- · - - . -_ , ,- '-'� �._ - . . -" ... - - - , 1'lNSTITUro DE ARTE AMATLLER HISpANICO GUIA DE NAVARRA GUlAS ARTISTICAS DE ESPANA Dirigidas por JOSE GUDIOL RICART El te%to ,Ie uta GUIA ARIISTICA DE NA VARRA 'JUAN .EDUARDO CIRLOT I' li GUlAS �i\RTISTICAS DE ESP�A ��� �, NAVARRA Editorial ARIES FEDERICO MONTAGUD - BARCELONA rODOS LOS DERECHOS DE PROPIEDAD RESERVADOS i 1\ i'i I T. G. ROVInA. - ROSBLLON, 332. - BARCELOSA BARRIO DE ROCHAPEA DESDE LA TACONERA i PRO LOGO La regi6n navarra es digna de no s610 por las riquezas conocimiento, , artisticas que atesora, sino por las caracteristicas de las mismas, especiales derivadas de la situacion del pais, zona fronteriza entre Francia, Castilla, Vasconia y Aragon. Las vicisitudes han quedado reflejadas en los monu­ mentes de arte, siendo de destacar la gran epoca que se inicia en el Roma­ nico para terminar en el Barroco. En tiempo de los romanos, Navarra estuvo habitada por los vardulos y vascones; la penetracion latina fue muy relativa y ni los visigodos la dominaron enteramente. Mas tarde, de­ rrot6 a los ejercitos de Carlomagno en el desfiladero de Roncesvalles, iniciando su politica hacia el siglo XI, al fundar un estado que se une con el reino de Arag6n, pasa en otros momentos a la corona de Francia y des plies de recobrar por un tiernpo la independencia (1328), con dinas- tias francesas y aragonesa, es '\!- conquistada por los Reyes Cat61icos (1512), con' motive de guerras civiles estalladas entre los navarros, El dominio de los principes de Champafia (siglo XIII) y el influjo de sus monarcas de la casa de Evreux (siglo XIV) se traduce por una creciente intensifica-, .ion del caracter frances en 10 concerniente al estilo. En especial, durante los siglos XIV y XV bastantes artistas franceses colaboran con los de las 5 J ARDINES DE LA T ACONERA escuelas locales y los rasgos de su genuina creaci6n pueden comprobarse en much os monumentos g6ticos Los restos anteriores al periodo rornanico con excepci6n de las obras arabigas del IX,son de secundaria importancia; hallazgos prehistoricos, roman os y visigodos suelen tener mas valor arqueol6gico que propiarnen­ te artistico. La Alta Edad Media fue un periodo excesivamente turbulento y las invasiones arabes seguidas de los avances de la Reconquista no hicieron sino reactivar el germen racial que debia fructificar entre los siglos xr y xv, epoca a la cual pertenecen los mas importantes monumen­ tos arquitect6nicos, escult6ricos y pict6ricos navarros. Contrarrestando la influencia procedente de Francia, 0 anticipandose a ella, tenernos la acci6n de las escuelas aragonesas, particularmente la de Jaca, que a su vez cons­ tituye una resonancia del romanico de Santiago de Compostela. Otros in­ flujos, como 'el vasco, eI de la orden de los templarios, aparte las nuevas corrientes artisticas, cual el Renacimiento italiano 0 las modalidades esti- Iisticas del centro de la Peninsula, e incluso ciertos parentescos con obras catalanas y levantinas, completan eI complejo cuadro del arte en Navarra, � tan inquieto y removido como su vida politica de estado fronterizo y rnili- tar. Con la llegada del siglo XVII, la consolidaci6n de la paz y la estabili- zaci6n de las influencias antedichas, produjose tarnbien una innegable de­ cadencia, 10 'cual parece dernostrar que, para la vitalidad de un pueblo, es preferible la existencia plena de dificultades y problemas, que no la tran- 6 EL Rio ARGA Y VISTA PARCIAL DE PAMPLONA q uila reducci6n a 10 provincial. Las guerras carlistas del pasado siglo, poblaron de nuevo a esa region de recuerdos historicos, y un renacer ceo­ nornico y cultural se inicio en la misma centuria para proseguir en la presente. En este libro, que no pre ten de ser un catalogo completo de la riquez a artistica navarra, se ha seguido un criterio estrictarnente geogrMico en la agrupacion del material tratado, dividiendolo en seis capitulos que corres-. ponden a otros tantos itinerarios, que son los siguientes: I. Pamplona. - II. Pamplona a Sangiiesa, en cuya direccion encontramos el monasterio - de Leyre, Aibar, Cased a y los valles de Roncal y Salazar. III. Pamplona - a. Roncesoalles, incluyendo Huarte, Artaiz y Aoiz. IV. -Pamploua a. Huar­ te Araquil (San Miguel de Excelsis). V. Pamplona a Viana, con Cizur - Mayor, Puente la Reina, Eunate, Estella, Abarzuza y Dicastillo monaste­ - rios de Iranzu y de Hirache Los Arcos y Torres del Rio. VI. - Pamplo­ - na a Tudela, pasando par Tafalla, Artajona, San Martin de Unx, Ujuc, Olite, Carcastillo el monasterio de la Oliva - con y Fitero. EI quinto - y sexto itinerario hallan en la zona sur de Navarra, claramente diferen­ se ciada de la nortefia; pues mientras esta, en la que profundizan los itine­ rarios segundo, es una comarca montafiosa, tercero y: cuarto, que pertene­ ce por entero a la del Pirineo; aquella es en general llana y) orografia feraz. Dentro de sus contrarios caracteres, se complementan y constituyen la base geopoHtica de una cultura agricola, guerrera y religiosa que, como antes dijimos, seguramente encontro en la Edad Media su mas perfecta forma de vida. 7 , PAMPLONA. PUENTE DE SAN PEDRO SOBRE EL Rio ARGA ,. Por 10 menos, los monumentos de aquella epoca, cuya proyeccion percibimos en muchos aspectos a traves de la ·cultura del Renacimiento, hasta el siglo XVIII, en que la Revolucion industrial y otras condiciones comenzaron a transforrnar la faz del mundo, es 10 que vamos a buscar por los valles y montes navarros: iglesias, monasterios y castillos; es­ culturas y retablos que encontraremos distintos lugares diseminados en o reunidos en las ciudades de mayor importancia, las cuales conservan tarnbien mucho de 10 tradicional y antiguo en su caracter, en el modo de ser de sus. habitantes, probablemente a causa de la interfusi6n de 10 ur­ bano y 10 rural, es decir, de la carencia de grandes nucleos de poblaci6n, que siempre son propensos a Ia destruccion de los valores del pasado, o cuando menos a su ocultacion tras la fachada de unas formas de vida que dan predorninio a 10 utilitario. El que penetra en Ia region navarra "iT recorre sus comarcas riberefias 0 montuosas, comprende por la sensibi­ lidad mejor que por el inteIecto este hecho, la actualidad de cosas que en otros lugares se sienten como menos vigentes. EI tiempo es irreversible y las culturas que periclitaron y desaparecieron no pueden recuperarse totaImente, pero el ambiente, en general, actua en Navarra con mucha conforrnidad respecto a la gloria de aquellos siglos que precedieron al auge espiritual y politico de Espana. AI terminar estas lineas me es grato sefialar mi deuda con Jose Gudiol Ricart y con Santiago AlcoIea Gil, de quienes he recibido datos y orienta­ cion, que me fue necesaria en el momento de emprender este libro, la prirnera de mis obras impersonales, no por ello escrita sin entusiasrno ni arnor al tema propuesto. 8 ! l PAMPLONA. VISTA PARCIAL DEL CASCO ANTIGUO II PAMPLONA CATEDRAL Y OTROS EDIFICIOS RELIGIOSOS La del antiguo rei no de Navarra, la antigua Irufia, se levanta capital en una llanura circundada de montaiias, y hasta epoca reciente mantuvo la integridad de las murallas de que precis6 durante las innurneras guerras que sostuviera contra invasores del norte 0 del' sur. La ciudad rnoderna enlaza con la legada por pasados siglos por medio de la gran plaza del Castillo, brecha abierta en el gran recinto fortificado de! eual restan lienzos enteros de muralla, que constituyen uno de los atractivos de la villa, juntamente con el bello Portal de Francia. Sobre esas .estruc­ turas, destacan las torres, tarnbien con caracter militar, de la iglesia pa­ rroquial de San Cern in," y las de otros edificios religiosos, casi todos ellos obra Integra medieval, -y entre los cuales fueron apareciendo los correspondientes a instituciones civiles y militares, como la fortaleza es­ pecialmente celebre por haber sido herido en ella, en 1521, el que fue despues San Ignacio de Loyola. En la fisionornia de esta ciudad, como en la de rnuchas otras que hoy son capitales de regi6n 0 de provincia, el transeurso de los siglos se manifiesta por una disminuci6n de las grandes 9 aspiraciones puramente artisticas, compensada por un cuidado creciente de 10 profano y utilitario. Esto no significa que Pamplona carezca de interesantes obras pertenecientes a los siglos XVII a XIX, como luego vere­ mos, pero sf que estas se hallan en desventajosa posici6n, por la calidad y Ja cantidad, frente a los monumentos de la epoca anterior. Casi instintivamente, las preferencias de un 1 pueblo cristalizan en sus I· creaciones esenciales, que vienen a ser asi paradigma de sus posibilidades. En los bellos edificios, en los notabilisimos restos rornanicos, goticos y tarnbien renacentistas de Pamplona, percibimos esto con gran inrensidad. Y en e! centro de este mundo de piedra transfigurada en formas repre­ sentativas y expresivas, como e! conjunto mas perfecto y rico, tenemos la sum a de arte egregia que es la catedral iruiiesa, en la cual muchas gene­ raciones pusieron 10 mejor de su espiritu y de su capacidad, acumulando obras cada una de las cuales tiene un interes particular, que, al in­ cluirse en el todo catedralicio, cobran una