EL SIGLO XV SENCILLEZ ESTRUCTURAL Y OPULENCIA DECORATIVA LA ARQUITECTURA DEL SIGLO XV, EL GOTICO FLORI DO Y EL FLAMfGERO. - Et siglo XV fue epoco de honda crisis. Politicamente, los fastos del reino castellano durante sus primeros setenta y cinco ofios son poco brillantes, pero es indudable que en ese perfodo, des­ crito por_ los historiadores con tintes sombrlos, cornenzo a formarse una conciencia nacional y un deposito de grandes energfas vitales, cuyos frutos recogieron en el ultimo cuarto de siglo y en los primeros cfios del siguiente los Reyes Cctolicos. Parece poder afirmarse al mismo tiempo, aunque estos problemas apenas han sido es­ tudiados, una mejorfa econornlcc, bien aparente en las c1ases elevadas de la sociedad cas­ tellana y acusada en otras mas modestas por las repetidas disposiciones contra el lujo. Por influencia de la corte borqofionc, que daba entonces la pauta a las restantes de la Europa de occidente, cundio la oficlon al fausto refinado y suntuoso, a la ostentcclon, a la etiqueta y ceremonias solemnes, a las cabalgatas, desfiles, justas y torneos. Se embellece el cuadro general de la vida, como en un anuncio del "renacimiento". Las Cronicas de don Juan If y, sobre todo, las de su valido don Alvaro de Luna y del de Enrique IV don Miguel Lucas de Iranzo, desarrollada esta ultima en el escenario de una ciudad de escasa importancia como [cen, son documentos bien expresivos de la vida, brillante y refinada, de la nobleza conternpordnec. Si antes la austera existencia de los poderosos en Castilla bubo de miti­ garse al contacto de la Andaluda musulmana, desde los primeros cfios del siglo XV fue del norte de Francia y de Flandes de don de Ilegaron a la penfnsula hlspdnlcc las modas f del vivir. Junto a telas y objetos fabricados en la Espana isldrnicc 0 producto de industrias rnudejcres, los inventarios acusan cada vez en mayor nurnero, a medida que avanza el si­ glo XV, ricos tejidos de Arras, de Rouen, de Bruselas y de otros lugares cercanos. Las grandes divisiones cronoloqicos no suelen coincidir con las mudanzas artlsticas. Las formas de vida cambian antes que el escenario en que se desarrollan, 10 mismo que las influencias literarias, de mas fdcll trasvase, inmigran antes que las artlsticas. En los prime­ ros cfios del siglo XV, casi hasta su mitad, la arquitectura gotica espanola proslquio con las mismas ccrccterlstlccs de falta de vitalidad para renovarse del anterior. Apenas si crea nada; repite en ias nuevas edificaciones formas exhaustas y termina 0 avanza la construc­ cion de las catedrales empezadas en los siglos XIII Y XIV, conservando en general sus anteriores disposiciones, ya un tanto arcaicas. Entre estas obras destacan, por su audacia. constructiva, la nave de la catedral de Gerona, algunas de cuyas bovedcs se cerraron en siglos posteriores, y la excepcional de Sevilla, levantada durante todo el siglo XV, edifi- 258 cio impresionante, no por la novedad e ingenio de su invencion, ni por el refinamiento de su arte, pero sf por sus enormes dimensiones, de las que no estd ausente la armonia. Las restantes catedrales cuatrocentistas edificios de interes, son escaso algunos con notorios arcaismos, como los triforios, ciegos al exterior, de las de Palencia y Oviedo. Desaparece en las restantes ese elemento, sustituido en varias, posiblemente en la de Sevilla por pri­ mera vez, por un paso al nivel del clfelzcr de los ventanales de la nave mayor. Las iglesias de la primera mitad del siglo XV no novedad presentan alguna su planta en ni en suestructura, excepto la catedral de de cuyas disposiciones pare­ Pamplona, algunas cen exotlcos. Las de la cabecera de los capillas templos mas modestos son poligonales; los de mayor importancia tienen girola, semejante a las de los siglos anteriores. Una moda tardia, prolongada hasta el XVIII, proveyo de ese paso, en torno de lc capilla mayor, tan monumental y prdctico para el desarrollo de las procesiones, a no pocos temples romdnicos y goticos que de el carecfan. Bastaba para ello derribar las capillas laterales, cuyos arcos de ingreso pasaban a serlo de la girola. Ya en el siglo XIV, a la catedral rorndnlco de Lugo se agrego una girola inspirada en la de Burgos, descrita en pdqlnos anteriores. EI obispo don Lope de Barrientos (1444-1496) rodeo la capilla mayor de su sede de Cuenca con doble girola, cuyos tramos se abovedaron siguiendo la pauta de los de la de Toledo. En el siglo XVI se agrego una girola a la iglesia de Alcocer; a fines de el levcntose la de la catedral de Orihuela; en 1603 se conduia la del tem­ plo episcopal de Calahorra y poco despues la del de SigUenza, comenzada en 1569. Del siglo XVII es la girola de la catedral de Oviedo y del XVIII la de la de Burgo de Osma. Justifica florcclon tan prolongada, que clccnzo a los grandes templos andaluces del rena­ cimiento, la maestrfa perfecta de la girola toledana, obra sin par de la que casi todas derivan. En la catedral de Sevilla infciase la tendencia al atrofiamiento de las capillas salientes de la cabecera, convirtiendo las plantas en rectangulares. La moda de los grandes, inmensos retablos, triunfante a fines del siglo, impuso la construcclon de muy elevados presbiterios, sencillamente chaflanados unas veces, mientras otras se preflrio colocar los retablos con " I mas holgura 0 sobre un solo plano. He oqul, pues, un ejemplo de modlflccclon de formas crqultectoniccs impuesta por el mobiliario religioso. Pod dan citarse multiples casos en los que las cabeceras de los templos anteriores se reconstruyeron para la colocccion de enormes t retablos; asf ocurrlo en las catedrales de Zamora (1496-1506) y Tuy (1495-1499). lrnpe­ dian la apertura de ventanas en el testero de la capilla mayor, obligando a colocarlas a gran altura, bajo los formaletes de las bovedcs. La planta de los pilares suele ser romboidal en los templos del siglo XV. Las finas co­ lumnas del XIV tienden cada vez mas a convertirse en haces de molduras verticales, baque­ tones 0 boceles, separados por otras conccvcs, con ldentlco perfil que los nervios de las bovedcs y molduras de los arcos en que se prolongan. Sin embargo, algunos templos le­ vantados en pleno siglo XV y aun en los comienzos del XVI catedral de Palencia y Santa - Maria de Viana, por ejemplo -, conservan, por arcaismo, pllcres con columnas adosadas. A la multiplicidad de sutiles molduras acompaiia la reducclon de los capiteles a sencillas impostas corridas, con hojarasca destacada sobre un fondo de gran profundidad. A fines del siglo XV y en el siguiente, suprlrnese tornblen esa decorcclon vegetal, no quedando mas que las molduras, y, finalmente, en una ultima fase, desaparecen las impostas y, como en la ad- 259 mirable catedral nueva de Plasencia a comienzos del siglo XVI, pilar prosigue sin el soluclon de continuidad desde la base hasta las cleves de crcos y bovedcs, loqrdndose asf el maximo efectismo en el sentido goticista de verticalidad. Las basas de las molduras que forman los en otras a distintas alturas. pilares penetran unas Turnblen es frecuente que las molduras de nervios y arcos, y aun de los pilares, penetren en laplementerfa de las bovedns y en los apoyos. En reqreslon respecto algunas iglesias a de fines del siglo XIII y del XIV, las ventanas de las del XV no son muy grandes; en cada tramo queda buena parte de muro sin calar. Las bovedns de crucerfa, a mas de los terceletes y combados que en el siglo XIV dieron I las estrelladas, nervios suplementarios, sobre todo en la se­ origen a se complicaron con gunda mitad del siglo. Tal antiguas de esa close sean las de la coplllo de vez unas de las mas la Vlsltnclon de la catedral de Burgos, fundoclon del obispo don Alonso de Cartagena, trufda de 1440 a 1442. Las de la iglesia del monasterio de Santa Marfa de Nieva, cons­ acabadas t tramo centraldel crucero, que tiene tercele­ en 1432, son de crucerfa sencilla, excepto la del el XV, aun tes yligaduras, dibujando una estrella, como otras del siglo anterior. Avanzado tan solo; por ejernplo, en las catedrales de se construyen con ojivas 0 nervios diagonales destacados del templo, de las cleves col­ 11 Oviedo, -Pamplona y Gerona. En los lugares mas decorativos de madera, tallada y dorada, Ilamados arandelas. garon grandes discos A los arcos decorativos agudos 'de siglos anteriores sustituyen casi siempre en el XV otros conopiales, de cuatro centres: rebajados. Multiplfcanse los escarzanos, y carpaneles 0 con frecuencia esccloncdornente en los estribos, con aumento grande plndculos, coloccdos de volumen y nurnero. Los muros suelen decorarse con fina labor de claraboyas. Lo mismo sencillas estes que las de los huecos, que dibujaban en el siglo XIV figuras geometricas - arcos agudos y trebolados, rosas con multiples lobules, tridnqulos curvillneos -, se dlspo­ curvas ccnccvcs y convexas trazados de complicadas sequn curvas y contracurvas -, - nen Ifneas sinuosas que recuerdan la ondulcclon de las llamas, por 10 que se califica a las obras en que aparecen como de estilo flamfgero 0 flameante. Es detalle de escasa importancia e-n 10.disposlclon general del edlficio, pero que Ie da un aire inconfundible. Decorativamente, la un encaje, con formas cada vez mas angu losas y recortadas, desta­ piedra se trata como cando sobre fondos muy profundos. En decirse que la arquitectura gotica tiende en el siglo XV a la simpli­ general, puede flccclon _y a complica y rnultlplicc la unidad, al mismo tiempo que las molduras y acumula una profusa decorncion en ciertas partes portadas, guarniciones de ventanas, cornisas, - exuberan­ cresterfas, antepechos, plndculos -, sobre todo en los ultlrnos nfios del siglo. Esta cia ornamental, creadora de un arte efectista, de grandes contrastes desnudez y recarga­ - esencialmente pictorico, justifica el miento, superficies iluminadas y sombras profundas -, calificativo de florido que suele ddrsele. En la arquitectura espanola del siglo XV, todos estos elementos que la caracterizan en los - multiples y complicadas nervaduras; tracerfas 0 claraboyas flamfgeras bovedcs de reducclon 0 ausencia de capiteles muros y huecos; penetraciones de nervios y molduras; recortadas sobre un fondo e impostas en los apoyos; grandes gabletes; follajes y figurillas abundancia decorativa en las porta­ profundo en repisas, arquivoltas, impostcs y capiteles; aparecen reunidos en un solo ediflclo : no se encuen­ das y en las partes mas altas, etc. -, no tra en Espana, ha escrito l.cmperez, una iglesia del arte total mente recargado y complejo 260 I t Fig. 222. - PUERTA DE SERRANOS. EN VALENCIA. , . , . 261 . ,.. L-. r I t Fig. 223. - CLAUSTRO DE.L MONASTERIO DE SANTAS CREUS. �62 de las de Saint-Wulfran d'Abbeville, Notre-Dame de l'Epine, catedral de Rouen y tantas otras francesas. La que pasa por mas entre las' espcfiolcs, la catedral de Oviedo, flamfgera es, como se vera en las pdqinos siguientes, un edlficlo de estructura sencilla y arcaica, en el que tan solo hay concesiones a ese arte en formas accesorias, puramente decorativas, como las de algunas roses y ventanas, los tfmpanos y guarniciones de varias puer­ trccerlcs tas y losantepechos del triforio. Todos esos elementos que caracterizan nllestr • " 293 L'· �.-- Figs. 241 y 242. - FLECHA DE UNA DE LAS TORRES DE LA CATEDRAL DE BURGOS. TORRE DE LA CATEDRAL DE OVIEDO. 294 por una cupula. En los muros suelen abrirse lucillos sepulcrales destinados a los familiares del fundador y el centro 10 ocupaba casi siempre el enterramiento de este, Solkm adosarse estas capillas templo, pero tomblen se emplazaron en los claustros. De modele arquitec­ al tonlco sirvieron las salas de capftulo de 16s templos seculares, ochavadas, como se vic en pdqincs anteriores, desde los iiltlrnos cfios del siglo XIII. Una de las mas viejas que se conservan, entre las levantadas en el siglo XIV, es la de Santa Barbara, en el claustro de IQ catedral de Salamanca, fundada en 1344 por el obispo Lucero. La cubre una bovedc octogonal con nervios que dibujan una estrella; en el centro estd la estatua sepulcral del fundador, fallecido en 1359. Pero la que die lugar a dilatada escuela fue la ostentosa capilla que a mediados del siglo XIV hizo construir el cardenal don Gil de Albornoz (t 1364) en la catedral de Toledo las sepulcrales regias del mismo para sepulture suya y de sus familiares, compitiendo con sitio mas destacado despues del templo y la mezquita de Cordobc. Escoqlo para ello el presblterlo parte de este 10 ocupaba la capilla de Santa Cruz, fundada en 1289 por San­ - cho IV para enterramiento propio y de sus antecesores Alfonso VII y Sancho III las tres -, capillas centrales de la girola que hizo derribar para construir una grande consagrada a San IIdefonso. Su planta es cuadrada; en la parte alta se convierte en octogonal por medio . de trompas. dnqulo nordeste del claustro de la catedral toledana el arzobispo don Pedro Te­ En el norio (t 1399) edifice para su sepulture la capilla de San Gil, elegante construcclon comen­ zada en los ultlrnos cfios del siglo XIV. Su planta es cuadrada, pero las acostumbradas trom­ la convierten en octogonal a cierta altura; cubrelc, como pas de medias bovedcs de ojivas a la de San Iidefonso, bovedc de ocho nervios convergentes en unci clave central. una En el siglo XIV deblo de levantarse la capilla sepulcral adosada a la nave del evan­ de la de San Pablo de Cordoba; a comienzos del siguiente repiten, con gelio iglesia mayor modestia, el tipo de las toledanas, las de Santa Catalina, en el monasterio de Guadalupe el Salvador de Plasencia. A la iglesia del monasterio de la Espina se agrego y la de Moreto en una fundada por don Fernando de la Vega (t 1395); la construcclon clccnzo capilla sepulcral, fecha avanzada del siglo XV. Tiene planta cuadrada, lucillos para enterramientos en los muros y bovedos de crucerfa estrellada. La capilla de don Gil de Albornoz hizo escuela.Esplendldn consecuencia suya fue la de don Alvaro de Luna. Para construirla derrlbo el poderoso condestable las tres capillas la girola toledana. Pudo asf hacerla siguientes, a norte de las destrufdas por el cardenal, en mas grande que su modelo, pues si el nurnero de tramos de la girola a los que ambas se adosan es el mismo, los correspondientes a la del valido son dos rectangulares y uno trian- . gular y dos triangulares y uno rectangular los de la del prelado. La capilla de don Alvaro, consagrada a Santiago, de cuya orden era maestre, es obra ostentoso, de gran riqueza, e� armonfa con su fundador y la epocc de su erecclon, En el cfio 1430 cornpro y tome poseslon del terreno, y en 1440, en una revuelta, fue asaltada la capilla y destrufdos los sepulcros del condestable y su mujer. En 1432 habfa comenzado su construcclon : era maestro mayor de la cotedrcl de Toledo Alvar Martfnez, el que darfa las trazas, pues figura como tal desde dos cfios antes, es decir, desde su lnlclcclon. Documental­ mente se sabe que en 1448 10 era Hanequfn de Bruselas; seguramente trcbcjcric en ella ya desde fecha anterior, 10 que no puede comprobarse por la perdido de bastantes libros de la 295 fdbrlcc. A ese artista septentrional se atribuyen loqlcornente los elementos flamigeros de 10 capilla (fig. 243). Chaflanes los dnqulos exteriores de su planta y arcos que cortan los de los pies, en inmediatos a la girola, reducen uquello a un octogono. Escudos familiares sostenidos por .dnqeles blasonan la parte alta de los muros, bajo el arranque de los arcos. Ocho amplias ventcncs dan luz ·al interior. Los pcrornentos se decoraron con motivos de claraboyas fla­ migeras; la talla es primorosa. Nuevo y mds importante brote de lujosas capillas sepulcrales tuvo lugar a finales de siglo y en los cfios iniciales del XVI; deberia estudiarse en las paginas posteriores dedicadas 'a esa epocc, pero es tal la continuidad entre esas obras, que parece rnejor no interrumpir 10 serie. Prueba la boga que alcanzaron el que una noble dama, dona Aldonza de Vivero, con­ .� desa de Osorno, legase en 1512 una cantidad para convertir en ochavada la capilla donde reposaban los restos de su marido, en la iglesia desaparecida de Trinitarios Calzados de Burgos. Conjunto aun mas suntuoso que el de la capilla toledana y de mayor originalidad, es el de la del tcrnblen condestable de Castilla don Pedro Fernandez de Velasco, levantada por este y su mujer dona Mencfa de Mendoza para su sepultura en el eje de la girola de la catedral de Burgos, destruyendo, como en Toledo, algunos de las capillas primitivas. E� 'papa Inocencio VIII, en bula de ereccion de 1486, dice que esta capilla de la Purificacio� era obrc magnifica, en la que se habian gastado ya mas de 4.000 ducados de oro. AI morir el fundador en 1492, pocos dias despues de entrar los Reyes Cctollcos en Granada, recibi6 sepultura en ella, pero las obras no se ultimaron hasta cfios despues, de 1523 a 1532. Es obra 'de Simon, el hijo de Juan de Colonia, que se revela en ella discfpulo del arte flumenco-qerrndnlco en el que se educe su padre, triunfante entonces en Castilla, pero con ucento nacional. Exterlorrnerite, sabre muros sobrios de decoruclon con los que contrasta el muy ricamente orncmentcdo de la sacristia, se levanta el cuerpo de enorme linterna octo­ mas remetido, grandes plndculos angulares. bajo los grandes AI interior, gonal, algo con ventanales de tracerfa flamigera de la linterna, hay en cada lienzo de muro un arco del que cuelgan ricos festones, cobijando un paso en cuyos antepechos figuran escudos sostenidos por heraldos. La bovedo que la cubre dibuja en su centro una gran estrella de ocho pun­ tas; en cuyo interior se supr lrnlo la plementeria, reemplazada por fina tra�erfa flamigera. como la de un ventanal 0 la que cuc]c las caras de las flechas, destacando sobre el fondo en sombra. Esta bovedn, y tal vez la del arruinado cimborio del -crucero de la catedral, que· seria del mismo tipo, crearon escuela en Burgos (figs. 244, 245 Y 246). Las derivadas de elias, que terminan con la reconstruida del cimborio, son de trazado qotlco, con complicadas nervaduras dibujando estrellas; sustituye al sillcrejo en sus cascos o plernentos una red de finas varillas de piedra, resaltadas en union de los nervios sobre 'el fondo obscuro de la cubierta de madera, situada a mayor altura. La bovedc ha perdido, pues, en estos ejemplares, funclon de cerramiento, que pasa a esa cubierta, para conver­ su tirse, conforme a la sensibilidad oriental, en pura decorcclon. Street, buen conocedor de la arquitectura gotica de Francia e Inglaterra, destcco la originalidad espanola de estas bovedcs -burqnlesos. Las hay isldmlcos en IdS mezquitas mayores de Trernecen y Taza, de los - siglos XII Y XIII, por ejem plo, y debio de hcberlcs en la Peninsula (una pequefic hubo en la Aljaferia de Zaragoza) construidas con arreglo al mismo principio. Su originalidad - 296 243.-DETALLE DE LA CAPILLA DE DON ALVARO DE LUNA 0 DE SANTIAGO, EN LA CATEDRAL DE TOLEDO. Fig. 297 I Fig. 244.-EXTERIOR DE LA CAPILLA DEL CONDESTABLE EN LA CATEDRAL DE BURGOS. 298 Fig. 24S.-INTERIOR DE lA CAPlllA DEL CONDESTABlE EN lA CATEDRAL DE BURGOS. 299 , t J_ I f ., Figs. 246 y 247. - B6VEDA DE LA CAPllLA DEL CONDESTABLE EN LA CATEDRAL DE BURGOS. B6VEDA DE LA CAPILLA DE LOS VELEZ. EN LA CATEDRAL DE MURCIA. 