XNTDLOGiA de Esctilotes y B. DE BUSTÂMÀNTE Artistas Monta¬ ñeses XV SELECCIÓN Y ESTUDIO DE MANUEL PEREDA DE LA REGUERA 3. DE BUS- FAIVIANTE SAIITAHDER ANTOLOGÍA 1950 DE ESCRITORES Y ARTISTAS MONTAÑESES / / J ANTOLOGÍA DE ESCRITORES Y ARTISTAS MONTAÑESES XV PUBLICADA BAJO LA DIRECCIÓN DE IGNACIO AGUILERA B. DE BUSTAMANTE HERRERA SELECCIÓN y ESTUDIO DE MANUEL PEREDA DE LA REGUERA SANTANDER IMP. y ENC. DE LA LIBRERÍA MODERNA 19 5 0 iNSTITUTOAMATLLER DE ARTE HISPANICO ESTUDIO PRELIMINAR pocos kilómetrosde deReocin, À Ayuntamiento Santander, existe en el una pequeña y pintoresca aldea denominada Qui¬ las. Es un puehlecito de insigniñcante apa¬ riencia, de los 4ue jaspean como tantos otros nuestra provincia, rodeado de helios parajes, frescos y perfumados como toda esta tierra norteña, 4ue reflejan en el ambiente la alegria de su infinita gama de colores g'ue con las es¬ taciones semudan y truecan por otros más a tono con cada una. Sencilla e hidalga aldea montañesa, en tor¬ no a la cual Amós de Escalante, describiendo jugosamente y en sueltas pinceladas su paisa¬ je, desenvuelve una de sus obras En ella puedan los restos de la primitiva casa y aun solar de esclarecido linaje, corporizados en un un torreón almenado cuya construcción data de la Edad Media y al cual posteriormente se le anexionó una casa palacio. Esta torre, en¬ clavada junto a la ribera del rio, es conocida con el nombre de Torre de los Bustamantes y 11 X en ella, a preclaros varones, vino más de otros a los últimos años del siglo XV o pri¬ nacer, en meros del XVI, el qlue al correr los años hahia de ser un virtuosísimo sacerdote, cuyos extra¬ ordinarios conocimientos en las ciencias y las artes le situarían en un destacado lugar en su época. Se llamaba Bartolomé de Bustamante Herrera. Ha llegado adias semioculto y nuestros desconocido, pero su sencillez y si apreciamos modestia y situamos el desarrollo de sus po¬ lifacéticas actividades en pleno Siglo de Oro, en el 4ue florecen todas las artes esplendoro¬ samente, no debe de extrañarnos c[ue ante el cuadro asombroso de los hechos notabilísimos, de la hegemonia de España ante el mundo de la historia y de la cultura, de aç[uel continuo florecer de genios, el P. Bustamante amparado por su humildad excesiva, permaneciera ocul¬ to a la mirada atónita de los historiadores 4ue contemplaban y aun hoy contemplan el portentoso siglo. Bartolomé de Bustamante fué un caminan¬ te andar silenciosamente, y g'ae çluiso y supo por ello obras han permanecido dispersas sus o desconocidas. No fué la persona úue dedica su vida a trabajar en una ciencia determinada y 4ue el conocimiento de ella le hace ocupar XI lugar preferente en su estudio, sino el hom¬ bre de talento extraordinario ç[ue le lleva a entender en tan diversos negocios, (jue aun brillando en todos ellos, aparece tan disgrega¬ da su fecunda labor, diversos caminos, por tan (Jue sólo es citado ocasionalmente por los çtue tratan de cada una de las materias 4ue él co¬ noció. Faltaba el lazo q[ue uniera a todos ellos para dar la forma y medida exacta a la figura de este sabio sacerdote, pero la limitada ex¬ tensión de este estudio no permite analizar justipreciando su labor y sus obras y considero (jue es más conveniente sacar a luz muchos de los notabilísimos hechos cjue jalonan su vida y 4ue permanecen semidesconocidos, a sabien¬ das 4ue al adentrarse el lector en estas pági¬ nas, irá trazando in mente su semblanza y en¬ juiciando