REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Vol. IV Barcelona c Masnou r- Julio 1910 N.O 11, TRABAJOS ORIGINALES Ji loS Inspectores provinciales ~e Higiene Pecuari a y SaniOaO Veterinari~ Estimados amigos: La Redacción de LA REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA) obedeciendo á los móviles que informan su publicación) y queriendo dar una prueba de su adhesión á cuanto tienda á fomentar los prestigios de la Veterinaria) se complace en dirigiros este Mensaje en el que se exteriorizarán toda la importancia que tiene y la significación que debe conceder- se al cuerpo. de Inspectores Provinciales de Higiene Pecua- ria y Sanidad Veterinaria) con tan indiscutibles merecimien- tos por nosotros constituido. No por ser el más apto, que mucho me falta) si no por resultar el más viejo) se me confía la redacción de este do- cumento) y como es distinción que agradezco) procuraré desempeñar mi cometido de la mejor manera que me sea posible; procurando siempre que la labor vaya aparejada con mi buena voluntad. Si consigo seres grato) evitad) sobre todo) que los entu- siasmos de las primeras impresiones no os arrastren á pre- maturos arrepentimientos) p01'que al final resultaría yo responsable de la mortificación que llevaría éste tras de sí. No torzáis los alcances del acto que realizamos) ya que por su esencialidad y por sus derivaciones) 'r1O puede tener otra finalidad) que un cambio de impresiones que nos den la pauta) para la organización de una fuerza que garan- tice la estabilidad de nuestras justas aspiraciones. En este trabajo, entiendo que debéis desempeñar la parte más di- ·fícil. Por vuestra especial organización) revestidos de una autoridad simpática) aun para aquellos que menos la com- prenden) 'quedáis convertidos) por imperio de la Ley) en nuevos Heraldos que iréis por el mundo iluminados por un 418 'REVISTA VETERINAlUA DE ESPAÑA día feliz en que aparecerán los primeros destellos de nues- tra ansiada regeneración. Empujados en este camino no podéis ceder) ni abandonarlo) hasta' formar el lazo que ha de unir los esfuerzos de una generación que se va) ren- dida por los estragos del tiempo, con otra generación que viene) 'animada con los entusiasmos de la juventud. i Con- junción sublime de dos edades que reverdecerá los lauros de la Veterinaria española r La Veterinaria, no lo' dudéis) necesita este esfuerzo co- lectivo y permanente) para sostener las nuevas orientacio- nesque pretendemos seguir. Nuestro organismo va debili- tándose por el creciente desarrollo de pequeñas pasiones y por, la insaciable' explotacion . de privilegios irritantes) y. todo esto debemos acabarlo) levantando alrededor nuestro un ambiente de pureza; de energía y de respeto, que nos aleje -del descrédito y !lOS permita resistir las imposiciones de la maldad. Es verdad que si nuestra actual situación) sino nos ga- . .., rantiza un holgado bienestar) si deja mucho por corregir) para ciue no pensemos en la imperiosa necesidad de mejo- rarla) tiene, sin embargo) algo que no tuvo nunca; que nos _permite entrar) por nuestras propias fuerzas por el ancho camino de los progresos modernos. Pero no por esto debemos olvidar) porque 'sería pecar de desagradecidos; que la mejora de nuestro estado social lo debernos, en una buena parte) al Ministro ele Fomento que) en. buena hora pensó en la organización de los Inspectores deHiqiene Pecuaria, ya que es' para nosotros el llavín que nos abre puertas que siempre estuvieron cerradas para que no pudiéramos respirar los aires de justicia .de que tanto necesitamos. Al Director general ele Aqricultura, que )con plausible. interés cooperaba al desarrollo de los proyectos del s,eñor Besada. .' .y de una manera muy especial debemos gratitud eterna al Sr. García Izcara, Verbo de aquella trabajosa labor) por más que á su terminación ayudase el Sr. Vizconde' . de Eza. ' El1 realidad de verdad, representáis la conjunción de elementos dispersos) unidos por la necesidad de nuestro auxilio) en este. eterno navegar en el borrascoso mar de REVISTA VETERINARIA DE ESPA~A, 418 necesidades no atendidas) y con la sola esperanza de una calma pasajera) sólo sostenida por promesas incumplidas) que jamás asegurarán nuestro dudoso porvenir. Merecéis por todo) -nuestra admiración y agradecimien- to: fuisteis á la 1ucha á que la dignidad de la Veterinaria os obligaba) sin pararos en las escabrosidades de lo descono- cido) y sin que os' perturbaran . • I las negruras de la maledi- _ C3nCIa. Podiais sospechar que vuestra propia dignidad podía ' escarnecerse por insidiosas desconfianzas, y las vencisteis borrando) al nacer, la mancha de origen con que se preten- día inutilizaras. " Cori vuestra positiva y bien demostrada aptitud para el desempeño de! cargo que conquistasteis en temeraria lid) dejasteis probado á los desconfiados y á los asustadizos) de 'que manera se aquilatan los méritos y las virtudes, del que ,lucba por- la vida en las estrecheces de modesta posición social. De "OSO tras esperamos mucho) que no dudamos cumpli- réis bien y fielmente. Centinelas avanzados de nuestro res- guardo) no podéis consentir que impunemente se falseen los derechos que los Veterinarios tenemos taxativamente con- signados en las Leyes del Estado. No debéis mirar con indiferencia que de una transgre- sión odiosa) á, otra más repulsiva) se nos vaya alejando de los servicios de higiene pública; ni podéis tolerar) sin pro- testa) que abusivamente se prescinda del Veterinario en toda explotación de la Industria pecuaria. No desconoce nadie el inmenso trabajo que representa el resurgimiento de fuerzas trabajosamente recogidas) ni que sea fácil la conjunción de voluntades) maleadas las más de las veces por las exigencias de una necesidad) para ase- gurar la virtualidad de un compromiso de honor) pero esto. no significará nunca que 'para conseguir aquella mutuali- dad de pensamientos y de 'acciones no podamos) unos y otros, llega!' hasta la abstracción de nuestras propias con- veniencias; porque jamás se ha conseguido) sin grandes sacrificios) el tránsito de un padecimiento permanente á un sosiego relativo. , Por otra parte) la aplicación de las modernas teorías zootécnicas explicadas en campo raso) ó bajo la presión de 420 REVISTA VETERINARIA D-E ESPAÑA la desconfianza ó de una imposibilidad material para acep- tarlas como buenas) exige primero un dominio absoluto de la ciencia que se maneja) un conocimiento perfecto del me- dio en que se obra) y una táctica especial- para vencer las resistencias que se opongan á su vulgarización) que es el resultado final á que debe aspirar todo propagandista de los beneficios de la zootecnia. -Los servicios sanitarios á pesar de las recientes Insiruc- clones y Reglamentos) adolecen de faltas) que no han corre- gido el tiempo ni los desastres) y que por muchos años será difícil su desenvolvimiento y vulgarización. La mayoría de las autoridades) y la casi unanimidad de los vecinos de un pueblo, no creen en el peligro que representa el abandono pertinaz y absoluto de los consejos de la higiene. Con todo este lastre y con este margen sería temerario pretender que una sola inteligencia directiva ó que una sola entidad bas- tara para la contrariada aplicación de la enseñanza moder- na en pueblos, en los que los entorpecimientos de una re- sistencia pasiva sine siempre para sostener intransferible el legado de sus antepasados. No queda más remedio) y esto no debemos olvidarlo nunca) que establecer una equitativa compatibilidad entre los organismos que por IQ aprendido en muchos años de práctica) adquieren el dominio de las veleidos~s influencias del medio) con aquellos otros organismos de nueva creación especialmente encargados de la corrección paulatina de 105 errores seculares. Cada uno de estos elementos representa una individualidad que obra por la estrecha relación que conserva con las demás individualidades) ya que la autonó- mica acción de cada uno de los factores que intervienen en la solución del complejo problema) derivan del estudio pre- vio de las necesidades de la Higiene pública) y.de la Riqueza -Pecuaria) finalidad que persiguen, con preferencia á otra) los Inspectores de Higiene Pecuaria y Sanidad Veterinaria. Para terminar vamos á reproducir lo que decíamos) la Junta del Colegio de Veterinarios de la provincia de GerOJ1a, á los demás Colegios de Veter-inarios españoles: « No puede negarse que la Veterinaria española ha pasa- do por un largo período de años envuelta en un quietismo desesperante y consuntivo) como provocado pOI; fuerzas ex- trañas) que, sin sentir, iba trazando en el campo de su raquí. REVISTA VE'!'EP.:XAP..!A :lE ESPAÑA' 421' tica existencia el surco del desprestigio) como confirmación. de una lucha entre la ignorante soberbia del poderoso y la impotencia material delhumilde. En cambio), hoy) debemos -declarar con ingenuidad, que caminamos con paso firme para alcanzar sin estorbos la redención de la veter-inaria, y es de creer que 'si una labor) sin fruto aprovechable) no ha podido'. acabar con nuestra personalidad) ni hacernos perder la fe en la grandeza de nuestra ciencia) ahora que no es po- sible fijar límites á las manifestaciones de la inteligencia y de lá actividad humanas) obedeciendo á la ley de las com- pensaciones) rebasaremos aquellos seculares estorbos con los empujes de una dignidad inquebrantable y con la fuerza irresistible de la razón. » 1 «Es cierto que nos encontramos los Veterinarios influen- ciados por dos fuerzas) al parecer antitéticas) que podrían aturdirnos si no apreciáramos serenamente las causas que las mueven; si no estuviéramos 'convencidos que' al feliz término de la obra emprendida. iremos) los que aspiran á satisfacer necesidades de orden especulativo; como los que se mueven por imperiosos mandatos del' deber. Estos dis- tintos-móviles entrañan) sin embargo, compromisos que con lealtad expondremos) ya que en decir verdades estamos empeñados." . » Si ingreídoscon las facilidades de un éxito inesperado mantenemos estancamientos causantes de nuestra ruina; si aparecemos con exaltadas pretensiones) para llegar atrope- lladamente á la altura. de posiciones que sólo justifican pro- fundos y variados estudios y trabajos ím probos) no tendre- mos derecho á la queja) si por no haber abandonado antiguos .resabios y por haber ced.do mansamente á los halagos de la vanidad) queda otra vez detenida la progresiva evolución socialy científica de la Veterinaria, y nos vemos obligados á ocultar nuestras faltas con el lloriqueo de la impotencia. , »Pero, olvidemos lo pasado) ya que se vislumbra la po- sibilidad- de un cambi¿ de orientación que nos conduzca allí donde van llegando los pueblos que de verdad aspiran al mejoramiento de su propia existencia. En efecto) cuando' de las esferas del Poder vemos desprenderse destellos de un espíritu reformista que se adapta á las necesidades de 422 REVISJ:A' VETERINA~IA DE ESPAÑA los tiempos; cuando en esta humanitaria labor vemos ocu- pados con igual em peño á los Ministros de la Gobernación y de Fomento) no-debemos los veterinarios pagar con ingrati- tudes tales propósitos) ni consentir que) 'por efecto de pue.: riles debilidades) se malogren) ni que se oscurezca la es- plenderosa alborada de nuestra reivindicación. » Entendemos) pues) que nunca como ahora se ha nece- sitado un concierto de fuerzas seriamente preparado, para' no desviar la orientación de nuestros trabajos en la cense- cución de un Interés colectivo. »Es verdad) que por el esfuerzo de uno y de otro) la Ve- terinaria ha tomado carta de naturaleza allí donde. no había podido conseguir, cédula de transeunte. Cuando se nos ha ofrecido ocasión) hemos cumplidamente discutido La solu- ción de los más complejos problemas sanitarios) allí donde toman asiento) por derecho de sus merecimientos) ilustres personalidades respetables por su saber y admirados por su incansable laboriosidad. Este cambio en el modo de ser de l~ Veterinaria en España, significa un origen de mayor fuerza que debemos utilizar para vigorizar nuestro porve- nir) por cuenta propia) ya que por otros medios sé van allanando los escollos que á nuestros avances se oponían. »La nueva organización de los Servicios sanitarios) en lo que se refiere á Sanidad pública yen lo que exige la Hi- giene