REVISTA VEtERINARIA DE 'ESPA.ÑA' Vol. IV Bar celona= Masnou : Dicíembre 1909 . N." 4 TRABAJOS ORIGINALES . De la-anestesia local por la cecaína-aórenallna POR J, BARCELÓ En el n ." 11 de los Annales ele Medccine Vcteriruure.ico- rrespondiente al pasado mes de noviembre) hay un artículo original de los profesores Dupuis y Vanden Eeckhout, di-rec- tal' y profesor respectivamente de la Escuela de Medicina Veterinaria de Cureghem, que en síntesis dice lo siguiente: Hace dos años que hemos llamado la atención de nues- tros compañeros respecto á las múltiples ventajas de la aso- ciación de la adrenalina á los anestésicos locales cocaína) stovaína y alipina, para obtener una insensibilidad más du- radera de la región operada (-1)', Como este método es poco aplicado por nuestros compa- ñeros belgas) y por otra parte la literatura veterinaria francesa lo ha señalado apenas) creernos útil llamar de. nuevo la atención sobre este procedimiento de anestesia no descrito. tadavía en los más modernos tratados de terapéu- tica veterinaria, Recordemos en breves palabras la acción de los dos pro- duetos: La cocaína es un anestésico local; inyectado bajo la piel ó aplicado sobre el dermis privado de su epidermis, deter- mina la insensibilidad al rededor del punto de aplicación; 'inyectada á lo largo de un trayecto de un. nervio sensitivo, insensibiliza todo el territorio de inervación que á dicho nervio corresponde. Pero esta anestesia es de corta dura- ción) jamás pasa de 20 á 30 minutos, Para que la anestesia por la cocaína se realice) es menester.que el producto pene- (1) Annales de Mé déci ne Vdérillaire, 1907, 'p. ~il. ¡:lS REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA tre la substancia nerviosa en conoentraéión; luego la cocaína es un producto muy difusible y de. fácil absorción para los vasos;' éstos la toman con rapidez, yen un tiempo muy corto el veneno ,queda en concentración muy débil para sostener la anestesia; el nervio recupera su función conductriz y re- nace la sensi bilidad. La ~drenalina es un vaso-constrictor general y local. Inyectada en la vena, determina, por inyección periférica, una 'vaso-constricción general muy intensa de todos los va- sos; esta vaso-constricción es pasajera y de corta duración, el producto es destruido rápidamente en la sangre. Aplicado sobre una mucosa ó inyectado en los tejidos celulares sub- cutáneos, determina una vaso-constricción con anemia muy fuerte de toda la parte inhibida, sin reacción general. Esta vaso-constricción local dura varias horas, pues los vasos, fuertemente contraídos no absorben ya la adrenalina y la isquemia de los tejidos no desaparece hasta la destrucción completa dela droga. Cuando se asocia la adrenalina á la cocaína, la vaso- constricción determinada por la sola acción de esta última, esfuertemente aumentada, y la absorción .de lacocalna por la sangre,se verifica más lentamente y sus efectos, se pro- longan hasta tres horas, poco más Ó, menos. La asociación. de la adrenalina.ofrece la gran ventaja de disminuir onsi- derablernente el peligro de intoxicación por la cocaína; la absorción se hace con mayor lentitud, la cantidad tomada por lasangr e se destruye poco á 'poco sin llegar á alcanzar laconcentración necesaria para determinar lose\ectos.tóxi-, cos apreciables sobre el sistema nervioso central. La asociación de estos dos productos da, pues, una anes- tesia más duradera y hace la cocaína más inofensiva .. Basándose en sus propiasexperiencias aconsejan la fór- mula.siguiente : .' . Clorhidrato ele cocaína. . . . . , 25 á 30 ceritig. Cloruro de adrenalina al 1 por 1000 . V gotas . Agua destilada. ""'" , 10 gramos Prepárese según arte. Esta fórmula, dicen sus autores haberla empleado cons- tantemente en la Escuela á que pertenecen habiendo hecho más de trescientas inyecciones. Los efectos consecutivos son' REVISTA VETERlNARlA ¡:lE ESPl\ÑA 139 constantes: la anestesiase produce de los 15á 20 minutos y persiste regularmente durante tres horas . .Dicen haber utilizado estas inyecciones para practicar la traqueotomía en el caballo, para hacer el diagnóstico de las cojeras situadas en las extremidades de los miembros, en las operaciones del pie (clavadura, puntura, gabarro, guerafifilocele, etc.) Para insensibilizar la extremidad del remo inyectan, á lo largo de cada, nervio plantar, Ia mitad de la solución indi- cada más arriba. Previa desinfección se implanta la 'aguja, dirigida de arr-iba á bajo,sucesivamente hacia el medio in- terno y externo de la región del tendón. Para implantar la aguja se toma la piel entre el pulgar y el índice de la mano izquierda ó bien se. levanta tirando de los pelos. Antes de aplicar la jeringa se aguardan unos momentos para asegu'- rarse de que la aguja no ha penetrado en la vena (lo que se señala por la gota de sangre que da la aguja}; serían ql:i.ízás. súficientes cinco gotas de adrenalina ó treinta' de cocaína en BI torrente circulatoriopara producir un accidente en el ca- ballo. Dicen, no obstante, los autores, que este caso acci- dentall?O se les ha presentado nunca. Algunas veces, en lugar dé hacer dos picaduras, hacen una sola: implantan la aguja detrás y eÍ1 el centro .de la re- gión y la dirigen hacia el nervio interno pasando por el con- torno del tendón perforadojdespués de la inyeccion de media jeringa, retiran la aguja incompletamente, la dirigen hacia el nervio externo por el contorno opuesto' del tendón y se practica la inyección en las proximidades del nervio externo. "En las otras operaciones, traqueotomía, ablación de tu- mores, etc., inyectan la solución de 30 centigramos de cocaína en el tejido celular de la región operatoria, en número varia- ble elepicad mas) según la extensión de la.parte que debe de incielirse. . Las,consecuencias locales de estas inyecciones son. insig- nificantes; no obstante, en la inyección 90. los nervios plan- teres, sobreviene regularmente un ligero edema inflamato- rio, caliente y doloroso, qu~ puede extenderse sobre 'toda la región de la caña. Estos edemas carecen de importancia y son debidos probablemente á la acción ~'ritante de la cocaí- na; desaparecen espontáneamente después de algunos días, ó bien Con UBa aplicación de üna .capa diearcilla Ji vinagre ó . . / 140 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA de una pomada ligeramente excitante, corno por ejemplo la pomada alcanforada. Jamás los autores han visto producirse induraciones ó hipertrofias de la región tratada. La cocaína) que es un veneno violento, causa accidentes muy graves con frecuencia en medicina humana. Por esta. razón á la dosis de 0'05 gramos se puede ya obrar con cui- dado) y. las dosis de 0'20 á 0'30 gramos pueden producir se-- rios accidentes. Esta es la principal razón por la cual se trabaja para substituir la cocaína por otros productos ca- paces de determinar también una anestesia local) con me- nores peligros de toxicidad. Esto ha dado lugar á preconizar' otras substancias como la estovaíua, la ali pina) la i10VO- caína, etc. Estos anestésicos) debidos todos á productos de síntesis, poseen las propiedades generales de la cocaína) pero se dife- ' rencian de ella por algunas particularidades ; los unos pro-- duce n una anestesia un poco más rápida) los otros un poco- más duradera. Su carácter principal es el de ser mucho menos tóxicos que este 'alcaloide; por esta razón algunos. prefieren estos productos ele síntesis) sobre todo en medí- cina humana y cuando se trata de utilizarlos solos. En medicina) veterinaria) y sobre todo cuando Eieasocia la cocaína á la adrenalina no hay lugar de preconizar las- ventajas que ofrecen los referidos productos. En estos dos últimos años) los autores citados dicen ha- ber hecho numerosas experiencias con estos productos) y principalmente con la estovaína y la alipina. Estos anestési- cos les han dado siempre una insensibilidad completa) aná- loga á la determinada por la cocaína; ésta empieza al cuarto de hora de la inyección y persiste igualmente unas tres ha-- ras; la duración de la .acción útil de todos estos productos, es pues) invariablemente la misma. Nada tiene de extraño). entonces) puesto que la duración no depende de la anestesia propiamente dicha ni de la reabsorción propia del anestésico) si no que depende de la vaso-constricción de la adrenalina que disminuye considerablemente la rapidez de la absorción. En cuanto al edema inflamatorio que sobreviene después de la inyección) se produce igualmente con la estovaína y la alipina. Si consideramos que la mayor toxicidad de la cocaína se· halla contrarrestada por la acción vaso-constrictora de la.. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 141 'adrenalina que' retarda considerablemente su absorción, y que la: cocaína es un producto muy conocido ya en el, co- mercio yque se hálla' en todas lasfarmacias, no siendo por otra parte su precio más elevado que el de los anestésicos nuevos) no hallaremos ninguna razón que nos haga desistir de su empleo para substituirla por 'los' antes mencionados , productos de síntesis. ' De cualquier manera)' y para terminar, diremos que los tres productos cocaína) estovaína, alipina se comportan igual y que no hay ningún motivo para preferir el uno ó el otro, 'a lomenos en medicina veterinaria. La fórmula preconizada) pues, puede resumirse en la siguiente: Clorhidr-ato de cocaína, estovaina alipina , " 25 á 30 centig. ó Clorhidrato de adrenalina al 1 por 1000 V gotas Agua destilada . . , . . , , , , , . 10 gramos La dosis de 30 centigramos de cocaína es la-que aplican los autores para insensibilizar un miembro. Cuando se trata {le obtener una anestesia de dos miembros á la vez, no hay inconveniente en aplicar la dosis de 30 centigramos en cada uno en la misjna sesión y momento. Como medida de pre- 'caución) á pesar de no haber sucedido nunca nada en los ensayos hechos) será mejor no inyectar más qlle la mitad de , !a dosis, ósea 1.5 centigramos á cada extremidad) que dará J'a una anestesia completa. , Terminan su trabajo aconsejando á sus colegas las refe- ridas inyecciones en todos aquellos casos cuya indicación las reclame. Son inofensivas y constituyen un elemento pre- cioso de diagnóstico) sobre todo en las cojeras que tienen asiento en el extremo de.los remos) y facilitan las operacio- nes quirúrgicas. En posesión de estos medios de anestesia tan e5caces y tan prácticos consideramos que actualmente no deben hacerse las operaciones dolorosas) sobre todo lasdel pie corno el gabarro) el despalme) etc., sin insensi- bilizar previamente la región operatoria. Cuanto llevamos dicho en este trabajo es debido á los au- tores en él mencionados y nos guardaremos muy mucho de 'enmendar un soloconcepto científico de los aquí expuestos. Por otra parte) nosotros hemos usado la cocaína-adrenalina Bn forma análoga ála descrita con 'el mismo éxito señalado. 142 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Esta es la razón que nos ha inducido á darlo á conocer á nuestros compañeros pOI su veracidad) de la que todos pueden deducir una aplicación práctica> Finalmente) diremos que nosotros hace más de ocho años que veníamos empleando con éxito la cocaína-adrena- lina y así 10 hemos expuesto hace más de cuatro en un tra- bajo publicado en el Boletín de Veterinaria, Sin embargo) el' presente) más detallado 'y más claro) llena perfectamente el vacío que existía- para la aplicación de los referidos anestésicos en las prácticas quirúrgicas veteri narias. Sobr~ un caso ~~'pl~uron~umonía rOR A. HUERTA Veter.inario militar. Carece' la presente nota clínica de su verdadero carácter, la concisión; y no faltaríamos á ese precepto tan importante si no tuviéramos que darle parecido á confesión científica, .que no otra cosa parecerá á los que leyeren viendo la since- ridad con que confesamos nuestro error. Sírvanos ó no de disculpa la anómala presentación sintomática del caso) ad- vertiremos que cuanto relatamos vimos y en su consecuen- cia nos pareció mucho más extraordinario. El hecho es este: Desde julio último la yegua Oueo padecía una linfagitis elefantiásica de las dos extremidades. abdominales. El 28 de octubre presenta síntomas de cólico que desapa- recen pronto; queda inapetente y el 30 se repiten. El.poco excremento aparece barnizado de moco. Se combate el caso" con pilocarpina; mejora aparentemente y sólo' se observa " . que el animal permanece con el lomo arqueado. , j Dimosdemasiada importancia á este.cuadro sintomáti- ca! Esto nos condujo á la equivocación. Creímos que el pa- decimiento era una gastroenteritis, quizá también algo de nefritis. El L't denoviembre sigue el animal triste y acusa fiebre; 70 pulsaciones por minuto y respiración normal. Tratamien- to : calomelanos. 