• INSTITUTO AMA TLLER DE ARTE HISpANICO I GUIA ARTISTICA DE MADRID GUlAS ARTISTICAS DE ESPANA Dirtgidas p or 1{'13E GUDIOL RICART El t exto de esta GUIA ARTISTICA DE MADRID cs originol de JUAN ANTONIO GA YA NUNO ClJIASA�TISTICAS D(; b-SPAKJA- RID Editorial AR I ES FEDERICO MONTAGUT - BARCELONA AVENIDA DEL GENERALISIMO FRANCO, 321 '£) WITORIAL ARIES, 1966 GERSA, Industria Gdbc"3 - Llorens y Barba,38 - Barcelona DEL MADRID PALEOLITICO HASTA LA CAPITALIDAD «Madrid, castillo famoso ... » Aun no 10 era en el Paleolltico inferior, Manzanares atraia a los cazadores che­ y ya el gran rio que antaiio fue el lenses; acarnparon junto a sus or illas ; acechaban las reses de los bosques en el cerro de San Isidro sus tor pes raederas cercanos, y luego nos dejaron de silex, sus cuchillos y sus flechas. En el periodo achelense per duro la poblacion ; su industria fue perfeccionandose, y estos primitives, que po­ seian por derecho propio y por herencia aquel pre-Madrid remoto, se juri­ taron a otros hombres extrafios que procedian de la Europa lejana y del Norte de Africa. Asi, se superponen los tres niveles musterienses del Man­ zanares y evoluciona el habitante paleolitico ; pero el Guadarrama se torrid ventoso y gelido, y los premadrilefios emigraron. Posiblemente, la pl ani­ cie quedo desierta hasta el eolitico. Los nuevos pobladores, con una industria mas cornpleta, eran molineros y al£areros; y en el fondo de sus cabanas quedaron las muelas de granito y la cerarnica incisa con cenefas de un geometrismo elemental. Despues todo se borro, se deshicieron los miseros se frecuento eI recodo del Manzanares sino por poblados y no las «villas» de las proximidades. alguna legion romana que cruzase Hubo un Madrid arabe, y nacio el nombre «Magerit», de entonces fonetica islarnica, aunque la traduccion no queda precisa. Con tal nom­ bre menciona la plaza eI Silense al anotar su conquista, en 931, par Ra­ miro II. Esta fue solo una intrusi6n sin consecuencias y sin estabilidad hasta que Alfonso VI, en su algara victoriosa hacia Toledo, tomo el po­ blado, una ciudadela amurallada, defend ida por el castillo que fue des­ de la que pues Alcazar y hoy Palacio Real. La muralla musulmana, 5 subsiste un trozo contiguo a la calle del Arenal y a la plaza de Isabel II, tenia cinco puertas, las de la Vega, de Moros, de Puerta Cerrada, de Guadalfayara y de Balnadu. En el centro quedaba la Mez.quita, acaso donde hoy se ernplaza la iglesia de San Pedro el Viejo, y extramuros se expandio la poblacion mozarabe, con tres pequefias iglesias, de San Martin, San Gines y Santa Cruz. Ciudad fronteriza en el siglo XII, Madrid vio algaras y sitios, y en 1197 fue parcialmente pillada por la invasion almohade. Luego vinieron la repoblacion y el fuero, este de 1202. Ya contaba entonces Madrid con diez parroquias, y era un burgo humilde, apartado de las esplendideces de la corte, replegado en sus callejuelas tortuosas, en las que se apifiaban judios y moros, cristianos y francos. Es dificil delirnitar el trazado del recinto rnadrilefio en e.1 sig:.o XII; pero de esta centuria y de las siguientes nos quedan los restos corres­ pondientes a la rnodestia de una villa con fuerte sedimento musulman, torres de tempi os como los moriscos de Getafe y Carabanchel. [1] Posiblernente, el mas viejo alzado que sc conserva en Madrid es la torre de la iglesia parroquial de San Nicolas. Ei rernp.o es poca cosa, Y ha sufrido incendios y calarnidades, pero la bien conservada torre es del tipo de alminar, como influencia en Madrid de las toledanas. Es de Iadri- 110, y sus frentes se decoran con tres filas de pequefios' arcos; los inferio­ res trilobulados, una fila media de cinco lobules, y los superiores son de herradura. Todo sigue las norrnas de los albafiiles moriscos del centro de Espafia, a no ser los tech os en los tramos de Escalera alrededor del cuerpo central, resueltos muy originalmente. Aunque se descarte su destino como torre de mezquita, datara del sig;o xu; esta es una de las primeras ig.e­ sias que manos morunas levantaron para los conquistadores. Desgraciada­ mente, la silueta, que seria muy airosa, no es visible por las construccio­ nes que la rodean, y para observar los detalles citados es preciso subir hasta el trasdos de las bovedas de la iglesia, una de las cualr s es gotica. [2] Otra iglesia proxima, San Pedro el Viejo, riene tradicion de haber sido construida en el siglo XIV, durante el reinado de Alfonso IX, sobre el emplazarniento de una antigua mezquita. La iglesia, de tres naves, con cupula sencilla, conserva el retablo may(,r de Jose Churriguera. El primer tramo de la Eplstola se cubre con boveda gotica nervada del siglo xv; pero un siglo anterior sera la hermosa torre morisca, de form as esbeltas, y aun mas airosa que las toledanas. Toda hecha de ladrillo, lleva en el cuerpo superior, sobre los huecos ·de carnpanas, una linea de dientes de sierra, y en cada frente ventanitas aspilleradas con arcos de herradura tumidos, bajo arraba. [3-4 J Fue en estos cuando la vieja devocion madrilefia primeros siglos a San Isidro y a la de la Almudena cuajo en obras y recuerdos, De Virgen la Virgen no se conserva mas imagen antigua que la repintadisirna de la Flor de Lis, pero el Santo Labrador ya contaba con un complete ambiente sacro y artistico en aquel reducido burgo medieval que era Madrid. La Casa de Juan Vargas, a cuyas 6rdenes trabajo el Santo, ha dejado cons­ tancia del hecho en un viejo solar tachonado con reliquias, como es una inscripcion, blasones de .]05 Vargas y sobre todo una optima talla del Santo 6 :1 SAN NICOL!(S DE La> SERVITAS: TORRE can aire de imaginerfa popular de Nacimiento. De mucho mayor interes es el Area de San Isidro, y pm ella merece una visita el Palacio Episco­ pal, donde se guarda, un caser6n del siglo XVlIl. El cafre pasa par ser do- naci6n de Alfonso VIII, pero en rea-' :;AN PEDRO EL vrEJO. TORRE lidad es obra del siglo XIV; lin arca de madera, con tapa de dos vertien- tes ; y en esta y en el frente mayor vense escenas de la vi-cia de San Isidro y de su santa esposa. En tecnica deminiatura, los vivos tonos de pardos, raja, acre y blanco son la mas ingenua interpretaci6n hagiografica, cobijada entre arcaturas g6ticas, todo ella pintado sabre cuero guarneciendo la tabla. Los prodigios del Santo (los angeles arando, la multiplicaci6n del trigo, etcetera), par su fonda campesino y popular, tan accesible a la irna­ ginaci6n de los rnadrilefios medievales, explica el auge de la veneraci6n al milagroso agricultor. (5) Can todo, la urbe del Manzanares no recibi6 prestancia y ornata hasta el advenimiento de los Reyes Cat6licos. Tras las torres moriscas que 7 IMAGEN DE SAN ISIDRO EN LA H03PITAL DE LA LATINA. PORTADA CASA DE JUAN DE VARGAS VIIllOS, seguian en fecha dos monurnentos bien galanos; uno era el Hos­ pital de fa Latina, compaiiera de Isabel; la fundaci6n de la l11UY culta portada derrib6se, y sus piedras, que componen un bello conjunto g,6tico, ciertamente tocado de estilo mudejar, con un grato relieve de la Visitaci6n, han vuelto a alzarse en la Ciudad Universitaria. PALACIO EPISCOPAL. ARC A DE SAN ISIDRO �'AN JER(JNUW. EXTERIOR El otro edificio es el trastornado y a menudo restaurado templo de San Jeronimo el Real, inrnediato al Prado y a 10 que fue Palacio del Etten 1- _ '"-'"' Retiro. Es Iundacion de los Reyes Catolicos, de 1503 a 1505, trasladado el monasterio que Enrique IV fundo en el camino del Pardo para dar magni­ ficencia al «paso honroso» alll defendido por Beltran de la Cueva. Aunque la planta fuera similar a otras construcciones reales de Avila, Toledo y Segovia, esta era mucho mas modcsta, con muros de ladriller ia morisca, exentos de la galanura ornamental de otros ternplos isabelinos. Con todo, tenia porticos de silleria labrada; y 'la prestancia y vejez del edificio hizo que, a partir de Felipe II, las juras de los Principes de Asturias se ver ifi­ casen bajo Sll techo; pero la invasion francesa, que convirtio la ig!esia en cuartel, y la restauracion de Repulles, hacen que hoy se yea poco de 10 v- antiguo. La nave, con crucero y abside poligonal, del tipo dado par Juan Gallego para el Parral, se cubre con boveda de cr uceria de dibujo I11UY ostentoso. Las ventanas altas y el barandal del -coro son obra del siglo XIX, mas parece que el restaurador co pia los temas de residues antiguos, A la construccion isabelina se afiadieron dos claustros en fecha posterior. Uno al oeste, ya desaparecido, se alzo en 1560. Subsiste el que se adosa al sur del temple, completo, con doble arcada del mas selecto estilo clasico, en arcos de medio punto y robusto orden toscano. Una inscripcion en el zocalo da la fecha de 1612, 10 que concuerda con el dato de que ya figu- 9 SAN JERONIMO. INTERIOR EN EL S:GLO XVIII, SEGUN PARFT, Y EN LA ACTUALIDAD, DESPUES DE SURESTAURACION raba en el p.ano de 1625. EI arquitecto parece haber sido Miguel Martinez. [6] La primera gran fundaci6n privada se nos en la plaza del Imuestra Marques de Comillas, don de esta el acceso a la Capilla del Obispo, in- CAPILLA DEL 03ISPO. PUERTA� Y SEPULCROS DE LOS PAC RES D3 .:::: Co, GUTlERHc 10 teresante edificio de transici6n del g6tico al Renacimiento, ornado can pn­ meres de calidad extraordinaria. Ya es notable, a la entrada, la galerla y CAPILLA DEL OBISPO. INTERIOR Y RETABLO DE GiRALTE 11 CAPILLA DEL OBISPO. SEPULCRO DE DON GUTlERRE DE CARVAJAL cornisa de la fachada, por la que se ·entra a un patio mezquino. Pero de all i se pasa a la capilla, un tramo cubierto con cruccria y un absicle de cinco lados. La imposta ya es renacentista, y los haces que actuan de pi lares adosados, finisimos, sig-uen la contextura isabelina de Toledo y Avila, bien patente en el Core, que lleva preciosa b6veda de cruceria con blasones de los Vargas en las claves. EI alto coro se cubre con alfarge, y su areo mixrilineo se invent6 cuando la restauraci6n, rccargada, de la Ca- pilla, en 1879, conmemorada en una inseripci6n bajo la imposta. .t 12 Tal era la Cap ilia cuando la hizo construir y dotar, en 1520, don Fran­ cisco de Carvajal; la terrnino, en 1535, su hijo don Gutierre de Carvajal, obispo de Plasencia. Antes de proyectarse la u.terior decoracion, Juan de Villoldo, de 1547 a 1548, habia preparado grandes lienzos que cubrir ian los muros; pero se arrumbaron para dar lugar a los notables sepulcros de alabastro del Obispo y de sus padres, obra suntuosa, fina y del mejor Re­ nacimiento, que se supone de Juan de Giralte, autor del retablo. EI sepul­ cro de don Gutierre de Carvajal, en el muro de la Epistola, de exhuberante decoraci6n, muestra en el arcosolio al Prelado, de rodillas sobre un altar; su capellan, el licenciado Barragan, esta a su derecha y detras otros dos ac6litos ponan la cruz y la mitra. En el Iondo, en bajo relieve, represen­ tase la Oraci6n del Huerto. La parte superior del sepulcro quiza peque de desordenada y confusa; pero los diez nifios cantores de la base, las matron as laterales, efigies de las virtudes, y las cartelas inferiores, con Iru­ tos y ange:illos, son muy ricos, suaves y delicados de talla, y sin desme­ recer de la primera figura orante. Se ha hecho p:ca justicia a este con­ junto. Los sepulcros de don Francisco de Vargas y de dona Ines de Carva­ jal, progenitores del Obispo, muertos, respectivamente, en 1524 y 1518, son mas modestos, pero con identica organizaci6n: ias figuras ve nse arrodilla­ das en un arco de orden j6nico y con cartelas en la base. Si en cuanto a .[05 sepulcros no hay sino una presunci6n del autor, consta, en cambio, que el retablo fue esculpido por Francisco Giralte, de Plasencia, y dorado, es­ tofado y policrornado por Juan de Villo.do el [oven. Este vasto conjunto , de escultura en tres cuerpos desarrolla, en el primero, la Epifania, la Virgen de la Picdad y la Anunciacion ; en el segundo, la Circuncisi6n, los Azotes y el Santo Entierro ; y en el tercero, [esus con la Cruz a cuestas, la Natividad y la Crucifixion, mientras en la espina se alza el Calvario. Un LAS DESCALZAS. EXTERIoR 13 LAS DESCALZAS. ESCALERA y «DOLOROSA» DE PEDRO DE MENA aposrc.ado y cscenas secundarias completan este retab.o donoso de mo­ , vimiento y desenfado, falto de reposo y mesura, por ;0 que .a car­ acaso nacion caliente de Villoldo es mas cuidada que los movimientos bruscos de Giralte. No hay en la ni cuadros, aparte de dos tragic os cru­ capilla imag::nes cifijos de escuela la derecha de la puerta un San Fran­ rnadrilefia, y a cisco, de Eugenio Caxes, Pero las hojas de la puerta, con tallas en que se reproducen escenas del Anrizuo Testamento, son una maravilla. plareresca, valiente de dibujo y ejecucion. La expulsion de Ada n y Eva, y Josue de­ teniendo el Sol, son los mejores relieves de esra obra maestra, atribuida con acierto al cincel de Villalpando. l7] Ya sinvestigios g.6ticos, fue la gran cuarta fundaci6n madrilefia. La iglesiay el convento de Descaleas Realcs eran fundados por dona Juana de Austria, aquella hija de Carlos I que caso con don Juan de Portugal y fue madre del desgraciado rey don Sebastian. Aprovech6se un palacio par­ ticular en 1559, y un afio mas tarde ya e staban instaladas J.as monjas, con­ cluyendose ias obras en 1564. Artifices de la adaptacion habian sido An­ tonio Sillero, y, sobre todo, Juan Bautista de Toledo, el arquitecto escu­ rialense, que rrazo .a fachada de J<), iglesia y, con toda sezuridad, el inte­ rior. Aquella, de frio clasicismo, rematando en Ironton, da idea de 10 que seria el tempio antes de su reform a en el siglo XVIII. En efecto, fue rehecho hacia 1750 por Diego Villanueva. La nave, con un tramo de boveda de lunetos, no tiene ni crucero ni cupu.a , y la corriente clasicista 14 LAS DESCALZAS. ARCA W. GAM MIZER DE PLATA, DE (1570) se echa de ver en los triglifos las Es de media no que coronan pilastras. in teres Ia b6veda, pintada por los Gonza.ez Velazquez ; pero en carnbio es notable el sepulcro de la fundadora dona Juana, en un ediculo de marrnol, que comunica con el. pulpito del iado .de hi Epistola. La estatua orante.. de marrnol blanco, esta firrnada par Pompeo Leoni, y es obra de bella factura. El retablo, procedente del noviciado de Jesuitas (hoy Universidad), supone un trozo arquitect6nico importante, con un relieve de Camilo Rusconi, que representa la glorificaci6n de San Francisco de Regis. Los angeles superiores son de Gambe tti, y los relieves laterales, con santos relacionados con el franciscanismo, de Jose Bellver. De Ia parte conventual del ei conjunto, no vela, hasta espectador poco ha, sino el exterior, de caracter istico toledano de Iadrillo y cajones aparejo de mampostcria, en el que se abre una portada plateresca. Pero, desde 1961, el Patrimonio Nacional ha abierto a la admiraci6n publica buena parte de la que era rigurosisima clausura y ahcra es bien intere sante 15 Lr.s Dascxr.zxs. SEPULCRO DE Do:'iA JU.