REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Vol. IV Barcelona-Masnou: Noviembre 1909 N.O 3 " TRABAJOS ,OR,IGINALES Otro caso ae anasarca curaOo por las inyecciones enOovenosas Oe collargol POR J. ¡ BARCELÓ :- El"día 2,4 de octubre entró en esta Clínica un caballo de seis años) destinado 'á las labores del cap1po) bien nutrido y de cuyo aspecto exterior 'podía deducirse que estaba bien cuidado. ' , , - , Se presentó con fiebre intensa, mucosas rubicundas) pe- tequias en la pituitaria) ligeros edemas en los remos anterio- res y en la región comprendida de la rodilla al codo) obser- , vándose igual .síntoma en los posteriores de 'la rótula al corvejón. Diagnosticóse el caso de anasarca ó fiebre pete- , quial y acto: seguido se le puso una inyección endovenosa : de collargol,·50 centigramos, agua 'destilacl~ 60 gramos) preparada ei-iel actcde su aplicación. , En el número 9 del.volumen 3.0 de esta REVISTA) hay un 'notable trabajo de observación-clínica, relativo á: la curación de algunos casos 'de anasarca por el collargol, debido á D. Antonio Darder, ilustrado veterinario 'de Barcelona y di- .rector de esta Clínica) en el cual se preconizan las inyeccio- nes intravenosas de collargol en virtud 'de.los buenos resul- , tados obtenidos en-los casos que enuIl1era. ~o es) pues) de extrañar que ,acluí se continúe col1 el referido tratamiento en los casos, que sucesivamente se van presentando de fiebre petequial procurando' una deteni¿la observación que nos permita aquilatar el valor terapéutico, de la droga. En el caso que nos ocupa) considerado como muy grave) por unanimidad del, personal facultativo) no se empleó otro medicamento que el collargol. Colocado el caballo en su plaza) después de la primera inyección se le sujetó á un régimen nutritivo y delicada limpieza. Al día siguien- " 98 ,REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA te los síntomas se exacerbanjlos remos se tumefactan des-. cendiendo el edema hasta las cuartillas) las petequias de la .pituitaria se hacen confluentes tomando el todo un' color cia- nótico con ulceraciones superficiales de las que fluye una se- rosidad de olor repugnante) la: fiebre se sostiene á 39 Y déci- mas pero el enfermo_no ha perdido del todo. el apetito) cir- .cunstancia que"'se:al)rovechapara seguir proporcionándole alimento sano y nutritivo adicionado de' una poca sal de Carlsbad ; se le pone una segunda inyección endovenosa de 35 centigramos de~C'b\la,Fgol'~'sé recomienda una limpieza ex- tremadá;ii~%t' mueosa.nasal y de todas las regiones afectas; y así se pasa el tercer día en que los síntomas se han estacio- nado en los remos, mientras que la cabeza tumefacta ofrece la forma de rinoceronte. Se repite de nuevo la inyección de collargol50 cen tigramos, pasando el cuarto y quinto día sólo con asiduos cuidados higiénicos y nutritiva alimentación. A partir de esta fecha la fiebre cede, las regiones .edematosas toman el descenso) la mucosa nasal un color con tendencia al rojo) las escoriaciones observadas en ellase secan) desparece el repugnante olor .observado, aumenta el apetito .Y) en fin; el cuadro sindrómico de gravedad extremada se ve substi- tuido por la tendencia al curso de favorable resolución. . Ya en plena convalecencia;' en estado' apirético) desapa- recidas las petequias) resueltos casi del todo los edemas y) cori. excelente apetito) se agrietan las cuartillas, se ulceran) se ulcera, el escroto) la piel .que circunda los labios y fluye' de las úlceras ligera serosidad inodora. Una limpieza: extre- mada y la cura al-iodoformo, vencen felizmente la· última etapa de la enfermedad en algunos días. El caballo es dado de alta el día 13 de noviembre y entregado á su propietario para ser dedicado' de nuevo al trabajo habitual. No cabe dudar de la eficacia de las referidas inyecciones endovenosas de collargol en este caso) que; unido' á los ya , registrados) nos permiten decir .que' el coIlargol en el anasar- ca puede ser considerado como un verdadero específico . . . - REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 99 In m u ni n a~ POR F. MIRANDA Volúmenes enteros podríamos llenar si pretendiéramos recopilar todas las teorías hoy admitidas para explicar el mecanismo de la infección y de la inmunidad; pero, como éste, no es el objeto) sino el de hacer) de' una manera sinté- tica) una ligerísima reseña de la palabra que á este artículo le sirve de cabeza, vamos á decir de ella sólo cuatro pa- labras. ' Según del Río) la inmunidad del hombre y anil~ales do- mésticos puede ser comparada á una importante plaza fuerte, constantemente asediada por numeroso) bien equi- pado y valiente ejército) diestro en la lucha y ansioso de ba- tallar. Cuando ros organismos solos) por sus propios ésfuer- zos y sin alianzas extrañas) logran librarse del ataque de los sitiadores) reciben el nombre de inmunes; y esta/propiedad defensiva, que en mayor ó menor ~scala es común á todos los seres) es la inmunidad natural. Los antiguos conocían esta facllltad del organismo con los nombres de fuerza harmónica) medicatriz, conserva- dora y restablecedora de la salud, habiéndola rehabilitado lGS modernos con la palabra Inmunidad. De todos es conocido que los microbios atacan por igual á todos los organismos'; ahora bien) atacar no significa triunfar, y los resultados de la lucha entablada ciertamente que pueden ser variables para cada organismo) aun en los más afines. Igualmente conocemos que las diferentes' partes de que se compone el sujeto) son otras tantas moradas donde puede guarecerse el protagonista del drama patológico. El tubo digesti vo de todos los animales domésticos cobija in- mensas colectividades, microbianas., Las pezuñas) cascos) pielj.pelo , lana) etc., dan hospitalidad á la gran serie de los seres microscópicos. Vemos) pues) que el ataque es siempre igual; lo variable ó espectflco no está en él) sino en la des- igual resistencia ó reacción con que el organismo responde á la provocación ó reto microbiano. Esta manera de iniciar el estudio-de tan importante cues- tión) nos ad vierte que no existe ningún animal inmune y que) 100 REVISTA, VET-ERINARIA DE ESPAÑA á la vez) todos pueden serlo. ¿,Gómo explican estos dos casos antagónicos los autoresj Diciendo. la inmunidad natural) absoluta ó permanente) total y transferible) tipo ambicio- nado y lo que en conciencia quiere significar la frase que en estos momentos tratamos de glosar) no existe. Todo orga- nismo tiene un punto débil mal defendido) que puede ser sorprendido por el microbio) ya debido al azar ó por ser á él conducido por error de' defensa celular ; á su vez toda la es- cala animal está mejor ó peor defendida) pero resguardada al fin. ' Si no fuera insuficiente el reducido espacio de uno ó dos artículos) podríamos hacer un estudio bastante detallado de la inmunidad natural) relativa ó transitoria) ya que el ha- llazgo de la inmunidad tipo no sea un hecho definiiii'a ni Científicamente adquirido ; puesto que la inmunidad natural total y á' perpetuidad) más bien que medida de perfecciona- 'miento) sería indicio evidente de decadencia orgánica, Todo lo que nace) muere; esta es una justa y equitativa ley; la muerte es) por lo tanto), verdadera medida de progreso inde- finido) la mejor selección natural. ' Como ejemplares de estas derivaciones de la inmunidad tipo) podemos citar las siguientes: el muermo, según No- -card, respeta al cerdo, ratón) rata; perros Ji algunas razas de . bóvidos y á: las aves'. La carbuncosis respeta) según Leclain-, che á la gallina Ji al carnero argelino; el ratón blanco y el cobayo son respetados Ijar la fiebre puerperal. Como estos) podríamos.citar infinidad de casos. - Siguiendo' los derroteros de la ciencia moderna) no he- mos de detenernos en explicar la heteroinfección, ó