..-, Pro __ np ia-l D ,~ic~rdo vi Gon- ..R~vi~ta.~éílríi¡i:f_dP~cnaria~ - , Dírecton F. GOROÓN OROÁS ~O F 1 e l N A S :. Tomo XII Cava Alfa, 17, ,2.°,derecha~~MADRfD Núm. 1 Enero-Febrero . de , 1922 Trabajos originales Parasitismo de las 'aves·,-'Heferakosis .d~·r palomo POR . Rafael C~stej6n C!A.TEDRÁTICODE INFECCIONES;\" PARASITISMOS EN LA ESCUELA DE VETERINARIA DE CÓRDOBA " . Las enfermedades parasitarias internas qe las aves constituyen un asunto de interesante estudio, por las pérdidas que ocasionan, y. por el estado décronici- dad que adquieren eB los locales infectos." ' ,. , Escasamente "'estudiadas, en nuestro país y no habiendo sido señalada su pre- sencia en muchas localidades gravemente infestadas, determinan, por el deseo- nocimiento que .de ellas tienen los' criadores, fracasos y pérdidas, que a veces son causa de la ruina de muchas explotaciones. , Una de ellas es' la Heterakosis. del palomo, sumamente extendida en nuestro país, donde cOl1stitux:e una de las más-graves plagas, de los palomares, y 'que hasta ahora, qu~ nosotros s~pamos, no' había sido señalada en España. ETIOI;OGÍA.-Esta' enfermedad' parasitaria de los palomos, ,n,:my .coritagiosa- dentro de un palomar, está causada pOl' un gusano intestinal • (helmintiasis intes- tinal) llamado Heterakis columbae por Gmelin (Ascaris maculosa de Rudolphi), , que habita en enormes cantidades el intestine delgado de dichas aves. El Heterakis es 1.111 nematodo, ele la familia' de los Ascárides, dentro de la cual constituye un, géner0 con diversas especies qué atacan a otras aves do- mésticas. El Heterakis columbae parece hasta ahora exclusivo del palomo .. , ., Es UB gusano de GU~pO -redondo y blanco, de extremidades afi- ladas, cuyo tamaño longitudin.al varía desde 16 milímetros hasta Y 4, 5 m~s centímetros. Respecto a-l tamaño, en Heterakis aislados del pichón, de pocos .ci,ías,.nosotros hemos yisto ejemplares oscilando alrededor de 15 milímetros de long~tud, viendo las mayores de 5-6 centímetros en palomos adultos.' ' . Los sexos, están separados, srendo jllayor la 'hembra que el ma- J"ig. J,-,Het~7'a- cho; ,Este tie.r:e el cuerpo terminado ml!y puntiagudo co~ do.s/largas / kis cOlombre, esp ículas desiguales, en tanto que en la hembra la terminación cau- ~~~n(~:ill:~ru- .dal es recta y conoide. Los huevos son numerosísimos. A medianos , aumentos microscópicos se ven no sólo en los excrementos del ave infestada, sino también en el interior del cuerpo de la hembra. ;;us dimensiones ~ son de 80 a 90 micras de larga por 40.a 50 de ancho. Unterberger a~egura que el germen evoluciona completamente -en 1'7 días. Este autor supone que un' pa- lomo enfermo puede evacuar diariamente c:Qn las heces: r .200 huevos de hete- rakis, . . El contagio se verifica por medio de las aguas y comida 'que vehiculan los huevos., / , ' ' • " Nosotros, hemos comprobado la hetera:kosis repetidamente en pichones de pocos días a1im-:entad_os, por sus padres" El cOl).tagi~ en est~s' animales se ,explica \ pOli una fuerte infestación del ,padre, en el cual se infestarán los heterakis y sus huevos en.el mismo buche: de donde pasarían al hijo al ser alimentado. E~ un . caso curioso,' Guya .comprobacióri se encuentra, en el número gránde de hetera- kis que puede albergar un palomo. ,En, comprobación de ese hecho, podernos citar el caso de un palomo muerto por este parasitismo, en el cual los heterakis, en apretado haz, obstruían por completo la luz del conducto esofágico y del intestinal, a su entrada y salida de la molleja respectivamente. Hallándose, pues, el heterakis en. el esófago, su presencia. en el mismo buche, no tiene nada de anormal. . SÍNTONIAS.-Los síntomas del palomo enfermo de' heterakosis son los de un animal anémicó. Generalmente la infestación pasa desapercibida, incluso en animales que se mueren, que conservan su alegría hasta el último momento, sin que se note sobreel cadáver .más signo que el de un enflaquecimiento acentuado. Otros palomos, que albergan.gran n úmero 'de heterakis, y son gravemente atacados; se les nota Los síntomas g,enerales de enfermedad propios de las aves. /Tristeza, falta de apetito, enflaquecimiento acentuado, notable especialmente en los pectorales: En los últimos- días de enfermedad, en los animales gravemente atacados, adopta la típica figura en bola de toda ave enferma, Permanece quieta, erizadas las plumas, las alas ligeramente extendidas, somnolientas, Cuando se la coge apenas huye ni ofrece resistencia, El animal rehusa toda bebida y alimen- to y muere por extenuación. _. ' Otros autores señalan diarreas mucosas períodicas y co nvulsio nes (r), que nosotros no hemos observado. ' Ya indicaba que en los pichones la enfermedad es más' mortífera. Apenas ~ontagjado el anirnal.l pierd e fuerzas, no reclama la comida a sus' padres, se ex-. tenúa rápidamente, y entre la helmintiasis intestinal y el semiabandono de' los padrés, el pichón muere. ' , Debe tenerse como muy interesante la régla de que en todo palomar, en el cual los padres pierdan muchas crías cuando los pichones tienen quince a y€inte días, éstos deben ser autopsiados y registrado su intestino cuidadosamqnte, poi' si se tratara de heterakosis. A través de las paredes del intestino delgado:' del pi- chón; se ven muchas veces los heterakis, gusaniUos. blancos más 'pequeños que un alfiler blanco. Abierto el intestino con uI}a~ tijeras, se ven los heterakis entre el contenido intestinal, a veces en gi'an número y dotados de imperceptibles movimientos (fig. 2). " , LESIQNEs.~Además de los datos expuestos, el palomo muerto de heterako- sis apenas si ofrece otros, síntomas qu.e los de la: consunción y la anemia. Son interesantes los datos referentes a la presencia del verme en.el intestino delgado, lugar habitual de su residencia. ,. Se encuentran en tan gran número, dispuestos paralelamente al ej e del óx.gano, que a veces obstruyen la luz del conducto y determinan una verdadera' obstruc- ción, intestinal. En una longitüd Ide ro a 15 centímetros s~ cuentan en el intes- tino cientos de vermes (Rossignol y Blavette). Jacquet 'ha contado 300 a 500 he- -M. NEVEU-LElIlA.Ilu;.-Parasitologie des animaux domestiques. 1912, '$ terakis obturando 20 centímetros 'de intestino, muy dilatado delante del obs- táculo. - . . Estos gusanos chupan la mucosa intestinal con una ?C( fuerte aspiración que llega a herir la misma, producien- ) ¿f) ,do en toda ella múltiples hemorrag-ias puntiforrnes, qu.e llegan a determinar verdadera enteritis. Es raro que el Fig. ll.-Heterákis j6venes ais- intestino llegue a ser perforado. Sin embargo, Megni-n lados del intestino del pichón de pocos días. (Dibujo de E. Vassallo) cita la perforación del buche en el pichón. - Parece que los p.eterakis hacen migraciones por él Don Cnrlos Rcdrfguez Lépee !\ e ira , notable heluuntó logo de 1:1 cuerpo del ave atacada, en su fase embrionaria, Badel Facultad de Farmacia de Grana- da di agno stjc é estos ver-mea de cita nódulos verrninosos en -el'hígado, cuyq tamaño va- A¡ca"Úila (Heterakis) co¡',m- ría desde el de una cabeza de alfiler al de una alubia iy bae, Gmeltn , 17S9, predominando ejemplares machos y algunos a veces se calcifican; y nódulos verminosos en las mis: hem bras, pero todos ellos Dp ban llegado aun él su completo des- mas paredes intestinales que producen neoformaciones arrollo (para lo cual necesitan 17 inflamatorias circunscritas, (r), . días com-o m íní mum'), y, por tan- to, las dimensiones son más ~sca- Messner, lo mismo que nosotros, ha encontrado sas que en el adulto y carece su irtero de huevos. heterakis adultos en la mollej a y parte torácica del esó- fago. Sabrazés y Salm han visto también heterakis li- bres en las cavidadesperitcneal y torácica sin haber comprobado "perforación intestinal. - - , Las lesiones generales que provoca la heterakis són debidas tanto a 1<1.S múlti- ples hemorragias qu~ determina el verme en -la mucosa intestinal C(;)D su presea- cia, cuanto a la considerable cantidad de productos nutritivos que roba al orga- nismo, al cual debilita por consunción. . DÍAGN6sTIOo.-----:-Es encontrar gusanos en los excrementos Gel ave ataca- raro da. El examen microscópico de los excrementos descubre los huevos de aqué- llos, pero este diagnóstico no está al alcance de los criadores de palomos, Es-más fácil descubrir la enfermedad, haciendo la autopsia de los animales muertos. Los heterakis se- ven a través de las paredes intestinales, llenando el intestino completamente y aumentando su volumen en .algunos trozos. En los pichones él. veces son escasos Jos heterakis y hay que abrir el intestino y buscar entre su contenido les pequeños vermes. Algunos autores hacen el diagnóstico diferencial de este parasitismo con las infecciones de las aves, entre ellas el cólera aviario. La confusión es imposible tanto por la marcha de la enfermedad, muy rápida en las infecciones, cuanto por los caracteres de la misma. PRON6sTIco.-Esta helrmntiasis es la más frecuente y gr-ave de las que atacan al pichón. Los animales atacados suelen morir inevitablemente, X el contagio se va extendiendo lentamente p también el bacilo -piógeno. La etiología de la parálisis de los lechones.' {joma la de Id parálisis de los potros _ , y de los terneros, no es única- ' Es supérfluo hablar de la profilaxis y, de la terapéutica. Hoy todavía no se puede hablar ni siquiera de un tratamiento de la parálisis de los lechones. 'Por eso las medidas preveritivas'que se puedan adoptar són de excepcional importancia. Las medidas profilácticas recomendables son: I.O Medidas generales: aislamiento, separación, desinfección; 2.° Inmunización, activa (vacunación) de los lechones; 3-° Vacunación de 'las crías consangre de la madre o suero materno (como en la parálisis de los potros); , 4·° Vacunación con' un suero preparado ad-hoc; , 5.° Vacunación, o inmunización activa de la madre en la época de la, preñez. • Las madres, en la época del parto y después del parto, deben someterse a una observación severa, y dado el caso conviene' inspeccionarlas. Esta inspec- ción requiere también el análisis microscópico de la leche materna. Si las mamas están enfermas, los lechones deben ser separados de sus madres y puestos a otra nodriza. Sabemos que este procedimiento lo adoptan algunos criadores; sin ern- bargo, 'conviene no olvidar que se arriesga el contagio de la segunda madre o nodriza al proceder asemejante traslado.vPara evitar la transmisión de la infec- ción de la madre y de unos lechones a otros, conviene aislar rigurosamente a la madre 'de sus pequeñuelos" '. , e, ,: ,~ Aunque la cuestión terapéutica de la parálisis de los lechones es a~n asunto de difícil solución) convendría emplear todos los-medios para llegar a un resul- tado positivo, en vista de los enormes perjuicios que la enfermedad produce a- los. ganaderos. El, tratamiento podría extenderse a la madrey a Ios lechones. Si la primera está enferma de las mamas, aplíquense los ,principios generales del tratamiento de las mamitis. El tratamiento local de las articulaciones de los le- _chones no ofrece garantía de éxito, puesto que se trata de una -infección general. " Se podrían tomar en consideración, desde el punto de vista terapéutico; L° La autovacuna de los lechones; > - 2. °- La vacuna de los lechones con sangre de la madre o suero (como en el tratamiento de la parálisis, de los potros); -' 3.° La vacunación con suero ad-hoc; 4.° Si viene al caso, la quimioterapia. Es evidente que hay que hacer algo;- pero mientras los criadores no ayuden eficazmente, poniendo a la disposición de 10)3 hombres de cien,cia los animales de experimentación (lo cual sería fácil de conseguir de las' asociaciones, ya que del, Estado no se puede esperar mucho) es difícil Ilegar pronto a obtener algún resultado alentador. Los criadores debieran hacer un pequeño sacrificio en su propio interés, Los experimentos futuros, coronados por el éxito, les ahorrarían muchos disgustos y grandes pérdidas. ' \ Y ON X. SEEBERGER, Schwéz'zer A1'chz'vfür Tierkeilkunde, Marzo de 1921.' ... ' Nota~ clínIcas La sinovitis' crónica.r- -Su tratamiento ~(" . .por la Fibrolisina .Merk.: «Las tres cuartas partes de la cirugía veterinaria se refi.he~ a las operaciones de los miembros». , MARTÍNEz,BASELGA. -.patología especialr. ' Acción causal, campo 'histológico y reacción> son tres términos ioseparables. 