EL SIGLO XIV AUGE DEL GOTICO CATALAN Algo despues del cfio 1300 lnterrurnplose casi toda en Europa el perfodo expansivo de la economfa medieval y, al mismo tiempo, la creccion de grandes y originales templos. Sin la vitalidad del anterior, el siglo XIV conserva mas que crea. De 1315 a 1317 una terrible ham­ bre dlezrno Europa; de 1347 a 1351- calcula que pereclo una tercera parte de su poblcclon se vfctima de la peste "negra". Italia durante todo el siglo desqcrrose en luchas civiles; Alernc-. nia vlvio durante el en anarqufa polftica permanente; la guerra de los Cien Afios crrulno a Francia y cqoto a In_glaterra. En Espana fue tam bien de guerras civiles, de largas minorfas, de frecuentes crisis eco­ nornlccs. De Francia no Ilegaban nuevas formulas crqultectonlccs a Castilla y estn vivfa de la repetlclon de las del siglo anterior, cristalizadas con frecuencia en arcaicos localismos. Por inercia, continuaban lcbrdndose las catedrales y grandes iglesias comenzadas cfios antes con monumentalidad desproporcionada casi siempre a los recursos disponibles, pero alte­ rando, reduciendo y simplificando los planes prlmltlvos. Los pocos templos de importancia levantados por entonces cabeceras de las catedrales de Lugo y Palencia, naves de la de - � Plasencia son, excepto - en Cctclufic y las Baleares, replicas adocenadas y secas de los del siglo anterior. EI XIV es el siglo de los monasterios de las ordenes mendicantes jugc:sos y sus iglesias, modestas casi siempre, prdcticcs y fdclles de construir, faltas de umblclon crqultectonlcc, repiten tipos sin espfritu de renovcclon , Pero de este cuadro, mas deimpotencia que de decllnoclon, destaca la region catalano­ / balear, a cuya arquitectura gotica en el siglo XIV no se Ie ha hecho la justicia debida. En Castilla, dispuesta como siempre a recibir corrientes exoticcs yasimilarlas nncionullzdndolns, repercutieron pronto, como se ha visto en pdqlncs anteriores, las formas goficas francesas. Cctclufic, en cambio, fntimamente unida a las comarcas de la Francia meridional, a las que Ilego tardfamente la arquitectura gotica del norte, no reciblo estc por ese camino indirecto hasta el siglo XIV. Ya como, al veremos despues cesar poralgun tiempo de desernpefiar Castilla papel preponderante la historia del arte nacional, 10 csurnlo Cotolufic, en gotico pero sin el universalismo de aquellc. Despues de la invenclon y transformaciones de la girola, en las plantas de los templos no hubo modificaciones de importancia. Novedad del siglo XIV fue la agregacion de capillas laterales a ambos costados de la nave 0 naves, entre los salientes de los conlrafuertes, con­ sagradas a diferentes santos, sepulcrales muchas, en Cctclufic, sobre todo, sede de gremios y cofradfas. Desde mediados de ese siglo parecieron pequefics y se destruyeron bastantes 150 para sustituirlas por otras mayores y mas suntuosas, adosadas al templo, pegadizas, sin relccion con su arquitectura. La moda de estas capillas llego, como tantas otras, de Francia. Tal las mas vez antiguas espcfiolcs sean las levantadas en vida del arzobispo don Rodrigo Jimenez de Rada (t 1247?) en las meridionales de la catedral de Toledo, entonces en construccion : probablemente naves no, formaban parte del proyecto primlflvo. Las catedrales de Burgos y Leon carecieron orl­ ginariamente de capillas entre los contrafuertes de sus naves extremas, proyectadas ya en la de Barcelona al comenzarse 1298. Desde mediados del siglo los de franciscanos en templos y dominicos de la misma ciudad se levantaron capillas laterales, sequn tipo crqultecto­ con nico que clccnzo en los siglos siguientes gran expansion. Bajo el gobierno del abad Copons (1316-1348), a la nave de la epfstola del gran templo cisterciense de Poblet se agregaron unas pequeiias capillas, derribando para ello las bovedcs de sus tramos y rehnclendolcs a mayor altura. Hacia el nfio 1200, nobles y cortesanos enterrdbcnse en los lucillos de los claustros; algo mas tarde sepultdronse en el interior de los templos, en nichos abiertos en sus mu­ ros, Los hay,por ejemplo, iglesia en la del monasterio de Matallana, el comenzada en cfio 1228, y la de San Miguel de Foces, que 10 fue en 1259. En el XIV en siglo ocuparon ya capillas dispuestas en torno del templo, formando parte de su construccion originaria; en la l segunda mitad del mismo trucciones monumentales siglo adosadas, y en el XV, las a veces capillas sepulcrales de gran tamaiio y riqueza. se convirtieron en cons­ Es Inti!il buscar entre las iglesias espcfiolos del siglo XIV alguna que siga la dlsposlcion de la catedral leonesa en el maximo calado del muro de fondo de su trlforto. Unicamente las mayores de las de Toledo y Avila, hoy desfiguradas, representan la fase siguiente naves a la de Leon de las catedrales francesas, en la que desaparece el triforio calado para que un unico y enorme ventanal ocupe todo el espacio comprendido entre la imposta que corre por encima de los de sepurcclon de las naves y los formaletes de las bovedos. arcos La mayoria de las iglesias del siglo XIV son de formas robustas y pesadas, con ventanas pequeiias, y ni en construcclon ni en aspecto marcan avances sobre las del anterior. En ge­ neral, hay un adelgazamiento progresivo de las columnas de los pilares hasta convertir a estes en un haz de molduras en el que alternan las ccnccvcs y las convexas. Sus perfiles con­ tinucn identlcos, con la lnterposlcion de un capitel-imposta para formar los arcos, las arqui­ voltas y los nervios de las bovedcs. AI multiplicar asi las Ifneas verticales de los apoyos, tan acusadas en la arquitectura del siglo anterior, pierde fuerza el edificlo y produce irnpreslon de monotonia, pues casi todas las molduras tienen el mismo valor. Una de las pocas novedades de estas iglesias del siglo XIV es el empleo de bovedcs con multiples nervios, cuya difuslon fcvoreclo la tendencia a complicar y enriquecer las formas con fines decorativos que suele seguir en los procesos artisticos a los momentos de mayor pureza. Frecuentes eran en el siglo XIII, sequn vimos, las bovedos de ojivas con nervios en sus espinazos, 0 sea combados, procedentes del sudoeste de Francia. A los ocho de estes se agregaron otros, lIamados terceletes, que unen los arranques de los arcos ojivos con el punto medio de los combados, interrumpidos general mente en ellos, Asi nacieron las bovedos estrelladas. Una de las mas vlejcs existentes cubre la sala capitular de la catedral de Burgos, cons­ trufda de 1316 a 1354, sala cuadrada, convertida en octogonal por cuatro trornpcs nerva- 151 das. Ocho nervios unen su centro planta y hay otros tantos intermedios, a los vertices de la con terceletes. Este tipo de bovedc, muy decorativo, se repitio en la sala capitular de la cote­ dral de Pamplona, construfda por el obispo Arnaldo de Bnrbczdn (1317-1355), y mas tarde es la en las de Valencia (1356-1369) y Barcelona (primera mitad del siglo XV). Andloqc que cubre la capilla de Santa Barbara, fundada en el claustro de la catedral de Salamanca para en la catedral de su enterramiento por el obispo Lucero (t 1359). La capilla de los Rojas, formada por ojivas, ligaduras Burgos, mencionada ya en 1336, tiene bovedo mas sencilla, y terceletes, dibujando una estrella de cuatro puntas. Desde las salas capitulares y ccplllcs, las bovedcs estrelladas pasaron a cubrir el tramo central del crucero, como en la catedral de Avila, fechada por ostentar el escudo del obispo don Sancho Davila (1312-1355) en su floron central, y en Santa Marfa la Real de Bldzquez las naves mayores de la catedral Najera. Bovedcs estrelladas hay, entre otros templos, en de de Plasencia, San Salvador de Ofic, iglesias del monasterio de Guadalupe, de la colegiata Talavera y de Santa Clara de Palencia. PROSECUCION DE LAS CATEDRALES INICIADAS EN EL SIGLO ANTERIOR. - De los iniciados el alguno, el de Burgos, estaba casi ter­ grandes templos en siglo anterior, como minado interiormente al comenzar el XIV; la construcclon de los restantes prosiquio con lentitud du rante el. habfan comenzado las de la cote­ A fines del siglo XIII, como se dijo, apenas si se naves dral de Toledo; probablemente tan solo estaban construfdas las bovedcs de los dos tramos mas cercanos al crucero de la nave de la epfstola, la rnoldurcclon de cuyas ojivas es serne­ la de las de la girola. Durante el siglo XIV fue elevdndose lentamente. La moda del jante a a occi­ triforio habfa cafdo ya en desuso por entonces, y al levantar los muros que cierran dente las partes altas de la nave de crucero y la mayor, presclndlose de esa galerfa, colo­ de cando un enorme ventanal que comprende, desde la imposta situada encima de la clave los arees de de la nave central y las inmediatas, hasta el formalete correspon­ sepnrccion dlente al tramo de bovedo. Sobre el grueso del estrecho paso, perforando muro se dispuso un las que daban a la los pilares, y a uno y otro lado colocdronse tracerfas identlccs, abiertas las tracerfas de nave, con vidrieras las exteriores; en reformas posteriores desaparecieron desarrollo de la disposlcion estas ultlmos y se colocaron las vidrieras en las internas. Es el de la de la catedral de Cuenca, con la diferencia de que en estc tan solo perfora el galerfa muro de fondo un hueco circular parte alta. Ya se cludlo a su procedencia borqofionc, en su se encuentra en iglesias de Chcrnpofio y Normandfa (fig. 122). aunque tcrnbien Comenzada bastantes ofios antes que la de Toledo, la catedral de Avila, a pesar de sus reducidas dimensiones, no estaba mas adelantada que la metropolitana a comienzos del siglo XIV. Adernds, su cabecera amenazaba ruina. EI obispo don Sancho Bldzquez Davila remediarla: "Ia iglesia de Sant Salvador de (1312-1353) allegaba recursos en 1319 para estava en grant peligro, csl que si non fuese acorrida mucho ayna estava en riesgo Avila ... de se perescer". Sancho IV hizo libre de todo tributo al maestro de la obra en 1305, sequn prlvileqlo confirmcdo por Alfonso XI en 1349 y por don Pedro I en 1351; no figura en de consolida­ el su nombre. AI mismo tiempo que el citado obispo realizaba grandes obras cion y reforma en la cabecera, levcnto los muros de la nave central y el que cierra a occi­ dente el crucero, y terrnlno de cubrirla (fig. 123). 152 .!. Fig. 122.-NAVES DE LA CATEDRAL DE TOLEDO. 153 1 1 Fig. 123. - ARBOTANTES DE LA CAPILLA MAYOR DE LA CATEDRAL DE A VILA. 154 Siguiendo disposici6n que en Toledo, la parte alta de los muros de la nave la misma de no muy elegante mayor se cal6 con grandes ventanales, hoy casi total mente macizados, tracerfa. Como en Toledo, tcrnbien ocupan todo el espacio comprendido entre la imposta de separaci6n deIus naves y los formaletes de las b6ve­ que corre por encima de' los crcos des de la nave mayor. Obra de tosca traza y no rnejor ejecuci6n, parece inspirada en la de cndloqo lugar de la catedral metropolitana. Pertenecen esas naves de Toledo y AVila a la 'ultima fase de la evoluci6n del alzado de las g6ticas: los presbiterios de las catedrales de Santo Domingo de la Calzada y de Avila, con tribunas comprendiendo todo el ancho de las colaterales, representan la pri mera; la cated ral de Bu rgos, con su triforio ciego, es buen €jemplo de la siguiente. Tras la fase mas avanzada, en la que el muro de fondo del triforio estd total mente calado y cubierto por vidrieras, como en la catedral de Le6n, se Ilega a la final de las de Toledo y Avila, con su maxima apertura de' huecos. En el siglo XIV prosegufa pobremente la obra de la catedral de Tarazona en su ultimo cuorto, despues de las destrucciones sufridas en la guerra entre Castilla y Arag6n. TEMPLOS DE ESCUELA BURGALESA 0 INFLUfDOS POR LA CATEDRAL DE LEON.­ En el siglo XIV extingui6 el influjo fecundo de los monumentos burgaleses. Inspirados no se 'en ellos, levantOronse iglesias de formas simplificadas y algo rudas, en las que el g6tico frances aparece nacionalizado. La construcci6n de algunas de las antes citadas como del de Burgos; Grijalba; siqlo XIII, alcanz6 los primeros nfios del siguiente, entre elias San Gil 1- I San Ant6n, cerca de Castrojeriz; Vlllclcdzcr de Sirga; Villamuriel y Villamor6n. La cobecera de la catedral de Lugo. En el siglo XII levant6se en Lugo una cate­ - � drnl rorndnlcc, siguiendo, como de costumbre' en templos gallegos, las formas d.e-Ia de 'Santiago. EI edificio no debfa de estar conclufdo en la segunda mitad del siglo XIII, pues en un concilio celebrado en Lugo en 1273, se ofrecfan indulgencias a los fieles que contribuye­ sen a las obras. A comienzos del siglo XIV parecerfa el edificio viejo, sombrlo e inadecuado levantar cabecera. para el culto. En 1308 el cabildo compr6 unas casas para una nueva 1329 la obra de la iglesia. Hay noticia de un pedr�ro, Juan Fernandez, que trabajaba en en La integran una capilla mayor de un g6tico muy fino y una girola con cinco capillas hexagonales y poco profundas abiertas ella (destrufda a la central). Esta parte es mas tosco revelan la intervenci6n de canteros locales. 'Clue el presbiterio y tiene molduras arcaicas que Los pilares son de nucleo cilindrlco, con columnas adosadas. En los hastiales de la nave de crucero hay sendas rosas. A la misma ccrnpcfio de obras pertenecen los pilares de los pies, con dobles columnas en sus frentes, sobre los qUr se pens6 cargar las torres. EI proyectado emplazamiento de estes y la disposici6n de las capillas de la girola reve­ Ian ser la catedral de la que sirvi6 de modele para la renovaci6n de la gall ega. Burgos La cabecera de la catedral de Palencia. Su primera piedra se puso en 1321. La - de la a la girola de la central estaba terminada en 1331, al morir el arce­ izquierda capilla ella fue enterrado. Las obras pro­ que la coste6 y diano don Alonso Rodrfguez de Gir6n, en tan s610 se hcbic cons­ seguirfan con extraordinaria lentitud, pues al terminar el siglo XIV trufdo la capilla mayor y el tramo rectangular que la precede (salvo su b6veda), y la girola que rodea a ambos, con las capillas radiales. Tal vez se edificaron tcmblen en esa etcpclos tramos inmediatos de las naves, cubierto el central mas tarde; los laterales 10 estdn con b6vedas de tan s610, iguales las de los restantes tramos de la cabecera. ojivas y ligaduras a 155 Esta parte de la catedral palentina, levantada en el siglo XIV, corresponde a una iglesia de tres naves, con girola de cinco tramos trapeciales, en cada uno de los cuales se abre una capilla hexagonal, excepto la del eje que tiene ocho lodes, Cierra el presbiterio circundado la girola una linea por heptagonal; a los dos lados de su ingreso hay dos estrechos trornos, en los que se abren sendas capillas, profundas y tcrnblen muy angostas. Tras de la cabecera descrita se extienden cinco tramos, vestibulos los dos extremos, de la misma altura que los inmediatos de las naves laterales. AI finalizar el siglo XIV lIegarfa la construcclon poco mas alia hacia occidente. Los pilares son de nucleo cilindrlco con columnas adosadas; las bovedcs, de crucerlc, con combados longitudinales. Tiene el templo triforio, ciego al exterior, abovedado de hueco a hueco; ventcncles grandes en las capillcis de la girola, con tracerfa, y pequefics en el pres­ biterio; dobles arbotantes en la cabecera, terminados en contrafuertes con vierteaguas en los costados (figs. 125 y 126). Esta parte es replica, retrasada y algo tosca, de la cabecera de la catedral burgalesa, pero algunos con elementos vistos en la de Leon. A la primera pertenecen las grandes capi­ lias de la girola y las bovedos de cinco nervios de sus tramos; la perforcclon por clrculos de lobules de los plementos de la bovedo del presbiterio; la profundidad de este, que tiene tres tramos rectangulares antes del dbslde : los dobles arbotantes y el amplio triforio. De la cated ral de Leon procederd la disposlclon de los nervios de la bovedo sobre el presbiterio y el acuerdo por medio de capillas rectangulares de las de la girola y tramos radiales de estc con el resto del templo. Es la cabecera palentina obra de un tracista que se rnostro poco hdbil al unir las capi­ lias radiales con las de las naves por medio de otras estrechfsimas, con perdido de la armo­ nfa arqultectonlco, tanto en planta como en alzado. Aumenta ese defecto en todo el templo el ancho proxlrnornente igual de las tres naves. Los tramos de la mayor son casi cucdrcdos, detalle que, unido a los anteriores, revela a un maestro espcfiol, Sin embargo, exteriormente la cabecera, a falta de pureza, tiene gran aire monumental. La catedral y San Pedro de Vitoria y las iglesias vascongadas. En 1366 paso Vi­ - torlc del dominio de don Pedro I de Castilla al de don Carlos el Noble de Navarra; en 1373 volvlo a aquella Corona definitivamente. La iglesia mayor de Santa Marfa de Vitoria fue creada coleqlcto por los Reyes Cctollcos en 1498; hasta 1862 no clccnzo rango de sede episcopal. Pocos templos hay de tan ignorada historia este, Para algunos de los que como rdpldc­ mente 10 han estudiado, es obra del obispo de su dlocesls - Calahorra y Santo Domingo de la Calzada don del Pino Juan. (1340-1351), hlpotesis a. desechar, pues sequn el epita­ - flo de este en la catedral de la Calzada mcndo hacer de nuevo los pclcclos episcopales de Calahorra y de Vitoria y el claustro de Santo Domingo; de levantar en tiempo templo su tan importante como el cloves, no hubiera dejado de figurar en el letrero. Hay algunos datos capaces de orientarnos: consta la fundoclon de varias capellanfas en 1401 en la iglesia de Santiago, hoy capilla parroquial adosada al brazo norte del del de Santa Marfa, crucero levantada despues de esto y cuyas formas nrqultectonlccs son algo mas avanzadas que las de la hoy catedral. En 1418 y 1419 se pagaba al maestro que acababa de cerrar y cubrir dicha iglesia de Santiago. Tal vez la mayor de Vitoria se comenzase durante el dominio de la ciudad -1366-1373; don Carlos el Noble fue gran constructor navarro -, y al volver 156 Fig. 124.- FACHADA OCCIDENTAL DE LA CATEDRAL DE TARRAGONA. 157 II I Figs. 125 y 126.- DETALLE DEL TRIFORIO DE LA CATEDRAL DE BURGOS. ABSIDE DE LA CATEDRAL DE PALENCIA. 158 a Castilla estuviese levantada parte de la cabecera; en los nfios siguientes continua­ unirse a rfa lentamente la construcci6n, proseguida hasta bien entrado el siglo XV, pero con mucha mayor modestia y marcado cor deter militar. Los muros del templo son lisos, desnudos e inexpresivos al exterior, sin que en los de las naves ni en los del se abra hueco alguno los anime; faltan cornisas y rema­ cru5=ero que tes; unlccrnente los arbotantes mas bajos Ilegaron a construirse. Tan s610 hacia oriente, el exterior de las tres capillas de la cabecera rompe con su arquitectura mas jugosa la impre­ si6n de fObrica prisi6n del resto, permitiendo imaginar 10 que hubiera sido exteriormente 0 el templo proseguido con arreglo al mismo plan. En los pcfios que cierran esas tres capillas, y en los inmediatos de los muros rectos que limitan a oriente el templo, hay grandes ventanales todo el los ocupando espacio entre con­ trafuertes; es la unlco parte exterior de sillerfa. Carecen de cornisa y coronaci6n las capillas y por encima de elias se levantan los muros exteriores del presbiterio, construfdos con mamposterfa del mismo cerro en el que se emplaz6 el templo. En los cinco pofios que cle­ rran la capilla mayor y en los mas pr6ximos del crucero, hay ventanas no muy grandes, de arco agudo y de tracerfa radial. Estos detalles, en uni6n de la fclto de arbotantes, indica un cambio de plan y de direcci6n: termin6se el edificio con maxima economic al exterior, pro­ bablemente por el de los templos de frailes de las 6rdenes menores levantados con�tructor por entonces en Vitoria. La planta es de cruz latina, tres el braze mayor, de siete con naves en largo crucero tramos y cabecera de gran originalidad. EI presbiterio, abierto directamente al ,crucero -era innecesaria su prolongaci6n al no existir cabildo catedral -, es un sernidecdqono regular, en torno del cual se desarrolla girola de ciACO tramos trapeciales; en los tres del centro una se abren otras tantas capillas hexcqonules ; los dos restantes comunican con sendas ncves transversas, prolongaci6n hacia oriente de los tramos extremos del crucero. A pesar del diff­ cil acuerdo de este y la girola, la cabecera es obra muy bella y de gran diafanidad. La nave mayor, muy oscura, se eleva a 23,50 metros y a 12,80 las laterales. Las bo­ vedas son de ojivas y los apoyos, pilares cllindrlcos con cuatro columnas adosadas. Tiene triforio, cie�o su muro de fuera y abierto el interior por sutil tracerfa flriornente labrada, con arquillos trilobulados y antepecho tcrnblen cal ado (fig. 127). La disposici6n de las capillas de la girola sobre un alto cubo poligonal resaltado de la muralla de la ciudad y la perforaci6n de los contrafuertes, prolongaci6n de los muros de separaci6n de las capillas, por huecos adintelados para la circulaci6n por el adarve, recuerda la cabecera de la catedral de Le6n. La penetraci6n de molduras, y algunas otras formas no frecuentes a fines del siglo XIV en la arquitectura espanola, permiten suponer influenc'ias de monumentos franceses meridionales en el templo cleves. La iglesia de San Pedro en Vitoria es un hermoso edlficio, cuya arquitectura estd lntl­ mamente relacionada con la de la catedral y la iglesia de Santiago. Tiene tres naves muy cortas, otra de crucero, ccplllo mayor poligonal, dos menores en el lado del evangelio y una sola en el de la epfstola. EI·triforio existente en algunos de sus tramos deriva del de Santa Marfa (figs. 128 y 129). De fecha avanzcida dentro del siglo XIV, y casi todas elias alcanzando su construcci6n el siguiente, son la mayorfa de las iglesias g6ticas vascongadas de alguna importancia, entre las que descuella Santiago de Bilbao, templo reedificado en 1404. Es una buena iglesia de 159 tres y girola de tramos alternos trapeciales y triangulares; cubrense estos liltimos con naves b6vedas de tres nervios. Los pilares tienen nucleo clllndrlco y columnillas adosadas. La nave transversal de crucero se acusa tan s610 enalzado. Bordea la mayor, el presbiterio y los bra­ zos del crucero un triforio, ciego su muro de fondo y aparente al interior de la iglesia por tracerfa de multiples arquillos, dibujo casi ldentlco al de la catedral de Vitoria; sobre el de hay amplias ventanas, con complicadas tracerfas. Las b6vedas son de simples nervios dia­ gonales, excepto las del tramo central del crucero y presbiterio, provistas de terceletes y ligaduras. Arbotantes dan estabilidad a los pilares que sostienen las b6vedas mas elevadas. La decor_aci6n es muy pobre (figs. 131 y 132). La traza de esta iglesia es ex6tica, pero la mane de obra parece indfgena. En relaci6n comercial Bilbao con el norte de Francia, Flandes e Inglaterra, no es extrcfio que un maestro extranjero trazara los pianos de la iglesia de Santiago, cuyas semejanzas con la normanda de Caudebec, construfda en el siglo XV, son grandes, igual en ambas la distribuci6n de la girola en tramos trapeciales y triangulares, que en la iglesia bilbafna no procede de la co­ tedral de Toledo, y las capillas pentagon ales con un nervio de la b6veda en su eje y el es­ tribo correspondiente. Sen-Anton de Bilbao inaugur6se en 1433. Santa Marfa de Lequeitio, con triforio y do­ bles arbotantes, como la anterior, simplifica el modelo de Scntlcqo de Bilbao al sustituir la cabecera con girola de esto por la tradicional de tres capillas poliqonnles de frente. Tnrnbien la iglesia bilbafna sirvi6 de modelo a San Salvador de Guetaria, en la que en 1397 se aprobaron las bases de la antigua legislaci6n feral. Se dice terminada en 1420; tiene triple nave, separadas por pilares clllndricos con columnas adosadas; b6vedas con terceletes y ligaduras en la nave mayor; ventanas grandes con buenas tracerfas y triforio semejante al de las otras iglesias de la serie. Sancho de Empcrdn empez6 a construir en'1418 la iglesia parroquial de Santa Marfa de Guernica. A esta epoco pertenecen la cabecera, formada por tres dbsldes poligonales, el central con triforio del tipo vascongado, y la puerta norte, herman a de la de Santiago de Bilbao. Las naves de la catedral vieia de Plasencia. - La catedral de Plasencia se compone de dos partes: tres naves a los pies, de cuatro tramos, separadas por pilares esquinados con gruesas columnas adosadas, y cabecera, crucero y un tramo de nave, esplendldo obra estc de la ultima fase del estilo g6tico. , A ponlente sirve de Inqreso a las naves una pu�rta de arcos de medio punto, acodi-. IIada, con multiples arquivoltas, sin tfmpano; encima hay un gran ojo de buey desprovisto de tracerfa. La diferencia de altura de las naves es escasa; las laterales se cubren con sencillas crucerfas y las de la mayor son estrelladas, con terceletes y combados. Decoran plemen­ su terfa escudos y figuras. Las ventanas de las naves laterales, grandes, de arco agudo, tie­ nen tracerfa con calados dibujando treboles y cuadril6bulos en los tfmpanos (figs. 133 y 134). Esta obra provincial, arcaizante y tosca, en la que se reunen elementos aun de tradici6n rorndnlcc con siglo XIV, pertenece a una escuela regional, cuyo origen otros g6ticos del estd en fecho, dentro del siglo citado, puede deducirse de la seme­ la cornnrcn salmantina. Su janza de los relieves de la plementerfa de sus b6vedas con los de las del claustro de la cate­ dral de Ciudad-Rodrigo, levantadas en los cfios slqulentes al de 1319. En 1389 dirigfa las obras de Plasencia un maestro "amado Juan Frances. 