. • . • Jj ,. INSTITUTO AtA.\TU.E� DE Af< i E HISf-'AI'-iICO .. .. '" . • . , . ,' .... .. ; . . ,. . ..' • t . . .! HISTORIA DE· LA PINTURA G6TICA EN CATALUNA - � • t . J I t" . . " .. • . ... . • • . ' . .. . .. POR , - JOSE GUDIOL RICART • . - . DIRECTOR DEL INSTITUTO AMATLLER DE ARTE HISPANICO • .. • ._�.# ••••••• EDICIONES SELECTAS BARCELONA \,�� ._ . c • .' Esta edicion consta de quinien­ tos ejemplares numerados del 1 al 500, impresos sobre papel alia extra y cartulina de hilo. I." Ejemplar n:" ... . . .. . . . . NOTA PRELIMINAR • Antes de dar comienzo la presenie hisioria breve de la pin­ a iura gotica en Catalufia, rapida sucesion de artistas, piniuras y [e­ chas, es conoenienie recorder que el media social y los meiodos de trabajo, de ioda obra de arte, tuoieron en la' pin­ accion posiiioa en iura medieval un influjo decisioo. EI ejercicio del oficio de pintor estaba enionces suieio, como cualquier profesion artesana, a los re� glamenios {ordinacions} del gremio. Desde el siglo XIII, los pinto­ res de las dioersas ciudodes de Caialuiia esiaban agrupados en cor­ poracion gremial; en Barcelona, asociados a los freneros y silleros. S610 los miembros del gremio con titulo de «Maestro» podian con­ tratar publicamente, y esie titulo era alcanzado despues de largo y duro aprendizaie, seguido de un periodo variable del ejercicio de la profesion como ojicial (fadd), en el taller de un maestro. La iecnica era dificil y'comprendia much os secretos que pasaban de una a otra generacion ; para alcanzar fama de buen pinior era muy importanie la escrupulosa aiencion a las cualidades materiales de las obras. EI taller era, realidad, escuela rigida y unica don de el genio no podia en triunjar sin pasar por el iamiz insobornable de la ruiina. Los talleres de piniura desaparecieron poco a poco de los pueblo,s para estable� cerse en las grandes ciudades, donde las asociaciones gremiales y las casas matrices de las poderosas 6rdenes religiosas se conoiriieron ell clienies que rioalizaban en osteniacion y lujo. En aquel periodo de mezquindad en la decoracion casera, los burgueses hallaron en las tnanijestaciones publicas del gremio la formula natural de luci­ i .. mienio. El retablo de la capilla gremial se conoiriio en uno de los grandee problemas sociales y' los encargos de retablos abrumaban a los pintores de lama. La hisioria del ojicio de pintor puede seguirse en todos sus deta­ lles y episodios en el copioso caudal de documentos que los archioos nos proporcionan: contratos de obras, compromisos de aprendizaie y colaboraci6n, pleitos y juicios, compras de materiales, cesion de poderes, etc. La piniura mural iuoo en los siglos XIV y XV culiioo limitado, a' pesar de quealgunos descubrimientos recientes, como los de Puig­ cerdd, Cardona y oiros, han oenido a rejorzar la serie de obras con- servadas. Es paradoja inexplicable la desaparicion casi absoluta del procedimienio al fresco, que tan glorioso capUulo tiene en las pin­ turas murales romdnicas, para adoptar la iecnica al oleo con preje­ rencia al simple temple. Los documentos rejererdes a pinturas mu­ rales, raros, como las obras conseroadas, puntualizan en la mayoria de los cesos sobre su eiecucion al oleo de linaza. EI campo de accion de los pintores goticos fue la pintura sobre tablas preparadas con rejuntado minucioso y oarias capas de yeso. EI procedimienio fue casi siempre temple al hueoo, trabajado a oela­ duras y trenzado de pincelada [ina, que esiablecio una fruetifera re­ lacion entre la pintura sobre tabla y la miniaiura. La uiilizacion de oro como elemenio primordial hizo que el ojicio de dorador fuera en realidad una de las asignaturas mas importanies para el titulo de maestro. Los coniraios siempre en la buena calidad insisien casi del oro, precisarulo, adem/is, garantla de solidez, la proceden­ como cia legitime de los azules de Alemania y de Acre. La oxidacion que altera el ejedo de la inayoria de los retablos justifica tal exigencia y deja malparado el honor projesional de muchos piniores, Los ta­ lleree de lois siglos XIV Y XI V no modificaron esenciolmente la tecnica de sus predecesores, pero hay que reconocer que la solidez y la calidad de un buen frontal romdnico del siglo XII son raras oe­ ces igualadas por los retablos saUdos de los mejores talleres goticos. El pintor que mas cuido la calidad iecnica de sus obras fue Luis Borrassd, Su solidisimo barniz de recubrir fue secreio desconocido por los Serra, Martorell y Huguet, que dejaron sus tablas insujicien­ iemenie protegidas. La iecnica al oleo, a pesar de su con stante uti­ lizacion en decoraciones murales y del brillante .eiemplo de Luis Dalmau con su reiablo de los Consellers y del jugaz y tardiQ ex­ perimenio del malogrado Pablo Vergos, no llego <1.' peneirar en los tallere« caialanes, que siguieron constanies la iecnica al temple, como ruiujrago a una tabla insujicienie, Este espiriiu de desercion ante la lucha. intemacional por la renooacion de meiodos, ahogo defini� tioamenie la escuela caialana antes de recibir el fMido regenerador dJdl iRenacimiento. Con excepcion. de 'los casos mencionados, las obras al oleo acusan en Catalufia al pintor de procedencia [orasiera. Los documentos nos denuncian que 1a causa del desconcerianie desequilibrio artistico de la mayoria de las piniuras goticas fue la co� laboracion de ojiciales, obligada por la enorme demanda de retablos y su mezquino precio, Resulta reconfortante considerar que si nues­ , iros artisias de los siglos XIV y XV hubiesen trabajado sin el lasire de un taller abrumado de obras a precio fijo, si poseyeramos piniu­ ras absolutamente personales, libres de complicaciones paetadas de antemano, su nioel artisiico estaria mejor situado en el panorama pietorico iniernacional, A lgunas tablas excepcionales, muliiiud de detalles perdidos entre las masas enormes de pintura en serie, reoe- ian [aculiades exiraordinarias que germinaroti maL y fructificaron peor, El estudio de la escuela catalan a de los siglos XIV y XV es un problema oirtualmenie resuelio, Conocemos la paiernidad de la me­ yoria de los retablos conseroados y la ,personalidad ariistica de los piniores mds [amosos, Quedan', naturalmenie, muchas incognitas; mas no pueden alierar de una manera radical el esquema de las escuelas y ialleres de Barcelona, T arragona, Lerida y Gerona. La reconsiruccion hist6rica ha seguido un largo proceso que arran� ca de las obras de Martinez, Arques, Ponz, Cean Bermudez y Car­ dedera, y principalmenie de las publicaciones documeniales de Puiggari en 1880. La Exposicion de Arte Antiguo, organizada en 1902 por la Comision Municipal de Bellas Artes de Barcelona, im­ pulso al incansable Salvador Sampere y Miquel a esiudiar obras y documenios, hasta publicar en 1906 «Los Cuatrocenti§.ta.s. Caiala­ nes», obra apasionada, llena de iniuiciones geniales, que iuuo la oirtud de desperiar el inieres para nuesiros primitioos, iniernaciona­ lizando los nombres de Borrassd, Huguet y Vergos. En su libro posterior, (£ls T receniisiesv. reoeloba la personalidad de Ferrer , Bassa y de los hermanos Serra. Mossen Gudiol publico en 1922, como segundo oolumen de la tnisma obra, una recopilacicn de do­ cumenios rejerenies a los piniores trecentistas. Emile Bertaux, definidor de fa personalidad ariistica del Maes� tro de San Jorge, y Chandler R. Post, con su monumental A His­ tory of Spanish Painting, represenian los exponenies maximos de la colaboracion exiraniera. Este ultimo libro, en curso de publica­ cion, el mejor esiudio de nuesira piniura medieval, es sin discusion el mayor esjuerzo realizado hasta hoy en favor de la intemacionali­ zacion del arie hispanico. El presenie resumen ha sido posible gra­ cias a los atuilisis y descubrimientos del genial profesor de Harvard. En su libro monumental hallara el lector datos completos de casi todos los piniores citados en las paginas que siguen, P ero es nece­ sario adoertir al que, siniierulose airaulo pot ef encanio de los pri­ miiioos, busque en el libro de Post el complemenio de esie bosqueio, que no se extraiie al comprobar coniradicciones y cambios de nom­ bres, Cada dia aparecen nueuos datos que obligan a oariar hipote� sis y que nos reoelan el verdadero nombre de los anonimos bauii­ zados prooisionalmenie. Para eoiiar confusiones y para simpliiicar la labor del lector, he aqui las equioalencias entre el libro bdsico de Post y el presenie re­ sumen: Maestro de San Marcos=Arnau de la Pena; Maestro de Guimera=Ramon de Mur; Maestro de Penaiei+ juan Mates; el Maestro de Albaiarrec y d Maestro de Solsona quedan unidos en Jaime Ferrer I; de fa misma manera, Jaime Ferrer II absorbe la per� sonalidad de los Maestros 'de Verdu y de la Paheria. En gracia a la simplijicacion del iexio se uiilizan las siguienies si� glas: M. B. Museo de Arte de Catalufia; M. V. Museo Episcopal = = de Vich; M. D. G. Museo Diocesano de Gerona; M. D. B. Museo = = Diocesano de Barcelona; M. L. Museo de LerMa; M. D. T. =Mu� = seo Diocesano de Tarragona; M. S. Museo Diocesano de Solsona. = Agradecemos la desinieresada labor de don Jose M.& Madurell, descubridor de algunos de los datos inediios incluidos en esie libro ; fa colaboracion eniusiasia de don Juan Ainaud y del seiior F .�P. Verrie, y las preciosas observaciones de don Manuel Gomez�Moreno. I !I I INDICE / I. ESTILO FRANCO - G6TICO Pag. Obras 20 franco-goticas. II. ESTILO ITALO - G6TICO Ferrer Bassa. 24 Maestro de Estopina 24 Maestro de San Vicens dels Horts 25 Juan de Tarragona 25 Ramon Destorrent 25 Jaime Serra. 27 Pedro Serra. 18 Seguidores de los Serra. 29 Domingo Valls . 30 Maestro de Torroella 30 Arnau de la Pena 30 Marc de Vilanova 31 III. ESTILO INTERNACIONAL Luis Borrassa 34 Grau Gener .. 36 Maestro del Rose1l6n 37 Juan Mates 37 Ramon de Mur . 38 Mateo Ortoneda. 39 Jaime Cabrera 40 Cirera. 40 Jaime jaime Ferrer I 41 • I· I IV. BERNARDO MARTORELL Y SU ESCUELA . Bernardo Martorell 43 Jaime Ferrer II . 46 Valentin Montoliu 48 Maestro de Ampurias 48 Maestro de Bafiolas . 48 Miguel Nadal 49 Pedro Garda 49 v. INFLUENCIA FLAMENCA Pig. Maestro de Pedralbes 54 Maestro de Gerona . 54 Maestro de Olot 54 Juan Figuera y Rafael Tomas 55 VI. JAIME HUGUET Y SU ESCUELA Pedro Huguet 57 Jaime Huguet 57 Los Vergas. 60 Rafael Vergas 6I Pedro Alemany . 6I Pablo Vergas 6I Maestro del Trlptico de San Jorge 62 Francisco Solives 63 Gabriel Guardia. 63 VII. INFLUJOS FORASTEROS Bartolome Bermejo . 65 Maestro de Canapost 66 Maestro de la Seo de Urgel 66 Juan Gasca. 66 REPRODUCCIONES. .. 67 HISTORIA DE LA PINTURA G6TICA EN CATALUNA I ESTILO FRANCO- GOTICO La a tradicion romanica lleg6 traves de la cual se infiltraban a constituir gran dificultad las nuevas con una crib. finisima formulas llegadas de Italia y Francia. La transicion del estilo rornanico al gotico se produjo lentamente; por sucesiva incorpo­ racion deelementos, tendiendo a acentuar el riaturalismo, por abandono de los esquemas de estilizacion, por la introduccion de nuevas exigencias iconograficas y por cambios radicales en las estructuras arquitectonicas y del moblaje. Las causas que facilitaron semejante transformacion fueron los viajes, el envio de manuscritos iluminados y rodas las innumerables manifesta­ ciones que contribuyen internacionalmente a la evolucion de - las modas. A comienzos del siglo XIII una corriente italo­ bizantina , que dejo manifiestas influencias en"",di,�ti,ntas- pinturas romanicas dispersas por Cataluiia y el RoseIl'6:n; .importd el espiritu -de las escuelas de Roma y Toscana yallano el terreno para el posterior florecimiento de los influjos italianos. Pero esta tendencia italianizante, aun cuando nunca dejo de subsistir, _ sobre todo en los talleres de la region occidental de Cataluiia, _ fue sofocada por el advenimiento del estilo franco-gotico, Este estilo, adoptado rapidamente por todas las escuelas europeas, responde a las limitaciones decorativas exigidas por la estructura ojival y parece .inspirado en -la tecnica de las grandes vidrieras historiadas. Una pintura de estilo franco­ gotico es siempre, como las vidrieras, una composicidn de ele­ mentos monocromos de tonalidad brill ante organizados bajo, formulas de estructura plana. Las complicadas estilizaciones romanicas fueron reemplazadas por un expr_esionismo espon­ taneo, vivo y nervioso; el-colorido se afino con la impresion de 19 / nuevas gamas; la rigidez hizantina fue sustituida pOl' formas cimbreantes, de acentuada movilidad, y los ropajes se hicieron holgados, pliegues naturalistas. Iniciada la indicacion con del claroscuro, las composiciones tendieron a copiar modelos del natural, elementos de: paisaje y detalles anecdoticos . La miniatura frances a fue sin duda uno de los vehiculos normales de importacion del estilo franco-gotico; pero es preciso tener en cuenta el contacto con Navarra a traves de Aragon para explicar su popularidad en las com arc as meridionales y occidentales de Cataluiia, comarcas impregnadas de la influencia italo-bizantina. Navarra, politics y geograficamente mas unida a Francia que el resto de la Peninsula Iberica, recibio influen­ cias del estilo franco-gctico mucho antes que Cataluiia. Los frescos sujetos al carion de este estilo, relativamente abundantes en la de Huesca rayana con Lerida, revelan, sobre sus comarca coetaneos catalanes, una madurez explicable solamente pOI' su vecindad con Navarra. No nos son conocidos nombres del periodo franco-gotico con obras identificadas. El estilo fue adoptado en todos los' centros importantes de Cataluiia, a fines del siglo XlII, y los talleres comarcales, ya existentes desde el periodo romanico, prosiguie­ ron su labor bajo el nuevo arte. Es dificil en este periodo esta blecer las caracteristicas especiales de cad a taller, pues el estilo franco-gotico a pesar de haber producido en Cataluiia ohras , importantes, no llego nunca a adquirir un caracter definitiva­ mente racial ni una unidad pero en cambio prepare estilistica; admirablemente el terreno para la definitiva aolimatacion del estilo italo-gotico. Podemos proponer el siguiente esquema . general, modo de tanteo, para explicar los pasos de la intro­ a duccion y evolucion de las influencias franco-goricas en las distintas comarcas. OBRAS 1.0 Pinturas escuetamente romanicas con elementos del FRANCO-GOT!- CAS estilo franco-gotico producidas , casi en su totalidad en los talle­ res del norte de hacia 1300. -Crupo del Valle de Boi; Cataluiia, frontales de Taiill y Erill la Vall (M. B.), inmediatos sucesores de los frontales con fondo de enyesado en relieve. Dentro del mismo grupo estilistico las pinturas murales de la Sala , Capitular de Roda de Isabena, y, paralelamente a estas, una I pintura sobre tabla del Museo de Artes Decorativas de Parfs. - Grupo Urgel, Cerdaiia y Ripoll; pinturas murales de de la Catedral de la Seo de Urgel (M. V.), baldaquino del Museo de Vich, frontales de �t;rrig�Utl1!. (M.' B.), Ars (M. V.), Noves Fig. II de Segre (M. V.), �!YiI (M. B.) Y probablemente el de Santa Eugenia en el ya citado Museo de las Artes Decorativas de Paris; plafones de Muntanyana (colecci6n Costa) y Santa Lucia de <.(�� Mur (M� B.), paramentos laterales del altar de Combreny (M. V.) Fig. I Z kJ ..Ge,-6-y �s (M. B.). -Grupo central, muy complejo, marcando un Fig. V • estilo mas avanzado a pesar de la persistencia de elementos romanicos: Pinturas murales de San Pablo de Casserres y Ta- rrasa, viga de baldaquino de Cruilles (M. D. G.), frontales de Fig. VI San Cipriano de Cabanyes (M. V.), de San Jaime de Frontanya Fig. VII (M. S.), de Santa Perpetua de la Moguda (M. D. B.) Y de Santa Fig. VIlI Cristina (M. V.). Fig. x 2.0 Pinturas de tradici6n romanica con elementos italo­ g6ticosy franco-g6ticos. Las obras de este grupo son las conti­ nuadoras de la influencia italo-bizantina. Alrededor de 1300 esta tendencia estilistica recibi6 un intensisimo refuerzo, acusa- do por las pinturas Sijena, murales del Monasterio de frontal de Fig. IV Berbegal (Huesca), (M. L.) absolutamente paralelo a estas pinturas; retablo de Santo Domingo de' Tamarite de Litera Fig. III (M. B.) y, dentro de una fase cronol6gicamente mas avanzada, Fig. XI los frontales de Vallbona (M. B.) Y el retablo de la Virgen (M. L.). Fig. XII 3.° Pinturas que contienen todos los elementos caracteris­ ticos del estilo franco g6tico, ejecutadas durante la segunda mitad del siglo XIV: murales del abside de la Catedral de Lerida, detipo lineal muy arcaico; las de la de Cardona y Colegiata Fig. XVI Santo Domingo de Puigcerda, estas las mas importantes del grupo y muy cercanas a sus modelos franceses; poliptico de San Martin Sarroca (M. B.), feliz composicion mixta de escultura y pintura; Fig. IX retablo de Vilohi de Onyar, desgraciadamente perdido, obra Fig. XIV inicial de la escuela de Gerona, que quiza continua con el retablo de San Pedro Cercada; pinturas murales y retablo de Alcover, pinturas sobre tela de la Catedral de Tarragona y la Fig. XVII decoraci6n de algunos artesonados de carpinteria, entre los que Fig. xv se destacan los de la iglesia de la Sangre, de Alcover (perdidos), y de la Tesoreria de la Catedral de Tarragona. Estas tiltimas obras representan el momento inicial de la escuela tarraconense. La tecnica en el periodo franco-g6tico fue transforrnandose 21 paralelamente a la evolucion del estilo. En su primera fase reviste todas las caraoterfsticas de la pintura rornanica: colores opacos de tonalidades vivas, empleados en capas consistentes y uniformes sobre la preparacion lisa e in colora de la tabla enye­ sada; dibujo acusado con lineas puras, generalmente negras, y campos monocromos. En las pinturas de principios del siglo XIV aparecen dos innovaciones interesantes: los fondos decorados con motivos vegetales 0 geometricos, finamente grabados a punzon, antes de aplicarse la tonalidad cromatioa, y los campos de oro decorados con temas cuya silueta se destaca vegetales, sobre fondo picado con un uniformidad. Todo ello con uso y abuso de la corladura, imitacion del dorado, obtenida con harniz teiiido, aplicado sobre superficies cubiertas de hojas de estaiio 0 plata. Casi todas las pinturas son a base de temple de huevo, pero esporadicamente aparece una pintura amasada con un ingrediente inalterable e insoluble; probablemente ela­ borado con aceite. No existen ejemplos de pinturas murales al . fresco; todas elIas son al temple de cola, facilmente soluble, 0 preparadas con aceite de linaza. EI estilo franco-gotico coincide con radicales transforma-: ciones en el moblaje Iitiirgioo: la desaparioion del frontal, 0 por 10 metros su relegacion a segundo termino, y la exaltacion del retablo que del tipo apaisado, caracteristico del ultimo periodo , romanico, se convirtioen una gran tabla rectangular, con figura . central destacada. 22 II ESTILO ITALO-GOTICO La las creciente popularidad pictorieas de la Europa del estilo occidental italo-g6tico en las se extendio tarnbien escue­ a Cataluiia, predispuesta por tradicion a asimilar ias formulas estilisticas de Italia. Ya hemos visto que los talleres catalanes, durante el auge de la moda franoo-gotica, conservaron cierta fidelidad al arte italiano. De las escuelas florentina y sienesa, que repartian la hegemonla de la pintura europea, la segunda se alcanzo mas poderoso influjo Y mayor expansion; sus modelos, mas estilizados que los florentinos, se adaptaban mejor a la tecnica rudimentariamente industrializada de gran parte de los talleres de la epoca, La presencia de Simone Martini y de sus seguidores en la Corte papal de Aviiion, convirtio esta ciudad, durante el segundo cuarto del siglo XIV, en un centro - de potente irradiacion. . En Cataluiia, mas que por influjo de la escuela de Aviiion, el arte sienes .nos llego por las relaciones comerciales medite­ rraneas y el dominio de Mallorca. Esta isla, que 'm-as tarde se - convirtio en colonia pictorica de los talleres de Cataluiia y Valencia, fue el enlace entre Siena -y Barcelona. Las pinturas mallorquinas ejecutadas alrededor de 1300 pertenecen al canon sienes anterior a Simone Martini. El gran retablo procedente de Santi Clara, de Palma, y ntros del Museo Episcopal, tambien de Palma, revelan la indudable visita de pintores italianos. No hay que olvidar las relaciones familiares entre Mallorca y la Corte napolitana, a la sazrin la mas fastuosa de Europa y centro internacional de arte. _Es tambien.muy probable que algunos de los catalanes visitar�m Italia y conocieran a fondo las pinto res obras sienesas y florefitiiias.