OJIN'y'd6H 3l(J't;Ja I I �H171 'i'" ' ::.J..I i.i.!lS '/ � - . .,. - .�. � . ....... • QUIA DE MADRID , .... GUlAS ARTISTICAS .: � DE#- ESPANA Dtrigtdas po; JOSE GtJDIOL RlcAir EI texto de esta GfJfA ARTfSTICA DE MADRID es original de 'JUAN ANTONIO GiYA NUlVO , > GUIAS 'ARTISTICAS DE ESPANA � .'...� '-� Editorial ARIES JULIA Y MONTAGUD, S. C.' BARCELONA TODOS LOS DERECHOS DE PROPIEDAD, RESERVADOS Priniera edicion, 1944 BARCELONA Gr<;pcos AGUSTiN NI)"REZ Paris, ,08 Tetero"o 70600 - Tolleres - - I DEL MADRID PALEOLInCO "ASIA LA CAPIIALID AD «Madrid, castillo famoso » Aun no 10 era en el Paleolitico. inferior, ... y ya el gran rio que antafio fue el Manzanares a traia a los cazadores che­ lenses; acamparon a orillas del rio; acechaban las reses de los bosques cercanos, y luego nos dejaron en el cerro de San Isidro sus torpes raedcras - de silex, sus cuchillos y sus Aechas. En el periodo achelense perdur6 la pOblaci6n; su industria fue perfeccionandose, y estos primitives, que po­ seian por derecho propio y por herencia aquel pre Madrid remote, se jun­ taron a otros hombres extrafios que procedian de la Europa lejana y del Norte de Africa. Asi, se supcrponen los tres niveles musterienses del Man­ zanares y evoluciona el habitante paleolitico; pero el Guadarrama se torn6 ventoso y gelido, y los prernadrilefios emigraron. Posiblemente, la plani­ de qued6 desierta hasta el Neolitico. Los nuevos pobladores, con una industria mas completa, eran molineros y alfareros ; y en el fondo de sus cabanas quedaron las muelas de gran ito y la ceramica incisa con cenefas de un geometrismo elemental. Despues todo se borr6, se deshicieron los miseros poblados y no se Irecueruo el recodo del Manzanares sino por alguna legi6n romana que cruzase las «villas» de las proximidades. Hubo un Madrid arabe, y entonces naci6 el nombre «Magerit», de fonetica islamica, aunque la traducci6n no quede precisa. Con tal nom­ bre menciona la plaza el Silense al anotar su conquista, en 931, por Ra­ mira II. Esta fue s610 una intrusi6n sin consecuencias y sin estabilidad, hasta que Alfonso VI, en su algara victoriosa hacia Toledo, tom6 el po­ blado, una ciudadela amurallada, defendida por el castillo que fue des- 5 pues Alcazar y hoy Palacio Real. La muralla tenia cinco puertas, las de la Vega, de Moros, de Puerta Cerrada, de Cuadalfayara y de Balnadu, . En el centro quedaba la donde hoy se emplaza la Iglesia Mezquita, acaso de San Pedro el Real, y' extramuros se expandio la poblacion mozarabe, con tres pequerias iglesias, de. San Martin, San Gines y Santa Cruz" Ciudad fronteriza en el siglo XlI, Madrid vio algaras y sitios. vy en 1197 fue par­ cialmente pillada por la invasion almohade, Luego vinieron Ia repobla­ cion y el fuero, este de 1202, Ya= contaba entonces Madrid con diez parro­ quias, y era un burgo humilde, apartado de las esplendideces de la corte, replegado en 'sus callejuelas tortuosas, en las 'que se apiriaban judios y moros, cristianos y frances. Es dificil delirnitar el trazado del recinto rna­ drilefio en el. siglo xu; pero de esta centuria y de las siguientes nos que­ dan los restos correspondientes a la modestia de una. villa con Iuerte sedi­ mento musu lman torres de, templos como los moriscos de Getafe y Ca- - ra banchel. [1] Posiblemente, el mas viejo alzado que se conserva en Madrid es la torre de Ia Iglesia parroquial de San Nicolas. EI templo es poca cosa, y ha sufrido incendios y calamidades, pero la bien conservada torre es del tipo de alminar, comojnfluencia en Madrid de las toledanas, Es de Jadrillc, }' sus frentes se decoran con tres filas de pequerios arcos; los inferiores trilo­ bulados, una .fila media ,de cinco lobules, y los .superiores son de herra­ dura. Todo sigue las, norrnas ,de los albafiiles moriscos de). centro de Es­ pafia, a no ser los techos en los, trarnos de escalera alrededor del cuerpo central, resueltos muy originalmente. Aunque se descarte su destino como torre de mezquita, datara del siglo XII; esta es una de- las prirneras igle­ sias que manos levantaron para los conquistadores. Desgraciada- rnorunas mente, la silueta, que seria muy airosa, no es visible por las conSLrUCCIO- r nes que la rodean, y para observar los detalles citados es preciso subir hasta el trasdos de las bovedas de la Iglesia. una' de las cuales es- gotica, I .• de cruceria. . [2] Otra Iglesia proxima, San Ped1'O el Real, tiene tradicion de haber sido construida en el siglo XIV, durante el reinado de Alfonso Xl, sobre _ el emplazamiento de una antigua mezquita. La iglesia, de tres naves, con cupula sen cilia, conserva el retablo mayor de Jose Churriguera. El primer trarno de la Epistola se CLi bre con boveda gotica nervada del siglo xv; liero un siglo anterior sera la hermosa terre morisca, de fonnas esbelias, y attn ITI1 GUTTERRE DE CARVAJAL. r�ba en el plano 'de 1625. EI arquitecio parece haber sido 1iguel Martinez. i [61 La prirnera gJ;ano Iundacion privada se nos muestra en la plaza del Marques de Comillas, donde esra el acccso a: la Capilla del Obi.1JO, in­ teresante edificio de transicion del gotico al Renacirniento, amado con pri­ mores de calidad extraordinaria , YiI es notable, a la entrada, la galena y cornisa de la fachada, poi- la que se entra a. illl·palio rrrezqu ino. Pero de alii se pasa a la Capilla,· un tramo cubierto con "crucerla y un abside de 'cinco lados. ' La 'imposta ·ya es renacenrista, y 'Ios haces que actuan de pilares adosados, fintsimos, siguen la contextura isabelina de Toledo y IZ . Avila-;-olenpalente -ell el Coro,que-llevi i)recio-sa bo�da -de cr�ceria �OJ1 blasones de los Vargas en las claves, El coro alto cubre con alfarje, y se mixtilineo invento su arco se cuando la restauracion recargada, de la Ca· , pilla, en 1879, conmemorada en una inscripcion bajo la imposta. Tal era la .Capilla cuando 'la hizo construir y dotal', 'en 1520, don Fran- cisco de Carvajal: la- iermino, en 1535, "su hijo don Gutierre de Carvajal, obispo de P-lasencia: Antes de proyectarse la ulterior decoracion Juan de , Villoldo, de- 1547 lienzos a 1548, habia.preparado grandes que cubrtrian los muros ; arrurnbaron p integrada en : " su mayor parte por edificios del si- glo ' XIX. ' A .la Plaza " [11] Mayor se traslad6, en '184,7; la Estatua ecuestre=de Fe- It) LA CASA :i:lE .LA PANADERjA, EN LA Pr,AzA MAYOR.. Consta CO)1l0 lip« U(,que en 1616 habiase erigido en, la .Casa de 'Campo. colaboracion de, Bolonia, segun mo­ obra de Pietro , Tacca.; e_n con Juan la figura delos de Pantoja ,de la Cruz.i.Es obra un. ta�to pesada, vulgar contrasta con la obra gracilisima ,del rey, y del. panzudo caballo, .que . . de ,Tacca,- el �FeliPe lV,.. . . . mas impresionante es el actual Mi­ [12] Despues de la Plaza, Ia obra nisterio .da-Estado, antigua Carcel de Corte.: 0 «Sala de Alcaldes de Casa Bautista y Corte». Se. construyo .de 1629 a 1634, y. fue su arquitecto Juan Irfa: concepcion del Crescenzi, que trabajo en EI. Escorial : en efecto, _Ia doricas y remate con el escudo cuerpo 'central' de' Iafachada, con columnas ladrillo, no tiene real; es casi 'herreriana: , La; construccion, de piedra. _ y Crescenzi todavia apenas motivos ornamentales ; 'pero el- clasicismo -de es mas rtgido en el int�rior, ,dortde se alza entre dos patios una grandiosa de, orden toscano, escalera. Qada patio', consta de: dos -pisos sobre .. , . arcos- las con ·triglifos galeria superiorTos entrepafios de y metopas.: SobreJa . . .ventanas- se- muestran- ya 'como un -preludio barroco. en 1640 Juan Gomez de [13J De fisonomia pareja es eJ Ayuntamiento; Casa Consistorial, que Mora comenzo a edificar, segun encargo de 1629, la' 20 ESTAIUA ECUESIRE DE FELIPE III, POR TACCA Y - BOLON!A. 2I debfa consiar de vivienda para· el Corregidor, .Sala de sesiones, capilla y carcel, aparte otrasvarias estancias. Mara dirigi6 la obra hasta su muerte, de las alrededor de una en 1648, con la reparticion d�pendencias' gran DE ESIAbo. FACHADA Y PATIO. 1VIIl":'IS:rE�UO �ASA CONSISTOR1AL. FACHADA. sala. Le sucedio Jose de Villarreal cuando ya se habia alzado eJ patio, los dos pisos y las torres, tan gallardas en su estilo austriaco, con techos de en las pizarra y chapiteles. Las Ilneas, tan sencillas y severas, se adornan ventanas .del piso alto con frontones triangulares y 'en las de las torres con otros CUl·VOS. En, Teodoro Ardemans trabajo los triples escudos en los frentes 1670, de las. tones y las portadas, de un barroco medianamente organlzado .. La reforrna mas importante Iue la columnata que en 17�7; Villanueva abrio a la calle Mayor. . . . . capilla, en el plano de Mora, una, estancia tdpartita Se reserve :para: que hoy sirve, de .despacho del Alcalde, �.01). cupula d, cuarrocentral, yIos otros dos tech ados con bovedas esquifadas En, 199P" Antonio Palomino. cu­ -. brio .la capilla de pinturas, no .exentas ,de,interes y tratadas con colores lllUY vivos; Los- tenias son los Doctores Ja tinos, las .Virtudes Teologales, escenas la vida de SariIsidro y de .su santa compafiera ; la. Asuncion, las de Virtudes y sobre todo el Padre Eterno y la, Inmaculada, el· trozo mejor. ; Cobro Palornino jpor esta;,de'c.Qracion IR.ooo,'(ea:les, Ell la .misma capilla se .. guarda la Custodia hecha 'en 1560 por Francisco Alvarez y destina­ gran da a la procesion del Corpus. 23 CAS'; CONSISTOiuAL. PINT'URAS DE LA CAPILLA. Los mismos Mora y Crescenzi, que levantaron las dos construcciones mas caracteristicas en el Madrid del XVII, tueron los autores de otra que, aun desaparecida, posible ignorar por las cumplidas relaciones que r no es la enlazan con �gunda rnitad del siglo: el Palacio del Buen Retiro. toda la Basta saborear cualquier comedia madrileria del siglo de Oro para adver­ tir como en tiempos de Felipe IV la vida cortesana se desplazaba hacia el Manzanares y San Isidro. El propio Monarca acabo por desear un esta­ - blecimiento perrnanente en aquellos parajes, cerca del viejo templo de los Jer6nimos. Ya el Conde Duque, que poseia en las afueras del Prado una casa de. recreo, obsequi6 con una fiesta al rey en 1631, y posteriormente, I! de, i636'a 1639� 'Mora y Crescenzi construyeron el Palacio; este era un enorme cuadrado can 'crujias alrededor -de torres .un gran patio y con en 16s' al modo' tradiCionaL· Los jardines y parques. eran vastisimos, angulos , y-am'plias tambien las construcciones adherentes, l)e to do ello 'no queda, ni�iy'reformado,_ sino e]'-Sii_�on· de Reines, parte del hoy Museo del Ejer­ cito y el Cason 0 Sal a- de-Bailes, .actual Museo de Reproducciones. El Pa­ Iacio del Buen Retire, pese a las descripciones de Madame D' Aulnoy, no debi6 ser nunca suntuoso, pero sf -cobijo y origen de muchas obras maes­ tras de arte y literatura. [14] En fachada Sur el mas bello monumento 'pu- su estuvo emplazado f EL EUEN RETIRO .EN EL SIGLO XVII. �- I! EL MUSED DEL -EJERCITO, ANTES PARTE ESTATU A ECUESTRE DE .FE.LIPE IV, DEL· PALACIO DEL: llUEN'"RETIRO. POR TACCA .. -·- � 25 LA ENCAHKAC16N: RELIEVE DB LA FACHAD;2, Y CUPULA. INT�RI0.R' hlico. de puede enorgullecer Madrid, la estatua ecuestre Ide ·Feli· que se pe I\t, en desde el.sig:o XIX; Xa fue vista por Madame la Plaza de Oriente D'Aulnoy en el Buen Retiro, donde habia sido crigida antes ele.,6fj6, piles consta en el plano elc Texeira. Pietro Tacca la Iundio en Italia segun d isefio de Velazquez, abocetada en .lalla por Martinez Montafies, Obra de una gracia superior, el galope del caballo y la apostura del jinete, tan cele­ braela pOl' nuestras glorias elel siglo XVII, hacen de ella la rnas galana es­ tatua ecuestre. Muy del Alcazar austrtaco, Felipe III y Margarita de Aus­ [151 cerca tria fundaron el Convento de La EncaTnacion, para Agustinas Descalzas, La primera piedra se puso 161,1,: v.hasta en la conclusion, que en 1616 fue motive de solemnisimas fiestas madrilefias, habia dirigido las obras Juan Gomez de Mora, el genial arquitecto herreriano. De el fue, pues, la planta : cruz latina con tres tramos a los pies, el medio ele lunetos. La portada, ele muy severa ordenacron escurialense, lleva los tres -cl.isicos arcos de en­ trada y corona con Ironion triangular. se El relieve central, con la Anun­ Leon i, el hijo de Pompeo. ciacion, puede set obra de Miguel Angel DeJa rnisma ordenacion clasica era' el interior; pero en 1767 tue reno­ vado 'por -Ventura 'Rodriguez, cuya segunda etapa de reaccion totalrriente herreriana contra el barroco se deja sentir. Sustituyo las columnas doricas Las bovedas fueron .cubiertas por pilastras, jonicas bajo excelen te cornisa. bien notable, se con­ por. casetones, y la decoracion de estuco esculpido, fio a Antonio'-� - ,1 � � I: ", ,':" ,'- r 1, ! I ( PLAZA CO�·ll:N·;:O ..... '( ,; LA El'\:.-'.R::\'.\CI6� .. ," LAS CARMELITAS. TRANSII.O m;' LA VIRGEN. • ! pl� -iirui"nota -aus'tera,' rUes 'el- ernpaque=tle Ventura=Rodrtguez--eevistio todo el interior con cierto aire de ceramica de Wedgevood. [16] El frio fondo de la arquitectura escurialense apareGe en la Igie­ sia de Carmelita Calzadas, fundada bajo Felipe II, pero construida de 1611 1638 por Miguel Soria. Fallecido este, las obras siguieron hasta a 1640, y el vresultado fue un templo de nave unica, con cinco tramos de lunetos, crucero y capillas. Como caracteristica del cstilo reinante en tiem­ pos de Felipe III, el mismo que deb em os suponer tendria ·la Encarnacion antes de su reforma, se usaron pilastras sin capiteles, sustituidos estos por un friso corrido de y metopas, en las que alternan rombos y triglifos drculos. La se apoya sobre pechinas, y todo el tern­ sin linterna, cupula, plo, un poco frio de factura y acaso demasiado angosto, se alegra con la abundancia de tallas y lienzos, uno de estos de Antonio Pereda. De las varias de esta Iglesia, 10 mas .notable es er'expresivo grupo de imageries Apostoles rodeando a la Virgen del T'ransito, obra anonima ,del siglo XVII en escultura estofada de la mejor calidad. Consta que se hizo por encargo del arquitecto Miguel Soria. particular [17] y Convento de las Carboneras del Corpus Christi fue La Iglesia fundada, en 1607, por dona Beatriz Ramirez de Mendoza, siendo la pri­ mera patrona su hija Juana Zapata. La iglesia, en la plaza del conde de Miranda, muestra una fachada de ladrillo, construida, como todo el tern­ plo, en el primer tercio del. siglo XVII; .efectivamente; toda la escultura de lunetos, pilastras estriadas es muy senciIla, con boveda en tres tramos sin capitel y boveda esquifada en lugar de cupula. Es interesante el relieve sobre la puerta, cori San Jeronimo y _Santa Paula adorando la Euca­ ristia, obra probable del taller de los Leoni y muy selecta. En el interior la que sefialar las buenas .tallas del retablo mayor' y otro retablo a hay 28 I t LAS CARBONERAS. FACHADA. CASA DE LOPE DE VEGA. EXTERIOR ) izquierda, hacia los pies, con tabJitas de Herrera el Mozo, a modo de bo­ cetos, de parecida fecha que los que pint6 para la Capilla de San Isidro en la Catedral. [18-19] Entre las fundaciones piadosas podemos rastrear la senda de nuestras grandes figuras. Todo el Madrid viejo, desde el Alcazar hasta el Prado, trae vetustos y legendarios recuerdos de la gran generaci6n lite­ raria de nuestro Siglo de Oro. En la callejuela del Estudio, cercana a la plaza de la Cruz Verde, tuvo su «estudio» el maestro Juan L6pez de Hoyos, junto a quien aprovechaba Cervantes en cuajar estilo. Alonso Je­ r6nimo de Salas Barbadillo naci6 en el barrio de la Moreria; y Conzalo de Cespedes habit6 varias casas de este barrio, y Iue sepultado en la igle­ sia que se erguia en la actual plaza de las Cortes.' La calle Mayor vi6 el asesinato del Conde de \'illamediana. Quevedo vivi6 en el numero 26 de la calle de la Madera; y pueden fijarse muchos hechos de su vida, entre ellos el lance en la iglesia de San Martin. Don Juan. Ruiz de Alarc6n y Luis Velez de Guevara vivieron en la calle de las. Urosas, pr6xima a la de Atocha. Mas de ningun escritor quedan recuerdos tan vivos como de Lope: el Fenix habia nacido en la calle de Guadalajara, y to do Madrid pudo ser escenario de sus andanzas. Lope de definitivamente Vega se instal6 en la Corte, en 1610'; compr6 una casa enla calle de Francos, hoy de Cer­ vantes, y pas6 una feliz existencia al lado de su esposa, dona Juana Guar­ dos. Alli rnurieron esta y su hijo Carlos Felix, y de allt habia de fugarse CASA DE LOPE DE EL ESTUDIO.