160 Fig. 127. -INTERIOR DE LA CATEDRAL VIEJA DE VITORIA. 161 I t . Fig. 12B.-INTERIOR DE SAN PEDRO DE VITORJA. 162 ;- FRANCISCO DE VITORIA. PORTADA Figs. 129,130,131 y 132.-EXTERIOR DE LAS CABECERAS DE SAN PEDRO Y SAN E INTERIOR DE �ANTIAGO DE BILBAO. 163 Figs. 133, 134 y 13S.-INTERIOR Y B6vEDAS DE LA CATEDRAL VIEJA DE PLASENCIA. EXTERIOR DE SANTA MARIA DE CASTRO URDIALES. 164 LAS IGLESIAS DE SANTA MARrA DE CASTRO-URDIALES, SANTA MARrA LA ANTI­ GUA DE VALLADOUD, SAN MIGUEL DE AGUILAR DE CAMP60, SAN HIP6uTO DE TAMARA, SAN ESTEBAN DE BURGOS, SANTA CLARA DE PALENCIA Y NUESTRA SE­ NORA DE GAMONAL. - penasco avanzado sobre el mar, Admirablemente situada en un la iglesia de Santa Marla de Castro-Urdiales es hija arquitect6nica tardla de la catedral de Burgos. La villa cantabrica estaba en relaci6n continua y estrecha con esa ciudad, y, 10 mls­ mo que Bilbao, con los puertos franceses y flamencos. EI comerclo marltimo fue origen de su riqueza y expllcc la construcci6n de la iglesia, grande y con pretensiones rrionumen­ tales (fig. 135). Su planta es rectangular, con crucero tan solo acusado en ella por su mayor ancho que el de los restantes tram os de las naves. Forman la cabecera una capilla mayor poligonal se abren tres capillas de planta hexagonal, y girola en torno de tramos trapeciales, en los que alternando tramos sin elias. EI plano de esta cabecera frecuente no seguidas, sino con es en iglesias goticas francesas de comienzos del siglo XIII. Marca avance sobre la catedral de Burgos la b6veda del presbiterio, que en Castro-Urdiales, como en Leon, cubre, cdernds de la parte limitada por los lados oblicuos, la comprendida entre los inmediatos paralelos al eje longitudinal del templo (fig. 136). Separan las tres naves pilares de rnicleo clllndrlco con cuatro columnas adosadas. A los de pies de las laterales proyectose levantar dos torres, por 10 que los ulttmos apoyos son nucleo prlsrndtlco, columnas acodilladas y mayor secci6n que los restantes. Consta esta iglesia partes, levantadas sin soluclon de continuidad 0 medlando de dos entre elias un intervalo breve: la cabecera, obra de un buen maestro de escuelc burgalesa, en la que se abren grandes ventanales ocupando todo el pcfio entre los apoyos, con tracerfa la que tienen los situ ados sobre las puertas del crucero y en el c1austro de lc semejante a cctedrcl de y el resto del Burgos, templo, en el que las ventanas son reducidas, obra de otro maestro, tfmido y de inferior categorfa artfstica. Las dos cnmpcfios el triforio. EI del presbiterio, fino y bien tra­ se acusan tornblen en zado, es copia del de la catedral burgalesa. Los ventanales del de la nave mayor constan de dos arcos agudos, cobijados bajo la b6veda de medio canon que 10 cubre. Cala las en­ jutas comunes un hueco trebolado y en su muro de fondo hay otros dos pequefios, ,recorta­ - dos segun variados dibujos. Sobre el triforio se abren reducidas ventanas, con tracerfas sencillas. Las b6vedas de la mayor tienen ligaduras lonqltudlncles: ayudan a su esta­ nave bilidad dobles arbotantes terminados en largos estribos, mas semejantes a los de Leon que a burgaleses. La cornisa de la nave mayor es de crochets. Sobre los pedestales de los los antepechos hay estatuas. La insplrcclon en la catedral de Burgos apnrece, pues, en este templo, reiterada y c1aramente. EI tipo de iglesia con cabecera formada por tres capillas paralelas de planta poligonal, aplicado probablemente por primera vez en Espana en la catedral de Cuenca, difundido por la regi6n burgalesa en el siglo XIII, sigui6 gozando de gran predicamento en los dos siguien­ tes; contribuy6 tcmblen a vulgarizarlo su empleo por las 6rdenes mendicantes. Las igl�slas que rdpldcrnente se describen a continuaci6n tienen ccbecerc con ese plano. Santa Marfa la Antigua de Valladolid es hoy templo dlflcll de estudiar por heber. sufrido restauraciones radicales. A u,n edlficlo anterior de hacia mediados del siglo XIII pertenecen su portico norte, emparentado con el de las Huelgas de Burgos del mismo emplazamiento, 165 y la torre situ ada a los pies, de ejes oblicuos ambas construcciones respecto a los de la igle­ sia actual. Tiene esto tres naves, la central bastante mas ancha que las laterales, terminadas a oriente en dbsldes poligonales. Separan cquellcs cillndricos con' cuatro a gruesos pilares columncs adosadas, para arranque de los arcos, y otras tantas intermedias, de menor seccion,' apeando las ojivas: Las bovedcs de la nave mayor tienen ligaduras longitudinales y los plementos de la del presbiterio estdn calados por aberturas circulares lobuladas. Este pres-_ biterio, con dos ordenes de ventanas, al de las sigue Huelgas de Burgos, mientras el resto del templo se lnsplro la catedral de ciudad. EI en esa antepecho cal ado de la cabecera es ,igual al de ldentlco lugar de la catedral de Leon; EI crucero se ccusc solamente en alzado. Los arbotantes, renovcdos y modificados recientemente, nfiudleronse en el . siglo XVI. Se­ gun Antolfnez, en su "Historia manuscrita de Valladolid", esta iglesia fue reedlficcdc por Alfonso XI, cflrrncclon que concuerda con sus caracteres arti.sticos (fig. 137). La colegiata de San de de Miguel Aguilar Ccrnpco se reconstrufa eli 1346, cfio en el que el obispo de SigUenza don Alonso de Aguilar concedio indulgencias a los que la visitasen una vez terminada. Tiene tres capillas pollqoncles de frente, la mayor con dos cuerpos de ventanas estrechas y alargadas entre recios contrafuertes. Sus apoyos son pilares cllindricos, con ocho columnas en torno. , San Hipolito de Tamara edlflcdbcse en 1334 con la proteccion de Alfonso XI, gran devoto de santo cuyo dfa ncclo. Es buen ese en un templo del tipo de San Anton de Castro­ j_eriz y del de Aqullcr pero , mas grande y monume-ntal que este ultimo. Las bovedcs de su nave mayor tienen ligaduras lonqltudlnnles y las contrarrestan arbotantes unlcos, En el claustro de San Esteban de Burgos fue enterrado en 1385 el cantero Pablo Garcia, maestro de ella. Uno de sus cleriqos de]o al morir tres nfios mas tarde una manda para lei obra. La unlcc novedad de esta iglesia, menguada hija urqultectonlco de la catedral, es la existencia en ella de paso de clrculnclon bajo las ventanas, detrds de los pilares (fig. 138). un EI privilegio de fundccion del monasterio de Santa Clara de Palencia por Enrique II es de 1378. Se edificarfa a de esa fecha el partir por monarca y su mujer dona Juana Manuel,­ aunque lueqo '!o engrandecieron los almirantes de Castilla, al priniero de los cuales don Alonso Enrfquez (t 1429) Y a su mujer dona Juana de Mendoza suele atribuirse la funda­ cion. Sirvlo de pcnteon a esta noble familia; dona Juana dispuso en 1431 ser enterrada en \ su ccpillo mayor (fig. 139). La iglesia tiene plontc de cruz griega, dibujada dentro de un perfmetro cuadrado por una nave glta y la de trucero; los compartimientos laterales son de menor. altura. Sobresalen a oriente Ires dbsldes poligonales, muy semejantes a los de todas estas lqlesics, con la unlcc dlferencic de cubrir al mayor bovedc estrellada; otra del mismo tipo se levanta sobre una el tramo que Ie precede, ocupcndo parte de la capilla mayor, sin duda para conseguir un espnclo cucdrcdo, pues es rectonqulcr el que limitan muros y pilares. Estos son enormes, de mayor seccion que los de' la cctedrcl de la misma ciudad. La decorucion, aunque sin el vigor de las selectas del siglo anterior, es excelente y, 'cl , parece,r, de mano nacional. Rompe la pequefic iglesia de Nuestro Senora de Gamonal con las reseficdcs anterior­ mente por planta y buena traza su y labra, dlflciles de explicar si no se tiene en cuenta su proxlmldnd ci Burgos y su relcclon con cofradfas y nobles de esta Su de eluded. planta es cr,uz latina, 'de uno 'sola nave de uno's 10 metros de ancho y 10,30 de elevcclon en la cabe­ cere, AI presblterto. cuadrado, precede una nave transversal de tres tramos; la de los pies 166 Fig. 136.-INTERIOR DE LA CABECERA DE LA IGLESIA DE SANTA MARrA DE CASTRO URDIALES. 167 Fig. 137. -INTERIOR DE LA IGLESIA DE LA ANTIGUA EN VALLADOLID. 168 ene dos y un portico, posterioridad. Cubre la capilla mayor una bovedo sex­ cfindido con como las artita, sin duda por recuerdo de jc, de. las Huelgas, con ligadura longitudinal, tres restantes que la preceden, de ojivas sencillas estes: las deIos brazos de la nave trans­ versal de crucero tienen menor altu ra .. Los 'nrcos ojivos arrancan de columnas cortas, por la escasa elevcclon del En mensulcs, claves y capiteles hay representaciones de templo. seres vivos e incluso "hlstorlos'L'pero predomina la fina. flora ncturcllsto gotica; trebol, hojas como' traza y excelente de castano, vid, cardo y hiedra. Esta iqlesic sencillfsima, de muy buena es obra de los artistas que tra­ arte, cuya moldurcclon revel a fecha avanzada del siglo XIV, en los talleres de la catedral de Burqospor entonces. bajaban LAS IGLESIAS ANDALUZAS DEL SIGLO XIV. siglo XIV, la arquitectura reli­ - En el ni en originalidad respecto a la del ante­ giosa no rnejoro en Andalucfa ni en lrnportcncic cubrir ccsl rior. EI gran desarrollo en toda esa region de la carpinterfa rnudejor perrnltio armaduras de madera. todos los templos, olvidando el ejernplo de Santa Ana de Sevilla, con reduciendo asf el espesor de muros y con simpllflccclon de los apoyos; unlccrnente em­ de la cabecera. pleose la bovedo nervada en la capilla 0 capillas Alfonso xr Es una excepcion San Hi polite de Cordoba, modesta iglesia fundada por Salado. Su capilla mayor consto de un trorno en 1348 en conrnernornclon de la victoria del un presbiterio cerrado por rectangular, cuya bovedcde ojivas tiene ligadura longitudinal, y columnas .. poligonal de cinco lados; los nervios de su bovedo se apean en una linea es San Pablo Buen ejemplar de iglesia andaluza del siglo XIV, no escasa en arcafsmos, de Ubeda. Tiene pilares de planta cuadrada, con una columna en cada frente, .injustificadas Ires naves se cu­ las correspondientes a los perplcfios por carecer de ellos el templo, cuycs brieron con armaduras de madera. La capilla mayor, poligonal, estd precedida de un tramo otros tres, cubiertos como este con ojivas, forman una nave transversal de cru­ rectangular; de sepcrcclon de las naves en el frente de la cero. Alfices encuad ran a los arcos agudos son de crochets. mayor. Casi todos los capiteles Las sevillanas levantadas en el siglo XIV, 10 mismo que las igle­ numerosas parroquias en elias, carecen de importancia para la evolucion de la arqui­ sias de region lnsplrndcs su de la segunda mitad del siglo tectura qotlco espanola. Repiten las formas arcaicas de las bernardos y de las anterior, inspiradas mas 0 menos directamerite en templos burgaleses, ordenes militares. Son la mayorfa construcciones modestas, de presbiterio poligonal, prece­ una ligadura, y tres dido de un tramo rectangular a cuyos arcos ojivos suele ccompcfiar naves cubiertas con armaduras de madera, terminadas las laterales en muros pianos. Esta en formas preterites, continuo repitiendo el tipo de arquitectura goticomudejar, cristalizada del siglo anterior: fachada del hastial de los pies descrito al tratar de las iglesias andaluzas portada abocinada en cuerpo saliente, con numerosos baquetones, protegida por un guarda­ los decoran las arqui­ polvo sobre modillones de motivos y labra tan arcaizantes como que cada lado mas reducido 0 una voltas y los capiteles; encima, un ojo de buey y a o,tro ventana de arco agudo. del monasterio cister­ Modestas obrascrqultectonlccs son los dos templos yuxtapuestos ciense de San lsldoro del Campo, a 8 kllometros de Sevilla, junto al pueblecito de Santiponce. dona Marfa Lo fundaron don Alonso Perez de Guzman (t 1309), el heroe de Tarifa, y su mujer de San Pedro de tierra de Burgos. Pro- Alonso Coronel en 1301, con monjes del Gumiel,_ en 169 hibido por utilizccion para sepultura de otras,gentes, su hijo don [ucn Alonso de cquel su Guzman, fallecido en 1351, levcnto uno nuevo al lado para su enterrcmlento. Ambos son de una nave, con dbsides poligonales, fuertes estribos reunidos por crcos en su parte supe­ rior, forman-do mctncdn, y coroncclon de almenas. TEMPLOS DE ESCUELA TOLEDANA. La actiyidad nrqultectonlcc desarrollada en _ torno la construcclon del gran templo tolednno, a ininterrumpida desde antes de la colocc­ cion de su primera piedra en 1226, apenas ejercio influencia alguna en la ciudad y en la dlocesls, prueba del arraigo del mudejarismo en ambas. Tan solo a fines del siglo XIV y comlenzos del XV se algunos templos en la region, en los que el influjo de las levantaron obras en curso en el metropolitano claustro, capilla de San Gil, decoracioiles lnterlorese­ _ es patente, aunque no se haya reconocido. Por carta de 1389, el monarca encargaba al arzobispo de Toledo Tenorio que levantase 1<;1 iglesia del monasterio de [eronlmos de Guadalupe. Con el patronato real y bajo la dlrec­ cion del prelado dlo comienzo ese mismo ofio la construcclon del templo por un maestro mayor Alfonso, enterrado en la capilla de Santa Ana, en la que tiene su lnqreso, Sera el Ferrand Alfonso que en 1383 era maestro mayor de la catedral de Toledo, 0 el Rodrigo Alfonso, "maestro de la obra de la iglesia Cathedral de Santa Marfa de Toledo". "que figura en un documento de 1411, en caso de no ser los dos una misma persona. Tal vez se aprovechasen cimientos levantados algunos cfios antes. Tcrdo en perfecclo­ la fdbrlcc del monasterio velntltres cfios, 10 narse que nos lIeva al de 1412 para su termina­ cion; es de suponer que entre nquellcs el padre SigOenza, autor de la noticia, la incluyese iglesia. Tiene estc planta de cruz latina, tres naves, mas alta y bastante mas ancha la mayor que las laterales, con tres tramos cada una de elias. A su oriente las corta una nave trans­ versal de crucero, no acusada planta. Cierra el linea en presbiterio una poligonal de ,siet� lados. No existe la cabecera mas la mayor. en capilla que Las bovedcs son de crucerfa sencilla en las laterales, y cornbcdos y terceletes, naves con dlbu jando estrellas, la mayor y brazos del crucero. Cubre al presbiterio una bovedn tam­ en bien estrellada y el tramo central del crucero una cupula esquifada de planta octoqoncl, con ocho nervios convergentes en el centro, sobre una linterna tcrnblen ochavada. Daban luz a la nave grandes ventanales, comprendiendo todo el tramo de ahora mayor pilar a pilar, cegados, pero no abiertos directamente al exterior, sino a un pasadizo situ ado .en el grueso del muro, cuyo otro lado habfa un nuevo ventanal, probablemente con tracerfa semejante. a Continua el pasadizo por los brazos del crucero, en cuyos hcstlcles de norte ysur hay gran­ des rosetones a lade y otro, correspondiendo uno al interior y otro al exterior del un templo. Arbotantes dobles, ocultos hoy por construcciones pnrdsltos, contrarrestan los ernpu­ [es de las bovedns de la Excepto los muros, de mamposterfa, y los pilares de nave mayor. sepcrcclon lcbrcdos en piedra stllerlc, el resto del edificlo es de ladrillo, aplan­ de las naves, tillado en molduras y recucdros (figs. 140 y 141). La cabecera de esta iglesia de Guadalupe, coon ccplllc iinlcu, es cndloqn a la de rnu­ chcs toledanas de ladrillo. Linterna y cupula sobre el tramo central del crucero repro­ ducen las de las capillas de San IIdefonso, construfda por el cardenal Gil de Albornoz (t 1364), Y de San Gil, que 10 fue por el arzobispo Tenorio (t 1399), ambas en la co- 170 Fig. 138. - NAVE MAYOR DE SAN ESTEBAN DE BURGOS. 171 Figs. 139, 140 't 141.-INTERIOR DE SANTA CLARA DE PALENCIA. INTERIOR Y FACHADA DE LA IGLESIA DEL MONAS­ TERIO DE GUADALUPE. el interior de los muros de la nave mayor, con ventanales a tedral de Toledo. EI paso en ambos lados, se reqlstro tornbien en la iglesia metropolitana, y, final mente, molduras y decorcclon de capiteles y mensulcs de la de Guadalupe son semejcntes a las de las obrcs conternpordnecs de la catedral de Toledo. templo [eronlrno ta colegiata de Ta­ EI maestro Alfonso levantarfa al mismo tiempo que el lavera de la Reina, fundcclon del arzobispo Tenorio, conforme a un programa mas modesto. Tiene tres capillas poligonales de igual saliente, limitadas al exterior por el mismo muro. de fines del siglo XIV y primeros nfios del XV de En los dos templos, las formas goticas mudejarismo, patente, no solo en el ladrillo la catedral de Toledo estdn tefiidcs de fuerte de fdbrlccs, sino en remates y en los alfices que recuadran aplantillado de gran parte sus todos los arcos. LA ARQUITECTURA CATALANA DEL SIGLO XIV En contraste con Castilla, abierta a toda clase de influjos exteriores, en Cctclufic y Aragon apenas sl penetro el arte gotico frances en el siglo XIII. Fue, en cambio, el XIV de la arquitectura medieval catalana, en 10 que trans­ y parte del XV la epocc de auge troves del Languedoc y la forme con gran originalidad las formas artisticas recibidas a de Provenza, mientras la castellana, como se dijo en pdqlncs anteriores, sufria arquitectura profunda impotencia. inicia el mas glorioso de la historia catalana, reforzada A fines del siglo XIII se periodo En su potencia polltica con la conquista de Valencia y Baleares y la ocupcclon de Sicilia. con el XIV, Cctclufic era el mayor estado medlterrdneo ; Barcelona podia parangonarse cuantiosas riquezas, tenia fon­ Venecia; centro de un activo comercioque Ie proporcionaba Palma Chipre, Candia, en Morea, en Egipto y Siria. Valencia y daques 0 clhondlqcs en en de Mallorca tam bien se convirtieron en emporios comerciales de extraordinaria actividad, sedes de una industria floreciente. Jaime II incorporo C6rcega y Cerdefio a 10 Corona de Aragon a cambio de Sicilia. Con desde los el desarrollo extraordinario del comercio, de la industria y de la riqueza publica, considerablemente. En las ciudades cata­ ultlmos an os del siglo XIII la pobloclon ccrecentose al cual consiguieron sus habitantes lanas surgio un espiritu municipal muy activo, merced extensas libertades. Gremios y asociaciones se desarrollaron en elias ningun otro como en de la Peninsula. Los por la 'sobercnos, apasionados cultura, impulsaron todas sus lugar III de Cctnlufic manifestaciones, y muy seficlndomente las artisticas. A Pedro el Ceremonioso, de buen nurnero Ie vemos, a troves de su correspondencia y y IV de Aragon, por ejernplo, construcciones, en cuyos de documentos, interesado continuamente en levantar y alhajar menores detalles intervenia. suele ocurrir, en extraordinaria actividad La prosperidad material se tradujo, como constructiva. Las villas recien fundadas y las acrecidas necesitaron iglesias parroquiales y el ernulcclon local, impulsaron la ereccion de vastos tem­ espiritu rellqlosounldo al orgullo y fructificaron en Cotclufic como en pocas comarcas, pro­ plos. Las nuevas ordenes religiosas humildes hasta las de condiclon mas elevada; como tegidas por todas las gentes, desde las monasterios de franciscanos, dominicos y car- consecuencia, se levantaron muchos y grandes 173 melitas. Las ciudades de mayor importancia, sedes eplscopnles, qUlsleron tener magnificas catedrales, semejantes alas que fines" del siglo XIII habian empezado a construirse en la a _ Francia meridional. En esas urbes y en los monasterios, a los que soHan retirarse temporal­ mente los monarcas, elevaron estes lujosos palacios. A lmltcclon de las ciudades italianas, los consejeros municipales edificaron casas para el gobierno de la ciudad y los comerciantes vastas lonjas de comercio destinadas a sus contrataciones, edlflclos en los que rncnlfestd­ base el orgullo urbano y la ostenfnclon de sus riqu�zas. Todas estas construcciones, sin relcclon alguna con la anterior arquitectura regional ro­ mdnlco, levantOronse con arreglo a las formas goticas filtradas a troves de la Francia meri­ dional, con la que, parentescos familiares de sus principes, sltucclon geografica y seme­ janza de lenguas, tendian a relacionarla estrechamente. Pero yerra el que juzgue el gotico cctcldn como un senclllo capitulo, una version ernpobrecldc de la de esas comarcas trans­ pirenaicas. Modifico sus formas, trcduclendolcs a una estetica original, muy lejcnc en el fondo de la gotica, aunque aparentemente mantenga su aspecto por la conservaclon de los elementos formales arqultectcnlcos, empleados con espiritu distinto. Manifestose este en" todas -las const_rucciones, 10 mismo en las iglesias parroquiales y de las ordenes mendicantes que en- las grandes catedrales, mas conformes estas ultlrncs a patrones exotlcos. Loqro, pues, Cctclufic, crear una verdadera y fecunda escuela de arquitectura medieval con personali­ dad propia, cosa no conseguida por Castilla, en la que tan solo hemos encontrado inter­ pretaciones- del arte frances, a veces geniales y de gran originalidad, pero" aisladas, sin nexo que las una. " Las cctedrnles de Barcelona, Palma y Gerona podrdn parecer mas 0 men os belles que las de Toledo, Burgos y Leon, pero es indudable que poseen caracteristicas comunes no exis­ tentes .en las castellanas y que es mayor su individualidad e independencla respecto a las francesas. Fortaleza y slntetlcc sencillez, con un sentido prdctlco de economia, son notas des­ tcccdcs de la arquitectura catalana medieval. Vohirnenes prlsrndtlcos elernentcles y poco numerosos se yuxtaponen para formar sus temples, preocupcclon por conseguir efectos pintorescos. EI interior de la iglesia tan solo sin importa; cubierta total 0 parcial mente por terrazas, falta casi siempre de eornlsos y pi­ ndculos, su exterior queda desnudo. Huyese de quebrar los muros; se reduce al minimo el juego de entrantes y salientes, envolviendo las capillas de la girola en amplias Hneas poli­ gonales para crear masas compactas, reconcentradas; grandes superficies planas y desnudas .en las que se abren escasos y reducidos huecos, con guarnicion pobre en molduras, forman su exterior. Cuando se trata del tipo tan frecuente de iglesias de una nave con capillas entre los contrafuertes, estes arrancan sobre elias sin que en la parte baja se acusen por el mas pequefio retallo. Tampoco se escalonan los estribos: suben seguidos hasta la parte su­ perter de los muros de la nave. Asi estos edificios, en vez de la silueta piramidal de los goti- _ cos.vtlenden a la forma cublcc 0 prlsmdtlcc rectangular de los cldslcos.: 'Tan acusada 0 cun mas es la diferencia entre el interior de un templo gotico frances y elde uno cotckin conternpordneo. En el primero, si es de varias naves, los tramos de la meyer son estrechos y, al estar proxlrnos los apoyos que las dividen, cada nave forma como un espacio limitado independiente, relativamente aislado de los de las otras, a 10 que con­ tribuye la diferencia de su altura. EI maestro cctcldn de la Edad Media, interprete de un sentimiento colectivo, tiene un fiel ala tradici6n concepto muy distinfo del espacio. En lugar de dividirlo, procura unificarlo; el es el de nave unica grande y libre. Es un romana y medlterrdnec, el templo ideal para aspecto mas del deseo de simplificaci6n, al que antes se aludi6, patente asimismo en la repug­ nan cia a las naves transversales de crucero y en el empleo casi exclusive de b6vedas sencl­ ni los ultlrnos tlernpos del g6tico se lias de ojivas, sin mas que los diagonales; arcos aun en generalizaron en Catclufic las estrelladas, abundantes en el resto de Espana. indicada, el tipo de en los estados de mas difundido Conforme con la tendencln templo la Corona de Arag6n fue el de nave untcc con capillus laterales entre sus contrafuertes; en ermitas. Castilla, en cambio, abundan los medievales de triple nave, usado lncluso hasta en v., Pero las grandes iglesias catalanas, singularmente las catedrales, hubieran parecido harto humildes con esa disposid6n al lado de las que a fines del siglo XIU se levantaban en de Barcelona, de la Francia meridional, como Narbona y las ciudades populosas, rivales a los vednos de Bar­ Tolosa. EI y el orgullo ciudadano impulsaban sentimiento religioso celona, de Gerona, de Palma, de Manresa, a levantar vastos templos de tres naves, siguiendo ta moda de los franceses. En la junta de 1416, en la que se discuti6 si la de Gerona se ferminarfa con tres naves, conforme su principio, 0 con una sola, revel6se claramente el sentimiento cotcldn al sostener los de la unica que no s610 era aconsejable esa partidarios I soluci6n por su mayor econornlc, sino tnrnblen por quedar asf la catedral mas grandiosa-' J .J.