'El esfuerzo exagerado .deterrnina la fatiga celularv la intoxicación del medio interno y perturbación d~l -balance químico de la vida. . - ; Eliminando la acción exterior traumática y la infección local 1) geRera[, las - grandes ccntracienes .de los organismos elásticos y los roces anormales de las superficies diartrodiales, pueden irritar el cartílago, la sinovial y 10s demás teji- dos per iarticulares. La solidaridad, fisiológica extiende su dinamismo hasta caer' dentro de la fisiología patológica. " . ., . , Entramos en Clínica. Se trata de un caballo que claudica, de la extremidad posterior izquierda. El síntoma: objetivo es muy ostensible. Presenta en la región metatarso-falangiana la huella indeleble del cauterio en rayas . Había sido foguea- 'do liacia tiempo, pero mejoró poco. Destaca la gran sinovial, sesamoidea, Y for- • ma, al ser extrangulada p'or la' cuerda tendinosa de los flexores de las falanges dos ~ejiga~ Gel tamaño de una manzana, cada una.Tas cuales ascienden hasta ~os , botones peróneos. - . , , . Lo reconozco ,y observo que 'lá píel de la región se halla muy indurada, tensa.. y que no fluctúa líquido dentro de los sacos serosos. '. La .exploracién produce 'dolor. Derribado el enfermo, practico una punción exploradora, Tengo que vencer la gran resistencia de la piel, de'! tejido subcu- táneo y capsular, endurecidos por una larga fecha de evolución esclerosa, Por ,la cánula del trócar escurren unas gotas de sinovia. Diagnostico una sinovitis v • . plástiGa.. . , Seguramente la, anatomía patológica de esta lesión" interesa: hueso, periostio, cartílago, cápsula, vasos, nervios, ligamentos, tendones, aponeurosis. y 'piel, for- , mando, el todo patológico" un bloque fibroso . . En esta inflamación crónica, por la transformación hiperplásica experimenta- da por él tejido conjuntivo, ha quedado borrada la característic'a diferencial IJJ,E;- cánica, a cada conjunto homocelular.: . . La primitiva flegmasía; tejido embrionario después; más tade trabéculas ad- ' heridas a periostio; a serosa, a tendones y piel, han formado una verdara neofor-. mación: Ia-osteo-teno-sinovitis de que habla Cadéac.' . Frente a esta dolencia ¿qué hacer? Ante la idea del bisturí me detiene la pre- visión de las g~andes adherencias. La sinoviectornía de Lustig y Carougeau, en este caso, la estimé de dudoso éxito. De los 'vejigatorios no era posible esperar nada. El fuego actual aplicado sobre la región depilada hubiera sido, un dispa- rate terapéutico. Las inyecciones ,Yodadas intraeinoviales'Ias he practicado, con buenos resultados, siguiendo el consejo de los prácticos Leblanc y Thierry. . Pero el temor a una reacción inflamatoria necrosante por las dificultades, en este caso, de hacer inyección absolutamente intrasinovial, me hace desistir del empleo del iodo. En su lugar, hago uso de la Fibrolisina Merk . . Los éxitos obtenidos en clínica humana por .Hochsinger, tratando una .sino- vitis; los de Brandenburg, en un caso de poliartritis crónica .prímitíva, y la pon- , . , , 1"5 " deración que, de sus' bueflas resultad~s ~n Veterinaria hace A. 'Bucholtz,' me 'su- gieren su aplicación. Empiezo el tratamiento can una ampolla par vía hipadér-, mica sobre la tumoración, y después, cada dos días una inyección hasta seis dosis, ' " .' ' Lª 'r eaccióh linf¡¡.go,ga e hiperleucocitaria ,fué infensa. Dos días después de terminadas 1as inyecciones" a las catorce de iniciado el" tratamiento, ordené la práctica diaria del baño con agua caliente y 'al masaje, Desde este -mornento el _ caballo salía de pasea, La inflamación .disminuyó gradualmente y al mes este animal andaba con Iíbertad, sir claudicar, 'ysin ot-ra' señal en, la parte enferma que ligerísima tumefacción uniforme; desaparecieron' las hernias sinoviales; la piel 'había recobrado flexibilidad, y la resistencia subyacente que existía antes. del tratamiento. casi es imperceptible. " -, '_ ' La inyección de Fibrolisina hizo. que' acudieran al terreno enferma linfa y -leucocitos r Aquella reacción .línfagoga e hiperleucocitaria, auxiliada par la ac- ción fibrolísica del medicamento; contribuiría a verificar, la maceración y reo, blandecirniento de aquel bloque cirrosa e hlperplásico. Quizá'en la lucha brutal bio-química 'operada, dentro de las fibrosidades' del proceso, entre las células del ~ejidci enfermo, los plasmas, 'las Ieueocitos y la .Fi- brolisina, brotarían fermentos solubles, enc~rgadas dé .transformar en filtrábles 10's grupos coloidales de la neoforrríación. " ' '.. ',En última término, el sistema vascular, absorviendo las exudadosü y detritus, concluyó -con el. último trámite cÍe la obra reparadora. 'f En las casos en ,qtle este.famoso producto de la casa Merk 'esté- indicada, debe ser ensayado por todo buen clínica, Animado por el éxito. obtenido, actual- mente estoy tratando UJ~atenda-vaginitis crónica y espera un nueva-triunfa te- rapéutico.' ' J. DE LA 1?0TA. y CASTAilOS Veterinario en Sopuerta Qlizca;:a) , Noticias, consejos y recetas DIAGNOSTICas FÁCILEs.-Un 'ignorado genio norteamericano - y decirnos ignorado porque oculta cuidadosamente su nombre ~ ha n~suelta 'en un peri- quete ~l diagnóstico de las enfermedades de las gallinas, segUn puede verse por la siguiente relación de síntomas' interpretados qt'le publico en Ia.Revista Jl!linervd, ;' al decir, del GiQrnale di Mi:dicin'a Veterinaria,' que es el periódica de donde to- ' , mamos esta pintoresca relación: ' , «Abdomen hinchado: peritonitis, hidropesía o diarrea, Derrame, mucoso del pico:icpngestión del hígado, pneumonía a verrnes rojos. Manchas blanquecinas en el interior dé! Pico: difteria a cáncer. ' Vértigos y atontamiento: cangestión del cerebro a debilidad .. de las extrerni- dad es:' ' Constipación: constipación simple, indigestión o inflamación del oviducto, -Convulsiones: envenenamiento con el arsénica, el ploma, el cobre O el cinc, a epilepsia. . Cuello replegado hacia la derecha: envenenamiento. can la estricnina a con- gestión del cerebro. '" ' Cresta Pálida: tuberculosis, inflamación del pulmón a diarrea blanca. Cresta al principio Pálida y poco 'después obscura: enteritis.. ' Cresta obscura: enfermedad del hígado, oonjestión pulmonar a pulmonía, Deyecciones de color verde esmeralda reluciente: cólera. . ' . ,/ " ., .6 " \ , ~I • Diarrea: enfermedades del aparato digestiv~, envenenamiento, tuberculosis, cólera, difteria o-diarrea.blanca. . - '.- Sofocación: ~nven~nami~nto con el arsénico. , Heces amarillas: cólera. " ',/ , , Lengua dura JI seca.. pepita o- afecciones del sistema respiratooio. Náuseas y vómitos: inñamacién, del est6mago o envenenamiento C0n el cobre, el cinc o el plomo, ,--- Patas rugosas con escamas levantadas: sarna. Dilatación de la pupila del ojo: envenenamiento con el arsénico. -Piel escamosa: Sama de la piel o tiña. ' 'Res"piracion aceleradá o"muy' Ienta: , enfermedades del aparato, respiratotio, pericarditis, ácaro de los pulmones o envenenamiento, .' / . , Sed excesiva: hipertrofia del hígado, tenia.iaspergilosis o peritonitis. .,.; Derrame oiscoso del ojo: catarro o difteria.» '. ' Como se ve, este procedimiento de diagnóstico que pudiéramos llamar dis- <, yuntívo es de una suprema. sencillez, pues encierra toda. la. patología en una docena deIíneas; y, como ya indica entre líneas el mismo autor! al exponer el procedimiento, siempre se puede tener laseguridad de que la gallina en ql,;lese aprecie uno de los síntomas indicados, s} no tiene u~a enfermedad es porque, padece otra. Esto es infalible. . EL POÚ¡¡':}" ..• -+..,....---------1-0'-- 4.a Cuando un bípedo está inclina- ero hacia arriba y h~cia adelante y el otro es vertical (fig. V en la que el pilar anterior está inclinado y es vertical el posterior y fig. vi en que ocurre lo coñ- ti-ario), también se-rompe el equilibrio+?' .•••• - - y el esfuerzo de tracción resulta única- merite de la inclinación del pilar oblicuo. El desplazamiento del- centro de gravedad hacia la inserción del pilar. oblícuo (posición 1 del peso x en la fig. V Y posición 3 en la fig. VI), así como la' mayor i-n.élinación del mismo : 3 ~ pilar, acentúan el esfuerzo de tracción. -W.t:® En otros términos: cada bípedo opera ..'~ " -+o,..,---------I-~ ..... por\ su propia cuenta y proporcional- mente a su. oblicuidad y H la carga que. soporta. 5.° Sí, para una misma inclinación . de los pilares o de uno de ellos, el desplazamiento del peso x modifica la situación del centra de gravedad de todo el aparato, no existe la reciprocidad; es . decir, que para una posición constante ~JJes?21a diferente inclinación TdeIos pilares:no podría desplazar el centro de gravedad del sistema. Es fácil la demostracióu~.de~;estoslihechos:lse. inserta enel punto Oruna nueva balanza pocket y se levanta el aparato verticalmente hasta el momento en. que la extremidad A- del pilar OA abandone el suelo. El esfuerzo que deberá desplegarse en este intento será I el mismo en las sei¿ alternativas probadas (con unos 25 kilogramos en la experienciadel autor, 'estando el peso, x CODst~Dtemente colocado enla posición 2): Este punto tiene una importancia grandísima, porque en él es en lo que difiere esencial- mente el arranque pasivo, según se verá más adelante. - . La aplicación' de estas deducciones teóricas al dominio de la p?á:ctica es la siguiente: Resulta interesante apreciar qne hay muchos caballos, de los, que se sirven preferente- mente de su peso para provocar el arranque del o.bjeto que quieren niover.yque aprovechan las condiciones mecánicas de su individuo. Obsérvese un viejo caballo de hala-cuerda ocu- pado en tirar del cable que le une al navío: si se tiene una conformación esquelética sana, si sus cuatro miembros están intactos y si son flexibles sus articulaciones, tomará la posición de la figura IV, y se ie verá llevar la cabeza indiferentemente hacia abajo, hacia-arriba o ha- cia un lado, lo que ocasiona, respectivamente, un' desplazamiento 'del centro de gravedad ha- cia adelante' (sobrecarga del tercio anterior), hacia atrás recar.go del bípedo posterior) o hácia un fado: sabe el caballo por experiencia-que su esfuerzo de tracción no 'disminuye ni aumen- ta con estas desituaciones del centro de gravedad. Pero véase un caballo atacado de emb~-' llestadura o de esfuerzo de tendones crónicos en el bípedo anterior, lo que le pone en la im- , posibilidad de unir los miembros torácicos bajo el cuerpo, y se verá que, planta muy fuerte- mente los miembros posteriores y levanta la cabeza y el cuello para cargarlos al máximum, buscando así el modo de realizar Ia posiciónde la figura VI, con el peso' x situado lo 'más cerca posible del punto 3, Tómese, por el contrario, iin caballo queesté-sano del tercio.an- terior y atacado de artritis crónica de los dos corvejones, lo que le impedirá abrir el ángulo ilio-fernoral más allá de cierto límite, y se apreciará que este animal intenta tomar la posi- I ción de la figura V: . extenderá el cuello J • 1 Y la cabeza:' a fin de llevar hacia adelan- ~ , ¡';,eP::;,\' frx",) te el centro de gravedad y recargar el bípedo inclinado (situación del peso x o: o , , lo más cerca posible cÍe la posición 1 en la figura V). , Cuando la acción de halar es muy lenta, se compone de una serie de arran- ques. El. caballo se deja caer sobre el __ P' __ ....:.. ~__ _ • _ " _. • ..... .J cable, desitúa rápidamente sus cuatro .A ~'1,TI.' miembros, así que ha ob'tenido algún efecto, y recomienza en seguida la mis- ma operación. Po'r eso este modo detracción es el que mejor -perrnite estudiar el arranque pasivo. , , ' , ~ n,-ESTUDIO DEL ARRANQUE PORESFUERZO MuscULAR.-En realidad, el arranque no se opera nunca por esfuerzo muscular' exclusivo; - es generalmente mixto, estático y diná- ... \p' mico a la vez, añ'adiéndose 'la fuerza i~- 'pulsiva de los músculos al efecto del 'peso. El aparato del autor permite com- probar también la acción de Jos múscu- los propuÍsores en el arranque. Con 'este fin inserta resortes tensos, por una par- te en el cuerpo y por la otra en los . _ •• , . p. __ • .... ~_._ A miembros; por ejemplo, resortes m n, , ...,-Vil' p q e y z, que representan respectiva. , "'1'- mente los' músculos propulsores isquiotibiales, el glúteo grande y los mú;culos pectorales profundos (fig. VII). • l' Esta experiencia demuestra que el esfuerzo muscular es independiente del esfuerzo pasi.. I 3° . , va. Se ejerce en todas las situaciones (verticales, inclinadas hada adelante e inclinadas hada' atrás) de los bípedos y en todas las posiciones del centro de gravedad. Además, por medio de una balanza pocket- vertical se levanta el aparato en 0, primen> antes de poner en su sitio los resortes y después c1!~ndo ya están .éstos en posición, se comprueba que la pocket verti- cal D' registra tanto menos peso que la pocket horizontal cuanto mayor esfuerzo de tracción acuse el dinamómetro D. PorIo tanto, el esfuerzo muscular propulsivo descarga el tercio an- teriory recarga el tercio posterior proporcionalmente a su intensidad. .Esta desituación del centro de gravedad s610 depende de la magnitud del esfuerzo propulsivo y es independiente del género de músculo propulsivo y de la naturaleza del bípedo sobre que obra el músculo:' la contracción de los músculos pectorales alivia el tercio anterior tan bien como la de los ís- quio-tibiales y la del glúteo grande . •Este desplazamiento del centro de gravedad hacia atrás producido. por el esfuerzo muscu~ .Jar propulsivo, permite explicar algunos det~lles y también ciertos accidentes del arranque: I ° La frecu~ncia de las caídas sobre los menuditlos anteriores o sobre las' rodillas de los ca-, baltos grandes de 'oaras en el momentp del arranque de vehículos pesados. 'Esto se debe a que los músculos propulsores del miembro anterior, al mismo tiempo, que dan impulso al cuerpo, tienden a hacer deslizar el pie hacia atrás; el aligeramiento momentáneo del miembro ante- rior favorece este resbalón que viene a ser fatal, por ciécirlo así; cuando el-suelo es compacto o está .grasiento, Estas caídas son muy frecuentes en los caballos que empiezan el aprendiza- je del arranque. ' . \. 