· - ,su Antonia' Clara.' mientras Mai:C�I� hija e] hogar 'y 'medltabaarreglaba . ", ... sobre - pasion religiosa:· su .,' . . fa Casa, de Lope de Veg�. ha sido. restaurada _PQr _Ia �eal Acaddl)li sin autor .. conocido, que reproduce las efigies de la Virgen y San lldefonso, con San Juan de Matay San Felix de Valois. Una inscripci6n proxima nos recuerda que en. esta Iglesia fue inhumado, en -, 1616, Miguel de Cervantes. En' el mismo [201 siglo XVII- se fraguaba el gran barroco madrilefio. Existia, la Iglesia .de 'San And1'es; sobre el enrerrarniente de" San Isidro, que moriria en el.siglo xu, acaso en 1172. La tal Iglesia sutrio varias re­ construcciones, 'Y de la del xv una boveda a quedaba lOS pies de la nave. Pero el 'hubiera sido temple- mezq,l,lino, de: no haber rescatado en' el si­ g10 XVI el ClJeIpo' del Santo ·Lab"ratl�br. Luego de la canonizacion, en 1622, se adoso- .al viejovtemplo, pa.ra g'u�rdar dignamente ·el sepulcro,: una ca­ .. pilla para la -que di6 traza el arquitecto Pedro ·dG· la Torre, De' i657 a 1659 tuvo Iugar "Ia corrstruecion de! este grandiose y pfimo- 'ejemplar del barroco .madrilefio, costeado pOT Felipe IV, la Villa de-Madrid y los Virre­ yes -de Mejico yPeru, total de i 1.160.000 reales. Parajelamerite se hasra- el rehizo -el viejo' temple de Sari Ahd!res; pero' este queda como pobre. cos� pegadiza a Ja Capilla, y hoy no cane ya· mencionar sino la Euerta-. El im­ ponente bloque de la CapiUa de San: Isidro, con panes- de' J'lI."drillq. encua­ 'dl�idos por pilastras, se corona por" una ,sob1'rbi<1' cornisa 'de'''luod.iIlones en parejas sosteniendo, muy .en .voladizo, liLl;>alau.stre_ Anctemos bien esta _ ... estructura,ya que pronto se consagro- comdpjototipica .de. la arquitectura B£NtDICtINAS DE SAN PI1ACIDO. AL'tARES. BE��DTcrIN'\S DE SAX PLACIDO. CAtEDRAL DE SA" ISIDRO. I"t(RlOR. TAI.LA POR PERErR" CATEDlUi. DE SAN ISIDRO. ExTERIOR. madrileiia. Todo un sistema ornamental habia nacido; la linea decorativa de la cornisa sobre los extraordinarios capiteles, riquisimos de flora, de las pilastras, acentua el violento contraste con la cupula octogonal, caua 33 faceta en hueco fianqueada pOl' estatuas de Santos, dieciseis en total. Va­ rios artifices colaboraron en la estructura proyectada por Pedro de Ja Torre, y asi, Jose de Villarreal y Fray Diego de Madrid seran autores de las partes bajas; les sustituyeron Belloso y Sebastian de Herrera Barnuevo; solo documentados como autores del baldaquino interior, pero verosimil­ mente colaboradores en las fachadas y puertas. De estas, la principal con dos cuerpos, balconcillos y chapiteles. tiene en la hornacina superior una' imagen del Santo, esculpida por Manuel Pereira. Esta organizacion, que se repite en la otra puerta con doble columna y nicho, sera, con rnulti tud de otros detalles de la Cap ilia, tales como la cornisa riquisima, la ba laus­ - trada, la union de limema y chapitel y la desproporci6n de los vanos con los paramentos en piedra y ladrillo, la divisa decisiva del barroco rna­ drilefio. [21] Tal fue el tipo de iglesias en aquel La del Convento de­ tiempo. Benedictines de San Placido Iue fundada, en 1623, por dona Teresa Valle de la Cerda y el ministro Jer6nimo de Villanueva. La edificacion se co­ menz6 en 1641, y se terrninaba veinte afios mas tarde, pues los herrajes de la puerta, selectos entre los de su o-enero, los firma en 1661 el herrero Jose Pico. La iglesia, aun siendo tan galaria y caracteristica del siglo xvn, es sencilla, y la portada no muestra sino relieve de la Anunciacion, entie un blasones de los fundadores. solo consta de una boveda Templo pequefio, de lunetos, abside y crucero, con ensanchamientos, mas bien que brazos; entre estos, una cupula sin linterna sobre pechinas y pilares achaflanados. Reinaba todavia un toscano escurialense, de modo que las pilastras herre­ rianas son lisas y sin capiteles y la cornisa es de triglifos y metopas sin otra decoracion : esta sencillez parece sera obra del recoleto agustino Fray Lorenzo de San licolas, que en un libro publicado en 1664 se envanece de haber montado en esta iglesia la entrarnado de primera cupula con madera, a ejemplo de la del hermano Bautista, en la Catedral de San Isidro. Las Benedictinas tuvieron la suerte de decorada ver su iglesia por los mejores artistas de Felipe IV; aqui estuvo el Cristo de Velazquez yaqui se guarda, en la Cap ilia del Santo Sepulcro, un magnifico Cristo yacente de Gregorio Fernandez, dentro de una gran luna, suntuosa y dorada. Pero todo palidece ante el retablo mayor, firmado por Claudio Coello, en J 668; la es la obra mas valientemente Anunciacion, y representa gamada de Oeste pintor. Suyos son tambien los dos retablos del Crucero, el de la derecha con una santa Certrudis, muy perfecta. Los Santos benedictinos de los in­ tercolumnios y sobre todo las predeJas con escenas de la Pasi6n de Jesus y, en los Sagrarios, Sanson y Agnus Dei .son inmejorables pequefios estudios de Coello, de un dibujo irreprochable. Los chaflanes del crucero llevan en 10 alto cuatro pinturas de Francisco Ricci, poco visibles por 10 desvaido del color, y bajo elias cuatro hornacinas aveneradas cobijan otras tantas priosas tallas de Pereira represen tando a los santos Bernardo, Ildefonso, Anselmo y de severa policromia y gallardia ciena. Ruperto, [22] La tan madrilefia Iglesia de San Gines fue una de las mas viejas de la Corte, acaso la iglesia de los mozarabes. Se reconstruy6 varias veces; Ia ultima, en 1645, merced a 70.000 ducados que aporto un tal Diego de 34 San-Juan. La estructura, de tres naves y cupula, fue renovada en el si­ glo XVIII, hasta "q.uedar con su desnudo y triste aspecto. La mayor parte de 'retablos, 'pinturas e imagenes son del siglo XIX. Son notables la Cap ilia de los Barrionuevo, con estatua orante, y la del Cristo, con cupula y re­ vestida de marmoles, en 1756, pOI' Francisco Sanchez. [23] La his tori a de la Catedral de San Isidro es analoga a la de tantas otras fundaciones piadosas de los Austrias, Anteriorrnente a la creaci6n de la di6cesis, en 1$85, sus vicisitudes fueron muchas; pero haremos gra­ cia de elias, para insistir en la enorrne importancia que tuvo en el barroco madrilefio la construcci6n de este templo de la Compafiia de Jesus, cuya primera piedra puso Felipe IV, en 16��. Las obras se iniciaron en 1626, por pIanos del jesuita Pedro Sanchez, quien concibi6 un templo de nave ampllsima muy iluminada, con capillas laterales, gran cupula en el .cru­ , y cabecera plana. El Hennano Bautista, gran constructor de la Orden, cero concluy6 el Colegio que habia estado construyendo en Alcala de Henares, y dirigi6 fa obra madrilefia, ayudado pOl' sus hermanos de la Orden Pedro '"Ferrer, Juan de Haro y Andres Sanchez, todos los cuales terminaron el , templo en 1664. , " La Catedral rue incendiada 1936," Y perdio buena parte de las en se 'j"magenes "que guardaba. Pero ahora, desnudo el ternplo y en restauracion, 'puede apreciarse la grandiosidad de proporciones y" Ia excelente traza ba­ rroca del hermano Bautista; la portada, con dos grandes torres, es 'acaso 'un poco pesada, mientras el interior, de modo semejante al Gesii de Roma, define el modelo de Iglesia jesuitica en un conjunto de rebuscado 'efecto luminoso; el hermano Bautista, volteando la cupula con un entra­ mado de madera, podia aumentar la ligereza y amplitud; en cuanto al orden nuevo que invento, inezcla del toscano y corintio, tuvo gran eficacia decorativa, y form6 escuela en otras iglesias de la Villa. . Hoy apenas pueden verse otras capillas que las de la Epistola; en la primera, junto al Crucero, subsiste la decoracion y retablo de Sebastian de Herrera Barnuevo, y en la segunda, un retablo de Herrera el Mozo, con buenas pinturas de San Anton y San Antonio, en las tablas laterales. La tercera capilla, barroquisima, guard a los cuadros de Ricci, la obra preciosa que el de es area plata damasquinada y afiligranada, con el cuerpo de San Isidro, y excelente crucifijo del Beltran . un jesuita Domingo . [24] La actual de San Antonio de los: Alemanes ; 0 del Buen iglesia Refugio, es la que para San Antonio de los Portugueses fund6, con hos­ pital anexo, en 1606, Felipe III. La dedicaci6n a los alemanes vino des­ pues de la separaci6n de Portugal; pero el teinplo ya se habia construido por uno de los coautores de la Catedral, el jesuita Pedro Sanchez, de 1624 a 1626, dirigiendo las obras el maestro Francisco Sesefia. La iglesia, muy popular, pues en 170� fue cedida a la madrilefiisima «Ronda del Pan y del Huevo», es una muy singular rotonda eliptica, cubierta con cupula semiovoidea. Con tal sencilla intenci6n, el interior es de efecto, magnifico aunque no . tenga capillas, sino seis altares, y, sabre estes, tribunas. La unica cap ilia es la absidal, con retablo de Miguel' Fernandez y una imagen de San Antonio por Pereira, todo culminado en una victoria blas6n. Los altares laterales llevan cartelas con retratos de portando rein as reyes y 35 ANTONIO' SAN DE LOS Ay�'�ANF..�. INl'F.RTOR. de Espanay Iienzo�',con asuntos religiosos varies, el primero deJa izquier- - da de Eugenio Caxes. .' , en la al fresco que 'ocupa 'todo La mayor singularidad reside ,pintup Lucas Jordan, que �n­ el interior de la iglesia, fogosamente ejecutada por tre los altares represent6 a ocho santos reyes, y, sobre estes,' tapices figura­ de dos con escenas de la vida de San Antonio. La gama de Jordan peca mon6tona en este caso, con predominio de grises y azules, pero siempre facilidad de De la sencilla cornisa en su asombrosa escorzos y posturas. los frescos mas en­ arranca cupula, donde Jordan no hizo sino retocar la De cendidos y vigorosos de Carrefio y Ricci con ocho Santos portugueses. a .San Antonio Carreno s610 es el tema central de la cupula representando en la Gloria con I a )'73Q;: con composiciones lectu�as diversos' "Santo� enc.u,0. �"� � FACHADA DEL CUARTEL DEL CONDE DUQUE; POR PEDRO DE .:ReBERA. BENEDICTINOS DE' MONTSER��AT, POR PEDRO l;)E RIBERA-. CONJUNrO Y TORRE._ '" •• '.,- �'.. - . • � � ., � .• .. I • es una muy caracteristica .obra de Ribera '. y, denq:o: de sus' concepciones, la.mas reposada y airosa por ,la' seilciliez ejernplarde la puerta con dinte­ les quebrados. Encirria, 'el," baleen con -escudo 'oculo terminal, no lIeva y mas cartelas, y estipites que las precisas. EI oculo ova_lado, el, guardapolvo plano del baleen, el ,blason .en, el centro de .Ia .comisa iy la traza general hacen.precisa la.adjudicacion .a Ribera.raunque noexista dato. documental. "[41] .Otra obra bien. datada de Pedro. de, Ribera 'es ei .Cuartel del Conde Duque, que flH�. levantado para" alojamiento de los guardias de Corps de Felipe V, como reza Ta inscripcion-sobre la portada : "REINAN· DO PHELIPE V A�O'DE 1720», El vastisimo edificio -ha sufrido buena k porcion de reconstruccionesy .supr,esiono:;_s;. pero sus' Iineas generales, con ojos de buey en los muros, son .las mismas. La .puerta.: monumental, di- riase trasladada de COlonial, y abre entre dos grandes pi­ un caseron 'se lastras continuadas hasta el Ironton CUTVO _que cobija "d. escudo real. Es nueva, en 10 espafiol, la 'division 'de las pilastras .en franjas horizontales, a las que adosan trofeos, emblemas rnilitares.. escudos. y ostentosa de­ se . . coracion floral.EI ,cuerpo superior "es una fan tasi a decorativa, y el con­ junto no es tan bello como el, del Hospicio (vease nutn. 82); pero queda : bien patente el aire marcial y castrense de-Ia construccion pOl" las flamulas que se agitan a los Jados deJ blason. [42] Luego de la revolucion catalana de 1644 los monjes Benedictinos de Montserrat huyeron a Madrid, y Felipe IV se creyo obligado a cederles establecimiento; pero la iglesia es muy posterior, pues consta que en 1704 tomaron posesion de ella los Benedictines, y hasta 1720 no se concluyo. En realidad no hubo conclusion, pues nunca se hizo el crucero que debia 49 4 , 1: a cupula, y as{11OY eI templo se compone de tres naves en cuatro tramos sin cabecera, la central de luneto, y las laterales alternando bovedas planas sobre pechin as y otras de arista, abriendose en todas capillitas. muy chatas con boveda de medio cafion. La magnificencia de la nave cen­ tral ostenta una de las mas herrnosas cornisas madrilefias, con parejas de mensulas Sobre los divisorios van y preciosas pilastras compuestas. arcos tribunas con rejas de cancela y otro baJc6n, a los pies, se sostiene por be- llos rematados voluta floral. angeles en , Sin embargo, el interior, es menos interesante que la tone y _ cuerpo bajo de la facbada, _ obra indiscutible del gran Pedro de Ribera, cuya intervenci6n en el alzado de naves es mas problematica. En esta Iachada luce la mas arm6nica de las ordenaciones riberianas: la ponderada y de Espana, y, sobre el, hornacina puerta es muy sencilla, con lin escudo con' la imagfn de'San Benito, .Son de admirar las ventanas laterales i las superiores cobijadas per veneras, EI cuerpo alto de la Iachada, de - lmeas pesadas, no .:s de, Ribera; pew en ca111 bio !leva su sello Ia 'gapardisima dernasiado coincidente can €I barroco ton� meridional, cori (uerpo alto, americana, para· no admitir que se trate de un reflujo de oricnraciones. Aqui Ribera el sello de sus esupites y de buen 'numero de elementos pone en' que=su -geni6, aun" refrenado, se deja vel. Rechaza el tradicional cbapi­ tel austrlaco, y los bulbos del rcmate son la suprenla liberrad del ext�'aor­ dinaric artista, en' perfecto acuerdo con, Ja cornisa discontinua, con las guarniciones de las ventanas altas y ,con los chaflancillos de las aristas, en Hay porrnenores de un cierto un conjunto de' 6ptimo barroco madrilefio. Ja cornisa centrada p.ara armonizar .Ia 'corona­ g'oticismo barroco, C0l110 es cion de Jos 'vanos verticales,· La iglesia de San Patricia: de '[1-Zandeses, frerue a Ja calle de este nombre, y en Ja del Humilladero, es obra tam- . bien de Ribera, segun Llaguno, El Marques 1729, Su gran colaborador Ribera Te del Vadillo muri6 en sobrevivi6 hasta 1742, pero decrecieron notablemente sus brios desde la construcci6n de la [uente de Anton Mm·tin,·en 1731, y s610 reaccion6 ante la posibilidad de construir el nuevo Palacio. ". BEl';'EDTCTI;-';OS DE l\IOXTSERRAT. IKTERIOR. 