Revi~tade H~iene y Sanidad Pecnaria~ Director: F. GORDÓN ORDAS OFICINAS: Tomo XIX Cava Alta, 17, 2.°, derecha.--MADRID Núm. 3 Marzo de 1929 SECCION DOCTRINAL Trabajos originales Los diversos hemosporidios en .la llamada «tristeza» de los bovinos . POR EL DOCTOR José Marra Quevedo PROFESOR DE ENFERMEDADES INFECCIOSAS EN LA FACULTAD DE AGRONOMÍA y V ETBRINAiRIA DE BUENOS AIRES (RECIBIDO EL 7 DE DICIEMBRE DE 1928) Las investigaciones que hemos podido ir llevando a término en la última dé- cada,confirman,plenamente,las conclusiones de nuestras notas de 1921y 1922(1), sobre la etiología de la enfermedad conocida con el nombre vulgar de «tris- tezas , que azota al ganado bovino en el norte de nuestro país yen los estados limítrofes. La confusión y la duda persisten, no obstante, en el ánimo de algunos estu- diosos, a juzgar por publicaciones recientes, que desorientan a los ganaderos afectados por el problema de la vasta región poblada de ixodes; y no estará demás, como contribución al conocimiento de la cuestión, dejar constancia de los hechos que apoyan nuestro modo de ver y refuerzan el valor de las conclu- siones formuladas. - El desc.ubrimiento de parásitos diversos en los glóbulos rojos de los enfer- mos de «tristeza», hecho por etapas, aclara, indudablemente, la etiología del mal, permite la interpretación de sus variaciones sintomáticas frecuentes, explica las enzootias en plena región infectada y orienta definitivamente los trabajos de prevención o premunición que nacen posible, económicamente, la mestización del ganado criollo. La movilización de los ixodes, su transporte de un campo a otro, en largas . (1) Variedades de la «tristeza. de los bovinos.-Rev. Centro Estud. Agr.:y Veter, Buenos Ai res, Junio-Agosto de 192 l.-El problern a de la «tristeza •. Rev. Centro Estud. Agr. y Veteri- naria. Buenos Aires. Junio de 1922. 162 distancias, con los arreos de invernada o las tropas destinadas a mercados y fá- bricas de carnes, modifica continuamente el área geográfica de los hemospori- dios causantes de la «tristeza» y crea peligros que, aunque están subordinados a contingencias de tiempo, actividad de las transacciones, etc., pueden adquirir carácter grave en determinadas localidades. Hemos podido establecerlo, oficialmente, en más de una ocasión, años atrás, en el Instituto Bacteriológico del Ministerio de Agricultura y últimamente en excursiones de estudio a las provincias del litoral. y se impone, por tanto, la metodización de la lucha emprendida, con rela- tivo éxito, para radicar la garrapata común del ganado vacuno (Boophiius mí- croplzcs, Can. Lahille). La diversidad .de los hernosporidios de la «tristeza» y su asociación aparente- mente arbitraria en la sangre de los animales receptivos, que no es fácil deter- minar exactamente en cada región del país, o de las naciones vecinas, hace ne- cesario el estudio reguI.ar, en las épocas favorables, del área geográfica habi- tual de cada una de las especies y de su progresión o regresión debida, princi- palmente, al transporte de ganados dentro de la zona infectada o sucia. Muchas observaciones pacientes y experiencias repetidas han demostrado que los animales nativos, en algunos campos de la gran zona poblada de garra- patas, albergan solamente una o dos especies de hemosporidios tPiroplasma bi- geminum, Babesiella minar o Anaplasma margina/e: Piroplasma bigeminum y Anaplasma mat gina/e; Babesieita minar y Anaplasma marginale. El segundo caso, la simbiosis de piroplasmas y anaplasmas, como veremos mas adelante, es mucho más frecuente que el primero, según las constancias que poseemos. Y en tales circunstancias, se explica perfectamente que el ganado quede "expuesto a la acción de la otra' especie parasitaria aportada por los ixodes de lugares más o menos alejados. Tampoco es raro, sobre todo en el extremo norte de la república, hallar gru- pos bovinos parasitados por los tres hemosporidios descriptos, hasta hoy, en esta parte del continente, como creemos haber demostrado en trabajos ante- riores (1). La prueba de esas afirmaciones se halla en las observaciones y experiencias que vamos a exponer sintéticamente. PlROPLASMA BIGEMINUM a). La inyección de una pequeña c'antidad de sangre de animales enfermos de «tristeza. espontánea, o de bovinos aparentemente sanos, pero criados en campos de garrapatas, puede determinar en los vacunos receptivos de la zona indemne, la evolución exclusiva de grandes piroplasmas con gruesos núcleos ero- máticos (P. bigeminul1'z), Nuestras publicaciones de años atrás, sobre el tema, registran varios casos demostrativos de ese aislamiento natural de los piroplasmas comunes,.ya seña- lado por otros investigadores. Lo. hemos constatado, después, aunque de tarde en tarde, en vacunos del norte, destinados a inverne en las praderas del sud y hace poco tiempo en sangre de bovinos con garrapatas procedentes del litoral uruguayo. La asociación de piroplasmas y anaplasmas, es, fuera de duda, el caso más frecuente en casi todo el territorio tributario de la «tristeza», pero la, segrega- (2) Estudios sobre la «tristeza». Ice», de la Paco de Agronomía)' Veterinaria de Buenos Aires, Julio a Diciembre de 19Ij. 163 ción de los primeros se observa, no obstante, de cuando en cuando, en el límite de la zona infestada, en campos o potreros periódicamente limpios y en anima- les recién llegados a las regiones peligrosas. Al iniciarnos en esta clase de estudios, en 1904, tuvimos oportunidad de observar, en el sur de Entre Ríos, una grave enzootia 'en ganado de cría asaltado por los ixodes de tierra firme después de una larga estadía en las islas bajas y anegadizas del Paraná. Los síntomas observados reproducían exactamente el cuadro de la llamada piroplasmosis común o típica. Y la sangre mostraba abun- dantes parásitos piriformes característicos. Cremas que' se trataba de una inva- sión exclusiva del Pirop lasma bz'gemz'nttm. Posteriormente, con intervalos más o menos largos, en varias ocasiones, he- mos estudiado muestras de sangre de bovinos, accidentalmente atacados por las garrapatas, en campos semilimpios, que sólo contenían piroplasmas del tipo bigeminado clásico. Y hemos reproducido la especie, en pasajes sucesivos, du- rante varias generaciones. b). La aplicación de larvas de Boophitus microplus, procedentes de las zonas más diversas, incubadas en la estufa, . da lugar, frecuentemente, en la mayoría de los casos, podría decirse, a la evolución de una piroplasmosis típica en los bovinos de la zona indemne. En una de nuestras publicaciones, ya citada, se detalla un caso demostrativo de esa transmisión que, por otra parte, se obtiene fácilmente en los meses más favorables del año. Así hemos conseguido, muchas veces, el desarrollo aislado del P. bigeminum. y lo hemos mantenido z'n uiuo, con sus cualidades características, durante varios años. Cabe hacer notar, no obstante, que empleando larvas de garrapata puede pro- vocarse, asimismo, el desarrollo, en simbiosis, de las dos especies de pircplas- mas propias del país. BABESIELLA MINan a) La sangre de los enfermos de «tristezas-e-y de los simples portadores de hemosporidios-puede ocasionar, en los bovinos indemnes, una babesielosis o piroplasmosis atípica, causada únicamente por piroplasmas pequeños, ovalados, con poca cromatina, de la variedad pequeña o menor (3). Lo demuestran suficientemente, algunos ejemplos detallados en nuestra pu- blicación de 192I, que hemos tenido ocasión de reforzar posteriormente con observaciones y ensayos en mayor escala. Varias muestras de sangre, procedentes de la misma comarca, con sema- nas de intervalo, dieron lugar a la evolución de una piroplasmosis atípica en los terneros inoculados. El examen microscópico, durante todo el proceso, no permitió observar gruesos piroplasmas de la variedad común y los pasajes con- firmaron que se trataba de una sola especie parasitaria con los caracteres de la B. minar. El caso se ha repetido con sangre de bovino procedente de otro lugar infes- tado, mediando mucho más tiempo entre los envíos. Con relativa frecuencia, por fin, los animales de la zona limpia, contamina- dos con sangre de bovinos del norte, enferman gravemente y ofrecen en la cir- (3) Los que deseen conocer nuestra opinión sobre esta especie deben consultar: eSobre una variedad de la «tristezas causada por piroplasmas pequeños», Rev. 800'. lVfed. Veterinaria. Buenos Aires. Diciembre r qt S; ri'l diiha v:'a,clipacjón en ~n~rP .de I9:?P.; Usanel método elE; .Korido; ci4~ ~p~Gamie;t;l~~ diferencia del U meno por utilizar cebra de perro se rabioso fiP veziP~J.d€~ c,~n~jq.~>" '"' 'Ós > ." , '.: 11 '" { . 1 '" Portugal pbliga a vacunar los perr0S de más de cuatro meses de edad. En los Estados: Unidos s,e practicaIibremente. . . dI,'''. ."" 1 ' >.\, ~I). Itaiia, la autoridad, comunal d~, .{Vq'lJ,i fué la".l?rir.n~ra en hacer olv,ligatoriq su uso en todo el territorio de sp marido, Le siguier0,n ¡e.Qel, ejemplo ~911 ,-JYIu~i- cipios de Teramo y Rodrigo, habiendo adoptado la misma <;:o,f.\cluc~aas prefec- l turas <¡le .Pauia, P.iacenziZ y,.1rf7!ise, así como las grandes poblaciones de Tu- rín, Genf{s",¡1Ü,/a,ndr¡íqy,Balzpno"" ,.1", ' "', ','.¡, , ' '): .En Calij01jniq- siguen el mismo procedimiento' las grandes poblaciones de SanPiegoy.LosAljIgeJes.",. )j,", " " , ,'. 11 " , ,gspañ.a,. no.ise quedó, atrás en esta.cuestión y f.ué,pr,eci,~a.~~nte,Barc.elona" la PJi!meH' capital ,d~ l~. Qaciqn ,qU€?i,mpu,sq, corno ,n:J,e,dic;la profiláctica .rnás c,ient~fi- Cfkcon,tri}! laraqia Ia wacuna,~iqf1 ¡ob)ig,atqri,~ ~e J,Qsp'~rfQs, L0,S,resultapos:¡abte¡, nidos como secue\,!-~,df dicha l¡rHfdida .obran, en los Irqr0p r.egisJros( existentes en lª,,~.ecció~ Anti '~ál;>,icadel .Labpratorio, Bacteriológico Municipal, Jos .euales acu- san, según afirmación del jefe &~dicha Sección, doctor Roig, una baja verdade- rarnente notable de, persona¡¡ y .perrps. m,or.diqqs, a p.~sa.r¡qe Jg ,¡n,compl~ta que fu~, P9r ~a??nes, f~(¡;jJ}€s, I~.o.mwrender, \ª,~\~alvacunación ~bli,gator,ia. y e:Lejern- de plo de Barcelona.fué rápidamentecopiado .por .<;ijy.ersas,fl,oblaGiof¡l~§ de,~s,pél.fí~,. yIos.resultados obtenidos, eran ~p.'conj unto ,al,tarEeQt~ satisfactorios, según ates-, tiguf!f\ la inmensa mayoría, .de veteri\narim¡ qJl~ !fl.ap.~i.cf\rpn.,Mas, de ,pr¡Q.¡¿tp,!,lna, no muy diáfana campañade oposición basada.en pesimismos c,uyo o~igen parej ce ser arrancan, más bien de escuela fiI9,~óp.ca, que deescuela e~Ple,fir.nen,tal, truncó la marcha ascendente de la más científica y verdadera profilaxis de la rabia. ."" ,', , " .. " " Señores: L1egadqs ya a tal punto,' precisa expongamQS con la lealtad 'que es norma entre científicos, experiencjas personales fáciles de controlar y aún repe- tir, que han sido realizadas el}" .podrjamos d¡~c;¡r~[jIUestli;¡l, ,pr;o,p)a casa., 'I'¡ Cuando nuestro colega bacteriólogo,' don Cayetano, López, se hallaba, en el mes de Noviembre; de 192~ en P,eé\rlJ~.iver,(N).Jeva" YOFk), estudiando, la peste porcina, misión que le fué confiada al ser desigqa,d,o. por la Junta de ampliación de estudios; tuvo ocasión de presenciar !as experiencias qU,e, ~l doctorEichhorn realizaba ¡;,oqr~l el asunto qUf; nos.,~GYRa, Eichhorn le, enseñó 4I¡l,lot!'; de seis, pe- rros vacunados con Urneno.Ios cuales, ve~n,tidnión como el de Hé:igyes que utiliza solamente c~ntidades mínimas de substancia nerviosa. Por otra parte, en un trabajo de M. Michinet y M. Titow presentado en el II Congreso de veterinarios prácticos y científicos celebrado del 25 al 29' de Mayo de 1927 en Charkow (Rusia) y publicado en el Eole,t~ndel InstitutoPasteur, núme- ro 11 del año actual, trabajo titulado: «Los resultados de dos series de expe- riencias para proteger a los perros contra la rabia por una sola inoculación de vacuna antirrábica», después de afirmar que las vacunas Umeno y Doi, Fermi, Midin y Alivosatos protegen al perro contra la inoculación intramuscular con- secutiva, en la proporción de 90 a IOO por lOO de los casos, 'y que la inmunidad dura aproximadamente unos ocho meses, añaden en uno de los apartados: «La saliva de perros tratados por los procedimientos-italiano, japonés yrel de Mos- cou no contiene virus rábico». Las mordeduras de estos perros no son peligro- sas ni para el hombre ni-para los animales." " Si reconcentramos un p,0co la atención sobre los hechos expuestos, dedu- cimoo: ' , 1.0 Que la campaña llevada a cabo contra la vacuna Umeno, basada en el hecho de que algun¡t vez algún perro vacunado ha sido afectado de parálisis, es parcial, ya que dicho accidente no es exclusivo de la vacuna Umeno, sino de todos los métodos, principalmente de- aquellos 'en' los qué entra en cantidad considerable el material nervioso.' . , ' , 2.° Que dichas parálisis no tienen por causa el germen específico de la ra- bia--virus Iísico-s-puesto pue nadie hasta la fecha-al menos que nosotros se- pamos-ha conseguido con cerebro de dichos animales provocar la rabie' en el conejo, animal reconocido como más receptible al virus rábico. 3.