REVISTA VETERINARIA' DE ESPAÑA Vol. II Barcelona-Masnou: Enero 1908 N.· 5 TRABAJOS ORIGINALES El Dr. A. Calmette POR R. TURRÓ Uno de los bacteriólogos que más honran actualmente la ciencia francesa es, indudablemente, el director del Ins- tituto Pasteur de Lille, Dr. Calmette. S1.1S trabajos son múl- tiples y variados; su labor ha sido fecunda. Devoto del mé- todo experimental no es de los que confunden lo que se piensa ó sospecha, con lo que se comprueba, razón por la cual sus aser- ciones no han sido' rectificadas por otros experimentadores. Los mismos trabajos sobre l-a antracosis, que fueron última- mente discutidos, al someterlos' al crisol de una contraprue- ba rigorosa, demostraron hasta qué punto es concienzudo y v~raz en sus afirmaciones, habida cuenta de las condicio- nes en que experimentaba. . Con ser tan variados los 'estudios que han fijado su aten- ción, se ha labrado el pedestal de su -Iama por sus memora- bles, trabajos sobre las ponzoñas de las víboras y serpientes y la confección del suero que cura sus efectos. Si otros más trascendentales no los sobrepujan (porque Calmette es toda- vía joven y yo creo ciegamente en las preintuiciones de su mente que pueden llevarle á la solución de problemas hoy obscuros) estos trabajos bastan para legar su nombre á la pos(eridad. Sinceramente creo que el mejor tributo que la REVISTA puede rendir al sabio de Lille consiste en la exposición sin- tética de estos trabajos. La enumeración monótona y frja de todos los asuntos en que ha puesto sus hábiles manos, si bien pondría de manifiesto lo vasto de su campo de acción, no resultaría instructiva para nuestros lectores. Preferimos~~~~,,- pues, limitarnos á esta cuestión, ya que en nuestro país o es muy conocida , salvo siempre los iniciados. Calmett kJ \l , :« /:b. o ~ -r lp2 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA lita, por otra parte, nuestra labor por haber condensado lo más fundamental de sus descubrimientos acerca de este pun- . to, en una Conferencia pública, magistralmente extractada y publicada en 1906 en los Archives Générales de Médecine, que nos servirá de guía. De antiguo se conocen los desastrosos efectos de las mor- de/duras de ciertas especies de serpientes y picaduras de las miaras. Calmette ha estudiada profundamente las efectos ñsiológícos de estas ponzoñas. El veneno. de las serpientes. se obtiene asiéndolas can la mano derecha par el cuello. y exprimiendo las glándulas que lo. elaboran con el índice y el pulgar de la mana izquierda. Es de tuna consistencia siruposa y amarillenta en estado fresca. Como 'en estas condiciones se altera rápidamente, hay que desecarlo eJ? el vacía baja la acción de una co- ó rriente de .aire hasta concretarlo en forma de escamas trans- parentes cama la resina. En este estada conserva indefini- damente su toxicidad. La cantidad que precisa para matar el animal sensible á su acción, es á la que Calmette llama coeficiente tóxico; este coeficiente es muy variable según la especie de que procede y la especie del animal en que se ensaya. Las ponzoñas de los colúbridas, grupa al que pertenecen la naja, la serpiente de cascabel y la llamada Bungara, ape- nas producen lesión local en el sitia en que san inoculadas ; su acción se ·ejere e directamente sobre el sistema nervioso; 'san, coma el veneno. del tétanos, por: ejemplo, neurotoxinas. \ El primer 'efecto que producen es un sentimiento de laxitud general. Apenas el animal .inoculado el hambre' mordido ó se siente con fuerzas para entreabrir las párpados ; tiende á echarse y reposar; si se le obliga á marchar anda violen- tándose como si levantase sus miembr-os penosamente, Des- pués se inician las náuseas y tras ellas los vómitos ; la disnea aparece pronto y se acentúa par momentos aspirando. el aire con fuerza; vacila sobre las miembros y se cae siempre de cabeza contra el suela. Cuando. la asfixia total viene. á cerrar ese cuadro sombrío, el corazón sigue todavía latiendo. du- rante un cierto tiempo. hasta que se para en diástole .. La autopsia acusa un ligero edema sanguinolento en el sitio. de la inoculación y manchas hemor-rágicas en el hígado, las ri- ñones y el b'azo. Cuando la intoxicación es de una marcha , REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 