sea el : agente morbígeno que, viene de fuera para iniciar su ciclo patológico) ni la autoinfección ó saprofito que convive en el organismo con la facultad de que en un momento dado) por cambios ó disminución de resistencia orgánica en el indivi- duo que le sirve de morada, ó por adquirir actividad y viru- lencia, llega á formar mi tipopatogénico; porque) tanto en uno' como en el otro caso) las teorías modernas atienden á otra condición que es: la célula aportando sus aptitudes de resistencia y defensa. (Patología citomicrobiana). Como dejamos consignado) son muchas las teorías que explican el mecanismode la infección y de la, inmunidad. Teorías humorales; atribuyendo la mayor iactividad é im- REVISTA ,VETERINARIA DE ESPAÑA. 101 portancia á losIlquidos del .organismo.: Nuttal y Buchner quieren ver el desai-rollo 'de principios ,de' secreción alexi- nas. Arriben y Henmerich atribuyen gran importancia á los alcalinos' y ,salinos) haciendo algunas consideraciones acer- ca de la calcificación. Ehrlich supone' la existencia de dos grandes grupos atómicos diversos) encargados) el uno de la toxicidad) y que llama toxóforo, y otro más 'afín con la anti- toxina) y que llama haptóforo. Van de Val de) tomando como base de sus trabajos el estafilococo y estreptococo pió- geno) dice que el primero segrega un veneno ó toxina espe- cial) la leucocidina, á beneficio de la que trata de vencer en ' la lucha con los organismos superiores. Por otra parte) los conejos inmunizados contra el estafilococo crean un contra- veneno ó antitoxina del anterior derivado microbiana) al que el. investigador de Lovaina da el nombrede antileucoci- dina, y como ambas substancias tienen un poder electivo marcado frente al glóbulo blanco) pueden ser fácilmente descubiertas á la vez que dosificadas con precisión., El sumum de perfeccionamiento por inmunidad me- canoqutmica, se encuentra representada por la propiedad fagocitaria; gozan.de este privilegio los leucocitos grandes de la segunda variedad) diferenciables por ser mononuclea- res) con núcleo redondo oval ó arriñonado; la cuarta varie- dad de 'leucocitos) llamados neutrófilcs, de núcleo en ristra ó polin~cleares; las células endoteliales, plasmatocitos de .Ranvier, células fijas del tejido conjuntivo y las células gi- gantes; merced á ellas) las células englobadoras engullen y destruyen por digestión intracelular los microbios apresa- dos por sensibilidad quimiotáxica. Respecto álas teorías celulares) el más ferviente apóstol es Elías Metchnikoff, que desarrolla una seductora y com- pleta teoría general de defensa; sus principales fundamen- tos son el hacer ver de una manera clara y terminante la batalla que en toda infección se libra entre lo's agresores (microbios) y el organismo agredido. La infección - dice- es una lucha entre dos organismos que puede ser compro- bada en todos los seres de la escala zoológica) desde los más inferiores hasta los más diferenciados; los microbios reali- zaJ: el ataque) y los encargados de las defensas son las cé- lulas. Ahora bien) en los organismos pluricelulares unos elementos permanecen quiescentes, otros activos) y) en ge- 102 REVISTA V.i;:TERINARIA DE ESPAÑA neral, los pertenecientes á est~ grupo defensivo son de pro- genie mesodérmica. Toda la defensa está reducida al englo- bamiento é inclusión del parásito por los agentes defensores) que) por este hecho) reciben el nombre defag.ocítos y de . . fagocitosis la teoría por ellos construida, Entre los leucoci- tos) distingue este sabio cuatro variedades: 1.'