REVISTA· VETERINARIA DE ESPAÑA Vol. II Barcelona-Masnou : Julio 1908 N." 11 TRABAJOS ORIGINALES Particulari~a~ interesante relativa á les quistes ~e equinococo (1) POR El. PROF. E. PERRONCITO Para el curso práctico de parasitólogía me he proporcio- nado un pulmón y un hígado de un óvido de mediana talla) de unos siete ú ocho meses) con lesiones que llamaron mi mayor atención. El pulmón estaba sembrado por innumerable cantidad de nodulillos, nodulitos y nódulos más grandes) duros todos) "compactos, de consistencia casi pétrea) difícilmente desgarra- bles, ofrecían gran resistencia al cortarlos) se hallaban situa- dos en diferentes profundidades y más especialmente en la superficie de los dos lóbulos pulmonares. Estos nódulos eran blanco-amarillentos) del tamaño de un grano de mijo ó menos) hasta el de un garbanzo ó una avellana pequeña ; los mayores se presentaban abultados. Al cortarlos crujían bajo la lámina del cuchillo) á conse- cuencia de las sales de cal depositadas en la cápsula y en el extremo de los nodulillos y de los nodulitos. Empero) examinando con un poco' de cuidado la estruc- tura de los mayores) se podía tomar de los diferentes puntos de la superficie del corte) vesículas enteras ó seccionadas de equinococo; de manera que explicaban la naturaleza pa- rasitaria de los nódulos. Los nodulillos más pequeños sólo presentaban una ve- sícula) los mayores; varias vesículas limpias ó sea despro- vistas de deutcescolex, sin que al menos pudiera hallarse .... ó cabeza alguna en las muchas preparaciones que hiC·,/;S. (1) Comunicación á ia Real Academia de Medicina de Tu ri a , ~6 énero de 1906. :,: ""'/fJ ~~ .'ót- r¡ ~.. cq '~/l3a ... ~~ ~::~r :170 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Los caracteres anatómicos ordinarios de los nódulos más grandes) eran los del equinococus multilocular, cuyos seg- mentos JI cápsulas vesícula de envoltura general) eran gran- ó des é infiltrados de abundantes sales calcáreas. La dureza especial de los nódulos grandes y pequeños hiciéronme ~os- pechar la osificación) hecho que pronto dilucidaron los estu- dios confiados á mi ayudante de parasitología Dr. Marzocchi. En los puntos en que los nódulos eran en mayor núme- ro) como hacia el borde posterior de un lóbulo pulmonar, se había formado un edema. El hígado era algo cirrósico con distornas hepáticos y lanceolados que se hallaban todavía en los conductos bilia- res. Esparcidos enla superficie y en la profundidad del pa- rénquima del órgano) se veían nodulillos y nódulos análogos á los desarrollados en el pulmón)' de la misma naturaleza y forma y con la misma degeneración de estrato intercístico y de la adventicia de los equinococos multiloculares. También en el hígado los quistes eran vacíos) fueron bastante bien conservados en la adventicia grande é incrus- tados de sales calcáreas. Hubiera sido interesante el examen del cerebro) del co- razón) del bazo JI riñones del mismo óvido) pero no pude tener noticia de dichos órganos. En el caso que estudiamos) se trata de una infección gra- ve de equinococos ocurrida en breve tiempo y que mientras se ha manifestado bajo la forma de acefalacisto, ha afectado en 10$ nodos mayores) la variedad conocida con la denomi- nación de Ech, muitilocularis. No es raro observar equinococos en los óvidos. Los pastores con sus perros guardianes JI con su,s cos- tumbres) contribuyen á difundir grandemente la especie pa- rasitaria) que indiferentemente se presenta en el hombre y en las especies animales superiores) en sus formas ó varie- dades características descritas minuciosamente por mí) en la 1.a y 2.a edición de mis libros acerca de las enfermedades epizoóticas y parasitarias de los animales domésticos (1). La frecuencia de estos casos debiera sugerir reglas de higiene) aplicadas por parte de las autoridades superiores. (1) E. Perroncito, 1 parassiti deli'uomo e degli an'imali utili, 2." edic., Dr. F. VaIlardi, Milano, 1902. - Le nialattie piü c01lluni, epi eootiche e p arassitarie degli animaii domestici, 2.' edición, Unione, Tip. Editrice, Torino, ,1905. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 371 Observaciones h~chas acerca ~e la tenia ~quinococo y la, rapiOez OdOesarrollo Oe los Oeutocscolex (1) POn EL PROF. E. PERRONCITO En la sesión del 16 del pasado febrero) comunicaba á es- ta Academia el resultado de mi experimento hecho en el perro (inyectado para otros estudios con Tripanosoma Bru- cei) con objeto de producir en él la tenia equinococo) mediante la adrninistración de deutoescolex de quistes de equinococos del hígado de un óvido. En aquella comunica- ción consignaba el hecho de que los deutoescolex conse- .guían en ocho ó nueve días) en el intestino delgado y pri- mera porción del yeyuno) el estado de tenias jóvenes) constituidas únicamente por la cabeza con trompa) provista de doble corona de ganchos y ventosas) y por el cuello que termina casi en punta obtusa) sin que en ella se viera el me- nor indicio del comienzo de los proglotis. En el cuerpo de estas tenias jóvenes se observaban corpúsculos calcáreos raros y distribuídos en la cabeza y cuello. Ahora tengo el gusto de referir otro experimento análogo) hecho en otro perro también inyectado con tripanosoma Brucei sometido contemporáneamente como el precedente) á la ingestión con los alimentos de deutoescolex, de quistes de equinococos) el 2 y 3 del pasado febrero. Los deutoesco- lex suministrados eran abundantísimos. En seguida ambos perros tuvieron accesos de vómito y síntomas de dolores intestinales amortiguados por el estado de agotamiento pro- . gresivo á consecuencia de la infección por los tripanosomas. El último de estos perros murió el 28 de febrero por la ma- ñana) ó sea á los veinticuatro ó veinticinco días de haberle administrado los deutoescolex. Practicada la autopsia al mo- mento) se vio que en las heces y contenido del colon hasta el yeyuno) no se hallaron- huevos de tenia) únicamente se veían escasos huevos de distoma felineum; de Rivolta; hacia la mitad del yeyuno se hallé? una tenia cucumerina. El esto- . mago estaba contraído y vacío) conteniendo únicamente un poco de líquido moreno) mucoso) 'con algunas tenias jóvenes (1) Comunicación á la Real Academia de Medicina, de Turín , 2 mayo de 19Q6. 372 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA de equinococo, acaso. introducidas en el duodeno can el lí- quida) después de la muerte del perra en el acta de la autop- sia; en la primera porción del duodeno las tenias equinoco- cos eran abundantes) vivas todas, algunas libres en el líquida mucobiliar, otras fijas en la mucosa. Las mismas tenias se veían en mayar abundancia en la segunda posición del duo- dena) y en algunas puntas de éste) abundantísimas hasta la . primera porción del yeyunq. Después ya na se vió ninguna. La mucosa del duodeno y del yeyuno. infestada de tenias, se presentaba muy hiperhémica, enrojecida y ligeramente tu- mefacta) can abundante catarro. mucobiliar. Desprendido este exudada par media del raspada mostraba miles de tenias de equina caca (4 ó 5 mil al menos ), fijas en la mucosa, causa evidente de la hiperhemia y del catarro. Todas las tenias jóvenes. tenían una) das o tres anillas más ó menas désarroliados, pera ninguna de ellas madura. En el última anilla) más ancha y más larga) iniciábanse las órganos genitales. Las tenias poseían todas una cabeza can una trampa libre ó encogida en la cabeza; en muchísimas que tenían la trampa distendida) esta aparecía muy resaltan- te) grande) convexa, provista de dable corona de ganchas) unas más largas que otros terminando. todos en un misma plana en número. y disposición análaga á la que tienen en las deutoescolex maduras. En muchas tenias la trampa se destacaba casi del resta de la cabeza par una can tracción que originaba una restricción en su base. En algunas cabe- zas) la trampa estaba encogida en un hueca media que ca- rrespondía á la parte superior de la cabeza'; ésta se veía en algunas) gruesa y abultada) de modo que casi permitía ver claramente la estructura fibrilar contráctil. El cuello, casi siempre largo) parecía abultada par estar contraído . . Análogo modo de contracción y abultamiento. se observa á veces en el primera) segunda y tercer anillas no maduras todavía, abultamiento. esférica en un extrema ó en todo el proglotis, cama en el cuello. y en la cabeza. En la cabeza y en el cuello) se observan carpúsculas calcáreas .en casi todas las tenias cama en las de las deuto- escolex. La mayoría de las tenias jóvenes se haÚaban fijas en la mucosa, y para estudiar las alteraciones se fijaron algunas pedazos. REVISTA VETERINA:RIA DE ESPAÑA 373 j' Lo más interesante de este experimento mío) consiste en el gran número de tenias desarrolladas contemporánea- ,mente) y halladas en actividad en el intestino de un mismo perro. liplicación ~e unproce~imhmto se,ncillo y i'ápi~o para revelar la Nievelina (bisulfito Oe sosa) en las carnes que la contienen POR J. FARRERAS y PRo R. FOLCH La ley' prohibe terminantemente que para la conserva- ciónde los alimentos se empleen substancias químicas. La discusión habida entre higienistas acerca de la nocividad de dichas substancias químicas, ha sido concluyente. Todos .se pronuncian en favor de la prohibición y de la penalidad) contra quienes atenten contra la salud pública con el uso de agentes químicos conservadores. . La facilidad con que en verano se alteran las carnes, ha excitado á los expendedores á buscar medios para conservar su mercancía y de paso burlar la ley y la labor sanitaria de los inspectores veterinarios de las plazas