300 consiste en aplicar a importado con el gotico septentrional, de las bovedns identlco sistema, . .Io trace ria cclcdo de las flechas de juan de Colonia (fig. 241). En la iglesia de San Francisco de AVila fundo el obispo de Plasencia, Davila (1471-1496), rompiendo audazmente el dnqulo de la capilla mayor, una grande y muy elevada capilla octogonal conscqrcdo a San Antonio. La cubre una bovedo estrellada, de multiples nervios radiales. En la girola de la catedral de Murcia, tras el derribo de dos de las capillas radiales, levcnto el adelantado de Murcia don juan Chacon, rivalizando con las de Toledo y Burgos, otra sepulcral. La cccbo su Fajardo, marques de hijo don Pedro los Velez, en 1507, sequn una de su interior. Su planta es un sernlhexdqono en la mitad correspon­ inscrlpclon diente al ingreso por la girola y un sernidecdqono en la cabecera. Dos arcos salvan en alto los rincones inmediatos a la girola, convirtiendo la planta sobre ellos en un decdqono regu­ lar de 13,50 metros de dldrnetro, al que cubre una bovedc estrellada de nervios. Como en la de don Alvaro de Luna en Toledo, un triple hueco la comunica con la girola. Prodlqc decoruclon cubre todo el interior, enel que no queda ningun pcfio liso; cardinas y flora gotica avanzada, repisas, doseletes, escudos rodeados de coronas y adornos de piedra calada en el interior de los arcos. EI estilo es original y personalfsimo, pero la mane de obra fue, en desigual y deficiente. En el severo exterior, sobre el zocclo liso, cambio, casi siempre en un hueco ciego, dos salvajes sostienen el escudo de Chacon, con yelmos y lambrequines, repetido en el cuerpo alto en posicion oblicua, junto con el de los Fajardo, envuelto en ho]o­ rasca. Entre ambos, bc]o una imposta, lubrose en piedra extrcfic y gruesa cadena, que rebordea todo el exterior. Enriquece la cornisa decorccion de bolas (fig. 247). Hacia 1507 fundo el obispo de Cuenca don Diego Ramirez de Fuenlenl, ccpelldn mayor suntuosa capilla sepuicral,- consagrada a la Asun­ y consejero de la reina dona juana, cion, adosada a la iglesia parroquial de Villaescusa de Haro. Su planta es cuadrada, redu­ cida a octoqono por medio de trompas. Forman el ingreso, inspirado en el de la capilla de doseletes. Santiago de la girola de Toledo, tres arcos goticos, con estatuas, guardapolvos y La bovedo copia la que cubre el crucero de San juan de los Reyes en Toledo, con lei unlco novedad de que algunos de ,sus nervios son curvos. EI exterior es severo y solo se manifiesta riqueza decorativa en el antepecho sobre la cornisa y en los plndculos que I l rematan los estribos. En el interior hay tribunas. pertenece la Santa Capilla de Gonzalez Doncel en San Andres A la misma serie de [cen, I t 1 - fundada en 1517. Su planta cuadrada conviertese en octogonal, como de costumbre, por trornpns de sernibovedcs de nervios. La bovedo es estrellada, con multiples nervios, curvos de arte rena- algunos, y arandelas en los encuentros. Cubren parte de los muros yeserias cimiento (fig. 248). _ Entre los ofios 1520 y 1527 fue imitada la capilla burgalesa del Condestable en la 'de la Presentncion, la Consolcclon 0 de los Lerma, adosada a la nave de la epistola de la misma catedral (fig. 252). La los Velasco, que habia construido la capilla del Condestable, levcntc familia de otra pocos cfios despues dedicada a la Concepcion en el monasterio de Santa Clara de Me­ dina de Pomar. Iba bastante adelantada en 1522. Tiene forma ochavada sobre plcntc cua­ drada. Sencillfsima exteriormente, los nervios de su bovedc son curv�s, sequn 10 ccosturn­ brado en el siglo XVI. 301 En laiglesia de San Gil de Burgos, en pleno siglo XVI y con formas de renacimiento, levcntose una capilla sepulcral octoqonc, la de la Natividad, en cuya bovedc calada un drculo con radios sustituye a la estrella central (fig. 250). La ultima fase de estas capillas sepulcrales conslstlo en aplicarlas a presbiterios de : iglesias de tres naves, con disposlclon que recuerda la de la famosa cupula levantada por Filipo Brunelleschi en Santa Marfa de las Flores de Florencia (1420-1461), cupula que, en vez de reducirse cubrir tramo del ancho de la mayor, abarca el de las tres. A este a un nave tipo pertenecen Santo Tomas de Arnedo; la iglesia de Santoyo, qulzd obra de Martin de Solorzano, sequn Gomez-Moreno; el presbiterio de la del convento de la Vld, reconstrufdo por el abed don Inigo Lopez de Mendoza, hijo de una Velasco, comenzado en 1552 bajo la dlrecclon de Pedro de Rasines; Santo Tomas de Haro, funduclon de la famiUa Velasco, cuyos blasones ostenta, dirigida por el mismo Rasines desde 1564. Este artista, cuyo nombre va unido al de varios presbiterios con la dlsposlclon indicada, dirigfa en 1560 y contlnucbc tra­ bajando cinco cfios despues en la iglesia del convento de Santa Clara de Briviesca, funda­ cion de dona Menda de Velasco, hija del Condestable, en la que intervinieron Juan Gil de Hontofion (t 1526) hacia 1523, de Tiene y su yerno Juan Elguera. esa iglesia una sola_y corta nave terminada en un presbiterio casi cuadrado, cubierto con bovedc estrellada. La 't construcclon es sobria, pero los muros osten tan grandes blasones. Aunque goticos el abo­ vedamiento y la estructura de estos presbiterios, sus trompas son de venera y el moldurado y decornclon responden en casi todos ellos al arte del renacimiento (fig. 249). I t Las bovedcs que cubren estas capillas y las linternas sobre las I que desccnscn son ver­ daderos cimborios, muy empleados por los arquitectos espcfioles desde el siglo XIII para cubrir el tramo central del crucero de los templos. Prueba su boga en los iiltlrnos cfios del siglo .XV y primeros del XVI que, Ilamados a Granada en 1509 Alfonso Rodriguez, Cris­ tobal de Adonza, Pedro de Morales y Lorenzo Vazquez, para determinar sobre la obra de la capilla real, propusieran acrecentar los pilares torales y erigir sobre ellos un cimborio, "que es cosa que da mucha vista y ahermosea en gran manera la capilla y hace el edificlo real y magnifico, que agora no 10 es". I De 1403 a 1408 se construyo sobre el crucero de la Seo de Zaragoza un cimborio de _/ ladrillo, dos ordenes de ventanas y ocho nervios reunidos con en la clave; fue-necescrlo des­ montarlo por ruinoso en 1504. Para seguir la moda, el obispo don Luis de Acuna (1457-1495) levcnto a sus expensas .J I sobre el tramo central del crucero de Burgos un magnifico cimborio apeado lrnprudente­ mente en pllcres no preparados para recibir tan gran carga, por 10 que ccyo en 1539. EI sucesor de Acuna, fray Pascual de Ampudia, dl]o de el que "era una de las mas fermosas 1 I cosas del mundo", y otros conternpordneos 10 descrlben como obra elevadfsima de piedra, erguida hasta los cielos, adornada con muchas efigies, labrada toda con mucho arte y delicadeza; remataba en ocho plrdmides. Su autor, sequn testimonio antes aducido, fue I � Juan de Colonia. A fines del siglo XV levcntose el cimborio del templo de San Juan de los Reyes en Toledo. Cuatro trompas ochavan la planta cuadrada del tramo central del crucero. La red de nervios de su bovedc dibuja una estrella de ocho vertices. La unlcc diferencia de traza, respecto al tipo de bovedc cordobesa mas repetido, es que, en vez de estar los nervios en un pla.no vertical y dibujar en el centro sus encuentros un octogono, dibujan un cua- 302 I 1 r I j I '=l I 248 Y 249. DETAllE DEL INTERIOR DE lA SANTA CAPILlA. EN SAN ANDRES DE JAEN. BOVEDA DE SANTA CLARA Figs. - DE BRIVIESCA. 303 / Figs. 250 Y 251.-B6vEDA DE LA CAPILLA DE LA NATIVIDAD EN SAN GIL DE BURGOS. INTERIOR DEL CIMBORIO DEL CRUCERO DE LA CATEDRAL DE BURGOS. 304 Figs. 252 Y 253. - BOVEDA DE LA CAPILLA DE LA PRESENTACION, EN LA CATEDRAL DE BURGOS. INTERIOR DEL CIMBO· RIO DE LA SEO DE ZARAGOZA. 305 Fig. 254. -INTERIOR DE SAN JUAN DE LOS REYES. DE TOLEDO. 306 situades en dlstintos planes drcdo qulebrcnse en varies segmentes, curves algunes y y (figura 254). En la iglesia del rnonnsterlo de San Salvader de Ofia, cemenzada; dice Cedn,: en 1470, cabecera de la iglesia durante el abaciazge de fray Juan Maine (1479-1495), levcntose a la una gran capilla, cuadrada en planta baja, octoqonol en la alta, cubierta con bovedc estrellada . Juan de Bcdcjoz eljnonurnenful clmborlo de granite de la cctedrcl de Atrlbuyese . a 1505. Sobre los torcles rorndnlcos se construyeron otros Orense, levantade de 1499 a nrcos cuctro esquinades; en ellos yen los intermedies descansa la !interna, fermada per echo. con­ trcfuertes unidos per bovedcs de medlos canones rebnjcdos que cobljnn cltos ventcncs de echo. crcos forrneros y otrcs tcintas ven­ tracerfa. Encima levdntcse un cuerpo,segundo. con ambos tienen lnterlores de rondo a troves de estribos perforcdos. Cubre la lin­ tanas; pases terna una bovedo de nervlos, en la que se goticas e hispanemusulmanas. Hay combinon trazas lrnpostcs con escotos de bolas. Es probable la insplruclon de este clrnborlo en el desapare­ cldo de Burges. central del cru­ EI mlsmo oriqen tendrfa el que cubrio 'durante unos peces nfios el trcrno cere de la catedral de Sevilla, cuya traza serfa de Simon de Colonic, maestro. de ese temple des cfios de 1496 a 1502. En 1504 tratclbase de las irndqenes que se habfan de poner en el; Gonzclo de Roxcs: Ilegaba entonces hasta el primer despues lo cerraba el aparejader . labraren estatucis de barre cocldo de opostoles, cuerpo de la terre. En les cfios siguientes Millan (1507), Miguel Fie:. profetcs y otros scntos para su coroncclon, los escultores Pedro. rentfn, Fernandez Aleman, Sebastian de Almenacid, y Pedro. de 'Trillo. (1509). Pre­ jerge bablemente este ultimo. el Pedro. de Utrlllo al que nornbro Simon de Colonic en los prirneros es ofios del slqlo XVI, antes de 1504, perlto tcscdor de las obrcs hechas per el en San Pablo. se Ie pagab,an a de Valladelid, al que sustltuyo, per estar ausente, Gil Slloee. En 1511 Nlculoso Pisano. lndrillos verdes blcncos para el clmborlo, que ese mlsmo nfio cuyo en y tierra en union de tres nrcos torcles. el de la catedral de [cen, temple Replica del clrnborlo sevlllcno deblo de ser primitiva comenzndo el ofio 1500; lo describen ochovcdo y cen lcbores de yeso, decerativas de renacimiente, Obras de traza goticemudejar, enriquecidas con formes see de Zarageza, reconstruldo sen los tres esplendidos cirnborlos arageneses: el de la trazas tal vez sean de Enrique de 1505 a 1520, que se atribuye a Juan Botero, pero cuyas el de la cated ral de Teruel, levcntcdo1538 per el maestro. Martin de Mentalban, en Egas; ruicleo principal es obrc de 1543 a 1545, en el que y el de la catedraI de Tcrozonc, cuyo tornblen intervino Botero. EI cirnborio de sirvlo de modele a los des tiltlrnos Zarageza (figu ra 253). burgalesas llevo a sus ultlrncs consecuencios al EI princlpio de las bovedcs caladas se tal vez con trazas del ento­ reconstruir Juan de Vallejo. y Francisco. de Colonic (t 1542), central del crucero de la llcdor juan de Langres, de 1540 a 1568, el cirnborlo del trcrno "obrn de angeles, no. de hem­ catedral de Burges, reforzndos previamente sus cpoyos. De bres", 10 ccllflco Felipe II, y Bertaux dl]o que es, sin metdforc, un pure encaje de piedra. de trcsdos horlzcntol que l.os nervios de la bovedc sen fines crcos 0., mejor, palemillas una en el Interior de '!n otrc. La plernen­ dibujan des estrellas de echo. puntas, inscrita de finfsimas varillas de sencillo terfa ha desaparecide tetalmente, sustitufda per una red 307 dibujo geometrico. Exteriormente, la silueta de la linterna, erizada de plndculos, es cun gotica, pero toda la escultura decorativa se lcbro con formas de renacimiento. Como los cimborios aragoneses, pero con un sentido mas exoflco y cristocrdtlco, esta obra extraordi­ naria, terminada cuando se habfa comenzado a construir el monasterio de EI Escorial, re­ sume en pleno siglo XVI toda la Edad Media espanola. (fig. 251). CLAUSTROS. - Abundan los claustros de los XV y XVI cubiertos con bovedcs de siglos crucerfa. Varfan mucho sus ventanales y, sobre todo, las tracerfas 0 claraboyas que los dividen. Uno de los rnes bellos, empezado antes de los ultlmos cfios del siglo XV, es el del rno­ nasterio burqcles de Fresdelval, abierto patio central por grandes arcos, algunos con a su tracerfas flamfgeras, que tam bien ostentan varios ventanales de los claustros de las catedra­ les de Pamplona, Oviedo y Ciudad Rodrigo. Mayor unidad dentro de ese supuesto estilo tiene el claustro de la catedral de Segovia, construfdo durante el largo episcopado de don Juan Arias Davila (1461-1497). Lo cornenzo a labrar Juan Guas en 1472; en 1477 figura como maestro de la obra. En su centro se pusieron encinas, cipreses, jazmines, etc. En 1524, Juan Campero procedio a desmontarlo para su traslado al " emplazamiento actual (fig. 255). EI mismo Guas trazarfa el claustro de la cartuja del Pculcr, En cada uno de sus tramos se abre un arco reducido, a manera de puerta, sin duda por la dureza del clima. Todos los arcos, incluso los ojivos de las bovedos, son conopiales y la cornisa exterior, inspirada en los frisos de rnocdrubes musulmanes, IIeva encima una escota con bolas. A finales del siglo XV y en el siguiente ccrnblo el programa arqultectonlco de los me­ nasterios, mudanza favorecida por los abundantes recursos que entonces tenfan. Se aban­ donaron en bastantes de ellos varias de las dependencias situadas en planta bc]c - refec­ to rio, biblioteca, etc. -, reemplazadas por otras construfdas nuevamente en la alta, al mismo tiempo que sustitufan al dormitorio cornun celdas individuales. Entonces hubieron de levantarse claustros de dos plantas, muy excepcionales anteriormente. Asf es el del rno­ nasterio franciscano de San Jucin de los Reyes en Toledo; arruinado durante la guerra de la" Independencia, reconstruyose radical mente a fines del siglo pasado. De sus dos plsos, la crquerlo del bc]o no ofrece novedad, pero sf los arcos del alto formados por curvas con­ cavas y convexas sequn la manera de Juan Guas, posible autor de las trazas (fig. 256). Bartolome Mas construyo, partir a de 1468, el claustro del monasterio bcrcelones de Santa Marfa de [erusnlen, con planta alta y baja; esto tiene arcos agudos sin tracerfa, entre recios contrafuertes; los de la su perior son escarzanos. Hay datos Clocumentales de obras de construcclon del claustro del convento de San Jero­ nimo de la Murta en los ofios 1469 1472,1477 y 1478. Intervinieron en elias el maestro de a obras bcrcelones Pedro Basset y, sobre todo, Jaime Alfonso, maestro de casas, ciudadano de Barcelona, el que en 1467 contrataba el claustro del monasterio de San Jeronimo del Valle de Hebron. EI de la Murta, en el que figuran los escudos de los Reyes Cctollcos, es obra sen cilia, de traza tradicional; las galerfas constan de siete arcos separados por seis fuertes pilares formando estribos. Cada gran arco comprende otros dos agudos, apeados en el centro una columnilla de capitel liso en y en los extremes en mensulcs decoradas "con pequefics figuras. Pedro Basset y Jaime Alfonso dirigieron tcrnblen las obras del claustro gotico del monasterio de Santa Marfa de Montserrat. 308 Fig. 255. - CLAUSTRO DE LA CATEDRAL DE SEGOVIA. · .... � I _ - rr I 309 .. ' I - --� II -Fig. l5-6. -\lAUSTRO DE SAN JUAN DE LOS REYES. DE TOLEDO. 310 Fig. 257. - DETALLE DEL CLAUSTRO DE SAN JUAN DE LOS REYES. DE TOLEDO. 311 Figs. 258 Y 259. - CLAUSTROS DE SAN ANTONIO EL REAL, DE SEGOVIA, Y DE LOS REYES EN EL CONVENTO DE SANTO TOMAS DE AVILA. 312 Hay un tipo de claustro conventual bastante difundido por el centro de Espana a fines del siglo XV, con dos plantas casi siempre y tech os de madera, al que pertenecen, entre otros, los de Santo Tomas de Avila, San Antonio el Real y el Parral de Segovia, y Yuste. Desnudos de decorcclon, exceslvnrnente secos, tienen arcos rebajados, rnixtllineos 0 formados por vcrlos curvas, apeando pilares 0 columnas poligonales cllindrlccs u ovaladas, con capiteles de molduras (figs. 258 y 259). Algunos claustros con estructura gotica, admitieron en las tracerfas de sus ventanales elementos decorativos renacientes. EI mas importante de ellos es el de Santa Marfa la Real de Najera. Cornenzose en tiempos del prior fray Juan de Llano (1517-1521), y Ilego a terrnino en los de fray Diego de Valmaseda (1521-1528). EI interior es de un gotico recar­ abundando las estatuas sobre repisas y bc]o doseletes. Dividen los ventanales gado y profuso, finfsimas tracerfas, recordando las goticas, pero labradas con temas italianos (fig. 260). Finalmente, tipo, de formas mas avanzadas, 10 constituyen los cloustros, de hacia otro ;r mediados del siglo XVI casi todos, cuyas complicadas bovedcs de crucerfa descansan sobre rnensulcs y pilastras de renacimiento; sus arcos, de medio punto, tienen moldurcclon del mismo estilo. Entre ellos, merecen citarse los de los monasterios de Monfero; San Esteban de Salamanca; Carrion de los Con des, trazado este ultimo en 1537 por Juan de Badajoz, maestro arquitecto de la catedral de Leon y dirigido por el y por Pedro Castrillo y a partir de 1571 por Juan de Celaya; San Marcos de Leon, dos alas del cual fueron cccbcdcs hacia 1549 por Juan de Badajoz. En el mismo estllo se rehicieron alrededor de 1540 el de la cate­ dral de Leon y el de la de Santiago de Compostela, comenzado con trazas y direcclon de Juan de Alava en 1521, proseguido a partir de 1538 por Rodrigo Gil de Hontcfion y no ter­ minado hasta 1590 (fig. 261). EDIFICIOS CIVILES LEVANTINOS DE LOS TRES PRIMEROS CUARTOS DEL SIGLO XV. - Escasos los edlficlos de arquitectura civil registrados en las pdqincs anteriores; entre son ellos destacan los catalanes. Para encontror otros de alguna importancia construfdos en el los reinos del Le­ slqlo XV, antes del reinado de los Reyes Cctolicos, hay que ir tcrnblen a vante peninsular. Por su riqueza; por su proximidad y activo comercio Italia y la Fran­ con cia meridional, regiones con las que mantenfan activa comunlcoclon: por su agudo senti':' miento ciudadano, la vida civil cdqulrio en las industriosas ciudades levantinas un desarrollo no alcanzado en los niicleos urbanos del interior. Lo prueba la abundancia de edlficlos civiles en Cotolufic, Valencia y Mallorca y su monumentalidad, tanto de los publlcos como de los privados. Su bsisten varios de sobria elegancia, sencilla orncrnentcciony gran finura . de Ifneas. En el reino castellano, tan solo se daba importancia monumental a las edifice­ ciones religiosas. La Dlputcclon General de Cctclufic 0 "Generalidad" celebre sus reuniones hasta comien­ zos del siglo XV en los conventos barceloneses de las ordenes menores. Por entonces se cdqulrlo con tal destino una casa particular en 10 que fue juderfa. Un modesto muro sepa­ raba su jardfn de la cclle del Obispo; en 1416, los diputados acordaron reconstruirlo surr­ tuosamente, encargando la obra aMarc <;afont-Marcos Safont-. EI muro nuevo, terminad� dos cfios despues, es de excelente stllerlc, lise hasta su rice cornisa de nrqulllos ciegos, deco­ • rados con labor de claraboyas, tornblen sin perforar; encima hay un calado pretil 0 ante­ .pecho con' plndculos, lnterrurnpldo en el centro sobre la puerto por un gran medcllon clrcu- 313 lar recuadrado por molduras ,y follcjes, en el que se lcbro la imagen de San Jorge aplastando al drag6n. Las esculturas son d-e Pere Johan, hi]o de aquel [ordi Johan 0 Jordi de Deu que trcbnjo la fachada gotica de la Casa de la ciudad, de Barcelona; los en perfiles, de Aliot de la Font. Losdiputados quedcron tan satisfechos que dieron a Pere Johan el doble de la cantidad