su compleja actividad, sus obras, hechos y virtudes, (jue conjuntamente le darán la valoración justa con cjue debe situarse al P, Bustamante en su extraordinaria época. Su NACIMIENTO Y SUS APELLIDOS Su nacimiento da lugar a controversias de fechas entre los historiadores y cronistas 4ue pasajeramente le citan, y se acentúan aun más éstas cuando se trata de situarle en un lugar XII determinado, circustancia para nosotros del mayor interés. «Fué natural de Alcalá de He¬ nares» dice Llaguno de manera rotunda, pero no obstante Cean Bermúdez, al corregir la obra de éste, añade unas breves notas i55->56). 53 Ibid. fol. 479. 54 Debió de sufrir modificaciones, pues Rodriáo Amador de los Píos dice: edesde el año 1836 no sufrió modificaciones nota¬ bles árandiosa iálesia, pero en esta última época concibió el esta deán, don Manuel López Tejero, el proyecto de restituirla a su primitiva formo, despojándola de todo ornato churriáueresco». OTRAS OBRAS CONSULTADAS Caveda, José: Ensayo histórico de arquitectura. Guzmán, Pedro, S. J.: Historia de la provincia de Castilla. Gascón, M., S. J.: Los ¡esuitas en la obra de Menéndez Pelayo. Nieremberá: Vida de San Francisco de Borja. Polanco: Historia S. J. Patronato de Turismo: Toledo. Pfandl, Ludwiá: Introducción al estudio del Siglo de Oro. Pérez Olivares, R.: Sevilla. Barón de Henrión: Historia general de la Iglesia. Becker, Aáustin et Alois de: Bibliothèque de écrivains de la Compagnie de Jésus, Lièàe, 1853. EPISTOLARIO PATER BÂRTHOLOMAEUS BUSTAMÀNTIUS PATRI lOANNI DE POLANCO Montulia 2Z Septcmbris l559 Jhs. Muy Rdo. Padre mío en CLristo etc. Pax Christi. Por vna del P. Francisco escrita en Segouia a 22 de Agosto, entendí que N. P. general mandaba a los prouinciales escriuisen lo que sienten, cerca del modo que se deue te¬ ner en la Compañía, en el tratarse y escriuirse los inferiores con los superiores, et al contra¬ rio, y los unos y los otros entre sí; y por cum¬ plir con la santa obediencia, lo que in Domino se me ofrece es, començando desde lo bajo: Todos los hermanos se deuen escriuir vnos a otros enel sobre escrito: Al charísimo her¬ mano nuestro de la Compañía de Ihs., sin boluer areplicar el hermano, y dentro de la carta enprincipio de renglón: Pax Christi; y proseguir su carta sin dezir charísimo, ni otro título, y abaxo antes de la firma: Conseruus in Chisto, o en romance: Vuestro en el Señor. De los hermanos a los Pres, en el sobres¬ crito: A mi charísimo Padre en Christo el P. N. de la Compañía de Ihs.; ó, Al charísimo r 4 en Ckristo P. dentro de la carta: Pax etc.; y Christi, renglón, y luego en otro renglón en començar la carta; y así antes de la firma lo mesmo que entre los liermanos: Conseruus in Cliristo, ó Sieruo de V. R. en el Señor. Los Padres entre sí vnos á otros se podrían escriuir como escriuen los liermanos a los Padres. Los Kermanos los Padres a los rectores y y prepósitos locales: À1 Rdo. Padre en Chisto el P. N., rector etc.; y dentro de la carta el Pax Christi, como está dicho, y començar otro ren- f glón por Rdo. Padre, ó sin esto començar la carta, porque es más llano, el conseruus in Christo, al pié de la carta general en todos, ó Sieruo de V. R. en Christo. À1 prouincial, en el sobreescrito: À1 muy Rdo. P. el Padre N. prouincial etc.; y dentro *■ de la carta, Muy Rdo. Padre en encima: Christo; y en principio.de renglón. Pax Chris¬ ti; y proseguir el renglón de lo que uuire de escreuir. Àbaxo porná: Sieruo de