GUfA DE 'SEVILLA GUlAS ARTISTICAS DE ESPANA Dirigida. pc r lOSE GUDIOL RICART El texto de esta GUfA ARTfsTICA DE SEVILLA es original de JOSE GUERRERO LOVILLO GUlAS -"-t\RTISTICAS DE ESP� ���� SEVILLA Editorial ARIES FE D E RIC 0 M 0 NT A G -U D - BAR C EL 0 N A TODOS LOS DERECHOS DE PROPIEDAD, RESER V ADOS • Primera .aicion, '952 T.I/,m G.4(i'OI ANTONIO '}. ROVIRA - ROleI/o., 33' . T,llfo.o '56939 - BARCELONA .. VISTA GENERAL DESDE LA GIRALDA ' .. SEVILLA. POESIA, ARTE E HlSTORIA Bajo un _cielo calido, dense, inenarrable, envuelta en sus aires de Ie­ yenda y misterio.; y. bajo e:t>\ conjuro de su bello nombre, Sevilla, ciudad maravillosa, dilecta de grada, se abre al viajero enmedio de la campifia andaluza, en llanura esmaltada de olivos, naranjos y limoneros, alli una donde todo flor y todo es luz. El Guadalquivir canta, al cefiirla, su eter­ es na canci6n de agua, trasunto fiel de un destTno con aureolas de inmorta­ . lidad, y toda ella se envuelve en una de las mas densas atmosferas de embriaguez poetica que jamas pueda sofiarse. A caballo de una fama uni­ versal su nombre qued6 consagrado definitivamente para la Poesia, el Arte y la Historia. Consta que el nombre primitivo de la ciudad, Hispali es de raigambre iberica. Con los roman os el vocablo se latiniz6 y de la arabizaci6n Isbi­ liat se origirta el nombre actual. Es casi seguro que Sevilla fue de las primeras ciudades fundadas por los iberos que, procedentes de Oriente, vinieron a traves de Africa. Luego sedan los fenicios, griegos y cartagineses quienes, puestos en contacto con la naciente fundaci6n, desarrollarianrelaciones con diversa alternati­ sus va. Hacia el 205 a. de J. C. los romanos se aduefian de la ciudad. Con el Cristianismo Sevilla pag6 su tributo de sangre y con la monarqula vi, sigoda, su nombre se fija de una vez y para siempre en la historia de la cultura 'COn la famosa escuela isidoriana. Vendra luego la invasion de los arabes, y una cronica musulmana, el Ajbar Machmua, habla de Se­ villa como «Ia mayor y mas importante ciudad de Espafia». EI alza de la estrella de Cordoba oscureci6 fugazmente Sevilla, pero al derrumbarse e'l Califato se afirma su personalidad. Viene despues el eclipse de los almo­ ravides y la intolerancia fria de. los alfaquies y luego de nuevo la luz y la alegria con los almohades, en dias los sevillanos vieroncuyos surgir, maravillados, el prisma luminoso de que habia de llamarse La Ia torre Giralda. San Fernando, ganado su vez por el encanto de la ciudad a que habia conquistado, hace de ella la capitalidad de su reino y Ia elige .para su sepultura. En los rein ados siguientes, hasta don Pedro, pal pita en la ciudad la reconquista con la del Estrecho Tarifa. Cuando empresa y entran a reinar los Reyes Cat61icos en el ambito de la vieja mezquita habian surgido ya pilares y arcos apuntados de una grandiosa Catedral gotica, Las naos parten del puerto sevillano para surear el Atlantico hacia las Indias recien descubiertas y llegan galeones cargados de rique.zas. La Casa de Contratacion regula el trafico con las Indias en erigiendose centro de investigacion geografica y el Cesar Carlos V contrae matri-' monio el Alcazar, con una linda princesita portuguesa. Poco a en poco ,. se dibuja la Sevilla mejor, la de sus mejores po etas, la de las grandes apoteosis barrocas, la de los geniales pin teres y escultores. El roman ticis­ mo nos trajo luego la 'Feria de Abril, fiesta 'lie color, caballistas y toros bravos, que resucitaba tras un largo parentesis, puesto que 5U fundacion arranca nada menos que de don Alfonso X, un Rey Sabio y poeta, quiza ' en pago a que la ciudad le fue siempre fiel. Nos trajo tambien una Se­ villa recogida, familiar e intima, cuyo secreto entrafiable es su perfec­ , cion, color, su alegria y su su gracia, advierte en sus pla­ tal como se zuelas solitarias y reconditas, en el laberinto sinuoso de sus calles, siem­ pre propicias a la sorpresa; calles del barrio de Santa Cruz, con sus luces violeta en sus paredes .blancas por xlonde asoman palmeras y cipre­ ses; calles del barrio de San Lorenzo, por donde paseo sus suefios un Gustavo 'Adolfo Becquer adolescente; calles de la IMacarena, sonoras, alegres, con su olor de huerta : calles de Triana, con sus nostalgias mario neras. En todas ellas es frecuente la cancela de afiligranado encaje, otra invencion romantica, que deja entrever una magica vision de los patios en que el surtidor de alguna fuente rocia su aljofar sobre el verdor de las macetas. Esta es la Sevilla hoy dado una Sevilla muy que nos es contemplar, andaluza todavia, y la muy universal, a vez cuyo pasado duerrne con la quietud de las albercas de verde marco de mirto, espejos del cielo, y cuyo presente se funde de manera admirable con su pasado sin la tris­ .teza mortal de las ruinas. MURALLAS II MURALLAS Y PUERTAS dado debio de surgir en La muralla que hoy nos es conteruplar alrnoravid. La filiaci6n romana, que todavia algunos man­ plena epoca tienen, no resiste la mas leve crttica. Los earacteres de esta cerea se definen claramente en los restos que han sobrevivido