�NA DE AUSTRIA, POR PO�"PEO LEON: 16 TO!tRE DE LOJ LU:A:-IES CASA DE CISNEROS congregaci6n de de visita ob.igada. Comienza esta por Ja mag­ maravillas, nifica escalera, realidad, la del viejo palacio, pero decorada hacia 1661 en con verdadera riqueza imaginativa, por los mejores fresquistas madrileiios sobresaliendo el pafio en que se efigia a Felipe IV, Dona Mariana, Felipe conduce al Prospero y 1a Infanta Margarita. La tan suntuosa escalera claustro "Ito, a! que se abren nume rosas cap ill as, en una de elias visible el Cristo Yacente de Gaspar Becerra, pieza sensacionai de nuestra es.a­ , tuaria graciosisimo Nacimiento napolitano cincocentista, y, en otra, un del siglo XVIII. En el antecoro se exhiben nobles piezas de 1a mejor or­ febrer ia y de ropas linirgicas, v, en' el coro alto, una hermosa Dolorosa de Pedro de Mena. La Pieza del Angel Custodio, la Celda de Sor Mar­ al CandiJ6n, garita y la Capilla del Angel de 1'1 Comunidad preceden donde vemos, entre otras pinturas, a:gunas magnificas de Sanchez Coello, Rubens y Zurbaran. En la Sa.a Capitular, dos obras de Pedro de Mena, maravillosa la Dolorosa firm ada en 1673. Muchas pinturas aqui y en el Sal6n de los (Pantoja, Sanchez Coello, Crist6bal de Morales, Matias Reyes de Torre, etc.), y, en el Relicario, la prodigiosa arca de p.ata con esmaltes y cincelados firmada por Wenceslao Gammizer en 1570. Todavia, el An­ teoratorio y la Sal a Musco, con escogidas pinturas de Van der Beken, Tiziano (La moneda del Cesar), Brueghel el Viejo (La Epifanfa) y va­ rios primitivos flamencos. No queda citada sino una minima parte, bien que principalisirna, de 17 2 la harta belleza visible en esta incomparable mansion de las Descalzas. Con todo, aun quedan bellas estancias insertas en la clausura, como la Capilla del Milagro, con cupula, figurando Ia Coronacion de la Virgen, pintada en 1678 par Carreno y Ricci, mientras la arquitectura y la decoracion restante se deberan quiza a Xirnenez Donoso y Perez Sierra. [8-9] De la misma centuria queda menos en 10 que se refiere a la Ar­ quitectura civil; la Casa de Los Lujancs, junto a 1a Herneroteca Municipal, apenas tiene interes desde las restauraciones que sufrio, adivinandose, ern­ pero, un torreon de aparejo toledano, al que se ingresa por una puerta de gotico tardio con arco mixtilineo, gran arraba y tres blasones, En la rnisma plaza de la Villa, Ia llarnada Casa de Cisneros fue en rea­ - lidad construida por su sobrino y heredero Benito Jimenez de Cisneros, en 1537. Se edifice en buen plateresco con aparejo toledano de ladrillo y mamposreria y piedra berroquefia para 10 ornamental. Aunque queden trozos viejos en la fachada de Ja Plaza de la Villa y en el interior, la mayor parte es restauracion dvl arquitecto Bellido. Solo es antigua la fa­ chada a la calle del Sacramento, donde queda el arco con medallones, un buen friso plateresco, y [a ventana con y fronton triangular: rcstos venerables Finaculos y selectos del Madrid de siglo XVI. . 18 EL ALdzAR DE LOS AUSTRIAS. MAQUETA EN EL MUSEO MUNICIPAL II LAS CONSTRUCCIONES CIVILES Y RELIGIOSAS EN EL MADRID DE LOS AUSTRIAS La inesperada decision de Felipe II al trasladar la Corte a Madrid debi6 producir asombro a sus subditos. En 1561, fecha del acuerdo, Ma­ drid era un poblachon menos urbano y populoso que las anterior es resi­ dencias reales. La ciudad, arrebujada al pie del Alcazar, habia crecido pro­ fusamente por el Este y Sudeste, pero sus calles tortuosas y sus pobretonas rnansiones no estaban adecuadas para albergar la complicada corte del refor­ segundo Felipe. EI ernperador Carlos I se habia limitado a hacer mar Alonso de Covarrubias Luis de Vega el antiguo Pabellon de por y caza de Enrique II. Se sucedieron en las obras Juan de Toledo, Juan de Herrera y Francisco de Mora, y todavia bajo Felipe IV continuo los tra­ bajos Juan Gomez de Mora. Al cabo de todo ell 0, la fachada principal, al rnediodia, de factura herreriana, se coronaba con escudo real entre dos cubos torres con chapiteles. AI !ado Oeste quedaban cuatro torreones 0 de muralla ; era uno de ell os la llamada Torre de Francia 0 del Herma­ frodita. Las estancias nos son bien conocidas nor eI relato de Gil Gonzalez Davila y las descripciones de Carducho en s-us «Didlogos de la Pintura», EI conjunto nos es familiar por multiples grabados y por la rnaqueta que se conserva en el Museo Municipal. En la primera urbanizacion madrilefia contigua :).1 Palacio es monumento bien destacable el herrnoso y macizo Puente de Segovia, de siempre atribuido a Juan de Herrera, y con se­ guridad suyo, aunque no haya constancia documental. 19 PUENTE DE �EGOVIA Ya que vemos por vez primera en el Alcazar los chapiteles que 11a­ mamos austriacos buena es el momento de razonar su origen 0 intrusion en Espana, donde resulrarian tan bien recibidos. Felipe II, en 15 de fe­ ·brero de desde Brusclas, a Luis de 1559, escribio, Vega que, para evitar goteras las torres del Palacio de Valsain, se aparejasen «agres a la en manera de los de estos Estados y cubrirlos de pizarra, que como habeis vista, son muy lucidos». De esta traza eran los palacios del Marques de Liche, el del A.:mirante. de Castilla, en el Paseo de Reco.etos ; el de _ Castel Rodrigo, en el Paseo de la Florida; el de Malpica, al final de la calle Mayor; e! de Lerma, en el Prado y otros tantos, ya desaparecidos. [10] Igualmente se aplico este modelo a la primera gran obra urbana de Madrid, como fue la construccion de la Plaza Mayor. En aquel nuda de caLlejuelas habia un mercado, abatido por Juan Gomez de Mora, que de 1617 a 1619 trazo el actual rectangulo, con tal sobriedad arquitectonica y magna amplitud, que desde su fundacion 1a han centrado en el corazon popular de la Villa. A guisa de patio cerrado, el lienzo continuo de casas en tres pisos con porches se embeLlece en el centro de los lados rnayores por el airoso realce de la Casa de la Panaderia y de !a dependencia mu­ nicipal que se le enfrenta. El conjunto de la Plaza, con sus torres y cha­ piteles, obligan a situar esta obra de Mora entre el acervo tipico de las mejores plazas castellanas del siglo XVII. Consta que a la conclusion ha­ bitaban las casas 3.000 personas, y en caso de fiestas cabian hasta 5.000, 20 1- LA PLAZA MAYOR Y CASA DE LA PANADERIA EI coste monte a un mill6n de escudos, procedentes de la sisa del vi no La casa de la Panaderia no es obra de Mora, sino de Jose Xirnenez Do noso, que la alz6 en 1620 sobre un viejo edificio. Celebre por los incen dios que la devoraron en tres ocasiones (1631, 1672, 1790), fue decorada en la segunda de las fechas citadas por Claudio Coello con rnitologias y guirnaldas decorativas. [11] A la Plaza mayor se traslad6, en 1847, la Estatua ecuestre de Felipe Ill, que en 1616 habiase erigido en la Casa de Campo. Consta como obra de Pietro Tacca, en .colaboraci6n con Juan' de Bolonia, segun model os de Pantoja de la Cruz. Es obra un tanto pesada, vulgar la figura del 'rey, y del panzudo caballo, que contrasta con la obra graciiisima de Tacca, el Felipe IV. I: 12] Despues de la Plaza, la obra civil mas impresionarr;e es el actual Ministerlo de Asuntos Exterlorcs, antigua Cared de Corte 0 «Sa.a de Alcaldes de Casa y Corte». Se construy6 de 1629 a 1634, y se atribuy6 tradicionalmente a Juan Bautista Crescenzi, pero hoy se cree obra del maestro Alonso Carbonell, quien hizo una estructura robustamente cas­ tellana, en su mejor ley. La construcci6n, de piedra y ladrillo no tiene apenas motivos ornamentales; pero el clasicismo de Carbonell es todavia mas rigido en el interior, donde se alza entre dos patios una grandiosa escalera, Cada patio consta de dos pisos sobre arcos de orden toscano, 21 r PLAZA MAYOR, ESTATUA ECUESTRE DE FELIPE III, POR TACCA Y BOLONIA r .. MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES. FACHADA Y PATIO CASA CONSISTORIAL. FACHADA con triglifos y metopas. Sobre la galeria superior los entrepafios de las ventanas se ya como un preludio barroco. muestran [13] De fisonornia pareja es el Ayuntamiento; en 1640 Juan Gomez de Mora cornenzo a edificar, segun encargo de 1629, la Casa Consistorial, que debia constar de vivienda para el Corregidor, sala de sesiones, capilla y carcel, aparte otras varias estancias. Mora dirigi6 la obra hasta su muerte, en 1648, con la reparacion de las dependencias alrededor de una gran sala. Le sucedio Jose de Villareal cuando ya se habia alzado el patio, los dos pisos y las torres, tan gallardas en su estilo austriaco, con techos de pizarra y chapiteles. Las lineas, tan sencillas y severas, sc adornan en las ventanas del piso alto con frontones triangulares y en las de las torres con otros curvos. En 1670 Teodoro Ardemans trabajo los triples escudos en los frentes de las torres y las portadas, de un barroco medianamente organizado. La reforma mas importante fue la columnata que en 1787 Villanueva abrio a la calle Mayor. Se reserve para capilla, en el plano de Mora, una estancia tripartita que hoy sirve de despacho del Alcalde, con cupula el cuarto central, y los otros dos tech ados con bovcdas esquifadas. En 1696, Antonio Palomino cubri6 la capilla de pinturas, no exentas de interes y tratadas con colores 24 " CAS.� CONSISTOR:AL. PINTURAS DE LA CAPILLA, POR PALOMINO l muy escenas vivos. Los temas son los Dociores latinos, las Virtudes Teologales, de la vida de San Isidro y de su santa compafiera; la Asunci6n, las Virtudes; y sobre todo el Padre Eterno y la Inmaculada, el trozo me­ jor. Cobr6 Palomino por esta decoraci6n 18.000 reales. En la misma capilla se guard a la gran Custodia hecha en 1560 por Francisco Alvarez y desti­ nada a la procesi6n del Corpus. 1"141 El misrno Mora y Alonso Carbonell, modesto y descoriocido casi, pero' gran arquitecto, fueron los autores de otro edificio que, aun desapa recido en su mayor parte, no es posible iznorar por las curnpiidas reo laciones que 10 enlazan con toda la segunda mitad del siglo : el Palacio deC Buen Retiro, Basta saborear cualquier comedia madrilefia del Siglo de Oro para advertir como en tiernpos de Felipe IV la vida cortesana se desplazaba hacia el Manzanares y San Isidro. EI propio Monarca acab6 por 'desear un establecimiento permanente en aquellos parajes, cerea del viejo templo de los [eronimos. Ya el Conde Duque, que poseia en las afueras del Prado una easa de reereo, obsequi6 con una fiesta al rey en 1631; Y posteriormente, de 1636 a 1639, fue alzado el pa.acio ; este Era un enorrne cuadrado con crujias alrededor de un gran patio v con torres en los angulos al modo tradieional. Los jardines y parques eran vastisimos, 25 «CA:;O:-;» DEL BUEN RETIRO. TECHo, POR L. JORD.�N y arnpliastarnbien las construcciones adherentes. EI Palacio del Buen Reriro, pesea las descripciones de Madame D'Aulnoy, no debio ser nunca SUl1tUOSO, pero S1 cobijo y origen de muchas obras maestras de arte y literatura. Por desgracia, Ja Guerra de la Independencia acabo con el, y tan solo subsistio, aparte el hermoso parque, un ala muy rehecha, pero todavia del mejor aspecto austrlaco, la que encerraba el Salon de Reinos, entre dos torres enchapiteladas, hoy convertido en. Musco del Ejercito, y otro edificio adjunto, el Cason de Bailes. A cornienzos de 1637 se enco­ mendo su traza al maestro mayor Alonso Carbonell, al que se otorgaron 26.000 ducados para concluirlo. Tar dose en ello, pero en el plano de Texeira de 1656 ya aparece unido al palacio. Descuidado en tiernpos de Carlos II, se derruyo parcialrnente, y a! restaurarse, en 1694 0 1695, se encargo a Lucas Jordan decorar al fresco su boveda con las hazafias de Hercules en los huecos entre ventanas, las cuatro partes del mundo en las pechinas, y en la cornposicion central el origen del Toison de Oro, con Felipe de Borgofia que recibe de Hercules el vellocino. En la tur­ bulenta escenografia, tan cara a Jordan, aparecen los Titanes, las Musas, 26 ESTATUA ECUESTRE DE FELIPE IV, PQR TACCA 27 LA ENCARNACION. INTERIOR Y CUPULA las Estaciories, los filosofos antiguos, y muchedumbre de figuras clasicas, fogosas, calientes de color, con gama multiple en barroco Irenesi de es­ corzos y glorias. El Cason padecio buena serie de destrozos, arreglos, humedades y ruinas desde el siglo XVIII, y sirvio tambien para no pocos usos, entre ellos el de Estamento de Proceres 0 Camara Alta, en 1834. De 1877 a 1891 se restauro, afiadiendosele, fachadas nuevas fIt por Velazquez Bosco, y cornenzo a ser Museo de Reproducciones, cornetido del que se Ie libero en 1960, bien limpia la pintura de Jordan y destinado a Sala de Exposiciones. [14-A] En la fachada Sur del Bum Retire estuvo emplazado el mas bello rnonumento publico de que se puede enorgullecer Madrid, la estatua ecuestre de Felipe IV, en la Plaza de Oriente desde el siglo XIX; ya fue vista par Madame D'Aulnoy en el Buen Retiro, donde habia sido erigida antes de 1656, pues consta en el plano de Texeira. Pietro Tacca la fundic en Italia segun disefio de Velazquez, abocetada en tall a por Martinez Montafies, Obra de una gracia superior, el galope del caballo y la apostura del jinete, tan celebrada por nuestras glorias del siglo XVII, hacen de ella la mas ga!ana estatua ecuestre. [15] Muy cerca del Alcazar austriaco, Felipe III y Margarita de Aus­ tria fundaron el Con oento de fa Encarnacion, para Agustinas Recoleas. La primera piedra se puso en 1611, y hasta la conclusion, que en 1616 fue motivo de solernnisirnas fiestas madrilcfias, habia dirigido las obras Juan Gomez de Mora, el genial arquitecto herreriano. De el fue, pues, Ia 23 PLAZA Y CON VENTO DE LA ENCARNACION LA ENCAR"IACION: RELIEVE DE LA FACHADA. LAS CARMELITAS: FA(,;HADA 29 LAS CAR�fELITAS. TRANSITO DE LA VIRGEN planta : cruz latina con tres tramos a los pies, el medio de lunetos. La porrada, de muy severa ordenacion escurialense, !leva los tres clasicos arcos de entrada y se corona con fronton triangular. El relieve central con la Anunciacion, puede ser obra de Miguel Angel Leoni, el hijo de Pompeo. De la misma ordenaci6n clasica era el inrerior ; pero en 1767 fue re­ novado totalrnente por Ventura Rodriguez, cuya segunda etapa de reac­ cion herreriana contra el barroco se deja sentir. Sustituy6 las columnas d6ricas por pilastras j6nicas bajo excelente cornisa. Las b6vedas fueron cubiertas por casetones y la decoracion de estuco esculpido, bien notable, ·f se confi6 a Antonio Primo, autor de IDS meda!lones sobre las figuras, a Isidro Carnicero, que hizo IDS bellos estucos en las ventanas del cru- cero y a Francisco Gutierrez, que decoro el friso de la cupula con arnor- cillos y guirnaldas. 5610 I PLAcIDO: TALLA, POR PEREIRA. CATEDRAL DE SAN ISIDRO: INTER lOR mos tarnbicn estructura, ya que pronto se consagr6 como prototipica esta de "a arquitecturamadrilefia. Todo un sistema ornamental habia na­ cido; la Jinea decorativa de la cornisa sobre los extraordinarios capiteles, riqufsimos de flora, de las pilastras, acentuan el violento contraste con la cupula octogonal, cada faceta en hueco flanqueada por estatuas de Santos, dieciseis en total. Varies artifices colaboraron en la estructura proyectada por Pedro de la Torre, y as! Jose de Villareal y Fray Diego de Madrid seran autores de las panes bajas; les sustituyeron Belloso y Sebastian de Herrera Barnuevo; s610' documentados como autores del baldaquino interior, pero verosfmilmente colaboradores en las fachadas balconcillos y chapi­ y puertas. De estas, la principal con dos cuerpos, teles, tiene en la hornacina superior una imagen del Santo, esculpida por Manuel Pereira. Esta organizaci6n, que se repire en la otra puerta con doble columna y nicho, sera, con rnuititud de otros detalles de la Capilla, tales como la cornisa riquisirna, la balaustrada, la uni6n de linterna y chapitel y la dcsproporcion de los vanos con los pararnentos en piedra y ladrillo, la divisa decisiva del barroco madrilefio. [21] Tal fue el tipo de iglesias en aquel tiernpo, La .de] Conoento de Benedictines de San Placido fue fundada, en 1623, por doria Teresa Valle de la Cerda y el ministro Jer6nimo de Villanueva. La edificaci6n los he­ se cornenzo en 1641, Y se terminaba veinte afios mas tarde, pues rrajes de la puerta, selectos entre los de suo genero, los firma en 1661 el .. 