convenida. Arqultecturc y escultura son admirables y felicfsimo el contraste entre la desnudez del gran pnfio mural y su fastuosa decorcclon en la parte superior, 'contraste que rnds tarde 'se encuentrc 'en obrcs urquitectonlccs del interior de la Penfnsula, pero sin clccnzcr el subido valor artfstico que en el edlficio bnrcelones. No se concibe una corporcclon del reino castellano levontondo un muro de cerramiento de tal riqueza monu­ mental (fig. 262). La construcclon del impuso la del interior del edlflclo para armonizar con el, EI muro antiguo huerto fue transformadoen patio y solado en 1420, 'y una naya 0 galerfa volada vino a limitarle a la altura del primer piso. Un amplio arco rebajado da paso a un vasto zoqudn por el que se entra al patio interior que, por influencia italiana, aclimatada de antes en Levante, carece de galerfa inferior y tiene escalera volada externa, pcqodc a Marc <;afont en 1425. En planta alta, una qclerla.cbtertc de esbeltos arcos agudos sobre sutilfsimas colurnnjllcs, de fustes cuddruples y capiteles de hojas, se alza sobre un pretil, calado por 1 redondas claraboyas. Encirnn hay un segundo piso, con ventanas de arcos muy rebajados, I entre pilastras que rematan en gargolas y pindculos. Tnmblen -es obra del mismo artista la I capilla del palacio, conscqrcdn a San Jorge, patron de los caballeros, obra hecha de 1432 a 1434, a cuya decorcclon flamfgera ya se cludlo anteriormente. Suntuoso el ornato, admira­ blemente repartido, excelente la labra, sin esc ultima plcnto, en desarmonfa con el resto, este patio hubiera sldounc de las obras mas logradas del gotico cctoldn (figs. 263 y 264). Edificio sefiero es la Lonja de Palma de Mallorca, obra del maestro mallorqufn Gui­ llerrno Sagrera, cuyo nombre debefiqurcr entre los de los mas grandes medievales. De la Lon]c, di]o Ponz que "es acaso el rnejor edlficlo y el mas gallardo que se conoce en Espana del genero gotico qermdnlco", "tan recomendable por su noble sencillez, cqmo por la scblo dlstrlbuclon de su ornato". " En 1246,Jaime el Conquistador dlo a los mercaderes mallorquines terrene a censo para edlficcrlc : entonces no lleqo a levantarse. En 1409 el Colegio de mercaderes de Mallorca trctcbc de hacer edificlo destinado fin, ennobleciese un a ese "que su profeslon y la ciudad". , EI lapicida Snqrero de la era hijo un maestro cantero asistente a junta de Gerona. Tra­ bajaba ya en la catedral en 1397, de la que era maestro de obras en 1426, cuando se flrrno el contrato de construcclon de la el 'a cubrir bovedcs los Lonja. Cornprometlose en sus en doce an os siguientes, y en otros tres hacer y acabar sobre la cubierta las torres, almenas, a y obras complementarias y un antepecho calado con claraboyas rodeando toda la parte alta del edificio. EJ contrato contiene lnstrucclones sobre la escultura exterior. En el explicltcs museo de laLonja figura relieve, obra seguramente de Sagrera, con el angel guardian un de los mercaderes, reproducido en diversas partes del edlflclo, y un letrero gotico debajo que dice: "En el any 1444 fou fet 10 present porxo stant", EI portico aludido debfa ester en la fachada oriental, en lo plaza de Moll. Sagr,era tuvo repetidas disputas con sus ellen­ tes, los mercaderes mallorquines. En 1446 encornendo la terrnlncclon de la Lonja a sus ayudantes Guillermo Vilasolar y Miguel Sagrera, primo suyo este, y, Ilamado por Alfonso V, mcrcho a Napoles al cfio siguiente, donde murre en 1454. Segun un documento de 1451, 314 I �. I 1" 260. CLAUSTRO DEL MONAsTERIO DE SANTA MARIA LA REAL DE NAJERA. Fig. - 315 . r, Figs. 261 Y 262. - CLAUSTRO DE LA CATEDRAL DE SANTIAGO DE COMPOSTELA. FACHADA DEL PALACIO DE LA GENE­ RALIDAD. DE BARCELONA. 316 1 Fig. 263. - PATIO DEL PALACIO DE LA GENERALIDAD, DE BARCELONA. 317 I 1 Fig. 264. - FACHADA DE lA CAPlllA DE SAN JORGE EN El PALACIO DE lA GENERALIDAD, DE BARCELONA. 318 Gui/lermus Vi/aso/ar, /apiscida civis Ma;oricarum, magister fabricae Lotgiae merca­ torum, di6 dibujos para dos de 'I�s claraboyas, remates y coronas de las ventanas; las de las otras cuatro las dejo empezadas Snqreru. La Lon]c de Palma de Mallorca, construfda extramuros de la ciudad, sigue la dispo­ sicion de la de Barcelona. Es una gran sala aislada, de planta rectangular, de 24 por 36 me­ tros. Seis altos pilares, con estrfas en espiral, la dividen en tres naves de igual altura, de cuatro tramos, casi cuadrados, cada una, cubiertos con b6vedas sencillas de ·crucerfa. Los pilares carecen de basas, capiteles e impostas; arcos y ojivcs arrancan directamente sobre ellos, penetrando en su nucleo y en los muros. La decoraci6n interior se reduce a las trace­ rfas de puertas y ventanas, estes bajas, al nivel del pavimento. La severidad interior ctenucse felizmente por los fustes en espiral, empleados en rnonumentos extranjeros conternpordneos I y divulgados mas tarde en la arquitectura del resto de la Penfnsula. Leis fachadas estdn I encuadradas entre torrecillas octogonales, en cuyo interior se desarrollan escaleras de cara­ col; las cortan multiples impostas que nteruinn su efecto de verticalidad. lnterrumpen los jf pcfios entre elias estribos, mas bien pilastras decorativas, poligonales, de poca saliente, correspondientes a los arcos del interior. Los llenzos de muros intermedios quedan divididos en recuadros por las torrecillas extremas, las pilastras intermedias y finas impostas horl­ zontales. Puertas y ventanas tienen sobria decoraci6n de molduras. Un antepecho, cclcdo por huecos, remata las fachadas por parte alta, y encima 10 coronan almenas escoloncdcs. su Este edificio, sobrio, sencillo y prdctico, en el que Sagrera se muestra ajeno en gran parte a las modas del momento, es cldslco en 'el mas amplio sentido de la palabra, tanto en su exte­ rior, en que hay un equilibrio perfecto entre Ifneas horizontales y verticales, pofios llsos y partes decoradas, como en el sencillfsimo interior, en el que se respire un aire de grandeza romana precursor del mejor renacimiento (figs. 265 y 266). En una cedulo de 1450, Alfonso V de Arag6n llama a Sagrera Castri nostri novi pro­ tomagistru'm. AI maestro mallorqufn se debe, entre otras obras hechas al reconstruir ese 1 gran sala,' que Pietro monarca el viejo palacio medieval de los Anjou en Napoles, su Summonte decfa en 1524, ser "cosa catalan a". Cubrelo una enorme b6veda octogonal ner­ vada, de 26 metros de dldrnetro y 28 de, altura en la clave, gravemente dcficdc por un incendio en 1919 que destruy6 su exquisita decoraci6n, hecha en piedra de Mallorca por el citado escultor bnrcelones Pere Johan, de 1450 a 1458, y solada con pavimento de Manises. Sobre el ochavo conseguido por cuatro arcos semicirculares, en los tfmpanos de la b6veda, bajo los formaletes, se abr,en galerfa alta en 'torno, tal vez las ventanitas de una pequefio inspirada en la del entonces inconcluso cimborio de la catedral de Barcelona. Alfonso V inaugur6 la atrevida sala en 1457 con un banquete en honor de su sobrino el prfncipe de Viana. La arquitectura catalana extendi6se durante esos nfios por el Rosellen, Cerdefic, las dos Sicilias, Chipre y Rodas.' A fines de la Edad Media procedi6se en las principales ciudades espofiolcs a unir en u no solo los muchos hospitales que en elias habfa. En .Barcelona realiz6se en los' comienzos del siglo XV. En 1401 di6 principio la construcci6n de un nuevo edlficlo, fusi6n de los exls­ tentes, bajo la advocaci6n de la Santa Cruz. Levantcironse primero la nave baja, abovedada; la superior de la enfermerfa del ala oriental; el dnqulo nordeste y, probablemente, la estructura inferior de la galerfa occidental. Tornblen se comenz6 la iglesia. La cons­ trucci6n marchaba tan rdpldcrnente que en 1405 contratcibanse las cu biertas de m?dera 319 de las naves altas. AI cfio siguiente figura como gran del Spi­ terminada la obra de 10 coso tal, y en 1407 contrataba Guillermo Abiell- uno de los maestros que acudieron a Gerona en 1416 a dictaminar sobre la terrninuclon de la catedral la conclusion a destajo de la - obra del claustro para los primeros de aquel ofio. A mediados del siglo XV la igle­ meses sia estcrlo terminada, pues el contrato para la pintura del retablo del altar mayor es de 1444. EI proyecto fue levantar unos sumptuosos e solempnes hediflcis una vez mas se ve - aquila cflcion levantina hacia las construcciones monumentales y lujosas formados por -, cuatro cuerpos 0 naves dispuestas alrededor de un patio rectangular, comunicadas por gale­ rics de tipo claustral; una de elias no lleqo a edificarse. Bovedos de ojivas cubren la planta bn]c de las construldas; encima hay grandes salas bien aireadas, bn]o altas armaduras de madera sobre arcos transversales nqudos, a los que corresponden contrafuertes exteriores. Comunfcanse ambas plantas por escaleras abovedadas. EI monumental edificlo, con sus salas de enfermos, claustro, iglesia, cementerio, farmacia, retretes, cocinas, hornos de pan, alma­ cenes de harina, talleres, establos, etc., se hizo famoso en Cctclufic y acudieron a el innume­ rabies enfermos. Los siete hospitales existentes en l.ertdo en la primera mitad del siglo XV fusiondronse en solo, cuya primera piedra se puso uno. en 1454. Las obras duraron, por la escasez de recursos, hasta 1512. Su planta es cuadrada, con patio central y galerla saliente sobre gran­ pes mensulos. La esc;alera, cuyas bovedcs descansan sobre arcos apeados tcrnblen en modillones, estd en un dnqulo del patio; las salas de enfermos ocupan el piso alto. EI orca de ingreso, de medio punto, tiene enormes dovelas (fig. 267). CONSTRUCCIONES MILITARES Entre. las fortalezas de la primera mitad del siglo XV destaca el castillo, real de Olite. Lo construyo Carlos III el Noble, de Navarra (1387-1425), frances por su nacimiento y por sus gustos. Habla pasado temporadas -en Castilla y conservaba sin duda recuerdos de las bellezas contempladas en el alcazar segoviano, pues en 1402 envlo a esa ciudad al pintor maestre Enrique y a Lope el Barbicano, maestro de las obras de carpinteria de la Ribera navarra, por devisor ciertos obrages que son alii en los pallatios del Rey de Castieilla. Lope y Martin Periz d 'Estella fueron a Paris y � Nemours a ejecutar 0 examinar obras, de Olite una colonia por encargo de dicho monarca. De 1406 a 1414 tra,bajo en el tastillo internacional de artistas: navarros, aragoneses, moros, franceses, neerlandeses. Su arqui­ tectura exterior es de lnsplrcclo n francesa. EI relieve del solar, de escaso desnivel, no justifica la gran irregularidad de su planta; parece haberse huldo deliberadamente de toda sime­ tria. En su interior, sequn costumbre, triunfaba el arte rnudejnr con sus ozulejos suelos - y zocclos -, yeserlas y techos de madera labrada y policromada. En 1439 se desposaron en l Olite el prlncipe de Viana y Ana de Cleves y el castillo fue escenario de grandes fiestas en las que tomaron parte moros y moras, juglares de [dtlvc y otros elementos de solcz, Munzer csequro al visitarlo en 1495, "que no hay rey que tenga palacio ni castillo mas hermoso, de tantas habitaciones doradas". Au n en 1800 se describen los techos de madera I dorada de los salones y gabinetes, adorn ados con arabescos de mucha prolijidad. La gue­ rra de 1794 con Francia y, sobre todo, la de la Independencia y las civiles mas tarde, se I '320 I � I t I I L Fig. 265. -INTERIOR DE LA LONJA DE PALMA DE MALLORCA. 321 "1 I Figs. 266 Y 267. - EXTERIOR DE LA LONJA. DE PALMA DE MALLORCA, Y PATIO DEL ANTIGUO HOSPITAL DE LERIDA. 322 encargaron de destruir en gran parte tan fuerte y esplendldo construcclon, La Diputaci6n Foral de Navarra ha acometido la empresa, de extraordinaria magnitud, de su reconstruc­ ci6n, que recuerda otras cndloqcs dirigidas por Viollet-Ie-Duc, hace pr6ximamente un siglo, en el pafs vecino (figs. 268, 269 y 270). En el reino castellano no se levantaron pclcclos ni fortalezas reales primera mi­ en la tad del siglo XV. Pero algun gran senor como el condestable don Alvaro de Luna, construy6 con suntuosidad regia un alcazar en el interior del am plio recinto del siglo XIV, protegido por torres albarranas, de la fortaleza de Escalona. Labr6se el palacio entre 1435 y 1437; incendiado en 1438 a causa de un rayo, en 1448, cuando fue teatro de suntuosfsima fiesta, estarfa completamente reconstrufdo. Era un rico edlficlo g6ticomudejar, del que apenas quedan restos. Trabajaron en el sin duda artistas toledanos impuestos en el arte flamfgero, recien importado a esa ciudad, y otros rnudejcres, encargados de labrar techos, z6calos y yeserfas. Sequn ldpidcs en el existentes, don Lorenzo Suarez de Figueroa comenz6 en 1437 el alcazar de Zafra, terminado en 1443. Muy renovado posteriormente, conserva mcqnifl­ cas techumbres g6ticomudejares en la capilla y en algunos salones. Casi todas las villas tenfan en el siglo XV recintos murados, obra de los anteriores, se realiz6 en Cordoba por 10 que en nquel 10 que se hace es repararlos y reforzarlos, como al construir por orden de don Enrique II, de 1406 a 1408, sequn dice la ldpldn empotrcdn en ella, la torre albarrana de la Malmuerta (fig. 271). De la primera mitad del siglo XV es el recinto de Palazuelos, villa de los Mendoza, a una legua corta de SigUenza. siglo XIV de Valencia, el maestro Pedro BonfillIevcnto, entre 1441 En el recinto del cillndrlccs; Tan y 1460, la puerta de Cuarte, imponente ingreso entre dos en ormes torres s610 una impostilla sobre el arco de entrada mitiga su absoluta desnudez; la corona un parapeto sobre muy voladas mensulos. A pesar de esa austeridad, mas que .como obra defen­ siva debi6 de levantarse como manifestaci6n de orgulloso poderfo de la ciudad, a semejanza de las que por entonces se construfan en algunas ciudades italianas (fig. 272). LA ARQUITECTURA DURANTE EL REINADO DE LOS REYES CATOUCOS Y EL ESTILO "ISABEL" 1 de extraordinaria vitalidad, de orden y de riqueza, en la que cctuo I Epoca una generaci6n desbordante de energfa, fue la del reinado de los Reyes Cat6licos; unidos Arag6n y Cas­ tilla, termin6 la Reconquista con la toma de Granada, el mismo cfio de 1492 en el que Cris­ t6bal Col6n descubrfa un nuevo continente. Durante ese reinado, las formas complicadas y profusas del g6tico flamfgero, trcldcs en los ofios inmediatamente anteriores por artistas I extranjeros, florecieron suntuosamente en la Penfnsula con caracterfsticas singulares, sin que I se interrumpiera la lIegada de otras septentrionales. Losrepresentantes doe la mas destacados . nueva mo_dalidad fueron los descendientes inmediatos de los Colonia, Guas y Egas, formados en Espana e influfdos con frecuencia por un arte de rafz nacional como es el mudejor. Coin­ cidfa este y el ultimo g6tico nortefio pr6ximo a extinguirse en algunas de sus tendencias mas acusadas, tales como la afici6n a la exuberancia y profusi6n ornamental y a las com­ plicaciones decorativas. Nunca la arquitectura de Occidente estuvo tan pr6xima a la, deco- 323 rccron hispanomusulmana, lujo ornamental, a su caprichoso bcrroqulsrno, a su des­ a su pre?cupacion constructiva. Tal vez el genio hispdnico no se expreso tampoco crquitectonl­ camente con tan compleja y atormentada originalidad, y tan acusado anticlasicismo, como en algunas obras de ese perlodo que, por comprender aproximadamente los ofios de sobe­ rania de la gran reina castellana (1474-1504), llorno Bertaux de "estilo Isabel". Los elementos dirigentes de la vida espanola iniciaron entonces un lento y penoso pro­ ceso de unlflccclon religiosa, opuesto a toda su historia medieval, con la expulsion de los judios, decretada ese mismo cfio de 1492, memorable por tantos conceptos. En arte, a la zaga de otras actividades humanas, relno todavia en los cfios finales del siglo XV y en el primer cuarto del siguiente absoluta libertad para acoger y aprovechar las formas mas dispares, fusionadas a veces en sintesis magnificas, pero undrqulccs. No solo se unieron entonces a las goticas flamigeras septentrionales las hispanomusulmanas, mas 0 menos puras, que se resistfan a desaparecer; estes, como para hacerse perdonar su origen isldrnlco, tam­ bien se combinaron las del renacimiento italiano que comenzaban a invadir la Peninsula con para acabar lrnponlendose. Formas goticas y renacientes rnezcldronse asimismo, a veces con exclusion de las andaluzas; ias de las tres artes, amalgamadas en no pocas ocasiones, ccredlten el poder de cslmllcclon de los artistas conternpordneos, La decorcclon de la arquitectura peninsular fue entonces prodigiosamente fecunda. Los muros de piedra cubrieronse por completo de ornatos, como queriendo rlvalizcr con los revestidos de yeso bajo los que se ocultcn las pobres fdbrlccs de ladrillo 0 tapial de la / Alhambra y de los palacios de Sevilla y Toledo. Motivos ldentlcos repltense rftmicamente, en la misma forma que en el arte hlsponornusulrndn, Los arcos, recuadrados siempre por al alfiz, nunca tan a la moda como entonces, disfrazado algunas veces de petreo cordon fran­ ciscano, copiaron la forma de los de ladrillo, frcqrnentdndose en multiples rectas y curvas conccvcs y convexas, a la manera de los de la Aljaferfa de Zaragoza, de los almohades y de los angrelados y de festones granadinos. Desbordando sus Ifmites naturales, se prolon­ garon para entrecruzarse en forma parecida a algunos de la mezquita de Cordoba y a los del palacio crcqones, y crear composiciones recargadas y caprichosas. En muchas de las decornciones de este periodo hay, dentro del esquema gotico, un acusado acento oriental, producido, mas que por el empleo de formas hispanomusulmanas, aunque no falten en elias, por la disposlcion de las occidentales, que las diferencia profundamente de las conternpord­ neas europeas. Este arte Isabel es un producto cortesano, creado en fundaciones reales 0 de gran­ des senores, prelados varios de ellos, amantes de la pompa y del fausto, promovedores de lujosas construcciones en las que labrar sus escudos y que perpetuaran su recuerdo. Dos grandes familias de la nobleza castellana, las de los Mendoza y los Velasco, compitieron en elevar edificios ostentosos, y tras ellos cortesanos y servidores de los monarcas levantaron otros mas modestos, pero de la misma corriente artistica, en diversos lugares. En las obras de los temples principales forrndronse los artistas que difundieron luego por la Pe­ regias y ninsula el arte isabelino. La imuqinucion superaba con frecuencia a la de los artistas encar­ de los fundddores gados de la recllzcclon, que no siempre alcanzaban la grandiosidad y magnificencia ped.ida por cquellos. La Reina Cotollcc, ante la primera construcclon de San Juan de los Reyes, en Toledo, es fama que hubo de exclcrncr : "Esta nonada me avedes fecho cqui", Cuentcse que, 324 al ver, antes de acabado, el cardenal don Pedro Gonzalez de Mendoza el colegio de Santa Cruz de Valladolid, fundaci6n suyc, "le disgust6 su mezquindad hasta el punto de querer echarlo todo por el suelo y hacerlo de nuevo como 10 realizara, si no Ie hubiesen disuadido de ello los Reyes". En 1509 escribfa el conde de Tendilla, a prop6sito del monasterio de San .. Roma y acababa de visitar: "Vi Antonio de Mondejar, que fund6 durante su estancia en el monasterio que the, es bonito y bien labrado y hordenado, pero tan poquita cosa que no paresce syno que se hizo para modele (como dizen en Italia) de otro mayor". No ha de juzgarse por las dnteriores palabras que las fundaciones religiosas de la epocc de