mas honda pero significacion que se relaciona con el impulso mistico que domino en Occidente antes de que el racionalismo renacentista y la Re£orma comenzaran a socavar aque! ciclo cultural. En nuestra visita a la ciudad de Pamplona nos ocuparemos, pues, con preferencia del templo catedralicio, para describir a continua­ cion con menor lujo de detalles algunas iglesias parroquiales como la citada de San Cernin, la de San Nicolas, la de San Lorenzo y San Agustin y ocuparnos finalmente, aunque de modo sornero, en los mas interesantes edificios publicos civiles, entre los cuales se encuentran la Camara de' Comptos y el Ayuntamiento. La Catedral de Pamplona. Se halla situada en la parte nordeste de - la ciudad, en la encrucijada de las calles Navarreria, Curia y Dorrnitaleria, en un lugar que se supone habia sido ocupado primitivamente por eI antiguo Capitolio. En el caso de este templo, como en el de muchos otros, la intuicion sagrada del lugar hizo que se sucedieran sobre un misrno emplazamiento distintos edificios correspondientes a otras tantas epocas culturas. De todos modos, en el siglo Xl o poseia ya la capital de Navarra una iglesia episcopal. La fecha de 1124 sefiala la consagracion de un nuevo templo, el cual llego a resultar insuficiente, por 10 que, casi dos siglos mas tarde, en 1317, Arnaldo de Barbazan comenzo la construccion de un claustra nuevo. EI hundimiento de la catedral aludida, ocurrido en 1390, determine la realizaci6n. del edificio que hoy contemplamos, obra que se fue cumpliendo desde 1397, en que el rev Carlos el Noble, puso sus cimientos, hasta 1525, fecha de su terminacion. En consecuen­ cia, la mayor. parte del temple) fue ejecutada durante el siglo xv y cuando la. influencia francesa tenia gran dominio. Entre 1420 y 1425 se cerra ron las bovedas de la parte de la Epistola ; se tienen noticias de que en 1472 se trabajaba en las cubiertas; entre 1486 y 1513 se termina el templo desde los pulpitos a la capilla mayor. En con junto, la catedral de Pam­ plona posee sencillez y austeridad formal, distinguiendose en particular por la disposici6n no muy habitual de su planta, la cual es de cruz latina, . con tres naves y otra de crucero poco saliente, con capillas entre los' contrafuertes y cabecera con girola. V. Lamperez seiiala la asimetria existente en los dos tramos contiguos al crucero, constituidos en e1 lade 10 PAMPLONA. FACHADA PRINCIPAL DE LA CATEDRAL 11 P.H1PLONA. INTERIOR DE LA CATEDRAL DESDE EL CRUCERO izquierdo por las aludidas capillas entre contrafuertes, y en el derecho dos gran des compartimientos que vienen a dar p.or lugar a una suerte de nave complementaria por la que se pasa al claustra, cuadrados y de grandes dimensiones. Tarnbien advierte la -singularidad de la cabecera de la catedral irufiesa, pues, par su especial disposicion, deambulatorio y capillas son una misma cosa sin que exista la usual separacion de las girolas goticas. Respecto a la estructura, el autor citado la comenta di- 1. ciendo que posee: pilares baq uetonados, bovedas de cruceria de arcos diagonales y ligaduras entre todas las claves, y estrelladas en el crucera y capilla mayor. Se estima la ausencia de triforio v el predominio de los muros sabre los huecos. Hay escasa ornamentacion, de temas florales y geornerricos. La fachada principal del templo es de estilo neoclasico y aunque una de las mejores creaciones de Ventura Rodriguez (1783), no deja de constituir un hibridismo contradictorio, que si a algunos puede 'resultar grato, a otros molesta por su radical diferencia de � expresion respecto al resto de la catedral. Dicha fachada es una cornposicion de ordenes gigantes, can Ironton y dos torres laterales; en el centro, sabre la puerta central, aparece un rnedallon de marrnol blanco que representa la Asuncion de Nuestra Senora. En esta obra, como en otras del estilo grecorromano a neoclasico espafiol puede verse la proximidad al espiritu del barroco, la continuidad entre ambas formulas y no su tajante oposi- cion que se observa 'en tre tales modal ida des en otros paises. Las torres, cubiertas a la imperial, son un tanto caprichosas; la del lado norte al- berga Ja segunda campana de Espana en magnitud; fue fundida por Pedro Villanueva en 1584 y pesa 12.000 kilogramos. j 12 j . PAMPLONA. NAVE MAYOR DE LA CATEDRAL 13 PAMPLONA. CRUCERO Y CABECERA DE LA CATEDRAL AI penetrar en el interior de' la catedral, el visrtante se siente sorpren- dido par la grandiosidad y la unidad que imperan en el recinto. La nave central, de 11 metros de ancho por 26 de altura hasta la clave de las b6vedas, compensa con la arrnonia de sus proporciones 10 macizo de sus estructuras y la falta de huecos, que ya sefialarnos, Los son por 10 capiteles y claves general sencillos, con ornamentaci6n floral y representaciones figurativas algunos de ellos. EI primer tramo interior del templo se hall a ocupado por el presbiterio, el segundo por el crucero, y a continuaci6n sigue la nave. Adosadas a las laterales, como dijimos, hay capillas. Res­ pecto a las luces, a cada brazo del crucero pertenecen, en su parte alta, dos rosetones estructurados con las tracerfas estiladas en el xv. EI fenestraje se compone de vanos de gran des ojivas, que, en el crucero son de y cabecera, caracter flarnigero, En las ventanas de las naves laterales, cerradas con vidrios blancos de emplomado geometrico, 0 de color en la zona . alta, se aprecia la -reducci6n del tarnafio, asi como en los rosetones antes citados, hecho debido la a mayor luminosidad del clima hispanico, en relaci6n con el g6tico del grupo frances y gerrnanico. Considerarernos ahora brevemente las capillas que se hallan en las naves laterales; empe­ zando por la puerta del lade del el Baptisterio, con su hermosa Evangelic, encontramos en primer lugar verja de bronce y su pintura que -repre- senta el bautismo de Jesus. A continuaci6n eta la capilla de San Juan Bautista, con la imagen del Santo y escenas_ de su vida- en el retablo; la j 14 PAMPLONA. SACRISTIA DE LOS CANONIGOS EN LA CATEDRAL de Santa Cristina, donde se halla un retablo de fines del siglo xv, con figuras aisladas de personajes bfblicos, con filacterias en diversos ritmos, que llevan inscripciones, de estilo influenciado por el arte flamenco. Sobre J dicho retablo pictorico, vemos una imagen de talla, Cristo sobrio y enjuto, cuya ex presion se ofrece agudizada por las rnanchas de sangre figuradas por todo el cuerpo como se acosturnbro a hacer en ese perfodo. Siguen la capilla de las Almas, y la de San Martin. Luego viene el crucero con los altares barrocos de San Jose y de San Jeronimo; la capilla de Sando­ val, aSI lIamada por haberla edificado a sus expensas el £amoso historiador y obispo de Pamplona, Fray Prudencio de Sandoval, cuyo sepulcro se halla en tal capilla ; el altar de San Bias tarnbien barroco; la sacristia de los Beneficiados; los altares del Santo Cristo y de San Fermin en el mismo estilo; la sacristia de los Canonigos, con una notable portada, que pasa por ohra del propio Arnaldo de Barbazan (13()5), que contradice con su severo caracter el muelle interior de la sacristia, cabierta de seda floreada en oro, arnueblada con consolas de marrnol, espejos, sillones de curvadas formas y con muchos objetos de adorno. Hay, sin embargo, en esa pieza, un magnifico Crucifijo de marfil de gran tamafio ; y otro menor, contenido en una urna. EI caprichoso estilo de Ja sacristia de los Canonigos pertenece naturalmente al siglo XVIII. Al salir de la misma, se encuentra el altar de Caparroso, del XV, que es el mejor de la catedral. EI retablo muestra en el centro una hornacina donde se halla alojado un grupo de dos fig-uras de talla, que representa 15 CATEDRAL DE PAMPLONA. RETA1U.O DE CAPARROSO (SIGLO XV) 16 CATEDRAL DE PAMPLQNA. IMAGEN DE LA VIRGEN .DEL SAGRARJO CATEDRAL DE PAMPLONA. SEPULCRO DE CARLOS. III EL NOBLE, REY DE NAVARRA, Y DE SU MPOSA LEONOR t: • :.;"'��C: � ,,,,: la incredulidad de Santo Tomas. Por 10 dernas, su .:disposici6n ostenta sobre las siete composiciones de la predel a, ocho laterales y una como rem ate que muestra la Coronacion de la Virgen; las otras escenas son alusivas a las vidas de [esus y Marfa. Esta obra fue regal ada a la catedral por Pedro Marcilla de Caparroso, en 1507. Pictoricarnente, es una obra de caracter hispanoflamenco, correspondiente al�frculo de Pedro Diaz de Oviedo, de quien se ha sefialado justament& �I parentesco estilfstico COil Bartolome Bermejo. La inmediata capilla em Santo Cristo de Ca­ parroso posee un maravilloso Crucifijo, acaso ejecutado en el propio Flandes, y que asimismo corresponde a Ia segunda mitad del siglo xv. Tras el'altar resefiado, hallamos el de San Gregorio; luego, la puerta del claustro, a la que ya nos referiremos y, frente a ella, se ve la imagen de Nuestra Senora de las Buenas Nuevas. Seguidajnente estan las capillas de San Juan Evangelista y Santa Catalina; esta Dltima con su armonioso .. altar de salom6nicas columnas. El presbiterio constituye. un pentagono en el abside de la nave' central, con un baldaquino neog6tico. Bajo este se cobija la imagen de la Virgen del Sagrario, Santa Marfa la Real de Pamplona, revestida de chapeado de plata, efigie arcaica a Iii que