37 herrero Jose Pico. La aun iglesia, siendo tan galans pilares que se aparejan en las entradas y sobre todo en los terrrpletes a medio trecho del puente, con irnagenes de San Isidro y Santa Mafia .de la Cabeza; son altares muy barrocos, con muy airosa coronacion de curvas, manteniendo el escudo de Madrid en el del Santo y el real 50 PUENTE DE TOLEDO: DETALLE. CUARTEL DEL CONDE DUQUE: FACHADA en el opuesto. Sobre los estipites laterales aJegran amores con cuernos de y las gargo;as entre balcones y en los altares son una la abundancia; cu riosa creacion de Ribera. Durante e1 corregimiento del aludido Marques, Ribera herrnoseo Ma­ drid con multitud de obras menores; la desaparecida [uente de la Puerta del Sot, que solo conOC0110S par viejos grabados, era. un admirable rnacizo en pirarnide, del mejor efecro. Otras obras riberefias Iueron la Fuente de Amon Martin, ahora junto aJ .Antiguo Hospicio, la 'de la Red de San Luis y mas. tres [39-40] El gran arquitecto fue autor tarnbien de los mas tipicos palacios matritenses del siglo XVIII: el de Malpica, el de Miraflores, el de la condesa de Torre Hermosa, el de los Duques de Montellano y el de Don Fernando Verdes Montenegro. En estas estructuras, Ribera no ha­ bia hecho sino hipertrofiar la decorativa prestancia de un tipo palacial an­ terior, cuyo modelo era la Casa de Onate en la calle Mayor, la puerta de la cual se traslado a la Casa de Velazquez; asi eI Palacio de Torrealla, en la calle de Alcala; el que fue de Canalejas en la calle del Principe, y e! tie Valverde, con Iachada pintada. De los palacios subsistentes de Ribera hay dos magnificos: uno es el de Miraflores, en la Carrera de San [e rornmo, modelo de decorativa, EI de Perales, en la calle gracia 51 FUENTE DE ANTON MARTiN. PaRTADA DE LA CASA DE ONATE de la Magdalena, es una muy caracteristica obra de Ribera y, dentro de sus concepciones, la mas reposada y airosa par la sencillez ejemplar de la puerta con dinteles quebradas. Encima, el baleen can escudo y oculo terminal, no lleva mas cartel as y estipites que las precisas. El oculo ovalado, el guardapalva plana del baleen, eI blason en el centra de la cornisa y la traza general hacen precisa la adjudicacion a Ribera, aunque no exista dato documental. [41] Otra obra bien datada de Pedro de Ribera es e1 Cuartel del Conde Duque, que fue levantado para alojamiento de las guardias de Carps de Felipe V, como reza la inscripcion sabre la portada : «REINAN· DO PHELIPE V ANO DE 1720». El vastisimo edificio ha sufrido buena porcion de reconstrucciones y supresiones ; pero sus Iineas generales, can ojos de buey en las muros, san las mismas. La puerta monumental, di­ riase trasladada de un caseron colonial, y se abre entre dos grandes pi. lastras continuadas hasta el fran ton curvo que cobija el escudo real. Es nueva, en 100 espafiol, la division de las pilastras en franjas horizontales, a las que se adosan trofeos, emblemas militares, escudos y ostentosa de­ coracion floral. EI cuerpa superior (5 una fantasia decorati va y eI con­ junto no es tan bella coma el Hospicio (vease nurn. 83); pero queda bien patente el aire marcial y castrense de la construccion par las flamulas que se agiran a las lados del blason. En estos mementos se piensa en la derno.icion del enorrne edificio, 52 r PALACIOS DE MIRA FLORES Y PERALES, POR PEDRO DE R:BERA ["42] Lur go de la revolucion catalana de 1644, los monies Benedictines de Montserrat huyeron a Madrid, y Felipe IV se creyo obligado a cederles es.ablecimiento ; pero la ig-!esia es muy posterior, pues consta que en 1704 tomaron posesion de ella los Benedictinos, y hasta 1720 no se concluyo. En realidad no hubo conclusion, pues nunca se hizo el crucero que debia soportar Ia cupula, y asi, hoy el temple se com pone de tres naves en cuatro iramos sin cahecera, Ia central de lunetos, y las laterales alternando bovedas planas sobre pechinas y otras de arista, abriendose en todas capillitas muy chatas con boveda de medio canon. La magnificencia de la nave cen­ tral ostenra una de las mas hermosas cornisas rnadrilefias, con parejas de tribunas con rejas de cancela y otro baleen, a los pies, se sostiene por bellos angeles rematados en vol uta floral. Sin embargo, el interior es menos interesante que la torre y cuerpo bajo de la fachada, obra indiscutible del gran Pedro de Ribera, cuya intervencion en el alzado de naves es mas problematica. En esta fachada lucc la mas ponderada y arrnonica de las ordenaciones riberianas: la puerra es muy sencilla, con un escudo de Espana, y, sobre el, hornacina con la imagen de San Benito. Son de admirar las ventanas laterales y las superiores cobijadas por veneras. EI cuerpo alto de la fachada, de lineas pesadas, no es de Ribera; pero en cambio lleva su sello la gallardisima torre meridional, con cuerpo alto, demasiado coincidente con el barroco americano, para no admitir que se trata de un reflujo de orientaciones. Aqui Ribera pone e: sello de sus estipites y de buen mimero de elementos 53 BENEDICTINOS DE MONTSERRAT. CONJUNTO y TORRE Rechaza el tradicional chapi­ en quesu genio, aun refrenado, se deja ver. tel austriaco, y los bulbos del remate son la suprema libertad del extraor­ dinario artista, en perfecto acuerdo con la cornisa discontinua, con las guarniciones de las ventanas altas y con los chaflanillos de las aristas, en un conjunto de 6ptimo barroco rnadrilefio. Hay pormenores de un cierto goticismo barroco, como es la cornisa centrada para armonizar la corona­ cion de los vanos verticales, La iglesia de San Patricio de lrlandeses, frente a la calle de este nombre, y en la del Humilladero, es obra tam­ bien de Ribera, segun Llaguno. El Marques del Vadillo murio en 1729. Su gran colaborador Ribera le sobrevivio hasta 1742, pero decrecieron notablernente sus brios desde la BENEDICTINOS DE MONTSERRAT. INTERIOR 54 i PALACIO REAL. FACHADAS ORIENTAL Y SEPTENTR:ONAL construccion de la en 1731, y solo reacciono ante [uente de Anton Martin, la posibi.idad de Palacio. construir un nuevo [43] La noche del 28 de diciembre de 1734, un incendio destruyo el Alcazar de los Austrias. Felipe V no larnento mucho la perdida de un palacio tan opuesto a su educacion versallesca; y ei mismo afio mando llamar a un tecnico en palacios reales, el arquitecto don Felipe J uvara, italiano 0, segun la expresion del rey: «el arquitecto siciliano que hizo la Catedrai de Lisboa y cuyo nombre se ignora y que sirve al rey de Cerdefia». Exactamente, Juvara habia levantado los palacios de Turin y Lisboa; autorizado par el monarca de Cerdefia, vino a Madrid en 1735, y present6 a Felipe V un vastisimo proyecto de palacio con cuatro grandes patios y dos cupulas que cobijarian iglesia y bibliotcca. Mientras tanto, el mas castizo y geniai de nuestros arquitectos, Pedro de Ribera, habia que, de ser admitido, hubiera significado la co­ dibujado otro proyecto ronacion de gloria; ahora discurrio un palacio de plarua cruciforme, su patio central y profusion de ovalos, estipites, volutas y querubines, mas unos jardines de un barroco delirante. EI proyecto de Ribera no fue ad­ mitido, y se tome en consideracion el de Juvara, si bien, por el empefio d. I Monarca en no variar el hubo de reducirse emplazamiento alcazarefio, a la cuarta part-e. En 1736, estaba concluida ni la ma­ cuarido aun no o ueta en madera, muere Juvara, y por su indicacion se hizo venir a Juan Bautista Sachetti, que habia trabajado en el palacio real de Turin. Sachet­ ti sustituyo el orden corintio de Juvara por el jonico, troco el proyecto primitive de alzada largo y bajo, como el Louvre, por otro mas cuadrado la capilla, y comenzo la y alto; redujo el plan, vario el ernplazamicnto de 55 \- I PALACIO REAL DESDE EL 11ANZANARES obra en1738. En 1764 ya se pudieron alojar los reyes en el nuevo Alcazar, despues de su jornada en el Escorial. Las obras no segufan con la rapidez deseable, pues las instituciones madrilefias oponian reparos a las trazas de Sachetti, que mas de una vez hubieron de someterse a una cornision de Roma para que dictaminase sobre su razon. A la conclusion del Palacio quedo el actual magno cuadrilatero con un cuerpo inferior, otro con 56 PALACIO REAL. PATIO y ESCALERA PALACIO REAL. SALA DE TAPICES 57 j 1 PALACIO REAL. SALON DEL TRONO Y PORMENOR DEL FRESCO, POR TIllPOLO entablarnento de columnas jonicas en las partes resaltadas, pilastras en las y un reducido atico que debia soportar una coieccion de entrantes estatuas de reyes, las misrnas que ahora se reparten entre la plaza de Oriente, el Retire y varias ciudades espafiolas. Al faltar estas estatuas­ pinaculos, resulta un poco fria la ordenacion de la cor nisa, s610· mterrum. Ironton rectangular la fachada Sur, correspondiente a la pida por un en sala del Trono, y por la cupula que sefiala ia capilla en la fachada norte. Acaso una de las partes mas armoniosas sea el gran patio con dos pisos de areos entre pilastras y atico retrasado. En conjunto, el Palacio de Oriente no solo por su severa arquitectura, sino por su soberbio ern pla­ zamiento, vinculado al verdor de la Casa de Campo, es el rnonumento que La mas de las T mas prestancia da a la fisonornia rnadrilefia. grandiosa residenciasdieciochescas, su masa longitudinal solo recuerda algo el palacio napolitano de Caserta, alzado por Ludovico Vanvitelli: La decoracion es posterior a Felipe V: Corrado Giaquinto comenzo sus rrabajos en 1753, y desde 1761 MenD'S y Tiepolo, a quienes siguieron los espafioles Gonzalez Velazquez, Maella, Bayeu y LOpez. Naturalmente, to­ dos los prirnores se la Sala del Trona, con estupendo techo volcaron en pintado al fresco por Tiepolo. En el reprodujo el pintor veneciano la Gloria de Espana con un cortejo de las provincias, dirigidas hacia un obe­ lisco, significando el apogeo de Carlos III. Este fresco, en tonos azulados, ocres y rosas, es la obra mas juvenil y clara, si bien la ultima de Tiepolo, El resto de la decoracion, '(On conso.as Luis XV, relojes de marrnol, bustos romanos, espejos rococo y tapicerias de terciopelo, es de la mayor t suntucsidad. Sabatini habia estao.ccido el presupuesto, en 1796, para los 1 58 I r J PALACO REAL. SALON GASPARINI PALACIO REAL. S.UONES DE PORCELANA Y DE LOS ESPEjOS <;0 PALACIO REAL. SALON DE TAPICES «bronces dorados de molido y jaspes de Espana que se han de hacer a toda costa en el salon grande del Dosel, sin incluir los frescos de aquel, esto es, "'f_ los cuatro leones, la silla, el escudo de armas reales y 10 que llevan las orras mesas, de 2.369.390 reales de vellon». De las restantes estancias cabe mencionarse la que decoro Gasparini, de 1765 a 1770; es un salon con paredes forradas de seda verde y amarilla. La boveda, en porcelana oro, verde y rosa, es del rococo mas desenfrenado, con delirios riquisimos y rizados de Bores y frutas, culminando en las pa­ rejas de chinos en los angulos. Por el contrario, el gabinere de porcelana del Retiro se adorn a con rnultirud de motivos helenisticos en porcelana blanca y verde. Aun cabria citar el comedor de gala y el salon de los Es­ la gran escalera, pejos ; pero en serenidad los dejan arras la Capilla y Fue Sachetti el autor de la Capilla, construida de 1749 a 1757, y es seran las seguro que en la obra colaboro Ventura Rodriguez, de quien arcadas con casetones y la ordenacion con columnas de marrnol negro y capiteles de estuco, Los techos fueron pintados por Giaquinto, antes de 1761, representando en la cupula la Gloria con la Virgen y gran cantidad interesantes de Santos. Las pinturas y esculturas de la Capilla son menos que la gran escalera, decorada tarnbien por Giaquinto. Queda por citar un conjunto bellisimo repartido por todo el Palacio y del que hay menor. conocimiento: Los Tap.ces, Mas numerosos que los nO PALACIO REAL. PROYECTO DE LA CAPILLA de otra coleccion europea alguna y tarnbien los mas ricos, los tapices de la Corona de Espana, inventariados en 1880, sumaban 955 piezas, forman­ do evoluci6n casi cornpleta desde ejemplares del ultimo gotico. De fines del siglo xv son el Nacimiento de Jesus, la Anunciaci6n y la Coranaci6n de la Virgen, todavia con figuras de la pintura flamenca prerrenacentista, y de este tipo precioso son los tapices del Nacimiento de Jesus y el Triun­ fo de la Madre de Dios, los italianizanres de Verturnno y Pomona, las Me­ tamorfosis de Ovidio, la Esfera, etc. Los Hechos de los Apostoles Se tejie­ ron segun cartones de Rafael de 1527. A partir de comienzos de XVI, el mecenazgo de Carlos I y posteriormente de Felipe II, favoreciendo Ia manufactura de Bruselas, explica que las dos maravillosas series de los Honores y el Apocalipsis, de Van Orley, se hallen en el Palacio de Oriente. De estas series resalta :a magnificencia flamenca de Van Aellst y Guillermo Pannernaker, autor este de los diez tapices de la Expedici6n de Carlos V a Tunez. Los cinco de �a Historia de San Pab'o, acaso de Pedro Coecke de Aloots, discipulo de Van Orley, se emparejan con los de los si glos XVI! y XVllI, siendo notables piezas los seis tap ices de la Guerra de Traya, tapiceria de Beauvais, por Desbayes. Acaba la serie con la manufac­ tura espanola de los Van der Gotten, que tanto influy6 en la pintura es- 61 j PALACIO REAL. TAPIZ DE SEDA Y ORO (SIGLO XV) panola del sig:o XVIII. De toda esta enorrne riqueza queda expuesta la de mayores belleza e interes, y con los tapices mas antiguos y preciosos co­ mienzan las salas del Museo inaugurado en 1962. Las siguientes salas, con­ tienen principalrne nte pinturas, apar.e de las muchas diseminadas .por las varias estancias, y entre las que son de fundamental calidad las dos pa­ rejas de rerratos de Carlos IV y Maria Luisa, por Goya, ca.ientes de color, mas vividos y transparentes de que los del Prado; ('I rey ps:cologfa Carles, tocado con tricornio, es una bravisima estarnpa goyesca, solo com­ parable a su esposa, cas.iza y vestida a 10 OtrDS cuadros por Maella, rnajo, Federico de Madrazo, Palmaroli, Casado del Alisal, etc., se reparten por el Palacio. Pero el rnuseo citado cornienza por rnostrar las quince tab.itas -resto de las cuarenta y siete del conjunto- del retablo de la Reina Catolica, por Juan de Flandes ; el soberbio rerrato de Felipe de Borzofia, castellano por Van der Weyden; el de la dicha reina Isabel, por anonimo cuarrocentista ; Cristo con La Cruz a cuestas , del Bosco, v una irnitacion de Patinir. En orra sala, y junto a varias obras italianas, alguna de Vac­ caro, la superiorisima Salome, del Caravagg.o. En la sala de Goya sus 62 J ARMERIA REAL cuadritos Fabrtcacion de ooluora y Fabricacion de balas, intensos y pre­ ciosos, y la rara grisalla de Santa Isabel de Hungria, a la que acompafian otras de Vicen:e L6?