GUIA ARTISTICA DE ASTURIAS GUlAS ARTISTICAS DE ESPANA Dtrtgtdas por JOSE GUDIOL RKART EI ttxto de (-,ta GUIA ARTISTICA DE ASTUR[AS es o,.iginal Je 'JUAN A. CABEZAS ClJIASA�TISTICAS Db (;SPAl'QA- II"SrlTuro AMA TLLEk o ARTE HISpANICQ ASTURIAS Editorial A R I E S FEDERICO MONT AGUD - BARCELONA A VENIDA DEL GENERALISIMO FRANCO, 3" © EDITORIAL ARIES, 1966 DEPOSITO LEGAL - B. 10.051 - I966 N.OR.O-B.I57-I966 I. G. ROVIllA � ROSELLON, 332 - BARCELONA LA CORD1LLERA CANTABRICA DESDE EL PUERTO DE PA]ARES INSTlfUrO hlvi,'-\ hL.Elt Of ART£: HISpAN/CO INTRODUCCION Asturias es, administrativamente, del Norte de la de una provincia Espana, Oviedo, cuya capital, la ciudad del mismo nombre, esta situada en su centro geogrifico. Es aderruis, una region historica : (las Asturias de Oviedo, vecinas de las de Santillana) con bien acusadas caracteristicas topo­ graficas y fundamentales diferencias etnicas, raciales y folkloricas. Geografica y socialmente, esta formada por cuatro zonas : rnontafiosa-pastoril, campe­ sina, minera y maritima. El mapa de la provincia tiene la forma de una prehistorica hacha de silex, recortada por la cordillera pirenaica y el mar Canrabrico, de cuvas costas acantiladas hablaron los geografos de la Anti­ guedad, Plinio, Pomponio Mela y Estrabon. La costa ocupa 234 kilometres de la cornisa literal 0 «Costa Verde», desde la ria de Tinamayor, en el lI­ mite con Santander, hasta la occidental frontera fluvial -el rio Eo-- que la separa de Lugo. La provincia actual ocupa 11.000 kilometros cuadrados y su poblacion alcanza ya el millen de habitantes. Hacia el Este se encrespa la cordillera" con el gran macizo monrafioso de los picos de Europa (limites con Leon y Santander) rem at ado len las cumbres, de erosionadas calizas escult6ricas -Torre Cerredo, Llarnbrion, Pefia Santa, 5 Urrieles,Pen a Vieja, Naranjo de Bulnes- con alturas que oscilan entre los dos mil y los tres mil metros. Las Iaklas forestales forman el Parque Nacio­ nal de Covadonga, gran coto de caza, mayor. Todos los dernas sistemas montafiosos que recorrer la geograHa de Asturias, son estribaciones de ese gran macizo pirenaico. La personalidad hist6rica de Asturias, ya se perfila, cuando sus tribus aborigenes se resisten a la impuesta romanizaci6n. Pero es en el siglo VIII, cuando sus habitanoes los refugiados visigodos, resisten a la invasion arabe y de la peninsula, apoyandose en su accidentada orograffa. La monarquia astu- r riana, fundamento de la espanola, ernpieza con el rey Pelayo en Can gas de Onis, villa riberefia del Stella, pr6xima a Covadonga y a los Picos de Europa. Esta monarquia asturiana continua en cierta forma la nomina de los re­ unos doscientos afios, hasta que a la muerte en yes godos de Toledo. Dura Oviedo (ya capital del reino asrur) de Alfonso III (910) su hijo Garda I la traslada, sin duda por razones estrategicas, al otro lado de la cordillera. A la romana y bien arnurallada Leon, ya en poder de la cristiandad. Puede de­ cirse que la historia de Espana, vuelve a empezar en Oviedo. Lo que se ha­ bia roto a orillas del Guadalete, la dinastia visig6tica, es restaurada en Asturias, entre el Sella y el Na16n. Escribe don Ramon Menendez Pidal : «La historia oficial que se adormeci6 en la Toledo de Varnba, no revivi6 sino en la Oviedo de Alfonso el Magno, cuando el reino de Asturias contaba siglo y medio de existencia». f En la famosa Cr6nica Albeldense, se tambien la lista de los encuentra del reino asturiano, durante dos centurias, Los dos reyes aquellas Obispos mas notables de la dinastia astur, sobre todo desde el punto de vista del arte, fueron Alfonso II el Casto, que levanta en Oviedo iglesia y palacio, adernas de la primera muralla de la ciudad, y Ramiro I que levanta en la falda del monte Naranco, al norte de la ciudad, el original palacio (llamado Santa Maria de Naranco por haber sido en siglos pasados convertido en iglesia), la basilica de San Miguel de Lillo y probablernente la de Santa Cris­ .tina de Lena. obras de una original arquitectura, hoy llarnada prerrornanico asturiano, que nada debe a la europea carolingia. Al trasladarse la corte a Le6n, se inicia para Oviedo un periodo de no­ table decadencia. Asturias vuelve a recuperar una parte de su categoria, cuando en 1338, Juan I convierte la provincia en Principado de Asturias, todos los primogenitos de los reyes espa­ cuyo titulo llevaran desde entonces fioles, EI arte no vuelve a resurgir hasta que en el siglo xv se inicia 1a cons­ trucci6n de la catedral g6tica, como arnpliacion de la romanica que fue destruida. Posteriormente, en los siglos xvn y XVIII, se levantan en Oviedo los edificios nobles del Ayuntamiento, la Universidad, los palacios renacen­ tistas y otras edificaciones monumentales. La proximidad de la cordillera al.mar, que de Oeste a Este va estre­ chando ,�l contorno de la regi6n, da unas especiales caracteristicas a la topo­ grafia astur. Los rios son de corto recorrido y .torrenciales, 10 que los hace desarrollada, El muy aptos para la explotaci6n hidroelectrica, hoy muy esta formado de terreno, salvo en la £ranja costera, un poco mas abierta, pequefios valles, rodeados de rnontafias no muy altas, pobladas de bosque, 6 PAISAjE ASTURIANO EN VILLANUEVA en que abunda el castano, rob'e, fresno, haya y otras especies, En los valles se cultiva principalmente el maiz y los prados con manzanos (pomaradas), que dan lugar a la industria local de la sidra. En las zonas montafiosas y carnpesinas abunda la ganaderia, en su mayor parte selecta, que constituye una de las principales riquczas de la region. Los rios principales Deva-Cares, Sella, Narcea, Navia y Eo, son grandes productore s de salrnonidos, de cuya pesca viven gran cantidad de riberefios. Tarnbien 10 fue el Nalon, hasta que enturbiaron sus aguas los lavaderos de carbon. En la zona costera se desarrollan dos importantes riquezas : la ganadera, nor la abundancia de pasto, y la pesquera, en todos sus pequefios puertos: Llanes, Ribadesella, Lastres, Villaviciosa, Gijon, Candas, Luanco, Aviles, Cu­ dillero y otros menos importantes. A fines del sig:o XIX la econornia asturiana sufre una gran transforma­ cion: ernpieza a salir a la superficie el carbon de piedra, el combustible que el subsuelo guardaba desde .a prehistoria. La explotacion en gran escala, en las cuencas de los rios Nalon y Caudal, dieron nacimiento a grandes industrias metalurgicas y a la forrnacion de los importantes nucleos -urbanos de las llamadas cuencas mineras y el desarrollo de las villas costeras (Aviles, Cijon), con la notable transforrnacion de la economia regional. 7 Como tierra antigua:a que abundan las formaciones del cuaternario, en abundan tambien las cuevas, 'en las formaciones de caliza, dentro de las cua- f- Ies se encontraron abundantes yacimientos de vida y arte rupestres. No menos de una docena de cavernas, con evidences signos de haber sido habi- tadas por el hombre prehistorico, de ellas cuatro importantes, la de Can- dame, en la cuenca baja del Nalon, la del «Buxu» en las proximidades de Covadonga y dos en Posada de L'anes, han perrnitido a los especialistas estudiar verdaderas obras de arte que, pueden considerarse como el final de esa serie, que empieza la santanderina de Altarnira. en En las de la presente guia, procuraremos ofrecer al 0 siguientes paginas lector, noticias, 10 mas completas posible, dentro de la obligada brevedad de la obra, de las distintas manifestaciones artisticas, de distintas epocas, que conserva la region asturiana, esa tierra que fue cuna trasmontana de la monarqufa espanola y cuna de un arte --el prerromanico-> que se con- sidera punto de partida del que en el siglo XII iba a producir obras arqui­ tecronicas y escultoricas, de la caregoria del apostolado de la Camara Santa ovetense y el Portico de la Gloria en Santiago de Compostela. VIST.� DE OVIEDO Y, AL FONDO, EL MONTE NARANCO OVIEDO � Sobre un valle ondulado que se exriende entre el monte Naranco y la sierra de Morcin, se asienta en una COlina, rodeada de verdes praderas, la muy vieja ciudad de Oviedo, que ha cumplido XI! siglos. La actual capital administrativa de la provincia, fue en los siglos VIII y IX, capital de aquel «liliputiense» reino cristiano y trasmontano, que se defendio del islamismo, tras las murallas naturales de la cordillera. Desde la Edad Media y mucho mas a partir. del Renacimiento, Obetdao, Oveto, Ovetum, Oviedo al fin, adernas de corte de una monarquia castrense, el centro geografico, cultural y espiritual, de ia region. Su fundacion, segun el cartulario de San Vicente, empieza cuando en el siglo vrn, el abad Fro­ mestano y su sobrino el presbitero Maximo, con un grupo de monjes de San Benito, fundan sobre la colina forestal Ovetum, un cenobio, sobre las ruinas de 10 que habia sido un castro romano, dedicado a la defensa del poblado «Lucus Asturum» (actual Lugo de Llanera) a pocos kilometres de la actual ciudad. Dentro del mismo siglo, surge en torno al monasterio, el primer nucleo urbano. Es cuando el sanguinario Fruela I, que tenia su corte en Cangas 9 1 I OVIEDO. MERCADO ANTIGUO DEL FONTAN 1 de Onis, viene a Oviedo para levantar un templo, un palacio y otras edifi­ con la intenci6n de fundar la de su rei no. No mu­ caciones, nueva capital chos afios despues, la naciente ciudad fue destruida por una incursi6n musulmana. Oviedoernpieza a tener verdadera historia, cuando en los ultirnos ail os del por asesinato de Fruela, ocupa el trono su hijo Alfonso II el Casto, sig:o, que reinara casi cincuenta afios (791-842). El es quien reconstruye el ternpln de El Salvador y edifica otros templos y palacios, los rodea con una muralla y da al recinto caracter de ciudad y corte ovetense. Es el primer rey astu­ riano que se consagra al estilo toledano y que por haber conso.idado y extendido su rei no, esta considerado por el historiador Sanchez Albornoz, como el que «salva la monarquia asturiana». De que Alfonso el Casto, era un hombre de sensibilidad para el arte, son buena muestra, templos como el de San