!h��rl��� :-t A i( TE HI, .:. k ".- .._ v , "' CERAMICA DE "CUERDA SECA" I de las mas bellas entre las -;y La cerdrnlco de cuerda seca, una producidas en Espana, pre­ senta dos problemas previos en a -Iugar de manufactura y a su propia denornlncclon. cuanto Sobre todo este segundo punto parece muy discutible. En efecto, se basa en la interpretacion dada por Gestoso a un documento sevillano de 1558 en el que se alude a olambres, alizares de que y azulejos "de cuerda seca" para el solado de la biblioteca de la catedral. Aparte la cluslon parece unlcc y no es explfcita (Gomez-Moreno precisa que el nombre de cuerda debe referirse a las Ifneas directrices del tema de lazo, tfpico de la ornornentcclon hispano­ drcbe), la fecha del documento corresponde plenamente a la de los cizulejos Ilamados de cuenca 0 arista pero nunca a 10 que sabemos sobre la cronologfa de las piezas del genero que desde el libro de Gestoso se conoce por cuerda seca, cuyos ejemplares mas tardfos no 1 suelen pasar del primer cuarto del siglo XVI. En toda la cerdrnlcc de cuerda seca, sequn una tecnlcc que florece desde Persia hasta Espana, hallamos los colores puros, pianos, yuxtapuestos cuidadosamente dejando un fino traze de sepcrcclon. En 10 hlspdnico, la gama de colores es limitada, pero el resultado no es por ello menos vistoso: negro, melado, verde, blanco, azul puro y azul celeste (mezcla de blanco y azul). En musulmana hallamos fragmentos 0 piezas de cuerda seca en muchas localida­ epocc des, particularmente andaluzas, destacando el va so de Malaga con (v. tomo IV, animales de Granada (ver figura 54) y los magnificos azulejos de la Puerta del Vino, en la Alhambra tomo IV, figura 181). La pila 0 cuenco de Alcala la Real (fig. 636 Y tomo IV, fig. 458), con" bello dibujo de lacerfa encintado blanco en su interior, marca el paso entre 10 musulrndn y 10 cristiano, est a cerdrnico la persistencia de 10 morisco aunque varias piezas (fig. 625), utestiqiien en en pleno dominio cristiano. La fcbrlccclon de cerdrnlcc de cuerda seca en territorio cristiano parece limitarse al Reyes Catollcos, siendo su principal centr6 Sevilla aunque seguramente se reinado de los r- I lcbro tam bien en Toledo. La imposibilidad de separar por el momento los productos de Toledo y Sevilla nos ha obligado a situar su descrlpclon en capftulo aparte entre los dedi­ cados a y otra ciudad alfarera. una Gestoso parece haber probado el cronologfa de la mayor parte" de las pie� origen y la zas conocidas, opoydndose en los botes del Hospital de 10. Sangre, de "Sevilla, fundcdo el la" gran cfio 1500. (los M.A.B. poseen un fragmento de otro semejante hallado en Huelva), en con inscripci6n con­ pieza sevillana con el escudo de los Reyes Cctollcos y una placa aneja memorativa de la construccion del poslto hispalense en el cfio 1503, en azulejos procedentes 231 " de Sevilla con parte de otro escudo de los Reyes Cntolicos (LV.D.J.) y en los azulejos con el escudo de don Leon Enriquez de la iglesia del convento sevillano de Santa Paula. Es nutrida la serie de azulejos de cuerda seca conservados todavla en Sevilla (oratorio de la Casa de Pilatos; palacio de los Pinelos, etc.) 0 de nlll procedentes (fig. 638), asf como los existentes en otras ciudades andaluzas (fig. 642). Finalmente, el propio Gestoso pudo comprobar que la mayor parte de las' plezcs de cuerda seca que constituyen la singular colecclon del Instituto Valencia de Don Juan, se adquirieron tcrnblen en Andalucfa. Sin embargo, parece muy posible que tal cerdrnlco se produjera asimismo en Toledo, ciudad tan ligada por sus artes a Sevilla en multitud de aspectos. Por otra parte, el cornun origen morisco de esta cerdrnlcc no obliga a creer en un centro unlco de producclon en ' aquella epocc. Proceden con seguridad de Toledo los hermosos azulejos con escudos de Haro (figu­ ra 640) y Padilla, relacionables con la capilla de la catedral de Toledo, fundada por dona Terese de Haro. Se hallaron tnmblen en la misma ciudad clquncs perinolas empleadas como remate de las cubiertas del convento de San Juan de la Penitencia (fig. 630), fundccion del cardenal Cisneros (t 1517). EI baron Davillier pretendlo fijar en Puente del Arzobispo la manufactura de plezcs de cuerda secc, bcsdndose unicornente en una lnscripclon consldercdc por rnuchos como - cpocrlfc que el reprodujo del reverse de una pieza que pertenecio a una coleccion ubi­ - cada precisamente en Sevilla. Las piezas de cuerda seca sevillana 0 toledana lIegadas hasta nosotros son casi exclusi­ vamente platos y 'czulejos. Excepto est os y las perinolas ya mencionadas, son rarfsimos los objetos existentes. En primer lugar, vasijas de forma caprichosa, como el jarrito antropo­ morfo del Museo de Sevres (fig. 629) 0 la vasija en forma de perro del Museo del Louvre (figura 628). 'Una orza del LV.D.J. (fig. ,631), a juzgar por la inscripclon gotica que rodea la base de su cuello, contuvo mie/rosado 0 miel rosada, especie de jarabe de miel y a�ua de rosas. plates suelen ser de esccso dldrnetro y gran vistosidad. Dos de los rnejores, ambos Los en el LV.D.J., ostentan sendos bustos de hombre (fig. 624) Y de mujer (fig. 633), con el pelo model ado a rayas sequn la tecnlco italo-bizantina del sgrafitto, tan rara en la cerdrnlcc espa­ nola; La fauna (figs. 634 y 635), la flora (fig; 632) Y otros varios temas ornamentales (figu­ ras 625 a 627) fuente de belleza ornamental constituyen una inagotable en otros muchos ejemplares. Si, por una parte, los temas ,figurados parecen poco menos que exclusivos de esta close de cerdmlcc, no faltan en 10 ornamental motivos mas 0 rnenos comunes a otras manufacturas hlspdnlccs, Valga ejemplo como la comparcclon entr'e el tema floral alcacho­ fado de las figuras 627 y 480 (Teruel), 0 las fajas del centro de la primera y del perrillo de la figura 628 con algunas cenefas de las fiqurcs 66 y 67 (Manises ?). Algo parecido sucede con los azulejos cuadrados, por tabla (fig. 641) para techos, losetas de otras formas (fig. 640), alizares (fig. 637), etc. Aunque en ellos soelen dominar los temas de lazo moriscos, estes alternan con fauna, (fig. 638), figuras humanas (fig. 639) Y ernblerncs herdldlcos (figs. 640, 641 Y 643). La figura '654 ilustra de modo muy elocuente uno de los multiples modos de emplear los alizares 0 mamperlanes del tipo del de la figu­ ra 637. En este caso se trata de la orla 0 cenefa que recuadraba uno de' los frontales del con­ vento toledano de San Juan de la Penitencia. 234 626 Y 627. PLATOS DE CUERDA SECA (LV.D.J.). Figs. 624, 625. - 235 Figs. 628, 629, 630 Y 631.-- PERRILLO, JARRO, PERINOLA Y ORZA DE CUERDA SECA (M. del Louvre, Paris; M. de Sevres; I.V.DJ.; - I.V.DJ.). 236 I ! 633 y 634. PLATOS DE CUERDA SECA Fig. 635. (I.V.D.J.). PLATO DE CUERDA SECA (pertenecio a la coleccion Figs. 632. - _ CUENCO DE CUERDA SEC A (I.V.D.J.). Fig. 637. ALiZAR DE CUERDA fig. 636. - del Caslillo de Sigmaringen). _. SECA (M. Arq. Nac .• Madrid.). 237' , 238 CASTILLA (I) TOLEDO A pesar de su conqulstu en 1085 por Alfonso VI, Toledo fue un centro alfarero de tipo netamente rnusulrndn por 10 menos hasta fines del siglo XIV, a par.tir de epocc aparecen cuyc nuevos elementos de estilo gotico, aunque no borran hasta muy tarde los fuertes resabios de mudejarismo. En la producclon medieval y en los principios de la renccenttstc, existen numerosos puntos de contacto e incluso cierta homogeneidad entre la producclon alfarera de Toledo y Sevilla. Durante largo tiempo se fobrlco en Toledo una clase de tfpicas tinajas ovoideas de cue­ llo ancho y corto, con dos cscs lnclpientes a modo de aletas, y profusa decorccion estampi­ lIada 0 incisa, con una cubierta de esmalte verde 0 cocidas sin vidriar. Los temas musul­ manes: letreros, manos estilizadas, etc., son reemplazados pculctlnornente por cruces, flores de lis, letrasgotlcas, animales 0 simples motivos geometricos' (figs. 650 y 651). La decora­ cion incisa reproduce tam bien los ondulantes tallos de vid que tanto abundan en las yese­ rlcs toledanas del siglo XV (figs. 648 Y 649). Algunas veces, grandes inscripclones qotlcos recuerdan el nombre de los alfareros: aSI, en una pieza exportada a Italia se lee "En Toledo me fece Dco. Perez de Salomon", y en otra del Museo Arqueoloqlco Nacional: "En Toledo me faci Dio. Peres". La docurnentcclon nos proporciona oslrnlsrno los nombres de numerosos alfareros toledanos de este ultimo perlodo medieval, pero ya existen cites en escrituras de los siglos XII Y XIII. , . , Contrariamente a 10 que sucede con las tinajas, los grandes brocales de pozo en barro cocido que tam bien se fabricaron en Toledo conservan hasta el fin su decorcclon musul­ mana, 10 que parece indicar que la fcbrlccclon de estas piezas terrnlno en fecha relativa­ mente temprana (figs. 644 y 645). Pero al misrno tiernpo pie a la manufactura de las necesidades del culto cristiano daban pilas bautismales de barro cocido. En Toledo, como en Sevilla, estas piezas han lIegado en escaso ruirnero hasta nosotros a causa de ulteriores disposiciones prohibitivas dictadas por las autoridades eclesldsticcs, pero en el siglo XV debieron producirse en grandes cantidades. EI ejernplcr mas conocido es la antigua pila de lo parroquia toledana del Salvador, que hoy se conserva en el Museo de San Vicente, en Toledo (fig. 647). Su fondo es conico, y las paredes laterales, dispuestas en octoqono, presentan una primorosa labor.tallada en el barro tierno, con hojas de vid, escudos con cruces, y largos letreros goticos, todo ello vidriado en blanco, verde y azul. La Hispanic Society, de Nueva York, posee tcrnblen una pila gotica toledana, octogonal, de forma y aspecto semejcntes, aunque el dibujo, en relieve y vldricdo, 239' es mas sencillo, a base de cruces sobre z6calo y cifras del nombre de jesus; en ella per­ un duran cun algunas pequefins manos que deben recordar el tradicional simbolo morisco (figura 646). En la segunda mitad del siglo XV, la producci6n alfarera de Toledo aparte de las - tinajas y cacharreria corriente debi6 espedalizarse en la azulejeria, lcbrdndose algunos - alicatados (fig. 652) Y piezas de "cuerdc seca", en la que tam bien se fabricaron platos, vasi­ jas y perinolas para remate de edificios (v. pdq. 234). , Completan el panorama de las artes _ceramicas toledanas de cnrdcter rnorisco algunos ejemplares de alicatados (fig. 652). AZULEjOS. A fines del siglo XV s610 debian fabricarse en Toledo azulejos de cuerda - seca, de los generos descritos en otro lugar (v. pag. 234), pero hacia 1500 adquiere lrnpor­ fancia muy superior la manufadura de azulejos de cuenca 0 arista (v. pag. 202), ya que por su tecnlco mucho mas fdcil permitian una industrialii:aci6n y' producci6n en serie imposibles de alcanzar con el procedimiento de la cuerda seca. Existen ejemplares de tecnlcc mixta que proporcionan interesantes datos sobre tales . modalidades. En algunos, con dibujos qeometrlcos simples (Iazos y estrellas, etc.), el trazado se obtiene ya con un molde de madera, pero los contornos csl marcados se resiguen con una J linea de cuerda seca para mayor seguridad; desde luego, los trazos tienen un aspedo mas 1 regular y mecdnico que en las piezas tradicionales de cuerda seca. En otros ejernplcres, I i' s610 se marca con molde - ya sin adici6n de perfiles de materia grasa - uno cenefa 0 I marco de simple traza geometrica, identico para toda la serie, mientras en el centro los azu­ Iejos van decorados con escudos 0 figuras de animales muy variadas, obtenidas tinlcamente a base de cuerda seca, sin moldes (fig. 643). EI czulejos toledanos fabricados enteramente sequn el proce­ primer gran conjunto de dimiento de cuenca 0 arista fue al parecer el magnifico solndo del coro del convento, de San juan de la Penitencia (fundado en 1514 y terriblemente afectado por las destrucciones de 1936), en' la propia ciudad de Toledo. Su variada y riquisima combinaci6n de piezas vidriadas y sin vidriar constituye un repertorio sin igual para el estudio de las solerlcs de principios del siglo XVI (figs. 655 a 657). � , La trcdiclon g6tica perdura en las olambrillas 0 pequefios azulejos cuadrados con escenas de' cetreria: liebres, perros, halcones, etc. (fig. 653). Como puede apreciarse en la solerlc colocada al pie de uno de los altares de San juan de la Penitencia (fig. 654), estas olambrillas se emplearon a veces alternando con otras de temas geometricos y piezas sin vidriar. En algunos fondos, siempre alternando con losetas sin vidrlnr, se emplean olam­ brillas con dlbujos de estrellas y lazo, y parecida terndtlco morisca, en mayor 0 menor grade de complicaci6n, aparece en cinco tipos de azulejos cuadrados, empleados sueltos 0 yuxtapuestos. En cenefas y grandes cintas del trazado general se emplearon azulejos redan­ gulares, estrechos, con dibujo de entrelazos, y en las franjas y cenefas mayores otros dos tipos de azulejos rectangulares con palmetas .0 motivos que corresponden mas bien a la decoraci6n g6tica. Hnclrnente, algunas piezas que forman composiciones separadas presen­ tan ya un .ccrdcter netamente renacentista. La azulejeria de cuenca hasta cqul descrita presenta un colorido de escasa varied ad : verde, melado y negro con fondos y cintas blancas. 240 ) .1 PILAS BROCALES DE POZO MORISCOS DE BARRO VIDRIADO (M. de Santa Cruz. Toledo). Figs. 646 y 647. - Figs. 641, y 645. -- BAUTISMALES DE BARRO VIDRIADO (Hispanic Society, New York; M. de San Vicente, Toledo). 241 Figs. 648, 61.9,650Y 651. TINAJAS DE BARRO DECORADO COt--1 IMPRONTAS E INCISIONES (M. Arq. Nae Madrid; ibid.; _. .. M. de Snnto C,·.,7. Fote dc : ibid.) 242 Fig. 652.- A.L!CATADO (M de Soo to Cruz. Toledo). Fly. 653. - HOLAMBRILLAS DE CETRERiA (M. Arq. Nac., Madrid; I.V.OJ.). Fig. 65.�. _. FRONTAL DE AZULEJOS (5. JUOIl de. 10 Pcrutencio , Toledo). 243 Figs. 655. 656 y 657. - SOLA DO DE AZULEJOS "DE CUENCA" Y PINTADOS DEL CORO DE SAN JUAN DE LA PENITENCIA. TOLEDO. 244 En el altar del coro de San Juan de lc Penitencia (fig. 654) estas piezas se combinaron con otras de tecnlcc distinta: en el borde del frontal, alizares de cuerda seca (seguramente toledonos (v. pdq. 234), y en una cenefa y otros lugares ozulejos valencianos, lrnportcdos, con dlbu]o blanco reservado en un fondo pintado de azul, como algunos hallados en Gandia (ver fig. 240).' , Durante el siglo ,XVI se' desarrol16 ampliamente la azulejeria toledana de cuenca 0 arista. Los documentos se refieren a menudo a los alfareros y a' los pintores de ozulejos que habitaban en la ciudad y sus arrabales, y las obras salidas de sus talleres existen cun en relativa abundancia. mejor decorados fueron el Alcazar y los conventos de lo Concepci6n Los tres edificios Francisca y de San Jer6nimo el Real. Entre los azulejos procedentes del Alcazar son famosas 'las series decoradas con blasones de Carlos V, con el aguila bicefala del Imperio y otros emblemas del monarca. En San Jer6nimo el Real predominan los temas vegetales, de dispo­ sici6n regular y algo mon6tona, empleados en altos arrimaderos (fig. 658). En el coro de la Concepci6n Francisca, fechable hacia 1573, los azulejos de cuenca del hermoso solado (figu­ ra 659) y z6calos apanecen al lade de ozulejos pintados de tipo mas bien talaverano. En est os conjuntos puede apreciarse una mayor riqueza y variedad en los colores empleados: adem as del blanco, verde y negro, hallamos tonalidades meladas, algunos azules, y a veces zonas con refle]o metdllco, de entonaci6n acanelada 0 amarillenta. La terndtlcc renacentista se manifiesta en bellos frisos cabezas y bucrdneos, con A fines del siglo XVI, y por influencia italiana recibida por 10 menos en parte a troves de Talavera, los azulejos de cuenca van siendo reemplazados por otros pintados a mono sobre una superficie lisa. La mejor obra de este genero no se halla en Toledo, sino en Valencia, en el antiguo palacio de la Generalidad de aquel reino. Se trata del arrimadero de azulejos (fig. 660) perteneciente al Sal6n de Cortes y firmado en Toledo hacia 1575 por un maestro Oliva, poslblementejucn, disdpulo del talaverano Juan Fernandez (v. pdq. 258); sin embargo, como la inscripci6n dice "en T." Oliva invent.", no seria total mente imposible que el proyedo 0 pintura se ejecutara en Toledo y los ozulejos se cocieran en Talavera, estilo coincide estre­ ya que los documentos valencianos los dan como procedentes de alii. Su chamente con frontal de Lanzahita y dos retablos de Mombeltran (Avila). La misma el de un duda cube en cunnto a lugar de producci6n en el caso de los frontales ya mencionados del convento de la Concepci6n Francisca y otras series tam bien conservcdns en Toledo, a de residentes pesar de que en varios documentos se siguen nombrando pintores azulejos en Toledo. LOZA Y OTRAS PIEZAS. Algunas tinajas toledanas en las que perdu ran los tipos - medievales deben ser ya del siglo XVI, pero tenemos referencias de otras producciones de 1a misma centuria cuyos ejemplares resultan cun de dudosa 0 diflcil identificaci6n. Lucio, Marineo Siculo afirma que "en Toledo se hace y labra rnucho y muy recio, blanco, y alguno verde y mucho amarillo que parece dorndo, y esto para servicio, porque 10 mas preciado 'es 10 que estci vidriado en bianco". Un documento del ano'1514 atestigua la fabricaci6n de otro de 1551 los cdritnros y cantarillos hechos. por los alude platos y escudillas, y en se a .. clforeros toledanos. Estos debian ser muy numerosos durante todo el siglo, y aparecen reunidos en gremio 0 comunidad, explotando conjuntamente hornos para "el vedriado" /' 245 que produclcn. Durante el siglo XVII sabemos que en Toledo habfa doce alfares, dedicados a la fcbrlcoclon de azulejos y vasijas, pero no podemos precisar las caracterfsticas de estes ultlrncs, que de todos modos no debieron distinguirse mucho de las que sallan de los clfores de Talavera. Se ha supuesto que pudo fabricarse en Toledo una ldrnpcro de barro cocido vidriada de blanco (fig. 661), con relieves y calados y el escudo del cardenal arzobispo don Pascual de Arag6n (1666-1667). Su estilo no permite diferenciarld de algunas piezas talaveranas, y habida cuenta que los alfareros de Talavera tenfan por costumbre regalar vasijas y vajillas a los arzobispos de Toledo, sus senores jurisdiccionales, en ocasi6n de su consagraci6n, podrfa ser fabricada tcrnblen en Talavera. Sequn Ricfio, en 1735 Ignacio de Velasco fund6 en Toledo una manufactura de loza con . decoraci6n azul imitando la de Genova. AI fallecer Ignacio, su hi]o Jorge se hizo cargo de la fdbricc en 1738. En 1742 consta como director de la misma un tal Francisco Herndndez, cinco cfios mas tarde, lcbrcron piezas imitando. lozas japonesas. Ricfio en cuyo tiempo, se atribuye a este taller nlquncs piezcs de estilos Savona y [cpones, en azul sobre fondo blanco existentes en el Victoria and Albert Museum, de Londres. estilo mas trndiclono], debieron labrarse Toledo ya el' De acuerdo con un en d�sde XVII vldrlndoblunco, fabricadas a molde,: tipo con relieves y rncsccrorres de siglo piezas con renacentista.' En la siguiente siglo XIX, centuria y hasta mediados del recoqerd ycrnplicrd este genero el mas famoso y mejor conocido de 10$ alfares toledanos de la epocc, forrnndo de la familia Montoya. En general, se' por la reuni6n de un grupo de talleres propiedad trata de piezas moldeadas, con profusi6n de relieves, vidriado blanco y policromfa escasa: o nula. Apcrte de tinteros y vasijas, cbundcn los jarrones y remates (fig. 664) de Varios tipos, que 10 mas caracterfstico de la manufactura, pero cdernds debieron fabricarse son piezas a' lrnitucion' de los productos de Alcora y Sargadelos (figurillas, platos, etc.) dentro del gusto general europeo de la epocc. seguir la fabricad6n de lozas AI mismo tiempo, debi6 pintadas, de estilo tradicional, aunque s610 conocemos algunas piezas de dudosa atribuc�n;, como una pililla de agua bendita (fig. 662) en blanco y azul, con correcto dibu]o de follcje de "Dona Marfa Theresa Fernandez, Caballera del Abito de' 1I y un letrero con el nombre , que rodea la de Santiago, clasificada menudo fabricada. Santiago' en Toledo", cruz a como I en Talavera. Sin gran seguridad, seati'ibuye a Toledo una serie de places 0azulejos circulares (figu­ ra 663), fechables en su mayorfa hacia 1700, en los que se representa la tfpica escena de la Descenslon (Ia Virgen en el acto de imponer la casulla a San IIdefonso), empleados pam. sefinlur las casas propiedad del Cabildo de Toledo. Estas piezas, de estilo tclove­ que eran rano, y varios revestimientos de azulejerfa de fecha parecida suelen acusar una falta abso­ luta de ccrdcter local, heche que se manifiesta a 10 largo de los siglos XVIII y XIX en los t ozulejos que fabricaba el mencionado alfar Montoya. De allf procede una serie de cucdros I (, formados por. 24 dzulejos cada uno (col. del conde de Casa Fuerte), con vistas de los . alrededores de-Toledo (hacia 1850), de un romanticismo muy ingenuo, como de estampa popular., Mas originales resultcn algunos mosaicos de pequefios cubos de cerdmlcc, con ani­ males; cuncstlllcs, etc., pertenecientes a lc misma colecci6n y I'abrados tcrnblen en el alfar Montoya a mediados del siglo XIX. 246 r r I I I I I I , ' SOLADO DE AZULEJOS dOE ARltlMADERO DE AZUlEJOS 'DE CUENCA" (S. Domingo el Real, Toledo). Fig. 659. - Fiq. 658. . _ CUENCA' 0 0 Concepcion Frcncisca, Toledo). Fig. 660. .. - ZOCAlO DE AZULEJOS PINTADOS DEL SIGLO XVI. FIRMADO POR OLIVA EN TOLEDO (Palacio de 10 Generalidad. Valencia), 247 Figs, 661 Y 662,LAMPARA CON ESCUDO DEL CARDENAL D. PASCUAL DE ARAG6N Y PILA BEN'DITERA DE D. M. T. FER­ - NANDEZ (M, Arq. Noc., Madrid). Fig. 663. AZULEJO CIRCULAR (I.Y.D.J.). Fig. 664. -JARR6N DEL ALFAR - MONTOY A (Colee. Conde de Cosa Fuerte. Madrid). 