'NST/TUTO AMA TLLER DE ARTE H/spAN/CO CUENCA Y SU PROVINCIA GULAS ARTISTICAS DE ESPANA Dirigida. por JOSE GUDIOL RICART El eeeee de es�a GUIA ARTISTICA DE CUENCA Y SU PROVINCIA es original de ANSELMO SANZ SERRANO GUlAS _._t\RTISTICAS DE ESPANA ��� � CUENCA Y SU PROVINCIA FEDERICO MONTAGUD-BARCELONA , AVENIDA DEL GENERALISIMO FRANCO, 321 © EDITORIAL ARIES, 1960 DEPOSITO LEGAL. - B. 6'597' - I960 N." R.". - B. 77 - 19�o G ROVIRA - ROSELLON, 332 - BARCELONA CUENCA. VISTA GENERAL INTRODUCCION Amable lector: No es tarea facil sintetizar en una esoecie de gui6n cinematografico el caracter estetico de Cuenca y su provincia, si hemos de destacar, como valor fundamental, la sintesis de sus tres prirnordiales factores, como son, el sentimiento religiose, las formas tradicionales del Arte y el sentido del paisaje, que aqui no es rnero ambiente esceno­ grafico, sino que, por+su pujanza y profundidad de expresion, pasa a un ' primer plano del .interes. Porq ue en Cuenca estos tres factores no surgen disociados, sino en intima interpenetraci6n. Tal es el poder sugestivo y el dinarnisrno de esas manifestaciones de la Naturaleza, 0 creadas por la mente del hombre con un misrno espiritu lirico y drarnatico, que caracte­ rizan a la ciudad del «Caliz y la Estrella». El paso del Islam, con sus algaras, por el territorio conquense, aunque no deja monumentos perdurables, se presiente en rerniniscencias estilis­ ticas y formales en toda Ia provincia. Por otra parte, la situaci6n enriscada de la Ciudad de Cuenca, entre Valencia y Toledo, capitales que fueron mas sefialadas por la impronta musulmana, especialmente la segunda, 5 en cambio, adquiere por los accidentes paisajisticos que la enrnarcan un , caracter mas mitico e interesante por su originalidad. EI sentido clasico, el equilibrio racionalista, no faltan en la ciudad del [ucar, pero se hallan dominados por ese genio formado por una especie de primitividad natural y de fusion en expresiones artisticas de gran vigor patetico incon­ fundible y racial. De otro lado, por asociaci6n de imageries, el alucinante recuerdo -de la «Ciudad Encantada», con su maciza arquitectura fantasmal de piedras y de sombras, labrada par el tiempo y los poderes de los naturales elementos, se asocia a la figura de la Capital, enclavada entre la Meseta, la Alcarria y la Sierra. Y este complejo geografico deterrnina, con impla­ cable fuerza, el tono de la expresi6n artistica de Cuenca, de modo, que cada aspecto de la Ciudad se modela de acuerdo con ese matiz dominante del poder telurico, cuya presencia se percibe en cada instante y en cada paso. No es de extrafiar, por 10 tanto, que los estilos artisticos reciban el reflejo de ese «estilo natural», drarnatico y luminoso, a un tiempo, y adquieran destellos ineditos, tanto en 10 que se refiere al gotico, como al conjunto de 10 renaciente y barroco. EI presente libro pretende seguir la tonica general de la coleccion que aspira a dar una referencia cientifica de las creaciones del Arte censer­ vadas en cada ciudad 0 provincia, integrando. en la descripcion cuanto de importante hayan descubierto y escrito sobre elias -los especialistas e in­ vestigadores, En la primer a Parte, consideramos la historia de Cuenca en sus periodos y momentos culminantes: hacemos una descripcion general del paisaje, necesaria, por 10 que dijimos antes, con respecto a la geopsi­ cologia de la comarca, y analizamos los monumentos que se encuentran en la Capital comenzando por la catedral, antologia viva de estilos y de formas creadoras y siguiendo por los edificios religiosos y Civiles, con breve alusion a la organizacion urbana y al embellecimiento aportado por parques y jardines. En la segunda Parte, nos ocupamos de presentar cuanto de interesante encierra la provincia conquense, tan rica en paisa­ jes diversos, cual 10 seria en obras de Arte, si Ia: expoliacion de los siglos y de los hombres no hubiesen desmoronado muchas grandezas pre­ teritas. Aunque brevemente, nos ocuparemos de sus tipicas «torcas»; y con mayor extension, describiremos los misterios de la «Ciudad Encan­ tada», donde la Naturaleza parece emular a los hombres en la plastica, Anhelamos que esta labor resulte Iructifera para cuantos se dirijan a vi sitar la magic a orograffa conqucnse, con la fundada esperanza de encontrar emociones esteticas hondamente caracterizadas y sentidas. .. .. .. Cuenca estuvo habitada, en el periodo ' paleolitico, por tribus de ca­ zadores que dejaron muestras de su arte en diversos puntos de la pro­ vincia. En los terrninos municipales de Boniches Villar del y Humo, hay pmturas rupestres que, dentro de su estilo esquernatico, mantienen mucho del naturalismo propio del grupo franco-cantabrico ; son representaciones estilizadas de toros y caballos principalmente. Vemos, en este caracter, 6 LA CIUDAD ENCANTADA de transici6n de las caracteristicas esenciales de Cuenca, coma rca una entre el Levante y la meseta castellana. restos de cerarnica, fibulas y En enoca reciente, se han encontrado bronce, en el valle de Cafiizares que revel an clara­ algunas piezas de «hallstattiense». Se mente la existencia, en aquel lugar, de una necropolis tiempos pre­ hallan tambien grupos de cuevas funerarias, pertenecientes a de Carcunda), Moncalvillo hist6ricos, en los terminos de Huete (Agujeros Abia de la Obispalia, Cabrejas y (Castillejos), Caracenilla (Uterviejo), en encontrado tam bien se han Cuevas de Velasco. De tiempos posteriores restos ceramicos, sabiendose que Cuenca estuvo habitada por los carpe­ siendo escasa tanos. El iberico es el predominante en 10 etno16gico, tipo las diversas culturas que la aportaci6n celtica y mas aun la procedente de establecieron colonias en la antigua Hispania. de la provincia muestran Con todo, los nombres de muchos pueblos restos en Santa rakes fenicias, celtas y griegas; pero aparte de algunos encuentran vestigios de Cristina, Fuentes y Cabeza del Griego, no se la provincia civilizaciones anteriores a la romana. Esta si que dej6 en en' la extensa de Cuenca patentes Y abundantes huellas de su permanencia son claro testimo­ area conquense. Lapidas, monedas, calzadas y puentes, nio de los romanos ocuparon toda la provincia. que Ahi estan patentes la vetusta Valeria, con su incipiente museo en Valera de Arriba; «Peiia Escrita»; El Castellar; Tribaldos ; Iniesta ; Carboneras; Reillo ; el tesoro hallado en Salvacaiiete, y lacalzada romana que discurria desde Corn plutum. descendicndo hasta Albacete. (Alcala), hasta Cesaraugusta (Zaragoza), La invasion islarnica marco hondamente con su esoiritu la comarca de Cuenca, que forme parte del reino taifa de Toledo' y dependi6 tam­ bien de Valencia. Se conocen los nombres de algunos de sus walies la gobernaron, citandose el Hombre de que Cuenca, ciudad, desde el aiio 834, con ocasion de la _retirada de Calib-ben-Hafsun, desde Toledo hacia la zona oriental. Los cronistas musulmanes citan tarnbien a Cuenca, en el aiio 784, como ultimo refugio de Abul Aswad, el Ciego, hijo de Jusuf el Fehri, antiguo emir de Cordoba sacrificado, COI110 toda su familia-, - por el soberbio y ambicioso Abderraman. Mas en realidad, la belicosa historia de Cuenca con la raza musulmana no da comienzo hasta el si'glo JfX, con la retirada de Calib-ben-Hafsun, como se ha indicado ante­ riormente. El moro rebelde se de las apoder6 alcazabas de U !(ies, Webde (Huete), Al-Al'J(01J y Conca y al tratar de recuperarlas, perdio la vida en estas tierras -el rey Almondhir. Al con traer matrimonio ALfonso VI de Castilla con Zaida, hija del rey moro de Sevilla, Cuenca y Huete forman parte de la dote otorgada a la bella princesa, Poco tiempo Cuenca perte­ necio a la cristiandad, y al ser de nuevo ganada por los sarracenos, el joven infante Don Sancho, hijo del Rey y de la princesa Zaida, muere en la batalla de los «Siete Condes», que hubo- lugar en el llamado, desde el lance, «Sicuerides», entre Ucles y Villarrubio. En el afio 1106., Fernau Ruiz de Blasco Minaya y Ximeno logran entrar en la ciudad de Cuenca defendida por Alhacen Boli, perdiendo en el asalto la mayor parte de su genre, por 10 cual no pudieron los cristianos rrrantenerse mucho en Cuenca, tiernpo pues en 1137, se apcdero nuevamente de la plaza el Taxfin, degollando a la mayor parte de la poblacion. Por principe bre de 1177, tras un asedio de nueve fin, en septiem­ rneses, Alfonso VIII de Castilla, ayudado por Alfonso II de Aragon, torno definitivarnente Ia ciudad de Cuenca, de gran valor estrategico por su situacion y' defensas naturales. La capital fue forrificada y erigida en cabeza de obispado, dosele mercedes para asegurar su otorgan­ sobre mas de cincuenta villas repoblacion ; entre elias, el dorninio y pueblos, siendo de destacar su farnoso FUERO, codigo de equidad y tolerancia de los los moros. pobladores cristianos con Los musulmanes establecieron en Cuenca sus valiosas industrias ar­ tisticas," trabajando el marfil, los tejidos, ceramica, vidrios y metales, logrando, en algunas de estas artes, resultados de verdadera importancia. 1\SI, en el siglo XI, el taller de rnarfiles de Cuenca, establecido por los reyes taifas de -Toledo, producia obras seiieras, como la caja de' Silos (Musco de Burgos), firmada en 1026 por Mahomed ben Palencia (Museo Zeiyan; y la de Arqueologico de Madrid), que firmara Abderraman-ben­ Zeiyan, en el aiio 1050. De similar estilo a las citadas son cl bote de la catedral de Narbona y la caja del Museo del bien alcanzaron alto nivel las artesanias de Bargello (Florencia). Tam­ la alfornbra la las y herreria, 8 CAJA DEL TALLER DE MARFlLES DE CUENCA (MuSEO DE BURGOS) monturas de plata «niellada», al uso de Damasco, y en las cercauias del minarete de «Mangana» se han encontrado restos de interesantes yeserias humanas. En el afio 1194, y relieves en piedra, del siglo XI; con figuras todavia los almohades intentaron inutilmente la recuperacion de la ciudad de Cuenca, ya imposible durante el siglo XlII por los grandes avances de la reconquista hacia Levante. Mas tarde repercuten en Cuenca las quere­ JJas entre Alfonso «EI Sabio» y su hijo el infante Sancho y entre Alfonso XI y Don Juan Manuel de Villena. En 1354 Pedro I, enojado contra la fami­ lia de su antiguo ayo Don Gil Carrillo de Albornoz, pone sitio a la ciudad; pero Cuenca no se rinde a sus amenazas ... Apenas reconquistada Cuenca en el siglo construye la Catedral y poco a poco se introduce en el XII, se arte g6tico del temple catedralicio una penetraci6n de fuerte inBujo fran- }.. ces, que corta de raiz los escasos brotes de un tardio romanico. �rente a la influencia francesa hay que tener presente la italiana, que Cuenca recibe a traves de Toledo, sobre todo, en la pintura del siglo xv. En desenvolvirniento historico, Enrique II visita la capital en el afio su 1410 y deja en ella unahistoria de amores, y Fernando de Antequera recibe aqui la noticia de su elecci6n de Rey de Arag6n por el celebre compromise de Caspc. Durante e l reinado de los Reyes Cat6licos, Cuenca se halla noblemente representada por los Manrique y Carrillo de Albornoz, al propio tiernpo que representa un brillante papel en el descubrimiento, conquista y colonizaci6n de America con Alonso de Ojeda y los Hurtado de Mendoza. 9 Lasartes e industrias, en el siglo XVI, siguen en auge, como en las de mas provincias espafiolas, desracandose por la coexistencia de losestilos arabes y cristianos, con mutuas influencias. Los tejidos de lana y la cera' mica conquenses alcanzan merecida fama, mientras se labran y fabrican primorosas rejas y piezas artisticamente repujadas en oro y plata, sin olvi­ dar la fabricaci6n de ricas alfombras. La imprenta se establece en Cuenca hacia el afio 1529 -por el famoso Raymond y el primer libro que sale de sus prensas en una Gramatica en romance, escrita por Luis de Pastrana. Cuenca sigue la causa de los Comuneros en 1520' y torna parte despues en las guerras de banderias y en los grandes avatares de la naci6n. Asi, en la guerra de. Sucesi6n, el general ingles Hugo de Wildhand, se apodera, por un tiempo de la capital, recobrada por Felipe V. Y en las luchas contra la invasion napoleonica sufre los estragos y depredaciones causados por los ejercitos de Caulaincourt, Victor y Soult. En las contiendas civiles del siglo XIX como en la guerra de 1936-39, Cuenca pierde muchos de sus tesoros artisticos. Un acontecimiento dramatico fue el hundimiento, en el afio 1902, de la torreque se alzaba en la fachada principal de la Catedral, llamada «El Giraldo». Se hall a todavia en obra la reconstrucci6n de esa fachada, segun proyecto del malogrado .arquitecto Don Vicente Larnperez. El crecimiento, de la .ciudad de Cuenca apenas ha modificado el aspecto de suo zona antigua, que conserva todo el caracter. Desde el siglo XVII, que sefialo el momenta de mayor decadencia en la capital, coincidiendo con la crisis nacional de aquel periodo, se inici6 el resurgimiento de Cuenca, se­ fialado por una fuerte actividad constructiva durante el siglo xvni. En los siglos XIX y actual se han realizado obras de embellecimiento, creando 0 mejorando pargues y jardines, avenidas y monumentos. Al mismo tiem­ po, en la parte baja de la ciudad se ha desarrollado una moderna activi­ dad, con anchas avenidas y calles que responden al deseo de integrar, en los valores tradicionales, las rnejoras aportadas por ]a tecnica y el arte. 10 CUENCA. PANORAMA DE LA CIUDAD ALTA DESDE EL HOSPITAL II EL PAISAJE CONQUENSE La condici6n plastica del paisaje de la provincia de Cuenca ha sido resaltada por todos los que han escrito sobre sus tres comarcas : Sierra, Mancha y Alcarria, ricas en contrastes y expresi6n, entre todas las de Es­ pana. Situada la provincia entre la zona central y la levantina, su terre no es aspero y montafioso, en gran parte cubierto de bosques y pinares, que visten 0 enmascaran riscos y desfiladeros, cauces y margenes de rlos, ele­ vadas mesetas y hermosos valles, sin que falte, en anchos territorios, la dorada aridez de las llanuras castellanas. Dentro de la se halla parte de la meseta de Castilla la Nueva, provincia mientras la Alcarria, que pertenece a Guadalajara, penetra en Cuenca por el valle del Tajo. La comarca noroeste corresponde a la Sierra, regada por el [ucar y Guadiela y presenta los perfiles mas accidentados de la provin­ cia. La ciudad de Cuenca resume esa riqueza paisajista y la corona. Su situaci6n es de ese pintoresquismo peligroso, que obliga a recordar 10 le­ gendario, aunque ternplado por la severidad hispanica. Los agentes natu­ rales han dado al paisaje de Cuenca una fisonornia inolvidable, que se 11 CUENCA. LA Hoz DEL HUECAR impone sabre los rasgos afiadidos par la mana del hombre y los incorpora a su esencia. Se encuentra asentada la ciudad sabre una de gran altura, desde la cual desciende pirarnide irregular para extenderse en una parte par el llano, defendida par tres picachos y par las acantiladas paredes que definen los cursosde los rios [ucar y Huecar, cuya forma curvada justifica el apelativo de hoces con que se les conoce. Esta situacion poseia, en tiern­ pas, un valor m:ilitar incuestionable y basta completar la obra de la natu­ raleza para dar a la ciudad un acondicionamiento obras de defensa, existian inexpugnable. Entre las diques para inundar la llanura can las aguas del Huecar, anegando a las huestes invasoras. Ese trona de rocas, sobre el que se halla engastada la ciudad, perte­ nece a la estribacion de la Serrania de Cuenca, en su union can la sierra de Valdemeca. En dicha eleva cion solo se encuentra la ciudad se extiende desde la cuspide sefialada por las minas del antigua, que viejo castillo, hasta el lugar en que el Huecar vierte sus aguas en el [ucar, poco antes del cerro donde aparece d Hospital de Santiago y el puente de San Anton. La pendiente va disminuyendo a' medida que convergen los cursos de los rios y a traves de esa zona se extiende la ciudad, par el otro lado del Huecar, para dar lugar a las calles y edificios de nueva construccion, pro­ tegidos par la profunda curva del [ucar, sin que en esa parte despejada 12 CUENCA. LA Hoz DEL JUCAR haya otras prominencias que la citada del pequefio cerro del Hospital de Santiago. La Cuenca enorme castillo cuyas como un va­ antigua aparece, pues, con la riadas formas mantienen, sin embargo, gran unidad entre sf y una materia petrea, ·sobre la que emergen, los cerros del Socorro y de la Ma­ alternan jestad, desnudos y teluricos. Las zonas desprovistas de vegetaci6n con el boscaje y en las mismas paredes del asentamiento las hay lisas, como obra de canteria, y recubiertas de hiedra, La variedad de puntos de vista es extraordinaria y desde ellos se advierte siernpre esta interacci6n de la naturaleza y la .arquitectura, sin que en much os puntos se pueda descu­ brir la divisoria. Las formas de erosi6n, tan abundantes en la provincia de Cuenca y que llegan a su culminaci6n en los fantasm ales prodigies de la «Ciudad Encantada», aparecen asimismo por doquier, para contrastar sus perfiles con sugerencias morfol6gicas diversas, con la ortogonalidad y altura de sus edificios. Y esa vision en Ja variedad de pianos no concierne y de ordinario con la realidad, alcanzando extrema dinarnismo por la ri- 13 CUENCA. EL RIO JUCAR CUENCA. LAS CASAS COLGADAS EN LA Hoz DEL HUECAR 15" queza de estratos en altura, desde el dedalo de calles de la acropolis, hasta el fondo de las «hoces» por las que sonoramente discurren los rios que estrechan, en un abrazo y defienden, a la ciudad contra sus enernigos imaginarios 0 reales. EI paisaje que avalora los alrededores de Cuenca no se ha limitado a rmponer a la arquiteetura su expresi6n dorninante, sino que le ha dietado formas eonstructivas, similares a las que se encuentran en algunos lugares de parecida estructura, eual en el monte Athos, griego, 0 en Lassa, capital del Tibet. Y asi surgen 'sus «Casas Colgadas», desbordando los can tiles hacia el abismo, con su escalonamiento de pisos y ventanas. Desde esas casas se veJa magnifica vista de la Hoi: del Huecar, sobre rocas enorrnes que en algunos puntos conservan restos de obra de fortificaci6n. La piedra erosio­ nada ofrece una diversidad de matices, desde el dorado grisaceo, hasta el rojizo, en bello contraste con el verde profundo de la hiedra y de sus chopos que crecen y se elevan desde el barranco, anhelando nivelarse con aquellas alturas de vertigo. Las formas de sus casas suelen ser estrechas y elevadas, obedeciendo al canon del paisaje y proporcionando gran riqueza de ritrnos lineales cuya vida se estructura en analogias y concordancias ·que unifican y embellecen la contemplaci6n. . Cuando Jas luces son vacilantes e indecisas, las murallas naturales se transforman y parecen poblarse de almenas, torrecillas, puertas y mataca­ nes. Se recuerda entonces que la ciudad de Cuenca tuvo en el Medioevo un periodo destacado y que en la conservaci6n de elementos orientales para la cultura hispanica cs donde afirm6 su personalidad tan caracteristica y 1lena de originalidad. J6 I III LA CATEDRAL En como en otras ciudades y villas hispanicas, la catedral [11 Cuenca, constituye el centrode la creacion artistica a 10 largo de los siglos, inspi­ I I rando en cada periodo la creacion de admirables obras de arquitectura, escultura, pintura y artes menores. Por ello, todos los estilos tienen su re­ presentacion, si bien la intensidad del sentimiento suele unificar espiritual solo en virtud de la esencia religiosa y de los I estas manifestaciones, no temas, sino por el trasfondo racial y geopsiquico. La catedral que se alza en la Plaza Mayor, constituye el corazon de la ciudad, alojando en su re­ cinto 10 mas valioso, la transfiguracion en formas de los anhelos, esperanzas humanos. Los estilos sefialan cambios de registro en esa y sufrimientos facultad expresiva, pero no una modificacion interna, ni un cambio de horizonte. Como veremos, la catedral de Cuenca integra ya en su obra ar· quitectonica tres periodos principales : el gotico inicial, de principios del siglo XIII y de directa filiacion francesa, aunque con contactos normandos; I el estilo gotico evolucionado, de mediados del siglo XV; Y 10 correspon­ diente al siglo XVI y XVII. Por desgracia, el inacabarniento de las partes altas de los muros, las renovaciones parciales ejecutadas en el renacimiento, agrisan el caracter del edificio en su exterior. Adernas, el crecimiento organico de las de pen­ dencias anexas, la edificacion levantada sin solucion de continuidad junto a sus muros, privan a esta catedral no solo de bellas perspectivas, sino de suficiente definicion externa. EI hundimiento de su torre de Camoanas acaecido 1902 dana tambien este aspecto exterior del templo, que por en contraste acentua la magnificencia del interior, elvinteres de sus variados temas de contemplacion y primores estilisticos. Reconquistada Cuenca a los musulmanes en 1177, cinco afios mas tarde era creada su Silla episcopal, nornbrandose Obispo a Juan Yanez, que ocupo el cargo hasta 1196, sucediendole San Julian, entre 1197 y 1208. Pudo prelado consagrar la catedral, aunque algunos autores suponen este que esta ceremonia fue llevada a cabo por Rodrigo Jimenez de Rada, mientras era Obispo de Osma. Desde luego, dicha consagracion se veri­ ficaria wando solamente estaba construida la cabecera. Se ignora la fecha del cornienzo de las obras, pero hubo de ser en los ultimos afios del si­ glo XII 0 los primeros del XIII. EI brazo principal hubo de terminarse me­ dio siglo despues. Sefiala Torres Balbas que, segun un catalogo anonimo, el Obispo Mateo Reinal, trasladado a Burgos en el afio 1257, fue quien dio cima a la obra del templo, construyendo el palacio episcopal. Sin em- 17 CUE. 