° Que nosotros hemos conseguido provocar dichas parálisis en conejos cuyo peso oscilaba entre 1.200 a 1,600 gramos, a los cuales hemos inyectado 3 c. c. de un preparado compuesto de substancia nerviosa de conejo ndrmal adicionado -de agua glicerina da 'fenicada al 1,25' por IOO y preparada de igual forma que se hace con la vacuna Umeno, lo cual viene ,a demostrar que las parálisis en cuestión no obedecen a la acción específica del virus atenua- dísimo o tal vez muerto que existe en la preparación vacunante U meno, sino a la degradación de los lipoides o materia grasa del tejido nervioso. Viene a corroborar nuestros hechos lo que nos dicen G. Vol pino y M. Finoc- chio en un trabajo publicado en 17 de Septiembre del año actual en La Refor- • [8S ma Médica, que se edita en Nápoles, y que trata sobre el poder vacunante de los núcleo-pro te idos nerviosos en la rabia. Dichos señores nos dicern que han hecho experienc-ias de vacunación antirrá- bica 'con resultado altamente satlsfactorio con. una vacuna a base de núcleo-pro- teidos. Los conejos inoculados con virus fijo los sangran en período agónico, extraen cerebro y médula que trituran finamente en mortero hasta-obtener pas- ta homógena. Le añaden 208 c. c. de éter sulfúrico puro y la mezcla la. ponen en un frasco bien tapado durante cuatro horas, agitando de cuando. en cuando. Esta operación de desgrasarniento tiene por objeto' desembarazar los tóxicos que llevan los Iipoides. Se decanta el éter y se pasa por filtro de papel. Aparte, se prepara solución de sosa caústica al 1 por roo y se introduce la substancia que queda en el filtro, se agita y se deja de cuatro a seis horas. Después de fil- trar nuevamente, al líquido límpido, a veces lig€'ramente opalescente, se le aña- de ácido acético hasta conseguir un fuerte enturbiamiento que deja precipitado en el fondo del frasco. Se deja en reposo durante una hora, se decanta el Hqui- do y se recoge el precipitado en papel de filtro. Cuando ha de emplearse se mezcla con solución fenicada el 25 por roo debiendo previamente neutralizarlo con sosa. Los autores confiesan deben proseguir las experiencias. Para nosotros, interesa el hecho concreto que la tal vacuna, por haberle eli- minado las substancias grasas, no produce los casos de intoxicación manifesta- dos por parálisis. '. y llegado el momento de hacer el resumen, diremos: La vacuna Umeno constituye un medio que, aceptado por la Conferencia In- ternacional de la Rabia en 1927, la vienen utilizando diversas naciones desde ha- ce años como principal arma de la profilaxis antirrábica, siendo incapaz de cau- sar la rabia 'en los perros a los cuales es aplicada, pero que, en algún caso, pro- duce accidentes post-vacunantes de origen tóxico, caracterizados por enflaqueci. miento y parálisis, motivo éste por el cual algunos califican de rabia paralítica, a pesar de que, ni 'por mordedura, ni por i1'l'oculación experimental de cerebro, pro- ./ vaca la rabia en ninguna de sus formas. _ Señores: La oposición. a la vacunación de los perros contra; la rabia no ha llegado ni -llegará seguramente a despertar una lucha tan formidable como tuvo lugar cuando empezó a vacunarse contra la viruela ·humana. Actualmente sería difícil dar con un médico capaz de negar que dicha vacunación es la más certera, casi la única medida' profilática que ha ha conseguido desterrar a tan repugnan- te y peligrosa enfermedad. . . .., Al dar fin a este trabajo, queremos hacerlo, recordando aquellas palabras del inolvidable y sabio maestro R. Turró: «Las cosas son corno son Y' no como que- remos que sea n.» Nada más. 186 Notas clínicas Rotura del flexor superficial de las falanges Al salir-de saltar un obstáculo, durante Ja celebración de un concurso hípico, sufre la sección subcutánea del tendón del flexor superficial de las falanges, un caballo ~apón, de 17 años de edad y de raza española. Los síntomas propios de toda sección tendinosa pueden apreciarse clararnen- te; impotencia del músculo correspondiente, que se aprecia por la claudicación y el dejar la extremidad correspondiente un poco retrasada al marchar, y deformación resultante de la depresión que corresponde al hueco intersegrnentario. Esta se hace ostensible a unos diez centímetros encima de la punta del calcáneo. En la estación no se aprecia nada anormal, apoya fuertemente; no existe in- flamación ni dolor. l.a depresión se hace manifiesta al marchar, en el momento de la flexión y de manera más clara, cuando se levanta la extremidad, como pue· de observarse en la fotografía. Al tacto y manteniendo la extremidad en la po- sición anteriormente citada, se aprecia laxitud en la parte seccionada. Por carecer de un aparato de suspensión que ofreciera garantías de seguri- dad, dado el carácter violento del enfermo, nos conformamos con ordenar no se moviera de la p)aza, ni se acostara. A los cuarenta días no se nota depresión alguna, solamente una ligerísima cojera, empezándose entonces con masaje sobre la región interesada y siendo dado de alta a los cincuenta y seis días, tomando parte, poco después, en un concurso hípico. ROMAN LUERA Veterinario Militar 187 Noticias, Consejos y' recetas Los SABAÑONES SONQUEMADURAS. - Contra la unánime opinión de que los sa- bañones se deben al frío y son heladuras, se alza el doctor Leduc y afirma que los sabañones los produce el calor y son quemaduras, Llama alos sabañones ra- diodermitis caloríficas y asegura que se ocasionan por el calor radiante, por los rayos rojos e infrarrojos, Desde el' punto de vista anatómico y sintomático los sabañones serían quemaduras de primer grado, y hasta en los casos graves de segundo y aun de tercer grado. . Apoya el doctor Leduc su discrepante opinión en que los sabañones no se observan en los que sufren al aire libre los ataques del frío, sino en los friole- ros que en seguida se calientan exponiendo sus manos y su cuerpo al ca- lor radiante de un foco calorífico. Dermatitis semejantes, dice, se observan siempre que interviene el calor radiante, y así, por ejemplo" en las mujeres que se sirven de estufillas llenas de carbón incandescente se observan, en las piernas, placas rojas, calientes y pruriginosas, a veces equimóticas, que resis- ten a todos los tratamientos, a todos los tópicos, y que desaparecen en cuan- to se interrumpe la exposición a los carbones incandescentes. Ejemplos como este se pueden citar varios. Y es que el calor radiante produce la alteración de los tejidos, lesiones y quemaduras. . Para defendernos contra el frío nos exponemos al calor radiante de un foco incandescente o de un radiador y lo hacemos sin temor y sin reglas, fiándonos ' de nuestras sansaciones para protegernos. Pero la acción de este calor radiante está aún por estudiar y desconocemos sus efectos, sobre todo porque, como las lesiones producidas por los'rayos X, las lesiones que produce el calor radiante no se manifiestan hasta algún tiempo después de la exposición, durante la cual se experimenta una sensación agradable de calentamiento. Cree el doctor Leduc que el no haberse atribuído hasta ahora el sabañón a su verdadera causa es pre- cisamente po~ esto, es decir, porque las lesiones y los síntomas no se aprecian hasta mucho tiempo después de haber obrado la causa productora. El hecho de que los sabañones se observen sobre todo en las manos lo atri- buye el doctor Led uc a que' son las partes del. cuerpo más expuestas a los efec- tos nocivos del calor radiante: Asícomo el 'cuerpo tiene-una temperatura cons- tante, 1as' manos tienen una temperatura muy variable; se enfrían mucho y cuan- do están frías pueden, sin dolor, y hasta con una sensación. agradable, ser apro- -xirnadas muy cerca de los focos de calor radiante, soportando una temperatura muy elevada. De este modo, por consecuencia de su previo enfriamiento, las manos sufren sin que las sensaciones lo adviertan, una intensidad calorífica que inflama los tejidos y produce quemaduras que'~por no manifestarse hasta mu- cho después no se atribuyen a su verdadera causa. I y desconociéndose ésta, los sabañones dejan en ridículo a los médicos que fracasan siempre en su tratamiento. «Preservaos del frío», es el consejo más po- sitivo y más generalmente dado. Y para seguirlo, los individuos se calientan y aumentan de este modo la causa de los sabañones. Si en vez de someterse a los e~ectos del calor radiante con este fin, se hiciera una vida activa, se enguantaran bien las manos, se emplearan para el calentamiento temperaturas inferiores a roo", etc., se evitarían los sabañones y se facilitaría su desaparición. ** * , GESTACIÓN QUÍNTUPLENUNAVAcA.--Un veterinario francés, Bonnet, E ha referi- do en el Recuil de Médecine Vétérinaire este caso interesante. 188 Una vaca de cuatro años, en buen estado y normalmente constituída, di6 en 1925-26'un primer ternero vivo por un parto natural. En 1926, después de un período genésico, fué 'cubierta una sola vez el día 16 de Junio. El 6 de Febrero de 1927 apreció el propletário esfuerzos expulsivos en la vaca aunque no había llegado a término. Entre las nueve de la mañana y las cinco, dela tarde asistió a la expulsión de cinco fetos muertos, todos normalmente constituidos, p'eto de desarrollo insuficiente.. , Tres de estos fetos ~ran rnachosy p~sél:ron 12,12 Y la kilogramos. Los otros dos eran hembras y ambos pesaron ocho kilos. Para la vaca no hubo ninguna mala consecuencia. *** No ES POSIBLE HACER INOFENSIVOS LOSHONGOS VENENOsos.-Basándose en unas apreciaciones del famoso entornótogo ]. H. Fabre, según las cuales en su pueblo hacían inofensivos los hongos venenosos «cociéndolos en a,gua hirviendo lige- ramente salada y enjuagándolos después en agua fría», porque la ebullición y los lavados eliminan los principios nocivos, el veterinario de Caudry (Francia), A. Eloire, publicó una carta en la Revue de Pathologie compares en la que decía que su experiencia personal confirmaba la eficacia del método rural citado por Fabre, y lo mismo pasaba con la de un amigo suyo médico, pues ambos habían comido sin inconveniente, después de haberles sometido a este tratamiento, hon- gos reputados como venenosos. Segúp Eloire, una buena ebullición previa es' la mejor salvaguardia contra los accidentes ocasionados por las setas, sin que deba temerse que este tratamiento las haga perder nada de su sapidez y apenas nada de su aroma y, en cambio, me- jora su digestibilidad. Desgraciadamente, el sencillo procedimiento tan recomendado por Eloire no tiene valor alguno. Pronto lo demostró, en la misma revista, el doctor Mauricio Langeron, Jefe del Laboratorio de la Facultad de Medicina de Parrs, quien puso de manifiesto que ninguno de los hongos citados por F abre y por Eloíre es mortal, sino simplemente sospechoso o peligroso, y desdeJuego en estos puede tener eficacia la ebullición, que elimina o destruye la microatropina y la micro- toxina, que no son mortales. Pero la amanitatoxina de los hongos que matan no hay ningún método práctico capaz de destruirla, y esa es precisamente la que interesaba destruir para hacer inofensivas las tres únicas setas que 'en Europa ocasionan el síndrome falloidiano, casi seguramente mortal: la amanita fallófde, la amanita primaveral y la amanita fétida, El síndrome, falloidiano produce, des- pués de una larga incubación, la degeneración de las células del organismo por obra de varios venenos aun mal conocidos, de los que el principal parece ser la citada amanitafoxina, substancia eminentemente, tóxica, n~uy estable y reéistente al calor (100°' y más) y a la desecación. Y nada hay que destruya este veneno en los hongos que lo contieneñ para poderlos hacer comestibles. «Por eso yo insisto con energía-dice Langeron-Lsobre el peligro que en- cierra aconsejar procedimientos con apariencia científica, como el procedimien- to Gérard, o propuestos por sabios que gozan de la confianza pública, como el procedimiento de]. H. Fabre, pues con ello se expone simplemente a la muerte a los lectores que tengan la desgracia de tropezar con una sola arnanita fa- lIaide. » .Langeron asegura que el único medio de preservarse contra los hongos mor- tales es conocerlos, y para esto basta saber que todas las setas con valva deben rechazarse sistemáticamente, sean mortales o no. 'Por otra parte, Brocq-Rousseu, en una sesión de la Société de Pathologie f l ¡-. " 1; 189 Comparée,- al discutir una comunicación de Chrétien y Leblois, demostró tam- bién la falsedad de la opinión de Fabre e insistió sobre los terribles peligros a que se expone quien la acepte y practique, porque la ingestión de las arnanitas venenosas «es fatalmente mortal, hágase con ellas lo que se haga». *** TRATAMI.ENTOE LOSECZEMASaóxrcos.c=En D c el 70urnal aes Praticiens se han publicado las siguientes fórmulas para el tratamiento de los eczemas crónicos, advirtiendo que en ellas van mal las grasas puras y vaselinas .y deben emplearse las pastas, glicéridos y cremas. Excipientes ' . Carb0~~to de cal., ¡ O~ido.de ci.n~~ \ .. - desecantes: pasta al agua: : '. " ' - , , - • Glicerina ¡¡'_30 •...••••.•...•••••.....•.••••.•.•.•••.•••. -.. . '.';": - '.. • i/ • - 'á á 25 gramos Agua de cal -. . , ~f! ,~~: l~. 4, Excipientes emolz"entés: . ~I ~ J !...') , \ ( • . < • Glic~r~lado de almidón Codex (-á á 50 gramos Almidón \ Excipientes calmantes: Almidó~. . . . .. . :................. - /_ Oxido de cinc ',' .- ',' (.á á 25 gramos Hojas de almendras dulces........ . ...... ' o bien: Carbonato de cal. Oxido de cinc Agua de cal. _ '. -" . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. ., ...... ... ¡ a a 25 gramos Aceite de lino : - _ : . A estos excipientes se pueden incorporar, según las necesidades: a) anestésicos: estovaina al 1/100" _ b) calmantes: mentol e hidrato de doral al 1/1- , 00 e) antisépticos: iodo al 1/100; óxido amarillo al1/óo, d) . q ueratoIíticos: brea de hulla al 1/10' e) queratoplásticos: brea de madera. e ictiol al 1/10" ¡ En los eczernas crónicos rezumantes Tixier y Bize recomienda l~ pasta si~ guiente, que calma el prurito: I Carbonato de cal. ' A&ua ?e cal"d . . . . . .. . . . .. .. . . . • •....... á á 25 gramos Glicerma a 30 . • . . • . . .. •••..•.. . . . . .. . ..••••••••••••••• Oxido de cinc . Brea de bulla -.. . .. . .. . 10 gramos En los eczemas- fisurados, se taparán las fisuras con nitrato de plata al 1/-0 y en seguida se aplicará la pasta de brea. ' o 19° Trabajos traducidos Breeds of dogs (Razas. de perros) (1) TERRIER AIREDALE Convienen los criadores de airedale terrrier bien informados, en que este perro se originó en el valle del río Aire, Yorkshire (Inglaterra), por un cruce del antiguo terrier inglés (de capa negra y canela) y el otter hound, haciéndoles frecuentes apareamientos con el stok primitivo, con lo que se consiguió mejo- Fig. I.-Airedale terrier rarlo, gradualmente, en tamaño y vigor, hasta constituir un nuevo tipo, conocido con el nombre de terrier waterside (o ribereño). Se ha afirmado posteriormen- te que el desarrollo de la raza débese al cruzamiento de perros terrier irlande- ses, con el bull terrier de pelea, siendo el terrier resultante muy popular en Inglaterra, como 'perro de caza y llamándosele e airedale » por la región en que se originó. La cabeza y orejas de este 'perro, a excepción de las manchas obscuras que presenta a los lados del cráneo; son de color canela, como igualmente las extre- midades, hasta los muslos y codos; el cuerpo es negro o gris obscuro, prefirién- dose el lomo negro. (1) Se agradece la ayuda y cooperación de los oficiales de varios Clubs caninos, como igualmente de los criadores y propietarios de perros, que DOShan suministrado UDaporción de datos y figuras que aparecen en esta publicación. , 191 No se ha fijado una alzada (1) tipo para esta raza, si bien los individuos adultos alcanzan próximamente de 22 a 24 pulgadas (2) (56 a 61 centímetros). Por lo que. se refiere al peso, es de los machos 40 a 45 libras (17 1/2 a 20 ki- logramos), y el de las hembras un poco menos. El peso en el airedale es uno de los datos I1Iás importantes, excediendo los mejores ejemplares ligeramente de 45 libras: 45 -48 (20·21 1/4 kilogramos). ' El terrier airedale (flg. 1) es fuerte, con esqueleto muy desarrollado, en rela- ción a su tamaño, inteligente, buen cazador y veloz en la carrera. Se considera por muchos como' un compañero ideal del hombre, un fiel vigilante y muy bue- no para la caza menor. Es un magnífico perro de busca, preferentemente en el agua y sobre la tierra, aunque no' bajo la misma, por resultar generalmente grande. ," Esta raza ha sido apreciada en gran manera, durante los últimos años, por los amateurs y criadores de los Estados Unidos, y hoyes una de las más exten- didas y populares en América. BEAGLE Conócese poco respecto de su origen. Dícese que la caza del conejo, y de la Fig. 2,-Beagle liebre data del tiempo de los griegos, por lo que es muy posible que entonces se creara algún ejemplar de esta raza. Tal como es conocida hoy, sabemos que el1desarrollo de la misma háse efectuado en Inglaterra, mediante el cruce de los 11(1) La alzada se determina por una perpendicular desde la cruz basta el suelo, (2) En la presente, como en los otras razas, figurarán entre paréntesis, a continuación d~ las medidas en pulgadas o libras, las equivalencias aproximadas del sistema métrico de- címal, (N. del T.) 192 primeros tipos de perros con antiguos sabuesos o podencos del Sur y otros. El stok de .la raza en este país ha' sido importado de Inglaterra y las diferencias individuales, entre los beagles americanos y los ingleses, se atribuyen a los fac- tores variables de clima y régimen de vida. Cualquier color del sabueso, es aceptable para los beagles: negro, blanco y canela, o dos de estos colores, o pio en liebre o tejón, moteado de azul, etc. Se divide la raza en dos grupos, según la altura: de 13 pulgadas y '1 enos y de más de 13 pulgadas (33 cm.) no excediendo de 15 (38 cm.). No se ha especi- ficado el peso ti po. _ El beagle típico (fig. 2) parécese al foxhound; en miniatura, un perro grueso y macizo; en relación a su tamaño; el cuerpo más bien bajo, con un dorso corto y muscular, pecho ancho y profundo, inclinadas, musculares y limpias espaldas, cuello de una lon-gitud media,' extremidades bastas y rectas, cuartos traseros fuertes y musculares, orejas pendientes y muy grandes, hocico cuadrado, recto, de longitud media y no hendido, siendo la expresión de su cara de un animal alegre y decidido. Los beagle se emplean aquí y en otras partes para la caza de conejos y lie- bres, y en tales sports trabajan generalmente en jaurías. Una vez hallado el ras- tro de su presa,' estos pequeños sabuesos son resueltos, ladradores y no dejan la caza.lpor Jo común, hasta que está muerta. En Estados Unidos no hay beagles en gran número. TERRIER BaSTaN Es un ?erro de creación )T LLIÉ (1) r El origen del collie (fig. J o) se remonta al principio del conocimiento del hombre en relación con las razas de 'perros domesticados. Muchos criadores y autoridades en el asunto creen, en efecto, que esta raza es la más vieja de todas, porque el collie se parece mucho al histórico perro salvaje, en la confor ación general como en la astucia y porque todos los perros de ganado parecen tener un origen común en sus ancestrales. A pesar de tales creencias, hay, sin ernbar- go, poca información auténtica respecto a su origen. Se sabe, que los pastores de Escocia "desarr ollaron el tipo de pelo áspero', que¡ en efecto, ha llegado a popularizarse con el nombre de ',collie escocés». Pero el gran lapso de tiempo transcurrido para conseguirlo excluye la posibili- dad de marcar exactamente su origen. El tipo de pelo suave es el de un perro inglés, semejante en todos 'sus aspectos al collie de pelo áspero, excepto su capa. Ningún cc;>lorcomo tipo háse establecido por el ClubCol'lie; pero los perros (1) También llamado Callé}', perro de pastor escocés, Co11y.Coa!.y (N, de! T.) 201 negros o de canela, con un escote blanco y collar, el vistoso color de. marta con manchas blancas y el azul de mirlo son los más buscados por los criadores ac- tualmente. . El collie modelo requiere que los mach-os midan 24 pulgadas. hasta l~ cruz (6[ cm.) y las hembras 22 (56 cm.). El peso de un perro adulto se aproxima a las 60 libras (26 1/2 kg.), Y la perra a las 50 (22 1/4 kg.) El collie es uno de los perros más atractivos. Como raza, se caracteriza por una gracia natural y una viveza, que corre parejas con su inteligencia y astucia. Existen dos tipos distintos: el perro de trabajo y el de exposición, siendo el úl- timo una creación estricta de los criadores, los cuales han sacrificado la utilidad por la belleza. Las dos principales consi deracio nes que se tienen en cuenta para juzgar es- Fig. 10.-ColJie (capa de pelo largo) ta raza, son -el carácter de la capa y la expresión. En el tipo de perro áspero, el pelo, excepto en la: éabeza y las extremidades, será 'abundante, la capa exterior áspera y la interior suave y muy espesa. El tipo suave, tiene una capa corta, den- sa, que le protege contra los carnbios atmosféricos, la cual es uniforme por todo el cuerpo. De los dos tipos, el de capa suave es el más dificil de producir por- que el carácter de su pelo hace que no se puedan ocultar los defectos anató- micos. La expresión en los dos tipos de perros es de la mayor importancia, como se ha dicho. Es el resultado de la combinación de la forma del cráneo, el hoci- co, el porte, el tamaño, la forma y color de los ojos y la posición y movimien- tos de las orejas. Esta expresión y la conformación general del collie, indica su utilidad como perro de ganado. Se emplea para todos los servicios, tales como :lÓ2 para la caza menor, guarda y compañía; péro es como perro de rebaño como se formó la raza y como sé ha hecho más popular. Los collie, sobre todo el tipo de capa áspera, han gozado grandemente del favor de los criaJores americanos, y no hay duda que continuará sosteniéndose el prest.igi9 de una de las princi- pales razas caninas. ' - D~CHSHUND (1) Como otras muchas razas de perros, el origen y primer desarrollo del da- chshund (fig. Il)' es más o menos especulativo y oscuro. Algunas autoridades son de opinión que descienden del sabueso basset francés; otras, del antiguo turnspit; pero parece lo más probable que se trata d e una raza en la que-el stock primitivo lo forman el terrier y el sabueso. El hogar nativo de la raza es Alemania, en cuyo país gozan de grande popu- Fig. II .-Dachshand laridad, empleándose en S'U mayor parte, para la caza menor, especialmente de tejones. En efecto, es probable que debido a esto teng-a-el dachshund Sl!I conforma- ción peculiar. Para-luchar con el tejón en las mejores éondiciones, debe el perro estar dispuesto para cavar, hasta llegar a su presa. Esto puede realizarlo perfec- . tamente el dachshund, por tener su cuerpo largo, bajo, extremidades fuertes, ser valiente y tener instinto para la caza. . Los colores del perro que se describe, son: negro y canela, rojo, chocolate, etcétera. El standard alemán divide la raza en clases, según el color: de un color, dos colores, moteado. El negro y canela, es el tipo más común y que goza de más favor. En cuanto al p'eso, es como sigue: muy pequeño, de 12 libras (S 1/4 ki- logramos) para arriba; de peso ligero, de 161/2 libras (7 1/4 kg.) Y más, y las perras de 15 1/2 para arriba (6 3h kg.); peso medio, perros y perras, lo más 22 libras (9 "l« kg.); peso grande, perros y perras más de 22 libras. (1) Basset alemán; también llamado Tekel (N. del T.) 203 No se ha establecido la 'altura definida, pero el líniite es, a,proximadamente, de 7 a 9 pulgadas (17 1/2 cm. a 22 1/2 crn.) El aspecto general del dachshund, es el de un perro de cuerpo largo, bajo y macizo, buena musculatura, patas cortas, las anteriores torcidas. El p~lo puede ser ya corto, ya largo o áspero, siendo el primero el más preferido. La utilidad del dachshund descansa principalmente en su aptitud para la caza, siendo en este aspecto muy popular en Alemania e Inglaterra. En Estados Unidos, por el contrario, no se ha extendido mucho. DALMATA (1) El origen, como la historia toda, del perro dálmata está envuelto en el mis- terio (Eg. 12). Se cree, generalmente, que se ha desarrollado en la provincia de Dalmacia (un departamento de Austria) o en la ribera oriental del Golfo de Ve- Fig. 12.-Dálmata. necia. Sin embargo, poco se sabe del stock de origen, del cual se ha producido. Considerando que los perros dálmatas tienen muchos puntos de semejanza con los pointers, se ha afirmado con frecuencia que están en cierto modo emparen- tados con ellos y no es improbable que haya bastante verdad en esta teoría, por cuanto los dálmatas han sido frecuentemente empleados para cazar en su tierra nativa. Los perros de la raza dálmata pueden ser negros y blancos, ya carmelita y blanco. Ambos colores y manchas son detalles importantes para la valoración de la raza. El tipo dálmata exige que el culor fundamental sea blanco puro, sin mezcla alguna. El color de las manchas en la variedad blanca y negra, será un . intenso y vivo negro; en el carmelita moteado, serán morenas. Deben ser estas (1) O pequeño danés (N. del T.) 204 tan redondas como sea posible, no mezcladas y , "Los colores aceptados para esta raza, SGn: negro, moreno, azul: con marcas <' n;~taclente definidas y rojo de herrumbre, L;lS; alzadas serán, aproxirnadaménte, cérrtímetros] para los rnachos.cy paraIas.heprbras , " o"~ de 2~ y 3h. pulgadas, a is 1.12 (58 a 65 de 21 ~/2 a 23.1/2 ~5S a 60 crn.). ,,:::tHn,gún tipo de peso se ha adoptado; pero los animalesadultos ~endrán, poco 1~) m;.I,.me~te,.se le emplea algunas veces para la caza mayor;' pero sobre todo como perro de compañía y pé!ra la guarda de las habitaciones. . En los Estados Unidos no se halla muy extendido, aunque existen por todo. el país ejemplares de la 'raza. . " ~~ ~ t ....... GREYIIOUKD (1) El Greyhound (fig. 17) se ha reputado corrro una de las más viejas razas de pe- (1) O lebrel inglés de pelo raso. (N. del T.) 210 I rros,' removtándose SU historia a miles de años, en la .antigüedad, a la era egip- cia, encontrándose muchas evidencias de su existencia en los escritos antiguos y en las esculturas. En los primeros tiempos, eran los grandes favoritos entre los aficionados a la cacería, utilizáodolos, además, como perros de compañía. Se distingue por su excepcional velocidad en el campo, y por esto se le ha empleado para la persecución en casi todas las-clases de caza. El tipo y la conformación.se han conservado uniformes, a través .de .toda su existencia, al pun- to de qué los greyhounds actuales, no difieren grandemente de los primitivos. El standard del Club americano Greyhound, no señala restricciones al color, en los individuos de esta raza; sin embargo, los más comunes, y considerados '" Fig. q.