143 El 2 alcanza la temperatura á 39(6°;.80 pulsaciones; respi- ración normal en número) 'sin tos ni deyección narítica; pdr , la' auscultación no 'se observa ningún ruido anormal. 'Hago notar áun 'colega que estudia el caso un movimiento de pül- ' sacien torácica supraesternal. Calomelanos á pequeñas dosis) 'digital y alimentación, fácil: " El 3 por la mañana ha descendido algo la tern peratura y se -le 'da benzona:ftol y digital por vías diferentes. Por la tar- de sube á 4:i o y las mismas manifestaciones. Más digital.· El'4,á poco-más-de'Ias dos dé Ia'rnadrugada'riene, según me cuentan) un acceso de disnea del que) apenas repuesta) pasa á una-corta agonía y muere. Éste fin -lo'habíamos anunciado; pero pregunto al com- pañero que en -üñión mía observa el curso de la enfermedad: ~Cree .usted 'que ha' muerto de lo que hemos' diagnosticado ~ No) responde) ni tampoco puedo decir de qué.' , Autopsia: cavidad gástrica casi vacía y normal) intesti- nallo mismo) hígado reblandecido) cavidad torácica llena - de excesivo líquido pleurítico amarillento; las pleuras han casi desaparecido y en su lugar hay una capa de sustancia esponjosa muy amarilla y parecidísima á la yema del huevo cocido, el parénquima pulmonar) menos la base del izquier- doyhepatizado con tonos grises y en alguno espacios peque: ños presenta el aspecto de u-na esponja fina negruzca) tiene multitud de cavernas) el corazón está normal. Absorto, anonadado y sorprendido quedé y aun lo estoy al recordarlo. Trabajo me hubiera costado creer en esta na- rración clínica si en 'vez de ser autorde ella fuere lector. Indudablemente' -los sínto~asde cólico denunciaban do- lores pleuríticos y no supimos interpretar aquellas manifes- taciones, más ~por qué no se presentaron los patognomó- nicos de la pleuroneumonía ~ Ni tos) ni ruido anormal) ni disnea. ~Puede 'concebirse el aniquilamiento y-destrucción de tres cuartas partes de parénquima pulmonar sir: disneaf ¿,Nohabiendo notado ésta más que en un rápido estado pre- agónico) puede inducir 'á creer que esa lesión pulmonar se haya producido en unos minutos ~ Debíamos haber-dado más valor .al síntoma de aparente pulsación torácica supraesternal y que sólo podemos expli- car del siguiente modo : el líquido pleurítico impelido por J44 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA los movimientos cardíacos hacía presión sobre los pocos te- jidos blandos que sabemos cierran la cavidad torácica. en su vértice desde ros esternoesca.pulares á la tráquea; pues bien) en ese pequeño espacio) no mayor que una moneda de cinco pesetas) veíase la piel impelida por un continuo vaivén co- rrespondiente al pulso. Notamos este síntoma) para nosotros nuevo) (j los que tanto ignoramos hallamos mucho nuevo á diario l) él día 2. La serosidad pleural debía ser ya grandísi- sima pues el :4 al clavar el cuchillo para abrir el tórax salió como. un surtidor abundantísimo. Aun no hemos hablado de etiología. ¿, Pudo ser un caso de estreptococia ~ . No queremos hacer más comentarios) hágalos el lector consigo mismo .y si lograra darse explicación satisfactoria sepa que agradeceríamos mucho cuanto con este fin se nos .dijera. TRABAJOS EXTRACTADOS .' BACTERIOLOGÍA CALMETTE A. Y GUEl{IN C. Acerca de algunas pr o- piedades del bacilo tuberculoso de origen bovinb, cultivado en la bilis de/buey glícerinada. - Los auto-o res han indicado que el bacilo tuberculoso de origen bovino cultivado en la patata cocida en bilis de buey glicerinada al' 5 por 100) en presencia de un exceso de este líquido) ad- quiere) después de un pasaje sobre tal medio) una virulen- cia mucho rríayor para é! cobayo que el mismo bacilo culti- vado, en la patata glicerinada según la técnica corriente. Sembrando los cultivos por pasos sucesivos en la bilis de buey), se ve, por el contrario) que la virulencia disminuye poco á poco para este animal. Si después de cultivado .en la bilis). se transporta á la patata glicet-inada, el bacilo que crecía en forma de un en- grudo reluciente, recio) bien claro) vuelve á adquirir muy pronto el aspecto de los cultivos normales) conservando') no obstante.ve] grado de atenuación correspondiente al que . ..había adquirido cultivado en la bilis. . REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 145 Estos cultivos del virulencia graduada, son inoculados eu las venas á caballos J' bóvidos. Los caballos sucumben con lesiones enormes de granulia pulmonar, mientras que en los bóvidos la inoculación produce una infección general de marcha típica, sin lesiones foliculares y á veces mor- tal. J. F. -,(Acad. ele Ciencias, sesión del 2 de noviembre de 1909), ,EBER. Los casos de transmisión á los bóvidos de la tuberculosis de origen humano. - Las pruebas se hicieron, con dos virus tuberculosos 'procedentes de una joven de 17 años tuberculosa que padecía tisis pulmonar, pneumonia caseosa y cavernas y de un tipógrafo de 50 años que padecía tisis pulmonar, caoernas, pleuresia fibrosa, la- rinqitistuberculoea, tumores del intestino y meningitis. " , Con un fragmento depared de una caverna hallada en el el pulmón' de la joven, veintiocho horas después de la muerte se inoculan tres cobayas bajo la piel el día 22 de marzo de 1906. Dos de los cobayas sucumben con lesiones de tuberculosis generalizada 811 treiutay dos días uno, y en cuarenta y nueve 'el otro. El tercer cobayo fué sacrificado á los setenta y, un días; estaba muy .flaoo y presentaba alte- raciones bacilares en todos los órganos, Con el producto tuberculoso recogido de este, cobaya se inocula una ternera de 4 semanas que previamente no había reaccionado á la tuberculina; la inyección virulenta es practicada en la cavi- dad peritorieal JI en el tejido conjuntivo subcutáneo del cue- llo. El apetito sigue normal, la temperatura se eleva á 39(5° para alcanzar 39(8° á los veinte días, y oscilar entre 39(4° y 40° durante los diez y ocho días siguientes. En la regi?n del cuello aparece una tumefacción que se abre á los treinta y yseis días y da paso á un pus denso de mal olor. La herida se cicatriza á los setenta días. , La prueba de la tuberculina da resultado positivo á los 'cuarenta y tres días JI se obtiene la segunda prueba, positi- ya también, á los seis meses menos siete días de la inocu- lación . . La autopsia practicada siete meses después de la expe- riencia, permite comprobar la hipertrofia tuberculosa de los .ganglios cervicales, prepector ales y axilares; lesiones baci- lares del peritoneo (mesenterio, serosa hepática, esplénica y diafragmátíca), de la pleura, .de los ganglios bróriquicos, mediastinos v mesentéricos. Todas estas lesiones resultan virulentas para el cobaya. ,' Esta -experiencia tan demostrativa en la ternera fracasó en la cabra. Treinta y dos horas después de muerto el tipógrafo tu- b~rculoso se inoculan cuatro cobayas con un girón de me- 11111ge. /' 146 REVISl'A VETERINARIA DE ESPAÑA 1, " Uno de loscobayas muere á los ocho días sin causa co- nocida ; otro muere á los diez y siete días con adenitis tuberculosa y lesiones miliares del bazo. El tercer cobaya muere de tuberculosis generalizada á los cuarenta y cinco días. ' A los veintisiete días se sacrificó el cuarto cobaya que , presentaba lesiones extendidas. Con el virus, tomado de este cobaya) se inoculó una ternera de 4 semanas que no había reaccionado á la tuberculina: La inyección fué hecha en el peritoneo y debajo la piel del cuello. La. temperatura de la ternera osciló 'entre 39'5° v 39(6°. En el cuello se desarrolló un abceso que daba pus tuberculoso. El enfermo enflaque- ce) tose y muere á los dos meses. En la autopsia) Eber en- cuentra lesiones múltiples en órganos diversos yJos pro-' duetos-de estas lesiones resultan virulentos para el cobaya:- J. B. ~ ('Berli.ner tierdrstliche Xs/ochenschrift, 1,:4 de marzo de 1907) pág. 176). ; , FLIGG. Sobre-el valor de la contusión 'ganglionar y de la infecciónintr amaría 'para el. diagnóstico fá- 'pido de la 'tuberculosis. - Para el diagnóstico rápido de la tuberculosis Ostertag, recomienda la inoculación intra- muscular de productos sospechosos. Los animales pueden" ser sacrificados así que los ganglios vecinos del.lugar de la inyección se muestran consistentes y ligeramente hipertro- fiados) lo que se efectúa generalmente desde el décimo día. Este método permite evitar la formación de lesiones pseudo- tuberculosas) que pueden aparecer en el curso de las inocu- laciones intra-peritoneales ; y, finalmente)" disminuye los peligros de muerte accidental en los animales de expe- riencias. ' Bloch.vmentando el provecho de las experiencias de Ro- senbachy Wissokowitsch (1)) sobre lo producción de la' endocarditis ulcerosa por inyección en la corriente 'circula- toria de ciertos agentes de la supuración) después del 'trau- matismo de las válvulas del corazón) hace conocer 'un pro- cedimiento de diagnóstico de la tuberculosis' más rápido que la simple i'nocu.laciónsubcutánea.'Se'trata) no obstante) de la inyección hipodérmica) 'pero al propio 'tiempo Bloch , traumatiza los ganglios vecinos y llega así á un' diagnóstico cierto; en un intervalo de nueve á once días. Para compro- bar estas aserciones el autor ha emprendido sus expe- riencias. ' ' Los animales elegidos fueron exclusivamente .cobayas. Las primeras experiencias -se lricieron según las indicacio- nesdadas por Bloch ; inoculación subcutánea en la regian (1) Berl iner Klinisch e Wocllschrifl.190i, n .? 17, Uber ,I;e diti%gie der experimen= tellet: mykotischell Endocarditis. Virchows, Archiv., t."CIJI, p. 333. , . r' G,EVISTA V,ETERINARIA DE ESPAÑA 14.7 inguinal derecha y traumatismo del ganglio inguinal por compresiones repetidas entre el pulgar y el índice de la mano' del operador, .Otras experiencias se hicieron.em- -, pleando la inyección subcutánea y la intramuscular. En to-. dios los casos se hicieron inoculaciones paralelas á los ani- males testigos en los cuales .110' se practicaba la contusión ganglionar .. Inoculaciones parecidas fueron hechas igual- mente con bacilos acido-resistentes, y en estas condiciones el examen bacterioscópico sólo del ganglio traumatizado puede conducir á errores, puesto que frecuentemente él érr- cierra bacilos; estos jamás se encuentran en los ganglios no traumatizados. EL autor ha experimentado igualmente el procedimiento de diagnóstico' preconizado por 'Nattan-Larrier (1) y Grif- fon (2), que consiste en inocular los productos sospechosos en la teta de una cobaya en. lactación. . . Del conjunto de estas diferentes experiencias de com- probación , el autor ha formulado las siguientes 'conclu- slOnes: . 1.0 La inoculación subcutánea de un producto sospe- choso. de tuberculosis unido' á la contusión del ganglio in- guinal; permite un' diagnóstico cierto á los nueve ó once días de haber sido practicada; . . 2.° La inoculación intramuscular con contusión gan- glionar, permite igualmente mi diagnóstico rápido; 3.° La inoculación intramuscular sin contusión gan- glionar permite llegar' también rápidamente al diagnós- tico; . '..' 4.° Entodoslos casos se recomienda siempre la inocu- lación de más de dos animales;' . . . 5.° La tumefacción de los ganglios que aparece á con- secuencia de la inoculación de un producto sospechoso, es un signo característico de tuberculosis. . 6.° La inoculación intramamaria permite un diagnós- tico cierto de la tuberculosis en tiempo variable de siete á doce días. - J. B. - (Heoue Générale de Medecine Vétéri- naire, 15 de noviembre de 1909, n." 166, pág. 677-678). 1VIAcF:ADYEAN. 