163 .más lenta aparecen diseminados 'en. los pulmones múltiples y pequeños focos congestivos. La sangre permanece fluida, fenómeno que se explica por la acción hemolítica ó disolvente de estas ponzoñas. La rapidez de la muerte ó la curación depende, aparte de .la sensibilidad del animal, de la cantidad de ponzoña ínocu- .lada ; si es insuficiente, salvo el edema local que persiste algo más, el sujeto' no experimenta graves perturbaciones, .restableciéndose presto por eliminar la toxina por los riño- nes sin provocar albuminuria ni lesión alguna. Se ha calcu- lado, con los datos suministrados por las estadísticas oficia- les, que las mordeduras de los colúbridos matan al 35 por 100 de los mordidos. La ponzoña viperina determina una lesión local incompa- rablemente más extensa y grave que la anterior que' casi .siempre acaba por revestir un carácter gangrenoso y que perdura meses enteros, á veces años. Como también ataca .á dosis suficiente los núcleos bulbares de los que se despren- den las raíces primitivas del nervio pneumogástríco, acarrea perturbaciones respiratorias graves que terminan por la as- fixia. En vez de ser hemolítica, como la ponzoña de los colú- bridos, es, por el contrario, coagulante, redisolviéndose la sangre en el espacio de seis á ocho horas y quedando flúida y algo más negra ú oxidada que la anterior. La dosis mortal de la ponzoña viperina para el hombre debe ser muy grande .. La picadura de la víbora :ó la. sala- mandr a suele terminar siempre por la curación tras una grave enfermedad cuyos síntomas culminantes son la alhu- nünuria y la hematuria y los infartos pulmonares; la conva- lecencia es lenta y accidentada, Durante la misma, se han -dado casos en los perros en que se ha observado la pérdida del olfato, la vista y el oído. Ahora bien: 1a observación vulgar había ya demostrado 'que hay animales que persiguen á las serpientes más dañi- nas y las víboras, como el cerdo, el erizo, ciertas clases de pelícanos, sin temor á sus picaduras, 'Como si fuesen indem- nes á su acción. En la antigua Colombia española el cule- brero y guacabo son manifiestamente refractarios; en nues- tro país el cerdo, el erizo yIa comadreja lo son también para las víboras. Una nueva cuestión se presenta en esLe punto: .¿ son insensibles á la acción de estas ponzoñas, ó bien han 164 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA sido vacunados contra las mismas? Calmette ha demostrado, que la sangre del mangusto y del erizo contiene una subs- tancia análoga á la de los' animales vacunados ,contra las, . mismas, una verdadera antitoxina que neutraliza sus ef'ectos.. Reciente todavia el descubrimiento de Behring sobre los sueros antitóxicos, que forma época en la historia de la cien- cia, y cuando se estaba todavía muy lejos de saber que cada cuerpo inmunógeno engendra en el organismo su contrario ó su anticuerpo al ser elaborado y transformado por los proce- sos fisiológicos de la nutrición, Phisalix y Bertrand, en el Museo de Historia Natural ensayaban la, vacunación posible contra la ponzoña viperina, Calmette iniciaba en el Instituto- Pasteur la de los colúbr-idos, trabajos que continuó con éxito creciente en el Instituto de Lille, cuya dirección se le confió, La sagacidad y el tino que en esta labor puso, consignados quedan de una manera admirable. en las Memorias que pu- blicó en los Annales de l'lnstitut Pasieur desde 1895, El tema no está agotado; en el Número 1.0 del presente aí'ío todavía sigue trabajando en el rico filón, Demostrada la posibilidad de vacunar un animal dado por- medio de dosis refractas y progresivamente crecientes de la -ponzoña, el suero; de este animal goza, oomo el antitetánico ó el antidíf'térico, la propiedad de neutralizar una cantidad de ponzoña tanto mayor cuanto más sólida sea la inmuniza- ción del animal. Determínese, al efecto, la dosis que precisa para matar, por ejemplo, en el espacio de tres horas, un co- nejo de 2 kilogramos; si previamente le ha sido .inyectada la' cantidad de suero que se necesita para neutralizar debí- damente sus efectos, el animal no da muestras de sentirlos al' serle inyectada la ponzoña, .En el caso, 'pues, de un seme- jante nuestroá quien. ataca de improviso 