a la destrucci6n. En el plano que mand6 formar el asistente Olavide en 1.771 se advierte su trazado completo y'eI ha ser­ vido de buena guia para establecer su trazado sobre un plano moderno, tal como acornete, por vez primera, al final de estas paginas, se Desde el punto de vista eonstruetivo, la muralla presenta una gran uniformidad, a la vez que una gran sobriedad decorativa, punto este La fabrica esta hecha a base que reforzaria su po sible origen alrnoravid. el ladrillo de de tapial de' argamasa, arena cal, y guijarros, empleandose en las bovedas y en las caracteristicas fajas ornamentales. EI extiende desde el Arco de la Macarena hasta [I] tramo que se siete la P.uerta de C6rdoba es el mas eompleto. En este espaeio hay 7 LA TORRE DE LA PLATA Y, AL FONDO, LA DEL ORO torreones cuadrados, casi con flanqueo igual a su frente, y uno octogonal. EI trazado general va haciendo infiexiones con objeto de reforzar su eficacia estrategica y asegurar firmeza. La mas su importante de estas torres esla que en el siglo xv se, Ilarno Torreblanca y desde el siglo pasado la Tia Tomasa. Es de planta octogonal, con dos pisos, acusando hacia el interior de la ciudad dOS ventanas de medio punto y al exterior saeteras. El primer cuerpe esta atravesado por el camino de ronda y se asciende al segundo. y a la terraza pOT una escalera dispuesta en' un macizo central. La barbacana 0 antemuralla, en todo que envolvia su contorno a la cerca, solo. es visible en este tramo de la Macarena. Ade­ mas de este sector, se eonservarr: otros en estado mas 0 menos ruinoso en el Jardin del Colegio del Valle, donde aun se 'mantiene en pie alguna torre; y de los Muros de los Navarros despues y Jardines de Murillo, donde hay otra torre, llegamos al recinto del Alcazar, donde, a causa de la importancia de 10 conservado, hay que detenerse. . [2] La muralla continua por el Callejon del Agua, con las acostum­ bradas inflexiones. Se conserva e1 camino de ronda y, por el, c'esde la epoca almohade, entraba el agua en la ciudad, 10 que justifica su 'ac­ tual nombre, Dentro de los Jardincs del Alcazar se advierte el entronque de la muralla general de ·Ia ciudad con la del Alcazar, en la llamada torre del Enlace. La muralla sigue la linea de la Galeria de 'Grutesco, donde abre una poterna y el postigo llamado del Privilegio y, al final, como un castillete avanzado, la Ilamada torre de la Cita. Nuevamente .. t TORRE DEL ORO 9 • el del en Callejon ' Agua y Irariqueada Cadenas en di- la puerta de las reccion hacia el Patio de Banderas, encontramos torreon una ba io un puerta acodada, de clara filiacion islamica. Comunicaba el sector del Alcazar con el barrio de la juderta. Se cubre con boveda esquifada de ocho patios y conserva sus quicialeras. El actual Patio de Banderas, con su aire de poetica placeta, no seria mas que el recinto de la Plaza de Armas del Alcazar. -Saliendo hacia la 'Plaza del Triunfo se advierte que las torres estan construidas en que estan piedra de las ca­ y desprovistas racteristicas almohades. Ello se debe a restauraciones cristianas. Pa­ fajas sada la Puerta de los Leones, un lienzo de muralla se dirige hacia el rio. Como restos de el se conservaba un torreon con restauraciones mude­ jares, que se denomina de Abdelazis 0 de la Victoria. Proximo esta un postigo del Alcazar, unico conservado, conocido hoy con el nombre de «Arquillo de Mafiara». Tiene un gran arco de herr ad uta enmarcado por su alfiz, pero su disposicion esta bien alterada, como 10 acredita su bo­ veda de cruceria de comienzos del siglo XIV. De este lienzo, [3] que finalizaba en el rio, no queda si;'o una torre intermedia, denominada de la Plata, de planta octogonal y reconstruida en epoca cristiana, segun revela su interior, donde se superponen dos­ estancias cubiertas con bovedas nervadas. Queda tarnbien la torre final, una torre tan famosa como la Giralda misma, la Torre del Oro, cuyo nombre traducci6n del que llevo en es epoca musulmana, Borg-al-dsayeb, y que el cronista Ortiz de Zuniga explicaba por su revestimiento exterior de azulejos dorados. La mando edificar, segun el «Quirtas», el gobernador almohade de Sevilla Abu-l-Ula, en 1220 0 1221, como torre extrema de una coracha y servia de defensa al puerto al cerrarse este mediante una cadena aferrada a la orilla en otra torre opuestaEs de desaparecida. plan­ ta dodecagonal y, como la muralla, construida de tapial de argamasa, con basamento y esquinas de sillerla. Tiene tres cuerpos, de los que el mas elevado es moderno, afiadido en 1760. El segundo, de ladrillo, tiene una notable decoracion a base de arcos ciegos ulnraserrucirculares, Iobulados y de herradura apuntada y algun pafio de lacerta. Lo interesante es su decoracion cerarnica en cintas verdes recuadrando los arcos, 10 que sig­ nifica una novedad. Hemos hecho un recorrido a 10 largo del contorno amurallado de Sevilla. Esta famosa cerca se desarrollaba en un perimetro de 6.000 me­ tros; tenia 166 torres, 12 puertas Y 3 postigos. De las puertas, a ex­ cepcion de una, solo conservan los nombres. Es la conservada la Puer­ se ta de la Macarena, si bien en una version dieciochesca. 