PINTURA SOBRE TABLA CATALUNA Y ROSELLON Comenzaremos este capitulo insistiendo en la necesidad de fundir los resultados del anal isis estlllstlco de la pintura sobre tabla los obtenidos la con investigando pintura mural. Constituyen en realidad sola materia que se una complementa y se nutre con la parte viva de los manuscritos iluminados. Pero no es todavla prudente precipitar la union, que se quedarfa ahora en mezcla turbia. Presentamos cqul los elementos conocidos en el orden ha parecido logico mas que nos y mas claro, indicando, como ya se hizo en el capitulo pre­ cedente, los puentes de enlace entre los dos campos plctorlcos, cuando estes son seguros y solldos, y apuntando las zonas don de la lnvestlqccion podrd, con poco esfuerzo, estable­ cer nuevos contactos. La ejecucion de frontal rorndnlco un era, plctoriccrnente hablando, 10 mismo que pin­ tar sobre un muro; la reuccion anfmica del artista y esfuerzo mental su no tomaron rumbos distintos con el cambio de medio y de tecnlcc. EI tamafio de las composiciones Influyo poco, pues, como se dl]o, las formulas rorndnlccs son de una elasticidad incomparable. LOS TALLERES DE PINTURA Y SU TECNICA Se vera, en laspaginas que siguen, que el pintar tablas fue el en siglo XII oficio deri­ vado del arte y experiencia de los iluminadores de manuscritos y fresquistas. Pcrtlclpo de - las formulas de y otros, dispares, aun dentro de una misma corriente estillstica, por unos la tecnlcc, la diversidad de campo y tamafio y especial mente a consecuencia de las exlqen­ cias del medio. Los pintores murales eran gente viajera, que Ilevando a cuestas materiales y Miles del oficio, tenlan por taller el propio ediflclo en decorcclon, Existe la duda de si estos plntores se desplazaban solitarios, aprovechando en cede obra los elementos afines que en aldeas y pueblos forzosamente existieron, 0 Ilevaron consigo oficiales y aprendices. Lo cierto su obra nada pegada a un muro y clll quedaba para devoclon yensefianza es que de los imitadores. La vnrlcclon constante de tamafios, el cambio de estructura en con­ y, secuencia, la lrnprovlsccion, fueron condiciones normales para ellos, que se velcn obligados a adaptar sus propias formulas a las exigencias lconoqrdficcs de cada localidad. Dentro de la monotonic del arte rorndnlco los fresquistas fueron, como los canteros igualmente ambulantes, el vehlculo y la fuente de los progresos estlllstlcos. aun Con otro ritmo laHa elesplritu de los scripforium, nutriendose de la cultura y los gus­ tos de monasterios y catedrales, vivien do a su sombra y madurando modelos lconoqrdficos, mientras se maceraban y pullan los Oflclo de etapas y fue pergaminos. paciencia enemigo 187 de improvisaciones y necesitado de un taller donde la insobornable patina de los cfios de prepcrccion, eran hada mas sutiles las miniaturas; las prisas y el saltarse operaciones ruina. Cuanto mas patina allf que lIevaban consigo la pecados penitencia de una prematura las obras. de trcdlclon ludan las mesas del taller, mas solidcs y rnejores eran rnetodlco con las Y las pinturas sobre tabla en "railer nacieron, su parentesco como de truces imprlrnlo miniaturas era obligado. Del rnetodo surqio la rutina; la repeticlon t decadencia predecesora de la gran ccrdcter, embotando agudezas, y a la larga occslono la A los minuciosos contratos de los trcnsforrncclon, y gracia del arte gotico. por obra de un modesto taller de siglos XIV Y XV debemos 10 que se sabe del regimen patriarcal marcha de su vida economico y artlstica. Todo 10 que pintor, de su orqanlzcclcn y de la vemos en las obras de talleres mas antiguos nos inclina a creer que poco habfan avanzado las cosas al del rorndnico al Los maestros del siglo XII legaron sus utlles, g6tico. pasar secretos sus vlclos a los del siglo XIII; estes los modificaron tan moderadamente que sus y herederos del poco mas abultaba el bagaje de conocimientos tecnlcos al transmitirlo a sus siglo XIV. Imaginamos inspeccionando la bondad de la ma­ al maestro' cabeza visible del taller la longevi­ dera de alamo y el perfecto ajuste de clavijas, condiciones Indlspenscbles para el cubrimiento de uniones dad de la obra; exigiend6 a los aprendices mucha honradez en con pergamino 0 trapos de hilo, comprobando la perfecta graduacion y grietas incipientes, de la cola de conejo que convenfa a la desigual dureza de las sucesivas capas de enyesado. artesanos de los siglos XII Y XIII este problema de esta­ j Que bien resolvieron los modestos tablero sometido a inevitables contracciones! De blllzcr capas finfsimas de yeso sobre un de roble, que constituye el secreto de la haber podido disponer de [c maravillosa madera nadie habrfa conseguido mejor base para perfecta conservnclon de las tablas flamencas, de la tecnlco del enyesado dlo origen a los lograr una pintura permanente. EI dominio el relieve de la pedrerfa que relieves de pastillaje que comenzaron tfmidamente, imitando enmarcamientos (fig. 158) Y acabaron por en los frontales metcilicos enriqueda aureolas y en ciertas obras los cam­ invadir fondos (fig. 227) Y acusar el relieve de las figuras, uniendo la pintura. Los relieves de yeso 0 pastillaje se aplicaron pos paralelos de la imaginerfa y cocineros y pasteleros, que consiste en verter siguiendo un metodo, utilizado fodavfa por conlcc. fluldo a troves de la punta agujereada de una bolsa por presion la pasta EI paso a punzon del delineado inicial de las figuras era ya cosa del operario mas modificando a avanzado, aun teniendo en cuenta que el maestro pintaba" corrigiendo y en ocasiones del patron utilizado en voluntad las Ifneas que se notan todavfa, apartcindose su caleo. Los colores se prepararon con temple de huevo; la paleta mas completa contenfa verde claro, verde tierra blanco, negro, ocre, amarillo, almagre, berrnellon, carmfn, siena, los ejemplares mas antiguos los colores y sus mezclas se apli­ y azul en dos tonalidades. En nada con las transparencias; los difumi­ caron por capas planas ope ens, sin contar para nados y medias tintas eran siempre logrados con rayados de distinto tone, paralelos 0 cru­ tanto La alternancia de color seficlc el cambio de como zados, y con puntillado. composlclon se utilizaron para alternar en los el recuadrado. Amarillo y carmfn son los tonos que mas se divide en sectores de fondos. En frontales mas avanzados el fondo de cada com posicion una arquerfa, independiente de las tono distinto: en el de San Lorenzo (fig. 180) formando clterndndose el ro]o y amarillo; los fondos del de Segers figuras que intervienen en la escena, 188 (figura 183) en cuadrfcula con ocre y carmfn. La alternancia, la yuxtcposicion y la super­ posicion de colores tenfa bdslcas reglas que se siguieron con fidelidad en la mayorfa de casos, pero los grandes maestros las alteraron para lograr mejores efectos crorndtlcos: toscos imi­ tadores se lanzaron luego a superponer arbitrariamente los tonos. La moda del siglo XIII exigio un mayor nspecto met6.lico en las pinturas sobre tabla y para ello se sacrificaron los colores solldos, orgullo de los pintores mas vlejos, abusando de los panes de de plata 0 estcfio, pues el oro era caro y escaso, y las corladuras trcshi­ cidas, con que trataron de lmltarlo, les hicieron trclclon con el EI del tiempo. trabajo pin­ tor se cornpllco con la upllccclon abusiva de laminas met6.licas yeso y la y de relieves en pintura se descuidaba entonces, como etapa terminal de una labor engorrosa. Mas talle­ res, mas competencia y peor calidad, hasta que vlno la reccclon frcncoqotlco que devolvio ala pintura su fomentando el rango prirnltivo, de resurgir nuevas personalidades y pasando definitivamente el cetro, por 10 menos en Espana, a los retablistas. TIPOLOGrA DEL MOBILIARIO PINTADO Asi vemos la vida de taller de pinturas sobre tabla, alternando la un producclon de tablas para el culto y alguna que otra pintura mural, con muebles civiles mas 0 menos ricos, sillas para cabalgaduras, adargas, escudos, cascos y seguramente imaginerfa tallada. Es muy probable que, en la mayorfa de los casos, el escultor era a la vez carpintero del rno-. biliario llturqlco, Este consistfa en mesas de altar, retablos, cruces baldaquinos, y arquetas. Las primeras se componen de frontal un 0 antipendio, tablero rectangular, cuyo ancho varia entre un metro y metro cincuenta, con recuadro de refuerzo enmarca la composlclon que historiada y dos tableros que empalman perpendicularmente en los extremos con estruc­ tura semejante al frontal, constituyendo los paramentos de frente y laterales de la mesa de celebrccion. Los retablos son tan raros y tcrdios, que es de creer que con anterioridad 01 siglo XIII el cruclfl]o 0 una de la eran los unlcos elementos sobre dicha Imagen Virgen mesa (fig. 156). Pueden presentarse como modelos los dos de la iglesia del cementerio de Angustrina (Cerdcfic francesa). EI baldaquino cubria el altar, ya en forma de tablero apo­ yado en una viga transversal (fig. 156), ya en estructura de cimborio a cuatro vertientes (figura 157). La iconograffa de las pinturas sobre tabla es tan monotone como la de la pintura mural y mas rutinaria: las mismas fuentes las nutren y evolucionan ambas paralelamente. Las piezas de mobiliario llhlrqlco se produjeron en serie, y aunque los encargos, con destino c determinados altares, obligaban a la inclusion de temas especiales, en realidad la lista de advocaciones fue, el Medioevo, muy reducida. EI Pcntocrdtor, dentro de la aureola en elfptica rodeada del Tetramorfos, ocupa, en la mcyorlc de casos, el sector central de los antipendios y la totalidad de los baldaquinos; los npostoles dentro de nrquerics 0 formando grupos completan el campo de los primeros; ciertos el sitio de honor 10 ocupa la en casos Virgen Madre y en ejemplares tardfos es el santo titular quien preside, aunque sin aureola opuntada; escenas narrativas de la Pasion, de la vida de la Virgen 0 de la de los santos en los frontales mas antiguos sustituyendo al aparecen ya apostolado. Es signo de moder­ nidad la disposici6n terndtica en dos zonas superpuestas ocupando la totalidad de la tabla, 189 recuadros conteniendo escenas narrativas. En los con arquerias 0 sin elias, y la division en de gran tamaiio, aunque no falta la costados del altar pintaron generalmente figuras se observando las cuadricula con pequeiias composiciones. Todo ello se ira en reporticlon en pdqincs que siguen. el mobiliario llnir­ origen de los elementos pintados en Se ha escrito mucho sobre el gico. No hay q.ue repetir aqui su dependencia respecto a las mesas de altar, frontales, reta­ los que constituian joya capital de t bios, cruces y baldaquinos metcilicos. Las descripciones de los grandes templos y 10 los pocos que se conservan bastan para pro­ bar hasta la evidencia la crnblclon imitativa del modesto que mobiliario pintado. EI Arca Santa estructural e lconoqrdflccmente la puede verse en , de Oviedo nos revela que hacia 1075 estaba ya resuelta estudian. tipologfa de las mesas de altar que aqui se En las obras atribuidas al siglo XII, se observan las dos tendencias, apuntadas antes, una misma escuela: la que deriva de la tecnico mural y la que que coexisten a veces �n es pintura de masas, formulario de los iluminadores de manuscritos. La primera adapta el de superficies limitada por delineado de tendencia geometrica: las Ifneas monocromas, a la simetria; formas por un camino enfdtlco y reclo, con tendencia negras conducen las ccrdcter monumental del conjunto. las inscripciones completan, con su rigidez cldslcc, el se convierten en puro arabesco de Ifneas Las pinturas derivadas del arte de los scripiorium estruetural; los pliegues toman la apariencia slqulendcse muy caprichosamente el esquema ellmincclon de pianos monocromos. de flores exotlccs y todo parece conspirar para la LOS TALLERES DEL SIGLO XII Nuestro estu.dio de las .tablas rorndnlccs catalanas estd organizado fijcndo la existencia hlpoteticc de tres grandes talleres: el de la Seo de Urgel, entregado de Ilene a la rigidez a la trcdlclon .de su antiguo Scrip­ de la tendencia mural; el de Vich que, haciendo honor Ifrico de la minlatura, y el de Ripoll iorium cotedrcllcio, lanza sus pinceles por el camino soltura cultivo ambas tendencias. Las atribuciones no son ccteqorlccs, pues que con igual de cad a taller sequn carecemos total mente de referenclcs escritas. Seiialamos el ccrdcter obras halladas en los vecinos a la localidad considerada como el que presentan las pueblos se confirrncrdn en estudios mas centro y de aqui salen datos provisionales que esperamos profundos. En la de las bandas que dividen los comparti­ la forma de empalme dlsposlclon y en corroboran la hipotetlcc distri­ mientos de un frontal, existen variaciones que, al parecer, 163 y 165), el Pcntocrdtor buclon de los talleres. En los frontales de Hix y Seo de Urgel (figs. con su aureola de doble cfrculo se mantiene en el centro de campo lise un independiente del marco; los cpostoles tienen tam bien su propio encuadramiento y todo ello encaja dentro mas estrieta, dando a las dos bandas de un sistema general cornpuesto dentro de la logica categoria de espacios narrativos. Parece, pues, que casi laprimer en su con inscripciones las obras siguiendo una orqonizccion logica. periodo el taller de la Seo de Urgel componia Observese en los toscos frontales de Martinet (fig. 169) Y que Durro (fig. 170) la desorgani­ zcclon de los encuadramientos corre parejas con una absoluta despreocupoclon por la linea recta y con la infantil lrnprovlsccion de los temas. , .: ·'.2���. �"�l;"'i '" �tf�I,:· d!.:�,...·t' � ' . ' . . ...... .. ,1" ' " ,.�. ,,_\�,' .. r � .: • Fig. 156. - RECONSTRUCCION DE U!'J ALTAR ROMANICO CON EL FRONTAL DE GUEL Y EL BALDAQUINO DE SAN SATURNINO DE TABERNOLAS. (Mus. Arfe CaL. Barcelona.) I j. Fig. 1S8.-MESA DE ALTAR DE ENCAMP CON H PANTOCRATOR, TETRAMORFOS Y AP6sTOLES EN EL FRONTAL Y AP6s· . TOLES Y ASUNCI6N A LOS LADOS. (Mus. Arte Cat., Barcelona.) INSTITUTO M,A nLER I A DE ARTI; kfSPANlCO . En el frontal de lc colecci6n Espono (fig. 162) ei encuadramiento he tornado ya una forma viciosa la aureola ha convertido enmarcamiento del Pcntocrdtor y e i16gica: se en las bandas de divisi6n de compartimientos empalman con ella sin consideraci6n alguna hacia su simbolismo; la misma f6rmula aparece en los frontales de Santa Margarita, de Vich (figura 175), (fig. 180) y Epifania (fig. 187), que constituyen los ejemplares tlpl­ San Lorenzo cos del primer periodo en los hipoteticos talleres de Ripoll y Vich. EI frontal de San Martin (figura 174) y el de Sagars (fig. 184) incorporan a la f6rmula anterior unas band as verticales que separan las escenas ncrrotlvcs laterales de los espacios triangulares que encuadran la aureola central, sistema que puede observarse tam bien en los frontales de la Walters Art Gallery de Baltimore (fig. 192), Rotqes (fig. 198), Guils (fig. 204) Y Greixa (fig. 215), que integran al parecer el grupo mas avanzado de Ripoll. Los que forman el grupo de Andorra conservan algo de la tradici6n de la primera etapa urgellense y recuadran los temas late­ rales independientemente de la aureola del Pcntocrdtor que sigue de todas maneras enla­ zada por las bandas de separaci6n del Tetramorfos: vennse los frontales de Ferrera (fig. 206) Y Encamp (fig. 208). i EL TALLER DE URGEL. Ha sido seiialada por Gudiol y por Post la semejanza entre - los dos antipendios, evidentemente hermanos, procedentes de Hix (fig. 163), Y Seo de Urgel (figura 165) (M.A.C., de Barcelona) y las pinturas murales de San Pedro de la Seo (fig. 45). Su parentesco es mas evidente en el esquematismo de ciertas rutinas y en los elementos accesorios, que en el aspecto superficial. Aunque serlc peligroso atribuir los dos frontales al decorador de San Pedro de la Seo, parece innegable que este hubo de intervenir en la direcci6n del taller que los produ]o, La perfecci6n con que ambos fueron ejecutados, la rnces­ tria de su tr ozo desenvuelto y libre de titubeos, la gradaci6n cromdtlco acertadisima (lam. IV) y la calidad como lograr en una pintura sobre tabla, suponen la de esmalte, tan dlficll de existencia de un taller perfectamente organizado con un tecnlco excepcional a su cabeza. La preparaci6n del maderamen y el ensamblaje de piezas alcanzan en ambos frontales una perfecci6n raras veces igualada en las pinturas sabre tabla; la yuxtaposici6n de colorantes presupone asimismo gran experiencia y una f6rmula largamente probada; el plan de lcs composiciones y la habilisima selecci6n de elementos que intervienen en la estilizaci6n de las figuras, revelan modelos concebidos con profundo conocimiento de la gran pintura deco­ rativa yprecisamente cqul donde aparece, en nuestra opini6n, la personalidad del es Maestro de Urgel. Los recursos de la pintura al tern pie estdn utilizados imitando los efectos de la pintura mural, con violentos contrastes que contrarrestan la reducci6n de espacios. No existen balbuceos ni vacilaciones en estas dos figuras gemelas del Pcntocrdtor hierdtlco, desprovisto de trenzas, dentro de una doble aureola sin acompaiiamiento del Tetramorfos; ni en las parejas de santos; ni en el San Martin que corta para el pobre, excautivo en este caso, un pedazo de capa (fig. su 164); ni en el apostolado, escalonado como los cirios de un altar en las grandes solemnidades (fig. 165); ni en los frisos decorativos trazados con pulcritud que no recpcrece en otras obras; ni en el primoroso dibu]o de las inscripciones. La aguda sensibilidad con que se conjugaron masas de color y ritmo lineal de la estruc­ tura s610 reaparece en el baldaquino de Ribas (fig. 161). No puede haber error grave si presentamos am bos frontales como el rnejor ejem plo de una modalidad nacida al impulso del Maestro de Urgel. La Seo de Urgel no tuvo gran 193 ... '---, scriptorium y ello explica que las pinturas del taller, descrrollcdo vieja a la sombra de la ciudad pirenaica, tengan no traza de miniaturistas. Puede confirmarse esta idea frente al grupo de pinturas sobre tabla, de caracterizado arcafsmo, descubiertas en iglesias y ermitas del obispado. Destaca entre elias el frontal, 0 qulzd altar, de San Saturnino de Tcbernolcs (Lerldo) (M.A.C., de Barcelona). La originalidad, revelada en la ausencia de moldes vlejos y arraigadas tradiciones en el frontal de la Seo de Urgel, sigue aquf su camino presentando dos grupos de santos mitrados con bdculo y libro, cohorte solemne del obispo central, segu­ ramente el santo titular que da la bendici6n (fig. 166): Su autor logr6 con senslbllldcd 10 que el maestro de los frontales gemelos alcanz6 con seguridad tecnica y conocimientos mas completos del oficio. Estos obispos, revestidos elegantemente, seficlcn un momento muy alto de la estilizaci6n romdnlco, con su gran armonfa de tonos y el ritmo, casi musical, de la linea. Obra de un imitador mediocre son los costados que cornpletcbcn la mesa de este altar (Colecc. Muntadas, Barcelona). EI M.A.C., de Barcelona, yel de Vich poseen el tablero, la cresterfa y las vigas de un baldaquino descubierto en Tost (Lerldc) (figs. 167 y 168): el Pcntocrdtor con el Tetramorfos ocupa la pieza principal, la Ultima Cena se representa en la cresterfa, y las vigas se deco­ raron con leones y estrellas en relieve de yeso, cfrculos incluyendo sirenas y monstruos y otros temas decorativos de viva policromfa. Es obra del siglo XII avanzado y su origen urge­ lIense parece seguro por su parentesco estilisfico con los frontales hermanos. Otro antipendio confirma por su original disposici6n lconogrdflcc, que en el ruicleo artlstico de la Seo de Urgel hasta los secundarios trabajaban, durante el pintores siglo XII, libres de f6rmulas y rigideces. Fue hallado en un caserfo cercano a Martinet (Lerldc) y figura actualmente en el.Museo de Worcester (EE. UU.). EI Senor aparece en su Ascensi6n dentro de una pequefio aureola, flanqueada de angeles portadores de cruces dos de ellos y otros dos con cruz e incensario, en la zona alta de las dos en que la pieza se divide; en la segunda zona se alinean en actitud de plegaria la Virgen, portadora de la copa con que aparece en las decoraciones murales, y los doce ap6stoles: el marco se cubre con el tema de IIneas onduladas, uno de los mas corrientes en el repertorio de los fresquistas (fig. 169). Este frontal, que se cit6 ctrlbuyendolo al mediocre decorador del dbslde de Ginestarre de Card6s (pag. 70), confirma la rusticidad del pintor. Se repiten aquf las facciones desorbi­ tadas y rudfsimas y los plegados que, con infantil minuciosidad, tratan de reproducir las esquematizaciones del Maestro de Urgel, contrastando con la regular maestrfa del enmarca­ miento decorativo. EI frontal dedicado los Santos Quirce y Julita (fig. 170), con cuatro escenqs de su a espeluznante martirio rodeando a los titulares sentados dentro de la aureola, es tornblen obra de un plntor poco dotado, formado .corno ayudante de algun fresquista. Hall6se en la ermita .de San Quirce de Durro y es recuerdo del paso fugaz por la comorca de los maestros de Tahull y Bohr. De este especial mente se reflejan los tipos humcnos alargados; pero la orla que enrncrcc el frontal, de tosco maderamen, se sac6 del Maestro del [ulclo Final (pag. 44), el que complete las decoraciones murales de Tahull. AI parecer,:la acti­ vidad decorativa del valle del Noguera Pallaresa atrajo al plntor de Durro y no es gran atrevimiento el atribuirle las pinturas del dbside de Santa Marfa de Valencia de Aneu, de las que quedan figuras sueltas medio borradas construfdas a base de los arbitrarios acordes de Ifneas paralelas que caracterizan el frontal de San Quirce y Santa Julita. Fig. 159. - ALTAR DE ANGUSTRINA (ROSELLON). Fig. 161. - PANTOCRATOR. DETALLE DEL BALDAQUINO DE RIBAS. (Museo de Vich.) INSTITUro .J J\,i � Tl.LER DE ART£ I-K" ::.� '!.:() , I 'j 162. PANTOCRATOR Y EVANGELISTAS. DEL FRONTAL DE LA COLECCI6N ESPONA, BARCELONA. Fig. - /. INSTITUTO AA1A TUEft DE ).RTE HiSpANICO 1I j Figs. 163 y 164.-FRONTAL DE IX CON EL PANTOCRATOR Y VAR!OS SANTOS. APOSTOLES Y SAN MARTfN. DETALLE DEL MISMO. (Mus. Arte Cct.: Barcelona.) INSTITUTO AMA TLLER DE .ARTE'�SP"'NICO . I - I LAMINA IV PANTOCRATOR. DEL FRONTAL DE LA SE� DE URGEL. (Mus. Arte Cat., Barcelona.) INSTITU!? DE I AA1;4TLLERj RTE-}1iSPANICO Fig. 165. - FRONTAL DE SE� DE URGEL CON EL PANTOCRATOR Y AP6sTOLES. (Mus. Arte Col., Barcelona.) Fig. 166. - FRONTAL DE SAN SATURNINO DE T ABERNOLAS CON UN GRUPO DE OBISPOS. (Mus. Arte Cat .• Barcelona.) INSTITUTO AM,A TLLER DE I RTE HJSPANICO I Figs. 167 y 168.-VIGA Y CRESTERiA DEL BALDAQUINO DE TOST. (Museo de Vich.) TABLA DEL BALDAQUINO DE TOST CON EL PANTOCRATOR Y TETRAMORFOS. (Mus. Arte Cat., Barcelona.)· Fig. 169. - FRONTAL DE MARTINET CON LA ASCENSI6N. (Worcester Art Museum, EE. UU.) I I I 170.-FRONTAL DE DURRO CON ESCENAS DE LA VIDA DE SANTA JULITA. (M,,� .Artp Cot Barcelona \ Fig. . .. INSTITUTO 4MATLLER DE ARTE HiSPANICO Figs. 171 y 172. - DETALLES DEL REVERSO DE CRUCES PROCEDENTES DE CRUILLAS Y DE SAN JUAN LES FONTS. (Museo Diocesano de Gerona.) Fig."'173.-DETALLE DEL REVERSO DE LA CRUZ DE SAN JUAN LES FONTS. (Museo Diocescno de Gerona.) I Slit t... .. �' ! \ T!..LER DE ARTE J-t.�·JA "'CO I EL TALLER DE RIPOLL.':_ La tradici6n artfstica del antiguo cenobio benedictino fue mantenida durante el siglo XII con pujcnzo inigualada en Cataluiia: 10 atestigua su opu­ lenta portada (vol, Y, fig. 102), los variados restos de esculturc monumental conservados y los libros m iniados de su importantfsimo scripiorium. Es 16gico, pues, que las pinturas sobre tcbln descubiertas en una enorme zona que abarca desde Torell6 a la Cerdaiia y desde Olot a Berga, sean atribufdas a un taller rivipullense. Obras de un mismo maestro, por 10 menos pauta de un modele unico, surgen en localidades diametral­ pintadas bc]o la mente opuestas dentro del area vagamente seiialada por dichas cuatro localidades. De las tres escuelns catalanas que integran nuestra hip6tesis, la de Ripoll es la mas segura y la evoluci6n estilfstica mas clara. En la misma zona han sido halladas diver­ que presenta una sas Majestades, antipendios, y otras piezas de imaginerfa rorndnlco (pag. 295 y siguientes) la escultura monumental rivipullense, conservan que, participando de las caracterfsticas de en su policromfa elementos decorcitivos propios de su taller de retablistas. Teniendo en cuenta que durante los siglos XII Y XIII, periodo fecundo de los hlpoteticos talleres de pin­ tura y escultura, Ripoll fue una localidad eclesldstlcc, sin otra poblaci6n civil que .Ia de los servidores de la comunidad benedlctinc, es de suponer que ambos talleres estarfan bajo la direcci6n de los monjes, EI ccrdcter bizantino de las mas antiguas tablas atribufdas a este taller, sin relaci6n estilfstica con las miniaturas del scripiorium adjunto, y sobre todo la fuerza de su renacimiento italobizantino en el siglo XIII, obligan a creer en la colcborccion de artistas venidos de Italia. prioridad corresponde al baldaquino de Ribas (Museo de Vlch). Es una de las me­ La jores pinturas del siglo XII, y aunque incompleto, se reconstruye fdcllrnente su iconograffa: el Pontocrdtor (fig. 161) sentado dentro de la aureola, rodeada por cuatro angeles Ilevando estandartes y cuatro crcdnqeles con un rollo en una mano y un cord6n en la otrc, Rivaliza y en maestrfa con las obras del Maestro de Urgel, y olccnzc en en majestad ciertos aspec­ tos la grandiosidad del Pcntocrdtor de Tchull. Contribuye a ello el color, cuya gama puede presentarse como prototipo: resalta la cara de tono pajizo, modelada en carmfn, sobre el amarillo del halo; la tunica, verde esmeralda con sombreado a rayas amarillas y guarni­ ci6n ro]c fileteada de blanco, se rodea por el rosado del manto cuyos amplios pliegues mo­ del an trazos carmfn de cambiante tone con ritmo admirable; la aureola no se limita a la simple faja negra del letrero, sino que hasta lleqcr al sector central, azul obscure, inter­ pone dos zonas escalonadas en verde y azul clcro, con tono en y fileteadas en gradaci6n ro]o y amarillo; los angeles y crcdnqeles completan el ritmo crorndtlco cambiando el color de sus halos, tunlccs y mantos sequn el tono de los fondos que alternan entre ro]o vivo y amarillo cdlldo. Como los frescos monumentales, el delineado negro une y en dibuja; en este caso con firmeza, sentido de la sfntesis y aguda sensibilidad que afirman la personal i­ dad de un artlsta escuela y de un estilo. excepcional, honor de una Nadie pondrd en tela de [uicio la cclldcd de prototipo del bello antipendio procedente de 10 ccpillo de Esquius, cercana a Torel16, hoy en la colecc. Espona, de Barcelona: vel­ vemos a la simplicidad del tema bdslco .el Pcntocrdtor, el Tetramorfos y apostolado con (figura 162); la tecnlcc simplificaci6n es de la del baldaquino de Ribas y dentro de una gama menos intensa hallazgos crorndtlcos ; el Pcntocrdtor destaca en obscure sobre se utilizan sus clcro, siguiendo la pauta de las pinturas murales y, como en la mayorfa de elias, el fondo del apostolado estd dividido en zonas horizontales. Parece ejemplo tfpico de 10 que deble- 203 ron ser las obras mas concienzudamente ejecutadas en un momento algo avanzado del taller rivipullense. La caligraffa de las formas humanas, de los nnlrnnles y de los pliegues de los vestidos presenta un canon mas formal del cual arranca el nuevo convencionalismo de 10 pintura sobre tabla, atrafda por 10 brillantez de 10 miniatura. Es una pena que 10 pollcro­ mfa de 10 Majestad de Llussd se conserve tan mal (fig. 291), puesto que en el reverse de 10 cruz es todavfa visible su' decoraci6n pintado con tecnlcc muy similar a 10 del antipendio de Esquius. La procedencia de dlchc majestad nos acerca a Ripoll y el arcafsmo de su muy bella escultura habla todavfa a favor de una fecha temprano, probablemente dentro de 10 prl­ mera mitad del siglo XII. La hip6tesis halla confirmaci6n en los temas que decoran el reverse de 10 Majestad de San Juan les Fonts (figs. 172 y 173). Los cogollos, tema rivipullense bdslco en las esculturas decorativas de 10 famosa portada, reaparecen aquf con los slrnbolos de los Evangelistas cuyo porentescocon el baldaquino de Ribas es incontestable. Todo ello son pequefias cotas que poco a poco van dibujando los contornos del nebuloso panorama ,artfs­ fico del ,siglo XII. Son tcmblen cogollos del taller de Rlpoll los que decoran una viga de baldaquino, pro­ cedente de Vifiolas de Portavella (Museo de Vich) y los que se repiten en el friso que enmarca el frontal de San Martfn (fig. 174) procedente de Montgrony (Museo de Vich), que por su supuesto arcafsmo encabeza muchos estudios de pintura hlspdnlcc. Su dataci6n en el siglo XI fue indiscutida entre los nrqueologos de 10 anterior generaci6n y su fama de vetustez es tan arraigada que aun Post y los modern os no se resistieron a presentarlo entre los pre­ cursores. Despues de analizar a conciencia coda uno de sus elementos, hemos Ilegado a las siguientes conclusiones: es obra donde 10 rusticidad toma un aspecto soberbio de arcafsmo; los rasgos de sus figuras son interpretaci6n servil, linea a linea, de las sobrias estilizaciones del antipendio Ide Esquius; 10 obra fu'e ejecutada probablemente en el taller de Rlpoll en un momento que las estructuras arbitrarias de los miniaturistas comenzaban a destruir en 10 16gica estructural derivada. de los frescos afiliados a 10 ccrrlente italobizantina. Con­ tribuye a desvanecer 10 idea de arcafsmo el observar el pc;trentesco con' los dos angeles, 0 qulzd nrcdnqeles, de las tobias laterales del que fue altar de San Juan de Mataplana (figu­ ras ,181 y 182), lugar cercano a Montgrony. No dudamos, pues, respecto 01 famoso 'frontal de San Martfn, en darle un sitio entre las obras avanzadas del siglo XII. Despues de cndllsls y maduras reflexiones, no vacilamos en filiar el frontal de Llanas (Gerona) entre las obras que el taller de Ripoll pudo producir a fines del siglo XII (fig. 205). Sus escenas dedicadas a 10 vida y martirio de San Esteban, se agrupan alrededor del Pan­ tocrdtor y conservan fodavfa mucho de 10 tecnica de los fresquistas aunque su dinamismo seiiala inequfvocos contactos con los iluminadores de manuscritos. Es obra artfsticamente muy inferior 01 baldaquino de Ribas y 01 frontal de 10 colecci6n Espona, pero no tan bdrbcro como el de Montgrony. La novedad en este antipendio, el tinico que en Catalufia se conserva en su lugar de orlqen, es que las escenas narrativas presentan recortadas se sobre un fondo I cuajado de roleos y hojarasca ornamental en relieve de yeso, que presenta el tono gris sucio 1 caracterfstico de 10 destrucci6n de 10 corladura a causa de 10 oxidaci6n de las laminas de estafio. Parece ejemplar rlvlpullense-rnds antiguo entre los que se decoraron con pas­ ser el , \ i tillaje sequn un tema que veremos repetido en otros frontales del siglo XIII. Los tnblerosque componen 10 mesa de altar de Sagars, lugar cercano a Berga, mues­ tran el triunfo que 10 tecnica de scriptorium alcanz6 en el taller de Ripoll sobre 10 tradici6n 204 Fig. 174.