INSTITUTO AMA TLLER DE ARTE HISpANICO GUIA DE TERUEL Y SU PROVINCIA GUlAS ARTISTICAS DE ESPANA Dirigida. por JOSE GUDIOL RICART El texto de esta GUIA ARTISTICA DE TERUEL Y SU PROVINCIA '5 original de SANTIAGO SEBASTIAN GUlAS �t\RTISTICAS DE ESPANA ���� TERUEL YSUPROVINCIA FEDERICO MONTAGUD-BARCELONA AVENIDA DEL GENERALISIMO FRANCO, 32I © EDITORIAL ARIES, 1959 DEPOSITO LEGA L. - B .. 6'57�' - '959 l. G. ROVIRA - ROSELLON. 332 - BARCELO!'A TERUEL EN EL SIGLO XVIII (SEGUN GRABADO DE PONZ) INTRODUCCION El viajero amante del arte no ha tenido a su alcance una obra de con" junto que valore el in teres artistico de los principales monumentos de Teruel y su provincia. La Ciudad de los Amantes ha permanecido olvi­ dada; ni el P. F16rez, ni Villanueva, ni los autores del «Teatro Hist6rico de las Iglesias de Arag6n» dicen nada de ella j solarnente en obras de caracter general como las de Zurita, Ponz y Madoz, se encuentran refe­ rencias. El P. Traggia y algunos eruditos locales escarbaron en sus arch i­ vos. Hasta mediado el siglo XIX continu6 desconocido, y solarnente Qua­ drado le dedic6 unas breves paginas en su obra, pero ni Roscoe, ni Borrow, ni Quinet, ni Teofilo Gautier, ni otros viajeros de la pasado centuria han dejado referencias de su paso. Este silencio podia hacer pensar que la : tierra era artisticamente desertica, mas no es asi, porque une a sus viejos monumentos un encanto natural que la hace atrayente al turismo rno­ demo. La comarca no es espiritualmente arida, sus monumentos y hom­ bres demuestran 10 contrario; los brillantes volumenes de sus torres y la policromia del artesonado hacen de ella ejernplar preclaro; aqui, la rea­ lidad se antepuso a la fantasia literaria, en Teruel solarnente dos enamo· 5 rados murieron de pena y amor, incluyendo a esta villa en la «Geografia Poetica del Universe», como dijo Artigas. Todavia en el Paleolitico no era Teruel «insignisque viris et nota 'pue­ llis», como la llarno la inspirada musa del poeta Seron, pero ya el rio atrajo a los cazadores prehistoricos, que acechaban a los animales de los bosques proximos, dejandonos como testimonio, en el paisaje terciario miocenico que rodea a la ciudad, sus raederas, hachas y cuchillos (yaci­ mientos de San BIas). Los microlitos aparecidos demuestran que aquellos preturolenses sufrieron influencia de pueblos africanos 0 de Europa ya en tiempos del mesolitico. Los hombres siguientes dejaron muestras de una industria mas perfeccionada y completa a base de piedra pulimentada y de ceramica ; los restos han aparecido dentro del propio casco urbano. Despues, alguna legion romana debio de penetrar en el corazon de Aragon, aguas arriba del rio, en son de guerra; mas tarde parece ser que convir­ tieron este camino 'natural en calzada que unia a Calatayud con Valencia. Los cronistas de otros siglos, basados en puros juegos etimologicos le han dado a la ciudad un pasado griego, romano y visigodo. No menos rnitico es el origen de la ciudad, que bellamente ha vertido un vate mo­ demo partiendo del Libro Verde: «Teruel: He aqui una ciudad de piedra debida al capricho de unos soldados errabundos y al milagro de un Toro y una estrella.» Lo unico cientificamente seguro, es que hubo un Teruel arabe, de nombre parecido al actual, uno de cuyos senores ha sido dado a conocer por el arabista Bosch. En la geografia de las algaradas victoriosas de Rodrigo Diaz de Vivar, aquella alma de hierro que en sancho la Reconquista con su sola lanza, ya aparece. Los versos del Poema nos evocan un Teruel arabigo asustado por una correria nocturna del Campeador: «con todas sus yentes fizo una trasnochada - dexo el Poyo, todo 10 desenparava - allen de Teruel don Rodrigo passava - en el pinar de Tevar Roy Diaz posava.» En 1171 Teruel fue conquistado, y nos refiere la tradicion que el rey Alfonso II desech6 tal idea, pero algunos de sus caballeros, afanosos de gloria, a espaldas de Su Majestad, se apoderaron de la ciudad 0 recinto defensivo y tonstituyeron una fortaleza nue amenazaba a Valencia. En 1176, el Rey, ante la peticion de los moradores concedio los famosos Fueros de Teruel, que reglamentaban todos los aspectos de la vida, y son los mas perfectos de su tiernpo. El Ayuntamiento turolense guarda una hermosa copia en letra carolina, escrita hacia 1240. Los inicios del siglo XIII cstan acentuados por la tradicion historica de los Amantes y la venida de los franciscanos Juan de Perusa y Pedro de Saxoferrato, a quienes mas tarde martirizarla el rey valenciano Zeite Buceite. Jaime I premio la intervencion turolense en la conquista de Valencia y el mismo Rey fundo aqui la Noble Compafiia Militar de Caballeros de San Jorge. A este siglo glorioso pertenecen las joyas arquitectonicas del rnudejar turolense, que rivalizan en belleza como compitieron sus construe­ tores por la mana de Zoraida, segun una hermosa leyenda. Se creo una ciudad-mercado a la que llegaban interminables recuas y el movimiento comercial atrajo a los judios, que convivieron generalmente en abierta 6 VISTA GENERAL DE LA CIUDAD cordialidad los cnstianos ; la necropolis hebrea de Teruel se encuentra can entre las mas irnportantes de Espana. La ciudad tuvo una agitada vida tres ) politica : las aldeas discutieron a la capital sus privilegios, y en 1264, segun 1 las cronicas «Levantaronse los menudos contra los mayores en Teruel», 1 Tan intensa actividad alcanzo todas las facetas de la vida, y ahora se I elaboro la joya pictorica del artesonado catedralicio, y hasta un arte men or , 1 como la cerarnica, se prestigio con las piezas monocromas de las torres a los ejemplares bellisirnos, en verde y morado, que muestran pinturas de dragones, guerreros, etc. Durante la centuria siguiente Teruel subio "de rango, pasando de villa a la categoria de ciudad, por real voluntad de Pedro IV en las Cortes de le prestaron valio­ Zaragoza de 1347, y as! se atrajo a los turolenses, que sos servicios en la guerra contra los unionistas. Durante la Guerra de Ios Pedros, Teruel fue entregado a los castellanos, por la traicion del juez las inquietudes segun la tradicion. La vida politica turolense se lleno de los Fernandez de Heredia y luchas de la centuria anterior. La familia de fortificandola. Con dispense su mecenazgo a la ciudad, ernbelleciendola y el siglo xv empieza la decadencia; los tradicionales privilegios fueron ho­ llados par Alfonso V El Magnanimo, que celebre Cortes en la iglesia de San Martin el ana 1427. Continuo el ambiente de discordia entre la comu­ nidad y las aldeas, as! como entre las familias nobiliarias. A fin de siglo, este caos 10 con sumo la irnplantacion de la Inquisicion, que motive la 7 OposlClOn de Teruel, por 10 que intervino el los Rey. Emigrados judios (sefarditas), que desde el siglo XIII habian dado vitali dad a la ciudad, em cay6 en postraci6n, que se consum6 a fines del siglo XVI, al perder sus fueros definitivamente. Las ultimas centurias han sido artisticarnente. Las viejas completarnente anodinas, historica y medievales fueron embadurnadas segun la Joyas moda de la epoca, cuando no sustituidas u ocultas. Las invasiones pseu­ dorrenacentista y barroquizante inundaron todo, hasta el remate de nas torres mudejares. Del insulso algu. barroquismo se libraba la iglesia del Seminario, construcci6n feliz del siglo XVIII, obra del arquitecto turolense Jose Martin de la Aldehuela, en jugoso barroco vitrubiano, pero ha des­ aparecido. Alglin viejo ternplo como el de San Pedro, tras de sufrir la inundaci6n de los estucos del XVIII, a fines del 10 Violet le Due, sustituyendo la severidad siglo XIX fue decorado a majestuosa del g6tico par una chillona policrornia ; estos deseos restaur adores hubieran sido felices, si en lugar ode buscar el «pastiche» galo, se hubieran tornado como modelo las iglesias del arcedianato de Calatayud. En 10 de marzo de 1911 fueron declarados Monumentos Nacionales las torres de San Martin y San Sal­ vador, y en 3 de junio de 1931 la Catedral y San Pedro. El siglo XX, pese a las destrucciones de la ultima guerra, ha dado a Teruel una nueva cara, tanto en las nuevas edificaciones como en las restauraciones. 8 II LA CATEDRAL [1] Es el monumento cardinal de Teruel. Se hall a en el corazon de la ciudad como indica el .nombre antiguo de Santa Maria de Mediavilla. Ac­ tualmente ocupa el angulo Norte de la Plaza del General Mola. Las primeras noticias que tenemos de ella se encuentran en el Fuero de Teruel, otorgado en 1176, y parece ser que se estaba construyendo en esta fecha. En 1342 el ternplo principal de esta ciudad alcanzo la categoria de Cole­ giata, gracias a la intercesion de Pedro IV EI Ceremonioso, quien, en 1347, elevo la villa al grade de ciudad. Felipe II consiguio, en 30 de julio de 1577, que Gregorio XIII creara la diocesis, publicando Sixto V, en 1587, la bula de la confirmacion como sede episcopal. Cronologicarnente hay que estudiar en primer lugar su torre, cons­ truida antes que las naves del temple actual, estando adosada a los pies de este. Esta fechada en 1257, siendo nor tanto uno de los orimeros mo­ numentos del estilo mudejar, con influencias manifiestas del llama do ro­ rnanico de ladrillo, derivado naturalmente del romanico de piedra. Tiene planta cuadrada y, seglin la caracterfstica de todas las torres medievales de esta villa, da paso a una calle bajo su b6veda de canon agudo con tres arcos per pianos. AI interior ha perdido su estrucrura, desapareciendo la torre interna, modalidad muv corrnin a estos alminares cristianos. Toda ella es de ladrillo, salvo el basamenro y esquinales, que son de piedra, como en los campanarios de Daroca, combinacion elastica de marcado efecto crornatico. Se ha dicho que Espana es el DaIS par antonomasia de las torres, y, como Teruel, ninguna ciudad puede ofrecernos un conjunto de volurnetricas formas tan regularmente aristadas, en su perspectiva urba­ nistica ; manos humildes de alarifes moriscos arrancaron al mioceno turo­ lense estas puras geometrias, que son el mayor ornata de la villa. Examinada de abajo arriba se aprecia en su cuerpo inferior una faja de esquinillas, con columnillas de ceramica lisa entre ellas; en sentido ascendente se dispone una arqueria ciega, de arcos de medio punto entre­ cruzados, que estan adorn ados con roleos incisos de matiz romanico ; tanto los areas como las columnas bipartitas son de piedra. En la parte central hay dos ventanales gemelos, encuadrados por arraba, can areas de media punto escalonados y adorno de columnillas de ceramica, alternando con fajas de platos y hasta una triple serie de azulejos cuadrados, dis­ puestos diagonalmente y con sus cartabones corresnondientes, El cuerpo superior 0 campanario esta falto de los esquinales p€treos y 10 remata una cornisa pseudoclasica. Una linterna octogonal sirve de coronacion, desfi- 9 \ I I I r CATEpRAL. PORMENOR DE LA TORRE DESPUES DE LA RESTAURACI6N 10 CATEDRAL. CONJUNTO DESDE LA PLAZA DEL GENERAL MOLA 11 r gurando la bella cornposicion ; se trata de una adicion probable del siglo XVII. Como la iglesia de Santiago de Daroca ostenta sendos pares de ventanas, en dos cuerpos, con rnachon central de separacion ; dichos ven­ tanales estan inscritos bajo arraba y amainelados por columnillas de piedra, con areas trasdosados por linea de pequefios platos de ceramics. En esta predominan los colores verde, negro y melado, distribuyendose con pro­ fusion en las formas ya conocidas, acentuando la policrornia del con junto ; este material decorativo tiene alto interes por ser la primera vez que se I usa con tal fin, 10 mismo que en los camoanarios de Daroca; de las hi­ I potesis lanzadas, Torres Balbas opina que responde a un influjo bizantino, I llegado a Aragon, ya directarnente 0 a traves de Italia. Del pastiche neorrornanico de la partada, obra de 1907,. que da a la I, Plaza antes citada, 10 mas' interesante es la labor de forja de la reja , que la antecede, trabajo del maestro turolense Matias Abad, el cual se ins-· en la labor piro gotica del rejero Cafiamache, dentro de la misma Cate­ dral ; tiene dos puertas bajo conopio con remate de Horones 0 alcachofas secamente neoflamigeras. Esta portada vino a sustituir una portada del siglo XVII, que estaba flanqueada por sendos pares de column as, como la .1' I portada de la capilla de los Reyes, al interior. El· otro ingreso de la Cate­ I dral da a la Plaza del Venerable, obra del 1699, sin nada notable. , En el interior del temulo hay que tener presente la evolucion marcada por sus cinco reformas para comprender el estado· actual. La fabrica es de mamposteria y ladrillo, con tres naves y por medio de arcos separacion agudos, apoyados en pilares sencillos; las naves laterales estan cubiertas por techumbre plana de viguetas y situadas mas bajas que la central para I suministrarle luz directa a traves de un as ventanas de arquivolta escalo· nada. Conocidas las fcchas de 1257 para Ja torre, ya estudiada, . y la de 1335 para las obras de "la cabecera, en otro estilo, queda fijada la construccion del ternplo en ese lapso de tiempo. En la fecha ultima el moro zaragozano 'Juzaff debio de sustituir los primitives absides circulares rornanicos, con sus bovedas de homo, por otros gotico-mudejares, uno de los cuales se conserva en la capilla mayor, de planta heptagonal. Esta reform a tradujo al ladrillo una iglesia gotica levantina de tres naves. Asi pues el presbi­ terio esta cubierto por boveda de nueve nervios, de seccion trilobulada, que concurren a una clave cormin, partiendo de columnas angulares, dotadas I de capiteles sencillos y muy esbeltos. Ocultos el retablo no se ven los par ventanales d·� area agudo, que rasgan los lades del abside poligonal, con su celosia de yeso, disefiada geornetricamente ; tarnbien esta oculta la pin­ tura del abside, imitando aparejo de ladrillos, en forma sugerida por las iglesias gotico mudejares de Calatayud, derivada a su vez de Italia, seglin Torres Balbas, Los brazos del crucero se cubren con boveda de cruceria, que tiene nervios de seccion rectangular. El maestro Juzaff fue ayudado por sus colegas de la misma raza: Zalema, AIy, Abraim y Mahomar, con i . numerosos oficiales. EI pinror Domingo Pefiaflor, zaragozano' tambien, decoro las claves. La poderosa judcria turoJense costeo la obra,' con un prestarno, determinando no solo su influjo sobre el Municipio sino tam­ .. I� bien sobre lao Catedral.· 12 1 CATEDRAL. EL CIMBORRIO MUDEJAR DESDE LA PLAZA DEL VENERABLE 13 CATEDRAL. INTERIOR DEL CIMBORRIO La nave central nos ofrece un hermoso cimborrio en el crucero, ,cuya construcci6n esta relacionada con el retablo de Gabriel [oli, Hacia 1538 fue levantado por Martin de Montalban, siguiendo el modele isabelino de la Seo de al que no supero en grandiosidad. El Zaragoza, rectangulo de su planta convierte en un oct6gono por un sistema de trompas a juego, se aveneradas y decoradas con los bultos de los Evangelistas; de los angulos. del octogono parten cuatro parejas de nervios que se cruzan forrnando otro octogono central, ejernplo interesante del apego a formas desarrolla­ das por el arte hispanornaisulman en la Mezquita de C6rdoba, en la arnplia­ ci6n que hizo Alhakam II; sobre este ultimo oct6gono se levanta' una lin­ tern a de nervios coincidentes en la clave central. Frente al cimborrio za­ ragozano, antes citado, este tiene la novedad de afiadir unos nervios ter­ celetes, que arrancan de la dave de los arcos laterales; las claves osten tan ricos florones. Cada cara del oct6gono esta rasgada por un ventanal aji­ mezado, g-uarniciones platerescas en el mainel, jambas y arquivolta y con medall6n la albanega central, Resalta un friso corrido tan 5610 inte­ en rrumpido en los ang-ulos por el emblema de Maria entre anj!.eIes tenantes. Al exterior tiene mas gracia el modelo zaragozano, ya que los con­ que trafuertes se coronan con pinaculos, con disefios mudejares de rombos y esquinillas. Resulta una obra muy espanola con ese maridaje de for¥las 14 CATEDRAL. NAVE CENTRAL DESPUES DE LA RESTAURACION 15 CATEDRAL. ARTESONADO MUDETAR DE LA NAVE CENTRAL 16 CATEDRAL. PORMENOR DEL ARTESONADO I7 CATEDRAL. PORMENOR DEL ARTESONADO g6ticas, mudejares yrenacent'istas; cornparada con los cimborrios arago­ neses de la misma epoca, se manifiesta y personaliza por su ligereza y levedad, esquivando la impres'i6n masiva. Poco despues de ser erigida catedral, el Obispo Martin Ferrer ampli6 la iglesia g6tico·mudejar con una girola y cometio el crimen estetico de cubrir el artesonado con una boveda mas baja, Los afios finales del si­ glo 'XVII no eran 10s mas apropiados para admirar reliquias medievales, asi que en 1700 se hizo el contrato con el oficial que levantaba la iglesia del Pilar de Zaragoza para cubrir el artesonado con una b6veda de cru­ ceria dotada de gigantescos florones en las claves, mientras que las naves laterales se cubrlan con b6vedas estrelladas. La girola cuadrada, sigue el ejernplo de las catedrales de Salamanca y [aen, cubriendose con b6vedas de lunetos, que tienen roset6n en sus claves. En 1720 aun duraban tales obras. En nuestros dias, el Patrimonio del Tesoro Artisrico Nacional ha llevado a cabo una acertada y profunda restauraci6n, para restafiar las heridas sufridas en la ultima guerra civil, cuyos impactos dejaron al descubierto el rico artesonado y aiin Ie afectaron; ha sido desprovisto de las b6vedas pegadizas y han quedado patentes las antiguas cubiertas tanto en la nave central como en las laterales. Gran atenci6n merece el artesonado, joya del mudejar turolense, arrna­ dura de par y nudillo, apeinazada, y la primer a de Espana por el des­ arrollo de los temas decorativos y subhist6ricos. Sus dimensiones son nota· 18 CATEDRAL. PORMENOR DEL ARTESONADO bles: las bases del trapecio miden 7'76 y 3'30 metros; las vertientes late­ rales: 2'85 metros, y su longitud es de 32 metros, tanto como la nave central. Lo caracteristico de esta techumbre de pares y nudiJlo son dos maderos tomapuntados.c.llarnados pares 0 alfardas, que forman escuadra; a los dos tercios de su altura los une una pieza horizontal, conocida par nudillo, que sirve de sosten a la base superior de este trapecio, que se llama almizate 0 harneruelo; de los nudillos parten los faldones 0 pafios laterales, que dan la impresi6n de una artesa invertida, apoyada en los tirantes, los cuales por medio de zaparas s� apoyan en los muros y son .los nervios estructurales de este tipo de techo. Lo decorative aparece enmarcado en pura geometria; tanto en los fal­ dones como en el harneruelo hay dos calles de exagonos alargados, limi­ tadas por entrecaUes con figuras regulares del mismo ti po, que ostenta en su rehundido estrellas, cupulines 0 estilizaciones vegetales: semejante com­ binaci6n se recite en los tirantes. Cinta blanca, en comolicada lacer ia, une el conjunto. 