248 BOTE, ORZA Y TARRO DE LA Fig. 665. ORZA Y BOTES (Ferrnccrc del Hospital de Tavera, Toledo). Figs. 666, 667 y 668. - - FARMACIA DE EL ESCORIAL (M. Arq. Nac .• Madrid; I.V.D.J.; I.V.D.L). -249 -, : Fig. 669. - AZULEJOS DE 1571 (Colee. Ruiz de Lunn). Fig. 670. - AIl�IMADtRO (Palacio del Marques de Lozoya. Segovia). Fig. 671. - AZULEJOS DE JUAN FERNANDEZ (Monu.rerio de EI Escoriul), Fig. 672. -:- ALTAR DE LOS ZAPATEROS. DE 1590 (Ermita de S. Lozcro, Plasencia). 250 TALAVERA Y PUENTE DEL ARZOBISPO Talavera de la Reina fue, al parecer, desde tiempos muy rernotos.iun centro alfarero, a pesar de que su ferne no trascieride hasta los siglos XVI Y XVII, en los cuales poseemos text os literarios y piezas atribufbles a sus hornos.' Como referencia documental mas antigua cltcse la de un documento mozdrnbe toledano del cfio 1182, que se nombra a Vicente ben Said y Ayub ben Jabaf, alfareros de Talavera. en De todos modos, la producclon debio ser entonces muy, modesta, y persistir en estos estre­ chos lirnites durante cuatro siglos, ya que en un censo de 1491 habfa en Talavera solamente dos artesanos alfareros. Pero al iniciarse el siglo XVI. el crecirniento de la industria parece ser muy rdpldo, Asf en 1513 los alfareros eran ya cinco, y en 1548 su nu mere se elevaba a 39, incluyendo a ocho criados 0 ayudantes y ados pintores. En 1521, el municipio de Talavera dicta ordenanzas para regular el horario del encendido de los hornos, hnciendose referencia a disposiciones anteriores que no conocemos. _ La men cion literaria mas antigua parece ser lc' de Luclo Marineo Slculo, que en sus "Cos as mernorcblesde Espana", dentro de la primera mitad del siglo XVI, escrib,e: "En Ta­ lavera se labra muy excelente vedriado blanco y verde. Lo cual es muy delgado y sotll­ mente heche, y hdzense vajillas de rnuchcs y diversas maneras". Gonzalo Fernandez de Oviedo, en sus "Quincuagenas" (1554), se refiere tam bien a Tala­ vera, "una buena villa ... donde.se hace el mejor vedriado 0 loza de Espana". Hacia 1560, Garda Fernandez, en una hlstorlc de lc villa, afirmaba ser sus lozas objeto de exportcclon a Portugal y a las Indias, amen de proveerse de elias Castilla y Andalucfa; da como calida­ des varias el "burro vedriado blanco, verde, azul, jaspeado y de otras colores ynterpoladas". A fines del propio siglo XVI el encomia sube de punto los textos de "Las grandezas y con cosas notables de Espana", del maestro Pedro de Medina, corregido y ampliado por Diego Perez de Mesa (1590); del P. Roman de la Higuera, en las "Republiccs del Mundo" (1595), y del historiador fray Andres de Torrejon, en su "Historia de Talavera" (1596). En esta epoco existfan echo alfares, que Ilegaron a ocupar a uncs doscientas personas, de cuya constante actividad nos proporciona una descrlpcion muy sugestiva el P. Torrejon, Como natural consecuencia de la popularidad de las lozas talaveranas, hcllornos un sinffn de citas en las obras de los grandes, escritores del Siglo de Oro: Cervantes, en el entre­ rnes "La guarda cuidadosa";, Lope, en "AI pcsdr del arroyo", "La buena guarda",' "Los ramilletes de Madrid", "La Gatomaquia"; y en un. conocido texto del "Peribdfiez" en el que se describe a Casilda al servir la olla: " ... sccclc en 'Iimpios manteles, no en plata, aunque yo quisiera; plctos son deTclcverc que estdn vertiendo claveles". Tcrnbien debieron ser populcres en su tiempo unos versos de Pedro Lifidn de Riczo : "Tanto lustre y qrcclc reina en 10 que friega Inesilla, que parece su 'vcjillo Talavera de la Reina". Esta copla inspire una glosa de Lope, publicada en "La Circe" (1634). 251 Las citas cnin mucho mas, desde Castillo Solorzano y el autor de podrfan prolongarse la "Loa curiosa y de artificio", hasta Tirso de Molina, Zabaleta y, ya en el siglo XVIII, el P. Isla en su "Fray Gerundio de Campazas". Los text os de los viajeros y buen mirnero de inventarios completan el amplio conjunto de referencias. Sin embargo, las uniccs de un lnteres directo para el conocimiento de las manufacturas talaveranas son las de los historia­ dores locales ya mencionados, con las del P. Alonso de Ajofrfn, refundidor de la "Historic de Talavera" de Cosme Gomez de Tejada, y las de Larruga en sus notables "Memorias". La produccion de los alfares de Talavera deblo sufrir perfodos de agudas crisis. De una de elias se hace eco una informacion Ilevada a1576 por orden de Felipe II, cabo en pero a juzgar por datos posteriores fue evidentemente superada En 1720 los ocho talleres .. de alfarerfa existentes en Talavera ocupaban a unas 400 personas; al poco tiempo ernpezo una fuerte crisis, que en 1730 hcblc reducido a cuatro los alfares en funcionamiento. En el cfio 1731 decreta ron las primeras medidas protecclonlstcs, por las que los cuatro propie­ se tarios subsistentes obtuvieron considerables franquicias por un perfodo de diez cfios. Aun asf, en 1750 persistfan las circunstancias adversas, en las dificultades para la ob­ particular tencion de plomo. Nuevas franquicias otorqcdos en 1756 consiguieron por fin mejorar algo .Ia situccion, y en 1769 hallamos ya cinco ·fObricas, bastante adelantadas. Por estos cfios (1763) residlo en Jose Causada, procedente de la fdbrlco de Alcorn, Talavera el artffice ·1 a refuerzos donde habfa trabajado y exenciones, pronto volvieron entre 1747 y 1750. Pese a aparecer los sfntomas de decadencia, atestiguados en 1778 por Ponz y unos cfios mas tarde por Larruga. En el siglo XIX, a las graves destrucciones acarreadas por la Guerra de la Independencia se suma la pobreza y el cnrdcter meramente popular que presentan los productos talaveranos. Paralelamente y confundiendose a menudo su cercrmcc con las lozas de Talavera, tra­ baJaron los alfares de Puente del Arzobispo, I a Villanueva del Puente 0 del Arzoblspo, fun­ a fines del siglo XIV por el dada prelado toledano don Pedro Tenorio. Menos renombra,das que las talaveranas, las lozas del Puente hallaron tcrnblen menores ecos literarios. EI doctor Eugenio Narbona, en 1624, al tratar de los habitantes del Puente dice que "se ocupan en la fdbrico de vasos de barro vedriado, que cllf se hace como en Talavera"; en 1777 snbernos se extendieron a las del Puente las franquicias de las lozas talaveranas. En 1755 y 1791 consta que existfan allf 13 alfares, aunque ninguna fdbrlcc a modo de las grandes manufacturas de Talavera. La producclcn del Puente, de cnrdcter popular, fue evo­ lucionando al ritmo del arte de Talavera, perpetuando trcdicionnlrnente las modas creadas por los artistas talaveranos. A pesar de su exlto y repulcclon, la calidad de la loza talaverana no dependfa de una tecnlcc complicada y secreta, cual la del empleo de una gama muy reflejo dorado, sino del reducida y de procedimientos en que solo una incidencia era imposible de consignar en los recetarios y habfa de ligarse a la prdctlcc de generaciones y generaciones: el punto preciso de la cochura. La tierra se tomaba del vecino pueblo de Calera y luego de su purlficcclon era convertida en barro, guardado en balsas por espacio de varios meses, a fin de que las substancias orqdnlccs se eliminasen por putrefcccion ; entonces podlc pasar al torno del alfa­ rero para recibir forma. Secdbcse la pieza y luego de la primera cocclon 0 "juagueteado", se bcficbc en el vidriado estannffero, despues de 10 cual el artista decorador pasaba a pin­ tarla. EI blanco no era otro que el del fondo conseguido con el estnfio, empleado en una 252 - ------ I I 4 . Fig. 673. - CALVARIO DE AZULEJOS (Soc:ristia del antiguo convento de los Dominicos. Plasencia). 253 I' 'v l - Fig. 674. - AZULEJ05 DEl CASTILLO DE S�SSA Y ALTAMIRA. EN TOR�IJOS (M AZULEJOS .. Arq. Nac., Madrid). Fig. 675. _ DE FERNANDO DE LOAYSA. ANO 1595 (Palacio d£i Duque del lnfo nfo do , Guadalajara, destruido en 1936). 254 l S. ESTEBAN Ar q. Nac., Ma­ Figs. 676 Y 678. -- RET ABLO DE S. JU AN BAUTISTA Y FRONTAL CON LA LAPIDACION DE (M. drid). Fig. 677. ,_ ARRIMADERO DE AZULEJOS (Coso de la Villa, Madrid). 255 l' I I 1 �' i I I Fig. 679. -PLATO AZUL (M. de Vich). Figs. 680, 681, 682, 683 y 684. - PLATOS EN OCRE, AZUL Y NEGRO (M.A.B.; M.' Arq. Ncc., Madrid; I.V.D.J.; colee. Rocamora. S. Cugat; M. Arq. Nac., Madrid). 256 relaci6n el la proporclon particularmente elevada (de un 20 a 25 por 100 en con plomo); arena para el barniz procedia en los primeros tiempos de Hita, pero a partir de 1588 se emple6 la de la Mejorada (todavia, explotaci6n 1796), que daba un vidriado de supe­ en en rior blancura. Los caracteristicos colores azul, naranja, amarillo, verde y morado se logra­ ban conoxidos de cobalto, hierro, antimonio, cobre y manganeso respectivamente, suspen­ didos en agua. Venia entonces la parte mas delicada de la operaci6n: la segunda cochura, cobijas, especie de que debia sufrir una temperatura de 900 grados en las Ilamadas cajas de barro que aislaban las piezas de todo contacto con el humo. AI cerrar el horno, el rnces­ tro de taller daba la voz tradicional de "Dlos sea alabado" y confiaba a la acci6n del fuego el punto exado de la cochura, no pudiendose saber el resultado hasta que cuatro 0 cinco 'dias mas tarde se apagaba el fuego y se enfriaban las piezas. De ello naci6 tcrnblen la expre- . si6n casi ritual de "Dios te de 10 que te falte y te quite 10 que te sobre!", a la vez que se trazaba una cruz junto a la boca del horno. Si los 6xidos habian fundido con homogeneidad, la hornada quedaba bien. Pero con alguna frecuencia corrian los colores, y estes se piezas defeduosas se lanzaban a los cascajares 0 habian de ser vendidas a bc]o precio. justitia destacar los apellidos de algunas de aquellas familias que iban transmi­ Es de tlendose las pen as, azares y modestas glorias de la fabricaci6n: eran los Gaytan, Talavera, Diaz, Loaysa, Fernandez, siglo XVI; en el siguiente, los Figueroa, el maestro Francisco en el Munoz de la Ballesta, Juan de la Espada, alfarero de S. M. la Reina; Clemente Collazos, Juan Herreros Capitan y otros muchos, perpetucn la tradici6n en el siglo XVII'I y aun pro­ siguieron algunos hasta muy adelantada la slqutente centuria Pero ninguna familia clcqnzo -. la nombradia, mas 0 menos merecida, de los Mansilla, desde Andres, mencionado ya en el cfio 1616, hasta Jose Mansilla del Pino (1693-1746), cuyo alfar continu6 despues de su muerte regido por su viuda e inmediatos sucesores, quienes 10 vendieron en 1821 a don Juan Bautista Gil, vecino de Madrid. Para el estudio y dasificaci6n de las lozas talaveranas hay que tener en cuenta varios I fadores. En primer lugar, la existencia de dos corrientes simultaneas, una popular (que hallamos turnblen en Puente), y otra de ccrdcter artistico mas personal. Esta de J es crono­ logia mas segura y aparece de modo subito con la adop.ci6n 0 creaci6n de nuevas moda­ I' ildcdes: cquellc, aun nufriendose parcialmente de las innovaciones de la segunda, parte puede perdurar durante largo tiempo con escasas variaciones. siempre de una raiz popular y AI referirnos a los textos del siglo XVI, ya transcribimos algunas noticias sobre deco­ raci6n jcspecdc, 'En las piezas conservadas, la hallamos unas veces muy simple, en azul sobre blanco, como en ciertos jnrrones y tarros de la farmacia del Hospital de Afuera, en Toledo, en la que tcrnblen hay piezas azules lisas (fig. 665). Otras veces no es propiamente asi en jaspeado, sino mas bien esponjado, decoraci6n aplicada con un trapo 0 esponja; varios tarros (fig. 666) Y una magnifica jarra, fechables hacia 1600, que lIevan escudos poli­ crornos de EI Escorial y estdn salpicados de azul y amarillo sobre fondo blanco. EI gran ci�te de la corte de Felipe II hall6 tcrnblen eco en los alfares de Talavera con . fa fabricaci6n de grandes pofios de azulejos y cacharros de varias formas pintados en ama­ rillo, blanco y varios tonos de azul, entre cuyos temas no faltan los bustos de indios corona­ en el alfar -del mnes­ dos de plumas. Las mejores obras de este grupo debleron producirse tro Juan Fernandez, famoso por sus azulejos. Parece probarlo el hecho de que fuera el la provisi6n de azulejos (figu- quien entre 1570 y 1573 contrataba con el P. Villacastfn toda 257 ra 671) Y alfarerfa pintada de EI Escorial; al cfio del pedido prlnclpcl; 1572, parece corres­ .ponder'sin duda una serie de botes y orzas de bella decorncion renacentista (figs. 667 y 668), en su mayor parte con (parrillas de San Lorenzo y leon de la orden escudos de-El Escorial de ,los jeronlrnos), cuya factura coincide perfectamente con un plofon de azulejos fechado en 15'71. (fig. 669), de la colecclon Ruiz de Luna (Talavera) y el revestimiento (fig. 673) .de la sccrlstlc delantiguo convent6 de Dominicos de Plasencia, y enlaza con las obras de un presunto disdpulo de Juan Fernandez, el toledcno Oliva (azulejos del Palacio de la Genera­ lldud de .Valen'da, fig. 660), de otros artistas talaveranos, -corno Lorenzo de Madrid, autor hacia 'el 'ano 1596 de los azulejos del Consistorio Nuevo de la Generalidad de Barcelona (figuras 357 a 360) y con obras sevillanas coetdnens. Desde luego, este es el momento culmi­ nante de la' czulejeric talaverana, cuya enumernclon detallada resulta punto menos que imposlble. Una' de sus obras de estilo mas antiguo, es eLgran retablo plateresco de Candeleda, firmado por Juan Fernandez, con el cual enlaza, aparte .de otrcs piezas, algunas ya mencio­ 'nada�, eUrontal con San-Sebastian y el retablo de San Juan Bautista, de Marrupe (Toledo). Otro grupo bcstcnte hornoqeneo, aunque cnonlrno, es el que incluye el altar de los znpcteros (fig. 672), fechado al parecer en 1590, de la errnikr de San Lazaro (Plasencia), el retcblo de la errnltc del Santo Crisfo (Iglesuela, Toledo) y el enorrne retnblo de mas de siete metros d.e altura de San Ant6.n (Santuario de la Virgen del Prcdo, Talavera). Hernando. de Locysc, oriundo de Valladolid y establecido en Talavera a fines del si919 XVI;Jue el cuter de una serie de bellisimos zocclos para los ccstillos de Torrijos (figu­ ra 674) y Oropesc, para el palacio del duque del lnfontndo en Guadalajara (fig. 675, obra documentada .en .1595) y para el palacio de Villa Vlcoso en Portugal (hacia 1603, identifica­ dos por 'Santos Simoes). En esta ultima obra debio trabajar tcfnblen su yerno Juan Fernan­ dez de Oropesn, a quien Ruiz de Luna y el padre Vcica suponeri poslble hljo del Juan Fer­ nandez antes nombrado. La magnifica trcdlclon de estos .mnestros se refleja en numerosos arrimaderos (fig. 670), retablos (fig. 676) Y frontales (fig. 678). : Deritro de las series de loza mas popular, las piezas con decorncion figurada de tipo mas antiguo entre todas las conocidas, fueron atribuidas por el senor Paramo a la manu­ facfura de Puente del Arzobispo, por haber hallado varios fragmentos de elias en los tes­ tares 0 escombros de aquella poblccion, aunque parece muy posible que se labraran tam bien en Talavera. Se trata de platos poco hondos, de fondo blanco, sobre el que se dibujan en azul garzas, leones, venados (fig. 679), mochuelos y otros animales, dejando ver cierta rela­ cion con las se'rles doradas del Levante peninsular. La casi totalidad de estos platos decoran el borde con motivos interpretados como mariposas y debieron fabricarse durante gran parte del siglo XVI. Es interesante hacer notar que Pdrorno declara no haber hcllcdo en las escombreras de Puente runquno prueba de que alii se Icbrcrc lozc dorada. Ya atribuida fijamente a Talavera, por 10 rnenos en su origen, es otra serie muy difun­ dida, con dibu]o de muncho czul, rasgueado anaranjado y perfiles en manganeso, sobre fondo blanco. En el centro" animales: aves, cundrupedos, peces, y otras veces amorcillos, escudos, bustos de dumas y guerreros mas 0 menos cldslcos (fig. 680), Y en algun caso excep­ cional figuras 'entercs 0 escenas (figs. 683, 684 Y 687), todo ella' interpretado con un natura­ lismo muy dlstinfo de 10 azul ya aludido. En las orlas predominan los temas v.egetales: tallos con hojas y flores, etc. Son muy frecuentes los platos, pero hay tam bien, desde luego, piezas de otras formas (figs. 685 y 686), aunque no abundan. 258 t • Fjgs. 685. 686 Y 687. - FRASCO. BOTE Y PLATO EN OCRE. AZUL Y NEGRO (M. Arq. Nac Madrid; colee. Rocamora, S. .• Cugat; M. Arq. Nac .•Madrid). Fig. 688. - PLATO EN AZUL (Colee. Martin Pastor. BenicarI6). 259 " t Fig. 689. - AZULEJOS CON UNA CACERIA DE JABALi (detalle. M. de S. Vicente. Toledo). Fig. 690. - PLACA CON LA INMA· CULADA (M. Arq. Nae Madrid). 691. PLAFON .• Fig. - CON ESCENA MILITAR. DE 1696 (Ayuntamiento de Toledo). 260 ( { , t I , 1M. Arq. Noc., Madrid). Fig. 693� -- J ARRA (M. A. B.). Fig. 692. - -MRRA DE F. JUAN- DE SANTISTEBAN (1699-1705) Fig. 695. TAPA DE PILA BAUTISMAL. Madrid)., - FJ�694. _ CUENCO CON CACERIA ,DE LOBOS (M. Arq. Noe., I;>E 1696. (M. Kf'q. Noe., Madrid). ( j 261 F.igs. 696, 697, 698 Y 699. - VASIJA DE F. JU,AN DE SANTISTEBAN (1699-1705); VASIJA Y PLATO DE F. MAN\)EL DE LA VEGA (1705-1711) Y PLATO DE F. JOSE DE TALAVERA (1711-1716) (M. Arq. Nac., Madrid). Figs. 700 y 702. --' PLATOS DE F. EUGENIO DE LA LLAVE (1717-1723) (I.V.D.L; M. Arq. Nac., Madrid). Fig. 701. -JARRA DE F. FRANCISCO DE MADRID (1696-1697) (Schlossmuseum, Berlin). 262 Este estilo cerdrnlco deblo empezar a mediados del siglo XVI, perdurando mas de una centuria con escasas variaciones. Con el se combina en algunos ejemplares dos de ellos - en I.V.D.J. (fig. 682) el otro tipo mas sencillo, con dibujos a modo de ramos 0 palmetas - Piezas de esta manufactura aparecen en varias pinturas atri­ y aria con cenefa geometrica. buldcs al artista mcdrilefio Alejandro de Loarte (t 1626), Y en un bodeqon de Antonio de Pereda fechado en 1652 (Museo del' Ermitage, Leningrado). La serie en azul, naranja y manganeso, loqro una, dlfuslon extraordinaria, siendo imi­ tada por otros centres alfareros. Desde luego, las lozas talaveranas deben ser las de mayor calidad y de fondo blanco mas puro. No es tan fdcil clasificar todas las imitaciones, ni menos distribuirlas se.guridad de acuerdo con los distintos centres de fcbriccclon. Evidentemente con los hubo en Puente del Arzobispo, pero tam bien en Sevilla. Unas ordenanzas y otros docu­ mentos sevillanos del cfio 1627 hablan de platos de Talavera contrahechos en Sevilla, contrahech"os de Talavera y lo�a de Sevilla contrahecha a la de Tala­ platos pintados vera. Entre las imitaciones de ccrdcter mas popular hay platos con grandes figuras, cabezas alminares orlas de profusa decorucion (figura 681) 0 grupos de edificios con altas tor res 0 y tcrnbien invade el fondo; no se advierten preocupaciones naturalistas ni atisbos vegetal, que de modelado, y muchas veces en las zonas de rayado ocre anaranjado las Ifneas se entre­ vidriado del fondo liso, de un blanco puro, sino amari­ cruzan como en una re]u. EI no es lIento, y a menudo cuarteado salpicado de hoyos y burbujas. 0 Quizd ya desde fines del siglo XVI, y.con toda seguridad a 10 largo de.la siquiente cen­ turia, se fabricaron en Tclcverc piezas de loza blanca con decorucion azul muy sencillc, reduce escudo de crmcs (fig. 688) c al emblema herdldlco de una que general mente se a un de la comunidad religiosa. piezcs mas antiguas se cuentan algunas orzas (fig. 665) Entre las el car­ farmacia antes citada del Hospital de Afuera, en Toledo, con escudos de su fundador, del siglo XVII denal don Juan de Tavera (t 1545). Como muestra de vajillas talaveranas en Villa­ con puede citarse la de la Cofradfa de Nuestra Senora de los Reyes, escudos azules, seca de los Reyes (Salamanca). 1627 nos ha censer­ Este genero fue tam bien muy imitado; la referida tasa sevillana de imit'ando los vado la noticia de los platos ccules, las quarti/las a�ules, janos de cuartillo, de Talavera, al lade de los jarros grandes de fraile, las ta�as de fraile medionos, y las imitaciones de cerdrnico oriental: los [crros pequefios contrahechos de China, y otras inrui­ meres formas y tumofios. en forma de animales. Posiblemente, en el siglo XVII empezaron a fabricarse las piezas de los cacharros en forma Los textos antiguos nos hablan de toda clase de tipos, en especial en la cen­ de mochuelo. Quizd tcrnblen en est a misma epocc, pero con mayor seguridad los candelabros con figuras de leones chinos de turia siguiente,produjeron se primeros durante mucho tiempo. rizada melena, de origen oriental, cuya fabricaci6n persistio de las que por Los antiguos autores se refieren tcrnblen a vojillcs muy complicadas, descrlben en Las grandezas y desgracia no conservamos ejemplcres. He aquf como se finfsimas y muy de cosos notables de Espana: "Yo he visto algunas plezcs curiosfsimas, casi todo el aparato y servicio que en una ver, como es encerrar dentro de una 0 dos piezas otros diversos vasos casa es men ester, de plctos, escudillas, bernegal, aceitera, vlncqrerc y en una pieza que representaba una torre que todos juntos se venfan a cerrar y componer muy hermosa con su chapitel". 