los monarcas Cat61icos son construcciones monumentales de excepcionales dimensiones. Por el contrario, se trata de ediflclos casi siempre de proporciones modestas, sin innova­ 'ciones en su estructura; repiten modelos anteriores; la riqueza y profusi6n del ornato supllcn sus no excepcionales dimensiones. Las esplendldcs decoruclones de estilo Isabel son adjetivas a la arquitectura, indepen­ dientes de sus formas; los edificios siguen normas de sencillez estructural en planta yalzado. A ornatos, pero otras quedan desnudos. Impresionante es la auste­ veces se enriquecen con ridad de Santo Tomas de Avila, cuya arquitectura tan s610 animan las multiples molduras que forman pilares y sus la complicaci6n de sus b6vedas nervadas, y no es menor la del templo de Yuste y aun la del Parra I de Segovia y Capilla Real de Granada, si se prescinde de sepulcros, retablos, guarniciones de puertas y rejas. La mayorfa de los templos debidos a iniciativa de los Reyes Cat6licos, y de nobles 6rdenes religiosas muchos de ellos, fran­ y prelados cortesanos, son iglesias modestas, de ciscanos, dominicos y jer6nimos, que repiten el tipo de las del siglo anterior: nave unlco, .. sin ccptllcs-> cartujas de Miraflores y Jerez, Yuste, el Parral, Santa Isabel de Granada -,0 _- con capillas a ambos lados entre los contrafuertes Santo Tomas de AVila; San Juan de los - Reyes en Toledo; Capilla Real, Santo Domingo y San Jer6nimo de Granada; Santa Marina de Cambados; San Miguel de Segovia; San Jer6nimo de Madrid -, otra nave transversal de cierra un muro 0 una linea poligonal. A los pies, en alto, crucero y capilla mayor que estd el vasto coro; el altar mayor tornblen suele elevarse sobre una escalinata. La orncmentcclon, compacta y desbordante, desarr611ase en las fachadas, sin relaci6n alguna con los edlficios situ ados tras elias; en cornisas, cresterfas y pindculos de remate de 1a guarniciones de puertas y ventanas; sobre todo en sepulcros y retablos. parte superior; en Motivos herdldlcos, grandes escudos, oblicuos con frecuenclc, con frondcs, cimeras y lam­ en la fachada 10 mismo que brequines, se despliegan en el interior y exterior de los templos, de los palacios 0 en los sepulcros, sostenidos a veces por figuras profanas y grotescas de salvajes peludos. Escotas con bolas, tema que se encuentra en el romdnico compostelano, en la torre de la de en la catedral de AVila y, mas tarde, en la primera mitad del siglo XV, Toledo, aparecen en todos los monumentos construfdos en el reinado de Isabella Cat6lica, linterna de la catedral de Orense, desde los gallegos de Santa Marina de Cambados y la fondos murales cubren de iglesia de [dvec, a orillas del Mediterraneo. Los se orna­ hasta la picos, conchas, escamas 0 labor de cesterfa. La escultura decorativa cdlcse tos: bolas, clavos, como si fuera un encaje, ahuecando mucho los fondos, con 10 que destacan vigorosamente los motivos sobre la sombra. EI intrad6s de los arcos se enriquece con cairelados 0 angre­ lados, tam bien calados, en los que se suelen tallar humanas y de animales y figuras seres fantcisticos. temas naturalistas, como troncos de arboles. Las molduras for- Aparecen qu� 325 man las guarniciones y arquivoltas de los huecos, al lIegar a la parte alta, en vez de guardar el paralelismo acostumbrado con el lntrcdos de los arcos, se separan para dibujar capricho­ sas Ifneas quebradas ydnqulos entrantes y salientes. Esta cflclon a 10 complicado y extraiio, esta superabundancia de ornato, estas formes retorcidas y caladas, esta arquitectura puramente ornamental, la encontramos a la par en los I grandes retablos, gigantescos algunos, cubiertos de decorcclon desbordante, como los de los presbiterios de las catedrales de Sevilla (1482-1526) y de Toledo (1498-1504), que cubren totalmente el fondo de las capillas mayores; en custodias, como las de Sahagun (segunda decena _del siglo XVI), Cordoba (1513), Toledo (1515) obra la-s tres del aleman Enrique - .� de Arfe -, y Zamora (terminada en 1515); en sillerfas, como la de Leon, que cornenzo en 1467 tal vez el entallador Juan de Malinas, terminada en 1481 por el aleman Teodorico; la de Miraflores, encargada en 1485 a Martin Sanchez, vecino de Valladolid; la de Najera; la de Santo Tomas de Avila, a la que se dio fin en 1493; la de Plasencia, contratada en 1497 con Rodrigo Aleman, y la de Zamora, que ostenta el escudo del prelado Diego Melendez de Valdes (1494-1499). Tnmblen tienen esas mismas caracterfsticas innumerables sepulcros conternpordneos, testimonios del orgullo castellano. . No puede comprenderse la arquitectura del reinado de los Reyes Cctollcos si se estu­ dlc. separadamente de- todas esas otras creaciones de diversas tecnicas que influyeron sobre ella, singularmente de la talla en modern. Los maestros de arquitectura de los que se trata a contlnucclon, fueron 01 rnlsmo tiempo, y a veces primordial mente, entalladores, tallistas de re­ tablos. En estes encontramos, labrados en madera con mayor logica que en piedra 0 mdrrnol, los finlslmos angrelados que cuelgan de los arcos; los troncos y elementos vegetales; los rlcos 'doseletes calados; las columnas retorcidas; los arcos de traza complicada y coprlchosc: la estultura, exentc 0 de alto relieve para que destacase bien en el interior sombrfo de las igle­ sias; la exuberancia decorutlvc, que ,no deja espacio ni fondo alguno sin cubrir. Algunas de las masiinportantes obras del estilo Isabel, como las delanteras 0 fachadas de San Pablo y San Gregorio de Valladolid y la de Santa Marfa de Aranda de Duero, no son mas que grandes retablos de piedra el que lcbro Francisco de Colonia en 1509 el de - material en San Nicolas de Burgos; de alabastro es el de la cartuja del Paular -, sacados de la penum­ brq Interior del temple a la cruda luz de las calles de Castilla. Junto a esas obras, y para su mejor cornprenslon, hay que colocar tantos y tantos retablos conternpordneos dorados y poll­ crorncdos como gusto espaiiol por el brlllo y la suntuosidad; los entonces satisfacieron el dos gigantescos citados de las catedrales de Sevilla y Toledo; el de la ccrtu]c burgalesa de Miraflores (1496 a 1499) y el perdido de San Gregorio de Valladolid, del que dijo Bosarte r que erg "quintaesencia de las sutilezas del gotico", obra ambos de Gil Slloee y Diego de la Cruz; el de la capilla de Santa Ana de la catedral de Burgos, labrado por Francisco de Colonia en 1505,' Y tantos otros. Tecnicc de carpinteros, de' tallistas, la piedra, repetimos, fue la que creo traspuesta a muchcs de las decorationes crqultectonlccs isabelinas. Las profuscs tallas no solo triunfaban en 16s retablos de los temples: salones de palacios y edlflclos civiles cubrfanse con riqufsimos tech os rnudejores sobre grandes frisos abundantes en figuras de bulto de gran relieve. Los tuvieron los sdlones del alcazar de Segovia, del palacio del Infantado de' Guadalajara y del de la Dlputcclon de Zaragoza; en los dos primeros consta la lntervenclon de artistas moros. Los relieves labrados en piedra sobre IQS arcos de las galerfas'del patio del palacio de Gua- 326 /I' ' .1. t J -r I l' Figs. Y 269. EXTERIORES DEL CASTILLO DE OLiTE. �68 - 327 <, 271 Y 272. GALERfA DEL CASTILLO DE OLiTE. TORRE DE LA MALMUERTA, EN C6RDOBA, Y TORRES DE Figs. 270, - CUARTE, EN VALENCIA. 328 dalajara, revelan tcrnbien tecnlco de tallistas en madera y sin duda fueron hechos por los autores de los frisos de los sclones inmediatos. EI arte isabelino de la decorcclon crquitectonlcc, complejo, original y nndrqulco, fue creucion de' personalidades, geniales indisciplinadas algunas, a base de formas septen­ e trionales y con suqestlones rnudejcres, No lograron sus lnterpretes formar escuela,. por 10 que se extinquio a su muerte. Obra de una minorfa, quedo desligada de las corrientes de la sensibilidad general, a la par que los elementos recto res de la vida espanola torndbnnse ciegos para todas las formas que no fuesen las romanas importadas de Italia, triunfantes por el triple prestigio de su novedad, de su exotismo y de la superior cultura que representaban. LOS MAESTROS ISABELINOS. - Cuatro fueron los representantes mdxlrnos de ese arte de rakes flamencas y frnncoborqofionus, irnpreqncdo de mudejarismo; un flamenco, Gil Siloee, de Amberes, y tres espcfioles, 0 en Espana formados: Juan Guas, hijo del frances Pedro; Simon de Colonia, que 10 fue del aleman Juan, el autor de las flechas de la catedral de Bu rgos, y Enrique Egas, hl]o de Egas Cueman y sobrino de Hanequfn de Bruselas. Gil Siloee era sobre todo escultor, de inagotable y sugestiva fantasfa en sus cornposl­ ;i.' _. ciones. En 1486 se Ie encomendaron los sepulcros renles de la cartuja de Miraflores, junto a Burgos, labrados de 1489 a 1493; para el exento de ckrbcstro de don Juan II y su mujer, cdopto la forma lnsollfc de estrella; en el adosado devnrjode los monarcas, el infante don Alfonso, aparecen bien acusadas las caracterfsticas del estilo Isabel. De 1496 a 1499 labraba del altar mayor del mismo colcborcclon Diego de la el magnffico retablo templo, en con Cruz, al que Gomez-Moreno cree tcrnblen extranjero; en 1489 habfa terminado el de la capi­ lIa de la Concepcion 0" Santa Ana en la catedral de Burgos. En el mismo nfio contrataba, en union de Diego de la Cruz, ambos vecinos de la ciudad de Burgos, el descpcrecidq de San Gregorio de Valladolid. En Toledo figura un maestre Gil, entallador, en 1498, hcclendo una muestra para el retablo del altar mayor, y al cfio siguiente consta que "Gil, flamenco, imaginario", labraba un escudo de armas del cardenal Cisneros, con sus angeles y filatera. En 1509 un ;'maestre Gill entallador, habitant en Salamanca", tal vez Siloee, hizo una estatua de San Nicolas para el Hospital de la Universidad de esa ciudad. y tasar el retablo perdido - Hacia 1501, Simon de Colonia, al dar su nombre para reconocer de San Pablo de Valladolid, 10 juzgaba "gran entallador ymaginador". e Se Ie atribuye, muy fundadamente, la estatuasepulcral de don Juan de Padilla, muerto en 1491, antes en el rno­ nasterio de Fresdelval y hoy en el Museo Arqueoloqlco de Burgos. Y, como unlcc obra nrqultectonlcc, Gomez-Moreno supone suya la del colegio de San Gregorio de Valladolid, atribufdo tcrnblen a Juan Guas y Simon de Colonia, prueba de la fntima relcclon existente entre los estilos de los tres artistas. Tampoco hay unanimidad sobre su probable formnclon, otros del bc]o Rin. Lo que no puede negarse es su perso­ que unos suponen flamenca y nalidad artfstica de creador de formas originales y opulentas, su inagotable inventiva en la decorncion, su consumada tecnica. Grande fue la influencia ejercida por sus obras sobre Guas, Egas y otros artistas conternpordneos de menor relieve. Simon de Colonia, escultor en y tallista de retablos de madera a la par que piedra arquitecto, terrnlno, hacia 1488, cerrando sus bovedos, la iglesia de la cartuja de Miraflo­ res, obra de su padre en la que tornblen hcbtc trabajado Garci Fernandez de Matienzo. Ocho afios antes, tltukindose cantero, vendfa un censo sobre unas casas de su sobrino Crls- 329 tobcl de Sandoval, sitos en 10 acera del Mercado Mayor de Burgos. Su obra principal es 10 riqufsima capilla sepulcral del condestable don Pedro Fernandez de Velasco, en 10 catedral burqclesc, antes descrita. Fundose en 1486, pero el comienzo de 10 edificcclon fue poco des­ pues de 1482, y, tras algunos interrupciones, quedo totalmente terminada, co� el mobiliario, en 1532. Gomez-Moreno atribuye a Gil Siloee las esculturas de piedra que 10 decoran; de los grandes arcos bajo las ventanas que dan luz 01 interior cuelgan, como en el sepulcro de Miraflores, labrado por el gran entallador de Amberes, verdaderos encajes de piedra colada de una finura extraordinaria. Simon de Colonia lobro tornbien, entre 1486 y 1499, 10 parte baja de 10 monumental y suntuosa fachada de' 10 iglesia del convento de San Pablo de Valladolid, en 10 que trcbcjo su hijo Francisco, a 10 par que el retablo (1501) Y el sepul­ cro del fundador, perdidos ambos, que acreditaban su actividad como escultor; pueden atribufrsele las ricas puertas de los brazos del crucero. En 1493 Simon de Colonia, 01 que los documentos siguen Ilamanclo cantero, en compa­ nfa de Alonso de Yepes y Alonso de Villaseca, tasaba las obras hechas en San Juan de los Reyes de Toledo a costa de los Reyes Cotollcos. A mediados de 1496 volvfa Colonia a reco­ nocer las obras de ese templo 10 muerte de Guas y a acrecentar algunos labores que -los a sucesores de este debfan ejecutar. EI cabildo de 10 catedral de Burgos Ie designaba en 1494, en union de otros canteros, para estudiar donde podrfa levcintarse 10 sacristfa de 10 capilla del Condestable, por no estar conforme con el lugar elegido por 10 condesa de Haro, que perjudicarfa 01 buen aspecto del templo; cornislon parecida recibfa del cabildo en 1497, pero refirlendose a 10 construcclon de una coso de 10 mesa capitular. Enviado por el arzobispo don Diego Hurtado de Mendoza fue en 1497 el maestro bur- , gales a Sevilla a dirigir las obros de 10 catedral, cargo que tuvo hasta 1502, pero sin resl­ .. I dencia fi]c en esa ciudad. Obra suya serfa el cimborio, replica probablemente de! de 10 cctedrufde Burgos construfdo por su padre Juan de 'Colonia, hundido en 1511, antes que su modelo. Como representante del cabildo burqcles intervino Simon en 1498 en 10 obra de los medallones del Trasagrario, para el primero de los cuales, por 10 men os, hizo 'el dlsefio : su ejecucion corrio a cargo de Felipe de Bigarny. Tcmblen es autor el segundo de los Colonic del coro de 10 lqleslc de San Esteban de Burgos, que ostenta cntepecho de tracerfa flamfgera, terminado en 1502. Figu raba el nombre de Colonia y 10 fecha de 1508 en el desaparecido lavabo del claustro del moncsterlo de Ofin ; se' Ie atribuyen los magnfficos scrcofcqos de madera de Sancho IV y de 10 condesa dona Urraca, existentes en 10 misma coso rellqioso. Morida Simon hacia 1511. Obra de 10 escuela de los Colonia es el sepulcro del Santo en una capilla mandada he­ cer par 10 reina Isabel en 10 iglesia del monasterio de San Juan de Ortega; lIeva el escudo de los, Velasco y Nacido, se dice probablemente, f�e como termlnndo su en 1474. inmediato progenitor, en 10 Bretcfic francesa, debio t lIegar Juan Guas mozo a Toledo poco antes de 1453, cfio en el que trabajaba bajo el maes­ trazgo de Hanequfn de Bruselcs en 10 portada nueva, mas tarde Ilamada de los Leones, de 10 catedral de esa ciudad. En ella segufa en 1'459, en union de otros entalladores pedreros, su padre piedra ytcllc, cfio en el que coso con Marina Alva­ Pedro entre ellos, lcbrcndo rez, hija de un bachiller de Torrijos. De 1461 a 1463 trobcjo Guas -en 10 puerto principal de 10 cotedrcl de Avila, de 10 que se 'conservon en su respaldo una arquivolta y dos estatuas; 10 traza, por 10 menos, serfa suya. 330 Fig. 273. -INGRESO AL ATRIO DE LA IGLESIA DE LA CARTUJA DE MIRAFLORES, EN BURGOS. 331 ------ -- I 274. -INTERIOR DE LA IGLESIA DEL CONVENTO DE SANTO TOMAs DE AVILA Fig. 332 Desde 1472 maestro la claustra de la catedral de Segovia; el cabildo dlrlqlo como Ie cuando volvln de otras obras que realizaba a la par fuera de esa pagaba los viajes ciudad. EI mismo cfio torno a su cargo las de la capilla mayor del monasterio del Parral, tcrnblen en Segovia, que se labraba sequn las trazas del segoviano Juan Gallego; hay 1485 y 1487. EI ofio 1483, pruebas documentnles, cdernds, de su intervenclon en elias en 'I en que fue a Miranda y Bilbao, labraba con los maestros Martin Bonifacio y Egas el I trascoro de la Segovia capilla de la catedral de Toledo y la Reina Cctollcc Ie enviaba a para que reparase los mayor destrozos causados por un rayo en la capilla de San Miguel Tnrnblen en 1483 asistirfa en Guadalajara a la obra del y trazase la puerta de la claustra. antes en la puerta­ palacio dellnfantado, pues en su patio figura esa fecha-Ia de 1480 lelnse maestros que 10 levantaron. AI cfio siguiente, Juan y su nombre en primer lugar entre los Guas supllo al maestro mayor de la catedral de Toledo, Martin Sanchez Bonifacio; vlc]e un obras de la catedral del Parral sequio traba­ en la misma fecha desde Segovia, en cuyas y es indicio de su intervencion en las de la del Paular, 10 que cdemds abona cartuja jando, Consta documentalmente que varios canteros labraban en 1478, 1485 su arquitectura. Y 1486, alternando con su trabajo en el claustro de la catedral y bc]o la dlrecclon de Guas, en el monasterio dominico de Santa Cruz de Segovia, la portada de cuya iglesia tal vez se hiciera por trazas suyas. En 1487 fue dos veces desde Valladolid, sin duda para la obra de la ccpl­ Segovia a Iia delcolegio de San Gregorio, hecha por el en union.del entallador Juan de Talavera; De 1487 ambos trabajaban al mismo tiempo en el monasterio de la Mejorada, de Olmedo. a 1491 se Ievcnto la Hospederlc Real de Guadalu pe, derribada en el siglo pasado, en cuyo construcclon intervino. Su testamento estd fechado en 1490; tal vez crecida edad 0 graves suele ser de los pos­ achaques Ie lncllncricn a sentir proximo su final, pues a este acto, que haber comenzado treros, ccornpofio la prepcruclon de sepultu ra en una capilla que dice a sin duda tan solo conocemos levantar. Pero no se gran actividad, de la que interrurnplo su una parte por la documentoclon conservada. Sanchez En efecto, en ese afio de 1490 y en el sigu iente colaboraba con Egas, Martin Bonifacio y los hijos las obras del trascoro de la catedral de Toledo; en 1491 reel­ de este en bra dinero a "cuenta del bulto de un frayre que ha de facer el qual estd en el choro mayor", estatua que no Ilego a labrar; era, pues, escultor al mismo tiempo que tracista de obras de no labraba en la dicha iglesia", con­ arquitectura. Hasta fines de ese cfio de 1491, "en que ya servo Guas el titulo y emolumentos de maestro de la mayor de Segovia, a pesar de sus repe­ dice que tidas ausencias. En los documentos que acreditan sus actividades en esa eluded, se "trazaba moldes", "daba formas", "hada moldes para las claraboyas" y para portadas, daba "orden al y "en la sala grande". En 1492, pilar grande" 0 poco antes, Juan Guas, junto con Mendo de Jahenet, hizo muestra de unos bultos sepulcrales del duque de Cadiz y . alabastro pard la capilla ma­ algunos familiares, que tenlcn concertado con este labrar en de Sevilla. Sequn un documento del cfio siguiente, Guas yor del monasterio de San Agustin de Toledo. Una lnscr lpclon censer­ destcjo una parte del claustro de San Juan de los Reyes vada hasta hace poco tiempo en su capilla sepulcral de San Justo de esa ciudad, deda que "fizo Sant Juan de los Reies". En 1494 era maestro mayor de la catedral de Toledo, con cuarenta y dos florines de mil maravedfs maestre Egas; tasaba con Juan Millan sueldo, de los cuales debra dar tres a 333 trabajos realizados por Rodrigo Aleman en la sillerfa de Toledo e intervenfa en el encarg'O hecho a Sebastian de Almonacid, vecino de Torrijos, para labrar varias esfatuas y entre elias doce con destino a las seis ventanas de la cpostoles capilla mayor del Parral, con dis­ posicion ldentico a figuran en el dlbu]o conservado de San Juan de los Reyes. Tam­ las que bien en 1494 se comprometfa a acabar a destajo en cuafro cfios la obra de San Juan de los Reyes, 10 que no pudo realizar, pues murlo en 1496 siendo maestro mayor de la catedral de Toledo y de las obras de los reyes don Fernando