-Greyhound. más deseables P9r los criadores, son: atigrado, cervato, n~gro, negro y blanco rojo y pizarra. .. No hay altura definida como modelo, pero los greyhound 'típicos alcanza- rán aproximadamente' de' 26 a 27 pulgadas (66·69 cm.) , El pe~o deseable es de '65-7 5 y'·6o~65· libras, respectivamente, para él perro y la perra (283/4-331/4 Y 26 1/2.28 3/4 kg.) . , Los greyhound se caracterizan por su conformación simétrica, muscularvlim- pia y elegante, indicadoras de una gran velocidad. Además, la raza es muy inte- ligente por lo general y de naturaleza sociable. Se emplearon primeramente para la caza de liebres, en cuyo aspecto es como tienen más importancia, pero son también rastreadores, porque poseen un excelente olfato. En 10s' Estados Unidos se le irtiliza como perro de compañía solamente, porque las carreras para la caza de liebres están prohibidas en un gran número de Estados, espe- 211 cialmente en el Este. La raza, sin embargo, tiene a.lgunos criadores y se puede encontrar en pequeño número esparcida por el' país., TERRIER IRLANDÉS El terrier irlandés (fig. r8), como la mayor parte' de sus hermanos terrier, son en su origen y primitivo desarrollo, desconocidos. Muohos opiniones se han .dado, pero ninguna verdaderamente auténtica, sobre tal asunto, pues no se co- nacen los hechos que han contribuído a la formación de la raza. Los criadores jrlandeses insisten en que su perro es un terrier indígena; en tanto, algunas auto- ridades piensan que el stock ancestral era escocés, y aún otras afirman que es el resultado de un cruce entre ,el wolfhound y el hound irlandés. Ninguna de estas { J J , l 1 á:~~ ¡',I, Fíg., 1 Terrie¡: ida ndés. '1 ........ < i ' I • • -' "" ..:;;' ; aserciones se 'ha comprobado. Cualquiera que sea su origen ha adquirido ex- tensa, E.,opularidad solamente en los últimos años, la cual, sin embargo, ha' sido confinada' a -I:ls·"IshS -B'iiláñ-ícas~{lo'ñae"rivaliia 'con' erscottish")i"l:!rayreaale te. rrier, como competidor del fo,x terrier. , L?s colores deseados en estos perros son: rojo vivo, rojo trigueño o rojo arnarlllento. Los individuos serán, todos de un color, y si, no son descalificados los perros que tienen blanco sobre el pecho o los dedos, al menos son objecio- nables. La altura, aproximapamente,' r8 pulgadas (46 cm.) y el peso de'SeabJe'-.para Ia E~p.osición es de 24 libras para los perros. y i2 para las perré!S (ro y 1/2 'y 9 y 3/4, ktlogramos, respectivamente.) -, En Irlanda goza de general favor, debido, sin duda, al instinto para la caza 212 I que posee, a su temeridad y bravura y a su aptitud para la lucha. Tales cuali- dades 'han" conferido a' la raza-el título-de. «temeraria». En su aspecto 'general;' el terrier irlandés es de un tamaño medio, ágil, viva- racho, de pelo áspero, poseyendo considerable solidez, juntamente con bastan- te velocidad y resistencia. El standard requiere que los' individuos no sean ni toscos ni «cobby». , En la Gran Bretaña se emplean, generalmente, estos perros para cazar cone- jos, topos, etc., y zorras, En Estados U nidos se, utiliza, pr iccipairnente, como perro de compañía y guarda, sobre todo en el último aspecto, debido a su agresividad y disposición siempre alerta. El terrier irlandés es muy popular en este país; pero ni son tan numerosos ni se hallan tan extendidos como el ayre- dale y el fax terrier .• \VOL1"HOUNB IRL¡\NDhS (1) Hace sigLQSexistía en Irlanda un sabueso grande, tosco, que se empleaba para cazar al'ces, lobos y ciervos, De tal stock se creyó que' desciende este perro (fig. 19). En algunas ocasiones ha habido gran controversia, respecto al origen Fig, 19.-Wolfhound irlandés.' y desarrollo 'de la raza; 'pero 'ge~eralmente se ha creído ql,1e el viejo tipo 'de sa- bueso irlandés fué librado de la extinción por los .esfuerzos de un pequeño nú- mero de cazadores británicos, que cruzaron el antiguo stock degenerado, con las s.¡l.n'g.1'eS' d'el'f.sebetish3;deeWJ:'ou-¡;¡'cls·i"·grañ~··dá.'i1'€s, y wolfhound ruso. Tales - ope- raciones de c~~zamiento restauraron gradua,lmente la raza a un tipo parecido al' (1) O perro para la caza del lobo, y también lebrel irlandés. (N. del 1.) 213 ancestral. Los primeros ejemplares se dice que fueron monstruosos en tamaño, y si bien los modernos wolrhounds son, sin duda alguna, macizos y bast~s en su conformación, es probable que el perro actualmente no sea tan grande, nr tan. vigoroso como sus antepasados. "'" Los colores reconocidos para el perro lobo irlandés, son: griS, atigrado, rOJo, negro, cervato, blanco o cualquier otro color de los comunes en l<;Js gaJgos. La alzada es un dato muy variable; el mínimo de 31 y 28 pulgadas, respec- tivamente, en los perros y perras (78 1/2 Y JI cm.) El peso tipo, como mínimum, es de 120 Y 90 libras (53 y 1/4 Y 4U kiI0gramos), del mismo modo sea perro o perra. Estos, datos son únicamente apro~imados, pl,1es en .alwunos casos han 11;. gado a pesar más de Iso'libréis (66 y 1/¡¡'kilogramos)'Y'-medlr 37' (94' cm.)·o mas pulgadas. El perro lobo irlandés es de.gran tamaño, de carácter imponente, excesiva- mente .musculoso y \fuert~ y simétricamente conformado, La ~abeza ~s Ilarga con . un hocico cuadrado, los ojos moreno-obscuros, el hocico negro, las orejas pe- queñas y movibles, como las del greyhound, la expresió,n como la del terrier, el pecho muy profundo y ancho, la espalda muy corota, con los ,Iom0S arqueados, los cuartos delanteros sr posteriores musculosos, la cola delgada y recta, la osa- menta Igrande, compaota, .petifecta, Ios pies moderadamente grandes, redon- dos y lbs dedos arqueado. El pelo áspero y duro sobre el cuerpo, extremida- des y cabeza, y especialmente áspero y -lar.g0 sobre los ojos y bajo 'las mandí- bulas. ~I wolthound no se cría en gran número por 10 que la d istr ibuoiór; de la raza no' es muy extensa, . TERRANOVA Pocas veces una raza de perros ha sido objeto de tan frecuentes y favorables comentarios. Poetas, escritores e historiadores .han mencionado este perta, por más de un siglo y, sin embargo, no hay datos dignos de confianza respecto de su origen. Se cree, más co.mu nrnerrte , que se desarrolló por el cruce con sangre de perros de barco, principalmente ingleses, que desembarca.ron varias veces en la isla de Newfoundland (1), en la' desembocadura del río de San Lorenzo. Es muy probable- que' el, stock éj,~c'estr,a~"fuese. rande Y que este -tarnaño 'ha ido aumen- g tando formándose una raza dura por los rigores del clima. Hay una gran divergencia de opinión respecto al color de las especies pri- mitivas y el correcto de la época actual. Negr.o y blanco y n~gro han sido siern- pre l-os'colores más comunes, 'aunque existe 'también el de bronce y 'negro y ca- nela. El standard divide la raza en dos clases, según el color: 1) Negros, en los cuales un pequeño tinte bronce o pequeñas manchas blancas sobre el pecho, de- dos o cola, pueden aparecer; 2) Los que no son negros, incluyendo los negros y blancos, negro y canela y bronce. Azabache mate es el negro preferido. Los perros pesarán entre 140 y 150 libras (62-661/2 kg.) Y las perras entre no y I20 (48 3/4-53 1f,¡, kg.) El término medio para la altura en los machos es de 28 pulgadas y en las hembras 26 (71 y 66 cm.) Los newfoundland o terranovas se han distinguido siempre por su valentía y afecto. Oriundo de la tierra de pesca del Norte, este perro se halla en su cen- tro en el agua. La raza se caracteriza por una cabeza ancha, maciza, hocico cor- to, cuadrado y bien definido, los ojos obscuros, muy distanciados y hundidos, oreJ~s pequeñas, una expresión de inteligencia, amabilidad y dignidad, cuerpo maCIZO,cuadrado y largo, extremidades más bien cortas y cuadradas, esqueleto (1) O Terranova (N. del T.) 212 , I 'que posee, a su temeridad y bravura y a su aptitud ¡¡>ara la lucha. Tales cuali- dadesharr conferido a.la raza-el.título-de «temeraria». En su aspecto 'genera:I,' el terrier irlandés es de un tamaño medio, ágil, viva- racho, de pelo áspero, poseyendo considerable solidez, juntamente con bastan- te velocidad y resistencia. El standard requiere que los' iFldivimuos no sean ni toscos ni «cobby». , En la Gran Bretaña se emplean, generalmente, estos perms para cazar cone- jos, topos, etc., y ZOFras. Em Estados U nidos se, utiliza, prin-cipalmeflte, como perro de compañía y guarda, sobre todo en el último aspecto, debido a su agresivi'dad y disposición siempre alerta. El terrier ir l'a nd és es muy popular en este país; pero ni son tan numerosos ni se hatlan tan extendidos como el ayre- dale y el fax terrier.s ' VVOJ),l'NOUNJ;> IRLi\NDÉ,> (1) Hace siglos existía en Irlanda un sabueso grande, tosco, que se empleaba para cazar alces, lobos y ÓeFVOS. De _tal stock se creyó que' desciende, este perro (fig. 19). En aJg\:was ocasiones ha habido gran controversia, respecto al origen r-. -, J '-.-' Fig, 19.-=----Wolfhound irlandés.' y desarrollo -d e la raza; 'pero 'generalmente se ha creído ql,le el viejo tipo 'de sa- bueso irlandés fué librado de la extinción por los esfuerzos de un pequeño nú- mero de cazadores británicos, que cruzaron el antiguo stock degenerado, con y las Sglilgt-es,dehsG'oe.tish'1deerti!0u:A'€ls';'--gr"a,IÍ'{-:d'an'és wolfhound ruso. Tales- ope- raciones de q~zamiento restauraron gradualmente la raza a un tipo parecido al' (1) O perro para la caza del lobo, y también lebrel irlandés. (N. del l.) 213 ancestral. Los primeros ejemplares se dice que fueron monstruosos en tamaño, y si bien los modernos wolrhounds soro, sin duda alguna, macizos y bast~s en su conformación, es probable VA Pocas veces una raza de penos 'ha sido objeto .de tan frecuentes y favorables coment'lui0s. Poetas, escritor.es e historiadores ,han mencionade este perta, por más de un siglQ y, si¡:¡ embaligo, oc>hay datos dignos de confianza respecto de su origen. Se cree, más cornunme nte , que se desarroll» p0r el cruce con saD;gre de perros de barco, principalmente rngl.eses, 'que desembarcaoron vanias Veces en la isla de New(oundla:hd (1), en la desembocadura del do de San Lorenzo. Es muy probable' que' el -stoek ''ll~<;estr;~t"fuE;segr~l1¡¡de y que este,~tamai'íQ 'ha ido aumen- tando formánd0se una raza dura PQr los rigores del :cli:ma. " Hay una gran di.vergencia de opinión respecto al color de 'las especies pri- mitivas y el correcto de la época actual, Negto y blanee y n~gro han sido siern- pre los -colores más comunes, 'aunque existe 'también el de bronce y"ne.gro y ca- nela, El standard divide 'la raza en dos clases, según el color: '1) Negn'ls, en los cuales un pequeño tinte bronce o pequeñas manchas blancas sobre el pecho, de- dos o cola, pueden aparecer; 2) Los que no son negros, incluyendo los negros y blancos, negro y canela y bronce. Azabache mate 'es el negro preferido. Los perros pesarán entre 140 y 150 libras (62-661/2 kg.) y las perras entre IrO y 120 (48 ~h-s3 lh kg.) , El término medio para la altura en los machos es de 28 pulgadas y en las hembras 26 (71 y 66 cm.) Los newfoundland o terranovas se han distinguido siempre por su valentía y afecto. Oriundo de la tierra de pesca del Norte, este perro se halla en su cen- tro en el agua. La raza se caracteriza por una cabeza ancha, maciza, hocico cor- to, :uadrado y bien definido, los ojos obscuros, muy distanciados y hundidos, oreJ~s pequeñas, una expresión de inteligencia, amabilidad y dignidad, cuerpo maCIZO,cuadrado y largo,' extremidades más bien cortas y cuadradas,' esqueleto (1) O Terranova (N. del T.) 214 ' desarrollado, musculatura fuerte, pies gra,ndes y redondos; c;apa espesa y abun- dante y perro muy resistente contra .las inclemencias del tiernpo.. • Ha sido empleado el newfounland, prirrcipalrrfente, como perro, de guarda y perro salvavidas. Sin embargo, en su tierra nativa se ha utilizado también pa.ra el trabajo de tracción. ' . No hay;'actualmente, un gran número de perros de esta raza en ninguna par- te del mundo; siendo su difusión muy restringida .. , VIEJO PERRO DE GANADO, INGLÉS Aunque no hay relatos dignos de confianza. para establecer el origen de este perro (fig . .20), se cree que desciende del stock de ganado continental, que ha producido 'los perros de ganado de muchas naciones europeas. Como en otras razas, en la presente el punto donde se formó y la manera corno se llegó a cons- tituir, son los elementos que han dado lugar a la presente conformación, Lo que sí se sabe bien es que se hallaba establecida ya en Inglaterra a principios del si- Fig, 2o.