REVISTA, VETERINARIA ',DE ESPAÑA Vol. II Barcelona-Masnou: Abril 1908 N.O 8 TRABAJOS ORIGINALES Sobre los resulta~os ~e loS ensayos ~e inm'unización contra la tuberculosiS bovina hechos en el Instituto patológico Oe' Tubinga (1) POR EL PROF. DR. P. v ; BAUJliIGARTEN , Director del Instituto patológico de Tubinga Las tentativas para encontrar 1Ul procedimiento inmuni- zador contra .la tuberculosis, me han atareado desde hace muchos años .. Todos los métodos de inmunización que han 'conducido, en otras infecciones, á un resultado. positivo, los he aplicado yo, eon diversas variantes de la técnica eorrien- te y sin' éxito, á los animales más á menudo utilizados para estas pesquisas en los laboratorio : á los conejos y. coba- yos. Desde que, hace más de veinticinco años, observé que los conejos eran mucho menos receptibles para los; b. tb. (2) humanos que para los bovinos, he practicado numerosos ex- perimentos á fin de lograr que los conejos, tratados pre- víamentc con b. tb, del hombre, se hicieran insensibles los .á de la tuberculosis bovina, mortales casi siempre para ello . Los lC.'nltivosde b. tbt . humano que, á pesar de su exube- rante desarrollo en los medíos nutritivos 'artificiales, deter- minaban en el cuerpo del conejo á lo. sumo, una tubercu- . losis local, curable por' si sola, parecían los más adecuados para di,eha prueba. Pero, los animales que habían, soportado semejante afección local, así que se les inoculaba h. tb. bo- vinos, sufrían constantemente una 'tuhercaríosís general; y tan rápida corno los que no habían sido previamente vacuna- ) . 274 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA dos (1). La tuberculina de Koch,. como medio inmunizador, fracasó también por _completo (2). Cuando luego, á princi- píos del año 1'902, v. Behrinq indicó que los bóvidos, trata- dos de antemano con cultivos débiles de b. tb., eran inmunes contra la infección con b. tb; bovinos mortal para los bóvi- dos testigos, discrepaba tanto ello de los resultados obtenidos hasta entonces por mí, en los conejos, que nre- incitó á com- probarlo y perseguirlo rnás lejos. Para ello, hasta .donde los medios y el espacio me han permitido, y en unión de mis médicos auxiliares, señores Dr. C. Hegler, Dr. A. Koppie, Dr. Dibbelt y Dr. Dold, he practicado en los bóvidos experi- mertos' de' inmunización 11'10 profüáctico, y sin acción ó curativa eventualmente dañino" como terapéutico ó con .L: otros muchos sueros inmunizantes empleados contra las bac- terias «infecciosas. (en parangón eon las «tóxicas»). Fallidas las esperanzas-que fundábamos en la «inmuniza- ción pasiva», corno medio de combatir la tuberculosis bovi- na, nos debernos atener, con más motivo, para este fin, al método de i nrnunízacíón 'activa, inaugurado por V. Behrimq: Aunque los juicios acerca del Val01' práctico de este pr-ocedí- miento, discrepan todavía mucho (2), creo, sin embargo, Iun- dad~, en los resultados referidos antes, que, especialmente (1) P. Baumgarten. «Die Beka"'i:npfung dcr Tuberkulose, Fesirede, gehalten aro 27. Ianuar , 190/. im Festsaale der Aula der Universitiit Tübíngen.» Leipzig, Hirzel, 1904. (~) Ver el trabajo critico de la cuestión, fundado en muchos ensayos propios y exac= tos' de Weber y TU,e: «Die In mun isicrung der Rin'd er 'gcge'n Tu'óerk ulose'.» (A rb, a, d. Kaiserl, Gesu n dheitsa mte, 1907, cuad. 7, p. 1). • ' REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 2'i9 por el empleo del método subcutáneo y de la variedad de b. tb. humano virnrlenta para los conejos, utilizada como preventiva por nosotros, 'el procedimiento se confirmará cada vez más, como medio eficaz para la extinción de la tubercu- losis de los bóvidos. En pro de su valor práctico parecen hablar, señaladamente, los nuevos 'experimentos de J. F. Heus- manso (1)" quien ha visto que el ganado vacuno inoculado Piar medio de b. tbl vivos encerrados en camuiillos colocados de- hrujo de la piel, puesto en establos infectados de tuberculo- sis; escapaba, en 'gr'ah parte, la infección natural y, en cam- á bio, la nrayorín de los bóvidos no inoculados, adquiría, 0n dichos establos, la tuber-culosis, Este resultado que, sin duda, necesita nuevas comprobaciones todavía, es tanto más de no- tar, porque, aquí, la defensa contra la infección natural, parece haberse alcanzado con un método que, como estable- ció el miS11'lO Heusmamns en. investigaciones anteriores, pro- duce sólo una resistencia muy pequeña contra la infección artificial con b. tb. bovinos virulentos. Para juzgar del valor práctico del método de inmunización activa, se ha descuidado, casi por completo, hasta hoy, un P:lUTtO, no obstante, ele gran importancia: me refiero á la cuestión de si, por medio de esta inmunización, son aniquilados ó no los h. tb. que pe- netraron de modo eventual en el organismo de los bóvidos, antes de la inoculación preventiva. Que los b. tb, latentes, esto es, que no h!a11.ej8Jrc:ido aún acción patógena sobre 1015 tejidos, i los focos tuberculosos incipientes y poco extensos, en la clínica se revelan por ¡un.Ül.reacción positiva: y constante á la tuberculina, es cosa que, fundado. en mi experiencia, debo impugnar de modo absoluto y terminante, pues, en ter- neras muy jóvenes que no reaccionaron á la tuberculina, he hallado bacilos dentro de Iocos tuberculosos de poca exten- sión. E:n estos casos, que no parecen raros, pudiera pensarse sí, por la inmnmizacíón xictiva, las lesiones, ya implantadas, ' entrar-ían en vías de curación, ó si más bien serían avivadas y. crecer-lan xion rapidez, á la manera que la tisis perlada, producida por la inoculación 00n b. tb. bovinos, antes es no- to'riamente vacelernda que contenida en s u progreso, por la inmunización pasiva ulterior. Pero, el que los animales in- munízados de aquel mo do" lleguen á ser más tarde. tubercu- (}D .<,-Sur I~ vaccinatlorrjantitubcrculeuse chez 'les bovidcs.» (A rctüves lntern at . de Pharmacodynamie et de Thé"apie, vol. XVIII, fases. III-IV, 19C8). :280 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA lesos maníñestos, noquiere decir, corno es corriente admitir, que la ü:lli1úúz'wciónactiva no los haya protegido contra Un contagio espontáneo posterior, sino que la tuberculosis aho- ra manifiesta, puede no, ser más que la continuación de la ya existente antes de la inoculación preventiva. Sin duda que la eticaciade la inmunización pasiva no es equiparable, sin más, á la de la activa, pues, ya vimos que ésta, la proñ- láctica, es superior á la otra; pero sería posible que seme- jante ventaja Ilegase á tener también valo-r terapéutico, es decír-que por, la inmunización activa, los b. tb, ó las lesiones tuberculosas que se íhallaban ya en el organismo, desapare- ciesen curasen, respectivamente, aunque .la verosimilitud ó no es grande. Cierto que' Ktemperer (1) h'a realizado algunos interesantes 'ensayos -que parecen demostrar la posibilidad de detener un paroceso tuberculoso en evolución por' medio de la ínmunización activa, pero los experimento efectuados para" lelamente por nosotros, hasta el presente, no han tenido 'el mismo resultado. Por esto nos ocupamos en someter esta interesante y seriacu:estión' á más experimentos todavía. (Traducción del PRo P. FA'RRERAS) ~ '. . \ . Contribución al estunio ·'ne.la ,propagación n'e lasenfer~ená~~s: . , por m~~io ~~ los múri~os 'PEDRO FARRERAS El estudio del pro ,A, Calmctte, Las ratas como propaga- doras de eniermedade« infecciosas, publicado en el ~.o 7 de esta. REYIST.A;'me cogió teniendo en cartera una, porción de notas para un 'trabajo semejante .. C0l110el asunto es impor- tantísimo y, vasto, creo de oportunidad publicar las que puedan ser agregadas al' precioso artículo .del Dr.: Calmette, sin incurrir en: repetición. " , i,'/ • " '. ~1)' « Experimeutétter ·Beür.i:g zu r 5Í'tíbúku['ose·Frage.,; (Ztsc/i>'\ j. /¡Un'.lMed,,,-t.'LNT, cuadernos 3 y 4, 1905). ."; '!; ,.:.,. l í ' ).' ' ... ,'.. ".:", ,., ••• " •• ; ,','Y'.' ":;' \ REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 281 En estas mismas -paganas (1) hemos publicado un estudio de la -Dr-a. Lydia Rabinowítsch, en el que se afirmaba que' los ratones y ratas están, á menudo infectados de tubercu- losis aviaria y que, por lo tanto, se podían considerar como propagador-es de la misma. Elsudor-mihar, según Chantemesse, Marchoux y Havry (2), se origlnarja, 'en las picaduras producidas por las pulgas de los campañoles- ó ratas die los Ca:ffi enfermas y. mueren, dej ando en e, libertad, al des·G!omptQnérsIB,·:gépr;JJ.ienes exaltádísimós, .que son respirados degjlttl.if:idoiS,;!ClOJll ó '-el pplvo que al barrer: se le- vanta. -En diciembre, renero.,.febr.ero y marzo, qu-e. es,. cuando hay 'más -ratones' enJas .easas, .es tambiéuvcúando-. hay: más piullm.'oní:as:' ' '.:, .; , '. -: :.' LíOSratones y ratas. transmiten ¡'a _ triquina, no' .sólo al ser devorados .pór el .cerdo, . sino también .directamenta con' sus .deyeceiones. H>:M.· Ho:g¡herg,' de' Copenhague .(4),:ha logr-ado comunicar la triquinosis á:' 19S' animales, haciéndoles ingerir alimentos mezciados .0011 exorernerrtos .de otros triquinados. Es, _'pues, pcsíblev contraer .la .tniquinosls .por comer carnes clan triquina', y por ingerir alimentos infestados con deye C,- cienes de animales triquínados.v-Por esto los ratones consti- \ tuyennm peligro, N3Jda, 'en efecto) más corriente que la prre- . sencia .de excrementos .de ratón en, los. alimentos. , Es 'prühahle que ,las ratas infectadas con bacilos del tifus de los múridos, caso de morir y .ser ' devoradas +: por elcer- . do.. por ejemplo -:- ,le hagan enfermar ó hagan tóxica su car- (1) L. Rabinowitsch. «Relaciones entre los bacilos tuberculígenos de los mamíferos y los.de Ias avesy aritrnalés.de sarrgre.tría s ; ReuistaPasteur ; vol. 1, n.~-9 .. '. " .', (2) Ac. de M(d. de Pur is, 23 octubre de 1907.' .•.. (3) Palier. «Le ró:e joué ¡lar la souris.dan·s la "propagation des' maladtes-á díplocoques et a colibacilles», Semaine Médica/e, 1907"ñú'm.:73.. '." ¡ . ; l (4), Hogbefg .. « Tránsmisibilidad d eIa.triquina.por las deyecciones de animales triqui- nosos»; Cenlralb.f,'Batk.."t906;,t._4.1;¡p.:-210. ',' .' . . "~':',' .: :' 282 REVISTA. VETER\NARIA DE ESPAÑA neo G. Shibayama, de Tokio (1), ha observado el caso de un caballo infectado con bacilos del tifus ratonil y cuya carne. causó vaccidentes graves de intoxicación (gastroenterltís) á treinta y cuatro. personas que la consumioron. Es posible, por último, crUJe106 múridos contribuyan á diseminar la cl!ifler~a, el Il}'U!er'l11io, tétanos y las pasteure-' el losis, Recuérdese que son ensibles á todas estas enfermeda- des, que laj"!misln:i!a peste bubónica, para Nocard y Leclainche, es una pasteurelo ís murina y que por lo voraces, fecundos, movibles' y exaltadores de casi todas la:s virulencias, reúnen todas las eoudícíones para m'u,lti.p).ic.ar. l contagio. e Además de toldo eso, son perjudícíales por las destruccío- nes que determinan, Según H. de Parville (2),' en las papele- rías de LanC'CI,Y en 'la fábrica de luz eléctrica de Gresivau- y dan, las máquinas funcionan durante los domingos, con el fin único ele que los roedores no.' puedan atacar á las correas transmisor-as ele movimiento .. Es preciso, pues, exterumnarlos implacablemente, h Para ello, en algunas naciones, comó Dinamar-ca, se ha legislado y presupuestado contra ellos. En 'el puerto de San Francisco ele California, durante los_ cuatro meses últimos ele 1907, se mataron más de 130,000 ratones. De éstos fueron examina- elos 11,400,y 'se hallaron 106 infectados ele peste (3). Veamos algunos procedímientos para ext,erminarlos.· Uno clásico es el envenenamiento con arsénico. Se disuelven 7 ú 8 gramos ele ácido arsenioso en, 2 y 1/2 litros ele agua y, en la solución, se sumergen Z lítros- de trigo. Al cabo de veinti- cuatro horas de maderacíórr se saca, seca y espolvorea este trigo. 'con azúcar y se -pone á d'ilSpJOiS1C:Íónlos roedores, En de vez die trigo se pueden usar- trozos ele zanahor-ia . . Pero 'este prooedímíento C¡Si peligroso y poco pr-áctico.. Bordas (4) ha demostrado que los ratones resisten mucho al arsénico y soportan dosis siete ocho veces mayores que el ú hombre y 'que 'los demás anima1es.' Hace algunos años, W. Rolle (5) aconsejó Ia escilitoximo-; principio de la escila marítima (Urqinea scilla.), que, según (1) Shibayama, G. Ueber Pato genitat de; Mausetyphusbazi llus für den Menschen Münch. Med. Woch., núm. 20, 190i. (2) H. de Parville , Jour nal 'des Débat s.'; 16 enero, t908; folletín. (~) P. L. Reu, scierüifique ; núm. 2, t.IX, 1907 . . (4) Bordas. «Resistence des r ats a l'arsenie»; C. R. de [lAe:des·Scie>lc., 28 marzo, t90t. (5) W. Kolle. Arch. f. Scñiffs und T'roppen Hv gienne, 1-895, p. 2889.. , REVISTA VETEHINARIA DE ESPAÑA 283 él,ten:elria la venta] a :üe ser: tóxiC:a para 10:s'roedores y 11101 para otros animares, domésticos, A. Buchanann, teniente coeonel médico de Inglaterra, pr'e- 'coniza con entusiasmo el empleo ele 10s gatos (1). Con una estadística eíocuentísínra, formada 'en la India, demuestra que- la nrortalídad es-tanto mayor: cuanto 'IDIeIl1.or el número de es o·¡a-tos en las casas. . , o , El gliiJto" mpero.. no estáexento ele peligro. Ya Koch, hace e años, advirtió que los gatos contraen la preste con facilidad y pueden, pi0i]:lo: tanto, difundirla. Y Kitasato, en el .décimo- cuarto Congreso ínternacíonal die higiene, celebrado poco ha; comunicó que, efectivaanerrte, los gatos, en algunos casos aís- ladosvhabfan propagado la peste, . Este mismo Congreso acordó CrUJe era necesario librar ele ratas y ratones á los ?tjlqtH~S procedentes de puertos ínf'ecta- dos. ."l Giernsa, de HaI.n1¡tUTg¡0,preconizó, paraello, el uso ele. una 111 ezol a :gaseosa formada po r ,5 p:o~''100. de óxielo de car- bono, '18 por lCl@de anhjdr-ido.oarbórrico y 7rpor 100 ele ni- trógeno. .Notas cUokas , POR JOA9uíN 'RAVETLL~T Veterinar io en-Salt ( Gerona) 1. úüayegua se· presenta con cólicos, aurnento ele tem- peratura, depo:sicion~es norrnales. Se le administran. calman- tes. :Ar, dta siguéente continúa en igual estado, observándose que' no excrementa, La explor-ación rectal denurrcia un cuer- po extraño ele ex:ft'ru011dinari;:} volumen, en la parte anterior de Ia pelvis que se oree debido al cúmulo de excrementos en la curvadura vpelviana del intestino. colon. Se. aclministi'aun purgante á la yegua. Es ta muere al día siguiente, En la autopsia se observa que el ovario dere- cho presenta un-tumor de' extraortünarias dimensiones, cal- curándose que su' peso es de unas· treinta libras. E;1tumor, (1) A. Buchan~nn. «Waragainst rats thc value 01 catse; The Lancet, 19 octubre, 190i. 284 REVISTA VETERINARIA DE' ESPAÑA deconsistencia blanda, ofrece gran número de vesículas del tamaño de una avellana y menor-es, llenas de serosidad, A' pesar de no, haberse practicado examen microscópico, creernos se trataba de un cistoma niuittlocular. El ovario tzqmíerdo -se presenta normal, la cavidad abdominal contiene unos cuantos litros de serosidad rojiza. Gran inflamación del epiplón y algunas manchas rojas en la hoja visceral del peritoneo y la túnica serosa de los intestinos. Segura- mente, la muerte .Iué ooasíonada por peritonitis. La yegua había estado en celo hacía 11!ll¡QS dIOSmeses. El dueño había notado' en ella .un abultamiento del vientre que le parecía anormal y ~ule la yegua se fatigaba más de lo regular' en el trabajo. Il. Una vaca parida de cinco semanas, es atacada de pia- raplejía: postración, anorexia, ausencia de fiebre. Se