GOYA LOS DI S PARA rES INSTITUTO AMATLLER DE ARTE HISPANICO "LOS DISPARATES" DE GOYA Y sus DIBUJOS PREPARATORIOS Estudio preliminar y notas por JOSE CAMON AZNAR . , Catedratico de la Universidad de Madrid y Director-Delegado de la Fundacion Lazaro Galdiano BARCELONA MCMLI , Edicion de mil veinticinco ejemplares: la Z, 25 marcados de la A a cifras destinados 50 numerados en romanas a instituciones culturales y a colaboradores, 950 numerados en cifras arabes. E]EMPLAR NUM 1. . Los aguafuertes del presente libro reproducen la serie de pruebas de artista y de la primera edicion coleccionadas por Jose Sanchez Gerona, Director que fue de la Calcografia Nacional y de la Escuela Nacional de Artes Graficas, Esta serie de pruebas forma parte de la coleccion de don Federico Torello y Cendra, de Barcelona. \ <, A EUSEBIO OLIVER PASCUAL LOS DISPARATES EN LA OBRA DE GOYA dados por los genios de la muerte y de las tinie blas, toda esa aboca las acciones nefandas, conducidas morfologia que en el anuncio de mundo la culminacion de la ge­ por el Jatalismo de JealdadJ Los este Representan Disporates, su era nialidad goyesca. Esta explosion de irracionalismo, esta de Los Disp arates don de hasta la minima parcela de orden, concepcion del mundo como paranoia, como un trastrueque representada por las consecuencias criminosas 0 estupidas de las formas monstruosas, se ha eliminado. de las leyes logicas, habia tenido una germinacion cuyo traves de dibujos y series proceso puede seguirse a sus grabadas. Ahora afloran esos desconciertos que no es posible EL MONSTRUO EN LOS CAPRICHOS intuir porque se hall an fuera de las orbitas cosmicas. Todo Se han visto frecuentemente Los intento interpretacion de estos grabados queda paralizado de Disparates y entre _ por Von Loga como unas creaciones hallaban por irrupcion de protagonistas que no encajan otros en ninguna que se _- o - accion historial 0 por huecos que significan el hurto de dentro de la atmosfera satirica, panfletaria 0 simplemente algun termino ineludible para la perspectiva Iisica 0 mental espectral y demoniaca de Los Caprichos. Pero creemos que de un suceso . La vision del hombre, fatalizado por como las diferencias entre las dos series son absolutas, dentro - fuerzas la maldad como fruto de su mismo de las criaturas fabulosas que brotan de los delirios. desarregladas, con En Los el subversion, estaba viva en Goya desde que en Los Captichos Capricbos, monstruo surge como una exacer­ extremando los rasgos diferen­ interpreta los vicios y perversiones co�o emergencias de bacion de 10 caracteristico , 10 monstruoso. Las muecas deforman, los rictus ahon- ciales, bordeando casi la caricatura. Procede de una que agudizaci6n de 10 individual, que se concreta en esos rasgos vista de estas laminas, proviene en parte de la desconexi6n distendidos y solitarios por El entre los diferentes elementos que integran un Disparate. su precisi6n expresiva. mons­ simb6lico. Encarna el mal pero Entre su :soma y su acci6n. Entre los personajes adjuntos truo en Los Capriclios no es entre ell os y los medios que los rodean. y adscritos a en una escena 0 confinado en unos rasgos acerados, concretos la serie de Los Es laimposibilidad hasta metafisica de conjuntar los divers os una singular y potente. Hayen voluntad ingredientes de uno de estos grabados, 10 que esa Todas Caprichos una 16gica inflexible del mal y del crimen. provoca las criaturas disformes que alIi pululan, se hallan fatalizadas insoportable tensi6n, esa autentica angustia que forman laminas. Por el contrario, a los propositos criminosos por su fealdad. Esa alteraci6n como la aureolagenial de estas la elabora­ de los rasgos que crea facies abruptas y succionadoras, las en Los Caprichos hay una cierta consecuencia en ci6n de los El mal encuen tra su cauce en la fealdad. Y en el fondo de estas. caratulas temas. predispone para el mal. incoherencias ni ni temporales. Al lado tan obtusas y predestinadas a las aventuras infames, se No hay espaciales de de las brujas encuentra su victima, La seducci6n, el y esta se advierte cierto fondo de humor. Goya es una - un las diferencias esenciales con Los Disparates - se coloca vampirismo, la crueldad, se justifican con una tipologia elabora y agrava a su infrahumana. Se advierte que el mal se ha encarnado en sobre los motivos inspiradores y los Mientras que