REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA- , .. '.,'" ," .' Vol. JII Bar celona-i Masnou : Junio 1909 N." 10 \. ,TRA,BA]OS ORIGINAI,..ES t. .Ji ijr ~g'giO Vdú lnar i opr inc ilialb~1 Ejérc·~to francés POR J. BARCELÓ En nuestra galería-de vetériuarios eminentes) ocupa hoy su merecido lugar este sabio veterinario francés, honrándose REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA) al dedicar unas páginas al hombre ilustre) al' militar pundonoroso que sostiene á gran altura el pabellón de la Veterinaria levantado con entu- siasmo' en la nación vecina, por sus predecesores, desde Bourgelat hasta Nocard. Infatigable desde los comienzos de su carrera) demostró aficionesal trabajo consecuente y ordenado) y su labor ha sido extensa, heterogénea y provechosa. Trabajó con éxito en la reorganización de la Veterinaria militar. Dióconferencias, que han sido publicadas después con ilustraciones) sobre la oaballería.del Ejército francés y , de otras naciones: Fueron notables sus conferencias agríco- las dadas en los cuarteles durante los años 1902 á 1906. Tiene un trabajo 'á propósito ,del. atalaje ele (los perros como auxiliares del hombre) que influyó) en 1905) que los poderes públicos de su país dictaran disposiciones encami- nadas á la reglamentación de dichos atalajes. Otro de íos trabajos debidos á su constante estudio es el relativo á la herradura: la' herradura racional preconizada en el Ejército francés; Ias herraduras para el hielo con ram- plones especiales de su invención; herraduras de invierno) de verano) de uso corriente ; todo con numerosos grabados que dan clara idea del talento de su autor. , Trabajador incansable) tiene hechos completos de inspección de carnes dignos de ser conocidos: REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Los mataderos modernos y los de La Villette en 1907. Un Album de mataderos) recomendado especialmente á los Municipios que deseen mejorar la higiene pública. Un Album de inspección de carnes, que contiene 922 figu- ras en colores) al natural) magistralmente ejecutadas) que. abarcan el estudio de las carnes de los animales destinados á la carnicería) sanos ó enfermos) acompañadas de una serie de descripciones fáciles de retener y accesibles á todo vete- rinario sin preparación especial. Tres cuadros murales) en colores) representando los di- versos aspectos de las carnes sanas y de las "que ofrecen lesiones peligrosas ó que las hacen simplemente insa- lubres. Estas producciones son de tal importancia) que deben ser conocidas de todos los veterinarios que se dediquen á la especialidad de la inspección de carnes. Ellas dan una ver- dadera orientación en el ejercicio de este delicado cometido) y la clave de la resolución acertada é inmediata de muchos casos que en la práctica se presentan. Mucho se nos ha de al vidar de cuanto puede decirse en honor de Aureggio, veterinario principal del Ejército fran- . cés, presidente de la «Sociedad de Ciencias Veterinarias de Lyon» y oficial de la Legión de Honor ; .pero estos ligeros apuntes bastan para dar una idea clara de lo mucho que vale nuestro ilustrado colega y de lo provechosas que han de ser sus obras á todo veterinario amante de la profesión y del progreso científico. REVISTA VETERINA.RIA. DE ESPAÑA 291 TRABAJOS' TRADUCIBOS Nueva contribución al estu~io ~e las reacciones locales ~e Ia tuberculina OftalmocutiOermo, Iecaísubcutanea é intraO~rmor~accion~s POR EL PROF. J. LIGNIERES , Director del Instituto nacional de Bacteriología del Ministerio de Agricultura de Buenos Aires La primera reacción local dé la tuberculina fue obser- vada) ha tiempo) en los bóvidos, en el punto de la inyección subcutánea. Pero puede decirse que) hasta el presente) estas reacciones) que no siempre se determinan) no han merecido la atención de los sabios y de los clínicos. A von Pirquet corresponde el honor de haber indicado y puesto de manifiesto la im portancia de la reacción local por la cutirreacción; las escarificaciones superficiales en la piel) impregnadas de tuberculina) provocan en los tuberculosos una inflamación especificorreacción de von Pirquet y cicatri- zan sin ningún fenómeno inflamatorio; es decir) ce sin reac- ción» en los organismos exentos del bacilo de Koch. La importancia de este descubrimiento no pasó inadver- tida para los experimentadores y para los' clínicos de la medicina humana y veterinaria) y pronto, perfeccionamieri- tos y nuevos descubrimientos) pusieron de manifiesto nuevas modalidades de la reacción local de von Pirquet. No me he de ocupa!" d.e las reacciones locales en el hom- bre) sino de las que se observan en los animales tuberculo- sos, y me limitaré en la descripción de cada una) á apreciar su valor e importancia) según mis propias investigaciones. Una de las mayores ventajas y característica de estas re- acciones es que) al contrario de las inyecciones subcutáneas de tuberculina, pueden ser) en general) repetidas con fre- cuencia y.á cortos intervalos unas de otras . . . 292 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA .. Inmediatamente LA CUTIRREACCIÓN después de la publicación de von Pirquet, la cutirreacción fué aplicada con éxito á los bóvidos tuber- culosos por el profesor Vallée. Desconociendo el trabajar de mi sabio colega de Alfort, empecé) en Buenos Aires) expe- riencias demostrativas de la utilidad del nuevo método) y llegamos á las mismas conclusiones) salvo algunos puntos) tales como: el sitio de elección) la necesidad de intere- sal' el dermis y) en fin) el grado de concentración de la tu- berculina. He demostrado la necesidad de elegir un punto donde la piel no esté demasiado tensa; que se pueden obtener re- acciones.sin interesar el dermis y~ en fin) que la tubercu- lina concentrada es mejor que la diluida. . CAHACTERES DE LA REACCIÓN NEGATIVA Si el animal no .esta tuberculoso) las incisiones cicatrizan pronto) sin la menor inflamación local y sin alterar la flexi- bilidad de la piel. ' CAHACTf:HES DE LA REACCIÓN POSITIVA· Cuando el animal está tuberculoso) se produce) general- mente) una reacción local específica; digo « generalmente» porque esta reacción puede ser dudosa ó faltar en absoluto. Al cabo de veinticuatro á treinta horas - á veces antes) raramente después - se vé que .Ios bordes de las escari- ficaciones) cuva longitud es de 2 á 3 milímetros) están edematosos) rojos) sensibles) elevados) y á lo largo de la superficie de la incisión se forma una secreción costrosa. Si el edema in ñamatorio se localiza en los bordes) se ase- meja á la pústula elel cow-pox, La reacción puede ser más intensa JI enton~es) el edema, in flarnatorio de cada incisión se confunde con el de las inci- siones próximas ; en fin) la reacción puede ser tal) que se forme un ancha placa inflamatoria en toda la zona rasurada) sobre la cual apal'eee) á veces) una erupción rápidamente, costrosa, de extensión variable. En ningún caso se produce reacción genPI'RI; 18.temperatura) las pulsaciones) la respi- ración) el apetito y el estado general no sufren alteración. Después rln ve inticuatro horas la reacción adquiere su mayor acentuación, ~. [lOCO á poco los fenórnenosinflamato- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 293 rios empiezan á disminuir .. En algunos casos, el descenso .jnflarnatorio' empieza el tercer día y termina el quinto ó sexto, raramente antes; en casos excepcionales es percep- tible dos semanas después. Las cicatrices) pueden persistir .Il IlOó dos meses. . . En otra ocasión), colaborando con el Dr. P. Bergés, he demostrado que la cutirreacción se obtiene substituyendo la tuberculina con bacilos de Koch, secos y muertos por el alcohol ó el calor. - REACCIÓN DUDOSA A veces la reacción local es dudosa; los bordes de las -incisiones se ponen rojos y ligeramente inflamados) en una longitud de 1 á 2 mm . ; tocando la superficie cogiendo ó un pellizco de la piel incindida, se puede obtener algún re- ,sultado. Si la reacción no es mani fiesta) no hay espesa- miento del dermis y poco dolor ; el fenómeno desaparece rápidamente. Si se trata de una verdadera reacción, el der- mis está un poco .espesado, la inflamación persiste algún tiempo yaun puede acentuarse, " Como' en todas las reacciones locales) no me cansaré de repetirlo) 'la experiencia adquirida) en larga práctica) au- menta considerablemente su valor. Los principiantes no ven nada donde los expertos pueden leerun resultado positivo ó al menos sospechoso. " ' VALOR DE LA CUTIRRE.f.CCIÓN Ventajas; inconcenietues . fraudes. - Como en la inyec- ción subcutánea, 'las reacciones locales y la cuti en espe- cial) sólo cuando es positiva) tienen valor absoluto. Las reacciones negativas -' á menos que se repitan varias veces - sólo tienen un valor relativo. Es preciso reconocer - regla aplicable á todas las reac- ciones locales-que) repitiendo la cutirreacción en animales tuberculosos, se acaba por hacerles reaccionar. Pero) téri- " gase muy en cuenta que si se quiere) en la práctica) basar un diagnóstico en una sola « cutirreacción ))) se' dejan pasar como animales sanos un mínimum de 15 á 20 por 100 de tu- berculosos. Por el contrario) toda reacción positiva tiene un valor ab- soluto) por consiguiente) el animal está tuberculoso aunque la inyección de tuberculina haya sido negativa. 