'CA. FACHADA DE LA CATEDRAL ANTERIOR A SU DESPLOME 18 CATEDRAL. TRIFORIO , I bargo, aun se hallaba la catedral en de construccion hacia 1270, periodo aunque entonces sus estructuras esenciales debian de, estar terminadas. Presenta la catedral conquense planta de cruz latina, tres naves, una amplia cabecera, con profundo presbiterio terrninado en abside poligonal . ge siete lados, con dos filas de ventanas y que se hall a Hanqueado por dos naves a cada lado. Estas sirven, desde el siglo xv,' de ingreso a la girola construida en 1448 por el Obispo Lope de Barrientos a imitaci6n de la obra de Petrus Petri en la catedral de Toledo. La' estructura de la cabecera y crucero es de b6veda de cruceria sexpartita, con arcos apuntados y pi­ lares simples y compuestos en ritmo alterno. En el crucero, b6veda central octopartida con oculo sobre la cual se eleva la linterna.· La ornamentaci6n se reduce al motivo de los dientes de sierra en los arcos torales y a la flora estilizada de los capiteles. En alguna mensula hay cabezas humanas. Su- 19 CATEDRAL. CUPULA DE LA C,\PILLA DEL PILAR braya Lamperez el distinto caracter del brazo mayor, mas tardio, apare­ ciendo en este hermoso triforio, obteniendose el contrarresto por arbo­ U:ll tantes enTugar de por contrafuertes y teniendo los pilares estructura ba­ quetonada; solo se mantiene la disposicion sexpartita de las bovedas. Hay que prestar atencion a.Ia gran variedad de apoyos. En el tramo central del crucero hay grandes pilares cilindricos, con cuatro grupos de tres columnas de menor seccion adosadas, que son los que sostienen la boveda central. Todos estos elementos delatan como autor de la obra a' un maestro de orisen frances, gran conocedor de la arquitectura gotica y probablemente forrnado en la region de Laon y Soissons, por el contacto con 10 normando que ofrece su estilo, dato este que .habia inducido a error en un tiempo, creyendose filiada la catedral de Cuenca con 16 ingles en vez de con la arquitectura francesa. Tarnbien presionaba a esa direccion el caracter deJ triforio, estrecho paso cubierto con boveda de canon apuntado, que carga sobre los arcos formeros de las naves bajas, ocupando todo el espacio late­ ral hasta los de las altas. AI lade de la nave, abre su esplendida traceria de dos arcos con coJumnita central, ornamentada con crochets. Larnperez cita como tipos parecidos los triforios de Sainte-Seine (Cote d'Or) y de la cate- 20 21 • ,_CATEDRAL. ENTRADA A LA CAPILLA DE LOS ApOSTOLES dral -de Lincoln En cuanto a la girola, presents como la de Toledo, dos .. deambulatorios 'que aparecen divididos en tram os rectangulares y triangu­ lares. alrerhos. La catedral de Cuenca. ejerci6 cierto influjo, inspirando la de 'Sigiienza, que ·presenta tam bien bovedas sexpartitas, arcos former os sobre columnas ; el inonasterio de las Huelgas (Burgos) e inRuenciando diversas iglesias' de la- Alcarria, como -Ia de Santa Marfa de La Pefia, en Brihuega ; Santa Marfa -de Alcocer y la parroquia de Cifuentes. La entrada se efecnia actualmente por una de las tres puertas de la fachada: principal, en reconstrucci.6n segun proyecto de Lamperez, para sustituir L1 dafiada por el derrumbamiento de la torre del Giraldo, en 1902. Iniciando la visita por el lade derecho 0 de la Epistola, encontramos pri­ meramente la_capilla del Pilar, unica que resta de las tres que se hallaban en este ·emp1azamierito. Tiene altar de madera, cuya policromia imita los efectos de marrnoles y jaspes, habiendo sido obrado en el siglo XVlll por Jose Martin de Aldehuela (1720-1802), uno de· los mas activos maestros de Cuenca en' el periodo, el cual experimento- una honda influencia de Ventura Rodriguez'; y 'a -quien -se debe la iglesia de San Anton y, como veremos, 'otros altares de la Catedral. En la capilla que estamos describiendo se encuentra el enterramiento del Obispo Wenceslao Sanguesa. 22 CATEDRAL. PARTE ALTA DE LA ENTRADA A LA CAPILLA DE LOS ApOSTOLES CATEDRAL. REJA DE LA CAPILLA DE LOS ApOGTOLES. SAN IGNACIO DE LOYOLA, EN LA CAPIILLA DE SAN ANTOLlN A continuaciou podernos admirar la capilla de los Apostoles, una de las mas ricas de la Catedral, que fue fundada en el siglo XVI .por el chan­ tre Garda de Villarreal. Su acceso esta constituido por un magriifico portico de piedra labrada, que enmarca una reja con elementos figurativos que representan escenas biblicas, dragones, hojarasca y" medallones, obra atri­ buida a Cristobal de .Andino. Su altar principal data tambien del XVI y hene hermosas tallas . las representaciones de la Resurrec­ policromadas con cion, ia Ascension, el Padre Eterno 'Y Cristo 'en la Cruz. En pintura S-� re­ presentan los Apostoles, recordando la dedicacion de la capilla. En el altar de la derecha, 0 de la , Virgen de la Salud, hay pinturas de Andres de Vargas, activo en el siglo XV;I; el de la Magdalena, del opuesto lado, fue trazado por Jose Martin de Aldehuela. Tarnbien son de admirar la tribuna. adosada· a ·Ia pared que da frente al altar 'principal, bellamente el cornulgatorio, con reja de Alonso labrada, y Beltran, digna de las gran-des obras de forja que hay en la catedral. Durante el primer periodo de reconstruc­ cion de la fachada principal, la entrada al : temple se verificaba por esta capilla. J La capilla de San Antolin halla el se en angulo que forma la nave con 24 CATEDRAL. RETABLO DE LA CAPILLA DE LOS ApOSTOLES 25 CiHEDRAL. TABLA DE SAN JUAN' EVANGELISTA Y LlENZO DE C. GARciA DE SALMERO!, el brazo derecho del Fue fun-dada por la familia Cabrera en 1507. crucero. En su centro hay' una bautismal con decoraciori labrada en igual estilo pila que la capilla de los' Apostoles. Tiene cancela de madera y friso ornamental de estilo mudejar. Lo mas importante que encierra es la tabla de San Juan Evangelista, en cuya parte superior, en una filacterfa, se consigna el nom­ bre del santo; obra firrnada con la inscripci6n «[oanes me fecit». Segun Gudiol Ricart, esta tabla hubo de formar parte del desmernbrado retablo de la catedral. El estilo es italogotico y la obra debe datar de finales del si­ glo XIV, antes de que la corriente renovadora del estilo internacional di­ sol viera el estatisrno de. origen bizantino del gotico italiano con sus vivaces ritmos y su .interes por .la representacion del ambiente real. Con todo es obra muy repintada y de regular calidad. Dentro de la misma capilla hemos de citar el altar con pinturas del artista conquense Cristobal Garda de - Salmeron (1666)), discipulo de Pedro Orrente y cuya manera muestra el influjo tenebrista, tan poderoso en aquel periodo. Asimismo, merece aten­ cion otro altar con una escultura de San Ignacio de Loyola, tallada por 26 CATEDRAL. RETABLO DE LOS SANTOS JUANES 27 CATEDRAL. RETABLO DE LA CAPILLA DE SAN MARTIN 28 CATEDRAL. CRUCERO CATEDRAL: SEPULCRQ-S DE LOS MONTEMAYOR Manuel Alvarez en decidido estilo realista que, sin embargo, como sefia­ lara Aguilar, muestra conexion el de Leon con arte Leoni, escultor del em perador. Carlos V. -El altiz'i-'· de' San [uan Evangelista y 'San-Juan Bautista, precede de. la capilla de la Anunciacion, donde estaba sobre el sepulcro del dean Barreda. Tiene dos- bellas tablas del siglo XVI, que ',representan a los santos titulares y Cristo, la Virgen 'Y San Juan colocados en un luneto. La capilla del Obispo, en el fondo del crucero y junto al muro que cierra en su prolongacion la capilla de San Antolin, se llama asi por ser la particular del Prelado. Tiene hermosa verja de mediados del siglo XVI, en cuyo montante aparece el Bautismo de Jesus. Su altar mayor esta de­ dicado a San Julian, que -aparece recibiendo la palma de manos de Nuestra Senora, entre dos episodios de su historia y diversos bustos-relicarios. To­ das las tallas son de Villadiego. El altar de Santa Ana tiene retablo de mediados del siglo XVII, y en su centro aparece una .tabla con la imagen de la titular, la Virgen y el Nino, segun la tradicional iconografia, sobre rarneado de color y fondo dorado. En la coronacion del retablo efigie de San Juan Bautista. Se encuentran seguidamente los sepulcros de los prirneros Obispos de 30 CATEDRAL. GIROLA CON EL ALTAR DE LOS SANTOS FABIAN Y SEBASTIAN 31 CATEDRAL. IMAGENE$ D_E LOS SANTOS COSME y DAMIAN, DEL ALTAR DE LOS SANTOS FABIAN Y SEBASTIAN Cuenca, que, citados par el orden en que aparecen, corresponden al tercero, octavo, cuarto y primer prelados de Cuenca, que son:. Garda, sucesor de San Julian; Pedro Laurencio, del tiempo de Alfonso X el Sabio; Lupo y Juan Yafiez. Las laudas son del siglo XVI y muestran bajorrelieves policro­ mados. Proceden del antiguo claustro. La capilla de San Martin, la mayor y el coro, posee magnffica C01110 reja forjada por el maestro de Arenas en 1548, y conquense Hernando cuyo montante muestra, en labor repujada, la imagen del santo titular. El retablo, que tambien 10 efigia, tiene varias tallas de madera y medallo­ nes de alabasrro con los santos Pedro, Pablo, Cristobal y Andres. En el 32 " ( i CATEDRAL. AtTAR DE LOS SANTOS FABIAN y SEBASTl.'\N 3 coronamiento, la Virgen y el Nino entre dos santas. Aguilar atribuy6 esta obra a Giraldo del Flugo. : Encontramos despues los sepalcros de los Montemayor, q�� .Yroc�i<:;n """',� de la iglesia de SantaMaria y corresponden .a.Juan Alfons6":cte Montema­ y'or:.,i�!;LViejQ) y [uarrAlfonso de Montemayor «el [oven»,ensenores de Al­ ; ..... ckudete y de Ximen Ramiro. Por las inscripciones se viene conocimiento de que el prirnero de los citados fallecio en 1465, a los 75 afios de edad, y el mozo a los 20. Se ihallan colocados paralelarnente, en profundidad, en el interior del mismo arcosolio, embellecido por un enmarcamiento de' flora estilizada que esparce sus rizadas hojas hacia el exterior y el interior, si bien muchas de estas ultimas estan perdidas. El frente del sarc6fago del primer terrnino tiene parecida decoracion en relieve, finamente labrada y eh torno al blas6n familiar de los difuntos. Estos se representan en [as es­ tatuas yacentes, de gran primor en los plegados, correspondientes ya al ad­ concepto naturalista' del g6tico evolucionado. Una vez mas, hemos de mirar 1a soberana inspiracion de los artistas de aquella epoca en 10 concer­ niente a monurnentos funerarios, en :los que el espacio expresa simbolica­ mente la mayor sensaci6n de paz y de trasmundana serenidad, mientras las labradas form as establecen una relaci6n entre 10 visible y 10 invisible. En atributos, blasones y" otros -detalles perdura el sentido humano, pero sublimado ; asi .vernos las manos del viejo Montemayor sosteniendo su espada de cruz sobre el pecho mientras las del joven unen sus palmas en actitud orante. El altar del Angel de la Guarda, de estilo barroco, tiene adernas de 1a imagen del titular, una de San Bernabe entre los santos Abd6n y Senen y en 10 alto un magnifico Calvario de .gran tamafio, de principios del si­ glo .XVI 0 fines del xv. Junto a la anterior se halla el altar 'de la Inmacula­ da, en el chaflan del muro. La hornacina central se halla ocupada por una imagen de la Virgen; que procede de una de las capillas desaparecidas, debajo d@ la cual hay un San Miguel. A ambos lados, las santas Lucia y Apolonia.' El altar de San Fabian y San Sebastian se 'encuentra adosado en un grueso pilar, 'sitmido (rente a los anteriores y mirando hacia el crucero. Fue costeado por el arcediano Juan de Heredia, enterrado en el suelo . frente a el y cuyo blason se advierte en varios puntos del retablo. Este es obra de talla, rica en relieve y movimiento, En el centro, las esculturas policromadas de 'los titulares ; a los lados, otras dos de menor tamafio, completando la decoracion bajorrelieves con diversas escenas y dos escudos angeles. En sostenidos por elatrio, la figuracion de 1a Santisima Trinidad. Documentalmente, se sabe que hacia '1551, trabajaban en la obra el maes­ tro Juan y Hernandez. En el mismo pilar, pero mirando hacia la Miguel girola, esta el altar de San lose, de escaso interes artistico. La capilla de Nuestra Senora del Sagrario tiene buena reja de Pedro de Arenas, a quien se deben tambien los hierros de las tribunas. Esta ca­ pilla fue ampliada durante el siglo XVI con una parte de las casas episcopa­ les, trasladandose a ella la efigie de Nuestra Senora del Sagrario, que antes se veneraba en la capilla «Honda» y que la tradici6n piadosa quiere sea 34 CATEDRAL. GIROLA . 35 CATEDRAL. CAPILLA DEL SAGRARIO la que Alfonso VIII llevaba en el arzon de su cabalgadura al pe­ imagen netrar en .capilla fue revestido con marrnoles y Cuenca. EI interior de la En e'l jaspes, enmarcando tres retablos-relicarios con cuadros de Vargas. central, sobre la efigie antes citada, se ve la escena de la Asuncion; en eI lado delEvangelio, el Nacimiento de la Virgen y la Presentacion en eI Ternplo ; en eI del lado de la Epistola, la Virgen entregando la palma a San Julian y la ascension de un alma al cielo. Bovedas y cupula tienen decoracion al fresco, debida con toda probabilidad al mismo pintor. En se conservan valiosas reliquias. Entre el Sagrario y la Sacristia esta capilla. Mayor, debe citarse una talla policromada del Ecce Homo. La Sacrlstia Mayor, construida a expensas del chantre Nufio Alvarez de Fuente Encalada, se encuentra despues de un amplio lienzo de muro donde se hallan los enterrarnientos de 'los Obispos Juan Valero y Falcon con bovedas nervadas de labradas y Salcedo. Es una esplendida estancia, claves, cuyo efecto estetico ya se halla preparado por la portada con bla­ sones e imageries. Tiene cajoneria disefiada por Ventura Rodriguez y una serie de .obras de arte de gran interes, destacando la magnifica «Dolorosa», de Pedro de Mena el discipulo de Alonso Cano que hizo evolucionar eI arte del maestro hacia :un mayor realismo, Distinguen la manera de Pedro de Mena acendradas cualidades ·de pureza e interno dramatisrno y cierta­ mente una' de" las-obras .que -mejor 10 representan es esta de la .catedral de Cuenca EI gesto de las manos cruzadas de la Virgen, el doloroso rictus de .. 36 CATEDRAL. RETABLO LATERAL DE LA CAPILLA DEL SAGRARIO \1' I CATEDRAL. SACRISTiA MAYOR 38 CATEDRAL. DOLOROSA, DE PEDRO DE MENA, EN LA SACRISTIA 39 CATEDR.AL. VIRGEN·DE J3ELEN, DE PEDRO DE MENA, EN LA SACRTSTiA. ART!,SONADO DE LA SALA CAPITULAR C.ATED�AL. ESCULTURA YACENTE, EN LA SALA CAPITULAR 40 CATEDRAL. PUERTAS DE LA SALA CAPITULAR CATEDRAL. PORMENOR DE LA. ENIRADA A LA SALA CAPITULAR -42 � I CATEDRAL. PORMENOR DE LAS PUERTAS DE LA SALA CAPITULt>R 4J I CATEDRAL. PORMENOR DE LAS PUERTAS DE LA SALA CAPITULAR 44 " CATEDRAL,: PORMENOR DE LA PARTE ALTA DE LA ENTRADA A LA SALA CAPITULAR las cejas, expresan con un m1111mo de exteriorizacion el mayo]" sufrimiento espiritual. Otra escultura del rnismo autor es la de la llarnada '«Virgen de Belen», que ha perdido el Nino que sostenia en los brazos .En esta imagen . destaca el amplio movimiento de los plegados del manto y la naturalidad de la actitud. Es obra fechada en 1683. Son dignos de cita un relicario con pectoral y varios forma de busto. Tarnbien hay varias pinturas valiosas, en entre elias una imagen de la Virgen, debida a Pedro Atanasio Bocanegra (1638 ·1687), pintor de la escuela granadina, discipulo de Alonso Cano; la obra aqui conservada es de su ultimo periodo. Hay otros cuadros del si­ glo XVII, del autor y de Sebastian Conca, aparte de varia's capias antiguas de obras de escuela italiana y diversas esculturas entre elias un Cristo de: marfil, un San Francisco Javier y una Inmaculada, .aparte de otras menores. piezasl La Sala Capitular tiene esplendidas puertas de nogal tallado de estilo plateresco, que presentan en la zona alta, dos medaUones circulares y en la baja dos series de plafones rectangulares separados par montantes, cuatro todo ello prolijamente decorado con figuras y motives ornarnentales del perfodo. En los medallones se representa la «Transfiguracion de Cristo» y 45 CATEDRAL. RETABLO DE LA CAPILLA DE SANTA ELENA CATEDRAL. PORMENOR DEL ARTESONADO DE LA CAPILLA HONDA 47 , ;� 1,/ .e CY;-r:D)UL. RETABLO DE TODOS LOS SANTOS 48 CATEDRAL. ALEGORIA DE LA ETERNlDAD, EN LA CAP:LLA DE LA ASUNCION. RETABLO DE LA CAPILLA DE SANTIAGO la «Adoracion de los Reyes»; los en parecen las efigies de San paneles a _ Pablo, San Juan Evangelista, San Pedro y San JU<1n Bautista. Se han atri-. buido estas tallas a Alonso Berruguete. y cierta afinidad tienen can suestilo par el canon alargado de las figuras y el dinamismo que encierran. En el interior pueden admirarse unas pinturas de Andres de Vargas, que rf-_ presentan a los Apostoles. Importante es el artesonado mudejar de la sala. La capilla de Santa Elena tiene fechada reja en-1577 y portada de piedra tambien del siglo XVI, can arco de media pun-to y entablamento, bajo hornacinas con imageries. Fue fundada par el dean y canonigo de Cuenca,' Constantino Castillo, cornendador de la Mota de Toro, en la Orden Teuto­ nica. En el interior, podemos ver retablo de nogal, del XVI, cuyos tableros representan, de arriba abajo, la Asuncion, Santa -Elena; La 'cena del Sefior, y una esc en a de batalla, que se cree sera la librada entre Constantino y Magencio. En ambos lados, figuras de santos y blasones. La capilla del Corazon de [esas, lIamada tambien capilla Honda, es­ tuvo en otro tiempo consagrada a la Virgen que, segun la tradicion, lle- 49 CATEDRAL. RETABLO EN LA CAPILLA DE LA ASUNCION '50 CATEDRAL, SEPULCRO EN LA CAPILLA- DE' SANTIKGO vaba en el arzon Alfonso VIII el deTas .N!lvas, al penetrar en Cuenca. Tiene artesonado mudejar, ,�uyo. efecto ha ,q�edado dafiado a! .ekv�r: el suelo de nivel en la modernizacion del recinto. Lo mas interesante - , . que contiene S0I1 dos tablas del siglo XVI, que aparecen en >el .,altar :._con las armas del obispo Vadillo, y' una de tabla del copia la Salvador, la yirgen y San Juan Bautista, del flamenco Gossaert. Hay adernas cuadros de Maturana, Munoz Aguilar y Cristobal :Garcia de Salmeron.r Perjudican a esta capilla los elementos decorativos de caracter clasicista, qu_e contrastan ingratamente con la hermosa. techurnbre mudejar. _ En la capilla del Soco·rro, fundada por Gonzalo Gonzalez de Cafiarna­ res, puede admirarse un altai gotico del siglo xv que, en esculturas, pre, senta a la Virgen con el Nino Jesus en el cornpartirniento central y a diver­ sos. santos, por parejas, en los 'que rodean a aquel. Pinaculos adosados a los montantes y tracerias enriquecen el conjunto. Es una obra del ultimo periodo g6tica, influenciada por el espiritu nordico, Esta dedicado a «To, dos los Santos». En un altar proximo se venera la imagen' de la Virgen del Perpetuo Socorro; tam bien se ,h'aUa: conti guo .el altar de la Quinta Anf[ustia., con imagen de la Virgen del siglo xvr. . . La capilla de la -Asuncion tiene una magnifica reja deb.ida a Hernando de Arenas en 1571, con ornamentos de chapa repujada y, en el rnontante, una imagen de Nuestra Senora rodeada de angeles. E1 altar principal tiene tablas de Martin Gomez, activo en 1547-1560, y muy influenciado 5.1 CATEDRAL. SEPULCRO EN LA CAPILLA DE S'ANTIAGO en, la capilla un enterramiento por Yanez de la Alrnedina. Hay tarnbien < del dean Iva-n 'de< Barreda (1573,)" A principios del siglo acttial, -fue oedida la capilla a' la familia Lasso y el arquitecto Ricardo Velazquez dirigio la transforrnacion del recinto, revistiendolo de lisos marmoles contra los cuales destacan dos estatuas de Benlliure que representan la Fe y ,Ia Eter­ nidad, ,en el estilo desenvuelto y rico en detalles del artista. Con el nombre de parroqula de Santiago se designa la capilla que fun­ , dara el Obispo Alvaro Martinez, 'maestro y canciller del rey Enrique III. Este altar' con- el del Sagrario, es el unico que tiene reserva del Santisimo. 