'/ REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA. Vol. III Bar celona= Masnou : Noviembre 1908 N.O 3 T/RABAJOS ORIGINALES ·,Conjuntivit~s purulenta epizoótica ~el gana~o cabrío POR D.GARCÍA É IZCARA (1) Profesor de la Escuela Veterinaria de Madrid A primeros de enero del corr-iente año, fuí consultado, por mi distinguido amigo D, Enrique Arroyo, acerca de una 0n- f'errrredad que había aparecido en 'tilla piara de cabras leche- 'ras que explotaba en la:herm'OiS!a finca que posee en Naval- quejigo, cerca de El Escozíal. Díjome que el m:al sólo a1\:a-' caba á los ojos y q\1!0 se difundía con tal rap~d!ez, que en menos de una semana habían enfermado más de 60 de aque- llos animales y algunos no veían. , A decir verk(a1c1l,i1Ja:dja: extraño hallé en la consulta y, de á no ser P¡o!r estudian lia!'e!lu,erl11 quese la procedencia: ~ ~' ~ -"-\ .O I"I~ ~"" I'rl ~ ~ ~-<. .,~ 66 _ : ,_ / , H,EVISTA Y~:rERIl'IARIA DE, ESPAÑA .! ~ .' br as más graves, y desde luego me ratifiqué en el juicio clí- nico. que Iormécuando se me -dió cuenta de la enf'ermedad.v Se trataba, pues, de la conj~¿ntivitis purulenia epieooiica, do- lencia idéntica á la que á la sazón reinaba en el ganado cabrío de los términos municipales de Guadarrama, Los Molinos, El Escor-ial y algún otro, y laque, en' años anteriores, había "á estudiado en el ganado vacuno, de Collado-Mediano. Reconocidas dichas reses, CUyOl úmero se elevaba á 18, n procedí :i' hacer. lo 'Ji.1isÍn!~caJl -el r~ta'- dé la piara, qu~ se , . '.~ componía de 174 cabezas, más 1 oveja que can las cabras pastaba. Entre ellas había 24 .atacadas recientemente y Clan intensidades variables. Tanto en <:(1 primer grupa cama en el segundo" había ca- bras Cio,nlas das ojos enfermos; pero en la mayor parte de ellas la oftalmía era unilateral. . Cada ochcdias repetía mi visita, hasta conseguir la cura- ción de todas las reses atacadas, cuya número llegó á 159, lo. que supane una -contagiosidad extraordinaria, dada que alcanzó casi _ai 92 P¡Oil"00 del efectiva. Entre las enfermas: 1 leves figuró la oveja que acompañaba á las cabras. Sl~TO:MAS MARCHA. - El' mal hizo: sus primeras manifes- y taciones de idéntico modal en todas las enfermas. Siempre CIO),'llenZÓ lagrimeo, rubicundez de la conjuntiva, turne- p.or facción ele las párpados ; veinticuatro ó cuarenta y ocho ho- ras después aparecía en el centro de la córnea una pequeña mancha blanca; la fotofobia se acentuaba ; las lágrimas to- maban lun aspecto mucopurulento, pegándose á los párpados yadhiriéndarSe á las inmediacianes' del ángulo nasal del aja, aglutinando el pelo. Generalmente na er?- intenso el dolor y las reses conservaron buen apetito; sin embargo, algunas ,/ cabras desmerecieron de carnes, baj aran en Iecbe y daban señales, de intenso. dolon pon la posición en que colocaban la .cabeza y piar lo que se quejaban al hlacerles la cura. La 'tumefacción palpebral cedía á los seis ú ocho días de tr-atamiento y también la secreción ocular ; pero en cambio la mancha corneal se extendía gradualmente ha:sta invadir toda la superficie del órgano. La: opacidad corneana tornaba varios matices, comparables á la mezcla de aguardiente y agua len diversas proporciones: primero" ligeramente opalí- na; después, más blanca y,pa¡l' última, corno el de una mez- cla fuerte, HE,Y!S'f." YETER,INARIA DE .E:S).'AÑA (ji. La conjuntiva corrieal, bajo la influencia macerante del pus, era asiento de verdadera exfoliación y la úlcera no tar- daba e11 formarse. Cuando