263 En cuanto a azulejos, el barroquismo tiene una primeriza y excelente muestra en el los chapeado de la iglesia del santuario de la Virgen del Prado, en Talavera, fechado en 1638; de todos modos, su pleno desarrollo fue mas tardio. Por su relativa antigOedad e innegable belleza, merece menci6n aparte una copiosa serie de plezus pintadas en azul sobre fondo blanco, con abundancia de temas orientales, tornados al parecer de las imitaciones de cerdrnlcn china fabricadas en Delft. Su origen no demos series tclcverc­ es por el momento incontrovertible, pero la publicamos junto a las por haberlo hecho asi los autores que nos han precedido y no existir suficientes nas razones en contra. Abona este criterio la identidad de muchas de sus formas con la de piezas indiscu­ tiblemente t"alaveranas, del tipo anterior a la introducci6n de los tipos barrocos de Savona a los que nos referiremos con ocasi6n de las series policromas; s610 en algunos casos excep­ cion ales la forma imita mas 0 menos lejanamente piezas de origen oriental, hecho explica­ ble por la filiaci6n artistica de su decoraci6n. Esta es a base de plantas y ramos con hojas obtenidas con un solo trazo; la fauna comprende conejos 0 Ilebres, pdjcros (fig. 728), aves zancudas y gamos (fig. 727); en un plato del M.A.N. aparece un perro ; como representc­ . ci6n de la figura humana, excepclon en la serie, podernos mencionar una pieza 'del Museo de Hamburgo, en cuyo centro se muestra un busto renacentista, tocado con casco, tema pro­ cedente con seguridad de las series en azul y anaranjado. Uno de los pocos elementos cono­ cidos que podrdn acaso darnos una fecha de referencia para la serie es un fondo de plato con blas6n herdldico, de fines del siglo XVII, en la Hispanic Society; el escudo, partido, IIeva unas armas que se han interpretado como de La Torre y Bustamente, y que no parecen ser, en consecuencia, de un personc]e del segundo apellido como afirm6 Mrs. Frothingham. En contraste con la sencillez de su decoraci6n, mencionaremos tres objetos de singular calidad: un plato de 44 cm. de didrnetro, con un escudo franciscano en el fondo (fig. 726), Y un gran jarr6n con dos asas (fig. 724), ambos en el M.A.N., y la bellisima orza (fig. 723') de los Mu­ seos de Arte de Barcelona, en la que el pintor, con la misma delicadeza que los crtlstos orientales, hizo desfilar graciosos gamos sobre un tlplco fondo de paisaje chino, tratado de una formaalga distinta de la de las otras piezas con que la agrupamos. La forma de los escudos' y el paralelismo temdtlco de est a clase de loza con ejernplures andaluces fechados en 1657 y 1658 (v. pag. 221 y fig. 596), parece contribuir a fijar su cronologia en la segunda mitad del siglo XVII. Recientes excavaciones de l.lubld en Puente del Arzobispo han pro­ bado que alii se imit6 abundantemente este genero. Pero la fama actual de la cerdrnlcc talaverana no descansa en ninguno de los tipos hasta aqui descritos, sino sobre las grandes series policromas con figuras y animales. Eldeseo de cornpetlr con las lozns italianas y la gran demanda nacional movieron a los alfareros de Talavera a superarse, contratando dibujantes cada vez. mas expertos, cuidando minuciosamente los barros y sus hornadas, factores todos concurrentes ala mayor exce­ lencia de esta cerdmicc. Se produjo en enormes cantidades, en todas formas y modelos. Aun cuando continu6 la fabricaci6n de platos de escasa hondura, que se adornaron con diversidad de asuntos amatorios, de caza, mitol6gicos y de genero, se Ilevan la primacfa los grandes cuencos y lebrillos, magnfficamente policromados, las orzas y los jarrones. Un cndlisis alga minucioso nos obliga a rectificar la fecha que a menudo se atribuy6 a tales piezas, que suelen considerarse de mediados del siglo XVII 0 mas bien de su prl­ mera mitad. Aparte de otros argumentos adicionales, la base de nuestra cronologia se 264 Fig. 703. PILA BAUTISMAL DE 1719 (M. Arq. Nac., Madrid). Figs. 704. 70S, 706 y 708. ORZA, CUENCO. ESPECIERO Y - - BACiA (M. Arq. Nac., Madrid). Fig. 707. - ESPECIERO DE F. JUAN DE PINEDA (1704·1720) (M. Arq. Nac., Madrid). 265 Figs. 709, 710, 711 y 712. -JARRILLO, POMO, PLATO Y PLACA (M. Arq. Ncc., Madrid). 266 715. -JARRA EN Figs. 713. 714 Y 716. _ OR�A AGUAMANIL. Y PILA BENDITERA. POLICROMOS (M. Ani. Nac .• Madrid). Fig. , AZUL (I.V.D.J.).· ... 267 1 i .. Figs. 717, 718, 719, 720, 721 y 722. - FUENTE, SALERO (I), BANDEJA, TINTERO (I), PALMATORIA Y COPA (M. Arq. Nac., Madrid)' 268 (lpoya enla unico serie bien fechada, que hasta hoy nadie puso a contrlbucion. Se trata de la nutridfsima coleccion de piezas de vajilla, botes y jarros que se conservan en todo el mundo procedentes de EI Escorial. Excepto las del siglo XVI, que pudimos fechar por docu­ mentos y analogfas, las restantes piezas lIevan muy a menudo el nombre del prior en cuyo tiempo se fabricaron, junto al escudo del monasterio. La coleccion escurialense de mayor cclldcd es la que actual mente posee el M.A.N.; en EI Escor!cl existen nun numerosas piezas decorndns en azul, por 10 general con dibujos bastante sencillos. Asl como algunas piezas con prestan a dudas y conjeturas, la emblemas herdldlcos se serie escurialense es extraordinariamente segura, dado el corto perfodo de gobierno de cada prior. Se han podido identificar piezas del tiempo de los siguientes: fray Francisco de Ma­ drid (1696-1697) (jcrron, en el Schlossmuseum, de Berlin, fig. 701); fray Juan de Santiste­ ben (1699-1705) (jcrron y orza con asas, en el M.A.N., figs. 692 Y 696); fray Manuel de la Vega (1705-1711) (plato y vasija, M.A.N., figs. 697 Y 698); fray Jose de Talavera (1711-1716) (plato, M.A.N., fig. 699); fray Eugenio de la Llave (1717-1723) (tres platos, dos de ellos en Madrid, figs. 700 y 702, Y otro en el Museo de Arte de Filadelfia): En este breve espacio (1696 a 1723), antes de la gran crisis que culmlno en 1730, se incluye toda la serie poli­ croma de buena calidad; las piezas posteriores de la serie prioral son todas azules hasta ,Ia introduccion de las modas procedentes de Alcora, y a elias nos referiremos luego. Las restantes piezas conocidas confirman esta cronologfa. Paramo cita una pila con bautismal del figuras, fechada en 1693; en Madrid (M.A.N.) se conserva la magnffica pila Salvador, de Santa Cruz de Almofrague, con alegorfas de I,a Fe, Esperanza y Caridad, fechada en 1696 (fig. 695); este mismo ana se pinto en identlco estilo el magnffico zocclo de el M.A.N. azulejos del ayuntamiento de Toledo (fig. 691); como ultima plezc.. decadente, sobre las cuatro guarda otra pila de agua bendita, de curiosa forma, con angelotes de bulto cscs y las Virtudes pintadas en la tapadera, fechada en 1719 (fig. 703). La genealogfa y la 1 herdldicc se prestan a conjeturas menos precisas: los magnfficos jarrones con el escudo de Baviera orlado del Tolson de Oro, pertenecieron acaso a Maximiliano Manuel, duque dee iBaviera y gobernador de los Pulses Bajos en tiempo de Carlos II y Felipe V, que reciblo el collar del Tolson en 1692, 0 con menor probabilidad a Juan Guillermo de Baviera, conde cinco huecos, del M.A.N., palatino del Rhin, que recibio el Tolson en 1686. En una salvilla con Mrs. Frothingham cree reconocer las armas de don Francisco Fernandez deVelcsco, marques J de Ccstro]nl (1646-1716). La misma autora identifica como pertenecientes a don Jeronimo AI Francisco de Egula y Egula las armas de una orza del Museo de Arte de Filadelfia. 1 a los seis cfios de edad y en parecer, dicho caballero reclbio la Orden de Santiago compa­ natural suponer que la pieza es bastante pos­ nla de su padre, en 1664; en consecuencia, es terior, por 10 menos de hacia 1690, y algo parecido deblo suceder con un especiero con caballero de nueve (colec. Bolx), que lIeva el nombre de don Juan de Solorzano, huecos, entraron en la Orden 1640 y 1643, Santiago (fig. 706). Dos caballeros de ldentico nombre en asimismo que admitir que el encargo de la pieza fue Y de tratarse de uno de ellos tendrfurnos posterior en medio siglo a aquellas fechns. Finalmente, puede citarse una pieza que perte­ de la necio a la colecci6n Boix (fig. 707), con el nombre de fray Juan d� Pineda, general 1720. Orden de San Juan de Dios, quien clccnzo aquella dignidad en 1704 y fclleclo en la trndicion, venia Sequn Paramo, "un itdlicno, cuyo nombre desconocemos, y que, sequn 1696 huldo de su patria por cuentas que con la justicia alii de]o ", pinto en Talavera en ... 269 'r el mentado zocclo del ayuntamiento de Toledo. Sus magnfficos paneles (fig. 691) son segu­ ramente la pieza capital de la azulejerfa talaverana. Partiendo de esta base, podemos supo­ artfstica de Talavera. ner que el cnonlrno pintor ltnllcno fue el renovador de la producclon la mejor serie debieron ser ejecutadcis personalmente por y que las piezns policromas de 'el 9 bajo su direcclon inmediata. Ello explica tcrnblen el perfodo relativamente breve de esta producclon y la rdpldo decadencia del genero. Entre 'los ayudantes 0, colcborcdorcs del maestro solo acusa una tecnico algo personal, aunque dentro del mlsrnoestilo, un grupo de piezas (figs� 704, 706, 707, 708, 709 Y 711), plntcdas de modo mas ccllqrdflco y en cuya dacornclon dominan los ramos de menudas hojas. Su cronoloqlo es paralela, puesto que de Berlin. precisamente en tal procedimiento estdn decorados el [crron del Schlossmuseurn, del 1696 y la pila del M.A.N. fechada en 1719. Las formes de las piezas y la iconogrciffa de las escenas conflrrncn la hlpotesis del origen italiano. Mrs. Frothingham ldentlfico ya una serie de episodios de caza de' otros ejemplares (figs. 693 y 694) como copiados literalmente de los grabados de Johannes Stradanus, un brugense protegido por Cosme de Medicis a quien en Am­ dedlco, en 1578, la ediclon de sus "Venationes fernrurn, avium, plscium", publicadas beres y copiadas en el "Libro de la Monterfa", de Argote de MoUna (Sevilla, 1582). Certifican la directa procedencia italiana de los modelos, prescindiendo del intermedia­ rio sevillano, el hecho de que no solo se emplearan los dibujos de Strndnnus de las "Ve­ nationes", sino otros que como cquellos tuvieron su origen en bocetos de tapices para e[ 'Gran Duque de Toscana; tal es el caso de una escena de caza de jabali represenfada en una piezo de los M.A.B. de Barcelona (el dibujo de Stradanus, invertidQ,' en el Museo del Louvre). Aparte de este caso y de los dernds men cion ados por Mrs. Frothingham, hemos podido identificci.r ofros varios ejemplos de piezas cuya decorucion fue tomcdc de g'rabados de Stradanus: un cuenco con cazadores de pdjaros que fienen por reclcmo un mochuelo (Ins­ tituto Valencia de Don Juan), ofro con una 'esceno de caza de toros (M.A.N.), ambas piezas en color, de estos modelos en las series azules, un curiosa ejemplar y, como supervivencia de la coleccion Ruiz de Luna en el que aparece un oso en actitud de ataca-r a un caballero con armadura, de pie y ernpuficndo una daga. La serie de juegos de nlfios (figs. 705, 710 I Y 714)" de fecha parecida a la de escenas de cozc, estd en relcclon con la figu- orza de la i ra 696 - cfios 1699 a 1705 -, Y su temdtico debe proceder de una coleccicn de grabados delqenero de "Les jeux et les plaisirs de I'enfance" 'de Claudina Bouzonnet Stella (t 1697). I ' Si de los dibujos pasamos a las formas, hallamos en estes la supervivencia de los per.:. files cntlquos, mas sobrios y sencillos, con piezas obtenidcs a torno, con grandes superficies lisas, pilas benditeras (fig. 716), Y los tfpicos jarrones de cuello troncoconlco, casi cillndrlco, con cabezas de leon moldeadas en su arranque; pero y asas apenas decoradas alguna vez a su lado aparecen formas tfpicas del barroco italiano, principal mente de las lozas de Savona: piezas rnoldecdcs: cqucmcnlles (fig. 71.3); complicados jarrones con enteramente asas moldeadas en figuras humanas 0 de seres fnntdsticos, cuellos acampanados con varie­ dad de resaltos y filetes ; fuentes (fig. 717) Y: placas (fig. 712) de bordes festoneados. Todo ello es una prueba mas de que nos hcllcrnos .en 16s Inicios de la plena influencia italiana asimilada, sin embargo, con un cnrdcter particular inconfundible, con un colorido muy bri­ lIante, y general con fondos en blcncos muy limpios. La azulejerfa de esta epoco muy notables. Enccbezc la serie el ya cuenta con ejemplares aludido arrimadero del ayuntamiento de Toledo, cuyo estilo es muy parecido al de un pcfio 270 723. ORZA AZUL, DE ESTILO ORIENTAL INFLUfDO POR DELFT (M.A.B.). Fig. - 271 Figs. 724, 726 Y 727. -JARRA Y PLATOS AZULES (M. Arq. Nac., Madrid). Fig. 725. -JARRA AZUL (M. Arq. Nac., Madrid). 272 'J I Figs. 728. 729 Y 731. ESPECIERO. BANDEJA Y BACrA (M. Arq. Nac Madrid; ibid.; I.V.D.J.). Figs. 730 y 733. BANDEJA DE - - .• F. ANTONIO DE SAN GER6NIMO (1729.1735) Y MANCERINA DE F. BERNARDO LORCA (1768.1773) Nac .• (M. Arq. Madrid). Fig. 732. - TINTERO DE 1727 (M.A.B.). 273 'J Fig. 734. PILA BENDITERA DE F. ANTONIO DEL VALLE 736 Y 737. (1761·1768) (M. Arq. Nac Madrid). TARRO. - .. .• Figs. 735. - VASIJA Y JARRILLO (M. Arq. Nac .• Madrid). 274 con una cacerfa de osos del Museo de San Vicente de Toledo (fig. 689). En 1691, Ignacio Mansilla del Pino hizo coloccr en el santuario de la Virgen del Prado un gran pofio de azu­ lejos con uno representcclon complete de la imagen titular flore­ en su trono, con angeles, rosy cenefas. Este deblo ser el prototipo de una serie de pcfios semejantes, a todo color y de buena calidad (uno, de 1726, en la colecclon Bolx, Madrid; otro, de 1730, perteneclo a la colecclon Ruiz de Luna), salidos al parecer del propio alfar de los Mansilla en el perfodo de plenilud de la loza policroma tclcvercnc. Debemos adentrarnos luego en_la enurnernclon de las series azules. Las mejores piezas son prdctlcornente coetcineas del ultimo perlodo policromo. En algunas apcirecen elementos de decornclon muy parecidos, y sus fondos son cun blancos; los arboles, de tipo en cierto modo naturalista, poseen troncos gruesos y ramaje irregular. Cabe mencionar la serie de hermosos [crrones del M.A.N. (fig. 725) Y del I.V.D.J. (fig. 715), en los que se representan casas y palacios, y una orza de los M.A.B. con noble y una dam a paseando a caballo. un Un tintero fechado 1727 (fig. 732), en tcrnblen de las colecciones publlccs barcelonesas, conserva todavfa 10 trndiclon anterior. Luego, persisten los tipos pero con mayor tendencia a la estlltzuclon, muy apreciable en los arboles, cuyos troncos se reducen a meras lineas mientras el follaje se distribuye en pisos muy marcados; las cenefas se recortan reservadas en blanco sobre czul oscuro y aparecen nuevos elementos: flores sueltas 0 agrupadas, ramos muy finos, unas veces combinados con los arboles, figuras y animales (figs. 729, 731, 735, 736, 737, 739 Y 740) Y otras dispuestos radialmente en bandejas gallonadas fabricadas con molde. A menudo Ilevan en el centro escudos herdldicos, como el de fray Antonio de, San Jeronimo (fig. 730), prior de EI Escorial (1729-1735),0 bien pequefios edificios del tipo de los representados en los grandes jarrones. La decorucion de arboles y flores, con representa­ ciones figuradas, persiste hasta mucho mas tarde, dentro de un estilo cada vez mas popular. Podemos dtar la numerosa serie de jarritos de la Cofradfa Sacramental de San Sebastian, de Madrid, azul, en con escudo y orla policromos (uno, de 1759, en el Museo de Zaragoza; , otro, de 1760, en la Hispanic Society, un tercero, de 1763, en la coleccion Ofic, y uno, de 1764 (figura 747), en el M.A.N. Las colecciones priorales del Escorial son muy completas en este periodo. Aparte de la pieza ya mencionada de fray Antonio de San Jeronimo y de otras del mismo en EI Escorial, conocemos ejemplares con dibujo azul dentro del genero tradicional de escudos orlndos y parejas de arboles a nombre de fray Luis de San Pablo (1723-1729), fray Pedro Reinoso (1735-1741), fray Sebastian de Vitoria (1741'-1745), fray Bias de Arganda (1745-1753) dos - cuencos en la colecclon Rocamora, en San Cugat-, fray Antonio del Valle (1761-1768) - una pila benditera (fig. 734), salvilla en el M.A.N. una en la colecclon Rocamora, otra en los M.A.B. fray Bernardo Lorca (1768-1773) -una -, mancerina doble (fig. 733), en el M.A.N. Y fray Pedro Xlrnenez (1782-1785); cdernds, exls­ - ten varios ejemplares de todos ellos en las salas capitulares de EI Escorlcl. Entre.las multiples formas de la loza talaverana, cabe destacar los 'tinteros y escriba­ nfas y los servicios de mesa, compuestos por un pie cuadrado, con. una serie 'de redondeles o huecos para pequeiios saleros, vasijas y frascos. Son muy raros los ejemplares completes, con todos sus accesorios; lei mejor serie perteneclo a la colecclon Paramo. En el siglo XVIII siguieron produclendose piezas blancas decoradas simplemente con escudos; es muy notable dentro del genero el conjunto de 56 piezcis de varias formas y tamaiios con que la V.O.T. de San Francisco el Grande de Madrid, pnrtlclpo en la Exposlclon 275 ' Franciscana de 1927. EI M.A.N. posee una botella con el escudo de los carmelitas, fechada en 1730, procedente de Avila. En la misma epocc abundan los tarros, botes y orzas para usos formcceutlcos, de contornos redondeados, parecida decorucion herdldlcc. EI mejor con­ con junto es el de la farmacia de Santo Domingo de Silos, magnfficamente conservada (fig. 738). Son muestras notables de la abundante azulejerfa talaverana azul de esta epocc el reves­ timiento de cuatro tableros .de mesas del antiguo refectorio del convento de Capuchinas de Pinto, obra firmada por M. Dfaz, en Talavera, en 1745, y un arrimadero de la Casa de la Villa, de Madrid (fig. 677). Un tipo de decornclon tam bien muy en boga durante los siglos XVII Y XVIII fue el de las fajas festoneadas imitando un dibu]o negro (figs. 741, 742 Y 743). Algunas imi­ de encaje taciones portuguesas atestiguan su gran area de difusion. A mediados del siqlo XVIII, las Ifneas se hacen mas gruesas y desaparecen los trazos de otros colores (soporte con cinco huecos, en el M.A.N.; jarro fechado en 1769, de los M.A.B.). Nos referimos ya al principio a la decadencia de Talavera frente a Alcora y a la influencia de esta manufactura sobre la primera. Un conocido aguamanil de lc ermita de Nuestra Senora del Prado, en Talavera, fechado perfil tfpico de 10 en 1757, presenta un talaverano de la epocc, mientras su decorcclon es claramente clcorefic. Ello puede relacio­ narse perfectamente con la noticia de la estancia en Talavera por aquellos nfios del maestro Jose Causada, de Alcora. Esta decorucion, derivada del IIamado estilo Bercln, cuyo nom­ bre popular era punti/la (citada en 1764), se repite en varias piezas coetdnens 0 de fecha poco posterior: plato de la cartuJa del Paular (fig. 745), piezas de borde festoneado, a nom­ bre de Herrera Hurtado y dona [eronlmc de los Cobos (fig. 744), en el M.A.N., y dos ejern­ plares de EI Escorial, de fray Francisco de Fontiduefiu (1753-1761). Como ultima degenera­ cion de este estilo, puede citarse una mancerina fechada en 1841, de la coleccion Ofic. La influencia de Alcora tam bien se hace patente en el pcfio de azulejos con la Virgen del Prado, de 1768 (col.Ruiz de Luna), yen otro con la Descenslon 0 lmposlclon de la cqsullo a San IIdefonso, pintado por Clemente Collazos en 1790 para las Agustinas de Talavera. Sin embargo, la trcdlclon local se mantuvo por encima de aquellas muestras eplsodlccs y hello su rncnlfestcclon en azulejos y placas como la de la figura 749, fechada en 1782. Otrns piezas tardfas repiten los temas florales de ccrdcter popular del segundo perfodo clcorefio : una bada (fig. 746) Y otros objetos en el M.A.N.; piezas a nombre de fray Julian de Villegas (1773-1781), de fray Pedro Xlmenez (1782-1785), de fray Antonio Moreno (1785 a 1788) y de fray Carlos de Arganda (1788-1791), en EI Escorial y varias colecciones; otra bada, de la coleccion Paramo, ostenta el escudo de la lnqulslclon y el nombre de don Matfas Gomez de Nogales, inquisidor de Madrid" desterrado a Talavera en 1808. Varias piezas de EI Escorial, con el nom bre del prior fray Toribio Lopez (1820-1821) Y un plato de la misma procedencia guardado hoy en el M.A.N., que perteneclo a fray Juan Valero (1822-1827) (fig. 750) muestran la decadencia de los alfares talaveranos, que, sin embargo, produjeron cun piezas de calidad aceptable, tales como las de la vajilla del suce­ sor del sequndo, fray Jose de la Cruz Jimenez (1827-1835) (platos en la colecclon Paramo; una taza y un jarrito con tapa (fig. 748), en el M.A.N.; v.arias piezas en EI Escorlcl) .. Las series ultlrncrnente descritas se hallan ya divorciadas por complete del castizo arte talaverano de los mejores tiempos. Ello no quiere decir, sin embargo, que no tuviera per­ durncion alguna. Tradicionalmente esta continuidad y entronque con las series policromas 276 de Santo de Silos, Burgos). Figs., 739 y 740. - PLATOS Fig. 738. - ORZAS Y BOTES (Farmacia del monasterio Domingo SM. Arq. Nac., Madrid). 277 Y 743. _;. CUENCO, ESPECIERO Y JARRILLO CON DIB(jIo DE. ENCA)E 0 PUNTILLA (M. Arq. Nac�. FigS. '741 742. Mad-;:id). Figu· ras744 y 745. - PIEZAS CON INFlUENCIA DE ALCORA DE TIPO B�RAIN (M. Arq, Nac Madrid). Fig. 746. .• -BACIA CON INFLUENCIA DE ALCORA POPULAR (M. Arq. Nac Madrid). .• 278 Fig. 747.'-JARRO DE 1764 (M. Arq. Nac., Madrid). Fig. 748. -JARRILLO DE F. JOSE .DE L7CCRUZ (1827-1835) (I.v.b.J.). Figs. 749 y 750. _ PLACA DE 1782 Y PLATO DE F. JUAN VALERO (1822-1827) '(M. Arq. Nac., /vIadrid). 