, GUIA ARTISTICA DE VALLADOLID i ; GULAS ARTISTICAS DE ESPANA Dlrtgidas t-or JOSE GUDIOL RICART fl I�xt('l de esta GUIA ARTISTICA DE VALLADOLlD es original de GRATINIANO NIETO GALLO Cat�dra.tico de Arqlfto[os[a La r�'Cisioll y p:usta at dt a de la Hgunda edicion ba sido h!cba por el (Jllt.)r COli, fa colcboracion ae FEDERICO WATTENBERG , ClJIASA�TISTICAS Db bSPAr y se habilitaron nuevas Salas que completar Ia vision que en el Museo se adquiere de la escultura espanola. El caracter e irnportancia del edificio en que esta instalado se sefiala en el mimero 6 yaquI solo queda poner de relieve el partido que para 155 MUSEO ARQUEOLOGICO. VIRGEN DEL OBISPO ROJAS; NACIMIENTO (SIGLO XVI) cualquier uso se puede sacar a un edificio antiguo cuando es noble y cuando en su restauraciou intervienen personas de gusto depurado, EI Colegio de San Gregorio ya de por S1 es un Museo y como tal citaremos aqui sus mas importantes detalles al tiempo que van desfilando sus Salas, Despues de haber adrnirado la fachada y su Patio de Estudios, puede entrarse en el zaguan cuyas paredes estan decoradas con cuadros de los pintores vallisoletanos mas representativos de los siglos XVI y XVII. Felipe GiJ. de Mena (1600-1674) pinto el que representa le Refeccion de San Fran- cisco de AS1s y Santo Domingo de Guzman, que esta encima de la puerta de entrada; Bartolome de Cardenas (1547-1626) pinto el Milagro de Santo Domingo de Guzman en su disputa con los Albigenses; Diego Valentin Diaz (1586-1660) hizo el del Jubileo de la Porciuncula que hay en el muro opuesto. EImuro de enfrente esta adornado con un relieve de la de Pedro de la Cuadra, y las hojas de la Asuncion, puerta que pone en comunicacion el zaguan con el Patio Mayor tienen tableros del I _ aprovechados siglo xv, decorados con filacterias, angeles y escudos tallados. 156 MUSEO ARQUEOL6GICO. MILAGRO DE S'ANTA LEOCADIA. FLAGELACI6N, DE JUAN CORREA DE VIVAR Para orientarnos en la denominacion de las Salas seguiremcs el plano de actuales instalaciones y la numeraci6n de las mismas. sus A la derecha del vestibule se abre la puerta que se comunica con la Sala I del Museo y en las dos contiguas se exponen los fragrnentos reco­ gidos del retablo que Alonso Berruguete esculpi6 para el Con vento de San Benito. En el centro del testero de la Sala hay un lienzo de Mariano de Cossio que representa 10 que debio ser el retablo segun la restauraci6n estudiada r , por Candeira al hacer la instalaci6n de esta Sala. El puede servir de guia para ir situando cada uno de los conjuntos arquitect6nicos que en elias se exponen. De su conternplacion podernos sacar deducciones sobre la composici6n de la arquitectura de este retablo, ordenado a 10 clasico pero con un gran sentido de originalidad. Debe tenerse en cuenta la funcion y la colocaci6n de cada una de las esculturas y relieves en el con junto, el 1 cual sin duda Berruguete proyecto y llevo a cabo en sus partes mas desta­ cadas, sin que deje de advertirse la colaboraci6n de algunos ayudantes entre los que la critica artistica considera a Cornielles de Holanda y Juan de Cambray. Con todo, es una obra maestra de Ia que se sentia orgulloso y en ella dejo Berruguete una muestra genial de sus dotes. Los seis fragmentos que se exhiben en la Sola I estan poblados de relieves, profetas, apostoles 0 figuras biblicas y pinturas hechas tarnbieu por Berruguete. En los relieves que se ven en el cuerpo si tuado a la derecha de la puerta de entrada, se relata la curacion de un leproso por San Benito y Ia Circuncision del Senor, y figuran las tallas de San Pedro en la horna­ cina baja y San Bartolome en la alta; en el que hay al otro lado, el milagro de San Benito por el que San Mauro salva de las aguas a San Placido, y una deliciosa escultura, en la hornacina, supuesto Achim, uno de los antecesores de la Virgen. En el cuerpo instalado entre las dos ventanas se ve una San Mateo en grisalla sobre fondo de oro, en Ia pintura de que las notas manieristas la Uenan de expresividad y gusto, como ocurre con el resto de las que figuran en la Sala. Las dos esculturas, en esplendidas sus detalles y en su ritmo, se han identificado como correspondientes a los profetas Danie-l y Abacuc. Los cuerpos del muro de enfrente presentan, el primero de ellos un relieve con la Misa de San Gregorio y sobre el una tabla pintada con la Huida a Egipto. Las figuras de Santos que hay en los nichos de este cuerpo son altamente expresivas, acusando, como las restantes, los pafios «hurnedos» de Berruguete, que dejan adivinar las lineas del tipicos cuerno, con 10 que el escultor de Paredes rendia tributo a la forma clasica aprendida en Italia; representan, en el cuerpo inferior, a Jonas y Santiago, y en el superior San Lucas y Santo Tomas; en el otro cuerpo del retablo se representa en el relieve la imposicion de la casulla a San Ilde£onso por la Virgen, y pintado sobre tabla, en 10 alto, el Nacimiento de Cristo, con las figuras de Moises y Simon Zelote en las hornacinas bajas y San Andres y San Pedro en las altas. El cuerpo que se centra entre las dos puertas de cornunicacion con la Sala ° siguiente, muestra una hermosa tabla, pintada en grisalla, con la representacion de San Marcos, habiendo sido reconocidas las esculturas ., laterales como representaciones de Josue y Judas Tadeo. Sala II. Se exponen en ella las figuras mas importantes de la calle central del retablo junto a algun relieve y otros grupos ornamentales del misrno. El Calvario, de augusta grandeza, esta pensado en sus proporciones para fig-urar como remate de lao gran obraya unos doce metros de altura, evidenciando no obstante un expresivo y cuidado trato el rostro de Oristo. Debajo del Calvario estaba el nicho que cobijaba [a Asuncion de la Virgen rodeada por alegre coro de angeles, que hace pensar no solamente 'en los modelos italicos predilectos de Alonso, sino en la Ascension que el Greco pintara en Toledo casi por el mismo tiempo. A los lados se ven de mujeres, representando Sibilas vestidas con unas tunicas parejas finas; coronaban las calles laterales y junto a ellas estan los soldados que iban a los lados del Calvario sobre la cornisa del Ironton, depurados modelos 'del apr en­ dizaje de Berruguete sobre los cartones de la batalla de Cascina, pintados por Miguel Angel. En pedestales que hay a los lados estan dos figuras de Profetas, inquietos y afanosos, con cabellera encrespada y actitudes extrafias, imagenes a las que les duelen las barbas, como agudamente se ha dicho de ellas, de cuyos cuerpos la carne ha escapade porque el espiritu que 158 - ., 1 MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. T ALLAS DE A. BERRUGUETE MUSEO NAClONAL DE ESCULTURA. SAN BENlTO, DE A. BERRUGUETE 160 MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. SAN CRIST6BAL y S'A' SEBASTIAN, DE A. BERRUGUETE animaba al genial escultor transfiguraba sus creaciones en misticos anhelos. Se les identifica con los profetas J saias y Zacarias. En el relieve que hay en el angulo de la Sal a se representa la escena del milagro de San Benito haciendo brotar el agua de unas rocas en el monte Subiaco, valorando la perspecriva en la gradaci6n de pIanos, com­ poniendo la obra, como buena parte de sus relieves, con la figura de San Benito en primer termiuo. Entre las ventanas se exhibe un fragmento del 161 11 �., MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. SAN BENITO DESCUBRE AL FALSO TOTILA, DE A. BERRUCUETE banco, arquitectonicarnente de 10 mas clasico que el retablo muestra, cobijando su nicho la figura de San Juan, que con las grisallas de la Sala anterior y la figura .de San Lucas ya mencionada, cornponia el grupo de los Evangelistas. En el testero que queda frente al Calvario se ha prac­ ticado una hornacina profunda para instalar al Santo titular de la iglesia en que lucia el retablo, la cual estaba situada en la calle central, debajo de la Asuncion de la Virgen. Esta estancia fue comedor del Colegio; a la derecha de la hornacina que cobija a San Benito hay una ventana gotica; en ella se aloja el torno por donde comunicaba el comedor con Ia dependencia contigua. Es interesante tambien destacar los arresonados de estas Salas primeras en los que rnotivos platerescos altern an 'con escudos del fundador en las cobijas de sus faldones. Sala Ill. Se exponen en ella algunas de las obras mas selectas de Berruguete. A la izquierda de la entra-da un San Cristobal de contextura hercules, con el Nino Jesus sobre sus hombros. La actitud del Cristoforo es elegante y alegre -y su cabeza de gran expresion, revelando un extraor- 162 ....... � .