pecuaria) tiene la Veterinaria) en cada una de sus dis- tintas secciones) una representación y una garantía que nos da pie para ir la mejorando allí donde resulte exigua ó poco equitativa, y para que los actos de nuestra vida profesional no queden ofuscados en las negruras del abandono) y l)ueda apreciarse su verdadero valor para que resulten mejor aprovechados» . I Recibid) queridos compañeros) la expresión de nuestras simpatías y de nuestro cariñovque esper-amos consideraréis como la mejor prueba de la sinceridad de nuestros deseos) ( ya que no pueden ser otros que los de sentir vuestras 'satis- facciones y vuestras alegrías que habrá de .proporcionaros la tranquilidad de conciencia de un deber cumplido, y la seguridad de que no podrá nadie) con motivo) 'regatearos REVISTA .vETERI~ARIA DE ESPAÑ_~ 42:3 un aplauso porel acierto é inteligencia' con que habréis ser- vido los intereses de la Veterinaria y el auxilio que habréis prestado al remedio de las necesidades de la patria. JUAN ARDERIUS BAN.JOL , Pluma~a El Cuerpo de Inspectores de Higiene Pecuaria y Sanidad Veterinaria, tiene una altísima función que cumplir dentro del mecanismo intrincado de la vida social española. La cuestión es de vida ó muerte, Ser ó no ser) que diría Sha- kespeare. Si las dificultades opuestas á su creación y perfecciona- miento llegan á hacerse estables) y los Inspectores se ven obligados á VIvir como unos funcionarios más de la admi- nistración pública) desaparecerán por atrofia. Tengo la convicción de que no ocurrirá esto) porque no debe ocurrir; creo rirmísimameute que venceremos) porque debemos vencer. Y una vez triun fadores, sin 'zancadillas de nadie y conandadóres de todos) nuestra labOl~ ha 'de ser tan amplia como ninguna otra, Mi amigo Baroja decía) en un lindo estudio) que la falta' principal del español es que no. se entera. Pasa ante las cosas sin ver- lo que son ó creyendo que no son .nada. Si es esto cierto) y parécerne que si lo es) nosotros .tendrernos' que procurar alejarnos mucho de semejante característica étnica, porque es preciso que nos enteremos rápidamente para ha- cer en seguida una honda campaña de agitación -por todo el país. rural. Hay que convencer á los ganaderos; muchos de los cuales ni aun siquiera merecían ser arreadores de gana- do) de que las reses deben vivir con higiene) porque vivir sin higiene es morir. sin provecho; de que á las reses se les debe atención cumplida en .sus enfermedades)' porque no atend erlas á ellas es desatender á la nación. Con números se les hará comprender- que los establos higiénicos y las vacunas preventivas son 'factores económi- cos de tanta trascendencia como la producción de carne y. de leche) porque sin establos ni vacunas no habría ni leche ni carne. 1,24 REVISTA VETERINARIA, DE ESPAÑA Roux, en elogio de Nocard, antepuso á todos sus méritos la gran labor de difusión que entre los lugareños hizo de los métodos prácticos de inmunización. Es verdad ; no hay mé- rito superior. Educando al pueblo nos educamos nosotros: ellos, de nosotros aprenden la ciencia, nosotros de ellos re- cogemos la realidad. Del Laboratorio á la calle llevaremos soluciones) de la calle al Laboratorio llevar-emos problemas. La vida es tan compleja que multiplica incesantemente sus necesidades) y esto sólo se ve abordándola de frente. Es un caso de circulación de energías: dame datos y te doy solu- ciones) desintegra. estas soluciones en nuevos datos y te daré soluciones más completas. La solución es siempre igual y contraria á la necesidad. Malditos los Inspectores de Higiene Pecuaria que) limpio su camino de trabas) limiten su campo de acción al toma y daca de estadísticas sanitarias. Benditos aquellos otros que) cuando puedan sin obstáculo, siern bren-cultura, que es pan) entre los pobres de espíritu) que por serlo lo son de' cuerpo también. Haciendo ganaderos conscientes es como se crían' ganados robustos y como la patria se tonifica. Destruyendo prejuicios patclogicoterapéuticos, tan arraigados entre nues- tros gañanes cerriles) y cimentando bases para una inter- J pretación racional de los hechos) es como se raspa la roña cerebral) esa inmensa roña acumulada por el desuso) y como se fabrican las primeras materias de la nutrición. ~ Nadie como el Inspector de Higiene Pecuaria puede realizar esta admirable labor cultural) tanto más admirable cuanto que nadie ha de agradecérsela, ni quien recibe el beneficio) ni quien debe premiarlo; pero obrar en busca de gracia es obra natural del egoísmo. Levantemos el espíritu y miremos) como cosa propia) las desventuras que la igno- rancia ocasiona) procurando remediarlas con toda urgen-, cia. Conferencias) ensayos) sugestión ... todo es bueno ten- diendo hacia este buen fin. Que nuestras excursiones por las aldeas no sean sólo para cumplir lo que manda el Re- glamento) sino también para rellenar sus huecos con lo que exige la conciencia. ' He aquí las bases de un progeama de acción. Agitar ~s .rernover sedimentos) y la agitación destruye la polilla. Pue- blos dormidos son como pueblos muertos. Propaguemos la inquietud) que es la enemiga del sueño; los hombres in- REVISTA. VETERINARIA DE ESPAÑA 425 quietos buscan la causa de ese efecto) para acallarla. Hay algo más terrible que un hombre inmóvil sobre un volcán en ignición:· un pueblo indiferente ante las epidemias y epizootias que le diezman á ély concluyen con sus ganados. Esa indiferenciaesdeTórmula práctica de su ignorancia) como la degeneración es la fórmula práctica del vicio. Con ilustración nadie oculta las enfermedades de su cabaña: dar pábulo al mal destructor es propio de igorrotes. Inspectores de Higiene pecuaria) amigos y compañeros' míos: procurad comenzarcuanto antes esta labor de siem- bra sobre un campo Virgen) sin arredraros por disgustos ó gritos de incouciencia, y habréis cumplido una. orden de humanidad. El' pueblo español) decía Carlos lII) es como los niños) llora cuando le quitan Iaporqueria. No hagáis caso de lágrimas) y seguid adelante. Y si á pesar de un trabajo ímprobo, no recogeis frutos inmediatos) y los aldeanos con- tinúan como hasta, aquí) decid para vuestro fuero interno, tranquila ya la. conciencia) aquel verso que Dante dirige á Virgilio en el Infierno- , Vagliami il-lunqo studio e il g7'ande-úno7'e . J. GORDóN ORDAS Inspector de Higiene Pecuaria y Sanidad Veterinaria de Madrid. El probl~ma zootécnko en España No serán 'estas lineas un .programa regenerador ni una receta salvadora de nuestra ganadería) labor muy amplia para mi pluma: mi pretensión es más modesta) me confor- mo con deducir algunos c~nsiderandos del estado actual de nuestra riqueza ganadera al crearse las Inspecciones de Hi- giene Pecuaria; un pálido reflejo de la actualidad que qui- zás) andando el tiempo) pueda servir de primera página á alguien que quiera historiar la labor de este organismo) que) sin duda) ha de responder á la confianza que) pral ios y ex- traños) nos han depositado en el acrecentamiento del fomen- to pecuario . . Se lee en libros y revistas) se oye en Congresos Y' Asam- bleas, flota) enfin, en el ambiente) la decadencia de nuestra " . 426 R.EVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA ganadería y, para comprobarlo, se recurre á la estadística que arroja estas cifras: Numero de cabezas en los años: (1) Ganado 186, 1891 '1 1902 1908 1909 Caballar. 680,3i3 391,1/2 357,453 445,776 494,853 Mular- . 1.021,5] 2 767,928 691,13~ 832,252 864,555 Asnal. 1.298,334 753,914 678,522 790,030 834,909 Vacuno 2.~67,303 2.217,659 1.295,993 2.452,197 2317,478 Lana\'. . 22.468,669 13.359,473 12.003,525 16.119,051 15.471,183 Cabr-ío ./ H>31,228 2.534,219 2.280,798 3.355,404 3.285,320 De Cerda. . 4.351,736 1.927,864 1.753,077 2.120,177 2.296,011 Suponiendo la misma ocultación en todos los tiempos.. los números 'nos anuncian que estos últimos arios empieza á iniciarse el deseado aumento. Más bien que decadencia, lo que ocurre en España'en cuestiones ganaderas es inferioridad: una estadística ingle~ . sa publicada en 1900, demuestra que nuestra nación es uno de los pueblos más pobres en ganado en relación al territo- rio; diohaestadística arroja las cifras siguientes: Países Cabezas ~or K.' Ing later-ra . 117'4 Servía 1]6'3 Dinarnarca . 106'0 Grecia 104'2 Bélgica. 99'4 Holanda. . 96'6 Alemania 93'3 Francia . 83'0 Austr ia-Hungr-ta. 'i3'7 Rumania 71'3 Portugal. 62'6 Italia. 61'0 Suiza. 60'8 España 45'4 Rusia. 20'2 Suecia y Noruega 10'5 Aunque nuestra ganadería haya aumentado en estos diez arios, también los- extranj-eros han hecho lo propio, (1) Los datos estadísticos de los años 1865, 1891, 1902 están lomados del Botetin de Es- tadísticas y Mercados de la Dirección de Agricuttura, núm. 5; los de la Estadistica·Pecua- ria formada por la «Asociación General de Ganaderos», y los de 1909 del A lIallce Estadistico de la RiqueJ(Q Pecuaria, publicado por la Dirección de.Agricultura, REVISTÁ VETERINARIA DE ESPA&A 427 además, la diferencia 45(4 que teníamos nosotros y 60'8 que tenía Suiza, hace difícil haya ganado ningún lugar. Siguiendo ahondando en este estudio comparativo; no por cabezas, sino por valor y calidad, la diferencia es mucho mayor porque nuestra ganadería la forman á excepción de contados ejemplares, individuos llenos de miseria físiolo- gica é inútiles para cualquier servicio y 'sin ninguna aptitud. relevante. Según los trabajos de Dicker, haciendo igual á 100 la ganadei'ia de estos países, la de España vale: Comparada con la inglesa 0'37 » con la francesa 0'42 » con la holandesa ,0'48 El producto anual que deja nuestra ganadería en rela- ción con otras naciones, no puede ser más inferior" así, comparados con Francia, tenemos el siguiente resultado: Francia Es paña Ganado de toda erase fraocos pesetas Utilidad por K.' . . . 12~8 ' 2'3 » por millón de habitantes. . 181'6 64'0 Las estadísticas, según frase de Workan, cirujano ale:"" mán, son coquetas que procuran dar gusto á todo; y su Ya- lar ha disminuído mucho como argumento de discusión; de todos modos, los hechos y los números están conformes en que nuestros ganados son inferiores en cantidad y calidad á' los extranjeros, y en nuestra patria no ,se han sentido los influjos de la ciencia zootécnica. Nuestros animales viven en estado semisalvaje, y se explotan como en épocas bíblicas; .el progreso nolha hecho mella en la industria pecuaria. ¿,A qué atribuir esta separación entre nosotros y otros pueblos en.cuestiones ganaderas? A este estado ruinoso nos ha conducido la falta de orien- tación. que en España reina en asuntos de ganadería, tanto entre los ganaderos. como en los que oficialmente dirigen estos asuntos, porque el progreso de toda industria estriba en la acertada aplicación de la ciencia en un sentido deter- mirrado, hasta llegar á la perfección ideal. Nuestros 'gan'ader:os, en general, no tienen interés en pro- ducir nada, por eso no cuidan, ni se preocupan de sus ani- -males, que viven confiados' á la Naturaleza, luchando contra 428 I;l.EVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA la intemperie y comiendo sólo para resistir las acciones del medio) nutriéudoseen la época de la abundancia de pasto. Este abandono explica que estemos ponderando como carac- , terística de nuestro ganado) desde el caballo al cordero) la sobriedad; nuestros ganados no comen)' pasan con la ra- ción de conservación la mayor parte del año) pero no produ- cen; representa siempre la pobreza. Mientras el ganado teñ- ga hambre)- dice el Sr. Quevedoy-=uo amortiguará la suya el propietario. Las condiciones culturales no abonan para crear una ga- nadería selecta) muy exigente en alimentos) porque no los tenemos; pero sin sustituir por un cruzamiento absorbente) nuestro tipo indígena) podíamos ir acentuando ó definiendo alguna aptitud económica, sacándola del amorfismo actual; sin introduoir reses inglesas de abasto que se mueren de hambre cuandono tísicas) se podía iniciar la reducción del sistema óseo en 'nuestras razas vacunas) aproximándolas al tipo ideal de carnicería; modificaciones) como la alzada de nuestros caballos) la finura de la lana) etc., se pueden im- primir á nuestros animales sin mestizarlos con extranjeros) sólo con que nuestros 'ganaderos se orienten y sepan lo que van á producir, _ El abandono conque se miran estas cuestiones) se refleja en el desconocimiento frecuente entre. los propietarios de , ganados de la contabilidad agrícola. En toda industria los números son la expresión del resultado del trabajo) y á los ganaderos para saber qué animales producen y cuáles son gravosos, les precisa también hacer números) único modo que permite practicar una relación económica muy impor- tante para fijar y desarrollar funciones que tengan beneficio en el mercado) debiendo tener presente, el concepto econó~ mico del animal) que se asemeja sencillamente á una ecua- ciación deducida de los libros de contabilidad que tiene en un miembro-alimentos y gastos y en otro el valor de los pro· duetos. ' Al no fijarse el ganadero en lo que rinden sus animales, menos se fija en los.caracteres zootécnicos para darles cier- ,ta uniformidad hasta constituir razas definidas; la falta. de uniformidad, tanto en lo estático como en Io dinámico es patrimonio de nuestro ganado; debido áesto, carecen todas nuestras especies de libros genealógicos quetánta influen- , . REVISTA VETERINARIA ,DE ESPAÑA . 