y mercados . . De todos los agentes químicos conservadores) utilizados, por los tablajeros) el que mayor favor ha alcanzado por su eficacia y por la dificultad de descubrirlo con rapidez ha sido el bisulfito de sosa) bautizado con el apodo comercial de Nieoelina. Este producto tiene en el mercado de droguería gran aceptación y su preparador se pone á salvo de la acción judicial) anunciando en el rótulo que llevan las botellas de su preparado) que: la Niecelina es un antiséptico poderoso que previene' la enconacioti de las heridas producidas por huesos, alfileres etc., que sirve para blanquear esponjas, mar- mol, madera, y lo recomienda á matarifes y tablajeros como desinfectante. ' . Pero lo cierto es que los tablajeros saben positivamente) por el uso frecuente que del producto suelen hacer) que éste les sirve á maravilla para conservar los trozos de carne que) por. ser de regiones preferidas por, el comprador) alcanzan mayor precio en el mercado) y por lo mismo conviene guar- 374 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA darlos dos ó más días) evitando que entren en descompo- sición. En este concepto) el 'uso á que se destina la Nievelina es á todas luces fraudulento) sin que valga para tolerarlo-la ex- cusa de que la presencia deun frasco en el cajón de la mesa sea el botiquín que sirva para curar las heridas á que están expuestas las manos por el manejode instrumentos'cortantes. Sin duda así lo han comprendido las autoridades) y no á otra cosa obedecen las multas y otros castigos impuestos á 10s industriales poco escrupulosos. La baratura del agente conservador y la comodidad) efi- cacia y sencillez de su aplicación) hace que los carniceros lo prefieran á la, refrigeración. Un frasco de Nievelina de 500 gramos cuesta) en casa del fabricante) una peseta. En cuanto á su acción conservadora) la tiene de veras) hasta á peque- ñas cantidades) según hemos podido comprobar) impreg- nando con un pincelito mojado en Nievelina la superficie de varios trozos de carne) que han resistido á la descomposi-- ción durante cinco ó más días y á las temperaturas más ca- liginosas de los días de estío. o Empero la dificultad de poner en evidencia el fraude una vez impregnadas las carnes con la solución de bisulfito de sO,sa) ha sido hasta ahora un escollo para los higienistas. Por esta misma razón hemos hecho aplicación de un pruce- o dimiento revelador que) sin necesidad de utilizar medios lentos y complicados de laboratorio) que no siempre están .al alcance de todos) pueda servir á los higienistas veterina- rios para conocer momentáneamente si la carné ha sido ó no embadurnada con Nievelina. La reacción se funda en la propiedad que tiene el gas' sulfuroso de descomponer los yodatos en medio húmedo) dejando al yodo en libertad. Si buscamos) pues) el yodo li- bre por una de sus reacciones) podemos venir en conoci- miento del gas sulfuroso) y de la existencia del empleo de Nievelina. o o o La coloración que el engrudo de almidón adquiere con el yodo) es de sobras conocida de todos) puesto que para , siempre se grava en' la memoria de todo quien la haya ob- servado siquiera una sola vez. Dicha coloración azul intensa casi negra) cuándo la cantidad de yodo es relativamente o grande) es ligeramente azul ó tan sólo liliácea) cuando el REVISTA VETERINARIA Dli ESPAÑA' 3'75 yodo va reduciéndose tan sólo á trazas. Todas estas colora- ciones son las que nos pondrán en evidencia) si se ha em- pleado ó no la Nievelina en la conservación de algún ali- mento. Esta reacción) quetiene en parte inconvenientes cuando se trata de investigar el gas sulfuroso en gran cantidad) no los tiene cuando se trata de las pequeñas cantidades que se encuentran formando parte de la substancia que impregna á' la carne. La reacción 210. Na + 5S0, -1- 4HO, =1, + 2S0. HNa + 3S0. H, ,llega más allá si el 802 abunda) puesto que en contacto del agua actúa sobre el yodo convirtiéndole en ácido yodhtdrico, decolorando) por consiguiente) el engrudo de almidón so, -1- 21 -1- 2H, O = 21H + SO.H. Hemos buscado el medio de practicar la reacción de un modo cómodo) sencillo JI al alcance de todos. Nos hemos valido del papel al yodato) preparado de tal modo) que en él estén las substancias que deben entrar en la reacción) á ex- ,cepción del agua) que siempre la tendremos á mano. Como utensilios), tan sólo nos harán falta un envase cualquiera (copa) vaso) cacharro) etc.) JI un agitador cualquiera tam- bién (varilla de vidrio) cucharilla) etc.) La parte más importante está en la preparación del pa- pel) pues que deben' tomarse todas cuantas precauciones sean necesarias) para que no resulte alterado) puesto que de una buena preparación depende una buena conservación y el que se eviten errores que podrían surgir. He aquí el método como hemos proc~dido. Tómense: Aguacomún. 95 gramos Almidón . . 2'59 » Desliese el almidón en el agua y caliéntese con suavidad) .agitando continuamente hasta que empiece la ebullición y el almidón haya formado engrudo fluido; déjese enfriar) pre- parando al tiempo, que lo verifique) la siguiente solución:' Yodato sódico . 1 gramo Acido cítrico. 2'50 » Agua común .. , fi » 376 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Viértase esta, solución sobre la anterior) cuando esté bien fría) agitando á la vez para incorporar bien las soluciones y empápense luego tiras de un buen papel de filtro blanco) secándolas luego fuera de la acción directa del sol, del contacto de metales (alambres) JI de las emanaciones del laboratorio. Procediendo de este modo) se obtiene un papel blanco sin mancha alguna amarilla y menos liliácea y azul. Estas manchas suelen ser frecuentes en el papel mal preparado, debiendo desecharse el que lo esté) pues que nos podría in- ducir fácilmente á error. MODO DE PROCEDER EN LA INVESTIGACIÓN. - Tómese un pedacito de la carne sospechosa como equivalente á un peso de 5-10 .ó 15 gramos, póngase dentro la copa vaso mace- ó rándola durante 3 á 5 minutos con agua en cantidad estric- tamente necesaria para que la cubra) agitando el todo y hasta comprimiendo algo la carne con el agitador. Pasados éstos) se retira la carne JI se sumerge y retira rápidamente el papel preparado) en el líquido que queda en la copa ó vaso. De haber sido impregnada la carne con Nievelina, el papel adquiere al momento) por lo menos) un tono lila bien potente) que se acentúa hasta el azul intenso si la Nievelina existía en gran cantidad ó había sido empleada en solución concentrada. Hay que advertir que el modo como usan la Nievelina los que la consumen no es tal como la expende. el comercio) sino diluida á la mitad, al cuarto ó al quinto en agua. Por lo ge- neral) es al1 por 4. La solución concentrada) tal como .se la expende en el comercio, curte la carne dándole mal aspecto, la solución diluida le da un tinte muy hermoso y de.aparente frescura. Hemos procurado averiguar hasta que límite de la di- lución) podríamos descubrir la Nievelina, por este procedi- miento. Al efecto) hemos' practicado embadurnamientos en dis- tintos pedazos de carne (qué indistintamente eran de ternera) carnero y cerdo) con Nievelina diluída en distintas propor- ciones hasta el 5 por 100. En este grado de dilución es difí- cil de asegurar por este procedimiento) si la carne ha sido impregnada ó no, pues de cubrir el pedazo de carne con agua tal como antes hemos indicado) no se obtiene el viraje \ '. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 377 del papel con la claridad que es menester) y en el caso de reducir el agua tan sólo á mojar: el pedazo de carne yres- tregar ésta para que deje en las .pocas gotas la pequeñísima cantidad de bisulfito que pueda contener la carne) no se lo- gra tampoco resultado- satisfactorio) ya que la carne en sí ya tiene una substancia (quizá alguna reductasa) que tiene) valgala frase) un poder de viraje débil) que si bien no lo ma- nifiesta practicando la investigación, como hemos indicado ,en otro, lugar) lo pone bien evidente si lo verificamos de este último modo. En este caso nos encontraríamos que) tanto la carne impregnada como la que-no lo ha sido) nos darían en el papel reactivo un color liliáceo) con una diferencia de intensidad tan poco 'manifiesta., que no nos serviría para diagnosticar el previo embadurnamiento. Afortunadamente tampoco Jos que usan la Nievelina la emplean á este grado de disolución) que con seguridad no les permitiría una buena conservación. Se comprende la importancia capital que la cuestión tiene para los inspectores de carnes. Nosotros recomendamos al profesor encargado de tal inspección, que' verifique unas pruebas particulares antes de realizarlo en el mercado) pri-J mero para cerciorarse de lo que hemos apuntado) y en se- gundo lugar para educar el ojo y distinguir los 'Casos que serían dudosos, si la Nievelina se hubiera usado casi en di- lución extrema. TRABA]OSEXTRACTADOS ANATOMÍA y FISIOLOGÍA LEGENDRE. Nanismo experimental. - Los animales que viven en estanques pequeños, por lo general, se desarrollan menos que los que S'B crían en estanques mayores. Y parece ser también que, criados en recipientes, crecen más en los más grandes. Legendre opina que uno de los principales factores de la disminución de la talla lo: constituyen los ex- creta. Coloca Iímneas y planorbíos en vasos de igual capa- cidad, renueva el agua de Ull'0¡S cada dos días y la de otros no, y advierte qiUe crecen mucho más los prameros qué los segundos. Noes, pues, el volumen, sino el acumulo de pro- ductos excretados, lo que díñculta 'el desarrollo. Ya Ch'a- 3'78 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA rrin y Le Play, conseguían dísmínuirlo á conejos jóvenes, ínyectándoles idebajo de la piel contenido intestinal de re- cíén nacidas. [Arch, de Zool. expér. et génér., val. VIII, 1908; A. Drz, Rev. scientif. n.