- MUSED NACIONAL DE ESCULTURA. TALLA DE A. BERRUGUETE 163 dinario ritmo composinvo y un andante movimiento. Sigue un cuerpo con dos hornacinas y un relieve en el centro, en el que se efigia el milagro que hizo San Benito al descubrir a Rigo, armigero del barbaro rey Totila, que pretendia burlarse de el. De las esculturas que hay a los lados, la de San Gregorio se viste con ampuloso ropaje de pliegues verticales y simetricos de gran clasicismo; la otra se ha reconocido como una libre interpretacion de San Agustin. En el centro del rnuro que sigue esta la escultura de San Sebastian, una de las mas conocidas y afamadas de Berruguete. Es una obra de extraordinaria belleza, concebida a 10 clasico ; su torso tiene cali­ dades tactiles y es comparable a 10 mejor tallado en Italia. La postura que adopta el santo martir y la discordancia que hay entre la irnpasibilidad de la cabeza y 10 cruento del martirio, resultan extrafias, acaso por Ia libre interpretacion de la estampa Horentina de Robeta que parece haberle suge­ rido el tema, si bien ajeno por completo a su contenido que en Berruguete se torna un hondo y poetico canto a la religiosidad. A los lados de San Sebastian hay fragmentos del retablo en cuyos nichos se ven figuras de Santos, en un tarnafio ligeramente menor, reconociendose en ellas a San Jorge, y, posiblernente, a Tadeo, Matias y Felipe las tres que son semejantes, que irian acompafiadas de sirnbolos exentos y que fueron ejecutadas sobre el mismo patron. En uno de los angulos de la estancia, semidesnuda, se muestra la talla de Job. En el otro muro, en el centro, hay un relieve de la Adoracion de los Reyes, en el que la Virgen y el Nino son de 10 mas italiano que en cuanto a cornposicion hizo el maestro. En los nichos que hay a sus lados dos esculturas pueden identificarse con San Ambrosio, uno de los Doctores de la Iglesia, y con el profeta Elias; se muestran primorosamente estofadas y sus cabezas son de las mas expresivas que salieron de la gubia del artista. En el mismo testero, sobre pedestales, estan San Jeronimo y el Sacrificio de Isaac. En el primero es de admirar la tension nerviosa que tiene toda la figura, manifestada en los dedos de la mano que sujeta !a piedra con que se golpea el Santo, 0 en los dedos del pie que se enarcan sobre el lomo del animal, como haciendo mas fuerza para sujetarle. El Sacrificio de Isaac tiene un ritmo maravilloso; la cabeza de Abraham, con las crenchas de su pelo bella mente agitadas, y con sus barbas dispuestas con ritmo contrario, tienen un patetismo extraordinario, manifestando en el conjunto de las dos figuras un movimiento y dinamismo concebido con el mas acentuado vigor. De esta Sala se pasa a un pequefio vestibule del que arranca la escalera moderna. Soe decor an sus paredes con pinturas en cobre, copiadas de cosas de Rubens en el siglo XVII. En 10 alto de sus muros penden grandes lienzos, uno representa a San Diego y fue pintado por Vicente Carducho (1576- 163-8). En el testero un retablo prechurrigueresco procedente de Salamanca, con un Cristo del XVI Y una Piedad neoclasica. Laescalera desemboca en ]a Sala IX, que hace Iuncion de vestibule en el que figura un interesante relieve representando el milagro de Santos Cosme y Damian, que precede de Ia capilla de Santa Juana del Convento de San Francisco y que en union de una Inmaculada expuesta en la siguien- 164 MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. ABRAHAM Y SAN JER6NIMO, DEA. BERRUGUETE te Sala, parecen corresponder a Isidro de Villoldo, discipu.o de Berruguete ; las dos obras son posiblemente restos de un retablo que realizase el citado artista hacia 1545. Una bella tall a de San Jorge, a caballo, venciendo al simb61ico dragon, de escuela aragonesa, fechable en el cuarto decenio del siglo XVI, se atribuye modernamente a Damian Forment. En la misma sal ita figuran unas esculturas, en tamafio natural de comienzos del XVJI la correspondiente a San Diego de Alcala, y de fines del mismo siglo la de San Benito de Palermo, que proceden de retablos laterales de la iglesia de San Diego, de Valladolid. Otra interesante talla es la de un busto relicario, de procedencia desconocida, que recuerda el 165 MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. ENTIERRO DE CRISTO, DE JUAN DE JUNI estilo de Anchieta, as! como dos bustos representando a los Evangelistas San Lucas y San Marcos, de la primera mitad del siglo XVI y de caracteres flamencos que recuerdan el estilo de Domingo de Amberes. En el muro al que se adosan las esculturas franciscan as hay una puerta mas impresiona es el grupo que comunica con la Sala X. En ella 10 que del Entierro de Cristo que esculpi6 Juan de Juni para la capilla de don Antonio de Guevara, obispo de Mondofiedo y Cronista de Carlos V. Al conternplar este grupo se ve ·que Juni, aunque contemporaneo de Berruguete, su for. produce una escultura de calidades muy diferentes, justificado por macion borgofiona y, posiblernente, por su aprendizaje en el medio italico as! como tarnbien � en el inicio del desarrollo de la segunda ola manierista, se ha pretendido su diferenciaci6n por el modelado de terracotas que realiza este artista, 10 que explicaria su blanda tecnica escultorica. Juni cornpuso en este grupo una escena que atrae en extreme, clasica en sudis posicion simetrica, agitada por su dinarnismo y estatica por la serenidad que infunde en la sabia distribucion de valores plasticos. Esta concebida para hacer participe al espectador del drama representado, rnos­ trando algunas de las figuras, como la ·que ensefia una de las espinas de la corona de Cristo, fuertes notas psicologicas. Tendido en el centro esta el cabeza acusa pesantez en sus proporciones. cuerpo del Senor, cuya noble Al fondo esta el grupo mas bello del con junto, la Virgen y San Juan, 166 MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. DETALLE DEL ENTIERRO DE CRISTO, DE JUAN DE JUNI componiendo uno de los aspectos mas llenos de patetismo y de ternura, manifestando el recreo con que Juni esculpi6, con su gubia, toda la obra. Completan el grupo las figuras de la Magdalena, Maria Salome, Nicodemus y Jose de Arimatea, perfectamente Iigadas a las descritas anteriormente. La policromia posib1emente la realizase Benedeto Rabugliate y las telas estan hechas a imitaci6n de los ricos brocados del tiernpo. A ambos lados del Entierro figuran las imagenes de San Joaquin y Santa Ana, atribuidas re­ cientemente a Jose Risuefio, que evidencian el barroquisrno dieciochesco. Tarnbien es de Juni el busro-relicario de Santa Ana que se exhibe a la derecha de la puerta de entrada. Es una obra de gran realismo en la que se repite tipo femenino que Juni empez6 a esculpir en c'J juventud, un por 10 que seha pensado que el modelo pudiera ser su mujer. Sus mara­ villosas calidades la distinguen como una de las obras mas perfectas del artista. En el cent-ro de este testero esta San Antonio de Padua en extasis. Esta obra cuenta tarnbien entre las mejores obras junianas y en ella resolvi6 el maestro dificilcs problemas de composici6n. Para el retablo que hiciera 167 / MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. BUSTO RELICAR'O DE SANTA ANA, DE JUAN DE JUN! en colaboracion con InocencioBerruguete figuran en la misma Sal a San Juan Bautista y la Magdalena,debidas al primero, y San Jeronimo y Santa Elena del segundo de los artistas citados. Antes de salir de la estancia pro­ cede adrnirar el rico artesonado con que se cubre, en el que lazos, mocarabes y pechinas que 10 integran, dan una impresion de la riqueza y del gusto con que estcba decorada la antigua biblioteca del Colegio, a la que perte­ nece con las tres salas contiguas, y cinco grisallas en las que se representan a los Evangelistas y a San Pedro. Sala Xl. Esta ocupada casi en su totalidad par la gran silleria que estuvo instalada en el coro de monjes de la iglesia de San Benito el Real. La luz cenital que se derrama sabre ella hace aurnentar la im presion que 168 J I r MusEO NACIONAL DE ESCULTURA. SAN ANTONiO" Y SAN JUAN BAUTISTA, DE JUAN DE JUN; produce el En el capitulo general de la Orden, celebrado en Va­ conjunto. lladolid