Volum.en V de la Revista PASTEUR Revista Veterinaria .. 111 ... • U u .. de España "-_: :: : -PASTEUR MEDALLA D~ ORO en la exposición Blsnann- Francesa de 1908 MEDICINA EXPERIMENTAL Y COMPARADA: VETERINARIA PRÁCTICA HIGIENE GENERAL: ZOOPATÍAS TRANSMISIBLES AL HOMBRE: INSPECCIÓN DE CARNES J. Arderius Dr. R. Folch Dr. P. Farreras -- Veterinario en Figueras (Gerona) Auxiliar de la Facultad de Farmacia de Barcelona Médico Militar y Veterinario (Barcelona) C. Sanz Egaña Inspector de Higiene pecuaria y Sanidad Veterinaria de Málaga J. Barceló- J. Farreras Veterinario Municipal de Barcelona Veterinario Municipal de Barcelona Secretario de Redacción Redactor responsable COLA.BORA.DORES Sres. Arloing, Director de la Escuela de Veterinaria de Lyon; Ascoli, del Instituto Sueroterápico de Milán; Aureg- gio, Veterinario militar francés retirado; Babes, Director del Instituto de Patología y Bacteriologia de Bucarest; Baumgarten, de Tubinga; Bassi, Director de la Escuela de Veterinaria de T'ur in ; Bol drreff, Profesor de la Aca- demia de Medicina Militar de San Petersburgo; Bo1ívar,.Catedrático de Entomología de la Universidad de Madrid; Cagny, Veterinario de Senlis (Oise) ; Calmette, Director del Instituto Pasteur , de Lille ; Carracido, Catedrático de Química biológica de Ia Universidad de Madrid; Coderque, Catedrático de la Escuela deVeterinaria de León; Darder (A.), Veterinario de Barcelona; De .long, Profesor de Patología comparada de la Universidad de Leyden; Dechambre, Profesor d , Zootecnia de la Escuela de Agricultura de Grignon; Edelmann, Director de la Escuela de Veterinaria de Dresde ~Galán, Profesor de Zootecnia de la Escuela de Veterinaria de Zaragoza; Carcía Izcara, Profesor de Cirugfa de la Escuela de Veterinaria de Madrid; García Neira, Veterinario Municipal de Barcelona; Gómez Ocaña, Catedrático de Fisiología de la Universidad de Madrid; González García, Catedrático de la Escuela de Veterinaria de León; González Pizarro, Profesor de la Escuela de Veterinaria de Córdoba; Gras, Veterinario Municipal de Barcelona; .lacoulet, Veterinario principal del Ejército francés; .loteyko (Srta . .l.), Jete del Laboratorio de la Universidad de Bruselas; Kowalewsky, Director del matadero de Taschkent (Rusia) ; Lanzillotti, Director de la Escuela de Veterinaria de Milán; Lázaro Ibiza, Catedrático de la Facultad de Farma- cia de Madrid; Le Dantec, Profesor de la Sorbonne; Líg níeres, Director del Instituto Nacional Bacteriológico de Buenos Aires; Lorenz, Profesor de Darmstadt; Martel, Jefe del servicio sanitario de París y del Sena; Mar- tínez Baselga, Catedrático de la Escuela de Veterinaria de Zaragoza; Mas, Veterinario Municipal de Barce- 101la; Molina (E), Veterinario mí litar: Moreau, Veterinario delegado agregado al servicio veterinario del Sena; Nico- las (E.), Veterinario del Ejército francés; Ostertag, del Instituto de Higiene de Berlín; Pawlow, Profesor de Fisio- logia de Sao Petersburgo; Perroncito, Profesor de la Facultad de Medicina y de la Escuela de Veterinaria de Turfn; ~i Y Suñer, Catedrático de la Facultad de Medicina de Sevilla; Pittaluga, del Instituto de Anatomía comparada de Roma; Rabinow1tsch (Sra. Lo), del Laboratorio de R. Koch de Berlín; Ramón y Cajal (P.), Catedrático de la Facultad de Medicina de Zaragoza; Ramón y ClI:jal (S.), Catedrático de la Facultad de ,Medicina de Madrid; Rem- linger, Director Jel Instituto Imperial de Bacteriologla de Constantinopla; Richet, Catedrático de Fisiologla de la Facultad de Medicina de Paris; Richter, Doctor en Fi losofía y Profesor de la Escuela de Veterinaria de Dresde; Robert (Srta. T.), de la Sociedad de Biología de París; Rodríguez Méndez, Catedrático de Higiene de la Facultad de Medicina de Barcelona; Royo Villanova, Catedrático de Patología y CHnica Médica de la Fac. de Medícina de Zara- goza; Sabater (Dr. A.), Decano del Cuerpo veterinario municipal de Barcelona; Sabatés, Veterinario Municipal de Barcelona; Stefanowska (Srta. M.), Presidente de la Sociedad de Neurología de Bélgica; Tomás, Director de la Escuela de Veterinaria de Córdoba; Trull, Veterinario Municipal de Barcelona; y Verworn, Director y Profesor del Instituto fisiológico de la Universidad de G1itingen .. . REVISTA V'ETERINARIA DR ESPAÑA Vol. V. Barcelona: Septiembre 19IO N.O 1 TRABAJOS ORIGINALES Koch,. higienista POR EL DR. PEDRO FARRERAS La humanidad no parece haberse dado cuenta de lo in- menso de la pérdida que ha sufrido con la muerte de Rober- to Koch. Se le ha juzgado como creador de la Bacteriología; se ha discutido si valía más ó menos que Pasteur , y se ha dicho) por eí Emperador de Alemania, que había sido el médico alemán más grande de su tiempo, pero no se le ha presentado como el más ingente de los higienistas, como el hombre que más hombres ha librado de la muerte y de la enfermedad. La reseña de su gigantesca Iabor, expuesta - seca y escuetamente convencerá de lo que digo y contribuirá de fijo á levantarun monumento insuperable de gratitud y de devoción hacia uno de los más grandes redentores de nuestro linaje. , Hijo de un consejero de minas) nació' en Chausthal en 11 de diciembre de 1843. Desde 1862-66 estudió en Góttin- gen, don.de tuvo por maestro á Heule, quien creía con ardor de profeta en la Bacteriología y, sin duda, contribuyó á de- terminar la orientación de Koch. Éste, después de breve asistencia en el hospital general de Ham burgo, ejerció en Larigenhagen (Han novel') y en Rachwitz (Posen). Durante la guerra franco-prusiana de 1870-71, fué médico de un hos- pi tal. En 1871 fué nombrado titular de Wolrstein (Posen), á donde marchó en 1872. Aquí había carbunco ; lo estudió, y halló en la sangre de los enfermos la bacteridia de Davaine, que aisló, cultivó inoculó á los animales y de la que des- -oE é ~!lI!SIII~e...... cubrí? el esporo. ~n 1876 asom bró al mundo s~bio .con VE:.,; trabajo sobre la etiología del carbunco. En seguida In ~.pY' gó la infección (le las heridas y, en 1878, publicaba s ~u- r~ dio que, con los epocales de Pasteur y' de Lister, h ~ ~\'3\.\Ol:'Cft+. ~ \)00 (3 - HEVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA desterrar la gangrena y la muerte de las clínicas opera- torias. ! Poco después descubría los medios sólidos de cultivo, que fueron un progreso colosal para la bacteriología, pues permitieron aislar las colonias microbianas y facilitaron los cultivos puros. Por aquel tiempo, merced á perfecciona- mientos que introdujo en la técnica bacteriológica, puso de manifiesto, por primera vez, los cirros ó pestañas de los microbios. Tal fama tenía ya en 1880, que fué nombrado consejero de sanidad de Berlín. Entonces pudo consagrarse á los estudios de laboratorio exclusivamente. Dejó á sus compañeros Gaffky y Loeffler el estudio del tifus y de la difteria y él emprendió el de la tu- berculosis. En la sesión del 24 de marzo de 1882, de la So- ciedad de Fisiología de Berlín, anunció que había encon- trado el agente de la tuberculosis, hallazgo de gran mérito, por lo difícil y extraño de la - coloración de dicho germen. Por este descubrimiento le dieron el premio Nobel en 1905. En 1883, Europa temía la invasión del cólera, y Ale- mania envió á Koch, Gaffky y Fischer á Egipto, y de aquí á la India. Entonces Koch descubrió el bacilo causante del cólera, y, al regresar á su patria, en 1884, recibió del Esta- do 100,000 marcos y del emperador Guillermo 1, en perso- na, la orden de la corona de segunda clase, con banda negra y estrella, distinción rarísima, que Kocb estimaba sobre- manera. En Egipto halló el germen llamado bacilo de Koch- Week, productor de una conjuntivitis purulenta y, en unión de Kartulis, un amibo responsable de cierta disentería; En la sesión inaugural del Congreso internacional de medicina, en 1890, comunicó que había obtenido un remedio capaz de curar la tuberculosis incipiente. Ahora el sabio y el auditorio se habían cegado por el entusiasmo y la tuber- culina pareció fracasar estrepitosamente, por no haberse usado en los casos apropiados, en las dosis debidas y con la prudencia necesaria. Más no tardó en rehabilitarse como, valiosísimo medio diagnóstico de la tuberculosis bovina y . luego como verdadero específico de la humana. Hoy s~ halla en plena resurrección, y Koch, al morir, se ba podido sen- tir victor-ioso también en este punto .. En 1881 dejaba su cátedra de higiene porque le hacía perder un tiempo que quería, consagrar á la investigación, REVlST.!'" '/ETE.?.IX: ... !A R :lE E:SPAÑA 7 y sólo aceptó la dirección del Instituto prusiano para enfer- medades infecciosas, fundado á sus instancias y á cuyo frente siguió hasta 1904, en que dejó la dirección para ser) hasta su muerte, miembro de honor únicamente. Las inves- tigaciones favoritas, que sólo dejaba transitoriamente) fue- ron siempre las relativas á la tuberculosis. En 1896 fué llamado por el Gobierno inglés para estu- diar, en el Africa del Sur, la peste bovina, que hacía estra- gos en el ganado. Gracias á su método inmunizador) acabó con ella en pocos meses. De allí pasó á Bombay para inves- tigar, bajo la dirección de Gaffky, la peste bubónica. De la India volvió al Afrjca, y en Kisiba descubrió un foco de peste. Aquí vió también que las ratas eran las propagadoras de la plaga. Al propio tiempo iluminaba la naturaleza de la surra y de la fiebre de Texas JI evidenciaba que las garra- patas eran transmisoras de los gérmenes de dicha fiebre. En los años inmediatos posteriores estudió el paludismo en Italia) Este de Africa y Nueva Guinea. Entonces vio, sa- gazmente, que la llamada fiebre del agua negra era una in- toxicación producida por la quinina, y fué quien primero expuso la posibilidad de luchar eficazmente contra la difu- sión de la malaria, empleando concienzudamente la quini- na. Él fué quien enseñó que los hematozoarios de Laverán, que son los agentes del paludismo) eran muy frecuentes, en particular en la sangre de los niños, y su método de fija- ción del índice endémico de una comarca por el examen de la sangre de los niños indígenas) . • ha sido adoptado univer- I salmente. El JI sus discípulos han enseñado á combatir el paludismo) tratando principalmente á las personas portado- . ras de parásitos. Independientemente 'de Ross, descubrió que los mosquitos transportabané inoculaban los hernato- zoarias. ( Loeffler j. En seguida preparaba una nueva tuberculina; estudiaba la lepra del Este de Prusia; descubría que, por la mucosa nasal) era eliminado el agente leprogeno, JI experimentaba sobre la transmisibilidad de la tuberculosis del hombre á los bóvidos, para sostener, en 1901, en la conferencia de la tuberculosis celebrada en Londres, que los bacilos' tisióge- nos bovinos, prácticamente, son inofensivos para nosotros. Este punto ha sido y es objeto de grandes discusiones, pero lo cierto es que) desde 1901, los- bacilos de los bóvidos han 8 REVISTA VETERINAluA DE ESPAÑA descendido el. la categoría de sernirresponsables de la tisis, humana. En esto) pues) Koch tuvo también toda la razón ó poco menos. . Desde 1902 consagróse á combatir el tifus del Sudoeste de Prusia, y para ello creó) de buenas á primeras) 11 la- boratorios que se dedicaban, singularmente) al estudio de los portadores de bacilos tíflcos. Esta idea) fructífera, fecun- dísima, constituye hoy la profilaxis principal contra la fie- bre tifoidea) y se puede aseverar que) considerando á los portadores de bacilos como focos de infección) se acabará con el tifus para siempre) como se acabará) sin duda) con ·la tuberculosis) merced) principalmente) el. Roberto Koch, inmensamente bienhechor de la humanidad. En 1903 iba otra vez, á petición del Gobierno inglés) el. Rhodesia, para luchar contra' la más terrible de las piro- plasmosis, es decir) la de la costa oriental) que mata el 95 por 100 de los bóvidos atacados. En 1905 estudia, en el Africa Oriental alemana) esta misma piroplasmosis, las fie- bres recurrente y de Texas y las tripanosomiasis. Por últi- mo) en 1906 y 1907) junto con el médico militar Kleirie y el consejero Beck, investigó la enfermedad del sueño é inició los experimentos por los cuales Kleine demostró, definitiva- mente) la intervención de la mosca tsé-tsé como vectora de los tripanosomas, que son los protozoarios causantes de la enfermedad del sueño. Contra esta enfermedad recomendó los campos de aislamiento) medida que) por su eficacia) se ha generalizado. Ha sido maestro de bacteriólogos tan gloriosos como Lóffíer, ,descubridor del microbio de la difteria; Gaffky, des- cubridor) con Eberth, del de la fiebre tifoidea; R. Pffeiffer, descubridor del de la grippe ; Kitasato JI Behring, descubri- dores de los sueros contra la difteria y contra el tétanos; H. Kossel, Wasserrnann, Kleine, etc., etc No era oradcr, pero su expresión era sugestiva y vigorosa. Odiaba las teorías y se complacía con los problemas científicos) filosó- ficos y aun astronómicos. No deslumbraba con frases y aborrecía la palabrería hueca) por ingeniosa que fuese. Se-, gún Paul Ehrlich, el genio de Koch era 'la sana razón elevada al cuadrado. Desde hacía mucho tiempo) por. una ironía del destino, era tuberculoso) y por esto gustaba de ir á los climas cálidos , REVISTA VETEHINAHIA DE ESi'AÑA de Afri ca, donde) sin embargo) exponía su vida sin ce- sar. El 9 de abril último tuvo señales evidentes de insuficien- cia cardíaca. Mas la muerte no le arredraba; le preocupaba , tan sólo el haber tenido que interrumpir sus investigaciones y no dejaba de informarse de cómo iban) así que su dolencia le permitía tomar aliento con alguna tranquilidad. En 20 de mayo salía para Baden-Baden en busca de alivio. El 27 del mismo mes) á las siete de la tarde) fallecía de un ataque de angina de pecho. Y el 30) á las cuatro de la tarde') era inci- nerado su cadáver en el crematorio de Baden-Baden, por haberlo dispuesto así en su testamento.' j Digna última ve- luntad del , , higienista más grande de.la historia! ' Razón, diológica ~~,la tub~rculosis bovina en la tub~rculosiS humana y la Oe las vaquerías en la bovina en su relación con la higiene pública (1) POa PUBLIOF. CODERQUE- Inspector de Higiene pecuaria y Sanidad Veterinaria de Zaragoza y ex Veterinario Militar , ' La urdimbre obscura de los procesos patológicos en las profundidades donde arrancan las raíces de la esencialidad etiológica y patogénica, forma- dilatados campos llenos de accidentes) que se prestan de modo admirable á los vaive- nes y revoluciones de la, controversia apasionada) por .los obstáculos que la enmarañada red de lo microbiológico opo- ne en todos sentidos al espíritu del hombre) ávido siempre' de inquirir los secretos de la vida) que la naturaleza cuida de envolver con tupidos mantos, No basta que la venerable tradición haya levantado) con , las ciclópeas y empíricas fuerzas de la antigüedad) esos co- losales edificios que asientan sus fundamentos en 'la noche \ de lo arquihistór ico, enseñándonos hoy la inconmovible ar- quitectura de aquellas verdades que hasta nosotros llegan (l) Ponencia presentada y aprobada por unanimidad en el Congreso del Progreso de las Ciencias, celebrado en Valencia en mayo del año actual. 10 REVISTA VETERINAnIA DE ESPAÑA COl1 ~l nombre de aforismos. Es suficiente que un hombre de gran talla científica se levante en el Congreso de Lon- dres de 1901 y lance una afirmación contraria á lo susten- tado desde los albores. de la sociedad humana) para que el edificio secular se conmueva en las profundidades de sus cimientos. El ilustre Roberto Koch dijo en aquel célebre Congreso) que (( el buey no tiene receptividad para el bacilo de la tú- berculosls humana) mientras que el bacilo de origen bovino presenta) para el buey) una gran virulencia », Esta declara- ción levantó un torbellino de discusiones en el mundo cien- tífico) que trajo) como consecuencia) el cisma; y si no pro- dujo consecuencias funestas para la humanidadfué por el buen sentido) que ha hecho volver las cosas 3. su prístino estado. He aquí el asunto que pretendo desarrollar ante vos- otros"; no para convenceros de lo que está arraigado en vuestro ilustrado espíritu) sino para que) una vez más) sean estos Congresos portavoz de verdades científicas trascen- dentales en la. salud de los pueblos. Un poco de historia. En las leyes religioso-sociales que Moisés dió á su pueblo) en su tercer libro) capítulo 22) or- dena desechar) del consumo) la carne de animales atacados de tisis. En el Talmud se encuentran numerosas medidas relativas á esta afección. En el siglo IX de nuestra era) las leyes de la Iglesia prohiben en la Franconia alemana el uso de la carne de bueyes y puercos afectados de tubercu- losis perlada. En 1370 estaba prohibido vender) en Munich, carnes tuberculosas. Esta misma medida era vigente en Wurzbourg por el año 1343) en _Passau por el 1394) en Landshut por el 1401) en Wurtemberg por el 1558 y en el Palatinado por el 1582. En 1677) 12 estudiantes