'Destaca su ,notable reja, forjada por Alonso. Beltran, a, quien se debe tam­ bien la balaustrada del coro, que presenta facistol de Hernando de Arenas. En este recinto hay -algunos cuadros de cierto in teres, pero 10 principal son dos monumentes funerarios .de fines del siglo XIV. Como sefiala Ainaud muestran influjo toledano sus esculturas yacentes, como exponentes del arte anterior a Ta profunda renovacion aportada por la tendencia borgo­ fiesa derivada de -Sluter. Uno de dichos sepulcros corresponde al prelado fundador de Iii cap ilia ; el otro pertenece a un caballero' santiaguista sin identificar, sierido este el mejor de ambos monumentos funerarios, En el frente del sarcOfago, bajo cuatro arcos conopiales, subdivididos poi lobules, hay escenas" en relieve alusivas al funeral, debiendose destacar la gracia: de las composiciones. La yacente esde poderoso volumen, sobriarnente enri­ quecido con la definicion lineal de los pliegues del manto. El caballero, de luenga barba, apreta la espada contra su cuerpo. 52 CATEDRAL. INTERIOR HACIA EL CRUCERO 53 CATEDRAL, SEPULCRO EN LA CAPILLA DE CABALLEROS A continuacion puede verse la ldpida de la conquista de Cuenca, de periodo g6tico terminal, cuya inscripci6n dice: .vEl Rey don Alfonso el VIII gan6 a Cuenca, miercoles dia de San Mateo a XXI de septiembre de MCLXXVII)); esta lauda substituye otra anterior" en la que se citaban apellidos y blasones de los conquistadores, La captlla .de Caballeros sobresale de la linea general de frente de las capillas. Fue restaurada por G6mez Carrillo de Albornoz en el afio 1520 y pertenece a esta" familia de ,los Albornoz, que tiene varios miembros de ella' enterrados en su ,recinto, Este se halla cerrado por dos magnificas rejas del maestro Lemosin, de 'estilo g6tica, cuyos barrotes origin an tracerias en las zonas centrales de sus dos cuerpos, Tienen planchas repujadas en for­ made rnedallones y de frisos, con bustos de reyes, trofeos militares, fauna fabulosa y diversos ternas religjosos y simbolicos. La mayor muestra un meda1l6n 'con la «Salutacion de la Virgen». Tambien aparecen los escudos de los' fundadores 'de la capilla. ,En dos huecos, entre columnas 0 ' pilastras en Ia pared paralela a la Via' Sacra, pueden verse los sepulcros de Garda Alvarez de Albornoz y de' Alvar Garda de Albornoz, con yacentes tall a­ da's en alabastro,: cuyo estilo corresponde a mediados del siglo xv, Los fren­ tes de los sarc6fagos presenian blasones sostenidos por tenantes, Larrafiaga atribuye estas estatuas a Antonio Florez, Dichos personajes fueron el padre y el hermano del carden al. Sus otros ,dos hermanos, Luis y G6mez Carrillo 54 CATEDRAL. CAPILLA DE CABALLEROS 55 CATEDRAL. REJA DE LA CAPILLA DE CABALLEROS 56 I r CATEDRAL. RETABLO MAYOR DE LA CAPIILLA DE CABALLEROG 57 CATEDRAL. PORMENORES DEL RETABLO DE LA CAPILLA DE CABALLEROS 58 CATEDRAL. PORMENORES DEL RETABLO DE LA CAPILLA DE CABALLEROS 59 CATEDRAL. ADORACION DE LOS REYES, EN LA CAPLLLA DE CABALLEROS de Albornoz, estan enterrados en el suelo, frente a dos altarcs, Hay aun otros altares con decoracion escultorica, debida al mismo Florez. El altar mayor de esta capilla tiene una Crucifixion pintada por Fernando Yanez de la Almedina, el «Ferrando Spagnuolo», discipulo de Leonardo de Vinci en Florencia. Dicha obra corresponde ya al estilo tardio de Yanez, y mues. tra un tangencial influjo de Rafael. Del mismo pint or son tarribien otros dos cuadros de esta capilla, la «Piedad» y la «Adoracion de los' . Reyes». Es interesanre observar en estas obras como el esencial realismo his panico transforrna las influencias de los maestros italianos antes aludidos y los 60 CATEDRAL. PORMENOR DE LA ADORACION DE LOS REYES, EN LA CAPILLA DE CABALLEROS la «Piedad» de-s­ pone al �ervicio de un concepto patetico y naturalista. Err taca el grupo de santas mujeres con magnificos estudios de ex presion en las cabezas y manos. .Debernos citar tarnbien otros cuadros de Orrente y , del Padre Borras, discipulo de. Ribera. _' EI altar 'de fa Asuncion se errcuentra en el lado exterior de la ca pilla buen retablo procedente 'de la capilla que acabamos de describir; es un de San Bartolome, En el centro, una tabla representa a la titular en su dedicacion enmarcada por cuatro tablitas con una efigie de santo cada una, dos por cada lado. En Ia parte inferior, a modo de predela, hay un friso en cuyo centro aparece la Epifania. Un Calvario corona este retablo debido a Martin Gomez el Viejo" pintor del siglo XVI influenciado por Yafiez de la Almedina y cuyo sentido figurativo tiene cierto parentesco con .Ia escultura de Alonso Berruguete. Podemos recordar aqui que la pintura espanola del siglo XVI presenta frente a la medieval, diferencias que en especial conciernen a la tecnica y sentimiento del espacio pero que en el tema y el trasfondo rnistico prosiguen en la misma direccion, al la la epoca muestran otras escuelas margen de profanizacion que por europeas. 61 CATEDRAL. REl'RATO_.!'EL -' CARPENAL__ GIL DE ALBORNOZ Y PORMENOR·· DE LA PIEDAD, EN LA CAPILLA DE CABALLEROS - La Capilla MU11·OZ. fue fundada por el �anonigo Eustaquio Munoz, en el siglo XVI. Su portada de piedra es una de las mas. hermosa, de la catedral, justificandose- que Chueca, la atribuya a Jamete. Atlantes sosteniendo las colurnnas de!' entablamento exterior; basas Iabradas con seres fabulosos; caratulas y otros elementos platerescos Ie infunden ese· caracter de fantasia .. que aq'ui se extrema 'por el contorsionado estilo de las: estructuras. 'La abombada del.comulgatorio esta Hanqueada par cariatides reja y encima de todo ello aparecen las figuras de los santos ' Jeronimo y Juan, bajo una hornacina que "aloja la imagen' de Nuestra Senora. Estas esculturas son de bueria labra. EI interior de la capilla tiene bovedas baidas encasetonadas con decoracion figurativa, EI altar es de estilo plateresco, con. diversas ta­ lias entre las cuales sob resale' la .de la Virgen, obi-a' del escultor Alarcon. En Ia pared de enfrente a "Ia entrada . hay un rnedallon con un .busto del fundador de la capilla. Encontramos seguidamenre una de las principales creaciones de la ca: tedral conquense. Se trata del arco de [amete; cuya denominacion procede de su autor. [arnete nacio en Orleans hacia 1515, hallandose ya en Espafia veinte afios despues, Trabajo diversas ciudades de .Ia Peninsula, entre en elias Leon, Toledo, Ubeda, Sevilla y Cuenca. Su estilo seguirrios a - Chueca refunde los de Covarrubias y Siloee, Fue procesado - la por 11)- 62 CATEDRAL. ALTAR DE LA ASUNCION I' quisicion y desde 1560 su vida fue muy dura y malaventurada, quejandose de que no podia trabajar por el tormento que Ie habian dado. Su obra de Ia catedral conquense hubo de realizarse entre 1545 y 1550. Es un magnifico arco que muestra por Ia parte exterior dos columnas exentas, 63 t I t· I I I 64 t ! t· j I I � C.UEDRAL. COMULGATORIO DE LA CAPILLA MUNOZ 65 CATEDRAL. B6vEDAS DE LA CAPILLA MUNOZ 66 CATEDRAL. ARGO DE JAMETE CATEDRAL. PORMENORES DEL ARCO DE JAMETE de fuste estriado, con un anillo que las divide en su tercio, guirnaldas y blasones adosados, descansando sobre men sui as ; el arco de medio punto esta exornado con pequefios rnedallones androcefalos. En las enjutas apa· recen las irnagenes de [ael y Judith, en relieve, bajo un friso con angeles y personajes aleg6ricos. Es una obra tipica del Renacirniento italiano, en el periodo que en Espana corresponde al del «Principe Felipe», caracte­ rizado por el uso dominante de las colurnnas clasicas, pasando los gru­ tescos 'a desernpefiar un papel secundario, desapareciendo los restos de estilo gotico que el plateresco habia mantenido con gran frecuencia. El arco de [amete es obra de gran calidad y finura, tanto por la excelencia de sus proporciones, como por la perfeccion de Ia decoraci6n escult6rica, equi­ librando maravillosamente el pormenor y el conjnnto; la obra fue valorada siempre en su' importancia. Ruano transcribe el juicio de Rizo: «a la entrada de la claustra hay un p6rtico, obra de [arnete, famoso artifice, con figuras y relieves de tanta perfecci6n que' es una de las' mas insignes de Espana. Las fabricas antiguas de aquellos famosos roman os pudieran con raz6n tomar los modelos de esta maquina». Esta alabanza final, obvio es decirlo, es la mas alta que los devotos del arte clasico podrian pro­ nunciar. La capilla mayor esta cerrada por una estupenda reja atribuida a Her- 68 CATEDRAL. REJA DE LA CAPILLA MAYOR nando de Arenas, quien trabaj6 en Cuenca, entre 1557-68, en tiempos del obispo Ramirez de Fuenleal. El forjador conquense obtuvoobra maes­ una tra de esbeltez y pureza, con dos 6rdenes de barrotes y frisos singular calados, que ernbellecen diversos ornamentos, Remata en un Calvario. El altar es obra proyectada por el arquitecto Ventura Rodriguez, en lit segunda mitad del siglo XVIII. En su construcci6n se utilizaron marrnoles de la comarca, combinados con marrnol de Carrara, serpentina de' Granada y bronces. Presenta un alto relieve con la imagen de Nuestra Senora entre las efigies de San joaquin y Santa Ana, coronando el con junto la del «Padre Eterno». En los muros fronteros hay cuatro medallones que alojan otras tantas escenas de la vida. de la Virgen, apareciendo tambien los cuatro Evangelistas. Las rejas laterales son del siglo XVIII y las forj6 ell Elorrio el maestro rejero Rafael Amezua. En medio de la nave central, de doble ancho que las laterales llamada «de los Reyes», y segun costumbre tradicional en las catedrales espafiolas, 69 'CATEDRAL. CIERRE DE LA CAPILLA MAYOR l se halla emplazado el cora, que ocupa toda su anchura. Antes se hallaba mas adelante, entre elcrucero y la capilla mayor; pero en el siglo XVIII, el .obispo Florez. Osorio 10 traslado al emplazarniento actual. Tiene dos puer­ tas laterales y. esplendida reja, debida a Hernando de Arenas, quien Iorjo asimismo el esplendido pie del facistol, con relieves dorados. La antigua silleria 'gotica_' se cree que fue trasladada a Belmonte, donde todavia se conservan algunos de sus sitiales. En relaci6n con esta obra hemos de citar que, en 1454, los. hermanos Hauequin y Egas de Bruselas firmaron un contrato comprometiendose a tallar la silleria de la catedral de Cuenca. La que, aparece actualrnente emplazada 'en el coro, se debe a Fray Vicente Sevilla. Tarnbien hemos de citar la coleccion de cantorales miniados del siglo XVI. En el trascoro altar plateresco con tallas de Jamete y cuadro de , Martin Gomez que rcpresenta a los santos Lorenzo y Mateo. En esta '- obi-a, se advierte la tendencia del periodo hacia las formas agigantadas como ex presion heroics. El dibujo acusa los factores superficiales y lineales con mas sensacion de relieve que propiarnente pictorica y el naturalismo de, los detalles queda sornetido al concepto idealista y convencional. El. altar de santa Barbara y santo Tomas tiene una buena tall a de la 70 !- CATED.RAL. RETABLO MAYOR 71 CATEDRAL. REJA DEL CORO titular de estilo barroco, y tabla. de Santa" Tomas. En I" puerta del una Sagrario hay una' figura de santa que sostiene un nino con un libro en la mano, en alto relieve. La capilla de Covarrubias es Iundacion del canonigo autor de uno de los primer os diccionarios de la lengua espanola. En el coronamiento de la petrea entrada de fa capilla se lee la dedicatcria de dicha fundaci6n. Tiene sencilla reja de hierro y en su interior un retablo de estilo renaciente, de columnas estriadas, con una tabla atribuida a Luis de Morales que representa a «Jesus atado Ia columna». En la coronaci6n, a haydos tablas con figuras y en medio un escudo del obispo Ramirez .de Fuenleal, La Carilla de los Peso 'fue fundada por el can6nig.o Alonso del Peso en el siglo XVI. Tiene una preciosa reja de Lernosin, de barrotes cuadra­ dos, con una cerradura cincelada y, a media altura, un friso de chapa repujada con flora y fauna fantastica. Otra cenefa similar mas ancha se hall a en el coronamiento, con blasones del fundador de la capilla a ambos lados, bajo una representacion del arbol de Jesse tarnbien en chapa repu· jada y recortada, que llena el medio· punto. En el interior de la capilla hay un cuadro de Fernando Yanez de la Almedina, activo entre 1506 y 1531, 72 1 I . CATEDRAL, RETABLO DE LOG SANTOS MATEO y LORENZO, EN EL TRASCORO 73' J CATEDRAL: REJA DE LA CAPILLA DE LOS PESO - q ue representa la «Adora cion de los Pastores», obra que por desgracia "no se halla muy -bien conservada. Detras del 'altar mayor, en la curva formada por el abside, se halla el altar nuevo de San Julian, llamado tambien Transparente (1753), proyecta­ do por Ventura Rodriguez, siguiendo las directrices de Juvara y Tome, .como apunta George Kubler. Esta formad� por marrnoles y jaspes pare­ cidos a )os del altar mayor con 'a-dornos de bronce dorado. En el centro Iiabia una urna de plata repujada de fines del siglo XVII, que contenia el cuerpo del Santo. Medallones en alto relieve, debidos a los cinceles de .Francisco Vergara, integran escenas de la vida del titular. Son obra de la segunda mitad del siglo XVIII. Tres estatuas alegoricas, que representan 'las virtu des de la Fe, Esperanza y Caridad, son obra del mismo autor y r- _ .aparecen en el coronamiento. La capilla de San Roque esta cerrada por una reja gatica, que ostenta .el blason del canonigo que la fundo, Juan del Pozo: En el interior hay un pequefio altar de periodo gotico terminal, al que falta la principal de .sus tabJas, substituidas por yna imagen del santo titular. Las tablas re­ presentan escenas de la Vida de la Virgen; la anterior dedicacion de la 74 CATEDRAL. TAI>LA DE LA ADORACION DE LOS PASTORES, EN LA CAPILLA DE LOS PESO 75 I � CATEDRAL. CAPILLA MAYOR 76 CATEDRAL. EL TRANSPARENTE DE SAN JULIAN, EN LA GIROLA 77 CATEDRAL. T ABLAS DE LAS CAP ILL AS DE LOS PESO Y DE SAN ROQUE caoilla era la de «Nuestra Senora del Buen Camino», 10 cual ex plica la suhsistencia de dicho 'retablo 'incompleto. En la capllla Barba vemos otra. de las gran des aportaciones de la ar­ quitectura del rsiglo xvr aJa catedral de Cuenca, continuando la serie de obras ya citadas, cual las capillas de - Caballeros y Munoz y el area de [amete. El nombre de la que ahora estamos describiendo procede del arcipreste Antonio Barba, que la fundo en 1568. Es de admirar la reja de Hernando de; Arenas, con figuras en la chapa repujada. Destaca Chueca la perfects cornposicion de esta capilla, de clasicismo refinado y bella mol, duraci6n. Dos col.umnas estriadas de orden corintio sostienen el en tabla­ rnento y .sobre el se eleva un ediculo con la inscripci6n en que se lee la fecha antes indicada. En .Ias enjutas del arco 'de medio punto ,hay figuras aleg6ricas en relieve y a ambos lados San Pedro y ·San Pablo. Chueca la cree obra de Andres de Valdelvira, apoyandose, aparte del analisis esti­ listico, en el heche de que 'dicho artista consta documentado como activo en la catedral en' i560-1567. Tambien se -advierte el influjo que sobre esta obra 'produjo el arco 'de J amete. En el interior de la capilla se ve una representaci6n de San' Julian recibiendo la palma de manos de Nuestra Senora: Sobre la capilla hay un Calvaria de la 'primera mitad del siglo XIII.' El Crucifijo y las imagenes estuvieron recubiertos de chapa de plata. Esta valiosa obra escult6rica se dice que fue don ada por el rey Alfonso VIII a 78 CATEDRAL .• CAPILLAS VIEJA DE SAN 1ULIAN Y DEL ARC:PRESTE BARBA 79 1 CATEPRAL, TABLA DE SANTA CATALINA, SAN BARTOLOME r la catedral, destino can a una capilla en que se dijeran «los, aniversarios y memorias par su anima y las de sus predecesores»; pero la tradici6n ha de ieferirse a otro Calvaria anterior, del siglo XII. La 'de San Tulian se halla situada, al lado de la capilla vieja Epistola, entre los contrafuertes del abside central de la construcci.6n prirnitiva ; lateralmente presenta pequefias column as de g-randes capiteles, adosadas a los contrafuertes, sosteniendo imageries de San Julian y de la Virgen, bajo doseletes ; la reja es de Alonso Bertran, y en su rernate hay un meda1l6n alusivo a la vida del titular de la capilla, cabezas de angeles y quimeras. En la parte superior de este recinto se conserva la urna de hierro donde estuvo el cuerpo del obispo San julian antes de, ser trasladado al Transpa-' rente, en 1760. EI retablo representa a San Julian tejiendo un cesto y a' San Lesmes -ofreciendole mimbres para ese menester, 'La capilla de Santa Catalina se halla situada junto al area de [arnete,' y forma ang-ulo can el muro, Estan enterrados en ella sus si .fundadores, 80 I (I I t t CATEDRAL. CAL'JAJ(IO ('5. XIII) QUE ESTUVO SOBRE LA ENTRADA DE LA CAPILLA DEL ARCIPRESTE BARBA 6 � I CATEDRAL. CRISTO DE LOS SACRISTANES y PJEDAD, EN' ALABAST.RO bien en el siglo XVlJ paso a propiedad del caballero de Calatrava Luis de Guzman. La cierran dos sencillas cancelas de hierro, en cuyos montantes una tabla de escuela aparecen blasones. En el interior, hay que destacar aleman a que representa el martirio de la santa titular, asi como un Cal­ yario, tallado por Diego de Segovia, artista activo en Cuenca, en la segunda rnitad del siglo XVI. Esta pieza pertenece al retablo llamado del "Cristo de los sacristanes», actualmente instalado en la capilla de San Bartolome. , El altar-de Nuestra Seiiora de las Nieves es un retablo de estilo ba­ rroco, que al parecer, substituyo al de 1608 y al primitivo, que databa ' �e 1492, habiendose renovado en 1717, segun la inscripcion que se ad-, vierte en el mismo. de San' Bartolome fue fund�da por Jeronimo de ! La capilla A�aya' en el siglo XVI. .Tiene sencilla cancela de hierro carr el escudo del citado fun­ dador y cresteria .. La imagen del santo titular corona la entrada al recinto. En' el interior de este, enfrente, se halla el altar de estilo plateresco, con la imagen de San Bartolome. A la derecha, hay una Piedad tallada en I alabastro dispuesta err una hornacina de caracter gotico. . . Hacia la salida lateral izquierda se encontraban antes las capillas de - Montoya y 'del chantre Alvarez de Fuente Encalada. De esta ultima, resta un monumento funerario del siglo XV, muy deteriorado, que mues- 82 I CATEDRAL. RETABLO DE SAN BARTOLOME 83 1 I I CATEDRAL. CUBIERTAS DEL RELICARlO BIZANTINO bajo arcosolio flamigero, tra la estatua yacente del arcediano Gomez Vallo, que remata cresteria exornada, e inscripcion alusiva a dicho personaje. en Hemos de referirnos ahora al claustro. Por desgracia, el antiguo claus­ tro gotico fue substituido en 1577 por el de estilo renacimiento que hoy Pedro de Abril, y Pe­ vernos, en cuya obra intervinieron Vandelvira, Rodi, dro 'de Aguirre. Este recinto esta aun dedicado a taller de canteria, con­ servandose ahi algunas esculturas procedentes de diversas estructuras del templo catedralicio. La capilla del Espiritu Santo es una obra renacentistadebida a Andres Rodi, quehall a adosada a la nave del Evangelio y que tiene acceso in­ se dependiente, por medio de un- pequefio patio. Es fundacion de Rodrigo de Mendoza, clavero de la Orden de Alcantara y esta especial mente de- ' dicada a panteon de la familia de los Hurtado de Mendoza. EI retablo del altar mayor tiene pinturas de Federico Zucaro. Hay dos retablos menores con obras de Andres de Vargas y una copia antigua de " Miguel Angel Caravaggio, el creador del estilo tencbrista que tan pro­ fundas huellas dejo en la pintura del barroco espafiol. Este cuadro repre­ .senta �l «Santo Entierro» y es similar en el asunto al que se conserva en el Museo del Prado. Varios recuerdos de caracter historico, del siglo XVI, evocan en este recinto las grandezas de algunos de los magnates enterrados en el, entre 84 r CATEDRAL. BACULOS DE LOS OBISPOS JUAN YANEZ Y SAN JULIAN quieues se Andres Hurtado de Mendoza y Garda Hurtado 'de cuentan Mendoza, virreyes del Peru, Tierra Firrne y Chile. El tesoro catedralicio integra piezas de gran valor. Mencionaremos en primer lugar el famoso relicario bizantino de la basilisa Maria y del des­ pota Tomas del Epiro. Esta forrnado por dos alas de madera recubiertas por una plancha de plata repujada, recortada para dejar ver las pinturas ejecutadas a Ia encaustica sobre la madera, con imagenes de sar1tos nim­ bados de perlas y piedras preciosas, en numero de mil doscientas cuarenta y dos. Cada ala mide 0'385 .x 0'275 m. y su borde esta dorado. Se_gUn Cirac Estopifian es obra del siglo XIV en su segunda mitad, y no del XII como se venia atribuyendo con error explicable por el extrema conserva­ durismo de los iconos bizantinos y rusos, Pertenece esta pieza a la escuela cretense de Meteora y destaca en ella el refinamiento de la tecnica y la hieratica simetria de las composiciones, can medias figuras rodeando, en esquema rectangular, las figuras del compartimiento central. Mas antiguos son los baculos de los obispos Juan Yanez y San Julian. ' 85 CATEDRAL. ALA DEL DIPTICO RELICARIO BIZANTINO CATEDRAL. ALA DEL PIPTICO RELICARIO BIZANTINO CATEDRAL. CORONA Y PORTAPAZ, DE BECERRIL CATEDRAL. TABLAIS DE JUAN DE BORGONA 88 / i CATEDRAL. !CALlZ OSTENSORIO Y CUSTODIA Este ultimo es de bronce dorado con esmalte campeado en colo