2}9 I. V Fig. 751. - COPA DE 1744 (I.V.D.J.). Figs. 752, 753, 754, 755 Y 756. _ PLATOS Y JARROS POPUlARES (M. Arq. Nac., Madrid). Fig. 757. -JARRA ALUSIVA A FERNANDO VII. 280 de Talavera, se ha venido atribuyendo a los alfares de Puente del Arzobispo, y aunque es posible que ciertas piezas se fabricaran todavfa en Talavera tal una especie de copa (flqu­ - 751) con una ciqilefic fechada en 1744 en el I.V.D.J. parece evidente que en aquella - ra , localidad se produjeron en grandes cantidades. Los platos, cuencos, y principalmente las tfpicas jarras vineras, perpetuaron con mas 0 menos deformaciones, por su traduccion' al lenguaje popular, las creaciones de los maestros cercanos a 1700 (figs. 752, 753, 755 Y 756). En las piezas del siglo XIX aparece ya una decadencia manifiesta. Son bien conocidas las jarras con alusiones a Fernando VII (fig. 757, de la Hispanic Society), a varios sucesos politicos, 0 simplemente inscripciones como: "Biba mi demo", "Biba quien me compre y lIamados quien me pague", "Viva mi duefio", etc. Junto con elias se fabrican grandes platos "del pino", con simples y arbitrarios motivos vegetales (fig. 754), Y no es extrofio encontrar piezas firmadas y fechadas en 1870 y 1880, epflogo lamentable de una fcbriccclon tan bella, de la que apenas es recuerdo el brillante colorido verde que ccredito en otro tiempo a alfares. La renovcclon actual es debida a Ruiz de Luna y sus seguidores. aquellos it' INFLUENCIAS ITALIANAS Y OTROS CENTROS CASTELLANOS al tratar de algunas piezas atribufdas los alfares de Talavera, hizo Camps Cazorla, a notar la influencia de la cerdrnlco italiana de Urbino en ciertos objetos de loza espanola de 16s siglos XVI Y XVII. tfpico de la manufactura de la 'familia Fontana, en Urbino, EI estilo, que se considera con abundanda de esfinges y grutescos, alcanz6 una gran difusion. En Roma, entre 1600 en Espana no solo las familias nobles sino los pro­ y 1623 se producfan vasijas ldentlccs, y pios monarcas Carlos V y Felipe II encargaban sus vajillas a la bottega de los Fontana. Parece fabricado en Urbino un plato del LV.D.j. (fig. 759), con dibujo de grutescos en un escudo con corona de cuyo centro campea sobre la cruz de Santiago virrey. Las armas denotan que perteneclo a don juan Fernando de Zuniga, conde de Miranda del Ccstcficr, que fue virrey de Napoles de 1579 a 1582 y de 1586 a 1595, y de Cctclufio entre 1583 y 1586. Otras piezas pudieron tcrnblen ser eJecutadas en Urbino para clientes espcfioles. Asf un plato (fig. 758) que perteneclo a la colecclon Aguilo (Barcelona), en cuyo anverso figura la escena de "Los acatamientos que sehazen Oriana y la Reina Elisena, y Amadfs que en­ comienda la Reyna Briolansa a Galaor" (fig. 758), sequn se lee en castellano en el letrero del reverso, tom ado del cupltulo 153 del Amadfs de Gaula, el libra de caballerfa csunto ';, mas famoso siglo XVI, y otras piezas del mismo servicio en colecciones american as en el (gran jarr6n con los capftulos 61 y 62, en el Museo de Filadelfia; bandeja con los capftulos 1 al 5, Museo Metropolitano, Nueva York). EI Museo Arqueol6gico Nacional, de Madrid, el LV.D.j. y la coleccion de don Man.uel Gomez-Moreno poseen piezas decoradas con esfinges aladas, grutescos y otros temas de Ur­ bino que alguna vez se han supuesto de manufactura espanola (figs. 760 y 761), aunque son clasificadas como de De­ muy similares a piezas del Victoria and Albert Museum, de Londres, ruta, y la forma elfptica de algunos escudos parece italiana. Sedan en todo caso imltcclones de la loza de Urbino, igual que los ejemplares mas finos que debieron fabricarse en Roma. En elias abundan los perfiles, rayados y punteados negros con decoraciones en ocre y ama- rillo, y algunos churretones y salpicaduras verdes demuestran que se cocieron en hornos donde se fabricaba loza mas ordinaria, con vidriado verde de cobre. Los objetos mas nota­ bles son seguramente los esfinges aladas. La fecha aproximada tinteros sostenidos por cuatro del lote puede situarse hacia el cfio 1600, por compcrcclon con las series italianas. A modo de referencia se publican aquf algunas muestras de otro genero de loza poli­ croma cuyos tonos dominantes son el verde (algo sucio y pdlldo) y un amarillo que puede presentarse en distintas calidades. EI perfilado es negro, parduzco, bastante fino, y el vedrfo blanco lise y opaco. Resulta diflcll saber si todas las piezas reproducidas (figs. 762 a 768) corresponden a una sola manufactura, aunque en muchos casos la sirnilitud de las orlas con follaje, conejos y aves parece inclinar a afirmarlo. La cronologfa, por estilo, indumentaria y otros detalles, parece situcrse con certeza hacia la segunda mitad del siglo XVII. Por desgracia, no es tan fdcll localizar su origen. A m�nudo (Camps Cazorla, Mrs. Frothingham) se ha ntribuldo a Talavera, a pesar de la t . diferencia de estilo con 10 demds conocido de aquella manufactura, y asf figuraron algunas Y piezas en el esplendldo conjunto de loza talaverana de la coleccion Boix. Por el contra rio, en la coleccion Ridout se clcsiflco como producto de Savona un plato con Diana y Acteon, pare­ cido al de la figura 762, con Venus, Cupido, el Cancerbero, un basilisco y un caballo. Desde luego, la relccion con Genova 0 Savona parece evidente por razones de estilo, de modo parecido a 10 que sucede con otras piezas mas bastas, y espcfiolcs sin nlnqtin genero de duda, que atribufmos hipotetlccrnente a Vclenclc (figs.. 826 y 827); pero de todos modos es posible que los ejemplares mencionados (figs. 762 a 768) salieran tcrnblen de alfares espa­ noles, aunque no nos parecen talaveranos. En cuanto las noticias documentales, por contraste con Talavera (yen menor escala a Toledo y Puente del Arzobispo), los dernds centres alfareros castellanos son poco menos que Ineditos. Entre los datos mas antiguos, hallamos los referentes a Guadalajara, de donde era vecino el moro alcaller (alfarero) maestre Yhacaf de Palomares, quien trab�jaba en 1496 para el pclccio de los duques del Infantado, al mismo tiempo que otro maestre alcallert Durrucrndn (Abderrahman ?), vecino de Alcala de Henares, qulen fcbrlco para el palacio una partida de azulejos en "blanco, verde, dorado y negro". Tcmblen cabe recor­ dor a Alfonso de Aguilar, de Alcala de Henares, que sabfa "fazer esmaltes e ciertas conte­ rias e colores e porcelanas e damasquino e obras de Damasco", quien en 1504 se habfa trasladado a Sevilla. En Valladolid, un documento de 1497 menciona a Alonso Alcaller el Mozo y Lorenzo de Rlcfio, yerno de Alonso Alcaller el Viejo. Por su parte, el historiador local Floranes, citado por Marti Monso, proporciona la siguiente referencia: "los moros alcalleres de esta villa (Valladolid), que 10 mismo que alfareros, los quales tornblen hacfan vidriado. Calle de es Alcalleres se nom bra todavfa la en que vivfan en morerfa estos oficiales de barro, que es entrcndo por la del Lobo, que sale a la calle del Arco frente del convento de Senoras comen­ dcdorcs de Santa Cruz". Todavfa en 1586 se nombra como vecino de Valladolid el azule­ [ero Hernando de Loaysa (que luego clccnzo fama en Talavera). De la exportcclcn de piezas castellanas indeterminadas a Portugal dan fe algunos 'inven­ tarios de Coimbra de prlnclpiosdel siglo XVI, en los que se mencionan, por ejemplo: "po­ tes de Castela, potes de malegua de Castela, jarros vidrados de Castela" y "potes de Cas­ tela brancos", junto con plezcs de Valencia, Pisa y Rhodas. 282 I .,. 759. PLATO CON ESCENA DEL AMADis DE GAULA (Colee. parlicufar. Barcelona). Fig. - Fig. 758. _ PLATO DE URBINO 760 y 761. TINTERO DE URBINO CON ESCUDO DE JUAN FERNANDO DE ZUNIGA (1579·1595) (LV.DJ.). Figs. - Y FRUTERO IMITACION DE URBINO (M. Arq. Nac Madrid). .• 283 I j. I , i i I i , I ·1 I I .\ FigS. 762, 763, 764. 766 Y 768.- PLATOS POLICROMOS ATRIBUfDOS A TALAVERA (M. Arq. Nac Madrid). .• Fig. 765. - IDEM (Colec. particular. Barcelona). Fig. 767. - BASE DE ESPECIERO (M. Arq. Nac Madrid). .• 284 I I' I i I I I PORCELANA Y LOZA POLICROMA VALENCIANA ALCORA FUNDACION Y PRIMERA EPOCA. - Las ideas polfticoecon6micas de la Espana de los primeros Borbones, con francesa, erudita y cientffica, en la que preponderaba una corte la teorfa del despotismo llustrcdo, debfan tener necesariamente su proyecci6n en el campo de las Bellas Artes. Pero las manufacturas de patronato real, como las del Retiro y la Granja, no empiezan hasta el tiempo de Carlos III. Durante el reinado del Bor­ primer b6n, Felipe V, la iniciativa corresponde a un magnate cruqones arraigado en Valencia, el conde de Arundc. Este personaje, don Buenaventurade Urrea Abarca y Bolea, emprendi6 la tarea de establecer fdbricc en su villa de Alcora, en la actual una gran provincia de Castellon, para ·1 producir loza de formas y tipos que en nada se diferenciasen de los rnejores que se fabri­ caban entonces en el res to de Europa, y particularmente en Fr.ancia. La fundaci6n se hizo en 1727, y para ello tuvo que establecerse un convenlo para que los hornos de alfareros establecidos en aquel lugar, que eran 24, s610 pudlernn seguir subsis­ tiendo a condici6n de no aumentar nurnero y limitarse a producir cdntcros y ollas. su Para facilitar el desarrollo econ6mico de la empresa, el conde obtuvo frcnquicics de importaci6n de materias primas (estcfio de Holanda, zafre, esmaltines, purpura y antimo­ nio) y de exportaci6n de loza, no s610 al extrunjero sino tcrnblen para su libre introducci6n en las prlnclpcles ciudades de Espana. Las primeras disposiciones de Felipe V fueron de 1729 "I y 1730; en 1744 se obtuvo una pr6rroga para diez cfios mas, que todavfa fue renovcdc I otras veces. La manufactura mont6 I se con toda c1ase de elementos, dlctdndose ordenanzas con una completa reglamentaci6n del trabajo. Los primeros directores fueron a menudo de ccrdcter mas bien administrativo que tecnico, aunque a veces obtuvieran asimismo el ccrqo I de los mas notables artistas que trabaJaran clll. En esta el estilo dos maestros franceses, Eduardo 'Roux y Joseph algunos primera etapa marcan Olerys. Ambos procedfan de Marsella y Moustiers, los grandes centres provenzales de fabri­ caci6n de loza decorada. Olerys, nacido en Marsella en 1697, fue de los mejores ceramistas de su epocc, uno En 1721 fue testigo de su boda, ce1ebradci en Moustiers, Pedro Clerlssy, uno de los principa­ les maestros de la localidad. Luego, en Marsella, y de ell! vino a 1723, Olerys vuelve a Alcora, ya que los documentos valencianos Ie lIaman locero de Mar.sella. En Alcora debi6 ser desde un principio el organizador de la parte artfstica, porque a 16 de febrero de 1728 el conde de Aranda se expresa asf: "Por quanto Joseph Olerys, de naci6n frances, ha ma­ nifestado particular celo a los adelantamientos de mi fcbrlcc de faianza que en el cfio 285 la direcci6n de construir toda pasado ... empezamos a establecer ... y su singular prlmor con suerte de piezas", cslqndndole un vitalicio de 500 francos anuales, aparte del vsueldo que durante el Alcora, que se prolong6 hasta 1737. A partir tiempo de permanencia en perclblo uni6n de su cufindo Lau­ de esta ultima fecha volvi6 a Moustiers, donde un ofio mas tarde, en manufactura propia que alcanz6 un gran renombre, introduciendo alii, gier, organiz6 una sequn un autor frances del slqlo XVIII, la policromfa de Alcora. Las piezas pintadas por Olerys 0 bc]o su direcci6n, se caracterizan por tener quirncldcs a menudo dibujos de tema mitol6- de pequefics flores, asideros en forma de mascarones, y 769 y 770). EI color dominante es un muy amarillo ocrizo gico de figuras pequefics (figs. morados. caracterfstico, alternando algunas veces con verdes y hasta 1735, .en que se establece Con Olerys; estuvo fcmblen en Alcora, por 10 menos el conde de Casal, a el mas en Grenoble, otro importunte artista frances, Roux, y seqiin acaso atribuir la implantad6n en Alcorn del estilo Bercln, IIa­ que al propio Olerys cabrfa de los decoradores de Luis XIV. mado asf del apellido de uno grandes con figuras de dibu]o azul Basado geometricos 0 arquitect6nicos alternando en temas en Moustiers ,en todo el pr-imer cuorto del siglo XVIII, muy fino, el estilo Bercln, frecuente desarrollo en Alcora, donde se fobriccron piezas de gran bellezo (figu­ alcanz6 un gran ras 771 a 781). nombres de otros dos pintores franceses, Pedro Adernds de Olerys y Roux, constan los de los modeladores, Sebastian Carbonel, contratado Maurissy y M. Gras, y del maestro en 1728 por dos cfios . dos mo­ De Cctclufic contrat6 cinco pintores y dos modelcdores, y seis pintores y . se a deladores de Valencia, a los que se unieron los extrcnjeros ya mencionados yonce alfareros de Alcora. Dentro de la primera epocc, son vcrlcs' las piezas firmadas por artistas espcfioles, que bien pronto alcanzaron una notcble-mcestrlc. Los modelos debieron tomarse a menudo de repertorios , grabados, asf para la deco­ de la que bella muestra la mancerina firmada Calbo (fig. 773), acaso raci6n en general, es decoran el centro de Jose Calbo, docurnentcdo entre 1727 y 1750" como para los temas que dos sclvillcs firmadas fruteros, platos y otras piezas. En las figuras 776 y 777 se reproducen el mismo 'rnodelo. La gran pieza con el triunfo de Alejandro por distintos pintores copiando la cornposiclcn de Le Clerc para la tapicerfa de los (fiqurc 778) reproduce un gr'abado de Gobelinos, y estd firmada por MigueI Soliva (t 1-755), seguramente el mejor plntor espcfiol Alcora. Dentro de su producci6n en estilo Berain (era oriundo de Cuenca) que trabaj6 en lccoleccion Fer­ destcccn asimismo varias plcccs de extremada flnurc [cuatro de elias en nan Nunez, Madrid; otra (fig. 780) en los M.A.B.]: En el mismo genero existen placas y sal­ Crist6bal Cros, nacido.en Alcora en 1707, cuya acti­ villas de Cros (fig. 781), seguramente vidad 'en -Ic fdbrico estci documentada desde 1727 a 1788. No conocemos obres de Jose entre 1746 y 1751, pero sf algunas de sus f6rmulas 0 recetas Ochando, maestro principal para colcres.: escrltcs 1749 junto, en con otrcs, de Olerys; Jacinto Causada (cuyo hijo Jose maestro principal 1750 junto con Ochondo y mas trabaj6 en Tclcverc), y -julkin L6pez, en tarde modelador principal de la fdbricc. Aun sin pertenecer a artistas de igual fama, merecen destacarse varias placas y piezas Alcora de la primera mitad del siglo XVIII firmadas por Miguel Vilar (fig. 784), nacido en 286 Fig. 769. - VASIJA Y FUENTE ESTILO OLERYS (M. Arq. Nacionol. Madrid). Fig. 770. - FUENTE CON APOLO Y LAS MUSAS. . I ESTILO OLERYS (MAB.).· 287 771. 772 Y 775 VASIJAS Y CENTRO DE MESA ESTILO BERAIN (M. Arq. Nacional. Madrid). Figs. 773 y 774. - MANCE­ Figs. _- RINA FIRMADA "CALBO" Y BOTE DE FARMACIA ESTILO BERAIN IM.A.B.). 288 en 1714 y activo entre 1727 y 1788, Francisco que alII naci6 cuatro cfios Grangel (fig. 785), antes que Vilar, Crist6bal Badenes, Vicente Ferrer, Crist6bal Torres, Vicente Serranfa (tra­ baj6 por 10 menos entre 1728 y 1743) Y otros cuyos anagramas no han sido todavia objeto de una segura (figs. 782 y 783). interpretaci6n Otro grupo muy nutrido fue el de decoraci6n de temas chinescos (fig. 787), tan fre-. cuente en 10 loza francesa y holandesa conternpordnen. Existen piezas de singular prlmor firmadas por el inagotable Miguel Soliva (colecci6n conde de Casal, Madrid; colecci6n Jover, Barcelona), y otras de sus disclpulos 0 imitadores, como una salvilla (fig. 789) de Miguel Garces y Crist6bal Ma,scar6s. EI propio Mascar6s, siendo aprendiz de trece cfios (hacia 1731), hcblc firmado una sal­ villa conservada actual mente el I.V.D.J. (fig. 788), con una complicada alegorfa bdquico, en notable ejemplo del arte de principios de siglo, del que hallamos 6tras valiosas muestras, dentro del clrculo de Olerys, entre elias una botella (fig. 786) adorn ada asimismo con una figura de Baco y otros temas en relaci6n con el vino. La fantasia y variedad de formas y generos en esta primera epoco es muy grande. Com­ pletaban el servicio de mesa, con sus vajillas surtidas, magnificos centres en forma de pird­ mide rematada por un amorcillo sedente (fig. 772). Los juegos de merienda y desayuno, con chocolateras, azucareros (fig. 771), mancerinas sin taza (fig. 773) 0 con ella, etc., clccnzcn un singular primor, y son tcrnbien importantes los conjuntos de tarros de botica (fig. 774), los aguamaniles (fig. 787), medallones decorativos (fig. 791), 0 escribanias (fig. 794, dentro del estilo de Badenes). Hacia 1743 debi6 fabricarse una serie de pilillas para agua bend ita con la Divina Pastora, destinadas al convento de la Encarnaci6n, de Madrid, de las que se conservan algunas (fig. 792). Aunque en la decoraci6n se emplearon habitual mente los colores usucles en la loza europea de la epocc, el contacto con Valencia introdujo en varias piezas, particularmente de chineric, el dorado de ,cobre. de las vajillas conternpordnecs. De ello quedan bastantes ejemplares, ndernds de las cuatro f6rmulas registradas en 1749 bajo el titulo de dorado de Manises. La azulejerfa de Alcora debi6 ser siempre muy escasa, fcbrlcdndose tan solamente para satisfacer encargos especiales, en contraste con la gran producci6n de las manufacturas con- tempordnens de la ciudad de Valencia. � Pertenece con seguridad a la primera epocc un bello conjunto que de una cas a de Alcora pas6 a la colecci6n GUell, de Barcelona (fig. 799), en cuya pollcrornlc dominan azules, ocres y verdes. En su decoraci6n figuran personajes de la Comedia italiana (Arle­ quln, etc.) y temas de estilo rocalla. . Mas que en piezas planas decoradas solerfa y z6calos, las de Alcora se emplearon por su prlmor a modo de cuadros para eapillitas, via-crucis, etc. Para los mercedarios del Desierto de las Palmas(CasteIl6n) se fabricaron dos series de siete placas. Una en cloroscuro azul, fechable hacia 1733, representc los Siete Dolores de la Virgen, y pas6 a la colecci6n GUell (un ejernplnr' reproducido en la figura 800). La policroma, atribuida por el conde de Casal a los mismos cfios, tiene una alegorfa con san" tos, santas 0 angeles correspondiente a cada uno de los dies de la semana. En Alcora existe todavia otra placa con San Crist6bal fechada en 1740. Es pieza singular la plaea fabricada en 1743 (fig. 801) para la sepultura de don Gregorio 289 -- -_------- de Alcora juez subdelegado de la fcibrica en nom­ Castellanos, gobernador de Castellon y bre del Rey. SEGUNDA EPOCA: LOZA, PORCELANA Y PIPA. - Muerto el conde de Aranda, su de Carlos III, dicto en 1749 hijo y sucesor en el tftulo, don Pedro Pablo; el famoso ministro nuevas ordenanzas para la 'reqlomentccion de la fcibrica y al mismo tiernpo hizo publicar a partir de enero de dicho un anuncio en el que se especificaban los generos y piezas que anterior. cfio podfan suministrarse. Colores y tipos ornamentales resumen la experiencia los principales Los primeros corresponden a las formulas recopiladas aquel mismo cfio ; recibfa los siguientes son el azul, dorado, verde y morado. En cuanto a la orncrnentcclon, nombres: Blanca toda (piezas lisas); Puntilla fina, Puntilla de Mallorca, Puntilla Holandesa, China de diversos colores, Varias otras Puntillas (posiblemente variantes del estilo Bercin): naturales temas de China de un color solo (chinerfas); Dibujos diferentes; .con flores (acaso I· flores como en la figura 794); Ornamento figurado; Historia. I Se cficde que la hechura y molduras son comp la Plata de ultimas modas, que oy dla clase de bustos (fig. 797) Y figuras se usan, y que por encargo se modelaba y coda toda (figures 795 y 796), de modo que la perfecta hechura y blanco quitaran la embidia a las de Porcelana. entre A pesar de esta rncnlfestuclon de optimismo por 10 que respecta a la competencia de la loza y la porcelana, precisamente la desigual historia de Alcora durante los cfios presidida por el �eseo de producir porcelana ver­ gobierno del conde don Pedro Pablo estd convierte menudo una perturbadora obsesion. dadera, que se a en el maestro frances primer intento documentado se remonta a 1751. En esta fecha, EI Francisco Hal), (posiblemente de Nevers) se cornprornetio a dar por escrito sus recetas y a Museo de Sevres trabajar durante diez cfios en Alcora en la pasta y pintura de porcelana. EI cm. de altura con la siquiente lnscrlpcion : Mopele posee un pequefio modele de horno de 18 de four pour la Porselene naturele fait par Haly pour Mr. Ie Comte dorcndo Alcora debieron Ie 2ge iuin 1756. De ello parece deducirse que por 10 menos cinco cfios pasarse en 1764 se con­ en pruebas, las cuales al cabo no debieron conducir a ningun exlto, ya que trataron por .seis nfios los servicios de un sajon, Johan Christian Knipffer, para fnbricar el texto "porcelana y pintura conforme a la de Saxonia". En la misma fecha se Ie cornpro el de sus secretos 0 recetas, transcritos y traducidos por Francisco Knaus y publicados por conde de Casal. Pero en la prcictica la gestion de Knipffer p1ara fabricar porcelana dura, 1790 del inten­ prevista en su contrato, fue un fracaso. Sequn un extenso informe fechado en dente Domingo de Abadfa, el scjon solo logro fabricar media porcelana, cuya produc­ cion se nbundono hacia 1778, trabajando entonces nllf como tecnico otro frances, Francisco Martin, contratado en Paris en 1774. En 1779 lntento nuevamente Martin la produccion de media porcelana, al mismo tiempo que iniciaba la de tierra de pipa, pero al decir de Abadfa frcccso por no poderse lograr entonces en Alcora la frita de Sevres 0 Chantilly. Por otra el per­ parte, el espiono]e de qu-e eran objeto las formulas del frances y las rencillas entre sonal, motivarc:in un viaje de Martin a Paris en 1782 al objeto de presentar un memorial de quejas al conde, que entonces se hallaba como embajador en la capital francesa. A su seguir mal, ya que el maestro puso violentamente fin su vida regreso las debieron cosas a cuatro cfios rnds tarde (25 de mayo de 1786). 290 I Figs. 776 y 777. - SAlVlllAS E'STllO S�R,(IN'. FIRMADAS "ROD . ._FORT. P. 5." y "G. P." (Coleee. Monlagut. Bgrcel,?na; M.A.B.). 291 1i Figs. 778. 779 Y 780. - BANDEJA. SALVILLA Y PLACA DE MIGUEL SaLIVA (Metropolitan Museum. Nueva York; M.A.B.: M.A.B.\. Fig. 781. - SALVILLA DE "CROS" (MAB.). ,292 782. 783. 784 Y 785. PLACAS FIRMADAS DE V. P.: M. P.: Miguel Vilar: Francisco Grangel (M.A. B.). Fiqs. - 293 1 1 Figs. 786 Y 787. - BOTEllA Y AGUAMANll (M.A.B.). Fig. 788. - SAlVllLA DE C. MASCAROS (I.V.D.J .. Madrid). Fig. 789. -. SAlVlllA,DE C. MASCAROS Y M. GARCES (M.A.B.). 