'NSTITUTO AM,II, TLLER DE ARTE HISPA/\J/CO SORIA Y SU PROVINCIA GUlAS AR TISTICAS DE ESPANA Dlrigidas por )OSIO GUDIOL RICART EI ttxto de etta GUiA ARTisTICA DE SORIA Y SU PROVINCIA es origtn al de SANTIAGO ALCOLEA GUIASA�TISTICAS Db b-SPAl"JA- SORIA YSUPROVINCIA Editorial A R IE S FEDERICO MONT AGUD - BARCELONA A VENlDA DEL GENERALISIMO FRANCO, 321 © EDITORIAL ARIES, 1964 DEPOSITO LEGAL - B. I577 - I964 �. l. G. ROVIRA - ROSELLON, 332 - BARCELONA lI LA CIUDAD DE SORIA DESDE EL MIRON INTRODUCCION La provincia de Soria esta constituida por un territorio de escasa ho­ Se rnogeneidad cuya extension es de unos diez mil kilometres cuadrados. han sefialado en el mismo tres regiones distintas: septentrional, central y meridional. La zona septentrional es montafiosa, surcada por las elevadas curnbres de la Cordillera Iberica que rnarcan la divisoria entre las cuencas del Duero, que nace en elias, y del Ebro, desde los picos de Urbion hasta el ingente Moncayo. El sector occidental de esta zona esta ocupado por extensos de bosques deshabitados hasta muy avanzada la Edad Me­ pinos, dia y hoy fuente de considerable riqueza para muchas de las poblaciones cornun de sus beneficios, por 10 que cabe aqui establecidas, que gozan en haliar frecuentes rnuestras de prosperidad y riqueza; el sector oriental esta halla dedicado preferencia a la agri­ mas desprovisto de arbolado y se con cultura y a la j!anaderia lanar. sie­ En la region central [as estribaciones montafiosas derivadas de las destinadas rras septentrionales dejan entre sus paramos arnplias lianuras desde la prehistoria al cultivo de cereales, con algunos bosques de sabinas, encinas 0 pinos. Esta cruzada por el rio Duero y los pequefios afluentes que a el acuden forman do feraces vegas. Ya desde la orilla izquierda del Duero se van alzando desoladas y extensas tierras .hasta las elevadas laderas , de la cordillera Central, comarcas mas propicias a la ganaderia lanar que • a la agricultura. En su diversidad, este paisaje tiene caracreristicas cornu- 5 EL ALTO VALLE DEL DUERO EN MOLINOS nes; amplios horizontes, aire diafano, clima duro y tierra pobre en gene- .. ral que han influido en las condiciones de vida y en el caracter de sus 'I pobladores. Desde la prehistoria pueden estudiarse restos indicadores de la pre­ sencia humana en estas comarcas.Pueblos cazadores y nornadas las reco­ rrerian, y testigos de su actividad son los hallazgos de Torralba, con los resros de un campamento de cazadores de elefantes donde surgieron mas de treinta esqueletos incompletos de estos animales, algunos con colmillos de mas de tres metros. No faltan los testimonios de la etapa neolitica con sus ajuares, sus vasijas de cerarnica y sus utensilios de piedra pulimentada, y tampoco faltan grabados y pinturas rupestres que sefialan una derivaci6n hacia el norte del arte esquernatico levantino. Se suceden nuevos pueblos y nuevas culturas, con empleo progresivo del bronce y del hierro, y asi se pre para la organizacion de las tribus celtibericas prerrornanas, de vida cola y pastoril, residentes en agri­ poblados que fueron construidos en erninen­ cias de facil defensa, gentes belicosas y heroicas que resisten durante veinte afios el enorme poder de Roma que, el afio 133, consigue la destrucci6n de Numancia y con ella la total sumisi6n de estos territorios siva mente se pacifican y que progre­ pasan a participar de los beneficios de la paz y de la cultura rornana. Varias calzadas los recorren y numerosas vil-las aprove­ chan las posibilidades agrfcolas del DaIS, que gozara de prosperidad duran- 6 MONUMENTOS CONMEMORATIVOS EN NUMANCIA desde el siglo III por las in­ te varios siglos. Las alteraciones representadas de Europa, los llamados barbaros, sefia­ --� cursiones de los pueblos del norte considerable. Las ciudades se roo Ian una regresion econornica y -cultural de las alturas y la dean nuevamente de murallas, busean la proteccion vida se haee mas tosca y pobre. VI y VII son escasas Las notieias sobre la epoca visigoda en los siglos redueidos aunque impartantes. Mas numerosos son unas y y sus restos otros en Ia etapa musulmana, cuando las tierras de Soria son el campo estaba dirimiendo la pugna entre los pueblos cristia­ de batalla don de se en constante ofens iva, y los musulmanes poco nos del norte, expansivos y a la vida ruda en estos paramos, considerados como una Iron­ adapta.dos habia que mantener para alejar el tera exterior, como unas avanzadas que de las ciudades y territorios que constituian 'la base de su poderio peligro en el curso de los s'iglos x y XI, euando es fre­ peninsular. Es entonces, 0 musulmanas la mencion de Osma 0 de cuente en las cronicas espafiolas hasta can la conquista de esta Gormaz, de Calatafiazor a Medinaceli, que de Aragon, hacia 1123, son ultima ciudad par Alfonso el Batallador, rey definitivamente los musulmanes de esta zona. expulsados se organiza el pais can .la Se estabilizan entonees los nucleos urbanos, de los fueros se desarrolla un estilo arquitectonico potente base juridiea y conocido mas antiguo y personal, el romanico, que tiene su monumento 7 en San Esteban de Gormaz, y un desarrollo peculiar orientalizante en edi­ ficios caracteristicos como los de Soria tan y Almazan. A partir del si­ glo XIII se va introduciendo el estilo g6tico, con reflejos del potente nu- eleo burgales que tambien se advierten en el estilo renacentista del si- '" glo XVI. en que pueden presentarse monumentos sorianos de verdadera irnportancia. En los siglos siguientes las tendencias barrocas y del neocla­ sicismo academico tienen tarnbien manifestaciones destacadas, especialmen­ te dignas de mencion las realizadas en Burgo de Osma por nuestros mas brillantes arquitectos del momento. En las paginas que siguen procuraremos reflejar 10 mas saliente de la actividad artistica en tierras sorianas a traves de los tiempos. No es la presente obra un catalogo monumental detallado que refleje fielmente toda su variedad y cantidad, sino una selecci6n de 10 que se ha conside­ rado mas digno de menci6n. Ni las caracteristicas del libro perrnitian otra cosa ni los prop6sitos del autor se extendian a mas. Sirva pues 10 presente como una aproximaci6n mas al citado catalogo, que esta provincia como tantas otras de nuestra vasta geograffa estan esperando desde hace tantos afios, y como expresi6n del placer sentido al recorrer sus templar sus monumentos. paisajes al y con­ Tras capitulo dedicado a la ciudad de Soria, va otro destinado a un las .f poblaciones que facilmente pueden ser visitadas tomando la capital de la provincia como punto de partida. Sigue un tercero, relativo a Almazan con su comarca y al vecino valle del [alon ; a continuaci6n el a Burgo de Osma, eI micleo artistico de mayor importancia enconsagrado esta pro- vincia y, finalmente, el que recoge los diversos aspectos monumentales de las varias poblaciones cercanas a esta sede episcopal. 8 VISTA DE SORIA DESDE SAN JUAN DE DUERO SORIA el casti­ En el collado que une dos cerros, el que estuvo ocupado por llo y el que se corona por la ermita del Mir6n, se extiende la ciudad de el Duero y Soria como vigia y etapa en el camino que aqui atravesaba comunicaba las tierras de la Vieja Castilla con el sector aragones del valle del Ebro. El cerro del Castillo estaria probablemente ocupado por un castro celtiberico, pero para hallar noticias eoneretas de la poblaei6n halla citada ya hay que esperar a los tiernpos musulmanes en que se en el afio 868. Seria reconquistada de modo pasajero en la seg-unda. mi­ cris­ tad del siglo XI, pero no fue incorporada de heeho a los dominios uien tianos hasta la repoblaci6n efeetuada por el rey aragones Alfonso I, q la tuvo en su poder hasta su falleeimiento en 1134. Su hermano y suce­ Ramiro II la eedi6 a la corona de Castilla dos aiios despues y a sor dominios. Pronto recibio partir de entonees siempre form6 parte de sus del la benefica protecei6n del rey Alfonso VIII en la segunda mitad XII y se inicia entonces la gran etapa que eristaliz6 en la brillante siglo 9 'r- . SORIA. SAN JUAN DE RABAl'.'ERA Horacion manifestada por las construcciones religiosas de estilo romanico, tefiidas por fuerte influencia orientalizante. Empieza entonces eI apogee de su esplendor medieval. Durante el siglo XIV participo en las luchas poliricas que enturbiaron la historia de Castilla y fue escenario de irn­ portantes hechos deterrninados situacion la