de la antigua capilla del Vinyet. La decoración de la hornacina central del retablo es muy posterior. En 1913 fué trasla¬ dado al altar mayor del nuevo Hospital de San Juan Bautista. (Foto. Archivo Mas). SSL Una de las salas del Museo «Cau Ferrat». La pila que está en primer término procede de la antigua capilla del Vinyet. (Foto. Archivo Mas). Calle d En Bosch, con las casas medievales edifícadas sobre la anfl- gua muralla. {Foto Fontanals). ac¬ poste¬ VFdMSigaeaunyl, Tdtusmatlmrbuieiénnat. pomcntoempcruáay dineyetl. dvirgeen laa rior (QBpueertenrcrigalat) tgnosóc¬ó, Vimdldinaaygeetn.l de dpeeríod temporána Virgen ai p(QsBaiur¬cealorn) pat ldmyuroemnásánaic naueísstro. Ldae IXImag)e.n tipo Virgen glo mer eantiguns T Impreso en los talleres tipográficos de MONTANER Y SIMON, S. A. BARC ELONA 1 » m s* O ETVINYDVIREGLEN LA