'-'NSTITUTO AMA TLLER DE ARTE HISpANICO GUIA ARTISTICA DE BURGOS GUlAS ARTISTICAS DE ESPANA Dirigidas por JOSE GUDIOL RICART EI texto de esta GUIA ART[STICA DE BURGOS e. original de JUAN ANTONIO GA YA NUNO GUlAS ARTISTICAS DE ESPANA ���.� ··BURGOS �.� I Editorial ARIES JU-LIA Y MONTAGUD, s. c. - BARC-ELONA TODOS LOS DERECHOS DE PROPIEDAD RESER VADOS Primera edie;o .. 1919 .. T. G. ROVIRA - R."llon,332 - BARCELUNA VISTA DESDE EL CASTILLO BURGOS: GENERAL PERSONALIDAD DE BURGOS. LAS FUNDACIONES , , DE ALFONSO VIII I do Burgos es una ciudad g6tica. Habian III, el Conquistador de Sevilla; para que la urbe adquiriera perfiles de llegar los afios de Fernan­ duraderos, cal ados en filigrana de piedra, en ese g6tico burgales que se hizo escuela carne viva entre las calles seculares de la capital caste­ y Alfonso VIII, el de historia llana. Anteriormente a pasado Burgos es una sin engarces de piedra. Y en un preterite mas remota, ni siquiera nom­ bres fechas certificadas cronicones: seria dificil sefialar la funda­ 0 par Porcelos en de Alfonso III. tiernpos cionde la ciudad, atribuida a Diego Luego llega la etapa de una soldadesca aguerrida que sabia de los reye- leoneses, pem no de acatarles y que bacia la campafia en las prolonga­ ciones de la Can tabria rornana, frente a las tropas califales de la frontera • superior. La misma ausencia de historia cierta hace mas legendarias las­ estaturas epicas de JQs pretendidos jueces de Castilla y del Conde del Romancero , el Fermin Conzalez, que sigue siendo un sabor querido para' Jos burgaleses menestrales. Y con razon pues fue eJ siglo x el que ensan­ , cho Castilla desde los montes de Oca basta el Duero. Despues, los bur­ gaJeses, a pun.ta de Janza, llegaron asombrados hasta Jos palacios oJorosos de Medina Azahara, ya con el prestigio rni litar ganado sobre el arzon deD caballo castellano y con sudores que necesitaban reposo en las riberas del Arlanzon. Los siglos siguientes ya son mas prodigos en docurnentos de toda especie: San Pedro de Cardefia, sin restos de la epoca cidiana, toda­ ' via suficientes conserva capireles romanicos para ayudar a evocar a aquel Rodrigo de Vivar que en la tradicion de los hogares castellanos se ern­ pareja a Fernan Gonzalez. Todo eJ Burgos de la der.ima centuria vibra de castellania y de virtudes bien perfiladas en el Poem a de Mio Cid. As! Ja catedral romanica : «Llego a Santa Maria, luego descavalga»: la posada de Rodrigo, la puerra contigua al rio: «salio por la puerta e Ar­ Iancon passaba», los burgueses y burguesas que aun nos parece ver aso­ mados a las fenestras de la ciudad Aun podriam6s rastrear Ja juderia ... proxima al castillo, donde los buenos hebreos Raquel y Vidas facilitaror­ dineros a Martin Antolinez para las empresas de Rodrigo. Notad que aun llegan al mercado burgales Jos rrajinantes de Vivar y Cardefia, doran do el aire con su soberbio castellano: son nietos de la viril sociedad de hierro que ensanchaba Castilla empujando la Reconquista. Traspuesta la puerta de la ciudad fria y ardiente., los abades de Silos y Cardefia eran ya en el siglo XI los senores .ilustres del terrurio burgales grandes actores aqueJla etapa de hierro y almoravides. «Dios, y en que alegre fo el abad Don Sancho l », clarna el juglar de Mio Cid recordando al prior de Cardefia. Parecidos recios abades construian iglesias burgale- sas, las que Inocencio III enumera en 111,\, pero la propia pujanza de Ja ciudad a partir sltl .esfuerzo taredralicio dio al traste con todo 10 que semejaba pobneza 0 .mezquindad y se afinco el gotico burgales pro- digo en filigranas, narrador de la Epifania y la Anunciacion, a la vez '\ seglar y burgues, nacionalizador de german os y flamencos. Los Colonia son alemanes, y Gil de Siloe, amberes ; sin embargo, uno' y otro elaboraron arte que se nos antoja el mas ·hispajUo del un siglo XN. Vendra el Renaci- mien to, y, con arcaismos persistentes de aquellos tres siglos tan fecundos en goticismo, .Burgos tallara Jos grutescos mas puros del siglo XVI esoari vl Y, a continuacion, la decadencia de roda, las ciudades espafiolas. Burgos rebasa un poco su perfmetro murado y comienza su vivir burgues, mer- eader, industrial y agricola. Se durmio un tanto Burgos en su pasado de Siloe y Colonia, pero en la Espana modern a toda una incipiente ruta turistica se consagraba desde Irun hasta Madrid pasando pOl' Burgos y Sornosierra, la ruta de los grandes viajeros del sigh XIX. Este fue el camino de Teofilo Gautier, de Alejandro Dumas, de Quinet, de Borrow, 6 MONASTERIO DE LAS HUELGAS: EXTERIOR de Dembowski, todos fascinados por las tracerias caladas de la Catedra l Ya se habian dibujado las laminas con abigarramiento gitano y pinto, resco de Jenaro Perez Villamil y la ciudad relicario pasaba de la a tencion forastera y de la etudici6n de Antonio Ponz a la estimacion propia, a' fuerza de reproducir la silueta culminada por las grises agujas. A tedo esto se habia ido cayendo a pedazos parte de la ciudad museo; Street visit6 Burgos en 1861; no-Ilego aver el esplendido convento de Carrne­ litas, pero cita la lamina de «I'Univers pittoresque»; Roscoe silo ha­ bia visto, y en su obra aparece preciosamente dibujado por David Ro­ berts. Despues vino la obra de Parcerisa, la de Amador de los Rios, el repertorio del tremendo investigador Martinez Sanz y los resurnenes de Lacayo, Buitrago, Canton Salazar, Suso, de Pablo Ibanez, Garcia y Gar­ cia, Diez Perez y tantos o tros por no cirar sino las obras generales, , aparte las monografias. [1] La exploraci6n cronol6gica del Burgos de piedra comienza ex­ trarnuros,en un paraje rornanico que comunicaba anrafio con la ciudad por el puente de Malatos 0 leprosos. Estaba pr6ximo al hospital de San Lazaro de los Malatos, ya citado en 1165 en una -donaci6n del obispo Don Pedro. POI' ese puente, hoy rehecho, se llega, pasado Burgos cosa de un kil6metro, a un antiguo lugar de recreo real, Las Hueigas. En cl 7 LAS· HUELGAS: INTERIOR DEL ATRIO Y DE LA IGLESIA siglo XII se un erguia palacio entre el mas ameno campo que rorleaba la ciudad, el deseo de Leonor de Aquitania de Iumlar una yaqui gran cornu­ nidad de monjas del Cisler fue cumplido-en 1187 por su esposo Alfon­ so VIII, taba el segun ya can rey Sabio en una de sus cantigas: «E un hospital facia el e su muller laboraba 0 monasterio das Olgas», Las pr i­ meras monjas vinieron del cenobio de Tulebras, y Al­ paralelarnente fonso enviaba a Citeaux a Don Martin de la Finojosa para conseguir la primacia de las sorores sobre otros conventos cistercienses. Clemente III aprobo las Constituciones, )' la historia de la fundaci6n creci6 en auge asornbroso. Ya el 27 de abril de 118g tuvo lugar el primer Capitulo de Las Huelgas, al que asistieron los Obispos de