se atendía á los enfermos, las úlceras se cioatrizab.aulel1 - segnida j vpero cuando se dejaba \ ., que continuase actuando el pll\fS,la lesión aumentaba en ·ex- tensión y pr-ofundidad, hasta el punto de formarse, en unos casos, queratocele; y en otros queraiectasia ; no siendo rara la presentación de la hernia del iris y. la form,ación del estafi- Zoma, iricliano. El bipopion sólo. lo he observado en una de las primeras cabras atacadas que estuvo algunos días sinIrata- miento. En la conjuntiva corneaná aprecié notables fenómenos de neoformación vascular ... En efecto, partiendo del punto de engaste de la córnea, QO~lla esclerótica, ó sea en el limbo cór- neoesclerótíco, se desarrollaron concéntricamente gruesos va- ,so'Sque atravesaron la córnea hasta confluir 'en la lesión cen- tral, lesión que,en la mayor-ía de los casos, .ena, una úlcera COn sin queratectasia ,y, en los menos, un estafiloma. En ó .estos dos últimos casos, la córnea formaba 'una prominencia tan marcada, que al cerrarse los párpados no' la podían cu- brir, quedando sin proteger por dichos. velos. En esta fase d.E) la oftalmía, el ojo: aparecía rarjsimo, pues tal f'ué el espesor .que adquirió el panus Ó neof'ormacíón vascular, q:ue más bien .q ue globo ocular parecía l~l,a masa carnosa. Con el tiempo (un mes y aun más) 'el_panus rué cedíendo .desde .'el limbo córneoesclerótíco hacia el centro de la cór- nea. La queratectasia . - . YI el estafiloma fueron, .disminuyendc . gradualmente hasta desaparecer por completo Ó quedar una cicatriz (albugoió leucoma) que en unos casos tenía adhe- renciascon el iris (Ieucoma adherente) y en otros no las tenía. ETIOLOGIA. NIo: nos fué posible averiguar si el ganado del ~ Sr. Arroyo había tenido contacto directo con algún otro ..ata" cado¡ de oftalmía.': Tampoco habían heru1O algo, amarillento, compuesto' . de estafilococos p¡uros. Intenté transmitir la enfermedad, depositando en la con- juntiva de dos' cabras sanas, sedimento de los tubos. de caldo· en que el 'estafilococo había cultivado y realmente no'.lo pude conseguir, pues si bien es cierto que en los dos ::,tui'malesse produjo conjuntivitis, la inflamlación ñué pequeña, los párpa- dos no se hincharon y "elnocho días securó sin tratamiento. Bepetíel experimento.; pero -tampoco conseguí reproducir la en ,los conflictos respí- ratorios funcionales. Pues bien, la cantidad de metahemo- globina formada, es mucho menor que la hemoglobina en reserva, y entrando parte: de esta en substitución de la me- tahemoglobinizada, la cantidad de oxígeno cedido á los teji- dos será la misma, Iás combustiones regulares y el, calor pro- ducído idéntico. ' Corno se ve, este fenómeno de metahemoglobinización no puede 'explicar el de antitermia. Hay más, estudiando el fe- nórneno de metahemoglobinizacíón, ha podido comprobarse que no son precisamente Ios antitérmícos más enérgicos los que mayor cantidad de metahemoglobina producen; así 0'25 gramos de acetanilída ó 0'1 gramos die tallina, producen igual descenso en la temperatura 'y, sin embargo, metahemoglobi- nizan con muy diferente intensidad. ¿A qué es debída.Ia rnetahemoglobiniz ación ? Parece ser, por las condiciones necesarias para S't1 producción in vitro, el resultado de un acto de oxidación. Pero, Iosantitérrnicos, á excepción de, la quinina, según ha demostrado Carracído, , , no son oxidantes: solamente pueden verificar esta transfor- mación exaltando el poder catalizador de las oxidas as orgá- cic~. . . Con objeto de ver si; en efecto esto era cierto, he hecho en el Lab.oilatorio de Fisiología' de la Facultad Central de Medi- cina y bajo la dirección de mi maestro, el Dr. Górnez Ocaña, algunos experimentos. Y, en efecto.. he' podido' comprobar que los antítérmicos que mayor cantidad de metahemoglobina producen, activan considerablemente el poder de las oxidasas. 