V. R. en el Señor. À1 Padre prepósito general, como se deua tener mucho respeto en el Señor, aunque sea uerdad que él decía querer el más baxo lugar^ iuxta illud, qui maior est vestrum etc., esto se entiende ijpr su parte; mas por la parte de los s subditos se le deue tener supremo respecto; y creo los neruios del gobierno no daña ç(ue para el miramiento en esto, y así se podría confor¬ mar con lo cjue todas las otras religiones vsan con sus generales; pues auiendo mucbos rec¬ tores como ay, y prepósitos locales que aurá, y mucbos prouinciales, el general no es más de vno, y así citra arrogantiam vllam podría ser singular en el título, pues, como tengo dicbo, no se baria nouedad sobre lo que se vsa en todas las otras religiones. Con los legos de fuera parece que no se deuria vsar en los titulos de estrañeza, mas de lo mesmo que se vsa escreuirles otros legos, guardando en lo demás la pbrasi religiosa a que obliga la perfectión del instituto, porque escreuirles a nuestro modo, se tientan los no muy deuotos. Quanto al modo de bablar, todos se trata¬ sen de uos en las cartas; los Padres con los hermanos y los hermanos entre si. De ay arri¬ ba Padres con otros Padres; é inferiores con superiores vsen V. R.: a sólo el general y a su comissario general se escriuiese Paternidad. À lo que V. R. me escriuió de la donación que el almirante de las Indias auia hecho a la Compañía de sus casas y sitios y librería, en la del mes pasado escriuía a V. R. que no auia 6 venido a tni noticia tal donación; y escriuiendo sobre ello al Padre Rector de nuestro coleáio de Seuilla, me respondió este capítulo que se siáue de vna letra de It del presente: «Un lo del almirante Colón nos informa¬ mos por mandado de N. P. Francisco, del li¬ cenciado Neérón, que fué el letrado, y de Gas¬ par Cauallero, escriuano del negocio, y dizen que el almirante viejo, que sea en gloria, man¬ dó su librería a la iglesia mayor de Seuilla, y si no la aceptase, al monasterio de Sant Pablo. La iglesia al principio no la aceptó: S. Pablo sí. Después la yélesia, aleéando su memoria la sacó por pleyto al monasterio, y la posee pací¬ ficamente, y ba becbo aposento de librería para ella. Las casas, buerta, etc. pidió vn fulano Fartán por cierta deuda, y diéronselas por re¬ mate y sentencia pública, y así las posee. F1 bijo del almirante, que creo es el que ba becbo la donación, las a pedido, aleáando aárauio en la mitad del justo precio, y dize el lizenciado Neérón que aceptarlas seiía aceptar vn pleyto, y con poca esperança de prouecbo, porque en caso que más valiesen, saldrían otras deudas a pedillo». Otro capítulo de la mesma carta: «F1 poder y carta del doctor Sandoual para Gaspar de Sandoual su hermano, se le mostró entonces. 7 ydespués pusimos por tercero al licenciado Neérón, y respondió c(ue él tenía las bullas, y tomada posessión, y aula cobrado hasta en¬ tonces con poder de su hermano, y <ïue holéa- ría de dar lo ^ue él mandase a la Compañía, pero c(ue no dexaría de cobrar hasta que él se lo mandase y le reuocase el poder. Y como de la carta que le escriuió entendió que era cum¬ plimiento, y en el poder que nos enbiaua su hermano no reuocaua el que le tenía dado, no pareció a V. R. que començàsemos pleito con que no se pudiese salir, especialmente en Xerez, donde tanto crédito perdimos, y tan poco fructo sacamos, después de tanto trabajo y molestia en el pleyto pasado. Esto escreuí yo al P. Polanco. Aora se le a tornado a