de un con- vento de Leipzig murieron de tuberculosis) contraída por el consumo de carne infectada (1). La identidad de la tuberculosis humana y de la tubercu- losis bovina está puesta fuera de duda) al decir de Friedber- gel' y Fróhner, por numerosos ejemplos de contagio) por la (1) El criterio más razonable respecto de la proscripción del consumo de carnes tuber- culosas, es el sustentado en las conclusiones al tema: « Peligros de la alimentación por las carnes de mataderos », que presentaron en la Sociedad Española de Higiene D. Dalinacio García Izcara, D. José Ubcda r Correal y D. Antonio MendoZa. ---:(N. del A.) é REVISTA VETEBlr:.AR!A DE ESP-'_ÑA II semejanza de las alteraciones anatómicas de estas enferme- dades y por la existencia en la una y en la otra del mismo bacilo específico. En Alemania) Gerlach fué el primero en mostrar que los casos de transmisión al hombre) de la tu- berculosis bovina) no son raros. Relatan observaciones de transmisión de la tuberculosis al hombre) por el consumo de leche procedente de vacas con mamitis tuberculosa) Herrnsdorf, Jacob, Johne, Mayer- hoff, Pannovitz, Stang, d'Amorbach y Denime en 1883) con- firman también esta opinión el conocido caso ocurrido en 1893 á la hija del Dr. Gosse, de Ginebra) los casos de tres niños citados por Ernst, los trece pensionistas de un con- vento de Chartres, mencionados en 1901 por Ollivier, y la familia qué nombra Hüls, compuesta de 9 individuos, de los cuales sucumbieron 7 en 1902. Hasta aquí las pruebas históricas de autoridad que) de no ser confirmadas por las experimentales) no tendrían va- lor para fortalecer nuestra argumentación;. pero veremos como las experimentales y las lógicas pregonan acordes la gran equivocación de Roberto Koch. En 1865 depositó Villemin fragmentos de materia tuber- culosa del hombre bajo la piel y en la tráquea de animales) probando con estos experimentos la identidad de la tubercu- losis del hom bre y la tuberculosis perlada de la vaca. Klebs ha ,practicado inoculaciones en las cavidades serosas del ganado vacuno y les ha hecho ingerir materias infecciosas) llegando) por estos hechos, á la identificación de las tuber- culosis bovina y humana, y ha sido el primero en señalar los daños. á los cuales expone el consumo de leche virulenta. En 1868 verificó Chauveau numerosos experimentos) de los cuales sacó la consecuencia de que el uso de carnes tubercu- losas puede ser peligroso. Sus observaciones fueron confir- madas por Villemin y Saint-Cyr. Compulsando Wesmer los documentos publicados sobre tuberculosis por los años 1865 á 1884) reunió 369 intentos de infección por las vías digesti- vas) con resultados positivos y negativos en número próxi- mamente igual. Entre ellos se cita el llevado á cabo en 71 animales con productos tuberculosos humanos) observán- dose que el cobayo y el cerdo fueron los más sensibles á estas materias. La conclusión final sacada de estos hechos experimentales fué la siguiente: los productos infecciosos " 12 REVISTA VETERINAHIA DE ESPAÑA más activos han .sido las materias tuberculosas animales) vienen en seguida los esputos humanos, la leche de anima- les) y) P?f fin) la carne. Strauss, que pedía la transformación del microbio del hombre en microbio del ave y el del ave en el del hombre) se dió por satisfecho el día que Nocard así se lo demostró en el Congreso de la Tuberculosis de París el año 1898. De 57 casos de tuberculosis humana observados en el laboratorio de Koch por sus mismos di cípulos, se encon- tró un 15 por 100 de bacilos tuberculosos inoculables al buey y) por consiguiente) debían venir del buey. De 12 casos de tuberculosis de niños dieron en el buey una tuberculosis generalizada 6 (Vallée). Nocard ha infectado monos macacos con tuberculosis bovina) y Won Dunger lo ha conseguido en Sumatra inocu- lando monos grandes (gibbones), sacando) como consecuen- cia) que el bacilo bovino es siempre mucho más peligroso que el humano. Vallée realizó la transformación de una especie en la otra en Alfor t, durante seismeses. En el XIII Congreso Internacional de Higiene y Demo- grafía celebrado en 1903) expusieron su opinión respecto, de este intrincado asunto) celebridades del mundo médico y ve- terinario) llevando en ella la impresión que cada cualhabía sacado de sus observaciones y experimentos. He aquí la relación de estas opiniones: Young admite la identidad esencial de todaslas tubercu- 'losis. Arloing la diversidad especifica) pero con posibilidad de transformación y de contagio mutuo. ' Ligniéres la diversidad de tres tipos procedentes de una especie) sin negar la posibilidad del contagio mutuo. Gratia un tipo solo con tres variedades transformables entre sí) según los medios culturales. Perroncito tres tipos con posibilidad de contagio mutuo. Lceffler tres tipos con contagio mutuo poco frecuente. Chauveau admite) sin restricción ninguna) el contagio mutuo. Montsarrat opina del mismo modo que Chauveau. Repp lo mismo que Chauveau y Montsarrat. Pfeiffer el con~agio mutuo insignificante. 'J HEVlSTA VETERlNAJUA DE ESPAÑA 13 Kirchener no admite más q~e el contagio interhumano. Karl viski sienta la afirmación de que el bacilo tubercu- loso humano aumenta la 'viruleiTcia al pasar por el organis- mo del buey. Cita unos experimentos llevados á cabo en 25 bóvidos inoculados con virus humano) de los cuales resul- taron infectados 10. ' Resumen de opiniones: Diversidad etiológica sin contagio mutuo) l. Diversidad de tipos con contagio mutuo restringido, 5. Identidad etiológica con contagio mutuo sin 'restric-_ ción, 6. ' De donde resulta que admitieron el contagio 11 y 1 tan sólo lo negó en absoluto. 'Posteriormente á esa fecha) en .1905) Hamilton Young practicó la inoculación de la tuberculosis humana en 18 be- cerros: en 5 por ingestión) en 10 por inoculación subdér- mica) en 2 por inhalación y en 1 por inyección venosa; ob- teniendo) en el primer lote) 2 tuberculizaciones; en el segundo) 8; en el tercero) 2) y en el cuarto) l. En total: de 18 becerros sembrados resultaron 13 tuberculosos. De entre las conclusiones que sacó de estos hechos, copiaré las que meinteresan para este asunto: 1.a El bacilo humano no es) probablemente) muy virulento para el bue-y, pero es posible la infección. T," Si la tuberculosis humana arraiga en un ternero" gana .enormemente en virulencia al inocularla á a otro. 9. Los resultados son favorables á la idea de que los bacilos del hombre y del, buey son idénticos y solamente modificables por el medio. 1O.a Los resultados están en contradicción directa con los obtenidos por Koch .- Schütz .. Creo que el espíritu más exigente ha de quedar satisfe- cho ante opiniones tan numerosas y autorizadas y en pre- sencia de tantos hechos que proclaman la identidad funda- mental de todas las tuberculosis) y) por consiguiente) la existencia del contagio mutuo entre el hombre y los anima- les y entre los animales y el hombre. Pero yo) señores) voy más lejos) y creo que hede poder probar) con pruebas lógicas; no sólo la identidad y el con- tagio mutuo de las tuberculosis, sino que la tuberculosis humana tiene su razón' de existencia en la tuberculosis bo- vina, y esto en grado tal, que, de no existir la tuberculosis' , \ 14 HEVISTA VETERINARI.o\. DE ESPA:'IA en el ganado vacuno) haría muchos siglos que tan terrible plaga habría desaparecido de la humanidad. Esta afirmación quedará en pie) mientras no se averigüe la existencia de otros medios culturales del bacilo fímico humano) en relación más íntima y más frecuente con el hom- bre que la vaca) que exalten su virulencia. 