88 REVISTA VETERINARIA DE, ESPAÑA Sometiendo éstas durante algunas horas á la acción de aquéllos y haciéndolas, más tarde, actuar sobre la tintura die guayaco y el éter ozonizado, coloreaban la mezcla oon mayor < rapidez é intensidad, las que habían estado sometidas á la acción de un antitérmico con poder metahemoglobinizante, que las que lo habían sido á la de uno que careciese de di- cho poder, Sin embargo, con otros de sus reactivos, los re- sultados eran muy diferentes para cada uno de ellos, He utilizado la hidroquínoria, el ácido pirogálico, etc., y cada antitérmico, activa el poder catalizador de las oxidasas para con unos reactivos y lo disminuye para con 'Otros. Esto induce á pensar en la especificidad de la acción oxi- dante de las oxidasas y á creer que lo que se considera como una sola, es un conjunto de varias, y que las substancias quí- micas destruyen ó impiden la acción de alguna de ellas, de- jando otras libres y en actitud de actuar sobre las substancias espeeialmente oxidadas por ell a. Así, la tirosinasa oxida la tirosína y 110 obra sobre otros cuerpos más oxidables. Y, estandcpe-oducida la fiebre,no por un aumento en las oxidaciones; sinx» pcr 'una perversión de ellas, como ]0 de- muestra la producción excesiva de ácido úrico y la dismínu- ción de mea, parece lógico suponer que los antitérrnicos di- rigen ú oa'ientan la acción catalítica de las oxidasas hacia oxidaciones normales, impidiendo las que no 1<0' son. '.' ::: ~:= Nuestro director, el profesor R. Turró yel Dr. A. Pi Y Su- ñer, presentaron una nota sobre «Las bacteriolísínas natu- rales», que pu [icarnos Íntegra, y el Dr. A. Pi Y Suñer hizo, en presencia c los Sres. Carracido, Simarro, Calleja, Turró é y otros distinguidos concurrentes, la demostración experi- mental de que, contra lo que hasta hoy se creía, en perr-os .completamente pancrectomizados, no siempre se presenta glu- cosuria, sino que ésta con frecuencia no se ve, no faltando, en cambio, nunca la azoturia. También publicaremos Íntegra, en otro número, una pre- . ciosa vcomumicación del Dr. D, Pedro Ramón y Cajal, que trata de «Algunos experimentos sobre los cambios de 001, En una serie de cuarenta ratone", inoculado con veinte- productos dife- rentes, la mitad de; 10ls animales sucumbieron á infecciones diversas (colí, estafilococia), Ila otra mitad resisti-ó, Hinick había obtenido resultados análogos. Jensen, por evitar la ínger eucía de las bacterias ovoideas, que son patógenas para los ratones é impiden la 'evolución del mal rojo, intentó la in- oculación sin resultados ventajosos, no REVISTA VETEHINAHIA DE ESPAÑA Más tarde empréndese de nuevo las investigacíones y se inoculan echo ratones co:n el producto de ocho intestinos nor- males: seis' de estos ratones contraen el mal rojo. Pitt identi- Iica el microbio por los caracteres de la evolución de las lesiones 'en los ratones y ipor loscultivos en diferentes medios. En los casos en que los resultados de los ratones no han sido positivos, se inocula 'LID nuevo ratón con el producto 'del ede- ma desarrollado en el punto de inoculación. En fin, siguiendo en estos trabajos, Pitt demuestra