En 1525,acord6 hacer esta sillerfa con la aportaci6n econ6rnica se de rodos los Monasterios de la Orden. Se ha supuesto la direcci6n de Andres de Najera y en el .presente el conjunto de los diversos artistas parece aclararse por la participacion de Felipe Vigarny, Juan de Balmaseda, Vasco de la Zarza, Lucas Giraldo y acaso Gregorio Pardo. Destaca especialmente una unica silla realizada por Diego Siloe, la de San Juan Bautista representado en el tablero del Monasterio de San Juan de Ortega, de Burgos, que ocupa el segundo lugar a la izquierda, y en el respaldo de la cual se lee la fecha de 1528. Tambien a Siloe se atribuye el tablero que se decora con un relieve de la Degollaci6n de San Juan, en el cuerpo bajo. Desde el punto de vista decorative la sillcria es de una riqueza extraor­ dinaria. Las «rnisericordias» de sus asientos son de una gran variedad, los respaldos de las sill as estan decorados con taraceas muy fin as, y los tableros 169 I MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. SILLERIA DE S'AN BENITO van sobre elias con escenas de la vida de que Cristo, aunque obras de taller, estan bien compuestos. En los guardapolvos de las sillas bajas se desbord6 la fantasia del artista, disefiando una serie de motivos platerescos, de tra­ zado desigual pero de gran armonia. En los respaldos de las sillas de labor en taracea, se cita el Monasterio a que pertenece la silla. En una cartel a esta la advocacion y en 10 alto el escudo del Monasterio respectivo, formando una alegre cresteria policroma. La silla primera, perteneciente al Monasterio de San Benito, de Valladolid, esta policromada, asi como las esculturas del guardapolvo que representa el tema de la Anunciaci6n. A continuaci6n de este impresionante conjunto hay dos fragmentos de la silleria de legos del mismo convento, hecha en el siglo XVIII. En sus tableros se efigian escenas de la vida de San Benito, en las que parece haber influido la estampa de Aliprando Capriole. Sobre ella se Yen «tecas» para reliquias que debio tallar el grupo de artistas del circulo de Pompeo Leoni en los comienzos del si- glo XVII. Los tableros que siguen colgados en las paredes pertenecieron a la 1 silleria del convento de San Francisco, rnontada en gran parte, en la actua- lidad, en la capilla del Museo, que fueron realizados por Pedro de Sierra, I . concluida en 1735. Sala XII. Se reunen en esta Sala diversos fragmentos que pertenecieron al retablo que Gaspar de Tordesillas ensambl6 para la Capilla absidal del ladoEdella Ep'stola.de.lalig�esia n e testero pnncipa , deiSm Benbitol· entre co umnas a a austra d as ,. tipicas d e ' este enta- 1 . llador, destaca la figura de San Antonio Abad, tallada por Juan de Juni, de majestuoso porte y llena de grandeza. A los lados de las ventanas hay dos 170 I MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. TABLERO DE LA SILLERIA DE SAN BENITO tablas que ,figuran Santa Ana can la Virgen y el Nina, la de la derecha, y San Antonio la de la izquierda, atribuida al maestro de Osma. Frente a la ventana, en el testero hay un precioso relieve hecho en nogal blanco, en , el que se representa a la Sagrada Familia. Esta atribuido a Gil de Siloe y es una cornposicion muy elegante tallada con gran perfeccion. Los Evangelis­ tas que se disponen a ambos lados forma ban parte del retablo realiz ado por Gaspar de Tordesillas. Esta Sala se cubre con un precioso alfarje morisco, dorado, con tema de lazo, supuesta obra de Macias Carpintero. Sala XIII. Se exhiben en ella obras de Indole divers a, entre las que sobresale un retablo flamenco de finales del siglo xv, prooedente del antiguo con vento de San Francisco. La calle central la ocupa un grupo de la Piedad, y en 10 alto, sobre un paisaje de la ciudad que se ha pretendido identificar con el Burgos medieval, figuraba un Calvario del que solo queda el buen ladron, forzadamente retorcido sobre su cruz. En las calles de los lados se disponen escenas en las que se el Nacimiento de la Virgen y el de efigia Cristo, a la izquierda ; y la Anunciacion y la Adoracion de los Reyes, a la derecha. Aparte de la cornposicion y la talla destacan los ricos trajes y toea­ dos de la epoca, de gusto borgofion. No faltan en el las notas pintorescas 0 171 ilustrativas del ambiente en que debio realizarse eI retablo, posiblemente dentro de alguno de los talleres de la ciudad de Brujas. Junto a Ia puerta de esta Sala hay otro retablito que muestra en su cor­ nisa pintada de negro, Ia fecha de 1546. En 61 se Pastores y debio realizarse unos afios antes efigia la Adoracion de los por algunos de los artistas rna­ nieristas del medio aragones. Su estilo proximo al de Damian Forment y al de Gabriel Joli, si bien de un acento mucho mas florentino, ha hecho pensar en atribuirse la obra a Juan de Moreto. El con junto es de 10 mas atractivo que pueda darse y de detalles de una gran elegancia y verismo. Distribuidos a 10 largo de las paredes hay diversos bajorrelieves tall ados en nogal, sin policromar en blanco, en los que se efigian escenas de la vida de , Jesus y de la Virgen. Los correspondientes al artista que acusa en su arte tendencias flamencas, se suponen sean del maestro Antonio. En uno de los adornos de silleria que hay junto a la puerta se ve la cabeza de Carlos V. AI lado de ellos Figura una buena talla que representa a San Buenaventura, de comienzos del siglo XVI. Interesantes son los yacentes de los Condes de obras del Mogrovejo (Santander), sejrundo cuarto del siglo XVI, representativos del Renacimiento montafies, especialmente el del Conde, que trae eI recuerdo, con su humilde y extrafia del heroe cervantino. figura, Sala XIV. Se pas a a ella desde la Sala donde se exhibe el San Antonio Abad, de Juni, a traves de una puerta de arco trebolado. En ella se ex pone el paso de los Durmientes, que fue realizado por Alonso de Rozas en 1674, fecha en la que haria los soldados, terrninandolo en 1680 con el grupo de los dos angeles. EI Cristo parece tambien obra de su mano. Su Rozas en 1696 reharia la urna y los hijo Jose de angeles por haber sufrido serios desper­ fectos. De las paredes penden dos cuadros debidos a un retablo Bayeu y en el testero barroco, de escuela de Churriguera, fechado en 1753, obra posible de Alejandro Carnicero, con una imagen de la Inmaculada de finales del siglo XVII, de autor desconocido. Desde esta Sala se sale al claustro principal y la es realmente admirable. impresion que se obtiene Cualquier angulo es bueno para admirar una vez mas las finas lab ores con que se decoran los pafios que recogen los arcos, las column as entorchadas de lises 0 el friso de yugos y flechas corre cerca que de la cornisa. Desde el angulo S. O. pueden seguir dos caminos: 0 descender por la se monumental escalera, pasar a la Sala IV, si hace falta abreviar la para visita, 0 pasar a la antigua Sala de oratoria que muestra dos ricos ventanales de c1araboya y se orna con una puerta polilobulada que muestra en la clave dos sirenas como simbolo de la seduccion y la elocuencia. Sala XV. Se reunen en esta Sala las esculturas que en 1605 se cornpro­ metio a hacer Pompeyo Leoni para el Monasterio de San Diego de Vallado­ lid. Representan Santos y Santas Franciscanos y en el testero del fondo esta Cristo en la Cruz, la Virgen y San Juan, que Son esculturas acadernicas ocupaban el atico del retablo. 