Burgos, Palencia y Si­ guenza. Razon era para este apogeo la sangre real de las Prioras: Ia primera Abadesa, de 1187 a 1203, fue la infanta aragonesa Doria Maria Sol, y la segunda, de 1205 a 1218, Dona Cons tanza hija de los funda­ , dores. Acu mularonse prerrogativas sin cuento sobre Las Huelgas: y no menos de rrece conventos fueron sus feudatarios. La Abadesa, con juris­ dicci6n «quasi episcopa lis, nullius diocesis», era senora de cincuenta y una villas lugares, posesora de atribuciones monasticas y be- y amplias LAS HUELGAS: SEPULCRO DE ALFONSO VII 9 " LAS HUELGAS: SEPULCRO DE SANCHO II neficiaria de pingues tributos. Asimismo, Las Huelgas fue sefialado 51tlO de floreceres caballerescos: aqui se arrnaron caballeros Fernando III, AI· fonso XI, Enrique II, Pedro I y Juan II, yaqui tam bien duermen el suefio eterno buena serie de reyes e infantes, viniendo a ser CO')110 una especie de Escorial g6tico. Hoy, el moriasterio de Las Huelgas es un vasto conjunto de edifica­ ciones de diversas epocas: al primer recinto se llega por un pasadizo como puerta de ciudad, agudo y Ileno de caracter medieval. Despues del se­ gundo recinto ya sc ve el exterior septentrional de la iglesia can por­ tico adosado a la nave del Evangelio. La primero que se ofrece al visi­ .� los s6lidos can trafuertes en que se apoyan los diez tramos de son i t'!-nte este claustro unilateral, cada uno de dos arcos agudos con capiteles de cardinas y elementos preg6ticos. Es felidsimo el efecto horizontal de este· porche mientras la grande y esbelta torre, de atuendo militar por su coronaci6n de balaustres sobre matacanes, levanta la linea del Monas­ terio. A la terre se adoso, en 1789, la capilla de San Juan Bautista, fun­ dada por don Jofre de Loaysa, ayo de Don Fernando de la Cerda. La capilla se .cubre can sencilla cruceria, y su ausencia de galas explica que ' no se utilice sino C01110 rrastera. La puerta se orna con cardinas, y el timpano, sabre arco escarzano, Ileva una Virgen policromada. El vestibulo a esta cap illa y a la iglesia es cornun el area de cerra­ , miento con roseton radial de ingerencia bernarda como en Santa Maria , fa LAS HUELGAS: Navz CENTRAL DE LA IGLESIA de Huerta. La puerta de acceso, neoclasica con {ron ton sobre pilastra, lleva fecha de 1794. Traspuesta, vemos dos sepulcros, uno con seis figu­ ritas adosadas a columnas, que sostienen cuadruple boveda de canon. Y en fin, pOl' una puerta gotica de alto gablete, tres arquivoltas de cardinas y. timpano con el castillo ernblcmatico, pasarnos a la iglesia, amplia basi­ lica de .tres naves y otra de crucero, abside central y cuatro ab­ capillas sidiales. Los trarnos de las son de sencilla sobre arcos. apun­ naves, cruc)'!ria tados pilares capiteles casi goticos, de flora muy estilizada. La y con disposicion g-eneral es la de toda iglesia cisterciense; como tal, no de­ bier? osten tar cupula - en el crucero, pero sf la hay en este caso, una cru­ ceria cupuliforrne de ocho nervios, sernejante al crucero de la Catedral de Leon; pero en Las Huelgas perforados los plementos por tragaluces redondos. Y este es el primer signa de influ jo frances que muestra la Iglesia, mas acentuado en la cabecera, don de se observa no solo en el saliente abside, con cupula de cinco paries, sino en las cuatro capi llas absidiolas con bovedas 0- anjevinas lIevando los angulos a man era de tram­ pas can nervio adicionales, todo. perfecto de figura y 'de elegancia. Lam­ bert relaciona esta solucion con la de otros edificios aqujtanos, como la Sacristia de Santa -de Poi tiers, San de Saumur. Radegunda, 0 como Juan La dicha influencia no es hasta temprana, pues 1224 no se consagraron rl los altares ni efectuo el traslado de los cadaveres se regios, 10 que autoriza a la suposicion de que las obras constructoras tuvieron lugar entre 1223 y 1226, justificando que las bovedas de las cuatro absidiolas originasen las de la Catedral. Al exterior la cabecera es una noble estructura del todo cisterciense, con dos pisos de ventanas separados por contrafuertes prismaticos. Por desdicha, una vez en el interior de la iglesia no es posible gozar su amplia perspectiva, pues. arbitrario reparto la divide en cuatro un recintos, a saber: la cabecera y las tres naves. En carla uno de ellos, sa­ queos de varia indole han dejado sentir su paso, y la mayor parte de a) tares y ornatos son mediocres. El abside mayor adapta a su semicirculo un gran retablo barroco con cuatro ostentosas columnas salomonicas, la Asuncion como tema central, en la pane superior el Calvario, y en la baja, flanqueando el relieve principal, dos om as finas con los Santos Benito y Bernardo, este con el habito blanco de la Orden. Antes del retablo e inmediatos estan los nichos . sepulcrales de los regios fund adores Alfonso y Leonor. Tratase de dos estatuas orantes con curiosa incon­ r gruencia iconografica, pues se aderezaron a la moda de Felipe III. Es mas notable la estatua de la Reina, pero ambas tienen cierta tosquedad popular de labra, de ignorado artifice. En esta rnisma caplfla quedan leis organos, parte de la coleccion de tapices una sen cilia silleria de y com, en cuyos paneles alternan los jarros de azucenas y los blasones de Castilla. ( Los , altares carecen de calidad artistica. EI del crucero meri­ restantes dional es barroco- con la efigie en bajo relieve de la Prescntacion de !a Virgen, arriba esta con Santa Ana y a los lados un Ecce Homo, y Cristo en la cruz, tallas desabridas y feamente .. repintadas Las naves laterales, sin retablos ni irnportan tes, contienencuadros buena cantidad de sarcotagos con restos de reyes, infantes y bastardos reales; comenzando pOl' las naves' del 'Evangelio vemos un Calvario gotico del siglo xv sobre sen cillo sarcofago de Alfonso VII, el Emperador, liso, pin tados los escudos de Leon, Castilla y de las barras catalanas. Mas suntuoso es el de Sancho II de Castilla relieve de leones y flores con bajo de lis. Haciendo gracia de otros muchos enterramientos, pasamos a !a nave central, separada del crucero por una buena verja .. En eI centro de la iglesia estan los sepulcros de los' fundadores, el de Leonor Planta­ genet con 'el escudo .de los tres leopardos alternado con el de Castilla, mas sencillo el de Alfonso, ambos cerrados rejas, fabricadas en por 1.