51 a los artesones del almizate los cubre decoraci6n de flora, ·105 de los faldones y tirantes muestran fig-uras humanas y animales, for­ mando a veces animados grupos con exhibici6n de heraldica. Los tirantes se apean en modillones, que osten tan muestras de talla en cabezas humanas y de animales. {studios, la obra presenta todavia varies interrogantes. Pese a los ultimos Los autores se muestran disoares en cuanto al contenido. Mariano de Pano quiso ordenar tal miscelanea de artesones, revisando la historia de 19 CATEDRAL. PORMENORES DEL ARTESONADO 20 CATEDRAL. PORMENOR DEL ARTESONADO 21 CATEDRAL. PaRMENaR DEL ARTESaNADa Teruel, yean un criteria un tanto liberal hall6 simbolos desde la funda­ cion de la ciudad hasta c! matrimonio de Alfonso V El Magnanimo con la infanta Maria de Castilla, en 1415. Modernamente dan Alberta Lopez Polo. ve en el friso derecho de la seccion actava (contanda desde el cirn­ borrio) alusiones a la leyenda de los Amantes. Es dificil reducir a una uni­ dad el abigarrada mundo del artesonado, si es que tuvo tal unidad en su primiriva cornposicion. Ante todo el artesonado es un documental de la vida turolense en los siglos preterites, y sola a unos pintores anonimos de­ bernos el milagro fresco y brillante que pal pita en esta atmosfera magica. El espiritu vivo de una vieja ciudad cam pea en este mundo, en que alter­ nan, ya sueltos, ya en grupos: reyes, santos, labradores, menestrales, cle­ rigos, rnoros, caballeros y mujeres. Escenas de caza, de guerra y de artesania, que parecen referirse al propio artesonado (frisas de las secciones sexta y. segunda) y naturalmente 10' religiose, fuente imprescindiblc en la Edad Media. Todo altern a con gran diversidad £lgurativa, asi la heraldica, 'las bestias, las monstruos y las estilizaciones vegetales. Acerca de su cronologia reina el mas absoluto silencio documental. Ma­ riana de Pano saco conclusiones historicas hay dia inadrnisibles, y fijo la obra en el sigla xv. Lamperez y Past sugestionadas par el anterior clasifi­ la obra en la misma epoca, aunque el profesor americana advierte 4 SAN PEDRO. RETABLO MAYOR 55 friso de esquinillas con columnillas de ceramica lisa. EI remate 10 forman dos ventanales ajirnezados, separados por machon central, con su corres­ pondiente arraba. La cerarnica incrustada abunda en su terrninacion, pero carece del poderoso sentido cromatico que presentan las otras torres. No sabemos si acababa igual que la de la Catedral', ;-or la reforrna que su­ frio en 1795, parece probable que aSI fuera. Se desconocen datos acerca de su construccion, pero se le vie ne asignando la epoca de la torre de Santa Maria de Mediavilla 0 algo posterior. Se completa la visita exterior con la adrniracion del abside del templo, desde la confiuencia de la calle Caracol. El dicho elemento de esta fabrica gotico-mudejar tiene siete lados ; su decoracion es un friso de arcos mix­ de ladrillo, y forman recuadros; fajas tilineos,que descansan en pilares de e squinillas, arriba y abajo de la arqueria, con el ingredients de la bri­ lIantez crornatica de las incrustaciones cerarnicas completan la cabecera del temolo de los Arnantes. Se ha aumentado la resistencia de los con­ rrafuertes, haciendoles acabar en torreones octogonales, a manera de pi. naculos, que presentan en la parte superior ceramics estrellada y Iineas en flecha. Como en otras iglesias gotico-mudejares de Aragon ha sido su fantasia deco­ el absidc lugar privilegiado para que el artista vuelque rativa. La falta de colorido que se advierte en la torre se ha cubierto aqui cumplidarnente. Interiormente se trata defabrica gatica, con una amplia nave, una que casi alcanza los quince de anchura, sin crucero y con capi­ metros lias hornacinas. La cubricion es de crucerla, a base de dos nervios diago­ cuales a su vez nales, apeados en columnas que no lIegan al suelo, las se apoyan en canecillos decorados con motivos florales; las capillas late­ rales se situ an entre los contrafuertes, son mas bajas que la central, con boveda sencilla de ojivas; sobre cada capilla hay un ventanal gotico, aji­ sobremontado de oculo con roseton. Este tipo de planta pro cede . mezado, de Catalufia y del Sur de Francia, de donde debio de llegar aqui durante el siglo XIV. Bovedas y muros fueron decorados en el siglo pasado, sus­ ambiente irreal tituyendo la noble severidad de la canteria gotica por el de unos motivos y colorines en serie. EI altar mayor nos asombra con su gigantesco aparato, tali ado en entallador frances madera, que tradicionalmente se viene atribuyendo al Gabriel Yoly, pero Gomez Moreno 10 da como de Juan de Salas y el historiador germano Weise 10 asigna a los seguidores de Yoly. Se debio Tiene de realizar en los primeros afios del segundo tercio del siglo XVI. cuatro cuerpos, tres calles y cuatro entrecaUes, guardando disposicion una hornacinas de arco escarzano parecida al de la Catedral. En el banco, bajo del Beso de Judas. la Flagelacion, la Ora· y aveneradas, estan los grupos sobre­ cion del Huerto y el Lavatorio de los pies; cada hornacina esta montada por un medallon con resaltante y nerviosa cabeza, y, entre elias en pedestal forrnado por dos columnas aparecen figuras sueltas apoyadas cubiertas de grutesto. Sin duda se halla aqui 10 mas logrado en actitudes y trajes, invadiendo a cada composicion un aire de profunda tragedia, las cabelleras de las inmejorables cabezas. Ninglin grupo J que aborrasca 56 I DEL RETABLO MAYOR SAN PEDRO. PORMENOR DE LA PREDELA 57 1 SAN PEDRO. LAVATORIO, E LA PREDELA DEL RETABLO MAYOR supera al de la Flagelacion, en el que se ha prescindido de toda anecdota, destacando en su centro la musculatura de Cristo maniatado, entre la agresividad de los soldados. La hornacina de la calle central esta dedicada a San Pedro en su catedra, que coronan los blasones papales entre angeles tenantes; verti­ calmente siguen la Coronaci6n de la Virgen y un Calvario completo, re­ matado por un frontispicio de vuelta redonda . y busto del Padre Eterno. La calle de la Epistola : la crucifixi6n de San Pedro, el milagro del para­ litico y la predicaci6n de San Pedro en [erusalen ; finalmente la calle del Evangelic ostenta el «Quo Vadis», la de Cristo a San Pedro aparici6n y la Ascension del Senor; el remate de ambas calles laterales es de sendos frontispicios de vuelta redonda con busto. Las fig-uras de los interco­ lumnios 0 entrecalles son santos y los Evangelistas. Del mismo estilo son un relieve de la Cena, a espaldas del dicho altar mayor, el frontal del mismo, dorado en 1909, y dos relieves: el «Quo Vadis» y un angel l'iberando a San Pedro. Desencaja del gran retablo su enorme ostensorio, obra del barroco. Los ya restos del antiguo taber­ naculo se guardan en la Sacristia. En el lado de la Epistola se halla el retablo de San Cosme y San Damian, en la llamada capilla de los Arnantes, ya que en 1555 fueron 58 SAN PEDRO. RETABLO DE LOS· SANTOS COSME y DAMIAN 59 SAN PEDRO. PIEDAD, EN LA PREDELA DEL RETABLO DE LOS SANTOS COSME y DAMIAN halladasen ella las momias de los de la mas bella historia protagonistas de amor, que ha hecho famosa a ciudad de medicos y cirujanos turolenses esta insignificante. La cofradia esta la historia del .ternplo : ligada a sus ordenanzas las redactaron reunidos en el claustro de la de septiembre de 1634. La obra tiene el sello inconfundible del iglesia en 7 maestro picardo, pero, ademas, existe un documento de 1537 en el que habla Y oly del retablo que ha hecho para tal cofradia. Los relieves del banco nos narran el milagro de la pierna y el martirio de los titulares, pero ninguno tan emotivo como la Piedad central, invadida por una ternura y un sentimiento de dolor que nos encanta. La hornacina central muestra a los titulares en tarnafio natural y elegantes posiciones, cuyo atuendo nos evoca ados sabios renacentistas; el ritmo de esta sirnbolica composicion 10 completan los grutescos de las enjutas y de las columnas que la encua­ dran. San Lucas y la Magdalena ocupan las calles laterales, estando so­ bremontados por dos clipeos con las figuras de la Anunciacion, una a cada lado, 'en sustitucion de los medallones que ideo en anreriores com­ posiciones. El Calvario en ovalo, que remata la cornposicion, hace esta obra la mas feliz de cuantas trazo en serie menor. Amorcillos oortadores de escudos f1anquean los extremos - superiores. 60 SAN PEDRO. PRENDIMIENTO, DEL RETABLO MAYOR En el mismo lado de 1a Epistola, el Obispo Perez Prado erigi6 la profunda capilla de la Concepci6n (1732-1755). Lo mas interesante de ella es el retablo de Bisquert, obra de pincel que represents al anciano venerable San Joaquin conduciendo a la Virgen de la mano; en el an­ gulo inferior hay una joven en actitud orante, que sin duda debe de ser la donante. Esta en cuadrado oor columnas estriadas con tercio inferior de corado, mas los blasones de la familia turolense Aquavera (jarra bajo yelrno) en relieve sobre el basamento. Dicho retablo !leva la signa: «Inventor Anto Bisquert et Pinxit 1646». Es la obra mas autorizada del lote de ointuras que este discinulo de Ribalta deja en las iglesias turo­ lenses. Establecido aqui en 1620, muri6 el mismo afio que ejecut6 esta obra. A los pies del temolo destaca la obra del maestro Matias Abbad : la reja del cora en estilo neoflamigero, imitando la obra de Cafiamache en la Catedral. 61 SAN PEDRO. Los AMANTES DE TERUEL [3] Contigua a la iglesia de San Pedro esta una dependencia, rnez­ quina e impropia de tan ilustres personajes, donde se presentan al visi­ tante las momias de los farnosos Amantes de Teruel, los enamorados muertos de arnor. Una tradicion muy arraigada dice que durante el primer euarto del siglo XIII vivieron aqui Isabel de Segura y Diego Gar ces de Marcilla, que se amaban profundamente, pero que el padre de Isabel se opuso a tales relaciones por razones economicas, Entonees decidio marehar en busea de honores y Diego . riquezas, concediendole su amada un plazo de cinco afios durante los cuales Ie esperaria. Pasaba eI tiernpo y no se sabia nada del joven erramorado que se ernbarco en aventuras . guerreras. 'Por fin los padres de Isabel eoncertaron su matrimonio con don Pedro Fernandez de Azagra, hermano bastardo del senor de Alba­ rracin, y eelebraron la boda eI mismo dia que expiraba eI plazo. Ese . dia volvio don Diego ya enriquecido. Al eonocer la triste nueva, su deses­ peracion fue inmensa; consiguio hablar con su arnada y le pidio un beso como pago de su lealtad, pero ella se 10 nego par estar unida a otro hom· bre, y su fie! enamorado cayo a sus pies muerto de pena y arnor. AI dia siguiente, mientras se celebraban los funerales en esta iglesia de San Pedro, Isabel, dolorida se acerco a darle en muerte e1 beso que Ie neg-a en vida, y sobre el Ieretro exhale su ultimo suspiro. Sueeso tan extraordinario con· - movie a la eon curren cia y decidieron enterrarlos juntos. 62 SAN PEDRO. PORMENOR DE LOS AMANTES DE TERUEL 2 Existieron los Amantes? Ningun turolense duda de ello, pero no estan acordes los historiadores y comentaristas literarios. Los documentos historicos son muy posteriores al hecho, siendo objeto de constante dis- .cusion. Es incuestionable que la leyenda tiene un fondo historico, me· tarmorfoseado desde luego, pues no se comprende que puedan estar de acuerdo los testimonios de tan divers as personas. Embrolla mas el pro­ blema la semejanza de la tradicion con el cuento de Bocaccio: Girolamo y Salvestra, escrito a mediados del siglo XIV en Florencia. Los apologistas dicen que el escritor 'italiano se inspire en esta tradicion, mientras que los detractores defienden la tesis contraria. La leyenda ha tenido una fertil derivacion en nuestra Iiteratura desde la segunda mitad del si­ glo XVI, siendo la obra mas famosa y feliz el drama rornantico de Hart­ zenbusch, junto a una serie innumerable de liricos menores, que han bebido en la historia que supera a la fantasia. En las artes plasticas ins- -4 piro al pintor Munoz Degrain y al escultor Marinas, y seglin don Alberto Lopez, en el artesonado de la Catedral los anonirnos autores dejaron referencia de tal hecho. En 1555 fueron encontradas las momias en la capilla de San Cosme y San Damian, donde perrnanecieron hasta 1708, en que fueron trasladadas a un armario en el claustro. En 1854 pasaron a una urna de nogal, tern­ plete octogono que realize el artista parisino Lacarrier. En 1902 se colo- 63 1 TORRE DE SAN MARTIN DESPUIlS DE LA RESTAURAcrON 64 1 1 SAN MARTIN PORMENOR DE LA TORRE DE 65 5 caron en unas cajas antiesteticas. De los eximios Amantes no queda mas que 10 que tenian del barro terrestre, ya que sus espiritus pasaron 'a la region de -la Eterna Belleza. Esta carrofi a y polvo humanos han sido rnostrados por Teruel, afio tras afio, a los curiosos visitantes, que venian atraidos por la singular historia de amor. Dada la mezquindad de la presentacion y el aspecto macabro de Ias momias, la ciudad ha decidido enterrar 10 que siempre debio de estarlo. Seran sepultados en un mau· soleo de acuerdo con su dignidad, Fastuoso sarcofago que ha sido cos­ teado por suscripcion publica entre los enamorados espafioles. Un escultor espafiol, Juan Avalos, de fama internacional, lleva a cabo la obra. Su feliz composicion nos presenta a la mas completa enamor ada, bella de cuerpo' y de alma, y al bizarro doncel, unidos por sus manos en lazo eterno de amor. Si Avalos exalto en el Valle de los Caidos el amor divino, aqui ha logrado simbolizar el amor humano. Cada uno de los cuerpos descansa sobre °el carnero correspondiente, abierto lateralmente por un as celosias de tradicion mudejar para que el visitante curio so pueda con­ templar las mornias, si 10 desea. El lugar adecuado de su presentacion sera el claustro gotico de la iglesia, previamente restaurado. Cierro este intermezzo .lirico saliendo al paso de un problema que tal vez pueda inquietar al visitante: � Es posible morir de amor? En cuestion tan ardua dejo la pluma al doctor Marafion y suscribo sus palabras: «Todo es posible en esta vida y en esta muerte en que 105 hombres vivi­ morir por motivos que :no mos y morimos; y de 10 menos imposible es son las enfermedades conocidas, con sus lesiones atroces; sino, con las I entrafias limpias, por impalpable influjo del espiritu ; por querer morir para vivir una vida mejor, como muchos santos; 0 por no querer seguir viviendo si se ha rota alguna de las gran des pasiones que atan a la t- tierra a los humanos capaces de tener gran des pasiones». [4] La iglesia de San Martin se cita como existente en 1196. En ella se celebraron las Cortes del Reino en 1428, tan desagradables para la ciudad. Este rincon es uno de los que mas historia rezuman: el Portal de Anda­ guilla, por donde entre ansioso el infortunado amante Diego, y en torno a -esta plaza, tan modernizada, se levantaron la iglesia de Santiago se mantiene enhiesta y el Seminario. Pese a los arafiazos del tiempo aun la hermosa terre para delicia y solaz de nuestros ojos, Soberbio ejemplar mudejar, el estilo que, segun Menendez y Pelayo, era «el unico tipo de construccion peculiarmente espafiol de que podemos envanecernos». Si las ° torres de la Catedral y San Pedro, como mas antiguas, presentan una clara vinculacion _al romanico de ladrillo, esta y la del Salvador, mas tardias dey sernejante cornposicion, muestran en todo su esplendor el mudejarismo turolense. La tiene planta cuadrada y da paso a una calle bajo su boveda de torre canon apuntado. Vcrticalmentc se la puede considerar dividida en fajas . v .entrefajas, siendo estas lineas de dientes de sierra 0 esquinillas. La pri­ mera esta formada por una arqueria que acaba en losange; las co­ faja lumnillas de ceramica de nudos, con cilindros verdes y anillos blan­ son cos'. Uri pafio de azulejos estrellados, en tres filas, enmarcado por filete 66 1 TORRE DE LA IGLESIA DE EL SALVADOR 67. de piezas forma de flecha, con alternancia de los colores blanco y verde. en Sigue pafio con dos fajas de lazos ochavados. Bajo las ventanas un otro pafio semejante .al primero, ya descrito. Los vanos son de medio punto y cuadruple arquivolta escalonante. Antes de llegar al cornison mensulado del primer cuerpo se suceden fajas de azulejos, de columnillas de cera- mica y una arqueria ciega y mixtilinea. En el cuerpo alto 0 campanario propiamente dicho continuan los rna­ chones de los esquinales, mas otros en el centro de cada lado, que ori­ ginan dos pares de ventanas amaineladas en cada cara; las del cuerpo inferior son de arco apuntado y doble vano, mientras que las superiores tienen arco de medio punto y cuatro huecos; los rnaineles son octogona­ les y dotados de sencillo capitel. Tras de una ultima faja de columnillas de ceramics se alcanza el alero, que se apoya en mensulado corrido. Las almenas, aunque posteriores, contribuyen a darle caracter. La ceramica incrustada es de gran variedad de formas: estrellada, ajedrezada, plates, cuencos, etc.; los colores mas corrientes son el blanco y el verde. Esta fechada en tie mpos del juez turolense Juan de Valacloche (1315·1316). Hasta el presente ha sufrido tres restauraciones. La primera, en 1549, necesito todo el talento del arquitecto e ingeniero frances Quinto Pierres Vedel, pues la torre se inclinaba al ceder el terreno falso en que se asienta i luego de cimentarla, la doto del antiestetico talud de piedra. En 1926 el arquitecto Guereta dirigio otra restauracion, y finalmente en nuestros dias ha habido que borrar los impactos de la metralla que oca­ siono la ultima contienda civil. La actual fabrica de la iglesia data de fines del siglo XVII. Tiene tres naves y girola, con boveda de canon y lunetos en el centro, y de arista en las naves laterales. De su interior solamente algunos cuadros merecen nuestra atencion ; en la nave del Evangelio estan San Sebastian y San Pablo, que Ponz dio como copias de obras de Carracci y Guercino res­ pectivamente; en la nave de la Epistola, frente a la sacristia, hay un lienzo de la Santa Doctora Teresa, sentada ante mesa de estudio y con los donantes en primer terrnino, que se atribuye a Bisquert, discipulo de Ribalta y feligres de esta parroquia. Mas interes encierra otra atribucion al mismo que se guarda en la sacristia ; se trata de un retablo con banco y un cuerpo y tres calles entre columnas corintias estriadas; abajo figuran San Miguel luchando con el dragon, la Oracion del Huerto y San Ber nardo ; en los guardapolvos y cuerpo central: Santa Lucia, Santa Catalina Martir, San Jeronimo Penitence, San Agustin (de pontifical), Santa Monica orando, Santa Marta y Santa Barbara. Dentro del estilo de Bisquert hay dos cuadros mas: Cristo pendiente de la Cruz y conternplado por las Marias, y el Padre Eterno apoyando la mano izquierda sobre un globo. A El retablo del altar mayor fue costeado por el Obispo Lamberto Lopez (1701-1717). [5] El Salvador es parroquia citada ya en 1196; a fines del siglo XIII fue construida de nuevo hasta que se hundio en 1677; poco despues de esta ultima fecha se debio de erigir la actual construccion que conserva el estilo de fines del siglo XVII. Interiormente tiene una amplia nave y capi- '68 f [ CUERPO ALTO DE LA TORRE DE LA IGLESIA DEL SALVADOR Has hornacinas ; las bovedas son de lunetos, y tanto estas como los muros estan prolusamente decorados por esgrafiado, Aunque carente de valor artistico hay que citar el Cristo de las Tres Manos, por su extrafia ico­ nografia, objeto de tantas discusiones ; la tercera mano, que muestra en el costado, se debe a que forma parte de un grupo, mas no inspirando devocion por ser tan horribles las figuras acompafiantes, cierto Obispo ordeno quitarlas. EI antiestetico Cristo goza de gran devocion entre los turolenses y esta relacionado por diversas leyendas piadosas con ia histo­ ria de la ciudad. Su es la hermana menor de la de San Martin, que la supera torre en proporciones; en ambas se recreo la tantasia morisca bordando bel1eza y complicsdos tapices con ladrillo y ceramics. No esta fechada con certeza, 1 pew parece algo posterior que la de San Martin por los rasgos estilisricos. Documentalmente sabernos q.le, en 11 de abril de 1277, el Obispo de Zaragoza, don Pedro Garces, concedi6 licencia al sacerdote Jaime Nava­ rrete para que pidiese limosna en favor de la construcci6n del «campanar» de EI Salvador; con todo cabe pensar que la obra debio de durar hasta los primeros afios del siglo XIV. Dada la semejanza compositiva con la 69 de San Martin debieron de intervenir los mismos artistas, a los que la musa popular ha unido en una leyenda de tragica rivalidad. La planta es cuadrada y bajo la boveda de cruceria se da paso a una calle, rnodalidad muy turolense. Consta de varias fajas, enmarcadas por Iineas de azulejos, y entrefajas, que suelen ser ,esquinillas. De abajo arriba apreciamos un friso de dientes de sierra, la arqueria ciega con losange mas desarrollado que en San Martin; 10 mismo sucede con la faja de estrellas ochavada en lazo. Los ventanales con arco de medio punto acen­ Ulan su decoracion par medio del doble friso de ladrillo en zig-zag, aun­ que estas fenestras, comparadas con la de su hermana, desmerecen por la falta de proporciones. El losange que hay bajo el cornison mensulado esta aqul tambien mas desarrollado. El cuerpa superior con sus ventanales amainelados y las incrustaciones ceramicas es en to do semejante al de la ya citada terre. Unicamente cabe destacar las almenas de la coronacion, doblemente desarrolladas, seglin 1a tonica general de esta torre. 