\ linfocitos pequeños con núcleo único y escasa cantidad de protoplas- '. ma; .2.a) leucocitos grandes con núcleo único) oval ó arriño- nado) susceptibles de transformarse en células epitelioides y gigantes; 3.a, leucocitos mononucleares, de núcleo deforme ó acidófilos ; 4.a) leucocitos mononucleares de núcleo enris- tra y poli nucleares ó neutrófilos. Según él) sólo los de la segunda y cuarta variedad gozan de la propiedad fagocita- ria, y por su pequeñez se les distingue para los efectos de la lucha con el nombre de micrófagos, concediendo el de ma- . crófagos á elementos de mayor talla) tales 'como las células epi telioides, fij as de tej ido conj un ti vo, errdoteliales y gi- .gantes. . Visto el modo de funcionar de estos elementos en el pro- ceso gue tratamos de reseñar) no queda ninguna .duda que \ el principal papel de los leucocitos es el de englobar) disol- ver y digerir á los microbios. Este papel está desempeñado por las células migratrices, por los glóbulos blancos de la sangre ó por los leucocitos de la linfa) papel que es esencialmente completado por lasce- lulas fijas de ciertos tejidos. El acto primordial es) pues) la salida de los glóbulos blancos de la sangre ó de la linfa fuera de los espacios en que se hallan normalmente cante· nidos. Estos glóbulos blancos salen de los vasos por diapédesis, atraídos por los microbios) en virtud de la sensibilidad quí- mica especial) caminando por efecto de sus movimientos amiboides. La última parte del proceso es puramente química diges- tiva) los jugos fagocitarios determinan Ia destrucción' de la presa) recibiendo entonces el nombre de bactericidas. . Para que la fagocitosis' se realice) deben tener lugar va- rios fenómenos preparatorios, á saber : la quimiotaxia ó sen- sibilidad de. los leucocitos) vis á vis de las substancias qui- micas, en cuya virtud aquéllos son atraídos al punto donde se encuentran los microbios segregando productos tóxicos. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 103 La quimiotaxia puede ser también negativa y. alejar á los leucocitos eÍ1 lugar de atraerlos) en cuyo caso se realiza fá- cilmente la infección, Otro fenómeno es la diapédesis ó fa- cultad 'de los leucocitos para atravesar los capilares y salir hiera de ellos á englobar los microbios. La vasodilatación, debida á ciertas toxinas vasodilatadoras que facilitan la sa- lida de los leucocitos de los vasos; y como" última fenómeno) tenemos la leucocitasis óacumulación de leucocitos que puede tener lugar sólo en el de la infección (leucocitosis lo- cal) ó alcanzar á toda la economía (leucocitosis genera- lizada). Como anteriormente hemos dicha) hay dos-clases de leu- cocitos; unos micrófagos que engloban cuerpos de pequeñí- simas dimensiones, y otros manonucleares o macrófagos, que destruyen cuerpos mis voluminosos. . Estos elementos celulares son los únicos que están á la vanguardiaeri la lucha q~e se entabla entre el veneno. y el organismo; en ella los agresores (microbios) .son los vence- dores cuando son más poderosos) pero son vencidas siempre que el individuo atacado les es superior en energía) es de-' cir, siempre que esa contienda que entre el microbio. y el' leucocito' se entabla) el microbio y sus productos de secre- ción (toxinas) no pueden ejercer su acción malsana en el campo que se inició se consumó la batalla. ó De ese verdadero cual agresivo ataque) el organismo sólo puede librarse par inmunidad natural ó adquirida; sus epitelios son la primera trincheray sus leucocitos (glóbulos blancas) engloban, como ya sabemos) los parásitos, las di- suelven y forman la defensa princi pal ; esta acción se refuer- za con secreciones neutralizantes, antitoxinas) aglutininas, precipitinas, producidas algunas por las mismas escretas del n1icrobia. . Así es corno puede explicarse la inmunidad adquirida en un organismo. ·como consecuencia de una inoculación de vacuna) virus) etc., etc. Dicha inmunización es debida á la difusión en el organismo. de los productos solubles, elabo- rados por las bacterias en el punto de la inoculación, au- . mentando de esa manera el poder fagacitaria y quimiotáxico de las 'elementos celulares. Actualmente) la teoría fagocitaría de Metchnikoff parece ser la que mejor explica