� El italianismo de Ferrer Bassa, 23 j representante maximo de la pintura italo-gotica en la escuela de Barcelona, y el del retablo de Estopinya, no se explican satisfactoriamente tan solo como consecuencia de la importacion - de pinturas y manuscritos italianos. FIl:RRER BASSA Citado documentalmente desde 1324, pintando miniaturas por encargo de Alfonso el Benigno, hasta 1348, aiio de su muerte, fue un artista de gran calidad, creador del tipo pictorico que inspiro la escuela catalana durante la segunda mitad del siglo XIV. Fig. xx Las pinturas murales al oleo de la Capilla de San Miguel del Monasterio de el cicIo de 1a Historia de Cristo y Pedralbes, con representaciones de las virtudes y varios santos, constituyen su iinica obra documentada. En las composiciones y figuras, de un gran equilibrio entre 1a ironia y el dramatismo, conjuga, con pal etarica y calida, las formas tradicionales indigenas y el idea­ lismo estilizado de ascendencia francamente italiana. Los mode­ los basicos son sieneses, pero el caracter racial de las figuras, ademas de alejar toda sospecha de plagio, da ala obra un vigor que en vano buscariamos en las obras italianas de su categorla. A pesar de 1a importancia artistic a de la capilla de Pedralbes, la obra de Ferrer Bassa ha llegado hasta nosotros, desgraciada­ mente, muy incompleta. Los archivos nos han transmitido una serie importante de referencias documentales que permiten imaginar la trascendencia de su paso por la escuela catalana. Fig. XIX Entre las atribuciones se destacan un fragmento de retahlo dedicado a .San Bernardo de Claraval (M. V.), Y la tabla de la Coronacion de la Virgen, de Bellpuig de les Avellanes, su obra maestra, perdida en 1936, con una serie de cabezas realmente extraordinarias. Las obras de Ferrer Bassa, ejecutadas fugae, con tecnica libre de vacilaciones, parca en la metddica superposicion de veladuras que caracteriza al estilo italo-gotico muestran una , tendencia a simplificar vohimenes y pliegues y a acentuar el dinamismo y 1a expresion. Los elementos de paisaje son fran­ camente naturalistas y acuden a subrayar detalles anecdoticos. MAESTRO EI retablo de San Vicente, que pro cede de Estopinya (M. B.), DE ESTOPINA. intensamente influido por la escuela de Florencia, nos da a Fig. xxm conocer otra de las grandes figuras de la pintura catalana, un maestro anonimo, contemporaneo a Ferrer Bassa, menos correcto que el pero mas espontaneo. Dentro del circulo de este pintor 24. hay que situar el retablo franciscano de Castello de Farfanya Fig. XVIII (M. L.) Y la tabla de la Coronacion de la Virgen, en la coleccion Muntadas. ': Un grupo de pinturas anonimas nos revela la italianizacion Fig. XXVIII de los talleres coetaneos a Ferrer Bassa. El retablo de Llado (M. B.) Y la decoracion mural del cora de la Catedral de Tarra­ Fig. XXII gona, corresponden a la prirnera fase del proceso; las p�ertas Fig. XX! del poliptico de la Catedral de Tortosa y el retablo dc Montmajor Fig. XXIV (quemado),marcan la plenitud del estilo, alrededor del aiio 1350. El autor anonimo de la gran tabla de San Vicente dels Horts MAESTRO DE SAN VICENS (M. D. B.) ydel retablo de Santa Oliva del Panades (M. D. B.), DELS HORTS es personalidad poco conocida que" viene otra a aumentar el Fig. XXVI mimero de los buenos pintores de mediados del siglo XIV. Algo Fig. XXVll recibio de Ferrer Bassa, especialmente en su tecnica de veladuras diluidas, en contraste con el arte mini ado de Destorrent y Arnau de la Pena. Su calidad decae como narrador y pequeiias com­ sus posiciones pierden el noble hieratismo de figuras grandes. sus En 1359, el Maestro Juan de Tarragona contrata el pequeiio JUAN DE TARRAGONA retablo de Paret Delgada (M. D. T.), unica obra conocida de este Fig. xxri� pintor, interesante a pesar de su infantilismo, que acusa la per­ • sistencia del estilo franoo-gotioo. Tal arraigo de la tradicion es I caracteristico de los obradores tarraconenses, pues aparece tam­ bien en dos obras hermanas, no alejadas ni en fecha ni en estilo del retablo del Maestro Juan. Son el retablo de San Bartolome, de la Catedral deTarragona, y el de los Santos Juanes, proce­ Fig. xxx dente de Santa Coloma de Queralt (M. B.). EI gran interes de este grupo tarraconense, anterior a la expansion del estilo de los hermanos Serra, radica en su naturalismo vivo y espontaneo, que llena composiciones narrativas de detalles agudamente sus observados y graciosamente descritos. El arte de Ferrer Bassa llego tarnbien a la montana, y en la region de Tremp vivio un pintor anonimo, el Maestro de Esti­ Fig. xxv mariu, autor del retablo y baldaquino de Estimariu (M. B.), del de Vrlamur, de dos tablas del Museo del Prado y de una predela con varios Santos (M. V.). Artista rusti�o y popular, encanta por la ingenua conviccion que anima sus obras. En 1351 aparece la primera mencion de Ramon Destorrent, RAMON DESTORRENT miniaturista-pintor, al servicio de Pedro el Ceremonioso y de su corte. Las noticias documentales no nos conducen directa- 25 mente a personalidad, pero revelan que fue un identificar su rival digno de Ferrer Bassa y, probablemente, el tronco de don de sale el frondoso ramaje de la escuela barcelonesa de la mas joven de segunda mitad del sip;lo XIV. En 1357, Pedro, el aiios la los hermanos Serra, que detentaron durante cuarenta Corona de Aragon, pacto Des­ hegemonla pictorica en la con torrent un aprendizaje que debia durar tres aiios. El arte de los hermanos Serra nos es suficientemente cono­ cido para separar definitivamente, de la serie enorme de obras ejecutados toda atribuidas, el siguierite, grupo de retablos, con evidencia por un artista tinico cuya tecnica, con , arcaisrno su contiene embrion las formulas que determinaron \\ admir able, en \ en la escuela barcelonesa el segundo periodo italo-gotico. La tabla de Santa Ana (Museo Lisboa), obra profundamente de matri­ sienesa, fechada con cierta precision hacia 1347, aiio del monio entre .Leon or Princes a de Portugal fallecida poco des­ , de ambos pues, 1348, y Pedro el Ceremonioso, pues los escudos aparecen en la decoracion de sus pulseras; el retablo de Santa Marta de Iravalls (Cerdaiia), cuyas escenas narrativas estan la Catedral de ejecutadas con extraordinario primor; la tabla de Barcelona, dedicada a las Santas Marta y Margarita; el cuerpo central de un retablo procedente de San Celoni (M. D. B.), con San Vicente y el Calvario, y una tahlita con la Pentecostes D. B.). (M. Es innegable que la mayoria de elementos que constituyen hermanos Serra de la la 'personalidad artistica de los arrancan pinturas. La de conti­ formula basica del autor de este grupo nuidad el y los Serra viene entre por la plenamente demostrada opinion unanime, entre los analistas mas conscientes y sagaces, de atribuir erroneamente al mayor de los hermanos la paternidad del grupo.· Ademas, la identidad entre las matrices del gofrado que decora los campos de oro de las obras del arcaico anonimo los Serra, es prueba evidente de Ia unidad y las utilizadas por de taller. Con todo ello, es Iicito establecer hipoteticamente la Ramon Desto­ atrihucion del notabilisimo g�upo de retablos a rrent, con ello surge una nueva personalidad de primera y sienesa Cataluiia. exponente maximo de la escuela en categoria, Es preciso reconocer el parentesco que existe entre el grupo de obras que atrihuimos a Destorrent y las dos paginas ilumi- 26 nadas del Misal de Reus, al parecer hecho en 1363. Sampere y sin el mas Miquello publico atribuyendolo por pura inspiracion, leve dato para probarlo, al propio Ramon Destorrent; de modo resultara cierta, se aumentaria con un que, si nuestra hipdtesis hecho mas la increihle y desconcertante serie de aciertos pura­ nuestra pintura mente casuales que el heraldo del estudio de a su enorme labor. goticatuvo como premio Aceptada para Destorrent tal personalidad artistica, se puede admitir como consecuencia logica, que hacia el periodo en que contrato el de Pedro Serra, trabajara en el mismo se aprendizaje taUer, ya como oficial, su.herrnano mayor, Jaime, y que a la muerte del viejo pintor del Hey los dos hermanos, que segun , de Jaime, en 1389, hasta la parece trabajaron asociados muerte continuaron el taller, convertido en la segunda mitad del siglo XIV en el centro artistico mas importante de Barcelona. De esta la estilistica que aparece sin evolucion manera queda explicada contrastes bruscos, la ada pta cion de los viejos cartones del taller de las mismas marcas de gofrado. y la representacion constante Entre 10 atrihuido a Ramon Destorrent y Ia primera obra do- JAIME SERRA cumentada de Jaime Serra, el retablo del Santo Sepulcro, de Za- intercalar un grupo de ragoza, pintado en 1361, es 'preciso de ambos artistas: la predela pinturasque enlazan el estilo de San Onofre, de la Catedral de Barcelona, conteniendo todavia mucho de la tecnica minuciosa del primero, presenta nuevas facetas en la ejecucion cierto aire juvenil, con de detalles y un tendencia hacia 10 anecdotico, que inducen a considerarla obra de Jaime Serra. El caso se repite en el maravilloso retablo de San Nicolas, de la Coleccion Amatller, de Barcelona, y asimismo en la finisima tablita de San Matias (M. B.), que tiene sus cornpaiieras en el Museo de Lille. El Convento del Santo Se- pulcro, en Zaragoza, guarda cuatro tabla;' dedicadas a la Pasion, ohra de Jaime, intimamente li gada con el retablo de magnifica 1361, pero, al parecer, inmediatamente anterior. El Pantocrator que encabeza un Misal de la Seo de Valencia, podria ser testimonio de la continuidad de las actividades del tallerde Destorrent pol' el mayor de los hermahos Serra. D� todos modos, parece que ambos hermanos abandonaron pronto su actividad como miniaturistas, dedicandose exclusiva­ mente a la de retablos. Un codice de la Catedral de pintura 27 Huesca es otro ejemplar miniado en indudable relacion con el estilo de los Serra. o EI retablo de Zaragoza, revelador de Ia personalidad artistica de Jaime Serra, y el grupo de obras que, segun parece, Ie pre­ cedieron, fueron ejecutados totalmente por su mano. De ello se deduce que la fatal rutina de dejar parte de las obras en manos de colaboradores surgio en la segunda mitad del siglo XIV, y que fueron precisamente los herrnanos Serra los que se entregaron a merodo tan funesto. Un Calvario de Balenva (M. V.), replica del de Zaragoza; un retablo de la Parroquia (Cerdaiia) y de Palau dos tablitas con escenas de la Pasion del Senor (Coleccion Soler y March) constituyen los ejemplos mas arcaicos de 10 que salio del obrador de los Serra, organizado en plan de produccion en serie. Fig. XXXII El problema se complica con el retablo de Sijena (M. B.), obra indudable de Jaime Serra, que seiiala el comienzo de una nueva etapa caracterizada por una sensibleria atractiva y ama­ neramiento en la ejecucion. A pesar de la deslumhrante belleza del conjunto de este retablo y de la incontestable arrnonia de su colorido, el tono artistico de Jaime Serra ha descendido. Con el se enlazan cronologicamente el retablo de Moya y la famosa tabla de Tobed (Coleoeion Roman Vicente, Zaragoza), en la que apa­ rece la Virgen de la Leche, adorada por Enrique de Trastamara, su mujer y sus dos hijos, cuya edad aparente nos da �I aiio 1373 como fecha aproximada de la pintura. Con ella queda fijada oro­ nologicamente la etapa estilistica representada por los tres ulti­ mos retablos. PEDRO SERRA fecha poco posterior pueden situarse el retablo de San En una Fig. XXXIII Esteban de Gualter (M. B.); el de Todos los Santos, de San Cu­ gat del Valles; el de la Virgen, de Abella de la Conca, y una pre­ dela con varios Santos, de una ooleccion particular barcelonesa. En el primero, la tecnica amanerada del periodo decadente de Jaime Serra aparece dulcificada y rejuvenecida por otro pintor, que podemos identificar con su hermano Pedro. En un contrato fechado en 1363, periodo a que corresponden estos retablos, Pedro y Jaime Serra firman como hermanos colaboradores ({ fratrum juvancium», Esto no deja lugar a duda sobre las relaciones profe­ sionales entre ambos hermanos, corroborando la union estilisti­ ca que se deduce del analisis de aquellas obras. La actuacion de Pedro fue ya decisiva en el Calvario , de la 28 Coleccion Abadal, yen el hellisimo retablo de San Julian y San­ ta Lucia, del Convento del Santo Sepulcro de Zaragoza. En este , el muestra la cumbre de sus facultades; estudio cui­ pintor se en dadosamente hasta el ultimo de los detalles y logro composicio­ nes de belleza, adelantandose a la tradicion en las escenas gran narrativas de la vida del Santo y, sobre todo, en la incomparable predela dedicada a la Pasion de Cristo. Su amaneramiento em- Fig. pezo con el retablo de San Lorenzo de Morunys, y, aunque por XXXIV la calidad del encargo puso innegable pasion en su obra suhsi­ guiente, el retablo de la Catedral de Tortosa (M. B.), aqui se en­ trego a una amable formula rutinaria, probablemente acrecentada Pentecostes con la colaboracion de que caracteriza la otra mano, de la Parroquia de Santa Ana de Barcelona y el enorme retablo del Espiritu Santo, terminado en 1394 para Santa Marla de Man­ resa. Su estilo sufrio pocas alteraciones notables a traves de la tabla de San Bartolome y San Bernardo (M. V.), ej ecutada para el convento de Dominicos de la misma ciudad en el aiio siguien­ te, y en el gran retablo destinado a Cubells, obra ya cercana a 1400, en la que tuvo un momento de. sinceridad, realizando personalmente las composiciones de la predela. Todo indica que entre sus ultimas obras, ya mucho menos interesantes, pueden contarse la Santa Faz de Marla (M. V.), el retablo de la Pan adelIa (M. S.), dos tablas procedentes de un convento de Vilafranca del Panades (M. D. B.), y, finalmente, el retablo de Santa Eulalia y Santa Clara de la Catedral de Segorbe. La ultima referencia de Pedro Serra aparece en 1405. La serie de retablos que cabe incluir en el circulo de los her­ SEGUIDORES DE LOS SERRA manos Serra es extraordinariamente numerosa. Merecen citarse, por su proximidad al arte de Jaime, el retablo de San Antonio �i3-;f..G€)1-€.G.Ci6J;LDppenh�,iR;de Frarrefort); otro del Museo de las Artes Decorativas de Paris, una tabla dedicada a San Antonio Abad y San Francisco (M. L.), Y otra con la Virgen y el Nino (Colec­ cion Muntadas). El estilo de los Serra imprimio un caracter especial a Ia es­ cuela catalan a del ultimo cuarto del siglo XIV, que perdura en el arte rural hasta mediados del siglo xv. Entre sus seguidores mas tipicos, todos elIos anonimos, cabe seiialar al autor de las pintu­ ras de la tumba del Obispo Clasqueri (t 1387), en la Catedral de Tarragona; tambien el llamado Maestro de Husiiiol, imitador ser- 29 vil de los Serra, colorista interesante por su expresion carioatu­ las que se destacan el retablo resca y autor de varias obras, entre Fig. XXXIX de San Pedro y San Juan, del Cau Ferrat, de Sitges; el de San Fig. XXXVII Bartolome, de Ull de Molins (M. T.); unas tablas de la vida de la Virgen (M. B. Y Museo de Tarrasa), y otras; sfguenles el Maes­ tro deCubells, de extra ordinaria rustioidad; el Maestro de Cas­ Fig. XXXVI\[ tellfullit; el Maestro de la Pentecostes de Cardona, autor de muchos retahlos donde el estilo Serra aparece esquematizado de DOMINGO una manera ingenua, pero interesante, y Domingo Valls, pintor VALLS de Tortosa, documentado entre 1366 y 1398, temperamento fuerte revelado en un arte rudo, que contrihuyo, pot la situacion geognHica de su ciudad, a la expansion de la escuela barcelonesa . en Aragon y Valencia. . El taller de los Serra, niicleo central del arte barcelones y modelo que abiertamente tendian a imitar Ia mayoria de pinto­ res de Cataluiia, presto su iconografia y su tecnica a muchas de las obras contemporaneas que se encuentran en el Hosellon, Ma­ llorca, Valencia y Aragon. Parece como si los artistas formados en contacto directo ellos, se hubiesen ido estableciendo en con otras tierras. En Mallorca, su influjo y sus metodos pre domina­ ron sobre 10 recibido directamente de Italia. El Hosellon, que artisticamente presenta muchas analoglas con Mallorca, ademas de poseer obras de los hermanos Serra, mantuvo su influjo du­ rante un largo periodo. En Valencia, las obras emparentadas con el gran taller barcelones aseguraron los cimientos de la que pronto llego a ser escuela independiente de primera categoria. Una de las pinturas mas arcaicas de esta escuela es el retablo del gremio de carpinteros. Aunque no es posible afirmar categ6- ricamente una hermandad absoluta, cabe seiialar el parentesco entreeste y ·1;;1. }lermosa tabla procedente Parroquial de de la MAESTRO DE TORROELLA Torroella de Montgrl (Coleccion J unyer Barcelona). Representa - la Virgen de la Leche rodeada de Angeles segun el modelo re­ Fig. XXXI petido tantas veces por los Serra, interpretado con. original in­ tensidad expresiva. En Aragon rivalizaron ventajosamente con la escuela castella':' na. Por consiguiente, ademas de su valor intrinseco como artistas, hay que conceder a los hermanos Serra un papel decisivo en la unificacion estilistica de la mayor parte de las escuelas de la Corona catalano-aragonesa. 