10 MURALl.AS DEL ALcAzAR Y PUERTA DEL LE6N III EL ALCAZAR Y SUS JAR DlNES. [4] El aspecto exterior del Alcazar nos habla ya de su condici6n de verdadera fortaleza, edificada, como otros alcazares, aprovechando las po· sibilidades defensivas de corrientes fluviales. El de Sevilla se construy6 en. la explanada que determina el Guadalqu ivir y el Tagarete antes de unir sus agllas. LasCronicas musulmanas aluden insistentemente al Alcazar sevillano, relacionanrlolo con diversos acontecimientos historicos, pero los restos mas antiguos conservados no se remontan mas alia del imperio almohade. Del maravilloso alcazar de los abbadies, elevado en el mismo lugar que estrofas el Alcazar actual, no queda sino el recuerdo dolorido en las elegiacas que el rey Mutamid compusiera en' Agmat, asi como algunos rotos capiteles califales 'aprovechados en su construcci6n. EI Ilamado Alcazar sirvio de residencia a los taifas y a los Viejo almohades y, despues la conquista cristiana, a Fernando III, Alfon­ de so X, Sancho Fernando IV y Alfonso XI;' su ambito seria el que' IV, ocupan unas casas del Patio de Banderas, la Sala de la JlIsticia, en el Patio de la Monteria, y el los desaparecidos Palacio del 1}peadero con Yeso y Cuarto del Caracol , En el sudoestede este nucleo el rey Don Pedro construye el Alcazar fundamenta­ nuevo que lleva su nombre. A partir de entonces, las obras les se hacen en tiempos de Juan II, los Reyes Cat6licos y Carlos V. Luego el inevitable de derribos ruinosos incendios, rerremotos y el de capitulo y II RESTOS DE LA MURALLA ALMOHADE EN EL INTERIOR DEL ALCAZAR las desacertadas restauraciones, culmina la realizada que en reinando Isabel II (1854-1857). Entrando par la Puerta de Leon se advierten restos' de la muralla almohade, can afiadidos ornamentales posteriores. Una a la. pequefia puerta izquierda conduce a la Sala. de la [usticia, situada entre el patio almohade del Yeso y el de la Monteria. Es una pieza de planta cuadrada construida en el siglo XIV, bajo Alfonso XI, como los escudosatestiguan de castillos y leones y de la Orden de la Banda, establecida por 1\,1- .. fonso XI en la Batalla del Salado (1340), juntamente con unas esplen­ didas yeserias de tipo granadino. En el centro hay un surtidor con un canalilIo que conduce at Patio _ del Yeso. EI Patio de'! Yeso es el unico resto visible del alcazar almohade, aun cuando hay otros restos ocultos la exuberante decoracion bajo del palacio del rey Don Pedro. Fue descubierto por Tubino en 1890 y ha sido despues cuidadosarnente consolidado. Hoy resulta un patio rectan­ gular, recogido, cansu alberca en rnedio y una arcada en uno de sus lados, integrada . par un arco. central mayor sabre pi lares y tres arcos mas a cada lado, todos de .tipo mixtilineo sobre columnas con califales capiteles procedentes, como todos los de este tipo que se encuentran en el Alcazar, del de Almanzar palacio en Zahira. Las albanegas del arco cen­ tral, can su red de curvas entrelazadas en realce y la riquisima decora­ cion calada sobre los areas laterales, determinan un conjunto de gran riqueza en material tan deleznable como el . yeso. Retrocediendo, despues de salir por la Sala de la Justicia, ya en 12 ARCQ Y YESERiAS DE LA SALA DE LA ]USTICIA EN EL ALcAzAR el patio de la Monterta, tenemos ante nuestro frente la obra capital del arte rnudejar en Espana: la portada del Palacio del Rey Don Pedro. El rey de Granada Muhammad V, repuesto en el trono con ayuda del castellano en 1362, Ie envio alarifes moros, cuya huella es bien perceptible en todo el palacio. al lado de alarifes mudejares sevillanos y decoradores . toledanos. Esta diversidad de elementos se acusa bien en esta portada que en forma de gran retablo constituye digno acceso ala. regia mansion. En su estructura general revel a una clara inspiracion de la portada del Cuarto de Comares, en la y acaso se deberan ambas a los mismos Alhambra, artifices." El basamento de piedra revel a mano de obra cristiana, puntua­ lizandose el concurso de alarifes toledanos en el ancho dovelaje ,en pie. dra del din tel, con su amplia profusion decorativa a base de hojas de roble y vid. en lalla profunda que exalta luces entre sombras. Los dos arcos ciegos d,e lobulos, que flanquean la entrada, con su delicada labor de' sebha y atauriques, son sin duda obra sevillana, pues patentizan bien el influjo decorativo, tan del alminar almohade, la Giralda, can proximo, sus brocados pararnentos. Encima corre un gran friso de fina labor sebha y ataurique sobre columniJlas, intercalandose escudos de Castilla y Leon Y.la Banda, e inscripciones de alabama a Allah, todo+de factura muy granadina. En €I cuerpo. superior, a la altura de la galeria, se abren am­ plios ventanales; el del centro de triple arcada y los laterales de dos, cuyas delgadas columnillas Ilevan capiteles califales. Las albanegas de es- I3 ALCAZAR. ARQUERiAS DEL PATIO DEL YESO tos arcos se decoran con ceramica formando Iaoerias. El gran friso epi­ grafico dispuesto sobre .este cuerpo pregona una vez mas la participaci6n