-_ soiemnior-, criterio al fin friunfante. 'I' Vecrnos si�teticamente c6mo tradujeron los maestros - a veces de ultrapuertos - en Cctclufic la catedral francesa; en los edificlos importados se percibe mas claramente el Inti­ I' , sentir artfstico de los desarrollados el. A los tramos estrechos de la mo un pueblo que en en nave mayor sustituyeron cucdrcdos, con los apoyos por tanto mas distantes y otros casi a llrnltes extremos, a pesar de que al reducida su secd6n magnificos constructores - eran - " - aumentaba considerablemente la superficie cubierta por la b6veda y, por con­ separarlos siguiente, sus empujes. Las naves las elevaron hasta la misma altura, disposici6n sin parentesco alguno con las la mayor, para iglesias aleman as de este tipo, 0 dejaron las laterales poco, mas bajas que abrir en 10 alto de esto pequefios huecos y, a veces, 'bajo ellos, una atrofiada galerfa de trl­ sobre el forio. Los nrcos de las naves, y los que las separan y los perplofios, arrancan mismo capitel, a igual altura, simplificando asf el alzado delos apoyos, "­10 que no ocurre en las grandes iglesias g6ticas francesas. r- �- , En resumen, unificaron hasta el limite el espacio interior, borrando 10 mas posible I' _ fa triple divisi6n. Dldfcno y abarcable en su casi totalidad, no produce el templo cotcldn la impresi6n de ilimitado y rnisterioso de los g6ticos septentrionales, con sus arquerfas apreta­ j das, tras las que se perciben espacios cuyos confines no alcanzan a verse. En las iglesias g6ticas transpirenaicas sepcrcn a las naves' muros en los que se abren huecos; en las cc­ falanas, delgados pies derechos iryterrumpen apenas la unidad espadal de las tres. Otra ccrccterlstlcc de las iglesias de los estados de la Corona de Arag6n que las distin­ en elias de pilares octogonales, al mismo gue de las puramente g6ticas es el frecuente empleo aristas vivas de encuentro fiempo que su carenda de columnas y boceles que disimulen las de las superficies; en lugar del trdnslto gradual difuminado de las partes iluminadas a las de sornbrlcs, en los templos catalanes los contrastes son violentos y la impresi6n producida, sequedad. , '. l} 175 EI estllo de estas iglesias de la Espana oriental es, sin duda, el gotico; cuyas formas estructurales y decorativas presentan, pero el juego y cornblncclon de masas, tanto dentro como fuera del edificio, tienen en elias un sentido totalmente distinto al de las de ese arte. Si de los templos levantinos se suprime la decorcclon y los nervlos de las bovedcs, se ha dicho certeramente, parecerfan grandes salas romanas. Gotlcos son las catedrales de Barce­ lona, Tortosa, Manresa y Palma, y las cabeceras de las de Tolosa y Narbona, pero entre unas y otras las diferencias son profundas. ' La escasa diferencia declturc entre las naves produ]o la supreslon 0 mengua de los or- botantes.-Mal aplicados cuando existen, son mas bien reflejo de una moda que elementos concurrentes a estabilizar el edificio. Iglesias sernejcntes a las catalanas descritas a contlnucclon, singularmente de las de una nave, se encuentran al otro lade de los Pirineos, pero en el mediodfa de Francia no alcanzaron el desarrollo ni la difuslon que en los Estados de la Corona de Aragon. Los templos catalanes del siglo XIV pueden reduclrse ados tipos: de nave unlcc, casi siempre con capillas laterales entre los contrafuertes, y presbiterio de planta poligonal del ancho de cquello, y el mas monumental de tres naves, empleado en iglesias catedrales 0 de excepclonul importancia. En las de nave unlcc, estc se cubre con armadura de madera ados aguas sobre or cos transversales, 0 con ojivds. Entre las ultlrncs, unas tienen capillas tan solo entre los contra­ fuertes de la nave; en otras, se extienden tornblen en torno de la cabecera. IGLESIAS DE NAVE UNICA CUBIERTA CON ARMADURA DE MADERA SOBRE ARCOS TRANSVERSALES. - Esta estructura, sencilla y econornlcc, empleada en los dorrnltorlos de Poblet y Santas Creus, fue muy frecuente en el levante espofiol y sudeste frances durante los siglos XII al XV. Adoptcse para las grandes salas que no lIevaban piso encima, 10 mismo en templos y dependencias rnondstlccs que en salas de palacios, hospltoles, atarazanas, etc: Es curiosa que dicha estructura pase por ser de origen musulrndn, cuando no existe ni un solo que autorice semejante fillcclon. Puestos ejemplo d. investigar su genealogfa, habrfa que remontar hasta la arqu itectura del Imperio romano en busca de antecedentes. Si por ha su exlstencic los de acreditan su fragilidad quedado ninqun ejemplar no esa epocc, algo posteriores conservados en la region siria del Hauran, don de la falta de madera obliqo a sustituirla por losas de piedra, apoyadas sobre arcos transversales. No es raro que Cata­ luna y Provenza, regiones intensamente romcnlzcdos, conservaran la trcdicion. Entre las iglesias de este tipo predominan las de la orden carmelita y las rurales, 10 mismo en Cata­ luna que en Valencia y Baleares: templos carmelitas de Peralada; de Valencia (hoy Museo} y de Manresa (Santo Domingo), comenzado en 1321; de franciscanos de San Juan, de Villa­ franca del Pcncdes: San Miguel, de Montblanch; San Felix, de [dtlvo ; la Sangre, en Liria; San Pedro, de Segorbe; Santa Margarita, de Palma de Mallor-ca, etc. Algunos tienen capillas laterales cubiertas con ojivas. Buen ejemplar de esta estructura es la capilla de Santa Agu�da, del Palacio real de Bar­ celona, bello y esbelto templo restaurado modernamente, con nave unicc cortada por tres arcos transversales agudos que sostienen la cubierta de madera ados vertientes. Cierra su presbiterio un muro de cinco pcfios y 10 cubre una bovedc con seis nervios. Los muros, de sillerlc, muy gruesos, se retranquean a media altura y en la parte superior db rense venta- 176 t : - --. ---�--- -- Fig. 142. - CAP!LLA REAL DE SANTA AGUEDA, EN BARCELONA. 177 Figs. 143 Y 144.-FACHADA LATERAL DE LA CAPILLA DE SANTA AGUEDA. EN BARCELONA. EXTERIOR DE LA IGLESIA DEL MONASTERIO DE PEDRALBES. 178 nas entre los estribos, con sencillas tracerfas. Ccrdcter cctcldn da principal mente a este templo el muro seguido de la parte baja,' sobre el cual arrancan los contrafuertes, dlsposlclon re­ petida exteriormente en las iglesias con capillas laterales (fig. 143). En 1302 comenzaba su construcclon, encargada explfcitamente a Bertran Riquer; en el cfio 1306, terminados los muros, empezaban a cimbrar arcos y bovedcs y se trataba de cons­ truir la torre. En el dbslde alternan los escudos de Jaime II (t 1327) Y de Blanca de Anjou (t 1310). De la documentcclon conservada deducese que el culto empezarfa alrededor de 1311, aunque hasta 1317 no haya noticias concretas del altar mayor. consagrado a Santa Marfa. Sobre el trcsdos de los arcos avanzan canecillos de madera apeando gruesas carreras y encima de estes pcreclllos los la tabla. Restaurada en el , con baquetones angulares van y siglo pasado. luce hoy brillante policromfa (fig. 142). IGLESIAS DE NAVE UNICA ABOVE DADA. CON CAPILLAS LATERALES ENTRE SUS CONTRAFUERTES. Este tipo de temple, que vimos iniciarse en Barcelona con las desapare­ - cidas iglesias de las ordenes menores en la segunda mitad del siglo XIII. difundlose en los siguientes por todos los estados de la Corona de Aragon y lleqo a ser el mas caracterfstico de esas extensas corncrccs, singularmente de las catalanas. Innumerables son las iglesias variantes que demuestran el genio creador de los maestros que 10 replten, pero con me­ dievales. Acostumbra a cerrar la ccplllc mayor una Ifnea poligonal de cinco 0 siefe lodes. Algu­ nas veces, sobre todo en epocc avanzada. adopta la forma cuadrangular. Su arco de ingreso es del mlsmo ancho que la nave. Divfdese estc en trornos, cubiertos con bovedns de ojlvcs, sin formaletes. Las capillas laterales tienen poco fondo y. salvo en casos excepcionales, como en las iglesias de Cardona, Balaguer, San Agustfn de Valencia, Santa Marfa de Sagunto, y en algu nas otras de esta comarca, influfdas por la catedral de Barcelona, hay una a cede lado por tramo. Ctibrenlcs bovedcs sencillas de ojivas, apeadas casi siempre en men­ sulos: tcmblen es frecuente que los arcos perpinfios arranquen en la misma forma. Como tienen bastante altura que la sobre de ingreso abren esas capillas menor nave, sus arcos se ventanas no muy anchas, entre extensos pnfios de muros lisos. De estas iglesias, de vesta .1 nave y no muy gran altura, ha dicho Male, que reducen el arte gotico a su mas simple expreslon. La misma suerte que Santa Catalina y San Nicolas de Barcelona corrlo la iglesia del Carmen, incendiada en 1835, cuyos restos fueron derribados en 1875. La Orden se esta­ bleclo en esa ciudad en 1291 y al afio siguiente obtuvo cutorlzcclon para edificar las depen­ dencias. La iglesia se cree construfda hacia 1293; en 1294 consta una dotcclon para las lam­ paras de la Virgen en su interior. Las obras prosiguieron en el siglo XIV. Tenfa nave unicc de cinco tramos, con capillas cuadradas entre los contrafuertes y dbslde cerrado por una If nea pol igonal. . Santa Catalina, San Nicolas y el Carmen de Barcelona, aun quedan en Desaparecidas esta ciudad varias del mismo tipo, templos admirablemente dispuestos para el culto, belli­ simos algunos. La iglesia parroquial de Santa Marfa de los Reyes 0 de las mayores de del Pino, una Barcelona, deblo de comenzarse poco antes de 1322. En 1329 Alfonso el Benigno hizo un 179 donativo para sus obras. Consta un legado en 1332 para las de la capilla de San Esteban, en construccion, situada en el cuarto tramo de la nave. Villanueva cita una lnscrlpcion sequn la cual conscqrose en 1453; Street ha propuesto la fecha rectificada de 1353. En 1380, cl emprender el campanario, era su maestro Bartolome Mas; en 1415, Gu illermo Abiell. La nave unlco, de 16,50 metros de ancho, consta de siete tramos; cierra la capilla ma­ yor una linea poligonal de otros tantos lados. Las laterales son cuadradas. Este templo, des- nudo y seco exteriormente, es en su interior uno de los de proporciones mas crrnonlccs y equilibradas de la serie (figuras 145 y 146). De la cronologfa de San Justo y Pastor en la misma ciudad poseemos datos mas concretos. Su primera piedra, se sento 1342. En 1345 estaban ya en construfdas las cuarta y quinta capillas del lado del evangelio y en 1346 la ter­ cera del de la epfstola; dos cfios mas tarde, las tres primeras del del evange­ lio; en 1354 y 1360, respectivamente, se dlo fin a las cuarta y quinta del opuesto lado. Hacia esa ultima fecha tendrfa lugar la primera conscqrcclon. En los tramos finales de las bovedcs y en el campanario se trcbojo durante los si­ glos XV Y XVI (fig. 147). San Justo es una replica reducida de la iglesia del Plno, pero no tan 10- grada como el modelo. Las capillas entre los contrafuertes son rectangula­ res y cierra el presblterlo una linea poligonal de cinco lados. La iglesia barcelonesa de Santa ? Marfa de Junqueras, de un convento fe­ Fig. 145. - PLANTA DE LA IGLESIA DE SANTA MARfA DEL PINO. menino, fue trasladada en la segunda mitad del siglo pasado a su emplaza­ miento actual. Las monjas debieron de iniciar 1293 la edificncion del monasterio y de su en iglesia, pero esto no fue consagrada hasta 1448; la semejanza de su estructura con la de San Antonio Abad, edificada hacia 1433-1437, incline suponer la de Junqueras obra de la a prl­ mera mitad del siglo XV, aunque con detalles arcciizantes. Tiene cuatro tramos y son rec­ tangulares capillas. sus ejemplar de este tipo de temples, de estructura tan sencilla y clara en su ele­ Excelente gaAte severidad, es la iglesia del gran monasterio de Santa Marfa de Pedralbes, de monjas clarisas, construfdo en los alrededores de Barcelona, lejos del bullicio de la ciudad, en las laderas del Tibidabo. Su fundcclcn por Jaime II y su cuarta esposa Elisenda de Montcada, 180 MARIA DEL PINO. EN BARCELONA. Fig. 146. -INTERIOR DE LA IGLESIA DE SANTA r 181 --- v . Fig. 147. -INTERIOR DE LA IGLESIA DE SAN JUSTO Y PASTOR, DE BARCELONA. 182 1326. En el mismo ana se coloc6 la primera piedra en el dbside de la iglesia tuvo lugar en solernnernente el templo y el monasterio la comu­ y al siguiente era consagrado entregado a nidad. Naturalmente que esa consagraci6n ha de referirse tan s610 a la capilla mayor, en labrado en vida. En una la que estd el monumento funerario de la reina Elisenda (t 1364), de la dama Eulcllc Pin6s-Montcada de las capillas del lade de la epistola hay un sepulcro (t 1326). Sequn rnosen Gudiol, los arquitectos de Pedralbes fueron Domingo Granyena y Ferrer Peyr6n, con la intervenci6n, tal vez, de Bertran Riquer, el arquitecto palatino constructor de Santa Agueda. de cuatro tramos con capillas late­ presbiterio de la iglesia es de siete lados; 10 nave, EI el coro de la co­ rales rectangulares, y otros cuatro a los pies, sin elias, ocupados por serie de ventanas circulares. munidad. Novedad respecto a los templos anteriores es una los huecos. entre dos impostas, abiertas �bajo los ventanales del presbiterio, jugando con Exteriormente el capillas. Animan el interior, pero Ie hacen perder unidad. ldentlcos de las estdn mal trabadas capillas y nave conjunto es magnifico en su severa desnudez, aunque (figura 144). los cuatro tramos de :Ii 0 La misma estructura que la nave de los templos anteriores repiten los pies de la iglesia de la Trinidad en Barcelona, fundada en 1394 por una cofradfa � � de conversos. En 1398 La difusi6n de este se tipo labraba por Raimundo de la Porta y Bartolome Gual 0 de todos los Estados de la Corona de Arag6n fue iglesias por Guau. �i'2 extraordinaria. Entre otras muchas, 10 reproducen: los carmelitas de Manresa, construfda e � Be- =� de las colinas en las que se asienta la ciudad, por � a partir de 1322, en 10 alto de una � de Barcelona, que emprendi6 hacia la misma epocc la obra % � renguer de Montaigut, lapiscida -_-..; de Manresa, que una lap ida dice reconstrufda en 1382; .. _de la catedral manresana; San Miguel la de la Sangre, en Palma de 1. la nave de Santa Maria de Balaguer; la iglesia de Granollers; de Balaguer, fundada en 1323 y cons­ Mallorca, levantada en el siglo XV; Santo Domingo siglo XIV, muy reformada posteriormente, truida en el etc. casi todos los temples Buen ejemplo del mismo tipo es San Agustin de Valencia. Como barroca primero, medievales de esa ciudad y su comarca, disfraz6se con opulenta vestidura recientemente de elias, hoy puede gozarse de la severa arqui­ y despues neocldslcc. Limpio tectura de su amplia nave de 14 metros (fig. 151). con decoraciones. En Arag6n, las iglesias de igual estructura, construidas de ladrillo y las zaragozanas de San Pablo, des­ rnudejcres, forman un tipo regional. A el pertenecen San Miguel de los Navarros; en su figurada hoy por importantes adiciones y la Magdalena- y comarca, San Miguel y Santas Justa y Rufina de Maluenda, Santa Tecla de Cervera de la unas veces con b6ve­ Canada y San Miguel de Magal16n. Las capillas laterales se cubren, carece de das de cruceria y otras con medios canones agudos. Su presbiterio, poligonal, . estribos (tomo IV. pdqs. 273-278), (figs. 148 y 149). IGLESIAS DE NAVE UNICA ABOVEDADA, CON CAPILLAS ENTRE SUS CONTRA­ FUERTES Y LOS DEL PRESBITERIO. - EI deseo de aumentar el nurnero de capillas y la im­ ello cabecera y asimilcindola a la de una iglesia portancia del templo, agrandando para su di6 origen difundido tcrnbien en el pero conservcndo la nave unlco, a este tipo, con g,irola, siglo XIV por los Estcdos de la Corona de Arag6n. En algunos ejemplares, las capillas abiertas al presbiterio son de planta rectangular y 183 quedan englobadas exteriormente en un muro cornun: otros mantienen la forma poligonal de cada una aparente al exterior. Ambas disposiciones la arquitectura catalana desde la francesa. La primera pasaron a se ernpleo en la cas a matriz cisterciense de Claraval, comenzada en 1154, hoy desapare­ cida y, posteriormente, en las iglesias de la misma orden de Pontigny y Cherlieu, 10 que explica su difuslon, Cabeceras semejantes tienen la catedral de Albi, que se lnlclo en 1282, y la de Saint-Bertrand de Comminges, cuya primera piedra se puso en 1304. A fines del siglo XIII fue construfda la iglesia de Lamourguier, en Narbona, las capillas hexagonales de cuya cabecera quedan exteriormente comprendidas dentro de un solo muro. Los tres tem­ plos pertenecen a la Francia meridional, comarca en estrechas relaciones con Cctclufic y las Baleares. La supreslon de la girola estaba de acuerdo con el deseo de senclllez y la cfl­ cion a los interiores amplios, indivisos, de la arquitectura cat'alana. Cuatro iglesias hay en las Baleares con capillas abiertas a sus respectivos presbiterios y englobadas dentro de muros 'exterlores seguidos. La de los franciscanos de Palma de Ma-' llorcc es un magnffico y monumental ediflcio, cuya primera piedra puso Jaime II en 1281; en 1317 ya se celebraban en ella los oflcios divinos, sin estar conclufda. Dato mcis congruente con la arquitectura del templo, avanzada respecto a esas fechas, es el de su abovedamiento en tiempos del obispo Pere Cima (1377-1390). Toda la obra es de una gran unidad (fig. 150). La nave alcanza 15 metros de ancho; tiene capillas laterales en la dlsposlcion co­ rriente. Cierran presbiterio siete pnfios y en los dos primeros, prclonqcclon de los muros su laterales de las naves, hay otras tantas capillas como las de estes, Siguen despues otras dos, una a cada lado, trapeciales; las tres del centro son de planta hexagonal, acuscindose cada una de elias independientemente al exterior. Del mismo tipo es la iglesia de San Jaime en Palma. Prescindiendo de los datos docu­ mentales de obras en ella en el siglo XIII, consta que en 1327 se entregaron 200 sueldos barceloneses a Jorge de Podiolo (Jorge Pujol), lapicida, maestro de obras de la iglesia. EI ofio 1370 contratcibase la ejecuclon de tres retablos para el templo, indicio de que estcrlc concluido 0 muy adelantada su construcclon. Su nave, de 11 metros de ancho, divfdese en seis tramos, terminados oriente de a en un presbiterio pentagonal, provisto capillas. - Gran- des ventanas se abren sobre sus arcos de ingreso. Tcmblen hay testimonio de obras la de Santa Cruz de Palma de Mallorca en iglesia en el siglo XIII, pero sin duda refieren edificio anterior, se a desaparecido. Jaime un III con­ cedlo a los maestros Jose Izern y Dionfs Bosca cutorlzcclon para extraer piedra destinndc 01 templo; en docu.mentos de 1371 se alude a su campanario. Hay referencias a obras en ella en los siglos XV y XVI. La nave unlcc consta de tres tramos, bordeados de 10 mismo que el presbi­capillas, terio, este de siete pnfios. Dlchcs capillas son poco elevadas, 10 que permltlo abrir ventanas sobre sus arcos de ingreso. La planta de las del presbiterio se transforma en la parte alta en semi hexagonal por pequefics trompas de tres nervlos, volteadas en los cingulos del testero, sequn dlsposlclon vista en la catedral de Palma. Exteriormente, la cabecera es de extremada fortaleza y desnudez; se Inspire tcmblen en la de la Seo. Los muros, lisos, predominan sobre los huecos, tcrnblen sin decorcclon: contrafuertes robustos y muy salientes se elevan sobre las capillas; impostas y cornisas estcin reducidas al mfnimo. En Menorca, la catedral de Ciudadela, hasta la crenclon del parroquia oblspcdo en 184 Figs. 148 Y 149. -INTERIORES DE LA IGLESIA DE SAN PABLO, EN ZARAGOZA, Y DE LA PARROQUIAL DE MALUENDA. 185 Fig. 150. - CABECERA DE LA IGLESIA DE SAN FRANCISCO. EN PALMA DE MALLORCA. 186 'Figs. 15,1. 152 Y 153. -INTERIOR DE LA IGLESIA DE SAN AGUSTIN. EN VALENCIA. INTERIOR DE LA IGLESIA DE SANTA MARIA. EN VILLAFRANCA DEL PANADES. INTERIOR DE LA CRIPTA DE LA CATEDRAL DE BARCELONA. 187 Fig. 154. - PORT ADA DE SAN IVO, EN LA CATEDRAL DE BARCELONA. 