�69 por encargo de la abadesa Ayala. Cerca de la cancela quedan dos mag­ nificos sepulcros: a la izquierda el de Dona Berenguela, hija de Fer­ nando III, desarrolla, bajo arcos trilobulados la Epifania y escenas de la vida de la Virgen en excelente bajo 'relieve. A la derecha el sarcOfago de Dona Blanca, infanta lusitana hija de Alfonso' III de al­ Portugal, terna escudos de este reino y de Castilla. Entre esta nave y el coro del abside se reparte la tapiceria, compuesta de dos del gobelinos siglo XVI 'con la escena de Ester. y Asuero y el triunfo de Cristo, y '1.111 par de I2 LAS HUELGAS: SEPULCROS DE ALFONSO VIII y DONA LEONOR , ( LAS HUELGAS: SEPULCRO DE DONA BERENGUELA parios del mismo siglo con toscas figuras de heroes romanos y algun simbolo italianizante. La nave de la Epistola, par la que se pasa a con­ tinuacion ,solo guarda numerosa serie de sepulcros, en su mavoria de poco interes. LNS HUELGAS: TRASCORO. T APIZ RENACIMIENTO LAS HUELGAS: MURO DIVISORIO ENTRE LA IGLESIA PIJBLlC\ Y LA DE LAS MO:-.l,JAS. PULPITO HUELGAS: PROCEDENTES DE LAS TUMBAS REALES LAS TEJIDOS de los reales ha permitido foto­ Una reciente exploracion sepulcros grafiar la momiade Don F�rnando de la Cerda, estudiar.Ia trepanacion del rcy nino Enrique I y valorar la gran riqueza. de tejidos que componian las restos suntuarios analizados Gomez Moreno (on su mortajas; que, por . debidarnente expuestos en :el monasterio rigor acostumbrado, podran ser . . Desde la iglesia pasa al Claustra Mayor, llamado de San Fernan­ se do, de tipo gotico y cuya conclusion se puede colocar entre J 230 Y 1260. Felices y recientes dcscubrimientos han acJarado la historia de' este- claus­ tro, explicando como al- suprimirse las logicas columnillas de los venta­ nales se guarnecieron y revocaron las esplendidas yeserias de las bovedas, substituyendose el 'rnedio canon .de cada ciujia por otro apuntado, con I de 10 que se rompieron los dichos ornatos en i la pane medial los tra­ mos. estan al descubierto y muestran vari adas combinaciones deco­ Hoy rativas. Unas de entrelace, pajaros, cuadrupedos y atauriques en los I � vanos; otras con preciosos medallones incluyendo pavos y leyendas cu­ ficas, medallones que a veces encierran teinas heraldicos como el castillo. En fin, pafios de rombos muy sevillanos, enteramente almohades, prue­ ban que estas yeserias, de las' que subsisten restos de decoracion en rojo, ocre, azul y neg-ro, fueron obra de decoradores andaluces, compaginando bien con otros substanciales motivos de Las Huelgas. En cambio. los tra­ mos angulares del claustra son de gotico castellano can crucerias y ple Ij LAS HUELGAS: DETALLE DE LA -PUERTA DE LA SAGRISTiA. DETALLE DEL ARTESONADO DE LA SALA DE TRABAJO I menudos tardio ; dos puertas en mentos plagados de ornatos en gotrco el claustro son la culminacion de los influjos andaluces ; la de entrada deliciosamente a la iglesia es de tres arquivoltas con cardinas y vegetales trepados en los caplreles,' aslcomo en las- jarnbas se repite profusarnente los poor la circunstancia de todo avalado conservarse el blas6n castellano, primitives batientes de maderas -de lazo morisco. Aun mejores que estes _ labor de ensamblada son los batientes carpinteria moruna - y excelente - de Ja. puerta de la Sacristia, con arco de medio punto decorado poi' hojas - de vid, siempre en esa galanura ornamental que es marca de, toda la regia fundacion Los dichos batientes son tan -ricos y obra de tal punt.o . musulmana es de' creer -fuesen traidos de Andalucia, quiza - habien que ' dose labrado en Sevilla, monasticas al claustro de San Fernando De las construcciones anejas la mas irnportan te es la Sala CaPit1�1/11-, -que se Ie adhiere al Este. La en trada observa la tradicional, de y puerta de medio punto disposicion- dos agudas )' apairieladas, todo ornado sencillamente .ventanas con zig­ tramos de cruceria que descar­ zag'. La Sal a Capitular' consta de nueve bien notable la entera disposici6n de la es- gan sobre cuatro pilares. Es tancia: las b6vedas de plementeria francesa, cada hilada compuesta de IIf. una sola piedra y los pilares en haces de cuatro columnillas quedaron con los lisos tam bores de sus capiteles sin labrar, 10 que presta un sin- gular )' muy austero aspecto. En esta Sala Capitular queda "la mas re­ _ de Monasterio que tan vandalico y deliberado sa- presentativa joya un I6 , 2 LAS HUELGAS. SALA CAPITULAR queo hubo de sufrir durante la francesada. Nos referimos al celebre frag­ mente de tienda de carnpafia que alberg6 al califa almohade Abu Yusuf Yacub. durante-la-· je-mada de El Ucab- 0- de las- Navas de Tolosa, cono- , 2 l.AS HUELGAS: 'SALA CAPITULAR. PEND6N DE LAS NAVAS cido vulgarmente con el nombre de «pendon» de dicha batalla. l.a tien­ ' da completa se envio a Roma como trofeo victorioso, pero quedo en Castilla esta cortina de entrada, cuyo es el magnifico res to que aqui vemos, obra maestra de la tapiceria almohade: se trata de un tejido de sed a bordado en colores ados haces con predominio del rojo. Los ternas or­ namentales, una estrella en lazo de a ocho en el centro de la tela, se completan par eulogias en los cuatro lados y otras men ores en los lobu­ los terminales. EI conjunto es fastuoso, como de califa. En frente, el dosel es orra tela suntuosa, con annas y emblemas de los Reyes Cat6licos, mas el aguila y la cruz de Santiago, afiadidos posteriormente. En la misma Sala Capitular quedan dos bellos tripticos, uno con el Descendimiento y otro con el Calvario en sus tablas centrales. Del claustro de San Fernando la huerta poor un paso, fe­ se llega a chado en 1275, cu bierto can boveda ornada por yeserias de lazo, encc­ rrando atauriques y blasones de Castilla, dibujo muy usado en carpin­ teria. Aqui vienen las claustrillas a claustra que erroneamente se ha 5U­ puesto parte del probable palacio de Alfonso VIII. Es una construccion de tipo romanico con cuatro crujias techadas de madera, apoyadas sabre arco de medio 'punto con dobles columnas, en cad a lado dos tram as de a seis arcos. Pero los capiteles se apartan de la tematica romanica ser por I8 LAS HUELGAS: CLAUSTRILLAS mismo tipo de vegetales muy altos, repitiendo algo monotonament- un rizados y arbitrarios, excepto alguno de la escuela de Sedano y otro muy prolijarnente trepado en su red de follaje. El Claustro sufrio una reno va­ cion y arreglo parcial durante el abaciazgo de Dona Ana de Austria, de fisonomia primitiva. AI 16ll a que desvirtuo parte de su 1629, arreglo hacer mencion Alfonso VIII en distintas ocasiones de su gestion como constructor de Las Huelgas, la unica parte monumental susceptible de datarse entre el afio de la fundacion y 1214 de la rnuerte del Mo­ llS7 narca ha de claustro rornanico y ser este acaso el comienzo de la capillira morisca de la Asuncion. En el angulo nordeste de las claustrillas esta el paso a esta valiosa obra moruna la es cap ilia de la Asuncion, con vanos de herradura que entre no> apuntada y de lobules con atauriques. En el acceso, un tramo arcos de estalactitas se cubre con tres bovedillas cuadrarlas de mocara­ bes tallados en yeso, con la extrernada importancia de resultar anterio­ res a todo 10 grariadino. EI aposento cuadrado de la capilla