« 26, 1908). - P. F. TeHIRIER, M. S. Localización de los procesos conscien- tes en los animales. - Elórgano de todo la psíquico (cons- cienteó 'na) esIa corteza cerebral. Quitando.Jos hemisferios cerebrales á un animal, se le suprime todo psiquísmo. Lo; eme le resta san puramente procesos ñsiológicos. Tchírier ha investigado experimentalmente qué parte del cerebro es la que origina la conciencia y he aquí su conclusión, Todas las funciones psíquícas de 1.0,8 animales y del hombs-e, se dividen 'en conscientes é ínconscientes : las inconscientes tie- nen' S'U Iocalízación 'en la corteza cerebral y las conscientes en el farnix y en el quinto ventrículo. (N ouuelle Lconoqra- phie de la Salpetriere, n.o 1, enero-febrero 1908). - P. F. TIBERTI .y FRANCHETTI. Efe,ctos de la extirpación par- cial y total del páncreas en los perros.- Estas. autores han estudiada en muchos perros, operadas por el profesor Storí del Hospital de Florencia, los efectos de la extirpación parcial y total del páncreas, y formulan las conclusiones si- guientes : 1.a La extirpación parcial ytatal del páncreas en los' perros, aun cuando. 'se haya hecha con una técnica opera- torta .perfecta y can todas las curas antisépticas,da lugar can fr-ecuencia á complícacíones, de las cuales la principal es la sepsis, de la que s uelen sucumbir. 2.a En 1.015 plerr,as operados de extirpación parcial del pán cr,eas, puede faltar del todo la: glucosuria, ó bien puede ser leve y pasajera ó g¡rave, hasta ocasionar la muerte del animal. Estas variadas modalidades están en relación con la cantidad de páncreas extirpada. 3.a Laextirpiación total del páncreas va seguida de una glncosuria intensa y permanente. A veces ésta na' puede ser observada piar sucumbir pronto los animales á consecuencia de alguna complicación operatoria, 4.a El tratamiento can núcleoproteidos ó can extracta de páncreas en los animales privadas de este órgano, no. ejerce influencía decisiva en la marcha de Iaglucosuría. 5.a La hipótesis que consider-a la diabetes pancreática experimental corno consecuencia de la disminución ó cese de runa función especial del páncreas, 'cosa indispensable para el recambio normal del azúcar en el organismo, pare- ce ser, en el estado actual de nuestros conocimientos, la mas aceptable, teniendo cama íamdamento una serie de hechos ciertos, de valor fUlUiversal econocido, y sin que las pruebas r aducidas hasta ahora para combatir- dicha hipótesis dísmi- nuyan su importancia prímitíva. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 379 6.a. Aun sin negar á las lesiones nerviosas, inevitables en la ablación del páncreas su justó valor,' es necesario aguar- dar ulteriores exper.imentos para demostrar -de una manera c.ierta que dichas lesiones nerviosas representen la causa principal ó exclusiva de la diabetes pancreática experimen- tal. (Lo Sperimentale, 1908, Iasc. I-II, pág. 81. La Clínica Veterinaria, n,o 27, 1908). - J. F. AGRICULTURA Y ZOOTECNIA SANZ DE EGA:&A, C. Un caso de secr-eción láctea en un macho cabrío, motivado por la gimnástica funcional. - Uno de los ejemplares que más llamó la atención en; el Con- curso de ganados, de Madri d, rué un macho cabrío entero de 6 años, del Marqués de Dilar, (Le pura raza granadina. Este hermoso animal, que les padre de casi toda la ganadería de dicho señor, presenta un gran desarrollo de las glándulas mamarias y abundante secreción' láctea; hace dos años crió un' cabrito que se quedó huérfano ; indudablemente, la exci- tación rie las -repletidas succiones que este animalito practicó, fué motivo de establecerse esta secreción, que después se conservó gracias. al vcotidiano ordeño; es (Le ,presumir que anteriormente este animal presentase gran desarrollo glan.- du'lar y cierta 'p~'edisPlQsici'óne carácter para acoger al huér- d fano. Aunque no han practicado el análisis de la leche, pre- sumo será normal, pues el hijo, que crió no tuvo necesidad' de ningún suplemento en la ración y hoyes un hermoso cegajo. (4utorreferencia). SANZ DE EGA:&A, C. Impresiones del Concurso Nacional de ganados y maquinaria. - DUrante los días 22 al 28 del pasado mayo, se celebró en Madríd este concurso. La concnrrencía de ganados Iué bastante y el conjunto resultó aceptable. En él pudo verse el calamitoso estado de nuestra ganadería, el atraso, de esta riqueza que en otros paises constituye una fuente inagotable de felicidad y bien- estar y cuya prosperidad es la: base del progreso, de sus ha- bitantes y causa del aumento' de su población, , Cinco .grupos comprendía el Concurso - el quinto ma-, quinaria - y los cuatro primeros correspondientes uno á: cada especie de animal doméstíco ; estos grupos se dividían en clases según sus aptitudes y -éstas, á IS'U vez.sen secciones 'de razas puras españolas, cruzadas extranj eras, nacidas en Es- paña y extranjeras pnr as, siendo dobles en cada sección para machos y hembr.as. ' . ,El primer grupo comprendía el ganado caballar y asnal; este grupo Iué el menos concurrido y el que peor aspecto presentó; 'en él se 'pudieron observar los malos resultados que' 380 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA están dando las prácticas seguidas por nuestros ganaderos en la cría caballar; la poca fijeza del tipo, la falta de armonía de caracteres hada imposible un verdadero diagnóstico ét- nico.: 10015 cruzamientos y mestizajes caprichosos que, nuestros ganaderos practican es el motivo. de tal confusión ; debido á estos métodos de reproducción, nuestro caballo indígena ha perdido sus buenas cualidades sin adquirir- ninguna, de las extranjeras. El Jurado tuvo que dejar desiertos muchos pre- mios y 1'015 dos campeonatos. El segundo grupo, que era de ganado vacuno, estuvo con- currido, perro más bien parecía nm concurso de razas extran- jeras que nacíonal ; esto demuestra 'el poco 'cuidado que nues- tros ganaderos ponen en desarrollar las diversas aptitudes para conseguir obtener- esas especializaciones que tanto ad- miramos y tan caro nos cuesta en las razas extranj eras, En mna de las clases - :apjlltu;dpara producción de leche - sólo había cuatro reses de raza española, las demás cruzadas y extranjeras, entre las que sobresalían las suizas y holan- desas. Este es el peor sistema, para obtener una ganadería, por- que S'U efectivo sólo se mantiene con introducciones ininte- rrumpídas del país natal; si no, pronto.se producirá, al cambio de clima, la degeneración de La apili1iu¡d, mientras no creemos y nuestras razas, seremos tributarios del extranj ero, siendo lástima;' porque con ese dinero, que se marcha;' podríamos re- generar nuestra !Plob~ación'pecuaria. , Las instalaciones de las Diputaciones de Guípúzcoay Viz- caya Ilamaron notablemente la atención por el número de reses y lo bien cuídadas ; ¿ pnr qué no imitan las demás-pro- vincias ese ejemplo, ayudando á los particulares en los pri- meros pasos? El grupo tercero era de ganado lanar, cabrío y perros de ganado; la concurrencia era muy numerosa y, á nuestro jui- cio, era el gr!UpiO 1J.11!ás nacional que existía; todos eran buenos ejemplares y bastante especializados; también en él vimos la ingerencia extranjera comomejoradora de la lana y aumen- to de peso ; peror ¿ cuándo se convencerán nuestros ganaderos de que esas aptitudes pueden desarrollarse en nuestros ga- nades sin importar reses extrañas, sólo, con seguir buenos métodos en la reproducción y en la explotación, y abando- nando piara siempr-e la; rutina? Es paradójico, á la' vez que bochornoso, lo qua ocurre en "esto: los extranjeros se Ile- varon nU~b'os merinos como regeneradores de sus ganade- rías lanares, y han formado una multitud de merinos méjo- rados, y ahora nosotros tenemos que comprárselo porque nuestra ignorancia no ha sabido, elevarlos á 'esa categoría de mejora, En lel ganado cabrío había hermosos ,ejem'p~laresy en ellos pudo observarse que nuestros ganados, explotados metódica- REVISTA VETEHINAHIA DE ESPAÑA 381 mente, pueden especializarse como cualquier extranjero; esto se pudo comparar con un lote de cabras maltesas que en nada superaron á las nuestras. En los perros de 'ganado. había hermosos mastines, en qu.e su misión de guardas ha dismiuuído de importancia, en re- Iación á ¡QÜ'OS tiempos cuando ah undaban más las fieras. Del cuarto grupo; ganado porcino, puede decirse lo que del lanar: que 'en su lTI1ayro~'ülJ indígenas; pero también eran eh este grupo, como 'en aquél, han tenido que acudir al ex- tranjero piara su mejora. . Este 'es el reflejo de nuestra pecuaria, juzgado por el Con- curso y es de esperar que los g¡anaderos aprendan estas lec- ciones y dediqu.en más atención á nuestr:a población gana- dera y que sigan otros derroteros si quieren que tengamos razas propias especializadas que compitan con las similares extranjeras ó, por lo menos, que no necesitemos de ellas. La sección de maquinaria estuvo concurrídísima ; la ma- yoría de los 'expros.itores,.casas extranj eras. i Qué hermoso país este! - E. S. La lucha contra la filoxera en el Piamonte. - A ipe¡sar !de-lüs~fllerzü:s del Gobierno y de los particulares, gana terreno cada día. La provincia de Novara es una de las más castigadas. Los ensayos hechos col! el sulfuro de carbone, han dado buenos resultados, al parecer~ En Ghem- ma, provincia de Novara, la sociedad suiza de electrocultura, «Sistema Fuchs», hizo! el año último un experimento acerca de la destrucción de la filoxera por la electricidad, con 'Una dinamo de 3,000 voltios, movida por 'un motor de petróleo. La corriente pasaba por 'una doble serie de conductores exten- didos por encima de los hilos que sostenían las .vides; la co- rriente se hizo pasar seis veces, durante un cuarto de hora cada vez, con otro enarto. de hora; de intervalo, y aumentando gradualmente la fuerza de la corriente. Después de algunos días observóseque no había dado resultado, Los experimen- tos -se repetirán. Cormmicación del viceconsulado. (J OU1"- ndl- Officiel, de Francia, 30 septiembre de 1907; Rev. ScientifÍ- que, 30 noviembre 'de 1907). - P. F. FLAM:l.fARION, C. Acción de las diversas radiaciones so- bre las plantas. - En, general, las rojas exaltan la vegeta- ción. Las .piantas, bajo cristales rojos crecen con rapidez notahílísíma. E:n cambio bajo cristales azules, apenas hay diferencia, tal es la ley geller:al ele 'una serie de observacione que viene haciendo vel autor desde ihace varios años. Los resultados, á veces, han sido estupendos. No Idos, ni tres, sino quince veces más altas han llegado á ser algunas plantas, .bajo las radiaciones rojas . . Cada año hace los experimentos con plantas diferentes. 