granadina en este magno conjun.to. Es en extremo curioso, hecho de cintas de azulejos azul-cobalto y blanco, en que se consigna, escrito en cufico rectangular, hasta ocho veces, el lema de los nazaries, en forma similar a Ia inscripcion del antiguo maristan de Granada. Redeandola existe otra inscripci6n en caracteres g6ticos, redactada asi : «El muy alto et muy noble et muy. poderoso et muy conqueridor don Pedro por la gracia de Dios rey de Castilla et de Leon, mand6 fazer estos alcazares et estos palacios et estas portadas que fue heche en Ia Era de mill et quatrocientos y dos» (1364 de J. C.). La portada termina con un esplen­ dido tejaroz, en que los admirables carpinteros toledanos desplegaron fin as labores talladas en las vigas, pintadas y doradas y sostenidas dos p9r grandes zapatas con estalactitas, doradas. Bajo el alero se desenvuelve un bellisimo alicer, En de tiempos Rodrigo Caro toda la fachada resplande­ cia en oros. Penetrando en el interior debera observarse que el Palacio del Rey Don Pedro ofrece una organizaci6n bien definida: son dos nucleos, uno en que se desenvuelve la vida oficial del palacio, centralizado en el Patio 'de las DonceIlas, y otro destinado a la vida privada, con centro en el Patio de las Mufiecas, La entrada se hace estrecho por un vestibulo y I4 F ACHADA DEL PALACIO DEL REY DON PEDRO I5 ALCAzAR. PATIO DE LAS DONCELLAS un pasillo, que en disposicion aeodada, segun "el sistema oriental, conduce al Patio de las Doncellas, gran rectangulo con galerfas de arcos lobulados que, al menos en su estructura, conserva recuerdos una anteriores, con riquisima decoracion de sebka. Baja los Reyes Catolicos se restauran las techumbres de las gnlerIas, y en el siglo XVI sufre una amplia reno­ vacion que deterrnina en la parte inferior una curiosa combinacion de mudejar y plareresco. Las columnas pareadas del das de Italia, asi como la euerpo inferior, trai­ galeria alta, correspond en fecha, al XVI. La 1.559; y el nombre del maestro, Francisco sudoeste del Martinez, aparecen en el angulo cuerpo bajo. Merecen destacarse, tanto par su como por su valor artistieo, los esplendidos alicatados antiguedad zocalos, correspondientes que forman los al AI siglo XIV. Patio de las Doncellas se abren tres del gran des salones denominados Emperador Carlos V, de Embajadores y Dormitorio de los Moros. El primero es el Reyes que se encuen tra en el testero frontal al de entrada y d ebevsu nombre a pasillo su que hermosa techumbre de casetones se hizo .tiernpos del Emperador. en ja La pieza mas importante es e1 Salon de Embajadores, cuya entrada principal lIeva como exorno magnifico las esplendidas con escudos puertas de lazo y dos inscripciones: la exterior en arabe que habla entre elogios al rey Don Pedro de como fueron labradas el iafio 1404 de la era por artifices toledanos '(1366 de J. C.); la otra inscripcion lleva en carac­ teres goticos fragmentos del evangelic de San mo LUI. , .Juan y pasajes del sal- ':6 te [)5 la In e- Ie I, I- I, 0 tI 15 15 5 D 5 1'. I 1 I � l ALcAZAR. SALON DE EMBAJADORES I7 ALC.�ZAR. CUPULA DEL SAL6N DE EMBAJADORES Y YESERiAS DE LA .·SALA CONTIGUA El Salon, cuya altura alcanza' al segundo cuerpo, se cubre con una cupula a la que -rtebjo ('0 otro tiempo el nombre de de la Media Na­ Salon ranja. Es una cupula serniesferica de lazo de 12, mont'ada sobre -un friso con castillos y leones y pechinas de mocarabes. La hizo el maestro Ruiz en 1427. Es interesante la Diego galeria iconografica de reyes de Espana a partir de Recaredo hasta Felipe II, a la que se ariadio en 1581 unos bustos de damas en el' arrocabe, por Diego de Esquivel. Los balcones, de excelente forja y sostenidos pOl' bichas aladas repujadas, fueron he­ chos par el rejero Francisco Lopez en 1592. La suntuosa decoraci6n, des­ plegada con un IUJo y una finura extremas por los muros, encuentra su adecuado complemento en el esplendido zccalo de alicatados, similares a los de la ·Alhambra. En las dos estancias a! Sal6n de contiguas Embajadores hay que destacar los frisos de yeseria que dcroran la parte alta, hechos de meda­ Hones historiados con de .figuras reyes, damas, cazadores y animales fan­ tasticos, todo ello en silueta, perfiladas a buril placas de yeso recor­ en tadas sin modelar. Es .posible que hagan alusi6n a leyendas persas y escenas de tom eo analogas a las que decoran algunas arquetas de marfil. La arcada que frente a-la entrada principal del Salon de Embajadores com.unica este con el Salon del Techo de Felipe II, en su presenta parte posterior, la que da a este ultimo salon, un as yeserias que por su riqueza decorativa quedan como de 10 mas logrado que en el aspecto ornamental dej6 el arte mudejar. Se dispone b. leos de talla cornposicion en un de ro­ despliegue plana, en 10< que se incluyen en silueta aguilas y otros z8 ALclZAR. P ATlO DE LAS IMUNECAS paJaros, en que 'en las albanegas del gran arco que abraza el con­ tanto junto resaltan, asimismo en silueta, unos pavos reales que justifican el nombre de Puerta de los Pauones dado a esta pieza. Su filiacion toledana es clara. De la sala del Techo de Felipe II, techo un tanto severo de case­ tones cuadrados "en boveda casi plana, se pasa al Salon dei Techo de 105 XVII.