50 PALACIO REAL [43] La noche del 28 de diciembre de 1734, un incendio destruyo el . Alcazar de los Austrias. Felipe V no lamento mucho la perdida de' un pa­ lacio tan opuesto a la educacion versallesca; y el mismo afio mando lla­ mar a un tecnico en palacios reales, el arquitecto don Felipe ]uvara, ita, liano 0, segun la 'expresion del rey: «el arqujtecto,' siciliano que hizo la Catedral de Lisboa y cuyo nombre se ignora y sirve al rey de Cer­ que, dena», Exactamente, ]uvara habia levantado los palacios de Turin y Lis, boa; autorizado pOl' el monarca de Cerdefia vino .a Madrid en 1'/35, y , presento Felipe V un vastisirno proyecto de palacio con cuatro grandes a patios y dos cupulas que cobijarian iglesia y biblioteca. Mientras tanto, el mas castizo y genial de nuestros arquiiectos, Pedro de Ribera, habia dibujado otro proyecto que, de ser admitido,' hubiera significado la co­ ronacion fie su gloria ; ahora discurrio un- palacio de planta cruciforme, patio central y profusion de ovalos, estipites, volutas y querubines, mas unos jardines de un barroco delirante. EI proyecto de Ribera no fue ad­ rnitido, y se tomo e[j consideracion el de ]uvara, si bien, por el ernpefio del Monarca en no variar el emplazamiento alrazarefio, hubo de reducirse a la 'cuarta parte, En 1736;' cuando aun no estaba concluida ni la rna- , !rr PA4ACIO REAl.. PATIO Y ESCALERA. PALACIO REAL. SALA DE TAPICES. 52 I r PAl,ACIO REAL. SAL6N DEL TROND Y ·PORMENOR DEI£ II EN LA ARl\lERiA REAL. esta definida. se .refieren a la vida, milagros y Los asuntos pasi6n de jesu­ cristo, interpretados con' severidad y escaso amaneramiento, .parquedad de pormenores y resonancias seguras de lao escuela de Brujas, Despues del Retablo de la Reina Gat6lica, el retrato de Carlos III con el habito de su orden constituye el mas excelente cuadro de Mariano Sal­ vador Maella, trabajando con toda la finura elegante aprendida de Mengs. Y Iuego nos aguardan dos obras de estupor; entonados con la pompa i borb6nica de .Palacio se guardan los dos retratos de Carlos IV y Maria Luisa, pOl' Coya. Resultan calientes de color, mas vividos ry transparentes de pslcologia que los del Prado; el rey Carlos, tocado con tricornio, es una bravisima estampa g-oyesca, s610 comparable a su esposa, castiza y ves­ tida a 10 majo. Los dos soberbios retratos lucen doblernente en Palacio que en la fria ldad artificial de un museo. Y aim sigue la serie en ejernplares menos valiosos, entre los que destacan algunos buenos retratos de Madrazo. En fin, es de citar la riquisima biblioteca palatina, donde se guardan codices de valiosos, como es una Genealogia los. Reyes de Espana, del siglo xv, de el ultimo arte de los Trastamaras. con dibujos precisi6n imponderable en 59 PAl.ACIO REAL. CARLOS IV y IVIARlA LUISA, POR GOYA. " . i En cuanto .al archivo, de Ia Historia ' es capital importancia para interna de los Borbones. [44·45] La 'terminacion del Palacio de Oriente trajo tambien atanes de. renovacion entre Ia nobleza. A la cabeza de los magnates iban los du­ ques de �iria.y Alba, para los ql�e construyo Ventura Rodriguez ?OS .pala­ cios ; uno; el Palacio de' Liria, comenzado por Gilbert en 1773, cuyas gra­ ciosas proporciones; escalonando tres pisos de ventanas entre columnas do­ rfcas .y -pilastras, 'remat,r con, el Irontis que coronan trofeos Y: moderados motives ·muy Luis XVI. Mucha menos airoso de porte fue el Palacio de Buenauista, construidocenn jya por Pedro Arnal, 'y que hoy alberga el Mi­ nisterio del Ejercito. Su macizo. buque de ladrillo rojo solo se anima en el Ironton sostenido por cpilastras: en 1805 fue regaladoa Godoy por el Mu­ . nicipio; -secuestrados-fnas tarde los bienes del principe de la Paz, en 1808, vino a parar en su actual destino, despues de haberse pensado habilitar . para Museo Real. Otro gran palacio fue el de Al taniira en la calle de la , Flor, comenzado en �1774, pero no tenninado sino' 'en, parte. [46] En la arquitectura religiosa la evolucion fue mas Ienta. ,La .Igle- 60 PAI,ACIO ReAL. TAB!'A. POR J1JAN DE F!,ANDES Y REIRAIO. DE ISABE!' !,A CAI6LICA. sia de: San 'Cayetano, 'viejo' establecimiento de Teatinos, .se comenzo, antes en -Ia de 1699, iriaugurandose 10 construido en 1961.' Consta. que .intervino obra Jose Churrigirera:,. siendo 'mas problemafica la prestacion de .Ribera, y de Moradillo. La Iglesia, iricendiada en 1936, no conserva sino la gran fa­ chada y escasos restos de muros y bovedas. Perdida bien sensible, pues era uno de los mas suntuosos templos matritenses, con planta semejante a saber, un cuadrado con gran a Santa Maria de Carignano, en Genova, PALACIO DE ALBA. HOY.lI1INISIERIO DE!' Er£RCITO. PALACIO DE LIRIA.· 6I SAN CAYETANO. FACHADA Y PORiIENOR. cupula' central- y cuatro diagonales. Uria cornplicacion- cupu lar tari' bizan­ una era 's�1sceptible' de todo desarrollo en cualquier sentido axial .que· no fuera a los pies, yen 177'1 se hubiera ampliado en-virtud de umvoto, caso de' haber nacido varon el fruto, que aquel afio- dio a luz Ia Princesa de 'As­ turias. Inconclusa iy todo.i la tenia un .interior Iglesia fastuoso, con- exqui­ sito cornisarnento, -capiteles y ordenacion de pilastras. Queda la gran fa­ .. chada ,a la calle de Ernbajadores, que-construiria Churriguera antes-de- '700, Las ocho que dividen el muro prestan una verticalidad muy acu­ pilastras sada, atenuada por la linea discontinua de la cornisa, sostenida por moo' dillones lericisirnos, y los 'Capiteles de las pilnstras son 10 mas selecto del barroco madrilerio. Churriguera. contrasto habilmente los cuatro cuerpos laterales, sin otra decoracion que dos pisos de ventanas, con frontones triangulares. Los tres arcos centrales de ingreso van bajo hornacinas cu­ biertas pOl' veneras, Ia+del medio con un gran oculo en que' parece des­ cubrirse la craza de Ribera, Cas esculturas- ci'e la Virgen en la hornacina central y las de los Santos-Iaterales son obra de Pedro Alonso de los Rios, [47] Sin fechas ciertas, pero entre '725- Y 1761, se construyo la Igle� sia de -Portaceli, en la calle deJa Luna, de San hoy Parroquial Martin, por un arquitecto ignorado, pero buen -eclecfico entre 10 nuevo de -los Churriguera y.1o conocido del siglo anterior. Asi la portada entre -dos sencillas tones es moderadarnente central 'con' fronton curvo chufrigueresca, al organizar el cuerpo y partido, cartel as, columnas toscanas y una hornacina con grupo de la escuela de Ron, en que se figura al venerabTe 62 SA"" JOSE.· FA<'n:,m y CI.Ptl.J.A Dlt S":\'TA TERESA. , . SAN rOSE. INTERIOR. SAN l\1_IGUEL. FACHADA. juan, Agustin- Adorno ante 1a Virgen de Portaccli -Pero .. es notable e1 irue­ rior, de cruz latina, en rres tramos de bo\;e de guerra «Arapiles», realize un crucero por el proximo Oriente, fruto de cuyo viaje fueron mas de 300 piezas. Luego vinieron las esculturas del el Cerro de los Santos, y despues que el Museo se instalo, en 1895, en actual edificio de la calle de Serrano, las excavaciones sistematicas del suelo la coleccion no' cuenta hoy hispano proporcionaron tal -renclimiento, que Las continuan enriqueciendo el rnenos dezoo.ooo objetos. .aclquisiciones 87 MUSEO ARQUEOL6GICO. HERCUI,ES DE Al;CALA I,A' REAL Y DAMA DE IBIZA, Museo, Y SLi nueva instalacion adopta una prestancia en verdad majes­ tuosa. El Museo Arqueologico cada vez mas un Museo de fondos hispa­ es nicos. Las antiguedades orientales y las de Prehistoria .europea, particular. mente italiana, forman capitulo aparte, y 10 no hispanico apenas irnpor­ [aria, a no por la soberbia coleccion de .vasos griegos, una de las mas ser representativas de Europa. Pero el gran interes del Museo Arqueologico estriba en presentar' una completa evolucion de la arqueo'logfa espanola desde la Prehistoria hasta el siglo XVIII. Las instalaciones, que vamos a se­ guir en riguroso orden cronologico, comienzan con' la industria paleolitica y neolitica, de las que se exhiben buen nurnero de ejemplares. Al ser el S� ----------- - r TESDRD ALISEDA, MUSED ARQ.uED�6GICD. DE LA , �;. " 1 . . el �en'eoli. rupestre el �ejor arte de ,I,os. "prlmeros='perfodos p�;ehi,storic?s, ico+es el .cuenta .en 'e! Musco con tan' va­ t pnrnero que r.epre.s�ntaSlOn�s .Iiosas .corno la ceramica campaniforme y los Idolos incisos, como eel ,de. la Cranja de Tonifiuelo '(�adajoi). de! Bronec, guerrera e industrial, La Edad se muestra 'en la cultura almeriense de- El .Argar con .gran variedad de i de citar las ,espa· hachas, ala bard as y p,untas de Aecha broncineas, siendo das 'de bronce de hoja ancha y plana, cuyo .jipo se fue .extel1d.iel)do_ por la Peninsula. Posteriormente, de los siglos x-vur a. J. C., son los .hallazgos de larla de Huelva, procedentes de. un barco alIi naufragado, conteniendo espadas de tipo nordico, fibulas, sicilianas y. otros objetos que denotan un area de expansion cultural en Occidente. En el mismo tiernpo, el ,(PaIs· rave», 0 hacha internacional, importada a la Peninsula por los corner­ ciantes de estafio, va cobrando tipoJ.ogia propia. En las construcciones baleares, talayots y naueias, van apareciendo obje­ tos de hierro, primeros del periodo hispanico que abarca hasta la rorna­ nizacion, La primera Edad del Hierro, lIamada de Hallstatt, cuenta en el Museo con importantes conjuntos, cuales son los del Redal y el Roqiuzal ,', del Rullo, consistiendo sobre todo en ceramica incisa del tipo Kerbschnitt­ art. Las espadas de antenas gallegas, del mismo perlodo, responden a un inAujo -celtico, consecuencia de una posible invasion de esta raza. Veamos ahora Ios fondos que nos hablan de los principales pueblos aposentados en Hispania : La colonizacion punica, con principalislmo en- 1 Musso ARQUE01.0GICO. DICBA DE BALAZOTE. }\[USEO ARQUEOI.OCICO. ESCUI,TURAS IB�:RICAS DEL CERRO DE LOS SANTOS. 1 IVIuSEO ARQ'V""EOLOGICO. CABEZA DE AZ"AILA y. ESCULTURA DE MERIDA._ clave en. dejado obras cuya importancia en el posterior arte .ibe­ Ibiza, ha rico es 'as1 las estatuillas ebusitanas de barro, de .las que la prin­ decisiva : cipal es «La dama de Ibiza» y el conjunto de joyas d€ oro fenicias, llarnado tesoro. de la Aliseda, del siglo VI a. J. C. Las vpiezas griegas, menos nu­ merosas y casi todas de importacion, son muy' bellas, y- puede ser, ejemplo cumplido el Hercules de Alcala la- Real.. .'- La segunda Edad del Hierro, coincidente con el europeo de La T'ene, . el genio creador .de nuestra.raza : .a cs el 'primer momenta en que.esplende partir del siglo VI a. J. C. aparece Espana dividida en dos grandes fondos etnicos, los iberos meridionales y 10s- celtas y celtiberos, pueblos -al norte y .noroeste de la Peninsula. El ibero, sedimento castizo, utiliza ya un arrna of ens iva temible, la «falcata», especie de sable. curvo del que vemos no 'pocos' ejemplares en el Musco La escultura iberica esta integrada, por .. los oferentes del 'Cerro de los Santos, el Leon de Baena, la Bicha de .Ba­ lazote his esfinges de Villacarrillo y Agost. La Metalurgia brilla en la y diadema de Javea en los miles de figurillas de bronce halladas preciosa y 9.1 MUSEO ARQUEOL6oICO. SARC6FAGO DE EERJA. en lo� santuarios andaluces y levantinos gel Collado de los Jardines, Caste­ llar de' Santisteban Y. La Luz. -En variadisimas posturas y vestimentas, son' reflejo de la preocupacion _rdigiosa iberica, y su procedimiento, «a ceras perdidas», Indice de sus progreso� tecnicos, El granJegado estetico de los iberos es la Ceramica.i que se nos muestra procedente, sabre todo, de Ar­ cheria y Elche, con esplendida decoracion pintada de pajaros y follajes. D� las culturas celta y celtiberica vemos ejemplares de, los pufiales «de Herradura», ,cuya principal estacion es Aguilar de Anguita, con sus gru­ pos de Miraoeche y Las Cogotas. De las necropolis celticas, principalmente sorianas; son' ,bue!_la .muestra industrial los p,u:fiale� <:Ie �mango" doble glo­ bular. La Ceramica celtiberica, mas esquernatica que la meridional, cons­ ra de up lirnitado mrnrero de tenias cornponiendo 'herm'oSas, e interesantes estilizaciones. _ , . , El patio rom,arI9-1, rico en' epigrafta, .mues,tra. e!'t particular escultura y mosaicos. De aquella hemos de citar las cabezas de Azail[l y la figura Ie­ rnenil- de, Huetor, del siglo J. Son del H' el Baco _con una' pantera y la _ Diana cazadora de Merida, adernas del magnifico sepulcro de Husillos con representacion esculpida de la leyenda de Orestes. Este arte tan romano que fue el mosaico ,puede seguirse en su evolucion por ejemplares tan elo­ cuentes-como-el V�I'tU1hno de' Aranjuez y el mosaico sepulcral de Alfaro, Vidrios, hronces y,la Cerarnica roja. (< DE' LA ALJAFCRi;\' Y BOTE 'nC ZAMORA, MUSED ARQUEOJ.6G1CO. ARQUID'A DE P,\l,ENCIA. 94 MUSEO ARQUE0J,6GICO, SEPUCCRO DE''- ANSURtZO sep ulcro de marmot de' Alfonso AnSll1'ez, muerto 'en. 1093,. dondeiel sonde aparece blandamente" acogido' por.cangeles. Este sepulcro- proce,de .(l.e). .. 8:"ran Mo?asterio: de de al�i vil1(� tarnbien el. Saha'g��"y con)a 'Virgt:n: reli�y'e- fn Majestad; fechable hacia ,BOO Y jalon Imp!lrlante"en la,estatuana.romamca. Algo posteriores y 'ton rerniniscencias del maestro de las 'Plateria�' ae Saf' LJago son las columnas de San. Pelayo de Antealtares, con algunas efigies . de Ap6stoles. J Anteriores los mejores objetos de, arte I:. .ustrial uue. en 10 roma­ son . nico ,equLvalen 'a .obras magistrales: de la escuela leonesa de'marJill$ b el extraordinario ,Cristo que 'Fernando I don6 al rnonasterio de San Isidore de :Le6n en '1,063, La' cabeza lleva ojos de' azabache, y la cruz' es+un prb· digio de ialla. Piezas aun mas expresivas son+las placas para el area pe reliquias de/San Millan de la: Cogulla, anteriores a '1067, y las de .San F;e. lices, de' 1090. Hechas por. maestros de nornbre aleman. (Engelran y Re­ dollo), .esta soberbia coleccion de esce.nas romanicas es -la mas imrlOftan!te obra en marfil de nuestra Edad-Media,' ., Los capiteles transitivos de de de. Aguilar CampooxIas Virgenes talla] y las, primeras rejerias artisticas nos adentran en 10' gotico : aqui ,vetnbs variedad de- esculturas, pem sobre todo riquisimas obras suntuarias, 'co�o el baculo esmaljado, del; antipapa Pedro, de Luna: esmaltes, azabaches, . bronces, un codice de las Huelgas de Burgos, la ca-p,a de Daroca, y el inte­ resante sepulcro en bronce de Castro Urdiales. 95 CRUZ DE FERNANDO 1. M-.:rSEO ARQUEOL6clco. , AnO�JEoi,6(-ncc;: 'J/�RR6� � PH,A' DI� �1J�i)l�A AZAHA�A: l\tlu�:o Kli'ABi£. '" ; '''1' :: � 1" .... 1 ': r : :,' I b,':' � � �. ,�. .;'J"""� .De 10 almohade y -gturladi'n'iJ, de 'cronol'ogiji'sillli:lar ·iii 'segtindo··pb·idclo cristiano, se- nll1estran 'las: ricas "mortajas 'del;irifailte,:a6n" FeIip'e, -capiieles granadi'10s del tipo alrnohadillado, alicatados �lljY.' ;s�bfe ,�t?da: 'i!ijUas r y' g-ranadinas grabadas' esmaltadas. Cranadinas- son -tarnbien ias y [oyastde oro de Bentarique.i Ias- jal'ritas .de Almeria ·Y.-el ;in�c\o' d��;setie de';la-'io"za dorada que habla 'de pas�r a 10 morisco: eftra" de 1as'>niis �a{tisticas' erea, clones gramldirras es I!i de los «tiraces» fer sed:fs' 'polidornad'a� c(',)I1' conipo'Si­ ciones geometricas y' eulogias inscritas. 'Lo mudejdr: se p'irrti:\=u­ .n9_s�ifp{iecc!' Iarmen te ( en-las obras "de carpi n teria ei1s,i-mb1adas�·.con:io ::+ ri(ltaBle arlna­ Jf FlO -toledano. y 'uh "arresbnado magnifico. La Ipza 'dorada, continuaelorr de I., 10 granadino , se e'X'hibe en ejemplares-de- 'Ma'nfs'es 'y Paterna:" . A partir del Renacimiento no hallaremos eri el�Museo sino arte indus­ trial. De t iernpos de los Reyes Catolicos -soi wlguilas" tablas ...·flamenca:s. -La orfebreria de los Arfey de Becerril, los vidrios-de .C'lidhIS6 y-de ;J_,a, Granja anteceden a la inimitable coleccion 'que el Musco, expone de lozas.ualave­ ' ranas. La Ceramica de A!cora -y la fabrica d€ porcelana" del-Bb�I'I Retire Henan. cumplidamente .todo el-siglo X'IIT, Y sus iristalaciorres en "el. Nlihlseo . 