res blanco y azul violeta, estando formada la vol uta por una figura de serpiente con cabeza de tow, que rodea una .imagen de angel. Se juzga obrado en el taller de Limoges. Tambien hemos de citar las coronas de la Virgen del Sagrario, donadas por el can6nigo Munoz en 1543. La de Nuestra Senora lleva eI punz6n de Becerril y la del Nino es de igual estilo. A los orfebres de es(a familia se debia la desaparecida custodia de la catedral, terminada en 1573 y perdida en la guerra de la Independencia. Se le deben asimismo tres portapaces con relieves de fino estilo plateresco. Com. 89 CATEDRAL. CALVARIO DEL MAESTRO .JOHANNES pletan el . catedralicio .valiosos calices, como el g6tico de oro con". tesoro vertido en cruz de altar de igual epoca, que sostiene un tiR­ ostensorio; la num crucis de oro.; y varias cruces procesionales, entre ellas una g6tica 90 CATEDRAL. TAB LAS DE JUAN DE BORGONA 1 CATEDRAL. TABLAS DE JUAN DE BORGONA 91 CATEDRAIo -, PROFETA AMOS, TABLA 'DE JUAN DE BORGONA que debi6 tener esmaltes traslucidos y otra renaciente, de estilo de los Becerril. Una serie tambien interesante .es la de los bordados y vestuario. linir­ gico: capas pluviales, dalrnaticas, casullas y capas de los siglos XVI y XVIII. Tarnbien hay varios doseles 'Y un esplendido pafio de difuntos bordado por los herrnanos Tomas y Miguel Perez a mediados del siglo XVI. La cate­ dral posee tanibien .varios tapices de merito y buenos cantorales miniados, Muchas han, sido las" expoliaciones que, a traves de los siglos, ha sufrido la Catedral de Cuenca en su valioso tesoro, uno de los mas ricos que se guardaban en las iglesias espafiolas. No obstante esta depredaci6n, todavfa atesora los siguientes: Pintura de esencial in teres es un Calvaria, procedente acaso de la Capilla de los Albornoces, debida al artista holandes Gerad David (1464- 1523), pieza que debi6 owpar el lugar central de un triptico. Se repre­ senta a Jesus muerto en la cruz, pafio de pureza que flota leve e irreal­ con mente. La Virgen arrodillada, contraje azul, se abraza al madero, mientras detras de ella, aparece San Juan vestido de rojo. Simetricarnente, al otro 92 t CATE.DRAL. DESPOSORIOS, TABLA DE JUAN DE BORGONA lado, las figuras de la Magdalena y de una Santa rnujer, de verde y ne­ gro respectivarnente. Al fonda, la ciudad de jerusalen representada como fortaleza medieval, en media de un paisaje de tonos delicados y finas 93 I I r C�TEDRAL. LA ORACION EN EL HUERTa, LIENZO DE EL GRECO CATEDRAL. ,PRESENTACI6N AL TEMPLO, TABLA ATRIBUiDA A MARTiN G6MEZ 96 CATEDRAL. RETABLO DE LA VIRGEN DE LA LECHE 97 CATEDRAL, LA S'ANTA CENA, TABLA ATRIBUIDA A MARTIN G6MEZ CATEDRAL. SA' PEDRO y S'AN PABLO, E' EL MUSEO CATEDRALICIO transiciones lineales. Contrariamente a 10 que sucede en obras de escuela alemana y en algunas hispanicas, el sentimiento es aqiii .serenarnente en­ dulzado y los acentos pateticos no descornponen el equilibrio y' sentido ... . sobrenatural de la imagen. ,.". EI erudito y el artista que de see estudiar la iobra estetica de' Juan' �e Borgofia, debe visitar la Catedral de Cuenca; En ella se consen;an van as bellas tablas de este pintor activo entre los afios 1495 y 15}5, cuyo nombre parece -delatar, sin lugar a dudas, su origen borgofi6n. Con todo, 'el estilo de maestro sefiala una profunda -asimilacion -del Renacimiento italia­ este no, mejor que la pertenencia a la tradicion de la escuela nordica. Juan de Borgofia, tras su' formaci6ri en Italia, .pas6 a Toledo,' donde ejecuto- las t pinturas murales de la Sala Capitular. Las tablas de Cuenca figuran : la 99 CATEDRAL. TAPIZ DE LA, HISTORIA DE NOE Presentaci6n de la Virgen en el Templo, Los Desposorios, La Presentaci6n del Nino enel Templo. La Huida a Egipto, La Sagrada Familia en Egipto y El Profeta Am6s. Estas tablas debieron formar parte de un reta­ blo desmontado; la ultima de las citadas corresponderia a la predel a 0 En el cuerpo inferior. Proceden todas ellas de la iglesia de Carboneras. arte de Juan de Borgofia destaca la finura del dibujo, el Iirismo de la armenia cromatica y la proporci6n de Jas fig-uras. En cambio, el artista concedio escaso interes a Ja expresion y en su concepto del espacio perdura cierto arcaismo primitivo. Dos magnificas obras de El Greco nos introducen en 10 mas avanzado que se produjera en Espana en torno a 1600. La Oracion en el Huerta, de fines del sig-lo XVI, procede de la ig-lesia de Las Pedrofieras, En primer terrnino, aparecen las figuras de los Ap6stoles dormidos y mas alla, Jesus, JOO INSTITUTO AMA TLLE� DE AI- '�li,)?/\i\W'O C.UEDRAL. T.UIZ DE LA HISTORIA DE NOE con manto carmin, recibe la visita del Angel que lleva el azul y tunica caliz en la mano. La composici6n constituye una serie de curvas .sinuosas que ascienden hacia el fondo de rocas y celajes. EI otro cuadro, Cristo, can k la Cruz, de principios del siglo xs], procede de la iglesia de la Merced, de b«JT Huete. Presenta este cuadro al «Salvador» de busto, 'con tunica carrnin. Es similar a otras representaciones del tema religiose. Tanto este como el lienzo anterior estan firmados. Merecen tarnbien especial menci6n va- rias obras an6nimas del siglo XVI. La mas importante, de principios de dicha centuria, es el Retablo de la Virgen de la Leche, con la imagen de la titular en la tabla central; a la izquierda, Santo Pontifice con tiara; a la derecha, Santiago Ap6stol. En las dos laterales aparecen abajo las figuras de los donantes. EI fondo es dorado y la f6rmula sigue la tradici6n del Cuatrocientos, con marcado goticismo. De igual estilo es el enmarcamie�- /01 r-- CATEDRAL. T APIZ en forma de pilastra, es rena­ to, aunque la decoraci6n de los montantes, ciente. La predela muestra la figura de Jesus en el centro y a ambos lados, doce efigies de santos. Es obra de la escuela toledana, como sefiala Gudiol. De mediados del siglo XVI es el Retablo de la Misa de San Gregorio, de escuela castellana, que tiene la representaci6n a la que debe el nombre, a la izquierda, San Juan Evangelista; a la en el centro, bajo el Calvario; derecha, la imposicion de los estigmas a San Francisco y, en el friso, tres rnedallones circulares con la «Santa Faz» en medio y dos bustos de santos a los lados. De igual epoca son una tabla de la Vir�en can el Nino y la Sagrada Familia con San Juanita, esta ultima de escuela conquense. Exis­ ten tambien obras an6nimas de pintores de los siglos XVII Y XVIII, de . bastante interes, 102 CUENCA. IGLESIAS DE SAN PEDRO Y S�N 'F�LlPE NERI IV OTROS EDIFICIOS RELIGIOSOS Gravemente dafiadas la mayoria de las iglesias de Cuenca por la Guerra de Sucesion y la invasi6n Irancesa, su estilo ahora muestra la impronta del periodo en que se reconstruyeron 0 restauraron, en la segunda mitad del siglo XVIII. Mas la mayor parte de las ermitas, parroquias y conventos desaparecieron para siempre. El artifice principal de las restauradas, bajo los auspicios de los Obispos Carvajal, Florez Osorio y Flores Pabon, fue el «arquitecto practico» Jose Martin de la Aldehuela, nacido en Manza­ nera (Teruel), el afio 1730. Llevado de un empirismo, formado en la corriente levantina, Martin de la Aldehuela, adapt6 los· elementos decora­ tivos en sus obras, bajo el estilo rococ6 muy acentuado y estructuras vifio­ lianas 0 borrominescas. Llamado por el Obispo Carvajal ·lleg6 a Cuenca en el afio 1750 y la primera obra que ejecut6 fue el Oratorio de San Fe­ lipe Neri y la terminaci6n de la Iglesia. 103 [2] EI templo de San Felipe Neri, fue costeado por Don Alvaro de Carvajal Lancaster, herrnano del Duque de Linares y del Obispo de y Cuenca y se erigio en una casa de este ultimo' que habia comprado con este fin, «vendiendo la plata y alhajas que poseia y hasta las colgaduras de su cama». Paso de cincuenta mil ducados 10 que coste la obra, y se terrnino en 1739. Era Don Alvaro muy devoto del Altisimo Misterio de la Santisima Trinidad, por 10 que en la Iglesia, que solo tenia tres altares, se dedico el altar mayor a la devocion de este Misterio; el segundo se dedico a Nuestra Senora de la Luz, patron a de la Congre­ gacion de los Filipenses, y el tercero estuvo dedicado a San Felipe Neri. EI temple era de estilo barroco con .adornos de magoneria profusamente repartidos en pilastras, cornisa, bovedas y ventanales. Pulpitos y tribunas eran tam bien de estilo barroco de aquella epoca, EI altar mayor tenia pinturas de Preciado de la Vega y de Gonzalez Velazquez. En una capilla contigua de, planta eliptica se veneraba una Soledad atribuida a Salcillo. Hay tarnbien noticia de que en el siglo XVIII existian varios cuadros fumados por Alonso Cano. Las puertas de San Felipe eran de chapa .dorada y repujada, de subido valor. EI incendio del afio 1936 ocasiono la destruccion de elementos decorativos, retablos y mobiliario e imagenes, entre las cuales estaba La Piedad, de Salcillo. En la actualidad tan solo resta ya el exterior del templo. . [3] La iglesia de San Pedro esta situada en la parte alta de la ciudad, proxima al Castillo; es un templo de mucha antigiiedad gravemente da­ fiado en el afio 1448, cuando las luchas y banderias de los Hurtado de Mendoza, con el obispo Barrientos: el ternplo tiene forma circular, es de origen gotico y reconstruido en el siglo XVIII por los dafios sufridos en la guerra de Sucesion. En el exterior, la iglesia es poligonal, rotonda en el interior y barrocarnente renovada su fabrica, a excepcion de la cua­ drilonga Capilla de San Marcos, cubierta de pinturas, que segun la ins­ cripci6n trazada alrededor de su bello' artesonado romboidal de alfarjia : «FUNDOLA Y DOTO DON MIGUEL ENRIQUEZ, CABELLAN MA­ YOR DE CUENCA, Y ACABOSE EN 26 DE DICIEMBRE DE 1604». EI retablo era todo dorado, en el que cinco cuadros de otros tantos santos, rodeaban al de San Marcos, titular de la capilla, y en uno de sus lados un hermoso cuadro, obra maestra de Luis Bernardo de Borgofia. Habia antes en esta iglesia-parroquial una Cofradia Sacramental, de la que for­ maban parte los cardadores y peinadores de lana y en los solemnes actos que celebraba el \fribunal·de la Inquisici6n, estos cofrades desernpefiaban el oficio de «soldados de la Fe». La portada de la iglesia de San Pedro, es mas refinada que la de San Felipe, con entablamento curve que sigue el ritmo del arco de medio punto abocinado. EI cuerpo alto presenta una hornacina con una efigie, bajo la cual aparece el escudo del Obispo Osorio. En uno de los escalones de la entrada puede leerse un R.I.P. que sefiala el lugar donde fue enterrada la vision aria denominada «La Beata ! de Villar del Aguila», condenada por el Tribunal de la Inquisicion. [4] A la entrada de «Ia boca del Huecar», frente a la Catedral y en 10 alto de un gran penasco, se alza el denorninado C011Ve17to de San 104 CUENCA. CUPULA DE LA IGLESIA DE SAN ANTON Pablo, antigua residencia y monasterio de religiosos dominicos, Iundado por Don Juan del Pozo, canonigo de Cuenca, a principios del siglo XVI. Un cronista de aquella epoca dice estas palabras al hablar de este monas­ terio: «Una obra que habia menester el animo de un Rey, para cornen­ zarla, el canonigo 10 tuvo, levantando con vento tan suntuoso. .. ; todo' es muy grande y ,10 que mas admira, labrado sobre pefia viva, que para labrarla, cortarIa y disponerla, se dice que gasto mas que en el mismo edificio del con vento». Comenzo el canonigo Don Juan del Pozo a tratar de este edificio en el afio 1523. Com pro para edificarlo una huerta ; tome posesion de ella y luego en dicho sitio, con que se dio principio a la Casa y Monas­ terio, se fij6 una cruz y se hizo una procesion. Puso tanta diligencia para esta obra, que se pudo bendecir, ya terminada, el 16 de noviembre de 1523, por Don Francisco Bobadilla, obispo de Coria, con licencia de Don Diego Ramirez de Fuenleal, obispo de Cuenca. EI primitivo con vento de San Pablo y su iglesia, fueron construidos por los hermanos Alvir, maestros alarifes, La iglesia era de estilo gotico decadente ; su abside, de forma rectangular y por medio de dos arcos csquinados, cambiaba la planta de su cubierta. Lo mas notable de su construccion es el arco rebajado del coro alto, desde el cual se pasa, por otro arco tranquil, a una especie de tribuna abovedada donde estuvo colocado el organo. A la derecha del presbiterio, un buen altar COn tablas del siglo XVI, y en la 105 CUENCA •• SAN.PEilRO y.SAN PABLO, A CADA LADO DE LA Hoz DEL HUECAR .106 CUENCA. FACHADA DE LA IGLESIA DE SAN PABLO 107 CUENCA. INTERIOR DE LA IGLESIA DE SAN PABLO capilla proxima otro pnrmtivo altar, muy notable y artistico, con la pin­ tura de San [uan-Ante-Portam-Latinarn, que cubre un enterramiento. AI. rededor de dicho cuadro figuraba la siguiente inscripcion : «Aqu! estd sepultado Alejo de Villanueva, cUrigo; fallecido a 20 dias del mes de octubre de 1542. Este clerigo era de la familia de Dona Luisa Villanueva, mujer de Juan Villarreal, vecinos de Cuenca, que por la devocion que tenia a la Orden de Santo Domingo, dejo en su testamento doscientas fanegas de pan en rentas, para el Con vento de San Pablo. En este Con­ vento, ademas de renovar la fachada, edifice la del capilla Rosario, con nave, espacio oval, cupula y camarin, significandose su decoracion por el abandono de la ornamentacion recoco. En dioha del pintor Vargas. Proxima a Ia capilla figuraban cuadros capilla del Rosario habia otra, denomi­ nada de «Los Inquisidores», en cuyo cancel habia el siguiente letrero: «Esta reja hizo y doto el Cabildo de San Pedro Martir, siendo Inquisi­ dores de su Tribunal los senores Don Miguel LOpez de Vitorio, Don Francisco Esteban del Va do y Don Juan Vallejo. Afio 1657.» El fundador del Convento de San Pablo, Don Juan del Pozo, se en­ terre al pie de la Capilla Mayor. Hay una piedra en su sepultura en que estan esculpidas estas letras: «Aqui esta el euerpo del indigno canonigo Juan del Pozo, primer fundador de esta Casa y Monasterio. Pide y ruega, 108 1 I CUENCA. FACHADAS DEL SEMINARIO. Y DE LA IGLESIA D"- 'LA MERCED por reverencia a Nuestro Senor Dios, le supliquen haya misericordia de su alma. Muri6 el dicho Can6nigo el 5 de noviernbre de 1539». La escalera y sacristia del Convento de San Pablo estaban talladas con bell as labores de estuco, que, como el resto del Monasterio, ha sufrido no pocos ultrajes con el tiempo. Embellecido el patio y los alrededores, en la aetualidad habitan este Con vento los Reverendos Padres Paules, donde tienen instalado su Seminario. [5] EI Conuento de Carmelitas Descalzas de Cuenca, aunque pa­ rezca parad6gieo, tuvo su primera fundaei6n en la ciudad de Huete, afio 1585, siendo su fundadora Dona Isabel Coello de Guzman, hija de Don Antonio Coello de Rivera y de dona Juana de Guzman. Seis reli­ giosas del Convento de Huete vinieron a Cuenca para fundar aqui el Convento de Religiosas Carmelitas Desealzas y fueron las siguientes : Sor Ines de la Cruz Alba, por Priora, 'que entonees estaba en el Convento de Burgos, llevada por Santa Teresa; la Superiora, Madre Marfa Jesus, del de Magallon; la hermana Ana de San Antonio, del de Salamanca; la Madre Agueda de San Jose, proeedente del de Toledo; la hermana Cata­ lina de la Cruz, del de Madrid, novieia de vela blanco. En Huete 'y con mucha dificultad, estuvieron hasta el 16 de agosto de 1603, que se tras- 109 CUENCA, PORTADA DE LA IGLESIA DE LA CONCEPCION PRANCISCANA lado la 'Comunidad' a 'Cuenca, acornpafiadas de Pray Alonso de Jesus y Maria y de la Madre Isabel .de San Jose, fundadora descendiente de la Casa Condal de la Ventosa y Seij.ores de Villarejo de la Pefiuela, en esta provincia, En Cuenca' pasaron estas religiosas cinco' afios de prestado y tomaron posesiorr de' las Casas 'que' elicanonigo Don Diego del Castillo tenia junto a la 'Puente de la Hiedra, cerca de la Iglesia de San Martin, donde hicieron un humilde monasterio,, Desde alli pasaron "al edificio actualv.ernplazado entre San Pedro y el Castillo,' en 22 de junio de 1608, La iglesia y converito de Carmelitas Descalzas de Cuenca, estan edificados sabre tal- altura y derrumbadero sobre la Hoz del Huecar, que asombra al ver obra ejecutada con tanta inteligencia. La ig.lesia nueva se cornenzo con limosnas considerables que llegarian a cuatro mil ducados que dio Don Jeronimo de Aguilar, y estando 'sacados los cimieritos y hecho un .. paredon altisimo, ceso- la obra por espacio de' dieciseis afios, hasta que eft '1642, estando ell' Cuenca Felipe -IV; dio efectos que' importaron tres mil, ducados ,de limosna, y con' otros donativos, se terrnino la obra. , La iglesia se- consagro-iel ,T de abril de 1646: La fachada se reduce a dos pilastras doritas--y varios -adornos : sabre ella, en un nicho, estaba 110 'j 1 CUENCA, IGLESIA DEL CON VENTO DE LA CONCEPCION FRANCISCANA colocada una estatua de piedra de San Jose con el Nino. El templo, aunque pequefio, estaba sencillarnente adornado. EI altar mayor, de orden corintio y en medio, un bello cuadro de la Muerte de San Jose, piritado por -Antoriio 'Pereda con otras cuatro pinturas del. inismo autor y una copia de Ribera: Ostentan el de Convento los i patronato este Senores Mar- queses 'de Valmediano. -' ! t [6] En la imisma calle de San Pedro esta el Conucnto de Religiosas 4ngelicas, de la Orden Franciscana, bajo la advocacion de,' «Nuestra Se- � nora de Guadalupe» y de «La Concepcion». Este convento se halla bajo & la protecci6n y direcci6n del Cabildo Catedralicio de Cuenca. Debe su fundaci6n a Don Constantino Castillo, Comendador de La 'Mota y can6- nigo de nuestra catedral. En su testamento, otorgado en esta ciudad, en 4 de septiembre de 1561, dejo encargada .la· terrninacion de las obi-as y ordenacion de Estatutos a su sobrino Don-Juan Antonio Castillo, Dean de Cuenca. Las religiosas fundadoras, fuerori dona' Isabel Valdes, .abadesa perpetua y dona [eronima de la Torre; el Patronato pertenece a los - senores Marqueses de Caracena, La iglesia es de reducidas proporciones y de bella traza en su interior, en que 'se custodian varias reliquias y lienzos de asuntos religiosos", pintados de mana maestra. ' - [7] Este convento de Religiosas [ustinianas se conoce vulgarmente con el nombre de, «Las Petras» y se alza en la Plaza Mayor, esquina a la calle de «Pilares». Su verdadero nombre es de l religiosas, bajo lit advocacion de San Lorenzo' Justiniano' y-de San Pedro Ap6stol. Debe su furidacion a don Alonso Ruiz, ' can6nigo conquense, y data del afio 1509'. � En este afio, !iicen las' Constituciones de este Convento, que la Bula de su erecci6n se despacho en Rorna par el presbitero, Cardenal de Santa Susana, en virtud de Comisi6n del Papa Le6n X, a XV de las Kalendas de junio de 1509., . . ' r I: ,La iglesia es relativamente moderna, de forma eliptica, con hornaci- nas a losTados y 'construida par don Academia. de San Fernando, 'en el Alejandro Velazquez, de la Real siglo XViII. La' arquitectura es corriente, (' de estilo corintio y estaba bien decorada. Las sus b6vedas, eran tarnbien obra pinturas, al fresco, de del propio 'don Alejandro' G. Velazquez. Los' adomos de sus. altares y las hornacinas se ejecutaron segun los dibu- jos de 'don' Ventura Rodriguez. Las esculturas de las imagenes eran de madera, irnitando I pero marrnol, trabajadas en Zaragoza, por don Jose � Ramirez. .Se asegura que todas estas obras Iueron costeadas don � par Diego Lujando,' tarnbien can6nigo de Cuenca, y por don Jose Neira, farnoso Organists y Maestro de Capilla, que falleci6 en . Madrid, sirvien- do' 'a Su Majestad en isu cargo de Maestro de Musica en la Real Capilla If, . de Palacio. <' I [8] 'Ef convento de Religiosas Bernardas estuvo emplazado en el an­ . tiguo y desaparecido Hospital de San Sebastian, forrnando 'parte de hi Placeta del Serninario. Su 'titular fue siempre de «La Concepcion Ber� narda» :S\1 ... primitiva fundacion :e�,tl�vo establecida en la villa de Moys, en- el Arrabal de Sari to Domingo, Desde- la mencionada las villa, religiosas Bernardas se trasladaron a Cuenca en el afio 1558; la comunidad estaba 112 RETABLO VIRGEN DE SAN ANT6N CUENCA. DE LA DE LA Luz,!!, LA IGLESIA 113 8 cornpuesta. por se.is religiosas, siendo la mas antigua de elias Sot Ines Osorio, de-ilustre linaje, que.habia tornado eI habito en Moya, ,el afio 1538. En eI afio 1571, eI Obispo de Cuenca, Fray Bernardo de Fresneda, doto eI Convento con unos juros y se adjudico el- patronato del Mo­ nasterio. Con eI tiempo, este Patronato paso a los Condes de Echauz, Viz­ condes de Riocavado. Su iglesia era pequefia, sin decoracion arquitectouica notable. Unicamente el altar y la pintura del Santo, colocadas en el sitio principal, eran obras de relative merito artistico. En eI .inrnediato edificio, que se construyo preeisamente en la casa solariega de los Hurtado de Mendoza, en el siglo XVI, se conservan un altar de tablas. primitivas procedente de .Ia capilla de los' Montemayor, un triptico flamenco