'La írnportancia de la herencia en materia derttibercujosis.i-- Los veterinarios y criadores admiten algunas veces que 'la tuberculosis bovina es congé- nita en alguna ocasión. , Los hechos recogidos en los mataderos y muchos otros observados' autorizan para creer lo contrario, es decir: que la enfermedad es muy rara en los terneros recién nacidos. . (1) Ccm pt, r end de la so e. de Bio/., 1. L. V .. n.? G, p. 23D. (2)' RiJ). di Clin . ped iat r , :905, ~'o G. HEVIST'A VETERINAíuA DE ESPAÑA Algunos han dicho que si las' lesiones no estaban des- arrolladas) en los tejidos existían bacilos latentes capaces de provocar la evolución ulterior dela tuberculosis. . Refutado esteargumento, han supuesto que los recién nacidos de padres tuberculosos habían recibido una predis- posición marcada por esta enfermedad. Para sostener esta opinión se apoyaban sobre el hecho de que ciertas razas dan un contingente considerable de tuberculosos. Las diferen- cias señaladas en este concepto son mucho menores de lo que ellos afirman) generalmente hablando) y se deben sim- plemente á que las ocasiones de· infección son muy varia- bles de uno á otro rebaño. Si se quisiera poner. á contribu- ción el razonamiento relativo á las razas predispuestas sería preciso decir que las vacas de Gersey (en donde la tubercu- losis bovina es desconocida) tienen la inmunidad heredita- ria con tra la tuberculosis. ' En realidad) cuando estas vacas son importadas á Ingla- terra se vuelven tuberculosas con la misma frecuencia que 1as demás razas. . Las múltiples experiencias hechas han demostrado que todas las vacas) sea cual sea su raza ó familia) son igual- mente sensibles á la inoculación de una cantidad determi- nada de un virus dado. Si hay algunas variaciones, son in- dividuales y no sistemáticas. Razones de idéntico orden hacen pensar que en la espe- cie humana las cosas pasan d ; igual manera: si los hijos .de tuberculosos son) con mayor frecuencia) más tuberculo- sos que los demás) es sencillamente, porque desde el naci- miento-viven en un medio particularmente peligroso para que se verifique el contagio. -J. B.~{ The Journal of cotn- paratioe Patholoqu and Therapeutics, diciembre de 1908) págs. 332 á 336. . . PONCET A.) LAcoMuNE y THÉVENOT L. Estudios so- bre 1~ toxicidad de los cultivos de actinomicosis y' la presencia de sus productos solubles. - Las investiga- cienessobre la toxicidad de los cultivos de actiriomicosis y la presencia de sus productos solubles) han sido hechas con . cultivos de actinomicosis) unos en medio sólido (ágar glice- . rinado) otros en medio liquido (caldo glicerinado). . Los cultivos en medio sólido. fueron tomados 'de cuatro meses de edad. Fueron triturados con él aparato de Latapie . y tratados por la solución fisiológica durante diez y ocho horas. Se centrifugaron y filtraron á continuación. Los resi- duos se dividieron en tres partes iguales y se trataron por el alcohol á 90°) el éter y el cloroformo. Las soluciones. así obtenidas fueron filtradas. La cantidad de áctinomices utili- zada corresponde á la que encierranlos tubos ordinarios de agar á los cuatro .meses.· . REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 149 La maceración en el líquido fisiológico) los macerados alcohólico) etéreo y clorofórmico se hall mostrado despro- vistos de toda toxicidad por el conejo, en inyección subcutá- nea v en invección intravenosa. El culti\~o en medio liquido á las cinco semanas ha sido filtrado en varios dobles de papel. Se han inyectado en la vena de la oreja de un conejo 150 ce. del filtrado y 150 ce. debajo de la piel y. el conejo sucumbe después de algunas horas á los accidentes de hipertensión. . - En presencia-de estos resultados el autor se cree autori- zado para sacar la conclusión de que la actinomicosis no contiene productos tóxicos solubles en el caldo glicerinado, el suero fisiológico) el alcohol) el éter y el cloroformo. Esta conclusión confirma el hecho de que los hongos producen lesiones mas por acción de presencia) por metabolismo) que pOI' productos solubles. Los autores terminan su memoria por la crítica de las .. , recientes observaciones experimentales de Ver liac sobre las toxinas de la actinomicosis) como contribución al estudio de los venenos microbianos de acción local predominante. Ver- liac llega á la siguiente conclusión : « La actinomicosis no parece abandonar dentro los medios usuales de cultivo pro- ductos solubles tóxicos específicos». Pero de otras dos se- ries de 'experiencias saca el autor nuevas conclusiones: « La inoculación al conejo de actinomices muertos por el calor produce lesiones parecidas en absoluto á las lesiones que produce la inoculación de los actinomices vivos. El extracto etéreo de cultivos' actionomicósicos propor- ciona una substancia, tóxica que reproduce exactamente las lesiones que pueden determinar la inoculación de actinomi- ces muertos ó vivos; no llegamos) sin embargo) á conside- rar nosotros este agente como al principal veneno que secre- ta este microbio.: . Los experimentadores no creen que la' eteroactinomiceti- na, descrita por Verliac, represente la verdadera toxina de los a:tinón-:ices; no produce y?ás que lesiones locales, trau- sitor-ias, mas Ó menos' específicas. En.resumen, el hongo radiado no abandona productos solubles tóxicos. La intoxicación actinomicósica que se ob- serva en ciertos sujetos gTavemente atacados pertenece á las reacciones de. los elementos ofendidos, - J. B. - (Bulleün de la Académie ele médecine, n." 16) Sesión del 16 de abril de 1907, págs. 449 á 452)... . REINECKE. Contribución al estudio de la cuti-reac- ción y de la oftalrno-reacción á la tuberculina en los bóvidos. - Para la cuti-reaccion, Reinecke se 'ha servido deun escarificador compuesto de ocho pequeñas hojas. El SItiO de elección es en la cruz esquilada y lavada al alcohol 150 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA y al éter. La tuberculina se aplica con un pincel esteri- lizado. En la oftalme-reacción la tuberculina se emplea diluida al 2 por 10 al 3 por 10 en una solución de cloruro de sodio ó á 0'75 por 100, Los animales son examinados siete) ocho) veinticuatro y cuarenta y ocho horas después de la instilación de.tuber- culina en el ojo JI veinticuatro) cuarenta y dos y sesenta y dos horas después de la aplicación de la tuberculina en la piel escari ficada. . Se han probado 70-bóvidos de diferentes edades) 24 por la cuti-reacción, 4 por la, cuti-oftalrno-reacción, 1 por la ottalmo-reacción y el agua hervida sobre la piel) y 1 por el agua hervida sóla aplicada sobre la ,piel. . . El ojo izquierdo recibe la tuberculina; el derecho el agua salada. En los 25 bóvidos sometidos á la cutí-reacción no se ha comprobado ninguna reacción típica: Uno de ellos .ofreceligera tumefacción de la: piel y de los' bordes de las esoarificaoiones , otros 3 presentan una zona rojiza en la región. Estos 4 sujetos resultan sanos á la prueba subcutánea y en la autopsia. . Entre los .otros 21 encontrados sanos. á la prueba de la cuti-reacción hubo 2 sujetos tuberculosos-y 6 que ulterior- mente reaccionaron á la inyección subcutánea. En los 5 bóvidos probados por la oftalmo-reacción se 0])- serva la rubicundez y ligero lagrimeo 'en 2 de ellos: lagri- meo, rubicundez y tumefacción conjuntival en un tercero. Estos síntomas desapai'ecen á las veinticuatro horas. Los 'ojos sometidos á la acción del agua-salada se muestran indi- ferentes. Los 4, bóvidos sometidos á un tiempo á la cuti-oftal- mo-reacción á la tuberculina proporcionan un resultado ne- gativo. Estos 5 sujetos probados por la oftalmo-reacción comprenden cuatro casos de tuberculosis en la autopsia) de los cuales dos reaccionaron ligeramente y dos no reaccio- naron. / l!na v~caqp~ presentó ,rub~cundez dé la conjuntiva y lagrimeo resultó indemne de lesiones tuberculosas... . , El animal que había reaccionado ligeramente á la cutí- reacción entre los 25 probados había sido inoculado ante- riormente con. virus tuberculoso de origen humano y fué en- contrado sano en la autopsia. . . En resumen) las experiencias de' Reineke, dejan la im- presión- de que las reacciones á la -tuberculina oftalmo y cuti-reacción; no poseen el valor de la antigua reacción sub- cutánea para el diagnóstico de la tuberculosis bovina. - J. B. :- (V¡7ochenschrff't, 30 de abril de 1908) pág. 313; 7 de mayo de 1908) pág. 340) .. 151 ANATOMÍA Y FlSIOLOGÍA ACHAHD y EMlLE- 'VElL. La sangre y los. órganos hematopoy éticos del conejo después de la inyección. intravenosa.de Collargol. - Lbs trabajos de Crédé y las comunicaciones de Netter, deA, Robín demuesti an la efica- cia del Collargol en las enfermedades infecciosas del hombre, y delos animales; pero la acción de esta substancia no se . puede determinar de una manera exacta. Achard y Emile- Weil han hecho interesantes investigaciones inyectando el collargol por la vía intravenosa. persiguiendo las reacciones que provoca en la sangre y órganos hematopoyéticos de un animal sano. Los autores han hecho uso de la preparación estabilizada de plata coloidal obtenida por Víctor Henri que han inyec- tado en las venas del conejo ál~ dosis de 10 centímetros cúbicos. La inyección intravenosa de collargol suscita fuertes reacciones de los órganos hematopoyéticos y de la sangre. Estas reacciones absorben las producciones. de dependencia y el paralelismo que les son habituales. La polinucleosis. sanguínea es producida por la mielocitosis de la médula ósea, ayudada accesoriamente por los demás órganos; el bazo destruye los hematíes viejos y es responsable i de la. macrofagía tardía que precede al retorno de los órganos á su estado equiescente. Todas estas reacciones no 'van .acorn-. pañadas de ninguna lesión verdadera, permitiendo al orga- msmo recobrar: .su integridad. - J. B. -:- [Recue qénérale de.M.é.decine Vétérinaire, 1 de abril 1909). SPlNEANU, Dr. G. D. Investigaciones experimenta- les acerca de, la, relación entre la¡ catálisis y la fer- ~eq.t~cióni ~Llámase,catalisis al fenómeno que se verifi- ca cuando un cuerpo pone en juego por su sola presencia y ~ll1 participar, no químicamente, algunas afinidades. que sin el permanecerían inactivas. I. . Se .ha comparado la fermentación con la catalisis y se ha dicho que los enzimas son agentes catalizadores, yque su ~Qclón catalizante es .proporcional á su masa. Según estas l~eas, las diastasas serían agentes catalizadores que ej erce- r:an una influencia sólo por su presencia ó por su contacto, sl.n cambiar su estado, sin 'aumentar ó disminuir su masa . . ~1 esta teoría es' verdadera, estas substancias deben hallarse ll1tactas al fin de la fermentación. Esta teoría se funda, por otra parte, en la afirmación de que los fermentos solubles paseen una actividad indefinida, que por su intervención en las' fermentaciones, no pierden nada de su energía, 152 / REVISTA VETERINARIA DE ESP.\ÑA cualquiera que sea la cantidad ele substancia transfor- mada.» E·I autor ha probado) 'poi' experimentos anteriores) que esta afirmación es inexacta. al meuos enlo que concierne al fermento gastroproteolítico (1)) y por otros nuevos que ha hecho, -acaba de demostrar igualniente que durante los fe- nómenos de' fermentación el fermento gastroproteolítico cambia de estado y desaparece del' todo al fin de la ferrnen-: tación. Dur-ante diez días; ha hecho digerir albúmina de huevo, coagulada á 90° por espacio de tres á cinco horas) á ra- zón deI gramo po'r cada matraz de, ensayo. Ha operado en 10 matraces que conteuían todos la misma cantidad del licor pépticosiguiente : ' . Juco gástrico de acidez total de 1 pOI' 1000 . . . . . 200 grs. So!'ución de ácido clor-hídr-ico comercial, cantidad sufí- ciente para obtener el licor péptico al 2 por 1000 de acidez. ' , <. Pepsina de cerdo pUl'a, seca. . . . . .". . .: . 0'20 ))' 'El primer día la digestion es completa) rió lo es tanto á partir del segundo día y es nula á partir del séptimo. ' ' Al mismo tiempo el .autor aisla cada día el- fermento pro- teolítico de uno de sus matraces de ensayo) procediendo del 1 al 10) y observa. que el poder digestivo dela parte.precipi- tada (precipitación en alcohol absoluto), disminuye progre- sivamentey desaparece al noveno día.' ' . De todo esto deduce lo siguiente: ' a)" El fermento cambia de estado durante la reacción química, y al fin de la fermentación ha desaparecido por· completo . Por consiguiente, no goza' de las propiedades de agente Catalizador, puesto que' éste debe hallarse absoluta- mente intacto, al pr incipio y al fin de la reacción. . - . b) No siendo el fermento un agente catalizadorno ¡me-, de, con seguridad; considerarse la fermentación como una " ca:'tali~is. Po.r tanto, entre la catalisis.y 'la fermentación hay una diferencia muy marcada. ,.... ' . '. '. c)Laiermen:tación es una reacción' química caracteri- . zada por la transformación de, substancias fei-menteseibles en otros productos; bajo el influjode los fermentos que jue- . gan eh pape-l de reactivos. - J. F.