'Mientras tanto es hasta-insensato el no atenerse á los hechos conocidos. ,Claro es que la experimentación directa ni es ni puede ser medio de prueba) con el cual se pretenda evidenciar el _ contagio y la infección' de la tuberculosis bovina para el hombre. Pero ¿ acaso es necesaria ~ ¿ Es que los elementos de juicio han de quedar reducidos á la experimentación di- recta ~ ¿ Para qué queremos) entonces) los elementos lógi- cos) que son precisamente aquellos que levantan esa gran barrera de separación entre el hombre y los demás seres de la naturaleza ~ . No voy á emplear como materiales) en la estructura y arquitectura de mi discurso) las opiniones de los observa- dores que admiten sin restricción la identidad y el contagio mutuo de las tuberculosis. Voy á utilizar) precisamente) las. de aquellos que admiten el contagio del proceso fímico hu- mano para la vaca con poca intensión virulenta. . Que existe el contagio del hombre para la vaca) aunque sea restringido, creo que no cabe dudarlo ante cúmulo tal de pruebas y opiniones que preceden en este trabajo. Pero si además de eso admitimos) como es preciso que admita- mos) después de las afirmaciones experimentales de Karl- viski, Nocard, Van Dungen y l-:Jamilton Young, que cuando la tuberculosis humana arraiga en un ternero gana enor- memente en virulencia al inocularla á otro) y que en los monos se muestra el bovino más peligroso que el humano, y si además no despreciamos los hechos recogidos de trans- misión al hombre- por el consumo de leche de vaca) ¿ qué es lo que la lógica saca forzosamente como consecuencia ~ Por- que tenemos: 1.0 Debilidad virulenta en el tubérculo humano para la vaca, 2,° Aumento enorme de virulencia en el bacilo humano al pasar por el organismo de la vaca. 3.° Igual virulencia del bacilo bovino que la observada en el humano después de hacerse bovino. .H.EVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 15 Pues, si el bacila humano es débil) si adquiere gran viru- lencia al hacerse bovino y si el bovino tiene tam bién gran virulencia) es que el bacilo bovino se debilita al pasar por el organismo humano; es que los casos de tuberculosis hu- mana larvados y de poca intensidad en su marcha destruc- tora) son de contagio interhurnano ; es que la lenidad de' la tuberculosis humana está en relación directa con el número de pases interhumanos del bacilo fímico ; es que) de no re- forzarse la virulencia del bacilo humano en el organismo vacuno) la tuberculosis humana hubiera perdido virulencia hasta desaparecer del cuadro de patología humana ; es que la tuberculosis humana aguda) galopante) de gran intensi- dad destructora," es debida al contagio bovino; es que el bacilo húmano débil y el humano vacunizado ya fuerte y el vacuno igualmente fuerte) son un mismo bacilo modificado por la acción, de los diferentes medios ó río hay lógica en el mundo. De no ser así) de no compensarse el aumento de . virulencia del bacilo humano.al bovinizarse con la disminu- ción del poder infectivo al volver á humanizarse) el bacilo tuberculoso seguiría) al pasar de un animal-á otro) una curva patogénica ascendente que) á su paso por los siglos, habría adquirido virulencia bastante para borrar la huma- nidad y el ganado vacuno de la superficie terráquea (1). Obtenida la demostración lógica acl absurdurn de la ra- I zón etiológica de la tuberculosis bovina en la tuberculosis humana) réstame patentizar la influencia que ejercen las vaquerías en la patogenia de la tuberculosis bovina) con el fin de saber el punto adonde deben dirigirse nuestros pasos en este asunto capital de la policía sanitaria. . Frledberger y Fróhner citan, entré las causas predispo- nentes de la tuberculosis) la alimentación insuficiente) acuo- sa) pobre en proteína (pulpas de remolacha), los locales estrechos .. mal aireados) las afecciones catarrales de la mu- cosa respiratoria) las numerosas gestaciones) la sect'eción láctea) la predisposición hereditaria) las poblaciones' más ó menos grandes) las razas lecheras) principalmente las ho- landesas) flamenca) normanda y suiza) los ganados oriun- (1) Pasaría un fenómeno parecido al que se verifica al pasar por 210conejos sensibiliza- dos que, según se desprende dc los experimentos de nuestro ilustre compatriota Ravellat, se agudiza el proceso de un modo enorme, y como ocurre con el del muermo que, al pasar por el organismo del esperrnófí lo exalta su virulencia hasta eí extremo de poder matarlo en . cuarenta y ocho horas. - (N. del A.). . 16 REVISTA VETERINAJIlA DE ESPAÑA dos y criados en los valles hondos) los que se encuentran sometidos á estabulación permanente, los que se dedican á la explotación lechera..el sexo femenino la vejez. 1 Por el contrario) en las regiones polares) al norte de Suecia y Noruega) en las estepas) en ciertas islas distantes de continentes) como Islandia y Sicilia, es extremadamente rara y aun desconocida. Veith asegura que no se observa nunca en los rebaños salvajes. También es rara en las vacas que viyen en montañas y en pastos libres. Compulsadas todas estas predisposiciones) se ve que todas conspiran á debilitar los organismos por mala alimen- tación ; por falta de oxigenación globular) indispensable en . las cremaciones normales del catabolismo celular; por falta de gimnasia funcional y mecánica) réguladora de 'todas las demás funciones; por exagerada actividad en la función industrializada por el hombre á costa de la depauperación de las demás; en una palabra) todos tienden á disminuir resistencias defensivas y) por lo tanto) á favorecer las inva- siones y devastaciones de las hordas m icrofitas, bacteria- ceas ó perisporiáceas. Indudablemente juega más importante papel en las in- fecciones el campo abonado del ser atacado que el ser cau- sante del proceso patológico. Que en el carbunco) por ejem- plo) ese campo abonado se halla representado por él buen estado de carnes y la plétora sanguínea que producen los pastos abundantes) tal vez por favorecer las congestiones esplénicas y engorde é inactividad de los leucocitos y de- más células activas ~ 20 Que en el murrno se ve que todos los animales, gordos y flacos) activos inactivos) todos los que é se colocan en disposición de recibir la infección) la reciben ~ Todo eso sólo indica que cada enfermedad necesita espe-: ciales modos de receptividad para invadir los organismos . atacados. La tuberculosis es una. enfermedad depauperan te ; la r- vaca lechera es) por especie) por raza y por estar sometida á una industria agotadora de energías) especialmente pre- dispuesta á contraer esa infección. Para contrarrestar esas predisposiciones, para suprimirlas en lo posible, del propio modo que se observa err las vacas salvajes y enlas que pas- tan por las praderas y en las montañas) deben aproximarse todo lo posible los medios de estabulación á los naturales. REVISTA VETERINARIA .DE ESPAÑA 17 ¿ Por qué razón ha de tener una vaquería 20 25 m. c. por o plaza) cuando á un caballo se le asigna 48 m. c.~ ¿Que la 'seáeción láctea aumenta respirando la vaca una atmósfe- ra habituosa y tibia ~ Es verdad. Pero en asuntos que) al par que industriales, son de higiene pública) debe antepo- nerse ésta al negocio, por muy respetable que éste sea. , La vaca respira seis ú ocho veces al minuto más que el caballo) su temperatura es un grado más elevada) su volu- men y masa no es menor; pero no obstante) sujetando los cálculos como si necesitara igual consumo de oxígeno que éste) veremos qué cantidad de oxígeno queda á las veinti- cuatro horas en una vaquería' de 25 m. c. de capacidad. Si una vaca inspirara en veinticuatro horas 120 m. c. como el caballo, consumiendo) como él) un 5 por 100 de oxígeno ':/ exhalando el 5 por' 100 de anhídrido carbónico, resultaría compuesta la atmósfera confinada de referencia, á las vein- ticuatro horas) de 19(80 'm .. c. de nitrógeno) 5(19 m. c. de oxígeno y 5(19 m. c. de anhídrido carbónico. La atmósfera (dicen los higienistas) que contiene menos de un 4 por 100 de oxígeno) es completamente irrespirable. Pues si á la irrespirabilidad producida por proporción tan insignificante de oxígeno) se agrega la motivada' por la enorme de anhí- drido carbónico) ¿ no es motivo más' que suficiente para. ocasionar la debilidad orgánica necesaria para el fértil cul- tivo del bacilo de Koch ~ ¿ Qué resistencias orgánicas va á . tener un organismo hiperexplotado en la abundosa secre- ción láctea) y envenenado por partida doble por los produc- tos del desdoblamiento y regresión de. la materia viva mal quemada en el catabolismo histolísico y dinamogénico y por 4 el anhídrido carbónico de la atmósfera mefítica que respiraj . Claro es que las vaquerías se ventilan poco ó mucho) y) por lo tanto) no llegan las cosas al extremo relatado; pero es que si sucediera esto moriría la vaca asfixiada. Considero) pues)' de necesidad absolutay-que las vaque- rías tengan no 48 m. c. por plaza como el caballo) sino 60 m. c.; porque) hoy por hoy) es el medio más seguro y menos oneroso de defensa que cabe emplear para que la . tuberculosis vacuna desaparezca ó disminuya y con. ella dis- .'i'ninuya ó desaparezca, la tuberculosis humana. 