382 REVIST!\ VETERINARIA DE ESPAÑA En 1906 los hizo con encinas y judías. Para ello, ha sembrado bellotas y habichuelas 'en tiestos. Ha comprobado la ley general: bajo todos los vidrios coloreados el crecimiento €S mayor que baj-o !U;n vidrio incoloro y tanto más grande cuan- to menos aptas son las radiaciones para obrar s-obre la Iun- cíón clorofílica. (Rapport sur les traooua: de la Station ele Juvisy,en 1906; Rev. Gen. Agron., noviembre 1907). - P. F. HENRIVA.UX. La destrucción de la filoxera por la elec- tricidad. - La conclusión pesimísta de los experiment-os con- tra la filoxera por medio del istema Fuchs, hechos en Ghem- ma (Novara) es demasiado prematura. Sólo se podrá juzgar de ellos el año próximo. La electricidad no mata al parásito, sino que da vitalidad á las cepas para luchar contra él. Todos los experimentos de Fuchs desde 1892 á 1894, demos- traron que la filoxera desaparece de las raíces y de la tierra, pero sólo gradual y progresivamente, obteniendo la' normali- dad después de dos años del tratamíento. (Rev. Scientifique, 11 enero 1908). - P. F. MA.RSA.IS, P .. La carne desecada. - En .polvo, es uno de los abonos que convienen, sobre todo', á la vid. Esta ventaja se armoniza con la higiene, pues realiza el procedimiento ideal de esterilización de las carnes de animales infectados. Por desgracia, la instalación para la desecación es dispen- diosa y, por 1'0 tanto, sólo divulgando la 'Utilidad de sus pro- duetos podrá llevarse á erecto. (Revue de Viticuliure ; Rev. Scientifique, 4 enero 1908\ - P.F. HIGIENE COMPARADA ERLICH, P. y BECKHOLD, H. Relaciones entre el poder desinfectante y la constitución química. - Estos autores harrestudiado las dosis á que los diversos desinfectantes de- tienen el desarrollo de un cultivo diftérico y para calcular el valor antiséptico han tomado como unidad tipo la dosis de Ienol necesaria para' llevar á efecto. la suspensión de des- arrollo dicha. Han elegido el fenal por entrar en la constitu- cíón de la mayor- parte de los desinfectantes ensayados 'por ellos. Sus conclusiones son: 1.a La introducción de loscuerpos halógenos (cloro, bro- m-o, iodo y fluor) en el fenol aumenta el poder desinfectante del mismo de modo considerable y tanto más cuanto mayor es el número de átomos del halógeno así una molécula de pentabrornuro de fel1J01 tiene la misma acción que 500 mo- léculas de fenal. 2.a La introducción de otros grupos en los f'euoles en ó sus derivados halógen-os aumenta (am'bién su poder antisép- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 383 , tico; el tríbromo-m-xylenol es 20 veces más activo que el tribromo f en ol. 3.a La mnión directa de dos moléculas de fenol (bifenol y .sus derivados halógenos) ó la 'Unión de dos moléculas por intermedio de ¡un gl~l11PIO CH2, CHOH, CHOCH3, CHOC2H5, aumenta también el poder antiséptico. 4.a La hmión de dos moléculas de fenol .por los grupos . CO derivados de la henzofenona (C2H5-CO-C6H5) Ó S02 (di- fénils!u!f,ona-C6H5-S02-C61-15) disminuye la acción desinfectan- te. Lo mismo pasa introduciendo el grupo C02H e11 el nú- cleo bencéníco :el ácido tetracloro-m-b'enzoico, por ejemplo, es, menos activo que el' tetraclorotenol. 5.a La introducción de halógenos en el fenol disminuye la toxicidad (el fenal monobromado es menos tóxico que el Ienol); pero el poder tóxico crece inmediatamente con el nú- mero de átomos de halógeno, de suerte que los fenoles tri- clor ado y tribromado son tan tóxicos como el fenol y los derivádos tetra y pentahalógenos son mucho más venenosos que el Ienol. Sin embargo, en los derivados metílicos (ere- soles halógenos) la toxicidad es comparable á la de los mismos cresoles. Poseen un poder antiséptico muy marcado para ciertas bacterias el tetrabromo-ortocresol, m'uy poco tóxico, el te- tracloro-a-bitenol y su derivado bromado correspondiente, ambos más tóxicos yel hexabromodíoxidífenilcarbinol prácti- camente no venenoso. (Zeits physiol. Chem., tomo 43, pá- gina 173). - P. F. . DOERH. Peligro de incendiar al desinfectar con ,formal- dehido y permanganato. - Mezclando: 2 kilogramos de per- manganato con 2 de íormalína y 2 de agua, se pr-oduce for- maldehído y vapor acuoso en cantidad suficiente para des- infectar nm local de 100 m'.3 El procedimiento no puede ser más 'práctico y sencillo. Ni siquiera es 'menester cerrar her- méticamente la pieza, ya que la desinfección es igualmente perfecta. (Soc. de los médicos de V iena, sesión de 31 mayo de .1907). , Pero Wall (New Y01'7c Med. Jour., 11 11.1..ayo 1907) señaló ya, que con este método, algunas veces ha ocurrido un co- mienzo de incendio. Por lo tanto, es preciso vigilar. (La Riforma Medica, 15 junio y 13 julio de 1907). - P. F. ROUSSET, HENRY. Nuevos alimentos, Alimentación ra- cional. - Cuantas n1!áIS'OoSaJS ven, más va uno convencién- se dose de que lo justo, lo bueno y 10 verdadero, son cualidades inciertas, discutibles y aleatorias. Cuando se descubrió la oleomargarina fiUé calumniada de tal modo por' todos los fabricantes y vendedores de manteca de vaca, que todavía 'no.vse. ha resarcido. Y, sin: embargo la oleomJargarina es Un 384 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA alimento sano, económico y, en muchos respectos, superior. á la manteca. El azúcar y el alcohoC SO:l1 alimentos industriales á los cuales ya nos hemos acostumbrado. El jarabe de azúcar invertido puede suplir- á la miel; se puede utilizar vinagres hechos con ácido acético ; confituras hechas con gelosa, esen= cías y azúcar ~sin nada de frmta); cervezas glucosadas ; etc. -y sin embargo, i se consideran como Ialsificaciones l Se dice que añadir agua á la leche es adulterada. Pero, oficialmente, se enseña á dar á las vacas residuos de fabri- cación de cerveza, etc., para obtener Una leche que tiene la misma composición, aproximadamente, que la leche aguada. Los productos industriales son muy puros porque 'usan prccedimientos mejores. En cambio, para obtener fresas muy aromáticas y, en general, para todas las hortalizas, se riegan las' plantas con deyecciones humanas á menudo. Y para cebar algunos animales se les alimenta con residuos, á veces, en plena putridez. ' La industria tiende á dar sólo, Una clase de producto.: la más perfecta. Así los alcoholes rectificados 'extraneutros de las destilerías de remolacha son mucho, más pur-os y de 'Uso menos peligroso que los cognacs que, casi siempre, no son otra cosa que aquellos mismos alcoholes cargados de im- purezas. _ El precio; tiende á ser más barato. El azúcar invertido" sucedáneo de la miel, cuesta la mitad menos; el azúcar re- finado ha valido cien veces más de lo que 110y cuesta. Y á medida que aumente el conSUl11;O alimentos industriales, de 10's precios bajarán. ' La comodidad de la alímentación industrial será mayor. Los productos vendrán casi preparados de la fábrica; los comprimidos Maggi son extractos secos de digestiones acuosas de carnes y legumbres. Recientemente se ha exportado de Am'érica una harina Ilamada «Fuerza» que ha sufrido 'Una acción díastásíca semejante á la .del organismo' .. Además', será más inocua. Respecto al alcohol, el orga- nismo no ha tenido todavía tiempo de adaptarse á él; si se le considera como, 'lth estado Piar el que pasan los azúcares y féculas para ser asimilados - Berthelot halló indicios de a100'11:0en gran número kle tejidos vivos - me inclino á pen- 1 sal' que -se trata de, un alimento, demasiado perfeccionado, de- masiado inmediatamente utilizable. , Será más racional, ¿ No 'es ridículo procurarse vainilla por medio de un cultivo difícil, complicado, costoso; cuando -Ia vainilla sintética da más perfume y es más barata? Se podrá descubrtr mejor los fraudes. ¿ Q¡uién puede ase- gurar hoy Is~ un vino determinado ha sido adicionado de agua ó no en cantidad moderada'! En 10 porvenir los químicos biológicos nos dictarán la ali- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 385 mentación, Enfermos, vamos á la farmacia, donde ;un hom- bre de ciencia presa y mide cuidadosamente los medicamen- tos que hemos de tomar. Y, sin embargo, sanos, recurrimos al tendero, ¿No es esto'ab6'lwdo? (Rev. Scieniifique, i4 di- cíernbre 1907). P. F. VA.JDA. ¿ 'De ben . vivir las gallinas, con los cerdos? - Con frecuencia se han hecho los veterinarios modernos esta pregunta, teniendo, en cuenta 'el parentesco entre la bacte- ria