't cuyo clasicismo contrasta con la fuerza expresiva 1 y la libre interpretacion personal que tienen los escultores castellanos. Encima de la puerta que comunica con la Sala contigua hay un Crucifijo tallado 172 I I MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. SAGRADA FAMILIA, DE SILOE por Leonardo de Carri6n. Esta enmarcado por restos del retablo que perte­ neci6 a la iglesia de San Ant6n, contratado en 1553 con Diego Rodriguez. De la parte alta de los muros cuelgan cuatro medallas que remataban la 173 rep encargada a Juan Tomas Celma en 1571 para la iglesia de San Benito. Los dos lienzos de la Anunciacion son de Vicente Carducho. Sobre pedestales hay cuatro estatuas pequefias que representan la Fe, la Esperanza, la Caridad y la Justicia, ejecutadas por Pompeo Leoni y que pertenecieron al tabernaculo de San Diego. Sala XVI. En el testero principal esta la estatua de San Pedro tallada por Gregorio Fernandez para el Monasterio del Abrojo. Las cuatro esculturas de los Doctores de la Iglesia latina estan atribuidos a Adrian Alvarez, figu­ rando dos de ellos en hornacinas de un retablo de cornienzos del XVII. Un San Miguel, de cornienzos tambien del siglo XVII, como dos relieves que representan a obispos son obra de escuela castellana. Encirna de la puerta un bajorrelieve que representa a Job, recuerda por su estilo las obras del taller de Adrian Alvarez. Sala XVII. Se exponen en ella un Crucifijo que forma actualmente parte del «paso» de las Siete Palabras, de la sezunda mitad del siglo XVI, anonimo, v tres buenas tallas pertenecientes al mismo paso, procedentes de la Peniten­ cial de la Pasion, que representan a la Magdalena, San Juan y la Virgen, obras realizadas a imitacion de Gregorio Fernandez, que sirven de modelo a numerosos artistas, entre ellos a Francisco Diez de Tudanca, del que serian estas tres figuras realizadas en este caso hacia 1657; el sayon que figura en la misma Sala y que acornpafia el paso, por su estilo, corresponde a Alonso de Rozas. En la misma Sala se exponen dos lienzos de Vicente Carducho, de tema franciscano. Sale XVIII. Destaca entre las de esta estancia la talla de Santa Librada en la Cruz, escultura del siglo XVIII con caracteristica policrornia dentro del circulo de las realizaciones de Salvador Carmona. En otro testero hay una Inrnaculada, del XVIIJ tambien, y al lado de ellas dos angeles lampareros del estilo de Cornejo. Mucho mas vigoroso por su dinamismo, es el San Miguel, obra dieciochesca que ostenta rica policrornia. Sala XIX. En la vitrina que hay a la derecha se ve un buen crucifijo de marfil, del siglo XVII, sobre peana que hace Iuncion de relicario. En la vitrina inmediata figuran dos Piedades del siglo XVIII y una Virgen con el Nino firrnada por Manuel de Nava en 1728 en Sevilla. La pequefia talla de San Francisco de Asis que el epigrafe de su peana feeha hacia 1678, esta atribuida a Pedro de Mena. La otra escultura de San Francisco se atribuye actualmente a Salvador Carmona, advirtiendo la influencia de la eseultura andaluza en este artista del que es tambien el Cristo que ocupa el testero, una de las mas bellas producciones del maestro en el transite del barroco al neoclasicismo, posiblemente procedente de la iglesia del Colegio de Loreto, de Madrid: Juan Pascual de Mena es el autor de Santa Maria Egipciaca, pequefia escultura que figura en la Sala, asi como a Torcuato Ruiz del Peral se atri­ buye la Dolorosa de medio busto situada entre los dos ventanales, obra granadina de mediados del XVIII. Se decora la Sala con un rico artesonado de casetones y laceria morisca de comienzos del XVI, procedente de la Ca­ pilla del antiguo Palacio Real de Valladolid. 174 MUSEO NACTONAL DE ESCULTURA. PEQUENO RETABLO DE LA ADORACI6N DE LOS PASTORES. ESCUELA ARAGONESA DEL SIGLO XVI 175 MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. RETABLO FLAMENCO '(SIGLO XV) Sala XX. Numerosas figuras destacan en ella como son, dentro de las vitrinas un pequefio San Jeronimo, de tall a en blanco, que se atribuye mo­ dernamente a Alonso Can a, y un San Andres policrornado representativo de esta escultura de carnara dentro del drculo artistico de Nicolas Salzillo. En la otra vitrina se expone un grupo alusivo al martirio de San Barto­ lome, de escuela malaguefia-del siglo XVIII. El grupo de San Joaquin, Santa 176 MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. Ap6sTOLES, TABLAS ATRIBUIDAS A NUNO GONSALVEZ Y AL MAESTRO DE SAN ILDEFONSO Ana y la Virgen, de del siglo XVIII, responde al estilo de la principios escuela madrilefia de la esta atribuido al taller de los Ron. Santa epoca y Ana con .la Virgen es una de las esculturas mejores del Museo y plena­ mente atribuible a Francisco Salcillo, el celebre escultor murciano, desta­ cando su variada y rica policrom'a. Un Nifio Jesus es atribuible, por su estilo, a Luisa Roldan. Una pequefia Santa Marfa Egipciaca 0 Magdalena en el desierto, ricamente ornada con .pedrer!a, as! como la Coronaci6n de la Virgen colocada sabre Ia puerta de acceso a la Sala siguiente, se deben 177 12 MUSED NACION\L DE ESCULTURA. TABLA DEL MAESTRO DE SAN ILDEFONSO (SIGLO XV) MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. RETABLO DE SAN JERONIMO, DE J ORGE INGLl�S 179 a Pedro de Sierra. Un Cristo de que se guarda en vitrina, es obra br?nce de conuenzos del XVII, dentro del circulo de los broncistas de El Escorial; lienzos de Conrado Giaquinto, la y por ultimo, destacan en la Sala lin os Alegoria de la Santisima Trinidad y la Coronacion de la Virgen, realiza­ dos entre 1753-1761 por el pintor napolitano, y un magnifico artesonado, procedente de Alrnendralejo, del siglo XVIII de escuela .portuguesa. Sala XX!. Es en realidad una pequefia estancia de transite al pasillo inmediato y esta ornado con una serie de cuadros con escenas de la vida de la Virgen. En ella figura un retablo en blanco, del siglo XVIII, al que se le han incorporado unas pequefias tallas debidas a Pedro de Sierra y la imagen de una Inrnaculada del tipo creado por Gregorio Fernandez, de finales del XVII. Sala XXfl. Corresponde a la galeria del antiguo edificio de las azote as, que en cinco pisos dominaba e] edificio del Colegio, y en ella se instalan una serie de cobres, imitacion de cosas de Rubens y otros del taller de Lucas Jordan posiblemente, alusivos a temas de la vida de la Virgen y de Cristo. Entre las esculturas figuran el torso de un Cristo, de finales del xv y de zusto aleman; una escultura de la mitad del XV que efigia a San Pedro, finamente policromada; otro Crucifijo del siglo XIV, probablemente de taller de la Virgen con el Nino, en una riojano, y una escultura de marrnol, hornacina neoclasica. A traves de la galeria y por una puerta que existe al fondo, se puede pasar a las Salas de pintura, de las cuales .la del fondo interesantes tablas medievales y renacentistas, aSI como un lore de recoge esculturas. Sala XX/fl. En el testero se muestra uno de. los mas importantes retablos castellanos hispano-fiamencos, conocido con el nombre de retablo de San Jeronimo, debido a Jorge Ingles. En su tabla central aparece el Santo sentado, en su celda, en la que con una rninucia muy de pintor primitive, se ven hasta los objetos mas intimos, figurando al fondo un paisaje. En las tablas de las calles later ales se efigian diversos momentos de la vida del Santo. En el banco Cristo saliendo del sepulcro en la tabla del centro, acornpafiado en las en Ias laterales por las de la Virgen y San Juan, y representandos- restantes Santo Tomas de Aquino, San Gregorio y San Fernando. La obra se fecha entre 1469 y 1485, rnostrandose las tab las recuadradas por fina labor de carpinteria gotica y en distintos lugares el escudo de los Fonseca. A la derecha del retablo se muestra una escultura de Santo Apostol afin a la escuela burgalesa de finales del xv. De comienzos del XVI en una es­ mantiene aun caracteres goticos. En plendida figura de San Sebastian que San Ildefonso, el mismo testero figuran dos tablas debidas al maestro de Tolosa San LUIS de reconocido como Sancho de Zamora, que representan a de 10 mas izquierda, y a San Atanasio la de la derecha, muestras la de la soberano de la pintura de Castilla, fechables hacia 1488. Las dos tablas inrnediatas a las anteriores citadas, que representan a sido atri­ San Pedro y San Pablo, y a Santiago y San Andres, si bien han buidas al pintor portugues Nufio Gonsalvez, son mas afines al estilo del maestro de San Ildefonso. 