se agreg6 ulteriormente un Nino que, por su estilo, es renaciente. Las dos imagenes llevan grandes coronas postizas. Cierra el presbiterio una ex­ traordinaria verja cuvo coronamiento da lugar a un encaje de hierro artisticamente trabajado; esta obra maestra de la rejeria espanola fue reali- 18 CATEDRAL DE PAMPLONA. DECORACION ESCULTORICA. DEL SEPULCRO DEL REY CARLOS III EL NOBLE 19 CATEDRAL DE PAMPLONA. SEPULCRO DE UNA INFANTA. SEPULCRO DEI. OBISPO SANCHEZ DE· OTEIZA zada a principios del XVI por Guillermo Ervenat. Otra verja interesante es la que guardaba el recinto del coro, en la que aparecen ornarnentos renacentistas como grutescos, guirnaldas, etc. actualmente en la capilla del Santo Cristo. EI coro se ha trasladado al presbiterio. Consta de dos 6rdenes de sillas el superior tenia 57 y el inferior 45 - talladas por el- d escultor parnplones Miguel de Ancheta, en 1530, con gran variedad en E la figuracion decorativa, de estilo plateresco. Los ternas corresponden a es­ , q cenas del Antiguo y Nuevo Testamento, 0 simb6licas. Los altos respaldos ! te de los sitiales, la airosa cresteria, la nobleza del material empleaclo _:_ ro­ f la ble de Inglateria y el arte del tallista, hacen de esta silleria una de - rc las mas importantes de Espana. A ambos lados de la girola, hay ·dos 1 d grandes cuadros· del pintor de carnara Galvez que representan la Ultima J p Cena y la Oraci6n en el Huerto. a Casi en el centro de la catedral, en el tramo inrnediato al cruccro;: se L la hall a emplazado el esplendido monumento funerario del cI reV Carlos III el Noble y de su esposa Leonor. Sobre el doble b vernos sarc6fago de. alabastro, las efigies yacentes de los finados, bajo doseles calados. A los f I Jl pies del monarca hay un le6n, ernblerna del valor y de Ia realeza; a los I� CATEDRAL DE PAMPLONA. DORMICION DE LA VIRGEN, TIMPANO DE LA PORTADA DEL CLAUSTRO de la reina vemos una pareja de perros, euyo simbolismo es la fidelidad. En los euatro frentes del gran sarcofago, hay figuras aisladas bajo ar­ queria ciega, que representan plorantes en distintas actitudes muy carac­ terizadas. Las dos imagenes de los soberanos tienen las manos juntas, la aetitud serena y reposada del suefio, no de la rnuerte. En los suntuosos ropajes de ricos ritmos en los plegados, se delcito el artista aun sin per­ der el sentimiento del volumen puro. Tales exeelencias son superadas por el aeierto de los rostros, que hermanan la espiritualidad inherente a las grandes obras gotieas, can el naturalismo realista que se inieia en la cartuja de Cham pol gracias 'a Claus Sluter. En efeeto, Jean Lemme de Tournai, ejeeutor de la obra, la realize derrtro de Iii corriente fran co­ borgofiona, que, desde el primer cuarto del siglo xv, entra en Espana para superponerse a la tendeneia tradieional que procedia del gotieo tras­ ladado a Burgos desde Amiens. En conjunto, la obra cornentada muestra una patente relacion con las ereaeiones de los maestros ultrapirinaicos, 21 I CATEDRAL DE PAMPLONA.· ARQUERIAS DEL CLAUSTRO I· 22 I I } r 1 C.�TEDRAL DEPAMPLONA. RINC6N DEL CLAUSTRO CON EL SEPULCRO DE MOSEN LEONEL Y LA EPIFANIA DE J. PERUT CATEDRAL DE PAMPLONA. SE1'Ul.CRO MOSEN LEONEl. DE DE NAVARRA, EN El. Cl.AUSTRO hecho que no significa minusvalia en la produccion autoctona navarra, pero si confesion del influjo frances que, en realidad y en lineas gene­ rales, afecta a toda la Peninsula en 10 que al arte gotico concierne. J unto a la puerta del claustro, esra otra puerta que da acceso a la escalera por la que se sube a una torre. Colocado sobre ella, se ve otro admirable monumento funerario, en el que los rasgos antes descritos se modifican en el sentido de un mayor dinarnismo y convencionalidad de­ corativa. Es la yacente de una dam a 0 doncella, la ropa de cuyo figu­ rado lecho es tensada por dos ;lngeles, uno a cada lado de su cabeza, micntras otros dos, muy deteriorados, aparecen a los pies, junto al enor­ me leon que sirve de apoyo a estes, En vez de propender al realismo, el escultor uso aqui de una mayor libertad imaginativa, 10 que no obs­ ta para que el estilo siga de cerca al del sepulcro del rey. EI claustro contiene entre sus cuatro alas, de 37,70 metros de longi­ tud por 4,85 de altura, un jardin al que se abren, por eada lado, seis es­ pi en didos arcos ojivales de 4.70 metros de altura. Las alas de Levante y Norte fueron con: truidas por el obispo Barbazan y muestran frances en su estilo correspondiente al XIV; las alas Oeste influjo y Sur corres­ ponden a la siguientc centuria, habiendose construido bajo el reinado de Carlos el Noble. La puerra del clausrro tiene una cion y en el tirnpano de su arco puede verse un relieve esplendida .decora­ policromo que representa el entierro de la Virgen,· con Angeles y Apostoles. EI pilar 24 ) J CATEDRAL DE PAMPLONA. EPIFANfA, DE JACQUES PERUT, EN EL CLAUSTRO central de la puerta esta decorado con una imagen de Nuestra Senora del Amparo con el Nino [csus. La estatua se halla bajo un dosel calado con dorados y policromada. EI parteluz, las jambas y la archivolta estan muy decorados con motivos geometricos y figurativos de excelente estilo. En ese mismo tramo norte del claustro aparecen arcos ornamentales, con decoraci6n de hiedra y encina. En el tramo noroeste se encuentra el magnifico sepulcro de Mosen Leonel de Navarra, hijo natural del rey Carlos II y de la darna noble Catalina de Lizaso. Dicho sepulcro, que data del siglo xv, presenta las bell as esculturas de don Leonel, recu­ bierto con g6tica arrnadura, y dona Elfa. 'En el muro de fondo, a cierta altura sobre la urna, vemos una imposta con una Crucifixi6n de piedra, del xv. Al lado derecho de este sepulcro, en la esquina, hay una mag­ nifica representaci6n en estatuas exentas de la Adoracion de los cual fue realizada por el escultor frances Jacques Perut, en la Magos, la segunda mitad del XIV. En la crujia del Este, los tres primeros arcos dan lugar a la de la portada capilla que esta en curso de restauraci6n, denominada «Ia Barbazana», por el prelado que la mand6 construir. De planta cua- _"i.' drada tiene una b6veda oct6gona ya restaurada y en su interior, se halla el sepulcro de Barbazan, con la estatua yacente de este prelado, el cual es representado con las manos cruzadas sobre el vientre, teniendo dos pequefios ;ingeles a ambos lados de la cabeza y un le6n bajo los pies, en estilo borgofion. Tambien hay una Virgen de la La capilla de que tratamos segunda mitad del xv. posee una cri pta (on identica planta, pero ?� _) CATEDRAL DE PAMPLONA. Los APOsTOLES PEDRO Y PABLO, EN LA ENTRADA A LA CAPILLA BARBAZANA, EN EL CLAUSTRO cuya boveda converge en una columna central; sirve de lugar de ente­ rrarniento para los obispos, Retornando al claustro vemos en el exterior de la puerta de esta capilla dos eseulturas gotieas, bastante convencionales y de movidos ropajes, que representan a los santos pedro y Pablo ; al fin de la crujia en que nos encontrarnos esta el sepulcro de don Migm;l Sanchez de Asiain, (t 1364) constituido por una hornacina forinada por dos pilastras y un area apuntado con ealados. En su parte inferior se hall a la urna y a cierta altura sobre ella la 'esratua yacente del obispo, circundada por 21 figuras de canonigos y monjes, que por cierto fuer6n decapitadas por los franeeses en la guerra de . Independencia. En el muro �a 26 CATEDRAL DE PAMPLONA. llcOVEDA DE LA CAPILLA BARBAZANA, EN EL CLAUSTRO, �N CURSO DE RESTAURACION de fondo de este importantewrnonurnento habia una bella muestra del arte pict6rico navarro, concerrriente a los I I1lC 105 del italogotico. En la actualidad, estas pinturas se:' lIpilan en el- Museo de Pamplona; al re- ferirnos a las cornentaremos,' el Llegarnos ahora a una de las joyas artisticas de la catedral de Pam­ ·plona, la puerta denominada «Ia Preciosa», de entrada al dorrnitorio bajo; cuyo apelativo deriva, segun algunos, de que, al entrar los cano­ nigos por ella, dedan: Pretiosa ill conspectu Domini 1110rs Sanctorum eius. En las jarnbas, hay dos magnificas estatuas exentas que cornponen una de las mejores Anunciaciones con que cuenta el arte hispanico medieval. La pureza de concepto y estilo, la claridad y armenia de las proporcio­ nes, la scguridad con que el escultor relaciono componentes lineales y volumetricos, la aspiraci6n de la materia a revelar las calida des cictiles, es decir, la identidad de 10 concreto representado, hacen de ambas figuras dos obras maestras. El autor ignorado de las mismas realiz6 tarnbien los relieves del dintel, timpano y arquivoltas, y asimismo ejecut6 las 'dos estatuas decapitadas que se hallan en eI Musco de Pamplona, proceden­ tes de Olite. Todo eI conjunto decorativo de la Puerta Preciosa se ins­ pira en la vida de la Virgen, que se desarrolla en cuatro niveles. EI autor de la obra, que data de la segunda mitad del XIV, influenci6 grande­ mente la escultura posterior a el, como se puede advertir en otras piezas decorativas de la comarca. 