429 cia ejercen en la perpetuidad de los buenos caracteres y del progreso ganadero de una región. , Pocas veces sabe el ganadero lo que va icriar, porque á empieza por desconocer las cualidades de los animales que, posee, y en la reproducción se atiene á la rutina ó al capri- cho, único modo que se 'explica hayan tenido yeguas que cubrir la heterogénea serie de sementales del 'Estado) por- que todo su deseo es obtener un producto) importándole poco su conformación y sus aptitudes; las lanas blancas siempre suelen valer algo más que las negras) y no obstante pocos granaderos .tienen el cuidado de sacrificar los ejem- plares negros para evitar que se reproduzcan. 'En ésta desorientación ha tomado origen el mestizaje en que se encueutra nuestra ganadería caballar; un mismo método de reproducción ha creado en Inglaterrasus admi- rados caballos y ha estropeado los nuestros; la. falta de orientación en nosotros) al mezclar las sangres) es contr-a- ria á la conducta seguida por los ingleses que) sino con la precisión. de una combinación química) se aproximan al fin que pretenden y así han formado esa variedad de caballos para toda clase de servicios) de juegos y sports. Algunos ganaderos jerezanos) educados en Inglaterra') han conse- guido copiar esta conducta) y sus cuadras son las mejor presentadas y más favorecidas en concursos y certámenes. El Estado) en su función tutelar) ha querido ayudar al fomento pecuario ¿ y cómo lo ha hecho '? Ofreciendo semen- tales y premiando al productor en Concursos, pero en uno y otro medio falta también orientación definida. Por las paradas del Estado han desfilado todos los tipos de caballos extranjeros) y es de creer que en nuestro clima no puedan vivir, ni reproducirse animales de tan diversas latitudes y tan distintas transformacioúes. ¿,Qué finalidad se ha perseguido al importar tantos sementales? Ninguna; de tener alguna sobraban muchos caballos) comprados con evidente inutilidad. Los resultados logrados con tan hete- reógenos reproductores) se reflejan en estas palabras del Sr. de la Lastra) que decía) siendo entonces Teniente coro- nel de la Cría Caballar) al juzgar el ganado caballar en el Concurso de Madrid de 1907. « Si 11 disti ngo de razas ó san- gres) he .de .decir que casi todos los ejemplares presentados carecían de fijeza de procedenciaó tipo) mal general de la ", REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA cría caballar en España. Los caprichosos cruzamientos efec- tuados por criaderos J: ganaderos) habían de traer consigo la falta de homogeneidad. entre productos similares que ni los ,'más inteligentes fueron capaces de definir ni demapera aproximada su procedencia ú origen )J ... En el fomento de ganado vacuno 'se cometen semejantes desatinos zooeconórnicos, como sementales para mejorar nuestro ganado vacuno productor de carne nos importan el' Durham, Angus, Hereford y demás ingleses) cuya carne está infiltrada de grasa) alimento impropio para un clima cálido como el nuestro) y animales de mucho desperdicio, porque á nuestro paladar repugna el sebo que tanto abun- da; según Sanson) de la carne Durham sólo se puede apro- vechar un 60 por 100) lo demás) es grasa no comestible; algo más prácticos son los vascongados al im portar toros Schwitz, sin olvidar de mejorar su raza Pirinaica, y mucho más los gallegos fomentando sus razas locales. ' Esta importación de sementales vacunos extranjeros en- torpece 'el desarrollo de nuestro ganado y' no crea nada: en el Concurso de Madrid de 1908 no había más que cinco vacas españolas entre. las productoras de l eche y veintiocho de procedencia extranjera sin contar las cruzadas. ¡Qué cri- terio más laudable) sustituir nuestro vacuno) que) á pesar de su resistencia al hambre) algunos inviernos perece dé innanición, por reses Durham criadas en la opulenci-a y müy exigen tes! ' Lo mismo que de los sementales Durham podemos decir de los verracos berkshire, yorkshire y demás ingleses) y (le los moruecos Dishley, Southdown, Oxford, etc., cuya grasi- tud los. hace medianos animales 'para la tablajería. En fin, el ganadero )ucha con el atavismo; su legado de prácticas rutinarias y con estos regeneradores y con sus etcirtos siembran la duda del valor de la ciencia) en el ánimo del productor y la ruina en la riqueza nacional. Otro de los medios empleados por el Estado en el fomen- to pecuario) son los Concursos de ganados; tam bién su or- ganización adolece del mismo defecto señalado á la ganado- ría) falta de orientación fija; .hasta el presente todos los Concursos de ganados que se celebraban en España no rne- -recíanese nombre) eran Exposiciones de animales domes- cos, y el premio se lo llevaba el animal más bonito) más REVI,STA VETERINARIA DE ESPAÑA 431 esbelto) pero quizá un ejemplar criado en el extranjero) que si era reproductor no se conocían sus resultados) si animal de cebo se atendía á su peso) sin preocuparse de su confor- mación ni demás caracteres morfológicos) ni de si su explo- tación sería económica en España; los agraciados eran) con frecuencia) propietarios que no se ocupaban de criar nada. Los dos Concursos Nacionales organizados en Madrid) por la «Asociación de Ganaderos», iniciaron la verdadera pauta y aunque no fueron modelo) marcaron un gran progreso en este sentido; el único certamen de esta índole que ha obede- cido á un fin determinado) á UlÚ marcada orientación fue el celebrado en Santiago en julio del año pasado) el concu- rrente más importante de ganado vacuno ha sido clasificado detenidamente) medido por el sistema alemán Lydtin , hoy el más cieutffico, estudiado en sus condiciones morfológicas y dinámicas, apreciando minuciosamente sus bellezas y de- fectos, indicando a los propietarios con números) qué carac- teres debían conservar y acrecentar y cuáles hacer desapa- recer) hasta alcanzar una perfecta homogeneidad) y pronto áese paso inaugurarán el Herd-Book gallego. Así se encuentra nuestra ganadería atrasada y desorien- tada de UQ fin económico) ó viceversa) que no me atrevo á señalar cuál es la causa y cuál el efecto) y fracasados cuán- tos medios ha empleado él Estado en su fomento) porque asientan en una base falsa) en el desconocimiento de nuestro ganado tanto en sus caracteres somáticos como funcionales y no se hará nada provechoso hasta tener semejantes cono- , 'cimientos) y la importación de ejemplares sólo servirá para destruir las cualidades buenas que hubiere en nuestro ga- nado y no consolidar ninguna nueva. , ' , Por eso no es extraño que al crearse las Inspecciones dé HigienePecuaria, los que conocen esta situación de la ga- nadería nacional) hayan creído que nosotros podremos orien- tarla por derroteros, de progreso y acrecentamiento. C. SANZ y EGAÑA Inspector de Higiene Pecuaria y Sanidad Veterinaria de Málaga. l· 432 REVISTA VETERINAIUA DE ESPAÑA El apostola~o' ~el Cuerpo La clase veterinaria española se había presentado hasta hace poco en la vida social) disgregada) sin programa defi- nido) llena de desalientos. Mientras nos contábamos mutua- mente las desdichas) profesiones .hermanas resolvían los más transcendentales problemas de veterinaria) salud pú- blica) higiene y fomento pecuario. L~ práctica profesional rara vez la ejercíamos guardando relación con la enseñanza recibida en la cátedra. El abandono) por parte de todos) de la higiene y riqueza del campo, reconcentraba en las ciudades á los veterinarios) desarrollando luchas de clase de fatales consecuencias. En momentos difíciles para España) se empezarop á preocupar los gobernarites de cuál sería su mejor elemento de salvación; fijáronse en el campo y encontraron exangües las dos nodrizas del Estado: la agricultura y la ganadería. Urgía emplear un tratamiento para hacer recobrar vida y salud á tan importantes riquezas) dotándolas de los organis- mos que se considerasen necesarios. La feliz intervención de ilustradísimos veterinarios en los trabajos de extinción de unas epizootias, la creación de un Instituto oficial de vacunación) la celebración de dos asam- bleas profesionales en plazo breve) fueron motivos de resur- gimiento de una veterinaria) en la que muy pocos habían reparado .. En laboratorios de bacteriología) institutos de vacuna- cien, clínicas de altos vuelos) estaciones pecuarias, congre- sos) asambleas, concursos, exposiciones) en la prensa y en el libro) otros cuantos veterinarios dejaban en buen lugar el pabellón de la clase. . . Esta labor) .encontró eco en los nobles patricios) que re-: conocieron lo amenazada que se encontraba la riqueza pe- cuaria) base de fomento de la producción vegetal y que) el vigilante perspicaz) constantemente preparado para evitar pérdidas) es) de derecho) (el veterinario profesional que no . tenía representación en los servicios del Estado. En ese despertar de España) descuella la veterinaria pa- tria, abriéndose paso y creándose ambiente favorable que la REVISTA 'VÉTERÚ,ARIA DE ESPAÑA 433 hace progresar rápidamente, hasta conseguir que se le asig- ne puesto oficial, muy modesto, en la organización de los servicios de agricultura y ganadería que llevó á la Gaceta preclaro ministro de Fomento, surgiendo, el « Cuerpo de Inspectores de Higiene pecuaria, provinciales, de puertos y fronteras» . Antes de constituirse oficialmente el Cuerpo, se amplía su cometido con las atribu"cio~1esde Inspector de los Servi- cios deSanidad veterinaria, en los que, igualmente que én Higiene pecuaria, era una necesidad sentida tenga inter- vención directa el veterinario oficial, si España ha de elevar su concepto y presentarse dignamente ante las demás na- .ciones, Con cabeza desde el primer instante, formado hoy por un núcleo de veterinarios súbordinados, está ya el Cuerpo constituído. Podemos afirmar, que una pequeña masa de la clase se presenta á la vida social con programa definido, con aspiraciones de progreso y con grandes alientos de en- grandecimiento patrio. Formado el (Cuerpo de Inspectores de Higiene pecuaria y Sanidad veterinaria provinciales, de puertos y fronteras», cúmplerios á los que hemos logrado ostentar tan ,honroso puesto, para darle estabilidady.hacerle progresar y que sea recordada con beneplácito su creación, realizar un aposto- lado que h~ de.abarcar fines muy diversos. Nuestra primer labor será demostrar las pérdidas de. gran consideración que sufre la ganadería, por ignorarse . en el campo los medios preventivos, profilácticos y curati- vos de enfermedades cuyo conocimiento debemos vulgari- zar. Estudiaremos y daremos á conocer otras varias afeccio- nes que atacan nuestra ganaderíay en las que nadie había. reparado, para que desaparezcan del cuadro nosológico ya que muchas son evitables, empezando. las bases de una Patología aplicada ála ganadería nacional, creando ambien- te á favor del veterinario y demostrando la necesidad Indis- pensable de que no. falte del ayuntamiento rural tan útil fun- cionario. Haremos el censo profesional de España para de- mostrar que faltan veterinarios, precisamente en las' zonas más ganaderas, for~ando el Cuerpo la atmósfera profesio- nal necesaria en ellas, para que se reconozca la utilidad de esta carrera en las em presas ganaderas. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Nuestros trabajos nos permitirán llegar al último rincón del cortijo) de la casa de labor) de la masia, de la barraca, de la remota aldea ó de la cabaña) para estudiar) conocer y juzgar cuanto hacen los ganaderos españoles) y darles á saber que existe un funcionario en cada provincia que está anheloso de propagar las enseñanzas de la higiene) dispues- to á resolverles cuantas dudas les ofrezca su intrincada in- dustria y enseñarles á acabar con esos maléficos agentes que causan su ruina dejándole las cuadras desiertas. La ganadería española requiere nuevas: orientaciones para su fomento y nadie mejor que los nuevos Inspectores podernos señalar en cada zona) después de un detenido es- tudio) los medios de que debe valerse el ganadero para lo- grarla mejora á que siempre aspira todo industrial"; desde la prensa) con el libro) en asambleas) congresos) reuniones de carácter agrario) conferencias divulgadoras) por todos los medios disponibles) debemos aconsejar y laborar que la base de progreso y educación agro-pecuaria está en la aso- ciación, en la creación de instituciones de crédito) en la or- ganización periódica de concursos ó exposiciones de gana- dos con orientación definida) la selección de reproductores) la formación de libros genealógicos) la creación de paradas de sementales oficiales y particulares con la misma regla- mentación) la fundación del 'mayor número de estaciones pecuarias para obtener sementales de garantía) contribuir á la más completa información comercial, base de una buena organización de ferias ó mercados de contratación de los ganados y sus productos. Debemos demostrar al ganadero las ventajas de la venta por peso y medida) ajustándose al sistema métrico decimal) cesando de una vez la compra- venta á ojo que tanto le perjudican. Aconsejarle que se preocupe de la presentación ele sus productos) enseñándole los sistemas de marcas) sellos ó marchamos) para que) al usarlos) se acredite como industrial y aumente el valor de la mercancía. Donde fracase la acción individual recomen- daremos la cooperación) base de engrandecimiento y per- fección de las industrias rurales de que tan necesitadas se encuentra la producción ganadera) etc., etc. Realizando éste ó análogo apostolado) el Cuerpo de Ins- pectores de Higiene pecuaria v Sanidad veterinaria alcan- zará los prestigios) la honra yU lagloria que la clase veteri- REVISTA VETERINARIA, DE ESPAÑA 435 naria necesita para contribuir al engrandecimiento de Espa- ña y ocupar el puesto que de derecho le corresponde .. JUAN ROF CODINA Inspector de Higiene Pecuaria y Sanidad veterinaria de Coruña. Pro pecuaria En 1899) fue elevada al Excmo. Sr. Ministro de la Go- bernación una-Exposición por la Sección de Medicina vete- rinaria de' « El Fomento de las Artes ))) de Madrid, y otra por la Comisión permanente de propaganda de Zaragoza al Consejo superior de Agricultura) Industria y Comercio) en la que se rogaba se propusieran á las Cortes del Reino se convirtiera en Ley de Policía Sanitaria ele los animales do- mésticos) el proyecto redactado pOI' el ilustre veterinario militar D.. Eusebio Molina Serrano') y que mereció unánime aprobación en el IX Congreso internacional de Higiene y Demografía) celebrado en Madrid en abril de 1898. Entre las conclusiones aprobadas por dicho Congreso figura una que textualmente reproducimos) como otras dis- tin tas de otros Congresos) para hacer historia de lo mucho que se ha laborado para alcanzar el estado actual del re- ciente Cuerpo de Inspectores de Higiene pecuaria y Sanidad veterinaria" La conclusión 5.a del' Congreso de 1898 dice: « La ley de policía sanitaria de los animales domésticos debe compren- del' los servicios central) provincial JI municipal) así como los de 'puertos y fronteras) .á fin de que nada escape á su acción humanitaria y los beneficios que produzca sean ma- yores en favor de los intereses individuales) colectivos y del Estado». . En !31V Congreso Agrícola Catalán) celebrado en la ca- pital del archipiélago de Baleares) en la sesión del día 2 de junio de 1902~ decíamos en la ((Ponencia ... )),que por encar- go del Excmo. Ayuntamiento de esta ciudad y de la Cámara Agrícola oficial balear) tuvimos la honra de jlesarrollar lo siguiente: .,. «Mas, por desgracia) en esta provincia como en todas las demás de la nación española) los, criadores y ga- naderos desconocen la Economía rural) y esto les dificulta; 436 . REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA en extremo) poder explotar convenientemente la recría de Ios animales domésticos. No disponen de un centro técnico experimental donde se les inculquen las practicas-y adelan- tos zootécnicos) y.forzoso les es continuar en la supina ig- noraricia, que es la ruina total de la ganadería. Si se les facilitara una buena dirección y se cooperase por 'los que' tienen el imperioso deber de prestar su apoyo) otro sería el estado de la riqueza pecuaria y de la riqueza del ,país ; y no se comprende que se la prive y regatee de tal organismo, puesto que en todos los ramos, lo primero que se procura es confiar la marcha de los asuntos á personal' entendido é ilustrado; así) por ejemplo, el Ingeniero agrónomo (y cito _ solamente una clase de organismo ), lleva en cada provincia una minuciosa estadística de todo lo que á los vegetales afecta, de sus epifitias, de las, prácticas, avises y consejos que á cada localidad conviene observar; lo mismo debiera facilitarse al ramo pecuario y así lo pide y clama á voz .en grito la ganadería comestible nacional ; sí la misión y corn- petencia de los agrónomos) es indiscutible para la mejor y mayor obtención de los vegetales, la del veterinario zootec- nista es también imprescindible é insustituible para la más provechosa enseñanza y fomento de la industria pecuaria; y no se concibe la atención merecida, que se presta á la Agricultura) sin prestarla, á la vez, demancomún á la ga- nadería; porqué es bien sabido que son dos términos que se suponen ó implican, son dos socios que se complementan o involucrany'sou; en una palabra, las dos industrias madres . de cuyos inmensos pechos brota la más remuneradora ri- queza tributaria de un país. r La falta de direccióu -en la industr-ia pecuaria produce una sensible degradación en las formas típicas de las espe- cies y desmembramiento en sus productos) que 'con creces la estamos pagando en estos actuales tiempos, pues es talla carestía del ganado) pOI' demás acentuada) que el precio de 'la carne va subiendo de una manera tan exhorbitante que bien pronto su consumo se catalogará· corno un artículo de caprichoso lujo; no son predicciones éstas de un pesi- mista) sino que los hechos las legitiman por desgracia todos los días y á pasos agigantados. El dilema á que se prestan estas consideraciones es terminante) inexqrable: o se le- vanta la ganadería) apoyo firmísimode la agrjcultut'a, . ( ó se REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 437 '. "l· . tropezará con serias dificultades para atender á su nutrición con alimentos de la categor-ía de primera necesidad. No le basta al público consumidor el remiendo que le ha dispen- sado, por unos meses' nuestro Gobierno; menester es que este asunto se medite y se proteja con más energía y cariño, si es que se quiere evitar.una gran vergüenza nacional yque no estalle la más terrible de todas las cr isis y huelgas, cual es el ham bre por falta de subsistencias. , Es, pues, preciso hacer un paréntesis en las cuestiones políticas y dedicarse con cuerpo y alma á las agrícolagana- deras ; hay que hacer un avance en la estadística de toda la riqueza pecuaria. Para ello, es indispensable crear pastorías regionales modelo, granjas pecuarias o explotaciones zoo- I técnicas que, asícomo en las granjas J; escuelas prácticas puramente experimentales, se demuestra y enseña con he- chos tangibles y teórrcoprácticos, así también en aquéllas podríanse complementar, sus estudios y observaciones los capataces agrícolas, que debieran' ser además ganaderos, paraique, poseídos de esta doble enseñanza, suplieran ó reemplazaran con mayores .conocimientos á los antiguos mayorales, cuya escasez, tanto lamentan los propietarios rurales que, de su cuenta, y riesgo, conducen sus fincas, y que tal vez esto contribuya á ser una de las tantas causas de la despoblación pecuaria que actualmente tanto se la- menta y discute, ' , Todo lo que sea reformar científicamente la ganadería será siempre obra meritísima, patriótica, económica y plau- sible, más preciso es que 'los trabajos taxonómicos, la cerio- menesis zootécnica" como todos los demás estudios sean confiados á la 'dirección de competente veterinario zootec- nísta, si es. que se quieren obtener de un modo 'absoluto y directo los resultados positivos y beneficiosos en todos los asuntos que signifiquen mejora y fomento de los animales l, Quién ignora que la decadencia de la ganadería es de- bida únicamente á la falta gravísima de dirección y de todo cr-iterio cientificopráctico ~ Si otras naciones son más prósperas y adelantadas en la industria pecuaria, .es porque tienen el instinto de lo prác- tico, saben abrir las fuentes vivas de riqueza y se.subdividen el trabajo; cada organismo desempeña su adecuado come- tido y así es como precisamente ensanchan el campo de sus 438 REVISTA VETERINAhfA DE ESPAÑA descubrimientos é impiden á todo evento la ingerencia de clases) rebasando sus atribuciones) y el desarrollo y pros- peridad de las ciencias es un hecho respetado que trasciende á las arcas del Tesoro y al bienestar de los ciudadanos». La conclusión presentada á este enunciado fué la si- guiente: « II. Que teniendo en cuenta el estado decadente de la ganadería española) se pida al Gobierno de S. M.) que se . confíen y encarguen) en cada provincia, los asuntos del ramo pecuario á un veterinario zootecnista, para obtener el mayor fomento y mejora de la ganadería) pues esta riqueza sin dirección continuará siendo una industria atrofiada y divorciada del concierto de todos los demás asuntos del 01':- 'den social y económico) encomendados á personal técnico p~ra su más fácil y provechosa explotación». En el Congreso nacional de ganaderos, celebrado en Ma- drid) en junio de 1904) fue aprobada la siguiente conclusión: « d.". Es de urgente necesidad el establecimiento y organiza- ción del servicio zootécnico sanitario) el cual requiere: pri- mero) la aprobación de u-na ley de policía sanitaria pecuaria y)' segundo) la creación del Cuerpo de Inspección veteri- naria». En la II Asamblea nacional veterinaria, celebrada en Madrid) en mayo de 1907) fue aprobada la siguiente conclu- sión) que fué elevada) entre otras) al Gobierno de S. M.: <<16) Para que los servicios sanitarios de veterinaria de nuestro país respondan á las exigencias, de la Higiene y de la Poli- cía sanitaria moderna) á la vez que resulten eficaces y bene- ficiosos en cuanto á la garantía) de la salud pública y á la conservación dela riqueza ganadera se refiere, es de suma conveniencia la creación en España de.un Cuerpo de Sani- dad pecuoria, formado por un Inspector general) cuatro Inspectores qenerales, cuarenta y nueve Inspectores prooin- cicles, y por el número de Inspectores municipales.. de esta- ciones ferrooiorias y .de puertos y fronteras que las necesi- dades de los servicios exijan) bajo la dependencia del Ministerio correspondiente». Lograda ahora la creación del Cuerpo por solícita virtud de ganaderos y veterinarios) ¡aleluya! ha brotado de los pe- chos de todos los profesores que se dedican al ejercicio de REVISTA VETERINARIA DE ESPA·ÑA la Medicinazoológica, al contemplar la realidad obtenida por sus unánimes manifestaciones) llevadas en Real decreto en 1908) por el ilustre Ministro de Fomento, Sr. González .Besada) y el entusiasta agricultor Sr. Vizconde de Eaa, que en aquella memorable fecha) desempeñabael alto cargo de la Dirección general de Agricultura; nombres que quedarán, para siempre esculpidos en los Anales de la ganadería es~ pañola y en la Historia de la Veterinaria patria) por haber implantado una reforma tan ansiada como justa. Alboreada la constitución y puesto en práctica) 'en marzo del corriente año) el Cuerpo de Inspectores de Higiene pe- cuaria y Sanidad veterinaria, observase el desbordamiento de entusiasmos por los