R~~~ta~~H~i~ll~Sani~adP~cnafia~ Y Director: F. OORDÓN O'RDAS OFICINAS: Núm.B' Cava Alta, 17, 2.°, derecha.--MADRID Tomo XIV Agosto de 1924. SECCIÓN DOC'rRINAL Trabajos originales Contribución al diagnósticohistológico de la rabia Método rápido, 'sencillo y seguro para la colora- ción de/los corpúsculos de Negri en los 'cortes - (Trabajo de los Laboratorios' de Histología normal y patológica- de la Junta para ampliación de estudios y de la Escuela de Veterinaria de Madrid) . POR Abelar do Gallego C\TEDRkrICo DE Hisror.oota y ANAT'OM[J\ PAT~LÓ(;ICA . ; Es de todos sabido que el diagnóstico histológico de la rabia se funda en la comprobación de las lesiones de Babés (vacuolizació n, cromalolisis, etc., de las células nerviosas y' producción de «tubérculos rábicos» ), de van Gehuchten y Ne- lis (proliferación de 'las células endotelialesde la cápsula neuronal, alteraciones regresiva.s -de las células nerviosas y formación de «nódulos rábicos» en los. gan- glios, preferentemente en el plexiforrne del ·vago), de Negri (inclusiones intra neu- . ronales específicas-e-corpúsculos de. Negri-sobre lodo en el asta de .Ammon) y de Cajal y García Izcara (hipertrofia neurofibrilar y dispersión de las esferas ero- matínicas del nucleolo en el nucleoplasma), La lesión de Babés no parece ser tan característica como creyó su descubrí- dor .y, en la actualidad, no es tenida en cuenta para establecer eldiagnóstico his- tológieo ele la rabia. . La-lesión de van Gehuchten y Nelis tiene, indudablemente, un gran valor diagnóstico; y su comprobación no exige una técnica .cornplicada. Pero, en opinión de los especialistas, no es absolutamente específica, puesto que falta ~n algunos~ casos de rabia (García Izcara) y se la observa en cambio en otras enfermedades, a saber, en 'el hombre, en algunos casos de senilidad (Ca- jal), de cáncer (Spiller), de parálisis agitalite (Spíller y Schelmann), de tabes (Stra- be), de polineuritis (Babés); en el caballo, en alg-unas intoxicaciones de origen alimenticio, (Mac Carthy y Ravenel) y, en fin, en el perro en la senectud (Vallée y ~I[ano'uelien). Las lesi~nes de Negri y ele Cajal y García Izcara son realmente específicas, .\ ? ' mas, para demostrarlas, hay que. utilizas j.écnicas que no resultan fáciles pata quienes no están familiarizados COIl los trabajos de Histología fina. I En efecto, para. comprobar la existencia de los corpúscudos de Negri en los cortes se usan actualmente 10s métqdos de .Mann (eosina y azul ele metilo), Lentz (eosina y azul de Lceffler), Heide nhain (hematoxilina férrica), d-e Giemsa-feosina y azur), cp;¡e ex~gell la inclusión de las piezas. en parafina, y los de 'Río-Hortega (carbonato de, plata en frío) y primera variante de Río-Hortega al método de Achúcarro, que se ejecutan -en cortes oh~enidos por 'congylac;;ión, perG ,que, ne- cesitan, sobre tod o el último, una fijación de 'varios días en formol. _,~ Para demostrar. la lesión -,de Cajal y García, Izcara se usa el método de Iavpla- ta reducida de Ca jal (seguida, de. la, inclusión .de las, piezas el) celoidina). En vista de estas dlficultades, hemos realizado u na serie de ensay,os, que nos han conducid-o al hallazgo de un método rápido, sencillo y. se,gUl'O de coloración _de los corpúsculoa.Negri, no sólo útil a los especialistas, sino a íos simplemente , aficionados a los trabajos de Histología. - . . . En 'ntle'stro .rnétodo, la fijación de.Ias piezas (fragmentos del asta de Ammon, de cerebelo o de cerebro) se realiza en- solución de formol a1 10· por 10G, siern- pre preferible a la fijación en el alcoholo en acetona (métodos de Mano y Lentz) que ocasionan enormes retracciones de Los tejidos. Dicha fijación 'puede hacerse como de ordinario (cuatro-seis horas a 37° 45°, o veinticuatro horas en frío') y, en casos urgentes, hirviendo las: .piezas -durante uno-cinco minutos en 'la: solución de formol. Los cortes microtórnicos se ejecutan por el método de la -congelación, suprimiendo así la inclusión eri parafina, qué exagera todavía la retracción de los tejidos ya provocada por la fijación en alcoholo en acetona, y que exige, aun a los buenos técnicos, un tlerripo r elativarnerrte largo, -que no conviene perder tratándose ,de un diagnósticode rabia. ' _ La tuición de los cortes se efectúa con nuestro métod-o de coloración de las 'fibras elásticas, ligeramente modificado. I Retuti'vo,\' , ,.a) Solución nítrico-férrica: Agua' destilada .. ,. . , .. ,., , ~ . , 10c C. C. Acido .nitrico. _. . . . ,' . '•..... : , . i' gota. . Percloruro de hierro líquido ,(preferible de Poulenc o de' Merck), diluido en agua -al 10 por lOÓ. . . ..... , . .' .. .'. , ..... , . , .. , . .. 1 gota. b) Solución-: ele fucht'na de ,Ziehl, diluída 'al 7 y medio por 100 y a¿etificada: 'Agua destilada .- , .. , " . .. l(j) C. c. Fuchina fenicada de Ziehl. . . . . . . . . . . . . . . . . . XV g¿t~s Acido acético, . . . . . . . . . . . . . . .. . í- gbba, c) Formol nítrico férrico: Agua destilada. , .. , , , . , , . . '. . , '10 e, c. Formol.. , , . . , .. , . . . . , , . 11 gotas. Acido nítrico , . . . . . . . .' . 1 gota. Percloruro de hierro líquido diluído al J o por roo ' . 1 gota .. ti) Picro-Iridigo-carrnín: ' Fórmula de Cajal, o mejor esta solución más concentrada: _ Solución acuosa al 10 por 100 de carmín de índigo .. . , . , .. , I Solución acuosa saturada de ácido picrico. , ... , . . . . . ~ '. \ n. a. Técnica L° Fijación de las piezas (preferible fragmentos de fa parte media del asta de Ammon, de unos cinco mm. de espesor) hirviéndolas en formol al ro por roo, uno-cinco minutos. . / ) . b 2. .Cortes por ,~oñgel~clón (d€ lO-20 IJ.). 3·° Sensibilización en solución nítrico-férrica, medio-un minuto. 4." Sin lávar, coloración con 1!a fuchina de Ziehl diluida al :¡ y-medro por Ice v acetificada cinco minutos: - 5,·°, Lavado en 'aglla.'. 6.° Virofijacióri en formol nitr ido-férf ico , cinco mlo tltos. '1,0 Lavado en agua. , " 8,° Coloración con.picro-Indlgo-earrnín, un mlnuto. 9·" l-avado en' agua. ,., " r o." , Deshidratacjón con alcohol de 9Sb y absoluto. , 11." Aelaramiento en xilol fenicado al 5 porroo o en esencia de b~l'gal1ld~ ta, (Cayeput, etc.) -; ~2.0 . Montaje en bálsamo del Canader; .' , \ Los núcleos de Ias células se tiñen en violeta; los protoplasmas en.azul (j ell_ -, azul verd óso; lasubstancia fundamental hOl'l1ogénea de los-corpúsculos de Negrí en verde o verde rojizo yIas Iórrnaciones internas en violeta rnuypálido o que' dan incoloras. \. En nuestro 'método, . \, los corpúsculos de Ne- gri se ti ~en, en parte, con la fuchsina, pero, sobre todo, con el pi- cro-Indigo-carm ín, q,ue tiene para: dichos cor- púsculos un a afinidad muy superior a la de la eosj na y, por' esto, no son precisas esas operaciones engol'r9s~s ¡ ~ de diferenciación COI~ los alcoholes, ácido y al- calino, como en los mé- todos de Man'a ,y de Lentz.' , ' Es digno 'de notarse que con la técnica que queda descrita puede . ,) demostrarse la existen- ' cia de los corpúsculos de Negri en veinte mi.." nutos ('1 partir, claro está, del momento en Oórpúsculos de Negrl en lAS células nerviosas del asta de Ammon que se comienza la fija- , de un ü.ano muei-to de rabia. ción de las piezas). To- (Sensibilización en sqlucíón nítrico-féi-rtca, coJ~l'acjóL1 con fuchsinu acética, for-mol nítrico-férl'ico y pícro-Jndlgo-carmtn.) davía es' posible proce- der con mayor rapidez, tiñendo so.l·ame~te un minuto en la solución de fuchina fenicada, pero a mayor concentración (XXX gotas de fuchina de Ziehl para cada 10 c. c. de agua destilada) y abreviando la virofijación en formol nítrico- férrico hasta un minuto. En fin, basta es posible _teñir los corpúsculos de Negri sin más que sumergir los cortes, durante un minuto solamente en el picr o- índigo-carmín. Pero las preparaciones que se logran en estos dos casos nó tic- nen la belleza que las ejecutadas según la técnica detalladamente descrita. - .502 ~ - , Naturalmente, con est~ técnica puede también -derriostrarse la lesión ganglio· 'nfl,r de-van Gehuchten y Nelis, aunque es preferible nuestro Froce(H~niéi1.to de coloración con la fuchina acética, el formol acético y la eosina, la picr o-fuchina o el'piéro-índigo-carmín, C0n resultados muy superiores.a] proceder ele la toxi- na fenicada, el azul ele metilerio, etc. _. ' Entiéndase bien que en nuestro método no se.persigue si no la demostración de los corpúsculos ele Negri con un fin -purarnente eliag:f1óstico. Para el estudio _ ele la delicada estructura de dichos corpúsculos recomendamos los métodos de Mann y de Lentz y, sobre todo, los de Río.HQrtega (carbonato ele plata en frío) y especialmente la .pr irneru variante aLmétodo de Achincarro, muy superior, sin disputa alguna, a todos los conocidos, corno han demostrado Río-Hortega y Ra- món Fañanás. ' , Escuela Especial de Veterinaria .de Santiago Cf ínloa quir:-úrgica. 'A 'CARGO· DE D. Cristino Garda Alfonso,' CA.TEDR 1Í.TICO I~E LA &SIGNATURA , , ESTADÍSTICA de los animales enfermos presentados en esta clinica, clasificados .por regiones; correspondientes al Czt1'SO de I~23 a I924. . . ' CABEZA \ Solipe- Bó- Cer- Pe- Cápri- ENFERMEDADES dos vidos dos r ros dos Aves Gatos Total --------------'---.,---[----" -- -- -- -- -- ---- . Desniveles dentarios , :- . 7 1 • > 8 Fractura ele cuernos. : ' _ . _ :2 2 , Separación de la je~gu'a, maxilar y labio (anomalia de nacimiento) .. ~.... '. , .... , 1- 1 Parálisis de la lengua : ......... 1 1 Osteosarcorna con abombamiento de los huesos de la qra.. . . . . .. . .. 1 - 1 Herida contusa de las barras . 1 1 Fístula del maxilar. . .:... . 1 1 Obstrucción del conducto ele Warton . . 1 1 Cataratas ~ .. ~ :.... . 1 .1 Fractura del cartílago cuenca . 1 1 Oftalmia traumática . 1 1 Queratitis .. : " -:- . . 1 1 Herida profunda ele la córriéa . . . • .. . .. - 1 1 » transversal ele la parte libre de la lengua. . . . .. . . 2 2 Caries de muelas.. . . . . . .. . . 2 2 Congestión cerebral ~. . . . . .. . . 1 1 Suma total. .. . ~ ---;- -- --1- -- 1 --l-I-- ~ CUELL.O - - SOlípe Bó- Cer- J Pe- es- ENFERMEDADES di. ¡vldOS dos Aves Gatos Total os rros pridos -- --- -- -- -- -- -- Absceso frío en la región parotidéa ..... ' 2 . I ~ -·1- -·1- Higroma ............................ . Suma total ........... ---- r 5 -- 1--.1 5 TÓRAX, ABDOMEN Y COLA ENFERMEDADES So'ípe-' Bó- dos I'd os Cer- pe-I d Cá- '1 IVI os rros pnidos Aves Gatos Total ----------------- •• -- --'-- ~ -- -- __ o _ Ti m panitis . . . . . . . . .. . - -. . . . . 4 4 Tumores de la vulva 0. • • • • • • • 1 1 Fractura de los cartílagos costales. . . . . . . 1 1 » de costillas. . . . . . . . . . . . . . . . .. , 1 -1 Caída de un pezón y obturación del otro. 1 1 Calostro rojo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 1 Obstrucción de los conductos galactóIoros:' 1 1 Espundias generalizadas por todo el cuerpo. 1 1 » en el costado 1 1 » en el prepucio. . . . . . . . . . . . . . 1 1 Prolapso de la matriz. . . . . . . . . . . . . . . . . 1 . 1 » d e la vagi na. . . . . . . . . . . . . . . . . r' 1 2 » del recto. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 4 5 Fibroma en la cola .. ; . . . . . . . . . . . . . . . . 1 1 Amiotrofia de la región coxo-fernoral , . . . 1 1 Necrosis de las paredes abdominales. ... 1 1 Parexia del plexo lumbo-sacro ... : . . . . . . 1 1 Ouiste seroso ..... -. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 1 -rumores mam"io'···········.·······1 1 f 1 2 'ci~J'~~l:cÍ¿n' ~~;t¡~l;l~'~:: :: :: I Í~~~~t~~6~ . :: JI 1 I 1 ~ Fístula por la castración, . . . . . ......... 2 2 Hernia ventral. . . . . . . . . . . .. I 3 : I 3 » umbilical ..... '. . . . . . . ......... 1 2: 2 I 5 » inguino-ventral ....... ......... 1 \ 1 » inguiQal. . . . . . . . . . . . . ......... 7 I I 7 >~ cruraI. .. 1. 1 Esgui nce escapulo-dorsal. '.' . . 1 1 Catarro vaginal ,....... ....... . . I- 2 2 Herida cortante '. . . . . . 1 • 1 1 Flemón en la región abdominal. . -,., . . . . . "1 I 1 Absceso frío en la escapula '. . . . . 1 ¡ 1 » del~:::;~~;,;;:r;-i~12: e 1~1-2-1--1 1-2-·~ / 504 ENFERMEDADES . Solipe- Bó-I Cer- Pe- oa- id Aves Gatos Totat 1I dos vidas dos rros prt os , ---'-.---'---------1- \ -1----------- SU11'lamtterior 2 19 25 6 2 1_ 2 571' 1 1 Ab~>eso e;~~:~f~~~.~~ .l~~~~~~i~l~~~......... I 1 1 \ 1 2 Acrobustitis y ulceración del pene ... , , , 1 , Inflamación de las bolsas testiculares. , .«, 1 1 » parenquimatosa de las mamas, 1 1 Edema del vientre, , , , , , , , , , , , , , .. , , , , 1 1 Eventración , " .. ,' .. ' ~.. 1 1' Fístula estercorácea , . 