294 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Si la reacción es dudosa) se debe repetir asociada á la oftalmo y á la inyección subcutánea. La cutirr'eacción puede) sin inconveniente) repetirse mu- chas veces con uno ó dos días de intervalo, en un mismo animal. Prácticamente no perjudica los resultados de la in. yección subcutánea) á la que puede asociarse. Esta, por el contrario) cuando es positiva) disminuye y retarda notablemente la cuti, que tardará en aparecer lo menos tres días. La aplicación de la cuti no es ni pesada ni difícil en la "- práctica; su principal inconveniente es su frecuente ausen- cia en los tuberculosos ;su buena condición 'es de produ- cirse cuando la reacción clásica falta) y cuando se produce corrobora la existencia de la tuberculosis. Se puede emplear en los animales que presentan grandes oscilaciones termo- métricas. En la aplicación « oficial » - es decir) en el servicio sa,... nitario - en la cuti es fácil el fraude) lavando inmediata- mente con agua las escarificaciones.' \ Para evitar este error empleo) como en la derrnorreac- ción, una tuberculina conteniendo microbios muertos) q~18 siem pre pueden encontrarse en las escarificaciones. LA OFTALMORREACCIÓN Coriocida casi al mismo tiempo por Wolff-Eisner y Cal- mette, la oftalmorreacción ha dado resultados maravillosos ~n el hombre) y también es el procedimiento más simple y más rápido de las reacciones en los bóvidos. Todas las mu- cosas pueden reaccionar) especialmente la de la vagina) de la nariz; pero) prácticamente) es la conjuntiva la que ofrece más comodidad. CARACTERES DE LA REACC[ÓN NEGAT[VA Cuando la reacción, es negativa) el ojo) que ha sufrido la instilación) no presenta ningún síntoma particular desde el tercero ó cuarto día de la operación. Antes de este tiempo y) sobre todo) inmediatamente después de la instilación) se puede notar un lagrimeo y aun ligera inyección de los vasos; pero es de notar que estos fenómenos no tienen ten- dencia á persistir y menos á. aumentar y) sobre todo, no REVISTA VETERI~ARIA DE ESPAÑA 295 se forma en 'el ángulo interno del ojo ninguna secreción purulenta. CARAC:rERES DE LA OFTALMORREACCIÓN POSITIVA Se ha señalado) .oon razón, en los casos' de reacción po- sitiva) un lagrimeo abundante) congestión de la conj Ul1- tiva, un poco de edema' de la carúncula y, á veces, de los 'párpados; pero no hay más que un signo 'que sea positivo: la formación en el ángulo interno del ojo de una can tidad variable de pus; conteniendo tal proporción de poli nucleares, que recuerda el aspecto del pus bleno- rrágico. \ ' ' 'La aparición, la intensidad y la duración de la reacción ocular son variables) pero por regla general, puede fijarse en la octava hora después de la instilación '; hay caso que ( aparece á la tercera y en otros á las quince y raramente á las veinticuatro horas. La reacción positiva puede consistir en la presencia de un hilillo de pus blanco ó en una gota del grosor de una .cabeza de alfiler que se observa invariablemente en el án- gulo interno ó en los bordes del mismo. Un s,egundo grado lo caracteriza un pus blanco y abun- , dante, formando un pelotón del volumen de un 'guisante) que asienta en el citado ángulo. En fin) en el tercer grado, la abundancia de pus es tal, que se escapa en gruesos copos del ojo, manchando toda la cara, y los párpados están visiblemente edematosos. En este grado la reacción dura mucho, entre doce á veinticuatro horas, llegando al tercer día. En general) el segundo qrado se observa más á menudo; la reacción dura de ocbo á doce horas) pero también puede durar menos. La reacción del primer grado puede ser tan fugaz que por descuido pueda ser inadvertida; pero estos casos son) afortunadamente) muy raros. ' , Un hecho importante he observado desde el principio de mis trabajos, confirmado por el profesor Vallée, y es) que la mucosa ocular de los tuberculosos no se acostumbra á la' tuberculina, sino que se hace más (sensible á medida que se repiten las-instilaciones. Tan to los animales) cuya primera reacción fué poco acen- tuada, como los tuberculosos que no dieron oculorreacción, 2\lB TIEVISTA VETERINAlUA DE ESPAÑA presentan una reacción' positiva intensa á la segunda ó á la tercera instilación. Guerin ha observado que la inyección subcutánea de tu~ berculina produce) en el tuberculoso, una oftalmopositiva, si antes se han impregnado sus ojos con otra substancia. \ CARACTERJ;:S DE LA REACCIÓN DUDOSA La reacción es dudosa cuando la cantidad de pus es pe- 'queña; y cuando la secreción no tiene el aspecto blanco característico) sino semejante al mocopus. Puede ser igual- mente dudosa si en el ojo) no instilado, .se encuentra en su ángulo interno un poco de mocopus ; en fin) sospechando que el pus es originado por el frote) por las moscas frau- ó dulentamente. {' En caso de duda) es necesario 'repetir la prueba cuantas veces sea necesario. VALOR D¡:;; LA OFTALMORREACCIÓN Ventajas) inconvenientes) fruudes. - La oftalmorreacción puede ser negativa en los tuberculosos) como sucede con la inyección subcutánea y con la cutirreacción. Repitiendo la prueba) todos los tuberculosos la presen- tan. No he hallado todavía un tuberculoso ql\e más menos ó rápidamente y con distinta intensidad no dé la oftalmorreac- ción positiva. Pero el hecho de obtener oftalmorreacciones, repitiendo las instilaciones) no quiere decir que esta prueba sea infali- ble; en la práctica puede encontrarse bóvidos tuberculosos que nada denuncian á una varias oftalmorreacciones, ó como á varias inyecciones clásicas Ó cutirreacciones ; por eso las reacciones negativas tienen su valor relativo; sólo las negativas repetidas veces tienen un valor real en el diag- nóstico. Si la reacciól~ ocular es de segundo tercer grado el ó diagnóstico de la tuberculosis es cierto; la reacción del pri- mer grado indica la sospecha ; siendo preciso repetir la ins- tilación ó practicar la inyección subcutánea para asegurar el diagnóstico. \ La interpretación de las reacciones oculares dudosas requiere gran competencia práctica á causa de que el ojo de los animales está más expuesto que -el idel hombre) á las' REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 297 \ l" irritaciones mecánicas; como las secreciones mocopurulen- tas accidentales no son raras y pueden exacerbarse en el momento ele Ú1W', instilación ele tuberculina y hacer creer en unareaccion especifica, hay que estar precavidos. . . Por esto se 'conceptuará la oftalmorreacción en los bó- vidos como una operación « explorativa : y, según la peri- cia del experimentador, así obtendrá indicaciones de esta reacción. ' Todos los bóvidos que he mandado sacrificar, fundán- dome en el resultado positivo de la oftalmo, no me han pro- porcionado ningún fracaso. Pero cuando he tenido alguna duda, me he valido para el diagnóstico, de la repetición de la oftalmo con otros medios reveladores. La verdadera ventaja de esta reacción consiste en la po- sibilida'd de repetirla cuantas veces se desee con un día de intervalo, sin que determine la tolerancia, sino al contra-· rio; produce mayor s~nsibilidád. Laoftalmo no impide la inyección subcutánea, ,y menos la cuti Ji la dermo; apenas se deja infl uir .por una inyección subcutánea reciente, y es digno de notarse que puede dar, en los tuberculosos, una reacción positiva ó dudosa, con más certeza que las demás reacciones locales, cuando la inyec- ción de tu berculi na fué negati va: . , En lo.s animales ~lue viven en el campo, la inyección clá- sica de tuberculina es cosa impracticable, sobre todo en la Argentina, . que viven manadas de cientos de miles de cabezas durante todo el año al aire libre; en este caso, la oftalmo es el medio ideal. Con su empleo juicioso y repetido se puede separar los tuberculosos y los sospechosos, Ji ase- gurar después el diagnóstico por otros métodos. Como todas las reacciones locales, la oftalmo puede aplicarse aun cuan- \ -Óe •• do las reses. presenten oscilaciones térmicas. La oftalmo tiene' el inconveniente de determinar la pre- sencia de numerosas moscas que succionan el pus á medida que se forma; de suerte, que la poca cantidad de pus hace de una reacción positiva una negativa ó dudosa. Aun cuando él animal, frotándose, puede quitarse el pus, siempre queda algo que esclarece el diagnóstico. En cuanto al fraude, j hasta con la uña puede quitarse el pus! el operador debe tornar cuantas garantías crea ne- cesarias para sus j uicios. 