del cólera de las gallinas yel bacilo euieepticue y temien- do, por ende, la posibilidad de que, ora los cerdos atacados de peste determinaran el cólera en las gallinas, ora éstas, enfermas de cólera, produjeran, en los cerdos, la peste. IDee afirma, empero, que muchos cerdos han comido, im- 'punemente, gallinas enfermas Ú muertas de cólera. Según ,investigaciünes recientes, el bacilo euisepticus ejerce sólo ac- ción patógena en los cerdos previamente infectados por agen- tes ultr avisíbles. Además, las bacterias consideradas hasta hoy' como patógenas, no lo son más que cuando el organis- rno se debilita ¡piar enfrí ami entos, traumatismos, etc. No. es.vpues, económico, alejar los cerdos de las gallinas, ya que ningún daño se pueden hacer si están sanos, y sólo se deben poner Iejos unos animales de otros, cuando cua- Iesquiera de ellos presente fenómenos morbosos (inapeten- cia, enflaquecimiento, etc.) pues, en estos casos, los agentes, hasta entonces saprofitos, pueden hacerse más virulentos y peligrosos. (Allatorvosi hapok; 1907, n.o 44; Dr. Z" Berl. tieriire. Woch" 1908, n.o 20). - P. F. "\VUIl,TZ, Protecci6n contra los mosquitos. - Si .en vez de tela meÚí.lica se usan tejidos die tul, se los puede hacer más fuertes y duraderos y 'hasta menos combustibles, pin- tándolos, después de clavarlos en los marcos, con Una solu- ción de silicato potásico del comercio, diluida en su volumen de ·agUia. Conviene diluirla por-que, si no, taparía las ma- Ilas y tJ;io :plasaría el aire.. Como. éstas se estrechan al sílícatar- las, h!ayque procurar elegir tules .que las tengan muy anchas. (G-I-I. N., (Rev. Scientif., 1908, n.O 22, tomado de la Rev. ele rned. et el'hyg. iropicale}. - P. F. PATOLOGÜ\ y CLÍNICA MACKEY, M. Una conjuntivitis prolongada consecutiva á la oftalmorreacción. - Era de prever que la oftalmorreac- ción no había de ser inocua. Mackey refiere que una joven con artritis de la rodilla fué sometida á la prueba de la reac- ción oftálmica, con objeto de cerciorarse de la naturaleza de su artritis. La ottalmorreacción fué positiva, tanto, que á consecuencia de ella tuvo la enferma una conjuntivitis in- • 386 HEVISTA VETERINARIA DE Es ?AÑA tensa que al cabo de dos meses y medio 'no se había curado aún. La víctima no había padecido jamás la oftalmía más ínsígniñcante. (The Boston medo and SW"q. J our., 1908, nú- mero 11). - P. F. NIOOLLE, CH. y COlliPTE, CH.' Origen canino del Kala- azar. - El Kala-azares 'Una afección que 'padece el hombre eu las Indias, producida por 'un agente parecido á los piro- plasmas, llamado Leisbmomia Donooami. También esta en- Ierrnedad se padece en Túnez y es trasm.isible al perro. Los autores. de esta :nota han hallado en la leñera de Tú- nez un perro enfermo de Kala-azar espontáneo, con altera- ciones características del bazo hígado. é El examen microscópico ha revelado los CUerpos de Leish- man característicos y 'en bastante número en el haza y, mé- dula ósea y con 'excepción en el hígado. Esta observación tiende á que se admita el origen canino del Kala-azar, que se transmitiría del perro al hombre por mediación de los parásitos cutáneos, probablemente por las pulgas. (Rev. de Vet., 1'.0 mayo de 1908). - J. F. TERAPÉUTICA Y FARMACOLOGIA BRETON. Los cólicos del caballo y las inyecciones in- traperitoneales de cloral .. - El autor ha sustituido su fór- mula primitiva de cloral (una parte y diez de agua destilada hervida), piar esta otra: . Cloruro de sodio. 7 grs. Cloral . .. ... 100 » Agua destilada esterilizada 1litro Las soluciones isotónicas son siempre mejor toleradas: las células no se alteran, no hay que temer las complicaciones locales ó; cuando menos, no hay que temerlas tanto. A los ppcos minutos se consigue Iaanestesia completa, sin que el sueño narcótico impida utilizar los alcaloides corríen- .tes; eserina, ,püocarpina, 'etc. La inyección intraperitoneal de cloral puede considerarse como inofensiva, es el método prefer ido para calmar los do- lores violentos en razón de la rapidez y seguridad con que se produce la narcosis. [Reoue V éiérinaire, n.o 6, 1908).-J. F. BRETON. Un antiséptico nuevo: el fenoformo. - E11e- noíormo se obtiene, haciendo reaccionar el yodo sobre el bismuto en presencia de un Ienol. Se presenta en forma -de polvo inodoro, rojo ladrillo, y es 'Un antiséptico que no irrita, es activo y no es' tóxico. Puede emplearse como sucedáneo elel yodoformo. El Sr. Bretón ha observado buenos efectos REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 387 , en el tratamiento de heridas accidentales operatorias, en ú el gabarro cutáneo" arestin y dermatitis vegetante. El Ieno- formo se emplea en polvo, obra á pequeñas dosis y es ha- rato. (Presse médicale}. - J. F. t '""' CAVAZZANI.La'eche atiroidea contra el bocio exoftál- l mico. - El bocio exoftálmico se 'caracteriza por hipertr.ofia del cuerpo tiroides y del corazón, taquicardia y ojos muy salto- nes. Atribúyase á hiper-actividad tiroidea y por esto, contra ella, se aconseja. alimentar á los enfermos con leche de ca- bras á las que se haya extirpado el cuerpo tiroides. En el n. o 16 de este año de la Rivista Critica di Clsnica: Medica, Cavazzani relata 'Un caso desesperado que, gracias á la leche de una cabra ectiroidizada, mejoró notabilísímamen- .te. Tiene interés, para nosotros, esto porque 'Una de las in di- caciones de la tiroidectomía en la cabra es, como vemos, la necesidad de' facilitar al hombre una leche curativa del bocio exoftálmico. - P. F. CUNOT. Paracentesis de las cavidades sinoviales é inyecciones de salicilato de sosa. - Desde hace un año y medio, el autor echa mano de... este método' quirúrgico para tra- tar las sinovitis tendinosas y articulares más ó menos volu- minosas y que determinan claudicaciones persistentes que han. resistido á los tratamientos corrientes. Por este método, ha tratado una artritis reumática del corvejóla, y en todos los , casos que lo. ha puesto en práctica los resultados han sido excelentes. . Con, objeto de evitar cornpiioaciones, hay que preparar la piel de la región que se va á operar, con igual' cuidadoí que si fuera á practicarse una operación quirúrgica com- .pleta. Para que el aire no, penetre, es mejor 'usar el aspirador de Potain que no- el trocar ordinario. . Después de 'un lavado oon agua destilada caliente, se in- yecta 'el salicilato de sosa. Clénot emplea la solución al 1/15 Ó al 1/10' La herida se obtura con colodión salolado y la región se cubre con una cura huatada, (Rev. de hyg. et de medo veto milit., 1907).-\J. F. 388 REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA SECCIÓN PROFESIONAL Memoran~um ~e enferme~a~es infecciosas Carbunco bacteridiano DEFINICIÓN. - Enfermedad contagiosa, virulenta, transmisible de los animales al hombre, originada por el bacilus antracis ó bacte- ridia carbuncosa, . . . BACTERIOLOGIA. - La bacteridia carbuncosa ofrece al examen microscópico tres aspectos diferentes. En el organismo de los infec- tados, su forma es bacilar: en los cultivos, la íorrna es filamentosa y esporulada. En la primera, el aspecto es el siguiente: bastoncitos, largos de 5 á 10 p., anchos de 1 á 1'5 p., rectos, inmóviles, aíslados ó unidos en cadenas de 2 3. Al examen sin coloración ó son transpa- rentes como el cristal. En la segunda, la forma es filamentosa, los hilos son flexuosos, ele 1 á 2 p.. de largo; son inmóviles y no se rami- fican. En la tercera se ven unos puntos refringentes en el inter-ior del protoplasma bacteriano: son los esporas. La bactericlia se colo- rea por todos los colorantes básicos de anilina y toma el Gram . En el organismo se reproduce por excisiparidad. La bacteridia es ae- rabia esencial, se desarrolla entre 14 y 43°, pero la temperatura ópti- ma es de 35° Se cultiva en caldo, gelatina (la licua), agar-agar, patata, suero líq uido y solidificado, y leche. ESPECIES QUE LO PADECEN. - Más que otra alguna, los' her- bívoros (car-nero, buey, cabra, équidos, roedores). \ ' SÍNTOMAS EN LAS DIFERENTES ESPECIES. - CABALLO: s- E tupefacción: cólicos, hipertermia 4'1.,41'5°, disnea, temblores muscu- lares, pulso rápido (80 á 100 pulsaciones), muerte brusca ó en ocho á treinta horas. Los signos ó manifestaciones del carbunco externo se revelan poI' un tumor edematoso, caliente, doloroso, que aparece en el cuello, espalda, garganta, cabeza ó ingle, hipertermia 40, 41'.5° Y síntomas de carbunco interno á los cuatro ú ocho días de los comien- zos de la enfer-medad. BUEY: Iguales síntomas que en el caballo (for-ma interna), en la marcha supr aaquda; muerte en una ó dos ·ho-; ras; en la subaquda : cólicos, diarrea, claudicaciones, hipertermia .. El carbunco exter-no ofrece idénticos síntomas que en' el caballo. CAf!.