- De elias, la cupula central, verdadera joya. arquitectonica, presenta '··interesantisilIlas pinturas de hacia 1400, bastan­ a la boveda, una decoracion de azulejos, parecida, te posteriores Fingen a la de la capilla de San Gregorio, en la Concepcion Francisca de Toledo, con' 'motlvos heraldicos, figuras human as, lazos vegetales y frisos de hojas. de roble, de tanta eficacia en la ornamerrtacion mudejar toledana, EI.re­ tablo mayor, en el testero del fondo, presenta un notable grupo escul­ torico figurando el Descendimiento del Senor. Las efigies de los Santos. Varones, Nicodemus y Jose de Arirnatea, son del esculror Pedro Nie­ las to (1633), asi como tambien los dos Ladrones, San Juan Evangelista. tres Marias y cuatro angeles. En cambio, para la hermosa tall a del Cristo. descendido subsiste la atribucion a Roldan. Tambien se conservan en esta capillaun Cristo resucitado y un Nino Jesus. esculturas ambas de· Hernandez. Nuevamente en el interior de la nave de la iglesia. Jeronimo 'Rita, bella el ultimo altar de este lado de la Epistola, es el de Santa I2) I I II I LA MAGDALENA. SANTO DOMINGO EN SORIANO, L1ENZO DE ZURBARAN imagen de vestir, barroca, e inrnediata esta la capilla bautismal, en cuya .... _-. pila, colocada entonces en la primitiva Iglesia de la Magdalena, recibio el bautismo, el dia de de el primer enero 1618, gran pintor sevillano Bartolome Esteban Murillo. Empezando pies de la nave del Evangelio, no ofrecen mayor por los interes los altares de la Sagrada Familia, el Cristo de la Fatiga y de las Animas, sefialandose en este ultimo una preciosa Concepcion' del siglo XVlll. A continuacion hay un retablo barroco dedicado a la Virgen ILL� DE �AN JOSE, dentro de sus' reducidas dimensiones, de los mas acabados ejemplos de 10 es uno que es capaz de realizar en 10 decorativo una verdadera exaltacion del aqui pre­ barroco tal como side. Del edificio, un pequefio hospital antiguo, con capilla aneja, perte­ neciente al gremio de carpinteros, se reedifica, a fines del siglo XVII, la iglesia, ya entonees ruinosa, interviniendo en 'las obras, entre otros, el maestro Pedro Romero, segun Luego se am­ el senor Sancho Corbacho. plio y se alhajo convenientemente, construyendose tarnbien la portada, ' que se termina en 1766. Tiene una sola nave cubierta con boveda de medio canon, crucero muy poco acusado, con originausima- cupula y linterna, todo ello con profusa decoracion pintada y dorada, destacando los magnificos florones de mayor da el tono del las bovedas, El altar exagerado barroquismo de esta y estilisticamente se re­ pequefia Iglesia laciona con el retablo mayor del Salvador que hizo Cayetano Acosta. En su homacina se venera la imagen titular con el .Nino, y a los lados San J�aq�it,I y Santa Ana y los dos Santos Juanes. Aunque se dan los, nom­ ores de Pedro Roldan Duque Cornejo como presuntos artifices rela­ y cion ados .con nada puede afirmarse, como no sea su exclu­ estas obras, sion de elias. Las restantes imagenes que adornan la Iglesia son moder­ nas, salvo los dos medallones en alto relieve representando los «Desposo­ rios de· la Virgen. y San joaquin y Santa Ana», de eseuela sevillana c de- fines del siglo XVII. Mencion especial debe hacerse de las riquisimas tribunas que adoman el templo, situadas, dos en los brazos del crucero' : y'.otras des al -cornienzo de, la .nave. Estos soberbios ejernplares, junta- r30 EL SALVADOR. JESUS DE LA PASI6N, DE IMARTiNEZ MONTANES, Y CRISTO DEL AMOR, DE JUAN DE MESA mente CDn las barandas del CDrD y el organo, pregonan la exquisitez y virtuosismo de aquellos habiles cntalladores. [33] LA IGLESIA DE SAN LUIS. EI antiguo noviciado que la CDm­ pafila de Jesus marituvo en Sevilla sufrio diversas al ternativas a raiz de la expulsi6n. La iglesia constituye uno. de IDS ejernplos mas cumplidos y felices .de la arquitectura barroca sevillanay aunque nada cierto , pueda hoy afirrnarse en cuanto a su suele incluirsele entre las. autor , obras vinculadas a IDS Figueroa. La atribuci6n al arquitecto Pedro RD­ mero; que hace Gonzalez ha cD�firmadD y solo. consta de Leon, no. se que el ternplo se construye en el tercio del siglo XVIII. primer Su bella fachada, cornpuesta de dDS cuerpos, ofrece una perfecta 0.1"­ denaci6n de ltneas clasicas, rara en IDS edificios barrocos de la ePDCa, y que no. logra romper su prolija ornamentacion, realzada pDr la poli­ cromia, resultante del ernpleo conjunto de la piedra y el ladrillo. Entre las dos hermosas tones que flanquean su frontis, surge su airosa cu­ pula, a la "que �e subordina la planta, de upo circular y destacando cuatro pequerios brazos- semicirculares, CDn clara influencia italiana. EI interior reviste gran suntuosidad. La b6veda Iue pintada al fresco pDr Lucas Valdes, con representaciones del Candelabro de los Siete Bra- iOS, los Panes de la Pro-posicion, el Area. de, la Alianza, grupos 'de an­ geles perspectivas arquitectorricas, La luz penetra par su linterna y