ANDALUCIA: ASIMILAC/ON Y CREAC/ON EL PLATERESCO CASTELLANO LLEGA A ANDALUCrA Antes de que el privilegiado Mediodfa adquiera una conciencia urqultectonlcc propia, que, como veremos, la adquiere, recibe de Castilla una generosa contribuclon por parte de los maestros del plateresco, que prodigan sus ensefinnzns no sin dejarse ganar muchas veces por el hechizo andaluz, rnedlterrdneo y morisco. Siloee es el verdadero creador de un renacimiento andaluz, consiguiendo desdoblar su personalidad debido en gran al Ilegar parte a Granada al estfmulo que en 1528, en el imprimiendo produjera la escuela nueva trayectoria a una de Jacobo el Indaco. su arte, No per­ i dio del todo, qucrddndolc para delicadezas decorativas, su estilo castellano, pero ernpezo t a dointncr su sequnda personolldcd de creador de estructuras, duefio formidable de los ·gralldes ordenes cldsicos, Sinembargo, antes de su Ilegada y de su arrollador influjo,. otros artistas, castellanos como el, burgaleses, de la Montana, vascos, Ilegaron a Andaluda, y mas fieles a su trcdlclon ccstellcnc, 0 menos capaces de renovarse, extendieron el plateresco delicado del norte en -todc su pureza 0 aliado a las tradiciones moriscas, cuya levadura era tan activa en aquellas regiones islamizadas. Pero ya es sabido que plateresco y mudejnr eran por intrfnseca con­ dlclon buenos amigos y que habfan dado pruebas de ello en el estilo Cisneros castellano. Las figuras mas salientes que crean este movimiento expansivo son las de Diego Rlcfio, Hernan Ruiz el Viejo, Martfn Gafnza, Juan de Marquina y Juan Garda de Praves. La que sobresale de todas elias es la de Diego de Riofio, meteoro brillante pero mal conocido, tra­ cista y maestro en parte del edificio mas excelente y popular de toda esta fase urqultectonico andaluza: el Consistorio de Sevilla. RIANO Y EL CONSISTORIO DE SEVILLA. La historia artfstica conocida de - Diego de Rlcfio se encierra en el corto intervalo de ocho nfios, 1526-1534. Sabemos que en 1528 era maestro mayor de la catedral de Sevilla y que en 1529 trczo una sacristfa y cabildo que fueron examinados por los capitulares nombrados al efecto. Muerto prematuramente, no pudo ver comenzados tan importantes trabajos y solo nos dejo la pequefio sacristfa de los Calices y las capillas de los Alabastros, en los muros laterales del coro. Rlcfio divldic su tiempo entre Valladolid y Sevilla, las dos capitales de Espana que reclamaban sus talentos. EI 31 de junio de 1527 cornenzo en Valladolid las obras de una gran colegiata que junto con el habfan trazado cuatro eminentes maestros de entorices: Juan Gil de Hontcfion, Juan de Alava, Francisco de Colonia y Rodrigo Gil. Hubiera sldo una iglesia en el estilo de las catedrales de Salamanca y Segovia, pero todavfa de mayores dimensiones y qulen sabe si de mayor suntuosidad. Lo poco que se hizo conforme a las trazas de Rlcfio fue mas 190 t I Figs. 158 Y 159. - FACHAbA DE LAS CASAS CONSISTORIALES DE SEVILLA E INTERIOR DEL VESTiBUlO DE EI;-ITRADA. 191 ·Fig. 160. - DETALLE DE LA FACHADA DE LAS CASAS CONSISTORIALES DE SEVILLA. 192 [. - tarde dernolldo por Herrer.a para dar paso a la gran catedral, por d�sgr_acia tampoco ' terminada. Calices y A juzgar por 10 que de Rlcfio queda en la catedral hlspnlense, sccrlstlc de los estructuras capillas del Coro, era, 'como dice Gomez-Moreno, un goticista retroscdo en sus decorccion plateresca, g�acias d crqultectcniccs, aunque aparezcan revestidas de suntuosa ellos. Es evidente los exquisitos entail adores de que se valle, disclpulos de Siloee algunos de se saca de sus obras conocidas, no solo las de la catedral, sino del propio que esa lrnpreslon vestibulo de las Casas Consistoriales, pieza crqultectcnlcc exquisita donde no encontramos no obstante, "prima facie" todos tomarfa- un solo detalle verdaderamente "romano" y que, mos por plateresca, tal es a veces la fuerza .del espfritu invisible (fig. 159). . dlflcll de Pero las fachadas del Ayuntamiento plantean un problema enteramente distinto, ni macula alguna dilucidar. En su cornposlclon y detalles crqultectonlcos no hay asomo se viene creyendo. de goticismo. Es una obra mas madura crqultectonlccrnente de 10 que universidad de Salamanca, acababa Cornpdrese, por ejemplo, con la fachada de la se que con menos (1529) aproximadamente cuando esta se empezaba (1527); por consiguiente, no la trczo Rlcfio? lLa diferencia de cfios que de substancia cldslco. Entonces, lla trczo 0 sino de alguien t Porque en ese caso no se trata solo de un rezagado goticista, cornenzo el asf? las posibilidades del perfilado cldsico. Sl .algo hay refinado e ltdlico en que conoce todas rebanco florentino, los pedes­ este prodigioso edlficio es la parte basamental, con su pequefio colocados con elegante par­ tales del apilastrado inferior y, entre ellos, los lindos medallones simonia. Cedn, en sus adiciones al Llaguno, dice que "a p.esar de las diligencias que se han casa de ayuntamiento; hecho para averiguar el arquitecto que trnzo y cornenzo la expresada maestro mayor de la ciudad, no se ha podido conseguir, y solo consta que juan Sanchez, la obra 1545; que ya se celebraban en ella los cabildos en 1556; y que se cccbo dirigfa en de la galerfa alta". Esta fechc, en 1564, como dice la lnscrlpclon colocada en una pilastra del reinado de Felipe II, pertenece al ala posterior cfindldo a la derecha, galeria de con arcos en su planta inferior (figs. 158 y 160). es el autor de la Mientras un hallazgo documental no precise inequivocamente quien esta gloria a Riofio, y con traza y el maestro que cornenzo las obras, no podemos disputer Si el vestibule es suyo - en' 10 ella la de ser, qulzd, el mas elegante de nuestros platerescos. todos los au­ que estdn conformes tores -, su construccion obligaba a se elevaran a la vez los mu­ que ros exteriores, es declr, el primer cuerpo de la fachada, puerta con su de medio punto entre pilastras pa­ read as en la rinconada, y la puerta fachada a la y cuatro huecos de la • rll'': \'o�K e xu c """ o to 20 30 50 rn , plaza de la Constituclon, PLANT A DEL CONSISTORIO DE SEVILLA. La planta de este edificio es Fig. 161. - diflcll de comprender en el die de sin conocer las trazas primitivas dados los aditamentos posteriores y dada la total hoy - -, contorno urbano. EI consistorio propiamente dicho es el que presenta trcnsformcclon de su cinco huecos la de la Constltuclon la entrada principal a la vuelta. La pequefio y sus a plaza 193 ala tac6n sali.ente, 0 ki.Izqulerda.vse hizo para dar paso al convento deSen Francisco, que a estaba en la actual plaza de San Fernando, y por eso se justifica el hermoso arco de paso. Vdrlcdcs estes clrcunstcnclcs, 'no e's' extrnfio que esta 'planta nos resulte un tanto incom­ prensible. Sabemos, ndemds, que en 1535 el Cabildo, impaciente por 10 largo y costoso de las I. obras, mand6 ncortcrlcs, 10 que hace pensar en un plan mas vasto y mas sirnetrico. Nuestra cdrnlrcclon, si cabe hacer distingos, va hacia la fachada de cinco ejes de la plaza de la Constituci6n: los basamentos, ya 10 hemos visto, son admirable; el edlficlo merecerfa cosa asentarse en un suelo de rndrrnol. La central puerto es amplia, adintelada, con jambas talla­ das de los mas prlmorosos grutescos; tiene un .llqero guardapolvo 0 cornisa avivado por una brillante cresteria que nos hace pensar en 'las delic'adezas del Omodeo. Los huecos que flanquean esta puerta elegal'ltes son los mas de nuestro plateresco. Adintelados, con una moldurncion exquisita, rehundlendose de la pared gradualmente; guardapolvo y copete de medio punto florentino entre nifios aleg6ricos. Advlertnse que los huecos extremos - - quedan mas altos, acusando intellqenternente. el movimiento de la escalera. EI piso alto resulta algo mas rezagado, como obra de otros entail adores menos sujetos a disciplina. En ta ordenaci6n superior las columnas recubiertas de completamente grutescos sustituyen a las lindas pilastras inferiores. Los grutescos del piso alto son mas abultados que los del bo]o, como para vistos de mas lejos. En el centro campea, dominador geniil, gran y un hueco adintelado partidodos por una colurnnillc con una ulimcfiu en por capitel que forma una elegante bifora por dernds caprichosa, que no puede por menos de relacionarse con las biforas del Omodeo en la cartuja de Pavia. Como prueba del cuidado exquisito y de la inteligencia con que se traz6 este edificlo, tenemos los basamentos del orden ele­ superior vados sobre un pequefio rebanco para que el vuelo de las cornisas inferiores no robe a la vista nada de su valor. EI ala izquierda, que servia de entrada al convento de San Francisco, conserva en planta baja la misma arquitectura con algun mayor abultamiento de grutescos, indice de una fecha , un poco posterior. Perc, en cambio, la planta superior es de estilo y concepto ya muy dife- rentes. En ella se acusa la mano de Jamete, cuya intervenci6n en estas obras el cfio 1535 se halla documentada. Las columnas enguirnaldadas, las estipites y las grandes cartel as en el estilo del Rosso (escuela de Fontalneblecu) demuestran esta participaci6n y este cornblo de rumbo. .Tnmbien estci demostrado que Hernan Ruiz el Joven traz6 la complejo cupula de la escalera, sequn l.cmperez la mas bella cupulita de Espana, en un estilo definidamente Prin­ j , cipe Felipe, y que Benvenuto Tortillo, en 1570, trozo la capilla del Concejo, con techo plano de casetones y columnas cdoscdcs, En el interior son tnrnbien de admirar, cdernds de 10 1 dicho, las salas capitulares de verano e invierno, baja yalta. La primera tiene un magnifico techo pet reo de casetones con figuras de reyes sobre un friso de grutescos, y la alta, menos suntuosa, una armadura de casetones oct6gonos. Adernds de los artistas ya nombrados, intervlnieron en esta obra, tan pequefic como suntuosc, 10s hermanos Gainza, Tomas Frances,' Ricardo Copln, Pedro de Pdrnnnes, Gaspar de Loree, Juan .Flcrnenco, Guillen', Ferrant, Toribio de l.tebcnc, Nicolas de Juan Vizcaino, Le6n, Jacques, Juan de Landeras, Juan de Alcantara y otros. En la Cartuja de Jerez sabemos que trabaj6 Rlcfio hacia 1533 y pudo intervenir en las obras del Refectorio, hermosa nave g6tica, pero con notables accesorios renacentistas. Se destaca como muestra refinada y castellanisima el bello pulplto, que el artista traz6 con una 194 j I 162. PATIO DE .t..A CAPlllA DEL SANTO �EPUlCRO EN lA COlEGIATA DE OSUNA. Fig. - 195 196 inventiva y una gracia muy personal. En cambio, la puerta del refectorio es una de las com­ posiciones mcis lombardas de nuestra arquitectura. Las columnas candeleros tienen un per­ fil que recuerda al que dieron Pietro da Rho y otros a las columnas de la puerta de Casa Cremona, ahora en el Museo del Louvre. Las cabezas como camafeos cldsicos Stanga en gusto por la arqueologfa cldslcc poco espcfiol. revelan En que adornan los pedestales un la propia cartuja existe una curiosa puerta de cornunlccclon entre los dos coros, con gru­ tescos muy abultados y con friso de angelotes semejantes a los que esculplo Diego de Siloee en la "Escalera Dorada" de atribuye al frances Cristobal Voisfn (t1535?). Burgos. Se En el mlsmo Jerez tenemos un curioso ejemplar de renacimiento prtmltlvo muy ligado a 10 isabelino. Junto con unas columnas cldsiccs de mcirmol (seguramente italianas), unos base al grandes cimacios naturalistas ensanchan el cibaco del capitel para dar una mayor entre pilares torsos. En la arquitectura andaluza arranque de los arcos de molduraje gotico suelen darse contradicciones y rnezclqs a veces muy pintorescas. Nos referimos a la bella galerfa de la casa de los Ponce de Leon. AI arte lombardo andaluz, dense y un tanto tosco, pertenece la ventana plateresca de alu­ la iglesia parroquial de Constantina, cuyos balaustres se hallan emparentados a los del reminiscencias dido refectorio de Jerez. La portada de esta iglesia es de orden corintio, con con ventana geminada, aletas y una goticas en la arquivolta y con un segundo cuerpo obras rena­ Anunclccion : el Angel y la Virgen a cada lado de la ventana. Comenzaron las centistas en 1512. La hermosa torre la levonto Herncin Ruiz en 1567. COLEGIATA DE OSUNA. - elegantes y originales del pla­ Uno de los conjuntos rnds teresco sevillano es el de la Colegiata de Osuna con sus cnejos: capilla del Santo Sepulcro, los duques de Osuna, y patio del Capellcin de dicha ccplllc. Se fundo para enterramiento de se terrnlno en 1539. La iglesia tiene en 1534 por don Juan Tellez Giron, IV conde de Urena, y columnas adosadas y bo­ tres naves de cuatro tramos conccplllcs, pilares cruciformes con de scbor castellano, con arco vedas bafdas de piedra. La portada plateresca, adintelada, es de la portada del descarga y fronton, como un eco cldslco que todo es relativo - de - Santo Sepulcro, tfpico de ese plate­ Hospital en Toledo. Lo mds original es el patinillo del resco de espfritu morisco, pimpante y gracioso, cuyo secreto guarda Andalucfa. Sobre unas con qulrne­ columnillas muy ligeras y unos capiteles heteroclltos se asienta un g,ran cimacio ricos relieves, que permite que salgan las anchas arquivoltas de los arcos escarzanos y que andaluces. Encima Ileva descanse una pilastrilla en su frente. Todos estos detalles son muy con lc iglesia es una otro piso de columnas (fig. 162). La portada que comunica el pcntecn ciclo de la puerta entre los coros de la cornposlcion de gran bulto que pertenece al mismo funeral, en contraste con 10 cartuja de Jerez. Trata de imponernos con su hiqubre aparato rlsuefio del patio (fig. 164). La fachada de la casa del conde de Ccirdenas, en Ecija, es de 10 mds ccstellcno del plate­ arco su pared remetida, parece que resco andaluz, cunque como concepto, con su gran y la puerta del Corral del Carbon, de Gra­ el artista selnsplro en composiciones cirabes, como nada. La galanura de la decorcclon y el usa abundante de grandes figuras: salvajes y tenan­ Intervenclon de Jamete, pues constc que anduvo tes fenerninos, hacen pensar en una posible . trabajando en ECija (fig. 166). fachadas tocadas de gigantismo, que En la Andalucfa baja existen algunas platerescas 197 acusan 10 impropio de los elementos del estilo, columnas abalaustradas, can del-eros, grutes­ cos, etc., cuando se trasladan a la arquitectura monumental. Son ejernplos de este gigan­ tismo la fachada del crucero de la Iglesia Mayor de Puerto de Santa Marfa (fig. 167), Y la de Santa Marfa de Utrera, esta ultima gran arc almohadillado y picado aumenta la fiereza de su arquitectura. EI entablamento y el fastigio I estdn tallados con valentia, pesadamente. Un escudo imperial rebosa del hueco de este fron­ t6n ciclopeo, En lugar de la consabida mensulc sosteniendo en su centro el arquitrabe, surge un modil16n cubico como la cabeza de una viga. CATEDRAL DE ALMERfA. Y poco mas queda, como dedamos en un principio cl - hablar de la obra iinlcc, de Machuca y hasta de su escuela. En la arquitectura, s610 Juan 1 de Orea, su yerno, propaga en Almeria las enseficnzcs del suegro y maestro: La catedral de Almeria, ejernplo y no unlco - del g6tico mas rezagado (1524-1543), se upcrejo por fuero - como una fortaleza y en medio de tanta adustez todo su ornamento se cifr6 en dos suntuosas portadas que tuvo la fortuna de hacer Juan de Orea, director de las obras de 1550 a 1573. Recoge Orea temas de su maestro, columnas pareadas, altos estil6batos, rebancos, grecas de postas, jarrones, etc., pero todo ello 10 articula con falta de seguridad, cmczccctdndolo. Siendo su formaci6n cldslco mas adventicia que otra cosa, descubre su falta de filosoffa y, debil, se deja arrastrar por la fuerza del ambiente, volviendo a alargar sus columnas como tiempos del plateresco, a superponer elementos sin mas 16gica ni mas intenci6n que en los la de Ilenar un espacio y curarse del horror al vado (figs. 188, 189 Y 190). En la sacristia de la catedral, no teniendo soluciones paternas para el caso, se vi6 impelido a buscar fuentes en Covarrubias (sacristia de SigUenza) (pilares de la catedral de Granada). En nin­ y en Siloee gun caso demostr6 talento de lnvencion ni una personalidad para fundir 10 ajeno con acento propio (fig. 191). En la fachada de la iglesia de Santiago, en la misma ciudad cndcluzc, se desenvolvi6 mejor gracias al auxilio de la escultura, arte en el que era delicado maestro. JACOBO FLORENTfN Y DIEGO DE SILOEE Vino el maestro Pedro Machuca, atestigua hl]o La­ Jacobo Florentfn con sequn nos su zaro Velasco, traductor de Vitrubio y de quien tenemos fldellsimcs noticias sobre su de padre. En la fecha de 1520, verdaderamente sefinlcdc, aparecen Machuca y Jacobo contra- 221 tando en Granada retablo para lc' Capilla Real. Sin duda venlcn ctrcldos por el un esplen­ dor de la corte de Carlos V, que dos cfios antes, al detenerse en Granada, crrcstro consigo a los artistas de mas viso de entonces: Felipe Vigarny, Berruguete y Bartolome Ordonez. AI Emperador Ie pcreclo mezquina la capilla funeraria don de hcblcn de descansar los reales despojos de sus abuelos y sus padres, posiblemente los mismos suyos. Ya que no podlc modi­ ficarse la arquitectura un tanto anodina de Enrique Egas, podlc, en cambio, decorarse con T toda suntuosidcd. 