-Viejo perro de ganado inglés. glo XIX. No obstante el origen, probablemente antecede en muchos años a este periodo. En .la Gran 'Bretaña, se utilizaban profusamente, como perros de gana- do y en ocasiones, como retriever, y como perro de guarda. Parece' existir una decidida semejanza entre esta raza y la beardded collie of scotland, lo que ha inducido a creer a algunas autoridades quejas dos son variaciones de un stock común. ' Según el modelo, cualquier color es aceptable: gris, pardo, azul, azul mirlo, con o sin manchas blancas. Los perros, en cuanto a la altura, deben tener 22 pulgadas o más (56 centí- metros) y las perras un poco menos. Respecto del p~so no se especifican li- mitaciones, . El viejo perro inglés de ganad~, es una raza en la cual se ha procurado des- arrollar el instinto del pastoreo con especialidad. Tiene' la apariencia de gran Ior- 215 taleza y musculatura, abultado y rechoncho estando el .cuerpo cubierto de una capa de peJo largo y lanudo, que acentúa el general aspecto de-estupidez, Se. ha llamado. frecuentemente a la.raza «bo b tai l», (J ).; pero tal carácter: no es natural sino por excepción, debiéndose la falta de cola, en la casi totalidad-de los casos, -a la amputación practicada cuando son cachorros. En los últimos años se 'le ha concedido más importancia como perro de exhibición en el circo que como .aniJ mal de trabajo. Pero aún es popular en Inglaterra, Escocia y Canadá oomo perro de ganado. ' En Estados Unidos, 'principalmente se le ha "uti lizad o para .la comp.añía y guarda, sin llegar a estar muy extendido. PEKI:\GESSE Muy pocosson los datos auténticos dignos de confianza sobre 'cl origen de este perro (fig. 21). Que la raza es muy antigua y oriental no cabe duela. Varios repporls demuestran, que tales perritos se les consideraba como formando par- Fig. 21.-Pekinge;se. te de la familia real de la China imperial, hace muchos siglos," estableciéndose la raza en Inglaterra, el año 1860, por la-importación de cinco perros, robados del palacio de verano de Pekín y extendiéndose después la popularidad a los Estados U nietos, considerándoselos frecuentemente como spaniel; pero .no es creíble que en la mayoría de los casos exista relación entre ambos. . . El stand~rd permite todos los colores para el pekingesse, siendo los ~ás pre- fendos el rojo, cervato, negro, negro y canela, marta atigrado, blanco y narti- color, bien definidos. Son deseables la careta negra y anteojos, con rayas has- ta las orejas. En los particolores deben ser la separación entre los que la inte- (1) Sin cola (N. aei 7.) 216 gran neta, J~e.r.9 no en-tra en la definición el caso del perro con cuerpo rojo y pecho y ~_l5:tre:m¡fI~desblancas. - , El tamaño, e,ll ~~tados Unidos, se mide principalmente por el peso, variando de 7 a 9 libras (3,J¡i kg.), siendo el máximo permitido de 14 (6 1/4 kg.) En China la medición se hace por la altura y por la longitud del cuerpo, siendo, respecti- varnente, de 8 y 17 p!;IIgadas (20 y 43 crn.), con un peso aproximado d eu nas 8 Iibras (3 '/2 kg.) ',¡ • El aspecto, gene¡;,ál debé recordar su origen oriental. Las características sa- Iientes, son: cabeza ancha, plana y chata, maciza, con una profunda depresión en la nariz;''p'atás'''c:0rtas, e.n-cóntJ~ndose-,lilS:anteriores arqueadas'IiastaIos codos; pesado de los '(ma.rtos del~te,ros 'y más bien "Ifigero de los posteriores, teniendo la expresión parecida a Ir,ae -u-n león visto a distancia. Desde hacq pac;;os, años e~_pEI':.SDE .CAZA- (1) ,Generalmente se admite que las varias razas de estos perros, con dos posi- bles excepciones, tienen un origen común. Su nombre indica que son nativos de España, y-tal es la creencia actual: El stock ancestral se extendió de España: a' otros. países, especialmente a Inglaterra, donde se ha desarrollado la mayor par- te de las .razas actuales-e-sprlagers, cockers, etc. -, atribuyéndose las diferen- cías de tipo a las variadas maneras de operar para el desarrollo de la raza. El clurnber y el spaniel de aguas irlandés (en realidad un retriever), son las dos razas que no descienden del- stOCKspaniel ancestral. Aunque poco o nada' se sabe de su origen, se cree por algunos que el spaniel de agu,as irlandés seha desarrollado en Irlanda por un criador, mientras que el clumber spaniel se ad- mite que tiene mucha sangre del viejo spaniel alpino, un perro muy semejante en tipo al San Bernardo. Otra versión autorizada es la de que se ha originado por el cruce del setter irlandés y el poodle. SPANIEL COCKER Este per-ro ·(fig"30), pertenece a la vaeiedad -de '¡;¡;¡,erii'>f'-t-a'~!ai'ió-.de·.I€H3'.spaniel Fig. 30.-Spanieí cocke r (1) O ara la, caza de ánades, chochas y otras aves semejantes, 'Es una raza de animales pequeños muy vivarachos, serviciales, inteligentes, igualmente valiosos para compañeros como por su trabajo en el campo. La conformación general de Cocker denota fuerza combinadaeón velocidad y resistencia. El cuerpo es corto; macizo, de conformación sólida, los cua.rtos posteriores firmes y musculosos, el hueso grande y el olfato extraordinaria- mente desarrollado. En todos sus movimientos el cocker es rápido y vivo de- mostrando una actividad que sügiere su inclinación al trabajo. Negro y blanco, castaño y blanco, limón y blanco, negro azabache, rojo, castaño, etc.¿ tales son los colores aceptados para la raza, debiendo se,: fuertes, nunca ,apagados o pálidos .. F,:1. blanco sobre el pecho, en .colores puros es cues- tionable, pero no le descalifica. , Los p€SOS aceptadososcilan entre un mínimo de 18 libras y un máximo de de 24 (8.a 10.1/2 kg.) Estos perros son nray .apreciados po los cazadores .cuando tiran en sitios e,;- flesos y pantanosos, -porque son muy hábiles para_cobrar la caza. Son -tarnbién excelentes .compañeros, .sobre todo pa,ra los niños. La raza es 'muy popular en Estados Unidos, encontrándose muchos criadores en todo el país. SPANIEL CLUMBER Esta raza (fig. 31) es la favorita entre los' criadores y cazadores de spaniel. Tal popularidad ha sido justamente ganada, sin duela', porque 'es excepcional- Fig. 3 I.-Spaniel clurnber . mente buena, tanto para las exposiciones como para el campo. El cuerpo ma- __ cizo, patas fuertes, expresión digna y la atractiva ·capa blanca con manchas limón 229 O naranja, se comhinan para formar una raza excelente para la exposición. Como perro de caza posee un olfato agudísimo (siendo un magnífico cazador y retre- vier). Es educable y tiene tanta perseverancia o resistencia como se pueda desear para el trabajo' del campo. El clumber típico tiene un cuerpo bajo, largo, con buenas costillas, el pecho profundo, el lomo fuerte, el dorso largo, ancho y recto, las extremidades muscu- losas,' el hueso grande y fuerte. La cabeza es grande y maciza en todas' sus di- mensiones y muy semejante a: la del San Bernardo, Los colores aceptables son: limón Y'blanco o naranja Y blanco. Las manchas perfectas son las de limón o naranja puros sobre las orejas, como igualmente en la cabeza' Y ojos,' hocico y' extremidades, En el cuerpo no son deseables las manchas. El peso en los machos es de 55 a 65 libras (24'4201 28'860 kg.) Y en las hern- bras, entre 35 y 50 (15 1/2-22114 kg.) Este' perr:o tiene mucha aceptación en los Estados Unidos, pero no se halla tan extendido corno el spaniel cocker. SPANIEL SPRINGER INGLI~S (1) Hasta hace poco no ha adquirido esta raza importancia. Su tipo se parece más a los spaniel ancestrales que ningún .otro spaniel de caza. Su apariencia ge- neral es la de un perro activo, macizo, bien plantado, capaz de una velocidad considerable y de realizar la"rgas·carreras. Los colores aceptables son: negro y canela, castaño y canela, negro y casta- ño, negro, blanco y canela, limón Y blanco, ruano, etc. El peso, 40 libras aproximadamente (17 314. kg.) , Este perro no se halla muy extendidoen Estados Unidos, aunque su popu- laridad ha aumentado en los últimos años, esperándose que alcanzarán pronto gran favor entre los spotsrnen' americanos. ' SPANl"lEL FIELD (2) Raza producida por el cruce de otros varios spariiel: cocker, sussex y sprin- ger. Generalmente, se divide en dos clases: negros y los que no lo son, 'siendo iguales ambas, excepto el color. El tipo negro es el más antiguo' y el de varios colores el de más reciente creación. El cruce del cocker y el sussex produjo el tipo negro y los apareamientos entre el tipo negro y el spri nger originaron el de varios colores. El tipo de varios colores tiene siempre un' fondo blanco, combinado con otros, como negro y blanco, azul ruano, castaño y-blanco, rojo ruano, castaño, blanco y c.anela, y tricolores o cuadricolores. Los negros Y canela, castaño y ca- nela y castaño, son tachas del negro, y no se pueden aceptar como perfectos pluricolores. Los field spaniel se caracterizan porque son más grandes, más pesados y fuertes que los cocker y más activos y más vivos que los clurnber. Muestran va- lor y decisión en su porte, siendo sus' movimientos y temperamento muy vivos. El cuerpo es largo y bajo, la espalda y lomos fuertes, proporcionados Y musculosos, extremidades muy cortas, pero de hueso grande; cabeza y aparien- cia indicadoras de perro cazador, capaz Y voluntarioso para realizar toda clase de trabajo que su conformación le permita. ' El peso varía de 35 a 45 libras (I5 1/2-20 kg,). ~I) O perro ojeador (N. del T.) (2) De campo (LV. del ]J,) 23° Ha tenido una regular aceptación en Estado" Unidos, si bien no se encuen- tra muy extendida la raza. SPANIEL I)E AGUA IRLANDÉS Hay pocas razas de perros que tengan una apariencia tan singular y distinti- va como la presente. La constitución general hace pensar en la exactitud de la opinión, de que es el resultado del cruce entre el poodle irlandés y el setter; del segundo tiene probablemente el color y la viveza, mientras que del po odle ha heredado la conformación e inteligencia. Cualquiera que sea su origen, se dis- tingue por su excelente olfato. Verdadero instinto de perro cazador, posee poca , cuencias gr.:ves para el recién nacido. CONCLUSIONES.-I.a Existen en los productos tuberculosos, pus, esputos (aun los no bacilífe- ros y procedentes de las llamadas tuberculosis cerradas), exudados pleurales o peritoneales, líquidos de pioneurnotórax, orinas de sujetos atacados de tuberculosis renal, etc., y también, en los cultivos de bacilos de Koch en medios líquidos, elementos virulentos, invisibles a los mayores aumentos del microscopio y filtrables a través de las bujías Berkefeld, C(¡amberland Le o L 3Y Liltzput. a 2. Estos dementas virulentos filtrables, sembrados en los diversos medios artificiales, no dan cultivos de bacilos' de Koch; pero, inoculados bajo la piel, en las venas o en el peri- toneo de los animales sensibles, tales como el cobayo, determinan lesiones ganglionares ge- neralmente muy discretas, en las cuales una investigación atenta y prolongada permite des- cubrir bacilos de Koch típicos, aislados o acumulados, lo más frecuentemente acompañados de granulaciones, algunas de las cuales son ácido-resistentes. a 3· Estos mismos elementos virulentos filtrables se encuentran en la sangre de lo's suje- tos atacados de tuberculosis grave y también en la sangre menstrual de las mujeres tísicas. a 4. Cuando' se les inocula a los animales sensibles, estos elementos filtrables se mues- tran generalmente dotados de poca virulencia y de una vitalidad reducida que hace difícil su cultivo en los medios artificiales y resultan de ordinario incapaces de producir lesiones de tuberculosis caseosa. Excepcionalmente se logra aumentar su virulencia y hacerles recu- perar los caracteres de los bacilos tuberculígenos por pases sucesivos por el organismo del cobayo. S·a Los animales inoculados con los elementos filtrables se tornan sensibles a la tuber- culina. Presentan el fenómeno de Koch bajo el efecto de reinoculaciones convenientemente e~paciadas y aparecen en el suero anticuerpos tuberculosos normales, titulables por la reac- ción de fijación de Bordet-Gengou. Parece que, cuando no sucumben en los primeros días después de su inoculación, se hacen más resistentes que los animales nuevos a las pruebas de infección virulenta, si éstas no son muy severas .• · 240 6.a Los-elementos ·invi~ibles del bacilo de f(oclz aislados por jiUI ación delos productos tuber- culosos, de la sangre dt enfermos tísicos o de los cultioos pueden pasar a través de la placentadu- rante la gestación de las »iufenes o de las /lcmbras tuberculosas. Son entonces susceptibles de provocar la muerte del feto o del niño durante las prime- ras semanas' después de su nacimiento. En el· organismo de estos fetos o de estos niños no se comprueba en la autopsia, ninguna lesión tuberculosa visible, pero se encuentra ultravirus reinoculables y buscándolos cuidadosamente, elementos más evolucionados, granulaciones y formas bacilares ácido-resistentes, con lodos los caracteres mor-fológicos del bacilo de Koch normal. ' " ' .Ó: 7.a Este paso del ultravirus tuberculoso a través de la placenta de las hembras .tubercu- losas.en gestación o en la st n -rede los enfermos tísicos parece muy frecuente, mientras que la infección trasplacenl ria o sanguínea (bacilemia) por las formas bacilares es relativamen- te rara. El ultravirus no parece mas que excepcionalmente peligroso para el feto o para el recién nacido" Los niños nacidos de madres tuberculosas que pasan de la edad de algunas semanas no parecen ser afectados por él. No los sensibílaa respecto 'a reinfecciones exóge- nas ni respecto a la, preinmunización artificial por el B. C. G. 8.a Los conocimientos tiuevos adquiridos sobre el ultravirus tuberculoso no modifican nada las reglas de la profilaxis moderna antituberculosa. Esta debe basarse siempre. prime- ro en la vacunación pl-eventilJa o preinmunizacidn y simultáneamente, en la separación inmediata tantas veces como sea posible del recién nacido del lado de su madre bacil ífera, a fin de evi- tar las infecciones y las reinfecciones para los bacilos virulentos que deteuminan las tuber, culosis gr¡¡ves de los recién nacidos. A. HENRY.