hablar, y dize que él escriuió al doctor, su hermano, esto que con él tratamos, y que le a respondido que cobre como solía, y no crea todo lo que le dixéremos. Pieáue a Dios que lo aseguren me¬ jor antes que el doctor se venga, que dize su hermano que le espera». Por estos sobredichos dos capítulos de la carta que el P. rector de Seuilla me escriuió, entenderá V. R. el estado de los dos negocios, sobre que me escriuió en la suya de ZZ de Julio pasado, de la donación del almirante de las Indias, y del beneficio de Xerez, por manera 8 ç[ue sobre lo del almirante no tenáo (Jue dezir, sino (ïue me maravillava mucbo estar acíuello tan adelante ç(ue se huviesen ya dicho las mis- sas como por fundador, sin aver yo entendido cosa aláuna deste negocio; y así se^ún lo c(ue aora entiendo del poco fundamento que tiene esta donación, aun me parece que no tiene principio aléuno. Y porque después de la del mes pasado, que a V. R. escreví, no se me ofre¬ ce otra cosa de qué dar aviso, solamente diré, si se sufrirá proponer a N. P. en lo de escreuir cada mes a S. P., si bastará escribir al asisten¬ te, aquien estuviere encomendada cada pro¬ vincia, quando no se ofreciese neéocio de qua- lidad que requiriese escrebir particularmente a S. P., porque parece que así acá como allá, escusaría esto alguna ocupación. En los santossacrificios de V. R. affectuo- samente me encomiendo. Denos el Señor su ¿racia para en todo cumplir perfectamente su santa voluntad. De Montilla, 22 de Septiembre. De V. R. menor sieruo en el Señor. Bustamante Inscriptio. Jhs. Al muy Rdo. Padre mío en Christo, el P. M." Polanco, de la Compañía de Jhs. en Roma. 9 Alia manu. C. l559-MontiIIa: Del P. Bus- tamante 22 de Setiembre. Segilli vestíáium. t-—Auntjue está ya por acá entendido c(uel P. Luys Gonçalves es uuelto a Portuáal, mas por cumplir con la santa obediencia digo cjue pareçe aver sido cosa necessària acudir a la pe¬ tición de la reyna, y no negarle cosa tan justa, y de cjue se espera tanto seruicio de nuestro Señor, 22 de Setiembre lS59. Bustamante 10 BARTOLOMAEUS DE BUSTAMANTE PATRI IGNATIO DE LOYOLA Olisipone, 20 Septiembrís iSSS, Ihs. Muy Rdo. Padre nuestro en Christo. Pax CKristi. Paáue N. S. Jhu. Christo a V. P. la consolación cjue a este su menor hijo y sieruo ha querido dar, comunicando la indul- áencia de sacar vn ánima del puráatorio en cada missa:las mismas ánimas intercedan ante el diuino acatamiento por V. P., pues en¬ tenderán la grandeza deste beneficio. Mucho consoló mi alma la carta que V. P. escriuió al P. Francisco, en que me hazla esta caridad. Consoló ver mi nombre en ella escrito de mano del proprio Padre, a quien en el S. N. tan entrañablemente amo y deseo seruir; por¬ que me dió éran confianca que la diuina bon¬ dad no me tiene oluidado, aunque tanto íalto y miserable por todas partes. Las muchas ocupaciones del P. Francisco después que Ileéó á esta ciddad, y especial¬ mente las que ocurrieron al tiempo que este correo huuo de partir, no dieron luéar á que pudiese screuir á V. P. tan lar¿o como quisie- 11 ra, y así mandó á mí lo Kiziese para dar á me V. P. enterarelación de so jornada. Por vna letra de V. P., en (Jue siánificaua el contentamiento (jue el Rmo. de Buráos, re¬ cibiría de que el P. Francisco diese vna vista á aquella cibdad, para ocuparse en las cosas es¬ pirituales que allí se ofreciesen, su Ra. se par¬ tió para allá, donde llegó a los l5 de Abril, entendiendo ser quella la voluntad del