�z, con retratos del prop.o arrista valenciano, Ell la sala contigua, cuatro cuadros de Luis Parer, verdaderamente maravillosos, los de paisajes nortefios. La sala de Vc'az quez contiene su Cabcza de rniqer, su Mana can firma, su Caballo blanco y su rniniatura de; Conde Duque de Olivares amen de otras pinturas por Mazo. Sigue otra sala de­ dicada a obras de Bassano y a un San Pablo, del Greco; una tercera con­ teniendo dos adorables cuadros de Wa:tteau y orros por Miguel Angel Houas­ se, yen fin, la ultima guarda un cuadro de Zurbaran otro, muy interesante , y an6nimo figurando La rejaccion de Jesus dcspues de las tentaciones y , el retrato de don Juan Jose de Austria, ccuestre, per Ribera. Las salas siguientes rnurs.ran orfebreria, rcpas de cu.to, manto reales y vajillas de lcs diferentzs reyes. En tiempos de Carlos III se penso en una enorme ampliaci6n del Palacio, a orgo de Sabatini, pero no se construy6 sino el cuerpo asime­ trico al sudoeste. Bajo Fernando VII se trat6 ya de la urbanizaci6n de la perspectiva. De 1845 son las alas de la Plaza Meridional, y la ultima adi­ ci6n importante fue la Armeria, alzada en 1893, y acaso el primer con­ junto europeo como historia viva del ames. Alii se pueden ver las armas 63 PALACIO REAL. Dos ARNESES DE FELIPE II EN LA ARMERIA REAL de San Fernando y de don Jaime I de Aragon. De todos los arneses de la dinastia austriaca es menester mencionar la armadura de justa de Car­ los I, realizada par Lorenzo Colmar, tan notable par la pieza de la mon­ tura, la armadura que llevo el Ernperador en la batalla de Muhlberg, can la que fue retratado par el Tiziano; otro 'ar nes de Carlos I par Negroli ; la armadura negra de Felipe II, etc. La tienda tornada a Francisco I en Pavia y otros muchos recuerdos historicos integran la rica coleccion. Par ultimo, es de citar la riquisirna bib.ioteca palatina, donde se guardan codices valiosos, como es una Genealogfa de los Reyes de Espana, del siglo XV, con dibujos de precision imponderable en el ultimo arte de los Trasta­ rnaras. En cuanto al arch iva, es de capital importancia para la Historia interna de los Borbones. [44-45] La terrninacion del Palacio de Oriente trajo tambien afanes de renovacion entre la nobleza. A la cabeza de los magnates iban los du­ ques de Liria y Alba, para los que construyo Ventura Rodriguez dos pa­ lacios; uno, el Palacio de Liria, comenzado par Gilbert en 1773, cuyas 64 PALACIO REAL. CARLOS IV Y MARIA LUISA, POR GOYA entre col umnas graciosas proporciones, escalonando tres pisos de ventanas d6ricas y pilastras, remata con el frontis que coronan trofeos y moderados menos airoso de porte fue el Palacio de Mucho motives muy Luis XVI. Buenaoista, construido en1772 por Pedro Arnal, y que hoy alberga el Mi­ nisterio del Ejercito. Su macizo buque de ladrillo rojo 5610 se anima en el front6n sostenido por pilastras; en 1805 fue regalado a Godoy por el Mu­ en 1808, nicipio; secuestrados mas tarde los bienes de! Principe de la Paz, vino a parar en su actual destine, despues de haberse pensado habilitar para Museo Real. Otro gran palacio fue el de Altamira, en la calle de la Flor, comenzado en 1774, pero no terminado sino en parte. fue mas lenta. La Igle­ [46] En la arquitectura religiosa la evoluci6n sia de San Cayetano, viejo establecimiento .de Teatinos, se comenz6 antes de 1690, inaugurandose 10 construido en 1761. Consta -que intervino en la obra Jose Churriguera, siendo mas problematica la prestaci6n de Ribera y de MoradiLlo. La iglesia, mal parada ihace treinta afios y ahora restaurada es uno de los mas suntuosos templos matritenses, con planta sernejante a Santa Marla de Carignano, en Genova, a saber, un cuadrado con gran tan bizan- cupula central y cuatro diagonales. Una complicaci6n cupular 65 5 I I PALACIO REAL: TABLA POR JUAN DE FLANDES Y RETRATO DE ISABEL L.� CATOLICA. PALACIO DE LIRJA SA:-I CAYETANO. FACHADA Y PORMENOR tina era susceptible de todo desarrollo en cualquier sentido axial que no fuera a los pies, y en 1774 se hubiera ampliado en virtud de un voto, caso de haber nacido varcn el fruto que aquel afio dio a luz la Princesa de As­ turias. Inconc.usa y todo, la iglesia otrece un interior factuoso, con exqui­ s:t� �')rn:�ament(), ('�Ditcles V ordenacion de pilastras. Importante la gran fa­ chada a la calle de Embajadores, que constr uiria Churriguera antes de 170D. Las ocho pilastras que dividen e: muro presran una verticalidad rouy acusada, atenuada por la linea discontinua de la cornisa, sostenida por modillones feiicisimos. y los capite.es de las pilasras son 10 mas selecto del barroco rnadrilefio. Churriguera contrasto habilmente los cuatro cuerpos larerales, sin otra decoracion que dos pisos de ventanas, con frontones triangulares. Los tres arcos centrales de ingreso van bajo hornacinas cu­ biertas por vcneras, la del medic con un gran oculo en que parece des­ cubrirse Ja traza de Ribera. Las esculturas de la Virgen en la hornacina central y Jas de los Santos laterales son obra de Pedro Alonso de los Rios, [47] Sin fechas ciertas, pero entre 1725 y 1761, se construyo la lgle­ sia de Portaccli, e n la calle de la Luna, hoy Parroquial de San Martin, por un arquitecto ignorado, pero buen eclectico entre 10 nuevo de los Churrigucra y ;0 conocido del siglo anterior. Asi, la portada entre dos sencillas torres es moderadamente churrigueresca, al organizar el cuerpo central con fronton curvo y partido, cartelas, columnas toscanas y una hornacina con grupo de la escuela de Ron, en que se figura al venerable 67 Portaceli. Pero es notable el intc­ Juan Agustin Adorno ante la Virgen de latina, de boveda de lunetos En la nave central trarnos rior, de cruz en tres las laterales. La soberbia cupula del crucero sobre linterna y de arista en tan ricas como los ciega y pechinas es suntuosa por sus pares de mensulas, de las probablemente de inspiracion ita.iana. capiteles pilastras, interior de la Iglesia de Maraoillas, ahora [48] Hacia 1770 se renovo el escultor neoc.asico , de los Santos Justo y Pastor. Miguel Fernandez, un anteriores en un rehizo la decoracion de las tres naves y de la cupula, 10 es dieciochesca la portada de la calle de la Palma. siglo; y, por menos, sera del siglo xv, esta Adernas de un gra·n Cristo gotim a la entrada, que -! contiene muchas imageries del XVII y XVIII. iglesia la construccion de la mas bella iglesia [49] Subsisten pocos datos sobre la adya­ del rococo madrilefio San lose, PUES solo se sabe que el templo y , cente capilla de Santa Teresa se concluyeron en 1742. Frances el arte de esta iglesia de San las Salesas e italiano el de los Santos Justo y Pastor, detalles de un arte francamente Jose, amplia y ostentosa, es prodiga en rnadrilefio. lujoso que sefiala la evolucion del viejo barroco fachada a la calle de Alcala, Hace afios se trastorno y rehizo la disrribucion. A la entrada" ya es clo­ conser varido en 10 'Fosib.e su vieja cuente la cubricion con boveda de platillo, y el interior irnpone con su tres naves, la central cubierta con cua­ gracia ejemplar. Es una iglesia de Las laterales se cubren con tro tramos de lunetos, y en 10 alto pinturas. toda la gracia y gallar· trarnos alternados de platillos pianos y aristas, pero dia reside en la pr eciosa cornisa, de una magnificencia excepcional pues , el mode- las pilastras, en pleno siglo XVIII, se coronan con capiteles segun de los constructores llego a 10 que fijo el Hermano Bautista. El eclecticismo mas, pues el brazo izquierdo del crucero desemboca en otra muy bella igle­ el plano de rotonda, con tres exe- sia, la Capilla de Santa Teresa. Aqui, es Comendadoras dras 0 absides semicirculares, de identico porte que en las 4' de Santiago. La cupula lleva una linterna muy decorada, y los anchos descansa cubren con la mas grata y rica decoracion ehaflanes sobre que se iglesias madrilefias ; infinidad de re- en las que tallo capiteles compuestos tablos y pirituras llenan el templo, componiendo un conjunto rococo muy uniforrne , mas ninguno tan magnifico como los detalles arquitectonicos. el arquitecto murciano Gabriel Es­ {50] Para los Teatinos construyo calle de Meson de Pare­ cribano, de 1763 a 1791, una gran iglesia en la la modesta de Dominicas de Santa Catalina de des, mas abajo de casa con una nave y la gran Sena, Destruida aun puede advertirse la planta , A pesar de las corrientes neoclasicas cupula, de la que resta el tambor. rnensulas ;f, del siglo XVIII, Escribano se aferraba a 10 barroco, apareando las naves Las del estriadas, y las lisas de para la cupula. pilastras crucero, Uevan capiteles de un corintio muy sumario. sin reminiscencias del barroco hispano, [51] Mucho mas rococo, ya e italiano, es la preciosa Iglesia sino en todo similar al lujoso arte bavaro de San Miguel, junto al Palacio Episcopal. Se hizo a expensas Pontijicia Las obras se co- del Cardenal Infante don Luis de Borbon Farnesio. rnenzar ian en los inicios de su archiepiscopado toledano, en 1734, y se .f: italiano sabe que en 1745 se pintaba la boveda principal. El arquitecto GS -.e- 1. �AN [ost. F.�CHADA y CAPILLA DE SANTA TERESA SAN ; OOE. INTERIO� SAN M:GUEL. FACHADA 69 SAN MIGUEL. INTERIOR Y ARQUERiA Giacomo Bonavia derrocho su abigarrada fantasia en este templo notable, viendose ya la inspiraci6n ajena a la tradici6n espanola en la portada convexa, donde Carisana esculpi6 un relieve can el martirio de los Santos Justo y Pastor. Del mismo escultor y de Michel son las cuatro figuras de Virtudes que se reparten en los dos cuerpos de Ja fachada con el escudo del Cardenal Infante en 10 alto. EI deslumbrador interior resultarla ex· lravagante, can arreglo a. la ascendencia artistica de Guarino Guarini, a no ser par la real belleza con que se curvan los arcos divisorios de las naves. EI singular abovedarniento con platillos y areas cruzados, habili­ sirno e ingenioso, hace de esta iglesia un ejernplar unico en Madrid. Gua­ rino Guarini ya habra empleado estas b6vedas de estirpe mora en San Felipe Neri, de Turin, y en Santa Marfa de la Providencia, en Lisboa. Pero aqui, al estrecharse la iglesia, la mayor altura posible gana ell deco- � rado y los techos son de una grandiosidad arnable, bien ernparejada con el risuefio ornata de las arquerias y las cartelas de follaje bajo las cornisas. Bartolome Rusca pinto, en 1745, la b6veda plana del centro, y los herrna- nos Gonzalez Velazquez, siete afios despues, cornpletaron la decoracion pintando la cupula, todo con temas alusivos a la Pasi6n de los Santos rnartires Just"} y Pastor. Los altares, que ayudaban a la perspectiva gran- diosa, se sustituyeron por esculturas de Luis Salvador Carmona y Juan Pascual de Mena. 70 - .. -� � r:· I LAS SALESAS. F ACHADA r521 Dz spues de .a 'obra de Bonavia. los extranjeros s.suen dorninando en la arq uitectura madrilefia. Barbara de Braga-nza queria asegurarse re­ fugio para una eventual viudedad, y su fundacion habia de hallar un marco efectivamente regio en el Temple de las Salesas. Sachetti presento Ll"1 provecto, oero 1<1 reins prefirio los disefics de Francisco Carlier arqui­ , tecto de la Corte e hijo de Renato, el autor de los jardines de la Granja. Parece que en tal proyecto intervino la mana de Francisco Moradillo, que dirigio Jas obras desde 1750 hasta 1758. De el seran por 10 menos las torres, t el segundo cuerpo de la iglesia, y la cupula. EI convento adyacente a la T iglesia, desde que se transforrno en Palacio de [usticia, fue objeto de tales reformas que no cabe mencionarlo. Por el contra rio, el templo se man­ tiene en su integridad ; la majestuosa fachada conserva los tres arcos clasi­ cos de las iglesias madrilefias separados por pilastras compuestas y con re­ mate de fronton triangular. Las dos esculturas de las hornacinas, represen­ tando a San Francisco de Sales y a Santa Juana Francisca de Chantal, son de Alfonso Vergaz, y el medallon central y -los pebeteros laterales, de Oli­ vier. Esta es la primer a iglesia en que aparecen relieves de escaso misticis­ mo, con angelotes jugueteando con las tablas de la Ley y la Cruz. El 71 LAS SALESAS. ·INTERIOR Y �EPULCRO DE FERNANDO VI conjunto es un poco extra no a la evoluci6n espafio.a , pero de una belleza h pertecta. Moradillo redujo e sta arbitrar iedad un tanto pagana en el interior, mas sin prescindir de cuanto pudiera enriquecer iglesia, de cruz esta la­ tina. La grande y lujosa eornisa apoyase sobre pilastras, exeepto en los ehaflanes del crucero, donde la cupula soporta hermosas columnas con capiteles eorintios bajo pechin as. En ningun otto templo se identificarcn tanto la arquiteetura y la decoraci6n. Las pinturas de b6vedas, cupula y pechinas son de los Gonzalez Velazquez, de desenvoltura semejante al re­ tablo mayor del italiano Domingo Olivier. Se acentua aqui la mano no espanola en fa Visitaci6n central, de Amiconi, y el CUefElo superior, con 'f.s. un San Francisco de Sales en extasis, eonjunto dulzonamente atormentado del siglo XVIII italiano. De los altares, el mas notable es el prirnero de la derecha. Los restantes, de Cignaroli, Flipart y Mura, son mencs vaiicscs por su cornposicion que por su grato colorido efectista. Hayen la iglesia un detalle cortesano y rococo que orea el templo con el esplendor aulico de los Borbones: en el crucero, en el chaflan del Evangelio, la bella tribuna real, muy franeesa, femenina, dorada y lujosa, mantiene un angel, acodado, de alabastro. Con igual aire se abre en el crucero de la Epistola el mausoleo de Fernando VI, disefiado en 1765 por 72 ; LAs SALESAS. PULPITO SAN MARCOS. INTERIOR Sabatini y tallado por Gutierrez: una ostentosa rumba can figuras 51111- bolicas. [53] Mucha mas castizo era Ventura Rodriguez; obra suya de juven­ tud, pero gentiiisima y portentosa, es la lglesia de San Marcos, en la calle de San Leonardo, ahcra abrumada par la contiguidad de los rascacielos mayores de la Villa. El gran arquitecto no tenia sino treinta y dos afios cuando, en 1749, dibujo la planta bellamente caprichosa de esta iglesia, donde ya sorprende la fachada, de un hueco, con fronton triangular soste­ nido por dos pilastrones corintios. En 1753 ya estaba concluida la soberbia rotonda, de cupula central, sin linterna, cabalgando directamente sobre pechinas, que pinto Luis Gonzalez Velazquez. La novedad fue el tramo de los pies, de planta eliptica, y los ensanchamientos curves del crucero, donde se abren las hornacinas can buenos medallones de estuco, For Roberto Michel. La estructura de abside y crucero, aquel can co.urnnas y este con pilastras de excelentes capiteles, es 10 mas origin8.l y bello del siglo XVI!! madrilefio. La tendencia clasica de Ventura Rodriguez se aplaca por la graciosa curva -de las Iineas y por la blanda perspectiva de las capillas. Otra ig�esia con plano de Ventura Rcdrivuez, :a de las Arreperu­ das, estaba enfrente de San Marcos y ha desacarecido hace aries. [54] Un rernplo gorieo de San Francisco existio en el emplazarniento del actual. Se contaban en el no menos de veintidos sepulcros, y el con- 73 J / I' SAN FRANCISCO EL GRANDE: FACHADA. «PREDICACION DE SAN BERNARDINO DE SIENA», POR GOYA junto seria la mas interesante obra medieval de Madrid. Todo se demoli6, en 1760, para alzar la Iglesia de San Francisco el Grande, que debia eclip­ sar en magnificencia a todo 10 �onocido, pues los recursos eran cuantiosos : el Ayuntamiento de Ia villa dio un mi1l6n de reales, y el Sumo Pontifice, en 1776, consinti6 en que se aplicara a la obra el capital de 1a orden fran. ciscana para la Obra Pia, unos 18 millones de reales. Ya en 1761 Ventura Rodriguez habia proyectado una iglesia de tres naves que acaso hubiera cornpensado la perdida de la g6tica, pero en el mismo afio se prefiri6 la traza arbitrada por un lego de ia Orden, el valenciano Antonio Cabezas, que discurri6 la gran rotonda actual con vestibule, seis capillas y abside. 