y un relicario 'con pinturas de la desaparecida Iglesia de Santa Marfa. Hay adem as otros cuadros excelentes, recogi­ dos de otras procedencias, y una preciosa alegoria de Rodriguez Pantoja. [9] Tarnbien sobre los antiguos cimientos del palacio de los Men­ doza, Guardas Mayores de Cuenca, se alzaron, 'en la interesante pla­ zuela de la Almedina, 0 Barrio del Alcazar, en eI afio J684, la iglesia barroca y eI Monasterio de la Merced. La piqueta destruyo las galerfas ojivales del primitive palacio, para sustituirlas con las nuevas construe­ ciones barrocas, 'Unicamente escaparon de aquella lamentable transfer­ macion unos antepechos trepados de rnarcado estilo ojiva]. En el rnam­ puesto de "las paredes y guarnicion. de las ve ntanas bajas; hay restos de piedras cortadas, que acaso, fueron las .que formarian los pilares y gale­ f[as. del antiguo y suntuoso palacio de los Mendoza'. Una hermosa reja . trabajada por Alonso' Beltran, completa hoy el adorno de este intere­ sante edificio, lleno de historia y de tradicion. La Iglesia de la- Merced estji -destinada al servicio del Serninario de San Julian, donde se guar­ daron .dos frontales -de- guadamed y eI grupo de escultura gotica po­ licromada, Los desposorios de la Virgen, que forinan carte del Museo • diocesano . ... - r iOi :El convento -de la Concepcion Franciscana, bajo Ia advocacion de Nuestra Senora. de la Concepcion, es el unico Que hay fuera de los antiguos rnuros de la ciudad ; esta en la Puerta de Valencia, al otro lado del rio Huecar. Su: Iundador fue el can.6nigo de Toledo don Alvaro .. de Montemayor, P�rez qu� otros lIaman, c?n mas Alvaro propi�dad, Sanchez de Teruel. La escntura de su ereccion se formalize en Toledo a 26 'de abril de'1504. Vi no a fundar este con vento dofia Isabel Alvarez' abadesa .que fue de Santa Clara,' en Alcocer, que vino a Cuenca con o,tras religiosas de aquel monasterio. Aqui residieron tres afios ; pero sin que consten los motives, tuvieron que regresar a su convento. Entonces vinieron de Toledo tres religiosas con dona Maria de Toledo, y fue abadesa en las Concepcionistas de Cuenca, por espacio de treinta afios, hasta su fallecimiento oeurrido en el afio 1537,' dejando fama de san­ tidad. EI fundador del Convento deja eI patronato del rnismo a su so­ brine Juan Perez 'de Teruel y sus sucesores, vinculando en' los Girones y. Cafiizares. Tarnbien contribuyo a la fundacion de las Concepcionistas 114 It or CUENCA, PLAZUELA DE LOS DESCALZOS, EN EL CAMINO A LA ERMITA DE LAS ANGUSTIAS � y ala. erecci6n de su iglesia, el Protonotario Apost6lico don Juan Perez de Cabrera; 'cuyos escudos nobiliarios se yen en las distintas fachadas del edificio. Este no es de mal gusto y 10 mas notable es su portada del siglo XVI, con bella imagineria en el .montante que remata en. una pre­ ciosa estatuilla de la Magdalena Penitente. La iglesia de planta eliptica, es cupula con lunetos, atrio en el imafronte y presbiterio de cabecera plana, segun f6rmula que revela su origen italiano. En las obras de este Convento trabaj6 el arquitecto turolense Martin de la Aldehuela, que no olvido colocar el escudo de Teruel, «toro y estrella», tallado en .piedra, en el muro de la calle de «Los Tintes», [11] EI denorninado C012Vento de «Las Benites», se .halla contiguo a una pequefia capilla, cerca de ({EI Salvador», llamado «Oratorio de . la Esperanza». Su advocaci6n «Nuestra Senora de la Contemplacion», Se fund6 por los afios de 1446, por encargo y comisi6n de don Pedro Arias y Bahamonte, que fue can6nigo en Cuenca, dean en. Orense y Obispo en Mondofiedo. Antes habia sido casa de «beaterio» y las doce beatas profesaron en el mismo dia, siendo su primera abadesa dona Maria. de Almendros, Los estatutos se hicieron por el Obispo de Cuenca don . !i. G6mez Zapata en 18 de mayo de 1588. Los Marqueses de Valera de Abajo tenian el privilegio para presentar seis religiosas. EI convento es de s6lida construcci6n; pero sin orden arquitect6nico determinado. En la iglesia habla algunos retablos y pinturas de buena' factura, que desapare- . cieron en la ultima guerra de 1936. [12] A la entrada de la Ciudad por la carretera de Madrid y antes de atravesar el magnifico puente de piedra sobre el Iucar se encuentra situada la iglesia de San Anton, cuya titular es «Nuestra Senora de la Luz», nornbrada del «Puente», patron a de la Ciudad de Cuenca. EI antiguo Convento de San Antonio Abad era de hospitalidad, donde se curaban «el fuego» sacro y enfermedades analogas. Fue fundado, hacia el afio 1352, pues en dicho afio, consta en el Bulario de la Orden de Santiago un privilegio para que los «antoneros» pudieran recabar lie mosnas por los pueblos del «Priorato de Ucles». Adernas tenia concedi­ dos otros privilegios por Bulas de los Papas Gregorio, Nicolas y Clemen­ te VI. Con fecha 22 de mayo de 1791, Pio VI dispuso la extincion de esta Orden, siendo Obispo de la ciudad Don Felipe Antonio Solano. En los primeros afios del siglo XVI se construy6 la iglesia donde se venera una imagen medioeval de «Nuestra Senora de la Luz», copatrona de la Ciudad, La obra primitiva ha sufrido grandes reformas. Un letrero en el cornisamento de la puerta de entrada,. orlada de varias estatuillas, dice: «Esta obra hizl'f el venerable Sr. Frey Xtobal Agustin de Montalvo, comendador de San Anton, aiio de MDXXIII». Este templo fue cornple­ tame rite reforrnado, en el. afio 1764, por Jose Martin de la Aldehuela y dice asi un famoso critico de arte refiriendose a este templo: La planta fue pensada cuidadosamente para incrernentar el efecto del presbiterio, tras el cual aparece un camarin. Nichos, arcos triunfales, pilastras con capiteles que deform an imaginativamente el orden corintio, marcos di­ namizados, formas que tienden a una decoraci6n consecuente que valora Il6 � CUENCA. PORTADA DE LA IGLESIA DE S'AN ANT6N. FACHADA DE LA ERMITA DE LAS &NGUSTIAS .. el claroscuro .. La gran cupula eliptica no escap6 a ese deseo de dar com­ plejidad y riqueza a todas las formas. La disposicion del baldaquino, como recuerda Chueca, precede de la -de Bernini. Con todo, los influjos italianos mas patentes en el con junto de la obra son los de Borrornini, Juvara y Fontana. El tratamiento particular de cada estructura se efectu6 con un autentico virtuosismo formal'y ornamental. [13] El conucnto de Franciscanos Descalzos, con la advocaci6n de San Lorenzo Martir, se halla situado a extramuros de la ciudad, a la parte Norte y al pie de elevados pefiascos. Para su fundacion dejo una .casa y huerta, donde se edifice este Convento, Don Marcos Parada, arce­ diano de Alarcon y can6nigo de Cuenca, que muri6 en el afio 1578. Se encarg6 de terrninar la obra del Convento Don Jer6nimo Venera y Leyva, natural de. Valladolid, abad de "la Asey, can6nigo de Cuenca y despues Arzobispo de Monreal, en Sicilia. A el se Ie debe la erecci6n de la iglesia que coste6 a sus .cxpensas. Su bulto yIucillo estuvo muchos afios allado del Evangelic, en -Ia capilla mayor de la iglesia, con una larga inscripcion o· epitafio que desapareci6 en el siglo XVIII, y'se coloc6 la lapida en el suelo, a la salida de la iglesia, desde la sacristia. En el atrio de este Con vento se levant6 una cruz de piedra, con los. atributos de .la Pasion acerca de la cual se conserva una piadosa leyenda y por ella vulgarmente 117 se conoce(J nornbre de «Ia Cruz del Convertido». La iglesia de:(ste can Conventa de Religiosos Descalzos era muy reducida, como todas las 'de esta Orden, de escaso merito artistico, y en ella se conservaban unas bellas efigies de Santos trabajadas en madera par Don Luis Salvador " Carmona.' f141 De todas las ermitas levantadas en las alre�edore� de' la Ciudad de Cuenca ninguna ha tenido el culto y devaci6n de que goza la de Nuestra Seiiora de las An�ustias. Este santuario se+halla escondido al pie de riscos ingentes y a la sornbra de un arboladoicentenario. Desde el balconaje de' su atria puede conternplarse la incomparable «Hoz del. ' lucan) en toda su granqias'idad, Veamos 10. que eri el siglo XVIII decia de este Santuario Mariana el parroco de San .Nicalas de Bari: «Hayen Cuenca un Can vento de Franciscanos Descalzos ; a este Convento sigue un atria, can patio de alamos riegros muy lozanos y herrnosos, en el que se halla una Ermita sujeta a' esta Parroquia, en que se venera una imagen muy peregrina de' Nuestra Sefiora de las Dolores. A las religiosos Franciscanos Alcantarinos, que en el siglo XVI fueron al Convento llamado de «Las Descalzos», se debe la instauraci6n del culto a la Virgen de las Angustias. Hayen esta Ennita, tan devota de toda la Ciudad, una Co' fradia a Hermandad muy numerosa, nutrida de las personas mas notables e ilustres. En esta Esclavitud han pertenecido y pertenece siempre alguna de las personas Reales, que para ella tienen especial privilegio en dicha religiosa Herrnandad.» EI primitivo templo que se erig'i6 en honor de Nuestra Senora de las Arigustias fue una reducita errnita, posiblemente a fines del siglo XIV, segun 10 perrnitian entonces las circunstancias del reducido lugar que alli habia. Cuando los Alcantarinos se establecieron en el vecino Convento ya h;bia crecido mucho la devaci6n a tan venerada imagen y se hacia : preciso ampliar el primitivo Santuario. Era tarnbien necesario abrir ca­ minas de facil acceso a,' la errnita. Uno de ellos fue para que se cornuni­ cara-Ia parte alta de la ciudad, a traves de la roca que Ie servia de murallas y bajando por ,una escalera muy escabrosa y ernpinada; el otro, par la parte inferior hacia el [ucar para 10. ,cual se canstruy6 el puente sobre el , ria que- ·se llarno desde entonees de «los Descalzos»; y d tercero, alla­ nando lafalda :del cerro, cnesta de San [uan y «Tarros», desde la antigua muralla y, Puerta de «San Juan», Todas estas obras se ejecutaron en el : segundo ·tercio del sigla XVIII, bajo la acertada direccion del arquitecto ' Dan Jose Martin de la Aldehuelav At mismo tiernpo que se ejecutaban estas obras, se: daba cima a la , canstrucci6n de yna, nueva ermita de las Angustias. EI templo se hizo de una soh nave y arquitectura deJa epoca; rernatado par una' pequefia espadafia .coronada por un campanil. En' e\ frontispicio, to do. de piedra labrada;, quedo .abierta una pequefia ventana cuadrada y .encima de ella un ovalado escudo can los, atributos episcopales del, Obispo Florez Osorio. Sabre el arco de' entrada, qued6 adosada una pequefia imagen en relieve de Nuestra Sefiora de las Angustias, Cierra la fachada una pequefia verja de hierro, entre Tos dos edificios laterales y similares en 5U estruc- 118 ! CUENCA. PLAZUELA DEL S'ALVADOR us tura, destin ados a vivienda -de capellan y santero respectivamente." Su , .. unice adorno son dos balcones que dan vista al atrio de la ermita. En el interior, una sola b6veda, con el altar mayor, de estilo barroco y cuyas j paredes laterales erarr de marrnol. Se hicieron tarnbien ,dos altares late­ rales: uno del Patronato del Cabildo y el otro para 'los : Regidores per­ petuos de la Ciudad, con sus correspondientes tribunas.> En las pechinas de la b6veda unas pinturas de. Palomino, hoy deslucidas y casi borrosas, EI cuerpo principal del ternplo, esta separado, en parte por una verja y en los muros laterales otras dos tribunas: una, para los Mandos de los Congregantes y la otra, para los Senores de Cerdan de Landa, que ejer­ dan el Patronato sobre la Parroquia de San Nicolas, en cuya jurisdicci6n estaba 'ia ermita de las Angustias, Por la sacristia amplia y decente, estaba la subida al carnarin, donde se guardaban las reliquias 'y ex-votos, La errnita estaba servida continuarnente por los Religiosos Alcantarinos y despues de la exclaustraci6n por un capellan y santero. Las obras se ultimaron el dia de los Dolores 'del afio 1756. [15] Situada en la placeta de su nombre se yergue, airosa, con su puntiaguda torre, la iglesia del Salvador, en la actualidad elevada a la categoria de Parroquia, acogiendo como filial a la desaparecida y an­ tigua parroquia de Santo Domingo. EI templo es de una sola nave, bas­ tante espaciosa, . cuya puerta principal tiene bellisimos herrajes, de las ferrerias conquenses que alcanzaron merecida fama. Aunque una gran parte de sus altares son obras relativamente modernas, de un g6tico 0 renacimiento de estilo arcaico, todavia se enriquece con varios retablos . barrocos, una primitiva pintura de mucho in teres, «Lamentacion so­ bre ({I cuerpo de Jesus» y algunas esculturas del estilo de Salvador Car­ mona (1709-1767). EI Capitulo de Caballeros y Escuderos de Cuenca, tenian de su pro­ piedad, en la iglesia de EI Salvador, una capilla, en la cual veneraba se Nuestra Senora de la Soledad. Los Caballeros y Escuderos de Cuenca go, zaban del privilegio de asistir y costear los gastos de la procesi6n del Santo Entierro. Forman este Capitulo aquellos hombres, que con antece­ dentes de nobleza en Cuenca, son los continuadores de la vida intelec­ tual de esta ciudad y que en la famosa Semana Santa de la capital forman el brillantisimo broche que cierra los desfiles procesionales de la tarde del Viernes Santo, por las ernpinadas calles de la hidalga y tradicional Ciudad de Cuenca. En 10 antiguo habia establecidos en el Salvador diversos Patronatos por los Alarcones, Valdes, Collados y Vi, llarreal. J 120 ( ; J "'" - CUENCA. FACHADA Y PATIO DE LA CASA DE LOS CONDES DE CERVERA v CONSTRUCCIONES CIVILES Bajando por la que primitivamente se llama "Calle Alta» y actual­ mente sellama "Calle de San Pedro», que en rapida pendiente se inicia desde la «Plaza del Trabuco» a la "Plaza Mayor», el visitante podra adrnirar todavia a.!gunas casas seiioriales, con ventanales y artisticas rejas, que osten tan en sus fachadas nobiliarios escudos. Primero esta la casa J de los Condes de Mayorga, cuyo mantelado escudo .nos habla que alli moraba Gonzalo Enriquez, hijo bastardo de Enrique el de Trastamara. Un poco mas abajo una portada de estilo ojival con las armas Reales de Leon y Castilla y una lapida que dice: "ESTA ES LA, COPRADIA' DE LA EPIPHANIA DE S. S. P. O. LA FUNDO EL REI ALPHON­ SO IX EN EL ANO 1569 SIENDO PREOSTE MARCOS. DE RIGOITIA DE GARNICA». 121 Como el asedio de Cuenca comenz6 en el dia de Reyes, Alfonso VIII mand6 celebrar solemnemente la fiesta del 6 de enero. Casi al final de la «Calle de San Pedro» se abre el Arco de San Nicolas, atravesando la casa de Santaella y' conduce a una tipica y bella plazoleta donde se encuentra el noble solar de los Cerdanes de Landa. La fachada principal da a la calle «Pilares», a cuyas espaldas estaba el interesante Barrio de San Miguel Es de lamentar que hayan desaparecido del mismo las hist6ricas viviendas y «casas con azulejos» en que habi- J ' taron, en el siglo XVI, los' maestros Caxa de. Leruela, los Guzmanes, Villorias y los Suarez de Figueroa. En el Area de San Nicolas, vivi6 el famoso artifice Esteban Jamete durante .su prolongada estancia en Cuenca. . , En la cane de Andres de Cabrera y. enfrente de la desaparecida pa­ rroquia de San Juan, esta la posada del Alcalde de los Hidalgos, en riernpos del Ernperador Carlos V. Traspasado un cancel de hierro, se hall a un patio de columnas 'adornadas de escamas y altas galerias de estilo g6tico, con aposentos de techos enrnaderados y guarniciol)es rnude­ jares en algunas puertas. En esta casona se centra la popular leyenda que. recoge Sandoval en la «Cr.6nica del Emperador». No obstante, se sabe docurnentalmente que Luis Carrillo se puso al frente de los comune­ : ros conquenses en el afio 1520 y que en su casa se hizo el juramenta de «herrnandad». Mas tarde, Luis Carrillo se paso al campo imperialista y se -burlaron de vel sus cornpafieros de rebeldia. Esto caus6 gran enojo a su esposa dofia Ines de Barrientos e ide6 convidar a los [efes cornu­ neros a un banquete que organiz6 en su casa. En aquella cena, les hizo beber copiosamente a los invitados y los' asesin6 al finalizar el convite. A la manana siguiente 'Ias cabezas de aquellos infelices se columpiaban en uno de sus balcones. Un an6nimo autor, que relata este hecho, in­ cluye en esta .leyenda una historia de amor· rornantico y consigna los nornbres 'de -juan Calahorra y de Martin Frenero entre las victimas de dofia Ines de Barrientos. . En los jardines de la Diputaci6n Provincial y en sus proxirnidades estuvo el denominado campo de San Francisco, en el cual, segun tra­ dicion, estuvo el real de Don Alfonso VIII y sefialado el sitio donde el monarca castellano· recibi6 las Haves de Ia ciudad ; donde se alzaba la «Cruz del Humilladerr» 0 de los' Cafiizares. Era un monumento g6tico ' adornado 'de cstatuillas y -escudos nobiliarios. En el afio 1852 Don Luis . Perez 10- transforrno en paseo .publico. y se construyo la Ilamada «Glorieta . de San Francisco» adornada de una fuente con pil6n de piedra labrada . por Jose .T.6rtolg. '. Pane de este lugar 10 ocupa. actualmente el Pa·lacio Provincial y las Escuelas fundadas por el ilustre patricio Don Lucas Aguirre y.-Juaiez.. . ..' , [16] Muchas las casas colgndas que hay en la ciudad de Cuenca son 1 t que'se asoman :al mismo borde del abismo :de sus profundas «Hoceso ; . pero el turista, anhelante de conocer 10 verdaderamente tipico de est a : ciudad, 10 primero que busca es d grupo de viviendas voladizas, sobre la hoz del Huecar y vecinas al Puente de San Pablo. «Nido de Agui- 122 CUENCA. CASAS COLGADAS, SOBRE LA Hoz DEL HUECAR 123 las» las llarno graficamente Pio Baroja, porque fundadas en la cima de un os riscos· colosales, producen vertigo a cuantos se atreven a aso­ sus voladizos : rnarse por balconajes .. «Las Casas Colgadas» han sufrido una restauracion, que no nos decidimos a llamar ·afortunada. En elias hay el proyecto de instalar una morada para artistas, que plasmen las bellezas que atesora la ciudad de Cuenca. El actual Puente de San Pablo es el asombro y la admiracion de cuantos 10 conternplan. Es de hierro, con pi so de madera, mide unos cien pies de altura sobre el rib Huecar' y 'fue construido a expensas del . Obispo Don Wenceslao Sangiiesa y Guia a principios de siglo, en susti­ tucion del antiguo, que era todo de' piedra, al derrumbarse .una parte del mismo. Este puente, une Ia parte jlntigua de la ciudad con el lla­ mado .Convento de San Pablo, hoy residencia de Padres Paules. El prirnitivo Puente, 'era obra de un religioso llamado Francisco de Luna y costeado por .el canonigo Don Juan del Pozo hasta gastar en esta em­ presa sesenta y tres mil ducados, Ivan Lopez, cronista dominicano, decia en el afio 1615 refiriendose a la primitiva fabrica del Puente de San Pablo: «Lo que espanta es el edificio de la Puente que abraza dos sierras y esta tan alta, que se desvanece la cabeza al mirar abajo. Esta otro tanto de «cepa» de cimientos abajo del agua de los pilares, tenia cinco grandes arcos y se alzaba mas de cien pies sobre el a01SmO». Este famoso 'puente, que nace al pie de.Jas «Casas Colgadas», es un digno portico para el ingreso a la pintoresca Hoz del Huecar, cuyo encantador paisaje llega hasta Palomera. "riene' la ciudad de Cuenca algunos hermosos parques y jardines 1 en la parte baja de la poblacion, entre ell os, «El Vivero 0 parque de Santa Ana», y en el misfno centro moderno de Ia ciudad, «El Parque de San Julian», con fuentes, paseos y artisticas esculturas. En la modernizacion urbana', Cuenca ha iniciado una serie de obras que nada desmerecen en arnplitud ni ornato 'a las que presentan otras ciudades espafiolas, Cuenca orienta su crecimiento, como' capital de una provincia de singulares valo­ res artisiicos y naturales. [17]' En la visita a Cuenca, desde la parte alta de la poblacion, el viajero se encontrara con los restos y murallones de su antiguo castillo 0 fortaleza. Este castillo fue fortificado, por el Calib Aben-Hafsurn, cuan­ \. do se .alzo con el dominic de una buena parte- de. la Espana oriental. No fue duradero su poderio; porque vencido y acorralado, en el afio 912 per Abderraman III,. tuvo que refugiarse dentro de aquellos muros, como se­ ' gura guarida; La fragosa aspereza y situacion del Castillo de Cuenca, sir­ vio tambien de asilo; en 1080, a Tahie, ultimo rey toledano, arrojado por sus rebel des subditos de .sufortificada- Corte: Posteriormente, por la 'puer­ - ta del Castillo entre triunfante en Cuenca Alfonso VIII, el dia de San Mateo .del afio 1177, al reconquistar la ciudad. El rey Don Alfonso XLdio a Don Juan Manuel.aquella fortaleza, .. e11' prenda.rle su proyecrado- enlace con dofia Coristanza, hija del Infante. Este castillo, ha sido calificado de «construccion 'ciclopea), per. su enriscado -emplazamiento .. 