INsnrUTO-;" /viA TLLER DE ARTE HISpANICO GUIA ARTISTICA DE SEVILLA GUlAS ARTISTICAS DE ESPANA Dtrtgtdas por JOSE GUDIOL RICART Et texto de r:sta GUIA ARTlSTICA DE SEVILLA " erigtnol de 'JOSE GUERRERO LOVILLO GUJAS _._A.RTISTICAS DE ESPANA �.��� SEVILLA FEDERICO MONTAGUD-BARCELONA AVENIDA DEL GENERALl,�IMQ E�!:l.C;Q, 321 © EDITORIAL ARIES, 1962 a I. Edicion, I952 a 2. Edicic5", '962 DEPOSITO LEGAL - B. 4047 - 1962 VISTA GENERAL DESDE LA GIRALDA SEVILLA. POESIA, ARTE E HISTORIA cido den so, inenarrable, envuelta en sus aires ']e le­ Bajo un calido, bello nombre, Sevilla ciudad y bajo el conjuro de su yenda y misterio, viajero enmedio de la carnpifia maravillosa, dilecta de la oracia, se abre al alli andaluza, en una Ilanura esmaltada de olivos, naranjos y limoneros, donde todo es Hor y todo es luz. El Guadalquivir canta, al cefiirla, su eter­ na canci6n de agua, trasunto fiel de un destine con aureolas de inrnorta­ densas atmosferas de lidad, y toda ella se euvuelve en una de las mas A caballo de una fama uni­ embriaguez poetics que jamas pueda sofiarse. versal su nombre qued6consagrado definitivameute para la Poesia, el Arte y la Historia. Consta que el nornbre primitivo de la ciudad, Hispali es de raigambre iberica. Con los romanos el vocablo se latiniz6 y de la arabizaci6n Isbi­ fiat .se origina el nombre actual. Es casi seguro que Sevilla fue de las prim.eras ciudades fundadas por los Iberos que, procedentes de Oriente, vinic-ron a traves de Africa. Luego sedan los fenicios, griegos y quienes, puestos en contacto con carta$'ineses la naciente fundaci6n, desarrollanan sus relaciones con diversa alternati- va. Hacia el 205 a. de: J. C. los rornanos se aduefian de la ciudad. Con el Cristianismo Sevilla pago su tr ibuto de sangre y con la monarquia vi­ sigoda, su nombre se fija de una vez y para siempre en la historia de la cultura con la famosa escuela isidoriana. Vendra los arabes, y una cronica musulmana, el luego la invasion de Ajbar Machmua, habla de Se­ villa como «la mas mayor v importante ciudad de Espana». EI alza de la estrella de COrdoba oscurecio fugazmente a Sevilla, pero a1 derrumbarse el Califato se afirma su nersonalidad. Viene despues el eclipse de los alrno­ ravides y la intolerancia fria de los alfaquies y luego de nuevo la luz y la alegria con los almohades, en cuyos dias los sevillanos vieron surgir, maravillados, el prisma luminoso de la torre que habra de Llamarse La Giralda. San Fernando, ganado a su vcz por el encanto de Ja ciudad que habia conquistado, hace de ella la capitalidad de su reino y la elige para su sepultura. En los reinados sizuientes, basta don Pedro, pal pita en la ciudad la reconouista con la empresa del Estrecho y Tarifa. Cuanda entran a reinar los Reyes Catolicos en el ambito de la habian surgido ya vieja mezquita pilares y arcos apuntados de una grandiosa Catedral gotica. Las naos parten del puerto sevillano para surcar el Atlantico lucia las Indias recien descubiertas y llegan galeones cargados de riquezas. La Casa de Contratacion regula el trafico con las Indias erigiendose en centro de .invesrioacion geografica y el Cesar Carlos V contrae matri­ monio en el Alcazar con' una linda princesita portuguesa, Poco a poco se dibuja la Sevilla mejor, la de sus mejores poetas, la de las grandes apoteosis barrocas, la de los geniales pintores y escultores. El rornanticis­ mo nos rrajo luego la Feria de Abril, fiesta de color, caballistas y toros bravos, que resucitaba tras un largo parentesis, puesto que su fundacion arranca nada menos que de don Alfonso X, un Rey Sabio y poeta, quiza en pago a que la ciudad Ie fue siernpre fie!' Nos trajo tarnbien una Se­ villa recogida, familiar e intima, cuyo secreto entrafiable es su perfec­ cion, su color, su alegria y su gracia, tal como se advierte en sus pla­ zuelas solitarias v reconditas en el laberinto sinuoso de sus calles, siem­ pre propicias a 'la sorpresa; luces violeta en sus paredes blancas calles del barrio de Santa Cruz, con sus par donde asoman palmeras y cipre­ ses ; calles del barrio de San Lorenzo, por donde pasco sus sue nos un Gustavo Adolfo Becquer adolescente; calles de la Macarena, sonaras, alegres, can su olor de huerta; calles de Triana, con sus nostalgias mari­ neras. En todas ellas es frecuente la cancela de invencion afiligranado encaje, otra rornantica, que deja entrever una magics vision de los patios en que el surtidor de alguna fuente rocia su aljofar sobre el verdor de las macetas. Esta es la Sevilla que dado hoy nos es contemplar, Sevilla muy una andaluza todavia, v a la vez muy universal, cuyo duerrne con la pasado quietud de las albercas de verde marco de mirto, espejos del cielo, y cuyo presente se funde de manera admirable con su pasado sin la tris­ teza mortal de las ruinas. 6 MURALLAS II MURALLAS Y PUERTAS La muralla que todavia hoy subsiste debio de surgir en plena epoca alrnoravid. La filiacion romana, que todavia algunos mantienen, no re­ siste la mas leve critica. los restos que Los caracteres de esta cerca se definen claramente en mando formar el han sobrevivido a la destruccion. En el plano que el ha servido asistente Olavide en 1771 se advierte su trazado completo, y tal como de buena gufa para establecer su trazado sobre un plano modemo,. vez primera, al final de estas paginas. se acornete, por Desde el punto de vista constructivo, la muralla presenta una gran la una sobriedad decorativa, punto este uniformidad, a vez que gran almoravid. La fabrica esta hecha a base de tapial que refuerza su origen el ladrillo en las de argamasa, de cal, arena y guijarros, ernpleandose bovedas y en las caracteristicas fajas oi namentales. desde el Arco de la Macarena hasta r 1] EI tramo que se extiende 7 LA TORRE DE LA PLATA Y, AL FONDO, LA DEL ORO la Puerta de Cordoba el mas En es complete. este espacio hay sicte torreones cuadrados, con flanqueo casiigual a su frente, y uno octogonal. El trazado general va hacienda inflexiones con objeto de reforzar su eficacia estratezica y asegurar su firmeza. La mas torres es la que en el importante de estas siglo xv se llama Torreblanca y desde el siglo pasado de la Tia Tomasa, Es de planta octogonal, con dos pisos, acusando hacia el interior de la ciudad dos ventanas de medio punto y al exterior saeteras. EI primer cuerpo esta atravesado por el camino de ronda v se asciende al segundo y a la terraza pOl' una escalera dispu.sra en uri macizo central. La barbacana 0 antemuralla, que envolvia en todo su conrorno a la cerca, solo es visible en estc tramo de la Macarena, Ade­ mas de este sector, se conservan otros en estado mas 0 menos ruinoso en el Jardin del Colegio del Valle, don de aun se mantiene en pie alguna torre, y despues de los Muros de los Navarros y [ardines de Murillo, don de hay orra torre, llegarnos al recinto del Alcazar, don de, a causa ,,-.de la importancia de 10 conservado, hay que dctenerse. (2) La muralla continua POI' el Callejon del A�ua, con las acostum­ bradas inflexiones. Se conserva el camino de ronda y, pOI' el, desde la epoca alrnohade, entraba el agua en la ciudad, 10 que justifica su ac­ tual nornbre. Dentro de los [ardines del Alcazar, se advierte el entronque de la muralla general de la ciudad con la del Alcazar, en la llamada torre del Enlace. La muralla slgue la linea de la Galeria de Grut-sco, TORRE DEL ORO 9 donde abre una poterna y el postigo llama do del Privileg-io y, al final, como un castillete avanzado, la llamada torre de la Cita. Nuevamente en el Callejon del Agua y franqueada la puerta de las Cadenas en di­ reccion hacia el Patio de Banderas, encontramos bajo un torreon una Comunicaba el sector del puerta acodada, de clara filiacion islarnica. Alcazar con el barrio de la [uderia. Se cubre con boveda esquifada de pafios y conserva sus quicialeras, EI actual Patio de Banderas, con ocho su aire de poetica placeta, no seria mas que el recinto de la Plaza de Armas del Alcazar. Saliendo hacia la Plaza del Triunfo se advierte que las torres estan construidas en piedra y que estan desprovistas de las ca­ racteristicas fajas almohades. Ello se debe a restauraciones cristianas. Pa­ sada la Puerta de los Leones, un lienzo de muralla se dirige hacia el rio. Como de el se conservaba un torreon con restauraciones mude­ restos jares, que denomina se de Abdelazis 0 de la Victoria. Proximo esta un postigo del Alcazar, unico conservado, conocido hoy con el nornbre de enmarcado por «Arquillo de Mafiara». Tiene un gran arco de herradura acredita su bo­ su alfiz, pero su disposicion esta bien alterada, como 10 veda de cruceria de comienzos del siglo XIV. De lienzo, que finalizaba en el rio, no queda sino una torre PI este iurerrncdia, denominada de la Plata, de planta octogonal y construida revel a su interior, don-de se superponen dos en cpoca crisriana, segun estancias cubiertas con bovedas nervadas. Queda tambien la torre final, una terre tan famosa como la Giralda misma, la Torre del Oro, cuyo nombre es traduccion del que llevo en epoca musulmana, Borg-al-dsayed, su revestimiento exterior y que el cronista Ortiz de Zuniga explicaba por de azulejos dorados. La mand6 edificar, sezun el «Quirtas», el gobernador almohade de Sevilla Abu-l-Ula, en 1220 6 1221, como torre extrema de una coracha y servia de defensa al puerto al cerrarse este mediante una cadena aferrada a la orilla opuesta en otra torre desaparecida. Es de plan­ ta dodecagonal Y, como la muralla, construida de tapial de argama�a, con basamento y esquinas de silleria. Tiene tres cuerpos, de los que el mas tiene una elevado es moderno afiadido en 1760. El segundo, de ladrillo, lobulados y notable decoraci6n a base de arcos ciegos ultrasemicirculares, de herradura apunrada y algun pafio de lacerta. Lo interesante es su decoraci6n ceramica en cintas verdes recuadrando los arcos, 10 que sig­ nifica una novedad. Hemos hecho un recorrido a 10 largo del contorno amurallado de Sevilla. Esta famosa cerca se desarrollaba en un perimetro de 6.000 me­ tenia 166 12 puertas y 3 postigos. De las puertas, a ex­ tros; torres, cepci6n de s610 se conservan los nombres. Es la conservada la Puer­ una, ta de la Macarena, si bien en una version dieciochesca. 10 MURALLAS DEL ALc.�zAR Y PUERTA DEL LEON III EL ALCAZAR Y SUS JARDINES [4] EI Alcazar de Sevilla se construyo la explanada que determina en el Cuadalquivir y el Tagarete de unir antes aguas. Las cronicas musul­ sus manas aluden insistentemente al Alcazar sevillano, pero los restos mas antiguos conservados no se rernontan mas alia del imperio almohade. Del maravilloso alcazar de los abbadies, elevado en el misrno lugar que el actual, solo se conservan algunos rotos califales capiteles aprovechados en su construccion y referencias Iiterari,,s. EI llamado Alcazar Viejo sirvio de residencia a los taifas y a los almohades y, despues de la conquista cristiana, a Fernando III, Alfon­ so X, Sancho IV, Fernando IV y Alfonso XI; su ambito ser ia el que ocupan unas casas del Patio de Banderas, la Sala de la Justicia, en el Patio de la Monteria, y el Apeadero con los desaparccidos Palacio del Yeso y Cuarto del Caracol. En el sudoeste de este nucleo el rey Don Pedro construye el Alcazar nuevo que Ueva su nombre. A partir de entonces, las obras fundarnenta­ les se hacen en tiempos de Juan II, los Reyes Catolicos y Carlos V. Luego el inevitable capitulo de incendios, derribos ruinosos y terrernotos y el de las desacertadas restauraciones, que culmina en la realizada reinando Isabel II (1854-1857). Entrando par la puerta del Leon se advierten restos de la muralla almohade con afiadidos ornamentales posteriores. Una pequefia puerta a la izquierda conduce a la Sala de la [usticta situada entre el patio II RESTOS DE LA MURALLA ALMOHADE EN EL INTERIOR DEL ALCAZAR almohade del Yeso y el de la Monterfa. Es una pieza de planta cuadrada construida en el siglo XIV, bajo Alfonso XI, como atestiguan los escudos de castillos y leones y de la Orden de la Banda, establecida por Al­ fonso XI en la Batalla del Salado (1340), juntamente con unas esplen­ didas yeserias de tipo granadino. En el centro hay un surtidor con un ca­ nalillo cue conduce al Patio del Yeso. EI Patio del Yeso es el unico resto visible del alcazar almohade, cuando hay otros restos ocultos la exuberante decoracion del aun bajo ha palacio del fey Don Pedro. Fue descubierto por Tubino en 1890 y sido despues cuidadosamente consolidado. Hoy resulta un patio rectan­ gular, recogido, con su alberca en medio y una arcada en uno de sus lados, integrada por un arco central mayor sobre pilares y tres arcos mas a cada lado todos de tipo mixtilineo sobre columnas con capiteles califales procedentes todos los de este tipo que se encuentran en como el Alcazar del palacio de Almanzor en Zahira. Las albanevas del arco cen­ ral con su red de curvas entrelazadas en realce y la riquisirna decora­ cion calada sobre los arcos Iaterales deterrninan un conjunto de gran en material tan deleznable como el yeso. riqueza Retrocediendo despues de salir por la Sala de la Justicia va en el patio de la Monteria, tenemos a nuestra derecha el llarnado «Cuarto del Almirante», ultirnamente reincorporado al nucleo monumental del Al­ cazar, en el 'sector que la Reina Catolica destine para Casa de Contrata­ cion de Indias. La estancia esta decorada con ri-ca tapiceria de asunto 12 ARCO Y YESERiAS DE LA SALA DE LA JUSTICIA EN EL ALCAZAR mitol6gico y comuruca con Ia esplendida Sala de Audiencias, cubierta con rico artesonado del siglo XVII. Lucen en sus muros los escudos de todos los Almirantes de Castilla y en el centro una Santa Maria donada reproducci6n de la carabela por el Musco Naval. En el testero de honor se ofre­ ce la mas rica presea de este lugar. Es el magnifico retablo de la Virgen de los Navezantes que a SLIS grandes meritos artisticos LIne otros histori­ cos no menores, pLIes se pinto entre 1531 y 1536 para este mismo recinto en que hoy se admira. En los laterales se han representado cuatro santos, uno de ellos San Telmo con una nao en la mano. En la motivo central del cuadro, esbelta y figura de la Virgen, elegante, y en la dulzura de SLI bello rostra, alcanza su mas elevada cima el arte de Alejo Fernandez. Saliendo de este recinto encontramos la obra capital del arte mudejar en Espana: la portada del Palacio del Rey Don Pedro. El rey de Granada Muhammad V, repuesto en el trono con ayuda del castellano en 1362, le envi6 alarifes moros, cLlya huella es bien perceptible en todo el palacio, al lado de alarifes mudejares sevilla nos y toledanos. . Esta diversidad de elementos, se acusa bien en esta nortada que en forma de gran retablo constituye digno acceso a la regia mansi6n. En su estructura general revel a una clara inspiraci6n de la portada del Cuarto _ de Comares, en la Alhambra, y acaso se deberan ambas a los mismos artifices. EI basarnento de piedra revela mano de obra cristiana, puntua­ lizandose el concurso de alarifes toledano, en eJ ancho dovelaje en pie- 13 ALCAZAR. ARQUERfAS DEL PATIO DEL YESO dra del dintel, con su amplia profusion decorativa ade base de hojas roble. y vid en tall a profunda que exalta luces entredos sombras. Los arcos ciezos de lobules, que flanquea.. la entrada, con su delicada labor de sebka y ataurique son sin duda obra sevillana, pues patentizan bien el influjo decorativo, tan pr6ximo, del alminar almohadc, la Giralda, con sus bordados pararnentos. Encima corre un gran friso de fina labor de sebk« y sobre columnillas, intercalandcse escudos de Castilla y ataurique Leon y la inscripciones de alabanza a Allah, todo de factura muy Banda, e la altura de la se abren am­ granadina. En el cuerpo superior, a J�alerfa, el del de triple arcada y los laterales de dos, plios ventanales, centro cuyas delgadas eolumnillas llevan capiteles califales. Las albanegas de es­ tos areos se dccoran con ceramica formando lacerias, EI gran friso epi­ sobre este una vez mas la participaci6n grafico dispuesro cuerpo pregona hecho de granadina en magno conjunto. Es en extrema curioso, este cintas de azulejos azul-cobalto v blanco, en que se eonsigna, eserito en cufico rectanvular, .hasta ocho veces, el lema de los nazaries, en forma similar a la inscripei6n en earacteres g6ticos, redaetada asi : «EI muy alto et muy noble et muy poderoso et muy eonqueridor don Pedro por la gracia de Dios rey de Castilla et de Leon, mand6 fazer estos alcazares 14 ALC.�ZAR. LA VIRGEN DE LOS NAVEGANTES, DE ALEJO FERN.�NDEZ 15 DEL lJALAClO DEL REY DON PEDRO ALCAZAR: l'ACHADA ALCAZAR. PATIO DE LAS DONCELLAS et eSlOS palacios et estas portadas que. fue heche en 'Ia Era de .mill et quatrocientos y dos» (1364 de J. C.). La portada terrnina con un esplcn­ dido tejaroz en que los admirables carpinteros toledarros desplegarbn finas labores talladas en las vigas, pintadas y doradas y sostenidas por dos gran des zapatas con estalactitas doradas. Bajo el alero un bellisimo alicer. En tiernpos de Rodrigo Caro toda la. fachada resplandecia en oros. Penetrando en el interior debera observarse que el Palacio del Rey Don Pedro ofrece una organizacion bien definida : son dos nucleos, uno en que se desenvuelve la vida 'oficial del palacio, centralizado en el Patio de las Do.icellas, y otro destinado a la vida privada, con centro en el Patio de las Mufieoas. La entrada se hace por un estrecho vestibulo y un pasillo, que en el sistema oriental, conduce disposicion acodada, seglll1 al Patio de las Donccllas, gran ga.J.erfas de arcos lobulados rectangulo con que, al menos en su estructura, conserva recuerdos anteriores, con una riquisima decoracion de seblra. Bajo los Reyes Catolicos se restauran las techumbres de las galerias y en el siglo XVI sufre una arnplia reno­ vacion cue deterrnina en la parte inferior una curiosa cornbinacion de mudejar y olateresco. Las columnas pareadas del cuerpo inferior, trai­ das de Italia, asi como la galeria alta, corresponden al XVI. La fecha, 1559, y el nombre del maestro, Francisco Martinez, aparecen en el angulo sudoeste del cuerpo bajo. Merecen destacarse, tanto por su antiguedad 17 ALC.