- NERO: Inapetencia brusca, hipertermia, orina y excrementos sangui- nolentos, cólicos, temblores, muerte entre una á cuatro horas. CERDO: Edema de la garganta, h ipertermia, diarrea, muerte en veinticuatro ó treinta: y seis horas. .' . FORMAS DEL CARBUNCO. - Interna, intestinal ó 'septicémica y externa ó cutánea, También puede ser aguda, supraaguda y sub- aguda. .: . LESIONES. - Vasos subcutáneos ingurgitados, sangre negra, coagulándose con dificultad; los cadáveres se descomponen con ra- pidez; músculos congestionados, tinte lavado, amarillento, exudado fibr inoso rosáceo en el tejido conjuntivo intramuscular, ganglios hi- pet-troflados, reblandecidos, serosidad rosácea en la cavidad abdonll- nal, bazo voluminoso, hígado congestionado, orina coloreada por la sangre. En los tumores ca.rbuncosos, la piel que los recubre es recia, hay edema gelatinoso; en el cerdo y en todas las especies se desarrolla el tumo!' en los ganglios retrofaríngeos. Si se desarr-olla en la cavJdad abdominal, el mesenter-io, intestino y los ganglios, quedan invadidos formando una masa negra. REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA 38\l DIAGNÓSTICO EN EL ANIMAL VIVO Y EN EL CADÁVER EN LOS DIVERSOS ANIMALES. - CABALLO: iper-termia, cólicos, dia- H rrea líquida sanguinolenta, pulso acelerado, pequeño, imperceptible, mucosas cianósicas, sudores copiosos, muerte á las seis ó treinta ho- ras. Los tumores (carbunco cutáneo), duran dos ó tres días. BUEY: In- tensa hipertermia, conjuntiva infiltrada, á veces accesos rabifcrmes, constipación, diarrea, timpanísmo, disnea grave, orina sanguinolenta. A veces el cuadro clínico es el de una afección cerebral aguda. Con- vulsiones y muerte á las doce Ó. diez y ocho horas. Los tumores carbuncosos ora se observan como accidentes primitivos, ora en el carbunco subagudo. CARNERO: Síntomas de apoplejía (forma septicémica), hemorragias por las aberturas naturales (sangre ne- gra, muerte en algunos minutos. En la forma aguda, orina san- guinolenta, marcha vacilante, cianosis de las mucosas, palpita- ciones cardíacas. Cuando hay carbunco externo (tumores) se pre- senta en la cabeza, cuello ó mamas. En la cabra los síntomas son casi los mismos; la marcha es algo más lenta. En el cerdo, sínto- mas generales alarmantes (carbunco interno) y localizaciones en la lengua, paladar y labios, . . En el cadáver, la tumefacción del bazo, la alteración de la sangre, infartos ganglionares, hemorragias intestinales, presencia de tumo- res (buey, caballo, cerdo) permite suponer el carbunco. El diagriós- tico de varía lo proporciona el examen bacteriológico, las siembras en los medios de cultivo y las inoculaciones. No olvidar que el vi- orion séptico invade muy rápidamente los cadáveres de los carbun- cosos, y que un examen ligero podría hacer que se tomara por la 'bacteridia. . · Tornar sangre, pulpa de órganos (hígado, bazo), y después de co- lorear, observar al microscopio. En el animal vivo tamal' la sangre de la oreja. Sembrar sangre, pulpa ó jugos. Inocular al cobayo sangre Ó bien pulpa diluida en agua ester-ilizada, ó con un cultivo que tenga veinticuatro horas. En dicho cobayo se verá: un edema gelatinoso, infartos ganglionares, á las ocho ó quince horas: en ellos, lo mismo que en la sangre, se pueden \iferlas bacteridias. El cobayo inoculado se mantiene bien, hasta veinticuatro á treinta horas, des- pués de las cuales la temperatura baja y el animal muere. ETIOLOGÍA y ESTUDIO EXPERIMENTAL. - La enfermedad es · ocasionada por la penetración de 'la bacterídia en la sangre. En el · carnero, la marcha de la infección es muy rápida; los bóvidos resis- ten mejor la inoculación subcutánea que no la ingestión: por este procedimiento' sucumben muy áprisa; el caballo es más sensible á la inoculación subcutánea. MATERIAS VIRULENTAS. - La sangre, orina, deyecciones in- testinales y todos los tej idos, son virulentos, RECEPTIVIDAD. - Son receptivos: el caballo, buey, carnero y cabra. La especie influye en la receptividad. El conejo, cobayo y la rata son muy sensibles á la bacteridia; el cerdo no es tan sensible al carbunco como los herbívoros; la gallina es refractaria al contagio natural. . La raza confiere á veces inmunidad natural (carnero de Argelia, de Berbería).· Los car-niceros (perro) suelen ser retrae- tarros. MODOS DE INFECCIÓN, - La ingestión de esporas con los ali- mentos procedentes de terrenos en los que se halla la bacter-idia, puede producir la infección, Favorecen el desarrollo de la enferme- dad los cuerpos punzantes que lleven los alimentos (espinas, pin- chos). Los gusanos llevan á la superficie de la tierra los esporas del bacilus antracis. Los perros que han ingerido vísceras de carbun- cosos, difunden los esporas con sus deyecciones; lo mismo los palo- mos y gallinas. El carbunco externo puede ser producido por in- oculación. 390 REVISTAVETERINAlUA ESPAÑA DE MODOS DE PENETRACIÓN DEL VIRUS. - Por la vía diges- tiva, más que por otra alguna, por inoculación subcutánea puede contaminarse á los animales, por inhalación, por las serosas, etc. PATOGENIA. - Las heridas del tegumento, erosiones del intes- tino, favorecen la penetración de los' esporos. Estos dan lugar á bacteridias que van reproduciéndose y penetran, con los leucocitos, hasta los sitios más recónditos del organismo. Los productos solubles liberados por las bacteridias, determinan intoxicación. No es muy conocida todavía la manera como se pro- duce la intoxicación La preponderancia de la 'potencia orgánica defensiva depende de la actividad celular. RESISTENCIA DEL VIRUS. ~ La forma de resistencia más te- naz la constituyen los esporas. Estos resisten por mucho tiempo la temperatura de 70° y hasta 85° por espacio de CIDCO minutos. La re- sistencia de los esporos aumenta cuando se desecan en un liquido albuminoide (sangre); en este' caso resisten temperaturas de más de 100°. ' En presencia del oxígeno libre, el esporo se convierte en bacteri- dia. El B. aniracis muere si se le somete á temperaturas de más de 50 á 51°; á estas temperaturas, la sangre carbuncosa se esteriliza en media hora. En las capas profundas del suelo, al abrigo del aire y de la luz, los esporos se conservan indefinidamente. MODIFICACIONES DE LA VIRULEN_CIA. - Se consigue por la acción del oxigeno del aire, por el calor, por los antisépticos y por el paso por los organismos. INMUNIZACIÓN. - Se obtiene: por el virus atenuado ó por los productos solubles. TRATAMIENTO. - En el buey y caballo puede tratarse el car- bunco (forma subaguda). El tratamiento consiste en administrar antisépticos á dosis elevadas, esencia de trementina y excitantes di- fusivos. Cauterización de los tumores, inyecciones de tintura de yodo. PRO,FILAXIS. - Consisté en hacer refractarios á los animales contra el carbunco y en evitar la difusión de la enfermedad. VACUNACIÓN. - Se usan dos vacunas, en doce á quince días de' intervalo de una á otra. En el carnero se vacuna en la cara interna del muslo con una jeringa de Pravaz. A los doce ó quince días, la segunda vacuna en el muslo opuesto. En el buey se practica detrás de la espalda. No inyectar nunca la segunda vacuna á los animales que no han recibido la primera. La inmunidad se confier.e á los quince días de la segunda vacunación y dura un año. La época me- jor para vacunar es la primavera. MEDIDAS SANITARIAS. - Aislar á los animales, desinfectados establos, quemar las camas, sanear 10s terrenos infectados, prohibir el pasto en los terrenos contaminados. Dar los alimentos proceden- tes de éstos á los vacunados solamente. Incinerar los cadáveres sin quitarles la piel, solubilizarlos en ácido sulfúrico. ó Es mejor que- marlos. . . DESTINO DE LAS CARNES. - No pueden darse al consumo las carnes de animales carbuncosos, . . LEGISLACIÓN. - El actual Reglamento dispone lo siguiente: « Artículo 133. En cuanto se declare la 'existencia de la fiebre car- buncosa, serán aislados, empadronados y marcados los animales en- fermos, procurando tenerlos sujetos en 'sitios cerrados para evitar que con sus deyecciones infecten más terreno del que ocupan. » Art. 134. Los animales sospechosos ó que hubiesen estado ex- puestos al contagio, serán aislados éinoculados. La práctica de esta .. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 391 operación se verificará bajo la inmediata vigilancia del Inspector Ve- terinario provincial ó Subdelegado del distrito, y con sujeción á las disposiciones contenidas en el capitulo 6.° del titulo 3". ° » Art. '135. El Alcalde y Veterinar-io municipal cuidarán, bajo su más estrecha responsabilidad, de que todo animal que muera de cal'- bunco sea destruído totalmente ó enterrado en debida forma, con la piel inutilizada. Asimismo serán destruidas enterradas las car- ó nes, estiércoles y restos ele alimentos enfermos. » Art. '136. La carne de animales enfermos de carbunco no podrá ser destinada al consumo público. » Art. 137. No será permitida la importación de animales enfer- mos sospechosos. ó ' » Art. '138. Se declarará 'la extinción de la enfermedad cuando hubieran transcurrido' quince días sin que ocurriera ningún nuevo caso y se hubiera practicado la oportuna desinfección.» F Peripneumonia contagiosa del ganado vacuno DEFINICIÓN. - Enfermedad contagiosa de los bóvidos, esencial- mente caracterizada por una inflamación específica del pulmón y de la pleura. ' BACTERIOLOGÍA. - El, microbio productor de la peripneumonía es tan pequeño, que á 2,000 diámetros de aumento sólo se consigue ver numerosos puntos pequeños, móviles, refringentes, cuya forma no se puede determinar á causa de su pequeñez extremada y de la imposibilidad de colorearlos. Cultivado el microbio en sacos de colodión en el peritoneo del cobayo, se observa á los quince ó veinte días un enturbiamiento ligero del medio. También puede cultivarse fuera del organismo, en caldo Mar-tín. A los' tres días de someter el cultivo á 37°, se vuelve opalescente, y agitándolo se ven ondas sedosas. También puede cultivarse en me- dios sólidos, añadiendo agar al caldo Martín-suero. Sembrada en éste una gota de linfa pulmonar, se ven, á los tres ó cuatro días, nume- rosas colonias transparentes, finas, que hay que mirar con la lupa para distinguirlas. Filtrando con las ¡bujías Chamberland ó Berke- teld los líquidos virulentos, albuminosos, resultan estériles. Si los . liquidas no sori albuminosos, el germen atraviesa el filtroy quedan igualmente virulentos. El agente de la peripneumonía es especialmente aerobio; en el vacío el desarrollo del cultivo es pobre. La mejor temperatura para el cultivo es de 36 á 38°. - ESPECIES.