188 el nfio 1798, repite el tipo de los iglesias ante rio res. En 1558 sufrlo un gran incendio y pos­ teriormente varios hundimientos. Se levantarfa hacia 1362, fecha de una ldpldo funeraria _ existente en su puerta de mediodfa. Tiene nave iinlcn de seis tramos, y presbiterio poligo­ nal de siete lados, cuyas capillas desaparecieron en 1805. Capillas cuadradas entre los contrafuertes rodean tornblen las y el presbiterio de naves cornenzo 1352 Ricardo Fonoyll, el maes­ Santa Marfa de Montblanch, templo que se dice en tro lnqles que lcbro en estilo flamfgero parte del cJaustro de Santas Creus. Las ccplllcs, suben hasta media altura de la nave y por encima de elias surgen los contrafuertes, perfora­ dos por huecos en arco de clrculo, a modo de arbotantes. Entre ellos se abren ventanas. 'Quince metros de ancho tiene la nave de la iglesia de Villafranca de Punndes, construfda en siglos XIV Y XV Y consagrada en 1484. Cubren las capillas que la f1anquean y las del los presbiterio, entre contrafuertes de 5 metros de saliente, bovedcs de medio canon. Su gran altura tan s610 perrnltlo la coloccclon de reducidos ojos de buey sobre los arcos de ingreso de las capillas de la nave; en cambio, la mayor recibe luz por amplios ventanales situ ados en el muro de fondo de las abiertas en sus lados (fig. 152). Otras dos grandes iglesias hay en Cctclufic con cabeceras semejantes: la catedrcil de Manresa y Santa Marfa de Castellon de Ampurias, de planta poligonal las capillas de esta ultima y cuadradas las de la primera; por ser templos de tres naves se describen mas ade­ lante entre los de esa dlsposicion. En Aragon existen dos de nave unlco, construfdas en el siglo XIV, con capillas cuadradas en torno de toda la igleSia, excepto en el hastial de los pies: San Pedro de Teruel y la de Montalban. Ambas son obras de ladrillo, de mano de obra y decorncion mudejcres. IGLESIAS DE TRES NAVES. - La catedral de Barcelona. - La importancia y riqueza de Barcelona en los ultimos cfios del siglo XIII obllqo a la sustltuclon de su catedral rornd­ nica por otra un arte nuevo, empezadas por las monumentales, de entonces a semejante a levantar en las grandes ciudades de la Francia meridional, con las que la capital catalana estaba estrechamente relacionada. En 1269 cornenzo la construcclon de San Nazario de Carcasona, templo calado por enormes ventanales; en 1272 lnlcldronse las cabeceras de las catedrales de Toulouse y de Narbona, esta ultima con bovedos que aJcanzan la altura de 40 metros; al ofio siguiente dio principio la catedral de Limoges; en 1277, la de Rodez, y en.1282, la de Albi, cuya nave unlcc de 19 metros de ancho se eleva a 30 de altura. En 1248 habfa comenzado la de Clermont-Ferrand. Dos colocadas cada lado de la puerta de San Ivo la del brczo norte del cru­ ldpldns - a cero - conmemoran el comienzo en 1298 de la catedral de Barcelona. En 1317 el Capitulo entonces construfa el convento de flrrno, con el dudadano de Mallorca Jaume Fabre, que Santo Domingo de Palma, un que Ie nombraba maestro mayor de la obra contrato por el de la 18 sueldos diarios durante el resto de su vida, y Ie autoriza para catedral, nslqndndole ir a Mallorca, cbondndole gastos de estancia y vlc]e, cuando el prior del citado convento 10 creyese necesario. La capilla de San Antonio, primera de la girola del lado de la epfstola, se terrnlno antes de 1319; lo siguiente, coetdnec, contiene el sepuJcro del obispo Pons de Gualba (1302-1334). En 1319 debfa estar muy adelantado el que en el se celebre en dicho nfio presbiterio, puesto una reunion de caballeros del Temple. Diez mas tarde se derribaba la catedral rorndnlco 189 -, y, sequn ldpldo existente, el monarca autorizaba la reanudncion de las obrcs, suspendidas por el Bayle de la ciudad a causa de la angostura de la calle que separaba el nuevo templo del palacio real. En 1338 tra.sladaron a la cripta, bc]o el altar mayor, las reliquias de Santa Eulalia; entre los firmantes del acta ·figura el maestro Fabre. La construcclon prosegufa hacia los pies. En la nave de la epfstola, la capilla de San Cristobal conslrufase entre 1318 y 1323; en la del evangelio, la de San Marcos conscqrose en 1346. Durante fa segunda mitad del siqlo XIV Ilevaron la direcclon de la obra un Ber­ trandus, magister operis, que figura ya en 1344; Bernat Rocha, cuyos conocimientos tecnlcos tenfa en gran estlrncclon Pedro el Ceremonioso, y el picapedrero Pedro Viader. Rocha, Roca 0 Roquer, fue el constructor de los primeros tramos de la bovedo central de la galerfa alta sobre las capillas y cornenzo en 1382 el claustro y en 1385 los campanarios, terminados en 1389. Diez ofios antes de esta ultima fecha consta haberse colocado la clave del primer tramo de la nave de la epfstola; al episcopado de don Remon d 'Escales (1386 a 1398) pertenece la capilla de los Santos lnocentes, en el comienzo de la girola por el lado norte. En 1397 dirigfa las obras Arnau Barques, autor del proyecto de sala capitular, de otro no realizado para 10 fachada y maestro de la Casa de Caridad y de las rnurcllcs. Le ayu­ daba Jaime Sola, que trcbcjo como maestro mayor de 1407 a 1412. Sucedlole interinamente un tal Rigolf, hasta par el cargo Bartolome Gual (1413-1441), asistente a la celebre ju nta ocu - de Gerona en 1416, y constructor del basamento del cimborio entre 1418 y 1422. Una de las cloves de la nave mayor del templo ostenta el escudo del 'obispo Sapera (1410-1415); la ante­ rior al ctmborlo se coloco en 1417 y otra de la nave del evangelio, en 1413. La capilla I del Baptisterio, la ultima de ese mismo lado, junto a la fachada, fue conclufda hacia 1420. EI maestro interino Bartomeu Alccmorc precedlo a Andres Escuder (1442-1453), que cerro en 1448 la ultima bovedc del cloustro. A pesar del largo plazo invertido en su construcclon y del gran ruirnero de maestros que la dirigieron, la catedral de Barcelona es un edificio bastante hornoqeneo, cuya unldcd . rompen tan solo las obras ofindldos en el siglo XIX en estilo seudoqotlco : la fachada occi- dental y el cimborio. s Tiene este temple amplia cabecera, nave transversal tan solo acusada en- planta, sobre cuyos tramos salientes se levantan las torres, y otras tres longitudinales, con cuatro tramos rectangulares cada una. Integran la cabecera un presbiterio, limitado por una linea poligonal de nueve lados, al que precede un tramo igual a los de la nave mayor, y uno girola en torno de otros tantos tramos y el mismo numero de capillas hexagonales, dispuestas entre los contrafuertes y acusadas cada una al exterior por tres pofios con estrlbos en las aristas. Las cubren bovedcs de seis nervios. Cinco parejas de pilares dividen las tres naves, sosteniendo elevadfsimos arcos que arrancan todos a la misma altura; la correspondencia es perfecta entre las columnillas que rodean a los- pllores y la moldurnclon de arcos y nervios. La nave central, cuyo ancho es de 11 metros, se eleva a 25,50; a 21 las laterales. EI muro de la mayor sobre las bovedos de estes, 10 ocupa una galerfa de trlforlo, ciego �xteriormente, y sobre el, entre reducida los ,arranques de las bovedcs, hay una pequefic ventana circular por tramo. En cada uno de los de las naves laterales, se abren dos capillas divididas en otros tan­ tos, uno rectangular de ingreso, y el de fondo, poligonal, cubierto con bovedc de cinco ner- 190' Fig. 155. - CABECERA DE LA CATEDRAL DE BARCELONA. 191 ! fig. 156. -INTERIOR DE LA CATEDRAL DE BARCELONA. 192 vios. Estas capillas tienen nueve metros de elevccion y sobre elias se levantan una.s amplias tribunas, total mente abiertas a las naves laterales, y de su misma altura; hay huellas de que se penso cerrarlas con tracerfa. No existen tribunas sobre las capillas de la cobecerc, 10 Fig. 157. - PLANT A DE LA CATEDRAL DE BARCELONA. o ,0 20 que permltio abrir sabre sus arcos de ingreso rasgadas ventanas. Esta de la catedral parte es mas clara que las sombrfas naves; la tinlca luz que estas reciben la muy alta y escasa es de los ojos de buey y la indirecta que les Ilega desde las ventanas de la tribuna (fig. 156). Lagalerfa de triforio contornea los pilares de atravesarlos, dando lugar a en lugar pasadizos poligonales en chofldn. Los arbotantes, de escasfsimo desarrollo, quedan invisibles desde las calles que rodean el templo (fig. 155). Tan solo las dos puertas del seudocrucero. La se conservan septentrional, lIamada de San Ivo, es sencilla, de jambas con multiples molduras, prolongadas en arcos agudos; dintel una sola estatua en el centro; y tfmpano con albanegas trilobuladas y arquerfa ciega, de esbeltos gabletes (fig. 154). La puerta del hastial del sur se abre al claustro. Tiene jambas acodilladas con tres 193 columnas, capiteles flora y de finas figuritas, y arquivoltas decoradas con zig­ de esplendidc zag y puntas de diamante. De mdrrnol blanco, finfsima y arcaica, se ha supuesto fundada­ mente obra de los escultores italianos que ejecutarfan la mayor parte de la decorccion en la primera fase constructiva de la catedral. A partir de mediados del siglo XIV les sucedieron artistas locales, formados en su escuela. Dentro de la citada homogeneidad de este templo, se sefialan en su fdbrico las varias campafias. Cerca de la puerta de San Ivo ccusonse al exterior las partes mas viejas, ventanas de medio punto que pueden ser de fines del siglo XIII. La diferencia entre la ccbecern y las naves se marca bien en el alzado: la primera tiene tres cuerpos escalonados, girola y capilla mayor y radiales; tan solo dos las naves. Diffcil es decir si se trata de una innova­ cion respecto al plano prirnltivo. Los pilares de la parte recta del presbiterio, rodeados por 26 columnas, cada una de las cuales se prolonga en un arco 0 nervio, parecen mas arcaicos conccvcs que los de la parte poligonal, cuyas columnas separan superficies profundas con una estrechc faja plana vertical en su eje. Sin ser grande, muy templo parece esbeltfsimo y muy amplio por la elevccion de las el naves laterales y la sepcrcclon de apoyos. Pero es sobre todo la diferencia de Ilumlnccion de sus distintns partes la que contribuye a la irnpreslon de misteriosa poesfa de su interior, supe­ rada por pocos monumentos. Las bovedcs permanecen en sombra; en las tribunas reina la penumbra, y al fondo de las naves casi oscuras, se percibe la cabecera mas iluminada. Por el exterior no preocupoclon alguna sintieron constructores: terminada en terrazas, sus poco visible la nave mayor y con ella los pequefios arbotantes, embebidos los contrafuertes entre las tribunas altas, desprovisto de cornisas y plndculos, es impresionante su desnudez. Los diversos maestros que fueron levcntdndolo a troves de siglo y medio de ininterrum­ pida actividad constructiva, conocfan sin duda los grandes monumentos que por entonces se edificaban en el sur de Francia. idea de levantar monumental de tres nacerfa del noble deseo, La un templo naves religioso y cfvico a la par, de competir con aquellas otras ciudades citadas, rivales algunos en el trdfico comercial, como Narbona, que construfan arreglo al es­ grandes catedrales con tilo del norte de Francia. En las edificadas por direcclon de Juan de Champs entonces bc]o la de las de Narbona y Tolosa, insplrdronse y de sus dlsclpulos, principalmente en las cabeceras los maestros de la de Barcelona. La planta de esto, sin ser el caleo de las de cquellcs, pro­ cede de esas francesas. La igualdad de altura de las naves y capillas laterales se encuen­ tra en Narbona, Tolosa, Clermont-Ferrand y Rodez; la cubierta en terraza de las naves la de triforio contor­ bajas,que en Barcelona se extiende a la mayor, en las mismas; galerfa neando los pilares en lugar de perforarlos, detalle elocuente para acreditar la flliucicn, en Narbona, Clermont-Ferrand y Limoges; las capillas laterales de las naves cerradas interiormente por una Ifnea pentagonal, en las partes rectas de las cabeceras de Narbona, Tolosa y Saint-Bertrand de Comminges; la division de las capillas laterales en dos tramos, rectangular el de ingreso y poligonal el de fondo, en las radiales de las cabeceras de Cler­ mont-Ferrand y de Limoges. La division de altura de las capillas laterales repftese, al mismo tiempo que en Barce­ de Moissac, Y» lone, en las de lei cabecerci de la iglesia de los franciscanos de Tolosa y en la en el siglo XV, cpllcose a las de la catedral de Albi. Son, en cambio, caracterfsticas singulares de la Sec de Barcelona: la colocccion del 194 Fig. 159.- EXTERIOR DE LA CABECERA DE LA CATEDRAL DE GERONA. 196 cimborio en el ultimo tramo de la nave, concesron tal vez a disposiciones trcdiclonales no tenidas en cuenta por los maestros que levantaron los tramos inmediatos a la cabecera, asi como el seudocrucero y las torres; la fria desnudez y lisura del exterior; la angostura de los huecos, si se los compara con los de las iglesias francesas citadas; el atrofiamiento de los arbotantes, reducidos a su mas minima expresi6n; el arranque de todos losarcos sustentados por los pilares a oblig6 a emplear los semicirculares y peraltados la misma altura, 10 que de los apoyos de divisi6n de las a la par que los agudos y, sobre todo, la gran separaci6n naves, antando tramos casi cuadrados en la mayor (Ia distancia entre ejes en la conse�uid�ev catedral de Reims es de 8 metros y de 14 en la de Barcelona). Esta ultima disposici6n, unida \� a la extraordinaria altura de las naves laterales y de las capillus adyacentes, total mente extrcfio a esos grandes templos franceses, de silueta triangular, junto con la desnudez exte- rior, son las que crearon la inconfundible personalidad del templo bcrcelones, edificio origi­ nalisimo en el que las formas de la arquitectura g6tica del norte de Francia, trasplantadas transformaciones al traducidas al len- regiones meridionales, sufrieron profundas a sus ser guaje arquitect6nico cctcldn, Clermont-Ferrand Cualquiera que visite las admirables catedrales de Narbona, Tolosa, exterior e interiormente la de Barcelona, se sentlrd en un y Rodez, si despues contempla mundo formal distinto, en diferente "clima" arquitect6nico. La cabecera de la catedral de Gerona. - En los ultlrnos ofios del siglo XII se pens6 la cabecera de la cate­ en reconstruir mayor grandiosidad y conforme al nuevo estllo con dral romdnlcc de Gerona, conservando las naves. Guillem Gaufred, tesorero del Cabildo, en su testamento, en 1292, 10.000 sueldos barceloneses para las obras de la dej6 otorgado a cubrir el altar mayor. Las obras nueva cabecera 0 para el cimborio de plata destinado tardaron unos ofios en comenzar. En un acta capitular de 1312, se fl]c en nueve el nurnere de radiales que debia tener alrededor sugesti6n de la de Barcelona, por capillas a su - maestro fue un Enrique, falle- entonces en construcci6n y otras tantas arcadas. EI primer - . cido en 1320, ofio en el que alguna capilla estaba pr6xima a terminarse. EI Cabildo nombr6 al cfio siguiente para sustituirle al maestro de la obra de la catedral de Narbona Jacobus di Nueve nfios mas Favarii 0 Faveran; el acta de nombramiento preve sus despl�zamientos. tarde fue reemplazado por Guillem de Corso Hacia esa misma fecha de 1330, estaba terrni­ nada la capilla de los santos rndrtlres Gerrndn, Justo, Paulino y Scicio, contigua a la puerta de la sacristia. EI cfio siguiente comenz6se la capilla ultima, en linea con el campanario del siglo XI. \ En 1345 el obispo cedi6 nuevamente las rentas de los beneficios eclesidsticos vacantes, para con su producto obras; sequn el documento que contiene terminar las esta donaci6n deberian ultimarse dentro del pr6ximo decenio, puesto que en dicho cfio ya se construian las b6vedas del presbiterio. Terminado total mente este y las capillas que 10 redean, en 1347 verific6se solemnemente por el obispo Arnaldo de Montrod6 la traslaci6n del altar mayor desde la iglesia vieja al nuevo dbside. Consagrado, procediose a derribar la cabecera rorndnlcc para levantar los pilares a occidente y la b6veda 'que cargaba sobre ellos y los inmediatos del presbiterio; bajo la ultima iba el core, cuya silleria contra­ a emplazarse se taba en 1351 con el escultor bcrcelones maestro Aloy. Las obras los cfios siguientes. En 1362 se acord6 la erecci6n de la capilla proseguian en de San Esteban, bajo la torre rorndnicc, que forma parte de la gran nave. Francese <;a Plana 197 era maestro en 1367; fue sustitufdo en 1368, en virtud de acuerdocapitular, por Pedro <;0 Coma, que en esa fecha comenz6 a construir el Pont nou y. el campanario de 10 colegiata de San Felix de 10 misma ciudad; sus memorias documentales se pierden en 1376. Probable sucesor suyo fue el maestro Guillermo IIamado por el cabildo de 10 Seo de Mallorca Morey, en 1394 para reemplazar a su reclen fallecido hermano, que en ella trabajaba. En 1397 el cabildo gerundense procedi6 a nuevo nombramiento, recafdo en Pedro de San Juan, natural de Picardfa, operario de 10 catedral de Palma. Pero para reconocer las obras, 0 resolver problemas complicados, se IIamaba a maestros de ,Narbona 0 Barcelona. En las cuen­ tas de13JO consta el vlc]e a Gerona del arquitecto de 10 primera Veron de Cadinhac, ido a Banyoles a reconocer sl 10 piedra de ese lugar era rnejor para levantar las b6vedas que 10 hasta entonces usada. La cabecera de 10 catedral de Gerona se edifice con el pie forzado del ancho de 10 rorndnlcc y, tal vez, con el de guardar sus naves el mismo que las del viejo templo, que pro­ yectaban conservar. AI presbiterio poligonal, cerrado por siete lados, Ie preceden un tramo rectangular y otro cuadrado, rodeados por una nave de girola, con dos tramos rec- tangulares de ingreso, otros dos cuadrados a continuaci6n y slete trapeciales en los que se . , cbren otras tantas capillas de planta hexagonal, cu biertas con b6vedas de seis nervios. La o 5 ro 20m. planta reproduce, pues, con dimensiones mas reducidas, 10 de 10 cabecera de 10 Seo de Barcelona, cuyo escclcnc­ miento de tres cuerpos copia: capillas en torno, nave de gi­ rola y presbiterio. La diferen­ c ..,J cia de altura entre este y lc .0 segundo es proporcionalmente mayor que en Barcelona, 10 que permiti6 cbrlr ventanas en 10 capilla mayor, y disponer bajo elias una pequefin galerfa de triforio, acusada por sencl­ IIos huecos agudos 01 interior . y ciego su muro de fondo, de estructura diferente 01 de 10 catedral b,arcelonesa, puesto adintelado y paso per­ es I fig. 160.-PLANTA DE LA CATEDRAL DE.GERONA. que forando los pilares. Los crbo- tantes se reducen a 10 rosen de un arco de cuerda casi horizontal y se aplican a tan escasa altura que no contrarrestan los empujes de las b6vedas. Los pilares exentos son de ruicleo cilfndrico, con columnas 158 y 160). en torno (figs. Las mismas caracterfsticas de falta de lnteres por el exterior de 10 catedral de Barce­ lona, aun acentuadas, repftense en 10 cabecera de 10 de Gerona, de absoluta desnudez deco- 198 I rativa. La tracerfa de las ventanas no logra animar la geometrfa de las lineas verticales seca I de los estribos y las horizontales de terrnlncclon de los (fig. 159). muros La iglesia de Santa Maria del Mar, de Barcelona. Barcelona ha vi vi do siempre de - cara al mar, al que en gran parte debe su prosperidad; la cdvoccclon de la Virgen marina serfa extraordinadamente grata para muchos de sus ciudadanos. EI barrio marftimo en el que se levcnto Santa Marfa del Mar, uno de los templos mas belles y caracterfsticos, a la par que seco y severo, del gotico cctckin, clccnzo en los siglos Fig. 161. - PLANT A DE LA IGLESIA DE SANTA MARIA DEL MAR. XIII Y XIV singular riqueza y desarrollo. Familias de nobles, de armadores y de mercade­ res, y a su lade poderosos gremios y cofradfas, contribuyeron a elevar 'en pocos cfios una de las iglesias mas importantes de Barcelona, orgullo de la ciudad. Pedro el Ceremonioso dijo haberse levantado por la piedad y devoclon de sus parroquianos. Una lnscrlpclon lapidaria en latin y cctcldn, en la fachada, da la fecha de 1329 para su comienzo. Hacia 1340 estaban terminadas la mayor parte de las capillas de la fachada principal, y, si no todas, la mayorfa de las de la lateral de la epfstola y las cinco de los pies de la del evangelio. Las restantes se comenzaron algo mas tarde para -conclulrse hacia r 1363-1366. Poco despues dio principio la construcclon de las bovedcs por las de la cabecera. En 1378 estaba cubierta, pero un violento incendio destruyo el altar mayor y los andamios dispuestos para continuar las obras. Reanudadas estes, en 1383 se coloco solemnemente la clave de la ultima b6veda y en 1384 tuvo lugar la primera misa en el nuevo altar mayor. Guillermo Metge, fallecido ya en 1381, es el unlco maestro mayor de los que intervinieron en la construcclon cuyo nombre conocemos. EI templo tiene planta rectangular, de naves, sin crucero, con cuatro tramos cada una, poco mas elevada la mayor que las laterales. Los tramos de cquellc son cuadrados, de 14 metros de lado, de doble ancho que los de las que las flanquean; sepdrcnlcs pilares de I secclon octogonal. La nave mayor termina a oriente en un presbiterio limitado por una linea poligonal de nueve lados. En ellos se abren otras tantas capillas de seis lados, con bove- das de igual numero de nervios, cerradas exteriormente por un muro poligonal corrnin. Entre cada dos contrafuertes de los tramos de las naves laterales se dispusieron tres peque- 199 restantes y los de 10 nos capillas, cubiertas con bovedcs de ojivas, 10 rnlsrno que los tramos girola. EI nurnero total de capillas es de 33 (fig. 161). Sobre los pilares octogonales, de 18 metros de altura, arrancan del rnlsmo capitel, como en 10 Catedral, las bovedcs de las tres naves y los arcos que las dividen. La elevcclon de 10 mayor sobre las laterales permitio, 01 no haber triforio, abrir oj os de buey 10 parte alta en de sus muros. Las ultlmos se iluminan por ventanas, pues sus bovedcs suben por encima de las de las coplllcs, En el fondo de estes hay tornblen huecos rasgados. Cubren todo el edificio terrazas y, sobre las de las naves espolones triangulares contrarrestan los laterales, unos empujes de las bovedcs de 10 nave conjunto es rectangular (fig. 162). mayor. La silueta del En 10 fachada principal el hastial de los pies - se acusan las tres naves por contra­ - fuertes. En el eje cibrese una gran puerto, abocinada, de jambas y arquivoltas con finos baquetones, sobre zccclo con arquerfa ciega ornamental; a ambos lados hay sendos cuer­ pos de igual orncrnentoclon, con dos estatuas bc]o doseletes, coronado todo por un qcblcte. Encima destaca una gran rosa, con trazado flamfgero, del segundo cuarto del siglo XV. Flanquean 10 fachada dos torres poligonales. En los segundos tramos de las naves, a partir de esta fachada, en el lugar de una capilla, se abren puertas de menor importancia. Faltan, como de costumbre en los templos catalanes, cornisas, antepechos, arquerfas y pinciculos. La decorcclon escu ltor icc interior era muy escasa, reducida a grandes cloves, destrufdas en repetidos incendios; los pilares octogonales terminan en impostas molduradas (fig. 163). En Santa Marfa del Mar hay disposiciones y elementos vistos en 10 catedral de 10 misma ciudad, combinados con otros de las iglesias de nave unlcc, AI no tener categorfa catedrali­ cia, prescindlose de concesiones a 10 arquitectura importada, como son el triforio y los pila­ res formados por multiples columnillas 0 molduras, acentuando el sentido terrfcola, supri­ miendo todo 10 accesorio y lIevando cl llmite 10 tendencia ala uniflccclon del espacio interior. Las bovedcs de 10 nave mayor de Santa Marfa del Mar se elevan10 misma altura que a las de 10 catedral y sus tramos son de igual longitud, pero cuadrados. Esta iglesia, 10 nave de 10 catedral de Gerona y 10 de Palma, son construcciones excepcionales que, por su audacia, deberfan ocupar - lugar destacado en 10 historia de 10 arquitectura gotica. un Pocos interiores como el d'e este templo, consagrado a 10 Virgen del Mar, producen una lrnpresio n tan intensa de grandeza crquitectonicc con tan escasos medios. Cornporcdo con arquitectura, 10 catedral de 10 misma ciudad parece un edificio jugoso y su seca rico. La catedral de Manresa. Magnfficamente emplazada en una colina dominando el - valle del Cardoner, 10 catedral de Manresa presenta un ingenioso y hcibil compromiso entre los templos dey de tres naves. una Como Santa Marfa del Mar este templo fue cspirccion y empresa colectlvcs. EI dfa de 10 festividad del Corpus Christi de 1322 suscribieron un gran ruirnero de vecinos de Manresa un acta cornprornetlendose a aportar las cantidades en ella indicadas para costear en parte las futuras obras del templo de Santa Marfa de 10 Aurora, Seo de 10 ciudad. Pocos dies des-, pues se contrataba su dlreccion con el lapicida bnrcelones Berenguer de Montagut, que antes habfa trabajado en 10 iglesia carmelita de Manresa. Pero 10 primera piedra no se puso hasta 1328, entre dos de las futuras capillas de 10 cabecera. En 1345 se trabajaba en 10 portada lateral norte y en 1353 celebrose 10 primera misa. Despues, habilitado yo el pres­ biterio, hubo una interrupclon en las obras, pues 10 bovedc del segundo tramo es de 1425. La conscqrcclon tuvo lugar en 1548, pero un incendio parcial motive que no se terminase 200 Fig. 162. - EXTERIOR DE SANTA MARiA DEL MAR, DE BARCELONA. ! ! , I 201 L .. - J , .. ......