-FRONTAL DE MONTGRONY CON ESCENAS DE LA VI.DA DE SAN MARTIN. (Museo de Vich.) , . I 175. FRONTAL DE VICH CON ESCENAS DE LA VIDA DE SANTA MARGARITA. (Museo de Vich.) Fig. - Fig. 176. - SAN MARTfN Y EL MENDIGO. DET ALLE DEL FRONTAL DE MONTGRONY. (Museo de Yich.) INSTITUi .:) ,,,1-4 fLLEl? IDE ARTE HiS;;ANlCO " r " Fig. 177. - LA VIRGEN Y EL NIi\JO EN MANDORLA SOSTENIDA POR ANGELES. DETALLE DEL FRONTAL DE VICH. (Museo de Vich.) "� _ TLLE� jlJ ISTrWYO J�M� I DE J...RTE #{QSPANICD -j Figs. 178 y" 179. - FRONTAL DE VICH CON ESCENAS DE LA VIDA DE LA VIRGEN. (Museo de Vich.) NACIMIENTO. DETALLE DEL MISMO. ,-'...... IS1'T' E" I '''''',.... .. /1.-_ l'( ... {1I't, DE ARTE hiS?AI 'lwO n .� de losfresquistas. EI antipendio (Museo de Vich) dedica a la vida de San Andres los cuatro compartimientos que rodean el Pcntocrdtor (fig. 183); los dos costados, tcrnblen en el Museo de Vich, muestran escenas de la vida de Jesus formando recuadros en dos zonas (figs. 184, 185 Y 186). Sin lIegar al ingenuo y contundente expresionismo de los del frontal de Mont­ grony, sus personajes pertenecen al mundo puramente narrativo: recortados sobre un fondo de cuadrfcula 0 liso con Ifneas onduladas, hablan gesticulando, acertando siempre en su mudo lenguaje de grandes ojos, bocas expresivas y monstruosos perfiles; a pesar de 10 que retiene de la tecnicc del frontal de San Martin, la semejanza es mayor con eL de San Lorenzo (figura 180) que estudiaremos con el grupo de Vlch: los rasgos faciales son casi identlcos, cunque logrados con movimiento pincel, distinto de Es probable que la tendencia a 10 arbitrario de los pliegues en las figuras de Sagars, es 10 que con mas fuerza inslruiu su acer­ camiento a las obras del taller vicense, aunque en estas se desarrolla un lirismo mas afinado. Lo-ntrcccion hacia 10 de Vich se rnuestrc tcrnblen en los temas de enmarcamiento, trenzados y sogueados nuevos en que mas tienen de Rlpoll, llumlnoclon de manuscritos que de pintura decorativa. Uno de los costados luce un tema de cogollos de raigambre rivipullense y otro ·reproduce el tema de los costados de Mataplana. La cpcrlclon de discos de tono clcro en los dnqulos y en el centro de las orlas de enmarcamiento del antipendio, discos que apare­ cen en todos los frontales del siglo XIII, a veces en hueco conccvo tallado en la madera, en otros cas os decorados con animales y flores, es signo de modernidad. Con esta pieza las - tiras de pastillaje con corladura hacen su primera cpcriclon en el taller de Rlpoll y aun T I substituyen la irnltccion de pedrerlo por primorosos rameados. EI color cctuc en todas estas pinturas sobre tabla por contraste de grandes superficies monocromas, como en las pinturas murales, y siguiendo en tono menor la pauta de yuxta­ posiciones descrita al hablar del baldaquino de Ribas. En el frontal de Montgrony se alter­ nan el amarillo y el berrnellon como tonos bdsicos y con su intensidad reducen las gamas arbitrarias que intervienen en el modelado de las flqurcs hasta lograr un conjunto de bella crmonlc: tosco pintor las finisimas del prototipo y se lonzo gradaciones su captar,no supo a superponer verdes y carmines sobre el berrnellon de la tunica del Pcntocrdtor, ro]o y negro sobre azul, berrnellon y siena sobre cadmio y amarillo y negro sobre verde. En los angeles de Mataplana el colorido es menos ambicioso puesto que se limita a modelar super­ poniendo grados diversos del mismo tono. La gama crorndtlca se cornpllcc extraordinaria­ mente en los tableros de Sagars. EL TALLER DE VICH. - Pudo los ausplclos del viejo scriptorium catedra­ nacer bajo Ilclo, aun siendo este mas importante desde un punto de vista literario y cientifico que en su aspecto artistico. Existe ciertamente un parentesco entre sus mediocres miniaturas y los frontales plntcdos descubiertos en la zona geografica que tiene por centro la ciudad de Vich. Nada mas opuesto a los hlerdtlcos personajes de las pinturas murales del siglo XII, que las figurillas gracilesy movidas que pueblan el mundo narrado en los frontales de Santa Mar­ garita y de la vida de la Virgen, las dos obras maestras del hipotetlco taller vicense. Les une el espiritu estlllstlco y la perfecclon tecnlco que explica su buen estado de conservcclon, cdlvindndose bnjo la atractiva pdtinc de los siglos la brillantez de esmaltes de sus colores vivos, la nitidez de grises y rosados que dan el tono del primero y la barbara armonia de amarillos, rojos y azules que en el segundo recuerdan los desplantes crorndtlcos de los Bea- 209 tos y otros miniudos arcaicos, renacidos y revalorados en nuestros dies por las hispdnicos audacias picasianas. antipendio de Santa Margarita (figs. 175 y 177), procedente de una EI ermita cercana a Torello (Museo de Vlch), es, en estilo, prototipo del de la vida de la Virgen (figs. 178 y 179), cenobio vicense (Museo de Vich). Ya Gudiol y Cunill seficlo que estuvo en un desaparecido en las escenas de luchc entre la Santa y los monstruos, en el primer recuadro de la dere­ cha, el nrcbesco de las letras iniciales de los siglos XI Y XII, formadas por la fcntdstlcc union de seres humanos y fauna medieval. La Virgen Madre, que preside en su aureola lIevada como obra caracterfstica del concepto decorativo por cuatro angeles, puede presentarse del taller, enerniqo de los pliegues rectillneos y de los grandes pianos desnudos: conserva la absoluta fidelidad las simetrfas, bien que a adoptando un esquema curvilfneo opuesto a verticalidad de la formula del Maestro de Urgel y de las primeras tablas de Rlpoll. La curva se convierte en elemento bdslco y aunque los volumenes fundamentales del cuerpo humane quedan perfectamente determinados, se esconden bajo un sistema de espirales que de se combinan con preciosos plumeados; el lirismo espontcineo del trazo, generalmente tono claro sobre fondo obscuro, no esccpo jornds a la preocupccion por el conjunto, mante­ nlendose con ello un sorprendente equilibrio. Las orlas decorativas, primorosamente perfiladas y sin precedentes en la pintura mu­ ral, sus inscripciones en caracteres caprichosos sembrados a la zaga de los personajes y el horror al vado que lIeva a model arlo todo, con relleno de linens y veladuras, alejan la 1 un taller for­ posible paternidad de la gran pintura decorativa reafirmando la hipotesls de mado por pendolistas. Post observa cudn pronto la rutina hace olvidar la verdadera rnision de los slmbolos, ya que en el frontal de la vida de la Virgen persiste inexplicablemente el Tetramorfos. En el se inicia el usc del pastillaje como materia decorativa, cubriendo la aureola y los frisos horizontales que separan las escenas, imitando pedrerla engarzada en tiras de oro repujado. La primorosa ejecucion de los relieves sefinlo ensayo, convertido pronto en formula viciosa, y parece corroborarlo el hecho de que la -idea imitativa se com­ pleto con pintura de oro en polvo y no con corladura como en los ejemplares subsiguientes. Se hcblo ya de la afinidad estilfstica entre el frontal de San Lorenzo dels Munts (Museo de Vich) y la mesa de altar de Sagars, ya estudiada. Presenta dicho frontal seis escenas de la vida y martirio del titular flanqueando el Pcntocrdtor y sirnbolos de los Evangelistas verde (figura 180). Dominan los colores amarillo y anaranjado, con intervenclon de un oscuro, la directriz lineal del negro; los dos primeros tonos lIenan, clterndndose, los bc]o elementos de una crquerio que constituye el fondo de las escenas narrativas y los espacios libres de la aureola y encuadramiento. Por la sltucclon geografica de la solltcric iglesia de origen, en la zona montcfiosc del noreste de Vlch, es logico atribuirlo al taller vicense, y aun la tecnlco inclina a tal por la fantasia de roleos y rasgos caprichosos que hlpotesis siguen como por azar las directrices de los pliegues naturales. Pero el model ado a mancha plana de las y el rasgo decidido y firme de los trazos negros, no encajan perfecto­ carnes mente dentro del esplritu sofisticado que late bajo los frontales de la Virgen y Santa Marga­ rita. Este de San Lorenzo tiene algo que se enlaza con las tablas laterales de Mataplana el antipendio de Montgrony (fig. 174), adscritos al taller de (figuras 181 y 182) Y aun con Ripoll. En todo coso, serlc ello testimonio de que en una fecha, rozando ya el 1200, ambos talleres se vieron nivelados por una cornun ausencia de renovccion artfstica. �1 � �iJil����> 1 Fig. 180. - FRONTAL DE SAN LORENZO DELS MUNTS CON ESCENAS DE LA VIDA DE SAN LORENZO: (Museo de Vich.) . " Figs. 181 . y' 182. - TABLAS LATERALES DE UN ALTAR DE SAN JUAN DE MATAPLANA. (Mu.li_eo de Vich yMuseo d de Cataluiia, Barcelona.) �.. '0: AMATLLER . . IN�� cDA" ..... ..... ,.. ICO DE' :Atre . " n-, Fig. 183. - FRONTAL DE SAGARS CON EL PANTOCRATOR, EL TETRAMORFOS Y ESCENAS DE LA, VIDA DE SAN ANDRES (Museo de Vich.) Fig. 184. - PRENDIMIENTO Y DESCENSI6N. TABLA LATERAL DEL ALTAR DE SAGARS. (Museo Diocesano de Solsona.) INSTITUTO 4iMA TLLEIl DE,-A�r:E'HISPAN'CO Figs. 185 Y 186. - ESCENAS DE LA VIDA DE JESUS. DE LAS T ABLAS LATERALES DEL ALTAR DE SAGARS. (Museo Dlocesono . de Solsono.) '� Figs. 187 y 188. - EPIFANfA Y ENTRADA EN JERUSAlEN. DETAllES DEL FRONTAL DE ESPINElVAS. (Museo de Vich.) INSTITUTO AM,4 TLLER DE ARTE HISpANICO EI frontal del Museo de Vlch hcllcdo en la parroquial de Espinelvcs (Barcelona) tiene interes solamente por su intrfnseca, belleza, sino tam bien por constituir especialfsimo, no uno de los pocos anillos firmes de la cadena que une la pintura sobre tabla con la mural. La Virgen 10 centro, dentro de aureola de pedrerfa, en disposiclon semejante a la del fron­ tal de San Lorenzo dels Munts pero con una pequefio cruz en la cumbre. En el sector alto de la izquierda, arquerfa que cobija los tres Magos extiende su campo hasta una enorme una estrella que ocupa el espacio reservado generalmente al slmbolo de San Mateo (fig. 187); la Entrada en [erusclen en el sector simetrico (fig. 188) se apodera del espacio triangular de I .... San Juan, y seis profetas, en arquerfas iguales a la de los Magos, ocupan los comparti­ mientos inferiores. A pesar de su innegable elegancia muestra chocantes vacilaciones entre una estillzccion sofisticada y un vulgar naturalismo: el- color supera al de San Lorenzo, con sus contrastes violentos entre blanco marfil y azul transparente y luminoso como de esmalte; la Entrada en [erusnlen se cuenta entre los mas bellos ejemplos de la magia colorfstica del rorndnlco, con tonos nuevos como son el carmfn de las murcllos de la ciudad fileteado con azul claro sobre fondo cobrizo. Ya se di]o (pag. 91), y confirmamos cqui,que, en nuestra indiscutible que el pintor de esta tabla y el fresquista oplnlon.ves del dbslde de Torrcsc dedi­ cado a Santo Tomas de Canterbury fueron una sola persona. Con ello tenemos una fecha aproximada a fines del siglo XII. De todas maneras, hay que tener en cuenta que en el acta de conscqrccion de la iglesia de Espinelvas en 1187, no se hace rrienclon todavfa de altar un dedicado a la Virgen. Queda asimismo probado que la movilidad de los pintores segufa siendo cosa normal, aun ctdndolos la disciplina de un obrador. EI hecho de que un pintor del taller vicense se desplazase a Tarrasa, sera indicio de que este taller fue el mas meri­ dional en la Cctclufic del siglo XII y que no existlan todavfa talleres en Barcelona, como sin duda los hubo en el siglo XIII. CORRIENTE BIZANTINA EN EL SIGLO XIII Hemos visto que los talleres de pintura sobre tabla hlpotetlcornente situ ados en Ripoll y la Seo de Urgel sacaron sus formulas y su dotcclon estllisticc de la corriente italobizan­ tina que otrcveso el Pirineo en la primera mitad del siglo XII, y que los fermentos artlsticos indfgenas se encargaron de transformarlas lentamente con la ayuda del sentir estetlco de los scripforium. Quizd el contacto con Francia contrlbuyo tam bien al abandono de las rigi­ deces bizantinas; ello es seguro en un perlodo mas avanzado. Poseernos tan pocos elementos de juicio, que es fdcil errar cuando se intenta concretar las hipotesls, pero 10 que parece cierto es que, extinguidos los ecos de los maestros de Pedret y Urgel, la corriente italo­ bizantina lcnquldeclo en el ultimo cuarto del siglo XII, yen un perfodo cercano al 1200, los talleres de pintura pasaron por un largo perlodo de decadencia. Ya entrado el siglo XIII una -nueva corriente de tipo bizantino y, como la anterior, procedente de Italia, vine a dar nuevo vigor a los caducos obradores. Todas las circunstancias que intervlenen en la intro­ duccion de este nuevo bizantinismo, seficlcn al taller de Ripoll como foco receptor de la entre las los nuevos modelos. Es sorprendente semejanza figuras de los frontales del grupo que vamos aestudiar y algunas pinturas de la region toscana; las coincidencias aparecen en el aspecto general de los tipos humanos, en la forma en que estes se agrupan, en el 215 esquema anguloso de los pliegues de las vestiduras y en su relcclon con el plano. EI mode­ lado, resuelto siempre a base de difuminados, contrasta con la firmeza con que los trazos negros subrayan los elementos estructurales; con los retoques en blanco puro que perfilan arbitrarios batientes luminosos. Se habl6 ya de esta nueva corriente italobizantina que cui­ mine en la sorprendente manifestaci6n de la sala capitular de Sigena (pag. 127). MAESTRO DE VALLTARGA. - En la pintura sobre tabla pri­ se puede presentar como mer exponente al Maestro de Valltarga que nos ha legado dos obras importantes: el anti­ pendio de San Andres de Valltarga (M.A.C., de Barcelona) y el que subsiste en la pequefic iglesia de Orella (RoseI16n). En el primero el Pcntocrdtor rode ado del Tetramorfos ocupa el compartimiento central (figs. 189 y 190); los laterales contienen la Virgen y los ap6stoles agrupados de dos en dos, dialogando sentados; el martirio de San Andres en presencia de Cefds se representa en el compartimiento bajo de la izquierda. He aquf la obra de un ver­ dadero maestro, primoroso dibujante "y colorista de excepcional sensibilidad; bello es el canon de las figuras y profunda la expresi6n de sus actitudes; en cada personaje resplandece una vida interior Ilena de misterios que no logran disimular los formulismos netamente bizantinos que rigen la estructura; los animales simb61icos y los elementos de flora que inter­ vienen en el friso sutil que enmarca la tabla acusan mayor naturalismo; desaparecieron los contrastes crorndtlcos violentos, sustituidos por medios tonos combinados con exquisito gusto; los vohimenes se modelaron difuminados que ctenucn la inevitable tor­ con suaves tura de la f6rmula neobizantina; se abandonaron los trazos negros tajantes que imprimian ccrdcter a las obras de la generaci6n anterior. Las figuras resaltan en clcros sobre fondos obscures siendo estes carmin, azul y verde. En el frontal de Orella (fig. 191) el Pcntocrdtor, encuadrado por los Evangelistas, preside el apostolado que forma grupos de tres, sentados como en Valltarga. Pintado sobre piel de oveja curtida aplicada sobre el tablero, resulta precioso incunable, unlco conocido, en la historia de los famosos guadamedes espcfioles: el fondo presenta repujado y dorado un tema en sembrado de rosetas, labor primorosisima digna de la buena calidad de la pintura. Una adaptaci6n tan perfecta del ultimo florecimiento de la tradici6n bizantina, sugiere la visita a Ripoll de un artista +tcllcno. Lo cierto que el estilo es arraig6 con fuerza, adap­ tandose en el taller rivipullense con inusitada pureza. Insistimos en el origen extranjero, por 10 menos en cuanto a la formaci6n artistica, del Maestro de Valltarga, porque el suyo no es arte de influencia, sino de formaci6n directa. Podemos seficlcr gran parentesco con un su cruclfl]o conservado en la catedral de Espoleto fechado en 1187. Todos los autores coinciden en dar al frontal de Valltarga una fecha tardia, hacia 1250. Como el neobizantinismo, en la f6rmula utilizada en Valltarga y Orella, es tipico en Italia de los ultlrnos tiempos del siglo XII, puede que los dos antipendios catalanes fueran obra no muy alejada del 1200, en cuyo caso la nueva etapa bizantina habria penetrado antes de 10 que se viene creyendo. Observemos a favor de esta hip6tesis que los frisos que enmarcan las tablas de Mataplana y de Sagars son interpretaci6n libre de los temas ornamentales del frontal de Valltarga. Otra obra del Maestro de Valltarga, 0 por 10 menos perteneciente a su drculo, es una tabla incompleta de la colecci6n Suntag, de Barcelona. Conserva el Pcntocrdtor dentro de aureola circular y los sfmbolos de San Mateo y San Juan, que presuponen la existencia . I de los otros dos Evangelistas. , 216 Figs. 189 Y 190.-FRONTAL DE VALLTARGA CON EL PANTOCRATOR, TETR"AMORFOS, LA VIRGEN Y AP6sTOLES. DETALLE DEL MISMO. (Mus. Arte Cat., Barcelona.) JNSTITUYO AA-M TLLER 1 DE t.RTE HISpANICO j' I � Fig. 191. - FRONTAL DE ORELLA (ROSELLON), CON EL PANTOCRATOR, TETRAMORFOS Y APOSTOLES. j �- Fig. 192. - FRONTAL CON EL PANTOCRATOR Y ESCENAS DE LA Vlo"A DE SAN MARTIN. (Colecc. Walters, Baltimore, EE. UU.) -t�;in.· ut i>-:�'�II'I'� n-.LER >Qf ',:�-;�\�-�:j • .•• ':�i��: :�.:;'�'.\�' : ,rt.! l..::D.::.E,: A: ;,RT,;.:E:,.;H. :;.'S; ,;P. ;.,A.;.;.,N_I(; "'O .......... Fig. 206. - FRONTAL DE FERRERA CON EL PANTOCRATOR Y LOS APOSTOLES. (Mus. Arte Cat., Barcelona.) Figs. 207 Y 208. - CRUCIFIJO_. (Museo Arqueol6gico Nacionaf). APOSTOLES, DEL ALTAR DE ENCAMP. (Mus. Arte Cat., Barcelona.) INSTil (J I o -MATliER DE ARTE HI5PANICO Fig. 209.-ASUNCI6N. TABLA LATERAL DEL ALTAR DE ENCAMP. (Mus. Arte Cat., Barcelona.) INSTfTUTO A.MA TLLER DE t RT£ HiSP.ANlCO I Fig. 210 . ..- SAN PEDRO Y SAN. PABLO RECIBIENDO UN ALMA. DE UNA TASLA LATERAL DEL ALTAR DE TOSAS. (Mus. Arte Cat., Bercelonc.) Figs. 211 y 212.-SAN PEDRO Y SAN PABLO. TABLA LATERAL DE UN ALTAR. (Museo de Vich.) SAN PABLO Y ANGELES. TABLA, -LATERAL DEL ALTAR DE OS DE TREMP. (Mus. Arte Cat., Barcelona.) .. (�t, .•----- ------'"' ;' ," '. ','" .'�rj.jt1'1 IJ:"STIfUf 0 "I\I�'; Tl.LE� ,. ·<��;¥f::. IDE. A RT£ r4i,sPA\JiCO . • J( ....... � ,'�\':;. Figs. 213 Y 214.-FRONTAL DE MOSOLL DEDICADO A.LA VIRGEN. (Mus. Arte Cat., Barcelona.) PROCESION DE CLERIGOS. DE LA VIGA DE BALDAQUINO DE CRUILLA.S. (Museo Diocesano de Gerona.) AMATLLER INSTITlj10 ',l.��ANICO ,- DE Att��. ( 215. FRONTAL DE GREIXA CON EL PANTOCRATOR. TETRAMORFOS Y AP6sTOLES. (Colecc. Plandiura. Barcelona.) Fig. - TETRAMORFOS. (Museo de BALDAQUINO DE SAN SATURNINO DE TABERNOLAS CON El PANTOCRATOR Y Fig. 216. - Arte de Cataluiia. Barcelona.) INSTIIU10 .' MATUER DE ARTE HIS°'\ -JICO ahora entre diversas colecciones particulares, que suple su absoluta neqcclon artlstica con audacia que detiene ante la no se representccion del Descendimiento, Area de Noe y otros temas nuevos en 10 rorndnlco, EI evidente falso arcafsmo del frontal de Mosoll (Cerdcfic gerundense) nos obliga a ser cautos en su flllccion. En el todo es cnomclo ; su iconografla que adopta la formula de las dos zonas de recuadros, insertc:indoles arbitrariamente la Epifanfa, Vlsltcclon, Anunclcclon, Purlficcclon y Dorrnlclon (fig. 213), ccornpcficdc esta ultima escena inexplicablemente por la palabra IACHOB!. La tecnica del pastillaje demues­ tra una rara habilidad solo comparable con la del frontal de Sagars. Uno de los temas del marco repite el que enmarca el frontal de Santa Margarita de Vich; la tecnlcc se relcclonc con el complejo plumeado originado en los scriptorium; la mesa de altar en la escena de la Purlflccclon, luce la retfcula de losanges, incluyendo cruces gamadas, vista en el frontal de San Lorenzo dels Munts. Todo ello lIeva nos a pensar en el taller vicense, perc parece raro una de sus obras fuera parar tan saltando la enorme zona de clientes del que a lejos, taller de Rlpoll, Recordemos, como dato auxiliar el problema cronoloqlco, que la iglesia en de Mosoll fue totalmente destrufda los 1198.por albigenses y que sequn se di]o antes en (pdqlnn 105) parece probable que el pintor del frontal en cuestlon ejecuto la decorucion mural del dbslde que en muy mal estado se conserva. Esperemos que una proxima restau­ ( rcclon de dichas pinturas murales nos perrnltird reconstruir la personalidad de un nuevo maestro, que como la mayorfa de pintores del siglo XIII, ejerda el oflclo de fresquista paralelamente al de productor de mobiliario llturqico, EL TALLER DE ANDORRA. Su actividad limite se proporcionar mobiliario, y posl­ - a blemente Irndqenes, a las iglesias y ermitas del pequefio principado pirenaico que, supliendo con abundancia de edificios gran pobreza constructiva, clccnzo a mantener cierta inde­ su pendencia artlstica. No poseemos datos para seficlcr exactamente la cronologfa de las tablas conservadas aunque no puede haber gran error ctrlbuyendolcs a la segunda mitad del siglo XIII, pues no queda en elias rastro alguno de la herencia estilfstica del Maestro de Santa Coloma, laborioso activo en la fresquista mitad del segunda siglo precedente. Se di]o que lapintura mural de Urgel cerraba su clclo con el Maestro de Andorra, autor de los temples de la cabecera de la de la del iglesia capital valle (fig. 81). La relcclon entre estas pinturas y las tablas que estudiamos a contlnucclon es indudable; ambas reflejan, den­ tro de enqofioso arcafsmo, los ultimos destellos del estilo neobizantino. un Dos pintores mediocres y retrasados lIevaron adelante el taller andorrano con tecnlcc pobre, preparaciones econornlccs y colores terrosos de mala calidad. Uno de ellos, dirfase el propio Maestro de Andorra, pinto el frontal de Ferrera (fig. 206) (M.A.C., de Barcelona), ofro frontal que como el anterior tiene el Pcntocrdtor rodeado por el apostolado (M.A.C., de Barcelona) y un Cruclfl]o del Museo Nacional Arqueoloqlco (fig. 207); reproducen los gestos desgarbados de los temples de Andorra la Vle]o, las facciones refiidns con las formu­ las tradicionales y las arquitecturas tocadas ya de goticismo. Otro maestro, mas respe­ tuoso con la trcdlclon y aun influido algo por la corriente neobizantina, es el autor de la mesa del altar de Encamp (fig. 158) uno de los mas ejemplares del mobiliario litur­ completos gico del siglo XIII (M.A.C., de Barcelona). EI Pcntocrdtor, el Tetramorfos y cuatro parejas de cpostoles (fig. 208) integran el frontal; lIenan los costados, a gran torncfio. tres cpostoles mas y la Asuncion de la Virgen (fig. 209). 233 CfRCULO GERUNDENSE. � La comarca de Gerona =t= de nntipendlos no conserva pintados, a pesar de que en aquella catedral estuvo el de oro y pedrerfa, donado en 1035 por la condesa Guisla, que, por 10 que rezan los vlejos inventarios, pudo con rczon ser, como el dureo frontal rivipullense, modele de retablistas. La poderosa iglesia de los Crul­ lies nos ha legado, ndernds de sus pinturas murales, unlco ejemplo en Gerona de la gran decorcclon romdnico.