Tirso, la torre de la prirrritiva catedral rornanica, la primitiva Camara Santa, a donde fueron traidas las reliquias, ocultas desde la invasi6n arabe, en una tosca ermita, construida en el llarnado Monsacro, una de las estribaciones de la sierra de Morcin. Tambien se debe al Casto la famosa iglesia de Santullano, en las proximi­ dades de Oviedo, que el levanto para dedicarla a San Julian y Santa Basilisa. Esta ocupara lugar especial Guia, no solo por en esta su arquitectura prerro­ manica, sino por las pinturas con que fue decorada en el siglo IX, que se consideran las mas antiguas de Europa. t­ f I j OVIEDO. PALACIO ARZOBrSPAL Y TORRE DE LA CATEDRAL En tiernpos de Alfonso II el Casto, se produce un hecho enigmatico que figura en las cronicas, El que dio lugar a la leyenda sobre el origen de la 11 Cruz de los Angeles, que hoy fig-ura 'en el escudo de la ciudad y cuyo ori­ ginal se conserva las reliquias de Ia Camara Santa. Se trata de una entre cruz de admirable orfebreria visig6tica que la leyenda convierte en ceiestial, al asegurar que dos extrafios peregrinos solicitaron mercedes del rey Casto y se la dejaron en sefial de gratitud. Hoy es considerada como el simbolo de la cultura rnediterranea frente al Islam. Tambien se conserva en el Ar­ chivo catedralicio, el famoso c6dice del siglo IX, Ham ado «Los Testamentos de Alfonso el Casto» que con el Ham ado «Libro G6tico» y 1'1 «Cr6nica Albeldense» hoy en El Escorial, puede considerarse entre los mas antiguos textos sobre la monarquia asturiana. En los dos siglos que disfrut6 Oviedo de la caoitalidad de la monarquia I asturiana, fue dorado de algunos monumentos, citados en la Cr6nica de Al- fonso III y que hoy figuran en todas las historias de Arte Universal. Entre las noticias notables de la abandonada capital ovetense, puede ci­ tarse la venida a Oviedo de Alfonso VI, al que acornpafiaba en su sequito eJ Cid, (1075) durante cuya visita se realiz6 con gran solemnidad y despues de prolongados ayunos, la apertura de Ia Area Santa, en presencia de varios obispos, A continuaci6n se hizo el primer inventario de las reliquias, cuya adoracion se realizara en Ia primitiva basilica de El Salvador, durante toda la Edad Media. A partir de esa fecha, cuando se generalizan las peregrinaciones a Com- posrela, muchos peregrinos se desvlan en Le6n, hacia la abadia y hospederia de peregrines de Arbas, proxima a Pajares. Venian a Oviedo, para adorar las reliquias, antes de seguir por el interior, el camino de Santiago. Cuando a finales del siglo XIV se inician en Oviedo las obras de la cate­ dral gotica, vuelve a tener 1a ciudad un interes artistico, Las obras van lentamente, pues la torre, cuya construcci6n dura medio siglo, no se terrnina hasta 1556. EI recinro medieval continua arnurallado y sin grandes modifi­ caciones. El Renacimiento trae para Oviedo otras novedades importantes. Se construyen palacios y el asturiano, Fernando Valdes Salas, colaborador de Cisneros en la Universidad de Alcala de Henares, lleva hasta la capital de su provincia, las ideas fundacionales del gran cardenal. Funda la Univer­ sidad ovetense, en la que no se empezara a leer hasta despues de rnuerto el fundador, el afio de 1608. Desde esa fecha hubo en la Universidad de Oviedo, buenos planteles de catedraticos y figuras preeminentes como la de Feijoo en el siglo XVlJI y en el XIX las de «Clarin», Buylla, Posada, Canella y otras de no menor prestigio, que alcanzaron fama internacional y consi­ guieron que las aulas ovetenses eleva sen el nivel cultural de la regi6n. Oviedo que ya habia sufrido con la guerra de la Independencia y la carlistada, volvi6 a padecer grandes destrozos durante la revolucion e inva- si6n rninera de 1934 y dos afios mas tarde, con e] asedio durante la guerra �� civil. La catedral, la Camara Santa, 1'1 Universidad y otros temples y rnonu- mentos civiles sufrieron los efectos del bombardeo, pew todo fue restaurado durante los afios cuarenta, bajo la competente direcci6n del arquitecto don Luis Menendez Pidal, hasta el punto de que hoy cuesta trabajo descubrir 10 que fue reconstruido de su arquitectura. No obstante, en todos estos contratiernpos han desaparecido numerosas obras de arte. OVIEDO. CATEDRAL: TORRE ROJ,[ANICA II LA CATEDRAL EI nucleo urbano de Ovecdao, C01110 se nornbra a Oviedo en el «Tes­ tamento» de Alfonso el Casto (siglo IX) es un recinto casi circular, que ocupa la cuspide de la colina que le sirve de asiento. Sus Iimites van desde el llarnado Postigo Alto, a la todavia amurallada caUe del Paraiso, la de [ovellanos (Tras la Cerca), Mendizabal, Cajal, .Plaza del Ayuntamiento y calle del Sol. Este reeinto, en la actualidad no tiene, salvo un trozo, muralla protectora pero esta defendido desde 1955 por una disposicion ministerial , que, previos los inforrnes de Ia Academias de la Historia, Bellas Artes y Comisarla del Patrimonio Artistico Nacional, 10 declare «zona' monumen­ tal» y proteje sus piedras, suelo y ambience, contra la codieia de los propie­ tarios del suelo y los atentados de arquitectos desaprensivos, En el centro de ese recinto, como eje vertical de su caserfo, se alza la catedral gotica, principal monumento de Oviedo y de .Asturias, despues de los modestos, pero bellos del prerrornanico. Aunque iniciada la construccion en 'el siglo XIV, no es hasta el siglo siguiente cuando recibe el gran impulse. OVIEDO. CATEDH.AL: TORRE GaTICA OVIEDO. CATEDRAL: FACHADA PRINCIPAL EI primer proyecto se atribuye al arquirecro Juan de Badajoz, a quien el cabildodesriruy6 en 1511. Aparecen despues don Pedro Buyeres y finalmenre por 10 que a la torre se refiere, don Rodrigo Gil de Ontafi6n, que en la segunda mitad del siglo dirige la catedral de Salamanca. La catedral fue levanrada en el mismo solar de la basilica prirriitiva, edificada por Fruela y reedifica,da por Alfonso II, mas las otras edificaciones de los siglos XI Y XII, de todo 10 cual no se salv6 mas que una terre rom a­ nica de claro estilo, a la que se qued6 adherida 1a Camara Santa, tambien del rnismo estilo. Fachada y portico, - Es hasta cierto punto sorprendenre la presencia en Oviedo de una caredral g6tica, unica en el Norte peninsular, de tan puro estilo. Al acercarnos, 10 que entra por los ojos, es la primo rosa fachada, con un gran p6rtico decorado. Una boveda de cruceria, con cenefas en las que figuran monstruosos animales de piedra. Sobre el p6rtico se alzan las bases de las dos torres proyectadas, de las cuales solo una, la de la derecha se llev6 a su culminacion. La de Ia izquierda no paso de la altura de las naves cate­ dralicias. Se suspendio su edificaci6n entre los afios 1512 al 1524. En todo caso, dadas las proporciones de la base, seria una rorre menor, aunque habria compuesro la armenia que hoy falta a la fachada caredralicia. De las tres portadas del portico, que corresponden a las tres puertas de la iglesia, mas otras dos laterales, solo 1'.1 del centro es monumental, en cuyas jambas hay doseleres para tres imagenes cada una, que al parecer, no llega­ ron a instalarse. Las otras estan decoradas con brotes conopiales. La mas baja de las tres es la de la izquierda que corresponde a la base de la torre non nata. Las rejas circundantes son de mitad del siglo XIX. En las tres puertas del templo la mayor tarnbien ,es la del centro, y de menor tarnafio pero iguales, las otras dos. Todas se abren con arcos ojivales y los rim panos tienen abundantes y minuciosas labores caladas. Los areos son rebajados, el centra'! doble con un pilar y dosel para una imagen que, como otras muchas de la monumental portada, no llegaron a coloearse. En alguno de los arcos, un tanto reeargados, hay hasta cinco repisas con sus doseletes, pero sin imageries. Las puertas del templo, son de nogal tallado, enmarcadas por orIa de Ia misma madera, tarnbien tallada. Las puertas son del siglo XV.II y se arribuyen al escultor asturiano Francisco Meana. Las tallas estan recargadas de rizados platerescos y arabescos, como eorresponde a la epoca. Tienen dos medios relieves de buena factum: las de 'los patro­ nos del templo y del obispado, San Salvador y Santa Eulalia, la martir emeritense. En torno foil aj es, angeles, anirnales fantasticos y otros adornos. En 1'.1 hoja de la izquierda, con la imagen del Salvador apareee en la parte superior un escudo de Espafia. EI Salvador esta en actitud de bendecir una iglesia representada en la talla. En la puerta de la derecha apareee tallada en la parte superior una Cruz de los Angeles. La talla de Santa Eulalia representa una Figura de gran esbeltez y movimiento, mientras derrama agua sobre un campo de maiz. Es la primera vez y quiza la unica, en que se encuentra oeste vegetal formando parte de la decoraei6n. Pese a que desde su importaci6n de America a prineipios del siglo XVII ha modificado funda­ mentalmente la econornia del Principado. 