Á QUE ATACA. - Buey y búfalo son los afectados , por la enfermedad. SÍNTOMAS. - La enfermedad reviste tres formas: 1.", aguda; 2." supraaguda; 3.", subagucla. 1.' Rumiación irregular, tristeza, al cabo de algunos días abati- miento, piel seca, pulso algo rápido, nena (60 á 70 pulsaciones por minuto), respiración acelerada (20 á 30 por minuto), temperatura 41 á 42°, excrementos resecados, cólicos intermitentes, diarrea. La percusión del tórax produce tos; también se produce si se hace mo- ver al enfermo; dolor compr-imiendo los espacios intercostales; miembros torácicos separados. Flujo nasal abundante; más tarde agravación de los sintomas respiratorios (40 á 50 por minutojy del pulso (80 á 100 por minuto). La enfermedad evoluciona en quince días, El período de incubación es de ocho días; el máximo, de tres meses. ~ 2." Evolución rápida de las localizaciones pleurales y pulmona- res. Muerte por asfixia en dos ú ocho días. 3.' Lesiones pulmonares poco intensas, tos rara, evol ución lenta. 392 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA LESIONES. - Pleurales .y pulmonares. La pleura se halla cu- bierta de falsas membranas fibrinosas de masas de 2 centímetros ó de espesor á veces granulosas, blandas, que se desprenden con faci- lidad. En el saco pleural se encuentra un líquido claro ó turbio, inodoro, que lleva en suspensión copos grumos de volumen varia- ó ble. El pulmón se halla infiltrado, las regiones invadidas forman una masa compacta más pesada que el agua. La extensión y asiento de la hepatización pulmonar var ía : si se corta la masa hepatizada, sale abundante serosidad coloreada y la parte cortada ofrece un as- pecto característico (forma cuadriculada irregular). Los bronquios se alteran y las vainas linfáticas que los rodean se distienden. DIAGNÓSTICO EN EL ANIMAL VIVO Y EN EL CADÁVER. - El aumento de temperatura, los trastornos digestivos, la tos débil y dolorosa y sensibilidad torácica, bastan para diagnosticar la enfer- medad cuando se trate de establos infectados. Cuando se trata de un caso aislado, el diagnóstico es dificil, porque puede confundirse la enfermedad con otras que ofrecen síntomas análogos. La mortalidad (50 á 70 por 100) es un dato para pron unclarse en el diagnóstico. La peripneumon ía crónica se parece, por sus síntomas, á la tuberculo- sis. En el cadáver, el aspecto especial del corte pulmonar ayuda á establecer el diagnóstico. DIAGNÓSTICO BACTE.RIOLÓGICO. - Se funda en el aspecto de los cultivos y en la aparición de colonias transparentes (medíos sóli- dos). A los tresó cuatro días de permanecer en la estufa se observa -en el caldo una opalescencia. ETIOLOGÍA y ESTUDIO EXPEHIMENTAL: MATERIAS VIRULENTAS. - Los exudados pleurales, serosidad y exudados bronquiales son virulentos siempre. La sangre, leche, orina, no lo son. RECEPTIVIDAD. - Son recepti vos el buey y el búfalo; no lo son la cabra, carnero, cerdo, carnieer-os, conejo, cobayo y las aves. Los terneros de cinco seis meses no suelen contraer la enfermedad en ó la forma natural, observándose, en cambio, localizaciones articulares, sinoviales y tendinosas. MODOS DE PRODUCCIÓN DEL CONTAGIO. - Por cohabita- ción en establos infectados, por el hombre, perros, gatos, ratas. La introducción en un establo de un peripneumónico es un modo de producción corriente de contagio. Son más peligrosos los enfermos que llevan lesiones crónicas no muy extensas, porque suelen pasar inadvertidos entre los otros á causa de no ofrecer síntomas muy visibles. MODOS DE PENETRACIÓN DEL VIRUS.-Porla vía subcutánea (tronco, parte superior de losmiembros) produce un edema doloroso, caliente, que aparece de los doce á los veinte días en el punto inocu- lado, hipertermia, 42'5°, rumiación iree~ular. más tarde hipotermia, coma y muerte. En la cola y extremidades de los miembros las alte- raciones producidas por la inoculación son menos graves. La infec- ción no se logra por las vias digestivas ; las vías respiratorias son favorables á la penetración del virus, por las venas, no determina accidente alguno. PATOGENIA. ;- Se cree que la penetración del virus se hace por la mucosa de los bronquios y que éste no es absorbido más que en condiciones de receptividad local. Introducido en la circulación lin- fática pulmonar, progresaría hasta llegar á la pleura, dando lugar á las alteraciones descritas. (Véase LESlONES). RESISTENCIA DEL VIRUS. - La exposición del virus á la luz solar lo atenúa en veinte ó veinticinco días, el calor á 58° lo esteriliza en menos de una hora, el fr ío no tiene acción sobre él;' en el pulmón congelado dura más de un año (Laquerr-iere). REVISTA VETERINARIADE ESPAÑA 393 MODIFICACIÓN DE LA VIRULENCIA. - Hasta la fecha, no han resultado las tentativas hechas para aten uar el virus. INMUNIZACIÓN. - Se consigue por inoculación subcutánea y por el suero. En 1ftprimera se inocula serosidad virulenta en la cola. Cuanto más intensa es la reacción local, más dura Ia inmunidad, La acción del suero es preventiva y la inmunidad dura poco. THATAMIENTO. - No existe. La ley ordena terminantemente el sacrificio de los atacados, PROFILAXIS. - Inmunizar y aplicar las medidas sanitarias. Sólo á esto se reduce la profllaxis. INOCULACIÓN PREVENTIVA. - Se hace en el extremo de la cola con la serosidad recogida preferentemente en la profundidad de las masas hepatizadas (Willerns). MEDIDAS SANITARIAS. - (Véase .LEGISLACIÓN). LEGISLACIÓN. -'El Reglamento vigente de Policia Sanitaria dispone lo siguiente:' . Art. 110: Una vez hecha la declaración de esta epizootia, se pro- cederá con el mayor rigor al aislamiento, empadronamiento y marca de los animales enfermos y de aquellos que se encontraren en el' mismo establo ó dehesa. Se prohibirá la-celebración de ferias, mer- cados y concursos en las zonas declaradas infectas y se aplicarán' todas las disposiciones de carácter general prescritas por este He- glamento sobre el transpor-te y circulación de ganados. - Art. 111. El Gobernador civil acordará, en el término de dos dias, después de la .comprobación de la enfermedad por el. Inspector provincial Vete- rinario ó por el Subdelegado del distrito, el sacrificio de los animales enfermos y la inoculación preventiva de todos los animales de la es- pecie bovina que habiten en el término ó términos declarados infec- tos. Dicha inoculación se practicará con sujeción á lo dispuesto en los arttculos 58 al 64 de este Reglamento .. - Art. 112, No obstante lo establecido en el artículo anterior, el Ministro, de acuerdo con el Inspector de Sanidad interior y oído el H.eal consejo del ramo, podrá disponer el sacrificio de todos los animales de la especie bovina que hayan estado en contacto directo con los enfermos. - Art, 113. La indemnización de los animales sacr-ificados con motivo de la peri- pueumonía, será igual á la consignada para la peste bovina, - Art. 114, Si á consecuencia de la inoculación preventiva muriera el animal inoculado, su dueño tendrá derecho á una indemnización del 75 por 100 del valor de aquél, á cuyo efecto y antes de inocular se hará la valoración correspondiente. El Veterinario municipal certificará de si el fallecimiento de la res fué á causa de la inoculación. - Art. 115. No podrá ser destinado al concurso público la carne de los animales muertos ósacrificados por padecer peripneumonla, excepto la de aquellos en que se comprobara por reconocimiento facultativo que no padecían enfermedad ó en que éste se hallaba en el primer/pe- ríodo y no existía complicación septicémica. - Are. 116. Durante la existencia de esta epizootia no podrá realizarse la repoblación de Jos establos que hayan tenido animales enfermos, sino con otros que estén inoculados veinte dian antes y siempre después de haber des- infectado el local. - Art, 117. La declaración de la extinción de la epizootia se hará transcurridos que sean tres meses sin 'que haya habido ningún caso nuevo de la enfermedad y una vez practicada en debida forma la desinfección, - Art. 118. No será permitida la im- portación de animales enfermos de peripneumonía ó de los que aun pareciendo sanos procedan de lugar donde reine dicha enfermedad. 