por su proxima a frontera con Aragon. Cortes y bodas reales animaron su apacible vida de pequefia ciudad paralelamente las que va perfeccionando instituciones que dan caracrer peculiar municipio. a su La expulsion de los judios, numerosos aqui por la intensa actividad mercantil de la ciudad, y la unificacion peninsular fueron sin duda, da­ fiosos para Soria, pero se mantuvo su importancia en el siglo XVI por la potencia del Concejo de la Mesta que tenia uno de sus principales fundamentos en la gran riqueza gana,dera de la provincia. Decae en eI siglo XVI!, de manera que si el afio 1594 tenia mas de cinco mil ha­ en bitantes, cien afios despues apenas sobrepasaba los tres mil y en 1800 solamente se acercaba a los cuatro mil. Tras la dura etapa representada por la Guerra de la Independencia la recuperacion es lenta desde la se­ gunda mitad del siglo XIX y en nuestros dias, pese a ser una de las ca­ pitales de provincia con menor poblaciori de Espana, su excelente situa- 10 RABANERA: ABSlDE SORIA . SAN J UAN DE 11 SORIA. SAN JUAN DE RABANERA: TIMPANO DE LA ANTIGUA IG'LESIA DE -SAN NIGOLAS cion y el progresivo espirrru que la anima permiten esperar esra circunstancia sera prontamente que superada. Edificios romanicos EI principal encanto de la ciudad de Soria deriva del grupo de edi­ ficios rornanicos que todavia conserva, rebosantes de personalidad de jugosa diferenciacion estillstica. Subsisten las iglesias, mas 0 menosy re­ formadas, de San Juan de Rabanera, Santo Domingo, San Juan de Duero, San Pedro, San Polo y el Salvador, y las y San Gil. algunos restos de las de San Nico­ De todas eIlas la que ofrece un aspecto de mayor homogeneidad, aunque no carezca de modificaciones y de de San Juan de restauraciones, es la iglesia Rabanera, obra de fines del siglo XII, con caractensticas orientalizantes, tanto en sus elementos constructivos como en 10 deco­ rativo, Hoy puede admirarse per todos sus lad os, aislada como esta en el centro de espaciosa plaza. AI exterior cabe sefialar la portada princi- 12 SORIA. SAN JUAN DE RABANERA: FACHADA MERIDIONAL San Nicolas y quedo montada aqui el pal que fue antes de la iglesia de bifolias en afio 1908. Se com pone de cuatro arquivoltas lisas, con hojas cruzados en el intrados de Ia menor, el trasdos de la mayor y con arcos tres columnas de fuste liso a cada lado y en el muro que se apoyan sobre Los capiteles, con rico exterior, y sobre las jambas se apoya el tirnpano. los cuatro de la cimacio y todos historiados, tienen distinta decoracion : izquierda lucen del Nuevo Testamento y los cuatro de la derecha asuntos muestran escenas de la vida de San Nicolas, todas ell as de gran interes artfstico. El timpano es un magnifico ejemplo de la ulti­ iconografico y ma fase del romanico y contiene siete fig-uras que van ajustando su ta­ rnafio al espacio disponible; representan a San Nicolas, sentado en el tres acolitos 0 sacerdotes a cada lado. En la fachada sur se centro, y decorada halla una puerta cegada, con una arquivolta abocelada y otra terna vegetal y en el tim­ con arcos cruzados, capiteles bastante finos de pano, rosaceas con los petalos abiertos. Sigue a continuacion eI hastial fronton rematado con la figura de un sur del crucero que termina en el maravilloso abside leon sobre su presa y finalmente puede adrnirarse abundantes particularidades, no 5010 en sus pilastras estria­ que presenta de ellas en el centro del abside del acostumbrado ven­ en lugar das, una dos ventanas y especial­ tanal, sino por la decoraci6n que rodea a sus rellenan las arquerias ciegas que mente por los ternas decorativos que de tal abside v en los que sobresalen los ocupan los sectores extremos 13 I 1 SORIA. SAN JUAN DE RABANERA: PORTADA PRINCIPAL Y PORTADA LATERAL grandes rosetones que vienen a ser como una peculiaridad del rornarnco soriano, todo ello completado por la riqueza de la serie de canecillos de la cornisa de remate. y El interior del ternplo, gracias a las obras de restauracion efectuadas, se rnuestra en casi to do su primitivo ser. Su planta es de cruz latina con un solo abside, crucero saliente con brazos iguales y una nave irre­ gular y desviada, planta que no es frecuente en Ruencias exteriores a la Castilla y sugiere in­ region. Las bovedas de la nave mayor fueron totalmente renovadas en el siglo XVIII y las de los brazos del crucero son de medio canon apuntado, como la del presbiterio que ademas presenta un ensayo de boveda de crucerla ; en el crucero pas, una de las mas logradas de este hay cupula sobre trorn­ embellecida con cuidados detalles tipo en la arquitectura rornanica, decorativos, y en el abside una b6veda gallonada con gruesos nervios que corresponden a los contrafuertes ex­ teriores, interesante por sus soluciones constructivas. En cada uno de los brazos del crucero hay sendas absidiolas, mayor la del sur, con arcos apuntados que apoyan sobre hermosos tola del presbiterio se conservan capiteles, y en el lado de la Epis­ dos nichos geminados, alzados sobre una imposta de cruces bizantinas y bezantes que da la vuelta al presbi 14 I .j SORIA. SAN JUAN DE RABANERA: INTERIOR SORIA. SAN JUAN DE RABANERA: BOVEDAS DE CRUCERO Y PRESBITERlO terio y al abside. Estos nichos, y otros dos que hubo en el opuesto lado, sirvieron original mente para cobijar las figuras de los cuatro Evangelis­ tas, de los cuales uno sola mente se conserva. El muro del abside tiene cuatro pafios, abiertos los dos centrales por ventanas que dan al exterior y ocupados los de los extremos por sendas hornacinas; en la de la dere­ cha se situo el Evangelista que estuvo en el presbiterio, y en la de la izquierda se hall a una figura de San Pedro que apareci6 situada ahi euando se hizo la restauracion del edificio, Las dos parecen obra de un mismo artifice, del primer cuarto del siglo XII y de estilo exotico, del eual no se conocen: otros ejemplos de su actividad en Espana. Los res­ tantes elementos decorativos, tanto las impostas como los capiteles son muy variados y de tall a primorosa; los capiteles son de tema vegetal salvo uno, en el crucero, que representa la lucha de Sanson con el leon. Algunos de los elementos del mobiliario liturgico 10 de que a largo los siglos se fueron acumulando en esta iglesia se han conservado en ella despues de su restauracion. Entre ellos destacan un retablo barroco colocado en el lado del Evangelic del crucero, donde se halla un pre­ cioso erucifijo del siglo XVII que se ha supuesto obra de Manuel Pereira, y especialmente el que durante siglos fue el retablo mayor. Hoy se halla colocado tambien en el crucero, costa do de la Epistola, donde puede admirarse la calidad de su talla plateresca, obra de Francisco de Agreda, 16 SORIA. SAN JUAN DE RABANERA: ESCULTURAS EL EN PRESBITERIO y de sus pinturas, realizadas por Juan de Baltanas, Segun del marques de Saltillo fue ejecutado investigaciones los afios 1546 y 1556 entre escultor Francisco de por el Agreda en 10 que respecta a la labor de talla, y en fecha posterior, en 10 que hace referencia a la pintura, por Juan de Bal­ tanas quien cobra diferentes cantidades a rece que el afio 1569 estaba partir de 1561 hasta 1581; pa­ yo. concluido y asentado el retablo. Esta .sidido por la Virgen con el nino, pre­ que como la predela y el Calvario del remate son de escultura, estando representadas en las cuatro tablas late- 17 I � SORIA. SAN JUAN DE RABANERA: PORMENOR 'DEL ANTIGUa RETABLO rales otras tantas escenas relativas a San Juan Evangelista, Aunque sigue el tipo aragones en la traza, se acusa en ella influencia de los talleres . vallisoletanos de escultura. Al otro lado de la ciudad, en su extremo norte, se halla la iglesia de Santo Tome 0 de Santo Domingo que corresponde a otra tendencia, mas francesa y europea, disonante en el arnbiente rudo y orientalizante que, en general, se advierte en el romanico de Soria. La fachada prin­ cipal, bien conservada afortunadamente, es uno de los conjuntos mas importantes del arte romanico espafiol, no solo por la armenia de su cornposicion sino· por la belleza y calidad de su decoracion. Podernos considerarla dividida en dos partes: una superior, de paramentos lisos,' y otra inferior en que los muros se decoran con arquerias degas, Ire­ cuentes en 10 frances coetaneo. La superior esta animada solarnente por el gran roseton central abocinado compuesto por tres circulos concentri­ cos, todos decorados y con particular pre£erencia el