7U IV TERUEL DEL SIGLO XIV AL XVII una ilustre fundaci6n, ya que [6] EI convento de San Francisco tiene Perusa y Pedro de la realizaron hacia 1220 los santos martires Juan de les envi6 al Saxoferrato, hijos directos del mismo San Francisco, que Valencia. Se es­ Reino de Arag6n; fueron martirizados por los moros de embutida en tablecieron en la ermita de San Bartolome, la cual qued6 1249. Se ha pensado que el Arz­ una iglesia posterior, posiblemente de Fernandez de Heredia fue oriundo de obispo de Zaragoza don Garda Teruel par 10 cual mand6 construir en 1391 el templo g6tico que con­ mas de templamos, obra que se acabo en 1402. Su coste ascendi6 a haber 100.000 escudos. Aunque no muy precis ados, los maestros parecen sido Conrat Rey y Gonzalvo de Vilbo. Esta obra supuso la demolici6n fue ampliado con nuevos completa de la iglesia anterior. El con vento claustros. De todas las turolenses esta la mas nos impresiona iglesias es que interiorrnente nor la severidad petrea de sus muros; tiene una amplia hornacinas. Su abside pentagonal con es nave, sin crucero, y con capillas Los los murosabiertos por esbeltos ventanales en el 1ado de la Epistola. cubrici6n con b6veda de nervios diagonales. El coro, tramos presentan sejrun denuncia la b6veda estrellada en que se apoya, con posterior, pro­ es bablemente del siglo XVI. SU planta guarda parentesco la de San Pe­ mientras que la que nos ocupa es dro, que es rnudejar y de ladrillo, una versi6n en piedra. De sus dos la mas interesante es la de los pies, con portada faohadas, entre pilares, rematados en pinaculos ; es de triple arquivolta con baque­ tones y capiteles decorados con trepado vegetal, animales y los castiIletes exornado del blas6n fundador; su timpano esta hoy vacio y el gablete - de cardinas y flanqueado par el escudo de Heredia; una arqueria ciega la parte supe de areas trilobulados remata la composici6n. El roset6n de rior fue destrozado en la ultima' guerra. La portada del lado de la Epistola es parecida a esta. a la historia Los unicos restos de los martires fundadores, tan ligados el pozo del de Teruel, son sus reliquias en la cap ilIa correspondiente, y claustro, que se dice fue hecho por ellos. estilisticarnente [7] Aunque faltos de documentaci6n,nospodemos fijar en el siglo xv unicas torres las dos quedan del recinto arnura­ que llado. La torre Lomhardera presenta los angulos chaflanados, propicios 71 1 LA TORRE LOMBARD ERA EN LAS MURALLAS Y LA IGLESIA SAN DE MIGUEL, AL FONDO 72 IGLESIA DE LA MERCED 73 para la defensa, y canon eras que fa vorecen el tiro rasante. En su coro- nacion debio de tener almenas en los angulos y matacanes volados. Las cafioneras nos fijan esre tipo de torre dentro del citado siglo. [31 EI torreon de Ambeles recuerda la ubicacion del primitivo alca­ zar, que par haber pas ado a principios del siglo XVIII a la familia Ambel, se Ie con ace con el nombre de Castillo de Ambeles. Es la mas interesante de las construcciones militares de Teruel, por la originalidad de su planta estrellada, con angulos de resalte mayor y menor en alternancia ; 'a dos tercios de su altura hay una cornisa, que da movimiento a la inusitada composicion. Su remate debio de ser almenado. Un manuscrito de 1695, sobre la Historia de la Real Militar Cornpafiia de Caballeros de San Jorge, fundada par Jaime I, en 1260, en esta ciudad, dice: «Los muros de la ciudad estan adorn ados con cuarenta torres, las mas de elias, de hermosa arquitectura.» Los hombres y el tiernpo han destrufdo estas solidas construcciones; de elIas no quedan mas que un os muros desdentados y unas referencias literarias. [9] La torre mudejar es 10 unico interesante de la iglesia de la Merced, pese a ser la mas moderna, probablemente del siglo XVI; su me­ rito artistico es reducido. Tiene planta cuadrada y en su primer cuerpo no presenta mas adorno que unas ventanas con arco de medio punto; una faja de esquinillas y una cornisa de rnensulas dan el paso al segundo cuerpo, prisrnatico como el anterior per) con las esquinas chaflanadas; tiene zocalo con arqueria ciega, ventana de arco apuntado y esquinas con decoracion corrida de rornbos ; finalmente, bajo el alero muestra la gale ria ciega, de gusto aragones, y dientes de sierra como ornamento. El cuerpo t ochavo del capitel y los pilotes del segundo 'cuerpa deben de datar de la reforma que hizo el Obispo Martin Merino a fines del siglo XVIII. Su interior no mereceria visitarse, oero recienternente han sido tras­ ladados desde la Iglesia de San Miguel un Iienzo de San Juan y el retablo de San Jorge. EI primero parece una pinrura del siglo XVII, que le llamo ya la atencion a Ponzo Mas valor guarda el retablo, pero tal pieza debiera de haber continuadc en la parroquia de San Miguel, pues en ella radico la cofradia de Caballeros de San Jorge, que Jaime I fundo, siendo el su primer cofrade ; tal institucion es la que debio de mandgr hacer esta pieza de pincel, durante el primer tercio del siglo XVI, para honrar a su Santo Patron. Ensamblaje plateresco encuadra a este reducido retablo, con banco. tres calles y dos cuerpos Resalta la tabla central con la figura de San Jorge, .. aparecido milagrosamente en la batalla de Alcoraz (1096), cerca de Huesca, para avudar a Pedro I contra los moras; el santo guerrero, ecuestre, do­ mina la escena, y tras de el un gTupO de caballeros cristianos enarbola una bandera con las heraldicas cabezas de los reyes infieles derrotados. Para conmemorar esta victoria Pedro I mando colocar en su escudo la cruz roja de San Jorge y una cabeza de moro en cada uno de los cuar­ teles. La lucha de San Jorge con el dragon corona a la calle central. La calle derecha tiene la escena de varios caballeros cristianos presen rando a Pedro I las cuatro cabezas de los reyes moros derrotados,- mien- 74 t· , LA 1{ERCED. RETABLO DE SAN JORGE l 75 I EL ACUEDUCTO, DE Q. P. VEDEL (S. XVI) tras que en la parte superior aparece San Jorge rernatando al monstruo ante la expectacion de Ia Corte. La otra calle muestra a San Jorge a caballo, Ilevando consigo a un caballero de la familia Moncada, segun unos, mientras que otros dicen que se trata del hijo de un ernperador ger· rna no, el cual cornbano el mismo din en una batalla en Asia V fue trans- portado milagrosamente por el Santo hasta Alcoraz (referencias que nos dan las piadosa·; leyendas del Mediocvo). En la escena superior, la prin­ cesa conduce al monstruo sometido por el santo guerrero. En el banco se representa de derecha .1 izq uierda: el entierro del santo, cuyo vestido lIeva la cruz mientras que un angel sube su alma al cielo; la deca­ roja, pitacion ; la Piedad, en el centro; las dos restantes escenas de martirio hacen notable a este retablo, ya que no se encuentran en el numeroso re­ pertorio iconografico que tiene San Jorge en Espana, segun Post; estas escenas son la amputacion de un pie, mientras ve -cocerse sus manos ya cortadas, y su colocacion sobre un toro de metal al que se le aplica fuego. Post designo alanonimo autor de este retablo como el Maestro de Alcoraz, enconsideracion al tema que represento, pero recientemente Ie he identificado con el pintor Jeronimo Martinez, quien 10 realize en 1525; dadas ciertas sernejanzas estilisticas, atribuyo al mismo el retablo de la ,It Visitacion, hoy en la Catedral, pero que pertenecio a la iglesia de San 76 1 LA CASA DE LA COMUNIDAD 77 [uan, Es clara" su derivacion de la escuela valenciana de los Yafiez y Llanos, aunque los tipos hayan degenerado algo, .. -r- . [)O] Anteriormente se ha citado el Acueducto como el unico puente de interes artistico de los muchos que time Teruel. En 1537 la ciudad deterrnino el abastecimiento de aguas desde lao Peiia del Macho, situada en mas alto nivel; el realizador de la atrevida obra fue el arquitecto e ingeniero frances Quinto Pierres Vedel, que file el unico capaz de ci­ mentar la torre de San Martin y llevo a cabo la famosa Mina de Daroca. Los trabajos de tal obra duraron desde 1537 a 1558, pero las obras com­ pletas, y definitivas de la traida de aguas casi duraron hasta fines del si­ glo XVI, interviniendo los maestros Martin, Verrox y, probablemente, Juan de Alaves. Esta obra serni-hidraulica tiene dos cuerpos de arcadas, que le dan interesante perspectiva. Al realizarla hubo de someterse a la vieja consign a del Fuero Turolense: « y' cualquiera que hiciera un acueducto debe asi­ mismo hacer en el un puente», por ·10 que los pilares del segundo cuerpo estan abiertos para facilitar el transite de los peatones; el agua discurre por un canal que remata 'Ias claves de las· arcadas superiores. Asi se doto a. la obra de una doble funcion muy singular, en la que Vedel consiguio grandeza roman a y cierta esbeltez que aligera la natural frialdad inge­ nieril. Fue original la solucion del maestro frances y su severidad armo- niza con el paisaje; mas antes cuando se hizo que ahora. Su coste paso . de los 50.000 escudos. I [11] Teruel a imitacion de Daroca y Calatayud, forma durante la Edad Media su comunidad de pueblos. de los que fue cabeza, regulando su vida por el fuero promulgado en 1176. La Comunidad, en lucha abierta con la Ciudad, consiguio especiales privilegios de Alfonso V. Esta insti­ tucion de tan glorioso pasado, levanto la Casa de la Comunidad, el mejor palacio de Teruel, al menos de los conservados. Es notorio consignar que esta obra, fechable a fines del siglo XVI 0 en los primeros aiios del si­ guiente, fue levantada cuando empezaban a decaer sus privilegios, que fueron abolidos por Felipe II. Su interior esta tan transforrnado que 10 unico digno de interes es 5U fachada. Tiene tres cuerpos: el inferior con la portada adintelada, entre sendos pares de column as estriadas, que sostienen un Ironton curvo y partido, destacando en su centro la heraldica alusiva a la institucion ; el piso noble presenta los vanos de tres balcones, flanqueados por pilastras estriadas, y una cornisa que apoya los tres frontispicios triangulares, de­ corados con acroteras terrninadas en bolas, y ·que corresponden a los dichos huecos; finalmente, una arqueria corrida, de estilo aragones, se cobija bajo el alero, que tiene modillones de piedra en lugar de los tradicionales canes de madera. El rernate del Meson de ·la Comunidad es una galeria de column as doricas, sobre el alero. Se desconoce su autor. Tiene el ritmo y la horizon talidad caracteristicos de 10 aragones, No se trata de una obra aislada, pues los consistorios de Alcaiiiz y Valderrobles estan dentro del mismo circulo de clasicismo propio de un renacimiento avanzado. Se proyecta restaurarla para convertirla en la Casa de la Cultura. 78 PALACIO EPISCOPAL. FACHADA Y PATIO [12] Adjunto a la Catedral, se halla, restaurado, el palacio episcopal que empez6 el obispo Ximeno de .Llovera, comprando un as casas conti­ guas al templo, a fines del siglo XVI; los obispos Terrer y Zolivera con­ tinuaron las obras, que duraron a 10 largo de un siglo. La restauraci6n moderna ha respetado la traza antigua. Tiene patio arquitrabado de co­ lumnas d6ricas en el inferior, con galerfa de arcadas en el piso superior. La portada es obra del siglo XVII y en ella figuran los blasones del obis­ po Jer6nimo Zolivera. EI aragonesismo de la construcci6n 10 patentiza la galeria corrida bajo el alero. EI incipiente Museo Diocesano se expone en la galerfa superior de este palacio, mientras se prepara el edificio adecuado. Las obras expuestas son de valor desigual, aunque si antiguas. Parece ser que proceden un en gran parte de la iglesia de San Pedro, restos de retablos destruidos. Pieza fundamental es una tabla con el tema del Patrocinio de la Virgen, cuyo an6nimo autor ha s'ido bautizado como el Maestro de Teruel. Este ultimo eeo del estilo internacional esta magnificado con un lirismo y una fantasia poco. comunes en Arag6n; los influjos valencianos y castellanos se han fundido con 10 aragones. La Virgen esta coronada por fastuosa dia­ dema, cuyo disefio de enroscamiento no puede ser mas original; el rico 79 , I � t PALACIO EPISCOPAL. TAB LAS DE SANTA Lucix Y SANTA CATALINA manto, que cobija ados grupos de fieles, esta sostenido por dos angeles. El citado maestro gustaba de los temas punzantes por 10 que ha colocado en los nichos de la catedra los pecados capitales, sefialando a la victima de cada pecado con una flecha; a la izquierda: 'envidia, avaricia y pereza, y en el otro lado: lujuria, gula e 'ira. Esta novedad iconografica se acen­ tua al poner la soberbia en forma de busto bajo la Virgen. Le siguen en valor las tab las de San Miguel y Santa Catalina, adju­ dicables a algun discipulo aventajado de Nicolau-Marzal. El primero se sale del esquema corriente en su composici6n, mostrando encrespadas li­ neaciones g6ticas y rostro irnbuido de piadosa fantasia; el sentimiento de dulzura que refleja la faz de Santa Catalina esta dentro del espiritualismo valencia no. Menos interes guardan dos tablas del siglo XIV: Santa Lucia y un Ecce Homo, muy deterioradas, que posiblemente pertenecieron a una Dentro del encuadran Santa Catalina, u.n Cal- predela. siglo xv se otras: .80 f PALACIO EPISCOPAL. TABLA DEL PATROCINIO DE LA VIRGEN 81 6 PALACIO EPlSC·OPAL. TAB LAS DE LA TRINIDAD Y SAN ANTONIO' ABAD vano, una Trinidad, Santa Lucia, las Tentaciones de San Antonio y dos tablas con escenas pasionales. Obra probable del siglo XVI parece ser una composicion de la Virgen, Santa Isabel, Jesus y San Juanito. [13] Convento de Carmelitas Descalzas 0 Santa Teresa. -.S'e trata de una de una nave, con crucero; tiene boveda de canon con lunetos iglesia y cupula con linterna. Como otras iglesias turolenses ostenta profusa de­ coracion en leve relieve, que se resalta con un fondo pintado. Siendo . insuficiente la cantidad que dejo el magistrado Domingo de Vengoechea, el Obispo Diego Chueca invirtio 40.000 escudos para su terrninacion, que . debio de ser hacia 1660. [14] El convento de las Claras parece ser que en fecha anterior a 1367 existio fuera de la ciudad, en el lIamado Camoo de Santa Catalina. En 1369, Pedro IV de Aragon y su esposa dona Leonor les concedieron .J2 PALACIO EPISCOPAL. TABLAS DE SAN MIGUEL Y SANTA CATALINA 83 1 CONVENTO DE LAS CLARAS. REST os DE LA IGLESIA su palacio, siendo juez de Teruel don Francisco Galbe. La iglesia, des­ truida durante la ultima guerra, era de tres naves, presentando las b6vedas estucados barrocos, de un tipo muy difundido por la provincia a fines del siglo XVII. Tuvo frescos de Vicente Vidal, discipulo de Palomino. Aun puede apreciarse parte de la iglesia, naturalmente en ruinas, [15] La iglesia de San Miguel es parroquia ya citada en 1196. En ella radico la cofradia de caballeros que £und6 Jaime I en 1260, siendo el su primercofrade. A fines del siglo XVII ,fue construida la actual fabrica, en estilo barroco yean tres naves, siendo su maestro un tal Calvo. El re­ tablo mayor esta dedicado a la Purisima y se trata de una donaci6n del Obispo Perez Prado (1732-1755). Hoy rna no guarda mas que un reta­ blito anodino del siglo XVI, pues el retablo del Maestro de Alcoraz ha sido trasladado a la Merced: como un cuadro de San Juan, obra que recogio Ponz en su celeberrimo Viaje. [161 La parroquia de San Andres ya existia en la temprana fecha de 1196. La fabrica actual responde al siglo XVII. Tiene tres naves; la eli-pula con linterna se levanta sobre un magnifico tambor circular apoyado en pe­ chinas, que esran adornadas con los escudos de los Mufioces : dos cuarteles dorados y dos con cruces sabre campo .rojo, sirviendo de remate el busto de un guerrero, que blande con una mano la espada y tremola una ban­ dera con la otra. En el segundo tramo de la nave del Evangelic, capiUa 84 I I I CON VENTO DE S'ANTA TERESA. INTERIOR DE LA IGLESIA 85 CASA DEL DEAN, JUNTO A LA CATEDRAL de ia Purisima, esta enterrado el eximio Obispo de Albarracin, Antonio Sanchez Munoz, que en 1274 asisti6 al Concilio Lugdunense y en 1279 consagr6 el farnosisimo monasterio de Las Huelgas de Burgos, muriendo en Teruel el afio )318. Como puede apreciarse por la heraldica, la ilustre familia turolense de los Mufioces ha tornado gran parte en la construcci6n de esta EI Obispo Ponce de Le6n (1720-1731) contr'ibuy6 con sus iglesia. rentas a adornar la capilla de San Francisco de Paula. En la restauraci6n de nuestros dias se la dot6 de una esbelta torre neorrornanica, de tres cuerpos, son piedra y ladrillo com binados en poderoso efecto plastico. Lo mas n-otable es el retablo del altar mayor, obra de estilo rococ6, segunda mitad del siglo XVIII. La hornac'ina central se encuentra entre column as estriadas, profusarnente decoradas con guirnaldas de Heres y motivos de este estilo; sobre la hornacina, en la parte superior destaca la Visitaci6n bajo cortinajes; a los lados tiene en bajorrelieve las escenas de la Presentaci6n, Resurrecci6n, Bautismo y Nacimiento entre meda­ Hones de rocalla. Se puede atribuir esta obra al estilo de don Jose Martin de la Aldehuela, notable arquitecto turolense que hizo el antiguo Semi­ nario de Teruel y numerosas obras en Cuenca y Malaga. Al quedar des­ truida la iglesia de San Juan fue trasladado aqui ; el San Andres que ocupa la hornacina central ha sido colocado modernamente, en sustituci6n de San Juan. De la misrna iglesia ha sido trasladado el Santo Cristo de la Misericordia 0 de los Membrillos. 86 IGLESIA DE SAN MIGUEL. INTERIOR 87 La arquitectura civil apenas tiene casas al estilo tradicional con el piso noble balconado, los vanos guarnecidos de artisticas rejas y su pro­ nunciado alero; el interior se ordena en torno a la escalera claustral, terminada en cupula 0 boveda decorada con los blasones de la casa. Las mas notables fueron la de los Barones de Escriche en la Plaza de San Juan y la de los Segura, que estuvo don de estan los actuales sindicatos; esta ultima tuvo escalera claustral con cimborrio al de la Ca­ r tedral. Proxima a esta semejante una casa falsarnente atribuida a los hay Arnantes, ya que no esta docurnentada. Merece citarse la Casa del Dean, cercana a la Catedral, por su alero de atrevidos canecillos. 81:> PLAZA DEL TORICO v j J: en [17] 1858 del Torico, Fuente TERUEL MODERNO En la Plaza de Carlos Castel se - minuscule y simb6lico monumento, que no este englO comprende mas que una fuente circular con una columna estriada y fajada en su centro, la cual se remata con bulto en bronce del animal heraldico. La fuente primitiva se hizo en 1558 y vi no a sustituir a unos antiguos aljibes que construy6 el Castell an de Amposta en 1375. La antigua taza fue mas her­ mosa que la actual, pues estaba decorada con cabezas de toro que arro­ jaban agua; se remataba con dos medias naranjas unidas y coronada la superior por un toro de bronce dorado y con una estrella entre sus astas. [18] Frances de Aranda. A instancias de don Mariano Munoz fue - ('. c." elevado monumento al fundador de la Santa Limosna, frente al Pa­ este laCio Episcopal. El pedestal fue realizado por el arquitecto Garriga en 1894, colocandose la estatua dos afios mas tarde. [19] EI Viaducto. Tiene treinta y cuatro metros de altura - y el tramo de la arcada central alcanza los setenta y nueve metros de luz. Fue realizado en 1929 por los ingenieros Carlos Castel, Hue y Lifian, sin respeto al con junto urbanistico del forma Obra de tal en- que parte. 