Señor, por la inclinación que V. P. mostraua á que lo Kiziese ansí. Ustuuo allí dos meses y algo más, en los quales puede con verdad dezir que panem se ociosus non comcdit, porque fué mucKo en tan poco tiempo (no estando aun bien libre de su quartana) auer KecKo en diuersas iglesias y monasterios deziséis sermones, demás de otras muchas pláticas spirituales que hizo en mo¬ nasterios de monjas y en casas particulares de caualleros, porque el retorno de las visitacio¬ nes que á su Ra. Kizieron, eran estas pláticas; pues por la diuina disposición y bondad no sabe su Ra. otro lenguaje, ó á lo menos vsa deste, como si no supiese otro: sit nomen Do¬ mini benedictum. Fs tanto lo que cada día va ganando en la actión y buena manera de pre¬ dicar, que de aora á lo del año pasado ay muy notable diferencia; tanto, que spero en N. S. será muy notable el fruto (jue ha de hazer en su iélesiacon la predicación, seáún lo cjue en todas partes donde predica mueue los ánimos á deuoción, Estando ocupado en estos exercicios y otros desta cïualidad, le vino letra del rey de Portu- áal, sobre otra que antes le auía traydo el P. Luis Goncales, quando passó para Roma, en que con instancia su alteza le pedía que, cesando la indisposición porque su R. se auia escusado, quando recibió la primera carta, no cesase la venida á esta cibdad, por la necessi- dad que su alteza tenía de la comunicar, así negocios suyos, como de la Compañía. Vista esta secunda, pareció al Padre que ya no auía luéar de más excusación, y determinó de par¬ tirse para este reino, creyendo siempre ser este mayor seruicio del Señor, por llegarse más al sentir de V. P., como le hizo coniectura el [a] sumpto de vna letra que el Padre maestro Po- lanco por comissión de V. P. huuiera tenido por bien que el P. Francisco no se huuiera buelto del camino, que el año pasado auia em¬ prendido para este reyno. Así que con esta co¬ niectura y con encomendar primero al Señor esta determinación, como su R. lo ha de cos¬ tumbre en todos los neéocios que se ofrecen, y comunicándola assí mesmo con el Padre maes- 13 tro Estrada y con otros Padres de casa, pareció á todos en el S. N. cïue esta jornada no se po¬ día escusar. Estando de partida para Portugal, tuvo ya su Ra, de la buena venida del Padre nueua maestro Nadal en estas partes, de quien le di- xeron que por la necesidad que aula de su pre¬ sencia en los negocios de la Compañía en este reyno, y por auer inconveniente en la dilación, su Ra. se partía luego para aquí; y desto mesmo recivió luego el P. Francisco letra del Padre maestro Nadal, en que refería que por orden de V. P. su Ra. auía de visitar al P. Francisco y comunicarle los negocios, lo qual dexaua de hazer por creer que su Ra. se¬ ría de parecer que no se difiriese la yda de Portugal, según lo que a él auían dado á enten¬ der que convenía la breuedad, y así el P. Fran¬ cisco se consoló mucbo, viendo que todo lo guiaua el Spiritu sancto, y que en aquella de¬ terminación el Padre maestro Nadal acertaua mucbo, como ba hecbo en todas las demás, después que vino en estas partes. Y como se auía dicbo que el camino que pensava llebar auía de ser por Medina del Campo, desde Al¬ calá, á donde su R. vino, el P. Francisco con la mayor priesa que pudo partió para verse con él en Medina, á donde llegó a los 2 de Julio, y i4 pocos días después supo cjue el P. Nadal, no sabiendo esto, se auía venido su camino dere- cKo á Lisboa, sin pasar por Medina; y