--...... ..... -. - I .......... _,.1 '. J Figs. 163,164 Y 165.-INTERIORES DE SANTA MARIA DEL MAR, DE BARCELONA, DE LA CAlEDRAL DE MANRESA Y DE SANTA MARIA DE CERVERA. 202 - ----------�--- -- - hasta 1592. Como maestro, tan solo se conoce, a mas del citado Montagut, a Arnaldus de Valleras, lapicida y maestro de obras de Manresa, asistente a 10 junta de Gerona de 1416, 10 que prueba importancia de 10 obra por el dirigida. 10 Con ingeniosidad y pericia grandes, el autor de los pianos de 10 Seo, fundiendo dos tipos de edificios, resolvio el problema de construir uno de dimensiones reducidas, pero con apariencia de tres naves y relativa monumentalidad. Para conseguirlo, llmitose a edlfi­ car una iglesia como las antes descritas de una nave y un presbiterio poligonal, con co­ pillas de planta cuadrado en torno de ambos, pero levantando tan solo los muros de sepa­ radon entre las ultlmcs hasta algo menos de 10 mitad de su longitud; en sus extremos volteo arcos que van a parar a pilares octogonales situ ados en los ingresos de esas capillas. En la seudogirola, los arcos tienen intrudes triangular, del que resaltan tres nervios que dibujan una Y, como entriangulares de 10 girola de los tramos 10 catedral de Coutances y de otras J iglesias normandas (fig. 164). Atendiendo 01 abovedamiento, el templo es de una nave con capillas laterales, puesto una sola bovedc cubre las dos partes en que se dividieron; si Ie clasificamos de acuerdo que con los pilares y tres, y asf parece a todo el que penetra en el. arcos, tiene La nave lateral y capillas se elevan a 10 mitad de altura de 10 mayor. Tiene arbotan­ tes dobles de gran masa y contrafuertes en los que se cbrlo un arco inferior, para no cargar sobre los de las seudonaves laterales. La orncrnentcclon es escasa y muy pobre. Es este un edificio complejo que responde a influencias diversas. La solucion de unir capillas y naves parece inspirada por la cndloqc vista en algunos girolas de iglesias fran­ cesas, como10 de 10 catedral de Soissons, cuya ccbecern se cornenzo en 1212; en 10 de en 10 catedral de Bayona, y en 10 de 10 iglesia de Uzeste, consagrada en 1313. Caracterfsticas catalanas son las capillas entre los contrafuertes, las terrazas y los pilares ochavados. La iglesia de Santa Maria de Cervera.-Edificio como el anterior excepcional yfuera de serie es 10 iglesia de Santa Marfa de Cervera, gran templo cuya cabecera se dice empe­ zada en el siglo XIII, aunque sus caracteres nrquitectonicos corresponden mas bien 01 si­ guiente. Cnrecernos de datos sobre su construcclon, prolongcida hasta fines del XV. La cabecera se compone de un presbiterio limitado por una llneo de cinco lados, con bovedc de sels nervios y girola de cinco tramos los dos lados exteriores pentagonal_es; en de coda tramo se abren sendas capillas cuadradas, cubiertas con bovedcs de ojivas, com­ prendidas todas 01 exterior dentro de un muro cornun poligonal. Cubren los tramos de la girola bovedcs de cinco nervios, uno de los cunles une su centro con el pilar situ ado entre los ingresos de las dos capillas del tramo. La dlsposlclon es semejante a la de las girolas de 10 catedral y de Santa Catalina de Valencia. No paron aquf las originalidades de este templo: a 10 cabecera precede un crucero formado por un tramo central cuadrado y brazos semidecagonales; los lados mas lnme­ diatos nquel estdn abiertos por nrcos para 10 comunlcccion de las naves laterales con la a de girola y los tres centrales del fondo los ocupan capillas, alternando las de planta rec­ tangular con las semidecagonales. En las naves encontramos, en cambio, disposiciones que nos son familiares: tramos cue­ drados en 10 central, apeados en pilares octogonales, pero con una columna en coda uno de sus frentes y muy escasa diferencia de altura entre 10 nave mayor y las laterales, por 10 que 10 primera carece de luces directas. En la cabecera, capillas, girola y presbiterio se 203 escalon an en produce la irnpresion de haber side edificado en diferentes altura. EI edificlo etapas, pues sus distintas partes no quedaron bien trabadas (fig. 165). Crucero con brazos poligonales y capillas en su fondo, disposlclon poco frecuente, tiene fa magnifica iglesia cisterciense, en ruinas, de Chaalis, comenzada en 1202 y consagrada en 1219, pero, menos monumental en este aspecto que la catalana, su presbiterio se reduce a una capilla poligonal precedida de un tramo rectangular. La iglesia de Santa Maria de Castellon de Ampurias.- La iglesia de Santa Marfa de Castellon de Ampurias es templo grande y ambicioso; las villas catalanas aspiraban a poseerlos monumentales. Lo forman dos partes: la cabecera, con los dos primeros tramos de las naves,y los siete restantes. La primera consta de un presbiterio poligonal de siete lados, con capillas abiertas dlrec­ tamente a el en los cinco centrales. La del eje y las dos inmediatas tienen planta hexagonal corriente; las otras dos parecen modificaciones de las primitivas; originariamente, serfan como Las naves laterales, de tramos cuadrados, mucho mas angostas que la ma­ nquellcs. yor, cuyo ancho es de unos 15 metros y reducida la longitud de sus tramos, termlnon en sendos dbsides poligonales. En los costados de los dos primeros tramos de las naves se abren bovedos de ojivas alcanzan la misma reducida altura pequefics capillas rectangulares, cuyas laterales, por 10 que pudieron abrirse grandes ventanales los que las de las naves en muros mayor sobre los arcos que la separan de cquellcs, 10 rnismo que en pofios del de la nave los presbiterio. En el exterior de este hay contrafuertes escalonados de gran saliente y las ras­ gadas ventanas, de arco agudo y con trccerlo, estdn cobijadas por arcos ciegos sobre columnillas situadas los de los estribos. Arbotantes altos contribuyen dar esta­ en dnqulos a bilidad a las bovedns de la mayor. Pero, mas que ellos, 10 que resulta extrcfio en un nave . templo cctcldn es ver el exterior provisto de todos sus elementos de decornclon gotica, pres- tdndole singular elegancia: cornisas, antepechos, gargolas, albardillas de los contrafuertes, remates, etc. En los siete tramos de los pies - carece de crucero - la estructura varfa; las naves late­ rqles suben hasta poca altura que la mayor, pues arcos y ojivas de unas y otras menor arran can al mismo nivel sobre pilares clllndricos lisos, cuyo capitel se adorna con follc]e, Desaparecen, pues, de esta parte las ventanas de llurninucion directa de la nave mayor, y como la proporclon estrecha y alargada de los tramos no varfa, el interior del templo resulta a comienzos del siglo XV por el maestro poco crrnonlco. Hay una buena portada, construlda Antonio Antigoni (fig. 166). I Es esta iglesia ediflclo muy interesante, por revelar en sus dos partes las concepciones . cntcqonlccs de un maestro extranjero y de otro nacional continuador de la obra del pri- mero. Probablemente, como en otras ocasiones, empezarfa a levantarse la cabecera del de temple cctuc], subsistiendo el anterior rorndnlco, por un maestro formado en el mediodla Francia, a fines del siglo XIII y comienzos del siguiente. Esta obra selecta fue proseguida hacia fines del XIV y en el XV una capilla cercana a la fachada se terminaba en 1381 - - de las naves, buscando la amplitud espacial por un maestro que cltero la primitiva dlsposiclon de los templos catalanes, no lograda en este plenamente por haber conservado el tramo de Ja nave mayor estrecho y alargado, sequn el sistema frances; los pilares clllndricos, que re­ cuerdan los esbeltisimos de los Jacobinos de Tolosa y de San Nazario de Carcasona, estdn por ello muy proxlrnos . .204 1 Fig. 166.-INTERIOR DE SANTA MARIA DE CASTELLON DE AMPURIAS. 205 Figs. 167 y 168. - EXTERIOR E INTERIOR DEL PRESBITERIO DE LA CATEDRAL DE TORTOSA. 206 La catedral de Tortosa. siglo XIV trat6se de sustituir el viejo templo de - Durante el 1a catedral de Tortosa, ciudad en creciente prosperidad por entonces. EI mas antiguo docu­ mento conservado en relaci6n con la obra, es un plano en pergamino de un proyecto que no Heg6 a ejecutarse, firmado por Antonio Guasch, con la fecha de 1345. La iglesia proyectada 'era de tres naves, girola rodeada de nueve capillas de planta poligonal, nave de crucero, cupula en el centro de este, tramos cuadrados en la nave mayor y dobles capillas poligo­ nales abiertas en cada uno de los costados de las laterales. La influencia de la catedral €n construcci6n de Barcelona, reconocida en varios templos catalanes, ccuscse tcrnblen €n esta planta; principales modificaciones residen en cerrar exteriormente el proyecto las de Tortosa las .copillcs radiales por un mismo muro poligonal seguido, huyendo de rinco­ nes y de la multiplicidad de pianos, y la colocaci6n de una cupula sobre el tramo central del crucero. En 1346 el obispo de Tortosa contrat6 con lapicida Benito Dalguayre la direc­ el maestro ci6n de las obras del nuevo templo, cuya primera piedra se puso al ofio siguiente, en una de las capillas de la girola. En 1381 era maestro de la obra Andres Julia, fecha en la cual fue lIamado a Valencia para dirigir la construccion del Miguelete; Pascasio y Juan de Xulbe €staban encargados de la de Tortosa cuando en 1416 asistieron a la junta de Gerona. las obras, como en tantos otros templos, avanzarfan con enorme lentitud, pues hasta 1441 no se el altar mayor. En 1547 tuvo lugar la consagr6 consagraci6n de 10 cctedrcl, Uno de los tramos de la nave mayor conclufase en 1621, y el quinto y ultimo, en "1660. De 1708"es el acuerdo de cerrarla definitivamente, construyendo la fachada principal, terminada el ofio 1757. EI templo, bastante hornoqeneo, tierie tres naves, de cinco tramos cada una y capillas en los costados de las laterales. Sin interposici6n de crucero, cierra a oriente la nave ma­ yor presbiterio pollqonol y las laterales se prolongan en torno suyo para formar una un girola de nueve tramos, rectangulares los dos de ingreso y trapeciales los restantes, planta que es tcrnblen la de las capillas radiales que,a ellos s'e abren, cubiertas con b6vedas de ojl­ Exteriormente, las cornun seguido, de vas. nueve capillas quedan englobadas en un muro planta poligonal (fig. 167). Los muros entre estes capillas se calaron para formar como una segunda girola, algu­ nos de cuyos huecos conservan belles tracerfas de piedra. Del intrad6s triangular de los arcos de comunicaci6n, resaltan nervios 0 molduras en forma de Y, como en las capillas de la girola de la catedral de Manresa, de donde pasarfa esa disposici6n a la de Tortosa. Los tramos de la nave mayor son rectangulares, pero con dimensiones pr6ximas 01 cue­ drado. Cubren las capillas laterales b6vedas de senclllc crucerfa. naves y las Los pilares estcin rodeados de multiples columnillas, prolongadas mas alia de los pequefios nnillos que hacen oflclo de capiteles, en arcos, arquivoltas y nervios de las b6vedas. Capillas, naves laterales y mayor el ancho de estc es de 10,40 metros y 23 su eleva­ - ci6n -, se escalonan en altura; hay ventanas en las tres naves. No existe triforio. La cabe­ cera tiene arbotantes sobre la girola y las capillas, terminados en contrafuertes octogonales, a modo de torrecillas. Sobre las naves laterales y sus capillas adosadas, les sustltuye un fuerte muro, perforado tan s610 por dos pequefios arcos de paso, rematados en su parte superior en una albardilla inclinada. La nave mayor tiene cubierta ados aguas; las laterales y las capillas, terrazas (fig. 168). 207 En este edlficio, concluldo epoco muy avanzada, se mezclan disposiciones de la arqui­ en tectura g6tica francesa con otras regionales. A la primera corresponden el escalonamiento de sus distintas partes y el arrancar de los pilares a diversas alturas los arcos y ojivas de las naves bajas y de la mayor. Por estos caracteres se puede emparejar la catedral de Tortosa la cabecera de la de Gerona. . con Las capillas de la girola, envueltas exteriormente en un muro unlco ; las dimensiones de los tramos de la nave mayor; el reducido tcmcfio de las ventanas y la elevaci6n grande de las naves laterales, son caracterfsticas que aproximan este templo a los esped­ ficamente catalanes. La separaci6n de sus pilares y la altura de los arcos longitudinales pro­ ducen la impresi6n de unidad espacial en la que se integran las tres naves,' repetidamente seficlndc en las del mismo reino. iglesias La catedral de Palma de Mallorca. En el grupo de templos g6ticos catalanes so­ - meramente analizados, de belleza y originalidad grandes algunos y de singular audacia constructiva otros, la catedral de Palma de Mallorca ocupa lugar destacado. Sus enorrnes proporciones, 10 mismo en latitud que en altura, y el predominio de sus linens verticales, parece que deberfan colocarla al lade de una de las grandes catedrales francesas, impresionantes por su elevaci6n extremada. Sin embargo, el efecto de altura no es tan grande como sus dimensiones permitirfan esperar y, como Stendhal en San Pedro de Roma, hay que traducirlas en ruimeros para que se comprenda la importancia de un edi­ ficlo al que la historiograffa arquitect6nica no ha concedido la merecida. Su largo total es de 121 metros y de 55 su ancho. La nave mayor tiene 19,43 de latitud Amiens, 14,60; - Beauvais, 16; Tolosa, 19,20; Gerona, 22,80-. Mientras la elevaci6n de esa nave es en las catedrales de Amiens - 42 metros - y Beauvais - 48,20 -, como en la mayorfa de las fran­ cesas, tres veces oproxlmcdcmente su ancho, la de Palma apenas pasa del doble. Las en naves laterales de esta ultima ascienden a 30 metros, unas tres cuartas partes de la altura de la mayor; las de Amiens, tienen 19, y 20 las de Beauvais, es decir, unos tres septlmos de las respectivas alturas de nquellcs. He aquf, pues, mctemdtlccmente situada la catedral de Palma el grupo en espedficamente cctoldn, del que forma parte. Hemos de repetir una vez mas para este excepcional edlficio la observaci6n hecha res­ pecto a otros templos de Mallorca: hay referencias documentales de obras en ellos en los nfios inmediatamente posteriores a laconquista de la isla, en el reinado de Jaime I. En la Croniccr que figura como escrita por dicho monarca, dice este haber construfdo en Mallorca la iglesia de Santa Marfa. Pero es imposible atribuir las construcciones existentes a esa epoco. Templos modestos, renovdronse sus fdbrlccs en el pr6spero siglo XIV; singularmente en el reinado de Jaime II, durante el cual la actividad constructiva en la ciudad balear fue extrao rd i n ari a. La catedral instal6se primero en la mezquita mayor consagrada y estc fue objeto de reformas, ampliaciones y agregados de capillas, a las que se referirdn los documentos cita­ dos para afirmar el comienzo de la construcci6n actual por Jaime I, opini6n muy extendida, basada tcrnblen en componerse de varies partes, mal enlazadas y de muy relativa unidad. EI rey Jaime II (1291-1327) dispuso en su testamento, otorgado en Perplfidn en 1306, se Ie enterrase en Santa Marfa de la Seo de Mallorca, en lugar decente, en una capilla dedi­ cada a la Santfsima e Indivisa Trinidad, construfda expresamente con tal objeto, Provisional­ mente, y mientras se edificaba, fue sepultado en el centro del templo, es decir, en el de la an- '208 Figs. 169 Y 170.-EXTERIORES DE LA CATEDRAL DE PALMA DE MALLORCA. Z09 .• , , r Fig. 171.-NAVE DEL EVANGELIO DE LA CATEDRAL DE PALMA DE MALLORCA. 210 , , ,- Fig. 172. - PORTAL DEL MIRADOR DE LA CATEDRAL DE PALMA DE MALLORCA. " 211 - 1 -l J 1 Fig. 173. -INTERIOR DE LA IGLESIA DE SANTA EULALIA EN PALMA DE MALLORCA. 212 la cabecera de la Seo; al ofio documento tigua mezquita. En 1323 se trabajaba en siguiente un alude alplomo dado al maestre Mateu para hacer las vidrieras de la obra de Santa Maria. En 1346 era consagrado el altar mayor por el obispo Berenguer Batlle. Un maestro lIamado Berenguer Ostales intervenfa en las obras en 1345; otro, Jaime Mates, se cltc en 1364. La vida ldnquldo del reino mallorqufn tras la muerte de [clme II, hasta su reincorporcclon a la Corona de Aragon por Pedro IV, fue sin duda de que las obras avanza­ - causa 1 ran lentamente; escaseaban las limosnas el para continuarlas. En 1386, cfio en estaban que cun subsistfa la mezquita, levantados los primeros pilares de la nave, los mas proxlrnos al presbiterio, y, elevadas las bovedns a oriente de ellos, se reunfan fondos para la cimen­ tccion de los dos siguientes, construir el tramo de la bovedc alta de la nave ma­ yor y los dos mas bajos de las latera­ les inmediatas. Asf podrfa derribarse la mezquita, en ,Ia que aun estaba el coro; en gran parte se habfa ya labrado el que iba a colocarse en la nave mayor. Estas obras se hadan, sequn las aetas capitu­ lares, "conforme a los pianos tan mag­ nfficamente concebidos y seguidos desde que se pusieron los primeros cimientos a la misma iglesia". 174.- PLANTA DE LA CABECERA DE LA CATEDRAL DE Fig. Guillermo Oliveras era maestro de PALMA DE MALLORCA. la Seo en 1388. Sels cfios despues, el co­ bildo se dirigfa al de la catedral de Gerona rncnlfestdndole haber muerto el maestro Pedro Morey, autor de la traza de la puerta del Mirador 0 del Mar de la mallorquina, cuya cons­ truccion por 10 que Ie suplicaba permitiese pasar a Palma, a terminar la obra de su dirigfa, hermano, a Guillermo Morey, que trabajaba en la Seo de Gerona. En 1397 el cabildo de esta catedral nornbro para la mcestrlc de sus obras a Pedro de San Juan, natural de Picardfa, que hasta entonces habfa intervenido en las de la de Mallorca. Mas tarde, trcbcjo en la citada puerta del Mirador el flamenco Juan de Valenciennes. De 1401 a 1407 era maes­ tro Pedro Massot; en 1406 sepilares del centro del templo. Desde el ano levantaban los slquiente hasta el de 1447, que fue Napoles, diriqlo las obras uno de los mas grandes en a artistas medievales espofioles, Guillermo Sagrera, autor de dos magnfficas estatuas de la portada del Mirador (1422). Le sucedieron en la mcestrlc Arnaldo Piris 0 Perez y Juan Sagrera, hijo de nquel. En 1529 se cerraban las bovedcs contiguas al hastial de los pies. Ernpezo la labra de la portada principal en 1592, pero quedo interru mpida, por diversas causas, no terrnindndose hasta el siglo pasado. Finalmente, en el cfio 1613 tuvo lugar una nueva conscqroclon del templo. Extrcfio edificio es este de la catedral de Mallorca, aparte por completo de los tipos 213 corrientes de templos medlevolest ' 10 dirfamos hecho maestro mas por un prdctico en construcciones militares que en religiosas. Su originalidad comienza ya en la planta, angu­ losa, seca de Ifneas, en la que, al nivel del suelo, no hay curva alguna ni dnqulo que no , ' seci recto. Forman el templo tres cuerpos enfilados, de altura y ancho en escal6n de oriente a occidente. Primero, una capilla rectangular, la de la Trinidad, que'es la mandada cons­ truir por Jaime II para su sepultura; a continuaci6n, el amplio presbiterio rectangular, llc­ mado Capilla Real, de 15,90 metros de latitud por 30 de altura, con otra de' menor eleva­ ci6n a cada lado, y, final mente, el enorme buque de las naves, del templo, dividido exteriormente en estrechas fajas verticales por multiples contrafuertes. Los dos cuerpos pri­ meros quedan perdidos, aplastados bo]o la inmensa mole del ultimo. La capilla sepulcral de la Trinidad tiene dos pisos, uno bc]o, cubierto con bovedc de ojivas, a modo de cripta, y una capilla encima, cuyo pavimento estd unos seis metros mas elevado que el de la catedral. En sus costados se abren nichos, destinados a los sepulcros 'reoles. Tras la cafda de la dinastfa de Mallorca esta abandonada ocultc capilla qued6 - desde el siglo XV por el retablo del altar mayor y se destin6 a clrnccen ya otros fines poco - nobles. Su rudo aparejo y desnudez exterior han hecho pensar a algunos analizadores del 'rnonurnento que es obra anterior al siglo XIV, confirma el dato documental de su erec­ pero ci6n posterior a 1306, el que la capilla Real repita, a mayor escala, las mismas formas arqui­ tect6nicas de su planta alta. La del presbiterio 0 capilla real y de las dos mucho mas reducidas que la flan­ quean es rectangular en la parte bu]o, tal vez para aumento de su fortaleza, obligada en ciudad y lugar expuestos a ataques y asedios de flotas musulmanas; a poca altura se chaflanan sus dnqulos exteriores por medio de trompas c6nicas, convirtlendose la cabe­ cera en una de tipo corriente, con tres capillas poligonales escalonadas. Las laterales cons­ tan de un tramo rectangular y otro estrecho, chaflanado por trompas y cubierto con bovedc de dos nervios, concurrentes sobre la clave del arco de bovedo de tipo arcaico cubre el fondo de la capilla Real, lares abovedados con 'ojlvns, como los cndloqos de las separaci6n de esos tramos. ldenticc precedida de dos tramos rectangu­ laterales (fig. 174). 1 Estas tres capillas son cabeza de otras tantas ncves, casi de doble ancho la central que las laterales, a las que se abre una capilla por tramo entre los contrafuertes, forrnqdos, como las de la cabecera del templo, por un tramo rectangular y otro ochavado al fondo. Catorce esbeltos pilares octogonales de 20 metros de altura, desprovistos de todo adorno, dividen las naves. Estas y las capillas laterales se escalon an en altura, permitiendo ia apertura de' ventanas, altas pero no muy anchas, que, en uni6n de tres grandes rosetones, el central de mas de 11 metros de didrnetro, situ ados sobre los arcos de ingreso a las capillas del tes­ tero, iluminan bien el interior del templo, mas' claro que otros catalanes (fig. 171). Largos contrafuertes se elevan sabre el muro de separaci6n de las capillas laterales; reciben los extremos de dos arbotantes. Los estribos intermedios, mas bnjos, pues sobresa­ len poco sobre la cubierta de las capillas, en lugar de estar dispuestos en la prolongaci6n de los nervios, como de costumbre, son norm ales al eje mayor del templo. Primitivamente el edi­ flclo termin6 en terrazas por su parte superior (fig. 169). La portada del Mirador 0 del Mar, a mediodfa, "obra del gusto g6tico mas exquisito", sequn Jovellanos, cobijada bo]o alto gablete, tiene porteluz y tfmpano esculpidos, dos arqui- 214 ] I i · : J Fig. 175.