hace la insuflación de aire en las mamas, A las ocho horas la vaca come y parece meno abatida, pr acticándosele otra insuflación. Por la noche, se 1evanta ella sola. Durante dos ó tres días el animal levanta el tercio posterior- con. alguna dificultad. Una vez cada día, y Pior espacio de varios seguí- dos, se continúa-l-a-Insuflación+de -aireven, olas m amas , La ouración es definitiva. Otra vaca, en el octavo, mes del embarazo, es atacada de paraplejia, postración, ::l'lllSenci'a e fiebre. Se le insufla aire d en Ias mam as, y 'al 'cabo de ocho 'horas el animal parece me- nos abatido. Otra msuñacrón, y-al día siguiente la vaca se levant~ sola, aun cuando se observa cierta dificultad en la firmeza 'del tercio posterior, Una vez cada día, y por espacio de unos cuantos, se continúan las insufl aciones de aire- en las mamas, La curación es completa. ' ' Escribo estas dos notas, no-para acreditar, los (efectos .de la .insuflación del aire .en las mamas, puesto (fue las exce- Iencias de este tratamiento, se hallan plenamente confirma- I das en la fiebre vitelar (producida, segúh se cree; por un, mi- crobicanaerohio localizado en las mamas), sino para, señalar que 'La fiebre vitular, noí obstante la afirmación de muchos autores, '<'1eg1ún cuales no se .puesenta sino hasta los dos 10,8 J5 tres días después del parto puede observarse mucho an- tes de' queéste se verifique, así OOID9 mucho tiempo después de él, y que toda paraplejía en la vaca preñada ó parida de algún,tiempo, .. .,menQs,de: poder, diagnostic¡¡.~'_ "é'Xa:ctifú:d á con REVISTA' ~ VETERINARIA DE ESPAÑA 285 otra cau a, debe tratarse! por la insuflación de aire en las mamas. Seguraméntc 'que la paraplejía de la vaca anterior 'al parto y atribuida á presiones sobre 1'015 cordones nerviosos, no 65 otra cosa 'que una fiebre vitular, pues dicha paraplejía se presenta mmy r'ara vez e!I1 las demás hembras domésticas preñadas: IIl. Una 'cerda sacriñcada en el matadero de. Salt (Gero- na) presenta 'un' tumor 'tl.lbeirculos'Üdel tamaño de una man- zana ,gruesa, en e[ sitio donde se practicó la castración (tu- berculosis cpmpletamente localiz ada). El tumor es interno y 11'0 Se' advertía antes del sacrificio, A buen s,eg;"u'oque elcastrador, que sin duela, seria tubercu- loso, .lnocularía el virus al. pa-aoticar la castración, pIU:e\S es sabido. qlue esfos individuos (castradores) hierren la sucia cos- tumbi-e :de meterse 'en la bioc:a la cuchilla mientras operan. Una tuberculosis local tan desarrollada, sin ninguna gene- ralización, -yen 'un sitio, como la cavidad perítoneal en que las generalizaciones son tan fáciles, parece indicar ya, por lo mismo, que el virus-procedía de una especie bien. diferente del animal en que. se había desarr-ollado. Si bien no c;on?- cernos experimentos de inoculación de: la tuberculosis del hombre .al cerdo, podernos deducirlos si tenemos' en cuenta las grandes dificultades con que la tuberculosis humana se desarrolla en el buey. TRABAJOS EXTI\ACTADOS. BACTERIOLOGÍA R. SAZERAC, Los microbios invisibles. - Hay microbios 'graneles, como el bacillu« Buischlii, de 3 á 6 micras de lar- go. A su lado, el temible y difundido de la gríppe es" 'un pigmeo, tanto, que, de ser cinco veces más pequeño, sería invisible. . Los trnic'robios invisibles no son entes ele razón. La lím- pida serosidad de las aftas ele la glosopeda se ve, al l1UC1'06- copio, llena de glóbulos h'emáticos y granulaciones muy re- fringel.1teis· , si se filtra por medio de la bujía de Berkef'eld, y el resultado de la filtración conserva la; virulencia. Tan pequeño es e.l germen, que atraviesa 101S proro's de la bujía .. 2B6 REVISTA VETERINARIA DE :BSPAÑA ¿ Indica esto que la esterihzación por filtración del agua die bebida es ilusoria? No, porque las bacterias que hay en el agua potable son raras y de tamaño suficiente para 11JO atravesar los poros del filtro. El agente patógeno, d:e la peripneumonía bovina, también atraviesa el filtro de Berkeíeld (de tierra de infusorios) y ,la bujía Chamb'erland de tipo más permeable, pero ya no la Chamberland menos permeable, Viene á ser el tránsito de los microscópicos á los ultramicroscópicos. OtTO microbio ultramicroscópico .debe de ser el causante de la enfermedad' del tabaco llamada mosaico, por producir manchas decoloradas y alternadas, .á modo de mosaico, en las hojas de dicha planta. La horse eicknees, especie de paludismo que ataca á los .caballos del Africa del Sur' que pasan la noche al descubierto ; la peste de las aves, frecuente en Italia y semejante al cólera de las gallinas; la peste bovina; la uiruela ooina; el rnollus- cum de las aoes ; enfermedad pariente del cáncer y que se ma- nífiesta porfumores alrededor del p'co, y la rabia, de cuyo agente ya Pasteur decía 'que no era visible por su pequeñez y cuyo virus Remlinger ha filfr ado y centrifugado viendo que la parte superficial se torna inofensiva y sólo es nociva la parte inferior, son otras tantas enfermedades causadas por, elementos ultramicroscópicos. ¿ Por qué no vernos tales elementos con el microscopio? Según la teoría, la menor dastancia que deb'e separar dos puntos .para que lS;Us imágenes sean visibles es la de la cuarta parte de ·la longitud de onda, que viene á ser un octavo de micra. Sin llegar á esta dismánución, el hecho de iluminar las preparaciones pOI' t.ransparencia,con el espejo que hay de- .hajo de la platina del mícroscopro, hace invisibiles algunos microbios por iluminar el fondo del campo, del mismo modo que la luz del 'día irnlpi de. ver las estrellas por iluminar el fondo del. cielo. . Para poder ver los microbios muy pequeños hace falta ilu- 111ÍI1.arlo:s 1Ul fondo obscuro ; es preciso - que sólo recoja 'en el objetivo los rayos del objeto 'iluminado y no 10·s del Tiaz iluminante. Para esto .Cotton y Mouton colocan un bloque .de vidrio, tallado en forma .de paralelepípedo sobre la pla- tinadel jllicrosoopC¡Oy Jo .iluminan oblicuamente de modo que al .llegar los rayos á la icara superior del cubre-objetos, experimenten '1.1:11a r-eflexión total. Así sólo es posible ver las partículas que, rompiendo la Iiomogeneidad de la prepara- ción, difractan la Luz y la .envían á todos lados y, .por: ende, al objetivo .del má eros 00 Pi: 0, Por esto aparecen corno punti- tos brillantes. De" este rno do se .consigue ver hasta las par- tículas invisibles de los coloides, Lo' malo· es que lo. que se logra ver así es impreciso y " {I.EVISTA:. VETER'INARIA DE ESPAÑA 287 vago. No obstante Kohler, en d. Congreso de Br eslau (1904) indicó la 'posibilidad de avanzar más en el mundo de lo in- visible, iluminando los ohijdo,s con rayos ultravioletas que S011 10:3 de menor longitud de o 1111a. K011ler,para ello, utiliza la l'uz del 'C3Jcln.TÍJiO, A,sÍ se ..duplica el poder resolvente del microscopio y, 'al mismo tiempo, se fotografían con mu- -cha exactitud, los microbios pequeñísimos. (La Revue, '15 de octubre 1907). - P. F. 1 1 WILSON,'.J. Nuevo método par.a aislar el bacilo tifos o del agua. - Evaporar el agua en bañomaría á 37-400 C. y bajo 'la aspiración de una bomba. Cuando: está muy redu- cida, se siembra en placas de Drígalskí y Conradi. No re- ducir cada litro ocle'agua: á menos de 20 cm.s ; de lo contrario, -se .. roducirían p precípstaeíones.jqne impedirian el desarrollo de. 1as~.eo];0l1'iras; ¡P,QO:1!er S 0g tllfl a las placas al ferrnostato en para evitar' que él' agua de condensacién 'haga más difícil el hallazgo, de . las colonías al difundirse por el medio nutriti- vo. (The Brétish. med. Jour. , 18 mayo ).907; La Riforma me- dica, 15 junio 1907). - P. F. .M0,USSÚ. -Cultivbs ,de tuberculo!3is in vivo 'Y vacuna- ciónanlititube:llcu10sa. ---" -Cultivos in vivo (mediante saquito .de: colodión ó bujías Fi), .en especies (bovina, ovina, caprina ~T'C3J11ina) tuberculosas, .determiuan reacción térmica' como la tuberculina. .Si están sanas 110i, pero éstas, al mes, ,reac- CiOm3J.l Ia tuberculina .