así dende a({uella villa escriuió con mensajero su R. ^ue le diese auiso ciero á y mandase lo <ïue deuia bacercerca del llamamiento del rey, pues, si era para neáocios de la Campañía, con bailarse su R. en esta corte y ser comisario ge¬ neral, tenía su alteza más de lo c[ue [deseaba?], y si sintiese otra cosa, le diese auiso, porcjue proseguiría la jornada, pues estaua ya tan ade¬ lante en ella. En el interim (jue fué esta carta, determinó el P. Francisco visitar los Padres y hermanos del colleéio de vSalamanca, dexando primero las cosas asentadas en Medina, por<íue basta <íue su R. fué allí, Rodrigo de Dueñas, que auía prometido los cinquenta mil maravedís de juro, ni auía dado cédula, ni becbo scritura dellos, de manera que lo de aquel colleéio es¬ taua muy pendiente, y á peligro de no efec¬ tuarse la erection dél. Hablóle el Padre, y con su afabilidad y buena éracia le bizo dar cédula de los cinquenta maravedís, y le sacó otra casa, que está junto al sitio que compró para el edi¬ ficio del colleáio. Entendió su R. allí en bazer la traza, la qual creo quedó accomodada al ins¬ tituto, así quanto á casade probación como á iS lo demás, coníorme á las constituciones, (ïue el Spíritu sancto por medio de V. P. nos ha enviado. Predicó su R. en dos iélesias parro- chiales dos sermones, y otro en vn monasterio de arrepentidas, por ser de Dios amado. Confusión. ÀI rico aÍ)rí mis puertas fauorido; ÀI pobre las cerré y al abatido. Y porque escriuir cosas por consonantes parece no es de personas ¿raues, su R. dió a entender que auia ordenado estas sentencias, y otras las auía puesto en tal estilo, porque se pudiesen tener en la memoria. Exempli áratia en los vicios. En la carta que bay «Murmuración» está escrito encima: Murmuración: Porná vn dedo de cada mano sobre la boca cerrada, y diéa: Más mata la lengua c(ue el cuchillo. 28 Estos vicios no van por consonantes, por- <}ue en todos se pone vna sentencia breue, como la sobredicha. Jugaron a este jueáo la princesa y sus da¬ mas delante del infante don Luys, que no se escandalizó de los naypes, porque estua con muestra de tanta deuoción como si oyera vn sermón muy bueno. Fué jueáo de ¿ran reáo- cijo, dixo la princesa, que en su vida avía y visto cosa tan ¿ustosa. Poniánse siete a siete y davan a cada vna vna carta, las solas siete cartas que tuviesen más vicios perdían; de ma¬ nera, que a las que cayese el vicio, hazían su mortificación, y a las que la virtud, si eran de las siete que perdían, decían su confusión. Y porque hay otros cánones y reálas deste jue¿o, que sería laráo de contar, se dexa. Es cierto que el juego vernía bien a monjas, porque en él se aprende aborrecimiento de vicios y amor de virtudes. Y así la princesa ha pedido al Padre que haga otras quarenta y quatro cartas de otras virtudes vicios, diferentes de las he¬ y chas, para que se en toda virtud, y co¬ exciten nozcan todos los vicios. Si V. P. fuese seruido que yo le embie vna baraja destas, creo que para recreación de los P.mos. cardenales no da¬ ñaría al alma, avnque en esto el Padre espera la aprobación de V. P., porque sin ella avn no 29 querría Kazer invención destas; si esta se Iiizie- ra,si no huviera sido por la dicha ocasión, avnque ciertamente parece cosa de mucho aprouechamiento ,y así ha sido alabada mucho de todos. Para el día de la natiuidad de nuestra Se¬ ñora ordenó su R. vnas suertes, que se echasen entre la princesa y sus damas, y camarera ma¬ yor, etc. en