Los se encuentra encade­ los rasgos que 16gicamente 10 representan. gusto. en Disparates abrumado por misterios que el mismo En Los Caprichos al reves de 10 que sucede en Los - nado por elIos, unos encuentra netamente diferenciado el mundo logra -descifrar. Por esto hay Los Caprichos una Disparates se - no a veces en viejas de normal de las aberraciones. Sentimos que para que el cri­ flifaga de compasion. Estas brujas son a veces el vicio reinen, el hombre tiene que descender en asilo, residuos humanos que podemos comprender y aun men y compadecer. su dignidad y renunciar a la nobleza de sus rasgos normales. Pero en Los se interfieren las formas humanas con En cambio Los el monstruo se halla alejado Disparates en Disparates se hall a enajenada, fuera de de nosotros no s610 por sus rasgos sino por un horror frio , las monstruosas y cada criatura ante espectaculos que no podemos sospe­ sus exigencias vitales, trasladada a astros muertos y a atm6s­ por ese espanto Con luces de termina char pero que deja a esas criaturas y mecani­ catalepticas feras congeladas. crepusculo que no y los vicios, en Los zadas. La trama de ese males tar inconcreto que produce la con escenarios secos. Aqui no son como 6 Caprichos, los que creal} los monstruos, sino la paranoia se poblada de monstruos. Pero aqui el monstruo apa­ halla la ley del mundo, la dislocacion de cada ser de sus como rece como expresion de una ideologia. Se busca una causa formas y de sus destinos. Hay desde concreta, politica y tcorica al desorden. Y con estas formas luego entre las dos se­ ries la relacion que impone la creencia en monstruos con anorrnales agrava el caracter panfletario de estos dibujos. se eficacia para mediatizar la vida y las formas del universo. El monstruo radica en las teorias monstruosas , Pero frente a alzan tambien los progralTIaS benefices y ge­ el, se EL MONSTRUO EN LOS DESASTRES DE LA GUERRA nerosos, encarnados entonces en las ideas de ,libertad. El monstruo arrebuja se en las pero de elIas 'es po­ tinieblas, Entre las dos series, atraviesa Goya por una etapa realista sible expulsarlo con la luz de la razon y de la fraternidad que encuentra su expresion en las laminas de Los Desastres entre los hombres. En cierta manera estos Caprichos erifdticos - de la Guerra y en la T auromaquia. En Los Desastres, Goya - la denominacion es de Goya 0 de Cean -' se enlazan ernbrida la irnaginacion que queda inhibida ante los horrores con los primeros Capriclios en esta identificacion del mons­ ,que le proporciona la realidad. Esta se encuentra tan ple­ truo con los apetitos y las teorias infrarracionales. Por torica de tragedias descomunales que, por muy desordenado esto, el mundo de 10 monstruoso no es eterno, ni consubs­ las cosmicas. Un gran optimismo brota que sea el lapiz de Goya, siempre encuentra un caudal de tancial con leyes temas cruentos y actuales donde saciarse. de esta actitud goyesca que cree en ideas que han de arrollar El de la creacion limita los afios de la belleza los monstruos de la tema se en guerra con su pureza y su a ignorancia . a seleccionar horrores vivos. No hay panorama imaginativo y de la crueldad. Este aIbUlTI de Los Desastres de 1a Guerra se termina asi, con esas laminas irradiantes de un futuro que pueda compararse al de la tierra de Espana. Por est,o el donde triunfen la libertad y la paz. monstruo goyesco adquiere ahora pergeno humano. No hay criminosa mas fuerte que la soldadesca. Todos los potencia instintos sanguinarios se desbocan como encarnados en una EL MONSTRUO EN LOS DISPARATES fiera de mil fauces. No todo en estas laminas tiene sin em­ caracter antropomorfo partes de que,consta De las tres Unos afios mas tarde esta concepcion sana_ objetiva bargo , y este album-e- Guerra, Hambre y Caprichos -enJdticos-·la ultima del mundo, .con su dualismo de luz y- de tinieblas, se des- 7 morona y ya es s610 el disparate y la sinraz6n 10 que rige el rostro homerico , la fisura en los pliegues estatuarios de a los hombres. Ya no hay oposicion de mundos ni plura­ una tunica por donde asoma una faz desvergonzada. Pero lidad de teorias como en Caprichos, En Los Disparates, el Los estas intromisiones del mundo infranormal no banaliza la monstruo no esta contrapesado ni contradicho por la verdad acci6n representada en el grabado, sino que la dota de una racionales. No condenaci6n