4"'- Cabezas levant6 los rnuros hasta 1a cornisa, mas abandon6 los trabajos en 1768. Los errores tecnicos en que incurria motivaron la protesta de Ventu- ]"a Rodriguez ante la Academia, y las obras se suspendieron hasta 1776, pues se habian planteado problemas graves, como eran los de los apoyos -entre las capillas, Cuando se reanud6 la construcci6n se habfa hecho cargo cle la direcci6n Sabatini, autor de la portada en dos cuerpos, dorico en- .cuadrando areas cl bajo, corintio con dinteles el alto, entre dos torres, que .t J4 J SAN FRANCISCO EL GRANDE. INTERIOR deslucen el efecto de la cupula. Esta es la mayor genialidad de la iglesia, pues rnientras Ventura Rodriguez concibi6 una con seis metros de dia­ metro, la que volteo en 1764 Miguel Fernandez mide nada menos que 75 1 SAN FRANCISCO EL GRANDE. S;LLERfA DE EL PAULAR treinta y tres, esto es, superior a las orras obras eminentes de su sig.o, cual los Imidlidos de Paris y San Pablo de Londres, Asi, mas que el extcr.or, vale el grandiose interior, que se cornenzo a decorar en 1781-1783, no ter­ minando las obras hasta nuestro siglo. Sin embargo, el conjunto decorative es mezquino e indigno de la prestancia del templo. Los trabajos de 1781 para decorar las capillas se encargaron a Bayeu, Calleja, Castillo, Maella, Ferro, Gonza'ez Velazquez y, sabre todo al maravilloso ar.ista Francisco Goya, autor de; ornate de la primera capilla del Evangelic, hacia los p.es, don de pinto el pane central, con la Predicacion de San Bernadino de Siena a2 Rey d::- Aragon. Ya el 20 de ocrubre de 1781 trabajaba Goya. denodadamente en el boceto de esta pintura , que tiene cierto aire de carton para tapiccria ; es una obra de la juventud goyesca, sin eliminar buena parte de rccuerdos de Tiepolo. Goya la trabajo cuidadosarnenu: y quedo l11uy sat.sfecho de ella, esmerandose en los trajes antiguos de los oyentes del Santo. Ya son bien goyescos algunos de los recios ,;". ros (se considera autorretrato el del joven del extrema derecho), cl :resco colorido y la suelta composicion. Las obras de los restantes pintores son mediocres, y aun se ha continuado afeando cl temple hasta nuestros dias con miserables tallas y cromos de relurnbron. Merecc, con todo, visitarse la galeria accdada al abside, donde, entre cuadros anodinos de Zacarias 76 I 1 SAN ANTONIO DE LA FLORIDA. EXTERIOR ... "" Gonzalez Velazquez, queda un curioso lienzo de Pacheco, en que se I figura a San Bernardo repartiendo limosnas varios sexcentistas inciertos , En la antesacristia, paso y sal a capi­ y algunos cuadros de Gaspar Crayer. tular estan los restos de la silleria del Paular y varios Apostoles seudorri­ berianos. Puertas, hierros y el arte industrial del templo es suntuoso, pero sin valor artistico. humilladero [55] Cerca de la Puerta Vieja de San Vicente hubo un consagrado a la Virgen de Gracia, de la que eran muy devotos los .guar­ das de portazgo. Juan de Churriguera construy6, en el mismo lugar, en 1731, una capilla, que se dernolio en 1768. Ahora es el designio real de Carlos III el que manda a Sabatini dar traza para una nueva iglesia, tambien derribada en 1792. De muy poco mayores proporciones fue el templo final comenzado por el arquitecto iraliano Francesco Fontana, que 10 concluy6 en 1798, dando por resultado una errnita techada can cupula de seis metros de diametro : San Antonio de la Florida. La arquitectura no es gran cosa, si bien pronto se fundi6 con los verdores y leyendas populares del Manzanares; pero siendo fun­ daci6n real, importaba decorarla con pulcritud ; ya en 1798 habra termi­ nado los estucos todos, y la imagen del Santo, el escuitor valencia no Juan Gines. 77 �;AN ANTONIO DE LA FLORIDA. DETALLE DEL INTERIOR Parejamente, un droguero de Madrid ponia cuenta de 14.000 reales por los co.orcs y utiles suministrados al dec to a Francisco Goya Ei extra­ .. ordinario ointor habia comenzado a decorar �q. errnita ei 15 de junio. De prirneros de agosto a 20 de diciernbre se Ie proporciono un coche diario para que siguiese la obra, y todo el tiernpo citado trabaj6 furiosa e ininte­ rrurnpidarncnte, dando brochazos de genio en la mas policroma y suave de sus obras. Al conduir, cupula, pechinas y crucero se cubrian con la mas dono-sa interpretaci6n sacra que cabia conceb.r mcd en Goya; .a a r ara nja cupular desarrolla eIMilagro de San Antonio de Padua, resucitando un hombre asesinado ante eI pueblo de Lisboa. EI Santo, el cuerpo que Ie ofrecen, toda la masa popular que se arrastra, se agoipa y se apifia para ver el prodigio estan tratados con el talento pintoresco mas vivido, traza­ dos con la mas rica y vaporosa gama que darse puede, hechos carne par el estupendo escorzo, afiadiendo, para la mas honda ilusi6n visual, eI de­ talle del galopin que se monta en la fingida baranda y la exacta proyec­ cion de las figuras. Cada una de estas es un retrato de 6ptimo brio goyesco, una obra rnaestra, y el bello conjunto de la cupula se realza con las figuras de angeles de los arcos lateraes. Mas no son angeles, sino rnajas diecio­ chescas provistas de alas, mujeres herrnosas de Madrid can el traje de «media paso» de las chisperas, esto es, farala de gasa y cefiidor de seda de 7.1 SAN ANTONIO DE LA FLORIDA. SAN ANTON. «LA ULTIMA COMUNION DETALLE DE LA DECOR.�CION, POR Con DE SAN JOSE DE CALASANZ», POR COYA SAN ANTONIO DE LA FLORIDA. Dos ANGELES, POR GOYA 7') vivos co.orcs. A esta mara villa de ernccion viva, sin duda la obra mas sentida en Francisco de Goya, tueron iraidos sus restos en In9, habilitando para el otra capilla identica. CUltO 1.56]. No sabemos en que fecha, el gran Pedro de Ribera construyo Ja Iglesia de Los Escolapios en la calle de Hortaleza, la misma que les , entrego Carlos IV y que hoy subsiste con el nombre de San Anton. Como de Ribera, era genia'l, con planta rccrangu.ar en cuatro tram os, los dos centrales curvados en capillas sernicirculares a uno y otro Jado del eje. Sedan de.iciosos la fachada y los or natos interiores de e sta iglesia r ibe r esca ; pero bajo Carlos IV el arquitecto Francisco Ribas renovo toda la decoracion en sentido neoclasico y trazo el retablo actual y la frigida por tada con escudo real y San Anton en una hornacina. En el interior que­ dan algunos lienzos e imagenes; pero nada es igualabJe a la .pintura en la segunda Capilla de la Epistola : es el emocionante lienzo de Francisco de Goya, La ultima comunion de San lose de Calasanz y ninguna otra igle­ , sia rnadr ilefia, aparte San Antonio de la Florida, puede enor gullece rse de joya sernejanre. Perc aun mas que en tal erruita es humanisimo este cua­ dro por la se ncilla uncion dei Santo. Goya 10 pinto en 1820, cuando su gama se habia oscurecido y las figuras se le arremolinaban en tropel. Pues bien, en nuestro cuadro, el fonda figurado a.tcrna su perfil magico y gregario, y la tenebrosidad compete al Iondo superior. La casulla deJ ministrante sigue siendo una briosa llamarada crornatica, y Ja cabeza in­ clinada es un magnifico estudio. Fue el uitirno cuadro sacro y acaso el mas autenticamente religioso que pinto Goya. URBANIZACION EN EL SIGLO XVIIl [57] es ya de hablar de la urbanizacion dieciochesca de la Corte. Hora Car.os advirtio como el centro de Madrid ibase desplaz ando en busca III de espacio, y el sector entre Ja Puerta del Sol y el Buen Retiro fue objeto de sus cuidados. Ya en 1788, el frances Jaime Marquet construyo la Casa de Postas, 0 del Correo, en la Puerta del Sol (actual Direccion General de Seguridacl), un gran edificio eclectico, necclasico por el Ironton y los almohadillados; con ingerencias del rococo en las guirnaldas sobre las ventanas aitas. EI conjunto, poco feliz, es muy inferior incluso a las re­ forrnas arbitrarias del Palacio' Goyeneche, en 1784, para Academia de San Fernando (ver num, 88). [58-59-60] EI principal esfuerzo del rey Carlos III consistio en la re­ guiacion del Salon del Prado. EI tal Prado existia desde la Edad Media, lirnitada por un y en tiempo de Felipe IV no pasaba de ser una aiarneda, barranco, y sitio obligado para desafios, aventurillas y trapacerias. Ven­ tura Rodriguez y el ingeniera don Jose Hermosilla se encargaron de regu­ larizar el terreno, desde 1775; Y de 1780 a 1782 dirigieron ia colocacion de las fuentes que se han identificado con cualquier enampa madrilefia y son indice de la estatuaria hispana de ia epoca. La Fuente de La CibeLes, cuyo • r 80 ANTIGUA CASA DEL COR REO (HOy.DIRECCION GENERAL DE SEGURlDAD). FUENTE DE ApOLO primitive emplazamiento casi coincide con el actual, es un herrnoso grupo de Roberto Michel, con estatuade Ia Diosa por Francisco Gutierrez; en 1895 se Ie afiadio el grupo posterior de los nifios vertiendo un anfora, por Miguel Angel Trilles y Antonio Parera. La Fuente de Neptuno, de Juan Pascual de Mena, es mucho menos graciosa; y la que media entre arnbas, la Fuente de Apolo con las Estaciones y cuatro Musas a sus pies, de Ma­ nuel Alvarez, segun disefio de Ventura Rodriguez, fue terrninada en 1777, de estatuar ia necclasica. y puede considerarse como ejernplo . [61] Hernos visto a Sabatini ocupado en la terminaci6n de San Fran­ cisco el Grande, las Salesas y Palacio, pero son muy nurnerosos los trabajos encargados por Carlos III a este hombre polifacetico, que, a mas de oficial de Artilleria y de Ingenie.ros, fue arquitecto, con el principal rnerito de ha­ ber herman ado la exagerada reacci6n neoclasica de la Academia con el barroquismo de raigambre espanola. Despues de concluido el mausolco de Fernando VI, en1764, cornenzo a levantar el monumento que hoy es cr­ gullo de Madrid: la Pucrta de Alcala. En el rnismo ernplazamienro y en 1599 habra erigido Felipe III, para so.ernnizar la entrada triunfal de Mar­ garita de Austria, un p6rtico que ahora fue derribado. La concepcion de Sabatini, cuajada en gran ito y caliza de Colrnenar, ideo tres grandes arcos para carruajes y dos dinteles laterales para viandantes. I.o clasico se limita 81 6 FUENTE DE CIBELES ; � .: i- j t ,�i • t • FUENTE DE NEPTUNO 8� PUERTA DE ALCALA a las medias columnas jonicas ; mas la gran cornisa y. sus rernates como la cartela coronada por Ironton curvo y partido. En 1778 estaba rernatada la gran obra, enriquecida con decoracion esculpida .de Roberto Michel. Los angeles, genios y trofeos son de Francisco Gutierrez. Carlos III podia sen­ tirse satisfecho de Sabatini, pues la Puerta de Alcala, majestuosa, galana y popular, es la obra mas bien lograda en el neoclasicismo del siglo XVlII. [62J Mas clasicas y frias son otras dos pucrtas monumentales; la de San VIcente, construida en 1775 y derribada posteriorrnente, y Ia Puerta de Hierro, que sirnplifica coquetonamente el rnodelo de la de Alcala. [631 La obra de mas ernpefio que en Madrid trazo Sabatini fue la Casa de la Aduana, en la calle de Alcala, hoy Ministerio de Hacienda. En 1769 terrnino este gran cdificio, cuya sabia planta ya denota una pre- 83 r PUERTA DE HIERRO. FACHADA DEL MINISTERIO DE HAC:ENDA QRATOIUo DEL CABALLERO DE GRACIA. INTERIOR y CRUCIFI)O moderno. La fachada esta concebidacomo la de un pa­ ocupacion de tipo lacio italiano del sill" olvidar la super posicion de ordenes, Renacimiento, de grata distribucion ; Ia planta que, por moderado academicismo, son barrocas repisas del baja, de silleria alrnohadillada, ya se anima con las baleen central, prueba del eclecticismo de Sabatini; la planta primera, la superior, con bajo frontones triangulares y curvos alternando, y ventanas son de una serena moderacion, acusada por el atico de cornisa rnuy vo­ No hay otra lada, sostenida por mensulas, entre las que se abren ventanas. decoracion que el escudo real, sostenido por la Farna y un _genio, sobre el baleen central. Pero el conjunto, el menos rigido del arte oficial, compa­ gino bien con la traza urbana de Madrid. del Hospital General, [64] El propio Sabatini continuo la edificacion Jose Herrnosilla habia dejano inconcluso en 1776. Este vasto conjunto que arquitectonico, de altas crujias alrededor de un patio central, es monotone y arnanerado, por aferrarse a un neoclasico no dulcificado por el menor detalle barroco. le Carlos III repartio su Sabatini y un arquitecto rna- favor entre [65] de Villanueva, Roma y con forrnacion exce­ pensionado en drilefio, Juan Vi­ lente POf haber sido hijo del escultor de Camara del mismo nombre. Sabatini y destierra llanueva, enarnorado del clasicismo, es mas severo que roda forma amablemente curva. Su creacion nias feliz es el Oratorio del Caballero de Gracia. Este personaje, tan enraizado en Ia toponimia ur­ bana de la capital, fue el modenes [acopo Grattiis, familiar del Nuncio El caballero habia muerto, Castagna, despues el Pontifice Urbano VI. en 1619, en olor de santidad; para solemnizar su memoria se acordo erigir 85 OBSERVATORIO ASTRONOMICO este ternplo, que ocupa el sitio donde fue asesinado, en 1650, el ernbaja­ Sobre el es­ dor de la republica inglesa Escort por fanaticos estuardistas. cenario de este tragico hecho, Villanueva construyo, de 1786 a 1795, una de bellisima basilica en m.iniatura, trasunto de 10 que aprendido hubiera Rorna. B arquitectura paleocristiana durante seis afios de pensionadoaun con ser de en oratorio, de gracia ejemplar, mas no exento de grandeza, reducidas dirnensiones, consta de una gran nave, crucero y abside semi­ circular. Dos muy estrechas naves laterales quedan separadas de la central columnatas fustes de monolitos granificcs y preciosos por soberbias con corintios verdaderamente bellos y de estilo puro. Hay seis, colurn­ capiteles en el arco absidal; es admirable la rnagnifi­ nas a cada lado, y otro par cencia de este ternplete, hija de la suntuosidad de su estructura. La bo­ los brazos veda, recibiendo luz por cuatro lunetos, es acasetonada, como La uni­ del crucero, y de casetones romboidales en el horno del abside. ca concesi6n de Villanueva al barroquismo rnadrilefio es la cupula elipsoi- 86 PUERTA DE TOLEDO vanas tallas y De las dal del crucero sobre pechinas y COli cuatro lucernas. esta rnencionarernos la VirKen del joyita madrilefia Iienzos guardados en buen estudio ana­ Socorro, l11uy sa1cillesca, y el gran Cristo de la Agonia, de excelente carnaci6n, tall ado en el siglo XVII por Juan Sanchez t6rnico . Barba. la colurnnata de la Casa de la Otras obras de Villanueva son 196-67] nurn, 87), y el Jardin Bo­ Villa (ver nurn. 13), el Musco del Prado (ver tanico cerramiento, construido en 1771, tiene portada principal en ,cuyo arco con fronton sostenido por columas daricas e inscripcion alusiva gran un edificio a Carlos III. En 1785 consrruyo el Observatorio Astronomico, 87 LAS SALESAS NUEVAS: FACHADA. SANTIAGO: LA BEATA MARIANA DE JESUS con aspecto eclesiastico por su planta cruciforme y sal6n cen­ muy clasico, tral que sobresale al exterior. Aqui Villanueva ernplea dos 6rdenes: el corinno para la columnara del portico, y el j6nico en el ternplete que "a­ I1ardea en 10 alto. Es la obra mas cIasicista del siglo XVIII madrilefio; y"'de haberse concluido segun el plano original, hubiera sido principalisirna. Otro urbanizamiento esponraneo y sefiorial del Madrid dieciochesco dej6 la mas evocadora de la vieja Corte: es el trozo de la Plaza del estarnpa Cordon y la calle del Sacramento, por fortuna conservado en su mayor parte dentro de 'a pristina