la exis- tencia del mal rojo en 26 casos de 66 examínados en estado normal. Para investigar totalmente el bacilo del mal rojo pO.l>' me- dio del cultivo, recomienda rse 'utilice la g¡elatina, que convie- ne á su desarrollo y 'es mucho menos favorable al cultivo de o tros gérmenes del intestino. La existencia de los bacilos del mal rojo se demostró por primernvez en las amígdalas de los animales sanos por Bauer- meister, cuyos trabajos confirmó J enseno Pitt ha encontrado en las amígdalas de animales s anos , en 50 observaciones, 28 casos de existencia del mal rojo: Por todo 1'0 expuesto se demuestra que la mitad de los cer- dos en circunstancias normales, sea en las amígdalas, sea en los intestinos, presentan bacilos del mal rojo perfectamente· ídentiñcados y patógenos. Esto explica la manera de apa- recer la enfermedad, y demuestra las dificultades de .la pro- filaxia. Si se tiene 'en cuenta el daño que cau a la vacunación en un organismo infectado en estado latente, se viene en co- noc;imiento de que la sueroterapia 'es el único medio eficaz y exento de peligro. (Centrolblait fÜT Ba7cteriologie). - J. B. HEESER. La tuberculina. - Este autor explica la forma de obtención de la tuberculina en el Instituto de Rotterdam. Se obtienen los cultivos 'en caldo de patata peptonizado y glicerinado ; como á indicador de la alcalinidad se utiliza la phénoiphioléima; La esterilizacíón se hace durante dos horas seguidas para llegar á obtenerla completa. Luego se distri- buye el caldo en placas de Roux. Para la siembra, el autor hace uso de un fragmento de lienzo fino desplegado sobre el agua glicerinada de los cultivos 'Sobre patata .. Le parece pire- ferible cultivar un bacilo de origen bovino; éste provoca en el ganado vacuno una reacción más intensa y más precoz que la tuberculina de origen humano. A las seis ocho semanas ú de desarrollo de los cultivos, son 'estos calentados dos horas y luego concentrados al baño maría 'al décimo, de su primiti- vo volumen, este producto, filtrado, 'constituye la tuberculina bruta. Dice Reeser haber utilizado 'esta tuberculina en 951 bóví-' dos habiendo obtenido reacciones térmicas que pasaban de L11 o en 304 animales, habiendo sido, confirmado el diagnóstico REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 91 por la autopsia, menos en 6 casos. En 532 animales La tem- peratura ha oscilado entre 40 y 410; 89 de esta serie no han re- sultado tuberculosos. Las indicaciones suministradas por la tuberculina no han sido confirmadas en Un 38 por 100 de los casos de una serie de 91 animales en los cuales la tempera- tura de reacción osciló entre 39 y 400. En fin, los animales cuya temperatura no ha pasado de 39 y 1/2 están sanos en una proporción de 54 por 100. Estos resultados demuestran que las indicaciones suministradas por la tuberculina son tanto más seguras cuanto más se haya elevado la temperatura en el período de reacción. Las dificultades en la filtración de los culti vos concentrados al décimo, han inspirado al .autor la idea de modificar la téc- nica de la preparación. Por otra parte, Reeser cree que la reducción por calentamiento puede ser de tal naturaleza, que dé lugar á que los cuerpos bacilares libren ciertos venenos capaces de provocar una reacción térmica en los animales no tuberculosos. La nueva tuberculina de Reeser es-obtenida de la. siguiente manera: esterilízación de los cultivos, filtra- ción, concentración, centrifugación.