y dona Isabel. Enterrose en la ccpillc de Santiuste, en construcclon seis cfios antes, terminada .por su viuda en 1497, en la que figu­ raban su escudo herdldlco bc]o el compos de su oflclo y una pintura mural con los retra­ tos del maestro y su mujer, de rodillas, en orcclon, afrontados, y delante de cada uno, en ldentica actftud, un nino, nietos suyos probablemente. La caracterfstica del estilo de Guas, estriba la fusion del flamenco y del goticomudejar sequn Azcdrcte, en goticoflamfgero toledano. Algunas otras obras no documentadas pueden atribuirse a este maestro, ennoblecido por su trcbo]o y los buenos dineros con el ganados. Entre elias, la galerfa que vuela sobre im­ de Man­ posta de mocdrnbes, alzada sobre el adarve en el frente de mediodfa del castillo zanares el Real, fortaleza de los mismos duefios que el palacio de Guadalajara, en construe­ cion en 1475, al tiempo de redactar su testamento el primer duque del Infantado. La epoco de actividad artfstiea de Enrique Egas, hi]o del entallador 0 escultor Egas Cue­ man, maestro mayor en 1476 de Ic catedral de Toledo, y sobrino de Hanequfn de Bruselas, fue algo posterior a la de Simon de Colonia y Juan Guas; en sus obras aparecen ya vergon­ zantemente algunas formas de arte italiano. Gozo de extraordinaria autoridad durante los treinta y cuatro primeros ofios del siglo XVI, e intervino, como tracista, destajista 0 conse­ [ero, en muchas de las grandes obras que por entonces se levantaron en Espana. A la muerte de Juan Guas encontramos a Enrique Egas trabajando con Anton Egas y Luis de Aguirre en San Juan de los Reyes de Toledo. En 1497 era maestro mayor de la cate­ dral de Plasencia y al ana siguiente figura con el mismo cargo en la de Toledo, cuando el cardenal Cisneros ensanchaba la capilla mayor; en el gran templo trabajaban al mismo flernpo maestros moros, como el yesero Abrafn y los nlbcfilles Mahoma Yo Farax, que en 1502 consta labraban en la capilla rnozdrobe, Fue Ilamado a Zaragoza en 1500 para die­ taminar sobre la ruina del cimborio de la Seo, cuyo derribo nconsejo en union de otros maestros. Cinco nfios despues, en los primeros dfas de 1505, escribfa el arzobispo de esa ciudad don Alonso de Aragon a su: padre el rey Cotollco para que Egas acudiese a dirigir las obras de repcrcclon y reconstrucclon del cirnborlo, "por ser persona muy hdbil y expe­ rlmentcdo", de 10 que se excuse el artista alegando la necesidad de atender a la obra del cual dlo fin Hospital Real de Santiago de Compostela, empezado en 1501, a una parte del en 1512. Con rara unanimidad, pero sin prueba documental alguna, utrlbuyesele el hospital de Santa Cruz en Toledo, fundcclon del cardenal Mendoza, construfdo de 1504 a 1514; su cruciforme coinclde la del de Compostela y las salas que forman los brazos de planta con la cruz, la bovedo central y alguna puerta, no parece aventurado suponerlas hechas por trazas de Egas. En 1505 comienza su etapa de actividad en Andaluda, cdondeIlevo el qotlco toledano. En esa fecha iniclose la construcclon de la Capilla Real de Granada, fundcclon de los Reyes Cctollcos, que destcjo y dirigio como maestro mayor hasta su terrnlno, poco despues de 334 Fig. 275. -INTERIOR DE SAN JUAN DE LOS REYE�. EN TOLEDO. 335 Figs. 276 Y 277. - CONJUNTO DEL MONASTERIO DEL PARRAL E INTERIOR DE LA IGLESIA DEL MONASTERIO DE SANTA CRUZ, EN S�GOVIA. 336 1519, salvo qUlenes fueron los autores de su traza, 10 mis­ alguna lnterrupclon, lqnorcse mo que de las de la catedral de Granada, cuyas obras dlrtqio Egos como maestro mayor de 1521 a 1528. En 1512 ccudlo el maestre Enrique desde Granada a Sevilla, Ilamado por el cabildo de su Catedral, en union de Pedro Lopez, Juan de Ruesga y maestro Martin para informar sobre la reedlficcclon del cimborio. Otras dos veces estuvo Egas en Sevilla, una de elias en 1515, a reconocer la obra. La actividad en Andalucfa no Ie prlvo de trabajar en su patria toledana, pues la construcclon del cuerpo de luces de la en 1519 dirigfa capilla mo­ zdrnbe de la catedral de Toledo, sobre el que bastantes cfios mas tarde Jorge Manuel Theo­ tocopuli, el hijo construyo una gran cupula. En 1528 fue a Malaga para exami­ de el Greco, nar las trazas de su catedral, que nprobo. Antes, en 1523, habfa ido a Salamanca con objeto de reconocer, con Juan de Rasines y Vasco de la Zarza, la obra de la catedral que construfa Juan Gil de Hontcfion ; volvlo a 10 mismo en 1529, ccornpcficdo esta vez de Felipe Bigarny, y por tercera vez en 1534, siendo veed�r de la obra. Entre tanto, de 1526 a 1532, construfa Egas el tramo de los pies y la portada de la iglesia de Alhama, empezada en 1505. Gomez­ Moreno Ie atribuye, muy fundadamente, la portada de la de Santa Isabella Real en Gra­ nada, monasterio de franciscanas fundado por la reina Isabel en 1501 en unos palacios isldrnlcos. Parece que rnurlo en 1534, cfio en el que fue nombrado maestro de la cate­ .mayor dral de Toledo Alonso de Covarrubias. La gran actividad de estos maestros del reinado de los Reyes Cctolicos y su interven­ cion en obras por casi toda Espana, explica la dlfuslon del estilo decorativo creado por ellos, base, de formas flamencas y mudejnres interpretadas con un sentido muy a como se di]o, personcl. Gil Siloee, del Rue sabemos bien poco, deblo de ejercer intensa suqestlon sobre los artistas conternpordneos, singularmente sobre Simon de Colonia, con el que colcboro ; probablemente tcmblen influirfa sobre el ultimo su padre, de cuyas obras tenemos muy escasas noticias. Ambos artistas hispanomusulmanes, de dejar el lntrcdos del arco agu­ huyen, los - como do, de medio punto, escarzano 0 conopial con su linea curva seguida destacando sobre - el fondo del vano. Simon de Colonia, mas puramente qotlco que Guns, respeta su trazado, pero siguiendo a Gil Siloee sepulcro del infante don Alfonso en Miraflores - cuelga de -, el una profusa ornnmentcclon calada, mas propia de la talla en madera que de la tecnica de la piedra. Juan Guas, formado en los talleres toledanos, en un ambiente de intenso mudejarismo, fragmenta los arcos en multiples segmentos rectos y curvos conccvos y convexos estes - ultlrnos con trazado sugerido por otros rnudejcres, de progenie, a su vez, almohade. AI -, mismo tiempo que las formas goticas flamfgeras, aprendidas al lado de Hanequfn de Bru­ selas, de los Egas hermanos de este, y de su padre, loqro asimilar otras hispanomusulmanas. Egas recoge la herencia de Simon de Colonia y de Juan Guas, pero. con menos persona­ lidad que ellos. Las formas de arte italiano que a veces introduce, poco hdbllrnente, en �us obras, parecen revelar la tragedia del artista educado en un ambiente ya .preterito, tratando . de adaptarse tardfamente a nuevas formas que suplantan con rapidez a las por el cultivadas. La cartuja de Miraflores, de Burgos. cerca En 1401, Enrique - el Dollente cdqulrlo un extenso terreno en el valle de Miraflores, cercc de Burgos, destinado a co to de caza y recreo. Cercole y en un altozano levcnto unos palacios, cedidos en1441 por don Juan II, de acuerdo con el obispo de Burgos don Alonso de Cartagena, para el establecimiento d� una 337 comunidad de cartujos, orden de la que por entonces se fundaron bastantes casas. Tras clquno resistencia de los frailes, por ser muy frio el lugar y carecer de cquo, se estcblecio la comunidad, habilitando la ccbcllerlzc para refectorio, los salones altos para celdas y capilla y los dependencias. AI morir el monarca en 1454, dejo dispuesto se Ie bcjos para enterrase en esa cas a religiosa por el fundada, pero, medio destruida el mismo nfio por un incendio, hubo de aplazarse el sepelio. Dirigia las obras, cuya marcha era lenta, Juan de Colonia. Conocese el programa im­ puesto a este, de acuerdo con la severa arquitectura y austera vida de los cartujos; es pos­ terior a 1454, pues se alude a don Juan II como fallecido. La iglesia no estaba comenzada cun: tan solo se hcblcn empezado a hacer las celdas. EI templo serln de la forma del de la r - ccrtu]u que el adelantado don Pedro Afdn de Ribera hizo levantar, a partir de 1410, en las Cuevas de Sevilla. Como todos los de los hijos de San Bruno, tendrfa nave unlcc y presbi­ terio bien anc_ho y alto, para emplazar en el el cltcr mayor' con sus gradas y en medio la sepultura del monarca; la nave, con cuatro "cruseros" (tramos) por 10 menos; delante de la puerta del templo edificarfase unci claustra la que abrirfan las puertas del capi­ pequefio a tulo, refectorio, cocina y del paso a otra claustra mayor, en torno de lei cual deblcn de dis­ ponerse veinticuatro celdas para los monjes, con sus sobrados y huertecillos. En 1461 estaba hecho 10 principal del monasterio, mas no la iglesia. Antes de morir Juan de Colonia intervino en las obras Garda Fernandez de Matienzo, fallecido en 1478. Reem­ plozole el hi]o de cquel, Simon; impulsadas las obrcs por la reina Cotollco, construyo las bovedcs, ultimando el temple en 1488, aunque pasaron ocho ofios antes de que en el se I celebrasen los oficios divines. Exteriormente, tan solo animan la austeridad del edificio, y sus recios e inexpresivos muros, la cresteria y los pindculos que coronan los estribos, fino encaje que rodea su parte alta. En el interior, elpresbiterio constituye un magnifico conjunto de obras de arte de estilo Isabel. Las repisas, claves, y angrelado de los nervios de su bovedo de crucerfa estrella_da estdn profusamente tallados. Pero 10 que enriquece sobre todo esa capilla mayor es el esplen­ dido retablo (1496-1499), con su originalfsima traza y ccumulcclon enorme de esculturas; el sepulcro de don Juan II y dona Isabel de Portugal (1486-1493), que en forma de estrella de ocho puntas ocupa su centro, y el del infante don Alfonso, adosado a un muro, obras las tres de Gil Siloee. Esa forma insolltc de la tumba de los monarcas, y los alfices de las puer­ tas de lnqreso del iglesia, y de esto al claustro, de un gotico florido que armoniza atrio a la con los muros desnudos del templo, prueban que tanto Siloee como Colonia introdujeron en sus obras formes-de arte lsldrnlco, vistas en tierra de Espana (fig. 273). Santo Tomas de Avila. Este gran monasterio dominico es fundcclon de Hernan - Nunez Arnalte, secretario y tesorero de los monarcas Cat6licos, y de su mujer dona Marfa Davila, dama de la reina Isabel. Muerto cquel, ocupdronse de la fundcclon, como-clbccecs, su mujer y fray Tomas de Torquemada, que a poco lIego a ser confesor de la soberana recabaron el (fig. 278), del monasterio y miembro de Consejo. Los monarcas su patronato convirtiendo la iglesia en capilla sepulcral de su malogrado hijo el infante don Juan. En 1479 fray Tomas de Torquemada trataba de la fundcclon: en 1482, siendo prior de Santa Cruz de Segovia, como representante de dona Maria Davila, gestiono la cdmlslon del monasterio de Avila entre los que componian la Conqreqnclon : en los ultlrnos nfios de su vida, Torquerncdo retlrose a esa casa religiosa, de la que era prior. ' 338 En 1483 puso la primera piedra; diez nfios despues, terminadas las obras, se insta­ se . laba en el monasterio la comunidad. EI edlficlo se levant6 con limosnas y donativos, princi- palmente de los Reyes Cat61icos, y con bienes de judaizantes y condenados por la Inquisici6n. EI maestro Martin de Sol6rzano, al cual encontramos trabajando en la catedral de Palencia, contrataba obras en 1496 en la de Coria. En el documento extendido con este rno­ tivo figura la cldusulc de "que por cuanto el dicho maestro di6 muestra para facer dicha obra y dice que la ford tal como la de Santo Tomas de AVila". Esta referencia y la semejanza de este templo capilla del Cardenal (1495), obra suya, en el claustro de la catedral de con la Avila, justifican la atribuci6n del templo a Sol6rzano. r - La iglesia es de cruz latina, con capillas laterales, abiertas a la unlcn nave, presbiterio mismo ancho que cquellc, sobre b6veda rebajada, y vasto muy elevado, rectangular, del 278. PLANTA ALTA DEL CONVENTO DE SANTO TOMAs. EN AVILA. Fig. - coro alto a los pies. granfticos, son lisos, y de multiples baquetones los pilares; Los muros, las b6vedas, de crucerlc, estrelladas, algunas sin nervios diagonales. EI interior (fig. 274) es impresionante por sus proporciones y sobriedad de ornato. Mensulas e impostas no tienen otra decoraci6n que la de bolas, difundida por toda Espana en el reinado de los Reyes Cat6licos. La fachada de los pies, limitada por dos contrafuertes, es un buen trozo de arquitec­ r tura, seca, pero bien compuesta. La puerta estd flanqueada por finas pilastrillas terminadas en en los salientes estribos. Encima hay un plndculos: la cobija la b6veda de un p6rtico, apeada mas arriba el escudo de los monarcas. o]o de buey, con guarnici6n de bolas, y Representa esta iglesia una tendencia opuesta a la exuberancia ornamental, triunfante en gran ruirnero de edlficlos conternpordneos. tlmpondrfa el prior Torquemada normas de austeridad arquitect6nica, acordes con su esplrltu, al maestro autor de la obrc? La iglesia de San Juan de los Reyes, de Toledo. - Vencedores en 1476 los Reyes la batalla de Tore, hicieron voto de edificar en Toledo un templo al e'tange- Cat61icos en 339 lista San Juan, santuario de un monasterio de frniles franciscanos. Se dice que al cfio siguiente estaba casi concluido la iglesia y poblada por los her'manos menores de la Bastida. . Juan Guas, en su testamento de 1490, encarg6 se dijesen en ella misas por su alma. Los .grandes escudos de los soberanos, sostenidos entre las garras del aguila de San Juan. repetidos en los muros del interior del crucero del templo, no IIevan la granada slmbollcn, por 10 que se labrarfan antes de 1492. En marzo de 1493 10 estaba parte de la claustra y maestre Sim6n de Colonia, Alonso de Yepes y Alonso de Villaseca tasaban la obra hecha en ella a costa de los monarcas por el mayordomo Mendo de Jahenet; Juan Guas habfa des­ tajado una parte. AI visitar el templo el viajero aleman Munzer, a comienzos de 1495, dice estar concluldo, excepto el coro, que para todo extranjero es el presbiterio; de sus muros exteriores colgaban ya los grillos 0 cadenas de los cautivos llbercdos en Ronda, Malaga y Granada; el maestro (iGuas?) Ie dijo que la obra costarfa unos doscientos mil ducados. � I Un letrero ya citado, que figura en la capilla sepulcral de Juan Guas en San Justo de Toledo, comenzada en 1490, y concluldc por su viuda siete cfios despues, dice que ese artista "fizo Sant Juan de los Reies". o 5 10 20 EI Museo del Prado guarda un precioso dibujo, proyecto anterior sin duda a 1492, por no aparecer en sus escudos 10 granada, en el que se ve el in­ terior de la cabecera y el cru­ cero de la iglesia toleClana. Atribuyese con fundamento a Juan Guas. No coincide con la construcci6n realizada. EI templo proyectado iba a te­ ner mayor altura y riqueza decorativa; el presbiterio di­ buj6se rectangular, termina­ do en un muro a escuadra, en luqnr de los dnqulos chafla­ nados de la iglesia actual; una galerfa de triforio corre por 10 alto de los muros, ins­ pirada la parte mas vle]o en de la catedral, como acredita .Fig. 279:-PLANTA DE LA IGLESIA DE el lobulado de sus arcos, tri- SAN JUAN DE LOS REYES, DE TOLEDO. forio suprimido con notorio acierto al construir la iglesia, pues las ve,ntanas dibujadas sobre el y los arranques de. las b6vedas hubieran resultado mezquinos, sin la amplitud que la supresi6n de la galerfa permiti6 darles al realizar la obra. EI cimborio del proyecto iba a tener mayor altura que el ejecutado, y 10 cubre en el dibujo una b6veda de dieclsels nervios radiales, semejante a la de la ccpillc de San Ant6n en San Francisco de Avila, pero, al parecer, calada como las burgalesas de los Colonia; sustituy6se .340 Fig. 280. -INTERIOR DE LA IGLESIA DEL MONASTERIO DEL PARRAl.. EN SEGOVIA. 341 1 I a- Fig. 2&1'.- PORT ADA DE LA lGLESIA DEL MONASTERIO DE SANTA CRUZ EN SEGOVIA. 342 It por otra de trazado hlspcnomusulmdn, cuyos nervios dibujnnestrella de ocho puntas; una en el centro queda un cuadrado que cierra una sencilla b6veda de crucerlc. Cubren las trompas que el proyecto sostienen el cimborio, en grandes escudos de los Reyes Cat61icos bajo arcos conopiales; las existentes, casi planas, estcin cubiertas por una labor de clara­ boya, y a los crcos conopiales de chcfldn reemplazan otros escarzanos angrelados. En cada jamba de las ventanas del proyecto se ve una estatua apeada en una repisa, bo]o un dose­ lete; en la misma disposici6n aparecen pajes 0 reyes de armas, sosteniendo banderolas, en los pilares del AI construir el crucero. templo simplific6se, como antes se dijo, el proyecto 1 conservado, reduciendo notablemente su ornamentaci6n; a pesar de ello resulta exuberante; las Ifneas arquitect6nicas quedan medio ocultns por la abundancia decorativa, que desborda de muros b6vedas el interior del y para ocupar espacio templo. Abundan, las esculturas exentas sobre repisas con labra doseletes finamente vegetal y bajo tallados (fig. 279). Varios historiadores de arte han seficlcdo el origen hlspcnornusulrndn de parte de esta esplendldo decoraci6n, de rafz g6ticoflamenca. Se ha dicho que los largos letreros en carac­ teresg6ticos que corren por los muros exteriores e interiores deltemplo franciscano, como cintas sin fin, responden las tan a prodlqudcs por los musulmanes espcfioles en muchos de sus edificios; en la primera mitad del siglo XIII se encuentran, drnbe y la en en latfn, en iglesia mude]or de San Roman en la misma Toledo. Bertaux sefinlo la repe­ andloqo origen a tici6n en el de las aguilas que sujetan entre crucero sus garras el escudo de los monarcas fundadores; a las impostas semejando rnocdrubes sobre las que arrancan los arcos torales a las que se escalonan con la ingeniosidad de la musulmana para recibir el y geometrfa vuelo de las tribunas 0 balconcillos situados en alto, a la entrada del crucero. Pueden aiia­ dirse, por obedecer a la misma influencia del arte lsldrnlco espcfiol, el trazado de los ner­ vios de la b6veda del crucero y los galerfa arcos de la alta del claustro y de varias puertas (figu ra 275). La iglesia de San Juan de los Reyes es tal vez el templo mas caracterfstico del estilo Isa­ bel. Como dijo Bertaux, lnutllmente se buscarfa su modelo en el resto de la . Europa cristiana. Los monasterios del Parral y Santa Cruz de el del Paular. Segovia y EI monas­ - terio jer6nimo del Parral fue fundado en un lugar delicioso de las afueras de Segovia por el futuro Enrique IV, en 1447. EI pctroncto real se redujo al monasterio; la iglesia 10 fue de los Pacheco, marqueses de Villena. Coronado ese monarca en 1455, comenz6 la construcci6n de las dependencias rnondstlccs, inauguradas cuatro cfios despues: consta que entonces era maestro de la obra el segoviano Juan Gallego y que se trabajaba en el claustro. A Galle­ go se atribuye la traza del templo; en 1472 tom6 a su cargo las obras de la capilla mayor Juan Guas, y en elias trabajaban con el, a destajo, el escultor Bonifacio y el judfo converso segoviano Pedro Polido; en el coro de la iglesia, Guas, Juan Gallego y Bonifacio. Canteros Ilevados por el primero labraban en 1485 en' el Sagrario. Sequn el padre SigUe�za, se cerraron las b6vedas de la ese mismo ana; la iglesia portada es obra de 1494. Tiene el templo una sola y espaciosa nave, crucero con brazos poco pronunciados y capilla mayor de escasa profundidad, cerrada por un muro a escucdrc. EI estilo Isabel cam­ pea en la bella puerta de la sacristfa, trazada probablemente por Guas, a la que flanquean pilastrillas remotcdos en plndculos, con estatuillas bc]o doseletes. Sus crqulvoltcs se pro­ longan mas alia del verflce del arco para encerrar dentro de molduras curvas espacios cubiertos con escudos, relieves con representaciones religiosas y cardinas (figs. 276 y 280). 