central, que lleva en cornposicion seguida un bullicioso con junto de figurillas humanas y de animales con algun tema vegetal; los otras dos van decorados con gran­ des hojas. Una columnilla a cada lado soporta un bocelon semicircular que se halla ya en la vertical de la fachada, y todavia mas al exterior 18 SORIA, SAN JUAN DE RABANERA: ANTI GUO RETABLO MAYOR 19 SORIA. SANTO DOMINGO: FACHADA PRINCIPAL hay otro sernicirculo ligeramente saliente y con decoraciou de rosetas rriuy erosionadas, que se apoya sobre rnensulas. El rnotivo central esta forrnado por un gran floron del que irradian ocho columnitas con sus capiteles que soportan otros tantos arquillos ultrasemicirculares decora­ dos en su arquivolta con menuda ornamentacion, En el vertice del fron­ ton. se yergue una cruz florenzada, calada finamente. El rectangulo de la parte inferior podernos considerarlo dividido en tres sectores, uno central y dos laterales. En los sectores laterales el espacio se divide en dos zonas mediante dos ordenes de arquerias ciegas a cada lado, decoradas en su fondo con relieves de arquitos que presen­ tan lig-eras variantes. En la zona superior los arcos son menos esbeltos que en Iii inferior y sus capiteles, con cimacios de tema vegetal, se deco­ ran con los temas habituales, reales 0 fantasticos, animales 0 vegetates, del rornanico en la region. Los capiteles de la arqueria baja son de ma­ yor variedad pues ademas de la acostumbrada iconograffa rornanica in­ terpretada primorosamente hay un ejemplar con la adoracion de los Ma­ gos en el sector izquierdo. Contra 10 corriente aquf los cimacios y la imposta de los capiteles del sector derecho, son lisos. En el sector central que se corresponde con el roseton superior, se abre la portada donde se acumula la ornarnentacion. Esta formada por cuatro arquivoltas semicir­ culares que se apoyan en sendas column as, dobles las mas exteriores, y 20 SORIA. SANTO DOMINGO: TfMPANO Y CAPITELES DE LA PORTADA PRINCIPAL 21 1 SORIA. SANTO DOMINGO: PORMENOR DE LAS ARQUIVOLTAS DE LA PORTADA PRINCIPAL i :j. I SORIA. SANTO DOMINGO: PORMENOR PORTADA DE PRINCIPAL LAS ARQUIVOLTAS DE LA I timpano apoyado en mensulas que descansan sobre las jambas. Los ca­ piteles muestran yadesde el primero a la izquierda, doble, una sucesion de maravillosa estatuaria rornanica. Contiene un terna la creacion raro, del mundo, interpretado soltura y acierto, y en los siguientes se con muestran otros del Genesis, mientras que en el ultimo de este momentos costado izquierdo, el de la jamba, se efigiaron cinco figuras con signifi­ cacion desconocida. El de la jarnba del costado derecho quedo sin con­ cluir, y en su cara intern a muestra la curacion del paralitico ; los siguien­ tes hacia la derecha continuan la historia de Adan y Eva y la de sus hijos Abel y Cain, cuya rnuerte se representa en el capitel doble del extremo. En las cuatro se acumula la decoraci6n con innumerables arquivoltas figuritas dispuestas senti do radial y con Iuerte relieve. En la en primera y mas interior aparecen los veinticuatro ancianos del Apocalipsis, dis­ puestos por parejas, doce a cada lado de la dovela central ocupada por un angel, todos con aureola, risuefios y manejando diversos instrumentos musicales. En la segunda se desarrollan variados episodios de la matanza de los Inocentes, sin faltar la figura de Heredes y de su infernal conse­ jero. La tercera arquivolta es sin duda la mas rica en detalles y en diver­ sidad de composici6n de las escenas que, salvo la de la Anunciacion a los Pastores, se cobijan en c arquerias. El tema iconografico corresponde la infancia de Jesus yaqui aparecen sucesivamente la Anunciacion y a la Visitacion, el Nacimiento, el anuncio a los pastores, Herodes y los­ Reyes Mages, para acabar con la Huida a Egipto. En la cuarta y mas exterior se desarrollan diferentes momentos de la Pasion de Cristo, con men or agilidad y desenvoltura. Se identifican Iacilmente la Oracion en el Huerto, el Prendimiento, Flagelacion, Crucifixion, Santo Entierro, Resu­ rreccion, las tres Marias, los doce apostoles y el Noli me tangere. Una estrecha arquivolra con decoracion vegetal cierra el conjunto. Mas arriba se completa este sector central con una rica cornisa sostenida por caneci­ llos bastante erosionados, y se cierra en los extremes por sendas figuras sentadas y cobijadas bajo doseletes de distinto adorno. Es dificil identifi­ carlas a causa de la erosion sufrida, pero es posible que representen a los monarcas Alfonso VIII y Leonor, su esposa, Entre los canecillos de esta cornisa aparecen intercaladas unas robustas mensulas que continuan a cada lado, en toda la anchura de la Iachada, a un mismo nivel, Es po­ sible que fuesen colocadas para sostener la vigueria de un portico situado ante lao fachada par" proteger su primorosa decoraci6n, portico que des­ aparecio hace ya mucho tiernpo. El timpano, semicircular, esta la presidido por Figura del Padre Eterno bendiciente, majestuoso y solernne, que lleva en sus brazos al Hijo, sentado en la mandorla que aparece rodeada por cuatro angeles porta do res de los simbolos de los Evangelistas. En los extremos las figu­ ras de San Jose y la Virgen. En el costa do norte y correspondiente al sector conservado de la iglesia construida en la primera mitad del siglo XII se haLia la torre, con dos pisos de altos arcos ciegos geminados y con escasa decoracion. 24 c SORIA. SANTO DOMINGO: INTERlOR DE LA IGLESIA 25 S'ORIA. SAN JUAN DE DUERO: INTERIOR DE LA IGLESIA En el interior la iglesia de Santo Domingo no forma un monumento uniforme sino que se nos muestra como si 10 constituyeran tres iglesias sucesivas y distintas. A partir de la fachada se suceden tres tramos que deben eorresponder a la etapa constructiva de la segunda mitad del si­ glo XII que levant6 la fachada. En estos tres tramos la iglesia tiene tres naves, con b6veda apuntada la central y con medios cafiones "0 agudos los laterales, de men or altura, y todas con areos fajones apuntados, Estan separadas las naves por recios pilares de dos tipos, aunque todos tienen excelentes eapiteles. A eontinuaci6n de estos tres tramos hay un sector correspondiente a una iglesia mas primitiva, de la ·primera rnitad del siglo XIT, con b6veda de cafion ligeramente apuntada y escasa decoraci6n y luego, la cabecera de la iglesia, el crucero y el presbiterio poligonal en que fueron a fines del siglo XVI en tardio renacimiento. Hay al­ erigidos el escudo .gunos sepulcros goticos en lueillos abiertos en los muros, con del linaje soriano de los San Clemente, y en cuanto al mobiliario linir­ gico es de epoca variada, sin destacar entre sus retablos piezas de sefia­ lada importancia. Otro monumento capital en el romanico peninsular son los restos del monasterio de San Juan de Ducro, en las orillas de este rio, que per- � teneci6 a la orden de los Hospitalarios. Establecido en el siglo XII des- 26 ,. � SORIA. SAN JUAN DE DUERO: BALDAQUINO EN LA IGLESIA 27 SORIA. SAN JUAN DE DUERO: CLAUSTRO arro1l6 vida una lang-uida. y de escaso relieve y en el siglo XVII! estaba ya abandonado, Hoy solamente la se conservan iglesia y el claustro, pues de las restantes dependencias monasticas no hay sino reducidos vestigios. La iglesia es de sola nave, irregular, mas ancha hacia los una pies, con presbiterio y un abside semicircular, puertas con lisas arquivoltas, sin capiteles ni decoracion alguna. En el interior los capiteles del arco de triunfo eran el unico ornamento, pero parece ser que cuando los Hospi­ talarios se hicieron cargo del pobre edificio, la unica reforma y mejora fue la adici6n de dos altares bajo baldaquino, uno a cada lado de Ia nave junto al presbiterio, en disposici6n {mica en nuestro romanico y apta para las necesidades del rito griego. Estan bien conservados los dos y se cornponen de cuatro apoyos con cuatro columnillas cada uno provis­ tas de un solo capitel, sobre el cual cargan los arcos que sostienen la cupula, de mamposteria y argarnasa que les hace tener un tosco aspecto; en su interior estan reforzadas estas cupulas por nervios muy gruesos de clara ascendencia musulmana. Los ocho de estos capiteles baldaqui­ nos son cfe fina ejecuci6n y de curiosa y poco frecuente mo los de la degollaci6n del Bautista iconograffa, co­ y de la matanza de los Inocentes. En el costado sur de esta iglesia, ya bien entrado el siglo XIII, fue 2:8 1 I I y. SORIA. SAN JUAN DE DUERO: PORMENOR DEL CLAUSTRO r SORIA. SAN JUAN DE DUERO: PORMENOR DEL CLAUSTRO 30 SORIA. SAN' POLO: RESTOS DE LA IGLESIA adosado un claustro cuyas galerias, estuvieron cubiertas con' arrnaduras de madera, de vertiente pOCO inclinada, que no se, ·conservan. Este claus­ tro es de cuatro lados rnuv .irregulares, arquerias diversas, que se con agrupan hornogeneamente segun. 