'Ese fue el designio de Carlos V, que se Ilevo a cabo, si no en la medida que se ambicionaba, por falta de dinero, por 10 menos en gran parte. Berruguete, como pin­ tor del Rey, contrcto la ejecuclon de unos grandes frescos que cubrieran las paredes de la capilla a la manera italiana, y posible que con idea es de ayudarle lIegaran Machuca y Jacobo, con prestigio de fresquistas ganado en Italia en el taller de Miguel Angel. EL caso es que este vasto programa decorativo no lleqc a iniciarse y los pintores recien venidos de Italia tomaron distintos derroteros. Seguramente no sospechcrton entonces que a ambos les iba a tocar jugar un papel rector en la evolucion de nuestra arquitectura. Jacobo Florentfn lIevaba el remoquete de Indaco Vecchio, para distinguirlo de su her­ mano menor, Francisco el Indaco (que nada tiene que ver con el Francisco Florentfn que lleqo antes' a Espana y cornenzo la torre de la catedral de Murcia, que seguirfa Jacobo). Jacobo coso en Espana con Juana de Velasco, hija del entallador de [cen Juan Lopez de Ve­ lasco (autor, con el aleman Gutierre Gierero, de la 'slllerlo de la catedral de [cen), y rnurio pronto, en 1526, en Villena. Sabemos que hasta 1522, fecha en que mortrlo, Francisco Florentfn vino cobrando su salario como maestro de la gran torre de Murcia. No deblo hacer mas que sacarla de cimientos y preparar la labor del que habra de sucederle, el Indaco. Desconocernos si dejo trazas y si la torre corta vida se (23.201 - siguieron. mrs. deblo morir Hasta 1526 anuales). Jacobo joven - se no registran pagos de Jacobo Florentfn como elevo el primer cuerpo de la misma, pero durante su clccnzo a mas, sucediendole Jeronimo Quijano, que maestro de 1 .; 1 construyo el segundo, que casa muy bien con el primero. Jacobo vino a Espana como pintor y en seguida se revelo como un valiente estctucr!o. I Debra ser hombre de gran permeabilidad espiritual, foci! a las sugestiones del 'medic am­ biente, pues se espcfiollzo en seguida, como 10 dernuestrcsu grandioso Entierro de Cristo que se conservaba en la iglesia de San Jeronimo, de Granada (hoy en el Museo de Bellas Artes) y que sltuc a Jacobo en el primer plano de nuestra pldstlcc renaciente. Hombres de un temperamento fogoso, pero adaptable como el del Florentin, son los que pueden alcanzar fortuna en el medio artfstico espcfiol, poco inclinado a rigorismos y a trasplantes cccdernl­ cos. En tocante a arquitectura, debra venir el Indaco sin ninguna prepcrcclon, cosa ni de extroficr, ni de censurer. teniendo cuenta que no eran empresns constructoras las, que le en lIamaban, sino labores de pincel. Pero entonces, ya agotado y marchito el qotico, y sin des­ puntar ninguna escuela nueva, debio notarse la escasez de nuevos maestros ccpcces de ensamblar las nuevas formas, y cualquier artista. con fueqo y decision tenia el campo ganado. Si a Jacobo se Ie cerraron algunas puertas por la penuria econornicc de la Capilla Real, seIe abrian otras cambiando de oficio y a ello deblo arrojarse con tclento oportu­ ntstc. Es posible que el propio Francisco Florentfn paisano -Ie lndujerco ello, cpuntcndo - su nombre como futuro continuador suyo. EI heche es que Jacobo se convierte en arquitecto sin serlo y que por su temperamento y falta de trabas escoldstlccs acaba creando escuela 222 1 I 1 1 Figs. 189, 190, 191 Y 192. _ PORTADAS NORTE Y OCCIDENTAL DE LA CATEDRAL DE ALMERIA. SACRISTfA DE LA MISMA Y DETALLE DE LA TORRE DE LA CATEDRAL DE MURCIA. 223 � I I I I r 193. TORRE DE LA CATEDRAL DE MURCIA. (EL CUERPO INFERIOR ES EL DEBIDO AL INDACO.) Fig. - 224 � I 1 I If P LA ANTESACRISTfA DE LA CATEDRAL DE MURCIA. 225 r Figs. 195 y 196. - CUPULA DE LA SACRISTJA DE LA CATEDRAL DE MURCIA. ABSIDE DE LA IGLESIA DE SAN JER6NIMO, DE GRANADA. 226 e influyendonotablemenfe en el desarrollo de la arquitectura renaciente andaluza, ernpe­ zan do por modificar lei propia trayectoria de Siloee. Sin miedo a equlvoccrnos, podemos decir que la arquitectura del renacimiento en Andalucfa comienza con Jacobo el Indaco Vec­ chio. La cosa, como dirlcrnos vulgarmente, tiene su miga, sobre todo si se tiene en cuenta el auge, desarrollo y magnificencia que esa escuela andaluza alcanza. j - TORRE DE LA CATEDRAL DE MURCIA. - Jacobo encuentra colocado en dos se pun­ tos estrcteqlcos: Murcia y Granada. Desde uno de ellos su radio alcanza a todo el Levante meridional y desde el otro, y gracias al formidable ernpuje de Siloee, a toda Andaluda. Sequn la ldpldo conmemorativa, la imponente torre mureiana se comenz6 en octubre del cfio 1521 (con anterioridad es posible que se trabajase en las cimentaciones); al cfio siguiente 'murlo el maestro Francisco y muy poco despues ya deblc hallarse Jacobo al tra­ bc]o, La torre arranc6 desde su cepa con 19 metros en cuadro y se levcnto, dominando toda la huerta, hasta la impresionante altura de 95 metros. Se proyect6, como torre renacentista, mediante ordenaciones superpuestas formando plsos correspondientes a cada orden con todos sus elementos, pedestal, columna y entablamento. Para una torre de tales dimensiones faltaron precedentes en Italia; para darse cuenta, basta compararla con una torre italiana como la de San Biagio en Montepulciano, de San Gallo el Viejo. Tratar de proporcloncr los "6rdenes" en la torre de Murcia como 10 hizo San Gallo la suya, atenidos en a las normas cldslccs, hubiera sido imposible: su enorme masa agobiaria. Jacobo no era un escoldstlco cohibido por los canones y no se par6 en estas preocupaciones, marchando derecho a 10 que hada bien. Compuso unos elegantes apilastrados y organiz6 los pcfios sequn el con­ sabido orden rftmico tripartito. Un arquitecto hubiera dado mas importancia a los estil6ba­ tos de este primer cuerpo, que son un poco pobres para la magnitud de la torre. Los inter­ columnios cortos Ilevan grupos de hornacinas y ventanas ciegas de buen dibu]o florentino. En el silencio del gran pofio central destacan vigorosas unas originales ventanas partidas, feliz combinaci6n de la bifora cuatrocentista y de la ventana toberndculo del cinquecento. EI antepecho estd tratado con unas enormes rnensulcs muy entalladas revestidas por acantos. Su decoraci6n es se advierte bien al de Florencia muy parca; hijo (figs. 192 y 193). PORTADAS DE LA SACRISTfA DE LA CATEDRAL DE MURCIA. - EI interior de la parte baja de la torre 10 ocupa la sacristfa de la catedral, con cupula gallones, cldslcc de admirable (fig. 195). Trabaj6 tcmblen el f1orentino como ornamentista cajonerias. en las Para lIegar a la sacristfa se atraviesan dos interesantes portadas del maestro Jacobo que me­ recen alguna atenci6n. La primera comunica la girola de la catedral con una capilla que hace de antesacristfa. Su composici6n es cldslco y desenfadada a la vez: el cuerpo bc]o en forma de arco triunfal con columnas pareadas sobre alto estil6bato, pequefics hornacinas entre ambas y gran de medio arco punto. Las columnas tienen el tercio inferior estriado y la parte alta decorada por grutescos, tema muy sansovinesco del gusto de . [ccobo. Sobre el entablamento carga , ( . un banco caprichosamente decorado por balaustres q�e sostiene tres hornacinas graduaci6n en piramidal con rotundas figuras de la Fe, Esperanza y Caridad; sumodelado, muy valiente; el plegado de los pcfios, profundo y alqo nnquloso ; la hornacina central descansa sobre una de leones echados. pareja En toda esta parte alta se nota la fantasia del escultor y su facundia decorativa. Lc arquivolta de la puerta estd decorada por 227 grutescos entre dosIinecs de molduraci6n, crqultrcbe circular. como si fuera el friso de un Estc soluci6n es genuinamente florentina y la introduce en Espana Jacobo. Otra el maestro de sus prefe_rencias son los capiteles con ccrdtulns 0 mascaras. Donatello tdllo=unos capiteles de Santa Croce (en semejantes !l los de Jacobo) en el tcberndculo de la Anunciaci6n todo de Florencia, que qulzd Ie hicieron impresi6n (fig. 194). La portadita interior que comunica directamente con la sacristfa es todavfa mas libre, como salida de un temperamento y de una mano de escultor. Los capiteles son grandes cabezas de mujer y del cstrdqalo penden unos pnfios como dibujando el' escote de un toca­ - do femenino. Parece que el escultor Jacobo propende a dar ccrdcter antropom6rfico al tema demasiado abstracto de la columna. e SAN JERONIMO, EN GRANADA. - En Granada el Emperador habfa cedido la capilla mayor de la iglesia de San Jer6nimo para sepultura del Gran Capitcin, y formalizado su en 1525, se comenz6 muy la obra de terminaci6n y enriquecimiento de la luego patronazgo iglesia bn]o la direcci6n del artista florentino. Aprovech6 todo 10 que pudo la obra g6tica, Poco sustituyendo los pilares redondos por pilastras corintias muy monumentales (fig. 198). cuidcdoso con las proporciones, las hizo esta vez pesadas (al contrario que las de demasiado la torre de sin que hubiera necesidad de elevcr tanto los pedestales, muy valerosos Murcia), de molduraci6n. Los capiteles tienen dragones por volutas. No se puede precisar si alcanz6 Jacobo a colocar el entablamiento 0 este es obra de Siloee, que Ie sucedi6. Los grandes apilastrados dan un empaque verdaderamente miguelangeles­ romano, co, a la cabecera de San Jer6nimo. Tan cumplida ordenanza cldsica exigfa en co-' rrespondiente simplicidad estructural una cupula sobre pechinas, en [uqcr del ocha­ vo gotizante que levant6 Siloee sobre los cuatro arcos torales. La rncnerc de pasar de la planta cuadrada a la octogonal mediante trompas-nichos estd resuelta con la frescura e ingenio propios del gran creador de estructuras que fue Siloee; la b6veda de crucerfa encasetonada es muy original y mecdnlccrnente ligera (fig. 199). A pesar de tantas virtudes, la linterno de Siloee desdice de la grandeza del plan­ teamiento de Jacobo. Este ultimo, con su • ole S 4 ., . IOma manera desenfadada y briosa, habfa cons­ Fig. 197. PLANTA DE LA IGLESIA DE SAN JER6NIMO, DE truido los testeros del - en crucero unos GRANADA. retablos petreos con tres hornacinas ave­ neradas, la central mayor' y saliendo su arquivolta de la linea de cornisa. Los capiteles son de mascaras esquinadas, la molduraci6n muy fuerte, como es frecuente en Jacobo. Los capi­ teles el aire sobre un repis6n, excelente de dlbu]o, unos ccplteles-men- quedan en gran y 228 Fig. 198. -INTERIOR DE LA IGLESIA DE SAN JERONIMO, DE GRANADA. 229 I I , T Figs. 199 y 200.- LlNTERNA DEL CRUCERO DE LA IGLESIA DE SAN JERONIMO. EN GRANADA. ABSIDE DE LA CATEDRAL DE GRANADA. 230 sulas [onicos. Siloee cornpletoIueqo la decorcclon escultorlcc y coloco los grandes escudos en el nlcho central. Lasfiguras sentadas de las Virtudes Cardinales, con blando plegado de pcfios y melcncollccs fisonornias, son dignas del cincel que tallara en Burgos la Virgen y el Nino del sepulcro del cnnonlqo Diego de Santander. EI Indaco reforrno tcrnblen los arcos de entrada a las capillas colaterales, utilizando esas poderosas arquivoltas que tanto influyeron en el cr+e andaluz. Siloee debio sufrir una entera trcnsforrncclon al contacto con la obra de San Jeronimo, saliendo de ell! convertido en un hombre nuevo. En el exterior, 10 mas notable resulta la cabecera, de esplrltu gotico con perfilado ro­ mano, drcmdtlcc y expresiva conjuqccion de los voliimenes crqultectonicos. La falta de rema­ tes, sobre todo los de los cubos de escalera de la linterna, restan ernpuje ascensional a este I conjunto grandioso y un tanto ctorrnentcdo, barroco. Los vuelos de las cornisas y el bulto de I las grandes figuras escultoriccs aumentan la herculen y potetlco lmpreslon de este trozo de arquitectura (fig. 196). AI impulso escultural del Indaco respondio Siloee con redoblada fuerza, ytanto al interior como al exterior explcyo lcesculturc con una amplitud antes des­ conocida. EI friso del orden interior deja de ser una simple franja de grutescos para conver­ tirse en una decorcclon escultoricc en alto relieve. Se agrupan, mlrdndose dos a dos, parejas de hombres barbudos hachas y capacetes. La exuberancia de la decoruclon escultorlcc con en los casetones de las bovedcs recarga las superficies, ddndoles ese aire "accidentado" r una profusa decorncion barroca de yeso. pero que conserva nobles vestigios del arte 352 Figs. 329. 330. 331 Y 332. -INTERIOR DE LAS IGLESIAS DE ZUMARRAGA Y AZPEITIA, CLAUSTRO DE IRACHE Y TORRE DE LA IGLESIA DE LOS ARCOS. 353 Fig. 333. - FACHADA DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE VIANA (NAVARRA). 354 del siglo XVI, principal mente la portada, torre y coro. La primera, de un plateresco escul­ torico y flexible, es prueba del buen arte de Juan de Landernain, maestro a quien ya conoce­ mos por su lntervenclon en el estupendo palacio zaragozano de la Maestranza. En esta por­ tada se unen el vigor pldstlco de 10 crugones con la elegancia castellana. Digna de ctencion es la torre, de las escasas renacentistas completas. Su silueta, por curioso atavismo, resulta mudejcr de planta cuadrada ; y cuerpo alto octogonal entre cuatro torrecillas cillndriccs, se remata por un cupulino con su linterna en pura ortodoxia cldslcc. Merecio esta torre los mas graves dicterios de don Pedro de Madrazo, que la llcrno borrominesca - antes de nacer Borromini pero confeso tornblen que, -, a pesar de su mal razonadadeja arquitectura, no de mole esbelta y atrevida ser una (fig. 332). Las iglesias de Aibar y Caseda tienen porticos renacentistas semejantes. En la primera trcbojo en 1540 un tal maestro Lazaro, a quien puede atribuirse la segunda. Con la curiosa portada del hospital de Pamplona saltamos de golpe a un panorama artfstico bien distinto. Es un ejemplar independiente de todo 10 espcfiol 0 espcfiollzcdo, en sus multiples matices. Es una lrnportcclon francesa pura, venida posiblemente con algun artista formado en el cfrculo de Toulouse, Hautecoeur dice que "esta villa (Toulouse) compartfa con la Espana del norte el gusto de la orncrnentcclon abundante; amaba los hermes, I,as cnrld­ tides salientes, cuyas vainas se decoran con lacerfas 0 como las espirales, viejas divinidades sirias envueltas entre serpientes". Va bien esta portada de Pamplona con cierto gusto barroco que acumula en Toulouse los pesados ornamentos sin cornpenetrcclon entre sf, por pura y seca yuxtoposlclcn, tal, por ejemplo, la puerta del hote�- de Felzins. La puerta de Pamplona es de 1556 (fechada eli una cartela bajo el escudo de Navarra, que sostienen dos bizarros caprfpedos). Barroquismo tcrnblen, aunque modulado de distinta manera, el de la imponente fachada de la iglesia parroquial de Viana. Es uno de los intentos mas atrevidos y considerables Ileva­ dos a cabo en el siglo XVI para organizar una fachada cldsicc, Faltos en Espana de todo precedente, hay que suponer que -Ia idea del gran "nicchione", que constituye su motivo central, deblo torncrlo su autor directamente del famoso de la Plfic en el Belvedere vctlccno. EI que hizo la fachada de Viana demuestra cultura cldsicc suficiente directa­ para inspirarse mente en tan buenos modelos. Pero Goyaz, autor sin duda de las trazas, no desrnintlo su calidad de imaginero, y como con harta frecuencia sucede en Espana, propendlo una vez mas al "retablo", la fachada-retablo, dcfio de la AI consldernr a con ley crqultectonicc, estas fachadas-retablos tan frecuentes en Espana no podemos olvidar la influencia del medio social. Estas obras las encargaban los religiosos, que apenas concibieron el arte por el arte, sino como vehfculo de la hagiograffa, con su ccrdcter primordial mente ilustrativo. Es seguro que Espana habrfa maestros capaces de dlseficr obras esencialmente urqultectonlccs, pero en sus trazas, por abstractas, hubieran sido sisterndficcmente rechazadas por la Iglesia. De aquf tcmbien que encontremos por 10 general mas substancia ckislcc, mas valores crqultectonicos en las obras civiles que las Los contratos, que 10 que habfa de puros en religiosas. pautaban hacerse, sollcn prescribir exactamente las escenas, figuras y simbolismos que retablos 0 fachadas debfan representar, y el artista no podfa salir de esta cdrcel ideoqrdficc. Precisamente la fachada de Viana refle]c el combate, casi drcrndtico, entre la gran idea (expresada en el "nicchione", en el cldsico Ironton que 10 corona, en las victorias ala­ das de las enjutas) y la menudencia del retablo Ese con sus multiples casas 0 compartimientos. 355 de arquitectura que no alcanza sereni­ dramatismo queda impreso en 10 descoyuntado una dad ni unidad, diflcil de conciliar con el esplrltu (fig. 333). narrativo que la recarga Su prendieran natural que entre los artistas vigoroso claroscuro, patetismo, su era barrocos. La fachada de Viana form6, a la larga, escuela, propnqdndose en la edad barroca, como 10 demuestran la fachada de San Gregorio Ostiense, en Mues, y la de Santa Marfa la Redonda, en Loqrofio, EI cfio 1549 se contrat6 su construcci6n con el imaginero Juan de Goyaz vecino de - Bnficres -,que se oblig6 a terminarla en seis cfios, En 1556, pasados siete cfios, muri6 sin terminarla y se hizo nuevo contrato con Juan de Oliva Arranotegui vecino de Santo Do­ - fallecido. Debi6 terminarse mingo -, que ya habra trabajado como colaborador del maestro hacia 1567. 