1 1! Criptorquidea abdominal - . 1 21 Metritis , ' , , . 1 1 Enfisen1a....... " , . 1 1 - Pulmonía , .. , , . 1 Aborto efectuado , . 1 1 Distocias . ·T Induración del cuello de la matriz .. ~ . 3 ~ ~ 11 Adenitis tu berculosa pr~~:ll·al - perirrectal. ¡ preescapular.. . . . .. - ',' . . . I 15 ~ r l' J5 3 1 SU/Ita total;." ~. " ""\ .4 41 . 30 . 7 8 2 ~I--; MIEMBROS· ___ ---'. __ E_N....,F,...E_R_i\_'[_E_D_A_D_E_S _ l~;:·I,~:; Cer-: dos Pe- rros ·~dá Aves .. prt os . oatoslTotal[ Codillera , . . .. .. . 1 -\--I-~ [ 2 ; Absceso frío en la pierna. . . . . . . . . . . . . . . 1\ Ir » » en la babilla................. 1 i 2', 1 Esguinfe falangiano........ ........ .... .. . 1 1 I 111 Derrame seroso en la pierna. . . . . . . . . . . . . . 1 1\ 1 ti Anquilosis de' la articulación tarsiana ..... '. 1 . 1 't .. ~~~.. ~~~.~~~I d;>llo.... c~~.~~.~~~i.~~d~.~i.~~ 2 ¡_ 2 II Luxación coxo-Iemoral . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . 2 1 21 I I - Contusión de la articulación coxa-femoral. 1 1 Fractura del fémur .: .' , . 1 1 2 » del humero, ,. . . 1 . 1 ». de la tibia .' .. 1 J » de la caña , , . 1 1[ Sinovitis tendinosas crónicas , .. , . . . . 4 I 4 Absceso frío en lacaña . 1 l· 1 I Caries de la caña, " . 1 I -- I __ ~ __ 11 Suma y sigue . ro 51 3 5 1 241 ENFERMEDADES - Solipe- se- Cer- pe-I ~á- Aves Gatos Total I ----------0------. ~ dos vidos dos ~ pndos __ 1 f SU11'ta anterior ' 10, 5 3 5 - 1 24/ Herida. cortante _del tendón extensor -co- mún ele los dedos..... .... ..... 1 1 Idem íd. en el metatarso . , ' 1 1 1 Idem contusa. . . . . . .. .......... 1 l' 2 Ulcera profunda de .la caña 1 1 1 Osteo-periostitis de la caña........ Artritis tarsiana . . . . . . .. Hidartrosís del tarso.. . . . . .. .. .. . ...... 3 1 1 ,_ 1 l' ,3 - 1 1 Suma total.: ,161-8-/4.-51- -1 34 PIE , - -- - . EN.FERMEDADES , IsoliPe- Bó- dos vidos Cer- dos Pe- rros Cá- 1 prídos Aves Gatos Total I - -- -- -- -- -- .- --- -- Puntura .................................... 1 1 2 3 Herida ele los pulpejos .................... 1 1 Fibrosarcoma ele la uña ................... 1 1 Escalentamienlo ele la ranilla ............. 2 2 Necrosis del canal biflexo ................. 4 ..j. » y artritis de la última falange .... 1 1 Infosura crónica ........ ....... . oo ••••••••• 1 , 1 Fractura y caries ele la falange meelia ... ', 1 1 -- --, -- -- ---- -- -- Suma total ........ ••••• o •• 4 7 2 / 1 LJ- . Suma total-general, 174. ES 1ADISTICA .regionaria dé las operacionespracticadas por D. Cristina Garcla Alfonso, opor los alumnos oajo su dirección, durante el curso de IQ2j a I924: CABEZA OPERACIONES j soliPe-1 do, vides ~ó-'I Cer- dos Pe- rros ~á- Aves pndos Gatos Total -----------------0--- --1---- Nivelación ele las arcaelas molares '1 71 1 1 8 Sutura de la lengua -... 1 1 » de la s~nfi~is.d:l maxilar inferior .. ¡ 1 i 1 I » elel labio Infenor........ .. 1 I II Trepanación de los senos :. I 1 I 1 1 Abulsión ele parte del hueso frontal. . . . . . 1I 1 I 1 ¡ Dilatación del conducto de Warton I 1' Red ucción y contención del cartílago cuenca........ .. 1 1 Extracción de muelas ,. 2 I 1 2 Lavados elel seno frontal... . . .. . . . .. .. . 2 2 Drenaj.e d: la .fístula y lavados del seno¡ I 1" maxilar inferior ~ : 1_1__ _ 1__ 1_1_11 Suma Total............ 13 7 1 . 20 506 e u EL"LO - - ~,,:IT""I Solípe- Bó- Cer- Pe- (á- OPERACIONES Aves dos vidos dos rros pndos - -- -- -- -- Extirpación de abscesos fd.os ........ Punción de hígromas ...... . .............. , .... -- -- ,3 2 5 ---- -- -- -- - ~I Surna total............ I '51 - TÓRAX, ABDOMEN Y COLA OPERACIONES Solipe, Bó- " Cér- Pe- " es- A ves Gatos Total I dos vides dos rros pridos --------------;---;-----1-- -- -- -- -- - ---- Cauterizaciones ". . . . . . .. .. .. 3 1 2 6 Extirpación de tumores de la vulva : 1 1 Cateterismo de "los conductos galactóforos 1 1 2 " de la panza : ro. •. . .•... '1 I 4 ~.. I A Extirpación de espundias ,.... . ........ 1 1 3 " de fibromas........ ,.;...... I 1 - -1. 1 1 » de tumores mamarios .... :. . . 1 1 .2 " • del cordón testicular. .. . . . . . . 1 1 I 1 \ pr,eescapular... 15 -' 15 » de ganglios )/ precural....... 2 1 . 3 perirectal . . . . . . - 1 1 » de abscesos fríos, .. 1 I 2 2 1 I 6 Reducción y contención de la matriz..... ._ 1 1 Histerotornía vaginal............. ...... ... I 1 1 Operación cesárea ' :. 2 2 Histerectomía 1 1 ~edu.c,ciÓ2 y s'~;t~~;~ unclOn ~.qUls es 'ci~j ';~~t~: ::::::::::.:: -, ~ 3 I , " I i 1 P araceritesis . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . l' Sutura intestinal.... . . . . . . . . .. .. . . ... . .. .. -3 3 Operación de la hernia ventral....... 1 1 1, 3 _11. 3 ;1 » »» »_ umbilical.. _.. 2 2 -' " »»» inguino -ventral . I 1 » »» » inguinal .. '... .. . . . 1 l. 7\ 7 » »})}) crural - i· I 1 I 1 Castración de machos. ' ::::: '.::: ::: .4 I 2 r liS » de hembras.... .... .... .... 1 1 Sangrías. . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . 1 1 1 . 3 Lavados uterinos -: . . . . 1 1 » vaginales : 2 '~ SItJJla total............ 71 361 29 si 71 21 2 f 91 I l· M{EMBROS OPERACIONES Solip,!:" Bó- Cer- Pe- C;\'I _ dos vidos dos. rros pridos Aves Gatos Total -----~----~~---"--''----I-~ .- -- -- - ---- Punción de l1ígromas Extirpación de abscesos ; ,.... . 2 2 1 I 1 4 Drenaje y lavados de la articulación tar- siana , , ;: . 1 Reducción ycontención de luxaciones... 1 2 _ 3 » '. )} de fracturas. . .. . 2 _ 3 - 15 Cauterizaciones .. ~ ~ -; 12 3 - ~ Punción de un derrame seroso, .'. . . . . . . . . 1 I - 1 Sutura de heridas." ........ ~ . . . .. .. . . . . . . 2 _ -1 2 'Sit:na total, .... ~ '; .... ~I~ -3- -: ~-J--I-- J2 PIE - - I Solípe- Bó-I OPERACIONES Cer- pe-I es- Ave;; Gatos Total· o dos. vidos dos rros pridoJl -'-1-- I -- -- -- O peraCIOn 'd e la ., " - puntura .... , ............ 1 2 3 Extirpación de tumores .. , ,'. , ............. 1 1 Avulsión ele la última falange .. , ......... 2 I 1 3 Diversas operaciones pequeñas ........... - / Suma total gene¡;aJ., . , SU1'I2q total; ........... J 59. 'C -'- l - 2 4 ~I~ . ---- 1 -1 r: Sobre la reacción .de Voisinet - para descubrir el aguado de la leche - . ' Pon César Nistal '·VeT.eRINARIO MUÑICIPAL EN GIJÓN . Se funda esta reacción en Ias jdernostraciones de Fuchs, OrJa,.Jensen, Hen- seral y Mullie, Marcas y Huyghe sobre la ausencia.de nitratos en las leches normales y, en -cambio, la mayoría de las aguas los contienen. Teniendo en cuenta este hecho, parece sencillísimo descubrir el aguado de la leche por la investigación de los nitratos que habrán de existir en ella siempre que el fraude' se efectúe con aguas que los contengan. ,Voisin'et dice: «Siempre que se ponen 'en contacto un ácido fuerte, una ma- , '. " 1- 5°3 \ -teria albuminoide, un forrnaldehido ,Y _Ui1 oxidante, se efectúa..,.unq' reacción en -fría i mejor a 50° de una bonita coloración violeta, debida a la condensación del formal can las productos de descomposición de las materias albuminoides (tr iptofano, después, indol y escatol) ,baja la, influencia de ácidos concentrados Y oxidación ultericr del producto. Conociendo tres términos, la "reación de Vai- sinet positiva demostrará la existencia del- cuarta en elIíquido analizado» .. Este hecha he podido comprobarlo del s'igu,jente -mód o: En un tubo de ,en- saya, he vertido unas c. c. 'de clara de .huevo (albúmina)', una.gota (le formol comercial al I par, roo (forrnaldehid o) diez, c. c. de ácida clorhtdrico , (ácida fuerte) y unas gatas de saiución de nitrato. potásico (oxidante] y, .efectivamen- te, la reacción se ha producido. He suprimido cada una de las componentes 1)0.1' turna sucesivamente, y la reacción sólo. se ha producido cuando he agre- ga<;la el cuarto que faltaba. -, I " ,- ' '; Hechas estas comprobaciones, y satisfecha de 'su realidad y sensibilidad casi excesiva, decidí practicar las mismas cam probaciones en Iasleches, ~gazosa de haberencontrado un media tan rápido y segura de investigaciéu-del' agua- da en ellas, tan, difícil y' eng~:)1TaSa en la práctica ele las ,inspe~ch)l'\\=s' p.o.r las demás praced.imientas conocidos. ; Hice infinidad de ensayas siguiendo.' la técnica recomendada, que es cama sigue, :en leches puestas a la venta pública, y siempre .obtúve reacción positiva: «A cinco-e: c. de leche colocados en un tubo de ensaya se agregá- una gata ele una solución muy diluida ele formol y 10 a I5 'c. c. de áéido clorbldrico con- -, - centrado 'y pura.» . Me sorprendió este hecha, toda vez que interpretando fielmenteIa reacción tenía que admitirse Ia existencia de nitratos en las leches ia'vestigadas, cuya existencia sólo. padría atribuirse ill aguada, ya que las leches normales no 10s contienen. Y era mayor mi asombro cuando. analizando las leches objeto de reacción positiva, obteníacantidades normales de, densidad, grasas y extractas , secas totales desgrasadas. ,o , " '1 Dudé ele todo antes que de la léche y atribuí el fracasa, primero a l,a' solu- ción de formol, que bi~lestilé; después 'al ácido clorh ídrico, 'que ca}Jl~ié par otro "purísima para análisis», pedida expresamente, y viendo que 'seguía obte- nienda las mismas resultados positivos en todas las leches experimentadas atri- buí la existencia de las nitratos a la cantidad de. agÍJa .que quedara .enIas vasi- jas al lavarlas y que, aun siendo. pequeñísi nia la cantidad de nitratos que deja- ra en sus paredes, padría descubrirlas la reacción, dada' su sensibilidad. Para cerciorarme de ella, ordeñé una vaca, previas mil precaucionés de,Lin)- pieza, directamente a un frasca de Erlemeyer previamente lavada varias veces can agua bidestilacla y alcohol de 90° pafa deshidratar. Efectué la reacción can la leche así obtenida y resultó también positiva. Ante esta persistencia aband oné cansado las ensayos juntamente can la reacción y pensé para mí que si- efectivamente la reacción de V oisinet sala- mente se produce can el contacto -de los cuatro elementos que cita; indudable- mente las leches normales contienen nitratos y no-puede,' par tanta, servir esta reacción para descubrir el fraude del aguada can~a se la précaniza. Trabaios traducidos La dyspcpsie 'parasltair e et le cbrnplexus syrnto- rnatique lié au parasitisrne. gastro-intestinal Diagnostic et traitement . (La dispepsia parasitaria y el complejo sintomático ligado al para- sitismo gastro-intestinal. Diagnóstico y tratamiento)' , . Elvparasitismo gastro-intestinal dé los solípedos provoca un estado mórbido , que con frecuencia no se conoce hasta el momento, deTa autopsia, a veces se sospecha cuando-el ~nfermo ha llegado: al per-íodo caquéctico y muy raram{nte se diagnostica a t~emp'o, para que .un tratamiento apropiado pueda .curarlo ra- dicalmente, mientras que las intervencionesctard.ías requieren, además ,de la acción parasiticida, los gastos de una restauración ?rgánica' que exige cuidados mi nuciosos, dispendiosos y prolongados. . En materia de parasitología digestiva,)a clínica y la zoología 11'0 están en el mismo plano: la una e's rica en datos y la otra.es de una notable sordidez. Feliz- .rnente, la clínica no ha dicho su ..última palabra, a juzgar por la cosecha de he- chos interesantes que nosotros hemos podido recoger en una región de Francia, la Camarga, que es un vasto foco de afecciones parasítarias; yen este modesto trabajo nos proponemos exponer sucesivamente la etiología, la sintoniatologia, el diag~óstico y el tratamiento dela dispepsia parasitaria. _ ETIoLoGÍA.-La helmintiasis y la cestrid'iosis son los factores etiológicos ele la dispepsia, parasitaria. Entre los helmintos 'Glue frecuentemente hemos encori- trad'o citarem os: ros as!;arides, los escierostomas, los ¡cilic;ostomás-cuyas varie- dad'es SOI~ muy nurner osas en la Camarga; y de las que Raillet y Henry han identificado una veintena ele variedades en el curso ele investigaciones diversas-e- y, en fin, los oxiuros. k\un no hemos tenido ocasión ,de comprobar la existencia de tenias. Pero una afección extraordinariamente' frecuente es la habr onem osis g'ástrica. Las 'tre~ especies ele habro'fle¡:¡r¿á-ex, SPi1'optera.--sc eneuentrán en un gran número de los caballos sacrificados para-el abasto y condicionan adenomas y UGa gastritis, sobre lo Cl1aJ volveremos en un tr:abajo actualmente en preparación. "La cestridi osis tiene como factor las 'larvas de gast1'opittbts: equi, haonorrhoi- dalis y ueterinus. No hemos encontrado representantes de 'la especie de los gas- 170jJ..fú¿uspecortom: '" , SrNTÓMATOLO(;ÍA~-La dispepsia parasitaria se revela por manifestaciones va- 1 - riadas 'y complejas, que interesan los diferentes aparatos de la economía, pero especialmente e] digestivo, el circulatorio y €I nervioso. a) ,SÍ1do1'lZas dlgestivos.