-dos modestas pinturas sobre tabla; el reverse de la cruz (fig. 171) Y una viga de baldaquino (fig. 214). Los sfmbolos de 'los Evangelistris y las lnscrlpclones de la primera denotan a un buen pintor del siglo XII, inspirado en la corriente francesa; la viga, con su interesantfsima procesion de clerlqos presididos por el obispo, debe ser obra de comienzos del siglo XIII, aunque ciertos detalles de inefable ingenuidad sirviendo a una meticulosa exactitud narrativa y su tecnlcc la enlazan con el frontal de Vi'ch dedkado a la vida de la Virgen (fig. 178). INFLUJO FRANCOG6TICO MAESTRO DE SURIGUEROLA. La formccion artlstica netamente romdnlcc que se edt­ - vina tros la personalidad avanzada de este maestro de fines del siglo XIII, cuyo nombre viene de su mejor pintura, el antipendio de Suriguerola (Gerona), explica el que se Ie incluya en este volumen como colofon de la pintura rorndnicc sobre tabla, a pesar de que Post 10 presenta, con rozon, en la primera etapa del estilo frcncoqottco, En realidad pertenece al mismo momento y a igual clima estilfstico que el grupo de decoradores murales que. tan considerable labor dejaron en Barluenga, Bierge, Foces y otras iglesias de la provincia de Huesca. EI Maestro de Suriguerola, mas arcaico y tan bueno como el pintor de Foces, fue el que en Cctolufic dio el saito decisivo del esquematismo rorndnlco al expresionismo movido J y vibrante del estilo francoqotlco. Ya la orqcnlzcclon original del frontal de San Miguel de Suriguerola (M.A.C., de Bar­ celona) sefiulo un nuevo camino a los cntlpendlos con escenas narrativas dispuestas en cue­ drfcula (figs. 217 y 218)_. A tres escenas sobre la cpnrlclon del toro en el monte Gargano, sucede una expresiva lntervenclon de San Miguel como encargado de pesar las almas frente a la puerta del cielo, tras la cual surge una no interpretada representccion de. seis reyes sentados; la Ultima Cena y un Infierno, ajustado a la infantil version popular, precede en la segunda zona al triunfo eterno de San Miguel sobre las furias dlcbollccs del mundo. Las figuras recortadas sobre([ondosuniformes, que buscan efecto decorativo en la alternancia crorndtlco, la renuncia absoluta de la tercera dimension, la simplicidad narrativa y la repe­ tlclon sistematica de identlccs facciones, son puras reminiscencias de rorndnlco. EI espfritu del nuevo estilo se descubre en el ansia expresiva que mantiene las figuras en discurso apa­ sionado - todos hablan y cctucn en la entoncclon clara de ropajes y en el naturalismo -, de los pliegues. Pero si, recurriendo a 10 que se hizo en el caso del Maestro de Foces, y aun en Salamanca ante el goticismo de Anton Sanchez de Segovia, cornpercrnos el retablo de Suriguerola y las obras que luego se Ie relacionan, con los frescos frcncoqotlcos de comien­ zos del XIV, descubiertos en San Francisco de Pulqcerdd, se ccentuc el sabor rorndnlco de las tablas que estamos estudiando. Es innegable la semejanza entre la tabla de Suriguerola y dos parejas de cost ados de 234 217 Y 218. DETAllES DEL FRONTAL DE SURIGUEROlA DEDICADO A SAN MIGUEl. (Mus. Arte Cat Barcelona.) Figs. .• - INSTITUTO A,MAHLER DE ARTE HiSPANICO Fig. 219. BALDAQUINO CON LA VIRGEN, PANTOCRATOR Y EVANGELISTAS. de Vich.) - (Museo IN::i/, I _ . /._LER DE ARTf IiI.sPA.'>liCO Fig. 221. - DETALLE DEL FRONTAL DE SAN JAIME DE FRONTANYA CON ESCENAS MILAGROSAS DE LA PEREGRINACION A COMPOSTELA. (Museo Diocesono de Solsono.) AM:,TlLER I'NsnTUTO DE J. RTf HiSPANICO Fig. 222: - DETALLE DEL FRONTAL DE SANTA PERPETUA DE LA MOGUDA CON ESCENAS DE LA ViDA DE SANTA PERPETUA. (Museo Diocesano de Barcelona.) (- Fig. 223. - FRONTAL DE SAN CEBRIAN DE CABANYES CON ESCENAS DE LA VIDA DE SAN CIPRIANO. (Museo de Vich.) INSTITU-' O:M� TLLER' HlSPANICO . \ DE ARTE r- Fig. 224. - SAN CIPRIANO ANTE EL PREFECTO. DEL FRONTAL DE SAN CEBRIAN DE CABANYES. (Museo de Vich.) INSTtTUTO AMATLLER DE ARTE HISpANlCO Fig. 22S.-TABLAS bEL ALTAR os SAN1ALuctA bE MUR CON ESCI:NAs D!: LA ViDA DI: SANTA LUCIA. (MlJseo de Arte de Cotolund; Borcelonct.) Fig. 227. - FRONTAL DE CHiA CON ESCENAS DE LA VIDA DE SAN MARTiN. (Mus. Arte Cat., Borcelonc.) Fig. 228. - FRONTAL DE CARDET DEDIC ADO A LA VIRGEN. (Mus. Arte cer., Borcelonn.) ----- - -- -- ------ \ Figs. 229 y 230. FRONTAL DE BETESA, DEDIC ADO A LA VIRGEN. (Mus. Arte Cat., Barcelona.) DET ALLE DEL FRONTAL - DE TRESSERRA CON ESCENAS DE LA VIDA DE SAN VICENTE. (Mljseo Diocesano de l.er idn.] INSTlIU10 AMA TlLER fOE ARTE H;SpANlCO LAMINA V SAN MARTIN. DEL FRONTAL DE CHIA. (Mus. Arte Cat., Barcelona.) tusn I G, [) ,.:.. �,,(; I Ltc", :DE hRTE HuSpANlCO , altar procedentes de Tosos (fig. 210) (M.A.C., de Barcelona) y de la zona rivipullense (Museo de Vich) (fig. 212). La semejanza es tal que, de no ser todos ellos obras de un mismo autor, 'se pintaron juntos en un mismo taller. EI estilo del avanzado Maestro de Suriguerola no dejo de influir en las obras de ciertos pintores retrasados; sirvan de ejemplo el frontal de Greixa (fig. 215) (Colecc. Plandiura) y el baldaquino del Museo de Vich (fig. 219). EL TALLER DE BARCELONA. - Este fue el modele adoptado por el taller .que supone­ mos activo en Barcelona durante el siglo XIII. Solo dos antipendios nos quedan deeste hipo­ tetico taller; el de Santa Perpetua de la Moguda (fig. 222) Y el de San Cebridn de Cubonyes (figuras 223 y 224). En el primero, la Santa, patrona de dicho pueblo, estd de pie bc]o doselete trilobulado: en el centro y a sus lados se representan ocho escenas de su vida; el segundo describe ocho recuadros los pasos mas salientes de la historia del Santo titular. Ambas en obras rozan el estilo gotico en todos sus detalles, pero se pintaron sin duda con anteriori­ dad al nfio 1300, con tecnica apurada y buen arte. INNOVACIONES TECNICAS. - La intervenclon de la corladura sobre plateado 0 sobre estcficdo, procedimiento substitutivo del dorado con panes de oro brufildos, imltcclon a su vez de las obras rnetdllcos, comienza mucha parquedad en muchos frontales del siglo XII; con en el halo del Pcntocrdtor del frontal de Montgrony y en las franjas de pastillaje de las obras del Maestro de Sagars. EI baldaquino de Tost llevo corladura en el fondo de los cpostoles de la cresteric, en elsector central de la viga y en la aureola del Pcntocrdtor. La mayoria de las obras de la primera mitcd del siglo XIII Ilevan tratadas con esta irnltccion metcilica orlas y halos y, en general: todos aquellos sectores donde interviene el relieve de yeso, Cuando la lamina metcilica quedo imperfectamente protegida, su oxidcclon destruyo el barniz trcshicldo de la corladura dejondo una tonalidad pardusca que mancha irregular­ mente las partes que en su origen tuvieron la aparieneia de oro. A veces la fuerza de la oxldccion destruye la pintura. Observese su desastroso efecto en las aureolas y halos del frontal de Guils, en los fondos del de Llanas y en los del taller de l.eridc. Pero ell ciertos ejemplares, que podemos vagamente situar en la segunda mitad del siglo XIII, descubrese el secreto de la fljcclon perfecta de la corladura, sustituyendo las laminas de estofio por panes de mucho mas gruesos y cubrlendolos con, barniz amarillento de mayor consistencia. plata La nueva tecnlcc permitlo hacer mas lucidas las imitaciones metcilicas, naciendo, en conse­ cuencia, un nuevo tipo de frontales de aspecto mas rico. Poco sabemos de la tecnlcc de los retablistas rorndnlcos, pero es de creer que no fue cosa fdcll lograr la calidad crorndtico y la trasparencia de cutentlco esmalte que caracteriza los ejemplares mas arcaicos; con la pintura troshicidc sobre prepcrcclon metcilica resultaba seguramente tarea mas fdcll el alcanzar brillantez y profundidad de tono sin la rutinaria y pesada superposlcion de capas de color a que los antiguos metodos obligaban. Pertenecen a esta nueva tecnica un grupo de frontales del area del taller de Rlpoll que, EI frontal de Bolvir (Cerdofin), decorado dos por 10 visto, fue el mas progresivo. con zonas narrativas dedicadas a Santa Cecilia y San Valeriano (M.A.C., de Barcelona), conserva, a una elegancia de linea y una pureza de dlbu]o 25 y 220), pesar de su deterioro (figs. que nos recuerda las obras del Maestro de .Avld, aunque su autor es mas avanzado; destaca tam bien la primorosa ejecucion de las yeserfas que decoran el marco. Otra obra notable de 243 esta tecnica, al parecer ya de fines del siglo XIII, es el frontal de San Jaime de Frontanya (Museo Diocesano de Solsona) dividido en recuadros con escenas milagrosas de la peregri­ ncclon a Compostela (fig. 221). Ambas obras presentan los fondos dibujados a punzon, con cuadrfcula irregular en el de Bolvir y con elegantes temas de hojas trilobuladas en el de Fron­ tanya. Muy parecido a este serlc el de Santa Cristina (Museo de Vich) procedente de Olot, en el que los recuadros con escenas narrativas se cubren de arcos trilobulados (fig. 226). EL TALLER DE LERIDA. - Continua siendo una la loccllzcclon del taller que incognita recortadas sobre un fondo uniforme en relieve produjo un grupo- de frontales con las figuras de pastillaje. Se les asigha corrientemente el nombre de frontales del taller de l.erldc, pero si examinamos la procedencia veremos que este nombre puede aceptarse solamente con un amplio criterio geografico; casi todos ellos han aparecido en una region demasiado ale­ jada de la ciudad de l.erldc para creer que fue estc la sede del taller que los produjo. En ningun otro caso la unidad del grupo queda mas aparente. La tecnica presenta caracteristicas muy destacadas, comunes a los frontales que 10 integran, a ciertas cruces y a alguna que otra arqueta, reflejdndose cdernds en gran mimero de obras de imaginer(a. Los frontales contienen siempre escenas narrativas rodeando figura central: en dos de una ellos es el Pcntocrdtor, el de la Pasion (Museo de Vich) procedente de Tahull, y el de San Clemente (M.A.C., de Barcelona) procedente de Estet; en otros dos (M.A.C., .de Barcelona) es la Virgen, aureolada con el Tetramorfos en uno (fig. 228) Y bajo arco trilobulado en el segundo que procede de Betesa (fig. 229); San Martin preside el doe Chia (M.A.C., de Bar­ celona) (fig. 227); San Vicente el de Tresserra (fig. 230), en el Museo Diocesano de Lerldc, a San Cle­ y San Pedro (fig. 231) el de Bohi, en el M.A.C., de Barcelona. Uno solo, dedicado mente, procedente de Tahull (M.A.C., de Barcelona), tiene las escenas narrativas dispuestas en zonas (fig. 232). Quedan, cdernds, otros frontales muy deteriorados del mlsrno tipo. Los lugares citados resultan sembrados en una zona pirenaica del alto Noguera Ribagorzana, perteneciente al obispado de l.erldc pero politicamente dividida entre est a provincia y la de Huesca. No es probable que fueran la vle]o ciudad episcopal de Rode ni el sorpredennte foco artistico de Tahull los centres productores de tales obrcs, pues ambos entraron en un periodo de decadencia una vez trasladada la sede episcopal a la ciudad de l.erldc, poco despues de que estc fuera tomada a los drcbes en 1149. Por otra parte, las pinturas murales del siglo XIII en Roda (pdq. 11_8) presentan relcclon con los frontales que nos ocupan. Maestro Juan. -IOHS PINTOR ME FECIT, es la firmaque en grandes capitales de tipo gotizante aparece en el bisel interior de la parte baja del marco del frontal procedente de Chia (lam. V). Como dijimos en la introducclon, esto es la unica entre las pinturas rornd­ nicas sobre tabla conservadas en Espana, que puede flllcrse bnjo una paternidad indiscuti­ hie. Aunque de la personalidad del Maestro Juan no tenemos otro testimonio que el bello antipendio dedicado a San Martin, ya que no se Ie conocen referencias documentales, puede tecnlcc de la escuela de Lerldc, tecnica que tiene presentarse como arquetipo del estilo y la mas de llurnlncclon de manuscrito que de pintura mural, como corresponde loqiccrrnente Ie a su fecha avanzada del siglo XIII. Es muy probable que el frontal de Betesa (fig. 229) sea del mismo pintor, pues .cunque en las obras de esta escuela 0 taller ilerdense la repeticion de rasgos alc'anza un grade muy superior a 10 normal, es posible sefialar divergencias con respecto a las dernds tablas. 244 1 BOHi DEDICADO A SAN PEDRO. Arte Co t., Barcelona.) Fig. 231. - FRONTAL DE (Mus. Fig. 232. - FRONTAL DE TAHULL DEDICADO A SAN CLEMENTE. (Mus. Arte Cot .• Barcelona.) INSTfIUIO AMATLLER DE ARTE HtSPANlCO Fig. 233. - FRONT AL DE LlESA CON ESCENAS DE LA VIDA DE SAN VICENTE. Fig. 234. - FRONTAL DEDICADO A SAN JUAN BAUTISTA. (Mus. Arte Col.. Barcelona.) INSTITUTO "'MATLtER DE ARTIE HISPA NICO , ARAGON, NA VARRA, CASTILLA Y BALEARES ARAG6N Las pinturas rorndnlcos sobre tabla conservadas en las vastas regiones del interior de la Penfnsula Iberica son pocas y tardfas. No responden 10 que ccbrlc esperar de su arqui­ a tectura en los siglos XII Y XIII tan abundante y bella, pero algun ejemplar de buen arte nos prueba que, entre la masa de modestos artesanos que servfan iconograffa y tecnicc de segunda mano, habfa pintores de merlto dignos precursores de los grandes maestros del arte gotico. Pero con el menguado material de que disponemos es imposible reconstruir 1a trama esencial de 10 que fue la pintura romdnlcc sobre tabla del hinterland hlspdnlco: son rarfsimas las obras halladas in situ y escasas las que, huerfcnos de procedenda, pueden con elias agruparse por rczon de estilo. La falta de pinturas fechadas, que nos obliqo a tanta incertidumbre en la cronologfa de 10 cctcldn, es aquf mas grave todavfa. Las pinturas murales constituyen en Aragon buena base para seficlnr drculos estilistl­ cos, pues sigue aquf vdlldo 10 que se dijo antes de la dependenclo de la pintura mueble con respedo a la decorccion pictorico monumental. Por el contra rio, los frescos castellanos y leoneses por su ccrdcter esporddlco de poco nos sirven para hilvanar los elementos dlsper- sos de su correspondiente pintura sobre tabla. Los talleres de retablistas aragoneses em­ . palman con los de Leridc casi sin solucion de continuidad: vease el parentesco entre los antipendios con fondo de pastillaje (pag. 244) y los que se estudian en las pdqlnos siguientes. EI contacto estilfstico sigue con cierta firmeza hasta Navarra, pero se rompe bruscamente ante las fronteras de Leon y Castilla. En Huesca, el arte tradicional pirenaico mantuvo sus fueros hasta fines del siglo XIII. Aunque no conocemos alguna fechada con seguridad antes del ofio 1250, se adivina, en obra las pinturas conservadas, un espfritu racial insobornable bc]o el formulismo impuesto por las dos grandes corrientes que 10 modificaron. Una de elias, de origen frances, responde al mismo influjo que orlqlno en Cctclufic el Maestro de Suriguerola, y en Huesca las pinturas de la sala capitular de Roda y el clclo extraordinario del' Maestro de Foces. La segunda corriente fundamental mente italobizantina, irradia de Sigena, teniendo como foco la gran decorcclon de la sala capitular del real monasterio. EI arte rnorlsco tuvo tam bien, como era logico, su lntervenclon en la pintura aragonesa sobre tabla, pero solo en 10 decorativo. Y asf hcillamos Tcs figurillas netamente occidentales del. frontal de San Cristobal (fig. 240) rodeadas de primorosos atauriques y lazos, que area de los reaparecen enmarcando la iconograffa frcncoqotlco del Corporales de Daroca. 247 ",' j; Pero esta inflltrcclon de temas drnbes solo aparece en obras muy avanzadas, 10 que corro­ bora 10 tardio de la gran decorcclon mude]cr aragonesa. CICLO FRANCOGOTICO �N HUESCA - La obra de aspecto mas arcaico es el frontal de Liesa, procedente de la ermita de la (fig. 233). Doce escenas de la his­ Virgen del Monte toria de San Vicente se distribuyen en cucdrlculc regular, narradas con figurillas cortas y expresivas que conservan mucho de Ic rigidez rorndnlcu: los perfiles duros desernpeficn un papel superior a las veladuras del modelado, pero la alternancia crorndtlco en la linea tostado de la corladura que produce cierta lrnpreslon de riqueza acrecentada por el tono cubre el fondo reticulado. Cabe observar su parentesco con un frontal, de procedencia des­ conocida (M.AC.), dedicado a San Juan Bautista: el Precursor ocupa el espacio central flanqueado por grupos de disdpulos y dos zonas con monstruos y ani males salvajes (fig. 234). Como en la tabla de Liesa, las figuras se recortan sobre fondo reticulado con corlcdurc, con tosqulsirnos trazos negros de estructura herbdcen. EI pero el modelado se logro cqui humilde pintor tuvo un representccion de la fauna donde la rude buen momento en la escenas de 10 ejecuclon no hace mella en su misteriosa fuerza expresiva. Un retablo con vida de San Andres que, sin procedencia, se guarda en el Museo de las Artes Decora­ tivas de Paris (figura 235). delata el origen cruqones en su parentesco estillstico con las la claustral de Roda de lsdbenc, En el mas todavla el dominio pinturas de capilla se acusa de la linea. Hasta el ofio 1936 se conservaron de origen dos antipendios con temas en su lugar sacros perfil ados sobre fondo de corlcdurc, sembrados de temas flornles, que confirman la popularidad de esta formula plctorlco en la region de Huesca. Uno, con escenas de la vida de Santa Eulalia (fig. 239), estaba en la iglesia de Javierre, y el otro en la de San Martfn de la Val de Onser.a, dedicado al patron de esta curiosa y remota cueva-monasterio (fig. 241). En ambos la imagen del titular, de pie bajo doselete trilobulado, centraba escenas narrativas dispuestas en zonas. Su estilo no rebasa el nivel artfstico de las pinturas de la ermita de Liese, con las que presenta innegable contacto, aunque la calidad natural de la tecntcc al ( temple de huevo, manejada cqul con gran pericia, levlste de mejor apariencia. Las figuras los pertenecen al canon ochcpcrrcdo de los temples de la mencionada ermita y, como alii, _ gestos tienen rigidez y monotonic. Aun dentro de su aspecto heteroqeneo, las obras descritas forman tecnlcomente un drculo con el cual no es dificil conectar unas cuantas pinturas sobre tabla de origen lnclerto, pero probablemente craqones. Una viga decorada con escenas de la Pasion del Senor (M.AC., de Barcelona) acredita cualidades ncrrotlvcs superiores a su sentido decorativo (figura 236): los personajes se mueven desenvueltos y briosos en recucdros desprovistos de todo aditamento superfluo. EI pequefio retablo de San Miguel Arccnqel (Museo de Artes Decorativas, Paris), rudlsimo ejemplo de arte popular, probablemente muy avanzado, pero firmemente adicto a las formulas rorndnlccs. EI frontal de la Pasion (M.AC., de Barcelona), con diversas escenas, distribuldas en dos zonas, arbitrarias en su ordencclon y en el canon de las figuras recortadas sobre fondo tapizado de temas vegetales marcados a punzon y cubiertos con corladura (fig. 246). , Hay que dar un buen saito hacia la corriente para unir las obras que aca­ frcncoqottcc, bamos de describir con una pareja de tablas que formaron parte del altar mayor de la 248 ( Fig. 235. - DET ALLE DE UN ALTAR DEDIC ADO A SAN ANDRES. (Museo de Artes Decoratlvas, ParIs.) Fig. 236. - VIGA CoN ESCENAS DE LA PASI6N. (Mus. Arte Cat., Barcelona.) . INSTlfUJO AMf\ TLLER DE ARYl: HiSPANICO I J , .::r. Figs. 237 Y 238. - FRONTAL DE BERBEGAL CON EL PANTOCRATOR, TETRAMORFOS Y APOSTOLES. (Museo de l.er idu.} DET ALLE DEL MISMO. INSTIT{J,t.; ,"I,t, rUER IDE ARTE H"V/� \fICO I '! Fig. 239. - FRONTAL DE JAVIERRE.D.E.DICADO A SANTA EULALIA. " 240. FRONT AL DEDIC ADO A SAN CRISTOBAL. (Mus. Arte Cat., Barcelona.) Fig. - INST/rUlO Ai\.�A TLLtk I DE ARTf HiSPANICO 1 Fig. 241.-FRONTAL DE SAN MARTIN DE LA VAL DE ONSERA CON ESCENAS DE LA VIDA DE SAN MARTIN. j Fig. 242. - ALTAR DE TAMARITE DE LITERA DEDICADO A SANTO DOMINGO (Mus. Arle Cal .• Barcelona.) INSTllU10 MATLLER. DE ARTE H,SpA''-lICO' iglesia de Puebla de Castro (Huesca). Una lnscrlpclon sefinlc que la obra fue ejecutada en 1303, dato precioso para fijar la cronologfa de la corriente gotica que a partir de esta fecha borra definitivamente los baluartes mas resistentes de la trcdlclon rorndnlcc. Repre­ sentan a gran tumnfio las imdqenes de los santos Pedro y Pablo sentados en sendos tronos, cuya tajante arquitectura hace juego con el modelado rfgido de los pliegues (fig. 245). La policromfa, abusnndo de. vigorosos contrnstes netamente romdnlcos, no responde al espf­ ritu progresivo del autor, quien evidentemente conocfa modelos del estilo frcncoqotico avan­ zado. La figura 156 nos rnuestrc, instal ado en el M.A.C., de Barcelona, el nistlco frontal procedente de GUel, con escenas de la vida de San Nicolas. Es una verdadera estampa popu­ lar no lejana al 1300, donde la barbara ingenuidad de las inscripciones oscenses "carnicero scolas degolat", "carnicero scolas en la tina", etc., corre parejas a la de su pintura, eje­ cutada, sin oros ni corladuras, con amarillos y rojos violentos. Otro ejemplar crcqones del mismo museo, dedicado a San Bartolome, muestra que su pintura, de aspecto avanzado, cubre con nueva' prepcrcclon de yeso unas viejas composiciones de indudable scbor rornd­ nico, qulzd del siglo XII, en cuyo caso tendrfamos la mas primitiva pintura aragonesa sobre tabla. Es pues un verdadero pnllmpsesto, unlco conocido en nuestro pafs, que demuestra que la pobreza de las iglesias rurales no estaba refildo con el espfritu progresivo. CrRCULO DE SIGENA.-La obra maestra de la pintura oscense sobre tabla del siglo XIII es disputa el frontal de Berbegal (Museo Diocesano de Lerldc). Ufilizdndose en ella sin formula lconoqrdfico mas arcaica y mas simple, el Pcntocrdtor rodeado por el Tetramorfos I y los doce npostoles, se descubrio un nuevo y mas brillante aspecto, enmcrcdndolo con deli­ cada labor de tallista (figs. 237 y 238). Este scco de campo la aureola polilobulada del Pan­ tocrdtor, las pequefics aureolas rizadas del apostolado y las rosetas que cornpleton la estruc­ tura. Estas rosetas, sin precedente en el repertorio cctcldn, hacen fortuna en Castilla, como veremos. Las figuras se pintaron sobre fondo de oro tcplzcdo de temas florales gofrados, aprovechando en eiertos sectores la trasparencia de la prepcrcclon metOlica. La absoluta correcclon del canon humane se complementa con el dibujo ajustadfsimo de las facciones y elementos de indumentaria y por la pureza cromOtica de su bello colorido en el que domina el carmfn. Es un documento de gran importancia para la fijcclon cronoloqicc de la decorcclon de la sala capitular de Sigena, ya que nadie pretendlo [cruds situar el frontal de Berbegal en una fechc posterior al 1300. EI cote]o de cualidades tecnlccs y artfsticas entre dicho frontal y los pinturas del desventurado real cenobio oscense ilustra con rara preci­ sion la metamorfosis de una formula pictorlco al pasar de 10 mural a la tabla. En el mode­ lado de facciones se afina el matiz por una mayor y mas cuidada lntervencion del blanco, que de elemento de termlncclon pasa a materia fundamental del colorido. Por el superficial contrario, las manchas vivas de color en la indumentaria, toleran la maxima slmpllflcoclcn en el model ado, que se limita a las IIneas bdslcns, auxiliadas con leves difuminados. Pero en definitiva es la linea la que determina el ritmo y la calidad expresiva de todos los siempre elementos: de ella nace el maravilloso ritmo que rejuvenece las figuras de una vieja icono­ graffa, convirtiendo este frontal en el ultimo, pero glorioso, baluarte del espfritu bizantino. En el retablo de Santo de Tamarite de Litera que paso al M.A.C., de Barce­ - -! Domingo lona (fig. 242), se conserva la disposlclon de los frontcles con la erecta figura del santo bajo arcopolilobulado rodeado por doce episodios de su vida encuadrados en goticos mar- 253 <.·�fi\w:·i�:' : ... ��.� , '::".; .i,�·.FJ •• ';, ') )�<': ,�:, .• :��',,"�"'\ ·�·r� ,�, ";i(' ' ,. ._.�I.> ''*'v._ ,,, ,';-. c·1 � ." cos, iguales a los que se vieron conteniendo escudos en Foces. Los fondos estdn cubiertos, como en la tabla de Berbegal, de temas vegetales burilados, huidizos bajo la corladura oxidada. Su autor posee la concision narrativa y el fino expresionismo del Maestro de Foces, pero parece algo mas crcolco ; la nitidez de la linea, que tiende a buscar simetria y gentiles curvaturas (fig. 243), muestra al parecer nostalgia por las estilizaciones rorndnlcos. Es obra del XIII muy avqnzado, notable por su arte delicado y la simplicidad con que ilustra el siglo bello texto de la Leyenda Dorada. Acusa el influjo del grupo de fresquistas del norte de Huesca tanto como el de la corriente emanada de Sigena: su model ado, a levisimas vela­ duras, casi desaparece ante la caligrafia incislva de la linea. AI mismo taller cabe asignar un retablo de San Pedro Martir (M.A.C., de Barcelona), que consta procedente de Sigena. Se ha seiialado como modele arcaico de los retablos goticQs, con su gran imagen centrando dos series de pequeiios compartimientos orden ados vertical mente (fig. 244). En estes se desarrollan escenas de la vida del santo acompaiiadas de letreros en dialecto oscense: "Aqui 10 visten Freire predicador a San Pedro", etc. Su autor sigue los pasos del que pinto la tabla de Santo Dornlnqo, pero ni posee su sintetismo narrativo, ni la punzante y atractiva precision de su trazo, aunque, como en el, la linea vence rotundamente al timido modelado de veladuras. OBRAS DEL SECTOR MERIDIONAL ARAGONE S. Formamos este grupo, de contadas - la existencia del de Daroca y por el arabismo que la une en piezas, respaldados por arca 10 decorativo con el frontal de San Cristobal (fig. 240). En este se cdopto la estructura nor­ mal, con el santo titular presidiendo escenas de su vida, revlstlendoln profusamente de dose­ letes trilobulados enriquecidos con mlnuclosos ornamentos derivados de los atauriques drc­ bes. EI ornato se extiende sobre las franjas de sepurncion, don de reaparecen los cabujones vistos en los frontales del XII en Cataluiia, y florece el marco, cuya amplitud rebasa 10 en normal; huecos circulares con temas de lazo: Las sus se unen figuras, correctas y vivaces dentro de la se enriquecieron sobre el fondo burilado concepcion frcncoqotlcc, y corlado ante la fastuosa decornclon del encuadramiento. Es obra avanzada, .de fines del siglo XIII probablemente. EI crcc que se conserva e_n la colegiata de Santa Maria de Daroca (fig. 248), que se supone fue el prlmltlvo relicario de los famosos "Corporales", presentc en brillante poli­ cromia sobre oro gofrado el Salvador dentro de su aureola entre dos serafines. En estas figuras la formula rorndnlcc aparece profundamente modificada por la corriente franco­ cambio, la orla, donde se intercalan lazos y cabujones, muestra, como el anti­ gotica; en 10 Sera obra pendio de San Cristobal, su contacto con rnudejcr. cercana al 1300. Completcrnos es·te grupo exiguo con Sen Pedro que se guarda el frontal dedicado a en el Museo del Cincuentenario, de Bruselas (fig. 247). Sus dimensiones son superiores a las norm ales, pero su orqonlzccion no varia de la estructura corriente: el Santo bendice "ex cathedra", rodeado por ocho escenas de su vida y martirio, explicadas por letreros en cas­ tellano. EIgoticismo posiciontoma una muy fuerte en la arquitectura que enmarca los com-­ en la movilidad de las figuras, en sus gestos expresivos, los rasgos donde partimientos, en con Ifneas agudas y en el realismo del ccentuo de ropajes. EI eslc­ el modelado se plegado bon que nos 10 al grupo meridional nruqones es bien endeble, ya que se basa en vagas une relaciones estlllstlcas y en el arabismo de los temas decorativos, de gran finura, que lIenan 254 Fig. 243. - SANTO DOMINGO. DETALLE DEL ALTAR DE TAMARITE DE LITERA. (Mus. Arte Cat .• Barcelona.) I'NSTITUTO , DE ARTE �NtA TLLER HISpANICO , 1 Figs. 244 Y 245. - ALTAR DE SIGE A DEDICADO A SAN PEDRO MARTIR. (Mus. Arle Cot., Barcelona.) ALTAR DE PUEBLA DE CASTRO, DEDICADO A SA PABLO. I .. Fig. 2�. - FRO TAL CO ESCE 516 . { us. Arte Cot .• Barcelona.