- LiÜSresultados obtenidos parecen confirmar las, previsio- nes del autor: en 771 bóvidos, 169 dieron reacción de más ele410; 'uno solo dejó de pr-esentar lesiones en la autopsia. En '16'1bóvidos la temperatura ha lOS cilado entre 40 y 410, de ellos, 1'9no han presentado lesión tuberculosa. En otros 100, cuya temperatura ha sido de 39 á 400, '10 no han sido tuberculosos. La cifra ele los 'casos fallielos alcanza aquí á un 50 por 100 en los animales cuya temperatura no ha pasado de 39 y. medio. Cualquiera que sea el valor de una tuberculina, Heeser ex- plica las causas de error siempre posibles, sea por una sen- sibilidad particular (idiosincrasia) de ciertos bóvidos á la tuberculina, seaipor la dificultad de hacer autopsias irre- prochables, ó todavía por ciertas condiciones indeterminadas que debilitan ó predisponen al organismo, de tal manera, , que dan lugar á una reacción que normalmente no deberla maniíestars e. La dosis ordinaria de tuberculina (350 miligr-amos), pero de origen aviar, no provoca reacción apreciable en los bóvi- dos tuberculosos ;se obtiene una reacción típica si la dosis es de 1'5 gramos. La inyección de 2 ó 3. gramos puede pro- vocar nna violenta reacción en los animales no tuberculo- sos (dosis tóxica). La tuberculina de origen aviar no es prác- ticamente nrtilizable para el diagnóstico de la tuberculosis bovina.· Heeser ha comprobado .el valor del procedimiento de la dosis doble, preconizado por Vallée. En general, la inocula- ción de 1 gramo de tuberculina, practicada algunos días des- pués de la tubérculinización, es capaz de provocar reacción manifiesta. Por 1'0 tanto, Los resultados no' son constantes. 92 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA La segunda reaccion aparece más rápidamente, en la gene- ralidad de los casos, que la primera y es menos intensa. No parece depender de la inyección de una segunda dosis más elevada; dos tuberculínizaciones sucesivas, con 1 gramo cada vez han provocado las dos veces una reacción típica. (Cen- tralblatt für Bakierioloqie, enero de 1908). - J. B. SCHROEDEH. Tuberculosis. - I LoO estudios hechos en los Estados Unidos y en Europa desacreditan la idea de que la tuberculosis es causada por la inhalación de aire cargado de bacilos tuberculosos. Parece ser que se ha exagerado el daño que pueden IH''O- ducir los esputos de tuberculosos desecados y pulverizados, sin haberlo podido demostrar; 'mientras que la penetración del bacilo tuberculoso por las vías digestivas juega un im- portante papel. Los polvos que penetran con el aire inspira- do, más pesados que éste, se prenden en las paredes húmedas de los bronquios y no penetran gran cosa. Las cavidades na- sales son ya un formidable obstáculo y la disposición de sus membranas constituye un excelente filtro, llegando el aire á la laringe desprovisto de polvo y de microbios. ' Si la respi- ración es por la boca, el polvo es depositado" en el paladar y en la lengua, yendo una pequeña parte dentro de la tráquea. En 1901, Baumgarten demostró la tuberculosis pulmonar por la penetración de bacilos al nivel de las paredes trauma- tizadas de la uretra y de la vejiga. _ Mientras (fue Flügge ha defendido la posibilidad de la in- Iección piar la proximidad de tuber-culosos que tosen y escu- pen por las finas partículas líquidas que quedan suspendidas en el aire, Cadéac ha comIp(!.