19S cuatro angulos, de .manera que cada lado 'esta forrnado, por mitad, de : dos tipos .separados entre 'S1 .por un macizo contrafuerte. Si ello ya es una rara disposicion, mucho mas p.:­ . culiar es la forma de los arcos, pues junto a un .chaflan, el noroeste, que presenta la ornamentad6n corriente en los claustros .romanicos, los otros tres muestran cornbinaciones varias de arcuaciones derivadas del arte rnu­ sulman, con sorprendentes efectos. Recuerdos mas, 0 men os lejanos de otros estilos mezclados con origin ales hallazgos dieron como resultado la creaci6n de un claustro muy original, tanto que puede ser presentado como ejemplar unico en la variada arquitectura eristiana medieval. En esta iglesia de San Juan de', Duero se conservan algunas piezas Soria. Debemos que pertenecen al Musco Celtiberico de "esia ciudad de citar especialmente el gran mosaico policrornado, con trazado geometri­ otro mosaico co, procedente de la oil-la romana de Cuevas de Soria; . in­ procedente de Uxama; varias lapidas romanas y paleocristianas; un teresante idolo de la Edad del Bronee y algunas piezas -rnas. Tarnbien perteneciente a una orden militar, no lejos del anterior y como el a extramuros de la poblaci6n, existio en Soria el monasterio 31 SORIA. RU1NAS DE SAN NICOL.�S. PORTADA RENACENTlSTA DE LA CATEDRAL de San Polo, en un paraje muy fertil cercano al Duero. Lo habitaron los Templarios, paso a los Hospitalarios a principios del siglo XIV cuando aquella orden fue suprirnida, y luego es muy confusa su historia. En el siglo XVIII 'ya no tenia culto y hoy es casa de labranza, De las edifica­ ciones que 10 compondrian no queda mas que la iglesia y algun lienzo de muro. La iglesia tiene una planta muy rara en la region, pues se compone de nave y de un una largo abside rectangular, dis posicion que coincide templos franceses de dichas ordenes. La nave esta hoy total­ con mente transforrnada, de manera que se halla efecto dos de las puertas con atravesada, utilizando al arquivoltas apuntadas que tenia, por el camino que conduce a la errnita de San Saturio. Mejor se conserva el abside, dividido en dos tramos cubiertos con bovedas de cruceria sencilla cuyo aparejo es de ladrillo, elementos mudejares Puede y con algunos considerarse .construidoeste monasterio en el primer cuarto del siglo XIII. Como final de este capitulo dedicado a los monumentos rornanicos de Sor ia examinaremos las ruinas de la iglesia de San Nicolas que se conservan todavia en la calle Real, cerca de la catedral. Fue una de las mas bellas de la ciudad y a mediados del siglo pasado fue derruida por amenazar una ruina inminente, Ya hemos hablado de su portada, traslado en 1908 a la iglesia de San Juan de Rabanera que se y oportunarnente 32 1/ S'ORIA. ANTIGUA COLEGIATA DE SAN PEDRO: ARQUERfAS DEL CLAUSTRO 33 SORIA. SAN PEDRO: CLAUSTRO comentarernos elementos de dicha iglesia que hoy se conservan en otros la catedral v en la iglesia del Hospital. Del antiguo edificio solamente se puede ver una parte del abside, con ventanales muy altos y rasgados, separados por altas columnas con capiteles semig6ticos, y el cuerpo bajo de la torre, cuadrado y muy fuerte, con columnillas en los' angulos y tres esbeltos areas ciegos a cada lado. Todos los datos concuerdan en considerar esta iglesia como obra de principios del siglo XIII. Catedral y otros edificios religiosos Entre los restantes edificios religiosos de epoca posterior debemos citar en primer lugar la catedral, antigua iglesia de San Pedro, que to­ davia conserva muchos e irnportantes restos de su etapa romanica, Un primitivo edificio existenre aqui sufri6 a mediados del siglo XII una. to­ tal renovaci6n; fue derruido y en su -lugar se construy6 una iglesia am­ plia, con magnifico claustra y las correspondientes dependencias que su­ fri6 un derrumbe en 1520. En la reeanstrucci6n siguiente la iglesia fue enterarnente renovada en estilo renacentista, conservandose muy poco en ella de su etapa rornanica, e incluso fue mutilado el claustro en buena parte, desapareciendo por completo toda su ala meridional y parte de las oriental y occidental. A pesar de ella este claustra es todavia uno 34 SORIA. SAN PEDRO: CAPITELES DEL CLAUSTRO de los mas hermosos entre los romarucos espafioles, por sus proporciones elegantes y las novedades decorativas que en else aprecian, con influen­ cias bizantinas y musulmanas, Sobre un podio corrido se desarrollan las arq uer ias, organizadas en grupos de cinco arcos separados por pilares prismaricos decorados exterior e interiormente, con dos pisos de colurn­ nillas, dos en el bajo y tres en el alto. Cada una de las alas tuvo tres tramos completos y en las esquinas los pilares se unen formando un po­ tente muro angular, decorado tambien con las citadas columnillas. La techumbre fue de madera, los arcos se decoran en su trasd6s, interior y exteriormente; los apoyos son dobles como los capiteles, y los canecillos del alero, muchos restaurados, son corrientemente lis os, de tema vegetal o de rollos y algunos con animales 0 figuras. Los capiteles del ala oeste, muy afectados por las inclemencias del tiempo, osten tan una decoracion muy variada y primo rosa, con toda la diversa tematica propia del rornanico 'incluyendo alguno con escenas historiadas; 10 mismo ocurre con los del ala norte, algo mas tardia que la anterior y coetanea de la oriental. En esta los dos primeros tramos son de cuatro arcos y el tercero tiene tarnbien distinta ordenaci6n. Otros elementos debemos considerar todavia en los muros de este claustro. Al entrar el, a la derecha, se halla la puerta de acceso a la en primitiva sala capitular, hoy capilla de San Saturio, flanqueada por sen­ dos ventanales. Tiene cuatro arquivoltas, de elias tres decoradas con 16- bulos macizos y la 'interior con el intrad6s lobulado; esta y la mas ex- 35 r SORIA. SAN PEDRO: INGRESO A LA ANTIGUA SAL A CAPITULAR DESDE EL CLAUSTRO 1. terna descansan jambas y las dos centrales sobre columnas. Los ven- en tanales tienen dos arquivoltas sencillas que cobijan dos arqui- laterales 110s geminados sobre los que se dispuso un 6culo calado con intrados de lobules ultrasemicirculares. Mas adelante se abren en el muro un curioso lucillo sepulcral con bovedilla ondulada y otras dos puertas, cada una de tres arquivoltas lisas que dan acceso a diferentes dependencias. En el muro correspondiente a la galeria norte se abre en el centro la que fue de entrada al re£ectorio, con arquivolta baquetonada y puerta donde estuvo colocada una ima­ parteluz y una, hornacina en el timpano lado se hallan gen de la Virgen. Entre los varios sepulcros que en este destaca uno de ellos que presenta el frente con celosia de piedra cal ada con estrellas y medias lunas, blas6n de los Salvador, encuadrado por co- � lumnitas. En el muro oeste hay varios sepulcros g6ticos y en el patio I interior del claustro se hall a una pila bautismal rornanica, del siglo XIII, de forma troncoconica, decorada con una serie de arcos de medio punto entrelazados y en la zona superior otro friso de pequefios circulos enca­ denados. En eI interior del actual edificio renacentista se conservan algunos muros del primitive romanico. Corresponden al antiguo crucero que­ dando visibles sobre la actual puerta de entrada, al exterior, un oculo y 36 SORIA. SAN PEDRO: SEPULCRO MUDEJAR EN EL CLAUSTRO dos ventanas cegadas, y al interior tres ventanas con arquivoltas decora­ das sobre columnitas con capiteles. Al otro lado, en el muro norte, y a los lados de 1<\ entrada a la actual capilla de San Saturio, sendas ventanas cegadas de disposicion similar. Como queda dicho, a consecuencia de la ruina del antiguo edificio r en 1520 hubo necesidad de efectuar una cornpleta reconstrucci6n. Ante­ rior a esta reconstruccion es 1a portada principal. plateresca., del tipo ini­ cial del renacimiento en Burgos, a 1a manera de Francisco de Colonia; tiene hornacina sobre el arc a ocupada par un San Pedro, sentado, con tiara y llaves. En 1544 se recogian caudales para el nuevo edificio y en 1548 los miembros del Cabildo dieron poderes