gracia. de historia, es la [68] Obra de modesta arquitectura, pero gravida Puerta del parque de Monteleon reliquia de una construccion diecio­ , chesca, con el abrumador recuerdo del heroismo popular del Dos de Mayo. De las conrnemoraciones posteriores de este hecho glorioso, una de las mas airosas e identificadas con Madrid es el Obelisco erigido en el Prado a los Heroes de exirnia jornada, aquella [69] Del su fase tradicional pocos edificios son acreedores siglo XIX en a rnenci6n. Uno de los ultirnos frutos del barroco dasieista fue la Puerta de Toledo, levantada, de 1813 a 1826, por Antonio Aguado, para celebrar la vuelta de Fernando VII; esbelto rnonumento que recuerda mucho la columnas paerta de San Vicente, de Sabatini; al encerrar el areo entre dos cornisa y j6nicas y estructurar las puerras laterales con pilastras, gran 88 coronamiento de victorias y trofeos, el conjunto resulto excesivo para la primera rnitad del siglo XIX, y no gusto, aunque el coronamiento central sea obra pasable de Jose Gines. [70] De los templos fernandinos del siglo XIX es caracreristico el de las Salesas Nuevas, en la calle d.e San Bernardo, fundado por dona Manuela Centurion, en 1798. No se tiene rccuerdo del nombre del arquitecto. Se ignora la fecha de conclusion, que no bajaria del 1801, afio en que murio Julian San Martin, autor del relieve con escenas de la Vida de San Fra11- cisco de Sales que va sobre la puerta, con Ironton curvo, en ordenacion muy senci!la. Tarnbien es modesto el interior del temple, un rectangulo con boveda de lunetos, cornisa saliente y pilastras con capiteles jonicos enguirnaldados. El altar mayor, de mar mol, !leva entre pilastras un lienzo de Agustin Esteve con el mismo tema que carnpea en la portada, es decir, San Francisco de Sales y la Baronesa de Chantal. [71-72] En 1811 se reconstruyo, por Juan Antonio Cuervo, un arqui­ tecto retratado por Goya, la Parroquia de Santiago, una rotonda en cruz griega con deambulatorio incompleto e insipida portada con relieve del Santo titular. De los varios Jienzos del crucero es de Maella uno que re­ presenta a San Julian. En esta Iglesia de Santiago es pieza interesante la imagen de la mercedaria Beata Mariana de Jesus, obra del escultor die­ ciochesco Julian San Martin. El mismo Cuervo proyecto en 1826 y con­ cluyo en 1827 Ia Parroquial de San Ildcjonso, poco interesante iglesia con aparente planta de cruz griega, pero con capillas intercomunicadas, de modo que resulta un ternplo de tres naves con bovedas sin linterna. Las pilastras, con capiteles jonicos, son el postrer esfuerzo neoclasico digno de alguna mencion. 89 J EDIFICIOS DE LA TELEFONICA Y DEL CAPITOL IV EL MADRID DE LOS SIGLOS XIX Y XX Deliberadamente, hernos incluido en el anterior capitulo setecentista algunos temples construidos ya el siglo XIX, en la Napa, de Fer­ en nando VII, y, por consiguiente, dentro de la tradicion. Luego del libe­ ralismo rornantico se continuaron alzando muchos otros, pero, las mas de las veces, exentos de la cuantia estetica necesaria para autorizar su inclusion en esta breve guia. El esfuerzo mas considerable en tal sentido, larguisimo en afios, fue el de la construccion de la nueva Catedral de Madrid, bajo la advocacion .de la Virgen de Ia Almudena, Se cornenzo en 1883 por Don Francisco de Cubas, luego Marques de Cubas, y tres afios mas tarde se inauguraba la cripta, robustamente neorrornanica. Siguio despues la factura del templo propiamente dicho, en gatico exa­ geradamente purista, 10 que constituia un drarnatico error, precisamente 90 1. LA TORRE DE MADRID Y EL MONUMENTO A CERVANTES EN LA PLAZA DE ESPANA 91 CWDAD UNIVERSITARIA. ESCUELA DE INGENIEROS AGRONOMOS ante la noble masa horizontal del Palacio Real. Pero como las obras marcharon siernpre con lentitud, se ha padido rectificar a tiernpo, enorrne y la nueva ordenacion barroca del exterior, par Chueca, ha impedido la � consurnacion del colosal error. Otros temples de proyecto mas afin can nuestro tiernpo merecerian mencion en un panorama rnatritcnse rnenos I apresurado que el presente. Ella aparte, la nueva fisonornia de Madrid se ha debido, segun era logico, a la arquitectura civil, derivando de la pretension de constituirse en ciudad cada dia mas europea, como digna capital de las Espafias. Dicha aspiracion habia cornenzado a tomar cuerpo al concluir Ia prirnera guerra carli.ta, cuando un justo optirnismo deterrninaba la construccion de edificios como el Teatro Real [73], por Antonio Aguado, obra discreta, lujosa para su tiempo, y hoy totalmente rehecha. EI propio arquitecto alzo en el Paseo del Prado el Palacio de Villaherrnosa [74], de gratos recuerdos en ia historia del Romanticismo, por haber albergado EI Lieeo. Dentro de tal movimiento optimista, hay que citar el Palacio de las Cortes, por Narciso Pascual y Colorner, alzado entre 1843 y 1850, Y al propio impulse corresponde la construccion del Palacio de Bibliotecas y Museos, par [arefio, iniciado el afio 1866 y no concluso hasta 1892. Precisamente, su situacion abrla nuevos horizontes urban os, los de los paseos de Reco­ Ietos y 1a Castellana, urbanizados entonces segun el claro modelo d.e los Champs parisinos. Tras el Palacio de Bibliotecas y Museos comenzaba el q2 + CIUDAD UNIVERSITAR:A. COLEGIO MAYOR BRASILENO 93 Barrio de Salamanca,as! Ham ado por tratarse de empresa urbanistica debida al Don Jose de Salamanca, de tantas iniciativas finan- banquero cieras en el reinado de Isabel II. S610 entonces adquiri6 Madrid un tono i efectivarnente europeo, cada dia mas marcado en 10 sucesivo. EI fin del reinado de Isabel no acaba con esta metamorfosis del viejo Madrid, sino que las aumenta, y cada dia surgen nuevos barrios y nuevas grandes construcciones. Alfonso XII pone en 1884 la primers piedra del edificio del Banco de Espana, en grato neoplateresco de Eduardo Adaro, destinado a dar su fisonomia definitiva a la plaza de la Cibeles y a la calle de Alcala. De dicho breve reinado y de la larga regencia siguiente datan much as casas madrilefias, casi siempre, de ladrillo y con grandes balcones. Ya de nuestro siglo sera la Gran Via, drastica e importante operacion urbana, la mas sustancial desde la nueva ordenaci6n isabelina de la Puerta del Sol. La Gran Via, ya tan caracter isticamenre madrilefia, pese a su juventud, no es precisamente un concurso. de bondades arquitect6nicas, pero S1 una intercsanre historia viva de etapas de 1'1. construccion novecen- tista, desde el relativo moder nisrno de su primer trozo hasta los tarnbien relatives rascacielos de la P.laza de Espana. Dentro de cste desfile de modos constructivos del siglo, rnerecen men cion el edificio de la Telefonica, por Cardenas, el del Capitol, por Feduchi, y la Torre de Madrid, por Otamendi. En otros lugares de la ciudad se alzan estructuras aun mas tipicas de la i nueva arquitectura, como la Embajada de los Estados Unidos, en la calle de Serrano. Al extenderse e. Madrid novecenrista en multioles direcciones, una de elias merece detenida visita y alguna especie de glosa. Es la Ciudad Uni­ versitaria, en la hermosa Moncloa, teniendo por respaldo la Sierra del Guadarrama, la de los fondos velazquefios y goyeseos. La mejor arqui­ tectura espanola del siglo xx, la de mejor signa vanguardista y funcional, la que mejor cuadra al verdor de la vegetaci6n y al azul del nitido cielo madrilefio es esta que se afinca en la Moneloa, cobijando las facultades de Medicina, Farmacia, Filosofia y Letras, Derecho, Ciencias, Politicas y Econornicas y varias de las Escuelas Especiales, Tanto en su conjunto como aisladamente, tales edificios contirnian de la rnejor suerte posible la glorie­ sa tradicion arquitectonica del Madrid de Felipe IV y de Carlos III. Con esta afirrnacion paramos el rapido paseo por el plano de la ciudad y hace­ mos visita un tanto mas especializada, pasando a reeorrer sus museos. 94 1 I P.HACIO DE B:BLlOTECAS Y MUSEO� v LOS MUSEOS DE MADRID MUSEO ARQUEOLOGICO NACIONAL [75] EI Museo Arqueol6gico Nacional time un precedente remoto en los afanes culturales del siglo XVIII. Carlos III trajo de Napoles una selec­ cion de objetos hall ados en Pompeya y Herculano, y el mismo monarca acrecienta la incipiente coleccion con los envios de Filipinas y America. Al propio tiernpo, el infante don Gabriel, auxiliado por el padre agus­ tino .Ennque Florez, reunio la magna coleccion de monedas y medallas base del actual fondo numismatico. Las circunstancias politicas del siglo XIX dilataron la idea de un Museo de Antigiiedades ; y 'en 1867 tuvo lugar l' la creacion de la entidad, instalandose en parte del antiguo Casino de la Reina (Isabel de Braganza), donde se exhibieron unos 700 objetos. Poco I despueg, una pleyade de hombres benerneritos recorri6 Espana adquiriendo gran nurnero de antiguedades, y otra expedicion, a bordo de la fragata de guerra «Arapiles», realize un crucero par el proximo Oriente, fruto de cuyo viaje fueron mas de 300 piezas. Luego vinieron las esculturas del Cerro de los Santos, y despues que el Museo se instalo, en 1895, en el actual edificio de la calle de Serrano, las excavaciones sistematicas del suelo hispano proporcionaron tal rendirniento, que la colecci6n no cuenta hoy 95 I MUSEO ARQUEOLOGICO. HERCULES DE ALCAd LA REAL y DAMA DE !BIZA I men os de 200.000 objetos. Las adquisiciones continuan enriqueciendo el Museo, y su nueva instalaci6n, conclusa en 1954, es en verdad ejernplar. El Museo Argueol6gico es cada vez mas un Museo de fondos hispa­ nicos. Las antiguedades orientales y las de Prehistoria europea, particular­ mente italiana, forman capitulo aparte, y 10 no hispanico apenas impor­ taria, a no ser por la soberbia coleccion de vasos griegos, una de las mas representativas de Europa. Pero el gran interes del Museo Argueol6gico estriba en -presentar una com pl eta evolucion de la arqueologia espanola desde la Prehistoria hasta el siglo XVTll. Las instalaciones comienzan con una perfecta y esmeradisirna reproducci.6n, realizada en Alemania, de las _ pinturas de lao famosa cueva de Altamira, en cripta a la que se baja desde MUSEO ARQUEOLOCICO. TESORO DE LA ALlSEDA el jardin. Ya en el interior del museo propiarnente dicho, las colecciones no dan principio con las cuantiosas series pa'eolitica, neolitica y de las edades de bronce y hierro, par hoy pendientes de instalacion definitiva, sino por la colonizacion punica, particularmente grata en sus estatuillas ebusitanas, por los hallazg-os griegos, por el extraordinario tesoro de Ja Aliscda, de. joyas fenicias datables en el siglo IV, y por una rica exposi­ I cion de la grada arqueo.ogia iberica y celtiberica. La escuh ura iberica esta inte­ por los oferentes del de Balazote y las esfinjres Cerro de 'os Santos, el Leon de Baena, la Bicha de Villacarrillo y Agost. Extraordinariamente interesante, la estatuaria prccedente de Osuna. La metalurgia brilla en la halladas preciosa diadema de [avea y en los miles de figurillas de bronce en los santuarios andaluces y levantinos del Collado de los [ardines, Caste­ liar de Santisteban y La Luz. En variadisimas posturas y vcstimentas, son reflejo de la preocupacion religiosa iberica, y su procedimiento, «a ceras perdidas», indice de sus progresos tecnicos, EI gran legado estetico de los iberos es la ceramica, que se nos muestra procedente, sobre todo, de Ar­ chena y Elche, con esplendida decoracion pintada de ,pajaros y follajes. De las culturas celta y celtiberica vemos ejemplares de los pufiales «de herradura», cuya principal estacion es Aguilar de Anguita, con sus gru­ Las Cogotas. De las necropolis celticas, principalmente pas de Miraveche y sorianas, son buena muestra industrial los de mango doble glo­ punales bular. La cerarnica celtiberica mas esquematica que la meridional, cons- , 97 7 M USEO ARQUEOL()CICO. BICHA DE BALAZOTE. ESCULTURAS IBERICAS DEL CERRO DE LOS SANTOS 9.1 MUSEo ARQUEOLOGICO. CABEZA DE AZAILA Y ESCULTURA DE MERIDA ta de un Iirnitado numero de temas cornponiendo hermosas e interesantes estilizaciones. A continuacion la esp.endida sala dedicada a la escultur a clasica, con obras insignes el Hercules de Alca:a Ia Real, los Eros de Elche, como la Diana Cazadora, de Merida, los retratos ·de emperadores y ernperatrices romanos y los sarcofagos de Husillos y de Tarragona. Se pasara despues, a las salas en que se exp;JI1e con perfecta instalacion, la ceramica griega e italiota del Museo, con ejemplares de extraordinaria belleza. El patio romano, rico en epigraf'ia, muestra en particular escultura y mosaicos. De aquella hemos de citar las cabezas de Azaila y la figurn fe­ menil de H uetor, del sig'o I. Este arte tan romano que fue el mosaico puede seguirse en su evolucion por ejernplares tan elocuentes como el de Vertumno de Aranjuez y los de Arroniz, Hellin, Liria y Cuevas de Soria. 99 MUSEO ARQUEOLOGTCO. SARCOFAGO DE BERJA Vidrios, bronces y la cerarnica rop (<, y, a seguida, las obras mas delicadas de Luis Paret, como Tien da de sedas y El [ardin Botdnico, La vecindad de Tiepolo, Guardi y Magnasco -de este dos so­ berbios lienzos- anuncia lao sala dedicada a Goya, del que vemos los retratos de Don Bernardo de Iriarte, del Conde de Miranda, del Padre La Canal, de Rafael Esteve, de Carlos IV y Maria Luisa, y, muy sobre todo, cuadros tan fantasticos como las escenas de brujas procedentes de la Alameda de Osuna. 120 MUSEO LAzARo. VIRGEN DE MOSEN SPER.ANDEU, DEL MAESTRO DE LANAJA. EPIFANIA, DE MABUSE MUSEO L.�ZARO. LA ERA 0 EL VERANO, DE GOYA 121 J MUSEQ Li.ZARO. SAN JOSE Y EL NINO, DE HERRERA EL VIEJO. PAISAJE, DE MAGNASCO. SASKIA, POR REMBRANDT, Y LADY SANDERS, POR REYNOLDS 122 -J � 1- MUSEo'LAZABO. ESCENA DE BRUJAS, POR GOYA I I 123 J 1 MUSEO DE ARTES DECORATIVAS. SALA GOTICA CASTELLANA Un pabellon secunda rio del museo contiene colecciones de tejidos y bordados, ropas liturgicas, p'acas de metal, armas de fuego, espaderfas, abanicos, fabulosa serie de medallas, y, todo ello en cantidad y cali dad tan cxtrernadas que hace dificil su correcto disfrute, y de aqui que esta se apresuradisirna resefia esta lejos de sugerir la asombrosa y selecta belleza integrada por el Museo Lazaro. Su coleccionista y donante, Don Jose La­ zaro Galdiano, rnerecc Ja maxima gratitud de todos cuantos visiten esta ejemplarisima institucion. MUSEO NACIONAL DE ARTES DECORATIVAS .