- PORTADA DE LA CATEDRAL DE HUESCA . • I.' 215 Fig. 176. - A TRIO Y PORT ADA DE SANTAMARIA LA RE AL DE OLITE. 216 -_ voltas con figuras, y cinco estatuas en las jambas, restos de conjunto de mas importancia. un Yo se dijo de su comienzo hacia 1389 por Pedro Morey, imaginayre, mestre major del portal de la Mar; contlnudronlo varios artistas (fig. 172). templo resulta confuso y monotone, por la repetlclon de los EI exterior de este gran contrafuertes, muy proxlrnos, y el mal atado de la capilla de la Trinidad con la Real y de ambas y el cuerpo de las naves, de las que quedan desligadas. Las masas no se han orde­ nado crrnonlccrnente y el efecto que deberfa producir el edificio por: sus grandes dimensio­ nes, perdlose en gran parte a causa de ello. La lrnpreslon causada por el interior es, en cambio, de inusitada amplitud, por la elevnclon de las naves laterales y la esbeltez casi inve­ de los que altos de 12 metros de luz. EI rosfmil de los pilares ochavados, arran can arcos 10 casi ine­ conjunto resulta gran aridez, por la falta de columnas y baquetones y seco, de xistencia de moldurncion ; no hay mas curvas que las de los arcos y los contrastes de luces y sombras son violentos, contra 10 que ocurre en los edificlos goticos franceses. A pesar de algunas caracterfsticas comunes con estes, la catedral de Palma de Mallorca, de su interior, y la desnudez y sequedad de por su audacia constructiva, el sentido espacial sus superficies, representa la ultima etapa de la evoluclon de estos templos de Cntclufic y el mediodfa de Francia, uno de cuyos ejemplares mas antiguos es el de los Jacobinos de Tolosa. La iglesia de Santa Eulalia de Palma de Mallorca.- Las referencias a esta iglesia en documentos del siglo XIII corresponden a un edlficio anterior al hoy existente; levcntose nnd lisis fecha avanzada este en su mayor parte, seqiin se .deduce de su nrquitectonlco, en ., del siglo XIV. Una ldpido sepulcral del osario de su muro de poniente pertenece a persona folie­ cida en 1310. En 1365, sequn escritura de fundnclon de una ccpellcnlc, se trabajaba en Fig. 177, - PLANTA DE LA IGLESIA DE SANTA EULALIA DE PALMA DE MALLORCA. '. 1a ultima capilla del lado del evangelio, correspondiente al sexto tramo. Un testamento del <, cfio 1414 nos informa de que por entonces estaba en obra la correspondiente del lade de la epfstola. Santa Eulalia es una iglesia de tres naves, sin crucero, con presbiterio poligonal cu­ bierto por bovedc de ocho nervios y girola en torno, en cuyos siete tramos se abren otras tantas capillas, de plcntc cuadrada unas y poligonal las restantes. Medios canones cubren 217 algunas de las que bordean las naves laterales; las restantes b6vedas son nervadas en las . capillus pollqoncles y de ojivas sencillas en los demos tramos. Hay cleves de profusa deco- rcclon. Forman los pilcres una serie de molduras que se prolongan por los arcos y ojivas que de ellos nrrcnccn (fig. 173). Naves lntercles y capillas inmediatas se levantan a la misma altura, como en la catedral de Barcelona, y sobre elias destaca bastante la nave mayor, en la que se abren - no hay triforio - altas ventanas. Aseguran la estabilidad de los pilares fuertes arbotantes en cuarto de clrculo, de gran masa. La puerta lateral derecha, multiples baquetones en jambas y con arquivoltas y tfmpano liso, ejemplar es buen del puro y gotico levantino del siglo XIV. severo La planta de esta iglesia, sinqulurmente su cabecera, es muy parecida y algo posterior a la de San Francisco de la misma ciudad, en la que se inspirarfa. En el alzado de sus naves y arbotantes aparecen influencias ajenas a la arquitectura regional (fig. 177). La catedral de Huesca.- Artfsticamente, el mediocre edificio de la catedral de Huesca no tiene relnclon directa con las iglesias g-oticas frcncescs ni con las castellanas. Su arqui­ tectura es mas bien local y de lnsplrccion mondsticc. En el prelaciado de don Pedro Sarroca (1273-1289) se penso por primera vez en sus­ tituir kr mezquita mayor, en la que estaba instalada la catedral desde la conquista de la ciudad, y que documentos de la epoce dicen conservarse en el mismo estado que en tiempo de los moros, por un nuevo edlficlo. En 1273 don Jaime el Conquistador cplico rentas para construir una iglesia "a usanza cristiana". AI ana siguiente comenzaron las obras y en 1275 el mismo monarca autorizaba para emplear en elias ad opus operis - oscensis- piedras del cementerio rnusulrndn, lIamado "Ia Almecora". Las obras prosegufan en 1288 y 1294; cuatro ofios antes de este ultimo el concejo de Huesca mcndo pregonar una disposlcion por la cual destinaba a elias la tercera parte del importe de las multas impues­ tas a los que �omprasen carne de reses sacrificadas por los judfos. pesar del auxilio de monarcas, obispos, cnblldo y concejo de Huesca, ava.n­ La obra, a zaba muy lentamente, por la escasez de rentas. Faltaban estes en 1300. Dos cfios despues, hay referencias documentales de la torre, cuya parte inferior se construirfa por entonces. Bajo ei obispo don Martfn Lopez de Azlor (1300-1313) ernpezo a levantarse la portada principal; lIeva sus armas en el dintel, junto con las del reino de Aragon y Huesco ; el gablete calado que la corona es de fecha posterior. En 1327 prosegufan las obras; en el siglo XIV se terminaron las naves laterales y construyo parte de la mayor. Cubrieronse en 1405 estc y el tramo del centro del crucero con armaduras de madera. EI mismo nfio se enlosaba el coro con rajolas, sentadas por moros. Carpinteros de la misma religion comenzaron a labrar la sillerfa con destino a cquel en 1401. Habilitada ya la iglesia para el culto, no se ncornetio su terrnlnacion hasta los cfios finales del siglo XV. La catedral de Huesca tiene planta rectangular de lados casi iguales; triple nave, bor­ deadaspor capillas las extremas; nave transversal de crucero de cinco tramos y otras tantas capillas abiertas a el, limitadas todas 'por cinco pcfios, bastante mas grande la mayor que las cuctro laterales. Sobresalen al exterior los tres lados centrales de cquellc, mientras limitan las segundas sin estribos ni saliente alguna. Las bovedns de las cinco capi­ a muros plonos, lias tienen los seis nervios acostumbrados; las de las naves laterales y capillas adyacentes,. son sencillas de ojivas. EI aspecto exterior del templo 10 debe a las obras de fines dell siglo XV y del XVI descritas mas adelante (fig. 175). 218 Fig. 178. -INTERIOR DE LA IGLESIA DE SAN SATURNINO EN PAMPLONA. 219 Figs, 179, 180, 181 y 182. - RUINAS DE LAS IGLESIAS DE LOS MONASTERIOS DE SAN FRANCISCO DE ATIENZA Y SANTO . DOMINGO DE ESTELLA. IGLESIAS DE LOS MONASTERIOS DE SANTO DOMINGO Y SAN FRAN· CISCO DE PONTEVEDRA. 2,20 La dlocesls de Huesca no disponfa de recursos suficientes para emprender la construe­ cion de un templo monumental con cabecera de girola y capillas radiales. Por eso, sin duda, eliqlose como modelo uno rnondstico, semejante al premostatense cctoldn de Bellpuig de las Avellanas, con la unlcc diferencia de convertir la planta rectangular de sus capillas laterales en poligonales por dentro, sequn el modele de las de la catedral de Tolosa. LAS IGLESIAS NAVARRAS DEL SIGLO XIV. iglesias construfdas en - Las numerosas Navarra en la segunda mitad del siglo XII y en la primera del siguiente, epocc en la que nacieron muchos poblados y otros adquirieron gran desarrollo, son templos de estilo romd­ nico. Escasean, en cambio, en ese antiguo reino, los goticos, a pesar de pertenecers us rno­ reinar Teobaldo I, dinastfa del norte de narcas desde 1234, nfio en que cornenzo a a una Francia. Figuran unlccrnente en pdqincs anteriores, como levantadas en el siglo XIII, la exo­ de Roncesvalles y modesta consecuencia, la de Santiago en tica iglesia de la hospederfa su Nicolas Puente la Reina .. En el XIV,aparte de algunos restos de escasa importa�cia en San de Pamplona, en Estella y en lugares proxlmos al camino de la pereqrlncclcn jacobea, nuestro inventario tan solo registra las naves de dos templos mas viejos, los de Leyre y Ujue, Marfa la Real de Olite, San Saturnino de Pamplona, San Pedro de y las iglesias de Santa Viana y la de Artajona, cdernds de la inedlto de San Zoilo de Cdsedc. Tienen estas iglesias nave unlcc sin capillas laterales, de considerable ancho -15,30 me­ la tros San Saturnino de Pamplona; 14 San Salvador de Leyre; 12,90 la de Artajona, �2,50 de Ujue ; y 11,10 la de Olite Esta y la de Artajona terminan a Oriente en sendos presbite­ -. con estri­ rios, limitados por una linea pentagonal, mas estrechos que sus respectlvos naves, anchos bos y bovedcs de seis nervios. Las naves se dividen en tramos rectangulares no muy fuertes estribos salientes y los perplnfios que los separan estdn contrarrestados por arcos al exterior. Las naves de Leyre y Ujue se adosaron a cabeceras rorndnlccs: las bovedcs de la del primero tienen terceletes y ligaduras. cornisa de su Santa Marfa de Olite slrvlo de capilla real al inmediato castillo. La de sus nervios, permite supo­ presbiterio es de crochets, detalle que, unido a la moldurcclon nerla construfda en fecha no muy avanzada del siglo XIV, excepto el tramo de los pies, levantado a fines del mismo 0 en los primeros afios del siguiente (fig, 176). su sltuccion y ambiente, al que Santa Marfa de Ujue es monumento impresionante por ascendiendo por cnchcs y largas escalinatas y tras de pasar bc]o arcos y poternas. se Ilega Lo mismo que en Leyre, en Ujue a una cabecera rorndnlco de tres naves se agrego una unlco del ancho de cquellcs, atribufda a iniciativa del rey Carlos el Malo (1350-1387), que caudales. Como varias iglesias aragonesas conternpord­ parece ernpleo en ella cuantiosos neas, tiene un ambito en alto que la rodea y atraviesa los contrafuertes bajo pequefics bo­ vedas de crucerfa; igual que en elias el coro estd en alto, a los pies. Esta dlsposlclon, vul­ tenfa la iglesia de Alcqon en garizada en Castilla en el reinado de los Reyes Cctolicos, la el siglo XIII, en el reinado de Jaime I. Formcis mas que las anteriores ofrece la iglesia de San Saturnino de Pamplona. cornplejcs consta de dos tramos con b6vedas sexpartitas y termina a oriente en un dbslde Su nave en jos semidecagonal del mismo ancho. EI lade central es mayor que los restantes· y en el y Cuadradas son las otras dos y sobre elias dos inmediatos hay capillas hexagonales (fig. 178). se levantan sendas torres; las tres capillas del centro ccuscn cl.exterlor su forma poligonal. 221 Inusitada Ie pcreclo a Street 10 planta de 10 cabecera de este magnifico templo, cuyas bovedcs elevan 25,50 metros de altura, y de singular 10 cclifico Lam­ se a originaHsima y perez, semejante a 10 de iglesia girola y capillas radiales en 10 que se hubieran una con suprimido todos los pilares y muros intermedios, no dejando mas que los exteriores. Plantas de cabeceras undloqcs se han descrito en pdqlnns anteriores como de iglesias catalanas y mallorquinas, citando sus antecedentes en otras de 10 Francia meridional. La unlcc y feliz vcricclon del templo navarro, aparte del nurnero de capillas, consiste en haber dado a 10 central mayor tcrncfio que a las restantes. No hay dato documental alguno relacionado con 10 construccion de San Satu rnino; en 1407 se levantaba su desaparecido claustro. Las anchas naves de estas iglesias navarras del siglo XIV proceden de las que desde el siglo anterior se construian en el mediodia de Francia, a partir de 10 de 10 catedral de To­ losa, de 19,24 metros de" ancho, audazmente cubierta con bovedcs de ojivas de ladrillo en el primer cuarto del siglo. EI tipo de iglesia de ancha y unico nave y presbiterio de ingreso mas reducido -10 que, entre otras caracterfsticas, las separa de las iglesias semejantes cote­ lonas, en las que ambos partes tienen ldentlco ancho abundaba desde 10 - segundo mitad del siglo XIII en las citadas regiones francesas. IGLESIAS DE FRANCISCANOS Y DOMINICOS. - EI desarrollo de las ordenes de fran­ ciscanos y dominicos el siglo XIV fue grande. Ejercieron considerable influencia en 10 so­ en ciedad conternpor dnec, diriqiendolc moral mente. La de franciscanos era de indole esencinl­ mente popular; sus miembros mezcldbcnse a 10 vida ciudadana en todos los mementos. EI favor regio, y tras de el el de 10 nobleza, ccudlo pronto a ayudar a 10 construccion de sus" monasterios, en cuyos templos las familias mas poderosas levantaban capillas para su en­ terramiento, rivalizando en alhajarlas. Gremios y cofradias sollcn tenerlas tcrnblen en las iglesias de los frailes menores. En las dependencias mondstlccs acostumbraban aposentarse los reyes en sus viajes; algunos fueron escenario de acontecimientos de importancia para 10 historia nacional. Los grandes monasterios levantados en Castilla y Leon en el siglo XIV, extenso agru­ pdclon de edlflclos varios de ellos, pero cuyas iglesias, conarreglo a los principios ,de esas Ordenes no eran ni muy grandes ni muy ostentosas, han desaparecido casi porcornpleto. Al­ gunos fueron derribados en- los siglos XV a XVI para ser sustitufdos por construcciones de mayor riqueza; otros sufrieron reformas radicales en los dos siguientes 01 disfrazar su des­ nudez coon arreglo a 10 modo del momento; muchos se destinaron en elsiglo XIX, despues de 10 exclcustrcclon, a cuarteles y oficinas publiccs, y han padecido de multiples reconstruc­ ciones y derribos. Destruldos 0 renovados los grandes monasterios medievales dominicos y franciscanos de Burgos, Valladolid, Zaragoza, Leon, Avila, Segovia, Sevilla, etc., tan solo puede estudiarse cumplidamente su arquitectura en dos regiones perlferlcos, Cctclufio y Galicia, en las que se multiplicaron las fundaciones de las ordenes menores y permanecen todavfa un nurnero crecido de sus templos. De los catalanes nos ocupamos en pdqlncs anteriores; su arquitec­ tura cdqulrio, como en elias se dijo, ccrdcter regional, influyendo sobre 10 de muchos templos seculares. Aparte de los gallegos, descritos mas adelante, citaremos escasos templos de rno­ nasterios franciscanos y dominicos situ ados en otras regiones de Espana. Uno de los pecos conservados, aunque desfigurado por grandes reformas, es el de 222 San Francisco de Palencia. Tiene nave unlcn, dividida enpor crcos trcnsversoles, tramos cubiertas por b6vedas nervadas. Parece obra del y cabecera de tres capillas poligonales, .slqlo XIV no muy avanzado. En las afueras de la villa de Atienza, junto al lugar donde estuvo la pue­ juderfa, aun de la del monasterio de San Francisco, de den verse las ruinas de la capilla mayor iglesia planta poligonal, con estrechos y rasgados ventanales de arco muy agudo entre sus con­ trafuertes (fig. 179). Desapareci6 por derribo hace unos veinte cfios el convento de San Francisco de Vitoria. reconstruir su iglesia en Ifneas gene­ pero se conservan plano y fotograffas, que permiten terminada en rales. Tenfa una sola y larga nave, a la que se fueron agregando capillas, esbeltfsimo dbslde de cinco pofios, entre cuyos salientes estribos grandes ventanales, de arco el tfmpano, ocupaban todo el pofio. agudo, con tracerfa de dobles maineles y tres 6culos en Era obra de hacia mediados del siglo XIV. En ruinas, abandonado, esfd el monasterio de Santo Domingo de Estella, fundado junto de a la juderfa en 1264 mediante una donaci6n de don Teobaldo II. Don Nufio Gonzalez Lara, (t 1291) biznieto de Alfonso IX de Le6n, levant6 a su costa el refectorio, el claustro, Se conservan las pintorescas la porterfa, parte de las celdas y la capilla de la Magdalena. ruinas de la iglesia y de algunas dependencies. no anteriores al siglo XIV. EI templo era los de una sola nave rectangular, dividido en tramos por arcos agudos de piedra, sobre que descansaba una cubierta de madera ados vertientes (fig. 180). Los monasterios de San Francisco y San Pablo (dominicos) de Sevilla tenfan tcrnbien de unlcc, probablemente crucero, y cinco capillas rectangulares de frente, iglesias nave sobresaliendo la mayor. En los ultlmos nfios del XIV fund6 dona Catalina de Lancaster el convento dornl­ siglo nico de Santa Marfa de Nieva, cuya iglesia, de tres naves y otros tantos dbsides, cubierta de b6vedas nervadas, es de formas arcaicas. Entre los numerosos templos de monasterios gallegos de las 6rdenes menores, destacan de los de Santo Domingo en Pontevedra y Santiago de Compostela y el de San Francisco Betanzos. Pontevedra mas que pintorescas ruinas de Del de Santo Domingo de no se conservan su esbelta cabecera. Empez6 a edificarse en los cfios finales del siglo XIII; en 1304, adqui­ rfan los frailes una cantera para la piedra de la obra, pero,o estc se interrumpi6, 0 recons­ 1331 y las latera­ truy6se posteriormente, pues consta que capilla la mayor se edificaba en la obra de estas ultlrncs en 1390. Durante todo el siglo XIV se les en 1383; aun prosegufa a levantar el tern­ multiplicaron las donaciones de nobles y mercaderes que contrlbuyeron del siglo XV todavfa se trabajaba en su cons­ plo y a los que sirvi6 de pante6n. A comienzos la que trucci6n. La planta era de cruz latina, con amplia nave de crucero, desaparecida, a se abrfan cinco capillas poligonales, unico parte del templo abovedada. Sob resale bastante la central respecto de las later.ales; en sus pofios, entre los contrafuertes, hay rasgados ven­ tanales con tracerfas sencillas (fig. 181). .. tiene La iglesia del monasterio de Santo Domingo de Bonaval en Santiago de Compostela de madera y otra de crucero, tres planta de cruz latina, que cubrieron armaduras tres naves dbsides poligonales, el central mayor y precedido de un tramo rectangular. Este y los brazos de de la cruz estdn cubiertos con b6vedas de ojivas; el tramo central del ultimo con otrc 223 ocho nervios, y nervadas son tcrnblen las de las capillas de 10 cabecera, apeados sus nervios en columnas acodiHadas, como en elrnlsmo lugar en Santo Domingo de Pontevedrc. Cabecera y crucero levcntdronse en el siglo XIV, pero las obras continuaban en el siguiente (fig, 183), La iglesia de San Francisco de Betanzos de edificios era uno esos raros en que la ccer­ tada cornbinuclon, proporciones y escalonamiento de los volurnenes de sus diferentes p�rtes produclc una impresi6n de arm6nica belleza, destrufda hace unos treinta ofios, al adosarle una nave conventual. Difiere de las anteriores en que sus capillas laterales son cuadradas. Los brazos del crucero se cubren con medios canones agudos, y el tramo central, resaltado al exterior como si fuera linterna, tiene techo plano de madera. Su construcci6n, cos­ una teada par Ferndn Perez de Andrada, termin6 en 1387, sequn epfgrafe que figura en su sepulcro (fig. 184). San Francisco de Lugo iglesia parecida la de Santo de de la es a Domingo Santiago, que varfa especial mente enque el eje de su capilla mayor hay una nervadura y un con­ en trafuerte, enlugar de 10 ventana ccosturnbrcdc. San Francisco de Orense repite el tipo de tres dbsldes poligonales y largos brazos de crucero. Conservan importantes restos medievales: San Francisco de Pontevedra, cuya capilla mayor obra de fines del siglo XIV San es (fig. 182); Francisco de Vivero; Santo Domingo Lugo, de comenzada en la segundo mitad del mismo, cubiertos con medios canones agudos los brazos de su crucero, y San Francisco de EI Ferrol. Los templos levantados yo en el siglo XV, como Santo Domingo de Tuy, cuya capilla mayor se construy6 a partir de 1415 y en 1423 estaba conclufda, y Santo Domingo de Rive­ aun no davia, cuyos dbsldes coste6 el obispo de Orense fray Alfonso de Cuscncn (1420-1424), son construcciones pesadas. secas y Este grupo de iglesias rnondsticcs gallegas es de gran unidad. Influy6 considerablemente sobre las parroquiales de toda 10 comarca. A su formaci6n contribuyeron, en uni6n del espl­ ritu y preceptos de las 6rdenes mendicantes, supervivencias cistercienses y aun de la catedral compostelana, unidas a algunas formas g6ticas. Su comparaci6n con el grupo de templos catalanes de franciscanos y predicadores revela la forma de expresar arquitect6nicamente un mismo programa dos pueblos de distinta sensibilidad. TORRES-CAMPANARIOS, L1NTERNAS Y CIMBORIO�. - Excepto Cctdlufic y en las en regiones limftrofes,.en las que se desarrol16 en el siglo XIV una escuela de campanarios con, ccrccterlstlccs propias, en el resto de Espana el ntirnero de los g6ticos de alguna importancia es escaso. Las iglesias de las 6rdenes mendicantes carecen de ellos; otras muchas modestas los sustituyeron por espcdcfics 0 los levantaron de ladrillo y arte rnudejor ; en Andalucfa, se inspiraron casi siempre en alminares musulmanes. Tan s610 en las catedrales e iglesias de excepcional importancia y directa influencia francesa, las torres tenfan su emplazamiento marcado en los extremos de la fcchcdc de poniente, sobre el ultimo tramo de las naves me­ nores, Tendencia mas nacional fue coloccrlcs a los costados. La torre-campanario era en las parroquias medievales espcfiolcs un lujo del que se presclndlc con frecuencia. En el siglo XIV prosigui6 la construcci6n de las torres de las catedrales empezadas en el siglo anterior. En SigUenza se levant6 la de mediodfa bajo los obispos don Pedro Gonza­ lez de y don Pedro G6mez Barroso (1348-1361); en Le6n, di6se fin a la Aguilar (1343-1348) de norte no muy avanzado el siglo. La torre de Santa Marfa de Alcocer, adosada 01 muro norte de esta iglesia, en el lugar 224 Fig. 183. - PRESBITERIO DE LA IGLESIA DEL CONVENTO DE SANTO DOMINGO EN SANTIAGO DE COMPOSTELA. 225 �I -jo. Figs. 184.185 Y 186.- EXTERIOR DE LA IGLESIA DEL MONASTERIO DE SAN FRANCISCO EN BETANZOS. TORRES DE SAN FELIX. DE GERONA. Y DE SANTA MARfA DEL PI NO. DE BARCELONA. 