2.°' El desjallfcimiento continuo det tercio posterior mientras dura un arranque infructuoso. Los músculos propulsores obran ca da vez más enérgicamente y el peso soportado por el tercio anterior es tan elevado que los músculos tirantes de los miembros posteriores ya no - logran mantener lígidos los ángulos articulares, que tienden a cerrarse. 3·° La extensión de la' cabeza y el porte horizontal del cuello que se ooseroa en todo caballo que, sosteniéndose en u7t...t.en'eno sólido, 'trata de producir el máximo esfuerzo, Por .este artificio el animal desplaza el centro de gravedad un poco hacia adelante, lo que 'contraría el aligera- miento del tercio anterior y puede evitar el resbalón. 4. ° La flexión pa1'cial de las rodillas que se quiere ver al p1'incipio del arranque y que ti~ne el mismo objeto' que la extensid« del balancín cérvico-céjálico. Por este medio, el caballo bajo su tercio. anterior y desítúa el centro de gravedad hacia este bípedo. 5·° . Los medios artificiales con los cuales se quiere ayudar a un caballo que no logra arran- car su carga. Todos estos medios tienden e permitir al animal plantarse mejor en el suelo con sus casc.os anteriores: a) dar un sólido apoyo echando arena, cenizas, etc.; b) no anudar las riendas para que el animal pueda extender la cabeza y el cuello; c) enganchar bajo al vehículo, con la dirección' de los tiros hacia abajo y hacia atrás, contribuyendo a cargar algo el tercio anterior. - También en los caballos de halar es en los que se estudia más fácilmente los detalles del' arranque por esfuerzo muscular. Si se da un latigazo a un caballo que está en el arranque pasivo, inmediatamente acuden todos los músculos propulsores a auxiliar el 'esfuerzo, hasta entonces exclusivamente estático, y-apareceuIa mayor parte de los fenómenos precedente-, mente expuestos. M. ROUAUD.:.....SOBRE LOS fN!ltCES' :QEL CABULo.-Revue 'v¿térinaire, LXXII, 539-548, Septiembre cfe,1920. El autor estudia únicamente en este trabajo' el índice dáctilo-torácico por el gran valor práctico que recientemente han' alcanzado, hasta el .extremo, por ejemplo, de que un con- curso de caballos de guerra el poco valor dé! primero de dichos índices puede ser una causa de descalificaciób, sin necesidad de otro exámen. INDICE DE COl\IPACIDAD (1. C.)-Se obtiene dividiendo el peso por la talla' expresada en cen- tl:xnetros: 1. C. = ; . !v!ejór definición es la siguiente:' El ln~:lice de compacidad expresa 'el peso 'de un centímetro de talla; si un caballo de 620 'kilogramos mide I m, 62 SU 1. C. será , de 3,80, es decir, que cada centímetro de talla pesa 3 kg. 80 gramos. ,31 ;, Durante algún tiempo se admitió que este índice era la relación del peso conel número de centímetros por ~ncima del metro: 1. C. = T P En el ejemplo anteriormente cita- -100 ' do se hubiera tenido 1. C;. = 6:: == II? Era necesaria esta observación porque permitirá explicar que las cifras pritivamente aceptadas para representar el 1. C. eran muy' superiores. a las exigidas actualmente. ' . En Francia, mientras que. las Haras y las Sociedades deportivas admiten la fórmula: P 1. C. = T " el servicio de las Remontas utiljza~ 1",siguiente: 1. C. = T- ,P 100 , porque las comisiones que estudiaban antes de la guerra el tipo del caballo de artillería, han recono- cido que este índice era el más matemático. Según ellas, del cuerpo; ese olvida demasiado-dice-que los huesos son huecos, que un esqueleto humano pesa 6 kilogramos y que entre el de una mujercita y el de un coloso apen~s si pasa de un kilogramo la diferencia' de peso.s Nada 'se opone a la aplicación de estos datos a la' osamenta de losanimales; antes, por el contrario, se admite de buen grado que la diferencia de compacidad -entre un caballo .ligero y otro pesado resulta más de la diferencia entre el desarrollo de los dos sistemas muscula- res que de la diferencia entre los. dos sistemas óseos. .. Por otra parte, la menor compacidad del caballo de sangre" ligero o dragón, no' significa que su musculatura sea insuficiente; precisa, por el contrario, esta verdad fisiológica que la potencia y la intensidad de la contracción muscular son función, no solamente del número de fibras musculares , sino también de su calidad propia, de su tonicidad y de la riqueza de su .inervación. El cono~imiento del 1. C. no sirve tan. sólo para la apreciación de un sujeto aislado; 198 cambios que sufra su valor durante un año en un mismo lote de caballos jóvenes, pueden ser una' preciosa fuente de datos: su aumento más o menos importante y más o menos rápi- do podrá ilustrar sobre el valor de la ración, la inténsidad del trabajo que se pueda exigir y el valor de talo cual origen o de tal o cual región de cría. • lNDlCE DÁCTILO"TORÁCICO (1. dt.).-El índice dáctilo-torácico es la relación del contorno de la caña (tomado diez centímetros por debajo del hueso corvo) con el perímetro torácico. La medida del contorno de la caña Ilustra/no-solamente acerca de la re~ió~ medida, PinQ , \ 32 también y, sobre todo, acerca del desarrollo general de los sistemas ¿seos Y.. tendinosos, los más importantes en el caballo que se explota como motor. «Aunque debe llamar la atención de los técnicos y de los aficionados a los caballos, este ,at. .1: sólo tiene un valor relativo, que se' debe tomar en, consideración; ofrece, sin embargo, el grave inconveniente de variar con el grado de nutrición y con el mayor o menor grosor de la piel del animal •. (Junot). ' , ". lil profesor Barrier insiste en la necesidad de los puntos de mira, 'que deben determinar- " se de una manera muy rigurosa antes de sacar una conclusión firme. Cuanto mayor sea el 'contorno de la caña con relación al perímetro torácico, mayor será en. dt.; de ahí la ventaja de un 1. dt. 'grande, que demuestra unos buenos cimientos, buenos u.iembros 'muy óseos y tendones bien destacados, mientras que, por el contrario, si el 1. dt. es 'pequeño, se 'tep.drá frecuentemente unos cimientos delgados e insuficientes. ' " «En: 1909, erí la Sociedad del caballo de gl).erra de Saumur.Ta Comisión de recepción tomó eL1. dt. de los animales presentados; creyó poder comprobar que los caballos que no I tienen un 10 por 100 de 1. dt. (por ej emplo, J 8 centímetros de contorno de la cafta para 1 m. 80 de contorno del pecho) tienen los miembros de tal modo delgados que no ofrecen probabilidad alguna de ser, premiados. (Meyranx), ' Esta opinión está de ~cuerdo con los datos admitidos en Zootecnia general, según los cua-, Ies el 1. dt. debe ser de '/ró, en las buenas vacas lecheras. Por otra parte, las investigaciones realizadas por el autor confirman los resultados obtenidos en Saumur. En ninguna categoría de caballó fué inferi~r al'/ro la relación del contor.no dela caña con el del pecho; se elevó de í/9'6 en los caballos ligeros hasta '/87 en los más pesados y más voluminosos de tifo . •En la artillería, las variaeiones extremas del 1. dt. han sido de Om 110 a bm' 128 con un promedio general de Om 110; el mejor 1. dt. es de Om 112, lo que indica que el contorno del pecho debe ser nueve veces superior al contorno del tendón» (Santanbien). " Tomando la décima del contorno del pecho expresado en Centímetros, se debe, pues. obtener siempre una cifra inferior a la que expresa el contorno de la caña, oscilando Ia dife- rencia en menos de I a 3 'centímetros, según las categorías de caballos; en los casos contra- rios, muy excepcionales, se podría afirmar que los miembros son insuficiente y, sobre todo, , que las cañas son demasiado delgadas. , I Patología general P.lWFESOR G. GUERRINL~ INVESTiGACIONES' SOBRE LA AVITAMINOSIS.- Annali d' Igiene, XXXII 597-619, Octubre de 1921. J , El punto de partida de estas investigaciones ha sido una suposición que, en el curso de las Investigaciones se demostró .que era equivocada. -La suposición en ésta. Cuando para provocar la avitaminosis se sigue el método clásico: palomos alimentados con arroz llevado, ' . y sostenido durante algún tiempo, y alta temperatura; se da ciertamente un alimento desavi- taruinado, pero se'da también un alimento ester il. Ahora bien; esta esterilid~d del atimento (no produciría algún efecto? • La cuestión de la esterilidad de los alimentos es una cuestión antigua, puesya fué susci- tada por Pasteur en 1885. Se han hecho apropósito de ella numerosas experiencias, pero las conclusiones no están acordes. Para algunos, la administración "de alimentos estériles es inocua, para otros es dañosa y para algunos es mortal. En el caso especial de palomos ali~ mentados con arroz desavitaminado por el calor, pero dado completo, o sea con su envoltura, la cuestión tiene una singular importancia. La envoltura del grano de aFrOZes rica en celu:.. losa, y ya se sabe que en la digestión de la celulosa toman ~ran parte las bacterias. Siguiendo este orden de ideas, el autor ha, realizado una serie de experiencias, combina- das de manera que se pudieran confrontar los efectos de-una alimentación. con.arroz com- pleto desavitaminado estéril y los de una alimentación con arroz completo desavitaminado no estéril, llegando a las siguientes conclusiones: H La Si en vez de arroz avítaminado (por calentamiento en autoclave a + 1500 durante 80 minutos), se da por alimento a los palomos arroz avitaminado al' que se han reintegrado los gérmenes que constituyen la flora bacteriana normal de la envoltura del arroz completo, no solamente no se impide la avitaminosis ni se atenúan los signos de ésta sino que se agra- ,'Van una y los otros, y de estos últinios más especialmente los síntomas intestinales. 2,.a Esta mayor ¡gravedad del síndrome vitamínico no se puede atribuír-al menos de un -modo directo y exclusivo-a una exaltada virulencia de los gérmenes reintegrados al alimento., 3.a Los palomos con avitanrinosis pierden la refractariedad al carbunco bacteridiano ca- , racteristica de la especie. 4.a Esta pérdida de refractariedad de los palomos al carbunco hemático no se puede im- putar a un racionamiento alimenticio cuantitativamente insuficiente. s-" L6s palomos con avitaminosis pierden la c~pácidad de elaborar' anticuerpos (aglu_ tininas).. . 6 .. .En los palomos con avitaminosis la aparición de la diarrea coincide con la existencia a .de uI?a flora bacteiiana intestinal más vigorosa y más virulenta, coa predominio del bacte- rium coli. ' Aunque estos resultados no logran interpretar 11nhecho tan 'obscuro corno el de la avita- minosis, sí aportan .algunos elementos que merecen ser tenidos en consideración, ! La tendencia que hasta ahora ha prevalecido siempre es la de considerar la avitaminosis casi corno un problema de patología alimenticia. Recientemente se ha supuesto que el fenó- meno culmina en la falta de acció n de los principios que, estimulando los conjuntos nervio- sos que dominan las funciones digestivas, concurren a preparar las condiciones más oportu- nas para la digestión. Pero las cosas deben ocurrir de 'modo muy diverso y más complejo. En opinión del autor, la disminución de resistencia a la acción patógena de los microor- ,ganismos y el profundo trastorno de ,las reacciones inmunitarias que acompañan a la avita- minosis, deben ser el índice de un 'estado de hecho que introduce los desórdenes más graves 'en las funciones de la vida, Terapéutica y Toxicología . , L. HOTE.-LA rJJSINA VE;~RINARIA,-Gio!,~iale di Medicina veterinaria, LXX, EN '467-481,6 de Agosto de 1921. " La lisina, muy conocida medicamento antiséptico y antifermentativo, es un líquídode , color amarillo arribar in o, 'limpísimo, que no se altera a la luz, de olor vinoso, con signos del formaldehido, de sabor salado, no mancha la ropa blanca y no es ni inflamablé ni volátil. Se forma este medicamento compuesto por la 'so!tlción en agua de glicerina, de aldehído fórrn ico, de cloruro de sodio, de cloruro de cinc, de ácido clorhídrico y de esencias vejetales, Su reacción es ácida, y tiene la gran ventaja de sumar las cualidades terapéuticas de sus diversos componentes sin que por ,ello aumente la acción tóxica. Poder antiséptico y'bqcttrÚida:~De las numerosas investigaciones realizadas' resulta que la lisina tiene un notable poder desinfectante y antiséptico, no inferior a las corrientes solu- ciones acuosas y jabonosas de formalina. En las experiencias, aun no/terminadas, que realiza , el Gabinete de Bacteriología veteniuaria militar de' Roma, ya se ha' podido comprobar también que las cualidades antisépticas de la lisina son óptimas: Como desodorante antiferinentativo la lisina es muy superior al ácido salicílico yal per- manganato de potasa. Se ha experimentado ampliamente en la conservación de las carnes y de los diversos géneros alimenticio", de los huevos, etc" y ha dado .resultados óptimos insu- perables. Para prevenir las fermentaciones amoniacal~s y de hidrógeno sulfurado que se des- arrollan en las substancias alimenticias estropeadas, en vías de incipiente putrefacción (zootrofotoxismo), se ha usado con resultados excelentes la Iisina, que es una magnífica pre- paración para conservadas, Sabido es que numerosos alimentos, tales como la carne, los / 34 huevos, la leche, los' quesos, los pescados, las conservas en lata, etc., se descomponen al cabo de cierto tiempo, es decir, que se producen en ellos alteraciones orgánicas debidas a vene- nos de los microorganismos de la putrefacción, que cm estos casos se llaman jtomamQs, sien- do causa tales alimentos de Intoxicaciones graves. Pu~s bien; para evitar tales inconvenientes se ha adoptado con éxito felicísimo la lisina, que tiene la ventaja para la conservación de. alimentos de no ser tóxica. ' Esttrilización de los instrumentos quirúrgicos metálicos y dt las manos.