�ZAR. CUPULA DEL SALON DE EMBAjADORES Y YESERf.�S DE LA SAL.\ CONTlGUA valor los alicatados forman los como por su artistico, esplendidos que z6calos, correspondientes al siglo XIV. Al Patio de las Doncellas se abren tres grandes salones denominados del Emperador Carlos V, de Embajadores y Dormitorio de los Reyes Moros. EI prirnero es el que se encuentra en el testero frontal al pasillo de entrada y debe su nombre a que su hermosa techumbre de casetones se hizo en tiernpos del Emperador. La pieza mas importante es el Salon de Embajadores, cuya entrada principal lleva como exorno magnifico las esplendidas puertas de lazo exterior en arabe que habla entre con escudos y dos inscriociones: la elogios al rey Don Pedro de como "fueron labradas por artifices toledanos el afio 1404 de la era (1366 de J. C.); la otra inscripcion lie va en carac­ teres goticos fragmentos del evangelic de San Juan y del salmo LIII. EI Salon, cuya altura alcanza al segundo cuerpo, se cubre con una cupula a la que debio en otro tiempo el nombre de Salon de la Media Na­ ranja. Es una cupula serniesferica de lazo de 12, montada sobre un friso con castillos y leones y pechinas de mocarabes. La hizo el maestro Diego Ruiz en 1427. Es interesante la galeria iconozrafica de reyes de Espana a partir de Recaredo hasta Felipe II, a la que se afiadio en 1581 unos bustos de damas en el arrocabe, por Diego de Esquivel. Los balcones de excelente forja y sostenidos por bichas aladas repujadas, fueron he­ chos por el rejero Francisco Lopez en 1592. La suntuosa decoracion, des­ plegada con un lujo v una finura extremas par los muros, encuentra su 18 AU;AZAR. SALON DE EMBAjADORES 19 adecuado complemento en el esplendido zocalo de alicatados, similares a los de la Alhambra. En este recinto se celebraron las bodas entre el Cesar Carlos V y dona Isabel de Portugal, el 11 de mayo de 1526. En las dos estancias contiguas al Salon de Embajadores hay que destacar los frisos de yeseria que decoran la parte alta, hechos de meda­ llones historiados con figur'ls de reyes, damas, cazadores y ani males fan­ tasticos, todo ello en silueta, perfiladas a buril en placas de y�so recor­ tadas sin modeler. Es posible que hagan alusion a leyendas persas y escenas de romeo analog-as a las que decoran algunas arquetas de marfll. La arcada que frente a la entrada princinal del Salon de Embajadores "r cornunica este con el Salon del Tccho de Felipe ll, presenta en su parte posterior, la que da a este ultimo salon, unas yeserias que por su riqueza de corativa quedan como de 10 mas en el ornamental logrado ,que as!lecto dcjo d arte mudejar. Se dispone la composicion en un despliegue de ro- leos de talla plana en los que se incluyen en silueta {tguilas y otros pajaros, en tanto que en las albanegas del gran arco que abraza el co 11- junto resaltan, asimismo en silueta, unos pavos reales que justifican el nornbre de Puerta de los PaV017es dado a esta pieza. Su filiacion toledana es clara. De la sala del Tccho de Felipe II, techo un tanto severo de case- tones cuadrados en boveda casi plana, se pasa al Salon del Techo de los Reyes Catolicos, de fines del xv, y de aqui al Patio de las Muiiccas. Aun cuando toda la nomenclatura de las diversas piezas del Alcazar sea arbitraria y moderna el Patio de las Mufiecas aparece ya en relacio­ nes del siglo XVI. Es de pequefias proporciones, intimo, familiar, de una delicadeza ornamental exquisita, pen) tan solo el cuerpo bajo es antiguo. Los cntresuelos y la parte alta se deben a los restaur adores del siglo pasado. El Salon mas espacioso, que se abre al patio por el lado norte, recibe el nombre de Salon del Principe, quiza llamado as! porque en el debio nacer el principe Don Juan, hijo de los Reyes Catolicos, con alcobas a sus extremes como en la Alhambra. La alcoba de la iz­ quierda tiene un bello artesonado plateresco, del que una inscripci6n declara que 10 hizo Juan de Simancas en 1543 y que fue restaur ado en 1854. Desde el Patio de las Mu6ecas una pequefia salita comunica con el Dormitorio de los Reyes Moros. Aqui ofrece.i gran interes las hermosas puertas mudejares que giran sobre quicialeras, bellamente talladas y do­ radas, as! como el hermoso alfarje, es decir, techo horizontal holladero, que cubre su recinto, advirtiendose el transite de la laceria al caseton. Son igualmente interesantes los capiteles de sus vanos geminados. Para subir a las estancias de la planta alta, saliendo par la puer­ ta principal del Palacio, existe, a la izquierda, una escalera, de fines del XVI, que cobija hermosa techumbre artesonac1a con casetones, en forma de media naranja. En sus muros cuelgan una Concepcion con el retrato orante de un eclesiastico original de Roelas, y un cuadro de Federico Madrazo, que representa un episodio de las Cruzadas a Oriente: Go­ dojredo de Bouillon, jefe de la primera expedicion, arrodillado en el monte Sinai ante la aparicion de dos angeles. Lo ointo Madrazo a 111"­ tacias de Luis Felipe y figuro 'en la Exposicion de Paris de 1839, Ya en 20 -�--- ALcAZA1. PATIO DE LAS HUNECAS abre la primera dependencia denominada la galeria alta, a la derecha, se la Saleta, cuyos muros estan adorn ados con seis tapices al estilo de Te­ un esplendido reloj entre niers y uno de Wouwerman. Aqui puede verse dos candelabros que corresponde al siolo XIX y tiene figurada una pareja ante un ara con vestiduras clasicas en dorado y un amorcillo y, adernas, una miniatura que represenra a la reina Marfa Cristina. Siguiendo a la dcrecha y desoues de cruzar ur.a estancia se pasa a una pequefia gaJ.erfa con balcones al Jardin del Principe. Aqui se encuentra eI Ilamado Ora­ torio de los Reyes Cat6licos, edificado en los dias de aquellos monarcas, de pequefio recinto, cubierto con boveda de cruceria, que guarda una altar de las mas notables obras de la cerarnica espanola en su farnoso Visitacion de la azulejos policromos, cuyo cuadro central representa la a Santa Isabel. En torno a el sc desenvuelve una orla con el arbol Virgen de Jesse y en c l frontal un medallon de la Anunciacion, flanqueado por Niculoso Pisano bichas, grutescos, etc. Es obra firmada por Francisco en 1504. Retrocediendo ahora en la Antesala 0 Furrlela del Comcdor notaremos su hermosa techumbre mudejar del siglo xv y su bella la111- de la El Comcdor es un gran salon rectanvular , bastante para Granja. con luz de CLIVOS 111urOS cenital, dos valiosas colecciones cuelgan alargado y ocho de tapices de tipo pompeyano, cada una de elias compuesta de de una parcja piezas. La primera coleccion, en que se repite el motivo de columnas salomonicas y jarrones, corresponde a la segunda mitad del colocada en las entrepuertas, siglo XVII, y la otra, de rnenor tarnafio y se tejio hacia 1600. Hay aqui tres hermosas arafias de la Granja, la del colocada imitando a las estancia venecianas. Desde esta las dos y centro sendos balcones una buena vista de la narte alta del permiten contiguas, la que Salon de Ernbajadores. A continuacion esta la Sala de Billar, en Saleta destaca el magnifico techo de casetones, de fines del siglo XVI, y la bellisirno cuadro de del departamento de Infantas, adornada con un hermana Antonio Maria Esquivel, retrato conjunto de Isahel II y su Tambien Maria Luisa Fernanda, de los mejores que realize el artista. habito de Calatrava hay aqui un retrato de Don Francisco de Asis en con las ruin as del ademas un lienzo de los escasos que pinto Parcerisa, y Convento de Caballeros Templarios de Ceifio de Campo, hoy desapare­ cido y conservada parte de sus piedras en el Museo de Valladolid. En h pieza siguiente hay otros dos herrnosos cuadros de Parcerisa, representan­ el otro una do el uno el «Interior de la Catedral de Barcelona», y de los Cis­ «Vista del Claustro de la misma Catedral desde el estanque nes». Luce en este lugar tarnbien un magnifico tapiz que forma parte de de una coleccion de ocho que verernos despues y que se debe a Jan Camara de 111- Raes el [oven, de Bruselas, con asunto rnitologico. La las cuales son de [antas esta adornada con varias pinturas al pastel, de Infanta Bernardo Lonez Piquer las que representan a Alfonso XII y la Iechadas 1863, un infantito vestido de blanco, con el Isabel, ambas en y Moraton son los que Toison de Oro, fechado 'en 1866. De Fernando F. representan a las infantas Mar.a del Pilar, Marfa de la Paz y Eulalia, . fechados en 1868,asi como tarnbien un retrato de Isabel II con mantilla 22 ALCAZAR. DORMITORIO DE LOS REYES MOROS y ropaje celeste. Es muy notable el retrato de la reina Mercedes, pintado por Manuel Cabral Bejarano en s610 treinta horas. El Dormitorio del Rey Don Pedro, que sigut"" a eontinuaei6n, es una hermosa pieza cuadra­ da, con un buen artesonado y yeserias mudejares. Las cuatro calaveras ni.itadas en el dintel de la puerta de entrada se refieren a una tradiei6n sobre una de las farnosas justicias del monarca mediante la eual pagaron con la vida su delito cuatro jueees prevaricadores, Esta pieza se abre a la galeria superior del Patio de las Doncellas, donde puede verse un retrato 23 ALC,.(ZAR, SALON DEL PISO ALTO. RETRATO POR VICENTE LOPEZ de la reina madre Maria Cristina con su hijo Alfonso XIII nino, obra de Gonzalo Bilbao, asi como un pequefio monumento escultor ico, en pla­ ta, en que, simulando el trono, se ha representado a Isabel II con don Francisco de Asis rey consorte, y sus hijos el futuro Alfonso XII y las infantas Isabel, Paz y Eulalia. Tarnbien en esta galeria un cuadro en que Jenaro Perez ViLlaamil desplejro una de sus fantasias reprcsentando una «Cerernonia en el interior de un palacio arabe», firmado en 1847. Desde esta galeria, un paso de servicio conduce al departamento de 1 los Reyes, Pasada la Sala de Ayudantes, esta la Sala de Musica, donde hay dos retratos de Isabel II y de la duquesa de Montpensier, respecti­ varnente, pintados por Vicente Lopez en 1842; los retratos de Carlos III y la reina dona Amalia, pinturas de la segunda mitad del siglo XVlIl, y de la misrna fecha es otro de una dama apoyada sobre una columna de marrnol, asi como el de nina vestida de azul con banda roja y el Toi­ s6n. Los dos pequefios cobres con dos damas de media figura estrin firrnados por R. G. Hispaleto. El Dormitorio de Reyes tiene mobiliario del tiernpo de Isabel II, lam para y guarnicion de chimenea de la Granja con las iniciales de esta reina. De sus paredes cuelgan una pintura del Crucificado, firmada por Maria Cristina en 1848; otra de pequefio tamafio representando a la Virgen con el nino en actitud de bendecir, de los ultimos tiernpos de Vicente L6pez; una copia pequefia de la Magdalena tendida y leyendo, segun el original de Pompeo Batoni en la Galeria de Dres­ de, y otras pequefias reproducciones de origin ales de Rafael hechas por 24 ALC.�ZAR. ALTAR DE NICULOSO PrSANO EN EL ORATOR:O DE LOS REYES CATOLICOS ALCAZAR. SALON DE CARLOS V Y DETALLE DE SUS ZOCALOS DE AZULEJOS M. Arbos. En el llamado 5a1611 Rojo 0Antcdormitorio que sigue a con­ , tinuacion, pueden verse cuatro retratos ovalados, hechos al pastel, que representan a la reina Isabel, Alfonso XII, la infanta Isabel y la mar­ quesa de Novaliches; todos ell os ori�inalesde Muraton y realizados entre 1861 y 1866. Muestranse aqui tambien dos muebles muy interesantes : un tocador y un reclinatorio, de caoba, con adornos de bronce. EI reclina­ torio reproduce los Desposorios de Santa Catalina, segun copia del Cor­ reggio y, adernas, los doce Aposioles, todo ella figurado con vivos colores en placas de porcelana. Fue regale del Papa Pio IX a Isabel II y pro­ cede de la fabrica de porcelana del Vaticano. La carnara que sigue des­ pues, llarnada Camara de Audiencias, ofrece gran in teres en la magni­ fica decoracion de sus muros con yeserias rnudejares, hermosos alicatados de cerarnica y arcadas de medio punto peraltadas sobre columnas que os­ tentan bellisirnos capiteles califales dorados. Este departamento, situado sobre la puerta principal y vestibulo del Palacio del Rey Don Pedro, es uno de los escasos restos antiguos que de el subsisten en la olanta baja, debiendose llamar la atencion sobre la preciosa bovedilla de mocarabes que cubre el pequefio recinto alargado que antecede al mirador central de la grun fachada. Por ultimo se encuentra Ia Antecdmara, donde 10 mas destacable es la esplendida coleccion de tap ices que realize Jan de Raes el [oven, de Bruselas, con mitologias relacionadas con Cupido. Descendemos al Patio de la Monteria, y en el muro frontero a 26 i ALCAZAR. GALERIA DEL GRUTESCO EN LOS JARDINES la cscalera abre un pasadizo, a cuya derecha esta el Patio 0 Jardin del Crucero, llarnado -as!"' por la original disposicion que en 10 antiguo adop­ taba el jardin, partido en cuatro por una galeria en cruz, uno de cuyos brazos el llama do bafio de dofia Maria de Padilla, iluminado por las era claraboyas que se veri en el pavimento. Era un jardin de verano: subte­ rraneo, con fuertes pi lares, forrados de azulejos los pretiles, seg{m 10 describe Juan de Mal-lara y Rodrigo Caro. Hoy se le denornina gene­ ralmente de doiia Maria de Padilla, pue, es fama que en sus inmedia­ ciones tuvo sus aposentos acuella senora. Al fondo esta n los Salones de Carlos V, anunciados por un portico de pilares y columnas construido a rnediados del siglo XVIII por el arquirecto de la Fabrics de Tabacos don Sebastian Van der Borcht. Se ofrece primero Ia antigua capilla en cuyo altar existe una copia de la Virgen de la Antigua, de la catedra!' Por los muros se distribuyen ninturas de merito desigual. La estancia que sigue a continuaci6n luce unos esplendidos zocalos de azulejos, pintados por el fa­ moso cei amista Cristobal de Augusta entre 1577 y 1579. La magnifica co­ leccion de doce tapices que hoy cuelga clp sus paredes, nos recuerdan al Em- 27 JARDlNES DEL ALc.hAR perador Carlos V en de mas lucidas empresas: la expedici6n a una sus Tunez en 1535. Estos tapices en lana se tejieron y sed a por orden de Feli­ pe V, en 1740, en la Real Fabrics de Tapices, teniendo como modelo la colecci6n original, tejida adem as con oro por Pannemaker en Bruselas, par encargo de dona Marfa de Hungrfa, hermana del Emperador. No ser ia el Alcazar de Sevilla 10 que es sin sus jardines, de reconocida belleza. Hay aqui jardines arabes, renacentistas y modernos. Los jardi­ nes antiguos no tienen ya, como es de suponer, su aspecto originario, si 10 considerarnos desde un riguroso punto de vista arqueologico, pero 51 es seguro que no han perdido su primitivo encanto. El primero que encontramos, franqueada 'la-verja que les sirve de ingreso, es un magni­ fico jardin renacentista que casi no es mas que un gran estanque, lla­ mado de Mercurio, por la efigie del dios en bronce, sobre una bella taza con geniecillos y mascarones, fundidos segun trazas del escultor Diego de Pesquera por Bartolome Morel en 1576, fecha que ostenta uno de los leones que con los rernates y balalJstres fundic el mismo artifice. Al lado del estanque arranca la Galcrla del Grutesco, sobre el Iienzo de la mura­ lla antivua y decorada en los siolos XVII y xvrn con labores de piedrcs en bruto, hornacinas con ointuras y una galerfa superior de arcadas en 2'8 PABELLON DE CARLOS V EN LOS jARDINES DEL ALc.