226 en donde se unen las dos partes que la integran, es buen ejernplo de campanario castellano. chcflo­ Consta de un alto cuerpo desnudo, de planta cuadrada, sobre el que se levanta otro nado, abierto cada ocho pofios por dos huecos rasgados, con tracerfa. uno de sus es el de la colegiata de San Uno de los mas bellos campanarios espofioles del siglo XIV catalanes mas adelante mencio­ 1 Felix de Gerona, sin mas relcclon con el grupo de los levantar Pedro cc Coma en 1368, al nado que la cornun planta octogonal. Lo cornenzo a Puente nuevo y era nombrado maestro de la rnlsmo tiempo que iniciaba la construcclon del . I catedral. militares motivaron la pcrclizcclon de las obras en 1369. En 1381 Ccrnpcfics Boffill labraba las ojivas de la capilla bc]o la torre. Tras nuevo perc, 1383, el pedrero G. y 0 Ramon construyo, de 1388 a 1392, la bovedo del segundo cuerpo. Intervino Pedro Ramo de la catedral Pedro de San Juan, al que rnosen Gu­ despues en las obras el maestro picardo troncho un rayo en 1581. diol atrlbuyo el exotico remate, cuya aguda punta retran­ Sobre un inferior, prisma octogonal desnudo y liso, se levantan otros dos, cuerpo a contrafuertes, tnmbien escalon ados de un queados progresivamente para dejcr espacio con crochets las aristas, 10 piso al otro, que rematan pequefios y agudos plndculos, en la corona. En el ultimo piso se abren mismo que la flecha de piedra, de pcfios sin calar, que intermedio mas reducidos. Todo se une en esta terre, largos ventanales; los huecos del son la distribu­ el acertado movimiento de pianos, los contrastes de huecos y macizos, masas y de verticalidad y subrayan algunas cion de impostas que aminoran la excesiva irnpreslon una obra jugosa y pintoresca, sin rival partes, la elegancia de proporciones, para producir su arquitectura (fig. 185). en Cctolufic, pero extrcfic a catalanes, casi AI lade de este de San Felix de Gerona, los campanarios tfpicamente sin cambios en ella ni con­ siempre unlcos, son de un arte bien austero. De planta octoqonc, el elevado cuerpo inferior y con algunos, trafuertes angulares, con sus paramentos lisos en sencillas huecos en el alto, terminados en terraza, ccompcficn bien a iqlesius de no grandes, de los mas belles, aunque no de los mas puros, ornato. Uno formas geometricas desnudas de convierten en columnas, contrafuertes en las aristas que en la parte superior se pues tiene esbeltfsimo y bien trazado. Em­ su altura, es el de la catedral de Lerldc, y ventanas en toda en uno de los extremos del clcustro, el opuesto al ocupado por el templo, complete plazado coronan el cerro leridano. Ern­ el incomparable conjunto de construcciones religiosas que continuo el frances del siglo XIV (1391) Guillermo Collvellc: 10 pezo a construirlo a fines es decir, sin acabar (fig. 187). Carlos Gaiter de Rudn, dejdndolo como hoy se encuentra, Mas castizamente catalanas son las torres barcelonesas de Santa Agueda y Santa Marfa cuarto del siglo XIV; lisa, surge gallardamente de' del Mar.Aquellc se terrnlno en el primer como la desa­ Las de Santa Marfa del Mar son hexagonales. Algunas, cuerpo de la iglesia. misma eluded, terminaba en aguda f1echa piramidal. parecida de Santa Catalina de la decorativos catalanes inspirose, pero con la cdlclon de elementos En los campanarios la austeridad artfstica no armoniza con la sensibilidad mucha mayor riqueza que Ie dan - catedral de Vclenclc, valenciana -, el Miguelete, esbelta y famosa torre de campanas de la En 1376, de prosperidad extraordinaria urbana, ccordose su construcclon, comen­ epocc el maestro de zando las obras en 1381, sequn epfgrafe conmemorativo, dirigidas por era su director Jose Franch, clbofiil de la catedral.. Tortosa Andres Julia. En 1396 y 1402 construc­ cfios despues, cuando se envlo a Pedro Balaguer, el Prosegufa levantcindose doce terminar er tor de las torres de Serranos, a varias ciudades para ver otros campanarios y 227 valenciano. Concluyose este 1429, el cargo 01 maestro Martfn Llobet del en con en desapa­ recido y de pretil coronamiento un ejecutado. no Es el Miguelete una robusta torre de octogonal, exenta, 50,85 metros de elevccion. En interior hay tres habitaciones su superpuestas, abovedadas, cuyas dimensiones aumentan con fa altura. La linterna tiene dos cuerpos de ventanales de mediana traza, sin nlnqun elemento de enlace, inspirados tal vez en obra de mayor categorfa artistica, como es la linterna sobre el crucero de 10 iglesia de Poblet (fig. 188). Mallorca rechczo el campanario cctoldn, prefiriendo el de planta cuadrado, de flllccion - rorndnlco, terminado por una flechc piramidal. Dio 10 pauta el grande de 10 Seo, anterior 01 templo actual, como prueba 10 oblicuidad de sus ejes: se levantarfa en 10 segundo mitad del siglo XIII, adosado 0 inmediato 01 edificio de la mezquita; 10 capilla bc]o el fundose en 1273. Cortan los frentes de la torre de San Francisco de Palma, como 10 de la Catedral, nu merosas impostas. Complejo problema es el del origen de estos campanarios catalanes. Octoqonos son tam­ bien muchos de los que ccornpcfiun a iglesias del mediodfa de Francia, derivados del levan­ tado sobre el crucero de San Saturnino de Tolosa, pero suelen estar abiertos por multiples arcos. La existencia de campanarios octogonales de ladrillo en Aragon, en el siglo XIII, con­ secuencia tal de alminares de la misma vez desaparecidos region, puede justificar hlpote­ 10 sis de procedencia de esas torres lsldrnlccs. su En el slqlo XIV las austeridades de San Bernardo estaban ya bien lejanas; su olvido permltlo engalanar la iglesia del monasterio de Poblet' con un cimborio sobre el tramo cen­ tral de su 'crucero que, aun inacabado y con reformas y adiciones, es obra gotica de excep­ donal firiurc y esbeltez. Deblo comenzarlo el abad Copons (1316-1348) hacia fines de su gobierno. Se eleva sobre un pedestal ochavado, con contrafuertes salientes en los dnqulos, revestidos de arquerfas ciegas con gabletes; en 10 cara externa del extremo superior de coda contrafuerte se ve el copen coronado con las serpezuelas, emblema del citado abad. Un ele­ gante ventanal con dos maineles y fino trocerlc de cucdrllobulos dentro de cfrculos, ocupo coda pnfio ; encima iba el consabido gablete, que no IIego a terminarse. La muerte del a-bad Copons, con otros muchos '[rnlles, a consecuencia de 10 peste negra, dejarfa inte­ rrumpida 10 bbra. Mas tarde, en fecha ignorada, se remote con una galerfci de tres arcos agudos, de ladrillo, por frente, y modernamente cfindlose una cubierta de tejas piramidal. Conternpordneo sera el mas sencillo levantado en el penultlrno tramo de 10 nave de • lei iglesia cisterciense de Vall bona de las Monjas (fig. 98), en tiempo de 10 abadesa dona Eli­ sendo de Copons (1340-1348). En 10 planta del proyecto, no realizado, de Antonio Guasch, en 1345, para 10 catedral de Tortosa, figura un cimborio octoqono, sobre trompas con tres nervios, cubriendo el tramo I central del crucero. I I En el ultimo tramo de la i nave mayor de 10 catedral de Barcelona, proyectose en 141.8 elevar otro cimborio. Las obras, comenzadas en 1422, quedaron lnterrurnpidcs en 1428; en I• 1430 se colcccbc una cubierta provisional de madera. Cuatro grandes arcos sostienen otras I tantastrompas de dnqulo, formadas por bovedos de crucerfa triangulares. Sobre el octo­ gono asf obtenido proyectose levcntcr uncIlnternc. colada en su parte baja por un triforio, I continucclon del del templo; encima iban ocho enormes ventanales, de cuyos arranques no r paso la construcclon, 228 i I' i I r LERIDA Figs. 187 Y 188.-TORRES DE LAS CATEDRALES DE Y VALENCIA (EL MIGUELETE). 229 Fig. 189.-ClMBORIO DE LA CATEDRAL DE VALENCIA. 230 EI cimborio mas monumental, aunque no el de mejor traza de estos levantinos, que pro­ siguen la trcdlclon de los de las cctedrcles de Tarragona, Lerldo y de San Cugat del Valles, es el de la Seo de Valencia, levantado sobre el tramo central de su crucero. Existia ya en el pontificado del obispo Blanes (1356-1369); en 1380 se realizaban reparaciones en su terraza; en 1430 dirigfa otras el maestro Martin Llobet. Descansa en trompas conicos y 10 cubre una bovedc de crucerfa. Tiene dos ordenes de grandes ventanales que ocupan el ancho de los pofios y hacen de esta linterna una obra ligerfsima, totalmente calada. Complicadas tracerfas aseguran las ploccs de alabastro que cierran los vanos. Refuerzan sus aristas exte­ rio res delgados estribos moldurados; las ventanas altas tienen gabletes con crochets. Nin­ guna relcclon guarda esta cerec linterna, levantada hacia mediados del siglo XIV mo­ - con el extiende mento en el que en Levante estuvleron en auge pesado templo que - se a sus pies (fig. 189). En los ultirnos cfios del siglo XIV, 0 en los primeros del XV, fue construfdo el cim­ borio de iglesia del monasterio de Guadalupe, disfrazado hoy interiormente por una la decorucion posterior. Sobre el tramo central del crucero pdscse por trompas de la planta cuadrada a la octogonal de la linterna, cubierta con bovedo de ocho nervios convergentes en la clave. En cada pcfio hay una ventana con trccerlc. Las cupulcs de las ccplllcs de San IIdefonso y San Gil, en la cctedrcl de Toledo, servirfan de modele a la del templo jeronirno. La catedral de Santiago de Compostela tiene una linterna gotica sobre el crucero, en el lugar en que se proyecto otra rorndnlcc. La dlo comienzo Sancho 0 Sueiro Martfnez en 1384, hcbiendose terminado en 1445. Es octoqonc, sobre arcos esquinados y con ventcncles en sus frentes. I DEPENDENCIAS qE CATEDRALES Y MONASTERIOS. Algunos de los - Claustros. - I claustros construidos durante el siqlo XIV y oun en el XV siguieron repitiendo con creels­ mo extremado lcs formas pesadas de los rorndnicos, con sus 'pequefios arcos, de medio punto los o agudos, sostenidos por parejas de columnas, descansando en un basamento. Asl son fechado 1452 gallegos de las ordenes rnenores de San Francisco de Orense y de Lugo, en este ultimo. antes terminar el siglo XIII ernpezo a modificarse la estructura de los huecos Algo d.e por los que abrfan las galerfas del claustro al patio 0 [crdln que suele ocupar suo centro. A las aberturas cclcdcs en el grueso del muro, sustituyeron grandes ventanales, cornpren­ diendo todo el tramo de estribo a estribo, subdivididos por tracerfa. Cada .ventanal corres­ ponde a un tramo de bovedcs de ojivas de las galerfas. Arcos y nervios arrancan de colum­ nas del lade de los ventanales y casi siempre de mensulns en el frontero. Estes, 10 mlsrno que los ccplteles, suelen tener decornclon vegetal y representaciones humanas, constituyendo un rico repertorio escultorlco apenas estudiado. Acredita el uso de tracerfas en el transite del siglo XIII al XIV su empleo en los sepulcros reales de Santas Creus; el de Pedro III el Grande se lcbro de 1291 a 1307 y el de Jaime II y Blanca de Anjou, de 1312 a 1315. Son nndloqcs a las de los claustros. En los primeros ofios del siglo XIV levcntdbcse el claustro de la catedral de Lerldc, em­ situnclon cnomnlc, los pies de la lqleslc. EI rey Jaime entregar II ordenaba plczcdo en a en 1310 piedra de la cantera de Gardeny para su recogfan limos­ construcclon, y en 1335 se nas pro max.imo et sumptuoso opere c1austri ecclesiae catedra/is. Su autor fue proba- 231 blemente Pere de Prenafeta, lapicida del castillo de l.eridc, al que en 1312 Jaime II encar­ gaba, en uni6n de Bertran Riquer, la construcci6n del ultimo de los citados sepulcros; tal vez fuese hl]o de un Petrus de Pennofreito (t 1286), maestro de la obra de la iglesia de l.erldc, enterrado en su claustro (fig. 190). No s610 es excepcional en el claustro leridano su emplazamiento, sino la altura de sus arcos. Su planta es un cuadrado algo irregular, con tres grandes arcos agudos de 9 metros -" de luz y cerca de 10 de altura en cada lado, separados por fuertes estribos, apeados en co­ lumnas gemelas. La tracerfa, de la que han aparecido restos, dividfa los arcos en ocho huecos p_?r medio de siete columnillas, sobre las cuales iban dos arcos agudos y en el inte­ rior de cada uno otra pareja; en los tfmpanos de todos, la tracerfa dibujaba rosas lobule­ das. La galerfa contigua a la iglesia es, como de costumbre, la mas antigua. EI muro de fondo de la meridional se abrfa por enormes ventanales al dilatado panorama del valle del Segre, situado a sus pies. B efecto en el siglo XIV, cuando el claustro estuviera acabado, serlo extraordinario. En el claustro de" Poblet trabaj6 durante el siglo XIII, pero una donaci6n testamentaria se del noble Berenguer de Puigvert, en 1297, por la que leg6 para la obra de cquel y del dor­ mitorio el castillo de Puigvert, indica que no estaba terrnlncdo en esa fecha. Sus b6vedas mas modernas son las inmediatas al dnqulo noroeste, en cuyas claves hay unos escudetes triangulares, usados en Cctclufic en el reinado de Jaime II. Las tracerfas de los ventanales de las galerfas de oriente, norte y occidente, con cuadrilobulados en los tfmpanos, se labra­ t , rian en el siglo XIV, cuando la norte del claustro de Vall bona de las Monjas, en tiempo de I r las abadesas de Anglesola, cuyo escudo adorna .unc de las claves (fig. 191). Sequn antiguas memorias del monasterio de Santas Creus, se puso la primera piedra de su claustro en 1313 y fue terminado en 1341. Jaime II contribuy6 generosamente a su construcci6n en 1326. Cinco cfios despues bendijeronse la sala capitular y el claustro; el dato ha de referirse dl ala oriental, en la que estd, como de costumbre, la primera, y a la norte inmediata a la iglesia, la tracerfa de cuyos arcos, aunque destrozada, se ha po­ dido reconstruir; comblncbcnse en sus tfmpanos rosas cuadrilobuladas y treboladas. En 1332 elnbcd y el monje obrero contrataban con el lapicida ingles maestro Raynardus dez Fonoyll las obras del claustro, del refectorio y de otras dependencias; a sus 6rdene� trobcjcron pica­ pedreros indfgenas. En la nave del claustro inmediata al refectorio la meridional varfa el dibujo de las - - trccerlcs-de sus respecto de las aludidas. A base de los mismos temas, las molduras arcos que los forman y que en nquellos eran independientes, se enlczcn y prolongan unas en otras, iniciando las curvas y contracurvas caracterfsticasd el arte flamfgero. Pero donde este aparece ya plencrnente desarrollado es en las tracerfas de la nave de poniente, segura­ mente la coristruido en ultimo lugar. Cierran los ventcncles del ala occidental del claustro del monasterio de Rueda - las otras tres son del XIII -, en un,a de cuyas b6vedas figura la fecha de 1350, tracerfas de siglo dobles arcos cfrculos cuadrilobulados y sexquilobulados en sus tfmpanos. Los escudos con de las claves del clcustro.del mcncsterlo, tcrnblen clsterciense, de Benlfozd, 10 fechan en el oboclczqo de fray Pedro de Torres (1359-1379); el de La Oliva, de la misma Orden, tiene bellas y ligeras trccerlcs, con cfrculos de cuatro y seis 16bulos en los tfmpanos, encerrados algunos en trldnqulos curvilfneos. 232 190 Y 191.-CLAUSTROS DE LA CATEDRAL DE LERIDA Y DEL MONASTERIO DE POBLET. Figs. 233 f _ Figs. 192 y 193.-CLAUSTROS DE LAS CATEDRALES DE BURGOS Y OVIEDO. 234 t Figs. 194 Y 195.-CLAUSTROS DE LAS CATEDRALES DE PAMPLONA Y VICH. 235 1 f Fig. 196. - CLAUSTRO DE LA CATEDRAL bE BARCELONA. I t , i» I 236 ! .� AI .-",,_....__ ... - .. , .... , . -.-.-- -, .0 I Uno de los mas importantes y ricos entre los claustros del siglo XIV es el de la catedral de Burgos, empezado tal vez en los ultlmos ofios del anterior. Tiene dos plantas, disposlcion ediflco. En el ana 1324 por la pendiente grande del solar en que el templo se se obligada utilizaba para las procesiones. Las tracerfas del piso inferior son modernas e iqnorcse su de autenticidad; en' las del alto, sencillas, un maine I central apea dos arcos, subdl­ grade vididos a su vez en otros dos, con tres rosas cuadrilobuladas en los tfmpanos. Las galerfas mas sencillas y antiguas son la occidental y la 'norte (fig. 192). Para construir 10. sala capitular de la catedral de Oviedo, hizo un donativo obispo su � don, Fernando Alonso Pelaez (1296-1301); por entonces 0 poco despues se emprenderfa la edlficdcion del claustro, cuya continucclon cyudo con una importante cantidad Alfonso X,I, con, -. motivo de su visita a Oviedo en 1345. Estd inspirado directamente en el de la catedral de Bur­ el pintoresco de la iglesia de Snscmon, De gos (fig. 193). Copia simplificada de este es tcrnblen 1324 a 1400 se levcnto el de la catedral deVich por Ramon Despuig (1324-1339), Bartolome "r Ladernosa (1337-1359) y Antonio Valls (1388-1400). En los tfmpanos de sus grdndes arcos se combinan drculos cuadrilobulados y tridnqulos curvillneos, cuyas prolongaciones se entre­ Las columnillas que los sostienen son de secclon cue- cruzan para formar otros tridnqulos. � drilobulada, tfpica del arte cctcldn conternpordneo (fig. 195). EI maestro Benito Sanchez levcnto en el siglo XIV el ala noroeste 'del claustro de la catedral de Ciudad Rodrigo, en el que fue enterrado. En la primera mitad del mismo cornenzo el obispo Arnaldo de Bcrbczdn (1317-1355), 10; renovnclon de las dependencias de la catedral de Pamplona por el ala 'norte del claustro, la adyacente al templo rorndnlco, reconstrufda posteriormente, sin duda por el deterloro sufrido al caerse cquel en 1390. Se conserva el ala oriental, levantada en la prir;nera mitad del siglo XIV por dicho prelado, poco despues de construir la magnffica sala capitular que aun lIeva su nombre. Las finfsimas tracerfas de los ventanales dibujan cuatro arquillos, los consabidos circulos, con, comprendida cada pareja dentro de otro, y en los tfmpanos hay seis y ocho lobules (fig. 194). Bertrandus Rocha cornenzo en 1382 el claustro de la catedral de Barcelona, proseguido hasta 1423 por Bartolome Gual y terminado en 1448 por And res Escuder. Sus esbeltos arcos, de columnillas con desprovistos de tracerfa, descansan sobre robustos pilares, flanqueados de capiteles que se prolongan para formar un friso continuo en el que hay finfsimos troios -+- escultura. Tiene en uno de sus dnqulos una fuente, cobijada por un gallardo templete. (figura 196). Tcmblen carecen de tracerfas los arcos del clcustro de la catedral de Toledo, cuya prl­ los Anales To/edanos, puso en 1389 el arzobispo don Pedro Tenorio, mera piedra, sequn escudo figura -en las claves de sus bovedcs ; la construcclon duro, por 10 rnenos, cuyo de las cuatro abre hasta 1425; su primer maestro fue Rodrigo Alfonso. Cada una galerfas se hoy por cincograndes arcos a un pintoresco jardfn. Constituyen grupo aparte los claustros no cbovedcdos, de arcos pequefios y seguidos, la trcdlclon rorndnlco, abundantes en Cctclufio, algu­ abiertos en un muro, siguiendo muy arcos de casi todos se hicie­ nos con columnas de ligereza y esbeltez extremadas. Columnas y ron en serie y proceden de las canteras de Urgel, cuya excelente piedra caliza permitio el desarrollo en los siglos XIV Y XV de una prospero industria de canterfa, cuyos productos cuadrilobulada y los IIegaron hasta lugares lejanos. Los fustes, muy fines, tienen secclon 237 capiteles casi siernpre dos files de hojas. Los arcos de algunos de estos claustros son agudos y llsos: otros cornpllccn el trazado de su intrad6s con vcrlos segmentos de circunferencia. A este ultimo tipo pertenecen: los de Santo Domingo de Gerona, una parte del cual, sequn una ldpldc, fue construfdo por fray Geraldus, fallecido en 1286 (fig. 197); el belllsimo de San Francisco de Palma de Mallorca (fig.198);eldelmonasteriodeCasbas,yelatrio de SaOnto Marfei la Real de Olite, cuyos arcos son casi identlcos a los del claustro de los agusti­ nos de Tolosa, obra de hacia el cfio 1341 Mas monotones los (fig. 176). son claustros de arcos seguidos lisos, entre los que destaca el del monasterio de Pedralbes, que forma con lcr iglesia un esplendldo conjunto monumental. Consta de dos pisos y se labr6 en el siglo XIV (fiOg. 199). Tcrriblen tiene dos plantas el de Junqueras en Barcelona, trasladado de su primitivo ernpluzcrnlerito, cuya construcci6n cornenzo hacia 1366 con donativos de Pedro IV el Ceremonioso; su cuter fue tal vez Bartolome Gucl, que en 1425 consta intervenfa en obras secundarias del mismo. EI de Montesi6n, en Barcelona, termin6se en 1423. Del siglo XV son tcrnblen el de Santa Ana, en la misma ciudad, y el del monasterio de San Juan de las t Abadesas (1445). Salas capitulares y refectorios. En el- siglo XIV se desarrol16 en las catedrales el tipo de sala capitular de planta cuadrada con trompas en los dnqulos, cubierta con b6veda octogonal de nervios, sequn disposici6n antes descrita de las de Salamanca y Plasencia, en el en el trdnslto de los dos, en la de la catedral de Avila. En las b6vedas de siglo anterior, y, las del XIV -s� aument6 el ntimero de nervios, cficdlendo a la vez terceletes. Lcsolc capitular de la cctedrcl de Burgos se rncndo construir expresamente con dicho objeto eOn 1316; para llevcrlo a cabo el obispo don Gonzalo pedfa en 1315 el derribo de unas casas. En 1354 se celebr6 "en el Ccblldo que es en la Claustra nueva", la primera novo reunion capitular. Tlene elevada y bella b6veda estrellada, de planta octogonal; cdernds de los nervios que unen la clave a los vertices, hay otros intermedios, cuyos extremos reco-. I gen un par de ligaduras antes de lIegar a los lados del perfmetro. Las trompas son de tres "1 nervios en forma de Y, es decir, de medias b6vedas de ojivas algo prolongadas. Arcos for­ meros y nervios arrancan de rnensulcs grandes, de excelente escultura, con representacio­ nes religiosas. EI tipo hizo escuela y se repiti6 en las catedrales de Oviedo, Valencia y Pamplona, Barcelona y eri la colegiata de Roncesvalles. EI de Oviedo don Fernando Alonso Pe­ obispo laez (1296-1301) concedi6 donativo para la construcci6n de la sala de un capitular su catedral. La de la catedral de Pamplona, lIamada capilla Barbazana por haberla construfdo el obispo Arnaldo de Bcrbozdn (1317-1355), oriundo de Francia, para ese fin y el de servirle de sepulture, cornpite con la de Burgos en belleza y monumentalidad. En la "cdrncrc nueva de la iglesia", dice un documento de 1319 haberse celebrado una reuni6n capitular presidida por el citado obispo; sl, como parece, s� rata de la capilla Barbazana, su construcci6n fue en fecha temprana del siglo XIV. De planta cucdrcidc, de 14,20 metros de lado, forma un elevado cuerpo que destaca sobre los inmediatos, coon galerfa alta de finos arquillos trebo­ lados y plndculos piramidales sobre los estrlbos, Tcrnblen la buena talla de sus rnensulos es de importancia para el estudio de la escultura espanola conternpordnec. Problema a resol­ ver es si esta sala y lei de Burgos derivan una de otra 0 ambas proceden de modelos trans­ pirenaicos. La de Pamplona copi6se en la colegiata de Roncesvalles, mas reducldc y pobre- 238 1 t Figs. 197 Y 198.-CLAUSTROS DE LOS CONVENTOS DE SANTO DOMINGO DE GERONA Y SAN FRANCISCO DE PALMA DE MALLO RCA. 239 I J I • 1 Figs. 199 Y 200. - ClAUSTRO DEL MONASTERIO DE PEDRAlBES. B6vEDA DE lA CAPlllA BARBAZANA EN lA CATEDRAl . DE PAMPlONA. 240 "I I I I 'I I I J I ; 1 Figs. 201, 202 y 203. - B6vEDAS DE LAS SALAS CAPITULA RES DE LAS CATEDRALES DE VALENCIA Y BARCELONA. REFEC­ TORIO DE LA CATEDRAL DE PAMPLONA. 241 Figs. 204 Y 205. - SALON DEL "TIN ELL" DEL PALACIO REAL DE BARCELONA. ESCALERA EN EL PATIO DEL PALACIO REAL DEL MONASTERIO DE SANT AS CREUS. 