-La lisina se ha reve- lado muy eficaz en la desinfección de las manos de los operadores yen la esterílízación de los instrumentos. Se emplea en solución tibia en agua esterilizada del S.al ,10 por loe con muchas ventajas sobre los otros antisépticos empleados hasta abara (sublimado, acido fénico, tintura de iodo, lusoformo), pues no' irrita ni cauteriza la piel, no es untuosa ui tóxica y man- tiene su limpieza sin olor desagradable, por todo.lo cual resulta, superior a todos los demás en la práctica qairúrgica. Exptriéndas clínico-ftrapé;tÚcq;. -.:.. lisirla ha dado resultados óptimos siempre que se ha La adoptado y demuestra ~que es superior a los demás 'lIJicrobicidas y parasiticidas, porque representa una segura y potente barrera contra el desarrollo de los gérmenes sépticos, pues' siendo para ellos eminentemente tóxica y letal, no es nociva para los tejidos y elementos celulares, favoreciendo así la vitalidad y crecimiento de éstes. Tiene, pues, al mismo tiempo propiedades bactericidas y propiedades estimulantes de los tejidos .. Se ha empleado muchas veces en las heridas accidentales de lós animales y en las'lesio- nes quirúrgicas en general, obteniéndose en brevísimo tiempo curaeíones y cicatrizaciones "completas. En las lesiones quirúrgicas, accidentales de la cabeza y del tronco al S y al 100 por IÓO; en las enfermedades y lesiones de la boca, pues se puede ingerir sin peligro, porque no es- tóxica, y en las enfermedades y iesiones de las orejas, nariz y garganta (otitis, mastoiditis, parotiditis, tumores), al 2, 3, ó S por 100, según los casos) da muy buenos resultados. También se emplea con gran éxito en otras muchas enfermedades. En las afecciones,parasitarias de la piel (herpes tonsuran te" tiña, prurigo, sarna, ptiriasis helmintiasis' cutánea, etc.); para la limpieza de los perros, de las: c~ballos y de todoslos ani- males de lujo es 'insuperable, porque matá todos los insectos y moscas, destruye los malo's olores y deja brillante la piel, no habiendo, además, ningún peligro en que el animal se lama. Solución-al 5 o al 10 por 100. . En las enfermedades de las articulaciones; en las diversas heridas y contusiones. Abertura de abcesos y hematomas, drenages y abertura de hidropesías tendinosas y articulares, hígro- mas, heridas de estío, .eczema vegetante de las articulaciones, etc., etc., en soluciones del 5 al '10 por 100 al príncípío, y después al 3 Y hasta el 2 por 100 en los días sucesivos. En las operaciones de castración y sus correspondientes complicaciones (hongo, hemo- rragia, balanitis y acrobustítís, orquitis y epididimitis) al l,'al 2 o al g por 100 en agua esteri- lizada. ' En las enfermedades de las mamas, grietas e inflamaciones de los pezones, en solución en agua tibia al 1, 2 o 3 por 100, según los casos. Todas las partes próximas a los 6ganos mamarios y las manos del ordeñador deben dasinfectárse siempre para evitar la contamina- ción de la leche y lo mismo debe hacerse también con los recipientes en que se recoge' A este propésíto responde insuperablemente la lisina. . En las enfermedades infecciosas de los animales domésticos ha dado espléndidos resulta- dos usada en soluciones más o menos concentradas, al 3, al S o al 10 por 100, según fueran más o menos graves las lesiones ungulares complicadas Cal! fuertes procesos floquísticos y flemones y gangrena, ha dado curaciones inesperadas en tiempo" brevísimo. En la vaginitis gr~ulosa de las vacas se emplea con mucho éxito la solución tibia en agua oxigenada al 2 Y a13 por 100 por medio de irrigaciones vaginales repetidas una o dos veces -al. día. El mismo éxito se obtiene en las otras enfermedades infecciosas del ganado, adenitis estreptocócica, <, 35 carbunco, infección muermosa, cólera de las gallinas, peste aviar, enfermedades infecciosas de los cerdos, etc. De;inficción de los establos y de los amb ientes erzgeneral.-Sabido es que para que un des- infectanfe- rinda todo su-efecto es necesario que esté en perfecto contacto con lo que se trata de desinfectar, y; en este aspecto, no sólo la lisina toca bien todas las partes, las anfractuosí- dades,"Íos ángulos, etc., de los objetos conque contacta, si no que permanece en contacto -con ellos durante cierto tiempo, 'hasta que 'reblandece, y desprende todo lo que está adherido' a ellos yal mismo 'tiempo mata todos los microorganismos en ellos albergados. Conviene asociar las fricciones a la acción del medicamento. En el estiércol se echará 'una solución a1 la por 100, e igualmente en las paredes, en los pesebres, en las puertas y en los arneses- Además, toda el área de cubicación del local se desinfectará por medio de una bomba, por fectado al cabo de 12 o :! 4 horas, - 'la cual sale pulverizado el líquido e inunda todo el local, que queda completamente desin- ~ . Modo de usar la tisina y josolo'gía:-Para la desinfección de las manos, de' los arneses, de---': la ropa blanca, del 'estiércol y de la atmósfera debe emplearse la solución en agua destilada al ro por 100. Para el uso quirúrgico ~omún, esto es, lavados de heridas, de úlceras, de focos de supuración y de heridas infectadas se usa 'la solución al' 5 por roo, la cual se puede redu- cir, apenas obtenida la detersión de la superficie herida, al g y al 2 por 100. Para los lavados de las mucosas externas e internas (uretra, vejiga) se pueda usar la solución al 1 y al 11/2 por 100. Es conveniente hacer las soluciones en agua hervida -cada vez para lavados internos y para 'obtener una solución límpida, , , E. CHAIGNEAU.-NoTA SOBRE EL TRATAMIENTO' DE LA FIEBli,ECARBUNCOSA LOS EN BÓvIDo'!..-Ricueil de J)1édecine~étérinaire', XCVIII 640-641, I5 de Novie~bre de i oz r. " - ' .. En un establo en quTexista carbunco bacteridiano, como los efectos de 1<)- vacÍl~ación no se comprueban hasta l'asádos doce días _de la aplicación de la segunda vacuna, debe tomarse la temperatura. de todos los animales por la mañana y por la tarde, y cuando se eleve ésta a 40e, sin causa reconocida, debe quedar prevenido el vete'rinario contra el car- bunco, pudiendo creer firmemente en su existencia si la hipertermia se aproxima a 41° o pasa de ellos y esta temperatura es compatible con la apariencia exterior de la salud. y Inmediatamente se practicará un a, sangría abundante, según, la edad' el est~do, de nutri- ción, con todas las precauciones necesarias para evitar el contagio al, hombre y a los anima- les, pudiendo hacerse esta sangría hasta en las hembras preñadas que no hayan abortado nunca. Algunos instantes después se practica una inyección intravenosa de permanganato de .potasa, d-;;plata o de oro coloidal. El autor 'prefiere este último medicamento a Ia-dosis de 1 c. c. por cada ISO kilogramos de peso. Después, siguiendo la curva térmica, se adminis- tran acetamilida, 10 gramos, y alcohol, re mi tiendo esta administración dos o tres veces al día, según las oscilaciones de dicha curva. A veces e; necesario repetir" el tratamiento al día siguiente, Con excepción de la sangría. que rara vez es necesaria. La curación se obtiene de uno a tres días, no hay reciviva y tia es necesario vacunar ya a los animales tratados. No todos los casos tratados terminan por la curación, pero asegura el autor que la aplica- ción más o menos regular de este tratamiento en los años que precedieron a la guerra le dió un 30 por 100 dé curaciones. Posteriormente, de 2 [ animales atacados en tres explotaciones diferentes, que trató en 1919 y en 1920, obtu va 19 curaciones; los dos sujetos que murieron eran dos vacas en estado de miseria fisiológica acentuada. En resumen, en el período prodrómico es curable por la terapéutica corriente, según el autor y contrariamente a la creencia general,. la fiebre carbuncosa o carbunco bacteridiano. '36 , l,-N. FROST.~EL FORMOLEN EL TRATAMIENTO DE LAS MAMITIs.-Report of the New-York State Veterinary College, 1918, p.J62. El autor, después de haberle fracasado en el tratamiento de . las' maritis infecciosas las inyecciones de ácido bórico y de oxígeno, tuvo la idea de emplear por ingestión Je~ azul de metileno .unas .veces sólo y otras asociado a-la trementina, obteniendo resultados bastante "satísfactorios, sobre todo en las mamitis estreptocócicas; pero no satisfecho aún con estos' resultados, y, creyendo necesario recurrir a un remedio más enérgico; ensayó el formol, que produjo efectos estimables desde las primeras experiencias. Comenzó el autor e~te tratamiento administrando tres veces por día una dosis de cuatro gramos de formol, alternando con uná dosis de 30 graII;Josde trementina, repetida dos veces en el día. Se fueron después aumentando l¿s cantidades hasta dar 25 centímetros cúbicos de formol dos veces cada día durante dos semanas, sin que sobreviniera ningún trastorno del apetito ni de la digestión. También fué bien soportada uña sola dosis.de 50 centímetros cú- bicos. Administró el formol no diluído, en una cápsula, o diluido en aceite o en leche, El aceite, por su efecto laxante, puede ejercer una acción favorable sobre la rnarnitis. Con la 'dosis de 4 gramos -adrninistrada una sola vez se encuentran vestigios de formol en la leche veinticuatro horas después. La dosis d~ 25 c. c. dada tres horas después de la bebi- da y siete horas después del ordeño, va. seguida de la aparición del formol' en la leche dos horas despiíés de su ingestión. Aun puede denunciarse el formol 24'horas más tarde; existe en cantidad notable, de la décima octava a-la trigésima hora. ' Este tratamiento por el formol se debe completar con el'uso de los purgantes y de los diuréticos; también' es recomendable la aplicación de un vendaje suspensor. En apoyo de la eficacia del tratamiento, refiere el autor cinco observaciones, en las que obtuvo la-curación con el formol empleado a la dosis diaria de 25 c. c. repetida durante (los o tres días y renovada a1gunos días después si la mejora no es apreciable. , , T. MORESCHI.-SoBRE EL ENVENENAMIENTO P9R LAS SEMILLASDEL. RICINO (RIéINUS COMMUNls).-.La Clínica Veterinaria, XLII, 621-628, '15-30 de, Noviembre de 1919. De los estudios' y experiencias realizados por el autor acerca de este asunto saca las si- guientes conclusiones: a) Que la semilla del ricinus communis es tóxica, tanto para los animales hervíboros como para los carnívoros; , ' b) Que el cuadro de intoxicación; tanto clínico (ligera elevación de temperatura, tem- blores, contracciones musculares, aspecto de estupidez, etc.) como anatomo-patológico (gas- tritis, .enteritis, necrosis en algunos puntos del intestino" ganglios hernorrágícos, hiperemia , del mesenterio, etc.) es idéntico 'en los hervíboros y en los carnívoros.' • e) 'Que el tóxico no está contenido ni en la corteza de las semillas: como pretenden al- gunos, ni en la película, como creen otros, si no en la almendra o sea en la parte interna pulposa de la semilla. d) Que el t6xico no se puede extraer con éter y, por lo tanto, que no se 'puede atribuir la intoxicaci6n a la aC,ci6nde laoleoricina contenida en las grasas yen el aceite de las semillas, Inspección promatológica y Policía Sanitaria G. BUGGE y W. KIESSIG.-CONTRIBUc;r6N AL ~SéLAIUCIMIENTO DE LA CUESTIÓN DEL CONTE"IDO EN GÉ~NES DE LA CARNEDE Al'lIllIALES sANos.-Zátsclzrift ficr Fleisch tcnd Milchlrygime, XXXI, 212-~16, 15 de Mayo de 192I. • I , El problema de que se 'ocupa este estudio no está aun suficientemente aclarado. Las con- clusiones a que llegan los autores son las siguientes: 37 1.0 Por la abertura del sistema circulatorio sanguíneo, correspondiente a la herida 'pro- ducida para el sacrificio, puede producirse una absorción de bacterias, y por tanto, uJ?a ma- yor dístribucion deellas por,el organismo, de lo cual resulta: . ' 2.° Qu'e en el sacrificio industrial también puede pasar la infección desde' la herida al ,órgañismo, provenga de las manos del matarife. de los instrumentos, de l~ piel del animal o. del acto de abrir el esófago, En favor 'de esta afirmación habla la' multiplicidad de bacterias ' que se/encontró en la mayoría de las 'experiencias en un órgano y en partes musculares.aísla- das de un animal. ' ' , 3,° Una parte de los gérmenes encontrados en investigaciones anteriores acerca de contenido en microbios de la carne de animales sacrificados sanos, 'debe haber penetrado en dicha forma en los órga~os examinados y en las partes ~usculares, Las experiencias de los 'autores demuestran que, a veves, una parte de los resultados positivos obtenidos, no se puede atribuir a una infección posmortern al procederséa la autopsia. 