para contratar la obra necesaria. En 1551 Juan Martinez de Amutio, maestro de canteria resi­ dente en Briones (Logrofio), lleg-o a Soria para iniciar la construccion ; dos afios mas tarde encargaba la apertura de 105 cimientos par el cos­ tado del claustro y el afio 1558 rnurio sin verla acabada, cosa que realize algunos afios despues el cantero montafies Rodrigo Perez. En ella se siguio el modelo de la colegiata de Berlanga de Duero, construida algu­ nos afios antes par Juan de Rasines. Es de planta de salon con cabecera poligonal, tres naves de igual altura y capillas entre los contrafuertes la­ terales; los pilares son cilindricos can una simple moldura a modo de capitel y de ellos arrancan las bovedas de crucerla estrellada. Algunos pi-lares ostentan los escudos del obispo Acosta. La torre estaba todavia sin concl uir el ana 1633. En la consecuencia de su elevacion al Tango de actualidad, como con­ catedral, se esta procediendo a una restauracion general del edificio, can 37 LA SORIA. S\N PEDRO: NAVES DEL TEMPLO HACIA CABECERA 38 I t S'ORIA. SAN PEDRO: NAVE CENTRAL Y PRESBITERIO 39 SORIA. SAN PEDRO: RETABLOS DE SAN JERONIMO Y SANTA CATALINA importantes de 105 retablos obras definitivo de. una se que no han concluido todavia. Por ello la rnayoria hall an desmontados y no esta determinado eI destine serie de obras de arte contenidas aqui, de manera que J salvo algunas piezas que perrnaneceran en su antiguo emplazamiento no podremos describirlas restantes en un orden determinado, sino que I 10 haremos sin fijar su situacion. Todo el frente del abside esta ocupado por el gran retablo mayor construido en tiempos del obispo Francisco Tello y Sandoval. En el con­ curso de trazas fue escogida, el afio 1578, la de Pedro Ruiz de Valoues­ del Rio, escultor ta, pero su ejecucion quedo encornendada a Francisco con tendencias en el que se funden las influencias de J uni y de Becerra hacia eI romanismo heroico de fines de siglo. EI primer cuerpo es de orden jonico y eI compartimiento central esta ocupado por la figura de San Pedro, f1anqueada por las imageries de San Pablo y San Andres; Pedro y su liberacion siguen, a los lades, relieves con eI martirio de San de la carcel, y en los extremos las irnagenes exentas de Santiago el Me­ nor y de San Sebastian. EI segundo cuerpo, de orden corintio y con la esta pre­ organizacion de soportes y huecos mas afin a 10 acostumbrado, sidido por un grupo con la Asuncion de la Virgen, y con la misma alter­ ' nancia de esculturas y relieves que en el cuerpo bajo, se situan, en eI costa do del Evangelic, un relieve con la predicacion de los apostoles 40 j SORIA. SAN PEDRO: RETABLO MAYOR 41 I t SORIA. SAN PEDRO: PORMENOR DEL RETABLO DE LA NAVE DE LA EpisTOLA entre las figuras de San Francisco y de San Juan Bautista, y en e1 costado de la Epfstola el relieve del Quo Vadis entre las de San Juan Evange­ lista y San Miguel. Sobre los relieves van 6valos horizon tales con las re­ presentaciones de San Jer6nimo y San Agustin. EI atico esta presidido, segun 10 acostumbrado, por el Calvario ; en los extremos lleva las ima­ genes de Santa Catalina y Santa Barbara, y en los relieves interrnedios representaciones de la Congregaci6n de los obispos V de la Asunci6n. Remata el conjunto con parejas de angeles que sopor tan los escudos del obispo Tello y Sandoval. De organizaci6n algo mas antigua y corriente es el gran retablo pla­ teresco que ocupa todo el frente de la nave de la Epistola, uno de los mejores de Soria, que procede de la iglesia del convento de Santa Clara, hoy adaptada para las necesidades de algunas dependencias militares. Tanto en el zocalo como en el coronam:iento muestra este retablo el escudo de la familia Rios que debi6 de sufragado. EI primer cuerpo esta presidido por la imagen de San Nicolas que figur6 en el retablo mayor de esta iglesia, arruinada en la calle Real, a la que ya hemos hecho referencia, retablo que luego .fue instalado en la capilla del Hos- pital de esta poblaci6n donde todavia puede admirarse quedando acui la escultura del titular. En la calle principal y de abajo arriba, sobre el f 42: SORIA. SAN PEDRO: RETABLO DE LA CABECERA DE LA NAVE DE LA EpisTOLA 43 �'ORIA. SAN PEDRO: ARQUETA DE MARFIL HI'SPANOARABE citado San Nicolas, se sinian ya representaciones de la Asunci6n, de San Miguel y del Calvario, y en las calles laterales relieves con la Anuncia­ cion, Nacimiento y Camino del Calvario en el costa do del Evangelic, y con la Visitaciou, la Epifania y Ia Piedad en el costado de la Epistola. En las entrecalles, limitadas por pilastras 0 columnillas abalaustradas, y dispuestas en hornacinas aveneradas se sinian imagenes exentas de di­ En el versos santos V santas. timpano del front6n de remate un relieve . con Dios Padre y en los frisos horizontales que separan los distintos cuerpos, multitud de grutescos y temas ornamentales caracteristicos del estilo platerescoque tam bien rellenan las pilastras del cuerpo bajo. La cabecera de la nave del Evangelic esta ocupada por un gran re­ tablo barroco del siglo XVlIl, de tipo andaluz con sus estipites y com­ plicados temas ornamentales, dedicado a los arcangeles Miguel, Gabriel y Rafael, sin dorar y pintado con tonos azulados y blancos que le dan una entonaci6n general grisacea. Inmediato esta otro retablo barroco de­ dicado al ap6stol Santiago con un lienzo en la parte superior que re­ presenta la Asuncion de la Virgen, ya del siglo XVlII. En este mismo lado y correspondiendo al crucero y sala la antigua catedral rornanica se abre la capitular de capilla dedicada a San Saturio, patr6n de la ciudad, con boveda g6tica y enorme rerablo barroco (si­ glo XVI!) de acentuados elementos arquitect6nicos y temas de follaje que 44 I [ SORIA. SAN PEDRO: RETABLO EN LA NAVE DEL EVANGE'LlO (5. XVIII) 45 SORIA. SAN PEDRO: TRfPTICO FLAMENCO (1559) engloba algunos interesantes .Jienzos. En esta capilla se hallan aunque .. no sabemos si este sera su destine definitive, un gran Crucifijo rornani­ co (siglo XIII y un importante triptico flamenco, fechado en el afio 1559 en la tabla. central, cuyo estilo recuerda las obras de Miguel Coxcie; en la tabla central se representa el Calvario y en las laterales el Camino del Calvario y la Resurreccion. Tambien se halla aqui una buena tabla cas­ tellana de hacia 1530 con la Virgen, el Nino y San Juanito. Entre los elementos que una vez concluida la restauracion restantes contribuiran al esplendorde esta catedral debemos citar un retablo ba­ rroco sin dorar, de die ado a Santa Catalina, obra del tallista soriano Do­ mingo Romero (siglo XVIII) con un buen cuadro mas antiguo de la titular; otro gran retablo barroco sin dorar, en la capilla de Nuestra Senora del Azogue 0 parroquial; un retablito plateresco situado hoy en una capilla del costa do de la Epistola, presidido por la Virgen con el Nino, que tiene santos a los lades y en el timpano superior, semicircu­ lar, un relieve de San Jeronimo penitente; algunos otros retablos de esta epoca 0 barrocos; una magnifica tabla considerada como obra del importante pintor Juan de Pereda, activo en Sigiienza. en el primer tercio del siglo XVI, que representa la Presentacion del nino [esus ; un frontal 46 SORIA. SAN PEDRO: TABLA CASTELLANA (SIGLO XVI) descubierto el afio 1935 en la derruida iglesia de San Nicolas, que repre­ senta el tema pOCO frecuente de Ia Entrada de Jesus en [erusalen, de estilo romanico con cierta progenie francesa, que presenta serenas figuras en acusado relieve con sabrosa expresi6n y contenidos ademanes. 47 SORIA. SAN PEDRO: FRONTAL ROMANICO Nuestra Se110ra antigua iglesia de San Gil es la actual dedicada a La la Mayor. 