27 Ci\TEDRAL'DE PAMPLONA. CLAUS·fRO. VIRGEN CON "EL NiNO Y SEPULCRO DEL " ,OBISPO ARNALDa 'DE BARBA ZAN, EN LA CAPILLA BARB'AZANA Prosiguiendo par la misma crujia, se encuentra una obra de bien : distinta .epoca:, el sepulcro del conde de Gages (1' 1753), con un zocalo de rnarmol negro y dos genies de marrnol blanco a los lados, que -flan­ quean 'un 'piiiiler cuerpo sobre eI que aparcce la urna del conde, cuyo busto 'remara-el monumento ·funerario. En la urna t aparece un relieve en el 'que se represento la- accion del ejercito cr .el man do del pafiol bajo fina­ do.. quien, enel ana 1745, vencio en Basignena a piarnonteses y austr iacos unidos bajo eI mando del rey de Cerdefia. En el .angulo :SO 'se halla Ia capilla de San Francisco Iavier, antiguo . refectorio. 'En esta 'solamente es digna de' cita la rncnsula del' retorcido esquema diesrrarnentc pulpito, de compuesto y ejecutado. La puerta que da-a dicha.capilla es muy interesante y vale la. pena detenerse en ella. En sus jarnbas, estan las personificaciones alegoricas de 1a Iglesia y de la 28 . , CATEDRAL DE PAMPLONA. SEPULCRO DEL OBISPO MIGUEL SANCHEZ DE ASIAIN Y PUERTA PRECIOSA. EN EL CLAUSTRO 29 CATEDRAL DE PAMPLONA. TfMPANO DE LA PUERTA PRECIOSA, EN EL CLAUSTRO 30 C.�TEDRAL DE PAMPLONA. PORTADA DEL AN1'IGUO REFECTORIO, HOY CAPILLA DE SAN FRANCISCO JAVIER, EN EL CLAUSTRO 31 CATliDRAL DE PAMPLONA. MfNSULAS CON DECORACION ESCULTORICA, EN EL CLAUSTRO Sinagoga, seg�;l la iconografia tradicional, que componen un conjunto similar al de la Preciosa. En el resto de la tarnbien se sigue a esta. EI gran' dintel muestra la Ultima Cena disposicion y en cl timpano vemos la entrada de- jesus en [erusaleu, elevandose sobre la de iin composicion la figura gran arbol simbolico. EI estilo de la obra corresponde a la segunda mitad del siglo XIV, pero carece del refinamiento de la decoracion de la Puerta Preciosa, que la influencio evidentemente, como decimos. Son dignos de cita, entre otras dependencias y objetos artisticos de la catedral : la cocina gotica, con una bella cupula apuntada de piedra que constituye la salida de humos; el Lavabo canonical, ediculo que aparece ell el misrno angulo. SO del claustro; la puerta de la Dorrnitaleria, con , relieves que represenran la muerte, resurreccion y descendimiento de J esucristo. EI Tesoro artistico de la catedral varias del siglo comprende pinturas, tablas xv, que son de antiguos restos retablos; un Triptico de prin­ cipios del XVI, en el que se representa el Juicio Final en la tabla central, mientras las laterales osten tan de efigies santos ; la Hamada tabla de la Crucifixion,que por su estilo corresponde al gotico lineal- tan te en Navarra de la primera mitad del XIV, - importan­ pintada al temple 'con gran riqueza de colorido. En esa pintura, el Redentor aparece clavado en una cruz forrnada por dos troncos de arbol con sus asperezas naturales; el cuerpo de Jesus esta suavernente inclinado hacia la derecha hasta la linea de la cadera y hacia la izquierda con las pi ern as, constituyendo aquel esquema en Stan. frecuente en las creaciones figurativas goticas. A la izquierda del' Crucifijo s e halla Nuestra Senora; con una espada que 32 C.HEDRAL·· DE PAMPLONA. TESORO. TABLA DE LA .CRUCIFIXION (SIGLO 'Xl\-) 33 CATEDRAL DE PAMPLONA. TESORO. ARQUILLA ARABIGA DE MARFIL (1005) y TAPAS DEL EVANGELlARIO (S;CLO �VI) CATEDRAL DE PAMPLONA. TESORO. RELlCARIO DEL LIGNUM CRUCIS'. (SIGLO XV) Y DETALLE DEL MISMO a su sene y acompaiiada de Maria Magdalena apunta y otra de las Marias; . a la derecha esta el Discipulo amado::Hay un marco muy ancho el) cuyo interior, dentro de veintid6s medallones en cuadrifolia, aparecen pequefias figl,lras de personajes biblicos con filacterias sueltas, cuyos ritmos compo­ un- bello ornamento corriplemenrario. En -Ia parte nen superior,. surgen dos angeles sosteniendo el sol Y.la luna; en el centro del arhol de la cruz' crece un frondoso ramaje queforrria un circulo con la alegoria del pelicano en medio. En la parte infe-rior 'de la tabla h-ay una' predela 0 basamento, dividido en tres cuerpos por medic de arcos -angrelados Y en cuyas zonas se alojan escenas de sola cornposicion 'que relata una fundai:i6n que una no ha sido definida; dicha parte inferior se halla bastante deteriorada, pero el res to de la obra aparece en buen estado de conservacion, Otras pinturas de menor antigiiedad e importancia completan el tesoro de la catedral en 10 que a este arte se refiere. Citaremos ahara una magnifica creaci6n de arte aplicada, 1<[ arquilla arabiga de Leyre, de marfil labrado con motivos florales muy estilizados que constituyen medallones lobu-. lados en cuyo interior aparecen escenas_ de corte, .figuras ecuestres de ca­ balleros enfrentados, 0 escenas de monteria con leones, jabalies, etc. Proce- 35 i 1 1. I � CATEDR.\L DE PAMPLONA. TESORO. RELlCARIO DEL SANTO SEPULCRO Y CUSTODIA PROCESIONAL dente, como su nornbre indica, del monasterio de Leyre, esta arquilla las re­ ejecutada por Abdclmelic en 1005 habia servido para contencr liquias de las santas virgenes Nunilo y Alodia. Entre la ornamentaci6n cirada, aparccen leyendas en caracteres cuficos que se refieren a la ocasi6n � I de la creaci6n de esta pieza. Importantisimo era el tesoro de la catedral de Pamplona, :llgo disminuido por desgracia; el Relicario del LiRIIlI1n Crucis es obra de orfebrcria del siglo xv, labrada por orden de Carlos el Noble para la conservaci6n de la reliquia citada, que le habia sido envia­ da a fines del afio 1400 por el ernperador de Constantinopla Manuel Paleo­ logo; e.te relicario esta constituido por un templete g6tico de planta de cruz latina, con ·una· linterna en el centro, y que aparece enmarcado por gran arco angrelado, cuyos pies en forma de agujas sostienen unas un pilastras sobre las ·que se elevan scndas cruces de. esmalte. Flanqueada .. se levanta la gran cruz por cstas y sobre el vertice del arco mencionado, � I I CATEDRAL DE PM!PLONA. B!BLIOTECA central cuyos extremes tienen forma de Ilores. de lis, en el centro de las cuales, por una cara, el tetramorfos, y, por la otra, relieves con aparece angeles y filigrana, Esta cruz central se halla cuajada de pedreria. Otro relicario es el del Santo Sepulcro, de plata sobredorada, un bararnento apoyado sobre cuatro leones y encima del cual aparece una urna, un {In.gel que rnuestra a las Santas Mujeres el lienzo donde estuviera en­ vuelto el cuerpo de Jesus, ya resucirado y pequefias figurillas de soldados dorrnidos en torno al sepulcro ; tal escena est:'! encerrada, con gran sentido espacial, a pesar de su rcducido tamafio, en el ambito cobijado por un tern­ plete, que remata en aguja sobre la cual se halla un angel. A las piezas citadas, se agrega la hermosa custodia del Corpus, obra plateresca a la que, en la epoca barroca, se agregaron dos angeles cariatides y un basa­ mento; los bustos de plata que representan y guardan reliquias de San Fermin, San Francisco Javier, Santa Ursula y Santa Marfa Magdalena; la corona de la Virgen, de oro rachonado de esmeraldas; un caliz gatico del XV; el Evangeliario robre el que prestan juramento los obispos "iru­ fieses, con texto sobre vitela del XIII Y tapas de plata del XVI; la del an­ verso representa a [esus bendiciendo y circundado por el tetramorfos ; lao del reverso, la Crucifixion; ambas escenas centrales aparecen en relieve sobre un fondo ornamental cuyo valor se acrece en los marcos adornados ,,)7 SAN CERNIN: CAMPANARIOS Y CUPULA DE PA�(PLONA, IGLESIA PARROQUIAL DE LA CAPILLA DE LA VIRGEN DEL CAMINO con orlas de grutesc6s motivos renacentistas, Entre las cosas inte­ y otros resantes q-ue pueden admirarse la catedral de Pamplona, mencionaremos en recarna­ tam bien la indumentaria : frontales, capas, tejidos, brocados 'y hierro' coon visera, cuya dos de oro, de los siglos xv a XVlIl; el 'casco' de Navarra Carlos II el "Malo, Merece una propiedad se atribuye al rey de 'visita labiblioteca de la catedral, construida en 1761 y ornamentada al gusto rococo. El Archivo tarnbien es digno de interes por los docu- mente originales que conserva. , AI abandonar la catedral, conternplemosla aun en alguno de sus as­ el lado norte, destaca el raset6n de traceria flami­ pectos exteriores; en' arbotantes que van al encuentro de los. em­ gera, y .tambien la serie de - pujes de la nave central, siendo de lamentar la falta de los pinaculos, ser restaura­ desaparecidos .con motivo de' una explosion y que podrian abside a cuyo .lado vemos la dos; por el lado - oriental se alza el mayor' masa de la capilla Barbazana, al este del claustra as! como el inmediato torre6n del cabildo, que data del siglo XII, de San Saturnino, �,EI templo dedicado a estesanto, Iglesia parroquial . tam bien denominado San Ceruin fue construido en la segunda' rnitad del PAMPLONA.