utiliza pe­ chinas para voltear una cupula octogonal de arcos cruzados de estrellas de a ocho con rnoruno ojo central, semejante en todo a otro ejemplar en la Cutubia de Marraquech. Las dernas decoraciones y .obulados son almohades, fechables en la influencia africana del siglo XIII. enteramente Se exceptua eJ lado meridional, donde se ha descubierto un doble arco ro- I9 LAS, HUELGAS: INTERIOR Y DETALLE DE LA CAPILLA DE LA ASUNCI6N PUERTA DE LA CAPILLA DE SANTIA,O. IMAGEN DE SANTIAGO. TALLA SIGLO XlII 20 HOSPITAL DEL REY. PATIG. los de 1::1; manico lobu!ado sobre extrafias zapatas y capiteles parejos a clausrri lias. Saliendo al huerto se admira en. toda su la cabecera de la plenitud iglesia conventual. En un rincon esta la de santiago, ediculo rectan­ capilla _ gular absolutarnent- andaluz por su arco de herradura apuntado de - ladrilki sobre capiteles identicos a los almohades sevillanos. EI mismo dovelas alternado albanegas de venera se arco de Iisas y ataurique con ve en el interior, dando entrada a un recinto friso de castillos y laws con altar barroco y sin pintar guarda y soberbio alfarje mudejar. Aqui, un la imagen de Santiago del sigto XIII. madera articulada de un Ya en la precisando perrniso especial para su clausura monastica, y visita, queda otra capilla de raigarnbre arabe, la del Salvador, un recinto cuadrado cubierto con cupula de mocarabe, cuya misma puerta es una curiosa conexion de elementos cistercienses y arabes, visibles los primeros en el arco agudo de zigzag, en las jarnbas con punta de diamante y en las impostas Iisas, siendo musulmanas las enjutas de ataurique y la ar­ quivolta interior. [2] "E un hospital facia ». Era el Hospital del Rey, poco distante ... de Las Huelgas, una vez traspasada la amen a fronda del Parral, hoy es­ cenario de merenclonas burgalesas, y otrora, clescle la Iundacion de' Al fonso VIII, estancia apetecida por los peregrinos que andaban a grande; zancadas el camino de Compostela. Pero es dificil ram-ear resros anterio- HOSPITAL' DEL REy. PATIO. DETALLE DE LA ORNAMENTACION DEL PORTICO .2.2 PUERTA DE LA IGLESIA REY. PUERTA DEL ROMERO. HOSPITAL DEL enfer­ al XVI, 1.918 se demolieron vcstigios ci� los las res siglo pues por ires naves cubiertas mertas, interesantisima construccion que componian sobre pilares y capiteles ochavados en que predominaban COn ,crucerias siglo XIII. Quedan los pilares mo­ motivos heraldicos, datables del los hoy cegada. La ma­ los se entra por una puerta cisterciense, chos, a que XVI comenzando 'por el del conjunto subsisten te es del siglo yor parte alto conce­ plateresoa, cuerpo la puerta del Romero. Esta es con acceso, sedente en hornacina ave­ bido como retablo que preside, un Santiago y Leon. Todo .lo res­ escudos de Burgos de Castilla nerada entre los y del atico el Ironton con el busto de un rey, los remates y el angel tante , bebio en buenos modelos, terminal, es de factura algo tosca, pero que de la cartela en la clave del arco, en hecho, segun reza la inscripcion el euerpo "A. D. MDXXVI". Pasada la puerta, el interior es liso en entablamento con dos blasones v en el el de arriba lleva bajo, y en estamos el magni.' £ron ton. Ahora en centro un relieve de la Virgen bajo del la llamada casa Renacimiento. Todavia es plateresca fico portico la derecha, lienzo con cresteria calada, tres preeiosas ven­ Fuero Viejo, a de plateresco muy puro con friso de angelillos, mas dos tanas y puerta la Piedad. hornacinas a los lados de un relieve figurando la del Fuero En fren te de casa Lo restan te del patio es posterior. maravilla la lindisima galena de cinco areos en mejor Renaci­ el Viejo arcos es sobrepujada mien to, donde la finura de las column ill as, pilares y el friso, obra notable de nuestro siglo XV!. La organizaei6n es un por 23 HOSPITAL DEL REY. INTERIOR DE LA IGLESIA prou rgto lie armorra : sonrc carla ni lar airosas valientes y gargolas, y encima de carla arco leyendas o la cifra de Cristo entre medallones de veneras, de los que surgen bustos reales. Corona el friso una balaustrada, y sobre el arco central, atico riquisimo calado, orriado con el tan repetido terna de las venera, peregrinas y un Santiago matamoros entre los es- ' cudos de la ciudad y de la reina. La caracteristica terre, de ruerpo alto, adicionado en 'cl XVII. siglo preside dignamente el conjunto; bajo ella abre se una puerta apuntada que nos enfrenta con otra de entrada a la sencilla Iglesia g6tica, al inte­ rior rnodernizada la nave con tres trarnos de arista, cupula barroca en el crucero y los dos brazos con crucerfa del d ieciseis, En el Presbi terio una modesta silleria, esculpidos los paneles con motivos vegetales y escudo de Castilla. Una obra fastuosa, intensa, valiente, contiene esta iglesia, v son los batientes de la puerta ; asimilables por G6rnez Moreno a la producci6n escult6rica, cada vez mejor conocida, de· Juan de Valmaseda, esos tableros se reparten en cuatro paneles, los dos superiores tallando a los primeros padres en penitencia; los inferiores a un caballero pen i­ rente entre Santiago y San Miguel y un grupo de peregrinos en 'marcha. Todos los cuatro relieves estallan de vitalidad, rnusculatura y detalles de acusad isimo realismo, jugoso y vlvido, admirable en verdad y la obra mas selccta del venerable hospital fundado por Alfonso VIII. • • 25 VISTA GENERAL DE LAS MURALLAS II • LAS MURALLAS Y EL CASTILLO . - [3--{-5] Caminemos ahora hacia la ciudad, al peri metro de lienzos, cubos v puenas rodeando un altozano paralelarnente al Arlanzon, legado remoto de los legendarios fundadores. Cuando Diego Po reel os �rganizci, en 884, aquel poblado a orillas de un rio estrecho, Burgos era un villar reducido, extendido a 10 largo del Arlanz6n y sin mas proteccion que la adusta meseta parvo castillete. EI poblador marco un primer re­ y un cinto, paulatinamente rebasado por la ciudad que se expandia cuanto mas avanzaba la Reconquista Castilla. dia Alfon­ en L1eg6 un en que so X hubo de rehacer el amurallamiento, v este, si 10 podernos iden tificar hasta reconstruir su perimeiro, que cerraba al norte el castillo, describia un arco hasta la puerta de an Gil, cerra base despues a levante, dejando extramuros la iglesia de San Lesrnes, y continuaba el Arlanz6n con una posterior desviacion hacia el oeste, par el que es hoy paseo de los Cubos, basta enlazar CO'l1 el llamado de Dona Lambra. Las murallas conservadas MURALLAS EN EL PASEO DE LOS CUBOS hasta tienen distinta apariencia de tan tas otras de la vieja hoy no Castilla, pero si son de subido in teres las puertas conservadas de la totali­ dad. En la plenitud de la castramentacion estas puertas eran las' de Santa Maria, de las Carreras, de San Pablo, de San Juan, de Santa Margarita, se abrian de los Tintes