noveles inspectores que, contando con el beneplácito de los Consejos provinciales de Agricul- tura y Ganadería 1 y, el altruísmo de los Jefes de Fomento, velan constantemente por la salud de los ganados y van des- envolviéndose iniciativas para que su labor sea fructífera para los ganados y próspera para la nación entera; unos con trabajos de divulgación) otros aconsejando instrucciones para §yitar el desarrollo y propagación de enfermedades in- fectocontagiosas y otros) en fin) ocupándose detenidamente de la desinfección y prácticas anexas. Todos estos servicios que han merecido ya la sanción plausible de. los ganaderos) debieran completarse exten- diéndolos en el orden zootécnico, puesto que la .naturaleza de losestudiosveterinai-ios y la misión que desempeñan los inspectores en la población rural) les garantiza para dirigir y cooperar á tal fin . . El programa á desenvolver por el naciente Cuerpo) ade- más de complejo) debe ser duplicado: Higiene y Pecuaria) este es su lema) ésta es la insignia desplegada) y á nuestra exclusiva incumbencia se confía su desarrolloy de esperar es que los Subdelegados) los veterinarios titulares y profe- . sioriales la prestarán su más decidida constancia y cariñosa cooperación, por tratarse de una labor grandiosa y alta- mente bienhechora para todos) cuya resultante de la acción veterinaria) serán los primeros en reconocer los que se de- dican á la explotación de la industria pecuaria. ANTONIO BOSCH MIRALLES Ínspector de Higieqe Pecuaria y Sanidad Veterinaria de Palma de Mallorca 440 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA ¡Uimentadón artificial ~el ternero U na consideración econornicozootécnica, cual es la pro- ducción de manteca) queso) etc., ó una patológicoconven- cioual, puede ser causa de privar al ternero de alimentación natural ofreciéndole en cambio leche sometida á diversas manipulaciones encamidadas á substituir las condiciones de la primera; en este caso hemos dejado la del cariño por la artificial. ' Que esto es posible no puede negarse: no existe precep- to fisiológico que se oponga á su empleo) únicamente las condiciones ó consideraciones zootécnicas y la economía le son contrarias fundadamente; es más) no sólo es posible la alimentación artificial) sino que el ternero puede mantener- se sin leche) pero nosotros) zootécnicos ante todo) no pode-. mas proclamar tal procedimiento : todo animal que no pro- grese) desmejora; no sólo hemos de buscar en el ternero el representante de sus progenitores) sino un poco más y esto no es posible con tal alimentación. El ternero, es quizá el único animal donde ésta es posi- ble por la facilidad con que á ella.se presta; su voracidad es manifiesta en los primeros meses de la vida; los potrosy los demás animales son casi refractarios á tal procedimien- . to, que no tiene) las más de las veces) finalidad económica tan manifiesta. ' La leche-del establo desnatada, hervida antes de su dis- tribución para destruir gérmenes nocivos y bacilo tubercu- loso) se emplea comúnmente uniendoá ella diferentes subs- tancias y mezclándola de diferentes vacas para más fácil manejo Ji mejores condiciones nutritivasvar iando la ración diaria entre '/0 Ji 1/6 del peso vivo 'del animal, Crasius hizo lasiguiente experiencia en Sajonia en tres ter- neros de 14 días. Examinándola yemas que en el primer ani- mal que aumentó '6 kilos por semana) el alimento era: 6 li- tros de leche .normal y 6 de queso, El segundo 3 y 1/2 con 10 de leche descremada y el tercero 10 y 1/2,con 8 de leche normal J~ 1/2 de descremada. La primera costó 5 francos próximamente, 3(50 la segunda' y 11(35 'la tercera. De esta exper-ieno!a deducimos que la alimentación con. leche nor- REVISTA VETERINAR~A DE ESPAÑA 441 mal es costosa y que la descremada no da rápido des- arrollo. . Es) pues) forzoso buscar más raciones y no es raro ver al comer~io anunciar harinas lacteadas que condenamos en conjunto. Una de medianos resultados es la de Gorvin que emplea: Harina de lino . . -, 600 gramos Desperdicios de arroz. . . . . . . 280 )) Harina de carne. . r' .'. .'. •120• )) Mezclada con ocho litros de leche descremada. Las sopas de Liebíg, compuestas de 2 litros de leche descremada mezclada con 4 de agua y 280 gramos de harina de trigo candeal que se somete á la ebullición para formar un líquido semipastoso que es forzoso dÜuir en 2 litros de le.;: che descremada y adicionado de 36 gramos de solución po- tásica al 1 por 6) todo agitado intensamente durante media hora á 12°) á pesar de tantos requisitos) no resuelve el pro- blema. ' Julius Lehman ha preconizado. diferentes raciones com- plicadas; por tan difícil empleo no son prácticas. Referente á Ia cría sin leche) á pesar de los trabajos ve- rificados por varios experimentadores no está el problema completamente solucionado: actualmente es posible) más no factible prácticamente. ' . No sucede lo mismo con los aparatos á emplear; los cubos) biberones y el aparato de Abassonnat resuelven este extremo) mejor este que los anteriores, provisto de una te- tilla de caucho en el fondo) hace que las materias sólidas de la mezcla farinolacteada agitada con relativa constancia) sean absorbidas por el ternero al sedimentarse) inconve- niente que no es tan fácil resolver con las botellas) biberones y cubos: 1:;1. limpieza ha de ser esmerada. Las conclusiones .que, en conjunto) la alimentación arti- ficial en el estado actual nos presenta) se concretan en esto: el ternero en la . explotación n urbana por razones económicas no es conveniente explotarle naturalmente) y si lo, verifica- mos de un modo' artificial, seguramente/degenerar~. En la explotación de carne) la leche) por razones de di- ficultad en la venta) ser escasa) etc., debe darse al ternero; sin buena organización del nuevo ser no es posible mejora- 442 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA miento y nuestra ganadería ostentará siempre el sello de la primera alimentación, cuya marca persistirá á despecho de las mejoras en la alimentación sucesiva. ., Si en las vaquerías) cuyo fin principal es el mayor rendi- miento de leche) el ternero deja un déficit considerable ali-:-' mentado á la teta) debemos por lo cual prontamente desti- narle al sacrificio. En la producción de animales de carni- cería ó de trabajo no hay otra regla á seguir en la lactancia: . que ésta ha de ser natural) en cantidad considerable, sin pasar los límites fisiológicos de la digestión) intensiva y prolongada. . La cantidad ha de fijarla el instinto natural; es lo menos que de facultades de arriba podemos concederle. . CA YETANO LÓPE~ Inspector de Higiene Pecuaria y Sanidad Veterinaria de Barcelona. Mi mo~esto criterio Conste, ante todo) que nos limitamos) y muy sintética- mente; á sentar afirmaciones sin razonamientos que harían interminable este trabajo. El Cuerpo de Inspectores de 'Higiene pecuaria y Sanidad veterinaria, debe moverse con tres tendencias bien marca- das y definidas: La higiénica) la zootécnica y la que afecta al progreso) evolución y rápido desenvolvimiento de la cla- se) para conquistar con hechos el prestigio y las preeminen- cias que debe tener. J' . . En lo higiénico puede hacer mucho) y) seguramente) lo. hará) con el tiem po, si el Estado completa su organización con las disposiciones que hacen falta) con una reglamenta, ción oportuna) con las investigaeiones que se precisan para saber si se trabaja y como se trabaja, para resolver dudas y asesorar con criterio firme y uniformidad, para 'alentar iniciativas) para que, en fin) la labor no sólo sea fructífera, sino que se oea y se traduzca á números. Ya decimos. que todo ello reclama el concurso del tiem po y de la clase, que de buen grado debe secundar á los Ins- pectores para que encuentren ambiente y ocasiones en que exteriorizar' su beneficiosa influencia. 'REVIST~ VETERINARIA DE ESPAÑA 443 HIGIENE PECUARIA Por lo que afecta á la Higiene pecuaria la labor es sim- pática para el público, las autoridades y la clase en general) pero se lucha con los inconvenientes de una incultura semi- africana en ese público) en esas autoridades y en esa clase. Ni la Gaceta ni las circulares) ni los Boletines ni el Re- glamento de Policía sanitaria ni la: prensa) significan nada como elemento de propaganda. Existen en España muchas, ciudades y villas de 18 MIL ALMAS Ymás; cuyos alcaldes igno-: ran que existe el Reglamento de Poltcia sanitaria) que des- conocen las obligaciones que tienen contraídas en el orden higiénico) que no concibenluna [inspección altruista, defen- sora de los intereses pecuarios y de la higiene pública) que confunden los inspectores de Higiene pecuaria con las ins- pecciones de la riqueza oculta ..... En fin) el colmodela ig- norancia y de la despreocupación. Es de ver la cara de' un alcalde cuando se presenta el Inspector de higiene pecuaria. Protestas de que se paga' á su tiempo) que si las plagas) que si está muy recargado el pueblo de contribución y consumos) etc ... Anoto este hecho porque expresa fielmente una tradición y una mentalidad muy española y muy arraigada. .Las cosas cambian por completo en cuanto explicamos nuestra misión) y sobre todo) cuando se convencen de que ni nuestra visita ni nues- tro trabajo supone gasto alguno para el municipio. Estos hechos y muchísimos más que pudiera aportar) demuestra que hace falta darnos á conocer) constituirnos en verdaderos viajantes de la Higiene) pues los otros ele- mentos de propaganda no sirven para nada. Esto se repite donde existen veterinarios y donde no existen) de modo que la propaganda debe ser puramente personal, porque la práctica demuestra que en la población rural no se lee) y con frecuencia ni se cumplen ni se ocu- testan las comunicaciones que afectan á los intereses de la Higiene. Prácticamente no hay comunicación posible entre la Inspección y las autoridades. Sin embargo) repito que , pronto entrará el convencimiento y la Higiene pecuaria lle- , gará, quizá muy en breve) á tener la significación y la im- portancia que merece. 444 R.EVISTA VETERINARIA DE ESPA~A SANIDAD VETERINARIA La Sanidad veterinaria bien merecería punto y aparte para un estudio serio y detenido. Para desempeñarla bien haría falta conferir á los inspectores mayoresatr-ibuciones á fin de ejecutar acuerdos y órdenes, é imponer correctivos que conquistasen poco á poco mayor autoridad y mayor respeto á lo legislado. Claro está que con opción á recurso . y sin erigirnos en poder absoluto. Nuestra tendencia en este punto sería separar lo higiéni- co de lo político) pues aunque se crea lo contrario lapractica demuestra que la política) por no decir otra cosa, impide el franco desenvolvimiento de lo legislado en materia higienica. El intrusismo y las innumerables represalias de que son víctimas los compañeros corroboran nuestra afirmación. EN LO ZOOTÉCNICO No tenemos misión directa que realizar) pero por espí- ritu de clase) y si queréis por patriotismo, debemos des- arrollar iniciativas para que con hechos creásemos presti- gios poco atendidos en el orden zootécnico y que llegarían á conquistarse por imposiciones de la realidad. Poco á poco debemos cultivar los problemas que .se re- fieren á dar uniformidad á la ganadería en las diferentes regiones) implantando libros genealógicos) haciendo estu- dios de vulgarización que conduzcan á la perfecta adapta- ' ción del ganado á las condiciones culturales y económicas. Además, prácticas' acerca 'de la alimeruación, atender á la constante mejora de las condiciones higiénicas) -crédito agrícola, seguro de ganados) organización racional de ma- taderos) centros de contratación, etc., etc. Esta.labor, dificilísima por el estado. de independencia en que viven las clases agrícolas y ganaderas) podría faci- litarsedanclo otra organización á los Consejos de Agricul- tura y Ganadería). procurando el concurso de las Cámaras agrícolas, Sindicatos y asociaciones diversas que han reci- nido los beneficios de la Asociación y no se hallan atacadas por el pesimismo) indiferencia ó apatía que caracteriza á nuestra población rural. I Sólo el Inspector de Higiene .pecuar ia y Sanidad veteri- naria muy poco puede hacer. Su única misión en este punto) REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 445 es trabajará impulsos dela autoridad y alientos