343 de dominicos, reconstrufdo por los Segovia es un antiguo monasterio Santa Cruz de del expolio de los judlos: en 1482, cuando se obraba, Reyes Cat61icos con bienes procedentes la direcci6n de Juan Guas labraban canteros era prior fray Tomas de Torquerncdc. Bajo con su trabajo en el claustro de la cated ral; hay noticia de que en Santa Cruz, alternando prosegufan en 1485 y 1486. la del La de sola nave, con b6vedas muy altas de sencilla traza, excepto iglesia es una recuerdan los de San Juan de los Reyes. La lnscripclon crucero, mas complicada; los pilares las iniciales FeY y el "Tanto monta" alterna en el friso con escudos de los Reyes Cat6licos, cresterfa preston pin­ yugo y- las flechas pindculos sobre los estribos y la (fig. 277). Los labrada a expensas de la reina, es una de toresco y rico aspecto al exterior. La portada, den- Isabel. Su arco rebajado estd embutido las obras mas bellas y caracterfsticas del estilo tres arcos de cfrculo; entre ambos, en el tfmpano, figura un relieve "tro de otro formado por estatuas orantes de los monarcas. Las con las tres Marfas en el sepulcro, flanqueado por las relieve con Cristo en abren en forma caprichosa para circundar un exteriores se arquivoltas moldu­ Predicadores sostenidos por angeles; las la Cruz, escudos reales y emblemas de los ras horizontales de un alfiz rematan la composici6n (fig. 281). en el valle del Lozoya, Enrique II En plena sierra del Guadarrama, al pie de Peficlcrc, I III y completada por fund6 la cartuja del Paular, edificada por Juan I, ampliada por Enrique Juan II. Multiples catcistrofes y se conserva el claustro, el atrio, renovaciones han hecho desaparecer las obras la puerta del templo y algun otro local de esos reyes; de una nueva re­ I construcci6n, hecha en tiempo de los Reyes inmediato de Rascafrfa, sin duda para dirigir Cat6licos. Constan vinjes de Juan Guas al pueblo las obras del monasterio, en 1484 y 1486; . I en . I 1 . este ultimo hizo el mismo viaje, desde Segovia, el aparejador Juan de Ruesga. EI claustro, citado maestro. EI b6veda del atrio son del estilo toledano del algunas de sus puertas y la la cornisa, cruceros de sus b6vedas, y arco triunfa en el primero hasta en los arcos conopial formas sencillas todo el monasterio, en el granito guadarrameno, imita con labrada, como los edi- una de rnocdrubes ; sobre ella hay una escota con las tfpicas bolas tan repetidas en _ficios de los nfios finales del XV. siglo Se atribuyen tcrnblen a Guas la torre IIamada de don Juan II en el alcazar de Segovia la casa de los Plcos y la de la familia Tordesillas, I - tan s610 los remates pueden ser suyos -, en la misma ciudad. Conternpordneo es el castillo de Tureqcno envoltura de una iglesia dice el obispo don Juan Arias Davila (1461-1497) - haber J del siglo XIII-; en su testamento reedificarlo y fortalecerlo; a la par que su escudo figuran en el empleado muchos bienes en terminarlo. Arias del Villar (1497, t 1501), que debi6 las armas de su sucesor, don Juan Valladolid.-Antonio de Lalaing, visitante de Vallado­ San Pablo y San Grego-rio de brillarfan con todo su vigor I id en recien labrado el coleqio de San Greqorio 1501, cuando del mundo. techos y frisos, dice que era el mas bello monasterio y los colores en sus el oro venecinno Navajero en 1526, y Crlsto­ De bellfsimos calific6 a San Pablo y San Gregorio el editada entre 10 antiguo y 10 presente, bal de Villal6n, en su Ingeniosa comporccion ditirdrnblco entusiasmo: "Que Memphis 0 que Pirdmides se pueden en 1539, exclama con Valladolid". coleqio de San Pablo aquf en comparar con el monasterio y el reedific6 la iglesia del convento de domi­ EI cardenal fray Juan de Torquemodo (t 1468) de esbeltas proporciones. A inicia­ nicos de San Pablo de Valladolid, templo sobrio, grande y Palencia (1485, t 1499), confesor de la reina Isabel, tiva de fray Alonso de Burgos, obispo de 344 _' .' I I I I I t I } I - � - ..... "r -:-�- ....._. -,,-­ I T � t -_-" .i .... ? ,'.�:-=:> 1: ,� •. � ." -- rr -'_ t - -. Fig. 282. - FACHADA DE LA IGLESIA DEL MONASl ERIO DE SAN PABLO. EN VALLADOLID. _. '.� I ( 345 '.1 "-' �. Fig. 233. - FACHADA DEL COLEGIO DE SAN GREGORIO EN VALLADOLID. 346 L que en su testamento, al instituirla su albacea, se Ilamaba "fechura e crlcncc de lo Reina Nuestra Senora", se deben las dos portadas interiores de los brazos del crucero y la ostentosa fachada de los pies del contratada templo, algo antes de su muerte, en union del retablo y de .su sepulcro, con Simon de Colonia, obras las dos ultlmcs, Todas perdidas elias estaban terminadas en 1505. Alzase la soberbia fachada de la iglesia de San Pablo, anti­ crquitectonicc, recargada y prolija, entre dos feas torrecillas, cficdidos por el duque de Lerma en el siglo XVII; con rasgo de plebeyez, mas que de gran senor, sustltuyo al mismo tiempo por los suyos los escudos de los fundadores. Es una "delantera", un telon, tan solo relacionado con el templo que ocu Ita por la ventana circular puerta y una situada. sobre ella. EI resto estd compuesto y tratado como uno de los enormes retablos conternpordneos, de madera casi siempre, alguna de vez piedra, que cubren el fondo de los presbiterios de tantos templos espofioles. Un gran arco rebajado cobi]o la puerta. Mezclanse en la fachada pindculos, cresterfas, arcos festoneados, sostenldos grandes escudos por angeles, estatuas bujo calados doseletes, cardos y figurillas, sin que quede lisa la menor porclon de piedra, ocupado el escaso fondo visible por labor de claraboyas. Sobre la portada, los fondos estdn sembrados de elementos sueltos, como estrellas, y las estatuas y grupos escultorlcos se sltucn independientemente, sin trobczon alguna con la arquitectura. En contraste con el pintoresco desorden de esta parte baja, la de encima sornetiose a rfgida disciplina de impostas y columnillas, que Ie dan rigurosa ordencclon al dividirla en compartimientos rectangulares, dentro de cada uno de los cuales hay grupos escultorlcos, figuras aisladas 0 escudos circundados por kiurecs. Penitencia crquitectonlcc exagerada que reconcilia con la indisciplina de la parte inferior. Y aun para hacer mas patente la dife­ rencia, corona la alta, de la que trasciende un p rerncturo perfume de renacimiento, un peraltado Ironton, sin correspondenctc con la cubierta de la nave mayor del templo, con follajes qotlcos entre las molduras de sus vertientes, coronadas por fina cresterfa (fig. 282). En el centro del fronton figura un escudo real con la granada entre dos leones, desta­ cando sobre un fondo cubierto de escamas. En el siglo XVII se renovaron, a mas de los es�udos, cuatro figuras de cpostoles sedentes y la repisa de la Virgen. Tal vezsec esta parte de lafachada, sin unidad con la inferior, en franca desarmonfa con ella, obra de Francisco de Colonia, pues consta que intervino con su padre en las obras de San Pablo. Las portadas interiores de la iglesia, en los brazos del crucero, de paso una al clcustro y otra al colegio de SanGregorio, son tcrnblen obras ostentosas, con muy ricas guarnicio­ nes, estatuas, flnisirnos doseletes, angeles sosteniendo escudos y labor de celosfa cubriendo totalmente los fon dos. Tienen escudos de fray Alonso de Bu rgos. EI colegio inmediato de San Gregorio fundolo este prelado como anejo del monasterio de San Pablo; se construyo de 1487 a 1496. Su fachada es tornblen una gran "delan­ tera", un telon tratado como un retablo, sin preocupcclon alguna por el edificio que est que debic asentar Rodrigo Aleman. Aflrmase que cornenzo la nueva cabecera Egas el cfio siguiente de 1498. Luego, suspendieron se las obras hasta 151-3, en que ere maestro Frcnclsco de Colonia, al que agrego el rlojono-clcves Juan de Alava, vecino de Salamanca en 1508 y uno de los se asistentes en 1512 a la famosa junta para tratar del emplazamiento de la nueva catedral de esa ciudad. En 1521, ya no figura Colonia en la maestria; sequn Alava, "por saber poco Ie fue qultcdn e se me dio ami, e por otras cabsas". Construida la capilla mayor en 1522, el cabildo ordeno a Alava (desde 1520 trabajaba asiduamente en Ic catedral de Salamanca) "que alzase el crucero en el rnesrno alto que la capilla de manera que moviesen la vuelta de la capilla y del crucero de un alto y la orde­ nanza fuese como a el Ie pareciese". En 1 537 el cabildo de Plasencia rncndo Ilamar a Alava a Salamanca para las obras de la catedral en construcclon ; presento pianos y dio su pare­ cer sobre elias. Fallecido ese maestro en septiembre del mismo cfio, en diciembre convocaron a los maestros mas sabios para proseguir la construcclon, cprobdndose pianos .firrnddos po� Covarrubias, al que se conflo la obra; sin duda por sus muchas ocupaciones no volverlc a Plasencia. L1amado Diego Slloee, estuvo temporalmente en esa ciudad en 1538, Y dlo tra­ zas, probablemente para la portada meridional. EI mismo nfio, lnforrno sobre las obras Rodrlqo Gil de Hontcfion, encargado de su direc­ don, con el titulo de maestro mayor, desde 1544. Dos nfios mas tarde proseguia construyen­ dose conforme sus tr,azas y parecer. Hernan Ruiz ccudlo a Plasencia en 1548 a informar a sobre las obras. En 1578 el obispo fray Martin de Cordoba traslcdo el Santo Sacramentb desde la parte subsistente de la iglesia vle]o a la inconclusa nueva. De este enmaranado proceso de construcclon deducese que si el 'temple se comenzo probablemente con trazas de Enrique Egas, la prolongada posterior intervencion de [unn de Alava fue decisiva y a este maestro, como se viene haciendo, deben de atribuirse sus excelencias; con rczon dijo Llaguno, que "si se atiende a su buena construcclon, magnificen­ cia y adorno, podrlc ser esta catedral una de las mejores de Espana". Desgraciadamente; la obra no paso de la cabecera y los dos primeros tramos de las naves, soldados a las de los pies de la inexpresiva catedral del siglo XIV. La nueva cabecera tiene tres capillas, correspondientes a otras tantas naves: Cierra la mayor una linea poligonal de cinco lados, mientras los laterales terminan en un muro a escuadra del eje longitudinal del templo. Siguen los dos tramos citados hasta el muro que cierra la iglesia vle]c. Sus proporciones son amplias en planta y alzado. La nave .rncyor, que abarca el ancho de las tres de cquellc, tiene 17,22 metros (el ancho de las de Salamanca y Seqovln es de unos 13; 16,10 la de Sevilla) y elevadisimos pi lares, forrncdos por haces Ode fines molduras conccvcs y convexas, proseguidas sin lnterrupclon alguna por las multiples nervaduras de las altas bovedcs para cruzarse repetidamente en su lntrcdos, Como en la catedral de Sevilla, rodea el templo y su ccplllc mayor un dndito bn]o las ventanas, con ante­ pecho calado de labor plateresca (fig. 308). 377 Incompleto como estd, con naves laterales angostas, en comparaci6n con las de las dos grandes catedrales g6tica� del siglo XVI citadas, y sin las capillas entre los contrafuertes , de estes, es decir, cubriendo una superficie mucho mas reducida, el templo de Plasencia es, o pudo ser, de haberse concluldo, la obra maestra de la arquitectura medieval tardia en Espana, el gran santuario en que el g6tico nacionalizado del siglo XVI alcanzase su maxima y rnds elocuente expresi6n. En 'superflcle cubierta la catedral nueva de Plasencia no puede, pues, competir con las de Salamanca y de Segovia, pero el ancho de su nave media­ nueva nera excede en unos cuatro metros a las casi iguales de ambas y en poco mas de uno a la de Sevilla. La unidad del espacio que encierra es mayor, al ser la misma la elevaci6n de las tres naves y carecer de impostas 0 anillos de separaci6n entre las molduras de los pilares y las de los nervios de las b6vedas, 10 que acrecienta la impresi6n de extraordinaria altura. Aun hoy, incompleta, pocas catedrales producen una emoci6n mayor que la recibida al contemplar la elevaci6n de la de Plasencia y abarcar la amplitud del espacio cubierto bc]o las b6vedas, digno de la grandeza divina, en el que el hombre se siente bien rnezqulno, como junto a algunos grandes accidentes ffsicos del suelo en que habitamos. La concepci6n gran­ diosa unese en esta catedral a una admirable perfecci6n tecnlcn. La sobriedad magnifica del interior - su unico decoraci6n puede decirse que la constituyen las estrias verticales de los pilares, curvados al lIegar a las b6vedas contrasta con la riqueza decorativa de sus - partes altas exteriores, cuajadas de grandes y agudos pindculos, de elegantes flameros rena­ cientes, de cresterias caladas y balaustres que dan al conjunto pintoresco y movido cspecto. LA CATEDRAL NUEVA DE SALAMANCA. - A fines del siglo XV, Salamanc'a era una ciudad rica cuya importancia se habia acrecentado el auge de los Estudios. La catedral con rorndnlcc pareda "muy pequefin y escura y baxa", sequn dedan en carta los Reyes Cat6- licos, impropia para los nuevos tiempos. EI nfio 1491 acord6 reedificarla el ccblldo eclesidstico salmantino. Las gestiones para ello fueron lentas y al fin, en 1510, reunidos Ant6n Egas y Alonso Rodriguez, maestros de ias cctedrnles de Toledo y Sevilla, respedivamente, reconocieron el emplczcrnlento, dibujaron en pergamino las trazas del nuevo ediflclo y dieron su parecer sobre este, Para elegir defini­ tlvcrnente el sitio en que deberia levantarse, se reunieron dos nfios mas tarde los maestros Ant6n Egas, Juan Gil de Hontofion, Juan de Badajoz el Viejo, Alonso de Covarrubias. Juan Tornero, Juan de Alava, Juan de Orozco, de Saravia y Juan Campero. Acor­ Rodriguez daron conserver la antigua catedral romdnlcc y levantar la nueva a su costado septentrlo­ nal, y paralela a ella. Se sequlrlnn las trazas de Egas y Rodriguez y la cabecera habria de ser ochavada, con girola y capillus. Juan Gil fue nornbrcdo maestro y Campero �parejador. En 1513 se puso la primera las obras por los pies de la iglesia, como piedra; comenzaron se habia heche en la de Sevilla, de la que deriva la de Salamanca, aunque reducldns en estc a tres las cinco naves de la andaluza. En los primeros destajos intervino Juan de Alava al mismo tiempo que Juan Gil. A partir de 1522, se alteraron las trazas primitivas, elevando y haciendo mas esbeltas las naves laterales y las capillas entre los contrafuertes que a elias se abren. Juan Gil sigui6 al frente de la obra hasta su muerte, ocurrida en 1526. Sucedieronle su hljo Juan Gil el Mozo y Juan de Alava. Este y Covarrubias dieron trazas, probablemente en 1529, con las que se hicieron las partes altas de los muros y ventanales de las naves late- 378 rales. A Alava se deben los detalles de renacimiento de las capillas hornacinas de la epis­ tola, mientras las fronteras del evangelio, obra de Juan Gil, son puramente goticas. A la muerte de Juan de Alava, en 1537, Ie sucedlo Rodrigo Gil de Hontofion, que levant6 la parte superior de la nave mayor, cuyas trazas vcrlo, respetando la dlsposlclon general gotica, pero oficdiendo muchos elementos decorativos platerescos. Dlcho maestro de can­ teria dlo cuenta al cabildo en 1550 de la total conclusion de las bovedcs en el cuerpo de la iglesia, es decir, en los cinco tramos que forman su brazo mayor, cerrado entonces con un muro provisional oriente. Trcslndose a el el culto desde la catedral a vieja y de momento no se trnto de proseguir la obra. Forma esta parte de la catedral de Salamanca, cuya historia constructiva se ha rese­ findo sucintamente, un gran rectdnqulo, ocupado por una nave mayor, de 13 metros de ancho y 36 de altura hasta las claves; otra lateral a cada lado, de alguna menor elevccion, y una serie de capillas abiertas entre los contrafuertes, que flanquean las ultlmcs y quedan algo· mas bajas, guardando proporciones parecidas a las de la catedral sevillana, cuya nave mayor sobrepasa muy poco en elevcclon a la de Salamanca (36,38). La de esto es casi iguat tcmblen a la de la catedral de Reims, quedando por bc]o de las de Amiens y Beauvais. Fue, este momento tardio cuando los pues, en grandes templos del centro y mediodia de Espana se emparejaron en altura con al'gunos de los grandes franceses del siglo XIII. Haces de mul­ tiples y fi�isimas molduras envuelven los pi lares, disimulando su reciedumbre - 3 metros de didrnetro -. Sobre ellos y las correspondientes responsiones se elevan bovedcs de cru­ ceria estrellada cuyo intrudes cruzan multiples nervios por los que se expcnden las mismas molduras de los pi lares, separadas de nquellos por capiteles insignificantes, mas bien lige­ ras impostas de motivos florales. Las basas son extraordinariamente complicadas y los crcos poco agudos, con tendencia al semicfrculo. Bajo las ventanas, en el grueso de los muros retranqueados, hay andenes sobre naves y capillas. Fuertes arbotantes, de gran masa, como los del primer arte gotico, semejnntes a los muros perforados por pasos que desernpefinn la misma funclon en algunas grandes salas romanas termas de Diocleciano y basilica de - Magencio y Constantino -, contrarrestan los empujes de los bovedcs de la nave mayor. Pindculos, balaustradas y candeleros, en los que se mezclan formas goticas con otras de renadmiento, dan gracia y cnlmcclon a las partes altas del exterior, enriquecidos ndernds imafronte y portadas con el exquisito arte decorativo de Juan Gil, de extraordinaria fan­ tasia, exteridido por los muros sin profundidad apenas ni subordlncclon a las formas� del :' edlficio, como de costumbre en los de estilo Isabel (fig. 311). E,I interior del enorme cuerpo de las naves del templo salmantino produce, como los. de los de Sevilla, Plasencia y Segovia, lrnpresion extraordinaria de grandiosidad y magni­ ficencia, al tiempo que de crrnonlcc nobleza. Es la catedral mas jugosa de las tres, mismo por su mayor riqueza de ornato. Con las dos ultlmcs citadas forma un grupo de grandes. iglesias arcaizantes en las que la arquitectura gotica espanola lleqo tardiamente a una ver­ dadera nccionullzccion. Derivan las tres del gran templo de Sevilla, pero no son imitccion servil suya. Ya se di]o como las primeras trazas del salmantino las hizo, Anton Egas, el con maestro mayor de la catedral andaluza Alonso Rodriguez. Juan Gil, artifice principal de las de Salamanca y Segovia, 10 fue tcrnblen de uquello, en cuya construcclon repetidamente· intervino. Juan de Alava, al cual atribuimos la parte principal de la de Plasencia, fue tam­ bien maestro mayor de la de Sevilla, para cuya obra dlo trazas de 1513 a 1517 (fig.)12). 