4,° Una infección en vida del organismo sano, según la define Comadis, no es admisible después de saberse el resultado de las experiencias realizadas por los autores respecto del contenido de gérmenes de los órganos y de la musculatura de animales sacrificados por el método ,esteriliz,!nte. .' L. PANISSEY.-LA LUCHA CON'l'RA LA Tl}BERCVLOS~S DE LOS' BÓVIDOS EN LOS ESTADOS UNIDOS. Los REBAÑOS ~CRED1TAnos,-Rtvue générale de Medecine Veterinaire, XXX, 5o 5.-5 13, i: 5 de, Septiern bre de 1'921;. . Dur ante mucho tiempo se estuvo tratando, en algunos Estados de América del 'Norte, de extirpar la tuberculosis de los bóvidos mediante el sacrificio inmediato de los clínicamente atacados y el sacrificio retardado de los animales que reaccionan a la tuberculina; per:o este procédimiento, mediante ~l cual se sacrificaron en pocos meses-cerca de IO,~00 animales, no logró otra cosa que demostrar la tn:ucha tuberculosis que existía, pues el fracaso profiláctico fué tan completo que hubo que abandonar la lucha, ' ,La oficina de la Industria Ánimal siguió, sin embargo, preocupándose de resolver ei pro- • blerna, a cuyo fin vulgarizó los 'peligros de la tuberculosis y los procedimientos simples de la prevención en cada establo, logrando con, esta campaña' qu~ .nume~'osos Estados adoptasen una legislación eón tendencia a alentar a' los propietarios de ganado a no conservar más que animales sanos, previamente som etidos a la acción de la tuberculina, y así han ido los cria- dores haciéndose a la idea de que la ludia contra la tuberéulosis debía ser obra de ellos mis- mos, mediante una colaboración .íntima entre todos los 'propietarios, los agentes de la Higie- ne y fas autoridades para librar al ganado del azote de la enfermedad. El primero de Mayo de 1917 se' creó una sección d~ «eradicación de .la tubercuÍosis. en la Oficina de la Industria Animal, que fué dotada con un crédito de 75,000 dólares,' y comen', zó su campaña poniéndose en relación con los agentes de la higiene de los diversos Estados para saber si disponían de legislación y Créditos apropiados, para empezar desde .Iuego el trabajo de extinción, en los Estados que pudieran prestar su concurso, a base de la coopera- ción, es decir, dando el Estado y la Oficina inspectores veterinarios l<.arapracticar las tuber- culinizaciones, En Abril último se consagraban ya a la lucha contra la tuberculosis 191 vete- rinarios de la Oficina y 17o/veterinarios de Estado, 'El plan puesto en práctica tiende a asegurar la prevención en diversas direcciones con objetivos Iimitados.cuya convergencia debe fatalmente conducir, pero acaso en plazo muy largo, al saneamiento de todo el ganado. Al principio se trataba solamente de eliminar las tuberculosis de las crías de animales de pura sangre y. de constituir 9"![ II, Marzo de ( , 1921. , Las. fístulas salivales rebeldes tienen dos, principales obstáculos para> su curación: el de- rrame constante de saliva, q u~ se acentúa especialmente en 'el momento de Ias comidas, y la existencia de un epitelio que recubre las paredes del conducto Íl,stu1o~o ! que se continúa con Ia epidermis. ' De estos dos obstáculos resulta, naturalmente, que,los medios que se empleen para tra- tar dichas fístulas han de tena el' a impedir el derrame de saliva y a reavivar las paredes del • conducto fistuloso, \ . . la aplicación de puntos de sutura es poco eficaz, porque se declara la supuración al ni- ,. ! ' , ... '\- vel de ellos y una recidiva es casi fatal. Más eficaz es el empleo del termocauterio, y aun dan mejores resultados los cáusticos, a condición de que produfcan' tina escara sólida y adheren- te. Produce buenos efectos el nitrato-de plata, pero 10 mejor de todo es la caute1'izaclón de los bordes. del orificio cori un cristal de sulfato de cobre. Se vuelve a hacer la', aplicación en cuanto la escara comienza a desprenderse; además, conviene aplicar 'alrededor una capa de ungüento mercurial con 'bioduro de mercurio al 1 por 8. ; , I ' , Se tendrá el enferm<;> dieta durante 36 a 48 'horas; 'se da en seguida leche yagua de a salvado. No se le daráñ alimentos fibrosos hasta pasados cinco días. Conviene tenerle aislad • ,para que no pueda ni ver ni oir comer a Otl0S ¡:mimal€s. - Cirugía y Obstetricia, C. HEYMANS.-LA> RESPIRAClÓN ARTIFICIAL y EL MASAJE DEL CORAZÓN EN CASO DE , /., , DETENCIÓN RESPlRATCJIHA-- POR LOS ANESTÉSICOS.- Archives znternotionales de Farnzacodynamie et de Therapie, XXVI, 1-2, 192I. En el curso de una serie' de experiencias sobre las modiricaciones de los cambios respira- _ torios en el conejo y en el cobayo bajo la iufiuencia de los anestésicos, el autor ha dado con frecuencia el anestésico hasta 106-ar que se provocase la detención de la respiración, la cual" reaparecía a, veces espontáneamente así que se dejaba de adrmnistrar el ,anestésico. En los casos en que no ocurría así, al cabo de 1, a 2 minutos, se procuró 'primero salvar al animal practícando la respiración artificial por toda clase de compresiones rítmicas de la caja tora- . .' 1,' , ,€lCa¡ pero muy raramente se logró reanimar la respiración de esta manera. Estando traqueo. '\ , ' ~~ tomizados los-animales 'y provistas de una cin~la traqueal, eLat'i~or tu.vo la idea -de practicar, . Ila insufíacién pulmonar y quedó sorprendido al ver que la respiración reaparecía muy rápi- damente al cabo de alguna s insuflaciones. , Partiendo de esto, emprendió el autor una serie de investigaciones. sistemáticas sobre la inñuencia comparada de la respiración artificial por insuflación pulmonar ,de otra parte, en el conejo y en el cobayo anestasíados, tan ¡pronto hasta la detección.vespiratcria ,sola,m.ente, r como hasta la deterición cardiaca; en este. último caso, asociaba el masaje' del corazón a la respiración por insuflación.' . Estas investigaciones han demostrado que la respiración artificial flor insuflación pulmo- nar, aplicada ~tnenos de, cuatro minutos después de 'la 'det~ncjón respíratoria por 'el clorofor- mo e por el éter, reanima generalmente al conejo II al cobayo, mientras que la respiración , .artificial por compresión toráci~a es ineficaz en este caso' en cuatro .anímales de cada cinco por lo menos. Combinando el masaje cardiaco con la insuflación pulmonar, los animales reviven hasta seis .minutos después de la detención' respiratoria, .' , En. caso de detención cardiaca por anestesia masiva' o prolongada, l~ insuflación pulmonar; aunque sea inmediata, suele se!' ineficaz, mientras que asociándola al masaje del corazón, salva casi segura~ltnte al .animal,' reanimándole primero el corazón y la respiración después, La insuflación pulmonar es más eficaz que la compresión torácica, porque ventila mejor el pulmón y favorece más la pequeña y la gran circulación. E~ caso de detención del corazón, es indispensable el masaje de éste órgano, porque solamente esta operación es capaz de' , determinar artificialmente la circulacíóu necesaria, 'para la eliminación del anestésico Ji para , . la desintoxicacién bulbar. BEDEL....LNóTAS 'OBSTÉTRICAs.-BulletiH de la Société Centrale de Médicine ' Viti- 'rinaire, XCV, 50-54~ sesión del '6 de Febrero de I9I9.· . l.a SOBRE ÉL-RUIDO'E SOPLO O t¡URINOEN LASGRAÑ;"~ HEMBRA-s.-Kergoradec descubrió en Una mujer a término del-embarazo, auscultando su abdomen, .el ruido de soplo uterino 'o útero-placentario. ' , " , _ 4& . En la yegua aprecié dicho ruido auscultando la región' abdorninal , comprendida entre la línea .media y el pliegue de la .babilla izq uierd.a.' , ' Este ruido era siempre: muy, rítmico e isócrono de los latidos del corazón de la madre. Su timbre tan pronto era suave como un poco, más rudo y se .podía comparar al ruido que se ' hace soplando las palabras fou o feu coa: los dientes ligeramente separados. En .el caso de gestación'.,gemelar, había un timbre rudo y vibrante que se podría comparar con el ruido que se hace soplandoIa palabrayee con los dientes cerrados. Este ruido ,no era constante y des- aparecía generalmente" después d-; un brusco ~movirriiento del Jeto. Sin embargo, en dos , I • • casos (uno enla vaca y otro en, la y,egua) no pareció influido 'por estos movimientos. Estos hechos demuestran que .existe, aunque muy raramente, el soplo uterino en las gran- des h~mbras domésticas; pero no parece tener éste soplo gran importancia en el diagnóstico de -la' gestaGión, porqu~ se. percibe en 19S últi~os meses de ella, cuando ya existen otros 'signos que permiten 'diag¡{osticarla cóncertesa, y especialmente r'as movimie'ntos adi~os del. W~· . 2.a vC~IDA DE LOS Cl!JERNOS UTERINOS SIN RBVERSIÓN A CON-SECUENCIA, DEI UN PART9 DE UN¡ VJ.CJI. QUE',RESUL.TÓ DIST6cICO l'OR UN CA~O DB ¡¡;SprNA BÍFIDA IlEL FETO. AMPUTACIÓN DEL 6URO,. CURACIÓN, -El parto de esta vaca había sido difícil. El tern~fo estaba en buena posición, pero fué ne- cesarle hacer grand€s tracciones para exsraerlc, y la r~versión: del útero fué la [consecuencia de esta extracción forzada, " , Cuando el autor pegó a encontrarse en presencia de la vaca, víé que el útero formaba hernia por la abertura vulvar, a pesar de Io cual-su aspecto parecía normal, En la parte su- 1 'v periór del órgano ?e~rliado 'se veían cotiledones, mientras que los cuernos, cuya punta llega- ba hasta 10s corvejones de la vaca, estaban desprovistos de.ellos, eXC P1:o'en parte supe- su .- 1 rior, donde formaban un pliegue oblícuo, Introduciendo la ma?-o bajo cada une de estos.plie- gues se penetraba en' el interior de UDJ cuerno en el que se encontraban cotiledones. JLa exploración prolongada le permitió al autor darse. cuenta 'de que existía una vasta des- gar~actura del ¡;:ue,rpodel útero, por la cual los cuernos habían penetrado, y la paree externa de éstos, desprovista de coti{ed0nes, estaba formada por la serosa., En presencia de.este he- " cho, no creyó el autor prudente intentar la reducción del órgano. La operación, suponiendo que hubiera sido posible, exponía a complicaciones de peritonitis, á causa de ha,ber estado la serosa durante seis horas en contacto con el aire y de haberse ensuciado con la cama, Quedaban dos medios; o elsacrifisio de la vaca para utilizar. su carne o intentar la ampu- tación del útero; pero aríte el temer del decomiso' de la carne, el propietario optó- por la am- putación. , . ' ,,' - , Después de haberse asegu.rad0 de que no existía reversión de la vejiga, el autor hizo, cer- ca de la vulva, un.a ligaduI'a en masa del útero con un cordón de'caucho macizo, 'de sección cuadrada 'y de cinco milímetros de lado. Este hilo lo enrolló tres veces alrededor del órgano . , reuniendo después los cabos, primero por un nado y después con un bramante para que e l' nudo no se deshiciera, Después de hacer una l~ge~a.tracción del útero y de separar los la~ bios de la vulva, aplicó una segunda lt~adura, ~emejante a la 'primera, a unos cinco c~ntínie.' tras -por encima 'de ésta. , - Seccionó á continuación el útero a unos seis centímetros por debajo ~e 1a primera ligadu-' ra. En el momento de la ampu,tación salió una ,oleada de sangre, pero en seguida se detuvo, la hemorragia. Una vez ,bien'lavado el muñón uterino con agua cresilada, lo introdujo en la vagina. Ord€nó que se hicieran inyecciones vaginales con una solución de perinanganato di: potasa al 1 por, 1.000 Y que se .le dieran a la vaca bebidas tibias. I Al día síguiente le dijeron al autor que la oper~da había tenido una fuerte crisis poco tiempo después de su parti~a .• Se Ianzaba hacia adelante y quería subir por las paredes •. Esta crisis se había atenuado y la vaca había recobrado su 'calma, Encontró el autor, a la vaca en pie e intentando' comer la cama. El hocico estaba húmedo el riñón ñexible y la temperatura rectal a 37°,7. ' I Contínuaronpracticándose las inyecciones. Se dió ah enferma algo de heno y poco a 44 poco se le fué aumentando la ración alimenticia. 'Quince días más 'tarde se había caído el muñón con las dos ligaduras. La vaca engordó fácilmente y al cabo de algunos meses se vendió para el matadero. ' El ternero de esta vaca, que dió 'signos de vida durante' el parto, pero que ya nació muer- to, presentaba hacia ~l medio de la región lumbar una superficie circular.. saliente, despro- vista de pelos, que tenía unos seis centímetros de diámetro y .daba a la presión una sensa- ción de fluctuación, Abierto, se notó que las dos primeras vértebras lum bares no estaban cerradas en su parte superior. Además, presentaba este ternero una contractura exagerada de los miembros posteriores y tenían una dirección viciosa, a la que sin duda se debió la desgarradura observada en el cuerpo del úter~. .Bacteriología y Parasitol?gía P.-E.\ PINOY .. SoBRE - ,. LAS MJXOBACTERIAs.