~oba'doue el daño ocasionado q por los esputos secos y pulverizados se ha exagerado, en gran manera. Otros autores, y entre ellos el mismo Koch, dicen que la desecación y la luz destruyen la virulencia del bacilo de la tuberculosis. I L'Üs trabajos de Calmette, Ravenel,etc. llegan á la demos- traciónperfecta de la penetración del bacilo por la vía intestinal, dejando muchas veces libre el intestino para si- ruarsc en los órganos y parénquimas, por los cuales tiene 111 ás afinidad. De 10 cual se puede sacar, en conclusión, que las substan- cias tuberculosas frescas son un peligr-o evidente en la ali- mentacíón. Las persianas atacadas de tuberculosis franca son un peligro por las partículas líquidas que despiden, pues que, depositadas sobre los alimentos y enseres domésticos, pueden ser ingeridas á los pocos instantes y en verdader'Üestado de actividad para dar lugar al contagio. La leche debe ser considerada! como principal vehículo dé la infección tuberculosa. Los bacilos no proceden única- REVISTA VETERINARiA DE ESPAÑA H3 mente efe la teta, sino. que muchas veces proceden de los ex- crementos e11(fue se han hallado 'en contacto. Según el autor, casi la mitad de los bóvidos sanos, en apa- riencia, dan en sus excrementos bacilos tuberculosos ; así se explica la discrepancia entre 1006 casos de tuberculosis ma- maria y los muchísimos más que existen ó se comprueban de Ieches virulentas. . Dice igualmente que 'el mayor peligro está en la manteca. Centrifugando la leche donde se sospecha la existencia de bacilos, asegura que se hallan C011 mayor- abundancia en la crema 'CJ1ue el sedimento; 101 mismo sucede S1 se deja repo- .en sar durante una noche, leche adicionada de bacilos ; sólo el sueno se 'encuentra libre de ellos. Parece que los bacilos adheridos fuertemente á los glóbulos grasosos no pueden desprenderse de ellos. La proñlaxís de la tuberculosis humana exige, pues, las precauciones esenciales siguientes : 'evitar el 'contacto con los entermos ; no' confiar el transporte, la preparación y venta de alimentos más que á' personas sanas; reglamentar las le- cherías y obtener ;una lechoabsolutamente pura. Tales son las conclusiones racionales que sugieren los más recientes estudios 'Sobre la tuberculosis. (American T1eteri- nary Review, julio de 1'907). -'- J. B. TERAPÉUTI~A YFARMACOLOGÍ,A AN'l.'OLINI, U. .Tratamien to de los tumores actinomicó- sícos. - En. 30 casos de tumores actínomicósicos, el autor dice haberíos tratado siempre con buenos resultados, emplean- do la fórmula siguiente: . Polvo de cantáridas. 10 gramos Polvo de euforvio. 2 )) Tr-ementina . l aa 30 » Grasa animal • . f Al cabo de veinticuatro horas de haber aplicado este un- güento, aparecen vesículas que se abren y se convierten en costras. EIl1 tresó cuatro días, como máximum, el tumor- se reblandece y poco á poco se transforma en un absceso, que si no se abre espontáneamente, puede hacerse COll el bistur-í. La curación tiene lugar en pOCiO tiempo, desapareciendo el tumor, ó persistiendo tan sólo pequeñas induraciones. (1l Moderno Zooiairo, 15 marzo (lle 1908). ~ J. F. 94 REVISTA' VETERINARIA DE ESPAÑA -~~~ -~~~--_._._---- SECCIÓN PROFESIONAL Mavimj~nta escolar Escuela de Veterin..aria de Santiago, - En el pasado curso ter-minaron la carr-era los señores siguientes: D. Joaquín López Ruíz, D. Manuel Rodr-íguez Graba, D. Antonio Cercadillo Rem irez, D. Joaquín Castro González, D. José Antonio Pardo Pérez, D. Manuel Garcia Pérez, D. Luis García de Blas, don Fernando Onof're Barbosa Serrano, D. Hermenegildo Justo Segovia Martinez. - Total, 9. Han ingresado: D. Adolfo Espina Tola, D. Manuel Núñez Cotón, D. Daniel López y