16 OV:EDO. CATEDRAL: PORTICO EN LA FACHADA PRINCIPAL Sobre la portada hay un cuadro en altorrelieve de piedra, con seis figuras incrustadas en el muro, que representan la Transfiguracion del Senor. Tarnbien figura el Padre Eterno y los bustos de los dos primeros reyes ovetenses Fruela I y Alfonso II que rematan los dos pinaculos g6ticos de los fla ncos. La Torre pieza principal. Considerada como una de las mas esbeltas - del g6tico espafiol, la torre de Oviedo tiene 70 metros de altura. Es cua­ drada, pero sus angulos estan adornados con pinaculos que trepan, engar­ zados un os en otros, hasta terminar en el ultimo cuerpo. Son los adornos de piedra, los que al suavizar las esquinas, contribuyen a dar elegancia ornamental a la torre. En el ultimo de los cuatro pisos .de la torre, sin duda a causa de: tiempo transcurrido, desde el comienzo de la edifica­ ci6n, hay abundantes elementos renacentistas, como 10 dernuestran muy ostensiblemente, las balaustradas que 10 rernatan. Pero esta muy habil­ mente armonizado con los pisos anreriores de puro gotico y con el co pete o remate de Ia torre, con finas agujas de cresteria de primorosa elaboracion, Se sabe por datos fidedignos que la construccion de :a torre se apro­ ximo a 10 cincuenta alios. Se inicio Ia obra a principios del siglo XVI y la terrninacion correspoodi6 al capell an de Carlos I, Cristobal de Rojas andobal obispo de Oviedo, cuyo escudo figura eo la fachada de Ia torre, a la altura del Ultimo piso. Adema de los rres upuestos arquitecros (DO hay documentacion fide­ digna de que mrerviniesen en la consrruccion de ia catedral Juan de Badajoz Pedro de Buyeres y Gil de Ontafion), hay que citar para su mal, a Pedro de Tijera Leon, autor de la escalera de caracol, agregada a la fachada meridional de la torre, :0 que Ie produce una fea prefiez , que Ie q uita su esbekez de Iineas caracteristicas. EI contorno exterior. Si seguimos un itinerario en torno a la ca­ - tedral por su perimetro exterior, vemos a la derecha de la torre, la pequefia linterna de la capilla de Santa Barbara. A conrinuacion, desde la travesia de Santa Barbara, abierta en el siglo XVIII, que une la calle de Santa Ana con la plaza del palacio episcopal. Esta tiene a la izquierda la fachada meridional de la catedral, con las tipicas cresterias goticas y ventanales con vidrieras que dan luz a las naves. Las gargolas, mons­ truos de piedra, vierten el agua del techo sobre el huerto episcopal, co­ nocido popularmente par el huerto de «Pachu» el campanero. Dentro de este huerto, cercado con tapias altas, forman angulo recto, la vieja torre rornanica, unica parte que se conserva de la antigua iglesia y la edifi­ cacion g6rica Curiosa yustaposicion de dos estilos arquitecto­ posterior. nicos, caracteristicos de las correspondientes epocas. Despues de la rornanica y de la puerta :Ilteral de la catedral, torre de la rnisma y or namentacion que las epoca del frente, sigue el contorno del claustro y en la fachada de este que da a la llamada Corrada del corredor Obispo, esta la renacentista 'puerta de la Lirnosna y el gran con tres balcones, historico porque desde el, la Junta del Principado, reu­ nida en el claustro en 1808, anuncio al pueblo reunido en la plaza que, la Junta habra declarado la guerra a apoleon. 18 OHEDO. C.UEDRAL: PORTADA PRIKCIPAL 19 No puedenverse desde el exterior los absides de la catedral que dan a un cementerio de peregrines. hoy abandonado, porque no 10 antiguo permiten las distintas edificaciones que los rodean. Por la fachada one, solo se ve un desnudo lateral de la basilica, rodeada por el moderno Jardin de los Reyes Caudillos, en los que se encuentran una estatua de Alfonso eI Casto, del escultor ovetense Victor Hevia, recien desapare­ cido. Otra de Alfonso III, del tam bien asturiano y desaparecido, Manuel Laviada, y una de: rey Pelayo, debida al escultor, natural de Cangas de Onis, Gerardo Zaragoza. Interior: Capilla de Santa Euld.ia. - Ya en eI interior de la catedral, seguiremos la nave izquierda, para dar noticia de las cinco capillas que se abren a esta nave. La prirnera para quien lIega de la calle, es la muy barroca de Santa Eulalia de Merida, patron a de la di6cesis ovetense, edificada en el siglo XVII. Sobre una planta rectangular cuatro arcos de medio pun to, con sus correspondientes pechinas, decoradas con escenas del martirio de la Santa, sostienen una cupula de media naranja. Por carecer de una linterna 0 c1araboya se abrieron en el siglo XVIII unos ventanales que no coinciden con el estilo del resto de la capilla La de­ .. coracion de un barroco desbordado 10 !lena todo: pilastras, arcos, bove­ das y paramentos estan rellenos de guirnaldas y hojarascas que no dejan espacio sin rellenar. Enel barroco templete de madera policromada, con retorcidas colum­ nas salom6nicas que sirven de soporte a frondosas vides, que se levanta en eI centro de la capilla, hubo en tiempos cuatro altares, en los que se podian celebrar cuatro misas simu.taneas. Dentro del a.paratoso tern­ plete esta la urna de plata que guarda los restos de la martir Santa Eulalia, enviados a la di6cesis de Oviedo por eI rey Alfonso IV. En la entrada aparecen los sepulcros del obispo fundador Fray Simon Gar­ da Pedrej6n (1682-97) y de OtfOS obispos ovetenses de los siglos XIX Y xx, Capillas de San [uan y la Asuncion. - Siguen a la de Santa Eulalia, lascapillas de San Juan, que tuvo el titulo fundacional de la Purisima Concepci6n y la de la Asunci6n. La capilla y retablo de San Juan fueron costeados por eI arcediano de Benavente, don Juan Ruiz de Villar en 1676. Como autor de la obra se considera al asturiano Luis F. de Vega. Se veneran en la capilla varias irnagenes de la epoca, como Santa Eulalia, Santa Lucrecia, San Julian y San Eulogio, todas de buena factura, caractedsticas del barroco. En eI centro esta la de San Juan Bautista, superior a las anteriores en movimiento de las figuras. En un relieve del friso interior se representa la imposici6n de la casuLla a San Iide£onso por la Santisima Virgen, que revela un artista de gran merito, Lasiguiente capilla de la Asunci6n 0 de don Lope de Tineo, esta como emplazada entre las columnas de la nave y tiene cinco la anterior por tres metros. En el centro del retablo hay una buena imagen de la Asuncion. A los lados las de SaT! Fabian y San Sebastian. Corona el re­ tablo una imagen de Santiago Apostol, de muy buena traza. El fundador de esta ultima fue don Lope de Tineo. Las dos capillas presentan la 20 �----- '.- OVIEDO. CABECERA DE LA CATEDRAL Y CAMARA SANTA OVIEDO. C.HEDRAL: INTERIOR 22 OVIEDO. CUEDRAL: CurULA DE LA CAPiLLA DE SANTA EULALIA misma estructura, a base de b6vedas de cruceria en la direcci6n de las de la nave central. Capillas de los Vigiles y Santa Catalina. Las capillas cuarta y quinta, - la ultima ya proxima a: crucero, presentan una estructura semejante a las anteriores. La llarnada de los VigiJes resulta la mas interesante ar­ quitectonicarnente. Pertenece al primer periodo del barroco espafiol y tiene gran influencia del herreriano. La planta es de cruz latina y tiene sacristia propia. No faltan criticos que Ja consideran la pieza mas bella de la catedral. Fue fundada en el siglo xVU' por don Juan Vigil de Quinones, obispo de ValladoJid y de otras di6cesis, que habia sido ar­ cediano de Ribadeo en la catedral. Era natural del pueblo de Caldones, partido de Gij6n. EI retablo que ocupa todo el testero, es del maestro asturiano Fer­ nandez de Ve\i:'"' La arquiteetura exterior de la iglesia es sencilla, casi sin estilo definido. El interior responde concretarnente a las formas neoclasicas, Lo mas irn­ portante es la portada, muy bien compuesta, con el hueeo central rodeado por columnass de orden jonico. 84 + OVIEDO, MONASTERIO DE SAN PELAYO: FACHADA 85 OVIEDO • S ANTO DOMINGO: CLAUSTRO 86 OVIEDO. P,\LACrO DE SAN FELIZ: FACHADA Del conventode San Pelayo, cuya torre es de 1592-1654, y la fachada principal del siglo XVIII, puede decirse que su arquitectura es eciectica. La fachada esta compuesra en torno a un gran motive central, con tres 6rdenes superpuestos que tnmarcan sus huecos. Esos motives inician el guarnecido y la evoluci6n formativa del front6n, las cornisas quebrantadas y las irnpostas que mas tarde se repiten en la arquitectura renacentista. La de Sal/to Do-mingo. - EI de Villena y Fray Pablo de Le6n marques fundaron en 1517, el convento de Santo Domingo, en una zona ovetense entonces extramuros de la ciudad. En la construcci6n de la iglesia tom6 parte el maestro de la catedral Juan Cerecedo. Es de una nave (mica, pero amplia y suntuosa. Sig!os mas tarde el gran arquitecto rnadr ilefio Ventura Rodr 'quez, traz6 el muy monumental portico, realizado por Manuel Reguera a fines del XVIlI. El estilo es neoclasico que con tanto acierto cultivo el citado arquitecto. En el claustro de Santo Domingo hay un g.6tico retrasado, en contraste con las gigantescas pilastras y arcos neoclasicos, tan distintos del interior g6tico de la nave. La Casa Ayuntamiento, La Casa Consistorial, vuigarmente el Ayun­ - tamiento, es en Oviedo una de las edificaciones civiles renacentistas, mas aurenticas, Se inici6 su construcci6n en tiernpos de Felipe IV (1662) Y 88 OVIEDO. PALACIO DE SAN FELIZ: LIENZO DE EL GRECO 89 OVIEDO. PALACIO DE SAN FELlZ: LIENZOS DE EL GRECO de tomaron parte en la traza y realizacion de la obra, los maestros Juan Fran­ Naveda, Pedro de Lizurgarate y Marcos Velasco. En 1717 intervino cisco de laRiva. Por ultimo tambien se hicieron obras importantes en tiernpos de Carlos III, en las que intervino Francisco Pruneda. Son muy caracterisricos los porches, de la fachada que da a la plaza, formados por arcada de column as y arcos de medio punto, asi como el central da paso desde la plaza a la gran area gue por debajo del cuerpo calle tipica de Cimadevilla, en riernpos la mas importance de la ciudad. Al final de los porches esta 1<\ historiada puerta principal, rematada en un gran escudo de piedra de la monarquia espanola, sostenido por dos leones fantaseados. La fachada es de silleria de estilo clasico, sobre pilastras cuadradas y areas de medio punto. La planta principal tiene, tanto en el se abren sobre corre­ cuerpo principal como en los laterales balcones que dores voladizos a la plaza. En el leve Ironton que remata la primera planta del cuerpo central, aparecen tres escudos nobiliarios, uno de ellos el del Ayuntamiento con la Cruz de los Angeles. Los interiores han sufrido reformas en distintas epocas. El Salon de sesiones, decorado muy al estilo del siglo XIX, tiene estrado y muebles isabelinos y en las paredes sizlo. aparecen retratas de personajes municipales, tambien del citado Por ultimo, sobre el cuerpo central se instalo modernamente e1 templete del reI oj, aungue respetando el estilo del resto del edificio. 