13 REVISTA VETERINARIA DE ,ESPAÑA La mosca azuj ~e la carne. La postura. La larva (ENSEÑANZAS ENTOMOLÓGICAS DE FABRE) POR PEDRO PÉREZ SÁNCHEZ Veterinario Militar De estos huéspedes molestos) egoístas y nocivos tenemos dos en nuestras regiones: la mosca azul de la carne (Calli- phora oomitoria, Lin.) y la mosca gris (corcophaqa carna- ría) Lin.) La primera se la ve • a desde febrero sobre los muros caldeados-por el sol; en abril sobre las flores blancas chu- pando sus exudaciones azucaradas) y en otoño é invierno frecuentando nuestras viviendas hasta la llegada de los fríos rigurosos. Gusta de tranquilidad en la postura) y cualquier movi- miento extraño la asusta y la suspende; aun con tranquili- dad completa no es continua la emisión ovérica, sino intermitente) por paquetes. No se aleja mucho del lugar escogido para depositar sus huevos, y en cada emisión) se levanta) se frota las patas posteriores una con otra y se lim- pia cuidadosamente la sonda conductora de los gérmenes antes de servirse nuevamente de ella. Dos horas próxima- mente duran estas alternativas; por fin termina) y al día si- guiente muere. El número de huevos es considerable; el sitio que ocupan aparece blanco; el nacimiento tiene lugar en dos • días y tan pronto como se verifica el conglomerado viviente) desaparece en la profundidad de los tejidos. En un solo pa- quete se han contado 300 huevos. El olfato está tan desarrollado) que los miasmas de la putrefacción los percibe á grandes distancias y viene direc- tamente atraída por estas emanaciones al lugar .de partida. La luz la es importuna á su función ovípara; la soledad y obscuridad la complacen. Las heridas descuidadas son sus lugares predilectos y pocos serán los veterinarios ru- rales que no hayan tenido qu,e extraer) de ellas) larvas de la mosca azul. También suele atacar las mucosas. A las aves que han sido muertas sin heridas) llega la mosca y después de reconocerlas detenidamente) dep.osita REVISTA VETERINARIA. DE ESPAÑA 19. sus huevos en la mucosa bucal ú ocular) pero) si tienen heri- das, en su inspección se detiene rápidamente) y por' muy tu- pido y correcto que esté el plumaje que cubre la lesión) con un acierto instintivo y una seguridád admirable introduce su sonda-oviducto en la profundidad de la herida donde deja sus amas ovíparos . . Para evitar esto) hay un medio muy sencillo: envolver las piezas de caza con una simple cubierta de papel. Así se impide la: postura-y se favorece) por mucho tiempo) el es- tado higiénico' de los cadáveres. La experiencia enseña que los pajarillos envueltos en sa- quitos de papel) no se descomponen y se momifican) mien- tras que los abandonados sin esta protección sufren la pu- trefacción. ~A. qué obedece? Simplemente á la intervención del díptero. El gusano) la larva) es la causa primordial de la descomposición cadavérica) es el químico putrefactor por excelencia. Una consecuencia de interés no despreciable) podemos sacar de estos hechos los veterinarios: . . . en nuestros merca- dos) todos los animales que constituyen el deleite de nuestra mesa, alondras) tórtolas) codornices) perdices, palomas) pichones) becadas) ánades) gallinas) liebres) conejos) et- . cétera, etc., los vemos constantemente uno y otro .día col- .gados de las escarpias sin protección y expuestos á todas horas á complacer los imperiosos anhelos de la mosca azul. La inspección superficial hecha en los mercados, no es su- ficiente para descubrir el estado larvario) y el comprador es sorprendido por las apariencias; el hecho confirmado suele presentarse en la cocina) á la vista del asador. ¡Horror! Es preciso evitar tan asquerosas escenas que ponen en tela de juicio nuestra reputación y perjudica los intereses del consumidor. [Cazadores, marchantes) expendedores! atended esta indicación profiláctica) tan útil-y barata. A los gobiernos toca disponer la obligación de esta medida y al Cuerpo de Inspectores proponerla y exigirla á los vendedo- res ínterin se sanciona. Tomada esta precaución antes que llegue la mosca) la caza es inatacable y su estado higiénico es) incomparablemente) más duradero. Los mirlos de Cór- cega) manjar muy exquisito) se reciben en esta disposición. Quiera Dios que veamos pronto implantada esta novedad en España. . 20 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Las 'costum bres de la mosca gris nos conducen áotra apli- oación práctica de nuestras despensas y fresqueras: esta mos- ca pone sus huevos sobre la 'tela metálica) del guardavian- das en-el punto más próximo á las materias atacables) y.sus larvas vigorosas) que casi salen formadas, se dejan caer al fondo para hundirse, en la substancia que persiguen, Preci- sa) pues) que se mantenga colgado del centro del techo y protegido por una envoltura de papel; así resulta inatacable. El gusano de la mosca azul comienza su obra destruc- tora tan pronto como nace. o come; en el sentido rigu- roso de la palabra) es decir) no tritura; sus piezas bucales no, se prestan á este trabajo y los garfios guturales sirven más para la septación. Es incapaz de deglutir la más dimi- nuta partícula) le es preciso un consommé, una especie de ex- tracto de Liebig ql)e él mi IDO prepara. Dijérase, sin para- doja) que estas larvas digieren su nutrición antes de deglu- tirla, en \rirtud de un disolvente propio que hacen intervenir en su labor quirnificadora, cuya calidad) según 'las expe- riencias) es muy superior á -la de las distintas marcas de .pepsina procedentes del cerdo y carnero) puesto que en ellas no coadyuva la temperatura ni el ácido clorhídrico. A ser posible, sería ventajoso obtener la pepsina de este ori- gen. Ensalivan los alimentos y ocurre lo propio con.la acti- vidad de este otro fermento. En el sitio 'elegido, permanecen hasta su.madurez, y lle- gado su; desarrollo, abandonan el cadáver para librarse de los daños del Dermestes oulpinus que es uno de los últimos huéspedes cadavéricos. " Caen á tierra perforándola á una profundidad de 10 á 15 centímetros y allí permanecen) por un plazo var-iable, en esta- (lo ele crisálida) hasta su transformación en insecto que co- mienza su propia exhumación. Tal es su circuito biológico. Insistimos de nuevo en la medida de protección señalada anteriormente y no queremos cerrar nuestras notas sin re- calcar las ventajas enumeradas y otras' muchas del mismo 'orden correspondientes.á otras moscas portadoras de múl- tiples y' variados .gérmenespatógenos~ cuyo relato seria ocioso por ser conocido de todos.' , , Su aceptación abarca tres interesantes problemas: cul- tura higiénica) celo sanitarió y garantía ele los intereses ge- nerales. ? REVISTA VETERINARIA , \ DE ESPAÑA 21 SERVIClOS SANITARIOS POR . C. SANZ EGAÑA ínsp.e~tor de Higiene Pecuaria y Sanidad Veterinaria de-Málaga Pasados los primeros momentos de alborozo en los cua- les la clase vererinaria creyó que los' servicios de Higiene pecuaria eran la realización de' su finalidad; hemos reaccio- nado y todos coincidimos en que no es el fin) sino el prin- cipio de una era de reivindicaciories para nuestra profesión, un cimiento sólido) pero no un edificio definitivo,' Hecha la calma) nuestra primera mirada fué para los subdelegados y. titulares) eslabones importantes de la. cadena .sanitariaj.cu- yos servicios no estánorganizados según su importancia reclaman ni pagados como se merecerlo Para proceder con orden, ahora se imponía la organiza- ción de las Subdelegaciones, pero yo salto) i creo más be- neficioso para la Veterinaria y para la sociedad la organi- -zación de las ti tu-lares) como Inspeccione:" de carnes y demás alimentos de origen orgánico. Creo necesarias las subdele- gaciones, pero .es .asunto que sale del cerco de la Veterina- - ría, y además como casi jodos los subdelegados son titula- res, si estos servicios estuviesen retributdos cual se merecen por la trascendental misión que tienen en la higiene pública, transigirían siendo subdelegadosad honorem, Siguiendo ,uno de los lemas que) ámodo de subtítulo, ostenta esta REV'ISTA) el de «Inspección de carnes», sobre él versará este trabajo.' En España carecemos de una ley que regule y hagaobli- gatoria la inspección de carnes y demás alimentos orgáni- cos; el Estado ha confiado á los Municipios la organización de estos servicios y se .ha contentado con recordárselo en distintos decretos y órdenes; pero si no por fuerza de la ley) es costumbre generalizada (alguna buena habíamos de te- . ner), que se encargue al Veterinario, tanto en las capitales ,como en los pueblos, la misión ~ de inspeccionar las carnes) pescados, embutidos) etc., etc .. Pero de' esto