-El apetito está tan pronto aumenj:ado como dismi-' nuídb y frecuentemente pervertido (pica). La sed puede presentar variaciories análogas. Además, se pueden apreciar náuseas, bostezos, meteorismo, borborig- mos que se oyen a distancia, diarrea, manifestaciones de entero-colitis, evacua- ción de flegmas y de muco-mernbranas, cólicos, pujos, prurito anal, prolapso del recto, vapuleos, etc: Un síntoma' frecuente durante el trabajo es la hipersialia; en fin, el «haba» coexiste tan frecuentemente con otros trastornos ligados a la presencia de parásitos, que no vacilaremos en considerarlo como una manifesta- ción contingente del parasitismo digestivo. 5') o ) " <: b) Sinromas ,cinulatorios,-Son alteraciones' que recaen en ele núrner o de glóbulos, en Ia coagulación de la sangre,~ enla fórmula leucocitaria, ,én el, ritmo c-ardíaco y en la hidráulica s51nguínea. La anemia globul.ar es una de las manifestaciones/más importantes'. Se revela por la disminución del número de glóbulos (oligocitemia) y por la "disminución del volumen del 'coágulo rojo' con relación al blanco. _ - ~ ' ', .: Seg.ún Arl0ing, en estado normal el coág-ulo-rojo e? al coágulo blanco -corn o . r 1/2 es a 2, y como 4 es a 6, según Ostertag. Ahora bien, se pueden comprobar a veces relaciones muy modificadas, tales c-on~o _2... ~ ~, etc. 3 4 5 Se aprecia claramente al nivel 'de las ml!!.cosas, yen' nuestra opinión, todo' caballo anémico debe 'considerarse sospechoso de dispepsia parasitaria. Sin llegar hasta creer en la 'univocidad de la anemia, consid,erag'l'o~ como casi seguramente atacado de infestación parasitaria del aparato digestivo a todo caballo que, a pesar de una alimentación sana y proporcionada a un trabajo fa- ciorial, presenta una anemia característica, sin- que, se pueda Invocar la existen- cia de un factor anerríiante, tal como aortitis, leucemia, brightismo, reumatismo o-convalecencia de una enfermedad infe-cciosa, etc. Para fijar las -ideas' diremos que, en nuestra opinión, un oaballo joven anémico es en ~el 99 por roó de Jos casos un dispéptico parasitario. En el caballo viejo es menor el porcentaje, por- que la anemia se debe C01,1 más frecuencia a alteraciones orgánicas del aparato digestivo,' de los riñones, aut o-intoxicacrón, oxalemia, etc. - Las modificaciones de la coagulación de la sangre consisten, además ele la . - proporción relativa de los c0águlos rojo y blanco, en la falta de coagulación plasmática en ciertos casos.vy en otros en que dicha coagulación se produce en la débil retracción y aun en la falta de r"ettacción del coágulo. Después de la' acción antiparasitaria, se, ve el retorno progresivo a la coagulación normal. La fórmula 'leucocitaria acusa variaciones considerables. Se nota poii nucleosis , neutrófila y eosinófila a veces muy acusada C01~ .disminucién de li'nfocitos y de mononucleares. A favor de una intervención farmacodinámica apropiada, se ve disminuir el número de poli nucleares y aumentar el de rnononucleares, compro- bación qu.e tiene un valor pronóstico considerable. ~ - La hidrduiica sangutnea expresa sus perturbaciones -por el edema y-el pulso venoso funcional. El edema está al nivel de los párpados, en las fauces oal nivel de los miembros. \ El edema de los Párpados no es unívoco. Se observaen casi todas las yeguas en estado de gestación desde que el feto ha adquirido bastante volumen. Forma parte del cortejo sintomático de las afecciones renales y hepáticas, según hemos podido apreciar por la prueba' del azul de metileno 'inyectado bajo la piel. El azul pasa a la orina algunas horas más -tard e en el renal, que en el normal, y en el hepático hay lo que se designa en medicina.humana conel nombre de glau- curia intermitente, expresión que da cuenta de que micciones normales se in- tercalan con micciones de orinac coloreada de azul. El edema de los párpados puede -faltar en individuos que presentan una gran infestación parasitaria", pero acompaña frecuentemente a estos estados, EL edema de las fauces se' observa en el período caquéctico. Nuestro distin- guido compañero Haan ha relatado el caso de un sujeto verrnincso que' entró en el pasto con una verdadera bola de agua en las fauces, en un todo compara- ble a la de la distomatosis ovina. El edema de los -rniell'tb.ros ve en las infestaciones masivas que llevan mucho se tiempo de. duración y que han producido una anemia considerable. 511 El laxo de las cavidades 'cardíacas hace las válvulas insuficientes y explica e! pulso venosó funcional. ._ - , ," El sistema nervioso modificador del miocardio puede ser desfavorablemente influido, sea p'or reflejo, sea por intoxicación, y originar modificaciones del ritmo cardíaco, cuya extrasistole, .que es lo-más frecuente, se manifiesta por una arritmia, de la cual. puede la auscultación del corazón revelar el mecanismo. Para terminar el examen de Iasma nifestaciories del=aparato circulatorio.recor- daremos que ciertos parásitos. son responsables de 19s- aneurismas de la gran mesentérica, de la aortitis abdominal y de ciertas trombosis; consecuentemente, los síntomas deestas afecciones deberán 'hacer pensar e~ la infestación parasi- taria importante. . c) Síntomas- respiratorios=-Le dispepsia parasitaria se traduce en ciertos casos por un ahogo rápido, desproporcionado con el 'esfuerzo producido. La tos, 'que se puede observar en estos.enfermos," es algunas, veces de origen gástri,é:o, pero de ord ínario el refiejo-tu¡;íparQ se inicia a nivel del pulmón (ha· bronemosis pulmonar}, En una publicación sobre, la ·Gcll1sulta de compra (este pe- riódico Ir}20-2 I¿ hemos, indicado un medio de _denunciar el ronquido en un caballo en. reposo. Por esté procedimiento, que está. basado 'en la compresión del primer anillo de la tráquea, es fácil hacer que se produzca 'el ronquido de, los caballos que tienen parálisis recurr encial. El signorha sido comprobado va· rias veces en operaciones de compra en el depósito de ,rem0nta de Aries. Pero puede ocurrir que' algunos caballos que roncan en reposo por la compresión traqueal, no r onquen- tu~ndo se les prueba en círculo del ronquido. Por el pro- "cedimiento que indicamos se pueden descubrir los verdaderos roncadores, ,pero también se pueden hacer roncadores falsos. ¿Cómo diferenciar la parálisis recu- rrencialdel falso ronquido, que es debido, como veremos más tarde, al «Iaxum »j Se puede, sin duda, hacer ·Ja prueba en _el círculo del ronquido, pero también se puedé- hacer el diagnóstico diferencial por medios clínicos. En efecto.j-n el caso' de parálisis recurrencial, es muy difícil provocar la 'tos y Ja tráquea -resiste enérgicaF?ente a la compresión. 'En el caso. del falso ronquido, se provoca fácil; mente la: tos y la tráquea es 'más depresible.' , Añadiremos q':le, en la mayor parte de los' casos, los falsos roncadores están atacados de dispepsia parasitaria, que contiene en su órbita la anemia yellaxum, su satélite. La tráquea está e!l un estado intermedio; al que presenta en' los su- jetos sanos y eñ el cadáver. .Las 'fibras musculares que, por su contracción, aproo ximan los' anillos a su -parte posterior para hacer, de la tráquea un tubo casi cilíndrico, tienen un efecto poco' marcad oa causa de -la adinamia de origen , anémico y bajo la influencia de la compresión del órgano, pudiendo llegar a ser tal ,el estrechamiento que se exteriorice, por un ruido .de ronquido: Uno de los caballos en, que comprobamos el falso 'ronquido y al, que rí o pudimos ,seguir, estaba atacado de dispepsia parasitaria confirmada por la exis- tencia de' cestros en los, bordes del ano. Dos potrancas de tres, años presentaron falso ronquido, que en el mes de julio era muy acusado en 'una de- ellas, y en el mes de septiembre ya no que· daba ningún vestigio. Sin tener de ello la prueba; también creemos que la cau- sa eran.Ios cestros, 'porque estas yeguas tenían- numerosos huevos de cestros cuando había desaparecido el falso ronquido. ' . En otras dos yeguas atacadas 'de dispepsia parasitaria por cestridiosis y helmintiasis y que presentaban falso ronquido, un tratamiento antiparasitario hizo cesar las manifestaciones respiratorias. No-es necesario decir que los caba- 1I0s que hemos examinado estaban indemnes de papera. ' El falso ronquido se puede realizar también en ciertos casos por la irnpla n- '- 512 "tacióri ole cestros , en el borde de la epigl.otis: Esta Iocalización. puede s~r res- ponsable de crisis .de asfixia o de asma, según hán relatado Vitry, Crepin, - :Gunther, Rermer y Pigeare., I , - , - d) Síntomas cuÚíneos~-1J.na .sudacióuanorrnal, con relacióp' a la ten;pe1'a- tura ambiente yal trabajo efectuad o.vse observa frecuentemente en los infesta- eros del vientre. .' También se pueder: apreciar manifestaciones eruptivas, pru!,i~o\ excoriacio- nes de _las ,nalgas, depilacioríes de la base de la' cola-s-tonsura verminosa, de J, J:\oger-, heridas' de. naturaleza habr onemásica, huevos de -oxíuros en las márgenes del ano, brote anormal. de los pelos en ciertas regioI'les, verdaderas 'placas de hipertricosis, trastornos en la muda, eté. "",' - 'e) Síntomas nerviosos.-·Las alteraciones nerviosas dan un balance copioso, según, puede i}.lZgarse: vértig()s, crisis epileptoides" espasmos vasculares, accesos rabiforrnes, desórdenes psíquicos, que imprimen al carácter una marcha rijosa y aparecen bruscamente y pueden desaparecer lo mismo, después de la ex- pulsión de los parásitos; etc.' _ . . , Además de estás manifestaciones espontáneas es.posible denunciar, en los sujetos-cuyo tubo. d'igestivo está parasi1:ado, zonas hiperreflectivas. El estudio de ,estas marrifestaciones nérviosas periféricas en los caballes 'destioa(!'os al ma- tadero RUS ha: corrducido a la noción de un teclado uerminoso IBUy fácil derinte- rrogar y cuyas !espuestas positivas constituyen una sospecha" de infestación p)lrasit;ária, cualquiera gue sea el estado generai, bien se trate de un sujeto flo- rido, q'lie resiste' bien a la infestación parasitaria, o bien de un sujeto más, o menos castigado por la! fauna gastro-intestinal. N o hay que decir que -Ias res- puestas del teclado dan mucha más fuerza a la sospechar de una infestación I parasitaria cuando el, examen completo .del enfermo permite denunciar la exis- tencia de un cortejo sintomático en el que figuran los elementos importantes ql:1e'hemos señalado precedehternente y 'con mayor razón si las alteraciones concurr'erítes pertenecen a la serie hematológica. , El teclado' verrninoso es l11Ny simple, pues sólo hay que explora!' dos zonas: ' la una' gastro-duodenal, en la 'que habitan los cestros,' los áscaris y los habrone- mas, y la otra -intestinal, concerniente a los ~sclerostomas., los cilicostomas-Iós oxiuros, etc. I ' / , La observación de un' gran núme;'o de casos de dispepsia parasitaria HOS ha convencido de qu~ la hiperreflectividad del mastoideo-humeral, de la vertiente posterior. de la cruz y del plexo solar anterior; , en ·U1Ja. palabra, de las 'zonas, de , proyección a la periferia del aparate gastr<;>-duodeóal, 'debe, hacer pensar en la" infestación parasitaria por los cestros, los habr onernas.y los áscaris, Ya hemos probado en otros trabajos « sia parasitaria como factor ~e aborto. Los, dispépticos parasitarios ofreeen frecuentemente también los trastornos' de la muda. Esta se, efectúa tardía e irregularmente. Los pelos de, las regiones solares y de los hipocondrios quedan más largos que los de-las regiolies vecinas. Hay 'un .verdadero teclado piloso del que se 'pu!,!den sacar alg~lnos datos corn-. plernentirios.' , . _ DIAGNÓSTICQ.-El diagnóstico' de la dispepsia parasitaria puede ser ocasional, Se puede asistir a la expulsión de los parásitos o bien comprobar' la existencia die huevos.de .oxiuros en 15s bordes del ano. T,aI9bién se puede comprobar la presencia de larvas en el recto con motivo de UITa defecación. Es bueno no per- der de vista ,que los esclererostornas y los' cilicostornas tienen dimensiones tan pequeñas que' pasan generalmente sin Ilarnar la atención. Se puede presumir el dianóstico ~¿r:la producción de un ataque epileptoide, de una crisis vertiginosa, de un.