las y . ventanas del tam bar y va a quebrarse en los oros de las recargadas celo- sias, de aire mas rococo que barraco, y en los retablos. De estes, el prin­ • cipal, frente a la entrada, est a dedicado al titular de la iglesia, San Luis, Rey de Francia, cuya, efigie, en un lienzo en la parte superior, suele atribu irse, can escaso fundamento, a Zurbaran. EI retablo es una vasta fantasia _ cobijada par un manto que pende de una corona, signi­ todo el un bello conjun to. La hizo Pedro Duque Cornejo. A un fj.cando lado y del presbiterio hay dos cuadros del siglo XVII, can la Anun-' otro ciaciori y Adoracion de los Pastores, as! como dos angeles lampareros de • rimy buena ejecuci6n, de los cuales, el de la derccha es de Duque Cor­ �ejo y el de la izquierda se atribuye a Juan de Hinestrosa, pu.es que ambos artifices se reparten la labor escultorica. A la derecha del altar el mach6n inmediato �ayor, en que sostiene la cupula, esta el retablo de Stin Francisco [auier orillas del mar, tam bien obra de Hinestrosa. a S:�gue luego, en el brazo de la derecha, el retablo de San Estanislao de Kostka; obra de Cornejo, que ofrece en la puerta del Sagrario un inte­ resantisimo bronce representando la Adoracion de los bajorelieve en Pastores, fechado en 1571. En el machon pr6ximo a la entrada, a la de­ recha, el retablo de San juan Francisco Regis, en cuya parte superior Hay un busto de Dolorosa de escuela granadina, relacionada can Jose de Mora. En el rnachon de la izquierda, el retablo de San Luis Gonzaga, con un Ecce Homo la parte superior, de caracteristicas en analogas a la Dolorosa antecitada. En el brazo del Evangelio el retablo de San Francisco de Borja, de gran belleza, y en el machon siguiente, a la iz­ quierda del altar mayor, San Ignacio en la Cueva de Manresa, arrodi­ llado ante la Virgen, que Ie inspira los Ejercicios. Duque Cornejo hizo las figuras de estos santos, can excepcion del San Francisco [auier, obra, dijo, de Hinestrosa, deben, asimismo, las pequerias como se a quien se figuras de animales, riscos y demas adornos que prestan arnbiente a los retablos de San Ignacio y Sqn Francisco [auier. Todos estos retablos presentan" .jun tamente .con pequefios espejos incrustados, unas pequerias pinturas con pasajes relacionados con los sanros titulares de cada uno, debidas, en su mayoria, junto can los frescos de los muros, a Domingo Martinez. [34] LA IGLESIA DE LOS TERCEROS, lIamada asi par ser fundacion de los PP. Terceros de la Orden franciscana, se construye a 10 largo del siglo XVII. De fines de este siglo a de comienzos del siguiente es la her­ mosa portada de ladrillo cortado y adornos y estatuas de' barro cocido, revistiendo una extrafia modalidad decorativa, ajena por completo al barroco sevillano. A primera vista pudiera pensarse en influjos tardios importados del' barroco colonial, dado que en los anales de la pero construccion del fraile portugues arquitecto, convento figura un fray Manuel Ramos, autor de la atrevida y aerea escalera principal, no ten­ dria nada de particular, si acaso Iue el tam bien el autor de esta bella portada, que acumulase aqui extrafios influjos desconocidos en nuestro Y TRIBUNA DE LA NAVE CAPILLA DE SAN 'Jost: INTERIOR barroco. EI interior, de sola nave, tiene crucero que cu- arhplio y una -bre -airosa adornada de 'yeserias barrocas. Err el presbiterio se > cupula ofrece de los mas suntuosos retablos que realizara el escultor Fran­ uno cisco Dionisio de Ribas, constituido por una primer cuerpo de grandes proporciones, con hornacina en que recibe culto una pequeiia imagen de la de "Consolacion, otro 'Segundo 'cuerpo, mas pequefio, Virgen y el anterior, columnas gran relieve central, en con un emplcandose, como los u tilizar. sopone que_ Ribas de primeros en salomonicas, es De entre los retablos de la nave destaca Virgen de Ia En­ el de la Rufina. carnacion, imagen de vestir del siglo XVIII, entre santas Justa y En el lado del Evangelio esta a' Capilla Sacramental, donde .hay una Pu­ Ecce - rfsima barroca, y en los retablos Iaterales un San Francisco y un Homo del XVIll, de notable factura. [35] La iglesia conventual del BUEN SUCESO. ofrece en si, arqui­ rectonicamente. un interes relativo. Su fachada, de ladrillo cortado, dice bien el interior, de una sola nave con b6veda sostenida por poco, y de marrnol : ofrece la prodiga­ pilares y estes sobre columnas rojo, no dentro de la fastuosidad barroca. lidad decorativa de otros interiores, cabo en el tercio del siglo XVlIl. La Su construcci6n se llevo a primer el altar la entrada, en joya de este recinto se encuentra en proximo a la nave de la Epistola : .la Stmta Anlll C01'1 la Virgen que labr6 Martinez • BUENSUCESO. SA:\TA TERESA Y SAN ALBERTO, TALLAS DE ALONSO CANO Montafies en 1632-1633. En el grupo actual solo la Santa Ana es del maestro, pues la figura de la Virgen nina, destruida , ha Sido sustituida por una copia moderna. En la nave del Evangelio, a un lado y otro del altar del Sagrado Corazon dos buenas , hay esculturas en sendas repisas. La primera es una Santa Teresa, en actitud de escribir, que