124 CUENCA. CASAS COLGADAS, DESDE EL PUENTE DE SAN PABLO Fue cedido el castillo de Cuenca en el ana 1498, para, que alli se es­ tableciera el Tribunal de la Inquisicion, que, no sin del Con­ oposicion cejo, se traslado desde Sigiienza. EI Justicia de Aragon, el Conde de Cas· tro y Don Pedro Ximenez de Urrea, can .los Hurtado de Mendoza, in­ tentaron apoderarse de Cuenca, en el afio 1449. No fueron felices en su intento, ni les fue posible nasar mas alla de la Plaza del Castillo; porque los defensores, capitaneados por el Obispo Barrient-os, tenian ernplazada una lombard a y par eso a la plaza del castillo de CUenca se la denomina II todavia can el nornbre de «Plazuela del Trabuco». Este castillo probablemente, como hemos vista, fue en sus inicios el arabe y desde su situacion, se domina un amplio panorama y I alcazar bellisimo paisaje, can vistas, a la hoz del [ucar, por el lado izquierdo y a la del Huecar ' par otro lado . . Del siglo hay alguna edificacion en la ciudad, como el llarnado XVI «Cuartel de Provinciales», proyectado por Juan de Mendizabal. '\ En su portada aparecen blasones y la inscripcion : «Reinando en las Espafias el Rey D. Felipe nuestro senor, siendo corrcgidor de esta ciudad el ilustre senor D. C. .de Villafranca, caballero de la Orden de Santiago, 'mando .hacer esta casa de deposito ry .alhorf afio 1569». El interes arqui­ tectonico, de esta construccion no � es l11UY elevado, pero, como sucede con otros edificios, ayuda al caracter de conjunto de la ciudad antigua y esta- . blece un nexo .de firrne tradicion. . . - [1'8] Mas la huella que, el estilo del siglo XVIII, dejo en las honda es construcciones de Cuenca. EI Ayuntamiento, portico de entrada a su Plaza Mayor, construido a mediados de dicha centuria, se eleva sabre tres arcos de media punto, con dos airosos cuerpos, de balconaje corrido y tres vanos el inferior, de seis ventanas agudamente enmarcadas el superior. Sabre un friso de esquemas romboidales se levanta, como coronarniento, un ediculo con fronton curvo roto, entre jarrones decorativos, flanqueado par otros a ambos lados. Entre las ventanas centrales del segundo piso, el escudo nacional labrado en relieve. Este edificio, de mucho color, es un bello ejernplar del estilo barroco. La inscripcion de su fachada dice «Reinando la Majestad del Senor don Carlos III (Q. D. G.), sien­ • do su Intendente General don Agustin Nunez del Nero, afio de 1762». En su interior conserva interesantes pinturas del XVIII y XIX; en su rnayoria retratos de personajes notables, esculturas y un importante ar­ chivo can documentos que se rernontan, los mas antiguos, al siglo XI. Entre ell as hay testimonios historicos de alto in teres, como (,EI Fuero de Cuenca» y bellos privilegios rodados, a varias tintas, miniados, En el antiguo barrio del Alcazar se alza el edificio del Seminario Conciliar de San /lulian, fundado en 1587, par el Obispo Don Jose Florez Osorio. Ocupa las casas que fueron del Marques ,de Valverde. EI edificio del Seminario es fabrica de arrnoniosas y grandes proporciones, can por­ tada barroca de gran dinamismo y relieve, que combina frontones rotos, aletas, pilastras y colurnnas, enmarcando escudo labrado sobre la ven­ tana dispuesta encima de la puerta. En su interior existia una estimada 126 CUENCA. FACHADA DE LA CAM DE BENEFICENCIA, IcLESiA DEL HOSPITAL DE SANTIAGO biblioteca cuyo fondo 10 constituyo principalmente un legado de Don Alfon­ so Clemente de Arostegui. [19] Otro insigne prelado de Cuenca, Don Sebastian Florez. Pavon, coste6, en el afio 1777, el edificio destinado a «Casa de Recogidas». La portada es de gusto neoclasico y en ella. cam pea esta inscripcion latina: «Sebastianus Episcopus de viis mulierculis ad frugun revocandus, piarn dornurn. Anno MDCCLXXVII». La puerta tiene bellos chatones de bronce y lIamadores con el escudo del piadoso fundador. Por sus rasgos arqui­ tectonicos se supone que este edificio es obra de Don Jose Martin de la Aldehuela. EI entablarnento es dorico la y portada con tirnpano circular. Actualmente el edificio se destina a Casa de de Bcnejiccncia con hospicio huerfanos, expositos y casa de maternidad. . J [20] Tarnbien del siglo XVIII es el edificio situado junto al puente , del «Postigo», cuya cabeza era un arco Banqueado por redondos almenados. «El Almudi» es una cubos, obra de construccion de carcel, cuyo primitivo destine fue el solida, con aspecto de alrnacenes del Posito Real data del reinado de y Felipe. II, 'segun reza la inscripcion de su fachada, 127 CUENCA. T!PICAS CALLES DE LOS TINTES Y DE LA' MONEDA que dice asi : «Reinando Ia MD. del Rei D. Phelioe ntro sefior, 2.0 'de este nombre los mui- ilustres sefiores de' Cuenca, mandaron reedificar esta puerta, siendo corregidor 'de esta ciudad el mui ilustre sefior licenciado Antonio de Varrientos, registrador mayor de S.M.V. y regidor de Medina del' Campo. 1570,).- En «El :Ali:midl» se celebre la Exposicioru de "Arte. antiguo, que en 1956, reunio 10 mas selecto conservado en la Catedral-Ba-t silica y otras varias instituciones conquenses, [21]' En' la parte baja de fa .ciudad, muy proximo a la antigua y des-> aparecida «Puerta de' Valencia»,' hay un antiguo edificio, casa-solar 'de. silleria patinada, 'Cuatro 'enormes y salientes rejas dan nombre a esta ca-: sona, cuyo 'unico adorno es un primoroso blason de mas de dos metros' cuadrados.: Pudieran atribuirse a Berruguete, al decir -de un cronista, las: dos figurasque sirven de tenantes al escudo de campo dividido y si,�; . ninguna ernpresa, si en' Cuenca no hubieran trabajado, por aquel- tiempo,'­ .imagineros de la tall a de [amete, Florez, Alarcon y Giraldo del Flug-o:-. No es tan s6lo la nota de .arte de esta tipica casona 10 que le ha valido ,I: farna y 'renombre;' sino rel secreta de una tragedia que se 'desarrolN .dentro de aquellos muros. Un caballero, que apufiala a=su bella esposa para vengar una supuesta infidelidad conyugal, tramada por un her: mano, religiose, enamorado y desdefiado por la bcllisima cufiada; la .muerte del escudero que le acompafia en su huida-;'''-Y-''finalmente el- ca-' .� I I CUENCA. EL AYUNTAMIENTO 129 9 " CUENCA. BALCON DE ESQUINA Y ESCUDO NOBILlARIO DE LA CASA DE LAS REJAS ballero que muere en Flandes, peleando como un bravo. Dicese que el verdugo de Cuenca, despues de cumplir' su oficio, haciendo justicia con el hermano del parricida y causante de aquella tragedia, borro los motes y empresas del noble escudo que campea en la «Casa de las . rejas». Lindando conmansion, esta hay otra conbaleen de un esquina ta­ piado, semejante al de Castril, en Granada. Acaso tambien colgaron en este paraje desdichado paje que expire en vano, un pidiendo justicia, y alli acabo la del cielo esperando ... [221 EI monarca Don Alfonso VIII, despues de la toma de Cuenca, dio ·solar y rentas a la naciente, y ya famosa Orden de Santiago para fundar, cabe los muros de Cuenca y a las orillas del [ucar, un hospital. Hallase la donacion en el Bulario de la Orden. EI Hospital de Santiago fue, al principio, destinado a redencion de cautivos, y con este objeto 1 , dispuso Alfonso VIII. se Ie pagaran, por todos los labradores del ter­ mino, ciertos almudes de trigo, sobre cuya petici6n se avinieron los ./ vecinos con la orden de pagar ·de una vez .4.500 maravedis, aprobando Alfonso X, en 1261, dicha avenencia. La tradicion dice que en este edificio estuvo el ultimo rey almohade de Valencia y Murcia, Zeit-abu­ Zeit, convertido al cristianismo por el conquense Don Gines Perez Chi- 1 130 I CUENCA. CASA DE LAS REJAS rino, el Castillo de Caravaca (hoy iglesia de la Santa en Cruz). Actual­ mente el Hospital de Santiago, magnifico edificio, sirve de Hospital Provincial. [23] EI Palacio Episcopal, recatado y casi escondido, se halla ado­ sado a la catedral, en la calle denorninada del Obispo Valero. Perdura la piadosa tradici6n de que el Obispo San Julian habit6 unos salones de la planta baja, en donde existe esta inscripci6n: «Santisime memoria DIVI Juliane episcope, hujus olim palatii cultoris (vel moratoris)». Esta rotulaci6n fue colocada por mandato del Cardenal Rodrigo de Castro, en el .afio 1588, y consta qut:: concluyo la 'prirnitiva obra de esta casa el Obispo Mateo Reinal, en el aiio 1250. La parte del Palacio fue construida a expensas del Obispo Don nueva Sebastian de los ultimos afios de la mitad del siglo XVI, Arellano, en como indica su escudo de armas labrado sabre el frontis de la puerta principal. Durante los pontificados de Don Enrique Pimentel y Don Mi­ guel del Olmo, habia en este Palacio un os soportales y bellas galerfas. EI canciller de Milan orden6 que encima del arco de entrada se colocara, en una tarjeta de piedra; este letrero que todavia existe: «RELICTURO, 131 SATIS» (bastante, para el que esta de paso); sabia advertencia sobre 10 efimero de las glorias humanas. Este Palacio tiene al fondo del amplio portal un patio-jardln donde se alza un escult6rico mausoleo de San Julian, costeado por el actual prelado Don Inocencio Rodriguez Diez para recordar el sitio donde, en el afio 1936, manos sacrflegas calcinaron los iii mortales restos de San Julian. [24] Escondida entre los abundantes y Iaberinticos callejones del que antafio fue «Barrio del Alcazar», se yergue la torre de fortaleza arabe denominada «Mangana», que en la Edad Media era destin ada a sostener . una maquina petrea. Hoy es campanil y reloj del Concejo, bellamente iluminado en la noche, Dijerase que «Mangana» es el vigfa permanente de la ciudad ; es muy visitada por las magnificas vistas que se divisan desde su ernpina­ da altura. 132 PROVINCIA DE CUENCA I Uct.ss. VISTA GENERAL DEL CASTILLO Y MONASTERIO ITINERARIOS Para el conocimiento detallado de la provincia de Cuenca, hemos establecido itinerarios que corresponden a unos posibles viajes, y unos mas que a las medios de que se atienen a las comarcas ,geograficas, cornunicacion previarnente determinados. Estos itinerarios van de dere­ chao a izquierda y cornienzan al Norte de la capital, para terminar en la zona Este. El primero comprende los pueblos de Cafiamares, El Solan, Beteta, Fuertescusa, Priego, Buendia, Villalba del Rey y Torralba. El segundo, de mayor importancia, integra Huete, Tarancon, Horcajo de Santiago, Saelices, Ucles y Carrascosa del Campa. El tercero se extiende por Valdeganga, Valeria, Castilla de Garcimufioz, Villaescusa de Haro, Belmonte, Sisante y San Clemente. . El cuarto itinerario cornprende, Alarcon, Villanueva de la J ara, Iniesta, Cardenete, Motilla del Palancar y Caiiada del Hoya. En el quinto y ultimo, incluimos Palornera, Valdecabras, La «Ciudad Encantada», Las Majadas, Villalba de la Sierra, Huelarno, Tragacete, Maya, Cafiete, Salvacaiiete y Las «Torcas», obradas par la erasion y corrimien­ sirnu­ to's de aguas subterraneas, creadoras de extrafias morfologias que Ian una plastica de ensuefio, entre la zona pinariega de Los Palan­ cares. 135 Algunas de las poblaciones indicadas tienen un interes artistico se­ cundario; pero por su valor pintoresco 0 por su caracter, merecen des­ tacarse adecuadamente, teniendo siempre en cuenta que toda la provincia de Cuenca es rica en paisajes de gran beJleza y de acusada originalidad, en que los impenetrables bosques pinariegos, los rios y: arroyos ser­ penteantes, las pro£undas «hoces» descritas por las pefias, los profundos desfiladeros y afilados picos, nos revelan unos hondos contrastes : arqui­ tectura naturalista. tipicarnente hispanica, digna de admirarse. . No podemos detenernos en otros muchos pueblos y .vHla·s conquenses que tarnbien poseen panoramas grandiosos, con restos 'de sus ingentes castillos eVoqJ.dores,: p que en sus templos conservan objetos de orfebreria de gran valor artistico : ni tampoco podemos mas que citar Ids numerosos lugares que conservan castillos y torreones, como recuerdos del medioevo, cuando las luchas entre musulmanes y cristianos hacian de- la tier.ra de . Cuenca coma rca de Cruzada ... No obstante, aparte de los lugares in­ c1uidos en los indicados itinerarios que se citan, apuntarernos que po­ seen restos de fortalezas y castillos las localidades siguientes : Abia de la Obispalia, Alberca de Zancara, Alconchel de la Estrella, Algarra, Alia­ guilla, Barchin del Hoyo, Boniches, Bonilla, El Cafiavate, Cuevas de Velasco, -Enguidanos,' Mota del Cuervo, Fuentelespino de Haro, -Hena­ rejos, Huelarno, Huelves, Montalbo, Monteagudo de las Salinas, Pajar6n, Poveda de la Obispalia, Torrebuceit, Valera de Abajo, La Ventosa, Puebla de Alrnenara, Villamayor de Santiago, Villora y Zafra de Zancara. En otros sitios y descampados hay tam bien vestigios de atalayas y de fortalezas medievales ; pero no podemos ocultar eI .hecho de que la pro­ vincia de Cuenca haya padecido numerosas expoliaciones en su patri­ monic artistico, sobre todo en la Edad moderna con la guerra de Sucesion, las contiendas civiles; lao invasion francesa y la guerra de 1936-1939. Afortunadamente se hallan en curso acertadas restauraciones y otras ! ;;' obras que habran de ernprenderse en sus monument os mas sefieros para garantizar su conservacion, con el fin de que puedan adrnirarse en un futuro pr6ximo el patrimonio de los pasados siglos, que constituiran el preciado tesoro artistico y arqueol6gico de la provincia' de Cuenca ... 136 I CUSTODIAS DE BUENDIA y LA VENTOSA PRIMER ITINERARIO Caiiizares, Solan de Cabras y Beteta Ascendiendo desde Cuenca hacia el norte de la provincia, alcanzamos la carretera que finaliza en Beteta y .atraviesa el denorninado Campi- chuelo de Ribataiada. En Ernbid - dominio que fue de los Velazquez de Cuellar - comienza este territorio. La primer a porci6n la componen varios caserfos y aldeas de escaso interes, pues Mariana, que tenia en su iglesia un bello techo de alfarjia, fue destruido recientemente, Ribago·rda l tiene una iglesia parroquial que conserva una cruz romanica de bronce con grabados y sin esmaltes y otra cruz de plata del ultimo tercio - del siglo XVI - Y de tipo corriente en la provincia, en cuya manzana 137 figuran, en pequefios bustos, santos y ap6stoles, con labores, repujadas en los brazos y cabecera. EI trayecto que separa a Ribagorda de La Frontera. es de. 9 kilometres, y a la mitad de este trayecro se hall a una «sima», del tipo de otra que existe en Ribatajada y «sumideros» por donde desaparecen los arroyos del So to y Rubadillo, para despues reaparecer sus aguas. y formar Jagunas. La' «sima de la Noguerilla» se abri6 en el afio 1927, con una extensi6n de 3.00 metros y mas de 50 de profundidad. La iglesia de La Frontera merece visitarse, pues tiene una puerta rornanica, de transicion, con la- bores en el arco, 'muy tipicas del siglo XII y apuntando timidamente en forma de ojiva. A continuaci6n .encqntramos el pueblo de Caiiamares, de! que s610 'podemos decir .que se destaca por -su, pintoresco emplazamiento en la vega del Escabas. Desde Cafiamares tuerce una pequefia carretera hacia el lugar de Fucrtescusa. Una angostura labrada por el rio Escabas aprisiona el camino de Fuertescusa, entre enormes piedras revestidas de lozana vegetacion, que hacen de' este lugar una de las mas interesantes «hoces» de la provincia, .en una longitud de cinco kil6metros. Hay paraje en que se estrechan tanto los paredones monoliticos que parece un valle sin posible salida. A" este sitio de incomparable belleza le dan el nombre de «Boca -de Infierno». Del otro lado, continuando por la carretera de Beteta, hacia Cafiizares, esta el «Puerto 'de Monsaete», cubierto de pinares y de pintoresca perspectiva, Las laderas que rodean a 'Caiu.zares estan erizadas de puntas de 'piedra que forman curiosas cresterias. No hace much os afios se descubrio en el terrnino de Cafiizares, en el sirio llama do, «El Castillejo», el emplazarniento de -un poblado iberico, Desde el llamado �'I «Puente de Vadillos» parte, a la derecha, un camino-carretero, que, a los cinco kilometres, finaliza en el Real Sitio y Banos minerales de Solan de Cabras enclavado en el terrnino municipal de Beteta. La Casa Hospe­ , deria y los banos fueron construidos en el afio 1777, por Carlos III. La depresi6n en donde se encuentra este Balneario es casi un anfiteatro perfecto de altisimas piedras. En la llanura, cubierta de pinos y de otras especies de arbolados, aparece «El Solan». Desde ese fondo a las alturas de la meseta se asciende dificilmente, porque existe un corte casi vertical con una altura de casi cien metros. La belleza 'natural de este paisaje es verdaderamente impresionante. Su distancia es de 71 kilometres desde la ciudad de Cuenca. La villa de Beteta se alza al terrninar la Hoz de 5U nornbre, que esta catalogada como paraje de interes nacional, La villa se ... � encuentra en terreno aspero y montuoso ; nos ofrece la ermita de la Virgen .del Rosal y abundantes cuevas naturales, entre las que destaca la llamada de «La Sierpe» y la de los «Griegos», en la cual el agua produce la sen- saci6n de solidificarse al caer. Priego Tenemos que llegar a Priego, ya hacia el Oeste, para encontrar las primer as obras que podemos comentar por su in teres artistico. Desde Cafiarnares, aguas abajo del Escabas, muy pronto nos encontramos con 138 PRIEGO. ESCULTURAS DE L. S. CARMONA enormes y 'petreos paredones, que casi !legan a cerrar la carretera que conduce a Priego. Y apenas pasado el escarpado «Estrecho», por cuyo fondo corren las. aguas- que se despefian, se divisa la izquierda un a espolon, que sirve de asiento a un antiguo Convento de Franciscanos, ... � de la advocaci6n de «San Miguel de las Victorias». Dicen las Cr6nicas que el sexto Conde de Priego, Fernando Carrillo de Mendoza, que pele6 en Lepanto junto a Don Juan de Austria de quien fue Mayordomo - Mayor -, al salir ileso el y dos .hijos que le acompafiaban en tan me­ morable jornada, fund6 aque!la casa, sobre las ruinas de una antigua resi­ dencia de Templarios. Como. sucede en todas las cresterias senonenses de nuestra comarca, las calizas que forman el macizo superior del «Sacro Monte», se desgajan y caen can frecuencia; y hay noticia de que en uno de estos derrumbamientos, en el afio -1772, aplast6 parte del Convento. Por consejo y bajo la direccion de Josef Martin de la Aldehuela, maestro de obras de la di6cesis de Cuenca, se construy6 un nuevo Convento que 139 costeo principalmente Carlos 'III. Acabose la obra en 1777 y en el se han conservado mucho tiempo preciosas esculturas de Pedro de Mena y Luis Salvador Carmona. La escultura principal es la del «Cristo de las Victorias» 0 de «La Caridad» de marcado estilo barroco, ejecutada en el ardiente realismo de los imagineros de su epoca, salpicado de sangre el cuerpo desnudo del Salvador. Antes se guardaban en este convento de Priego otrasesculturas del mismo autor, representando a los Santos Pedro de Alcantara y Santa Margarita.. . La iglesia parroquial dt: Priego esta dedicada a San Nicolas de Bari, y habiendo sufrido un incendio en 1839, en tiempos de las guerras car­ listas, fue reedificada. En su exterior destaca el noble aspecto de su torre, con ese rudo caracter que ofrecen tantas torres de iglesias castellanas . En el interior, en la capilla de los Condes de . Priego, hay una pintura del siglo XVI, que presenta la imagen de la Virgen de las Angustias, obra regalada por el Pontifice Pio V al conde Carrillo de Mendoza, cuando este le notifico la victoria de Lepanto. En el Convento de Concepcionistas se guardaba un precioso joyero de de plata, agata y oristal de filigr,an,a roca. Buendia, Villalba del Rey, Torralba y Arcos de la Canlera La villa de Buendia, perteneciente al de de las partido, Huete, conserva restos murallas que constituian su fortificacion. Se cree que en sus inmediaciones hubo una ciudadela visigoda, .fundada por Leovigildo. La iglesia parroquial de Buendia conserva una magnifica custodia-tern­ . plete del siglo XVI, obra de taller conquense y una preciosa Virgen de ' marfil, del siglo xv. En la iglesia de Villalba del Rey se conserva un artistico retablo, con cuadros de Claudio Coello; estatua de la Virgen 0 Santa Ana, de estilo gatico y un caliz del siglo XVI-XVII, obrado en taller de Cuenca, entre otras obras de interes en objetos Iiturgicos. En este primer itinerario debemos citar tambien a la villa de . Torralba, perteneciente al partido de Cuenca, con restos de su castillo medieval. En su iglesia parroquial, a la derecha del. altar mayor, hay un 'rnonurnento funerario a Luis de perteneciente Salcedo, con estatua orante del fin en nicho entre column as ado, estriadas, corona-do par blason y dos estatuas alegoricas. Este monumento esta labrado marrnol en rojo y blanco y es del siglo XVII. Descendiendo hacia Cuenca y en su partido, encontramos el pueblo de Arcos de la Cantera que; como otros de la provincia, conserva ingrates recuerdos de la guerra carlista. Pero 10 que ofrece mayor interes es el techo de alfarjia que posee su iglesia parroquiaL En todo el trayecto de retorno se suceden manteniendo la lucha, caracteristica del panorama paisajes del mayor interes conqucnse, entre el sentimiento bucolico y el drarnatico, entre la arboleda amen como un a, jardin, y cl hosco monee dominado par altos pefiascales. 