'Una 'naja Ó 'una ser- piente de cascabel, bueno será que impida la difusión de la ponzoña ligando fuertemente el miernbr o herido y aun des-o truyéndole in sit~¿ con una disolución de hípoclorito de cal ó de permanganato potásico; pero mejor será que se inyecte inmediatamente una botellita de suero Calmette de 6 centí- 'metros solamente, para prevenir sus mortales efectos,. que esta dosis basta para que todo peligro se desvanezca como una vana pompa ele jabón. Se calcula que en el Indostán solamente las víctimas de las mordeduras de las serpientes exceden' anualmente de veinticinco mil. Son veinticinco mil, REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 165 -víctimas que la aplicación del remedio' de Calmette puede .arrebatar á la muerte.; son veinticinco mil mordidos cu- 1 -yos dolores sabe extinguir como 'Por ensalmo mágico el sabio .de Lille con su providencial invención. La REVIS1'A VETERINARIAEESPARA complace en tribu- DE D se :tal' á Calmette, con motivo de este descubrimiento, y tantos otros como enaltecen su nombre en el mundo de la ciencia, -el homenaj e de su más entusiasta admiración 1... TERAPÉUTICA EXPERIMENTAL Y COMPARADA ContribucIón al estudio fisiológico y terap~uUco de la estovalna pon RAMÓNCOr>ERQUE Catedrático de la Escuela de Vet~rina.ria d'e León y doctor en Medicina (Conclusión) . Acción local. - Poder anestésico .Acción sobre los nervios' y músculos, - Efectos . midriáticos. - In- fluencia sobre algunas células movibles '(de la faringe de la rana y espermatozoides). . Las soluciones de estovaína, á cualquier título que sean, (1, 2, 3 por 100) no producen ningún efecto sobre la piel sana . .:Sobre las mucosas se observa, como en la cocaína, analge- sia. He empleado indistintamente las denominaciones de amal- gésico y anestésico, -hablando del cuerpo que nos ocupa y, sin embargo, sabemos que no es la misma cosa. En la cocaí- -na suelen desaparecer al mismo, tiempo la sensibilidad al -dolor (analgesia) y la tactil (anestesia); aun cuando Algunas veces persista la' primera, habiendo cesado la segunda; la regla general, cuando se trata de la estovaína, es la desapa- .rícíón de ambas sensibilidades, sobre todo cuando se usa en 'inyecciones. Estos efectos ¿ se deberán á una acción electi- va sobre las terminaciones nerviosas sensitivas que queda- rían paralizadas, ó á una acción general sobre el protoplas- zna de todos los elementos oelulares ? Sabemos que respecto 166 ' REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA á la cocaína se quiso sostener lo primero: Arloing y Laffont comparaban su acción á la del curare y la denominaban cu- rare sensitivo, pues así como éste tiene una afinidad especial para las placas terminales de los nervios motores, así creían los autores citados, y otros, que la cocaína obraba exclusi- vamente sobre las terminaciones de los nervios sensitivos. Mosso, Dastre, etc., demostraron lo erróneo de esta opinión y atribuyeron á la cocaína una acción general sobre el pro- toplasma De la misma manera parece obrar la estovaína .. Lannoy (1) ha estudiado la acción de este anestésico sobre la membrana faríngea de la rana, notando que las aplicaciones. locales, ejercen sobre las pestañas vibrátiles, en el primer momento una acción. tónica y en seguida la parálisis. Con objeto de averiguar si in vitro las soluciones de estovaína tienen tendencia á fijarse sobre los elementos nerviosos he- inyectado al ratón una dosis mortal de estovaína, mezclada á una emulsión de cerebro de otro ratón y no he encon- .trado diferencia alguna en la toxicidad. Parece indicar lo an- terior y lo que más adelante diré acerca de la acción sobre- los músculos, nervios, etc., que la acción de la estovaína se- ejerce sobre todos les elementos anatómicos, sin perjuicio de- que tal vez tenga alguna predilección sobre los nerviosos. También hay que tener en cuenta que las funciones de las. células nerviosas están tan especializadas, que una perturba- ción en ellas se echa de ver antes que en otro elemento- cualquiera. El poder analgésico de la estovaína ¿ es mayor, menor ó- . igual que el de la cocaína? El que podemos considerar corno- la primera autoridad en lo que á anestesia local se reñere, Mr. Reclus, ha realizado en muchas