356 -- ---- EL EST/LO VINOLESCO Y JUAN DE HERRERA - Llegamos al final de nuestro recorrido; Ilegamos, csirrusrno, a la verdadera meta, que hernos visto perseguir denodadamente por los espfritus mas selectos de un siglo: la meta -del ideal cldslco, de la simple grandeza antigua. Ha sido una lenta, pero gozosa subida a las -clmcs de la belleza arquetfpica. Los hombres que la emprendieron eran de naturaleza ani- mosa y pletorico para sentir fatiga 0 decaimiento. Pero 10 mismo que no hay camino que subc incesantemente, ni cuesta sin descenso, eillegar a la cima equivale a encontrarse en una .sltucclon crftica. La historia no se para, el tiempo arrastra tras de sf a las formas artfsticas, y estos hombres, que remontan un siglo a la vez que culminan una trayectoria espiritual, sienten que les falta tierra bn]o sus pies. No pueden quedar rezagados, eternamente inrnovlles en un mundo de formas intemporales; temen la cafda. La misma fuerza que les impulsaba «i subir, les Ileva - creen ellos - a un abismo. La realidad es que no se puede permanecer m uchotiempo en las alturas heroicas sin que la vida s'e marchite, y es necesario volver a Ios valles y paisajes humanos. Por de pronto, la respuesta de aquellos hombres a tan cruel situucion espiritual es el -doqrnctlsrno, En las postrimerfas del siglo XVI ctrcvesc Europa de parte a parte un viento helndo de dogmatismo. Todo parece querer inmovilizarse y durar, a costa, si es menester, -de apagar la vida. Felipe II, hlerdtico, glacial, con su concepto casi arcaico de la realeza, reencarna un rey-sacerdote del remoto Oriente. Lo que tocan sus manos se petrifica; tiene 'en sus yemas el poder de eternizarlo todo. Desde las Pirdrnldes, el mundo no ha conocido, hasta Ilegar a EI Escorial, un slrnbolo de eternidad sernejcnte. EI Escorial, que reclama para sf 10 mas depurado de la cultura occidental cldslcc, en un perfodo en que el dogmatismo -alcanzc el mas alto valor de norma, trasciende, sin embargo, a algo muy distinto de 10 que "a cultura occidental representa, en su sentido de medida y ritmo cntropornorflcos. Por uno de esos inopinados virajes que tan a menudo nos presenta la historia, el Rena­ -cimiento, que habfa venido a libertar la personalidad humana del "ordo" medieval, slrvlo -o Felipe II de elemento expresivo, de vehiculo artfstico, de un concepto supraindividual del mundo. EI gran mona rca constructor supo comprender las posibilidades de un arte intelec­ 'tucllzcdo hasta extremos de frfa cbstrccclon el que ejercitaban en Italia Viiioia y los prl­ - meros manieristas como exponente de - un espfritu colectivo, sumiso a una jerarqufa de -orden superior, celosamente mantenida por el mismo como rey. Felipe II era enemigo de la personalidad; buscaba siempre en el arte la expreslon im­ perscnc! 0, sl se quiere, suprapersonal. Esto suele ser achaque de aquellos cescres que sien­ fen el una decidida voluntad monumental. No se interesan por progreso, ni por el cultivo del arte, ni por sus magnfficas personalidades; no persiguen la excelencia artfstica, sino el " 357 t sfmbolo monumental de su reinado; solo les lIegan las ideas colosalistas, que con ccrdcter abrumador pueden imponer este sfmbolo a las generaciones venideras. Estos hombres log ran, escribir las pdqincs monumentales de mas trascendencia para 10 humanidad, las que jolon an' como hitos definitivos su hlstorlc. Pero tras el esfuerzo, tras 10 rfgida disciplina impersonal" el arte queda daiiado en sus fibras mas delicadas, falto de savio, privado de sus internas posl­ bilidades, en un estado de manifiesta esterilidad. Felipe pudo soportar el genio rabiosamente individual del Greco, el artista mas: II no valioso de todos los que nos lIegaron de Italia atrafdos por el seiiuelo de 10 obra del mo­ nasterio, como no hubiera podido soportar 10 energfa heroica de un Miguel Angel poniendo en movimiento las grandes masas del Escorial. Querfa artistas capaces de sacrificar su yo' personal a 10 idea preponderante. Qulen gustaba de exacerbar 10 abstracto. desnudez de las; arquitecturas loqlccs y frfas de su epcco, hubiera rechazado incluso 10 personalidad, tan, interesante, de un,o de nuestros crqultectos mas viiioiescos, Francisco del Castillo, a quiern suponemos autor de 10 cdrcel y de 10 fuente monumental de Martos. Pero el viiioiesismo de' Castillo recoqio, con plenitud miguelangelesca, aquello. faceta de Viiioia que mas se ccer­ cabo a 10 manera heroica del autor de 10 Sixtina, a 10 clclopec energfa de San Gallo. Felipe II: necesitaba 01 otro Viiiola, 01 de las superficies quietas, 01 de los lineamentos precisos, 01 mas; claro y logico. Hoy en die se halla entablada una polernicc - con sus apasionamientos - sobre 10 Inter­ venclon, mayor 0 menor, que tuvieron en el monasterio diversas personalidades. Trctcmos, quizd en grado un "personalizar" EI Escorial, olvidando que por consclente excesivo, de deseo de Felipe II fue unc obra "despersonalizada". Su propia historia":_ 10' de su construe­ cion - es 10 historia de esta "despersoncllzccion", Felipe II, cuando Ilego 10 hora de poner en marcha su gran penscmlento, el que brotara de su mente un 10 de agosto de 1557 en medio del fragor campal de San Quintin, no ccudlo a ninguno de los grandes maestros de' canterfa espaiioles. Esto hubiera parecido natural y logico, pero este monarca no dejcbn estos negocios, como su padre, en monos ajenas, sino que se movfa a impulsos proplos, puesta su mira en metas que el solo conoda. Siendo prfncipe, y encargado por su padre y emperador de 10 gobernacion de sus: estados espaiioles, habfa intervenido muy directamente en 10 direccion de 10 arquitectura oficlcl. Desde joven habfa sentido cflclon por estos menesteres, convencido, probablemente,. de 10 que significaban como rncnlfestcclon externa de 10 realeza. No olvidemos que Felipe' era un prfncipe celoso como pocos de todo 10 que representase ceremonial, y en este cspecto 10 arquitectura era el ceremonial petrificado. Durante 10 epoco que podemos lIamar de su' princlpcdo 0, con mas propiedad, de su regencia, 10 arquitectura espaiiola se mantenfa en' una de sus mas peregrinas fases, 'fresca y lozano. Superadas las timideces del primer plcte­ resco y sin ceiiirse todavfa a formulismos cccdernlcos, paredan los arquitectos sentir enton­ ces todo el placer de manejar unas formas nuevas que, 'yc familiares, eran tratadas con tanto desenvoltura como falta de rigor. Este momento, que hemos bautizado anteriormente con el: nombre de estilo Prfncipe Felipe (coincidente, por cronologfa y caracterfsticas, con el estilo Enrique II de Francia), se expande ajeno 01 fntimo sentir del prfncipe, aunque se [ustlflque: tal nombre porque su desarrollo coincide con su regencia. Pero Felipe, gUiado de su propio temperamento, fue poco a poco haciendo pesar en 10 arquitectura su propio punto de vista" buscando coda vez mas conscientemente valores sin el auxilio de 10. sus esenclcles; superfluo 358 Fig. 33�. - PATIO DEL PALACIO DEL MARQUES DE SANTA CRUZ, EN VISO DEL MARQUES (CIUDAD REAL). 359 Figs. 335, 336 Y 337. - PATIO DEL PALACIO DE VISO DEL MARQUES. TEMPLETE DEL PATIO DE LOS EVANGELISTAS, DE EL ESCORIAL, Y CONJUNTO DEL MONASTERIO. 360 orncrnentccton. A Felipe Ie gustabci que se aliviara 10 mas posible la talla, �omo 10 mani­ festo explfcitamente cuando enccrqo a Juan de Orea la termlnnclon del palacio de Carlos V en la Alhambra. EI cfio 1537, cuando Felipe era todavla un nino de diez nfios, Alonso Covarrubias, en 'plena rncdurez (49 nfios], se hada cargo de las obrcs reales de Toledo. Seis cfios mas tarde .el prfncipe cumplfa los 16 y el emperador se ausentaba de Espana, dejdndole encargado ,de la regencia de sus estados. Covarrubias tenia ya un amo a qulen obedecer. En el Alcazar de Toledo hlzo Felipe sus de senor de obra, demostrando desde primeras armas slernpre su meticulosidadinteres por las cuestiones mas nimias. Sin duda el e prfncipe fue un factor decisivo en la evolucion que llevo a cabo Covarrubias al final de su vida y que ya hernos visto historiada en el capitulo que Ie dedicamos. Pero no era en esta Felipe materia, como declmos,: afecto a las ,Personas, sino por encima de todo a las obras mismas, que 'el gustaba dirigir voluntad. AI cabo de unos ofios a su empieza a desplazar al veterano maes­ tro y descubre inclincclon por Francisco Villalpando, esplritu mucho mas moderno y mejor conocedor del arte italiano. Bien es verdad que Covarrubias iba ya sintiendo el peso de los «ifios, y que aunque Ie fue de la direcclon material de las obras, Ie apartando guardo, en 'Pago prestigio y veteran Io, considernclon y emolumentos. Francisco Villalpando hubiera a su podido Ilegar a ser uno de los arquitectos predilectos del que ya era monarca desde 1556, -pero su prematura muerte (1561) Ie prlvo de ello. Sin embargo, vlvic cuando Felipe, el ofio 1559, mcndo a Juan Bautista de Toledo que se trasladara de Napoles a Madrid para -entender en las trazas de la regia fundcclon. Wor que ni Vlllclpcndo ni Luis de Vega fueron requerldos para nada por Felipe II? Los resortes internos que movlan el animo del rey, iquien los conoce? De todas maneras, ambos arquitectos continuaron desernpeficndo sus obligacio­ nes habituales. Solo al fallecer Luis de Vega (1562) dio el rey una lnstrucclon (1563) man­ -dcndo que Toledo se hiciera cargo de las obras del alcazar de Madrid. Para ello Ie fue necesario recibirse de maestro mayor, pues el tftulo de arquitecto podia servirle como tracista, pero no para construir y tener autoridad sobre los oficiales. JUAN BAUTISTA DE TOLEDO. iQuien era Juan Bautista de Toledo? Todavla es hoy - un misterio este nombre, que ocupa un plano tan destacado en el arte espcfiol como inven­ tor del monasterio filipense. iQue razones pudieron guiar al rey para hacer esta elecclon! Sin duda querfa Felipe II un artista formado en Italia, para que su obra destacara por su cbso­ Iuto pureza y perfecclon. EI rey burocrctc resolvlo su elecclon por correspondencic y desde ·Gante ordeno a Juan Bautista que fuera de Napoles a Madrid. Seguramente el virrey, don Pedro de Toledo, Ie darfa buenos informes, y no consiguiendo que nlnqun maestro italiano -de nota se trasladase a Espana, optarla por Juan Bautista. Le asigno de momento el corto -estlpendio de 220 ducados anuales, 10 que indica que Toledo era maestro de poca fama, y -que Felipe siempre obraba con cautela, empezando por poco, haste: ir probcndo la capaci- dud de sus servidores. Hay pruebas ciertas de que Toledo se de varios reparos en las ocupo posesiones reales: Aranjuez, Aceca y Madrid, pero esto no cficde nada al conocimiento de su arquitectura, pues eran solo obras de utilidad. De Ie la fachada de las Descalzas Reales, antiguo se atribuye en .Madrid, que Juan Lopez de Hoyos considera la primera lcbro como cosa que en Espana se .con noble sencillez. Si esta fachada es suyc, cos a que entra dentro de 10 posible, no hace 361 mucho honor al gran arquitecto. Es cornposicion desmcficdc que sigue las directrices de una llsos Serlio, su manera de combinar la piedra y el ladrillo, destacando grandes tarjetones sobre fondo de color rosa. Mucho mas improbable es que hiciera el palacio del cardenal don razones Ie atri­ Diego de Espinosa, en Martin Munoz de las Posadas, que con delgadisimas Cedn. Es hermoso castellano que pertenece a la escuela toledana, que ya de buye un palacio desornamentado. La puerta parece una version por sl marchaba francamente hacia el estilo mas cldsica de la monumental portada del palacio episcopal de Toledo. EI patio, de alca­ prosapia, Ileva galeria toscana de arcos en la planta bc]o, y arquitrabada jonicc en rrefic la alta; el perfilado, conciso, y la serenidad de todos los elementos indican la evoluclon natu­ ral del estilo. Un patio muy semejante a este es el del palacio del marques en Las Navas. Lo mejor para darnos cuenta de la distancia entre un palacio castellano tradicional y otro romano "cinquecentesco" es comparar el de Martin Munoz de las Posadas con el de don Alvaro de Bazan en EI Viso del Marques, cerca de Vcldepefics. Este palacio se cornenzo en 1564, bajo las trazas de don Juan B. Castello Bergamasco. Dirigieron sucesivamente las obras los genoveses Domingo y Al­ ��(_T rrrO'l?Zl" berto y Juan B. Prioli. Son de gran DO suntuosidad los estucos crquitecto­ r=:lcl nicos y las decoraciones plctorlccs de Cesar Arbasia y Juan Francisco Perolas. Un tan palacio romano exotlco repetir en la se­ parece dienta region manchega la misma crlstocrdtlcc impertinencia del cas­ tlllo-pcluclo de la Calahorra. AI . comienzo y al fin de un periodo, estas obras extranjeras, y ambas de genoveses, encierran como en un flil: I.'lil pcrentesls todo el riquisimo des­ arrollo nacional. No sabemos por q que extrcfic condennclon quedaron D desterradas en parajes despoblcdos y lejanos (figs. 334 y 335). Il EI rnlsterlo de Juan Bautista se [J ira aclarando conforme se conozca mas exactamente la historia de la ;0 construcclon escurialense. Ya es un �1(120.0"'OI060'O Dl heche comprobado que la planta fj *' ... Fig. 338. - PLANT A DEL MONASTERIO DEL ESCORIAL. Il.J...I< de conjunto lIamada "traza univer­ sal" es invencion de Juan Bautista, seguida luego fielmente con muy pequefics variantes. A'ia Juan Bautista, en 1567, muerte de de concluir el de estaba a punto gran lienzo del mediodia (fig. 342) (Ia fachada del Jardin los Frailes), unificada ya' su altura para aumentar la capacidad del convento; a punto de coronar parte petrec de las Torres del Prior, de la Botica y del Norte, estas ultlrnos la modificadas para jugar con las del Prior y de las Damas. Las torres, que en medio de las 362 , Fig. 339. - PATIO DE LOS EVANGELISTAS, CRUCERO Y CUPULA DE LA IGLESIA DE EL ESCORIAL. 363 Figs. 3�O Y 341. - FACHADA RENACENTISTA Y SOTOCORO DE LA CAPILLA DE MOSEN RusIN. EN AVILA. 364 I t� I I • I I I • I I I I I I I . • . . " • , ]!!I ��IO:I._ Figs. 342 Y 343. - MONASTERIO DE EL ESCORIAL. FACHADAS MERIDIONAL Y PRINCIPAL. 365 Fig. 344. - CUERPO CENTRAL DE LA FACHADA PRINCIPAL DEL MONASTERIO DE EL ESCORIAL. 366 fachadas mediodfa y norte servfan para seficlcr el saito de nivel entre la parte anterior y posterior del "complejo" escurialense, se habfan suprimido por innecesarias, dada la unlfi­ caci6n total de las alturas. La "maqueta" de Juan Bautista, con su escalonamiento y el pinto­ resquismo que Ie daban sus torres (en total 12, en lugar de las 6 que se dejaron), se simplific6 considerablemente, muy a satisfacci6n de Felipe II, que buscaba siempre la mayor severidad y correspondencia (fig. 337). Sin embargo, tal soluci6n habfa de entroficr una grave perdido. EI designio de Toledo era que la iglesia, el elemento dominante, luciera sobre la fachada bc]o de poniente, surgiendo, despejada, su altiva masa. Hoy se encuentra encajonada, sumida en el conjunto, s610 con una fachada particular en el Patio de los Reyes, cuyo fondo no per­ mite, ndernds, el retroceso suficiente para contemplar la cupula. La creaci6n magna de Juan Bautista de Toledo es el Patio de los Evangelistas, que a su muerte se hallaba ya a la altura del primer piso, d6rico, y lcbrdndose el segundo, j6nico; por consiguiente es enteramente suyo. Es una de las creaciones mas c1aras y definitivas. del renacimiento universal; la belleza de sus proporciones, irreprochable; la cadencia de su ritmo, grandiosay mel6dica; la pureza de sus perfiles, imposible de superar. EI suave mode­ lade que dan a sus superficies los fustes de las columnas; la carencia de todo ornato super­ fluo; la perfecci6n vitrubiana con que se relacionan los 6rdenes, con la dificultad que Ileva en sf el d6rico por la exacta distribuci6n metopas y triglifos, dan a este patio una de belleza, una serenidad y una dulzura que transportan el animo de quien 10 contempla. No sentimos dentro de el nada de esa sequedad herreriana; es cdlldo, humano, acogedor. Aunque se nos tome a irreverencia, no podemos dejar de dolernos de la inclusion en su cen­ tro del famoso y bellfsimo templete que trazara Herrera gracia ya manierista. Embaraza con notablemente tan cldslco espacio y destruye su linea rftmica. Nos hubiera gustado mas una pequefic e insignificante fuentecilla. Herrera, al hacer el templete, sigui6 una ofie]c tradici6n hlspdnlcn que ya tenfa notable precedente en el c1austro, tcrnbien jer6nimo, de Guadalupe. EI patio de Juan Bautista de Toledo obedece al modele "cinquecentesco" de pilar y semi­ columna que formulara San Gallo en el Palacio Farnese de Roma. La obra del italiano es mas ener qicc, pero menos pura y cadenciosa (figs. 336 y 339). EL GRUPO PURISTA DE AVILA. -Intervinieron EI Escorial aparejadores de en como Juan Bautista, Pedro de Tolosa y Lucas de Escalante; Pedro de Tolosa trabaj6 en AVila junto con Pedro Valle (que tcmblen fue aparejador de Toledo en EI Escorial). Merece la pen a decir dos palabras de una escuela renacentista que hagamos aquf un breve pcrentesls para abulense a la que no se ha prestado la debida atenci6n y que verdaderamente se la rnerece entre el arte toledano de Covarrubias, por su purismo, por constituir I:In enlace interesante notable conjunto de pequefics ya depurado, y las sequedades escurialenses, y