180 Musso NACIONAL DE ESCULTURA. MILAGRO DE LAS ROSAS, DE A. PEREDA. ALEGORIA DE C. GIAQUINTO La tabla de la Crucifixion que centra uno de los lados de la Sala, fue pintada por Alonso Berruguete, segun atribucion de Gomez Moreno, y ocupaba el centro del cuerpo alto de: retablo de San Antonio Abad, en la iglesia de San Benito. Destacan en ella las caracteristicas leonardescas y su formaci on italics, especialmente en su estudio sobre Laocoonre. Las tablas colocadas a ambos lades aunque de dibujo mas rigido, manifiestan mente tendencias igual­ manieristas, pudiendoselas atribuir a su taller. Dos frag­ mentos de tabla, posiblernente de un triptico, han sido relacionadas con el estilo de Gerard David. Al otro lado de la Sala figura una Anunciacion realizada por Gregorio Martinez, pintada en 1596, donde se muestra la iniciacion del naturalismo y un incipiente tenebrismo sabiamente acusado en la distribucion de las luces. A ambos lados de la misma se muestran dos tablas con escenas de la vida de San Antonio, atribuidas al maestro del mismo nornbre. Inmediata a ellas esta una tablita de la Virgen con el Nino, obra probable de un discipulo de Van der Weyden. En el resto de la Sala figuran las portezuelas de un triptico del llamado Maestro de Pacully, que representan San Isidoro y San a Leandro, consi- 181 Musso NACIONAL DE ESCULTURA. SAGRADA FAMILIA,DE D. VALENTIN DfAZ, y HUIDA A EGIPTO, DE B. GONZALEZ deradas de Situ, y una tablita firmada por Herrera con la Adoracion de los pastores, y una Crucifixion de escuela de Juan de Borgofia, ambas de comienzos del XVI. Las esculturas, aparte de las rne ncionadas anteriormente, son una Virgen con el Nino, de comienzos del siglo XIV, de escuela leonesa; un gotica, bello grupo de Santa Ana con la Virgen y el Nino, obra fIamenca del ultimo cuarto del siglo XV, y una talla de San Jeronimo realizada por Rodrigo de Leon, obra del transite del siglo xv al XVI. Sala XXIV. Figura en esta Sala un gran cuadro de Vicente Carducho que representa a «San Juan de la Mata tomando el habito de la Orden», fechable en el segundo decenio del siglo XVII. Un retablo del Cardenal Duque de Lerma, y otro del rnisrno tarnafio que represents al Conde de Gondomar. Debido a Antonio de Pereda es un gran Iienzo que reprcsenta el «Mila­ gro de las Rosas», finn ado en 1664, que es el ultimo cuadro que se conoce de el. Igualrnente destacan una Sagrada Familia y un San Sebastian del estilo de Orrente. 182 MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. DESPOSORIOS DE LA VIRGEN, DE PALOMINO y ANUNCIACI6N, DE MARTINEZ Sala XXV. Un gran cuadro que representa la «Sagrada Familia» colocado a la derecha de la puerta de entrada, esta firrnado por Diego Valentin Diaz en 1621 y es muestra italianizante de Ia epoca de Felipe III. En el centro del lienzo principal figura un cuadro con «Los desposorios ·de la Virgen» firma do por Antonio Palomino en 1695, interesante por su estilo de corte A ambos lades dos cobres que manifiesta la influencia de Lucas Jordan. irnitando el esti.lo de Rubens. Junto a la puerta inrnediata a la Sala siguiente un lienzo con la representaci6n de la fabula de Teseo, Iris, Progne y Filorne­ na, que es atribuible a Juan Bautista Martinez del Mazo, copia de un cuadro de Rubens. Al otro lado de la puerta el «Descanso de la HUlda a Egipto» firmado por Bartolome Gonzalez en 1627, pintor vallisoletano en la Corte de F eli pe III. Tambien fig-uran en la Sal a una copia del autorretrato de Tiziano, una Sagrada Familia, del XVlIl, y un buen cuadro, de escuela barroca, de la con el Nino. Virgen Sala XXVI. Dos grandes paisajes debidos a Juan Both titulados «Cami­ no entre sierras» y «EI paso del puerto», son de escuela holandesa, desta­ cando las tendencias paisajisticas en la misrna ; el lienzo de «Venus y Ado­ nis», de escuela fl.orentina, de la segunda mitad del XVI; «Venus en el 183 MUESO NACIONAL DE ESCULTURA. SAN PEDRO NOLASCO, DE PEDRO DE LA CUADRA, Y CABEZA DE SAN PABLO, DE VILLABRILLE lecho» es de escuela bolofiesa de comienzos del XVII, Y el gran «Bodegon», supuesta obra de escuela velazquena, se considera pintura napolitana de las finales del XVII. El cuadro de San Bruno esta pintado por Vicente Carducho, dentro de las tendencias desarrolladas por Ribalta, y de Peter Roos, pintor aleman de la segunda mitad del XVII, conocido con el nornbre de Rosa de Tivoli, el lienzo de «Orfeo en el Olimpo rodeado por las fieras». Sala XXVII. Se muestran en ella dos grandes cuadros pintados por Pieter Thys, que represenran a «San Antonio de Padua» y «La impresi6n de las llagas de San Francisco», obra que puede fecharse hacia 1651. En el centro de la Sala figura una cabeza de San Pablo debida a Juan Alonso Villabrille y Ron, firmada en Madrid en 1707, expresiva de las tendencias naturalistas de la epoca. A Alejandro Carniceroatribuibles los dos retablos colocados junto son a los ventanales, que Con vento de Franciscanas Descalzas de proceden del Salamanca, obras que como el que ya hemos visto en la Sala XIV, responden al gusto churrigueresco. Tambien es atribuible al mismo una Virgen con el Nino, de claro barroquismo, si bien denota inspiraci6n en obras del XVI. El busto de la Beata Mariana de Jesus, situado bajo el gran tornavoz barroco, es fechable hacia 1760, par las notas neoclasicas que acusa. 184 Musso NACIONAL DE ESCUL TURA. RELIEVES DEL DESCENDIMIENTO Y S'ANTO ENTIERRO. ESCUELA RIOJANA (SIGLO XVI) Sala XXVIII. Esta dedicada a Pedro de la Cuadra. Los relieves y escultu­ ras que se exhiben en ella pertenecieron al retablo que hizo para el Con­ vento de la Merced Calzada en 1597. En los relieves representa la Purifi­ cacion, el Abrazo ante la puerta Dorada, Ia Anunciacion, la Aparicion de la Virgen a San Pedro Nolasco, la Redencion de cautivos par San Pedro No.as­ co, y la Presentacion de la Virgen en el Templo. Las esculturas exentas re­ presentan a San Pedro Nolasco y Santa Catalina. Aunque no pertenecieron al retablo pueden tam bien atribuirse a Pedro de la Cuadra las esculturas de San Bernardino de Siena y de San Jeronimo. Sala XXIX. Se reunen en ella varios fragrnentos del retablo que estuvo en la Capilla absidal de la nave del Evangelic en la iglesia de San Benito en Valladolid, ejecutado entre 1596 y 1601 por Adrian Alvarez y Pedro de Torres. EI primero haria la gran escultura de San Marcos que ocupaba el nicho central y que se exhibe entre las dos ventanas de la Sala. Posiblemente a los dos artistas hay que atribuir los altorrelieves que en el resto del retablo representan a San Gregorio, el Prendimiento de San Marcos, San Greg-orio en oracion, San Marcos ante el juez, la Presentacion de San Mauro y San Placido a San Benito, y las cuatro Virtudes. Otros relieves, como la Oracion del Huerto, el Entierro, Ia Resurreccion del Senor, la Ascension y la Cena, parecen acusar una mayor intervencion de Pedro de Torres. Sala XXX. Figuran en ella obras del siglo XVI de menor importancia, si 185 bien interesantes para conocer el proceso de la escultura policroma castellana. Cuentan en primer lugar fragmentos de un retablo cuya arquitectura de columnas abalaustradas recuerda la de Gaspar de Tordesillas. Ocupan sus calles tres tablas medianas en las que se representa a Santa Ana, Ia Virgen San Benito, proxirnas al estilo pictorico ·de y el Nino, San Juan Bautista y Alonso Berruguete. Diego Rodriguez, a mediados del siglo XVI, tallo las figuras de San Pedro y San Pablo que estan a los Jados, y Leonardo de Carrion los dos relieves que efigian las tentaciones de San Antonio, que como los Apostoles antes citados, pertenecieron al retablo de San Antonio Abad, policromado en 1559 por Jeronimo Vazquez y Gaspar de Palencia. Los relieves de Cristo descendido de la Cruz y el Entierro son de artista proximo a Andres de Araoz, que pudiera ser Pierre Picart, un como se viene diciendo, fechables hacia 1560. El gran relieve de bulto, casi exento, del «Llanto sobre Cristo muerto» que hay entre las ventanas, es posible obra de Martin Ruiz de Zubiate, perteneciente al circulo de los romanistas de Briviesca. Nuevamente en la Sala IX de transite, puede el visitante salir al Patio Mayor por la galeria del sobreclaustro y descender por la rica escalera ornada con almohadillado de ternas plater esc os, escudos del Obispo fundador, y un bello artesonado que muestra en el arrocabe las iniciales de Fernando e Isabel, para visitar la Sal a de Pasos que se situa en el ang-ulo opuesto del Patio. Sala VI. Figura en ella el paso de la Elevacion de la Cruz, uno de los mas notables conjuntos debidos a Francisco del Rincon, que como la mayor parte de ellos sufrieron diversas modificaciones por la frecuencia de su uso en las procesiones de la Sernana Santa vallisoletana. No obstante guardan cierta armenia y una acertada reconstruccion en la dis posicion .de las figuras, realizada con pulcritud, En torno a las figuras de mas relieve, tratadas casi siempre con un mayor esmero, se agrupan una serie de sayones en actitudes grotescas, contrastando con la dignidad de los personajes evangelicos, siendn un magnifico exponente del medio social y religiose del siglo XVII, asi como una brillante pagina de Ja estatuaria castellana. El paso de la «Elevacion de la Cruz» pertenecia a la iglesia de la Pasion', y es posible cierta participacion