90 OVIEDO. SANTA CLARA: FACHADA 91 f I OVIEDO. HOSPIClO: FAcHADA Palacio del Duque deL Parque, Con este nombre primitive se conoee - en Oviedo, uno de los palacios mas sefioriales, importante y mejor con­ servado de la ciudad, hoy propicdad de don Antonio Sarri Valdes, marques de San Feliz. Este palacio de principios del XVIll, fue construido por los Duques del Parque, (de ahi su nombre tradicional) en la popular plaza del Fontan. Se trata de un magnifico ejernplar de la arquitectura renacentista ovetense. Ocupa un cuadrado de 34 metros de lado y su mo­ numental patio interior mide 18 por 17 metros. Es el de mayor super­ ficie de los que existen en Oviedo. Y tanto su fachada como su patio responden a una concepcion de gran armenia y pureza de los elementos arquitecronicos. Tanto su trazado como su ornarnentacion, suponen un gran equilibrio de perfiles y volumenes. Puede considerarse una verdadera obra arquitectonica sin fallos. El marq ues de Saltillo ha probado que el constructor del del palacio Fontan, fue el maestro de canteria rnontafies, Francisco de la Riva y Ladron de Guevara, nacido Ga.izano (Santander) en 1685. Segun el en citado autor, las obras se iniciaron en 1723, ya que sobre el dintel de la chimenea de unos de los salones, fig-ura grabada la fecha 1725. 92 --- I 1 I t OVIEDO. HOSPIClO: INTERiOR D'E LA CAPILLA la sobria �t or namenta­ Tanto el perfecto trazado de su molduraje como buen gusto denota. el arte cuyo equilibrio de perfiles y masas cion, y del autor, haceu de este la mejor pieza renacentista de residencia palacio, civil que se conserva en Oviedo. Consta de dos plantas, con portada monumental con dos colurnnas estriadas y siete balcones en la planta alero alta, separados por columnas adosadas a la fachada. Tiene un gran de estilo asturiano. Y el interior esta rodeado de columnas con arcos patio de muy buena traza. El palacio de San Feliz, como tam bien se le llama en la actualidad, fue esta frente a 13 plazuela del popular mercado de viejos porches, que escenario real y Iantaseado de la novela de Perez de Ayala, ({Tig,r'e Juan». Durante el siglo XIX el palacio paso por distintos propietarios y diversos destinos. Fue deposito de la Fabrica de Armas y de la de Tabacos. DOl11i­ cilio de una Sociedad Artistica Ovetense y Colegio del Santo Angel. Hasta que en 1892 fue adquirido por don Antonio Sarri Oller, primer marques de San Feliz. Restaurado con gusto y con respeto 'a su ar­ quitectura y ornamentacion el palacio volvio a recuperar su primitiva y , don arrnonica traza. Desde haec afios 10 conserva y habita a temporadas Antonio Sarri Valdes, marques de San Feliz, que 10 ha convertido en i 93 OVIEDO. ESCULTURAS DE LOS REYES CAUDILLOS urrverdadero Museo particular. Hayen el palacio muy importantes obras de arte, tanto de pintura como de talla y otras manifestaciones esteticas, Pero basta ria para darle al palacio del Fontan caracter rnuseistico de ca­ tegorfa, el guardar los doce cuadros que forman uno de los Apostolados del Greco, pintado en Toledo, entre los afios 1604 y 1614. Entre estos cuadros del gran cretense, los especiaiistas han rernarcado la especial calidad de los dedicados a San Andres, San Pedro y San Pablo. Como se sabe solo quedan tres colecciones 0 Apostolados completes en el mundo y el de Oviedo esta considerado como el mejor. EI anuguo Hosplcio, - EI edificio edificado en el siglo XVIII, en 10 que eran huertas de las afueras de Oviedo, hoy uno de sus nucleos urbanos mas importantes, fue levantado por el regente de la Audiencia, don Isidoro Gil de Jaz y proyectado .por el arquitecto asturiano Pedro Antonio. Mendez, natural del concejo de Carreno. La iglesia fue proyectada por Ventura Rodriguez y realizada por el tarnbien asturiano Reguera Gonzalez. La fachada y el portico se terminaron en 1770. Tiene aspecto exterior mo­ numental y una acertada disposicion interna a base de , patios y galerias 94 de valor arquitect6nico, muy de acuerdo con 1'1 funci6n a que eran destinadas. Es muy notable el gran escudo de 1'1 fachada, tall ado en piedra roja, como «el mejor que pudo crear el barroq uismo». que cal i fica Lamperez Sin duda Pedro Antonio Mendez pretendia irnitar al madrilefio Ribera, autor de la famosa portada barroca del antiguo Hospicio de Madrid. Tam­ bien es irnportante arquitect6nicamentela iglesia, sobre todo su cimborio poligona.. muchos ni Principales monumentos escultoricos. - En Oviedo no hay buenos monurnentos escult6ricos. Uno de los principales es el dedicado [ovellanos, en 1'1 calle de su nombre. Mas que de un monumento es­ a cultorico se trata de una gran lapida, rodeada de formas arquitect6nicas de piedra 1abrada, rematada en unos simbolos. La arquitectura es de Juan de Villanueva y fue realizado en 1798. Entre los reaimente escult6ricos, tcdos modernos, figuran el de Tar­ debido a 10s escultores tiere, en la entrada del parque de San Francisco, asturianos Hevia y Laviada. En el mismo parque hubo una fuente mo­ numental dedicada a «Clarin», pero fue destruida durante la guerra y aun no ha sido restaurada. Al costado izquierdo de la cateclral fue cons­ truido el llamado Jardin de los Reyes Caudillos de Asturias, doncle hay tres esculturas: Ja del rey cion Pelayo, de Gerardo Zaragoza, la de Al­ fonso II el Casto, de Victor Hevia, y la de Alfonso Ill, de Manuel Laviada. Tarnbien es del asturiano Gerardo Zaragoza 1'1 estatua de Feijoo, instalada en la plazuela que lleva el nombre del ilustre benedictine, frente a la fachada de San Vicente, en la que se conserva el ba1c6n de su celda. 95 OVIEDO. LA FONCALADA IV OVIEDO: MONUMENTOS PRERROMANICOS De Oviedo puede decirse que tiene una periferia monumental. A 2.500 metros por la carretera que sube a la montana Naranco, se encuentran, regazo de la montana, los dos en un principales ejemplares del ar­ arte ·quitectonico ramirense, Ilamado en las historias del Arte, prerrornanico asturiano. Se trata de un arte con rerniniscencias romanobizantinas, sin «luda pasadas por el Toledo visigodo, pero con caracteristicas propias, que 110Y rcsultan originales y unicas, Se rrara de cstudiar, entre otros por el gijones Sr. Bertrand, si esta arquitectura asturiana, de los siglos JX y x, es un .arte original, sin antecedentes directos, que cia , XI lugar en los siglos Y X,H" a una del rornanico, que tiene su culrni nacion en los nueva rama .Apostoles de la Camara Santa ovetense y en la iglesia de Cornpostela. En el Naranco quedan los dos principales monumentos de esta arqui­ tectura que podernos llamar «liliputiense» por sus reducidas proporciones, -si bien los monurnentos esran lIenos de arrnonia v con una or namcntacion '96 I , OVIEDO. SANTA MARiA DE NARANCO 97 7 OVIEDO. SANTA MARfA DE NARANCO areos de medio original, a base de esbeltas eolumnas soguea.das, punto, los verdaderas obras de petrea capiteles zoomorfos, los medallones y las grecas, orfebreria, que recuerda los cofres bizantinos. Todo en estos monumentos tiene una gr En la cuenca del Caudal y el Lena, que conducen hacia el ! a16n las aguas de la zona montafiosa del Pajares, se conservan dos monumentos importantes del romanico : la restaurada iglesia de Ujo, 160 .----------- --- - �-� SANTA CRISTINA ns LENA: JNTERIOR de la que apenas se conserva also de su estructura y la portada de un rornanico avanzado, y a unos kilometres aguas arriba, en las proximidades de Pola de Lena, la famosa errnita de Santa Cristina, del mas puro prerromanico, eon sider ada cuarto monumento, con Santa Maria del Iaranco, San Miguel de Lillo y San Salvador de Valdedi6s. En Santa Cristina ha descubierto el maestro G6mez Moreno, adernas de los elementos de las otras tres, mas claras reminisceocias mozarabes. De la iglesia de Ujo, catalogada entre los mooumentos de fines del siglo XII 0 prioeipios del XIII, el areo toral de la portada esta apoyado J 161 11 SANTA CRISTINA DE LENA: CANCEL en dobles columnas y todo el adornado con prirnorosas labores y calados rose tones. Las columnas de fustes cilindricos con capiteles y basas, sostienen las dos arquivoltas, adornadas con una doble linea quebrada, en forma de dientes de sierra, 10 que le dan el caracterisrico aspecto del arte de la indicada fecha. En Mieres y su contorno quedan algunas casonas, con cierta nobleza arquitectonica y escudos nobiliarios, como la de Arguelles, con ejecutoria de 1580. Tarnbien se encuentra en esta cuenca, lugar denominado Vega del Ciego, algunos fragmentos de mosaicos romanos conservados en el Museo Provincial. A la orilla derecha del Lena, sobre un pequefio cerro de caliza, coro­ nado por una campera se alza, visible desde la carretera y el ferrocarril, , la errnita de Santa Cristina. Su construccion se fija en los tiempos de Ramiro I, dada Ia gran semejanza que guarda con los monumentos del Naranco, 10 que supondria fijar su edificacion hacia rnediados del siglo IX. Ahara, despues de diez siglos,esa «delicada labor de arte cristiano» en decir de don Ramon Menendez Pidal, se hace notar por su traza, pese a 10 reducido de sus proporciones. Adernas de los angulos entrantes los y salientes de sus muros, can los 32 contrafuertes prismaticos que flanquean, ofrecen la quebrada perspectiva, que creo la leyenda popular 162 SANTA CRISTINA DE LENA: CAPlTELES de que la errnira tiene tantas esquinas como dias el afio, La armenia del con junto se rompe por un pequefio y moderno campanario, levantado sobre la fachada principal, 0 imafronte, que ya debia haber desaparecido. La planta es de cruz gricga, con cinco miniisculos cuerpos de edificacion, Destaca por su mayor altura el central de traza cuadrilonga. Al extrema de sus ejes estrin situados con sirnetria los otros cuerpos mas bajos, pero rambien cuadrilongos. EI narthex 0 vestibule, a los pies de la errnita, En el testero el abside y sendas capillas a los costados, forman el perimetro del monumento. Un robusto arco peraltado da entrada a la iglesia, por el narthex, de donde no pasaban los catecumenos y penitentes, Se trata de un pequefio vestibulo, con un area de dos metros por 1,79 y esta cubierto con boveda de canon a solo 2,30 de altura. Del pequefio vestibule se pasa a un portalejo flanqueado por dos ediculos, sobre los que esta instalada una tribuna, con boveda propia. A la tribuna se sube por una escalera de doce peldafios de piedra, que se desarrolla en la unica nave del ternplo. Da idea de las pequefiisimas di­ rnensiones, el