379 LA CATEDRAL DE SEGOVIA. - Por la fecha de su construcci6n, es la mas tardfa de las cotedrales g6ticas espcfiolcs. viejo sede rorndnlcc, cercana al Alcazar, en la guerra de las Comunidades, Destrufda la EI can6nigo fabriquero don Juan proyect6se levantar otra en sitio mas aleJado de la fortaleza. de Castilla y Le6n, lIegando hasta Rodrfguez visit6, por encargo del cabildo, las catedrales Sevilla, para escoger de elias 10 que mejor Ie pareciese. La primera piedra se puso en 1525 en la parte de los pies del templo, contra 10 acos­ tumbrado en la Edad Media. No abundaba la di6cesis en recursos, pero los supli6 el entu­ slnsmo de todos los segovianos, nobles y plebeyos, can6nigos y regidores, ricos y pobres, material y econ6mica a la construcci6n del templo, con que contribuyeron con su ayuda fervor nndloqo al que acornpcfio la ereccion de algunas de las catedrales del siglo XIII. Un acta' capitular de mediados del XVII dice de estc de Segovia que se levant6 "con el sudor y sustancia de toda la ciudad". Los nombraron maestros a Juan Gil de Hontcfion y Garda de Cubillas. EI capitulares un desconocido para el cabildo, pues en 1509 se habfa comprometido a primero no era arruinada. Ambos levantar la capilla de San Frutos y la librerfa en la catedral despues hicieron trazas y, apoyados por el can6nigo fabriquero, comenz6 la obra con buena piedra "confldn­ sillerln, en lugar de la mamposterfa acordada, a pesar de la escasez de recursos, dose en la providencia de nuestro Senor". Muerto Juan Gil en 1526, sigui6 Garda de Cubillas dirigiendo las obras hasta los prl­ meros pilares del crucero, donde se cerr6 provisional mente el edificio para poder celebrar el culto en la parte construfda. Dur6 esta prlmerc etapa de obras, en la que qued6 habilitado fiestas e el brazo mayor del templo, hasta 1558. Celebr6se su inauguraci6n con grandes iluminaciones. Alumbraron el acueducto y la catedral; la ciudad parecfa desde lejos una inmensa hoguera. el mismo ofio que comenzaba, en la otra vertiente del Guadarrama, el mo­ En 1563, en nasterio de 'EI Escorial, se puso la primera piedra de la cabecera del templo segoviano, des­ derribo de la de Santa Clara, que ocupaba parte de su emplazamiento. Diri­ puesdel iglesia las obras el bastardo de Juan Gil, Rodrigo Gil, que trabajaba en elias por 10 menos gi6 hijo elecci6n de la forma de la cabecera; podrfa ser "ochavada desde 1538 y al que dej6 la se o sexmada, 0 cuadrada, sequn el parecer del maestro". monumentalidad extraordinaria, en conso­ quiso sin duda dar al templo Rodrigo Gil nancia con 10 heche, y escogi6 para cabecera, probablemente siguiendo el plan de los prime­ ros maestros, la g6tica de girola con capillas radiales, es decir, la mas repetida en las Gil en Segovia en 1577 fue enterrado en la grandes iglesias medievales. AI morir Rodrigo - cerramiento del catedral-, tan s610 restaban por hacer algunas ccplllcs de la girola -y el en 1615. Coron6 este con sendas cupulns sernles­ crucero, realizado por Juan de Mugaguren fericos escurlnlenses la linterna del tramo central del crucero y la unlcc torre construfda, flecha recubierto de plomo, destrufdo por en sustituci6n en esta ultima de una 0 chapitel un rayo en 1614. la parte mas alta de la ciudad, corona _: Desde lejos, la catedral segoviana, emplazada en su silueta en forma insuperable, con romdntico aspecto, al que contribuyen los desnudos de la ciudad del milenario acueducto puente seca" "Ia y el Alcazar, aguda proa - orcas -:- desde el nordeste, la gran plaza en la confluencia del Eresma y el Clamores. Junto al templo, 380 1 I Fig. 315. -INTERIOR DE LA CATEDRAL DE SEGOVIA. 381 Fig. 316. -INTERIOR DE LA SEO DE ZARAGOZA. 382 permite gezar de su vision como de pecos espcfioles, Situada en uno. de los costados del edi­ flclo, no. Ie aisla del case rio. urbane', que, per su medestia, ncreclentn la cpnriencln monu­ mental de la iglesia. Acuscnse crrnonlccmente, con. perfecta clarldnd, la estructura de estc, SlJ impenente y severa masa exterior, el graciese y feliz escalenamiente de sus diversas par-, tes, desde las ccplllns de la girela -las mas bujcs -, hasta el elevade presbiterlo y los brn­ zos del Demina el esbelto y plntoresco crucero, conjunto de bien penderadas masas la cupula del trnrno central de cquel, cuyo trcsdos, en lugar de quedar lise como en su modele escurialense, divldiose herizentalmente, con fine senslbllldnd artlstica, una serie de , per estrlcs, AI qultcrle csl pesadez y aumentar su cloroscuro, armeniza con la rica corona de cresterias, nntepechos y pindculos, remate de las dlverscs partes del temple; la cupula viene a ser como un mas, de pindculo mayer tcrncfio y elevncion que Ios restantes en torno, La planta es, como se dl]o, la tradicienal de las grandes iglesias goticas: cruz latina, tres naves, capillas entre los estribes,etra nave transversal de crucero' enrasada al ancho de cquellcs cabecera la y con girela a que se abren siete capillus peligenales. Un cnden corrldo, con antepecho cal ndo, se desarrollo sobre el muro bdjo las ventanas, a modo de frlso, como en la catedral de Sevilla. Las naves laterales, tnrnbien .corno en estc, sen eleva­ das, lo que unldo a la lengitud de los trcrnos, mayer que en lcsde escuelc francesa, permite abarcar todo el espnclo cublerto, [rnpresloncnte per sus dlmenslones, .Lc nave mayer tiene 13,20 metres de anche y 33 de altura hasta las cleves, 2,50 a' 3 metres menos que la de Sala­ manca, sea des veces y media la latitud; en altura 0. iguala a la de Nuestro Sefiorn de Paris y excede a las de Toledo, Burges, Leon y Palencia (fig. 315). Ferman los pilares, de tres metres de didmetro, un ruicleo clllndrico rodecdo de mul­ tiples baquetenes entre listeles y: escoclcs, Hay algun capitel-impesta rematande esos ape­ yes, pere otros carecen de el y los haces de melduras vertlcnles presiguen rep'artides las multiples nervaduras de las bovedcs. Los ventanales altos sen de tres per I huecos, rebasando en altura el central ales laterales. En la porte de la cabecera, obrc de Rodrigo Gil, peque­ fios detalles renacentistas, corno los capiteles jon ices en funclon de rnensulas sobre los que arran can algunes crcos perplcfios, no. alteran el scbroso y nncloncl geticisme del con­ junto. (fig. 314). La ernoclon artfst.ica preducida per su interier no. es rnenor que In que causa el templo centemplade per fuerc. Impresiena per lo vasto, desmesurade, del espcclo cublerto, elegante y clare. "Todo en ella escribi6 Quadrade - es ormonloso, cuante senclllo: no. - hay miem­ bro ni detclle que desmienta su ccrdcter, ni orncto superflue que lo cfecte" (fig. 313). Sobre la catedral de Salamanca, tiene la virtud de su mas culminante ernplczornlento, y de haberse ultimade con formes seguramente no. muy distintas de las cen que eriginaria­ mente fue cencebida. Juan Alava escrlblo en 1529, al "cemenzar su construcclon, un de parecer cpoloqetlco sobre la obrc, cprobcdo per Cevarrubias. Diez cfios despues estuve en Segevia Felipe Bl­ garny y, junto. con Enrique Egas, descprobo dlcho lnforrne laudaterie. ULTIMAS SUP.ERVIVENCIAS DE LAS FORMAS G6TICAS. AI morlr Rodrigo Gil el - cfio 1577, puede decirse que el brote tardio. y magnifico. de la arquitectura gotica espcfiolc se extlnqulo cen el gran maestro. de canteria. AI mlsmo tlernpo, se transfermaban las formes "remanas" del arte "antigue", cen las que las ultlrncs censecuencias del medieval, del "me- 383 ornato derno", lucharon durante tres cuartos desiglo. Desaparecfa tcrnblen el rico y jugoso sensibilidad espanola, que en muchas ocasiones sirvi6 para arquitect6nico, tan grato a la acentuada austeridad. engalanar en forma adventicia estructuras de ornato a manera de los guadamecfes en Independiente de la arquitectura, era ese de los muros, transformaban por entonces verano tapices en invierno, que, colqcdos y los estancia. el mas humilde aposento en comedo y rica EI monasterio de EI Escorial, con su gran penitencia decorctlvc.Tevcntcbe ya gran parte Castillas. de sus muros desnudos en la falda meridional de la sierra divisoria de ambas varios de los construldos por Rodrigo Gil y sus secuaces. Apuntcbn su desnudez en templos La desintegraci6n del ornato de las formas arquitect6nicas se tradujo en ellos que, al no en mengua de la sin inte­ realizarse por razones econ6micas, cosa frecuente, 0 al desaparecer desnuda como la del gridad del ediflcio, su geometrica arquitectura quedase tan limpia y gran monasterio filipense. la conclusi6n de la catedral salmantina, desde el cru­ Tan s610 rdpldn menci6n rnerece cero hasta el muro oriental, proseguida a grandes fiestas y regocijos, y partir de 1589 con • los no consagrada definitivamente hasta 1733. Por acuerdo capitular, tras discusi6n entre 0 a 10 g6tico, prosigui6 la obra conforme a 10 hecho. partidarios de terminarla a 10 romano edlficio perdi6 no poco al cerrcrlo a oriente Es copia tosca y torpe, pastiche de 10 anterior. EI se estilaba. a su eje mayor, como por entonces por un muro seguido, perpendicular las b6vedas de ojivas a Espana Vimos en las paginas primeras de este volumen lIegar formas g6ticas. Las consecuencias finales de nquellcs, las de como anuncio de las restantes muchos templos multiples nervios, fueron las ultlmcs en desaparecer. Cubren, entre otros de la cctedro] de Jaca (15.98); la iglesia parro­ esparcidos por toda Espana, la nave mayor la capilla de San Pedro en la catedral de qulcl de Alcubierre (comienzos del slqlo 1629); SigUenza (de 1675 a 1680). En las provincias vascongadas y en la Monta.na de Santander XVIII. Son esas b6vedas el unlco residuo supervivieron iglesias rurales hasta pleno slqlo en alterado recuerdo de una crquttecturc de goticismo en los templos que cubren, bien pobre y en la que encarn6 la rellqlosldcd medieval y cuyas esplendidc, de ori'ginalidad no superada, sido posible infundirles nueva vida formas murieron definitivamente, sin que hasta hoy haya . . 384 BIBLIOGRAFiA A., F. «Los restos de un alcclzar de Alfonso Xs (Universidad de Valladolid, Bol. del Sem. de Est. de Arte y Ar:queol., VI, ACEMEL, Fr. J. y RUBIO, Fr. 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Por la divisi6n de opiniones se reune el cabildo, y en su seno se manifiesta tcrnblen la discrepancia ace rca de continuer la iglesia con una nave 0 hacerla de tres. La consecuencia fue ·que se paralizaron las obras: 3." No se puede precisar a que maestro cabe la gloria de haber concebldo la naYe, unicc. 4." L1egaron a construirse pilares, posteriormente derribados, para hacer la construcci6n de tres naves. 5." Guillem Bofill, maestro de la obra, fue el que en el congreso de 1416 con su rczoncdo dictamen sobre la nave unlcc, decidi6 al obispo Dalmau de MiJr y a su cabildo, para que se volviera al plan de la nave unlcc, tanto tiempo abandonado. En dlcho cfio, los enemigos de tal idea ya no dudaron de la seguridad de la nave unlcc (quizd porque hada muchos cfios que se mantenfa firme el tramo hecho por Pere Sacoma) y s610 basaron su oposici6n en motivos esteticos. SERRANO FATIGATI, Enrique. «Monasterio de Fresdelvcl» (Bol. de la Soc. Esp. de Exc., X; Madrid, 1902). 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Santos Creus (Tarragona), monasterio Toulouse. (V. Tolosc.) Rodas (Grecia), 319. de,14, 37,119,129,134,143,144,176, Tournay (Belqtcc), 277. Rodez (Francia), 189, 194, 197. 189,231,232,244,257,263. Tours (Francia), 19, 43. Roma, 25, 26, 59, 70, 208, 272, 325, 369, Santiago de Compostela (La Coruna),14, Trasmoz (Zaragoza), 36. 379. 17-19,24,47,48,50,83,84,120,144, Trernecen (Argelia), 296. Roncesvalles (Navarra), 48, 49, 87, 221, 155,223,224,231,313,334,363,364_ Troyes (Francia), 43. 238, 263. Santillana del Mar (Santander), 14. Tudelc (Navarra), 13, 27, 35, 37, 44. Ronda (Malaga), 339. Santiponce (Sevilla), 169. Tureqcno (Segovia), 344. Rosellen (Francia), 272, 319. Santo Domingo de 10 Calzada (Loqrofio), Turena (Francia), 103. Rouen (Francia), 43, 258, 263. 13, 24, 25, 155, 156, 254. TUy (Pontevedra), 17, 19, 23, 44, 83, 134, Rueda (Zaragoza), monasterio de, 104, Santo Toribio de Liebcnc (Santander), 224, 259. 119,120,143,144,232. monasterio de, 114, 119. Santoyo (Palencia), 302, 373. Ubedc (Jcen), 44, 169. Socedon (Guadalajara), 373. Scscrnon (Burgos), 109, 113-116, 237. Ucero (Soria), 13. Sacramenia (Segovia),14, 37, 42, 44,104, Scala-Dei (Francia), abadia de. (V. Les- Ujue (Navarra), 221, 271. 116,143,144. cale-Dieu.) Ulm (Alemania), 292. Sagunto (Valencia), 97, 179_ Segorbe (Castellon), 176. Uncastillo (Zaragoza), 149. Sahagun (Leon), monasterio de, 17, 18, i Segovia, 119, 222, 265, 308, 313, 325, 326, Urgel (Lertdc), 237. 23, 24, 41, 326. 333,334,338,343,344,354,360,363, Utiel (Valencia), 348. Saint-Bertrand de Comminges (Francia), 365, 369, 370, 377, 378-380,383. Utrera (Sevilla), 288. 184, 194. Segre, rio, 232. Uzeste (Francia), 203, 278. 397 ., Valbuena de Duero (Valladolid), monas­ Venecia (Italia), 173,360. Villamuriel de Cerrato (Palencia). 120. terio de, 13, 14, 35, 38, 104,133, 134, Verdun (Francia), 272. 133, 155. 143. Vergara (Guipuzcoc), 373. Villanueva de Canedo (Salamanca). 366_ Valdedi6s (Asturias), monasterio de, 48, Veruela (Zaragoza), monasterio de. 34. Villasirga. (V. Villctcdzc r de Sirga.) 107. 37, 44. 143. 144. Vi IIena (Alicante), 348. Vuldefcfie, 23. Vezelay (Francia). 14, 23. 42. Vitor!c 156, 159. 160. 223. 363. , Vctderrobles (Teruel), 254. Viana (Navarra). 259. Vivero (Lugo). 224. Valencia, 43, 94, 97, 152, 173, 176, 179, Vich (Barcelona). 124. 237. 183,203,207,227,231,238,243,244, Villaconancio (Palencia). 13. Yuste (Caceres), 313, 325. 257,281,313,323,334,348,363,364. Villaescusa de Haro (Cuenca), 301. Valladolid, 77, 109, 165, 222, 307, 325, Villafranca del Pcncdes (Barcelona). 176. Zafra (Badajoz). 323. 364. 326, 329, 330, 333, 344, 347, 348, 354, 189. Zamora. 12, 14. 17, 20. 47.48.133.143. 364. Vi llnlcdzc r de Sirga (Palencia). 120, 146. 259. 326. 363. Vallbona de las Monjas (Lerida),119,134, 155. Zaragoza. 183. 222. 263. 265. 291. 302. 228,232. Villamayor de los Montes (Burgos). 110. 307. 324. 326, 360. 363, 370, 373. 374. Valldaura (Tarragona), monasterio de, 113. Zorita de los Canes (Guadalajara). 146. 37. Villamor6n (Burgos). 120,155. Zurndrrcqo (Gutpuzcoo ), 373. 398 � - ------- �<�� {NDICE ONOMAsTICO Abie ll , Guillermo (arq.). 180. 271. 272. Alvarez Abarca. Ferndn 363. , Benedicto XIII (papa), 263. 320. Alvarez de Toledo. Gutierre (obispo de Berenguela (infanta de Castilla). 70. Abrain 334. Plasencia). 374. Bernabe (obispo de Osma). 78. (arq .). Acre. Juan de. (V. Juan de Acre.) Ampudia. Fr. Pascual de (obispo de Bur- Bernardo (abad de Casa Dei). 38. Acuna. Luis de (obispo de Burgos). 264. gos). 302. Bertaux, Emile. 307. 324. 340. 343. 269. 292. 302. Amrlc, Juan. 73. Bertrandus (arq.), 190. Adonzc, Cristobal de (arq .). 353. Ana de Cleves, 320. Bigarny. Felipe (escull.). 337, 383. Aebred (abad). 33. Ancona. Nicolas de. . (V. Antone, Nicolas Blanca (reina de Navarra). 276. Afdn de Ribera. Pedro. 338. de.) Blanca de Ccstl lIa (reina de Francia). 70. Ager. Bernat d' (abad de Santas Creus). Andres (obispo de SigUenza). 115. Blanes (obispo de Valencia), 231. 37. Anjou , Blanca de (reina de Aragon). 179. Bldzquez Davila, Sancho (obispo de Avi- Aguilar. Alonso de (obispo de SigUenza). 231. la). 152. 166. Ansurez , Pedro. 35. Bofill, Guillermus (arq.). 227.271.272. Aguirre. Luis de (arq.). 334. Antiqoni, Antonio (arq.). 204. 271. Boneth, Pedro (arq.). 144. Agullo. Guillermo de (abad de Poblet). Antolfnez de Burgos. Juan. 166. Bonflll, Pedro (arq.). 323. 257. Anton. Francisco. 107. Bonifacio (escult.). 343. Alava. Juan de (arq.). 282.313.377-379. Antone, Nicolas de (crq.), 94. Bonifacio. Marlin (arq.), 333. 383. Aragon, Alonso de (arzobispo de Zara­ Boscrte 326. , Albclct, Fr. Andres (obispo de Valencia). goza). 334. Bosco Dionis , (arq.). 184. 94. Aragon y Navarra, Juan de (obispo de Botero. Juan (arq .), 307. Albornoz Gil de , (arzobis,po de Toledo). Huesca). 269. 270. Bravo. Juan. 363. 170. 295. Arandia. Juan de (arq .). 348. Brunelleschl, Filippo (arq.). 302. 373. Alcalde. Xadel (arq.). 360. Areche, Martin de (arq.), 353. Bruselcs, Hanequin de (arq.), (V. Hane- Alc;:amora. Bartomeu (arq.). 190. Arfe, Enrique de (orfebre). 326. quln de Bruselas.) . Aldonzo , Cristobal de (arq.). 302. Arias, Juan (arzobispo de Santiago). 144. Bruselas, Marlin de (arq.). 271. 354. Alejandro VI (papa). 276. 348. Arias Davila. Juan (obispo de Segovia). Bunyeres, Pedro. 275. Aleman. Juan (arq.). 266. 308. 344. Burgos. Fr. Alonso de (obispo de Palen­ Aleman. Rodrigo (escult.). 326. 334. 377. Arias del Vltlcr.Jucn (obispo de OViedo). cia). 271. 344.347.348.354. Ales. Pont de. 124. 275. 344. Cabrera. Poncio de (conde de Urgel). Aleson Francisco de. 243. , Armengol (conde de Urgel). 47. 144. Alfonso(arq.). 170. 173. ArmengolVll1 (conde de Urgel). 134. Cadinhac, Veran de (arq.). 198. Alfonso (infante de Castilla). 329. 337. Armengol de Mallorca (conde de Urgel). <;afont. Marc (arq.). 263. 313. 314. 338. 347. 35. Calvillo. familia de los, 80. Alfonso II (rey de Aragon). 36. 110. Armengol. Estefanfa de (condesa). 35. Ccrnpero,Juan (arq .). 308. 378. Alfonso (rey de Aragon). 179. Artajona. Pedro de (obispo de Pcrnplo- Candamo de las Tcblcs Juan de , (crq.), Alfonso V( rey de Aragon). 263. 314. 319. na).119. 275. Alfonso VI (rey de Castilla). 18. 33. 70. Arvey. Pedro (crq.), 250. Ccnet, Antonio (arq .). 271. Alfonso VII (rey de Castilla). 20.33. 37. Astudillo. Rodrigo de (arq.). 271. Carbonell. Guillermo (arq.). 244. 59.60.104.295. Atcres, Pedro de. 36. Cardenas. Gutierre de. 360. 363. Alfonso VIII (rey de Castilla). 34. 37. 38. Azcdrcte Jose Marfa de. 264. 266. , Carlin (arq .). 282. 43. �O. 53. 56. 59. 70. 98. 108. 146. Aznar (obispo de Calahorra). 36. Carlos I (rey de Espana). 145. Alfonso X (rey de Castilla). 18. 53. 73. 80. Carlos III (rey de Espajia). 114. 87. 98. 115. 116. 119. 120. 145. 146. Badajoz, Juan de (arq.). 282. 307. 313. Carlos III el Noble (rey de Navarra). 149. 253. 254. 378. 156.320. Alfonso XI (rey de Castilla). 78. 88. 152. Badajoz el Viejo. Juan de (arq.), 378. Carlos IV el Malo (rey de Navarra). 221. 166. 169. 237. 254. Bqlcquer , Pedro (arq.). 227. 257. Cartagena. Alonso de (obispo de Burgos). Alfonso IX (rey de Leon). 47.87.120.145. Bulcells Juan (orq.), 272. , 260. 266. 292. 337. 223. Buldornnr (arq.). 94. Cartagena. Pablo de. 278. Alfonso III (rey de Portugal). 43. Banyeres. Ramon de. 124. Ccsccnte, Rodrigo (obispo de Calahorra). j Alfonso. Ferrand (arq.). 170. Barbara. Fr. Guillermo de (obispo de 24. Alfonso. Jaime (arq.). 308. Lerida).124. Costellbisbnl Fr. Berenguer de (obispo 'j , Alfonso. Marlin. 107. 120. Bcrbozdn, Arnalda de (obispo de Pam­ de Gerona). 124. Alfonso. Rodrigo (arq.). 170. 237. plona). 152. 237. 238. Castelltersol. Ramon de (arzobispo de Alrnonacid, Sebastian de (escult.), 307. Burques Arnau (arq.). 190. 243. 249. , Tarragona).134. 334. Barrientos. Lope de (obispo de Cuenca). Castilla. Blanca de (reina de Francia). Alonso Coronet.tvicrto 169. , 53.,,59.259. 70. Alonso de Guzman. Juan. 170. Basset, Pedro (arq .). 308. Castilla. Pedro de (obispo de Palencia). Alonso Pelaez; Fernando (obispo de Ovie­ Bailie. Berenguer (obispo de Palma de 270. do). 237. 238. Mallorca).213. Ccstrl l lo Pedro (arq.). 313. , Aloy (escult.), 197. Beatriz(reina de Portugal). 115. Cedn Bermudez. Juan Aguslfn, 2,82. 307. • Alvarez. Marina. 330. Beddn, Diego de (obispo de Murcia), 278. 353. 399 Celaya, Juan de (arq.), 313. Enrique (arq. s. XIII), 73, 77, 87, 94. Fonseca, Alonso de (obispo de Osma), 79. Cereceda, Juan de (arq .), 292. Enrique (arq. s. XIV), 197. Font, Aliot de 10 (escult.), 314. Cerezuela, Juan de (arzobispo de Tole- Enrique (pintor), 320. Fontecha, Lope de, 263. do), 264, 291. Enrique I (rey de Castilla), 103. Frances, Juan (crq.), 160. Cervld, Berenguer de (arq.), 272. Enrique II (rey de Castilla), 166, 254,323, Frances, Nicolas (pint.), 264. Cesarini, Alejandro (cardenal), 276. 