á que tenga- 22 REVISTA VETERINARIA DE ·ESPAÑA mas una mediana organización de estos servicios) dista un abismo. Se pueden citar algunas capitales que tienen per- fectamente reglamentada la Inspección veterinaria) y hasta unas cuantas que cubren esta plaza por oposición} con sueldos decorosos) pero el resto de las provincias y la casi totalidad de los pueblos) se distinguen por su abandono en estos asuntos. En vista del fracaso de la organización municipal) el Estado debe intervenir} y por medio de sus organismos sa- nitarios (Consejo de Sanidad) Escuelas de Veterinaria} Ins- pecciones provinciales de Sanidad} de Higiene pecuaria} etcétera) etc.), señalar una perfecta idéntica organización é de las Inspecciones de carnes haciéndola obligatoria á todos.' los Municipios. . A la/s dos condiciones de perfección iden tidad hay que é añadir una nueva} cuyo abordo ha hecho y hará infructuo- sos todos los buenos deseos del legislador en este sentido; nos referimos á la independencia del Veterinario á quien se 'le confíe el cumplimiento de este servicio. La Instrucción general de Sanidad) al crear los Patronatos de titulares.Tn- tentó la estabilidad de éstos) librándolos de las añagazas caciquiles} y no lo ha conseguido} porque no se preocupó de rescatar su independencia económica. y'a en otra acasión dije esta perogrullada: la libertad de un individuo es patrimo- nio de la independencia de 'su estómago; si la referida Ins- trucción hubiera determinado sueldos para los titulares) desligados de los presupuestos de los municipios; la esta- bilidad del titular y los servicios encomendados i1 su ins- pección serían una verdad} mientras que} aSÍ} no pasan de ser una mentira que Nordau se olvidó de incluir entre las convencionales de nuestra civilización. 'Hacemos todas estas divagaciones para decir :que de nada serviría una ley} todo lo completa y perfecta que ima- ginarse pueda) de Inspección de substancias alimenticias) si los encargados de velar por ella no cobran directamente de quien les co.nfía su cumplimiento, y como los .mü nici pios pagan mal ó no pagan} al Estado -incumbe organizar este servicio y sufragar los gastos que represente el, personal técnico (veterinarios), encargado de realizarlo .: Sería soñar, más} delirar} pedir al Ministro de la Gober-. nación que presupuestase la 'cantidad necesaria, en los capí- } REyI.ST.<\ VETERINARIA DE ESPAÑA 23 tulos de Sanidad para pagar a los Inspectores de carnes de toda España, aunque para servicios menos fructíferos, ati- borren el presupuesto nacional; esto no es remediable para nosotros; una pretensión en este sentido sería Clamor in- útil; es preciso buscar la solución por otra 'parte, porque' tampoco vamos á cruzarnos de brazos como los faquires en el Nirvana. ~Existe esta soluciónf me pregunto .. Quizá si; busquemos casos análogos que puedan apli- carse. Allá va uno: todos sabemos que la instrucción primaria hasta hace unos años, era una obligación con cargo al pre- supuesto municipal, y se hizo proverbial la frase escarniosa de «tienes más hambre que un maestro de Escuela», equi- . valente á que, á tan dignos profesores, no llegaban los re- cursos que Ijar derecho les correspondían del arca del con- cejo; esto era una vergüenza y la abolió Romanones ha- ciendo que los maestros cobren del presupuesto del Estado y éste se resarce ese gasto cargando el 16 por 100 sobre las contribuciones directas. Y en la actualidad el Magisterio percibe sus haberes con la regularidad de que es merece- dor por su misión social. . Traigo esta cita porque' algo semejante podría hacerse con las Inspecciones de carnes ya que su misión no va en . zaga á la del maestro. Costa, ha tiempo dijo que en España debía hacerse política de Escuela y despensa. ~Cómo encontrar la pariedadt sencillamente y sin moles-o tar ni recargar al contribuyente. . En los presupuestos municipales de poblaciones crecidas se cuentan como ingresos los del Matadero: los derechos de degüello, es decir cierta cantidad que el abastecedor ó ta- blajero abonan poe el sacrificio, desuello, etc., etc., de las reses, y que, en último término, paga el público. De estas cantidades se debe sacar el sueldo para el Vete- rinario á quien se le confíe la inspección de carnes. En las capitales y en los pueblos grandes, estos funcio- narios, tienen garantido el sueldo, pero en los pueblos pe- , queños, nunca ven el importe de las titulares. En vano todos Jos. años y en todas las provincias se inserta, en el Boletin Oficial, una circular del Gobernador con las frases . «no aprobaré ningún presupuesto municipal que no con- signe cantidad para .abonar á los titulares de Medicina, ftEVISTA VETERfNARIA DE ESPAÑA .' Farmacia y Veterinaria ... ») Ú otras parecidas; pero los Al- caldes á dúo con los secretarios) sino á la letra) en el/fondo recitan las estrofas campoamorianas : La leyes red, en la que siempre se ba)la descompuesta una malla por donde el ruín que en su razón no fía se evade suspicaz ..... después hacen figurar esas cantidades que no las han de percibir los interesados) salvo limitadas excepciones. y aquí encontramos aplicación de la anterior cita. Si' los presupuestos municipales cuentan en sus ingresos) can- \ .tidades relacionadas con la fabricación ele la carne) - pase la frase - bien se puede desglosar la parte necesaria para abonar al técnico que ha de dictaminar acerca de la pureza y salubridad de aquélla. ~No es paradójico que el derecho de degüello' que paga el público para consumir carne en condiciones higiénicas) (pues esa es la razón de los mataderos públicos adminis- trados y vigilados por la autoridad municipal ), no sirva, en la mayoría de los pueblos españoles) para pagar al Ve-o teririario que dictamina las condiciones de sanidad de tan apreciado alimentof El Estado) así como exige á los pueblos que ingresen tal cantidad por «encabezamiento de consumos», tal para «contingente provincial», «presupuesto carcelario», etc., etc., debería exigir una cantidad para «reconocimiento de las sustancias alimenticias» y para pagar á los funcionarios que en él in tervengan. . No sería' difícil hacer una clasificación de pueblos para saber las cantidades que habían de abonar según el consu- mo)la importancia del pueblo) etc.; dar una misma orga- nización á todos los mataderos y mercados) y.por fin cubrir las plazas de Inspectores municipales) por oposición, con- curso) etc., cualquier medio quenestase influencia al favori- tismo que tanto entorpece la misión sanitaria del Veterinario. y ya tenemos esbozados los dos puntos importantes de las Inspecciones municipales: organización idéntica depon- diendo' 'del Estado central; retribución del In spector y por el Estado) obligando éste á que ingresen los pueblos las caú-' tidades que les corr-esponden, según previa clasificación. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 25 Este boceto requiere) para que sea viable) un me- ditado estudio del engranaje administrativo y de la organi- zación de nuestra Hacienda) que quizá algún día lo ultime) pera antes' requiere ({ue los veterinarios) todos) vayamos convenciendo ,á la sociedad con hechos y labor) de la irripor- tancia de estos servicios para que haya atmósfera propicia cuando llegue la hora de que sean atendidas nuestras jus- tas aspiraciones. P. S. - Escrito 10 anterior) me entero que ya varios Colegios de Veterinarios) Zaragoza) Málaga) etc., han soli-- citado del Gobierno fuesen los sueldos de los titulares abo- nados por el Estado) pero ignoro propusiesen la misma so-. lución que yo; caso de así ser) me sería gratísimo coincidir con semejante pensamiento. ' TRABAJOS TRADUCIDOS . lnf~ccióÍ1~~I cobayo por el microbio ~~ rreisz-Nocar~ POR L. PANISSET Profesor de la Escuela de Veterinaria de Lyon Se conoce con el nombre de bacilo de Preisz-Nocard ó bacilo de la supuración: caseosa, un microbio capaz de pro- vocar) en especies distintas) infecciones diferentes) heterogé- neas. Son debidas al bacilo de la supuración caseosa el acné contagioso del caballo) de Dieckerhoff y Grawitz; la pseudo- , .tuberculosis del carnero) de Preisz y Sivori, y la linfagitis ulcerosa) de Nocard. Gran número de' observaciones de No- card y Leclainche, han demostrado que el bacilo de Preisz- Nocard, es capaz de determinar los más' variados acci- dentes. Recientemente ha llamado la atención de los experimen- tadores una nueva propiedad que hasta la fecha les había pasado inadvertida. DassonviJle