de Gregorio Fernandez en Jas figuras de los dos ladrones, si bien la gracil complexion de los mismos responde al estilo de Rincon. El Cristo es obra posterior de un seguidor de Fernandez, Juan Rodriguez, feehable hacia 1658, aunque no existe documentacion precisa, por 10 que tampoco seria descaminada la atribuei6n a Juan de Avila, veinte afios posterior. Sala VII. El paso de «Jesus camino del Calvario» y procedente tarnbien de la iglesia de la Pasion, es el mejor de cuantos se exponen. Fue encargado a Gregorio Fernandez en 1614. Las imagenes de la Veronica, del Cirineo tira de la y del soldado tocando la trompeta, asl como la del say6n que cuerda son del maestro gallego. La figura de Cristo muestra el estilo de Juan Antonio de la Pefia, aunque no de tan buena calidad como la de la iglesia de Jesus, que se fecharia hacia 1684, y el say6n que empufia la lanza, cae por su estilo dentro de las obras de Alonso de Rozas. El paso de 186 MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. LA PIEDAD, DE G. FER .A.NDEZ «Sed ten gO» es igualmente atribuible en su integridad a Gregorio Fernandez; similitud el de aunque el Cristo no perteneciese al mismo paso, su con San Pedro de Duenas le hacen plenamente atribuible. Perrenecio la Cofra­ a dia de Jesus y debio realizarse hacia 1612, en la primera etapa del arte de Fernandez. EI paso del «Azotamiento» fue trazado en principio por Gregorio Fer­ nandez sobre un modelo construido en 1623 para la Cofradia de la Vera Alonso Cruz, es obra del maestro el sayan que muestra el torso desnudo. De de Rozas es obra indudablemente el sayan que tira de la cuerda; y a Juan Rodriguez, un fernandista, atribuibles los restantes sayones y eI Cristo. Sala VIII. Se muestran en esta Sal a algunos cuadros de interes como es una «Anunciacion» y el «Anuncio del nacimiento de San Juan de la Mata», realizados por Vicente Carducho. EI testero esta ocupado por el con junto del paso de los preparativos para la Crucifixion, conocido con el popular nombre de «El rodopelo», que se realiza por Juan de Avila hacia 1680, fecha en la que se inaugura. Despues de adrnirar estas pintorescas y expresivas composiciones hay que volver al gran patio y por la puerta que se abre en el angulo opuesto a la nuevo al zaguan, quedando que comunica con la Sala de pasos, se entra de a la derecha, en el hueco de una antigun puerta, una escultura, en piedra, 187 MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. CRISTO YACENTE, DE G. FERNANDEZ de San Lucas, de mediados del XIII y en el muro inrnediato el grupo de la Anunciaci6n nrocedente del Hospital de Esgueva. De aquel procede pasar a la Sala- IV, dedicada a Gregorio Fernandez, el tercer gran escultor de Castilla, nacido en Sarria (Lugo). Sala IV. Al entrar en la Sala, a la derecha, esta el retrato de Gregorio Fernandez, pintado por Diego Valentin Diaz. En la hornacina que sigue se expone la Santa Teresa que esculpi6 Fernandez en 1627 para el Carmen Calzado ; en ella se aprecian los pliegues, «hojalatosos», tipicos de Gregorio Fernandez, y los que los escultores posteriores tratar ian constantemente . de imitar. Ya en esta escultura se aprecia la rica policromia y las orlas contrahechas figurando pedreria. Las pragrnaticas reales y las normas dim a­ nadas del Concilio de Trento contra el lujo y las caracteristicas paganizantes de las imagenes religiosas, trascienden a estas creaciones artisticas que en un afan de ennoblecer y .producir un sentimiento de grandiosidad, utilizan coloraciones uni£ormes en las telas, en las que tan s610 las fimbrias aparecen bordadas, En el otro testero se expone el altorrelieve de la Virgen imponiendo el escapulario del. Carmen aSan Sim6n Stock. Aunque tiene detalles muy be- 1I0s, el conjunto resultaun poco ingrato por la dispersion formal que acusa, y su policromia, de tono popular. En el centro de este rnuro esta el grupo de La Piedad, tallado en 1616 y que policrornaron Francisco y Marcelo Martinez, Es una de las cornposiciones mejor logradas de Fernandez. La Gregorio cabeza de la Virgen, de singular belleza, armoniza maravillosamente con la figura de Cristo, que responde al tipo que con tanto acierto y tan repe­ tidas veces esculpi6 nuestro artista. A los lados del grupo de la Piedad las figuras de Dimas y Gestas, magrrificamente talladas, de un grato clasicismo. Entre las ventanas del testero de en£rente, el Cristo yacente que esculpi6 para San Felipe Neri, de Madrid, en el que a la severidad de ,sus carnaciones 188 MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. BAUTISMO DE CRISTO, RELIEVE DE G. FERNANDEZ 189 MUSEO NACIONAL DE ESCUL"TURA. CAMBIO DE PRIMOGENITURA, LlENZO DE LUCAS JORDAN y fondo se une la exquisita limpieza del model ado del cuerpo. Debajo de dos cuadros de Lucas «El sacri­ las ventanas hay Jordan, que representan hcio de Isaac» y «EI carnbio de prirnogenitura». En el angulo de la estancia esta Santa Magdalena de Pacis, arrcdillada, donde tenia su sepultura que figuraba en el Convento del Carmen Calzado, el artista y se encontraba el retrato hecho por Diego Valentin Diaz. En el nicho que sigue, el impresionante San Bruno que tall.6 por encargo de los Cartujos de Aniago y que es la ultima obra conocida de Gregorio Fernandez. En ella colaboro su yerno Juan Francisco de Iribarne, componiendo ambos una de las mas emotivas y excelsas figuras de la estatuaria espanola. No se puede abandonar esta Sala sin adrnirar el altorrelieve del «Bautisrno de Cristo», obra procedente del Carmen Descalzo, fechada en 1624, en la sobre un que Fernandez supo componer las figuras de Cristo y del Bautista fondo de profunda perspectiva en la que se conjugan adrnirablemente la forma y el contenido. Resalta en este conjunto el c1asicismo de las cabezas de Cristo y San Juan, serena mente augustas y llenas de expresiva distincion. Esta Sala se cubre con un buen artesonado policromado perteneciente a la en que se construy6 el Colegio. epoca Sala V. EI testero principal sirve de fondo a la imagen de Santa Marla Magdalena, realizada por Pedro de Mena y firrnada por este artista en 1664. Procedente del Con vento de la Visitacion, de Madrid, posteriormente en EI Prado, pertenecio al Convento de San Felipe Neri de la capital. Es talla que se califica a la altura de las grandes producciones castellanas y que define 10 mas selecto de la irnaginerta andaluza. En el angulo izquierdo figura una Veronica de rnedio busto, obra atribu'da a Pedro Roldan, v, a la derecha, la cabeza del Bautista tall ada por el granadino Jose de Mora, magnifica 190 MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. LA MAGDALENA Y SAN BRUNO, ESCULTURAS DE G. FERN .\.NDEZ . de expresion y verismo. Al otro lado, frente a Ja ventana, un relieve de piedra en el que representa un Nacimiento, obra atribuida a Rodriguez se de Espinosa a aVilloldo, fechandose bacia 1540. Inmediata a ella se muestra un San Sebastian, obra de Gregorio Fernandez, que evidencia su inspiraci6n en la escultura clasica. Tarnbien fiJrlra un San Francisco de rarnafio mayor que el natural, claramente atribuible a' Juan Pascual de Mena, en el tercer cuarto del siglo XVIII. Junto a el frazmentos de la silleria de legos del Con vento de San Benito, y encima de ellos un cuadra en el que se representa Cristo en el sepulcro, buena replica del que pinto Mateo Cerezo para la iglesia de San Lorenzo, A pesar de 10 mucho ya vista quedan todavia por ver piezas fund amen­ tales en el Museo. En el angulo del Patio de Estudios, a traves de una puerta 191 II 1 t r MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. SAN FRANCISCO DE Asfs Y ARCOS DEL CLAUSTRO DEL MONASTERIO DE TEMPLARIOS DE CEINOS DE CAMPOS con reja, se pasa al jardin desde el que se puede gozar la Vista de la cabecera de la iglesia de San Pablo, con sus prismaticos contrafuertes en los angulos. Es este un jardin rornantico en el que se han montado unos arcos del claustro del Monasterio de San Agustin, de principios del siglo XVII, y en la entrada de la Capilla tres areadas del claustro romanico de los Tern­ plarios de Ceinos de' Campos que muestran adosados a las columnas frag­ f mentos de esculturas romanicas de talleres leoneses del mente a la rnisma altura de estos arcos siglo XII. Proxima­ 1- y junto al rnuro se muestran las I -ventanas de antiguas estancias de un corredor que se construy6 en del Obispo Alonso de