á sin estar tuberculosas. Esta reacción .no traduce la presencia de bacilos en .el orgau'smo, sino la impregnación 'de éste por las toxinas del bacilo de Koch. (O. R. de l'AcadémiB des Sciences, .dc Paris, 25 de noviemhre ,de 1'907). - P'. F. LOIII) , A.Desinfección· del filtr.o .Ohambez-Iand tpo» el Iusofozmo, - El Dr. A. Loir recomienda la esteritiz ación de las. bujías del filtro' Chamberland .por medio del Iusof'or- 111'0 (combinación de. j rubión y de, formol que contiene 20 por 100 de .Ia .solución comencíal de aldehido f'órmico). Este 'prQ¡:l'udo 'es un al1tiséÚJhco 'muy eficaz, un perfecto desodo- rante, ynQ. es tóxico. El iautor . aconsej a colocar las b'uj ías, -eolector y tubos de goma en una solución de Iusorormo al 5 por 100 por es- pacío .de doce horas.: La capa glercsa depositada en la su- perfícíede 'las bujías 'y .del cauchú se desprende fácilmente por' un .simple lavado. á consecuencia de la acción del luso- formo: La primera agua filrtrada, aunque debe desperdiciar- se, .no tiene 'Olor .á lusotormo. La experiencia de M. Loir ha demosbrado que el lusofo r- mo mata al bacilo .del carbunco en cuatro horas; el esta- .ñlccoco piógeno áuneo.: en cu'atro ; .el coli, en diez á veinte 7 . 288 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA minutos; el bacilo tífico, en cinco .á diez; el vibrióri del cóler.a, en quince; el germen diftérico, en cuarenta. El Iusotormo es .un perfecto desodorante y poco tóxico: se necesitan 7 gramos para matar un kilogramo de animal. Según el autor, debe considerarse este medio superior al permanganatopotásico, que no hace desaparecer bien el mal olor. que impregna las bujías. La misma esterilización por ebullición ó en la estufa, fijan el olor á las bujías y éstas lo tr.ansmrten al agua. (Le Caducée ; Revista ele Somidad mi- lita?",' 15 noviembre 1907). ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA ALBRECHT. Un par de investigaciones en las aves. - Como no se puede reoo'g1er:la orina de las aves, es difícil estudiar cómo. se comportan por lo que á la eliminación y absorción de medicamentos respecta. Elpl'ofe'sor Albrecht ha tenido la idea de fijarse, p:ara¡ suplir esta desventaja, en la 'composición del huevo y ha visto que, administrando 0'1 gramos de un. yoduro alcalino, á las 15-22 horas la clara y la yema dan la reacción del yodo. Lo mismo cuando se unta el pecho, por entre las plumas, con 1 gramo de yotion disuelto en 5 ·cm'.3de alcohol, pero, no. si se unta con una pomada hecha con 1 gramo de yodo, 8 de yoduro potásico y 30 de lanolina. Las gallinas y las patas toleran bien el yodo, 10 mismo administrado que aplicado. El yodo, en los huevos, .parece hallarse, no en combinación albuminoidea, ni en combinación grasa, sino en forma de yoduro potásico . . Otro experimento de Albrecht, tuvo por obje:o averiguar si la presencia de la cizaña en los granos que sirven de ali- mento á las aves, podía perjudicarlas. . La cizaña contiene un veneno narcótico (saponína ó sa- potoxína), globulí cid a, irritante de las mucosas y paralizante. Administró gran cantidad de semilla de cizaña, en polvo, á tres gallinas, hasta llenarlas el buche. Ninguna de ellas. en- Ierrnó. He ahí deduce Albrecht que acaso en el aparato di- gestivo de estas' aves, el veneno .de la cizaña se destruye y hace inofensivo. (Woch. tÜ1" 'I'ierheiikumde umd .1' ieheucht, 51, J ahrgang, n.» 27). - P.' F. ; MAIGNON, A. Explicación del mecanismo general de la transformación del glucógeno en. glucosa, por los múscu- s , los y tejidos animales. - De los experimentos del autor re- sulta, que Ios músculos poseenuna amilasa,' que es el agente que transforma el glucógeno en, glucosa. Esta transforma- ción que, en estado. no rmal , suele tener lugar continuamen, te, aumenta merced á ciertas influencias y especialmente cuando se magullan lo.s tejiCLo¡s,' favoreciendo de este modo REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 289 el üontactode la amilasa y del glucógeno. (Acad. des Scien- ces, sesión .del 28 octubre 1907). - J. F. SABATES, A. Un caso de pseudohermafroditismo'comple- too - En el matadero público del suburbio de Gracia (Bar- celona), fué sacrificada 'Una res cabria, de unos cinco meses de edad, que, ofrecía 'todas las maníf'estacíones orgánicas correspondientes á los dos S'0XOIS: el aparato genital era per- fecto; el masculino, aunque sin un desarrollo general tan marcado, ofrecía sus órganos perfectamente signiñcados . los testículos (descendidos ya en, sus bolsas, suspensas de la parte posterior de las mamasrestabau dotados de epidídimo y conductos deferentes'; las cápsulas ó reservorios (?) semi- nales, algo rudimentarias, así 00111'0 las glándulas prostáti- cas; el pene bastante ostensible, con el conducto uretral practicable; todas las', partes, en fin, ofrecían caracteres de autenticidad que, á no ser por .'01 manifiesto vigor vital é integridad en 10'5 órganos, femeninos y. la comunicación c(¡- recta de la vejiga de la orina con la vagina (que caracteri- zaban la hembra); con bastante dificultad se hubiera delíhe- rada momentáneamente acerca aquel caso teratológico de fusión ovárica Q de raro atavismo que sólo con carácter de curiosidad científica trasladamos á la sanción del lector.- ( Auto-reierencia.). PATOLOGÍA Y CLÍNICA KE:M:ENY (GABRIEL). Resurrección de una ternera en apa- l.·iencia muerta. - Tr.as una intervención por parto Iaborio- so, logró extraer Kerneny lU1 ternerillo. Pero este ternerillo estaba echado, inmóvil, con los ojos cerrados y sin respirar. Entonces Kemeny ensayó el resucitarle por medio del prcce- dimiento de Villemín. Para ello le introdujo una brizna de paja en una ventana de la nariz .:/ le hizo cosquillas en la pituitaria. Pronto el recién nacido reaccionó con una inspi- ración profunda, seguida .demn débil golpe de tos. Luego, Kemeny le introdujo la pajuela en la otra ventana nasal. Apa- recieron más inspiraciones y, 1P'OJ" fin, el ternerillo abrió los ojos. Para terminal' de reanímarlo, le 'lrizo algunos moví- mientes de respiración artificial. Ya se comprende- cómo o'hr a el procedimiento. La exci- tación del nervio olfatorio se transmite al centro respirato- rio. (Allatorvosi ha/pode, 1907, n.O51; Berliner Tierare. Woch.,. 1908, n.o 8). - P. F. VINCENT. El frío en la etiología del tétanos (tétanos reumatismal). - Sabido, es q:ue se han pubiícado muchos casos de tétanos :sobrevenidos á consecuencia de moj aduras, 290 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA enfriamientos, dormir borracheras al aire lib're;etc. Vincent ha visto que el enfriamiento local de un miembro, por ejem- plo, paraliza los leucocitos y permite la germinación de los esporos tetánicos. El entriamíento general tiene que ser muy fuerte para llegar á inmovilizar los glóbulos blancos de todo. el organismo y por esto causa la muerte antes de que el té- tanos tenga tiempo de desarrcllan e. (Ac. de Med., de París, 11 febrero 1908). - P. F. CESARI. El mal rojo del cerdo. - Esta dolencia puede ser transmitida al hombre por medio de las placas cutáneas; en la mayoría de los casos resultan lesiones locales, colo-o .ración de la piel (rubicundez), tumefacción de las articula- ciones é inflamación de los linfáticos vecinos. La curación. es rápida y regular. Sin embargo, la muerte del veterinario Raner, sobrevenida cuatro días después de una inoculación accidental en la mano con un tu ha de cultivo, ha sido atri- huida al rouqet. La ingestión de carnes de cerdo atacado de mal rojo pue- den determinar perturbaciones graves'; y Lubowsky ha en-o contrado en las 'deyecciones de lID