294 Sequn Rlnfio, en 1784 estaba todnvic en la fdbricn el saj6n Knipffer, pero debi6 marchar al poco tiempo y, seqiin constctcbc un lustro despues Domingo de Abadfa, sus enseficnzds se habfan perdido y nadie supo hacer luego los colores que el obtuvo. Tampoco se Ie ctri­ buye ninguna piezc entre las conservadas. Con mas fortuna que en la porcelana parece haber trabajado desde 1779 Martin en la fabricaci6n de tierra de pipa, genero copiado de los productos ingleses de Leeds y otros alfares. Se trata de una cerdmlcc de pasta dura que Martin obtenfa a base de arena de Fansara y del Mas de Quaresma, tierras de San Vicente y Araya, y sal cornun. Las piezas suelen ser blancas de tono el nombre 0 cremoso (de aquf inqles de cream­ ware), con una cubierta muy brillante y pulldn, de Martin constaba de minio, que en tiempo sal. arena, cristal, alumbre, potasio y barniz. Seqtin Domingo de Abadfa, la loza de pipa (cift.bo " G�Ot � � r � � � �� "00 Thomas ,.j oyris 1?l,.�� q� �%� Fig. 790. - FIRMAS EN PIEZAS DE ALCORA: JOSE CALBO (fig. 773); TOMAs GORRIS (fig. 793); CRIST6BAL CROS (fig. 781); CRIST6BAL MASCAR6s Y MIQUEL GARCES (fig. 789); MIGUEL. SOLIVA (fig. 780). Y MIGUEL VILAR (fig. 784). , fabricada por Martin fue tenida por sus conternpordneos como Europa, perola mejor de la f6rmula exacta perdi6 se muerte, a su decayendo la calidad y pudiendo seguir la com­ no petencia con los inqleses, ya que estes obtenfan la cubierta con una sola operaci6n y en la Pipa antigua de Martin precisaba al parecer nada menos que de tres. Entre "los costosos dispendios de la porcelana y el largo proceso de elaboraci6n de .I:a loza de pipa, la loza pintada se nbcndono a una rutin a en formes y dibujos.de la que hoblo de resultar para este genero la decadencia que evidencian los ejemplares -conservcdos. En las formas se extrema cada vez mas la rocalla, que culmina en los quebrados rrrcr­ cos de algunas placas, dejados general mente en blanco (fig. 802), Y en. los caprich6sos 1 npendlces de mancerinas (figs. 805 y 798), jarrillos (fig. 806), soperas (fig. 811), vinagreras (figura 812) y otras muchas piezas. En gener.al, su estilo puede atribuirse de modo decislvo al escultor Julian L6pez, activo hasta 1784 (falleci6 en 1792), a quien- hallamos ya en 1750 de maestro mayor. AI implantarse las nuevas modas de fin de siglo, el director Domingo de Abadfa Ie juzgaba crudamente: Ha tenido merito, pero hoy todos sus trabajos se van corrigiendo por ser de un gusto pesado y nada conforme a 10 que en el dia se trabaja" . en todas partes. Confirma su estilo una escultura firmada en I.V.D.J. Deben pertenecer a esta sequndo epocc algunos czulejos empleados en la decordci6n de la fdbricn de Alcora y de la casa de Grangel, en la misma localidad. Apcrte de una gran composici6n de tema mitol6gico, para solerfa, cabe seficlcr varios azulejos rectangu­ lares con figuras y animales flanqueados por arboles 0 plantas, sequn un tipo frecuente e� Valencia. Mas notable y caracterfstico de Alcora resulta el pcfio de .ozulejos fechado en' el 29,5: cfio 1768, la del Pilar entre Santiago y San Pascual Bailon, que se hallaba en con Virgen la de los platos y salvillas coetclneos. el potio de la fdbrlcc. Su orla de rocalla hace pensar en EI dibujo de piezas (figs. 798, 802 a 806 y 810 a 812) y azulejos con profusion de roca­ Ila, paisajes, arquitectura y soles radiantes, fue atribufdo por el conde de Casal a Vicente Albaro y Ferrer (n. en 1753, t en 1827), partiendo de unas acuarelas por el firmadas. De todos modos, la renovcclon del estilo plctorico de la loza en Alcorn debi6 corres­ ponder mas bien a Vicente Prats, sobre todo habida cuenta de la fecha de algunas tfpicas decoraciones de rocalla, como los azulejos de 1768 antes aludidos. Vicente Prats, en 1750, la fdbrlcc, pintando 22 platos al din, y, sequn se afirma, es el mismo que trabajaba ya en en 1789 consta como maestro de la seccion de pintura, mientras Albaro y Pastor trabaja­ ban en la de porcelana. Tampoco puede olvidarse fclbrica Jose Ferrer durante el papel-:- muy superior que deblo tener en al de Albaro - estancia clll. Ferrer habfa nacido en Alcora el I la primera su ofio 1745 y entre 1767 y 1780 estudlo pintura en la Academia de San Carlos de Valencia � de dicha corpcrcclcn, de la que clccnzo el y obtuvo dos primeros premios en concursos tftulo de Accdernlco de Merito. Habiendo abandon ado su puesto en la fdbricc de Alcorn, de la misma, sequn se dice, por no haber obtenido el cargo de maestro principal de pintura fundo por su cuenta una fdbrlcc en Ribesalbes, y precisamente consta que en abril de 1782 Vicente Albaro y Cristobal Mascaros, junto con otros operarios que causaron baja definl­ tiva, abandonaron la fclbrica de Alcora y trabajaron algunos dfas en la de Ferrer, aunque ambos solicitaron luego el perdon y fueron readmitidos. Acaso sea tcrnblen del tercer cuarto del siglo XVIII una salvilla (fig. 793) de dibu]o muy fino, aunque algo seco, firmada Thomas Gorris, 10 que puede indicar que su decorcdor tuvlerc tal nombre y apellido, aunque no se Ie mencione en la docurnentcclon conocida, 0 bien que en la pieza intervinieran dos crte­ sanos cuyos apellidos fueran Thomas y Gorris, muy frecuentes por otra parte en la fdbrlcc, donde hay desde luego otros ejemplos de firmas dobles. EI interes secundario por la loza demostrado por duefios y directores y las rencillas entre el son en parte las causas a las que hay que atribuir la funduclon hacia el nfio 1780, personal de pequefics fdbrlccs (fabricones 0 fabriquetes) en Alcorc, Onda, Vilcfcmes y Ribesalbes, en las que se producfa loza ldenticc a la de la manufactura del conde de Aranda. Como es de suponer, muchos de los operarios procedfan de la fdbrlcc de Alcora. Todas elias eran propiedad de particulares, y la mas importante fue la citada de Jose Ferrer, en Ribesalbes. Badenes y Vlcente Ferrer y Carnicer fueron tornblen maestros y propietarios de otras. EI mal fue cronlco aunque sufrlo altos y bajos. Los duefios de Alcorn y sus intendentes procu­ raron varias veces suprimir las fabriquetes con exl!o muy desigual. En 1791, por ejernplo, los altos precios de Alcorn. mantenidos contra La opinion de muchos, permitieron rehacerse a los trnltodores, y el mismo caso se repitlo otras veces, ya que los propietarios de la fclbrica principal no parecen heber sido nunca partidarios del dumping que entonces se conside­ raba remedio unlco.pcro impedir la subsistencia de competidores. En 1784, la Real Junta de Comercio ordeno que las fdbrlccs de vajillas marcaran sus pie­ zas con la inidal del nombre de la localidad, y a partir de este momento la loza de Alcorn llevo una copiaron tcrnblen la marca, y la Junta tuvo A. Pero los imitadores y falsificadores que dictar una dlsposlclon muy tajante para impedir que en otros alfares se empleara inde­ bidamente tal letra, exclusive de la manufacfura del conde de Aranda. 296 �. I 1 j Fiq. 791. - PLACA PINT ADA (MAB.). Fig. 792. PILILLA DE LA DIVIf'.IA PASTORA. HACIA 1743 (M A.B.). - Figs. 793 y794. - SALVILLA DE TOMAs GaRRIS Y ESCRIBANiA CON FLORES (M.A.B.; M. Arq. Nocional. Madrid). 297 1 1 Figs. 795 Y 796. - BACO Y NEGRO CON UN CANDELERO (M.A.B.: M. Arq. Nee .. Madrid). Fig. 797. - BUSTO (Colee. Rovi­ ralta. Barcelona). Fig. 798. - MANCERINA (M.A.B.l. 298 Aparte de la loza pintada y de la pipa (esta ultima s610 en Rlbesclbes, sequn parece) sabemos qve en 1790, en el vecino pueblo .de Eslida, bajo el patrocinio del duque de Medi­ naceli, se imitaba otro. de los productos de Alcora, la tierra a fuego a estilo de la de Ge-' nova' (vaj_illa: pard' ir al fuego, en especial al horno, 'que en Alcora se fabricaba con brillante esmdlte azul, negro 0 amarillo ccnor!o). No se han publicado ejernplcres de proce­ j dencic segura de' este genero ni de los anteriores que permitan conocer la producclon de las faqriq!J�tes, loque es hasta clerto' punto ncturcl ya que debieron procurar que sus piezas se confundieran con las de Alcora. I I TERCERA EPOCA: CLOOSTERMANS, PASTOR Y ALBARO. - A la muerte de Francisco Martfn se intent6 cambiar la orientaci6n hasta entonces para solucionar el seguida problernq de la porcelcnc, de' contratar rncestros y en vez extrcnjeros, el director don Juan Villa­ longa, de acuerdo con el conde, que hallaba Parfs, mand6 se en aquella capital ados a de sus opercrlos valencianos mas aventajados, a, fin de que all] cprendleron los secretes de la fabricaci6n de la verdadera porcelana. Los operarios en cuesti6n fueron Crlstobnl Pastor (n. 1748, t en 1829) y Vicente Alvaro 0 Albaro, ya mencionado, quienes, el 22 de junio en de 1786, se comprometieron a: marchar a Parfs, estudlcr con provecho y reservar loscono­ cimientos que pudlesen adquirir en beneficio exclusivo de. la fdbrico de Las condl­ Alcorn. ciones del contrcto, en de cbtener los conoclrnlentos caso requerldos, eran muy ventcjoscs y les aseguraban una c6moda situaci6n en la fdbricc usu reqreso. La manufacture donde estudlcron y trabajaron Sevres no Iq ,de la Reina., '0 sea la de la rue Thiroux� fue la de sino fundada e,n 1778 por Leboeuf y regentada luego por Guy y Housel. Pastor ,y Albaro pasaron 18 rneses clll, aprendiendo y ensayando, pero, sequn escribfa I ofios mas tarde Pastor; fracasaron todoslos intentos defcbrlccr les espnfioles que les remitfa el conde, procedentes de todo el pafs, porcelana con los moteric­ incluyendo margas de La Barrera de las que se empleabcin en la fdbricn de loza de Oviedo, patrocinada por el I conde de Toreno. Sea como fuere, el conde 'de Aranda debi6 creer que convenfa marcha de la fcibrica de Alcora sin esperar el resultado de los estudios de Pastor y Alvaro, reformer y renovar la y en Parfs mlsrno, a 16 de mayo de 1787, contrat6 los servicios de Pedro Cloostermans, "chimiste, natif de Paris, demeurant a ParIs rue de Clery au coin de celie Montmartre, maison d'un parfumeur". Otro documento que era de origen flamenco y "nleto de p_recisa un boticario que fue de la Reina madre de Espana". Menos clara es la posibilidad de que fuera el mismo que precisqmente en 1787 tuvo que dimitir del cargo de eli Limoges. quf�ico En su contrato, Cloostermcns s� cornprornetlo a hacer "Ia porcelana de Francia compuesta por una frita de' varies soles, proporciondndole una tierra calcaria o marne; asf .mlsmo porcelonc dura', consiguiendo materias para ello ; de corregir la Ptpc en coso-de necesl­ tarlo, hacer loza Japonada como la de Strosburqo, hacer y prepcrcrIos colores convenlen­ tes 9 cede porcelana y perfeccloncr la loza antigua". Para perfeccloncr la Iota untlquo se encarg6 la reforma al :escultor Joaqufn Ferrer, quien adapt6 los ri16de19'S �'co,f1forme a 10 que en el die se trcbcjcr en todas partes"'. Uno de los primeros frutos de tal, renovncion debi6 ser el g�upo Ilamado ,en los antiguos inventarios Lucha de leon, del que se censer­ van ejernplcres firmados por Ferrer y fechcdos en 1789 (fig. 813). EI modelo escogido, tfpico de los gustos neocldslcos, fue el grupo de rndrrnol que actual mente se halla en uno 299 mismo gusto corresponde el Toro Farne­ de los jardines del Museo Capitolino en Roma. AI en bizcocho sio (fig. 81'4) y una gran variedad de otras plezcs, de las que existen ejemplares . , de porcelana i otros en loza de pipa. fue Christophe Boull, Urio de los operarlos extranjeros quevino a reforzar el equipo "natif de la Lorraine allemande et ouvrier en fayance", contratado en Maarid por cinco en porcelaine" desde 1782 cfios en marzo de 1790. Boull habfa trabajado como "tourneur Fontaine au Roy, sequn hasta aquel momento en Paris, en la fcibrica de porcelana de la rue certificado de de la manufacture". Russinger, "proprtetclre novedad modas 0 tecnlccs hallaba EI entusiasmo de Abadfa por introducir cualquier en Cloostermans. En infor­ al parecer excelente apoyo en los ensciyos y conoclmientos de sus de Cloostermans, de una calidad que el no mes al Duque, encomia la decorucion jaspeada recuerda haber visto en 10 frances ni en los almacenes ingleses de Paris y Lyon, precisa los han hecho y hacen en las islas de que los ;aspes naturales "solamente los Inqleses hecho Cloostermans", y otra vez Jersey y Grenesey (sic) con diferente grano que los ha remitir al conde varias piezas de Cloostermans, entre elias unas mancerinas, en 1789, al cficde : "no habra con jfcaras pintadas "al uso de Strasburgo. 0 [open", y vajilla jaspeada soberano". visto V. E. mdrrnoles como los de Cloostermans. Van piezas dignas de un I Adernds, indica que el maesfro puede fabricar las closes que he producido haste no solo I de la fdbricc de Seve J la fecha sino tcrnblen la porcelana "en azul turquf al uso y rnetodo (Sevres) y la porcelana azul en bizcocho guarnecida a vc]o relieve, sequn se hace en � Inqlcterrn" (esto es, la de Wedgwood en Etruria). Y termina uno de sus memoriales en un � j con estas palabras: "Si dierumos con la tierra de que arranque de optimismo y erudicion se los saguntinos, harfamos los mismos barros, buccros sirvieron purpiireos, que estes tari celebrados en las historias, 10 que me acuerda 10 que Juvenal en una de sus sdtlrcs dijo en su apoyo: y yo dida vel Alcorensis Pugna Saguntina - lagena." - fervet commissa En 1789 la fdbrlcc contcbc con 32 tornos 0 ruedas de loza, cuatro de porcelona y cinco de pipa, alcanzando la produccion total un centencr de hornadas anuales. La tienda exlstente en exposicion y venta en la villa y corte se cerro Madrid para la desde septiembre de 1790' hasta enero del siguiente ana para renovar total mente las exis­ tencias. En los anuncios de propaganda se dice que las nuevas vajillas "estcin formadas loza regular lisa y mol­ sequn el gusto mas agradable y decente (sic) del die. Habra la deudc a hechura de plata; la Pipa Inglesa y la Bajilla de fuego tan aseada, brillante y resis­ ran en venta los tente a este elernento, como se vera": Y se oficde que "tam bien se pond restos de las Bojillns antiguas, por sl hubiera inclinados a elias", desdefiosc expresion que suena a responso entonado al viejo maestro Julian Lopez, que todavfa vlvirlc unos meses. AI siguiente ana se insiste en que "Ia Fabrica de Alcorn trabaja igualmente la Bajilla inglesa blanca, 0 color de paja, de tan buena calidad como la que viene de aquel reyno". En los cctdloqos de venta de 1789 a 1792 se describen variadfsimas piezas de porce­ n." 1, I' lana, csi de bizcocho blanco como pintada 'I oro regular,' plnturu y oro decornclon I el fondo azul,' n." 2, n." 3, porcelcina blanca de primera, caJas de porcelana dura con jaspeada y sin oro, .etc. La produccion de porcelana 'fue muy dlficll, y siempre nntlecono­ I mica por no hallarse en' Alcorn todos los materiales necesarios. Varias veces se pldio con­ sejo, en particular en 1789, at famoso qulmico frances Jose Luis Proust, nacido en 1754 en de medios Angers y Ilamado a Espana por Carlos IV, quien puso a su dlsposlclon toda close 300 I 1 i { J i Fig. 799. - PANO DE AZULEJOS (antigua colecci6n Guell, Barcelona).. Fig. Boo. PLAC,A CON EL SANTO ENTIERRO (Id.), - Fig. 801. PLACA FUNERARIA DE D. GREGORIO CASTELLANOS (Castel/6.n de 10 Piano). - Fig. 802. - PLACA CON MARCO DE ROCALLA (M. Arq. Nae .. Madrid). Fig. 803. - AGUAMANIL (Colee. particular). Figs. 804.805 y 806. - PLATO. MANCERINA Y JARRILLO (M. Arq. Noe .. Madrid). 302 para que pudiera estudiar y trabajar en Segovia y luego en Madrid. Proust inform6 sabre tlerrcs y, arenas de Segovia y EI Escorlcl, que rio dieron el resultndo que se ,esperaOa. En las vcrlus pastas y cubierta de la p6rcelan'a entrcbc tierra de Limoges, piedra y petunce (sic, del chino petun-tse) 0 sea el- inqredlente feldespdtico de S. Paul, hallada por Albaro - i Pastor en su viaje de regreso de Paris, 'una arcilla de Tortosa descubierta per Abadfa y piedra de La Jana (cerca de Tortosa). Constan como, plntores de porcelana Vicente Albaro, Vicente Escuder, Julian Mas y el hijo de. Cloosterrncns, llcrncdo Pedro como su padre y d� cuya maestrfa, producto de su aprendizaje en Francia, hace grandes eloqios Domingo de Abadfa. Mas adelante, gracias a una escuelc de dibu]o establecida en la propia fdbricc en 1789, pudieron prepararse otros operarios aptos pureIn decorncicn. Sequn el conde de Casal, corresponden a est a epoco varias piezas de vajilla (figs. 818 a 823) de porcelana con dlbujos en color y oro, cuya produccion fue acaso estimulada por la porcelonc francesa que sabemos fue reqclcdu al conde de Aranda por Luis XVI. Los temas decorcfivos correspon­ den plenamente al de algunos frisos y otras pinturas que adornaban la fdbrico y pasaron a la coleccion Lafora, publicados por el conde de Casal. En ln. tierra de' plpo se obtuvieron resultados muy satisfactorios,' por heber' consequido Cloosterrnnns reducir las tres operaciones de lc pipo oritiguo a dos, con 'pasta de tierra de Araya, flerro delVlso y piedr.a de La Jana calcinada, y cubierta de mlnlo,' cristcl, y sal rnccinn y arena del Mas de Quaresma. A partir de julio de 1789 lo produccion fue muy buena y el coste reducido, mientras resultaba de dudoso interes la pipa ideada por Pastor y Albaro, en pasta cuya entraba la Frito de la porcelunc. En este perlodo lc pipa clccnzo una gran cceptcclon ; son muy cnrccterfstlcos los grandes jarrones con gufrnaldas y cabezas de carnero fabriCados en 1790 para los Sitios Reules : tcrnblen se atribuye a la misma epocc buen nurnero de piezas de vcjll!c (fig. 816) de vcricdcsformcs. La loza debi6 desarrollarse tam bien notablemente a consecuenclc de las reformas intro­ ducidas en la rncnufccturc. Sequn Ricfio, corresponden a est a epocc y a los cfios slqulentes muchas de las piezas de vajilla [soperas (fig; 807), vinagreras (fig: 808) y ott-as vasijas (figura 809)] con flqurns de animal de brillante policromfa, algunas de las cuales debieron ser modeladas por Cristobal Mo:s y Clemente Aycart. Tornblen se fnbrlccbcn entonces (cun­ que algunos sean acaso anteriores] los graciosos plctos llcmcdos de' engafio, 'llenos de fru� tas hdbllrnente modeladas y cuya policromfa imltuIos colores naturales, 0 bien lagartcs, lagartijas y otros pequefios ani males. Entonces la fdbrlcc tenfa la Fodotlo 0 clmucen y tienda de venta en Madrid, para las piezas rnejores, y otra tienda Zaragoza para lozc en mas popular. Una relnclon de "las piezas que cargan los arrieros perc vender en Zara­ g-oza" enurnerc los tipos de loza de Alcora que allf se vendfan: pinturo romiio' (derlvcdc del dibujo de la figura 810, imitado en Talavera, fig. 746), iospe oscuro, asf como alguna muestrn de las pinturos finos; se indica tornbien que dichos crrleros 'no corqcbcn nada de pinturos entrefinos tales como Iauia, PaIS, Non», Modomito y Andromica. Entre 10 'rnds fino pintado a fines del siglo XVIII, cabe citar una gran campana (M.A.B.) fechada en el cfio 1796, con flqurcs policromas de santos frcncisccnos flcinqueando una Purlslmc bc]o ' la cual cam pea el escudo de la orden de cquellos. . Por desqrccla, desde un principio_ parecen heber surqido en Alcorn .diferencics irre­ ductibles entre Cloostermans y Abadfa, por una parte, y los dos pension ados en Paris, Albaro y Pastor. AI regreso de estes, rencillas e incidentes de toda especie entorpecieron de modo 30a constante la buena marcha de la fcibrica, asf enaspecto social como en el tecnico. Entre el 1793 y 1795 la crisis culmin6 con la expulsi6n temporal de Cloostermans con motivo de la guerra entre Espana y Francia. A su regreso, el maestro declar6 haber sido recibido favo­ rablemente, pero pudo constatar que la cdlidad hnblc bajado, con el consiguiente descre­ dito entre loscompradores, particularmente los de Barcelona. Se perdieron los libros de qufmica de Cloostermans, y este pidi6 al conde que por el momento Ie enviase los dos tomos de las "Lecciones de Chfmica the6rica 'y prcictica de la Academia de Dijon", cuya traducci6n podfa hallarse en Madrid. ULTIMAS ETAPAS. - EI conde de Aranda falleci6 el 7 de de 1798, y tres sema­ enero nas mcis tarde morfa a su vez Pedro Cloostermans. La manufactura fue heredada por un sobrino del conde, el Duque de Hljnr, quien en octubre del mismo cfio mand6 a Alcora su hijo el Duque de Aliaga para que Ie informase sobre el estado de 10 fcibrica. En estc segufan las rencillas entre varios maestros, y la situaci6n econ6mica no debfa ser floreciente, ya que el duque de Aliaga tom6 algunas disposiciones urgentes para remediarlo. Entre elias estaba la de suprimir el asiento 0 base a los platos, que no se restableci6 hasta noviembre de 1800, despues de la dimisi6n de Ferrer. Con el deseo de solucionar la cfie]o cuesti6n de las fabriquetes y atajar las rencillas que. subsistfan entre los maestros despues del fallecimiento de Cloostermans, hallcindose en Madrid un alcorano, Domingo Mascar6s, que debfa ser pariente de los maestros de aquel apellido, sugiri6 al Duque de Hfjar que nombrase intendente a Jose Ferrer, el duefio de la fcibrica de Ribesalbes. Aceptada esta iniciativa, en marzo de 1799 se estableci6 un convenio sequn el cual de las doce ruedas 0 tornos de Ribesalbes se trasladarfan ocho a Alcora, con sus operarios t mediante indemnizaci6n, y que despues de terminadas las piezas en curso de ejecuci6n se romperfan los moldes y las cuatro ruedas restantes quedcrlcn dedicadas exclusivcrnente a la fabricaci6n de obra basta como la de Manises, Teruel 0 neglia de tierra de ollas, prescindiendose en absoluto de la pipa y de la obra fina. EI dfa 28 del mismo mes y afio se estableci6 Ferrer en Alcora, pero su gesti6n s610 dur6 hasta septiembre de que tuvo que dimitir por multiples causas entre las que cuenta 1800, en la animosidad de los maestros de la fcibrica y en primer lugar el enojo del duque de Aliaga por su conducta equfvoca en cuanto a la fcibrica de Ribesalbes, que no interrumpi6 su pro- - ducci6n, y a la cual sequn testigos adversos a Ferrer -lleg6 a trasladar algunos moldes - y pastas de Alcora. Por otra parte, la calidad de la pipa y porcelana producidas entonces en Alcora no satisfizo en modo alguno al Duque. En cuanto a I� opini6n de personas alle­ gadas a el, baste cornornuestrc las siguientes Ifneas de una carta del intendente Jose Del­ gado a su hermano Sebasticin, en 1800: "Ferrer y Alvaro son el primero un ignorante y el segundo un facilit6n que aparenta 10 que no sabe y por hacer .experiencids con bolsa agena quiere lucir para Ilevarse el rnerito si se saliera con ello. Desde el principio estoy diciendo a S. E. que el ramo de porcelana natural se suprima y no se haga nada de esa materia, y de la frita s610 aquello mcis usual y corriente, pues la dura es la polilla de la fdbricc". Lo producido en tiempo de Ferrer no debi6 representar gran modificaci6n respecto a la epocc de Cloostermans, contra 10 que supuso el conde de Casal, quien crey6 que el cambio se produ]o al tomar posesi6n el Duque 'de Hljcr, mcis que por las reformas radicales del frances y de Domingo de Abadfa, secundados en los modelos por [ocquln Ferrer, una decode antes. 