que la nave, con todo y santuario no pasa de 7,50 metros de largo por 4,70 de anchura. Esta toda ella cubierta con boveda de medio canon, seguido de medio punto. En toda la extension de los muros la- 163 terales resaltanareas de curva peraltada, sobre ealumnas de Iustes Jisos y capiteles formados por el segmento inferior de una piramide, tajados en triangulares facetas, con la cima y la base ornamentadas por un cordon tallado. Alternando con las faeetas, se yen leones toscamente labrados y figuras enigmaticas con ropas talares y baculos en las manos. Todas exactamente iguales a las de Santa Marfa del Naranco. Como si estuviesen pendientes de Ia cornisa, hay fajas que llevan esculpidos caballeros en actitud de combatir. Tarnbien eaen sobre las enjutas de los arcos, medallones circulares, sogueados por los bordes y con leones de relieve en su centro. Son estos adornos muy cornunes en los distintos templos rarnirenses, muy especialmente en los del Naranco. Rompen el plano de los muros en uno y otro costa do de la nave. los pequefios arcos que flanquean el paso a las capillas. La del Norte tiene un notable ajimez que le da luz. El Santuario se eleva mas de un metro sobre el nivel de la iglesia y a todo lo aneho. Se sube por dos escalerillas de siete peldafios, instaladas una en cada extremo. Entre las dos escalerillas esta el altar. Adernas de su elevacion, separa el Santuario de la nave, el arco triunfal, que, construido con pobres materiales, recuerda sin em­ bargo los arcos de triunfo de las igl,esias orientales de la misma epoca. Se componen de tres arcos muy esbeltos, a los que se sobreponen otros tres escarzanos, como en la mezquita cordobesa, tapiados con un muro de sillarejo, en cuyas enjutas y parte central, se yen, a modo de celosias, hechas de tablas de marrnol caladas en pequefios arcos de herradura, de clara infiuencia mozarabe. La arcada inferior tuvo un antepecho que dejaba libres los huecos de aeceso de 1aS escalerillas. EI arco central esta cerrado con tres losas esculpidas a manera de fajas perpendiculares, car­ gadas de cruces, estrellas y otras molduras, En el borde superior tiene grabada con caracteres isidorianos una leyenda, que aun no ha sido totalmente traducida. En el fondo del Santuario, hay tres arcos que en los extremos de la nave se apoyan en pilastras y en el centro sobre pareadas ealumnas con estria funicular. Estan elevados sobre tres escalones y dos hornaeinas, entre las que se abre el pequefio abside con su altar. Por su estructura tipica, intacta desde el siglo IX, por el tono mar­ cadarnente oriental que informa el conjunto, y la notoria escasez de re­ cursos con que se hizo el monumento, sera dificil encontrar otro mas original, entre los que se conservan de tan remota epoca, Por ello el arqueologo Jose Marfa Cuadrado, dice de Santa Cristina, que su extrafia distribucion produce el efecto de que un espejo 'invisible refractase, mul­ tiplicados, los terrninos de tan limirado recinto. Parece ser que esta ermita fuese Ia capilla de un antiguo monasterio de San Pedro y San Pablo, del que no quedan vestigios, como de otros ternplos que hubo en tierras de Lena, quiza por falta de excavaciones adecuadas. 164 CANGAS DE Oxfs, PUENTE SOBRE EL SELLA VI ASTURIAS: ZONA ORIENTAL Cangas de Onis, San Pedro de Villanueva Durante 57 afios del siglo VIII, 1a villa riberefia del Sella, Cangas de Onis, fue corte de la rnonarquia asturiana. Lo fue del primer rey, el caudillo godo Pelayo, organizador de una resistencia trasmontana contra los arabes, tras la fortaleza natural que le ofrecian las sierras de la cor­ dillera. Cangas de Onis, que debiera llamarse Cangas del Sella, tenia antecedentes de romanizaci6n, segun demuestran inscripciones y vestigios encontrados en Ja comarca. El actual puente, tan popular, que es uno de los «slogans» del turismo asturiano, es romarrico-gotico de transicion, como 10 demuestra el leve apuntamiento de sus arcos, pero los naturales 10 llaman «romano» sin duda porque sustituy6 a uno anterior hecho por los romanos, para cruzar el Sella, buscando una ruta alejada de la costa. 165 MONASTERIO DE SAN PEDRO DE VILLANUEVA El «Puenton» con cuyo aumentativo 10 design an tambien los cangueses, es un verdadero arquitectonico, cuyos antecedentes historicos se alar de desconocen. El arco central, tiene 66 pies sobre el nivel normal del rio como del siglo XIII. y por el apuntamiento de los arcos puede fijarse En las inmediaciones de Cangas, al otro lado del rio Guefia afluente , del Sella, al Oeste de la ciudad, esta el solar sagrado de Santa Cruz, famoso por conservar el unico dolmen celtico encontrado por esta region. Una de las piedras del monumento con servo una cierta ornamentacion, del siglo XVIII. Fue estudiado por que aun conocieron los arqueologos el conde de la Vega del Sella, a fines del siglo pasado. Sobre el existia una ermita, sin duda edificada sobre las ruinas de otras anteriores, pues edific6 Fruela I en 737. Destruida la consta que la prim-era cristiana la reedificada por el arquitecto don Luis que existia por la guerra civil, fue Menendez Pidal en' los afios cuarenta, segun el estilo de las ermitas as­ turianas. Las piedras del dolmen pueden verse en una especie de sotano I J a traves de un brocaI abierto en el pi so de la capilla y rodeado de un antepecho de piedra labrada. Can gas conserve hasta hace pocos afios casonas y palacios de cierto valor arquitectonico, perdidos algunos en los bornbardeos e incendios que padecio durante la guerra. Ados kilometros de Can gas, aguas abajo del Sella y en la margen derecha del rio, se encuentra el monasterio de San Pedro de Villanueva. La mayor parte de la obra actual es de tosca arquitectura, construida en 166 SAN PEDRO DE VILLANUEVA. CAPITELES DE LA PORTADA el siglo XVII. Pertenece a un monasterio de monjes benedictinos, que existi6 alii, hasta la desamortizacion de 183q. Esta edificacion conventual habia sido realizada con tan poco acierto y tal falta de sensibilidad artistica, por monjes y arquitectos, que a punto estuvo de desaparecer totalmente la primorosa iglesia romanica alli exis­ tente, parte de la cual fue aprovechada y adulterada, para construir el convento. Algunos de los arcos de medio punto, magnificos haces de columnas y primorosos capiteles, fueron sacados del interior de gruesos muros de mamposteria, donde habian sido ernpotrados, al hacer el nuevo edificio, del que estaba orgulloso su abad (analfabeto en arte) Fray Pedro Sala, en 1687. De la terrible reform a que convirti6en una nave las tres romanicas, se salvaron, puede suponerse que por casualidad, 1a capilla mayor con sus tres absides sernicirculares, el central mas elevado que los restantes, .f l aunque mas que 1a nave. En este se conserva un esbelto ajimez, bajo con una adintelada Y, arquito con dos cuatrifo1ios. Las colurn­ imposta nillas estan rernatadas por capiteles de primorosa talla. En uno de los capiteles se representan dos ani males en1azados y en el otro un artistico entrelazado de hojas. La decoracion exterior de los tres absides se com­ pone de canecillos, con caprichosas esculturas. Hay cabezas humanas y tambien animales de la fauna del pais. En otros se representan figuras r i -:- 167 SAN PEDRO DE VILLANUEVA. ABSlDES escenas caricaturescas geometricas y en algunos y algunas obscenas. Corre entre ellos una especie de cenefa de vistosos recuadros, con dibujos de a los poco relieve, semejantes que circundan toda la cornisa, orlada con greca ajedrezada. La misma decoraci6n tipicamente romanica se puede ver en las men­ sulas de la cornisa, en el interior de la nave del ternplo rematadas en bola's y otros adornos geometricos. Es importante, por haberse salvado la portada principal, aunque tiene insralada en sus angulos la tosca torre cuadrada, levantada sobre ella en el siglo XVII por Fray Pedro. Tiene tres columnas por lado, las primeras de mayor diarnetro, rematadas en capiteles, en las que se apoyan las decoradas arquivoltas, que rodean el arco de medio punto. La decoracion es principalmente con flores cuatri­ folias y clavos prismaticos. De los seis magnificos capiteles algunos re­ producen escenas que se cree recuerdan el tragico fin del infortunado 168 SAN PEDRO DE VILLANUEVA. INTERIOR DE LA IGLESIA rey Favila. Entre los esta un bajo relieve que representa una principales dam a en pie que be sa ensefial de despedida a un caballero, subido sobre un desproporcionado caballo. La idea de despedida: se desprende del gesto de la dam a y la idea de cetreria un halcon, de desmesurado tarnafio, que Ileva al pufio el caballero. Hay otro capitel en que un caballero atacado por un oso puesto de pie ha hundido su espada en el vientre del plantigrade. En otros capiteles se representan figuras humanas y de . animales. Estan especialmente labrados en piedra fina hasta e] punto que dan la impresion de marfiles, Los decorados con anades de estirados euellos y plumas minueiosamente talladas, son espeeialmente interesantes. Tarnbien tiene mucha graeia la faja ajedrezada que corona los capiteles. La puerta que se eomunica con la sacristia, conserva un areo ro­ manico con dibujos en forma de dados. En el restaurado claustro y lienzo lindante con la iglesia, se eonserva otra puerta que tiene por jambas y dintel, losas sepulcrales antiguas, algunas con adornos romanicos. 