que le con- fieran los organismos y entidades más directamente intere- sados. .. . En sus relaciones con la clase veterinaria debe el Ins- pector proceder con mucho compañerismo y mucha cautela, pero sabiendo muy bien lo que es compañerismo y lo que es cautela. . t- SANTOS AHÁN Inspector de Higiene Pecuaria y Sanidad Veterinaria de Sevilla. . , ¿ Impresió~? t luicio ? J ¿;Impresión~ ¿,Juicio,~Este es, el título que encabeza estas 'líneas; ambas palabras demuestran claramente que.nada científico voy á exponer: ocasión es esta que deseo aprove- char para~ discurriendo en verdadero terreno profesional) transcribir :;tI papel el concepto que me merece el grandioso paso que en la Historia de la Veterinaria patria supone la creación definitiva del cuerpo de Inspectores de Higiene Pecuaria. No pudo ser más halagüeña para el firmante la impre- sión experimentada, al ver llevada á la práctica la .idea acariciada, defendida' Ji conseguida su realización al fin, por hombres que) poseyendo el honroso título de Veterina- rio, concibieron que días más felices se esperaban á la pro- fesión que con tanto entusiasmo defendían. Esta idea que, iniciada por en tidades profesionales y acariciada en Asam- bleas) ha cristalizado, finalmente, llevándose á la realidad, es la fundac'ión del cuerpo de Inspectores pecuarios. Siempre las comparaciones son enojosas) pero preciso es que) para razonar. mi satisfactoria impresión, me permi- táis establecer un parangón) poniendo) de un lado) el estado actual de la Veterinaria en España (oficialmente conside- rada), y á otro lo que esta profesión ha sido no ha mucho tiernpo ; fijándoos bien) encontraréis notable diferencia. Hoy poseemos en el terreno oficial) el' profesorado (cate- dráticos y auxiliares), el cuerpo de Veterinaria Militar, que va prosperando de día en día y el reciente de Inspectores de Higiene Pecuaria y Sanidad Veterinaria, esto sólo bastaría: ·446 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA p-ara justificar la favorable impresión que sustento) pero si á esto agregamos, los cuerpos de Inspectores Municipales por oposición que existen en las grandes poblaciones) Ma- drid) Barcelona) Valencia) Zaragoza) etc., etc.), os conven-· ceréis hasta la saciedad de que esto prospera) de que la Veterinaria de hoy) no es la Veterinaria de aye7'. Con la creación del cuerpo de Inspectores de Higiene Pecuaria se ha elevado de tal manera el concepto de nues- tra profesión, que podemos decir que ha sido la piedra fundamental) el punto de partida de una nueva era de vida y de progreso . .La evolución progresiva se ha operado JI sacando á la Medicina Veterinaria de España del raquítico campo en que hasta la actual época se ha desenvuelto) se eleva majestuo- samente en virtud de su propio esfuerzo) del esfuerzo d,e' sus hombres) que ansiando conquistar el puesto que le co- rresponde dentro de las demás clases médicas) han labora- do sin tregua ni descanso hasta conseguirlo) llevando por lema en esta conquista) el trabajo'y el saber. , Todos conocéis lo que la profesión Veteri naria ha sido hasta hace pocos años; expuesto queda algo de lo bastante que ha progresado) comparad y sacad la consecuencia: El juicio que me merece la definitiva constitución del citado cuerpo de Inspectores) es también optimista. ' Una imperiosa necesidad sentida por el país JI principal" mente por los ganaderos que ven sus, intereses á merced del desarrollo y propagación de enfermedades infecto-con- tagiosas que dejan en cuadro sus ganados) ha sido satisfe- cha con la implantación de tan beneficioso servicio. En esta importautísima misión sanitaria ejercida por el Veterinario) al tomar medidas) dictar reglas y difundir co- nocimientos conducentes á evitar la aparición de epizootias ó una vez presentadas) á limitar' su extensión evitando la propagación JI contagio) estribo' el práctico resultado dela inspección pecuaria. Si) aparte de lo indicado, nos damos exacta cuenta de lo que entraña la inspección que por orden superior se hace de las Paradas de sementales para ver si padecen enferme- , .dades contagiosas) nuestro favorable concepto se asegura, por cuanto puede esto ser el primer paso en la tan deseada conquista de la Zootecnia. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA !~47 Apar-tede estas razones por las que la definitiva implan- tación .del servicio de Higiene pecuaria nos merece tan excelente juicio) haremos observar que el satisfactorio re- sultado que se espera de su funcionamiento depende) como es .natural, aparte de la mayor ó menor atención y apoyo de los gobernantes) de los individuos que componemos la entidad. I Es) por lo tan Lo)preciso, que en nuestra manera de obrar) ajustada siempre á las más estrictas razones de equidad y justicia) tengamos presente que laboramos por el erigran- decimiento y buen nombre de la clase á que pertenecemos) . de la clase Veterinaria. De nada servirá. el haber conseguido dar tan gigan tesco , paso, si una vez puestos en camino de nuestra regenera- ción, nos contentamos con admirar este primer impulso; es de necesidad unificar nuestras energías y las de la clase entera y que no sólo mantengamos esta fase de progreso, sino que, comunicándole la fuerza que representa el caudal . de conocimientos científicos que la Veterinaria posee, pro- curemos que el movimiento sea más acelerado dentro de la estabilidad del equilibrio. En esta obra de reforma y de evolución progresiva de la Veterinaria de España) tenemos todos empeñado nuestro proceder. Algunas más consideraciones haríamos en defensa de nuestra satisfactoria impresión y favorable juicio) con refe- renda á la definitiva implantación del aludido servicio) pero temiendo abusar de la benevolencia del lector) terminamos recordando que, como el sabio Echegaray nos dice en su colosal discurso de apertura del Congreso de las> Ciencias, recientemente celebrado en Valencia) hemos asegurado el primer paso de rosca del tornillo y que para continuar su ator-nillamiento- en lo porvenir, se precisa, si es que desea- mos la prosperidad de la Medicina Veterinaria, que todos) absolutamente todos; laboremos en el mismo sentido, en el sentido del progreso y del engraudecimiento. 'JosÉ ORENSANZ Inspector de Higiene pecuaria' y Sanidad Veterinaria de Valencia. 448 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Esp~ranzas Para el fomento de la riqueza pecuaria) bajo el doble punto de vista zootécnico sanitario, la creación de nuestro Cuerpo es) actualmente, sólo una esperanza; á no tardar será una, positiva realidad. Digámoslo sin rodeos) aunque inmodestamente y con frase anticuada: el Cuerpo de Inspectores de Higiene Pe- cuaria y Sanidad Veterinaria ha venido á llenar un vacío) una necesidad sentida) desde largos años) igualmente por las clases agrícola y ganadera que por la colectividad vete- rinaria; es el primer eslabón de la cadena que ha de ruante- nerlas estrechamente 'unidas) es el primer paso dado en firme en la reorgani-zación metódica del incoherente servicio sa- nitario; no será) pues) una rueda inútil en el engranaje de la complicada máquina nacional. Una y otra de estas fuentes primordiales de la riqueza pública necesitan á diario de la medicina zoológica) cuyo campo es amplísimo y soluciona muchos de los problemas que las afectan. El colono de nuestras granjas confía al Veterinario su ganado de labor) objeto para él de asiduos cuidados) cuando le ve en peligro de muerte ó de prematuro deteri oro por in- fluencias morbosas) dejando de considerarlo ya como un mal necesario) y viendo en él un medio indispensable) lucra- tivo por remuneradora venta. El ganadero.que dedicacon pre- ferencia sus energías y capitales á la producción nacional) sabe que para la especialización de su industria) ha de recu- rrir igualmente al Veterinario) poseedor de los secretos de la zootecnia la que condensa) como ha dicho el más fecundo de nuestros publicistas) D. Eusebio Melina Serrano) todos los conornientos de la medicina zoológica. Tampoco ignora) por la luctuosa experiencia de todos los días) que para la profila- xis delas enfermedades contagiosas ó para evitar su propa- gación) contra la mayoría de las cuales son impotentes los preparados de las oficinas de farmacia) el veterinario es también el llamado á intervenir) porque por sus peculiares estudios viene penetrado de que mejor es' prevenir que cu- rar) y de la Higiene) ciencia eminentemente altruista torna RÉVISTÁ VETERINARIA DE 'ESPAÑA 449 sus consejos) para aplicarlos JI difundirlos aun á costa de sacrificios pecuniarios) que sacriflcio tal significa la merma de ingresos profesionales por la baja creciente de enferme- dades que se nota allí donde lós.preceptos higiénicos se si- guen con escrupulosa rigurosidad. No es necesario demos- trarlo) ,es axiomático que del divorcio ó de la conjunción de las clasesagrícola y ganadera con la veterinaria) depende que el fiel de la balanza se incline al máximum ó al 111)ni- mum en el estado nosográfico. ' ' El milagro de la paulatina compenetración de los agri- cultores) ganaderos y veterinarios), se debe) en gran parte) á la corriente de ilustración propagada en mil y una publi- caciones que ha irradiado en las últimas ramificaciones de la masa rural corriente) alimentada y sostenida por el ele- mento veterinario en los sindicatos y asociaciones agrícolas] en su intervención directa y provechosa en las paradas de sementales del Estado) en las exposiciones y concursos de ganados, certámenes) de día en día más frecuentes) en don- de) siguiendo el camino que le vienen trazando nuestras es- cuelas) se convierte en heraldo de las modernas doctrinas) y en el campo) á medida que) portavoz de la higiene) corn- bate las supersticiosasreminiscencias de antaño) más. per- judiciales que inútiles, Y' cuyos únicos depositarios son los intrusos de todo pelaje, la rutina con todas sus nebulosida- des) verdadera caja de Paridora, va desapareciendo. Más debemos también confesar con entera franqueza, que) á pesar de este continuo apostolado) hoy por hoy) mu- chos) desgraciadamente demasiados, de nuestros colegas) no se han percatado todavía de que el plausible celo que des- pliegan en el ejercicio de la profesión pierde una parte no depreciable de su fruto por falta de unidad con el trabajo de los demás y olvidan que la definitiva resolución del proble- ma sanitario estriba precisamente en que, para ser prove- chosas las fuerzas del gran número' de factores puestos en juego para la salvaguardia de la salud pública y de la ,l~i- queza pecuaria) en lugar de continuar dispersas y localiza- das) deben converger á un sólo punto para el' dirigidas y encauzadas. ' Mientras) pues) el Cuerpo de Higiene Pecuaria y Sani- dad Veterinaria) en- cada provincia) no sirva de lazo entre el centro ó sea su Jefatura y los veterinarios todos) mientras , , 450 REvniTA VETERINARIA 'DE ESPAÑA "subsista el individual modo de obrar de la mayoría de nues- tros colegas é ín terin se persuadan, en bien de "ellos mismos, de la imperiosa necesidad de una acción mancomunada y sacudan esa indiferencia, hija, creemos, de pereza y no de animadversión, la Agricultura y Ganadería ninguna reali- dad podrán prometerse de él, sólo de esperanza podrán ca- lificarle. ¿,Cuándo esta esperanza dejará de sedo para convertirse en realidadt Si numerosos trabajos de nuestro insigne Jefe "D. Dalmacio Garcla Izcara y los del más batallador campeón de las reivindicaciones profesionales, señalarlo es riorn- brarlo, el director de la Gaceta e/eMedicinaZooloqica, no nos hubiesen demostrado que, incesantemente, laboran y á ello dedican todo su talento y prestigio todo para lograr un nuevo avance en la organización de los servicios sanitarios municipales sobre base en consonancia con las modernas necesidades; solidarizándola moral y materialmente y q e sirva de complemente y conjunto al Cuerpo de Higien e Pecuaria, aunque no nos constara que van á la reforma de nuestra confusa legislación, dotándola de concisión y claridad, lo supondríamos gratuitamente j pues no se concibirta;: dada su vasta ilustración y entrañable amor á todo lo que á la Veterinaria toca, qL;.e lo abandonaran" aislado é impotente para cumplir la misión que le está confiada. Tenemos fe en su perseverancia, palanca pode- rosa capaz de allanar todos los obstáculos que impiden el progresivo desenvolvimiento de nuestra acción. De esta constancia esperamos, para )10 tardar, mejoras que le pongan en condiciones de desarrollar sus ineludibles deberes y justas aspiraciones. iUAN VERDAGÚER Inspector de Higiene Pecuaria y Sanidad Veterinaria de Gerona "El primer paso Es la creaci6ndel Cuerpo de Higiene Pecuaria, sin exa- geraciones ni parcialidades, el más fausto acontecimiento que puede registrar en sus anales la profesión veterinaria. Quien conozca la organización anterior de los servicios sanitarios en Veterinaria, comprenderá los esfuerzos que REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 451 . han tenido JI tendrán que realizarse para salvar los escollos que aquella legislación complicada) inútil JI abusiva) ofrecía áIa constitución del nuevo organismo, con el cual se sim- plificaba extraordinariamente la misión redentora que está llamado á desempeñar) rápidamente) en beneficio de la Ve- terinaria) de la Ganadería JI de la nación. Vamos 'á d~mostrarlo. r, , ' , jamás,la(Veterinaria había soñado) á pesar de que todos estuviéramos convencidos de su importancia en lavida na- cional) con un puesto oficial tan honroso y tan espléndida- mente remunerado. No es, repito) que á él nose haya hecho acreedora; pero, tan frecuentes' han sido las usurpaciones de sus derechos y la ingerencia de entidades más poderosas en sus atribuciones, que yacía resignada) conformándose á la.' fuerza con los despojos que queman arrojarla. Esta triste verdad bien la atestiguaron las denodadas luchas que trajo consigo ,la implantación del nuevo servicio) y en ellas han quedado al descubierto antagonismos que toda persona se- ria execrará como egoístas y antipatriotas. 