Burgos; alii residio Fray Luis de Granadavocupando epoca } una de sus celdas. . En el rnuro del pequefio vestibule que precede la Capilla hay un Cristo de comienzos del XV, de procedencia leonesa; se pasa luego a la Capilla del entertamiento,dd,fundad6r, que a traves de un gran arco cornunicaba con el crucero de la iglesia de San Pablo. Su arquitectura y decoracion fue 192 MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. RETABLO DE LA ME)ORADA DE OLMEDO. POR A. BERRUGUETE MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. INTERIOR DE LA CAPILLA Y SEPULCRO DE DON DIEGO DE AVELLANEDA concebida por Juan Guas y ejecutada par el entallador Juan de Talavera, hacia 1487. Las bovedas se resuelven soportadas por nervios que dibujan estrellas y que ostentan en las claves escudos del Obispo y dominiccs. Se ha asignado la tall a de los angeles tenantes que se sinian junto a la inscripcion que rodea la parte alta de la Capilla a Sebastian de Almonacid, entallador del grupo de Juan Guas. En el centro de testa capilla estaba el sepu'cro de Fray Alonso de Burgos, rea.lizado en principio par Simon de Colonia, relegado posteriormente por otro debido a Felipe de Borgofia. Los ejercitos de Napoleon que ocuparon el Monasterio de San Pablo y este edificio, produjeron destrozos f_n el mismo, datando de entonces la desaparicion del sepulcro y del altar que presidia el ambito, realizado por Gil de Siloe y Diego de la Cruz. Una sencilla Iapida de marmol negro recuerda al visitante que alli esta enterrado el fundador de tan ilustre casa. Los unicos restos del sepulcro cornponen hoy un banco situado bajo el coro. En el Iugar del antiguo rerablo luce actualmente el que esculpio Berru­ guete en 1525 para el Monasterio de la Mejorada de Olmedo, trasladado de alli al instalarse e.l Musco en el Colegio de San Gregorio. Es esta la primera obra documentada del maestro de Paredes y en la que mejor pueden ]94 MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. ESTATUAS OR ANTES DE LOS DUQUES DE LERMA estudiarse virtudes y libertades de expresion. La preocupacion del artista sus a las obras captadas en el medic italico, que han conformado gira en torno su caudal de conocimientos y que traduce a la obra plastic a de la talla poli­ cromada con una personalidad tan Iibre, y tan original en relacion a los demas manieristas hispanicos, que destaca principalmente per este doble -\ caracter que imprime a sus producciones, el profundo estudio de las obras mas felices del «quattrocento» y comienzos del «cinquecento» italico y la vibrante inquietud de su temperamento. La ordenacion del retablo es mas clasica y logica que la que dio luego al de San Benito. Se levanta sobre un banco con estatuillas en las que se reconoce a San Antonio, mostrando a los Jados relieves con San Jeronimo y Santa Catalina. La hornacina central estaba ocupada por el Ecce Homo que se conserva en Olmedo. En las calles late­ rales van relieves que representan el camino del Calvario, Ia Anunciacion, el Nacimiento de la Virgen, el Nacimiento de Cristo, Ia Epifania, la Oracion del Huerto, la Resurreccion y la Ascension. Encima de la calle central hay un Calva rio cuyo Cristo, inquietante, es significativo dentro de la produccion de Berruguete. Entre los relieves mas atractivos de este conjunto, esta el de 195 la Anunciacion, donde mas se patentiza 10 que Berruguete habia visto en Italia. De 10 alto desciende el Arcangel, que se posa en el suelo con gran suavidad, como si el viento que azota su tunica le sir viera para amortiguar el impulso adquirido al Can gran elegancia levanta su brazo derecho, bajar. y la Virgen atonita, vuelve confusa la cabeza al escuchar la salutaci6n. La mesa del altar que hay delante del retablo efigia en su frente una Piedad; es obra del siglo XVI y pertenece al mismo conjunto que el relieve del nacimiento de la Sala V, probablernente realizada por Villoldo. En el presbiterio estan las estatuas orantes de los Duques de Lerma, que figuraron en la iglesia de San Pablo, de la que el va'ido de Felipe III fue patrono; para su enterramiento y el de su esposa, dona Catalina de la Cerda, en co­ mendo a Pompeyo Leoni Ia ejecuci6n de la obra, que ejecut6 en uni6n de Millin Vimercado y Baltasar Mariano, fundiendolas en bronce Juan de Arfe, el orfebre farnoso, encargandose de acabarlas, a partir de 1603, su yerno Lesmes Fernandez del Moral. La cabecera de Ia Capilla se adorna con dos sargas pintadas al temple hacia 1500, por Pedro Berruguete, y la Quinta Angustia que Figura frente ala puerta, se supone obra de Antonio Vazquez. A la izquierda de la puerta hay un retablo del siglo XVI procedente de la antigua Chancilleria de Valla- dolid, con ternas de la Pasion del Senor y Resurrecci6n, atribuido a Jer6nimo , Vazquez, hijo del anterior. En las hornacinas que soportan la tribuna del 6rgano que hubo de estar situado en el coro, se veri unas figuras de San Juan y la Virgen, de principios del XVI, procedentes de la Mejorada, de Olmedo, y una pequefia imagen del ap6stol de fines del siglo xv, de escuela toledana. Sigue un grupo de Ia Piedad, en piedra, obra que figur6 en la Capilla de los Perez de Vivero en San Benito el Real, fechable hacia 1460 y perteneciente a un artista bavaro del circulo del maestro de Salzburgo, en el que la Virgen posee un gesto de encantadora ingenuidad contrastado con el pesado cuerpo de Cristo que sostiene en su regazo. En el testero de enfrente, cerrando el arco que comunicaba la Capilla con la iglesia de San Pablo, esta el magnifico sepulcro que labr6 Felipe Vigarny con su hijo Gregorio Pardo en 1536, para don Diego de Avellaneda, Obispo de Tuy, y que al instalarse el Museo se traslado desde el Monasterio de San Juan Evangelista y Santa Catalina, en Espeja (Soria). A su lado hay un retablito del XVI en cuya tabla se efigia la Asuncion de la Virgen, con marco rernatado en medio punto y ornado con follajes y frutos, mostrando en la parte inferior la Dorrnicion de Ja Virgen y a ambos lades retratos de los donantes con Ia indumentaria de la epoca ; enfrente hay otro fechado en 1618 y dedicado a don Antonio Ruiz, escribano en Valladolid, que se compone con tab las que figuran el Calvario, el Descendimiento, Santa Elena, San Jer6nimo, las tentaciones de San Antonio, San Antonio de Padua y dos retratos tambien de los donantes. Bajo el cora se dispone un Cristo del XVI Y bustos de ap6stoles que encargase el Duque de Lerma para.el relicario de la iglesia de San Pablo, en estrecha relaci6n con los que hiciese Pompeyo Leoni en EI Escorial. A continuaci6n esta 10 que era antecapilla; en ella se encuentra una es­ cultura que representa a la Muerte, con erudo realismo, obra que puecle ser 196 MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. ESCULTURA FUNERARIA DEL CONDE DE BENAVENTE fechada hacia 1524, que recientemente se atribuye a Juan de Valmaseda, y cuya procedencia pudiera serla del Con vento de San Francisco de Medina de Rioseco. Un gran lienzo de la Asuncion de la Virgen ocupa todo el tes­ tero; pertenecio al convento franciscano de Fuensaldafia, como los dos ya mencionados de la Sala XXVII y que se atribuyen acrualmente a Pieter Thys, discipulo de Van Dyck y fechable en 1651. En el muro de enfrente se ven las pulseras del retablo de San Antonio Abad, realizado por Gaspar de Tor­ desillas, y en una de elias puede leerse la fecha de 1547. Las dos grandes esculturas en Ia que fue Sacristia de la Capilla, representan a Santa Monica y Santa Clara de Montefalco y son obras anonimas, acaso de Pedro Correas, de mediados del siglo XVIII. Estan instaladas tam bien en esta Sala seis escul­ turas de alabastro que representan a San Juan Bautista, San Gregorio, San Miguel Arcangel, Santa Catalina, San Ambrosio y San Sebastian, documen­ tadas como de Juan de Cam bray y Cornielles de Holanda, hacia 1530, obras realizadas para la iglesia de San Benito, en las que intervino tarnbien Alonso Berruguete. Sobre el muro que cierra el hueco de la escalera hay una Virgen y un San Juan del siglo XII, de procedencia burgalesa; un San Bartolome de fines del xv, de muy buena talla, en relacion con algun artista germanico, y una escultura que efigia a San Pablo, de finales del sig-lo XIV, de posible escuela aragonesa. El gran lienzo que pende del hastial de la Capilla esra pintado por Jose de Ciezar y representa a San Francisco de Paula apareciendo