242 mente; el ventanal de su muro de occidente ostenta una trace ria flamfgera reticulada de dibujo muy inqles. Tiene la ultima 12 metros de lade y 21 de altura y ha sufrido grandes res­ tauraciones (fig. 200). La sal a capitular de la catedral de Valencia construyose de 1356 a 1369. Estd emplazada a los pies de la iglesia, dellado de la epfstola, probablemente por las cclles y no permitir edlficcclones inmediatas la colocccion acostumbrada. CornoIcs unterioresvsu planta es cua­ drada, de 13 metros de lade y 16 de altura, convertida en octogonal mediante arcos esqui­ nados (fig. 201). Arnau Barques, cuyo nombre empieza figurar en documentos de la catedral de Bar­ a celona en 1397, fue el autor de su sala capitular, iniciada entre 1405 y 1407, en finfsimo estilo gotico, y cubierta con bovedc octogonal estrellada, cncloqc a las anteriores. La gran clave central se coloco en 1454. Su emplazamiento es semejante al de la catedral de Valencia, sin duda por los mismos motivos. No tiene la monumentalidad ni las felices proporciones de las de Burgos y Pamplona, y su moldurcclon, algo monotone, carece de vigor, pero la enrique­ cen los relieves de sus cleves, atribufdos a Juan Clcperos (fig. 202). Apenas si se conservan capftulos de monasterios franciscanos y dominicos. Los de algu­ nos, siguiendo el modele del de los Jacobinos de Tolosa, levantado de 1299 a 1301, tienen dbsldes, como el bien trazado del monasterio de San Francisco de Plasencia. En el cisterciense valenciano de Benlfczd hay otro construfdo tiempos del abad Copons (1312-1316), cuyo en escudo figura en las claves. Es una estancia cuadrada, dividida en dos partes por un arco transversal; cubre a la anterior una bovedc rectangular de ojivas y a la del fondo, cuyos dos dnqulos del testero chaflanan trompas, otra de nervios arrancando de una clave central. A la sala capitular de la catedral de Pamplona ccompcfiun una serle de estancias, unlcc en poseerlas entre las espcfiolos del siglo XIV, admirablemente conservadas. Explica su exls­ tencia en el templo navarro haber continuado sus cnnonlqos haciendo vida conventual hasta fecha avanzada. Son el monumental refectorio, amplia nave rectangular de 31 metros de Ion­ gitud por 10,50 de ancho y unos 13 de altura, y la cocina inmediata. EI primero estd dividido en seis tramos, cubiertos con bovedns de ojivas que, en union de los arcos formeros y fc]o­ nes, apean grandes mensulcs historiadas. En casi todos los tramos se abre un alto y estrecho ventanal y en el penultlmo de la izquierda se dispuso en el grueso del muro una escalerilla para subir a la tribuna del lector, cuya repisa volada cubren interesantes relieves, obra de un escultor de muy acusada personclldcd. Hace pocos cfios upcrecio en los muros de este refectorio, que el padre Aleson juzgaba "cosa magnifica y de primorosa arquitectura", elo­ giado tcrnbien por don Antonio Ponz, un letrero que dice se hizo en 1330 y 10 pinto Juan Oliveri. En las claves de sus bovedns lcbrdronse el escudo de la cas a de Evreux y las lises francesas (fig. 203). Conternpordnec sera la gran cocina, ejemplarpafs. Es un recinto cue­ unico en nuestro drado, con chaflanes en las esquinas, cubierto por una bovedc poligonal muy peraltada con salida de hu.mos en el centro por un esbelto plndculo perforcdo. En- los cuatro dnqulos hay cuatro chimeneas de cndloqc forma, pero de menores dimensiones. EI tipo es frances, am­ plloclon del desarrollado en los dos siglos anteriores, del que hay buenos ejemplares en Espana en los monasterios cistercienses de Santa Marfa de Huerta, junto al magnffico refec­ torio antes descrito, y en el gallego de Sobrado. 243 EDIFICIOS CIVILES AI esplendldo brote de la arquitectura religiosa en Cctclufic en el siglo XIV y en parte del XV ccompcfioel de las construcciones civiles, sin paralelo con las del resto de Espana. L:a.:dctividcid cornerctcl y la riqueza consiguiente, la cornunlcccion continua con el mediodfa de Frcrnclo y con las republiccs y ciudades italianas, crearon en Cotclufio un deseo de menu­ mentclldcd Y' ornato urbanos desconocido en otras comarcas. EI nuevo espfritu ciudadano,. que levantaba y decoraba las capillas gremiales en la catedral y en los restantes temples, aspirando a realzar 'i aurhentar la belleza de la eluded, se manifiesta en la construcclon de leisprimeras casas consistoriales de la Penfnsula, de nobles palacios para albergar los organismos administrativos y de gobierno, y, sobre todo, edlficlos los mas representativos,. descohocidos en el resto de Espana, de lonjas para la contrctcclon comercial. EI genio activo,. prdctlco, emprendedor y comercial de las gentes del Levarite espcfiol se manifesto admirable­ mente en estas grandes salas de las lonjcs de Barcelona, de Palma de Mallorca y de Valencia. Los monarcas de la dinastfa aragonesa-catalana, cultos, crnontes de la vida grata, aficionados a los jardines, fueron gran.des constructores. La correspondencia de Pedro IV ef Cerernonloso, el monarca al que se debe un cdlldo elogio de la Acropolis de Atenas, revela preocupccion hastd por los detalles mas insignificantes de las muchas edificaciones que orden6 levantar. Durante su reinado, Barcelona se embelleclo con gran ruirnero de irn­ portantes edificios, En. el palacio real de ciudad, inmediato la catedral y en parte sobre la rnurcllc, - ; esa a el citado monarca ernprendlo en 1359, entre otras obras, la de un gran salon, el del "Tlnell", terminado totalmente en 1370 cuyos restos aparecieron por azar en 1936. Desde entonces fue el obligado escenario de todas las grandes solemnidades, sesiones de cortes, recepciones, asanibleas, festejos reales, exposlclon de ccddveres de monarcas, etc. Dirigio la construe­ cion .el maestro. Guillermo Carbonell. Su planta rectangular de 17,00' por 33,.50 metros. Seis enormes es arcos transversales de sillerfn, de medio punto, apeados en columnas adosadas a los muros, Ie dividen en tramos. En­ tre arco y arco se lanzaron otros escarzanos muy anchos, adosados a los mu ros laterales; el resto se cubrlo con un techo de vigas longitudinales, colocadas con una ligera lncllncclon perc (ormar dos vertientes ; de la gran azote a situada encima deda Martin I en 1404 que era una de les belles coses que sien en tot 10 Palau. En el salon, entre los arcos y en la parte superior "de los muros, cbrleronse ros�tones circulares. Tan solo de la magnitud de este inmenso "palacio" puede formarse hoy idea, despues de las recientes restauraciones; falto deIn rica policromfa de su techurnbre, de las rcjolos 0 nzulejos valencianos de su solerfa, de las pinturas que cubrfan sus muros y del lujoso mobiliario, inmenso y vado, no conserva mas que un pdlido refle]o de su mcqnlflcenclo medieval. Numerosos documentos aluden a otras estancias, de las que quedan escasos restos, y a obras y reparaciones en diversas epocns. Este era el "pcluclo" de aparato, de vida publica y recepciones; para la fntima te­ nfan los reyes, a partir de Pedro IV, otro desaparecido, lIamado menor (fig. 204). Acostumbraban -los monarcas habitar en los monasterios reales. En los de Santas Creus y Poblet labraron palacios anexos en su interior. EI de Santas Creus fue edificado por Jai­ me II y Pedro el Ceremonioso. Subsiste de el un pequefio y bello patio, admirable por la armonfa de sus proporciones y la finura de los detalles constructivos y ornamentales. Las 244 Figs. 206 Y 207. - PATIO DEL PALACIO EPISCOPAL DE TORTOSA. SAL6N DEL CONSEJO DE CIENTO EN LA CASA DE LA CIUDAD. DE BARCELONA. 245 r , j Fig. 208. - FACHADA DE LA CASA DE LA CIUDAD, DE BARCELONA. 246 r , I j .J. Fig. 209. - SAL6N DE LA LONJA DE BARCELONA. 247 .-...-._-- _ _j .: � I I .......,. r Figs. 210 Y 211.. -INTERIOR DE LAS ATARAZANAS DE BARCELONA. PUENTE DE SAN MARTfN EN TOLEDO. 248 columnas son de de Gerona. Los techos derncderu del vestibulo y de las galerfas altas piedra conservan restos lrnporjcntes de policromfa. En los de las ultlrncs se yen losescudos del cbcd Ferrara y de la tercera mujer de Pedro IV, Leonor de Sicilia (1349-1375). Antes de (1347-1375) 1375, el rey Pedro ordeno la fortlflccclon del monasterio y el abad Ferrara se excusaba de hacerlo por no estar en condiciones econorniccs propicias, al haberse terminado hada poco una construcclon tan importante como era el palacio regio. EI techo del vestibulo ostenta el escudo del abad Porta (1380-1402) (fig. 205). En 1392 comenzo la edlficcclon del palacio de Poblet, al oeste del claustro grande, sobre la nave de los lagares, cerca de la Puerta Real. lnterrumplose al morir en 1410 don Martin el Humano, a cuya solicitud se debe. Autor fue el magister domorum Barques. La es­ tructura de las diferentes habitaciones es de arcos de piedra y tech os de madera horizon­ tales sobre ellos. Hay un patio del que parten dos escaleras voladas. Las ventanas tienen muy elegantes tracerfas petrecs cal ad as, cuya riqueza contrasta felizmente con los grandes pcfios de sillerfa lisa de muros. EI palacio episcopal de Tortosa conserva un buen patio del tipo goticocatalan, con gale­ rfas en tres lados y escalera volada al descubierto. En la planta alta hay salones muy refor­ mados y una elegante capilla con los blasones del obispo Prats, que rigio la dlocesls de 1316 a 1340 (fig. 206). Cctclufio fue, por circunstancias ya dichas, una de las regiones de Espana en las que primero y con mas intensidad se desarrollaron las instituciones municipales. EI Consejo de Ciento cien jurados asamblea general), principal organismo del gobierno de la eluded, (de 0 se reunfa en los conventos de franciscanos y dominicos de Barcelona. En 1369 acordaron los consejeros construir un local ex profeso para sus asambleas. Tres cfios despues se cornpro el solar'Y al siguiente tuvo lugar la lncuqurnclon de la sala, obra del maestroPedro l.lobet: De planta rectangular, forman su parte primitiva tres tramos de vigas horizontales- rehechas completamente en 1888 -, sostenidas en dos arcos transversales que contrarrestan estrlbos exteriores. Recibe luz por rosetones, abiertos en 10 alto de los muros (fig. 207). Excepciona,l., importancia tiene la fachada de esta casa del Conse]o, una de las obras mas 'belles de lei l arquitectura catalana, contratada en 1399 con el maestro Arnau Barques, que acababa de I trabajar en el palacio real de Poblet, en colcborncion con Francisco Marenya; se ejecuto de 1400 a 1402. La elegante y fina decorncion escultorico de su cornisa, gargolas y guarnicio­ nes de puertas y ventanas es obra del taller de Jordi de Deu (1400). De 1401 es la decora­ cion de los techos de la entrada, escrrbcntc y sala de elecciones. La fachada, algo mas larga cuando se levcnto, es un excelente ejernplo de la armonfa conseguida por el contraste entre grandes pofios de muros desnudos y fina y rica decorcclon concentrada en al'g'unos luqc­ res (fig. 208). Bajo la suqestion de las loggie italianas nacieron las lonjas levontlncs. La nueva cons­ trucclon - deda el rey Ceremonioso en el documento por el que autorizaba en 1339 la cobranza de impuestos para levantar la de Barcelona, la mas antigua de las existentes­ servirfa para que en ella se reuniesen los concelleres de la ciudad y los mercaderes y tra­ tasen de sus negocios, "10 mismo que se hace en diversas partes del mundo". La lonja se "a honra del rey y para ennoblecer la ciudad". Su emplaza­ .,I levcntcrd, cficdlc el miento fue a monarca, la orilla del mar, proxima al puerto antiguo. Se trabajaba en ella en 1352 y 1357. EI maestro serfa probablemente Pedro Llobet, autor de la sala del Consejo de Clento, 249 l que en ese mismo nfio en el que consta se habfa comenzado la Lonja, 10 era de la ciudad. AI slquiehte hay donccion para construir una capilla en ella, cuya primera pie­ noticia de una dra se puso solemnemente en 1362. La.guerra con Castilla en el tercer cuarto del siglo deblo de ser causa de la lnterrupclon de las obras. Terminada en 1380, Pedro el Ceremonioso cutorlzo de nuevo la construcclon de una lonja en el mismo 'Iugar, cuyas obras dieron fin, en. SUO parte mas importante, en 1392. Su arquitecto fue el maestro Pedro Arvey, cslstente en 1386 a Gerona con motivo de la reunion consultiva celebrada en esa ciuc;lad sobre las obras de su catedral. AI perlodo de 1380-1392 corresponde el gran salon de contrataciones, cuya estructura se conserva fntegramente. De planta rectangular, 10 dividen en tres naves cuatro pilares, hcces de finas columnillas 0 molduras que se corresponden con la rnoldurccion de los grandes arcos de medio punto dos filas de a tres a los que sirven de apoyo. Forman la - - techumbre vigas transversales, pintadas y doradas. En la parte baja de los muros laterales se abrfan tres ventanas gemelas y en la alta otras tantas circulnres. Los muros lateral.es de Io sala se c;onstruyeron de suficiente grueso para contrarrestar los empujes de las dos arque­ rfas que ellos acometen, calando los espacios a interrnedlos por una gran puerta en el cen� . tro y un alto ventanal a cada lado. Sobre el salon habfa un piso.de habitaciones; la cubierta era piramidal, a cuatro vertientes, con almenas y grandes gargolas de .pledro en la cor­ nisa. Obras posteriores, a partir de los ultlmos cfios del siqloXlv, alteraron el edificio, y, finalinente, en la segunda mitad del siglo XVIII, reconstruyose en estilo neocldsico, pero conservando acertadamente el gran salon, aunque modificando los muros y huecos de su perfmetro. Tiene 33 metros de longitud por 21 de ancho y mas de 16 de altura. lnspirdronse sus arcos y apoyos· en los de las naves de la catedral de Barcelona. Prodigio de elegancia y ligereza, alienta en ella misma cflclon a los qrundes espacios dldfcnos que en todos los. edificios de la crqultecturc medieval catalana (fig. 209). La de Tortosa la rambla de la ciudad de 1368 i lonja se levcnto en a 1373. Es un edlficio muy sencillo, de planta rectangular, al que divide un muro calado por tres arcos que cornu: nican crnpllornente sus dos naves. Uno de los .testeros estd cerrado, pero los restcntes muros i exteriores dbrense por grandes arcos agudos. La cubierta es de madera, a �uatro aguas. Esta modesto lonja, centro de transacciones comerciales, construccion pintoresca y prdctlcc, 1 no deriva, como se ha afirmado, de las ulhondlqcs 0 fundaques musulmanes, edificios formcdos por un patio con naves y galerfas en torno; su ascendencia italiana es mas verosfmil. I De los hospitales catalanes anteriores al siglo XV apenas si quedan huellas; serfan cons­ trucciones modestas, parecidas a las viviendas, sin ninguna monumentalidad. EI de E�pluga de Francolf, de caballeros de San Juan de [erusnlen, tenfa un patio cuadrado y una reducida escalera en un dnqulo. Alrededor estaban las diversas dependencias, con .lcs salas de los enfermos enfiladas. Muros y una terre protegfan el de Olesa de Bonesvalls. EI del Infante o del Coil de Balag'uer tenfa seis torres y elevados muros. La capilla era siempre indepen­ diente de las salas de los enfermos, cubiertas estes en planta alta con arcos transversales de piedra y techumbre de madera ados aguas sobre ellos. Barcelona tuvo en el siglo XIV una importante atarazana, en la que se construfan y repcrcbcn las galeras y se guardaban durante el invierno. Consistfa en varias naves, separadas por pilares de apeo de grandes arcos, sequn modelo rnusulmdn que Cctalufic tal vez no recibio directamente, sino a troves de Italia. Atarazanas hubo en Barcelona por 10 250 I '-'h I i I i 1 I I Figs. 212 Y 213. - CASTILLOS DE BELL VER. EN PALMA DE MALLO RCA. Y DE ALBA LATE DEL ARZOBISPO. 251 Figs. 214. 215 Y 216.- RUINAS DEL CASTILLO DE VALDERROBLES. PUERTA FORTIFICADA DEL MONASTERIO DE PIEDRA. PUERTA ALTA Y MURALLAS DEL RECINTO DE DAROCA. 252 menos desde la primera mitad del siglo XIII. Las reconstruyo Pedro el Ceremonioso a par­ tir de 1378, rodedndolcs de muros y torres para que las galeras resguardadas de estuvieran enemigos. En 1381 se terminaban ocho naves, en las que podfan quedar a cubierto el mismo nurnero de galeras, y en el ana siguiente proyectdbcse levantar otras tantas, dejando entre estes y las primeras, sequn disposlclon real, un patio mas ancho que una galera. EI maestro de las obrcs fue Arnau Ferrer y Joan Janer el carpintero. Se conservan algunas de las naves del siglo XIV, obra grandiosa por su magnitud; las dividen arcos transversales, trasdosados angularmente, sobre los que carga la cubierla de madera ados aguas, disposlclon identicc a la de las atarazanas barcelonesas del siglo XIII levantadas por el abuelo de Pedro el Ceremonioso (fig. 210). Los puentes inmediatos Q_ las villas tenlan en la Edad Media torres fuertes para impedir el trdnslto a los enemigos. Casi todos han perdido en epoco moderna esas fortificaciones. Un torreon central conserva el pintoresco que cruza el Ebro al pie de la villa, hoy muerta, de Frias. Torreones en sus extremos tiene, aunque restaurados en epocc posterior, el de San Martin de Toledo (fig. 211), construido 0 reparado por el arzobispo Tenorio a fines del siglo XIV; es copia del de Alcantara. EI mismo prelado levcnto tcrnbien el del Puente del Arzobispo, con torre a la entrada y a la salida, como los toledanos. CONSTRUCCIONES MILITARES La de las fortalezas ruinosas que coronan los cerros por cuyas laderas mayorfa se ex­ tienden los barrios mas antiguos de las villas y ciudades espcfiolas, se levantaron en los XIV Y XV; excepto las andaluzas y levantinas, no vieron a su pie mas moros siglos que los sometidos, es decir, los pacfficos rnudejcres. Construyeron algunas de esas fortificacio­ nes los monarcas para sujetar a una nobleza con frecuencia rebelde; otras, los nobles, como orgullosa munifestcclon de poderfo y lugares de resistencia en rebeliones contra el rey 0 en luchas con otros senores. De la ubunduntlslrnn serie de castillos y murallas repartidos por nuestro suelo tan solo mencionaremos algunos de los mas importantes y caracterfsticos. No presentan grandes novedades que demuestren progreso en el arte de la defensa. Junto a las torres cilfndricas singularmente Levante, las de dnqulos chaflanados, mas 'favo­ y cuadradas se encuentran, en rabies para la defensa, tal vez inspiradas en las poligonales usadas desde tiempo anterior en la Espana musulmana, 10 mismo que las albarranas exteriores. En el siglo XIV hacen los matacanes, sobre todo encima de las a cubierto al ata­ su oparlclon puertas para batir cante;algo mas tarde se extienden a todo su perirnetro, colocados en 10 alto de los rnuros, Aunque no conozcamos siglo XIII, debieron ya de usarse en, suo segundo m'i­ ejemplares del tad, pues los reproducen las miniaturas de las Canfigas de Alfonso el Sabio. Para defensa de las puertas, tnrnbien era frecuente el empleo de buhederas y de peines 0 rastrillos. A sugestiones de Italia 0 de la Francia meridional responderd la extrcfic disposiclon del 'castillo de Bellver, situado poco mas de dos kllornetros de Palma de Mallorca, desde cuyas a torres se domina esplendido panorama de la ciudad, colinas y montes .Iejanos y el mar a su pie. Oirigio la construcclon desde 1309 el maestro Pere Salva; en 1314 ya 10 habitaba el monarca. Su planta es circular, forma tam bien del patio central, con dos ordenes de arcos. 253 La torre del Homenaje, clllndricc, es albarrana, unida por un arco al resto del castillo (figura 212). EI don Juan Manuel, ernpezo a construir en 1324 el castillo de Cifuentes inquieto con planta cuadrada, patio central, ingreso en recede y torre pentagonal del Hornenc]e, . En 1328 Alfonso XI levcnto el clcdzcr nuevo de Cordoba, hoy cdrcel, fortaleza con torres ochcvcdcs, redondas y cuadradas, en cuyo interior hay estancias con bovedos de crucerfa. EI de Montealegre ccstlllo Campos fiquro de en las luchas del reinado de Pedro I. Su planta. rectangular, es con una pequefic terre cuadrada en cada cingulo, excepto en uno de ellos .!.ocupa.do por la pentagonal y mayor del Homenaje, y un torreon semicilfndrico en el centro de cada lado. Tiene central y gran mataccin sobre la puerta. patio Quedan algunos restos de las fortlflccclones del clcdzcr de' Ciudad Rodrigo, comen­ zcdo a construir 1372 por orden de Enrique II, sequn lcipida que hay sobre en su puerta. Edificaba la gran torre de Cazorla en 1398 el arzobispo Tenorio; deda en testamento de esa fecha: "facemos una fermosa costosa torre". Su escalera se desarrolla en el interior de los rnuros: cubre la planta baja una bovedc de medio canon y la ultima otra de ojivas so­ bre m.el}sula,s. Sobre una alta roca desnuda levcintase el castillo de la villa de Albalate del Arzobispo, obra del obispo de Zaragoza don Eximeno de Luna (1297-1314). Rompen la desnudez de uno de sus grandes muros tres ventanales con fina tracerfa gotica, correspondientes a la capilla, que revelnn no ser obra anterior a la mltcd d�( siglo XIV (fig. 213). En la comarcade Teruel estci tcrnblen el castillo de Valderrobles. Deblo de tener mag­ nfflcos techos mudejcres. Una de sus salas conserva los arcos agudos de piedra, transversa- . les, sobre los que apoyaba la techurnbre horizontal de madera. Entre ellos hay arcos ciegos encuadrando ventoncs. Los blasones de los arzobispos de Zaragoza don Garda Ferncindez de Heredia (1�83-1411) y don Dalmacio de Mur (1431-1456) situ an cronoloqlcornente la fortaleza: (fig. 214). En el reinado de 'Pedro I fueron construfdas las murallas que rodeaban Santo , Domingo de la Calzada, de las que permanecen algunos lienzos, con torres albarranas de, cingulo y otras cuadradas, atravesadas por el cdcrve. Responden a influencia musulmana. Entre Ios recintos de villas construfdos en el siqlo XIV, uno de los mejor sonservudos es .el de Artajona (fig. 217). En la gran cerca que envuelve a Morella, levantada por elmnestro Domingo Zoroball a sollcltud de Pedro IV, se trabajaba en 1358; de sus cuatro puertas, I,a de Sa·n Miguel se abre entre dos altas torres con los cingulos exteriores chaflanados; sobre .el lnqreso hay un mataccin y en 10 alto, uniendo cquellcs, un arco que sostiene el adarve (figura 218). En e'l siglo XIV se fortlfico el gran tambor semicilfndrico de la cabecera de la cctedrcl de AVila con matacanes corridos y parapetos almenados. Buena parte del extenso clnturon de murallas que rodean Daroca, levantcironse en el siglo XIV (fig. 216). Por suqestlon tal, vez de ancilogas puertas monumentales de ciudades hlspcnornusulmo­ nas, ,se construyo 1328, reinando Alfonso XI, -segun lnscrlpcion empotrada en sus muros, en, 1 Ja' de Toledo en la ville de Ciudad Real, fundada por AlfonsoX en 1262. EI ingreso se abre, como COR de costumbre, bu hederas; siguen los mos de bovedcs de ojivas entre dos torres. A la entrada y del paso, rnds con un peine bcjos 0 y de la misma rastrillo a la salida (fig. 219). forma; hay dos e arcos de herradura lnterrnedlos dos tra­ r , En la segunda mitad del siqlo XIV, reinando Pedro IV el Ceremonioso, fortificcironse 254 , I t I Figs. 217. 218 y 219. - RECINTO MURADO . DE ARTAJONA. PUERTAS DE INGRESO A LOS RECINTOS DE MORELLA Y CIUDAD REAL. 255 256 los monasterios de Santas Creus, de 1375 a 1378, y de Poblet; las obras de este se iniciaron en 1367 para terminar su primera etapa en 1377. En Poblet levontose en fecha algo posterior un ingreso monumental, de gran empaque, la Puerta Real. Abrese su arco de medio punto, de grandes dovelas, entre dos torres ochavadas. Corona la parte faja corrida superior una de matacanes, formados por modillones en escalon, sustentando en su cabeza arquillos de medio punto, sobre los que se levantan losas de piedra aspilleradas (fig. 220). Decoran la fachada los escudos del monarca y del abad Guillermo de Agullo (1348-1393). Pedro el Ceremonioso ordenaba en 1375 hacer las fortifkaciones de Tarragona sobre ella se erl­ - a cuya etapa de obras corresponderd gla un palacio real cinco nfios antes -, alguna torre con matacanes que aun se ve en susmurallas. Mucho mas modesta que la puerta de Poblet es la abierta en una Torre fuerte, ingreso cl monasterio de Piedra, sobre la que hay un ma­ toccn muy volado (fig 215). puerta de Poblet dio origen a otrc, aun de mayor monumentalidad, la de Serranos La en Valencia, i:ngreso principal a la ciudad, en la que e[ Concejo reciblc a los monarcas. Su autor, Pedro Balaguer, mestre de pedra picada, la edifice de 1392 a 1398; en 1391 fue a estudiar las fortalezas catalanas. Tiene tres pisos cubiertos con bovedcs de ojivas y nerva­ das sobre mensulcs. Entre las dos torres, sobre la puerta, hay una fina arquerla ciega deco­ rativa. Un rnctccdn ,enlaza las torres con el cuerpo central. Por el lade interior, sus estan­ cics quedaron abiertas. Precedfala un foso, hoy cegado (figs. 221 y 222) . • 257