ocasiones la experiencia siguiente: anestesiar la mitad de la futura línea de incisión; con la cocaína y la otra mitad con la estovaína, concluyen- do que «la analgesia por la estovaína es menos masiva, me-o nos franca que la producida por la cocaína. Es también un. poco más lenta en venir y más rápida en desaparecen. EI tiempo que tarda la anestesia en producirse no es siernpre: fijo, pero una/espera de tres á cinco minutos, necesaria para los últimos cuidados -de la asepsia, es suficiente para empe- (1) Lanuoy. «Sur la contractilité du protoplasma: action du clorhydrute d'amy-' leí no sur le mou vement ci l iai re.» 001111'tes retuiús u l' A etuiérnie des Seienoes, París. julio de 1904. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 167 zar la operacion. La extensión de la zona anestesiada, con las soluciones usuales hoy, 'al 1/2 por 100 es de 5 ó 10 milíme- tros al rededor del punto ó de la línea inyectada. Más ade- lante volveré sobre este asunto. La acción local sobre los nervios motores ó sensitivos, impide á estos órganos seguir desempeñando su papel de conductores, quedando paralizado ó anestesiado el sitio por que se reparte el nervio correspondiente, aun cuando, la su- presión funcional no sea tan intensa como con la cocaína. La contracción muscular, que he estudiado en la rana, también se encuentra influenciada por la estovaína. En va- rias r-anas (de mediano tamaño con el nervio, ciático al des- cubierto, inyecté subcutáneamente de 112 ~ 1 centigramo de estovaína. Cuando la absorción se fué operando excité con una corriente farádica ya los músculos de la región inyec- tada, yael ciático, etc., encontrando que la excitabilidad es- taba disminuida en general, pero sobre todo en el lado don- de se practicó la inyección (1). La excitabilidad del ciático llega á desaparecer en tanto que todavía persiste' en los músculos de la misma extremidad, que también, por último, llegan á ser inexcitables. Sobre la mucosa ocular y sobre la córnea, también ejerce la estovaína su acción anestésica cuando se emplea en ins- tilaciones, pero esta va .precedida de sensación muy moles- ta· de escozor; si las .instilacíones se hacen con una solución al 2 ó al 4 por 100 y se practican varias veces, separadas por intervalos de 2 ó 3 minutos, la anestesia llega á ser pro- funda hasta en el centro de la córnea, que es 'la parte más refractaria; la anestesia tiene una duración de 25 minutos, pero empleando esas soluciones concentradasse produce una ligera descamación 'epitelial. ' No se alcanza, con soluciones al mismo título, tan buen resultado con la estovaína como con la cocaína; y ésto, uni- do á la sensación molesta indicada, ha hecho que la primera .no se use '"n instilaciones. En cambio, las inyecciones subconjuntivales con las so- luciones us~ales al 1 Ó, al 112 por 100, procuran unapuena (1) Es convenien.te no colocar los reóforos sobre la bolsa que la inyecci6n foro ma debajo de la piel, pues en ese caso podemos tomar como efectos del anestésico la falta absoluta, 6 casi; de excitabilidad que no es más que el resultado de la dispo- sici6n mecánica que la inyecci6n produce. 108 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA anestesia uficiente para ejecutar diversas operaciones, es- trabismo, pterigión y hasta enucleaciones (Terrten) (1). Según Lapersonne (2) se produciría en algunos casos rula ligera 11ü.osisy en otros no habría ningún cambio pupilar; la tensión ocular no se modifica. Pero, según Fromaget y Dión (3) y mis propias experiencias, la estovaína tiene una acción midriática bastante enérgica. Fromaget y Dion han verificado 8 experiencias consistentes en medir primero el diámetro pupilar en individuos sanos de diversas edades; instilar después de 4 á 6 gotas de solución 'de estovaína al 3 por 100, en unas ocasiones de una vez, en otras de dos en das can 30 segundos de separación. GeI~eralmente al cabo de 10 minutos, y algunas veces después de 15, la midriasis ca- mienza, lleganda á su máximum 'en 25 minutos y el diámetro pupilar aumenta en 2 á 4 rnilírnetros. La acción midriática dura de 12 á 14 horas. La tensión ocular ni la acomodación na se modifican. La midriasis se produce can las solucio- nes al 1, al 2, al 3 par 100, etc. .Y.o he obtenido