30 vida artistica, ARNAU En 1356, Arnau de la Pena tenia empezada su DE LA PENA 1410. Las bellas miniaturas del que termino con su muerte en �Llibre Verd» de la Ciudad de Barcelona, ejecutadas hacia 1380, son suficientes para reconstruir, con una gran serie de atribu- ciones, su carrera artistica Un Psalterio primorosamente mi- .. .. niado, de la Biblioteca Nacional de Paris, y su indudable labor en otros codices,· prueban su gran actividad como miniaturista como hermano el precioso poliptico de la Biblioteca y reclaman miniatura. Su Morgan, de Nueva York, extraordinario retablo en analisis confirm a la atrihucion a Arnau de la Pena de un grupo importante de retablos que reflejan, por su tecnica depurada y fina, al iluminador minucioso. Pero con el tamaiio de las figuras, Fig. XXXVI _ como el San Jaime de Junqueras (M. D. B.), crece tambien su nivel artistico. El retablo de San Marcos, conservado en Santa Marla de Manresa, origen del seudonimo anterior al descubri- miento de su nornbre,de alto valor narrativo y delata una es profunda identificacion por la tecnica y el espiritu que animan las pinturas atribuidas a Ramon Destorrent. Su obra mayor pa- de la Colegiata de Cardona, en parte que fue el gran retablo rece Fig. xxxv conservado en la Coleccion Crane, de Nueva York, y en el Museo de Barcelona. EI profundo italiani;mo de esta pintura hizo que le fuese adjudicada paternidad sieriesa, y ella basta para clasifi- car las cualidades excepcionales de Arnau de la Pena y para afir- mar que su obra es absolutamente personal, sin contribucion de pinceles mercenarios. Otras atribuciones, como la predela de un retablo de San Esteban y dos tablitas del Museo de Vich, corn- pletan la magnitud de su personalidad, que es de esperar sea a no tardar confirmada por nuevos hallazgos documentales. MARC DE La falta de buenas y la dificultad de estudiar la fotograilas VILANOVA obra directamente, pOl' hallarse esta en el Monasterio del Monte Sinal, no perrnite mas que consignar la existencia de una tabla dedicada a Santa Catalina, firm ada por Marc de Vilanova y ofre- cida en 1385 a dicho Monasterio por el Consul Catalan en Da- masco. Es una pintura italianizante, de estructura rara dentro de la escuela que estudiamos. Del pintor, a pesar de conocerse su nombre, indudablemente . catalan, nada han revelado los ar- chivos de nuestro pais. 31 III ESTILO INTERNACIONAL ) Durante la segunda mitad del 'iglo XIV floreci6 el campo pictorico un movimiento estilistico que se ha convenido en 11a­ en mar internacional, resultado de la transformacion del estilo sie­ nes en sentido realista, como consecuencia de Ia introduccion de elementos raciales propios de cada nacion, La vanguardia del movimiento corresponde a los paises del centro y norte de Euro­ pa, pero la corriente se extendio rapidamente y, en el aiio 1400, el estilo internacional era el cormin denominador de todos los artistas y de todos los talleres. Las obras del nuevo estilo se ca­ racterizan por un expresionismo acentuado y por una mayor libertad en la organizacion de sus composiciones. La tendencia naturalista creo sistema rudimentario de perspectiva, utili­ un zando con profusion elementos anecdoticos deta11es humoristi­ y cos; reprodujo tamhien cuidadosamente paisajes, detalles arqui­ tectonicos, indumentaria y moblaje. Con ella desaparecieron todas las reminiscencias de estilizacion formularia, y los artistas acudieron al estudio del natural en busca de los elementos deter­ minantes de la tercera dimension. En Cataluiia la nueva tendencia ya puede descubrirse en em­ brion algunas de las obras trecentistas de los Serra y Arnau en de laPena; pero el paso decisivo corresponde a11400, momentp culminante de la escuela de Barcelona. La ciudad condal se con­ virtio en un importantisimo productor de una cantidad centro verdaderamente asombrosa de retablos, ya que la evolucion litur­ .. gica los exigla de proporciones cada vez mayores. Simultanea­ mente tuvo notable renacimiento artistico en los talle­ lugar un res comarcales que 11evaron hasta las mas apartadas aldeas un , 33 reflejo del estilo internacional. Durante este periodo, Tarragona, Lerida y Gerona rivalizaban con Barcelona y hasta llegaron a cederle valores destacados, que es el caso de Luis Borrassa. Los pintores de categor1a eran verdaderos jefes de escuela, primera colaboradores y convertian en con discipulos que, a su vez, se maestros. de Guillermo, activo la Cate­ LUIS Luis Borrassa, hijo pintor en BORRASSA dral de Gerona entre 1360 y 1399, se forme probablemente en de el tallerpaterno. Este debio de ser un obrador pueblerino tipo eclectico, pues la primera actuacion que de Luis conocemos, en 1380, consiste en una reparacion de vidrieras en la misma Catedral. En 1388, el rey Juan I Ie llama ya pintor de Barcelona, fiestas de coronacion requerirle para colaborar en las en al su - Zaragoza. Entre esta fecha y 1424, aiio de muerte, el nombre su de Luis Borrassa aparece a menu do en los archivos notariales, en contratos 0 referencias correspondientes a mas de treinta de sus ohras, 0 en documentos relativos a negocios de su taller y colaboradores. Todo ella revel a en sus pactos con aprendices y ciudad condal, logro. acreditar su arte que, recien llegado a la la hegemonia del gran taller de los nuevo y vigoroso, a pesar de Serra, centro pictorico de tradicion tan antigua. A cornienzos del siglo xv, su arte avanzado y vivo, heraldo del estilo intern a­ cional en la Peninsula, se impuso de una manera absoluta. La serie de retablos conservadosfecha, desde 1404, cuan­ con do fue contratado el de Guardiola (M. B.), hasta 1418, al que los de Gurb y Seva (M. V.),·nos revel a las carac­ corresponden teristioas de estilo vicios de taller, de tal su personal y sus ma­ atribuciones pueden confirmarse que actualmente las con nera, absoluta certeza, siendo posible completar el proceso de la evo­ lucion de su arte con algunas de las obras que precedieron al re­ tablo de Guardiola. Entre elIas se probablemente, incluir puede, una tabla con la figura de San Antonio Abad (M. V.), pintada la formula borrassiana, plagada de infantilismos y evi­ segun dentes vacilaciones. Le sigueel gran retablo de San Jorge, de Villafranca del Panades, notabilisimo conjunto, al parecer ante­ rior 1400, donde el hieratismo miatico de los Serra aparece a reemplazado por una vitalidad espontanea que da a sus compo­ siciones y personajes un aspecto desconocido. Su estilo aparece ya perfectamente formado, eon elegantes figuras, movidas con-. 34 forme al ritmo por la corriente internacional, y nota­ impuesto estudio y creacicn de caracteres defini­ ble prcocupacidn por el dos. Deben pertenecer tambien a su primera etapa del siglo xv el retablo de San Juan, del Museo de Artes Decorativas de Paris, y el de Santa Margarita, del Museo de Vich, obras de tamaiio reducido, ejecutadas con exquisita minuciosidad . . En el mencionado retablo de Guardiola, la colaboracion de otras manos, muy evidente, desenfoca personalidad, que re­ su aparece con todo esplendor en el magnIfico Entierro de Cristo, de Santa Marla de Manresa, obra de 1408. La amargurareflejada en las cabezas y manos del grupo de mujeres es una interpreta-­ cion genial que avanza en el campo del Henacimiento ; su por­ tentoso _modelado� le convierte en el pintor peninsular mas ori­ de Conservando la formula ginal su tiempo. obligada por la . tecnica de superposicion sucesiva de veladuras sobre una prep a- . . racion verde-gris, sustituye fa minuciosidad caligrMica y mono- tona de Pedro Serra, por pinceladas espontaneas, movidas por un nervio eminentemente descriptivo. El estilo y la tecnica se , repiten e� las tres figuras de Santos de la Coleccion. Brusi, de Barcelona, segun parece procedentes de la Catedral de esta ciu- dad. En 1411 pinto el retablo de Tarrasa y cuatro aiios mas tar- Fig. XLm ne el de Santa Clara, de Vich (M. V.), obras maduras donde, a a pesar de colaboraoiones desafortunadas, tieoe ocasion de des- plegar al maximo su inagotable serie de personajes copiados del natural, ricamente vestidos, moviendose despreocupadamente en composiciones compactas, en un ambiente de brocados, de . I construcciones arquitectonioas complicadas moblaje lujoso. Su f y gran facultad como colorista tiene, en las nuinerosas cornposi- ciones de estos retablos, ocasion de lucir su brillante paleta, llena de tonalidades vivas, armoniosamente conjugadas. El parentesco estilistico entre el retablo de Santa Clara y el Fig. XLII de San Miguel de Cruilles (M. D. G.) viene confirmado por la fecha de su contrato en 1416. En el mismo ana terminado quedo el retablo mayor del Monasterio de Santas Creus que no pudo - llevar a termino Grau Gener, su obra mo­ primer contratante - , numental donde Borf/issa ernpleo gamas menos violentas, suje- tando ligeramente Ia movilidad extraordinaria de su pincelada. En los mencionados retablos de Gurb y Seva, ya terminados dos aiios mas tarde, aun se descubren todas sus facultades artis- 3 ticas. Dentro de esta segunda decada del siglo xv hay que situar la que fue su obra maestra: el retablo de San Andres, ejecutado probablemente para la Catedral de Barcelona, del que poseemos fragmentos de tres tablas, y, en la porcion conservada de la cen­ tral (M. V.), aparece la mana del Santo titular, estudio natura­ lista que ostenta la verdad y la pasion de las mejores obras de' todos los tiempos, destacandose extraordinariamente en medio de la rutina metodica de los pintores medievales._ La tabla de la Virgen rodeada de angeles nnisicos (coleccion Plandiura), la predela con tres Santos (coleccion Iunyer), ambas de Barcelona, y una serie de tablas, una de elIas dedicada a San­ la Pasion de Cristo, poseen calidad to Domingo y otras a una nueva mas avanzada. En especial la ultima, sin apartarse del canon borrassiano, simplicidad desconocida en las obras luce una anteriores; representan, probablemente, el estilo del gran maes­ tro, posterior a las obras de Gurb y Seva. No seria sorprendente que futuros hallazgos documentales acusaran en esta etapa final de Borrassa la decisiva colaboracion de otro gran pint or Estilis­ . ticamente estas tablas se unen sin brusquedad ados pequeiias composiciones dedicadas a San Antonio Abad (M. V.) que, como veremos mas adelante, enlazan intirnamente con la obra de Ber­ nardo Martorell. GRAU GENER Grau Gener fue aprendiz y quiz a colaborador de Luis Borras- sa, pues en 1390 pacto con el un aiio de aprendizaje. Su nom­ bre aparece mas adelante en otros documentos contratando in­ dependientemente obras de pintura, una de elIas destinada a Sicilia. En 1401 se cornprometio a la ejecucion del retablo de Fig. XLVII San Bartolome y Santa Isabel, que se conserva en la Catedral de Barcelona, en dependencia del estilo de Borrassa apa­ el que su rece modificada pol' una personalidad gracil, pero sin nervio, atraida mas por la anecdota de gusto popular que por el estudio del natural. Ouizri puede serle atribuida una tabla con la Virgen de la Coleccion Munta­ y el Nino rodeados de angeles musicos, das. Murio en 1416, despues de firmado el contrato para la pin­ tura del retablo mayor de Santas Creus. Lucas Borrassa fue un esclavo tartare del gran pintor, que, despues de colaborar con el muchos aiios, apareciendo, incluso, citado en algunos contra­ tos, obtuvo su libertad y se establecio en Mallorca, donde falle­ cio antes de 1434. A pesar de que su nombre ha sido unido a 36 varias obras anonimas, en realidad su estilo personal nos es absolutamente desconocido. EI estilo borrassiano aparece reflejado en una serie de obras nombres formu­ coetaneas, que han sido agrupadas alrededor de larios, en espera de que aparezca el verdadero nombre de su au­ tor. Entre estos anonimos se encuentran el Maestro de Fonollo­ la forma de Borrassa pobre de con­ Fig. XLVI sa, tan fiel a externa como cepcion espiritu, y el Maestro de las Figuras Anemicas, copio­ y a un periodo avanzado, pues so en obras y correspondiente ya sus contactos con Bernardo Martorell aparecen profusamente sobre las formulas tradicionales sacadas de Borrassa. EI retablo Fig. LIl de la Secuita (M. D. T.) es la tinica obra conocida de otro pintor anonimo que supo interpretar el espiritu del maestro con fuerza y arte destacados. En el Hosselkin tuvo Borrassa competidor importante, un MAESTRO DEL ROSELL6N desgraciadamente anonimo, con personalidad y arte depuradi­ la madurez estilistica correspondiente ya a la simo, que acusa retablo de San An­ segunda decada del siglo xv. Es el autor del Fig. XLVill dres (Museo Metropolitano de Nueva York), el de San Juan Bau­ tista, de la ermita de Evol (Pirineos orientales), el de los Santos Justo y Pastor (coleccion Wilkinson-Paris] y otros cuyas com­ posiciones, aunque menos dinamicas y ricas que las del gran gerundense, merecen lugar preeminente en el grupo de obras pirenaicas de estilo internacional. Valga citar una serie de obras anonirnas, de gran interes arfistico , que apuntan variantes en el panorama barcelones del estilo internacional. Tres de ell as se conservan en la Catedral de Barcelona: el retablo de San Gabriel, verdadera obra maestra, Fig. XLIX que parece anterior al 1400 e intensamente imbuida del espiritu italiano; representacion de la infancia de Jesus, donde los una ciertamente angeles juegan con el Nino mientras su madre cose, Fig. L una de las mejores composiciones de la pintura catalana; y otra tabla con la Virgen y el Nino, sentada en un trono y rodeada de angeles miisicos, parte central de un gran retablo pintado alre­ Fig. LI dedor de 1425, que acusa cierta relacion con obras valencianas coetaneas y tiene su paralelo indudable en otra tabla similar de una coleccion privada de Madrid. Coetaneo del segundo periodo de Borrassa y reflejando de el JUAN MATES una serie de caracteristicas, se destaca el pintor Juan Mates, hijo 37 - - --_ _-- .. de Villafranca del Panades, activo ya en 1400 en Barcelona, y aqui fallecido en 1431. La reconstruccion de su personalidad artistica, bajo el nombre de Maestro de Penafel, ha seguido un proceso largo y laborioso; mas actualmente puede establecerse una ordenacion cronologica aproximada obras induda- de sus .� Fig. LlII bles. Su retablo de San Jaime Apostol, procedente de Valles pi­ nosa (M. D. T.), conserva todavia recuerdos del estilo de los Serra; el trazado libre de sus figuras aparece acentuado en los dos preciosos retablos de Penafel y en el de los Santos Juanes, distribuido entre una coleccion alemana y la de Carreras Candi, ' de Barcelona.' Todo ello parece anterior al retablo de San Martin y San Am­ brosio, de la Catedral de Barcelona, pintado entre 1411 y 1413, al que pudieron seguir el retablo de Santa, Margarita, proceden­ te del convento de Valldonzella, en Santa Creu de Olorde; una predelade la Coleccion Latecoere, de Tolosa, y el retablo de la' Anunciacion, del Museo de Cagliari, en Cerdeiia. Con la des- , truccion del retablo de Santa Engracia de Banastas (Huesca] ha desaparecido testimonio' documentado hacia 1417; un en des­ quite, el recientemente restaurado de San Sebastian (M. B.), ejecutado entre 1423 y 1425, nos muestra que, en su madurez este pintor, al que se le pueden atrihuir todavia otras obras menos importantes, conservaba la misma tecnica libre y elabo­ rada, sembrada de destellos espontaneos, que caracteriza ya sus primeras obras. Con muy pocas reservas podemos atribuir a Juan Mates dos tablas con la representacion del sepelio de Cristo, evidentemente hermanas, que colocan su pcrsonalidad artistica a un nivel envi­ diahle ; una en la Catedral de Gerona y otra procedente de la , antigua Generalidad (M. B.). Esta, desgraciadamente incomple­ ta, con figuras de tamaiio natural, trazadas a pincelada libre, sobriamente estructural, recuerda las mejores obras de Borrassa. RAM6N DE MVR El grandioso, retablo de Cuimera (M. V.), ejecutado entre Fig. XL Y XLI 1402 Y 1412, es ciertamente la obra maestra de Ramon de Mur, cuya personalidad artistica queda actualmente completamente . esclarecida. Obra subsiguiente del mismo autor debio ser el retablo de Cervera (M. E.), del que se conserva lacomposicion central. Un documento de 1421 nos revela al pintor, residente contratando retablo de San en Tarrega, un Miguel para Cuar- 38 diolada, segun el modele de otro anterior, pintado para Verdu. En 1420 contrato el retablo de San Pedro, de Vinaixa (M. D. T.), Fig. LV obra que nos ha permitido identificar su personalidad, y, en 1432,. domiciliado Montblanc, contrato otro, dedicado en Santos' a IDs .� Juanes, para la villa de. Vinaixa, contrato que, a pesar de ser ratificado dDS aiios mas tarde existir de el una apoca firmada y : causas desconocidas, ejecutado pDr Mur en 1435, no, fue, pDr Se Ie pueden atribuir ade- pDr dicho pintor sino, pDr Martorell. mas otras obras menos importantes: una predela y una tabla CDn la Presentacion (M. V. ), y otra dedicada a San Lorenzo (M. D. T. ). Ramon de Mur flJe pintor aferrado de tal manera a la' tradi­ cion, que sus ohras se consideraron, antes de conocer IDS dDCU­ mentos, CDmD pintor prehorrassiano. A pesar de sus de un ,innegables contactos con el estilo internacional, presentan en forma decidida y viril todas las cualidades de la rnejor pintura del siglo XIV. SUS composiciones son una maravilla de ritmo y de cDIDr, mucho menos dinamicas que las de Luis Borrassa, perD impregnadas de una emocion racial que permite situarlas entre __ : 10, mejor que produjo la escuela catalana.( Su estilo se relaciona ciertamente muchas obras coetaneas de Valencia y Aragon. CDn 'Quizti pDr ello se intento identificar al que llamaron Maestro, de Guimera, antes de descubrirse su verdadero nomhre, CDn el pin- , ._L9r.��nzD_.Z.I!EagDza, \ hijo de Cariiiena, documentado, entre 'tor 1364 y f402, unas'�-ec;s CDmD pintor de Valencia y otras de Bar­ celona; y trabajando para el rey Pedro, el Cercmonioso, quien le prodigo grandes elogios, El retahlo de la Virgen de la ermita de San Hoque, en Jerica (Castellon), reconocido al fin CDmD obra de LDrenZD de Zaragoza, muestra cierta relacion CDn el estilo de Ramon de Mur, que tal vez pueda explicarse considerando a este CDmD forrnado en el taller del gran pintor aragones. imi- MATEO Mateo, Ortoneda, activo, en Tarragona desde 1417, fue un ' . ORTONEDA d e Hamon d e Mur. Las relaciones que se descubren estu- ta d er . diando las obras de ambos pintores, vienen confirmadas pDr el hecho de que el primero condicionara una apoca del segundo, en el periodo final de su vida, cuando todo indica que IDS asun- tDS marchaban bien para el infortunado Maestro, de Cuimera. no, Ortoneda quiso perpetuar la paternidad de sus obras, firmando- las con ellas, el gran retablo de Solivella toda claridad. Una de Fig. LIV (Catedral de 'I'arragona), ejecutado CDn soltura, pohlando sus 39 abigarradas composlclones de personajes graciosamente defor­ una admiracion mes, acusa profunda por el arte de Borrassa y ausencia de colaboradores. Otra, el triptico-miniatura dedicado a Santa Catalina (Coleccion Soler y March), confirma el origen de su arte y su peculiar concepto de la expresion humana. Am­ bas obras resultan un poco anacronicas, como anacronico fue Ramon de Mur, a pesar de su fuerte personalidad. JAIME Jaime Cabrera, pintor documentado entre 1399 CABRERA y 1427, es autor de la decoracion de un artesonado de la Casa de la Ciu­ dad, de Barcelona, ejecutado en 1400, y del retablo de San Ni­ colas, de la Colegiata de Manresa, contratado seis aiios mas tar­ de. Estas obras fechadas justifican la atrihucion al mismo de una bella tabla de la Virgen y el Nino Jesus rodeados de angeles rmi­ sicos (M. V.), del gran retablo de San Martin Sarroca, obra infe­ rior, quiz a ejecutada en oolaboracion ayudantes; asimismo, con de un Calvario de la Coleccion Carreras, de Barcelona, de una tahlita de la Coleccion Comez-Moreno, de Madrid, el triptico de la Coleccion Roman Vicente, de Zaragoza, y la pagina mini a­ da de un misal de Ia Seo de Urgel. Su estilo se deriva del de los Serra, y, aunque refleja en muchos elementos las formulas de Borrassa y pertenece ya por entero al estilo internacional, con­ serva agradable primitivismo originado por 10 hieratico de un sus figuras y la gam a simple de su colorido. JAIME CIRERA En alguna de las obras mencionadas, probablemente del final de su carrera, el estilo se transforma poria intervencion de otra mano menos habil, que tiende a unificar expresiones y actitu­ tudes. No resulta forzado, en realidad, enlazarlas con 10 cono­ cido de Jaime Cirera, pintor documentado entre 1425 y 1452, Fig. LVI con residencia unas veces en Solsona y otras en Barcelona. EI retablo de Ferrerons (M. V.), fechado en 1431, y el de San Pe­ dro y San Miguel, de la Seo de Urgel, terminado en 1433 (M. B.), la atrihucion de justifican a este maestro un gran mimero de pinturas: el retablo de los Santos Juanes, en San Lorenzo de Mo­ runys; el de Santa Eulalia (M. V.); el de San Martin de Teia (M. -D. B.); un Calvario de Ia Coleccion de Harris (Londres); una tabla de San Francisco y San Bernardo, de la Kunst Haus Wal­ made (Colonia); un triptico de Poblet; una tabla con la predica­ cion de San Francisco; dos tablas con la representacion de Jesus rodeado de los atributos de la Pasion, Ia una en San Lorenzo de 40 , Morunys y la otra desaparecida