89 \ 1 -l RELIEVE DE LOS AMANTES, EN LA ESCALlNATA de plastica, urbanismo y literatura, para no que· vergadura merecia algo estructuraL dar en frio esquema de la dinamica la ciu­ Es la entrada mas bella que nos ofrece [20] La Escalinata. - fuertemente al viajero que llega por dad, aunque penosa, impresionando desnivel existente entre la ferrocarriL Esta grandiosa escalera salva el Renfe. Fue realizada en 1921 por el arquitecto ciudad y la Estacion de la Toran de la Red, quien la decor6 con guarniciones turolense don Jose A mitad de su altura se bi­ neomudejares, autenticamente turolenses. en su centro la composiei6n furca en dos escaleras acaracoladas, cerrando altorrelieve del escultor Anieeto del retablo de los Amantes, en piedra, Marinas. le­ angulo del moderno urbanismo se [21] lose Toran.-En este vanto en 1935 este monumento al meritisimo turolense, forrnando parte en bronee, de la cornposicion ·su busto y una mujer de tamafio natural, de Ia tierra. Es la mejor obra de la epoca mo­ que simboliza a una matrona derna y fue realizada por Victorio Macho. El escultor Avalos prepara un conjunto es­ [22] Obispo Polanco. - al turolense, martir de la Cruzada. Sera colo­ cultorico, dedicado prelado su boeeto puede apreciarse en cado en la Plaza del Obispo Perez Prado y el Museo. la Provincial. Fue creado en 1956 por Arqueol6gico - [23] Museo 90 I 1 l- I MONUMENTO AL VENERABLE FRANCES DE ARANDA 91 j Musso ARQUEOLOGICO Diputacion Provincial, estando instalado en la Casa de Cultura. La tardia aparicion de esta institucion ha motivado que gran parte de las rigue­ zas museables de la provincia hayan pas ado a Zaragoza y Barcelona, cuando no cruzaron la frontera. El museo tiene dos esoecialidades con personalidad turolense : material prehistorico y Ia cerarnica popular de la ciudad. Adernas de los fosiles, procedentes de los yacimientos de Los Man suetos,Concud y Libros, hay materiales liticos de silex tall ado, encontra­ dos en Torre los Negros, y otros pulimentados del neolitico, -asi como reproducciones en color y a tarnafio natural de las pinturas rupestres de Albarracin, Termon, Bezas y las covachas del Bajo Aragon. Guarda ce­ ramica de la necropolis celtica de El Rajo, pero el conjunto verdadera­ mente interesante es la ceramica iberica suministrada por las excavaciones en «El Castelillo» (Alloza), fechable en los siglos IIi-II a. J. C.; estos un arte expresivo y origi- kalathos con escenas de caza y lucha muestran la que iguala en importancia a la cerarnica de Azaila 0 Liria, con 'I., nal, que tiene afinidades y diferencias. los museos espa­ Importante y unico hasta el memento presente en fioles, es el forma do por el material procedente del yacimiento conjunto de «EI Endrinal» (Bronchales). Se trata de una coleccion de moldes, en numero de 66, de los ernpleados para la fabricacion de la llamada «terra cuarto del siglo II. �igillata que pueden fecharse en el ultimo hispanica», 92 J I MONUMENTO A JOSE TORAN, DE VICTORIO MACHO 93 vasos ya fabricados que por su decoraci6n y origina­ Hay que aiiadir \05 lidad destacan entre los mejores de la sigillata hispanica. nacio­ La ceramica turolense tan dignamente representada en museos nales y extranjeros tiene aqui su correspondiente lore. La industria se re­ monta a los dias de la Reconquista; el Fuero tutolense de 1176 reglamenta la fabricaci6n de tejas, ladrillos, ollas, cantaros, tinajas y vasos. Durante los siglos xm y XIV hubo un centro especializado en la elaboraci6n de a la decoraci6n de las azulejos, placas, columnitas y escudillas, destinadas torres. El material empleado es una pasta de arcilla ferruginosa, muy ro­ los morados puros y los jiza, barnizada de blanco, sobre la que destacan verdes brill antes, aun mas que en Paterna. Los disefios muestran guerre­ ros a caballo, castillos, pajaros, monstruos alados, etc., relacionados con otros modelos de Paterna. Parece la industria turolense anterior a la ser valenciana. Marineo Siculo, en su obra «Opus de rebus Hispaniae me­ morabilius», celebra asi la importancia y calidad de la ceramica turolense: «Turolii fiunt praecipua sunt et caeteris pulchriora» (yen Terue1 se hacen las otras). muy excelentes y mas hermosas que 94 INSTITUTO AMA TLLER DE ARTE l-iISPANICQ PROVINCIA DE TERUEL / ALBARRAciN. PINTURAS RUPESTRES DEL ABRIGO DEL NAVAZO VI SIERRA DE ALBARRACIN Por la carretera de Albarracin. aguas arriba del Guadalaviar, pasado el pueblo de Gea y unos cinco kilometres antes de llegar a la ciudad de los Azagras, se Ievanta a la vera de la carretera, sobre un roguedal, la desrnoronada rcsidencia de los Heredia. Tanto este lugar como el pueblo de Gea pertenecieron a la Comunidad de Albarracin, pem pasaron por compra a constituirse en sefiorio particular de un senor llamado de Santa Croche. En 1276 10 poseia LOpez Gimenez de Heredia juntamente con Villalba, Nogueruelas y Valdecabriel ; todavia en 1467 10 poseia Fernando Lopez de Heredia, pero durante el siglo pasado cay6 en manos del Duque de Canzano y ultimamente pas6 a la familia Julian de R6denas. Se con­ servan los torreones angulares de la parte Sur y la pared del Oeste. Desde las cercanias de Santa Croche partia un acueducto que llevaba las aguas del Guadalaviar hacia Cella. Es la obra mas grandiosa de la presencia rornana en estas tierras, Aun puede apreciarse excavado en las rocas con sus troneras de respiraci6n y observacion. Aunque no se puede fechar, probablernente es obra del Imperio. 97 7 ALBARRAcIN. PINTURAS RUPESTRES DEL BARRANCO DE LAS OUVANAS (SEGUN ALMAGRO) Albarracin Pocas ciudades tan interesantes comoesta por el marco geografico, tan pintoresco, en que aparece encuadrada. Naturaleza y Arte son el mejor «slogan» de esta Villa vuelta al pasado, Tan singular resulta que su declaracion como Monumento Nacienal era ha tiempo esperada; este honor es tan especial que 10 gozan muy pacas villas espafiolas. Estos parajes han sido habitados por el hombre desde la Prehistoria. En los abrigos de sus imponentes rnontafias hay notables pinturas rupes­ tres, de la epoca. epipaleolitica, que el Dr. Almagro atribuye a pueblos de origen africano, !legados a Espaiia despues del Paleolitico Superior; son interesantes estas muestras por haber resuelto el discutido problema entre Ia escuela franco-cantabrica y la levantina; se puede presumir que los abrigos de Levante son posreriores a las cuevas hispanofrancesas. Las superposiciones de las Olivanasxy del abrigo de Dona Clotilde acusan la larga duracion del rupestre en este zona. En estos impenetrables lugares debieron de subsistir las tribus de' cazadores cuando el neolitico se des­ arrollaba en otras partes; por este aislarniento observamos una continua­ cion de ideas tecnicas, artisticas y espirituales, sernejantes a las de los hombres paleoliticos, hasta epocas muy avanzadas, Las pinturas se hallan en rocas de arena triasica denorninada «rodeno», de color rojo, entre exu­ berante pirrar, que anima la belleza inigualable de estos paisajes, Los ingre­ dientes cromaticos debieron de ser grasa de ani males con polvo finisimo de roca blanquecina que res alta sobre el fondo rojo. 98 ALBARRAcIN. PrNTURAS RUPESTRES DEL ABRIGO DE DONA CLOTILDE (SEGUN AL�{A.GRO) n >r Los abrigos del Callejon del P10U y 2el Navazo son Monumento Na­ u cional desde el 25 de abrii de 1924. Distan unos cinco kilometres de la :e ciudad, estando proximos a la masada de «La Losilla» con pista muy , proxima. La «Cocinilla del Obispo» tiene figuras de toros de color rojo, t. llenos de vitalidad, y representaciones humanas, todo ella mas cercano a 10 de Cogul que al Paleolitico hispanofrances. Los roquedales del «Prado rs del Navazo» muestran dos cazadores disparando flechas contra un toro; tarnbien dispara a los tor os un arquero negro, como en Cogul. El Dr. a Almagro estudia varias representaciones y por tanto diferentes epocas ; e primero los toros grandes, ya que los pequefios acusan decadencia este is tica; del conjunto destaca por su belleza una figura en cuclillas dispa­ a rando su arco. En el Barranco de «Las Olivanas», hacia Torrnon, cerca de Ia fuente y de nombre encuentra el con junto estudiado .s prado este se de ;- por Obermaier y que vieron su semejanza con los abrigos Breuil, Minateda y Cogul a juzgar por los cuernos en forma de lira, mientras delanteras para indicar que el convencionalisrno de tres 0 cuatro patas el movirniento recuerda al paleolitico hispanofrances. Los sabios citados han encontrado hasta nueve series en este conjunto de toros, equidos, [� cervidos y figuras humanas. Ninguna escena tan interesante por su rea­ e Iismo como la del gamo muerto (perfectamente caracterizado) con el ca­ zador que se acerca a tomarlo. Digno de admiracion es el parsimonioso 99 ALBARRAciN. VISTA GENERAL cazador estilo de Cogul. Mas la Napa culminante de arte pictorico de a Levante hall a en el abrigo de Dona Clotilde, que muestra las figuras se muy esquematizadas, y silueta filiforme 0 a manera de M; el arte del Paleolitico ha entrado en decadencia, pero el paisaje en su primaria sig nificacion hace su presencia con una flora concebida infantilmente. Se ha podido fechar el conjunto en la epoca epipaleolitica por el descubrimiento de un yacimiento Iitico al pie. Finalmente en el barranco del «Cabrerizo» estan las figuras de un ciervo y de un equido, caso notable por hallarse aisladas. La presencia romana queda patente en una serie de lapidas que trans­ cribieron Traggia y Masdeu ; estos y otros restos- pueden apreciarse en el basamento de la torre de la Catedral ; ninguno tan interesante como la piedra que tiene en bajorrelieve «La sarten y la aceitera», aunque real­ mente representa la «patera» y el «prefericulo» usados en los antiguos sa­ crificios, y sin duda debio de formar parte de algun sepulcro 0 rnonu­ mento. Nada cierto hay sobre si estuvieron aqui las viejas ciudades de Segobriga, Ercavica 0 Lobeturn. Ningun hallazgo moderno ha podido confirmar las oscuras referencias de los his tori adores clasicos. Durante la dorninacion visigoda parece ser que se llama Santa Maria de Oriente, pues as! 10 recogen las cronicas arabes. Los dorninadores mu­ sulmanes de estas tierras fueron de origen eslavo, segun ciertos cronistas 100 ALBARRAciN. VISTA DEL RECINTO AMURALLADO 101 arabes, mientras que modernamente Levi Provencal les ha asignado ascen­ dencia berberisca. La ciudad reuni6 una poblaci6n heterogenea, 10 Que evidencia una lapida en arabe, perteneciente sin duda a un rnozarabe. Este refugio cristiano esta avalado por el nombre de Santa Maria y por la existencia de un obispo (segun la Cronica General) bajo el dominio islamico, el cual recibi6 al Cid en 1089. Los judios tarnbien tuvieron aqui su sector, ante la iglesia de Santa Maria, lugar conocido todavia con el nombre de Campo del [udio. En el recinto murado de Albarracin se aprecian dos sectores, el mas anriguo cornprende la iglesia de Santa Maria y el Alcazar, la muralla que cerraba esto iba desde cerca del Portal del Agua hasta las proximidades del Ayuntamiento; en la Engarrada, dando vistas al Portal del Agua, se aprecia un torreon circular como los del Alcazar; esta vieja ciudad tuvo su acceso por la Plaza y se le conoci6 con el nombre' de Puerta de Hierro. Los restos mas antiguos son los torreones circulares, de fecha imprecisa pero desde luego anteriores al siglo XI. EI sector moderno esta perfecta­ mente datado, dice Conde en su Historia de los arabes en Espana: «En el afio 404 (1008 de la Era Cristiana) Aslao ben Razin, pobl6 y reedific6 el fuerte y la puebla de Santa Maria de Oriente, que de su nombre se llam6 Santa Maria de Aben Razin.» La muralla de' este recinto es de mampos· terla concertada, en muros de I '60 metros de espesor y una altura de 12 metros; los torreones cuadrados estrin seoarados mas de cuarenta metros y tienen una altura de 16 metros. El mimero de torreones es de nueve mas Ja torrc del Andador, atalaya anterior sin duda. Aunque ca­ rece de rasgos estilisticos, su planta es como la de las fortificaciones cali­ fales de la epoca, asi como San Esteban de Gormaz. No se olviden las restauraciones cristianas, de las que conocemos una en 1373. Ningun to­ rre6n. tan evocador como el del Andador, ante el que acamp6 el rey don Jaime J en 1220 para ·poner sitio a la ciudad levanrisca, no logrando reo ducirla. Buena parte de este recinto aparece hoy despoblado, cosa que debi6 de producirse con la expulsi6n de los moriscos. Estas fortificaciones, actualrnente en periodo de restauraci6n, fueron ya declaradas Monumento Nacional en 3 de junio de 1931- Los reyezuelos del taifato de Albarracin, llamado la Sahla y Santa Ma­ ria de Oriente, formaron la dinastia de los Aben Racin; el cuarto rey, Abd el Melek II Daulah Abu Meruan ben Racin, hacia 1069, pago parias al Cid Campeador. A fin de siglo el singular caballero castellano tuvo un combate en las cercanias de Albarracin del que sali6 malherido. Durante Ia segunda mitad del siglo XII dependia del principe almoravide Ibn Mar­ danis, rey de Valencia y Murcia. Para luchar contra los almohades recibi6 ayuda este principe del Ifey de Navarra, Sancho EI Sabio, y Ie debi6 de ser muy afecto don Pedro Ruiz de Azagra, senor de Estella. Aunque el me­ dievalista Lacarra afirrna que Albarracin se gan6 conquista, la tesis mas for adrnirida es la de la donaci6n al de Azagra por e Rey Lobo, recornpensan. dole de los servicios prestados y evitando que cayera en manos del rey aragones. En 1170 el de Azagra era duefio de los castillos de Santa Maria de Albarracin y demostr6 un especial tacto politico para esquivar a AI- 102 ALBARRAciN 103 fonso VIII de Castilla y a Alfonso II de Aragon, que concertaron pactos para arrebatarle su sefiorio, Hacia 1172 don Pedro Ruiz de dado por el obispo de Toledo don Cerebruno Azagra, ayu­ consiguio del Papa Alejan­ dro III la ereccion de la diocesis de Albarracin. EI primer obispo fue don Martin, prelado andariego muy ligado a Castilla el mal en 16 de agosto del afio 1200 consagro la catedral con el nornbre de EI Salvador La sede .. recibio la designacion de Arcabricense, por creer que era sucesora de la visigoda Arcabriga, mas eI metropolitano don Cerebruno en 1176 carnbio eI nombre por el de segobricense (5::egorbe), reservando el anterior para Cuenca, con 10 cual quedaba Albarracin proyectado hacia las tierra's aun irredentas del reino de Valencia. Este interesante sefiorio mantuvo su indeoendencia v no reconocio mas vasallaj.e que el de la Virgen Marfa. La ciudad levan tina de la Sierra se alzo contra Jaime I, en 1220, eI cual no oudo tomarla tras de un con· tinuado asedio. No obstante, un hermano bastardo de don Pedro de Aza­ gra rnurio peleando en la conquista del reino valenciano al lado del Con­ quistador; dicho caballero fue, segun la tradicion, quien caso con la infer­ tunada arnante de TerueJ, Isabel de Segura. Nuevamente Pedro III, en 1284, 10 sitio de nuevo y consiguio rendirlo. Finalmente, en 1300, Jaime II 10 incorporo a la Corona de Aragon, acabando con el famoso sefiorio inde­ pendiente de' los Azagra. Durante el siolo xv los albarracinenses, faltos de un enernigo cormin, contendieron entre si jalonando la centuria de asesi­ natos y traiciones, Santa Maria es eI temple mas antiguo, aunque. no se puede prccisar la fecha. La moderna critic a historica rechaza la existencia de la obispos du­ rante epoca musulmana, pero es innegable una poblacion mozarabe en tome alprimitivo temple de Santa Maria. El primer sefior de los Azagra debio de acrecentar el templo, ya que se reconoce unicamente vasallo de la Virgen. Debio de servir de catedral hasta que se construyo la del Salvador. La primitiva fabrica desaparecio por causa de un incendio. probablernente en el siglo xv. La construccion actual fue disefiada por el celebre arqui­ tecto frances Quinto Pierres Vedel, que hizo varias obras en, la provincia de Teruel; no debio de acabarla va que rnurio en 1567. Tiene una sola nave y capillas hornacinas entre los contrafuertes. EI material empleado es piedra de sillarejo hasta su alzado, mientras que, al exterior, la parte supe. rior es de ladcillo, mudejar, formando rombos y franjas de esquinillas. La cubierta de los diversos trarnos y capillas es de cruceria estrellada, salvo la del primera capilla Evangelic, consagrada a San Francisco y do­ nada en 1572el obispo Francisco Soto de Salazar a la Comunidad ya par a la reedificacion que contribuyo del temple. En ella estan enterrados el arquitecto Vedel, su esposa e hijo Juan. Sin duda con posterioridad a 1572 se debio de exornar su rica boveda, al estilo plateresco, EI arco' de ingreso tiene rosetones en su intrados y en la arquivolta Ia Virgen adorada por los coros celestes; al centro destaca el bajorrelieve de Ia Asuncion, rodeada de dos franjas encasetonadas y adornadas par cabezas. La cupulita contigua apoya el tamborcillo en pechinas con atlantes, y aquel riene hornacinas entre 104 ALBARRAciN. B6VEDA DE LA IGLESIA DE SANTA MARfA columnas abalaustradas, que rematan en bustos ; en la cupulita propia­ mente dicha hay clipeodel Padre Eterno entre tenantes. Emparentado con esta decoraci6n de un plateresco tardio esta el pul pito, cuya copa nos brinda bajorrelieve de cuatro hornacinas con los Evan­ gelistas entre pilastras decoradas con hermes. Se desconoce al cantero 0 escultor que las trabajo. El retablo mayor obra de pincel del siglo XVIl, ha sido saqueado en los dos cuerpos inferiores ; los temas desarrollados en las numerosas tablas son los misterios del Rosario, pero de escaso valor. Cierta atencion rnerece el sagrario, en esrilo renacentista avanzado, con relieves de la Resurreccion en la portezuela, y los de San Pedro y San Pablo ,en las hornacinas laterales. Al lado del Evangelic esta enterrado d obispo Pedro Jaime ( t 1601) en sencillo carnero, decorado con arqueria, sobre el que destaca el yacente en bajorrelieve. Los demas altares estuvieron dedicados a los diversos gremios de la ciudad. EI obispo citado atrajo a los domini cos a quienes dono la iglesia en 1599. Estos encargaron al arquitecto Alonso de Barrio Bajo la construcci6n de su convento del que restan informes ruinas. La unico que desafia el paso del tiempo es la Torre de Dona Blanca donada por Felipe III al convento en 1600, pasando de fortaleza medieval a biblioteca dom'inicana, sin que 105 ALBARRAciN. SANTA MARIA: PULPITO. CATEDRAL: PORTAPAZ ITALIANO haya perdido el espectro de la levenda de la Reina Cautiva. Esta fortaleza se llam6 prirnitivamente Torre Blanca por su aspecto hasta que la leyenda la intirulo como la desgraciada reina. La' Catedral esta dedicada al Salvador y el primitivo templo Iue levan­ tado en 1200 por el primer obispo, don Martin. En 1395 sufri6 una refer­ rna, pero la que Ie -hizo cambiar radicalmente ocurri6 en 1532, bajo el pontificado de don Gaspar Jofre de Borja. Su fabrica, nada suntuosa por la pobreza del Iugar, nos presenta una amplia nave central con capillas hor­ nacinas segun el modelo renacentista; la cubrici6n se hizo por medio de la b6veda g6tica de -cruceria estrellada al uso en la epoca. EI imponente prism a de su torre fue levantado hacia 1595 por el obispo don Martin Terrer siendo su escudo el que fig-ura en ella. Observense en . su base los restos romanos incrustados. Es posible Que interviniera en ella el arquitecto Alonso de Barrio Bajo del que tenernos obras fechadas poco despues. La capilla en 1533 y en su cubierta destaca un gran mayor se construy6 pendiente dorado. EI maestre Cosme Damian Bas firm6 en 1566 la capi­ tulaci6n para 'dotarla del retablo actual. EI dorado 10 ejecut6 en 1681 un tal Rillo. En el banco presenta dos bajorrelieves de la Eoifania y del Na. 106 _, ALBARRAciN. CATEDRAL: RETABLO DE SAN PEDRO ALBARRAciN. CALICES EN LA CATEDRAL cimiento con una portezuela a cada lado, decoradas con bajorrelieves del profeta Eliseo alimentado por un cuervo y Sanson estrangulando al leon. EI ostensorio actual no es obra de Bas, ya que 10 costeo eI obispo Marrin de Funes en 1647. En la hornacina central destaca la Transfiguracion de Cristo con los ap6stoles San Pedro, San Juan y Santiago (abajo), y Elias y Enoc (arriba), todos de