~ anemia caraéeerizada o de un adelgazamiento considerable, y-también cuando se qomprueban signos de ga~t¡;o-enteritis. En este caso, ¿cómo dar cuer¡:w a, la hipótesis entrevista? , , El microscopio puede permitir el diagnóstieo de helmintiasis) pero es inca- .' paz de fijamos sobre la presencia de cestros, 'Si sólo se tratan 19S helmintos, no se verá reaparecer el estado 'gene¡-al con la tueI'Za ascensional que se comprueba cuando hall sido destruídos todos los parásitos. La insuficiencia del laboratorio debe estimular nuestra sagacidad clínica, y a este título nos parece que el tecla- do ve rFlil in oso ;apprta: uaa ayuda apreciable. Cuando las respuestas del teclado son claras, habrá que examinar el contexto y buscar los síntomas a que ya he- mos pasado revista, teniendo, en cuenta que fa .anemia y los desórdenes de la _1 función circul'atoraa son generalniente función del número de parásitos, mientras que los trastornos nerviosos púeden manifestarse con una débil infestación. Así es como, pQ)r ejemplo, algunos ásearis pueden -d eterminar una sintomatología nerviosa, aparatosa" y no existir apenas anemia. I A pesar de que 110 permite descubrir todos los parásitos del aparato diges- tivo, es útil practicar el examen microscópico. Procederemos a -esta investiga- - ción en todos los casos en que creamos que se trata ele dispepsia parasitaria.' Nosotros hemos imaginado un procedimiento de exame« por fa tinta china que facilita las investigaciones y la numeración de los parásitos que aparecen lumi- nosos en un campo obscuro. Consiste en' añadir a la gota de líquido que se va a examinar una gota de tinta china y recubrirlo todo con una, lámina. Los j nfu- sorios y los esporos no se abren como los huevos de helmintos. Debe procurar- se no tornar por huevos protozoarios que brillan en el campo obscuro y que re- cuerdan lbs bucles de orejas llamadas «dormilonas». Cuando se haya diferitlo el examen de los excrementos, se pueden e nco n-. trar embriones libres-móviles o muertos- en vez ele huevos; se reconocerán fácilmente los de esclerostomas gracias al látigo que, presentan en uno de sus' extremos. Así, la clínica y: el laboratorio son medios de que dispone el práctico. Cua- tro casos pueden presentarse. Puede haber: LO CEstridiosis sin helmintiasis. 2. o Helrni ntiasis sin cestridiosis. Si6 3.° (Estridicsis y .helmintiasis. 4.° Ausencia de eestr id iosis y de helmintiasis, ~ - Para el primer caso, la clínica será más elocuente que el laboratorio, pues éste no prestará absolutamente ningún auxilio. " En el segundo caso, la clínica da una presunción que el laboratorio con- firma! . E'n el tercer caso, la clínica registra una reflectividad deque se cl{lpa al es- tómago, mientras que el microscopiosólo acusa parásitos intestinales. En el cuarto caso, la clínica culpa al estómago o al· intestino, y el micr os- copla no denuncia los parásitos intestinales. , . La reflectividad denuncia sea una afección cardíaca, sea la aerofagia, sea la aortitis abdominal, etc. Pero pueden coincidir alguna de estas Iesiotiesy pa- rásitos, y queda una duda en. el espíritu del práctico si no ha hecho el examen coprológico. , La discusión de estos cuatro casos nos revela a la s claro; lagpimeo.al principio y sequedad después; pereza inicial del iris e insensibilidad al final, ya que pierde la facultad de dilatarse y contraerse; ingurgitamiento de los vasos de 1'a ceroides; y p0r ül- timo, aumento de la densidad-ele!'. humor acuoso con disminución de la trans- parencia. »: , , Esto es lo que a simp.le 'vista y cen buen deseo puede observarse. Así, pues, nos encontramos ante un pr0ceso cuya fase. inicial es la modificación térmica, cuyo curso presenta manifestaciones' distróficas y variantes energéticas coI! ano- malías de la respiración y pulso, y cuya terminación aparente es una lesión de ojos que en la mayoría de los casos ciega a los animales. Y decimos que termi- na' aparentemente porque en ocasiones, se intensifican las distrofias y apar~ce el marasmo, si antes no desfilan por nuestros ojos síntomas de muerm~ y se an- ticipa el sacrificio a la muerte natural, . A poco que se 'discurra sobre este particular se echará de ver ~l 'origen co- mún de este morbo que tan l.igado está a la vida de estos animales y CJ.uetanto influye sobre su materia y sobre su energía. El origen de este morbo no puede residir en otra cosa que en el alimentó que los animales reciben en relación con las necesidades de su organismó y de-l género de vida que hacen. Fíjese U[I poco la atención y veráse. que enferman principalmente los que están peor alojados, los que reciben una ración más corta de cebada, 'los que más trabajan, etc. -Yves porque la ración del ganado en 'Africa es sumamente incompleta, máxime teniendo en cuenta la acción deprimente del clima y las penalidades de la vida .d e campaña. Confeccionada esa alimentación con cebada y paja mejor o peor cosechada y más o menos abundante, adolece de las varia- ciones necesarias, de volumen proporcional, de cantídad de materia nutritiva y de principios vitamínicos. La edad, el peso, el trabajo, el alojamiento, la salud y la enfermedad, etc., no influyen para nada en la alimentación de los semovientes que España tiene en Marruecos. ' , , .P3 Por eso lo que aquí. ocurr,e no es ni más ni menos que Ur.1 reflejo de las ¡ja- madas carencias y una manifestación de-la avita.miuosis. ' 'No nace nuestro criterio de una simple sospecha. Para formarlo hemos recu- rrido a una, prueba; hemos 'dejado de medicar a los enfermos d.e ojos y hemos substituído parte de la cebada por forraje de la misma gramínea. En los casos 2t1 que la enfermedad era reciente, a jllle:gar por 10s antecedentes que nos daban y por los síntomas observados, hemos visto cómo iban corrigiéndose lentamen- te las ma:nitestaciones g~1i1.erales y locales de la enfermedad conforme el régimen alimenticio se hacía más duradero.' , Afianzad'o nuestro crjteri o ante el resultado de la experiencia que n~enc¡'o- llamas, decidimos realizar nuevas investigaciones respecto a la manera de res- pender estos enfermos a las variaciones introducidas en la alimentación en sen- tido progresivo y en orden 'a vitaminas, Formarnos dos lotes de tres caballos. enfermos de ojos. Uno de estos lotes fuá. sometido a régime.n alimenticio inte- grado pOl" forraje de cebada. y cebada germijjJada. y el otro lote nos sirvió de testigo.,Al mes se había realizado una considerable mejoría en el primer lote, el cual aumentó en peso y vivacidad, normalizó su teroperatura, respiració,f1,y pulso y dominó en parte. el proceso ocular, ya que al finalizar ese tiempo la visuali- dad era mayor, la transparencia de los medios del ojo había aumentado y los exudados hemorrágicos habían: disminuido, - -Ahora n@s.hel;flos propuesto extender los remedios a determinados extractos orgám.icos. Para ello agi.tardam,Gs .a 'otra temporada de servicio decampo, ya que' es alJi en d'oad e tenemos los sujetes de estudio. '_ ' No hemos de exponer aquí los fundamentos en -que se basa la resolución efe emplea!' como elementos de diaglilóstico y de tratamiento el forraje de cebada, , la cebada germinada y 'los extractos orgánicos. l?er~onas -de reconocido mérito han escrito en ésta y otras revistas cuanto sobre ca-Feflcias-al~imenticias interese conocer. al lector. .De esos trabajes puede sacar la deducción de que la falta de determinadas materias el~ la alimentación puede ser motivo de deterrninadris trastornos generales y locales' en los animales. Trastornos q¡,¡e tienen su funda- mente en las carencias físicas, en las químicas o en las vitamínicas. / En ,el caso que nos ocupa es probable que ejerzan su maléfica influencia to-" das las carencias ailime nticias de naturaleza física, y química, ya' que el volumen de la ración y la cantidad de proteína, hidrocarbonad'os, grasas y sales que con- liene no guardan relación a propóssto con las necesidades de los .scres qwe se alimentan; per9 sobre estos géneros de carencias debe estar sin duela el vitamí- ' nico por cuanto el trastorno principal que ,se -observa, el más característico, re- belde y duradero es la xeroftalmía que acabamos de describir en este trabajo y .que es producida seguramente pm la ausencia @ d isrninució nen el alimento de un grupo de vitaminas solubles en las graS.as, llamado factores A o vitaminas antixeroftáJmicas, que resisten temperaturas de 1200 durante algunas horas. , I JOSÉ H;EHNANDO Veterinario militar " Noticias, consejps y recetas l!N CASO UE GESTAcr6N PHOLONGAD:\.-En el Recueíl de JVlédeGÍue Veterinaire (15 ele mayo últirñ o] refiere Fleury este caso verdaderamente excepcional. El 18 de julio de I92 I fué cubierta por única vez ~na vaca de trabajo, raza 524 garonesa, diez y ocho años, por 'un toro. P~rió esta vaca un enorme ternero el 30 de mayo de 1922. Es decir, que la -duracíón de la gesfación fué exactamen- te de diez meses y done días. ' , Dice Fleury q~e en los veinte 'años ql!e lleva criando ganado y vigilando personalmente todo lo qble pasa,' es el único caso qu~ ha visto de una 'gestación tan prolongada. Retardo de ocho a quince .días son frecuentes en las vacas vie- jas, pero confiesa que nunca los había visto pasar de ve.inte días. ** ¡i< UN TR~TlUnENTOESPECÍnC6 HE LA TtjBERCULQSIs.-Georges Dreyer ha "publica- do con este .tffuio sblgestivGJ en The British Medica! JOttnzal (23 de j.I!lJi1i~de 1923), un trabajo e~1 el cual empieza por afirmar que, en gel~eral16s fracasos de Ia seroterapia y de la ·baGterioterapia se, registra-n. en las enfermedades produci- das por géi"menes ácide-resistentes y que tornan el Gra'lj1, y como estas dos propiedades parecen debidas, a la existencia de substancias grasas, de -Jjppides, , concluye a priori que lo prirnero que hace falta, para ponerse en plan de éxito, 'es quitar estos Iipoides, desengrasarlos bacilos, , " . v Si se mata un cultivo de bacilos de Koch por el calo. y se re trata por la acetona, los bacilos siguen siendo ácido-resistentes; pero si se les trata pri mero p0r la formalina y desp-ués por la 'acetona, dejan de serlo. Ahora 'bien, "Dreyer sostiene que si se 'inyecsan a los animales estos bacilos desgrasados, se forman substancias inmunizantes, bacteriolisinas, precipitinas y aglutininas" porque los bacilos desgrasados pueden ser digeridos por los humores del otganisnlo y po- nen en libertad los, antígenos, \ Tratando así los bacilos de Eberth conservan también sus propiedades de antígeno, y de la misma manera se puede expiicar <")¡uelos cultivos de carbu n- 'ca se atenúen por el calentamiento a 42° y adquieran propiedades inrnunizantes: es que el calor altera su envoltura grasa y:. se hace así posible la destrucció n de los gérmenes en el organismo. , . . . La inyección subcutánea de bacilos tuberculosos rauertos determina una reác- ción local violenta, con infiltración y a, ve~es necrosis, que' parece debi'da a las substancias grasas de la envoltura, y que también puede determinarse 'con la in- yección del extracto acetónico debacilos de Koch. Estos bacilos privados de los li.poides 'y de su propiedad ácido-resistente producen por inyección en el conejo normal aglutiminas específicas, 'lo' mismo para otros bacilos de Koch desgrasados que para los bacilos tuberculosos nor- males; y, desde el punto de vista terapéutico, se' han hecho ensayos experirnen- 'tales en cobayos inoculados con bacilos virulentos y. ensayos clínicos en hom- bres con diversas enfermedades tuberculosas (adenitis, tuberculosis cutáneas, viscerales, articulares y hasta.pulmonares), obteniéndose resultados, 'si no defini- tivos, al menos lo suficientemente satisfactorios para que' sea de "aconsejar que se prosigan las investigaciones y ensayos por este camino. '. %** CONTR.-\EL vrcro DE COMEHSE ASPLUM.-\s,-E.sta costumbre, L bastante común en los pájaros enjaulados,se trata con la siguiente fórmula: Clorhidrato de apornorfina. . 5 ceutígranios Agua destilada., . , . 100 gramos Disuélvase y póngase como agua' de bebedero. REVIST A DE REVISTAS Física y Química biológi~as L. PETRI.-"::'ExlsTE UNA llJORADLOATTI\"lTá? ((EXISTE UNX llJOHR:-\DlOACTJ\"LDAD?)