50n sencillamente' fastuosas,'" .) ". . Nos quetla por' visitar la saia de Nurnismatica y G'liptiei, E te gran sal6n guard a 165,000 monedas, 15,000 medallas y quinientas piedras la­ bradas, en la estanteria que rue de la Botica real. De los muros penden 'J} 7 / �,):.;; .MUSED .ARQUED1.6GIco. PLATO DE M.ANISES .• !g�:SED ARQUEDL6GICO. PLAtO DE URBINa. nueve formidables tapices de la serie «Hechos de los Apostoles», segun dibujo de Rafael, tejidos en Bruselas para el pontifice Le6n X por ·Gui­ llermo de Laefdale, Eberardo Leyniers y Gerardo Peemans. Las monedas y medallas mas representativas para seguir una evoluci6n numismatica se exponen en las vitrinas centrales: alli pueden verse las asombrosas medallas de Alfonso V de Aragon grabadas por el Pisanella; las de Carlos I, por Leoni; alguna de Cellini, glorificando a Clemente VIII, y una buena serie sobre los hechos de Felipe II, amen de ejemplares de los monarcas restantes. La exposicion numismatica se completa con la de la obra de Perez Bayer, el gran investigador espafiol del siglo XVIll. En fin, hay una colecci6n sigilografica y otracde Qliptica 0 piedras duras grabadas, entre las que sobresale el precioso vasa de dgaia hallado en un sepulcro romano de Merida. * MUSED DE AMERJCA. BOTlJJI,LO NAZCA. EJEMPJ.AR DE CF.RAMICA PROTOCHJMU. MUSED DE AMERICA [76] El Musco de America, de reciente creacion, ocupa doce salas en el Museo Arqueol6gico Nacional, de cuyos fondos se han desglosado las colecciones precolombinas y coloniales, que Iuciran no tardando en el edi­ ficio de nueva planta de la Ciudad Universitaria. EI origen de este Museo 1777, afio que por orden de Carlos III los naturalistas se remonta a en don Hip6lito Ruiz y don Jose Pavon recogieron gran· cantidad de curio­ sas piezas en America del Sur. Otras 1786, el estrecho de procure, en en Magallanes. don Antonio Cordoba, cornandante de la fragata "Santa de Maria de la Cabeza»; y sobre todo, los fondos actuales se deben a la admi­ rable intuici6n del obispo de Trujillo don Baltasar Jaime Martinez y Campafion , quien recorrio los sepulcros incaicos, y coleccion6 el precioso conjunto 1.400 vasos, que remitio, en 1788, a Madrid, y que hoy son de joya inapreciable de este Museo. Un afio despues, las autoridades de Gua­ temala enviaron una serie de relieves de Palenque, y con la incorporaci6n del legado Ofiate y la adquisici6n Larrea, el Museo de America alcanz6 un rango comparable a las primeras colecciones de su especialidad. La sala I muestra los pIanos del futuro Museo que se construye en la Moncloa; la II, la maqueta del mismo las reproduc­ en se acompafia con ciones del calendario azteca; y en Ia III hay otras obras del mismo arte 99 INSTITUTO AMA TLLER DE ARTE HISpANICO """:' 1 f MUS1.;Q DE AMJ�RrCA. MUSEO DE Al\'1t:RICA. RETRAiO DE UN EMPERADOR INCA. tnoto TESORO D£I4 DI� I.OS QUIMBAYAS. Ia Cruz de Palenque y como la diosa del Agua, la Serpiente emplumada, los pilares de Santa Cozamahualpa (Guatemala). Aqui se expo­ Lucia de nen varios relieves de Palenque Y Uxmal: el bajorrelieve de Palenque, de de piedra calcarea blanca, figurando un personaje sentado, es 10 mejor aquellas ruinas y anterior al siglo VI. De Uxmal son varias cabezas de pie­ dra y un curioso fragmento .angular que soportaba la cornisa de un edi- ficio. El maximo interes de esta sala reside en los dos c6dices mayas, De los cuatro conocidos, el Troano y el Cortesiano, en reaJidad parte de uno . I solo, comparables son al Dresdensis de Dresden y al Paresianus de Paris. El Troano perteneci6 a Ia Biblioteca de don Juan de Tro y Ortolano; y el Cortesiano, a Constituyense por una banda la Biblioteca de Palacio. de papel de 'maguey, con los dos lados pintados, conteniendo dibujos y signos calculiformes en negro, castano, rojo y azul. La sala IV esta consagrada al tesoro de los Quirnbayas, regia donaci6n hecha, en 1891, por el gobierno de Colombia. Esta maravillosa serie cons­ ta de 62 piezas, unas de oro y otras de tumbaga (aleacion de oro y cobre); seis de elias son idolos, algunos oferentes, ejemplares estos los mas. impor­ el arte tantes, La sala V se dedica a exponer ceramica peruana nazca; en perfecta que la mejicana, pero cambio peruano la escultura es menos en maravilla la ceramica de tipo nazca, en formas muy variadas. Mas intere­ santes estos vasos su decoraci6n que por su forma, los dibujos son de por IOO MUSEO DE AMERICA, PANEL DE LA CON­ QUrSTA DE 1\1£J1CO, POR .MIGUEL GONzr\I.Ei. FIGURILLA DE CERA, POR ANDRES GARCiA. colores vrvrsimos, de un efecto fastuoso. La sala se completa con algunos teo jidos peruanos, entre ellos una esplendida manta de lana de vicuna. En la sala VI, una vitrina cuyo fondo Figura la plaza de Mejico con su I Catedral y Palacio del Virrey es el escenario mas adecuado para exponer los bellos grupos y graciles figurillas de cera que representan indios y criollos menestrales que el imaginero mejicano Andres Garcia fabrico en numero superior al centenar bacia 1800, Es un conjunto donosisimo de arte colonial, y de este momento vemos otros objetos en la sala VII. La sala VIII esta dedicada al Jegaclo de la condesa de Onate, consistente en ceramica roja mejicana del periodo colonial, en formas variadisimas, con los curiosos recipienres de agua en varios pisos, y un gran vasa con dedi­ catoria a clon Juan Ruiz de Guzman. La sala IX muestra los cuadros ma­ queaclos cle pintura sobre nacar, en que Miguel Gonzalez represento la conquista de Mejico, en 16<)8. En las salas X y XI esta el rico fondo de Ceramica peruana protochirnu (siglos IV-VII). Esta Ceramica se origina en vasos con forma de bola, decoraclos, al principio, en sencillo estilo lineal, IOI con 'seres mitologicosj-en .qqe, predornina el color rojo., s�gw:amente,�sa: grade. I,;a, majiufactura se 'hace posteri ormente con rit.oldes,' y Jas fig_ttra' . ciones .adoptan. animales,' plantas y retraros, y -rnuchas veces notase :e!.-t�l]la de la, serpiente .. enroscada La'. ceramica chimu, centrada en €1 t<,;'r.J;i_t.ori.o , de Trujillo, coincide en sus prirneras obras con .1.0 nazca, y .desde. f.o£.,ejem­ __ plares 'antropomorfos en tierra blanca cubierta en parte por rojo .pasa rio al. segujjdo periodo, tipico por su factura en' pasta negra brillgnte: de. rostros ,y, eli qulsima de Iormas.: Aqu{ es exoepcional la representacion formas frutales. Muy interesante -es uno de cambio, los cacharros adoptan los" ejemplares, conico, (!n forma de temple, con acceso en zi�J.:�s. La ultima sala, la XII, se c.onsagra' a .la, coleccion -Larr<;_a:-: son cerca 10 mas clasico en la cnljura-precolom­ de;600 objetos de arte inca, esto es, bina de America Meridional, 'Se' muestran aqui ejernplares :�eramicos de cuzqueiio, dep).l-ad.os con el t la cultura de T'ihuanaco, que domino en 1.0 det hombre y la llama ornatos de esquematismo-geometrico. simbolisrno y la chi­ Lo incaico .propiamerue rlicho se ve en eI «piuqfiu» .0 cantaro para cha, pintado con fajas verticales policromadas, en el «piucu», .0 plato caiman de ornitomorfo, y �n muchas otras figuras mas, como el precioso tierra negra, acaso del primer arte inca. Ci ternos, en- fin, las. cabezas 'bu­ en' granito gris manas, J.oS morteros de piedras duras.: un,!_ notable cabeza treinta y nueve estatuillas antropomorfas, de tur­ que figura un emperador, _ otras huecas de oro. plata quesa, halladas err Piqui llatja, -y y . � . . - . �.... . . * . _.- MUSEO DE REPRODUCCIONES interesante P.or su conte­ [77] El Museo de Reproducciones es menos nido que P.or el edificio, que forrno parte del cuerp.o del Palacio del Buen traves de Retiro, comenzado hacia 1621, con el que debia comunicar a dos grandes jardines. A principles de 16�7 se encornendo la traza al maes- u'o may.or de la fabrica Alonso Carbonell, al que se otorgaron 26 .0.0.0 du- . cados para concluir el nuevo salon.. que se destinaria a bailes, en 1638. No se termino este afio ; pero en eI plano de 1656 de Texeira ya apa­ unido al Este «Cason» se descuido un tanto en tiempo rece palacio. de Carlos II, parte se derruyo, y al restaurarse, en 1694 .0 1695, se encargo las hazafias de Hercules jordan decorar al fresco su boveda con a Lucas mundo en las pechinas, en los huecos. entre ventanas, las cuatro partes del central el origen del Toison de Oro, con Felipe de y en la composicion el vellocino. En la turbulenta escenografia, Borgofia que recibe de Hercules tan a jordan, aparecen cara los Tiranes, las Musas, las Estaciones, Ios Fi­ calientes de anriguos y muchedumbre de figuras clasicas, fogosas, IOS.of.oS frenesi de escorzos y glorias. EI color, con -gama multiple, en barroco humedades y ruinas de «cason» padecio buena serie de destrozos, arreglos, P.oCOS US.oS, entre f. y sirvio tarnbien no toda c1ase desde el siglo XI'IIl para ellos el de Estamento de Proceres .0 Camara Alta, en 1834. De 1877·a 1891 insta- se restauro, afiadiendosele fachada nueva pOl' Velazquez Bosco, y se I02 MUSEO DE REPRODUCCIONES. TECRO DEL' .CAs6N', POR JORDAN. laron las colecciones de reproducciones que forman hoy el Museo. Este ofrece un gran interes docente por ser una completisima muestra de la evoluci6n plastica, ( * ACADEMIA DE LA HISTORIA f f, [78] La Academia de la Historia grupo de eruditos que por medio de es uno el del entusiasmo de un producto de sus miembros, don Agustin Montiano y Luyando, secretario de Felipe V, obtuvo del monarca, en IS de abril de 1738, un decreto de organizaci6n de la Entidad. En tiempos de Fernando VI funcionaban ya los trabajos de erudici6n, y despues. Ia Aca­ demia se instal6 en la casa del Nuevo Rezado, que todavia ocupa. Es el edificio numero veintiuno de Ia calle del Le6n un caser6n de piedra y ladrillo con tres plantas, con puerta central entre cuatro venta­ nas, y sobre ella blas6n con la parrilla, obra todo de- Villanueva, segun : Mesonero Romanos. Seria impropio hacer resaltar aqui c6mo la doctisima I03 I At�DE:\IIA DE LA _ HISrORIA. DIS_CO'DE TEODOSJO. }, Corporacion ha heclio honor a su divisa : "Nox: fugit' historiae. lumen, d?;d! fulge t iberis" • La colecci6n Arqueologica de la Academia' no. es muY' numerosa, pero -sl repleta de· ejernplares- sobresalientes; su monetario es cuantiosisimo,' y las instalaciones de Arqueologia guardan el mejor lote de vasos de Ciem­ pozuelos. Los mas- representativos en forma y en decoraci6n incisa son .de la necr6polis madrileria. De Almedinilla hay buen surtido de «falcaras» ibericas y buenos ejemplares de las figurillas de bronce del Cerro de los Angeles. Aqui se guarda el interesantisimo casco celtiberico de Quintana Redonda (Soria). Aun mas interesante es el casco corintio hall a do en Huel­ va, del siglo VI a. J: C. De capital importancia es una arqueta arabe de marfil. De menor cuantia son varios objetcs visigodos, relieves de Medina '" Azzhara, cerarnica iberica de Numancia; una rica serie de fragmentos de cerarnica «sigilata» de. Tarragona, -bronces rornanos, vidrios, y sobre todo la colecci6n que fue de Pascual de Gayangos y Arce con cerarnica arneri­ cana, objeros 'ibericos y bronces, alguno griego. principal de Antigi.iedades de la Academia, a la cabecera de la La sala de sesiones, reune varias piezas excepcionales. Es una el famoso disco de Teodosio, procedente de Almendralejo (Badajoz); una bandeja de plata repujada que representa al Emperador y a sus hijos en el acto de consa­ grar a un funcionario en las quindecenales del Imperio del afio 393. De arte romano cristiano hay do! sarc6fagos: en el de Hellin se figura al Sal­ vador con cuatro Apostoles, el .Bautismo de jesus y un milagro; el de Astorga contuvo el cuerpo de Alfonso III, y en su frente se representan escenas biblicas como Adan y Eva y la Curaci6n del ciego. I04 I ACADEMIA DE LA HrSrORIA. ARM ARlO RELICARIO DEI. MONASl'ERIO DE PIEDRA. Pieza excepcional es el velo arabe que se .encontro en 'una iglesia ro­ manica de San Esteban. de Gormaz, decorado con medallones de animales de estilo copto, Aanqueados por dos Hneas de leyenda cufica aludiendo al califa Hixem II, y por tanto datable hacia el afio 1000. Otra pieza notable es el diploma miniado de la dotacion de Santa Maria la Real de Najera, pOl' Estefania, la reina viuda de don Garcia de Navarra, fechado en 1054 v escrito en letra visigotica. En fin, otra obra fundamental es el armario de reliquias, del Monasterio de Piedra, La carpinteria de Iazo de tecnica , muy mora, deja lugar a los paneles, que entre arquitecturas goticas des­ arrollan en el exterior seis. escenas de la nifiez de Jeslls y seis de su Pasion, con vivo colorido y profusion de dorados, La inscripcion que las acompafia hace constar que se trabajo en 1390, y que la obra fue costeada por el abad Martin Ponce. La de la Academia de la Historia cuenta con una pintura cumplida co­ leccioniconografica, pero su gala son los Goya. De Goya son, en efecto, una pareja de Carlos IV y Maria Luisa, el retrato de don Jose Vargas y Ponce, director que fue de la Academia, pintado en 1805, el del agustino Fray Jose Fernandez de Rojas, de hacia 1811" y el de ·Urquijo. De otros cuadros coetaneos pueden olvidarse lin rctrato de Esquivel, eI de Fer- - no nando VII, por. Carn icero, y el admirable Calomarde, obra apurada de color y expresion de Vicente Lopez. I05 I {IlO con [79] J. de Osma, INSTITUTO DE El Institute de Valencia de don biblioteca riquisima en es el mas VALENCIA fundaci6n de don Guiller­ [uan DE de arte suntuario hispanico, esplendido museo Numismatica y Artes indus­ ejernplares sobre triales. EI Monetario, seguramente el mas selecto y escogido de Espana, , DON iVAN ) reune en sus diez mil ejernplares una evoluci6n completisima de la moneda espanola con piezas unicas. Pew nada es comparable a la maravillosa co­ lecci6n de arte aplicado. En la sala I, la de. Tejidos, se puede admirar una de las mejores series de tejidos y brocados espafioles de los siglos XII al casullas, una aIfombra morisca de Alcaraz, del siglo XV; XVII, otra al­ catifa morisca, de Ia misma centuria, con decoracion y eulogias multi co­ lores, una borla morisca de seda , oro y plata, dechados del siglo XVII con bordados de colores, encajes frisados de Valladolid en seda y oro, y maIIas bordadas del xvr. En el vestlbulo, ante la Biblioteca, se exhibe una Virgen l'Omanica del siglo XII, cuatro inscripciones arabes diversos restos arquitect6nicos. y La sala a que da paso es un exquisite certamen de pequefias mara villas: entre la buena representaci6n de rnarfiles arabes puede verse una cajita hecha en Medina Azz_hara, en 966; una arqueta de marfil del siglo XIII, de tipo siciliano, con leyenda cufica pintada, y un bote granadino de tara­ cea, de los siglos XIV-XV, mas otras series de tripticos y placas g6ticas de Io6 I 11\�TI1:U'IO PE VA�ENCIA :x::m DON JUAN. ARQUILLA_S ARABES. ! marfil de procedencias diversas. En este Museo esta la mejor coleccion de azabaches del mundo, 10. mas cuidado de la manufactura compostelana de ) las siglos xv a XVIII. Pequefia, pero selecta, .es la colecci6n de miniaturas, pues en ella figura el Libra del Tois6n de Oro, miniado, en 1537, par el flamenco. Sim6n Bening, -'con retratos de las cinco. primeros Maestres de la Orden. De la misma escuelay acaso autor de esta maravilla, regale de la Emperatriz Eugenia a dan Guillermo. de Osma, es un precioso Libro de Horas. Pre­ ciosisimos san las cuadernos de rezo de la casa del Raisuni en Tazarut. Serra Improbo meneionar, ni de pasada, toda la magnificencia de las fan­ dos : hay esmaltes de Limoges, un retablo. de esmaltes aragoneses, una vi­ trina can piezas de oro can un torques celtico muy bien conservado, los 1 bra_nces del Berrueco, el casco iberica de plata can tachones, que es lit pieza mas suntuosa del ajuar hispanico primitiva; un precioso mueble go­ 1 tico, varias figuras de talla del siglo xv y otra tall a de un admirable San Francisco. Esta sala y ·la contigua estan decoradas can tapices flamencos; bajo ellos resplandece la deslum brante 'colecclon de ceramica hispanoarabe que es encanto de Ids ojos. Ningun otro Museo puede envanecerse de un con­ junto tan complete cual el que reunio y estudi6 el fundador del Instituto de Valencia de Dan Juan; la serie comienza can las alicatados y la cuerda seca, y una de las vitninas guarda el llarnado azulejo de Fortuny, gran pieza cerarnica de dorados .reflejos metalicoasobrc fondo blanca, documen­ tada como de Yusuf I de Granada, que reirro de 140.8 a 1417. Siguen las I07 INSTI'fUTO VALENCIA DE DON JUAN: TRiPTlco· DE MARFIL. AZUI,EJO DE FORTUNY. RETRATO DE JUANA LA LOCA. GRECO. FRAILE CAMALDULENSE. jarr�.s granadinos y)os, maJas:ue/1.,os de.'