�ZAR que se aprovecharon hermosos ejemplares de los capiteles califales. Separa jardines antiguos, que ouedan a la derecha, de los modernos. Desde el estanque, una doble Escalera dieciochesca baja al Jardin de fa Danza, designacion que justifican las dos estatuas en nlorno de ninfa y satire, sobre dos altas columnas y en acritud de bailar. Fundidas en el siglo XVI, fueron restauradas luego por Marrin Gutierrez en 1802. A la derecha queda el Bafio de Dona Marla de Padilla, que fue estanque subterraneo del Iardln del Crucero. Desde aqui y adosados a los muros del Palacio se disponen, en sucesion de patios, rejas y escalinatas, los viejos jardines moriscos. Se denominan de la Galcrla de la Gruta, don de hay un gran estanque revesrido con azulejos del siglo XVIIl con escenas de caza, [ardin del Principe, etc. EI llarnado del Rustico se conserva del Laberinto antivuo desaparecio, si bien se como vivero, y el reconstruyo modernamente en otro lugar. Al Jardin Grande se pasa por un portico donde se figuro la escena protobarroco, rnitologica de Hercules luchando con el centauro Neso, 10 que es indicio de que estamos ya en los jarciines renacentistas. Aqui esta la fuente de Neptuno, debida quiz.i a los mismos artifices del Mercurio del estanque. Muy proximos estan el Jardin de las 6rdenes Mi­ litares, cuyos emblemas se figuran en arrayan, Y el Jardin del Naranjal, d;':lde hay naranjos centcnarios, algunos de cuyos ejemplares se estiman plantados en la epoca del rey Don Pedro. Este seria el llarnado Jardin de las Damas, arreglado para las bodas imperiales. E1 italiano Andrea 29 PUERTA DE MARCHENA EN LOS }ARDINES DEL ALCAZAR mas apa­ Navagiero consideraba este IU la mosca que entonces se usaba, abriendo camino a una muy difundida luego entre los representacion side la sala es una de las pintores. La Purisima Concepcion que pre- mas beUas obras de Murillo, como asimismo los ocho ovalos con santos seviUanos que la rodean. Las ocho representa- ciones alegoricas colocadas sobre basamentos pintadas al fresco las rea- y • !izo el cordobes Pablo de Cespedes y fueron restauradas por Murillo. ! Nuevamente en las naves de la gran basilica, nos fijarernos en los dos pequefios altares Que flanquean la puerta de las derecha, que fue del antiguo patronato de los Carnpanillas. EI" de la Becquer, antepasados del r poeta de las «Rirnas», \ esta consagrado las Santos hoy a Justa y Rujina, cuyas esculturas son de Duque Cornejo, vador. EI de la procedentes de la iglesia del Sal- am' izqui.erda,· Uamado de Santa Barbara; tiene pinturas de muv italianizado, de Anton Ruiz (1544), discipulo de Antonio de AI- 68 CATEDRAL. CAPILLA DEL MARISCAL. RETRATOS DE LOS PATRONOS. TERLlZ . DE LA MONTER fA EN LA SALA DE ORNAMENTOS fian. De este ultimo artista es el cuadro de San Roque que hay sobre el dintel de la puerta de las Campanillas. Al lado esta la Capilla de la Concepcion Grande, denorninada antes de San Pablo, en la que se con­ servaron los restos y las armas de los caballeros que asistieron a la con­ quista de la ciudad, trasladados luego a una b6veda de la sacristia de los 69 " CATEDRAL. VIRGEN DE LOS REYES DETALLE DEL SEPULCRO DE ALFONSO X EN LA CAPILLA REAL Calices. EI caballero Veinticuatro, don Gonzalo Nunez de la Sepulveda, obtuvo como entierro mediados del siglo a XVII, como premio a una es­ plendida donacion de la fiesta y octava de la Purisima. De entonces datan el monumental retablo barroco realizado, de Francisco de segun trazas Ribas, por el ensamblador Martin Moreno en 1658, debiendose a Alonso Martinez la imagineriaque preside una Concepcion de muy buen arte. r: Proxima y ocupando el espacio que hubiera sido el abside del templo, esta la Capilla Real. La primitiva se habia derribado con licencia del rey Juan II. Luego Carlos V, tras insistentes requerimientos al Cabildo, consigue la edificacion de la nueva, donde sus mayores tuviesen (ligna sepultura. Se encargaron proyectos a Juan de Alava y Enrique de Egas, entonees en Sevilla, ocupados en la reparacion del cimborio, pero tras nuevas dilaciones, el Cabildo pidio trazas, en 1541, a Martin de Gainza, quien no pr esento las definitivas hasta 1550, informadas favorablemente par Hernan Ruiz entre arquiteetos. No es Gainza hombre de buen otros gusto acrisolado. Faltan el las soluciones geniales que se yen en la en Sacristia Mayor, si bien el. conjunto g-oza de una monumentalidad que encaja muy bien en su destine y que se logro a 10 largo de la obra, me­ diante intervenciones sucesivas. Hernan Ruiz el [oven, desde 1555, en que murio Gainza, hasta 1572, en que entra Pedro Diaz de Palacios; rele- 70 CATEDRAL. SALA CAPITULAR vado este a poco por Juan de de Siloee, que la terrnino Maeda, discipulo en 1575. Un gran las de doce reyes en tarnafio natural, arco con figuras le sirve de ingreso. La planta es un cuadrado con su cupula de casetones decorados con cabezas de reyes, cerrando el presbiterio una enorrne ve­ nera, cuyas estrias decoran angeles que junto con coran tambien los frisos de los geniecillos y nifios de­ muros, todo ello tall ado con suma habili­ dad. Al exterior acusa tres absides con un monumental aspecto imponente y decoradoscon gran des escudcs imperiaJes. En su recinto el estilo pla­ teresco inicia el transite hacia un orden colosal tan en boga en la etapa purista y herreriana. La capilla esta protegida ocr una hermosa reja costeada por Carlos III y colocada en 1771, que disefio el famoso ingeniero don Sebastian Van der Borcht. A la entrada hay dos nichos Iaterales, en los que se encuentran las tumbas reales de dona Beatriz de Suabia de Ia Epistola) y de don Alfonso X (lado (lado del Evangelic), cuyos bustos orantes, en piedra y alabastro, asi como el sarcofavo, han sido labrados en nuestros dias por los maestros escultores senor Vasallo, el primero, y senor Cano y senora Jimenez, el segundo. a Siguen continuacion, bajo unos arcos muy rebajados, lado, el Coro de Capellanes y la Sacristia, a un de boveda plana, y aJ opuesto, la Sala de Juntas y Archivo. Rompiendo en su centro la amplia escalinata que asciende al altar mayor esta la ri­ quisirna de plata sobredorada urna y cristal que, costeada por Felipe V y labrada por el orfebre Juan Laureano de Pina en 1717, contiene el cuerpo incorrupto de San Fernando. £01 pedestal en que descansa la urna tiene inscripciones de resalte en marrnol, del procedente primitivo sepul­ cro, redactadas en hebreo, arabe, latin y castellano, con el elozio que de su padre hizo Don Alfonso X. EI retablo mayor de la capilla 10 hizo, en el siglo XVII, el escultor Luis Ortiz y en el se venera la Virven de los Reyes, Patrona de la ciudad, que Alfonso X traslado de su palacio a la iglesia, segun refiere la Cantiga 324, entre otras. Labrada en madera de alerce a mediados del siglo XIII por algun entallador del pais entusiasta de 10 frances segun la tonica de con un mecanisme interno aquellos tiempos, .es imagen articulada que daba movimiento a la cabeza, cuya cabellera no es tallada,.' sino forrnada por hilos de seda dorada. T odo cuan to en la Virgen significa majestuosidad y simbolismo, en el Nino es naturalidad, sancionada por adecuada observacion realista. Las imageries de santas Justa y Rufina, en los laterales, fueron realizadas por En la Diego de Pesquera. cripta-panteon, a la se desciende de la urna, se encuentran varios feretros de pasada que una puertecita detras el rey Don Pedro personajes reales, entre ellos y dona Marfa de Padilla, y en el altar una preciosa ima­ gen en marfil de la Virgen de las Batallas, que segun tradicion acompa­ fiaba a San Fernando en sus empresas belicas, Es obra del siglo XIII, de algun taller ambulante. En el tesoro de la canilla se conservan muy ricos ornamentos y joyas y, adernas, la espada del Rey Santo. Al lade de esta capilla esta la de San Pedro, cuyo hermoso retablo, obra del arqui­ tecto y ensamblador Diego Lopez Bueno, en 1625, constituye digno marco de las excelentes referentes pinturas a pasajes de la vida de San Pedro, 72 CATEDRAL. URNA DE SAN FERNANDO EN LA CAPILLA REAL debidas a Zurbaran, excepcion del Padre Eterno del atico, que vino con a sustituir, quiza el siglo XVII, al autentico de en aquel artista. En el ce­ rramiento posterior de la Capilla Mayor, esculturas, como en los muros laterales, por Mig-uel Perrin, Juan Marin, Diego de Pesquera y otros. En una hornacina Ia Virgen del Reposo, atribuida a Perrin. Miguel La Capilla Mayor la maxima gala y ornata de la Catedral. Las es magnficas rejas que la cierrarr constituyen ya un buen anurrcio, desta­ cando en Ia penumbra del templo su brillo de oro viejo. Fueron labradas entre 1518 y 1533, interviniendo en la del centro el famoso fray Francisco de Salamanca, y en las laterales el maestro Sancho Munoz, en uni6n del 1 maestro Esteban, Juan de Yepes, Juan de Cubillana y Diego Huidobro. Luego, el grandioso retablo ahoga cualquier margen de admiraci6n. Es fuera de toda duda, el mayor retablo de la cristiandad: 20 metros de alto y 13.20 de ancho, desenvolviendose en tan gran superficie vida de Cristo y de la pasajes de Ia Virgen, salvo en el banco, donde aparecen algunos rnartires sevilla nos y dos relieves de sumo interes, uno con San Leandro y San Isidoro a los lados de un modelo de la catedral, viendose la cabe­ cera del templo antes de la construcci6n de la Capilla Real, como asi­ mismo Ia Giralda con su remate originario, y al otro las santas Justa y Rufina, flanqueando un modelo de la ciudad medieval. La traza de esta grar. obra se debe al maestro flamenco Pyeter Dancart, conforrne al tipo tradicional de varias calles, siete en este caso, la central mas ancha, en las cuales se disponen regularmenre las escenas. Se comenz6 en 1482 y ter- 73 I ,I CATEDRAL. LIENZO DE ZURBARAN EN LA CAPILLA DE SAN PEDRO mina en 1525 y al ampliarse, un cuarto de siglo despues, se le afiadieron las dos calles laterales. Dancart traba jo en el hasta 1492, fecha en que se supuso su muerte. Luezo, tras una interrupcion, Jorge Fernandez, her­ mano de Alejo, termina los relieves altos, el dosel y las figuras que 10 coronan. Alejo Fernandez 10 pinto. En las adiciones laterales de 1550 trabajan una legion de artistas, de cuya extensa nomina merece destacarse a Bautista Vazquez, autor de la HUlda a Egipto, que ernpezo Roque Bal­ duque; la Creation, la Expulsion del Paraiso y el Pecado de Adan y Eva. En la mesa del altar hay un maznifico sagrario de plata, repujado, como los atriles, por Francisco de Alfaro (1596). Sobre el sazrario aparece 1a bella imagen de la Virgen de la Sede, en madera de cipres, drapeada, de plata cincelada, salvo las caras y manos de la Virgen y el Nino, que estan policromadas. Corresponde al tercer cuarto del siglo XIII y es segu· ramente aquella imagen «mui ben feita de metal de Santa Maria» que en una dolencia de su madre, Beatriz de Suabia, menciona Alfonso X en la Cantiga 256. Los pulpitos fueron labrados en hierro por fray Francisco de Salamanca (1531), decorados profusamente can bajo relieves. EI de ma­ yor interes artistico es el del lado de la Epistola. Delante del altar tiene lugar, durante la octava del Corpus y de la Concepcion, el tradicional baile de los «seises», nifios cantores, vestidos con vistosos trajes de raso 74 CATEDRAL. REJA DE LA CAPILLA MAYOR r;" blanco y adornos lOjOS 0 azules, segun la festividad, y su sombrero, todo a la usanza del siglo XVII, que. ante el tabernaculo cantan al cornpas de sus ritmicas danzas, A los lados del altar, dos pequefias puertas comuni­ can con la Sacristia alta, situ� detras del altar mayor, donde se conser­ van un magnifico artesonado'..plateresco de madera dorada, hecho en 1522 75 CATEDRAL. CORO por Sebastian Rodriguez y Pedro Lopez y sobre la cajoneria tres hermosas tablas de Alejo Fernandez, figurando el Nacimiento de la Virgen, la Pre­ sentacion y el Abrazo en la Puerta Dorada. El Cora, situado en el centro de la nave principal, frente al altar mayor, esta cercado p,or muros late­ rales y posterior y cerrado en el anterior por una magmfica verja cons­ truida por fray Francisco de Salamanca en 1519-23. La silleria, integrada por ciento diecisiete sitiales corresponde al g-otico Horido, aunque es so­ bria de ornarnentacion. Sus mas notables ornatos figuran en las cabeceras de los asientos inferiores, con escenas r :blicas en relieve, mientras que los respaldos de los superiores se adornan con labores de mudejares taraceas, coronandose el conjunto con un dosel corrido, festoneado de elegante cresteria. La Silla del Rey, en el lado del Evanzelio, sustituye el respaldo de Iacerias por las armas de Castilla y Leon y debaio Ia firma del artifice Nufro-Sanchez, en 1478. Trabajo tarnbien d maestro Dancart y la conti­ mian otros artifices hasta entrad el sil!lo XVI, 10 que explica en . algunos relieves sus caracteres renacentistas. A Nufro perrenece toda la parte gotica y mudejar. A Dancart Ia Silla del Prelado, talla de los costados y relieves con caracteres extranjerizantes. A Gonzalo Gomez, Horozco y otros los ta­ bleros, asientos v figuras francamente renacentistas. En el gran facistol de madera v bronce intervinierorr el fund.idor Bartolome Morel y los escul­ tores Juan Marin, Francisco Fernandez y Bautista Vazquez. A este ultimo pertenece la bellisima efigie d : la Virgen en un templete que le sirve de 76 CATEDRAL. ALTAR MAYOR 77 J CATEDRAL. DETALLE DE LA SILLER! \ DEL CORO el habiendo labrado rernate. Los organos se construyen en siglo XVIII, Duque Cornejo las esculturas que los adornan, y Luis Vilches, en 1724, las cajas y las pesadas cornisas que los sostienen. Lateralmente el Coro de mas suntuosidad presenta dos vestibulos de jaspes de colores y bronce, que belleza, y unidos a las llamadas Capillas de los Alabastros, que en realid.d son cuatro, dos en el lado de la Epistola y dos en el del Evange­ lio, combinandose en ellas el. gotico florido con un plateresco incipiente, con forme a las trazas que diera Diego de Riafio en 1528. Empezando por las del Evangelic, merecen toda atenci6n las diez pequefias figuras en San Gregorio alabastro, colocadas a derecha e izquierda de las Captllas de de la de la Estrella, ta110 en 1531 el imaginero frances Ni­ y Vt'rKell que colas de Leon, sintetizando elementos del gotico final y del Renacimiento. la con los es posterior, salvo el San EI resto de imagineria, Evangelistas, Marcos, que parece un arcaizante en su ruda factura. La Capilla tanto de San Gregorio, con su hermosa verja renacentista, obra de Marcos de la Cruz, tiene en su interior un retablo con la efigie del titular, labrada a mediados del siglo XVIII por Manuel Garcia de Santiago. La Capilla de la Virgende la Estrella tiene un retablo muy barroeo tallado por Jero­ nimo Franco. La Virgen titular es una interesantisima efigie labrada por Jeronimo Hernandez en 1567. El Trascoro ofrece un eonjunto en extremo el recargado, utilizandose prodigamente marrnoles, jaspes y bronces, segun 78 CATEDRAL. TRASCORO gusto dominante en el siglo XVII. En el centro Figura una bella en tabla de la pintura Virgen de los Remedios, obra que revela el gran predo­ minio de la influencia sienesa del trecento, aun cuando, como admiten Bertaux, Mayer y Post, la imagen no fuera hecha hasta comienzos del siglo xv. En el basamento hay un pequefio cobre de Francisco Pacheco, pintado en 1634, representando la rendicion de Sevilla a San Fernando, apenas visible ya por el humo de la cera. A unos metros de este 'en el centro del altar, espacio del trascoro, esta la lapida sepulcral de Hernando Colon, hijo del descubridor de America. Las el capillas laterales del coro, en lado de la Epistola, se denominan de la Encarnacion y de Ia Con­ cepcion Chica, La' primera ofrece sobre el altar un nan relieve de la Anunciacion, de escuela sevillana de hacia 1635. En la segunda se admira una de las obras mas sentidas y de mayor delicadeza emocional que reali­ zara Martinez Mon tafies, calificada las por el propio artista como «una de mejores cosas que haya en Espana 10 mejor que ha hecho». Es la y Inmaculada Concepcion, conocida por los sevilla nos con el sobrenombre de fa Cieguecita, por ser tal la impresion que ernana de sus ojos cando­ rosamente en tornados. Figuran en el retablo tarnbien las efigies de San Gregorio y San Juan, completando el conjunto, 9ue se realiza entre 1628 y 1631, por los relieves de San Jose, San [oaquin, San Jeronimo todo ello avalado y San Francisco, por la pintura y estofado de Pacheco, habil en destacar la delicadeza del modelado. Entre ambas pisa fig;ura una preciosa escultura de alabastro, capillas y en una re­ de Juan Pisano, y italiana, del tipo de las que con el titulo de «Virgen de Genova» fue titular de la hermandad de genoveses que vinieron con el Rey Santo al asedio 79 CATEDRAL. VIRGEN DE LOS REMEDIOS EN EL TRASCORO. INMACULADA, DE MONTANES, EN LA CAPILLA DE LA CONCEPCI6N CHICA sede en. la errnira de San Sebastian. de la ciudad que tuvieron su y En la alta de la nave del Lagarro se encuentra la Biblioteca _ planta abre a una .Capitular Colombina. Una pequefia puerta en dicha nave escalera, en cuyos muros se Yen tres interesantes lapidas una, romana, : fue homenaje de los barqueros de Sevilla al ernperador Antonino, y las otras dos, visigodas, se refieren al obispo cordobes Honorato: la una es la tapa de su sepulcro, en forma prismatica y trapezoidal, con ornarnen­ de la taci6n, y la otra habla de la fundaci6n de un temple. Al final esca­ Iera estan los salones destinados a biblioteca. Conviene puntualizar que, no una, sino dos bibliotecas son las que existen aqui. De un lado, la Biblioteca Capitular, la que el Cabildo Ca­ Co­ tedral ha ido reuniendo a traves de siglos y. de otro, la Biblioteca el cuantioso bibliogdfico don Hernando Colon, hijo lombina, legado que del almirante, viajero, cosm6grafo y apasionado bibli6filo, hizo al Ca­ bildo Catedral de Sevilla, cue hubo de posesionarse de ella tras prolijo del legado, pero pleito con los dominicos de San Pablo, herederos tarnbien en ultimo lugar.La biblioteca sufri6 lamentables, que han depredaciones INTERIor. DE LA PARROQUlA DEL SAGRARlO 6 reducido el nurnero de sus volumenes a unos 3.000, pero entre ellos hay ejcmplares unicos en vitela, con miniaturas, rarisimos impresos y manus­ critos del descubridor de America, de todo 10 cual hay unos escrupulosos inventarios redactados por el propio don Hernando. La biblioteca del Cabildo es mas cuantiosa, unos 60.000 volurnenes, destacando entre tanta riqueza la «Biblia de Pedro de Pamplona» (siglo XlII), el «Pontifical ro­ mano» (fines del siglo XlV), varios misales con magnfficas miniaturas multitud de irnpresos de subido valor. y Hay aqui una galerfa iconografica de sevillanos ilustres v un retrato de Cristobal Colon, pintado por Lasalle, que regale en 1843 el rey de Francia' Luis En el lado de Felipe de Orleans. poniente del Patio de los Naranjos, nia de sus arcadas, se levanta la rompiendo la arrno­ a instancias del Parroqula del Sagrario, Se construyo arcediano Vazquez de Leca, segun la traza que presento Miguel de Zumarraga en 1616. Un afio despues comenzaban las obras que, por muerte de Zumarraga en 1651, contiruian bajo la direccion de su aparejador Fernando de Oviedo. La concluye Lorenzo Fernandez de sias, quien introduce algunas modificaciones y afiade nuevos adornos.Igle­ El edificio refleja ciei to influjo cortesano, sobre todo del arquitecto Gomez de Mora: planta rectangular, con un esbozo de crucero en que cabalga la cupula y capillas entre los robustos contrafuertes interiores. A un lado y otro de la nave, sobre: tribunas, se encuentran ocho estatuas colosales, figurando los Eoangeliszas y Doctores de la iglesia, trabajadas por de Arce en 1657, de Jose en piedra, quien es asirnisrno el PHn relieve que repre­ senta la Fe, sobre la portada de los de las bovedas fueron pies del ternplo. Los adornos en yeso realizados por Pedro y Miguel Borja. En otro tiernpo fue oiedra de escandalo el grandioso retablo mayor, hoy desapare­ cido, que hizo en 1709 Jeronimo de Balbas, escultor que luego trabaja en Mejico, donde labro el gran retablo de la Capilla de los templo metrooolitano, unico testimonio o ue puede Reyes de aquel sobre 10 que debio ser esta hoy orientarnos algo del Sagrario, complicada fantasia que Iue el antiguo retablo que a duras oenas podia describir Cean Bermudez tuvo una y que gran influencia en la escultura posterior. EI retablo actual, procedente de la capilla de la Piedad 0 de los Vizcainos, del desaparecido convento de San Francisco, atenua el senti­ miento por la perdida del primero, Labrado por Francisco Dionisio de Ribas, de 1664 a 1669, las esculturas, que componen un Descendimicnto con la Virgen y su Hijo en brazos, San Juan, la Magdalena y Santos Va­ rones son de Pedro Roldan, a quien se debe tarnbien el bellisirno relieve banco con la Entrada en J erusalcn, Valdes Leal realizebajo del la pintura y estofado de las mismas. Los bustos de San Pedro y San Pablo son modernos, del escultor valenciano Vicente Hernandez. La San Clemente que corona el figura de retabl», procede del antiguo, y se debe a Duque Cornejo. A ambos brazos del crucero hay sendos retablos de colocados en 1754. El Cruci/jjo con la jaspes, el retablo del lado del Magdalena a los pies, colocado en sobre trono de nubes Evangelic y la Virgen del Rosario con el Nino, y angeles en el de .Ia Epistola, fueron regales del arzobispo don Pedro de Tapia y suelen atribuirse a Duque Cornejo, de y s :1 " CATEDRAL. DESCENDlMIENTO, EN EL ALTAR MAYOR DE LA PARROQUlA DEL SAGRARIO quien son, con certeza, las figuras en marrnol que adornan dichos retablos. Las irnagenes que se distribuyen en los altares del resto de la nave a penas ofrecen in teres artistico. 