~Annales de 1'lnstitutPastéur, XXXV, 48"7-495, Julio de ,I921. . Desde que Thaxter, en 1892, puso de manifiesto el grupó de las mixobacterias, se han publicado várros trabajos poniendo en duJa su existencia; pero Thaxter demostró sin gran .trabajo que los autores no habían tenido jamás entre manos verdaderas mixobacterias, pues habían tomado por tales as~ciaciones de hongos y de bacterias. Además, los trabajos de Vahle y del ,autor han probado que existen diversas mixobacterias, a veces semejantes a las bacterroides de Iasnudosidades de las leguminosas, pero que pueden dar colonias muy dife- renciadas. Esta diferenciación se debería; según' el autor, a 'su vida simbiótica.con otra espe- cie bacteriana. ' , - Los quistes de las mixobacterias serían comparables a los acúmulos de estafilococos en la botriomicosis. . A veces hay formaciones análogas a las de las gutulináceas, en que las amibas reunidas se transforman cada una' en esporos, y por eso Vahle quería colocar las mixobacterias en, el grupo de los mixomícetos; pero el autor, aun reconociendo cierto el hecho de tales forma- ciones, rechaza la interpretación, de igual manera que no debe concluírse que una alga es un' protozoario porq,ue 'una colonia de algas tenga el mismo' aspecto que una colonia de proto- zoarios. Según el autor, el término más justo para designar las mixobacterias-una de las cuales es la que provoca las sudosidades de las raíces de las leguminosas-sería el de sinbacterias, F. D'1;lERELLE.-EL ULTRAl\IICRO~IO BACTERIÓFAGo.-Comptes rendus de la'Socie- té de Biologie, LXXXV, 767-768, sesión del 29 de Octubre de I921. Respecto a la naturaleza del bacte'riófago se han emitido tres hipótesis tundarnentales: Primera hipótesis: pr-ocede el bacterióíaga del organismo superior, que reacciona por la ,produ~ción de un eprincipíos que provoca la destrucción de la bacteria que intenta invadir el organismo. Es la hipótesis dé Kabeshima. , ' Segunda hipótesis: el bacteriófago procede de la propia bacteria destruida. Es la hipóte- sis de Bordet. Tercera hipótesis; el bactériófago es un organismo autónomo, un ultramicrobio parásito de las bacterias. Es la hipótesis del autor. , Después de refutar brevemente las dos primeras hipótesis, insiste el autor en afirmar que la suya es la verdadera, porque así cree lo han demostrado, entre otras, las siguientes expe- riencias: A. El principio que provoca la lisis en serie existe bajo forma de masas materiales susceptibles de numeración, hecho que bastaría para probar que se 'trata de un ser vivo au- tónomo; B. Ciertos antisépticos (glicerina.iquinina, que no ejercen ninguna acción sobre las diastosas y las toxinas, esterilizan los cultivos del bacteriófa¡¡:o. , , 45 E. W6U_JVIAN yL GOLbENBERG.-EL FENÓMENODE D'HERELLE y LA REAC- 'CIÓN DE FIYACIÓN.-Comptes rendus de 'la Societe de Biologie, LXXXV, 772- 77 4, sesión Fel 29 de Octubre dé I92 I. Los autores, con el fin de aportar, un nuevo elemento a la discusió~ de la naturaleza del bacteriófago, han realizado experiencias ton la-reacción de fijación. " , En la hipótesis de D' Herelle e~ bacteriolizado debería .contener dos antígenos: la bacteria destruída y el bacteriófago, Preparando animales con bacteriolisado y saturando en seguida la sensibilizatriz para II bacteria destruída, debería quedar la propia para el bacteriófago. Esto es lo que los autores han tratado de poner en claro con las ex¡;¡erienciás'realizadas; pero, ,<¡Iesgraciadamente, sin' excluir la existencia del bacteriófago, su té~nica no ha podido permitirles afirm~i'1a: Pone, 01' otra parte, de manifiesto el valor antígenq de los bacteriolí- I "sados obtenidos por el método de D' Herelle, que se podrían emplear con' ventaja en la , reacción de fijación. " - ST, PLASAJ y E.'PRIBRA.M.-MoTILIDAD y PESTAÑASDE LAS'BACTERIAS_DUL RUPO G ,DE LAS SEPTICEMIAS~EMORRÁGICA~.-Centralblatt für Balcteriologie, -LXXXV, II 3, I 92i1'. Se considera generalmente la falta 'de' movimiento como uno de' los caracteres de las \ pasterelas, Sin embargo, K.lein, Mác Fadyean y otros han aislado en diversas epizootias gér- menes móviles, que, 'por eleonjunto de SIlS, caracteres parece qué deben incluirse en el gr,u- po de los bacilos de la septicimias hemorrágicas. : Los autores hán estudiado, desde el punto de vista de la motilidad , y de la presencia de pes/tañas, 1'5muestras de la colección Kral, de Viena, que pertenecían sin.duda a dicho gru- po. En cinco de ellas: b. gaitinarum, b. pha¡ümicida, b. septicemte homor rhagica: (del pavo), pasúurdla pneulnonice tqu.i y b. sip,ticum (Sanfelice) no existían pestañas ni ningún movimien- to propio, En siete se apreció una pestaña (de inserción' peripolar o ecuatorial): una sola de estas sieté bacterias era móvil: Las tres muestras restantes: b. sept. 'hcemorrh. (del conejo), b. cholen; gallo (Piorkowski) 'Y cocqobacillus' avicida (Piorkowskí) eran móviles; los bacilos ais- l~dos podían presentar d,e ~ a 3 pestañas, FRENKEL.-EL . CICLO EVOLUTI-VO . HEPÁ.TICA.-Zeitschr. . j lnfekt.'v· DE LA Dl!VA ;.. , Hyg. d. Haust., 1919 en Recueil de 'Médecine Veterinaire, xcvn, 45-4ó, 15. de Enero' de 1921. Según los datos clásicos, parece admitido de~de los trabajos de Leuckart y de Thomas que los embriones, de disto mas puestos en libertad en.el intestino, después de. ingestión de alimentos contaminados de cercarías enquistadas, se remo n tan hacia el hígado y los canáles biliares guiados por la corriente biliar. " . Ya hace bastante-tiempo que se ha reconocido, que este dato" si no es inexacto, es, por lo menos, incapaz, de explicar todas las comprobacíones clínicas hechas en animales que habían sucumbido a'la infestación parasitaria, por lo cual sehan emitido hipótesis sobre unaposi- bilidad de infestación del hígado por vía sanguínea, pasando los e-mbriones a las redecillas de origen de las venas mesaraicas; e hipótesis de infestación 'por vía directa, pasando los embriones ~através del intestino, cayendo en la cavidad.peritoneal y ganando el hígado di- rectamente. Las investigaciones experí mentales de Sinitzin serían' favorables a esta última concep- ción. Los embriones de las duvas saldrían de los quistes do~ a tres horas después de la in- gestión, perforarían el intestino, caerían en la cavidad abdominal, se desplazarían en esta cavidad del cuarto al décimo I cuarto día después de comenzadas las emigraciones y ganarían el hígado, que les atrae por su riqueza de irrigación sanguínea y su pobreza en te;jido con- I , , j untivo. 40 De las investigaciones del mismo autor resultaría también que la infestación de los anima- les se haría, no solamente por ingestión de plantas con cercarías enquistadas y fijadas en la parte inferior de los tallos en la cara inferior de las hoj as , sino también simplemente por la íngestíón de bebidas, porque bastantes cercarías flotarían en la superficie de las aguas capa- ' ces de servir de bebida y otras podrían seguir su evolución en huéspedes intermediarios, ta- les como las limneas: limnea truncatula y l. ptregra, en Europa; l. oabuqlsis, l. 1"ubelltt:, l. hu- milis, etc., en América del Sur, y L. tensastriatus, en Australia. Frenkel presenta una exposición de las lesiones encontradas en ¡;US investigaciones e in- dica, que caracterizan pOI> tipos de manifestaciones patológicas: un tipo de distomatosis de la canalización biliar con angiocolitis parasitaria, y un tipo de distomatosis parenquimatosa ca- racterizada porIa presencia de duvas jóvenes en el pareriquima hepático; hepatitis aguda, 'subaguda o crónica. Las dos formas 'de alteracióndel hígado pueden encontrarse asociadas en el mismo enfermo, con Iocalizaciones de los parásitos jóvenes ba jo la cápsula de Glisson no perforada, infl.amaci~nde la cápsula, adherencias peritoneales o con las vísceras digesti- vas, presencia de falsas membranas, etc. , De esto parece resultar que la infestación parasitaria se hace por el sistema porta y no por la vía transperitoneal que ha indicado Sinitzin, opinión, por otra parte, que no tiene nada de nueva, puesto que ya se ha emitido varias veces por patólogos veterinarios. ;.. . I I CH. PERARD y]. DESCAZEAUX.-SOBRE EL PARÁSITO DE LA PERIBRONQUITIS NODULAR~EL CABALLO.~Comptes rendus ' de, la $ociété de Biologie, LXXXV, 4II-413, s~si6n del 23 de Julio de I921. La peribronquitis nodular del caballo es una afección que se observa en los meses de Julio y de Agosto y que se manifiesta por la aparición, en el parenquima pulmonar superfi- cial, de nódulos del grosor de una a~ellana o de una nuez (botones de calor de los carnice.' ros), cuyo centro está ocupado por un bronquiolo. La naturaleza parasitaria de estas lesiones fué evidenciada por Lié- naux en 1902 y por Césari y Alleaux'en 1908, habiendo extraído estos últimos autores de las lesiones típicas, por diso- ciación, una larva de nematoide, que mide 1 mm. 650 de longitud por 70 mi- cras de anchura y que 'sería, en opinión, de Railliet y Henry la larva del espiróp- .' tero del estómago. , .. f Pérard y Descazeaux han aislado di-o GcJi!Jt"';1 ~e",- rk eCL e..,...VLtv,. ferentes veces, de los nódulos jóvenes , , ,,' L. '. de peribronquitis, una larva viva de ne-: l •. , I '. o '''' matoide, cuya larva está alojada en el bronquiolo que ocupa el centro del nódulo, bastando, para alcanzarla, abrir con tijeras finas el pequeño bronquio que se hunde en el tumor, siguiéndole en todas sus ramificaciones. Llegando hacia el centro se comprueba que la luz del bronquiolo y de sus 'ramificaciones está obstruida por un magma blanco amarillento': fibrinoso en las lesiones recientes y caseo- so y después calcáreo en las lesiones antiguas. El contenido de los bronquiolos, tomado con una aguj a lanceolada, se disocia en agua destilada, en la tapadera de un tubo de Bonel,' sobre el platino del binocular. En las lesiones recientes, la larva está viva y se desprende rápidamente; tiene de ordinario movimientos muy activos. , Esta disección permite seguir la formación de las Iesiones; la larva, después de haber caminado por los bronquios, tiene que detenerse en un bronquiolo cuando sus dimensio,. . nes no la permiten avanzar más. A este nivel provoca, por su presencia irritante , una. infla- 47 macién del ,bronqui~io, con, espesamiento muy acusado de la mucosa; se produce en seguida una reaccién' peribrónquica que alc~nza al parenquima contiguo. '" Las larvas aisladas por 'los autores son todas semejantes; -presentan los caracteres si- guientes: cuerpo regularmenté cilíndrico, finamente estriado en sentido transversal 'y ligera- mente atenuado en los dos extremos., El extremo anterior 'presenta, 'inmediatamente p.or detrás de la moca; una especie de escote; la cola, incurvada hacia la cara dorsal, se termina por un botón provisto de espinas. La longitud es de' 2,8 mm. a 3 mm.; ia anchura varía entre '6~ y'90 'micras. La cabeza presenta una abertura circular, que da accese a un cOFt.i vestíbulo, limitado por dos labios espesos e de quitiña. Este vestíbulo está prolongado por una "faringe estrecha, cilíndrica, hasta de 80 micras' en la extremidad -anterior. El esófago cilíndrico, 'de luz estrecha, va ensanchándos,e ha:sta 700 micras del extremo anterior; se continúa por un intestino cilíndrico, que ocupa-los dos tercios de la anchura del cuerpo, terminándose por un ano en clapate]a, a 100 micras delextremo posterior. A unas 165 micras del extremo an- -teríor se-nota la presencia de un-anillo nervioso. 'ft , Esta larva difiere sensiblemente por su Ióngitud de l~ aislada por Césari y Alleaux, y, sin. r. embargo, debe tratarse dé la misma especie. La larva de los autores, es .'idéntica a la que se encuentra en Francia en las heridas de estío, que ha sido aislada por uno de ellos, por' Des- cazeaux, de la trompa de la mos~a doméstica y de 19s tumores recientes del estómago del caballo debidas aí habronema megastoma. Por lo tanto, creen los autores que pueden identifi- car la Iarva.que han encontrado en la peribronq uitis nodular con la larva del. habi'onema me- gasto ma, . (. ' . El modo de infecciónno está dilucidado: pero esprobable que en la producción de estos nódulos parasiterios del pulmón del caballo .desemp:efi.e 'ld mosca doméstica el mismo papel. de huésped intermediario que en las heridas cle estío, papel que en estas últimas ha sido dé- mostrado por V ~n Saceghem, Descazeaux y B\lll.' " ( I 5uero~. y vacunas PR~F'ESO~ P. PERRUC;:CI.-SOBRE LA.SUEROPROl.?lLAXISy LA ~~~ROTERÁPIA DEL TÉTA- NOS EN EL MULO.-Il.Nuovo Ercolani, XXIV, 145-148; ~62-17z';, 177-180, 30 de Junio, 15-3 I de] ulio y 15 de .f..go~to.de 19.19. , . . Ea-este trabajo refiere el autor lGS resultados obtenidos por la Comisión' Militar de.Re- monta de Italia ea los estudios, hechos el año 1916 en Foggia sobre el tétanos del, mulo y es- pecialmente sobre el empleo del suero específico comoprofiláctico y como terapéutico de dicha afección. ' •' _Las operaciones realizadas en Foggia por dicha Comisión duráron d~sde primero de Agosto hasta el siete de Octubre-de 1,916 y recayeron en unos 4.200 mulos. Estas operaéio- nes consistían, sucesivamente: en la inyección obligatoria de suero antítetánico., con un fin preventivo, de todos los mulos; en la castració.J,' también obligatoria, de estos animales, y en la inmediata aplicación de la sueroterapia en los sujetos con infección tetánica declarada. De los hechos recogidos en estas amplias experiencias concluye el auto! lo siguiente: " 1.0 Ladosis preventiva de suero antitetánico que se ha reconocido. útil en el caballo lo es también e~ éímulo; al cual preserva seguramente de la in:fecció'n tetánica. En efecto, an- tes de la aplicación delsuer6 los atacados por tétanos eran un.6,fi6 por 100, con un 100 por 100 de rnortilidad; después de la aplicación, cesó todo por completo. 