por reunir un ' obras de' gran unidad e indudable belleza. La mas conocida de las obras de este grupo es la ampliaci6n de la capilla de mosen como obra Rubin de Bracamonte, que Tormo considera posible de Tolosa y Valle. Se edifi­ los de la forrndndose vestibulo separado por una preciosa arquerfa caron pies iglesia, un trlple sobre columnas corintias, pareadas en fondo. EI vestibulo estd cubierto por una b6veda casi plana con un flor6n avenerado en su centro, semejante al que se ve en la capilla del Cristo en el claustro de la catedral. La ejecuci6n excelentisima de estas b6vedas, indicio inne­ gable de la maestrfa estereot6mica de Tolosa, nos induce a pensar que este sea el autor de 367 la bovedc plana del Escorial y uno de los fautores del notable florecimiento que clccnzo en EI Escorial el corte de pledrcs, Los espcfioles ercrnos por trndicion buenos "cortistas", acaso los rnejores de Europa entonces (fig. 341). La fachada del vestibulo de la capilla de Rubin es una vigorosa orqcnlzoclon cldsico . que demuestra como sin el "impacto" escurialense, aquf, en Castilla, se podfa haber logrado un clcslclsrno propio sobre las premisas que dejuro el genio de Covarrubias. Unas voluminosas columnas corintias, completamente exentas, dan soberbia energfa a esta fachada. Apareadas, flanquean una hermosa puerta en arco con .almohadillado muy cova­ rrubiesco, y espejos conccvos en las enjutas, recuerdo de la portada del alcazar de Tole­ do. Encima de las ventanas laterales unos oculos ovalados lIevan una guarnicion que por 10 potente parece barroca (fig. 340). En la catedral construyo Valle, e hizo de tasador Tolosa (1559), la capilla de la Concepcion, fundada por el dean Medina (t 1559) Y que forma obra unida con la capilla de la Blanca 0 de la Piedad. Los paramentos lisos de estes capillas sirven de fondo a un valiente orden gigante corintio de pilastras acanaladas. Las fechas de estas capillas certifican que esta interesante escuela cldsico abulense ya estaba for­ mada con anterioridad al comienzo de las obras del Escorial (1563). De las mismas manos son dos bellfsimas portadas de iglesia, la de Santa Catalina y la del convento de las Gordillas, ambas con arco de medio punto de guarnicion arquitrabada sin impostas, pilastras corintias acanaladas y espejos conccvos en las enjutas. S.on caracterfs­ ticos del grupo los espejos ovalados colocados oblicuamente. La puerta de las Gordillas tiene por coroncclon un Ironton cldsico con copas por ccrotercs, y la de Santa Catalina, un ovalo profundo con la imagen de la santa y aletas. La iglesia del convento de Santa Clara. renovada el siglo XVI, es una de las mas interesantes estructuras religiosas de este grupo artistico. EI uso de las bovedcs bafdas y la cldsicc cabecera asf 10 En la atestiguan. ermita de la Virgen de las Vacas construyo se una cabecera, seguramente por los mismos ccnteros o colaboradores afines, pero despues de haber tomado contacto con la obra del Escorial. En la arquitectura civil pertenecen al grupo la Casa de los Bracamonte (hoy convento), con una sencilla y muy elegante portada corintia con bolcon: la portada de la Casa de los Serranos, muy semejante, pero mas complicada (los escudos van inscritos en unos ovules que recuerdan los oc�los de la fachada de la capilla de rnosen Rubin), y, por ultimo, la qentil coronncion de uno de los cubos de la muralla, donde asienta e] palacio episcopal: un tamborcillo [onlco, ventana con fronton y una graciosa linternilla por remate. En este grupo puede lnclulr el palacio torreado de se severo Superunda. Es interesante destacar como las portadas religiosas son puede- establecerse como regia general a del renacimiento­ partir de medio punto (forma de mayor dignidad y prestancia), y las civiles, adinteladas. Las puertas de medio punto se sollcn dejnr tcmblen para los grandes palacios, indicando una categorfa superior. Tolosa debio ser un valioso auxiliar de Juan Bautista de Toledo y luego de Herrera, con quien trobojo hasta 1576, viniendo despues Juan de Minjares a tomar el primer puesto de apa­ rejndor durante la construcclon de la iglesia del monasterio. Felipe II sustitufa sus hombres por razones diffciles de descubrir, pero que ten fan siempre por rnovil eso no puede - negarse la perfecclon de la obra, - sequn su entender y personal vigilancia: todos colabo­ rando 10 mas cnonlrncmente posible la obra en gigantesca que, como un Moloch lnsccicble, pedfa constantemente nuevas vfctimas. EI mismo Juan Bautista, que tan alto elevara el rey. 368 ccyc en desgracia los ultlrnos cfios de su vida; Parece demostrado que antes de la muerte del maestro ya contaba mas en el animo del monarca Juan de Herrera, pudiendo decirse ·que Ie sustituy6 en vida. Por consiguiente, la frase de Arphe de que la muerte de Toledo caus6 "mucha tristeza y confusi6n, por la desconfianza que se tenia en hallar otro hombre tel. ",no .. pasa de ser un t6pico piadoso. Herrera, por cedulc real de 18 de febrero de 1563, fue nombrado asistente de Toledo (por sus conocimientos de geometria) para el negocio de trazas y monteas. Como la primera piedra del monasterio se coloc6 el 23 de abril del mismo ofio, esto significa que Herrera se hallaba asociado a la magna empresa desde sus mismos comienzos. JUAN DE HERRERA Y EL MONASTERIO DEL ESCORIAL. fue Herrera - Seguramente quien plane6 la fachada principal del monasterio, mudando enteramente el de concepto Toledo, que ya venia obligada tras de la elevaci6n de los cuerpos anteriores del Cuarto cosa de los Monjes. Asi como el concepto de Toledo era bajar la fachada principal exterior para que destacara la de la iglesia, luego se sigue el camino contrario: el de dar enfcsls al cen­ tro de la gran linea occidental, elevando macizo de dos un plantas mas y una empinada cubierta. Sobre este cuerpo todavia sobresale como el cuerpo j6nico gigantesca "peineta" superior. Entonces, al ocultar la fachada de la iglesia, se traza como un p6rtico artificial, sin ninguna correspondencia el interior, falsa fachada de con una como iglesia asomando al €xterior. La soluci6n es sin duda racionalmente forzada, pero obedece al deseo, no - - carente de sentido, de expresar exteriormente el templo, ya que en realidad queda den­ tro, enmascarado. Este cuerpo es una de las mas poderosas y monumentales composiciones del renacimiento (fig. 344). Responde al tipo "cinquecentesco" de fachada religiosa de dos 6rdenes que con exacta contemporaneidad se formula por entonces en Italia y de la que es €jemplo magnifico Spirito de Roma, terminado por Ottaviano Mascherino, con dibujos Santo de Antonio de San Gallo. Vi nola traza la fachada de Santa Maria dell 'Orto, en Roma, con plrdmldes semejantes las que van a plomo de las columnas d6riCas en la fachada escuria­ a lense. Pero la fachada de Vi nola es posterior a 1566 y parece diffcil que sirviera de prece­ dente (jambas y dintel de la puerta principal del Escorial se pusieron en 1579), a no ser que mediara correspondencia de trazas directas. Sabemos que el gran legislador de la arquitec­ tura italiana envi6 trazas a Felipe II, a quien qustcron extraordinariamente. La fachada result6 vifiolesca "ad pedem litterae", pero mas grave y maciza, de acuerdo con el m6dulo escurialense. EI grandioso frente de poniente, con el juego bien ponderado de sus cinco €jes, es una de las pdqinns mas solernnes y contundentes de la arquitectura universal. En estc fachada comprendemos c6mo la simetria, la euritmia, pueden transfigurar en muslcc la mas imponente masa, hecha todo proporci6n, grandeza sin afanosidad, como dijo Una­ muno. Ante ella podemos gozar con el goce mas refinado y raro, cual es el de la contem­ :placi6n del desnudo arquitect6nico, sequn dijo tcrnblen el doctor de Salamanca (fig. 343). La fachada opuesta a esta principal por el Patio de los Reyes es una magistral ordena­ cion de indole puramente abstracta, a la manera de Vi nola, con resaltos leves, con aquellos su insistencia en formar recuadros apenas mas que delineados, fachada donde domina el €fecto de superficie. EI Patio de los Reyes es el atrio tal como Toledo 10 concibi6, como preparaci6n para entrar en la iglesia. Tiene este patio 230 pies de largo, y de ancho 136, de suerte que 369 guarda proporci6n que Vitrubio quiere tengan los p6rticos, el orden de la primera porque ' estc - como dice el padre SigOenza no hay cosa 0 son - muy raras, que no guarde en fdbrlcc las reglas del arte. EI efecto de convergencia estd perfectamente conseguido, pues 10 lisura de los laterales conduce hacia el imafronte, que resalta por muros elevaci6n, obs­ su curos y sombras poderosas. Unas gradas corridas siete, para pisar de entrada y salida - con el pie derecho dan majestad al proyecto del templo, elevdndolo sobre noble pedestal. - la de impresi6n al desembocar en el Patio de los Reyes es extraordinaria conjunto Aunque del fondo, suspensa entre las dos sobera­ y la vista parece como sorbida por el espectdculo nas torres, el imafronte en sf no nos parece de 10 mas acertado de Herrera. Le faltan unidad de concepto y sencillez de intenci6n. Los dos plsos de ventanas hacen que pierda ccrdcter y dan a mezquindad, impropia de un lugar tan seficlcdo. Las estatuas de los todo cierta tratado con demasiada pobreza para el lu]o reyes de Israel ernpequefiecen el orden d6rico, de las figuras monumentales (fig. 345). "EI principal cuidado que Su Majestad tenfa en esta fdbricc era la iglesia, por ser como el fin ultimo, y diqdrnoslo csl, el todo de 10 que se pretendfa" (SigOenza). Solamente el estu­ dio de esta iglesia, no ya del monasterio todo, nos IIevarfa muy lejos y nos harfa traspasar con mucho los Ifmites que nos hemos impuesto y en este libro son obligados. Como resultado de un proceso muy complejo de coloborcclones que la permanente inquietud de Felipe II avivaba, surgi6 esta iglesia de las manos seguras de Juan de Herrera. PQr una vez, a la· fuerza despersonalizante del rey se impuso la personalidad de Juan de Herrera, �briendose camino entre vacilaciones y cortapisas. Como dice bien SigOenza, es una basilica cuadrada. ser mas claramente cuyo esquema plcnirnetrlco, rafz de su arquitectura espacial, no puede bramantesco. EI prestigio de la obra de San Pedro se imponfa simultcineamente en el orbe cat61ico y daba lugar a organizaciones tan afines como esta del Escorial y Santa Marfa di Cari­ la espa­ gnano, del Alessi, en Genova. A la diafanidad bramantesca, que tendfa a exprescr cialidad de la basilica cuadrada, impuso Miguel el interes casi exclusivo por 10. Angel Esto sucede en cupula, cuyos grandes pilares hacfan perder la noci6n del espacio cuadrado. la basilica del Escorial, cuya intenci6n estetlco s610 percibimos intensamente cuando nos hallamos bajo lc cupula, absortos y ernpequefiecldos (fig. 346). Herrera tuvo que procurar un compromiso entre el puro esquema bramantesco y las especlflccs condiciones de esta iglesia mondrqulcc y conventual. EI coro, a los pies y en la parte alta, siguiendo tradiciones espcfiolcs, se escamote6 hdbllrnente, desqcjdndolo del espc­ clo centrfpeto de la cupula. Debajo, el sotocoro servirfa como iglesia popular, unlcc accesi­ ble al corruin de los mortales. Asf quedaban una sobre otra la iglesia monacal y la popular. En el presbiterio, profundizando un tramo mas, se elev6 un Sancta Sanctorum al que s610 tenfa acceso el soberano, como el sumo sacerdote de una religi6n oriental; en el centro, la cupula representaba a rnondrqulco en toda su magnitud. Profunda lee­ la corte, al concepto ci6n de etiqueta, puro ceremonial hecho piedra. En esta escala de valores, 10 ultimo, 10 inaccesible, ante 10 cual el mismo monarca no era sino una negra sombra genuflexa, es una lucecilla ligeramente glauca que como una misteriosa esmeralda lanza destellos de espe­ ranza ultraterrena. EI presbiterio sepulcros reales, el divino tcberndculo, he cqul del Escorial, el retablo, los uno de los conjuntos mas impresionantes que jornds hayan creado los hombres. EI claro des­ nudo ctletlco de la iglesia d6rica se reviste aquf de gravedad cat6lica. Una policromfa pro- 370 Fig. 345. - FACHADA DE LA BASILICA DE EL ESCORIAL EN EL PATIO DE LOS REYES. 371 ,I Fig. 346. - PI LARES TORALES OUE SOSTIENEN LA CUPULA DE LA BASiLICA EN EL MONASTERIO DE EL ESCORIAL. 372 ' Fig. 347. - PRESBITERIO DE LA BASILICA DEL MONASTERIO DE EL ESCORIAL. 373 Figs. 348 y 349.-COSTADO ORIENTAL DEL MONASTERIO DE EL ESCORIAL. LONJA DE SEVILLA. . 374 funda, silenciosa y exquisita, de mdrrnoles y bronces, vela un suefio de eternidades, y los reyes, con pesadas vestiduras de oro, quedaron para siempre fijos en su orante actitud. Nadie, ni aun el mas reccio a la obra escurialense, puede negar que Juan de Herrera toc6 oqul las cimas de 10 sublime (fig. 347). iQuien .Juan era este de Herrera que en condiciones extremadamente diflciles, sirvi6 los exigentes designios de su rey, con el acierto que otros no alcanzaron? Pues un soldado -/' relativamente oscuro y cornpletcrnente ajeno a las tareas arquitect6nicas. Antes de entrar al servicio real como ayudante de Toledo habfa dibujcdo para Honorato Juan las figuras del "Libro del Saber de Astronomfa" de Alfonso el Sabio, pero nada nos acredita hcstc la fecha sus conocimientos de arquitectura, a los que el rey hace menci6n en su cedulc desig­ ndndole ayudante de Juan Bautista. Si estos conocimientos existfan, sedan especulativos mas que prdctlcos, De nuevo nos sorprende la forma singular en que Felipe II elegia sus hombres, no per­ sonalidades formadas, sino instrumentos de voluntad. Pero esta su vez el elegido supo de tal manera compenetrarse con su senor, que acab6 elevando al propia perso­ ras de la suya su nalidad, para terminar por recibir de poderes mano del rey, omnfmodos, el ministerio con de la arquitectura oficial. Naci6 Herrera, sequn toda verosimilitud, en el lugar de Mobellan, en el valle de Volddllqc, de padres hidalgos, y aunque mas parece que se inclinaba de joven a las humanidades. a las armas, sabe si el atavismo del terrufio acab6 .conduciendole y quien hacia la arquitectura, como hijo de patria de canteros. Su formaci6n como arquitecto no pudo ser otra que la que Ie di6 su maestro Juan Bautista. Se cumpllc en el una linea arquitect6nica italiana que habfa de alcanzar gran raigambre en Espana. La linea que pudieromos definir Peruzzi-Serl io- Vi nola. Serlio, uno de los maestros que mas influyeron en el renacimiento purista espcfiol, en gran parte por la traducci6n que Villalpando hizo de sus libros, adquiri6 del gran Peruzzi, sequn propia confesi6n, todas sus luces; Serlio, a su vez, fue en muchos aspectos un precur­ sor --:- incluso como tratadista y codificador de Vi nola, la personalidad que mas iba a - hacerse sentir en el alto renacimiento. Vlfiolo comenz6 su carrera en Bolonia, patria de Ser­ lio, y tuvo ocasi6n de relacionarse con el durante su estancia en Francia (1541). Serlio habfa publicado ya su tercero y cuarto libro de Arquitectura y el joven Vlfiolo encontrarfa un tesoro de doctrina en las sabrosas pldtlccs con el maestro. Estaba Vlfiolo Ilamado a un des­ tino que entonces no sospecharfa: a ejercer una poderosa y absorbente influencia en el desarrollo de la arquitectura europea, y sus obras, con ser algunas excelentes, no tanto por como por pequefio su manual titulado "Regola delli cinque ordini d'architettura", en el que por intermedio suyo venfa a decantarse la labor incesante de todo un siglo enamorado de la AntigUedad. La madurez artlstica que habia adquirido el "cinquecento" tenia forzosa­ mente que desembocar en una compilaci6n gramatical, como sucede en la vida de todo idio­ rna cuando este ha adquirido su plenitud. La Regia de los Cinco Ordenes era la cancelaci6n de la etapa creadora, con todo 10 que esto tiene de melanc61ica jubilaci6n; 'era tnmblen la expresi6n del dogmatismo como unlco posibilidad de pervivencia sin degeneraci6n. La reco­ pilaci6n de Vlfiolc, cuanto mas se la conoce mas se la considera digna del credito y difusi6n que alcanz6. Nada de 10 que antes se habia hecho puede compnrdrsele en concisi6n, claridad y exquisita elecci6n de modelos. La antigUedad pcrece que ha dejcdo en los Cinco Ordenes de Vifiolc la quintaesencia de sus formas arquitect6nicas. Vi nola se desprende de sus propios 375 gustos, incluso salta sobre su propio temperamento, para dar una imagen objetiva e imper­ sonal de la arquitectura ckislcc. Se coloca plano imparcial del verdadero legislador, en el atento no a sus inclinaciones, sino al establecimiento de leyes universalmente vdlidcs. Por eso representa mejor que ninqun otro arquitecto, mejor que otros mas geniales, ese lapso historlco durante el cual el mundo civilizado parece coincidir en un anhelo de expresion unicc e impersonal; parece haber hallado un lenguaje cornun que por demasiado cornun estrangula los brotes locales e individuales. Pero esta mentalidad orgullosa descubre una intima inquietud que solo el dogmatismo puede tranquilizar, aumentando la confianza en­ gaiiosa en un mundo inmovtl. Recordemos que nos hallamos en la sczon de Trento, en me­ dio del inrnovil reinado de Felipe II. Asi acaba para Europa, para nuestra patria, la