· CAMPANARIOS DE LA IGLESIA DE SAN CERN IN siglo PA�.fPLONA. SEPULCRO DE MARTiN CRUZAT Y PORTADA PRINCIPAL PORTICO DE LA IGLESIA DE SAN CERNIN EN EL XlIJ, sobre el emplazamiento de otra iglesia anterior, rornaruca, edi­ I ficada entre los afios 1180 y 1200, la cual, de tarnafio aproximadamcnte igual a la mitad del edificio ulterior, se hallaba en el lugnr que ahara corresponde al cora y capilla del Santo Cristo de San Cernin. Aquel templo rornanico tenia una, tal dos torrecillas con escaleras de ca­ vez racol; cuando resulto insuficiente, se la iglesia que ahara vemos, proyecto a la que algunos afiadidos posteriores a la Edad Media han desfigurado bastante. En su momento, ofred a el aspecto de una importante fortaleza, como es el caso de bastantes iglesias g6ticas, flanqueada por las dos gran­ des torres de planta cuadrangular que ahora vernos, pero que terrninaban en un coronarniento de almenas, en vez de los cirnborrios, con troneras para la visi6n y defensa. Este templo, que es la primera parroquia de Navarra en antiguedad y valor hist6rico, se halla hacia el centro de la ciudad y posee dos fachadas. La que da a la calle Mayor esta pintada de gris y tiene cinco grandes arcos ojivales lisos; el del centro es la puerta de entrada y los otros tienen verjas de hierro. El cuerpo alto avanza sobre una imposta de poderosos modillones con cuatro ventanas ojivales, Por la ojiva central ya cirada se penetra en un vestibulo de _ 40 I l 1 PAMPLONA. PORTICO planta DEL cuadrada y tras DE ENTRADA CAMINO, EN cuatro E LA INTERIOR IGLESIA gradas se DE DE llega a LA la CAPILLA SAN CERN IN puerta DE LA principal, VIRGEN que aparece bajo un apuntado, de dos metros de luz en su base, flan­ arco queado por seis baquetones con sus correspondientes colurnnitas y arch i­ voltas ; los capiteles muestran ternritica figurativa en la que 51': des­ arrollau los asuntos siguientes : la Anunciacion, la Visitacion, la Natividad, la Hulda. a Egipto, la Cruz a cuesras, el Descendimiento, la Resurrec­ cion y la Bajada al seno de Abraham. En el verrice del arco se halla representada la Crucifixion, y en el Tirupano existen dos zonas con escul­ tura policrorna : en la de la parte superior est.i el Salvador con dos Santos a. ambos lados ; en la inferior hay ocho arcos oji vales con figuras en re­ lieve. La otra fachada, que da a la calle de la Campana, es un gran lienzo de sillarejo vertice de doble vertiente y una espadafia que con un tiene dos arcos. A la derecha de la puerta, que esta f1anqueada por dos _l. estribos, hay dos antiguos lucillos sepulcrales de arco apuntado. EI inte­ rior del temple es descrito por Leopoldo Torres Balbas como nave que consta de dos tramos con bovedas sexpartitas y que terminan en el este un abside con semidecagonal del misrno ancho. EI lado central es mayor que los restantes y en el y en los inmediatos hay capillas hexagonales. _ 41 PAMPLONA. B6vEDAS DE LA IGLESIA DE SAN CERNIN Existen dos cuadradas y sobre elias se alzan las torres; las tres capi­ orras lias del acusan centro al exterior su forma poligonal. Las b6vedas de la cabecera se elevan a 25.50 metros de altura; la anchura de la nave es traceria. de 15.30 metros. El abside posee un hermoso ventanaje con bella Es de larnentar la perdida del claustro que poseia este ternplo, construido a principios del xv y que tuvo que ser demolido en 1756 pues amenazaba con los materiales del mismo se edific6 la capilla de la Virgen ruina; .. . del Camino. La estructura mencionada precede del g-6tico de la Isla de Francia, bus­ candose en el estilo una maxima simplificaci6n que Julio Altadill puso de relieve al referirse a este templo notando que en el no existen com­ tiende a la gran­ plicaciones ; sin columnas, arbotantes ni botareles, deza y la elegancia de la sencillez. Once grandes ventanales de traceria permiten la iluminaci6n del interior de esta iglesia, tres de los cuales se hallan el abside, otros tres dan lui al· presbiterio 0 capilla mayor, en otros dos las primeras capillas laterales; los restantes iluminan la ca­ a tiene pilla del Santo Sepulcro y el coro. Menos esta ultima ventana, que vidrios incoloros, todas las dernas poseen vidrieras policromadas coli re­ presentaciones hagiograficas, si bien son de factura moderna. El altar mayor tuvo diversos retablos a 10 largo del tiernpo y parece ser que ninguno . logr6 una adaptacion profunda, puesto que hubieron de substituirse. Entre � , 42 !- a :s I. 0 a n s- 0 I- � I- ra :S r, a- ie e- ir 10 re PAMPLONA. CABECERA DE LA IGLESIA DE 'SAN CERNIN 43 lascapillas de San Cernin, citaremos las de la Santisirna Trinidad; la de la Purisima ; las de las Almas, San Antonio y Santa Catalina; las de San Jorge y Santa Ana; finalmente, la del Santo Cristo. Entre los sepul- eros notables que deben citarse estan los slglllentes: de los Cruzat (SI- glo XIII); de don Martin Cruzat, llama do eI Rico (t 1432), que contri- buy6 a la construcci.6n del c1austro de San Cernin y que representa al Senor acogiendo el alma del finado; de los Belanza y Arnoravid (siglo XVI); Eu.a (xvu), etc. Para rerminar, mcncionarernos cl interesanre bajorrelieve que se halla en el muro del lado norte y sabre una pequefia ojiva que hace de entrada "a una capillita abierta en ese lugar, escultura que re­ presenta la fi.gura de un caballero arm ado embraz ando su lanza y cabalgando sobre corce! ricamente enjaezado. EI caballero lleva el ernblema de Ios cruzados en el escudo y en la banderole. La tradici6n ve en este relieve la figuraci6n de Teobaldo II, que acornpafio a su suegro San Luis a Tierra Santa. Frente a la puerta clel norte del templo se abri6 el muro para clar paso a la capilla· de la Virgen 'del Camino, construida en la se- guncla mitad clel XVIII. La planta cle esa capilla es de cruz latina y el estilo de la misrna es neoclasico ; sobre cuatro pilastras se eleva la cupula. Con- tra el retablo dorado destaca la imagen cle la Virgen clel Camino, efigie cle ni·nglill valor artistico que causa efecio por los ador nos y plata que la recubren. Esta capilla fuc inaugurada en 1776: Iglesia ·parroquial de San Nicolas. - Este temple es de transici6n en­ tre el rornanico y el gotico; solamente las naves laterales pertenecen al primer estilo de los citaclos y conservan la b6veda cle cafion. Tomas Biu­ rrun, en EI arte romdnico ell Navarra, sefiala que la iglesia a que nos referimos, como otras diseminaclas por la regi6n navarra, es represen­ tativa del tipo de construcci6n libre, emancipaclo de la tutela cle las grandes 6rclenes moruisticas. Data la parroquia cle San Nicolas de cornien­ zos del siglo XIII y tiene un aspecto cle fortaleza justificaclo por las luchas inrestinas que en aquel entonces tenian lugar entre los distinios barrios de la capital irufiesa. Mas parece, real mente, un castillo que una iglesia, en 10 que al exterior respecta, con sus rnatacanes y torreones, la reeia so­ lidez de la estructura. Transcribe el autor citado la descripcion de Ma­ c1razo, en el volumen III de la guerra cle los Barrios, que copiamos literal­ mente: «San Nicolas, iglesia cle epoca marcadamente rornanica, restauracla y clesfigurada con sucesivas adiciones hoy muy y retoques. Su interior es de tres naves con b6vedas ojivales en la central, sustituidas a las prim i- � tivas, que serian probablemente de medio cafion, actual mente con nervios de sencilla y pur� cruceria del siglo XIII; las naves laternles conservan sus bovedas antiguas, con sus zunchos de tramo en tramo. Las eolumnas sobre que voltean los arcos no siempre arrancan del pavimento; las cle las naves menores aparecen entregadas en el muro 0 en el sin respectivo pilar, llegar al suelo. Hay crucero y absidc poligonal, de proper- ciones relativamente pequefias, con tres pianos, perforados por esbeltas ventanas "ojivales de sencilla cresterla, divididos y fortalecidos con cs- tribos exteriores. Tambien en esta construccion es hoy el costaclo norte el mas interesante por el aspecto cle fortaleza que presenta, porque la puerta se halla defendida por un parapet» con ocho matacanes, el cual 44 PAMPLONA. EXTERIOR E INTERIOR DE LA IGLESIA DE SAN NICOL�S enlaza los dos cuerpos salientes del crucero y de la torre. EI cuerpo del crucero lleva una gran claraboya circular, y la maciza y corpulenta terre muestra haber estado coronada de almenas y matacanes. La puerta de entrada rernetida entre ambas moles, prcsenta lin arco apuntado con do­ ble archivolta y capitelillos decorados con delicado follaje de esrilo ojival, La puerta del hastial, 0 sea, la de poniente (porque tanto este templo como el de San Cern in estan orientados por su cabecera 0 abside, C01110 casi todos los de la Edad Media), es rambien apuntada y abocinada con cinco gruesos toros concentricos y fajas resaltadas, y menudas labores, decorando el fondo entre toro v toro. Sobre ella hay una ventana de ros�ton con tracer ia geometrica de la primera consrruccion rornanica, pro­ tegida por un grande y robusto area apuntado que hace ernpujc contra la maciza torre del costa do norte y contra un fuerte estribo del costado sur. En la fachada del Mediodia ya no hay puerras, solo se ve la clara­ boya que tenia en 10 alto, mirando desde el pasco de Valencia por en­ cima de las vulgares construcciones arrimadas modernamente a su l11UrOl). Corrige Biurrun esra descripcion aclarando que las puertas del templo son tres, una en el lado norte y de mayor caracter rornanico, integrada por dos columnas exentas provistas de sencillo capitel ; otra en' el Jado opuesto, integrada por tres columnas de don-de parten gruesos toros; y la del hastial, de mayor monumentalidad, con colurnnas exentas en las jam­ bas, las cuales reciben dos arcos baquetonados que -dan lugar al intraCT6s 45 PA�fPLONA. EXTERIOR E INTE!UOR DE LA· CAPILLA DE SAN FERMIN EN LA IGLESIA DE SAN LORENZO de la primera archivolta y, a derecha e izquierda, cinco columnillas