2.° La sueroterapia del tétano da en el mulo excelentes resultados, siempre que se in- tervenga al principio de la enfermedad y con dosis masivas de suero introducido .por diver- sas vías (subcutánea, -endovenosa), . : Las observaciones que motivaron esta concÍusión son seguramente las más' importantes desde el punto de vista, de la práctica profesional, sobretodo sise tiene en cnenta que se han .recogido en un terreno en que la infección tetánica se presenta siempre con caracteres muy ! graves. En los dos animales enfermos que fueron tratados' se inl'ectaron 250 c. c. de .suero . . Tizzoni en los dos primeros días de la enfermedad, utilizando las vías subcutánea e intrave- nosa. Después se siguieron inyectando dosis diarias de 20 c. c. A uno de los enfermos se le inyectaron en total 290 c. c. de suero; al otro se le llegaron a inyectar hasta 430 c. c. En am- bos casos se obtuvo la curación. , 3·° •Quedó, en fin,. demostrado en estas experiencias quetambién en el mulq, si no basta par:a protegerle contra el tétanos la dosis preventiva de suero tardiamente usada, vale para modificar substancialmente el cuadro de esta enfermedad de tal modo que puede ser com- batida con más facilidad. ' . E. ODERMATT.-OBSERVACIONES ACERCA DE LAS 1NOtULACIONES DE SANGRE DURAN- TE LA CA.MPAÑA REALIZADA EN 1920 PARA COMBATIR LA GLOSOPEDA EN EL C4NTÓN 'DE LUCERNA.-Schwezier ': rclúv für A Tierh,ei.lkur,tde, LXIII, 347-365, Septiem- bre de 1921.' , ) Durante los año~ 1919 a 192 [ existió en Suiza una-de las má~ perniciosas, epizootias de glosopeda que se han registrado en los' anales de la Veterinaria, y merecen realmente darse a conocer los resultados obtenidos con la vacunación aplicada para combatírla. , Todos los dat-os que el autor cita en ,su memoria fueron recogidos de fuentes oficiales, y para mejor ilustración del curso de la enfermedad en IQs ejemplares' vacunados y. en los no 39,:¡O , Tag !. s, ~. 5. G, 8. 9. 10.' I J. S90 ................. -.-.- .... _._._._-_._-"" ...-..--- -,-,:" 880 " < ' .....:, 4 I '<,<, 81 ',.~ ,------ .. --~- ... -- ~ J 11 vacunados, publica el gráfico que reproducimos, el cual indica la curva' láctea y la curva fe- bril de 90 animales, perfectamente contralados y alojados en ocho establos. De estos anin;a- I les unos estaban graves y otros afectados benignamente; 61 de ellos habían sido vacunados y otros 21 se habían dejado sin vacunar, como testigos, distribuídos en los diferentes esta- blos. Hubo que prescindir de la curva del pulso I?or las dificultades que se presentaron para obtenerla. ' Los conclusiones formuladas por el autor, en las cuales se resumen todos los resultados obtenidos son las siguientes: La vacunación contra la forma maligna de la glosopeda con sangre de animales que ya' hubieran padecido la infección se mostró eficaz en la campaña realizada en 1920 en el cantón de Lucerna, especialmente cuando se aplicó pronto, inmediatamente después de la apari- ción de los primeros casos. Esta vacunación con sangre está desde luego indicada siempre que la episootia se pre- 49 sente con ca r ácter maligno y domine-ya regiones extensas. En el cantón de Lucerna la vacu- nación produjo un curso más benigno de la enfermedad y, por consecuencia, una disminur ción, de la mortalidad, que en los no vacunados fué del 23,05 'por 100 y en los vacunados fué solamente gel 2,2,°/0 r . La producción 'de leche fué favorablemente infiuída con -la vacunación en el 87,14 por 100 de los casos indicados. Además, se pudo vender antes la leche al público a causa de la más rápida evolución de la enfermedad y de la más pronta desinfección de los establos. En la preparación de la vacuna debe utilizarse la sangría total, con simultánea inspección de la carne, con preferencia a la sangría parcial, a no ser que la prueba tuberculínica y una inspección minuciosa del animal no lo. aconsejen así. - También es de recomendar el ern pleo de mezclas de sangres. Cuando se hallan infecta- das zonas bastante extensas, e'ltÍ in d icada lai nstalación de un laboratorio para la obtención , de la vacuna. Puede servir de mode lo la organización y el funcionamiento del laboratorio central de Lucerna. ' ' Respecto a la aplicación de la vacuna, es preferible hacer. la "inyección en ambos lados, con masaje 'conselZuti~o de los abultamientos que se producen, en vez de hacer una sola in- yección, pues con la inyección bilater al se impide o, por lo menos, se reduce la formación de abscesos por la vacuna. La inmunidad' pasiva que se confi~re es, naturalmente, de poca duración, y este es otro inconveniente, además d e Ía formación de los abscesos, de este procedimiento de vacuna- ción; pero, sin embargo, parece que son' más benignos los ataques ulteriores de la . enfer- medad: Los análisis de sangre realizados demuestran una considerable disminución de los glóbu- los rojos, que se debería a la escasa capacidad aglutinativa de los eritrocitos.' ' , R. VANSACEGBEM.,-LA VACUNACIÓN.ANTIPAPÉRICA-.-Réunion· de la Société 'belge de Biologie, 6~-63, sesión del 24 de Abril de 1921. El autor ha preparado .una vac una antipapérica que se está ensayando en el depósito de remonta del ejército belga. Esta vacuna está constituida por un cultivo de dos días en caldo del estreptococo de la papera, calentado (el cultivo) a 56° durante media horaJ El estreptoco-, ca .fué aislado de pus procedente de c;ballos enfermos del depósito de remonta para el que se destinaba la vacuna. - , Es prudente comprobar mediante siembras que la vacuna no contiene ya elementos vivos. La vacunación consta de tres 'inyecciones subcutáneas. La primera es de 5 c. c. y las otras :dos de t o c. c. de vacuna. Se practican la:s inyecciones de ocho en' ocho días. El autor ha comprobado que la primera i,nyección da siempre una reacción local más in- tensa que las siguientes y que las reacciones térmicas raramente son superiores a un grado. Los caballos viejos presentan, después de las inyecciones de vacuna, reacciones locales y "térmicas' mucho menos intensas que lo s jóvenes, lo cual puede explicarse por un estado de inmunidad natural de los caballos viejos para el estr e ptococo de la papera. Los caballos fran- camente atacados de papera y; 'sobre todo, los que convalecen de dicha enfermedad no reac- cionan localmente a una inyección de vacuna, comprabación análoga a otra ya hecha por Levaditi, quien ha observado que el ho mbre- con lesiones de estreptococos presenta un índi- ce d9 sensibilidad, apreciado por la iutra-derrno-reacción inferior ala unidad. Este índice es próximo al cero .en los individuos de infección estreptocócica generalizada; en éstos, la inyección intrádérrnica de estreptococos- matados no provoca ninguna reacción. Los caballos que han sido vacunados 'con la' vacuna del autor ne han adquirido la papera en un medio muy infectado. I ' , La vacuna no tendría solamente poder preventivo, si-no también curativo. Inyectando bajo la piel dosis repetidas de 10 c. e. de vacuna a caballos gravemente atac~dos de papera, ha obtenido el autor una acción terapéutica manifiesta. En todos 19S casos pudo compro,bar que Iavacuna influía muy-favorablemente en -la marcha-de Fa enfermedad. 50 Actualmente piensa el autor emplear su vacuna en un número muy considerable de ca- ballos.To que 'le permitirá comprobar su verdadera eficacia: pero dé todos modos, los resulta- dos ya adquiridos son muy alentadores y le permiten esperar quese inmunizarán los caballos durante bastante tiempo, lo que sería un ;esultado importante desde el punto de vista militar, 'pues permitiría a los potros pasar el período crítico de la-doma sin la papera. Enfermedades infecciosas y parasitarias' / C. PA VONI.-OBSERVACIONES SOBRE LA GLOSOPEDA MALIGNA Y COMPLICADA DE SEP- TICEMIA HEMoRRÁ.GlcA.-La Clínica Veterinaria, XLIY, 303-309, 15 y 30 de Junio de 1921. Durante 'el verano de 1914 observó el autor en el alto valle de Bremb;na que la ,glosope- • da muy virulenta padecida por los bóvidos dejaba una inmunidad' tan poco duradera que animales que la' habían pasado en"] unio, volvían a enfermar en Septiembre con la misma gravedad, viéndose, por ejemplo,' que en una finca con 60 bóvidos adultos murieron siete . animales en el ataque de Junio y ocho en el de Septiembre. Dentro de los conocimientos actuales sobre la 'fiebre aftosa, no es posible explicarse la manera cómo se realiza esta reinfección en tan breve espacio de tiempo, que sólo en ,canta'. dos casos se ha podido' observar, pues lo corriente es 9,ue el primerataque confiera una resistencia bastantedurable contra ataques sucesivos. , Debe tenerse presente que en las regiones altas se presenta la glosopeda con carácter apoplético más frecuentemente que en el llano, porque las lesiones cardio·específicas (mio. carditis) se agravan con los movimientos de los animales por terreno difícil en busca del alimento. L~ gravedad de la rei~fección depende precisamente de la disminución de reaistencia del músculo cardiaco y del estado de depresión' orgánica de los animales. De esto resulta que en el tratamiento de la glosopeda maligna debe examinarse y sostenerse el corazón antes de nada, para aplicar, pespués de los cardiotónicos, el suero sanguíneo antiaftoso , 'que en opinión de) autor es el único tratamiento eficaz, porque tiene el doble efecto de neutrali- zar los venenos aftosos y defender desde un principio el músculo cardiaco, sobre el 'que ' aquellos obran con predilección. Es un tratamiento específico preferentemente antitóxico, que también tiene acción pre- ventiva en los casos en que es posible intervenir desde el principio de la enfermedad; y qu~ en todo caso, aunque se ,le aplique tardíamente, salva a l~$ animales e impide que queden lesiones aftosas del miocardio. ' Con este tratamiento ha sal vado el autor a más de doscientas reses (vacas lecheras y terneros) con glosopeda maligna todas y algunas con graves lesiones del carazón. Pero tiene este tratamiento el inconveniente de' ser caro, fues hacen falta un promedio de 200 a 300 , c. c. de suero por cabeza. Y aunque con él se han curado' más de 5,000 bóvidos, cree el autor que deben limitarse las inoculaciones de suero a las vacas lecheras, a lasvacas preñadas y a los terneros. En algunos casos, sin embargo, el tratamiento por el" suero resultó ineficaz, 'pero ello se debió a que se produjeron complicaciones de septicemia en las lesiones aftosas, según puede verse por el estudio de lo ocurrido en el siguiente caso. En una vaca lechera apareció la glosopeda con gran intensidad. El autor practicó a esta enferma, de primera intención, una inyección de cafeina para sostenerle Iasfuerzas del cora- zón y después le inyectó :l50 c. c. de suero sanguíneo en la yugular. Dos días después repitió el mismo tratamiento, y estaba la enferma tan mejorada al quinto día que ya consideró el autor inútil, inyectarle más cafeína y 'redujo aloa c. c. la inoculación intravenosa de suero sanguíneo como medida de precaución para terminar el tratamiento. A los dieciseis días, volvió la vaca al pasto, pero al día siguiente observó el dueño que el 51 animal no c~mÍ"a,temblaba cl~ fiebre y t;~a el- pelo alborotado. Casi repentinamente presen- .... . -t6 una glositis tan enorme, que la lengua sobresalía' de la boca en una, longitud de diez cen- tímetros y la vaca no podía retirarla bajo.la acción de ningún estímulo, Se tratab~ de .un pro- ceso inflamatorio agudo de' toda la lengua, que se presentaba dura· a la palpación, La tem- p-eratura rectal pasaba de 40°, el pulso era frecuente, la respiración d.ífícil y ronca; todas las mucosas aparentes estaban -cianóticas, había enturbiamiento de la córnea, el peristalrisrno estaba paralizado y en Ias pocas heces fecales expulsadas se veían estrías de sangre. ,Desde lue~o sospechó el autor que se trataba de una fórmula de septicemia hemorrágica bovina sobrevenida por' infección de las lesiones bucales resultantes de las 'aftas. Por este motivo su primera medida fué practicar una abundante inyección de suero' antisepticémíco , , J' inyectando también después 7o·C. c. de suero polivalente de lec1aincbe y Vallée, en inyec- cíón subcutánea, y una buena' dosis 'de cafeína por la vía intravenosa, Hizo escarific~ciones profundas en la Iengua y ordenó al propietario del animal que practicase con mucha frecuen- cia la desinfección de las heridas. . . A pesar de todas estas medidas curativas, el anim al murió al día siguiente. La cabeza era' menstruosa (fig. 1). El enorme edema inflamatorio del conectivo subcutáneo daba a la cabeza la apariencia de una cabeza de hipopótamo. Estaban -infiltrados 10s músculos masticadores, , \ los de los labios, los de la nariz y los del cuello. El conectivo, además de la infiltración gela- tinosa amarilla, presentaba derrame hemorrágico y tenía los vasos , llen.os de sangre. La Fig. l.-Cabeza de' bóvido atacado de g10-.=::rFig. 2.