brillante cabalgata del siglo XVI. Tendrd que Ilegar la tan temida deqenercclon, la caida, para que el arte vuelva a sentir en sus venas la pulsccion creadora. Este epilogo 10 signa para nos­ otros de manera grandiosa, con una grandiosidad sin par en Europa, que tiene algo de ma­ jestuosa orncion ftinebre, Juan de Herrera. Las rakes urqultectoniccs de Juan de Herrera son seriioviiioiescas; cuanto mas atento el examen de su obra, mas evidentes se descubren. Este entronque significa que su arte no es tan insollto como a primera vista parece; tiene rakes en una trayectoria que Espaiia habia adoptado por suya y que tras la gran occsion del Escorial ha quedado enteramente nacionalizada. En el libro de Serlio vemos ya a Juan de Herrera; las eolipilas 0 bolas de las que sale fuego, que ya aparecen en el Vitrubio de Cesariano y que son frecuentes en el libro del bolofies, las convlrtio Herrera en sus caracteristicas granadas; los recuadros 0 espejos subrayando las ordenaciones, los grandes tarjetones blancos sobre los fondos coloreados, los frisos amensulados (sobre todo en el orden compuesto), son todos motivos de Serlio que recoge Herrera. Viiioia cdopto en su etapa boloiiesa este tipico lenguaje de Serlio y se hizo el mas sutil interprete de estos efectos de superficie que se log ran con el tenue relieve de pilas­ tras, recuadros y tarjetones. Una obra como el palacio Banchi de Bolonia, con su policromia de ladrillo y piedra, no puede por menos de recordarnos el palacio herrerluno de Aranjuez, pilastras casi relieve, recuadros, con sus sin sus sus tarjetones y hasta su ventana central con un copete muy bolofies. Juan de Herrera, espiritu mcterndtlco, pero sensible, encontro en estos sutiles lineamentos un modo personal de expresion que en todas sus obras nos hace descubrir su extrema sensibilidad; son estos lineamentos el vehiculo de su lenguaje poetico. OTRAS OBRAS HERRERIANAS. Herrera, que tuvo la inmensa dicha de como contemplar - 1582 colocaba la sobre la flecha de la en se cruz cupula del Escoriol, tuvo tcrnblen la for­ de dejcr nombre unido al de otras obras tun? su insignes. La preponderancia que Herrera hnblc alcanzado con el rey, su ccrdcter como de ministro de edificaciones, condlclon seme­ jante a la que tenia en la corte de Francia Surintendant des bdtiments du Roi, Ie Ilevaron un a centrar en su mano todas las empresas constructivas de la Corona, que antes se hallaban repartidas al cuidado de distintos maestros. Entre las residencias reales, don de nos dejo obras mas considerables fue el alcazar de Toledo y el en palacio de Aranjuez. Los dibujos para la fachada mediodia del alcazar se hicieron en 1571 y estaba ya ai concluir en 1585. Se de las obras Jeronimo Gili y Diego de Alcantara. Reulizo encargaron uqul Herrera una de sus obras mas viiioiescas, de los que recuerda, en su eminencia, las fcchcdds del palacio Farnesio, en Caprarola. En ambas fachadas se planteaba el mismo problema: el de ordenar 376 arquitectonicamente su enorme altura. Las soluciones fueron sernejcntes: cuerpos basamen­ tales robustos, orderies superpuestos y "mezzaninos". Herrera utillzo la combincclon, muy vifiolescc, de piedra y ladrillo, pero siguio la trudiclon plateresca espanola, terminando por una galerfa de arquillos. Por rara excepclon Herrera ernpleoToledo basamentos almohadillados y ordenes en rustlcos. Es de notar que los almohadillados y las fuertes cadenas de dnqulo, consustanciales a la italiana del arquitectura "cinquecento", no aparecen para nada en EI Escorial. Felipe II deseaba la majestad sin ostentcclon de las superficies lisas, y esto 10 abonaban consideracio­ nes artlsticas, pues basamento almohadillado hubiera sido un enojosislmo en las largas facha­ das del Escorial, y las cadenas de dnqulo hubieran quedado demasiado separadas para esta­ blecerse correspondencia. No solo el esplritu severo del monarca y la economic, sino las grandes dimensiones, obligaban en EI Escorial a una especial contenclon en todo, pues la inacabable repeticion de cualquier elemento destacado hubiera sido insoportable. En cam­ bio, en el Alcazar las condiciones eran muy otras y la vision lejana, desde los montes al otro lade del rio, obligaban a dar vigor y energla al relieve. En estas cosas luce la filosoflo del verdadero artista. En Toledo debe ser tam­ bien de Herrera el basamento almohadillado y primer cuerpo del ayuntamiento, fragmento admirable. Las obras del palacio de Aran­ [uez se lIevaron a cabo por las mismas fe­ chas que la fachada toledana. Antes Juan Bautista de Toledo hcblo empezado la en­ pilla. Fueron aparejadores de Herrera en este palacio Jeronimo Gili, Andres de Ver­ gara, Juan de Minjares, Lucas de Escalante y Bartolome Ruiz. EI ccrdcter del palacio es alegre y campestre. Juan de Herrera tuvo tcrnblen ocoslon de trazar un grandioso edlflcio de cnrdcter civil que cierra la esplendidc serie espanola de lonjcs de mercaderes. La lonja de Sevilla se hizo a instancia del arzobispo Crtstcbcl de Fig. 350.- PLANTA DE LA LONJA DE SEVILLA. Rojas y Sandoval, que reccbo de Felipe II la necesidad de construir un edificio de esta Indole en la populosa ciudad mercantil. Su cons­ trucclon duro de 1583 a 1598. No perrnitiendole a Herrera sus ocupaciones en EI Escorial tras­ ladarse a Sevilla, destcco alii a Juan de Minjares para que corriera con su construccion. Lo hizo bien, pero en algunos detalles se nota que falta alii la finura del maestro. En concepto, tal edificio no puede ser mas renacentista. Es pura "simetrfa", un cuadrado exacto, indiferente a todo 10 que Ie rodea, como encerrado en su propia perfecclon, bastOndose a si mismo. La planta es una admirable leccion de "puesta en modulo"; el potio forma un cuadrado dentro de otro cuadrado, coord in ados ambos y las galerfas en torno con la mas extrema perfeccion modular. Repite el patio el modele del de los Evangelistas del Escoricl. Las arquerfas son cinco, en lugar de once; esto, y el orden dorlco sin basamentos, hace que su arquitectura pese mas y no tenga la peregrina dulzura del escurialense. Las fachadas exteriores son lineales y cbs- 377 tractas, de poco relieve, procurando, en aras de la total euritmia, que no se destaque nin­ elemento retrotorres solcrnente el sabio gun (puertas). Se lnsirniun unas torres Y, unas con este altivo edificio no se juego de las pilastras pareadas. Para lograr un mayor aislamiento, asienta sobre el suelo cornun e irregular, sino sobre una pequefic lonjc,' que merced a unas gradas, variables sequn la pendiente, conserva su nivel coristante. Esta lonja 0 terraza se cie­ con cuidado ejemplar a las rra por unos pilarotes unidos con cad en as, que corresponden pilastras de los paramentos. Pocos edificios habra en Espana tan absolutamente terminados, tan obedientes a una intencion unico, como riacidos de golpe al conjure rndqico de la Idea. Lo unico que des­ dice son las desproporcionadas pird­ mides que Minjares coloco en sus an- "t,.,,;,.-;t--.��.\��� .. gulos. Este edlficio acaso para muchos no despierte lnteres: en cambio, re­ tendrd siempre la' ctencion de los or­ quitectos (fig. 349). LA CATEDRAL DE VALLADO­ LID. - No hace mucho dedicamos un libro a la Catedral de Valladolid, don de hadamos un estudio bastante completo de este fracasado rnonu­ menlo. Si Herrera hubiera podido completar idea, 10 que el Ilamaba su con ambiciosa frase verdadera- - Fig. 351.-PLANTA DE LA CATEDRAL DE VALLADOLID. plctonlcc=-su "todo sin igual", mente hublerumos percibido la misma sen­ scclon de altiva simetrfa, de desdefiosc indiferencia, de perfecclon cerrada en sf misma, que sentimos en la lonja de Sevilla, pero elevada a vertiginosa magnitud (fig. 351). Muerto Rodrigo Gil el nfio 1577, la construcclon de la colegiata de Valladolid, que ya languideda, se cpcqo del todo. Era natural que Felipe II quisiera honrar su villa natal con un templo que siqnlflccrc, �om� _expresion religiosa colectiva, 10 que EI Escorial como slrn­ bolo de la realeza unida a la idea cctollcc. Pero el monarca y su arquitecto midieron mal las posibilidades de su pels, que ya empezaba a manifestar signos de fatiga. No se sa be a ciencia cierta cudndo se hicieron las trazas herrerianas que condenaban a destruccion 10 que Rlcfio y Rodrigo Gil habfan lentamente edificado. Se dan las fechas de 1580 y 1585. La primera noticia fidedigna de la actividad de las nuevas obras alcanza al ofio 1589. Antes se invertirfa bastante tiempo en demoler y preparar el terrene. EI cfio 1594 sufrlo Juan de Herrera una grave enfermedud e hizo testamento (6 de diciembre). Quedo el arquitecto que­ brantado y achacoso. Se cporto de la actividad de las obras y se ocupo en labores mas seden­ tarias. Residlo en Madrid (parroquia de Santiago), desde don de mantenfa contacto epistolar con sus disdpulos, orientando y dirigiendo con su conse]o, y se cuidaba de la Academia de Matematicas, que a instancias suycs habfa formado el rey. Ocho nfios despues de que ten­ gamos la primera noticia de las obras de ,Valladolid fclleclo en Madrid Juan de Herrera 378 Fig. 352. -INTERIOR DE LA CATEDRAL DE VALLADOLID. 379 355 Y 356. Figs. 353, 354. - FACHADA DE lA CA!EDRAl DE VAllADOUD. PUERTA DEL PUENTE, EN CORDOBA. FUENTE MONUMENTAL Y FACHADA DE lA CARCEL DE MARTOS. 380 ' esbozado el desmesurado (15 de enero de y al cfio siguiente el rey, quedando apenas 1597), intento vallisoletano. Fue un error de cdlculo que nos de]o, en una epoco en la que ya se vis­ lumbraba un doloroso declive, una lmpreslon de impotencia. amarga Todo 10 que se hizo en la antigua colegiata, erigida en catedral por decreto de Felipe II de dlscipu­ en 1596, fue realizado primero por disdpulos de Herrera, luego por disdpulos triste condlclon en que los, y la obra se fue poco a poco embasteciendo, hasta lIegar a la ahora la vemos. Incluso el portico que como soberbio arco de triunfo trczo Herrera para la fachada principal, se llevo a cabo con una lamentable ornputccion de su volumen y cor­ inteli­ tando la grandiosa Ifnea de su entablamento, al que se cfindleron triglifos, con poca el imafronte, y de las torres, una se gencia de su ley cldsicc. Churriguera cccbo desfigurando vino abajo y otra se terrnlno en el siglo pasado con una falta total de sentido arquitect6nico. las naves hasta Las mismas degeneraciones hallamos en 10 poco que se hizo del interior: el crucero (fig. 352). grandiosa idea de Herrera, tenemos que acudir a trazas; sus Para darnos cuenta de la herreriano. Herrera. elias, por ventura, nos han permitido la excrete reconstrucclon del todo en la catedral procesional de Valladolid, realizada sobre los fundamentos y perfmetro de 10 su estilo personal; todo en ella se hace antigua obra gotica, die la definicion mas acabada. de de sime­ claro, perfecto, acompasado, hasta alcanzar a constituir con su voluntad plctonlcc hacerse de la trfa y correspondencia, una de las mas altas lrndqenes que el hombre pueda armonfa universal. EL VINOLISMO EN ANDALUCfA. - Herrera, el dictcdor indiscutible de su tiempo, la arquitectura del porve­ dejo para muchos cfios conformada a su imagen y semejanza trudiclon nir. Solo en Andaluda, donde el renacimiento clasicista tenfa una esplendldo La Cancillerfa local, pudo mantenerse la gran arquitectura con pujos de irrdependencia. lindando con el de Granada es uno de los ultlrnos grandes palacios espcfioles que, ya en los pala­ barroco, recoge todavfa suntuosos destellos de un arte manierista italiano que sociedad crlstocrdticc. En el cios genoveses de Galeazzo Alessi magnifican el boato de una mismo estilo se hizo en Cordoba la Puerta del Puente, a la entrada de la ciudad (fig. 354). hallamos en el Andaluda, desde los tiempos de Siloee y Machuca, sentfa con plenitud que no manierista tras el impulso resto de la penfnsula, la gran manera en que desemboca el arte clima barroco de Miguel Angel. Un arquitecto nuestro interesantfsimo trcslcdo al propicio Vi nola andaluz la pujcnzo del Vi nola enerqlco de los fuertes almohadillados rustlcos, del evitado con asepsia meticulosa, queddndose solo con el que Felipe II y Herrera habfan Castillo Vlfiolo de las proporciones exquisitas y de los custos lineamentos. Francisco del Habfa hecho su aprendizaje Italia y trcbojo en Martos por la decode de 1570 al 80. en extramuros de la habfa tenido la fortuna de trabajar con el proplo Vi nola en la Villa Julia, el memorial Puerta del Popolo, de Roma. Todos estos extremos los conocemos por que pre­ meritos cuando ser maestro sento no- queddndose corto en alabar sus propios quiso- 10 de la catedral de Granada, sin conseguirlo al fin. Esperamos que este escrito, inedito, el perfil de esta interesante publique "in extenso" don Manuel Gomez-Morano, iluminando figura de nuestro manierismo vlfiolesco, No tienen mas remedio, por tanto, que ser de Castillo la fuente monumental y la por­ tada de la cdrcel de Martos. La fuente consta de un pllon cuyo zccclo imita el del pilar de - 381 Carlos V la Alhambra, y un paramento monumental rustlco de tres cuerpos, unido el cen­ en tral, rnds alto, a los extremos por dos contrafuertes concnvos muy vlfiolescos, En el centro, un gran arco ciego aparejado a la nistlcc encierra un imponente escudo aguileiio y una cartela manierista como las de la cancilleria de Granada (fig. 355). La cdrcel de Mados vuelve lucir fachada los fuertes a en su aparejos rusticos (fig. 356). Las dovelas de su puerta adintelada el entablamento d6rico del penetran en orden, como 10 hacen las de la puerto de la Villa Julia. Las medias columnas tienen el resaltado despiezo por hiladas alternadas, 10 que les da un gran vigor y novedad. En el libro IV de Serlio, folio XXVIII, hay una puerta parecida. Dice Serlio que estas puertas, aunque mezcladas, estcin puestas raz6n. "Las columnas, el friso y otros miembros estcin rotos 0 cubiertos de obra en rustled (hoy en dia, las novedades y cosas no muy usadas placen a la mayor parte de los hombres; no por esto deja de verse en ella toda conforrilidad puesta en su proporci6n)". En medio de estas licencias hombres del aquellos "cinquecento" no podian olvidar la proporci6n y conveniencia. Todo debe estar puesto .enraz6n. La raz6n cartesiana, que es como el pre­ cristalino del proceso quimico cipitado de todo un siglo de afanes y busquedcs incesantes. 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Cisneros. estilo, 22. 130. 135. 136. 139. nes de lo 187. 272. , 145. 183. 208. 376. 190. Aguilas bicefnlos, 166. 175. 204. 221. Borqononos, lnfluenclcs, 321. Claraboyas. 47. 136. 149, 153. 159. 198. Aleros, 31. 258. 284. 290. 295. 297. 305. Borqofiones en Espana. crtistcs, 57. 58. 204. 207. 271. 331. 342. Bovedcs de cristo, 37. 176. 270. Claustros, 20. 36. 70. 91, 102.106.129 • . Alfices, 63. 101. 201. 207. 343. - botdos, 119. 176. 184. 187. 197. 238. 136.159.286.290.306,316.331.332. Alicatados. 136. 243. 244. 247. 248. 254. 264. 269. 270. 347. 348. 352. , Almohadillados. cpcrejos, 22. 25. 32. 52, 276. 279. 352. 368. Cogollos decorntlvos, 32. 154.166.169,170,175.216.221.280. - de canon. 70. 150. 163. 175. 248.254, Colegios universltor ios, 79. 80. 102. 175' 368. 377. 381. 258. 264. 338. 189. 331. Angel Custodio. representaciones del. 87. - de crucertc, 26. 48. 67. 68. 70.106.122. Columnas abalaustradas. 54. 73. 83. 116. Angelotes decorctlvos, 154. 163. 197. 198. 207. 228. 233. 238. 243. 247. 248. 142.145.154.184.197.198.237.244, Angrelados decorctivos, 51. 254. 279. 347. 351. 352. 285, 286. 290, 315. Anlbcl, representaciones de. 312. - decoradas can estucos, 201. 362. - anilladas, 52. 130. 184. 289. Animcles, decorucion can. 318. - esfericos sabre pechlnns, 184. - corintias. 37. 52.80.87.183.187. 217. Antepechos, 32. 35. 52. 94. 98. 101. 122. - estrellcdcs, 67. 68. 70. 84. 91. 105. 115. 233. 237. 271. 272. 276. 298. 348. 351. 204. 207. 227. 343. 344. 146. 248. 295. 316. 338. 348. 367. 368. Anuncioclon, representaciones de lc, 130. - de horno, 276. 338. - doriccs, 218. 247. 296c298. 351, 352. 197. Bucrdneos, decornclon can. 97. 154. 318. 369. Apolo, representaciones de. 37. - enguirnaldadas. 115. 183. 194 . . Apostoles, representcctones de. 91. 188. Cabezas de sercfines, decorcclon can, - esquinadas, 22. 336. Arcos abocinados. 26. 48. 198. 234. 286. 25. 98. - estricdcs, 26. 70. 80. 150. 166. 184. - carpaneles. 83. 331. 338. 343. 348. Cabildos. (V. Ayuntamientos.) 188. 218. 227. 237. 254. 325. 343. - escarzanos. 26. 38. 97. 106. 111. 129. Calaveras en la decorccion, 179. 197. - can grutescos. 20. 22. 26. 51, 142. 184, 136.139.154.197.207.303.343.351. 318. 194. 227. 289. -florenzados •. 130.139. Calvaria. representcciones del. 84. 105. . - [oniccs, 164. 166. 175. 216. 217. 253. - de herradura. 208. 129. 275. 279. 280. 295. 298. 351. 362. - rebajados. 25. 88. Camino del Calvaria. representnciones -torsas. 112. 119. 304. Armaduras de lozo , 48. 136. 139. del. 57. - toscanas. 106. 279. 351. 362. Arquerlcs ciegas. decorcclon can. 284. Candeleros decorotivos, 14. 15. 63. 73. Consistorios. (V. Ayuntamientos.) 296. 98.101. 119. 121. 136. 188. 198. 203. Contarios decorativos. 136. 145, 160. . Artesonados. 32. 48. 64. 106. 135. 139. 315. 332. 335. 183. 187. 194. 207. 218. 290. 295. 303. 