83 SANTA ANA. EXTERIOR Y NAVE CENTRAL v EDIFI CIOS RELIGIOSOS r61 SANTA ANA es quiza el templo parroquial mas antiguo de Sevilla y a sus origenes aparece vinculada Ia egregia figura de Don Alfonso X el Sabio. Debi6 de construirse entre 1276 y 1280 y, efectivarnente, los caracteres arquitect6nicos mas antiguos que seel templo corresponden a acusan en la epoca alfonsi, Su recinto, de una gran austeridad decorativa, se com­ pone de tres naves, la central mas alta y ancha, con tres absides ochavados y capillas la.erales menores. Las naves se cubren con bovedas de cruceria sobre pilares de ladrillo. Probablemente .inrervienen en la construcci6n de se advierte en la maestros Burgos, como presencia del gran nervio de espinazo que forma la ligadura lonoitudinal de estas bovedas, rasgo que aparece en la Catedral burgalesa en fecha anterior a 1250. Conviene des­ tacar tam bien la disposici6n de columnillas apoyadas en mensulas latera­ les, sosteniendo arcos y nervios. Reinando el rey Don Pedro se realizaron algunas reformas, de las que pudieran ser rastros diversos restos mude­ jares hoy conservados, especialmente a los pies de la iglesia. A comienzos del siglo xv, otra reforma afect6 a la caoilla mayor, que fue ampliada. 84 SANTA ANA. VIRGEN D: LA ROSA, DE ALEJO FERNANDEZ. TABLA DEL ALTAR Mxvoi Todavia, y con motivo del terremoto de 1755, se llevaron a cabo obras diversas de consolidacion y exorno facilmenre visibles. La torre, desligada J del plan constructivo originario, se desplaza un tanto, afirmando su inde­ pendencia. En su parte inferior conserva restos de mudejarismo de la primera con sus mitad del siglo XIV, correspondiendo los dos cuerpos superiores, adornos de cerarnica azul, al bajo Renacimiento, y el chapitel al primer tercio del siglo XVII. La portada del Evangelio, por la que gene­ ralmenre se da ingreso en el templo, es la mas interesante, con su gran abocinado y su fuerte gablete, por encima del cual discurre una decora­ cion barroca que disiente del conjunto. I· - '. Al interior la Capilla Mayor ostenta, con el retablo principal, una de las piezas mas calificadas de La primer a rnitad del siglo XVI. De factura plateresca, sus pianos se adaptan a la forma ochavada del abside. Presenta un nicho central, con huellas de restauracion en el siglo XVIlI, y el resto, salvo las dos calles laterales, con sus basamentos, que presentan escultu-' ras, 10 dernas se destina a enmarcar una profusa labor pictorica. El retablo y las esculturas se vinculan a la produccion de los maestros Nicolas J urate y Nufro Ortega (1542). Mucho interes ofrece la talla de una pequefia puertecita colocada en el lado del Evangelio del dicho retablo y mas 85 at1n---el tablero' colocado cncima,' figurando un velo de Veronica sostenido por dos angeles y que suele atribuirse a Balduque. Las quince pinturas sobre tabla que componen el retablo no son todas de la misrna mano, pues aunque corrientemente se afirma su atribucion total al maestro Pe­ dro de Campana, es 10 cierto que, con el pintor bruseles, colaboran otros sevillanos cuyos nombres registra un documento de 1557, en que se obligan a hacer la pintura v dorado del retablo. Eran estes, adernas de Campana, los maestros Andres Ramirez, Andres Marin, Andres Perez, Anton San­ chez y Pedro Jimenez. EI tema general representado es la Vida de la Virgen, San Joaquin y Santa Ana. No se ha discriminado todavia la parte que cada uno de los referidos maestros tuviese en estas pinturas. En la hornacina central, el grupo cscultorico de Santa Ana y la Virgen (el Nino es moderno y sin interes artistico) ofrecen una importancia fundamental para los comienzos de la escultura sevillana, pues corresponden a la epo­ ca de ereccion del temple en la segunda mitad del siglo XIII. Ambas tienen gran merito artistico, si bien han sido muv castigadas por las restauracio­ nes, una de ell as, muy importante, a comienzos del siglo XVII, por Fran­ cisco de Ocampo, Tal como hoy se contemplan, son irnagenes de vestir que conservan de la obra primitiva los rostros, manos y parte del tronco. En el presbiterio queda por resefiar los dos retablos laterales. EI del lado de la Epistola presenta un lienzo can la Virgen del Rosario y angeles musicos, pintura de comienzos del siglo XVII, .que algunos asignan al ta­ ller de Roelas. Este retablo se guarnece con seis pequefias tablas de aire romanista de fines del XVI Y se corona par un atico con un bello relieve del Padre Eterno. EI retablo del lado del Evangelio ofrece una Piedad de tonos tenebristas, de comienzos del XVII, Y en el atico una pintura de San Miguel Arcangel, atribuida par Matute a Varela. En la cabecera de la nave de la Epistola, sabre la alta tribuna situada sabre el transite, hacia la sacristia, existe, entre las imagenes de la Virgen y San Juan, una intcresantisima talla del Cristo del Socorro, de hacia 1620, y que ultimamente se relaciona con Andres de Ocampo. Sigue des­ pues el retablo de la Diuina Pastora, de gusto neoclasico y cuya imagen titular se debe al escultor Astorga. EI retablo de la Virgen del Carmen presenta una buena imagen de vestir del siglo XVIII, adernas de cuatro interesantes ointuras del manierismo flamenco de mediados del XVI, cer­ canas a Sturmio, La capilla de San Joaquin muestra un buen retablo ba­ rroco de la segunda mitad del siglo XVII, con la imagen del Santo de la misma epoca y relacionada con los Ribas. En sendas repisas, a los lados, dos pequefias figuras del Bautista y San Roque, de analo-a fecha. Sigue despues el retablo de San Jose, cuya efigie, de mediados del siglo XVIII y can sugestiones de Montafies, pudiera atribuirse a Jose Montes de Oca. Lo adornan adernas dos tablas del circulo de Sturmio y otras dos del siglo XVII, asi como un San Jose con el Nino en el atico, de comienzos del XVIll_ Pasada la puerta, que abre a esta nave, esta la capilla de Santa Barbara, de una antigua cofradia de artilleros. En su bello retablo barro­ co, de fines del siglo XVII, recibe culto una. imagen sedente de la Virgen de la Victoria can el Nino J esus en la falda, obra de fines del sigl0 XVI. 86 SANTA ANA. TABLA DE SANTA CATALINA, DE F. STURMIO. EPIFANIA. TABLA DEL SIGLO XVI A continuacion, en eI muro, cuelga un poliptico representando a Santa Catalina con los apostoles San Pedro, San Pablo, Santiago y San Bartolo­ me, restos de un retablo que concerto en 1553 el pintor de Ziericksce, Fernando Sturmio. La Santa Catalina, sobre todo, es bellisima, En el zocalo de azulejos existente en este muro, protegido generalmente con uno de los bancos de la iglesia, puede verse una interesantisima laude sepulcral en cerarnica, cuya inscripcion expresa que la hizo eI famoso cera­ mista italiano Niculoso Francisco Pisano en 1503. Sin negar su valor, esta obra es inferior a las- restantes que de este maestro se conocen. La capilla que sigue, denominada de la Quinta Angustia, encierra un grupo escultorico de la Piedad, de escaso merito. En cambio, S1 10 tiene, y al­ tisimo, eI retablo del trascoro, en que en un marco inadecuado, verda­ dero delirio arquitectonico y decorativo, se ofrece uno de los mejores primitivos sevillanos: la bellisirna Virgen de la Rosa, que el tempera­ men to lirico de Alejo Fernandez produce a comienzos del siglo XVI. En ella se confunde el influjo italiano con cierto aire de melancolia nor dica. La capilla de los pies de la nave del Evangelic, consagrada a San Francisco de Asis, ofrece un buen retablo plateresco de fines del siglo XVI, con aditamentos del XVIII y que enmarca notables pinturas; en el centro, la Estigrnarizacion y la Degollacion del Bautista, todas muy afines al esrilo 87 de Campana. En el banco, una tablilla con la Adoracion de los pastores se aproxima mas al estilo de Luis de Vargas. La capilla bautismal solo ofrece de interes la pila, fechada en 1499. Sigue despues, colgado en el muro de la ivlesia, un poliptico con la Inmaculada en el centro, y San Bias, San Sebastian, San Roque y San Andres a los Iados, obras muy proximas al arte de Sturmio. En la capilla de Santas Justa y Rufina, las imageries titulares son de vestir, de mediados del siglo XVIII y de escaso interes. Hay alli una buena copia de la Vil'gen de la Antigua, de hacia 1500, y una estatua de Santa Barbara que puede fecharse hacia 1680 y que procede del retablo de su capilla en la nave opuesta. Despues de la puerta de entrada, el rerablo de Santa Teresa, cuya imagen, de vestir, 1 no ofrece gran interes, si bien las cinco pinturas que 10 adornan estan en el circulo de Hernando de Sturmio. Unas esplendidas yeserias renacen- tistas anuncian la Capilla Sacramental, en cuyo retablo hav una bellisima Inmaculada del XVIlI, atribuible a la Roldana. En este ultimo tramo hay un notabilisimo diptico con la Epifania y Santas lusta y Rufina, obra de hacia 1500, relacionada con Sturrnio. EI abside de cabecera de esta nave tiene un retablo barroco de fines del XVII, con una imagen de vestir bajo la advocacion de Madre de Dios, labrada en el siglo pasado. Entre las pinturas expuestas sobre los pilares de la iglesia destacan, entre otras, la bellisirna Virgen de los Remedios, pintada en 1536 par Juan { de Zamora, seguidor de Alejo Fernandez, asi como la no menos i ntere­ sante de la Resurreccion del Senor, que pinto Alonso Vazquez en 1590. r7] La iglesia parroquial de Si\.N GIL, es otra de las fundadas a raiz de la Reconquista. La dedico el obispo don Remondo en recuerdo de la iglesia segoviana de aquel mismo 'titulo, donde este prelado recibio las aguas bautismales. Se discute si en sus origenes fue antigua mezquita. Si existio, de ella no queda ningun resto. Ortiz de Zuniga afirma que su construcci6n es por entero posterior a la Reconquista, pero nada tend ria de extra no que se erigiese sobre el solar de alguna mezquita proxima a la puerta denorninada por los musulmanes Bab Macarana. Aunque hoy su recinto se ofrece como iglesia de tres naves, es posible que fuese co nee­ bida como de nave unica, modificada en tres l1aves en fecha posterior. De ser asi, el primer tramo de esta nave primitiva seria el espacio rectan­ gular que precede al abside ochavado. La portada lateral del Evangelic corresponde a la primera rnitad del siglo XIV y el cuerpo de la iglesia pudo labrarse en la segunda mitad de este siglo. La torre es mudejar hasta el cuerpo de carnpanas, y del siglo XVIII el remate. Su cuerpo bajo 10 ocupa la primera capilla del brazo de la Epistola, con boveda sobre trornpa. En el abside, 10 unico destacable, puesto que 10 dernas es moderno, es el magnifico zocalo de alicatado en mosaico, obra muy notable de la cera- 1.' mica sevillana de .hacia 1300. En la nave de la Epistola solo ofrece interes el magnifico Cruciiicado, que antes estuvo en el temple de San Luis y que hoy se encuentra en esta iglesia en calidad de deposito. Es una admirable escultura de hacia 1625 a 1630, relacionada COI1 el taller de Montafies. En la nave del Evangelic, un oequefio transite da paso a la basilica recientemente construida para la Virgen de la Macarcna, En su retablo 88 J SAN GIL. PORTADA Y ZOCALO DE ALlCATADO El" EL PRESBITERIO venera esta famosa imagen bajo la advocacion de La Esperanza. mayor se Tan bella imag-en correspondemediados del siglo XVII y se la situa en a el circulo de Pedro Roldan. La opinion mas difundida es la que afirrna que solo la delicadeza de una gubia en manos de mujer, como Luisa Roldan, la Roldana, pudo tallar tan soberana imagen. En el lade de la Epistola esta el altar de la Virgen del Raj-aria, ima­ gen de vestir, atribuida a Duque Cornejo. En el altar Irontero, la imagen del Crista de la Sentencia es obra del eseultor Felipe Morales Nieto, en 1654. r8] De la iglesia de SANTA MARINA, e l exterior, que es todo euanto puede verse despues de su incendio, conserva dos magnificos oculos en los muros laterales, y su faehada luce una bella portada de hacia 1300, con imagineda de los primeros afios de la Reeonquista � figurando el Pantocrator, la Virgen, Santa Catalina y dos santos. La es un . bello t�fre ejemplar mudejar de mediados del siglo XIV. r9] Pareee que de la IcLESIA DE S N JUAN DE LA el reeinto actual PALMA' fue originariamente una mezquita, aun cuando ni gUn resto ar­ quitectonico subsista de ella. Una inscripcion adbiga en b 110s caracteres cuficos de resalto, conservada hoy en el Museo Arqueologico,' informa que la esposa favorita de al-Mutarnid, I timad ar-Rumaikiya, establecio en este lugar una fundacion piadosa, juntamente con una mezquita �. su alminar. La construccion actual muestra en su planta el tipo mudejar acostumbra­ do, pero diversas renovaeiones ocurridas en los siglos XVI, XVII Y XVIII, han 89 heche desaparecer casi por completo las huellas del estilo en su alzado. Lo mas antiguo que hoy se conserva es el cuerpo inferior de la torre, a no dudar construccion mudejar, la boveda de la Capilla Sacramental, tam­ bien mudejar, y la portada de los pies del templo, bello ejemplar de comienzos del siglo xv. La capilla mayor fue rehecha a principios del si­ glo XVIII y en ella se encuentra el retablo principal, neoclasico y de escaso interes. En la nave de la Epistola solo ha quedado una tabla colocada entre el altar de la Virgen de la Cabeza y la puerta, represen­ tando un San Jorge a caballo, obra notable del manierismo del siglo XVI. En el lade del Evangelio, hay un buen retablo barroco de mediados del siglo XV III con una discreta copia de la Virgen de la Antigua de , la Catedral, La Capilla Sacramental, en reaJidad dos capillas, cornuni­ cadas por UTI robusto arco, conserva, en la prirnera, la bo­ veda mudejar sobre trompas a que antes se hizo referencia. Aqui se ve­ nera una interesante escultura del Seiior en el dcsprecio de Heredes, obra de fines del siglo XVII vinculada al taller de Pedro Roldan. A am­ bos lados, sobre repisas, hay dos preciosas esculturas sevillanas. La una es una bellisima imagen del Niiio Jesus tallada en 1644 por el escultor Francisco de Ribas y encarnada por su hermano Gaspar de Ribas. La otra, no menos interesante, tam bien figura infantil, corresponde a la segunda mitad del siglo XVII. Aqui se conservan tambien algunas pintu­ ras de inreres, tales rome la Alegorla Eucaristica, replica un tanto Iibre del cuadro de la Catedral, de Herrera el Mozo, y una Sagrada Cena, de escuela sevillana de hacia 1700. Pero la verdadera joya de esta iglesia es el altar de la Virgen de la Amargura, cuya bellisima ima­ gen, una de las mas populares de nuestra Semana Mayor, esta atribuida a la Roldana, si bien consta que el cuerpo y el candelero 10 hizo en 1763 el escultor Benito Hita del Castillo, cuya obra maxima hasta hoy conocida, labrada en 1760, es la admirable efigie de San Juan que acorn­ pafia a la Virgen. [10] Aun cuando viene diciendose que la IGLESIA DE SAN VICENTE se edifice sobre una antigua mezquita e incluso se Ie adjudique anti­ una guedad anterior a la dominacion musulmana, basandose para ello en piadosas tradiciones, es 10 cierto que nada de esto se conforma con el actual monurnento. Sus caracteres arquitectonicos definen una construe­ cion de la primera mitad del siglo XIV, que ha sufrido dos restauracio­ nes, una en el siglo XVIII y otra, muy desacertada, en el siglo pasado. Es una iglesia de tres naves, con arcos apuntados, cuyo abside, que al exterior conserva todavia restos primitivos, se cubre con boveda de cru­ ceria y el resto con una buena armadura mudejar. EI retablo mayor, de estilo barroco, es obra del arquitecto y escultor Cristobal de Guadix, entre 1690 y 