169 Hacia la mitad hay un suntuoso portico de la primitiva edificaciou que , ahora se llama «entrada a! palacio». Se compone de tres arcadas de medio punto, apoyadas sobre ancho basamenro y haces de cinco columnas cortas en los Rancos del arquillo central y dos en cada costado. En sus capiteles hay molduras del mismo estilo, con troncos y ramas entrelaza­ dos. Se supone que este portico dio entrada a 10 que fue sa.a capitular. Por el interior queda Ia magestuosa capilla mayor de tres naves, con boveda de canon. Se cornunica por el frente y los lados del presbiterio, por esbelta arqueria que se apoya en basas y fustes cilindricos, mas altos los que constituyen el arco triunfal, Los capiteles, como todos los dernas que forman el admirable conjunto, tienen adrnirablernente cince.adas, re­ presentaciones de luchas entre fieras y otras creaciones de fantasia, en medio relieve, realzados por las impostas de los tableros ajedrezados, que se encuentran proximos al arranque de las bovedas, En algunos de estos capiteles, tambien se ven falos, regiones gluteas, hipogastrios, mujeres en trance de alumbramiento y otras escenas por el estilo que, siempre sor­ prende encontrar en el arte de estas eoocas. Otra pieza importante de San Pedro de Villanueva es una pila bau­ tismal del siglo XII, concretamente de 1114, segiin una inscripcion que figura en su cenefa central. La proEundidad de la copa es de 42 centimetres. En su pie, formado por un reborde mas saliente en la parte inferior, hay cinco bandas horizontales que le dan cierto aire de pipa. La banda su­ perior esta decorada con tallos vegetales entrelazados, de los que salen algunas hojas. De las cinco bandas que rodean el cuerpo de la gran vasija, dos no tienen talla ninguna. El trabajo de la piedra denota cierta tosquedad. Esta pila se halla en el Museo Arqueologico de Madrid. Covadonga EI Santuario de Covadonga, emplazado gruta de la faLda del en una a 22 kiiometros de los Picos de monte Auseva, abrupta estribacion Europa, de Cangas de Onis, tiene los cimientos de su realidad y su leyenda, en la caliza de la famosa Cueva de la Virgen, suspendida sobre un abismo . natural. Su historia, tradicion y leyenda, estan basadas en viejas cronicas, que resisten la critica y el 'paso de los siglos. En Covadonga, la his tori a se hace romance, en cuyas dramaticas estrofas se afianza la monarquia espa­ nola que iba a restaurar 10 que para el cristianismo se habia perdido en el Guadalete y en Toledo, a orillas del Tajo. Despues de siglos de discusiones, un historiador tan serio como Sanchez Albornoz dice: «los moradores de las sierras cantabricas, salva ron a Europa en Espana, en la garganta de Covadonga». Artisticarnente no tiene un gran valor. Las sucesivas destrucciones e incendios que sufrio, han hecho desaparecer 10 mas importante. Ademas de la Cueva, obra de la naturaleza, solo hay alli cosas nuevas 0 renovadas. Del viejo monasterio del. siglo X, adosado a la Santa Cueva, solo queda un pequefio claustro, muy posterior sin duda, y unos sepulcros de estilo Iatino-bizantino, bajo arquillos semicirculares, de los que dice Vigil son notables. Tienen casi identica ornamentaci6n a base de grecas entrelazadas, 170 SANTUARIO DE COVADONGA semicirculos concentricos y con flores de cuatro y sets hojas, estrellas, otras caprichosas, cinceladas en el frente y tapas de los niches. form as de la En el centro de uno de ellos aparece una cruz semejante a la mal Victoria. En el otro un personaje a caballo y una figura de mujer disefiada, que parece repetir el terna de despedida, como en los capiteles de Villanueva. Uno de los sarcofagos se apoya sobre tres caprichosas cabezas de loon talladas en piedra caliza. Uno de ellos contiene ios restos del primer marques de Pidal y su esposa. Todo ,\0. dernas es posterior al incendio que destruy6 Covadonga en el s:glo XVIII. Fue reedificado el Santuario por Carlos III y una gran al arquitecto asturiano, Gon­ parte se debe al arte de Ventura Rodri�uez y zalez Reguera. Tambien son de esa epoca las escalinatas de piedra que bordeando el pozo y adheridas a la roca, suben a la Cueva-santuario, y rodillas en cumplimiento de promesas. que tantas asturian as suben de En 1874, el obispo de Oviedo Sanz y Fores, acometi6 la obra de do tar a Covadonga de una catedral. La obra dur6 hasta principios de 17] '! I COVADONGA. ERMITA DE LA CUEVA este siglo. Fue edificada sobre un cerro de caliza desmontado hasta con­ vertirlo en pequefia explanada en la que se asienta. Es de un estilo una gotizante, toda de piedra caliza labrada, de la que se produjo en la pro pia montana, convertida en cantera. Su autor fue el arquitecto gijones Lucas Palacios. La ermita de la Cueva, fue reedificada por Menendez Pidal despues de 1936. En el interior de la cueva se conserva un sepukro cavado en la roca, donde reposan los restos de Pelayo y su esposa, traidos de Abamia (Abelania en la Cr6nica del Albeldense), donde se dice habian sido enterrados, La de la imagen de las Virgen la Batallas, «Santina: como la .Ilarnan carifio sa mente los asturian os, tall a del es una siglo XVIII, I bastante rosca, hecha ya para ser vestida, como aparece siernpre, con un manto y una corona con nirnbo de rayos dorados. Lleva el Nino Jesus � en el braze izquierdo y en la mano derecha una rosa. En la actualidad la imagen no esta dentro del Camarin. Aparece en el lateral de la gruta sobre un pedestal labrado en la misma roc a rodeada un frontal y por artistico de plata dorada con esculturas de los de reyes Asturias, obra importante de un orfebre rnadrilefio. 172 j � , COVADONGA. CUEVA SANTUARlO 173 CANGAS DE ONIS. CUEVA DEL Buxu: PINTURAS RUPESTRES La catedral guard« piezas importantes de arte conternporaneo. En el llamado Tesoro de la Virgen, se conservan y exhiben importantes piezas de orfebreria y otras artesanias nobles desde las admirables coronas, hasta "" los mantos de seda y oro, calices, candelabros y otras piezas, fruto de donaciones y promesas. En las afueras del pueblo de Corao, se esta reconstruyendo la que fue iglesia de Abamia. Se trata de una iglesia rornanica, con mucha Ie­ yenda e innumerables reformas. Esta sobre un otero a pocos kilometres de Covadonga, en la actual carretera de Cangas de Onis a Cabrales. Fue l� l LLANES. IGLESIA PARROQUIAL el que abun­ en tiempos parroquial de Corao, pueblo en se encontraron dantes vestigios de la rornanizacion de aquella zona. El ternplo primitivo, llamado Santa Eulalia de Abarnia, cuenta entre sus tradiciones la de que fue fundada porel Pelayo. Lo cierto es que conservaba una rara propio cornisa romanica, canecillos que representan cabezas de hombres, mas­ con carones ytarnbien animales fabulosos. En torno a la portada hubo un tosco bajorelieve que al parecer representaba escenas de postnmerlas. Alii estaban los sepulcros, nada lujosos, de Pelayo y su mujer Gaudiosa, hasta a la Cueva de Covadonga. Los sepulcros que sus restos fueron trasladados la iglesia y despues fueron colocados que se conservan, estaban fuera de ".". a uno y otro lado del altar. En Labra, a pocos kilometres de Corao, se encuentra la casona lla­ mada palacio de Soto Posada. En los primeros veinte afios de este siglo, era su duefio un personaje, famoso en toda la region, por sus excentri­ cidades. Don Sebastian de Soto Posada, era un extrafio sabio del Rena­ cimiento. AI continuar la tradicion familiar y la obra de su padre, incremento considerablemente sus colecciones de antiguedades y sobre 175 todo su biblioteca de ejemplares raros. Llego a tener en Labra un verda­ dero Museo de antigiiedades asturianas y de otras procedencias. Aunque a su muerte se disperse gran parte, aun se conservan en el palacio de Labra, pinturas, tallas, colecciones prehistoricas, etnograficas y valiosos libros antiguos. En esta zona donde tantos rnonumentos romanos y de la primitiva comunidad cristiana han desaparecido, se conserva, ados kil6metros de Can gas de Onis, en Ia orilla derecha del rio Giiefia, una vivienda del hombre del Paleolitico, en la del «Buxu», bien explorada popular cueva por arqueologos espafioles y extranjeros, entre otros por Hernandez Pa­ checo y Vega del Sella. Sus humedas paredes de caliza aparecen decoradas por un artista del Magdaleniense, que pint6 alii con rara maestria, hasta cinco especies de ani males, algunos hace desaparecidos de la fauna asturiana. Los siglos caballos, segun Hernandez Pacheco, tienen gran semejanza con los de la cueva de Candarno, cuenca del Nalon, Hoy la cueva esta a cargo de la Junta Provincial de Arqueologia de la Diputacion de Asturias. Llanes, Ribadesella Antes d y han demostrado los dibujos y los utensilios encontrados en las excavaciones proximas a la cueva, a la llamada cultura solutrense, 0 de gran perfeccion de la piedra tallada. Tambien en el llamado Gran Salon, hay adem as de las t pinturas el llamado «Muro de los grabados» que puede considerarse como un «pa­ Iimpsesto de la prehistoria humana». Sobre el los prehistoricos pintaron y grabaron repetidamente, por 10 que aparecen trazos y figuras superpues­ tos. Tiene el Salon dos partes 0 zonas artisticas muy definidas: a la de­ recha los llamados «Toros de siena» y la gran composicion que ofrece las mayores figuras del conjunto. A la izquierda hay dos grupos: uno a continuacion del anterior y otro en la parte alra del muro. Los toros pin­ tados en siena, de lineas sencillas y directas, ofrecen una expresiva plastici­ dad. Sobre los toros y entre ellos hay unas series de puntos negros, cuyo significado -e intencion se desconocen. A la izquierda de este panel lateral, hay una serie de figuras representativas. Quiza las mas antiguas sean unos toros, una cierva Y un dibujo esquematico, que aparecen atravesados por los trazos de otras figuras posteriores. Entre estas figuras grabadas 184 RIBADESELLA: CASA CUTRE. CORNELLANA: ABSIDES ROMANICOS realzadas al�nas partes. del grabado con pintura negra, fig-uran el ,gran ciervo herido y mugiendo, que pucde considerarse una de las figuras mas expresivas del arte paleolirico. A su derecha hay varios toros y bi­ sontes, entre ell os un toro zrabado a trazo multiple, de 1,80 de largo. Es la fi�ra de mayor tarnafio de la cueva, En el llamado «Muro de los Grabados», el panel de la izquierda, ofrece figuras de ciervos y cabras, un perfil de toro incompleto y otras. Entre todas sobresale un ciervo herido, con la cabeza levantada, que tiene gran parecido con el otro de mayor tamafio ya citado. Mas a la derecha, de y sobre la gran cornamenta del ciervo herido. encontrarnos el dibujo un antropomorfo, que recuerda vagamente un centauro, cJn mal dibujado torso humano. adrnirablemente Hacia la parte mas alta aparece un grupo de animaies