- TÉTRATHYRIDIUM ET MESOCEST0IDES (l'ETRATYRlDlUM y MESOCESTOI- DES).--Bulirtin de la Societe centrale de Médecitze Vetértnaire, París, LXXX, 147-J 52, sesión del 2,1 de .Abrí l de 1927. En una nota reciente sobre las afinidades entre el Dit/lyridiu11l de los ratones y el Meso- cestoides lineatus de los carnívoros, Skriabine y Schulz aportaron las siguientes indicaciones: «J.0 Ciertas especies de Dith.'V1·idium que habitan en la cavidad abdominal de los ratones (Mus musculus'¡ y de las ratas (Epimys norcegicns¡ representan las formas larvarias del Meso: cestoides lineatus (Gceze, 17~2;. parásito del intestino delgado delgato, del perro yde algunos otros carnívoros. Esto se comprueba pOI' una completa identidad morfológica de sus scolex- 2.° Por consecuencia, estos roedores deben considerarse como los huéspedes interme- diarios del JVIesocestoides.lincatus. 3.° Debemos, pues, abandonar la hipótesis emitida POl Alessandrini de que la forma larvaria del Mesocesioides iineatus es un cisticerco de las serosas de las aves, especialmente de la gallina doméstica .• Como el autor ha tenido ocasión de hacer investigaciones experimentales acerca de este asunto, expone en este trabajo los resultados obtenidos y concluye lo siguiente: I. Tetratltyridu1n Bailleti de las serosas' del gato y del perro es una larva del J{esocesto¡- des linea tus del intestino del perro y del gato (larva errática que no pertenece al ciclo evolu" tivo normal del cestodo). 2. Ciertos Tetrat!tyridium ingeridos pueden, en vez de transformarse '~n adultos en el intestino, volver a las serosas y quedar allí en estado larvario. 3. El desarollo del Mesocestoides lineatus parece ser muy lento; en un perro han hecho falta unos cinco meses para obtener el desarroÚo completo. 4. La evolución completa no se realiza ni en el perro ni en el gato. . 5. Aun no se han encontrado· el o los huéspedes intermediarios. , 241 Sueros y vacunas. L MÜLLER. - UN ÉLEMENT NOUVE.\U DE LA PHYSIOPATHOLOGIE SANGUINE: LA PRO-o PIÉTÉ HÉMOPHAGE; SON ROLE DANS LES HÉMODESTRUCTIONS MICROBIENNES (UN NUEVO ELEMENTO TlE LA FISIOPATOLOGÍA SANGuíNEA: LA PROPIEDAD HEM6FAGA; SU PAPEL EN LAS HEMODESTRUCCIONES MICROBIANAs).-·Le Sang, París, Il, núm. Sr 1928. Los medios gelosados con sangre, cuando se les siembra con ciertas especies de estafilo- cocos en condiciones bien determinadas, dan lugar a un fenómeno de her.iodestrucción que reviste un tipo muy particular. Se ven aparecer zonas de decoloración semejantes a las colo- nias de microbios hemolíticos, pero sin núcleo microbiano, y pueden encontrarsetambién a distancia de las colonias microbianas. La forma de estas manchas es variable: unas veces son netas y como hechas con sacabocados, otras son grandes manchas irregulares y otras pequeñas zonas redondeadas de aparición brusca; lo más frecuente es el aspecto mixto, de manchas entremezcladas. El autor ha dado a esta propiedad el nombre de hemofagia y ha descubierto que estaba subordinada a cierto húmero de factores. La presencia de suero o de plasma le es absoluta- . mente indispensable. Por el contrario, los glóbulos rojos no desempeñan más papel que el de un indicador pasivo; hasta se les puede cruzar con el suero. El número de manchas está en relación con la cantidad de suero empleada. Esta propiedad es esencialmente termolábil, se destruye por calentamiento a 55° durante media á una hora. E~ también quimiolábil (éter, cloroformo, fluoruro de sodio). La dificul- ta el proceso de metemoglobinización. Hacen falta, para la producción de este fenómeno, medios muy nutritivos en pH bastante rigurosamente fijos. La propiedad de hemofagia puede desaparecer en pa rte por filtración en bujías suficientemente cerradas; se puede fijar en ciertos precipitados y recuperarse después. El autor admite la multiplicidad de este poder hemófago, que estaría en relación con la multiplicidad de aspectos; efectivamente, las diferentes clases de manchas presentan ópti- mas diferentes de temperatura y de pH, así como resistencias diferentes a los agentes quí- micos y a la filtración. Seguidamente expone el autor la técnica de la hemofagia y después estudia la naturaleza de esta propiedad especial de los sueros sanguíneos, que es netamente distinta de la acción hemodestructiva banal del estafilococo, verdadera acción proteósica directa del microbio. Concluye que existen en la mayor parte de los sueros humanos uno o más principios he- mófagos, que no pueden por sí solos ocasionar la hemodestrucción. Esta se desencadena cuando se añaden ciertas secreciones especiales de los estafilococos. Suceden las cosas como si existieran ciertos principios sanguíneos, que suelen faltar al nacer y aparecerían más claramente con la edad en los sujetos sometidos a infecciones repetidas y a los cuales el estafilococo aportaría el medio de cultivo indispensable. G. CORDIER.-DE LA FORMOL-GELIFICATION EN MÉDECINE VÉTÉRINAIRE (FORMOL- GELIFICAcr6N EN MEDIPNA VETERINARIA).-Société de Bzologie de Lyon, sesión del 24 de Abril de 1928. El autor h~ estudiado esta reacción en vasta escala, por una parte en animales en perfec- t~ estado de salud y por otra en animales atacados de infecciones microbianas o parasita- nas, sea en el dominio de la clínica, sea en el de la experimentación. Su técnica ha sido la siguiente: LV utilización de los sueros claros no calentados el día siguiente de la toma de sangre; 2.° distribución de estos sueros en tubitos de h~mol¡sis de vidrio neutro, esterilizados y tapados con algodón, a razón de XX gotas de suero por II gotas 242 de formol del comercio; 3.° agitación de la mezcla y después abandono de todo a la tempe- ratura de 18-19°; 4.° lecturas efectuadas durante el tercer día, según las indicaciones de Barotte. Del conjunto de sus experiencias resulta, como han comprobado otros experimentado- res, que la formo-gelificación no es una reacción específica. En general, todo estado micro- ·biano (tuberculosis) o parasitario (piroplasrnosis, tripanosomiasis) se ha manifestado en el curso de sus investigaciones por nna formol-gelificación positiva, rápida, algunas veces ya una hora después de la formalización y por término medio de cuatro o cinco lloras después. Por otra parte, estas comprobaciones se han extendido. al conjunto de los sueros de anima- les considerados como normales,' especialmente en los grupos asnal y equino, lo que le au- toriza al antor a conclnir que la formol-gelificación es, en general, la condición necesaria de un estado patológico sin ser su condición suficiente y que una reacción positiva no es ~inó- nima de enfermedad. P . .POINCLOUX.~NOl'n'ELLE MÉTHODE D' lMMUNISATION C¡;¡RATIVE. LA VACCINATION RÉGIONALE (Nusvo MÉTODO DE lNMUNIZACIÓN CURATIVA. LA VACUNACIÓN REGIO- NAL).-Conzptes rendus de la Sociéte de Biologie, París', XCIX, 288-289, sesión del 23 de Junio de I927. El autor ha observado unos hechos nuevos que le conducen a sostener ,que en los fenó- menos desencadenados por la inyección de' una vacuna existe un lazo, en cuanto a los efec- tos engendrados, entre estos efectos, la especie utíliaada en estado" vacunal y el punto por donde se ha hecho penetrar la vacuna en el organismo. Los efectos son más favorables, se- gún élycuando la vacuna contiene el o los gérmenes patógenos y cuando se introduce en el organismo por el punto que ha servido de puerta de entrada al microbio causante de la en- fe?ledad que se pretende curar. El autor edificó y después o,omprobó esta hipótesis en más de cien enfermos y por el tratamiento casi experimental a que sometió casi a los dos tercios {Íe ellos. I ' I Cita a continuación una serie de ensayos de tratamiento de metritis cervicales de la mu- , jer-unas gonocócicas y otras celibacilares=-por inyecciones intramucosas de las vacunas en comparación con el mismo tratamiento por atrás vías y asegura que mejor resultadoque con la vacunación "generala CQn la vacunación local obtiene con la vacunación regional o vacunación por la puerta de entrada, aceptando la palabra regional en un sentido especial: es una «región» el conjunto de tejidos de que la puerta de entrada del microbiopatógeno es la cúspide y el órgano en que este microbio se ha fijado y provoca trastornos" es la base. "De sus estudios experimentales, no solo en la metritis, sino también en las salpingitis, en las uretritis crónicas del hombre yen las marnitis aguda, lo que parece probar que este tipo de vacunación tiene un alcanee general, concluye el autor que al lado de la vacunación por vía subcutánea, vacunación general, y al lado de la vacunación local preconizada por Bes- redka, existe una tercer~ manera de inmunizar a un enfermo, que consiste en inyectarle dosis mínimas de una vacuna que contenga el germen infectante en el mismo punto por donde este germen ha penetrado en el organismo, asegurando que así se logran resultados frecuentemente brillantes y siempre alentadores, y esto en casos en que la vacunación gene- ralo local es impotente o insuficiente. Propone: el autor para este método el nombre de vacunación general por la pUM-fa de en- trada, P. POINCLOUX.-L." VACClNATION REGIONAL. ApPLICATIONS 'DIVERSES (LA YACUNA- cróx REGIONAL: Ap)"-ICACIONES DIVERSAS).-( omptes' renr!us de lá Société de Biolo- gie, Parls, XCIX, 469-471, sesión del 7 de Julio de I928. . Además de la nota que extractamos anteriormente, el autor ha publicado otras dos en colaboración con Weissmann precisando los resultados de la vacunación regional en el tra- 243 tamiento de las salpingitís y de las metritis, respectivamente, y en esta otra relata el resul- tado de dicho tratamiento en dos casos de uretritisy en uno de reumatismo gonocócico agu- do, observaciones que no recogemos por ser puramente de clínica humana; pero sí nos pa- rece conveniente traducir las conclusiones qúe expone en este último trabajo por ser de im- portancia general. Según el au~or, para el trataI:?iento de las salpingitis, metritis, bartholinitis, uretritis cró- nicas y reumatismo articular gonocócico, existe un método de inmunización curativa cuyos resultados te parecen muy superiores a la vacunación subcutánea y que es aplicable cuando no lo es la vacunación local. Consiste en inyectar pequeñas dosis de una vacuna contenien- do el germen patógeno en el tejido por el cual penetró en el organismo más o menos tiem- po dicho germen y desde allí pasó a un órgano próximo o lejano. Propone para este método el nombre de vacunación regional: «región» sería el territorio que tiene la puerta de entrada por vértice y los tejidos en que predomina la infección por base. Nc intenta explicar los fe- nómenos, con frecuencia chocantes, que se producen, se limita a comprobar, acumular y s~- riar los hechos: una pequeña dosis de 0,25 c. c. de vacuna monomicrobiana no provoca reac- ción orgánica viva y mejora súbita e importanre más que si esta vacuna es específica y si se introduce en un punto al que se le pueda conceder verosímilmente el papel de «puerta de entrada». Esta,proposición la ha comprobado el autor respecto al gonococo, el b. coli yel . eslafilococo como antígenos y para las glándulas de Skéne, las glándulas de Bartholin, el cue- llo uterino y la mucosa ano-rectal como puertas de entrada. , Afirma el autor que sus cbservacione-, y experiencias clínicas establecen la realidad de los hechos indicados para los casos en que la puerta de entrada es genital o paragenitkl (recto) y, sobre todo, respecto a dos gérmenes: el gonococo y el b. coli. ¿Sirve el método para otras enfermedades microbianas? El profesor A. Hasset y el autor lo han aplicado en el tra- tamiento de las mamitis agudas. La «región» está bien limitada en este caso: el pezón es su punta y la glándula mamaria es Sil base; el agente patógeno es conocido: el estafilococo. Pues bien, inyecciones de 0,25 c. c. de vacuna antiestafilocóciCa en el pezón en cuatro o cinco puntos, repetidas de tres a seis veces con dos o tres días de intervalo curan a veces muy pronto y mejoran siempre estas graves infecciones de las nodrizas, siendo en todos los casos mejores los resultados que con la vacunación subcutánea y registrándose a veces cu- raciones sorprendentes. En vista de ello, el autor cree que la vacunación regional por la puerta de entrada debe ensayarse en todas las énferrnedarles en que son conocidos el virus productor y el lugar en que s- franquean las barreras orgánicas. PROl". DR. ZWICK.-ZuR FRn.GE DER SCHUTZTMPHUNG GEGEN HÜHNERPOCHEN UND HÜHNERDIPFTHERIE (SOBRE EL PROBLEMA DE LA VACUNACIÓN CONTRA LA VIRUELA Y / LA DIFTERIA DEGALLIXAs).