tamafio natural. Las calks larerales ostentan sendos pares de hornacinas entre columnas estriadas de tercio inferior decorado con grutescos' los bultos de la parte inferior son San Pedro y San Pablo, y arriba, la Anunciacion, con una figura a cada lado. Los guardapol\"os nos brindan unos buenos bajorrelieves de los Evangelistas en correspondientes hornacinas. Tras de un friso con guirnalda de cabezas de serafines viene el remate del colosal Calvario, coronado por el busto del Padre Eterno ;' a los flancos estan los profetas mayores: Jeremias (derecha) e Isaias (iz­ quierda). En esta capilla descansan Bernardino GOmez Miedes ( t 1589), Y al lado del Evangelio eI obispo Gabriel de Sora ( t 1622) en estarua orante. En el lado del Evangedio se encuentra la capilla de San Antonio Abad y 108 , T ALBARRAcl 109 I ALBARRAciN. CATEDRAL: PEZ, DE CRISTAL DE ROCA (S. XVI) San Sebastian, que aparecen en un lienzo, bajo ensamblaje barroco de mani. fiesta pobreza. Fue primeramente patronato de la familia Toyuela que mas tarde se fusiono con la de los Monterde y Antillon, tan generosa para la Cate­ dral. A continuacion se halla la de Marfa Magdalena en la que se en­ cuentra el retablo de San Pedro trasladado a fines del pasado siglo de la Iglesia de Santa Marfa, por orden del obispo Juan Comes y Vidal. Esta hermosa joya tiene tres cuerpos y tres calles: en la central presenta a San Pedro curando a un paralftico; el ritular en la Catedra de Roma, investido de lx tiara pontifical y la cruz de tres brazos; ovalo con nueva alusion a San Pedro, y el tradicional Calvario; Ia calle de la derecha alberga Ia escena de San Pedro huyendo de Roma, pero se encuentra con Cristo y le pre­ gunta: «�Quo vadis, Dominer »; San Pedro en Ia carcel de [erusalen y la crucifixion del mismo; finalmente, en la calle izquierda: San Pedro en oracion suplicando alglin milagro, el santo apresado por los sold ados y escena de su martirio. Gomez-Moreno atribuye esta obra a Juan de Salas. Su ejecucion habra que fijarla a mediados del siglo XVI, 0 mas tarde. AI fondo del lado del Evangelic se encuentra la captlla de las Almas, con boveda vaida, ricamente decorada con estucos; la realizaron los macs tros Ezpeleta y Juan Lopez, juntamente con la portada que tiene al claus­ tro, y fue reconocida por los tecnicos Juan Forted y Juan de Camino. Al fondo de la nave se encuentra el coro, que fue realizado en 1538. Al lado de la Epistola en el cancel de la puerta de la Seo, esta el 110 r I ALBARRAciN. CATEDRAL: TAPIZ DE BRUSELAS (5. XVI) 111 ALBARRAciN. CATEDRAL: TAPIZ DE BRUSELAS (S. XVI) retablo de San Juan Bautista, cuyo ensamblaje de madera es barroco, eje­ cutado en 1712, pero 10 verdaderamente interesante son las tablas, de exce­ lente factura y fechables a rnediados del siglo XVI; representan a San Juan Bautista, Santiago y San Pedro. Es, sin duda, el mejor retablo de pincel que alberga la catedral. La capilla de Nuestra Sciiora del Pilar fue fundada por el obispo [ero nimo Salas Malo de Esplugas, siendo engrandecida y decorada par otro obispo, Francisco Navarro Salvador y Gilaberte, cuyas obras duraron de 1735 a 1738; para perpetuar la memoria de este obispo benefactor, el cabildo encarg6 en 1748 al escultor Juan Mora los blasones episcopales que figuran en la cupula. No podemos por menos de saludar Ia bella composicion del retablo barroco del fondo con la Virgen del Pilar bajo dose! cortinado entre sendos pares de columnas estriadas y decoradas con guirnalda' heli­ coidal; el arco en esviaje nos presenta en sus jambas e intrados una serie de medallones barrocos de inspiracion mariana. Al entrar en la capilla re­ parese en el bello ejernplar de la lampara. Los alta res de Ja izquierda son San Nicolas y San Ignacio, y, Nuestra Senora de la Cinta ; a la derecha, San Pedro Arbues y San Jose. En la Sacristla se puede admirar el hermoso trasagrario, de forma exa- 112 ALBARRAciN. CATEDRAL: TAPIZ DE BRUSELAS (S. XVI) gonal en estilo del bajo Renacimiento; y de los bajorrelieves el mas nota· ble la Oraci6n en el Huerto. Hay una custodia de plata con bafio de oro, es en el mismo estilo que 10 anterior, y consta de un pie con dos templetes de columnas abalaustradas. Tarnbien se guardan aqui las reliquias de San Fausto y Constancio, patronos martires de Albarracin, cuyos bustos reli­ carios se hallan en la Sacristia de los Canonigos. En esta se encuentra un altar porratil, repujado en plata, de estilo barroco. 113 ALBARRAciN. CATEDRAL: TAPIZ BRUSELAS DE (S. XVI) El tesoro de la Catedral se concentra en la Sala Capitular, construida 1712: Los siete en tapices y un fragrnento de otro que la decoran fueron donados por el obispo don Vicente Roca de la Serna en 1668. Representan la historia de Gedeon, al que eligi«: el Senor para que libertara al pueblo hebreo del yugo rnadianita. La signa de un escudo entre dos B nos de­ muestra que fueron hechos en Bruselas-Brabante, y, adernas, tienen la marca de Francisco Geubels, que tuvo fabrica de 1534 a 1571. Dentro de la historia del tapiz flarrienco representan la decadencia de este en Bruselas. No obstante tienen una cui-dada composicion, dificil por las numerosas figuras, que resueive sin olvidar eI tarnafio ni la perspectiva ; la gama cromatica alcanza los colores verde, azul, rosa palido, oro viejo, medias tintas,. siena y sepia. El naturalismo de la pintura flamenca destaca en la expresion de los rostros, animados de las pasiones que requiere eI tema 114 ALBARRAciN. CATEDRAL: TAPIZ DE llRUSELAS (S. XVI) representado. La altura de' tres metros . es la misma para to dos, y unica- mente varia su anchura. Joya destacadisima es un portapaz del siglo XVI, obra del renaeimiento Benvenuto Cellini. Pareee italiano, que los inventarios vienen atribuyendo a ser que se tratadel regalo de un poritifice al obispo Roea de la Serna (1605-1·608). Es un fino trabajo a base de oro con incrustaciones de piedras 115 ALBARRAciN. CATEDRAL: TAPIZ DE BRUSELAS (S. XVI) preciosas; tiene el Ecce Homo en la hornacina, entre columnillas de esme­ ralda; el asa ostenta la delicada labor de un drag6n exornado de grutes­ cos. Pieza no menos valiosa es una riaveta de cristal de roca, con incrusta­ ciones de oro y de piedras preciosas ; tiene forma' de pez con su interior vaciado. Resulta dificil clasificarlo, salvo el pie que es del siglo XVI. Lo don6 el dean Agustin de Roa. Es pieza de origen italiano, sezuramente . veneciano. La cruz parroquial de Noguera presenta esmaltes en los extremos can los atributos de los Evangelistas; se puede fechar como del siglo XI 0 XII Y fue regalada por el obispo Cosmes y Vidal (1896·1906). Un hermosa caliz g6tico nos muestra en su pie a los ap6stoles Pedro, Pablo, Andres, Judas, Juan y 'Santiago; en la cafia hay dos templetes con chambranas g6ticas, pero la decoraci6n de la CO'Ja es plateresca ; parece ser que se trata de una obra de fines del siglo XVI y fue donada por el obispo Martin de Funes 116 ALBARRAciN. LA CRUZ DE NOGUERA Y CRISTO DE MARFIL DE LAS MONJAS DOMINICAS (1645-1654). Por su valor hay que citar un caliz barroco del XVIII, con es­ cenas de la Pasion en los esmaltes, esta repujado en oro y presenta incrus· taciones de piedras preciosas; fue donado par eI obispo avarro Gilaberte. EI viril fue enviado desde Mejico en 1715 par don Luis de Monterde. . En esta sala hay una talla de Santa -Maria 1a Mayor can el Nifio, sedente, dorada y policromada, de renacimiento tardio. De los 1ienzos que merecen citarse estan la Anunciacion par su gran composicion, un retablo de un fraile dominico portador de la Custodia y de Ja Virgen, pero el mejor es una cornposicion renacentista italiana, finamente elaborada. Palacio episcopal. Esta adosada a la Catedra1 esta construccion sin per­ sonalidad, de la que unicarnente cabe destacar 1a jugosa cornposicion de ·su fachada barroca, con los bJasones del obispo Juan Francisco Navarro . Gilaberte en 1a clave del arco de ingreso. Iglesia de Santiago. Su fundacion se remonta a 1a presencia de Ja Orden santiaguista en Albarracin. Su fabrica actual es la mas tardia de las tres renacentistas que hay en la ciudad. Consta de una nave can capillas hor­ nacinas. La cubierta es de crucer ia estrellada, salvo las dos primeras capi­ lias de la cabecera, que son de patronato y muestran su boveda decorada con estucos. En su construccion intervino el maestro de arquitectura Alonso l 117 de Barrio Bajo en 1600; mas las obras acabaron en 1726, construyendose la torre despues, El altar mayor es obra de Pedro Castillejo y fue realizado en 1666. El mejor retablo se encuentra en la primera capilla de la Epistola, es obra de pincel sobre tabla, el cual csta dedicado a.San Roque; San Se bastian y San Fabian; fechado en 1524 y realizado por Jeronimo Martinez. De los restantes retablos cabe citar la cornposicion barroca del de la Dolo­ rosa, con mezcla de estipites y columnas salomonicas. Fue colocado en 1719, procediendo de un taller de Molina. Los Escolapios. La fundacion primitiva estuvo en el lugar de Trarna­ castilla. EI obispo Juan Francisco Navarro y Gilaberte (1728-1765) traslado aqui la fundacion, cerca del Portal de Teruel. La iglesia barroca corres­ ponde a un tipo muy exteudido por la provincia: tres naves, crucero en alzado y cupula sin linterna. De la vulgaridad de sus retablos se salva por su composicion barroca, muy acertada, el retablo mayor en su parte central, las pues los laterales fueron afiadidos posteriormente y en ellos figuran armas del obispo don Jose Molina y Lano (1765-1776), el mismo que dono el altar de a la Catedral. Esta dedicado a San Jose de Calasanz y 10 plata rernata Virgen del Pilar. la Conoento de las Monjas Dominica: de San Bruno y San Esteban. Fue .fundado en1607 por el Dr. Antonio Sanchez de Moscardon. La obra estaba acabada en 1621. La mayor parte de los retablos de la iglesia son del si­ glo XVII. La joya mas preciada es un Cristo de marfil, procedente de Fili­ pinas y donado al conven.o en 1621. La escena guarda un profundo sim bolismo cristiano, tanto el arbol gellealogico de Cristo, arrancando de Adan como la caida del hombre en el Arbol del Paraiso y la redencion de el por medio del Arbol de la Cruz; los catorce medallones que decoran el conjunto muestran diversos misterios del Santo Rosario. Ermita del Cristo de la Vega. Antiguamente estuvo el santuario en el Puente de la Vega. No se sabe cuando se traslado. En 1559 los dominicos se encargaron de ella. Se ernpezo su reedificacion en 1632, levantandose en 1703 la capilla del Cristo, pero un incendio en 1-872 redujo a cenizas el altar donde estaba la imagen antiquisima, par 10 que fue encargada al escultor valenciano Modesto Pastor Ia actual talla. Albarracin no es todo 10 dicho, hay en esta villa algo que esta sobre los momimentos y que nos hechiza : sus callejuelas de abolengo moruno llenas serpenteando por el reducido casco urbano, sus pintorescas casucas de inagotables puntos de vista, sus viejos portales y sus murallas desdentadas, de historia. Separado POI' su difi­ por todo esto es una Ieccion permanente cil aislamiento ha resistido el avance de los tiempos que todo 10 uniforman, 10 unido a su natural tipismo ha hecho de la villa un solo y autentico que monurnento. Numerosos blasones decoran las portadas, algunos con lemas: en la casa de los Navarro se lee: .«Gloria vobis, dedecus pravis» (Gloria a vosotros en la de los Monterde y Antillon : «Spes mea y oprobio a los malvados), y in Domino» (Mi esperanza esta en el Senor). Las casas presentan celosias, saledizos por pisos i balcones con guardapolvos que muestran la pervivencia de la casa hispano-musulrnana ; la mansion sefiorial tiene atrio y se ordena en 118 ALBARRAciN. CASA DE LOS MONTERDE 119 torno a una escalera con balaustrada de madera, mientras que el exterior pre. sentalos vanos decorados con labores de talla en los aleros. La mansi6n me­ jor amueblada es la de los Monterde y Anti1l6n (actualmente propiedad del doctor Almagro), que ademas alberga una rica colecci6n de ceramics. La pla­ za del Consistorio guard a un profundo sabor de arquitectura netamente ara. gonesa; la cas a de balc6n esquinero figura en el «Pueblo Espafiol», de Barce­ lona. El Ayuntamiento tiene recios soportales en el piso bajo, destacando en el tramo del centro las armas de la ciudad: La Virgen Madre y las barras aragonesas que tom6 al incorporarla don Juan Nunez de Lara, en 1300, a la Corona de Arag6n. Calomarde El turista arqueologo podra ver empotrada eli la cabecera de la iglesia, al exterior, dos gran des piedras de un sepulcro de la familia Terencia. La orograffa pintoresca de la Sierra se supera aqui en el Rollo y en el llama do barranco de Las Pisadas. Villar del tobo La port ada del atrio csm alfiz debe de corresponder a los primeros afios del s'iglo XVI. Un siglo posterior es el templo renacentista, de una sola nave y con hornacinas y la cubrici6n de cruceria estrellada al uso. capillas EI grandioso eonjuntodel retablo mayor,. composiei6n barroea que ernpa­ reja columnas salom6nieas y estipites eorresponde a la primera mitad del siglo XVIII. En los hueeos de este retablo, desmantelado en la guerra, se presentan cuatro tablas, fragmentos de otro mas antiguo. Representan a San Fabian, San Jorge y cl Calvario. Por la elegancia de los tipos y la fina elaboraci6n hay que pensar en el parentesco que guardan con el re­ tablo de R6denas, fechado por Post hacia 1425. Orihuela del Tremedal Al vislumbrar el pueblo destaca la parroquia con enfasis catedralicio, indice de su pujante economia durante el siglci XVIII. SU planta rectangular tiene tres naves, crucero y cupula sin linterna. La obra 'se empez6 en 1772 y acab6se en 1776. El disefio fue del ilustre arquitecto turolense Jose Mar­ tin de la Aldehuela, aunque el maestro encargado de realizarla fue Manuel Gilaberte y Guillen. Desapareeido el antiguo Colegio de Jesuitas, luego Seminario, que fue una de las primeras obras del arquitecto turolense, es esta la unica obra conocida que queda de el en la provincia. Su estilo orna mental, los movedizos entablarnentos y las ondulantes molduras y la rna­ . nera de disponer las crujias cupuladas y las b6vedas casi planas, en las naves laterales, acusan su dependencia de la estetica ternorana de su maes­ tro don Ventura Rodriguez; tan ligado a los ejemplares italianos del si· glo XVIII. 120 ALBARRAciN. TfpICAS CALLES DE LA POBLACION 121 ORIHUELA DEL TREMEDAL. INTEiRlOR DE LA IGLESIA Ef retablo mayor pertenecio a la antigua iglesia y fue acabado en 1666. En 1775 Juan Conejo hizo el retablo del Santisimo Cristo, que doro dos afios mas tarde Melchor Gutierrez. La pieza mas lograda de toda la igle 1 sia es el pulpito que realize el escultor Miguel Collado en 1782 por 103 sueldos. De las piezas de su tesoro destaca un terno encarnado de tercio­ pelo de seda bordado de oro. Como en todos los pueblos de la Sierra destacan los vanos de las ca­ los ejern­ sonas tradicionales guarnecidos por magnificas labores de hierro; plares de Orihuela son de los mejores, ta] vez porque se encontraban aqui los mas irnportantes talleres de forja, Bronchales Los materiales suministrados por el yacuruento de «El Endrinal» han hecho a este pueblo farnoso en la arqueologia espanola. La coleccion de moldes para la fabricacion de la Hamada «terra sigillata hispanica», fechable en el ultimo cuarto del siglo II, es unica. Los vasos fabricados destacan por r . su decoracion y originalidad. R6denas En la ternprana Edad Media fue aparece en la L lugar importante porque bula que el Papa Adriano IV dirig-i6 en 1158 al obispo de Zaragoza cuando r il22 1 r RODENAS. RETABLO DE SAN JUAN BAUTISTA 121 l J R6DENAS. DETALLES DEL RETABLO DE SAN JUAN BAUTISTA aun se hallaba bajo el dominio sarraceno. Al crearse el obispado de Alba­ rracin en 1171, el Pontlfice Alejandro III sefialo esta iglesia como limite de jurisdicci6n. En 1214 era duefio del pueblo y castillo don Gonzalo Fernan­ dez de Azagra, hijo del senor de Albarracin, que 10 empefio a Sancho el Fuerte de Navarra. A fines de siglo pas6 a la Corona y asi en 1296 Jaime II invirti6 1400 sueldos jaqueses en la reparaci6n del castillo, del que actual­ mente quedan in formes restos entre las crestas de la Sierra Menera, La iglesia moderna fue hecha de 1584 a 1590 y es un tipico ejernplar del renacimiento de esta zona: una nave y capillas laterales. La primera capilla del Evangelio es el Sancta Sanctorum de la parroquia; tiene la b6veda decorada con un gran plato concoide apoyado por las pechinas, decoradas con los bajorrelieves de los Evangelistas. Aparte de un retablo barroco, nada desagradable, la obra verdaderamente notable es el retablo de San Juan, el cual demuestra el hondo influjo que ejerci6 la escuela in­ ternacional de Valencia en lugar tan apartado; Post ultimamente 10 dat6 hacia 1425 por la modernidad de los tipos y la seguridad del dibujo, pen­ sando para el em Nicolau 0 Marzal de Sas, aunque con cierta duda. La tabla centra'! la ocupa el Bautista, pintado como en el retablo de Burgo de Osma, y estando rodeado por cuatro compartimientos que narran la vida de San Juan: predicaci6n, bautismo de Cristo, festin de Herodes y su i 124 I l 1 RODENAS: TABLA SANTA CATALINA. DE OJ OS NEGROS: RETABLO DE LA ERMITA DEL CRISTO DE HERRERA degollacion ; la Crucifixion ocupa la coronacion, segun en la predela rejrla linirgica y pone una Piedad con bustos de santos. Las delicadezas liricas del paisaje y eI linealismo con que estiliza los bucks nos hace pensar en su fervor por Simone Martini, de la escuela sienesa. Al lado de la Epistola, la caoilla mas . irnportante es la primer a, patro­ nato que fue de Pe�dro Martinez Rubio, a quien el Papa dono la reliquia de San Deusdedit, abad de Montecasino. En el retablo de pincel del si­ glo XVII destaca la figura de Cristo muerto. La Sacristia guard a una tabla de Santa Catalina, que presenta de la Florida, destacando sernejanzas con la produccion del Maestro por el repujado de los fondos, que patentizaria una influencia catalana sobre un discipulo de Pedro Nicolau; habra que fecharla durante el ultimo tercio del siglo xv. Peracense EI antiguo Petraselz tiene, confundido con las crestas de Sierra Menera, el castillo mas importante de esta ruta. Por su estrarevica posicion mas bien parcce un nido de aguilas. Dada la escabrosidad del terreno el acceso es muy dificil, siendo la entrada mas adecuada por un camino que parte desde 125 Rodenas, distando mas de dos kilometres. En 1317 parece ser era su duefio no el noble Juan Jimenez de Urrea. Don Gonzalo Fernandez de Leon fue alcaide en 1370 y tres alios mas tarde don Pedro Martinez. Don [imeno de Urrea en 1379 vendio el castillo a la Comunidad de Daroca. Su olanta roca. Es­ es irregular pues sigue los terraplenes naturales de la imponente calonadamente aparecen dos plazas can sus lienzos murales y torreones; la torre del homenaje y otras dependencias en el corazon de la roca son com. pletamente inaccesibles, Esta dotado de varias cistern as excavadas' en la roca. Se puede fechar la construccion actual durante el siglo XIV. pro pia a San Juan, La iglesia parroquial alberga un retablo de pincel dedicado de en tabla, y fechable durante el primer -cuarto del siglo XVI; aunque autor desconocido se puede asimilar al taller que realize los retablos de San Jorge, en la Merced, y el de la Visitacion en la Catedral. Quedan aun dos tallas, en madera policromada, de la Virgen de la Villeta, del siglo XIV, otra renacentista que representa una maternidad. y Ojos Negros ante castillo, del Lugar fronterizo con Castilla estuvo dorado de import lienzos torreones. En 1303 acordo la Comunidad que quedan algunos y el abonar 500 sueldos anuales durante cinco alios para repararlo. En 1390 de San Juan que estaba en Arzobispo ordeno construir la iglesia en Ia capilla Alfonso V el el castillo, En este lugar concerto en 16 de febrero de 1428 Magnanimo las capitulaciones matrimoniales de su hermana Leonor