1706. Consta de un cuerpo central y dos calles laterales que definen columnas salomonicas. En el cuerpo central eI santo titu­ lar y a los lados cuatro relieves con pasajes de su vida, y como coro­ nacion un Calvario y a los lados San Leandro y San Isidoro. Del primi­ tivo retablo, el que existia con anterioridad a este y en el que intervi­ nieron en la pintura de los seis lienzos que 10 decoraban Juan de 90 SAN GIL. VIRGEN DE LA MACARENA 91 Uceda Castroverde y Francisco Varela, sino un trozo con Ia no queda Virgen de la Asuncion vias tres del Martirio del Santo, con­ pinturas servadas en la Sacristia, donde hay tambien un herrnoso techo con case­ tones, del siglo XVI. En los machones del arco toral hay dos notables cuadros, representando, el de la derecha, a San Benito que toma el juramento de su orden a tres caballeros armados de punta en blanco, y el de la izquierda, a San Roque y San Sebastian. Son obras de comienzos del siglo XVI, que debieron formar parte de un triptico, pues tienen en su reverso Ia Virgen y el Angel, componiendo una Anunciacion, En la capilla de la cabecera de la nave de la Epistola, adorn ada con bellos azulejos realizados en 1602 por Hernando de Valladares, se encuentran las dos efigies de la Cofradia de las Penas, que hacen estacion en la tarde del Lunes Santo: la Virgen de los Dolores, bellisima en SlJ dolor y atribuida a Molner; y el Cristo de las Penas, caido bajo el peso de la Cruz, obra de la segunda mitad del siglo XVII, atribuida a Roldan. Sigue, ya en la nave, el grandioso y emocionante Descendimiento, que Andres de Ocampo tallo de 1603 a 1604. El relieve de la Exaltacion de la Serpiente en el desierto, que hoy se muestra muy proximo, en la rnis­ rna 'pared, forrno parte del mismo retablo, como remate, cornponiendo con el anterior un conjunto de interes primordial en la escultura sevi­ llana. Pasada la ouerta de entrada- que abre a esta nave se encuentra el altar de San Miguel cuya efigie titular es una pequefia tall a de me­ diados del siglo XVIII. A los pies de la iglesia, despues de la capilla de la Virgen de los Desamparados, esra el Coro, cuya silleria, ejecutada par Luis de Vilches en 1736, muestra unos peguefios medallones en alto relieve figurando diversos santos, y es de buen gusto dentro de su senci­ llez. En la capilla de los pies de la nave del Evangelic se venera una buena imagen de Jestes Nazareno, con la advocacion de la Misericordia, que ejecuto, entre 1640 y 1641, el escultor cordobes Felipe de Ribas. La capilla del Rosario ofrece en su retablo principal, barroco, como asimismo los dos laterales, una bella efigie de la Virgen titular, debida a don Cristobal Ramos. Pasada la segunda puerta de entrada al templo hay una interesante capilla, cuya boveda de tromp as establece su mu­ dejarismo. Aqui reciben culto las imagenes de la Cofradia de Jas Siete Palabras, cuya titular es de comienzos del siglo XVII. En la Sala de Juntas de la Cofradia existe un hermoso cuadro, repre- sentando a la Virgen de 19s Remedios, firma do por Pedro Villegas Marmo- lejo. La Virgen de la Cabeza, en el altar de la dereoha de la capilla, es de _, Roque Balduque. Finalmente, el ultimo retablo a la cabecera de la nave del Evangelio, dedicado a la Santlsima Trinidad, no ofrece particularidad nota- ble en su imagineria, destacando solo la Santa Barbara, gue fue del retablo antiguo. [11]Edificado en la segunda mitad del siglo XIV, el TEMPLO DE SAN ISIDoRo presenta rasgos de mudejarismo peculiares de aguel momento. Sin embargo, adiciones y modificaciones posteriores han desfigurado de tal manera el edificio que es dificil destacar las caracteristicas peculiares que pueda definir una exacta clasificacion. La portada de los pies es 92 SAN VICENTE. DESCENDiMIENTO, DE ANDRES DE OCAMPO, Y VIRGEN DE LOS D:JLORES· de estilo morisco, sin decoracion, con area doblado y apuntado, que en tiernpos seria de herradura apuntado. La portada de la Epistola se abre bajo la torre, 10 que da lugar a la consideracion de torre-fachada. aun­ que bien pudiera haber ocurrido que el ingreso se hubiera abierto alli posteriorrnente. La coronacion de la torre corresponde al siglo XVII. £1 interior presenta tres naves con su crucero y cupula. Arcos de medio punto apean sobre pilares, cubriendose la nave central con una arrnadura rnudejar. La joya de esta iglesia es el grandiose lienzo �ue se ofrece a la adrniracion en el retablo mayor, que en realidad no es mas que un gran marco tallado en el siglo XVJIJ por Felipe del Castillo y Pedro Tortolero. La pintura, concertada en 1613 por e1 clerigo Juan de las Roelas, representa el Trdnsito de San Isidore, En la capilla de cabecera de la nave del Evangelic, llamada de los Maestres por ser de patronato de la familia sevillana de este apellido, se encuentra el Cristo de la Sangre, imagen gotica, de comienzos del siglo XIV. La capilla esta revestida de un buen zocalo de azulejo del siglo XVII. Sigue despues, en esta misma nave, el retablo de la Virgen de la Salud, obra de Bernardo Simon de Pineda, concertado en 1674; la imagen titular, conocida tambien con el sobrenombre de Virgen Ca- 93 naria, corresponde al primer tercio del siglo XVI, si bien en su estado hacer actual, oculta casi totalmente por ricos ropajes, es imposible su analisis estilistico. La Capilla del Santisimo tiene un retablo muy ba­ la Virgen de las Nieves. rroco y en su camarin la imagen sedente de En los rnuros- laterales de la capilla hay dos lienzos de Lucas Valdes. con pasajes del Nuevo Testamento y en el de la derecha una Concep­ cion de madera pollcromada, muy bella, de escuela sevillana del si­ Mu­ glo XVIII. Los dos cuadros, con los Nifios Pastores, son copias de rillo hechas por Tobar. Sobre la puerta de esta capilla, hacia la nave, un gran lienzo alusivo al Misterio del Santisimo Sacramento, original de Lucas Valdes. A continuacion, en el muro de-la iglesia, con fondo de damasco rojo y a muy escasa altura, uu Cristo, llamado actualmente del Perdon, que es, sin duda, el que, concertado en 1614 por el escultor Francisco de Villegas, coronaba el antiguo ).�tablo mayor de la iglesia. La capilla que sigue es la del Senor de las Tres Caidas, cuya irna­ Del mismo artista es el Ci­ .gen titular es obra de Francisco Antonio Gijon, rineo que 10 acornpafia, una de sus mejores creaciones, concertada en 1687. En esta capilla esta el sepulcro del obispo de Laodicea don Gonzalo Herre­ ra de Olivares, fallecido en 1579. .Una magnifica pintura del Purgatorio, original de Esteban Marquez, se halla en la capilla de la Milagrosa, que aderna conserva restos mudejares y el retablo de Soan Jose, cuya imagen es del escultor Jose Montes de Oca (1742). En la nave de la Epistola nada hay de que resefiar de interes artistico, como no sean los esplendidos azulejos la capilla de la cabecera, fechados en 1609,. En los cuatro pilares de la nave central hay cuatro cuadros, de los cuales el que figura a San Gregorio es obra de Pedro Tortolero (si­ glo XVIII); los otros son d ; escaso merito. En la colecturia hay una magnifica tabla de Pedro de Campana, representando a los santos errni­ tafios San Pablo y San Antonio. Saliendo del ternplo por la puerta de la nave del Evangelio, y diri­ giendose hacia la derecha por la calle Plasencia, se sale a la calle llamada Cabeza del Rey Don Pedro, don de se situa una de las tradiciones sevi­ llanas relacionadas con el Monarca Justiciero. [12] SAN LORENZO. En principio fue una izlesia mudejar erigida a fines del siglo XIII 0 comienzos del siglo XIV. La torre se construyo en el siglo XV, sobre una de las portadas goticas, que quedo asi cubierta. A principios del siglo XVII sufrio una seria transforrnacion que afecto asi­ mismo a la torre, y al interior se sustituye la primitiva capilla mayor de boveda de nervadura por la actual con cupula, afiadiendose dos naves mas a las tres originarias y edificandose las dos elegantes portadas de acceso al templo. En el siglo pasado se realize una nueva restauracion. Entrando por la puerta principal, en la izquierda hay un altar con una bella imagen de la Virgen del Carmen, en alabastro. del siglo XIV, y a los lados dos pequefias efigies de los apostoles San Pedro y San Pa­ blo, de rnediados del XVII. A continuacion, a los pies de la nave de la Epistola, esta la capilla en que se venera el [esus del Gran Poder, admirable talla realizada juntamente con el San Juan que se encuentra 94 SAN VICENTE. SAN BENITO CON UNOS CABALLEROS Y VIRGEN DE LOS REMEDIOS en la misma capilla, por el insigne imaginero Juan de Mesa, en 1620. La Virgen del Mayor Dolor se atribuye a Astorga. Entre esta capilla y el coro, situado a los pies de la iglesia, se muestra en un marco ba­ rroco la Virgen de Rocarnador, bello ejemplar del influjo de la pintura sienesa sobre los primitivos andaluces, y a la que el profesor Post asigna fecha pOCO anterior a 1350. Pasado el coro esta el altar de la Virgen de Belen, que pint6 el italianizante Villegas Marmolejo; a los pies de la del Evangelio esta la nave cera. EI Capillalde la Milagrosa, situada a la cabe­ gran cuadro de las Animas, que cuelga del muro de esta nave, I no esta exento de interes. Los dos retablos colaterales a la capilla mayor son barrocos, hechos entre 1682 y 1689 por el escultor Fernando de Barahona, si bien las irnagenes que cobijan son anteriores ; de mediados del XVII, el Cristo del Amparo, obra de Francisco de Ribas, y de 1554 la Virgen de la Granada, que tallo el escultor flamenco Roque de Balduque. Contigua a este retablo hay una Anunciaci6n de Pedro Villegas Marmolejo, firmada 1593. EI retablo mayor fue concertado por Martinez Montafies, i en solo intervino quien en el ensamblaje y talla del mismo, pero no en las ima­ genes, que, por sus ocupaciones y falta de salud, traspasa en 1645 a F�- .1 �l ... �'I:)� I "lu.t.. ��A DE LA CAPILLA DE LA QUINTA ANGUSTIA. RETABLO MAYOR DE LA IGLESIA DEL SALVADOR El interior, es un salon de tres naves, 'con "su el crucero, gran gran cupula en siznificando un conjunto de gran monumentalidad rio exenta de armenia. Todo el gran de la testero capilla mayor esta cubierto por el inmenso retablo rea)izado 1770-79 por Cayetano Acosta, modele de exaltado en barroquisrno Y: cuvas lineas arquitectoriicas se pierden bajo tan extra­ : ordinarja prodigalidad decorativa. Representa la Transfiguration del Se­ nor. La boveda del presbiterio la pinto Juan de del retablo, sobre sendos Espinal. A ambos lados pedestales, se ofrecen dos esculturas de gran tamafio : la del lado del Evangelic es el famoso San Cristobal de Mar­ tinez Montafies, que concertado por el famoso maestro en 1597, es la obra mas temprana que de 61 conocemos. . En la nave del Evangelic, el retablo de cabecera contiene una 'ima-­ gen de [esus Nazarene, de regular merito, obra de Gaspar de Gines en -1635. En carnbio, la capilla siguiente, la del la anterior por la nuerta de acceso a la Sagrario, separada de Sacristia, es una verdadera joya. Su portada, concebida en forma de gigantesco retablo, muestra la fe­ cunda imaginacion del artifice barroco que en medio de una gran pro­ fusion ornamental dispuso a un lade y otro dos altares, de San Neri y San Carlos Borromeo, y en la Felipe parte superior un Sumo Sacerdote, un pontifice y un obispo en adoracion. En el interior, 'a derecha e iz- 129 9 quierda, .dos pinturas representando a .San Carlos Borromeo auxiliando a los apesrados. ENTRADA AL SAL6N DEL PRETORIO Y TECHO DEL MISMO techumbre es un buen alfarje de yeserias mudejares y pillas de moca­ rabes. Hay aqui una mesa taraceada de marrnoles de colores del siglo XVI se jugaron los 30 di­ que el vulgo entiende ser copia de aquella en que neros de la Pasi6n del Senor. Desde esta pieza se pasa al Jardin grande, en cuya galeria porticada conservanse restos de la que en un dia fue de las mejores colecciones de antiguedades romanas de Espana. Para subir a la planta alta arranca una monumental escalera desde el patio principal. De traza originalisima, unica en Espana, se dispone en cuatro trarnos, suntuosamcntc decorados con rica azulejeria y cubier­ tos con hermosas techumbres doradas, entre las que destaca una magni, fica cupula de lacerias con pechinas de mocarabes, Semejante a la que cubre el Sa16n de Embajadores del Alcazar, fue obra del carpintero Crist6bal Sanchez, a comienzos del siglo xvr. De estas dependencias altas, que no suelen rnostrarse al publico, conserva unos magnificos techos, destacando entre ell os el que pinto en 1603 Francisco Pacheco con la «Fabula de Faeton» y el realizado por Mohedano. Ultimamente se ha orzanizado en esta mansi6n un valioso Museo de vario contenido en que destacan los fondos de epoca romana, proceden­ tes de Italia en su mavoria. Entre la Plaza Nueva y la plaza de S'3l1 Francisco se levanta r 411 143 CASA DE PILATOS. ENTRADA A LA CAPILLA Y CUPULA DE LA ESCALERA PRINCIPAL uno de los edificios mas caracreristicos de Sevilla y a la vez mas re­ presentativo del plateresco espafiol las CASAS CONSISTORIALES : 0 AYUN­ TAMIENTO. Ni grandiosidad arquitectonica, ni empaque de gran estilo y, sin embargo, el 'conjunto offece una gran seducci6n en el primor de sus filigranas ornarnenrales, en que las formas decorativas inquietas y huidi­ zas constituyen todo el imperativo de su ser. En el viaje que hizo el Cesar Carlos V por Andaluda, encontro al Concejo sevillano alojado en el llama do Corral de los Olmos, en las in­ mediaciones de la iglesia Catedral, en lugar insuficiente y que decia mal del abolerigo de la ciudad. Quiza a sus instancias se decidio levan­ tar un nuevo edificio que, con el decoro debido, albergase a la Corpora­ cion. Se escogio este centrico paraje y derribadas unas viejas lonjas de la antigua Pescaderia, ya sin destino, comienzan a labrarse las nuevas Casas Consistoriales. En la direccion de las obras figura desde sus co­ mienzos en 1527, y hasta 1534, Diego de Riafio, ar quitecto que dentro de 10 fuzaz de su vida artistica conocida hasta el presente, deja entre nosotros la vision de un temperamento de altos vuelos, falsa vision de su arte, pues en realidad, 1)0 era mas que un goticista retrasado, como certifica su obra en la Sacristia de los Calices y en la Capilla de los Alabastros de la Catedral. Lo que Riafio labrase en este edificio del r Ayuntamiento se habra de reducir exclusivamente al vestibulo de entra- da par la plaza de San Francisco. Pero -antes rn.erece la pena detenerse l a contemplar esta fachada, que juntamente con el arquillo que conducia 1-44 CASAS CONSISTORJALES al desaparecido cornpas de convento Casa grande de San Francisco, compone un conjunto de grdi1 eficacia decorativa, cuya gracia, movilidad, ritmo perfecto y gran sentido de la medida, y to do ella dentro de una exquisita plasticidad, escapan a la mer a descripci6n literaria : frisos y pilastras de grutescos por todas partes, medallones, desnudos infantiles, quimeras, grifos, centauros, sirenas, etc., todo un vasto repertorio orna­ mental de vieja raiz clasica anula sin querer su £:lcil ordenaci6n arqui­ tectonica. Una legi6n de habiles entalladores y expertos canteros obraron el maravilloso despliegue petreo. Los Gainza, Toribio de Liebana, Juan Vizcaino, Pedro de Pamanes, Gaspar de Lorca y Tomas Frances, entre otros, son los que dejaron en esta fachada los rasgos de su inspiracion, fluida y elegante. Casi todos ellos labraban con forme a la sugesti6n de la escuela de Dieg-o de Si16ee. La huella italiana fue aun mas perceptible merced a la intervenci6n del napolitano Benvenuto Tortello. El resto de ;a fachada, sin interes artistico al lade de 10 anterior, la construye, a fines del siglo pasado, don Demetrio de los Rios, y la que da a la plaza Nueva, don Balbino Marron, por igual epoca. El vestibule presenta resabios de goticismo propios del arte de Ria­ no. Las b6vedas son de cruceria rebajada, cuyos nervios !levan blasones en las claves y los plementos se adornan con Roreros, componiendo todo ella una estrella sobre base circular. Este e£ecto, deterrninado por un g6tico que muere entre Rores platerescas, se re£uerza por Ia presencia de columnas torsas, sobre las que arrancan los nervios en los angulos de la estancia. En la parte superior del muro aparecen el eslab6n del 145 10 CASAS CONSISTORIALES. DETALLE DE LA FACHADA Y VESTiBULO Tolson de Oro y el escudo de la ciudad, a cuyos lados se esculpen unos disticos latinos 'que en la traduccion elegante de Ortiz de Zufiiga brindan a la posteridad una leccion de buen gobierno. Una pequefia puerta con escudo del Emperador conduce a un estrecho corredor, al que abre, mediante una pequeiia portada del _gotico Horido adornada - con un buen escudo de la ciudad, la suntuosa Sala de Consistorio, la Sala Capitular baja, en cuyo severo ambiente es grato evocar las figuras de aquellos celebres Caballeros Veinticuatro, prontos siempre en el ser­ vicio de la ciudad. Tras la doble galeria de asiento, los muros, hoy des­ nudos, lucian costosos guadameciles can las arrnas ciudadanas y del Em­ perador, Unas pequeiias esculturas con temas religiosos, las Virtu des, y empresas heraldicas adorn an los muros, y a 10 alto, en friso de letras doradas, otra inscripcion latina exalta la probidad: e independencia de acuellos municipes. El techo 10 forma una boveda casi plana que dibuja grandes casetones decorados con efigies de reyes espaiioles en alto relie­ ve. La capilla del edificio se construia en 1571, lindando can la Sala Ca­ pitular y con una gran portada a la plaza de San Francisco y un pequeiio portico al Arquilla que cornunica esta ultima con la plaza Nueva. Tiene tarnbien un elegante friso y en los angulos unas conchas 