-Be1'liner LAS tieréirztlzche Wochenschrift, Berlín, XLIV, 233-235, 29 de Junio de 1928. El problema de la inmunización de las gallinas contra la viruela y la difteria necesita to- davía aclaraciones científicas. La inmunización con la «antidifterina» de Blieck y van Heelsbergen no ha dado resulta- dos prácticos. El autor se propone en este trabajo dar a conocer lo más fundamental de sus ensayos de inmunización contra la difteria y la viruela de las gallinas. ' Hay que tener presente, en primer término, la analogía entre la viruela del hombre y la de los animales, y su diferencia con la viruela de las gallinas. Todavía, sin embargo, la vi- ruela ovina y la' vacuna no han sido prácticamente identificadas. Para el logro de una vacuna contra la 'viruela de las gallinas, el autor, en vez de utilizar procedimientos de atenuación por medios químicos o por el calor. ha procedido a la atenua- -ción del virus variólico médiante el paso por otros animales. A este fin, ha intentado el pase 244 alterno (12 pases) por la gallina y el conejo. La inoculación al conejo ha sido realizada por vía cutánea (escarificación en la piel del vientre) ya la gallina también por vía cutánea,en la .cresta o en lasbarbillasy aun en la mucosa bucal. Mediante esta técnica es' posiple inmuni- zar a la gallina contra la viruela, pero no con la intensidad y seguridad que son necesarias para la práctica. Ante estos resultados el autor ha recurrido a realizar el paso del virus de la viruela de la gallina por el organismo de la ternera. Esto no ha sido fácil, pues ha tenido que hacer una serie de tanteos, inoculando el citado virus al conejo y a la oveja previamente para adaptar- le a la ternera y conseguir la producción de pápulas y pústulas típicas. Aun continuando después los pases del virus de la viruela de la gallina por la ternera, no ha podido conse- guir una vacuna que inmunice con seguridad a la gallina contra la viruela natural o experi- mental. Ante este fracaso, el autor ba ensayado una vacuna utilizando el virus de la viruela de la gallina en simbiosis con el de la viruela de la ternera. Una mezcla a partes iguales de virus de la viruela de la gallina y de la ternera inoculada en la piel de la parte inferior del vientre de la ternera. provoca la formación de pápulas y pústulas típicas. El contenido de éstas pús- tulas inoculado a varias terneras dió resultados positivos. La inoculación de esta mezcla de virus a la gallina por inoculación folicular confiere a estos animales inmunidad para una in- fección de viruela natural o experimental transcurridas ocho semanas. Alguna vez, tal esta- do de inmunidad no es absoluto, pero tanto la viruela como la difteria aviar cursan de un modo favorable, lo que prueba el aumento de resistencia logrado contra tales procesos. Me- jores resultados se logran todavía utilizando para las inoculaciones sucesivas en la ternera mezcla del virus de la viruela de la ternera y del virus de la viruela de la gallina, ya bacien- - do tales pases directamente o de cuando en cuando por un patrón intermediario (conejo), para finalmente.emplear corno-vacuna en la gallina. También, para agotar ya el problema de las posibilidades de vacunar a las gallinas con- tra la viruela y la difteria, el autor ha procedido a la inoculación folicular de la gallina con virus de la viruela de la paloma, logrando pápulas y fístulas típicas, aunque sin tendencia a la generalización. Así, pues, con tal vacuna puede prácticamente inmunizarse a las gallinas I contra la viruela y difteria. Los ensayos de inoculación en serie del virus de la viruela de la gallina a la paloma y viceversa para atenuar o reforzar tales virus están todavía en eje- cución. En una grave epizootia de viruela de las gallinas ha sido ensayada con resultados satis, factorios, la vacuna de la mezcla de virus de la gallina y de la ternera, así corno el virus de la viruela de la paloma atenuado por el paso a través de la gallina. Lo que todavía no ha po- dido ser determinado es el tiempo que dura la inmunidad. El autor termina este trabajo afirmando que' la inmunidad contra la viruela y la difteria de la gallina, mediante la mezcla de virus de la viruela de la ternera y de la gallina, o por el virus de la viruela de la paloma, tiene indiscutible aplicaci6n práctica.-Gatleg.,. C. GUÉRIN, A. RICHART y M. BOISSIERE.-EsSAI DE PROPHYLAXIE DE LA TU' BERCULOSE BOVINE PAR LE BCG DANS UNE EXPLOlTATION RURALE INFECTÉE (1921' 1927) (ENSAYO DE PROFILAXIA DE LA TUBERCULOSIS BOVINA POR EL -BCG EN UNA EXPLOTACIÓN RURAL (I921-1927).-Annales INFECTADA de l' lnstitut Pasteur, r París, X{..I, 233-253, Marzo de 1927. Los autores realizaron este trabajo en una granja de Gruville en la que se cría ganado vacuno para la producción mantequera y para el engorde y que estaba infecta :de tubercu- losis desde el año 1915. El problema que se propusieron resolver fué el siguiente: En una explotación infectada de tuberculosis, "sin cambiar nada el modo de existencia ni la zona habitada y sin modificar los métodos usuales de crianza de los jóvenes, ¿es posible, por el juego normal de los naci- 245 mientes, vacunando los recién nacidos durante los quince primeros días de su vida y reva- cunándolos todos los años, purgar de tuberculosis esta explotación en un plazo de cinco años? A este efecto, decidieron comenzar los ensayos de vacunación en Gruville desde el pri- mero de Enero de 1921 en todos los terneros que nacieran después de dicha fecha, no de- jando testigos entre estos jóvenes animales a causa de la importancia del contagio ya reali- zado, porcentaje que los ensayos debían reducir o anular si el método se mostraba eficaz. Los efectivos en experiencia debían, pues, aumentar de año en año, según el ritmo de los nacimientos, y los animales vacunados y revacunados debían conservarse. hasta el término. de su utilización normal en las condiciones ordinarias de la práctica regional. Además, de acuerdo con el Servicio veterinario departamental, se suspendieron todas las medidas profilácticas de aislamiento y desinfeceián. En la primera campaña, o sea en la de I,Q2 1, decidieron crear bajo la piel de los terneros recién nacidos una lesión local persistente y activa insertándoles 'en el tejido conjuntivo sub- cutáneo de la papada una bolita de piedra pómez de diez milímetros'cargada, en el vacío, de una emulsión concentrada de bacilos-vacunas.Pero habiéndoles demostrado ensayos paralelos de laboratorio que estos bacilos vacunantes así inmovilizados y protegidos se desprenden rá- pidamente y que la resistencia a la prueba experimental virulenta de los terneros así trata- dos desaparece pronto y lo mismo su aptitud para reaccionar a la tuberculina, en la campa- , ña siguiente (1922) abandonaron este método y utilizaron la vía intravenosa, haciendo una sola inoculación de uno a dos miligramos de BCG. y revacunando por .la misma vía a la do- sis de veinte miligramos a los terneros vacunados subcutáneamente el año anterior. Ahora bien, la dosis vacunantes de uno a dos miligramos (que adoptaron porque la inyección 'in- travenosa de la dosis de diez a veinte miligramos, considerada muy eficaz, provocaba mucha fiebre y otros síntomas generales impresionantes) les pareció débil para los resultado que esperaban obtener, y como <11 ismo tiempo la inoculación intravenosa resulta más delicada m a medida que los animales avanzan en edad, adoptaron ya en las restantes campañas (1923, 1924, 1925 Y 1926) el méto@o··de va cuuación.por inoculación út,Zicasubcutanea de cincuenta mi- líg1"amOS BCG, efectuada ~n los quilZceprimeros días después del nacimiento. de Los resultados obtenidos en estas pruebas no han podido ser más satisfactorios. Indepen- dientemente de los 58 bovinos vacunados y revacunados que al terminar los ensayos (1927) poblaban los establos. de Gruville y que han substituido sucesivamente y con el mínimo gasto al antiguo efectivo tuberculoso, otros 30 bovinos vacunados y revacunados (25 bueyes y 5 vacas), nacidos y criados en esta explotación infectada, 'llegaron en el curso d~ la expe- riencia al término de su carrera econónima, es decir, al matadero, sin haber contraído la tuberculosis. De estos 30 últimos animales, 20 eran hijos de madres tuberculosas o sospe- chosas y habían sido nutridos durante sus primeros meses con la leche de la madre sin her- vir. Y ya se ha dicho que se habían suspendido todas las medidas de aislamiento y desinfec- ción. Recuerdan los autores, como final de su trabajo, que las tres cualidades que debe poseer un método de profilaxis para entrar en la práctica corriente, son simplicidad, inocuidad y eficacia, y creen que el método utilizado por ellos las reune. Es inútil insistir acerca de la simplicidad de una intervención que consiste en una inocu- lación subcutánea renovada anualmente. La inocuidad del BCG la consideran superabundantemente demostrada por el hecho de que animales vacunados en 1921, al nacer, y después revacunados durante tres y cuatro años consecutivos, resultaron en el sacrificio indemnes de toda lesión tuberculosa, de lo ~ual concluyen que el B C G es incapaz de hacerse virulento hasta en el organismo de origen, que es el del buey; y, además, el cruzamiento normal y el engorde dé los animales vacuna- dos y revacunados no han sido influídos en nada. Yen cuanto a la eficacia opinan los autores que el resultado de sus experiencias en la 246 granja de Gruville permite considerar prácticamente resuelto el problema que al comenzar- las se plantearon. PRQF. A. ASCOLI.-ExPÉRIENCES DE PROPHYLAXIE ANTLTIJBERCULEUSE PAR LE VAC- CIN BCG (EXPERIENCIAS DE PROFlbAXIS ANTITUBERCULOSA POR LA.VAeUNA BCG).- Annales de l' Institut Pasteur, París, XLI, 314-321, Marzo de 1927 . . Estas experiencias, dirigidas por elprofesor Ascoli, fueron hechas en colaboración con E. Gentili, G. Gerosa, A. Mangiarotti. D. Nai, C. Setti, F. Omodeo Zotini y A. Baszi, en el Instituto antituberculoso vacunógeno de Milán, y consistieron en pruebas de inocuidad y en pruebas de control. . I Las vacunaciones se hicieron en granjas diversas, sobre' todo en animales jóvenes, por' inyección subcutánea en la papada. de, BCG. Las reacciones vacunales no pasaron nunca de una reaccién.edematosa .alrededor .del punto de ino'culación y de,una,insignificante as- censión térmica (de algunas décimas.de grado) siemprefugaz. Ni los ganglios próximos ni la salud de los animales manifestaron trastorno, alguno. Y en las autopsias realizadas en terne- ros vacunados y muertos-en-seguida naturalmente o .sacrificados por enfermedades intercu- rrentes l(fi~bFe;aftosa, aotinornicosis) no se. pudo encontrar ninguna -lesión tuber~ulosa impu- table a la vacunación, ni aun por eJ examen necrópsico más minucioso, de lo que el autor y sus colaboradores concluyen que debe descartarse definitivamente la hipótesis de que esta vacuna pueda producir la tuberculosis. Las pruebas de control se hicieron en cabras del mercado de ganados de Milán y en bó- vidos de Stradella y de Cascinazza. También hubo experiencias análogas en cerdos del Ins- tituto Forlanini de Pavia y en vacas del Instituto experimental zootécnico de Roma. Aunque sin llegar a conclusiones definitivas, el resultado de estas experiencias confirma de nuevo la inocuidad del BCG y demuestra mayor resistencia en los animales vacunados y revacu- nados. DR. M. TZEKHNOVITZER. -ETUDE DE LA VACelNATION ANTITUBERCULEUSE PAR LE BCG (ESTUDIO BE Lo\. VACUNACl6N ANTITUBERCULOSA POR EL BCG).-Annales de l' Institut Pasteur, París, XLI, 322. 32 3, Marzo de 1927. El autor relata en esta notable memada ·1 descubierto por Rivolta en 1872. Este microbio, tomado de 10s enfermos gravemente atacados, es muy patógeno para el cobayo y para el caballo. 2." Es posible luchar contra estas infecciones, y hasta conferir a los animales una inmu- nidad preventiva (papera) por la vacunoterapia realizada con extractos microbianos corres- pondientes a grandes dosis de bacterias, siendo para ello necesario partir ele cepas muy vi- rulentas y renovarlas frecuentemente. Los extractos bacterianos, que el autor obtiene primero por maceración y después por filtración de bacterias; son ricos en principios activos endocelulares, en antígenos, como en proteinas, que han atravesado la membrana. Su elevado poder antígeno se añade, pues, él; su acción protejnoterápica. Estos prlnci pios, que pueden' cerresperrdera dosis vacunales muy grandes (hasta veinte y treinta mtl millones por c. c.), no ocasionan, sin embargo, ninguna de las malas reacciones que se observan a veces con las emulsiones microbianas habitualmente empleadas. DR. VET. MONPERT.-TRAITEMENT DES LOCALI5ATIONS NERVEUSES GRAVES DE LA MA- - 'LADIE DES CHIEl\S PAR LE SULFARSENOL (TRATAMIENTO DE LAS LOCALIZACIONES GRA- VES DEL MOQUILLO POR EL SULFARSENOL).-Revue vétérinaire et .Journal de Mé- detine Veterinaire et dn Zootechnze, Toulouse, LXXIX, 560-562, Octubre de I927. Se trata de una perrita de diez meses y seis kilos de peso que tenía signos alarmantes de localizaciones nerviosas del moquillo, dominando sobre todo la paraplejía, que le tenía in- móvil el tercio posterior y le impedía comer a pesar de tener mucho apetito. , A falta de sulforsenol, se comenzó el tratamiento con sulfato de estricnina, que resultó ineficaz. Recibidas después unas ampollas ele sulfarsenol, el autor hizo en seguida una pri- mera inyección de tres ceutígramos de dicho producto detrás de la espalda y continuó el tratamiento, El cuadro siguiente resume la sucesión de inyecciones: 17 Febrero .. 3 centigr. 9 Marzo, ,, , . 24 centigr. 19 .. 6 II .. ·······1··· -..... 24 21 .. 