} el marco y las zonas divlsorlcs. Podemos seficlcr como elemento puente entre 10 romdnlco y 10 gotico en la pintura sobre tabla aragonesa, el retablo de San Pedro que, procedente de 10 iglesia de San Pedro en Daroca, se halla actual mente en culto formando parte de dos altares de la colegiata de la misma ciudad. Post 10 cree con rczon obra de alguno de los fresquistas que ejecutaron las decoraciones murales de San Miguel y San Juan de Daroca. NAVARRA Conocemos el origen de tres antipendios navarros: el de San Miguel, procedente de. Eguillor; el de Jesus y los opostoles, de Gongora, y el de la Virgen, de Arteta, los tres en el M.A.C., de Barcelona. Si el primero no lIevara tras su procedencia el interrogante de las noticias comunicadas por los anticuarios, serfa un documento valiosfsimo para mostrarnos como el espfritu errante de los fresquistas tuvo, en algunos casos, cumplido reflejo entre los pintores de tablas. Ya se dijo (pag. 96) que este pequefio antipendio de Eguillor, qulzd tabla lateral de altar, con cuatro escenas relativas al Arccnqel de las Milicias celestiales, pertenece al cfrculo del Maestro del l.lusscnes, pintor adicto a la corriente neobizantina, activo en el taller ripollense hacia 1200. Las coincidencias estilfsticas son tantas que no serfa desorbitada . la ctrlbuclon al propio maestro. Es testimonio unlco de su influjo en el arte ·navarro, y. ncdc , de su peculiar estilo se transmite a las tablas que a contlnucclon se estudian. r Dejando aparte esta singular nparlcion, resulta que los pintores navarros del siglo XIII, pues no conocemos obras mas antiguas, se mantuvieron adictos a la orbltc francesa. EI dlflcll trazado de 10 linea de sepcrcclon entre 10 rorndnlco y 10 gotico se convierte aquf en un pro­ blema de cdjudlcccion del corpus entero de la pintura sobre tabla: pesan tanto las rozo­ nes que inclinan a ponerlo de colofon en el arte rorndnico como las que justifican su pre­ sentcclon en el primer capitulo de la pintura g6Hca. GRUPO ARCAlZANTE. - procedencia de la mas crcolco, e'l frontal de Desconocida lc Santa Eugenia (Museo de Artes Decorativas, POI:-IS) se encasilla entre Ia.s obras navarras por ciertos detaHes de tecnlco y por la formula peculiar de su goticismo que nos lIeva a la segunda mitad del siglo XIII (fig. 251). La historia de la santa se describe, con ingenua viva­ cidad, en ocho recuadros que lIenan la tabla. Las figuras destacan todavfa sobre fondo gofrado con corladura, pero los tonos claros fueron desplazados por colores cdlldos de gama _grave, con dominio de carmines, sienas tostadas y verde oscuro. Algo tienen del ita­ lianismo moderado del Maestro de Artajona, pero la forma de componer, agrupando las figuras con frecuentes superposiciones, nos da un punto de contacto de su autor con el del retablo de Santa Ursula (fig. 252), aun siendo esta obra algo mas avanzada. Tampoco conocemos la procedencia exact a de esta gran tabla (M.A.C. de Barcelona) que seficlo el traspaso de la dlsposicion lconoqrdflcc de los antipendios a los grandes rete­ bios historiados. La santa preside de pie, bajo doselete trilobulado, doce escenas de su his­ torte repartidas slrnetrlccrnente, en encuadramientos desprovistos de todo aditamento deco­ rativo. Este drdstlco sacrificio de 10 superfluo en beneficio de 10 narrativo, iniciado ya en el frontal de Santa Eugenia. clccnzc aqul el lfmite maximo. En efecto, los personajes apare­ cen ocupondo �,Cl fot,aliciad de los encuadramientos con superposic1ones sistemdtlcos, nuevas 2507 en lapintura rorndnlcc peninsular, que busco siempre claridad expositiva y efecto decoro­ tivo en sus figuras silueteadas sobre fondo unitario. Esta es una corriente realista que toda­ via tcrdcrd mas de un siglo en tomar carta de naturaleza en las escuelas hlspdnlccs. EI retablo de Santa Ursula, probablemente algo post-erior al 1300, ilustra el espiritu progresivo de los talleres navarros con su elasticidad narrativa en escenas que se desarro­ Ilan ocupando dos compartimientos sucesivos yen el ritmo violento de los gestos. Todo ello se preludia en el frontal de Santa Eugenia a pesar del arcaismo de las facciones y pliegues de las vestiduras que 10 unen con las obras de origen nrcqones. GRUPO FRANCOGOTICO. - Las demos pinturas navarras sobre tabla, los frontales ya citados de G6ngora y Arteta, el: de San Miguel de la colecd6n Gualino, de Turin, y el de San Pedro (M.A.C., de Barcelona), forman un grupo uniforme. Su concepto pict6rico con­ trasta con el ccrdcter que podriamos Ilamar oscense, de las dos tablas anteriores: tecnico y tipos raciales pertenecen a otr? drculo es.tilistico, mas llrlco y mas libre, que sin aban­ donar total mente los esquematismos rorndnicos se lanza haci'a la sintesis anecd6tica. Los personajes de este nuevo drculo gesticulan animadamente, pero sin rudeza; adquieren per­ sonalidad individual, solamente por su estructura externa, como en 10 arcqones y cctcldn, no sino por la movilidad de sus rasgos faciales y por el ritmo expresivo de posturas y actitu­ des. EI contraste con el grupo anterior se ccentuc si observamos la ausencia absoluta del viejo hierntlsmo: la atm6sfera se inflama con vigilante ansiedad narrativa que une las figuras entre sl, nerviosamente, desbordando vitalidad a troves de la mirada. Los ojos tienen un papel decislvo en esta nueva iconograffa que supera en expreslonlsrno a todo 10 que vino mas tarde con la pintura de los siglos XIV y XV. Si la pintura g6tica hubiese podido tener en su brillante madurez la fuerza expresiva de estas obras precursoras, es probable que ciertos conceptos esteticos propuestos como innovaci6n por el arte moderno, se contarian entre los hallazgos medievales. Las figuras se recortan sobre un fondo puramente decorativo, de corladuras sembradas de temas vegetales en rebuscada monotonia. Hayen esto una regresi6n arcaica, aceptada probablemente en aras a la mayor claridad, ya que 10 que interes6 a este grupo de pintores navarros fue simplemente el acentuar la idea, el expresar con agudeza la vida interior de I I sus personajes y la relaci6n entre ellos y el momento psicol6gico de cada esceno narrada. -Por ello decorado y accesorios quedaron reducidos 10 indispensable, acentuando en el rno­ a biliario la simplicidad caracterfstica de las obras netcrnente romdnlccs. I Los frontales de G6ngora, Arteta y colecci6n Gualino, obra de distintos plnlores, con su unidad estructural, proporcionan el argumento mas elocoente para probar la existencia I en Navarra de un taller de gran importancia. La cronologia de su actividad queda todavia si bien se mantiene en ellos la estructura muy insegura, pues y la tecnlcc del siglo XIII, cler­ tos elementos decorativos netamente g6ticos, caracteristicos del arte navarro de mediados del siglo XIV, campean con sorprendente desembarazo. La iconograffa de los meses del ofio, . que decora en los tres el elemento alto del enmarcamiento, coincide con la que decora las _ cleves de b6veda en el claustro trecentista de la catedral de Pamplona; los florones y cdl­ tamentos de las crquerics trilobuladas preludian las de los frescos navarros de la primera mitad del slqlo XIV. EI frontal de G6ngora (fig. 250) sigue la f6rmula cldsico del Pcntocrd­ tor dentro de la aureola rodeado del Tetramorfos y del apostolado. Los seguidores de Cristo, 258 Fig. 247. - FRONTAL DEDICADO A SAN PEDRO. (Museo del Cincuenlenarlo. Bruselcs.) \ 248. ARCA DE LOS CORPORALES EN LA .COLEGIAT A DE SANTA MARIA DE DAROCA. Fig. - fINSTt 'U·� 0 ""MAo fLLER (�RTE H/SpANICO Fig. 250. - FRONTAL DE G6NGORA CON EL PANTOCRATOR Y lOS AP6sTOLES. (Mus. Arte Cct., Barcelona.) 1v1_A TlLER . INSTITU10 -: 'l. Ilca DE ,l:.RT£ n--': sentados sitiales identicos al del Maestro, ocupan los espacios de las arquerfas trilobula­ en des dispuestas en dos zonas. EI conjunto es de un brillante efecto decorativo por el dominio de carmines obscuros y verdes, gam a crorndticc que caracteriza al grupo de pinturas que estamos describiendo. EI claroscuro es todavfa muy primario: el pintor conflo en las man­ chcs planas, en los contrastes violentos y en la incisiva nerviosidad de la linea. EI frontal de la colecclon Gualino replica del de Gongora con la substltucion del Pcntocrdtor es una y Tetramorfos por San Miguel Arcdnqel alanceando al dragon infernal. La obra maestra del grupo y probablemente la mas avanzada es el frontal de Arteta (figura 253). EI enmcrccrnlento varfa de los anteriores solo en el tema decorativo de las pulseras. Estd dedicado a la vida de la Virgen Marfa, presidiendo la Egregia Madre con el Nii10 en el regazo diversas escenas distribufdas en dos zonas bajo arcos trilobulados: la Eplfcnlc se representa con los tres Magos ocupando dos casetones de la segunda zona, pero su ccclon enlaza con la imagen central; otras escenas como la Presentcclon y la Deqollcclon de los Inocentes, se extienden bajo dos arcuaciones vecinas. EI pintor poseyo verdaderas dotes de narrador, ya que en pocas plnturcs primitivas se alcanza tal acorde entre el gesto y la lntencion de los personajes. EI color, rico y cdlido, abundante en carmines y verdes, armoniza muy agradablemente con el gofrado bo]o corladuras, fondo cornun a las figuras silueteadas con trazo agudfsim6. EI retablo de San Pedro sefiula dentro del g�upo, con empleo de la misma tecnlcc, otra personalidad que puebla de graciles figuras una arqui­ tectura mas sobria (fig. 254). EI pueblo de Aficstro, del condado de Trevino, region burgalesa enclavada en el inte­ rior de la 'provincia de Alava, es el lugar de origen de los elementos de un interesante rete­ blo actual mente dividido entre el Museo de "Los Claustros", Nueva York, y el Mus-eo Zuloaga de Zumaya (fig. 255). La parte emigrada a los Estados Unidos es un gran tablero pintado en ambas caras: el anverso contlene cuatro escenas de la Crecclon y 10 imagen de San Andres, entre dos dnqeles turiferarios, bendiciendo a tres donantes, identificados por letreros, dos de ellos legibles (Sancho Fernandez de Aficstro y Martin Peris de Aficstro, cure). En el reverse se representan seis escenas de la vida de San Andres. La tabla de Zumaya es pareja de la anterior y representa temas similares en ldenticc estructura. Los fondos se decoran con reticulas de losanges cubiertos con corladura dorada. Los elementos de encuadramiento son arquitecturas ojivales, semejantes a las que se vieron en los fron­ tales navarros del grupo frcncoqotico y tiras con inscripciones en castellano referentes al �ema iconoqrdflco correspondiente. Se trata probablemente de las puertas de un retablo dlspuesto en forma de trfptico. Los altares abrideros tuvieron al parecer enorme populari­ dad en el occidente hispdnico, ya que la mayorfa de tablas conservadas estdn decoradas por ambos lados, 0 delatan en su forma la estructura especial de los elementos de cerra­ miento de los pollptlcos. Es obra muy cvcnzcdc, posterior al 1300, a pesar de su apariencia arcaica. EI concepto narrativo, la estructura y la tecnlcc son todavfa rorndnlcos, pero el espfritu y las formulas goticas aparecen modlflcdndolo todo. Podrfa creerse en la labor de un pintor rorndnlco de espfritu progresivo, pero su parentesco con el celebre retablo cleves de Quejana {tomo VIII), que arrastra el scbor docecentista hcstc la .sequndc mitad del siglo XIV, nos obliga a aceptar la posibilidad de que el trfptico de Aficstro represente la persistencia de una vieja rutina en manos de un maestro activo en pleno perlodo gotico. 261 'de Zuazo de Cuar­ profesor Post da a conocer el retablo de San Pedro, procedente EI el espacio tango (Alava) (Col. Marques de Urquijo, Madrid). Es incompleto, pero conserva central decorado con un dosel, fondo de la imagen titular que fue de talla, y diversas esce­ nas de la vida y martirio del prfncipe de los ap6stoles. En el reverse se representan grandes figuras de ap6stoles. Los elementos dialectales que aparecen en los letrerosdescriptivos de las escenas de una tabla de altar dedicado a San Bartolome (Museo Soler y Palet, Tarrasa) sugieren un ori­ ) Su f6rmula pict6rica, por el contrario, mas la de las tablas gen navarro (fig. 259). se acerca a castellanas de fines delsiglo XII; de todas maneras en est as pinturas tan profundamente impregnadas del espiritu g6tico, es siempre muy aventurado el definir procedencias. La forma de la tabla, que contiene dos escenas narrativas superpuestas, bajo un espacio tri­ angular ocupado por un angel, sugiere la estructura de un pollptico, con hojas pleqcbles, del tipo que aparece representado en diversas miniaturas castellanas del siglo XIII. CASTILLA Y LEON Las pinturas leonesas y castellanas sobre tabla' toman, por su rareza, el aspecto de entes solitarios, sin parentesco mutuo. La gran arca policromada de Astorga y un fragmento de tabla de la catedral de AVila con la representaci6n de San Pablo, son las dos unlccs . obras que pueden recibir sin salvedades la clasificaci6n de pinturas rorndnlccs. Las dernds, entre las que destcccn el arca de San Isidro de Madrid, el· sarc6fago de Mahamud y el retablo de San Millan de la Cogolla, presentan su esquema arcaico profundamente modi­ ficado, en tecnlcc y f6rmula pict6rica, por las corrientes del estilo francog6tico. EIinflujo frances que lIevado por las corrientes de peregrinaje intervlno en forma tan decisiva en la evolucion de la arquitectura del sector noroeste espcfiol en el segundo perfodo rorndnlco, muestra tam bien sus huellas en las dernds artes pldsticcs. EI siglo XIII marca el momento culminante de la hegemonia artfstica de Francia y pocos. elementos suntuarios escapan al nuevo credo estetico. Los artifices castellanos y leoneses, dotados de excepcional espiritu progresivo, captaron rdpldcrnente el sentido humano de este arte docecentista, que anteponiendo la expresi6n a la forma, inutiliz6 para siempre los rutinarios esquematismos bizantinos. La coexistencia de las f6rmulas tradicionales rorndnlccs, to do rigidez, con los sistemas libres y ligeros franceses abiertos a' toda audacia narrativa, cre6 en Espana rnez­ clcs hfbridas de filiaci6n cronol6gica dificilfsima. La pintura castellana y leonesa del siglo XIII sigue siendo uno de los capftulos mas nebulosos del arte peninsular. La ausencia de datos documentales y de fechas relacionadas con las obras que se conservcn, no viene compensada, como en Catalunci y Arag6n, por una serie de pinturas murales que permitan ctisbcr relaciones mutuas y apuntar pcrclellsrnos, o por 10 menos reflejos estilfsticos. Hay que recurrir a los manuscritos iluminados que en Castilla y Le6n se presentan ricos en arte y generosos en fechas. EI estilo y la calidad crtls-' tica de las miniaturas de las Cdntiqcs de Alfonso el Sabio (1252-1284) y otros manuscritos i1uminados de la segunda mitad del siglo XIII, nos inducen a filler con anterioridad al 1300 ciertas pinturqs sobre tabla, animadas ya influjo g6tico. Tcrnblen los frescos sal manti­ con nos del circulode Ant6n Sanchez (pag. 174) obligan a considerar con escepticismo la flllcclon 262 Fig. 252. - RET ABLO DEDICADO A SANTA URSULA. (Mus. Arte Cct., Barcelona.) (CLef( INSTfTUTO AM;. [OE ARTE HrSPANICO Fig. 253.- DETALLE DEL FRONTAL DE ARTHA CON ESCENAS DE LA VIDA DE LA VIRGEN. (Mus. Arte Cat .. Barcelona.) .;" : .... Fig. 254. - FRONT AL DEDICADO A SAN PEDRO. (Mus. Arte Cat .. Barcelona.) l 255. EXPULSI6N DEL PARAfso. DE UN RET ABLO PROCEDENTE DE Ar\JASTRO (Museo Zulocqc, Zumaya.) Fig. -r- J- Figs. 256 Y 257. - ARCA CON ESCENAS DE LA VIDA DE CRISTO Y ,A.POSTOLES. EPIFANiA. DETALLE DE LA MISMA. (Palacio Episcopal, Astorga.) JNSTITU?O E ESrUCO POLICROMADO PROCEDENTE DE AL6s. (Mus. Arte Cat .• Barcelona.� Fig. 332. - FRONTAL DE TALLA POLICROMADA PROCEDENTE DE BENAVENT DE TREMP. (Mus. Arte Cat .• Barcelona.) BNSTITUYO .0.(;>1; ,{'�a:!' \ IDE ARTf hu�PANh.,tQ l " Fig. 333.- FRONTAL DE MARMOL DEDICADO A SANTA TECLA. ALTAR MAYOR DE LA CATEDRAL DE TARRAGONA. Figs. 334 Y 335. - DET ALLE DEL FRONTAL DE LA CATEDRAL DE T ARRAGONA. CRUCIFIJO CON RELIEVES DE ESTUCO-:' (Museo Diocesano, Lerlda.) , INSlli U'i 0 .:..�\o�:\ nLE� DE AUrr:E H�;S?AN(CO I .. I. Figs. 336 Y 337. - VIRGEN DE CUBELLS. SAN MIGUEL. PROCEDENTE DE MONTMAGASTRE. (Museo Diocesano. l.eridc.) lNSTI1UTO AMA.1UER. DE .tRff H'SPA.�IICO mentos superfluos pero nada les falta a estes lrndqenes que saben combinar el hieratismo de las mejores obras arcaicas con el sentimiento realista de' la imaginerfa de los tiempos floridos. Su expreslon, profunda y contenida, las convierte en del arte de piezas capitales todos los tiempos. Observemos que este taller originalfsimo de imaginerfa, precisamente en nace un sec­ tor total mente desnudo de esculturc monumental e incomunicado con las regiones ricas en edlficiospetreos donde el escultor hello campo abonado para sus fantasfas. Las semillas no pudieron ser indfgenas, sino que fueron Ilevadas como complemento del sorprendente pro­ grama liturgico desarrollado en aquel grupo de pueblos que componen un panorama unlco jalonado por las elegantes torres de sus iglesias. EI escultor escultores que fundaron el 0 taller no fueron de raigambre italobizantina como los fresquistas de Tahull, sino de origen netamente hispdnlco, No les hallamos precedentes entre los imagineros catalanes, ni en Aragon ni en Castilla se conservan obras que expliquen el origen de su arte. Quede, pues, sin hlpotesls el arranque de la escuela del Ribagorza y contenternonos con admirar su arte excepcional que conserve gran parte de su encanto y de su fuerza desde el segundo cuarto del slqlo XII hasta las primeras decodes del 1200. Qulzd gracias al forzado aislamiento de r, su region y a 10 reducido de su area de influencia, una escuela nacida de una manera cir­ J I, cunstancial vivlo cfios sin alterar su esencia. Por puro instinto snllo aludido el arte escultorlco de Extremo Oriente al relatar sus caracterfsticas esenciales. Pero les que puede pedirse mas semejanza externa y mayor im­ presion de' afinidad espiritual que las que existen entre ciertas figuras chinas de madera pollcrorncdc y el San Juan del Descendimiento de Erill (fig. 342) 't la Virgen de Durro (figura 340)? Suponemos que la misteriosa cadena que une obras en todos conceptos tan ale­ ) jadas, perrncnecerd para siempre en su calidad de incognita nebulosa. EI arte de los escul­ tores de 10 baronfa de Erill forma un drculo demasiado cerrudo ; la clvllizcclon que mila­ grosamen'te respeto un grupo de sus obras, se llevo las que podrlcn indicarnos el paso de dicha cadena y la forma de sus eslcbones. Conviene insistir el anal isis de 10 que nos queda en de la escultura hispcnodrcbe: urge reunir sus elementos. dispersos, volver con mayor agu­ deza, afinando la sensibilidad y el tacto, hacia aquellas obras de escultura monumental rorndnlcc que presenten sober oriental que a veces se esconde de un modo insospechudo, EI orientalismo de ciertos escultores hispdnlcos franceses de los XI Y XII y aun siglos es pro­ blema que no ha sido todavfa esbozado y que puede proporcionarnos puntos de vista ineditos: en el debe desernpeficr un papel decisivo la imaginerfa del taller de Tahull-Erill. La escultura espanola puede presentar pocas lrndqenes tan importantes como el Cristo muerto de Erlll, ni figuras mas originales que el San Juan y la Virgen y las de Jose de ,Ari­ matea y Nicodemus en actitud de descender el cuerpo de jesus. La labor del tallista ElS .con­ tundente, apasionada y desprovista de toda vccllcclon. Como el autor del Pcrrtocrdtor pintado en el dbslde de San Clemente de Tahull, el escultor de Erill, coetdneo suyo, tenfa su formula de gran fuerza narrativa estilizando con pctetico sintelismo. Kingsley Porter, el primero en conceder la importancia que merecen las esculturas de Erlll, hizo notar su paren- . , ' tesco la obra del Maestro de Tahull; la curiosa cofia, que forma como con un halo blanco alrededor de la cabeza de la Virgen, pintada en el dbslde de San Clemente (lam. I), reapa­ rece esculpida en la del grupo de Erill y en otras lrndqenes de otros Descendimientos Virgen sernejnntes, evidentemente herman as de las anteriores, como son la de la Virgen, de '.. '," ..... �.,' .� ''', 327 tt �/·��:'·�}�-:·.:·�· < �."'�'�L\r'{ {.}\�. �� ', .. '- ; ../ �)�'J:): .�\��,,'\r 8, :� �ip; .. :j��' .... .,.,_._ ......... � ....... '" I ' ......... _ ,_ •• ..,.... ", " J �'. ,_ ". la parroquia de Durro y la que se guarda en Fogg Museum de Harvard (EE. UU.). el EI M.A.C. de Barcelona posee el Descendimiento incompleto, de tcrnofio mas pequefio, pro­ , . cedente de Santa Marfa de Tahull. Las lrndqenes de los ladrones, la de la Virgen y la de Jose Cruci­ el de Arimatea apartan muy poco del hieratismo del grupo de Erill; en cambio, en se ficado se dibu]c una expreslon mas vivaz que hizo sospechar a Kingsley Porter que la obra fue retocada en mas avanzados. Adernds de estos grupos, que ya de por sf consa­ tlernpos gran una escuela, conservamos del taller del valle de Bohf otras esculturas: citemos como de tcrncfio (M.A.C., de Barcelona), uno piezas not.ables tres- Erucifijos desnudos, pequefio de ellos atribuible al maestro del grupo de Erill (fig. 347), Y la imagen de Cristo bendiciendo del gran (figura 348) perteneciente cl. momento arcaico del siglo XII con trazos caracterfsticos maestro (M.A.C., de Barcelona). unitaria y bien basta observar la persls­ Para completer la idea de escuela, organizada, tencia de las caracterfsticas esenciales del estilo en obras de pequefio tcrncfio tal como son las preciosas figuriflas· que animaron un die los casetones de un antipendio tallado en ma­ dera de la ermita de Costcrne de Noals, region vecina al valle de Bohl, ya en la provincia de Huesca; se conservan el Pcntocrdtor y algunos cpostoles, Sfrvanos el San Pablo (fig. 345) reducclon veinticinco centfmetros de altura no altere ni la con­ para mostrar que una a tenida expresion de los voltirnenes faciales, ni la dicclon precisa del esquema humano. el EI aspecto de conjunto de esta pieza excepcional de mobiliario llturqlco 10 tenemos en frontal descubierto en la mencionada expedlcion de 1903 en el altar de Santa Marfa de Tahull Muestra arte mas avanzado, probablemente hacia 1200, y su estructura (figura 346). un la aureola ellp­ sigue el modele de arquerfas cobijando figuritas de cpostoles que fkmquean tica del Pcntocrdtor. Ilustra la trcnsformccion estilfstica del taller desaparecido yo el grari Maestro de Erill: las dulcificaron expreslon cierto aire de vulgaridad; la figuras su con contundencia del tallado de las masas se trcnsforrno en un esquematismo fino, pero medio­ cre; simplicidad volurnetricc se paso a una meticulosa descompostclon en pianos que de la conservan cierta logica dentro de su espfritu decorativista. En realidad, los maestros herederos del genial escultor no. fueron sino buenos operarios que) sin grandes arrestos,) J mantuvieron la actividad del taller con dignidad profesional. EI mismo cardcter mediocre y decadente puede observcirse en la pequefin imagen de la Virgen (fig. 343) cuyo paradero I ignoramos, que puede atribuirse al autor del frontal de Santa Marfa. La Virgen, patrona de Durro (fig. 344), conserva con mas fidelidad el sintetismo estructural crcclco dando una version posterior al 1200 del profundo humanismo que vibra bajo las tallas que componen de Bohr. La estuvo hasta 1936 I el nucleo bdslco de la imaginerfa del valle Virgen que como titular de la de Santa Marfa de Tahull, obra tosca de mediados del siglo XIII, que iglesia es citamos dato que demuestra que en estas fechas la trcdlclon de la escuela hcblo uqul como desaparecido totalmente. Puede agruparse con los mas decadentes y tardfos ejernplnres de la escuela de Lerldc, 10 mismo que algunos Crucifljos y un pequefio Cristo bendiciendo con­ servado todavfa en San Clemente de Tahull. Parece pues que si la labor producida por los escultores de la baronfa de Erill durante la primera mitad del siglo XII lnfluyc no poco, como se dl]o, en las obras arcaicas de imaginerfa talladas en los obrcdores ilerdenses, la per­ XIII cccbo por ceder modestos avan­ crecim.iento de estes durante el siglo manencia y sus ces estilfsticos a los seguidores de los primeros. No conocemos la procedencia de un frontal de talla, emigrado hace cfios a los Esta- , 328 , .• "�.' Fig. 338. - DESCENDIMIENTO, PROCEDENTE DE" ERILL LA VALL. de (Museo Vich.) Figs. 339 Y 340. DET ALLE DEL CRISTO DEL DESCENDIMIENTO DE ERILL LA VALL. de DET ALLE DE LA Vich.) - (Museo VIRGEN DE DURRO. (Mus. Ar te Cat. Barcelona.) INSTITUTO AMATLLER DE ARTE HISPANICO Figs. 341 y 342. - VIRGEN Y SAN JUAN DEL DESCENDIMIENTO DE ERILL LA VALL. (Mus. Arte cei.. Barcelona.) lNsrrrUt 0 ,\.<\.� iLLER DE ARTf 1119A\lI�O Figs. 343, 344 Y 345. - VIRGEN. (Colecc. particular, Barcelona.) VIRGEN DE DURRO. SAN PABLO, DE UN FRONTAL DE CASTARNE DE NOALS. (Mus. Arte Co t.. Barcelona.) Fig. 346. - FRONTAL DE T ALLA PROCEDENTE DE SANTA MARiA DE TAHULL, (Mus. Arle Cal., Barcelona.) tusn« ll 0 .. ·I'�H i'LLER . , DE J:.RTE HiSpANICO rig. 349. - FRONTAL DE TALLA POLICROMADA. (En los Estados Unidos.) INSTITUTO . .l MA TlLER IDE A�rE Hi,SpANICO dos Unidos, que reproduce la f6rmula corriente del Pantocr6tor rodeado de los Evangelistas y del apostolado (fig. 349). Las figuras, talladas independientemente y aplicadas en las arque­ rids que componen la estructura general de la pieza, son obra de un escultor poco dotado imitador de los maestros del Ribagorza. LEV ANTE Y BALEARES En las comarcas la de Castell6n de la Plana existen integran que provincia algunas im6genes de falla policromada 'que conviene citar, aunque no cfinden nlnqun modele nuevo a la tipologfa ccfclcnc. Nuestra Senora de' la Ncrcn]c, en Olocau del Rey, conserve algo de leis f6rmulas arcaicas, obra del pero es siglo XIII; Nuestra Senora de la Costa, en Cer­ vera del Maestre; Nuestra Sefiorn de las Nieves, en La Mata, y Nuestro Senora de Gracia, en Vallibona, las tres destrufdas en 1936, sedan lnterpretuclones populares de 10 rornd- nico, qulzd ' posteriores al 1300. Parece que Tc venerada Virgen de la Arreixaca, antigua pctronc de Murcia, es la imagen citada y aun ilustrada en las'C6ntigas de Alfonso el Sabio. En las Bclenres rarfsimas las son reliquias de arte del siglo XIII: citemos conio obra arcaica, cunque de poco interes, el pequefio Cristo de talla conservado la de San en iglesia Jaime de Palma de Mallorca y la cabeza de un gran Cruclfi]o, obra de buen arte que se guarda en el Museo de Ibiza. ',' , . 333 ARAGON, NAVARRA Y VASCONGADAS innegable la afinidad entre las tallas policromadas oscenses del siglo XII y las nava­ Es rras. EI influjo italiano que aparece en Aragon a mediados del siglo XIII, leqdndonos piezas tan notables como [c Virgen de Dcrocc, penetro profundamente por Navarra hostoIo zona alavesa, contribuyendo a la crecclon de la tan tfpica Virgen navarrovascongada que lIego a incluir en su enorme cfrculo estillstico del siglo XIII la gran mayorfa de las regiones centro tecnlccs y norte de la Penfnsula. De todas maneras, existen diferencias lconoqrdficcs y entre las lmdqenes de esta zona, de raigambre pirenaica, y las coetclneas de Castilla, Leon y Galicia, que estudiamos en el capitulo siguiente. ARAGON En la region de Huesca, rica en imaginerfa rorncruco, se distinguen claramente dos grandes escuelas respectivos cfrculos de influencia: la oriental, de Roda, y la de las con sus comarcas de Occidente. La primera no es mas que un cpendtce de 10 cctcldn y en ella se funden los caracteres del extraordinario grupo de escultores ribagorzanos con el estilo eclectlco de los talleres de l.ertdc. No en vane la sede episcopal de Roda quedo definitiva­ mente trasladada a l.erldc el ofio 1149, pasando a depender de Ic autoridad eclesldstlcc catalana un considerable sector territorial oscense. La escuela de Huesca, que con mayor propiedad podrfa lIamarse 'escuela de Jaca-Huesca, es mucho mas compleja. La rivalidad entre los obispos de Huesca y Roda, que durante los siglos XI Y XII con­ vlrtio a las respectivas dlocesls en terrenos enemigos, trczo una barrera politico imper­ meable las corrientes crtlstlccs. Esta frontera, cuya delirnitccion fue causa de enconadas a luchas, oscilaba sequn los tiempos, en la zona que une Alquezcr con Bcrbostro. En las toda­ p dqlncs anteriores vlose que los efectos de tan irreductible sepcrccion se reflejaban vfa en plctorlccs del siglo XIII, cuando las obras ya menguada la fuerza de Roda extlnquiose la agresividad en los litigios territoriales. Pero las corrientes artfsticas estaban ya encauza­ das y dlflcilmente cambiaron de rumbo: el sector oscense que paso a l.ertdc, ccuso desde comienzos del siglo XIII la influencia de las formulas esteticas vigentes en Cctclufio. ESCUELA DE RODA. loqico que la villa de Roda de lsdbenc, sede de San Ramon, - Es el obispo que presidio la sorprendente florccion artrstica de los pueblos del Ribagorza, tuviera sus talleres propios de imaginerfa y aun de otras artes aplicadas que subsistirfan muchos nfios despues bajo la comunidad de ccnonlqos que sustltuyo al obispado. EI burgo actual, 334 I ;, Fig. 350. CRUCIFIJO Y SAN JUAN. DE LA CATEDRAL DE RODA DE ISABENA. - tnstmn 0 A.1t�A TLLE,� fOE ARfE Hi.s.g;;ANiCO I ,.. Figs. 351 y 352. - CRUCIFIJOS DE BENASQUE Y ALQUEZAR. ,. , Figs. 353, 354 y 355.