en el incendio de San Pedro de Vilamajor; el retablo de Cornet y el de Santa Ana, de la Colec­ Pig. LVII cion Muntadas. En este ultimo aparece el anagrama BNT MNT, pero una vieja fotografia anterior a la restauracion, nos revela que solo el primer grupo de letras, abreviatura de Bernardo, y Ia M con que el segundo empieza, son autenticos, Se trata, pues, de una obra firmada pOl' un pintor Bernardo, hecho que coincide con una B que aparece trazada en la espada de San Pablo de la predela de Cornet. Todo ello, unido a que Jaime Cirera estuvo asociado durante muchos alios al pintor barcelones Bernardo Puig, conduce a atribuirle las dos ultimas obras; pero su analisis estilistico las identifica en absoluto con las que fueron contra­ tadas por Jaime Cirera personalmcnte. Cabe, pues, aceptar el hecho, que parece repetirse mas tarde en la asociacion de Jaime Vergos y Pedro Alernany, de que ambos pintores colaboraron en la mayoria de las obras. Es de destacar que en muchas de elIas se observan indudables del estilo de Bernardo Martorell. reflejos (La influencia de Borrassa fue incorporada a la escuela de Lerida por un pintor de JAIME FERRER I segunda categoria llamado Jaime Ferrer, tronco de una familia de pintores, que, como veremos, resulta eje central de dicha escuela durante el siglo xv. Sus obras mas arcaicas, tales como el retablo de Albatarrec (M. L.), tres del convento de San Antonio de Granadella, el de Santa Elena de Benabarre, el de la Piedad de Castellon de Farfaiia (M. V.), un Salvador de Estopiiian (M. B.), un San Vicente de Albelda, el retablo de Santa Lucia, en Tamarite de Litera, y otros, dentro de su aparente estilo internacional, retienen elementos caracte­ risticos del arte de los hermanos Serra, adaptados con deliciosa rusticidad. En el segundo periodo de la vida de Jaime Ferrer se produjo un cambio notable en su estilo, y sus obras de entonces, de ellas firmada, demuestran conooimiento del una profundo arte de Borrassa. El retablo de San Antonio Abad, procedente de Monzon (M. L.), es obra intermedia seiiala el transito que entre los dos momentos. Pertenecen plenamente al estilo avan­ zado la famosa Cena, del Museo de Solsona, y una tabla, del de Lerida con escenas de la vida de la anonimo borrassiano de cierto interes, que Virgen')Otro en lacomarca de Le­ aparece rida, es autor del retablo del Salvador, de Alsina de Rivelles. Dentro de la orbita de Borrassa hay que inscribir un grupo de pinturas de autor anonimo, probablemente ejecutadas por una sola mano, que, dentro de su primitivisrrio, posee una curiosa audacia como dibujante y colorista: las tablas de la Vida de Jesus, distribuidas entre la Coleccion Muntadas y varias colecciones extranjeras yun retablo de los Santos Juan y Esteban (M. B.) procedente de Badalona. Otro anrinimo borrassiano es el autor de dos retablos del Museo de Arte de Cataluiia, dedicado el pri- Fig. LVIII mero Santa Barbara y a los a Santos Julian y Basilisa el segundo, " ambos de procedencia desconocida. Ciertos elementos ornamen­ tales, caracteristicos de la escuela valenciana en elprimer cuarto del siglo xv, aparecen en las obras mencionadas en este parrafo. Si estas son realmente catalanas, representan el caso mas anti­ guo de influjo v�lenciano en Cataluiia. 42 IV BERNARDO MARTORELL Y SU ESCUELA Bernardo el gran Maestro de San Jorge, es la Martorell, figun cumbre de la escuela barcelonesa. Su taller fue un crisol donde BERNARDO .MARTORELL - se fundieron definitivamente los arcaisrnos, todavia latentes en la primera fase del estilo internacional, para crear un arte nuevo, acord� con las ideas esteticas que paralelamente se desarrollaban -en los dermis paises europeos. Su personalidad, que surge con la desaparicion de Borrasa, arranca probablemente de la escuela introductora del estilo internacional. Quedapoco antes mencio­ nada una tabla con escenas de laleyenda de San Antonio Abad (M. V.), donde el dinamismo espontaneo del viejo maestro aparece' unido al delicado naturalismo del joven Martorell. La relacion, cad a dia mas evidente, entre ambos pinto res sub­ sisteen el retablo de San Juan Bautista, de Cabrera de Matard (M. D. B.), obra areaiea, pero indudable del maestro de San Jorge. Esta obra de juventud revel a una preocupacion por la verdad que le lleva a reduoir al minimo los dorados, campos levantando punto de vista y linea de horizonte q.ue su en futuras . audaeias llegan a desaparecer del cuadro. Todas las obras de Bernardo Martorell estan ejeeutadas con tecnica minueiosa, que euida los mas con primor pe.queiios detalles, tratando de obtener el efeeto de la tereera dimension por medio de modelados naturalistas, proyeeeiones de sombra y notables atisbos de perspeetiva, muy desigualmente utilizada. Sus estudios del natural vienen confirmados por los croquis al carbon y tiza, que apareeen en el reverso de 1a .mavorfa de sus tablas, dibujos fugaces y expresivos, comparables a los mejores de la primera mitad del siglo xv. Las pineeladas son finas y 43 ,I I cortas, pero trazadas en un sentido estructural. Desgraciada­ mente, su enorme exito le obligo a incrementar el rendimiento de su taller con la colahoracion de ayudantes que copiaban servilmente su tecnica, deformando sus composiciones. La ma­ yoria de sus retablos resultan obra mixta, desconcertante a veces por desequilibrios lamentables .. La tecnica de miniaturista, que caracteriza la mavoria de las obras de Bernardo de Martorell, confirma su constante actividad como iluminador de manuscritos. Podemos sin duda atribuirle las miniaturas de un precioso, procedente del Convento codice de Santa Clara de Barcelona, cuya composicion coincide con las de los retablos de su primer periodo. Las paginas miniadas de este codice son pequeiias obras de arte, ejecutadas con gran preciosismo y conocimiento profundo de la tecnica. Es curioso que precisamente la iinica miniatura de Martorell perfectamente documentada, pagina inicial del Comentario de Marquilles, realizada en 1448, no sea obra de su mano. Esto confirma, al mismo tiempo, que Martorell dejaba, en su periodo de gran actividad, obras importantes en manos de colaboradores. La formula caracteristica de Martorell aparece ya completa­ mente desarrollada en el primoroso retablo de San Juan Bautista y Santa Eulalia de la Catedral de Vich (M. V.), verdadera miniatura realizada sin intervencion de otras manos. La delica­ deza de dibujo y modelado revela una fase de lucha y de estudio, y su colorido, mas vivo que en el retablo de Cabrera de Matard, tiende ya a la tonalidad dorada que culmina en la famosa tabla de San Jorge (Museo de Chicago). Todo 10 que se diga del ritmo maravilloso del Santo, equipado con brillante armadura, sobre blanco corcel, cuya cabeza resulta uno de los mas briosos estu­ dios naturalistas de la pintura gotica, resulta palido ante la tascinacion extraordinaria que produce una tal obra de arte, La gran personalidad de Martorell se revela en el lirismo deli­ cioso del paisaje, en contraste con el suelo tragico del primer plano, donde se arrastra el dragon, ejecutado en relieve. La princesa arrodillada, en el fondo, es una de las mas graciosas creaciones de la pintura internacional. Las tablas laterales con escenas de la historia de San Jorge (Museo del Louvre) estrin ani­ madas por el realismo finamente matizado de la tabla central, pero es indudable la colaboracion de otra mano. Por una serie 44 de razones tecnicas, cabe suponer que el colaborador, en este caso, fue el pintor de Lerida Jaime Ferrer II. Poco posterior debe de'ser el de Santa Lucia (Col. Martin Le Roy, de Paris), cuya tabla central presenta, por excepcion, los fondos en relieve, caraoteristioos de la mayor parte de las obra catalanas del siglo xv avanzado, pero que Martorell adopto en rarisimos casos. En general, sus campos de oro, que procure reducir al minirno, aparecen decorados con complicados ara­ bescos de hojas y puntillado finisimo. El retablo de Santa Lucia acusa ya un ligero amaneramiento: el trazo delicado, tan propio de su estilo, ha dejado de ser un recurso de lucha para conver­ tirse en formula definitiva, que resuelve con facilidad los pro­ blemas pictdricos. Post apunta la posibilidad de que pertenezca al mismo retablo la hellisima predela con escenas de la Pasion de Jesus (Catedral de Barcelona) que, por su tecnica finisima, puede considerarse obra del -mismo momento, al que como corresponden tamhien dos tablas con escenas de la historia de Santa Lucia (Coleccion Barnola, de Barcelona). Una vieja fotografla nos revela que el Calvario de la Colee­ cion Mila, de Barcelona, procede de la Parroquia de Banyeres (Barcelona). Un ligero avance estilistico y ciertas deformaciones, que delatan la mano de colahoradores, Ie situ an entre las ohras iniciales del segundo periodo del maestro. El pequejio retablo de Santa Magdalena de Parrella (M. V.) tiene tantos puntos de contacto con Ia obra de Martorell, que forzosamente hay que considerarlo salido de taller con indudahle participacion de su su propia mano. EI triptico del Museo de Lisboa y la tabla de la Virgen de la Coleccion Johnson, de Filadelfia, identificados recientemente pOI' Post, obras person ales de Martorell, son pintadas con gran cariiio y todavia anteriores al momento de la enorme expansion de su taller. La mejor pintura de este periodo es ciertamente el retablo de San Vicente (M. B.), pintado, segun parece, con destino al Monasterio de Poblet: Ia emocionante poesia de algunas de sus escenas Ie hace comparable al retablo de San Jorge. La Natividad (Coleccion Lippmann, de Berlin) y la Co­ ronacion (Coleccion Trauman, de Madrid), compartimientos de un solo retablo, y dos composiciones de un altar dedicado a Santa Eulalia (Coleccion Muntadas, de Barcelona), inician ya su fase . francamente comercial, que toma forma defin�tiva en el retablo 45 Fig. LIX de Pubol, empezado en 1437. Es lamentable que, una vez pintadas con tanto cariiio las extraordinarias figuras de la predela y montantes, y dibujadas con tal pasion las vivisirnas composi­ ciones laterales y las realistas figuras de los donantes, dejara en manos de un ayudante la ejecucion casi total de la tabla del titular San Pedro, rodeado de cardenales. Pertenece al mismo momenta el retablo de San Miguel, de Pobla de Cervoles, ac­ tualmente en la Catedral de Tarragona, obra finisima, en gran parte de la propia mana del Maestro. Hacia 1447 estaha, al parecer, terminado y colocado en au capilla de la Catedral de Barcelona, el retahlo de Iii Transfigu­ racion, cuya composicion central dernuestra, como en el caso de Piibol, la enorme repulsion con que Martorell emprendia la pin­ tura de. grandes figuras. Su atraccion por el detalle anecdotico se supero en la representacion del milagro de los panee y los peces, conjunto sorprendente y una de las composiciones mas originales y mas graciosas de la pintura gotica. EI espiritu deli­ cado de Martorell obtiene uno de los mejores frutos de su Fig. LX madurez en las Bodas de Cana, coli figuras incomparables, como la de la sirvienta vertiendo un jarro de agua, y en las tres emocionantes composiciones de la predela, todo ello con una pureza de ejecucion jamas alcanzada en la escuela catalana. Hacia el mismo periodo rue pintado el retablo de los Santos Juanes, de Vinaixa, contratado antes por Ramon de Mur, repartido actualmente entre el Museo Diocesano de Tarragona, la Colee­ cion Muntadas y una coleccion particular de los Estados Unidos. En 1435 fueron contratadas las dos enormes tablas con la Hesurreccion y la Pentecostes, que desaparecieron en 1936 en el incendio de Santa Maria del Mar, con aspecto de obras. mas tardias, aunque e-n realidad es muy dificil clasificar cronologica­ " mente las ohras de Martorell cuando rebasan tamaiios normales. Murio el artista en 1452, plena produccion, dejando en hruscamente interrumpida su labor. Como veremos, la conti­ nuacion de la misma dio origen a problemas intert�,antes, pero antes de referirnos a ellos es necesario hablar de algu"p'�o8 pintores coetaneos, posiblemente formados en su taller, y son los que integran eillamado circulo del Maestro de San Jorge. JAIME Es posihle reconstruir la personalidad de Jaime Ferrer II, FERRER II figura central de la escuela de Lerida a mediados del siglo xv, 46 ./ �aJo arrtes=en- ·relaci-on-cmreh1rHer-de MartoreH,-donde-pro­ ifa�tm9aTt>. Su primera gran obra es el retablo de la Fig. LXIV Parroquia de Verdii, pintado hacia 1434 (M. V.), con patentes recuerdos de la tecnica y delespiritu de Martorell. Esta obra nos revela, asimismo, una dependencia absoluta de las obras del segundo periodo de Jaime Ferrer I: la EpifanIa, ya mencionada una de las cornposiciones y firm-ada, en el Museo de Lerida, y del retablo de Verdti, son replicas exactas de un mismo carton. Un analisis detenido del estilo de ambas obras, Ileva a conside- rarlasunidas por un parentesco intimo que enlaza de una manera absoluta el estilo mas avanzado del viejo Jaime Ferrer L con el del joven Jaime Ferre! II. Probahlemente fueron 1 padre e hijo. - No es difIcil prohar la identidad estilistica entre las tablas de Verdii y el retablo de la Virgen, procedente de la Capilla de la Paheria de Lerida (M. L.) .. Los documentos, corroborando en . cierto modo el resultado del analisis, nos dicen que, en 1439, se concedio a. Jaime Ferrer L asociado "a otro pintor llamado Pe­ dro Teixidor, el local situado sobre la sala de la Paheria para pintar y tener retahlos. Otro documento, del 1444?-parece hacer referencia al 'retahlo de la Paheria, qU,e se devuelve a .Iaime Fe­ rrer para terminarlo, La obra de-madurez de Jaime Ferrer, que comp1eta la evolucion de su personalidadJi'fl4lu.loo-:peF-Eedr-o . G-.ar.cia-Ge.-Benav.:ru:,�, es el retablo que para la iglesia de pirito Fig. LXV Alcover, hacia 1457. Se conservan varias obras que completan el circulo pintor: el Julian de Aspa (M. L.), el. �el. ?;lll retabl� t de Sari Jeronimo (Coleccicn Fontana), el de San BIas (M. L.) l- ). �', otros menos caracteristicos, ejemplo, el de San Lo- t!i#Ve.K3 fue pagado por su colaboracion con J nan Huguet en unos cartones para tapices de la Generalidad. En el mismo aiio surgieron dificultades en la sociedad Martorell-Nadal, que motivaron la intervencion de Jaime Vergos y del carpintero retablista Bonafe. En los aiios 1453 y 1454 estan fechados algu- n.os recibos de Nadal, a cuenta de la obra del retablo de San Cosme y San Damian de la Catedral de Barcelona, con mencion Fig. LXI de un retablo de San Quirse. Al parecer,' el pacto de colabora-, cion quedo roto antes de su terminacion legal, y a fines de 1455 aparece firmado un contrato analogo con el pintor Pedro Garda. El estilo de Nadal, perfectamente definido por el retablo de los Santos Cosme y Damian de la Catedral de Barcelona, es me­ diocre, de espiritu retrasado e influido por Martorell en su tee­ nica minuciosa. Con toda seguridad le puede ser atribuida la predela y, parte, la tabla central del retablo de Santa Clara en y Santa Catalina, en la misma Catedral, terminado pOl' Pedro Garda. Ha sido atribuida a Nadalla pintura que decora la tum­ ba de Despla, en el Claustro de la Catedral, y otras menos con­ vincentes. Pedro Garda rigio, en efecto, el taller de los Martorell; aun- PEDRO GARCIA que no se conocen detalles del cumplimiento de su pacto de cinco aiios, sabemos que mas tarde estableci6 un taller en la villa aragonesa de Benavarre, donde trabajo intensamente hasta fines del siglo xv, atendiendo a la numerosa y poco exigente clientela de las comarcas de Lerida y Huesca. Su estilo nos queda francamente revelado pOl' una tabla de la Virgen rodeada de angeles, procedente de Bellcaire de Lerida, firm ada con la Fig. LXlll t inscripcion «Pere Garcia de Benavarre ma pintat» quedando , 49 ilegible la fecha que le segula (M. B.). Es obra avanzada, per() nos proporciona los elementos suficientes para comprobar que la mayor parte del Calvario y de los compartimientos Iaterales, en el mencionado retablo de las Santas Clara y Catalina de la Fig. LxiI Catedral de Barcelona, y del de San Quirse y Santa Julita (M. D. B.), testimonios de paso por el taller de Martorell su , son ohra. de su mano. La' evidente colaboracion en estas dos obras de otro pintor importante, caracterizado por una tecnica de difuminado compacto que da a sus figuras un aspecto escul­ torico , ha originado la creacion del llamado Maestro de San Ouirse. Pedro Garda se nos muestra, en sus dos obras ejecuta­ das en Barcelona, como pintor de talla casi comparable con Huguet, el que presenta indudables puntos de contacto, y con ahsolutamente ajeno al circulo de Martorell. Sus figuras resultan cuidadosamente estudiadas y ejecutadas con espontanea virili­ dad. Su paso por Barcelona y su enorme labor en las comarcas de Lerida y de Huesca, influyri en 1a mayoria de pinturas de la segunda mitad del siglo xv. Las tablas de la Parroquial de Bena­ barre y fragmentos de un retablo de San Jaime, en Tamarite de Litera, desgraciadamente destruidos en 1936, y la tabla de Santa Barbara (M. B.), fueron obras inmediatas a su estable­ cimiento en Aragon, pues poseen todas las caracteristicas del periodo barcelones. Contiene, asimismo, muchas de sus cuali­ dades de juventud un retablo de Cervera dedicado a la Virgen y a San Vicente Ferrer: los retratos de los donantes (Coleccion Fontana, Barcelona) y la escena de 'Ia ordenacion del Santo. (Museo de Artes Decorativas, Paris}, que reproduce en esencia uno de.los cartones de su obra en la Catedral de Barcelona, son buen ejemplo dela capacidad artistica de Pedro Garda. Su es­ tilo perdio agudeza y sensibilidad con la produccion en serie, plagada de ingerencias sin arte. La tabla firmada puede tam bien contarse entre obras decadentes y es coetanea del retablo de. sus San Juan Bautista, de Benavent de Lerida, distribuido actual­ mente entre el Museo de Barcelona, la Coleccion Muntadas y Boston. La lista de los retablos del taller de Pedro Garda es real­ mente .extraordinaria, Podemos citar como mas. importantes: una tabla con el abrazo delante de la Puerta Dorada (Coleccion Helbing, de Munich); una predela con varios Santos (M. B.);. 50 de Paris); el retablo de San San Antonio Abad (Coleccion Bacri, Benito, Graus; otros de San Bernardino y San Vicente, en la en Parroquial de Ainsa; dos tablas dedicadas a San Sebastian; el enorme retablo de Montaiiana, distrihuido en varias colecciones de Espana y America; La Visitacion (Conde de las Torres de Sanchez Dalp, en Sevilla); una Crucifixion y dos escenas de la vida de San Sebastian (Prado), el San Miguel, la Virgen y San Pelayo (Coleccion Campmany, de Barcelona); una tabla de Santa Ana (Museo de Barcelona); .el retablo de San Pons (Museo de Lerida); el retablo de Santa Catalina en Benaharre, y otros menos importantes. En la mayoria de ellos surge la colaboracion de otro pintor Pedro Garda, continuo probablemente el que, a la muerte de taller. Su nomhre Pedro Espalargues, aparece en el tosco reta­ , blo de Enviny (Hispanic Society de New York), con la fecha de 1490, llamandose pintor de la villa de Molins. En un documento recientemente descubierto, el hijo de este Pedro Espalargues de clara que su padre tenia taller en la villa de Benabarre. Al perder definitivamente la tutela de Pedro Garda, Espalargues sigue reproduciendo los cartones de su maestro, llevados a una degeneracion. inconcebible que entra de lleno en el ciroulo in­ menso de la imagineria popular y, naturalmente, colocado en interes, Es casi imposihle estecampo, sus obras recobran cierto separarlas de las que se producian en diversos talleres estableci­ dos en la provinciade Lerida; pero de todos modos, este sinfin de retahlos cae fuera de los limites de nuestro trabajo. 