140 "V!.TE �. TORRE DEL RELO) Y PORTADA DE LA IGLESIA DE SANTA MARfA DE CASTE)ON SE.GUNDO ITINE.RARIO Huete La noble y leal ciudad d'e Huete, en la linea ferrea Madrid Cuenca, esta enclavada en la falda de un cerro coronado par los ruinosos pare­ dones de un castillo. El hallazgo de marrnoles, mosaicos y tejuelos de «terra sigillata» nos indica que rernotas civilizaciones pasaron por alli, y en la Historia de Aben-Adhari, resalta la importancia que adquirio la antigua Web de (Huete) entre los musulmanes. La muerte de Almondir, la prision del Conde de Saldana, las hazafias de Alvar-Fafiez, pariente del Cid y las rivalidades entre los Castros y Laras, son memorables su­ cesos anteriores a la Reconquista (19 de julio de 1179). Habia forma do Huete parte de la dote asignada por el Rey de Sevilla a ,su hija Zaida, al casarla can Alfonso VI de Castilla, para volver, mas tarde, a poder l de los moros y ser reconquistada despues de la toma de Toledo. Desem· 14! --- _- -- --- r- HUETE. ANTIGUA MANSION NOBILIARIA peno importante papel en las diversas conti end as medievales; Juan II le concedio el titulo de Ciudad ; Enrique IV la cedio en ducado a Lope de Acuna y en 1476 volvio de nuevo a la corona, cop el titulo de «La Noble y Leal Ciudad de Huete», otorgado por los Reyes Catolicos. Du­ rante el siglo xv cornenzo su periodo de mayor prosperidad, que abarca el tiempo renacentista, Quedan algunos lienzos de sus murallas. De las ocho parroquias y seis que llego a tener, solamente quedan restos, excepto en 10 to­ iglesias cante a unos pocos edificios, de los que destacarnos la parroquia de San Esteban; Santa Maria de Castejon, que perteneci6 a las religiosas justinia. nas de Jesus y Maria, obra erigida en el siglo XVI por el arcediano Marcos de Parada. Su fachada principal tiene interes por la hermosa portada de dos cuerpos, con column as de orden jonico, estatuas de San Pedro y San Pablo en los intercolumnios de hacia 1576. Asimismo, las iglesias de San Nicolas y de San Pedro y el convento benedictino. En la antigua iglesia de Santo Domingo, hay una estatua yacente del siglo XV, que Cua­ drado supuso corresponder a Andres Gonzalez de Monterroso, personaje del tiempo de los Reyes Catolicos, Tarnbien hemos de citar la Casa Con­ sistorial y algunas mansiones que poseen caracter y datan de los siglos XVI! XVIlI. y 142 1 ...... IIIIIIi. TARANCON. IGLESIA PARROQUIAL Tarancon y Horcajo de Santiago Cabeza del partido judicial de su nombre, Tarancon se menciona des­ , de el periodo visigodo. En la Relacion topogrdjica de 1575 se dice que «fue aldea de Alharilla, tres leguas entre Norte y Poniente, hasta 1193 en que fue destruida, pasando a depender de Ucles, hasta 1537, en que se la declare villa independiente, en la jurisdicci6n de Ocana y desde 1563 en la de Ucles»: La iglesia es muy amplia, de tres naves, y data del si­ glo XVI, con portada g6tica y esbelta torre-carnpanario. Tiene un retablo de la epoca, conimageries alojadas en hornacinas; custodia del siglo XVI; buena cajoneria de nogal en su sacristia, e interesantes ternos liturgicos. En las cercanias de la poblacion se halla la ermita de Nuestra Senora de Riansares, patrona de la ciudad. De esta, hemos de citar tarnbien algunas calles de evocador ambiente, los restos de muralla con puertas de arcos de medio punto y deprimidos, y el palacio del Duque_ de Riansares. Horcajo de Santiago, villa del partido de Taranc6n, tiene iglesia del siglo XVI. Por los documentos se sabe que, en 1515, se hallaban al frente de su construcci6n [uan de Hornedo y Garda de Hermosa. Pero el interes principal radica en dos bellas pinturas g6ticas, que han dado nombre al Maestro de Horcajo, an6nimo, clara mente emparentado con la escuela tole­ dana de la primera mitad del siglo XV, derivada del italiano Gerardo Star­ nina y que se halla representada tarnbien por Rodriguez de Toledo. Es muy probable que las dos tablas de Horcajo fueran pintadas en la ciudad 143 HORCAJO DE SANTIAGO. TABLAS DEL SIGLO XV del Alcazar. Representan la Anunciaci6n y la Epijania, mostrando 'la 'l11a-: nera del artista un suave lirismo que armoniza los factores convencionales cuidado . para lograr imagenes de gran efecto, con fondos arquitect6nicos, con cierta frialdad interpretativa, dibujo de rostros . y manos, aunque SaeJices La villa de Saelices, en el partido de Taranc6n, _ no posee especial 'in­ despoblado el conocido e!l teres pero en su terrnino se halla artistico, por nombre de Cabeza de Griego, donde se han encontrado ruinas romarias anfiteatro y -]0S de cierto valor: el recinto de la antigua ciudad, el del Taracena Aguirre. restos de un supuesto santuario de la diosa Diana, segun exis. Como indica este autor, Cean Bermudez sefialo la posibilidad de que tiera tam bien un teatro en esa localidad. Mas importancia tiene la basilica, 144 MONASTERIO DE OCLES descubierta ya en la segunda mitad del siglo XVIlI. Era de las mayores de Espafia (48 x 26 metros), con tres naves separadas por diez columnas por cada lado, en forma de arco de herradura, obra visigoda del siglo x. EI abside se hallaba mas alto de nivel que las naves, acaso precedido por una nave transversal, con acceso por dos escaleras laterales. Su estructura present6 semejanza con la de algunos templos cristianos del Norte de Africa, como sefiala Schlunk. Se conserva una inscripcion funeraria del Obispo-Sefronio (550), encontro en una pequefia estancia del lado que se Norte, y que facilitafeoha Iimite. De estas ruinas proceden dos una' relieves, uno de ellos en el Museo Arqueol6gico Nacional de Madrid y empotrado el otro en un muro del edificio de las caballerizas del Monas­ terio de la cercana villa de Ucles ; este ultimo presenta un motivo de rosetas, simetricamente sernbradas en el interior de una red formada por oct6gonos y, en una suerte de friso, un motivo de meandros espirales en­ trelazados. Tarnbien se hallaron capiteles en Cabeza de Griego, de arte visigodo. Obvio es sefialar que el interes de esta zona de excavaciones es arqueol6gico antes que propiamente artistico, pero hay que destacarlo debi­ damente por su trascendencia en lao historia de la provincia y por d. gran . valor monumental que tuvo la aludida basilica. 145 10 UCLES. FACHADA PLATERESCA DEL MONASTERIO Ucles La villa deUcles, perteneciente III partido de Tarancon, hubo de existir ,ya enepoca iberica, pero no se .ha identificado aun con seguridad can la Oeilisromana; adquirio particular importancia durante la dorninacion arabe y, figure entre las villas' que elirey moro de Sevilla Ebn Abed dio como dote a .su hija Zaida, al casarla con Alfonso VI de Castilla. .Pronto fue quebrantada la paz y. .en la batalla de, Ucles, en 1108, muere el infante Don Sancho, hijo de lQs antes citados. Tras diversas alternativas, Alfon­ so VIn reccibra Ucles para la cristiandad- y la cede a la Orden de Santiago, incorporandola los Reyes Catolicos a .la Corona" a fines del siglo xv. El prior de Ucles tuvo grandes, privilegios, jerarquia de Obispo y su diocesis integra, hasta 187.3, numerosos pueblos de Cuenca, Toledo y Ciudad Real. Naturalmente, los monumentos mrisirnportantes de Ucles se hallan in­ timamente asociados a 16s hechos- historicos descritos. Sobre una pequefia colina, que se eleva sobre la. niargen del r io Vedija y bellas arboledas, aparece el medieval castillo de .Albarllana, con dos torres unidas por un de -Enfrente, al fondo de espaciosa r arco y extensos lienzos muro. .una plaza se encuentra el magnifico .monasterio edificado en los siglos XVI a Posee esta construccion la carac­ XVIII, que seguidamente describiremos, teristica «expresion» hispana a la vez religiosa y militar, de templo y Ucr.ss. ASSIDE PLATERESCO DE LA IGLESIA DEL MONASTERIO 147 Uci.ss. PORMENOR DE LA FACHADA PLATERESCA DEL MONASTERIO .alcazar, acentuada por la condicion del emplazamiento. A cornienzos del siglo XVI habia en este lugar una iglesia de una sola nave, abovedada, con cuatro capillas al lade ·del Evangelio y claustro en el opuesto costado. Entre 1500 y .1529 se efectuaron diversas obras de reparacion y se levanto una nueva torre del homenaje, que subsiste, aun cuando de escaso interes artistico. Jose Marla Azcarate, en su articulo El Con vento de Ucles y Francisco de Luna, maestro de canteria, en Archioo Espaiiol de Arte (num, 115, 1956), informa que P-edro de Biedma fue el principal de los maestros de ese periodo, secundado por otros varios, entre quienes aparece Juan de Hornedo y Garda de Hermosa, constructores de la nueva iglesia de Horcajo de Santiago. De aquel ternplo, claustra y dependencias nada se conserva, con excepcion ya aludida de la terre del homenaje y de algunos lienzos de muros. Una inscripcion muy perdida indica que el r*onasterio actual cornenzose el 7 de mayo de 1529, durando UllOS' veinte afios la primera campafia que corresporide al estilo plateresco, durante la cual se edifice la nueva' iglesia, de mayor tamafio que la anterior, y el ala oriental del claustro proyectado, que se construiria mas tarde, en el siglo XVII. Azcarate, a' quien seguimos, sefiala que en 1537 estaba ya construida buena parte del llamado cuarto nuevo, una bella escalera de caracol de acceso a la cripta-panteon la sacristia, el tesoro -y una estancia , , destinada a refectorio o sala capitular. EI maestro que dirigio to do ella seria Francisco de Luna, mencionado en 1537 como «maestro principal 148 I I. UCLE,S, VENT ANAL Y ESCALERA DEL MONASTERIO de la obra» y que conservaba, entre sus oficiales, a Garda de Hermosa y Juan de Hornedo. Retrocedamos para describir y comentar las citadas estructuras y de­ pendencias. La faohada del convento que da a la villa, que prosigue en el abside de la iglesia, es del estilo plateresco de la primera epoca, perte­ neciendo al ciclo de Sigiienza y del Hospital de la Santa Cruz de Toledo, segun Chueca. La aludida fachada se divide horizontalmente en tres cuerpos por las Iineas horizontales de impostas y cornisas. La ornamen­ taci6n se condensa en las hermosas ventanas, dispuestas irregularrnente no s610 en 10 que a la distancia entre ejes concierne, sino en su disposici6n en altura. El abside muestra salientes contrafuertes de marcado valor geo­ metrico, con lienzos apanelados y pequefios tabernaculos rematados con frontones triangulares en las caras exteriores de dichos contrafuertes en la zona interrnedia. La inferior es tratada como basamento y presenta relieves ornamentales con guirnaldas, saeteras enrnarcadas con ornatos en relieve y, en la fachada conventual, ventanas de menor importancia, 'de forma cuadrada. Las ventanas del cuerpo alto son muy abocinadas y tie­ nen decoraci6n de. veneras. Figuras aleg6ricas, medallones androcefalos y menudas labras de grutescos y trofeos militares constituyen los ricos en- 149 UeLEs. INTERIOR DE LA IGLESIA marcarnientos. En los tabernaculos de los contrafuerres hay alojadas es-: culturas de personajes sacros. Continuemos con la parte plateresca en el interior. Tiene especial im­ portancia la sacristia, de dos tramos, con b6vedas de cruceria en estrella cuyo caracter gotico terminal se aviene a las labores platerescas que recu­ bren los 'arcos y enmarcamientos interiores de los ventanales gue son rec­ tangulares y de dos cuerpos, con bellos frisos y remates. Las nervaduras apean en mensulas labradas con flora de estilo aun gotico. Se conservan hojas de ventanas y puertas renacentistas de casetones. Tras la sacrisria 1 viene la estancia destinada al tesoro y luego al relicario, que comunica , con la iglesia. Esta es de una sola nave, con pilastras estriadas, crucero alto, boveda circular. La nave tiene boveda de canon sobre la cornisa. EI altar mayor se halla separado por una reja del siglo XVI y tenia retablo de Francisco Garda Dardero, cuyo cuadro central fue obra de Francisco Ricci, pintor de camara de Felipe IV y de Carlos II. Esta iglesia poseia valiosas pinturas de Tristan, discipulo del Greco, de Carducci y de escuela de Ribera; debe citarse la silleria de coro tallada en nogal y cuyo estilo siguio el modelo de la del Escorial. Bajo la capilla mayor se encuentra ' el pante6n, con enterrarnientos de prelados y guerreros. Otra pieza de importancia en el monasterio y que corresponde tambien 150 UCLES. ARTESONADO DE LA SALA CAPITULAR a refectorio 0 sala capitular, a la que a la etapa plateresca es la destinada antes ya hicimos alusion, Lo principal de dicha estancia es el artesonado, obra tam bien del siglo XVI, con casetones octogonales que en el centro tienen rosetas, con excepci6n de la linea mas exterior, que presentan los bustos del ernperador Carlos I y de los 36 maestres de la Orden, as! como uno con calavera se cree alusi6n a Don Alvaro de Luna. Sobre un que friso de labras alegoricas, corre la inscripcion latina en la que puede se leer la fecha de 1548. Con esto termina 10 concerniente al estilo plateresco. Hemos de citar al respecto la opinion de Chueca, quien sefiala que Andres t ; Vandelvira, el gran maestro de la ,catedral de [aen, inici6 su carrera pre­ De cisamente en la provincia de Cuenca y en el monasterio de Ucles. un pleito entre el prior Pedro Garcia de Almaguer y el juez Tomas de Ribera se exfrae la noticia de que, en aquel afio (1530), trabaja como can­ tero en Ucles Andres de Vandelvira, bajo las ordenes «de algun maestro toledano». cierto Al siglo XVII corresponde la magna obra del- claustro, 'que respira de Mora, aire escurialense, habiendose dicho que trabaj6 en el Francisco de arquitecto de Feli­ discipulo de Herrera, al cual sucedi6 en el cargo cita como de Andres Segura, 'pe II. La grandiosa cupula del crucero se hubieron de intervenir asegurandose en diversas que y ocasiones partes 151 il . UeLEs. C LAUSTRO DEL M ONASTER�O � I� � I J UCLES. PORTADA DEL CLAUSTRO (1735) 153 UCLI�S. RELIEVE VISIGOI[)O, PROCEDENTE DE SAELICES, Y RUINAS DE LA IGLESIA DE SANTA ]\{ARiA en la construcci.6n los maestros Pedro de Tolosa, Garcia de Mazuecos, Diego de' Alcantara, Lizargarate y Carbonell. Como hemos dicho, el patio tiene un caracter gTandioso, con porticos de medio punto en la galerfa baja y ventanas rectangulares en la alta, cobijadas bajo arcos de igual curva, decorativos mienrras los ejes verticales son implantados por pilastras y finas columnas. Debe destacarse el ornamentado aljibe central. A este estilo del XVII corresponde la magnifica escalera que conduce al claustro "7 alto, debiendose citar tam bien la biblioteca, cuyos volurnenes fueron tras- ladados al Arohivo Historico Nacional y Biblioteca de Cuenca, en 1872. Atendiendo de nuevo al exterior, vern os el estilo del XVII en la portada de la iglesia, de dos cuerpos, con dos column as de orden corintio a cad a lado de estriados fustes y hornacinas en los intercolumnios, sin las esta­ tuas que corresponderian, Bajo el Ironton triangular que remata el con­ junto, un medallon en relieve representa al titular Santiago. Otra portada, que ofrece gran contraste con la que se acaba de describir, es la del claus­ tro, obra de 1735 y que Kubler atr ibuye a Ribera, mientras con anteriori­ dad se destacaba solo su caracter «churrigueresco». El tratadista norteame- 154 CALIZ OSTENSORIO DE LEGANIEL Y FACHADA DE LA IGLESIA DE CARRASCOSA DEL CAMPO ncano mencionado sefiala que dicha obra sigue el modele de la portada del antiguo Hospicio de Madrid. Sin embargo, el conjunto alegorico de esta fachada de Ucles le da una gran originalidad y una rnovida fantasia que, en espiritu, ace rca la creacion a las barrocas concepciones de la etapa final del gotico y al mundo de los grutcscos. El patron de Espana, blan­ r diendo una gran Espada en Ia diestra y con estandarte en la siniestra, remata una verdadera pirarnide de simbolos, con coronas, blasones, mons­ truos, angeles, leones, ten antes, guirnaldas, etc. destacando un sol ra­ diante bajo los mismos pies del Apostol. En este monasterio de Ucles re­ cibieron sepultura el poeta Jorge Manrique y su padre el gran maestre de Santiago. No hemos de olvidar el fragmento visigodo, citado al referirnos a Saelices que se halla empotrado en un muro del edificio de las caballerizas del monasterio. En Ucles, merece tambien la pen a visitar las ruinas de la iglesia de Santa Maria, que parecen pertenecer a un lejano templo egipcio, 155 con los rotos fustes de sus columnas y los perfiles truncados de sus agiles areos. Carrascosa del Campo Villa del de Huete, tiene iglesia parroquial de interes, cuyas partido prineipales corresponden al siglo xv. Junto a la maciza torre, estructuras que mas de castillo pareee que de templo, se abre la portada eonstituida por un areo de medio punto, a modo de p6rtieo y, en el interior, otro areo deprimido, con eolumnitas £laqueantes labradas, dos medallones eir.­ cuI ares a ambos lades del remate del areo y jambaje adornado tam bien eSJl1 ornamentaei6n en relieve. En el interior se conserva algun. retablo del -siglo .XVI de relativa importaneia. 156 CASTILLO DE BELMONTE TERCE.R ITiNERARIO Belmonte . En un paisaje caractetisticamente propio de La Mancha, y mas pr6xi­ mo ya Alcazar de San Juan (Ciudad Real) que a Cuenca, ciudad, en­ a contramos el evocador Castillo de Belmonte, que protege a la villa del mismo nombre. Esta fue aldea independiente de Alarc6n hasta 1261, afio en que el rey Don Pedro 1<]. hizo independiente. Pertenecio a los marqueses de Villena y en su termino se han verificado hallazgos ibericos y romanos de escasa importancia. De su antigua muralla conserva un vasto lienzo, de mas de un ki16metro, que flanquea la villa y va a imbricarse en el recinto murado bajo del castillo. Este fue construido por Juan Fernandez Pacheco, en 1456, sobre el cerro de escasa altura que domina la comarca. Este castillo se halla muy bien conservado gracias a la restauracion ini­ ciada a mediados del pasado siglo, bajo la direcci6n del arquitecto Sureda. Tierre torres cilindricas que elevan su perfil estrella y robustas planta en altura y sobre el por similares torres de menor primer recinto, protegido ] altas almenas escalonadas, Es tradicion .que 'en este recinto murado habit6 Dona Juana «La Beltraneja. cuando Pacheco la tomo bajo su proteccion. La -puerta del castillo es muy interesante, con su arco trebolado de pura 157 CASTILLO -DE BELMONTE esencia gotica, subrayado por un vierteaguas de igual forma y exornado su timpano con la figura en relieve de un caballero 0 paje que parece ejercer la funcion de tenante, al sostener un yelmo con lambrequines sobre el escudo del lado siniestro. Traspasado el umbral, hay un armonioso patio de dos 'galerias de arcos ojivos, geminos los de la alta. 'En el interior .se conservan algunos elementos ornamentales de la epoca, como la deco­ racion prolija de ventanales, con fauna y flora. La iglesia parroquial de Belmonte es obra muy antigua, reedificada en el siglo xv, destacando desde la lejania su alta y maciza torre. Es in­ teresante resefiar que Torres Balbas dice que la «disposicion excepcional» del campanario de Belmonte recuerda a un alrninar musulrnan. Tambien ofrece interes la portada, con una estatua en el tirnpano sobre el hueco geminado que muestra valiosas puertas enriquecidas con herrajes goticos de caracter popular, y forrnas muy vigorosas e imaginativas. Esta iglesia, dedicada a San Bartolome, fue elevada a colegiara en el sig,lo xv. Su -planta es de tres naves, con bovedas de cruceria que muestran un influjo del gotico levantino, con column as sin capiteles y cierta severa y robusta . .tosquedad en el conjunto. El alrar mayor tiene retablo del siglo XVII, con " imagenes alojadas en .hornacinas y un relieve en el coronamiento, bajo Ironton curvo.