298 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA LA DERMORREACCIÓN La dermorreacción es una modalid.ad de la cutirreacción. Al contrario de lo dicho por el profesor Vallée en su primera Memoria) 'la reacción local de la piel puede produ- cirse) en los tuberculosos) sin necesidad de colocar la tuber- culiria directamel{te en el dermis) mediante escarificaciones. He notado varias veces que) si al depositar la tuberculina en las escarificaciones se escurre en las partes sanas rasu- radas) sobre todo, cuando se frotan los animales) aparece una reacción en dichas zonas) parecida á la de las escarifi- caciones. ¿Estas erupciones son consecuencia de la absorción de la tuberculina por el dermis traumatizado) ó la piel sana 1'1:1- surada sin lesión del dermis) que consiente esta absorción y produce la reacción total'? La experiencia me ha demostrado que esta hi pótesis es razonable. La intensidad de la dermorreacción, está en razón directa de la importancia de la absorción por la piel de toxina tu-. berculosa. Si se frota con tuberculina la piel no preparada, la epidermis impide mucho la absorción; sin embargo) si la piel es fina y vascularizada, como en los niños) se puede con- seguir una absorción suficiente para producir una reacción específica. , ' Cuando se elige un punto donde la piel sea fina flexible, y después de rasurar un cuadrado) sin lesión aparente) fric- cionado con tuberculina) se produce con facilidad una reac- ción local característica que falta en los organismos no tu-· berculosos, y como la cuti y la oftalmo, la dermo no produce reacción general, ni elevación de la temperatura. Quise llamar « cutir reacción : á esta reacción sin escari- ficación) y « dermorreacción », á la de von Pirquet ; desgracia- damente el primer nombre se empleaba por todos y he tran- sigido) para evitar confusiones, llamando' á mi reacción local « dermorreacoión ». CARACTERES DE LA REACCIÓN NEGATIVA Cuando no hay reacción; la piel rasurada y friccionada' no experimenta ningún cambio; conserva ~u espesor nor- mal, su flexibilidad) y permanece fría) sin edema y sin dolor. La navaja de rasurar puede provocar una ligera -irritación REVISTA 'VETERINARIA DE ESPAÑA 299 superficial, 'sin edema, ni espesamientodel dermis, ni dolor intenso. Esta' irritación mecánica no cabe confundirla con la erupción específica; además desaparece muy pronto. Ningún animal exento de tubérculos presenta la dermo- rreaccióri. CARACT'ERES DE LA ,REACCIÓN POSITIVA En los tuberculosos, diez Yocho á veinticuatro horas des- pués de la fricción, rara vez más tarde, se produce la reacción verdaderamente especifica, consistente en la, inflamación edematosa roja, sensible, cálida, 'sobre la cual puede existir una erupción de pequeñas vesículas, más ó menos confluen- tes, blanco grisáceas, conteniendo un líquido blanco opales- cente muy rico en' células poliuucleares, pero desprovistas de bacilos de Koch.. Estas vesículas se abren rápidamente formando costras. La reacción positiva presenta estas dos formas, una pu- ramente edematosa, otra; un grado más, edema y erupcion; , además cada forma tiene diversos grados; en la edematosa, aparece,desde el edema apenas sensible, hasta la infiltración intensa que triplica ó cuadriplica el espesor del dermis, for- mando una verdadera placa cutánea y á veces con rodete en los bordes .. La reacción eruptiva puede presentar, escasas vesículas, localizadas en un punto ó diseminadas por todo; las cos- tras, en este caso, son poco abundantes. Pueden aparecer muchas vesículas confluentes, en todos los puntos frotados, en cuyo .caso las costras son abundan- tes y se desprenden fácilmente. , . En fin, se puede admitir un tercer grado, cuando la erupcióu es tan abundante que cubre todo el cuadrado, las' costras que se forman son recias, amarillas, adheridas y después se secan; antes de eliminarsetoman el aspecto de escarnas. En algunos casos, 'la piel subcostrosa forma una placa verrugosa que recuerda bien las lesiones tuberculo- sas cutáneas. En este grado la reacción es visible hasta por los más profanos. Algo más dificultoso es observar la reacción cuando, es simplemente edematosa, con pequeño espesamiento, di- fícil es darse cuenta con, el tacto, aun formando un pliegue y haciéndolo rodar entre los: dedos índice y pulgar. Estos 300 REVISTA VETERINAAIA DE' ESPAÑA son casos dudosos. Para disminuir su número) empleo la cutimetría que consiste en medir el mismo pliegue de piel antes y después de la dermorreacción. CUTÍMETRO Mi cutimetro se parece á un compás de corredera) cuya regla está dividida en milímetros. Entre las dos ramas se intercala el pliegue cutáneo que no debe pasar de 1 centí- metro de altura parser esa la de las ramas. Se tendrá cui- dado de formar el pliegue en el mismo sitio) en el centro del cuadrado por ejemplo) pues la piel cambia de espesor en las distintas regiones .. Cuando el aumento de espesor es de 2 á 3 milímetros in" c1ica la sospecha) si llega á 4 ó 5 milímetros no cabe duda) si hay además erupción debe conceptuarse como positiva. I DURACIÓN DE LA REACCIÓN POSITIVA La duración' de la reacción positiva varía según su in- tensidad. Si es sólo edematosa, persiste durante cuarenta y ocho horas ó algo más; cuando hay erupción es visible lo menos cinco ó seis días y á veces algunas semanas. En general 'cuando .la erupción ha sido intensa, el pelo' no recupera la flexibilidad y el lustre) tan pronto como si la reacción es negativa. VALOR DE LA DERMORREACC¡ÓN Ventajo», inconvenientes) fraudes. - Ladermo, como ya he dicho) es una modalidad de la cutirreacción ; las dos pueden asociarse entre sí ó con la oftalmo; también como la cutí) la derrnorreacción se puede repetir á voluntad sin impedir la oftalmo ni la inyección subcutánea. Si esta es positiva) 'disminuye y retarda la derrno, si se practica en el segundo ó tercer día consecutivos á la reacción tér-mica. El valor de la cuti y la derrno es casi idéntico ~ los fraca- sos en la práctica de la última los calculo de un 20 á 25 por 100. Repitiendo la dermo 'se consigue que reaccionen casi todos los tuberculosos. Las reacciones negativas per- sistentes tienen, alguna importancia; una dermorreacción negativa 110 tiene ningún valor clínico. La reacción positiva) tiene un valor absoluto) la res está tuberculosa) no cabe error en la interpretación. fiEVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 301 Si la oftalmo y la inyección clásica se mostrasen negati- vas) y la cuti ó la dermorreaccion positivas el bóvido debía .conceptuarse como tuberculoso. . ' Cuando la dermo sea dudosa se repetirá, y también debe asociarse á la inyección subcutánea ó á la oftalmo, Fiara contar con mayores seguridades en el diagnóstico. La aplicación de la dermo i3smuy limitada) no .puede practicarse en las grandes manadas como la oftalmo- rreacción. Idéntico fraude que la cuti puede cometerse en esta reac- _ ción, aunque algo más difícilmente) pues al terminar' la operación) la tuberculina se ha absorbido; el servicio sani- tario puede asegurar el resultado mezclando á la tubercu- lina bacilos muertos) fáciles de encontrar después de colo- reados. . . LA LOCALSUBCUTÁNEORREACCIÓN A la reacción local que se produce frecuentemente en el tejido conjuntivo subcutáneo, en el punto-de inyección de la tuberculina, la llamo localsubcutaneorreaccion; ycreo ha- ber sido el primero en observarla. Nocard ya dijo) que la tuberculina podía determinar, in- yectándola subcutáneamente) un tumor edematoso local análogo al que produce la maleína en el caballo muermoso) pero menos intensa) más difícil de percibir y menos fiel; por lo tanto' no había que parar cuenta en ella para inter- pretar los resultados de las inyecciones. Vallée acaba de expresar una opinión parecida (1); ha' comprobado en. la autopsia la posible existencia de una re- acción subcutánea bajo la forma de un edema local que para él « constituye una sencilla observación necroscópica sin gran interés práctico ». La localsubcutáneorreacción se produce en los bóvidos tuberculosos con más frecuencia q.ue lo que se ha creído) por lo tanto) hay que concederla algún valor ; . en efecto) cuando esta reacción es positiva el animal está tuberculoso, precisa) por 'tanto) estudiarla. He querido averiguar qué solución conviene más para esta reacción) si la de agua destilada simple, ó la adicionada (1) Soco cen trale vété+luaire. Recueil, 30 octubre !90S. 302 .B.EVISTA VETERINARIA DE ESP,-\ÑA con ácido fénico; con cualquiera de estas soluciones se pro- duce) pero me parece más característica la que determina la solución sin el ácido; debe tenerse cuidado con las solu- ciones de tuberculina sin antiséptico porque se contaminan fácilmente) ante este temor conviene preparar la solución en el momento de la experiencia. En el punto de la inoculación puede producirse) pasadas algunas horas de practicada la inyección) un tumor edema- toso del tamaño de una almendra; si 'este tumor aumenta y persiste después de veinticuatro horas) y) sobre todo) si se haee ostensible al tacto, debe considerarse como reacción positiva) y el animal) en que se observa) corno tuberculoso. En este caso el tumor dura dos ó tres días; para perci- birlo puede usarse también el cuümetro. VALOR DE LA LOCAI,.SUBCUTrÍ.NEORREAccrÓN Venta:ias) inconoenientesc fraudes, - La reacción nega- tiva carece de valor) las positivas tienen valor absoluto. La dificultad estriba en apreciar los casos dudosos) cuando aparece ligero edema que puede 'ser específico ó te- ner otras causas; estos casos son relativamente frecuentes. Con un poco de practica y atenta observación se adquiere la experiencia suficiente para apreciar la mayoría de los casos que se presenten. Siempre la existencia de reacción local debe llamar la atención y conceptuar sospechoso al animal. Para afimar la importancia de esta reacción local) diré) que puede producirse aún cuando no haya reacción térmica ó ésta sea dudosa. He tenido ocasión de diagnosticar la tu- berculosis en bóvidos) fundándome en la presencia de la localreacción, y sin que presentaran la hipertermia clásica. Por otra parte) esta reacción local que sólo exige algunos minutos de observación, sin necesidad de ejecutar ninguna operación especial) sería ilógico despreciarla. La localsubcutáneorreacción es muy intensa en algunos bóvidos y casi nula en otros) aunque guarda relación con la calidad y la cantidad de tuberculina inyectada; 1/2 ce. de una dilución al 1/.0 es generalmente débil; con 1 cc. de la