394 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Fiebre aftosa ó glosopeda DEFINICIÓN. - La fiebre aftosa es una enfermedad aguda, con- tagiosa, perteneciente al &rupo de las exantemáticas, caracterizada por la aparición de vesículas en las mucosas y en la piel. BACTERIOLOGÍA. -- El microbio productor de la glosopeda es ele los ultramicroscópicos. Por lo mísmo, poco puede decirse. Unica- mente se ha demostrado que la linfa filtrada con el filtro de Charnber- land, es virulenta y que no lo es la pasada por el filtro de Kítasato. ESPECIES ANIMALES QUE LA PADECEN. - Bóvidos, cerdo, carnero, cabra, camello, ciervo, búfalo, bisonte, girara, llama, antílope, auroch, reno, corzo, gamuza. Hoy se admite el contagioal hombre. La fiebre aftosa causa pérdidas enormes. Por millones de francos se cuentan las pérdidas sufridas en Inglaterra, Francia y Suiza. El caballo, perro y gato, la padecen por contagio accidental. SÍNTOMAS EN LOS DISTINTOS ANIMALES. - En los bóvidos se observa una forma benujna y otra [f1:ave. En la primera, tristeza, inapetencia, fiebre, erupción de vesículas en la boca (lengua, pala, dar) y espacios interdigitales en: las mamas óen las tres partes á la vez. Dela boca fluye una saliva espumosa sanguinolenta. Las úlceras' consecutivas á la ruptura de las aftas se cicatrizan con rapidez. Evolución de la enfermedad en ocho quince días. La ó er-upción en los espacios interdigitales (mal de pezuña), va precedida de congestión ele la corona, claudicación y decúbito casi constante. A veces, supuración y desprendimiento de la tapa. Puede aparecer en uno varios miembros. ó Evolución: en ocho ódiez días. En las mamas, sensibilidad exagerada de la piel, aparición de aftas en los pezones. '. { .En la segunda (forma grave), localización eruptiva en las muco- sas digestivas (frecuente en los terneros que maman), diarrea disen- térica, tos, signos de bronconeumonía, fiebre intensa, muerte en uno ó seis días por septicemia, accidentes cerebrales (forma apoplética, caquexia). En la forma apoplética la muerte ocurre en algunos minutos. . . En el carnero y cabra, los síntomas son parecidos á los de los bó- vidas; en los adultos, la enfermedad suele ser benigna. La forma grave se presenta en los corderos y cabritos que maman, y la muerte es producida por septicemia o por trastornos intestinales. En el cerdo: fiebre, erupción bucal, aftas en las mamas (en las hembras en lactación), supuración de las pezuñas. Los lechoncillos padecen enteritis graves. Á consecuencia de infectarse las úlceras de la boca y ele los cascos ópezuñas, pueden complicarse grave- mente .: LESIONES. - Se observan: en la piel y m ucosas (lesiones. del cuerpo mucoso de Malpigio), en las vías digestivas (localizadas ódi- fundidas), far-ingitis, inflamación ele la mucosa del cuajo y del intes- tino, en las respiratorias (traqueobronquitis, abscesos en el pulmón, equimosis pleurales), en las circulatorias (reblandecimiento del co- razón, degeneración granulosa de las fibras del miocardio) (Tratner). DIAGNÓSTICO. - Se puede formular en todos los animales desde el momento en que se observan localizaciones bucales (vesículas), salivación, fiebre, manifestaciones pedales y mamarias. No confun- dir con la glosopeda la estomatitis papulosa boois específica, descrita por Ostertag y Bugge en 1905, en el ganado de Bavier-a, Esta enfer- medad es produci~apor un virus ñltrable que se halla en la saliva y en la sangre, y se caracteriza por la formación de nódulos ;no hay vesículas, no hay fiebre ni trastornos generales y se localiza pura- mente en la boca. \ . REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 395 ETIOLOGÍA Y ESTUDIO EXPERIMENTAL: MATERIAS VIRULENTAS. - La saliva, las lágrimas y todas las deyecciones infectadas por el líquido que contienen las vesículas, son virulentos. . La leche sólo es virulenta cuando lleva líquido de las vesículas. RECEPTIVIDAD. - La tienen más que otra especie los bóvidos; el cerdo es también muy-sensible: .la cabra y el carnero suelen ser algo más refractarios (87 por 100 se infectaron (cabras) y 68 por 100 (car- neros), según experimentos' de Fehsenmeyer). Son refractarios el cobayo, .conejo, rata, gallina y pato. La juventud predispone á cori- traer la enfermedad. \ _MODOS DE CONTAGIO. - Los alimentos infectados por saliva virulenta, las' camas, ordeñar vacas con manifestaciones. mamarias y después otras sanas, los abrevaderos, cubos infectados por reses atacadas, las personas que frecuentan establos con animales gloso- pédicos, los perros, gatos, ratas, son vehículos de contagio. Recien- temente, el veterinario italiano Dr. Marra, ha demostrado que los tábanos transmitían la enfermedad desde los establos contaminados á otros indemnes y muy' distanciados. Probablemente, las moscas también influyen en la difusion de la enfermedad. 'MODOS DE PENETRACIÓN DEL VIRUS. '- Por las mucosas penetran fácilmente, por las vías digestivas mucho más. PATOGENIA . .....:. sangre, lleva el germen productor de la enfer- La medad.á todos los tejidos cuando se halla infectada. Falta mucho por conocer con respecto á la· patogenia de las complicaciones de la fiebre aftosa. . RESISTENCIA DEL VIRUS. - La luz y la desecación destruyen la virulencia del virus aftoso. También lo destruyen : el calor á 50° en quinceminutos, á 70° en diez, y al momento a 100°. INMUNIZACIÓN. - Hasta la fecha no tienen valor práctico los métodos de inmunización ensayados. La inmunidad conferida por la infección natural, suele durar dos años. Ory, vacuna caballos con cowpox y con el líquido de las pústulas inocula á los bóvidos. Dice que quedan inmunizados, , TRATAMIENTO. - El éxito de. la curación de la fiebre aftosa, cuando se emplean agentes farmacológicos, depende de la benigni- dad de la afección. Todos los remedios curan cuando las resistencias del enfermo están garantidas por la integridad de las defensas na- turales; hasta sin aplicarles ningún tratamiento. Lo mejor es dar á los animales los cuidados higiénicos más perfectos. PROFILAXIS. - Queda reducida á la inoculación y á la aplica- ción de medidas sanitarias. . Con la inoculación, con el virus de las vesículas, se consigue transmitir la enfermedad con todas sus consecuencias, haciendo de este modo que los animales se inmunicen si la afección es benigna. En los casos en que resiste carácter maligno, los resultados pueden ser desastrosos, Omitimos hablar de la suerovacunación y de la sueroterapia porque no tienen más que un ·interés científico, no práctico. MEDIDAS SANITARIAS . .....:. Véase LEGISLACIÓN, DESTINO DE LAS CARNES GLOSOPÉDICAS.-El art. 122 del Re- glamento vigente de Policía sanitaria, consigna que « la carne de ani- males con glosopeda puedeser destinada al consumo público pasado que sea el período febril y siempre que el Inspector de carnes no com- pruebe la existencia ele alguna otra infección. -La cabeza, extremi- dades, manos y cuantos órganos ofrezcan lesiones .evidentes de la enfermedad, no podrán ser destinados al consumo público sin previa autorización )l.· . 396 HEVISTA VETE lUNARIA DE ESPAÑA LEGISLACIÓN. Art, 119. - Declarada la existencia de esta en- _ fermedad, se procederá inmediatamente al aislamiento más completo de los ani males en ferrnos y á su empadronamiento y marca, debiendo cumplirse con el mayor rigor las disposiciones contenidas en el ca- pítulo III, titulo III, de este Reglamento, relativo al transporte y cir- culación de ganados. 'En el territorio donde se declare la epizootia será prohibida la celebración de ferias, exposiciones y concursos. Art. 120. - El transporte de animales enfermos ó sospechosos para el matadero, sólo podrá efectuarse por fer-rocarr-il, si es á po- blación situada fuera de la zona infecta y cubriendo las pezuñas de los enfermos con un vendaje adecuado. Art. 121. - En la entrada de las cuadras, establos, dehesas, etc., donde haya animales enfermos, se colocará un letrero con caracte- res grandes que diga ce Glosopeda ». Art. 123. - La declaración del término de esta epizootia, no se hará sino después de transcurr-idos quince días sin que se haya presentado ningún nuevo caso, y una vez cumplidas las prescrip- ciones de desinfección. . Art. 124. - En las fronteras terrestr-es serán marcados y recha- zados-todos los ani males que se pretenda importar. En los puertos de mar, siempre que el Gobierno no hubiera adoptado ningún acuerdo respecto á la importación de la nación de procedencia, los animales de carne, en ter-mos sospechosos, serán inmediatamente conduci- ó dos al matadero. Los sementales, vacas lecheras, etc., serán some- tidos á cuare n tena .. Viruela de los distintos animales domésticos DEFINICIÓN. - Enfermedad virulenta, inoculable," común al hombre, al caballo,á la vaca, y caracterizada por una erupción pus- tulosa en los tegumento . BACTERIOLOGÍA. -'Es muy poco lo que puede decirse de la bac- teriología de-la viruela. No se ha hallado microbio alguno en las pús- tulas, ni en las lesiones variolosas, á pesar de ser virulentas. Sin duda se trata de un germen ultramicroscópico. Se sabe únicamente que, el producto del raspado de las pústulas, diluido en agua y filtra- do por la buj ía Berkefeld, da un líquido virulento; filtrado rápida- mente con la bujía F de Chamberland no es virulento y en cambio lo es, si la filtración se hace con lentitud ( de uno á siete días ). Hay la presunción de que los zérmenes. de la viruela son unos granitos movibles que se hallan en fa vacuna fresca, y nunca en la sangre y exudados recogidos en los animales en estado de erupción. Para Guarnieri, el agente especifico de la vacuna y ele la viruela es un ser monocelular (cyiol'cicies), un protozoario que probablemente pertenece á la clase ele los esporozoarios de Leuckart, Han sido in- útiles cuantas tentativas se han hecho para cultivar el germen va- rioloso. VACUNA y vfHUELA. - Al humor viculento recogido de la ubre de las vacas afectadas de cowpox se le llama vacuna. Inocula- do en la piel del hombre da lugar á oteas pústulas semejantes á las de la vaca. Tiene propiedades inmunizantes y en este concepto se emplea para prevenir la viruela. A pesar de ser muy parecidas, no está demostrada la identidad de la vacuna y de la viruela. La viruela y vacuna del hombre son trans- misibles al buey. . ORIGEN DEL COWPOX y DEL HOHSEPOX. - El cowpox pro- cede del horsepox, lo' mismo que éste puede proceder del cowpox. SÍNTOMAS EN LOS DIVERSOS ANIMALES QUE LA PADECEN. El cowpox se observa con más frecuencia en las vacas lecherasjóve- nes y se caracteriza por la ap~rición de pústulas en la base de los , REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 39'"1 pezones, y en las mamas. En la ternera la erupción se localiza en los labios y, á veces, en todo el cuerpo. El horsepox se distinaue por la aparición de vesículas cLuetienen, el aspecto de perlas, en E't m ucosa bucal, ele pústulas en los labios y alrededor