niño, numerosos bacilos que se muestran en extremo virulentos para la rata blanca. Cuando los animales ratacados de mal rojo son sacrifica- dos tardíamente, el diagnósticoes fácil'; pero si el sacrificio, . tiene lugar al comienzo de la enfermedad, no lo es tanto y para precisarlo es necesario el examen bacteriológico. Exa- minando un fragmento de pulpa renal tomada al nivel de las capas cortical y medular, y colorada por el método de Gram, verise los bacilos del mal rojo dispuestos erí montón .. Los bacilos que se encuentran en abundancia en la san-o gre, los músculos y todos fas órganos son virulentos. Los. medios de conservación ordinarios, tales como el ahumado y la salazón, '8011 insuficientes Piara destruir el gérmen del. mal rojo. Las legislaciones francesa é italiana, prohiben el consumo' de las carnes que precedan de "cerdos atacados de mal rojo y sacrificados en el curso de la dolencia. En Alemania se' practican decomisos totales ó parciales, según: la importancia- de las alteraciones del tejido, muscular ó adiposo. En Aus- tria y Bélgica se permite el consumo después de-la cocción. en las forma:s leves. Cesari. como los pr-ofe ores Liénaux, de Cur eghem, y Mo- rol, de Troyes, estima que los hechos de contaminación se- ñalados, justifican el decorniso rtotal de los cerdos atacados. de 111:alojo, hasta tanto, Cf1.1,eJ la práctica de la esterilización r de las carnes insalubres no' sea un hecho en los mataderos. (H Yqiene ele la oiarule et cl~~laii}. - J. B. REVISTA VETERINARIA DE .ESPAÑA , 291 TERAPÉUTICA Y FARMACOLOGÍA 'BRETON .. Tratamiento de los cólicos graves del caballo por las inyecciones intraperitoneales de cloral. - La in- dicación principal en el tratamiento de los cólicos, consiste en la supresión del dolor y piara ello se h'an empleado, en' las formas graves, las inyecciones íntcaperitoneales de clo- ral. . Las ventajas de este 'método son: la facilidad de su ejecución, la acción rápida, la duración sedativa y lo PIÜOO peligrosa que resulta la intervención, ' El cloral se emplea á la dosis de 30 á 80 gramos, según la alzada de los animales, á uazón de 1 gramo por cada 10 kilo- gramos de peso vivo, en solución al décimo. Esta solución debe hacerse en el momento en que va á practicarseIa oPle-' ración, y se prepara al bañomar'ía en el mismo frasco que se 'utiliza para las inyecciones de suero artificial. Este Iras- . ca está cerrado por un tapón provisto de dos tubos acodados, de los cuales, ~mo desciende hasta el fondo del vaso y el otro está poco sumergido en el recipiente. El primero de estos tubos, se enchufa con un tubb de cauch'ú, provisto de un ajustador que puede adaptarseá 'Una ;cálnlla de un trocar de los que se usan para extraer sangre; el segundo tubo va uní- do á un insuflador de Richardson. El manual operatorio no 'puede ser más sencillo: Después de haber desinfectado, la piel, se introduce el trocar en la parte superior ó alta, del ij an izquierdo -C0111:O' tuviera si que hacerse 10. punción' intestinali; se retira el trocar y, se adapta la cánula al tubo 'provisto del ajustador. Por medio del funcionamiento' del insuf'lador, se impulsa la solución de cloral al peritoneo. En los cólicos acompañados de ti111- panismo, puede hacerse la 'punción del intestino ciego, antes de las inyecciones de cloral. Con este método se han tratado con gran éxito doce caba- Iloaafectados de cólicos graves. Sin embargo, es preferible reservar este método 'l)!ill"aaquellos casos graves en los que, el d010r muy vivo 00n títuye el síntoma dominante. Puede emplearse simultáneamente con los alcaloides que se utilizan para activar el peristaltísmo intestinal, sin que al parecer influya para nada en la acción de los purgantes oleo- sos y del cloruro dé bario>. Durante Ia narcosis.veste último debe sustituirse por la pílocarpína y la arecolina que fa- vorecen la eliminación-del cloral merced á la actividad.glan- dular qnie se produce. (Bull. de la Soco cent. de Méd. Vét., 1907). - J. F. . CADIOT, P. J. Ace;rca del tratamiento de las miocardi- tis pneumónicas. - Vos trastornos cardíacos que se obser- .van rdurante la pneumonía del caballo, se traducen desde 292 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA su comienzo y durante dos ó tres días, por la precipitación y violencia de los sístoles, rapidez del .pulso, agravación de Iadisnea, así 'c0111ü poi' la aparición de fenómenos de an- , iedad y opresión. Después sobrevi enen la arritmia y debi- lidad de los latidos cardíacos, ruidos sordos y modificación en lo caracteres del plumo que, siendo acelerado, se trans- forma en débil, filiforme é inapreciable. Esta complicación que se observa, sobrebodoO durante el período de estado, puede manifestarse en todos los períodos evolutivos de la pneumonía, Puede coexistir con lesiones pulmonares am- plias, limitadas ó en vías de regresión. Con mayor frecuencia las lesiones 'se localizan en el corazón, que en algunos pun- tos está inflamado, infiltrado, decolorado, equimósico y ama- .rillento. Es-la miocarditis aguda, no es consecuencia de la repercusión de las inflamaciones pulmonares sobre-el cora- zón, sino más bien de la acción de los agentes infecciosos ó de sus toxinas sobre el miocardio. Hay 'casos en que éste se halla inalterado Ó, á lo sumo,' ligeramente afectado; esta Iorma debe achacarse á' desór- denes complejos que ejercen los venenos pneumónicos sobre la i nervación del corazón Y especialmente á la parálisis Ó paresia de . los filetes qnie 'emanan del pneumogástríco. En el animal vivo, es imposíble diferenciar la miocarditis de los trastornos de origen nervioso. La observación de trastornos cardiacos, sea cual fuere STh origen, agrava el P;¡:IOl1.ÓStico,; su grado de agudez precisa la gravedad de la pneumonía. Las pulsaciones precipitadas, muy débiles ó arrítmicas, in- di-can un estado alarmante; el pulso fuerte, moderadamente acelerado, salvo en las prieumonías consecutivas á la pape- ra es un indicio favorable. En los pneumónícos, se combaten los trastornos cardíacos con la digital, la cafeína ó el éter. La diqital, que tiene acción eficaz en algunas cardiopatías crónicas, es casi ineficaz en las enfermedades agudas acom- pañadas de astenia del miocardio. Sus efectos son poco mar- cados ó nulos en las pnenmonias con fuerte hipertermia; si se 'continúa su administración, auri con aumento de la dosis diaria, no se obtienen resultados favorables y puede produ- cir- 'una intoxicación grave. Esta se traduce por palpítacio- nes, arr-itmia, debilidad ó depresión del pulso, palidez de las mucosas, eníriamento' de las extremidades y aparición de cólicos. El hábito medicamentoso no existe p:ara la di- gital; el acumulo puede motivar la m'anifestación sucedánea de los accidentes tóxicos, tanto más temibles, cuanto que son irr emediab 1es. a Para el caballo, la dosis diaria ha de ser de 3 5 gramos, suspendiendo la admínístración cada dos ó tres días. Lae tolerancia de dosis cotidianas prolongadas' de 8, 10, 12 gra- mos, debe' atribuirse á la mala calidad del medicamento, HEVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 203 .El empleo de la digital debe hacerse con cierta prudencia y, en los casos de. miocarditis aguda, no hay que esperar ningún efecto útil. La cafeina se administra al caballo en inyecciones hipo-o dérmicas á la dosis ele 1 á 2 gramos, repitiéndola dos tres ó' veces en veinticuatro horas y la adición de henzoato de sosa la ha-ce soluble en el agua. En las neurorniocardítis ínfecciosas, 'es variable e!t~ sus. efectos, que á veces son dé- biles ó nulos, y es impotente cuando los trastornos son ,gra-. ves, la circulación muy acelerada ó el miocardio muy de- "bílitádo. _ . . El éter se utiliza en inyecciones subcutáneas ó intr amuscu- lares, de 10 á 25 