-VIRGEN DE UNA ERMITA DE GRAUS. VIRGEN DE LA CATEDRAL DE RODA DE IsABENA. SAN MAR­ TiN DE BENASQUE. b/NSYITUv P ,,-IJ.T:%' IDE ARTf. Hv:5;)A.'I/�.:O Fig. 356. - ALTAR DE TALLA PROCEDENTE DEL MONASTERIO DE OVARRA. (Museo Diocesono de Barbastro.) I r- Fig. 357. - SEPULCRO DE SAN RAMON. OBISPO DE RODA. CRIPTA DE LA CATEDRAL DE RODA DE IsABENA. 0, Figs. 358 y 359. - VIRGEN DEL SANTUARIO DE SAN MARTiN DE LA VAL DE ONSERA. VIRGEN DE LA IGLESIA DE PANZA NO. a pesar de su aspecto decadente, luce testimonios que acreditan una vida prosperc y clerto poderfo mantenidos hasta comienzos del siglo XVI: sus ediflclos civiles presentan restos de noblezc constructiva, sus murallas reedificaron fines del medioevo, y 10 riqueza conser­ se a vada en su viejo catedral demuestra que a la copiosa herencia del perfodo episcopal Ie fue­ ron ofiudldos ricos leccdos posteriores. En este catedralicio, junto a 10 preciosa silla museo (A.� ..... e_._� de San Ramon . j�el mobiliario rorndnlco, hallamos las prjmercs lrndqenes del grupo Irodendse·\bun CrlUcifijobl mayorl que 01 los repintes no �amdano ntatllural, ogra 0 orrar a no eza y e egancla e su a a, es una Igura e e as proporciones, e 10 que no desdice un San Juan, seguramente cornpcfiero suyo qUfie ' bdarbbalrlos hadn 8 . o�esentcmto"S en=rrtrestrn �o't'>Me.,V\ J 0 0 35!) del �I ::I�tJ,emfe..!!!! grupo .. Calvario, del J..J.. '?::'1� Qertenecen probablemente 01 taller de Roda y a un mismo momentO?' aunque no ccuscn 10 misma mano, los Cruclfijos de Alquezcr y de Benasque. Su postura es menos hlerdtlcc, pero no es dlflcll hallar semejanzas con el Cristo de Roda en la forma de resolver la estruc­ tura de los vohimenes del cuerpo y la tension de las extremidades. EI de Benasque �g;:.�;n ...... que tie n e una a pari e nci a m as a rca ica, �:el::pel:o';-::P]e::�ta::::tn:tt:tl.a::1Ire1:::a:::I:as. �e: .� fue retocado para adaptarlo al tipo iconoqrd- - s·i9' it{l cl"el --- fico renacentista, pero brazos y piernas conservan intacta la aguda estilizaci6n original que se reproduce exactamente en el Cristo de Alquez�g. 351). EI Calvario de Roda se une estilfsticamente con la obra escult6rica de la tum�� San Ram6n, altar de 10 cripta de la catedral, obra fechada, probablemente, puesto que el traslcido del cuerpo del venerado obispo tuvo lugar en 1170. Es una area de piedra (fig. 357), de torncfio normal, en' cuyo frente se representan en relieve policromado la Anunciaci6n, la Visltcclon, el Nacimiento y la Epi- fanfa, sobre fondo lise sin ccornpcfiurnlento de frisos, molduraje ni elementos decorativos. La sostienen cuatro pilares con sendos angeles, en alto relieve, mostrando los atributos de los Evangelistas. Estas cuatro bellas lrndqenes, que no parecen obra de la misma mano que los relieves del sarc6fago, reproducen punto por punto los elementos caracterlsticos de dlcho Calvario((a misma correcci6n y regularidad en las facciones, composicion exccto en la 16gica estr'itctura del plegado, todo ello dentro de una contenida tendencia renllsto de sen- timiento cldsico. Este sentido imponderable de serenidad, tan vivo las forrnulos como gene­ radoras de las diversas escuelas romdnlccs, no- aparece en las ingenuas ncrrcciones de sarc6fago, que pertenecen, a pesar de su buena calidad, al mundo de los imcigineros de of cio, fieles a tradici6n y sujetos a los modelos que transmitieron su una aspecto arcaico a las obras del siglo XIII avanzad De aquf su sorprendente semejanza las . figuras con en relieve de los antipendios pastillaje de (figs. 329 y 330), que sabemos fechados hacia 1.50./2.6 Y aun con las figuras pintadas en el grupo de frontales ILamados de la escuela de l.erldo (figuras 227 a 232), [ustlflcdndose asf las viejas dudas sobre el orlqen de los mismos. EI ya citado altar de Ovarra (fig. 356), contribuye a definir el ccrdcter del taller de Rode, por su parentesco con los relieves del sarc6fago de San Ram6n. Es una tabla alargada en forma de 339 (predela, enmarcada, como los antipendios, con una tira plana decorada con huecos hernlsfe- ricos. Presenta en bn]o relieve 10 Anunciaci6n en el' centro y, a los lados, seis santos, los dos primeros con bdculo, cobijados bc]o arcos grandes capiteles de hojas trilobulados con apoyados sobre columnillas gemelas decotadas con trazos helicoidales. Es obra tall ada en madera, en bajo relieve, enrlquecidc con pastillaje de yesO. La decorcclon pict6rica se per­ di6, 10 mismo que las caras de los personcjes, pero 10 que queda del pleqodo de vestiduras ccusc el influjo del cldslco escultor del Calvario y de los angeles del rilonumento sepulcral sobre la lmcqlnerlc trcdlcloncl esencialmente ncrrotlvc. > AI mismo drculo y hacia el mismo periodo podemos filiar el lnteresonte antipendio (Museo Diocescno de l.eridc] con la imagen de San Martin de pontifical, asumiendo la pos- yO- �w' tura caracterfstica del 'Pcntocrdtor elfptica flcnquecdc por el en el centro de una aureola Tetramorfos. Los espacios de las dobles crquerlcs laterales, de estructora pore]o a la de los, frontales del Ribagorza (fig. 346), estdn ocupados por doce obispos con mitra y bdculo. Se dice que p'rocede de Sigena, aunque sorprende una obra tan arcaica en un cenobio de fund'aci6n relcttvnmente tardfa. irndqenes de la Virgen que por rezones geograficas pueden atribuirse al taller de Z Las Rode, pertenecen a la serie lconoqrdficc catalana. En algunos casos, como en la que se con­ I 353), se evidencia el influjo de los maestros del I serva en una ermita cercana a Graus (fif! veonse en Ribagorzct; e.""'.J.-k us v,.estiduras los rfg-idos acanalados que caracterizan -las figurillas r I£Sr"';!oS u: e.... J "..Leu. Uk t ;1Me< ",,,,d,,,, , cClc .. C<. (del fffi�'"'" .... ....:: de I frontal de'tb figum Ismo ti 0 pareci6 'en el pequeno santuario - - de'Santa Liestra, de la misma l.�gell que se conserva en la cate ra ae 0 a comarca a al drculo estilfstico del sepulcro de .Scn Remon, reflejcndo, mezeladas, fPertenece - , la 16gica , c1asicista del escultor de los 1'1" sec angeles de los pilares y la minuciosidad de los rei le- ' yes del arca. EI �.e.� ae Bcrcelonc posee una tulle policromada con identlcos caracte- rfsticas.fEi tos�o/Sa�Martfn deBencsque (fig.- 355ypyeGle m9stralse como he�-dero .Qra� y(d'epauperado/de ambas tendencids y ...... senalg. el �D·I-clce{..ckf ... I" . a (r� c rr"eI4spf- ' ritu renovador del siglo XIII. <.ccbezc ESCUELA DE de HUESCA-JACA. crnbcsrlccs - Es de que existieran talleres en las dos ciudades creer tradici6n escult6rica. Nos reslstlmos a seguir a Kings­ obispado, en 7 ley Porter en su patrona de, Iqudcel €fIg::=a:6@} al drculo de los gran­ flllcclon de la modesta des escultores [cqueses del siglo XI: no vemos parentesco con las esculturas fechadas de la decoraci6n petrec de' la proplc ermita. En realidad, no podemos seficlcr relcclon alguna entre la lmcqlnerfu oscense y la escultura decorativa monumental tan lrnportonte e-ri esta regi6n pirenaica durante la segunda mltcd del siglo XI y comienzos del XII. Ello es una pruebc mas de la independencia existente entre los grupos de escultores canteros desarrai­ gados en absoluto del espfritu indfgena y los modestos artffices establecidos en el pels, Los primeros eran artistas de paso, a rnenudo extranjeros, cuyos movimientos dependfan slem­ pre de un patr6n que reclorncbc sus servicios. Los imagineros fueron probablemente gente 1 I del pueblo que legaban sus formulcs de padres a hijos; por ello las tallas policromas conser­ , varon invariable cspecto a troves de varias ge_neraciones, resultando asf tarea tan dlflcll su el fijar su cronologfa. Las obrcs mas arcaicas tienden a traducir modestamente sus faccio­ nes y actitudes: soli figuras de poco cuerpo, con los plleques expresados con gran simplici­ dcd-deHneos suaves. volumenes poco ccuscdos: el gracioso ritmo de ciertas tallas poll- r �-r 340 ;,!t�.:;;::.�,,�., . ._, ,I " ,�t�ru�; F ,'� \ ����;�i'::,;.:,./ 1 I Figs. 360 Y 361. - VIRGEN DEL MONASTERIO DE IGUAcEL. VIRGEN DE LA IGLESIA DE SANTIAGO DE AGUERO. (M Provincial de Huesca.) I I· Huescc.) VIRGEN DE LA Figs. 362 y 363. - VIf\GEN DE LA IGLESIA DE LA MAGDALENA. HU-ESCA. (Museo Diocesano. IGLESIA DE FANLO. VfRGENES DE CARCAVILLA Y DEL MALLO. EN RIGLOS. FIgs. 364 Y 365. - TllER INST'TUTO M:iJ. DE ARTE HlSPk-..nCO I cromadas de la region comprendida entreJaca y Huesca, que con seguridad podemos toda atribuir alsiglo XII, ccuscn una escuela conceptualmente opuesta a la que produjo los im- presionantes grupos escultorlcos de T,,4lill, 'tl' Erill y Durro. Ejemplares caracterfsticos; gUiza v;+;_ MIA.)', p>o)(,ktCl. el..{ sens "" Ul't�1-0 trI"� _--� .- de la primera mitad del siglo XII, son dema e. a e lqudcel, -a itaclJ rrasYlrgene's e de. -10. IIU,Jt t'rlr h Panzano '5�) y Ayerbe, que parecen de un mismo taller. Bfra 'eH i-mag-en 'De este - ��I rrl>��!o(: .k sector es la ,patrona del santuario de San Martin de la Val de Onsera, de plegado elegante se - .... 61' puede presentarse como muestra del estilo pirenaico, de la rnejor calidad, en el perlodo de trcnslclcn. Era asimismo obra tcrdlc muy notable la Vir­ minu(0 G- gen bellamente policromada del monasterio de Sigena �6g 5�, desgraciadamente perdida en el incendio de 1936. Su naturalismo abre el camino seguido por la iconograffa mariana en el curso del siglo XIV. /' REGI6N CENTRAL. -. arte rorndnico tuvo penetroclon tardla y poco eficiente .e.A--+1'I­ �entrGl�<*lesa. Es logico, pues, que escaseen en ella las irndqenes en madera I policromada que con cierta probabilidad pueden atribuirse a los siglos XII Y XIII. Parecen obra arcaica la Virgen de Trasobares (Zaragoza), que presenta, como Santa Marfa la Real, �- ( u ') de Najera, el Nino Jesus sentado en posicion lateral sobre la rodillc izquierda (fig. 370), Y la Virgen de la Pefic, en Calatayud, muy restauradas. No se apartan mucho de la ico- 0 nograffa que veremos en Castilla: pliegues tubulares organizados; estillzcclon un tanto arbitraria con respecto a las proporciones del cuerpo humane y la posicion de sus miembros. Pero conservan su monumentalidad y noblez�uiza sea obra de fines del XII ungrupo de la Crucifixion de Castiliscar (Zaragoza), � que se perdlo la imagen de San Juan. EI Cristo (fig. 372) recuerda a los de la provincia de Huesca, especial mente al de Roda, aun- que es menos hlerdtlco y animado de un aspecto mas naturalista. La factura de musculos y facciones acusa un escultor sensible, original en su concepto pldstlco especial mente en la 343 minuciosa orqcnlznclon de los pliegues de las telas: la buena . Virgen (fig. 374) es una mues- tra de ello y contrasta extraordinariamente la sobria rudeza de los escultores con pirenaicos. Las irndqenes del Crucifl]o y San Juan (fig. 373), pertenecientes Calva rio de pequefio a un procedencia desconocida (M.A.C., de Barcelona), reproducen toscamente las figuras de Cas­ tiliscar. Como veremos mas adelante, la tecnlcc del Calva rio de Castiliscar se une Intima­ mente con la de la imagineria navarra. Obra cumbre de la imaginerla rorndnlcc del centro de Aragon es la monumental ima­ gen de la Virgen que se conserva en la sacristla de la colegiata de Santa Maria de Daroca (figura 371). Su scbor cldslco y las incontestables relaciones que presenta con ciertas escul­ turas oncecentistas italianas, obligan a creer en una corriente artlstica de origen rnedlterrd­ neo paralela a la de la sala de EI pintura capitular Sigena (pdq. 127).. Nino Jesus conserva el recuerdo de las figuras togadas romanas. Fue prototipo y modele de una serie de lmd­ genes rusticcs que surgieron de los talleres locales aragoneses en pleno siglo XIII. Si anali­ zornos el plegado minucioso de las figuras de Castiliscar, no es dlflcll descubrir bajo su apariencia mas arcaica el esquema fundamental de los pliegues de la gran Virgen de Daroea. La imagineria centroaragonesa del siglo XIII es continuadora de los modelos tradicio­ nales con reflejos intensos de goticismo y sin abandonar ni complicar con nuevas crecclories la iconograHa tradicional. Sirvan como ejemplo el gran Calvario de la iglesia parroquial de Torralba de Ribota y el Cristo de Sos del Rey Cotollco, este ultimo evidentemente influldo I por los, escultores navarros. , f NAVARRA Y PArS VASCO La imagineria culto, de navarra conserve en origen, algunas de sus obras en su lugar sefierns de buen arte y un nutrido grupo de esculturas de tipo popular, anteriores al 1300, en su mayoria figuras de la Virgen sentada con el Nino en su regazo. Los modelos lconoqrd­ ficos coinciden en los del Pirlneo oriental, por 10 cual resulto util, en lineas gene­ esencia con rales, la closlflccclon cronoloqlcc establecida al estudiar la serie catalana. EI modelo mas arcaico, la Virgen Madre convertida trono de la 0 sea en Majestad de Dios, con su Hijo sen- tado en el centro del regazo, tiene cqul las mas bellas representaciones. Citemos como ejern- plos notables y tlplcos las de Yornoz, Echalaz y Urdanoz, tres rnodelos distintos dentro de ' I su unidad tlpolcqlcc: la primera (fig: 377) representci el influjo netamente bizanHno; la segunda (fig. 379) popular; de minuciosos pliegues realistas; la tercera (fig. 378), un arte mas un buen ejemplar de la slrnpllflccclon de la escultura navarro del siglo XII. Nlnqunc de las l tres refleja la tipologfa de las vlrgenes francesas coetdnecs, confirmando el hecho de que �Q_ k Sk" el gran influjo artlstico frances en Navarra comienza en el v;'?,- c4.' C.,,! r '-"" siglo XIV. '"\._._...t"t4 '-4.�� .::\a-I-wr� (. v ..... , � V""i' Pieza importonte de la escultura romdnicc espanola y obra cumbre de 1a "t� ........ .. C)�, imaginerfa rorndnlco navarra, es la graciosa Virgen sedente del santuario de Ujue (fig. 37S}. Coincide en absoluto con las imdqenes del grupo gerundense, aunque la bella estructura de su ple­ gada pierde mucho por el tosco chapeado de plata que se Ie cpllco, al parecer en el siglo XIV, dejando unlccrnente al descubierto la talla policromada en las cabezas y manos, que confirman calidad y su su arcafsmo. La cabeza del Nino, mejor conservada que la de la Vir­ gen, revela 10 obra de un buen escultor sin ccnexlon estilistica con las obras del drculo de 344 '.' .'" , I Figs. 366 Y 367. SAN JUAN. PROCEDENTE DE FANLO. Cc t., SAN BARTOLOME. (Museo Provincial. (Mus. - Arle Barcelona.) Huesca.) INSTITUTO AMf\TLLER DE j! RTf HtSPAN,eo I Figs. 368 Y 369. - VIRGEN DEL SANTUARIO DE SALAS. HUESCA. VIRGEN DEL MONASTERIO DE SIGENA. Figs. 370 Y 371. - VIRGEN DE TRASOBARES: VIRGEN DE LA COLEGIATA DE DAROCA. , INSTITUTO AMATLLER DE lRTE M�5PANICO -, .. Figs. 372, 373 Y 374. - CRUCIFIJO DE UN CALVARIO DE CASTILISCAR. CRISTO Y LA VIRGEN DE UN CALVARIO. (Museo Arte Cat., Barcelona.) VIRGJ:N DEL CALVARIO DE CASTILISCAR. 'NSTITUTO AM!, TLLER DE ARTE H'SPANleO I. Figs. 375 Y 376. - VIRGEN DE UJUE. VIRGEN DE IRACHE. I'NSTITUTO DE ,t,RTE AMA TLLER H/spAN/CO I 377 VIRGEN DE Y ARNOZ. vIRGEN O-E URDANOZ. Figs. Y 378. - 4- Figs. 379 y 380. - VIRGEN DE ECHALAZ. VIRGEN. (Mus. Arte Cc t., Barcelona.) INSTITUTO AMA RLfP ! : DE ARTE HISpANICO i -" Figs. 381 y 382.-VIRGEN DEL SAGRARIO EN LA CATEDRAL DE PAMPLONA. ESCULTURA EN PIEDRA DE LA VIRGEN, COLEGIATA DE TUDELA. INSnTUTO AMfl' YlLER I DE ;. RTf HkSPANlCO \ 383 Y 384.-VIRGEN DE LA COLEGIATA DE TUD!'LA. VIRGEN DE LA ERMITA DEL PUY EN ESTELLA Figs. .j 385 y 386. CRUCIFIJO DE LA IGLESIA DE CIZUR MAYOR. CRUCIFIJO DE LA IGLESIA DEL SANTO SEPULCRO EN Figs. - TORRES DEL Rio. INSTlrUlO (Museo Arqueol6gico de Bilba<;), aun siendo obra cercana I <11 1200, es el I· ejemplo mas arcaico de la imaginerfa vasca: e� pequefio tcrncfio, casi un I J altorrelieve, ya que los costados de su trono, unidos a ,los pliegues laterales del manto, la encuadran con reverso 'absolutamente 6 ') plano. EI Nino, de aspecto mas ncturcllstc que la bend k Virgen, ice, sentado en el centro del regazo: los pliegues son mas 16gicos de 10 que ccbrlc esperar del hieratismo y simetrfa del conjunto. ;;- 353 Tcrnblen sera. del siglo XII la Virgen de Estfbaliz, patrona de Alava, muy alterada por una restcuruclon excesiva: pertenece tcrnblen al modele bizantino organizado sequn un eje de simetrfa unlco, con pliegues muy simples que acusan las IIneas generales. Ya del siglo XIII, a pesar de mantenerse en ella el tipo hierdtlco arcaico, es la Virgen procedente de Sendadiano, en el Museo de Vitoria �, algo influfda por la gran Virgen petrec de Silos�). De intento hemos reservado para final del presente capftulo el estudio de una gran serie de irndqenes de la Virgen que, dentro de una sorprendente unidad tipoloqlcc, aparecen en ciudades, pueblos y ermitas de Navarra y Pafs Vasco. Sedente en una banqueta de mo­ desto viste tunica cefildc, cuyo escote apuntado deja ver una camisa cerrada molduraje, en el cuello por un floron, y amplio manto, que se cruza sobre las rodillas; lIeva la cabeza cubierta por una toca y sobre ella una simple corona; ostenta una flor 0 fruta en la mano derecha, la otra el hornbro del Nino Jesus que, sentado la izquierda, apoyand_o mano en a viste Identicc indumentaria. Con la cabeza descubierta y descalzo, sostiene un libro y ben­ dice con la diestra. Es una imagen solemne y profundamente humana. La Madre conserva el porte regio de los modelos bizantinos y el Nino adopta la posicion del de la Patrona de �.-J Najera, pero acentuado su naturafismo y_ su sonrisa. No sorprende el enorme exlto que tal imagen desperto, ya que reune en proporclon perfecta los conceptos de Majestad Divina y de Madre de los hombres. Tan maravilloso �. mo­ L- dele iconoqrdflco define el ccrdcter de la escultura hispdnicc del siglo XIII: union del hie­ ratismo rorndnlco con gotico; esquema arcaico dotado de la la vida desbordante del arte alegre sonrisa del pueblo y vestido con ropajes de plegado naturalista. Son incontables las lmdqenes navarras y vascas talladas sequn este modele y la fidelidad al primer patron es tal, que en la mayorfa de elias se repiten los rasgos faciales, la forma del plegado de rOp'a- Ie. k �o..c.. \..c...-� 0:5 (>O\Il-.....1..- jes y las delicadas asimetrfas de pies y manos, i�J.,..s� ........ Uno de los ejemplares mas primitivos sera, sin duda, Nuestra Senora de la Esclcvltud, (X)� �� �...;.et. de magnffica escultura de la catedral de Vitoria �g. 3:8�). La mas famosa es la Virgen Beqofic, patrona de Vizcaya. Pero el modele toma carta de naturaleza en toda Castilla. donde tendremos occslon de mencloncr ejemplos belllslmos, extendlendose su popularidad hasta cristalizar eneqreqlc Virgen de la Sede de la catedral de Sevilla. la Otras lrndqenes del siglo XIII completan el ciclo vasconavarro. Buenos ejemplares poseen "'-- ).l.e el Museo de Vitoria (frg _J.21J, el�, de Barcelona, y el Arqueoloqlco Nacional de .• Madrid. Citemos, para completar la tipologfa de las imdqenes vasconavarras del siglo XIII, ....... � el Calvario del t9.b�..:-G"':'; de Barcelona (frg:::=3:8-1:}, magnifica talla que conserva Integra su primitiva policromfa; un santo obispo del mismo Museo �8:); una imagen de Santo. Ana �/' un Crucifl]o, del Museo de Vitoria � j(Jl) ! .I e., G--'r--"l � Cv\sh I Jvic»� bl.5 � --� � \" u. r 11.4 � ,L. � � � � .Q...... � � \ d.J.. Sc: � C Q J L 10 ). 00- " I > 354 Fig. 387.- CALVARIO. (Mus. Arte C a., t Barcelona.) INSTfTUrO rv: AM� rLl.ER , f?T'E I-R>;IJA,NICO I Figs. 388 y 389. - SANTO OBISPO (Museo de Arte de Catalufia, Barcelona). NUESTRA SEI'lORA DE LA ESCLAVITUD. DE LA CATEDRAL DE VITORIA. JNSTlTUVO / A;JA T!..LER fOE ARTE M;spANICO , CASTILLA, LEON Y GALICIA .. -.f S.J envejecieron pronto. No sucedi6 como en ntclufiu y norte de Arag6n, donde la decaden- r ..-es cia artlstica postmedieval, ccornpcficdc de unos siglos de miseria, anul6 todo deseo de \.-,_c ,,!.,..e,�. '" U>'" '"'" u, ,k'- ",-Q ye.,l",,,,Jo seguir la moda, dejando intactas las viejas lmdqenes, > ",yrcbA. 1-e-- i� , t;. 1J.e.. �",\"�,,\,,e.I.A,", -R.-" e: iWICJ..t""�c.... ....tJ.>. J'(:o.. IMAGENES DE PROCEDENCIA INSEGURA. Son muchas, pues ya se dijo c6mo Ilega- - q j ron a los museos y colecciones lc mayor parte de tallas policromadas. Es cosa corriente que no conste su procedencia, y cuando estc Figura en inventario, no siempre el estilo de laimagen coincide con el de las obras seguras del mismo origen. Por ello hay que mostrarse esceptico ante ciertas filiaciones. Antes de enumerar otrcs obras �� conviene presentar por su inconfun­ dible espfritu france el grandioso Cruclfi]o que se dice procedente del monasterio de Santa Clara, cercano a Palencia (Museo de los Claustros, Nueva York). Nada recuerda de los Cristos catalanes,.n,i_ de los que figuran en los Descendlrnieqtosde la baronfa. de, J:rHl, ni de "e�os. V'Srv. . U-�t.:... (o.l,..,� los que vcrcmog en Ins PQ9il�'G:& conservados en Cctstilla, Le6n y�. Surge' , como pieza unlco, con su cabeza alargada de ojos ligeramente oblicuos y barba de rizos met6dicamente escalon ados �39'21)� el cuerpo, mas correcto que en los ejemplares hlspd­ nicos coetcineos, recuerda al del famoso Cristo Courajod, del Museo del Louvre. Su mas 358 Figs. 390 Y 391. - VIRGEN PROCEDENTE DE SENDADIANO. VIRGEN. (Museo de Vilorio.) I { Figs. 392 Y 393. - SANTA ANA. CRUCIFIJO. (Museo de Vilorio.) �NSllrU10 ,".�/�A Ttlf� DE AlITE X;5pANlCD '- 394. CRUCIFIJO PROCEDENTE DE LA IGLESIA DEL CONVENTO DE SANTA CLARA EN PALENCIA. (Museo de Los Fig. - Clcustros, Nueva York.) '- Figs" 395 y 396" - VIRGEN. (Museo Arqueol6gico Nacional.) VIRGEN DE SANTA MARIA LA REAL DE NAJERA. 11 g§.11T1..cHJ' ,-.llilA", ut:" DE ARrE H.wSpANlc.QJ Figs. 397 y 398. - CRUCIFIJO DE SAN MILLAN DE LA COGOLLA. NUESTRA SENORA DEL PALACIO, LOGRONO. �, us ART.",f: H,'!:�:-Qn{.E�1 "'"' :;)PANJg]:__, _ 'Proximo pariente peninsular es, sequn Rorimer, �I que aparece en el dlptlco del obispo don Gonzalo Menendez (6y �), acompafiado de una serie de figuraciones del formulario de los tallistas rorndnlcos. Este dfptico ovetense estci fechado entre 1162 y 1175, Y por ser obra ·de un escultor excepcional nos ayuda a definir con cierta seguridad el concepto pldstlco de la imaginerfa castellana del tercer cuarto del siglo XII. En la estructurcclon de .dlcho con- -cepto participan infinidad de elementos: el canon humane y su interpretacion onctomlco ; la posicion y actitud de los personajes que integran el repertorio; la moda, que cambia mas rdpldornente los accesorios que las Hneas generales; el sentido emotivo de la lntenclon -narrativa; la tecnlcc, y otros cuya preponderancia varfa con el tiempo y aun con la for­ mccion intelectual del artista. > La Virgen Madre del Museo Arqueoloqlco Nacional (fig.,395) podrin fdcilmente pasar 'por obra francesa de mediados del siglo XII, ya que reproduce con fidelidad absolute uno de los model os mas de populares la region de Auvernia. {Sera obra importada? EI arte espa­ fiol no conclblo escultura jcrnds una ajustada a tan meticulosa orqcnlzcclon, cubierta de pliegues cuyo ritmo excluye toda lrnprovlscclon: es obra deshumanizada, pero bella por su logica, por la cadencia perfecta de vohimenes: porque en ella cada elemento estd de acuerdo ·con su jerarqufa pldsticc, aun sccrlficdndolo todo al aparato externo. La figura humana altera su canon bo]o el peso de un refinamiento espectacular, sequn las exigencias de una formula . profundamente sofisticada. -: EI grandioso Crucifi]o '€f�Si-, de indudable origen espafiol, que sin cruz y sin policro­ rnlc ernlqro a los Estados Unidos (School of Design, Providence, Rhode Island), presenta un cnrdcter racial hlspdnico incontrovertible. Pocas esculturas de mediados del siglo XII, pues -esto parece ser su flllncion Ie cronolcqlcc, alcanzan en bellezc y sensibilidad. Su model ado es recio y preciso, con incomparable acorde entre el esquematismo que conduce a 10 monu- mental y el naturalismo que su mlslon humana exige. Algo tiene del Pcntocrdtor de Carrion(A.l-\.)V�'Sl. _) i±o:m:a::.V.:;:: fj-9-4()� y qulzd mas todavfa de los relieves mas avanzados del clcustro de SiR.f)S(A·j.J'r�:l) .. � � �m€) v: fl�r 2j.O� pero ello no bcstc p<}ra considerarlo como eslobon de la misma s: i",,'!.h ,,·cc... $IA .",c..t..,:SiO", � .... + � .. .Q.c..s CC'L"�...to....",,.� cadena, t:fJ......... r""c.�.....es. -> ::=-e p < LOGRONO Y 'SORIA. � Se unen por vecindad geografica y para reforzar la pobreza'--- .soriana las belles obras de la con imaginerfa de Logrofio. En efecto, los centres religiosos de esta region han conservado obras preciosas en sf y esenciales para el disefio del. esquema del presente capftulor Con la capital rivalizan los tantas veces citados San Millan de la Cogolla � Najerci(."N��if;�S��ora de Najera ..Qly:::3:9:6J undnlrnemente atribufda al siglo XII, a pesar de la piadosa leyenda que la Ileva a los tiempos de Garda de Najera, puede que 'Sea el prototipo, 0 al menos uno de los ejernplos mas antiguos, de la que podrfamos Ilamar version naturalista de la Virgen. Desaparecieron en ,ella el hieratismo y las simetrfas solern­ nes, aunque haturalmente no pudieron eludirse la rigidez y la arbitrariedad de proporciones de la pldstlcn rorndnicc. bendice Jesus a los fieles con gesto sencillo, sentado de perfil sobre la rodilla izquierda de la Virgen, cuya mano cierra amorosamente sobre su brazo, como sosteniendolo. En todos los detalles muestrcse una tendencia a reemplazar los forma­ lismos de realeza por la dulce afabilidad del que da proteccion sin pedir vasallaje: en escafio de simple inclina la moldurcje, Madre su cabeza hacia los orantes y el Nifio cruza sus piernas; tunlccs y mantes contribuyen con su simplicidad a que la ctenclon de los fieles se concentre en la belleza de las caras total mente exentas de bizantinismos. No. necesita 363 ," . I ni de la estillzucion tradicional, ni de la rnlsterloso para imponer su egregia personalidad sonrisa oriental de la iconograffa rorndnlcc. La seriedad profunda de la raza hlspdnlco tiene en esta extraordinaria escultura uno de sus mas fieles reflejos. Recordemos que el modelo Iconoqrdfico de laVirgen con el Nino sentado en posicion lateral sobre su rodilla lzqulerdc, es el que vimos en el dfptico de don Gonzalo Menendez, en Oviedo.,> �_-==--_.. .