empotradas en los codillos. La torrecilla cilindrica y los castilletes de los angulos del torreon proceden de ·una restauracion bien realizada puesto que devolvio al templo mucho de su peculiar fisionornia. Otras iglesias parroquiales y edificios religiosos. _:_:_ Citaremos en primer terrnino. la iglesia parroquial de San Lorenzo, situada al final de la calle Mayor y cerca del paseo de la Taconera. Este edificio es, en su interior, una gran nave de factura neoclasica, de escaso rnerito artistico. Mas valor tenia la antigua 'fadiada de estilo barroco, desaparecida y substituida por otra de construccion y caracter moderno, e inferior' sin duda. .Tarnbien : : de la epoca barroca es la gran capilla de San Fermln, con la efigie del patrono de Pamplona. situada al 'Iado este de la' Epistola de la parroquia que cornenrarnos, cuya planta es de cruz griega con una gran cupula " central que acusa al exterior su estructura ; tiene vidrieras modernas la parroquia de San y un templete del pasado siglo. Primitivamente, Lorenzo tenia como otros templos de Parnplona.: un .caracter .rnilitar sur­ . gido de las circunstancias, que 'en este caso se perdio con las 'sucesivas transformaciones del edificio, exigidas por el cambio de gusto 0 por el estado de la fabrica. Una gran torre militar guarnecfa su lade oeste 46 PAMPLONA. RETABLO DE JUAN DE ANCHETA EN LA IGLESIA DE SAN MIGUEL 47 y de ella no quedan ya ni vestigios. Otra parroquia es la iglesia de San Agustin, pero carece de valor arqueologico y artisrico. La basilica de San Ignacio se levanta en el lugar donde existio en tiernpos pasados el Castillo, fortaleza que adquirio celebridad con motivo de la invasion de Navarra por el ejercito frances, en la cpoca de Carlos I, siendo su defensor Inigo de Loyola, eI cual cayo herido al foso a consecuencia de los disparos de.la artille.ria enemiga, suceso que motive su conversion I e, indirecramenre, dida Iue i\laugurada la fundacion de en ' la Compafiia de el afio 1624, siendo de lamentar que las Jesus. La basilica alu­ ! I exigen­ 1 cias de una reforrna urbana hayan mutilado este edificio reduciendolo considerablemente; en la actualidad su interes' radica en el recuerdo historico y no en el valor arquitectonico de la fabrica. Debernos mencio­ nar tarnbien la iglesia de Santo Domingo, con su retablo renacentista; la parroquia de Santo Andia, situada detras del de con vento Descalzos, dedicada a una imagen de piedra que por su tamafio recibe el nombre citado, ya que Santo Audia significa en lengua vascuence Santo Grande y diversos conventos como los de Agustinas, Carrnelitas, Dorninicas, etc . .La iglesia de San Miguel, de reciente construccion, debe citarse en • atencion .ai admirable retablo procedente de la catedral, que tiene en su altai mayor. Es obra de [uan de Ancheta, natural mente de esrilo resco. Esta plate­ cornpuesto por cinco .calles ; mas alta la central que las dos . de derecha e izquierda y mayores cstas que. las dos de sus lados, por 10 cual el disefio tiene en su parte superior forma de Ironton, embellecido con figuras y pilastras co III 0 remate. En la calle central, sobre el sagrnrio, de abajo arriba, vernos la Asuncion de Maria, San Miguel Arcangel y la Crucifixion. En las diez composiciones de las laterales, hay escenas del Nuevo Testamento 0 figuras aisladas de personajes sacros. La predel a csta constiruida por relieves de menor tamafio que representan pasajes de la Pasion y figuras aisladas interrnedias. Dobles columnas con teles corintios separan las calles entre si, Tan valiosos son en este retablo capi­ el disefio general y la estructura arquitectonica como su decoracion figura­ tiva. No nos detenemos en el estilo de la obra de Ancheta por referirnos a el en otro lugar de este mismo libro. 48 PAMPLONA. ARCHIVO DE NAVARRA II! EDlFlCIOS CIVILES No .abundan en Pamplona '105 edificios civiles de primer orden. Sin embargo, debernos mencionar algunos como eI Palacio de la Dipuracion, edificio del pasado siglo, cuyas obras se terminaron en eI afio 1847, debien­ dose aI .arquitecto jose de Nagusia. Son dignos de .visita en este palacio la capilla dedicada a San Francisco Javier, eI salon de sesiones de la Dipu­ racion, en eI que se conserva un fragmento autentico de la cadena de Las Navas y, especialmente, el denominado Salon Regie, de estilo rena­ cimiento, debido al arquitecto Maximiano Hijon ; rnedallones decorativos con alegorias, esplendidas pinturas entre las cuales destacan las debidas al pintor catalan .joaquin Espalter, enriquecen dicha estancia . . En la Diputacion •. de Pamplona se guard an 'GOS pinturas de Goya (1746:1828), correspondientes a su epoca de madurez. Una de elias es acaso el mejor de los retratos masculines que eI autor de la Maia desnuda pintara. Es la efigie de cuerpo entero del Marques de San Adrian, fechada en 1804, entonada en matices claros .contra fondo obscuro, debiendose notar la admirable elegancia de! dibujo y .la -suavidad del acorde crorna- 49 PA�!PLONA. D1PUTACION. RETRATO DEL MARQUES SAN ADRIAN DE (1804) POR FRANCISCO DE GoYA 50 PAMPLONA. DIPUTACION. DETALLE DEL RETRATO DEL REY FERKANDO VII (1814) POR FRANCISCO DE GOY A 51 PAMPLONA. ARCHIVO DE NAVARRA. MINIATURA DEL LIBER REGALlS (SIGLO XIV) tico, La otra pintura es un retraro de Fernando VII m.is formu­ la-rio (1814), y frio en su ejecucion. El Archioode Navarra es un gran edificio rnodcrno de tendencia neoclasica en cuanto al estilo; es irnportante por su biblioteca en la que se conserva gran nurnero de documentos valiosos, tales como reales, bulas plomadas, codices miniados, autografos cartas de A personajes historicos. estacoleccion pertenece, entre otras piezas de sumo interes, el Libel' Regalis, ceremonial "de la corte de Inglaterra, que data de fines del si­ glo XIV, ilustrado can bellas miniaturas, Tarnbien hay en el Arch.ivo de Navarra algunos recuerdos historicos, como cl caliz esmaTtado que el rey Carlos III el Noble regala a la Virgen de Ujue, el sable de oro los ingleses regalaron al .general Mina. Entre la serie de que docurnentos con­ servados, citaremos los registros de la Nobleza navarra. El palacio llama­ do del Virrey, hoy Gobierno Militar, carece de valor artistico y 10 men­ cionamos en atencion al magnifico escudo imperial de Espana que apa­ rece en su portada. En cuanto al Avuutamicnto, es tina construccion barroca con dos pisos sabre el de la planta y un tercero mas reducido en el hastial, ador­ nado con una balausrrada de piedra y tres esculturas aleg6ricas situadas, dos en los extrernos de la fachada, sobre unas grandes volutas, y otra 52 PAMPLONA. CAMARA DE COMPTOS en el vcrtice delpequefio Ironton que corona el edificio; a ambos lados de esta central aparecen dos campanas· y dos leones rampantes figura con sendos escudos heraldicos. Otras dos estatuas alegoricas flanquean la portada en arco de medio punto. EI Palacio de [usticia es un edificio moderno, cuya primera piedra se coloco en el afio 1890; debido al ar­ qui tecto Julian Arteaga, es de planta irregular y en su construccion se combinan la piedra y el Iadrillo. El grupo escultorico que corona el centro de la fachada principal, v que representa la Justicia y la Ley, fue cincelado por cl escultor catalan Enrique Claraso Daudi. El edificio civil mas valioso de Pamplona es con seguridad el de Ia Camara de Com ptos, dedicado actualmente a archivo, y una de las cons­ trucciones mas antiguas de la capital irufiesa, en el cual hay parte que data del afio 1364, fecha en que el tribunal de ese nombre fuera Iundado por el rev Carlos II eI Malo. Declarado monumento nacional en 1868, esta al cuidado de la Comision de Monumentos Historicos y Arristicos de Navarra. Diversos palacios de nobles navarros embellecen las calles de la ciudad y contribuyen a la arnbientacion general de la misma. Entre elias, mcncionaremos los edificios del conde de Guendulain, del baron de Armendariz, y de las familias Antillon, Ezpeletay Vesolla. En nuestro recorrido por las calles de Pamplona, habremos tam bien de admirar tres 53 PAMPLONA. FUENTES PROYECTADAS POR LUIS PARET EN LA PLAZUELA DEL CONSEjO Y EN LA NAVARRERIA (SIGLO XVII) [uentes disefiadas .por Luis Parer, de gusto neoclasico ; las encontraremos en la plaza de Recoletas, en la del Consejo, y en la callc del Carmen. Datan del afio 1788 y presentan en su estructura resabios del gusto por los ernblernas, que tanto influenciara la ornarnentacion y la ilustraci6n de libros en los siglos XV! a XVilL En la primera de las citadas, hay un bello escudo de la ciudad y un jarr6n que sirve de remate. La segunda tiene como coronamiento un Eros marino, ·con los atributos del tridente y el delfin. La tercera es ITI1 primer cuerpo y parte de los dos de encima antes de su falle- . t cimiento en 1580 -. Los trabajos se reanudaron en 1590 por BIas de Arbizu y, a Sid muerte, terminaron la obra Juan de Cam bray y Lope de Larrea, ya en los ultirnos an os de! siglo. 