López, D José Fonteula Vázquez, D. Alvaro Giró n Mallo, D. José Moar Fandiño, D. Manuel Diaz González, D. Isaac Antelo Pérez. - Total,8. Escuela especial de Veterinaria de Zaragoza. --:-Durante el curso de 1907 á 19G8 han terminado la carrera los señores siguientes: D. Dagoberto García y Donderis, D. Mariano Estropá y Olmos, don Antonio Riera y Adroher, D. Juan Vicente Benedí y Gimeno, D. Pla- cido Juaristi y Rosas, D. Ignacio Juaristi y Rosas, D. Félix Eugenio Montorioy Lahuerta, D. Jerónimo Vicente Gargallo y Vara, D. Fausto Car roquino y Luna, D. Santiago Añó y Doménech, D. Salustiano Al-' zugaray y Arr-ieta, D. Deogracias Cordón y Martlnez, D. Francisco Izquierdo y Bosch, D. Ramón Bosch y Xirau, D. Salvador Carel y Felip, D. Juan José Llop y Amor, D. Ser-apio Medrado y Arbizu, don Manuel Redondo y del Castillo, D. Julián Tellechea y Erdocia, don. Pedro Narro y Jordán, D. Salvador Escriu y Vidal, D. Jaime Hornar y Pizá, D. Clemente Serr-ano y Garcla, D. Adrián Sancho y Gracia, don Gregorio Bravo y Santafé, D. Román Ergueta y Sanz, D. José Hu- guet y Arrufat, D. Fedro Pedro y Gurina, D. Bonifacio Llevot y Gui- llén, D. Jaime Mau ri y Riera, D. José Más y Alaiz, D. Niceto José Garcla y Arrnendár iz, D. Julián Navarrete y Prados, D. Demetrio Fraile y Sarr iá, D. Vicente Gómez y Mantmez, D. Moisés Pérez y Erausquín, D. Manuel Lafuente y Gil, D. Ricardo Conde y Alot-as, D. José Aguilué y Ubieto , D. Benigno Miravete y Longarón, D. Fran- cisco Espada y Sainz, D. Eduardo Badal y Alonso. Han ingresado: En el mes de junio: D. Germán Mar-tí y Febrer. D. Francisco Llopis y Albiol, D. Jesús Pujoldevall y Buch, D. Emilio Satué y Blanco, D. Miguel Juncá y Busquets, D. Pedro Seguí y Da.rder, D. Gaudenciq Sancho y Gonzá- lez, D. David Bosque y Moneada, D. Ignacio Pérez y Calvo, D. Gui- llermo Más y Más,.D. Florencio Grábalos y Beriain. REVISTA VETERINARIA DE ES:PAÑA 95 En el mes deseptiernbre : D. Leandro Cervera y Aster, D. Pedro Castellá y Sagué, D. Hono- rato Vidal y Juárez, D. José Muñoz y Lloi-ca, D. Jaime Corcoy y Jua- nola, D. Casimiro Mugarza y Echevar-rIa, D. Andrés Ser-rano y Gar- cía, D. Miguel Contesti y Amengual, D. Mariano Espuis y Subias, D. Antonio Gimberuat y Serviá, D. Andr-és Rost y Berta, D. Ramón ele las Heras y Cuadrado, D. Antonio Cascante y Andrés, D. Juan Gallaga y Gor-ostiaga, D. Juan Torr ent y Privat, D. José María Pérez y Gracia, D. Mariano León Jimeno y Gil, D. Manuel Lapeña y Alta- bás, D. Joaquín Jiménez y Pérez, D. Crornacio Abadía y Arregui, don Francisco Hernández y Salueña, D. Salvio Ayats y Agustí, D. Miguel Adela.ido Galán y Merino, D. Gabino Zugaldía y Zabalza, D. José Roqué y Fané, D. Cayetano Cortés y Valls, D. Amalio Antonio Be- riain y Alonso, D. Agustín Capella y Capdevila, D. José Fábrega y Canals, D. Jaime Corominas y Amich. NOTICIAS EleccióJ. - Ha sido elegido Presidente de la Academia y Labo- rator-io de Ciencias médicas de Cataluña, nuestro quer-ido Director el profesor D. Ramón Turró. Que sea enhorabuena. Universidad de Barcelona. - En esta Universidad principiará. durante el mes de noviembre un curso de Estudios superiores acerca de la Historia de la Química» (dos confer-encias mensuales), á cargo el el catedrático de la misma De. D. Agustín Murua y Valer-di. Las personas á quienes interese este orden de estudios podr-án asistir á dicho Curso, teniendo la bondad de comunicarlo por escrito ó verbalmente, hasta el día 20 de diciembre, á la Secretaría general de esta Universidad. Las