que se pusieron tantos papelejos de virtudes de nuestra Señora, como había nom¬ bres de las dichas damas; y sacando de vn bo¬ nete el nombre, sacaban de otro el papel que le cabía, y lo que en él estaua escrito, era obli¬ gada a hazer la persona á quien cabía por todo el octavario de nuestra Señora. Todas eran ora¬ ciones muy breves en romance y bien denotas, con vn versico, como v. g.: ála que cabía el gozo del parto de nuestra Señora, auia de decir entodo el octauario esta oración: Gó¬ zate mucho alma mía, del gozo de la Virgen en su santísimo parto, pues del mesmo parto nace tal gozo en el cielo, que por él los ángeles alaban a Dios, gozándose mucho de nuestro reparo. Verso: Quedastes entera. Virgen, des¬ pués del parto. Madre de Dios, rogad por nos¬ otros. Y demás desto, a cada una de las que cabía vna virtud destas, avía de dezix qual tres Ave 3o Marías en cada día de la octaua; otra vna Mag¬ nificat, otra una Salue, etc. Echáronse las suer¬ tes, y contentaron tanto las oraziones, cada(jue vna determinó de escreuir la horas, suya en sus y dezirla toda la vida. Por la priesa deste co¬ rreo, no se embían. Todo se copiará para que V. P. lo vea á ratos menos ocupados. Sabido por la reyna lo destas suertes, em- bió a sacar el tanto délias, y echáronse también entre su alteza y sus damas, y lo mesmo acae¬ ció a la infanta doña María; porque vea V. P. quánta emulación de virtud ay entre estas princesas. A todas ha parecido el jueáo y las suertes tan bien, que no hablan en otra cosa; y cierto, que el Padre entra en el palacio, no parece sino que a todos les viene la riqueza de la India y toda la salud, seéún el aleéría con que es recibido: bendito sea el Señor que así sabe honrar a sus sieruos. Ha predicadosu R. a la princesa y a la reyna enpalacio, y en la octaua de nuestra Señora comuláó la princesa, de manera que mouiera a deuoción a los muy deuotos, por¬ que teniendo el Smo. Sacramento en lo mano, le hizo una plática, en que dezía quién era aquel Señor que tenía en las manos, y quién el hombre. Digo a V. P. que al juizio de mu- 31 cKos, valía por muclios sermones, y así la princesa la pidió en escrito. se À las infantes doña María y doña Isabel, bizo otra después, de lo mesmo, porque lo pi¬ dieron, aunque no comulgaron entonces. La comunión de la princesa y de las damas en el día de la natividad de nuestra Señora pidió el P. Francisco a su alteza en paéo de las suertes que se ecKaron, las alabauan todas porque mucbo, cada vna árande alearía mostrauan con la que le auía cabido, y así toda la casa confesó y comulgó, que era para alabar al Se¬ ñor ver aquellos días la devoción que en ella auía; tanto que, como se auían todas tan bien dispuesto y así el Padre como el compañero que llevaua consiáo les auían hecbo siempre pláticas spirituales para entretenerlas en la deuoción y buen spiritu, y parece que el Señor las fauorecía mucbo en estar todas tan bien inclinadas y deseosas de su salvación y co- miençan a entrar en cuenta de la vanidad des- ta vida y a perder algunas cosas, que en su ma¬ nera de bibir tiene el mundo muy asentadas; no faltan algunos procuradores de Satanás, que les quieren ir a la mano, diziendo que aquellas santidades ban de parar en mayor daño, y deste lenguaje. Es de dar otras cosas gracias al Señor, que parece que se esfuerçan más aseéuir virtu<î, oyendo esto, como ven que a la clara el tal spiritu no es de Dios y viénenlo lueáo a dezir al que las platica, el