misterio mas tetrico y y sus presentaciones hay esa grandeza mas inaccesible, de un que lleva sobre si el y la estupidez con s610 su crimen , profundo. Es este quiza el rasgo mas genial de Goya. Haber presentaci6n. En Los Disporates todo es desquiciado, con­ sabido mantener animaloides, con con muecas gestos para­ trahecho, unanime la confusi6n y en el enrevesamiento en dos, con biologias estrafalarias, esa vasta atm6sfera de es- de los seres. Por primera vez el monstruo es absoluto y . planetaria esa sensacion de un universo fallecido y tupor, universal: no hay escape. Y este monstruo ahora es conse­ en descomposicion. Brotan las cabezas como larvas, con cuencia del caos, de la alteraci6n de las formas regulares los rasgos estirados 0 por el abrumados vacio absoluto, que quedan desconcertadas, imbricandose las mas antag6- con los movimientos petrificados. Cuando la acci6n parece nicas y destruyendo la armonia total. EI nUJ?en de la estu­ adquirir cierta normalidad � una onda de comprensiva pidez y de la incoherencia rigen al mundo. Y ello provoca admiraci6n envuelve al grabado, descubrimos algun guifio de pavoroso misterio que brota de estas formas la una rafaga torpe, algun repliegue donde fermentan caratulas. Y asentadas en no sabemos que liminares escenarios. majestad de la idea efigiada queda disminuida, pero no si Ese silencio tan cimeterial que envuelve a estas figuras, transportada aambiente de helada estupefaccion. un esas formas que parecen moverse siempre en la oquedad del vacio, toda esamudez de cal y de ultratumba que TRASCENDENCIA DEL MISTERIO GOYESCO constituye el terrible fondo metafisico de estos grabados, de pro vi en en de la incomprensibilidad de unas criaturas, cuyas l Y cual puede ser el origen de esa turbaci6n, ese formas trastruecan todas las rutas de la raz6n No es el .. trascendental malestar que nos invade al contemplar estos halite de los abismos el que Goya sabe ahora encamar grabados? Mientras los monstruos de �os Capricbos y de grandiosamente como en las series anteriores, sino el enves Los Desastres se hallan fuera de nosotros y los valoramos de la sublimidad y de la belleza, el cinico que desde las morales y esteticas que nuestra con- guifio cruza leyes rigen a 8 de Los cienci�, l,os Disparatesparece que brotan de nuestra Lo terrible de estos temas es su quietud mas cerea que la intimidad, se configuran como los vapores de nuestros des­ de la m uerte 0 la del mineral, es tos dos casos es pues en equilibrios y desazones. Se asientan en el seno de la angustia, posible sugerir el proceso dinamico vital, que ha conducido , ante los misterios injustificados que rodean al hombre. Las a la inmovilidad. Pero aqui los vemos cuajados en unas caras, no ya dobles sino triples, las cabezas que se alargan figurascuya genetica monstruosa no podemos presentir y o aplanan como hunlo,. angustiando los rasgos, las muecas cuya continuidad nos desazona porque no podemos imaginar que se relajan hasta la bestialidad y, sobre todo, los contra­ tampoco sus muecas futuras. Hasta ahora todos los seres sentidos entre accion y el movimiento que la encarna, creados por el una arte estaban enla linea de la razon y sus producen esa terrible impresion de una pesadilla, cuando planetas giraban en la orbita del hombre. Los diablos mas la meta alcanzarse porque los miembros no puede se para­ erizados de disparates correspondian, en la Edad Media, se lizan. Pero todo ello emanante de los mas con los condenados senos profundos y sus delitos, y los grandes demonios de de nuestra conciencia, del des contento ante las la pintura, como los de incongruen­ Miguel Angelo Signorelli, se revisten . cias abismos, primero de nuestra vida y y despues del universo de formas comprensibles. Aun las figuras de mas heterope­ que nos rodea. En la solemninad de las leyes que rig en a neos ensamblajes, como las del Bosco, se forman de miem­ las criaturas brotan esos rictus confusos que las desconcep­ bros de dispar morfologia pero sin que su union modifique .. . tuan y nos descubren todo el panorama del caos universal sus caracteristicas naturales. Estos monstruos pueden sec­ que se extiende mas alIa del cerco protector del orden cionarse y quedar independientes los distintos elementos. cosmico que intentamos salvar y hacer con logico nuestro Pero en nuestros dibujos todas las fonnas aparecen