304 Figs. 807 y 809. - VASIJAS EN FORMA DE ANIMAL (M.A. B.). Fig. ��8. - VINAGRERAS (M.A.B.). Fig. 810. - MANCERiNA CON JiCARA (MAB.). Figs. 811 y 812. - SOPERA Y VINAGRERAS (M. Arq. Nae .. Madrid) 305 1: Fig. 813.-!·GRUPO·DE J. FERRER. 1789 (Colee. �arques de Campol!ano. Madrid). Fig. 81!..-TORO FARNESIO (M.A.B.). Figs. 815 y 817. - BUSTOS DEL X CONDE DE ARANDA Y DEL DUQUE DE HiJAR (M. Arq. Nae. y colee. particular. Mo drid). Fig. 816.- BANDEJA (M. Arq Nae.. Madrid). , 306 -�--��--------------------- 1 G ; f , x. Figs. 818 y 819.-BANDEJASCUADRADAS DE PORCELANA (I.V.D.J.: MAB.). Figs. 820 y'821.-PLATOS DE PORCELANA (M, Arq. Nac.. Madrid: M.A.B.). Figs. 822 y 823. - PIEZAS DE VAJILLA DE PORCELANA (I.V.D.J.). 307 Fig. 824. --AGUAMANIL VIDRIADO EN VERDE;-CON EMBLEMAS DE LA PASION (Iglesia de la Sangre, Liria). Fig. 825. - CUS· TODIA DE LOZA POLICROMADA (M. de Vich). Figs. 826 y 827 PLATOS POLICROMOS (Col. Rocamora, San - .. CU90l; M.A. B.). 308 -- ---- En porcelana se fabricaron en tiempo de Ferrer un juego de tocador para el de duque Aliaga y una vajilla para el de Hl]or, siendo esta ultima el motivo de los comentarios des­ favorables antes extractados, 'extreme el que sabemos coincldlo tam bien Cristobal Pas­ en tor, e'l que hcblc side pension ado en Paris. Turnblen hay referencia de que en 1800 se fabri­ ccron dace banos 0 lcvoples para la reina, con filete azul y un par de escudos reales cada uno, y varios "botes para mantecas para la Botica del Rey." EI cfio anterior se habra fabricado el, modele de busto del de un duque Hljnr (fig. 817), otro menor del intendente Jose Delgado y un rnedcllon en relieve con el retrato de la hija de este. Existen dudas sobre si alguno de los bustos del conde de Aranda (fig. 815) es tam­ bien de esta epoco fue modelado vida de Cloostermans. Sin ambos 0 en embargo, en casos posible su autor nofuera otro que Joaquin Ferrer, aunque tam bien modele es muy que algu­ nas piezas su herrncno Jose, como 10 demuestran dos figuras, al parecer de Virtudes (Man­ sedumbre y Silencio), firmadas por el (M.A.B.). La calidad de la pipa, por ser de pasta negra y porosa, defecto que parece haber sido poco menos que constante en Alcora, aSI como por los defectos de su cubierta, fue objeto de constantes crfticas por parte delduque de Hljnr. Desechada la mezcla de porcelana en la pasta, ensoyo se a base de pedernal, de la que el duque reciblo cuatro tazas de otra buena calidad en mayo de 1800, y es posible que est a fuera la solucion adoptada por 10 menos en la primera decade del siglo XIX, ya que hasta 1810 consta a la vez la fcbrlcccion de pedernal y de pipa. En tiempo de Ferrer 0 poco antes, siguiendo la trcdlclon .de Cloostermans, debio empe­ zarse a producir loza jaspeada del genero IIamado Jaspe de Garces por el apellido de Francisco Garces, aunque el 'maestro colorista Mariano Causada reclamaba tam bien la paternidad del invento, que era a imltccion del de Genova. En cuanto a la loza pintada, parece haber seguido sin variaciones notables. Despues de la dimislon de Ferrer, la Guerra de la Independencia y otras graves crisis ] del primer de Alcora. Ferrer cuarto del siglo XIX debieron afectar gravemente la prosperidad de la fcibrica parece haber vuelto mas a ella, aunque fcllecio en Alcora en 1815, y IosInten­ no dentes que, Ie sucedieron no parecen haber tenido gran pnrtlcipccion en las directrices tee­ nicas. Los maestros debieron limitarse a sus funciones con escasas inicidtivas, cada cual en su departamento: Vicente Alburcslqulo en su cargo de maestro de pintura, al que se Ie agrego el de interventor por 10 menos desde 1810, falleciendo en 1827. En 1810 tenia ya como adjunto a su hijo Pascual, quien todavla trabajaba alii en el segundo cuarto de siglo. Pero al lado de ellos debio representor una corriente renovadora la presencia entre 1815 y 1818, como maestro de 'dlbu]o en la escuela aneja a la fdbrlco, de un notable artista, Luis Poggetti, "Director del Real Elaboratorio de Mosaico y Profesor de Camara de Su Mages­ tad" y del maestro de ornato, Domingo Palmera 0 Palmerani (por 10 menos en 1815), pro­ cedentes del Buen Retiro. En las ordenanzas de Pastor y a Garces como "sugetos muy 1799, el Duque menciona a hdblles" y les encarga que cuiden de la pipa y porcelana dura para lograr sus deseos de que "IIegue a su perfeccion". En mayo del siguiente ofio, Garces quedo al cuidado de la frita mientras a Pastor se Ie ordenaba que ponga el mayor cuidado aSI en perfeccionarla como en hacer las sin sujetarse investigaciones a la lnspeccion de Ferrer, que pruebas, en sus 309 todcvlo actuaba como intendente, y que cuidase de fabricar algo de porcelana dura, a pesar de sus inconvenientes. EI texto de las ordenanzas de 181.0 cdjudico 10 porcelcno a Garces; aconsejado en 10 posible en Albaro, y declara que �'el Maestro. de la obrc d.e pi po sera Crist6bal Pastor, mediante a que ha perfeceionado solo estercrno g'ene-ralmente,'�como ha visto lc. fdbrlcc, y cuya perfecei6n continua y espero que contlnucrd". En.1 �OO" Pastc�_r ya anuneiaba al duque de Hijar haber descubierto un procedimiento para pintar la pipe con la mismci facilidad que la loza, pero mas adelante, seguramente por razones de como­ , didcd y menor aplicaron los proced imientos cclcoqrdflcos 0 de estampado corrlerr­ coste, se 1 tes en la loza fina de Espana y del extranjero. A este perlodo deben corresponder las piezas que en vez de la antigua A a pincel tienen una marca estampillada con el letrero ALCORA D. DE HIJAR, dada a conocer por Ofic Iri­ barren. A fines de la Guerra de la Independencia abundan las piezas alusivas, como el aguila napole6nica devorada por el le6n espnfiol y bustos 0 mednllones de Fernando VII y los gene­ rales Welli�gton y Ballester. J En 1825 'sequio la fabricaei6n de y de loza, asi como la de pipa blanca 0 porcelana i estampada, de la cual existia un muestrario de 288 piezas en ambos generos y 25 en .el denominado concha 0 rayado, sequn la tarifa publicada entonces. Pero en el segundo cuorto de slqlo la deccdencic de la manufactura debi6 ser muy acentuada, terrnlncndo con el crrlendo 1851 y venta siete cfios mas tarde en a los senores Girona, con qulenes se estobc ya en tratos desde 1842. VALENCIA Y OTROS CENTROS j A pesar de ser bien conoeidas manufacturas como Paterna, Manises y Alcora, es mucho 10 'que falta todavia por aclarar para que tengamos una visi6n completa del variado pano­ rama de la cerdrnico del antiguo reino de Valencia. En paginas anteriores se apunt6 ya algo sobre los alfares de Ribesalbes, Onda y Vllcfcmes. Tampoco podemos preeisar muchas de las plezcs decoradas con dibujos 0 adornos model ados, recubiertas a menudo con vedrlo melcdoo verde que destdccn por encima de la alfareria vulgar que solia fcbriccrse en luga­ res como Quart, Career y Alcquds, y otros muchos pueblos, cuya producei6n se remonta a menodo a los siglos medievales. Basta eitar, como ejemplo (fig. 824), una muestra de los agua­ mnniles conemblemas de la Pasi6n que se destlncbcn a las sacristias. En la 'prcp!o ciudad de Valencia, mas fainosa por sus azulejos, sabemos que tcrnblen se fabric6 loza decorada en azul 0 a todo color, por 10 menos en la sequndc mitad del siglo.XVII. Hcillamos una prueba irrefutable de ello en una minuciosa enumeraei6n de pie­ zas contenldo en una tarifa de venta del 'cfio 1686. Haste la fecha publlccdo ejern­ no se han plcres crribuldos a estcrncnufccturc, pero creemos muy posible que pertenezcan a ella los de las figuras 826 y 827, a nombre de don Diego Novella y Salvador Miguel de Juan, res­ pectlvcmente. Se trata de plezcs quizd clqo bastas pero de viva policromia, cuyo dlbu]o deriva claramente de piezas genovesas, 10 que no debe extrcficrnos ya que las tcrlfus de la cducnc de Valencia de 10. segunda mitad del siglo XVII mencloncn ,repetidamente la "obra de terra de Genova". En pintura de Jer6nimo Jacinto de el una Espinosa fechada cfio 1660 (Museo de Valencia) se representa un plato muy parecido, y la misma coloraci6n 310 , 1 JI -1. 828 Y 829.,... AZUlEJOS DE UN REVESTIMIENTO DE COCINA (M. Arq. Naclonal, Madrid). Figs. 830. 831 Y 832. - ARRIMA· FigS. DEROS DE AZUlEJOS, DE 1755 (Convenlo de Sanlo Domingo, Orihuela). 311 I Fig. 833. - AZULEJOS REPRESENTANDO LAJUNTA DEL HOSPITAL (Hospifal de Sacerdotes Pobres. Valencia). Fig. 834: - AZU­ LEJOS CON ESCENA DEL QUIJOTE (Col. particular). Fig. 835.- CANASTILLA DE LOZA POLICROMA (Colee­ ci6n particular). puede observarse en los restos de un arrimadero de valenciana de la 'coleccion azulejerfa Gonzalez Marti. No debe tam poco olvidarse la relucion estilfstica de todo ello con los plo­ tos de las figuras 762 a 768. En el siglo XVIII y parte del' XIX se fabrica en Valencia y sobre todo en Manises (pero completamente al margen de la loza dorada estudiada en pdqlncs anteriores) una graciosa loza policroma de marcado sober popular y variadfsimas formas y temOtica decorntlvn. Entre 10 mas caracterfstico, cabe citar los platos Ilamados de bodo, con dibujos estili­ zados en los que 'se representcn objetos del cjunr de la novia, entre los que apar'ece a menudo la peineta redondeada tlpica de aquella epocc. Son asimismo muy notables los grupos en forma de custodia u ostensorio (fig. 825), las canastillas caladas (fig. 835) Y los grandes azu­ careros de caprichosa forma y decornclon. Aunque no se interrumpio la producclon de Manises, la mode en los azulejos sufrlo en Valencia un gran cornbio en el siglo XVI, principal mente por influencia sevillcina 'Aun .. cuando en 1511 los diputados encargaban a un mcestro de Man"ises la solerfa de su capilla, siete cfios antes los frailes de la cartujei de Porta Coeli ya los pidieron a Sevilla (cf. otras piezas toledanas 0 sevlllcncs procedentes de Valdecristo en la coleccion Santacana, Marto­ rell), y parece ser que el palacio del Conde del Real, en Valencia, se cdorno con azulejos de Niculoso Pisano. En el ultimo tercio del siqlo XVI, para la Sala Nueva 0 del To­ rreon del palacio de la Generalidad valenciana, se ucordo importar czulejos sevillanos, pero luego se fabricaron en gran parte en Valencia, aunque imitando rnodelos cndcluces y Ilegando a contratarse los servicios de un maestro sevillano, Hernando de Santiago, que entre 1572 y 1573 trcbojo en Valencia para los diputados. En 1574 fue Alonso Gallego, "mestre de pahymentar rajoletes" de Sevilla, quien coloco 10 solerfa y arrimaderos, y vendlo varios millares de piezas. Antes de 1580 se habfan ya importado de Tolcverc los azulejos firmados por el toledano Oliva publicados en otro capftulo (fig. 660). En el colegio del Corpus Christi, fundccion del patriarca don Juan de Ribera, abundan los azulejos de arista de tipo sevillano, en los que domina un esmalte azul muy bien logrado. La azulejerfa policroma valenciana del siglo XVII estd poco estudiada. Desde luego, su prosperidad en la centuria siguiente y los documentos catalaries en los que los ozulejos siguen recibiendo el nombre de "rajola de Valencia" inclinan a suponer que se fcbrico buen mirnero de piezas. En la colecclon Gonzalez Marti existen restos de un arrimadero de colores vivos, con dominio de ocres, amarillos y verdes relacionables fechables con platos en la segunda mitad del siglo XVII, antes mencionado. - Los ejemplos de epoco mas -tardfa son singularmente abundantes. Proceden en su ma­ yorfa de fdbrlccs situadas la en propia ciudad de Valencia, y en ellos se muestra una varia­ dfsima y rica imaginerfa. Dentro de la misma ciudad existen todavfa belles muestras en sue­ los, zocnlos y plafones· de tema religioso, hlstorlco, cleqorico 0 simplemente ornamental. En orlas y cenefas corriente la decornclon de rocalla y dominan los amarillos, ocres, azu­ es les y un verde intenso muy caracterfstico. Un conjunto tfpico se halla en el vestibule de la cas a que perteneclo a San Vicente Ferrer, en la estancia donde existe todavfa un pozo que es centr� de ·tradiciones populares. En el. antiguo Almodf 0 lonja del trigo existe un retablo mural de azulejos de labor fechcdo en 1769. A fines de la misma centuria deben primorosa pertenecer los arrimaderos y grandes composiciones (fig. 833) del Hospital �e Sacerdotes Pobres. Como ejemplo de la decorccion de solerfas de aquella epoco pueden citarse varias 313 cornposrcrones azul y manganeso (fig. 834) tomadas de los en grabados de una edici6n del Quijote, procedentes de una casa sefioricl de Valencia. La exportaci6n de azulejerfa a toda Espana. e incluso aAmerica y norte de Africa debi6 ser extraordinaria en el siglo XVIII. EI convento de dominicos de Orihuela (Murcia) posee todavfa algunos crrlmcderos con escenas campestres (figs. 830 y 831) Y una gran compost- . ci6n (fig. 832) en la que consta detallada filiaci6n: Luis 10 su Domingo delineaba, nfio 17�5; Luciano Colado 10 pintaba; Vicente Navarro 10 fabricaba en Valencia. Muy original, dentro de la azulejerfa. vclenclcnc, es la decoraci6n de las cocinas sefio­ riales,en cuyo chapado; que a veces IIegaba hasta cerca del techo, se representaron a todo color escenas dornesticos, particularmente las relacionadas con la propic cocina, con per­ sonas del servicio, vajillas, enseres, toda clase .de comestibles, animales dornestlcos, cczc, pescado, etc. Fuera de Valencia, cabe destacar un magnffico conjunto trasladado al Museo Nacional de Artes Decorativas (Madrid� y las bellas composiciones de la colecclon- de :'Maricel" (Sitges), en las que se representa en medio de una profusi6n de otros elemen­ - tos una vajilla de Alcora del segundo cuarto del siglo XVIII decorada en estilo Bernin. - Algunos museos y colecciones poseen czulejos sueltos con figuras (fig�. 828 Y 829) proceden­ tes de otras cocinas. A 10 largo del siglo XIX la producci6n de czulejos valencianos sigui6 un ritmo intenso, que en la actualidad se ha acelerado poniendo a su servicio toda clase de elementos meed­ nicos. Dentro de La pasada centuria pueden citarse, entre multitud de ejemplos, dos grandes pcfios del Museo de Sevres, de 54 plezcs cada uno, con una merienda campestre y los moros de Valencia entregando las llcves de la ciudad al rey Jaime I, respectivamente. Son del nfio 1836 y proceden "de la Real Fdbricc de Azulejos de Valencia". En la proplo ciudad levantina abundan las. solerfas de azulejos de esta epocc, entre las que se cuentan las de algunas estancias del palacio del Marques de Dos Aguas. 314 Fig. 83.6. _ DETALLE DE LA DECORACION DEL SALON DE PORCELANAS FIRMADO POR JOSE GRICCI EN 1763 (Palacio Real, Arcnjuez ), 315 Figs. 837 Y 838. - CHINO; GRUPO (M. Arq. Nac.. Madrid; I.V.D.J.). Fig. 839. - FRISO DEL SAL6N FIRMADO POR J. GRICel (Palacio Real. Arcnjuez). 316 CASTI LLA (II) RETIRO de Alcora, se dijo ya algo de la AI tratarse pdqlncs anteriores de la manufadura en su fcbricccion solo alcanza una ccteqorlc producclon espanola de porcelana. Sin embargo; verdaderamente internacional en los productos salidos de la Real Fdbrlco del Buen Retiro, fundada en Madrid por el rey Carlos III. Su verdadera constituclon no tuvo lugar en Espana, sino en Napoles. En efecto, Carlos fue desde 1736 rey de las Dos Sicilias, cuya capital se hallaba en aquella ciudad italiana. Dos cfios mas tarde, hnbiendose casado con la princesa Marfa Amalia, hija del elector de esposa llevo la corte de Napoles multitud de objetos de por­ Sajonia Federico Augusto II, su a paterna de Meissen, la primera y una de las mas nota­ celcnc fabricados en la manufactura el rey Carlos bles de Europa en su genero. L1evado por un explicable deseo de ernuluclon, en una de> las dependencias de su propio €mpezo ensayando la producclon de porcelana del pintor de edmore Juan Caselli y de dos palacio en Napoles, contando con la coloborcclon tecnlcos procedentes de Flandes, Livio Schepers y su hijo Cayetano. los En 1743 se construyo en Capo di Monte una fabrica de nueva planta dirigida por el modelador Jose dos Schepers, con abundante personal italiano entre el cual figuraba antes habfan trcbc­ Gricci. Livio y Cayetano Schepers debfan ser buenos escultores, ya que la ejecucion de cufios para monedas y meda­ jado en la Cas a de la Moneda de Napoles en lias. A pesar de ello, en Capo di Monte aduaron de "compositores de la pasta", esto es, manifiesto las discrepancias entre el hijo y el padre, qufmicos. Bien pronto se pusieron de de Amadea Jose Gricci, primero pretendiente y luego esposo ultimo por : apoyado este Livio Schepers, Schepers, hermana de Cayetano e hija de Livio. Ello obliqo a la expulsion de cccecldc de 1744, destindndosele a labrar bustos, estatuas y otros elementos orna­ en julio • mentales del muelle napolitano. Sin embargo, la discordia entre Cayetano Schepers y Jose descendientes agudizaron Gricci no hizo mas que aumentar, y con el tiempo sus respedivos fabrica del Retiro la misma tonica, causa de muchos males en la historia subsiguiente de la hasta los primeros ofios del siglo XIX. A pesar de los conflictos de ccrdcter personal, la manufadura de Capo di Monte pros­ Entre los pintores nuevamente contratados, cabe citar a pero notablemente en pocos nfios. aleman Juan Fischer; otro espa­ Jose La Torre que Perez Villamil - supone espanol- y al en el modelado de ramilletes de flores. Jose Gricci creo fiol, Juan B. de Bautista, sobreso llo de nifios con cabras, en Napoles numerosos modelos, citdndose una figurilla de Baco, grupos 0 de las Angustias, con el Salvador. �Igunos de ellos fueron claro y la Virgen de la Pied ad como 10 es tam bien la extraordinaria sala precedente de 10 producido mas tarde en Espana, 317 de porcelana del palacio de Porticl (trasladada actualmente 01 de Napoles), empezada en el cfio 1758, por 10 que respecto a 10 sola de 10 China del Real Palacio de Aranjuez. Fallecido Fernando VI en agosto de 1759, su hermano el rey de Napoles su blo 01 trono de Espana con el nombre de Carlos III, y en octubre del mismo cfio se remitieron de res a Alicante tres Ndpo­ naves cargadas con el personal, herrurnlehtcs, moldes y mas, de cuatro­ cientas arrobas de pasta de porcelana de 10 fdbricc de Capo di Monte. De Alicante pasaron por tierra a Madrid, donde dos mas tarde el rey ordeno meses que se edificara una nueva fdbricc en los jardines del Buen Retiro. EI edificio, de tres ciento setenta ventanas, plantas, con seis pabellones y ernpezo a habilitar en mayo de 1760, y en el se lnstnlo, cdernds se de 10 manufactura de porcelana, dirigida por Gricci, un taller de bronces dorados otro dedicado a labrar piedras duras. y EI primer gran trabajo, cutentlccrnente regio, enccrqcdo a 10 nueva fdbricc del fue 10 sola de 10 China Retiro, yo mencionada, que es todavla uno de los cio Real de mejores ornatos del Pala­ Aranjuez. Su idea bdsicc deriva de la sola de Portlci, aun cuando 10 calidad, belleza y esbeltez de las figuras. supera en de los belles marcosApcrte adornados con frutas y candelabros que rodean los espejos, 10 decorccion se compone de grandes pofios con escenas chinas (figs. 836 y 839), a todo color, con innlimeras piezcs 1I0s. La obra lIeva 10 firma de sujetas mediante torni- Jose Gricci (fig. 849) como proyectista y escultor de 1763, aunque no debio y 10 fecha completarse hasta dos cfios mas tarde. ASI como 10 sola de Aranjuez do am pliomargen a 10 abigarrada fcntcslc de los res mementos de' estilo que en Francia un me]o­ coloco bc]o el nombre de Luis se XV, 10 sola de 10 China del Palacio Real de Madrid acusa una manifiesta tendencia neocldslcc, vizada todavla por cierto aunque sua­ barroquismo. Los jarrones y rnitolcqicos y relieves las figuras de nlfios destacan graciosas por su blancura, realzada todavla mas por 10 singular calidad del color 'verde intenso de los elementos secundarios (figs. 840 y 843; 10 figura 841 presenta ldentlco factura). Seglin el Conde de Valencia de Don Juan, esta sola 0 lana lIeva 10 firma de Cayetano gabinete de porce­ Schepers, y debio empezarse hacia 1765. De todos modos, quizd fuese su autor Carlos Schepers, hijo de Cayetano y director de 10 fdbrico desde 1770 a 1783, ya que de haberse terminado antes parece algo extrcfio que no constara la inter­ venclon en ella de Jose Gricci, director de '10 fdbricc hasta que fclleclo en 1770. En estos dos perlodos, 1760-1770 y 1770-1783, particularmente en el el cual toda 10 docurnentccion se lIevaba en primero, durante italiano, se prolongaron las modas de y elementos procedentes Napoles. Si bien fue en mimero de aumento el minaron los operarios espcfioles, predo­ italianos, destacando 01 lado de Gricci los Furno, Nofri, Boltri, etc. Fracasaron los repetidos intentos de producir porcelana dura apta para vajillas, fabricdndose en cambro, gracias a 10 habilidad de modeladores y pintores, un sin fin de belllslmcs y relieves de tema figurillas, grupos religioso, mltoloqlco 0 de genero, siempre en pasta tierna 0 menudo tiene por frita, que a desgracia una marcada tendencia a cuartearse 845, 847 Y 848). Seglin Camps Cczorlc, (figs. 837, 838, 842, 844� pertenecen 01 tiempo de Carlos de reloj (fig. 846) Y una serie de Schepers una co]c grupos que imitan los de Tcrnblen deben ser de 10 epoco de Carlos III porcelcno de Sajonia (fig. 852)., algunos servicios de mesa muy lujosos, Baste seficlcr como ejemplo las piezas de las figuras 867 y 868, cuya decorccion se enlaza con 10 sola de 10 China del Pclcclo Real de Madrid. No muy lejano en cuanto a fecha , . una singular vasija del Museo Arqueoloqico Nacional de Madrid en forma de parece anode rodeado 318 Fig. 840. - SALA "DE LA CHINA" (Po·<;'.cio Real. Madrid) ]19 Fig. 841. FIGURA (I.V.D.J.). "ANDR6MEDA" - Fig. 842. - (M. Municipal, Madrid). Real, Madrid). fig. 843. _ RfiLiEVE sAQUIC6 (Palacio 320 :; Fig. 844. - RELIEVE DEL "NOLI ME TANGERE"' (M. Municipal, Madrid). ·321 ] t Fig. 84'5. - "PIEOAO" (M. Municipal. Madrid). Fig. 846. - RELOJ (M. Arq. Nac., Madrid). Fig. 847. _ ESCENA POPULAR (Colee. Bauza, Madrid). Fig. 848. -- NINOS CON UNA CABRA. OE CARLO FUMO (MAB.). 