.los ;.Berclll!lles� d,el"Xlv:xvy\'<:!n '-a7.:_ll1--:;y oro.rT?do 10 qu� slgue' estas pie,zas. selectas �on. m�nufa�fl.'\lr,!s (d,e; Pat�rll:a .a y Manises del slglo xv, plates botes y redomas de. 1·eflejO} iGaSI,; to do . , ,ert con un oro 'f .azul el «Ave Marla». blason '�eilti';ti·, e in.stl'ip'c�6n "de'leJarta .,grafia ':Jr.0 estableciendo m,gqu�s , : colecciones instaladas en. el que _ sus : P.a:}.a<::io de Vi}ahuerta,_ n�mel'(/ dos, deJa_calle. d!,!.2 Ventura Rodriguez.. cons­ titlJu:ian el Museo C.e�T�12q,. posteriormente _bfr�cido; y adrnitido por el E���do; :A,_Ia��rada,·ya· irnpresiona I� monumentalescalera presi�ida por cuadro ere el, Antonio Pereda \«5<\nto DOlTIlI1go: en -Soriano», 'una rica sene de .njarrnolea y cjo,s tap'ic.e�. de, Bruselas del_ siglo, XVII. El .salon Arrneria, con' cuadros de Herrera .el-Mozo.: Pablo de Vos, Antollnez y Van der Pere, cuenta 10 menos once a!'!l�ses de .guerra. :casi·' todos del siglo X;VI, varias Illedia.s. arl1la9ura�. y muchas piezas de jinera y de la cabeza, 'una espada .. . sable _ e��ast(an "t!er;l.andez"J)e, espaderos alemanes __ h�y. 3,2. pjezas, y de _dag!\s de�qJ_WlO 'izquierda; es�Hetes,�picas,. etc., una s_��:i� ;s'lb:id, en 1760.",» " '-,' . _, En la sara, , sig-!!'i�nt!'!' ,en .el" centro,' 'se' adrpir!l):a ;!_Il��.,importa,ilte" o!?ra que salio de la )"'abrica del Buen -Retiro, g-n'lio-;de:'fig-\l"rail. simbolicas, agru­ padas. alrededorde una.:pir;iinlde. Este gr�po"(ie-p¥�� tii:riltrc'iIeva inici h�sl;i la destruc­ cion de la- Fabrica en 1812, el mallorqum 'Bartolome Sureda- la ' impuso teen ira de bizcocho 'en estilo de Sevres, r de aqu! los n umerosos gi-tipos de Jano,nes, de finura superior a lafactura francesa. Haytambien algunas i�itaciones de Wedgewood, especie: que ld del Monarca. ' ' .no prosp,er\,'>: por oposicion ,�as 'sa!as .siguientes tienen -mas, irrteres ·historico· que' artlsticoj. una esta dedicada al gran incendio acaecido en la plaza Mayor el 16 de agosto de 1790; otras estancias recogen recuerdos de Carlos IV y Fernando VI! y de las Iuchas politicas subsiguientes. La sala de Maria Cristina guarda una excelente coleccion de abanicos, y Ia de Isabel II, muchas interesantes litografias. La ultima sala, con recuerdos del ultimo tercio del siglo XIX, se cierra con el gran cuadro de Lopez Mezquita, Ia In. que reproduce a fanta Isabel y a la Marquesa de Najera. * I I I I 120 MuSEO DEL EJERCIIO. ESPADAS GRANADINAS DE LA JINETA MUSEOS DEL EjERCITO Y NAVAL [83] El del Ejercito, resto del Palacio del Buen Retire, que Museo alhergaba elSalon de Reinos, esta tan reconstruldo, que sus airosas lineas no son autenticas sino en mu)' pequeria parte. El Museo esta integrado por multitud de recuerdos muy notables de nuestra historia belica, con abundancia de trofeos, uniformes, maquetas, armas )' objetos de los mas relevantes rnilitares espafioles. Entre las arrnas merecen men cion especial los montantes que pertenecieron a Sancho Davila y a Diego Garcia de Paredes, una buena coleccion de espadas de los siglos xv a XVIII, born­ bardas y culebrinas de bronce del xv )' XVI, )' de esta centuria una rodela y un casco p ersas. Una sal a esta consagrada a la armerla de la casa ducal de Medinaceli, con un buen ames de montura. Se guard a tarnbien la tienda de campafia que utilizo Carlos I, en 1535, en la campafia de Tunez, )', en la sala arabe, la espada de Aliatar, alcalde de Loja, y dos alfanjes de Boabelil, magnificas armas granadinas del siglo XV, una con pufio de marfil y otra con riquisimos damasquinados. La tunica de Boabdil y otros objetos ara­ bes son 10 mas preciado de este Museo. [84] El Museo Naval, en el Ministerio de Marina, es un evocador conjunto de fragantes navegaciones que trascienden de las maquetas -de barcos espafioles, de fragmentos de embarcaciones cargadas de Historia, de utiles marinos, armas, )' buena cantidad de libros sobre el arte de rna­ fear que nos muestran como Europa aprendio a navegar en libros es- I2I I J . , . \, \ l\iUSEO NAVAL.. !VIODEI.O DE EMBARCACI6N. pafioles, La Cartografia es el de mayor interes, y pieza capital del sector Museo es la "Carta de marear de las Indias», por Juan de la Cosa, en realidad un mapa portulano con representacion muy fiel del mundo an­ tiguo y las acostumbradas fantasias al dibujar ciudades y pobladores. Los mapas de America siguen en seleccion muy nutrida, En cuanto a la Bi­ blioteca del Museo Naval, es riquisima en obras de Geografia, Cartografia y Nautica , MUSEO DEL PUEBLO ESP ANOL [85] oE1 Museo del Pueblo Espafiol in teresa mucho menos pOI' el conte- j nido que por el continente, pues este es nada menos que el Palacio de Gada)', posteriormente Ministerio de Marina, parcialmente derribado. -En . 10 que subsiste se admira la gran escalera, buena obra neoclasica de pon- deradas proporciones, y las salas que decoro Coya. En elias se ha insta- _ lado una exposicion de indumentaria que comprende gramallas ode heraldo del siglo XVI, coletos y gregiiescos, trajes dieciochescos, otros romanticos e isabelinos de! siglo XIX, y una variada seleccion del traje popular his- I22 PALACIO DE CODOY. VEsrinULO pano, con galas magnifitas de la Alberca y Lagartera, y _las nil'tll 7:1') elr edificro dt::'la ReaL" kcacrerD.'ia·:Espa­ . , ... .• fiola, co·rpotaCl!,mF�<1ile·.g(lllrda. como reliquia insigne i.el retrato -de ;Cer,van­ � res.epintade por jauregiu, i-!'j'emplar efigie: -de- verismo y protundldad "psi. r eologica. j j I PALACIO DE GODOY. FRONT6N, POR GOY!l. REA� ACADEMIA ESPANOLA. CERVANTES, POR J.iUREGUI y RETRATO DE RIBADENEYRA. I24 EL PASEO DEI, PRADO EN EI. SIGLO XIX' MUSEO_DEL PRADO [87l EI Museo del Prado, COlI).O coleccion ,que antecedioca-la na­ cional.. tiene ,historia tan' vieja como la 'capital espanola. A .partir de .Ios Reyes Cat6licos, que reunieron gran numero .de cuadros=flaniencos, sus sucesores buenas colecciories devciiadros Y' esculturas, y los in­ poseyeron ventarios conservados dejan erurever la importancia de Jos fondos de .Car­ los I y Felipe II. Este monarca- terila ya' en' el Pardo 1 i 7, Iienzos: once' de ellos. del Tiziano, al fallecer el Rey, el iriveruario, -iniciado en 1598 : y' cuenta 358, pinturas, heche nada extrafio; ya' quti aparre de los reales . en" cargos; 'donadores como Pio V y el Cardenal .Montepulciano habian rega­ lado al Rey cuadros y esculturas. En 1694 .el incerrdio ,dEl, Pardo devore cincuenta retratos y doce lierizos flamencos, pero renovado el ahinco colec­ cionista, el 'guardajbyas Hernando de .E:spejo �atal?g6; -en '1614; 366 cua­ dros; algunos identificables 'en elPrado comoIa copia de' Elciirro deheno, de' EI Bosco, La serie debla- ser . esplendida, pues ya- en' ",'6.04; Rubens, conocedor de muchisimas habia admiradotde «tantas galerias europeas, se cosas bellisimas del Tiziano y Rafael» que llenaban los Alcazares ma­ drilefios. Felipe IV y su reinado marcan una extensa ampliaci6n de la galena, I25 PRADO. FACaADA Y ROil)NDA - VET:nULQ. _". aprovechando toda suerte de contingencias- como la almoneda de Caribs I de 'cuadros 1I13S selectos Ingla:t�rr,a� c,uyos Haro adquirio don Mendez de \--uis vpor 'encargo del Rey espafiol. EnLotal, al rnorir Felipe IV, dejaba en-el Bl(�n-�Retiro nox menos de 800 -pinturas, y si sumamos las de. todos Ios P,alag,:ha�ta_1813· Al volver' a Esp..an� ei cireseado, en su afan d ,coi'\graciarse 'con er pueblo, con­ cibio la idea� de- un «Museo Fernandino», para el que cedio en p!inl;_ip'io el Palacio de Buena vista ; hubo pareceres diversos y . se desistio de� la ernpresa, aprovechandose el afio 1814 para recu.e"erar los Iienzos lIe- vados a Francia .... � --«" 10. afios el- matrimonio del Dos d�p'ues Rey con Isabel=de' Braganza, pril}cesa in te­ ligente Y" cu lta, volvio a plantear'"la 'cues' tion, y no rue flojo el ernpefio de esta dania; rnuerta en 1818, para la reali,zacion de Ia idea. En consecuencia, "el Marques de Santa .. Cruz penso en habilitar para .JvI-useo el . edificio que don. Juan '-.villanueva habia cornenzado edificar en 1785, en el Salon a r , del Prado, COl} destino a «Gabinete 0 Ga­ leria de Historia Natural, Academia de Ciencias y Porticos cubiertos pam el pa­ seo publico». Estos porticos habian des­ - aparecido 'el ulterior en ",prbyectO· de ,1787" un pero se concluy6 el resto, quedando precioso edificio con columnata jonica en su frente y paramentos de piedra .y" ladri- 110 que atenuan la frialdad neoclasica. El edificio nunca albergo la -:Academia de Cieri­ cias, y en cambio fue cuarrel de Caballeria durante la guerra de -Ia Independencia. En 1818 se adeccnto, se completaron partes, y en septiembre del mismo afio ya dos salas abiertas al La habia publico. inauguracion definitiva tuvo lugar el 19 de noviembre 'de: 1(119,. instalandose 311 cuadros, y aquelvafio -se s pOl' los Carlos III y.Tv, Posteriormente, tanto .el' Estado C�J11:l0 do;; j:>ar�i<;l!,]ares han- rival izado en enriquccer la pri- mera coleccion- hispana-; ·dCbie�d,o. mencionarse el .legado Bosch de 1915, <:L de' Fernandez" Il-jiran-en 19�L, y el de Cambo- en 1942. 'Hoy tiene et Prado cerca de, .. 3:000 _cuadi-os, y. es el conjunto" mas' valjoso - que podemos . . - admirar en • Espana,", . Nuestra visita al comenzara por la entrada de la calle de Feli Prado pe IV. La gran rotonda con la estatua en bronce de Carlos V dominando . al FU1'01", pOl' Leoni, no riene sino ocho grandes lienzos de Jose Leonardo, Vicente Carducho, Felix Castello y Eugenio Caxes, que reproducen exi- I3° r PRADO. FERNANDO -GALLEGO -� CRISTO PRADO., MAESTRO DE LA SISLA: BENDICIENDQ LA VTSITACr6N PRADO. ITrtRNANDO YANEZ DE 14A AL?\m- PRADO. JUAN DE JUANES: D. LUIS DE r DINA: SAN COSMlt CASl'El.I�A I'JI PRiNCIPE DON CARLOS. LA IN,,'AN'IA I�ABEL CLA.RA EUGENIA SiNCHEZ COELLO: EL rendicion tos militares del reinado de Felipe IV. Estos cuadros, con La en la ga­ de Breda de Velazquez, y los de Mayne y Pereda que veremos leria central, son parte de los doce que el Conde Duque de Olivares hizo decorar el Salon de Reinosen el Palacio del pintar del 1633 a 1634 para Un poco pe­ Buen Retiro, junto con diez escenas mitologicas de Zurbaran. 'circunstancia "de retratar a los sados de composicion .' pOl' ··Ia obligada , in teres el de "Ia heroes de Fleurus, Constanza, erc., afiaden ia su propic direccion: artistica que Velazquez ejercio en la tarea. del Museo, comienza la sala XXIV, La. gran galeria central, espinazo _con del siglo xv con escenas de la vida donde queda una predela castellana de San Miguel Santa Catalina, tres tab las burgalesas de los siglos xv acimiento de San . xvr entan la Visitacion, Predicacioti y y que repre de uri retablo que Bar­ Juan. La -magnifica tabla que igue' es la central, antes tolome Bermejo, vecino de Daroca, contrato en 1474, y concluyo . de i�H7, paJa la parroquia de Santo Domingo de ilo de .dicho pueblo; la pasmosa ca­ . el anto, de pontifical, e ta. trarado con profu 0 oro, En este .lado son Ia pintura e panola del iglo xv. beza e 10 mas recio en cuatro tabla 'de hacia 1475, COil el primer duque tarnbien admirables la del Infantado orando, la preciosa Virgen de los Reyes Catolicos, una gran luchando con minuscules demonios, y el altar de tabla de San Miguel fir­ En el, to de cuellan la Vjrge!! .de lo Leche, obra Gallegos. muro opue mada por 1480; tres tablas dos Santos castellanos burgalesas, Bermejo en el maestro de del xv, y los' trows de los retablos que Pedro Berruguete, Santo Tomas de Avila. Paredes de Nava, pintaria de 1494 a 1496 para Tenian la advocacion de San Pedro Martir de Verona y Santo Domingo I32 PRADO. FRAY BAUTISTA l\1AYNO: LA COK­ PRA·DO. PEREDA:' EL :MARQUES DE SANTA QUISTA DE LA BAHiA DE SAN SALVADOR CRUZ SOCORRJENBO GENOVA PRADO. ZURBAR.�N: SANTA CASILDA PRADO. FRAY RIZI: D. TIBURClO DE REDIN Y CRUZAT I33 1 RIBALTA: 5.'-" F1USClSCO oo,.-POR· PRADo. RIBERA: :ll.\RURIO DE 5...x pltADQ 'BARroLOYB YAIXl POR UX !__"'GEL rebosan de Guzman )' sus tablas, con un interes de amena narracion, sobriedad castellana au tera y emocionada. 'i­ La sala XXV esta consagrada al iglo ]\.,'1: el Saluador de Juan rente iVra ip auan de Jtianes) valiente de colorido, hace olvidar su corn­ , Caballero de Montesa, obra posicion manieri tao De 1500 es la �il'gen del valenciana con indicio primitives. El italiani mo es patente en el San - Cosme de Hernando anez de la Almedina, pretexto para un caliente rojo en el bu to leonardesco de un joven, quizas autorretrato. La everidad espanola del retrato oficial e: muestra en las image­ _ don Carlo, Isabel Clara Eugenia nes. rl_�� Felipe II, Isabel de Valoi, Catalina Iicaela. Pantoja de la Cruz, till retrati ta aulico, esta represen­ lin r San Nicoas de Tolentino. Aqui - tado do cuadroi con por an Agu PR..-U>O. ZbRIIAR..\..": APARlCI6,.- DEL APOSTOL 5.,-" PEDRO A 5.,-" PEDRO C\Ol.-'SCO. BODEG6,.- IJ./ .; PRADO. Gru:CO: EL CAPIY,L" Jm.L'S ROllERO Y "-" Lms REY DE FRA.."�L\. S.,,, A..x"DREs y A..."\ FR-"-"'CISCO DE Asts. EL CABALLERO DE LA lL\"�O . .\L PECHO. Et. LlCEXCIADO JERONDIQ DE CEBALLOS PRADO. GRECQ:. BAUTISMO DE CRISTO. LA RESURRECCr6N se veri dos piezas del Salon de Reinos: La conquista de la Bahia de San Saluadon por Fray Bautista Mayno es un cuadro casi plenairista, de luz difusa y bellos trows de lUUy superior a las obras de Carducho y dibujo, Leonardo. El contraste con la muy cuidada composicion mas policroma , y efectista de luces, de La A doracion de los Magos, habla de las reservas artisticas de este monje italiano, de quien vemos aqui un buen retrato. Enfrente EI Marques de Santa C,.·uz soco1Tiendo Genova, de Pereda, con admirables cabezas, cautiva por la anirnacion escenografica, bellamente I)6 " compuesta Y pO,r la riqueza de colorido., De ,Per,eda ,SQJ:l, tambie,n,9n:Qs dos (;l!adros muy caracteristicos : San PedTQ libertado par un Ange,l y San 'Nt,o,r:.iino. La sala �e '<;ompl�ta, con el retrato. de' !i\Qri'Til:fuido< �e�.in,,\ por R\1f.C1, y dos s?berbios.,('uadros d� Zurb.aran. :;:�al1.facobp Y,.s,<;>br; t!lQ9' San, , ,Gas!ld,a, severa, veraz, S111 la policromia t� fi 'i](ra ternenil. mas :" . "en que preCisa la, serena '. ':;." , . .: ,;\Ribera aparece en la .sala XXVL seleccionado en obras, ei6i:'ti\�'I'\�e& WInO esek, Todigioso'MartiTio'de Sari. Bartolome, superada ya la etapafenebrista, tra?