- Rioista di Biologia. Roma, IV, 457-472, julio-octubre d-e J92'2. Muchos observadores se han preguntado si la substancia viva no emitiría una energia an,á-' loga o idéntica a ia de los cuerpos radioactivos y si no sería posible demostrar la existencia de una biorradioactividad., La radioactividad es una propiedad del á,tómo; la teoría electrotónica de la materia per- mite atribuir a los átomos de toda substancia convenientemente estimulada la capacid~d de emitir energía, electrones. Abundan en fotoquimia los ejemplos de una emisión de energía interatómica por subs- tancias orgánicas o inórgánicas bajo la influencia ere la luz. Las excisiones hidrolíticas y las síntesis de compuestos orgánicos bajo la acción de los rayos ultravioletas hacen pensar que las substancias vivas y sus enzimas emiten una energía de la misma cl~se. En condicion.es apropiadas, la molécula de enzima emitiría a su alrededor energía (electrones) hidrolizante. Todas las transformaciones químicas se realizan en el oxganismo bajo la influencia de los fermentos; pero su irradiación se agota en su misma acción y au na corta dista ncia de su origen. Así, pues, si se quiere obtener una prueba experimental de la emanación de energía de parte de la molécula de enzima, hay que operar en ausencia del cuerpo que el enzima transforma o fuera del organismo que produce el enzima. Como no existe ningún dato ~obTe la naturaleza de la radiación supuesta de la molécula de enzima, Petri, ha creído interesante investigar si el aire, al contacto de la superficie libre de un líquido que contenga elfermento y solamente vestigios de la substancia modificable, se haría electro-conductor; pues, en efecto, se sabe que la ionización de los gases es un re- velador extremqdamente sensible de ciertas formas de irradiación de energía. El autor describe sus difíciles experiencias. Con lo que ha obtenido los resultados más. alentadores ha sido con la materia fresca extraída de tejidos vegetales vivos elaboradores de enzimas, especialmente de los.escudos de carioxides en germinación del maiz y de las le- gumbres de soja. La ionización del aire no se manifiesta con los escudos de carioxides más que si se encuentran en el tercer día de germinación; la papilla permanece activa 20-30 mi- minutos después de lo cual su acción ionizante se debilita y desaparece. No cabe duda de que el poder ionizante debe referirse a una emisión de energía por las moléculas del enzima; esta propiedad latente en el enzima y el proenzima en' estado seco, no aparece más que cuan- do las moléculas del coloide están dispersas en el agua. Pero dice Petri que antes de ocuparse de determinar el mecanismo de emisión de esta pretendida energía radiante líay que perfeccionar la experimentación, variando las condicio- nes exteriores, Aún no se tiene derecho para afirmar o negar la existencia de una energía particular irra- diada del citoplasma o de los productos especiales que elabora y cuya acción consti~uye, una de las más interesantes manifestaciones de la actividad vital. Entre estos productos están comprendidos los enzimas catalizadores del crecimiento, las toxinas, las antitoxinas y acaso las vitaminas, . Su acción es todavía misteriosa; no se pueden aún decidir si se trata de una propiedad análoga a la radioactividad y que se llamaría biorradioactividad, entendiendo por talla' pro- propiedad que tendrían los medios coloidales elel citoplasma de emitir la energía interató- mica. ' 526 1\. ]. CLARK.-THE MODE OF .-\CTIOK OF POTASSS/UM TIP(,)N ISOUTED ORGAKS (EL MODO DE Accrór« DEL PO'FASlO SOBRE LOS ÓRGANOS .\lSLADOS).- Journa¿ J Izar- macology experimental Tlzérapeutic, XVIII, 423-'447, enero ele 1922. Las substancias radioactivas 'tienen frecuentemente el poder .de 'determinar el-ritmo au- tomático del corazón de la 'rana cuando este órgano se ha detenido por falta de potasio. E~- tas contracciones son siempre idioventniculares y de carácter anormal, Un corazón privado de potasio presenta.síntornas de actividad anormal antes de dejar de latir, pero en estas modificaciones no influyen las sales radioactivas. Un exceso de potasio 'produce efectos típicos, en el corazón aislado, en las preparacio- nes de nervios musculares, en las aurículas, en el útero y en el intestino aislados del conejo, no poseyendo el mismo papel las sales radio-activas. EL déficit en potasio produce efectos típicos en la aurícula aislada, en elin testino y en el útero, siendo anulados inmediatamente estos efectos por la adición de potasio, mientras que las sales radioactivas son inactivas lo mismo en un sentido que en otro.' -- Hecho curioso: se puede veemplazar el potasio por el rubidio, que posee exactamente las mismas cualidades positivas.y negativas que e! potasio. El casio tiene una actividad aná- loga, pero menor. Si se perfunde' al corazón con líqúido de Ringer, la concentración 'intrace- lular en e 1K en e! corazón es de 0í4 por JOO y la concentración al exterior de las células de 0,015 por 1;0. Las modificaciones más mínimas de la concentración del líquido de Rin- ger producen perturbaciones contractiles' cardíaca; en algunos minutos solamente. No obstante, ia concentración en K e L en el interior de las células es notablemente ólida por- que la perfusión con el líquido de Ringer, enteramente privado' de potasio, no puede redu- cir-la concentración intracelular de más de la mitad en seis horas. La perfusión COn tal lí- quido 'potásico detiene las contracciones cardíacas en 40 minutos, y en este momento la concentración potásica intracelular es de 0,3 'por lOO en K e L, lo que equivale a veinte veces la tasa de potasio el). el líquido de Ringer normal, No es posible basarse en estas experiencias para pretender que el potasio obra por 5U radioactividad, porque sólo emite rayos beta muy duros, que no se reducen más que a la mi- tad por un espesor de dos milímetros de tejido; tendrían, pues, estos rayos, casi la misma acción que se emitan por fuera o en el interior de las células. Los metales radioactivos, como el torio y el uranio, obran como irritantes de! corazón aislado, y si restablecen contracciones en el' corazón aislado, no es por el mismo proceso que el potasio, Histol~gi~ y Anatonomía patológica r.-A. SCRTBAN.-UKE NOL'YELLE )IÉTHODE l)E COLOHATlON TRICHROME (UI\' xre- vo )rÉTODO DE COLORACiÓN TRICR6MICA).,- ')oáété reumaine de Biologie, París, 531-532, sesión elel 31 ele enero ele 1924. Las piezas se fijan de preferencia con el Iíquido ele Regaud (bicromato-formol acético); los líquidos de Zenker y de Tellyeniczsky y lo demás fijadores a base de bicromato dan también buenos resultados. En los cortes, de 5-8 \1, puestos en el porta, se emplea como mordiente, de 12 a 24 horas, una solución acuosa al 4 por lOÓ de alumbre férrico. Después de un corto lavado con agua destilada, se colora durante 24 horas enhematoxilina de Hein- denhain. Después se hace la difeí:enciación en el alumbre férrico al 4 por roo hasta que so- lamente quede en los núcleos la hematoxilina. Después de un lavado de 1-2 hOTaS en agua corriente, se colora durante 3-4 segundos en la picró-fuchsina: Addo p'ícríco, soiuciÓn acuosa y saturada-en frío. 100 C. C. Agua destilada "' . 100 C. C. Fuchsina ácida al I por 100 en el agua destilada ... 20 C. C, Dspués de la coloración del tejido conjuntivo por la Iuchsina, se lavan los cortes con .al- cohol absoluto y después se coloran durante 3-4 segundos en la solución de verde luz: Verde luz, F. S" solución acuosa al I por. , , , 10 C. c. Ácido pícrico, solución acuosa saturada en frío. , , . , . , , , 20 C C, Alcohol absoluto .. , , , , 60. c. c. Después de esta última coloración, se lavan y deshidratan cuidadosamente los cortes por el alcohol absoluto, se aclaran durante media a una hora en esencia de clavo, xilol y montaje en bálsamo del Canadá. Resultados: Los núcleos se coloran en negro, el citoplasma en general y los epitelios en verde brillante y las fibras musculares .estriada; y lisas en verde, empañado o brillante. El tejido conjuntivo y las más finas fibras colágenas se tiñen en rojo bastante intenso para per- mitir seguidos entre los diversos tejidos y poner bien de relieve el color verde del citoplas- ma celular. Si la acción del verde luz se ha prolongado más de lo debido" el tejido conjunti, va se colora en violeta por una especie de pseudo-metacrornasia - causada por la mezcla del verde luz y del rojo de la fuchsina. I • Si se quiere colorar al mismo tiempo la mucina dé las ,células caliciformes, se comienza por la coloración del núcleo con la hematoxilina férrica, después se colora la mucina duran- te 24-48 horas con muci-carmín y en seguida se 'hace obrar la fuchsina picricada, el verde luz, etc, ' Según el autor, este método de coloración tiene grandes ventajas. Asocia a la coloración más precisa del núcleo por la hematoxilina férrica, el más agradable colorante citoplásmico para evidenciar finas estructuras celulares y el colorante específico más electivo de las ma- terias colágenas. Las preparaciones se conservan sin alterarse durante años. Daría, en fin, buenos resultados hasta en manos poco expertas, LHOSTIS.-N(EVO-I~PITHÉLrollfE MELr\.NIQUE CHEZ UN ClIAT (NUEVO EPTTELIOMA ME- LÁNTCOEl\' líN G.uo).-ReC1.~eil de Medecine Veterinaire, París, e, 158-160, IS de marzo d~ 1924. Estaba el tumor en el límite entre el tórax y el abdomen, al nivel de la última costilla, lado derecho. Tenía la forma y dimensiones de !-Intomate de mediano grosor. Aunque bas- tante adherido a la piel rodaba fácilmente sobre el plano subyacente. Por la palpación se . / apreciaba frío, indoloro y de consistencia bastante dura. Después de practicada su ablución, se preocupó el autor de investigar su naturaleza, pu- diendo ver-desde luego que el corte presentaba el aspecto de un corte hecho en un queso de Roquefort con la diferencia de que las manchas eran negras en lugar de tener color verde obscuro, y estaban apelotonadas en ciertos puntos, formando así como nudosidades negras, a veces confluentes. Al examen histológico se encuentran células dispuestas en lóbulos de tamaño variable y separadas por traveses conjuntivos dispuestos en estroma. Estos lóbulos están formados por elementos más o menos regularmente poliédricos o redondeados y del tipo epitelial po~e- yendo un núcleo bastante pequeño y bien coloreado. En ciertos puntos los lóbulos tienen un aspecto tubulado que deben a la presencia 'de una sola hilera de células en su formación: El pigmento melánico está dispuesto bastante irre·gularmente. Algunas células neoplási- cas contienen muy poco, en forma de un polvo fino, y otras están abarrotadas de él hasta el punto de estar deformadas. El estroma conjuntivo interlobular está bastante infiltrado de pigmento, que en ciertos sitios forma verdaderos nódulos. 52,g , -, Los vasos san guineos son' bastante numerosos y casi todos .eontienen sangre; los capilares parecen dilatados. La presencia de estas células epiteliales dispuestas en lóbulos la presencia de este pig- ménto melánico abundante y la irrigación 'sanguínea de este tümor permite, formular' el diag- nóstico de ncevo-epitelioma melánico. ~ Anatomía y Teratología EYRAND, BEZERT y ZOTTNER.-ANOMAL\ES D.-\NS L iPPARElb .GENr\O-(jlU~ 'r.AIRE GHEZ UN VEAU (AN~MA:LÍAS EN El, APARATO GÉNU'O-URINJ\,RIO EN UN TER- \ NERO).---.Bulletin, de la Société Cent?'aie de Médecine Vétérindiu, Par ís, LXXVI; 2?O-201, sesión del 17 de mayo dé 1923. " " ,' - , El sujeto presenta en la línea perineal, a doce centímetros del margen inferior-del ano, una abertura en forma de vulva, de elos centímetros y medio de longitud, que tiene, como la vulva normal en ~~ especie bovina, una comisura aguda, dirigida hacia atrás, y una comí- sura redondeada, qu~ es anterior J tiene un ramillete de pelos, constante ~n esta, especie, sin que se pueda apreciar ningún vestigio de clítoris, , , La .inspección y la pndpacíón no denuncian ni¡;¡g.una parte de los órgan05 gépito-urina- rios machos. Solamente dos infundíbulos 'cutaneos que miden aproximadamente dos cen- tímetros ele longitud' por uno de anchura y medio de profundidad, situados .simétricamente de una y otraparte ele la a6ertur~ en forma de vulva; a cuatro centímetros de la línea me- dia, a nivel 'de los anillos inguinales inferiores, parecen constituir un esbozo de bolsa escro- tal. La palpación no permite sentir en ella los testículos, 1Jluy aparentes en e1 ternero . de ordinario desde Su nacimiento. . , Sacrificado el ternero, pudi; de arena con éxito, añadiendo que en algunas de las autopsias practi- cadas por él ha encontrado masas compactas de arena y de tierra, que en conjunto pesaban 30, 40 Y hasta 45 kilogramos. Concluye el autor diciendo que, en los cólicos del caballo, como ha dicho Cadiot, el mo- mento de obrar pasa pronto, y por eso es preciso una intervención enérgica y rápida para despertar o activar las contracciones del Intestino, en lo cual el cloruro de bario es un au- xiliar muy preciso, que proporciona la curación siempre que el diagnóstico haya permitido precisar las condiciones de su. empleo: Por último afirma el autor la eficacia superior del cloruro de bario y su innocuidad si se be siguen bien las regla,; de la !