·.:....... (Arch.vintern, de Far-' macia y de Terapéutica, v91. XVIII) facs.r V- VI, p. 491. An- nales ele méd, Vét., noviembre, '1909). ' . , (1) Coeficiente dinámico de los fermentos solub.es.' Arch, ¡"tern. de Fisiot.; 190€. .' \ REVISTA VETERINAI\lA DE ESPAÑA 153 PATOLOGÍA Y CLÍNICA ESCLAuzE. Contribución al estudio clínico de la gastritis crónica hipertrófica del caballo. - La yegua, objeto de esta observación, se halla enferma desde hace u lJ año. Sacrificada como incurable muestra lesiones sospecho- sas de gastritis crónica hi pertróficageneral izada absol u tam en" te idénticas á las descritas por los Sres. Petit y Germain (Re- Due qénerale ele Médecine Véterinaire, 1908) t. XI) p. 133). La etiología de la afección es hoy todavía indeterminada. La primera, manifestación de esta gastritis se observó en el momento de la aparición de la papera; pero no se consideró como una localización de esta enfermedad sobre la mucosa elel estómago. , Las lesiones encontradas en la.autopsia no ofrecían nin- gún carácter de lesiones de las fiegmasías de la papera; su evolución fue muy lenta e insidiosa y se tradujo simplemen- te por 'un enflaquecimiento progresivo y pOI' un apetito ca- prichoso. Las mejoras y remisiones observadas fueron siem- pre de corta duración. La existencia del ácido láctico en las materias fecalesmer-ece ser recordada y se impone á la atención de nuevos observadores para que' busquen la signi- ficación clínica. Actualmente la gastritis crónica hipertrófica :10 puede ser sospechada más que en los casos en que la irregularidad del apetito y enflaquecimiento progresivo no pueden ser achacados á otras lesiones del tubo digestivo. - J. B. - (Bulletin ele la Societé centrale ele Médecine Véteri- naire, 1.909) p. 242). FRACAROR: Perforación uterina por el pene en el acoplamiento.- El autor es llamado para visitar una novilla de 18 meses) montada el día anterior) por primera vez) por un.toro joven y vigoroso. Después del coito el ani- mal se mUestr'a triste y abatido; vuelve al establo con difi- cultad y durante el camino su conductor se apercibe que expulsa 'por la 'vulva. un coágulo de sangre. Al día siguiente el animal rehusa toda alimentación y) de vez en cuando) es presa de violentas convulsiones que coinciden con períodos ele excitación general.' , En el momento de la visita la novilla se halla un poco abatida; no hay fiebre v el pulso es bueno) el apetito nulo) la rUmía suspendida. A fa exploración Vaginal el autor com- prueba la existencia de un filamento de sangre coagulada y hgera irritación que atribuye á una herida superficial. de la mUCOsa producida por el pene en el acto del acoplamiento. Los otros síntomas son atribuídos á la excitación nerviosa provocada por el coito. 15! REVISTA' V;E'I'EIj.INARIA i:lE ,ESPAÑA, Pero los síntomas se agravan y junto á la aparición de una fuerte hipertermia aconsejan el sacrificio de urgencia para destinarla á la carnicería. En la autopsia, el examen del aparato genital demuestra el cuerpo del útero distendido por un ingurgitamiento de sangre, coagulada en parte, con puntos en vías de descom- posiciono La mucosa reblandecida é ingurgitada se disgrega con necrosis. Fuera de la cavidad uterina' al nivel del liga- mento ancho izquierdo) existe un voluminoso coágulo com- prendido y preso entre las hojas peritoneales que constitu- yen el ligamento. La cavidad peritoneal no contiene sangre; el coágulo es extraperitoneal. En la parte superior del cue- llo) un poco atrás del nivel de la flor, se encuentra un des- garro de 4 centímetros de largo que interesa la mucosa y la túnica muscular. 'Para explicar el accidente; es preciso admitir que el pene fué introducido en la luz de la flor) impidieron su paso los pliegues circulares del cuello y la estrechez del conducto, perforó la mucosa é hirió una ramificación del tronco arte- riovenoso vaginal ó uterino. - J. B. - (Clínica veterinaria, 20 de febrero de 1909) página 113). HOLTEHBACH. T'iroiditis equinococócica crónica de la vaca. - El interés de la observación relatada 'por el au- tor consiste en la rareza de la localización. Tratase de una - vaca de 17 años, sacrificada por padecer perturbaciones di- gestivas crónicas con desnutrición general. El parásito había invadido el cuerpo tiroides y se había. desarrolla- do por espacio de tres años) sin que nadie pensara ínter- venir. En el momento del sacrificio) el tumor medía 7 centíme- tros de espesor) 15 de largo y 3 de anchura; contenía una' gruesa vesícula y varias vesículas pequeñas fijas) en medio de las cuales era fácil observar el líquido habitual y los «coleo: con auxilio del microscopio, El diagnóstico es igual- mente confirmado por el examen de la cutícula de natura- leza laminosa. Es interesante recordar que este tiroides equinococócico se acompañaba de myxedema del epiplón y de los ganglios mesentéricos. - J. B. - (Ardúv);ür toissenschaftliche une! prakttschc Tierheilkunde, t. XXXV) libro 1.0 y 2:°) HOLTEHBACH. La ascitis intrauterina, como causa de distocia. - Llega el momento del parto en una vaca de 10 años) pasan los esfuerzos) viene el feto en posición nor- mal y no puede ser extraído ni con la fuerza de cuatro hom- bres. El ternero es flaco, la vaca tiene una pelvis ancha y espaciosa. El autor levanta .los miembros posteriores del feto y hace una exploración, hallando una dilatación fluc- REVISTA : VETERiNARIA DE :ESPAÑA 155 tuante del vientre que contiene gran cantidad de serosidad, á la que abre una víapor una incisión hecha por debajo del esternón. El parto tiene entonces lugar en el acto. La vejiga, llena de orina, había alcanzado el volumen de un estómago de caballo ; los ureteresdilatados; el riñón de- recho presenta hidronefrosis. Los demás órganós están sa- nos. - J. B. - (Berliner tierdrslicher \1í7ochenschrijt, 6 de agosto de 1908, p. 555) . . KNOLL. Presencia y frecuencia 'del aneurisma verminoso: su influencia en los cólicos y en el vólvulo. - Los aneurismas determinados por el Stronqi- lus armado en el caballo) son considerados por Bollinger corno resultado de una endoarteritis traumática recidivante. Sticher, Ellenberger y Schütz han demostrado que las lar- vas penetran en las paredes arteriales por los propios vasos, provocando infartos hemorrágicos en un territorio) delimi- tados de la capa muscular, infartos que sufren la infiltración celular-. Estas larvas alcanzan en seguida laluz de los vasos y causan pérdidas de substancia en las paredes vasculares) las cuales se dilatan. Schlegel atribuye la acción de los pa- rásitos á las toxinas específicas, secretadas por los verrnes y á los productos que proceden .de la destrucción de los te- jidos. Los aneurismas de la aorta posterior) alguna vez po- drán ser consecuencia del aumento de presión sanguínea. . La formación del aneurisma se acompaña de tumefacción inflamatoria de las paredes 'arteriales; y, por consiguiente) de retracciones que favorecen la formación del trombus. Las lesionas de la pared interna facilitan también la formación de los mismos.. ' En las observaciones efectuadas, de 121 aneurismas han existido lbs strongilus en 39: Estos parásitos pueden ocupar la superficie interna de las arterias sin provocar aneurismas) y este hecho par~ce probar que el desarrollo del aneurisma debe ser favorecido por la presencia del trombus.' , , En 121 aneurismas) Knoll encuentra noventa veces la trombosis. " En 503 caballos examinados, ei autor comprueba cua- renta y cuatro veces la trombosis sola y treinta y una vez el aneurisma sin trombosis. La mayoría de los aneurismas se hallan) según Bollin- gel') en el tronco de la mesentérica anterior próximameute á s~ origen aórticó.Knoll encuentra ochenta veces el aneu- nsma en la mesentérica anterior, nueve veces en: la arteria colica, tres veces en la arteria cecal, unavez en la: aorta. Entre los 121 casos registrados no seha dado la, presencia ~nmultánea de dos aneurismas. ' Las lesiones aneurismaticas parecen jugar pocoimpor- tante papel en la etiología de los vólvulos; se. prepara su des- 156 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA arrollo cuando las embolias intestinales impiden las com- pensaciones por las colaterales y determinan así una pará- lisis total del intestino. - J. B. - (Berliner tierdrstliche vVochensch7'ift, 23 de julio de 1908, pág. 529). MMvIMALE. Contribución al estudio del arpeo por adherencias y retracción del tendón. oel extensor la - teral de las falanges. - En lugar de la tenomia subcutá- nea habitual practicada en el tendón extensor lateral de las falanges, Mammale ejecuta una tenotomía con arreglo al siguiente procedimiento: La región es esquilada y desinfectada con sumo cuidado. La piel se incide en una longitud de unos tres centímetros .. Luego de haber aislado el tendón del tejido conjuntivo .subcutáneo al que se hallaba adherido, se interpone una sonda por encima de la que se hace pasar un cordonete pre- viamente desinfectado. El tendón así cogido en una lazada corrediza, 'es fácil practicar en él enérgicas tracciones desti- nadas á destruir las adherencias que se han podido efectuar' en el trayecto que recorre en la superficie externa del cor- vejón.' ' Hechas estas tracciones, sección a el tendón en las dos extremidades de la incisión cutánea, de manera que se qui- ta de él unos tres centímetros poco más ó menos. Hace en- tonces una sutura en puntos separados. Desinfecta cuidado- samente la piel y la cubre de una capa de colodión iodo- fórmico. ' Después de levantado el animal se pasea al paso durante' diez qíiince minutos. Los siguientes días un paseo á la- ó mano, de media hora, al paso yun poco al trote. La cura de' la piel se renueva cada dos tres días. Salvo complicaciones: ó imprevistas, muy raras siempre, la cicatrización es comple- ta á los ocho ó diez días y el animal puede reanudar sus trabajos habituales. De 12 operaciones practicadas por este procedimiento; 7 casos han curado por completo, 3 han mejorado y 2 fraca-- saron por completo. -'- J. B. - (Recueil d' hygiene et de mé- decine oétérinaire militaire, t. XI, 1909, p. 465. /' MANGIN, L. Abscesos instantáneos. - Delpech ha dado este nombre, y el profesor Violet lo aplica en medicina- veterinaria (1) á los abcesos que sobrevienen con rapidez sin manifestaciones inflamatorias apreciables, y cuando uno se- apercibe de su existencia son ya voluminosos: . Se encuentran generalmente en el tejido conjuntivo sub- cutáneo, ó, más profundamente a veces, en los sujetos de- bilitados por las enfermedades, las privaciones ... ) etc., en (l) Lecons de patbologie chiJ·",.gicale, 1881-82, par Th. Violet. Cours au tographié. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 157 una palabra) sobre las animales atacadas de miseria üsio- lógica. . . Vialet parece ser 'el primera que las ha señalada en me- dicina veter-inaria. El vió un casa única en su vida de prác- tica. Fué en un caballa. « De un día al otro, aparecieran en 1a terminación de la' espalda) en la nalga y en la región lum- bar voluminosos abcesos fluctuantes) que) abiertas) dejaban escapar de media á un litro. de pus. Casi siempre profunda-. mente situadas » •. Más afortunado que Violet, el autor ha podido observar dos casas hasta la fecha. Durante S1+ permanencia en Sau- mur) par el año. de 1904) vió por primera vez las abcesos de ·esta naturaleza. En una yegua alazana denominada Gamine, -de 5 años, convaleciente de una pneumonía muy grave) q,ue 'se encuentra enflaquecida) en una noche aparece en la nal- .ga un voluminoso abceso superficial, totalmente fluctuante) -desprovisto de cubierta inflamatoria y que contiene 1/3 litro. .de pus: A la mañana siguiente aparece el misma abcesa sa- bre la espalda; luego. dió la vuelta par los costados. La yegua curó completamente.' , "En el cursa de una epizootia de pleurapneumanía infec- -ciosa durante el invier-no de 1903 á 1904 sobre Jos caballas de las baterías del 1. de Artillería) en Dijon, observóse en 0 una yegua de pura sangre) Miss Madds], de 6 anos, man- 'tura de oficial, una forma grave (pneumanía purulenta). Al cabo de algunos días) y en las más variadas regianes '·del cuerpo del animal aparecen abcesos subcutáneas) todos ,desprovistas de inflamación periférica) que hablan evolucio- nado en el espacia de una noche. Cada mañana se encuen- tran fluctuantes) en número de uno á tres) en las puntas en que el día anter iorno existía el menor vestigio. Su valumen) c~si el misma en todos, na pasó, del, de un huevo de ga- Ilma. ' . . ' Miss 1I1addy murió el L" de diciembre de 1903, después de diez y nueve días de enfermedad, -:- J. B. -'- (Reoue gé- ner«le ele Medecine Vetéritiaire.Ai: de febrera de 1908). Motissu v MANTOUX. Instrucciones relativas á la intradermorreacción en los animales. - INDICACIONES G~NERALES. - Para practicar la intradermorreacción, can- VIene hacer usa de la tuberculina preparada especialmente para ella) en lugar de la que regularmente se usa par vía subcutánea. . . . La inoculación intradérm ica es practicada con ayuda de una jeringuilla de Pravaz de 1 centímetro. cúbica gr aduáda, provista de corredera y de una aguja carta y tina . . La práctica na exige ninguna preparación del sitio ele- gido. Cualquieraque sea) se torna la jeringa cargada pre- viamente de tuberculina) se arma la aguja y se hunde en el 