306. Coneforns, 318. 321. 325. Contrafuertes. edificios can. 14. 22. 26, 347. Capillas ochavadas. 67-69. 234. 348. 48.69.83.105.106.115.119.188.243. Asuncion de la Virgen. representaciones - de planta redondo, 20. 74. 212. 234. 253. 265. 342 347. •. de lc, 128. 238. 250. Corf ntio or den, 31. 32. 37. 57. 87. 197. , Atcuriques, 135. 198. Copiteles clccrrefics, 25. 26. 31.52.160. 228. 243. 253. 263. 270. 272. 303. 304, Atlantes. representaciones de. 87. 150. - campaniformes. 57. 58. 341. 368. 187. 305. - compuestos. 20. 32. Corniscs, 22. 25. 26. 31. 32. 122. 153, Autorretratos. 316. - corlntlos, 52. 253. 188. 194. 217. 218. 233. 243. 258. 263. Aves decorativas. 54. 63. 74. 87.111.141. - dorlcos, 351. 264. 296. 343. 154. 159. 204. - de eses pcreodcs, 25. Cornucopias decorativas, 129. 139. 141, Ayuntamientos. 193. 212. 231. 254. 263. - jonlcos, 94. 215. 231. 253. 337. 338. 154. 212. 331. 271. 280. 296. 297. 304. 306. 311. 377. - -rnensulcs, 37. 98. 228. 231. Cresterias decorotlvcsv t S, 20.91.94.101. Azu lejos, 207. 208. 211. Caridtides. 163. 165. 187. 249. 254. 258. 120.130.1'45.194.272.289.332.335. 263. 280. 318. 321. 325. 355. Criptes, 98. 175. 218. 'Balaustradas. 22. 25. 32. 37. 38. 41. 73, Caridad. representaciones de lo 227. 270. , Cuernos de la abundancia en la decora- 84.91. 128. 169. 188. 271. CorlosY, representaciones de. 87. 312. ci6n, 80. 84. 87. 129. 289. Bnlcustres 63. 101. 106. 111. 159. 197, , Carnero. decorncion can cabezas de. 51. Cupulcs encasetonadas. 183. 184. 243. 202-204. 227. 343. 344. 91. 347. - gallonadas. 160. 227. Bnlcones en dngu 10. 120. 337. Cartelas decorativas, 263. 318. 326. 343, - sabre pechinns, 150.163. 184. 228. 243, Balcones volados de hierro. 337. 352. 355. 244. 275. 276. 315. 322. lBaruc. representaciones de. 84. Cnstillos, 35. 38. - sabre trampas. 285, 347, 348. 391 Chambranas, 48, 73, 106, 111. 316, 329, 332, 336-338, 344, 347, 348, Leda, representaciones de, 37. torres con, 119, 164, 266. 351, 352. Leones en la decorccion, 32, 37, 87, 112, Chapiteles, Chimeneas, 64, 73, 115, 321, 335. Gremiales, influencia de las corporacio­ 227, 244, 269, 343. nes, 14, 41, 212,361. Loggias en las fachadas, 70, 92, 120. Daniel, representaciones de, 84. Grutescos decorativos, 14, 15, 22, 41, 48, Lombardas, influencias, 20, 37, 38, ,58, Dante, representaciones del, 63. 51,57,63,67,83,93,97,101,106,111, 64,73,74,87, 91, 98, 119, 130, 145, David, representaciones de, 84. 119,121,128,129,136,139,141,142, 150, 183, 201, 286. Delfines, decornclon con, 26, 31, 32, 35, 145, 146, 149, 154, 159, 179, 187, 188, Lonjas, 203, 280, 285, 295-297, 377. 63, 139, 141, 202, 322. 194,197,198,202,203,207,212,227, Lucrecia, representaciones de, 312. Dentfculos decorativos, 136, 154. 228, 231, 237, 248, 253, 254, 265, 285, Dorico, edificios con elementos, de estilo, 290, 303, 312, 325, 326, 335, 344. Manuelino, estilo, 111,119. 20,31,79,175,176,215,218,238,243, Guerreros, representaciones de 64, 254. Mdscaras decorativas, 63, 97, 129, 141, 264, 266, 269, 270, 272, 279, 295, 304, Guirnaldas decorativas, 51, 54,91,184, 154, 221, 228, 289. 306, 367, 370, 377, 382. 217, 289. Matacanes, 36, 120, 121, 160. Medallones decorativos con cabezas, 63, Entierro de Cristo, representaciones del, «Hallenkirche». (Y. Iglesias con naves de 70,83,88,91,98,111,149,153,193, 222. igual clturu.) 208, 272, 290, 312, 338, 343, 344, 347. Escaleras monumentales, 35, 36, 52, 74, Hector, representaciones de, 312. Mensulas, 54, 67, 70, 73, 80,120, 136,154, 88, 98, 111, 153, 154, 159, 160, 169, Herdldicos, decorncion con motivos, 25, 188,189,217,227,243,250,297,312, 197,290,297,303,315,325,335,347. 32,35,38,48,52,54,63,64,70,73,80, 316, 325, 335. Escaraguaitas, 87, 352. 84,87,88,91,92,97,98,101,119,120, Moises, representaciones de, 84. Escudos pontificios, 63, 286. 121,129,136,141,146,150,153,154, Monslruosos, decorcclon con ani mal es, Eses enlazadas, decorucion con, 20, 63, 159, 163, 166, 175, 187, 198, 201-204, 54, 70, 74, 79, 83, 84, 87, 88, 97, 106, 129, 145, 149, 153. 211, 221, 231, 237, 254, 258, 263, 264, 121,135,154,187,211,237,318,322, Esperanza, representaciones de la, 227, 297, 305, 316, 332, 335, 337, 343, 344, 332, 335, 338, 343. 270. 352, 368, 382. Mudejarismos, 21, 31, 32,48, 64, 84, 101, Esquinillas, decorccion con, 284. Hercules, representaciones de, 37. 106,130,135,136,139,140,150,153, Estatuas yacentes, sepulcros con, 20, 146. Hermes decorativos, 295, 318, 321, 325, 163, 197, 201, 204, 207, 208, 243, 244, Estipites, 184, 194, 295. 352, 355. 248, 263, 265, 283-286, 290, 296, 317. Estrigiles decorativas, 37. Holandeses en Espana, artistas, 47, 48. 326, 355. Evangelistas, representaciones de los,150, Hornacinas aveneradas, 52, 79,112, 135, Museo Arqueoloqico de Mildn, 63. 318. 145,189, 228. Museo de Bellas Aries, de Granada, 222. Ezequiel, representaciones de, 84. Hospitales, 41, 42, 47, 48, 51-53, 70, 73, Museo del Louvre, 37, 197. 87, 130, 169, 170, 175, 203, 2.<18, 264, Fe, representaciones de la, 227, 237, 270, 266, 269, 270, 325, 332, 343. N i nos en la decorocion , representaciones 271. de, 57, 58, 63, 64, 69, 7Q, 88, 91, 149, Figura humana 'en la decorccion, 54, 97, Iglesias con cabecera recta, 26, 94, 105, 163, 194, 272, 289, 343. 136,149,184,231,290,312,335,343. 258. Flcqelcclon, representaciones de la, 63. - de cinco naves, 232, 233. Ojos de buey, 217, 263, 368. Flamencos en Espana, artistas, 58. - columnarias, 176, 272, 276, 279, 348, Ovas decoralivas, 31, 154, 159, 160, 183, Flameros decorativos, 14, 73, 101, 145, 351, 352. 258, 351, 352. 149, 160, 338. - con naves de igual altura, 88, 91, 93, Florales, decorucion con temas, 25, 63, 116, 238, 279, 243, 258, 351. Padre Eterno, represenlaciones del, 84. 91, 97, 140, 289, 321. - de salon. (Y. Iglesias con naves de 150. Floreros decorativos, 67, 221. igual altura.) Palacios, 25, 26, 31, 32,35-38, 64, 69, 70, Follajes decoralivos, 26, 37, 84, 87, 139, -tipo Reyes Cctolicos, 26, 67, 83, 102, 73, 92, 119, 120, 153, 159, 160, 163. 145, 198, 153, 203, 204, 233, 348. 243. 169,176,204,207,208,211,212,215- Francesas, influencias, 48, 64, 70, 73, 91, - de tres naves, 48, 197, 243, 276, 279. 218, 221, 263, 280, 283, 290, 295, 298, 111,112,115,249,286,297,305,311, Isabella Cctollcc, representaciones de, 303, 306, 325, 331, 332, 335, 337, 343, 312, 315, 318, 321, 355. 312. 352, 355, 362, 376, 377, 381, 382. Franceses en Espana, arlislas, 38, 47, 58, Isabel ino, 25, 35, 48, 88, 97, 101, 105, 111, Palmetas, decoroclon con, 20, 25, 26, 58, 91, 98, 106, 140, 153, 179, 180, 232, 120,121,139,140,159,197,202,203, 63, 141. 249, 312, 344, 347. 283-285, 331, 332, 343, 344, 351. Paraninfos, 136, 139. Fresco, pinturas ai, 102, 135, 211, 222, Isaias, representaciones de, 84. Parleluz, portadas con, 286. 362. Italianos en Espana, arlislas, 13, 19, 20, Patios, 25, 31, 35, 36, 38, 47, 48, 51, 52, Frontones perallados, 51. 35-38, 41, 58, 98, 208, 221, 222, 286, 64,70,80,88,101,153,169,175,197, Frutos, decorccion con, 37, 58, 63, 64, 88, 362. 207, 208, 215, 216, 221, 247, 263, 264, 112,141,154,237,289,321. 280, 284, 290, 295, 303, 304, 325, 332. Fuenles monumentales, 221, 258, 358, Jael, representaciones de, 183. 335, 337, 343, 347, 362, 367, 377. 367, 381, 382. Jardines, 159, 160, 164, 207. Patios con galerias arquitrabadas, 25, 31, Jeremias, representaciones de, 84. 111, 120, 121, 153, 159, 247, 362. Gabletes, 26, 122. Jonds, represenlaciones de, 84. Piedad, representaciones de la, 63. Galerias altas en las fachadas, 92, 153, Jonico, edificios con elementos de estilo, Pi lares ci llndricos, 91, 276, 348, 351. 163, 169, 263, 284, 290, 295-297, 303, 79, 203, 215, 216, 218, 238, 258, 263, - corintios, 238, 341. 305, 306, 332, 335, 337, 377. 266, 269, 270, 275, 279, 280, 297, 336, - cruciformes, 197, 233, 243, 279. Genovesas, influencias, 35, 36, 37. 337, 367-369. -fasciculados, 48, 67, 105, 115, 122. Geometricos en la decorccion, temas, J udil, represenlaciones de, 183, 312. 233, 243, 276. 249, 265, 271. Justicia, representaciones de la, 237. - frenteados de medias columnas, 80, Gotlco, influencias del eslilo, 12, 14, 15, 367. 21, 22, 25, 26, 32, 47, 48, 51, 52, 57, Lacerias, decornclon con, 135, 136, 139, Pilastras con grutescos, 22, 57, 63, ge. 58,67-69,73,88,91,93,94,97,101, 198, 284, 355. 106, 119, 184, 194, 303, 312, 326. 102,105, -106,111,112,115,116,122, Ladri 110, construcciones en, 88, 92, 139, Pi fics decoralivas, 154. 127,128,130,135,136,139,140,145, 164, 169, 170, 207, 276, 283-285, 290, Portadas adinteladas, 25, 32, 64, 67, 79, 146,159,163,183,184,194,197,198, 296, 297, 325, 362, 376, 377. 80, 121, 136, 194, 197, 201, 204, 232, 201-204, 211, 228, 231-233, 238, 243, Lambrequines, 32, 70, 129, 343. 237, 243, 325, 343, 368. 254, 265, 270, 275, 276, 279, 283, 285, Ldureas, decorccion con, 25,32,63,198, Portadas con fronton en dngu 10 recto; 32. 290, 295, 297, 298,303, 305, 306, 315, 201-203, 218, 303, 305, 344. - de medio punto, 22, 26, 32, 37, 41, 58, 392 -- �----,.....,__- ...... 70,87,119,127,189,201-203,227,237, San Jeronimo, representaciones de, 79, Trascoros, 289, 298,315, 321. 297, 343, 368. 187. Tratados de Arquitectura, 164, 184, 215, Porticos, 67, 70, 73, 112, 170, 263, 271, San Juan, representaciones de, 84, 129, 321, 375. 304, 335, 351, 355, 370, 381. 187. Trepados en la piedra, 84, 94. Principe Felipe, estilo 183, 184, 188, 194, , San Miguel, representaciones de, 130. Trofeos militares, decorucion con, 32, 97, 231, 237, 249, 289, 316, 321, 358. San Pablo, representaciones de, 73, 183, 141, 183, 217, 318. Profetas, representaciones de, 91, 318. 348. Trompas, 105, 198, 228, 285, 325, 326, Protomanuelino, 47, 48. San Pedro, representaciones de, 73, 91, 338. Puentes, 265. 183, 348. - aveneradas, 68, 69, 84, 160, 244, Puertas de ciudades, 87, 175, 381. Santa Catalina, representac'iones de, 368. 343. Pulpltos, 63, 150, 194, 305, 348. Santiago, representaciones de, 130, 264. Sardineles, decoraci6n con, 284. Ultima Cena, representaciones de la, 63. Querubines, representaciones de, 98,106, 'Sepulcros, 19, 20, 51, 57, 58, 68, 74, 79, Universidades, 91-94, 98, 101, 116, 136, 128,135,141,146,312,325. 83,84,88,122,128-130,136,139,141, 139,145,193,204,212,276,330,336, Quo Vadis, representaciones del, 150. 142,146,176,179,212,231,275,290, 337, 342-344, 347. 298, 304, 325, 343, 344, 347, 370. Rafes. (V. Aleros.) Serafines decorativos, cabezas de, 25. Valor, representaciones del, 175. «Rcis de coeur» decorativos, 154, 254. SibiJas, representaciones de, 254, 318. Veneras, decorcclon con 32, 73, 111, 122, Refectorios, 47, 194, 197, 352. Sillerias de coro, 57, 74, 222, 311, 312, 318. Rejas, 67, 74, 136, 139, 149, 150, 164, 176, 315, 316, 344. - la charnel a hacia fuera, 79, 84, con 179,187,188,203,317,322,337. Solerlcs, 136, 153, 211. 87, 129. Retablos, 22, 26, 47, 63, 67, 79, 98, 102, Ventanas, 25, 26, 35, 38, 41, 52, 64, 67, 119,121, 128-130,136,139,142,145, «Tacas» en las jambas, puertas con, 249, 70,80,84,87,88,91,94,101,153,154, 187,203,211,212,222,258,272, 275, 280. 169,188,197,201,204,218,227,231, 286,289,290,311,316,347,351,370. Telamones, 84, 88, 254, 280, 321. 234, 275, 280, 295, 296, 303, 331, 336, Reyes de armas, representaciones de, 146, Tenantes de escudos, 80, 88, 197, 343, 352, 337, 368, 376. 166. 355. - de cnqulo 88, 91, 120, 263. , Reyes de Israel, representaciones de los, Terracota, esculturas en, 150, 290, 322. - con traceda en cruz, 112, 297, 305. 91, 318, 370. Timpanos avenerados, 20, 26, 52, 63, 64, Via Crucis, representaciones del, 343. Roleos decorativos, 63, 101, 129, 135, 136, 91, 272, 303. Victorias, representaciones de, 70, 355. 139, 149, 272. - semicirculares, 22, 25, 35, 63, 121, '136, Virgen, representaciones de la, 84, 129, Rosetas decorativas, 136, 142, 145, 153, 139, 289. 180, 187, 272, 318. 160, 175, 218, 326. Torres, 41, 57, 67, 79, 91, 92, 119, 176, Virgen con el Nino, representaciones de Rosetones, 48, 68, 183. 197, 202, 203, 222, 227, 232, 250, 253, la, 26,79,87, 149, 165, 231. 264, 266, 270-272, 280, 295, 297, 298, Virtudes, representaciones de, 51, 231, Sacristfas, 25, 58, 68, 102, 112,122,146, 303, 306, 332, 337, 338, 352, 355, 362, 318. 150, 190, 193, 221, 227, 228, 237, 244, 367, 370, 381. 249, 250, 253, 254, 258, 270, 276, 312, Toscanas, influencias, 13, 19-22,31, 32, Yeserias decorativas, 64, 135, 136, 139, 315,316. 37,38,52,130,141,146,169,170,175, 207,208,284,289,290,295,317,318, Salvador, representaciones del, 63, 149, 179,183,217,227, 228, 284, 286, 290, . 321, 322, 325, 326, 343, 352. 318. 296, 337. Salvajes en la decorucion, figurcis de, 180 Trnnsflqurccion, representaciones de la, Zapatas, 25, 31, 70, 111, 121, 136, 153, 197, 295. 253, 272. 159, 160, 247, 290, 332. L[� TiTUiOAM!1 lIN tt" .,. hlSfANICO 393 , , INDICE GEOGRAFICO Aceca (Toledo), 361. Biar (Alicante), 275. Cuenca, 127, 150, 176, 179, 180, 183, 187, Africa, 16. Bielsa (Huesca), 297. 188, 247, 264, 272. Aguila (Italia), 217. Bilbao, 348, 351. Aibar (Navarra), 355. Blois (Francia), 73. Cham bard (Francia), 335. Alarcon 189. Bolonia (ltalia), 22, 31, 375, 376. Chinchilla (Albacete), 180, 188, 280. (Cuenca), Alava, -21, 343. Boitano (Huesca), 297. Albacete, 247, 279. Borqofic (Francia), 321. Deva (Gulpuzcoo}, 352. Alcala de Henares (Madrid), 18, 52, 127, Brasil, 84. 135,136,139,140,153,154,159,160, Briviesca(Burgos), 21, 68, 234. Eci]o (Sevilla), 197. 163,169,176,212,315,330,332,336, Bureba (Burgos), 58. Eibar (Gulpuzcoo), 351. 337. Burgo de Osma (Soria), 91, 92. EI Escorial (Madrid), 41,80,169,269,304, Alcantara (Caceres), 116, 119. Burgos,20,31,42,54,57,58,63,64,67-70, 357, 358, 362, 367-370, 375-378. Alccfiiz (Teruel), 296, 297. 73,74,79,80,83,84,87,88,91,92,93, EI Pardo (Madrid), 163; 164. Alcaraz (Albacete), 247, 249, 264, '280. 101,122,127,129,197,212,231,234, EI Parral (Segovia), 22, 91. Alcarria, comarca de la, 25. 265, 285, 286, 332, 335, 344. EI Visa del Marques (Ciudad Real), 362. Alcaudete (Jcen), 202. Elorrio (Vizcaya), 351. Alcira (Valencia), 306. Caceres, 119, 120, 338. Elvira, sierra, 217. Alemania, 279. Cadalso de los Vidrios (Madrid), 31, Epilc (Zaragoza), 295. Algemesi (Valencia), 306. 159, 160. Escorial, monasterio de E!. (V. EI Esco­ Alicante, 272. Cadiz, 266. ria!.) Almagro (Toledo), 176. Caen (Francia), 101. Eslonza, monasterio de. (V. San Pedro Almansa (Albacete), 280, 306. Calahorra, castillo de 10. (V. La Cala­ de Eslonza.) Almeria, 58, 221, 316. horra.) Espino, monasterio de La. (V. La Es- Alpes, cordillera de los, 11. Calatayud (Zaragoza), 289. pino.) America, 298. Callosa de Segura (Alicante), 276, 279, Estella (Navarra), 295. Amoroto (Vizcaya), 351. 337. Estremoz (Portugal), 119. Andalucia, 38, 83, 98, 122, 176, 184, Can arias, 128. Extremadura, 88, 119, 120, 329. 190-280,284-286,298,311,381. Canena (Jcen), 264. Andilla (Valencia), 306. Caprarola (Italia), 216, 376. Ferrara (Italia), 32, 135. Antequera (Malaga), 253. Caravaca (Murcia), 279. Fiesole (Italia), 22. Aragon, 92, 98, 283-298, 318. Carrara (Italia), 36, 74. Filabres, sierra, 38. Aranda de Duero (Burgos), 48, 97. Carrion de los Can des (Palencia), 316. Flandes, 73. Aranjuez (Madrid), 164,361, 376,377. Cartagena (Murcia), 265, 272. Florencia (Italia), 9, 11,12,22,25,32,74, Arcos, Los. (V. Los Arcos.) Casalarreina (Loqrorio), 57, 67. 135,183,212,215,227,228,304,337, Arno, rio, 184. Caseda (Navarra), 355. 342. Astorga (Leon), 329, 338, 341. Castalia (Alicante), 306. Fontainebleau (Francia), 194. Avellanas, monasterio de las (Lertdo ), Castilla, 16, 20, 21, 57, 79, 83, 92, 98, Francia, 58, 64, 101, 130,165,233,279, 303. 146,159,190,198,247,284,286,298, 311,315,318,321,322,358,375,376. Avila, 20, 31, 120, 121, 136, 202, 331, 311, 317, 318, 329-331, 337, 343, 348, Fresneda, La. (V. La Fresneda.) 342, 343, 367, 368. 368. Frias (Burgos), 21. Azcoitia (Guipuzcoo}, 352. Cotclufio 283-305. , Fuenterrabia (Gulpuzcoc), 180. Azpeitia (Guipuzcoc), 351, 352. Cazalla de 10 Sierra (Sevilla), 244. Cehegin (Murcia), 279. Galicia, 47, 329. Badajoz, 265. Cenarruza (Vizcaya), 348. Gandia (Valencia), 305. Ciudad Rodrigo (Salamanca), 111. Genova (Italia), 35, 36, 207, 370. Baeza (Jaen), 201, 202, 248, 249, 254, 258, 264, 275. Coca (Segovia), 20, 35. Getafe (Madrid), 176, 279. Bnilen (Jcen), 243. Cogolludo (Guadalajara), 21, 25, 26, 31, Grajal de Campos (Leon), 159, 160. Bcfinres (Loqrorio), 356. 32, 52, 253, 296. Granada, 20, 21, 38, 41, 52, 79, 80, 83, Barcelona, 74, 129, 283, 298, 303-305. Coimbra (Portugal), 47. 93, 112, 127, 159, 166, 169, 184, 189, Bozo (Granada), 243. Como (Italia), 14, 336. 190,197,201,203,204,211,212,215- Becerril deCampos (Palencia), 180, 341. Constantina (Sevilla), 197. 218, 221, 222, 227, 228, 231-234, 237, Bellpuig (Lertdc), 19, 298. Cordoba, 102, 198, 201, 263, 265, 270, 238, 243, 244, 247, 250, 258, 263, 275, Benabarre (Huesca), 297. 271, 381. 296, 342, 343, 361, 381, 382. Benalaque, 21. Coria (Caceres), 69, 115, 116, 119, 312. Gredos, sierra de, 159. Benamej[ (Cordoba), 265. Cortona (Italia), 217. Guadalajara, 21, 22,31,32,52,70,142, Benasque (Huesca), 297. Corufic. (V. La Corufic.) 