misma) se obtienen algunos resultados; con 4 ó 5 cc., que es la dosis clásica) se obtienen buenos resultados. Una primera localreacción impide su repetición 8;Q plazo breve; para repetí da es preciso esperar unos trein ta dlas. REVI~TA' VETERINARIA DE ESPAÑA 303 Se puede imitar inyectando una substancia irritante) á la vez que la tuberculina) pero como 'el propietario no tiene interés en que estén tuberculosos esos animales, no ha)' -que temer este fraude. El fraude que más se practica) es el de inocular previa- mente la tuberculina para impedir se repita la Iocalsubcutá- neorreacción . ASOCIACIÓN DE LA DERMO y' LA' LOCA:LSUBcurÁNEORHEACCIÓN (1) Dada la' importancia de la dermorreacción positiva, he buscado aumentar la sensibilidad de los tuberculosos, á este respecto) desde hace más de un año, he obtenido resul- tados importantes asociando la dermo y la localsubcutáneo- rreacción en la forma siguiente. Después de rasurada y friccionada con tuberculina la piel del animal sospechoso) inyecto inmediatamente) en me- dio del cuadrado ó en un borde) 0(5 á 1 ce. de tuberculina al décimo) de preferencia sin ácido fénico. De esta forma se aumenta la reacción local y pocos son los animales tuber- culosos que se escapan sin reaccionar á la primera prueba. Este procedimiento tiene un inconveniente que lo juzgo bastante grave) el mismo. que tiene el método de la intra- dermorreaccióu de MM. Mantoux y Moussu. He practicado numerosas dermosubcutáneorreacciones, y he observado que la cantidad de tuberculina es demasiado débil para provocar reacciones térmicas suficientemente ne-' taso Pero -'aquí está la gravedad del procedimiento ~ con- trariamente de lo que se cree) .no se puede, so pena de acer- carnos á la tolerancia) repetir las' inyecciones subcutáneas de tuberculina) aun cuando sean débiles. .. Bien se, que la inyección de una cantidad pequeña de tuberculina á un animal tuberculoso, no impide que reac- cione á otra inyección clásica) pero hay excepciones: ani- males tuberculosos en quienes 1 cc. de tuberculina en inyec- ción subcutánea, perturba su sensibilidad respecto de la dosis normal; y también ia repetición de inyecciones débi- les) que no provocan reacción general visible, alteran su sensibilidad ála tuberculina; de manera que el preconizar un método de diagnóstico sobre estas bases) sería funesto (1) También.se pueden asociar l~ cuti y la Io calsubcutáneorr caccíón. 304 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA para su éxito) ya por la posible tolerancia) ya por la inse- guridad en las reacciones) y valdría tanto como desechar la tuber'culina como revelador de la tuberculosis porinyeccio-. nes subcutáneas. .. La localreacción, tiene gran valor cuando se produce independientemente de la térmica general ó en su ausencia)· sin que impida esta reacción) porque desde el momento qlfe ·determinemos una reacción local independiente de la ter- mica) restamos importancia y precisión á la inyección sub- cutánea) y no puede generalizarse) pues sería falta de crite- rio abandonar las inyecciones clásicas. . Una 'inyección anterior de tuberculina retarda la dermo- localsubcutaneorreacción, sin impedirla del todo; si la in- yección subcutánea clásica se hace. al mismo tiempoó un poco después) tiene menos inconvenientes para la primera. 'LA INTRADERMORREACCrÓN Al Dr. Mantoux se debe la idea de introducir la tuberculi-. na en el dermis) por medio de una jeringa) para determinar una reacción local y denunciar la existencia de la tuberculo- sis. Esta inyección iutradérrnica, da tan buenos resultados como la cuti y la derrno ; pero tiene el inconveniente- grave á mi j uieio - de ser dolorosa y capaz de producir en los sujetos sensibles reacción general. Si no contásemos con un método sencillo como la der- mor-reacción para provocar la reacción local de la piel) sobre todo en los niños) podríamos pensar en la .intradermo que) con aplicación al hombre) debe quedar como procedimiento, puramente científico. Al poc.o tiempo 'de comunicar el Dr. Mantoux su descu- brim iento de la Academia de Ciencias) hizo) en unión del profesor Moussu, una aplicación de la intradermorreacción en los animales. VALOR DE LA INTRADERMORREACCIÓN Ventajas) inconvenientes) fraudes. --:-La ley que rije no sólo las reacciones-locales, sino la clásica es aplicable á la i11tradermo. Las reacciones netamente positivas deben considerarse prácticamente como absolutas y confirmativas de la existen- cia de la tuberculosis. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 305 La reaccion negaüÍJa tiene uri calor relativo; este calor aumenta cuando las negativas son mns precisas y eli mayor número. ' La intradermo ofrece la ventaja de aplicarse á todas las especies domésticas) de fácil aplicación) .de dar excelentes resultados) y ser extremadamente fácil su interpretación; 'basta con levantar la cola para darse cuenta de la reacción positiva) pues presenta un espeso rodete en los pliegues caudales alrededor de la inyección. Sin embargo) la operación no es - al meno,s para los principiantes - tan fácil como parece; á veces depositan la tuberculina en el tejido conjuntivo y no en el espesor del dermis --'- en los bóvidos. de piel fina esto es -facil, - lo que falsea corn pletamente los resultados, . Como en todas las reacciones locales) un numero no des- preciable de, reses tuberculosas no reaccionan á la intra- dermo. " \ ' La naturaleza) como la cantidad de tuberculina inyectada) juega gran papel 811 la precisión JI en los resultados. Me parece que en los bóvidos la cantidad de '/lO de ce. de una solución de tuberculina al décimo es insuficiente) JI por eso inyecto '1/. de ce. para obtener más certeza en los resultados. Esta reacciónlocal no provoca de ordinario desórdenes generales ni fiebre, ó á lb sumo muy moderada) dicen Mautoux y Moussu. Según mis experiencias) las reacciones genera- les con hipertermia clásica son bastante frecuentes á con- secuencia de la derrnorreacción, y cuando no prQvoca esta elevación de la temperatura la intraderrno puede impedir el resultado positivo de una inyección subcutánea. Este es su gran' defecto que precisa conocer para no contrarrestar con una intradermo los efectos de una inyec- ción subcutánea. La indicación de MM. Moussu, Mantoux y Vallée, de practicar al principio la intradermo y después la subcutánea) puede objetarse seriamente. . J Las inyecciones de tuberculina tienen una gran influen- cia sobre el resultado positivo de la intradermo en las reses tuberculosas. MM ..Mantoux y Moussu)' han indicado la conveniencia de no practicar « al mismo tiernpo » la inyección clásica y la intraderrno, de lo contrario ésta resulta negativa aun cuando el animal sea tuberculoso. 30.6 HEVISTA VETERINARIA 1)'E ESPAÑA No solamente cuando no son simultáneas las dos inyec- ciones) se encuentra dificultada la intraderrno, sino .cuando se practica algunos días después de la subcutánea ó cuan- do el animal tuberculoso se acostumbra á las inyecciones clásicas. En resumen) la irurtuiermorreaccion en los tuberculosos, perjudica la eficacia de la inyección subcutánea de tubercu- lina que le precede, y la inyección subcutánea impide con frecuencia que se produaca la reacción iniradérmica, practi- cada algunos días después. Para generalizarse la intraderrno presenta inconvenien- tes graves) y no puede de ninguna manera substituir á las demás reacciones locales. Esto no quiere decir que no déba ser. empleada) yo creo) por el contrario que) conocidos sus inconvenientes) se puede utilizar con ventajas en algunos' casos) sobre todo cuando el veterinario está seguro de que ningún fraude tiene que temer) y que los animales no han sido tuberculiriizados con escasa antelación. En cuanto al servicio sanitario). me pa- rece que no obtendrá de la intradermo todas las ventajas que fueran de desear. También creo que la intradermo, no podrá repetirse con la .seguridades de las otras reacciones) siendo así que la intensidad y la duración de la primera intradermorreacción positiva es mayor que las siguientes. . He podido observar) cuando se hace una intradermo en el pliegue. caudal izquierdo) por ejem plo, estando todavía el derecho indurado á.consecuencia de una inyección anterior) que la reacción producida es fugaz. En esta reacción como' ea la localsubcutánea, ·cabe el fraude - aunque no es de temer - de inyectar un producto irritante que simule una reacción positiva .. xsocrxcró» DE LA DERMO y LA lNTRADERMORREACC¡ÓN Esta asociación - comparable á la dermo y la localsub- cutaneorreacción - tiene las mismas ventajas, y los mismos inconvenientes) tiene la ventaja sobre la intradermo sola). \.. que puede practicarse en las diferentes partes del cuerpo donde la piel seaflexible, vascularizada y exista abundante tejido conjuntivo. REVISTA VETERINARIA' DE ESPAÑA, 307 ASOCIACIÓN DE [;A INTRADERMO y LA LOCALSUB¡;:UTÁNEORREACCIÓN Esta asociación me parece llamada á prestar grandes servicios, porque es eficaz y no perjudica á la reacción tér-. mica, y su aplicación, si vale la palabra, es natural cuantas veces se practica la inyección clásica. ' De mis observaciones, resulta que debe buscarse siem- pre en la inyección subcutánea la reacción local. Al mismo tiempo que se' practica la inoculación clásica es bien sen- cillo inyectar en el. mismo punto, pero en el espesor del dermis, 1/5 ce. de la solución de tuberculina. La intraderrno y la localreacción practicadas en el mismo sitio, parecen dar su reacción más intensa que cuando se practican aislada y separadamente'. CONCLUSIONES 1.a La tuberculina puede provocar una reacción especí- fica en los tuberculosos; esta reacción no 'se produce en los animales exen tos del bacilo de Koch ; 2..a La' reacción local' específica puede faltar ó ser du- dosa, es decir, « insuficientemente neta» en .los tubercu- losos'; 3.a Las' reacciones netamente positivas tienen un valor práctico absoluto; los animales que las presentan están tu- berculosos ; . 