el mecanismo. de las enfermedades lO! REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA microbianas) y siguiendo por el camino de las nuevas teo- rías, debemos creer que la inmunidad contra 'los agentes infecciosos es un' fenómeno complicado dependiente) á la vez) de causas físicas) químicas y biológicas; en algunos casos ella se produce porIa asociación de estos diferentes factores) en otros no se produce más que por uno de ellos. Lodosa, noviembre 1909, Caso raro POR .D.PEDRO P~REZ SÁNCHEZ Es el primero que vemos en nuestro ejercicio profesio- nal. Descendiente tercero de profesionales, no he oído.men- cionarlo á ninguno de mis antecesores ni á mis comprofe- sores tanto civiles como militares. Nuestras mejores obras ·omiten su descripción) yen nuestras revistas no he encon- trado ni un solo caso. Se trata de la fractura del peroné tibial. ' ' En vista de tales razones, y por la dificultad que ofrece su diagnóstico al más experto clínico) bien merece los ho- nores de la publicidad. Por el contrario) visto el primercaso, se determina la lesión á gran distancia del enfermo)' yno habrá quien' lea esta-ligera nota) lo .mismo peritos que pro- fanos) que dUde puntualizar Ia naturaleza del padecimiento ante el lesionado. El caso de referencia recae en un caballo del Regimiento delPríncipe, 3'.0 de Caballería) el cual) estando deservicib de parejas recibe una.caída, y' queda la: extremidad, corres- pondiente en .extensión máxima longitudinal forzada . . Presentado en la cura observamos ligera claudicación' y depresión en la cola tendinosa de los gemelos en flexión. _ Examinado con gran detenimiento hicimos ostensible) 'previa mensuración circular comparada, una ligera tume- facción al nivel de dicho órgano y dolor á la presión: . No pudimos percibirIa Crepitación. En presencia de tales fenómenos) no dudamos en maní- , festar que el enfermo padecía una fractura del peroné) pro- ,. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 105 ducida por la enorme tensión accidental del extensor lateral de 'los falanges. " Considúamospatognoi:nónico la degolladura del tendón de Aquiles, que se hace aparente á unos 5 centtrnetros por encimade fa punta del calcáneo. Simula la fractura del ter- cio inferior de la tibia) )1) todavía' mejor) la rotura del ten- dón) como si estuviera tenotorniado. No debe olvidarse q~e este dato característico sólo es vi- sible enla flexión 'del miembro enfermo. Por lo demás) la dolencia tiene poca importancia: un ' vendaje inamovible cualquiera) de silicato) yeso, almidón) etcétera) es suficiente para- curarla.en el término ordinario terapéutico de las fracturas. ' No nos explicamos la- omisión de esta fractura por nues- "trosclasicos, ni la escasez' de ejemplos recogidos por la clí- nica) tratándose" de un accidente que puede ocurrir con harta frecuencia.por traumatismo, extensión forzada acci- dental y extensión niáxi~11a voluntaria; tal ocurre al cocear. '~'TRABAJOS r- TRADUCIDOS Los nu'~vos proce~imi~ntos ~~ ~iagnóstico ~~.tas enferm~~a~~sinfecciosas POR L. PANISSET " Las investigaciones sobre el mecanismo de la inmunid~d han nevado á los experimentadores á las observaciones más -interesantes sobre las propiedades de los humores y .sobre la manera de reaccionar los sujetos infectados ó inmuni- zados. ,..' , El organismo al cual se esfuerza en conferir 1& inmuni- dad por los medios artificiales) óelorganismo ,que se halla bajo el peso die una enfermedad ofrece propiedades particu- .lares: muéstrase . mucho .más sensible que un organismo nuevo á la .inoculación de Íos microbios, contra los cuales se ha ¡'nm~nizado ó que son' La causa de su infección. Se '<, I 106 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA designa este aumento de la receptividad, esta exageración de la sensibilidad, bajo el nombre de hipersensilidad ó de anafilaxia. La hipersensibilidad se traduce por