145, 149, 153, 169, 243, 332. Benavente (Zamora), 180. Cravant (Francia), 233. Guadalupe, monasterio de (Caceres), Bergamo (ltalia), 37, 38, 64. Cremona (Italia), 197. 119,367. Berlanga de Duero (Soria), 91, 116, 234. Cuellar (Segovia), 106. Guadarrama, sierra de, 121. 394 Guadix (Granada), 38, 204, 238, 253. Medina del Pomar (Burgos), 21, 68. Ronda (Malaga), 244. Guernica (Vizcaya), 351. Medina de Rioseco (Valladolid), 115, 116, Rouen 311. (Francia), 234, 317, 318, 321, 322, 325. Haro (Loqrofio), 57, 67, 116. Mejico, 338. Sabiote (Jcen), 202, 264. Hellin (Albacete), 279. Merindad de Trasmiera (Santander), 329. Salamanca, 32, 35, 79, 80, 83, 88, 92-94� Hontiveros, 341. Milan (Italia), 17, 42, 63, 64, 183, 215, 97, 98, 101, 102, 105, 106, 111, 115, Hontoria de 10 Cantero (Burgos), 91. 311. 116,119-122,141,145, 175, 180,190,. Huecas (Toledo), 176. Milanesado, 58. 193,202,233, 315, 31� 322, 329, 331. Huelma (Jcen), 243, 264. Mobellan (Santander), 375. 332, 335-338, 341, 347, 348, 369. Huerta, monasterio de (V. Santa Maria Mocej6n (Toledo), 176. Scldcfiuelc (Burgos), 70, 120. de Huerta.) Mondejar (Guadalajara), 21, 26. Salvatierra (Alava), 344. Huesca, 297, 306. Montefrio (Granada), 243, 254. San Martin de 10 Mota, 341. Huescor (Granada), 243. Montepulciano (ltalia),227. San Mateo (CasteIl6n), 306. Huete (Cuenca), 189. Monz6n (Huesca), 284. San Pedro de Eslonza, monasterio de. Moratalla (Murcia), 279. (Burgos), 316. Illora (Granada), 243. Morel (Francia), 73. San Quintin (Francia), 358. Irache (Navarra), 352. Mor6n de Almazan (Soria), 91. San Sebastian, 347, 352. Italia, 10, 11, 13, 15-19, 22, 35, 38, 73, Mues (Navarra), 356. Santa Coloma de Gramanet (Barcelona),. 74, 92, 98, 127, 164, 169, 183, 184, Murcia, 38, 41, 79, 222, 227, 228, 231, 298, 303. 202, 215, 217, 222, 227, 234, 249, 253, 247, 253, 271, 272, 275, 280, 285, 348. Santa Marfa del Campo (Burgos), 57, 276, 286, 304, 318, 330, 332, 336, 358, 67,79,91,189. 361. Najera (Loqroho), 106. Santa Marfa de Huerta (Soria), 91. Iznalloz (Granada), 233, 238, 243, 254. Napoles (Italia), 17, 20, 74, 115, 212, Santiago de Compostela (La Corufio}, 234, 238, 2&3, 361. 42, 47, 48, 52, 80, 102, 189, 203, 204,. Jaca (Huesca), 83, 286, 289, 297. Nova del Rey (Valladolid), 341. 331,332,343. Juen, 116, 150, 188, 201-203, 211, 222, Navarra, 64, 318, 342, 352-356. Santo Domingo de 10 Calzada Navas del Marques, Las. (Loqrofio}; 243, 247, 249, 258, 263, 264, 275, 318. (Las Navas del 57, 356. Jdtivn (Valencia), 305, 306. Mcrques.) Santos de Maimona 119. (Badajoz), Jerez de 10 Frontera (Cadiz), 194, 197, Nueva York (EE. UU.), 38. Santoyo (Palencia), 234. '271. Seen, La. (V. La Seca.) Jerusnlen 208. , Olios del Rey (Toledo), 176. , Segovia, 16, 22, 31, 91, 93, 94, 141,145,. Olivenza (Badajoz), 119. La Calahorra (Granada), 21,35-38,362. Onteniente (Valencia), 306. 190, 20�.329, 331, 337, 338, 341. Segura, Sierra de, 201. La Corufic 47. , Onate (Guipuzcoo), 83, 140, 342-344, Selva del Campo (Tarragona), 304. La Espino, monasterio de (Valladolid), 347. Sens (Francia), 111. 325. Orense, 47. Sevilla, 19, 52, 53, 94, 102, 159, 163, 164. La Fresneda (Teruel), 297. Orihuela (Alicante), 272, 275, 27�, 303. 180, 190, 193, 194, 204, 207, 208, 211, La Roda (Albacete), 279. Orleans (Francia), 180. 212, 232, 233, 244, 248, 253, 264-266, La Seca (Valladolid), 325. Osuna (Sevilla), 197, 208. 269-271, 298, 311, 331, 377, 378. La Vid (Burgos), 68, 69, 234. Siena (ltalia), 22, 26, 135, 141, 169. Laguardia (Alava), 264. Palencia, 67, 98, 318, 321, 322, 325. Sieso (Huesca), 289. Larrinico, 102. Palma de Mallorca, 295, 305. Siquenzc (Guadalajara), 26, 51, 127-130. Larrinoa (Alava), 102. Pcmplonu, 355. 142,146,150,153,176,188,221,285. Las Navas del Marques (Avila), 362. Pardo, palacio de E!. (V. EI Pardo.) 289, 316. Ledesma (Salamanca), 338. Paris, 37, 73, 197, 233, 290. Soria, 88, 91, 92, 120. Le6n, 15, 88, 93, 106, 121, 122, 180, 311, Parral, monasterio de E!. (V. EI Parra!.) 312,315,316,321,325,329,337,341. Pavia (Italia), 14, 58, 194. Tamames (Salamanca), 341. Letur (Albacete), 306. Pedroche (Sevilla), 271. Tarazona (Zaragoza), 92, 285, 286, 289. Liguria (Italia), 37. Peficfiel (Valladolid), 316. 321. Limoges (Francia), 106. Peficrcndo de Duero (Burqos), 64, 67, Tarragona, 304, 305. Lisboa (Portugal), 119. 69,91, 163, 343. Teruel, 285. l.oqrofio. 356. Persepolls (Persia), 263. Thomar (Portugal), 352. Loira, regi6n del, 14, 73. Perlusa (Huesca), 297, 298. Tiber, rio, 184. Loja (Granada), 243. Perugia (Italia), 215. Tierra de Campos, 317, 326. Lombardia (Italia), 14, 15, 37, 51, 58, 64. Pienza (Italia), 233. Tivissa (Tarragona), 304 .. Lorca (Murcia), 272. Plasencia (Caceres), 102, 112, 115, 116, Tivoli (ltalia), 215. Los Arcos (Navarra), 352, 355. 119, 120, 160, 175, 244, 315, 329, 332. Toledo, � Aa.�,..J.2, 57, �a, � 93-;, Lupiana (Guadalajara), 21, 159. Piau 297. (Huesca), 98., � W" j.16., �2.. 1.41, 1.42. Pontevedra, 47, 48. W. ti6.. W. 150, -sa, 1'54. 1.60., 1.Q3- Macael (Almeria), 41, 83, 343. Pontignano (Italia), 169. 166. 1.6.2, 170, �, 1-80, 1"83, 188. Madrid, 84, 139, 163, 164, 180, 218, 254, Portugal, 119, 270. rsz, 2-1..1.. � 23-6,. nZ, 243, 247, 264. 361, 378. Pueblo de Don Fadrique (Granada), 243. 2'f.2, 311;.317, 326., 361., -662, 368, 376,. Malaga, 116, 237, 238, 244, 253, 258, 264, Puerto de Santa Maria (Cadiz), 198. m. - 265. Tolosa (Guipuzcoc}, 351. Mallorca, 305. Quijas (Santander), 170. Tordesillas (Valladolid), 325. Mancha, comcrcc de la, 247. Tormes, rio, 336, 348. Mancha Real (Jcen), 279. Rasines (Santander), 329, 341. Toro (Zamora), 341. Mantua (Italia), 215. Recanati (Italia), 25. Toros de Guisando Manzanares (Ciudad Real), 198. (Avila), 16. Renania, 73. Torrelaguna (Valladolid), 331. Manzanares el Real (Madrid), 332. Renterfa (Gulpuzcoc), 351. Torrijos (Toledo), 130, 141, 145. Marchena (Sevilla), 180. Rimini (Italia), 26. Tortosa (Tarragona), 276, 303, 304. Marquina (Vizcaya), 351. Rioja, comarca de la, 67. Toscano (ltalia), 9-11, 13, .15. Martin Munoz de los Posadas (Segovia), Roda, La. (V. La Roda). Toulouse (Francia), 297, 355. 362. Rodilana (Valladolid), 325, 326. Trasmiera. (V. Merindad de Trasmiera.} Marlos (Jcen), 358, 381, 382. Roma, 11, 12, 15, 17, 19, 36, 37, 42, 63, Trujillo (Caceres), 120. Medina del Campo (Valladolid), 88, 325, 154, 183, 216, 355, 358, 367, 369, 370, Tudela 326. (Navarra), 289. 381, 382. Tunez, 180. 395· Ubeda (Jcen), 120, 150, 175, 180, 189, Valmaseda (Vizcaya). 348. Villavieja (CasteI16n), 341. 201-203, 243, 248-250, 253, 254, 263- Valsain (Segovia). 164. Villena (Alicante), 222, 231. 272. 275. 266, 275, 296, 316, 321, 337. Velez Blanco (Almeria). 38, 41. Vinaroz (CasteIl6n), 306. Ucles (Cuenca), 188, 211, 249, 280. Venecia (Itcl!o), 121, 215, 296. Viso del Marques. (V. EI Viso del Mar- Llnccstillo (Zaragoza), 297. Vergara (Gulpuzcou), 351, 352. ques.) Urbino Verona (Italia), 37. Vistabella (CasteI16n). 306. (Italia), 37. Utrera (Sevilla), 198. Veruela, mqnasterio de (Zaragoza), 290. Vitoria, 343, 348, 351. 352. Viana (Navarra), 253, 355, 356. Vizcaya. 348. Valddliga, valle de (Santander), 375. Vid, monasterio de La. (V. La Vid.) Valdepei'ias (Ciudad Real), 362. Villacarrillo (Jnen), 264. Whitehall (Inglaterra), 216. Valderrobles (Teruel), 297. . Villaescusa de Haro (Cuenca), 187. Valencia, 52, 98, 176, 276, 295, 298, 305, Villafranca del Bierzo (Le6n), 341. Zalduendo (Alava). 352. 306. Villafranca del Cid (CasteIl6n), 306. Zamora. 102. 180. 315, 318, 331. 338. Valladolid, 22, 32. 41. 42. 48. 88. 92. Villagarda de Campos (Valladolid). 341. 344. 94.97. 145. 166. 190. 201. 317. 318. Villalpando (Valladolid), 317. 325. Zamudio (Vizcaya). 351. 322. 329. 331. 338. 341. 344. 347. 378. Villamor de los Escuderos (Zamora). Zaragoza, 102, 283-286, 289, 290. 295, 381. 338. 296, 306, 355. Valle de Trasmiera (Santander). 92. Villarrobledo (Albacete). 306. Zumdrraga (Gulpuzcoc), 351. 396 iNDICE ONOM.A.STICO Abarca, Dr., 32. Arce, familia de los, 128. Borromini, Francisco (arq.), 355. Abrabanel, Judd, 18. Arce, Fernando de (obispo de Canarias), Boscdn, Juan, 184. Acebedo, Leonor de, 111. 128, 129. Brnccmonte, Rubin de, 367. Acevedo y Zuniga, Alonso de, 332. Arenas, Andres de (arq.), 119. Bramante, Donato (arq.), 13, 36, 163, Acosta, 88, 91. Arenas, Hernando de (rejero), 150, 188. 183, 215, 263, 276, 311. Acuna, Luis de, 74. Arostegui, Juan de (arq.), 352. Brantini, Marcos (arq.), 275. Afdn de Ribera, Pedro, 21. Arphe, Juan de (orf.), 369. Brimbez, Guillaume (escult.), 295. Aguila, Antonio del (obispo), 338. Arteaga, Juan de (crq.), 352. Brunelleschi, Filippo, 11-13, 22, 25, 163, Aguilar, Bartolome (estucador), 139. Austria, Leopoldo de (obispo de Cordo­ 263, 276. Aguirre, Juan de (arq.), 351. ba), 265. Bruselas, Arnal de (escult.), 289. Aguirre, Miguel de (arq.), 332. Avalos, Gaspar de (arzobispo de Gra­ Bruselas, Giralte de (escult.), 344. Agustin, Antonio (arzobispo de Tarrago- . nada), 204. Buendia, Tello de (obispo), 142. na), 304. AVila, Alonso de (escult.), 175. Burbocoa, Martin de (arq.), 348. Alava, Juan de (arq.), 79, 80, 83, 93, 102, Avila y Toledo, Sancho de (obispo de Burckhardt, Jacobo, 9, 10. 106,111,112,115,116,119,145,160, J cen), 263. Burdach, 10. 190,329,331,332. Azcdrcte, Jose M.a, 180. Bustamante, Bartolome, 170, 175. Alberti, Leon B. (arq.), 13, 25, 41, 164, Byne, A., 64. 233, 304, 329. Bcchonl, Pietro, 36. . Alcala, Alfonso de, 18. ·Badajoz, Juan de (arq.), 15, 92, 106, 121, Cachari, Pantaleone, 36. Alcantara, Diego de (arq.), 376. 122. Calzada, 341. Alcantara, Juan de (escult.), 194. Badajoz el Mozo, Juan de (arq.), 121, Ccrnon Aznar, Jose, 73, 94, 97, 98, 352_ Alcantara, Sebastian de (arq.), 204, 237. 122,140,311,312,315,316,325,330, Campero (arq.), 91. . Alcazar, Diego de (arq.), 202, 203, 231. 331. Campo, Pedro de (arq.), 266. Alcega, Pedro de (arq.), 352. Baeza, Francisco de (escult. y arq.), 51, Cano, Alonso (arq., pint. y escult.), 234. Aldaviagna, Juan de (arq.), 297. 128, 129, 142, 150. Carampi, Oberto, 36. Alessi, Galeazzo (arq.), 370, 381. Balbo de Lillo, Lorenzo, 18. Carbonell, Alonso (arq.), 303. Alfonso Y •. rey de Aragon. 115, 283. Barba, Alfonso (arq.), 254. Cardona, familia de los, 17. Alfonso Vlll, rey de Castilla. 146. Barba, Antonio (arcipreste), 187. Cardona, Juan de (obispo de Barcelona), Alfonso X. rey de Castilla. 41. 111. 375. Bazan, Alvaro de, 362. 303. Almeida. Esteban de (obispo), 275. Bazan, Ana de, 247. Carlone, Michele (arq.), 35-38. Almonacid, Sebastian de (escult.), 51, Becerril, Tomas (escult.), 175. Carlos Y, rey de Espana, 17, 20, 21, ·64, 128. Beltran, Domingo (escult.), 272, 275. 70, 84, 119, 120, 163, 165, 183, 198, Alvarez, maestro (arq.), 120. Benavente, Alvaro de, 322. 204,208,211,215,218,221, '222,232, Alvarez de Acosta, Pedro, 91. Benedicto XIII (papa), 97. 304. Alvarez de Molina, Juan (rej.), 203. Berliner, 98. Carlos YIII, rey de Francia, 17. Alvarez de Toledo, Gutierre, 112. Bernuy, Diego de, 265. Carnavale, Baldassare da (escult.), 36. Alvarez de Toledo, fray Juan, 102. Berruguete, Alonso (escult.), 20, 57, 83, Carrillo de Albornoz, Alonso, 128. Allue, Miguel de (arq.), 297. 88, 119, 184, 211, 222, 272, 344, 347. Carrillo de Albornoz, Gomez (ccnoniqo), Amadeo (crq.), 51, 58, 63, 64. Bertoux, Emilio, 344. 176, 179. Amador de los Rios, Rodrigo, 63, 87. Bertoni (escult.), 36. Case res, Bernat (arq.), 304. Amatrice, Cola dell' (arq.), 217. Bevan, Bernard, 64. Castelar, Emilio, 94: Amigo, Jaume (arq.), 304. Beznon, Juan de (arq.), 348. Castello Bergamasco, Juan B. (arq.), 362. Anaya, Marfa de, 338. Bigarny, Felipe. (Y. Borqofio Felipe de.) , Castiglione, Baltasar, 18. Ancheta, Juan de (escult.), 348. Biurrun Sotil, Tomas, 289. Castillo (obispo), 142 .. Andino, Cristobal de (rej.), 64. 91, 164, Bias, Martin de, 47. Castillo, Francisco de (arq.), 243, 266, 322. Blay, Pedro (arq.), 304, 305. 280, 358, 381. Andrea, Joan (grab.), 97. Boccaccio, Juan, 10. Castrillo, Pedro (arq.), 316. Angleria, Pedro Martir de, 17. Boillot, Jose (arq.), 321. Castro (arq .), 87. Angles, JUan (arq.), 276, 303, 306. Bolduque, Roque (escult.), 244. de Castro, Jeronimo de, 68. Antequera, Pedro de (arq.), 279. Bonifacio, Blandino (escult.), 130, 135. Castro, Juan de, 68. Aprile,Antonio Maria di (arq.). 19, 207. Borgognone. il (Y. Tossano, Ambrogio Castro, Maria de, 180. Aquiles,Julio de (plnt.), 203. da.) Cavallini, Pietro (pint.), 10. Aragon, Hernando de (arzobispo de Za­ Borqofic, Felipe de (escult.), 57, 58, 64, Cedn Bermudez, Juan Agustin, 42, 193, ragoza), 290, 295. 67, 68, 74, 79, 84, 98, 135, 145, 222. 249, 317, 362. Aragon, Leonor de (reina de Castilla), Borqofic, Felipe de (escult.), 344. Celaya, Juan de (arq.), 316. 146. Borqofic, Juan de (pint.), 135, 136, 142, Cerda y Mendoza, Luis de la, 21, 25. Aranda, Diego de (escult.), 247. 149. Cerro, Sancho del (escult.), 232. Araoz, Andres de {escult.), 351. Borqofic, Luis de (escult.), 150. Cervantes, Miguel de, 93. Arbasia, Cesar (pint.), 362. Borqofin, Pedro de (escult.), 150. Cesariano, Cesare, 215, 376. 397 Cespedes, Pablo de (pint.), 201, 265. 52, 53, 112, 135, 141, 149, 165, 166, Gcrcizdbol, Miguel de (arq.), 351. Ciartres (arq.), 321. 203, 222, 232, 233, 258, 264, 332. Garda de Almaguer, Pedro, 188. Cirnobue (pint.), 10. Eguiguren, Diego (arq.), 351. Garda Boiza, Antonio, 111. 'Cisneros, Francisco Jimenez de (carde- Elorduy, Catalina, 344. Garda Chico, Esteban, 321. nal), 18, 20, 135, 136, 347. Enrique II, rey de Castilla, 146. Garda de Pradas, Juan (arq.), 52, 203. Clenardo, Nicolas, 18. Enrique III, rey de Castilla, 146. Garda de Praves, Juan (arq.), 190. 'Cobos, Diego de los (obispo), 264. Enrique IV, rey de Castilla, 16, 21. Garda Rey, Vercrdo, 141. Cobos, Francisco de los, 88,180, 203, 249, Enrique II, rey de Francia, 358. Garcilaso de la Vega, 184. 250, 263. Enriquez, familia de los, 17. Gautier, Teofilo, 84, 169. Cola di Rienzo. (V. Rienzo, Cole di.) Enriquez, Pedro, 208. Gazini, Pace (escult.), 19. Colis, Guillen (escult.), 47. Enriquez de Rivera, Fadrique, 19, 208, Gaztelu, Martin de, 289. Coloma, Juan, 290. 266. Geraldino, Antonio, 17. Colonia, Francisco de (arq.), 54, 57, 58, Escalante, Lucas de (arq.), 367, 377. Ghirlandajo, Rodolfo (pint.), 142. 64,68,73,87,88,91,112,115,190,285, Escoto, Andres, 18. Gibaja, Rodrigo (arq.), 243. 331. Espinosa, Diego de (cardenal), 362. Gierero, Gutierre (escult.), 222. Colonia, Juan de (arq.), 57, 84. Espinosa, Miguel de (escult.), 232, 322. Gil de Hontcfion, Juan (arq.), 68, 92-94, Colonia, Simon de (arq.), 57, 84, 92-94, Estiburu, Pedro (arq.), 351. 102,190, 234, 329, 331. 198,329,335. Estorseme, Juan de (escult.), 344. Gil de Hontcfion, Rodrigo (arq.), 16, 47, Comontes (pintores), 142. Estrada, Blanca de, 326. 79,88,92,94,102,111,112,115,116, Compte, Pedro (arq.), 295. Ezquerra, Pedro de (arq.), 119. 119,140,160,189,190,212,315,322, Copin, Diego (escult.), 175. 329-332, 335-338, 341, 347, 348, 378. Copin, Ricardo (escult.), 194. Fajardo, Pedro, 38. Gil el Mozo, Juan (arq.), 111, 331. Cordoba, fray Fernando de, 176. Fancelli, Domenico de Alexandre (escul- Gili, Jeronimo (arq.), 376,377. Cordobas, familia de los, 17. tor), 19, 20, 128. Giocondo, fray Juan (arq.), 215. Corniellis de Holanda (escult.), 47. Fanegas, Juan (carp.), 290. Giorgio, Francesco di (arq.), 26, 217. Coronel, Pablo, 18. Felipe, maestro (escult.), 47. Giorgio Martini, Francesco di (escult.), Corral, Jeronimo del (escult.), 317, 321, Fel ipe I, rey de Espana, 20, 202. 141. 322. Felipe II, rey de Espana, 83, 88, 163-165, Giotto 10. (pint.), Corral, Juan del (arq.), 317, 322. 169, 183, 193, 247, 258, 271, 280, 306, Girones, familia de los, 17. Corral, Ruy del (rej.), 317, 326. 322, 357, 358, 361, 367-370, 375-378, Gomez, Alonso, 325. Corral de Villalpando, hermanos, 88, 381. Gomez-Moreno Martfnez, Manuel, 17, 317,318,321,322,325,326. Fernandez, Diego (arq.), 266. 19, 21, 22, 32, 35, 36, 38, 42, 73, 80, Corte, Nicolao de (escult.), 217, 221. Fernandez, Jose M.a, 253. 193, 215, 243, 244, 271, 381. Covarrubias, Alonso de (arq.),16, 31, 32, Fernandez, Vicente, 237. Gonzalez, Maria, 180. ..... 42,47,51,52,57,80,83,88,111,112, Fernandez de Velasco, Inigo, 68. Gonzalez, Pedro (arq.), 48. , . 115, 120, 127-129, 136, 140-142, 145, Fernandez de Velasco, Juan, 67. Gonzalez de Lara, Hernan (arq.), 165. 146,150, 153,154,159,160, 163-166, Fernando I, rey de Aragon, 283: 169,170,175,176. 169,170,175,176,179,180,187,203, Fernando el Cctol lco, rey de Aragon, 16- Gonzalez Simancas, M., 51. 212,221,263,279,289,304,315,326, 18, 284, 286. Gorreta, Pedro de la (arq.), 352. 361, 367, 368. Ferrant (escult.), 194. Goujon, Jean (escult.), 321. Covarrubias, Diego de (obispo de Sego- Ficate, Bartolome (arq.), 315. Goyaz, Juan de (arq.), 253, 355, 356. via), 141. Fiesole, Mino da (escult.), 19, 58. Grandia, Baltasar de 36. (escult.), Covarrubias, Marcos de (bord.), 149. Fijon, Frances 344. (escult.), Grandia, Egidius de 36. (escult.), Cronaca, Simon Pollaviolo il (arq.), 304. Filarete, Antonio Averlino el (arq.), 42. Grandia, Johannes de (escult.), 36. Cruz, Diego de la, 64. Flamenco, Juan (escult.), 194. Grandia, Pietro de (escult.), 36. Cuetos, Juan de los (arq.), 48. Flandes, Arnao de (vid.), 58. Greco, Domenico Theotocopuli el (pin- Curto, Petrus Antonium de (escult.), 36. Florentfn, Francisco (arq.), 38, 41, 222, tor), 358. 