164 VALTIERRA. RETABLO MAYOR (SIGLO XVI) DE LA IGLESIA 165 TUDELA. PUENTE SOBRE EL Rio EBRO Tudela Tudela Considerada con justicia como la segunda ciudad de Navarra, constituye real mente un lugar privilegiado en el que las obras del arte, los recuerdos historicos ambiente forman un todo indestructible y el dorado de alta significacion espiritual. Situada al este de los montes de Cierzo, se ha11a a la orilla derecha del rio Ebro, sobre el cual posee un 17 arcos grandes, de puente de piedra, de 370 metros de longitud, con origen romano. La abundancia de vicisitudes historicas de esta villa se debe en partesu extraordinaria situacion geografica, ya que constituye a una cabeza de puente, con el pararno de las Bardenas separan­ especie de dola de la Navarra propiamente dicha. De este modo, se adentra entre la" region soriana y el reino de Aragon, 10 cual, dada la historia de estas a la fron­ iiltimascornarcas, presuponia que Tudela se mantuviese ligada tera arabe, 10 que explica la importancia de la moreria y juderia en esa plaza, avanzada ante las expansiones de Burgos y Pamplona. En el afio 1114, -Rotron, conde de Alperche, la conquisto obedeciendo ordenes del rey el Batallador, pero, mientras Tudela se mantuvo bajo Alfonso reyes navarros, mostro fiel al original complejo en que se desenvolvio se su existencia; los judios fueron expulsados de ella a finales del xv, sin Tudela embargo, los moros vivieron en su recinto hasta entrado el XVI. presencio el nacimiento y muerte de Sancho el Fuerte, vencedor de las Navas de Tolosa; en el siglo XIIl, sostuvo el sitio de los aragoneses; en 1512 se resistio al duque de Alba, siendo la ultima plaza navarra .que se entrego a los Reyes Catolicos, Al referirnos a los monumentos, hem os de citar en primer lugar, no por su importancia, sino por su relacion con algunos hechos de los que acabamos de aludir, al castillo-palacio de San­ cho el Fuerte, del cual solo quedan en la actualidad algunas paredes, por la obra destructora del tiempo y de los hombres. Databa de muy antiguo, 166 CATEDRAL DE TUDELA. PORTADA DEL JUlCIO de la epoca en que los sarracenos dominaban en la ciudad, es decir, de de triple linea de murallas se alzaba la los siglos VIII al x. Dentro su Torre Mayor; de exterior severo y algo tosco, interior poseeria en su cambio galas y esplendores de los que no resta ni el recuerdo. Entre los monumentos desaparecidos 0 serniderruidos, hay que citar las numerosas ermitas que Tudela poseia, como las de Nuestra Senora de Loreto, Mis­ manes, Mosquera, Santa Margarita, Santa Barbara, San Miguel Arcangel, Santa Eulalia, Santo Domingo, San Marcial, San Julian, San Babil, San 167 \ J CATEDRAL'DE TUDELA, DETALLES DE LA PORTADA DEL JUIClO �, I Gregorio y San Miguel de Afuera, las cuales prosperaron principalmente t entre los siglos XII a XVI. Pero no to do en Tudela son ruinas 0 memorias del pasado. Entre las creaciones arquitectonicas que brillan aun en el presente con toda la fuerza de su estilo y de su valor artistico, citarcmos en primer lugar la care­ dral. EI templo actual procede de la epoca de Sancho el Fuerte (1194-1234J, si bien algunas obras se ejecutaron en los rein ados subsiguientes. Pero tal construccion se acornodo, segun el conocido uso, entre los restos de una Mezquita Mayor, en atenci6n a cuya importancia transcribimos 10 que dice Manuel Gomez Moreno, en Ars Hispaniae III: «Es la presenracion mas rica en 10 decorativo que tenemos del arte arabe del IX. SU iniciativa debe atribuirse a Muza II senor de Tudela, el mismo que ampli6 la Mezquita Blanca de Zaragoza en 856. Subsisten modillones del alero de la mezquita, una ventana con arcos gemelos de herradura cortados en una sola pieza y columnilla con capitel de hojas picudas y cauliculos. Subsiste una columna completa, un capitel grande y otros menores, de orden corintio simplificado, un tablero (jamba?) con esvasticas, segun modelo cordobes ; todo en caliza fina. Coronarian la mezquita almenas dentadas, hechas en alabastro gris, Asimismo, los aludidos rncdillones formando 4 a 5 rollos enfilades en curva concava 0 en linea oblicua, fin­ giendo roleos con desarrollo vegetal l11UY estilizado por sus caras late­ rales. El adorno va tallado a biseles con tallos hendidos, hojas lobuladas, cogollos y rosetas con variedad de composicion inagotable, conforme a 168 J 1 CATEDRAL DE TUDELA. PORTADA NINO LATERAL EN EL E IMAGEN· INTERIOR DE LA VIRGEN CON EL canon bizantino, absoluramente de acuerdo con el dovelaje de la puerta». Dicha mezquita, al ser conquistada Tudela por el conde de Alperche, paso al culto cristiano con el nombre de Santa Maria la Mayor y categoria de colegiata; hacia 1168 siendo prior don Forton se adquirieron casas de su alrededor para ampliarla convenientemente. La llamada Puerta del J uicio se levantaba hacia 1200; y en 1204 se consagraba su altar mayor. Las obras del nuevo temple catedralicio se verificaron con irregularidad, pues pueden apreciarse diferencias estilisticas ; por ejemplo, la arquitectura del crucero es mas avanzada que la de la cabecera. Como sefiala Leopoldo Torres Balbas, las partes altas de la nave mayor son obra indudable de un maestro experirnentado en la construccion gatica, que redujo los gran des espesores de las zonas bajas y abrio ventanas de relativa anchura, con maineJes y tracerias. La ultima b6veda construida data del reinado de Teobaldo II, cual 10 muestran las flares de lis del escudo de este, que ornamentan la clave de tal boveda. 169 + CATEDRAL DE TUDELA. INTERIOR DE LAS NAVES f70 CATEDRAL DE TUDELA. INTERIOR DESDE EL CRUCERO 171 < Enresumen, este edificio de reducidas dimensiones':':_ 62 metros de longitud por 42 de anchura y 23 de alto con categoria de catedral, debe r-r-: considerarse como .de 'transicion, del romanico al gotico; es decir, perte­ neciendo al grupo en 'que encontramos la nave mayor de la .iglesia de Hirache, y los templos de Fitero, La Oliva e Iranzu, todos los cuales se' sefialan por la magnificencia de las plantas. Street adscribio la catedral de Tudela al estilo severo de las catedrales catalanas de Tarragona y Lerida, a las cuales se anticipa en su coristruccion romanica en cuanto a los ele­ mentos de sustentacion y por la disposicion de la cabecera; oj ival por el sistema de las bovedas, las proporciones y el estilo de los ventanales, Ahora bien, la yuxtaposicion de cstilos no termina en estes, pues, como veremos hay en el angulo noroeste del edificio una gran torre de ladrillo, de gusto grecorromano. Otras intrusiones las tenemos con las capillas del Espiritu Santo y de Santa Ana, barrocas en su totalidad, que ocultan la nave de aquel lado y parte de la nave central. La planta del templo es de cruz latina, con tres naves y otra de crucero; la cabecera posee cinco absides, semicirculares los tres del centro y cuadrados los dos de los ex- tremos, Todos los arcos son apuntados, sin rnoldear 0 con sencillos ba­ quetcnes. Lis bovedas, como antes aludimos, son deicruceria, sin arcos formeros. Sin embargo, los absides intermedios conservan bovedas de tipo rornanico : canon apuntado y cuarto de es£era. La fachada que-do incompleta; tiene un pinon, con, una gran rosa, flanqueada por dos torre­ cillas cuadradas con rernate octogonal y flecha maciza de piedra. Un te­ jaroz ornamentado con una hermosa greca sale sobre unos canecillos con representaciones animalisticas, dividiendo la altura del hastial en dos mitades y cobijando una de las joyas de la colegiata, en cuya considera­ cion vamos a detenernos, Esta es la llamada Puerta del Juicio, profunda­ mente abocinada, con sus ocho arcos apuntados sobre column as acodilladar con un timpano, hoy liso, pero en cuyas archivoltas se desarrolla gran materia escultorica, que si no colma' el tema presupuesto por el nornbre dado a esta portada, si da realidad a uno' de sus aspectos fundamentales: el resultado del Juicio Final, el castigo de los reprobos y el premio de los justos, segun el dogma cristiano. Las claves de las ocho archivoltas tienen representaciones del Agnus Dei, la Santisima Virgen, un angel, un martir, un rey, un obispo, otro rey, y la figura. de un personaje sin identificar, Los relieves que se hall an a derecha e izquierda de las claves, descendiendo 'por los arcos- respectivos hasta los capiteles de las columnas de sustentacion, son' en con junto 114, es decir, 57 por cada lado. Frente a la puerta, esto es, mirandola, aparecen a la izquierda los relieves de la Resurrecci6n y de los justos, y a la derecha los que relatan, descriptiva­ mente y con lujo medieval, el horror de los condenados. Cada dovela tiene sus correspondientes figuras, dos por 10 general, solidamente escul pi. das en un estilo austero y recio, dotado de intensa expresion, aunque no � desbordante. Es de lamentar la ausencia de decoracion escultorica en el. timpano ; en cambio, la hay figurativa en Tos capiteles de las columnas de sustentacion ; alli se representa la creacion de Adan y Eva, el pecado I' original, la expulsion de los primeros padres del Para ISO, etc. Esta puerta, del siglo XIII, corresponde escultoricarnente al rornanico tanto como al \ 172 I t CATEDRAL DE TUDELA. RETABLO MAYOR (SIGLO XV) 173 t CATEDRAL DEL DE TUDELA. DETALLE DEL RETABLO MAYOR Y COMPARTIMIENTO RETABLO DE,.LA VIRGEN DE LA ESPERANZA Otras interesantfsimas creaciones de escultura encontramos en los g6tiCQ. y en los del claustro los que luego capiteles del interior del" ternplo a nos referiremos. Vamos a glosar ahora cuanto de interes se halla en el interior del templo, comenzando por la capilla mayor, alojada en el abside central. las J unto a la pilastra de la derecha, se encuentra la mas admirable de esculturas en piedra que posee la catedral: imagen de la Virgen que puede fecharse hacia 1200; hieratica y bizantinizante, fue tall ada a modo de altorrelieve, la fluencia de ritmos ondulantes desciende en el plegado con esa suavidad y dureza integradas que caracteriza las mejores obras del estilo, El Nino aparece centra do en su regazo. En el fondo de la capilla mayor se ve el retablo pintado sobre tabla, entre 1487 y 1494, por Pedro Diaz de Oviedo. El estilo de este avanzado pintor presenta una innegable conexi6n con el arte de Bartolome Bermejo, la personalidad mas impor­ tante del g6tico terminal, en las postrimerias del xv. Las cornposiciones del retablo corresponden a las escenas del Nuevo Testamento siguientes, de izquierda a derecha: Nacimiento de la Santfsima Virgen, Presentaci6n en el Templo, Anunciaci6n, Visitacion a Santa Isabel, Nacimiento de Jesus, Epifania, Degollaci6n de los Inocentes, HUlda a Egipto, Purificaci6n de Nuestra Senora, Dormici6n de la Virgen, el judie [efonias y la Asuncion. En la predela : Pilato, la soledad de Marfa, el Ecce Homo, la Magdalena En el y la Flagelaci6n. Bordean el retabJo las efigies de ocho profetas. 