écnica, que se pueden resumir así: una solución tibia, poco concentrada e inyectada Ieuuuncnte. . ~, F. I-IENDRIKX.-ENOR:'lE El\GORGEHENT DU FoüHRE.-\ü CHEZ LE CHEYAL. A BU. 'rt ox, GUJtRISON (ENORME HIKCl-JAZÓN' DEL PREPUCIO EK EL CABALLO. ABLl.qÚC\', CUHA- CI(m). Annales de Médecirte. Veterinaire, Bruxelles, LXVII, 5I4-5 18, d iciern- hre ele 1922. 1 '--W'~' ._-- .Sc trata de un semental de cinco años que, por consecuencia de una violentísinia contusión del prepucio, tenía una vasta -infiltración sanguínea de <"l y de las regiones próximas, y come¡ no se había tratado bien, la fibrina y el exudado infla- matorio provocado por el traumatismo se habían orgnnizado transformando d tejido del prepucio , en una masa esclerosa en la que el empleo de agentes medicamentosos resultaba ineficaz. - Cuando le llevaron al autor el semental pre- sentaba el aspecto que puede apreciarse en la ligo I. El peso considerable de la masa que infil- traba la trama del prepucio había provocado-el descenso de toda la pa rte anterior de éste, a causa de que lo,' dos liga'l11ento~ suspensores habían c,'diJo a la tensiónejercida por la masa. La cavidad prepucial se había alargado consi- derablemente formando casi un ángulo recto con la parte posterior. Esto hacía imposible la salida del pene, cuya cabeza, profundamente retraída, se percibía explorando la c;;avidad prepucial a lInos 40 centímetros . . Las diversas rnensuraciones de Ia parte pen- diente del prepucio mostraron que el perímetro, Fig. 1 tomado al nivel de la parte más voluminosa, me- clía sesenta y cinco centímetros y su longitud era de unos veintisiete centímetros. La consis- tencia de esta masa era muv firme y nada edematosa; su superficie era insensible y no pre- sentaba ningún aumento-de temperatura. AUI< en erección, Ía verga no podía salir de la cavidad prepucial, en parte a causa del notable alargamieutri de ésta y en parle pOI' canse- cuencia de la inflexión angulal' que presentabatoda la parte libre. Estos caracteres advertían que nada econsegui ría con. el empleo de los vesicos-funden- tes! y por eso se decidió el autor a practicar la ablación de la parte libre delprepucio. Para restablecer los órganos ert lo posible en sus relaciones normales, había que practi- car, a cierta distancia de la extremidad de Ia masa, una abertura el ípt.ica al nivel de la cual precisaba provocar una continuidad entre la ni\.!co~a p repucial }7 la piel del prepucio, esta- bleciendo ,[ina .marsupial ización artificial. A este efecto, colocado el caballo en posición dorsal, hito el auto!' una incisión alrededor del tumor y a 18 centímetros pOI' detrás del orificio prepucial, Esta-incisión solo alcanzó a la piel, que separó enseguida de los tejidos subyacentes e11 una extensión de cinco centímetros, a fin de obtener un manguito cutáneo circular totalmente libre que quería suturar con otro manguito semejante de) lado del prepucio. Una vez obtenido el manguito cutáneo, lo rechazó hacia atrás lo más lejos posible, e incidió cl tejido propio del~prepucip a lIJlOS cinco centímetros por detrás de la incisión cutánea. La mano izquierda introducida en la cavidad' prépucial Ie guió y le impi- dió incidir ti. mucosa, de la que practicó una minucio- sa disección; que le .permitió separar el tejido propio del prepucio. Ull~ vez acabada' esta .disecciÓn, había dos colgajos: uno cutáneo y otro prepucial, . Hecha así la ablación de toda la parle anterior, a pli có el autor en lodo alrededor del orificio una vein- tena de puntos de sutura, que unieron directarr:eote . la piel y la mucosa prepucial. Contrariamente a lo que el autor había supuesto, la hemorragia fué mlly ligera. La masa quitada pesó 4,700 Fig.72 gramos, peso relativamente elevado, que explica el des- eenso del prepucio. - Las consecuencias de la 'inten'ención fueron muy benignas, pues la cicatrización ele la herida marchó l'egularmente. Sin embargo, como parecía que iba a quedar una retracción _desigllal. quitó el autor aún otro c;:¡lgajo cutáneo, lo que le permitió realizar la abertura con- • veniente. La figura número dos presenta el estado del caballo en el momento ele salir de la clínica. Cirugía y Obstetricia N. BURDIí.:ZO.-L\ CASTl{AZlO:\E JJECLI EQl')i'\[, JJEI 130\"lNI, 0\"1:\1, CAPIlI:\I, S1JI1\1 E CAl'\I CO~ LA fiRE\"ETTAT.\ TEN.,\CLlA DEL uo r r. N. BlilWIZZO (LA CASTIlACIÓN DE LOS EQ1JL:\OS y DE LOS BO\"l:\OS, ovixos, CAL'RI1\OS, SOl NOS y PELmOs COK LA TE1\.\- ZA J:\\"E:\T,·\IJ,,\ POR EL DOCTO" N. BCJ{JJlzzo).-Giorllale di Medicina Veterinaria, Torino, LXXII, 211-217, 28 de abril cle'I923, Según el autor, con su tenaza se obtienen las siguientes ventajas: certeza absoluta ele éxito, reducidísirna o ninguna necesidad de ayudantes, suma facilidaél elel acto operatorio y breve duración elel mismo (ele uno a dos minutos}, ninguna herida en el escroto, poquísimo elolor II el animal operado, ningún f nómeno consecutivo al acto operatorio, 'ningún trata- m iento especial del animal operado. "La tenaza tendría el mérito ele ser ligera y de poco volumen, de detenerse automática- 543 mente cuando ia operación está hecha y de permanecer cerrada de modo que se pueden tener las manos libres. Las dimensiones de la tenaza son 33 centímetros de longitud por 10 1/2 de an- chu ra; la boca tiene 8 centímetros de hueco y su abertu ra 4 centímetros y medio. Bovrxos-=Se castra este animal en pie, sujetándole la cabezal y si es muy indócil, se le sujetad por la na rizo El operador, puesto a la derecha del animal, coge un testículo y lo saca suave- mente todo lo más abajo que pueda en el escroto, y mientras con UHamano tiene la tenaza abierta, con el pulgar y el índice de' la otra sujeta y tiene firme el cordón tes- ticular contra el lado externo del ~~croto; aplica en el cordón la boca de la ten~ZH.,y ayudándose con la rodilla la cierra, cornprimieudo de modo que no se escape el cordón; después aprieta la' te-: naza con ambas manos hasta que quede-bien cerrada. Y una vez operado el otro cordón de la misma m':Pera, se baterrni- nado la operación. No se tema "el' agredido por el animal, y con este temor se le traben las extremidades pos- teriores, porgue esto le pondría inquieto. , Deben tocarse los testículos lo menos posible, porque son muy sensibles, y el an irnal sien- _ ' ,. te dolor y reacciona a la menor compresF5n. Antes de abrir y cerrar la tenaza hay quepersuadirse de que el cordón testicu- lar no se ha salido de la boca, debiendo tenerse después ce- rrada sobre él unos quince se- gundos. Si se tu viera duda de que el cordón hubiese quedado bien roto, se puede hacer una segun da intervención más arriba que la primera, pero inmediatamen, te, porque el cordón se engrue- sa enseguida y resulta más di- fícil. En dos minutos como máxi- mum debe operarse a cualquier bovino, y la atrofia de los tes- tículos se inicia pronto )r queda ,__ _ _ _ ., , .. terminada a los cuarenta días próximamente, sin que el animal se resienta de la operación ni haga falta ningún tratamiento ni régimen dietético especial. .:..- J44 Ovinos, capn"71os,'ySUl7los.~Se operan corno los bóvidos pero se realiza mejor el acto ope, torio teniéndolos echados. PC1Tos.-Un ayudante los BU- jeta para que no puedan moles, tar al operador. En '~<::st05ani- males se aplastan los dos cor- dones en dos puntos diferentes, lo más lejos posible el uno. del otro. Caoaüos, asnos J muias--« Aunque se pueden castrar en pie, es mejor echarlos, a menos de .disponer de trabones para contenerlos. El operador y el ayudante se ponen delante de la región es- crotal. El operador coge un tes, tículo a la vuelta y lo baja en el escroto todo lo 'que puede y el ayudante.aplica la boca de la tenaza sobre el cordgD, yIa aprieta poco a poco hasta que la tenaza está bien cerrada. Con-: viene practicar iumediatamen- te un segundo aplastamiento en el mismo cordón :Sr 10 más alto posible. ' _ ;< En las primeras pruebas re- sulta algo difícil-contener 'bajo la tenaza los cordones de los équidos. El autor ha probado varios medios de sujeción, pero dice que la experiencia le ha enseñado- que e(lJ1ejor medio son las manos, que el operador puede tener Iibres, 'puesto que el ayudante es quien se encarga de la tenaza, Lo mismo da 0l)erar primero en el lado iz qu ierdo que en el derecho, pero se debe tener cuidado de no coger dos veces la piel con la tenaza eu el mi - mo sitio, porque se podría pro- duci r solución de continuidad, En caso de que se produzca. una vez Ievantado el animal, se toca la herida con 'tintura de iodo. El único fenómeno que se observa después del acto opc- ratorio es un edema más o 111('- nos voluminoso e1elescroto que puede extenderse al prepucio, .~·..>ljueesaparece sin ningún tratamiento. d S4~' Los testículos suelen atrofiarse a lo~ cuarenta días, si bien hay animales en que tarda se- senta. , El autor asegura nuevamente al final de su trabajo ,que con ,su tenaza siempre se obtiene éxito. H. GERLINGER~LE CYCLE lESTRTE:\ bE r~'UTERtJS CHEZ LA CH1EKKE ET,SES R,-\PPORTS CHRONOLOGIQliES .-\YEC LE CYCLE mSTRfEN DE l~'eYAIRE (EL CICLO tESTUf.-\NO DEL (T~IlO EN LA PERR-\ 'y SUS RELAC[Q:-\ES CRONOLÓGICAS CON EL CICL,O ffiSTRlANO DEL OYARIO).~Société de Biologie de Strusoourg; 193-195, sesión del 8 de junio de 1923. Heape designa con el término «cestrus-ciclo» la serie de modificaciones que se producen en los órganos genitales de las hembras de los mamíferos, cuya cuestión ha estudiado espe- cialmente en las monas. Otros autores se han ocupado después dei problema en otras hem- bras, y todos colocan e'n el centro del cicle el periodo llamado «ceestrus», que corresponde _ al máximum de las manifestaciones del celo y a la presencia en el ovario de folículos madu- ros o a punto de romperse. El «p ro-cestrurn» que precede al cetrus, está caracterizado por la instalación prpgresíva de los fenómenos que caracterizan el celo. El «rnetoestrurn» COiJl- cide con la presencia intraová rica de los cuerpos amarillos. Si la fecundación no tiene lugar, este período va seguido del sanoestrum» o reposo sexual. Pero en casi todos estos animales los ciclos cestrianos se suceden con intervalos muy próximos, y por esta razón ciertas fases están más o menos marcadas.' , En la perra, durante ,el reposo sexual (anoestrum) el útero está aplanado yIa mucosa delgada y sólo contiene-algunas glándulas 'estrechas y poco apelotonadas. El ovario contie- ne folículos en vía de crecimiento. Cuando los folículos se desarrollan, el útero deviene más grueso, la mucosa más espesa, la vascularisación más intensa y el epitelio glandular más elevado. En el momento del celo, cuando los folículos están preparados para la ruptu- ra, la mucosa se hiperemia y)as glándulas se desar.rollan. Este período es el pro-oestrum. Cuando las rnani Iestaciones 'del celo han alcanzado su máxirnu n (cestrus), los' folículos de Graaf sé rompen sucesivamente, la hiperemia aumenta, se encuentran, en algunos puntos de la mucosa uterina hemorragias intersticiales muy discretas y las glándulas presentan los signos q«; una actividad secretoria temporal. Después, durante el metoestrum, disminuyen los ~enómenos.hiperémiéos. Pero las glándulas uterinas y el epitelio sufren modificaciones profundas, que 'parecen haber escapado al estudio de lo~ antecesores. Las glándulas se alar- gan y se apelotonan durante el período de desarrollo de los cuerpos amarillos, de tal suerte que hacia el fin de este período está formada la mucosa casi únicamente por los tubos glandulares cerrados, Se' pueden distinguir dos zonas: una superficial constituida por criptas cortas y rectas y una profunda, formada por las glándulas ensanchadas y muy apelotonadas. En la zona superficial "las células glandulares muy altas se cargan de 'granos lipoides y au- mentan considerablernénte de volumen. Las células del epitelio superficial sufren las mis- mas transformaciones. De ello resulta que hacia el fin del periodo de estado de 10s cuerpos amarillos, el útero encierra en su centro urra 'masaJorrnada por 'las células epiteliales aba- notadas de granos lipoides. La zona periférica de la mucosa 'presenta cavidades glandula- res distendidas por los productos de secreción. Durante el período de degenéración de los cuerpos amarillos, la parte de la mucosa que ha sufrido esta transformación lipoide, se eli- mina poco a poco, formando una especie de 'papilla blanquecina, que se elimina por la va- gina. La mucosa recobra su aspecto normal después de esta eliminación y se reconstituye a- expensas de la zona profunda .de las glándulas uterinas. Las modificaciones sufridas por la mucosa uterina en la perra durante el metoestrurn Son absolutamente idénticas a las que presenta durante la gestación y tienen evidentemente la significación de fenómenos preparatorios de la nidación del huevo, y la sobrecarga lipoi- de del epitelio sería un embriatrofo, que serviría para la nutrición del huevo durante las primeras fases del desarrollo. Bacteriologra y Parasitología ERNST $CHMIDT.