y Carré, demuestran) á la v,ez) que el microbio que nos ocupa) como el bacilo de la difteria) con el ql].e tiene analogías morfológicas, es capaz I de elaborar una verdadera toxina. Este hecho es por Carré 26 1'tEVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA el punto de partida de una serie de estudios sobre una en- fermedad particular del carnero en la que el agente micro- biano que nos ocupa no parece intervenir más que como agente tóxico. En este trabajo) destinado á estudiar el bacilo como agente de infección) no nos ocuparemos del estudio de su toxicidad. Para ello bastará inocular cuerpos micro- bianos obtenidos sobre medios de cultivo sólidos . . Inoculado el bacilo en el peritoneo de un cobayo macho) determina lesiones de vaginalitis parecidas á las provoca- das por la inoculación del bacilo muermoso. Cuando las lesiones genitales existen) son idénticas) sea cual sea la dosis inoculada. La enfermedad evoluciona generalmente bajo la forma subaguda. Al segundo día se nota una lesión local en el punto de penetración de la aguja. Al principio 'es' un pe- queñe nódulo que varia entre el volumen de una cabeza de alfiler' y el de una nuez) y evoluciona hacia la supuración. Con el muermo no se observa esta localización en el cobayo macho; en la hembra aparece después de la inoculación in- traperi toneal, A los dos ó tres días de la inoculación se percibe el ede- ma de la piel y de las bolsas testiculares. Pronto se hace dificil reducir los testículos á la cavidad abdominal. Se fi- jan rápidamente al. escroto) siendo atacados uno después de otro. Fijados los testículos) las bolsas se turnefactan pu- diendo alcanzar el volumen de una nuez. Jamás se nota la considerable tumefacción que algunas veces se observa, y los signos inflamatorios de la orquitis muermosa. El escro- to) duro al principio) se hace fluctuante. Formase una aber- tura en un punto de la piel lívido y negruzco. El orificio hecho da un pus cremoso blanco amarillento. Puede suce- der que esta supuración termine y venga' 'la cicatrización. Los animales pueden sucumbir antes ó después de laaber- tura de las colecciones purulentas genitales. Sacrificando animales en diferentes estados de la enfer- medad y procediendo á .la autopsia de los que sucumben) puede estudiarse la evolución de las lesiones. Como en el muermo) el virus se localiza en la serosa que reviste el músculo testicular. Estas lesiones empiezan en la cara in- terna de la peritorieal del. músculo testicular por pequeños exudados blanco grisáceos poco consistentes del tamaño de REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 27 una cabeza de' álfller, aislados unos y otros en gran núme- ro confluentes. Estas pequeñas granulaciones no se hallan redondeadas de una zona congestiva; la ausencia de los fe- nómenos inflamatorios distingue las lesiones debidas al microbio de Preisz-Nocard, de las determinadas por el bacilo muermoso. Ulteriormente aparecen nuevos exudados sobre el músculo testicular y sobre el testículo. Debajo los exu- dados densos, confluentes) se halla la serosa despojada r grisácea; los, testículos están sanos. La reacción inflamato- ria no existe. Poco á poco queda destruí do el músculo tes- ticular; las dos serosas se confunden) sus paredes se ponen gruesas) injurgitadas, recubiertas de exudados ,consisten- tes, y éstos recubiertos á su vez de un pus cremoso. La ca- vidad de las bolsas se llena poco á poco de un pus caseoso, algunas veces rojizo. ' El testículo exento de lesiones se atrofia por el exudado. La glándula genital) dirigida' hacia adelante) se aplasta. y se reduce á una delgada lámina de tejido blanco y grisáceo. Cuando la colección alcanza un volumen considerable) el pequeño nódulo testicular) empujado de abajo arriba; se confunde con las paredes del absceso y desaparece sin ha- ber presentado lesiones. No se nota jamás este engruesa- miento fibro-lardáceo de la albugínea que raramente falta" en el muermo peritoneal. \ Los cuerpos adiposos son transformados en una gelati- na transparente de color rojizo. ' Además de las ulceraciones genitales pueden encontrar- se alguna, vez exudados de la misma naturaleza en el pe- queño libtillo: ' La forma ectopica, cuya existencia en el muermo del cobayo macho señala ,Ni coll e) es raramente provocada por la inoculación intraperitoneal del bacilo de Preisz-Nocard. No obstante) el autor la obser~a en un cobayo de los que han sido objeto de sus experiencias. La enfermedad es ca- racterizada esencialmente por la persistencia del testículo en el abdomen. Al nivel del anillo inguinal se percibe á la palpación un pequeño nódulo duro más ó menos redondea- do que corresponde al músculo testicular. El animal muere con rapidez. El autor no ha seguido .los estados ulteriores del proceso en este caso. ' Las dosis empleadas han sido inferiores á medio .centi- -28 . REVISTA VETERINARIA DE ESPA:'iA gramo; no obstante á medio centigramo y hasta á un centi- gramo pueden determinar una infección bastante lenta que permita todavía ver evolucionar' IasIesioues genitales. Pero es preciso consignar que los ensayos hechos con un centi- o gramo y medio centigramo fueron hechos largo tiempo des- pués de las experiencias de conjunto, y que el microbio . parecía haber perdido, sus facultades virulentas durante su conservación exclusiva in adro. Sea cual sea la dosis inoculada, la inoculación que ya seguida de infección, proyoca la muerte en un espacio de tiempo variable; por consiguiente esta terminación no es absoluta. En las .inooulaciones subcutáneas se determina la apari- ción de un absceso con retención ganglionar más ó menos acusada, generalmente muy visible. Los abscesos, cuyo vo- lumen varía del de un garbanzo al de una avellana, presen- tan alternativas de abrirse y cerrarse generalmente en dos fases. La curación sobreviene á las cinco ó seis semanas. La emaciación es transitoria poco marcada, y puede falta)' por completo. Como en el estudio del muermo y de todas las infeccio- nes en general, en las inyecciones peritoneales, es conve- niente eliminar á las hembras preñadas. A dosis débiles no les produce á las hembras' accidentes, - determina solo un nódulo local insignicante y .efímero. A dosis regulares se desarrolla un absceso superficial que evoluciona de igual manera que los abscesos determinados por la inoculación subcutánea, presentando alternativas de abrirse y cerrarse. En 'el peritoneo se forma un nódulo ad- herente á la pared y religadopor una cuerda al absceso su- perficial. Algunas veces se observa en la cavidad peritoneal r el desarrollo de una masa mamelonada que puede alcanzar \ el volumen de U11 huevo. Como en el muermo, existe una diferencia entre la sen- sibilidad de los cobayos machos y la' de los cobayos hembras. Para apreciar tal diferencia, ,el autor inocula paralelamente la misma dosis á.Ios dos sexos de la misma dilución. . - . Toma dos machos y dos hembras qué inoculaen el peri- toneo. Las dos hembras presentan nódulos ; una sucumbe á los treinta y dos días de una infección intercurrente (pseu- do-pneumoooco)', la atta resiste. Los machos sucumben en REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 29 tres días y medio con' las lesiones típicas. Más atenuadas las inoculaciones, lashembras resisten cuando los machos mueren en su mayor parte, y los que sobreviven sufren gra- ves lesiones genitales. La diferencia que apuntamos es menos marcada que en el muermo, en razón de la menor gravedad de la infección al bacilo de Preisz-Nocard en el cobayo macho. Las razones de la vulnerabilidad menor en .el l?eritoneo de la hembra han sido estudiadas por Nicolle con el bacilo muermoso, y se podrían seguir las explicaciones por él proporcionadas, repitiendo con el bacilo de Preisz-Nocard las experiencias realizadas con el bacilo del muermo. ' El autor hace experiencias de inoculaciones intracardía- ca s, todas en cobayos adultos, machos la mayor parte. Las dosis débiles detei'minan ligera emaciación transitoria .. Las dosis regulares producen accidentes análogos mor- tales á más ó menos breve plazo. A} siguiente día, de la inoculación sobreviene una .erup- ción discreta de pústulas, que se hace confluente, cuyas di- mensiones varían desde una cabeza de alfiler á la de una pequeña lenteja. La erupción aparece en la región del tó- ,rax, depilada para practicar la inyección, y se observa ge- neralrnente al nivel del punto de penetración de la