51 V INFLUENCIA FLAMENCA La regidos eseuela catalana , quo mantuvo durante los periodos por Borrassa y Martorell un espiritu tan prospero, reco- giendo y adaptando con sorprendente equilibrio los avances tecnicos y esteticos de Italia y Francia, no reacciond con el des­ bordante influjo internacional de la escuela flamenca. Los geniales lograron imponer su nueva formula rea- Maestros que lista y minuciosa, origen del estilo hispano-flamenco dominador definitivo de las escuelas pictoricas de Castilla y Leon, tuvieron en Cataluiia solo destellos fugaces. Su aparicion es excepcional- mente temprana, gracias al viaje que realizd el pintorLuis Dal- mau a los Paises Bajos. Este gran artista, pintor del rey Alfonso V, con residencia en Valencia en 1428, fue enviado a Flandes en 1431, segun parece con el fin de contratar tecnicos capaces de Valencia el de la tapiceria. La iinica obra implantar en arte indudable de Dalmau, el retablo de los Consellers de la Ciudad Fig. LXXI de Barcelona, prueha que nuestro pintor tuvo ocasion de conocer la obra maestra de los hermanos Van Eyck, instalada en la Cate- dral de Gante en 1432. Es, incluso, probable que llegara a traha- jar en su taller, pues la Virgen de los Concellers parece derivada del modelo eyckiano que culmina en la tabla del canonigo Van der Paele, de Brujas, pintada entre 1434 y 1436. De todas mane- ras sabemos que en esta ultima fecha Dalmau estaba ya de vuelta en Valencia, donde residio al menos hasta 1438. En 1443 con- trat6 en Barcelona el mencionado retablo, que, firmado en 1445, instalado la del Ayuntamiento. Perdida quedo Capilla en su predela, el retablo de los Consellers (M. B.), que coincide con el croquis que acompaiia al contrato original, esta ejecutado con gran pulcritud, siguiendo la tecnica flamenca y utilizando el oleo 53 .' . como tinico medio. La personalidad de Dalmau queda absorbida pasion imitativa de 10 flamenco, distinta por su tan en espiritu de 10 tradicional el Levante obstante, en hispano; no genio su propio aparece con intensidad en los maravillosos retratos de los cinco Consellers, que le acreditan como uno de los mejores pintores de su epoca y sin rival coetaneo en Espana. Es dificil aceptar para Dalmau las atribuciones de Bertaux y Post, y perdidos los retablos que consta pinto en 1449 para Santa Marla del Mar, y en,1457-59 para Santa Cecilia de Matarri, no podemos juzgar ni de su estilo anterior al viaje a Flandes ni de las formulas que adoptare mas aiios despues de su intenso apren.:. dizaje flamenco. Tampoco poseemos obra que nos revele el estilo de Antonio Dalmau, probablemente hijo de Luis, activo en Bar- celona entre 1450 y 1499. MAESTRO El influjo del estilo flamenco, si bien renunciando a la tecnica DE PEDRALBES del oleo, arraigo en el anonimo Maestro de Pedralbes, autor de ltv (LII '(rI 0 bV Fig. la hellisima tabla de la Virgen que, del convento de �Pedra16;S, LXXII . paso a la Coleccion Muntadas; del finisimo retablo miniatura de e�to-V 11rl���"-ic;s!raEplfan(a (M. V.), Y de la tabla de la Anunciacion, procedente &2-. .t-\!J,�}P 'r� de.Vallmoll (M. D. T.). elSusentido \\-,('('0 \If}. evidente, deren�en.cia.del estilo flamenco rrmtatrvo de la tabla de Dal­ aunque no en es cJ..li mau, pues en el fondo no se aparta de la tradicion implantada por Martorell. Su flamenquismo es superficial y solo alcanza a los detalles de indumentaria y moblaje. Ciertas. cualidades y re­ finamientos de la tabla de Pedralbes, una de las mas bellas pin:' turas de la escuela barcelonesa, justifican los tanteos realizados para unir la personalidad de su autor con la de Jaime Huguet, quien habia ya comenzado su gran carrera artistica cuando la ejecucion de la misma. MAESTRO El estilo flamenquizante del Maestro de Pedralbes enlaza con DE GERONA un grupo de tablas agrupadas por Post alrededor de un nuevo Fig. LXVIII nombre: el Maestro de Gerona, anonimo autor del retablo de San Benito y Santa Clara y de la Anunciacion, ambos de la Catedral de esta ciudad. Su tecnica refleja algunas de las calidades natu­ iIIl ralistas del Maestro de Ampurias. MAESTRO 'I DE OLOT Otro anonimo de personalidad todavia poco concreta es el I Maestro de al que Chandler Post atribuye una serie nume- Olot, rosa de retablos tardios y mediocres que recogen la herencia ar­ tistica del Maestro de Gerona, con marcada reflexion a las formu- 54 las tradicionales y conservando poco de los influjos flamencos. Su nombre nace de unas tablas de la iglesia de San Miguel de Olot, al parecer hermanas de los retablos de Les Escaldes y Santa Eulalia de Rigarda (Cerdaiia Francesa) y quizri del. retablo de Santa Cristina de Corsa (M. D. G.). Es probable que el retablo Fig. LXIX de San Jaime Mayor (Coleccion Muntadas) y unas tablas proce­ dentes de Cruilles (M. D. G.) representen el primer periodo del Maestro de Olot, en cuyo caso, su relacion con el Maestro de Gerona queda mas evidente. JUAN FIGUERA En 1455, los pintores Rafael Tomas y Juan Figuera, docu­ Y mentados en relacion con otras obras perdidas, contrataron el RAFAEL TOMAs retablo de San Bernardino, conservado en el Museo Nacional de Su estilo inclina atrihuir la misma pater­ Cagliari (Cerdeiia). a a nidad el retablo de los Santos Juan, Eulalia y Sebastian, proce­ Fig. LXXVIII dente de la ermita de Marquet (M. B.). .Son obras mediocres con . cierta personalidad impregnada de flamenquismo. Lo incluimos en el prebente capitulo pOl' el hecho insolito de que al menos el retablo de Marquet este ejecutado al oleo, duplicando los defec­ tos tecnicos de Dalmau con repeticion de sus tonalidades aridas. Esto obliga a suponer una relacion Intima entre el gran pintor del Retablo de los Consellers y uno de los pintores contratantes del Retablo de Cagli�ri. 55 VI JAIME HUGUET Y SU ESCUELA PedrO Huguet, pintorValls, de age�te de Ortoneda en 1424 y activo en Barcelona, entre 1434-1448, en obras secundarias PEDRO HUGUET de la Catedral, fue con toda probabilidad padre y maestro del famoso Jaime cuyas primeras noticias se relacionan con Huguet, un retablo para Arbeca, terminado ya en 1448.- Su taller, esta­ JAIME HUGUET blecido en Barcelona, debid desarrollarse rapidamente, pues en 1451 dio podereshermano para cobrar un encargo en a su Cerdeiia. Su hermano Antonio, presbitero, le case con Juana Baruta en 1454, a poco de haber contratado el retablo mayor para la iglesia barcelonesa de San Antonio Abad, destruido en el incendio de 1909. Sus fotograflas revel an una personalidad completamente formada, con todas las caracteristicas que perma­ neceran inalterables en su copiosa obra posterior. Sigue con la vieja tecnica al temple, ajeno a las innovaciones importadas pOI' Dalmau y hostil al manerismo flamenco de segunda mano, que invadia las escuelas europeas. EI naturalismo de las nuevas corrientes artisticas le impresiono como idea, mas que en su forma externa, y un cierto espiritu renacentista anima sus figu­ ras, concebidas con una serenidad nueva, con expresion justa y .. . sobria. Acusa extraordinaria agudeza en la interpretacion de caracteres y expresiones, y una preocupacion, hasta este mo­ mento desconocida, pOl' el retrato. Huguet rompio definitiva­ mente los moldes narrativos tradicionales, lanzandose a la con­ quista de la verdad. En lascomposiciones del retablo de San Antonio Abad aparecen las figuras raciales mas caracteristicas indumentaria primorosamente realizada; personas de la con Corte; y el pueblo, que viven escenas de milagro y de leyenda con graciosa naturalidad. La tercera dimension se obtiene sim- 57 plemente adaptando la perspectiva geometrica y por la pureza del dibujo. En su obra, el dibujante resulta siempre muy supe­ rior al pintor, pues a pesar de la gama simple, muy atractiva, que la ennoblece, no fia jamas al colorido, sino a su dibujo consciente y fuerte, el efecto expresivo, obteniendo con maestria insuperable la caracterizacion de personajes. En 1455 contrato una predela para el lVIonasterio de Ripoll, de la que se conservan las figuras de Moises y Melquisedech Fig. LXXIII (lVI. V.), trazadas con mas espontaniedad y brio que las del retablo de San Antonio Abad. En 1456 tuvo lugar en la igle�ia del Pino de Barcelona la inauguracion de la capilla del Gremio de Hevendedores, sede del retablo de Huguet dedicado a San Miguel. Desconocida la fecha de su terrninacion, el estilo no se opone a situarlo entre sus obras juveniles; menos cuidado que . en las que Ie preceden, pero sembrado de 'magnificos trozos de pintura, cabiendo sospechar la mana de colaboradores. No es dificil probar que; entre las prirneras obras de Huguet, hay que incluir un pequeiio retablo miniatura (M. V.), delicioso, donde Ia Virgen aparece rodeada por el Crucifijo y varios Santos. EI he�ho de que en 1460 fuera ejecutor testamentario del pintor Jaime .Vergos I, revela su intimidad con la vieja familia harcelonesa de pintores, ycontribuye a explicar el gran papel que uno de sus miembros, Rafael, parece desernpeiiar en la obra de Huguet. Del niismo aiio 0 del �iguiente son las dos apocas del retablo de Tarrasa, dedicado a los santosAbdon y Senen Es sin , duda la obra mejor conservada de Huguet, y la brillantez de. su eonjunto haee que sea una de las perlas de la escuela catalana, un easo extraordinario de ritmo "y color, comparable _ con 10 mejor coetaneo. El fondo dorado llega a destruir la profunda no humanidad de las dos elegantes figuras de pie, que presiden el retablo y cuya graciosa simplicidad contrasta con el dinamismo de las composiciones laterales. Aunque no existe dato alguno sobre la fecha de ejecucion del retablo de San Vicente de Sarria (M. B.), parece obra poco posterior al de Tarrasa, si' bien es posible que su ejeouoion fuese labor de varios afios, ya que algunas de sus tablas son posteriores a la muerte de' Huguet. Como veremos, las inte­ rrupciones, debidas en la mayoria de los casos a desproporcion -entre la rnagnitud de la obra y' las posibilidades economicas 58 del cliente, se repiten en la produccion del segundo periodo del gran Maestro.. . El retablo de San Bernardino y el Angel Custodio, contratado , en 1462 por el gremio de los Esparteros y Vidrieros con destino a de la Catedral de Barcelona, Al su capilla es otro caso. parecer, se oomenzo la ejecucion con su de predela, integrada por tres contarse entre 10 mejor de composiciones que pueden Huguet, -quien, pesar a de la natural tendencia a repetir tipos y actitudes, enriquece todavia con nuevas presentaciones su variado reper-. torio iconogrMico. Esre retablo que do interrumpido durante la ohra de otro, contratado por el Gremio de Freneros en 1462, del que queda una tabla con el Sepelio de Cristo, y del retablo encaTgo del Condestahle Pedro de Portugal, para laCapilla Real, terminado en 1465. Este, considetado como su ohra maestra, tiene dos composiciones que hacen ciertamente honor a tal titulo: la tabla central con la Epifania, composicion extraordi­ naria, de impecable equilibrio entre la gracia de las figuras y la justa�;,:expresion individual, 'que hace olvidar el exceso de oro que sobredecora los ropajes y armas y destruye el encanto del paisaje del fondo; mas admirable todavia es el Calvario, conjunto dramatico trazado . con una fuerza excepcional, Heanudada la obra del retablo de San Bernardino y el Angel Custodio, en 1468 aparece fechado el recibo de su tabla central y en el siguiente fue pagada la del Calvario, ambas ohras personales de Huguet. No tenemos noticias que nos permitan fijar la cronologia de las otras tablas, pero si bien la mano de.Huguet es indudable en las eomposiciones referentes a la historia del Angel Custodio Y: en la que representa una cura milagrosa de San Bernardino, las dos tablas restantes parecen totalmente ejecutadas por otro pintor, que imito trabajosamente la tecnica . del maestro, llegando a un resultado duro y frio. Estas tablas muestran tambien un cambio notable: la hojas de robIe en relieve dorado, que campean en las obras juveniles de han sido sustituidas por Huguet, grandes temas, entresacados de brocados ampulosos, que alteran la armonia del conjunto y caracterizan los retablos de .iiltimo su periodo. En 1479 contrato el retablo para San Celoni, del cual se con­ servan una apoca firmada Y tres tablas mediocres (M. ,B.). La gran personalidad de Huguet, aparece en la mejor forma en el 59 retablo de San AgustIn, contratado pOl' el Gremio de Blanqueros. Las enormes proporciones de este retablo, empezado hacia 1463 y terminado 1486, 10 hicieron de dificil cobro, pues sus en recibos alcanzan al 1488. De las ocho tablas conservadas, solo Fig. una, dedicada a la consagracion del Santo, es obra absoluta de LXXIV la mano de Jaime Huguet. En ella se acentuan al maximo las ca­ racteristicas esenciales de su el dibujante vence temperamento: definitivamente al figuras pintor y sus estan modeladas con som­ breado negro sobre tonos casi planes, con supresion absoluta de veladuras. Esta tecnica, tan simple, logra un efecto extraordi­ nario de monumentalidad, y el conjunto de clerigos asistentes ala ceremonia es el mejor grupo de retratos que produjo la escuela catalana. Esta tabla es ciertamente la obra cumbre, en el sentido definitivo y en el sentido terminal, de dicha escuela. Las demas tablas, a pesar de poseer el empaque monumental que anima to do el arte de Huguet, no pueden, en realidad, ser atribuidas a su pincel. Indudablemente, las composiciones res­ ponden a la formula huguetiana, pero el analisis de su tecnica revela que el maestro confio a su colaborador incluso la ejecucion de las cabezas que segun exigencias del contrato tenian que ser obra de su propia mano. Todavia los documentos nos pueden dar muchas sorpresas en este sentido, y desde luego son absolutamente indispensables para desentraiiar con todos sus detalles este problema Huguet-Verges, planteado actualmente en forma mas concreta, pero con graves incognitas. Post, en au extenso analisis de este problema, recoge y funde todas las teorias y todas las hipotesis publicadas desde la aparicion de «Los Cuatrocentistas Catalanes», y llega a-la conclusion, que aceptamos con convencimiento interno a pesar de que no existe ninguna prueba documental definitiva, de que este colaborador fue Rafael Vergos. LOS VERGOS Los Vergos son una vieja familia de pintores, descendientes de un sastre de fines del siglo XIV. SUS dos hijos Jaime y Fran­ I , 1 , cisco, fueron ya pintores, y el primero, padre, a su vez de dog. , pintores que llevaron los mismos nombres. Jaime Vergos II, pintor mediocre, pero brill ante en la organizaeion gremial, pues­ lleg6 a Conseller de la ciudad de Barcelona, tuvo por hijos a los dos miembros de la familia que dieron al nombre Verges fama imperecedera. El menor, Pablo, fue la estrella fugaz, punto final 60 RAFAEL de la escuela harcelonesa. El hijo mayor, Rafael, resulta cola­ VERG6s borador principal de Huguet enla etapa final de su carrera. dable considerar como obra inicial de Por su aspecto arcaico, es tal colaboracion las tablas secundarias del altar de los esparteros, a ''!as cualessiguieron elgrupo importante del retablo de San A juzgar por Ia fecha del matrimonio de sus padres, AgustIn. Rafael Vergds, en este momento, 1486, no andaba lejos de los veinte aiios, Entre aquel aiio y el fallecimiento de Huguet en 1492, es posible que saliera de su taller una serie de obras notables. El retablo de la Transfiguracion en la Catedral de Tortosa es obra basada en cartones de Huguet, pero ejecutada probablemente por Rafael Vergos. Tambien nos inclinamos a en el ver su mano, reflejo genial de la personalidad de Huguet, Camino del Calvario, de la Coleccion Carreras, yen el Bautismo de un Santo, que se perdiri en el incendio de la Parrroquial de Tiana. La misma mano, ya con men os influjo de Huguet, aparece en el finisimo retablo de las Santas Justa y Rufina, procedente Fig. LXXVI de Llissa (M. D. B.), pintado en tonos mates y suaves que dan a figuras una curiosa calidad escultorica, a 10 que contribuye no sus los desconcertantes pliegues de poco su tecnica sobria y regular y las vestiduras, caracteristicos de Rafael Vergos. Con el se agrupa un Calvario (Colec. Junyent, Barcelona), parte del retablo de la Virgen (Granollers) y cuatro tablas de Bellulla con santos Franciscanos (Coleccion particular en Filadelfia). PEDRO Pero hacia 1492 en los documentos un nuevo aparece ALEMANY Pedro miembro de larga familia de maestro: Alemany, una asociado Rafael serie pintores, quien, a Vergos, contrata una de retablos que cubren-laultima decana del siglo xv. Todos los datos parecen corroborar que el retablo de Santa Tecla y San Sebastian en la Catedral de Barcelona es producto de tal aso­ ciacion. En el, la mano de Rafael Vergos es evidente en sus mejores partes, y si Pedro Alemany es el colabo�ador que aparece destacado en las composiciones altas de esta obra, no fue mas que un imitador secundario de la tecnica de Rafael. El colofon tragico de Ia escuela barcelonesa, Pablo PABLO VERG6s Verges, mucho mas joven que su hermano Rafael, aparece en 1491 en Ia reunion del Gremio como oficial joven ifadri novell). Dos aiios mas tarde, oontrato el gran retablo de Granollers (M. B.), enigma 61 . monumental que ha dado origen a multiples analisis, con sus correspondientes consecuencias hipoteticas. Al parecer, el joven Pablo murio antes de la terrninacion- de la obra, fue com­ que pletada por su padre y su hermano. En efecto, parece seguro que Rafael ejecuto en su totalidad las tablas de la predela y el Calvario, contribuyendo de una manera decisiva a las escenas de la ordenacion, de la exaltacion del Santo y quiza a la del Nacimiento. Las escenas mediocres de la Iiberacion del senor . . de Pinos y descubrimiento del cuerpo del Santo se adjudican unanimemente a la mana del viejo Jaime Verges. Pero las obras maestras del JGG...... Gc--sd conjunto son cuatro grandes profetas pintados con Fig. LXXVII un arte nuevo y extraordinaria maestria. Logicamente, ellos nos revelan el arte de Pablo Vergos, que resulta discipulo genial de Bartolome Bermejo. De el aprendio probablemente la tecnica al oleo, que no aparece en las demas composiciones del retablo, y la formula realista, empapada de renacentismo. Entre el arte de estas soberbias cabezas de profetas y todo 10 anterior de la escuela barcelonesa, hay un abismo de . eepiritu y tecnica. Con Pablo Vergos desaparecio el unico eslahon que podIa unir \ la brillante escuela medieval catalana con el espiritu del nuevo Renacimiento. Los cuatro profetas del retablo de Granollers la primera pagina de un son capitulo que desgraciadamente quedo absolutamente vacio. La escuela de Huguet fue 10 suficientemente prollfica para demostrar el enorrrie aprecio que tuvo su arte en Cataluiia y Aragon. Desgraciadamente los seguidores del. gran maestro estan en su .mayoria muy lejos de merecer elogios: la rutina y el ama­ neramiento se apoderaron de sus formulas convirtiendolas en composiciones desoladas ejecutadas con tecnica deficiente y po­ bre. Entre esteciimulo de tablas sin interes artistico sobresale rutilante, con belleza y sensibilidad incomparables, el triptico de MAESTRO San Jorge distrihuido entre el Kaiser Friederich Museum de Ber­ DEL TRIPTICO Iin y el Museo de Barcelona. La tabla central con el santo DE SAN JORGE gue­ rrero recibiendo de la la corona de la victoria debe Fi�. LXXV princesa figural' en primera linea entre las pinturas hiapanicas de la se­ gunda mitad del siglo xv, 10 mismo que los retratos de los do­ nantes y los santos, tema de las puertas. El Museo del Prado posee una cabeza de profeta, obra del mismo autor. Su identi­ ficacion con el pintor Martin de Soria, propuesta por Post, nos 62 ) inaceptable:las obras seguras de este pintor, activo en parece Aragon durante el ultimo cuarto del siglo xv, a pesar de su sen­ sibilidad y de su la�:obra parentesco· con de Huguet, estan muy alejadas del arte extraordinario del triptico de San Jorge. Entre los seguidores de Huguet merecen mencion aparte FRANCISCO SO LIVES Francisco Solives y Gabriel Guardia. El primero tiene especial 'interes por su expansion ·tardfa en la region aragonesa. Su per­ sonalidad queda establecida satisfactoriamente por el retablo de . Fig. LXXIX la Piedad, de San Lorenzo de Morunys. (Lerida), contratado en 1480. Su estilo crudo y contundente como el de las estampas halladas en Aragon, populates reaparece en una serie de obras entre las cuales cabe citar el retahlo de las Santas Justa y Rufina �n Maluenda; el de San Juan Bautista (Museo de los Claustros, Nueva York); una tabla de la Virgen Madre rodeada de Angeles . y Santas (Coleccion Fontana, Barcelona), y otros. GABRIEL Gabriel Guardia, mas cercano a Huguet y dibujante discreto, GUARDIA nos viene definido por el retablo· de la Trinidad, contratado en Fig. LXXX 1501 para Ia colegiata de Manresa, donde subsiste. Post le atri­ buye la bella tabla de los Santos Crispin, Aniano y Crispiniano , procedente de la Catedral de Barcelona (Coleccion Plandiura), y otras obras menos seguras. 