158 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA espesor del dermis cutáneo muy superficialmente á flor de piel y en algunos milímetros de longitud solamente. ' • Pónese entonces la inyección á las dosis, más lejos indi- cadas. , Es de mucha importancia no hacer penetrar la aguja debajo de la piel) si no quiere comprometerse el resultado, de la operación.. ' Cuando ésta es efectuada en buenas condiciones) des- , pues de sacada la aguja) persiste un pequeño abultamiento .de la piel en el punto de penetración de la misma. Toda operación que resulte incierta debe ser practicada de nuevo en la proximidad inmediata del punto precedente- mente picado. PRUEBAS EN EL BUEY. - El sitio de elección nos lo ofre- cen uno de los dos pliegues cutáneos que van de la base de la cola del animal á la margen del ano. Operar de preferen- cia en la parte superior ó en la zona media del pliegue ele- gido. Inocular, según la talla del animal) de 1/10 á 1/. de centímetro cúbico de dilución de tuberculina especial. Con frecuencia.la inyección es inmediatamente seguida de un abultamiento local de dimensiones variables desde 'la de una avellana á la de una gruesa nuez. Es conveniente también anotar la importancia de este fenómeno en cada animal; esta indicación podrá prestarse al iesclarecimiento de los resultados obtenidos. Cuando el animal sometido á la prueba es indemne de tuberculosis) la reacción inmediata de que hemos hablador desaparece progresivamente y no queda vestigio alguno cuarenta y ocho-horas d espués.. , En los animales tuberculosos sucede lo contrario; ,en, el pun to de picadura aparece progresivamente un nóduloede- matoso, en general de forma ovoide, que alcanza las dimen- , siones de UI~aavellana) de una almendra) ó de una nuez. La reacción es algunas veces tan marcada) que el 'repliegue subcaudal sometido á la prueba tiene el doble óel triple de su espesor normal. Si la picadura ha sido hecha un poco baja en el repliegue caudal la infiltración edematosa gana los bordes del ano. Con frecuencia aparece en el punto de la picadura una placa hernorragica roja, 'luego rojo-morena y negruzca~ violácea) de las .dimensiones de una lenteja á las de una moneda de un 'franco. La reacción obtenida varía de importancia según los sujetos) ':( se debe admitir como característica dela exis- tencia de la tuberculosis toda reacción apreciable á la vista ó al tacto. ' , Son excepcionales los casos en que la 'reacción es de interpretación difícil' por ser poco marcada. En estas cir- cunstancias dudosas está indicado acudir á las indicacio- nes registradas inmediatamente después de la picadura, á REV:ISTA V,ETERINARIA DE ESPAÑA 159 fin deno considerar como una reacción típica los ligeros abultamientos que en algunos. sujetos indemnes persisten después de una reacción inmediata muy marcada. Los resultados de la prueba deben ser buscados de las treinta y seis á las cuarenta y ocho horas después de la picae dura, Raros sujetosIuu] que reaccionan, no obstante) tardía- mente; de los tres á los cinco días después de la prueba. _ La prueba ele una reacciori limpia es característica de la existencia de la tuberculosis.' - .' . Algunos animales tuberculosos ofrecen reacciones d~ dosas de mínima importancia. Conviene repetir la: prueba en estos sujetos después de.algunos días ó bien someterlos .á una inoculación subcutánea de tuberculina con elevaciones térmicas. PRUEBA: EN EL CERDO. -'Debe practicarse la inoculación en las mismas condiciones y á las mismas dosis que en los bóvidos, en el espesor de-la piel de la base de la oreja. A las vemtrcuatro horas de la inye-cción se obtiene una placa ede- matosa) en los animales tuberculosos) que se vence y des- aploma las regiones cutáneas vecinas; generalmente la cir- cunda una aureola rosada; esta placa 'ofrece) en el punto de la picadura) una mancha circular rojo vivo) luego rojomo- rena Ó violácea) de la dimensión de una lenteja á la de una moneda de un franco. I En los sujetos indemnes de tuberculosis no persiste nin- gún vestigio de la picadura veinticuatro horas después de hecha. _ En el momento de la operación conviene evitar cuidado- samente la picadura de alguna venilla que falsearía los re- ~ml~ad0S perseguidos. Si este accidente se produce) lo que se mdlCa por la aparición de algunas gotitas de sangre en el punto de la picadura) es necesario repetirla inmediatamente en una región vecina. ' . OBSERVACIONES GENERALES. - En ningún caso la prueba de la intradermorreacción puede practicarse en animales que hayan sido sometidos á la: inyección subcutánea de tu- berculina sin haber transcurrido cuarenta días. Estos suje- tos) igual que los recientemente comprados) han de some- terse á prueba por medio de una dosis, doble de tuberculina ~n inyección subcutánea) seguida de elevaciones -térmicas mmediatas. ' . . La intradermorreacción no produce adaptación alguna en los sujetos que se practica) y puede) por lo tanto) ser re- petida en el mismo individuo varias veces en algunas sema- nas con pleno éxito. - J',B. "MULZER: La sífilis del conejo. - En la,sesión de 8 d.e d!Clembre de 1909) presentó el A. en la « Sociedad de Medi- cina » de Berlín. varios conejos inoculado á principios del 160 RE\USTA VETERINARIA DE ESPAÑA año actual) en el parénquima testicular ó bajo el escroto) con virus de sífilis humana procedente de otros conejos) procedimiento que parece aumentar su toxicidad. . Con un 'virus que había pasado por 24 córneas de conejo (método de Bertarelli) obtuvo un cultivo puro in vivo de tre- ponemas. El suero de todos los animales inoculado daba suerorreacción positiva. - P. F. PETIT YGERMAJ:N. Acerca la patogenia del bocio.- El bocio es un tumor epitelial benigno) un adenoma) que dada la frecuencia relativa de su transformación maligna, representa un estado precanceroso. Las causas esenciales del bocio son por completo desco- nocidas. A la teoría patogénica de Wirchow, que hace derivar el bocio del epitelio vesicular normal) los autores prefieren la de Wólfler, que lo hace depender de la proliferación de al- gunos vestigios epiteliales intervesiculares, que datan del período em brionario. . El estudio de los adenomas tiroideos del caballo les ha hecho demostrar lo exacta que es la opinión de Wólfler. - J. F. - (Soc. 'Cent, de Méd. Vet.) 30 de septiembre de 1909). TABUSSO E. Contribución al estudio etiológico de la pneumonía infecciosa del caballo. - El profesor E. Tabusso, ayudante de Clínica de la Real Escuela Veteri- naria de Turín, en un interesante trabajo publicado en el órgano de la misma escuela) hace un estudio documentado con casos clínicos) investigacioues..é inoculaciones experi- mentales) que le proporcionan datos para hallar algunas de las propiedades biológicas inherentes á .Ia pasteurella equi de Lignieres, considerada como agente etiológico de la pneu- monia del caballo) resumiendo su trabajo á las siguientes conclusiones: . Los caracteres morfológicos de los cultivos patógenos permiten identificar la bacteria aislada en los cuatro casos de pneumonía infecciosa de marcha sobreaguda con la pas- teurella equi de Lignieres. . . Al lado de ésta no se halla ninguna otra forma micro- biana capaz de ejercer una acción patógena evidente. El examen rápido de la sangre .por los medios apropiados ex- cluye la presencia de parásitos hematozoarios. Puede dedu- cirse de todo esto que el microbio pasteurella equi ha sido el agente causal específico de los cuatro casos de pneumonía infecciosa 'observados por el autor. . . '. Esta comprobación) sin pretender dejar resuelto de una manera definitiva el grave y complejo problema etiológico de la pneumonía infecciosa) permite afirmar que la pasteu- rrlla cqui , en condiciones determinadas 'de virulencia y otras ., . ..l' ". REVIS'TA- VETERINARIA DE ESPAÑA 16Í circunstancias, puede dar lugar á la evolución de lapneu- manía infecciosa en el caballo. . . Tal es el hecho que, en una cuadra) en, poco tiempo) fue- ron atacados tres .caballos COl1terminación mortal; y en esta misma cuadra) después de haberse tomado medidas pr011":'. tácticas) aparecieron formas menos graves)' pero cierta- mente infecciosas, dando por resultado que la infección pas- teurélica puede afectar una forma grave y una forma difusa. Esta primera serie de observaciones experimentales sobre las propiedades y caracteres del microorganismo concuerda) en sil' mayor parte, con las comprobaciones primitivas de' Ligniéres en su. estudio. clásico sobre el grupo de pasteure- llosis en general y sobre la pasteurella equi en particular. . La cuestión de la etiología de la pneumonia infecciosa del caballo reclama más que nunca nuéstra atención) m ien- tras que de un lado los recientes descubrimientos sobre las formas de las piroplasmosis han aportado nuevas luces) de otro es conveniente investigar de una manera definitiva lo gl.!-e en este importante capítulo de patología interesa á la j nfección pasteuréli ca) el diplococus . de. Sch uetz ú otros agentes infecciosos que) de tiempo en tiempo) se invocan como agentes especíñcos de la pneumonia infecciosa equi- na. - J',' B. -(Laboratorio ele Petoloqta y Clinica médica ele la Escuela Real ~VeteriTla7°iade Turin, enero de ¡908). TESTI. F. Las moscas como vehículo de enferme- dades contagiosas; - Desde hace mucho tiempo se sabía que las moscas y también todos los artropodos contribuían á la.difusión de las enfermedades contagiosas) ora por simple transporte de los górrneneade un animal á, otro) ora por. Inoculación directa.' ;, . Los últimos experimentos de Cao demostraron) además) otra propiedad de los artrópodos, la dé convertir en viru- lentas las especies saprofitas) después de haberlas introdu- -cido en su tubo digestivo. El profesor Testi, después de ,coi1signar los experimentos. hechos acerca de la transmisión pOI~ las moscas) de la fiebre tifoidea) del carbunco) tubercu- 1081S) peste) cólera) etc., da á conocer los resultados de sus recientes investigaciones referentes á esta cuestión de trans- misibilidad. . ' Habiendo . inoculado á' cobavos el extracto acuoso del cuerpo de moscas) aquellos sucumbieron al cabo de dos días) pudiendo aislar constantemente en la sangre de los cobayos) e! bacilo lactis acroqenes. En' otra serie de experimentos se aisló al bacilofeccalis alcalígenes.. . Estos resultados recuerdan la gran necesidad de obser- va,r,una higiene rigorosa de los establos) cuadras) etc., y la utilld8;d de alejar y ~'ecoger) ~n. vasos cerrados, todas las materJas excrementicias que sirven de pasto y de nido á 162 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA todos estos insectos. La destrucción con formol y otros me- dios) servirá) aunque en pequeña proporción, para dismi- nuir el número de estos insectos peligrosos.-J. E.-(L'Igie- ne moderna. Bulletiti Veterinaire, 15 octubre) 1909). VVE~ER .. Equinococus del hígado corno causa ~e- cánica de la timpanitis crónica del buey. - El dIag- nóstico de la etiología del timpanismo crónico ofrece interés para el práctico porque la eficacia del tratamiento depende muy íntimamente de su exactitud. La causa clásica y más frecuente reside en una hipertrofia de los ganglios medias- tinos de origen tuberculoso ó actinomicósico que por pre- sion sobre el esófago, paraliza los movimientos de la rumia. Conviene añadirIos diferentes tumores que pueden existir debidos á las mismas causas. Por otra parte) es todavía po- sible observar fermentaciones anormales cuya acción debe añadirse á las causas mecánicas. ' ' ,1 Pero frecuentemente existe otro factor' desconocido en esta sintomatolagta; es una equinococosis muy avanzadadel hígado cuya hipertrofia ocasiona igualmente una presión sobre el esófago. El autor supone 'que este timpanismo es- pecial puede presentar períodos de remitencias por la rotura de las vesículas muy dilatadas) pero no lo afirma . ...:....,.. J. B.- (Deutsche tierdrztliche Vi10chenschrift) 12 junio de 1909). TERAPÉUTICA Y FARMACOLOGÍA ACKERMANN. Sobre los resultados de la neuroto- mía en el caballo. -Numerosas obser-vaciones clínicas y anatomopatológicas han permitido al autor darse cuenta dé .los principales desórdenes que sobrevienen á los miembros de los caballos neurotomizados. Es fácil de .observar en el primer 'momento una eleoacion notable en le¿ temperatura por encima de la región de la neurotomía. Esta hipertermia, sensible ya desde el segundo día), es muy manifiesta durante todo' el primer mes que si- gue á la operación) pudiendo alcanzar algunos grados (de 3'á lO)) según Ackermann, disminuyendo luego para n?