gramos cada una y á razón de tres ó cua- tro. intervenciones 'en cada veinticuatro Iuoras. Se emplea con utilidad en las pneumonías adinámicas complicadas por acci- dentes cardíacos vcon tendencia al síncope. Sus efectos son inmediatos, á menudo pasaj eros insuficientes, y su activi- é dad se aumenta si se le añade alcanfor. El alcánior esel excitante cardíaco que hay que elegir en las neuromiocarditís. Es :nI1 «remedio excelente en las pneu- monías cuando sobrevienen trastornos circulatorios graves por astenia del miocardio, cuando el corazón decae, cansa- do. ó afectado, 'ora en su substancia muscular, Ó en su aparato nervioso». Puede emplearse en inyecciones hipodérmicas, di- solviéndolo en éter ó' eilla:t~eite, ó bien en ambos Iíquidos partes iguales, preparando cestas soluciones al décimo (so- lución débil); al quinto ó al cuarto (solución fuerte). En veinticuatro horas, se administra en tres ó cuatro veces, de 60 á 100 gramos de aceite alcanforado fuerte, Las' dosis iguales ó superiores de 10 cm." producen, por lo general, tu- mefacciones inflamatorias persistentes, q~l-e se absceden du- rante la convalecencia; de aquí la conveniencia de practicar las inyecciones en las tablas del cuello, partes laterales del pecho, ó á nivel rle la masa de los extensores del antebrazo. La medicación, inofensiva en absoluto, debe subordinarse al estado del corazón y del pulso.; las dosis inyectadas debe- rán disminuirse á medida de la retrocesión de los síntomas y aumentarse cuando el pulso sea más débil y acelerado, (Rev. de Mécl. Vét., 17 octubre 1907). - J. F. ECKARDT. La cura de la omfali tis y piohemia de los potros. - Los medios locales ó por vía interna hasta ahora utilizados para curar tan grave afección, han fracasado por 'completo. He nada ha servido la administración de prepa- rados de yodo (solución de Lugol, yoduro potásico). Ec- kardt tuvo la idea de admiuísti-ar- el yodo por' medio de la leche materna. Los animales q'ue lactan toleran el yodo sin inconveniente. Vacas y yeguas h'an tomado, en catorce días, 200 gramos de yoduro potásico y 'una cabra tomó 50 gramos 291 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA sin alteración alguna en su salud. Partiendo de esta idea, Eckardt curó catorce potros enfermos de omfalitis y artri- tis píohérnica. Las yeguas tomaban, con el agua de bebida, 20 gramos de yoduro potásico cada día y, si era preciso, ca-dados. El muñón del cordón umbilical se bañaba con una solución antiséptica (sublimado, 1; alcohol, 100 yagua destilada, 400), y sobre las articulacíones se aplicaban cata- plasmas' calientes y húmedas. He los catorce potros enfer- I1n'Os, oce curaron. d El veterinario, Beck ha queri-do experimentar esta cura y se halla satisf'echísimo de sus resultados. De seis potros, entre los q'ue dos tenían pocos días, y tres ,varias semanas, 'curaron cinco. Las madres sólo tomaban 10 gramos diarios de yoduro potásico en lugar de 20, No se hizo ninguna cura local en el ombligo ni en las articu-' ladones y los potros 'se hallaban en tales condiciones que, sin esta cura, no se hubieran restablecido. (Woch. f. Tliier., n.o 49, 1906 Y n.o 8, 1908). - J-. F. ' GALTIER, V. Tratamiento de la. tuberculosis por la es- tricnina.- Mis diversos experimentos - concluye 'el autor- demuestran Que la medicación po,r el empleo simultáneo del arsénico ó del yoduro de sodio y de la estricnina, ó por el 11,SO d;e¡ la estricnina sola, puede mostrarse de cierta eficacia con- tra la tuberculosis experimental. Q'ue el tratamiento por la estricnina, empleado á conti- nuación de la contamimación, aumenta las resistencias del organismo, puede prevenir la generalización de la enferme- dad y conseguir la cicatrización ó la extinción de las loe- lesiones. Que el mismo tratamiento empleado después de 11n "lapso relativamente 'largo de tiem'pod,espués' de la inoculación, cuando se han formado numerosas y grandes lesiones, pue- de aún producir un resultado muy apreciable, detener' la evolución de la enfermedad y prolongar la existencia de los enfermos. (JOt~1". Méd. T1ét. et Zooiech., XIl-07). ~ C. S. E. INSPECCIÓN DE ALIMENTOS GALTIER, V. Peligros inherentes al consumo de carnes procedentes de animales tuberculosos; no-tcxíoídad 'de las carnes, de las leches y lesiones esterilizadas. - La mayor parte de las lesiones tuberculosas parecen debidas al contagio por ingestión. Está comprobado que la 'ingestión de' una débil dosis de materia- tuberculosa en las vías digestivas no infecta más que excepeíoualmente los animales de experi- mentaoión. En muchos casos esta víufección se acrecienta REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 29il cuando las comidas SOn frecuente y fuertemente infectadas, y cuando los gérmenes van en. suspensión en una materia lí- quida (agua, leche). . Según resulta de mis experimentos, la ingestión, repetida con más ó menos frecuencia, de carne tuberculosa, carece de peligro para los· animales cuando ha sido despojada de los órganos y ganglios enfermos. La carne de bóvido tuber- culoso, : es excepcionalmente virulenta y de escaso peligro; por eso j anrás he conseguido infectar ningún animal (perros, carneros, cabras, terneras, ·oerdo.:s~ conejos y cobayos) de experiencia, alimentados con carnes crudas de animales de- comísados en los mataderos de Lyón. También 'conceptúo carne poco peligrosa la que no pre- senta lesión aparente, según he podido observar en dos p,e- Iros á quienes durante dos años se alimentó 'COl1 carne de re- ses tuberculosas en abmndancía ; sacrificados á los nueve y toros y por otra razón: la de que en ganado' caballar somos tributarios del extran- jero. - J. B. PERRAULT. La ele~trocución de los animales de carni- cezía, - El 'profesor Leduc 11::). uerido aplicar á los animales q de matadero sus curiosos descubrimientos sobre la anestesia eléctrica. La anestesia se puede obtener rápidamente 'ümw- - vilizaudo por completo al animal y permitiendo practicar la sangría perfecta. Los electrodos son aplicados : uno (0,20 X 0,05) sobre la r-egión lumbar, otro (algo mayor) sobre la región frontal. La región se prepara esquilándola é impregnándola de agua acidulada y recubriéndola de 'Un lienzo 'empapado del mismo Iíquido conductor. En seguida se aplica ,el, electrodo y se fija por medio de aparatos de cuero. Pero todos estos pire- paratívos son demasiado largos y es posible que se sustituyan por el 'uso de electrodos guar-necidos-de puntas que actúen á través de la epidermis. '. La corriente es tomada ele la canalización urbana y trans- formada por medio de un interruptor' á alta frecuencia. / La REVISTA VETE1UNARIA DE ESPAÑA 299 intensidad es regulada á voluntad con la ayuda de un milli- ampére c¿pe1'íodique. El animal debe ser colocado sobre una plataforma aislada por pies de cristal,' y el matarife hallarse calzado y enguan- tado de cauchú. El olvido de estas precauciones de aisla- miento, 'cuando la primea-a experiencia, valió al matarife operador fuertes sacudidas que.obllgarou á interrumpir la con'i,ente.· . Así que se establece el circuito, el animal (buey, caballo, cerdo,. terneraó carnero) cae instantáneamente y queda in- móvil y anestesiado: la ablación de las orejas ó de la cola no da lugar 'á (fue e11 animal se defienda en lo .más mínimo. La corriente eléctrica debe mantenerse, sin que el animal vuelva inmediatamente á Ia :yida; pern al m.imdo y tres cuar- tos los músculos ceden y elanímal muere por efecto' de un síncope cardíaco. En este intervalo, menor de dos minutos, debe practicarse la sangría (degüello) sobre 'el animal inmóvil, porque después la parálisis del corazón y la supresión de las contracciones musculares darían lugar á la sangría incompleta. La' sangría (degüello) efectuada en este período de aneste- sia, es más perfecta que PiOr ninguno de los otros precedí- mientes de matanza. Los WIJSOIS suelen quedar completamente exangües, cosa que no se observa siempre con la máscara Bruneau. . Con este procedínriento no, .ap¡arece ninguna lesión visible de los órganos ni del tejido conjuntivo subcutáneo: la carne es absolutamente normal y no ofrece ninguna diferencia de gusto. Esta carencia de lesiones se explíca por la débil ten- siónde la ccrrieute, la cual actúa sobre la función nerviosa y no destruye los elementos del organismo. La 'carne de los animales así sacríficados se conserva tan bien corno la carne ordinaria, y parece que la rigidez se pre- senta. más rápidamente que en los otros pa-ocedimíentos de matanza. La caída brusca determina algunas veces fracturas. En suma: Ia -eleotrocución todavía es un' procedtrniento poco pcáctico ique aumentará en IS'US dificultades cuando se trate de animales de mal carácter. Mientras, con algunas mo- dificaciones puede aplicarse útilmente en los animales pre- queños, los cuales 'Son, casi siempre, objeto de brutalidad s, en el momento del sacrificio por parte ele los ayudantes de los m.atarife:s. (Reoue praiique eles Abaitoirs, marzo de 1908, págs. 39 .y 40). - J. B. VAUDIN. Prueba de la, leche. - Desde 1897 este observa- dor viene señalando la decolor-ación del carmín de índigo bajo la influencia de los microbáos ele la leche y propone esta reacción para estudiar la riqueza microbiana de este 800 REVISTA, VETERINARIA DE ESPAÑA ,lícruido,' Otros exp'erimentador es han ensayado el procedi- miento, habiendo obtenido resultados que 'no concuerdan con el resultado primitivo anunciado p¡Ol" Vaudin. El atribuye dicha discordancia de r-esultados á la diversidad de produc- tos empleados, indica de manera precisa cómo es conve- é niente pr-oceder para preparar la solución ele prueba, Esta nota fué comunicada al Congreso Internacional ele las «Gotas de leche» en Bruselas, en 1907, y por unanimidad se adoptó la siguiente proposición: «El segundo Congreso. Internacional de las «Gotas de le- che», - Considerando que las clif1epentesdemandas dirigidas á los poderes públicos con el propósito de conseguir rula le- gislación especial concerniente á la producción y .venta elela leche no pueden alcanzar una inmediata solución, ' »Todos sus miembros, y en general todas las personas que se ocupan de higiene pública, se comprometen á propagar por,~otdos los medios de que dispongan, la m'anera de hacer la prueba de la leche ppr medio del carmín de índigo y, por consiguiente, se acuerda que se redacte una instrucción para esta prueba, que será confiada inmediatamente á la oficina del Congreso y luego será repartida al público con profu- sión», (Reoue el'higiene et ele police snnitai1'e ele Vc¿llin).!----:-J,B. HIGIENE COMPARADA' SPARTZ, M, Acerca del papel del alcohol en la génesis de la tuberculosis bovina. - Es universalmente admitido que el alcoholismo es una de las causas principales que fa- vorecen la pululacíón xlel bacilo de Koch en el organismo humano. Empero, ~1U1 cuando en las iespecíes domésticas no se observe el alcoholismo, en el verdadero sentido de la palabra, no hay que dudar que en los bóvidos, los prnduc- tos derivados de las destilerías agr-ícolas (111ny alíbiles y que favor-ecen el engorde) juegan pagel muy importante en la génesis de la tuberculosis, El hecho es bien conocido por nuestros al deanes , quienes lo explican diciendo, que los re- siduos ele las destilerías queman los pulmones de' los ani- mal es destinados al engorde, . E;n el matadero de Luxemburgo, la mayor parte de 106 bóvidos, tuberculosos procedían de destilerías agrícolas in- é dustriales, Generalmente se recriminan corno condiciones pr-edispo- rientes á la hacilosís bovina, los establos bajos, mal airea- dos, en los que la temperatura es excesiva, y que albergan mayor número de animales, Pero estos Iactores adyuvantes, no pueden achacarse á los animales de los grandes destiladores, ya que casi todos poseen establos cons tr'uidos con arreglo á los últimos pre- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 301 ceptos de la higiene. A menudo las vacas que proceden de dichos establos, son tuberculosas en una proporción 'del 90 por 100, cifra algo -menor ipara los bueyes, Podrá objetarse, sin duda, que los animales introducidos en estos "lo cales , son ya tuberculosos cuando se compran, aunque esto es muy raro. En algunas -explotaciones en las que las vacas de engorde se distribuyen en dos establos y se las somete, á un: régimen alimenticio diferente con sub- productos de destilerías y loeotros no, se ve que las pa-i- meras [Setuberculiz an en la proporción arriba indicada (un 90 pral' 100) mientras que ·las otras permanecen indemnes. Los residuos de destilerías 'encierran siernpce substan- cias volátiles y por lo mismo, alcohol, y dándolos en gran cantidad determinan en las vacas y en los cerdos la embria- guez completa, Estos animales, sometidos al régimen que indicamos, contr-aen la tuberculosis 00011 más facilidad que los que se .alimentan con patatas y alimentos farináceos. Las lesiones casi siempr-e se 'localizan 'en el pulmón, por- que con el influjo de la alimentación intensiva los anima- les engordan con rapídez. A los cuatro Ó seis meses se dan al carnicero y por esto la infección 110 tiene tiempo de pro- pagarse á los demás-órganos. Convendría ·no dar. á los niños lech'e de vacas alimenta- das con residuos de destilerías. {Buli. de la Soco Ceni. ele J.l![éd. V ét., 30 ahril 1907). - J. F. NOTICIAS El trabajo del profesor Baumga.r ban. - El sensacional artículo q uc publicamos al principio: del presente número, habrá .llarnado de seguro vla iatención de nuestros ilustrados Iectores. Constituye las primicias de los resultados obtenidos tras un cuarto de siglo de labor incesante y tenaz. El prof'esor Baumgarten, al adelantarnos tan trans- cendentales noticias, ha colmado' de homor á la REVISTA VETERINARIA DE ESP . \,ÑA, que tributa la más rendida expresión de gratitud á tan insigne investigador, deseándole fervientemente la gloria inco mpa- rable de que descubra la vacuna contra la tuberculosis. - Las epizootias en ,España. - Según parte de los nuevos ínspec- tores provinciales de higiene pecuaria, -existen, en el. actual mes, las enfermedades que siguen: viruela ovina (en Cuenca, Guadalajara, Cá- ceres y Segovia); carbunco, ma] roj o' y glosopeda (en Huel va); fiebre carbuncos a (en Zamora, Va l'ladol id y Salamanca); pneurnonía conta- . giosa del cerdo (en Cáceres y Córdoba); rnamitis contagiosa. ele la cabra y un caso de coui-pox (en Tarragona); sarna de la cabra (en 302 REcvrsTA VE'f.ERINARIA DE .ESPAÑÁ Navarna, Cáceres y Logroño) ; papera (en Zaragoza): bronquitis ver- ruinosa de la oveja (en ,Alhacete y Cuenca); poliartritis infecciosa de los corderos recién nacidos (en .Ciudad Real), y coccidiosis intestinal ele los cabritos lechales (en Albacete) . .Ocas congeladas. -- Desde febrero del corriente año se venden en los mercados de París ocas congeladas de Rusia, muy finas, á 160- 180 francos los 100 kilogramos. Humanización de la matanza de reses. - Con fec-ha de- 20 de mar zo último ha 'publicado una .circular el « Local Goverhment Board », de Londres, recomendando cuantas medidas puedan dis- minuir la crueldad y el dolor que suponen los sacrificios de reses para el consumo. Los perros en la guerr3l" - En Cours la Reine (París) hace poco / . se ha celebrado una exposición de perros sanitarios, educados para buscar heridos en los campos de batalla. En las últimas grandes maniobras del 18.0 cuerpo de ejército francés fueren ya ensayados. En Alemania, Italia y Austria Hungría se les utiliza y adiestra desde hace años con el' objeto dicho. Los perros de pastor, de San Ber- nardo y de ros Pirineos parecen ser los más á propósito. Sabido es también que en Bélgica y en algunas' ciudades de Alemania, Suiza y Austria los policías nocturnos van acompañados de grandes pe- ' nos que siguen la pista y- persiguen á los malhechores. -U'n timo á los farmac·éuticos. ~ Dos pu,ntos alquilan y amueblan. 'una tienda en 'una calle céntrica de París. Disponen unos estantes y en ellos 'una hilera de frascos llenos de agua y etiquetados así:' « Fermento Neriot, según la fórmula del Dr. Henrys. - Curación se· gura de todos los, tras tornos y enfermedades de las vías digestivas "'. Hecho esto, recorren las. farmacias con una receta que pide obleas de c[LlÍI1Ína y dos ó tres frascos de «Termento Ner'io t ,,1. El Iarmacéutico dice que no tiene ta] fermeníó ; pero, como en la re- ceta el médico ha puesto una nota que dice: « Este fermento se halla en todas las buenas farmacias y en particular en el depósito central, calle tal, número tantos >, (la tienda de los puntos) i el farrnacéiitico lo lee yprornete que por la tarde podrá proporcionar lo que pide la receta. Para ello manda su criado al deposito central. Allí le dan tres ó cuatro frascos de agua por 12 pesetas cada uno, El' boticario aguarda ">envano' al' punto de la receta; éste 110· parece. Más del 200 farmacéuticos de París han sido víctimas de este timo. Intoxicación por la carne. - A consecuencia de haber comido carne tóxica. enfermaron en la cárcel de Sevilla' todos. los presos, según leemos en los diarios del 21 del corr-iente, Ho~pital militar para ganado. - Se vuelve á estudiar en Ma- . clrid la idea de establecer un hospital militar para el ganado. RBV.isTA VETERINARIA' DE ESPAÑA 30:> Clínica Veterinaria. - En la Facultad de Veterinaria de Monte- video sc- ha -inaugurado recientemente un hospital' para animales. dornés tices. . .NECROLOGIA Friedrich von Esmarch. '---- a muerto en Kiel' en 23 de .febrero H último. Tenía ochenta y cinco años. Nació .en Tórming (Schles- wig-Holstein) en 9 de enero de 1823. Terminó la .carr-era en 1847_ Un .año antes, era ya ayudante de Langenbeck. Más, .tarde lo Iué de Stromeyer, inspector médico de' Sanidad Militar. Esmarch, en 18'18, tomó- parte importantísima: en la guerra de Schleswig-Holstein, cayendo prisionero, .por su abnegación, cuando estaba cohibiendo una hemorragia. En las guerras de 1864 y 1865- dirigió hospitales en Schleswig, Flensburg, .Sundwit, Kiel y Berlín. Én la de 1870 organizó el servicio médico voluntario .. Von Esmarch ha sido uno de los hombres geniales que más han contribuído al' espléndido florecimiento de la .círugía contemporánea. Ef y Neuber iniciaron' la fase aséptica de la misma, es decir; la era de la obtención y del mantenimiento, de la asepsia de las heridas- operatorias, con' el''.menor uso posible de antisépticos, asombrando al' mu'ndo quirúrgico con' los éxitos que alcanzaron. El nombre glorioso de' Esmarch va unido al 'procedimiento de la isquemia previa de los miembros á operar; lograda con la venda . y 'el tubo elásticos y la pinza de Langenbeck, La cosa, sin ernbar- go, no era nueva. Parece que fué usada ya por el rabino' Akiba y por Ambrosio Pareo. Pero estaba olvidada y Esmarch la resllcit6 en 1873, facilitando así enormemente la operatoria de los miembros, E~ írrrgador y. la mascarilla para la anestesia fueron inventados por él'. Varios años antes que Lister, sabía- ya evitar la podredum-. brc de_ hospital y la difter . a de las heridas por medio de apósitos i humedecidos' en una solución diluída de ácido clorhídrico. Desde 1854 hasta 1899 dirigió en Kíel-runa clínica quirúrgica, que alcanzó no m- - bradía mundial'. . Influyó mucho en el progreso de la cirugía de guerra. Facilitarla y perfeccionarla fué su desvelo constante. A él se debe la implan- tacíón ,~n todos los ejércitos de los paquetes antísépticos de cura- cíón individual' del soldado,' hasta entonces tenidos .corno inútiles y engorrosos. ~~ .. En 1851 escribió sulibro Ueber Reselctiotien, nacli Schussuninderi: En él preconiza el reposo y. la conservación en las frachlr~s de 'la~ diáfisis, porconmin'utas que sean. Diez y seis años más tarde ven. Bergmann preconizaba lo, mismo. En 1877 publicó el H andbucli der krieqchirurqischeri Techiiic. - . . Por último, en previsión de la necesidad de auxiliares idóneos- numerosos en los modernos campos de batalla, por la enorm can- tidad de heridas que ocurren, y para divulgar el tratamiento cien- tífico de las que sobrevienen á di m-io, fundó las « Samariterschulen ~ ó Escuelas Sa-maritanas. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Estuvo casado primero con la hija de Stromeyer. Quedóse viudo, y en 1872contrajo, matrimonio con la princesa Enriqueta de Schles- wig-Holstein-Sonderburg-Augustenburg, viniendo á ser desde aquel momento tío de] actual emperacLolf de Alemania y rey de Prusia Gui- llermo n. El era hijo de 'un humilde médico de T6nning. Dr. PEDRO F ARRERAS R. Bell. - Profesor' de materia médica y terapéutica en el Cole- gia. Veterinario americano de New York; murió el: 8 de febrero úl- timo. Había nacido en 16 de .septiembre de 1858. G. de Bruin. - Era profesor de Obstetricia de la Escuela de Ve· terínaría de Utrecht. Publicó una. Obstetricia de los bóvidos (en ale- mán) y tenia en prensa .otr.a Obstetricia de tos animales domésticos pequeños. que saldrá en breve. Murió el 7 de marzo próximo pa- sado, á consecuencia de 'una infección tifoidiforme qué se contagió practicando una operación en los dientes de un caballo, Tenía cua- renta y nueve años . . José Imminger. - Er.a profesor de Cirugía enJa Escuela de Ve· terínaria de Munich. Tenía cincuenta' y 'cuatro años. Hombre sa- gaz, observador y de gr.an memoria, era el'Maestro de la, práctica. Sus 'discípulos, una vez terminada' la carrera, le veneraban, llenos de gratitud. por loa'utilidad de ISÚS' enseñanzas'. i\'Durió el 2 de abr il ca, rriente. PUBLICACIONES RECIBIDAS C. v. PIRQUET.-Die Al/ergieprobe Z1I1' Diag-nose del' T'uberculose im ]Gnd'esalter. Co mu- nicación á la Sociedad de Medicina Interna y Pediatría de Viena, en 6 de junio de 1907, Idern. - Die Kulane T'uberkulin probe, Comunicación al 79 Congreso de. naturalistas y médicos alemanes, celebrado en Dresde en 1907. . H. MAR1 El. - Application de la mé'lhode ;i~ von Pirquet au dignostic de la 1Ilorve cheJ( l'homme el che{ le ch eual, Idern. - La Radioscopie et la Radiographie des lessiones tuberculoses apliquées a l'inspec- tion des viandes. . Idem.- Rad!ograhie et Radio scopie de quelques leSiones pulmon aires . Alteration des re!).!s: E. AUREGGIO. - Hygiéne de l' Alimentation. Conferencias dadas en los cuarteles. Idem.- A propos de I'attetage des chiens. ldem.-Les .!batoirs récents ([g07) el les Abatoü's de la Vil/ete. (Higiene pública y j,·audes). Idem. - La ferrure rationetie p reconisée dans l'A rmée francaise, J. M. KOWALEWSKY. - Klinisches und pathologisch anatomiches Bild der«atypisches Form», del' Piroplasmose. ' Idem.-Sur laquestion d'examen d'animaux sur p ied et de visite sanitair; ap res l'abatlage, qui répondent les plus a1LX exigences de la scicnce. DR. ANGELO C,\T,ALRI. - Contributo aila CO"lOsc~nJ{aanntomc-topografica delle guaine sinouiale tendine. dett'arto anteriore del cauallo, Tipographia di A. Valenti, Pisa, 1908. CAI.IXTO TOMÁS y GÓMEZ. -Discursos leidos ante la' Academia de Ciencias, Bellas letras y Nobles artes de Córdoba. . ' . . 01\. A. MORF.Au. - L'Hippoph agie, Bulletin de la Société Nationale d'Acclimatation de France. (Revue des Sciences naturelles applí quées), Paris, 1908. DR\ A. MOREAU y A. CARRE'u.-L'Abattoir et le Marché aux Bestiaux de Reims. 'ripo¡¡rafia La Académica, de. Sella 11m y ¡¡unel!, Bonda Uuíversic1ad, S; 'reléiono SSI VETERINARIOS EMINENTES VÍCTOR GALTmn