dibujados: una cierva pintada en ciervos grabados, un bisonte rojo, dos tambien grabado a trazo superpone a la cabeza de otro multiple, que se en negro, con rasgos vagamente humanizados, que pudieran hacer pen­ sar en una mascara. Debajo de estos animales aparece el rebeco pintado rebeco en negro de gran belleza. Y mas abajo una expresiva cabeza de a trazo multiple y algunas otras figuras entrelazadas y superpuestas. Otra zona importantisima, aigo asi como el sanctasantorum de Can­ damo, es el llama do Camarin. Frente al acceso del gran Salon, entre las 185 cascadas de estalagm.itas, se abre una gran oquedad que, desde su des­ cubrimiento Ie llama el «Carnarin». En su fondo, como si de decorar un se interior se tratase, el artista prehist6rico pinto una serie de animales cuya contemplaci6n nos sugiere un verdadero y recogido santuario intimo de su arte. Alli aparece una silueta incompleta de toro en trazo rojo. Una yegua pintada con trazo negro definido, una cabeza de caballo y una graciosa figura de yegua en rojo siena, con trazo ancho algo difuminado. Tarnbien hay un bisonte sin cabeza en la parte derecha y otros dibujos menos a.rqueoI6gica. Todo el grupo de figuras, entre las que algunas se distinguen clara­ mente desde abajo, ofrece una de las mejores «composiciones» del arte rupestre. El artista se vali6, como se observa en Altarnira, de Ia conve­ xidad de la roca, para acentuar, por ejemplo, el estado de gravidez de la yegua siena. Hay otras particularidades estudiadas por los especialistas, pero que se salen del arte para entrar en los dominies de la ciencia arqueol6gica. Desde Candamo remontamos en nuestro recorrido occidental la corrien­ te del Narcea, en cuya cuenca vamos al encuentro de algunas olvidadas obras de arte. Como al paso descubrimos las almenas del palacio­ fortaleza de Dorlga, cuya torre alrnenada emerge de una verde mancha . forestal, rodeada de pomaradas. De esta cason a de estilo renacentista, al men os en sus reformas, se conserva poca historia. Apenas que fue residencia de los condes del Cerro y que en 1500 la habitaban don Fernan Garda de Dorlga y su esposa dona Guiomar Queipo de Llano. Estuvo muchos afios abandon ado el palacio hasta que a principios de siglo 10 restaur6 su propietario don Indalecio Corujedo. Hoy 10 habitan sus des­ cendientes y su yerno el escritor y excatedratico de la Universidad de Madrid, Valentin Andres Alvarez, ha reunido alli una buena biblioteca y una coleccion de obras de arte, incluso el mobiliario del palacio, que responde al estilo renacentista espafiol, .J_ A poca distancia, en la otra orilla del Narcea, se encuentra el aban­ CCI donado monasterio de San Salvador de Corncllana, de cuya primitiva edificaci6n del siglo XI, se conservan unos absides rornanicos y la puerta del cenobio, en que puede verse, talladas en piedra, una osa que abraza a una nina, ilustraci6n de la leyenda a que se atribuye la Iundacion. Perteneci6 el monasterio a los monjes de Cluny, que 10 ampliaron con arte de distintes estilos, segun las epocas. Las ultimas reformas en las fachadas de la iglesia y el monasterio, asi como el claustro, son de los siglos XVII y XVIII. Pese al abandono que padece esta edificacion desde hace mas de un siglo, aun quedan obras de arquitectura y escultura que admirar entre sus ruin as, que esperan una restauraci6n. Corias, Tineo, Salas Nuestro itinerario arristico sigue aguas arriba del Narcea. Aparte unas cuantas renacentistas en el pueblo de Tuna, entre las que se cason as encuentra la que fue casa natal del famoso general Riego, no hay cosa notable hasta las proximidades de la villa de Cangas del Narcea. Alli se 186 MONASTERIO DE SAN JUAN DE CORrAS encuentra el monasterio de San Juan de Corias. Su fundaci6n fue en el siglo XI, pero entregado mas tarde a los benedictinos, estos hicieron del gran cenobio uno de los principales abadengos de la Orden, durante ocho esta En 1763 un incendio destruyo siglo.s. .la m�yotpa�t� del monasterio. 9ue considerado como la principal religiosa de la regIOn. Del edificacion incendio salvaron la iglesia y parte del gran archivo de la Orden alli se concentrado. Diez aDOS despues se inici6 la construcci6n del actual mo­ nasterio que se termin6 en los primer os afios del siglo XIX. El llamado «Escorial asturiano» cuenta 8.000 metros cuadrados de superficie edificada, en torno ados grandes patios. La edificaci6n es rica en maderas y mar­ moles de la propia comarca. Los benedictinos fueron expulsados por la desamortizaci6n de Mendizabal, pero unos afios despues Isabel II entrego el monasterio a los domini cos que 10 tienen actualmente, convertido en Archivo general de la Orden. La planta del monasterio es un rectangulo con fachadas de piedra, de 77 por 71 metros y el empaque de un gran palacio. Los marrnoles blancos son de Rengos; la piedra negra del z6calo y de las scleras de los balcones es de Villauril; la piedra roja de Villadestre, todos ellos el pueblos del concejo, situados en su zona montafiosa. Predomina en monasterio nuevo el estilo neoclasico, que era el de aquel grupo de gran­ des arquitectos que en tiempos de Carlos III, epoca de la reconstrucci6n, la iglesia influyeron en la arquitectura espanola. Consta de cuatro plantas y resulta ahora inferior al monasterio, si bien conserva la nobleza de su 187 SALAS: :TORRE DE LA CASA M·1RANDA. PORTADA DE LA PARROQUIAL anriguedad. Como pieza 'irnportante es de citar !a sacrisria, tanto. por sus dirnensiones como. pur la riqueza de su urnamentaci6n. Entre las .imagenes renacentistas admirables, Jas bellezas arquitectonicas, suntuosos retablos y otras obras de arte acumuladas en la iglesia de Corias y salvadas de incendios y saqueos, se cncuentran en el rnonasterio, dos admirables tallas, cada lado de la base del retablo una a mayor, en; las que se reproducen dos aspectos del suefio milagrosu que tuviera un ser­ vidor del conde Pifiolo, leyenda a que se atribuye !a fundacion del prim [, tivo monasterio en el siglo XI. De Corias subimos a la vetusta villa de Tineo, despues de vi sitar la aldea de Llamas de Mouro, cuyo nombre se refiere a una batalla librada alii con los arabes en tiernpos de Alfonso el Casto. Desde tiernpo inme­ morial viven all! unos artesanos que model an y cuecen unas vasijas hechas con gran habilidad cun un barro negro. de la cornarca y cuyos mo­ delos -:siempre los mismos- tienen una misteriosa ascendencia rornana. Arites de entrar en la villa de Tineo, romana y medieval, hay que citar el hoy ruinoso monasterio de Santa Maria de Obona, instalado en el Camino. asturiano de Santiago, a siete kilometros al oeste de la villa. Fundado el convento primitive por Adelgaster hijo del rey asturiano Silo. y su esposa Brunilda, en el siglo IX, fue entregado a los benedictinos, paso en SLl edificacion por todas las transformaciones de estilos sufridas 188 I � SALAS. PARROQUIAL: RETABLO MAYOR Y SEPULCROS DE LOS PADRES DEL ARZOBISPO VALDES 189 por los monasterios asturianos. Guardo entre otras joyas, una ara de mar­ mol cubierta de plata repujada del siglo Xl. En la pared de la capilla mayor se conservan dos artisticos sepulcros que fueron de los fundadores, aunque los existentes fueron instalados siglos despues, Hoy, 10 que se conserva de Obona, pertenece a la ultima reforma del siglo XVII. Pero es poco mas que un recuerdo. Cierto que aun quedan un as portadas rornanicas, con arquivoltas, fustes de columnas y capiteles de admirable talla de las ulti­ mas manifestaciones del rornanico compostelano. Tineo, villa a la que se atribuye una fundacion romana y que durante la monarquia astur-gallega, desernpefia importante papel, por su estrate­ gica situacion, en el camino de enlace entre ambas regiones, ya se hace notar en el siglo XIV, durante la lucha de los Trastamaras, en la que toman parte los condes de Tineo, En la Edad Media hubo en Tineo un famoso hospital de peregrinos y en tiempos de Alfonso XI un colegio de latin y hurnanidades en el con vento franciscano, parte de cuyo edificio aun existe, Entre los edificios historicos de la villa, con valor artistico irnpor­ tante, figuran la Casa de Tineo, edificio que resulta uno de los raros ejemplares del gotico civil que se conservan en Asturias. En la fachada puede verse una portada oj ivai con amplias dovelas y una ventana con doble arquillo, ajimeces y un marco con cenefas de adornos goticos. Del antiguo convento de San Francisco, queda la .iglesia convertida en pa­ rroquial. La edificaci6n es del siglo XlII, aunque tambien conserva restos mas antiguos de arquitectura rornanica, mezclada con la g6tica del primer periodo. Estos dos estilos se mezclan principalmente en la portada, donde hay triples columnas sobre basamentos elevados. Los capiteles estan for­ mados por tallas que representan anirnales fabulosos enlazados. En las arquivoltas ojivales hay flores cuatrifolias y una greca en zig-zag, con gran des cabezas de clavos prismaricos. Tarnbien adorna la irnposta otra greca ajedrezada, de clara mfluencia rornanica. El interior es una nave elevada y espaciosa, El arco toral apuntado en la clave, es semejante al de la puerta que da paso a la sacristia. Dos sepulcros goticos, bajo ar­ quillos ojivales aparecen a uno y otro lade de la nave, pero no conservan inscripciones. La puerta de entrada y la unica nave con boveda, carecen de adorn os, pero el abside rectangular, esta adornado de canecillos y mol­ duras sencillas, que le dan caracter romanico de plena transicion, Antes de continuar nuestro itinerario mas hacia el Occidente de la I J provincia, desde Tineo hay que hacer un pequefio retroceso para acer­ carse a Ia villa de Salas, en la carretera general de Galicia. AlU se conserva arco de la antigua fortaleza 0 castillo de los un duques de Alba, que cubre la carretera. Pero 10 importante de Salas es que alli nacio el arzo­ bispo de Sevilla y fundador de la Universidad ovetense, don Fernando Valdes Salas. En la antes colegiata de Santa Maria la Mayor de Salas, parroquial des de 1894, se conserva el sepulcro