0 veneras. Su traza y direccion de las ohras corrieron a cargo de Benvenuto Tortello. La escalera para subir al Archivo Municipal arranca del vestibulo y en su primer trarno y su descanso tiene una boveda casi plana con case tones can bichas, floreros y querubines, obra de Juan Sanchez. La bellisima cupula, de elegante solucion, en su tendencia hacia el pleno 146 CASAS CONSISTORIALES. PEND ON DE LA CIUDAD, EN EL ARCHIVO Renacimiento, dernuestra el genic del gran arquitecto Hernan Ruiz, el autor de la coronacion de la Giralda. Al final de la escalera, una puerta, a la derecha, bellamente decorados sus batientes con medallones, guerre­ ros, geniecillos, etc., conduce a la Biblioteca, cuyo ambiente, muy grato las gestas de Sevilla y recogido es en extreme propicio para recorrer en tantos y tan. hermosos libros como alii se custodian. El ARCHIVO Mu­ NICIPAL se considera como de los mas importantes en su categoria por la cantidad e in teres de la docurnentacion que atesora. Merece especial mencion su riqueza en privilegios reales, en que no solamente hay que contenido sino tarnbien en algunos destacados atender a su historico, algunos estan primorosamente ejemplares de ejecucion artistica, pues su realizados. A comienzos del siglo XVI, estos docurnentos, juntamente con Reales Cedulas y los titulos y papeles referentes a sus propiedades y dominios constituian su fondo principal, adernas de los seis tom os cone­ cidos con el nombre de «Turnbo de los Reyes Catolicos», formado a causa del apercibimiento que en 1498 hicieron aquellos reyes al Concejo cuantos documentos de interes, Cedulas para que trasladasen en un libro Reales, Provisiones, etc., Ie fueran dirigidos y que por su importancia as! quedase de todo punto garantizada su conservacion, Se comprende el gran interes historico del mencionado Turnbo, Estos fondos se in- 147 crementaron en d siglo XVIII con el ingreso de los papeles del Conde de la Mejorada y otros docurnentos en posesion de particulares. En el siglo pasado se incorporo la riquisima coleccion perteneciente al Conde del Aguila, asi como los documentos procedentes de las escribanias del Ca­ bildo, gran parte de los del desaparecido Tribunal del Santo Oficio y del Juzgado de la Alhondiga. Archivos de [urados, etc. A todo esto hay que aQ'regar la coleccion de Aetas Capitulates y el muy curio so «Diario de las ocurrencias publicas y particulates de Sevilla», forrnado por don Felix Gonzalez de Leon. Adernas, existe una valiosa coleccicn de autografos de sevillanos v vecinos de Sevilla, ilustres por algun con­ cepto e incluso de personajes celebres espafioles y algLIll extranjero rela­ cionado con la ciudad, y una gran coleccion de grabados y estampas de lugares historicos de Sevilla. La parte noble del Archivo esta instalada la Sala Capitular alta, cuyo techo riquisimo se decor a con artesones en octogonales, dorados y estofados, del tiernpo de Felipe II. Las estanterias se disponen sobre las gradas que sirvieron de asiento a los capitulares y en el CEntro de la estancia, en una vitrina de cristal y caoba, estan las mazas de plata repujadas y cinceladas por Juan de Cordoba. Perc la joya de maximo interes que guard a esta vitrina es el historico Pend611 de la Ciudad, que data de la segundo mitad del siglo xv, en que, ha­ biendose deteriorado el antiguo, se decide confeccionar otro nuevo y mas rico, con vistas a su empleo en nuevas situaciones historicas. r 421 EL HOSPITAL DE LA SANGRE 0 de las CINCO LLAGAS, como tal fundacion, inicia su vida en 1500, en que dona Catalina de Ribera obtiene la correspondiente Bula pontificia. Luego, su hijo don Fadrique Enriquez de Ribera, primer Marques de Tarita, se aplica a ampliar la fundacion de su madre, establecida por aquel entonces en la calle de Santiago. Pero la muerte Ie impide realizar por completo su plan y por disposicion testamentaria suya, al afio siguiente, en 1540, los priores de la Cartuja de Santa Maria de las Cuevas y de los monasterios de San Jeronimo de Buena Vista y de San Isidoro del Campo, abren pu­ blico concurso, en calidad de patronos de la fundacion, para labrar un nuevo y suntuoso edificio en las proximidades a la Puerta de la Maca­ rena. Presentaron sus trazas los arquitectos Francisco Rodriguez Cum­ plido, Luis de Villafranca, Luis de Vega y Martin Gainza. En este concurso actuaron como jueces, entre otros, Pedro Machuca, Gaspar de Vega y Hernan Ruiz, quienes eligieron uno de los proyectos presentados por Gainza, designado entonces maestro de las obras, que comenzaron en 1546. Luego, por muerte de Gainza, fue nombrado maestro Hernan Ruiz, y fallecido este, se nombra en 1570 al napolitano Benvenuto Tor­ tello. En 1572 se pone al frente de la obra Asensio Maeda. En 1599 se trabaja todavia en la iglesia. La planta del edificio es rectangular, con cuatro patios definidos por la traza cruciforme de las dos graudes crujias de igual longitud, en que se disponen las enferrnerias, siguiendo el sistema que Enrique de Egas pone en practica en Santiago, Toledo y Granada. La capilla, exenta, se alza en medio de uno de los patios anteriores. La fachada general del 148 HOSPITAL DE LA S:ANGRE. FACHADA edificio presenta dos cuerpos, do el cuerpo con pilastras doricas y j6nicas, l113.'nfoias, vidrios, etc. y algunos cuadros, time ellos (los bodeione,s�' de J:ipo 'hol�n. des y lienzos can asuntos de genera del' pintor jeiezal)o;der'siglo cuatro pasado Rodriguez Losada. El gran salon entre el pati0 Y. 1;'L' jar La pila bautisrnal, vidriada en verde Y proeedente del ·.HGspital de. San Lazaro, es una esplendida muestra de la cerarnica tria­ hera ·del siglo XV .. Cruzando el patio, pasamos al antiguo cl .ustro, hoy patio principal, en' cuyo tramo que conduce a la antigua iglesia, cuelga una' coleccion de cuadros de Matias de Arteaga y Alfaro, discipulo de Valdes Leal. Procedentes del extinguido convento de San Pablo y de la iglesia de San Marcos, representan escenas biblicas. En una pequefia ca­ pillita adornada (On bellos azulejos se encuentra la «Madonna sedente . C0n el Nifio» en' barro eocido y policromado, original de Torrigiano. Se , abreoluezo-el-Salon de Actos, en que celebra sus juntas la Real Acade­ mia de Bellas Artes, adornado con una buena galeria iconografica de ar­ tistas y acadernicos sevillanos. A continuacion, en un pequefio recinto cuadrado con perfecta instalacion, se exhibe el unico cuadro del Greco que posee el-Museo. Pintado hacia 160;;, -representa a un pintor, segura­ mente el hijo del artista;· pues guarda gran parecido con el orante de la ·.Virgen de la- Caridad,: de' Illescas, que consta documentalmente ser Jorge Manuel - Theotocopuli. Ahora llegamos al recinto de la antigua iglesia, arnplio y lleno de una agradable luz. De una sola nave y planta de cruz latina, se cubre con boveda de medio canon por pilastras, y esta dividida en cuatro tramos, con lunetos y huecos rebajados can derrame al interior. Sabre 178 BELLAS ARTES. VIRGEN CON EL NINO Y DETALLE DEL SAN MUSEO DE TORRIGIANO. RETRATO DE UN PINTOR POR EL JERONIMO, OBRAS DE NINO, MURILLO GRECO, Y VIRGEN CON EL DE 179 MUSEO DE BELLAS ARTES. SANTAS JUSTA y RUFINA; VISION DE SAN FRANCISCO, LlENZOS DE MURILLO el cabalga hermosa , crucero una cupula que como el resto de la cubierta la pinto al temple el siglo en XVIII Domingo Martinez. 10 que fue capilla mayor y crucero de la iglesia ofrece la leccion de pinturas de Murillo mejor co­ que pueda reunirse, procedente la mayo­ ria del altar mayor de Capuchinos. Alli el pintor derrarno toda su ama­ ble dulzura y delicadeza en sus bellas Concepciones, en la renombrada Virgen de la Servilleta, y en las Santas Justas y Rufina, arquetipos de Ia gracia femenil sevillana, a la vez que deja delicados matices emocionales en- su "Vision de San Francisco», "Soan Antonio de Padua», "San Pedro Nolasco», en quien el artista se retrato a si mismo; "San Leandro» y "San Buenaventura», "San Felix de Cantalicio», cuyas manos secas y sarmentosas de viejo, con pincelada caliente, establecen un eficaz con­ traste con las carnes blancas y nacaradas del Nino, mientras que la Do­ lorosa y la Piedad expresan su pena escondida y resignada, y el Santo Tomas de Villanueva, su cuadro predilecto, feliz en su cornposicion y esplendido colorido, revela toda la simpatia del artista por los pobres y los humildes, asi como su ernocion ante los dolores human os. Tres obras escultoricas notables hay tambien en este recinto, dos de Montafies en el arranque de la nave, figurando en madera estofada a San Bruno, de pie y con el habito cartujano, y Santo Domingo de Guzman, peni­ tente. En medio del crucero esta el San Jeronimo de Pedro Torrigiano, 180 MUSEO DE BELLAS ARTES. INMACULADA CO::-;rCEPCION, LlENZO DE MURILLO 181 :\{USEO DE BELLAS ARTES. SAN ANTONIO DE PADUA; SAN LEANDRO Y SAN BUENA VENTURA, LlENZOS DE MURILLO. EL BEATO ENRIQUE SUZON Y CRUCIFlJO, L1ENZOS DE ZURBARAN 182 Mus EO DE BELLAS ARTES. ApOTEOSI6 DE SANTO TOMAS DE AQUINO, LIENZO DE ZURBARAN 183 , " MUSEO DE BELLAS ARTES. LA VIRGEN DE 1 " LAS CUEVAS; SAN BRUNO Y EL PAPA URBANO II, LIENZOS DE ZURBARAN MUSEO DE BELLAS ARTES. SANTA INliS, DE ZURB�RAN, Y SAN MATEO, DE POLANCO en barro cocido, aunque desprovisto de ernocion, por su admirable que plasticidad eiercio influencia en la escultura sevillana posterior. A gran 10 largo de. la gran nave Zurbaran desenvuelve en sus lienzos toda su religiosidad viril, sincera y profunda, tanto en sus Crucificados como en los adrnirables rostros de frailes cartujos, revistiendo un as veces caracter de dramatico ascetismo, como en el «Beato Enricue Suzon», y otras una cierta elegancia rnajestuosa y severa, como en sus figuras aisladas de «Santas Mujeres», apenas sin atributos divinos y con sus ·bellos ropajes, EI artista alcanza su maximo virtuosismo colorista en las ricas vestidu­ . . ras de los Santos Padres, en especial el «San Gregorio», admirable sin Io­ nia en rojo que presiente aVelazquez. En la «Apoteosis de Santo Tomas de Aquino» el pintor alcanza la curnbre de su maestria en varias de sus mejores cualidades : sabia composicion, bello colorido y excelentes dotes de observacion realista. Este genera de grandes apoteosis, gratas a la 1 , pintura sevillana,.' tiene en este .lugar su mejor representacion. Aqui se encuentrarr el magnifico «Martirio de San Andres», de Rodas, mostrando sugestiones de los grandes pintores de Venecia; la Vision de San Basilio el Magno y la Apoteosis de San Hermenegildo, obras arnbas que, en su tecnica suelta y energica y brava expresion realista, definen el arte de Francisco Herrera, el Viejo, y tarnbien el «Transite de San Hermenegil- 185 MUSEO DE BELLAS ARTES. ApOTEOSIS DE SAN HERMENEGILDO, DE HERRERA, y MARTlRIO DE SAN ANDRES, DE ROELAS do», que Alonso Vazquez deja a medio hacer para marchar a Mejico y que termina Juan de Uceda. Tarnbien hay en esta nave algunas escultu­ fa:', 'estas originales de Juan de Mesa. Son el San Juan Bautista, la Vir­ gen de las Cuevas y cuatro Virtudes recostadas, de la extin­ procedentes guida Cartuja. Nuevarnente en la galeriadel patio principal, puede verse la serie de .pinturas las fiestas con que la Fabrica de Tabacos representativas de de Sevilla celebre la exaltacion al trono de Fernando VI y dona Barbara ,d<; -Braganza, .d!,! dudosa atribucion, asi .como un bello cuadro de cera­ con la m.�ca· Virgen. del Populo, procedente de aquel convento. Hay tam­ bien un cuadro figurando'a las Animas del Purgatorio, original de Alonso Cano, y unos lienzos inscritos en arcos rebajados que representan pasajes de ·la Vida de Santo Domingo de Guzman, firrnados por Juan Simon Gu­ tierrez, discipulo de Murillo, y rambien una gran- pintura de' San Fernan­ do debida a Herrera el Mozo. Abre a esta galeria una sala en que se ex­ ponen conjuntamente obras de Castillo, Cespedes. Roelas y Cano. De Rodas se encuentra aqui el magnifico San Francisco de Borja, la origi- 786 J SAN PEREGRIN, MUSEO DE BELLAS ARTES. LA PENTECOSTES DE ROELAS; SAN PEDRO NOLASCO, POR PACHECO' DE RIBERA, y EMBARQUE DE 187 J I MUSEO DE BELLAS ARTES. SAN FRANCISCO DE BORJA, POR ALONSO CANO. SAN JOSE CON EL NINo, POR E. M.�RQUEZ nal Santa Ana y la Virzen, la Peruecosres, de colorido calido y vaporoso, cornposicion perfecta y, como dice[usti, insuperable como representacion de una asamblea de dignidades apostolicas con rasgos inequivocos de tipos del pueblo en los sernblantes y por ultimo la Inmaculada y el San Ig­ nacio de Loyola. La monumental Cena antes atribuida a Pablo de Ces­ pedes, hoy 10 es a Alonso Vazquez. De Juan del esta sala los cinco lienzos Castillo, existen en procedentes del altar mayor de Ia iglesia conventual de Montesion, entre los que sobresale la Adoracion de los Reyes y la Asuncion. Puede verse tambien en esta sala una de Tristan; UD. «Concepcion» impresionante «San Francisco de Borja», de Alonso Cano, firrnado ; una «Santa Teresa» de Jose de Ribera, fechada en 1630; una «Magdalena» de Antolinez, etc. Esta sal a comunica con la de Pacheco y contempor:ineos. Del suezro de Velazquez se muestran aqui, entre varios retratos, un San Francisco de Asis otros, y dos lienzos con asunto de la Orden mercedaria : la Aparicion de la Virgen a San Ramon Nonato y San Pedro Nolasco ernbarcandose para redimir cautivos. Estos cuadros se taron para adornar el c1austro grande de la Merced calzada, tan cercano pin­ a su lugar actual, puesto que en la galeria que antes se vio, y para ese 188 MUSEO DE BELLAS ARTES. ULTIMA CENA, ATRIBUiDA A ALONSO VAZQUEZ mismo lugar pinto Alonso Vazquez los dos lienzos que aqui se custo­ dian, figurando una «Redenci6n de cautivos por San Pedro Nolasco» y el otro un «Embarque de frailes redentores de cautivos». Esta sala comuni­ ca con el suzestivo patio de los bois, adonde abre la sal a de Valdes Leal. AIH se muestra, violento y magnifico, el gran pintor colorista admira­ ble, cuyas genialidades y defectos corren parejos. En esta sala, a ambos extremos, se encuentran los dos polos de su arte. En el cuadro que· re­ presenta a «Santa Clara con la Custodia seguida de la Comunidad», eJ pintor ha dado de las mas bell as y serenas notas de su alma ator­ una mentada, En cambio, al extremo opuesto, otro lienzo, procedente como el anterior del convento de las Clarisas de Carmona, y representando «EI ataque de los sarracenos a la ciudad de Asis», significa en la obra del pintor un alarde violento de dinamismo desenfrenado y brutal en los cuerpos que se retuercen en el drama belico 0 que caerr inertes de muros y torres, todo ello adernas envuelto en una rica gama crornatica en que estan asusentes finas glosas paisajistas, como la que sirve de fondo. no Destacan, entre otros lienzos, los de la «Asuncion» y la «Concepcion», 189 I MPSEO DE BELLAS ARTES, LAS TENTACIONES DE SAN JERONIMO, L1ENZO DE VALDES LEAL tan distantes en su arnpulosidad barroca de las tranquilas composicio­ nes de Murillo, asi como los cuadros alusivos la vida de San Jeronimo, a Las tentaciones del Santo, en que procedentes ,(Ie aquel convento, como un grupo -de rnujeres que en aquel tiempo acaso pudieran parecer bellas, ataviadas con abizarradas vestiduras, llevan a cabo, con gestos y musicas, su maleficio, La «Flagelacion del Santo por los at)geles)) revela un afan de 10 instantaneo en plasmar plena accion y fiebre de movimiento, mien­ tras que el Bautismo del Santo consigue un tono apacible, justo para en considerarlo, 'como se ha hecho, dentro de la escena de costumbres. Los dernas cuadros de la Orden Jeronima,. como el «Fr. Juan de Ledesma», el «Fr Gonzaloxle Illescas», el «Fr. Fernando Yafiez» son tarnbien muy , notables, destacando por su emotividad "La Misa del Padre Cabafiuelas», de esta y asimismo los dos santos jesuitas procedentes de la Casa profesa ciudad. Mayor ernocion reviste aun el titulado "Camino del Calvario» fondo cuya expresion de ansiedad y febril angustia es aun mayor .en aquel 190 .......... MusEO BELLAS ARTES. CAM,NO DEL. DE VALDES LEAL DE CA;LvA�ro;•. PENZO de la Virgen y las. siniestra y tenebroso en que se recortan las figuras tres mujeres que siguen anhelantes a San Juan, cuyo braio -exten­ santas dido dirige el pensamiento hacia la cruenta escena de un Calvario in­ visible. Nuevamente en el patio de los bojs, en el hueco de la escalera prin­ cipal, pueden verse dos esculturas en piedra, ibericas, repr.esentando dos leones y tambien un bajo relieve del escultor Nicasio Sevilla que figura la «Entrega de las llaves de Coimbra», por don Martin de Fruitas, sobre el cadaver del rey don Sancho II de Portugal. Subiendo los dos primeros tramos de la escalera, en el entresuelo, una pequefia puerta abre a, Lt galeria que rodea el Patio del Aljibe, don de se guardan dibujos de San­ chez Perrier; de don Joaquin Guichot, sobre caracterizados monumentos sevillanos; porcelanas variadas en una vitrina; grabados y oleos de di­ versos artistas modernos, corrio tam bien una buena coleccion de grabados con escenas de este genera, de Teniers, y otra del grabador Selma sobre . cuadros de Murillo. Ya en la planta alta, en la galerfa que rodea el patio principal, se encuentran algunos lienzos de Juan Espinal, Esteban Marquez, Sebas­ rian Gomez y Nunez de Villavicencio, la «Sagrada Familia» de Uceda 191 MUSEO DE BELLAS ARTES. RETRATOS DE E. CANO y J. VILLEGAS Castroverde y un notabilisimo cuadro de Jacques Callot titulado "La Fe­ ria de Irnpruneta». A esta galeria abre una pequefia sala que guarda un Sorolla a medio hacer y otros cuadros de Cecilio Pia, Arpa, Eliseo Mei­ fren, Abaruza, Labrador, Grosso, Juan Mig-uel Sanchez y Sebastian Gar­ da. En la sala siguiente hay otros de Martin