-n_ cdles-. tial.. Los tres Zurbaranes. de Ia sala, naturaleza mueiia, .. y la Apa,'tci6n de 'San'Pedro- .culminan· en San Diego de .Alcald; ,mai'avillo�o, rostro. del Santo con un rictusde firmeza en Ia boca es un sello deIa fiera reciedum­ que bre zurbaranesca. La. sala XXVII" los retratos de Baitasar, .Carlos y Mnrgarita de con Austr-ia, paisaje de Aguero. y las efigies. de Felipe III y su esp�.sa por urr Velazquez y 'lrlglll1 otro colaborador.. es. paso'- que nos franquea el recinto del Greco: ,en la sal a XXX. damos couIo mejor del grande.t maravilloso e incorporeo Teotocopulos : importa menos .sefialar las etapas del .frenetico griego que su impetu vivaz, mistico, valentisimo de COrOI)qo y .d�:. escor­ zos. Los retratos son reposados y no hay. obra. mas 'serena que EI Caba­ llero de la mana al pecho, esa cabeza sobre una gol� de espumilla.,b,!apca, y tales Ips. retratos de' Rodrigo Vazquez, jeronimo. de Ceballos y el; medico 'Ro,drigo de la Fuente. Pero ved como en' cuanto existe la composicion que demanda :segmida' figura,·.julidn Romero can 'el; habito de San, una tiago emerge como una blanca piramide .de emocion, y el, movimiento se acentua nervioso, .lIameando color ,'vivo en San juan. y San- Erancisco., La Pentecostes, .:.�a Resurreccioru.. La Crucijixion, La 'Santa, Faz, Sqn, A ndres y San Francisco, el emocionante Cristo c,_!Jn: la C'''L!Z, La Sogrado. .Familia, . La Trinidad, ,la C01'Onacion_ de la Virgen. E';n la sala XI) el Apostolgdo ... del Fuerte de rudo, fuer .de .G�Jadalajara es ,casi a impresionista., _ P�r el Greco Ilegamos a Velazquez. Enfrente, el indescriptible Cristo entre los mantes reales. Pero es hi sala XXII la. cuspide de la gloria ve­ lazqueiia: Diego Velazquez. el aulico pintor sevillano, es la contrapartida de El Greco, pues como artista de camara habia de, ser fiel, objetivo, se·. fiorial v mesurado. He aaui cinco retratos de bufones tan sefieros en. sus deformidades que emana 'cierta majestad de los rostros de Don Sebastian de Morra y de EI Primo. Y si tal donosura tuvo para pintar anorrnales, lop retratos ecuestres del Principe Baliasar Carlos y del Conde Duque di! , Oliuares poseen toda la grandeza innata de 10 velazquerio. EI efecto sor­ prendente de los fondos del Pardo, siempre un poco impresionistas, con' trasta COlI la tecnica minuciosa y lllUY objetiva de las armaduras y ropa· I37 PRADO. VELAzQUEZ: LA RENDICI6N DE � BREDA jes. Prueba son� la ecuestre pareja real, el Felipe IV cazador, con su acu­ sada gravedad de semblante }' los retratos de Montaiies y del Conde de Benauente.: Sin .elpbargo,la atencion se entrega a 10 dos cuadros que son compendio yuma de Velazquez: Las Hilanderas y La rendicion de Breda; el primero 'se pinto bacia- 1657 y repre enta cinco tejedoras en la Fa­ brica de Tapices de Santa Isabel de Madrid. Su luz difusa, cuajando am­ biente uno' deTos ecretos con que Velazquez e anticipo al espa'cia?o, '�'es arte moderno. La -Rendicion -de Breda; p�ra el salon de Reinos del Buen Retire, fue" pintado -hacia 1634, E ta maravi lla de verdad, al enfrentar a justino de Nassau con-Ambrosio Spinola; no cuenta un solo detalle impre­ ciso. Podrian escribirse I argas paginas enumerando primores de este cua­ dro con el asombroso conjuntoide cabezas, con el aire de guerra apagada que surge de las humaredas de 'Breda en el fondo. Todo holgarla. Baste sefialar que cualquier fragmento del cuadro es un u'oz,? vivo, y el soldado de Ia banda y la cabeza inclinada es quiza, al desgaire, la mas estupenda pieza velazquefia. Despues Esopo, Menipo, Mercurio y A1'gOS, es decir, la piUeria espanola I)8 / /I PRADO. \,nAzQUEZ: FELIPE IV. EI, COKDE DUQUE DE OLIVARES. EL JARDiN DE LA VILLA l\1EDI<;IS, EN ROMA. CORo:\';\C]6N ne L-A VIRGEN I39 P-RADO. VELAZQUEZ y lVlAZO: VISTA DE ZARAGOZA con disfraz mitol6gico. Los borrachos y La fragua de Vulcano pertenecer, al mismo mi­ periodo, de 1628 uno, y de 1630 otro. Aquel es una escena tol6gica recia, bronca, vital y colorista. En La [ragua de Vulcano, la figura gentil de .Apolo entrante es contraste decisivo con la rudeza del forja­ dor ciclopeo y de ayudantes. Advertimos en toda obra velazquefia que sus linde con 10 mitol6gico una identificaci6n popular de sabios traW'S his­ panos. POl' ese espafiolismo acaso sea la obra mas seductora de la sal a La vista de Zaragoza, en colaboraci6n con Mazo, exacta' compenetraci6n .de paisa je y figuras. PRADO.' l\1URILLO: EL SUENO DEL PATRICIO 1 r I PRADO� En HERRERA la sal a "tT. xrozo : !\.IENEGII.,DO 'XIII continua SAN HER- PRADO. Velazquez, pero l\-1URILI.O: CASULLA con A h;POSICICN SA.l'l obras menos ILDEFONSO DE maduras: LA I La Adoracion de los los retratos de la familia Pacheco, Reyes, esto es, su suegro y su mujer Juana Pacheco, que vemos en estotro retrato vestida de gris y con- manto amarillo; don Diego del Corral, el juez integro, y su esposa Antonia de Ipeiiarrieta, pintados hacia. 1631,' son dos figuras de la sociedad espanola del siglo XVII, que solo hubiera podido pintar Velaz­ quez. Echemos ahora una leve ojeada al bufon don Antonio el Ingles para que .queden claros los sentidos ante los dos paisajes de la Villa ·MediciS. i " Son dos cuadros muy chicos con' vistas' de jardin y -algunas figurillas: parece que Velazqucz vlostpinto hacia :1650, en.su .segunda etapa romana, y son una anticipacion cierta del impresionismo .del .siglo XIX, .de Despues estos verdes jugosos, La Comnacion de 'la Vit"gen emociona ya poco, De aqui salimos sino a la escalera {sala XLV), con dos' sombrtos no Martirios, el de Sisijo y el de Ticio, pintados por ,Tiziano.· En el 'tei;ho, La rnuerte de A bsalon por Giaquinto, copiado en 1756 ·de· Jordan, es un 'bello carton para la Fabrica' de- Tapices de .Madrid. Vol vamos a la 'gran galeria central:', en la sala- XXVIII todos los -cua­ dros son de aquel sevillano sin cera y profundamente', religiose, espiritu - . rnistico, que llamo Bartolome Esteban Murillo, Elj.ipo murillesco mas; se farnoso, la Inmaculada, cuenta aqui con dos ej errip ares, y en verdad que los arnables ton os del cuadro y 'Ia femenil pureza 'justifican la fama. La Virgen del Rosario, EI sueiio del Patricio, EI Divino Pastor y Los nifios de la concha, son pinturas tiernas, dulces, en que echamos de menos algo I ;"RAio:' '���Ub'I'O C6EI.Lo:; LA' '£1. NrSo ENTRI\_ I,AS·.�V)liTUDES ,.y SANTOS PRADO: VIl.J.AVICE�TCIO: fUEGO"S DE " �,.. de la rudeza qu_e sobra a "Zurbaral�, Pero Murillo"��be�'a'gi�upar- maravillo­ Lmposicioir 'de La casulta samerite sus figuras "en' otras dos composiciorres r . . � s..4n 'il'd'erti.nso y 4ParitiVn de La Vil'gen a ·SanJJ:tfri{artJ.o�: . Era el tiempo , La ·gaEl ,XXIX ,alberga el fin- de la escuela rnadri lefia . Carlos todavia 'pintaba Claudio ·CoeJ.\b"J2s-dos�iIa el, tienen en este cuadro su ultima crornacion aulica Despues se esfuman los Reyes, , y nacen los del suefio de la razon. Y 'el indice de maravillosa monstruos vida con que Coya freno su fantasia para darnos la efigie de los Borbones permite la identificacion precisa, familiar y casi intima de los .retratos. La jamilia es extraordinaria. Pero enfrente, a los lados de la puerta, las ernbrujadoras. En hemos de buscar la perfec­ Majas son sugestivas y vano cion anatomica ni la ondulacion-seductora de un cuerpo bello; buscarernos I44 PRADO. GOYA: LA MAJA DESNUDA. LA MAJA I'ESTTDA el de una mujer madrilefia del siglo XVIII, importandonos igual espiritu para. innata aristocracia que Iuera marquesa 0 menestrala. Por eso tam­ su poco irnporta su identificacion sino la convicci6n de que la desnuda maja , es el estudio mejor con carnes que trat6 Goya, y nos figurarnos al limpias tremendo don Francisco ahuyentando su imaginaci6n de g'alope para lograr la maravilla , Cuando la viste con el traje de medio paso de las chisperas es mas maliciosa , mas seductora, mas goyesca, como si un angel de San Antonio de la Florida se hubiera tendido a reposar. .En estasala de nuestro primer gTan pintar quedan tres mcdallones, los que decOl-aron. el Palitcio del Ministro Godoy, ahora Museo del Pueblo 10 PRADO. GOYA: Los FUSIJ •. HUENTOS DE LA l\10NCI.OA E;sp�'fior(vei·n�m. 85). Las tres composiciones, donosas y arbitrarias, como todo 19' goyesco, son poco encendidas de color. Todos los rostros son los p'eculial:es en .el,Yenio, y esa cabeza aturbantada recuerda.Jas escenas mas eli.trafias "de 1(1 Tauroniaquia. Asi decoralia una estancia Goya antes de 1808, con tell¢a§. waves y escenas relativamente apacibles, todo ,10 tranquilas que cabian en su desenfado. Ya vendran las decoraciones murales posteriores aTa- fecha critica y con ellas la evolucion m';h radical" que ha sufrido un espiritu de artista. , ,_ XXXIII solo conriene el Cristo de de -la Aca­ Coya, 'procedente " La" sala demiaide San Fernando : es un.cuadro calumniado, por, e1 solo hecho de q.u�, e] sufrim iento se plasma en una .anatomfa muy -humana y la faz no tenga dulzores femeniles., Pero Goy£ es ante todo verdad,- y este Cristo feo y poco divino es su mas patetica pintura. Luego, en la sala tiguras de los retratados ya nos hablan XXXIV; las de guerra;' Pasemos las efigies gel, Cardenal B01:b6n v de la Duquesa: de Benauente.. pa-ra advertir ql.le el retrato ecuesire de], general Palafox ya no se recorta sobre las rranquilas enemas del Pardo, sino sobre un fondo de belicismo latente. A fa entrada de la sala quedan dos magnos _retratos PRADO ..... GOYA: LA PRADERA DE SAN ISIIjRO de Fernando VII,- uno can manto de armino y otro. con un iforrne, nili­ _ tar. El exorcizado es ya uno de esosouadriros locos, brutaJes de espontanea emocion, qu\,! -multipl ico Coya, y La Pradera de Sanc.Isidco .es un docu­ menta toda la de iconografico coll _ energia pintoresca y paisajisrica su bra­ visimo autor. En I�' sala .. XXXV, la-s·dos escenas 'del Dos de .Mayo rna­ drileiio suspenden el. animo. Goya [as pinto .. en lS_I4 por e,n<:�Eg? de .. Ia Regencia, y son: efdocurnento vivo,.eL acta artistica deTa Independericia. Los [usilomientos de 'La Moncloa es el primer cuadro de la pintura .con­ iernporanea : las luces asombrosas del farol, el desenfado de la "sangre y [os tintes de drama solo pueden ser obra de Goya. PRADO. GOYA: HmmRES RTh'11NDO A GARROTAZOS I47 Dos· rI'E]AS CO:\IIE�"DO SOPAS PRADO. _COVA: todavla la sala XXXVI: ella se Pero positivamente es mas goyesca la linea en en Sordo que guardan las pinturas que decoraron la Quinta del , la Independencia, interpretan­ Goya se recIuy6 en los alios de la guerra de destinadas sino a do a su modo la tragedia espanola. Estas pinturas, no sen til- goyesco. Djficilmente su propio goce, son el mas exacto reflejo del en brochazos interpretables, unese en una maliciosa uama atirica, trazada burla en de negro y gris, un desfile de rostros deformes y expresiones de culminacion goyesea_ Habfamos visto el color de Gop; pero Las viejas Vision [antdstica, Saiurno comiendo sopas, Hombres riiicndo a garrotazos, tan vigoroso clamor expresivo, que deuorando a hijos sus y otras, poseen continuaci6n de su ya estamos preparados para vel' los dibujos goyescos, bravura hispana , antes debemos aprovechar la topografia del Prado para saturar­ Pero beJleza italica de buen vivir flamenco. El entronque es facil; por­ nos de y XXXI esta casi totalmente consagrada a Pieter que la larga y estrecha sala donosa serie de hazarras castrenses Snayers, el amberes que nos dejo una la expugnaci6n de Aire, el espariolas de la Guerra de los Treinta Afios : Ie Due, de Ora­ sitio de Breda, la toma de Saint Venant, el asedio de Bar el noctumo de Lila, el socorro de -Saint Orner yIa toma velinga. ataque -anibiente de Ypres son perspecti as de las referidas plazas a las que presta la bizarrerla de los ejercitos espafioles, el hecho mas feliz es Ia entrada deIsabel 'Clara Eugenia en Breda. Tras 10 goyesco hay "una sala.rla XXXIX, las vistas venecianas del Canaletto y donde los Tiepolos y Giaquintos, retra- un retrato de Battoni nos interesan menos que los extraordinarios PRADO. S!"-.AYERS: TOMA DE YPRes tos Goya y Maria Cristina de Borbon por de , Vicente Lopez, de un rea­ lisrno tansorprendente como cautivador. Como un parentesis entre tanta obra genial y grandiosa y antes de que nos abrurnen, no desdefiemos este largo pasillo que es la sala XXXI, pues bien merece una visita la muerte de Adonis, pretexto para un paisaje fron­ - doso de Martinez del I{azo_ Enfrente forma contraste decisive una alegoria vaporosa y sensual sobre las nubes algodonosas que manejaba como nadie ese gran colorista que fue Corrado Giaquinto. Luego, Ceres y Pan, una basta mitologia de Rubens y Snyders es, por su abundancia de frutos, un buen prologo a las naturalezas muertas de Espinosa. Arellano y Bar­ tolome Perez insisten en sus barrocos floreros, pero en puridad la natu­ raleza muerta, 0 mas bien, el bodegon vivo, no intervienen substancial­ mente en la pintura espanola hasta Luis Ielendez. Este dieciochesco senci:ilo sabia agrupar admirab1emente la jarra talaverana y las guindas, las cacerolas relucientes de cobre y los pescados sin ceder en nada a la esplendidez de los bodegones flamencos 11i a la humidad difusa que le venia de Chardin. Pues en este corredor no hay menos de veinticinco bodegones de Melendez, y para una vision completa de nuestro siglo XVIII es menester gozar sus volumenes burgueses. Otro sugestivo retrato de Battoni aparece en esta sala de penumbra. PRADO. VICENTE L6PEZ: DON FRANCISCO PRADO. l\IELENDEZ: DODEC6N DE GOVA .. PRADO. TIEPOLO: INMACULADA PRADO. BATIONl: RETRATO I5o. PRADO. ,RAJ.'AEL: EL CARDENAL. LA SAGRADA FAMILIA «DEL' 'ROBLED volver la rotonda para saborear con un Ahora nos �onviene a gran cierto orden cronologico las salas flamencas e italianas. Asi, desde.Ta Il' de tres de -Sacras Farnilias, "con guardadora del Cardenal-de Rafael, sus la Virgen de la Rosa, la Visilaci6n y La caida del Caioarid, queda inme­ diara III, donde son maravilla y goce de los ojos las tres tablas g'e la ese delicioso florentirro que se llarno-Sandro Botticelli, el mas dulce pintor xv: ,Ia historia de-Nastag!o degli Onesti, .seg;llll la en la Italia del .siglo. narracion de Bocacio, desarrolla en estos tres cuadros la-historia deIa mu­ constantemente perseguida por .su amador en castigo a S�I alta­ jer esquiva rterla. EI fresco color de Botticelli solo tiene , pareja en La A nunciaciou que Fra Angelico-pinto entre 1430 y 1445' ,paxa Santo Domingo de, Fieso!e y que se \ie en la misma sala. En la IV continua el glorioso .Renacirnien­ to italiano, exactamente, divino en El Angel. ,MJlsico, de Melozzo .da 1 Forli : en las dos escenas deIa uida de San Elo», por Tadeo Gaddi, en e,l magistral Virgen, formidable ,estudio de perspectiva y d i­ Transite de la , da Pon�e, liujo apurado del Mantegna y en los cuadros de Bellini, Giovani Baltasare Peruzzi y Cima da Conegliano. La mirada, se lanza a, escrutar en la sala V la MQ11a, Lisa, la mujer florentina inmortalizada. por: Leonardo. Este ejernplar es copia, pero -aun as! resulta tan-cautivador cornoIa belleza . suave del Corregio en su Noli me tangeie :« las. serenas Vlrgenes _d,e',An­ drea del Sarto, todas con' los rostros s��nejantes .af-cOnstante .modelo que Iue su esposa Lucrecia de Sebastiano jdel Fede, Piombo .en ie,su.s"C(Jn ,ia Cruz a cuestas nos muestra . una_ de las n1.