en una Latalla. En el muro opuesto se x.xponen nuevos bustos relicarios pro­ cedentes de San Pablo, y en el centro la figura yacente de don Rodrigo Alonso Pimentel, cuarto Conde de Benavente, fallecido durante la guerra de Granada, pudiendose fechar hacia 1492 y deberse a un artista del circulo bavaro, En el coro, en donde desemboca la escalera que parte de esta misma sa­ cristia, esta instaJada la silleria que lucie en el Convento de San Francisco, 197 reconstruida par el que fue subdirector del Museo, don Constantino Can­ deira. Se cita al escultor riosecano Pedro de Sierra como su autor y en ella trabajaron como entalladores y ensarnbladores Tomas Rey, Manuel Villa, Manuel Mazariegos, Juan de Paredes, Manuel Conde, Jose Garda y Ventura Perez, bajo la direccion de Fray Jacinto Sierra, a quien hasta hace poco se ha venido atribuyendo. Se terrnino en 1735. Es de un barroco sumarnente elegante y sus sillas altas y bajas tienen como cresteria una serie de bustos y esculturas de franciscanos. Los pafios y las actitudes de las figuras que se efigian en los tableros principales, estan ejecutados y estudiados can gran acierto. Can ella termina el recorrido y visita al mas soberbio conjunto de arte vallisoletano. [77] Musco del Com ucnto de Santa Ana. Creado par O. M. de 1951 esta periodo de instalacion ; a pesar de ella puede en visitarse y admirar en en el numero 66, asi su iglesia los cuadros de Goya y de Bayeu, citados como el Cristo yacente de Gregorio Fernandez. Junto ala iglesia se instalara una sala para exponer ella los cuadros y esculturas mas importantes que en se conservan actualmente en clausura can las cuales se acrecentara el in teres de esta visita ya de suyo irnportante. [78] Musco de Agustinos Filipinos. Instalado en una crujia de un piso r alto del Convento, tiene un caracter fundamentalmente etncgrafico. La mayor parte de sus objetos proceden de Filipinas y entre ellos hay recuerdos de los ultirnos mornentos de la dominaci6n espanola en aquellas islas. Se con- servan tambieu en el algunos objetos de 'interes arqueologico, fragrnentos de terra slJ;illata y de ceramica procedente de Uxama, ladrillos visigodos, una interesante placa de cinturon visigoda, fibulas, etc. En su monetario fig-uran algunas series 'importantes de monedas autonomas de la Espana an- tigua y series medievales y modernas. [79 80] Casa de Cervantes. A comienzos del siglo XVIl, Juan de las - Navas construyo unas casas en el Rastro de los Cameros, junto al rio Es­ vino a Valladolid en 1602 gueva. Una de ell as la alquilo Cervantes cuando a la Corte, y se conserva bajo la tutela del Patronato de las fun­ siguiendo daciones del Marques de Vega Inclan. esta cas a uno de los recuerdos cervantinos mas autenticos ; Constituye en ella vivia el autor del Quijote en 1605 cuando tuvo lugar el asesinato del caballero Gaspar de Ezpeleta, que motive el que Cervantes se viera en­ vuelto en un enojoso proceso aunque luego quedara probada su inocencia, La casa en que vivio Cervantes y otras tres contiguas a ella, del siglo XVII, han sido restauradas recienternente sin quitarles nada de su antigun caracter, antes procurando acrecerlo mediante la instalacion de cuadros y muebles la de epoca que .permite reconstruir mejor el ambiente. Cervantes ocupo casa segunda de las cuatro que forman el bloque. En su planta baja tiene escalera que un pequefio zaguan con pozo y de el arranca la est�echa t' desemboca en el vestibula en el que muebles de Ia epoca y entre ellos hay un buen barzuefio. De los muros penden diversos cuadros entre los que retrato de Felipe III. En una vitrina pendiente de Ja destaca un m';gnifico 198 .l MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA. TABLA DEL MAESTRO DE SAN ILDEFONSO. PORTADA DE SANTA MARIA DE LA ARMEDILLA EN LA CASA DE CERVANTES exhiben dos arboles geneal6gicos de los que public6 Navarrete en pared se su Vida de Cervantes. A traves de una puerta -con de carpinteria morisca se pasa a una hojas habitaci6n en la que hay un cubierto con una alfombra de tipo estrado un barguefio de cajones persa y un tapiz salrnantino. Sobre la tarima hay esta sal a otro escritorio de muy tallados y policrornado ; hay ademas en ebano con incrustaciones y placas de marfil grabadas, recordando el que se menciona en el testamento de Dona Isabel de Cervantes, que ha servido de base para cornponer este ambiente, En una caja de nogal moldurada se ve una buena imagen de alabastro de la Virgen con el Nino, del XVI, Y pendientes de los muros hay varios cuadros entre los que destaca el de San Miguel. De los muebles d mas interesante es un baul cubierto con terciopelo rojo claveteado con tachuelas doradas y can buenos herrajes de la epoca. Frente a la puerta de esta estancia, al otro lado del vestibula, se abre otra arnueblada de acuerdo can 10 que pudo ser el cuarto de trabajo de Cer­ vantes. En el muro del fondo hay un gran lienzo hecho por un pintor veneciano en el que se efigia la batalla naval de Lepanto. Aunque no es obra de primer orden esta bien compuesto y ejecutado con soltura. Sobre la mesa de trabajo hay un aut6grafo de Cervantes y las paredes se decoran 199 con mapas de la epoca de diversas regiones de Italia. En este cuarto se abre Ia alcoba, que tam bien se ha procurado ambientar de acuerdo con las noticias literarias de diferentes documentos cervantinos. En recogidas el vestibulo se abre puerta que da a un transite en el que se ve una otra tabla castellana, pintada bacia 1550, que representa la Asuncion de Ia Virgen. Comunica este transite con el comedor y a traves de este se pasa a la cocina bajo cuya gran carnpana se disponen escafios. Vasijas de cobre y az6far, I morillos, tinajas, diversas piezas de cerarnica popular, taburetes y muebles de epoca ambientan estos aposentos que vieron transcurrir la vida de Cer- vantes durante algunos afios. La casa que queda a la derecha de la citada, esta ocupada por una . selecta biblioteca: en uno de sus rnuros se ve un lienzo veneciano en el If! que se representa una ,batalla naval. Cornunica con un rornantico jardin \. en el que, rodeada de yedra, hay una lapida con el busto del Principe de los Ingenios. En este jardin esta instalada la portada procedente del Monas- terio de Santa Maria de la Arrnedilla. Es un ejemplar interesante que jalona la transici6n del estilo oj ivaI al plateresco, cuya decoraci6n esta ejecutada con gran finura. Desde el jardin se pasa a la Sala de America que pertencce ya a otra de las casas fronteras con la habitada por Cervantes. Las dos casas que hay a la izquierda de la que fue habitada por Cer- vantes, tienen sus plantas superiores ocupadas por la [801 Real Academia de· Bellas Artes de la Purlsima Concepcion en la que hay una co.lecci6n de -�(. pinturas de epoca y calidades diferentes. En el jardin que da a la calle de Miguel Iscar, situado enfrente de estas casas se conserva la parte superior de la portada del Hospital de la Resu­ rrecci6n trazado por Juan de Vega en 1555. A este edificio alude Cervantes en el Coloquio de los Perros, La escultura del Cristo resucitado se cobija en una hornacina y debajo se lee la fecha de 1579. • 4- [81] Casa de Zorrilla. Se conserva en ella una buena coleccion de -r: recuerdos del poeta, habiendo servido de sede al Ateneo vallisoletano. ,. ,. ,. Por las anteriores pagmas y por las laminas que las ilustran, se echa de ver la extraordinaria riqueza artistica y la destacada calidad de las obras que en Valladolid se guardan. A pesar de ello, para tener idea exacta de la manifesto el arte en Castilla en todos los potencialidad con que se tiempos Jj especialmente en la provincia de Valladolid, es necesario hacer algunas excursiones y visitar los monumentos de San Cebrian de Mazote, Wamba, Villagarcia de Cam­ pos, Torrelobaton, Tordesillas, Pefiafiel, Tordehumos, Uruefia, Fuensaldafia, Valbuena de Duero, Medina del Campo, Medina de Rioseco ciudades ... todas cuajadas de Arte y henchidas de Historia. S610 despues de hacerlo se podra tcner idea de 10 mucho que puede gozarse recorriendo esta tierra que si en ocasiones es arida y seca, en otras muestra paisaies de extra or­ dinaria beJJeza y siempre una serie de egregias manifestaciones de Arte. 200 INDICES - RtS'rO:3 DE LA ANTIC,UA COLI;<:;rA'I'A - CA.'n:DRAL HtRR>:RIANA ... CA'rtDRAI, HtRlU\RIANA ClM.I;N'I'ACIONtll � ABSIDE5 PROVISIONAI,E;:l 51G,I,O xvn �