con los embajadores del rey de Portugal don Duarte. dete­ La ermita del Cristo de Herrera alberga un retablo gotico muy a la segunda riorado, con ·tablas referentes a la vida de Cristo. Corresponde mitad del siglo xv. Blancas de Ia comarca de esta ruta se cita par for mar parte Aunq ue esta fuera continuados ataques de los de una serie de fortalezas que contuvieron los castellanos durante el siglo XIV. EI abside de la iglesia muestra en parte su autoriza Pedro IV su abandono si no se baja restos del siglo XIII. En 1362 mantener fortificandolo, ya que a esta pucde defender, pero se debio de del la nave central de la iglesia y la torre del homenaje epoca corresponde y chapitel de ella posteriores son =1 campanario adjunto castillo, aunque a 1567. la Carrasca, Cerca del pueblo se encuentra la ermita de la Virgen de construccion de mediados del siglo XVIII, que alberga una tosca imagen del siglo XIII. 126 MORA DE RUBIELOS. EXTERIOR DE LA IGLESIA VII EL MAESTRAZGO Sarri6n En 1366 Pedro IV le concedi6 el titulo de villa. La ruinosa ermita de la Sangre .de Cristo conserva su portada del siglo XIII, resto venerable y casi unico del romanico turolense. La fabrica de la iglesia actual corresponde al siglo XVII y albcrg6 hasta la guerra ultima una tabla con la Virgen y el Nino, obra de Pedro Nicolau, que estaba fechada en 1404. En la sacristia se conservan un as tallas g6ticas de Cristo y la Virgen, del siglo XIV, que fueron descubiertas recientemente en la errnita de la Sangre de Cristo. Tarnbien hay una copia de la Santa Clara del pintor valenciano Francisco Domingo Marques, que pint6 en 1871. Manzanera La presencia de los romanos ha quedado atestiguada por varias lapidas. En 1409 don Pedro Ladron era senor y vizconde de la a la el villa, que 127 rey cion Martin concedio permiso para celebrar una feria. Fue villa absoluta, pues los asuntos de justicia no pasaban a Teruel. EI duque de Calabria fue el sefior del castillo. En la el «pilon del esclavo», con plaza se conserva fecha de 1727, que nos recuerda el sefiorio sobre la villa. Las murallas aun se pueden reconocer por los restos de mums, torreones y los dos portales. EI templo pertenece al paso del siglo XVII al XVIIl. Su campanario esta mas relacionado con el arte valencia no de los siglos XIV Y xv que con 10 mudejar aragones, y nos recuerda. a la torre de San Andres de Valencia 0 a la del Salvador de Sagunto. La ermita del Oreto destaca por su bello aspecto, con reja en su fachada; fue construida en el siglo XVI. Alcala de la Selva Alfonso II dono en 1174 el castillo, decimas y patronato de Alcala al monasterio de Selva Mayor, en la Gascufia. En 1376 fue vendida a Juan Fernandez de Heredia, senor de Mora, por once mil florines. Las guerras civiles su castillo destruyeron tuvo quetriangular. Su parte inferior planta tiene aire musulman. La iglesia parroquial es renacentista y fue inaugurada en 1614. La portada presenta superposicion de varios ordenes, estando de­ corada con el escudo del senor de la villa, el Conde de Fuentes. EI Oreto fue mandado construir en 1629 por el presbitero Melchor Corella. Tam­ bien es renacentista el Humilladero, con adorno de esgrafiado en el intra­ do; de la fue erigido por el familiar del Santo Oficio Juan Palo­ cupula; mar hijo del lugar, en 1627. y de Torres, La ermita de la Virgen de la Vega 0 del Espino es de grandes proper· ciones y fue construida por el maestro Juan Escuder en 1751, siguiendo cl disefio del padre carmel ita Fr. Bernardo de la Purificacion. Su primitivo altar mayor fue realizado en 1771 por el escultor Juan Gascon y 10 dora marian os datan de 1828; Jose Villanueva. Las pinturas del crucero con temas las del camarin son anteriores y mejores. La imagen es romanica. Mora de Rubielos Poco despues de la conquista de Teruel, en 1171, cayo esta comarca en manos sirviendo de frontera hasta la conquista de Rubielos de cristianas, Mora en 1204. De esta eooca deben de datar las orimitivas fortificaciones, - el afio 1198 sabemos que -fue donado -por Pedro If a don Pedro Ladron el castillo de Mora, situado en frontera de sarracenos. Jaime I el Conquistador en. su testamento (I272) deja la villa de Mora a su hijo del mismo nombre. Durante la Guerra de los Pedros esruvo de parte de Castilla, oor 10 cual el Conde de Prades la incorporo a la Corona, convirtiendola en realengo. El Rev hizo concesiones para la reparacion de sus murallas y la villa fue llamada a Cortes en 1365. Por otra parte, dofia Buenaventura de Arborea, viuda de don Pedro, hermano y sucesor de don Jaime, vendio la villa a Hugo, vizconde de Fernandez Cardona; este ultimo La enajeno definitivamente a don Blasco de sefior de Heredia, tomo posesion del castillo y lugar Foyos, quien -128 SARRION. TABLA DE LA VIRGEN CO.' EL rNO (1404) 129 9 MORA DE RUBIELOS. PATIO DEL CASTILLO Y PLAZA en I POI' donaci6n del anterior nasa a Gil Ruiz de Lihori, alias Juan . Fernandez de Heredia, que rom6 poSesi6n en 1 > muriendo en Napoles, donde hizo testamento en 3 de sepriembre de 1446; dispuso que su here­ dero rrajese su cuerpo al castillo de Mora y en 8. fundase una capilla con las raciones de can Juan. Juan Fernandez de Heredia sucedio al anterior y ya enl+ID era sefior de Mora y alcaide de las fortificaciones de Alba­ rracin. Ie imputo el asesinato del jnez de Albarracin por 10 que Ia reina Maria mujer de Alfonso el Ma!'1l3nimo, Ie des_!)OSeyo del castillo de AHam­ bra, que retenia por Ia Orden de an Juan. Pese a on juramento especta­ cular que hizo en la iglesia de Mora, no fue repuesto par la Reina Go­ bernadora. Este personaje se inmortalizo al fundar la bellisima colegiata, Muri6 en 1494, afio en que Mora fue elevada a marquesado. Finalmente, Jorge Fernandez de Heredia, En 1614, fundo en el castillo el convento de San Francisco, que subsistio hasta la exclaustracion. Dominando la villa se alza el castillo, que es Monumento Nacional desde 3 de de 1931. En tiempos pasados guardo un rico archive que junio fue devorado DOr las llamas en 1700. Tan inmensa construccion es de piedra de silleria, con planta ligeramente cuadrilatera y acceso por Ia parte oriental. Sus angulos estan torreados y 105 baluartes que dan a la carrerera parecen ser octogonales. EI patio central esta porticado con claustro bajo de areos apuntados y ventanas rectangulares y de medio punto en los pisos 130 �10RA DE RUBIEl.OS. lliTERlOR DE L>\ IGLESIA 131 primero y segundo respectivamente. En la crujia Norte se encuentra la iglesia de los frailes, mientras que la capilla primitiva esta en la torre que hay en los pies de· aquella. Bajo la iglesia se encuentran sotanos con bovedas de canon. No hay que olvidar una serie interminable de departa- mentos, muy transforrnados, que han servido para varios fines. . La parte mas antigua corresponde al siglo XIII, al que pertenecen dos salas bajo el nivel del patio, cubiertas con boveda de canon; arcos y para­ mentos son de silleria, llevando algunas piedras las marcas de los canteros. Las torres de£ensivas, Ia capilla y crujias del patio porticado corresponden a los siglos XIV y XV. La capilla presenta hundida la boveda por el defi­ ciente contrarresto de sus empujes, que acentuo la falt a de techo. De! castillo pasamos a la plaza de la villa, el lugar mas atractivo, ani­ mado por e! murmullo de una fuente y la perspectiva magna de la antigua colegiata. Desde el 2 de marzo de 1944 es Monumento Nacional. No se comprende la magnificencia de la obra sin vincularla al mecenazgo de una familia, que, movida por de vanidad y por el deseo de la una pasion perduracion de su lugar tan pintoresco la mas cum­ nombre, dejo en este plida muestra. La obra tal como la vemos hoy corresponde al senor de Mora, don Juan Fernandez de Heredia, que en 1454 alcanzo del Arzobispo de Zaragoza, don Dalmacio de Mur y Cervellon, la elevacion del templo a colegiata, a la que doto de ocho canonigos y cedio para su sostenimiento las decimas de Mora, Valbona, Camarena y Cascante. El Papa espafiol Ca­ lixto III, primero de los Borjas, confirm6 la ereccion de la colegiata en bula de 20 de mayo de 1456. El munificente mecenas murio en 26 de junio de 1494, inhumandole en la cripta que hay debajo del coro, en se­ pulcro con estatua yacente. Su megalomania quedo bien patente en la an­ chura de la nave, que es tres metros mas pequefia que la de la Catedral de Gerona, la cual sigue a la de San Pedro. De la importancia de esta ins­ titucion da idea la plantilla de su dotacion personal, constituida por un prior 0 presidente del cabildo, seis canonigos, tres dignidades, cuatro racio­ neros y seis beneficiados. P.rebendado de esta colegiata rue el eximio zara­ gozano don Ramon Pignatelli y Moncayo. EI concordato de 1851 la re­ dujo parroquia. a ejemplo mas grandioso del grupo de iglesias aragonesas con planta Es el de una nave y capiUas hornacinas. Esta amplisirna nave tiene treinta y seis metros de longitud, veintiuno de altura y diecinueve de ancho; en la cabecera hay tres absides poligonales, el coro a los pies de la nave mayor y las capillas laterales entre los contrafuertes, Los cinco trarnos de la nave estan cubiertos con cruceria en diagonal. Hay otros tipos en la provincia, pero este es el mas tardio y grandioso; pro cede del Sur de Francia y de Catalufia, y llego aqul durante el siglo XIV. EI g6tico de este grupo en Aragon suele aliarse con el mudejarismo, asl en San Pedro de Teruel y en Santiago de Montalban, pero la aristocracia de los Heredia rehuyo la pobreza del ladrillo para usar solamente la piedra, asi en esta como en la iglesia de San Francisco de Teruel, fundacion 'de otro Heredia. Al exterior destacan los recios contrafuertes, vigorosos para contrarrestar ·Ios empujes laterales de la colosal nave. El ingreso esta ornamentado por 132 RUBIELOS DE MORA. PORT ADA DE LA IGLESIA 133 RUBIELOS DE MORA. PORTADA Y TORRE DE LA IGLESIA las multiples molduras delas jarnbas en acentuado ritmo, que se prolongan en agudos, tan s610 interrumpidas por la serie de capiteles con cabe­ arcos zas esculpidas; el trasd6s de la arquivolta presenta cardinas y grumos. La torre no concuerda con el estilo ni la rnagnificencia de la iglesia, obra ya del XVII como el claustro. con to do 10 Del criminalsaqueo de la ultima revoluci6n, que acab6 unicamente la que era combustible, apenas ha quedado nada, dejando cbra de sillcria. El fuego quit6 los encalados postizos, descubriendo la se­ veridad perrea del conjunto. Hay dos laudas del siglo XVI: una representa a una dama, que a juzgar por la inscripcion fue la esposa de don Juan­ Fernandez de Heredia, y la otra corresponde a un sacerdote de la familia catalan a con aire de 1400. que fue can6nigo. La reja del coro es obra El problema mas apasionante es el del maestro 0 arquitecto que con­ cibi6 obra de tan feliz unidad. Equivocadamente se la ha creido comenzada en el siglo XIV, pero los deliciosos 6culos que hay bajo Ios ventanales per­ tenecen de Ileno al g6tico Hamigero. Dada la escasez de documentaci6n no consisti6 el .de Pierres Vedel a mediados podernos precisar en que trabajo del siglo XVI, por haber sufrido un profundo incendio el seis de septiernbre de 1544. Como no se trata de la obra de un solo mecenas sino de varias 134 RUBIELOS DE MORA. RETABLO 135 generaciones, diversos estilos aportaron sus maneras peculiares. Por. tanto pertenecen al siglo XVI los copetes de los gigantescos y fortisirnos bota­ reles, el enmarcado de las ventanas y la cornisa general que recorre toda la nave sobre los arcos de las capillas. EI barroco transform6 las capillas de los pies con ciipulas y azulejeria de Manises del siglo XVIII. Don Elias Tormo atribuye al primero y genial artista las tres capillas Ie la cabecera, Ias subsiguientes laterales del lado de la Epistola, la muy pura y bella portada, y al lado opuesto, la quinta capilla; en todas elias se aprecia una unidad escuLt6rica en los deliciosos frisitos que no tienen las restantes capillas. No sabernos si la cubrici6n la realiz6 el primer arquitecto, pareee probable que no, pero sus seguidores se mantuvieron fieles a su ge­ nial trazado, y por tanto no introdujeron nervio tercer6n ni menos terce lete, cosa tan irecuente a fines del xv y prirneros aiios del siglo XV', usando unicarnente los nervios diagonales en aspa 0 cruccria sencilla. EI malogrado historiador delarte citado anteriormente ha lanzado una sugestiva teoria para atribuir la obra a Guillen Sagrera, que reconstruyo el Palacio de Alfonso V en Napoles, el Castel Nuovo, entre 1442 y 1458, donde dej6 una sala admirable. EI Sr. Tormo ha pensado que como Calixto III fue el ministro mas conocido de Alfonso V de Arag6n, no seria dificil imaginar que entre eI y don Juan Fernandez de Heredia existi6 un lazo de amistad, y por esta relacion el arquitecto de los Heredia pas6 despues a Italia para servir al Rey Magnanimo en la obra citada. La hip6tesis y atribucion con ser interesante es demasiado atrevida. Opino que es mas facil vincular la obra a los maestros Conrat Rey y Gonzalo de Vilbo, aun­ que nos' sean unos desconocidos, los wales trabajaron a finales del siglo XIV en la iglesia de San Francisco de Teruel, muy semejante a esta, y debida naturalmente al mecenazgo de la poderosa familia. Hasta el presente son los unicos maestros que se conocen de los Heredia. La importancia de Mora no s610 la precisan claramente los monumentos estudiados sino tarnbien los restos de muralla que todavia quedan; la linea fortificada iba desde el castillo hasta el Portal de los Olmos, y des de alii hasta los torreones del Calvario. La arquitectura civil al gusto de la regi6n se manifiesta en un buen lote de casas blasonadas: en la calle de las Pa­ rras estan la de los Royo Herranz, Cortel de la Fuen del Olmo y Auban. La Plaza de la Colegiata ha perdido caracter y poder evocador al sustituir barbaramente la casa de Antill6n y la mansi6n g6tica desde cuyos balcones predic6 San Vicente Ferrer por modernas constucciones de tipo anodino; persisten todavia la casa del Curato y la de los Monterde. En las casas an- - tedichas se aprecian buenas labores de forja y talla, realizadas durante el siglo XVIII. Rubielos Cay6 en manos cristranas en 1204, siendo juez de Teruel, Pedro de Armillas. Pedro IV en 1366 Ie concedio el titulo de villa. Las luchas intes­ tinas del siglo xv alcanzaron aqui sum a crudeza entre las familias de los Bonfil y Xiron. Su importancia creciente motiv6 que en 1460 Juan II le 136 "­ • RUBIELOS DE MORA. COMPARTIMIENTO DEL RETABLO concedieseprivilegio sobre su jurisdicci6n civil y criminal. El Obispo de Huesca, Sanchez de Cutanda, hijo de la villa, en los inicios de la Guerra de Ja Independencia form6 aqui una [unta defensiva. Mas tarde ante el general Cabrera demostr6 un heroismo digno de Sagunto. Estuvo com ple­ tamente amurallada y de sus muchos portales no quedan mas que los del Carmen y San Antonio. La villa fue coto de la nobleza por 10 que hay una buena serie de casas blasonadas con el caracter propio de la arquitec­ tura rradicional : Povadilla, Cresell, Villa segura, Igual, Sarnitier, Gasc6n y Galve. De la geografia urbana ning-un sector tan interesante como el barrio del Campanar, que se mantiene intacto sin que las trans.formaciones mo­ dernas hayan penetrado en el. La parroquial responde en su planta y portadas a una iglesia renacen tista,realizada de 1604 a 1620. Es curiosa la cubrici6n de la nave con cru­ ceria en diagonal y nervio transverso. La primera capiJla .de la Epistola tiene del siglo xv, con iconografia un gran retablo g6tico, de la segunda mirad de la vida de Cristo. La caoiUa de la Comuni6n se hizo en 1802 y aun hubo reformas en 1844. Perc nada sobrepasa en belleza a la torre con sus 137 tres cuerpos cuadrados y un remate octagonal. Aparte del Con vento de Carrnelitas Calzados, del siglo XVI! convertido en Iabrica, esta el de las Agustinas, al que el siglo XVII transforrno su traza medieval; subsiste la elegante portada de fines del XIV y un retablito del xv dedicado a la Santi­ sima Trinidad. Hasta hace poco guardo este convento uno de los retablos mas logrados de Juan Rexach, con el terna de la Adoracion de los Magos, fechable en la segunda mitad del siglo XV; lastimosamente emigre al Musco de Barcelona. " Linares de Mora La obra de la iglesia duro de 1785 a 1795. Parece como una deriva­ cion de la escuela "de Aldehuela, aunque no tan rica. Encierra joyas de caracter norabilisimo y unico como una cruz procesional de estilo gotico, en plata sobredorada y esmaltes con temas pasionales ; en San Mateo (Castellon) existe una parecida. Un bellisimo triptico flamenco de esmalte, que repre· senta Ia Crucifixion, la Piedad y el Ecce Homo, lleva la firma de Maret. Se cree que tan excepcionales cbras son regalo del Patriarca de Indias, don Pedro Jose Fonte, hijo del lugar. Queda una tabla bellisima con la Sa- _.l grada Familia y San Juanita, atribuida a Juan de Juanes. Las obras mo­ dernas del baldaquino y del retablo de la Visitacion fueron realizadas por los Navarro, de ZMagoZ:1.. Mosqueruela � Fue conquistada en 1181 por Alfonso II, alcanzando en 1366 el titulo de villa. Miguel de Zurita, hijo de la villa, fue medico de carnara de Carlos V, y su hijo Jeronimo es el famoso cronista de Aragon. En las obras de sus fortificaciones, que aiin se conservan, intervino en el siglo XIV el maestro Renyero ; ninguu portal tan pintoresco como el de San Roque, con la capilla del titular en la parte superior. De la iglesia del siglo XIV y XV no queda mas que una portada, decorada por un apostolado en el din-tel. La obra modern a data de 1722, aunque la terre se hizo en 1703. Modernamente los Navarro han hecho el altar mayor y el retablo de la Virgen del Rosario. De la antigua iglesia de Santa Engracia no queda mas que la portada, de un plateresco pobre, fechada en 1570, y del con­ vento de Santa Ana, un pare-don. La arquitectura civil se advierte en los sopor tales goticos de la plaza y en las casas antafionas; ninguna tan evo­ cadora como la que dicen fue palacio del rey don Jaime. Iglesuela del Cid Los restos encontrados remontan a la Edad del Bronce y por una se serie de lapidas, que ia ermita de la Virgen del Cid, se demuestra hay en la presencia en estas tierras de los celtiberos v los romanos. Proximo' es­ tuvo el castillo 0 fortaleza del Cid Y asi 10 declara repetidamente la to- 138 CANTAVIEJA. INTERIOR DE LA IGLESIA 139 C.'U';'A VIEJA. c."J.LE TIPICA pograHa de las cercanias : Mue1a del Cid, Peiia del Cid, Salto del Cid y Cuevas del Cid. La comarca fue conquistada por Alfonso II en 1170, donandola quince alios mas tarde a la Orden del Santo Redentor, a la que sucedi6 en 1307 la de San Juan de [erusalen. El Consistorio ocupa la que fue casa de esta orden, de la que destaca la torre del homenaje, llarnada despues del Exconjurador y de los Nublos. En esta epoca la Iglesuela esruvo completamente amurallada y con cuatro portales, de los qL1e unicarnente resta e! de San Pablo. Las calles y las casas blasonadas dan aire de ranciedad al pueblo; entre las mas ilustres se encuentran las de los Dauden, Matutano, Agramunt, Aliaga y Esteban. La iglesia actual se empezo en 1577, como explica eI plateresco pro- vinciano de su portada. En 1748 fue ampliada con eI crucero, Ia cupula t y los claustros. La modern a capilla de la Dolorosa reproduce la que man- do hacer en 1756 don Jose Aliaga. La ermita de la Virgen del Cid, dis- tante dos kilometres, guarda una imagen sedente, romanica ; la actual construcci6n es de 1546, mientras Que Ia carte del Santo Cristo data - de 1728. 