�s ca�:acteristiCa( composiciones sacras italianas. de boca Luini es leonardesco y sabe conservar .ese enigrnatico pliegue / PR"DO. BoTTICELLl: LA HISTORB. DE :::"\A T.-\GIO_DEGLJ OXEStI PRADO. GrOVA..,""XI BELLIXI: LA VIRGEN y 'EL··N�O del-mae madonas dulci imas. Por eso amamos mas e e cuadro en tro en sus que una nave Virgen acoge a 10 nifio Je us y San Juan 'que no la Salome COil la cabeza del Bautista, "pues nada hay mas lejo que 'el frio mortal, a 10 aldes' Leal; de" la graciai femenife de- Luini.' Cuando' ya se habia reba­ - sado el apice del Renacimiento glorioso, todavia la penetrante agudeza del retrato cuenta con tales cultivadores el de esta como Parmigianino, au tor I52 PRADO. GI9RGIOXE: LA YIRGE� l.' EI, XI�O ENTRE SA!\" A.'TONIO DE PADUA Y SAN ROQUE PRADO. BASS.\..""O: AUTORRE1:R..\TO PR.U)(). BAROCCI: EL ::-\ACDlI£XIO I53 PRADO. PALMA EI. VIEJO: ADORACI6N DE LOS PASTORES engallada efigie del Conde de San Segundo. De modo semejante, el. Bron­ zino, cuyos son en galerias italianas cuadros estupendos donde las cabe­ las zas sobresalen de galas y pedrerias cuidadosamente insistidas, queda repre­ sentado en el Prado par este Medicis, un vastago rubicundo y gordezuelo I de la ilustre familia ftorentina. La Venecia, el y caliente colorido veneciano, esta en la sala VI. pleno Adomcion de de Palma el Viejo, es una obra prodigiosa de los Pas tores, armonia colorista; la gam a completisima esmalta una escena mas aparente­ mente rustica de 10 comun en Venecia, pero no es posible ignorar la noble expresi6n de los adorantes en torno a una Virgen pensativa , sobre el paisaje azul ado y maraviUoso. Palma el Joven es mas acerado y real en el retrato de un senador veneciano. En este terreno de los retratos notemos, ademas, la sorprendente figura de fa Dama del Turbante Verde, por Dossi, Un militar de Moroni. Agnes, la curiada de Licino, por este y el autorretrato de el inftuy6 la pintura campesina de Orrente. Jacopo Bassano, que tanto en Lorenzo Lotto tenebrista en su San Jeronimo; ingenuo, frontal y prim i­ es tivo en las felices Bodas de Micer Mtirsillo, pretexto para dos buenos re­ tratos. Y en fin, ese autor de tanta deliciosa carne aterciopelada como fue el Giorgione apaTece en una' sacra conuersazione de las tan caras al arte italiano; es La Virgen con San Antonio y San Roque, composicion sime­ trica y gratamente coloreada. I PRADO. VERONES: Morszs SALVADO DE LAS AGl!AS. RETRATO Sala VII: He aqui a Paolo ·el Verones, pomposo veneciano Cagliari, pintor de fulgores orientales. No arbitrario que su martirio de San Mena es nos recuerde vagamente a nuestro Greco; las fuentes de uno y otro fueron semejantes. Pero la trayectoria es muy diversa, pues Paolo era poco mis­ tico, enamorado en cambio de la belleza y de las ricas escenograftas. En Jesus y el centurion su atan por 10 suntuario Ie hace reproducir con delec­ taci6n brufiidas armaduras. Jesus disputa con los doctores en una ostentosa sala de columnatas sobre las que son mas acentuadas los turbantes orien­ tales de los rabinos. En cuanto a la belleza, la robusta belleza veneciana en la matrona de Entre el vicio uirtud. y sobre todo en Venus aparece y.lp- y Adonis, el mas glorioso ejemplo del Verones en el Prado. En esta obra el color es mas vivo y suave que en las anteriores composiciones. Entre todas nos quedamos con un regusto de esplendidez, de tierra soleada, de aquel oriente proximo que era Turquia. proxiinidad a . Las estancias VIII y IX estan consagradas al Tiziano, el maestro de Pieve d'i Cadore, una vida gloriosa de un centenar de afios empleados en buscar y rebuscar 10 bello, Tiziano es mistico profundo en sus Dolorosas, to­ cadas con azules severos; feme nil y sensual en los cuadros cantores es suave, del placer, como La Bacanal, La ofrend a a Venus, Venus y La Musica y Venus y el Arnor; la 'fuerza belica del siglo europeo le ,llama brusca e imperiosa en la 'Alocuciori del Marques del Vasto a sus tropes, trocandose en majestad aJ retratar a los ernperadores Carlos e Isabel. Pero de Ios dos retratos del Emperador este gTan lienzo de Muhlberg, con toda la gama rica del 'Tiziano y la mas verdadera faz de Carlos, es eJ mejor retrato ecues- I.55 PRADO. TIZIANO: VE�US' y ADO)HS IU� jarnas pintado. En,1a sala' X, jacopo Rubusti , el Tintorerto, es ya un Tjziano men�s elegap�� y mas 'complicado, sin el .sentido .que para la linea tenia el maestro.' El Tintoretto es ostentoso, pr6digo en azules muy ma ti­ zauos: paseriios 'deIargo sus retratos y cuadros de asuntos evangelicos para de' los· cuadros pro�e­ gozar la 'pertecra corriposicion de zr Lduatorio, uno dentes de Ia €01e-cci6,n' de'Carlos FEstuardo; notad etacordado conjunto de recias figui'as, enmarcadas en una luz brillante y las Iujosas arqui- en ' cofnunes toda la veneciana.' '. tecturas a pintura De de la sala XVI nos encontramos en el mundo rollizo, exuberante, pla­ centero y gozoso de Pedro Pablo Rubens, un flamenco alegre, artista y cortesano dei que se guardan en el Prado no men os de 70 cuadros. Las mitologias de ninfas y satires, de Perseos y And1'6medas, los [uicios de I56 PRADO. TTZH"O: I.A E"l'ERATRTZ DO:XA TS'BEI. DE PORT"GGAl •. i\"GTORRF.TRATO. D'\:-W! REClBJEXDO LA LlG\"IA DE ORO 157 Pruro_ YA:\" DYCK: Er. PI�TOR MA!\CO PRADO_ JORDAEKS: L.-\ }-'A:-'IIt.l.r\ DEL PI�TOR ::HARTi!\ RYCKAERT £!\" U� ]ARDIX r­ PRADO. REMBRAl'IlIRA"DT: AUTORRETRAI0 PRADO. ::IIORO: ::IIARh TenOR EI gran hoI an des aparece aqui en uno de sus multiplica­ Espana. pintor dos autorretratos, tocado con uno de eso gOlTOS semiorieruale a que era tan afecro. La reina Artemisa de Pergamo, firmado por el pintor dt; Ley­ en sombrio claro cum, es unuv represeruarivo de la manera den, en 1634, tenebrosa de Rembrandt. 160 PRADO. l\lAESTRO DE FI.Ei\·IAl,I.E: DESI'OSO· RIOS DE LA VIRGI�N PRADO. DrERCK BOUTS: EPHAN1A Precisa ahora completarTa VISIOn flamenca can sus primitives: (!'2 la sala XL, el siglo xv doe las verdes campii\as [Iamencas deja sentir la inrnen­ las Virgenes sa gracia de' un .Dierck Bouts y de un Ma-estro doe Flernalle; de Gossaert de IIabllse y la escena, de 'Metsis y Niiios sonrosadas y lujosas Van, del' con La Presentaciori de Cristo- al pueblo, En la sala XLI Roger Weyden, el amberes de la prirnera mitad del xv,. nos seduce maestro can Desceruiimiento el T'rip ticoLa Redenciori "y can la gran tabla- de' El de . u-de un+sitio Despues, Memling. En la sala XLII la atencion pugna par Ii otto. Figuraos miniaturas de buen tamano.- No otra cosa es Ia Virgen Jan Gossaert de Mabuse, 'tan bella y tan prodigio que a es can el nino de a un robusta y frag+l. La glorioso de Barend Van Orley es esa indes­ tiempo de Iejanla criptible armonia .de sus virgenes colocadas en--miniados paisajes verde y azul, los mismos que enmarcan la piadosa funcion de-las Madonas Gerardo David. Los tripticos de Pieter Goecke -Van y paneles que pinto blanda de las virgenes. Aelst, algo recargados, pierden ante la. pureza En la sala XLIII no encontramos can la ingente fantasia de Jeronimo Van Aken, el Bosco, aquel brabanzon teologo que atiborraba sus cua­ dros con visiones de estupor. La Epifania, El carro de Heno, Las tenia­ ciones de San Antonio, La mesa de los Pecados Capitales sobre todo el y 'i:6z Il PRADO. VAN D�R WE\'1_)EN: .,DES:::�NDH.HENTO -. PRADO. IfANS l\fl.:1\U,TNG: EPIFANIA J' .� ' ·PRADO. GOSSAERT i\1ABUSE: LA .. YIRGEN DE· �OVAJNA . incomparable trtptico de las Delicias �son 10 11] :y' un cuadro de Mart ln (fe Vos fico, ,San [erontmo 'de -Marinus. de Romerswale, palidece 'ante eI magni­ pintado en 1533, Aqui el colaborador de Quintin MetsisTia pinrado un anciano cuyas manos hue- , sudas se cruzan sobre una calavera. Es "el meier cuadro ascetico entre el buen vivir Harnencodet-sigto .X'V·I,' Despues, ,Pedro de Orrente; eltrepresen­ tante',cie la mar�er� de' -Io� ',�asS';ln9 .�I,1- Espana," aparece .con dos cuadros, �Iel genera pastortl-sa que Iue tan atecto : uno es una cabana con un hato de ovejas: mefin:as y tres pastores en la penumbra; el otro, Salida de los lie, breos de Eg'tJtq'.' 'La' Magdalena de Ca rrefio, los [toreros de Arellano y Ia Aporicion de"[a, V/Tgen a §a,nto Domingo pOI' Claudio Coello, un soberbio 1'1 ysevero C"isto'de Alonso Caito; y un San [eronimo de Ribera ; POI' otras salas debemos: vel' un paisaje rornantico+de 'Perez Villamil, los galgos y liebres de Pablo de Vos, una coleccion de miniaturas yparte de un Apos- tolado de" Cabezalero 'PorTa costurn bre -de que cada academico entregue .. a su recepcion un cuadro 0 escultura cabe contar obras de SQroIIa, Bene- di-to;- Lopez' Mezquira, Mufioz Degrain y otros. ACADEMlA DE SAN FERNANDO. GOYA: REIRA'fO DE GODOY �:rUSEO ROMANTICO. PEl�¥Z RUBIO: VISITA GALANTE - MUSEO ROMANTICO � ", [89] En la calle de. San Mateo esta el caseron y�eJo Y evocador, ' ' pun: teado con todos los rnatices del siglo XIX, que el Marques' de la Vega­ Inclan ofrecio, en 192 I, -a� 'Estado con los fondos prime�·os que habian de constituir el Museo Rornantico.: Este es digno complernento (lei Prado:- : ., epflogo de lo-goyesco ysfmbolo de toda una epoca," Y?- deja -ver, su con­ tenido en el sofiador -zaguan donde espera una carretela del siglo pasado � deliciosos en otofio cuando las y en los patios; .ple�1amente· rornanticos, . hojas arnarillas. mas y-rnas la tristeza 1800,' -Ahora ve­ entonan -afectadardel remos una, buenavmuestra de la ,pintura que media' desde Goya hasta el Gobierno deIa, Union Liberal, pew no la oficial-afiliada al cicio de Da- yid, si,;o la :de raiz popular. v . pintoresca, fiel, . t- modesta seguidora del genial., 'j. , . aragones "" ' " .' EI vestibule, .gran ret.rato. ecuestre de, Fernando VII por con un JOs'e, Madrazo, da ,paso a la .sala de Coya, de qu fen son. varias-obras de juventud como un busto .de Carlos' IV, media 'figura de Maria Luisa y una Sagrada Familia, Su fiaT! :(,hegQrio. el ,Magno" austera imagen; contrasta con el cua­ drito sobre un caballete, La boda del [orobado, briosamente manchado por Coya. Del maestro es tambien una anonima cabeza [emenina y la pre· I85 1 1 1\1\.,;s::0 RO:\lAXTlco. ESQUIVEL: DO1\" )UA!'l l\IUSEO ROM:\?\'IlCO. ELBO: LA FAMILIA PRBL DE FuEl)1TES ciada reliquia de la carta a su hijo Javier escrita en 12 de marzo de 1828. Otros cuadros de esta sala son un Carlos IV pOl' Mengs, Godoy por Anto­ nio Carnicero y la alegoria de Vicente Lopez sobre la coalicion de Espana e Inglaterra contra Napoleon. La sala siguiente, a modo de templo del Ro­ manticismo, guarda los mejores retratos de Vicente Lopez, como son los, de Un litem to romdntico, La senora de Vargas Machuca, Don Gaspar Remisa, La rniniaturista Teresa Nicolau e Isabel II, figuras todas soriadoras, en­ cendidas de color y con un puntito de afectacion , Jenaro Perez Villamil, el gran, paisajista que con David Robert-s tanto contribuyo a la estimacion de la Arqueologia Medieval espanola, aparece con un paisaje oriental, en vag'as ruinas: Micas y arbitrarios orientales so­ bre camellos, dorado y esplendido de luz y color. Continuan los retratos, uno de recio hispanismo, como los de Fernandez Cruzado r eproduciendose a si propio, al doctor Benjumea y a su esposa, el de Esquivel del ban­ quero Carriqui; .otros de sabor u n tanto enfermizo como el Principe de Anglona pOl' Carderera. El conspirador carlista de colorea y Becquer emo­ ciona toda una epoca.- Leonardo Alenza y Eugenio Lucas son aqui, con, Perez Rubio, los principales representantes de la pintura romantica de genero. Perez Rubio, autor de La Venia de pescado en Normandia, es inferior al violento abocetado de Lucas, blancos y rojos eli brillante de sus manchas, El Ajusticiado y Entre Bandidos, tan 'valientes como si fue­ ran goyescas. Leonardo Alenza, buen retratista de don Agustin Arguelles, tiene otra escena de genero, Salida de la Iglesia, y dos 'cuadros preciosos satirizando el movimiento rornantico. En la sala la pre- posterior vemos I86 j l\1uSEO ROl\'l.�NTICO. BEJARAl,,"O: JULIAN MUSED ROMANTlCO. LUCAS: ESCENA I ROMEA DE INQUISICI6N ciosa acuarela de Villamil, San Pablo de Valladolui, en su genero predi­ lecto, el cuadrito de Alenza Escena de Bandidos, y el gran retrato ecues­ LTe de don Juan Prim pOI Esquivel. Y mas retratos : el de Villamil por Lucas, una seiiora pOl' Lopez, contrastando el sen til' del siglo con las- es­ cenas populares de Becquer y. Elbo. 'Es este carifio -de los romanticos por 10 popular, pOI la romeria, la venta, la encrucijada y to do el pintores­ quismo espariol, 10 que nos haec a mar desmedidamente a aquellos hom­ bres sencillos. En' ·dos salas este sentir se acentua : 'Ia copia, por Pe­ otras rez Rubio, degrupo de personajes de la vista de Zaragoza pOl' Ve­ un lazquez y Mazo muestra hasta que extrema se estimaba y buscaba 10 na­ tural en el gran arte del siglo XVII. Ahora los literatos y actores romanticos asoman sus altivas cabezas: Lopez de Ayala, Eulogio Florentino Sam, Balart, por Suarez Llanos; Teodora Lamadrid en- «Adriana Lecouvrer» y Julian Romea en «Sullivan», pOl' Bejarano, son magnos recuerdos del austero retrato espafiol. Otro Julian Romea pOl' Esquivel, el autorretrato de Cabral y el gran cuadro inconcluso de Esquivel en que se retrata a Ventura de la· Vega leyendo un pufiado de contem­ original ante buen poraneos, Vemos como la Iiteratura y el arte se emparejan con la pasion politica: en la ultima sala, asomada al patio romantico, quedan los re­ tratos de medio siglo de historia: Fernando VII, Isabel II, Espoz y Mina, I87 Diego de Leon, El Empecinado, don Rafael de Riego, y por Vicente LOpez. el de la Romana, cum aero heroico, el embarque de Langeland Marques aparece en esta simpatiquisima composicion de Rodriguez, el Panadero. Nos aguardan tres salas al orro lade del vestibulo; la primera esta pre· sidida por el busto doliente de Mariano Jose de Lana, y una vitrina con las pistolas del gran escritor evocan su fin epistolario y tragico. Otra es­ tancia con lecho de la epoca da ambiente al magnifico Husar de Van un Halen, El alicia I de Esquivel, y de este y de Espalter los retratos de la familia Flaquer. EI ultimo brillo p ictorico emana de dos manchas rna­ ravillosas de Lucas, En la Cdrcel y Miiscaras en el baile, resumen gamado de toda Ia pintura romantica. La ultima sala no guarda Iienzos, sino instalaciones de ceramica de Talavera en modestos aparadores burgueses; los muebles y Ia vista a un patinillo quejurnbroso son el colofon de la visita al Museo mas homogeneo y amable de Madrid, sirnbolo de toda una epoca espafiolisima , I88 1 1\,1U 'EO DE ilRTE MODERNO [90] El Museo de Arte Modenro foe durante largos aDOS cote entre­ gado al peor momento de la pinrura espanola, pem sus rondos se han renovado, y buena pane de ellos son digna continuacion del Prado, mien­ tras los posteriores wmponen un indice bello y veraz del actual arte his­ pano. Los temas de bistoria a que en el siglo XIX aferrose rruestra pintura acadernica todavia cuentan los mejores ejemplares en la sala de entrada como son La conversion del duque de Candia, de Moreno Carbonero, y La batalla de Bailin, de Casado del Alisal. Los fondos de la sala si­ guiente constituyen una buena antologla de pintura romantica. Eugenio Lucasy Leonardo Alenza, los dos grandes maestros alternan posrgoyescos, JUS obras: del primero atrae 1a luminosidad de El se1·m.on, la cornposicion espaiiolisima de El indudables recuerdos velazquerios de guitarrista, los Los cazadores, en un fondo de escuela madrilefia cierta. La Reuolucion es otro cuadro desgarrado y brioso, mas grato y espontaneo que el ra­ bioso COIOT de Las Presidentas, aunque este tenga visibles trazos goyescos. Mas original y sencillo, Leonardo Alenza nos seduce con su autorretrato, con el retrato de Passuti, con el cuadrito de El uiatico, 'y con' una anec­ dota, El ueterano nanando sus aoenturas, acornetida a la manera holan­ desa. La patente imitacion de Coya en El chico azotado es rouy graciosa, del mismo tono popular que el Guiiiol y Genie maleante, y de la misma I89 :l\IUSEO DE ARrr l\lODERNO. CASTELLAr"·:OS: EL PATIO DE . CABALLOS DE LA PLAZA DE TOR OS DE MADRID MUSEO DE ARTE MODumO. ESQUIVEL: REUNI6N LITERARIA I90 " /- MUSEO DE ART. - ")10DER"0_ A.LE"ZA: ")IU5EO DE Anra • ")!ODERNO,. VICENTE - AUTORR£'IRATO L6PEZ: REUUro DE WELLDORFF estirpe castiza La maja los La sala romantica, poderosa­ qL�e y uieios. mente hispana, rezuma de este cuadro casticismo de Castellanos gran 'EI pa-tio de cahallos de La Plaza de Terros de Madrid, y- en otro de Cabral, LiI.