Rico, Espina, Beruete, Munoz Degrain y Pellicer, juntamente con esculturas de Joaquin Bilbao. Ben­ lliure, Illanes y Carmen Jimenez. La sala que sigue a continuacion evoca, en su ambiente amable y delicado, tod i cuanto el romanticismo tiene de nostalgico y sentimental. Hay alii varias obras de la familia Becquer, retratos de Romero y de Casto Plasencia. El gran pintor rornantico se­ villano Antonio Maria Esquivel tiene una buena representaci6n de su obra, cuadros religiosos, de historia y retratos, apuntes, etc., distribui­ dos en un sal6n grande y una pequefia salita con esplendido mobiliario isabelino. Al fondo del primero se abre una pequefia estancia con cua­ dros de Gutierrez de la Vega y el escritorio que perteneci6 a la gran novelista Fernau Caballero. En la sala de Eduardo Cano junto a des­ tacadas obras de este maestro, hay cuadros de Barron, Tirado, Carlos Haes y Alperiz. En un pequefio transite a las salas de los modernos hay una colecci6n de 6leos y acuarelas de Rafael Senet. La pintura moderna, ademas de 10 -que ya se vio, completa su lucida representaci6n, integrada 192 MUSEO DE BELLAS ARTES. ULTIMA COMUNION DE SAN FERNANDO, POR V. MATTON! por pintores andaluces y de otras regiones espafiolas, con los lienzos contenidos en las tres salas siguientes, En la primera, presidida por "La ultima com union de San Fernando», de Virgilio Mattoni, destacan tarnbien el «Martirio de los Santos Servando y German», de Vega Mu­ noz, la «Visita al Hospital», de Luis Jimenez, y el «Entierro de Don Alvaro de Luna», de M. Ramirez, junto con esculturas de Joaquin Bil­ bao, Sanchez Cid y Perez Comendador. La sala siguiente guarda la «Pri­ mera Misa», de Alcazar Tejedor, «Estudio de un negro desnudo», de Narbona; el «Gladiador», de Lopez Cabrera; las «Carreras del Recio», de Hernandez Najera, y otros. La Sal a de Gonzalo Bilbao, que preside el hermosa lienzo "Las Cigarreras», guarda una notable coleccion de obras del maestro, con retratos, escenas de genero, paisaje, etc. Se sale luego a una galerfa alta, sobre el Patio del Aljibe donde cuelgan algunos her­ mosos grabados de pinturas de Rafael, y se desemboca en la galeda que rodea al Patio de los Bojs, cloncle hay un «Apostolado» cle los Polanco y un "San Sebastian» arribuido a Zurbaran, cuadros de Lucas Valdes, etc. Una pequefia sal ita abre a esta galerfa, rnostrando una buena coleccion de cerarnica, arrnas y otras antizucdades, reunidas y legadas por cion Jose Gestoso. La sala donde se custodia el legado «Gonzalez Abreu» reune una magnifica coleccion de obras artisticas : tres esculturas de. Martinez Montafies, que figuran tres «Santos Martires del [apon», libros miniados, orfebreria, telas, cerarnica, ornamentos sagrados, tallas romanicas y al­ gunas pinturas de primitivos en que destacan el «Triptico de la Asun­ cion», que el profesor norteamericano Post atribuye a Alonso cle Sedano, llarnado antes el "Maestro cle Burgos», y la «Adoracion de una reliquia /93 13 DE MUSEO ARQUEOL.ocICO. CII'O FUNERARIO FEMENINO Y CABEZA ALEXANDROS, ROi.IANOS de Cueza», pintor de la Cruz», que el mismo critico asigna al «Maestro del siglo XVI desenvuelve su mayor actividad en tie­ que en los albores varios re­ rras de Palencia. En una salita comunicando con esta, hay Cornelio tratos originates de Diego Lopez, Vicente Velazquez Querol, Schutt y Vicente Lopez, asi como el de un caballero de aire velazqueiio el de- fray Diego de Deza, de Zurbaran. Saliendo a la galerfa se en­ y la «Sala de Garda Ramos», con numerosos oleos y dibujos satu­ cuentra A continua­ rados del encanto sinvular de una Sevilla todavia cercana. de este pin­ cion la «Sala de Villezas» muestra la Iorrnacion universalista localismo de su contemporaneo Garcia tor, en contraste con el acendrado exhiben los Ramos. Junto a una serie variada de sus producciones se artis­ utiles de pintar, diplomas y condecoraciones, vinculados a la vida cornunica tarnbien la «Sala tica del pintor. Finalmente, a esta galeria del del Conde de Aguiar», donde se disponen, junto a pinturas originales procer artista, una hermosa «Concepcion» de Roelas y un retrato de Murillo. alza el monumento al Frente a la fachada principal del Musco se Inmaculadas. Costeado por suscripcion nacional e gran pintor de las inaugurado en 1864, la estatua, en bronce, se debe al escultor madrilefio don Sabino Medina, y el pedestal, de marmol, se esculpi .o en Carrara . con forme a la traza de don Demetrio de los Rios. 194 MUSEO ARQUEOLOGICO. RETRATO DE HOMBRE, CABEZA DE AUGUSTO, ESTATUA DE TOGADO Y ESTATUiLLA DE BRONCE, ROMANOS 1 MUSEO ARQUEOLOGICO. RELIEVE ORNAMENTAL Y TORSO VARONIL, ROMANOS, PROCEDENTES DE lTALICA EI MUSEO ARQUEOLOGICO PROVINCIAL se sinia en un hermoso [52] edificio de la Plaza de America. Despues de cruzar el Horido Parque de Maria Luisa, obra admirable del jardinero frances Forestier, el contacto can aquellos venerables mar moles deja de causar una agradable im­ no instalacion en que hoy se exhiben. presion, maxime con la suntuosa No estan, hasta la fecha, abiertas todas las salas, pero 10 que hoy se muestra alli no deja de ser cuantioso y sobre todo selecto. - De las ocho salas que hasta el presente se han habilitado, la Sala I f-- intere- I guarda, en vitrinas perfeetamente iluminadas y dispuestas, una sante coleccion de antigiiedades anterromanas, procedentes unas de la Cueva de la Mora, en Jabugo (Huelva), y otras del Dolmen de la Pastora, Alcores en Castilleja de Guzman, de la necropolis de Aeebuchal, en los de Carmona, destacando entre todo ello un magnifico idolo eilindro eneo­ Iitico en alabastro, rnarfiles grabados, placas de cinturon de bronee, ex votos ibericos, cerarnica, etc. La Sala II esta consagrada al arte hispa­ nico, desarrollado por los pueblos indigenas en contacto con fenicios, grie- 196 1 MUSEO ARQUEOLOGICO. ESTATUA DE TRAJANO Y ESTATUA GRIEGA DE MERCURIO, PROCEDENTES DE hALlCA 197 MUSEo ARQUEOL6cICO. ESTATuAs ROMANAS DE DIANA Y VENUS, PROCEDENTES DE IT.�LICA cartagincses, en ]a sevillana. Las esculturas, que aqui se mues­ zona gos y tran, con predominio del se situan entre dos 0 tres siglos antes relieve, de la conquista romana (218 a. de J. C.) y la extinci6n de esta cultura con la romanizaci6n de la Betica, Proceden fundamentalmente estas es­ culturas de la zona de Osuna, fig-urando en reproducciones facilmenre reo conocibles aquellas otras piezas, del mismo tipo, conservadas hoy en el Museo Arqueol6gico Nacional. Dos grandes en los muros ayudan ma,Pas a la mejor de las antigiiedades aqui expuestas, En la Sala In comprensi6n 198 se exponen las antiguedades de los conventos juridicos hispalen­ romanas ses (Sevilla) y exclusion de las de Italica, para las astigitano (Ecija), con que se destin an las salas restantes. En efecto, en la Sala IV se muestra serie de esculturas romanas procedentes de una aquella ciudad, desta­ cando el magnifico capitel corinrio con retratos, de la epoca de Trajano o Adriano. La Sala V, llamada del Mercurio de Italica, guarda la pieza mas valiosa del Museo, la estatua de Mercurio, copia griega en marrnol de un original de bronce, quiza el que labro Cefisodotos, padre de Pra­ xiteles. Otra maznifica oieza Q"uarda esta sala en el bello torso de Diana, original griego de comienzos del siglo IV. La Sala VI exhibe cuatro tor­ sos varoniles de arte grecorromano, cuyo valor desmcrece ante la belli­ sima Venus descubierta en Santiponce en 1940. La Sal a VII presenta una suntuosa instalacion, simulando un atrio 0 patio con cuatro columnas rornanas y una fuenrecilla en cuyas aguas se refleja la magnifica estatua de Diana, copia romana de la Diana griega de la Sala V. En las galerias se han dispuesto las colecciones arqueolcgicas de Italica, lapidas, objetos de bronce, marfil, hueso, vidrio y barro. Pintadas al fresco aparecen una perspectiva general de Italica y una vista del patio del Gimnasio. En la Sala VIII se expone una valiosa serie de bustos imperiales, destacando el soberbio retrato de Trajano, el mejor de los conocidos. El gran mosai­ co de Baco, en el centro del pavimento, es, tarnbien, una pieza muy notable. 199 VIII CERCANIAS. - SAN ISlDORO DEL CAMPO E ITALlCA A ocho kilometres al N. E. de la ciudad y a la entrada del vecino pueblo de Santiponce esta el MONASTERIO DE SAN ISIDORO DEL CAMPO. Su silueta se destaca desde la lejania ofreciendo un imponente aspecto en su aire de fortaleza y su presentimiento de ruina. Los absides fortificados de las dos iglesias que aqui existen coronados de aim en as y con robustos �< contrafuertes, subrayan su acento epico. La fundacion se debe al muy honrado y leal caballero Don Alonso Perez de Guzman, el Bueno, el heroe de la desgarradora hazafia de Tarifa. Mas tarde el hijo del fundador agrego al lado de la de su padre otra igle­ sia para enterramiento propio y de sus sucesores. ·El monasterio fue confia­ do en principio a los monjes cistercienses hasta 1431, en que se dio a la Orden J eronirna, cuyos frailes fueron sus custodios hasta los dias de la cxclaustracion. El acceso aJ Monasterio presenta muy pintoresco aspecto. En el atrio se abre la antigua portada de ingreso del siglo xv, de traza elegantisima, obra de Diego Quijada y su hermano, en que el estilo mudejar dejo en Jadrillo agramilado, una de sus obras mas logradas dentro de su sobriedad y pequefias oroporciones. EI ingreso no se hace hoy por esta puerta sino por otra moderna y de modesta apariencia. Se entra en primer lugar a la sacristia que cubren dos tramos de bovedas de nervaduras, sobre mensu- las, pintadas y doradas en Ja restauracion efectuada a comienzos del si- glo XVII. De esta epoca datan el retablo del testero con una pintura de la Virgen de la Antigua as! como los dos grandes cuadros de los muros la­ terales, ambos de cierto influjo italianizante. Al lado del segundo hay una 1 interesante escultura en tarnafio academico del Crucificado, correspondien- te al siglo XIV, si bien en mal estado de conservacion. La sacristia comunica directamente con la mas antigua de las dos igle- sias, que debio ser hasta el siglo XVII una bella iglesia gotica, pero en este _ . nempo sufre una gran renovacion, que no obstante respeto las nervadu- ras del abside. Aqui se guarda una pagina brillantisima de la escultura policroma espanola: el retablo mayor, y los dos enterramientos laterales, de los fundadores, forrnando inigualable conjunto en que Montafies al- canza la cima de su maestria. El retablo fue concertado en 1609 y no hubo de ser canceJado hasta 1613. En el centro aparece San Jeronimo pe­ nitente, de bulto redondo propio para poder ser sacado en procesion, segun exigencia·s de la comunidad. La figura del Santo, de perfil y arrodi- 200 J SAN ISlDORO DEL CAMPO. INTERIOR DE LA IGLESIA 2'01 llado en la pefia con el leon simbolico, es de una gran riqueza de anatornia muy realista y de acabada y justa expresividad que culmina en la hermosa cabeza. A la derecha, en relieve, figuro la Epifania, cuya cornposicion forma dos lineas destacando el grupo de la Virgen y el Nifio paralelas j' con caracter l11uy naturalista. Otro relieve, a la izquierda, desenvuelve con mayor eficacia arristica la Adoracion de los Pastores, con un sentido de simetria muy acusado y cerrada com posicion en torno a la cuna de Jesus. Son bellisimos los angeles en actitud de adoracion con una cierta grandiosidad clasica. Este cuerpo bajo del retablo esta f1anqueado por dos esculturas exentas de los Santos Juanes, tarnbien muy clasicistas y con claros antecedentes en la obra de Pablo de Rojas, el maestro granadino de Montafies. El cuerpo superior del retablo presenta los relieves de la Resurreccion y de la Transfiguracion, y Ia estatua de San Isidoro reves- tido de pontifical. Encima hay un relieve de la Asuncion, y, como rernate, las Vir tudes Cardinales y un Crucifijo adorado por dos angeles. Tcdo ello es de inferior valor artistico y acusa colaboraciones, de Francisco de Ville- gas y Juan de Mesa tal vez. Por este tiempo se renovaron los sepulcros de los ilustres fundadores, trasladandose los restos desde sus sarc6fagos de piedra colocados a los pies de las gradas del altar mayor a estos nichos laterales que realize igualmente Martinez Montafies, La guarnicion arqui­ tectonica de los dos arcos sepulcrales delata haber sido traza del ilustre imaginero y atenua su severidad la disposicion barroca de los escudos de los Guzmanes superpuestos sobre el entablamento y el Ironton. En la nave no hay mas que un solo altar situado en el lado de la Epistola con esculturas, de mediano merito y de cornienzos del siglo XVIJI. EI coro, de gran sencillez, se construyo en los primeros afios del siglo XVII, aunque el facistol, hermosa obra barroca apoyada sobre tres leones y una Inrnacu- lada como coronacion, debio labrarse hacia mediados del siglo XVIJI. En el muro del fondo cuelza un "gran lienzo de la Asuncion que recuerda el estilo de Roelas. Un gran arco, en cuyo intrados luce un retablo barroco con la imagen de Santa Teresa, pone en cornunicacion la iglesia antigua con la que edifice el hijo de Guzman el Bueno, don Juan Alonso Perez de Guzman. Tiene tambien una sola nave paralela a la anterior y el presbiterio se cubre asimismo con boveda de nervadura. El retablo, barroco, muestra talla del Crucificado de encarnacion muy oscura y una correspondiente a fines del siglo XVI 0 comienzos del XVII. A los dos lados las imageries de San Juan y la Virgen", labradas hacia 1630 y no de muy buen arte. Lo mas interesante en este recinto son los sepulcros. En el lado del Evangelio esta sepultado D. Juan Alonso Perez de Guzman, cuyo bulto yacente, si realmente es el suyo y no el de su hijo D. Alonso, que en esto hay dudas, rnuestra los caracteres de la escultura sevillana de fines del si­ glo XIV. El otro nicho mas bajo es el sepulcro de D. Bernardino de Zuniga, que ofrece en la efigie del yacente un buen ejemplar de la esta­ tuaria de mediados del siglo XVI. En el muro de la Epistola, en otro nicho, se ve la estatua yacente de dona Urraca Ossorio, mujer de D. Juan Alonso Perez de Guzman. Esta obra escultorica puede fecharse hacia 1450 y es me- 202 SAN ISmORO DEL CAMPO. DETALLE DEL RETABLO MAYOR 203 SAN ISIDORO DEL CAMPO. S1OPULCROS DE GUZMAN EL BUENO Y SU MUJER �:: . '. recedora de todo encarecimiento. Entre 10 que se conserva en los muros de los pies de la iglesia 5610 mcrece resefia una tabia que representa a la Virgen sentada entre Santa Barbara y Santa Catalina, obra de fines del siglo xv y atribuida a Juan Sanchez de Castro. Tampoco debe olvidarse un San Pedro, gran lienzo representando a San Crist6bal, asi como otro de original este ultimo del pintor italiano Pascual Cati (1550-1620), cuya firma ostenta. Retrocediendo hasta la Sacristia, una puerta a la derecha del reta­ blo de la Antigua conduce a la Sala Capitular cubierta con una falsa boveda, mala mente pintada, que encubre la primitiva b6veda de g6tica nervadura. Los ocho lienzos, cada uno con dos Ap6stoles y los Evangelis­ tas, son copias mediocres de los que pint6 para el Escorial, Navarrete «el Mudo». Tampoco tiene mas interes el cuadro de la Flagelaci6n en el retablo de la cabecera con una Dolorosa. Una pequefia puerta comu­ nica con la «Capilla del Reservado», cuyo retablo concertaron en 1591 el ensamblador Andres de Orteza y el propio Martinez Montafies. La irna­ gineria que 10 adorna, una bellisirna Virgen con el Nino y San Joaquin y Santa Ana, es obra de Montafies, pero de fecha posterior, pues, como tal encargo, figura en la escritura del retablo mayor el artista con­ que cierta en noviembre de 1609. Se conserva aqui tambien una Virgencita 204 S'AN ISIDORO DEL CAMPO. SAN JERONIMO, EN EL ALTAR 1!AYOR, Y PATIO DE LOS MUERTOS con el 111no en brazos, en barro cocido, y que antes estuvo en la hornacina sobre la puerta de entrada. Es obra caracteristica de Lorenzo Mercadan­ te de Bretafia. El magnifico Crucifijo de marfil que hay sobre el altar sueJe atribuirse a Pedro Roldan. Nuevamente hemos de retwceder hasta la Sacristia, donde una sen­ cilla puerta comunica con el Patio de los Muertos, Alii el estilo mudejar consigue un conjunto pintoresco y evocador. Es de planta rectangular con doble {:'alerfa claustrada, arcos de medio punto peraltados que des­ cansan sobre pilares ochavados y autepechos de material con rosetones de lobules calados. Conserva restos de pinturas de lacerias y figuras, entre eUas un San Miguel que recuerda la manera hispanoflamenca del tercer cuarto del siglo xv y la figura de un Santo con atributos dernoniacos, probablemente San Antonio Abad 0 San Bartolome, de los primeros an os del siglo XVI. La mitad superior de una Anunciacion ha sido destruida, pew estaba firmada por un Juan Sanchez, segun pudo leer el pintor Pa­ checo quien transmite la noticia en su «Arte de la Pintura». Una pe­ quefia portada gotica de ladrillo agramilado abre al Refectorio, amplia 205 SAN ISIDORO DEL CAMPO. PATIO DE LOS EVANGELISTAS estancia cubierta con bovedas de nervaduras. La gran pintura que se ofrece en el muro de cabecera representa la Ultima Cena, que une a cierto influjo mudejar, patente en la representacion del mantel con falsos cuficos, un mayor influjo italianizante. Es obra del segundo . caracteres cuarto del sizlo xv, y don Diego Angulo sefialo sus contactos estilisticos con el «Maestro de los Cipreses», que por este tiernpo interviene en la ilumi­ nacion de los libros de Coro de la Catedral. El Patio de los Muertos cornunica con el de los Eoangelistas, de di­ mensiones mas reducidas y tambien mas ruinoso, pues de los cuatro fren­ tes claustrados hoy no subsisten mas que dos y aun en un estado de ver­ dad era desolacion, Tiene tambien arcos de medio punto muy peraltados sobre robustos pilares ochavados de ladrillo. A 10 largo de los muros corre un poyete de material y sobre el un zocalo pintado al fresco en que aparece la figura humana en alternancia con cuadrados de lacerfa. Fue Don Enrique de Guzman, conde de Niebla, quien costeo estas pin­ turas entre ·1431 y 1436. El tema principal de ellas es San Jeronimo sen­ tado dictando sus reglas y rodeado de otras figuras de menor tamafio. Hay tam bien un «Arbol de la Vida» socavado y roido par pequefia animalia y diversos Santos y Santas, Obispos, etc., pintados a la grisalla, pero con los rostros vand:ilicamente destrozados. Entre estas pinturas no deberfan faltar los cuatro Evangelistas que darian nombre a este singular 206 ITALICA. EL ANFlTEATRO Y, AL FONDO, LAS EXCAVACIONES DE LA CIUDAD ROMAN A recinto de tan destacada significaci6n el de los sevillanos. para est';ldio primitivos En la tristeza Q"ris de unos olivos que se abrasan bajo el sol meridio­ nal, en la tierra parda salpicada de ruinas, esta el solar de la que fue Italics famosa. Tcdavia hoy aquellos «campos de soledad, mustio colla­ do» despiertan en el animo las mismas sensaciones doloridas que dieran su mas inspirado vuelo a la famosa elegia de Rodrigo Caro. Italica ha sido la primera ciudad romana de la Betica. Publio Corne­ lio Escipi6n la fund6 el afio 206 a. de J. C. para albergar en ella a los veteranos de las carnpafias peninsulares de la segunda guerra punica. Muy pronto la ciudad ve crecer su importancia. 