4.a La reacción 'local-negativa no permite afirmar que los animales no sean tuberculosos; sólo la repetición' y los resultados sucesivos, siempre. negativos, tienen valor; . 5.a.La reacción local dudosa es-muy importante ; ori..- gina la sospecha éinduce á repetir la prueba, sola ó aso- 'ciada á otra; 6,.a A fin de descubrir la tuberculosis, sedebe, siempre qUe sea posible, asociar ~no, ? varios procedimientos de reac- ción local, sin olvidar la' tuberculización clásica; , 7, a La preferencia debe concederse á. las reaccionesflo- cales que puedan impunemente repetirse sin 'que seperju- diquen ellas mismas ni á otrasreacciones locales ó generales. Estos. p'l;oc~c~imie.n~os pueden ~ltiliz~rse antes, Ó. .despues de la myecciqn clásica. Por eJ contrario, las reacciones )G)-;- Gales' susceptibles de.iufluenciarel' resultado dela inyecciónr 308 HEVISTA .VETERINARIA' :DE ESPAÑA subcutánea deben, en general, aplicarse después de ésta, y can frecuenci~ después dé un plaza prudencial; , : ' '8.il La 'ma701' parte de las reaccionesJócales pueden asociarse y repetirse á val untad) y la gran ventaja 'de estas pruebas 'consiste en que pueden dar-reacciones positivas, cuando la inyección snbcutánea es dudosa negativa, '(y ó cuando na puede em plearse, par grandes oscilaciones ter- , micas ó par otras causas;' _ 9.a Las reacciones locales san influenciadas par la cari- tidad y la calidad de .tuberculina absorbida inyectada; ó er» este última casa se aumenta la certidum bre y la intensidad de lareacción, elevando canvenientemente la dosis de tuber- culina á inocular; : , " '10. En general, una .reciente inyección subcutánea de tuberculina retarda y disminuye las resultadas de .las reac-" cianes locales. De tedas las reacciones locales conocidas, la oftalmo parece la menas influenciada par dicha inyección, y la 'intraderma)la más. La localsubcutáneorreacción y la , intraderrnorreacciónyasí coma su asociación, pueden im- pedir seriamente las resultados de la reacción clásica hecha poco-antes; " , - ~ 11. Hasta el presente,' la oftalmorreacción pasee las cualidades requeridas para canceptuarlacama media de exploracion dé la tuberculosis en 'las animales de la especie. bovina, sobre toda cuando viven al pastoreo al aire libre'; ó 12.' El método de las reacciones asociadas es el que descubre mejor la tuberculosis y que impide can seguridad las fraudes. - C. S. EGAÑA. (Bulletin ele La Soco centr. ,ele méd, ceterinaire, 30 abril 1909). TRABAJOS EXTRACTADOS PATOLOGÍA Y CLÍNICA. BALAS. Tuberculosis nasal en un cerdo . .....:. un En matadero de Hungría se sacrificó can urgencia un cerda que, respiraba ronca y penasamente., , i , A la autopsia se vió, además de tuberculosis genera1izada y artritis tuberculosa de una articulación del carpa,tuber- culosis grave localizada enTa mucosa nasal, Las célulás) etmaidales se hallaran recubiertas par una masa alga dura.. REV.isrtA:- \(ETERINARIA Él'E ESPAÑA gris' amarillenta, de aspecto marmóreo) en euyo interior ha- bía varias cavidades que contenían pus espeso, La mucosa de las paredes naseles y los .musculos se hallaban recubier- tos pornódulos grisemarillentcs del tamaño de una haba y de úlceras de bordes desgarrados y de fondo grisamarilleríto. En los nódulos se hallaron bacilos ácidorresistentes.- J. F: - (Husssemle, 2Q julio 1908). .. CONORy HUÓN. Fiebre mediterráneaen las cabras de Marsetla. -El'papel de las cabras en la etiología de la fiebre. mediterránea ha sido consignado por' .Zammit eh Malta. Corno Marsella-está en r-elación constante con los di- ferentes países en que se ha observado la enfermedad) Canal' y Huon han emprendido. algunos experimentos en las cabras sacrificadas en el matadero. No han hallado en el bazo el micrococcus metitensie, El estudio del' poder' aglutinante del suero)' ha dado suero-reacción positiva en 34'25 por 100 de los casos. Es) pues) muy probable que algunas de las cabras sacrificadas en los mataderos de Marsella-sean infectadas por el micrococcus 71?;elitetisis,'- J. F.: - (Reunión biológica de Marsella) 16 marzo 1909; Rev. Vet.) 1.0 junio 1909). DRAGERT) vet. mayor del ej. alemán. Herida vaginal rnortab pr-oducida por' la monta. - Una yegua que dos días antes había sido cubierta) tiene síntomas de cólico y expulsagran cantidad de' sangre ppr la vagina. Desasosie- . go) sudores) respiración acelerada) mirada fija) vagina in- flamada y cori 'exudaciones purulentas. Inmediatamente) por delante' de la entrada de la matriz y hacia la parte supe- rior é izquierda) se halló un desgarro de 8 cm. de largo; con, los bordes engrosados. El recto estaba íntegro. Peritonitis. Informes del propietario) acerca del caballo' que la cubrió; indicaron que para la yegua era demasiado grande. - P. F. -'( Zeitsehr, t: Veterinark, 1:988) p. 3171; análisis de Rich- ter) en' Berl. Tier . liVoch., 9Iabri,l'1909). . D. K. ZABOLoTNY.Patogerria de la sífilis. L INTRODUCCIÓN Algunos sabios hacen remontar la sífilis hasta la edad de piedra). fundados en modificaciones' características de sífilis terciaria de huesos prehistóricos'. Según la reciente m0l10-, grafía de Notthafft (Die Leqende con derAltertums-Suphilis) la sífilis' manifestóse pOT' primera vez en Europa) en 1493) importada de América por los marineros-de Colón. Según Notthafft, el análisis detallado de los antiguos textos grie- gos) romanos-y hebreos) no, permite creer que la sífilis haya existido en Europa en la antigüedad ; igualmente considera infundada la idea, de que los antiguos pueblos del Japón) de' · " 310 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA la China, de las Indias, de la Syria, de Babylonia, de la Es- . citia y del Egipto, conocieran la sífilis. . Los autores antiguos atribuyen la sífilis al desaseo, á las. uniones contranatura (con monos, caballos muermosos, an- tílopes, etc.) A fines del siglo xv, la sífilis adquirió proporciones de una epidemia; desde Sevilla JI Barcelona se propagó por Es- paña, é invadió Francia é Italia, yeso explica que se la lla- mase mal francés, morbo-gálico, mal de Napoles, mal cas- tellano, etc. De ahí pasó la sífilis á Alemania, Polonia, Turquía, Rusia y Persia, Alemania, Italia, Grecia, Dinamarca, Suiza y España, .tienen 7(47 sifilíticos por cada 10,000 adultos; Austria Hun- gría el 1(1 por 100 de toda la población; Francia, de cada LO,OOO soldados tratados en los hospitales, 30 sifilíticos. Ru- sia bate el record con 70(7 sifilíticos por 10,000. Téngase presente que la sífilis deja en los descendientes, huellas más profundas que las otras enfermedades. El tratamiento sistemático de la sífilis por medio del mercurio, lo empleó primero el médico árabe Almenar; en 1502. II. ESTUDro EXPERrMENTAL DE LA SÍFILrs . Creíase antes que los animales podían sufrir espontánea- mente la sífilis. Ulrich de Hutten, escribió en 1519: repertus est enim in quibusdam aliis animantibus lúe morbus (este mal se halla en cualesquiera otros animales). Los viejos autores describían manifestaciones de la sífi- lis en los monos, cerdos, caballos y hasta en los peces, y citaban casos de transmisión al hombre, sin duda por con- fundir la sífilis con otras-enfermedades, La llamada, en otro tiempo, « sífilis del caballo », sabemos hoy que se debe á tri- panosomas. . Respecto á la infección de los animales por el virus sifi- lítico del hombre, hubo dos opiniones: Andrée , Hunter, Turnbulls, Velpeau, Puches, Ricord y Neumann, creyeron que no; Anzias Turenne, Sperk y Tarnovsky, lograron ino- culaciones positivas. Auzias Turenne logró sifilizar gatos, monos y otros animales, valiéndose de papulas y chancros ( duros como agentes de infección. La comisión de Turia, lla- mada para comprobar los resultados de la inoculación de la sífilis á los animales, en 1874, reconoció que Turenne había logrado producir chancros sifilíticos á los monos. Y el doc- tor Welz, que se. inoculó la secreción de un chancro de un mono, tuvo, á los 5 días, una erosión que) á los diez, tenía los bordes y el fondo indurados. . ~ Adrián inocula chancro á dos cerdos jóvenes; ocho se~ manas después tenían una erupción papulosa en la piel del vientre y de las ingles.. . - ,REV~STA VETERINARIA DE ESPAÑA 311 Hügel y Holzhauser inyectan á un cerdo joven sangre de sifilítico. A las dos semanas) el animal tenía una adenopa- tia indolora y al cabo de seis) una sifílide papulosa. La ne- cropsia reveló lesiones intersticiales viscerales. En otrosdos cerdos jóvenes) obtuvieron' también resultados positivos. Otros cuatro) en cambio) i los dieron negativos. Neisser, de diez y ocho, sólo logró' un caso positivo de inoculación) y fue. con una papula húmeda : se .produjo una sifílide papu- losa é impetiginosa. Domachneff obtuvo en un cerdo joven una erupción 1'0- seólica, y en otro infiltraciones de las cuerdas vocales. Taruovsky trituraba chancros) infectaba un potro Ji uti- lizaba en seguida sangre