· Se halla Hanqueado por dos arcosolios en los cuales hay las estatuas orantes de Don Juan Paoheco y su esposa y de Don Pedro Tellez Giron y la suya. Son esculturas talladas en alabastro, de buena mano, pero no obras de arte sobresaliente, y corresponden al estilo de -158 LA IGLESIA BELMONTE. PUERTA DEL PATIO DEL CASTILLO Y PORTADA DE mediados del siglo XVI. En los timpanos de los remates g6ticos de los ar­ cosolios, los blasones de los finados en relieve, con flora ornamental que resigue y enrnarca los monumentos descritos. otros retablos de interes en esta iglesia; uno de ellos, recompues­ Hay cinco medias figuras to, mucstra en la parte baja una predela pict6rica con del siglo xv y", en la parte superior, un hermoso triptico, con probabilidad obra flamenca importada,· cuya escultura revel a el estilo de transici6n . al XVI. .Hay dos tablas de pinrura en el coronamiento y falta el Calvario de que con s�gurida-d ocupaba la espina. El guardapolvo es un marco estilo rococ6. Otro retablo, del XVI, muestra relieves escult6ricos de cierta finura, especialmente expresivos en 10 tocante al movimiento. Esta dedi­ cado a la Vida de la Virgen. Hay tarnbien otro retablo pict6rico, de fines del siglo XV, dedicado a San Pedro. Debernos lIamar la atenci6n asimismo, sobre las interesantes rejas con frisos repujados en chapa, figuras y ani­ mada vida ornamental. En urr altar lateral, hay un buen grupo escultorico, Finalmente hemos XVI, que representa el «Entierro de Jesus». [ del siglo de referirnos a las sillas de coro, trasladadas a este .lugar desde la catedral de Cuenca, obra contratada en 1454 por Hanequin y Egas de Bruselas. Los relieves tallados en los respaldos, bajo arcos conopiales 0 trilobados 159 I !l I I I I I' � ... BELMONTE. ANTIGUA IGLESIA. RETABLO Y SEPULCRO EN LA PARROQUIAL BELi\WNTE .. INTERIOR "DE LA IGLESIA PARROQUIAL 161 11 BELMONTE, SANTO ENTIERRO, .EN. LA' PARROQUIAL tienen fuerza y contencion plastica, sobresaliendo �las figuras aisladas que sostienen filacterias, , No podernos abandonar Belmonte sin algunas otras citas y referen­ cias, La -villa, 'aunque no' posee rnuoho caracter, tiene aun algunos edificios del siglo XVII, cuyas portadas· con frontones y escudos, y paramentos de silleria ennoblecen �l' ambiente. No podemos olvidar que aqui nacio el gran poeta religiose Fray Luis de Leon (1528.1591), cuya-s liras de pausado ritmo tanto infiuenciaron las letras hispanas, San Cl�mente De paso para San Clemente, citaremos los molinos de Mota del Cuervo cuyas aspas giran todavia como en tiempos de Cervantes, sin que nada en el lugar perturbe lit intensa evocacion. San Clemente es cabeza judicial del partido de su nombre .y .fue fundada a fines del siglo X por Clemente Perez de Rus, segun atestiguara la lapida descubierta en la iglesia antigua al construirr la actual, en el, siglo xv. Este temple fue edificado por el - marques de Villena y maestre de Santiago, Juan Pacheco, quien otorgo a San Clemente el titulo de .villa. Entre los monumentos notables hernos de citar la llamada Puerta de la Inquisicion, con relieves y Ironton rota con cruz en medio; Ia Casa Consistorial, del siglo XVI, en cuya fachada 162 BELMONTE. RETABLO (1546� DE LA CAPILLA DE LOS DIEGO DE LEON, EN LA PARROQUIAL 163 I I SAN CLEMENTE. SOPORTALES DE LA PLAZA MAYOR Y xnco ROMANO aparece un blason del tiernpo de Carlos I, sobre la doble gale ria de areos de medio punto que se abren 'junto a la torre de severa estructura con rernate piramidal. Debe mencionarse tambien el antiguo arco, que se dice romano, : estribado en la iglesia, con ediculo barroco de fronton roto y relieve con escudo de armas. Tambien merecen atencion la gotica cruz de San Roque, de alabastro, con relieves; y la Hamada "Torre vieja». Varios conventos, el edificio residencia de los padres jesuitas y cliversas casas nobles con piedras arrneras contribuyen al caracter de Ia villa. En esta hubo, en el siglo renaciente, una prospera artesania, destacando la obra de los espaderos como Lepus Aguado, cuyo punzon presenta una "C» bajo corona. Sisante y Valera de Arri·ba (hoy Valeria) La villa de Sisante, del partido de San Clemente, tiene en su monaste­ rio 'de monjas de Santa Clara una magnifica imagen de Jesus Nazareno, obra de Luisa Roldan (1656 1704), hija de Pedro Roldan, discipulo de Montafies. La remata. La vecindad de los pinos y de los' rnatorrales acennia aun sus dimensiones grandiosas y la te?ltura de su materia muy porosa. A conti­ nuacion vienen los '«barcos», alineados .segcn su eje mayor, y con una fidelidad de trazado tim asornbrosa par la ,«popa» que justifica la desig­ rlaci6n. Estos barcos carecen de arboladura, pero parecen los navies ade­ c�ados para llevarnos sabre el «mar de piedra» gris y ondulante en su quietud que se-extiende: por algunos -parajes de 1a Ciudad Encantada, mien­ tras par otros' Ia envuelve un rumoroso bosque de pinos. Los barcos, con todo, estan dramaticarnente clavados sobre unos anchos pedestales y 5610 con el transcurso de 165 milenios avanzaran hacia la meta de su aniquilaci6n. Rodeado de rnontones de piedras que ernergen entre la irregulares hierba y. proyectandose sobre otras masas rocosas, aparece el «perro» es­ pecialmente definido errIa cabeza y en las, proporciones generales del su­ puesto cuerpa.' El «callejon del novillo» alude a otra formacion similar­ mente: identificable-y-a una 'de las ' largas grietas por .las que' el visitante puede pasear con cuidado de no perder el hilo -de Ariadna que le perrni­ tid iniciar el retorno. Hay varios de los llamados «yunques», tan parecidos 190 ClUDAD ENCANTADA 1.05 AMANreS 191 ClUDAD ENCANTADA a como a gran des dolmenes construidos por una raza de ciclopes, y estos en los que las losas inferiores se hubiesen adherido, compactas, para mejor dar resalte a la masa superior. Un «pico» y un «rnartillo» han sido suge­ ' ridos a la vez pm su figura y por asociacion de ideas con respecto al «yunque». En esta .fragua mitologica han de haberse producido las armas para la lucha entre los dioses y los titanes. Prosigue la fauna fabulosa, que recuerda los bestiarios medievales, con un macizo y ovillado «caracol» que aparece junto a una larga muralla petrea y con un bien dibujado perfil de «dromedario» que destaca contra la airosa si'!ueta de un grupo de pinos. El cuello de este animal, que parece estar arrodillado, se halla tan erosionado y agrietado que no creemos lejana la fecha de _su decapita-. cion, pero puede tratarse de siglos. El llarnado «Puente romano» es un muro ahuecado en forma de arco, estableciendo un paso a traves de la piedra, en cuya cima crecen matorrales. La «cara del hombre» recuerda realmente aquellas gigantescas cabezas­ nos retrato esculpidas en alguna ladera de monte, aunque sometidas aqui a un tratamiento de disolucion que se aproxirna a la estetica del estilo in­ formalista.· El rictus de la boca y la fosa nasal estan elaramente dibujados, En virtud de la ley de pregnancia, estudiada por la Gestalttheorie, la mi­ rada del contemplador completa autornatica e inconscientemente la imagen, pues los datos para el reconocimiento son mas que suficientes. El hallarse envuelta entre verdes rarnas de pinar acusa su caracter fantasmagorico. La 192 CIUDAD ENCANTADA «porra» es una masa parecida al «torrno alto» que mencionarnos ante­ riormente. Se eleva a la altura de un os diez metros y su rnitad inferior se halJa considerablemente mas rebajada por la erosi6n. De nuevo retornan los animales fabulosos, gue nos recuerdan grabados medievales y aparecen «Ia focal), el «cocodrilo» y el «elefante», como protagonistas de un circo de cierto matiz infernal. El «hipopotarno» .es una enorme pefia que emerge como un navio y en cuya proa se pueden identificar los macizos rasgos. _ del animal gue los egipcios consideraron simb6lico de la diosa madre, o de las aguas prirnordiales y del barro de donde han surgido todos los seres y todas las forrnas. Vienen despuesformas de caracter arquitect6nico, como el «corredor» perfectamente trazado, y el curio so «tobogan» 'que desciende entre taludes irregulares. Tarnbien el «puente mayor», con su larga pasarela casi cilin- 193 13 I CWDAD ENCANTADA. A��� 194 drica, sugestion de una estructura debida a la mano del llombre. ofrece la Una serie de «hongos», pese a su denorninacion, evocan mejor otras cons­ trucciones primitivas, men os motivadas por cualquier funcion utilitaria que por un desconocido rito magi co 0 religiose. Con agudeza, y solo por su proximidad y mutuo enfrentamiento, se ha dado el apelativo de «Los arnantes de Teruel» ados grandes pefias separadas por una exigua distan­ cia, semejando dos rostros en constante conternplacion. Quedan otros nu­ merosos pormenores cuya cita seria 'inacabable, en el interior de, esta Ciu­ dad Encantada. Nuevos «yunques», «tortugas», «caimanes», «puentes», y sobre todo serpenteantes corredores que dan lugar a un verdadero nudo de caminos pletoricos de misterio. Segun los puntos de vista, las pefias de extrafias forrnas pierden la figura que permite su relativa identificacion, y se transforman en puros simbolos de la ernergencia vital, del empuje crea­ dor y formante de la Naturaleza. Esos juegos cambiantes multiplican las composiciones y los aspectos de esta gran obra maestra de la morfologia de las rocas y de la tierra y a todo este repertorio de cambiantes se ilgrega el que facilitan las luces con su diario transcurso, desde la palida claridad de los crepusculos al rojo dorado de los mediodias. Cada hora da a la Ciudad Encantada un caracter distinto, un color que matiza con inten­ sidad las expresiones propias de conjuntos y detalles. Asi, al anochecer, con la progresiva debilitacion de la luz y la invasion de las sombras azules y violaceas, el aspecto arnenazador de muchos de estos pefiascos se torna mas agresivo e inquietante, mientras al esplendor del mediodia, especial­ mente en verano, la «ciudad» parece convertirse en un vivero de leones. Dejemos ya este panorama lleno de arnbiguedades, apto para ser in­ : cluido entre 'las obras de arte de «periodos inciertos» y cuyos sign os pre­ cursores encontramos ya en el mismo paisaje de la capital conquense, surgiendo tambien, discontinuos a ,10 largo de las conca vas hoces de sus rios y de la mezcla combativa de sus llanos y de sus montes. Pero como deciamos en nuestras palabras preliminares a la presente guia, el recuerdo de este monumento complejo y vastisimo, se asocia intima e indestructi­ blernente a cuanto lleve el nombre de Cuenca. Se contemple con la inge­ nuidad del hombre del campo, 0 con el bagaje cultural del erudite, la Ciudad Encantada posee uno de los mas hondos dinarnismos de fantasia y ensuefio que el pensamiento pueda apreherrder sobre la superficie del planeta. Huelamo y Tragacete Esteantiguo pueblo serrano, recostado en una ladera que mira -al me­ una villa diodia, era perteneciente a la Orden de Santiago; .ostenta, en 10 alto de uri penon, los restos del-que antafio fuera su farnoso castillo. Aqui vio la luz primera el 'celebre capitan Romero, el de las Hazaiias; que asorn­ bro por su valor en la bataUa .de Pavia. Sin dejar .la carretera, al llegar a su final, (kilometre 7.0)' se .encuentra el pueblo de 'Trayaccta, hoy favorecido con moderno Albergue de serrano Alta Montana (1650 metros de altitud). Entre los sitios mas pintorescos 195 CANETE. PUERTA .PRINCIPAL DE LAS MURALLAS que 110S ofrece Tragacete, podernos citar: el Estrecho del lnjierno, los Poyales, el Vasallo, San BIas y el Cerro de San Felipe, con el nacimiento del [ucar. Canele y Salvacafiere La villa de Caiiete, cabeza del partido judicial de su nombre, se halla en un terreno cuyos montes reciben nombres tan curiosos accidentado, como «Hoz del Cubero» «Cabeza de Don Pedro» - «el Matorral», - que muestran la tendencia interpretativa popular, como hemos visto maxi­ mamente representada en «La Ciudad Encantada». Se atribuye a Cafiete origen arabe, con el nombre de CANNET. Fue fortificada Y: conserva restos de -sus murallas y castillo restaurado en 1839 por paredones de su los carlistas. Fucron el Medioevo, los Hurtado de Marqueses de Cafiete, en Mendoza, descendientes de la reina Dona Urraca, y naci6 en la villa el • celebre valido del Rey Juan Il, don Alvaro de Luna (1388·H53), cuyo poder lleg6 a rivalizar con el del monarca, 10 que le vali6 ser decapitado . en Valladolid. En la iglesia .parroquial de la villa y en Nuestra Senora del Campo se conservan tablas del siglo XVI, de estilo marcadamente flamenco. En la poblacion, tiene in teres 'Ia Plaza Mayor tipicarnente hispana, con sus. 196 I CANETE. LA PLA.ZA MAYOR edifi�ios y soportales. Muchas de sus casas revelan tener tarnbien mucha antigiiedad. En los confines de Cuenca con Teruel se halla la villa de Salvacaiiete, que seha hecho famosa recientemente, por el rico tesoro encontrado en sn terrnino municipal. Dejando aparte otras efernerides, vamos a concre­ tarnos a resefiar este rico tesoro artistico. Las noticias del mismo son de­ bidas al malogrado arqueologo don Juan Cabre, que acaso fue el unico que supo valorar este hallazgo, que por si mismo bastara para formar . un verdadero Museo Provincial. Decia asi este conocido hombre de cien­ cia: «En el comercio de antigiiedades de Madrid se encontraba un tesoro de plata, descubierto por un cazador, hace pocos afios (en el afio 1932), en Salvacaiiete, provincia de Cuenca, Este tesoro he tenido la suerte y fortuna de estudiarlo con detencion, por haberlo tenido en mi poder varios dias, gracias a don Manuel G6mez Moreno, a quierr los anticuarios rnadrilefios se 10 habian confiado para las gestiones oportunas de adqui­ sici6n por el Estado. Este tesoro esta integrado por muchas piezas de plata, de caracter muy hornogeneo, a excepci6n de un lote de monedas de la Republica Romana. Su maxima singularidad estriba en que no se trata de uno de tantos descubrimientos en la Peninsula, Iberica, pertene­ cientes a plateros y artifices que los escondian para fundirlos cuando sus circunstancias profesionales se 10 exigian, sino que en est a ocasi6n, se trataba de un gran lote de piezas, probablemente votivas, y tal vez eran 197 MOYA. ORFEBRERIA LlTURGICA, EN LA PARROQUIAL parte de los tributos,en plata, que el pueblo indigena estaba obligado a pagar como impuesto de guerra, durante las guerras celtibero-romanas, cuando estes dominaban a Espana». Tesoros como el de Salvacafiete, tan solo han aparecido en el Sur y Levante y no tan completos. Se ha llegado a la conclusion de que los pla­ teros que labraron las piezas de Salvacafiete, en los siglos primero y segundo antes de Jesucristo, pertenecen a la cultura artisticamente deno­ minada celtiberica. 198 -, \ Boil.iches, Villar del Humo y Moya Otro de los pueblos que merece ser visitado, en este itinerario, es Villar 'del HU1120. Puede hacerse el recorrido desde Bonich es, perteneciente al partido judicial de Cafiete, pues tambien en el terrnino de Boniches exis­ ten abrigos rocosos, con pinturas rupestres. Lo mismo las de Villar del Humo, como las de Boniches, pertenece n a un estilo intermedio, entre el naturalismo del arte franco cantabrico y el mas libre dinamismo esque­ matico del' �-' '1( -' MAPA DE LOS ITINERARIOS INDICE ALFABETICO . Este indice -debe utilizarse cuando se desec situar en la Guia y en el plano 'de la Ciudad el -monumento que interese, La prim em citra dcspues del nombre corresponde at de ordcn en la Gaia y at t}ue !leva el manu­ I mento en el plano; la segundo a la pdgina en que se cita, y la tercera, precedida de una letra, a su sttuacuin en el plano. Las poblaciones de la provincia lleoan el numero de la pcigina y la citra con la letra para su localizaci6n en el mapa. Alarc6n; p. 173, D-3. Angustias, errnita de Nuestra Se Almudi, el; 20, p. 127, D-4. nora de las; 14, p. 118, G.-2. Angelicas, convento de religiosas ; Arcos de la Cantera; p. 140. 6, p. 112, G-2. Ayuntamiento; 18, p. 126, F-3. 203 Belmonte; p. 157, D-l. La Frontera; p. 138. Belrhontejo; p. 166, C-2. Benitas, convento de las ; 11, 116, Mangana, torre; 24, p. 132, F-4. p. E-4. Merced, la; 9, p. 114, F-�. Bernardas, con vento de religiosas; Moya j p. 199, C-4. 8, p. 112, FA. Palomera; p� 179, B 3. Beteta; p. 138, A-3. Priego ; p. 138, A-4. Boniohes; p. 199. Rejas, cas a de las; 21, 128, E-5. Buendia; p. 140, A 1. p. Ribagorda ; p. 137. Canada del Hoyo; p. 178, B-3. Cafiarnares ; p.' 133, A-2. Saelices ;. p. 144, C-l. Cafiete ; p. 196, B-3. Salvacafiete ; p. 197. Cardenete ; p.177,.C-3. Salvador, iglesia del; 15, 120, p. Carmelitas Descalzas, con vento de; E-4. 5, p. 109, C·2. . San Ant6n, iglesia de; 12, p. 116, Carrascosa del Campo; p. 156, B-l. n.i. Casa de Beneficencia; 19, p. 127, San Clemente; p. 162, D-2. C-2. San Felipe Neri, iglesia de; 2, pa­ Casas Colgadas; 16, p. 122, G-3 Y gina 104, E-4. G-4. San Pablo, convento de; 4, p. 104, Castillo; 17, 124, G2. p. H-3 .. Catedral ; 1, 17, G-3. p. San Pedro, iglesia de; 3, p. 104, G-2. Ciudad Encantada; p. 184, B-3. Santiago, hospital de; 22, p. 130, . Concepcion Franciscana, convento C 3. de Ia ; 10, p. 114, E 5. Sisante; p. 164, D-2. Solan de Cabras; p. 138, A-3. Episcopal, palacio; 23, p. 131, G-3. Franciscanos Taranc6n; p. 143, B-l. Descalzos, con vento Torcas, las; p. 180. de; 13, p. 117, G-2. Torralba; p. 140. Frontera, La; p. 138. Tragacete; p. 194, A-3. Garcimufioz, castillo de; p. 167. Ucles; p. 146, n.i. Horcajo de Santiago; p. 143, C-l. Una; p. 182. Hospital de Santiago; 22, p. 130, C-3. Valdeganga; p. 166, C-2. Huete; p. 141, B-L Valeria; 164, C-2. p. Villaescusa de Haro; p. 168, C-l. Iniesta; p. 178, D 3. Villalba del Rey; p. 140. J ustinianas, con vento de religiosas; Villanueva de la [ara ; p. 176, D-3. 7, p. 112, F-3. Villar del Humo; p. 199. 204 INDICE GENERAL Este indice debe utilizarse cuando; partiendo de la lcctura de la Gula y conocido su numero de relacum en la misrna, se precise situar el rno­ numento que mteresa. El ntcmero antes del nombre al de orden en la Guia y es el mismo del monumento en el corresponde plano; a continua­ cion se indica la pdgina correspon diente en el texto; [malmcnte, la cijra precedida por una letra fiia la situacion en el plano. En las poblaciones de la provincia se 'cita la pdgina en que. se describenv a continuacion la letra can la citra para su localizacion en el mapa. I. PROLOGO; p. 5. - Arco de J amete; , p. 62. II. -EL PAISA]E CONQUENSE; 1". 11. Capilla Mayor; p. 68. III. LA CATEDRAL; p� 17, G·3. - Coro; 70. p. Capilla del Pilar; p. 22. de Covarrubias; p. 72. Capilla Capilla de los Apostoles ; p. 24, Capilla de los Peso; p. 72. Capilla de San Antolin; p. 24, Altar nuevo de San Julian Altar de San Juan Evangelista y (Transparente); p. 74. San Juan Bautista; p. 30. Capilla de San Roque; p. 74. Capilla del Obispo; p. 30. Capilla Barba; p. 78. Altar de Santa Ana; p. 30. Capilla Vieja de San Julian; Capilla de San Martin; p. 3Z. p. 80. Sepulcros de Montemayor; p. 34. Capilla de Santa Catalina; p. 80. Altar del Angel de la Guarda; Capilla de San Bartolome; p. 82. p. 34. Claustro; p, 84, Altar de Ia Inmaculada; p. 34. Capilla del Espiritu Santo; pL. Altar de San Fabian y San Se­ 84. gina bastian; p. 34. Tesoro Catedralicio ; p. 85. Capilla de Nuestra Senora del IV. OTROS EDlFICIOS RELIGIOSOS; - Sagrario; p. 34. p. 103. Sacristia Mayor; p. 36. 2, - San Felipe Neri; p. 104, E-4. Sala Capitular;' p. 45. 3. Iglesia de San 'Pedro; p. 104, - Capilla .de Santa Elena; p. 49, G-2. Capilla del Corazon de Jesus (0 : 4. Convento de San Pablo; pa­ - Capilla Hondajj ,p. �9. gina 104, H-3, . . Capilla del Socorro; p. 51. 5. Convento de Carmelitas Des - . Capilla de la Asuncion; p. 51. calzas; p, 109, G-2, Parroquia de Santiago; p. 52. 6. Convento de Religiosas An­ - Capilla de Caballeros; p. 54. gelicas; p. 112, G-2. Altar de la Asuncion; p. 61. 7. -Convento de Religiosas Jus­ Capilla Munoz; p. 62. tinianas; p. 112, F-3. 205 PLANO DE , s E F' 1 G CUENCA !:L - Con vento de Religiosas Ber­ Buendia; p. 140, A-1. nardas; 112, F-4. p. Villalba del Rey; pc 140. 9. - La Merced; p. 114, F-3. Arcos' de la Cantera; p. 140. 10. - Convento de la Concepcion SEGUNDO hINERARIO; p. 141. , Franciscana; p. 114, E-5. Huete; p. 141, n-i. 11. -Convento de las Benitas; pa. Taranc6n; p. 143, B 1. gina 116, E-4. Horcajo de Santiago; p. 143, 12. Iglesia de San Ant6n; p. - 116, C-1. P-1. Saelices ;p. 144, C-1. 13. - Convento de Franciscanos Ucles; p. 146, s-i. Descalzos; p. 117, G-2. Carrascosa del Campo; p. 156, 14. - Nuestra Senora de las An­ B-l. gustias ; p. 1.18, G·2. TERCER ITlNERARIO; p. 157. 15. - Iglesia del Salvador; p. 120, Belmonte; 157, Dvl. p. E-4. Soan Clemente; p. 162, D-2. V. - CONSTRUCCIONES CIVILES; pa. Sisante; p. 164, D-2. gina 121. Valeria; p. 164, C-2. 16. - Casas Colgadas ; p, 122, G-3 Valdeganga; p. 166, C-2. y G-4. Belmontejo; p. 166, C 2. 17.-Castillo; p. 124, G-2. Castillo de Garcimufioz ; p. 167. 18. Ayuntarniento ; p. 126, F-3: - Villaescusa de Haro; p. . 168, 19. Casa de Beneficencia; p. 127, - C-l. C-2. CUAjtTO ITINERARIO; p. 173. 20. - EI Almudi ; p. 127, D-4. Alarc6n; p. 173, D-3. 21. - Casa de las Rejas; p. 128, E 5. Villanueva de la 1 ara; p. . 176, 22. � Hospital de Santiago; p. 130, D-3. C-3. . Cardenete; p. ·177, C-3. 23. Palacio Episcopal; p. - 131, G-3. Iniesta; 178, D.3. p. 24.-Torre Mangana; p. 132, F-4. Canada del Hoyo; p. 178, B-3. QUINTO lTINERARIO; 179. b. . Palomera; p. 179, B-3 . PROVINCIA DE CUENCA Las Torcas; p. 180. Una; p. 182. ITlNERARIOS; p. 135. Ciudad Encantada; p. 184, B-3. PRIMER hINERARIO; p. B7. Tragacete; p. 194, A-3. Ribagorda; p. 137. Cafiete ; p. 196, B 3. La Frontera; p. 13S. Salvacafiete ; p. 197. Cafiamares ; p. 138, A -2. Villar del Hurno; p. 199. Solan de Cabras; p. 138, A 3. Boniches; p. 199. Beteta; p. 138, A-3. Moya; p. 199, C-4. Priego; p. 138, A-4. BIBLIOGRAFIA; p. 201. 208 ' riN�fITUTO AMA TUEf< ;'Of ARTl: HlspANICO H4 � (8)0.u:.. 1t6"b-. S�E)r 1{).I$I�. � c_OO 1-