conferencias, que se anunciarán con la debida antelación en los periódicos, tendrán lugar de tres y media á cuatro y media de la tarde. La primera de dichas conferencias versará sobre La Química • entre los egipcios como precursores ele los alquimistas rnedioeoales. La matrícula es enteramente gratuita. He aqui el Programa provisional de las Conferencias que sobr-e historia de la Farmacia y de la Química y Bibliograña de las mismas se propone dar el Sr. Murua : 1. Introducción. - Estas ciencias entre los egipcios. - Las fuen- tes de conocimiento. 2. Las doctrinas .. 3. Los conocimientos prácticos. 4. La Química y la Farmacia entre los pueblos de origen semita: en Israel, entre los fenicios, entre los babilonios y asirios. 5. La Química y la Farmacia en la India. 96 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA La Quimica y la Farmacia entre los medos y persas. (i. 7. Estas ciencias entre los chinos. 8. La Química y Farmacia en el antiguo Japón. - Estas ciencias en Grecia. 9. Los alquimistas griegos. 10. .La Quimica y la Farmacia entre los romanos. 11. Las ciencias ocultas: magia, astrología. 12. Resumen general del curso. NOTA.- El profesor se reserva la distribución definitiva más con- veniente de los diversos asuntos dentro de las doce conferencias. Advertencia. - Por las condiciones del original no publicamos en este número « Memorándum ele enfer-medades infecciosas». En otros números de la' REVISTAseguiremos publicándolo, pues quedan todavía algunas lecciones de gran interés para nuestros compañeros. Nuevas publicaciones. - Hemos recibido el primer número de la Revista Cubana de Medicina Veterinaría, fundada y publicada por los Dres. D. Francisco del Río J' D. Ricardo Górnez. También ha visi- tado esta Redacción la nueva Revista para agricultores y criadores de ganado que con el nombre de El Hacendado Fronterizo se publica en Monterrey (México) y dirige nuestro distinguido compañero don Cirilo Danés Cassabosch. Agradecemos el envío, deseamos larga vida á estas importantes publicaciones y con gran honor establecemos el cambio. Monumento al profesor Trasbot. - Para perpetuar la memoria de este famoso clínico, se ha er-igido un monumento en el parque de la Escuela de Veterinaria de Alfor-t. La inauguración tuvo lugar el 29 del mes pasado. Los perros sanitarios. - No hace mucho tiempo que se celebró en Nancy un concurso de canes sanitarios. El trabajo de estos ani- males, previamente amaestrados, consiste en buscar á los heridos' que por schok, hemorragias otros accidentes no pueden pedir au- ú xilio y corren peligro de quedar abandonados en los bosques y en los campos de batalla. Las pruebas hechas 'ante numerosos médicos militares fueron muy satisfactorias, pues á los tres seis minutos . ó de explorar, .los perros señalaron la presencia de heridos é indica- 1'011 el punto donde' se hallaban éstos. E~ hom bre no puede competir en rapidez con el perro en este trabajo, ni de día ni de noche. En este concepto el perro es un auxiliar precioso para las compañías encargadas de buscar á los heridos. Retiro del profesor Barón. -' Por achaques en su salud, deja esta eminente profesor la cátedra de Zootecnia de la Escuela de Ve- terinaria de Alfort. Con ello pierde la Veterinaria mundial el con- curso activo que desde treinta y tres años le venía prestando este laborioso y originallsimo maestro. Tipo¡rafia La Académica, de Serra !I'" y llussell, llonda ¡¡.ive"í:iad, 6; Teléiono 261 BIÓLOGOS ILUSTRES ELÍAS METCHNIKOFF