-:p;-ocesirln.?J,e-r COl-PUS Seuilla. En esta misma sala hace sonar El cas­ en tillo de. Gaucin.: esptendido paisaje con Ia rica crornacion de Perez 'villa­ __ Vernos 'ceicanosIos tipos de 'folklore que 'presiiHio Valeriano' Becquer - mil . - x- el lienzo :co]prido-- -y henchido de hisioria en que Mariano 'F6rtuny nos rl'arra "el rasea Utt Marfa 'Cris-tina Y de la nina Isabel 11 por 'Ias inmedia- ciones del comtiate Civil en las cercanfas de Madrid. ... ' - - ,0. • - '," Pasemos a l;r sara 'de retratos romanucos. He aqu: varia's de los mas Iuertes 'y bien' �logJ;ados rostros perpetuados por Vicerue .Lopea: el del . Organista, el "d�fO_�'liis 'WelJdor'H, -er de- Gutierrez Salas, el del Duque del Infantado, el (!el Infante 'don Antonio y el de Fernando VII son la expre­ �i0!1 de -toda - una sociedad y un sentir .Con menos ernpaque, pero supe­ . rior profundida:d, ,Esquivel es- el g:an- r�trilti�!p- romantico de _don Manuel J. Calderon., deJqs esposos Miranda y, sobre sodo, del pleqo literario anistico del- sj.gl_o _XI� espanol ;' la y !«<.unJo!1 Iiteraria que asiste a una [ectura de Zorrilla oh'!. congregado en d. estudio_ _ de, Esquivel a un buen pufiado de .. hombj'es.flustres, ,yo las jisonomias ge_�sp.oJ}�qa, Romea, Mar­ tinez de la._RQs'!-;, Toreno, el Duque fie .R;i_y'ls, )V[�§Qne�o ,Rogl"nos, ,y.<;>\.Tos muchos ':OS - Sot;l_,gt;.aQUfllmte fajmliarespor, [a gran� cogiposicion de Esqui­ vel. En otras salas aun quedan un interior de Villamil, un arrebato de color del gaditano Lameyer y los conocidos cuadros de tern a historico de MUSEO DE ARn MODER NO. FORTUNY: BATALLA DE WAD-RAS 'Gisbert y Pradi'Ua. Romanticos de menor relieve son Palmaroli, Rafael T�jeo'y_.Federico 'd_e Madrazo, de quien es el soberbio retrato del general Evaristo San Miguel, Un momento posteriorse nos aparece en la sal a siguiente, consagrada it aquel gran artista que fue Eduardo Rosales. Rosales fue un pintor que supo compaginar la oficial pintura de historia con el costumbrismo y el estudio naturalista. El testamento de Isabella Catolica, La uiuerte de Lucrecia y Al salir del baiio son sus mejores obras, repletas de dibujo apurado y color bien distribuido. Rosales tam bien acometio la pintura belica en La batalllf- de los Castiltejos, pero este cuadro palidece ante el fogoso brillo con que -Fortuny acometi6 el orientalismo de la batalla de Wad-Ras, que con de Carlos Haes, un asombroso retrato del paisajes aleman Leinbach diversas de Pinazo, Munoz Degrain Do­ y .pinturas y mingo se expon.en a conrinuacion. EI plene siglo xx de la pintura espanola comienza en esta sala con paisajes de Rusifiol y Aureliano de Beruete. Aparecen ya las escuelas re­ gionales po!, sus 'peculiares interpretaciones luminosas y naturalistas de la raza iberica; Sorolla esta representado pOI' el retrato de Maria Guerrero cuadro Y 'aun dicen que el pescado JuliO y" pOI' su patetico es caro ... y Romero 'de Torres asoma 'carnaciones de oliva de la Musa gitana. Mas en las adelante adviene el costumbrismo gilano de Rodriguez Acosta, en contraste con. 'el vasquismo "cerrado 'de Zubiaurre, cuyo cuadro expuesto no se aparta I92 I I 1\'105£0 DE' AHTF. lVIOlJERNO. IVIORENO CARBOKERO: ]UAKA LA tOCA MUSED DE ARTF. l\IODERNO. ZUI.OAGA: EI. CRTSTO DE LA SANGRE tl{ Musto DE ARTE MODERNO. ANGLADA: FANTASiA de la:. misma sala, partida oscura cromacion, signo ortodoxo de la ese otro gran vasco que se mistica del retablo de Chicharro. Citemos todavia La Rosa, moza. pintura llama Elias Salaverria cantabrica. En es esta la contra- , 1 bre-' fragante de Eugenio Hermoso; una marina de Cubells, los pescadores tones de- Benedito, y sobre to do ese bizarrisimo, gallardo y madrilefio re- trato de Repide L6pez Mezqu ita Atendamos ahora a los paisajes lim- pOl' , pios y franciscanos de Regoyos, nuestro impresionista. Como de otra sala se consagra al nervio no podia ser manera, una el estupendo del pintor y acerado de r,!-cial Ignacio Zuloaga ; retrato, . alaves Pablo Uranga, el de la senorita Malinowka, los desnudos, el pai­ la de saje de Alhama y El primo Candido son prueba de heterogeneidad temas en que puede triunfar el- gran eibarres. Pero su temperamento na­ celtibero de Segovia, cional se explaya de modo particular en el aspero en la tabla' mistica que es El Cristo de la Sangre y en esos torerillos de I94 es�iFP;e ,.goye§C:w.:; .Sin ,��_ba.rgo!,. con: ,s,�� ht�pto" Z1!ioa�(��- �f:F'a!'�<; '��a'i'iol Cl_el slgl:g,· xx,; no '10', <:?ft,o§Q,,;', !!a)'�,q,u'�� CQl�Rl�t,a)'1o :CI?Jltl-�'!:�11':t)l\a..;��,lO' Ienta; g�ma 1de�_J;I:eyn;u:,!j'�gil<:lo_."A'rigla9.-a -Y'-:"S0n- J5ls� �'p:U'd,QS tt�: v.a.,,.<�s re­ , . cu�td,�s ,B�rl��lts,<::,s :qu�'I�rrino llevo ,a,,-Buoao,- ,Aho:a'-:'"v�d ]a 'waravilla pals� jisnca. ':..�""'_!VI�T, ,<;.ahente ,y =dorada, y esos "cuadros. aIIl,�bles,;� s�r�l}os, graciosos �e /nrl� Echague :" Jacobo,. yl}n 6-D. gina 36,' S-D. . Benedictinos de Montserrat; 42, Convento de' la Encarnaci6n; 15, p. 49, 8-D. p. 26, ·'6-C. ··Bernardas Recoletas (Iglesia de .. la Corpus Christi (Carbon eras) ; 17', Almudena 0 del Sacramento); 30, p. 28, 5-D. p. 40, 4-C. � Cuartel del Conde Duque; 41, pa­ " Calatravas; 28, p. 39, 5-F. gina 49; 8;C .. Capilla del Obispo; 6, p. 12,. 4'C, Descalzas Reales; 7, p. 14, 5-D. Estatua ecuestre de Felipe III; Capuchinas; 26, p 36, 7-:q. .. II, I Carbon eras del : Corpus Chri sti; 17, . p. 19; ·5-D. p. 28, 5-D. Estatua- ecuestre de Felipe IV; 14, Carmelitas Calzadas ; 16, p: 28, 5-E. p. '24, 5-�··: Casa Consistorial (Ayuntamiento); Estudios Reales: 36, p. 42, 4·D. 13, p. 20, 5-C' .. Felipe III, estatua ecuestre; i i , Casa de Cisneros; 9, p. 17, 4-C. p. 19, S·D. I99 Felipe IV, estatua ecuestre; 14, Museo del Pueblo Espariol (Palacio p. 24, 5'C, de Godoy); 85, P: 122, 6·C. Fuente de Apolo; 60, P: 77, 5·G. Museo de Reproducciones; 77, pa­ Fuente de la Cibeles; 58, p. 76, 6·G. gina 102, 5-G. Fuente de Neptuno; 59, p. 77, 5·G. Museo Municipal; 82; p. 115, 7·E. Museo Nacional de Artes Decora- Congoras (Mercedarias Descalzas) ; 29, p. 40, 7·F. tivas; 81, p. 113, 5-G. Museo Naval; 84, p. 121, 5-G. Hospicio de Huerfanos y Enferrnos (Iglesia de los Incurables del Car­ Museo Romantico : 89. P: 185, 7-F. men); 32, p. 41, 4·F. Museo Sorolla; 91, p. 196; 9-G. de Anton Martin; Observatorio Astronomico : 67, pa- Hospital 35, pa­ gina 42, 4·F. gina 82, 3·H. Hospital General; 64, p. 80, 3·F. Oratorio del Caballero de Gracia; Iglesia de la Almudena 0 del Sa­ 65, p. 80, 6·E. cramento de Bernardas Recoletas; Palacio de Buenavista (Ministerio del Ejercito}: 45, p. 60, 6-F. 30, p. 40, 4-C. Iglesia de Maravillas (San Justo Palacio de Godoy (Museo del Pue­ y San Pastor); 48, p. 64, 7·E. blo Espatiolj ; 85, p. In, 6-C Iglesia de Recogidas; 33, p. 42, Palacio de Liria; 44, p. 60, 7-C. 7-F. Palacio de Miraflores; 39, p. 47, Instituto de Valencia de Don Juan; 5·F. 79, p. 106, 9·G. Palacio de Perales; 40, p. 47, 4·E. Jardin Botanico : 66, p. 81, 4·G. Palacio de Villahermosa;. 71, pa- Mercedarias Descalzas (Congoras) ; gina 84, 5-F. 29, p. 40, 7·F. Palacio Episcopal; 4, P: 7, 4-D. Mercedarias Descalzas de Don Juan Palacio Real; 43, p. 51, 5'C, de Alarcon; 25, p. 36, 6-E. Plaza Mayor; 10, P: 19, 5-D. Ministerio de Estado; 12, p. 20, Portaceli (San Martin); 47, p. 62, 4-D. 6·E. Ministerio del de de Toledo; Ejercito (Palacio Puente 38, p. 46, I-C. Buenavista); 45, p. 60, 6·F. Puerta de 'Alcala; 61, p. 77, 6·G. Ministerio de Hacienda (Casa de la Puerta de Hierro; 62, p. 78. Aduana); 63, p. 78, 5-E. Puerta del de Monteleon ; Parque Ministerio de la Cobernacion (Casa 68, p. ·82, 7·E. de Postas); 57, p. 76, 5·E. Puerta de Toledo; 69, p. 82, 3-C. Montserrat (Benedictinos); 42, pa­ Real Academia Espanola; 86, pa­ gina 49, 8·D. gina 123, 5-G. Monumento a Ramon y Cajal, 'en' . Ruina Romanica de San Isidoro de el Retiro : 92, p. 197, 6-1. Avila, en el Retiro : 93, p. 198, Museo Arqueologico Nacional; 75, 5'1. p. 87, 7-G. Salesas '(Santa Barbara); 52, 'p. 65, Museo Cerralbo; 80, P: 110, 7-C. 7·G. Museo de America; 76, p. 99, 7-G. Salesas Nuevas; 72, p. 84, 8-D. Museo de Arte Moderno ; 90, pa- San Andres y Capilla de San Isi­ gina 189, 7·G. dro; 20, p. 31, 4'C, Museo del Ejercito ; 83, p. 121, 5·G. San Anton (Escolapios); 56, p. 73, Musco del Prado; 87, p. 125, 4·G. 7-F. 200 San Antonio de la Florida; San 55, pa­ Martin (Portaceli); 47, p. 62, gina 70, 7-A. 6-E. San Antonio· de los Alemanes, del San Miguel, '51, p. 64, 4-D. Buen Refugio 0 de los Portugue­ San Nicolas; I, p. 6, 5-C- ses; 24, p. 35, 6-E. San Pedro el Real; 2, p_ 6, 4-D. San Cayetano; 46, 60, 3·D. San Placido (Benedictinas); p. -21, pa- San Francisco el Grande; _ 54, pa- gina 34, 6-D. gina 68, 3'C, Santa Barbara (Salesas); 5-2, p. 65, San Gines; --22, p. 34, 5-D. 7-G. San Ildefonso; 74, p. 86, 7-E. Santa Isabel; 31, p. 41, 3-F­ San Isidro (Gap ilia San en Andres); Santiago; 73, p. 86, 5-C. 20, p. 31, 4-C. Teatinos e Inclusa; 50, p. 64, 3-E. San Isidro (Catedral); 23, p. 35, Teatro Real; 70., p. 84, 5-C. _ 4·D. Trinitarias; 19, p. 31, 4-F. San Jeronimo el Real; 5, p. 7, 4-G. Venerable Orden Tercera de San San Jose; 49, p. 64, 6-F. Francisco; 34, p. 42, 3-C. San Justo y San Pastor (Iglesia de Virgen del Puerto _(La); 37, p. 44, Maravi llasj ; 48, 64, 7-E. p. 5·B. 20I l ., fNDICE GENERAL_ r Este indice )' conocido su debe utilizarse nurnero de relacion cuando, partiendo la precise 'situar el 111.0- en misma, de la lectura de la se Guia, numento a museo que inleresa. El numero antes del nombre corresponde al orden en La Guia, )' es el mismo del rnonumento en el plano; a con­ tinuaci6n, se indica la pligina correspondiente en el texto; [inalmente la , . citra seguida PO?' una letra tija la situacion en el plano, 1. - San Nicolas (Servitas); p. 6, 19· - Trinitarias; p. 31,- 4-F. . 5-C, 20. - San Andres y capilla de San 2. - San Pedro el Real; P: 6, 4-D. Isidro; 31, 4-C. p. Casa de Juan de 3. Vargas; pa­ s i Benedictinas de San Placido; - - . gina 6, 4-D. p. 34, .6-D. Palacio 4· - Episcopal; P: 7, 4-D. 22. - San Gines; p. M, 5-D. San Jeronimo el Real; P: 7, . 5. 23·-Catedral de-San Isidro; - pa­ 4-G. gina 35, 4-D. 6. - Capilla del Obispo; San Antonio de los Alemanes, p. 12, 24. - 4-C. del Buen Refugio 0 de los 7. - Descalzas Reales; P: 14, 5-D. 6-E. Portugueses; p. 35, S. - Casa de los Lujanes; p. 17, 25. - Mercedarias Descalzas, de 4-C, Don Juan de Alarcon; pa­ 9. Casa de Cisneros; P: 17, 4-C. gina 36, 6.-E. - Plaza 26. 10. Mayor; P: 19, 5-D. Capuchinas; - 36, 7-D. - p. 11. - Estatua ecuestre de Feli­ 27. Cornendadoras de Santiago; - pe IU; p. 19, 5-D. P: 36, SoD . . 12. - Ministerio de Estado; 'p. 20, 2S. Calatravas; .P: 39, !)-F. - 4-D. 29. - Mercedarias Descalzas (Con­ 13. - Casa Consistorial; P: 20, .�-C. goras);p. 40, 7-F. Estatua de Feli­ 14. - ecuestre 30. - Iglesia de la Almudena 0 del pe IV; p. 24,S-C. Sacramento, de Bernardas 15. - Convento de la Encarnacion; Recoletas ; p. 40, 4-C. p. 26, 6-C. 3t.-Santa Isabel; p. 41, 3-F. 16. Cannelitas Calzadas ; p. 2S, Hospicio de Huerfanos y En­ - 32. - 5-E. fermos (Iglesia de los In­ 17. - Carboneras del Corpus Chris­ curables del Carmen); pa­ ti ; 2S, 5-D. p. gina 41, 4-F. IS. Casa de de de - Lope Vega; pa­ 33. - Iglesia Recogidas; p. 42, gina 29, 4-F. 7-F. 203 34· - Venerable Orden Tercera de 62. - Puerta de Hierro; p. 78. ��an Francisco : .P: 42, 3'C, 63· - Ministerio de Hacienda (Casa 35· - Hospital de Anton Martin; de la Aduana); p. 78, 5·E- p. 42, 4-F. 64· - Hospital General; p. 80, 3·F. 36. - Estudios Reales; p. 42, 4-D. 65· - Oratorio del Caballero de­ 37· La Virgen del Puerto; Gracia; p. 80, 6-E. - -P: 44, 5·B. 66. - Jardin Botanico : p. 81, 4-G .. 38. Puente de Toledo; p. 46, I'C, Observatorio Astronomico ; 67· - - 39· Palacio de MiraAores; p. 47, p. 82, 3-H. - 5-F. 68. - Puerta del Parque de Monte- 40. - Palacio de Perales; p. 47, 4-E. leon; p.' 82, 7-E. 41. - Cuartel del Conde Duque; 69· Puerta de Toledo; p. 82, 3-C. - p. 49, 8·C. 70. - Teatro Real; p. 84, 5-C. 42. - Benedictinos de Montserrat; Palacio de Villahermosa; pa- 71. - _po 49, 8-D. gina 84, 5-F. 43· - Palacio Real; 5'C, Salesas p. 51, 72. - Nuevas; P: 84, 8·D. 44· - Palacio de Liria; p. 60, 7-C. 73· - Santiago; p. 86, 5'C, 45· - Palacio de Buenavista (Mi- 74· - San Ildefonso; p. 86, 7-E. nisterio del Ejercitoj : pa­ Museo Nacio­ 75· Arqueologico - gina 60, 6-F. nal; p. 87, 7-G. 46. San Cayetano; p. 60, 3-D. de America; 76.-Museo - p. 99, 47· - San Martin (Portaceli); pa- 7-G. gina 62, 6-E. C 77. - Museo de Reproducciones; 48. - Iglesia de Maravillas (San. p. 102, 5-G. Justo y San Pastor); p. 64, 78. - Academia de la Historia : pa­ 7·E. gina 103, 4-F. 49· - San Jose; p. 64,- 6-F. Instituto de Valencia de Don 79· - 50. - Teatinos e IncJusa; 64, p. Juan; p. 106, 9-G. . 3-E. 80.-Museo Cerralbo; p. 110, 7-C. 51. - San Miguel; p. 64, 4-D. 8!. Museo Nacional de Artes De­ - 52. - Salesas (Santa Barbara); pa­ corativas; p. 113, 5-G. gina 65, 7-G. 82. - Museo Municipal; p. 115, 7-E. 53· - San Marcos; p. 67, 7-C. 83· Museo del Ejercito ; - P: 121, 54· - San Francisco el Grande; pa­ 5-G. gina 68, 3-C. 84·-Museo Naval; p. 121, 5·G. 55· � San Antonio de la Florida; 85. Museo - del Pueblo Espanol p. 70, 7-A. (Palacio de Godoy); p. 122,' 56. - San Anton (Escolapios); pa­ 6-C. gina 73, 7-F. 86. - Real Academia Espanola; pa­ 57· - Ministerio de la Cobemacion gina 123, 5-G. (Casa de Postas); p. 76, 5-E. 87· - Museo del Prado; p. 125, 4·G. 58. Fuente de la Cibeles; 88. de 76, Academia San - p. - Fernando; 6-G. p. 177, 5-E. Fuente de 59· Neptuno : 77, 89· Museo Rornantico 185, - p. - : p. 5-G. 7·F. 60. - Fuente de Apolo; p. 77, 5-G. Museo de Arte Moderno; 90. pa­ - 6!. - Puerta de Alcala; p. 77, 6·G. gina 189, 7-G. 91. - Museo Sorolla; p. 196, g-G. 93· - Ruina Romanica de San Isi­ 92. - Monumento a Ramon y Ca­ doro de Avila, en el Re­ jal, 'en el Retiro : p. 198, tiro; p. 198, 5-1. 6-1. • 1 5 6 1 8 9 10 , 2 :> I, I \ I' , , I,' / , I I ,. , I,' .' \ I' , \ \ �,I Oat' CAMPO '_ - 8 dd, 'fj[j\ , t;j; , MORO I�.' L, [ -reyno0 DOD C DO DOD C H H DO DOD " , RETlflO C ' , , , ' ' , ' , ,/ DO " \ DO . , \ ' , , , , " I. , DOD , \ \ '. ; ", '. . e : D-D .: : DC? DOD r- ' I �f7nn .. , , . .. , nil ' .J I nnn I 4 5 7 8 9 10 1 .- ,- ... ----- . • , - _. INSTITUTO AMATLLER DE ARTE HISP.A.NICO !t. � N.o Re qis+ro. .JgG.z._� Signatura: __ ltd � rG#:a.� B..f- - Sala __ j();m�i�' �{__qgQ __ Estante _