---- « En San Millan de la Cogolla (Loqrofio) se conserva un Cructfi]o de talla, incompleto, de arte supera al de los marfiles del arca de San Felices del muy buena mano �g 39l-), cuyo propio monasterio �). Dentro de 10 inseguro de una cornpcrcclon entre piezas de tan distinto tcrncfio, -puede observarse que, como en las figuras que integran los bellislrnos relieves del arca, en el pcfio del Cristo se alternan el plegado rectillneo y la gradacion de ' curvas en ritmo especial que solo existe en las obras maestras del siglo XII. Algo existe en la meticulosa estlllzccion de Nuestra Senora del Palacio, de l.oqrofio �gra 3�8), que nos recuerda a las esculturas del soberbio sepulcro de dona Blanca, madre de Alfonso VIII, erigido hacia 1158, en Santa Maria la Real de Ndjerc. No dudomos en atri­ ' buir la talla de este scrccfcoo -cl mtsterloso Leodegarius, que firrno la portada de la cole- ,....1-1.) ,,�.� en Sos del giata de SangUesa (torna 'I, peEl 156) y que continuo su labor Rey Cctollco y otros ediflclos aragoneses. En esta grandiosa imagen de la Virgen Madre reaparecen las. facciones abultadas, como hinchadas de vida, en contraste con el aplastamiento de los plie- vohirnenes. Es posible que nos hallemos ante el caso gues y la apariencia pastosa de los untco de un escultor de nombre conocido del que se conservcn varias obras de escultura monumental, un buen ejemplo de imaginerfa policroma y un sepulcro fechado. Los pliegues donde la geometria domina y desborda la qrcdcclon volumetrica que caracterizan la obra nuevo a Ic tecnlco de los marfiles del arcc de San Felices y de Leodegarius, nos lIevan de aun, guardando las distancias, a lc pldstlcc sublime del primer maestro del clcustro de Santo Domingo de Silos. Podemos cficdlr a la listc de tallas loqrofiescs la Virgen de Sajazarra, _ ya del siglo cion i-GtWt X"�or su parentesce con la Re-at-d'e Bcrcelene (ftg�). are a e Imag-en e ' co ec- Tan corta es la lista de las lrndqenes arcaicas conservadas en 10. region de Soria, que ni alcanzamos con ellc a definir los corrientes que pudieron Influlr en su forrnccio era. santuario de lc Pefin, en Agreda ffl'gu".­ ya de comienzos del siglo XIII la graciosa Virgen del Senora del Espino, de la cctedrcl ���. La mas bella imagen soriana es sin duda Nuestra de Burgo de Osma, obra probable de los escultores que intervinieron en la decorcclon de In nueva seo en la segunda mitad del siglo XIII. Es una cdcptcclon de la Virgen vasconavarra. La pobreza actual de la imaginerfa soriana, ampliamente compensada por la cbun­ dancia de escultura monumental, tiene interesante complemento en un grupo de antipendios. tallados en piedra. Uno de ellos, con I� representoclon de la Entrada de Jesus en [erusclen, se conserva en San Nicolas, de Soria; otro, con el martirio de Santo Tomas de Canterbury,. en ScnMlquel de Almazan, y el tercero, con pdjnros y monstruos rellenando una reticula' enmarcada por elegante arquerfa, en la ermita de los Martires de Garray. No desdicen, nr en arte ni en estilo, a 10 visto en la escultura de portadas y capiteles de la segunda mitad 4. 1-\. :tiv ... del.siglo XII (. as'F� y aun es poslble sen alar una evidente hermandad en.t�� ��. V ) - - / antipendio de San Nlcolds yIcs esculturas de la portada de la misma igle5ia (t.:m v.. �l:IFEli:;gt). La iconograffa del de Almazan es otro ejernplo de la lncrelble rapidez con L _que se generalizo en Espana la devocion al obispo lnqles, martirizado en 1170) 364 Figs. 399 y 400. --' VIRGEN. (Coleee. Rieart, Barcelona.) CRUCIFIJO DEL MONASTERIO DE RODILLA. Figs. 401 y 402. VIRGEN DE LA COLEGIATA DE CERVATOS. VIRGEN DEL SANTUARIO DE LA PENA. AGREDA. - f- -:- _ l Ja\J�JrrU!rt) pc �.I'?rE AA:t� TUE,'?( I11J:SfJA.NIC . __ � Muy poco se ha lnvestlqcdo sobre imaginerfa burgalesa4.pt�n, ,nte en' �frgeneu £!:'ise......... a­ tos de scbor popular, pero sin obras de fecha segura. Veanse e 0 ris 0 e a as e Bureba, pcre]o al glllltiQiileMe ingresado, sin procedencia, en el Museo Mares, Barcelona, :¥ (rI�restmwcfCI�; el del monasterio de Rodilla (fig 1� muestra la persistencia de la trcdlclon a fines del siglo XIII. La iconograffa mariana estd representada en sus diversos modelos. EI hlerdtlco, con el Nino en centro del r:eaazo" se conserve, en la DOP lar ima- gen burgalesa de Nuestra Senora del E �el ro�aunque e ... :{'.'" 'Nl, �Jca- j./ � J pre- ..a.s 'Fe- Ob� a I ejecucion C1� corresponde Lo.. ;""'-r, J...._ bablemente al siglo XIII. AI mismo cfrculo pertenecen las Vfrgenes de Leclficno y La Vid. Ee. modele de la �:'-;����K('_Q patrona de Najera, con el Nino Jesus sentado de lade sobre la rodilla -h ..... �-V\tA1 "'IIM�-rv\"'" \. izqulerde, reaparece en una Virgen de piedra, que estaba hace unos nfios en el pueblo de Padilla. Cabe citar aquf la bellfsima imagen petrec de la Virgen del gran monasterio '!�+:��.t: v.-.""..._., '�"rw� de Santo Domingo de Silos (;fig 463J)'; de gran ascendencia italiana, que sigue la corrlente J.- u. � 1I1� observada al estudiar la imagen de la coleqloto de Daroca - _. Podemos seficlnr otro /4M..s�CI &l'�:.);_s� .. ejernplcr de procedencia desconocida, influfdo por la misma ccrrlente (-bit A:G., de Barce � l+t,", " - "-)'0.. .,..._._ vos lona). A pesar de que las cabezas tienen trazas de retoques posterlores, es un eleqcnte ejem- .e_5�"'"".s plo de la imaginerfa de hci:cia 1200 ��0""" En el p'roRi monas erio de Silo� \�e venerc � -t<.:ie.. ........ e.�..-. j.,;. t>. .. .e...r'-'\ otra Virgen rorndnlco incompleta, obra de arte popular.. n re os eJemp a es CI'fnm gin-erftr burgalesa del siglo Xtll merecen citarsecl_�las ,}(frgenes de Hornes, Siones, Cornudilla, Sotos y'\,>\oIi\II.He",·o v''Q05 .J Cueva Aguilar de Campoo..{Caracte'f1Zcl"cl'ds por sus pcfios holgados, ya reflejando 10 gotico, .. y con el Nino Jesus sentado sobre la rodilla izquierda. ;, , . ,�.e*ooe, las de Castrillo de Onie o,con e inc sen a 0 sobre la rodilla izquierda. La de Gri- gera debe probablemente su apariencia de gran arcafsmo a su factura eminentemente popu­ lar y tosca. Es una pena que este tan incompleta y destrozada la Virgen del Moral, pues fue seguramente una de las mejores imdqenes palentinas de mediados del siglo XII. La Virgen de Rocamador ���) es la mas famosa de la provincia: tiene, como la de Najera y las del grupo burqnles, el Nino sentado, en posicion lcdecdc sobre la rodilla izquierda, con cierto naturalismo que nos induce a fechar la obra hacia 1200. De todas maneras, es dlflcll juzgar su belleza originaria, debido a una desdichada restnurcclon del slqlo XVI. Es obra de procedencia palentina de fines del XII, muy fina por su factura tan simple y por la elegancia de sus proporciones, una imagen de talla que se conserva en una colec- cion particular barcelonesa (fig. 406). EI M.A.C., de Barcelona posee una Virgen de talla, sin procedencia (fig. 409) ieza excepcional en todos conceptos, ,cuya tecnica , recuerda la de las-­ mejores esculturns monumentales de Burgos y Palencia'. EI maestro de la segunda etapa silense y el de Carrion de los Condes parecen derivar de una escuela arcaica unirse la bellfsima talla que estudiamos. Su tecnlcc no parece tam poco a la que podri ajena a la de ,r) Maestro de la Camara Santa de Oviedo y por todo ello .. '.1;1 ... ,,' ""." •• ,' queda tan nebuloso su origen/ j " ',,:_�, ;.,{w }.: �.t��. {��11(�', ,'.':.. .. 369 � _,:;'��j: \:�L:��.&�:�',}�-\ '5?' ':'. .. < Las lmdqenes marianas del siglo XIII son abundantes en la region de Palencia. Citemos como tipos caracterfsticos la de conserva todavfa un cierto arcafsmo, la Villalue.ngaJ_ de Valoria de l ec... 2lf rI4Q_J �ue __ Alcor, la de Valle de CerratoYy a de Ampudia, pero la mas importante es la monumental imagen de Carrion de los Condes. En todas, como vimos en lq de Silos, la Virgen Marfa levanta elegantemente su manto con la mano izquierda. Recordemos que en algunas Vfrgenes pirenaicas del siglo XII se observa el mismo gesto realizado con la mano derecha. EI modele de Virgen vasconavarra estci representado en las Vfrgenes de Bdrcenc de Campos, Olleros y otras .: _> Es dudosa la mision original de una serie de figuras policromadas descubiertas hace pocos cfios en la trastera de una iglesia palentina (Colecclon Ricart, Barcelona). Son tallas de cuerpo entero, dispuestas para ser vistas de todos lados, al modo de las que integran corrientemente los pasos de procesion ; sayones en actitudes violentas, como formando parte de una Hcqelcclon ; lrndqenes femeninas no siempre identificadas (fig. 413); angeles; dos personajes lujosamente ataviados, qulzd actores de un Descendimiento (fig. 412); el Cristo de un Noli me tangere, etc. Las consideramos obradas a medlcdos del siglo XIII, ya que la formula de sus pliegues y la decoroclon, que se conserva en algunas admirablemente, coincide la de las esculturas funerarias fechadas que mas adelante se citan. con Abundan los Crucifijos _. alentin s anteriores al 1300, aunque ninguno de ellos puede _-- -I presentarse como pieza excepciona . EI de Bnltcnds corresponde a la tendencia naturalista con ccentuccton de asimetrfas; mas hlerdtlco, pero dentro del mismo tipo, es el de Palen­ zuelc, que conserva la y el San Juan, que formaron con el un grupo del Calvario; Virgen el Cruclfl]o de Valoria de Alcor, tornblen del XIII, es uno de los mas notables de la comarca. AI mismo crte pertenecen gran ruirnero de grupos del Calvario que figuran en museos y colecciones: citemos los del Museo Mares y colecclon Ricart, de Barcelona, los del Museo Arqueoloqlco Nacional y los del Museo de Cleveland (EE. UU.). >- RETABLOS DE TALLA POLICROMADA. - Teniendo en cuenta la escasez de imaginerfa ccstellcnc, podemos considerar como abundantes en ella las representaciones en relieve en forma de antipendio 0 de retablo. Los ejemplares completos son raros, pero es corriente el hallar colecciones 'y en espnfiolcs y extranjeras relieves sueltos 0 paneles tallados, cuyo aspecto enlaza con las piezas de mobiliario llturqlco que a contlnucclon se estudian. , i _ Una de las obras sefierns del grupo es el altar procedente de Santa Marfa la Real de Mave (Palencia) (Museo Diocesano de Burgos), importante como esculruru y unlco ejernplo completo d� un altar del siglo XIII, compuesto de retablo y antipendio tall ados por el mis­ mo maestro (fig. 410). EI primero estuvo dedicado a la Virgen, que ocupo el espacio cen­ tral, bo]o la Crucifixion, flanqueada por escenas de su vida y seis santos; todo ello tallado en fiqurtllcs exentas colocadas compartimientos en bajo arcos trilobuJados. Es de estruc­ tura pentpgonal umpllo.quordopolvo, con constituyendo un curiosfsimo precursor de 10 que serdn 'Ioi' retablos goticos. En �I frontal se repite la formula rorndnlco con el Pantocrdtor, el Tetramorfos y el apostolado, siguiendo en todo al antipendio pintado de Gongora (figu­ ra 250), 10 que prueba la extension y la popularidad al.canzada por el modele. La decorcclon crqultectonlcc tiene aquf tanta trnportcnclc como lc imaginerfa, con 10 cual se logra equilibrio entre figuras de distintos tcrncfios que inevitablemente aparecen al incluir escenas historiadas. Dentro del mismo drculo estilfstico podemos filler dos para-, . , , Fig. �10, - RETABLO PROCEDENTE DE SANTA MARfA LA REAL DE MAVE. (Museo Diocesano, Burgos.) l'NSTITUTOHISPAi'!lc;g_ _pC �.RTE "M� TLLER - Fig. 411.":'" TABLAS DE UN ALTAR CON ESCE AS DE LA VIDA DE JESUS. (Colecc. Hartmann, Barcelona.) INSTJTUrO AMATlLER . DE ARTE H,spANICO Figs. 412 Y 413. - FIGURA. LA SINAGOGA. DE UNOS PASOS DE PROCESION.· (Colecc. Ricar!, Barcelona.) INSTITUTO AMA TLL£il -'!. , DE ARTE HISpANICO 414 y 415.-CRUCIFIJO. VIRGEN 'f SAN JUAN. DEL CALVARIO DE CORULL6N. (Museo Arqueol6gico, Le6n.) Figs .. '/ 416 Y 417. VIRGEN DE SAN MIGUEL DE ESCALADA. VIRGEN. (Museo del Prado, Madrid.) Figs. - INSTlfUl0 (*,iA ft.LER ,.; IDE ARTE HiSpANICO I mentos de un gran retablo, sin procedencia conocida (Colecclon Hartmann, Barcelona), con diversas escenas de la vida de Jesus en altorrelieve encuadradas en casetones almenados de un gran efecto decorativo, al que contribuyen, clterndndose en las zonas de leones y castillos pintados sepcrcclon, (fig. 411). La talla es delicadisima dentro de su sobriedad no y Ie desmerece la policromia que estd perfectamente conservada. EI retablo de Mave tiene en Leon su cumplido refle]o, en el que, procedente de la iglesia de San Marcelo, se conserva en el Museo Arqueoloqico (fig. 420). Tiene tam bien estruc­ tura pentagonal, pero mas alargada que en el de Mave: la conservcclon es perfecta, 10 que permite estudiar su policromia realzada con frisos paramentqs y decorctlvos en relieve de yeso y corladura. Como de procedente Castilla se tiene un tosco frontal, organizado sequn la iconografia mas corriente, conservodo en una colecclon particular de Barcelona (figura 421). EI clclo puede considerarse cerrado por otro frontal que figura desde hace muchos Y LE6N, ZAMORA Y SALAMANCA. - Gomez-Moreno �iiQlado la semejanza entre '-- las figurillas talladas en evangeliario de la reina Felicia � marfil de la cubierta del y el Calvario en madera policromada, procedente de la villa leoneso de Corullon � oldstlco bcsndo en I.a, acen .uacion "CJ:s::!W='iZ::;�·;}. Ambas piezas pertenecen a un concept c,.b., tD£ c: l­ � � y'" �"J a.-4� '" .... .,. .. ", de la estructura sobre el e a e rcic« ecnlco arcaica ie' de !,·eYTl1.j volurnetrlcc, con predornlnio super hacia la 0('11$12" Po .s directamente derivada de 10 cldsico, que puede seguirse en su camino antigUedad a troves de una verdadera genealogfa de obras maestras. Si estas lrndqenes, dos de elias conservadas en el Museo de San Marcos de Leon, no son coetcineas al evangeliario de la ilustran la persistencia en el siglo XU esposa de Sancho Ramfrez de Aragon (1063-1094), occidental, reaccionario frente al detallismo de la sobriedad expresiva del rorndnico. algo decorativo bizantino. Pocas son laslmdqenes de la region que siguen esta trayectoria. Una de Escalada (fig 411$), de bellas proporciones de elias Virgen Madre, de es la San Miguel la forma de su modelado acusa una fecha y pliegues regulares que por Algo mas arcaica sera, pero posterior al Calvario de Corullon, una Virgen co oca a en ef aV��?!�'D� "-'lJe.t>_ eT""" ,,;u.,.e.·f,;,d de .J� ......ec. .. O "M r-:: da. €e e, .. �'" "" ./-d .k �s c t/'L"itr' .!c..( vcclon de modelos vivos ........ -e, '-',..De:.!..)' � eO".5e, "h:> .!.. 'f>�uk>s de. � .." d..et1t!t..I ... 0. c.e- /-0.- .(G,. !OCl .. eH� co ... ft..,c;,·tJ de ... es '"'" I ... -A. U/l';c .. )' , regateos el titulo de "'M .. Pero es Majestad10 Astorga de la catedral de Via que ostenta sin r'": obra cumbre de los imagineros leoneses del siglo XII �-r:91. Es de talla policromada, recubierta con planchas de plata adaptadas cuidadosamente pero fue, ya' de muy antiguo, sobre .el minucioso model ado de la indumentaria. Es el mas acabado modelo espnfiol de la Virgen sedente con el Nino Dios sentado en el centro del regazo. Sus bellas proporciones de los modelos cld- juegan admirablemente con la gracia de su crcclsrno, inspirado en uno sicos bizantinos.E::::> clP"' "-,,e. e o e de. ohfT".� d,e £..c-i- U ,�h�ej .£A.lh-< - C La �e=!as-ebf--e-:s:-eHaea� <:IesGrTbir-los .f4.s 14A-C imaginerfa leonesa del siqlo XIII cuenta, �� i'1Ic<'fSlIf-yt:<" lteiaobro �I;i'ev�e""tatla olicromada:reoo\ una segunda Virgen de la atedral de Astorga. '/ Qr_ «n ,_.) �.V San Isidoro de lEuf:ebrcklUstro de la catedral de �. dosreif culto colegiata de en la Leon) la misma ciudad, version local muy notable del modele vasconavar�q el Cristo de Ponfe­ rrada y otras piezas de rnenos interes. En la diocesis de Zamora se desarrollo un arte imaginero intermedio entre el leones y el de Salamanca. En el grandioso Cristo de San Lorenzo de Toro (Jig 422), el influ]o del esencial preclostsmo naturalista de la�jo�.J.allas de Leon rea arece dentro del esquema de los Cruclfljos salmantinos'l Por otro lado, corta es la lista de las irndqenes zamoranas anteriores al 1300 que se conservan en su lugar de origen: una de elias es la Virgen de Santa Marfa del Azoque, en Benavente, testimonio tardfo de un arte de poco ernpu]e (frg U 1"8 425). . Salamanca es comarca relativamente rica lrndqenes en primitiv�or de la ser obra total­ mente metcilica, no inclufmos en el presente repertorio a la famosa Virgen Vega, joya fines del XII, sirve de elemento bdslco de la orfebrerfa espanola de �IoNino pero nos para sienta sobre la rod ilia izquierda, pero estudiar I.a tipologfa mariana espanola� se la Madre conserve rigurosa la antiguas. cote]o de pormeno­ simetrfa de las obras mas EI res nos revelo que el proceso de simpllflcccion ha sido muy drdstico con respecto a Nues­ citar la tra Senora de Astorga (fig. 418). Entre lcs Vfrgenes de talla policromada hay que 376 XIII t..� c...s los .k. i, , .... -. �d &.. To...-o de. s;".,,� -L�_ J..J. �ce.clo o Yo.. J.e.L .,_;g-Lo SO'" l�",,,,c\$,,,, ..!.(. t=< 'He (, ltc!"', E.., I LOs .J- .... e.s s� � M"- d.e. 'B12", ... ,,£...,..� 'j .I.e. � ... " p� "'-4!, �-f..o 0. �c.. .j.ec.IAH�e-./re.of'O vW�·e.'h. f", &.f'w'Jo-J �_ s<>..t".,n", �",o.$ lC>.IO'o ...... l "IA • �o.. "",,J..,e��c,ckl r!.e. so .... s 4ie Spiritus d.e-IH- CV e.o. tit!,,,=-- �.� de. -r"" .... .. .. e.,.. t:A. conserva dos bellas Virgenes sedentes de mediados del siglo X�. .e... J.d ....(_ ;;::t;� �':'.._:- ..... .• _ ... evo.. Pero el prestlqio de la imaginerfa de est a regi6� origina, con raz6n, notabiHsimo de crucifijos que por sus especiales caracterfsticas, merecen filiaci6n en el grupo bajo el titulo cornun de Cristos Salmantinos. Puede presentarse como prototipo el de San Crist6- bal, de Salamanca. Sorprende la tendenclc a reducir la proporci6n de la cabeza con rela­ ci6n al cuerpo, que responde al canon cldslco: el t6rax se model6 esquerndtlccmente, siguiendo con cierta fidelidad la realidad anat6mica. La supresi6n de la tecnica a pianos se acusa especialmente en los brazos, que buscan naturalismo, aun a costa de la tensi6n de nervios y tendones. Hay algo de musulrndn en este Cristo: en lc. rotunda plccldezdel gesto, y mucho mas en el esquema facial. Otro ejernplcr notable es el que se conserva el Museo Nacional en !-rqueol6gico (figu­ ra 423). En el se ccentuc el naturalismo, la blandura muscular y la exuberancia de pliegues en el pnfio, EI venerado Cristo de las Batallas (fig. 424) de la una reduc­ nueva ca,tedral e� ci6n del modele y el confirma la en se persistencia de los mismos rasgos en todos los ejem- plares del grupo. La serie -salmantina se completa con el Cruclfl]o de la iglesra de Sancti Spiritus y el de San juan de Bdrbolos (Museo -Prov:i�1 de Salamanca), todos ellos del siglo siguiente, unlforrndndose tipol6gicamente los que las con se conservan en reqlones vecinas; citemos el de San julian y el de la catedral viejo, cercanos ya al 1300. Los que integran el .prlmer grupo tienen cercano parentesco con el apostolado petreo de 10 parroquial de Alba de Tormes y_ con el San Martin colocado sobre la puerta de la parroquia del mismo nombre en Salamanca, piezas capitales de la escultura rorndnlco de ' esta regi6n. � - �n la di6cesis de Slqllenzc se veneran algunas lmdqenes del siglo XIII, entre elias la Virgen patrona de la catedral y el monumental Cruclfi]o de la pcrroqulc de San Esteban. Cuenca, regi6n de arte avanzado, guarda, colocado en el trasaltar de su catedral, un inte- resanHsimo Calvario de talla sin pollcrornlc. EI Cristo I�ce todas las caracterlsticas del ® C1. ./) ticado crcclsmo de mediados del siglo XII; no nsl la Virgen y San juan, que nos recuerdan las esculturcs que flanquean los calvarios palentlnos del siglo <'Citamos, como colofon, dos XIII.> Virgenes de notable talla que, sin procedencia, se censer- SOfiS:J . ' van en 'Bcrcelonn: en una colecci6n particular (fig. 426) yen el M.A.C. (fig. 427). La primera \ sera obra del siglo XII y recuerda el Calvario de San Esteban de Corull6n; en la segundo se reproduce la tecnica de las rnejores esculturas de la regi6n del Tormes, siendo extraordi­ naria la semejanza con la Virgen en altorrelieve de piedra que preside la portada meridio­ nal de la catedral de Ciudad Rodrigo. > 379 GALICIA Y ASTURIAS. - Crucifijos de Villanueva de las Infantas {Orense).J Los soberbios (figura 428) y de la catedral de Orense (fig. 429) bastan para ccredltor!c recia personali­ dad de Tc imaginerfa gallega en la primera mitad del siglo XII. Desgraciadamente, no tienen paralelos estillsticos conocidos en la regi6n y un capitulo tan brillantemente iniciado se inte­ Pertenecen al tipo hie­ rrumpe ante la ausencia de obras herederas de su pujanza pldsticc, rdtlco denfro de la tecnlcc sobria del Calvario de Corull6n, pero su estilizaci6n es mas aguda; son obras de nervio, comparables con Ribagorza e igualando las mejores fallas del en pujcnzc a la estctucrtc de la Puerta de las Platerfas en la catedral de Santiago. <.Es una pena que no les sigan en calidad ni en epoco otras lmdqenes gallegas del que dar saito siglo XII. Si existieron, cosa muy probable, no dejaron rastro, pues hay un mas que regular para unirlos, tecnlcc y artlsficamente, al Calvario del mohasterio de San Antolfn de Toques (Eg. 4a2). Es obra de scbor popular, de mucho ccrdcter y gran belleza, pero aun siendo, al arecer, labor de fines del siglo XII, su lastica se ierde en ingenuidad en oora 00 I ima pi�dl" s�n1 � e con r v y rutina. SeI)a t� a a an en c:le n la catedr:a'I{"orn ostele �j/ a Dils,(01 awon de na�= -- I ,J2 ':eo.e. ' e.1'I p , En este enscyoimagineria rorndnlcc espanola, el primero que de ccrdcter general sobre se ha escrito, slernpre hay que contar con obras desconocidas, Vfrgenes, Crlstos y Santos, que 16gicamente deben existir en altares de modestas y apartadas lqleslcs escondiendo su his­ vieja talla bajo copiosas vestiduras. En elias confiamos para reconstruir algun dfa la s610 nos es posible presentar Vfrgenes, lrndqenes de toria de la imagineria galleg�hora Santiago y del Salvador (figs. 430, 131 Y 433 a 436), talladas en piedra, que siendo piezas de estatuaria exenta no se citaron al hablar de la escultura rorndnlcc monumental (tomo V). Como la mayorfa de esculturcs gallegas, pertenecen a la 6rbita del gran Maestro Mateo, 1300. cuya supervivencia artlstica alcanza al . "Sant ?ui�se. d.e �ed�et" (C.ert.am.en Cat?lanista de la Joventut Cat61ica, Barcelona, 1887, pdqs, 305-327). MUNOZ, Antonio. "I del Musel di Vich puliotti dlpinti dl e Barcelona" (Anuari Institut d'Estudis Catalans, 1907). NEUSS, Wilhelm. "Die katalanische Blbellllustrotlon'[um die Wende des ersten Jahrtausends lund die Buchmalerei". 1922. altspanisch,e Bonn, Leipzig, PEREZ LLAMAZARES, J. "lconografia de la Real Colegiata de San Isidoro en Leon". Leon, 1923. PERKINS, Harley. "Boston's Xllth Century Fresco" (The Arts, Ill, 1923). PIJOAN, Josep. "La taula de Sant Sadurni de Tnbernoles" (La ll.lustruclo Catalana, 9 desembre 1906). - "Noves adquisicions del Museu de Barcelona" (Il.Iustrcclo Catalana, 1907). - "Noves pintures murals catalanes (Fenollar)". (Recension en la cronica del "Anuari de I'lnstitut d'Estudis Catalans", 1911-1912, p dqinns 686-690). - "A Re-discovered School of Romanesque Frescos" (Burlington Magazine, XIX, 1911, pag. 67). - "Aragonese Primitives" (The Burlington Magazine, 1913, pdqs. 74-85). - "Les pintures murals catalanes" (Pedret, Sant Marti de Fenollar, Sant Miquel de la Seo, Tahull y Bohi, Esterri y el Burgal, Vall de Cordes, Santa Maria de Mur, Sant Pere d'Ager, Comarca de Vich) (Institut d'Estudis Catalans, Barcelona, 1907-1921). - "A Catalonian fresco for Boston" (Burlington Magazine, XLI, 1922)'. - "De com es varen descobrir i publicar les pintures murals catalanes" (Gaseta de les Arts, 1924, any I, nurn. 11). - "Les pintures murals rorncniques de Pedret" (Gaseta de les Arts, 1925). PIJOAN, Josep y GUDIOL I RICART, Josep. "Les pintures murals rornuniques de Catalunya" (Monumenta Cataloniae, vol. IV, Bar­ celona, 1948). POST, Charles R. "History of Spanish Painting" (Cambridge, Mass., vols. I-IX, 1930-1947). PUIG I CADAFALCH, J. "Les pintures del segle Vie de la catedral d'Egara (Terrassa)" (Butlleti dels Museus d'Art de Barcelona, 1932, pdq. 97). - "De la pintura romana a la romunlcc catalana" (Orientalia Christiana Periodica, vol XI, nurns 3-4, pdqs. 636-647, Roma, 1947). -"Noves descobertes ala catedral d'Egara" (Institut d'Estudis Catalans, Barcelona, 1948) .. PUIGGARI, Josep. "Pintures murals de Pedret" (L' Avenc, Barcelona, 25 juliol 1889). RICHERT, Gertrude. "La pintura medieval en Espana: pinturas murales y tablas catalanas". 3arcelona, 1926. SALGADO, R. "Las pinturas murales de San Martin de Mondonedo" (Boletin de la Accderruu Gallega, 1927). SANCHEZ CANTON, F.1. "Los pintores de los Reyes. de Castilla" (B.S.E.E., XXII, 1914, pag. 62). SERRA IVILARO, J. "Taula rorndnicc de Sant Jcurne de Frontonyd" (Butlleti del Centre Excursionista de L1eida, 1909). SOLER Y PALET, J. "Descubrimiento de pinturas murales rorndnlcos en Santa Maria de Tarrasa" (Museum, 1917, vol. V, nurn. 8, paginas 295-298). - "De les pintures murals rornoniques i especialment de les recentment descobertes a Santa Maria de Terrassa" (Butlleti del Cen­ tre Excursionista de Catalunya, 1918, pags. 24-36 y 45-52). SYDOW, Eckart von. "Die Entwicklung des figuralen Schmucks der Christlichen Altar-Antependia und Retabula bis zum XIV Jahr­ hundert". Strassburg, 1912. TORMO, Elias. =Nuevcs descubrimientos de pinturas murales en Castilla" (Arte Espofiol, 1929, pdq, 494). -"Santa Maria de Barbara". Madrid, 1929. TRENS, Manuel. "Les pintures murals rornaniques de Barbara" (Gaseta de les Arts, vol. II, nurn, 29, 15 juliol 1925). Torino". Milan, 1928. VENTURI, Lionello. "Alcune opere della collezione Gualino esposte nella R. Pinacoteca di VINTRO, Juli. "Pintures murals a Sant Pere de Terrassa" (Butlleti del Centre Excursionista de Catalunya, 1895, pogs. 108-110). IMAGINERfA ALVAREZ DE LA BRANA, Ramon. "Crucifijos de marfil existentes en los Museos Arqueoloqicos de Leon y Madrid" (Revista de Archivos, 3.& epocc, III, pdq. 641, noviembre y diciembre 1899). - "Crucifijos romdnicos de marfil existentes en los Museos Arqueoloqlcos de Leon y Madrid" (Boletin de la Sociedad Castellana de Excursiones, t. II, 1905-1906, pag. 147). ANONIMO. "Iconografia historicorncrtcno regional en el arzobispado de Burgos". Burgos, 1921. ARCO, Ricardo del. "Iconologia mariana de la provincia de Huesca" (Museum, Barcelona, 1913). - "EI santuario de Nuestra Senora de Salas (Huesca)" (Archivo Espcfiol de Ar+e, XVIII, 1946, pogo 110). BALSA DE LA VEGA, R. "A Capela. Exmonasterio de San Antolin de Toques" (B.S.E.E., vol. XVIII, 1910, pag. 109). BARON DE LAS CUATRO TORRES. "Frontal de la catedral de Tarragona" (Butlleti Arqueoloqlc de Tarragona, epocn III, 1922, num. 5, pdq, 123 y nurn. 6, pag. 149). BERTAUX, E. "Exposicion retrospectiva de arte. Zaragoza 1908". Madrid, 1910. - "La sculpture chretienne en Espagne des origines au XIV slecle" (A. Michel, "Histoire de I' Art"). BRECK, J. Ivories in the Morgan Collection" (American Journal of Archeology, XXIV, 1920, pag. 224). "Spanish CASTRO, Cristobal de. "Catalogo monumental de Espana: Alava". Madrid, 1915.' COOK, Walter W. S. "The Stucco Altar-Frontals of Catalonia" (Art Studies, vol. II, 1924). -" A Catalan Wooden Altar Frontal from Farrera" (Mediaeval Studies in Memory of A. Kingsley Porter, Harvard University Press, 1939). DACHS Y SABATES, J. "Monografia de la imagen de Nuestra Senora del Claustro de la catedral de Solsona". Tarragona, 1880. DEBENGA, Alvaro. "Los marfiles de San Millan de la Cogolla" (Arte Espcfiol, III, 1916-1917, pags. 243, 296 y 328). DIEULAFOY, J. M. "Sculpture polychrome espagnole". • DOMINGUEZ FONTELA,1. "Cristo en majestad: su iconografia en la catedral de Orense" (Boletin de la Cornislon Provincial de Monumentos Historlcos y Artisticos de Orense, 1929). 