envaradas pensamiento. e� el mismo pasmo y en la misma destinacion alucinante. Goya ha detenido el sistema representativo normal, no LOS SISTEMAS DE COMPOSICION solo agarrotando la accion sino introduciendo formas e in­ tenciones contradictorias, que como la arena entre las ruedas Goya ha larvas de humanidad, detienen la fluencia del los mismos flancos conseguido estas estos argumento. De grumos expresivos alelados 0 exasperados, congelando una de un bailador de risa y piernas anchas, brotan dos cabezas accion sin secuencia ni resonancia posible a su continuacion. gelatinosas con pavores y muecas humanas. Cuando parece 9 Se situan variaciones de tan dis pares que que las figuras por muy abstractas que srvas. con masas se rasgueen van a realizar algun acto concreto, surge alguna presencia incon­ su simple proximidad produce ya una irritaci6n en la sen­ sibilidad. Sin embargo estas libertades de distancias y formas gruente, algun fantasmal esperpento que· paraliza todo efecto dinamico , Esta impresi6n de movimiento gafo y incompatibles' estan cohesionadas con una intima 16gica, de materia ind6cil la concreci6n y la con una refinada dosificaci6n para que el disparate tenga entorpecido, a a cohibe tambien la ideaci6n para invivir estos mas de demoniaco que de paranoico. voluntad, a inanimada la quietud de estas figuras, EI desconcierto y la estupefaccion de este mundo para­ temas. Porque no es ella racional la intervenci6n en el mismo acto tampoco derivada de reposo reflexi vo. acrece con ni un Hayen se una mezcla de ensimismada malevalencia y de una torpeza de seres de intenciones y caratulas hasta de distinta especie. que anquilosa los movimientos. No es posible prevenir una explicacion, ni una causa, a Otro de los recursos para sugerir evasiones a Iejanias estos episodios por la intervenci6n de estas excrescencias el sesgar la perspectiva en una diagonal extrafias, que se interponen y perturban poco toda acci6n un sin horizonte, es elastica del disparate hasta cohesionada. En el mismo Disparate, y hasta brotando del que conduce a una prolongaci6n el infinitivo en sucedidas sorpresas. Fundamental para el mismo suelo, se alza el fantasma que rie y el que se eriza de estos es la de pavor. La cabeza ababiecada y la que mira con lucida efecto espeluznante y desquiciador grabados alteraci6n y caprichosidad de los planes perspectives. Esta inteligencia magica.Como un que paraliza de es­ testigo brotan confusi6n de puntos de vista distintos, produce tambien panto hasta a estas criaturas sin sangre caliente, asi mascaras de geol6gica. una rotura de toda 16gica no s610 plastica sino conceptual. estas con rasgos gigantoides, vejez Junto a figuras primer plano de corpulencia, aparecen en un Otro vacio que angustia a estos grabados junto al del lado de formas verti­ movimiento el del sonido. Parece que todas estas incon­ por la Iejania. Y al es otras disminuidas realizan en un silencio que hace mas agudas cales, erectas sobre la tierra, encontramos otras oblicuas, gruencias se muecas. Son bocas vociferantes, gargantas emergiendo de no que crateres inclinados. sabemos y disparatadas las Este barullo de angulos perspectivos, se refuerza con erizadas de chillidos y sin embargo en un silencio como este­ la arbitrariedad de las proporciones. Los personajes adjuntos lar. Y silencio parece que s610 se interrumpe en bisbi­ este varian de altitud y de grosor y con ello de calidades expre- seas de confidencias brujeriles, de confesiones monstruosas. 10 La composici6n de la de el de la raiz de la estos grabados semejantees a laci6n es inspiracion de estas figuras. Aqui las pinturas �egras. Las figuras seamontonan en grupos Goya, con un genial proceso reflexivo, las ha elaborado de mucilaginosos, en conjuntos espesos, con perfiles indife­ dibujos.y pinturas anteriores. Casi todas ellas tienen precisos renciados. En estas agrupaciones las expresiones distintas antecedentes en sus obras, y alguno de estos Disparates, como que exaltan la potencia de sus ric­ no se contrarrestan sino el num. bailarines ») la de 12 (<< Bd. IV; Leipzig). ... Francisco de Go/a (J903). Beaux-Arts», 15,agosto 1860, pags. 222-6; 1863, pags. 239-42). - LOPEZ REY. Go/a y mundo alrededor (Buenos Aires, 1947). DELTEIL, Loys. Le peintre graveur illustre (Paris, 1922). 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