-an- tenerse, no obstante) por encima de la normal. Paralelamente á la elevación de temperatura, se produce una manifieste¿ dilataclon de los vasos (arterias y venas) l las que poco á poco pierden su elasticidad. La presión arterial es más elevada) el flujo sanguíneo más considerable) dando lugar á una nutrición exagerada de los tejidos que se tra- duce por un crecimiento más rápido de los pelos y de la I caja córnea. '.,' ,., , En: ciertos casos la hiperhemia es tal, que se produce UrI verdadero edema difuso de la región del pie) frecuentemente REVISTt\ VETERINARIA DE ESPAÑA 163 ,perceptible al nivel de la corona. Estas tumefacciones poco acusadas pueden desaparecer. No obstante) en ciertos casos se produce el desprendimiento de la caja córnea con infec- ción consecutiva (fiemóncaliente del casco). Cuando estos engurgitamientos persisten por cierto tiem- po) se vuelven fuertes) duros) dando lugar á induraciones crónicas del tejido subcutáneo observadas alguna vez en los miembros neurotomizados. , Se puede notar) además) al nivel de estos edemas una depilación más ó menos completa de la piel y pequeñas he- morragras subcutáneas imputables al aumento de presión sanguínea. . , Las neurotomías, además) agravan considerablemente . el pronóstico-dé las heridas del casco por ser los tejidos me- nos resistentes á la acción de los microorganismos. En fin) la piel siempre considerablemente espesa) puede) en algunos casos raros, ser sitio de ulceraciones más o me- nos extendidas. . Las lesiones llegan á los vasos sanguíneos, cuya luz es enseguida considerablemente aumentada y cuyas paredes sufren-una hipertrofia considerable) de la que participan en menor escala las túnicas medias é internas. Los capilares se hallan aumentados de número y de volumen.' Las mallas del tejido celular subcutáneo son distendidas) encerrando exudados serosos y hemorrágicos en mayor ó menor abundancia. Los vasos son dilatados v más 'numero- sos que en su estado normal. " La piel endurecida) las papilas más anchas) las glándu- las sebáceashipertrofiadas. " Todas estas lesiones son testigos) pues) de una actividad celular más intensa con motivo de la hiperhemia y de la ele- vación de temperatura que se' produce de' una manera cons- tante por encima del lugar de lasneurotomías. - J. B.- (Tieoue qénérale ele Médecine Vétérinaire, 1.0 de diciembre , , i de 1909) págs.'744-745). . . BERNARDINI. La tintura de iodo en la antisepsia quirúrgica. - No tiene el iodo GU medicina veterinaria la grande aplicación que sus propiedades antisépticas le COI1- ceden. Después de largo tiempo) Berriardini, basándose en la gran tolerancia de 10$ tejidos por la tintura de iodo) hasta los puestos al vivo) usó esta substancia para esterilizar- las heridas infectadas) particularmente en los casos en que habían de ser suturadas. . Primitivamente ha sido utilizada la tintura de iodo en algunos casos de suturas superficiales para desinfectar la herida antes de reunir sus bordes. La aplicación se ha re- novado sobre la piel después de la operación y sucesiva- mente cada dos ó tres días hasta completa curación. 161 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Este tratamiento ha sido ensayado en el. perro 'después de la extirpación de tumores de las mamas) en los casos que la -sutura .cedía ; luego: ante los buenos resultados obteni- dos) la tintura fué aplicada inmediatamente después d~lle- vantamiento del tumor) antes de practicar la sutura de la piel) repitiendo sus aplicaciones después de la operación y en los días sucesivos. La cura por primera intención se ob- tuvo en la mayoría ríe los casos. Con el mismo éxito ha sido aplicada la tintura de iodo sobre los tejidos puestos al des~ cubierto recientemente en gran número de casos siempre con el mismo éxito. Después del agua oxigenada es) la tintura de iodo) el antiséptico más enérgico tolerado por los tejidos. Esta tole- rancia puede explicarse por la facilidad con que se votalizan y se difunden los cuerpos componentes á la temperatura del organismo y, también por la facilidad con: que se combi- nan con los elementos alcalinos de los plasmas orgánicos. Así se comprende que el iodo pueda ejercer una acción profunda en los tejidos) cual hacen suponer los resultados clínicos. Bernardini aporta) á este propósito) los resultados obte- nidos en el tratamiento-del carcinoma por las aplicaciones iodadas. Los resultados quirúrgicos serían brillantes si no se presentaran graves complicaciones sépticas locales ó ge- nerales después de la operación, debidas probablemente al hec-ho de que los tejidos superficiales son menos aptos para defenderse de la infección que los tejidos profu-ndos. En cinco casos tratados por la tintura de iodo después de a 1 interven ci ón armada) se han impedido tales com plica- ciones. otra aplicación del iodo) coronada de buen éxito) se re- fiere á un caso de acrecentamiento de las regiones meta- carpo y metatarso falangianas del bípedo lateral derecho en un perro. La importancia y gravedad de las lesiones podían justificar la amputación. Las aplicaciones iodadas dieron la curación en cuarenta días. El uso de la tintura de iodo para la desinfección del campo operatorio ha sido preconizada recienternente en ci- rugta humana por Grossich (1). . Este autor ha insistido) desde. este punto, diciendo que. para beneficiar de las propiedades antisépticas' del iodo y del gran poder' de penetración de sus soluciones alcohólicas) conviene no hacer aplicaciones más que 'sobre una piel ab- solutamente seca y depilada ó afeitada sin recurrir aljabon. Even ha publicado posteriormente una corta. nota sobre la asepsia del campo operatorio por aplicaciones de tintura de iodo) en cirugía veterinaria (2). (1) Cen tral bl a t t fúr cliiru rgi e, 1908. o. 1282. (2) La semai1le Veter;1la;,.e. -¡91)8, p. 605. REyISTA VETERINARIA DE ESPAÑA '165 .. . A continuacióndel trabajo de Grossich, Bernardini puso en practica'-el procedimiento sistemático 'en la escuela de Milán) para esterilizar la piel antes de la operación quirúr- gica. Corno na es muy fácil afeitar la piel de los animales sin ayuda del jabón, y por seguir en todo 19 posible las in- dicaciories de Grossich ; afeitó el campo operatorio algunos días antes y en los casos q He fué preciso actuar) recién afeitada la región) l;a deshidrató con alcohol antes de.la apli- cación del a tintura de iodo. En los casos endonde no se aplica la cura oclusiva es, igualmente ventajoso el uso de la tintura -de iodo) pues el iodo determina sobre la sutura y región circundante 111ia delgada película que es suficiente para proteger las partes subyacentes. Cada dos 6 tres días deberenovarse: la aplicación para no compromet.er la vital i- d.ad ele los la~ios suturados. La víspera del día .en que los puntos de sutura han. de .ser retirados) se reblandece la parte con, una aplicación dé una pomada antiséptica. . El método de Grossich, modificado así) ha dado felices resultados superiores á los obtenidos por los otros métodos, siempre menos rápidos y más complicados. - J. B.. ~ (La. Clinica Veterinaria) 16 de enero de 1909) p. 33). . JÓHNK.· Contribución al estudio de la resección in- testinal en el buey. - 1. Un buey qué presenta cólicos cesa de comer y de rumiar .. Cuatro días después Jóhnk halla al anima echado, los labios secos y el pelo erizado. El enfer- mo se lev-anta con pena y parece ligeramente tirnpanizado del . lado izquierdo. L0 palpación. del vientre da una impresión fluctuante. La exploración rectal deja percibir una masa del volumen de la cabeza de un niño próxima al pubis; este tu- . mor es indoloro. - Diagnóstico: .invaginación intestinal. Pronóstico: muy grave. '. Se opera el' buey. La abertura de la cavidad abdominal da una gran cantidad de serosidad rojo-vinosa turbia .. Se hace la resección de 1(20 m. de intestino necrosado en parte. Dos días después) el propietario) alarmado,' procede al sa- crificio del animal. La autopsia demuestra que la circula- ción de materias intestinales se había restablecido y que la sutura caminaba hacia la cicatrización. -, n. Un buey joven padece cólicos por las mañanas) no come y demuestra hallarse acatarrado. Se han suspendido los ruidos intestinales; el animal efectúa violentos esfuerzos expulsivos. El tacto rectal permite apreciar en el abdomen un tumor del volumen del puño doloroso á la presión. Diagnóstico: .i nvaginación intestinal. Tratamiento: operación con resección de 80 centímetros de intestino. Curación completa; . El autor reduce todo lo posible el girón triangular del mesenterio escindido CQI1 el fin de evitar hemorragias. Pasa t 166 REVISTA 'VETERINARIA DE -ESPAÑA una aguja al través del mesenterio para ligar el intestino de cada lado del punto invaginado y evitar así ensuciar el cam- po operatorio en el momento de la incisión de las paredes intestinales, luego los hilos sirven para fijar la parte en donde se quiere hacer la incisión. " Se comprueban alguna vez síntomas de estenosis intes- tinal que pueden ser confundidos con los signos del estran- gulamiento. El autor cita un caso en donde todos los sínto- mas han desaparecido en veinticuatro horas. ,, El lugar de elección del estrangulamiento intestinal es el librillo. .El autor atribuye esta particularidad á la mayor lon-,' gitud del mesenterio en este punto 'i al espesor del intes-, tino. - J. B. - (Berliner tierürstliche 1..1\7ochensch7'ift, 24 de septiembre de 1908, pág. 689), ' PÉRON. Ungüento contra las verrugas de los sotí- pedos: Acido arsenioso pulverizado, 20 gramos 'Bicromato de' potasa ', . . 10 )) Dextrina ó goma en polvo . '5 » Manteca. . , ' , . . . 50 » Modo de emplearlo: Aplíquese ligeramente cada tres días. Atar al animal de manera que no pueda frotarse ó morderse. Conviene tratar únicamente superficies pequeñas. !?ÉRON. U ngüento contra las enfermedades dela piel: " Pornada ci triua .. ' ... 50 gramos » azufrada óde Helmer iclr . 50 » , Oxido de zinc. . , . . . . 10 -» Ace ité ele enebro, '. . . . . _ . 30 )) Puede substituirse toda ó una parte dela pomada citrina, ~ , por una cantidad igual de ungüento de bi-ioduro de rnercu- ¡ t: rio al 1 por 15. Para los perros caseros puede substituirse .'- el aceite de enebro por el bálsamo del Perú. , ,'. _ Este ungüento unioersal. es específico para combatir. los dartros, sarnas, eczemas, herpes y todas las afecciones 'de naturaleza parasitaria de la piel de los caballos y de los perros. Modo de emplearlo: Aplíquese una vez cada tres días á- fin de evitar los accidentes que podrían ocurrir-a consecuen- cia de la absorción medicamentosa. Es ventajoso 'asociar ,á este tratamiento la administración de soluciones iodo-arse- nicales. Esta medicación sería ele absoluta eficacia contra la sarna fo licular de los perros. - J. F. - (Recue Veterinaire, 1,.0 diciembre de 1909). I ... \ REV!STA . VE'~E~INARIA' DE }:<;SPAÑA 167 HEMLINGEH (DR. P.)--'-¿Pued,e la substancia nerviosa normal inmunizar contra la rabia? - Esta cuestión pa- recía haberse resuelto) hasta hace poco) de un modo nega- tivo.. Pero según las recientes investigaciones de el. Fermi, hechas en Jos múridos, el poder inm unizante de las sub s- tanelas nerviosas normal. y rábica es idéntico. en absoluto . .Hemlinger . ha emprendido estos experimentos) echando mano para ello dejos animales clásicos en 'materia de rabia: i¡llconejo y el perro. En vez de hacer como Ferrni la inyec- ción debajo de la piel) ha practicado la inoculación en la cá- mara anterior .del ojo .. Además ha hecho ingerir substancia nerviosa normal ~ los perros) porque Ferrni creía haber ob-, servado que, este procedimiento constituye parados múridos un excelente macla de inmunización contra la rabia.' En to- dos los experimentos) el Dr. Remlinger ha observado que la substancias nerviosa normal no posee poder inmunizante.- J. F. - (Soc. ele Bioi., sesión del 20 febrero de 1909). . RENZI. Tratamiento de la cisticercosis por el he- lecho macho. :-:-E. de Renzi, obtuvo" buenos resultados del, uso del extracto etéreo del helecho macho en un enfermo conequinocoéos en el hígado) en otro con cisticercos en el .cerebro y en otros dos cases 'más de cisticercosis. ' El Dr. Dianouxyprofesor de oftalmología en la Escuela ~e Medicina de Nantes) acaba de comprobar el poder cura- tivo del extracto etéreo de helecho macho en otro enfermo que tenía un cistieerco en e]:.'euerpo vítreo) otro en el der- -mIS dé la parte-supero-anterior del muslo y probablemente . algún otro en los centros 'nerviosos. .' PrescribióDianoux un vermífugo al enfermo y expulsó ;éste una tenia solium de.4á, 5 metros. Luego administró al enfermo tres ó cuatro cápsulas diarias de 0{50 centigramos .de extracto etéreo de helecho macho cada una) durante se- :.