fenómenos genera- les ó por fenómenos locales. ' Los animales vacunados contra la viruela, sometidos á una nueva' vacunación después de meses y aún de años] presentan una reacción local al nivel de las cicatrices pri- mitivas. Van Pirquet ha propuesto el nombre de allerqia para designar al conjunto de fenómenos de hipersensibili- dad y de inmunidad que se suceden en un organismo dado) Gran número de nuevos procedimientos de diagnóstico de las enfermedades infecciosas tienen origen en esta teoría de la allergia. Las comprobaciones hechas á propósito de la , vacuna convencen a Van Pirquet á ensayar aplicaciones al diagnóstico de la tuberculosis. . Sábese ya, que la hipersensibilidad no es rigurosamente específica y que los organismos infectados por un microbio se muestran hipersensibles á su toxina, como los que nos- otros preparamos in oiiro ; así sucede igualmente con el ba- cilo tuberculoso. Una escarificación cutánea impregnada de tuberculina en un individuo tuberculoso, es asiento de una serie' de fenómenos reaccionales cuya, manifestación puede ser utilizada por el diagnóstico de la enfermedad. , Esta aserción antes de ponerse en práctica en medicina humana fue aplicada por Vallée á la investigación de la tu- berculosis en los bóvidos. Los primeros resultados fueron halagadores.i Las escarificaciones hechas provocando una li- gera salida de sangre é impregnadas de tuberculina diluida en su volumen de agua hervida previamente, ' on asiento de fenómenos inflamatorios en los bóvidos tuberculosos. La - reacción aparece generalmente á las treinta JI seis horas; persiste ocho ó quince días. La cuti-reaccion es limpia en los bóvidos y también en los caballos atacados de la enfer- medad natural ó infectados experimentalmente por las vías- digestivas con un bacilo virulent . No produce efecto en los animales infectados experimentalmente por otras vías y menos con un bacilo cuyos cara teres sean más ó menos modificados (F. Arloing) .. Numerosas experiencias -;- ---s -;;- ---s -;;- Cisticercosis. » » }} » » }} I Madrid 25 de octubre de 1~09. - El Inspector Jefe del Servicia de Higiene pecuaria •. D. GARCÍA É IZCARA. - V.o B.O, El Director general , P. A., ANGEL V~SCONI. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 135 ~ La pérdida 'de peso del ganado durante el transporte en fe- .rrocarril. - Según los experimentos relatados -en la Umbria Agrí- cola muchos bueyes, después de un viaje bastante largo perdieron por-término medio, de 2'33 á 2'89 por 100 de su peso, y algunas vacas 1',74 por 100.. ' En una expedición de bueyes para los mataderos de Macerata, en Bolonia, se observó una pérdida de 6 por 100. Conferencia notable. - Nuestro distinguido amigo y compa- ñero D. Juan Rof y Codina, ha dado en el Sindicato de Otero de Rey (Lugo), una conferencia agrícola que se vió sumamente concurr-ida. Comenzó el SI'. Rof la explicación de la Agrología con unas siri- téticas descr-ipciones de Geologia, para dar idea de cómo se formó la corteza terrestre por rocas y minerales, y cómo, por la 'acción del aire, agua, calor y los organ isrnos, se Iué formando la tierra de cul- tivo, que es laq ue estudia la parte de la Agricultura llamada Agro- .logía. Definió el suelo árable, estudiando las zonas denominadas activa, inerte, el subsuelo y la capa impermeable, explicando el papel de cada una. Trató de la composición de la tierra de cultivo, enseñando como se caracterizan las tier-ras arcillosas calizas,siliceas y .manti- llosas hu m iferas. ó . Describió suscintamente los cuerpos que se encuentran en la tie- rra.arable y que utilizan las plantas para su alimentación, como el íósforo, calcio, potasio, magnesio, hierro, nitrógeno orgánico y mi- neral, etc., etc., deduciendo la necesidad de proporcionar tales subs- tancias á los terrenos cuando se agotan (ley de restitución de Liebig ó ele abastecimiento de Vi u rrun), si se quiere