[82] El Museo Nacional de Artes Decorativas esta situado en el rni­ mero 12 de la calle de Montalban y ocupa un palacete del siglo XVlll, de ladrillo y piedra caliza, bien adaptado para su destine. Las facturas hi spa­ nicas con fondos cons.antemente acrecenrados hacen de este Museo un coriiunro netamenre esoafiol. La coleccion de vidrios, en su mayor parte procedente de la reunida ., por Artifiano comienza desde los primitivos de influjo grecofenicio, conti- , i 124 I i MUSEO DE ARTES DECORATIVAS. SALA DEL SIGLO XIX nua con otros rorna nos, visigodos y medievales, y da una nutrida seleccion de los soplados en talleres de Cadalso, Recuenco, Granada, Almeria, Va­ lencia y La Granja, sin olvidar los vidrios catalanes, tan finos y homage­ neos. Citaremos la placa ,firrnada en Sa,n Ilde£onso, en 1788, por Antonio Juan, exponenre de la calidad anterior a la decadencia. La vision de conjunto se completa con vidrios extranjeros del siglo XVIII, de tecnica diversa, La ceramics comprende instalaciones que muestran la loza morisca de Manises del xv al XVIII, la verde y morada de Teruel, y la multicolor de Talavera, esta la mas afieja y Ia mas moderna, siempre en renovacion, Hay tarnbien ejernplares de los hornos levantinos, catalanes y valencianos, con predominio de los tonos azules, y asimismo se exhiben piezas de la cerarnica de Alcora, la fabrica de corte tan cuidada por Carlos III. La evo­ lucion del rnobiliario puede advertirse en una buena serie de ejemplares catalanes y mallorquines; descuella el mueble aleman, fechado en 1555, que los Estados Germanos regalaron al Emperador Carlos; donacion del Duque de Hernani; barguefios del XVI al XVII; muebles del XVIII; una f silleria estilo Carlos IV y otra de ernpaque rornantico del siglo XIX. Ade­ i mas, el bello artesonado rnudejar del siglo XV, del Palacio de los Condes de 125 MUSEO MUNICIPAL, ANTIGUO HOSPICIO Fuensalida, la gran chimenea gotica y el ventanal del rmsmo palacio, ta­ pices de Bruselas, candelabras y una coleccion de guadameciles: dos fran­ tales de altar, silJones, estuches y forros de muebles y cofres; tejidos y bordados espafioles, espejos, taraceas, consolas, braseros, muebles franceses, 1 limosneros flamencos; graba,dos ingleses y franceses del XIX, porcelanas del . Extremo Oriente, etc. MUSEO MUNICIPAL [83] El Hospicio madrilefio, que habia sido Iundado por una ins- titucion privada, 10 torno a su cargo dona Mariana de Austria, en 1674. Felipe poseia era V continuo el patronazgo, y en 1722 se demolieron las casas Ia Herrnandad en la calle de Fuencarral. El arquitecto de la obra el gran Pedro de Ribera, que la terrnino, en 1729. Seguramente es que + esta Ja construccion mas caracteristica del siglo XVlI! madrilefio : la planta irregular, con crujias alrededor de patios, ofrece una arnplisima fachada cuyo centro coincide con los pies de la iglesia. La fachada, de pafios de ladrillo, entre estructura de piedra" es impresionante, y lleva dos pi60S, el superior con ventanas coronadas con escudos, de los rein os de Espana; las ventanas bajas son sencillas, con ordenacion muy riberesca, pero todo , palidece ante la grI. DE SAK FERNANDO. GOYA: AUTORRETRATO La sala de Goya se centra como el santuario de 1a Academia, con el orgullo de poder rnostrar los mas variados generos en que trabajo el genio; aqui hay cinco escenitas, pintadas, hacia 1795, con la mas gra­ ciosa y personal desenvolrura Los goyesca: disciplinantes, La casa de locos, corrida de taros, E! e17tierro de la sardine La y La In quisicion, constituyen una serie vivida y apasionada, oscilando entre la expan­ sion multicolor hasta la fantasia demencial, casi novisima por su 1110no­ crornia de paleta. Los retratos procedentes de distintas epocas de Goya, son tam bien magnificos: el de Rosario Fernandez, La Tirana, es un lien­ zo pintado hacia 1790. Vienen despues el de don Leandro Fernandez de Moratin, de 1799, y el del arquitecto Juan de Villanueva, representado 188 ENTlERRO DE LA SARDINA ACADD!:A DE SAN FERNANDO. GOYA: con lienzo apaisado y ostentoso con los sirnbolos de su prafesion. EI gran donde queda rctratado Manuel Godoy y su ayudante, pujos casi reales, se pinrari a en sed. eI conde de Tena junto a banderas partuguesas, , mas tarde que VII a caballo, en IS08. Siere afios 1 01, Y el de Fernando branca y conocido autorretrato, con la cabeza ;adeada, pinto Goya su la del fue secretario de la Academia magnifica, y de ISIS es efigie que los descritcs escenas de genera ccmo don [cse Luis Munarriz. Retratos y bien como en el Prado. son suficientes para conocer a Goya tan Velaz- secundario: Zacarias Gonzalez /' _ Despues de Goya todo parece esta representado par un retrato dieciochesco, quez, el fecundo pintor del escu:tor Francisco Vallejo. Otros re­ de su padre Antonio y por otra Godoy, Colon de Larreategui por Jose tratos de Ja.poleon, WashinJ!ton, des­ esta sala. En la siguiente Bueno y alguno mas mediocre completan La del Ua110 oestida de mar.chega, cuella una obra deliciosa: duqw:sa dama es la obra Rafael Mengs, bella composici6n donde la por Antonio bohemio. Los amab:es retratas menos academ:ca y mas sincera del pintor interesante, nos enfrentan de Battoni y algun cuadro de Calleja, poco de color, de Luis Parer y AI­ con una fantastica composici6n, riqulsima el Choreso }' Callisrhoe del c:l.zar y con el esbozo de Fragonard para lS9 J ACADEMIA DE SAN FERNANDO. GOYA: RETRATO DE GODOY Louvre. De Vogel von Voge.stein esta el retrato de Augusto I de Sajonia de 1825, el suegro de Fernando VII en su tercera mujer. En la sala se abre a coriti nuacion no hay sino que bodegones, algunos de Castellano, y en la sigui,�nte, la de Vicente Lopez, una ficos retratos de este pintor: los de Isidro buena coleccion de magnI­ GOnZaleZ Velazquez, el rey la reina de las Dos y Sicihas, padres de Marla Cristina de Borton, Fer­ nando VII, Isabel de Braga,nza, don Carlos Maria Isidro, la Infanta Fran­ cisca de Braganza y el canonigo Manuel Fernandez Varela En otra sala, el retrato an-animo de Magallanes no tiene otro interes que el historico y un cuadro de Martin de Vos fico San [eronirno de Marinus de palidece ante el magni­ colaborador de Quintin Metsis ha Romerswale, pinrado en 1533. Aqui el pintado un anciano cuyas manos hue­ sudas se cruzan sobre una calavera. Es el buen vivir flamenco del mejor cuadro ?,scetico entre el " , siglo xvt. Despues, Pedro de Orrente, el repre­ sentante de la manera de los Bassano en Espana, aoarece con dos cua­ dros del genera pastoril, a - que fue tan afecto: uno cs una cabana con un hato de ovejas merinas tres y pastores en la penumbra; el otr o Salida de los hebreos de de Arellano y la Egipto. La Magdalena de Carreno, los floreros Aparici6n de la Virgen a Santo Domingo par Claudio Coello, un soberbio v severo Cristo de Alonso de Ribera; par otras salas debernos Cano, y un San [eronimo ver un Villamil, los galgos y liebres de Pablo de Vos una oaisaje romantieo de Perez coleccion de minia- 190 MUSEO ROMANTICO. ESPAf.TER: LA FAMILIA DE 'PLAQUER turas y parte de un Apostolado de Cabezalero. Por la costumbre de que cad a acadern.co entreuue a su recepcion un cuadro 0 escultura cabe con tar obras de Sorolla, Benedito, Lopez Mezquita, Munoz Degrain y otros. MUSEO ROMANTICO [89] En Ja calle de San Mateo esta el caseron viejo y evocador, pun­ tendo con todos los matices del siglo XIX, que el Marques de Ia Vega In­ clan ofrecio, en 1921, al Estado, con los fondos constituir el Museo Rornantico, Este es el mas primeros que habian de digno complemento del Museo del Prado, epilogo de 10 f , goyesco y sirnbo'o de toda una epoca, Ya deja de ver su contenido en el sofiadcr zaguan, v en lcs patios, plena­ mente rornanticos, de.iciosos en otofio, cuando las hoias arnarillas entonan mas y mas la tristeza afectada del 1800. Ahora veremos una buena muestra de la pintura que media entre Goya y el Gobierno de la Union Liberal, pero no la oficial, afiliada al cicio de David, sino Ia de raiz popular y pin­ toresca, lid y modesta seguidora de'! aragones genial. En la escalera hay retratos de las dos reinas rornanticas, Cristina, e Isabel, y del general Diego de Leon. En el vestibule, varios lienzos me­ nores y el enorme Fernando VII a caballo, por don Jose Madrazo. Se 191 MUSEO ROM .... NTlCO. ESQUIVEL: JUAN PR:r..!. ELBO: LA FAMILIA DE FUENTES pasa de aqui a la saieta de la reina rsab,l, asi llamada por el retrato de Calvez , proce­ que la figura nina, de don Vicente Lopez, bajo techo dente del viejo Ministerio de Marina. En Ia Sala de los Juegos de nifios, que vienen a continuacion, cuatro fresquisimos cuadros de Jose del Cas­ tales mas de varies retratos de la Alegoria de fa tillo, con ternas, a y union de Espaiia e Inglatcrra contra Napoleon, que se atribuye a Vi­ cente Lopez. Del propio Don Vicente vernos, en el contiguo salon de baile, el excelente retrato del Marques de la Rernisa , con otros buenos retratos de Esquivel, los de [ouen can abanico, y de Don Nazario Carriqui­ Fri. Otros rctratos del gaditano Fernandez Cruzado. Y una pareja de Niiias a la moda del siglo X VII, por Leonardo Alenza. Jenaro Perez Villamil, el gran paisajista 9ue, can David Roberts, tanto contribuyo a la estimacion de la arqueologia medieval espanola, aparece con un paisaje oriental, en vagas ruinas aticas y arbitrarios indlgenas sobre camellos, dorado y esplen­ dido de luz y de color. Del mismo Villamil, Un rebaiio, y la preciosa acuarela San Pablo de Valladolid, en su genero predilecto, La sala del General Prim queda presidida por un gran retrato ecues­ tre del militar de Reus, par Esquivel. En otros luzar es, dos bravos Lucas, divertida pareja de obritas de muy proximos al maestro Goya, y una Alenza satirizando el movimiento rornantico , mas el bello retrato de la senora. de Vargas Machuca, par Vicente Lopez. Pasarnos, ahara, a la sala de los militares, con retratos de soldados, guerrilleros y generales. El mejor el de Un consplrador carlista por Valeriano Becquer, y el del Principe de Ang.ona, per Carderera. Muy curioso, e: Embarque, en L011- 192 MUSEO ROM.�NT:CO. CABRAL: JULIAN ROMEA. LUCAS: ESCENA DE INQUISICION geland, de las tro pas del Marques de la Romano, simpatiquisima com­ posici6n de Ju-an Rodriguez, «El Panadero». Si continuamos por la sala de los pintores costumbristas, con obras de Lucas, A1enza, Becquer, Fer­ nandez Cruzado y Rodriguez, «El Panadero», verernos que es este carifio de los rornanticos por 10 popular, la rorner ia, Ja venta, la encrucijada y todo el pintorcsquismo cspafiol, 10 que nos hace arnar desmedidamente a aquellos hombres sencillos: de 10 mas recresentativo, el Baile en la ermita del Puerto, por Rodriguez de Guzman. En cuanto a la sala: de literatos y artistas se integra con el Arguelles de Alenza, los autorretratos de Fernandez Cruzado y Manuel Cabral, Tecdora Lamadrid en «Adriana Lecouvreur» y [ulian Romea en «Sullivan», por Cabral, y el gran cuadro inconc1uso de Esquivel, en que se retrata a Ventura de !a Vega leyendo un original ante un buen pufiado de conternporaneos, La sala de Goya, -aunque no tiene del maestro sino el burlesco y pequefio cuadrito La boda del jorobado, es interesante porque se am­ bienta con otras pinturas de la epoca, cuales son un Carlos IV, de Mengs, y el supuesto Godoy, firmado por Car nicero. A continuacion el oratorio, , presidido por el excelente San Gregorio Magno, del gran Goya. . Otras pequefias estancias, alhajadas muy acordes con el ambiente 'del Musco, conducen al comedor ; aqui, dos bell os cuadros costumbrisras de 13 MUSEO DE ARTE MODER NO. ESQUIVEL: REUNI6N LlTERARIA de los JOSe Elbo, y otros dos cartones de Jose del Castillo, cornpafieros ya vistas. Con Jozas y porcelanas en los aparadores burgueses, todo ello con vistas a un patinillo quejumbroso. Siguen eI estrado, con obras de Ferrant, Esquivel y Tejeo; otra sala, presidida por el retrato doliente de Mariano Jose de Larra, y una vitrina con las pistolas y cartas del gran escritor, evocando su tragico suicidio. Aqui terrnina en realidad el Musco, pues ya son de menor interes las obras del legado Vega-Inclan (a destacar eI San Francisco [auier, de Zurbaran), el estudio del Marques y los recuerdos de familia del donante, Ella es el colof6n de la visita al Museo mas hornogeneo y amable de Madrid, simbolo de una, epoca es­ pafiolisima, MUSEOS DE ARTE MODERNO Y CONTEMPORANEO [901 El Museo de Arte Moderno fue durante largos afios coto entre­ gada al peor momenta de la pintura espanola, pero sus fondos se han renovado, y buena parte de ellos son digna continuacion del Prado, mien­ tras 10 clararnente novecentista se ha desglosado, dando lugar 0 otro . , Musco contiguo, el de Arte Conternporaneo. Los temas de historia a que en el siglo XIX aferrose nuestra pintura acadernica todavia cuentan los mejores ejernplares en la sal a de entrada, como Jon La muerte de. Viriato, por Jose de Madrazo y E1 Fustlamiento de Torrijos, por Gispert. 194 MUSEO DE ARTE MODERNO. CASTELLANOS: EL PAT;O DE CABALLOS DE LA PLAZA DE TOR os DE MADRID He aqui varies de los mas fuertes y bien logrados rostros perpetuados por Vicente Lopez; el del Organista, el de Luis Welldorf, el de Gutie­ rrez Salas, el del Duque del Infantado, e: del Infante don Antonio y el de Fernando VII son la expresion de toda una sociedad y un sentir. Los :fondos de :a sala siguiente constituyen una buena antologia de pintura romantica. Eugenio Lucas y Leonardo Alenza, los dos grandes maestros postgoyescos alternan sus obras: del primero atrae Ja lurninosidad de EI sermon, la cornposicion espafiolisima de EI g,uitarrista, los indudables recuerdos de Velazquez, Los cazadores, en un fondo de escuela madrilefia cierta. La Reoolucion es otro cuadro desgarrado y brioso, mas grato yes· pontaneo que ei brioso color de Las Presidentas, aunque este tenga visibles trazos goyescos. Mas original y sencillo, Leonardo Alenza nos seduce can su aurorretrato, can el retrato de Passuti, con el cuadrito de El oidttco, y can una anecdoa E' oeterano narrando sus auenturas, acometida a la , manera holandcsa, La parente imitacion de Goya en El chico azotado es muy graciosa, del mismo tono popular que cl Guiiiol y Gente maleante, y de la misma estirpe castiza que La maja y los viejos. Cerca del gran acierto que es La ren dicion de Bailen, par Casado del Alisal, d grato cuadro de Castellanos El oatio de caballos de la Plaza de Toms de Madrid, y el de Cabral, La procesion del Corpus en Sevilla. Ademas, los graws personajes campesinos de Valeriano Becquer. 195 MUSEO DE ARTE MODERNO. ALENZA: AUTORRETRATO. VICENTE LOPEZ: f RETRATO DE WELLCORF Pasemos a la sa.a de retratos romanticos. A continuacion Esquivel es el granretratista rornantico de don Manuel J. Calderon, de los esposos Miranda y, sobre todo, del pleno literario y artistico del siglo XIX espaficl : la reunion .iteraria que asiste a una lectura de Zorrilla ha congregado en el estudio de Esquivel a un buen pufiado de hombres i.ustres, y las fisonomias de Espronceda, Rornea, Martinez de la Rosa, Torzno, el Duque' de Rivas, Mesonero Rornanos y otros muchos nos son gratamente familia­ res per la gran cornposicion de Esquivel. En otras salas quedan las <.figifS firmadas por Palmaroli, Rafael Tejeo y Federico de Madrazo, de quien es el soberbio r etrato del genua: Evarrs:o San Mizuel. Un momenta posterior se nos aparece en la sala siguiente, consagrada a aquel gran artista que fue Eduardo Rosales. Rosales fue un pintor que supo cornpaginar la oficial pintura de historia con el costumbrismo y el estudio naturalista. El testamento de Isabella Cat6lica, La muerte de Lucrecia y Al salir del baiio, son sus mejores obras, repletas de dibujo '\ apurado y color bien distribuido, Rosales tam bien acometi6 la pintura belica en La batalla de los Castillejos, pero este cuadro palidece ante el fogoso brillo con que Mariano Fortuny acornetio el crientalismo de la batalla de Wad-Ras, y del gran reusense es el lienzo colorido V hsnchido de historia en que narra el paseo de Maria Cris.ina y de la nina Isabel II de Madrid. por las inmediaciones del combate civil en las cercanias Despues de Francisco Domingo aparece en tcda su alta carezoria, Ignacio Pinazo; Sorolla esra representado por varies reratcs y par su 196 Musso DE ARTE MODERNO. FORTUNY: BATALLA DE WAD-RAS patetico cuadro Y aun. dicen que el pescado cs caro ... y Julio Romero de Tcrr ;s asorna en las camaciones de oliva de la Musa J;itm;a. Proxima, la representacion de Chicharro, Sa.averria, Hermcso, Lopez Mez quita y del gran Anglada Camarasa. Como no podia ser de otra manera, una sala se consagra al nervio racial y acerado de Ignacio Zuloaga; el estupendo retrato del pintor alaves Pablo Uranga, el de ]a senorita Malinowka, lcs desnudos, el pai­ saje de Alharna y El primo Candido, son prueba de la heterogeneidad de ternas en que puede triunfar el gran eibarres. Pero su temperamento nacional se explaya de modo particular en el aspero ce.tibero de Segovia, en la tabla mistica que es El Cristo de la Sangre y en esos torerillos de estirpe goyesca. Otra sala se dedica a Fernando Alvarez de Sotomayor y una tercer a al mayuscuo pintor bilbaino que fue Juan de Echevarria, verdadero maestro del [auutsmo cspafiol, y adrnirab.emerr;e representado aqui, pJ·r sus belles bcdegones, por a:gLlll paisaje y per los retratos de Baroja, Valle-Inclan,Azor in, Unamuno, etc. En la final, muy heterogenea, obras de Ramon Casas, Joaquin sala Sunyer, Vazquez Diaz, Iturrino, Evaristo Valle, etc. y en la sala de pai­ sajes verdaderas obras maes.ras de Dario de Rezoyos y Aureliano de Be­ ruete, cen orr as d.