'Tiene en su exterior la torre, cuadrada, de recia siller ia, con vanos en sus caras, y una sencilla portada rornanica que antes era la de acceso a la sacristia. Tiene tres arquivoltas sobre columnas con capiteles bastante toscos decorados ani males y vegetales. En su interior con ternas son escasos los restos del templo rornanico (siglo XII) derribado a media­ dos del siglo pasado por su estado ruinoso, pero el abside habia sido re­ construido ya en el g6tico tardio del siglo XVI. Lo mas interesante de la intestado en el muro meridional, de forma etapa rornanica es un sepulcro rectangular apaisada con una orla continua de hojas y columnitas en los tema plenamen­ extremos que enmarcan una losa de piedra calada con un de entrelazos. Del XIII es un Crucifijo que se halla en el te mudejar siglo los del de epoca posterior es particularrnente notable coro, a pies templo, y el retablo mayor, labrado por un autor an6nimo a mediados plareresco, del siglo XVI. Como el abside, ostenta el escudo de la familia Calder6n y se cornpone de tres cuerpos ornamentados con relieves y esculturas, colum­ nas, frisos, medallones y grutescos. En el z6calo lleva los Evangelistas y en el primer cuerpo la Virgen con el nifio en el centro y a los lados la Invencion de la Cruz y el Descendimiento : el segundo cuerpo ostenta la Asunci6n de la Virgen y en los costados la Epifania y la Presentaci6n al Templo; remata con el acostumbrado Calvario y los escudos de los do- 48 SORIA. SANTA MARIA LA MAYOR: INTERIOR S'ORIA. SANTA MARiA'LA MAYOR: SEPULCRO' MUDEJAR en los relieves de las nantes, y fajas laterales los Doctores de la Iglesia y otros escudos de los Calderon. En su conjunto es uno de los mejores reta­ bios que pueden admirarse en Soria, tanto por la rnovida interpretacion - de los temas y la expresion severa e imponente de las cabezas, como por la armenia de su traza y la acertada policromfa. Otro retablo del siglo XVI en su etapa final fue el de Ia irnportante iglesia de San Nicolas que' afortunadamente conservado despues de la ruina de este templo, podemos adrnirar ahora presidiendo la sencilla -igle­ sia que fue del convento de San Francisco, hoy convertido en Hospital provincial. Segun investigaciones del marques de Saltillo su autor fue el escultor soriano Gabriel de Pinedo quien 10 contrato en 1597, y todavia estaba trabajando en eI el afio 1599. La imagen del titular, San Nicolas, esta, como queda dicho, en uno de Ios 'principales retablos de Ia catedral. Podemos sefialar que el retablo contiene en el primer cuerpo dos relieves con escenas de la vida de San Nicolas: su consagracion episcopal y un rnilagro del santo, y en los intercolumn'ios las esculturas de San Juan Evangelista y la Magdalena. En el segundo cuerpo relieves con el marti­ rio de Santa Catalina y la aprobacion de la orden franciscana, la Asun­ cion en el centro, y las esculturas de San [uan Bautista y de un evange­ Iista, En el rernate un Calvario entre ornamentacion prebarroca. r Mas secundario es €I retablo mayor de la iglesita del Salvador que, tambien por hallazgos -documentales del marques de Saltillo, se asigna a ! los rnismos autores del retablo visto en San Juan de Rabanera: el escul­ tor Francisco de Agreda, del que hay noticias que 10 relacionan con el retablo en 1563, y el pintor Juan de Baltanas que 10 doro y policromo en 1569; estaba ya colocado el afio siguiente. Los temas aqui represen­ tados son el Salvador en el central, Ia Resurreccion, el compar�miento -, INSTlTL'- r 50 DE Ai(·_ I f" SORIA. SANTA MARfA LA MAYOR: RETABLO MAYOR 51 SORIA. SANTA MARIA LA MAYOR: CRUCIFIJO (SIGLO XIII). EL SALVADOR: RETABLO MAYOR Descenso al Limbo, la Ascension, la Estigmatizacion de San Francisco, la Inmaculada y los cuatro Evangelistas, Esta ig-Iesia, que conserva muy poco de su etapa romanica, tiene muy poco digno de mencion : un portico del sigloXVI y retablo sen cillo de los siglos XVI 0 XVII. algun Tras la escueta cita de la iglesia del antiguo con vento de Santa Clara, con exterior propio de la arquitectura gotica tardia, quiza ya del. siglo XVI, haber sido convertida en oficinas pero muy alterada en su interior por militares y dividida su nave por varios tech os, debernos mencionar la inrnediata iglesia de Nuestra Seiiora del Espino, hoy totalmente restaura­ labrado por el da, con cabecera del siglo XVI donde hubo un retablo escultor Antonio en 1686. Entre 10 que conserva debemos citar una Tagle imagen romanica de la Virgen del Espino y un relieve, dorado y policro­ mado, de escuela de Alonso Berruguete (siglo XVI) con la Imposicion de ·la casulla a San Ildefonso. Finalmente, entre los demas monumentos en la Dehesa, religiosos de Soria debemos citar la ermita de la Soledad; con un herrnoso Cristo castellano anonimo, de fines del siglo XVI, y el Conucnto de Carmelitas, en la plaza de Cabrejas, fundado por Santa Te- 52 I I I t I . SORIA. CAPILLA DEL HOSPITAL: RETABLO MAYOR 53 RELiEVE DE E:CUELA DE SORIA. NUESTRA SENORA DEL ESPINO: INTERIOR Y BERRUGUETE tal fin; hoy esta muy resa en un vieJo que le fue donado para palacio es mas interesante la cambio iglesia de este con vento desfigurado y en faehada se abre en un callejon inmediato. Fue construida por el can­ euya tero Marcos de la Piedra Sopefia que la contrato el 28 de Marzo de 1658, mantiene su cuidado caracter conventual con y en su interior el templo varias pinturas dorados retablos barrocos de los siglos XVII y XVIII con interesantes. se hallan dos En las afueras de la eiudad y eon vistas sobre e1 Duero importantes ermitas 0 santuarios. Hacia el Norte esta la Hamada del Saturio Miron que, en el atrio, presenta un elaborado monumento a San su base es trian­ labrado en con prolija ornarnentacion barroca. En piedra con el busto del santo anaeoreta y ostenta una inscripcion gular, remata 1755. indieando que fue eonstruido por Juan Antonio Miguel, soriano, en seneilla totalmente barroca en su decora­ La ermita,. de arquitectura, es retablos y en el cion as! en los muros como en la cupula, de 1725, en los restante mobiliario. Mas importante es la ermita de San Saturio, a un os enriscada en las pe­ dos kilometres de la eiudad aguas abajo del Duero, fias de su orilla izquierda y al final de un paseo ameno y tranquilo que fue COI1S­ fue el predilecto del gran poeta Antonio Machado. La iglesia truida en el siglo XVIII sobre una enorme pen a que tiene en su base am­ la iglesia puede realizarse 't plia cueva cerrada por una reja. EI aeceso a escalera exterior; es de planta octogonal alar- por esta cueva 0 por una I 54 r . .. < .. ,. t SORIA. ERMITA DE SAN S'ATURIO 55 SORIA. CARMELlTAS: INTER'OR DE LA IGLESIA. MONUMENTO A SAN SATURIO Y ERMITA DEL MIR6N el centro una por cupula de ocho plementos que dejan en gada cubierta Iinter na.Muros y cu pula estan recubiertos por pinturas al fresco realiza­ das en los afios 1704 y 1705 por Antonio Zapata, discipulo de Palomino. En la cupula se representan diferentes santos erernitas : San Juan Evange­ lista, San Pablo, San Onofre, San Antonio Abad, San Benito, San Jer6ni­ rno, San Juan Bautista y Jesus en el desierto, y en los muros distintas es­ cenas relativas a la vida de San Saturio, a sus virtudes, a. su rnuerte y a su canonizacion. El retablo mayor presenta, talla barroca, la entre prolija imagen relicario del santo, obra del siglo XVII seguramente; en los costa­ dos del templo hay dos pequefios altares con lienzos coetaneos, de los cuales es interesante el de la Piedad, en el costado de la particularmente Epistola. Arquitectura civil La la ciudad de Soria presenta interesantes ejern­ arquitectura civil de plos de diversas epocas, aunque los mas importantes y conocidos corres­ 1 ponden al siglo XVI. Una serie de antiguas mansiones se halla en la 56 s ,-' SORIA. ERMITA DE SAN SATURIO: PINTURAS AL FRESCO EN LA B6vEDA Y MUROS Y RETABLO MAYOR 57 SORIA. CASA DE LOS Rios Y CALLE DE LA ADUANA VIEJA calle Real, alguna de ellas gotica, del siglo XIV, can puerta de arco apun­ tado, y la mayoria de principios del siglo XVI ya, con recuerdos goticos todavia. Mas numerosas aunque posteriores las que la sefiorial calle de la Aduana Vieja, cerca de la pueden son se ver en iglesia de Santo Domin­ go; que fueron del marques de Vadillo y de los San Clemente; la am­ plia construccion que fue Colezio de [esuitas, hoy Instituto de Ensefianza Media, con monumental portada barroca donde un quebrado y robusto bocelon subraya la cornposicion y deja espacio en el centro para un redon­ do escudo de Carlos III; la casa que fue de los Castej6n, con profusa decoracion plateresca; la casa. del hidalgo Diego de Solier, contra tad a par el cantero Martin de Solano en 1598; la de la familia del Rio con por­ tada renacentista de medio punto entre pilastras y escudos de los Rio y Salcedo en las enjutas, ventana muy bella en la esquina coronada por otro escudo y baleen entre flarneros sobre la portada, rernatado por una especie de ediculo con otro escudo, todo ello finisimo de ornato y can brio sa cornposicion. Mas ejemplares de divers a epoca pueden. sefialarse en la calle que todavia se llama de Caballeros, junto a San Juan de Rabane­ ra, donde residieron los condes de Fuerteventura, los Zafra, Velarnazan Barnuevo y otras familias. 