63 VII INFLUJOS FORASTEROS A en un que algunos los documentos de los nombres de pintores forasteros aparecen siglos XIV y xv, todo obliga a creer que fueronjmaestros poco importantes y que su obra no ejercio nin­ gun papel preponderante en la escuela catalana. POl' el contra­ rio, en el ultimo periodo del siglo xv, cuando la escuela cata­ lana vi via del prestigio iinico de Huguet, se establecieron en Cataluiia algunos artistas de primera categorla. Desvanecida la atribucion al maestro Alfonso del maravilloso retablo de San Cugat del Valles, que resulta obra documentada de Ayne Bru,' BARTOLOME pintor aleman, nos queda la gran figura de Bartolome Bermejo BERMEJO o de Cardenas, el magnIfico pintor cordobes, que aparece activo en Aragon en 1474 y al que con toda seguridad se le adjudican varias tablasindocumentadas, hechas con anterioridad en Va­ lencia. En 1486, ya en Barcelona, se presenta en competencia Marla del con Huguetpara pintar las puertas del organo de Santa Mar. Cuatro aiios mas tarde firmo la maravillosa Piedad (Cate­ dral de Barcelona), para el oratorio particular del Arce­ pintada Fig. LXXXII diano Luis Despla. En .1495 Ie fue pagado el carton para la vidriera del Baptisterio de la Catedral de Barcelona, que se conserva, ejecutada pOl' Gil Fontanet. Su ultima obra notable es de 1498, trabajando por encargo del Cabildo en la Catedral de Vich, donde deja una magnifica Santa Faz de Cristo (M. V.). extraordinaria y grandiosa cali dad No que insistir sobre la hay del arte de Bermejo, cuya obra es bien conocida y totalmente publicada. Su influencia en Cataluiia fue notable, principalmente al oleo y la tutela decisiva que por la introduccion de la tecnica ejercio sobre la iinica obra conocida de Pablo Vergos. .65 MAESTRO A fines del siglo xv lleg6 a Cataluiia una indudable influen­ DE C�APOST cia francesa, importada por dos maestros que trabajaron espo­ radicamente en el sector pirenaico: uno de ellos, el maestro Fig. LXXXlll anrinimo que nos dejo elmagnIfico retablo de Canapost (M. D. G.), reflejo interesante de la pintura escultdrica de Fouquet; otro pintor, tamhien de arraigo frances, pues sus obras resultan MAESTRO de un sentir parejo a la Anunciacion de Aviiion, es el maestro DE LA SEO - anonimo de la Seo de Urgel, de las famosas sargas de las autor DE URGEL Fig. LXXXIV puertas del organo de la Catedral de dicha villa (M. B.) Y de un retablo de Puigcerda (M. B.). Todos ellos estan ejecutados al oleo y, por su extraordinaria calidad artistica, han sido objeto de altas atribuciones . Hacia 1500, ya desaparecidos definitivamente los tiltimos . representantes de la escuela baroelonesa, ap�rece una serie de pintores italianos, portugueses, castellanos y navarros, activos en Cataluiia, aprovechando las reminiscencias favorables al gus­ to del arte gotico, tan arraigado en el pals. JUAN GASC6 Entre los tiltimos destaca Juan Casco, establecido .se en Vich, Fig. LXXXV que con ayuda de su hijo, que sigue trabajando hasta la muerte del padre, invade la retablos que muestran comarca con una curiosa influencia del arte aleman. Otros pintores forasteros coe­ taneos, mas progresivos, establecidos en Barcelona, abandonaron pronto toda traza goticista para ahrir definitivamente las puertas al Renacimiento. .' � · REPRODUCCIONES I P ARAM'ENTO lateral de una mesa de altar representando el Arcangel San el modelo popular rornanico en el que el Miguel pesando las almas, segun ineficaz del diablo. EI plaf6n lateral opuesto arcangel descubre el fraude Proceden de ermita cercana a Gom­ presenta los Santos Pedro y Pablo. una el Museo Episcopal de Vich. Pintura al breny (Gerona) y se conservan en de huevo sobre tabla gruesa. Es obra de la segunda mitad del temple fase franco-gdtica en los talleres rura­ siglo XIII, caracterfstica de la primera limitando les pirenaicos. Las figuras estan dibujadas a trazos negros y duros espacios monocromos, simplificando el modelado esquernatico que caracte­ narrativa que anima las riza el rornanico avanzado. A pesar de la intenci6n estas aparecenen un sin trazas de modelado ni intento de plano figuras, amarillo sembrado de estrellas es representar profundidad. EI fondo pura­ mente decorativo y ajeno a representada. Es curioso el contraste la escena entre el elegante trazado lineal del arcangel, dentro del canon netamente gotico, y las masas esquernaticas de tradicion romanica de la figura del dia­ blo. Son tam bien de tipo rornanico los elementos geometricos monocromos Todo ella esta tonalidades vivas y que enmarcan Ia escena. ejecutado en simples con ausencia total de oro y corladura. « '( ,"I ' , : , ,�,f. :.,.:i f J�L" .. � - _. � .. ,.�� , '.:� , . ' r , III II , SECTO"R izquierdo de un altar 0 arcangel San Miguel. En frontal dedicado al la zona superior aparece el cazador recibiendo en su propio ojo la flecha disparada contra el toro del Monte Gargano; le sigue la explicacion del hecho extraordinario al obispo. En la zona inferior, la ultima Cena. Procede Pin­ de Surriguerola (Gerena) y se guarda en el Museo de Arte de Cataluiia. tura al temple de huevo sobre tabla, con elementos de corladura sobre plata, XIII. Las presentadas ejecutada a fines del siglo figuras aparecen con gran vivacidad y ciertos elementos muestran un intento de acuse de vohimenes. Es interesante el paisaje de la primera escena y extremadamente curioso el expresionismo logrado en los apostoles presentados en animadisirna coaver­ sacion, El rornanico reaparece en la decoracion arquitectonica de espiritu las de la alta y la bellisima franja vertical. composiciones zona en III BusTo de Santo Domingo, detalle de un altar procedente de Tamarite de Litera (Huesca) conservado en el Museo de Arte de Catalufia, El Santo titu­ alusivas a los milagros lar aparece de pie flanqueado pOl' doce composiciones del gran predicador castellano. Es una de las obras maestras del estilo fran­ ha sido incluida en este estudio por el co-gotico en la regi6n aragonesa y enorme influjo ejercido en la escuela de Lerida por el grupo estilistico que el representa, La graciosa espontaneidad observada en las obras pirenaicas se convierte en esta bella pintura en expresi6n delicada: sus lineas sobrias, trazadas con gran sensibilidad, armonizan con los temas lineales esgrafiados en un fondo de corladura sobre estafio, Es obra de fines del siglo XIII. IV CABEZA de Pantocrator que preside un frontal de altar dedicado a los un en el Museo Dio­ Apostoles ; procedente de Berbegal (Huesca) y conservado de huevo con fondos de cesano de Lerida, Ejecutada sobre tabla al temple Obra de notable interes artistico que acusa la oro y elementos de corladura. influencia italo-bizantina, y es fiel reflejo del estilo de las pinturas murales del Monasterio de Sigena. IV v V SAN Pedro». Detalle del paramento lateral de un altar procedente de Mont­ grony. Museu de Vich. A pesar de ser obra de comienzos del siglo XIV, pe· cormin de todos los talleres dodo en que el arte gotico ya denominador era de Catalufia, esta interesante pintura sobre tabla, ejecutada probable mente en un taller rural pirenaico, conserva la tecnica y las formulas basicas rorna­ nicas. El influjo gotico surge francamente en el tema decorativo de la franja superior y se refleja en el naturalismo con que aparecen trazados los rasgos fisonomicos. VI P REDICAcr6N de San Cipriano». Escenas de un altar procedente de San Ci­ de Caban yes (Barcelona) conservado en el Museo de Vich. Es una priano excelente pintura franco-gotica, ejecutada probablemente a principios del siglo XIV. El valor narrativo de la composicion aparece realzado por la aguda expresion de cada uno de sus personajes y por la curiosa representacion de diversos elementos Iitiirgicos de alto interes iconografico : son interesantisi­ mas la representacion de un altar con su cruz y el caliz, la indumentaria epis­ copal del Santo y la rarisima representacion del exterior de una capilla con su campanario en espadafia. La formula plana del conjunto contiene ya un timido intento de claroscuro, Pintura al temple de huevo .sobre tabla, con elementos de corladura sobre plata. I Vir VIII va E'L cuerpo de San Jaimeconducido por los angeles a costas de Galicia». �a.s Detalle de un frontal de altar dedicado a Santiago Apostol, procedente de San Jaime de Frontanya (Gerona), conservado en el Museo de Solsona. Pin­ tura al temple de huevo sobre tabla, de estilo franco-gritico, con franca representacion de claroscuro y un primer tanteo de perspectiva acusado por la superposicion naturalista de las figuras. Estas aparecen todavia indepen­ dientes del fondo decorado con delicados temas vegetales grabados a pun­ zon con coria dura sobre estafio. VIII FRONTAL de altar dedicado Santa Perpetua, con la figura de la titular ro­ a deada de ocho de vida: escenas- presentacion ante el juez, su encarce­ su su lamiento, la resistencia ante los ruegos de su padre a que abjure del cristia­ nismo, vision y martirio. Las figuras se mueven con gran soltura y acusan una fase avanzada del estilo franco-gotico quiza dentro de la decada primera del siglo XIV. Conserva el arcaico recorte de figuras sobre fondo monocromo decorado con temas geometricos grabados a punz6n bajo el falso dorado de la corladura; representa la ultima fase de la lucha entre el rornanico y el floreciente estilo Es de las gotico. una mejores piezas del Museo Diocesano de Barcelona. IX VISITACr6N y Naci�iento de Jesus». Composiciones de un poliptico, obra mixta de pintura y escultura, dedicado a la Virgen Maria. Procede de San Martin Sarroca y se conserva en el Museo de Arte de Catalufia. Escenas de colorido brillante, al temple de huevo sobre tabla, enmarcadas con elemen­ tos de corladura sobre plata. EI estilo franco-gotico ha tomado carta de naturaleza en Catalufia. EI autor anonimo de este pollptico manejaba las figuras con gran libertad equipado con recurs os desconocidos por los pinto­ res mas arcaicos. EI modelado ofrece en los ropajes un sentido de la tercera dimension que contrasta con la forma lineal y plana de caras y manos. EI ambiente de la primera cornposicion cae dentro de la formula romanica, con elementos recortados sobre. fondo monocromo; el Nacimiento es un notable intento de ambiente complejo de sabor naturalista, preludio del desarrollo inmediato de la pintura gotica. Es obra del primer cuarto del siglo XIV. X DETALLE de un retablo dedicado a Santa Margarita. Conservado en el Mu­ seo de Vich. Ejecutado temple al'con figuras pintadas sobre pia­ de huevo, teado con corladura. Aunque coetaneo del poliptico anterior, este retablo, desgraciadamente muy mal conservado, acusa un pintor de gran sensibili­ dad, fiel a la tradicion romanica. x Xl xr. LA Virgen presentando Jesus �l sacerdote celebrantes, Compartimiento de un retablo dedicado a la procedente del Monasterio de Virgen Marla Vallbona de las Monjas (Lerida). Pintura al temple de huevo sobre tabla, con el fondo decorado con temas vegetales grabados a punz6n con plateado cubierto de corladura. Conservado en el Museo de Arte de Catalufia, En esta autor, pleno dominio de forma y obra, ejecutada con gran delicadeza, su en valor narrativo de gran fuerza emo­ expresi6n, logra con gran simplicidad un tiva. La tercera dimensi6n juega un papel preponderante y los vohimenes francamente definidos de claroscuro discretamente quedan por una gama dosificada. Ejecutado probablemente en la comarca de Lerida, este frontal, el mismo Museo, ejemplo notable de pareja de otro similar guardado en es la conjunci6n del estilo franco-gdtico con los influjos italianos que domina­ ron alrededor del afio 1300 la zona meridional del Cinca. XII DETALLE de un retablo representando la Virgen Madre rodeada de angeles, procedente de la de Lerida y conservado en el Museo Episcopal de comarca esta ciudad. Pintura al temple de huevo sobre tabla, con elementos de estuco con dorado con corladura. Es ejemplo notable de la en relieve, y plata influencia italian a en los talleres del interior de Catalufia durante el primer cuarto del El estilo franco-gritico en ella completamente siglo XIV. aparece transformado por las f6rmulas sienesas. Su modelado, a la vez suave y clara­ mente definido, presiente, a pesar de su arcaismo, el estilo giotesco adop­ tado por Ferrer Bassa y pintores coetaneos, La forma del retablo, elemento iinico de estructura alargada con ciispide triangular, corrobora el influjo italico. I t I I' - XIII XIII SANTA Ines», Detalle de una de las figuras que decoran la silla Abacial del Monasterio de Sigena (Mus eo Diocesano de Lerida), La espontanea facilidad al temple de huevo, las numerosas imagenes de con que aparecen trazadas, santos que constituyen la decoraci6n de esta importantisima pieza de rno­ del estilo lineal franco-gotico en la blaje, delata la ultima supervivencia tegi6n del Cinca. XIV J ESGS crucificado, entre la Virgen Maria y San Juan». Composici6n brera de un pequefio altar dedicado a Santa Margarita, al temple de huevo cum­ sobre tabla, con abundancia de dorados, destruido en 1936 en el incendio maestra de de la iglesia parroquial de Vilovi de Onyar (Gerona). Fue la obra la influencia talleres gerundenses. Las figuras tienen un franco-gotica'en)os elegancia comparable con 10 producido por los grandes maes­ ritmo y una Sus recortadas sobre fondo azul, denotan un tros ultrapirenaicos. figuras, un arcaismo confirmado por 13 pureza del esquernatismo lineal. Las escenas sin el mas leve ensayo de la tercera dimension, aparecen todas en un plano XV DETALLE de un Calvario pintado al temple de huevo sobre lienzo. Forman- . do pareja con otra figura representando San Pablo y Santa Tecla, fue ele­ mento decorativo de las puertas de un relicario abierto en el muro de la Epistola del presbiterio de la Catedral de Tarragona, sobre la tumba del obispo Juan de Arag6n, fallecido en 1330. Su estilo encaja perfectamente con tal fecha y nos proporciona el ejemplo mas arcaico de la escuela tarraco­ nense. Las figuras dibujadas con el trazo fino y expresivo del estilo franco- . el naturalismo agudo de la escuela tarra­ gotico prolongan ingenuo pero conense del siglo XIV. XVI DETHLE del grupo central de una Crucifixion. Pintura mural al oleo arran­ cada de una de las capillas laterales de la Colegiata de Cardona y conservada actualmente en el Museo Episcopal A pesar de 10 italianizante de Solsona. de su cornposicion, su estilo es absolutamente franco-gotico. Las figuras, de virilidad tonos vivos limita­ gran tarnafio, estan dibujadas con espontanea en dos por gruesos trazos negro. Es una de las raras muestras de la pintura en mural al oleo de la primera mitad del siglo XIV, anterior al infiujo decisivo de Ferrer Bassa, Es curioso fijar la atencion en las letras A. M. claramente el pomo de la del soldado que aparece la derecha del dibujadas en espada a Crucificado: son quiza anagrama relativo al autor de la obra. XVI XVII SANTA Margarita rechazando las proposiciones de Olimbrino». Cornposicion lateral de un retablo dedicado a Santa Margarita y a San Juan Bautista pro­ cedente de la iglesia de la Sangre, de Alcover. Actualmente en el Museo Diocesano de Tarragona. Esta obra, ejecutada al temple de huevo sobre tabla con guarnicion de estuco, es una muestra tardia de Ia influencia franco­ gotica en los talleres rurales tarraconenses. Su forma pictorica acusa avances que corresponden al segundo cuarto del siglo XIV. SU despreocupada espon­ taneidad expresiva y la mezcla de influjos franceses e italianos demuestran la eclectica pero vacilante formacion artistica de su autor anonimo. XVIII SAN Francisco predicando los pajaros». Escena de la zona baja de un re­ a tabla franciscano del segundo siglo XIV, procedente de Castellon cuarto del de Farfanya (Lerida). Pintura al temple de huevo sobre tabla, con fondo dorado decorado con simples puntillados y marcas de punzones (actualmente conservado en el Museo de Lerida). Es ejemplo tipico del estilo giotesco en los talleres ilerdenses del segundo cuarto del siglo XIV. Totalmente libre del valor lineal de la influencia franco-gdtica acusa la fase subsiguiente al retablo de la Virgen de la figura XII. La sorprendente espontaneidad de su ejecucion le une Intimamente con el magnifico retablo de Estopinya presentado en la figura XXlIJ. XIX ESCENA de exorcismo. Uno de los dos milagros de San Bernardo de Clara­ val, representados en el retablo incompleto, obra de Ferrer Bassa, que se conserva en el Museo de Vich. Destrufdo el maravilloso retablo de Bellpuig de les Avellanes aunque muy deteriorada pintura al (Lerida), esta magnffica, de huevo, de las raras muestras del arte magnffico del temple es una famoso pintor real. Es una sorprendente adaptaci6n de todos los progresos tecnicos y artisticos la escuela sienesa. Todos sus elementos logrados en acreditan profundo estudio del natural, un y la tercera dimensi6n aparece de medios; cada figura vive cornpletamente lograda con gran economfa con intensa emoci6n y con dulce dignidad. XX LA Virgen Madre, sentada en un trono, recibiendo las ofrend as de los an­ geles>5. Composici6n central de la decoraci6n de la capilla de San Miguel del Real Monasterio de Pedralbes, ejecutada por Ferrer Bassa entre los afios 1345-46. Pintura mural al 61eo con elementos dorados. Esta composici6n emotiva y bella, muestra el arte magistral del pintor que transform6 radical­ mente el arte catalan substituyendo los arcaismos esquernaticos, persistentes a traves del periodo franco-g6tico, en un arte nuevo donde el misticismo ita­ liano aparece equilibrado por el espfritu realista caracteristico de las tradi­ ciones hispanicas, Es quiza la composici6n mas sienesa entre las producidas en Espana, notable por el gracioso ritmo de su composici6n y por la fina sensibilidad que anima a la Virgen, Jesus y los angeles. La tecnica al 61eo finura las por medio de las veladuras transparentes, en a permiti6 superar obras coetaneas realizadas al temple. 