de don Fernando de Valdes, realizado en marmo] blanco de las canteras de Alea de Velefia (Guadala­ jara) por el renombrado artista Pompeyo Leoni, entre los afios 1576 y 1583. La obra escultorica cs admirable, tanto por el equilibrio de sus elementos, que constituyen un gran retablo marrnoreo, como por la es- 190 SALAS. PARROQUIAL: S'EPULCRO DEL ARZOBISPO VALDES 191 j SALAS. PARROQUIAL: SEPULCROS DE LOS PADRES DEL ARZOBISPO VALDES cultura orante del arzobispo y las otras cinco que completan el estatuas monumento. «Hay que rernorrtarse a l'v !iguel -dice un autor- para Angel encontrar con tanta gracia y realismo el sentimiento de la piedad, tan elevada hacia 10 bello». La obra de Salas compite con los mejores grupos escult6ricos de EI Escorial. En el basarnento esta esculpido en el mismo marrnol el escudo con las arrnas arzobispales y a los lados del escudo dos tarjetones de rnarrnol, uno con la inscripci6n biografica del gran asturiano y el otro con unos encomiasticos y ampulosos disticos latinos. En el grupo central, sin duda el mas importante, desde el punto de vista escultorico, aparece el obispo arrodillado, descubierto y con capa ·pluvial. Tiene las manos unidas delante de un atril con un libro. La actirud del arzobispo es de leer mejor 0, de orar, ya que se percibe la gran concentraci6n de su pensamiento. A su lade aparecen cuatro frailes, 192 LUARCA. PARROQUBL: RETABLO BARROCO. CAPILLA DE .T ABOIiclAS: VIRGEN DOLOROSA descubiertos y con habito, todos ellos con gestos graves. Todas las figuras del grupo tienen expresiones de gran solemnidad religiosa. En los res­ tantes huecos del retablo, los laterales representan la Fe y la Caridad en respectivas figuras simb6licas. Sobre el cornisamento ·del retablo otros virtudes cardinales. Tambien figuran a los �rupos escult6ricos representan Jados del retablo sepulcral las estatuas de los padres del arzobispo, don Juan y dona Mencia, obras de: escultor gijones, Luis Fernandez de Vega. Luarca Y desde Salas hacia Luarca, un os kilometres mas al occidente. Luarca, Hamada la villa blanca de la costa verde, esta situada en la mas pintoresca y desconcertante topografh. Desde el siglo XIV, Luarca tuvo importancia como la «Pobla de Luarca», constituida par el Fuero que se le diera en Burgos en 1308, cuyo texto se conserva en el «Libro g6uco» de la catedral de Oviedo. En arte conserva Luarca un buen crucero del siglo XVTII. y en la parroquial de Santa Eulalia un altar barroco de gran merito. Tambien conserva en la capilla de Taborcias la imagen de una Virgen Dolorosa, talla admirable de Juan de [uni. Y para encontrar una obra con importancia historica a pesar de su contemporaneidad, hay pasar de Luarca, y remontar aguas arriba que la corriente del Navia. La obra pictorica no esra en una catedral, sino en la sala de turbinas de la Central Hidroelectrica de Salirne, (produccion 250 millones de k.w, hora al afio). Se trata de unos grandes murales, realizados en pintura expresion'ista moderna, por los artistas Joaquin Vaquero Palacios y su hijo Joaquin Vaquero Turcios, ambos con gran prestigio internacional, en que se realiza como tema pictorico el proceso de la creacion y realizacion de aquella gran obra. Esre no es arte con patina de historia. Es arte que, en esos nuevos «ternplos» de la gran industria conternporanea, proyecta el presente hacia el porvenir. BIBLIOGRAFIA Entre los libros consultados para realizar esta Guia, merecen cirarse, para que sirvan de gufa bibliografica, a quien desee aumentar sus cono­ cimientos sobre el arte de Asturias, los siguientes: Canella y Belmut : «Asturias» (Tres tomos). Gijon 1895. Cabal, Constantino: «Covadonga». Editorial Voiuntad. Madrid. 1924. Cabezas, Juan Antonio: «Asturias. Biografia de una region». Espasa . � Calpe. 1956. Cuesta, Jose: «Cronies de la CIJ11ara Santa». 'Cuesta, Jose: «La catedral de Oviedo». Oviedo, 1957. De Luis, Carlos Maria: «Museo Arqueologico (Caralogo)». Oviedo, 1961. Gomez Moreno, Manuel: «Iglesias Moz.arabes». Magin Berenguer: «Santa Maria de Narzana». Oviedo, 1964. (Fo1leto). Manzanares, Joaquin: «San Pedro de Villanueva». Oviedo, 1955. (Folleto). Manzanares, Joaquin: «Santa Maria de Bendones». Madrid, 1954. (Folleto). Menendez Pidal, Luis: «Covadonga». Espasa Calpe. Menendez Pidal, Luis: «Los rnonumentos de Asturias, su aprecio y restauracion desde el pasado siglo». Menendez Pidal, Ramon: «La historiograf.la medieval sobre Al­ fonso II». Oviedo, 1949. Quadrado y Nieto, Jose Marfa: «Recuerdos y bellezas de Espana». Rodriguez Bustelo: «Arquitectura y arquitectos del renacimiento en Asturias». Oviedo, 1951. (Folleto). 1 Roza de Ampudia, Aurelio: «Las be1lezas de Asturias». Oviedo, 1930. Schlunk Helmut y Magin Berenguer: «Las pinruras de Sanrullano». Selgas, Fortunato: «Las pinturas de Santullano». Vega del Sella, Conde de la: «Diagnosrico de las pinturas rupestres». Madrid, 1929. Vigil, Ciriaco Miguel: «Epigraffa de Asturias». 194 t INDICE AlFABETICO Este in dice debe utilizarsc cuan do se desee sttuar en la Gala el monu­ mento de la ciudad de Oviedo 0 fa poblacion que por su interes artistico se describe, La primera citra despues del n ornbre correspon de a la pagina del texto en que se etta, En las poblaciones de la provincia hay otronu­ mero, precedido de una tetra, que indica su situacion en el mapa de As­ iurtas que se incluve, Abarnia ; p. 174, G-2. Mieres; p. 160, E-2. Amandi (V. San Juan de Amandi). Muros de Nal6n; p. 155, D-L Aviles; p. 138, D-L Narzana (V. Santa Maria de Nar­ Bed6n (V. San Antolin de Bed6n). zana). Bedrifiana (V. San Andres de Be­ drifiana). Oviedo; p. 9. Ayuntarniento ; p. 88. Candamo, cueva de; p. 183, D-L Catedral ; p. 13. Cangas de Onis ; p. 165, F-2. Hospicio; p. 94. Cang-as de Narcea ; p. 187, B-2. Museo Arque6logico y Etnol6gi- Corias, monasterio de; P: 187. co Provincial; p. 77. Cornellana (V. San Salvador de Cor- Palacio de Camposagr-ado; p. 66. nellana). Palacio de los Llanes; P: 70. Covadonga; p. 170, G-2. Palacio duque del Parque; p. 92. Cudillero; p. 155, D- L Palacio de Santa Cruz; P: 72. Palacio de Toreno; p. 66. EI Pito, palacio de; p. 155. Pala.cio de Valdecarzana-Heredia ; pagina 70. Gij6n; p. 113, E-L Palacio de Velarde; P: 76. San Isidoro : p. 84. Lena (V. Santa Cristina de Lena). San de Lillo; p. 104. Miguel Luarca; p. 193, C- L San Pelayo; p. 88. Llanes; p. 176, H- L San Tirso ; p. 72. PLANO DE OVIEDO 1: Catedral. - Universidad. 2: 3: Palacio de Torello. - 4: Palacio - de Camposagrado. 5: Palacio de Heredia. - 6: Casa de los Llanes. - 7: Palacio de Santa Cruz. 8: San Tirso. - 9: Palacio de Velarde. - 10: Museo Arqueol6gico. 11: San Vicente. - 12: San Isidoro.- - :. i 13: Santo Domingo.-14: Ayuntamiento.-15: Palacio duque del Parque. -16: Hospicio. -17: A las iglesias de Naranco. -18: A Santullano. - 19 : Foncalada. 20: Santa Clara. - 21: San Pelayo. - San Vicente; p. 76. Posada; p. 179, G-l. Santa. Maria de Bendones; p. 110. Pravia; p. 153, D-l. Santa Maria de la Corte; p. 84. Priesca (V. San Salvador de Priesca) Santa. Maria de Naranco; p. 98. Ribadesella; p. 179, G-l. Santo Domingo; p. 88. Santullano ; p. 106. Universidad; p. 65. Salas ; p. 190, C-l. 196 San Andres de Bedrifiana ;P: 137. Santa Maria de Narzana; p. 137. San Antolin de Bed6n; p. 176. San Juan de Amandi; p. 130, F-l. Teverga; p. 182, D-3. San Pedro de Villanueva ; p. 166, Tineo; p. 188, C-2. F-2. San Salvador de Cornellana; p. 186. Ujo; p. 161, E-2. San Salvador de Fuentes; p. 137. San Salvador de Priesca ; p. 135, F-l. Valdedi6s; p. 126, E-l. Santa Cristina de Lena: p. 162, D-2. ViUaviciosa; p. 122, F-l. 197 . · · · . ' . .. : . , ", · · · 2 .. . . ' \ c.. C' o lEDN 3 MAPA DE INDICE GENERAL Este in dice debe utilizarse cuan do se desee sltaar el 11101'lUme11to que interesa. Si es de la ciudad de Oviedo, basta con vel' el adjunto plano y tenet en cuenta la pdgina en que se describe. Si se trata de alguna pobla­ cion de la provincia, ademds de fa indicacion de la pagina en que se cornenta lleva tambien las rcjerenctas a su sttuacion en el mapa de Asturias que se incluye. IN'J'RODUCCION; p. 5. II. - CATEDRAL; p. 13. Fachada y portico; p. 16. I. - OVIEDO; p. 9. La torre; p. 18. 198 F G H CANTABR.ICa JII ..... +.,Jr 1-" "' .... ..,.. - " ... .. "" • _", �+ •• ,Jr Jr"f..... .,. .," ......... ..... +JII' i ........ _ ...... - ... , , r PALENCIA LEO N , , 3 ASTURIAS El contorno 'exterior: p. 18. San Salvador y Santa Tere­ Capilla de Santa Eulalia; sa; p. 32. pag. 20. Las capillas de la nave de- Capillas de San Juan y la recha; p. 32. Asuncion; p. 20. Nave y retablo mayor; p. 34-. Capillas de los Vigiles y San­ El claustro gotico; p. 39. ta Catalina; p. 23. El Archivo catedralicio; pa­ Crucero capilla del gina 42. y Rey Casto ; p. 24. La Camara Santa; p. 48. La sacristia catedralicia; pa­ gina 28. III. - OTROS EDIFICIOS CIVILES Y La Girola; p. 30. RELIGlOSOS; p. 65. I 199 La Universidad ovetense; pa­ ITTNERARIOS POR LA PROVINCIA gina 65. V. - ASTURIAS: ZONA CENTRAL; Palacios de Toreno y Cam­ pagina 113. posagrado; p. 66. Gij6n, romano y renacentis­ Llanes, Santa Cruz, Valde­ ta; p. 113. carzana; p. 70. Villa viciosa (Valdedi6s, Iglesia de San Tirso y Pala­ Amandi y Priesca) p. 122. cio de Velarde; P: 72. Aviles; p. 138. San Vicente. Musco Provin­ Pravia. EI Pito ; p. 154. cial; p. 76. Mieres, Ujo, Santa Cristina Cuatro iglesias conventuales ; de Lena; p. 160. pagina 84. Casa Ayuntamiento; p. 88. VI. - ASTURIAS: ZONA ORIENTAL; Palacio del duque del Par­ pagina 165. que; p. 92. Cangas de Onis, San Pedro EI antiguo Hospicio ; p. 94. de Villanueva; p. 165. Principales monumentos es­ Covadonga; p. 170. cultoricos ; p. 95. Lla,nes, Ribadesella; p. 176. VII. - ASTURIAS: ZONA OCCIDENTAL; IV. - OVIEDO. MONUMENTOS PRE­ pagina 182. RROMANICOS; p. 96. 182. Teverga, Candamo; p. Santa Maria de Naranco; Corias, Tineo, Salas; p. 186 pagina 98. Luarca; p. 193. San Miguel de Lillo; P: 104. Iglesia de Santullano ; P: 106. BrBLlOGRAF1A; p. 194. Santa, Marla de Bendones; pagina 110. iNDICE ALFABEnco; p. 195. 200