2 14 24 24 9 16 24 26 12 18 24 28 15 20 24 2 Marzo 18 22 24 4 21 24 24 7 24 26 24 253 Después de la quinta inyecciÓn se manifestó una mejoría muy marcada. La enferma logró comer sola y poco después se levantó y comenzó a andar titubeando. El 7 de Marzo ya solo presentaba algunás ligeras sacudidas "cervieales y .del maxilar inferior, El 26 de Marzo quedó totalmente curada. El medicamento, administrado únicamente por la vía subcutánea, fué muy bien tolerado, aun a la dosis máxima. Se observaron algunos edemas, un poco dolorosos, en ciertos puntos de inyección. Desaparecieron sin ningún cuidado a los cinco o seis días. Esta observación, valorada por haber comenzado el tratarnientoja los veinte días de apa- recer los síntomas nerviosos y después de fracasados otros medicamentos, comprueba la opinión de Babb, veterinario de París, respecto a la acción curativa del sulfarsenol en las lo- calizaciones nerviosas del moq uillo. ./ I J. BRlDRÉ, A. DONATIEN y D. HILBERT.-L~ STOVARSOL, SPECIFIQUE DE L' AGA- 1.AXIE CONTAGIEUSE DU MOUTQN ET DE LA CHEVRE (Ea ESTOVARSOL, ESPECÍFICO DE ;LA AGALAXIA CONHGIOSA DEL CABRA).-Bulletin CARNERO y DE LA de t' Académie Vétérinaire de Francr, París, I, 297-30I, sesión del I9 de Julio de I928. Sabido es que el microbio de la agalaxia contagiosa forma con el de la peripneümonía un grupo cuyo sitio natural no está aún determinado. En un estudio reciente, Orskov recono- cía que el microbio de la peripneumonía «posee una curiosa facultad de modificación de formas que no se encuentra en los microbios generalmente conocidos». Bordet considera este germen como un espiroquete, mientras que Borrel, Dujardin-Bellumetz, ]eantet y]ouan creen que es un asco coco. Las observaciones hechas acerca del m icrobio de la peripneumo- nía son valederas, en este orden de ideas, para el microbio de la agalaxia. Por ciertos carac- teres, estos dos gérmenes -se aproximan a-las » bacterias, ',per:o_se:co'l'oran .por los procedi- mientos usuales para el estudio de los protozoarios, Los autores se preguntaron si esta comunidad de afinidad para ciertos colores de anilina no existiría también para otras substancias químicas; si, por ejemplo, el estovarsol, que es de mucha eficacia en el tratamiento de las enfermedades producldas por protozoarios, no tendría también un~ acción favorable en la agalaxía, Para comprobar esta hipótesis trataron por el estovarsol cabras y corderos portadores de lesiones experimentales. Utilizaron el estovarsol sódico (sal de sosa del ácido oxiacetilaminofenilarsínico) en solu- ción al l/lO y en inyecciones subcutáneas. Las dosis diarias variaban en las cabras entre o gr. 30 y 1 gr. de estovarsol yen los corderos entre 9,20 y 0,50 gr. No les pareció prudente pasar la dosis de 0,03 gr. por kilogramo de animal ni repetir inmediatamF.nte esta dosis. ENFERMEDAD NATURAL.-Elrebaño de M. B., en Orán, se compone de 120 cabras sel'eccio- nadas, en su mayoría de raza española y alg,unas de raza alpina, todas de mucho rendimien- to lechero. Desde hacía varios meses existía -agalaxia en el regaño. Las cabras que eran atacadas de mamitis se consideraban perdidas para la producción lechera y se cebaban para el matade- ro. Las cabras atacadas de artritis se trataban por la aplicación del fuego en rayas, siendo rara la curación y quedando la articulación generalmente deformada. El zz de Marzo fué atacada una cabra española de artritis y dé mamitis agalácticas des- apareciendo la secreción láctea del lado derecho. Se inyectaron subcutáneamente, Con vein- ticuatro horas de intervalo .entre-cada inyección, 5 c. c., 7,5 c. c. Y 10 C. c. de una 'solución al décimo de estovarsol. Cuatro días después de la última inyección, rea pareció la secreción. El mismo día una cabra alpina próxima a parir, que presentaba artritias en las cuatros extremidades, fué sometida al mismo tr.atamiento. La primera serie de inyecciones, produ- jo una mejoría .sensible, A los tres días se emprendió una segunda setie, que produjo la curación de las artritis. El 2 de Abril aparecieron tres casos de mamitis, dos de ellos muy graves y acompañados de artritis. Se obtuvo la curación con una sola serie de tres inyecciones. 254 El II de Abril presentaron artritis dos cabras. Una serie de tres inyecciones produjo la curación. El 15 de Abril una cabra presentó artritis en los miembros anteriores y una mamitis do- ble. Tres inyecciones de estovarsol y después reposo dc tres días. Tres nuevas inyecciones de 10 c. c. cada una deuna solución al I por 10. Se comprobaron fenómenos de intoxicación: debilidad del tercio posterior y arqueamiento del dorso. El día 30 estaba curada la cabra y daba la misma cantidad de leche que antes de su enfermedad. El 18 de Abril fuéatacada una cabra de mamitis de un sólo lado. Tres inyecciones; cu- , ración. , El mismo día otra cabra presentó una mamitis doble. Dos series de inyecciones C0n un intervalo de tres días. Curación: la leche era normal, pero el rendiminrrto se redujo :1 la mitad. '\ El 24 de Abril una cabra próxima a parir presentó una tumefacción de los ganglios retro- mamarios, signo que, en un rebaño infectado de agalaxia, se puede considerar como el prin- cipio de la enfermedad. Tres inyecciones. El parto fué regular y el rendimiento de leche nor- mal. Después de este día, fneron tratadas doce cabras más como la precedente desde la apa- rición de-la adenitis retro-mamaría y en ninguna de ellas se comprobaron otros síntomas de agalaxia. En fin, no se' ha observado ningún caso de recidiva de mamitis o de artritis en los ani- males curados. ENFERMEDAD llXPERIMENTAL.-!LOSautores inocularon la enfermedad experimentalmente a corderos, que presentaron artritis gra'ves, y a cabras lecheras, produciendo mamitis especí- ficas en varias de ellas; y lo mismo en los primeros que en los segundos el tratamiento con 'el estovarsol dió el resultado apetecido. . Coxcr.nsróx.e=Lo mismo de las observaciones hechas en cabras atacadas de agalaxia con- tagiosa en las condiciones natnrales que de las recogidas en las cabras y corderos experi- mentalmente infectados, se puede concluir que el estovarsol ebra a la 'manera de nn especí- fico sobre las lesiones de la agalaxia contagiosa, enfermedad que hasta ahora se ha mostrado rebelde a toda terapéutica. Creen también los autores que, dado el 'estrecho parentesco que une a los microbios de la agalaxia y de la peripneumonía, acaso se logre influir favorablemente en la evolución de esta última enfermedad con el ,tratamiento por el estovarsol. RICORDEAU y POLLAIS.~ TROMBIDIOSE DU CHEVAL (TROMBIDIOSIS DEL CABALLO). :""'Bulletin de la Soczété de Paihoiogie comparee, París, '372 375, sesión del II de Enero de·I927. Se encuentra frecuentemevte durante el otoño en el oeste de Francia una afección cutá- nea en los animales provocada por acarianos, a la cual llaman ciertos autores en_ el hombre tromoidiosis El parásito productor de dicha afección es el leptus automnalls, acarus automna- lis, Úombidium automnale o tetranychus automnalis (Railliet), larva del trombidio seroso d~ la -subfamilia' de los trombidíneos. Railliet dice que las larvas de los trombidineos pululan en 'verano no solamente en el cesped, sino en muchas plantas, tales como el grosellero, la judía, el sauco, etc, . La planta a que más culpan los aldeanos es la centinodia, (polygonu11t auiculare¡ llamada . vulgarmente hierba de las garrapatas. Ataca esta afección a los pequeños animales, salvajes como el topo, la liebre, etc., y do- mésticos, como la gallina, el perro, etc., y también con frecuencia a los grandes mamíferos, incluso al hombre. El perro de caza es a veces atacado en la cabeza, en el vientre yen los miembros. A los bóvidos, aunque pueden ser infectados, les incomoda raramente. Por el contrario, esta afección es común en el caballo. Raiiliet cita las observaciones de Johnstonl 255 quien ha comprobado que estos acarianos provocan en el caballo -comezones insoportables, siendo a veces tal la irritación que la piel parece haber sufrido la acción de un líquido ve- .sicante, Por su parte, Cadiot cuenta que estos parásitos provocan a veces una inflamación eritematosa de la piel de las regiones situadas por debajo de la rodilla y del corvejón. Bro- cheriou y Grosseti señalaron como una rareza los accidentes ocurridos en los bordes del cuello y de las espaldas de una yeguá. Desde el punto de vista sintomatológico se observan, al principio, comezones más o me- nos intensas. El animal se frota el men~dillo y la caña de un miembro con la herradura del. otro ocasionando depilaciones y erosiones cutáneas. La parte más atacada es la cabeza, donde se forman rápidamente vesiculitas, que después rezuman, y se cae el pelo. Las depi- laciones se extienden hasta hacerse confluentes y acaban frecuentemente por invadir toda la cara, la frente, los carrillos, los labios y hasta las fauces. Persisten algunos islotes de pelo, rodeados de amplias regiones recubiertas de costras poco espesas y grisáceas, que simulan las lesiones de la sarna sarcóptica. Estas depilaciones se extienden a ve~es a la parte supe- 'rior del cuello. Sólo excepcionalmente se presentan lesiones en las costillas y se pueden también diseminar a veces por toda la superficie del cuerpo. Esta forma es la que Broche- riou y Grosseti señalaron C'JInO rareza. Igualmente se pueden encontrar depilaciones en la cola. Parece que el prurito desaparece en cuanto la piel está depilada. La receptividad es muy variable. En un mismo pasto pueden ser infectados caballos de tiro pesado y caballos media sangre o viceversa. No parecen tener en tales casos ninguna influencia ni la finura de la piel ni el color de la capa .. Hasta puede estar atacado un solo animal entre muchos que pasten juntos. Las lesiones de la cabeza, del borde superior del cuello y de la cola, se pueden confundir fácilmente con la sarna. Permiten bien la diferenciación la fecha de su aparición en anima- les que pastan, su no contagiosidad y su desaparición rápida con los primeros fríos. También puede confundirse la trombidiosis con el eczema, pero esta última enfermedad es tan rara en las praderas que no hay ni que pensar en ella. La forma relatada por Brocheriou y Grosseti se podría confundir al principio con locali- zaciones de herpes, pero las pequeñas lesiones aisladas no tienen tendencia a extenderse y pasan raramente algunos milímetros de la superficie. La indicación profiláctica sería sacar los animales de los medios ricos en estos parásitos o destruir las larvas, pero ni una cosa ni otra son practicables. No se emplea ninguno de los diferentes tratamientos preconizados: lociones fenicadas, cresiladas, aplicaciones de poma- das, de glicerolados, de alcohol, de bencina, de agua de colonia, etc. A lo sumo, se aplican lociones de agua avinagrada en solución fuerte o azufre en polvo, lo que da generalmente resultados satisfactorios. Estos tratamientos tienen la ventaja de ser prácticos y poco cos- tosos. AUTORES Y LIBROS DR. JUAN E. RICHELET.-FIEBRE AFTOSA. MEDIDAS ADOPTADAS EN LA ARGENTI- NA.-L' INDUSTRIE DE LA VIANDE EN REPUBLIQUE ARGENTINE. - L' ARGENTINE ET LES PAYS CONSOllIMATEURS DE VIANDES FRIGORIFIÉEs.-Tres publicaciones en to- mos de 24 X I5, de I47, 69 y 7I págz'nas, respectivamente. París, I928. El doctor veterinario Juan E. Richelet, representante del Ministerio de Agri- cultura de la Argentina en la Embajada de dicho país en Londres, es uno de los colegas más cultos de aquella nación hermana y sabe defender perfectamen- te: con la ciencia ~ con la ley, los grandes intereses pecuarios de su patria, se- gun demuestran bien claramente estos tres interesantes folletos. 256 En el primero de ellos, modelo de documentación, estudia el estado actual de los conocimientos sobre la glosopeda, dando cuenta de los resultados obte- nidos en 'diversos países por las comisiones que se ocupan de la resolución cien- tífica de este magno problema internacional; habla de la campaña que con pre- texto de dicha enfermedad se ha hecho en Inglaterra contra la importación de carnes frigoríficas argentinas, por considerarlas vehículo de la glosopeda, viendo en dicha campaña un motivo de índole comercial y no sanitario, y reivindica el . buen n orn bre de los servicios de sanidad veterinaria de la Argentina, que «han sido unánimemente consideradas por cuantos hombres de ciencia han visitado el país como los mejor organizado» y que dan, por eso mismo, todas las garan- tías deseables a las carnes exportadas. El segundo de -estos folletos es una comunicación presentado en el Congre- so internacional del fríu celebrado en Roma en Abril del año pasado, y en él estudia su autor, como promete el título, la industria de la carne en la Argen- tina desde sus comienzos, ·tratando en una segunda parte de la necesidad de un sistema uniforme de inspección de las carnes importadas, Por último, el tercer folleto, que va ilustrado con algunas láminas en negro, nos da a conocer en qué condiciones se produce la carne en la Argentina, cómo se elige el gariado para frigoríficos, el sacrificio y la inspección en ellos, la pre- paración de las conservas de carnes, y después de una ojeada a la producción mundial de las carnes,' relata con abundancia de datos los mercados, y su volu- men, que las carnes frigoríficas argentinas tiene en Europa, terminarido por pro- poner que todos Ios países organicen un buen servicio permanente de estadística de ganado como base para poder realizar un estudio serio del problema mundial de la carne. Estos tres notables trabajos, cuyo envío agradecemos mucho al doctor Ri- chelet, revelan gran conocimiento y honda preocupación por uno de los pro- blemas más interesantes de la hora actual. ..