Gomez Moreno atribuye a Alonso Cano, considerandola como del artista en su primicia etapa de aprendiza je en taller granadino. La otra es una buena de San efigie Alberto, igualmente atribuida a Cano. El reta­ blo mayor, barroco, ofrece la sets pequefias pinturas del estilo de- particularidad de presentar hasta treinta y Domingo Martinez. [36] EI ternplo actual de SAN ILDEFONSO, que vino a sustituir al viejo, demolido a fines del XVIII, se construyo en plena vigencia del neoclasicismo. Se pidieron los pIanos a la Real Academia de Bellas AI'­ tes de San Fernando, que comisiono para', ello a su numerario don Julian de Barcenilla, encargandose de su cl ejecucion arquitecto mayor de la ciudad, don Jose Echamoros. La obra duro desde 1794 a 1841 y el resultado fue este hermoso edificio, con sus dos airosas tones en la fachada, tres naves con gran crucero y boveda con lirrterna. El altar mayor, aislado en. medio del presbiterio, tiene un tabernaculo de jaspes. SAN ILImFoNso: VIRGEN DEL CORAL. Y 'CALLA DEL SENOR CAUTIVO Detras.. el coro y. sobre el gran arco que sirve de limite, las efigies de San Pedro, San Pablo y San Ildefonso, que procedentes del retablo de lao vieja iglesia, ejecuto de Rivas y restauro en el siglo en 1637 Felipe pasado Astorga. En el testero del lado del Evangelio se encuentra la Virgen del Coral, pintura al fresco, unico resto de los viejos muros de la, iglesia los primitivos anda­ anterior y testimonio de la corriente italogotica en luces, bien .el influjo sienes -se acusa mas en sus companeras, la de si la Antigua y Rocamador. Puede fecharse, de acuerdo con Post, hacia de la se­ 1375. En el retablo siguiente, la escultura del Senor Cautivo, de gunda mitad del siglo XVII. Luego, en un altar moderno, la Virgen· los Reyes, de la Hermandad de los Sastres, que si bien hay tradicion Que la relaciona con su hornon ima de la Gatedral, es 10 cierto que la imagen actual no se remonta mas" alia de los albores del siglo XVI. Las son de dos efigies de San Fernando y San Hermenegildo, a los lados, Pedro Roldan . . EI ultimo altar de esta una escultura de Ia Vir- nave presenta , gen de la Soledad, obra de Juan de Astorga. La capilla bautismal, que sigue despues, eonstruida <€1 de una de las torres.: eneierra en hueco sobre un seneillo retablo, el hermoso altorelieve que IMartinez Mon­ tafies concertara en . 1609 y que representa las Dos T'rinidades, [371 EL TEl\l.PLO DE SAN. BERNARDO fue construido, segun tradicion, en el solar de. una anrigua. ermita edifieada por San Fernando. A fines del siglo "VI se, alii una erigio iglesia parroquial que, insuficiente ry ruj­ nosa, fue dernol ida fines del siglo a XVIII. Entonces la, (1780-1795), se eons­ truye actual, debida al arquiteeto Jose Alvarez. Es un hermoso tern­ plo de aire neoclasico. EI exterior, en su sencillez, resulta de bellas �azas y proporeiones y. la tone muestra- eierta eleganeia en sus- tres cuerpos y adornos de azulejos. Un alto porche precede a la Iachada. La portada principal, de buen- gusto, es de ladrillo cortado y de des cuerpos' y presenta en el superior una regular efigie del titular, rerna­ tando con la figura de la Giralda entre dos jarras de azucenas, emblema del Cabildo Catedral, por cuyo mandato se construye esta iglesia. EI in­ terior es de tres naves sobre robustos pilares y arcos de medio punto, cubriendose la capilla mayor, brazos del crucero y nave central con bovedas de media canon con lunetos y las laterales con bovedas baidas s�paradas por arcos fajones pareados. Sobre el cruc�ro una airosa cu­ pula con tambor y linterna. EI retablo mayor, neoclasico como corresponde a la Iecha de erec­ cion del temple, es de hermosa aparieneia, conservando de su antigua imagineria solo las figuras de San Fernando.y San Isidoro en el euerpo superior, pues las dernas, destruidas, han sido renovadas. EI retablo de la cabecera, 'de. la'"Epistela ··es un bello ejernplar etf�"nave b��f(rco debido al maestro Fernando de Barahona en 1690.' La actual imagen de la Virgen del Patrocinio, de vestir', no ofrece interes. En el brazo del crucero el retahJ'(i::"{:"sc-tambien de Barahona, y en el ha venido a susti­ - tuir a I Hay tam: bien un cuadro figurando a las Animas del Purgatorio, original de Alonso Cane, y unos lienzos inscritos en arcos rebajados que representan pasajes de la Vida de Santo Domingo de Guzman, firm ados por Juan Sim6n Gu­ tierrez, disdpulo de Murillo, -y tambien una- gran , do deb ida a Herrera el Mozo. Abre a esta pintura de San Fernan- galeria una sala en que se ex­ ponen conjuntamente obras de Castillo, Cespedes, Roelas y Cano. De Roelas se encuentra el San Francisco de aqui magnifico la Borja, origi­ nal Santa Ana y la Virgen, la Perrtecostes, de colorido calido y vaporoso, composici6n perfecta y, como dice Jus,i, insuperable como representacion r86 MUSEO DE BELLAS ARTES. LA PENTECOSTES, DE ROELAS; SAN PEREGRi!