58 S'ORIA. PALACIO DE LOS CONDES DE G6MARA: FACHADA Menci6n aparte merece el palacio de las con des de Gomara que con su robusta y dorninante silueta caracteriza a la ciudad. Fue construido en el ultimo tercio del siglo XVI y consta de una cxtensa fachada ter­ minada por una soberbia torre. En la fachada se suceden dos cuerpos de con la puerta prin­ muy distinta concepci6n. Uno a la izquierda, macizo, cipal Ranqueada por pares de columnas, angeles sobre el dintel que 505- tienen una cartela de que este palacio fue construido por explicatoria encargo de Francisco L6pez del Rio en 1592, y en 10 y que se concluy6 alto dos rudos gigant'Ones tenantes escudo. En este sector del de un gran piso principal se abre una serie de balcones con Ironton triangular y simples ventanas en 0\0 alto, coronando el edificio una cornisa de triglifos en el sector central del edificio, abier­ y rnetopas, corriisa que se continua galla�damente de medio punto sobre to por una doble g-alerfa de arcos column as j6nicas, de doce arcos la del piso principal y de veinticuatro decorado la del piso alto. La torre presenta en su cuerpo bajo balcones, como los dernas el que esta en la fachada, y mas sencillo el lateral, un cuerpo intermedio con pequefios huecos, un cuerpo alto con ventanas geminadas, rica cornisa y balaustrada con fin os remates de gusto ya casi : " herreriano. El patio, sencillo y pequefio, presentz arquerias de medio punto en sus costa dos, con escudos en las enjutas. 59 SORIA. PALACIO DE LOS CONDES DE Go MARA : TORRE 60 SORIA. PALACIO DE LOS CONDES D;'COMARA 61 SORIA. PALACIO DE LOS CONDES DE Go MARA : PATIO En la plaza Mayor, que todavia eonserva eierto caracter, adernas de la ya descrita de Santa Maria" se hall a el edificio de la Audiencia, iglesia con herrnosos so portales y reloj en el remate de la fachada, levantado el _ afio 1769 pa�a ser ocupado por el Ayuntamiento, y el edificio que fue construido coino Casa de los Linajes de Soria, que hoy es el Ayuntamien­ to, cuya fachada contrato en 1628 d maestro de cantcria Lucas de Vega; la obra comenzo el afio siguiente y la concluyo el cantero Martin de Solano. Museos Para completar nuestro escueto cornentario sobre los monumentos de la ciudad de Soria debemos dedicar algunos parrafos a sus Museos. EI propiamenteisoriano es el Musco Numantino, dedicado a conservar cuan­ tos restos proporciono la parcial excavacion de la inmortal ciudad. Las excavaeiones 'comenzaron en 1906 y ante la cuantia de los ha11azgos fue neeesario construir un edificio adecuado para albergarlos y exponerlos. E110 se logro gracias a la generosidad de don Ramon Benito Acefia que 10 sufrago, y fue 1919. Es construccion inaugurado en de una sola plan­ ta que comprende tres naves paralelas unidas por un portico abierto al jardin, La primera sala muestra una gran maqueta de Numancia, obje- 62 SORIA. ANTI GUO PALACIO EN LA CALLE DE CABALLEROS SORIA. AUDlENCIA, EN LA PLAZA MAYOR 6J So.RIA. MUSEo. NUMANTlNo. varios del nivel cer.imica numantina mas eneolitico nurnantino ; la tos cerarnica roja, muy fina­ diversas forrnas ; antigua, de pasta oscura con mente elaborada en su varied ad de tipos, desde las tazas, co.pas y jarros hasta las grandes tinajas, y objetos metalicos del ajuar numantino, espe­ en ella cialmente de hierro. La sala segunda es la mas importante, pues .se han reunido novecientas piezas de cerarnica pintada que representan el mornento de plenitud del arte numantino, con vasos de policromas es­ estill­ cenas naturalistas sobre fondo blanco, otros con tendencia a la acumulacion zacion hasta llegar a una esquematizacion geo.metrica con de bronce, de elernentos ornamentales ; objetos utilitarios y suntuarios la ciudad rornana que se exvotos, etc. La sala tercera esta dedicada a de cerarnica, vidrio, construyo sobre las ruinas de Numancia, COl� objetos bronces y armas romanas, amplia rnosaico, cerarnica de terra sigillata, coleccion nurnisrnatica con ejemplares ibericos y romanos en nurnero­ .sas senes. Provincial se halla el En unas salas del pi sO. bajo de la Diputacion Ilarnado Musco Celtlberico, donde se han reunido los objetos procedentes de excavaciones efectuadas en la provincia de Soria y en sus comarcas de Iimitrofes. En la sala prirnera hay diversas vitrinas con restos oseos fauna del paleolitico inferior hallados en Torralba del Moral; restos cerarnica halls­ neoliticos de los Rabanos y eneoliticos de Villar del Ala; La Terre III, rattica de El Redal (Lcgrofio); las arm as de la cultura de SORIA. VASIJAS DE CER.�MICA CELTIBERICA EN EL MUSED NUMANTINO G5 y otros objetos de hierro procedentesde Langa, etc. La sala segunda esta presidida por una maqueta de la vil-la roman a de Cuevas de Soria, tan rica en mosaicos; vitrinas con cerarnica y otros objetos romanos de Clunia; un rnonetario de epoca diversa; objetos visigodos, arabes 0 mo- I riscos, y algunas otras piezas de tiempos mas recientes, Es de esperar que en un futuro pr6ximo tenga adecuada realizaci6n la oportuna idea de instalar dignamente estes importantes fondos del .Museo Celriberico en un edificio de nueva planta que se proyecta construir en un solar inrnediato al Museo Numa.ntino, con 10 cual terrninaria la impresi6n de provisionalidad que sugiere su actual instalaci6n. 1 I k r i �. r l RUiNAS DE NUMANCIA 1 ALREDEDORES DE SORIA Y ZONA NORTE II Numancia, Garray, la Mongia En los alrededores de Soria y por la extensa zona septentrional de la provincia se hallan poblaciones de cierto interes artistico numerosas que iremos Merece la prim ada la visita al evocador solar detallando. de la antigua Numancia, la pequefia ciudad celtiberica que con herois­ mo sorprendente resisti6 durante afios el poder de Roma y fue al fin doblegada por J. C. Escipi6n en el verano del afio 133 a. J.C. En un altozano cefiido en buena parte por el rio Duero y su afluente el Mer­ dancho, esta ciudad ocup6 unas veinte hectareas en su parte alta y en las vertientes Norte y Sur. Se conservan restos de las fortificaciones que la defendieron, entre elias dos tramos de la muralla, uno a Occidente y 1 otro al Nordeste de la meseta. Las calles de la epoca celtiberica son I tortuosas y desiguales en anchura, con pavimentos de canto pequefio, bordeadas por aceras y con frecuentes pasaderas. Las casas eran de piedra �. en los cimientos y de madera entramada con ladrillo en las paredes, mientras que las cubiertas fueron de ramaje y barro; sus habitaciones 67 GARRAY. ERMITA DE LOS MARTIRES: MESA DE ALTAR fueron pequeiias, pocas y rectangulares. El incendio del afio 133 destru­ y6 la. poblaci6n, que fue abandonada durante mas de un siglo, hasta que los romanos establecieron ahi un nuevo nucleo, que sigui6 con mu­ cha aproximaci6n el dispositive urbanistico de la La mayor anti�ua. parte de los pobladores de esta nueva ciudad fueron indigenas celtiberos Iue­ y sus viviendas se diferencian muy poco de las primitivas, aunque ron algo mas c6modas. No faltan algunas que traducen pobremente la organizaci6n de la casa roman a, especialmente en el barrio meridional de la ciudad, resguardado de los frios vientos del norte, y tampoco faltan restos de construcciones con aspecto de termas y de otros importantes edificios publicos, Esta segunda ciudad pereci6 lentamente a causa de las perturbaciones causadas por la invasi6n de los pueblos barbaros, y fue abandonada. Perdida algun tiempo la memoria de su emplazamiento, este fue precisado ya en el siglo XVI y confirmado plenamente por diver­ sas excavaciones realizadas en el siglo XIX. Desde 1906 a 1923 fueron realizadas las arnplias carnpafias de excavaci6n que permiten formarse una idea. de 10 que fue la ciudad y consiguieron reunir los miles de objetos que hoy se conservan en el Museo Numantino de Soria. En la pendiente septentrional del cerro de Numancia y cerca de la actual poblacion de Garray se halla la ermita rornanica del siglo XIlI de­ dicada a los santos Martires; bien conservada en su cabecera con su macizo abside que lIeva cubierta de losas de piedra, semicolumnas ado­ sadas con hermosos capiteles y variados canccillos soportando el alero. t La portada, abierta en un cuerpo saliente en la fachada meridional, tie- 1 'I 68 I I SORIA: LA MONclA. CALATANAZOR: CRISTO DEL AMPARo, EN LA PARROQUIAL ne arquivoltas baquetonadassobre jarnbas y columnas, y hermoso timpa­ no decorado con florones. En el interior es muy