1 xx XXI ESCENA que hace referencia a .las aberraciones judaicas. Composicion de de la Catedral de Tortosa, una de las puertas del polfptico, retablo Mayor obra mixta de pintura y escultura. Ejecucion al temple de huevo sobre· tabla, hacia 1350. A pesar de la rudeza de su estilo, el anonimo autor de esta obra adapto el realismo expresivo de la escuela sienesa con la metodica de figuras complementadas por rudimentaria perspectiva. Mu­ superposicidn chos :detalles delatan la formaci on de su autor dentro de la adaptacion tarra­ conense de la formula franco-gotica. XXII DE;CUBRIMlENTO de la Santa Cruz por Santa Elena», ante la indiferencia de la circular los hace evidentes. Pin­ dos judios que llevan visible marca que tura al la decoracion del lateral del cora de la temple perteneciente a muro Catedral de Este fue construido el segundo cuarto del siglo XIV Tarragona. en fueron inmediatas a la terrninacion de y el estilo de sus pinturas denota que la obra de canteria, A pesar de la forma descuidada con que estan ejecuta­ das, sin alisado de muro que aparece con todas las rugosidades de previo los sillares y sus uniones, acreditan un pintor bien dotado. Su estilo, aunque todas las caracteristi­ influido por las primeras corrientes sienesas, conserva cas del estilo franco-gdtico tarraconense. XXIII SAN Vicente». Detalle de la figura central del altar procedente de Esto­ Catalufia, Pintura al de pinya, conservado en el Museo de Arte de temple huevo sobre tabla, con profusion de oro decorado con franjas puntilladas y marcas de punzones. Tecnicamente contiene ya todas las caracterjsticas de los retablos trecentistas mas avanzados. Su autor anonirno parece influido Bassa al que quiza supere como colorista. La por el italianismo de Ferrer brutal espontaneidad de sus escenas laterales referentes a la vida de San Vicente y San Valero, hacen de esta obra una de las mejores pinturas his­ panicas de mediados del siglo XIV. - " XXIV PEQUENO retablo dedicado a San Silvestre, que se conserve hasta el afio IQ36 la de San Sebastian de Montmajor, pintado al temple de huevo t en parroquia sobre tabla. Su anonimo autor recibio de Ferrer Bassa una influencia deci­ .\ siva, -acusada especialmente composiciones laterales, expresadas en las soluciones con arquitectonicas, fondo de sus ingenuidad y sabor popular. En la decorado con puntillados y punzones, figura central, sobre campo dorado obtiene un realismo mas agudo no exento de cierta monumentalidad. EI de la cornposicion superior revela autor notables facultades Crucifijo en su como dibujante. Es obra de mediados del siglo XIV. XXV SAN Vicente». Detalle de un retablo procedente de Estimariu (Lerida) con­ servado en el Museo de Arte de Catalufia. Tabla pintada al temple de huevo sobre campo con franjas puntilladas. Su autor, el llamado Maestro de Esti­ mariu, fue un pintor rural de mediad os del siglo XIV que conocio las obras de Ferrer Bassa y quiza de Ramon Destorrent, Formado en un ambiente lleno de entre innumerables obras rornanicas, _no pudo des­ primitivismo, prenderse de su intenso influjo. que el baldaquino compafiero de De aqui este retablo, obra coetanea del mismo Maestro, haya sido agrupado en dicho Museo con las de fines del siglo XIII. EI retraso estillstico del pinturas Maestro de Estimariu vitalidad sobriamente queda compensado por su expresada. xxv XXVI XXVI· XXVII Dos pinturas sobre tabla, obras del anonimo Maestro llamado de San Vi­ de de la tabla dedicada a San cente dels Horts, por el lugar origen primera dedicado la Virgen, San Benito Vicente. La segunda es detalle del retablo a la parroquia de Santa Oliva delPanades, Am­ y Santa Oliva, procedente de I bas tablas estaban pintadas al temple de huevo sobre campo de oro. EI mediados del siglo arte Maestro de Sant Vicents dels Horts vivid a XIV y su influido por Ferrer Bassa ha llegado a confundirse con las obras juveniles de Jaime Serra. Sus figuras, de gran tamafio, estan realizadas con aspecto monumental y el modelado de vohimenes y la estructura de cada noble; firmeza que acredita un notable dominio elemento aparecen resueltos con de la tecnica retablista, confirmado por la complicada solucidn decorativa del de la dalmatica de San Vicente. Esta tabla es una muestra representativa estilo que vivio de la solucion sienesa adaptada sin espiritu de renovacion. Ambas obras se conservan en el Museo Diocesano de Barcelona. XXVIII Dos momentos de un milagro de Santiago apdstol». Cornpartimiento lateral varias escenas de un que el Santo titular aparece fianqueado por retablo en de huevo sobre tabla conserva en el de su vida. Pintura al temple que se Museo de Arte de Catalufia, de Llado (Gerona). Por su forma procedente derivada de los frontales rornanicos ha sido citado como tipo de estructura pesar del aparente primitivismo de sus composiciones no evolutiva, pero a ser anterior al afio 1350. Es uno de los pocos enlaces conservados puede del estilo internacional. entre el retablo de Vilovi y la escuela gerundense XXIX D"TALLE Epifania. Compartimiento del retablo mayor del Santuario de una de Paret Delgada (Tarragona), obra del Maestro Juan de Tarragona en 1359. Pintado al temple de huevo sobre tabla, es un elemento precioso para situar cronol6gicamente un grupo de pinturas tarraconenses del siglo XIV. Su espi­ ritu vive todavia irnbuido por el estilo profundamente rnodifi­ franco-g6tico cado por influjos de la escuela sienesa. XXX A tal grupo pertenece el retablo de San Bartolome, de la Catedral de Ta­ Santa Coloma de Queralt, rragoha, y de los Santos Juanes, procedente de conservado en el Museo de Arte de Catalufia, del cual la figura presente es un detalle. Su an6nimo autor, muy cercano al Maestro Juan, poseia como el extraordinaria los detalles anecd6ticos. Sus cualidades una pasi6n por como narrador estan plenamente confrrmadas por el verismo con que repro­ duce los detalles de indumentaria y moblaje, rodeando siempre sus compo­ siciones de ambiente Su arcaisrno tecnico y su avanzado espi­ un original. ritu realista curiosa paradoja. constituyen una \. XXXI DETALLE de la Virgen de la Leche adorada por los angeles. Pintura al tem­ ple sobre tabla, procedente de la parroquial de Torroella de Montgrf. Se la coleccion Junyer de Barcelona. Es la conserva en interpretacion mas grandiosa de este modelo italiano tan popular en Catalufia, Valencia y Ara­ gon durante la segunda mitad del siglo XIV. El autor anonirno de esta tabla, entonada magistralmente en azul y gris, parece que fue uno de los artistas catalanes que contribuyeron a for mar la escuela pictorica de Valencia, pues su mana aparece probablemente en el retablo de los Carpinteros de la �iu­ dad del Turia. Este autor anonimo vivid preocupado poria idea de riqueza y suntuosidad acusadas en la minuciosa exactitud con que reproduce las ricas telas y brocados en contraste con el rudo modelado de los elementos vivos. XXXII DORMICl6N Virgen». Compartimiento central del retablo' dedicado a de la la Virgen, procedente del Monasterio de Sigena (Huesca), obra atribuida a Jaime Serra, ejecutada al temple de huevo sobre tabla con profusion de oro y franjas puntilladas. Museo de Arte de Catalufia. En esta complicada composicion tlpicadel pintor, exponente maximo de la escuela sienesa en Catalufia durante la segunda mitad del siglo XIV, se nos revela el artista mi­ nucioso sin hueco para espontaneidades arbitrarias. Jaime Serra cred un me­ todo de trabajo, modelos fijos y un rnimero limitado de personajes; en cam­ bio sus obras son tecnicamente Acusa sobre Ferrer siempre impecables. Bassa un notable avance en profundidad, extraordinario plasmando con realismo los dibujos y calidades de la indumentaria. Este retablo fue orde­ nado pOl' Fra Fortaner de Glera, comendador de Sigena durante el tercer cuarto del siglo XIV. XXXIII XXXIII RETABLO llama do de Todos los Santos en el que Ia Virgen Madre rodeada de angeles rmisicos aparece como centro de grupos de bienaventurados, -an­ geles y arcangeles, Es una de las obras mas brillantes de la escuela catalana ejecutada al temple de huevo sobre tabla, con profusi6n de oro labrado segun los metodos del taller de los hermanos Serra. Probablemente es obra juvenil de Pedro Serra, adaptador de las formas y tip os de su hermano Jai­ me. Sus figuras espontaneas acusan cierta atenci6n hacia los modelos natu­ rales, 10 que le llev6 a substituir el agudo contraste caracterfstico del taller por tonalidades suaves donde el blanco y los tonos claros constituyen la . nota dominante. Se conserva en el Monasterio de San Cugat del Valles. XXXIV EL suave realismo de Pedro Serra viene cl�ramente manifestado en el de­ talle de la lamina XXXIV, sector de la tabla central del altar que, procedente de la Catedral de Tortosa, se guarda en el Museo de Arte de Cataluna. La tecnica es identica a la del retablo de Todos los Santos, del cual es replica. Acusa sin· embargo un momento mas avanzado en la carrera de Pedro Serra, cuando ya libre del formulismo met6dico de su hermano, logra en esta ima­ gen de Jesus una de las figuras mas gentiles de la escuela catalana, equilibrio de expresi6n y gracia servido por un ritmo perfecto de volurnenes y cualidades. XXXIV xxxv XXXV EL rey Gaspar con su criado». Detalle de una Epifania, composici6n central del retablo mayor de la iglesia de Cardona, conservado en el Museo de Arte de Cataluna. Pintura al temple de huevo sobre tabla, atribuida al miniatu­ barcelones Arnau de la Pena. Esta obra, probablemente ejecu­ rista-pintor tada en el ultimo cuarto del siglo XIV, es un ejemplo caracteristico del estilo los talleres catalanes despues del paso decisivo del pintor generalizado en an6nimo que poder creemos identificar con Ram6n Destorrent. EI natura­ lismo de Arnau de la Pena es mas espontane o y libre que el de su coeta­ neo Jaime Serra con quien ha sido confundido. Otra tabla del mismo reta­ blo se conserva en la Colecci6n Crane de Nueva York. XXXVI CABEZA de Santiago Ap6stol. Detalle figura central de un retablo pro­ de la cedente de la iglesia barcelonesa de Junqueres, conservado incompleto en el Museo Diocesano de Barcelona. Su tecnica y expresi6n profunda apoyan la atribuci6n a Arnau de la Pena. Esta obra corrobora la rara facultad de su autor para conservar en las figuras monumentales el lirismo sugestivo que caracteriza las miniaturas de su del pequefio poltptico de la e Llibre Verd s , Coleccion Morgan de Nueva York y de varios libros por el iluminados. Ar­ nau de la Pena es el ultimo exponente del estilo sienes en Cataluna dentro del cual Ilegri a un virtuosismo incomparable. XXXVIII XXXVII SANTA Ana servida por una doncella. Detalle de un Nacimiento de la Virgen pintado al temple de huevo sobre tabla, compartimiento de un retablo distribuido entre el Musco de Arte de Cataluiia y el Museo de Tarrasa. Esta obra del anonirno Maestro de Rusinol contiene todas las caracterlsticas del circulo estilistico formado durante el ultimo cuarto del siglo XIV alrededor del taller de los hermanos Serra. El estudio de los maestros medievales de segunda categoria es de gran interes para la completa reconstrucci6n del ambiente artistico de cada perfodo. Los pintores secundarios, libres de las normas impuestas por los c1ientes poderosos, podfan lanzarse al campo popular arrastrados por los sentimientos instintivos. Lo que perdfa en cuali­ dades tecnicas aparece a veces compensado con creces en valor emotivo e interes iconografico, XXXVIII EN esta escena del Nacimiento de la Virgen, obra del anonimo Maestro de la Pentecostes de Cardona, proHfico imitador de los modelos de Jaime Serra, el valor anecdotico sobrepasa en mucho ala cali dad artistica. Las mujeres rodeando a la Santa y las que, en primer termino, vis ten a la Virgen nina, se agrupan segun el esquema tradicional. Pero este primitivismo rudo queda equilibrado por la curiosa escena del interior de una cocina donde la criada resulta un destello de vida popular, entre una representacion minuciosa de los cacharros de uso dornestico. Pintura sobre tabla de la coleccion Mateu de Barcelona. XXXIX EL realismo sorprendente del grupo de las santas mujeres al pie de la Cruz, obra anonima del cfrculo de los Serra, rompe inconscientemente los moldes tradicionales del estilo italo-gotico, todo con tension y equilibrio. Su vivaci­ dad naturalista, que se adelanta a su epoca, origina un ingenuo contraste con el elaborado fondo arquitectonico de la escena. El lirismo de su autor, desbordando los -Iimites de sus posibilidades tecnicas, es caracteristica de todas las composiciones de este retablo dedicado a San Bartolome. Procede de Ulldemolins y se guarda en el Museo Diocesano de Tarragona. XXXIX XL XL-XLI EXPuLsIoN del Paraiso y un rincon del Infierno donde un diablo muestra su tnigica imagen a' la cortesana condenada, junto a un letrado, un obispo, un noble, un pobre. Detalles del gran retablo de Guimera, conservado rey y jm en el Museo de Vich, ejecutado al temple de huevo sobre tabla. La intere­ santfsima serie de composiciones que integan esta obra capital de la pintura gotica, revelaron el estilo del que fue Hamado Maestro de Guimera, identifi­ cado en el presente libro con Ramon de Mur. Este pintor tarraconense, de vida errante y, al parecer, poco afortunada, fue baluarte inconmovible del primitivismo trecentista. Aunque el retablo de Guimera es obra de la primera decada del siglo xv y las dernas obras conocidas son todavia posteriores­ Ramon de Mur siguio fiel al arte italo-gdtico. Es sorprendente que un maestro de su cali dad se negara engrosar las filas avanzadas del estilo a internacional adoptado por la mayoria de los artistas coetaneos, A pesar de ello, resulta una de las figuras capitales de la historia de la pintura gotica en Catalufia, con influjo acusado en Aragoh y Valencia. XLII-XLIII LUIs Borrassa, autor de las dos laminas adjuntas, es el espiritu opuesto a su coetaneo Ramon de Mur. Formado en un taller de Gerona, lejos del influjo de las grandes figuras del mundo artfstico cortesano, pudo desarrollarse con la independencia del pintor de clientela modesta, creando una fuerte perso­ nalidad que logro imponerse rapidarnente al llegar a Barcelona antes de cumplir sus veinte afios, Desde sus obras de juventud, Borrassa fue un pintor dinamico, lleno de originalidades, donde el estudio del natural desempefio un Es indiscutible heraldo del estilo internacional y papel preponderante. definidor del estilo barcelones del primer cuarto del siglo xv. La figura XLII reproduce una de sus escenas tradicionales: la caida de Simon el Mago, ante el terror de judios y diablos, representados en .escorzos desconocidos en el arte medieval. Pertenece al retablo de San Miguel de Cruilles, contra­ tado en 1416, guardado en el Museo Diocesano de Gerona. La figura XLIII es la Virgen de la Esperanza, figura central del retablo de Santa Clara, ejecutado en 1415, conservado en el Museo de Vich. Es ejemplo caracte­ rfstico del modelad� sobrio del estilo borrassiano. Ambos ejernplos acusan la sustitucion radical de los campos de oro lisos por fondos decorados con temas vegetales de fino puntillado. XLIV ANGELES mostrando los atributos de la Pasion. Detalle de un retablo de la Piedad, procedente de Castellon de Farfanya, conservado en el Museo de Vich. Pintura al temple de huevo sobre tabla, obra de Jaime Ferrer 1. Este pintor, al parecer tronco originario del grupo ilerdense de los Ferrer, se form6 bajo el influjo italo-gotico de la 6rbita de los hermanos Serra. En su madurez, representada por el grafico adjunto, se sintid atraido por el poderoso realismo borrassiano. En el puntillado y en las rnarcas gofradas sobre los campos de oro se conserva fiel a la formula trecentista; en cambio el trazado espontaneo de Iineas y masas acusa admiraci6n por el espiritu del estilo internacional. Esta obra pudo ser terminada hacia 1425. XLV JAIME Cabrera, autor de la Virgen Madre, del Museo de Vich, cuyo detalle publicamos, es otro de los primeros seguidores del estilo internacional de la escuela barcelonesa. Su arte s\gue, en tono menos agudo, a la evolucion de Borrassa. Probablemente cronologica compens6 con espiritu formal y con honradez tecnica la rudeza mon6tona de su personalidad, pues su nombre figura en varies contratos importantes. ... --�. ----- XLVI J 6VENES cristianos tratando San Martin». Sector de de embriagar a los guardianes del cuerpo de izquierdo compartimiento de un retablo dedicado un al santo de Tours. Pintura al temple de huevo sobre tabla, con oro y plata con corladura, conservado en el Museo de Vich, obra del Maestro de las figuras anemicas, Post agrupo bajo este nombre descriptivo una serie de pinturas, evidentemente herman as, cuyos desmedrados personajes constitu­ yen un mundo original, rudo y humilde, reflejo popular del arte de Borrassa. La mayoria de los retablos pintados por tal maestro, que tuvo su taller en algun pueblo del centro de Catalufia, muestran una curiosa regresion a las simplificaciones lineales de origen franco-gotico, a pesar de que probable­ mente fueron ejecutados en la segunda y tercera decada del siglo xv. XLVII GRUPO de pobres y enfermos orando ante el sepulcro de Santa Isabel». Detalle del retablo de la catedral de Barcelona, dedicado a los Santos Bar­ tolome e Isabel, pintado por Grau Janer en 1401. Dos afios antes este pintor perfecciono su arte en el taller de Luis Borrassa, quedando la tecnica del maestro evidentemente reflejada en esta obra formada dentro del estilo internacional. Esteretablo, pese mediocre,a su arte resulta elemento utilisi­ mo para determinar el estilo borrassiano anterior a 1404, fecha de la primera obra documentada del gran pintor. XLVIII DETALLE del «Bautismo de Jesus» representado en el retablo de San Juan Bautista de la ermita de Evol (Cerdafia francesa). Su anonimo autor, maximo exponente del estilo internacional en las regiones catalan as del sur de Francia, muestra incontestable parentesco con Luis Borrassa. La tecnica compleja de temple de huevo, de ricas gamas cromaticas, y el esquema su avanzado de sus composiciones, situan su periodo activo hacia las decadas segunda y tercera del siglo xv. I XLVII XLVIII XLIX XLIX ANUNCIACI6N». Composicion central del retablo de la catedral de Barcelona, Los datos relatives a la obra obligan a catalogarla con anterioridad a 1400. Sorprende, en una obra tan primitiva, el ritmo realista de sus composiciones que se adelantan en espiritu y tecnica a todo 10 coetaneo de la escuela catalana. El an6nimo autor de este retablo, obra intensarnente castigada par los hombres y pOl' las inclemencias del tiempo, es una de las inc6gnitas mas apasionantes de la pintura medieval barcelonesa. L DETALLE de una gracil composicion, con el Nino Jesus jugando con los mientras Divina Madre corta pafiales. Pintura al temple de huevo I ;- ang�les su sobre la tabla cimera de un retablo perdido de la catedral de Barcelona. El agudo realis.mo de cada una de .sus, figul'as, que corre pareja con la finura tecnica, hace mas sensible el anonimato de su autor, coetaneo a Borrassa Y. como el, figura relevante del estilo internacional. L Lit LI A N�ELES musrcos». Detalle de una gran composicion pintada al temple de huevo sobre tabla, conservada en la catedral de Barcelona. Su autor, un maestro anonimo del primer cuarto del siglo xv, cultivo una forma compleja las valencianas coetaneas, La colecci6n Garnelo, de que recuerda ciertas tab Madrid, posee otra obra similar del mismo autor, donde la aguda estilizacion de tipo levantino aparece todavia mas acentuada. LII DETALLE de la Epifania, compartimiento lateral de un retablo procedente de La Secuita (Tarragona), conservado en el Museo Diocesano de Tarragona. Obra anonima de ascendencia borrassiana, ejemplo notable de la fase inter­ nacional de la escuela tarraconense. El espiritu arcaico de Ramon de Mur late en la expresion naturalista de sus figuras. LIII GRUPO de soldados del Calvario de un retablo