-Lengua con lesionés'[cicatriciales . sitis septicémica. afto.sas y recientes ulceraciones septicémicas lengua, saliente de la boca, era muy gruesa (fig. 2.), de color violáceo y de dureza de piedra' Su cara dorsal, comprimida contra el paladar, tenía marcados. 'los escalones dé éste, y a los I lados presentaba ulceraciones producidas por los dientes molares. La punta estaba hendida y ulcerada. /. . En los bronquios había contenido espumoso y mucoso de color rojo obscuro. Tambíéa los pulmones tenían un color rojo obscuro con algunos puntos violáceos. En su superficie de .sección era manifiesta la intensa hiperemia pulmonar. Manchas equimóticas en las pleuras. Corazón lleno 'de sangre apelotonada; sus paredes, al corte, presentaban en algunos puntos, pero apenas visibles, 'algunas estriaduras amarillo-grisáceas y en otros puntos manchas de color rojo. En el endocardio había manchitas rojas. Ligero tumor del bazo e hígado también 52 ligeramente tumefacto. Pequeñas y raras 'úlceras en el estómago y placas rojo-obscuras en la mucosa cÍe la panza y en el intestino. .I ,Todas estas lesiones.demuestran,que la vaca no murió de fiebre aftosa, sino de septice- mia hemorrágica, lo cual viene ~ apoyo de lo dicho en 1908 por el profesor Stazzi respecto a que la septicemia hemorrágica puede surgir corno infección sucesiva a la glosopeda. J. PAPE.-TRANSMISIÓN DE LA F~EBRE AFTOSA AL HO~IBRE.-Berliner tieraretliche , Wochenscerift, XXXVII, números 30, 350; 2~ de Julio de 1921. El autor ha podido experimentar en sí mismo, a causa de un accidente fortuito, los efec- tos de la glosopeda. Recogiendo el virus aftoso de vesículas producidas en uno de los cerdos que tenía artificialmente infectados C0n el fin de obtener virus destinado a hiper inmunizar bóvidos, un movimiento de! cerdo le rompió e! tubo de ensayo en que ya tenía bastante vi- rus recogido, y con un pedazo de vidrio se produjo en la mano derecha una herida de más . de dos centímetros de longitud. E; autor lavó su herida con una solución de lisol, la suturó y no se ocupó másde ella, creyendo, como así fué, que cicatrizaría por primera intención. Transcurridas cuarenta y ocho horas, sintió dolor de cabeza y calofríos de corta duración, , que atribuyó a un enfriami~ntd sin importancia. Pero á la mañana siguiente sintió dolor en el talón' derecho y vió que tenía allí una vesícula del volumen de una avellana, cuya génesis atribuyó al.roce del zapato. Al medio dia comenzaron a desarrollársele numerosas vesículas en Ios pies yen las manos) llegando a contar hasta veinticinco entre -las caras placentares de los pies ylas caras internas de ias manos. 'Ante esta vesiculación, hubo de pensar el autor en la fiebre aftosa .' Todas las aftas eran transparentes, de color blanco o azulado y rodeadas por una aureola rojiaa, bien separada de las vesículas por un rodete blanco. En todas las vesículas había rnu- cha serosidad, pero no eran fluctuantes: No sentía el autor ningún prurito, pero al andar per- cibía una tensión muy dolorosa en los pies. Las vesículas contenían una serosidad citrina, idéntica a la de las vesículas de los bóvidos, de los cerdos y de los cobayos. En la base de < ellas e! color era rojo cereza y se continuaba segregando serosidad hasta varias horas des- pués de haberse abierto. Cicatrizaban 'de cuatro a cinco días después de abiertas. I • La infección notuvo gravedad, y no se presentaron síntomas inflamatorios ni en la len- gua ni en los labios; en las encías sintió el autor durante dos días una irritación algo doloro- sa, pero no se llegaron a producir vesículas. . M. ROUAUD.-LA G. c. para los sujetos de n:iás de un año. Si se quiere operar en grandes rebaños, hay que hacer; una instaJación que comprenda; en primer lugar, un tonelete colocado a cierta altura en una pared y provisto de una abertu- ra lateral, cerca del fondo, para adaptar a ella un tubo de caucho; por otra parte, se flja en una tabla-que puede fácilmente colgarse en la misma pared-un tubo de vidrio grueso y de , 150 c. c. de capacidad, que se gradúa a 50 'ya 100 c. e. El fondo de este túbo esta cerrado por un botón de caucho perforado por dos aguj eros; en cada 'uno de los cuales se introduce un tubo de vidrio; uno de estos tubos recibe el tubito de caucho del tonelete. y el otro tubo está de~tinado a conducir la solución a la boca del carnero. En cada uno de estos tubos se coloca una pinza limitativa que, permite dar paso a la cantidad que se quiera desde el tonele- te al tubo graduado y desde éste a la boca del carnero. Estos aparatos pueden substituirse por los elementos siguientes: 1.° un vaso de vidrio graduado a 50 ó 100 C. c., según la edad 'de los animales..a." un fuerte tuvo de caucho de un metro de largo por un centímetro de diámetro; 3,° un embudo de caucho endurecido, de , porcelana o de s~bstancia esmaltada, fijo en un extremo ele dicho tubo, y 4.° una 'pieza bucal» de bronce, que mida de unos 20 centíme-tros de longitud por uno de un centímetro de diáme- tro, fija en el otro extremo: conviene que esta pieza bucal esté cerrada en su parte final y atravesada por orificios laterales en los últimos cinco centímetros. Se suele dejar a los animales en ayunas desde la víspera por la tarde; pero puede pres- cindirse de esta precaución: basta con que por la mañana, en el momento de la aplicación- no esté repleto el tubo, digestivo de alimentos o de Iíquido. Pero, en cambio, sí conviene no' darles ni alimentos ni -bebidas lo menos hasta dos horas después de la administración del , medicamento. " Recomendación importante: Déjese de pié al animal sobre sus cuatro patas y 1:0n la cabe- za tendida horizontalmente. Si las narices se encontcasen a más alto nivel que los ojos, ha-. bría peligro de que el medicamento pasase a las vías respiratorias.'!o que ocasionaría una pulmonía y la muerte casi cierta. Mídase la dosis en el vaso graduado y víértase. lentamente en el embudo. La pieza bucal se ha introducido previamente en un lado de la boca, al' nivel de l? barra, sin dejar que pase de la base de la lengua. Se, le imprimirá un movimiento de rotación para impedir que el carnero la degluta o que la obstruya con la lengua. No hay que precipitarse en la administración del brevaje; se debe dejar que el animal lo degluta «cómo- damente». ' ' Según su experiencia personal y la de los criadores americanos, el autor' dice que está convencido de que se puede atenuar considerablemente la enfermedad y -se la puede hacer desaparecer de un rebaño por la administración de 50 c. c. de la solución poi mes a cada su- jeto, salvo durante el período de las heladas. \ En lo que concierne a la especie bovina, habría que elevar la dosis a 100 c. c. para los ( ~7 terneros de dos a tres meses, e irlos elevando gradualmente con la édad, y renovarla todos los meses o cada seis semanas durante el buen tiempo" =: 'Es sabido, además, que 1<). profilaxis de esta afección requiere el cambio de los terrenos de pastoy el alejamiento de los animales jóvenes. Hace falta próximamente. un año para asegurar prácticamente la liberación de un pasto. ANQUILOSTOMAS PERRO.-Los anquilostomas DEL y las uncinarias provocan una irritación más o menos grave del intestino delgado, y en los casos clínicos de anemia de las jaurías' los animales llegan a quedar muy débiles, emacia d osy casi caquécticos" Un tratamiento anti- , helmíntico algo irritante les acaba fácilmente; pero dichos vermes no son atacados por los agentes no irritantes, tales como la santonina. Está, por lo tanto, indicado combinar' un trata- miento analéptico con un tratamiento antielmíntico, a" pequeñas dosis repetidas cada quince o veinte días, y solamente se emplearán los agentés más activos cuando la disminución del número de vermesy la mejora del estado general hayan puesto al' animal en estado de sopor- tar la acción de dichos agentes. El timol, prenonizado por Sousino, no ha dado resultados estimables en manos de Hall i Fcrster, Por el contrario, la Mixtu1"a deHerman les ha dado buenos resultados, pero creen, como Schul~z, que la eficacia de esta mixtura se debe principalm ente; si no por completo, al cloro- formo. El cloroformo 'púro, a la dosis de' 20 Y hasta de 30 centígramos de aceite de ricino, ha dado . resultados bastante buenos, que hubiesen sido sin duda más completos renov:ando el trata- miento. Se puede temer, sin embargo, la necrosis pasajera del hígado, que frecuentemente produce este agente, Pero de todas maneras parece ser que el cloroformo es el agente que resulta más efic~z administrado en una sola dosis. En cuanto a la esencia de que17,opoctio, administrada en una sola dosis, no se ha mostrado muy activa. 'La administración de pequeñas dosis, 15 a 30 centígramos diarios, repetida varios días, ha dado buenos resu.l:tados, pero con un poco de irritación gastro-Intestinal. La mayor eficacia se ha obtenido por el método empleado en el hombre: tres dosis con una hora de intervalo. Cada desis es de 15 a 20 centígramos para los perros pequeños, de 30 para los de , talla un peco menor que 13:media y.de 60 para los sujetos ordinarios de 'gran talla. . Para expulsar los anquilostomas por un tratamiento único, los mejores resultados se han 'obtenido de la siguiente manera: esencia de quenopodio a la dosis de unos 10 centígramos, por kilogramos de peso vivo (en cápsulas elásticas solubles que contengan de 3 a 6 centígra- mas), inmediatamente seguida de 30 gramos de aceite de ricinoconteniendo cloroformo a la dosis de 20 centígramos por, kilogramo de peso vivo, o sea el doble deIa cantidad de esen- cia. Este tratamiento es también muy eficaz contra los ascárides.' El aceite de ricino es el p'urgante' de' elección cuando se emplea la esencia de que~opodio. Salva la vida de los sujetos que. reciben. dosis letales de esencia, lo que no hace: el aceite de oliva.' . ", " , El aceite de ricino, como el calomelano, protege también a los animales contra las dosis letales de oleoresina de helecho macho. TRI~OCÉFALOS PERRo.,Para la expulsión del trichu1"Ís depressinscula, fijado habitual- :QEL mente en el ciego, los, ensayos' realizados por el autor en 1917 le llevaron a preconizar el tratamiento por la santonina y por el caiomeiano, Dar seis centígramos diarios de cada una de estas substancias durante una' semana, suspender el tratamiento otra semana y repetir siempre que sea necesario. , Les -tricocéfalos son parásitos cuya expulsión no se obtiene con una sola dosis medica- mentosa; exigen dosis repetidas .. LARVAS EESTROS ELCABALLo.-Eltratamiento recomendado D D es el de Perroncito por el ,sulfuro de carbono, que se administra en cápsulas duras. Prácticamente, todas lis larvas son expulsadas por, la ingestión en una sola vez 'de 20 gramos de sulfuro o por dos dosis de 15 gramos con dos horas de intervalo, No debe pasarse de estas dosis. . . ',. 'r. ,8 La dosis única procura economía de 'tiempo y de medicamento. Las ,dosis ~úl,tiplcs tienen la ventaja de permitir la suspensión del traÜmiento en el caso en que sobrevengan tr~stor .. nos después de la primera dosis. _ E ste agente expulsa también los ascárides, La purga, y la ingestión de aceite de lino.más bien le perjudican. ',' , Las larvas del, rhinogastrojhilus ueterinus, gen~raJ.r:lilenteIocalizadas alrededor Gel píloro o en el duodeno, resisten más que- las del gCLSt?"ophilusintestinalis, que asientan- ordinariamente en' el saco izquierdo _del estómago. ' \ :AUTORES Y LIBROS VARIo.S~AUTORES.-TREALLs ljlE-LA~SOCIETAT.DEBlOLOQÍA. ANY:.~s~TÉ,T919.- U« volumen en 4.o de 3I4 páginas, con nueoos grabados y láminas en negro y 'en color, lujosamente editado y encuadernado. Instituí: d' estudis catalans. Palau de la'Diputació. Barcelona. .' " .. ; Tan interesante como los seis volúmenes anteriores, es este séptimo volumen en el qué se recogen las interesantes comu~icacioIi'es científicas leídas y discutí- \ 'das en la Sociedad, de Biología de Barcelona durante elaño 19Í9, 'después 'de dos sentidos artículos .necrológicos sobre los' ilustres médicos D, José Gómez : Ocaña y D. Rafael Rodríguez Méndez, que fueron socios honorarios de esta im- portante entidad. ' Contiene este volumen 34 comunicaciones de investigación original sobre di- versos puntos de ." biología y van firmadas por personalidades de tanto relieve , como Pí Suñer, Bellido, Dechambre, Gallego, Marino, Pujucla, Dalmau, Domingo, Salvat, Trías, Vilaseca, Barnils, Baltá, Durán, Jorro, etc., con lo cual ya queda ' dicho su mérito e importancia, que de algunas aún podrán, juzgar directamente nuestros lectores al ver los extractos de eUas que .hemes de publicar. ' También se da cuenta en este .Iibro de los cursillos de biología celebrados por esta Sociedad durante el'año 1919, que fueron cuatro, a cargo del profesor Dechambre, de Alfort; del profesor Salvát, de Ba!,celona; de los doctores Bos- san, de París,]' Balvay, .de Lyon, X del profesor Perrín, de la Sorbona de París, todos ellos de gran interés científico, no sólo por la autoridad dé los conferen- ciantes, si no por la mucha importancia y novedad de los temas tratados, Agradecemos mucho el envío del ejemplar que se nos ha remitido y. desea- mas a la simpática Sociedad de Biología de Barcelona' que cada año sean más I numerosos Y resonantes sus .éxitos,