en mí mismo idénticos resultadas, insti- lándame en el aja izquierda 6 gatas de una solución de es- tovaína :al 1 par 100. Anteriormente .he - consignado la opinión de Launoy, se- gún el cual lasaplicaciane's locales de estovaína paralizan las pestañas vibrátiles de la mucosa faríngea de la rana. Ya he procurado averiguar la acción del anestésica sobre otras células movibles, las espermatoides del perra, observando re- tarda en las movimientos pera na paralización de ellas, á lo menos en solución isotónica al 1 por 100. El agua destilada sala tiene mucha más acción. Poder antiséptico Mr. Pouchet ha estudiado la acción de la estovaína sobre diversas bacterias, comprobando que en las aguas muy car-. gadas de gérmenes de especies diversas, éstas san destruí- das 'en más ó menas tiempo, según la cantidad del anestésica. (1) Torrien: Trabajos ya citados. (2) Lapersonue. . (3) Fromaget y Dion. Actiou midriatiquc de la stovame. La Presse Médicale, 1. o de octubre de 1904, págs. 630 y 631. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 169 . Así con el 20 por 100 mueren instantáneamente. 25 » 1,000 después de 5 minutos. 10 » 1,000. en 30 minutos. 5 »1,000 2 horas 30 minutos. 1 » 1,000 » 24 También ha estudiado la influencia sobre bacterias deter- minadas corno el Staphilococcus . pyogenes aureus, Bacilo coli, Bacilo tífico, y diftérico observando siempre propieda- des antisépticas. Absorción y eliminación La absorción de las soluciones de estovaína se verifica rápidamente tanto si 'la inyección es subcutánea como si es intraperitoneal, y de una manera sensiblemente igual en es- tos dos casos. En esta rápida absorción y en la difusión del medicamento TÍ.otiene influencia, en mi opinión, la preten- dida acción vasodilatadora, ni neutra, que más adelante nie- go. Debe influir solamente la solubilidad del medicamento. Todo parece indicar que la eliminación es rápida: la pron- ta reposición de los animales intoxicados; el resistir grandes cantidades del anestésico, cuando éstas se dividen, dejando algún intervalo en su administración, siendo así que canti- 'dádes mucho menores serían capaces de producir la muerte. No he podido, sin embargo, demostrar la presencia de la es- tovaína en la orina de los animales intoxicados. A un cone- jo de 1,800 gramos le. inyecté: A lajs 3 h. Y 15 'In. 10 centigramos. 3 » 20 > 10 3 » 25, 10 3 .30 10 .» 3» 40» murió . Total. 40 centigramos. Recogida la orina contenida en la vejiga, la sometí á al- gunas reacciones, obteniendo el resultado siguiente: absolu- tamente nada con el yoduro mercúrico-potásico, ni con la solución yodo-yodurada ; advirtiendo, antes de pasar adelan- te, que, añadiendo una pequeñísima cantidad, 'una sola gota de la solución de estovaína al 1 por 100 empleada en las in- yecciones, á la orina del conej o, las reacciones fueron las ol'dinarias. El permanganato potásico se decolora inri:J.edia- -tarnento con una orina cualquiera, pero no se presentó con · ' 170 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA la del conejo intoxicado el precipitado de bióxido de man- ganeso, que da la estovaína sola y también mezclada á la orina de conejo. Con la potasa se observa en la orina nor- mal un precipitado que inutiliza este reactivo para emplea- do aquí. A otro conejo de 2 kilogramos le puse: A las 3 h. Y 15 ID'. 10 cent, cúb. 3 » 55» 10 » después de presentar convulsiones y demás síntomas de in- toxicación el animal se repuso; á las cinco y media le sec- cioné la carótid.a, recogiendo la sangre derramada, é inme- diataniente después de la muerte recogí también la orina contenida en la vejiga; en ésta última no encontré, como en el caso anterior, 11i el más leve indicio de estovaína; dejé la sangre en reposo y al día siguiente cuando el coágulo hubo expulsado el suero, ensayé en éste las reacciones conocidas sin que ninguna de ellas indicara la presencia de la estovaí- na, mientras que mezclada en pequeñísima cantidad esta subs- tancia, las reacciones dan el resultado ordinario. En virtud de las experiencias expuestas, creo que están en un error los que como 'el Dr. Tapia han creído percibir olor á .estovaína en la orina de los animales intoxicados, dedu- ciendo que este anestésico se eliminaba en substancia