-ZWEI AHTE~ DES ROTLAUFBAZILLUS (ROTJ_AUF.?AZlLLUS uxn PARA-RoTLAUFB r\ZILLUS)(Dos ESPE<;:lES DEL BApr.O DEL M \L IWJO (BAClLO DEr_ MAL r HOJO y PARA-MAL ROJo).-Berliner. Tiniirzt/ic/u! Wochei: schrift, Berlín. XXXX 155-159,27 de marzo de 1924. El- bacilo del mal rojo ofrece una virulencia muy variable. Es 'sobre todo patógena para el cerdo yen menor grado para la gallina (Broll, Pfaff) y la oveja (Spiegl, Reinhardt). Se sabe también que el bacilo del mal rojo puede ofrecer una existencia saprofítica, siendo un pará- sito habitual del intestino y de las' tonsilas del cerdo sano (Olt, Banermeister, ]ensen). r Aun tratándose de su acción patógena para el cerdo, es de natal' que esta varía entre lí- mites muy amplios, dando origen a infecciones muy graves o muy leves, Por tal motivo, los investigadores manifestaron, hace ya tiempo, marcada tendencia a admitir variedades o es- pecies del bacilo del mal rojo. Así, Lorenz pudo observar notables variaciones morfológicas del bacilo en los cultivos en gelatina por picadura, observaciones comprobadas por \Vis- chelessky y Rosenbach y recientemente por Zibel, _qtle llega a la misma conclusión después de sus- ensayos de cultivo y biológicos. Las investigaciones microscópicas de Zosel y los es- tudios de las reacciones de precipitación y aglutinación, llevados a cabo por Tei~hmann, confirman también la existencia de variedades-o especies del bacilo del mal rojo. El A. se ha especializado en estos trabajos con objeto de resolver tan importante cuestión. Mediante métodos biológicos y serológicos ha podido distinguir dos tipos de bacilos del mal Fajó,' a saber: el bacilo del mal rojo y el bacilo para-mal rojo. . Caracteres de cutf!VJO agllttinación.-EI y A. distingue los dos 'tipos mediante la llamada por él aglutinación cualitativa. La técnica seguida por el A. es esta: En tubos de ensayo llenos de caldo hasta la ¡IHura de 9~!O centímetros, se procede a sembrar los bacilos objeto de estudio. Le añade entonces unas gotas de suero immune estéril, desprovisto de todo me- dio conservador, y se colocan los tubos en la estufa durante veinticuatro horas. En estas con, diciones se observa, a las ocho o diez horas, que los bacilos crecen, formando pequeñas co- lonias suspendidas en el caldo, en virtud de Ia aglutinación que experimentan por la acción del suero immune. Después, estas colonias se sedimentan, quedando el caldo claro. En estas condiciones es fácil distinguir el bacilo del mal rojo del para-mal rojo. El primero forma un sedimento de medio centímetro de altura; de aspecto esponjoso o en copos. El segundo (para-mal rojo) se presenta en forma de una membrana fina, de aspecto mucoso, plegada al fondo del tubo, lo que indica una aglutinación más intensa de los bacilos. La primera forma de aglutinación que corresponde al bacilo del mal rojo, es designada por el A. con el nom- bre de aglitfittacióJi laxa, y la segunda, "correspondiendo al bacilo pa.a-mal rojo, con el de aglutinación mucosa. . Estos dos tipos de aglutinación son todavía más característicos cuando se opera con grari cantidad de bacterias, por ejemplo, en matraces de a litro. Al método de aglutinación que queda descrito, le da el autor el nombre de aglutinación cualitativa por cultivo. • La diferencia en la intensidad de la aglutinación puede explicarse por la naturaleza de la membrana ele las bacterias y, por consiguiente, la membrana del bacilo para-mal rojo debe ser más suceptible de sufrir una especie ele tranSformación mucosa que la elel bacilo del mal rojo. Terllto~(lglltfilladóJt l'spol/tálll'a.-Según Sehnlirer, los bacilos del mal rojo tienen la pro- piedad de experimentar una aglutinación espontánea por el calentamiento mientras que esta particularidad falta, según el A., al bacilo para-mal rojo. , Pal-a poner de manifie-to la aglutinación espontánea, se comienza por hacer LlI1a emulsión, en suero fisiológico, ele los cultivos en rrgar. ' 547 Se calienta 'esta emuisi¿~ en bañomarla hasta iODO y la áglutl,nadÓri espontánea se pro= duce entonces, si se trata del bacilo del mal rojo, pero no tiene lugar, u ocurre excepcional- mente, si se opera con el bacilo para-mal rojo. Acido-aglutil1ació1Z.-La ácido-aglutinación se observa en los dos tipos de bacilos, pero es más intensa en el bacilo del mal rojo. Sin embargo, el método de la ácido-aglutinación, según la técnica de Michaelis, no ofrece según @Iautor absoluta garantía en la actualidad. ¡J¡fétodode c/tlti7JO biológico.-Seglin Wyschelessky, es. posible distinguir los dos tipos de bacilos, en los cultjvos en gelatina, por picadura, y por 'el aspecto de las colonias en placas de gela~ina. El bacilo del mal rÓjo da color;ias err forma de Jimpiatubos, mientras que el baci- lo para-mal rojo forma filamentos delgados en el trayecto de la picadura. El A. estima que. este método de cultivo no es muv a propósito para distinguir los dos tipos de bacilos, puesto que, la forma de limpiatubos de las colonias del bacilo del mal rojo, no es absolutamente constante, ya que depende de la composición, alcalinidad y punto de fusióh de la gelatina, como a'símismo'deÚ temperatura a~biente. Mejor método es,'seglin el A., el examen micros- cópio de las colonias desarrolladas en placas degelatina, 'Exami~adas estas con el rn icros- copio, a débiles aumentos, y con' diafragma, se observa que las que proceden del bacilo del mal rojo' poseen los caracteres de todos conocidos, a saber: agrupaciones ramificadas, seme~ jantes a células nerviosas o a osteoblastos. Aunque según la composición de la gelatina y 1 época del cultivo, las colonias pueden afectar la forma de.raíces o ser redondas con bor- .. des irregularmente dentados. Por el contrario.Tas colonias' del bacilo para-mal rojo, no pre- sentan formas ramificadas, sino que son. circulares y debordes netos. Tan sólo cuando los cul- tivos son ya muy viejos pueden presentarse en formas ramificadas. El A. distingue, pues, los dos tipos de bacilos por' el aspecto de -las colonias en los cultivos en superficie en placas de gelatina. Las colonias del bacilo del mal rojo apar-ecen al microscopio en formade rúbrica y las del bacilo para-mal rojo en forma de Círculo. , Ensayos CIt los animales.-El A. ha realieado exper-iencias: e.n ratones blancos a Íos que in- yectó 0,0 I cm" de cultivo y cantidades graduad¡LS de suero contra el mal rojo, cuyo valor os- cilaba entre 250 a 300 unidades, observancia que, los ratones inyectados con el bacilo para- mal rojo, sucumbían, sobreviviendo en cambio los inoculados con bacilo de.rnal rojo. ComportaJJ/iento de ambos tijos de badlos inoculados al cel'do.-Han sido practicados nume- rosos ensayos de inoculación al cerdo por Shütz, Voges, Lorentz, Schreibes, Ganslmeyer y Preisz, utilizando cultivos del mal rojo, con resultados absolutamente negativos. Tales fraca- sos deben atribuirse a falta de p redisposición en los cerdos sanos, predisposición que pue- den adquirir al disminuir su resistencia.por enfei-medades anteriores, mala alimentación, avit-amin~sis, temperatura exterior, etc.'·E1 f... ha ;·~ali~ado experiencias de inoculación simul- tánea del bacilo del mal rojo y elel bacilo para-mal rojo en el cerdo, logrando producir una in Ieccién mortal. - , COl/d1fsiol/cs.-Por lo expuesto, se comprende fácilmente la importancia de utilizar culti- vos del bacilo del mal rojo para íogra,r el suero contra el mal rojo, puesto que, la eficacia de este, no es la misma cuando se ha obtenido por inyecciones de cultivo. del bacilo para-rua¡ rojo. Por esto es preciso comprobar 'la naturaleza del cultivo mediante la a'glutinación cuali- tativa, la termo-aglutinación espontánea, el cultivo en estria en gelatina y la experimenta- ción en animales a propósito. ' No existe relación entre la virulencia dd' bacilo del mál rojo para el ratón blanco y para r el cerdo, como lo demuestran los ensayos de-Lorentz,Schütz, Vogel y el A .. El bacilo para-mal rojo puede provocar infecciones en el cerdo, en las que el suero con- tra el mal rojo es ineficaz, .heche que puede explicar una porción de enigmas. Así, por ejem- plo, se dan casos de mal rojo en tina p ia t a en los que el suero muestra toda su eficacia- mientras que, en otra piara, el mismo suero es ineficaz, lo que obedece, con toda, probabilidad, a que, eu este último caso, se trata de tina infección oca. ionada por el bacilo-para-mal rojo, Generalmente el mal rojo aparece en los meses de verano, pero el A. ha tenido ocasión de obsen'ar epizootias en' invierno, con la particularidad, de que¡ muchos de los casos de in- S4!i fección invernal, eran debidos al bacilo' para-mal rojo. Han sido relatados casos de formas benignas de mal rojo, que, al extenderse a gran número de cerdos, han adquirido un carác- ter maligno y el examen bacteriológico ha demostrado la existencia de casos de mal rojo y de para-mal rojo. Hafer relata casos de mal rojo en el Sur del Ti rol, aparecidos en invierno, en-que el tratamiento p~F vacunas y sueros resultó ineficaz, sin duda porque se trataba de infecciones producidas por el ba610 para-mal rojo, ' Parece indudable que el bacilo del ,mal' rojo es susceptible de sufrir mutaciones y trans- formarse en bacilo para-mal rojo, como lo demuestran las .formas de tránsito encontradas por el A. - ' Para lograr un tratamiento eficaz contra las, infecciones producidas por el bacilo para-mal rojo, es preciso, según el A., obtener un suero específico contra el mal rojo de un título muy elevado, hasta quinientas unidades, mientras que, para combatir .las infecciones o~asionadas por ,el bacilo del' mal rojo, y empleando la suero-vacunación, basta Un suero de setenta y cinco unidades. -' . Be todas suertes, para áclarar'todos estos problemas, se hace precisa la cooperación de clínicos y bacteriólogos, que investiguen las diversas formas de mal rojo y las diferentes es- pecies de bacteiias que las ocasionan.-Gallego. . ]. S. EDKINS.-SpÍRELLÁ REGAUDI IN THE CAT (SP1RELLA ,REGAUDI EN EL GATO), con tres planchas microfotográfips.-Farasitology, XV,' 296-307, septiembre de 1923~ . El Spi1:etla regaud: está muy extendido en el gato.,En la región pilórica se encuentra en 'el 80 por 100, de los animales y en la región, fúndica en el 50 por 100. Pero parece que en un gato determinado la presencia y la abundancia de los parásitos dependen mucho del estado de digestión: raros en los animales en ayunas, son más frecuentes cuando el estómago tra- baja activamente, sobre todo comiendo carne fresca; parecen, sobre todo, depender de la actividad secretoria del estómago. ' El parásito' se presenta bajo dos formas, delgado y espeso. Las formas delgadas tienen de 3 1'-5 a 41'- .por o 11 2 Y seis vueltas de espira; en las gruesas la anchura es de 01'-3 a 01'-4 Y tienen cinco vueltas de espira. La pestaña que se encuentra en cada extremo la ha visto bien el autor; aparece en espiral como el cuerpo. _., , ' Estudia el autor detenidamente los movimientos y dice que la pestaña anterior, al con- traerse, obraría como tractor, y que la posterior, al extenderse, obraría como propulsor. Después de la división, siempre transversal, no tienen los nuevos individuos más cjue una pestaña. . Las diversas formas varían según el modo de la digestión. Al principio se observan for- mas filamentosas sobre todo, cuando la digestión está avanzada abundanlas formas rechon- chas y al terminar ya no, hay formas filamentosas y las espesas han disminuído mucho. Sueros y Vacunas BERNHARDT.-SCHUTZIMPFUKG DER FÓHLEN GEGEl\ FOHLENLAHME (VACUNACIÓN DE LOS l?OTROS CO:\TRA LA POLIARTR[TTS SÉPTICO-PTÉ'M[CA).