\tenta-y un días, -con interrupciones) y vigilando atentamente \",,:>2.~~ ojovpara evitar una neuritis óptica. El paciente absorvió, <,~;:;':c-'@.n'total) gramos de extracto .. 102 ';:',:", ,BI resultado fué muy favorable. A los cincuenta días el .. -:, ósti,cerco del oj o y el del dermis habían desaparecido para- ~eIa.rrien.te) y así mismo no se' presentaron más fenómenos mehcaclorés de cisttcercosis en los centros nerviosos, . " '.; Claro está que hay casos de curación espontánea de cis- ticercosis, pero en' este caso no es verosímil) porque la en- -feJ;:medad iba en progresión evidente hasta el momento de adoptar el tratamiento' mencionado) en que comenzó á re- g,:.e,sar hacia La curación. - P. F. - [Semaine Médicale, 15 dICIembre) 1909)." ", .' ' . • SUTTON. 'El 'empleo cÍela tintura de iodo sobre la pIel como antiséptico quirúrgico. - El' autor se ha ~ns- .... ,. 16S REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA' pirado en una nota aparecida en el Britisli Médical Jourruil de 1908. , Adquirió la costumbre de pintar con tintura 'de iodo el punto de punción en la, taracen tesis sin haber tenido acci- dente alguno en el espacio de cuatro años. Este método lo aplicó á la punción del ciego. En los nueve últimos meses ha empleado la tintura de iodo para esterilizar la piel en las intervenciones de todo género) y en particular en unos veinte casos de neurotomías del mediano) cubital y plantar. Antes de tirar el animal pinta repetidamente el campo operatorio con tintura de iodo. ,Hierve 16s instrumentos) rasura la piel y la lava al fenal á 2(5 por j OO. En esta forma obtiene la cura por primera inten- ción, hasta en las neurotomías medianas. " Se puede utilizar el método por la castración del perro, del gato, del caballo, la ablación de los tumores cutáneos, en las suturas de las heridas accidentales, etc. ' Es un ,procedimiento inmejorable de esterilización de la piel. - J. B. - (The oeterinarq Journal, mayo de 1909) pá- gina 248). ' TOXICOLOGÍA BAERMANN. Un caso de intoxicación por la quini- na. - En el Munchener medisinische Wochenschrift corres- pondiente a19 de noviembre último, el Dr. Baerrnann, médi- co en Samartria, publica un caso de intoxicación conla qui- nina. Se trataba de un enfermo chino que había tomado en' dos dosis un solo gramo de quinina y poco después presen- taba vómitos y deposiciones sanguinolentas, hemorragias cutáneas) retinianas y moría luego. La necropsia reveló he- morragias en todos los órganos. - P. F. HIGIENE COMPARADA ALB.' B. Los frutos vehículos de microbios. - Se ha clamado contra el riego fecal de las plantas que sealzan pocos centímetros por encima del' suelo, tales como las le-, chugas, fresas,' etc. pero se ha olvidado que después de ' arrancadas) pueden ser expendidas y preparadas por manos de portadores de bacilos tíficos ó ser expuestas en puntos expuestos al polvo de la vía pública. M]\l1. Sartory y Fillas- , sier han visto que un peso dado de uvas lavadas con un volumen determinado de agua estéril daban 3.200,000 bacte- rias por centímetro cúbico en el agua del primer lavado, 120,000 en la del segundo y 27,000 en la del tercero, y otro. peso de fresas, dio en el agua' del primer lavado, 88,000 bac- '\ REVISTA 'VETERINARIA DE ESPAÑA terias por centímetro cúbico, en la del segundo 14~000 y en la del tercero 3,900. 'Investigaron la especicidad de la' flora microbiana y ha- llaron en las uvas, entre otras especies, estafilococos y es- treptocos. Hubieran podido hallar asimismo bacilos tisioge- nos tíflcos JI por esto debemos consumir los frutos con ó cautela; debemos lavarlos bien y sería lo ideal no consum ir- los crudos. - P. F. - (Reo. Scientif:" 18 diciembre 1900) . . ' , CURIOSIDADES " Los caballos .á.rabe s Nopreteudo hacer una cosa nueva ni llamar n'do el artículo que ocupa estas columnas, toda vez 'que como yo pudiera haber visto es- crito cualquier lector de esta Revista bajo el mismo título en la-obra 'del insigne autor alemán Dr. A, E. Brehm, que me ha servido para confeccionar este trabajo de no gran interés puesto que ¡,qhién no será el .que conozca la voluntad obediencia inteligencia del caballo é árabs t , . No obstante, y después de lo manifestado, quiero una vez más tratar de él á fin de, popularizar su conocimiento, puesto que aune¡ u e factible, no suelen estar al alcance de todos obras como la anterior- mente citada, y bueno es que el que disponga de cosas útiles y en- tresacando de sus páginas datos curiosos, los transcriba para bien de todos, Y he aquí-su estudio: La 'más noble de todas las razas caballares es actualmente la árabe. Una domesticidad de miles de años, á la par que prudentes medidas en la cría, le han comunicado poco á poco la perfección de las foemas,y una infinidad de excelentes cualidades, Según las , exigencias de lós árabes, el caballo noble debe reunir en sí: estruc- 'tur-a simétrica, orejas cortas ,y movibles, formas redondeadas á la vez que graciosas; cara enjuta;' fosas nasales anchas, como la boca clelLeón; ojos 'hermosos, obscuros ,y salientes, semejantes en su expresión á' los de una mujer amorosa; cuello largo y arqueado, la cruz y elpecho anchos', las espaldas estrechas, los músculos poste- riores reducidos, las costillas verdaderas m uy largas y las falsas muy cortas; el vientre pequeño; los muslos largos como los del aves- truz, con músculos iguales los del camello ; el casco de' un solo co- á lor negro, la crm fina y' espesa, la cola espesa y larga, gruesa en la base y fina en la punta. Hay cuatro partes regiones que el caballo ó noble debe tener anchas y son: la frente, el pecho, las ancas y las extl'emiclacles: cuatro largas, es decir, el cuello, la parte superior de las piernas, el vientre y-los hipccondrros ; y cuatro cortas, á saber: 170 ' REVISTA VETERINA.RIA ,pE ESPAÑA la cruz, 13.sorejas, la cuartilla y la colarentiéndase que no nos referi- mos á las cerdas de la cola), Estas cualidades/prueban que el caballo es de buena raza y buen.corredor, puesto ql\e el que "las posee se asemeja en su estructura al lebrel, á la paloma y al camello á la par : la -yegua necesita tener el valor y la anchura de 'la cabeza del jabalí; los ojos, la boca y la gracia de la gacela, la prudencia y ale- gria del antilope, la estructura recogida y la rapidez del avestruz, y la cola tan corta como la víbora. Un caballo de raza se reconoce además 1)01'otras señales: sólo ' corneen su morral; le gustan los .árboles, los pastos verdes, la som- bra; las ag-uas corrientes"; y-todo esto en tantoaltegrado, que relin- cha al verlo, Sin haber agitado antes el agua con los pies óla boca, 'no bebe, mueve continuamente los ojos y las orejas, y también el cuello de izq uierda á derecha como si quisiera hablar ó pedir algo: Se pretende que nunca se aparea con un 'congénere por 'cuyas venas corra sangre de su familia, A los ojos del árabe, el caballo es el más noble de todos los ani- males, y por.esb inspira casi el mismo respeta- que un hombre de elevada posición apreciáhdosele más que á uno de bajas condi- ciones. ' En un pueblo que vive dispersado en un gran espacio de nuestro globo, dedicado principalmente á la cría de ganados y cuya afición ?, la tierra es 'mucho menor que la de los hombres del Occidente, es preciso que el caballo llegue al sumo grado de estimación. Es nece- sario para la existencia y la vida del árabe; con él hace sus viajef?; guarda sus rebaños con él y brilla en las fiestas, combates y reu- .niones sociales, vive yama, y muere, montado en su caballo ; el ca- riño que le profesa es un sentimiento que forma parte de.su natura-' leza y aun más de la del beduino. Este noble cuadrúpedo E\s el más " fiel amigo del guerrero, el servidor más apreciado del déspota, el favorito de la familia y precisamente por eso el árabe le prodiga los más solicitas cuidados, conoce sus costumbres ,y necesidades, le en- salza en sus poemas, le celebra en' sus cantos, y es el tema .,pred~- lecto de sus conversaciones. . Cuan do el TOdopoderoso qui so crear el caballo, aseguran, los sa- bios, dijo al viento: «De ti haré que se produzca un lluevo ser des- tinado :i llevar á mis fieles; quiero que le amen y aprecien mis esclavos, pero también que sea temido de todos aquellos q ueÍ10 e um plan mis 'órdenes». Creó el caballo y le dij o: « A tí te" he creado .sin igual, todos los tesoros de la' tierra ~e"hallan .entre tus' ojos. Tu pisotearás con tus cascos mis enemigos, pero llevando á mis servi- dores sobre tus lomos, y éstos serán el 'asiento desde donde se ele:'" varán las preces hacia, mí. Vivirás feliz en la tierra, preferido á to- dos los seres y amado de los hombres ;' sin alas volarás, sin espada vencerás». Se cree por ésto, aunque supersticiosamente, que los ca- hallas no pueden encontrar la felicidad sino entre Ios árabes, y qu~. por eso se resisten tanto á entregar caballos á los infieles. En tiempo del Abd-el-Kader ningún musulmán podía vende!" un caballo ti, '111 ( cristiano so pena de muerte. "', . . J, REVISTA' VETERINARIA DE ESPAÑA 171 , Los árabes creen <1 e los caballos sehan conservado puros desde u largos tiempos, por cuyo motivo cuidan mucho de la. reproducción:' Se han adoptado muchas costumbres. extrañas é hijas de esta creen- cia, corno por ejemplo; el que nadie pueda negarse á prestar un ca- ballo padre para cubrir 'una yegüa de raza, y he aquí porqué ésta aumenta cada vez más. El pago consiste en un carnero, leche y ce- bada; considérase como deshonra recibir dinero, y se le insulta al, que lo toma, diciendcqué comercia con la sangr-e de su caballo. Sólo podrá negarse el árabe á prestar el semental cuando se pre- tende cubrir con él á una yegua de raza inferior. En el tiempo de la preñez se trata á la yegua con mucho cuidado obligándola, sin' embargo, á trabajar hasta la época del parto; en este acto son llamados multitud de testigos para dar fe del origen del recién' lJ'ac!do, ~, . ' Este es tratado como si fuese un individuo de la familia y de esto' proviene que los caballos sean considerados allí como animales ca- seres. No es raro ver en ocasiones jugar con el' caballo, á'Ios peque- , ñuelos del dueño, como hubiesen 'podido hacerlo con un perro; sin que aquél les molestase, antes al contrario, sometiéndose sin difi- cultad á sus caprichos. ' - Su educación consiste al año y medio enmontarlo, un muchacho llevarlo á beber, limpiarlo y cuidarlo en un todo aprendiendo de este modo el animal á ser un buen caballo de srlla, y el muchacho un buen jinete, Se le vigilan sus movimientos y no se le tolera ninguna deso- bediencia ni capricho pera su joven jinete tampoco le obligará á' hacer nada superior á sus fuerzas. Cuando 'llega á la edad de 2 años, se le pone por primera vez una silla muy ligera j' el bocado envuelto en lana humedecida con' agua salada. Á los 3 años' se utilizan ya todas sus fuerzas, dán- dole cuanto alimento necesita. Se cree que el caballo no está COI11- pletamente educado' hasta que llega á los siete anos y por eso en árabe se dice: « Siete años para mi hermano, 7 para mí y siete para mi enemigo ». Otro prever-vio de los árabes es: « El jinete educa á su caballo, como el marido á la mujer ». En parte alguna se deja sentir la influencia de la educación como en el desierto, No se puede calcular los servicios que pr-estan estos animales. Pueden andar en una jornada de 80 á '120kilómetros, y esto durante cinco seis días seguidos; con dos dias de reposo pueden empezar ó de nuevo, Generalmente los árabes no caminan tanto pero sucede que algunas veces lanecesidad lesobliga á recorrer mucho mayor espacio llevando e1 caballo una pesada carga, Es opinión entre los árabes que un buen caballo debe llevar á un hombre adulto con sus armas, víveres paralos dos, la cubierta que sirve ele cama al jinete y una bandera. Abd-el-Kader escr-ibía al general Daumas : « Sabed que un ca- ballo sano, bien alimentado,' puede hacer todo lo que su jinete quiera; pues eÍ proverbio dice: « Maltr-átale, mas dale cebada ». Un buen caballo pasa dos días sin comer ni beber, y sin embargo, tal es la influencia de su jinete que le obedece en tocio, r 172 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Dice el árabe: ((Las lecciones de la infancia quedan grabadas co 110. un escrito, pero la inste~lCción de la edad adulta desaparece como los nidos de los pájaros». ((La rama se endereza fácilmente, el tronco viejo jamás ». Desde el pr-imer año se educa al cuadrúpedo, al segundo se monta. Dice el proverbio : ((En el pr-imer año átale para que no le sobrevenga ningún mal, en el segundo rnóntale hasta que su lomo aumente el dobl.e de anchur-a, en el tercero átale de nuevo y véndelo sino te conviene». Entr-e las muchas razas en que los dividen se encuentra la de los que se cr-ian en la Arabia Feliz sean Jos kohheli ó kochlani palabra ó que signifi.ca los perfectos que son los que pea ceden directamente de las yeguas del Profeta Un hombre perdería su' reputación si por or-o plata cambiase ó una ele estas yeguas. En Hedjaz el caballo forma, precisamente, parte de la familia y ésta le presta muchísimos más cuidados .que á sus propios indi- viduos. Si un guer-rer-o quiere llevar á cabo una expedición peligrosa, la familia no desea buena suerte al jinete sino al. caballo y si éste des- pués de una batalla.vuelve solo á la tienda el dolor de haber perdido en la pelea un miembro de 1l;1. familia está muy lejos de ser tan gr-ande como el júbilo que causa la' vuelta del caballo. Entonces monta el caballo el hijo pariente próximo del fallecido y su misión ó consiste en vengar la muerte de su deudo. Si en la pelea un caballo muer-e ó es robado y el jinete vuelve solo y á pié, se le prepara una, mala recepción. Las quejas no acaban nunca y el luto dura meses y meses. No hay un solo ser que le iguale ei1 este mundo. : al correr despliega la agilidad ele.la goloridr-ina ; es tan ligero que podr ia bai- lar sobre el pecha ele UH amante sin hacerle daño y son sus movi- mientos tan suaves que cuando se lanza á escape se podr-ía tomar' una taza de café sin verter una sala gota: lo comprende todo coma un hijo ele Adan ; sólo le falta la palabra. Por la transcrípclón. SABAS TEJERA POLO ·REVISTA VE,TERINARIA DE ES'PAÑA 173 ) .: NOTICIAS. Resultado 'de las oposiciones de Higiene Pecn·aria.