174 CATDRAL DE TUDELA. SEPULCRO DE MOSEN FRANCI.SCO DE VILLAESPESA, Y DETALLE DE LA SILLERIA DEL CORO centro delretablo se adicion6 ulteriormente la Asunci6n de Nuestra Senora, enescultura de Juan Bascardo, de 1606. Hemos de sefialar la colaboraci6n en este retablo de Juan Gasc6, el pintor navarro en Catalufia que trabaj6 des de 1500. Como curiosidad arqueol6gica e historica, indi­ caremos que, en· un meda1l6n del lado izquierdo, hay un trozo de las cadenas de las Navas de Tolosa, donadas a esta catedral por Sancho VII el Fuerte, rey de Navarra. El ara del altar esta soportada por piedras exor­ nadas de arquillos romanicos, A la derecha de la capilla mayor, se abre la capilla dedicada a San Juan Evangelista en la que aparecen dos sepulcros: el perteneciente al dean Sancho Sanchez de Oteiza, mas tarde obispo de Pamplona, con la yacente del finado en fino estilo g6tico; y la lauda que cubre la turnba de Ricardo Alexandre, can6nigo chantre de Tudela, con fecha de 1390. Al lado derecho de la capilla que acabamos de citar, se halla la de Nues­ tra Senora de la Esperanza, que, desde el pun to de vista artisrico, es la 175 CATEDRAL DE TUDELA. DETALLE DEL SEPULCRO DE MOSEN FRANCISCO DE VILLAESPESA 'Y RETABLO DE LA VIRGEN DE �A ESPERANZA 176 CATEDRAL DE TUDELA, ·CUPULA' DE LA CAPILLA DEL ESPIRITU' SANTO (SIGLO XlIII') , .J , •• mas valiosa de la caredral. Vemos en, ella' el monumento funerario de mosen Francisco de Villaespesa, canciller del rey de Navarra Carlos III el Noble, y' de su esposa Isabel de Ujue, fallecidos eI? 1421 y f4l� res­ pectivainente. Son' de. policromada y de' estilo gotico bqrgoiion, piedra, poseyerrdo esa elii'gincia de ,espiritual corresania que 'es la suprema carac­ teristica del· arte irradiado de Dijon. Por ctesgracia;' estas yacentes tienen algunas mutilaciones. Una gran obra pictorica se aloja en esta capilla, y es el retablo central', dedicado a Nuestra Senora de Ia Esperanza, que, con­ tiene escenas narrativas de Ta vida de San Francisco de- Asis, de San Gil ' el Errnitafio, de. [esus y de la 'Virgen, Jose Gudiol Ricart identifico el nombre del pintor- que ejecutara esta piez a, correspondiente al gotico in­ ternacional, mediante el analisis estilisrico y, el resto de inscripcion q,ue queda abajo, en el centro ,de .1,1 obra : AT ME PINTO. Dicho artista no es otro que Bonanat Zaortiga el .introductor del estilo internacional - en Zaragoza, cuya manera se caracteriza por la gran.' amplitud ritmica, el cuidado del detalle figurativo, ornamental y' ambiental, asl como por el realismo integrado en la gotica escenografia y seriiimiento del mundo, Este retablo se halla adeni4s en magnifico estado gracias a la restauracion verificada en cl. Fue ejecutado en el primer cuarto del siglo .xv a expen­ sas del canciller mosen Francisco de Villaespesa. En el lado derecho de esta misma capilla puede verse otro retablo, de menor importancia, dedi­ cado it Santa Catalina,' ignonindose su autor. Al lado izquierdo del arco 177 12 CATEDRAL DE TUDELA, ARCO DE INGRESO Y ALTAR DE LA CAPILLA DE SANTA ANA (SIGLO xvm) de entrada se encontraba una copia antigua, bastante buena, de un cuadro: . de Hyer6nimus Bosch que representa -el Juicio Final, hoy en .la sacristia. La verja que cierra la capilla tarnbien es digna de cita por ser obra . del siglo xv. Dos capillas barrocas suspenden la continuidad estilistica en la cate­ dral de Tudela y conducen al espectador a un clima espiritual imuy dife-. rente. El arte de la segunda mitad del XVII Y la primera del xvm carece en efecto de la severidad Y. seguridad que pueden comprobarse incluso en las mas avanzadas rnodalidades del g6tico, y se pierdcn en laberintos for­ males que arrancan de aquel sentimiento oceanico florido, plateresco v manuelino, si a esto se agrega la cooperaci6n del grandiosismo italiano en que desembocara el Renacimiento. Estas capillas tudelanas a las que antes nos referimos son la del Espiritu Santo, en el lado derecho del claustro, casi frente a la anterior. y la de Santa Ana, a la izquierda del ternplo, En .Ia primera de estas capiJlas vemos una recargada boveda, con radios de turgente flora, patti, y personajes sacros de declamatorias actitudes. Santos prelados emergen sobre un fondo concoide en las pechinas; flora a traves de los capiteles y figura's se derraman por los arcos y ,descienden a las Hay un retablo con colurnnas salom6nicas de estilo pla- pilastras. 178 CATEDRAL DE TUDELA. CUPULA DE LA CAPILriA DE· fSt.NTA ANA (SIC,LO XVI1H1 teresco y pinturas sobre tabla. La capilla de Santa Ana fue construida en el ultimo cuarto del XVII, pues, habiendose hundido en aquel' en-: � tonces la torre de la iglesia y construyendose otfa en su lugar, se dis­ puso un hueco para alojar una capilla dedicada a la patrona de Tudela, que se abrio al culto en 1725. El retablo, que data de 1737, se limita a: componer un marco a la efigie de la titular, que es escultorica. La deco-· racion general de la capilla y de su boveda pertenece .al rnismo' _espiritu) que la descrita del Espiritu Santo, coil gran numero de an,�eles y guir-' - _ " naldas. . ' Al lado derecho 'de esta capilla, encontrarnos la de la Dolorosa, cons­ truida a 'principios del siglo XVI a expensas de la familia Egiies, dedican-' dose entonces a la Visitacion de Nuestra Senora. Exornan la capilla el grupo escultorico que alude a esta escena del Nuevo Testamento y un Santo Cristo de tamafio natural, de autor tam bien desconocido. A la de-­ recha, situada ya coino 'capilla extrema, en. eI abside final del-Jade iz-. quierdo, esta la capilla dedicada a, San Martin, en la cual es digno de menci6n el retablo con escenas de la vida de ese santo, contratado en 1578' por el pintor zaragozano Pedro Pertus. AI lado de la citada, y' 'jOhrO a" la capilla mayor, esta la de San Joaquin, en la que no podemos describir nada que posea verdadero valor artistico. Pasando al 'coro,. nos referiremos la silleria, realizada por el escultor y tallista Esteban de' Obray ha­ : a cia 1519, la cua1 consta de dos ordenes ; el primero es una serie de ban­ quetas, eI segundo, otro de sillas ornamentadas. EI estilo de la obra es 179 CATEDRAL DE TUDELA. CORO de transicion goticoplatere�co, habiendo sid� costeada por el dean Pedro Villalon de Calcena. La verja que cierra el coro corresponde al Renaci­ mien to. En el trascoro hay una pintura mural al fresco, del siglo XVI, que representa la .Resurreccion de la Carne y el Juicio Final. De ignorado autor, debemos glosar la habilidad compositiva de que hace gala en estas escenas, su buen sentido de la perspectiva, particularmente graduada con el tamafio de las figuras y por las contrapuestas direcciones de los grupos. Tiene, sin embargo, mas caracter ilustrativo que documental. -En cuanto a las puertas secundarias de la catedral, son las de las facha­ das norte y sur, bastante simples. La primera es un arco apuntado, la se­ gunda .en arco de medio pun to, pero ambas tienen tres archivoltas sobre otras- tantas pilastras y una ornarnentacion geometrica de gran belleza. Los capiteles tienen ornarnentacion figurariva. Vamos a- referirnos ahora al claustro, sin duda el mas importante de la .region, en restauracion, desde 1942, debida a la Diputacion Foral de Navarra. Su planta constituye 'un armonioso cuadrilatero casi cuadrado, con jardin central desde el que se advierten los muros, ojivales ventanas y torres' de la catedral. En uno de sus lados se conservan elementos de la Mezquita Mayor de Tudela, a la que antes hicimos mencion, si bien hemos de sefialar que la mayoria de dichos componentes se hallan : actual mente en el Musco de Pamplona. Todos los arcos del claustro son de medio punto y se apoyan en columnas pareadas con geminos capiteles, 180 CATEDRAL DE TUDELA. EXTERIOR DESDE EL C1.AUSTRO ' ... ''';:_ .. .t.i:,� _�'t':' :�_�:�,.. , ;/:"ff..... ,�:;;"�.�"" t �1991 Estonte _