32� de hojcs. La pintura con figuras de las dos piezas mencionadas en, primer lugar, permite asimismo relacionarlas otros con ejemplares (figs. 869 y 870) con decornclon figurada y a un sin fin de cajas para rape (fig. 865), llcmcdcs tcrnblen en los antiguos inventarios "cajas para vinagrillo", por aderezarse con vinagre y otros ingredientes el tabaco destinado a elias. Acaso se fabricaran tcmblen en tiempo de Schepers grupos en bizcocho como el titu­ lade "Los malcasados" (fig. 851), en los que no aparece todavfa ninqun elemento neocldsico. Fallecido Carlos Schepers en 1783, su hermano Sebastian intento ponerse al frente de la fQbrica, pero el intendente Domingo Bonicelli opoyo a Carlos Gricci, com patricio suyo e hijo del famoso modelador Jose, y en marzo de 1784 Carlos Gricci (t 1795) fue nombrado director, colaborando con el cons­ tantemente su hermano Felipe .)If (t 1803), quien Ie sucedio hasta· :f.wno J 1798. Por las polemiccs entre ellos y Sebastian Schepers, sabemos que �1iJ.Sjj e Carlos Schepers habra inventado una nueva pasta para la porce­ � lana, que la fabrica para en 1784 se empleaba en 98.5·· MD producir algunas . -c piezas, mientras en otras se utili­ r zaba otra formula que los Gricci debieron heredar de su padre. j Este dualismo, asf tencia de muchos de como persls­ operarios a pe­ la Fig. 849. - FIRMAS EN FUMO. SORRENTINI PIEZAS (1). DE EL RETIRO: JOSE GRICCI. GIUSEPPE CARLOS GRICCI Y SALVADOR NOFRI (1). sar los cambios de direccion, impiden establecer divisiones tajantes entre la produccion de los distintos perlodos, y hacen dudosa la correspondencia de todos los cambios de estilo con los de la gerencia de la fdbrlcc, ya que al fin y al cabo los Gricci y los Schepers de esta habfan formado epocc se total mente entre Napoles y Madrid y todos ellos tenfan a su alcance los mismos model os franceses, sajones e ingleses. . Aunque el neoclasicismo fuera introducido en Espana por iniciativa de Carlos III, su cpliccclon a las artes industriales, paralelamente a 10 que en Francia sera la evolucion que comprende desde el estilo Luis XVI al Imperio, qulzd pueda colocarse mejor bajo el nom­ bre de Carlos IV, primero como prfncipe de Asturias con obras como las de EI Escorial y Aranjuez, y lueqo en los cfios de su reinado. Fueron desde luego decisivas las directrices de la Academia de San Fernando, que ya desde un principio destine a la fQbrica del Buen Retiro varios de mas a sus discfpulos aventajados. Dentro de las mod as, ocupan nuevas un lugar muy destacado las grandes piezas para centres de mesa, multitud de con figurillas, ramos de flores de porcelana y adornos y pie­ zas complementarias de bronce dorado que se fabricaban tcrnblen en el Retiro. Pueden citarse uno en el Museo Arqueolcqico Nacional, de Madrid (fig. 850) Y otro en el Museo Municipal de la misma ciudad. Tomando como punto de partida, para las obras su lnspirncion, producidas por Wedg­ wood Inglaterra, fabricaron el Retiro en se en piezas bellfsimas decoradas con relieves de bizcocho blanco sobre fondo de bizcocho azul. Para la Casita del de EI Principe, Escorial, 323 se labraron mas de doscientos medallones y relieves que todavla adornan una de sus estancias. EI Museo Arqueoloqico Nacional de Madrid posee tcmbien hermosos relieves (figu­ ras 856 y 860) Y jarrones (figs. 854 y 855), que suelen estar rematados por primorosos rami­ Iletes de flores, en los que eran especialistas los miembros de la familia Bautista. 'Por la nomina de 1785 sabemos que-era entonces director de lei seccion lIamada de escultores f1o­ ristas Sebastian de Bautista. Falta ya su nombre en la nomina inmediata de 1804, acaso por haber fallecido antes; sin embargo, Bartolome Sureda, entonces director; Ie dedica grandes elogios por su pericia. En el Palacio Real de Madrid existen tam bien algunos jarrones de fines 'del siglo XVIII, de gran calidad. Destacan sobre todo los cuatro grandes jarrones del Salon de los Espejos: cada uno de ellos (fig. 853), incluyendo el ramillete de flo res que Ie sirve de rem ate, mide 2,30 m. de altura. Unas zonas estdn decoradas con relieves en biz­ cocho blanco de tema mltoloqlco, mientras otras son de porcelana blanca decorada a todo color igual que las flores de la parte alta. Las asas, pies y engarces y cplicc­ numerosos de bronce dorado. L1evan la R. F. D. PORCELANA D. S. M. C. (Real ciones son Fdbricc de Porcelana de Su Majestad Cctollcc), marca: puede apreciarse en figurillas de biz­ que T cocho blanco Y otras (fig. 858) piezas de la misma epocc. Sequn una trcdlcion recogida por el Conde de Valencia de Don Juan, uno de los artifices que intervino en aquellos cuatro nombramiento entre los escultores se remonta ci 1778, jarrones fue Miguel Benincasa; su todavla un sueldo pequefio ; en 1804 era uno 'de los ofi­ pero siete cfios mas tarde cobraba ciales primeros de escultura que cobraba un sueldo mas elevado. Haciendo juego con dichos halla en la misma sala un gran relo] de mesa con las iniciales de Carlos IV y jarrones se Marfa Luisa, ramilletes de flores y figuras en bizcocho blanco. Dentro de la misma epoco se fabricaron tcrnbien grandes jarrones pintados a todo color, cuyo estilo recuerda a veces el de las piezas de Sevres. Los hay. con frutas, caza y volaterfa (fig. 863) Y un grupo que con- . tiene episodios 'del Quijote (fig. 862). Los temas orientales no productos del Retiro, aunque parecen faltan tam poco entre los haberse tornado por medio de modelos fabricados en Europa, particularmente las vasijas de variadas formas con decorncion floral (figs. 864 y 866), aplicada a todo color 0 en, una gam a mas reducida oro y morado, - por ejernplo en piezas que no siempre tienen -, perfil derivado de la porcelana china 0 japonesa. Otras veces, los temas naturalistas se aplican con mayor libertad, como en el caso de r algunas pequefins bandejas 0 canastillas que figuran estar lIenas de hojcs de vid y Ilevan las iniciales de Felipe Gricci (fig. 871). Los ultirnos ofios del siglo XVIII marcan un perlodo muy agitado en la historia de la fabrica. Econornlccrnente, la empresa era desastrosa. En agosto de 1788, cuatro meses antes de su muerte, Carlos III ordeno que se abriese una tienda, para la venta al publico, de por­ celcncs del Retire. EI clrnccen se lnstclo en la calle del Turco, luego del Marques de Cubas, pero el ensayo fue un fracaso por culpa del elevado precio y cpliccclon puramente ornamen­ tal que tenlan la mayor parte de las piezas. Fallecido Bonicelli, fue el nuevo intendente Cristobal Torrijos, quien al parecer no tenia ningun conocimiento tecnlco ni administrativo aplicable a la fabrica, y que por su espectacular tren de vida reclbio el sobrenombre de "el Rey Torrijos volvlo a lIamar a Sebastian Schepers, quien gasto cuatro ofios y de los Chinos". 20 mil reales en experimentos iruitiles sin que consiguiera hallar una pasta de porcelana dura que permitiera fabricar vajillas a buen precio y solver con ello la economla de la 324 I I I 1 Fig. 850. - CENTRO DE MESA (M. Arq. Nacional. Madrid). Fig. 851.- "LOS MALCASADOS", GRUPO EN BIZCOCHO (M. Arq. Nac., Madrid). Fig. 852. - GRUPO ESTILO SAJONIA (M. Arq. Ncc., Madrid). 325 Fig. 853. - GRAN JARR6N DE PORCElANA Y BRONCE (Solon de los Espejos. Palacio Real. Madrid). 854. 855 Figs. y.856. -JARRONES Y PLACA TIPO WEDGWOOD (M. Arq. Nac .• Madrid). 326 fdbricc. En 1801 se reclcrno la presencia de Clemente Collazos, maestro en loza fina proce­ �entE:� de Talavera y experto. en: lo fcbriccclon de loza inglesa jaspeada y otros productos los que entonces constitulcn 10 base econornicc de Alcora. Pero la oposiclon equivclentes a del Rey a que produjeran genero,s distintos de> la porcelana obligaron a abandonar esta se tentctivc. Por el mismo tiempo, el' plntor Jose Rubio, disdpulo d� Maella, pructlco enscyos J de decorcclon por procedimientos cnlcoqrdflcos, de cuyo exito carecemos de informacion. EI intendente tuvo por fin que proponer, en julio de 1802, el retorno de Felipe Gricci. En su tlernpo, el Rey ordeno que se empezara la ultima gran obra de la fdbrlcc, el centro de mesa titulado "EI Parnaso Espcfiol", con mas de sesenta figuras, proyectado por Isidro Velaz­ quez, plntor de edmore, y model ado en su parte de porcelana bajo la dlreccion de Esteban Agueda; quien desde 1797 estaba al frente de la seccion de esculturc. Mientras tanto, el rey herblc enviado a Parfs el 21 de enero de,1802, a Bartolome Sureda, con el encargo de estudiar a fonda el problema tecnico de las pastas de porcelana. Sure­ da, nqcido en Palma de Mallorca en 1767, fue uno de los mas activos colaboradores de Agus­ tin Betancourt, director del Real Gcblnete de Maquinas, organismo fundado para impulsar el perfeccionamiento general de la industria espanola. EI mallorqufn, habra estado ya antes en l.ondres y Parfs estudlcndo varios procesos industriales; fue amigo de Goya, a quien ensefio al parecer algunas tecniccs de grabado. Por su parte, Goya pinto el retrato de Sureda y el de su esposa, de origen frances, los cuales estcin actualmente en la Galerfa Nacional de Washington. A mediados de 1803 Betancourt informaba al Secretario de Estado de los progresos de Sureda afirmando que "llevnrd Espana a en este cfio cuanto sepan los franceses en el ramo de la china; y V. E., que conoce cudl es el talento de Sureda para todas las artes, juzqnrd, como yo, que debe creerse cuanto promete". EI 2 de septiembre de 1803 falleda Felipe Gricci, y Sureda lleqo de Parfs pocds sema­ nas mas tarde para hacerse cargo de la fdbrlcc. Con el vinieron dos operarios de Sevres apellidados Vivien y Perche : Vivien debra enGargarse de la prepnruclon, torneado y coc­ cion de las piezas blancas (excepto las esculturas), cyudcdo.por su hi]o, y Perche y suesposo cuidcrfcn de la prepcruclon de colores y enseficnzc de las tecniccs de dorado, ya que hasta entonces nose habra practicado en el Retiro la verdadera porcelana a gran fuego. La gran cportcclcn de Sureda, aparte de lmplcntcr una ordenada ndmlnlstruclon, rcdicnen el descubrimiento de una pasta original de porceldno dura a base de ingredientes espofioles, que se hallan fdcilrnente no lejos de Madrid, 0 sea feldespato de Galapagar, Col­ menar Viejo y otros I ugares, substituyendo el caolln 0 crclllo infusible por magnesita 0 sepio­ lita del Cerro de Almodovar, que daba una pasta mucho mas ligera que la porcelana nor­ mal y, por 10 dernds, produda iguales resultados que la porcelana dura de Sevres, a pesar ' de tener algun defecto en cuanto a homogeneidad. al frente Hasta 1808, que las tropas ncpoleonlccs dcuparon la fdbrlcc, Sureda siquio en de ella. Luego, cuando todo perrnltlo pronosticar una prosperidad creciente, sobrevlno la Guerra de la 1812 lord Wellington ordeno destrucclon. Independencia, y en su Por 10 que se refiere a piezas de mayor calidad artlstica producidas en este ultimo las perfodo, su estilo sigue normalmente el de los ultlmos ofios del siglo XVIII, 10 que no debe extroficr, si recordamos en '10 referente a las figurillas de bizcocho (figs. 857 a 859 y 861) que el director de escultura siendo Esteban .Agueda, y que obras como el antes men- sequlc 327 cionado Parnaso Espcfiol se empezaron en tiempo de Gricci y se terminaron siendo director Sureda. Para algunas piezas conocernos una fecha segura; tal es el caso del grupo cleqorlco titulado "EI Tiempo descubriendo 1a Verdad" (fig. 8�1), que consta en las relaciones de las obra� fabricadas en tiempo de Sureda. En esta epocc se ernpezo a usar como marta la abreviatura del nombre de MadriCl (Md.) remotcdo por una corona, que se supone es la misma que mas tarde siguio utillzdndose en La Moncloa. LA MONCLOA Devuelto a la monarqufa borbonlcc el trono de Espana, la reina D.G Marfa Isabel de Braganza pctroclno el restablecimiento de la cntlquo manufactura de porcelana de EL Retiro. Un decreta de Fernando de su regio esposo VII, julio de 1817, destinaba a la nueva fdbricc el lugar Ilamado Granjilla de los [eronirnos, en el Real Sitio de La Florida (La Moncloa, Mqdrid). Fue su primer director el italiano Antonio Forni (t 1830), natural de Capo di Monte, uno de los ultirnos entre los supervivientes operarios trafdos por Carlos Ill. Entre los cfios 1818 y 1820 se produ]o porcelana para el usc de la Corte, sequn pcrece de buena calidad, pero la grave situccion econornicc de la manufactura y 10 ruti­ nario de sus metodos Ilevaron crisis que culmlno a una rdpidc en la inyestigadon encar­ gada en 1820 al antiguo director de EI Retiro, Bartolome Sureda. A consecuencia de ella, Suredn fue nombrado director de La Moncloa en mcrzo de 1821, y pocas semanas mas tarde .se procedlo a la expulsion de ocho de los antiguos operarios, entre ellos Pedro Antonio Giorgi, notable como dorador de porcelana. En un plan de restricciones y economfas, la manufactura se oriente mas bien hacia la venta al publico y a la producclon 'de loza. Sin embargo, Sureda no debfa hallarse muy satisfecho de sus rnetodos, que no' clccnzo a renovar, y en 1829 obtuvo la [ubllcclon. Sus inmediatos sucesores fueron Antonio Salcedo (destitufdo en 1834) y Mateo Sureda (de 1834 a 1846), herrnano de Burrolome. Tampoco estos ultimosIoqrcron dar mayor empuje a la fdbrlcc, y por ello se intento conseguirlo a base de contratar a un maestro extranjero. Este fue Juan Federico Langlois, antiguo director de la fdbricc de porcelana de ISigny, persona al parecer muy entendida, , que se hizo cargo de La Moncloa en junio de 1846. Pero ya desde un principio Langlois se neqo a comunicar los secretos de su arte, a pesar del compromiso formal mente con­ trafdo, y su actitud personal unida a la mala situccion econornlcc obllqo a cerrar la fdbrico en 1850, dos cfios despues de heber sido destitufdo Langlois, y a pesar de los desvelos del ultimo director, Rufino' Garda. Por parte de Camps Cazorla y del Marqu�s de Lozoya se han publicado algunas I piezas 'de porcelnno ctrlbuldcs a' La Moncloa (figs. 872 a 875), aunque, de todos modos, no ha side estudiada en detclle la producclon de la fdbrlcc. Sin embargo, la base econornicu de la fcctorlo estaba en la loza. En tiempo del primer director Antonio Forni, un pedido de veinte mil arrobas de vtlerru de Galapagar para loza, hace suponer que estc se fabricaba yei clll. Pero la renovcclon total no debfa produclrse hasta el ofio 1821, cuando Sureda se hizo cargo de la direcclon y procedlo a expulsar a ocho operarios de la antigua fdbrlcc, que al parecer se hallaban especlcllzodos en la producclorr de porcelana. La nuevctendencio se 328 EL CUERPO DE PATROCLO, LA FECUNDIDAD. APOLO. EL TIEMPO DESCU­ 858. 859 861. AYAX LLEVANDO Figs. 857, - y PLACA TIPO WEDGWOOD EN BIZCOCHO (M. Arq. Ncc.. Madrid). Fig. 860. - BRIENDO LA VERDAD. FIGURAS (M. Arq. Nac.. Madrid). ,329 , I Figs 862 y 863. -JARRONES (M. Arq. Nac. y Colecc. Bauza. Madrid). Figs. 864 865. .. y- VASIJA Y CAJA PARA RAPE (M. Arq. Nac Madrid). Fig. 866. -JARR6N CHINESCO (M. Arq. Nac Madrid). .• .• 330 867 y 868, PIE DE VINAGRERAS Y SOPERA (Colee. Bauza y M, Municipal, Madrid). Figs, - 331 Figs. 869 y 870. BANDEJA Y PLATO CON FIGURAS (I.V.D.J. - Y M. Arq. Nae .. Madrid). Fig. 871. _ CANASTILLA CON HOJAS DE VID FIRMADA POR FELIPE GRICCI (M. Arq. Nac., Madrid). 332 '.I. 'halla explicada claramente en el Rey, en el que apenas se ocupa de informe de Sureda al lc porcelana y dedica su ctencion a la loza, elogiando ante todo los productos ingleses. Paralelamente a 10 que sucederd en toda Espcfin durante el segundo cuarto del cantidad de lozc estampada, cuya siglo XIX, debio producirse entonces en La Moneloa gran tecnico e incluso en parte la decorucion se inspira en productos ingleses coetcineos. En pdqi­ nas anteriores se hizo elusion a la loza estampada de Alcorn, pero, por no haberse publi­ describir brevemente esta tecnico decorativa. C>ln.- . P fio,cM..it{ ,353 Fig-:-S9S. -JARRO DE VIDRIO ESMALTADO. CON ASA Y C.ANO (Col. MQcaya. JARR6N Y SALVILLAS, DE VIDR!O ESMAL T ADO Barcelona). Figs. 896, 697 r 898. _ PEQUEr'lO (M.A.B.). 354 f- I Figs. 899 Y 901. _ CONFITERO Y COPA CON GR.ABADOS AL DIAMANTE (Colee. Mateu, Peralada; M.A.B.). Figs. 900 y 902.­ BOTELLA SOPLADA Y MOLDEADA Y FRUTERO SOPLADO Y CRAqUELADO (M.A. B.; Colee, Mateu, Peralada), 355 I , I II I 1 '" Figs. 903, 904, 905 Y 906. - GALLO, "ALMORRATXA", PORR6N Y CANTARII.LO (Colee. Prats, Barcelona; M.A.B.;,Colec. Mateu, Peralada; M.A.B.). 356 I el cuerpo unas letras de esmalte que dicen Ave Marfa"; otra jarra que ten fa "por el cuello I I unas letras moriscas de esmalte blanco y por la barriga unas flores de dicho esmalte doradas en el medio" (cornpdrese con la figura 908); otra pieza "que es esmaltada e dorada e por el letras rnorlsccs por todo el ancho della estrellas de esmalte blanco y II cuello unas e unas con unos arcos dorados"; en algunos. casos hnllcmos en un misrno- ejemplar temas cristianos y musulmanes, asf en una "jarra alta de vidrio azul, el cuello de unas lefras rnoriscds de ... esmalte blanco e por el ancho unas letras frcncescs de esmalte blanco": finalmente, como muestra de las piezas de policromfa mas suntuosa podemos seficlcr una copa. de vidrio mo­ rado que tenfa "unos ramillos de esmalte verde con unos nifios e unas uvezlllcs en ellos de muchos colores". No creo en modo alguno que los vidrios descritos fuesen venecianos - pesar de hallarse a referencias explfcitas a ellos en otros inventarios espofioles de la epoco ''''':''', por la diversi­ dad de temas y calidades con 10 que de ellos conocemos, mientras la coincidencia es plena en relncion con las piezas aquf publicadas. Las semejanzas entre el barrilillo (fig. 907) Y lc jarrita (fig. 908) tan grandes que ya por sf solas destruyen las hlpotesls de una manufac­ son tura andaluza y vclenclonc, respectivamente, que para elias se postulo sin esgrimir otro argu­ r mento que el del presunto lugar de que tiene tan poco valor probatorio como su hallazgo, I el heche de hallarse en Segovia en 1503 la soberbia colecclon allf inventariada aunque no I suplernrnos claramente por el documento ya referido que se trataba de piezas rernltldcs parte, la supuesta fechc de fines del siglo XVI que se dlo a I desde Barcelona. Por otra alguno de tales ejemplares los contraponfa a 10 barcelones bien conocido de aquella epocc, normales teniendo cuenta que no deben diversidad pero tales diferencias son en se a una qeoqrdficc sino que I as enlaza, mas que con 10 que vino luego, con las nfiejcs cronoloqlcc, imitaciones barcelonesas de los vidrios de Damasco, de las que todavfa no se ha publlcodo ningun ejemplar medieval pese a las referencias documentales que de elias poseemos desde fines del siglo XIV. VIDRIOS ESMALTADOS DEL SIGLO XVIII Los vidrios esmaltados delsiglo XVIII hallados en Espana constituyen un caso comple­ tamente distinto del del apartado anterior. Se trata sobre todo de botellas 0 frascos de sec­ cion cuadrada (figs. 910 y 911), asf como vasos troncoconlcos (figs. 912 y 913), y mas rara­ mente dulceras, otros tipos de vas os y alguna otra forma. EI vidrio puede ser incoloro, azul oscuro 0 blanco opaco, lechoso. La policromfa, salvo pocos ejemplares en blanco y azul, suele ser a todo color aunque dornincn el amarillo, el azul celeste, el ro]o y el blanco. EI dibujo es eminentemente popular, y en pdjcros, flores y figuras hunianas repite exacta­ mente el repertorio del vidrio germanico de la epocn que entonces se hcllcbc en su cpoqeo y ldentlccs que IIego a difundirse hasta en el Nuevo Mundo con caracterfsticas absolutamente gracias a los productos de Stiegel, establecido hacia 1769-1773 en Mannheim (Pennsylvania). Por el testimonio de dos autores del siglo XVIII, Larruga y Ccvcntlles, podemos deduclr drtesnrios holan­ que parte de los nurnerosos ejemplares conservados fueron fabricados por deses establecidos a mediados de aquella centuria en Alicante y Valencia. Sin embargo, como de lmportuclon de vidrio aleman su venida fue consecuencia del gran exito del comercio 357 iniciado 01 parecer hacia 1691, es muy posible que algunos de las piezas existentes sean im­ portadas, mayormente siendo tcmblen extranjeros 'quienes las fabricaban en el reino de Valencia y no hnblendose sefiulcdo.hcstc 10 fecha ningun criterio que permita distinguir unas de otras. Es posible que los mismos crtescnosfcbriccrcn frascos incoloros de secci6n cua­ drado con dlbu]o tcllcdo sin dorar a base, de' temas florales y geo'metricos sencillos. - - Apcirte de los paralelos extranjeros, conflrrncn 