393 FERRANDIS, Jose. "Marfiles y azabaches espcfioles", Ed. labor, Barcelona, 1928. (Lleva amplia bibliograffa.) FOlCH I TORRES, J. "la tecnico del pastillatge en els frontals rorndnics catalans" (Gaseta de les Arts, 1924, any I, num, 10). "De com eren disposades les imatges escultoriques en I'altar rorncnic" (Gaseta de les Arts, 1925, any II, nurn. 21). - - "Nota al treball del Professor Kingsley Porter sobre "Ia Verge" de Tahull" (Butlleti dels Museus d'Art de Barcelona, 1932, pdqino 136). GISPERT, Joaquim de. "la Magestat de Sant Rome de Clusa" (Revista de la Asociaci6n Artfstico-Arqueol6gica Bartelonesa, III, 1901-1902, pog. 542). GOLDSCHMIDT, A. "Fruhmittelalterliche Elfenbeinsculpturen". 1903. G6MEZ-MORENO, M. "Catdlogo monumental de Espana: Provincia de Zamora" (Ministerio de Instrucci6n Publica y Bellas Artes, Madrid, 1927). GUDIOl CUNlll, J. "EI Santissim Misteri de Sant Joan de les Abadesses" (1." edici6n: Vich, 1916; 2." edici6n: Vich, 1926). -' 'La pintura mitg-eval catalana. I. Eis Primitius". Barcelona, vol, II, 1929. GUERRERO lOVlllO, Jose. "las Cdntiqns. Estudio arqueol6gico de sus miniaturas" (C.S.I.C., Madrid, 1949). HERNANDEZ DIAZ, Jose. "la Virgen de los Reyes, patrona de Sevilla y de la archidi6cesis". Sevilla, 1949. - "Estudio de la iconograffa mariana hispalense en la epocc fernandina" (Archivo Hispalense, nums, 27-32). Sevilla, 1948. HUICI, Serapio. "Marfiles de San Millan de la Cogolla y las esculturas de Silos" (Conferencia en la Residencia de Estudiantes). Calpe, Madrid, 1925. lAFOND, P. "la sculpture espagnole". Paris, 1908. lAMPEREZ Y ROMEA, V. "la imagen de Santa Maria la Real de Hirache" (B.S.E.E., XI, nurn. 123, mayo 1903, pog. 106). MARTI SANJAUME, Jaime. "las Virgenes de Cerdcfic". l.er ldo , 1927. MAYER, A. L. "Mittelalterlische Plastik in Spanien". Munich, 1922. ORUETA, R. "la escultura funeraria en Espana". Madrid, 1919. PORTER, A. Kingsley. "Romanesque Sculpture of the Pilgrimage Roads" (diez volurnenes), Boston, Marshall Jones and Co., 1923. -' 'La escultura rorndnicc Espana" (Pantheon, Barcelona, 1928). en -' 'Spanish Romanesque Sculpture" (Pegasus, Paris, 1928). - "The Tahull Virgin" (Fogg Art Museum Harvard University, vel. II, nurn. 6, junio 1931, pog. 246; Butlletf dels Museus d' Art de Barcelona, 1932, pdq. 129). RIU Y CABANES, R. "Efigie de Nuestra Senora del Claustro de la catedral de Solsona" (B.S.E.E., III, 1895). RORIMER, James J. "The Metropolitan Museum of Art The Cloisters The Building and the Collection of Mediaeval Art - - - In Fort Tryan Park". New York, 1939. SANCHEZ GOZAlBO, A. "Imagenes de Madona Santa Marfa (Notas para un inventario en las comer-cos de Morella, el Maes- trazgo, la Plana y Segorbe)". (Boletfn de la Sociedad Castellonense de Cultura, Tomo XXV, 1949, pogs. 448-492). SANCHEZ PEREZ, Jose Augusto. "EI culto mariano en' Espana" (C.S.I.C., Madrid, 1943). SARTHOU CARRERES, C. "la iconograffa mariana en Espana" (B.S.E.E., XXXVII, 1929, pdqs. 60 Y 112). SENTENACH, N. "Crucifijos romdnicos espcfioles" (B.S.E.E., XI, 1903, pog. 245). SERRA VIlAR6, J. "Nostra Dona de la Claustra, de Solsona" (Estudis Universitaris Catalans, Barcelona, 1910). "la Mare de Deu del Claustre, de Solsona (contesta a don Adolfo Mas)" (la Veu de Catalunya, 5 juny 1913). - SCHNORER, G. Y RITZ, Joseph. "Sankt Kilmmernis und Volto Santo". Dusseldorf, 1934. TORMO, E. "la escultura en Galicia (siglo XII)" (Cultura Espanola, I, 1906). - "Resumen hist6rico del estudio de la escultura espanola. Tomo II: la escultura espanola en la Edad Media" (BRAH, lXXXVIII, 1926). . TRENS, Manuel. I,,_as "Majestades" filiaci6n iconogrdfica". Barcelona, 1923. cat?lanas y su WEISE, G. "Spanische Plastik aus Sieben Jahrhunderten". 2 vols., Reutlingen, 1927. 394 {NDICE DE MATERIAS Abel, representaciones de. Pags. 13, 44, 154,159,183,189,210,215, 258,261, Colecci6n Hartmann, Barcelona. 53, 54, 57, 9,2, 105, 124, 140, 153. Pagi­ 282, 308, 328, 333, 340, 364. nas271, 375. Fig. 411. Addn representaciones de. Pdqs. 282, , Arquetas. Pags. 189, 281, 291. - Mateu, Barcelona. Pag. 101. Figs. 72, 293,318. (V. Creaci6n de Addn y Eva. Artesonados. Pags. 124, 127, 128. 73. Expulsi6n del Paraiso.) Ascensi6n del alma, representaciones de - Muntadas, Barcelona. Pag. 194. Agnus Dei, representaciones del. Pagi­ la. Pags. 113, 137, 375. - Pitcairn. Pdq, 291. nas44,54,58, 70, 88,96, 140, 153,159, Ascensi6n del Senor, representaciones de - Plandiura, Barcelona. Pdqs. 101, 222, 282, 291, 295. la. Pdqs, 22, 183, 194. 243. Figs. 74, 204, 215. Albigenses. Pags. 105, 233. Asunci6n de la Virgen, representaciones - Prats, Barcelona. Pdq, 87. Lam. III. Altares. Pags. 222, 322, 339. de la. Pdgs. 102, 233. - Ricart, Barcelona. Pnqs. 364, 370. Fi- Ancianos del Apocalipsis, representacio­ Atauriques. Pags.127, 171, 172, 247,254. guras 399, 412, 413. nes de los. Pags. 13, 54, 79, 80, 88, Atlantes, representaci6n de.' Pag. 53. - Rochel, Madrid. Pag. 343. 102. Aves, representaci6n de. Pags. 25, 26, - Stoclet, Bruselas. Pag. 291. Angeles, representaciones de. Pags. 13, 31,47,54,172-174,221,282,292,364. - Suntag, Barcelona. Pag. 216. 22, 26, 32, 43, 44, 47, 54, 57, 70, 79, (V. Pavos.) - Marques de Urquijo, Madrid. Pag. 262. 88,92,96,101,108,113, 117, 118�124, - Wildenstein, Nueva York. Pag. 271. 128,137,140,150,153,154,159,171, Bdculos. Pags. 291, 340. Fig. 263. 172,183,194,203,204,209,210,221, Baldaquinos. Pags. 54, 189, 193, 194, Color en la plnturc rorndnico , el. Pdql­ 262,291,293,321,339.370. (v. Angeles 203, 204, 209, 222, 234, 243. (V. Vigas nas 14-16, 21, 22, 25, 31, 43, 44, 47, tu riferarios.) de buldoquino.] �,5��,�,M,ro,M,M,�,%, - turiferarios. Pags. 54, 57, 96, 108,174, Bautismo de Cristo, del. representaciones 101,105,107,108,113,117,118,123, 194, 261. Pags. 65, 113, 267. 124,137,150,154,155,159,171,173, Animales, representaciones de. Pags. 25, Beatos. Pag. 209. 188,189,193,203,209,210,215,216. 26, 31, 44, 47, 54, 65, 70, 92, 124, 140, Benedictinos, monasterios. Pags. 65, 203, 222, 233, 253, 254, 257, 261, 267, 271, 153, 154, 171, 173, 204, 209, 216, 248, 272, 292, 305. , Constantino, representaciones de. Pdqi­ 268,281,282,292. (V. Aves, Caballos, Beso de Judas, representaci6n del. Pd­ na 88. Cacerias, Camellos, Elefantes, Lobos, ginas 105, 267. Cordero apocaliptico, representaciones Osos, Perros.) Bienaventuranzas, representaciones de del. 'Pags. 13, 32, 43, 87. Antipendios. (V. Frontales.) las. Pag. 291. - Divino. (V. Agnus Dei.) Anunciaci6n, representaciones de la. Pd­ Bodas de Ccnd, representcciones de las. Corladura, empleo de. Pags. 123, 189, gihas 48, 66, 80, '113, 123, 124, 128,159, Pags. 105, 140. 204,209,210,221,243,248,253,254, 221, 233, 267, 271, 308, 339, 340. 257, 258, 261, 268, 307, 308, 321, 375. - a los Pastores, representaciones de la. Caballos, representcclones de. Pags. 26, Coronaci6n de la Virgen, representoclo­ Paginas 53, 80, 91,92,113, 118, 124, 57, 140, 268. nes de la. Pags.102,113,137, 183, 221, 154, 267,308. Cacerias, representaciones de. Pags',140, 271. - a Zacarias, representaciones de la. 149. Cortinajes decorativos. Pdqs. 22, 44, 47, Pags. 47, 105. Cain, representaciones de. Pags. 13, 44, 54, 57, 65, 66, 70,79, 80, 105, 153. Ap6stoles, representaciones de los. Pd­ 53, 54, 92, 105, 124, 140, 153. Corrientes estilisticas en la pintura rornd­ ginas 13, 32, 43, 44, 48, 53, 58, 66, 69, Calvarios. Pags. 293, 339, 344, 354, 370, nica. Pags.16,17. (V. Francobizantina, 70,88,91,96,101,102,105,108,137, 376, 379, 380. Italobizantina, Neobizantina.) 150,153,171,183,189,190,193,194, Camellos, representcclones de. Pag. 140. Costados de altar. Pags. 189, 190, 194, 203, 216, 233, 253, 257, 258, 262, 267, Candelabros apocalipticos. Pdqs, 54, 87, 204, 209, 210, 221, 234, 243, 257. 282, 291, 307, 318, 321, 328, 333, 370, 91, 159. Creaci6n de Addn y Eva, representacio­ 375, 379. Cdntiqcs. Pags. 262, 267, 333, 389. nes de la. Pdqs. 88, 123, 124, 153. Arca de Noe, representaciones del. Pd­ Cleriqos, representaciones de. Pdqs. 25, - de los angeles, representaciones de ginas 124, 233 58, 173, 234. la. Pags. 123. .. Arccinqeles, representaciones de. Pagi­ Colecci6n Amatller, Barcelona. Fig. 160. Crism6n, representaciones del. Pag. 48. nas 13, 58, 137, 150, 203, 204, 291, - Bliss, Washington. Pag. 292. Fig. 278. CristoJuez, representaciones de. Pags. 44, (V. San Gabriel, San Miguel, San Ra­ - R. Bosch, Barcelona. Pag.105. Fig. 81. 96, 108, 154, 174. • fael.) - Bar6n de Cassel, Cannes. Figs. 50, 51. Cruces, representaciones de. Pags. 21, Arcas. Pags. 247, 254, 262, 267, 282, 292, Dean-Riverdale. Pag. 271. 25,26,44,88,140,153. - 308, 364. Dereppe, Nueva York. Pag. 140. Figu- de. gamadas, representaciones - Pagi­ - Arcos de herradura. Pdqs. 54, 139, 172, ras 113-118. na 233. 291. Espona, Barcelona. Pags. 193, 203, 204, Crucifijos. Pags. 189, 216, 279, 281, 282, - -Iobulados. Pags. 118, 222, 243, 244, 318. Figs. 77, 162. 291. 294, 305, 308, 317, 318, 321, 322, 248, 253, 254, 257, 258, 261, 272, 308, - Gardner, Boston. Pdq, 317� Fig. 320. 328, 333, 339, 343, 344, 353, 354, 358, 340, 370, 375. - Gualino, Turin. Pags. 258, 261. 363, 364, 369, 370, 376, 379, 380, 389. Arquerias decorativas. Pags.. 31, 32, 43, - Gudiol, Barcelona. Pdq, 268. Figs. 262, - pintados. Pags. 26, 189, 204, 216, 221, 44,70,96,107,118,124,140,150,153, 406. 233, 234. 395 Florales, decoraci6n con temas. Poginas • Jacob, representaciones de. Pdqs, 32, 43. Crucifixi6n, representaciones de la. ,PO­ 21, 22, 25, 54, 57, 65, 66, 70, 114, 128, Jeremias, representaciones de. Pogo 13. ginas 13, 48, 66, 91, 96,108,113, 117, 123,124,137,159,174,267,271,272, 137,140,153,209,216,221,248,253. Jesus en el Limbo, representaciones de. 293, 343, 370. (V. Calvarios.) Fogg Museum, Harvard. Pogo ,328. Pogs. 96, 124. - de San Pedro, representaciones de 10. Fondos de bandas horizon tales. pogs. 31, - ante Pilatos, representaciones de. PO­ Pog.88 .. 47,66,80,87,91,153,173,174,188, gina 87. Jinetes, representaciones de. Pogs. 25, Cruzados. Pogo 26. 189, 203, 209. Curaci6n del Ciego, representaciones de - en relieve de pastillaje. Pogs. 188, 204, 26, 102, 137, 140, 268. 10. Pogo 140. 221, 222, 233, 244, 247, 248, 339. - Apocalipsis, represenlaci6n de los. del - uniformes. Pcigs. 53,113,114,149,159, Pogs. 26, 54, 57, 87. David, representaciones de. Pdqs. 47, 124. 171, 209, 234. Judas, representaciones de. Pdqs. 159. Decapitaci6n de San Pablo, representa­ Francobizantina, corriente. Pdqs, 16, 17, (V. Beso de Judas.) ci6n de 10. Pogo 88. 53,79,80,101,139,160,171,234,247. Juglares, representaciones de. Pogo 31. de los Inocentes, representa­ eslilo. pogs. 18, 69, 123, Juicio Final, represenlaciones del. Pogi­ Degollaci6n Francog6tico, ciones de 10. Pcigs. 113, 159, 261, 308. 1.37,139,174,189,222,234,247,248, nos 44, 96, 117, 174. de Salom6n, representaciones del. PO­ Descendimiento, representaciones del. 253, 254, 258, 262, 267. - pogs. 123, 233, 280, 291,308, 317, 322, Fresco, pinturas 01. pogs. 14-16, 18, 22, gina 92. 327, 328, 339, 370. �,U,�,44,�,�,�,7�W,8� Desnudo en 10 pintura rorndnicc, el. PO­ 88,91,92,96,102,105,113,114,117, Lcimparas, represenlaci6n de. Pcig. 53. ginas 88, 124. 139,149,150,154,160,183. (V. Candelabros.) Diluvio universal, representaciones del. Frontales de altar. pogs. 18, 69, 70, 91, Lapidaci6n de San Esteban, representa­ 124. 92, 96, 101, 102, 105, 117, 118, 127, ciones de 10. pogs. 31, 91. Pogo Dios mostrando Addn Y> Eva el drbol a 128,187,189,193,194,203,204,209, Lavatorio, representaciones del. Pogi­ nos 101, 105. de. Priqi­ prohibido, representaciones 210, 215, 216, 221, 222, 233, 234, 243, nos 123, 124, 172. 244, 248, 254, 257, 258, 261, 267, 268, Lazaro, representaciones del pobre. PO­ Discos en los marcos de los frontales. 272, 296, 307, 308, 318, 321, 340, 364, ginas 32, 43. pogs. 209, 254, 340. 370, 375. Lobos, representaci6n de. Pcigs. 47, 57, Don antes, representaciones de. pogs. 48, - rnetdlicos. pogs. 188, 190, 234, 307. 65. 65, 88. - de pastillajede yeso. pogs. 188, 204, Longinos, representaciones de. pogs. 66, Dormici6n de 10 Virgen, representacio­ 209, 210, 307, 308, 318. 159. nes de 10. pogs. 102, 233, 271, 308. - de lalla. pogs. 307, 318, 321, 322, 328,' Losanges, decoraci6n con. pogs. 233, Duda de San Jose, representaciones de 333. 261, 268, 295. 10. Pogo 80. Luna, representaciones de 10. Pogs. 101, Galeria Walters, Baltimore. pogs. 96, 293. Elefantes, representaciones de. Pogo 140. 193,221. Fig. 192. Gallos, representaciones de. Pogs. 31, de 10. PO­ Elfas, -representaciones del profeta. PO­ Magdalena, representaciones gina 58. 159. gina 153. 294- Embarcaciones, representaci6n de. PO­ Gargano, escenas del monte. Pogs. 96, Majestades. pogs. 26, 203, 204, 279, ginas 47, 48. 117, 234. 296, 305, 317. . del Mono Divino, represenlaciones de 10. Entierro de Cristo, representaciones Genealogia de San Jose, represenlaciones Pcig.128. de 10. Pcigs. 124, 127. pogs. 13, 32, 54, 117, 153. Entrada en Jerusclen, representaciones Genesis, representaci6n de escenas del. Marfiles. Pdqs. 149, 281, 282, 291-293, pogs. 92,_101, 140, 215, 267, 364. de 10. pogs. 88, 123, 153, 261. 364, 376, 389.' Geornetricos, decoraci6n con lemas. PO­ Marias ante el sepuicro, representacio­ Epifania, representaciones de 10. Pcigi­ nos13, 79, 80, 91, 92, 11.;;, 118, 123, ginas 21, 22, 25, 44, 48, 53, 54, 58, 65, nes de las. pogs. 140, 291. 128, 137, 140, 153, 183, 193, 221, 233, 66,69,105,107,113,124,140,150,171, Meandros decorctivos. Pogs. 54, 140. 261, 267, 339. 172,190,194. Mesas de altar. Pcigs. 189, 204, 210, 221, Escudos decorativos. Pogs. 108, 113, 114, Golial, represenlaciones de. Pogo 47. 233. Grecas decoralivas. pogs. 69, 124, 128, Meses del aiio, represenlaci6n de los. 271, 375. 258. Espiritu Santo, represenlaciones del. PO­ 171,172. Pogs. 13, 123, 137, 159, ginas 13, 70, 79, 107, 1�O, 153, 221. Guadamedes. Pogo 216. Mililares, decoraci6n con temas. pogs. 18, Etimasia, representaciones de 10. PogI­ Guerreros, representaciones de. Pogo 54. 102, 137. no 183. (V. Militares, Soldados.) Miniaturas. Pogs. 26, 48, 88, 95,160,171. Eucaristicos, lemas. Pogo 54. 174, 188, 190, 203, 209, 210, 262, 268, Eva, representaciones de. pogs. 124, 153. Herdldicos, decoraci6n con motivos. PO­ 291, 294, 306. (V. Cdntiqcs.] (Veose Creaci6n de Addn y Eva; Ten- gina 375., (V. Escudos.) Moises, representaci6n de. Pogo 124. tccion de Eva.) , Herodes, representaciones de. pogs. 47, Monstru'os, representaci6n de. Pogs. 31, Evangelistas, representaciones de los. 92, 113, 159, 308. . 44, 54,69, 70, 96, 124, 127, 128, 140, Pogo 13. (V. San Juan; San Lucas; San Huida .c Egipto, representaciones de la. 172,173,174,194,210,248,281,282, Marcos; San Mateo.) Pdgs. 113, 123, 159, 221, 308. 364. _ represenlaciones de los simbolos de lconoqroflc de las pinturas romcinicas. 'Mozorabes, iglesias. Pcigs. 25, 53, 101, los. Pogs. 13, 22, 32, 44, 48, 53, 54, Pdqs, 13,95,96,189. 139. 69,70,79,80,91,92,95,101,102,105, Iglesia, representaciones de 10. Pdqs. 13, - en los marfiles romdnicos, influencias. 107,113,117,123,137,150,154,172, 57. pogs. 282, 291. 173, 189, 193, 194, 203, 204, 210, 215, Imagineria rorndnicc. pogs. 279-389. Mudejares, iglesias. Pdqs. 18, 172, 173, 216, 221, 233, 234, 244, 253, 258, 267, Indumentaria. pogs. 26, 31, 32, 48, 57, 183. Museo de Mallorca. PO­ 271, 282, 291, 293, 295, 307, 308, 318, 66,69,114,268,271. Arqueol6gico 333,339, 340, 370. Infierno, representaciones del. pogs. 31, gina 272. Madrid. PO­ Exaltaci6n de 10 Santa Cruz, represenla­ 44, 174, 234. - Arqueol6gico Nacional, ciones de 10. pogo 88. Inscripciones decorativas. Pogs. 31, 44, ginas 233, 281, 282, 291, 292,353, 354, del Paraiso,' representaciones 79,171-173,190,193,210,221,234. 363, 370, 379. Fig. 207. Expulsi6n Isaias, representaciones del profela. PO­ de Arte de Cataluiia, Barcelona. PO­ pogs. 22, 91, 123, 124. - de 10. de. Pogo 13. ginas 13, 58. ginas 31, 32, 44,48, 54, 57, 58, 66, 69, Ezequiel, representaciones Italobizanlina, corrienle. Pogs. 16, 17, 53, 70, 105, 173, 193, 194, 216, 222, 233, de 10. PO­ 66,80,95,107,108,123,139,149,160, 234, 243, 244, 248, 253, 254, 257, 258, Flagelaci6n, representaciones 370. 171,204,215,222,247. 271, 294, 295, 307, 308, 317, 318. 321, ginas 105, 396 322. 328. 340. 354. 369. Figs. 9-25. Noli me tangere. representaciones del. Rodados. decoraci6n con temas. pags. 43. 34-36. 38-46. 48. 52. 156-158. 163-166. Pdqs, 140. 291. 370. 44.54. 168. 170. 182. 189. 190. 197. 199. 200. Rosetcs decorativas. Pd qs, 216. 253. 206. 208-211. 213. 216-218. 220. 225. Oleo, pinturas al. Pags. 15. 22. 102, 113. 227-229. 231. 232. 234. 236. 240. 242- 137. Sacrificio de Abraham. representaciones 244. 246. 249. 250. 252-254. 264. Osos, representaciones de. Pdq, 140. del. Pags. 54, 57. 124. - Artes Decorativas. Paris. Pags. 248. Sagitario. Pag. 54. 257. Figs. 235. 251. Palimpsestos. Pag. 253. San Agustfn, representaciones de. Pdqi­ - Balaguer. Villanueva y Geltru. Pagi­ Palmetas decorativas. Pags. 54. 140. 107. 140. 174. nas na 375. 439. Fig. Pcntocrdtor, representaciones del. Pd- San Ambrosio. - del Bcrqello, Florencia. Pag. 292. representaciones de. Pa­ ginas 13. 21. 26. 32. 43, 48, 53. 54. 58. ginas 48. 107. de Bellas Artes, Boston (EE. UU.). Pd- - M.�.ro.�.M,8��.�.�.%. San Andres. representaciones de. Pagi­ ginas 53. 140. Figs. 26-28. 101.102.105.107.108,113.117.118. nas 48. 69. 95. 118. 159. - del Cincuentenario. Bruselas. 209. 216. 248. Pagi­ 123.128.137.150.154.172-174.189, 261. na 254. Fig. 247. 190. 193. 19� 203. 204. 209, 210. 216. San Bartolome. "Los Clnustros", Nueva York. representaciones de. Pd­ Pagi­ - 221, 233. 243. 244. 253, 254. 258. 267, ginas 159. 253. 262. 343. nas 261. 358. Fig. 394. 271. 291-293. 307. 308. 318. 321. 328. San Bcudelio, representaciones de. Pd­ de Cleveland . (EE. UU.). Pdq.370. - 333. 363. 370. gina 140. - de la colegiata de Covarrubias (Bur- Pcrciso, representaciones del. Pag. 172. San Bernabe. representaciones de. Pd­ gos). Pag. 272. Pasi6n de Jesus. escenas de la. Pags. 22, gina 96. - Diocesano de AVila. Pags. 18. 267. 174.189.244.248.271.272. San Bernardo. representaciones de. Pd­ Fig. 258. Paso del Mar Ro]o, representaciones del. ginas 172. 272. - - de Barcelona. Pags. 87. 296. 307. Pdqs. 22. 124. San Candido, representaciones de. Pagi­ - - de Burgos. Pag. 370. Pastillaje de yeso, decoraci6n con. Pagi­ na 308. --de Gerona. Pags. 91. 101. Figs. 59. 209. 210. 221. 222. 233. 243, 244. San nas Cipriano. representaciones de. Pd­ 62. 63. 267, 268. 307. 308, 317. 318. 321, 339. gina 243. - de Lerldc. Pags. 244. 253. 318. 321. - 340, 375. San Clemente. representaciones de. Pd­ 340. Figs. 230. 237. 238. Pcvos, representaciones de. Pdqs, 14. 25. gina 244. - de Palencia. Pag. 272. - 26. 47. 57. San Crist6bal. representaciones de. Pa­ - de Solsona. Pags. 25. 54. 96. 244. - Pecado de Addn y Eva. representaciones ginas 96. 117. 254. 321. Figs. 7. 8. 29-33. 69. 70. 221. del. Pdqs. 22, 92. 96. 123, 124. 153. San Ermengol. Pdq. 101. Episcopal. Segovia. Pag. 379. - Pentecostes, representaci6n del. Pags. 57. San Esteban. representaciones de. Pag i­ de Huesca. Pdq. 343. Fig. 362. - 91. nas 87. 95. 172. 204. - de Ibiza. Pag. 333. (V. Lapidaci6n Peregrinaci6n a Compostela. Pag. 244. de San Esteban.) - de Leningrado. Pags. 291. 292. Perspectiva en la pintura romdnlcn. Pd­ San Felipe. representaciones de. Pagi­ de Le6n. Pags. 291. 375. 376. . - 414. Figs. gina 15. na 159. 415. 420. Perros, representaciones de. Pags. 25. San Francisco. representaciones de. - del Louvre. Paris. Pagi­ Pags. 282. _291. 317. 26. 65, 140. 153. nas 108. 272. 358. Pesca milcqrosc, representaciones de la. San Gabriel. representaciones del crcdn­ - Mares. Barcelona. Pags. 305. 369. 370. Pag.48. gel. Pags. 13, 21. 22. 44. 48. 57. 58, Metropolitano. Nueva York. Pdqs, 173. - Pez simbolicc, representaci6n del. Pd­ 66. 96. 159. 261.291.293.318. Figs. 143. 144. gina 96. San Gervasio, representaciones de. de Pagf­ Pamplona. Pags. 137. 353. - Pllctos, representaciones de. Pdqs, 87. 48. 58. 70. nas - del Prado. Madrid. Pags. 43. 149. 150. 159. San Gil. representaciones de. 376. pags. 101, Fig. 417. Polfpticos. Pdqs, 261. 262. 268. 271. 317. 268. - de Salamanca. Pag. 379. Porta paces. Pag. 293. San Gregorio, representaciones de. - Soler y Pclet, Tarrasa. Pags. 262. 271. Pagi­ Prendimiento. representaciones del. Pd­ 57. . na 307. Fig. 259. ginas 105. 159. (V. Beso de Judas.) San Hilario. representaciones de. Pagi­ - de Vlch. Pags. 87.88.91.96.194.203. Presentaci6n al Templo, 222. representacio­ na 204.209.210.215.221.222.243.244. nes de la. Pags. 113. 124. 159. 261. 308. San Inigo, representaciones de. Pags. 65, 295. 305-307. 317. 321. 322. Figs. 58. 60. Profetos, representaciones de. Pags. 22. 66. 61. 71. 161. 167. 174-181. 183. 187. 47. 159. 172. 183. 215. San lsidoro, representaciones de. Pdqi­ 188. 193-196. 198. 202. 212. 219, 223. Purificaci6n de la Virgen, nas 172. 174. representacio­ 224. 226. nes de la. Pags. 233. 267. San Isidro. representaciones de. Pagi­ - de Vitoria. Pag. 354. Figs. 390-393. na 267. - Victoria and Albert. Londres. Pag. 291. Querubines, representaciones de. San de Worcester (EE. UU.). Pags. 70. 194. Pagi­ Joaquin. representaciones de. Pagi­ - na 13. nas 113. 317. Fig. 169. "Quo Vcdls", representaciones del. Pd­ San Juan Bautista. representaciones de. -Zuloaga. Zumaya. Pdq, 261. Fig. 255. gina 128. Pags. 13. 47. 105. 108. 113. 248. Musicos. representaciones de instrumen­ San Juan Evangelista. tos. Pags. 31. 54, 79. 96. 108. 173. representaciones Relicarios. Pag. 293. de. pags. 44, 58. 66. 69, 102. 113. 117, 183. Resurrecci6n de Cristo. Musulmanas la in­ representaciones 118.154.159.221.293.308.318.327, en pintura rorndnicc, de la. Pags. 124. 267. 339. 343. 344, 370, 379. fluencias. Pags. 18. 44. 48, 65. 102. - de Lazaro. representaciones de la. Pd­ San Lorenzo. representaciones de. Pagi­ 127.128.139,149,171-173.247.248. ginas 124. 140. 267. nas 172. 193. 209. 210, 222. 254. de los muertos, San Lucas. representaciones de. representaciones de la. - (V. Evan­ Pags. 96. 97. 117. 123, 172, 282. gelistas.) Nacimiento de la Virgen, representacio­ Retablos de altar. San Pags. 22. 25. 123. 137. Marcos. representaciones de. (V. j nes del. Pags. 113. 271. 183.189.248.253.254.257.261.262. Evangelistas.) Natividad del Senor. representaciones de 271, 272. 370. 375. San Martin. representaciones de. Pagi­ la. Pdqs. 53, 80. 87. 91. 92. 113. 123, Retratos. Pags. 65, 159. 160. 47. 87. 95. 96. 172. 193. 204. 221, nas 124. 1271 159. 267, 308. 339. Reyes Magos. representaciones los. de 244. 248, 296. 340, 379. NeobizantirlV. corriente. Pags. 17. 18, 95, Pdqs, 13 44, 47, 57, 58. 80. 113, 159, San Mateo, representaciones de. 123, 127, 203, 215. 216. 222. 233, 247. •. Pagi­ 215, 261. 308. nas 113, 159. (V. Evangelistas.) 253. 257. 267. 334. 344, 369 •. Rfos del Pnrulso, representaci6n de los. San Matias. representaciones de. Pagi-. Noe, representaciones de. Pag. 124. pag. 291. na 159. 397 San Miguel, representaciones del creon­ Santa Luda, representaciones de. Pagi­ Tejidos hlspcnodrcbes. Pag. 307. gel. Pdqs, 13, 21, 22, 44, 48, 57, 58, 70, na 65. Temple, pinturas al. Pags. 15, 22, 80, 88, 96, 117, 150, 159, 234, 248, 257, 258, Santa Margarita, representaciones de. 91, 92, 101, 105, 108, 117, 118, 124, 261, 291, 321. Pags. 108, 193, 209, 210. 137,159; 171, 173, 174, 233, 248. Santa Perpetua, represenlaciones de. Pd­ de huevo, pinturas al. Pags. 248,267. San Millan, representaciones de. Pagi­ - Tentaci6n de Eva, representaciones de nas 272, 292. gina 243. San Nicolas, representaciones de. Pagi­ Sanla Quiteria, representaciones de. Pd­ la. Pag. 124. nas 117, 172, 253. gina 272. Tentaciones de Jesus en el desierlo, re­ San Pablo, representaciones de. Pdqs. 21, Sanla Tecla, representaciones de. Pag i-, presenlaciones de las. Pags. 124, 140, 321. 267. 44, 58, 66, 69, 70, 88, 113, 137, 253, na 262, 267, 291, 317, 328. Santa Ursula, representaciones de. Pa­ Tetramorfos. (V. Evangelistas, represen­ 257, 272. taciones de los sfmbolos de los.) San Pablo de Narbona, representaciones g inas de. Pags. 70, Trinidad, represenlaciones de la. Pagi­ de. Pag. 96. Santiago, representaciones San Pedro, represenlaciones de. Pdqs. 21, 107, 159, 244, 380. na 91. 22,44,48,58,69,70,88,107,113,137, Santo Domingo, representaciones de. Pd­ 159,174,244,253,254,257,258,261, gina 253. Ultima Cena, represenlaciones de la. 262, 291, 317. (V. Crucifixi6n de San Santo Tomas, representaciones de. Pd­ Pdqinns 96, 123, 140,159, 194, 234, Pedro, "Quo Vadis".) ginas 102, 159. 267. San Pedro Marlir, represenlaciones de. Santo Tomas de Canlerbury, represen­ Pag. 254. taciones de. Pdqs. 79, 91, 92, 215, Vegetales, decoraci6n con motivos. Pd­ San Prolasio, represenlaciones de. Pd­ 364. ginas 22, 31, 48, 54, 58, 69, 113, 124, Sarc6fagos pintados. Pags. 262, 271. 140,153,154,171,173,174,183,204, ginas 48, 58, 70. San Quirce y Sanla Julila, -representccio­ Scriptorium, representcclon de un. Pd­ 209, 244, 248, 254, 258, 267, 268, 282, nes de. Pags. 54, 194. gina 108. 292, 293. (V. Florales, decoraci6n can San Rafael, represenlaciones del crcdn­ School of Providence. Pag. 363. temas.) Design, gel. Pag. 58. Fig. 405. Verdugos, representaciones de. Pags. 54, San Salurnino, representaciones de. Pd- Seno de Abraham, represenlaciones del. 57,118,159. gina 101, 137, 222. Pags. 31, 117. Vigas de baldaquino. Pags. 189, 204,234, San Sim6n, represenlaciones de. Pag. 159. Sepulcros. Pags. 96, 108, 174, 183, 306, 248. San Tadeo, represenlaciones de. Pag. 96. 339, 364, 375. Virgen, irndqenes de la. Pdqs. 189, 279, San Valeriano, represenlaciones de. Pd- Serafines, representaciones de. Pags. 13, 280, 293, 294, 306-308,322, 328, 333, gina 243. 22, 32, 43,44, 48, 54, 57,91, 117, 150, 340, 343, 344, 353, 354, 357, 363, 364, San Vicente, representaciones de. Pagi­ 254, 291. 369,370, 375, 376,379,380,389. nas 118, 244, 248. Serpientes, representaciones de. Pags. 44, Virgen, representaciones de la. Pags. 13, Santa Ana, representaciones de. Pagi­ 47, 128, 173. 21, 26, 32, 43, 44, 47, 48, 53, 57, 58, nas 113, 317, 354. Sillas. Pag. 339. 65,66,69,70,79,87,91,102,108,127, Santa Catalina, representaciones de. Pd­ Sirenas, representcclon de. Pdqs. 14, 54, 140,150,153,189,194,209,210,215, 194. 216,221,222,244,257,261,279,280, ginas 96, 101, 108, 118, 174. Santa Cecilia, representaciones de. Pd­ Sociedad Arqueol6gica Luliana, Palma 308, 318, 321, 327. de Mallorca. Pag. 272. Fig. 266. Virgen de la Leche, representaciones de gina 243. Santa Coloma, representaciones de. Pd­ Sol, representaciones del. Pags. 101,293. la. Pags. 306, 308, 369. gina 70. Soldados, representaciones de. Pags. 57, Vfrgenes fatuas, representaciones de' las. Sanla Crlshnc, representaciones de. Pd­ 102, 137, 140, 159. Pag. 57. representaciones de las. gina 244. - prudentes, Santa Elena, representaciones de. Pagi­ Tabla, pintura rorndnico sabre. Pags. 18, Pdq, 57. na 88. 