\,. DE SAN PEDRO �OLASCO, eOR PACHECO DE lo\ne, del siglo XVI. La mitad superior de una Anunciacion ha sido destruida; firrnada por un Juan Sanchez, segun 'pudo leer el pintor Pa·· pero estaba chew quien transmite la ·notieia en su «Arte de la Pintura». Una pe· al quefia portada gotica de ladrillo agramilado abre Refectorio, amplia estancia cubierta con bovedas de nervapl1ra�. La gran pintura que .se­ ofrece en el mum de cabecera representa la Ultima Cena, que une a' 205"' SAN ISIDORO DEL CAMPO. PATIO DE LOS EVANGELISTAS cierto influjo mudejar, patente la en representacidn del mantel con falsos caracteres cuficos, un mayor influjo italianizante. Es obra del segundo cuarto del siglo xv, y don Diego Angulo sefialo sus eontactos estilisticos con el «Maestro de los Cipreses», que por este tiempo interviene en la ilumi­ naci6n de los libros de Coro de la Catedral. El Patio de. los Muertos comunica con el de los Evangelistas, de di­ mensiones mas reducidas y tambien mas ruinoso, pues de los cuatro fren- . tes claustrados hoy no subsisten mas que dos y aun en un estado de ver­ dad era desolaci6n. Tiene tambien de medio punto muy sobre robustos areos peraltados pilares ochavados, de ladrillo. A 10 largo, de los muros COITe un poyete de material y sobre el un zocalo pintado al fresco en que aparece la figura humana en alternaneia con cuadrados de lacerta. Fue Don Enrique de Guzman, conde de Niebla, quien costeo estas pin­ turas entre 1431 y 1436. El terna principal de elias es San Jer6nimo sen­ tado dictando sus reglas y rodeado de otras de menor tarnafio. figuras Hay tambien up. «Arbol de la Vida» socavado y' roido par pequefia animalia y diversos .Santos y Santas, Obispos, etc., pintados "a la grisalla, pero con los rostros vandalicamente destrozados, Entre estas pinturas no deberian faltar los cuatro Evangelistas que darian nombre a este singular recinto de tan destacada significaci6n para el estudio de los primitivos sevillanos. En Ia tristeza de gris unos olivos que se abrasan bajo el sol meridio­ nal, en la tierra parda salpicada de ruinas, esta el solar de la que fue 206 ITALICA. EL ANFITEATRO Y, AL FONDa, LAS EXCAVACIONES DE LA CIUDAD ROMAN A Ttal ica famosa. Todavia hoy aquellos «campos de soledad, mustio colla­ -do» el animo las mismas sensaciones doloridas que dieran despiertan en -su mas inspirado vuelo farnosa elegia de Rodrigo Caro. a la Italica ha side la ciudad romana de la Betica. Publio Corne­ primera lio Escipion la fundo el ano.206 a. de J. C. para albergar en ella a los veteran os de las carnparias peninsulares de- la segunda guerra punica. Muy pronto la ciudad ve creeer su importancia. Solo hay constancia his­ torica del nacimiento aqui del gran Trajano el 18 de septiembre del ana 52. EI emperador Adriano, cuyo padre seguro que era italicen­ sl es se, concedio .a la ciudad, que hasta entonces 110 era mas que un vicus, el titulo de Cplonia Aelia Augusta. Y a Adriano asimismo debera atri­ buirse 10 mejor de. su elenco monumental. Su ruina como ciudad sobrevierie en la epoca visigotica, en beneficio de la cercana Hispalis, la Sevilla actual. Despues surge el capitulo inevi­ table del abandono, saqueos, destrucciones. Y todavia en el siglo XVIII las destrucciones continuan si bien, con la erudita disertacion del P.. Florez , el de curiosidad y estudio en la Espaiia .Sagrada, se inaugura perlodo hacia las famosas ruinas. Al llegar la izquierda, serie a su emplazamiento queda a en una de colinas, 10 que resta de la ciudad, y a la derecha, en una depresion, el anfiteatro. El aspecto de la ciudad cuando estaba en todo su esplendor debia ser de una gran monumentalidad y opnlencia. Buena prueba de ello son los esplendidos conjuntos arqueologicos guardados en el Museo y en alguna coleccion particular. La presencia de origin ales griegos entre las. esculturas de Italica se justifica ante el hecho de que el afio 144 el consul Lucius_ IM'llmmius regale a los habitantes de la ciudad una parte -del botin cogido en Corinto. Tal como. hoy. se ofrece la suntuosa ciudad de otro tiempo puede advertirse en ella como su trazado obedece a un plan regular y sistema­ tico, quiza debido a su origen militar. Las calles delimitan manzanas. sirnetricas dispuestas de E. a 0., y estan pavimentadas con grandes losas irregulares. Ambas ,aceras discurrian bajo amplios soportales, 10 que serta una imposicion del clima. La generalizacion de estos porticos 0 soportales. es .uila caracteristica urbana • que oponer a las restarrtes ciudades del Im­ perio, donde como en Poinpeya solo estan .porticadas las vias principales. Los soportales se sostenian por pilares .de ladrillo, cuyos ananques se conservan sobre los cimientos. La calle principal hasta ahora .descubierta, que'se dirige de N. .a S. hacia el anfiteatro, seria el-,Cardo maximus y suo anchura es mas del doble que la mas ancha de 'Pompeya. Hay huellas _ ' de una esplendida red de alcantarillado y algunas cisternas. No lejos del anfiteatro existen las ruinas .de un gimnasio construido APAI'I·ECI·OA A c EXCURSION A SAN' lSl'.DORO 1)EL CAMPO E 1 TALICA , D p La PanoJeta �D! . E �======jj=====&'\SO� -7 Camas"'4 ,- �, ,. � -"'c!o."L. A Santa NBrlB del 8uin Aire .,.� '" " ' 1 2 .5 6 7 8 N.O Registro: 31'1" " Signatura: .. M .s.. y .. G:- .. [B)l�Se.,vW� .