227. Gregori, Gaspar de (carp.), 306. Charles (arq.), 315. Florentfn el Indaco, Jacobo, 41, 184, 211, Guas, Juan (arq.), 22, 201. Churriguera, Alberto de (arq.), 381. 222, 227, 228, 231, 232, 237, 253, 272, Guaza, Miguel de (arq.), 266. . , 275 . Guerra, Miguel de (arq.), 344. Ddlrnctc, 19. Florez, Antonio (arq.), 179, 187. Guevara, fray Antonio de, 322. Dante, 10, 63, 318. Folch de Cardona,· Ramon, 19. Guillen (escult.), 194, 244. Delgado, Francisco (obispo de Jcen), Fonseca, familia de los, 17, 20, 35, 80, Guillen, Francisco (escult.), 51, 127. 263. 187. Guillen, Francisco (pint. y arq.), 127. Despld, Luis, 303. Fonseca III, Alfonso de, 98, 102, 153. Gumiel, Francisco de, 63. Desprats (obispo de Leon), 122. Fonseca, Alonso de, 35, 79, 106. Gumiel, Pedro (arq.), 135, 139. Diaz, Gutierrez (ccnonlqo), 142. Fonseca, Antoni.o de, 20. Gurrea, Ana de, 290. Diaz del Corral, Ruy. (V. Corral, Ruy Fonseca, Maria de, 35. Gutierrez, Pedro (arq.), 102. de!.) Fonseca y Acebedo, Alonso de, 335. Gutierrez de Egas, Margarita, 141. Diaz Palacios, Gregorio (arq.), 279. Forment, Damian (escult.), 286, 303. Gutierrez de Egas, Maria, 141. Dlcz de Vivar y de Mendoza, Rodrigo, Frances, Juan (arq.), 176. Guzman, Gonzalo de, 337. 35, 36. Frances, Juan (rej.), 136, 149. Guzmanes, familia de los, 17. Domingo, beato, 69. Frances, Matfas (arq.), 67, 73. Dominguez Bordona, Jesus, 179. Frances, Tomas (escult.), 194. Hautecoeur, Louis, 355. Don Lope, Miguel, 290. Francisco I, rey de Francia, 17, 64, 73, Hernandez, Gonzalo (escult.), 244. Oonatello (escult.), 11, 12, 20, 228. 91, 101, 115, 183. Hernandez, Juan (arq.), 211. Doncel, Guillen (escult.), 122, 312, 315. Francisco de Asls, San, 10. Hernando, maestro (escult.), 352. .Ducccs, Demetrio, 18. Frias, Rodrigo de, 63. Herrera, Francisco de, 338. Ducloux, Rene (escult.), 303. Fuente, Pedro de la (escult.), 175. Herrera, Juan de (arq.), 15, 16, 41, 88, Duenas, Francisco de, 325, 326. Fuente del Sauce, Alonso de la (obispo 92, 94, 164, 169, 193, 218, 221, 253, Duenas, Rodrigo de, 88, 325, 326. de Jcen), 201. 298, 304, 331, 341, 367-370, 375-378, . Durango, Nicolas de (arq.), 150 . Fuentes y de la Torre, Gaspar de, 325. 381. Durero, Alberto (pint.), 330. Hidalgo,Juan Francisco (arq.), 271. Gainza, Martfn (arq.), 53, 190, 194, 244, Hilario 74. (rej.), egas, Anton (arq.), 42, 93. 266. Holanda, Copin de (escult.), 135. Egas, Enrique de (arq.), 41,42,47, 48, Ganivet, Angel, 13. Holanda, Cornielles de (arq.), 48. 398 - -- --- --- - -_---- -� Holanda, Mateo de (escul!.), 344. L6pez del Rio, Francisco. 92. Morlans. Gil (hijo) (escult.). 285. 286. Honorato Juan, 375. L6pezde Velasco, Juan (escult.), 222. 275. 295. Hurtado de Mendoza, Diego, 19, 21. Loree, Gaspar de (escult.). 194. Morlans. Gil (crq.), 285. 286. Luis XII, rey de Francia, 101. Muros, Diego de, 42. Ibarra, Juan Pedro (arq.), 79, 83, 102, Luna, Alvaro de, 146. 115,116,119,331. Luna, Luisa de. 264. Nnchertno, Michelangelo (escult.), 272. [Ibarra, Pedro de, 332. Najera, Andres de. 64. Ididquez, Alonso de, 347. Llaguno Arnlrolo , Eugenio, 139, 193. Nates. Juan de (arq.). 341. Indcco, Francisco el (arq.), 222. 317. Navarro. Martin (crq.), 338. Indaco Vecchio, Jacobo el, 190. Nebrija, Antonio. 18. Inocencio VIII (papa), 17. Machuca. Luis (crq.), 218, 266. Nino de Guevara, Maria. 163. isabella Cctollcc, reina de Castilla, 16, Machuca, Pedro (crq.), 20. 80. 166. 184, Nordstrom. Johan, 10. 17, 52. 201. 211. 212. 215-218. 221. 222. 232. Nunez. Hernan. 18. Isabello, Pietro (arq.), 37. 248. 249, 254. 258, 263. 266. 269, 279. 330. 381. Obray, Esteban de (orq.), 289. Jacques (escul!.), 194, 244. Maderno. Carlos (arq.). 201. Ochoa (escult.), 87. Jaime I, rey de Aragon, 383. Madoz, Pascual, 276. Olaeta. Juan Martfn de (crq.), 352. Jamete, Esteban (escult.), 98, 140, 150, Madrazo. Pedro de, 355. Olarte, Crist6bal de (escult.), 150. 153, 179, 180, 183, 187-189. 194. 197. Maeda. Asensio de (arq.), 53, 247. Oliva. Juan de (arq.), 201. 249, 254, 289. 321. Maeda. Juan de (crq.), 238. 244. 247, Oliva, Martfn de (arq.). 271. Jimenez de Rcdc, Rodrigo (arzobispo de 266. Oliva Arranotegui, Juan de (crq.), 356. Toledo). 153. Maiano, Julian de (arq.). 25. 31. 01 ivero, Juan Bautista, 166. Joan Andrea. 97. Mantegna (pint.), 97. Omodeo (crq.), 37. 194. Jones, Inigo (arq.), 216. Manuel. Juan. 316. Ornono, Pedro de (crq.), 42. Jordan, Esteban (arq.), 315. Manuel, Juana (reina de Castilla). 146. Ordonez, Bartolome (escult.), 19, 20, 54, Jourdain, M., 121. Manuel. Pedro (obispo de Le6n). 315. 74, 212. 222, 298, 305. Juan II. rey de Aragon. 286. Maquiavelo, 18. Orea, Juan de (escult.), 217, 221. Juan I. rey de Castilla. 146. Mariano. Lorenzo de (escult.), 31. 141. Oriz, Sebastian de (orq.), 69. Juana la Loco, reina de Espana. 20. Marineo Siculo, Lucio. 18. Orozco. Juan de (arq.), 122. 312. J ufre, Lu is, 165. Marliano de Nola, Giovanni (escult.), 19. Ortega. Fernando. 203. Julio II (papa), 183. Marquina.Juan de (arq.), 38. 47. 52,190, Ortega. Juan de. 58. Julio Romano (pint.), 318. 203. 204, 231. 237. Ortega y Gusset, Jose, 9. 18. Juni, Juan de (escult.). 98. 121. 122.311. Marquina. Pedro, 119. Ortiz de la Costcnc, Maria. 63. 312, 315. 317. 318. 322. Marrina. ll. (V. Mariano. Lorenzo dl.) Orueto, Ricardo, 189. , . Justi Carl. 21. 35. , Martin V (papa), 97. Osorio. Luis (obispo de' Jcen), 203. Martinez Burgos, Manuel. 58. Ostr ls, Pierris (escult.), 304. la Cerda. familia de los, 17. Martfnez de Lara. Pedro, 295. Otavia, Tristan de (arq.). 297. l.cmperez, Vicente. 21. 64. 70. 112. 194. Martfnez y Sanzo Manuel. 58. Oyorzdbcl, Martin de (arq.). 352. 305. Martfnez Silfceo, Juan (orzoblspo de To- Lancaster. Calalina de (reina de Castilla). ledo). 160. 163. 165. Pablo (yesero). 135. 146. Mascherino. 'Ottaviano (crq.), 369. Palacios. Crist6bal de (escult.), 136. Lnndercs, Juan de (escult.). 194. Massaccio (pint.), 10. Pclco, Carlos (escult.). 286. landernain, Juan de (arq.), 290. 355. Mateu, Miguel (arq.), 303. Palomino. Juan Acisclo (pint.), 102. Lara. Francisco de(ccrp.), 135. Mazuelas, Andres de, 165. Palladio (crq.), 13, 16, 218, 305, 306. Lasarte, Domingo (arq.), 297. Medibe. Charles de (arq.), 295. Pdrncnes, Pedro de (escult.), 194. Lasso de la Vega. Pedro. 21. Medicis. C6simo de. 9. Pcntlno, Pedro, 18. Lcurcnc, Luciano (arq.), 13, 37. 283. Medina, Luis de (pin!.). 135. 139. Parada. Marcos de (arcediano), 189. Lazaro, maestro (arq.). 355. Mendoza, familia de los. 17. 20-22. 145. Pardo. Gregorio (escult.). 135, 150. 154. Lefebvre. mcrlsccl , 286. 170, 187. 163.165.170. l.emosln, maestro (rej.). 176. Mendoza. Antonio de. 21. 31. 32. 145. Paris. Guillaume de (escult.), 344. leon X (papa), 63. Mendoza, Mencfa de, 21. 31. 145. Paulo II (papa), 19. Leon, Juan de (arq.), 41. Mendoza. Pedro Gonzalez de (arzobispo Paulo III (papa). 344. Leon, Nicolas de (escult.), 194. de Toledo), 128, 203. Pavia, Juan de (arq.). 306. Lerma, Gonzalo de. 68. Menendez y Pelayo, Marcelino. 18. 184. Pedro III, rey de Arag6n. 283. Lerma. lnes de, 68. Menzocchi (pin!.), 318. Pedro IV. rey de Arag6n. 283. lescot, Pierre. 321. Mercado, Rodrigo de. 83. (V. Saenz de Pedro I. rey de Castilla, 207. leto, Pomponio, 215. Mercado y Zuazola.) Pell lcer, Gabriel (arq.). 303. l.eturtondo, Andres de (arq.), 351. Mica, Juan de la (arq.). 295. Peficrredondc, Sebastian de (arq.), 201. Level, Antonio de (escult.), 217. Michelet. Julio, 10. Perez. Bernardo (escult.), 290. l.eznez, Alfonso (crq.), 295. Michelozzo (arq.), 13. 25, 63. Perez de Oliva. Ferndn, 79. 98. Llebcnc, Toribio de (escult.), 194. Miguel Angel (escult .• pint. y crq.), 20, Perez Villamil. Manuel. 128, 129. Linares. Francisco (arq.), 201. 184.211.222,304.305,318.330.358. Perolos, Juan Francisco (pint.), 362. linares, Gines (ccrp.), 306. 370. 381. Persons, Enrique, 165. lizalde, Domingo de (crq.), 297. Milan, Jacome de (arq.). 38. Peruzzi (arq.).13.183, 215. 217, 218. 263. Llzcronzu, Pedro de (crq.), 352. Milnnes, Martfn (arq.). 38. 375. lizarralde. P. J. A 344. .• Minjares. Juan de (crq.), 221.368.377. Petit,Juan (escult.). 47. 51. 128. Loaces, Fernando de (obispo de Valen- 378. Petrarca. 10. cia). 276. Mondejcr, marques de, 211. 212. 218. Plccrdo, Juan (escult.), 316. Loldi, Hernando (arq.), 351. Monegro. Juan Bautista (arq.), 175. Picardo, Le6n (pin!.). 64. Lopez, Diego (carp.), 135. Montano (arq.), 306. Picart (arq.). 140, 344, 347. Lopez, Diego (pintor). 135. 139. Montemayor. Fernando de. 130. Piedrabuena, 119. L6pez, Mateo (arq.). 48. Mora. Francisco de (crq.), 164. 271. Pierredondo, 329. L6pez, Pedro (arq.), 201. 203. 258. Morales. Ambrosio de. 48. Pierres (escult.). 51. Lopez de Gumlel , Pedro. 63. Morales, Benito de (crq.), 266. Pio II (papa), 233. L6pez de Hoyos. Juan. 361. Morales. Pero de (carp.). 47. Pio V (papa). 271. L6pez de Mendoza. Inigo, 17. 21. Moreto, Juan de (escult.), 83. 286. 289. Plrccurte, Antonio (escult.). 36. L6pez de Mendoza. 'Inigo. 69. 88. Moreto. Pedro (escult.), 290. Pisano, Nicolas (esc.), 11. 399 Pizarro, Hernando, 120. Sag redo, Diego de, 80, 164, 184. Toledo, Juan Bautista de (arq.). 15. 164, Plasencia, Juan de (arq.), 52, 165. Sagrera, Guillermo (arq.), 295. 169, 304,361,362,367-369. 375, 377. Polido, Pedro (arq.), 22. Sahagun, Hernando de (estucador), 139. Toledo. Pedro de (virrey en Napoles), Porta, Giacomo de la (arq.), 201. Salamanca, Pedro (escult.), 315. 361. Portugal, Fadrique de (obispo de Slqiien- Salas, Juan Ide (arq.), 79, 305. Tolosc, Domingo de (arq.), 243. za), 51, 127, 129, 142. Salcedo, Diego (arq.), 102. Tolosc, Pedro de (arq.), 367, 368. Portugal, Marfa de, reina de Espana, 322. Sambim, (arq.), 321. Torrno Elias. 21. 31. 52. 57. 130, 272, , Pozo, Juan del (ccnonlqo), 187. San Gallo (arq.), 13, 227, 358, 367. . 275, 276. 306. 367. Praves, Diego de (arq.), 201. San Gallo el Viejo, Antonio (arq.), 304, Torrigiano. Pedro (escult.), 184. Prescott, Guillermo, 18. 369. Tortlello, Benvenuto (arq.). 53. 194. Prioli, Juan B. (arq.), 362. San Juan, Juan de (arq.), 47. Tosscno, Ambrogio da (escult.). 58. Puerto, Catalina del, 325. Sanchez, Alonso (pint.), 135, 139. Tudela. Martin de. (V. Gcztelu, Martin Sanchez, Bartolome (arq.), 271. de.) Quercia, Jacopo della (escult.), 11. Sanchez, Juan (arq.), 193, 266. Tudelilla (escult.). 286. 289. 290. 295. Quijano, Jeronimo (arq.), 222, 271, 272, Sanchez, Miguel, 141. 275. Sanchez de Palencia, Francisco, 106. Ulloa. Magdalena de. 341. Quintanilla, Alfonso .de, 17. Sanchez de Sedano, Bartolome, 58. Unamuno. Migl/el de. 93. 369. Sancho III, rey de Castilla, 70. Undcrc, Martin de (arq.). 297. Rafael arq.), 183, 215-217, 254, Sancho, Jeronimo (escult.), 304. Urf iens, Miguel de (escult.)-. 297. (pint. y 318. San gallo, Julian de, 32, 215. Urrutia. Juan de. 348. ROfols, J. F., 304. Santander, Diego de, 79, 80, 88, 231·. Ramirez de Fuenleal, Diego (obispo de Santiago, fray Martin de (arq.),111, 332, Vcco , fray Martfn. 286. 187. 347. Valdes, Fernando de (arzobispo de Se- Cuenca), Rasines, Juan de (arq.), 116, 234. Santisteban, Juan de (arq.), 347. villa). 271. Rasines, Pedro (arq.), 67-69, 91, 329. Sanz de Tudelilla, Juan. (V. Tudelilla). Vnldivielso, 122. Raveszano, Benedetto da (arq.), 289. Sardina, Alonso (escult.), 102. Valencia de Benavides. Diego. 254. Reinoso, Francisco (obispo de Cordoba) Scrlfieno, Juan de (arq.), 295. Valery. Paul. 330. 201. Schubert, Otto, 271. Valle, Pedro (arq.). 367. 368. Rellicia (escult.), 36. Sedano, Alonso de, 64. Vallejo. Juan de (crq.), 57. 68. 69. 83. 84, Rey, Guillem del (arq.), 306. Serlio (arq.), 16, 141, 164, 166, 169, 175, 87. 88. 91, Rey el Mozo, Gonzalo (arq.), 42. 264, 321, 362, 375, 376, 382. Vandelvira. Alonso de (arq.), 254. 264, Reyes Cctolicos, 21, 26, 42, 63, 83, 93, Serrano, Juan (abad de Santa Coloma), 276. 102,122,141, 175, 204, 348. 128. Vandelvira. Andres de (arq.). 16. 127, Rho, Pietro da (arq.), 37, 197. Sesa, duque de, 231. 140. 150. 187-189. 202. 203. 243. 247- Ricfio, Diego de (arq.),16,190, 193, 212, Seltignano, Desiderio (escult.), 58, 289. 250, 253, 254. 258. 263. 264. 266, 269, 244, 331, 378. Sforza, Ludovico, 17. 276. 280. 296. 318. 321. Riufio. Juan de (arq.), 243. Siguenza, fray Jose, 370. Vondomu.fvicrtln de (crq.), 130. 150,153. Vas de Acosta. Margarita. 92. ' Ribera, Andres de (arq.), 271. Sillero, Antonio (arq.), 139. - Ribera, Juan de, 306. Siloee, Diego de (arq. y escult.), 16,20, Vcsor+, Giorgio (arq.). 9. 10. 11. Ribera, Tomas de, 188. �,�,5�6�ro,n,n,�,�,�,8� Voseo, Juan. 18. Ribero, Juan de (arq.), 94. 88, 112, 115. 116, 129. 141, 145. 176, Vazquez. Bautista (escult.). 270. Ribero Rada (arq.), 102. 180. 183, 184, 188-190. 193. 197. 198. Vazquez. Lorenzo (arq.). 22. 32. 35. 36, Rienzo, Cola di, 10. 203, 204, 211. 212. 221. 227, 228. 231- 42,51.52.70.111.127.142.153,247, Ripoll, Francisco (arq.), 276. 234. 237. 238. 243. 244. 247-250. 253. 285. Rivera, Catalina de, 52, 207, 208, 266. 254. 279. 297, 304. 329, 330, 343. 347, Vazquez. Tomas (escult.), 180. Robbia, della, 22. 381. Vedoyc, 48. Roberte (arq.), 315. Siloee, Gil de (escult.). 73. Vega. Gaspar de (crq.), 164. 165, 169, Rodari, hermcnos (arq.), 51. Sirncnccs, Diego de (obispo de Badajoz). 170. 188. 266. Rodriguez, Alfonso (arq.), 93. 265. Vega. Juan de la (arq.). 341. Rodriguez, Juan (ccrp.), 47. Simancas, Francisco de (crcedlcrio de Vega. Juan de la (crq.), 221. Rodrlquez, Ventura (arq.), 159. Cordoba). 265. Vega. Luis de (arq.). 53. 163. 164. 250, Rodriguez Cumplido, Francisco (arq.), Simancas. Juan de (obispo de Cartage­ 266. 361. 53, 266. na), 265. Velasco. familia de los. 17, 67. 91. Rodriguez de Fonseca, 98. Simone Ferrucci. Francesco di (arq.). 22. Velasco. Isabel de. 67. Rodriguez Junteron, Gil, 272. 25. Velasco. Juana de. 222. Rodriguez de Maldonado, Juana, 111. Solorzano. Martin de (arq.), 92.116. 234. Velasco, Lazaro de (arq.). 221. 231. 237, Rojas, Francisco, 141. Soto, fray Domingo de. 111. 272. Rojas y Sandoval, Cristobal de (arzobispo Street, G. E., 57. 84. Velasco. Menda de. 68. de Sevilla), 377. Suarez de Fuente el Sauce (obispo de Velasco. Pedro de (arq.). 170. 175. 221. Rossellino, Bernardo (arq.), 22, 58,·289. Jcen), 202, 203. Velazquez. Diego (pint.). 237. 284. 37. Sulpicio, Giovanni. 215. Vend reman de Vries (arq.). 321. Rossetti, Biagio (crq.), Rosso (arq.), 194. Vergara. familia de los. 18. 175. Ruiz, Alonso (arq.), 249, 250. Talavera. Dr .• 32. Vergara, Diego de (arq.). 238. 266. Ruiz, Bartolome (arq.), 377. Talavera. Juan de (escult.). 128.130. 289. Vergara. Nicolas de (arq.). 57. 58. 64. Ruiz, fray Francisco (obispo de Avila), To pies, Domingo de (arq.), 297. Vergara el Viejo. Nicolas de (arq.). 58. 136. Tato, Francisco (escult.). 201. Verrochio (escult.). 22. Ruiz, Juan', 237. Tavera. Juan Pardo (arzobispo de To- Vich, Jeronimo. 298. Ruiz, Hernan (III) (arq.), 271. ledo). 153, 154, 160, 170. Vico Ambrosio de (arq.). 232. 237. , Ruiz el Joven, Hernan, 190, 194,197, 198, Tellez Giron. Juan, 197. Vidain. Juan de (arq.). 295. 201, 248, 253, 265, 266, 269-271, 330. Tendillo conde de, 17. 19. , Villafranca. Luis- de (crq.), 53. 266. Ruiz el Viejo, Hernan (arq.), 53, 190, 198, Tenorio. Pedro (arzobispo de Toledo), Villalon. Cristobal de. 318. 321. 201. 153. Villalpando. herrncnos, 150. 316.318.321. Theotocopuli, Jorge (arq.), 175. Villalpando. Francisco de (arq.). 16. 141. Sabatini, Francisco (arq.), 164. Thode. Enrique. 9. 164-166. 169. 317. 318. 326. 361, 375. Saenz de Mercado de Zuazola, Rodrigo Toledo, familia de los. 17. Villar y Madas. Manuel. 111. (obispo de Avila), 342, 344, 347. Toledo. fray Juan de (obispo de Cordo­ Villarreal. Martin de (arq.). 312. Sagarcoca, Martin de (arq.), 348. ba), 198. Villarreal. Miguel de (arq.). 312. 400 Villarroel, Pedro (eslucador), 139. Vizcaino, Juan (escull.), 194. Yoli, Gabriel (escull.), 289. Villasanle, Marlfn, 321. VOisin, Cristobol (escull.), 197. Villoldo, Isidro (escult.), 175. Zamora, Alfonso de, 18. Vinci, Leonardo de, 154, 208. Xea,-Juan de (arq.), 266. Zaporla, Gabriel, 290. Viniegra, Pedro de, 20. Xerez, Rodrigo de, 208. Zarza, Vasco de la (escult.) 19, 20, 51. , Viiioia (arq.), 13, 16, 175, 215, 217, 315. 52,116,121,128,130,285. 357, 358, 369, 375, 376, 381. Y cfiez de la Almedina, Hernando (pin­ Zengolila, Miguel de (arq.), 348. Vilrubio (arq.),12,164,184, 215, 221, 370. lor), 179. Zuiiiga y Velasco, Francisco de, 64. FE DE ERRATAS Dice Debe decir Pagina 87, linea 40 escaraguailas escaraguailas » 101 » 11 crucerlc cresleria » 221 » Mijares Minjares » 228 » 20 enlablamienlo enlablamenlo Se han suprimido inadverlidamenle las escalas de los pianos del Hospital de Sanliago de Composlela (fig. 23), del palacele de Saldaiiuela (fig. 42) Y de la Lonja de Sevilla (fig. 350). 401 Este undecimo vo/umen de ARS HISPANIAE ho sido grabado por RIEUSSET, S. A. y acab6 de imprimirse en los talleres de la SOCIEDAD ALiANZA DE ARTES GR.AFICAS (S.A.D.A.G.), am bas de Barcelona, con papel expresamente fabricGldo por S. TORRAS DOMENECH, S. A. el 25 de noviembre de 1953. INSTITUTO DE ARTE HISPANICO Sola Armario .. .. , Estonte