dedicado a Santiago Apostol, conservado el Museo Diocesano procedente de Vallespinosa (Tarragona), en de Tarragona. Es obra atribuida a Juan Mates, pintor brillante, hijo de la escuela de Borrassa, afiliado al estilo internacional. Su personalidad artistica, catalogada pOl' Post bajo el nombre de «Maestro de Penafel», lejos de vivir a expensas de una formula de taller, siguio un ininterrumpido proceso de tabla del Sepelio de Jesucristo, superacidn que culmina en la grandiosa conservada en el Museo de Arte de Catalufia, ejecutada, como toda la obra de Mates, al temple de huevo con elaborada labor de dorado. LIV LA Virgen y el Niiio Jesus». Detalle de la composicion central, firmada por Mateo Ortoneda, del gran retablo de Soli vella, actualmente instalado en una de las capillas de la catedral de Tarragona. Revela el ingenuo naturalismo de , este de Valls movido artisticamente por las fuerzas opuestas del pintor arcalsmo contenido de Ramon de Mur y la desbordante vitalidad de Borrassa. LV CABEZA de San Pedro,representado en traje pontifical, como figura central del retablo de Vinaixa (Tarragona). Esta joya del Museo Diocesano tarraco­ nense, pintura al temple de huevo, ejecutada por Ramon de Mur en 1420, errante, autor del famoso retablo ha revelado el estilo del maestro de : Guimera. En este retablo queda visible su tecnica elaborada y correcta, slntesis final del estilo italo-gotico, en contraste con el amaneramiento descuidado de la pintura reproducida en la pagina opuesta. Lvn - LVI Quo vadis?», Detalle de una Ferrerons, pintadas al tern­ de las tablas de contrato de J 431. La pie de huevo por Jaime Cirera, segun interpretacion decadente del estilo internacional dio origen a composiciones confusas y recargadas donde los detalles anecdoticos, que en los grandes maestros fueron destellos reveladores de agudeza, desbordan el tema basico, Las tres figuras adjuntas ejemplos caracteristicos del momento de vacilacion son artistica que prepare el resurgimiento de�la nueva formula del estilo inter­ nacional, encarnada en la figura de Bernardo Martorel!. LVII DETALLE del «Nacimiento de la Virgen», compartimiento lateral de un retablo dedicado a Santa Ana, de la cole cci on Muntadas. - Un anagrama pintado al pie central, permite adjudicar la obra al pintor de la tabla Bernardo Puig, Jaime Cirera. El estilo de ambos pintores, colaborador de derivado directo del de Jaime Cabrera, se funde de tal manera en la rnayoria de las obras, que resulta dificil determinar las caracteristicas propias de cada maestro. LVIII SANTA Barbara ante eljuez», Una de las escenas de la historia de esta santa, representada en un compartimiento lateral de un retablo del Museo de Arte de Catalufia. Obra de pintor anonimo, derivado tardio del circulo de Borrassa, LVIII LIX UX SAN Pablo», Detalle de una de las figuras de la predela del retablo de San Pedro de Pubol, conservado en el Museo Diocesano de Gerona. Es la obra, contratada en 1437, que identified la gran personalidad del Maestrode San Jor­ ge con el pintor barcelones Bernardo Martorell. La admirable cabeza del Apos­ tol revela inmediatamente la extraordinaria maestria de su autor, profundo psicrilogo enamorado de la naturaleza, que le proporciono sus incontables modelos. Pese ciertos arcaismos fidelidad la formula a inexplicables y a su a tecnica del temple de huevo, el arte de Martorell representa una evolucion total en la pintura narrativa de la escuela barcelonesa, de la que fue eje central por espacio de veinte afios. LX BODAs de Canas. Compartimiento del retablo de la Transfiguracion pintado por Bernardo Martorell con destino a la catedral de Barcelona, donde se conserva, por legado Obispo Simon Salvador (+ 1447). testamentario del Composicidn mejor perfodo de Martorel1, donde aparece caracterlstica del resuelto con gran habilidad el problema de la tercera dimension y total mente eliminada la formula medieval de las figuras recortadas, La escena esta integrada por personajes vivos que se mueven con perfecta naturalidad en un ambiente sin accesorios superfluos. VIRGEN .de la Leche rodeada de angeles rmisicos», Es probablemente la mediocre pintor Miguel Nadal, regente del - composicion mas delicada del _ de Martorell a la muerte del taller maestro. Es detalle de "la cornposi­ gran cion terminal del retablo de la catedral de Barcelona, dedicado a los Santos hacia 1453. Su tecnica acusa un fatal descenso en Cosme y Damian, pintado motivado por infortunados el procedimiento al temple .de huevo, quiza Debe tenerse presente que tanteos en el empleo de soluciones oleaginosas. los Van Eyck revolucio­ en este momento los descubrimientos tecnicos de naban la pintura europea. LXII SANTA y San Quirico Julita con atributos de su martirlo». Composicidn deSan Quirse central del retablo dedicado a estos martires, que procedente conserva en el Museo Diocesano de Barcelona. .del Valles (Barcelona) se hacia 1456 por Pedro Garda, suc,::sor Pintura al temple de huevo, ejecutada Nadal la regen cia del taller de Martorell durante la menor edad­ de Miguel en del hijo. Pedro Garda en este introdujo perfodo de Ia escuela desamparado con el _ barcelonesa sobrio, quiza formado en Castilla, que, conjugado un arte formacion del arte catalan de flamenquismo de Dalrnau, contribuyo a la la segunda mitad del sigloxv. LXII LXIII LA Virgen y Jes6s Nino recibiendo las ofrend as de los angeles». Pintura al sobre tabla de Bellcaire de Lerida, conservada en el temple procedente Museo de Arte de Catalufia. La escrita el retazo de papel, repre­ leyenda en sentado a los pies del trono, «Pere Garcia de Benavare ma pintat», nos revela su paternidad degeneraci6n artistica del y la lamentable pintor Garcia cuando, establecido en Benabarre (Huesca), industrializ6 su obra. El taller continuado por Pedro Espalargues convirti61a pintura g6tica en arte popular divorciado definitivamente de todas las inquietudes internacionales. LXIV ANUNCIACI6Nl>. Una de las -rnejores cornposiciones del retablo de Verda, conservado en el Museo Episcopal de Vich, atribuido al primer periodo del pintor ilerdense Jaime Ferrer II. Varioslegados y donaciones nos inducen a suponer que esta obra, ejecutada al temple de huevo, fue pintada en fecha no lejana a 1434. Su estilo confirma la hip6tesis de que el autor se form6 en contacto con Bernardo Martorell, del cual adquiri6 la tecnica minuciosa y el En esta el placer en la reproducci6n realista del ambiente. escena moblaje adquiere categoria de elemento principal. LXIV LXV LXV GRUPO de guerreros' guard as del sepulcro de Cristo. Detalle de una de las cornposiciones del retablo de la Iglesia de la Sangre de Alcover, pintado por Jaime Ferrer en 1457. EI eclecticismo del artista, seguidor fiel de la escuela barcelonesa, el simple cotejo de algunas de queda evidente con sus obras. .Este cambio constante ha retardado la reconstruccion de Sll persona- ,I . . lidad de la escuela de Lerida, artistica, qu� lIena una etapa importante .. dando probablemente origen a una feeunda rama aragonesa. LXVI EPIFANiA. Compartimiento del retablo de Banyoles, dedicado a la Virgen, pintado al temple de huevo sobre tabla. Interesante incognita de la escuela de Gerena, en la cual campea un 'arte refinado y sutil relacionado con el estilo de Bernardo Martoi-ell y con' el del Maestro de Castellon de Am pu­ rias. Su andnimo autor perteneee "al memento sublime en que la pintura europea lIego a fundir en un estilo pictorico internaeional el emoeionante mistieismo de las eseuelas italianas, el graeioso lirismo de 10 frances y.el desbordante realismo flamenco. Este retablo de Banyoles es un easo espo­ radico, 10 que hace sospeehar que su autor fue un fugaz transetinte . ' . LXVI LXVII UNA proceslOn 'dirigiendose "hacia el milagroso Monte Gargan�». Oetalle de un retablo dedicado a San Miguel Arcange! conservado en el Museo Oiocesano de Gerona. Su lugar de origen, el grandioso templo g-6tico de .Castellon de Ampurias, ha sido utilizado por Post para asignar a su an6nimo autor,bajo el nombre de «Maestro de 'Ampurias», el alto puesto que Ie corresponde el arbol de la pintura catalana. Fue de Ber- en conternporaneo nardo Martorell y como el enamorado de la naturaleza Pocas pinturas his­ . .. panicas del segundo cuarto del siglo xv superan la cali dad de este retablo de San Miguel, ejecutado al temple de huev�. LXVIII SAN Benito y Santa Clara». Tabla central de un retablo de la Catedral gerundense, obra que di6 nombre al Maestro de Gerena. EI naturalismo de Bern-ardo Martorell y del Maestro de Ampurias es ei ascendente directo del estilo de este an6nimo notable, activo mediados del Una a siglo xv. cierta dosis de flarnenquismo 'vi�r6ca sus figuras de dibujo correcto y tee­ nica sobria, mientras que el ambiente de sus composiciones sigue la co­ rriente decorativista de la segunda mitad del xv, revelada la fas­ siglo en vana tuosidad de los fondos ricamente decorados con temas dorados en relieve. LXVIII fiNsrlrUTO:-:-:: . I' CR-} .. t-L DE Ak I: H!jr . ....._ __., At,nco LXIX ........._ ESCENA de la historia de Santa Cristina". Compartiniiento del retablo dedi­ cado la Santa, que de la parroquial de Corsa pas6 al Museo Diocesano de a Gerona Pintura al .. temple de huevo, de tradici6n arcaica a pesar de ser. obra avanzada del siglo xv. P�rtenece al ultimo perfodo del an6nimo Maestro de Olot, reflejo lejano del arte del Maestro de Gerona. Como en todos los pin­ teres secundarios el sentimiento narrative tuvo en el una expresi6n grafica ruda, de sabot popular. 1 \. LXX LA Magdalena y San Onofre». Compartimiento del retablo contratado en 1455 para la Ermita de Nuestra Senora de Llosar, _conservado en la Casa Consistorial de Villafranca del tid (Caste1l6n). Obra de Valentin Montoliu pintada al de huevo 'sobre tabla. temple < Es ejemplo caracferistico de la < _ expansidn del arte de Bernardo Martorell modificado poria creciente in- . fluencia flamenca. Representa el primer periodo de su autor cuando su entusiasmo juvenilIe llev6 a una lucha desigual entre su mediocre capaci­ dad y su ansi a de realismo. LXXI LA Virgen dels Consellers», Retablo de la Capilla del Ayuntamiento de Barcelona .encargado a Luis Dalmau en 1443 y terminado y firma do en 1445. Pintura al oleo sobre tabla. La figura central inspirada en la Virgen de Van "��··der Paele de Gante; yJos angeles cantores, reflejos del polip­ el San Andres "��;"tico 'gel «AgnusDei», y otros detalles, son pruebas mas que suficientes para i�a,firmar el influjo decisivo de los Van Eyck sobre -Dalmau. Los retratos de l�s Co nsellers, asf como la maestria del conjunto, bastan para proclamar la gran personalldad .artistica del pintor valenciano, introductor en Cataluna del estilo flamenco. E�te retablo carece de la predela que consta en el contrato !' de la obra. LXXII ',LA Virg-en- Madrerecibiendo, sentada en' el trono, ia rmisica y las ofrend as de Moises, Isaias, Daniel y Da: de los angeles». En los rnontantes las figuras coleccidn vid. Pintura al temple, de huevo sobre tabla, conservada en la Muntadas, de Barcelona, procedente del Monasterio .de Pedralbes. Obra maestra del anonimo «Maestro de Pedralbes», ejecutada a ,gtediados del si­ : e� la finisirna glo xv. Bajo, un flamenquismo superficial, pero innegable realizacion de pequefibs detalles (influencia ode Dafmau), vibra el espiritu __ tradicional y la formula legada por Martorell� SlI parentesco con las pinturas del Maestro de Gerena puede orientar el camino de futures anallsis. .: .,,;,.- " i "_"_",- LXXII LXXIII MELQUISEDECH». Pintura al temple sobre tabla, compartimiento de una pre­ Jaime Hugu,et 1455 con destino al retablo mayor del ,dela pintada por en Monasterio de Museo Episcopal de Vich. Es la primera obra cono­ . Ripoll. cida del gran pintor, ruicleo central de la escuela barcelonesa de la segunda . , ,ffiitad del XIV. _Contiene embrion toda la sobriedad expresiva y la siglo en el aguda verdad de sus obras maduras. Su profundo humanismo presiente renacimiento con espfritu nuevo, desarraigado del primitivismo latente de la monumentalidad teniendo ell escuela barcelonesa. Sorprende su serena cuenta su deliberado alejamiento de la preocupacion escultorica. Esta figura de Ripoll encabeza dignamente el brillante camino de Jaime Huguet. 'LXXIV 'CONSAGRACI6N de San Agustin». Compartimiento del retablo de San Agus­ tin pintado por Jaime Huguet entre 1463 Y 1486. Pintura al temple sobre de elementos relieve dorado. Museo de Arte de Ca­ tabla, con profusion en talufia, Esta es la tinica de las composiciones conservadas de este retablo, de Curtidores, que no deja Iugar a duda sobre su pater­ , encargo del gremio al rango de las grandes nidad huguetiana. Sus soberbias figuras pertenecen del La monumental magnificencia del con­ creaciones pictoricas siglo xv. concuerda los excelentes retratos que 10 integran; esta es la obra junto con cumbre de Huguet y quiza de la escuela catalana. Es de notar la firmeza del dibujo en equilibrio con el modelado simple en c1aroscuro, de influjo fla­ esta faceta del estilo de Huguet la llegada a menco; quiza no sea ajena a Barcelona del avarizado estilista cordobes Bartolome Bermejo. LXXV SAN Jorge». Figura central de un triptico distribuido entre el Museo de Arte de Catalufia y el Kaiser Frederich Museum de Berlin. Pintura al temple de huevo sobre tabla. Esta preciosa imagen, repleta de emoci6n y dignidad, plasmada por la mana de un maestro extraordinario, sigue siendo, a pesar de todas las atribuciones, el mas glorioso enigma de la pintura g6tica cata­ lana. Este San Jorge del ultimo cuarto del siglo xv, fuertemente relacionado con 10 mejor de Huguet, se yergue enigrnatico recibiendo de la princesa el premio a su esforzado combate, flanqueado por los arrodillados donantes. LXXVI SANTO Obispo». Figura de la predela del retablo de las Santas Justa y Ru­ fina procedente de Llissa., conservado en el Museo Diocesano de Barcelona. Parece de la mana de Rafael Verg6s, pintado a comienzos de la ultima decada del siglo xv, cuando probablemente hered6 el taller de Jaime Huguet. El recuerdo del gran maestro reaparece en esta obra delicada, hermana de la mayo ria de las composiciones del retablo de los Curtidores. El claroscuro y las tonalidades frias dan cali dad escult6rica a esta obra, ejecutada al tem­ ple a base de cola animal siguiendo la tecnica de Huguet. LXXVII· DAVID». Detalle de una de las figuras del guardapolyo del retablo de San Esteban pintado por los Vergos con destino a la parroquial de Granollers. El fallecimiento de Pablo Verges antes de la terminacion de la obra que fue, segu� consta documentalmente, terminada por padre su y su hermano Rafael, creo uno grandes problemas en la historia de la pintura gotica. de los Esta universalmente aceptada la atribucion a Pablo Verges de los cuatro sober bios profetas, ejecutados al oleo sobre tabla, joya del Museo de Arte de Catalufia. El espiritu del renacimiento ilumina esta faz solemne y gran­ diosa, obra maestra de un pintor que, fallecido antes de los veinticinco afios, fue gloria final de la escuela medieval barcelonesa. LXXVIII RETABLO dedicado a los santos Juan Bautista, Eulalia y Sebastian, que procedente de Marquet, se conserva en el Museo de Arte de Catalufia. Interesantes figuras de enorme tamafio acompafiadas de una escena referente martirio. Con ciertas reservas, esta obra ejecutada al oleo sobre a su propio tabla, puede atribuirse a Juan Figuera, pintor barcelones de mediados del siglo xv. Su relacion con Luis Dalmau flamenquismo de ciertos se revela en el detalles de indumentaria, expresion en la tajante de cada elemento concreta y y sobre todo en la tecnica al oleo excepcional en este perlodo de la escuela catalana. Arte que pretende un innegable empaque, pero plagado de infantilismos que denotan al pintor mediocre siguiendo los pasos de un gran maestro. LXXVIII LXXIX I LXXIX LA Piedad», adorada por los consortes Juan y Margarita Piquer, donantes. Composici6n central del retablo de la ermita de la Piedad de San Lorenzo de Morunys, pintado por Francisco Solives en 1480. Los personajes delatan inmediatamente su origen en las creaciones de Huguet, que So lives reprodujo siempre transforrnandolas en sentido popular. De todas maneras, su arte acusa una personalidad aut6noma valorada por su tecnica cui dada y su honradez profesional. Pintura al temple sobre tabla. LXXX LA Virgen de la Esperanza con el Arcangel Gabriel y Santa Ines». Com­ partimiento del retablo de la Trinidad pintado en 1501 por Gabriel Guardia, con destine Colegiata de Manresa, donde se conserva. Guardia es otro a la seguidor de Jaime Huguet, en tono menor. Sus composiciones, a pesar de haber las corrientes renovadoras del renacimiento, muestran el recibi�o escaso caudal de su vena artistica. Pintura al temple sobre tabla. LXXXI SAN Juan Bautista y San Esteban» con San Inocente V y Santa Catalina de Sena en el montante. Pintura al oleo sobre tabla, procedente del Mo­ nasterio de Santo Domingo de Puigcerda, Museo de Arte de Catalufia, Es obra notabilisirna de fines del siglo xv, sin relacion estilistica con ninguno de los maestros conocidos de la escuela catalana. Es posible que su autor fuese de origen frances, aunque la obra, absolutamente ajustada a la tradicion del pais, debio ser ejecutada en la peninsula, Su fino realismo justificarla hasta cierto punto su atribucion al Maestro de Ampurias, a no ser por el caracter avanzado de su arte y tecnica. El hecho de que Santa Catalina de Sena no fue canonizada hasta 1461, confirma 10 tardio de la obra. LXXXII 1.1A Piedad con Jeronimo». Retablo procedente de"Ia capilla particular San del canonigo Despla, quien aparece arrodillado a los pies de Jesus. Pintura al oleo sobre tabla firm ada en 1490 por el cordobes Bartolome Bermejo. Obra capital de la pintura espanola, joya de la Catedral de Barcelona, que justifica el origen del arte extraordinario de los Profetas de Granollers pin­ tados por Pablo Verges. Esta pintura ya renacentista, revela el ansia natura­ Iista de Bermejo, que aparece en paisaje, sembrado de vida y el maravilloso de anecdota, las sobre todo en la soberbia cabeza de en sagradas figuras y Despla, uno -de los mejores retratos del Renacimiento. LXXXII LXXXIII LXXXIII LA Virgen de la Leche». Detalle de la figura central del retablo de la parroquial de Canapost, conservado en el Museo de Gerona. Obra deliciosa, pintada al oleo sobre tabla, cuyo caracter excepcional obliga a buscar su origen en alguna escuela extranjera. Al parecer su autor fue un frances' establecido en el Rosellen, donde quedan muestras de su paso, inspirado en el arte concreto y simple del gran Fouquet. '1 LXXXIV I DETALLE de la Presentacion al Templo. Sarga pintada al oleo que perte­ necid a las puertas del organo de la Catedral de la Seo de Urgel. Obra de fines del en el Museo de Arte de Catalufia. Su aut or xv, conservada siglo anonimo, catalogado bajo el nombre de Maestro de la Seo de Urgel, fue un distinguido pintor formado en la escuela franco-flamenca. Su permanencia en la region del Pirineo catalan viene confirmada por su paternidad de un retablo de Puigcerda, LXXXIV LXXXV LXXXV SAN Bartolome destruyendo un.Idolo», Compartimiento del retablo pintado comienzos del por Juan a siglo XVI Gasc6, con destino al hospital de Ieprosos en Vich. Pintura al6leo sobre tabla, guardada el Museo en Episcopal de Vich. Es una muestra del arte invadid la escuela catalana al que desaparecer los­ iiltimos exponentes del siglo xv. . . • , . • INSTITUTO AMATLLER DE ARTE HISPANICO ,. ... �l N.O Registra: ... 59'S .... .. Signatura: tu .Z�3- � ... �N(-13�)C.fA1}114Y • Sola S40:� I�:�'fi;. ·2·,··t. Estante