140 1 CAJ,,,--rAVlEJA. PLAZA PORTICADA Cantavieja En 1170 fue conquistada por Alfonso ll, donandola en 1195 al maestro Gaston de la Orden del Santo Redentor, que forme una bailia, la cual cornprendia seis pueblos cercanos. Al decretar Jaime II en 1307 la extin­ cion de los Templarios, los comendadores Ramon Angles y Ramon Ga­ lliners se fortificaron en esta plaza tan estrategica y tardaron un afio en rendirse. Nuevamente durante las guerras civiles del siglo pasado los generales carlistas Cabrera y Marco de Bello hicieron de ella su cuarte! general. Las fortificaciones que la rodean son el mejor exponente de su importancia y agitado pasado. Su grandiosa iglesia parroquial tiene aires 1 catedralicios con girola y coro en la nave central. Aunque en la portada reza la fecha de 1664, la terminacion corresponde al siglo XVIII puesto que se acabo en 1745. EI maestro de las obras fue Antonio Nadal; al revisarla el arquitecto Domingo Garza dijo elogiosamente en su informe: «De su traza no he visto ninguna ni aun en Roma.» La capilla de la Comunion fue realizada en 1746 y esta adornada con dos tablitas renacentistas. EI altar mayor es obra de nuestros dias, tiene jugosa composicion barroca y' 141 buena talla, que ha realizado el escultor valenciano Antonio San Juan "' Villalba . . Laantigua iglesia de San Miguel, hoy Hospital, esta preccdida por un atria de areas apuntados. En su interior alberga un sepulcro de un caballero sanjuanista y restos de otro, fechables probablemente en el siglo xv. La tipica Plaza del Consistorio nos ofrece soportales en tres de sus lados; _:1 al centro se encuentra la fachada del Ayuntamiento, que conserva arte- II sonado sencillo en la Sala de Juntas, obra del siglo XVIII. Las casas anta- Donas de los Zurita y Osset, esta llamada del Bayle (residencia que fue de Cabrera) han sido desmanteladas barbaramente. Mirambel Perteneci6 a la bailia de Cantavieja y estuvo circuido de murallas can cinco portales. Su iglesia sufri6 mucho en la guerra civil del pasado siglo. Como ningun pueblo de esta comarca nos ofrece este una serie de casas de sa bar medieval; son las mas 'imporranres las de los Castellot y Aliaga; el portal de la calle de San Agustin nos presenta una interesante fachada can celosias. I' 141 VILLARQUEMADO. PORTADA Y VIRGEN DEL ROSARIO EN LA PARROQUIAL VIII VALLE DEL JILOCA Cella Los romanos exeavaron en la dura roca un aeueducto que traia el agua del rio Guadalaviar hasta este lugar, por 10 que, el Cantar de Mio Cid 10 llamo Selfa la del Canal (Ixieron de �Celfa -'Ia que dicen de Canal). Su importancia durante el siglo XI queda corroborada por el monurnento lite­ rario cidiano, donde aparece citada mas veces que Teruel: «en su mana tiene la Celfa la del Canal», «vinieron a la noche a Celfa a posar», etc. La iglesia aparece cirada teoricarnente en 1158 por el Papa Adriano IV, mas Ia ereccion practica debio de hacerla el maestre templario Arnaldo, por mandato del Obispo zaragozano Pedro Torroja. La actual Iabrica del xv Iue transforrnada durante los siglos XVII Y XIX. La torre data de 1609. EI altar mayor tuvo un retablo de imagineria que mando hacer en 1544 el arzobispo cesaraugustano don Hernando de Aragon, tan afecto a las Bellas Artes. En 1810 se hundio la cabecera de la iglesia y el retablo se fragmento. Ponz alcanzo a verlo y describe sus escenas de la Vida y Pasion de Cristo. EI ilustre viajero 10 atribuyo a [oli y en nuestros dias Gomez Moreno supuso la intervencion de Juan de Salas, el discipulo mas fogoso 143 y correcto de Joli Pero recientemente los archivos locales han resuelto la cuestion dando a conocer la intervencion del «magnifico» mazonero zara­ gozano Bernardo Perez en 1560; este imaginero, uno de los mas ilustres del Reino de Aragon, fue el predilecto, juntamente con Moreto, del gran mecenas que fue don Hernando de Aragon. Los restos de aquella asombrosa cornposicion renacentista pueden apreciarse en la capilla del Cristo y en la nueva instalacion del Museo Parroquial. Segun el Sr. Berges se aprecian la intervenci6n de dos manos. En el mismo Museo hay una casulla del siglo XVI. La capilla de frente a la puerta alberga una valiosa imagen de la Virgen del Rosario, fechable en el siglo XIV. I unto a la iglesia el castillo, cuyos cimientos aun se aprecian. estuvo Fue el mas importante :L:: los contoroos y en 1333 se repararon sus fosos y murallas. De la arquitectura civil 10 mas importante es el Ayuntamiento, portieado en su piso inferior, obra fechable en el siglo xvu. La construe­ cion mas irnportante la realize el ingeniero italiano Ferrari al levan tar el cerco del pozo artesiano conocido por la Fuente; se empezo en 1729 r coste 13.000 libras valencianas. Este pozo artesiano, enclavado entre el jurasico permeable y el triasico impermeable, es el mayor de Europa. Su zraadiosa taza tiene forma eliprica alcanzando 35 metros de eje mayor, 15 de menor y 130 de perimetro. Villarquemado Las .ruinas del Terreton estan fechadas en 12%. A juzgar por las re­ ferencias del P. Faci esta primitiva iglesia debio de ser una construccion rural y pobre, de tipo gotico-mudejar. La fabriea de la modema iglesia es barroca, muy acentuada por los estucos que decoran sus bovedas y paramentos. La obra duro de- 1694 a 1703, y probablemente su constructor fue el maestro Francisco Dobon y Jordan. Estilisticamente 10 mas notable es su portada con estipites exentos en piedra, notables por la temprana fe­ cha de su aparicion, La mejor talla es la de la Virgen del Rosario, de la segunda mitad del siglo XVI 10 mismo que unas tablas con San Martin, San Juan y San Bias, en el baptisterio. EI Cristo del Consuelo fue reali­ zado en los primeros afios del siglo XVIII por el tallista valenciano Marcos Anjos. 'Santa Eulalia del Campo EI unico pueblo que se II al otorgar el Fuero de reserve Alfonso Teruel, guarda importantes obras renacentistas. La fabrica del templo pa­ rroquial, de elegantes proporciones, fue diseiiada por Quinto Pierres Vedel a mediados del siglo XVI. Intimamente unido a la construcci6n de la igle­ sia hay un conjunto escultorico notable, cuyo artifice se desconoce. La be. lllsima cruz terminal, cuya fecha de 1566 nos sirve para datar el retablo de San Juan. Estas tallas nos recuerdan la escultura vigorosa de Ancheta, pero hemos de pensar aqui en un maestro desconocido, muy influido por J44 SAN.A EULALIA DEL CAMPO. VIRGEN DEL MOLINO Y RETABLO DE SAN JUAN, EN LA IGLESIA Berruguete, al que habra que atribuir otros retablos de los contornos, los cuales venian dandose como de Joli, muerto en la temprana fecha de 1538 En las cercanias del pueblo se encuentra la ermita de la Virgen del Molino, llamada antiguamente Nuestra Senora la Hermosa. El santuario con tres naves es del siglo XVIII, pero 10 unico in teres ante es la imagen de la Virgen, talla en piedra policromada lel siglo XIV; tiene la curva graciosa de las obras goticas y unos amplios plegados que Ie prestan ele­ gancia. Aunque deteriorada no ha perdido nada de la belleza de su porte. Alba [unto a la Virgen de Mora, hay un yacimiento que se remonta al Neolitico. Este lugar forma parte de la linea defensiva contra Castilla, por 10 que en 1357 se repara el castillo, construyendo aljibe y fosos, por orden de dona Leonor, esposa de Pedro IV, ya antes, bajo el reinado de [ai- 145 10 PUENTE ROMANO DE Luco DE JILOCA me II, en 1308, Martin Garces de Galvanes fue alcaide de este castillo, que todavia presenta una gran torre con matacanes voladizos y parte de la muralla circundante. A una orilla del pueblo se levanta una torre rena- - cenrista de la primitiva iglesia. Calamocha Destruccionesanriguas v modern as han borrado los hitos de la geo· giilla cidiana, por To que tenemos que recurrir al Poema para evocar e. castillo del-.Po 0 de Moncid. De las fortificaciones de Calamocha del si­ glo XIV no queda nada y sin embargo, persiste el puente romano de 1a via de Zaragoza Cazorla dentro del casco urbano. La grandiosa fabrica a de la corresponde al primer tercio del siglo xvrn y es un ejemplo i�lesia caracteristico de la pervi vencia de la cruceria g6tica para la cubrici6n. El retablo mayor de la antigua iglesia es eI de la Asuncion, obra en talla del siglo .xvrr. Posteriores 'a 1727 son el tabernaculo del altar mayor y la gran composici6n de la oortada, que forma serie con la de Calaceite, aunque no esta tan lograda. Casas al estilo tradicional son las de los Angulo, Saez de Tejada y Valero de Bernabe, en ladrillo, con la planta noble balconada y la galeria corrida bajo el alero ; la de los Valero de Bernabe riene escalera imperial con hermosos estipites en los soportes. 146 SAo" �[ARTi:-l DEL Rio. INTERIOR DE LA IGLESIA 147 1 I SAN MARTIN DEL RIo. PRENDIMIENTO, DEL RETABLO MAYOR DE LA IGLESIA Bello Aun persisten dentro del recinto de la antigua casa del general Marco los descarnados muros que nos recuerdan las luchas entre Arag6n y Cas­ tilla durante el siglo XIV. En 1300 Jaime II concedi6 cien sueldos para atender a la fortaleza y veinte afios mas tarde di6 mil para la construe­ ci6n de sus murallas. Su iglesia renacentista se estaba construyendo en 1574 y ·responde al conocido tipo de una nave con capillas hornacinas y cubri­ ci6n de cruceria estrellada. EI altar mayor esta forrnado por una serie de tablas procedentes de un retablo g6tico de la segunda rnitad del siglo xv. La monstruosa reconstrucci6n con ensarnblaje de eolumnas a 10 romano data de 1582, cuando se afiadio ·Ia majestuosa talla de la Virgen con el Nino. La primer a capilla del Evangelic tiene un retablo de pineel, bien elaborado, feehable a mediados del siglo XVI. Una de sus joyas es Ia oruz procesional de tipo renaeentista, en plata sobredorada, con las imagenes de. Cristo y la Virven bajo chambranas g6tieo-renacentistas. La torre, notable 148 1 1 SAN MARTiN DEL Rio. RETABLO DEL ROSARIO EN LA PARROQUIAL por altura y robu�tez romana, tiene los su cuerpos inferiores, adornados con bolas isabelinas, mientras que los superiores sabemos que fueron aca-' bados a fines del siglo XVI. Navarrete Tardia es la obra mudejar de la torre, mixta que representa muy pieza desarrollado y rico el cuerpo de secci6n cuadrada. El basamento es de piedra y sirve de apoyo a otro cuadrado de ladrillo. decorado con rec­ tangulos y un cuadrado por cada lado, cuyo dibujo de rehundidos forma una cruz griega de fuertes contrastes; el remate de esta secci6n cuadrada son dos ventanales de medio punto con medallones en las enjutas. EI 149 superior es octogonal y presenta una cornposicion nada feliz. Los cuerpo a�ornos triangular Como de esquinillas, �edall�nes, rdrnbos y huecos carecen de gracia, con senalando el caracter retrasado de la obra. ya sefialo Iniguez Almech, la geografia del mudejar aragones esta frontispicio 1\ ligada a la hidrografia y el colorido de estos carnpanarios cuadra muy bien el paisaje terciario miocenico del valle en que se asientan. I c?n Luco de Jiloca Su puente romano es el mejor conservado de la 'provincia. Se hall a en/ el luzar de Entrambasaguas, sobre el rio Pancrudo, afluenre de la orilla derecha del [iloca. Su ubicaci6n responde a la calzada roman a que sefiala el Itinerario de Antcnino, la cual iba desde Cordoba a Zaragoza. Tiene treinta y cinco metros de longitud; de sus tres arcadas, la central, que ella mayor, alcanza once metros de luz; entre el arco central y los laterales se abren dos amplios ventanales, que animan y aligeran la robustez y severidad de sus sillares. Mucho ha perdido de su elegancia primitiva al desaparecer el pretil y cubrir el rio pilares sus con sus con­ tinuados arrastres. Tuvo inscripcion que ha desaparecido. San Martin del Rio Su amplia iglesia parroguial es de una nave con capillas entre los contrafuertes y cabecera poligonal, segun modelo g6tico levantino del . siglo XVI. La cubrici6n es de cruceria estrellada y su alzada fue enrnasca­ rado a mediados del siglo XVIII con column as adosadas de capiteles com­ puestos. Al exterior la presenta galerla tipica bajo el alero. Su aragonesa _ torre mudejar tiene planta cbadrlida'" y los cuerpos superiores octa'gona1es; es similar a la de Paniza (Zaragoza). EI retablo del altar mayor esta dedicado ,a San Martin de Tours. Esta obra de principios del siglo XVII usa': elementos renacentistas con cierta Iibertad y segUn Abbad Rios esta inspirado err el de San Miguel de la retablillo del parroquia "de Daroca. Un poco mas de valor representa, el Rosario, fechable a fines del XVI. SU tema son los misterios del Rosario, dentro de una cornposicion pesada, que ordena los, relieves entre las co­ lumnas estriadas, Las tallas superan a las del otro y las realza una 'bri­ lIante policrornia. EI citado critico piensa que tal vez proceda del taller de Pedro Moreto por ciertas analogias con el retablo de la parroquia de Ibdes. La una talla barroca del Cristo y vestiduras notables. iglesia guarda 150 r I ALCANIZ. PINTURAS RUPESTRES DE VAL DEL CHARCO DEL AGUA AMARGA (SEGtIN ALMAGRO) IX EL BAJO ARAGON Aicaiiiz La mas interesante del Alcafiiz prehist6rico son las pinturas nupestres de Ia de Val del Charco del Agua Arnarga, que son sin duda, las (:u(fva mas importantes de todo el Bajo Arag6n y ocupan un friso de casi cuatro metros' de longitud. En este gran conjunto se observa un pequefio flechero con la cabeza adornada de plumas y bajo el otro cazador de mayor ta­ mafio ; en la parte inferior de estas figuras se aprecian cabras en diferentes actitudes. Destaca la figura de un gran cazador, que corre llevando flechas, realismo y movimientos es la del jabali per­ pero la escena cumbre por su acaba sezuido por un cazador, que nos evoca otras pinturas levantinas. No .aqui la descripci6n del enorme friso rocoso, pues se vislumbran unos .quince cazadores, algunas figuras ferneninas, la silueta de un toro, varios ciervos _ J (destaca uno de gran tamafio) y figuras human as concebidas esquematica- los documento estimable para el estudio especialistas \ mente. Segun es del arte levantino por sus, diver os estilos, tan peculiarrnente superpuestos. 151 ALCANIZ. EL CASTILLO DOMINANDO LA .POBLACION Algunas figuras estan trazadas torpemente, pero otras revelan tal vigor que nos asombran por su palpitante realismo. La etimologia arabe de Alcafiiz, «las iglesias», pareeen denunciar blacion mozarabe. Las fuerzas del Batallador rebasaron esta comarca en. 1117 po- I . ' y considerando el lugar estrategico erigieron un castillo en el Pui-Pinos, que, en 1124, fue otorgado a los herrnanos Fruela y Pelayo por los ser- vicios prestados y los que le haran en adelante, Una decada (1124-1134) perrnanecio el castillo en manos cristianas, ya que en el ultimo afio so- brevino Ia derrota de Fraga, oerdiendose gran parte de 10 conquistado. En 1157 Ramon Berenguer IV recobro Alcafiiz definitivamente, concediendole en este mismo afio la carta puebla, por la que retenia para 51 el castillo, y donaba el terrnino a los moradores ; el gobiernci quedo en manos de unos sefiores que tenian la sede en el castillo. Alfonso II (1179) dio el castillo y ,el terrnino a los Calatravos que establecieron aqui la de la enco- rnienda aragonICIDA HOC OLAVSTRVM FECIT AVEMARIA GRA. TIA PLENA DOMINVS TECVM; con ella tenemos dos datos intere­ santes sobre el claustro ojival, su autor y una fecha aproximada de su construcci6n. Tarnbien se aprecian restos p'ict6ricos, emparentados con las series de la Torre del Homenaje. en el Tomando la escalera de la Torre del Homenaje se hall a primer los descanso un ventanal exornado por cruces de Calatrava y el ciervo de dimen­ Cervell6n. EI primer piso de la Torre es g6tico, con las mismas siones que el atrio sobre el cual descansa; la sala tiene dos arcos apun­ su altura, quedando tados, que -arrancan del propio muro, a un tercio de as! dividida la sala entre secciones. Su techo es plano, con plafones deco- 155 '. ALCANIZ. CASTILLO: PINTURAS MURALES 1 rados por circulos divididos en sectores de diverso t color; los extremos de las vigas f el friso de los arcos ostentan la cruz de Calatrava. Muros y arcos estan recubiertos de pinturas al fresco, de dificil 'inter­ pretaci6n, todavia no" aclarada. Sobre la puerta de ingreso hay una rueda col? un personaje regie, sedente en el circulo concentrico. Otro rey apa­ rece en tres posiciones que aclaran las inscripciones latinas: REGNABO, REGNO, REGNAVIT, como el futuro, presente y pasado de todo cicio hist6rico y humano. No es propiamente una Rueda de la Fortuna, ya que las figuras laterales del gallo y de la hiena, representaciones simb6- licas del dia y de la neche, nos hacen dar un senti do ,filos6fico a este cicio en el que alternan la Iuz y la oscuridad. No es completarnente el tema, ya que tenemos una escena analoga en eI libro Hortus Deliciarum, que mand6 componer en el siglo XII la abadesa Herrad de Lamberg. En un Hance hay un trovador sobre un a·rbol, rnientras que en eI otro parece que un zorro se enfrenta con el galle, escena que insinua cierta influencia provenzal, ya que estos animales tienen. honda significa ci6n en el poem a Renart Ie Nouvel, obra de Gelt�e, fechada a fines del siglo XIII. En el intrad6s del segundo arco hay una serie de figuras em­ parentadas con los gremios. de la epoca, 'igual que en el famoso artesonado de la Catedral turolense. Se aprecian las ;t siguientes cornposiciones : un personaje toga do que debe de ser un letrado ; un rey ecuestre con ave 156 f I ALCANIZ. CASTILLO: PINTURAS MURALES 157 I 1': ALCANIZ. CASTILLO: PINTURAS MURALES de cetreria en la .mano ; un segador; un recolector de grano en la era, un vinatero, un hortelano, un dulero 0 guardador de caballos, un mata­ rife y unos carpinteros" con su banco. La serie caballeresca es mas extensa pero de interpretacion no precisa. Encima de ella hay representacion de dos castillos, bafiados por el mar, uno de ellos ostenta los bla­ cuyas ondas estan c1aramente representadas; sones de Castilla y de Leon; confusarnente se distingue un carnparnento y un ejercito, cuyos soldados muestran la cruz de Calatrava. Debajo de esta composicion hay otra borrosa en la que vemos otro ejercito con dife­ rentes blasones. En el muro lateral izquierdo, antes del primer arco, se apreciarr tres damas despidiendo a un jinete, gue parte veloz. El primer arco nos presenta en una enjuta al ejercito catalano-aragones, con los bla- f sones de Luna, Aragon y Barcelona; sobre la clave un personaje regio parece abrazar a un guerrero, y., en la otra enjuta se .vislumbra un ejer- cito musulrnan. La cara posterior de este mismo arco tiene en una enjuta· eI mar y un delffn; sobre la clave un ejercito desembarcado march a hacia un castillo, guiado por un peon abanderado; en la otra enjuta se destaca un monumental castillo, en cuyas torres se enarbolan los blasones de los 158 ,. f ALCANIZ. CASTILLO: TORRE E INTERIOR DE LA IGLESA Alagon, Cornell, Luna y Aragon. EI paisaje de palmeras nos lleva a rela­ cionar esto con la vertiente levantina de la Reconquista. La cara anterior del segundo arco nos muestra un con las armas de los Luna ejercito en marcha y los Cornell que se dirige a un campamento, f sito en la otra en juta: De las diversas hipotesis lanzadas, parece 10 mas probable que esta cronica pictorica se refiera a la vida de los calatravos alcaiiizanos en sus empresas levaritinas, identificandose los castillos con las fortificaciones valencianas, Se las ha fechado a fines del . siglo XIV. Guar­ dan una estructura semejante a la sala capitular de Sigena; evidentemente son las postreras muestras de model os romanicos, pero su linealismo y nueva estetica de los repertorios caballerescos, historiados y trovadorescos entra ya de lleno dentro de la segunda fase del gotico lineal de inspira­ cion francesa. Una escalera de caracol comunica con el piso superior, que presenta unicamenre ventanal ajimezado como el primero, cobijado exteriormente por un gran arco apuntado, con feston de arquillos en su perfil y de bolas en el trasdos. La coronacion de la torre pertenece al irnpulso die· ciochesco que tuvo el castillo. EI atrio que da paso a la iglesia espropiamente el piso inferior de la torre, estando cubierto con sencilla boveda de crucer ia. La portada de 159 ALCANIZ. LONJA Y AYUNTAMIENTO ingreso a este vestibule es g6tica, de arco de medio punto con tres ba­ quetones concentricos, y esta rematada por tres ventanas a manera