interesante, en especial por las absidiolas laterales abiertas en el grueso del muro, con b6veda apoyada sobre tres columnas a cada lado de la Epistola, que tam bien conserva la mesa de altar rornanica con arquillos cuadrilobulados. Otras piezas de interes aqui conservadas son parte del z6calo de piedra del abside mayor, con decoraci6n de arquillos ciegos; una pila bautismal con rica ornamentaci6n rornanica, quiza del siglo XI, y un pequefio re­ tablo g6tico con tablas que representan la Anunciaci6n. Al otro lado de Soria y tam bien en sus cercanias se halla una iglesia rornanica llarnada la MOl1J;la, casi unico resto de un antiguo monasterio situado en .pintoresco emplazamiento. La puerta, sencilla, da paso a un interior con techumbre de madera y encantador ambiente de pequena iglesia rural, enriquecida con varias tablas y lienzos de los s'iglos xv a XVII. Calataiiazor Esta poblaci6n nos ofrece el presugio de su nombre, enlazado al re­ t. cuerdo del celebre Almanzar y de la legendaria batalla del afio 1002, y la estampa de una localidad con un variado muestrario de arquitec- 69 CALATANAZOR: RUlNAS DEL CASTILLO. ROLLO Y CONSTRUCCrON TiPICA 70 CALATANAZOR: RETABLO MAYOR DE LA PARROQUIAL 71 / -;; CALATANAZOR: PARROQUIAL: TABLAS CASTELLANAS (SIGLO XVI) tura popular en sus diversos elementos: porches, balconajes y aleros de madera, con una policromia agradable y un caracter propio de los siglos medievales. Se conserva buena parte de su recinto amurallado, en espe­ cial hacia el sector de y las minas del castillo con altas poniente, torres en estrategica posicion. En cuanto a sus edificios relisiosos son original­ mente rornanicos transforma.ciones posteriores. Arruinada totalmente, con sin boveda y los muros principales solamente, se halla la con San Juan Bautista, rornanica del iglesita de siglo XII, en la vega. Cercana esta la iglesia de la Soledad, tambien en la parte baja y a la entrada del pueblo, que conserva bien el abside, desfigurado por dos huecos abiertos en el siglo XVII, con excelcntes canecillos, capiteles e interesantes ventanas don­ de se manifiesta la influencia decorativa musulmana. Mayores transforrnaciones ha sufrido la iglesia de Santa Maria del Castillo, elevada el nucleo de la villa. De 10 rornanico solamente con­ en serva su muro occidental don-de se abre la portada. En 10 alto se abrian en el tres huecos de medio pun to, un gran oculo interrnedio y debajo tres arquitos ciegos que se apoyan en el alfiz rectangular de la puerta. En su interior esta iglesia es de una nave con boveda gotica y coro en alto a los pies, todo de principios del siglo XVI. En la cabecera se halla el gran retablo mayor, de escultura, obra de la prirnera mitad del si­ glo XVII con la romanica imagen de la Virgen del Castillo, diversos re­ lieves relatives a la vida de Jesus y de la Virgen y esculturas de distintos santos en las entrecalles. En los muros latera.les debemos seiialar el reta- 72 J ABE)AR. INTERIOR DE LA PARROQUIAL blo barroco, fechado en 1699, donde se cobija un magnifico crucifijo g6tico llarnado del Amparo, y dos tablas castellanas del siglo XVI con la Flagelaci6n y el Camino del Calvario, en el costado de la Epistola. En el lado del Evangelic debemos seiialar una Virgen del Rosario, del si­ glo XIII, en un retablito, y otras dos tab las castellanas, cornpafieras de 73 I T I ABEJAR. PARROQUIAL: PILA BAUTISMAL las anteriores, con.el Prendimiento y h Oraci6n en cl Huerto. Hay que citar finalrnente gran pila bautismal rornanica con decoraci6n vege­ una tal, en una dependencia a los pies del ternplo. Abejar, Molinos de Duero, Salduero, Covaleda, Vinuesa Mas al nortehalla Abejar, con buena iglesia del siglo XVI, de se portada sencilla interior de una nave con pila bautismal y un retablo e mayor que ostenta la fecha de 1644. Esta dedicado a San Juan Bautista, -con relieves de la Anunciacion a Santa Ana, el Nacimiento del Bautista, el Bautismo de Jesus y la Degollaci6n, adernas de varias esculturas en los encasamientos interrnedios y el Calva rio en 10 alto. Cerca de la po- blaci6n esta la ermita de la Virgen del Camino, del siglo xvn. .¢ Ascendiendo hacia la Sierra llegamos a Molinos de Duero, de cuya riqueza preterita hablan la excelente calidad de muchas de sus casas labradas en piedra de silleria, con escudos muchas de ellas: la casa Ayun­ la tamiento, fechada en 1789, con un San Martin en la hornacina de fachada; la iglesia, del siglo XVI, tiene agradable aspecto con dorados retablos barrocos y un cuerpo afiadido a la cabecera, lade del Evangelic, hermosa ventana barroca fechada en 1768. que al exterior muestra una Salduero esta inmediato; es pueblo mas pequefio aunque con inte­ -resantes rincones donde la arquitectura popular se muestra de excelente 74 I r ! MOLINOS DE DUERO. PRESBITERlO DE LA PARROQUIAL � SALDUERO. ASPECTO DE LA POBLACION I ,( calidad, y aguas arriba del Duero esta Coualeda, con edificios que de­ I muestran prosperidad, asi su en los civiles como en la iglesia, del siglo XVI. Tarnbien conserva vestigios de su importancia en pas ados tiempos, al par que manifiesta su actual vitalidad, la poblacion de Vinuesa, Su igle­ f sia, de magnifica silleria, es del siglo XVI; fue comenzada por Juan de Naveda y el maestro de canteria Juan del Valle contrato su conclusion en agosto de 1596. Tiene tres naves, coro en. alto a los pies sobre una boveda plana, organo fechado en 1786, pilares cilindricos y bovedas de cruceria. Entre sus barrocos retablos destaca el mayor, del siglo XVII, con esculturas en sus compartimientos y una franja de lienzos alrededor con pinturas que representan la Circuncision, la Epifania, la Ascension, la Coronacion de la Virgen, la Inmaculada, el Camino de Belen y el Na­ cimiento. Entre la arquitectura civil, numerosa y representativa, debe­ mos citar el palacio del arzobispo de Palermo Pedro de Neyla, el que r fue de los marqueses de Viluefia (siglo XVIII), dos hermosas casas de tipo montafies, una de ellas de 1784 y otra de 1778, que lucen preciosos balconajes y aleros de madera, con tallas de arte popular muy interesan­ tes, el rolla de la villa y multiples aspectos de pintoresca belleza en las calles de su barrio alto,. con casas que conservan todavia gran parte de su encanto original. ':t-, 76 1 1, VINUESA. VISTA PARCIAL I Hinojosa de la Siena, Tera, Oncala, Yanguas, Valtajero, Cerb6n f , con Mas hacia el Este y cercaria al Duero se halla Hinojosa de la Sierra, una vieja torre fortificada en mal estado, el palacio de los Hurtado de Mendoza, edificado en 1581, que presenta una fachada con doble arqueria de noble y severa traza, e iglesia del siglo XVI para la cual contrat6 un retablo en mil ochocientos reales de vell6n el pintor de Soria Martin Gonzalez el afio 16�6. Tern en el delicioso valle del rio Razon, conserva recuerdos de su gran riqueza ganadera, como el palacio de los marqueses de Vadillo con ventanas del siglo xv y parte de las antiguas dependencias necesarias para el esquileo de las ovejas; la iglesia es romanica de una sola nave con portada al sur de dos arquivoltas sen­ cillas en su decoraci6n, y abside muy interesante por la imposta del alero y la variadisima serie de canecillos. La pila bautismal es muy grande y romanica, decorada con arcuaciones. Oncala, en la sierra, tiene el interes de conservar en la iglesia una colecci6n de diez tapices flamencos del siglo XVII, ocho de ellos con esce­ nas del Triunfo de la Iglesia, segun Ids conocidos cartones de Rubens, algunos de cuyos bocetos se hallan en el Museo del Prado, y son iguales a los conservados en las Descalzas Reales de Madrid; los otros dos son de escenas profanas. Yanguas, ya casi en los limites de la provincia de I· 77 VINUESA. CAS A TiPICA (SIGLO XVIII) Logrofio, es interesante por su tipico caserio, con soportales en la plaza mayor, y alguna cas a sefiorial. Muchos pueblecitos de la Sierra conservan pequefios monumentos 0 su caracter de poblaciones donde se han mantenido antiguas costumbres y tipicas construcciones. Solamente podernos citar algunos, como Valia­ jero' Cerbon. En el primero la iglesia, del siglo XII, tiene en su exte­ y rior sola nave de cuatro tramos con boveda de canon muy apuntado. una En Cerb6n la iglesia tiene una excepcional planta de dos naves, bien conservada, con absides gemelos y portada de cuatro arquivoltas lisas, tarnbien de finales del siglo XII. Fuensauco, Tozalmoro, Omeiiaca, Almenar. Muro de Agreda Mas