por la vía renal. Mi opinión es que la estovaína se elimina' rápi- damente, probablemente por el riñón, pero no en substancia sino desdoblada en otros cuerpos .que hasta ahora no he po- dido averiguar cuáles sean .. Creo, además, que este anestésico sufre desdoblamientos en cuanto llega al torrente circulato- rio y tal vez antes de absorberse, en pleno tejido 00 njuntivo. Pudiera ser que los cuerpos resultantes del desdoblamiento de la estovaína fueran menos Mxicos que ella y á eso se deba en parte su acción pasajera y el rápido r'es~ablecimien- to de los animales estovainízados. ' Acción sobre la circulación y respiraclon Acción ¿ vasodilatadora? - Presión arterial ' Acción sobre el corazón. - Idem sobre la respiración Inmediatamente después 'de su aparición la estovaína se reputó como substancia vasodílatadora y así lo consignan, entre otros autores, Fourneau y Biilon, Lapersonne, Chaput, REVIS:l'A VETERINARIA DE ESPAÑA 1'71 RecIus, etc. Solamente Pouchet, apartándose de la opnuon general no cree en la citada propiedad: «hasta' ahora, nin- guno de los fenómenos observados en el curso de estas ex- periencias viene á confirmar la existencia de una vasodila- tación que parece, además, en contradícción con el hecho bien establecido de una acción tonicardíaca muy acusada». Experiencias propias, que á continuación cito, me han convencido de. que la estovaína es vasoconstrictora, si bien menos potente que la cocaína; así la inspección directa de los vasos de la, oreja de conejo, que habían recibido en in- yección hipodérmica cantidades' ligeras ó fuertemente tóxi- cas de este anestésico, me demostró en todos los casos la vasoconstrioción, que se observa igualmente en los vasos dilatados, por carecer del tonus del gran simpático, como comprobé en conejos que habían sufrido inmediatamente an- tes la extirpación del ganglio cervical superior 'del citado nervio. El estudio de la presión arterial del perro, estovainiza- do, hecho con el esfigmógrafo de Ludwig, no me ha demos- trado tampoco la caída de la presión que sería la consecuen- cia de una vaso dilatación. Los resultados que he obtenido concuerdan .con los de Pouchet y demuestran que solamen- te inyectando dosis rápidamente mortales es como se obtie- ne un descenso notable de la presión arterial. Así ocurrió en la experiencia 'en que obtuve las dos curvas gráficas (1) re- presentadas en las figs. 3 y 4. La primera representa la curva normal de la presión de la arteria f~nloral del penó y fué obtenida antes de' hacer ninguna inyección. Las divisiones de la izquierda indican centímetros de mer- curio, pero es preciso, como se sabe, contar doble por ser dable también la columna de mercurio del esñgrrromanórne- tro. Como se ve, la presión oscilaba entre 12 y 16 centíme- tros de mercurio. La segunda gráfica fué obtenida en el mismo animal, después de inyectada/una dosis rápidamente mortal de estovaína. (1) Aprovecho la ocaaión para testimoniar públicamente mi agradecimient() tanto al Sr. Díaz Villar, catedrático de la Escuela de Veterinaria de Madrtd , en cuyo Laboratorio de fisiología, hice con la cooperaci6n de dicho señor. las gráficas que figuran en este trabajo, como al director de la misma escuela, mi querido maes- tro D. Santiago de la Villa, que galantemente autoriz61a práctica. de las expertenciaa, \ 1'72 H~VISTA VETERINARIA DE ESPAÑA En ella puede comprobarse que la presión ha descendido á 8 centímetros de mercurio, ha bajado, por tanto, de 4 á 8; el número de latidos casi se ha duplicado y la intensi- " -;¡ '" ~ ". o '" -o ·ü '" t '" ] ~ o '" ~ I ., o o. ¿ .... .... c t: "-o o. .- " o. -.; o -.; "O '" "O ~ .c .... ~ ~ o o E o 6 ~ í '" .s ~ " .- ~ ~ '" "O > ~ ·C ~ '" t: " ., '" -o .¡¡; '" "O e '" o o. ~ ~ ~ ., '" E .... o. "O ~ '" ~ '" o oc '" "O "O ~ ec o '" '" e oc ::l '" > .... "" ., 6;,"0 '" ::l el! O > -o .... ·ü M O ::l ., <) >- e ci " ¡;; - ~ " ~ ... o a. '-', > e ""_ro el 'o el 'ü es ~ " .~ a. u .. 'ü">" ' o e 'o el :J ~ "o 'O .s I a. .D ~.. :J I ,,; 'ü ~ ... O".~ e " '" ~~ o 'e 'e ... .. 'c. o o :g .~ Q. ... ea 'O ... " ... :s " ¡; vr -o o " el u '" o oS .. "', el .D o "' .. ~ 'ü t .. 