'Pues bien) el Cuerpo de Higiene Pecuaria ha dado el pri- mer paso) y paso firme) hacia esa autonomía profesional . que tanto necesitamos, dará prestigio á la clase y defenderá los intereses que con tanta justicia viene reclamando. j Si vierais con que ansia demanda nuestro apoyo el Veteriuario de pueblo) maltratado y cohibido por el caciquismo rural) y' con qué satisfacción y orgullo ve que un com pañero suyo, á quien se le respeta y atiende) confirma sus eternas pre- dicaciones higiénicosanitarias, hasta entonces desaten- didasl 1 Yesta elevación del prestigio social que está consiguien- do la Veterinaria) 11a, de aumentarse mucho más cuando . adquiera" como ha de adquirir la profesión, un nivel de cul- tura más alto. Porque al ampliarse en grado tan extraordi- nario como en estos últimos tiempos va sucediendo) los puestos que demandan sujetos cultos y laboriosos) tiene ra- zón de ser una verdadera reforma de la carrera) creando una especie de doctorado ó de grado superior para los que aspirasen á cubrirlos. ; 452 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA II Hagamos algunas consideraciones, breves también, so- bre los beneficios' que a la Ganadería puede reportar el nuevo cuerpo. Del lamentable estado de abandono y falta de protección en que se encuentra esta indispensable producción nacio-· nal, no tienen la mayor culpa los poderes: son la incuria y la crasa ignorancia de nuestros pequeños ganaderos los más responsables. . . Grande es la lucha qué el Inspector tiene 'que sostener para disciplinar á la mayor parte de los ganaderos en la aplicación de medidas que contengan los estragos de las en- fermedades infectocontagiosas; pero .con fe y entusiasmo todo se consigue. No ha de desperdiciar ocasión ni argu- mento para inculcarles las enormes ventajas del cumplí- miento de dichas medidas, seguro ele que por la convicción logrará sembrar la confianza, y ésta es la mejor garantía. para la obediencia. Podría citar casos elocuentísimos de pueblos semisalvajes yen extremo maliciosos que hoy vie-' nen solicitando consejos y ayuda hasta para asuntos que no son de mi competencia. ' Es, por tanto, de gran trascendencia la 'misión educativa que puede y debe realizar cada Inspector en su provincia, en beneficio tan directo de la riqueza pecuaria, que sus re- , sultados han de apreciarse necesariamente mucho más que los obtenidos en la época dé los Inspectores interinos, y ya, éstos, según lo 'ha demostrado en una Memoria el Jefe del Cuerpo, lograron reducir la mortalidad de ganados en una cifra que representa para la nación una economía muy su- perior al gravamen que constituye la subvención del 'Cuerpo. !tI . Por último, y como consecuencia de todos estos henefi- cios que está llamado á reportar el Servicio de Higiene pe- cuaria y de otros muchos que por acortar la extensión de este artículo omito,más aquellos otros· que surgirán, sin duda, del entusiasmo iniciativas é con que el personal del Cuerpo ha de secundar los anhelos de su ilustré Jefe, la na- ción percibirá Sl1S frutos en esos dos factores tan importan- tes en la vida de mi paísyla Ganadería y 'la Salud pública, REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 453 también en una gran parte garantida) y lo's Gobiernos ~abrán respetar) elogiándola, esta grandiosa obra del progreso es- pañOl., ' ~ y) para rematar) consiéntaseme un pequeño escarceo personal) que resume mi opinión' sobre el Cuerpo y justifica mi actitud abandonando. el ejército) donde antes prestaba ,mis servicios profesionales: - Es muy noble la misión del ejército) ,que vela por la integridad de la Patria; y) con estar en su seno me honraba; pero es aún más alta la de quien contribuye á regenerarla ó enriquecerla, porque para defenderla es necesario con ante- rioridad 'crearla. ' BALBINo. SANZ Inspector de Higiene Pecuaria y Sanidad Veterinaría de Valladolid .Cuatro pal'abras' El. Cuerpo. de Inspectores de Higiene Pecuaria y Sani- dad 'Veterinaria) recientemente creado) era una de la más apremiantes necesidades que se dejaba sentir en nuestra r-i- ,,queza ganadera. , Este transcendentalísimo servicio) perfectamente deter- minadas sus funciones) convenientemente organizado) será la garantía más sólida y justificada del productor español; el guía del ganadero que) solícito á las ~rácticas científicas modernas, honrará á su patria aumentando uno de los ve- / neros más preciados de riqueza., .La rutina é ignorancia, rémora de todo progreso, hablan sumido á nuestra cabaña nacional) en la más desconsola- dora situación haciéndonos tributarios del extranjero. La labor que hoy se. ha iniciado) y que hacemos votos porque sea fecunda) es altamente halagadora. Elementos - valiosísimos, espíritus altruístas por excelencia) trabajan sin descanso) po.r el fomento de la ganadería española y no dudamos que) en plazo breve) dado su ferviente entusiasmo) verán coronados por el lisonjero. éxito, todos sus esfuerzos' y plausiblesiniciativas, ' No regateándose hoy á la Agricultura medio. alguno para su más perfecto desarrollo, lógico y equitativo nos parece que los Gobiernos debieran también dedicar especial aten- 454 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA cion á' 121.Ganadería) fomentándola convenientemente, á medida de nuestras más apremiantes necesidades) puesto que debe eonsiderarse, el aumento y mejora de nuestra población pecuaria) como uno de los más importantes pro- blemas sociales de España. ' Con la valiosa y decidida protección del Estado y bajo la dirección facultati va del Cuerpo de Inspectores de Higiene Pecuaria y Sanidad Veterinaria) la Ganadería españolajen no muy lejano tiempo) habrá llegado á su más completo JI floreciente desarrollo) habiéndose solucionado, con tan ar- dua é importante empresa) uno de los más apremiantes pro-. blernas de economía nacional. Esta elevada misión del Cuerpo) al que me honro en per- tenecer) no dudo se ha de realizar con el más vehemente entusiasmo y energía posibles por todos los Inspectores) se· guros de responder con el más sagrado deber que impone 'nuestro importante cargo y atendiendo á los más elevados JI patrióticos fines para que fué creado.' , ANTONIO PAN ÉS RODRÍG DEZ Inspector de Higiene Pecuaria y Sanidad Veterinaria de Tarragona El nuevo cuerpo La creación del Cuerpo) al cual me honro en pertenecer) respondía á una evidente necesidad. Era menester que hu- biera personal idóneo para desempeñar funciones de cuyo acierto depende) en parte) el éxito del capital pecuario.' Este Cuerpo) no lo pedía.Ia masa ganadera) era tan sólo deseado por unos cuantos ganaderos inteligentes. Por tal motivo) los actos más importantes que el Cuerpo puede rea- lizar serán) seguramente) remover) batir la indolencia de esa masa) que no pide porque 120 conoce), hasta lograr que se compenetre de la misión que cerca de ellos se nos tiene en- comeridada. A ese punto) nuestra labor llegada) los ganade- ros mismos peticionarán á quien corresponda la creación de nuevas plazas) porque verán la imposibilidad material de atender un sólo Inspector toda una pro vi ncia. Los primeros ganaderos que se darán cuenta de la exis- tencia del Cuerpo de Inspectores serán los que importen ga- REVISTA VETERINARIA DE ESPA:ÑA 455 nadas. Ignoro un solo caso el'! que un veter-inario habilitado haya rechazado por enfermo animal alguno. Y, no Obstan- . te, es casi aforístico en los Países Bajos, decir, an te una vaca' tuberculosa: '« esto para España ». ' En lo sucesivo) se puede tener la absoluta certeza de que las epizootias qu~ se desarrollen en nuestro país, no proce- derán del extranjero. Y esto' es mucho. PEDRO ROSSELL VILÁ Inspector de Higiene Pecuaria .Y Sa rridad Veterinaria de la Fro.ntera de Puigcerdá Labor~mos . Nada nuevo voy á decir ni puede decirse mucho aun de este organismo que no tiene integradas sus funciones hasta que su ilustre organizador y jefe D. Dalmacio Garcta Izcara vaya resolviendo los muchos detalles) que son necesarios para que la obra esté acabada. Por hoy sólo podemos cantar un h'imno de triunfo y de agradecimiento, porque :la Veterinaria española ha conquis- tado un puesto oficial distinguido que la pone en íntimo con- tacto, además de con los productores de ganados, con las primeras autoridades de la provincia y del Estado, y como la Higiene pública y la protección á la riqueza que produce alimentos para el hombre, preocupa á todo el que gobierna y piensa en el universal problema de las subsistencias, causa indudable delas agitaciones socialesyel cuerpo de Inspecto- res de Higiene 'Pecuaria ha sido bien recibido por todos, pro- ductores v autoridades .. Nuest¡:o nuevo organismo, tanto por interés propio, co- mo por el de la clase veterinaria, ha de desplegar todo su celo y competencia en cumplir como mejor demanden los intere- ses públicos que le están encomendados; pero, para llenar bien todo su cometido, no es bastante la acción personal de los Inspectores; se necesita la cooperación de la clase toda. Los veterinarios todos y especialmente los municipales y subde- legados deben prestarle su leal auxilio en la estadística sa:- nitaria, comunicándoles la presentación de enfermedades in- fecto-contagiosas y en cuantas misiones les sean encomen- dadas para que así, laborandotodos, podamos conseguir que 456 REVISTA . VETERlNARL4,. DE ESPAÑA el nombre de la profesión se engrandezca y se haga acree- dora al respeto y consideración de todas las clases sociales) ora fomentando sus elementos materiales de vida) ora ve- . landopor los intereses de la salud pública. Ahora bien: ~est&n penetrados todos los veterinarios de es- tos deberesf Creemos que no y que se hace preciso que al trabajo de los Inspectores coadyuve la prensa profesional para hacer entender á todos que interesa trabajar eficaz- mente en esta obra que pudiéramos llamar de resurgimiento y que proceder de otro modo es laborar el suicidio. La creación de nuestro organismo) en el estado en que está la veterinaria en España) no es sencillamente un paso progresivo) es un salto) y esto obliga á una labor enérgica) común y constante; de verdadero apostolado para los Inspec- tores y de auxilio para la clase hasta crear el ambiente de' estimación social de que carecíamos) base para la transfor- mación que todos anhelamos para dar nueva forma y vida próspera á la Medicina Zoológica. VICTORIANO LÓPEZ GUERRERO Inspector de Higiene Pecuaria y Sanidad Veterinaria de Badajoz. Nota final Al calor de la Asamblea nacional Veterinaria de 1907) fructificó la idea de la creación del Cuerpo de Inspectores de Higiene Pecuaria) acariciada ya desde larga fecha por españoles eminentes que comprendían la necesidad de fun- dar esa .institución. Cuantos de buena fe á la Asamblea futrnos, de buena fe admitimos el acuerdo) que en vías de realizarse fué comba- tido con saña por muchos descontentos) y) por unos pocos que nada entendían en cuestiones de Veterinaria. El curso natural de los acontecimientos nos ha llevado á la consecu- ción del patriótico fin y la corriente diáfana de la razón ha orillado las turbias apostasías y feas ambiciones, echando en el lodoso remanso del olvido la ridícula pretensión de un facultativo que nada entiende de Veterinaria) porque nada sabe de el la. 