y de los Barran tes .. Las del Castillo y San Martin en los dos extremes que unian los lienzos defensivos can el alcazar bur­ gales. Lastirrioso es que la mayor parte de las destrucciones sean cosa de tiempos mny recientes: la de Barrantes 0 de' Santa Gadea fue puerta y par semejantes . motivo de arreglos urbanos. destruida en 1870 con sino tres. La mas vieja sera la de San Martin, causas hoy no quedan en el lienzo noroeste; llama base tambien Real y habia sido construida en el siglo XIV. SU soberbia entrada de ladrillo, con arco de herradura, es de porte absolutamente mora v hasta di riarnos que granadino'; sus r.ua­ la andaluza mas pujante y mil i­ tIO arcos sucesivos guardan organizaci6n de San Esteban. Al exterior tar. De parecido porte es la galana p uerta alza sus dos tones laterales macizas y reeias, con cuerpo alto de arco sabre matacanes. Todo el aparejo es el tipico toledano, esto es, esquinas de ladrillo y paramentos de y en el lienzo medial, piedra, piedra alter­ nando con hiladas de ladrillo. De ladrillo es el arco de entrada, de he­ el mas caraeteristieo de 10 granadino, y serne­ rradura, en jarjado como una jantes son los del media del aceeso y el interior, resguardado p,?r la de galeria de seis arquillos de media punta. Otras puertas eran la area triunfal en el Santa Maria, esto es, que se reconstruyo como 27 I'UERT" DE SAN ESTEBAN siglo. para servir de Concejo, y Join, que por albergar el Museo estudia­ remos cumplidamente. Del siglo XII' databa la de San Gil. La puerta de la Juderia estaba proxima al pasco de los Cubos, desde el y siglo XI\' se encuentra clausurada; daba acceso al barrio hebreo, apifiado junto al castillo. Todo este con junto castrense prueba que Alfonso el Sabio se sirvio de alarifes moros la construccion para POl' el conrrario, los resros conservados del castillo nos inforrnan de interior, que, aparte el ornato fue todo obra cristiana, a juzgar por los desmaruelados muros de aquel alcazar que vio las bod as de Alfonso VII Y Berenguela de Catalufia . En 1170 Alfonso VIII.lo habia donado en arras a la reina Leonor, y a partir de enronces de embellerer el no 'se. dejo baluarte burgales, Era cuad rado, cubos dos con angulares )' . torres mas hacia este, trozo, que se reproduce en la «Civitates orbis terraturn», de 1576. Vino despues el siglo xvu, el de Lerma v Duque herrnoseo 'grandemcnre el castillo. que seria uno de los rna, exrraordinarios de Espana hasia su voladura. en ISI3, pOl' los Iranrcses voladura que lanzo un diluvio de piedra sohre PUERTA DE SAN MARTiN la ciudad y destruyo las vidrieras de Ja Catedral. La ruina deJ castillo­ fue completa, y hoy apenas es posibJe fijar sino los cimientos y Ja tra­ . yectoria de las gaJerias subterraneas. CON JUNTO DE LA CATEDRAL JIl LA CATEDRAL [6] Esta Catedral de Burgos, tan arrnonica, tan adherida al paisaje castellano, emergiendo de ja vetusta ciudad del Arlanzon diriase fija , el ribazo en que se alzo desde un pasado remotisimo en que jamas "hu­ biera variado. Pero conviene recordar que la cabeza de la diocesis residio muchos afios en Gamonal. En tretan to, Burgos iba cobran do prestigio ur­ bano, y asl- llego el afio 1075, en que Alfonso VI cedio sus palacios para trasladar la Catedral a la ciudad. Consta que en 1077 se alzaba la nueva basilica, que 1088 fue posible la instalacion de la sede y que en 1095 en todo funcionaba de manera normal en el nuevo edificio. Poco perduro esta Catedral rornanica, hoy solo testificada materialmente por tres escue­ tos capiteles de exagerada sencillez vegetal. Sin duda, toda la fabrica eta modesta en y ello se evidencio aun mas a los ojos del Obispo primores, Don Mauricio cuando recibi6 el encargo de recoger a Dona Beatriz de Suabia, la princesa que' casaria con Fernando III. EI viaje del Prelado tuvo lugar en 1.219, y durante el rn ismo las extraordinarias Catedrales de la ruta francesa Ie hicieron sentir ansias de regir otra parecidamente 'hermosa y resplandeciente. Don Mauricio aprovecho su valimiento con el Monarca obtuvo del tal la demolicion del y templo romanico y la 30 el maravillas. Todo fue construcci6n de otro para que se presagiaban Fernando III la primera piedra de bien, y el 20 de julio de 1221 ponia ella, oficiar 10 ya se podia mas tarde en la nueva iglesia. Nueve afios indica por 10 menos la conclusi6n de la cabecera, y en 1238 muri6 que central. Don Mauricio, el energico promqtor, siendo sepultado en la nave- El Prelado habia elegido artifices conocedores de 10 mas trabado y constructive del nuevo arte. Se ignora el nombre del primer maestro, que durante mucho ha confundido con un llamado Enrique, pero tiempo se las fechas se avienen mal con esta presunci6n. Enrique, director de his obras de la «pulchra leonina», fue de la iglesia burgalesa, el segundo jefe de 1277 y su de la que se encargaria 1.235. Muri6. el 9 de julio hacia sobrevivi6 hasta 1308. Su labor, pues, ha de reducirse esposa Mathia Ie a la consecuci6n de que diera el las trazas ignorado primer maestro y a continuar el y alzado de un replanteo templo que en su planta tres de diez tramos, originaria, hoy bastante alterada, comprendia naves cinco capillas absi­ un largo brazo de crucero con .siete tramos, girola, bien cuadradas los y dos tam en diales poligonales, cuatro rectangulares, del Planta mas bien tradicional, de rasgos abaci ales, con­ brazos crucero. visi6n del arte francononnando, per­ cebida con arreglo a una completa el la cabecera es similar a fectarnente asimilado por maestro Enrique; a la Catedral de Coutances, esto es, un la de la iglesia de Pontigny y resabios cistercienses, y la elevaci6n de la nave central se pro· g6tico con duce como indudable influjo de la Catedral de Bourges. La cabecera, de Enrique y la 10 mas caracteristico del es plano, precisamente trabajo trabajos cons tan como interrumpidos en ultima de su obra; los etapa fecha Pedro Diaz de Villahoz dej6 en su testa­ 1230, en que el capiscol mento una manda de doscientos maravedis para concluir la capilla de San Nicolas, esto es, la cuadrada del Evangelio, que con la desaparecida ordenaci6n no s610 concordante con 10 de la Epistola componian una la las cabe­ frances, mas aun familiar a 10 hispano por sernejanza con ceras bernardas de Veruela, Poblet y Fitero. La misma influencia impidi6 que la Catedral ninguna sobre el crucero. La primera voltease linterna despues, es del siglo xv. que se alz6, segun veremos el el genial autor de las dos principales Ca­ Muerto maestro Enrique, las obras otro tedrales g6ticas de Espana, Ie sucedio en la regencia de arquitecto, el maestro Juan Perez, muerto en 1.296 y enterrado en el claustro bajo con «su mugierDomna Marina Martinez». De los posterio­ ado en de fabrica subsisten los nombres de Pedro Sanchez, lin res jefes Martin Fernau­ 1384, Juan Sanchez de Molina, que falleci6 en 1396, y otra fecha 14i8. Todos ellos eran espafio­ dez, del que no se conoce que accesorios de la p.ormenores mas menos les y trabajaban en los mil 0 forma solemne el 20 de julio consagrado habia en gran Catedral, que se de 1260. En esta fecba ya podia admirarse el Templo con mayor pureza tambien sin los maravillosos adita­ g6tica de la que hoy ofrece, pero mentes posteriores. )2 Nuestra visira a la Basilica burgalesa ha de enfrentarse primero con puede reproducirse ni la [ochada occidental, ese panorama que no espe­ cificarse, pues se trata de un conjunto tan vivo, a la vez tan a plomo monumento. Esta Iachada imponderable sufre y aereo como ningun otro mutilacion desde el siglo XVlII, con pretexto de una gravisima ya que, humedades las tres porradas, floreadas en escul­ importaba que san ear, turas de del siglo fueron derribadas gotico primerizo XlII, en ,1790 }' substituidas pOl' estragados accesos neoclasicos, 10 que motive la protesta censura de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Don­ y fronton cuajaba conjuruo esculrorico de hoy vemos insipido un se un que solo a traves de- un mal di bujo de don Antonio podemos figurarnos Ponz y de ladescripcion que intercala en su «Via ie» al referir sornera que « hay tres ingresos en esra porrada y en el arco de el del medio se ... representa la Asuncion de la Virgen y alli rnismo mu l ritud de angeles ia no y Santos colocados, en hileras, que aunque parecc cosa improp -dexa de causar cierta arrnonia. En el arco de mana derecha esta figurada la Coronacion de Nuestra Senora y en el de la izquierda la Concepcion». A falta de este con junto, 10 }'�tante es de una belleza y grandiosidarl sin igual; el fren te se reparte en tres cuerpos verticales, y en el segundo ton de traceria calada, cobijado piso el central se ocupa pOl' el gran rose de los bajo gran arco agudo yseparado por los contrafuerres cuerpos larerales C011 altos ventanales geminados. Sobre el arco del roseton una cuatrilobulados se alza sobre gran celosia de dos arcos con triples oculos, una serie de estatuas dificiles de observar a causa de su altura. La coro­ nacion del imafronte es una leyenda monumental en leu-a gotica con el emblema virginal «Pulchra est et decora», interrumpido en el centro, como la calada cresteria terminal, por un grupo de la Virgen V el Iifio adoracfos Sobre irnafronte. que evita la vision del por dos angeles. este tejado. corre el pasadizo que enlaza y cornunica las torres. fstas surgen a los lados, protegidas por contrafuertes concluidos en pinaculos, y otros e beltisimos culrninan la terrninacion de los prismas, en cada uno de cuyos frentes los largos ventanales no lJevan otra decoracion que hileras de bolas. Como el imafronte, los antepechos de las torres son epigra­ en fiados, intercalando estatuas. De estas hav mas de sesenta, distribuidas en diversos lugares de las torres, y merecen verse de cerca para apreciar la serena compostUl:a de las figuras son ri entes graciosas, impecables de , de ropajes y ademanes, superiores muchas de eJJas a las de las portadas los hastiales. Unas van bajo doseletes y son de cuerpo enrero, ello sin de fuerza expresiva. Imposible seria abarcar toda la ri­ apice perder un queza decorativa en las torres burgalesas. ernpleada Comienzan agujas. No solo estas, sino tarnbicn las torres despues las desde el arranque de los segundos ventanales estabarr- mochos en el si­ glo XIV, hasta que el obispo Alonso de Cartagena, hijo del judio converso Pablo de Santa Maria y elevado al episcopado en 1435, decidio perforar las auras con agujas aim mas sublimes que las que viajeros y carninanres 3 CATEDRAL: DETALLES DE LA FACHADA PRlr-;CiPAL Y AGUJAS . - venian contando como vistas en Friburgo y Estrasburgo, y mu)' bien puede ser que el viniera asimismo prendado de semejantes gracias a la vuelta de viaje, en 1431, al Concilio de Basilea, de donde vendria su acompafiado por Juan de Colonia. A este delicado artifice de la piedra encargo Cartagena, 'en 1442, la terminacion de las iorres )' la ereccion de las Ilechas, Las que son agudisimas. torres, la septentrional con esta­ tuas de monjes )' la meridional con herrnosas y excelentisimas santos imageries de los padres de la Iglesia, constituian un cielo estatuario here­ dero de la sonriente gracilidad de Reims, tan valioso como el de la cita­ da Catedral francesa 0 l�s estatuas de Bamberg, respondiendo a un mismo )' propio infilujo lfue advertiremos igual en las esculruras de! elaustro; no podian tener .mas digno remate que las agujas que entre 10> cuatro pinaculos terminales alzan sus. pirarnides de planta octogonal. cad a faceta calada en de crecientes perforados en tracerias tramos ,nue'l,e diversas, todas gotrcistas. 1;4s aristas decoran con mensulas, y unos bal­ se cones octogonales van en -=!a proximidad de la coronacion Al llegar a , esta (por 10 menos en 1458 acab6se la aguja Norte), Juan de Colonia coloc6 sendas estatuas de San Pedro y San Pablo, pero su excesivo peso " 34 I CATEDRAL: ESCULTURAS EN LAS TORRES 35 CATEDRAL: FACHADA DE LA. CORONERiA )6 PORTADA DE LA CORONERIA CATEDRAL: Toda esta fueron sustituidas por caperuzas de plomo. aconsej6 apearlas y Acuna. conclusion es de tiempos del obispo ya de posteriores Hasta aqui principal, esplendido preludio la fachada menester recorrer el Antes de ingresar bajo las bovedas es exquisiteces. Subiendo hacia la iglesia exterior coordinar los restantes primores. para edificaciones tardias de la cap ilia de Santa de San Nicolas y rodeando las rodea a la Catedral por el Tecla, nos encontramos en el ribazo que altura. EI hastial Norte del donosa septentri6n, haciendole perder su de las puertas goticas conservadas, llarnabase en crucero, conteniendo una despues de la Correria, y luego de el siglo XIV de los Doce Ap6stoles; aun conserva. EI hastial, de 'corto la Corneria 0 Coroneria, nombre que terminados en alzado pOl' las razones dichas, comprende dos contrafuertes del imafronte lleva en 10 alto- do's ventanas caladas, pinaculos ; el muro cuerpo central, y bajo en el esta, la puerta, ya citada en otra grande Alfonso X. de Esta puerta es apuntada,.' con tres arqui­ 1257, en carta de la curva. La mayor se compone de voltas de figuritas en el sentido esto es, una repre­ una serie de resucitados levantandose de sus tumbas, arrodillados sentaci6n del ]uicio Final; la de en medio figura angeles la tercera otros con las alas desplegadas, como res­ portando cirios, y sedente entre la Virgen y San guardando el timpano, con el Salvador CATEDRAL: DETALLES DE LA FACHADA DE LA CORONERfA 38 LA PELLE]ERlA. DETALLE CATEDRAL: PORTADA DE un friso rellenando los angulos extremos. Debajo, Juan, mas dos angeles estrecha relacion con' las des­ muy rnaltrarado por la intemperie guarda en Leon, pew salir de los sepulcros, pues como nudas alrnas que vimos entrada al Paraiso, con hasta catorce menos finamente, se reproduce la de arte frances. Las vestimentas son espafiolas, evi­ figuritas muy puro la real de la izquierda, dos l indisimas imageries har.ia dentes en pareja lados descabezados. A los las que avanzan un monje y un obispo, hoy seis bultos en cad a jarnba, apostolado complete, con de la entrada, un si bien con las mismas facciones y es algo hieratico, tanto repite un notabi­ moderacion de- ropajes, De estos Apostoles es exacta probidad y derecha, un imberbe San Juan, que se puede pre­ lisimo el cuarto de la sentar como una de las figuras mas selectas de nuestro gotico. En los conducente a la mo­ dernas, la expresion adolece de exagerada gravedad, notonia. crucero ofrece otra en trada, la de la Pelle­ La bajada de este lado del mas Es obra de Francisco de Colonia, en 1516, y la expresion [eria. ostentosa, basta de nuestro Reriacimiento. Peca en exr.eso de recargada y con Ius­ su organizacion de colurnnas concebida a manera de retablo por ' de entablarnento prodigo en sernejantes orna- res revestidos grutescos y }9 CATEDRAL: CABECERA tos. Cuatro hornacinas imageries en bajo veneras flanquean la puerta, cor arco en que los resabios g6ticos se evidencian al voltear las figuras en el scntido de la arquivolta. En la parte superior, dos paneles en bajo relieve representan la decapiracion del Bautista y el rnartirio de San Juan ante Portarri Latin am, todo coronado por gran tirnpano con la Virgen adorada por un' obispo vestido de pontifical, quiza Rodriguez Fonseca, CATEDRAL: EXTERIOR DE LA CAPILLA DEL CONDESTABLE, DETALLE Pasada la Pellejeria Se alcanza aver 10 que subsiste de la cabecera gotica, precisamente las dos capillas in tactas de la girola, con sencillos ventanales apuntados. Aqui pueden observarse tambien el sistema y dis­ posici6n de los arbotantes que apoyan la nave central )' descargan �II peso; la cornpenetracion de arbotantes y contrafuertes, a ejernplo de 10 practicado en el gotico de la Isla de Francia, es mu)' sabia, pues se concede a los dobles arbotantes, los inferiores en cuarto de clrculo, todo . el olicio equilibrador. Al abside sigue la Cap ilia del Condestable, de que mas tarde se hara rnencion minuciosa, y dando vuelta exterior al c1austro, una escalinata encajonada entre este y capillas posteriores, asciende hasta Ia puerta del Sarmental, Bellisima, mas airosa y vital que la de la Coroneria, esta portada y hastial Sur del crucero con todo su alto imafronte, de domina igual organizaci6n que el del Norte, pero con silueta mas airosa; en la puerta, 10 mas valioso es el timpano, donde un Pantocrator muy go­ tico, )' coronado, se rodea pOI' el. Tetrarnorfos y por los cuatro sedente Proferas Ya aparece en este £ragmen to la genial individualidad escribas. del escultor del Sarmental al cubrir muy realistamente a los Evangelista, · CATEDRAL: FACHADA DEL SARMENTAL con sombrerotes burgueses 10 Sutiles a borgofion. son tambien las arqui­ voltas, la mayor de ancianos tmusicos y la interna de todo 'mas angeles, movido y humano en 10 correspondiente del que crucero Norte, En cuan CATEDRAL: PORTADA DEL SARMENTAL. DETALLE PORTADA DEL SARMENTAL. TiMPA�O .; r. CATEDRAL' • LINTERNA DEL CRUCERO , .44 CATEDRAL: LINTERNA DEL CRUCERO. ,DETALLEs to a las jambas, contienen 10 mas substancial de la escultura gotica burgalesa; la que tallo a la derecha las estatuas de San Pedro, San Pablo, y otra no identificada; y a laizquierda, 'Moises, Aaron, y' un tercer Patriarca incognito, las sci's inrnejorables de porte y labra y rebo­ santes de A todas supera el parteluz, que alza la estatua del vitalidad. fundador, Mauricio, revestido de pontifical, con mitra y baculo, Don excelso bulto realista, de rostro pensante y profundo. Todo este conjunto sera anterior a 1250, y por consiguiente a la escultura de la Coroneria. que heredo su estilo, arnanerandolo. Antes de nuestro ingreso a la Basilica nos es conveniente ceritrar bien la atencion en el trow sublime de la Catedral, el que supera en maravillosa labor a las agujas, � la escul tura 'monumental y cualquiera a otra porcion, por insigne que parezca, de la iglesia burgalesa; es la linternm del crucero . EI cimborio actual es el segundo que alza la Ca­ tedral. Ya se dijo que la estructura consagrada en 1260 no osteruaba ninguno; pero en 1502 el obispo Luis de Acuna encargaria, verosimil­ mente a Simon de Colonia, una linterna muy aerea y prirnorosa. Consta que era obra petrea, con ocho pinaculos que gran altura, alcanzaban plena de estatuas, y toda de riqueza tan singular que el cabildo burgales la llama en un documento «surnptuosisimo edificio». EI alzado se reo 45 sentia desde 1535, y el 4 de marzo de 1539 se derrumbo Al dia habia estrepitosamente. siguiente ya se reunido el Capitulo, acordando la ereccion -de otro, el actual, que debemos suponer inspirado en absoluto en el -derruido : se allegaron donativos hasta cuatro cuentos y 176.392 marave- dis. encargandose las trazas a los maestros Francisco de Colonia y Juan .de Vallejo; hubo acuerdos y desacuerdos sobre si se repetiria la forma hundida 0 se inven tarian otras al diversas, y fin, acaso por dictamen del Colonia, acordose erigir este soberbio relicario de piedra que hoy admi­ ramos. Muerto Francisco de Colonia en 1562, Vallejo dirigio toda Ia obra, concluida en 1568. Posiblemente es el trozo mas selecto de la Ca­ tedral, poria graciosa planta octogonal, con dos pisos rematados por pinaculos de forma gotica, pero todo revestido con ternatica plateresca en Ips ocho frentes de la lin terna,- cuyas aristas adosan doseletes con es­ tatuas de santos. Cada Iaceta se adorna con baleen de purisima factura renacentista, pero siernpre dispuestos de modo a distancia semejen que goticismo. De arte nuevo son tambien las pilastrillas y los pares de esta­ tuas de las aristas, estatuas que se multiplican en el segundo cuerpo. de donde surge la anogancia de los ocho pinaculos. Todas estas estatuas, como las del interior, figuran Profetas y Apostoles y -son de mano de Juan Picardo, que las cobro en 1552. Si entramos ahara en la Catedral y nos situamos en el crucero, don­ de queda .la rumba defmitiva del Campeador y de Jimena, veremos como se completa y magnifica la belleza de este incomparable cimborio. Coe­ taneos de la obra son los -cuatro grandes. .pilares, entre zocalos renacen­ tistas. A la altura de los forrneros comienza la decoracion, hasta entonces solo confiada a hornacinas can estatuas, pero los atlantes' que fingen 50S­ tener veneras, mas las, pechinas decoradas con estrias, son indicio de - nuevas galanuras. Por las pechinas ise forma el octogono, clonde se de rrocho-Ta inspiracion : en el cuerpo ciego, las imageries .. de las Santas Victoria, Elena', Centola, la Asuncion, las armas del+Cardenal Alvarez de Toledo, y las del Emperador Carlos. Mucha mas interesante es el .--es-cildo de la Ciudad , '(INSINIA CIVITATIS); .con curiosa corona mural donde se especifica una vista panorarnica de Burgos con su recinto amu­ rallado, Castillo y Catedral. Todo esta " aprovechado para la decoracion : en los angulos, unos angelotes sostienen jarros con azucenas. Sigue des­ pues -el primer cuerpo, ocho bultos de' Patriarcas, ya bien barrocos can y retorcidos: A partir de aqui, cornisas, jambas, arcos, fustes y cualquier otro porrnerror son de una delicadeza y gusto sin igual, y la cupula es _ ciertamente un prodigio de sutilidades ; los -arcos que componen la es­ trella de a ocho son reticulados, calan sus vol teas y plementos en una decoracion geometrica' que debe mucho a. 10 arabe, aunque aminoren esta.r impresion las claves magnificas. La central consigna como fecha ter­ . minal el afio de 1568, y en efecto, se sabe que en 20 de diciembre de dicho afio el cabildo catedralicio tuvo a bien otorgar cien ducados de gratificacion, a repartir entre' Juan de Vallejo y sus oficiales. • � I CATEDRAL: NAVE DEL CRUCERO 47 I � CATEDRAL: NAVE PRINCIpAL I I �. CATEDRAL: INTERIOR DE LA LlNTER�A DEL CRUCERO. DETALLES EI hecho de halJarnos en el crucero y centro de Ia Catedral hace po­ sible forma orden ada la atenci6n a las diferentes partes de dirigir en este cumulo de riqueza artistica; el crucero se cierra por ·dos rejas de bronce, trabajadas en los comienzos del siglo XVIII por Fray Pedro Mar­ tinez, fraile de Cardefia y auror de los dos pu lpi tos. Franqueadas las cancelas se puede gozar el severo g6tico de todo el interior; la gran nave central se organiza, prescindiendo del crucero, como lin morlelo de pon­ f deraci6n; los pilares esbeltisimos y delgaclos, los arcos apuntados con escasa decoraci6n las bovedas, cle cruceria en echo plerneruos, se ani­ y man por las ventanas amainelaclas, con sencilla traceria; elementos todos sobrepujados por el triforio, con sus preciosas arcadas cle timpano ra­ lado, mas decoraiivas y ricas que en Toledo. El reiablo mayo,- de la Catedral sustiruye OU-o de tiempos del Obis­ po Cartagena; en para acornodar la capilla a los nuevos el siglo XVI, gustos, se arrurnbo, y en 1562 se encarga el actual a Rodrigo y. Martin de la Haya, quienes concibieron una gran «rnaquina» renacentista, pe­ sacla cle conjunto y frta cle organizaci6n, aunque lucienclo vigorosos tro- 19 ,� ::J.Sd 0 z "" l��.<{ I � II burgalesa, pero si razon para comprender 10 visto. La plenitud del gorico burgales no se centro al acaso n i al azar en la hermosa ciudad del Arlanzon ; esta no Iue sino la reticula de principal en una tierra' gloriosa que lievaba coordenadas siglos desarrcllando, principalrnente desde los Campos de Lara y desde la vieja Clunia, el dictado estetico de toda Castilla. Si Fernando III sig­ nifica la plenitud de la Reconquista, otro Fernando, el primero, habia sido el primer con tructor de las Castillas y, mucho antes, cuando las tropas del Islam aun no sofiaran la conquista del Andalus, las btrenas gentes de la tierra de Lara vivian y rezaban en los mismos campos tran­ qui los y pingUes. Alii se Iorjo el habla castellana y aquel continua siendo el santuario y conservatorio de la misma. Son razones mas que hartas visitar el monasterio de Santo de Silos y la ermita de para Domingo Quintanilla de las Vinas, gozando, ademas, con la presencia de otros rnu­ chos monumentos de menor porte que se presentan ante el viajero certi­ ficando la conturnaz volicicn estetica de un terrufio siernpre hidalgo, pOI' sierupre castellano Si Burgos es la cabeza de Castilla, los Campos de Lara son el corazon , Rara la excursion a Silos, ha de tomarse la carretera que de Burgos conduce Madrid )' Serracin cambiarla porIa de a en S\ 3-C. DE LA 5· - Castillo; p. 28" 4-C. CARTUJA, p. III. LA CATEDRAL; 7. Ig-lesia de San Esteban; pa­ - p. 30. 6.-Catedral; p. 30; 5-n. gina 98, 5-D. Cat. 1. - Fachada occidental 9. -Ig·lesia de San Lesmes ; pa­ principal; p. 33. gina 105, 7-E. 116; . Cat. Portada 9. - Iglesia de San Gil; 2. - de la Cerone­ p. 6-D. ria; p. 37. Cat. Portada de la 10. - Ig-lesia de San Nicolas; pa­ 3. Pellejeria: - p. 39· gina -·121, 5-D. Cat. 4. - Portada del Sarmental; r r: - Iglesia conven tual de San fa p. 41. Dorotea; p. 12.5, 3-G. Cat. Retablo 12. - Iglesia de Santa Gadea; pa­ 5. mayor; - p. 49. Cat. 6. - Trasaltar de la girola; gina 127, 4-D. p. 54· 13· - Iglesia y convento de las Cat. 7. r-r- Coro; p. 55. Agustinas; p. 127, 4-H. Cat. 8. Cap ill a de Santa 14. Iglesia de San Pedro y.San - - Tecla: p. 60. Felipe; p. 127, 2-G. Cat. 9. - Capilla de Santa Ana; 15. - Iglesia de Santa Clara; pagi­ p. 60. na 127, SoH. C·at. 10. - Escalera de la Cerone­ 16. - Iglesia de la Merced; p. 128; ria; p. 63. 4-E. Cat. Iglesia de Carmelitas Descal­ Cap ilia del Condestable; 17. - II. - p. 67· zas; P: 130, 7-G. Cat. Capilla de Santiago; 18. Cartuja de MiraAores; pagi­ pa­ - 12. - gina 76. rna 131, 8-H. Cat. 13.'- Sacristia Mayor; 'P: 78. V. ARQUlTECTURA CIVIL. .RENAcr- MIENTO Y BARROCO. MONU de Carmelitas; pagi­ 32. Igle�ia - MENTOS CONMEMORATIVOS. na 155, 3-E. 19· - Casa del Cordon; p. 146, (j-E 33. - Iglesia de San Lorenzo; pa­ 20. - Casa de Miranda; P: 147, 5-F .gina 155, 6-E. Casa deAngulo; p. 150, 5-F 21. -Ayuntamiento; p. 155, 5-E. - 34· 22. Casa p lateresca : p. 150, 4-F Monumento a Fernau Gon­ - 35. - 23. - Casas de los Cubos; zalez; p. 160, 4-D. P: 150 5-D. 3fi. - Monumento al Cid; p. 160, 24· - Casa de Castrofuerte p. 4-C. , 15'1, 5-D. :17. - Monumento a Carlos III; pa­ Edificio de la Prision Provin­ 25· gina 160, 5-E. - cial; p. 151, 4-D. :18. - Monumento al Empecinado; 26. --Casa de la calle de Calzadasq . p. 160, 4-C. p. 151, 8-F. VI. EL MUSEO ARQUEOLOGICO PRO­ 27· - Hospital de San Juan; pag:. VINCIAL. J na 151, 7-1'. 39. - Arco de Santa Maria y Musco 28. - Hospital de la Concepcionj] Arqueologico: p. 161, 5-E . . p. 151, 4-G. VII. ULTIMOS ATISBOS DE BURGOS. 29. - Hospital de Barrantes ; pagi­ 40. - Arcos de Castilfale; p. 180, na 151, 4-D. cloD. 30. - Iglesia de los Santos Cosme y '11. - Portada de Cerezo de Rioti­ Damian : p. 152, 4-F. ron; p. 180, 3-C. 31. - Colegio de San Nicolas; pa­ VIII. EXCURSION A SILOS Y A QUIN­ gina 154, 4-E. TANILLA DE LAS VINAS, p. 184. '" I j 1 2 4 5 6 7 8 A B ,.-­ "/-.,'--- � ..... _-- \ '- , ,_ ...... " ............ .... , " ......... .... ..... , ..... .... .... 'I II II con s erv e do e'iAtf ., de s a pa re c rc o ( D E F G METROS H , INSTITUTO AMATLlER DE ARTE HISP.ANICO