de mirillas, puramente decorativas. La portada de la iglesia es rornanica, de estructura semejante a la del claustro, aunque mas ant-igua probablemente; ' presenta duplice arquivolta con columnas en los codillos, de sencillos capiteles prisrnaticos con aristas redondeadas ; tanto el trasd6s como la imposta tiene decoraci6n de hileras de tacos, y los baquetones de las arquivoltas son sencillos. Tambien esta decorada esta pieza con pinturas al fresco, diferenciandose de 'las anteriores por su matiz religioso ; se apre- cian una Anunciacion y la HUlda a Egipto. I . Estructuralmente la iglesia es romanica, de una sola nave, sin crucero y cubrici6n por medio de b6veda de cafi6n apuntado y reforzado por arcos fajones, que arrancan, en el lado de la Epistola, de column as adosa- I das con capiteles historiados, pero en el lado del Evangelic no hay colurn- nas apoyandose los arcos en canecillos, aSI queda dividida la nave en cinco tramos. En la parte inferior del muro de la Epistola hay nichos y puertas cegadas, con dos van os de duplice arcada y derrarne interno, que en su trasd6s tienen adornos de franjas en zig-zag, los cuales comuni­ caron cor. la galerfa alta del claustro. En el lado del Evangelic, a la cabecera se halla maltrecho el sepulcro , plateresco del ilustre comendador alcafiizano don Juan de Lanuza, muerto Inn · [ I I I ALCANIZ. EL AYUNTAMIENTO DESDE LA LONJA 161 II en 1533. EI contrato firmado por el escultor Damian de Forment, en 1537, estipula que ha de ser de alabastro, recibiendo por su . sueldos jaqueses. Nos trabajo veinte mil cuatro pares de columnas presenta abalaustradas, dos cada lado dos cuerpos a en sus .. EI grutesco de vasos, bichas, trofeos y bucnineos esta conseguido con perfeccion italiana. En las enjutas del arco de la hornacina centra! destacan dos angelotes en poderoso altorrelieve; la decoracion del friso es a base de mascarones y cuernos de abundancia. EI remate ostenta un medallon con nimbo de cabezas de serafines. Restos venerables de esta joya renacentista son dos estatuitas de los Hancos, que representan a la Fortaleza y a la Templanza, las cuales se conservan en el Ayuntamiento; por ellas vemos que, el escultor levantino, ahogado por los retablos, deja correr en este alabastro traldo de Italia el clasicismo re­ nacentista del que se sentia tan orguUoso pues no en vano se compare con Fidias y Praxiteles en el epitafio de un discipulo : Fidiae Praxitelesque ernulus. Lastirna que la incuria y la barbarie hayan destruido una obra del escultor espafiol que mas profundamente intuyo el !Jaganismo renacen tista. La sacristia comunica con la Torre de Lanuza, llamada asi porque este al reconstruirla mand6 grabar su blason. Del siglo XIV es la Torre de don Juan Fernandez de Heredia, con la irnpronta de sus arrnas. A las construcciones .romanicas de este Castillo se les ha asignado la fecha del siglo' XII modernamente, frente a la datacion de un siglo posterior que le dio Larnperez. No hay indieios documentales para precisar la epoca. El centro vital de Alcafiiz 10 forma la Plaza de Espana, donde, como fruto de la actividad civil y mercantil de los siglos xv y XVI, surgio el edificio de la Lonja que da aire de quattrocento italiano a esta enorrne plaza. Su fachada tiene dos cuerpos: el inferior con tres grandes arcadas apuntadas, adornadas por feston de arquillos trilobulados, triple arquivolta y trasdos de cardinas; la arcada de la. esquina quedo sin decorar. La obra es una muestra del gotico final del siglo xv. En el cuerpo noble carga una galeria aragonesa que hace juego can Ia del Ayuntilmiento, aunque es pos­ 'terior y menos bella; el alero esta decorado por bovedillas de lunetos. En la esquim hay un bajorrelieve de la Trinidad, obra dieciochesca. La logia italianizante forma escuadr.i con la Casa Cousistorial, simbolo de la honda vida municipal de Aragon. Su fachada clasicista nos muestra tres cuerpos: el inferior con la portada de arco de rnedio pun to, flanquea­ da por columnas estriadas; a los extremos hay dos ventanas adinteladas. EI cuerpo noble tiene en los extremos dos ventanales adintelados, cnrnar­ eados por columnas que sostienen frontispicio triangular jonicas estriadas, con vasos en las aero teras ; el 10 ocupa el blason municipal. La ti­ centro pica galerfa aragonesa con antepecho balaustrado y las columnas doricas apoyan arcos de arquivolta denticulada, en el tercer piso. Un alero muy saliente, a estilo de la tierra, con doble fila de canecillos de madera taJlada, que alternan con pendientes. Menos interesante es la fachada lateral del Ayuntamiento donde el ladrillo ha sustituido a la piedra y el hondo mu­ dejarismo ha rota la monotonia con unas fajas de esquinillas. EI rerna­ te 10 forma la invariable arqueria aragonesa y el saliente alero. 162 · ALCAi'iIz. FACHADA DE LA COLEGIATA 163 ALCANIZ. PORTADA LATERAL Y TORRE ANTIGUA DE LA COLEGIATA La Colegiata. Con anterioridad al actual edificio, existio otro gatico, que se ha querido atribuir a la munificencia de Jaime I el Conquistador, aun­ que sin dada debio de ser anterior. De como fue aquella brica no queda mas que la terre prirnitiva f:i­ mayor y una amplia referencia literaria del erudito local Zapater. Aproximadamente fue un rectangulo, con tres naves y girola; las portadas parecen haber sido tres: una, rornanica ; otra, gotica, y finalmente, existio otra mudejar. EI coro en un principio 10 tuvo en alto y . luego paso al centro de la nave estando cerrado por reja , gatica. Adosada a la parte occidental del crucero y desorientada del plano actual se halla la vieja torre, de forma prismarica, reforzada con grandes que apoyo su techumbre de madera y un patio de armas. La iglesia de Santa Marla la Mayor es obra de mediados del siglo xv, con una sola nave, abside poligonal, capillas laterales y tribunas interiores La guerra civil deja maltrecho para las necesidades del castillo contiguo. el retablo de pincel del siglo XVI que ejecutara Jeronimo Cosida. Pero 10 interesante es su exterior, con sus solidos contrafuertes que acennian sus vigorosas lineas en el abside. Su fachada es la mas Iograda del gotico tu­ rolense y un ejemplar excepcional en Aragon. Entre los contrafuertes se abre su profundo abocinamiento, 'con jambas y arquivoltas finamente ba­ quetonadas, levantandose sobre zocalo decor ado con cuadrilobulos ; a los extremos, en los costados de los contrafuertes hay decoracion escultorica sobre fondo de arquerias ciegas. Se remata la composicion con un ga­ blete muy abierto y una cornisa de arquillos trilobulados. No menos sin­ gular es el grandioso roseton que corona la portada. Los modelos y pre· cedentes de esta obra se encuentran en Catalufia. EI monumento mas celebrado de la villa es el Consistorio, sin duda el de mas sabor de toda la serie renacentista de Aragon, por su ritrno y hori­ zontalidad, Como pieza selecta fue reproducido en la Exposicion Inter­ nacional de Barcelona en 1929. Se levanta sobre recios soportales, con arcos de medio punto, sobre los cuales hay una cornisa que -da principio al piso noble con huecos adintelados entre pilastras estriadas que apoyan 180 V ALDERROBLES. SALON DEL CASTILLO' 181 VALDERROBLES. ESCULTURAS EN LA FACHADA DE LA IGLESIA un. frontispicio triangular de aue clasico. Se resalta el piso noble con bal­ conaje corrido, de hierro, exornado de jabalcones. La sensaci6n de hori· zontalidad vuelve a acentuarla -Ia cornisa superior, con Ia arqueria corrida, tan rica en contrastes y movimiento. Remata al tipico con junto el riqui­ simo alero, netarnente aragones. Se puede fechar en el tercer cuarto del siglo XVI.· Cretas En el barranca deCalapata existieron dos de las pinturas mas bellas Las conocemos por del rupestre levantino, segiin el Dr. Almagro. arte los. calcos que hizo Cabre y por ciertos fragrnentos conservados en el Museo Arqueol6gico de Barcelona. Estas figuras de cervidos estan pin­ tadas a todo color, aislados y sin figuras humanas; nos asombran por su ligereza .• ada cormin entre las aportaciones pict6ricas del aurifiaciense hispano-frances. EI barranco de los Gascones se caracteriza por las figu­ raciones humanas de arqueros flexionando sus piernas, en anirnada escena VALDERROBLES. FACHADA DE l.A IGLESIA 183 VALDERROBLES. EL AYUNTAMIENTO 184 CRETAS. PrNTURAS RUPESTRES DEL BARRANCO ns CALAPAT.� (SEGUN CABRE) CRETAS. PORTAL DE LA ANTIGUA MURALLA Y FACHADA DE LA IGLESIA 185 CALACEITE. PLAZ'A han recogido restos del Neolitico de caza. Las prospecciones arqueologicas y de la Edad del Hierro. La fachada plateresca de su iglesia es la mas descomunal de toda la tectonico acusa region aragonesa; su cornposicion falta de graci:a y sentido estuvo am ai­ provincianismo. Fue realizada par Xado en 1566. Su ingreso nelado. Calaceite Desde 1931 ias «Ruinas de San Antonio» son Monumento Nacional. constituido El poblado rnide um extension de 100 por 50 metros; esta diferentes niveles, defendidas por los naturales - por dos plataforrnas, a estar rodeado terraplenes. La parte alta fue el nucleo primitive y debio de una muralla. En un periodo posterior se amplio el poblado edificando por en la plataforma inferior y quedando ambas partes unidas par una rarnpa tarnbien tuvo su murall a defensiva. Las casas y Escalera. Esta parte baja tienen planta irregular con varios se construyeron de piedra careada y los desniveles del terre no estan aprovechados para la cons. departamentos; truccion de habitaciones inferiores, que debieron de servir para la provi­ sion de alimentos. La ceramica encontrada esta hecha a torno y decorada ricarnente, apa­ reciendo relacionada con la de Azaila, Valencia y Catalufia ; muy raros 186 CALACEITE. FACHADA DE LA IGLESIA 187 CALACEITE. ARCOS ·DE LA PLAZA son los motivos, animales 0 hurnanos. Los hierros pertenecen al periodo de La Tene II, que sirven para· fechar el poblado en los siglos IV y III. antes de Cristo. En las estelas los motivos predominantes son las repre­ sentaciones ecuestres y la serie de lanzas que recuerdan el texto de Aris­ toteles sobre la costumbre iberica de colocar en la rumba del guerrero muerto tantas lanzas como enemigos· hubiese vencido. Pieza excepcional es la de un lampadario, muy original, antes emigrado al Louvre y hoy reintegrado al Museo Arqueo16gico Nacional. Tambien en Calaceite se ha encontrado una fibula, la unica pieza visigoda conocida hasta el mo­ mento en la provincia, y que guard a el Museo de Barcelona. La portada .barroca de la parroquia nos presenta sus dos cuerpos per· fectamente enlazados y expresando con singular gracia la plastica barroca tanto por la profundidad como par la riqueza decorativa. Columnas salo­ monicas exehtas y estipites cuadrangulares, separados por hornacina, en­ cuadran el arco de ingreso. Decoracion de gruesa hojarasca barroca cubre los flancos, friso, dovelas y enjutas. La cornisa se escalona en el centro para cobijar el Heron heraldico y unir en sesgo muy dinamico los dos cuerpos. En la parte superior hay cornbinacion parecida. Kubler ha fechado la obra hacia 1720. Aunque posterior, aparece emparentada con la portada de la iglesia de Vinaroz, donde la columna salornonica la vemos despla­ zada por el estipite cuadrangular, segiln la evolucion del estilo hacia formas cada vez mas dinamicas. 188 CALACEITE. CAP ILL ITA DE LA VIRGEN DEL PILAR Y PORTADA SENORiAL Mazaleon La villa que en 1175 concedio el capitulo de la feudo al iglesia zaragozana en canonigo Roberto Fornin tiene una rica prehistoria per 10 que en 1931 sus despoblados merecieron la calificacion de Monurnento Nacio­ nal. Las Escondinas Altas y Bajas tienen habitaciones de formando varias filas superpuestas sin calle de planta rectan­ gular, separacion ; las pa. redes exteriores, de aspecto ciclopeo, presentan piedras sin trabajar uni­ das con oarro. EI despoblado de San Cristobal esta proximo a [a errnica del titular; fue mayor que las Escondinas y segun Bosch Gimpera es mas avanzado y de planta mas complicada que las de los anteriores. La cerarnica hallada es de tipo hallstatico con sencillas decoraciones y, rara vez, oolicromada. EI cuarro despoblado del Piuro del Barranco Fondo nos ha brindado ceramica iberica pintada, elaborada a torno. ' 789 • AZAILA. RUINAS DEL POBLADO DEL CABEZO DE ALCALA Vinaceite Las estaciones prehistoricas del Bajo Arag6n tienen gran interes porque antes de nos brindan la evoluci6n cultural paso a paso hasta el siglo III la culturaiberica, que se apoya sobre un substrato indigena arcaizante, formado por las culturas nco-eneoliticas 0 de las cuevas almerienses y de la hallstatica, con influencia del epoca nucleo posthallstatico del centro Bosch Girnpera. Una de .estas estaciones es el de la peninsula, segun «Despoblado de la Bovina», que mereci6 la calificaci6n de Monumento Nacional en la disoosicion global de 3 de junio de 1931. Juntamente con foraneas de los materiales de la Edad del Hierro, aoarecieron rnuestras de esta cuLtura mediterranea, cerarnica que dernuestran el influjo g:riega, Azaila de Mo­ De todos los despoblados turolenses que alcanzan la categorfa numento Nacional, ninguno tan interesante las ruinas del Cabezo de como la Alcala. Se reconoce una primera ocupacion celtica, a la que suced'i6 III. A princinios del I antes de Cristo, construida ciudad de fines del siglo arrasada por otro- sobre las ruinas incendiadas de la vez prirnera y a su 190 AZAILA. RUINAS DEL POBLADO DEL CABEZO DE ALCALA incendio y sustituida por una nueva ciudad iberica, romanizada, que pe­ receria en las guerras sertorianas, entre los· aiios 78 a 74 antes de Cristo, no siendo reconstruida posteriorrnente. La acropolis estaba fortificada por un gran foso de hasta seis metros de profundidad, con un puente leva­ dizo, cuyos machones aparecen en el lugar del ingreso principal a la ciudad, y finalmente, por un anillo superior de muralias de buen aparejo que mide 200 por 100 metros. EI camino del puente levadizo asciende mostrando a su derecha un gran aljibe; luego las ruinas de un templo, a la izquierda, y por fin los restos de un temple romano en la misma bifurcacion de esta calie principal. La pavimentacion esta hecha con lajas de piedra caliza y aceras, generalmente; la dis posicion de elias obedece a la nivelacion, determinando su natural desague. Las viviendas son de planta rectangular, con cirnientos de marnposteria hasta la altura de un metro; el resto debio de ser de tapial y la techumbre de ramajes. Hacia la parte del rio hubo unas termas. Las excavaciones han proporcionado mucho material que ha pasado al Museo de Zaragoza y al Arqueologico Nacional, donde ocupa el sector tercero de la sala segunda. Destacan dos bustos romanos, uno de Augusto y otto de Livia 0 Escribonia, un anaclyterium, u.n toro y un caballo. Pero el gran legado de Azaila ha sido la ceramics, resultando segun 191 ALBALATE DEL ARZOBISPO. VISTA GENERAL Garda Bellido, el mas aglutinante por ahora de los gran<:les tallcres ibe­ ricos y el mejor representante a su vez de todos los alfares del Nordeste hasta el Rodano. Pese al selle que la caracteriza, presenta influjos de los alfares pr6ximos, y hasta se hall a emparentada con la del Sur de Italia, influencia explicable por los numerosos militares que se establecieron en Espana durante el siglo I »ntes de Cristo. Albalate del Arzobispo Los restos del castillo actual. no corresponden al que tuvo a mediados del siglo La actual fabrica se debe al arzobispo Eximeno de Luna, XII. que 10 mand6 construir en la primera mitad del siglo XIV. Pese a Ias des­ trucciones que se han ido surnando en todo tiernpo, aun impresiona el con junto poligonal almenado, rodeando un edificio con rasgados venta­ nales de tina traceria g6tica. Lo mas irnportante es la capilla, que tuvo : dos puertas; su planta es de forma trapecial, con una longitud de 18 me­ tros y un ancho de siete, encontrandose dividida en seis tramos cubiertos a Io g6tico mudejar. Los muros laterales presentan siete ventanales ajime­ zados y con decoraci6n de heraldica en sus jambas. En el muro lateral izquierdo hay un hueco que conduce a la escalera, dispuesta en el espesor del muro, la que lleva al piilpito, cuyo antepecho resalta sabre' el para­ menro de la capilla. Adjunta a esta, en el angulo izquierdo de la cabecera 192 ALBALATE DEL ARZOBISPO. FACHADA DEL CASTILLO hay una torrecilla poligonal, con escalera de caracol y bella portada en su ingreso; segun los datos de Bardaviu, esta capilla debi6 de realizarse hacia 1310. La fue construida a fines del XVI, como declara abier­ iglesia parroquial la su sobrio clasicismo, rernatado por atico con tres tamente portada con hornacinas y frontispicio triangular. Baja el alero corre la oonocida arque­ ria ciega de ladrillo. La terre debe de ser de la anterior iglesia y pertenece a las torres mixtas del mudejar aragones por tener base cuadrada con adorno de esquinillas y modillones. Los cuerpos octogonales tienen debiles contrafuertes, y salvo la parte inferior que es ciega, los restantes huecos de medio punta, estan abiertos. Al adosarle la iglesia, la torre ha perdido gran parte de su beIleza. Alac6n Las pinturas rupestres de Cerro Felio y el Mortero comprenden varios abrigos, cuya prolija descripci6n omitimos. El hombre es la figura prin­ cipal, el protagonista de las variadas escenas, compuestas con sentido 193 13 ALBALATE DEL ARZOBISPO: RETABLO EN LA IGLESIA. ALAeON: PINTURAS RUPES1.:RES DEL ABRIGO DE LOS TREPADORES, EN EL MORTERO (SEGlJN AL).{AGRO) dinamico. Sobre las composiciones de caza, estilizadas y abreviadas, con dibujo sintetico, tenemos dos hombres trepando a los arboles en posible recoleccion de frutos. Muniesa iglesia de una .nave con capillas no tiene mas interes que su gallarda La torre mudejar ; su planta y cuerpo son octogonales. Su base tiene arriba frisos de esquinillas y rombos; sobre este cuerpo se levantan los tres res­ tantes con sus estribos prismaticos rectangulares. Los vanos con arcos de medio punto estan ciegos en eI segundo cuerpo mientras que en el tercero albergan las campanas; frisos -de rombos y oculos altern an con estos hue­ cos de medio pun to. Acaba en un chapitel afiadido en el siglo XVIII. Esta monumental y esbelta torre, la unica completamente 'octogonal que hay en la provincia, presenta evidentes semejanzas con la de la Colegiata de Santa Marfa de Calatayud en su comnosicion general, pero esta ultima la supera en los temas decorativos, resultando la de Muniesa un tanto mo· 194 MUNIESA: LIE. 'ZO DE BAYEU. MONT ALBAN: VISTA GENERAL 195 notona por el disefio a base de rombos. A medida que se asciende, su indicandose perimetro se reduce con sabia perspectiva arquitectonica, esas degradaciones por medio de cornisas. Montalban A mediados del fue 'conquistado por Ramon Berenguer IV, siglo XII siendo repoblado en mas tarde debio de ser concedido a la Orden 1208; de Santiago, que tanto ayudo a los reyes· en la tarea reconquistadora. En 1210, Pedro II ordeno al maestre don Fernando Gonzalez Marovin la eabeza ero­ que levantase la iglesia y esta temprana fecha la situa en nologicadel Galiay Saraiiana ha pensado, sin duda mudejarismo aragones, demasiado temprana, por 10 que entonces con acierto, que tal datacion es se debio de Ievantar iglesia oj ivaI, cuyos restos apenas se distinguen. una EI grandioso templo gotieo tiene una arnplisima nave de 50 metros de hor­ longitud, 21 de anehura y 19 de altura, cabeeera poligonal y capiteles naeinas entre los contrafuertes. Tanto en esta como en San Pedro de Teruel, el goticismo se alio con .el mudejarismo para la decoracion. AI estilo gotico del pertenece la estructura, con la portada y siglo XIV nos muestra su parte superior rasgada Ja torre ; este campanario octogono cuerpo prismatico, siendo semejante a por ventanales y coronada por un los model os eatalanes de la misma epoca ; la piramide terminal que Ie sello aragonesnos reeuerda �sus similares de Alfajarln y -de la imprime invadido los con­ parroquia zar