de éste para tratar sifilíticos. En la necropsia del potro descubriósele neofermaciones de tejidos conjuntivos. . . Sperc experimentó en 28 monos) 2 cabras) 2 ovejas) 3 co- nejos y una ternera. Les inoculaba zumo de chancros Ji de pápulas, leche y sangre de mujeres sifilíticas JI contenido de pústulas sifilíticas) en la piel) mucosa palpebral , labios) órganos geuitales, córnea JI glándulas) mediante picaduras) escarificaciones) inyecciones hipodérmicas. Todas fueron negativas, menos una) hecha en 11 de enero de 1888) á un macaco) en la cara interna del prepucio. El I .? de febrero apareció una erosión) el 8 del mismo mes transforrnóse en úlcera) JI e11.0 de marzo hubo erupción; in as) por desgra- cia) el mono murió el 9 de marzo y el experimento no pudo terminar'. Con el chancro del animal muerto) se inoculó á otro macaco) en la cara interna del prepucio) apareciendo) en 15. de marzo) una úlcera que parecía un chancro duro. Esta úlcera estaba por completo cicatrizada e16 de junio. Al mismo mono se le hicieron otras tres inoculaciones ; una el 1.0 y otra e117 de marzo) ambas negativas. Después de la ,tercera) hecha en 25 de abril) apareció una papula, el 9 de mayo) que se ulceró el 24 del mismo mes y cicatrizó por completo el 30 de junio. Sperc, se hallaba) como vemos) en buen camino. En este punto) los antiguos experimentos de Haensel, adquieren interés especial) pues estuvo á punto de obtener resultados decisivos) inoculando el ojo de un conejo. . En 1882) Martineau JI Hamoriic inocularon contenido de chancro á un macaco) veintiocho días después aparecía un chancro acompañado de gran cantidad de adenitis) erupción papulosa del escroto y ulceraciones del paladar. Nicolle alcanzó infectar tres monos chinos (Macacus si- nicus ); 15-19 días después de la inoculación aparecieron pápulas en los puntos inoculados que cicatrizaron al cabo de dos ó tres semanas. . En fin) en 1903) Metchnikoff y Roux resuelven la cues- tión) empleando el chimpancé y diversas especies de maca- 312 REVISTA VETERINARIA DE ESPA,ÑA cos (M. cqnomotqus, M. sinicus, M, memestrinus), obtenien- do) de doce casos) cuatro de positivos. Un chimpancé, inoculado con secreción serosa de un JlII. cinicus, presentó) quince días después) algunos accidentes de los que curó rá- pidamente. Una segunda inoculación) hecha con materia' sifilítica de hombre) no dió resultado alguno. De ello dedujo Metohnikoff'que la primera inoculación había inmunizado' al mono. . Lassar experimentó en dos chimpancés y obtuvo en am-' bos casos accidentes primarios y secundarios (particular- . mente en las palmas de las extremidades). ~ , . En 1903 yo propuse lQS babuínos como particularmente aptos para la sifilización; presentan accidentes más precisos, y estables y soportan mejor nuestro clima. Empezamos á . utilizarlos en noviembre de 1903 ylos cuatro primeros casos' positivos los publicamos .en la primavera de 1904. . Finger y Landsteiner utilizaron monos de especies infe- riores (J}1ac. rhesus, cynomolgus sinicus, cynocephalus ha- madrias ), escarificándoles la piel profundamenteé introdfi- ciéndoles la materia virulenta, e11bolsitas formadas en la piel de los mismos. . De veinticuatro monos inoculados así, veintiuno tuvieron accidentes sifilíticos) y con el virus de estos veintiún 'prime- ros) se inoculó diez y ocho más) los cuajes fueron todos in- fectados. El estudio histológico de los chancros mostró analo- gía completa con los del hombre. Como han obtenido siempre casos de infección) Finger y Landsteiner opinan contra la posibilidad de transformar, por este solo medio, el virus en vacuna. Finger, al contrario de Salmón) obtuvo un caso po- sitivo con virus del período terciario. . Se ha ensayado la inmunización de monos con, suero de sifilíticos curados, pero sin resultado. Los experimentos de Metchnikoff en los chimpancés, confirman el de Klingmü- Iler JI Baerrnan,' que han demostrado que la bujía de Bérke- feldt es impenetrable al virus sifilítico. Calentándolo á 51° una hora) se destruye, La adición de glicerina al virus. sifi- lítico) no ejerce acción. El virus destruí do y filtrado, carece de poder preven tiva. ' Para probarla receptividad de los catirrinos inferiores) Metchnikoff ha experimentado en los Macacus cYnónwlg.us) los ItUlLíS caudatus, los cunoceplialus tnormon, los C. Há- mandrias los Sphiruc, los cercopithecus pathus y los cercopi-: thecus callitriche. Igualmente se ha servido del Mccacus rhesus, en el cual) el virus sifilítico pierde todavía más poder que en el M: sínicas. Metchnikoff da gran importancia al estudio del grado de receptividad de las diferentes ,especies de monos) porque los datos.adquiridos por este.medio, ,pue- dan servir de base.para la elaboración de-una.vacuna pre- ventiva para el hombre. ' 313 De diez macacos inoculados por Metqhnilcoff) sólo cuatro tuvieron accrdentesprimarios, tras i.ll~~': incubación de 17) 21) 23 Y 24 días. : [r Metchnikoff infectó un chimpancé! don un virus al que Finger y Landsteiner habían hecho pasar 8-9 veces por ma- cacos.' El chimpancé tuvo) sin embargo), accidentesprima- rios y secundarios. Su virus lo volvió á pasar por macaco veintidós veces. Al cabo de once ya no era virulento para el chimpancé.rá 1 esarde tener una cantidad suficiente dees- piroquetes de Schaudinn. El período de incubación va dis- minuyendo) cada vez) -hasta durarsólo siete días. En 'estas experiencias) un preparador fue infectado accidentalmente por el virus sifilítico de un mono; no tuvomás que una úl- cera' poco caracterizada; sin embargo) el pus de esta úlcera) inoculado de nuevo á un mono) pl~OVOCÓ éste chancros en muy característicos y con espiroquetes, El virus de un hombre, fué pasado por un Papio sphin», un chimpancé y un 1)1[. sinicus, y luego inoculado á un viejo de 79 años) con el consentimiento de .este, sin provocarle accidente alguno. Los experimentos en los monos han de- mostrado el poder preventivo de las fricciones de calomela- nos (25 por 100 30 por 100)) aun hechas diez y.ocho horas '~I despu~s de la infección. \ , , Meisser ha hecho en Java numerosos experimentos y ha estudiado la receptividad de las diversas especies de monos) colocándolas en este orden descendente: chimpancé, gib- bón, orangután, babuínos (cynocephqlus)) gatos de.mar ( cer- copijthecus¡ y) en fin) los macacos. Las inoculaciones en especies superiores) prenden en cualquier punto del cuerpo; al con trario, en especies in feriores (macacos) particular- mente), no se ha logrado lesiones primarias bien caracteri- zadas más que en las arcadas superciliares y en los órganos genitales. Los babuínos, empero) asernéjanse á especies su- periores) pues) á veces) consíguese infectarlos por inocula- ciones en el vientre:' . Las úlceras terciarias recién formadas, han dado inocu- laciones positivas en 5 casos, de 17. Los órganos de los sifi- líticos hereditarios también dieron resultado positivo. Hoffman logró demostrar la virulencia de la sangre de un sifilítico, por inoculación en ,un ,mono y confirmó) así) los experimentos hechos, en otro tiempo) en hombres) por Waller, el an~nimo de Pfalz, Lindwurm y Pellizari. Kraus dedujo de numerosos experimentos en monos de especies inferiores) que la receptividad de los babuínos muy superior á la de los macacos. Mis observaciones ense- ñan lo mismo. Los diversos monos que han servido á los investigadores podrían ser clasificados con arreglo á su grado de receptivi- dad) de la manera siguiente: 3H H.EVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA . 1) El chimpancé ( Froqlodqtes niger) T7'. calous ) ; Metch- , .nikoff, Roux, Lassar, Neisser. -;.,) El gibbon (Hylobates . $yndactylus),. Neisser. - 3,) El orangután (Pithecus saty- rus); Neisser. - 4) El babuíno (Papio babuin, CynocePlw- lus sphiruc) ; Zabolotny, Metchnikoff y Roux, Finger y Lauds Jeiner, Kraus, Fehlenoff, Zienovsky, Siegel. - 5) El Cerco- pithecus ; Metchnikoff y Roux, Zabolotny. -:- 6) Macacus si- nicus ; Nicolle, Metchnikoff y Roux. - 7) El Macacus cyno- molqus y el nernestrinus ; Metchnikoff y Roux. - 8) El Macacus rhesus ; Metchnikoff, Finger y Laudsteiuer, Neis- ser) Zabolotny. Para transportar el 'virus de un mono á otro) el mejor modo de infección es pcner en contacto la piel escarificada del animal sano) con la ulcerada del animal enfermo y fro- tar la una contra la otra. Para esto) dos ayudantes cogen á los monos) y el inoculador) mediante una pinza) frota el chancro del enfermo contra el prepucio, escarificado del sano. Después de la inoculación) conviene proteger el pre- pucio para que su superficie no se seque.: - Otro punto muy cómodo para las inoculaciones es la ar- cada superciliar. La infección ·subcutánea de virus parece menos eficaz. No he obtenido más que una inoculación po- . sitiva, por este medio yeso que introducía bajo lapiel- cerca de 3 centímetros cúbicos de emulsión de glándula en solu- ' ción fisiológica. - . La inoculación debajo de la duramadre) da mejores re- sultados. Los monos toleran muy bien la trepanación. Es indispensable inocular el virus de las glándulas) pues el de los chancros y papulas podría provocar una infección de' gérmenes extraños. El desarrollo .de la afección primaria) comienza por una elevación epidérmica en el punto inoculado) luego se trans- forma en una vesícula), y ésta en una erosión que se indura y produce un líquido seroso. De todos los monos jóvenes infectados por