8~ .'0 el 'ü ... " a.eo ~ s '" 'O '" '" '" el o e~ '" .. '" ~ 'ü oS '5 :s 'O e, o ~ :J E 'ü o " En la pieloneiriti no se observaron modíñcacíones en los 200 REVISTA VETERINARrA DE ESPAÑA caracteres' físicas de la leche. Esta era pobre en grasa-y de una acidez mayar. .En resumen: la leche sufre menas rnodiñcaciones' de lo que se ha creída" mientras duraron las experimentas de Starch. , Donde se observan mayores modificaciones, es en la fiebre vitular, pericarditis, congestión pulmonar y estadas febriles; 1m cambio, apenas san apreciables en la bronquitis aguda; peritonitis, pielonefritis, letc. " \ La proporción de grasas y albuminoides es la que más varía; en cambia la lactosa persiste 'en cantidad casi invaria- ble. (Üesterr. Monat. f. Thierheilk., abril 1907. - L'Hyg. ele la Yiamd, et du Lait, 10 octubre 1907). - J. F. TRÍLLAl' y SAUl'aN. Ac~rca de la leche amarga. - El sa- bar amarga de la leche suele atribuirse, generalmente, á un estada especial de la vaca, ó á una acción microbiana. Pero también.' puede ser consecuencia de haber ingerida ciertos alimentas (Girard), tales cama el altramuz, el áloes, la gen- ciana, el ajenjo ; la edad del animal (Hesse), sobre todo algu- nas ufeccíones de la mama (Harríson). ' Cuando el amargar es consecuencia de una acción micra- biana, na, se desarrolla en la leche más que muchas horas después de la muerte. El sabor amarga puedé resultar de la acción de organismos muy diferentes: Bacillus bLdyricus (Hueppe); Bacillus subtilis, Tyrotrix geniculatus (Duclaux); J,l1icrococcus casei amaris, (Freundenreich); Saccharomsjcee lac- ti (O'Collaghan). Propiamente hablando, na existe una bac- teria que dé sabor amarga á la leche, Algunas 'autores atribuyen el amargar de la leche á la Ior- mación de peptonas, En contradicción de esta hipótesis, el micrococcus casei amaris hallada par Freundenreich en una leche amarga, na produce peptonas, , "I'i-illat y Santon han descubierta en leches amargas la pre- sencia de aldehídos y, de amoníaco, consiguiendo, además, reproducir artificialmente el sabor amarga par una siembra apropiada que produjera la formación de 'estas das com- puestas. ' La lecheamarga contiene de 2 á 4'5 miligramos de aldehi- dos.' Las investigaciones han sida hechas en leches en las que se ha sembrado el Bacillus lactei amaris, Bacillus subtilis y algunas levaduras de lactosa. La adición de aldehídos y de amoníaco á la leche fresca, suele [darle 1Ul sabor amargo.pasajero. Si se siembran en La le- che gérmenes que produzcan aldehídos (levaduras de lactas a)y otros que produzcan amoníaco (bacilos de Flügge) se consi- gue dar á la leche un sabor amarga, casa que na ocurre si se hacen las siembras separadas: " , En resumen: el sabor amarga de la leche podrá tener lu- , REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 201 gar siempre que ésta sea contaminada por un germen capaz de producir aldehidos y amoníaco á la vez, ó bien por mu- chas otras especies microbianas productoras de aldehidos .unas y de amoníaco otras. Estas condiciones pueden tener lugar en la práctica y ex- plican hasta cierto punto el origen de las leches amargas. (Comptes rendus Acad, Sciences. Sesión del 29.abril 1907, tomo CXLIV, n.o 17, págs, 926- 928), - L'Hygiene de la Viande et du Lait, 10 octubre 1907), - J. F. AGRICULTURA Y ZOOTECNIA , ANOHALD, H, D'. El ordeño mecánico de las vacas en los :EstadosUnidos. -: Se ha trabajado mucho para obtener má- quinas perfectas _para ordeñar, pero todavía no se ha logra- , do. Todas ellas consisten, en el fondo, en conos de caucho que sirven para recibir los pezones y comprimirlos de la base al vértice, por medio del vacío hecho merced á la aspi- ración rtr ansmitida Piar medio de tubos de goma que, á su vez, comunican- 'con un recipiente donde se deposita la leche. La aspiración se realiza por medio de motores de gas. Una misma persona puede ordeñar, á la vez, 8 vacas por medio de 4 máquinas. Un hombre hábil que disponga de 3 máquinas puede ordeñar 30 vacas en una hora. Cuanto más pequeños tienen los pezones más fácilmente son orde- ñadas. Claro es 'que dichas máquinas no resultan económicas más que si se tienen, por lo menos, 12 vacas. La instalación para unas 40' vacas viene á costar lo si- guiente: Francos --- 1 motor de petróleo de 2 caballos (para ordeñar 8 vacas á la vez. . . '.' , . . . 525 1 bomba de aire. .. . 