--Berliner Tierarztliche . Wocnenschrift, Berlín, XXXX, 129-13~, 13 de marzo de 1924 . . Desde la terminación de la guerra ha sido objeto de especialatención, por los veterina- rios y los ganaderos alemanes, la lucha contra el aborto epizoótico, la esterilidad de la ye- gua y las enfermedades del potro. El A. recuerda que, ya en 1920-'1923, sostuvo la opinión de que el aborto epizoótico y la infecundidad de la yegua, como asimismo la polia rtritis séptico-piérnica y la disenteria de los potros, es provocada por un mismo agente en diversos estados de virulencia. Desde en- _549 . tonces, y guiado por su concepción unicista, ha realizado una serie de ensayos terapéuticos, que, a,¡'parecer, son dé gran utilidad en la práctica. _ . En el caso, dice el A., de que ,1I1ayegua.no quede preñada después de varios coitos, eS precisó' que una persona perita haga un minucioso examen de los 6rganos genitales, y casi siempre 'encontrará una metritis catarral, que explicará I~ infecundidad de ta' yegua, Dicha metritis catarral se acusa por la relajación del cuello uterino, pudiendo pasar por él varios dedos, que, al sacarlos, están cubierros de una capa de moco o de una membrana transpa- rente. En tales casos, el A,. asegl11:a que ha.logrado magníficos resultados con lavados intrau- terinos de una solu-ción caliente Eh~ bicarbouato sódico al 1 por 100 continuados hasta oon¡;e- guir el cierre y dl'lr~za del, cuello. A veces, insiste el ·A., se consigue que la y<:gua quede preñada, sin más que-hacer tales lavados durante. el ilta¡,~En los - cuatro' casos estudiados había trastornos de lodo el sistema nervioso central y, por consiguiente, del cerebro (centros corticales psico- m'otores), médula oblongada (núcleos de los nervios motores) y médula espinal (cervical, dorsal y lumbar). Las manifestaciones cerebrales eran: embargo sensorial y parális sensiti- vas y motoras (parálisis de la cabeza, cuello', miembros anteriores y anestesias). Pero en opo- sición a lo que acontece en la encefalitis subaguda del caballo (hidrocefalia aguda), que cursa generalmente al principio; con fenómenos de excitación, la parálisis cerebroespinal inrecciosa se instaló con grandes síntomas de depresión, salvo .un solo caso en el que hubo síntomas de irritación psíquica nucial. En algunos casos se observó un primer periodo de irritación motora, en el territorio de los nervios craneanos (facial, trigémino, troclear) en forma de contracciones clónicas y fibrilares de los músculos de la cara y masticadores, COmoasímismo nigtamus rotatorio, fenómenos análogos a los de. la encefalitis y especial- mente a los de la enfermedad de Borna, Como manifestaciones de alteraciones de la médula oblongada se presentaron: parálisis ele la deglución (gloso faríngeo) parálisis de los músculos de la cara (facial), parálisis de la laringe (recurrente), parálisis de la lengua (hipogloso) y de los músculos de los ojos (abdu- cens). Las manifestaciones de lesiones de la médula cervical y dorsal consistieron en pará- S52 lisis de los miembros anteziores y de los músculos del cuello, rigid!:z de la pupila (dilatador pupilar) y, en un caso, espasmos del díafragma (núcleo del nervio frénico). En (in, los sig- nos de la .localiaación en Ia médula lumbar eran la parálisis del recto, vegiga, de los' éxíín- teres, del pene, anestesias y falta de reflejos. En los cuatro casos la temperatura se conservó , normal y aun subnormal y la-fórmula hemática (excepto en-un caso en que hubo neutrofilia) s no sufría ninguna modificación. . En esta forma cerebroespinal las alteraciones anatomáticas fueron muy interesantes. En un caso muy gralTe se autopsió el caballo, con autorización del. propietario, a las pocas horas de la muerte, encontrándose un importante edema de la pía, pudiéndose extraer con la jeringa y por el agu{ero' occipital 200 c. c. de un líquido amarillo claro, viéndose tarn- . bién focos hemorrágicos en la substancia gris de l~.!Ilédula lumbar y dorsal y gran turnora- ción del bazo, manifestación esta última de carácter infeccioso. La 'inoculación de sangre y líquido céfalo raquídeo a- dos caballos sanos dió por resultado la aparición' en ellos de graves trastorno" psíquicos y fiebre, lo. que prueba el carácter infeccioso de la dolencia. Para mayor ~laridad y precisión termina el A. con la descripción de tres casos muy in- tcresantes, Primer caso. Caballo tordo, capón; ocho años. Comienzo febril (39'8°). Apiresia a los dos días coincidiendo con la reuparición del apetito. A los 'seis días se presentan ruidos respira- torios nasales.T'érdida de la conciencia y parálisis extensas que obligan al animal a perma- necer acostado. Colocado en el potro de suspensión no apoya ni los miembros anteriores ni los posteriores. Insensibilidad a las picaduras, supresión de todos los reflejos. Parálisis de la deglución, constipación, parálisis de la vegiga, .de la- cola y del pene (extráción, por ca- teterismo, de cuatro litros de orina). Gran disnea inspiratoria, que desaparece después de practicada la traqueotomía. Convulsiones rítmicas del' diafragma, contracciones musculares fibrilares ele la;' inmediaciones de la nariz y su región masetérica, A los ocho días pérdida total de la conciencia y anestesia. Sacrificio. Líquido céfalo raquídeo aumentado (200 c. c.) . con albúmina.únedio por 100) y algunos cocos, pero sin leucocitos. Inoculación intravenosa, a un caballo sa-to, de 10 .c. c. e hipodérmica, de 30 c. c., del.Iíquido céfalo-raquídeo. Segundo caso. Yegua de carrera. Súbita aparición de' temblor de los labios, sudoración abundante, actitud oblícua de la cabeza y caída al sueJo:""Pérdida de la conciencia y parálisis generalizada, con decúbito permanente. En potro de suspensión apoya los cuatro miembros, pero con 'tambaleo bien marcado. Mirada tímida, insensibilidad a las pic-aduras y abolición de los reflejos. Parálisis del recto, vegiga )T cola. Sangrfa, Inoculación hipodérmica de sangre (20 c..:c.)' a un caballo sano. Después de la sangría mejoría del estado' general, con reapari- ción de la conciencia, sensibil idad cutánea, reflejos, apetito y sed. Todavía hay tambaleo de! tercio posterior y arrastra las extremidades al marchar. Persiste la parálisis de la cola, pero ha desaparecido la del recto y l~ de la vegiga. Posibilidad de abandonar el potro de suspen- sión. AumentaIa mejoría en los ocho días siguientes. Puede marchar aunque con poca segu- ridad. El tratamiento ha consistido en 'sangría, corrientes ' eléctricas y movimientos me- tódico·s. ' Tercer ca "o. Parálisis en el territorio cle la médula 1;¡mbo-sacH' (de Ía cola, miembros posteriores, recto, vegjga y esfínteres). Fenómenos paralíticos de origen cerebral, bulbar y cervical a los ocho días de enfermedad. Parálisis facial izquierda (labios y carrillos, oreja iz- quierda péndula) y rotación de la cabeza hacia el lado izquierdo (torticollis paralyticus) y obnubilación cI~ la conciencia. Al día siguiente acentuación de la tortícolis y rigidez de' las extremidades anteriores, marcha atáxica e insensibilidad en tocio ~l cuerpo. Al tercer-día parálisis del .hipogloso y del abdnceus (estravísmo convergente paralítico). Abolición com- pleta de la conciencia, pero la sensibilidad cutánea está exagerada. El anim rl fué abandona- do por el propietario.-G(l;/lego. 553 P. DELANOE y A. 'P. LELAURIN.-INFESTATION M:ASSrVE ' UN ELEVAGE r-ou- D DE LETS PAR LA PUCECHIQUE:SAl[COPSYLLA GALLINACEA F:ST\VOOD',1875 (INFESTA-- W CI6" MASIVA UNAéRÍA DE POLLOSPOR LA PULGAKIGU.-\.: DE SARCOPSYLL.-\. GALLlN.-\.- CEA VVESTWOOD, 1875).-Bulletín de la Sociéte de Pathologie Exotique, París, XVI, 593-594, sesión del 10 de octubre de 1923. En la Granja experimental de Adir hay un criadero de pollos franceses ..En el mes de julio de 1922 se distribuyeron 23 gallinas y cuatro gallos procedentes de la Bresse y de .la Fléche en grupo~' en varios gallineros. Las aves se criaban bien, pero durante los meses de agosto y septiembre' hubo una gran -rnortalidad, que hubo. que atribuir a una infestación masiva por la pulga nigua. Todos 'los pollos estaban cubiertos por un número incalculable de estas pulgas, acumuladas en la-cabeza, especialmente alrededor de los ojos, en la cresta y en las barbillas. En las patas, si no tenían plumas, estaban también, y lo mismo en la base de las plumas y en las escamas de las patas. Todas estas pulgas estaban sólidamente titadas, pero había a su lado otras que circulaban libremente y hasta capaces de saltar, lo que prue- ba que el hábito ce Ía implantación no ha destruido en estos insectos la aptitud para el- salto. Porque lo mismo las pulgas móviles que las tijas eran sarcopsyllas gi,lllináceas. Se trataba, pues, de una infestación pura" por este parásito, pero tan ¡Enorme, que sólo una parte de pulgas puede encontrar el sitio necesario para fijarse. Es, en efecto, notable que 'solamente sirvan de refugio a la sarcopsila las cabezas, a veces las patas y mucho más rápidamente las alas. Hay en esto un tactismo particular, cuyas razones deben ser perfecta- mente definidas. En las cabezas son ~an numerosas las pulgas que eu algunos sitios están . apretadas las unas contra las otras como alfileres en una pelota. Es fácil comprender que en estas condiciones' haya sido fácil la muerte. Vieron los autores dos ppllos gravemente infes- tadós. Su delgadez era esquelética y su anemia apenas creible. ElIíquido extraído de la ca- vidad cardiaca de uno apenas estaba teñido en rosa; -en el otro ni siquiera era rosácea la sangre, pues estaba descolorada. AUTORES Y 'LIBROS .MANUEL lVIEDINA.-SERvIcrOS VETERINARIOS LA GUEiRRA.~ Un tomo en 8. o EN menor de I83 pdgin'ás. Revista Veterinaria de. Esp;tiia. Apartado 463, 'Ba1'Ce- lona. Este libro que ahora publica su autor fué ya recompensado con el premio único en el concurso convocado por el Ministerio de la Guerra en junio de 1920, y esto prueba que su mérito ya ha sido suficientemente probado; y si a esto se añade que el. Sr. Medina amplió aquella memoria con nuevos conceptos sobre el tema, se comprenderá el gran int~rés de esta obra; especialment~ para los veterinarios militares. . ' Después de unas atinadas consideraciones sobre la importancia que en la guerra tienen los servicios veterinarios, estudia el autor con toda clase de deta- lles el sesvicio veterinario en campaña de los ejércitos francés, inglés y alemán, con breve referencia al de otro paises, exponiendo su juicio crítico <:;n cada caso, para llegar a una parte final, de gran interés, sobre las enseñanzas que de la guerra europea se pueden obtener para el ejército español. El libro está escrito con el suelto y ágil propio del Sr. Medina, lo que ha- ce más atractiva su' lectura, que instructiva lo es en todo momento, por lo que muy de veras felicitamos al autor. SANTOS ARÁN ....,-CONGRESO INTERNACIONAL DE LA H.H.,\. ·CRÍA y EXPLOTACI6'" DEL GANADO VACUNO.- Un folleto de 69 páginas y nU11le1'OSOSgraoados en .negro JI en COI01',lujosamente editadopor la Asociacidn Genera! de Ganaderos. Madrid, 1?'nprenta de «Alrededor del 1I1undo», I924. El Sr. Arán estuvo, por iniciativa de la Asociación General de Ganaderos, representando a España en -el Longreso internacional de Cría y Explotación de ganado vacuno celebrado en La Haya, y para dar cuenta de este, viaje escribió una Memoria, que se consideró de tanto interés por la Asociación. de Ganade- r9S, que ahora la ha editado con muy buen acuerdo. ~ Con esa manera tan peculiar suya, que le permite exponer para todos los más complejos problemas de' la Zootecnia, no solo dá el Sr. Arán cuenta de lo que fué el Congreso y de lo que es la riqueza pecuaria de Holanda, sino que al ocuparse de los temas tratados' en el Congreso, va burla burlando '~xpoliiendo muy bien y en pocas frases problemas tan complejos y actuales cómo los de . las nuevas orientaciones en genética y e,n alimentación. - . Reciba el Sr. Arán nuestra enhorabuena por esta nueva muestra de su acti- vidad y de su talento; . .J. RAVETLLAT y R. PLÁ Y ARlVIENGOL.-L\ B!\CTERl.-\ DE L \ TUBERCULO- SIS.- Un folleto. de 59 páginas, con grabados en 1~egro .1' en color. Tipografía Catalana. Vick, I6. Barcelona. - ~ En este importantísimo [ollet~ están resumidas las audaces teorías, cada día más verosímiles, de nuestro llorado Ravetllat acerca del magn"O problema etio- lógico de la tuberculosis, más la aportación hecha por el doctor Plá y Armen- gol, ql!e desde hace años trabajada en colaboración €<:lI1. Ravetllat y que aho- ra ha recogido su herencia científica y la prosigue COI, todo celo y actividad. - Corno precisamente en esta Rev.ista se publicaron tOGaS los' trabajos funda- mentales de Ravetllat, nada tenemos que decir -dé este folleto que los ~ecoge )' sistematiza para que los especialistas en la cuestión puedan estudiar y següir las orientaciones marcadas por Ravetllat en la etíología de la tuberculosis. El- doctor Plá y Armengol merece gratitud de los v_eterinarios españoles por la fé que puso en la obra de nuestro eminente ,compañero y por 'la.Iealtad con que la continúa después .de muerto. Ravetllat. - _ .,