10 cronoloqlu de tales vidrios los vasos con inscripci6n vltorenndo a Carlos III (figs. 912 y 913) Y escudo de Espana centrado por 10 flor de lis de los Borbones, y otros pnrecldos a nornbre de Carlos IV, 'cuyos rein ados se extienden, respectlvcrnente, de 1759 a 1788 y de 1788 a 1808. MALLORCA, VALENCIA, MURCIA Y ARAG6N Poseernos notlclcs. relativamente cbundcntes sobre 10 vidrieria en Mallorca desde el . , siglo XIV a fine's del XVIII. En 13.47, el Rey concedi6 permiso a un .mcestro bnrcelones, Gui- lIem Barcelo, para estcblecerse en ,10 isla, cunque las ciutoridades locales quisieron lrnpe­ dirlo alegando que por una antigu'a ordenanza se habian alii hornos de prohlbldo los vidrio para evitar 10 t'ala cbuslvc originada por el -de combustible. Ello gasto pcrece lndicar una cfie]d trcdlclon lnterrumpldo, y cunque no se so be si Barcelo, a pesar de que aleg6 impor­ taria el combustible de 10 Peninsula, lIeg6 a establecerse en Mallorca, hay pruebas de 10 cctlvldcdde otros vidrieros en 10 isla, por 10 menos a partir de 10 segundo mitad del propio siglo XIV. Es muy posible que el constante intercambio con Barcelona el mayor sea impedi­ men to para identificar los' productos mcllorqulnes, que coso de haberse conservcdo se con- ' funden, 01 parecer, con los vidrios del . ' ' . Prlnclpcdo, Tampoco resulta precisa 10 clasificaci6n de 10 producido en el reino de 'Valencia. Sobre 1.0 capital, Murviedro y Elche existen documentos medievales por desqrncin poco explfcitos. En cuanto a C?tras localidades, sobre todo de las comarcas meridionales, sequn varios auto­ res 10 tradici6n musulmana permitiria suponer cierta conexi6n con 10 andaluz. En 10 colecci6n _ Macaya, de �arcelona! se guardan algunos fragmentos de vidrios del siglo XIV hallados en las exccvcclones practicadas en los testa res de las alfarerias de Paterna, cered de Valencia. La untcc pieza que con ello pudo reconstruirse en forma casi complete fue una copa de nudo semejante a lc.de 10 figura 888, y cuyas paredes tienen una senclllc orna­ mentaci6n depequefics costillas snllentes: estes, igual que el nudo, se parecen a las de ejernplcres veneclcnos: 10 pasta es amarillenta. En cuanto 01 resto' de 10 fabricado en Valen­ cia, y cpcrte de las plezcs esmaltadas por operarios holandeses de las se trat6 en que pdql­ nos cnterlores, debio. ser mas bien objetos de usc corriente, sin grandes posibilidades de exportccion. En Ollerfa slquen funcionando algunos fdbrlccs, pero hay datos antiguos de actividad no s610 alii sino tcmbien en Bier, Salinas y Busot. Esta ultima localidad scbernos que en 1790 produclc 80 mil piezas anuales. La barrella (barrilla), 0 sosa de origen vegetal producldc en los ulrededores de Allccnte, era una excelerite materia prima .pcrd los horrios de esta regi6n y cdernds 'se exportaba 01 extranjero por 16 menos desde el siglo XVI. "', . En el antiguo reino de Murcia 10 industria vidriera parece heber cierta con­ conseguido tinuidad desde 10 Edad Media, a ello debia contribuir, y como en Alicante, 10 cuantiosa pro- 358 ESMALTADO (Colee. Amatlier, Barcelona; M.A.B.; M.A.B.). Figs. 907,908 y 909. - BARRILILLO, VASIJA Y COPA DE VIDRIO 359 Figs. 910 Y 911. - SOTELLAS DE VIDRIO ESMALTADO (M.A.S.). Figs. 912 y 913. - VASOS DE VIDRIO ESMALTADO, A NOM­ SRE DE CARLOS III (M.A.S.). 360 916 Y 917. -JARRIT AS, BOTELLA Y DULCERA DE VIDRIO GRANADINO (MAB.; M. de Aries Decoralivas, Madrid. Figs. 914, 915, M.A.B.; M. de Aries Decoralivas, Madrid). J61 Figs. 918 y 919.-VASIJAS ATRIBUfDAS A CASTRIL (Colee. Macaya. Barcelona). Figs. 920 y 921.-VASIJAS ATRIBUfDAS A RECUENCO (Colecs. Macaya y Prats. Barcelona). 362 ducci6n de barrilla, de cuya siembra, cultivo y proceso industrial proporciona interesantes datos en 1741 fray Pedro Morote, qulen afirma en su epocc se que exportaba en grandes ' , cantidades Francia y Venecia. a Alhama de Murcia debi6 ser uno de los centres medievales mas irnportcntes, a juzgar porIc descripci6n que de huce el aleman Jer6nimo MUnzer, quien la -vlslto su manufactura en 1494. EI vlnjero menciono el �olino d�nde se mezclaban la sosa y la arena, cite las dis­ tintas calidades de pastas y refiere que Alhama era a Ic vez un centro exportador d� pie- ' zas acabadas y de bloques de pasta. G6mez Moreno propene la identificaci6n de al'gunas'piezas (fig. 922) como producto de los hornos murcianos, y Ricfio atribuy6 a Cartagena ciertcis vasijas de su coleccion, pero no se han publicado suficientes datos sobre todo ello ni en relaci6n con 10 que a 10 largo del siglo XIX se fabric6 en un plan muy distinto y cpcrtcdopopular de 10 en la manufactura , de crista I de Santa Luda, fundada por Tomas Valarino.' Por 10 que se refiere a Arag6n, tampoco es mucho mejor el estado actual del conoci­ miento de sus vidrios. Sabemos que en esta regi6n se fabricaron 10 menos en Andorra por (cerca Alcorisa), Caspe, [culln, Pefinlbn, Utrillas y Vlstcbello. Caspe debi6 ser ya cen- de tro productor en la Edad Media; Ccbre identific6 ell! restos de algunos hornos' con frag- " mentos parecidos a decoraci6n de lacticinio y dpliccciones- de pastas colo- 10 cctcldn, con readas. Un documento de 1508 menciona al maestro vidriero Vidal, estnblecido en Caspe, ya fallecido en aquella fecha. Sequn testifica el maestro vidriero del siglo XVII Juan Danis, Vistabella fabric6 antes que la fdbricc por el Vclderncquedc en estcblecldo en c- en se - una clase de vidrio muy cristalino de hermosa apariencia aunque f Juan (II). hacia 1550-1580. Y el nieto Pedro de Arce. qulen en 1586 solicit6 se Ie encargara el cuidado de las vidrieras de la catedral. EI perfodo de mayor actividcid parece haber sido �I de 15,68 a 1569. AI terminarse las b6vedas de la catedral nueva de Salamanca en 1551. se IIam6 a Juan (II) de Arce y a Juan Guerra. de Burgos. y a Diego de Salcedo. que tumbien habra trc­ bcjcdo en Palencia. para dar su opini6n. l.ueqo, en 1553. Hernando de Labia vino de AVila y pint6 una primera vidrlero, que pareci6 muy cara. Dos cfios mas tarde. por razones de menor coste. se acord6 enviar a buscar a Flandes vidrieras y operurios, quienes termina­ ron su labor en 1559. En abril de 1556 se establecieron los terncs, y en julio del mismo nfio muri6 el flamenco que dirigra la obrc, reernplczdndole otro extrnnjero, Enrique de Bro (0 Broecq). a cuya epoco pertenecen algunas de las vidrieras fechcdcs de la cctedrnl: Pren­ dimiento (1557). Clrcuncislon, Coronaci6n de Espinas. Jesus y San Pablo (todas de 1558). Para las vidrieras de la catedral de Segovia se traz6 hacia 1542 un notabilfsimo plan general iconoqrdflco, todcvlo conservcdo, conforme al cual se encargaron a vcrlos crtistos las correspondientes vidrieras. Aparte de las que ya se mencloncron de Nicolas de Holanda. Nicolas de Vergara el Viejo y Arnao de Vergara. hay varias importadas de Amberes en 1544 (figura 973) con intervenci6n de un tal Gualter de Rench y otras que se fabricaron entre 1546 y 1558. dirigidas en gran parte por "los dos Plerres", maestros extrnnjeros, uno de los cua­ les sabemos se Ilamaba Pierre de Chiberri. En contraste con 10 que sucedlc en Castilla y Andcluclc, a siglo XV debieron fines del ser muy esccsos los vidrieros extranjeros que trabajaron para Cctclufic y Arag6n. Excep- 393 cionalmente cabe destacar el nombre de Severin Desrnozes, .Demcssues 0 Desmasnes, de tomblen para Barcelona, Tcrrcqonc y 'Zcruqoza. Avifion, quien para Toulouse y trcbojo tie multiples vicisitudes se En 1494 lobro la magnffica vidriera del [ulclo Final que (] pesor conserve todavfa en el bnrcelones de Santa Marfa' del Mar: Durante los .dos an os templo Una acta borcelonesn de 1498 nbs 10 . siguientes trabajaba para la cctedrnlde Tnrrcqonn., habfa hecho objeto ef maestro de vtdrlerqs [ourne -presento perdonando las ofens as de que Ie seis vldrlercs Fontanet. Finalmente, on docurnento publlccdo por Abizanda sareflere cIcs que por cien florines de oro se cornprornetlo a labrar en 1500 con destino 01 refector[o del convento de Santa Engracia, de 'Zaragoza; cinco de elias debfan.tener sendos pares d� lrnd- en 'Ia otrc hcbrlc "Ia historia de la Pasion, todo rriuy . genes, 'con sus' peancs.y chcplteles; y bien cccbcdo 'e'n colores, 'e no ha de haver blanco ninguno que no sia plntcdo", La familia Fontanet, deblo jener en sus' manos durante mas de media centuria la pro­ duccion de vidrlercs crtlstlccs en Cctdlufic, Las noticias de mayor antigUedad se refieren a Gil y a [currie Fontanet, naturales de Iborra (Lerldc), cuya actividad en Barcelona estd acre­ ditcdo, respectivamente, desde 1484 y 1498. Gil se coso en la ciudad condal en la primera (. su residencici y centro de actividades, -que' se prolongan-por . de aquellas fechas, fijnndo allf 10' rnenos hasta 1516. Es obra dccumentodc y excelente de este maestro la vidriera del c-- - Noli me tc:ingere de: la ccplllc bautismal de la sec bcrcelonesc (fig. 959), que lcbro e� 1495 las _de de vidrlerus 'sequn modele plntor Bartolome Bermejo. Tcrnbien fcbrlco algunas del .. Santa ¥arfa del 'Mar y de la neve de la iglesia del monasterio de Pedralbes. [curne Fontanet I cctuo en Barcelona por 10 menos hasta 1548, alternando la pintura de retcblos con la plnturo y restcurcclon de vidrieras. En de 1550 habfa ya fallecido, marzo activamente la labor del padre por 10 menos hasta pero su hijo Jaume Fontanet II proslqulo el ofio -1575. Jau me Fontanet I es el autor, entre otras, de las tres vid rieras del dbslde de la lqleslo parroquial bcrcelonesc de los santos [usto y Pastor (fig. 968), de 1522, con elementos goticos y otros renacentistas. Son muy numerosas las referencins a otros vldrleros catalanes '0 cctlvos en Cotclufic. Baste cltor cqui a Barcelona, qulen en 1540'trabajaba Nicolau de Credensa, residente en en las vidrlercs de la seo de Torrcqonc y en 1556 contrcto la plnturc de tres vidrieras para .el convento bcrcelones de' Santa Catalina; Pere Lamidei, borqofion, en 1533,contrataba dos vidrieras para Breda; Pere Guasch, de Prudes, maestro de vidrieras de la seo de Tarra­ gona desde 1544 a ,1580 que pinto-hacia 1560 las de la capilla mayor; Jaume Forner, pintor de retoblos y autor en 1554 de uha vidriera para la catedral de Vich; los Guiu, Ramon de Vines y Joan Justabau, en Leridc. Fechcdc en 1590 Y de autor cnonlmo cita rnosen Gudiol una vldrlero de la iglesia parr6quial de Santa Marfa de Paloutordera. Son de, esta epocc, aunque todavfa ncse han puesto en relccion con los documentos, al�un'as'vidrieras de la cctedrcl de Tarragona con figuras de cpostoles y otras de la catedral de Bcrcelonc y E1e la iglesia de Santa Marfa del Mar en la misma ciudad. En el Rosellen trcbcjcron Gili des Puig en 1526 para la catedral de Perplfidn, Jeroni Lan­ dau, de Arras, resldente en Ncrbonc (1565) Y Joan Moles (1567), domici liado en Banyoles (y luego en Barcelona), ambos para 10 catedral de Elna. Sebastian Dangles rehlzo el gran roseton (Iuego cambiado enteramente) de la cotedrclde Palma de Mallorca. .En Huescc el maestro mas importante del siglo XVI deblo ser Enrique Dohege, qulen en·1539 termino varias vidrieras que.se Ie habfan en.cargado para la cctedrcl. " 394 ( Fig. 970. - VIDRIERACON LA DEGOLLACI6N DE LOS INOCENTES (Caledral de Granada). Fig. 971. - VIDRIERAS CON LOS EVANGELIST AS (Caledral de Granada). 1 395 1 1 'I, I" Fig. 972. - VIDRIERA CON LA CIRCUNCISION. DE 1548 (Catedral de Astorga). Fig. 973. - VIDRIERAS FECHADAS EN 1544 - (Catedral de Segovia). Fig. 974. - VIDRIERA CON LA ADORACION DE LOS PASTbRES (Iglesia de Santa Marfa del Plno, Barcelona). 396 '" DE 1595 AL SIGLO,XIX. La ultima decode del XVI parece haber marcado siglo - en toda Espana un gran descenso en la cclidud de las vidrieras. En Barcelona, un texto de 1596 dice expllcitcrnente que "de alguns anys a esta part les pintures que fan en vidrieres. son tan falsificades y dolentes que dins breus dies qu'estan en obra dites pintures se borren y desfan perque en 10 upurellcr de aquellas no's serve 10 degut y necessari". A pesar de tales cflrmoclones, corroborcdcs por el ambiente general de la epocc y el creciente uso de vidrie­ res sin pintar, nunca faltaron enteramente las pintadas. Hubo todavla maestros viajeros, el frances como Joan [ordd, a quien hallamos en 1589 " en Tcrrcqonc, en 1599 Palma de Mallorca, en en 1602 y ,1616 en Barcelona y en 1612 en Valencia; Juan Gisquerol, vecino de Zaragoza, que en 1608 trabajaba para la catedral de Huesccv o Jordi Bru (1600, [e'rida; 1621, reparaciones en Santes Creus). Isidro Julia contrat6 en 1667 kr pintura de una vldrleru con la Santa Cena, de vidrio veneciano, para Santa del Mar, de Barcelona. En la catedral de Burgos �arla trabajaron activamente Valentin Rulz .(1611-1631) - con vidrios fabricados en Cuenca Francisco Alonso vidrieras -, (1645, nuevas en el cru­ ceroj y Sim6n Ruiz (1652-1661). Durante el ultimo cuarto del siglo XVII se produce una corriente de renovado lnteres por las tecnlccs de los antiguos vidrieros. Tomando como base el libro de "Arte Vitraria" del italiano Neri, y sus experiencias person ales, Juan Danis, establecido en Valdemaqueda (veose pdqlno 365), descrlblo las tecnicas de la vidrierfa artlstica; hacia 1674 fue IIamado por el cabildo de Segovia para completar las vidrieras de la catedral, obra en la que trabdj6 hasta 1689, contando la activa con coopercclon del pertiguero de la misma iglesia Francisco Herranz; este dlcto luego en 1690 un resumen de' tecnlcc, cuyo su extracto publico Perez Bueno. A la misma epocc pertenece la bella vidriera de la catedral de' Sevilla las santas con Justa y Rufina, fechada en 1685 y atribuible, sequn Luque, al maestro Juan Bautista de Leon. AI empezar el siglo XVIII, el maestro de la catedral de Toledo Francisco Sanchez Marti­ nez pretendio a su vez heber "descubierto el secreto perdido de pintar a fuego en vidrio". Fabricaba los vidrios en los hornos de San Martin de Valdeiglesias (v. pdq. 371) Y todavla se conservan algunas vldrlerns de su mano. De 1715 a 1716 hizo las de San Andres, de San Fer- nando, Santa lnes y San Julian, yen 1719 otras cuatro con escudos y las irndqenes de San Joa­ quln y Santa Ana. La del Bautismo de Jesus, en el baptiste rio, IIeva la fecha de 1712. En la catedral de Leon mencionan se algunas vidrieras de 1746, y en la de Sevilla exis­ ten otras de 1777 de la (emblema basilica) y 1784 (atributos de San Pedro). Para Barcelona conocemos noticias de varios maestros, destacando los nombres de F. Saladrigas (1710-1739, algunas vidrieras conservadas en Santa Marfa del Mar, como la de San Homobono, fechada en 1712), Eloy Arrufo (1718-1747), J. Ravella (segundo cucrto del siglo) y su sucesor F. H. Campmajor (1771-1772), ambos muy activos en los templos bar-. celoneses. De la casa Ravella y Campmajor (Iuego Amig6) se conservan algunos proyectos pintados sobre pcpel. En 1727, y seqiin modelos del plntor A. Viladomat, lcbro Ravella dos vidrieras para la iglesia de Santa Marfa del Plno, de Barcelona; se conservan muy maltrechas y en elias se represento la Natividad (fig. 974) Y la Epifanfa. En Barcelona, Tcrrcqcnc, Sevilla y otras ciudades existen algunas muestras de vidrierfa en colores de principios del siglo XIX que atestiguan la decadencia a que habla IIegado la tecnica y el gusto, hasta la gran renovcclon decorativista del ultimo tercio de la pasada. centuria. 397 tIN�!i;U,,) M..AATI't;:, .... L:2' "T- Yo t.J·�- ..... t r I.:.�,· "WI __ .... .. 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Pdg. 23. 282, 28S, 29), 295, aoa, 318, 323, 335, nes de. Pdg. 58. Socarrats. pogs. 31, 32, 118. 348, 374, 387. San Crist6bal, representaciones de. Pd­ Sol, representaciones del. Pdgs. 136, V6. Venados, representaci6n de. Pdg. 258. gina 289. Solerfas. Pdgs. 77-80, 125, 136, 145, 183, Veneras, decoraci6n con. Pogo 24. San Fernando, representaciones de. Pd­ 194, 198, 201, 207, 233,240, 245, 28�, Verduguillos. Pdg. 212. gina 397. 295, 313, 314. Via-Crucis, azulejos con estaciones del. San Homobono, representaciones de. Pd­ Solfas, decoraci6n con. Pdgs. 87, 99. Pdgs. 221, 289. gina 397. Vicios, representaciones de los. Pdg. 333. San Ivo, representaciones de. Pdg. 378. Talleros. Pdg. 222. Victoria and Albert Museum, Londres. San Jer6nimo, representaciones de. Pd­ Tarifas de venta. Pdgs. 94, 106, 139, 216, Pdgs.l 2,32,48,52,64,70,87,132,135, gina 388. 228, 263, 310, 347, 365, 366, 371, 221,246,281,351,364. Figs. 74,94,154, San Joaquin y Santa Ana, represenlacio- 373. 172, 221, 251, 270, 347, 606. nes de. Pogo 397. Tarros de miel. Pdg. 106. Vid, decoraci6n con tallos de. Pdgs. 58, San Jorge, representaciones de. Pdg. 215. Tazas de cerdmica. Pdgs. 188, 222, 263, 239. San Julidn, representaciones de. Pdg. 397. 276, 309. Vidrieras. Pdgs. 374-397. San Lorenzo, representaciones de. Pdgi- - de vidrio. Pdgs. 346, 351. Vidrio blanco de leche. Pdgs. 372, 373. na 374. Tazones. Pdgs. 14, 30, 51, 57, 64, 69, 105, Vidrios esmaltados. Pdgs. 345, 347, 348, San Magin, representaciones de. Pdgi­ 117,121,125,131,132,181,182,187, 352, 357, 358, 372, 373. na 160. 216. Vidrio grabado. Pdgs. 348, 351, 372, 373. San Pablo, escenas de la vida de. Pdgi­ Techos pintados. Pdg. 23. - moldeado. Pdgs. 347, 348, 351. nas 145, 388, 393. Tierra a fuego, vajillas de. Pdgs. 299, - soplado. Pdgs. 348, 351. San Pascual Bail6n, representaciones de. 300. Virgen, representaci6n de escenas de la Pdg. 296. Tinajas. Pdgs.197, 222, 228, 23'1, 240,245, vida de la. Pdgs. 388, 393. San Pedro, representaciones de. Pdgi­ 341. - representaciones de la. pogs. 58, 145, nas 145, 159, 387. Tinteros. (V. Escribanfas.) 208, 296, 317, 335, 383, 393. San Sebastidn, representaciones de. Pd­ Tois6n de Oro, representaciones del. Pd­ - de la Gleba, representaciones de la. gina 388. ginas 69, 269. Pdg.159. Santa Eulalia, escenas de la vida de. Pd­ Toreo, decoraci6n con escenas de. Pdgi­ del Prado, de la. Pd­ representaciones - gina 145. nas 150,159,221. ginas 275, 276. Santa lnes, representaciones de. Pdgi­ Toros, decoraci6n con. Pdgs. 24, 30, 32, - del Rosario, representaciones de la. na 397. 58, 88, 99, 168, 270. Pdgs. 105, 140. Santas Justa y Rufina, representaciones de Transfiguraci6n, representaciones de la. Virtudes, representaci6n de las. Pdgs. 269, las. Pdg. 397. Pdg. 387. 309,383. Santiago, representacionesde. Pdgs. 21-1, Trenzados decorativos. Pdg. 77. Visitaci6n, regresentaciones de la. Pdgi­ 215, 296. Trepas para la decoraci6n cerdmica. Pd­ nas 211, 387. Santos, representaciones de. Pdgs. 377, ginas 122, 222. 383, 384, 388. Walters Art Gallery, Baltimore (Estados Santos Juanes, representaciones de los. =Unqlc", serie de I'. Pdg. 99. 519. Unidos). Fig. Pdg.211. Unicornios, representaci6n de. Pdginas Sdtiros, representaci6n de. Pdg. 207. 207, 387. Z6calos. (V. Arrimaderos.) 420 ADICIONES Y CORRECCIONES Dice Debe de,cir Pag. 28 .•. ("Cau Ferret", Sifges). ... ("Cau Ferraf", Sifges). ESCUDILLA DE PATERNA CON DE­ CORACI6N EN RELIEVE Y AZUL (Colecc. Vinas, Barcelona), » 42 JARRO (Colecci6n parficular. Londres) JARRO Colecc. Hearsf, Nueva York) ... ... ... (anfes ... » 85 Figs. 207 Y 208. - PLACAS PARA TECHO (I.V.D.J. Fig. 207. PLACA DE REVESTIMIENTO FABRICADA EN MA­ - Y M.A.B.). NISES Y PROCEDENTE DE GUADALUPE (I.V D.J.). Figu­ ra 208. PLACA PARA TECHO (M.A.B.). - » 97 Fig. 253. - PLATO CON ... (Colecc. parficular). Fig. 253. - PLATO CON ... (Museo del Bargello, Florencia). » 116 Figs. 306, 307, 308 Y 309. - PLATOS AZULES BAR­ Figs. 306 y 309. PLATOS AZULES BARCELONESES (Museo - CELONESES (Museo de Vich, Coleccs. Bafllori, de Vich y colecc. parficular). Fig. 307. ESCUDILLA ID. - Tomas y Bafllori, Barcelona). (Colecc. particular). Fig. 308. ESCUDILLA DORADA (Co­ - lecci6n Tomas, Barcelona). » 123 Figs. 329 Y 330. PLATOS (Colecc. Monfaguf, Bar­ Figs. 329 y 330. PLATOS Bafllori y Bar­ (Coleccs. Monfaguf, - - celona). celona). » 170 Fig. 464. - CUENCO ATRIBU[DO ... (M. del Louvre. Fig. 464. - CUENCO DE TERUEL DEL SIGLO XIV (M. del ' Paris) . Louvre, Paris). » 175. linea 34 el dibujo desfaca en manganeso ... el dibujo desfaca en ozul ... » 189 Fig. 527. -JARRO ... DE LA CANDELA. DE MUEL. Fig. 527. -JARRO ... DE LA CANDELA. 192 Fig. 544. AZULEJOS CON FIGURAS 544. AZULEJOS CON FAUNA Y FLORA » (M.A.B.). Fig. (Iglesia de San - - Andres, Calafayud). » 218 Fig. 586. AZULEJOS (Convenfo de Sanfa Paula, Fig. 586. AZULEJOS de (Alcazar - Sevilla). - ... ... Sevilla). » 224 Fig. 596. - PILA (M.A.B.). ...• DE 1698 Fig. 596.PILA - DE 1658 (M.A.B.). » ,230 Fig. 614.-BOTE (Hispanic ). AZUL 614.BOTE AZUL Y POLICROMO (Hispanic ). ... , ... Fig. - , ... » 231 Figs.617,618y619.-VASIJA,TINTEROYTALLERO Figs. 617,618 Y 619.-VASIJA, TINTERO Y TALLERO (Museo (Colecc. Montcqut, Barcelona; ). ... Arq. Nac.; ). ... » 291 Figs. 776 y 777. SALVILLAS (Colecc. Monfaguf, Figs. 776 Y 777. SALVILLAS (M.A.B.). - - •.. ... Barcelona; M.A.B.). » 298 Figs. 795 y 796. BACO Y NEGRO CON UN CAN­ - Figs. 795 Y 796. NEGRO CON UN CANDEL,ERO. - BACO DELERO (M.A.B.; Mus. Arq. Nac Madrid). .• (Mus. Arq. Nac Madrid; M.A.B.). .. 349 Fig. 887. BOTELLA PROCEDENTE DE » ENCAMP. Fig. 887. BOT ELLA PROCEDENTE DE ANDORRA. - - ADVERTENCIA: La sifuaci6n de los objefos de propiedad parficular esfci sujefa a consfanfes variaciones. y tcrnbien, en cier­ fos ccsos, han cambiado los de varios museos; as] el de Cluny. cuyas colecciones estdn agregadas parcialmenfe al Louvre. Este decimo volumen de ARS HISPANIAE ha sido grabado por HUECOCOLOR: y acab6 de imprimirse en los talleres de la SOCIEDAD ALIANZA DE ARTES GRAFICAS (S.A.D.A.G.), ambas de Barcelona, con papel expresamente fabricado por S. TORRAS DOMENECH, S. A., el dia 26 de mayo de 1952. N.O RegistrO:r�¥c..� .. Signatura:" .1, _�.� ..... .. ..'.1... ..... ".,t,1��.� Sala Armario Estante .