5610 hay constancia his­ t6rica del nacimiento aqui del gran Trajano el 18 de septiembre del afio 52. El ernperador Adriano, cuyo padre si es seguro que era italicen. se, concedi6 a la ciudad, que hasta entonces no era mas que un vieus, el titulo de Colonia. Aelia Augusta. Y a Adriano asimismo debera atri­ buirse 10 mejor de su elenco monumental. Su ruina como ciudad sobreviene en la epoca visigotica, en beneficio de la cercana Hlspalis, la Sevilla actual. Despues surge el capitulo inevi­ table del abandono, saqueos, destrucciones. Y todavia en el XVIII las siglo destrucciones continuan, si bien, con la erudita disertaci6n del P. Fl6rez 207 de curiosidad estudio inaugra el periodo y en _ ia Espana Sagrada, se hacia las famosas ruinas. la izquierda, ell una sene Al llezar a su emplazamiento queda a en una depresion, 10 resta de la ciudad, y a la derecha, de colinas, que el anfireatro, estaba en todo su esplendor debia El aspecto de la ciudad cuando Buena prueba de ello ser de una gran monumentalidad y opulencia. en el Museo y en son los esplendidos conjuntos arqueologicos guardados de originales griegos entre las ale-una coleccion particular. La presencia ante el hecho de que el afio 144· el esculturas de Italica se justifica Lucius Mummius regale a los habitantes de la ciudad una parte consul del botin cogido en Corinto. ciudad de otro tiempo puede Tal como hoy se ofrece la suntuosa advertirse en ella como su trazado obedece a un plan regular y sistema­ militar. Las calles delimitan manzanas tico, quiza debido a su origen estan pavimentadas con grandes losas simetricas dispuestas de E. a 0., y seria discurrian bajo amplios soportales, 10 que irregulares, Ambas aceras de estos porticos 0 soportales una imoosicion del clima. La generalizacion restantes ciudades del Im­ es una caracterisrica urbana que oponer a las solo estan porticadas las vias principales, Pompeya perio, don-de como en de ladrillo, cuyos arranques se Los soportales se sostenian por pilares La calle principal hasta ahora descubierta, conservan sobre los cirnientos. miiximus y de N. a S. hacia el anfiteatro, scria el Carda que se dirige huellas anchura es mao del doble que la rrris ancha de Pompeya. Hay su red de alcantarillado y algunas cisternas. de una esplendida de un gimnasio construido No lejos del anfiteatro existen las ruinas inclusion de conforme a las nor mas simplificadoras de Vitrubio y con la encontradas en 0 galerfa sernisubterranea analoga a las un criptoportico boveda de canon, serviria para la prac­ Pompeya, y que, cubierto con de lluvias 0 de extrernado rica de los ejercicios gimnasticos en tiempos advierten clara mente la palestra, donde tenian lugar calor 0 frio. Se la cxedra, de estructura absidal, de ordinario los ejercicios gimnasticos y dialecticas retoricos y filosofos. donde lucirian sus habilidades indicado en el numero de man­ EI destino procer de la ciudad va todavia las ruin as. La mas sencilla siones cuya magnificencia pregonan no tenia mas que un solo atrio 0 patio con columnas de ladrillo, despues del duefio, el tablinum, la habiracion mas importante de la casa. despacho abren seis locales tiendas, uno de Al exterior se para y cuatro cubicula, tabcrna oinaria, Frente a esta casa se al­ los cuales era panaderia y otro Italica. Una amplia entrada zaba otra que quiza fuera la mas lujosa de tres galcrias, vestibule llevan a un atrium con o fauces y un arnplio alcanzar directarnente el fondo de la casa atra­ disposicion que permite tabJinum. Las estancias se disoonen en tres niveles en forma vesando el de terrazas conforme a la disposicion del" suelo. Aqui se han conservado cuales el mayor se encuentra en el cinco mosaicos casi Integros, de los a la diosa Flora y las estaciones. El triclinium 0 comedor, y representa sin localiza en una estancia situada sobre el atrio mejor, embargo, se 208 1 I f IT.�L1CA. EL ANFITEATRO entre dos escaleras y en el aparece Hercules visitando a Nereo para pedirle noticias sobre la situacion del [ardin de las Hesperides, Contigua al gimnasio existe otra casa que por su compleja 'distribu­ cion haee presumir se trataba de un hospitium, hotel u hospederia Su atrio presenta pilares cruciforrnes en ladrillo moldurado que sostendrian las areadas y en el centro una fuente cuya traza singularisima es un pre­ sentimiento romano de las fantasias barrocas. Este edificio muestra la sugestion que sobre la ai quitectura domestica de Italica ha ejercido la ciudad de Ostia, el gran puerto de Roma de donde saliera, el afio 211 a Publio a. d. J. C., la escuadra de treinta navies que condujo a Espana Cornelio Escipion, que cinco afios despues fundaria Italica. Las terrnas de la ciudad son conocidas desde antiguo. Sus puertas daban a un atrio y adernas ados sectores independientes entre SI: uno que comprendia la parte del centro y derecha para los hombres, y otro a la izquierda para las mujeres, seguu la separacion ordenada por Adria­ no. Habia dos edificios destin ados a term as ; el mas pequefio era el mas lujoso. Pero en ambos la organizacion es analoga, con su apodyteriam, con su homo y en el centro el irigidarium 0 bane frio. El anfiteatro es la pieza mas grandiosa entre las nobles ruinas, Figura entre los mayores del Imperio por sus dirnensiones, solo supe­ radas por los de Puzzoli, Roma y Capua. Su capacidad se ealcula en un os 209 14 25.000 espectadores. Pudo haber sido construido aprovechando para el graderio las vertientes de las dos coli nas entre las que se encuentra, 0 bien, y ello es quiza 10 mas verosimil, que se construyese en llano, can el gran anillo de su fachada a flor de tierra v que despues el acarreo de las lluvias diese lugar a la forrnacion de aquellas colinas. El acceso se hacia par diez puertas, de las que la principal conserva aun restos de su revestimiento de silleria. EI esqueleto del monumento, que es todo 10 que hoy se conserva, muestra su fabrica de horrnigon y ladrillo. La arena parte central presenta gran fosa rectangu­ en su una lar continuada par una galeria siguiendo el ejemayor. En esta fosa, cuya techumbre, sostenida par pilares de ladrillo, se abria a la arena me­ diante trampas, se disponian dependencias subterraneas con cuartos para los gladiadores, el spoliarium, adonde se retiraban los luchadores muer­ tos 0 moribundos, las jaulas para fieras, etc... Un podium de piedra, que estuvo revestido de marrnoles, y con la altura suficiente para prote­ ger a los espectadores de los saltos de las fieras separaba la arena de la ima cauea a graderio inferior, integra do por seis gradas, de las que las dos primeras, reservadas a los caballeros y decuriones, estaban separadas de las restantes por un oraecinctium 0 corredor. Otro mas ancho separaba la ima cauea de la media cauea, elevada sobre un balteus 0 alto basarnento y separada de la summa cauea por otro corredor. EI gradedo se dividia en 16 cunei 0 sectores mediante escalerillas, las cuales desernbocaban en los gradas por 16 uornitoria, La galerfa anular que por ambos lados corre por debajo de la ima cauea se interrumpe hacia la mitad, donde se disponian dos salas de descanso, una destinada al magistrado que pre­ sidia los juezos y la de enfrente al que los costeaba, Quiza se utiliza. ban como triclinio, pues la larga duracion de los juegos hada necesarios intermedios para comer. Estas salas tienen nichos que albergarian estatuas y estarian decoradas sobre el estuco de sus muros. Las ruinas de Italics, en toda su impresionante sencillez, evocan la vida de refinarnientos, crueldad y magnificencia de la gran ciudad muerta. � i 210 :1 a BIBLIOGRAFfA n e ANGULa INIGUEZ, DIEGa: Arquitectura mudejar sevillana de las siglas XIII, XIV Y �evilla, 1932. xv, a ANGULa INIGUEZ, DIEGa: La Escultura en Andalucia, 3 vols, Sevilla (en >, publicaci6n). y ANTUNA, P. MELCHaR, M.: Sevilla y sus rnonurnentos arabes. El Escorial, [- 1930. a CARa, RaDRIGa: Antigiiedades y principado de la ilustrisima ciudad de Sevilla. Sevilla, 1634. CEAN BERMUDEZ, JUAN AGUSTIN: Descripci6n artistica de la Catedral de Sevilla. Sevilla, 1804. CaL6N y CaL6N, JUAN: Sevilla artistica. Sevilla, 1841. Documentos para la Historia del Arte en Andalucia. Publicados par el La­ barataria de Arte de la Universidad de Sevilla. 10 vols, Sevilla, 1927-1946. Gssroso Y PEREZ, [oss : Sevilla monumental y artistica 3 vols. Sevilla, 1889-1892. 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Pilatos, casa de; p. 140, B-4. Arzobispal, palacio; p. 170, B-5. Salvador, 'iglesia del; p. 128, D-4. Ayuntamiento; p. 143, C-4. San Andres, iglesia de; p. 96, C-3. Buen Suceso, iglesia del; p. 135, B-4. San Bernardo, iglesia de; p. 136, Catedral; p. 31, C-5. A-6. Duefias, palacio de las; D. 139, B-3. San Clemente, iglesia de; p. 113, Hospital de la Caridad; p. 159, C-5. C-l. Hospital de la Sangre; p. 148, B-l. San Esteban, iglesia de; p. 98, A-4. Hospital de los Venerables; p. 166, San Gil, iglesia de; p. 88, B-l. B-5. San Ildefonso, iglesia de; p. 136, Italica ; p. 207. B-4. Lebrija, casa de la Condesa de; pa­ San Isidoro, iglesia de; p. 92, B-4. gina 174, C-4. San Isidoro del Campo, monasterio; Madre de Dios, iglesia de; p. 111, p.200. B-5. San Jose, capilla de; p. ]30, CA. Maese Rodrigo, capilla; p. 109, C-6. San Juan de la Palma, iglesia de; Magdalena, iglesia de la; p. 122, p. 89, B-3. D-4. San Leandro, 'iglesia de; p. 117, B-4. Mezquita y catedral; p. 31, C-5 San Lorenzo, iglesia de; p. 94, C-2. Murallas del Alcazar; p. 8, B-5. San Luis, iglesia de; p. 132, B-2. Murallas de la Macarena; p. 7, B-l. San Marcos, iglesia de; p. 99, B-3. Museo Arqueol6gico Provincial; pa- San Martin, iglesia de; p. 104, C-3. gina 196, B-8. San Pedro, iglesia de; p, 106, B-3. Museo Provincial de Bellas Artes; San Telmo, palacio de; p. 169, C-6. p. 1'6, D-3. San Vicente, iglesia de; p. 90, D-3. 212 Santa Ana, iglesia de; p. 84, D-6. Santa Paula, iglesia de; p. 100, A-3. Santa Catalina, iglesia de; p. 108, Santiago, iglesia de; p. 138, B-4. B-3. Socorro, iglesia del; p. 119, B-3. Santa Clara, iglesia de; 115, C-2. p. Tabacos, fabrica de; p. 172, B-6. Santa Isabel, iglesia de; P. 116, B-3. Terceros, iglesia de los;_ p. 134, B-3. Santa Maria la Blanca, iglesia de; Torres del Oro y de la Plata; p. 10, p. 120, B-5. C-6. Santa Marina, igJ.esia de; p. 89, B-2. Universidad; p. 151, C-3. P \ T I 0 NAR"NJOS PLANO DE LA CATEDRAL INDICE GENERAL Este indice debe utilizarse wando, partiendo de la lectura de la Gaia, conocido su ruanero de relacion en la misma, se precise situar y el monumento 0 tnusco que intercsa. El numero antes del nombre co­ rrcspondc at orden en la Guia, y es el mlsmo del monumento en el plano; a continuacion, sc indica la pdgina correspondiente en el texto; jinalmentc, la citra segui da por una letra fija fa situacum en el plano. I. - SEVILLA. POESIA, ARTE E HIS­ Cat. 10. - Capilla de Santiago; pa­ TORIA; p. 5. gina 46. II. - MURALLAS Y PUERTAS; p. 7. Cat. 11. - Capilla de Escalas; p. 46. 1. - Murallas de la Macarena; Cat. 12. - Capilla de San Antonio 0 p. 7, B-l. del Baptisterio ; p. 46. 2. Murallas del Alcazar; p. 8, Cat. de los [acomes 0 13.-Capilla - B-5. de las Angustias; p. 47. 3. - Torres del Oro v de la Pla­ Cat. 14. - Altar de la Visitacion ; ta; p. 10, C-6. p.47. III. - 4 EL ALCAZAR Y sus JAR­ Cat. 15. Altar de la de la - Virgen - DINES; p. 11, B-5. Alcobilla; p. 48. IV. LA CATEDRAL; p. 31, C-5. - Cat. 16. - Capilla de San Leandro; 5. Mezq uita y Catedral; p. 31. - Cat. 1. p.48. Capilla de la Granada; - Cat. 17.-Altar del Nino Mudo; p. 39. Cat. 2. Altar de la Asuncion; - p.,48. Cat. 18. - Altar de la Virgen del p. 41. Cat. 3. Altar de la Consuelo; p. 48. Magdalena; - Cat. 19. - Altar del Angel de la p.41. Cat. 4. de la del Guarda; p. 48. - Capilla Virgen Cat. 20. - Altar de la Virgen del Pilar; p. 42. Cat. 5. de los Madrofio ; p. 48. - Capilla Evangelis­ Cat. 21. Capilla de San Isidoro; tas; p. 43. - Cat. 6. � Capilla de las Doncellas; p. 48. p.44. Cat. 22. - Altar de la Virgen de la / Cat. 7. - Altar de la Asuncion; Cinta; p. 48. p.45. Cat. 23. - Altar del Nacimiento; Cat. 8. - Altar de la Virgen de p. 48. Belen; p. 45. Cat. 24. - Capilla de San Laurea­ Cat. 9. - Capilla de San Francisco no; p.48. de Asis ; p.45. Cat. 25. - Capilla de Santa Ana 0 214 del Cristo de Maracaibo; Cat. 51. - Capilla de la Concepcion p. 48. Chica; p. 79. Cat. 52. Biblioteca Capitular Co­ Cat. 26. Capilla de San Jose; pa­ - - gina 51. lombina; p. 80. Cat. 53. Parroquia del Sagrario; Cat. 27. Capilla de San Herrnene­ - -- gildo; p. 51. p.82. Cat. 28. de la V. EDIFICIOS RELlGIOSOS Capilla Antigua; - - p.52. 6. - Iglesia de Santa Ana; pa­ Cat. 29. - Altar de la Concepcion 0 gina 84, D-6. de la «Gamba»; p. 54. 7. - Iglesia de San Gil; p. 88, B-1. Cat. 30. Sepu1cro de Cristobal Co- - 16n; p. 54. 8. - Iglesia de Santa Marina; Cat. 31. -Altar de la Piedad ; p. 54. 89, B-2. p. Cat. 32. - Capilla de los Dolores; 9. - Iglesia de San Juan de la p. 54. Palma; p. 89, B-3. Cat. 33. - Sacristia de los Calices;' 10. - Iglesia de San Vicente; pa­ p. 54. gina 90, D-3. Cat. 34. - Capilla de San Andres; 11. - Iglesia de San Isidoro; pa­ p. 60. gina, 92, BA. Cat. 35. - Sacristia Mayor; p. 60. 12.,- Iglesia de San Lorenzo; pa­ Cat. 36. - Capilla del Mariscal; pa­ gina 94, C-2. gina 62. 13. - IgLesia de Omnium Sancto­ Cat. 37. - Sala de Ornamentos; rum; p. 96, B-2. p. 63. 14. - Iglesia de San Andres; p.96, Cat. 38. Antecabildo; p. 68. C-3. - Cat. 39. Sala Capitular; p. 68. 15. Iglesia de San Esteban; pa­ - - Cat. 40. Altar de las Santas Justa gina 98, A-4. - y Rufina; p. 68. 16. - Iglesia de San Marcos; pa­ Cat. 41. -Altar de Santa Barbara; gina 99, B-3. p.69. 17. - Iglesia del Convento de Cat. 42. - Capilla de la Concepci6n Santa Paula; p. 100, A-3. Grande; p. 70. 18. - Iglesia de San Martin; pa­ Cat. 43. Capilla Real; p, 70. gina 104, C-3. - Cat. 44. Capilla de San Pedro; 19. Iglesia de San Pedro; pa­ - - p. 72. gina 106, B-3. Cat. 45. - Capilla Mayor; p. 73. 20. de - Iglesia Santa Catalina; Cat. 46. p. 76.Coro; 108, B-3. - p. Cat. 47.-Capilla de San Gregorio; 21. - Capilla del antiguo Semina­ p. 78. rio 0 de Maese Rodrigo; Cat. 48. - Capilla de la Estrella; p. 109, C-6. p. 78. 22. - Iglesia conventual de Madre Cat. 49. - Trascoro; p. 78. de Dios; p. Ill, B-5. Cat. 50. - Capilla de la Encarna­ 23. - Iglesia del Monasterio de ci6n; p. 79. San Clemente; p. 113, C-l. 215 24. - Iglesia del con vento de San­ VI. - EDIFICIOS CIVILES ta Clara; p. 115, C-2. 39. Palacio de las Duenas; pa- - 25. - Iglesia del Convento de San­ gina 139, B-3. ta Isabel; p. 116, B-3. 40.-Casa de Pilatos; p. 140, B-4. 26. - Ig-lesia del convento de San 41. -Ayuntamiento; p. 143, C-4. Leandro; p. 117, B-4. 42. - Hospital de la Sangre; pa­ 27. - Ig-lesia del Convento del So­ gina 14S, B-1. corro; p. 119, B-3. 43. - Universidad ; p. 151, C-3. 28.'- Iglesia de Santa Maria la 44. -Archivo general de Indias; Blanca; p. 120, B-5. p. 158, C-5. 29. - Capilla del Patrocinio; pa­ 45. de la Hospital Caridad; pa­ - gina 121, E-4. g-ina 159, C-5. 30. - Iglesia de la Magdalena; 46. de los - Hospital Venerables; p. 122, D-4. p. 166, B-5. '31. - Iglesia del Salvador; p. 12S, 47. Palacio de San Telmo; pa­ - D-4. gina 169, C-6. 32. Capilla de San Jose; 130, 4S. Palacio Arzobispal; - p. - p. 170, C-4. B-5. 33. - Iglesia de San Luis; p. 132, 49. - Fabrica de Tabacos; p. 172, B-2. B-6. 34. -- Io lesia de los Terceros; pa­ 50. - Casa de la Condesa de Le­ gina 134, B-3. brija; p. 174, C-4. 35. - Iglesia del Buen Suceso; pa­ VII. - MUSEOS gina 135, BA. 51. - Museo Provincial de Bellas 36. - Iglesia de San Ildefonso; Artes; p. 176, D-3. p. 136, BA. 52. - Museo Arqueol6gico Provin­ 37. - Izlesia de San Bernardo; cial; p. 196, B-S. p. 136, A-6. VIII. - CERCANIAS. SAN ISIDORO DEL 3S. de CAMPO ITALlCA; p. 200. - Iglesia Santiago; p. 13S, E B-4. BIBLIOGRAFIA; p. 211. 216 1 SEVILLA ITINERARIOS ARTISTICOS 'C�? .... y • •• MU�ALLA CONSERVAD'A n wi. _"w MURALLA DE'�APAR.ECl-DA A \ EXCURSION A SAN lS1'DORO 'DEL CA.MPO E 1 TA.LICA Escala: o ,(0)'11. 1KM, 2 KMS. o $)() 200 300 400 500 600 '100"$. 1 2 5 6 7 8