·- A con- .tinuación insertamos la lista de opositores aprobados para cubrir las plazas de Inspectores de Higiene. Pecuaria y Sanidad Veterma- ría, con el número que les con:§sponde según la puntuación que han obtenido: . . 1.0 Félix Antonio Gordón Ordaz, 208 PU~ltos; 2.° Juan Rof Codina, 200 íd.; 3° Santos Arán , 192 id.; 4.° Publio. Fructuoso Coderq ue. 190id.; 5° Cayetano López y López, 190 íd. ; 6.° José Orensanz Mo- liné,189 .íd.; 7.° Celestiuo Luis Gi~nénez, 189 íd.; 8.° Juan Bautista Montserr at, 181 id.; ?o Cesáreo Sanz y Egaña, 180 íd.; 10 Salvador Mar-tí y Güell, 177 íd.,; 11 José Garcla Buela, 172 íd,; 12 Félix Nú-. ñez Méndez, 17l.íd.; 13 José Rodado G6mez,l?0 íd., 1* Martín Ciga Lecuna, 169 íd. ; 15 Balbino Sanz García, 167 id. ; 16 Tomás Rota Mi- randa, 165 íd.; 17 Emilio Arambru, 164 id.; 18 Francisco Abril 'y , Brocas, 164 td.; 19 Juan Bort Cerdán, 163 íd.; 20 {osé M." Beltrán, 163 id.; .21 Jesus Luque , 160 íel.; 22 Pascual Luna, 160 iel.; .23 mego Marín Ortlz , 159 íd.; 24 Joaquín' Castellanos, 157 íd.; 25 Manuel Prieto Br iones, 155 id.'; 26 Emiliano Sierra y Sierra, 155 íd.; 27 An- tonio Bosch y Miralles, 154 id. ; 28 Euriq ue Arcin iega, 154 íd. ; 29 Do- mingo Aisa, 153 íd'.; 30 Luis Núñez Herrero, 149 íd.; 31 Félix F. Turégano 148' íel.; 32 Pelayo Giménez ele la Tor-re, 147 íel.;. 33 Victo- riano López Guerrero, 146 íd.; 34 Juan Verdaguer Estr-uch, 146 id. ; 35 Arturo Anadón Piris, 144 íd.; 36 Mateo Arciniega, 143 íd ; 37 Es- teban Gavín, 143 id": :38 Guillermo Moreno Amador, 142 íd.; 39 Car- los Díez BIas, 142íd.; 40 Carlos Santiago Enr-iq uez., 141 íd. ; 41 Fran- ciscoPastor, 141 íd ..; 42 Fr oiláu F. Silva, 140 íel.; 43 Javier Prado, 141) íel.; 44 Rufino Por tero , 140 íd.; 45 'Juan Miralles Más, 140 íd.; 46 FeliJ:!e Gómez Chamorro, 140· íd ; 47 Lázaro Lech uga, 138 íd.; 48 Angel Mar-tín Puebla, lB8 íd.; 49 Pedno Rossell Vilá, 138 íd. ; 50 Fi- del Ruiz de los Paños, 137 íd.; 51 Agustín Forriells, 137 íel.: 52 Anto- nio Panés Rodr-íguez, 137 í'd.; 53 José Niceto García Amendariz, 137 íd., 54 Antonio Mor-aleda, 137 iel.·; 55 Andrés Benito García, 137 id. ; 56 Martín Lázaro Calvo, l36 Id. ; 57 Santiago Herr-ero, 136 íd. ; 58 Ro- mán Ergueta, 136 id.; 59 José Rubio García, 135 íd.; 60 Francisco Castillo, 135 íd. ; 61 Severo Cur iá, 134 íd. ; 62 Protasio Garcia Salme- rón', 134 id,; 63 Teodoro Moreno Amador, 134 íd.; 64 Manuel Mor-eno Amador. 134 i.:l.·; 135 Teodo ro Durán , 134 íd. ; 66 Manuel Sánchez Mo- lino, 133 íel.; 67 Casto Gómez, 133 íd.; 68 Román ele la Iglesia, 132 íel.; 69 Mariano Ter-rón Ortíz, 131 íel.; 70 Emilio Giménez Ger-ornini , 130id.. 71 Adolfo Gutiérrez, 130 id. ;.72 Teodosio Esteban, 130 id. ; 7 Antonio Lamela, 127 íd.; 74 Miguel Apar-icio, 1~6 id.: 75 León Her- gueta, 126 id.'; '76 Ignacio Ternprado, 126 íd. ~ 77 Lupiciano Chamón; 122 iel.; 78 Primo Marco, 122 id.'; 79 José Naranjo, 121 id.; 80 Anto- nio Oñate, 120 Id ., 81 Angel Valle Gil, 120 id.; 82 ,Rical~do González Marco, 120 íel.; 83 Fructuoso Barbosa, 118 id.; 8'1 Pascual Arnaz, 174 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA \ 118 id.; 85 Alfredo Francisco López, 116 íd.; 86 Siro Azcona, 116 id.: 87 Eloy Alonso de la Paz, 110 id.; 88 Mar-tín M. Rodríguez Dávila, 110 íd. A todos ellos enviamos nuestra sincera felicitación: Resumen del estado demostrativo de ias enfermedades infecto- .contagiosas, que han atacado á los animales domésticos en España durante el mes cle octubre de 1909. ANIMALES Especie Enfer- In va- ENFERMEDADES .áquepene- masque sio n es Muer- Q d necen exi st a n en el í Cura- tos o sa-r ufe a_D, los aní males en el mes de dos cnfi-. e!o~ enfermos Imesan- la fecha cados ===========:1====== tenor Per-ineumonía Glosopeda Vil'uela. contag. .,. Bovina..» » 1-»--» 8» » » 3'5 » \ Ovina. . 4,603 ~ 3,949 ~ 4,411 Equina. 7 34 9 28 4' , Bovina. . 2 145 5 141 1 Car-bunco bacteridiano' f Ovina..» 155 8 145 2 TOTAL·ES. l Caprina:)) Porci na.)) --9 . 44» 37 !ü5 235 24 44» 393 7· » Carbunco sintomático Bovina .. --»- --3- ~' --3- ~ Mal rojo . Poncina . 130 199 419 ----no 442' Neumoenter-itis infecc.. Idem. 538 139 191 326----um Pleuroneumon ía contg. Idem. 50)) 48 2 » ·f Bovina .. --»- 11 --))-, --U ». Tu berculosis. · ) Ovina..» 3)) 3)) (.Porcina.» 3)) 3)) TOTALES. --»- 17 --))- 17 )) Pasterelosis .Equina --2 --¡j8 --5- ---7 58 Cólera de las aves. Gallinas. -»- 437 50' 377 ----yo Difter-ia aviar Iclem. =:" :"00 --))- ---roo )) --))- 1 --))- --1- » Muermo Equina Durina )) » )) » ----u- --»_. )\ ) Can ina. . -»-1' --1-1- Rabia, 1 Equina.)) · ) Ovina ..» !~» 17)) 4 17 » » » \ Porcina.» 1» 1 » TOTALES .. · I .... --)- a3)) 33 )) Sarna. f Ovi na. 43 --rr5 ---¡:f --;;- li5 TOTALES. \ ~apl'i.na: ))43 ~~~ I ~~~ -:-: - ~~~ Tr!q u inosis. Porcina. » -S --))- ----¡f )) Cisticercosis. I el e !TI . » ----=¡:-y 1--»- 11 »: Mad rid 20 de noviembre de IHOq, - El Inspector Jefe del Serl1ici9 de Higiene pecua- ria. 1). GAHr:iA I~ rZCARA. - F.O B.O, El Directnr g e ne ral , P. A., C. Gn.OIZ:\RD. . . REVISTA VEf'ERINAHIA DE ESPAÑA 175 Petición que los escotarea de Zaragoza elevan á los Poderes Públicos. - Los estudiantes de la Escuela de Veterinaria de, Zara- .goza, han elevado una, razonada instancia á los poderes públicos pidiendo la construcción de un nuevo' edificio para instalar dicha Escuela. He aquí lo que dicen en síntesis: , Necesitamos un centro de enseñanza verdad que responda de lleno á las necesidades de la Pedagogía moderna y de esta suerte sald re- mas de' el, con el espíritu alegre 'y el alma robusta y COIl energías viriles, pudiendo informar á los demás factores del equili br-ío social, que ya en la cátedra, vimos y respiramos el air e puro de un franco -ambiente, y escuchamos los latidos de la ciencia cuyas leyes fueron observadas, experimentadas y cristalizadas en el Laboratorio de in- vestigación biológica y filtradas en suprema intrincada urdimbre é del delicadísimo crisol de la razón, Porque amamos al hombre redimido, y porque creemos que la razón científica, creará al exponente de la suprema dignidad, supli- camos de tan distinguida entidad, se adhiera á nuestro ruego tenien- do en cuenta las razones siguientes: 1." Todas las Escuelas de Veterinaria de España, 'reunen ruejo- res condiciones que la nuestra, no obstante que el número de 'alum- nos con que cuenta es igual al de la de Madrid. 2,' En Santiago de Galicia, se está construyendo una Escuela en Ia que llevan gastados dos millones de pesetas, á pesar de no contar con más .de unos 14 alumnos. 3.' Todos los centros docentes de Zaragoza, reunen mejores -condiciones que el nuestro, puesto que la'Escuela de Veterinaria, co- mienza por estar implantada en lugar sumamente antihigiénico, además de que su construcción es antiquísima y sus locales no res- ponden ni á la más ligera exigencia de la estética, ni al más pequeño precepto de la higiene, 4.' Constituye una vergüenza para Zaragoza, el tener un centro de enseñanza, donde se carece hasta de locales, en los cuales poder recibir las primeras lecciones de las prácticas clínicas y quirúrgi- -cas, tan necesarias para las ciencias médicás. 5," La Escuela de Veterinaria de Zaragoza, por su importancia misma y por la próspera Agricultura y ganadería de esta Región, no debe carecer dé ningún factor que pueda redundar en beneficio de esas dos fundamentales fuentes de riqueza nacionál. ' 6," Construyendo una Escuela de nueva planta, encontrarían tra- bajo este invierno los obreros .de .Zar-agoza y pan en abundancia multitud de familias y la sociedad toda tranquilidad. 7.' Ya, en el pr-imer Congreso Escolar Nacional celebrado este año en Valencia, se aprobó esta misma solicitud presentada por los repl'esentantes de nuestr-a Escuela de Veterinaria. Zaragoza 1.°Ge diciembre de 1909, - LA COMISIÓN: Mariano Padró, Ramón Coid uras, Raimundo Piña, Rodolfo Cañizares, Luis Fiol~ Eduardo Narbón, Fiorencio Grábalos, Ignacio Pérez, Miguel Dorr iaz, P. García, de la Escuela de Veterina- ria; José San Mar'tin, de la Fucultad de Medicina; Juan Bautista 176 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Puig , de la Facultad-de Ciencias; Emilio Belio, de la Facultad de De- recho; Cristóbal Pellegero, de la Facultad de Letras; Demetrio Ga- lán, del Instituto de 2." enseñanza; Eniilio Escalada, de la Escuela Normal; Juar;: Sauca, de la Escuela de Comercio. Exposición internacional de Agricultura de Buenos Aires,- Del día 31 de julio de 1910 se celebrará en Buenos Aires, bajo los auspicios del Gobier-no, una Exposición inter-nacional de Agricultura en conmemoración del Centenario ele la libertad el,elterritorio de la Sociedad rural argentina. Esta exposición compre-nderá un concurso de animales repro- ductores de todas las razas. Los que deseen inscr-ibir-se deben ha- cerlo antes del 1.0 de febrero de 1910, dir-igiéndose para ello á la Sociedad Ru ral Argentina, Florida, n." 316, en Buenos Aires. El Gobierno argentino ha fijado condiciones especiales. para los animales destinados á la Exposición, los cuales deberán ir acornpa- ñados ele un boletín de admisión y de un certificado sanitario oficial del pais de donde procedan. Además serán sometidos á una cuaren- tena de doce dias para los óvidos, ocho par-a los bóvidos y quince para los suidos. Epidemia de triquinosis. - Leemos en El Siglo Médico de los días 20 y 27 de noviembr-e último que, un cerdo triquinoso, sacrifi- cado en Jimena de la Frontera (Cádiz), el día 4 de octubre, mató, en poco tiempo, á los dueños del animal sacrificado, que fueron los primeros en consumir los embutidos hechos con la carne de la res. En 20 ele noviem bre habían muerto además otras doce personas y el total de atacados ascendía, entre muertos y enfermos, á treinta. El análisís de los músculos confirmó la existencia de' abundantes tri- quinas en ellos. En el número del 27 del referido S¿g,lo Médico viene, además, una carta de D. Mario G., ele Segovia, en la que se denuncia, entre otros abandonos, el de que, á pesar de la prcpáganda hecha por el denun- ciante, á estas fechas, el servicio de inspección de' carnes de cerdo, con el fin ele inutilizar las triquinadas, no está montado en debida . forma en la provincia de Badajoz , ni siquieraen la capital. Les preDiiosNobel del. año actual. - El de. física se ha conce- . elieloal italiano Guillermo Marconi, autor ele las primeras tentativas ele telegraüa sin hilos, y al alemán Fernanelo Braun, director del ins- , tituto de física de Estrasburgo y autor ele un método para medir la. duración de las oscilaciones eléctricas. El ele química se ha otorgado al ruso Guillermo Ostwald, químico y filósofo, profesor en Leipzig, apologista ele la teor-ía ele la energética en vez de la de la materia Y proponente ele la lengua int r naoio nal llamada lelo. El ele medicina lo ha obten ielo el cirujano ele Berna Teodoro Kocher, especialista en la curación elel bocio, por medio ele operación 'ripo¡rafia La Acaié:nica, ele Sena 11nol 'J Rune'U, 3cn:ia Uuivcrsi:ia:1, 6; Te!éiono SGl