� Rusifiol, M.r, Riancho, Anglada, etc. E', Musco de Arte Corr.ernpcrrineo creado en 1951, presenta una JIlS- , 197 MUSEO DE ARTE MODERNO. ZULOAGA: EL CRISTO DE LA SANGRE talaci6n muy movida acor de con la varia novedad de los ingeniosa y artistas incluidos. Comienza con las obras =-relativamenre conservadoras-> de Solana y Vazquez Diaz, para continuar con otras .de Arteta, Nonell, Pablo Picasso, del que se ve un curioso Retrato de mu-er, de la epoca azul; Juan Gris y Maria Blanchard, excelenternente represenradcs ; Salvador Dali ; el gran mejicano Diego Rivera; Ia pintura iberica de Benjamin Palencia, Ortega Munoz y Rafael Zabaleta ; la inverosimiimente irisada de Pancho Cossio; la rigurosa de Miguel Villa; la matritense de Eduardo Vicente: la rnisteriosa de Francisco Mateos, y, en fin, tras de Arias, Redondela, Novillo, Pedro Bueno, Delgado, y dernas excelentes pintores de la escuela madrilefia, una larga rnuesrra de las mas plurales orientaciones abstractas. La escultura oscila tarnbien entre el realisrno racial de Julio Antonio y Jas simplificaciones de Pablo Serrano y Chillida, no sin pasar por Pablo Gar­ galle, Mestrovic y Henry Moore. MUSEO SOROLLA [91] El Museo Sorrolla es fundaci6n de dona Clotilde del Castillo, viuda del extraordinario colorista valenciano. El Estado admiti6 Ja do- 198 MUSEO DE ARTE MODERNO. ANGLADA: FANTASiA nacion, en 1931, y las salas se abrieron al publico utilizando la casa en que habia vivido y trabajado el artista. Sorolla naci6 en Valencia en el 1863, Y murio en Cercedilla (Madrid), sesenta afios mas tarde. Toda su ruta estetica fue una rebusca de la Iuz y del color, siempre ambicionados lu­ por su gran ternperamento levantino; la evoluci6n de su cromatismo minico progres6 siempre y estaba en plena madurez cuando pint6 los grandcs lienzos con tipos regionales espafioles para la Hispanic Society de Nueva York. Pues bien, la pr imera sala de este Musco, una vez atra­ vesado el jardin que tanto am6 Sorolla, guarda trece bocetos, algunos a medic conc1uir, de estas composiciones, cegadores de iuz, encendidas de rojos y verdes vivisimos. Quiza sea esta la sal a mas representativa del arte de Sorol!a.. A coritinuacion que dan una sr r ie de retratos familiares, paisajes, desnudos y alguna naturaleza muerta. La gran sala que fue es­ tudio del pintor, adem as de los objetos que co.ecciono amorosamente 199 MUSEO DE ARTE CONTEMPORANEO. PICASSO: RETRATO DE MUjER. GAR GALLO : EL PROFETA. D. RIVERA: MERCADO DE FLO!lES. M. BLANCHARD: LA ENFERMA 200 MUSEO SOROLLA (telas, vidrios, ceramica, tallas y marfiles), guarda el calor de las paletas y pinceles, la bib.ioteca de Sorolla y esos cuadros suyos tan caracteris­ ticos de Los niiios jugando en la playa, centelleantes de sol, bafiistas y mas tipos populares, boce tos y aun mas retratcs familiares como e\ de su hija Maria, convaleciente en la Sit. ra, RETlRO [92-93] Nuestra visita a Madrid ha terminado. Cierto que aun restan decenas de suntuosas colecciones particulares, pero en general no son accesibles al publico. Descansernos de la conternplacion artistica entre los verdores del Retiro, el que fue jardin real y posteriormente pulmon del pueblo madrilefio. Apartemos la vista de los excesivos rnonumentos con­ mernorativos que 10 afean y dirijamos nuestra excursion a ian solo des selecrisimos : los dedicados a Don Benito Perez Galdos y a D011 Santiago Ramon y Cajal por Victorio Macho. Ningun Museo rnadrilefio podia ofrecernos tales piezas de esratuaria conternporanea : la silueta del no-. velista y los relieves de la Fans vitae y Fans mortis pueden ser inme­ jorabie colofon de nuestra visita arristica a la capital de Espana. 201 EL RETIRO EL RETTRo: MONUMENTO A RAMON Y C.�JAL 202 EL RETRATO: MONUMENTO A PEREZ GALDOS 203 INDICE ALF ABETICO Este in dice debe z. tilizarse cuan do se desee situar en fa Guia y en el plano el rnonurnento que in teresa, [iguran do en el los diucrsos 0 museo nombres con q .. te cs con ocido. POI' eicmplo: Almudena, Ayuntamiento y Casa de fa Ad uana, [iguran tambien rcspectioamentc, como Iglesia de la , Al mu den a a del Sacramenta, de Bernardas Recoletas; Casa Consistorial y Ministerio de Hacienda. La or.mcra citra, despues del n ombre, corrcspon de at n umero de crd :n en La Gu!a, La segtl/: da a la pagina y la tercera a sa s.tuacion en el plano. Acade.nia de la Historia ; 78, p. 110, Casa de losLujanes; 8, p. 18, 4-C. 4-F. de Postas Casa (Direccion Gra!. de Academia de San Fernando; 88, pa­ Seguridad); 57, p. 80,' 5-E. gina 183, 5-E. Catedral de San Isidro; 23, F. 38, A'rnudena (Iglesia de la Almudena, 4-D. o del Sacramento, de Bcrnardas Comendadoras de Santiago; 27, pa­ Recoletas) 3Cl; p. 44, 4-C. gina 42, 8-D. Ayuntamiento; 13, p. 24, 5-C. Corive nto de :a Encarnacion; IS, Benedictinas de San Placido ; 21, pa­ p. 28, 6-C. gina 37, 6-D. Benedictines de Montserrat; Corpus Christi (Carboneras): 17, pa­ 42; pa­ gina 32, 5-D. gina 53, 8-D. Cuartel del Ber nardas Recoleras de la Conde-Duque ; 41, p. 52, r (Iglesia 8-C. Almudena 0 del Sacramento) 30, Descalzas Reales; 7, p. 14, 5-D. p. 44, 4-C. Calatravas ; Direcci6n Gra!. de Seguridad (Casa 28, p. 43,S-F. de Postas); 57, p. 80,S-E. Capilla del Obispo; 6, F. 10, 4-C. Capuchinas ; 26, p. 41, 7-D. Estudios Reales; 36, p. 47, 4-D. Carbon eras del Corpus Christi; 17, Felipe III, estatua ecues.re ; 11, pa­ p. 32, 5-D. gina 21, 5-D. Carrnelitas Calzadas ; 16, p. 31, 5-E. Feli pe IV, estatua ecuestre ; 14 A, Casa Consistori.L; 13, p. 24,S-C. p. 28,S-C. Casa de Cisneros ; 9, p. 18, 4-C. Fuente de Apolo ; 60, p. 81,S-G. Casa de Juan de Vargas; 3, P: 6, 4-D. Fuente de la Cibeles ; 58, p. 80, 6-G. Casa de la Aduana (Ministerio de Fuente deNeptuno; 59, p. 81,S-G. Hacienda) ; 63, P: 84, 5-E. G6ngoras (Mercedarias Descalzas) ; Casa de Lope de Vega; 18, p. 33, 29, p. 44, 7-F. 4-F. Hospicio de Huerfanos y Enferrnos 204 (Iglesia de los Incurables del Car­ Museo del Prado; 87, P: 135, 4-G. men); 32, p. 46, 4-F. Musco del Pueblo Espafiol (Palacio Hospital de Anton Mar.In ; 35, PI- de Godoy); 86, p. 134, 6-C. Museo de Reproducciones; 77, pl. gina 47, 4-F. Hospital de Ia Latina; 5, p. 7. gina 109, 5-G. Hospital General; 64, P: 85, 3·F. Museo Municipal; 83, p. 126, 7-E. Iglesia de la Almudena, 0 del Sa- Musco Nacional de Artes Decors- cramento de Bernardas Recoleras ; tivas; 82, p. 124, 5-G. 30, p. 44, 4JC. Musco Naval; 85, p. 133, 5-G. Iglesia de Maravillas (San Justo y Musco Romantico ; 89, p. 191, 7-F. Pastor); 48, p. 68, 7 -E. Museo Sorolla.; 91, p. 198, 9-G. Iglesia de Recogidas; 33, p. 46, 7-F. Observatorio Astronornico ; 67, pa- Instituto Valencia de Don Juan; 79, gina 87, 3-H. p. 112, 9-G. Oratorio del Caballero de Gracia; Jardin Botanico ; 66, p. 87, 4-G. 65, p. 85, 6-E. Mercedarias Descalzas (Gongoras) , Palacio de; Buen Retiro; 14, P: 25, 29, p. 44, 7-F. 5-G. Mercedarias Descalzas de Don Juan Palacio de Buenavista (Ministerio de Marcon; 25, p. 41, 6-E. del Ejercito}; 45, p. 65, 6-F. Ministerio de Asuntos Exteriores; Palacio de Godoy (Musco del Pue- 12, p. 21, 4-D. blo Espanol); 86, p. 134, 6-C. Ministerio del Ejercito (Palacio de Palacio de Liria ; 44, p. 64, 7-C. Buenavista); 45, p. 65, 6-F. Palacio de Miraflores ; 39, p. 51, 5-F. Ministerio de Hacienda (Casa de la Palacio de Perales; 40, p. 51, 4-E. Aduana); 63, p. 83, 5-E. Palacio de Villahermosa; 74, p. 92, Montserrat (Benedictinos); 42, p. 53, 5-F. 8-D. Palacio p. 7, 4-D. Episcopal; 4, Monurnento a Ramon y Cajal en e: Palacio Real; 43, p. 55,S-C. Retiro; 92, p. 201, 6-1. Plaza Mayor; 10, p. 20, S·D. Monumento a Galdos, en el Retiro; Portaceli (San Martin); 47, p. 67, 93, p. 201, 4-1. 6-E. .. Museo Arqueologico Nacional; 75, Puente de Toledo; 38, p. 50, l-C . p. 95, 7-G. Puerta. deAlcala; 61, p. 81. 6-G. Museo Cerralbo; 80, p. 116, 7-C. Puerta de Hierro; 62, p. 83. Musco de America; 76, p. 106, 7-G. Puerta del Parque de Monteleon ; Museos de Arte Moderno y Contem- 68, p. 88, 7-E. poraneo ; 90, p. 194, 7-G. Puerta de Toledo; 69, p. 88, 3-C. Museo del Ejercito ; 84, p. 132, 5-G. Salesas (Santa Barbara); 52, p. 71, Museo Lazaro; 81, p. 119, lO-H. 7-G. 205 Salesas Nuevas; 70, p. 89, 8-D. San Justo y Pastor (Ig:c s.a de Mara­ San Andres y Capilla de San Isidro; villas); �8, p. 68, 7-E. San Marcos, 53, 20, p. 36, 4-C. p. 73, 7-C. San Martin (Portaceli) ; 47, 67, San Anton (Escclapios); 56, p. 80, p. 7-F. 6-E. San Miguel; 51, 68, 4-D. p. San Antonio de la Florida; 55, p;i­ San Nicolas; 1, 6, 5-C. p. gina 77, 7-A. San Pedro eL Viejo; 2, p. 6, 4-D. San Antonio de los Alemanes, del San Placido (Bcncdictinas}; 21, pa- Buen Refugio 0 de los Portugue­ gina 37, 6-D. ses; 24, p. 39, 6-E. Santa, Barbara (Salcsas), 52, p. 71, San Cayetano; 46, p. 65, 3-D. 7-G. San Francisco el Grande; 54, p. 73, Santa Isabel; 31, p. 46, 3-F. 3-C. Santiago; 71, p_ 89, 5-C. San Gines; 22, p. 38, 5-D. Tearinos e Inclusa; 50, p. 68, 3-E­ San Ldefonso ; 72, p. 89, 7-E. Teatro Real; 73, p. 92, 5-C. San Isidro (Capilla en San Andres) ; Trinitarias; 19, p. 36, 4-F. 20, p. 36, 4-C. Venerable Orden Tercera de San San Isidro 38, 4-D. (Catedral) ; 23, p. Francisco; 34, p. 46, 3-C. San Jeronimo el Real; 5, p. 9, 4-G. del Puerto Virgen (La); 37, p. 49, San Jose; 49, p. 68, 6-F. 5-B. INDICE GENERAL Este indies debe utilizarse cuan do, partien do de la lectura de La Gu'a y conocido su numcro de relacion en la misma, se precise situar el monu­ menta 0 rnuseo, que in teresa. El numero antes del nombre corrcspon de al ordcn en la Guia, y es e! rnismo del mon urnento e11 el plano; a continuacum se indica la paJ[i11a correspon diente en el texto ; [inalmente, la cijra seguida una letra jija la situaci6n en el plano. por I.-San Nicolas (Servitas); p. 6, 4.-Pa:acio Episcopal; p. 7, 4-D. 5-C. 5.-5an Jeronimo el Real; p. 9, 2.�,. Pedro el Viejo; p. 6, 4-D. 4-G. 3.-Casa de Juan de Vargas; p. 6, 6.-Capilla del Obispo; p. 10, 4-C. 4-D. 7.-Descalzas Rcales ; p. 14, 5-D. 206 8.-Casa de los Lujanes; p. 18, 4-C. 30.-Iglesia de la Almudena, 0 del 9.-Casa de Cisneros; p. 18, 4-C. Sacramento de Bernardas Recc­ 1O.-Plaza Mayor; p. 20,S-D. letas, p. 44, 4-C. Il.-Estatua. ecuestre de Felipe III; 31.-SQnta Isabel; p. 46, 3-F. 11 21,S-D. 32.--:Hospicio de Huerfanos y En­ II p. II 12.-Ministerio de Asuntos Exterio­ fermos (Iglesia de los Incura- res; p. 21, 4-D. bles del Carmen); p. 46, 4-F. 13.-Casa Consistorial ; p. 24,S-C. 33.-Iglesia de Recogidas; p. 46, 14.-Palacio del Buen Retiro; pa­ 7-F. gina 25,S-G. 34.-Venerable Orden Tercera de 14 A.-Estatua ccuestre de Feli­ SanFrancisco; P: 46, 3-C. pe IV; p. 28,S-C. 35.-Hospital de Anton Martin; pa­ 15.-Convento de la Encarnaci6n; gina 47, 4-F. p. 28, 6-C. 36.-Estudios Reales; p. 47, 4-D. 16.-Carmelitas Calzadas; p. 31, 37.-La Virgen del Puerto; p. 49, 5-E. 5-B. 17.-Carboneras del Corpus Christi; 38.-Puente de Toledo; p. 50, I-C. �. 39.-Palacio de Miraflores ; p. 32, 5-D, p. 51, 18.-Casa, de Lope de Vega; p. 33, 5-F. 4-F. 40.-Palacio de Perales; p. 51, 4-E. 19.-Trinitarias; p. 36, 4-F. 41.-Cuartel del Conde-Duque ; pa­ 20.-San Andres y capilla de San gina 52, 8-C. Isidro; p. 36, 4-C. 42.-Benedictinos de Montserrat; " 21.-Benedictinas de San Placido; p. 53, 8-D. [j p. 37, 6-D. 43.-Palacio Real; p. 55,S-C. 22.-San Gines; p. 38,S-D. 44.-Palacio de Liria ; p. 64, 7-C. 23.-Catedral de San Isidro; P: 38, 45.-Palacio de Buenavista (Minis- 4-D. terio del Ejercito) ; p. 65, 6-F. 24.-San Antonio de los Alemanes, 46.-San Cayetano; P: 65, 3-D. del Buen Refugio 0 de los Por­ 47.-San Martin (Portacelij ; p. 67, . tugueses; p. 39, 6-E. 6-E. 25.-Mercedarias Descalzas de Don 48.-Iglesia de Maravillas (San Jus- Juan de Alarcon; P: 41, 6-E. to y Pastor); p. 68, 7-E. 26.-Capuchinas; p. 41, 7-D. 49.-San Jose; p. 68, 6-F. 27.-Comendadoras de Santiago; 50.-Teatinos e Inc1usa; p. 68, 3-E. p. 42, 8-D. 51.-San Miguel; p. 68, 4-D. 28.-Ca-latravas; p. 43,S-F. 52.-Salesas (Santa Barbara); p. 71, 29.-Mercedarias Descalzas (G6ngo­ 7-G. ras); p. 44, 7-F. 53.-San Marcos; p. 73, 7-C. 207 54. -San Francisco el Grande; pa­ 75.-Museo Nacional ; Arqueologico gina 73, 3-C. p. 95, 7-G. 55.-San Antonio de la Florida; pa­ 76.-Museo de America; p. 106, gina 77, 7-A. 7-G. 56.-San Anton (Escolapios); 80, n.-Museo de p. Reproducciones; pa­ 7-F. gina 109, 5-G. 57.--Direccion Gra!. de Seguridad; 78.-Academia de la His.oria ; pa­ p. 80, 5-E. gina. 110, 4-F. 58.-Fuente de Ja Cibeles; p. 80, 79.-Instituto Valencia de D. Juan; 6-G. 112, 9-G. p. 59.-Fuente de Neptuno ; p. 81, 5-G. 80.-Yluseo Cerralbo ; p. 116, 7-C. 60.-Fuente de Apolo; p. 81, 5-G. 81.-Museo Lazaro; p. 119, lO-H. 61.-Pu�r:a de Alcala ; p. 81, 6-G. 82.-Musw Nacional de Artes De- 62.-Puerta de Hierro; p. 83. corativas; p. 124, 5-G. 63.-Ministerio d� Hacienda (Casa 83.-Museo Municipal; p. 126, 7-E. de la Aduana.); 83, 5-E. p. 84.-Museo del Ejercito ; P: 132, 64.-Hospital General; p. 85, 3-F. 5-G. 65.-0ratorio del Caballero de Gra­ 85.-Museo Naval; p. 133, 5-G. cia; p. 85, 6-E. 86.-Museo de: Pueblo Espafiol (Pa­ 66.-Jardfn Botanico ; p. 87, 4-G. lacio de Godoy); p. 134, 6-C. 67.-0bservatorio Astronornico ; pa­ 87.-Museo del Prado; p. 4-G. 135, gina 87,'3-H. 88.-Academia de San Fernando; 68.-Puerta del Parque de Monte- p. 183, 5-E. leon; p. 88, 7-E. 89.-Yluseo Rornantico ; p. 191, 7-F. 69.-Puerta de Toledo; p. 88, 3-C. 90.-Yluseos· de Arte Moderno y 70.-Salesas Nuevas; p. 89, 8-D. Conternporaneo ; p. 194, 7-G. 71.-Santiago; p. 89, 5-C. 91.-Yluseo Sorolla ; p. 198, 9-G. 72.-San Ildefonso ; p. 89, 7-E. 92.-Monumento a Ramon y Cajal 73.-Teatro Real; p. 92, 5-C. en el Retiro; p. 201, 6-1. 74.-Palacio de Villahermosa; p. 92, 93.-Monum�nto a Galdos en el Re­ 5-F. tiro; p. 201, 4-1. 203 1 5 6 7 8 9 10 A B DC .: f G Serrono c_ Do DOD PARQUE MADRID OD c- . DOD C H DO " . RETIRO DOD ' . , C , ' ' ' , , ' " \ 7 ', " , l. .-: , DO 0 , \ '. .... . DOD C : DO D[7 DOD ,j _: :' \] 1 � ' , : , , I7n n nil nnn I 1 4- 5 6 7 8 9 10 -,."..� ... -�"'-,-"......:; l! i ;,:;:"fi.�'�:." ; .• ... , -� ; : ur L,\..JE.� ;';-." ». r"'-':;"'�A"'!lC f --..........---- i'-.-�--,.- � 1\.1. ty,..J:)I/('g{ ; j rt�L}fJ. ?J:@:�lf1z., l-",,'�"�-. f y_t.'1 � V? '64�2 !It' __ �''''''(4-M._'�....,/4/! f!l_ fNSTfTUTO TI_LER , A,v, I �\ - DE_ARTE HISpA:".!ICO ._"._....