qual trabaja de prevenirlas para que de seme¬ jantes pláticas no reciban en sus almas detri¬ mento. Dánseles algunos puntos en que se exerciten, pocos y fáciles, avnque tales, que bastarían para hazerlas yr de virtute in vir- tutem, quousque videretur Deus dcorum in Sion. Grande es el fruto que en tan pocos días el P. Francisco Ka hecKo con esta su venida: soli Deo Konor et ¿loria in saecula saeculo- rum. Amen. Después, de mañana, que será día de sant. Matheo, predicará el P. Francisco. No se sabe aun si será en nuestra casa ó en palacio al Rey, porque la reyna Ka dicKo que enbiará a auisar, quando prediquen á sus altezas, y parece que con miedo le ponen en cosa de trabajo, aunque ninguno siente su R. en semejante cosa, antes creo que con ellas descansa de los trabajos, como se vio en la quartana que se le quitó del todo en Burgos, predicando tan ordinariamen¬ te y Kaziendo pláticas spirituales. Mas es Kar- to de considerar que, con pecar aquella enfer¬ medad de Kumor melancKólico, siempre le co¬ nocíamos la calentura en la mayor alegría que tenía quel dia que los de la Kuelga, y mejor 33 conuersación. Dezía muchas vezes:Pasays por la bondad de tal Señor, ç(ue en doze meses cjue ay en ei año, no consiente que me venáa ca¬ lentura más de enlos tres; y así pasó su quar- tana, de qualquiera pudiera juz¬ manera, que gar que la tomaua por special reéalo del Señor: él sea loado por siempre. Amén. Aora entiende el Padre en escriuir aláunos puntos para la princesa y para la infanta doña María. Por laréo que he sido en esta, quedaua bien que añadir: déxolo por la priesa del co¬ rreo, y por lo demás creo escriuirán el .Padre maestro Nadal y el Padre maestro Mirón, avnque no sé, si con saber que escrivo largo, se remitirán a éste V. P. me mande dar auiso del estilo que deua tener el scriuir, porque en no peque por los extremos, y humildemente suplico a V. P. se acuerde de encomendar al Señor este su abortiuo, que no sé si ay en el mundo quien a su Padre spiritual ame más que él. N. S. acuerde esto a V. P. y nos dé su gracia para que sintamos su santa voluntad y enteramente la suplamos. De Lisboa, 20 de Septimbre l553. De V. P. menor hijo y sieruo en el Señor nuestro. Bustamante Inscriptio: Jbs. Al muy R. P... maestro Ig¬ nacio de Loyola... En Roma. 34 PATER BARTHOLOMÀEUS BUSTAMANTIUS PATkl JACOBO LAINIO Monttilia, 3l Auáusti l559 JKs, Muy Rdo. Padre Ghristc. nuestro en Pax Christi etc. En la delpasado escriuí mes a V. P. cómo después cjue vine de Toledo auía uisitado este colleéio y el de Córdoua. Estando en Granada recibí letras del P. Don Antonio con mensajero proprio por tres o ç(uatro vezes, en que conmucha instancia me pedía boluiese aquí por el nueuo sucesso del casamiento del conde su hermano, que le tenían encubierto a la señora marquesa, entendiendo conuenir que yo le diese la nueva, y me hallase aquí a la cura de la lla^a que auía de hazer vn tal ¿olpe; porque hasta tomar la sanare de la herida qualquiera basta, que para curarla mejor mano es menester que la mía, y así se espera cada día aquí la uenida del P. Francisco, que con el íauor de nuestro Señor esperamos ayudará mucho en este trabajo, porque con toda la pru¬ dencia y áran christiandad de la señora mar¬ quesa a sentido tanto esto, y está tan inconso¬ lable, que ay necessidad de encomendar mucho 35 a nuestro Señor ten^aa S. Sría, de su mano, para ç(ue no se le acabe la uida con tanto sen¬ timiento. La Compañía le deue más