343. Francia, Air de. (V. Francia, Juan de.) Cima, Pere (obispo de Palma de Mallor- Enrique III (rey de Castilla), 337, 343. Francia, Juan de (arq.), 360. co), 184. Enrique IV( rey de Castilla), 258, 343, Franch, Jose (arq.), 227. Cipres, Pedro (arq.), 272. 359, 360, 365, 366. Fruchel (arq.), 38, 41. Cisneros, Francisco Jimenez de (carde- EnrIquez, Alfonso (obispo de Burgo de Fuente, Pedro de 10 (arq ,), 292. nal), 329, 334, 353. Osma), 359. Clcperos, Antonio (escult.), 269. EnrIquez, Alonso (almirante de Castilla), Galindo, Beatriz, 363. Clcperos, Juan (escult.), 243, 269. 166. Gaiter de Rudn, Carlos (arq.), 227. Clemente XI (papa), 24. Enriquez, Fadrique (almirante de Cas- Galterio (arq.), 48. <;olivella, Guillermo (arq.), 227. tilla), 359.· Gallego, Anton (arq.), 288. Colon, Crtstobcl 323. , EnrIquez, Isabel, 365. Gallego, Juan (arq.), 333, 343. Colonia, Francisco de (arq.), 307, 326, EnrIquez, Maria, 348. Gans, 276. 330, 347, 377. Enriquez, Menda, 366. Garda (obispo de Cuenca), 53. Colonia, Juan de (arq.), 264, 266, 269, Enrfquez, Rodrigo (dean de Palencia), Garda de Cubillas (arq.), 380. 282,292,296,301,302,329,330,338, 270. Garcia, Alvar (arq.), 291. 348. Enrfquez, Teresa, 360. Garda, Pablo (arq.), 166. Colonia, Simon de (arq.), 282, 296, 307, Escales, Ramon d' (obispo de Barcelona), Garda, Pedro, 282. 329,330, 334, 337-339, 344,354. 190. Garda de Medina, Sancho, 248. , .. Escuder, Andres (crq.), 190, 237. '-"'" Coma, Pedro �a (arq.), 198, 227. Garro, Leonel de (vizconde de Zolina), Compte, Pedro (arq.), 94, 364. Exea, Alonso de (arzobispo de Sevilla), 265. Conill (abad de Poblet), 264. 282. Gaufred, Guillem, 197. Constantino (emperador romano), 272, Geraldo, Fr. (arq.), 129, 238. 379. Fabre, Jaume (arq.), 189, 190. Gibaja, Rodrigo de (arq .), 288. Copons (abad de Poblet), 151,228,243. Fadrique (infante de Castilla), 149. Gil, Alonso (arq.), 278. J., Copons, Elisenda de (abadesa de Vall­ Fajardo, Pedro, 301. Gil, Juan (arq.), 282. bona de las Monjas), 228. Farax (arq.), 334. Gil de Hontcfion Juan (arq.), 271, 282, , Cordoba, Fr. Martin de (obispo de Pla- Faveran, Jaume de (arq.), 197. 287, 302, 337, 378-380. sencia), 377. Felfpe (arq.), 266. Gil de Hontcfion, Rodrigo (arq .),288,313, Coria (arq.), 265. Felipe I (emperador de Alemania), 70. 373, 374, 377, 379, 380, 383, 384. Cors, Guillem de (arq .), 197. 'Felipe (infante de Castilla), 88, 120. Gil el Mozo, Juan (arq .), 378. Cosroes (emperador scsdnldc), 272. Felipe II (rey de Espana), 307. Gil Rubio (arq.). (V. Rubio, Gil.) Covarrubias, Alonso de (arq.), 337, 377, Felipe Augusto (rey de Francia), 70. Giralt, lnes, 124. 378, 383. Ferdinandi, Rodericus, 116. Giron (arq.), 269. Covaterio (arq.), 114. Feria, condes de, 364. Giron, Pedro (maestre de Calatrava), Cruz, Diego de 10 (escult.),326,329,347. Fernandez, Antonio (arq .), 288. 266. Cueman, Egos (arq.). (V. Egos Cuernon.) Fernandez, Juan (arq .), 155. Gombau (arq.), 269. Cueva, Beltran de 10 (duque de Albur- Fernandez, Martfn (obispo de Leon), 87. Gomez, Marfa, 60. querque), 366. Fernd ndez, U rraca, 18. Gomez Barroso, Pedro (obispo de Sl­ Cuscncc Fr. Alfonso de , (obispo de Oren­ Fernandez Aleman, Jorge (escult.), 282, guenza), 224. se), 224. 307. Gomez-Moreno, Manuel, 18, 23, 302, 329, Fernandez de Heredia, Garda (arzobispo 330, 337, 347. Chacon, Juan, 301. de Zaragoza), 254. Gonzalez de Aguilar, Pedro (obispo de Chumps, Juan de (arq.), 194. Fernandez de Matienzo, Garci (arq.), 329, Siguenza), 224. Chueca Goitia, Fernando, 369. 338. Gonzalez Davila, 53. - Fernandez Vallejo, Felipe, 69. Gonzalez de Lara, Nufio, 223. �,....: Dalguayre, Benito (arq.), 207. Fernandez de Velasco, Pedro, 296, 330, Gonzalo de Toledo), 60. (arzobispo Daniel (arq .). 266. 360. Gonzalo (general de los dominicos), 123. Davila (obispo de Plasencia), 301. Fernandez de Vtllcldn, Fr. Diego (obispo Gonzalo (obispo de Burgos), 238. Davila, Maria, 338. de Almeria), 374. Granada, duques de, 363. Daza, Juan (obispo de Oviedo), 275. Fernando (abad de Carboeiro), 18. Granyena, Domingo (arq.), 183. , ') Decumbo, Petrus (arq.), 47. Fernando (obispo de Palencia), 114. Gual, Bartolome (arq.), 183, 190, 237, Denio, marqueses de, 359. Fernando de Antequera, I de Aragon, 263. 238, 271. Despuig, Ramon (arq .), 237. Fernando III (rey de Castilla), 38, 43, 44, Gualba, Pons de (obispo de Barcelona), Deza, Fr. Diego de (obispo de Palencia), 56, 60, 70, 77, 88, 103, 104, 108, 110, 189. , 271. 119,120,123,149. Guas, Juan (arq.), 265, 266, 308, 329, Diaz de Burgos, Gomez (arq.), 270. Fernando IV (rey de Castilla), 114. 330, 333, 334, 337, 339, 343, 344, 347, Diaz de Villaluz, Pedro (capiscol de Fernando II (rey de Leon), 17, 19, 47, 83. 353, 354, 360. Burgos),70. Ferrand Alfonso (arq.), 170. Guas, Pedro (arq .). 266, 329, 330. Diocleciano(emperador romano), 379. Ferrara (abad de Santos Creus), 249. Guasch, Antonio (arq.), 207, 228. Domingo, Esteban, 41. Ferrer, Arnau (arq.), 253. Gudiel, Fernando, 60. Dominguez de Medina, Juan (obispo de Ferrer'> eyron (arq.), 183. Gudiol y Cunill, Jose, 183, 227. Burgo de Osma), 77, 78, 84, 114. Finojosa, familia de los, 103,1.43. Gudiol Ricart, Jose, 116. Dominicus magister (arq.), 23. Finojosa, Martin de (abad de Huerta), 34. Giiemez Pedro (arq .), 265. , Florentin, Francisco (arq.), 278. Guillem (a bad de Valldaura), 37. Egos, Anton (arq .,), 334, 378, 379. Florentfn, Miguel (escult.), 282, 307. Guillen de Rudn (arq.), 266. Egos, Enrique (arq .), 282, 307, 329, 333, Foces, Atho de, 116. Guillen, Mayor, 115. 334, 337, 353, 354, 364, 37� 383. Foces, Ximeno de, 116. Guillermo (abad), 28. 275. Egos Cueman (escult.), 266, 329, 334'. Foix, Catalina de, 276. Guinguamps, Joannes de (arq .),271, Rainardus dez (arq.). (V. Ricardo Gurnlel, 266. Egea, Esteban (obispo de TUy), 83, 85. Fonoyll, Elguera, Juan de (arq.), 302. Fonoyll.) Gumiel, Pedro (arq.), 353. Empcrdn Sancho de (arq.), 1,60. , Fonoyll, Ricardo (crq.), 189, 232, 263. Gurb, Arnaldo de (obispo de Barcelona). Enlart, Camile, 263. Fonseca, fami lia de los, 366. (V. Gurb, Arnau de.) 400 Gurb, Arnau de (obispo de Barcelona). L6pez, Pedro (arq.), 282, 337. Metge, Guillermo (arq.), 199. 44, 145. L6pez de Azlor, Martin (obispo de Hues­ Micael el maestro (arq.), 23. Gusquin de Utrecht, 266. cal, 218. Miguel Lucas de Iranzo, 258. L6pez de Haro, Diego, 25. Millan, Juan (escult.), 333. Hcnequln de Bruselas (arq.), 264, 266, L6pez de Mendoza, Inigo (abad de La Millan, Pedro (escult.), 282, 307. 291,295,329,330,334,337. Vid), 302. Minguella y Arnedo, Toribio, 55. Hazan (arq .), 363. L6pez de Saldana, Fernando, 266. Misol, 23. Herrera, Juan de (crq.), 282. Lorenzo (obispo de Orense), 19, 145. Molina, Alonso de (infante), 70. Hoces, Juan de (arq.), 282. Lucas (obispo de TUy), 19, 44, 83, 84, 87, Molina, Maria de, 47. Honorio 59. (papa), 98, 123, 145. Montagut, Berenguer de (arq.), 183, 200, Huerta, Juan de la (escult.), 266. Lucero (obispo de Salamanca), 152, 295. . 203. Hugo (abad de Poblet), 36. Luis (vidriero), 266. Montalban, Martin de (arq.), 307. Hurtado de Mendoza, Diego (arzobispo Luis (rey de Francia), 59. Montcada, Berenguer de, 124. de Sevilla), 282, 330. Luna, Alvaro de, 258, 264, 295, 301, 323. Montcada, Elisenda de (reina de Arag6n), Hurtado de Mendoza, Diego (duque del Luna, Brianda de, 365. 180,183. Infantado), 365. Luna, Eximeno de (arzobispo de Zara- Monteverde, Guillem de (obispo de Ovie­ goza), 254. do),275. Ibarra .: Juan Pedro de (arq.), 374. Luna, Pedro de, 263. Montrod6n, Arnaldo de (obispo de Gero- Inocencio IV (papa), 37, 129. Lupo (abad), 24. na), 197. Inocencio VIII (papa), 270, 296. Morales, Ascensio de, 50. Isabel de Portugal (reina de Castilla), 338. Llaguno y Amirola, Eugenio, 124, 278, Morales, Pedro de (arq.), 282, 302, 353. lsscnbcrt (arq .), 265, 266, 270, 282. 363, 377. Morey, Guillermo (arq.), 198, 213, 217. , .. ./ Isumben (arq.), 265. Llano, Fr. Juan de (prior de Najera), 313. Morey, Pedro (arq.), 198, 213, 217. Izern, Jose (arq.), 184. Llobet, Martin (arq.), 228, 231. Morlanes, Gil (arq.), 270. Llobet, Pedro (arq.), 249. Mota, Gui IIermus de 10 (arq.), 271. Jcen, Pascual de (arq.), 271. Mugaguren, Juan de (arq.), 380. Jahenet, Mendo de, 333, 339. Madoz, Pascual, 348. Munzer, Jer6nimo, 276, 282, 320, 339, Jaime I (rey de Arag6n), 43, 98,124,134, Magencio (emperador romano), 379. 364. 145, 208, 218, 221, 314. Mahoma (arq.), 334. Munoz, Martin, 103. Jaime II (rey de Arag6n), 134, 179, 180, Maino, Fr. Juan (abad de Ofic), 307. Munoz, Pedro (arzobispo de Santiago), 208, 213, 214, 231, 232, 244. Male, Emile, 130, 179. 17. Jaime II (rey de Mallorca), 173, 184, 214. Malinas, Juan de (escult.), 326. Munoz, Trif6n, 53. Jalop 0 Jalopa, Pedro (arq.), 270. Manrique, Angel, 104, 110, 115. Munoz Sanchez, 143. Janer, Joan (carpintero), 253. Manrique (obispo de Le6n), 87. Mur, Fr. Bernardo de (obispo de Vlch) Jimenez de Rada, Rodrigo (arzobispo de Manrique de Lara, Inigo (obispo de Ovie- 124. Toledo), 34, 36, 37, 50, 59, 60, 63, 69, do), 275. Mur, Dalmacio de (arzobispo de Zara- 70,84,98,143,146,151. Manuel, Juana (reina de Castilla), 166. goza), 254, 271. Johan, Jordi. (V. Jordi de Deu.) Marenya, Francisco (arq.), 249. Muros, Diego de (obispo de Oviedo), 275. Johan, Pere (escult.), 314, 319. Maria de Gradefes), 23. (abadesa Jordi de Deu (escult.), 249, 314. Marina, 23. Navajero, Andrea, 344, 360. Josellno (obispo de Siqlienzo}, 56. Marineo Siculo, Lucio, 88, 360. Navers, Sim6n de, 145. Jovellanos, Gaspar Melchor de, 214. Marinus (obispo de Burgos), 70. Norman, Juan (arq.), 282. Juan (arq .), 291. Marquesa D.a, 143. Nunez Arnaite, Hernan, 338. Juan (infante de Castilla), 88, 130. Martin (arq.), 60, 63, 69. Juan (infante de Castilla), 338. Martin (arq. siglo XVI), 282, 337. Oliveras, Guillermo (arq.), 213. Juan (obispo de Burgos), 73. Martin (obispo de Burgos), 73. Oliveri, (pintor), 243. Juan Juan I (rey de Castilla), 275, 343. Martin (obispo de Mondonedo), 47. Ol6zaga, Juan de (arq.), 270. Juan II (rey de Castilla), 258, 282, 329, Martin I (rey de Arag6n), 244, 249. Oller, Pedro (escult.), 263. 337, 338, 343, 344, 359. Martin Alfonso. (V. Alfonso, Martin.) Ordofiez de Vlllcqutrdn, Valeriano (obis- Juan de Acre, 70. Martin, Juan (arq.), 60. po de Oviedo), 275. Juan Gonzalo (abad de Huerta), 103. Martinez, Alvar (arq.), 264, 295. Orozco, Juan de (arq.), 378. Juan Manuel, 254. Martinez, Diego, 103. Ortiz de Zuniga, Diego, 282. Juan Martin (arq.), 60. Martinez, Ferndn (arq.), 19. Osorio, Gonzalo (obispo de Le6n), 88. Juan Sin Miedo (duque de Borqofic), 266. Martinez, Sancho 0 Sueiro, 231. Osorno, condesa de. (V. Vivero, Aldonza ") Juana (reina de Espana), 301. Martinez de Bruselas, Antonio (arq.),266. de.) Julia, Andres (arq.), 207, 227. Martinez de Contreras, Juan (arzobispo Ostales, Berenguer (arq.), 213. Juliano, Andrea (arq.), 94. de Toledo), 264, 291. Jusquin (crq.), 264, 266, 292. Martinez de Oroz, Juan (arq .), 277. Pablo (abad de La Espina), 107. Mas, Bartolome (arq.), 180, 308. Pacheco, familia de los, 343. La Dernosa (abad de Santas Creus), 144. Massot, Pedro (arq.), 213. P�dilla, Juan de, 329. Labrit, Juan de, 276. Mateo, maestro (arq.), 17, 18. Padilla, Maria de, 145. Ladernosa, Bartolome (arq.), 237. Mates, Jaime (arq .), 213. Palenzuela, Fr. Alonso de (obispo de Lalaing, Antonio de, 344, 364. Mateu (vidriero), 213. Oviedo),275. fdll.wici.Qi,Alilollio\to (CAtd), 2.(,4 Lambert, Elie, 27, 41, 53, 54, 64, 103. Matienzo, Juan de (arq.), 288. Pascasio (arq.). (V. Xulbe, Pascasio de.) l.ornperez Vicente, 24, 222, , 260. Mauricio (obispo de Burgos), 38, 70, 84, Pau, Bernardo de (obispo de Gerona), Lancaster, Catalina de (reina de Castilla), 108, 113. 272. 223. Medina, Johan de (cantero), 78. Pedro (abad de Poblet), -36. Langres, Juan de (arq.), 307. Melendez de Valdes, Diego (obispo de Pedro II (rey de Arag6n), 47,110,134. Lasteyrie, 263. Zamora), 326. Pedro III (rey de Arag6n), 231. Lavedan, Pierre, 272. Mendoza, familia de los, 324, 365. Pedro IV el Ceremonioso (rey de Arc­ le6n, Juan de (arq .), 278. Mendoza, Pedro Gonzalez de (cardenal), g6n), 145, 173, 190, 199, 213, 238,244, Leonor (reina de Castilla), 34, 98. 59, 79, 325, 334, 354, 363. 249, 250, 253, 254. Z51 Lerma, duque de, 344. Mendoza, Juana de, 166. Pedro I (rey de Castilla), 80, 145, 152, Leucata, Pedro (obispo de Siguenza), 55. Mendoza, Maria de, 366. 156, 254. Lome, Janin (arq.), 276. Mendoza, Mencfa de, 296, 302, 360. Pedro de Bourges (obispo de Osmol, 78. lope (arq.), 78. Mercadante de Bretcfiq, Lorenzo (escult.), Pedro Ram6 0 Ram6n (arq.), 227. Lope el Barbicano (carpintero), 320. 266,282, Pedro el Venerable, 33. , 401- Pedrosa, Fernando de (obispo de Murcia), Rudn , Guillen de (arq.). (V. Guillen de Tendilla, conde de, 325, 353. 278. Rudn.) Tenorio, Pedro (arzobispo de Toledo), Pennafreita, Petrus de (arq .),48,133,232. Rubio, Gil (arq.), 119. 170,173,237,253,254,295. Peregri, Fr. Bernardo (obispo de Barce- Ruesga, Juan de (arq .).271,282,337,344, Teobn ldo I (rey de Navarra), 28, 119, 221. lona),129. 354. Teobaldo II (rey de Navarra), 28, 119, Perez, Ferndn (conde de Traba), 18. Ruiz el Viejo, Hernan (arq.), 374, 3.77. 223. Perez, Juan (arq.), 73, 87, 94. Ruiz de Solorzano, Marffn (arq.), 271, Teodorico (escult .), 326. Perez, Pedro (arq.). (V. Petri, Petrus.) 354. Teresa (cbcdeso de Gradefes), 23. Perez de Andrada, Ferndn , 224. Theotocopull, Jorge Manuel (arq.), 337. Perez de Guzman, Alonso, 169. Safont, Marcos. (V. Marc <;:afont.) Tijera, Pedro de 10 (arq.), 292. Perez de Solarte, Juan (arq .), 374. Sagrera, Guillermo (arq.), 213, 271, 314, Tizon de Cadrelta, Pedro, 36. Perez de Traba, Ferndn, 18. 319", 365. Toledo, Gutierre de (obispo de Palencia), Perez Villa'mil y Garda, Manuel, 55. Sagrera, Juan (arq.), 213. 270, 275. Perlz d'Estella, Martin (arq.), 320. Sagrera, Miguel (arq.), 314. Toledo, Pedro de (arq.), 282. Petri, Petrus (crq.), 60, 63, 69. Salva, Pere (arq.), 253. Tordesillas, fami lia de los, 344. Petrtz Petro (arq.), 20. , San Bernardo, 28, 33, 103, 104, 120, 123, Tornero , Juan (arq.), 378. Pino, Juan del (obispo de Santo Domingo 228. Toro, Fr. Bernardo de (obispo de Gero­ de 10 Calzada), 24, 156. San Fernando. (V. Fernando III, rey de no), 272. Plnos-Montccdc Eulalia, 183. , Castilla.) Torquemada, Fr. Juan de, 344. Piris 0 Perez, Arnaldo (orq.), 213. San Franc isco de Asls, 123. Torquemada, Fr. Tomas de, 338, 339, Pisano, Niculoso, 307. San Hugo, 33. 343. Pisuerga, Marffn de, 56. San Juan, Pedro de (arq.), 198, 213, Torres, Fr. Pedro de (abad de Benlfczd}, Plana, Francesc c;a (arq.), 197. 227. 232. Plantagenet, Leonor (reina de Castilla), San Julian (obispo de Cuenca), 50. Trillo, Pedro de (escult.), 307. 54. San Luis (obispo de Tolosa), 129. Tudense. (V. Lucas, obispo de TUy.) Polido, Pedro (arq.), 343. San Pedro de Osma. (V. Pedro de Bour- , Ponz, Antonio, 243, 314. ges.) Ulloa, fami lia de los, 363. Porta, Domingo (abad de Santos Creus), Sancho (infanta de Castilla), 104. Urbano V (papa), 130. 249. Sanchez, Benito (arq .), 237. Urteaga, Domingo de (crq.), 359. Porta, Raimundo de 10 (arq.), 183. Sanchez, Martin (escult.), 326. Urraca (abadesa de Canas), 115. Prats (obispo de Tortosa), 249. Sanchez Bonifacio, Marffn (arq.), 333. Urraca, condesc, 330. Prenafeta, Pere de (arq .), 232. Sanchez de Oteyza, Sancho (obispo de Utrecht, Gusquln de (arq.). (V. Gusquln Puigvert, Ramon de, 134, 144, 232. Oviedo), 276. de Utrecht.) Pujol, Jorge (arq.), 184'. Sanchez Vizcaino, Marffn (arq.), 282. Utrill'o, Pedro de. (V. Trillo, Pedro de.) Pulgar, Hernando del, 365. Sancho, Fr. (arq.), 23. Sancho (obispo de Avila), 38. Valenciennes, Juan de (arq.), 213. Quadrado, Jose M.a, 59, 383. Sancho III (rey de Castilla), 60, 295. Valera, Diego de, 365. Sancho IV (rey de Castilla), 47, 60, 87, Valmaseda, Fr. Diego de (prior de Na- Raimundo (abad de Sacramenia), 37. 120, 152, 295, 330. jera), 313. Ramirez, Francisco, 363. Sancho VI el Sabio (rey de Navarra), 27. Vallejo, Juan de, 307. Ramirez de Fuenleal, Diego (obispo de Sancho VII el Fuerte (rey de Navarra), Valleras, Arnaldus de (orq.), 203, 271. Cuenca), 301, 354. 28,49. Vallfogona, Petrus de (arq.), 271. Ramirez de Guzman, Diego (obispo de Sandoval, Cristobal de, 330. Valls, Antonio (arq.), 237. Oviedo), 275. Sandoval, Fr. Prudencio de, 276. Varon (crq.), 41. Rasines, Juan de (arq .), 337. Santi llana, marques de, 366. Vasari, Jorge, 9. Rasines, Pedro de (arq.), 302, 370. Santo Domingo de Guzman, 123.' Vautier, Rotlino (arq.), 272. Reinal, Mateo (obispo de Cuenca), 53. Sapera (obispo de Barcelona), 190. Vazquez, Lorenzo (arq.), 302, 353. Remondo (arzobispo de Sevilla), 119. Snrifieno (arq.), 269. Vega, Fernando de la, 295. Reyes Ccto licos, 69, 156, 221, 258, 271, Sarroca, Pedro (obispo de Huescc), 218. Velasco, fami lia de los, 324. 2-75, 296, 308, 313, 323-326, 330, 334, Sicilia; Leonor de (reina de Aragon), 249. Velez, Diego (arq.), 292. 337-340, 343, 344, 348, 354, 359, 360, Siqilenzc P., 170, 343. , Viader, Pedro (crq.), 190. 363, 365, 369, 370, 374, 378. Siloee, Diego (arq.), 377. Viana, Principe de, 319, 320. Riario, Cesar (obispo de Pamplona), 354. Siloee, Gil (escult.), 307, 326, 329, 330, Vidonia, Juan de, 353. Ribas, Lope de (obispo de Murclo}, 278. 337, 338, 347. Vilasolar, Guillermo (arq.), 314, 319. Ricardo (arq.), 98. Simon de Navers (arq.). (V. Navers, Vi IIagodio, marq ueses de, 363. Rigolf (arq.), 190. Simon de.) Villalon, Cristobal de, 344. Riquer, Bertran (arq.), 179, 183, 232. Sola, Jaume (arq.), 190. Villanueva, Jaime, 129, 180. Rocaberff, Ramon de (arzobispo de Ta- Solorzano, Bartolome de (arq.), 271,354. Villard d'Honnecourt (arq.), 11. rragona), 27, 134. Solorzano, Gaspar de (arq.), 271. Villaseca, Alonso de (arq.), 330, 339. Rocha, Bernat (arq.), 190, 237. Solorzano, Marffn de (arq .). 302, 339. Viollet-Ie-Duc, Eugenio Manuel (arq.), Rodrigo (obispo de Siqiienzo}, 56. Sorell, rnosen, 363. 323. Rodriguez, Alfonso (arq.), 282,288,302, Stefani, Petrus (arq.), 18. Vitalis, Arnoldi (arq.), 94. 353, 378, 379. \ Stend hal, 208. Vivero, Aldonza de, 296. Rodriguez, Francisco (arq.), 282 .. Street, Jorge Edmundo, 28, 55, 64, 180, Rodriguez, Juan, 380. 296. Xulbe, Juan de (arq.), 207, 271. . Rodriguez de Fonseca, Juan (obispo de Suabia, Beatriz de (reina de Castilla), 70, Xulbe, Pascasio de (arq.), 207, 271. Palencia), 271, 354. 104, 120. , Rodriguez de Giron, Alonso (arcediano), Suarez de Figueroa, Lorenzo, 323. Ydfiez Juan , (obispo de Cuenca), 53. 155. Suger (cbcd de Saint-Denis), 59. Yanez de Novoa, Pedro (obispo de Oren- Rodriguez de Saravia (arq.), 378 Summonte, Pietro, 319. se), 145. Rodriguez de Velasco, Juan (obispo de Yepes, Alonso de (arq.), 330, 339. Palencia), 271. Talavera, Fr. Hernando de, 354. Yepes, Fr. Diego de, 18. Rojas, Gonzalo de (arq.), 282, 307. Talavera, Juan de (escult.), 333. Ysambret (arq.), 264. Rojas, Sancho de (obispo de Palencia), ' Talavera Maldonado, Dr., 363. 270. Tell, Rodrigo (o rzobispo de Torragona), Zarza, Vasco de 10 (escult.), 337, 370. Rojas y Sandoval, Crlstobc I de (obispo de 26. Zoroball, Domingo (arq.), 254. Oviedo), 292. Tellez, Alfonso, 107, 120. Zurita, Jeronimo, 36. 402 I \ Este septimo volumen de ARS HISPANIAE ha sido grabado por RIEUSSET, s. A. y acab6 de imprimirse en los talleres de la SOCIEDAD ALlANZA DE ARTES GRAFICAS (S.A.D.A.G.), ambas de Barcelona, con papel expresamente fabricado por S. TORRAS DOMENECH, S. A., el6 de diciembre de 1952. INmruTO .wAruR DE Am HlSP1Nico '