nosotros) los babuínos son los que tienen el chancro primario más 'parecido al del hombre. En las otras especies) tales como los Cercopithecus, las ulceraciones tie- , nen el carácter de ciertas erosiones que se observa' en las. mujeres yen los niños. En los macacos están, á menudo, recubiertos de una costra. En los chimpancés) presentase completamente análogo al del hombre. : 1 A consecuencia del chancro se observa una induración- de los vasos linfáticos. Así el vaso linfático del dorso del pene) sobre todo) en los babuínos y Cercopithecus, presén-. tas~ ~omo un cordón fino y muy sensible al tacto. , Esta liu- f::,tgltlS dé.bese á los espiroquetes, como lo prueba su presen- . cta en dichos vasos. Además) infartanse los ganglios. EH éstos) el Dr. Ehrlich y ,yo) no hemos hallado más microbios que espiroquetes pálidos. REV!STA- VETERINARIA DE ESPAÑA 315 Las erupciones con alguna semejanza con la roséola, se observan rara vez y son-inestables en SlJ-Scaracteres y en su duración. Las erupciones papulosas se presentan mucho más claramente) sobre todo) alrededor del punto inoculado) en las .inglesy en el vientre bajo forma de pápulas secas y escamosas. Seobservari, con.frecuencia, lesiones papulosasen lamu- cosa bucal del mono) pero no tienen con la sífilis nada de común. Algunos exper-imentadores, no obstante) tales como Siegel, descríbeulas como accidentes de sífilis. Pero) yo las ( he observado en monos no infectados de sífilis. Los accidentes secundarios manifiéstanse con particular claridad' en lQS chimpancés. Lassar describió lesiones. pal- mares (psoriasis palmaris] ; Metchnikoff presenta fotografías de « sífilis maligna », observada en un chimpancé) y acom- ' pañada de trastornos nerviosos. Según Metchnikoff', S chim- pancés) de 22) tuvieron accidentes secundarios y 3 de entre ellos, pápulas húmedas en los labios) paladar y lengua. Es curioso que la generalización de la infección) en los monos) no siempre provoca lesiones cutáneas. Obsérvanse tam bién lesiones viscerales. (bazo con cicatrices) mamelo- nado; riñón con hiperplasia conjuntiva, sobre todo de las paredes de los vasos; hígado con flebitis é islotes de intil-. tración celular). .' . Se ha visto) alopecias) .lesiones craneales (engrosamiento considerable de la bóveda), maxilares, nasales (hundimiento de la nariz). . En los morios que han tenido sífilis) adviértese, dos años después de la infección, convulsiones epilépticas) paraple- jias, debilitación de la vista, temblor, marcha vacilante) etc. Añadamos 9,' estos datos, obtenidos con los monos) algu- nos otros proporcionados pOI; cerdos 'jóvenes y por conejos. Un cerdo joven, infectado por una fricción de la piel con materia virulenta) no presenta ulceración alguna, pero al cabo de dos mesesspresenta una erupción general que dura seis semanas y que va seguida de la muerte del animal. Un mes antes el cerdito ha quedado paralítico de los miembros posteriores, Siete perros jóvenes son inoculados en el ojo; la mayoría de ellos no presenta indicio alguno de "infección ocular, pero, sucumbe paralizada del tercio posterior. A los iconejos se les inocula en la córnea y presentan los acciden- tes desCl'itos precedentemente por Bertarelli, Neisser, Graefe y otros. -·Dr. P, F. (Extractado de Archives des sciences bioloqiques, publicados por el « Instituto 'Imperial de medi- cina experimental de San Petersburgo »,. t. XIV, n.? 3,1909). 316 REVISTA VETERINARIA DE ESPA&A.. NOTICIAS C~ng~e~'o' Internacional de Veteri·narios de. la Haya. - El Presidente del Comité español para el Congreso Inter-nacional de Veterinaria de la Haya, recuerda á cuantos españoles quieran tomar parte en las tareas del mismo, que está próximo á espirar el plazo de admisión. . . . A pesar de que tenemos noticias de que los ponentes, D ..R. Turró y D. E. Pisón, presentan dos notables trabajos que pondrán en buen lugar la medicina veterinaria española, seria de desear que el nú- mero de los inscritos al citado Congreso, fuese lucido y numer-oso . . Tribunal para las oposiciones de Higiene pecuaria. - Se ha publicado en la Gaceta el Tribunal que ha de juzgar estas oposicio- nes. Lo constituyen los señores siguientes: Presidente: Dr. D. Manuel Iglesias y Díaz, académico (por la «Real" Academia ere Medicina»). Vocales. - Por .Fornento: D ..Dalmacio García Izcara, Catedrático éInspector-jefe de Higiene pecuaria; D. Juan de Castro y Valer-o, Catedrático de la Escuela de Madrid; D. Juan de Dios González Piza- rro, Catedrático de la Escuela de Córdoba. - Por Gobernación: Don Bonifacio Estrada, Inspector de Sanidad Veterinaria; D. Juan Ma- nuel Diaz Villar, Catedrático de la Escuela de Madrid y Consejero de Sanidad; D. Patricio Chamón, Veterinario militar. , Suplentes. - Por Fomento: D. Eusebio Molina, Teniente coronel de Veter-inar-ia militar; D. Julio Hidalgo, Profesor veterinario del «Instituto Nacional de Higiene »; D, Antonio Ortiz, Auxiliar de la Escuela de Veterinaria éInspector Municipal. - Por Gobernación: D. Victoriano Colorno, Catedrático de la Escuela de Madrid y Subde- legado; D. Benito Remartínez, publicista, y D. Juan Téilez, ex Cate- errático Veterinario militar. A pesar de estar ya nombrado el Tribunal, podemos anticipar á nuestros lectores que estas oposiciones no se celebrarán probable- mente hasta el próximo mes de octubre. Tribunal para las opos io ío ue s- al Cuerpo de' Veterinaria: Mi;.: lit:a·r: - Según aparece en el Diario oficial, lo componén los seño- res: D, Aquilino Ortego, Presidente; D. Lorenzo Sánchez, D. Arturo SuárezvD, Eusebio Molina, D. Julián Mut y D. Pedro Castilla, Vaca., les; D, Julián Alonso, Secretario; D, Manuel Palau.y D, 1\:.ntonio lió. pez Mar-tín, Suplentes, Grata··visita. - I-Iemos tenido el gusto de 'saludar' á nuestro es- timado compañero D. Severo Curia, en su breve estancia en'nuestra ci udad. .' ". . Los antiviviseccionistas de Londres. - Algunos furibundos antiviviseccionistas londinenses, han organizado hace poco una con- fabulación para rogar colectivamente Dios' y á 'todos los santos, á ángeles, arcángeles, querubines, tronos, dominaciones, etc., que ha- RÉVISTÁ VE1:ERINARlA', DE ESPAÑA 317 gan morir cuanto antes á todos los flsiólogcs y bacter-iólogos que practican vivisecciones, Creen queun deseo colectivo sera más efí-, caz y, porende, más mortífero i;!ara .dichos experimentadores, , Monumento ,á SChwann, - En Neuss (Prusia), pueblo nata] del inmortal biólogo Teodoro Schwann, el día 6 de junio iriauguróse un' monumento en honor de este insigne' hombre que descubrió la pep- sina, Dijc.rantesque Pastaur, .que la fermentación era causada -por gérmenes micr-oscópiccs, esclareció numerosos problemas de fisio-. logia (bilis, tejidos muscular y elástico, contractilidad de las arte- rias, etc.), y coronó su obra con la teoría celular, ' .". , '. Asamblea' de Subdelegados de Sanidad, - La Asamblea de' Subdelegados de Sanidad, celebrada en Valencia eh la primera, dece- na de est!? mes, ha aprobado las conclusiones siguientes en la sec- ción Veterinaria: ' 1.' Intervenir directamente en las cuestiones que por sus cono- cimientos de los animales les incuníban" \ '2'."~ Hacel'vida colectiva, asociándosé todoslos Subdelegados para reclamar que se les devuelva lo que les corresponda y rechazar las inger-encias afinesá la Veter-inar-ia. Seguir con fe y entusiasmo hasta consegu ir los provechos que persiguen. , ' ',4." Que se les recompense como á los farmacéuticos y médicos,' 5." Que se les conceda la franq uicia postal. ' .6'." Que los Subdelegados tengan autoridad propia para aplicar la penalidad en que incurran los veter-inar-ios por abandonos y descui-' deis enla instrucción general. ' ', , 7." 'Que'se' persiga el intrusismo, -facultaudo á los Subdelegados para que se conviertan en jueces que apliquen las penalidades' ,:' 8," Que los reconocimientos de los toros de lidia los practiquen los subdelegados, pagando las empresas los' derechos, en' substitu-' ción de los veterinarios m unicipales, que carecen de retribución, it·: pesar decontraerr-esponsabilidad, y qUB se haga obligatorio el em-> pleo de la Veterinar-ia en el recoriomiento de 'los caballos para la lidia, garantizando este reconocimiento. COIl un sello especial,' ' , , Los honorarios de este 'servicio serán de 10 pesetas por toro, 5 por cada novilloy 2 por cada: caballo,' " '" ,': 9... Confirmar :10 acordado en la: Asamblea celebrada en Madrid el 30 dé abril dé 1903, " 10.' Pedir la revisión de la instrucción' general de Sanidad hasta que la 'aprueben las COl'teS,' , , ,.. ! 11, Reformar- el reglamento actual de Subdelegados, sujetándose á-la instrucción 'general de Sanidad, revisada por las clases médicas, 12, Que hasta que se-publiquen ola nueva ley de Sanidad y el re:":' glamento, los honorar-ios para los 'Subdelegádos de Veter-inar-ia no" se limiten-á los,que'pr'eviene la ley 'de emolumentos sanitar-ios. ' 13,' Que cuando un veter-inario fallezca por enfermedad contagio; sa, 'adquir-ida en el ejercicio de su profesión, conceda el Estado dere- chos pasivos á la famiiia,' ' , Esta conclusión se hace extensiva é.. todos los Subdelegados. 318 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA , Colegio' Oficial de Veterinari'os de la provincia de V'alencia.