'REVISTA VETE1ÚNA:RIA DE ESPAÑA 457 Nosotros fuímos á la Asamblea con buena voluntad, se- guimos su curso, y esperábamos que, en día no lejano, la clase recibiría positivos beneficios de la reunión magna. Este Comité, nacido en el propio ambiente) cumple hoy recordando y enalteciendo la Asamblea por su legítimo triunfo) que por un igual alcanza á todos los varones ilus- tres de la Veterinaria española que la elevaron) en aquella fecha memorable) 'conlos nombres de Izcara, Molina, Mut, Castro) Pizarra) Arderius, ~antalapiedra, Medina, etc. Como en el fotograbado del número se ve) nuestro re- cuerdo hácese extensiv.o á las dignas é ilustres personalida- des que' fueron mantenedoras del proyecto hasta su com- pleta realizaciói1.· . La REVISTA VETEHINAHIA DE ESPAÑA se honra hoy dedi- cando sincero tributo de gratitud á todos) y les dice que, por su noble comportamiento en defensa de la Industria pecua- ria) merecen bien de la patria .. A .los Inspectores nada podemos decirles que no digan ya ellos mismos en las precedentes páginas; así les quería- mos. Mejor dicho: así les queremos. Siga"n) pues) la pauta que se han trazado y tengan presente que este número de La RE,IISTA VETERINARIA DE ESPAÑA) contiene) moralmente) todo un programa) muy honroso para todos) nacido espon- tá neamente de su libérrima voluntad y que lamayoría de loscompañeros tendrán archivado: por su esencia en la me- moria) y el texto en la biblioteca para consultar. La REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA que se ve distin- guida con el favor progresivo que la clase le dispensa) se pone á disposición del Cuerpo de Inspectores de. Higiene pecuaria) y de cada uno de nuestros compañeros en parti- cular) ofreciéndoles un lugar) .en sección aparte si es pre- ciso) para la publicación de los trabajos fruto de su estudio y de sus observaciones personales. LA REDACCIÓN. NOTICIAs Un aoonteoimiento terapéutioo. - Gran día el 22 de junio para la Sociedad médica de Ber-lín. Var-ios clínicos expusieren los resul- tados obtenidos en el tratamiento de la sífilis por el nuevo preparado 458 REVISTA .VETERINARIA DE ESPAÑA arsenical inventado por Ehrlich, denominado con el número 606 y, químicamente, dioxi-diamido-arsenobenzol. El salón de actos rebo- saba de auditorio. El Dr ..Wechselmann habló del éxito ·del prepa- rado 606 en la sifilis cutánea; el DI'. Alt, en las enfermedades stfllí- ticas (tabes y parálisis general), ~, los Dres. Schreiber, Michaelis, Krorneyer y Tomasczewski, de los resultados obtenidos por ellos .. A pesar de UBa reserva prudente y de una crítica concienzuda, todos ellos expusieron maravillas y causaron el efecto de que se trata de una preciosísima conquista. . Ehrlich recomendó, primero, el atoxil contrala sífilis, pero pro- duela graves atrofias de los nervios ópticos, é intentó luego lograr mejores efe'ctos por medio de la arsacetina, sin conseguirlo; mas, en fin, tras muchos estudios y ensayos, con su colaborador Hata, ha obtenido el producto 606 que, á dosis que sea la centésima de la tóxica, cura completamente las espirilosis. En la sífilis basta una sola inyección de 0'6 gramos (dosis actual) pura lograr la desapar-ición de sus manifestaciones con prodigiosa rapidez. La inyección se hace intramuscular con 0'45 gramos en la mujer y 0'6 gramos en el varón, de diclorhidrato de diamidoarseno- benzol disuelto en' agua destilada con, algo de glicol ó de alcohol metílico, á la que se añade solución decinormal de sosa hasta lograr la reacción alcalina pOI' la fenolptalina, que se neutraliza con 1 por 100 de ácido acético y se inyecta en la región glútea. Nueva Revista.- Dirigidapor nuestr-o particular amigo y corn- pañer-o D. Félix Fer nández Turégano, se publica, desde ei mes actual, 'Veterinaria Nueva, revista mensual de la « Inspección pro- vincial de Higiene Pecuaria y Sanidad Veter-inar-ia», y órgano oficial del « Colegio de Veter-iuarios » y de la Gran Clínica Veterinaria d~ Cuenca. . Que tenga muchas prosperidades y larga existencia, eslo que vi- vamente deseamos al nuevo colega. Los veterinarios' que hay en Alemania.-A principios de mayo de 1909 existían en Alemania 5,501 veter-inar-ios, al paso que en 1898 sólo habia 3,813. Este acrecentam íento de la profesión se debe, en gran par te, á lo mucho que se ha generalizado en aquel país el sel'- vicio de inspección de car-nes, Es realmente consolador que los veter-inar-ios hayan hallado una .f'uente de ingr-esos en la inspección de carnes, ya que durante el tiempo que media entr-e 1898 y 1909 lejos ele aumentar el' número de équidos y demás ganados para que se justificase el incremento que ha tenido la profesión, ha disminuido notablemente. .' En efecto, en 1898, cada veterinar-io tení~ en.su radio de acción á 1,240 caballos y 5,677 bóvidos, m ie ntr-as que hoy su número se ha re- ducido á 1,010 Y 4,793, respectivamente. De los 5,051 veter-inarios q ue actualmente hay en Alemania, 659 son .mil itar-es y 4,392 civiles. De entre estos últimos, hay 544 exclusi- vamente encargados de funciones oficiales. Sólo quedan, pu~s, 3,848 )'tEVISTA VEI:ER~NAR~A nj;: ESPAÑA 459 para ElI ejercicio de la profesión á los cuales hay que añadir, ade- más, 456 veterinar-ios militares autorizados para tener clientela. De esta suerte, el número de profesores prácticos se eleva á 4,304 mien- tras que en ¡898 era de 3,257. , Esta estadística sumamente curiosa, refleja el estade próspero que .actualmente tiene nuestra carrera en Alemania. La' leohe e'n ,Suiza: - Un periódico suizo, La Teneoandoise, ha publicado .un curioso trabajo referente al consumo por día y pOI' ha':" bitante y precio por litro de la leche en varias importantes ciudades de. Suiza, que demuestra el progreso alcanzado en el suministro de dicho-articulo alimenticio. En Zur ich, el consumo por día es de 130,000 litros .Y de 0'72 POI; habitante; el precio del litro son 24 céntimos. En Basilea, 115,000. 0'33 Y 23 céntimos. En Ginebra, 65,000 litros, 0'50 y de 23 á 24 cén timos Berna, consume 60,000 litros, á 0'75 pOI' habitante, y paga 23 céri- timos., ' Lausana, 30,000, 0'50 pOI' habitante y 22 céntimos por unidad. Saint-Gall, 30;OQOlitros, á razón de 0'60 pOI' persona y á un precio de 22 á 23 céntimos de francos. Hay que tener presente, como factor ele interés, el desarrollo de las cooperativas de consumo de leche en Ginebra yen algunas otras poblaciones. La de Basilea, pOI' ejemplo, obtiene 55,000 litros diarios y ha reunido un importante capital, siendo la inversión de l.os gastos de pr-imera instalación de 1.100,000 francos. NECROLOGÍA Eduardo Pflüger. - Eduardo Federico Gu iller m o P.B.üger naciÓ -en Hanau el 7 dej unio de 1829. Dejó la carrera de derecho por la de medicina y fue discípulo de Juan Müller y de Du Bo is-Reyrnond. En }858 era privatdocent de fisiología de la Universidad de Berlín y, al .año siguiente, cuando apenas contaba 30, sucedía nada menos que á Hemho1tz, en la cátedra de fisiología de la Universidad de Bonn, que no ha dejado hasta el 17 d~ ma.l'zo último, en que falleció. . Durante su, Vida estudiantil consagrose ya, preteren temen te, 'al :estudio de la fisiología del sistema nervioso y descubr-ió el hecho irn- portautísimo de que los nervios esplácnicos tienen fibra~ inhibitorias .del per istaltismo del 111 tes tí no delgado, asunto que trato en la tesis doctor-al, celebradisi ma pOI' .su maestro Du Bois-Reyrnond. También demostró que las fibras vasculares de los esplácnicos pr-oceden de las raíces anter-iores de la médula. . En 1859 publicaba sus investigaciones aC~l'ca de Ja fisiología del -electl'ono (aumento de 13;estabi lidad del nervio recorr-ido por. u na co- . a-riente continua, en las inmediaciones del polo negativo y disrnin u- -ción en las cercan ías del positivo) y establecía su famosa ley de las ,:sacudidas (las corr-ientes débiles hacen contraer los músculos al cie- .. 460 REVISTA VETERINARIA DE ·ESPAÑA rre: las medianamente fuertes, al cierre, si son descendentes, y á la apertura, si ascendentes). . Estudió igualmente los reflejos y formuló sus conocidas leyes (de la localización ó de la lateralidad; de la irradiación ó de la simetria; de la conmoción profunda ó de la generalización; de la coordinación ó adaptación al fin de preservación Ó defensa). Esto le sugirió la idea del alma medular. Sabido es el experimento que le hizo nacer esta idea. Ponía una gota de ácido acético en el muslo de una rana decapitada, y el animal asitaba el miembro correspondiente. Corta- ba este miembro á nivel del muslo y ponía otra vez la gota en el mu- ñón; el animal agitaba pr-imer-o el muñón, pero en vano, y entonces, como si la médula tuviese alma, se valía de la otra pata para quitar- se la gota de ácido acético. Acaso estos fenómenos tan curiosos le hicieron pensar mucho en la mecánica teleológica y le condujeron á la fórmula del siguiente principio fundamental tan celebrado por nuestro S. Ramón y tan re- petido por este biólogo: {(la causa de una necesidad, es la causa de la satisfacción de esta misma necesidad». Descubrió las terminaciones nerviosas de la cuerda del tambor en' las glándulas salivales y así comprobó la idea de Luelwing, contra la de Cl. Ber-nar-d, de que no son las fibras vasodilatadoras las que ha- cen segregar, 'sino que son otras, puramente secretoras, que se van á distr-ibuir entre las mismas células glandulares. En el higado halló ' una' disposición semejante. , Desde 1865 se dedicó al estudib del metabolismo nutritivo. Yevi-' den ció que las oxidaciones intraorgánicas no tienen efecto en la san- gre, sino en la intensidad de los tejidos; que laintensidad de aquéllas depende, casi en .absol uta, del q uimismo intracelular y sólo, de modo ,accesorio, de la tensión del oxigeno de la sangre, de la actividad del corazón, de la ventilación pulmonar, etc. Ni la exageración de la res- piración, ni la apnea, ni la piknocardia ni la espaniocardia modifican los procesos de oxidación. En cambio, encontró que la producción de CO' y el consumo de 0, aumentan si se sumerge conejos en agua , tanto frla como caliente. Puso de manifiesto la gran riqueza de la bilis en ácido carbónico; vió que la excitación directa del hígado retarda la excreción biliar; hizo numerosos estudios y descubrimientos relativos al glucógeno hepático (método de análisis, acción de la potasa, etc.), probó que los perros no viven si.se les alimenta con albúmina pura, pero sí, si se les alimenta con carne muy magra, pudiendo entonces formarse más tejido muscular y siendo menester darles más carne para que conserven el exceso de tejido muscular que se les ha formado. , Sostenía que la albúmina es elorigen exclusivo de la fuerza mus- cular y calculó su equivalente mecánico en 48'7 por 100. Nezaba que los hidr-atos de carbono y las grasas fuesen orígenes del trabajo muscular- y asimismo negaba que influyesen en el metabolismo. Ne- gaba también que las grasas del organismo se formasen á expensas de la albúmina; según él, procedian de las alimenticias, tot.almente sapon iflcadas en el intestino y r econstituldas eh la pared íntestinal, é lpualmente pod ían proceder ele los hidratos de carbono por reduc- clan del gr-upo CH'O en CH'. . Para ter-m inar-, mencionaré sus teorías del origen de los óvulos J de su multiplicación en el ovario; sus ideas acerca de las albúminas viva y m u e rta: su intento de hacer derivar las albúminas de los come. p~.estos cián icos y así explicar el origen de la vida, y, en fin, su cr-ea- clan de .los ArchIVOS de Pñüger (Pftúqer's Archio¡ en 1868, revista de flsiologia que vive todavía y es una de las mejores del mundo. DR. P. F: