REVISTA, VETERINARIA DE ESPAÑA Vol. II Barcelona-Masnou : Mayo 1908 N.O 9 Una página ~e historia Desc-ubrimiento Oe la inmuniOaO rábica. Va,cunación antirrábica ("por inyección intravenosa \1) POI< V. GALTIER profesor de la Escuela de Veterinaria de Lyon En mis sucesivas investigaciones acerca de la rabia, des- pués de dar á conocer antes que nadie, en 1879, la verdadera síntomatología de la enfermedad en el conejo, con objeto de .facilitar los estudios ulterior-es, estudié, desde 1880 á 1881, j los efectos de la inyección intravenosa de virus rábico, antes .que nadie lo hubiese hecho; siendo yo el primero en demos- trar del modo más perentorio', su inocuidad y su acción .. in- munizanto en los herbívoros. , Fuí crujen afjrmó, antes de que se hablara de- la vacuna- ción p'Ür el procedimiento de Pasteur Ú otr:os, que la inmu- nidad; contra la rabia nrortal podía conferirse á algunos ani- males por 'un procedímiento de inoculación especial; pues hasta entonces se ignoraba en absoluto si era posible con- seguir 'un estado refractario' contra la rabia, y á mis investi- gaciones se debe el descubrimiento de la inmunidad rábica. Desde' 1881 había demostrado .que, las inyecciones de virus (saliva rábica) en las venas del carnero y de la cabra, no oca- sionan la rabia y confieren inmunidad, probando que el es- tado refractario podía conseguirse y demostrando, cuando en ello nadie había soñado todavía, que era posible vacunar con- tra la rabia. En enero de 1881 acababa una de mis comunicaciones á la Academia de Medicina, con la siguiente frase: «He inyec- tado siete veces saliva rábica en la yugular del carnero sin que jamás se haya presentado la rabia; uno de los animales en quienes experimento ha sido inoculado á continuación con .. _~. saliva de un perro rabioso ; y hace más de cuatro meses q,úe., .. U L I-\ VETERINARIA DE ESPAÑA 307 ca de la patología y prcñlaxia de' la rabia, han modiñcado profundamente nuestros conocimientos acerca de estos asun- tos, llevándonos á soluciones inesperadas en absoluto. Des- pués de la justicia CfWeI se ha hecho hoy á los asombrosos descubrimientos de nuestro ilustre compr-ofesor, debemos se-. ñalar también los hechos con idéntico fin por Un profesor de la Escuela de Veterinaria del Lyon. El Sr. Galtier, en el li- bro que ha sido, sometido á vuestro juicio, expone el estado de la ciencia respecto á este asunto, y resume sus propios descubrimientos. Quiero recordar uno,: En 29 de enero de 1881, en 'Una Nota dirigida á la Academia de' Medicina, el Sr. Gal- ' tier anunciaba que la inyección de virus rábico en las venas el el carnero no produce la rabia en este animal, sino que parece conferirle ínmunidad. En otra Nota dirigida á la Academia die Ciencias, en 1.0 de agosto de 1881, el Sr. Galtier .reproducía idéntica afirmación. En el carnero, la inyección intravenosa no ocasiona la enfermedad, originando una mo- dificación tal del organismo, que la mordedura hecha por 00 un perro 'rabioso no puede ir seguida de rabia. Esto era la aplicación de un método profiláctico á la rabia, que puede reclamar en justicia la Escuela lionesa. Era tc¿mbién la pri- mera .demostración de la posibilidad de conferir á ciertos ani- males la immmidad para la rabia». En resumen, nadie podrá negado: á mí me corresponde el mérito de. haber dcmostradocantes que nadie, que se puede conferir la Inmunidad contra la rabia, mucho antes de las investigaciones y descubrimientos de Pasteur. Esta reclama- ción, que antes hice en algunas p¡ublicaciones, me ha pare- ciclo un deber reproducirla de nuevo, motivada por la lectu- ra de algunos trabajos aparecidos no ha mucho tiempo. En cuanto á la práctica de la vacunación por inyección intra- venosa, así como á 101S resultados, tengo el propósito de in- sistir, dentro de poco, en un tr-abajo de conjunto. 308 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA TRABAJOS ORIGINALES El trabajo perió~ico ~eI aparato ~igestivo fuera Oe la Oi~estión (1) POR El. DOC~OR VV. N. BOLDIREFF Admítese hoy' que las glándulas y los músculos que for- man parte del aparato digestivo, trabajan en el. acto de la digestión y descansan cuando ésta ha terminado; en este' último caso, las glándulas no segregan nada y los músculos no se contraen, Suprimida la causa que motivaba el trabajo, éste cesa.' Partiendo 'de esta tesis, Heidenhain y otros distinguen dos cuadros microscópicos completamente diferentes, según se trate de glándulas que trabajan (durante la digestión) ó de glándulas .que reposan (tuera de la digestión). Sin embargo esto no es cierto. En los animales (perros) en estado de salud, hay siempr-e en _ayunas (2) un trabajo periódico, regular y \lll1ifo~:iJ:ne, el canal digestivo; este tra- len bajo nioto 1', y secretorio se manifiesta por contracciones si- multáneas del estómago; del intestino delgado, y de la vesí- cula yconductos biliares; estas contracciones van acompaña- 'das al propio tiempo de penetración de bilis en el intestino .y de secreción de los jugos pancreático é intestinal. A los períodos de trabajo general de todos estos órganos, siguen después de determinados intervalos, períodos de reposo ge- neral. Al igual que 101S latidos cardíacos y el trabajo de los músculos respiratorios, 'esta actividad se hace de una mane- ra automática. (1) Este trabajo ha sido escrito expresamente para esta Revista. De repr od ucirlo indí- q uese la procedencia. (2) Quiero decir con esto que no hay digesti ón gástrica en el animal y que el estó- mago está vacío, pero esto no quiere significar que el animal esté sometido al ay-uno. En cuanto al intestino delgado, ora podía estar lleno de alimentos-así que el estómago se' vacía-, esto duraba por lo general poco tiempo - 2 á 3 horas - y ocurría raras veces en mis experimentos - ora se hallaba ya vacio. . REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 309 1. TRABAJO PERIODIOO DE DIVERSOS ORGANOS La -actividad periódica del aparato digestivo comienza así que cesa la digestión gástrica; siendo condición esencial, que haya ausencia completa de la secreción de jugo gástrico. " Cuando 'el animal, y sobre todo su aparato digestivo, se hallan en buen estado esta actividad se observa siempre y en todos los animales, siendo muy extraño que hasta el pre- sente haya es(~~pla¡djo' observación' y haya sido desconocida. ~ la Durante la digestión gástrica se interrumpe y, en general, .así cJ1Uie segrega j'u'g¡ol ástrico oomenzando así que esta se g secreción cesa y continuando por .Iargo tiempo con regula- rídad y uníformidad notables. Esta actividad se compone de períodos de trabajo que alternan de un modo regular' con los de reposo. Durante los primeros, se observan los siguientes fenóme- nos: el vestómago é intestino, se contraen; hay secreción de jugos ~1testinal, p¡ancTle'átic¡olbiliar, observándose, por el con- y trario, durante los períodos de reposo, inmovilidad comple- ta de los músculos y ausencia de secreción glandular en la parte del aparato digestivo,examinada por nosotros. Paso al examen individual de cada uno de los fenómenos enumerados, después de 10 cual, los estudio en sus relacio.- nes recíprocas, tal como realmente se producen. , a) Contracciones periódicas' del estornaqo (partis cardiacae) De vez en cuando, á intervalos bien determinados, el es- tómago, vado por completo, s-e contrae; y estas contraccio- nes son tan fuertes, que superan muchas veces á las obser- vadas durante la digestión gástrica. Este trabajo del estómago, dura cerca ele 20, 25 ó 30 mi- nutos, se comriOl~-e .cierto número- (10 Ú 15 ó 20) de con- de traccíones rítmicas aisladas y alterna con un período de reposo que dura por término rrredno, 1 1/2) 2 Y 2 1/2 horas, á contar desde el comienzo de un período de trabajo hasta el comienzo del período siguiente. En el período de descanso él estómago está inactivo, no hay la menor contracción ; después, en un momento dado, comienza, C'Ü!l110, si de antemano se hÚbiera hecho un progra- ma, el período de trabajo que alterna con el de reposo, des- pués del cual, sigue nuevo período de trabajo que cede el 31:0 REVISTA VETERIN.<\RIA DE ESPAÑk lugar .á otro de l"ePlos0'y así sucesivamente por espacio de 10 á 20 hor-as y más, eso dura míentras el jugo gástrico no .fluye, cosa que ocurre, generalmente, después de un ayuno largo del animal. La- intensidad y duración de los períodos de trabajo del estómago y la extensión He'Ios períodos de descanso, son cons- tan tes para cada día y para cada perro ; observándose entre varios perros una ligera diferencia. En: cada período de trabajo, tomado aisladamente en la mayoría, de 110sperros, las contracciones del estómago co- mienzan 'por lSle~' muy débiles; van aumentando ciada.vez más su intensidad, y acaban por: ser fuertes. Los intervalos S011 siempre parecidos entre sí para. una observación y para un animal dado; variando entre 1, 1 l/Z á 2 mínutos: Al fin del período del trabajo, cesan, por lo ge- neral, lascontracciones fuertes de una manera muy brusca. Desde el comienzo del plertodo: de las contracciones esto- 'macales, fluye del estómago LUl moco' vítreo, viscoso, pega- joso, de reacción alcalina y en cantidad diei 3 á 5 cm." en 'Un período de trabajo, Pero f:U:eradie 10;s períodos de trabajo también .fluye moco en algunos perros, aunqueen cantidades menores. b) Movimientos periódicos del intestino Las mismas contracciones periódicas, la misma periodici- dad regular de períodos de trabajo y de reposo en ayunas que hemos visto para el estómago, existen también para el inte!Stin~ delgado, á: partir del ,duo!de:ilohasta de jugo. . d) Secrecurn periádica del j'ugo pancreático Simultáneamente con l-os fenómenos que preceden, se veía que durante los per-íodos de trabajo tenía lugar la secreción pancreática. Las' primeras gotas eran' siempre muy espesas, de consistencia siruposa, las últimas eran más fluidas. , La dur ación de 13. secreción periódica del jugo era igual á la del período de contracciones 'del estómago y del in- I testino. e) Exerecion. periádica ele la bilis Por lo que concierne á! la excreción biliar, la hemos ob- servado, de una manera constante, en' tres perros, durante los períodos de trabajo -del aparato digestivo,' Los tres han tenido una. fístula duodenal (intestinal) y no biliar, y la bilis era 'excretada mezclada á los jugos pancr-eático intestinal. é La secreción de la bilis se hacía durante casi todo el .perío- do de r-eposo del mismo modo que el .i ugo pancreático; em- pero, de vez en cuando. se veía salir de la fístula un líquido REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 313 casi incoloro que evidentemente era jugo pancreático puro, mezclado tal vez con jugo intestinal, pero exento de bilis y muy rico en fermentos pancreáticos Además, en un perro len quien habíamos conducido al ex- terior el orificio del conducto colé~oco, hemos observado una excreción periódica de bilis, en ayunas, que se hacía directamente por su orificio. natural. 2. CUADRO GENERA~ DE LOS FENú~mNos PERIÚDICOS Ouando se estudian aisladamente las contracciones peno- dicas del estómago y del intestino, las secreciones intestinal, pancreática y biliar, sorprenden la regularidad y uniformi- dad de este trabajo, que alterna constantemente con los in- tervalos de reposo, .c,0111.o si ;~xisti.erauna fuerza invisible que, .cronómetro en mano; ora llamara á estos órganos al trabaj 0, ora les 'Ordenara el reposo. Empero, 1'0 notable, sobre todo,en el funcionamiento de 'estos órganos, es, que todos comienzan su trabajo simultá- neamente y 10 acaban de igual modo, como si entre ellos existiera una verdadera inteligencia. El periodo de reposo, así como el de: trabajo, ocurren '00 el mismo momento para todos los órganos, En 'cuanto á la duración de 10:5 períodos de reposo y de trabajo, hemos notado las interesantes par-ticularidades si- guientes: Si la duración de los períodos de reposo es igual á 2 horas, contando el tiempo entre el. comienzo de un pe- ríodo y el del período siguente (esta duración puede consi- derarse ·com,o·término medio para la mayoría de los perros), el período de trabajo es de unos 25 min'utos. Si '1.1:n perro.f-Bo'uian») tenia un período de reposo más du- radero, de 2 horas' y media, por ejemplo, los períodos de trabajo eran, en este caso, más raros, se prolongaban pro- porcionalmente yalcanzahan de 30 á 35 minutos de duración. En los perros (<