69,92,95, 101, 187 a 272, 321. Visitaci6n, representaciones de la. Pd­ Santa Eugenia, representaciones de. Pd­ Talleres de la pinlura sabre tabla. Pd­ ginas 53, 91, 92,113,123,124,159, 22.1,' gina 257. gina 190. 233,267,339. Santa Eulalia, representcciones de. Pa­ Tecnicc de la pintura rorndnicc. Pagi­ ginas 65, 248. nas 14, 15, 26, 31, 32, 44, 47, 53, 58, Zacarias, representaciones de. Pdq, 47. 66,88,95,96,101,108,113,114,118, Anuncluclcn Zacarias.) Sanla lnes, represenlaciones de. Pag. 65. (V. a Santa Julita, representaciones de. Pagi­ 149,159,171,187,188,189,193,203, Zigzags decorativos. Pdqs, 26, 31, 113, na 57. (V. San Quirce.) 209, 234, 243. 114, 140, 171, 172. 398 , , INDICE GEOGRAFICO Barcelona. Pcigs.18, 91,92,101,102,215, Catalufia. Pcigs.18-105, 187-244, 294-333. Ager (Lerido). Pogo 53. 402. 243, 272, 294, 295, 307. Figs. 75-77. Cerdafia. Pcigs. 18, 105, 203. Agreda (Soria). Pogo 364. Fig. 369. 401. Bcircena deCampos (Palencia). Pogo 370. Cervatos (Santander). Pcig. Fig. Aguero (Huesca). Fig. 361. 321. Barluenga (Huesca). Pcigs. 18, 108, 117, Cervera (Lerldc). Pcig. Aguilar de Ccrnpoo (Palencia). Pcig. 369. Cervera del Maestre (Castellon). Pcigi­ Aguilar de Campos (Valladolid). Pcig. 375. 118, 123, 234. Figs. 85, 86. Pcigi- 333. Bastanist, sontucrio de (Lerldc). na Alba de Tormes (Salamanca). Pcig. 379. . 379. AJcafiiz (Teruel). Pcig. 137. Figs. 109, 110. nas 280, 318. Fig. 324. Ciudad Rodrigo (Salamanca). Pcig. 353. Figu­ Alemania. Pcig. 279. Begofia, santuario de (Vizcaya). Pcig. 354. Cizur Mayor (Navarra). Pcig. 91. Fig. 59. 385. Almazcin (Soria). Pcig. 364. BelJcaire (Gerona). Pcigs. 88, ra Almunia de Dofia Godina (Zaragoza). Bellpuig (Rosellen). pogs. 295, 296, 305. Clermont Ferrant (Francia). Pcigs. 174, 343. 306. Pcig. 137. Fig. 111. Benabarre (Huesca). Pcig. Benasque (Huesca). Pcigs. 339, 340. Figu- Clusa, La. (V. La Clusa). Alos (Lerldc). Pcig. 321. Fig. 331. 352, 355. Colindres (Santander). Pcig. 353. Alquezcr (Huesca). Pcigs. 334, 339. Figu- ras ra 351. Benavent de Tremp (Lerido). Pcigs. 222, Compostela. (V. Santiago de Compos- 321.Figs. 197, 332. tela.) All(Gerona). Pcig. 307. Fig. 307. Corbera (Barcelona). Pogo 92. America. Pogo 140. Benavente (Zamora). Pcig. 376. Fig. 425. Cordoba. Pogo 282. Amiens (Francia). Pcig. 357. Berbegal (Huesca). Pcigs. 253, 254. Figu- 237, 238. Cornellci de Conflent (Rosellen). Pcigi­ Ampudia (Palencia). Pcig. 370. ras 204. nas 280, 306, 307. Fig. 302. Andorra, valle de. Pcigs. 17, 53, 70, 105, Berga (Barcelona). Pcigs. 17, 53, 203, Cornudilla (Burgos). Pcig. 369. 193, 233, 317, 318. Berlanga. V. San Baudel de Berlanga. Betesa (Leridc). Pcig. 244. Fig. 229. Corullon (Leon). Pcigs. 293, 376, 379, Andorra la Vieja. Pcigs. 65, 105, 233. Fi­ 380. Figs. 414, 415. gura 81. Bierge (Huesca). Pcigs. 108, 117, 118, i­ 234. Fig. 87. Coscojuela de Fantova (Huesca). Pcigi- Angustrina (Cerdafia francesa). Pog 343. Boada. V. San Feliu de Boada. na nas 189, 221, 222, 295, 296,305. Figu­ Bohf (Leridc). Pcigs. 244, 322, 328. Figu­ Covarrubias (Burgos). Pcig. 272. ras 159, 160, 203. Afiastro (Burgos); Pcigs. 261,272. Fig. 255. ra 231. (V. San Juan de BohL) Covet (Lerldo). Pcig. 318. Fig. 326. Bolvir (Gerona). Pcigs. 243, 244. Fig. 220. Cruillas. (V. San Miguel de Cruillas.) Arios (Andorra). Pcig. 70: Fig. 49. Boston (EE. UU.). pogs. 53, 140. Figs. 27, Cubells (Leridc). Pcig. 321. Fig. 336 . 247-254, . Aragon. Pogs. 18, 107-128, Cuellar (Segovia). Pcig. 379. 334-343. 28. 369. Cuenca. Pcigs. 282, 379. Arcin, valle de (Lerldc). Pcigs. 17, 53, Brafiosera (Palencia). Pcig. Brull. San Martin del Brull.) Cuxci, monasterio de (Rosellen) Pcigi­ 317, 318. (V. Bruselas (Belgica). Pcig. 254. Fig. 247. nas 295, 305. Arbcnies (Huesca). Pcigs. 108, 118, 123. 364. Argolell (Lerido). Pcigs. 53, 65, 66, 69. Burgo de Osma (Soria). Pcig. 227. Lcimi­ 369. Chfa (Huesca). Pcig. 244. Fig. l.drnino II. Burgos. Pcigs. 357, na V. Arizaleta (Navarra). Pcig. 353. Arlanza. (V. San Pedro de Arlanza.) Caldas de Montbuy (Barcelona). Pcigi­ 280, 295, 296. Fig. 287. Daroca (Zaragoza). Pcigs. 247, 254, 257, Artajona (Navarra). Pd qs, 18, 128, 137, nas 334, 344, 369. Figs. 248, 371. 353. Figs. 104-106. Cambre (Corufia). Fig. 430. 353. 261. Campdevcinol (Gerona). Pcigs. 21, 22, 26. Dicastillo (Navarra). Pcig. Arteta (Navarra). Pcigs. 257, 258, Durro (Lerldc). Pcigs. 43, 190, 194, 322, Fig. 253. Fig. 1. 327, 328, 343. Figs. 170, 340, 344. Astorga (Leon). Pcigs. 262, 267, 280, 376. Capadocia (Asia Menor). Pcig. 13. 321. Figs. 256, 257, 418, 419. Capdella (Lerldc). Pcig. 317. Fig. Cardet (Lerldc). Fig. 228. Echalaz (Navarra). Pcig. 344. Fig. 379. Astudillo (Palencia). Pcig. 272. Asturias. Pcig. 380. Carrion de los Condes (Palencia). Pcigi­ Egara. (V. Tarrasa.) Auvernia (Francia). Pcig. 363. nas 363, 369, 370. Eguillor (Navarra). Pcigs. 221, 257. Figu­ 249. (Leon). Pcigs. 282, 291. Fig. 274. ra Avici (Barcelona). Pcig. 222. Figs. 199, 200. Carrizo Avila. Pcigs. 18, 262, 379. Fig. 258. Casillas de Berlanga (Soria). Pcigs. 17, Encamp (Andorra). Pcigs. 70, 193, 233. Avifion (Francia). Pcig. 113. 139, 140. Figs. 158, 208, 209. Erill, baronfa de (Lerido), Pcigs. 43, 149, Ayerbe (Huesca). Pcig. 343. Casserras. (V. San Pablo de Casserras.) de Noals (Huesca). Pcig. 328. 358. Ccstcrne 345. Erill la Vall (Leridc). Pcigs. 43, 318, 322, Badostain (Navarra). Pcig. 353. Fig. Castellon de la Plana.Pcig. 333. 327, 328, 339, 343. Figs. 338, 339, 341, Baget (Gerona). Pcigs. 295, 296,305. Figu­ 344. 342. ra 288. Castiliscar (Zaragoza). Pcigs. 343, 65. 370. Figs. J72, 374. Escclo (Leridc). Pcig�. 53, Baltancis(Palencia). Pcig. Espinelvas (Gerona). Pcigs. 79, 91, 215. Baltimore (EE. UU.). Pcigs. 96, 221, 222. Pcigs. 18, 43, 101, 114, 123, 128, Castilla. 139-183, 262-268, 281-293, 357-376. Figs. 187, 188. Fig. 192. 21, Espoleto (Italia). Pcig. 216. Barbastro (Huesca). Pcigs. 26, 254, 334. Castillejo de Robledo (Soria). Pcigs. Esquius (Barcelona). Pcigs. 203, 204. Figu­ Barbaro (Barcelona). (V. Santa Marfa de 26. 369. ra 162. Castrillo de Onielo (Palencia). Pcig. Barbarci.) 399 Estah6n (Leridc). pags. 48, 65, 66. Figu­ La Vid 369. (Burgos). Pdq. Olite (Navarra). pags.18, 128, 137. Figu- ras 40, 41. Las H uelgas, monasterio de (Burgos). Pd- ras 107,108. Estella (Navarra). pag. 353. Fig. 384. ginas 268, 375. Olocau del Rey (CasteIl6n). Esterri de Aneu (Leridc}. Pag. 333. Pags. 48, 53, Labata (Huesca). Pdq. 343. Oloriz (Navarra). pag. 353. 57, 58, 65. Figs. 35, 36. l.ecificnoBurgos). pag. 369. Olot (Gerona). Pdqs, 203, 244, 307. Esterri de Card6s (Lerldq). Pags. 48, 53, Le6n. Pags. 17, 18, 53, 114, 139, 154, 159, Olp (Lerido ). pag. 317. 65. Fig. 25. 160, 174, 267, 281, 282, 291-293, 357, Olleros (Palencia). Pdq. 370. Estet (Lerldc). pag. 244. 375, 376. Figs. 124-135, 145-149, 268- Ofio monasterio de (Burgos). , Pdqs, 65, Estfbaliz, santuario de (Ala_va). Pags. 280, 271, 276, 284, 420. 369. 354. Leridc. Pdqs, 108, 244, 247, 294, 295, 317, Orcau (Leridc). Pdqs, 53, 65, 66. Fig. 44. Extremadura. Pag. 380. 321,322,328,334. Orella (RoseIl6n). pag. 18, 216. Fig. 191. Extremo Oriente. Pdqs, 322, 327. Liesa (Huesca). Pags. 18, 108, 114, 117, Orense. Pag. 380. Fig. 429. 118, 248. Figs. 88, 89, 233. Os de Tremp (Lerldc). Fig. 211. Fanlo (Huesca). pag. 343. Figs. 363, 366. Limoges (Francia). pag. 295. Osormort (Barcelona). (V. San Saturnino Ferrera (Leridc), pags. 193, 233. Fig. 206. . Loqrofio, pags. 363, 364. Fig. 398. de Osormort.) Foces (Huesca). Pags. 18, 108,113,114, Lucca (Italia). pags. 294-296. Ovarra, monasterio de (Huesca). Pdq i­ 117, 123, 234, 254. Figs. 94, 95. nos 322, 339. Fig. 356. Fonollar (RoseI16n). (V. San Martin de Llagona, La. (V. La Llagona). Oviedo. pags.190, 291,293,363,365,369. Fonollar.) Llanas (Gerona). Pags. 204, 221,222,243. Figs. 283, 286. Fontclara (Gerona). Pdq, 101. Fig. 205. Francia. Pags. 17, 160, 215, 263, 279, 295, Lloret de la Montana (Gerona). Pdq, 307. Padilla (Burgos). Pag. 369. 306. l.lussd (Barcelona). (V. Santa Maria de Palencia. pags. 273, 293, 358, 369, 370. Llussd.) Fig. 394. Galicia. pags. 139, 380. Palenzuela (Palencia). Pciq. 370. Garray (Soria) pag. 364. Maderuelo (Segovia). pags. 17, 18, 43, 44, Palma de Mallorca. Pags. 272, 333. Ger (Gerona). Pag. 318. Figu­ Fig. 323. 139,149,150,153,154,160,171,376. ras 266, 267. Gerona. Pags. 17, 91, 101, 234, 293-296, 119-123. Figs. Pamplona. Pdqs, 113, 183, 258, 280, 353. 306, 318. Figs. 285, 301. Madrid. Pags. 123, 263, 267, 268, 380. Fig. 381. Ginestarre de Card6s (Lertdc), Pags. 53, Figs. 260, 261, 437, 438. Panza no (Huesca). Pag. 343. Fig. 359. 70,194,318. Figs. 329,330. Mahamud (Burgos). Pdqs. 262, 268, 271. Paris. pags. 248, 257. Figs. 235, 251. G6ngora (Navarra). Pags. 257, 258, 261, Fig. 264. Pedrel. (V. San Quirce de Pedret.) 370. Fig. 250. Manresa (Barcelona). Pag. 305. Fig. 295. Pedrifid (Gerona). Pdqs, 79, 91. -Figs. 62, Granera (Barcelona). Pags. 21, 26. Marcevol, monasterio de (RoseI16n). Pd- 63. Graus (Huesca). Pag. 340. Fig. 353. gina 80. Fig. 57. Perazancas. (V. San Pelayo de Perazan­ Greixa (Barcelona). Pdqs. 193, 243. Figu- Marenya (Gerona). Pdq. 91. cas.) ra 215. Marsella (Francia). Pag. 53. Perpifidn (Francia). Pags. 222, 294. Figu- Grigera (Palencia). Pag. 369. Martinet (Lerido). Pags. 70, 190, 194, ra 201. Guadalupe, monasterio de (Cdceres}. Pd- 295, 296. Fig. 169. Piasca (Santander). pag. 369. gina 389. Masquefa (Barcelona). pag. 105. Planes (Gerona). pag. 308. Fig. 312. Gualter (Leridc}. Pdq. 318. Mota, La. (V. La Mota.) Plasencia (Caceres). pag. 389. Giiel (Huesca). Pag. 253. Fig. 156. Mataplana. (V. San Juan de Pobla de Clcrcmunt (Barcelona). Mataplana.) Pagi- Guils (Gerona). Pags. 193, 222, 243. Figu­ Move, monasterio de (Palencia). Pagi- no 308. Fig. 310. ra 204. nos 370, 375. Fig. 410. Pobla de Mafumet (Tarragon a). 321. pag. Medinilla, santuario de (Avila). Pag. 379. Poitiers (Francia). Pdqs. 17, 79, 88. Hix (RoseIl6n). pags. 69, 190, 193. Figu­ Mediterraneo, mar. Pdq. 128. j Polo de Allende (Asturias). Pag. 380. ras 163, 164. Mitgaran (Lerldc). pag. 317. Fig. 319. Polifid (Barcelona). Pdqs, 79, 80, 87, 88. Hornos (Burgos). Pag. 369. Moissac (Francia). Pags. 80, 281, 296. Lam. III. ' Huelgas, monasterio de Las (Burgos). Mondonedo (Lugo). pag. 139. Pornpien (Huesca). pags. 18, 123. Fig. 93. (V. Las Huelgas.) Montblanch (Tarragona). Pag. 321. Ponferrada (Le6n). pag. 376. Huesca. Pags.18, 107, 108, 114, 117,247, Montgrony (Gerona). Pags. 204, 209, 210, Pontellas (La Corufic ). Fig. 431. 248, 254, 321, 322, 334, 340, 343. Figu­ 243, 297. Figs. 174, 176. Portella, La (V. La Portella.) ra 362. Montmagastre (Leridc). Pdq. 321. Figu­ Portugal. Pag. 279. I ra 337. Providence (R. I., EE. 363. Fi­ UU.). Pdq, I' Ibieca (Huesca). Pag. 108. Montmel6 (Barcelona). pag. 92. gura 405. Iguacel, monasterio de (Huesca). Pagi- Montserrat, monasterio de (Barcelona). Pueblo de Castro (Huesca). Pcag. 253. Fi­ na 343. Fig. 360. pags. 280, 307. Fig. 304. gura 245. Igualada (Barcelona). Pdq, 317. Fig. 316. Moral (Palencia). pag. 369. Puiqcerdd (Gerona). Pdqs, 222, 234. Inglaterra. pag. 279. Mosoll (Gerona). pags. 105,.233. Fig. 213. Irache (Navarra). pags. 280, 353. Figu- Mur (Lerldc). Pdqs. 53, 80, 87. Figu- Quejana (Alava). Pdq, 261. ra376. ras 26-28. Irlanda. pag. 294. Murcia. Pdq. 333. Rab6s de Terri 101. Fi- (Gerona). Pdq. Isabarre (Leridc). Pag. 95. gura 78. Italia. pags. 16, 17, 149, 160, 215, 216, Najera (Loqrofio). Pdqs, 280, 343, 354, Rhin, rio. Pag. 282. 272, 279, 307. 363, 364, 369, 380. Fig. 396. Ribagorza. pags. 327, 333, 334, 340, 380. Navarra. pags. 128, 137, 221. 257-262, Ribas (Gerona). pags 193, 203, 204,209. .. Jaca (Huesca). pags. 293, 334, 343. Figu­ 344-354. Fig. 161. ra 282. Novato (Gerona). pag. 101. Riglos (Huesca). pags. 108, 118, 343. Fi­ Jdtivc (Valencia). pag. 281. Nieva.(V. Santa Maria de Nieva.) guras 364, 365. Javierre (Huesca). Pag. 248. Fig. 239. Noguera Palloresa, do. Pdqs. 48, 53, 65, Ripoll (Gerona). Pdqs. 18, 96, 190, 193, 194. 203,204,209,210,215,216,221,222, La Clusa, monasterio de (RoseI16n). Pd­ Noguera Ribagorzana, rio. pags. 244, 233, 243, 305, 307. Fig. 311. gina 79. Fig. 56. 317, 318, 322. Rocamador (Palencia). Pag. 369. Fig. 407. La Llagona (RoseI16n). Pags. 295, 296, Nueno (Huesca). Pag. 343. Roda de [sdbenn (Huesca). Pdqs, 17, 18, 305. Fig. 292. Nueva York (EE. UU.). Pags. 140, 173, 43, 107, 108, 118, 244, 247, 248, 322, La Mota (CasteIl6n). pag. 333. 261, 271, 293. 334,339,340,343. Figs. 82, 90-92, 350, La Portella (Lertdc). pag. 305. Fig. 296. Nuria, santuario de (Gerona). Pag. 280. 354, 357. 400 Rodilla, monasterio de (Burgos). Pogi­ San Pedro de Alcozcren (Valladolid), Suriguerola (Gerona). pogs.,234, 243. Fi­ 369. Fig. 400. no Pogo 183. guras 217, 218. Rosellen, pogs. 79, 80, 187-244, 294- San Pedro de Arlanza, monasterio de 308. (Burgos). Pdqs, 18, 127, 128, 139, 173, Tcbernolcs, (V. San Saturnino de Taber­ Rotqes. Pogs. 193, 222. Fig. 198. 174. Figs. 143, 144. nolas.) San Pedro del Burgal (Lertdc). pogs. 58, Tahull (Lerldc). pogs. 17, 32, 43, 44, 47, Sabadell (Barcelona). Pogo 87. 65, 70. Figs. 38, 39. 48, 58, 65, 66, 69, 70, 79, 87, 102, 107, Sagars (Barcelona). Pdqs, 188, 193, 204, San Pedro del Olmo (Valladolid). Pogi,' 149, 160, 194, 203, 244, 281, 318, 322, 209, 210, 216, 233, 243. Figs. 183-186. no 183. 327, 328, 343. Figs. 11-24, 232, 346. Ld­ Saint Benoit sur Loire (Francia). Pogo 281. San de Perazancas PO­ Pelayo (Palencia). mina I. Saint Plancard 80. (Francia). Pogo ginas 139, 171. Fig. 136. Tallo, santuario de (Lertdo]. Pogo 318. Saint Savin-sur-Gartempe (Francia). Po­ San Quirce de Pedret (Barcelona). PO­ Fig. 327. ginas 88, 171. ginas 21, 25, 26, 53, 57, 65, 295, 305. Tamarite de Litera 253. (Huesca). Pogo Sajazarra (Loqrofio). Pogo 364. Figs. 7, 8, 29-34. Figs. 242, 243. Salamanca. pogs. 18, 123, 139, 174, 183, San Rorndn dels Bons (Andorra). Pogi­ Tarragona. Pogo 321. Figs. 333, 334. 234, 375, 376, 379. Figs. 150-155, 424. nos 17, 70, 79. Fig. 52. Tarrasa (Barcelona). pogs. 21,22,25,26, Sclurdu (Leridu). Pogo 317. Fig. 318. San Saturnino de Osormort (Barcelona). 79, 91, 102, 123, 215, 262, 271. Figs. 2-6, Salas, santuario de'(Huesca). Pogs. 280, Pdqs, 79, 88, 91. Figs. 60, 61. 64, 65, 80, 259. 343.Fig. 368. San Saturnino de Tcbernolcs Toledo. pogs. 18, 91, 139, 171-173, 280, (Leridc). Salas de Bureda (Burgos). Pogo 369. pogs. 194, 222. Figs. 156, 166, 216. 375, 389. Figs. 137-142, 439-441. San Antolfn de Toques (La Corufic). PO­ Scnqueso (Navarra). Pogo 364. Tolosa (Francia). Pogo 306. gina 380. Fig. 432. Santa Ana de Montral (Barcelona). PO­ Torello (Barcelona). pogs. 203, 210. San Baudel de Berlanga (Soria). pogs. 43, 96. gina Tormes, rfo. Pogo 379. 139, 149. Figs. 112-118. Santa Cecilia de Granera. (V. Granera.) Toro (Zamora). Pogs. 183, 376. Fig. 422. San Boy de l.lussones (Barcelona). Po­ Santa Coloma de Andorra. 318. Torralba de Ribota (Zaragoza). Pogo 344. Pdqs. 70, gina 295. Figs. 50, 51. Torres del Rfo (Navarra). Pogo 353. Fi- San Cebrid n de Cabanyes (Barcelona). Santa Eulalia de Estohon. (V. Estohon.) gura 386. � Pdqs. 243, 309. Figs. 223, 224. Santa Fe de Conques (Francia). Pogi­ Tosas (Gerona). pogs. 105, 222, 243. Fl-" San Cugat del Valles (Barcelona). PO- no 306. guras 157, 195, 210. ginas 19, 308. Figs. 314, 317. Santa santuario de Liestra, (Huesca). Tost (Lertdc). pogs. 194, 243. Figs. 167, San Feliu de Boada (Gerona). Pogo 101. Pogo 340. 168. San Feliu de Gufxols (Gerona). Pogo 22 Santa Lucia de Mur (Lerido). Fig. 225. de 318. •. Truqo Noguera (Leridc). Pogo San Iscle de las Feixes (Barcelona). PO- Santa Maria de Barbaro (Barcelona). 322. Fig. gina 92. Fig. 79. pogs. 79, 80, 87, 92. Figs. 66-68. Trasobares (Zaragoza). Pogo 343. Figu­ San Jaime de Frontanyo (Barcelona). PO­ Santa Marfa de Llusso monasterio de , ra 370. ginas 101, 244. Fig. 221. (Barcelona). Pdqs, 96, 204, 221, 222, Tredos (Lerldo ). pogs. 53, 58, 65. Figu- San Juan de las Abadesas (Gerona). PO­ ' ' 295, 296, 305. Figs. 193, 194, 196, 291. ra 37. ginas 280, 308. Fig. 313. Santa Marfa de Nieva (Segovia). Pogi­ Tresserra (Huesca). Pogo 244. Fig. 230. San Juan de Bellcaire (Gerona). (V. Bell­ no 379. Trevino, condado de (Burgos). Pogo 261. caire.) Santa Perpetua de 10 Moguda (Barce­ Trujillo (Cdceres), Pogo 380. San Juan de Bohi (Lerldc). Pogs. 31, 32, lona). Pdqs, 243, 272, 309. Fig. 222. Tubilla delAgua (Burgos). pogs.139, 171. 43, 244. Figs. 9, 10, 231. Santander. Pogo 369. Tudela (Navarra). Pogo 353. Figs. 382, San Juan les Fonts (Gerona). Pogs. 204, Santiago de Compostela (La Corufic). 383. 296, 305. Figs. 172, 173, 293. pogs. 244, 292, 296, 380. Figs. 435, 436. Tura, santuario del 280, (Gerona). Pdqs. San Juan de Mataplana. Pogs. 204, 209, Santo Domingo de Silos, monasterio de 307. I 210, 216. Figs. 181, 182. San Lorenzo dels Munts (Barcelona). PO­ ginas 188, 210, 215, 233. Fig. 180. San Martin del Brull (Barcelona). Pdql­ (Burgos). (V. Silos.) Segovia. pogs. 183, 379. Selgua (Huesca). Pogo 343. Selva de Mar (Gerona). Pogo 307. Turin (Italia). Pogo 258. Tuy (Pontevedra). Pogo 357. Ujue (Navarra). pogs. 280, 344, 353. Fi­ nos 88, 91. Sendadiano (Alava). Pogo 354. Fig. 390. gura 375. San Martin de Fonollar (Rosellen). PO­ Seo de Urgel (Lerldc). Pogs. 17, 18, 66, Uncastillo (Zarggoza). Pdqs. 18, 107, 108. ginas 53, 79, 80. Figs. 53-55. 69,70,87,96,101,105,190,193,194, Figs. 83, 84. San Martin Sarroca (Barcelona). Pogi­ 215, 222, 267, 268, 294, 317, 318. Fi­ Urdanoz 344. 378. (Navarra). Pogo Fig. nos 307, 317. Figs. 309,315. guras 45, 46,71-74,165,325. l.drn. IV. San Martin _Sescorts (Barcelona). Pdqi­ Sevilla. Pogs. 280, 354, 389. Figs. 442-444. Valencia. Pogo 321. nos 80, 87. Fig. 58. Sigena, monasterio de {Huescc). Pogi­ Valencia de Aneu (Lerido). pogs. 53, 194. San Martin de 10 Val de Onsera (Huesca). nos 18, 114, 123, 124, 127, 128, 137, Valoria de Alcor (Palencia). Pogo 370. Pogs. 248, 343. Figs. 241, 358. 139, 173, 216, 247, 253, 254, 340, 343, Valladolid. Fig. 406. San Miguel de Cruillcs (Gerona). Pogi­ 344. Figs. 96-103, 244, 369. Valle de Cerrato (Palencia). Pogo 370. nos 79, 234, 296, 305. Figs. 47, 171, 214, Siguenza (Guadalajara). Pogo 379. Valles, comarca del. pogs. 17, 80, 87. 294. Silos, monasterio de. Pogs. 281, 354, 363, Vallibona (Castellon). Pogo 333. San Miguel de Engolasters (Andorra). PO­ 364, 369, 370. Fig. 403. Valltarga (Rosellen). pogs. 18, 127, 216. gina 70. Fig .48. . Siones (Burgos). Pogo 369. Figs. 189, 190. San Miguel de Escalada (Leon). Pogo 376. Siria. Pogo 294. Vich 17, 80, 87, 88, 91, (Barcelona). pogs. Fig. 416. Sobrado de los Monjes (La Coruna)., Fi­ 92,96,190,193,209,210,233,234,295. ' San Miguel de Foces. (V. Foces.) gura 433. Figs. 175, 177-179. San Miguel de Lillo (Asturias). Pdqs. 21, Solanllong (Gerona). Pogo 221. Vicq (Francia). Pogo 32. 26. Solsona (Lerrdo). pogs. 25, 294, 306. Fi- Vid, La. (V. La Vid). San Miguel de Villatuerta (Navarra). PO­ gura 300. Vldrd (Gerona). Pogo 222. Fig. 202. gina 26. Sopeira (Huesca). Pogo 343. Viena. Pogo 292. ' San Millon de 10 Cogollo, monasterio de Soria. Pogo 364. Vilafranca del Pcncdes (Barcelona). PO- (Loqrofio), Pdqs, 262, 268, 272, 282, Serpe (Lerido). Pogs. 48, 53, 58, 65, 66. gina 92. 292, 363, 364. Figs. 265, 277, 279-281, Figs. 42,43. Vilanova de Meyo (Leridc}. Pogo 318. 397. Sos del Rey Cctolico Vilanova de 10 Muga (Gerona). Pogo 101- (Zaragoza). Pogi­ San Pablo de Casserras PO­ (Barcelona). nas 108, 344, 353, 364. Vilefiu (Burgos). Pogo 183. ginas 18, 96, 101. Figs. 69, 70. Sotos Cueva (Burgos). Pogo 369. Ylllclccznr de Sirga (Palencia). Pogo 375. 401 Villaluenga (Palencia). Pag. 370. VilJoldo (Palencia). Pag. 369. Yarnoz (Navarra). Pdq, 344. Fig. 377. Villanueva y Geltru (Barcelona). Pagi­ Viiiolas de Portavella (Gerona). Pagi­ Yaso (Huesca). Pags. 108, 118. na 375. Fig. 439. na 204. Villanueva de las Infantas (Orense). Pd­ Viloria. Pag. 354. Fig. 389. Zamora. Pag. 376. gina 380. Fig. 428. Zuazo de Cuartango (Alovc), Pag. 260. VilJatuerta. (V. San Miguel de VilJa-. Worcester (EE. UU.). Pag. 70, 194. Figu­ Zumaya (Guipuzcoo ). Pag. 261. Fig u- tuerta.) ra 169. ra 255. 402 iNDICE ONOMAsTICO Abadal, Ramon de. Pag. 22. Felicia, reina de Aragon. Maestro de Argolell. Pdqi­ Maestro de Pollfid , pags. 17, Abdcl d, pintor. Pag. 19. pags. 293, 376. nas 66, 69. 79, 80, 87, 88, 92. Abenhazam de Cordoba. Pd- Felipe, infante de Castilla. Maestro de Artajona. Pd­ Maestro de Pornpien. Pagi­ . gina 21. pag. 375. ginas 18, 128, 137, 257. nas 18, 123. Aleaume, arquitecto y orfe­ Fernandez de Aiiastro, San­ Maestro de Avid, Pdqs. 222, Maestro de Roda. Pdqs, 18, bre. Pag. 306. cho. Pdq, 261. 243. 118. Alejandro II, papa. Pdq. 26. Fernando I de Castilla y Maestro de Barbara. Pagi­ Maestro del Rosellen. Pagi­ Alfonso I. de Leon. pags. 154, 281, 282. nas 17, 79, 87, 92. nas 17, 79, 80, 87. Aragon. Pagi­ nas 43, 149. Fernando" de Leon. Pagi­ Maestro de Baduenga. Pd­ Maestro de San Baudel. Pd­ Alfonso VI, de Castilla. Pd­ na 160. ginas 18, 117, 118, 123. ginas 140, 149. gina 171. Fernando Alfonso. Pag.375. Maestro de Bohi. pags. 31, Maestro de Santa Coloma. Alfonso VIII, de Castilla. Pd­ Ferrer Bassa, 32, 43, 194. Pags. 17, 70, 105, 233. pintor. Pagi­ gina 364. na 95. Maestro de Cardoso pags.17, Maestro de la sala capitula r Alfonso X el Sabio. Pagi­ 48,65,66. de Sigena. Pags. 18, 114, nas 262, 268, 333, 357, Garda, monje. Pag. 295. Maestro de Espinelvas. Pd­ 123, 124, 127, 128, 139, 389. Garda de Najera. pag. 363. ginas 17, 79, 91,215, 173, 174, 247. Alfonso de Bruges, pintor. Gil, pintor. pag. 19. Maestro de Estchon. Pagi­ Maestro de Suriguerola. Pd­ gina 19. Goldschmidt, A. pag. 291. nas 17, 65. ginas 18, 123, 234, 243, Alfonso Esteban, pintor. Pd- Gomez-Moreno, Manuel. Pd- Maestro Esteban. Pags. 344, 247. Pag. 19. ginas 160, 183, 282, 291, 353. Maestro de Tahull. pags. 17, Almanzor. pag. 25. 293, 376. Maestro de Foces. pags. 18, 32, 43, 44, 47, 48, 53, 65, Alonso Vidal. Pag. 183. Gomez-Moreno, Maria Ele­ 108, 113, 114, 117, 118, 69,95,107,118,149,160, Ant6n Sanchez de Segovia, na. Pags. 267, 375. 123, 183, 234, 247, 254. 194, 203, 317, 327. Gonzalo Menendez, obispo Maestro Fruchel. pag. 267. Maestro de Tarrasa. Pagi­ pintor. pags. 18, 19,123, 139, 174, 183, 234, 262. de Oviedo. pags. 293, 363, Maestro de Ginestarre. Pd- nas 22, 26, 91. Arnau de Perp ifidn, pintor. 364. gina 70. Maestro de Toledo. pags. 18, Pag.19; Gonzalo Perez. pag. 172. Maestro de Jaca. Pdq, 107. 139,171,172,173. Asin, Manuel. pag. 21. Greco, Dominico Theotho­ Maestro Juan. Pdqs. 19, 244. Maestro de Uncastillo. Pagi­ Maestro Juan, de Teruel. Pa- nas 18, 107, 108, 117. Aspargo de la Barca, obispo. copu ll, EI. Pag.128. 321. Gudiol y Cunill, Jose. Pagi­ gina 19. Maestro de Urgel. pags. 17, pag. Aton de Foces. pags. 18, 108, nas 19, 22, 193, 210. Maestro del Juicio Final. Pd­ 65,69,70,87,95,193,194, 113,114. Gudisteo, pintor. Pag. 174. ginas 44, 47, 66, 194. 203, 210, 215. Maestro de Valltarga. Pa­ Guilabertus, escultor. Pagi­ Maestrq de Leon. Priqs. 17, Berceo, Gonzalo de. Pagi­ na 306. 18, 154, 159, 160. ginas 18, 127, 216, 221, escultor. Maestro de Liesa. Pags. 18, 222. na 272. Guilduino, Pagi­ T Bernardo, pintor. pag. 19. na 296. 117, 118. Maestro de Vicq. pag. 32. Bernardo, conde de Pallars. Guillerma, condesa de Pa­ Maestro del Llusscnes. Pd­ Martin, obispo. Pdq 375. , Pag. 65. liars. pag. 65. ginas 18, 96, 101, 221, 222, Mecelmos, pintor. Pdq 19. , Blanca, reina de Castilla. Guisla, condesa de Gerona. 257. 364. Pdq, 234. Maestro de Maderuelo. Pd­ Oliva, abad. Paginas 295, Pdq, Bias, abad de San Millan. ginas 17, 18, 43, 44, 140, 305. pag. 292. Haly, pintor. Pag. 19. 149,150,153,154,171. Pedro, abad de San Millan. Blasio, obispo de Pamplona. Hernandez Diaz, Jose. Pa­ Maestro Mateo. Pdqs. 357, pag. 292. Pdq, 26. gina 389. 380. Pedro II, de Arag6n. Pagi­ no 19. Maestro de Mur. pags. 17, Cavallini, Pietro, pintor. Pd­ Jaime I, de Aragon. Pag. 19. 53, 80, 87. Pedro IV, de Aragon. Pagi­ 127. Juan Oliverio, pintor. Pagi­ Maestro de Orcau. pags. 17, na 102. gina na 113. 66. Pedro de Burgos, pintor. Pa­ Destorrent, Ramon, pintor. Maestro de Osormort. Pd­ gina 19. Kuhn, Charles L. pags. 88, 91. ginas 17, 79, 88, 91. Pedro Perez. Pag. 183. pag. 95. Domingo Garda, pintor. Pa­ Maestro de Palma. Pagi­ Peris de Aficstro, Martfn. . gina 19. Lecdegarius, escultor. Pagi­ na 272. pag. 261 . Duccio di Buoninsegna, pin­ na 364. Maestro de Pedret. Pags. 17, Pijodn, Jose. Pdq, 65. tor. pag. 272. Leonor, infanta de Castilla. 48, 53, 54, 57, 58, 65, 66, Plasencia, reina de Navarra. pag. 375. 69,95, 215. pag. 292. marfilista. Maestro de Pedrlfid Pdqi­ Pons de Vllcro, obispo. Pd­ Engelram, Pdqi­ , na 292. Maestro Alejandro. Pag. 19 .. nas 17, 79, 91. gina 306. Esteban, obispo de Clermont. Maestro de Andorra. Pagi­ Maestro Perez de Carrion. Porter, A. Kingsley. Pdqi­ 375. nas 306, 327, 328, 340. Pag. 306. nos 18, 105, 233. Pag. 403 Post, Charles R. pags. 53. Rodrigo Tello, obispo. Pagi­ Sancha, reina de Castilla. Teodoros, pintor (1). Pag i­ 66, 96, 108, 123, 124, 127, na 321. pags. 281, 282. na 31. 139, 154, 160, 183, 193, Rorimer, James, J. Pdqi­ Sancho el de Pefiolen. Pd­ Torres Bclbds, Pd­ Leopoldo. 204, 210, 221, 234, 257, na 363. gina 292. gina 173. 262, 267, 272. Sancho Ramirez, rey de Ara-' Sclz de Carrillo, Sancho. Pd­ g6n. pags. 293, 376. Urraca, 160. L6pez. Pag. Ramiro de Aragon. Pagi­ gina 271. Sandoval, Fr. Prudencio de. Urraca de Portugal. Pagi­ na 292. San Braulio. pag. 292. pag. 292. na 160. Ram6n Frener, pintor. Pagi­ San Ram6n de Roda. Pagi­ Sedulius. Pdqs. 53, 79. na 19. nas 17, 43, 102, 107, 139, Serra, Pedro y Jaime, pinto­ Xlrnenez de Rada, Rodrigo. Rodrigo Esteban, pintor. Pd­ 149, 334. res. Pag. 95. pag. 172. gina 19. Sancha, reina de Arag6n. Sim6n de Beziers, pintor Ximeno de Foces. Pd q i­ Rodolfo, marfilista. pag. 292. pag. 127. pag. 19. 108. 1 na j 404 FE DE ERRATAS Pagina Dice Debe decir 230 Figs. 211 Y 212. San Pedro y San Pablo. San Pablo y angeles. Figs. 211 Y ,212. - - Tabla lateral de un altar (Museo de Tabla lateral del altar de Os de Tremp Vich). San Pablo y angeles. Tabla late­ (Mus. Arte Cat., Barcelona). San Pedro ral del altar de Os de Tremp (Mus. y San Pablo. Tabla lateral de un altar Arte Cat., Barcelona). (Museo de Vich). 287 Figs. 277 y 278. - Pcntocrdtor procedente Figs. 277 Y 278. - Pcntocrdtor (Paradero de San Millan de 10 Cogollo (Paradero desconocido). Pontocrdtor procedente desconocido). Pontccr dtor (Museo Me­ de San Millan de la Cogollo (Colecci6n tropolitano de Nueva York). Bliss, Washington). 299 Figs. 293 294. Majestad (Museo de 293 y 294. y Figs. Majestad de San Juan - - Vich) ..... les Fonts •.... 336 Figs. 351 Y 352. Crucifijos de 351 y 352. - Benasque F;gs. - Crucifijos de Alquezcr y y Alquezcr, Benasque. 381 Figs. 424 y 425. Crucifijo de 10 catedral Figs. 424 y 425. Crucifijo de la catedral - - . vieja de Salamanca ..... nueva de Salamanca ..... 387 Figs. 440 Y 441. Virgen, en el Tesoro. Figs. 440 441. Virgen del Sagrario. - Y - Virgen del Sagrario. Catedral de To­ Virgen, en el Tesoro. Catedral de To­ ledo. ledo. j Este sex to volumen de 1 ARS HISPANIAE . ha sido grabado por HUECOCOLOR y acab6 de imprimirse en los talleres de la SOCIEDAD ALIANZA DE ARTES GRAFICAS (S.A.D.A.G.J, ambas de Barcelona, con papel expresamente fabricado por S. TORRAS DOMENECH, S. A., el dto 20 de mayo de 1950. 'f , ARS i H)SPANIAE I VI PINTURA ROM1NIcA GI{N ERIA I MA ROMANICA COOK GUO/OL R/CART PLUS I EDITORI) P L US·'