llKOAD DT AMIGOS DEL I-APQ/ICION IVIAYO-JVNIQ 92-f ExP fi; 5307644873 EXPOSICIÓN ¿)E LA HERÁLDICA EN EL ARTE UG$(06Q) SOCIEDAD ESPAÑOLA DE AMIGOS DEL ARTE EXPOSICIÓN DE LA H E R Á L D I C A EN EL A R T E CATALOGO - GUIA MADRID, MAYO-JUNIO . 9 4 5 COMISIÓN ORGANIZADORA Excrao. Sr. Marqués del Saltillo. Presidente Exorno. Sr. Conde de Polenta Excmo. Sr. Marqués de Val de iglesias. Excmo. Sr. D. Julio Cavestany, M a r q u é s < Moret. limo. Sr. D. Francisco Hueso Rolland. D. Mariano Rodríguez de Rivas. D. Ricardo Martín Mayobre. limo. Sr- Marqués de Ciadoncha. L A Sociedad Española de Amigos del Arte, al realizar esta Exposición de «La Heráldica en el Arte», ha pretendido, y su logro será garantía de acierto, seguir el proceso histórico y artístico de esta ciencia -auxiliar de la Historia. Nada más lejos de su ánimo que la creencia vulgar, tan extendida como errónea, de pretender responde su finalidad a un 'sentido de vanidad y de halago de Instintos, de orgullo y de supremacía social. Aun entendiéndolo así, si no se enmarca en el cuadro histórico de la época y no se ve en ella el proceso artístico de su manifestación en el tiempo, quedará reducida a una tan lastimosa egolatría que no merece siquiera la atención de quienes tienen un ideal en la vida, digno de su condición de seres racionales. Animados con ese propósito de servir a la ciencia histórica y al arte, hemos llevado a cabo la reunión de algunos ejemplares típicos, para lo cual superamos obstácu- los, no nos rendimos ante la Incomprensión y la ignorancia que nos negó su cooperación y tuvimos, en cambio, compensación a las arideces de esos sin- sabores con el decidido y generoso eco que hallamos en cuantos figuran en la relación que comprende a los expositores. La importancia para el conocimiento de los blaso- nes españoles de un conjunto de volúmenes cuales- 9 quiera de nuestro acervo bibliográfico es notoria; limitándonos al siglo xvn, veríamos en él las repre- sentaciones de las familias señaladas en el mismo que ejercieron su mecenazgo; tenemos asi el testi- monio auténtico de las armas empleadas por quie- nes lo ejercieron, valioso elemento para su compro- bación. Pues en España las reglas heráldicas a me- nudo se infringieron, y al simbolismo y la sencillez que le son peculiares sucedieron el realismo y la complicación, como ponen de manifiesto el «Nobilia- rio de los conquistadores de Indias* (Madrid, 1892) y las «Labras heráldicas de la montaña», por Luys Santa María. (1928). El primer duque de Lerma, don Francisco de San- doval y Rojas, dejó estampado su escudo, qu« fue partido de Sandoval y Rojas en el tratado de la «Lógica de Aristóteles» que le dedicó el dominico Juan Sánchez Sedeño, impreso en Salamanca en 1600. Las armas de Morquecho figuran en el «Tjrac- tatus de Bonorum Divislone», publicado en Madrid en 1601. El famoso don Pedro Franqueza, señor de VUlafranQueza y de Benemelic, caballero de Mon- tesa, nos dejó su emblema heráldico en la «Primera parte de las postrimerías del hombre», del maestro Pedro de Oña (1002), Al obispo de León, don Andrés de Casso, dedicó Juan de Buiza Llamazares sus «Obras o tratados diversos», Impresos en 1604 en Valladolld, con la heráldica episcopal. Las armas de Castro, con las de Andrade, propias de los condes de Lemos, figuran en el «Maestro christiano», del padre fray Plácido de Reynosa, benedictino y catedrático de Oviedo, por ser su Mecenas el general de la Con- gregación y abad de Oña, fray Antonio de Castro (Valladolld, 1618). El duque de Sessa y marqués de Poza, don Luis Fernández de Córdova Aragón Car- 10 dona y Rojas, nos dejó su escudo en la obra de don Alfonso de Narbona «Commentarla in tertiam par- tem nove recopilatlonis legum Hispanice» (Toledo, 16241. El escudo de los Veras extremeños con los de Manuel, Moscoso y Vargas, llevando sobre el todo, el escudete de Figueroa, propio de don Fernando de Vera, campea al frente de la dedicatoria del libro del rector d-e los Irlandeses de Salamanca, Pablo Sherlock (Sherlogus), impreso en Lyón en 1633. Al conde duque de Olivares, don Gaspar de Guzman, entre otros muchos, le dedicó el padre Jerónimo de Guevara sus «Comentarios a San Mateo» {Madrid, 1636), en raya portada se estampó el escudo del famosísimo Valido. De don Juan de Carvajal y San- de, caballero de Calatrava, presidente de la Cnanci- llería de Granada, tronco de los duques de Atorantes al recoger la herencia de los Lancaster, tenemos su escudo en la obra del siciliano, el padre Antonio Diana, de los Clérigos Regulares «Resolutlonem Mo- raüum* (Madrid, 1646). El mismo autor habla dedi- cado en 1643 la sexta parte de 3a misma al presiden- te del Consejo de Castilla, el obispo de Lugo, don Diego de Castejón y Fonseca, cuyo sobrino fue el primer marqués de Camarena. Del docto magistrado don Benito de Trellez Vlllamll, marqués de Torralba y Bonanaro consorte, caballero de Santiago, cole- gial mayor de Oviedo, presidente del Consejo de Ñapóles y regente del Supremo Consejo de Italia, puede verse su escudo cuartelado de sus apellidos en el tomo tercero «De Citatione», del panormltano Francisco Baronio, impreso allí ei .654. El diplo- mático y político don Gaspar de : amonte, ple- nipotenclarlo en Munster, nos. dejó li heráldlca de sus apellidos en la obra del provinclí de la Compa- ñía de Jesús de Castilla, padre Juan Antonio Veláz- quez, titulada *De Augustísimo Eucharlstite Myste- rlo» (Valladolld, 1658). A don Pedro Niño de Guzmán Porres Enriquez y Sotomayor, conde de Vlllaumbro- sa y de Castronuevo, marqués de Quintana, presi- dente del Consejo de Castilla, dedicó en 1669 el obis- po de Guadlx, don Diego de Silva Pacheco, el primer tomo de sus «Comentarlos a la Prima Segunda de Santo Tomás». La heráldica, un poco arbitraría, del obispo de Badajoz, monje de San Benito, cate- drático d-e Salamanca, fray Francisco de Roys y Mendoza, figura en el «Abulense ilustrado. Minas del oro de España descubiertas en los escritos del llus- trisimo y reverendísimo señor don Alonso Tostado, obispo de Avila» (Madrid, 1672). El mismo año se Imprimía en Lyón, con las armas de don Pedroi Fer- nández del Campo Ángulo y Velasen, tronco de los marqueses de Hlnojarus, el tomo primero del padre Manuel Nájera «Excursus Morales in Secundum Li- brum Regum». El tomo segundo, que vio la luz el año siguiente, ostenta bellamente grabado el escudo de don Pedro de Viüela Zorrilla y Arce, conde de Lences y de Trlviana, caballero de Santiago. En la obra «Noticia de las sesenta y cinco proposiciones condenadas por nuestro Santísimo Padre Inocen- cio XI», Impresa en Zaragoza en 1680, figura el •es- cudo del arzobispo don Diegu de Castrillo, que fue auditor de la Rota y obispo de Cádiz. Dedicada, el mismo aña, al octavo duque de Monteleón don Nico- lás de Aragón Pignatelli, condestable de Sicilia, por el vallisoletano Manuel de Filguera, se imprimió en Madrid «Lucerna Decretalís». El escudo de un secre- tario de Felipe IV, don Agustín Rodríguez Márquez, caballero de Santiago, figura en otra obra de F1I- guera: «Summa de casos de conciencia» (Madrid, año 1684). En la obra del trinitario descalzo fray 12 Andrés de San José, titulada «Crisol thecloglco y Assamblea Alfabética Catholíca de toda la Theolo- gla Moral» (Madrid, 1695), pueden verse las armas de don Antonio Fernández de Velasco y Tovar, ca- ballero de Santiago, general de la Artillería en el principado de Cataluña, capitán general de Ceuta y gobernador de Cádiz, de quien descienden los mar- queses de Caltojar, rama natural de la casa ducal de Frías. Y en 1697, el padre Bernardo Alvarez, cis- terciense, sacó a luz los «Sermones varios predica- dos a diversas festividades y asuntos por fray Alon- so de Silva y Arteaga, general de la Religión de San Bernardo», dedicados al llustrisimo señor don Anto- nio de Arguelles Meres y Valdés, señor de la Casa de Arguelles de Meres, y de la Paranza, colegial . mayor de San Bartolomé, de Salamanca; catedrá- tico en dicha Universidad, rector de Valladolid, del Consejo de Indias y gobernador del Consejo de Cas- tilla, cuyas armas solas de Arguelles (cinco lises) con la orla de escaques de los Alvarez de Asturias, alter- nados con los castillos de los Ozores de San Julián, aparecen en él. Y ¿a qué seguir? La importancia de la heráldica, limitada a un solo aspecto, pues no po- díamos hacerlo en todos. Justifica lo afirmado antes. La heráldica tiene su lenguaje peculiar, derivado de los elementos que forman el escudo y lo integran según los colores y esmaltes que le son propios. Pero para hacer más asequible la descripción, eludire- mos en lo posible su exclusivismo, empleando las denominaciones comunes sin caer en la vulgaridad, por huir del tecnicismo, poco asequible a la mayoría de las gentes. Como antes dijimos, la sencillez es atributo de la misma, que suele ser representación de un linaje por medio del simbolismo alegórico y de alusión a su Índole. Pero en España no ocurrió 13 así. La mayoría de Jos fundadores de mayorazgos, y ellos eran el nervio de la subsistencia nobiliaria, im- ponían el uso de sus blasones. Cuando se fueron acumulando aquéllos, reuniendo a veces más de vein- te estados, se dificultó su cumplimiento y se resol- vió la cuestión con la representación de las cesas Integrantes de los distintos señoríos o mayorazgos, poniendo sobre el todo, en escudete, las armas fa- miliares peculiares del poseedor. En la sección dedi- cada a los pasaportes veremos comprobado esto. De aquí la dificultad en la atribución de un blasón es- pañol, pues al figurar cuatro o seis apellidos en los cuarteles en que aparece dividido, aumenta aquélla al multiplicarse, mientras que un solo y -exclusivo cuartel durante la permanencia de la varonía era atributo del linaje y representación adecuada del mismo, como ocurre en el extranjero. La heráldica pontificia es sumamente sencilla, mientras que la heráldica episcopal de la diócesis más insignifican- te de España, suscita en cada titular un problema, por las armas diversas que en todo blasón figuran. Aquéllas, en cambio, responden a la representación exclusiva del apellido del pontífice, sin mezcla - ni aditamento de otras. Contribuyó a ello la sucesión femenina en nuestra Patria. Al recaer en hembra, las grandes casas -exigían no se olvidasen ni queda- sen postergadas por el apellido varonil, que lo reem- plazaba en muchos casos. El remedio en otros, era la adopción del linaje peculiar a que pertenecía el estado o casa adquirida. Asi, los Vera, condes de la Roca, fueron por varonía Ladrón de Guevara; los Ramírez do Haro de Bornos, Córdoba-Lasso do la Vega; los Fernández de Velasco de Frías, Téllez- Girón; los Rojas de Mora, Ibarra, y, por último, las Queralt de Santa Coloma, son por varonía Icart, entre otros, según dijimos antes. El mandato de los fundadores de mayorazgos, obligando a llevar aus armas, fue frecuente y casi general. Consta del ma- yorazgo de Velasco el 14 de abrü de 1458, del de Jor- ge de Medina el 11 de marzo de 1475, del fundado el 10 de julio de 1530 por Jorge de Beteta, alcalde de Soria, y del famoso diplomático don Guillen de San Clemente, hecho en Praga el 25 de octubre de 1603. en que decía: «Que tome tel poseedor) el apellido de mi nombre y casa de San Climent y traiga escu- do y blasón de mis armas. Es, a saber: una campana de plata sin badajo, perfilada de coloar de oro, pues- ta en campo azul, y por timbre o cimera, un brazo armado con el badajo en la mano, entre dos alas de águila negra, y alrededor de la campana un letrero que diga: «Ave María», y sin mixtura de otro nom- bre ni apellido ni armas.s En una Exposición de esta clase cabían todas las actividades de la vida, ya que una do las aplicacio- nes de la heráldica, es la de servir para señalar la posesión con el uso del blasón perteneciente al due- ño o propietario del objeto. Desde la vajilla 'Hasta el libro, suelen ostentar signos heráldicos y aparecen marcados con ellos; por eso entran en su dominio y abarca los muebles, tallas, pinturas, miniados en sus diversas manifestaciones, escultura y arquitec- tura, por la importancia que para la decoración han tenido los blasones. La heráldica presta un servicio valioso para la identificación de los monumentos u objetos en que figura, permitiendo fijar la época y el momento preciso a que corresponde. Así identifica- mos los retratos del legado Fernández Duran al Mu- seo del Prado y desvirtuamos la falsa representación del llamado hijo de Murillo, de la colección del du- que de Alba. Haremos un breve resumen de las sec- 15 clones en que dividimos la Exposición para i prender mejor los objetos que en ella figuran. REPOSTEROS , Son paños con adornas heráldicos de materias di- versas, desde la riqueza a que corresponden I05 de Alburquerque y Balbascs hasta las de paño, confec- cionados en su mayoría en Salamanca. Servían pa- ra cubrir las acémilas y recámara del poseedor; des- pués tuvieron una finalidad decorativa y se tejieron en Flandes, colgando de las salas y cuadras de los palacios y casas nobles. El primer marqués del Cé- nete, en 1511, encargó al pintor Jaime Torrent el dibujo de unos, según el patrón que tenía del duque de Valentlnols. Los paños mortuorios de los cuales hay representación lucida corresponden a esta sec- ción. Don Juan Hurtado de Mendoza, señor del Fres- no de Torete, mandaba en su testamento de 1595: «Se haga un paño de terciopelo negro con cuatro es- cudos bordados de mis armas para la tumba de la capilla mayor.» Doce reposteros de los labrados en Milán con las armas de los Manriques y Ayalas tenia en 1614 el caballero madrileño don Antonio de Var- gas Manrique. En 1645, apreciados por el tapicero Andrés Salgado, en ocho ducados, figuran ocho re- posteros hechos en Salamanca de tres varas menos cuarto de calda, del almirante de la flota de la Nue- va España, don Diego de karváez. En el Inventario del marqués de Castel Rodrigo (1851) se incluyeron trece reposteros, los doce con armas de estofa fina de Flandes; otros doce con armas de su excelencia, más diez reposteros con armas de su excelencia pa- ra acémilas. Se menciona también: «un temo de dl- 16 funtos de terciopelo negro, bordado en oro realzado, que se compone de un paño de tumba con armas de su excelencia y en las esquinas bordado de real- ce de oro sobre terciopelo, y -en medio es de tela de oro y negro, forrado en bocací negro». En el del señor de Cornago, don Alvaro de Luna, hecho el 25 de diciembre de 1656, se mencionan seis reposteros de Salamanca con las armas del difunto. El tapiz decorativo, en que se convierte el repostero perdida su finalidad de cubrir acémilas, se encuentra en la opulenta casa madrileña del marqués de la Lapilla. En 1659 registra el Inventario hecho a su muerte i «Doce reposteros nuevos de Flandes con sus armas y doce de terciopelo, bordados con las armas del fun- dador.» De gran riqueza fueron los del marqués del Carrete, embajador del Imperio en la corte de Fe- lipe IV. En el inventarlo del 20 de noviembre de 1651 se mencionan los siguientes: «Dieciséis reposteros, fábrica de Bruselas, de cinco anas de caída; dieci- séis reposteros de la misma fábrica, cuatro sobre- puertas y cuatro sobreventanas, que en todo son cuarenta piezas, y en cada una dellas, las armas de su excelencia. Más otros dieciséis reposteros de paño carmesí de Milán con armas de Carreto bordadas y franjas de seda alrededor. Más otrOB doce reposteros de terciopelo carmesí, bordados alrededor con fran- jas de oro y armas de su excelencia, asimismo bor- dadas, aforrados en bocaci.» EJECUTORIAS Uno de los dominios en que la heráldica abunda, siendo su fuente más auténtica, son las ejecutorias, llamadas así por antonomasia. Sustanciado el pleito de hidalguía que se ventilaba ante las Cnancillerías de Valladolid o Granada, derivado de la negativa a empadronar como hidalgo y, por tanto, exceptuado del pago de Impuestos al litigante, la sentencia defi- nitiva que se pronunciaba se escribía en pergamino, Iluminado con capitales primorosas, con grandes planas con las imágenes de la devoción particular de quienes las encargaban y timbrados con el escu- do familiar del linaje consagrado por noble, en el documento. En el siglo XVII escaseó el pergamino, y en un momento no se escribieron en esa materia; pero fue de corta duración. De ahí la locución vul- gar para indicar la elevada alcurnia de una perso- na: «es hombre de muchos pergaminos>. Relaciona- dos con las ejecutorias están los despachos de armas que daban los funcionarios encargados de ello, pues obtenida la ejecutoria, consagración, en cierto mo- do, de la nobleza, lo adjetivo de IÜS blasones se enco- mendaba a aquéllos, librándose con los mismos ca- racteres de riqueza y adornos. El documento se en- cuadernaba ricamente, en urías encuademaciones con adornos de plata algunas, que reproducían las armas del poseedor, caso frecuente en los reales despachos de títulos nobiliarios a que corresponden algunas de las incluidas en esa sección. PASAPORTES, EX LIBRIS Y TARJETAS Las autoridades militares expedían los primeros para los viajes de sus subordinados u otros asuntos de la milicia en que estampaban sus blasones. Pri- mero lo hicieron con sellos de placa, de los que pre- sentamos algún ejemplar. Luego fueron sustituidos por el grabado, en los cuales se aprecia el fino buril 18 del artista, que en algunos casos no observó las re- glas heráldicas, alterando el orden de los apellidos correspondientes representados. Son los ex Ilbris las marcas de posesión de los li- bros colocadas en las guardas; como el super llbris, caai siempre heráldico, figura en las tapas. En aqué- llos se traduce la manera de ser, la cualidad peculiar del mismo. N. Bouchot ha dicho: «Más que el estilo, el ex llbris nos .revela al propietario de libros en todas sus manifestaciones, pedante o solemne, tonto o vanidoso, económico, cuidadoso, alegre o triste, joven o viejo, casto o libertino.» De estas particula- ridades sólo nos intersan las que se co'ntraen al objeto de la Exposición. En 1934 publicamos un estudio sobre encuaderna- clones heráldicas, único existente en España, mien- tras que hay estudios notables en otros países, como el de Oulgard: «Nouvel Armorlal du Bibllo- phlle» (París, 1890) y el «Armorial Belge du Biblio- phlle», por el vizconde Jonglie d'Ardoye (Bruselas, 1930). Con posterioridad a esa fiedla estaba en. pu- blicación el «Manuel de l'amateur de rellures armo- rlées írangalses», por M. M. Oliver Hermal y Du Roton. Las tarjetas de visita, antes de adoptar el tipo único y uniforme hoy en uso, de la escueta men- ción del nombre y apellido del visitante, tuvieron un gran desarrollo artístico, y a ellas se dedicaron ilustres artistas, que las grabaron y dejaron huella efímera de su arte, por lo bello de la composición, la elegancia de sus elementos y la galanura del estilo. Sus poseedores solían representar sus cuali- dades o lo característico de su profesión. No fal- taron, y ello nos compete, las representaciones he- 19 raldicas y los blasones de los titulares, tanto ecle- siásticos como seglares. La cerámica aporta mucha Información para nuestro objeto, pues fueron tema de decoración sus elementos, que se prodigaron y realzaron en los di- versos objetos, muchos perdidos por la índole misma de la materia, pero otros valiosísimos para estu- diarla en su proceso y desenvolvimiento a través del tiempo. De gran utilidad sería, reuniendo cuan- tos elementos hay dispersos, redactar un estudio análogo al de sir Algemor Tudor-Cralg: «Armo- rlal Porcelaln of the Esghteenth Centuiy» (Lon- dres, 1925}. Sirvan estas notas de orientación para mejor com- prender los artículos Que se describen a continua- ción, cuyo desarrollo tendrá cabida en el catálogo extenso dedicado a la misma, que Dios mediante pu- blicaremos oportunamente. Antes de terminar quie- ro expresar mi gratitud a los dignos miembros de la Comisión, todos eficaces colaboradores para el éxito de la misma; pero en particular a la fina sen- sibilidad del marqués de Moret. la solicitud del conde de Polentlnos, la decidida actividad de los señores Hueso, Guillen y Martín, la preocupación Inagotable del señor Rodríguez de Rivas y, por en- cima de todos, la Incansable cooperación vigilante y acuciosa de nuestro vicepresidente, el marqués de Valdelgleslas. M. DEL S. Madrid, 6 de mayo de 1945. CATALOGO VESTÍBULO Mosaico romano del siglo iv, encontrado en Cuu- vas de Soria en las excavaciones realizadas por el director del Museo Numantino (1928) don Blas Taracena y el señor Tudela, por cuenta de la Di- putación Provincial de Soria. Es ejemplar único con el anagrama del propietario de la villa roma- na allí existente. A titulo de curiosidad, como pre- cedente de la heráldica, ya que no lo es propia- mente, se incluye en esta Exposición. El linaje húrgales de Arando usa como escudo un mono- grama formado por las letras de su apellido, de filiación indudable con el contenido aquí. Exp,: Diputacián el Mus Núm. 82. Escudo de bronce del apellido Verdes Monte- negro, señores del Coto de Sistallo, del balcón de 21 la casa de su mayorazgo en Madrid. Abada, 2, hoy desaparecida. Exp.: Museo Municipal. Núm. 83. Escudo de mármol cuartelado, cuyos emblemas heráldicos no han sido Identificados. Exp.: Museo Arqueológico Nacional. Núm. 84. Escudo de piedra formado de dos cuarteles: prl mero, de Aguilar, y otro no identificado. EXP. : Sr. Benodito. Núm. 85. Escudo de piedra de Solis, partido de Sarmiento. Exp.: Excmo. Sr. Duque de Montellano. Núm. 86. Escudo de mármol de siete cuarteles y escudete sobre el todo, no identificado. Exp.: Museo Arqueolóiíico Nacional. Núm. 87. Tablas de artesonado mudejar con •escudo ciiar telado de Acuña, Carrillo, Alarcón y .Albornoz, procedentes de Cuenca. Exp.: Excmo. Sr. Marqués de Moret. Núm. 88. Escudo de piedra sin identificar. Exp.; Museo Arqueológico Nocional. Azulejo sin vidriar, armas del apellido I>es- Exp.: Excmo. Sr. Marqués do Jura Real. Núm. 90. L a u d a sepulcral compuesta de seis cuarteles, de los cuales son identificados los de Manuel, Silva, Pacheco, Moscoso y Córdoba. Exp.: Sr. Viudas. SALA I Núm. 1. Armario con tableros de es tito' servilleta, con escudo de Robles y alianzas, señores de Valdetri- Bueros. siglo xvi. Exp.: Museo de Artes Decorativas. Núm. 2. Repostero' sobre cruz de Santiago, partido de dos y cortado de uno, que hacen seis cuarteles: •el primero de Fonseca; el segundo, Zúfliga; el tercero, Guzmán; el cuarto, Acevedo; el quinto, Bledma, y el sexto, Ulloa. Armas del conde de Monterrey. Siglo xvn. Exp.: Sra. Viuda de Dóriga. N ú i n. 3. Beposte r u con a r m a s de Monead y borla S íle carde nal. Siglo XVII. Exp.: Colección particular. Núm, 4. Tapiz repostero, escudo de cuatro cuarteles con escudete de dos abarcas. Probablemente, de la familia Versara Gavirta. Siglo xvr. Exp.: Señora de García Pal ene Id. Núm. 5. Retrato de don Miguel de Moneada, marqués de Aytona, por Alonso del Arco, 1674. Exp.: Excma. Sra. Duquesa de Almftzan. Núm. 6. Tapiz repostero, con escudo, partido el primero con las armas de Salcedo y el segundo de Salaaar, en Jefe, cruz pateada de colegial de Santa Cruz. Siglo xvi. Exp.: Excmo. Sr. Marqués cié Vadlllo. Núm. 7. Tapiz repostero con escudo cuartelado: primero, Mendoza de Monteagudo; segundo, Manrique; ter- cero, Flgueroa, y cuarto, Rojas. Cenefa con escu- dos de Toledo, Enriquez, Rojas y Córdoba. Si- glo xvr. Exp.; Sr. Fernández Araoz. Núm. 8. Tapiz repostero con escudo partido de dos, cor- tado de uno, que hacen seis cuarteles: primero, Aragón-Jerusalén; segundo, Castilla; tercero, Si- cilia; cuarto, Cardona-Anjou; quinto, TJrgel, y sex- to, Pallars. Escudete de Córdoba, collar del Toisón, armas del duque de Segorbe. Siglo XVII. Exp.; Real Fábrica de Tapices. 24 Núm. 9. Guadamecí con escudo episcopal, partido de Sa- lazar y Figueroa. Siglo xvi. Exp.: M. A. D. Núm. 10. Talla policromada con escudo no identificado. Siglo xvni. Exp.: Excmo. Sr. Marqués de Jura Real. Núm. i i . Talla policromada con tenantes, escudo de oro con una cruz de sinople (verde), cargada de cinco conchas o veneras de oro, cantonada de cuatro bezantes de gules. Armas de la familia Echagüe, de la casa solar en la Baldorva. Siglo xvin. Exp.: Excmo. Sr. Marqués de Orovio. Nüm. 12. Talla escudo cuartelado: primero, Gago; segun- do, Tabares; tercero, Agolla, y cuarto Figueroa. Siglo xviii. Exp.: Museo de Pontevedra. Núm. 13. Escudo de hierro, armas de Alvarez de Bohor- ques, marqueses de los Tmjillos y de Ruchena. En el libro de Amaro Centeno «Cosas del Crien- te* (Córdoba, 1595) dedicado a don Alonso Núñez de Bohorques. Siglo XVII. Exp.: Don Antonio Plgueroa. Sevilla. 25 Núm. 14. Talla escudo cuartelado: primero, Mendoza; se- gundo, Oca; tercero, Sotomayor, y cuarto, Ordó- ñez. Escudete Montenegro. Siglo XVIII. Exp.: Museo de Pontevedra, Núm, 15. Talla policromada con escudo de Ruiz de Co- rella, condes de Cocentalna. Siglo xvi. Exp.: Excma. 3m. Duquesa de Lerma. Núm. 16. Escudo abacial del Monasterio de Oya. Si- glo xvin. Exp.; Museo de Pontevedra. Núm. 17. Escudo de hierro policromado, no Identificado. Siglo xvr. Exp.: M. A. D. Núm. 18. Capitel con escudo de Monroy. Siglo xv. Exp.: Excmo. Sr. Marqués de Santo Domingo. Núm. 19. Capitel con escudo <3e la Orden de la Merced. Siglo xvi. Exp.: Sra. Viuda de Pida!. Núm. 20. Retablo formado con tres tablas policromadas 26 con escudos de Pimentel y Toledo, procedente de Oropesa. Exp.: Don finque Pidal. Núm. 21. Azulejo con emprusa heráldica del duque de Alburquerque. Siglo xv. Exp.: Exorno. Sr. Marqués de Jura Real. Azulejo con escudo no Identificado. Siglo xv, Exp.; Exorno. Sr. Marqués de Jura Real. Nüm. 23 bis. Azulejo con escudo episcopal de Martí. Siglo xv. Exp.: Don Gelasio Oña. Núm. 33. Azulejo con escudo partido de Escalera y Var- gas. Siglo xvi. Exp,; Excmo. Sr. Marqués de Juro Real. Núm. 24. Azulejo con escudo del cardenal Cervantes. Sl- Blo xvn. Exp.: Excmo. Sr. Marqués de Jura ReaJ. Núm. 25. Azulejo con escudo de Aguilar partido de Pardo de la Casta. Siglo xv. Exp.: Excmo. Sr, Marqués de Jura Real. 27 Núm, 25 bis. Azulejo con escudo episcopal de Marti. Siglo xv. Sxp.: Don Gelesío Ofia. Núm. 26. Paño bordado con escudo de Sandoval y Rojas partido de la Cerda. Armas de los duques de Uce- da. Siglo xvn. Exp.: Excma. Sra. Duquesa de Lerma. Núm. 27. Azulejos con escudo de Vlllandrando. Condes de Rlvadeo. Siglo xv. Exp.: Encino. Sr. Marqués de Jura Real. Núm. 28. Azulejos de Haro Silva y otro no Identificado. Siglo XIII. Exp.: Exorno. Sr. Marqués de Jura Real. Núm. 29. Azulejo con escudo de la Cerda. Siglo xv. Exp.: Excmo. Sr. Marqués de Jura Real. Núm. 30. Documento con escudo de Padilla, fundación del mayorazgo de Mejorada y Noves. 12 diciembre de 1514. Núm. 31. Documento con capital Iluminada con escudo 28 de Acuña. Anexión del beneficio curado de Pelea- gonzalo, por el obispo don Antonio de Acuña. 1 abril 1514. Exp.: Sr. Hu&rte. Núm. 32. Nobiliario de la casa de Atondo. Siglo x * Exp.: Sr. Huaite. Núm. 33. Ejecutoria con escudo de Rosales Granados. Ano 1568. Exp.: Sr. Linares. Núm. 34 Ejecutoria con escudo de Antón de R-esa, vecino de Beteta. 1557. Niim. 35. Ejecutoria con escudo de Alonso López Herre- ra. 1581. Exp.: Sr. Linares. Núm. 36. Alfombra con escudo cuartelado de Quzmán, Toledo, Zúñiga y Sarmiento, siglo XVH. Exp.: Exctna.. Sra. Marquesa de Canales de Chozas, SALA II Núm. 37. Azulejo con escudo cuartelado de Guzmán y Mendoza. Siglo xvr. Exp.: Excmo. Sr Marqués do Jura Rral. Mura. 38. Azulejo con escudo de Solls. Siglo xvi. Exp.: Excmo. Sr. Marqués de Jura Real. Núm. 39. Cajón del archivo del duque de Santlsteban con escudo tallado de Benavldes, orlado del Espíritu Santo. Siglo xviir. Exp.: Excmo. Sr. Conde do Doña Marina. Núms. 40 y 41. Tapices con escudo de Funes de Villalpando y Monroy. Armas del marqués de Osera. Siglo XVII. Exp.: Excmo. Sr. Duque ác Alba. Núm. 42. Tapiz con escudo cuartelado de Benavides Ca- rrillo, escudete de Toledo, partido de Ponce de León. Sobre la Cruz de Santiago', armas del mar- qués de Caracena. Siglo XVII. Exp.: Exwno. Sr, Duque da Alba. Núms. 43 a 46. Tapices reposteros de la Casa de Gelvss, escu- 30 do cuartelado: primero y cuarto, de Colón; se- gundo y tercero, Portugal. Escudo partido de Ayala y Fajardo sobre el todo. Siglo XVII. Exp,: Excmo. Sr. Duque de Alba. Núm 47. Encuadernaclón piel y mosaico con escudo de Alvarez de Jas Asturlas-Bohorques y alianzas, es- cudete de Mendoza de la Casa de Mondéjar. Siglo xix. Exp,; Exorno. Sr. Duque de Alba. Núm, 48. Encuademación con aplicación grabada, de Plata, con escudo de García de la Peña. Si- glo xvin. Real despacho de marqués de Perljaa. Exp.: Excmo. Sr. Conde de Atares. Núm. 49. Taller o angarillas de plata sobredorada com- puesto de azucarero, aceitero y otras piezas con escudo probable de López de Luna. Exp.: Excmo. Sr. Marquís de Santo Domingo. Núm. 50. Encuademación repujada escudo de Mesia de la Cerda. Siglo xvin. Exp,: Excmo. Sr. Duque do Alba. Encuademación con aplicación de plata repu- 31 Jada, escudo de Mlota Romero, real despacho del titulo de marqués de Lugros. Siglo xvn. Exp.: Sr. Huarte. Núm. 52 y 53. Cenefa y capillo de tisú con el escudo del car- denal Mendoza. Siglo xv. Exp.: Sr. Traumann. Núm. 54. Talla con escudo del tercer marqués de Almunia, cuartelado de Almunia, Adell y Crespo. Siglo xvm. Exp,: Excmo. Sr. Marqués de Almunia. Núm. 55. Tapices con escudo de la casa de Moneada. Exp.: Excmo. Sr. Margues de Velada. Núm. 56. Ejecutoria con aplicación de plata repujada, es- cudo de Coghen, partido de Montefrlo. Exp.: Don Femando Coghen y Retortülo. Núm. 57. Encuademación de terciopelo carmesí, de plata repujada, con escudo real. Siglo XVIII. Exp.: Excmo. Sr. Duque de Alba. Núm. 58. Hostlario cotí escudo de Solís. Siglo xvi. Exp.; Sr. Landáu de París. 32 Núm. 59. Encuademación de terciopelo celeste con apli- caciones de plata repujada, escudos de Luque y alianzas. Siglo xviir. Exp,: Excmo. Sr. Conde de Leyva. Núm. 60. Caja de plata con escudo grabado armas de Al- varez de Toledo de Cedillo. Siglo xvn. Exp.: Excma. Sra. Condesa de Cedillo. Núm. 61. Encuademación de terciopelo azul con aplica- ciones de plata dorada con escudo real orlado del Toisón. Libro de horas de S. A. R. la duquesa de Montpensler. Siglo xix. Exp.: S. A. R. la Duquesa de Montpenaier. Núm. 63. Encuademación de terciopelo carmesí, con apli- caciones de plata y escudo de Coghen, como el • número 56. Exp.: Sr. Coghen, Núm. 63. Relicario de filigrana de plata con águila bi- céfala. Exp.: Excmo. Sr. Conde de Deyva. Escudo de talla policromada Con las armas de Císneros. Exp.: M. A. D. Núm. 65. Retrato de Murillo del canónigo don Juan de Miranda, Identificado por el escudo antes llama- do el hijo de Murllla Siglo xvn. Exp.: Excmo. Sr, Duque de Alba. Núm. 66. Ejecutoria de Juan de VUloldo de Almaraz. 30 de octubre de 1571. Exp.: Sr. Linares. Núm. 67. Ejecutoria con escudo de Avendaño y Vlllarropl. 23 de diciembre de 1588. Exp.; Sr. Linares. Núm. 68. Marco con tres azulejos de escudos de Castilla y Suavia. Siglo x m . * Exp.: EXCITIO. h-'T*. Marqués de Jura Real Núm. 69. Documento de Carlos V en Bruselas. 3 de abril 1550, concediendo armas a'Diego de Alcaraz. Exp.: Doña Paz Gestoso. Núm. 70. | Azulejo con escudo de la Casa de Córdova y de '1 Cabra. Siglo xvi. i Exp.: M. A. D. 34 Núm. n . Azulejo con escudo d«l obispo don Baltasar del Río, obispo de Scala, con la leyenda: «Flumlnis ímpetus letiflcat elvitatem Del». Siglo xvi. Exp.: Excmo. Sr. Marqués de Jura Real. Azulejo de escudo partido de Velasco y Taví Siglo xvt. Núm. 73. Clavo en bronce con escudo de Sandoval y Ro- jas. Procede de Alcalá de Henares. Siglo xvu. Exu.: Excmo. sr. Conde de Polentinos. Ejecutoría con escudo de Vázqueü Valladolid, 7 de octubre de 1563. Num. 75. EJcciatoria co d-e Contreras. Año 1571. Exp.: ST. Linares Núm. T6. Azulejo con .escudo de armas de Mendoza. Si- Blo xv. Exp.: Excmo. Sr. Marqués de Jura RenJ. Núm. 77. Azulejo con armas de la Cueva, duque de Al- burquerque. Siglo xv. Exp.: Exorno, sr. Marqués de Jura fteai. Núm. 18. Azulejo con escudo de Toledo. Siglo xv. Exp.; Excmo. Sr. Marqués de Jura Real. Núm. 79. Azulejo con escudo de Egida. Siglo xvi. Exp.: Excmo. Sr. Marqués de Jura Real, Núm. 80. Azulejo con escudo de Castillo. Siglo xvi. Exp.: Excmo. Sr. Marqués de Jura Real Núm. 80 bis. Escudo de madera en su color con los cuarteles de Almunla, Almunia Adell y Crespo. Exp.: Excmo. Sr. Marqués de AJamala. S'úm. 91. Cuadro con vista de la Iglesia del Carmen Cal- zado (hoy parroquia del mismo nombre), en la consagración (1850) del obispo de Mondoñedo, de quien fue padrino el marqués áe Alcañices, deco- rada con los reposteros que figuran en la sala. Au- tor, Antonio Brugada. 1850. Exp.; Excmo. Hr. Conde de Leyva. Núm. 92. Reposteros de la Casa de Alburquerque, de ter- ciopelo rojo con cenefas y orlas de atributos gue- rreros. Escudo partido: primero, Cueva; segundo, Enriques; tercero. Diez de Aux Armendáriz. Par- tido de Ribera, cortado de Saavedra, armas de don Francisco Fernández de la Cueva y Enri- quez de Cabrera VIII, duque de Alburquerque, caballero de Santiago, comendador de Guadal- canal, virrey de Nueva España (1619-1676), casado en el Palacio Real el 12 de enero d« 1645 con doña Juana Francisca Diez de Aux Armendáriz Ribera y Saavedra, II marquesa de Cadreita, con- desa de la Torre. Exp.; Excmo. Sr. Duque de Alburquerque. Núm. 93. Banco de terciopelo verde con armas del duque de Uceda. Siglo XVII. Exp.: Sr. García Valdecasas, Núm. 94. Litera con escudo tallado de Silva y Téllez Gi- rón. Siglo xvin. Exp.; Excmo. Sr. Duque de Alburquerque. Núm. 95. Sillón con bordado aplicado al respaldo, armas del conde de Monterrey. Exp.; Sr, Castillo Olivares. Núm. 95 bis. Dos banderines del regimiento de dragones es- pañoles del marqués de los Balbases. En un lado las armas de Spínola y la Cerda, y las de España * Don Manuel Bermüdez de Castro. Las dos sillas con escudo de armas pintado sobre el cuero del respaldo, siglo XVII, que figuran en la Sala J, pertenecen al Museo de Pontevedra- I