que la tierra siga pro- duciendo al máximum, como siempre aspira el labrador. Se extendió en oportunas consideraciones acerca de la, pobreza de la inmensa mayoría de los terrenos de esta provincia en sales de fósforo y cal, cuerpos q ue contribuyen poderosamente á la forma- ción del organismo animal, manifestándose muy claro en la consti- tución de los huesos, y como aquí vendemos al año muchos miles de cabezas de ganado vacuno, lanar, aviar, etc., se impone cuando menos devolver á los campos en forma de abono, y mejor todavía enriquecerlos de fósforo y cal, substancias que á diario extraemos de ellos con los forrajes que consumen las reses. Aplaudió el acierto del Sindicato de Otero' por haber adquirido, para que los empleasen sus socios, grandes partidas de abonos c~- lizos y Iosfatad os para mejorar la producción forrajera, que ya este año ha sido excelente en aquellos alrededores, gracias á los' abonos facilitados por el Sindicato. . El entusiasta veterinario Iué calurosamente felicitado y aplaudido por la concurrencia, entre la que se destacaban en gran número se- ñoras y niños. Lo que envejecen algunas aves. - El águila, el cisne y el cuer- va suelen 'pasarde los 100 años de edad. Las garzas, gansos, papaga- " 136 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA yos y pelícanos, alcanzan los 60 años; el pavo y el pardillo, 25; el canario, 24; la paloma y la-gr-ulla, 20; el jilguero y el faisán, 15; la alondra, 13; el mido y el petirrojo, 12; el tordo, 10. La chochita es la que menos vive, pues no llega á los tres años, El ganadc vacuno en España. - Según el último censo oficial de ganadería, cuenta España con '2.212,813 cabezas de ganado vacu- no; y según el censo de la Asociación de ganaderos del reino 2.452,197. La di ferencia en tre uno y otro es de 240,134 reses. De lo" datos que ofrece esta Asociación, el ganado vacuno está distribuido por regiones en la siguiente forma: Castilla la Nueva, 87,525; Mancha y Extremadura, 167,658, Castilla la Vieja, 192,358; Aragón y Rioja, 57,260 ;leonosa, 415,314; Galicia y Asturias, 916)68; Navarra y Vas- congadas, 208,641; Cataluña, 82,121; Levante, 35,266; Andalucia oriental, 65,845; Andalucia occidental, 179,214 ; Islas Baleares, 11,5/5 y Canarias, 33,052. , Las regiones que dan mayor número de reses vacunas son: Leonesa, Galicia y Asturias, Vascongadas y Navarra, qne suman 1.540,323. Las ovejas y la lana en Australia.. - Actualmente posee Aus- tralia 110.000,000 de ovejas y expide lana por valor de 365.000,000 de marcos (cada marco vale 1'25 ptas.) Diez años atrás sólo expedía la mitad de la ci fea antes dicha. Los enemigos más temibles de las ovejas son' los perros salvajes y los lobos, contra los que han tenido que construir recintos dealarn- bre con espinos que costó la 'suma de 16.000,000 de marcos. NECROLOGIA Félix Suffran. - Falleció el '15 de octubre próximo pasado en Campagne d'Armagnac (Gers) á consecuencia' de una pneumonía. Era profesor agr'egadoá la Cátedra de patología y clínica médicas ele la Escuela de veterinaria de Tolosa. Publicó interesantes tt-abajosacer ca de las dermatomacosis y ele la transmisibilidad de algunas de ellas de los animales al hombre. A' los treinta años apenas y cuando su inteligencia luminosa y gran actividad para el trabajo hacían concebir grandes esperanzas, I.a dejado de ex.istir el malogrado profesor Suffran. . La REVISTAVETER;NARIADE. ESPAi'íAse asocia sinceramente al duelo que desde -algún tiempo cuesta tantas lágrimas á la Escuela de Tolosa. Dr. Leonardo' Pearson. - Ha muerto en 'I'er rano va donde fue para reparar su' sal ud quebrantada por las fiebres. 'Era director ele la Escuela de Veterinaria de Filadelfia y gozaba de gran notoriedad' por sus trabajos CIentíficos y por su participación en los Congresos veteri n arios. ~i¡:o¡rafia La Acaoé",'.", o~ Scrr. Il'" y Ru"ell, Roni. ¡¡uivenldad, 6; ~eléion; S61