375 1 recipiente de palastro y cierre hermético . 55 4 máquinas de ordeñar. . . . . , . , . . . . . 1,500 Tuberías á lo largo del establo con válvulas y ajustes. 125 --- Total. . 2,580 Se calcula que viene á costar por cabeza: Francos Si hay 30 vacas, para ordeñar 4 á: 'la vez con 2 máquinas.' 6,5 ~ 40 » » » 6 » » 3 » . 60 60 8" 4 50 75" 10 » 5 42'50 100 Hl}) 8 50 Como se ve, lo más económico resulta ser tener 75 vacas con 5 máquinas que - ordeñen simultáneamente 10 vacas. . El más grave inconveniente de las -máquinas de ordeñar es la dificultad de limpiarlas bien, Es el inconveniente gra- 202 REVISTA VETEIUNARIA DE ESPAÑA visimo de los primitivos biberones. Dentro de los tubos de goma la leche forma películas que se infectan, descomponen y pueden producir efectos desastrosos' en especial á los ni- ños. Si con una esterilización meticulosa se logra vencer este gran peligro', parece ser que la leche ordeñada por medio de las máquinas se conserva durante 38 horas más .que la ordeñada á mano. (Jowr. d'Ag'ric. pratiquel.julio 1907).-P. F.. Aso, K. Efectos de la naftalina sobre las plantas.- El sulfuro de carbono, el' éter, el cloroformo, añadidos al suelo vigorizan las plantas en él sembradas .. El japonés Aso ha estudiado la acción de la naftalina. Añadida unas veces á 1 Y otras á 0'1 %, á 100 cm.s de medio de cultivo, ha, visto que, con la primera dosis, mueren las bacterias y 'Con la segunda viven, pero sin llegar á des" arrollarse del todo. , A tiestos con tierra arcillosa y abono mineral, 'sembrados de cebada, guisantes, arroz, trigo sarraceno y mijo', añade .diversas proporciones de naftalina y deduce de las obser- vaciones lo siguiente: 1.o Que .esta substancia puede contrariar pero no impe- dir la vitalidad de las bacterias del suelo. 2.o Que añadida del 0'005 al 0'01 % al suelo, estimula la vegetación de la ce- b'ada, el trigo sarraceno y el mijo, pero no la del arroz ni la de los guisantes. Al 0'05 Ofo es nociva siempre. 3.0 Por perjudicar á las plantas no se debe usar contra los insectos, limacos, etc. que atacan á las mismas. (Bull. of ihe College of Ag'ric., Tokyo Imperial University" abril 1907). - P. F. GERBER. La producción de reses y de carne en.Los Es- tados Unidos de N-arte América. ~ Bóvidos: han aumenta- do, de 1884 hasta 1906, de 1'26 millones á 4'99 millones; el aumento es de 296 %, mientras que el de la población es sólo de 57'6 "l« (de 54'9 millones 'á 86 1/2), - Lomares : en 1887, 1'17 millones y en 1906, 6'12 millones, es decir, aumento del 423 oro, en tanto la población, en este lapso ha subido sólo un 47'4 oro. - Cerdos : en el año 1880 unos 850 millones de libras, 1,223 millones en 1890 y 1,304 millones en 1906 (cada año). - Etcportacion : en el último año, 1,442 millones. - Sacrificadoe : en Chicago en el año pasado, 6.027,000 cerdos, por una sociedad de matarifes; en la totalidad de los Estados Unidos 'unos 31 millones; por último, Ul76,000 bueyes, contra 4.333,000 y casi 3 1/2 de ovejas, de las cuales, casi la mitad en Chicago, (Lllusir. Lomder. Zeit.; Berl. tierare. Woch., núme- ro 31). - P. F. P.Hs-MELLIER, G. y ,TROUESSART, E. - Dos híbridos de pavo y gallina Cochinchina. - Es la primera vez que se' se- ñala tan interesante cruzamiento. Un pavo (Pavo crisiaius REVISTAVETERINARIA ESPAÑA DE 203 varo niqripenmie) y una gallina (Gallus gallus var.sinensis) vivían juntos en un gallinero. Ella puso dos huevos. de los que nacieron dos polluelos mixtos de pavo y gallina. Los autores recuerdan que los híbridos del género Pha- -siomus cruzado con los géneros Ch1"ysolophus, Genmceus, Ca-o treus, muy vecinos al primero, S011 fáciles de obtener, como también con los. géneros Gallus, Aeomus, Lopbura, Trago- pan, que son ya muy alejados de aquél. También se cruzan con el género Numidalo:s Gallus y Pavo. (C. R. ti l'Ae. des sciences, 9 diciembre 1'907).- P. F. BIBLIOGRAFÍA Manual de Anatomía topográfica del caballo, por el DR. UGO ;BARPI,Profesor de Anatomía descriptiva, topográfica Histolo- é gía en la Escuela Superior de Medicina veterinaria de la Re-al' Universidad de Pisa. - 2.a edición. - Un volumen en 8.0, de 287 páginas y 51 grabados en el texto. - Tipografía de Angelo Va- lenti. - Pisa, 1908. El Dr. Barpi es uno de los