- bIRCULAR. -.A los veterinarios de la región valenciana . .:....,.. Todos .los veter-inar-ios españoles están obligados á prestar su decidida coope- ración al Congreso. Veterinario que ha de celebrarse en, Valencia, pero están más obligados aún los veterinarios que residen en la 1'13-: gión valenciana, y.sobre todo los veterinarios de esta provincia, por celebrarse el Congreso en su misma casa. '. Considerando, pues, el mal papel que desempeñaría la Veterinaria valenciana si no se asociara en masa á este Congreso, ó si la concu- l'rencia á las sesiones fuera de poco númer-o de veterinarios valen- cianos, esperamos que más pronto ó más tarde se inscribirán todos, absolutamente todos los veterinarios, y á las sesiones concurrirán una gran mayoría. Así lo demanda la vieja historia de la lucha en defensa de la clase en general del veterinario valenciano, y así lo espera esteColegio. Advertencias. - Son muchas las cartas que hemos recibido de nuestros compañeros para que les consideremos como congresistas, yen la imposibilidad de contestar particularmente á cada uno de los' interesados, advertimos por medio de esta circular, y esperamos de la prensa profesional la reproducción de nuestras advertencias, para que llegue á conocimiento de todos: 1.' El Congreso Veterinario de Valencia no es independiente de los Congr-esos de las demás ciencias, sino que se celebra bajo los auspicios de la « Asociación española para el progreso de las Cien- cias», y con este moti va no podernos con sideral' como Congresistas á los que se adhieran por.carta si no incluyen la cuota correspondiente, 2." Para ser congresista, deberán nuestros compañeros suscribir un « Boletín de inscripción » que se les rem itirá dentro un plazo pró- ximo, donde indicarán su nombre y dirección bien claros para en"'. viarles después la tarjeta de congr-esista, y juntamente con el «Bole- tín de inscripción ", se remitirá una circular y el reglamentodel Con- greso de Medicina, Farmacia y Veter-inar-ia. , 3." Para facilitar á los veterinarios su inscripción a este Congre- so, el Colegio de esta provincia se encargará de enviar las oirculares de propaganda de la Comisión de los Congresos á cada uno de los veter-inar-ios, y al mismo tiempo recibirá los cuotas que nuestros compañeros quieran enviar, entregándolas en la depositaría general, donde recoger-á la tarjeta de congresista para hacerla Ilegal' á.manos del interesado. '. - 4.' Las cuotas se dividen en tres clases: 10 pesetas para los vete-. rinarios que no residan en capital de provincia, ,20 pesetas para los veter-inarios que' residan 'en capital de prov.incia y 10 pesetas para los veter inar ios que pertenezcan á alguna. Sociedad. protectora de la « Asociación española para el progreso de las Ciencias», 5.o, Conocldala cantidad que debe abonar-separa la suscripción. ~ rogamos á nuestros compañer-os el envío de las cuotas si quieren. que este Colegio les inscriba al Congreso, y en 'caso contrar-io, pue- REVISTA: VETERINARIA DE ESPAÑA ,319 densuecribir el Boletin que reciban Juntamente con la cir-cular de propaganda que se les' enviará, y pagar la cuota directamente á la «Asociación para el progreso de las Ciencias ». 6." Las veterinarios que han remitido la cuota para ser congre- sistas directamente á este Colegio, recibirán en su día la tarjeta de 'congresista que nosotros estamos encargados de enviar. 7." Nuestros compañeros pueden hacer la inscripción como con- gresistas en el' local del « Instituto Médico Valenciano »,' calle del" Mar, 55, ó en la calle de Santa Teresa, 35, D. Ramón Górnez .. 8." Además de los trabajos que presentarán á este Congreso los ponentes de los temas que publicamos en la.última circular, los vete- rinarios que deseen ocuparse de algún punto científico que le co nsi- -deren importante, podrán presentar-se á la mesa con tiempo sufi- ciente para que pueda ser admitido por el Comité .. 9' Lafecha en que terminará el plazo para la admisión de los trabajos que se presenten como temas libres, todavía no está señala- .da, y cuando sea conocida por nosotros ya se hará público. Este Colegio tiene la satisfacción de hacer público, para -conoci-' miento de los veterinarios españoles, que la prensa profesional en .masa, unánimemente y con perfecta unidad de parecer, se manifiesta 'entusiasta por el Congreso Veterinario que en' esta ciudad tendrá .Jugar el 27 de octubre a14 de noviembre próximo. Nuestros compa- ñeros han tenido ocasión de leer cuanto exponemos, y si al mismo tiempo nos fuera posible publicar la lista de las cartas particulares que diariamente recibimos para que' consideremos inscritos á este Congreso á los remitentes, entonces verían .la corriente de simpatía con que los veterinarios de todas las provincias miran este Congreso . . "NECROLOGIA Douglas ~rgyel Robertson. - Nació en Edimburgo en 1837. Su padr-e fué un cirujano célebre que se dedicó mucho á enfermeda- des de los ojos. Elihijo estudió junto ásu padre y luego fué á Berlín y á Praga. Consagróse á la oculistica. Ya en 1863 publicaba un tra- bajo acerca del empleo del haba del Calabar en Oftalmologia. En 1869 dio á luz, el'). el Eai7n.burgh Medical, Journal, su trabajo sobre la .. sintomatología ocular el). las erifermedades medulares, que le dió .celebr-idad, por exponer en él el descubrimiento dei síntoma de la tabes, que llevasu .riomhre. Murió en la India e12 de enero último. Teodoro Engelmann, - Nació en Leipzig en 14 de noviembre de ]843; falleció el 21 de mayo último. Fué catedrático, de Fisiología en Utrech dUl'ain-te··muchosaños, y -en '1:897-sueedió, en~·BerJJI).JL.l f1),- moso Du Bo is-Reym ond. Fué digno de su antecesor. Se consagró principalmente al estudio de las contracciones de los organismos elementales, Probó, por ejemplo, que la causa de las contracciones :i'ítmicas del corazón estaba en' la substancia de la propia célula muscular cardiaca ; demostró la birrefringencia de toda substancia -ñbrilar co ntráctily 1acoi;iCideI'lcia d'el eje óptico con, el morfológico; estudió Jjl:?fu._~~~,~':_~l:.t:.lastructura de' las fibras musculares al con- e 320 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA traerse y vió que, sin variar el volumen total de la fibra, disminuye su substancia isótropa y aumenta su anisótropa. . Descubió una bacteria móvil en la luz, sobre todo anaranjada y ultrar roja, inmóvil en la obscuridad (bacterium phoiometricum). é También fué uno de los descubridores de la quimiotaxia de las bac- terias. En efecto, vió que se acumulaban en la proximidad- del oxi- geno (bordes de las gotas de agua), y que ciertas algas y diatomeas; . en la luz, estaban rodeadas de verdaderos enjambr-es de bacterias, porque desprendían oxígeno. . Estudió el desdoblamiento del ácido carbónico por la clorofila de la luz y halló quelos rayos rojos y no los amarillos, como creían los botánicos, eran los más activos -. Encontró también que sólo se produce tal fenómeno en los cuerpos clorofílicos y que, instantánea- mente, comenzaba con la luz y cesaba con la obscuridad. Obser'vóq ue ciertos rizópodos más densos que el agua (arceles, diflugias) y rodeados de un caparazón podían subir á la superficie por el curiosísimo mecanismo de-producir en su seno una burbuja de ácido carbónico lo suficientemente grande para elevarse, cam- biando, así, de lugar, merced á las corr-ientes del agua y del aire. .Estudió l-ainfluencia de toda suerte de acciones (químicas, lumí- nicas, térmicas, eléctricas, etc.) sobre las contracciones de los aur-i- bos, de las, pestañas vi brátiles, de los leucocitos; defendió que la contracción m uscular estaba determinada por el calor originado por una reacción química del músculo y trató de demostrarlo inge- niosamente rodeando una cuerda de guitarra con un espiral de alambre que, calentado por una corriente galvánica, determinaba cierto acortamiento de la cuerda, etc" etc. - DR. PEDROFAltRERAS. Saint-Yves lYlénard. -' Nació en Beaugency en 1847, era veteri- nario y doctor en medicina. Como veterinario fué una figura profe- sional distinguidísima. Desempeñó el car-go de Director del Jardín de Aclimatación y estudió el crecimiento del hombre y de los anima- les domésticos. Con Geoffroy-Saint-Hilalre trató de domesticar el Dauw (variedad de zebra) hizo experimentos, que todavía se re- é cuerdan, acerca de la fecundidad de las mulas y de vacunación Jen-. neriana. Organizó un establecimiento modelo de vacunación en París y descubr-ió la manera de desproveer la vacuna de las bacte- rias que la infectan, sometiéndola á la acción de la glicerina por es- pacio de dos meses y estudió la sueroterapia 'anti variolosa. Había sido Presidente de la « Sociedad Central de Medicina Veterinaria ». Falleció el 12 del actual, á los (>2años de edad. - J. P: PUBLICACIONES RECIBIDAS Higiene del medio y -d e las habitaciones de los ganados, por ANTO",O PANES RO"KiGu>:z, veterinario. - Albacete. Irn prenta y librería de Elíseo Ruiz, 1909. " Este trabajo es una cartilla de vulgarización pecuaria, en la que su autor expone au- nadísimos preceptos de higiene que, por lo instructivos, serán altamente provechosos para quienes los lean. Es una buena obra.divulgar la ciencia de modo que de ella pueda hacer aplicaciones el que quiera. Ha estado muy acertado nuestro estimado compañero Sr. Panés Rodríguez al elegir el tema para su cartilla. pues es evidente que la mayoría de los que crian animales no .CODO-' cen Jos principios de la verdader.a higiene. \ . Tlpo~rafia La Académica, de Se,,. !l"" y l!ussell, nO.di tT.iversi;lad, 6; ~eJéfo.o S6l VETERINARIOS EMINENTES RICARDO EDELMANN ~.