aguja una pústula: más voluminosa. Los días que siguen aparecen 'pústulas al nivel de los anillos, en 'la envoltura, en el escroto, algunas veces en la nariz, los párpados y partes inferiores de 'los miembros. Las pústulas se abren, se desecan, y después de algunos d~as ,aparece un nuevo ataque eruptivo en 'las mismas re- glOnes. Al mismo tiempo que se forma la nueva erupción, se ob- servan osteoperiostitis que empiezan por la tumefacción in- fiam,atoria, y van g~neralmente á )a supuración. Los abs- cesos que se forman á este nivel son casi siempre subcutá- neos, y al abrirse la colección purulenta, puede afirmarse que el hueso se halla comprendido en el foco supurante. Estas osteoperiostitis son frecuentes al nivel de las arti- culaciones radiometacarpianas, tibiotarsianas, interrnetatar- sianas ó i'nterfalangianas. Se observan igualmente al nivel de los cornetes inferiores, de los subnasales y al nivel de las apófisis espinosas de las vértebras dorsales y frecuente- :30 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA mente de los isquios. En la zona genital) el examen clínico permite ver en algunos casos una erupción sobre uno de" los testículos ó sobre los dos á la vez) á través del escroto; la palpación acusa granulaciones en la superficie del tes- tículo; puede notarse igualmente el engruesamiento del músculo testicular. Las pústulas) las osteoperiostitis y las lesiones genitales evolucionan simultáneamente. En la autopsia) los testículos ó solamente uno de ellos) son aumentados de volumen) transformados en un saco pu- rulento que cubre el epidídimo, habiendo desaparecido por completo el parénquima testicular. Cuando es atacado un testículo solo) se nota siempre atrofia manifiesta de la otra glándula genital y puede existir sobre la albuquínea y sobre el músculo testicular una pequeña erupción de pústulas del tamaño de una fina cabeza de alfiler. Algunas veces se en- cuentra al nivel de la inserción del músculo testicular) so- bre el testículo) un nódulo purulento del volumen de un garbanzo" La desecación de los focos de osteoperiostitis per- mite reconocer la naturaleza exacta de las alteraciones; el uero granulado en la periostitis inflamada) hipertrofiado de agujas óseas; la capa fibrolardácea más ó "menos densa) cruzada ó no de trayectos purulentos) es recubierta por un edema subcutáneo) siempre abundante. La autopsia permi- te evidenciar pequeños abscesos que escapan á las investi- gaciones clínicas. Como hemos dicho al principio) el bacilo de Preisz-No- card, puede ser considerado como un agente infeccioso) análogo al bacilo muermoso y como un agente tóxico aná- logo al bacilo diftérico. En este estudio nos hemos preocu- pado de comparar el bacilo de Preisz-Nocard al.bacilo del muermo. En conjunto puede decirse que si estos dos microbios S011 capaces de provocar fenómenos análogos) prineipal- mente la vaginatitis, las manifestaciones del muermo son más graves) más alarmantes) evolucionan con mayor rapi- dez) con lesiones congestivas é inflamatorias mucho más acusadas que las que determina el bacilo de Preisz-Nocard. En nuestra opinión) la erupción pustulosa consecutiva á la inoculación intracardíaca en el cobayo con el microbio de la supuración caseosa, no había sido demostrada toda- vía. Esta nueva comprobación permite apreciar mejor la REVISTA VETERINARIA ÓE. ESPAÑA 31 multiplicidad de los caracteres patógenos del bacilo de Preisz-Nocard, nos parece igualmente que puede contribuir á establecer una noción definitiva' sobre la patogenia) obs- cura todavía') de las lesiones cutáneas en las enfermedades infecciosas. (Trad ucción de J. BARCELÓ) (Annales del Lnstitut Pasteur .. junio 1910). TRABAJOS EXTRACTADOS BACTERIOLOGÍA CALMETTE) A.) y GUERIN) C. Reabsorción de bacilos de la tuberculosis en los bóvidos, á consecuencia de la inyección de la mezcla de suero de animales hi- perinrnunizados ,y de bacilos cultivados en serie, en la brlis de buey. - Las investigaciones de los seño- res Cal mette y Guerin, prueban que puede atenuarse el ba- cilo de la tuberculosis cultivándolo en serie) en la patata cocida) en la bilis de buey pura), gliceriuada al 5 por 100 en presencia de un exceso de este líquido. El suero de una vaca hiperinmunizada con bacilos biliados'poseía un poder aglu- tinante tao grande) que no se había obtenido ningún otro parecido.Teste suero, en contacto in nitro durante cuarenta y ocho horas con bacilos cultivados en la bilis, precipita mucho la reabsorción de los bacilos en el organismo de los bóvidos) á quienes se inyecta dicha mezcla en las venas á elevadas dosis. El suero de estos animales ofrece un poder aglutinante en extremo intenso. Inoculando á los bóvidos la mezcla de bacilos y de suero) se les puede inyectar en las venas bacilos de tuberculosis bovina muy virulentos. _ La autopsia demuestra que) en un tiempo relativamente corto (entre noventa 'i ciento veinte días), estos bacilos son reabsorbidos. Es posible) al parecer, disminuir notable- mente este plazo y obtener de este modo un procedimiento práctico y eficaz de vacunación de los bóvidos contra la tu- berculosis. - J. F. - (Acad. des Sciences, sesión de 4 de julio de 1910). ' FAYET y RAIBAUD) L. Un hongo saprofito hallado en el caballo. - Durante los experimentos hechos acerca de una dermatosis que se' presentó en los caballos de un regimiento) fue aislado un hipomiceto que) después de in- 32 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA ocu~arlo muchas veces al caballo) perro y cobayo) fué reco- nocido como saprofito. Aun cuando) desde el punto de vista patológico) su estudio reviste poco interés) merece la aten- ción de los micrólogos, por su polimorfismo. Cultivado en el jugo de naranja ó en el sudor) forma co- nidias laterales sobre los filamentos y brotes elevados) pa·- reciéndose á la forma vionilia del hongo del muguet, clasi- ficado hoy entre los Eudomyces. Como no se conoce su forma perfecta) se le puede señalar como Mucedinea hyalos- porea. En la zanahoria y en el nabo se presenta en otra forma) próxima á los Torula, Si se mira estas células como clamidosporas, el hongo es una Mucedínea, en el sentido justo en que ha tomado esta palabra G. Lindau. - J. F. - (Reunión biológica de Marsella, 19 de abril de 1910). I PARASITOLOGÍA Ozoux. La filaria del ojo del pavo. - Ozoux ha' encontrado, con bastante frecuencia) en la Reunión) nema- todos machos y hembras en cohabitación) en el fondo del saco subnictitante de esta ave. El estudio que del parásito ha hecho le ha permitido sacar la conclusión de identidad de estos vermes con la Fi- laria (OxYSPÚ'U7'a, NI ansoni) que se ha observado debaj o los párpados de las gallinas y del pavo de China) en las Indias Neerlandesas, Jamaica y Brasil) y que abunda mucho entre las gallinas de la Reunión. - J. F. - (Reunión biológica de Marsella) 4 de junio de 1910). RAILLET) A.) y HENRY) A. Nuevas observaciones acerca de las Thelazias, nemátodos parásitos del ojo. - En una primera nota (Reo. Vet.) marzo de 1910) pág. 149) los autores han fijado los caracteres del género Thelasia y han descrito cinco especies diferentes que viven en los mamíferos. Merced á nuevos materiales) han podido precisar, rectificar y completar esta nota. Han estudiado tres preparaciones' hechas por Gurlt, que se censervan en el Instituto de Higiene de la Escuela de Veterinaria de Ber- lín) y.han visto que, según su primer juicio) debe aplicarse á la Thelazia común del caballo la denominación de Thela- sia lacrumalis (Gurlt), mientras que la Thelazia del bueyes la Thelasia gulosa (Raillet y Henry), que tiene por sinoni-·· mia Filaría lacrqmalis (Gurlt), pro parte. En la cara interna del cuerpo clignotante de un drome- dario se halló, en Lahore, un quiste que contenía ocho The- . lastas Leesi, y estos nuevos elementos permitieron á Raillet y Henry completar la descripción de la especie. En el Colegio Veterinario. de Lahore, el profesor Gaiger ha recibido una hembra de Thelazia- recogida del cuerpo HEVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA ' .clignotante de un perro. Representa una especie nueva, qu.e Raillet y Henrydenominan Thelazia callipaeda, en razón del notable desarrollo de los embriones contenidos en el útero de este verme. - J. F. - (Rev. Vet., LO de julio de191~. . . ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA CHAUVEAU, A. y .CONTEJEAN. Contemporaneidad de la formación y eliminación de los residuos nitrogena- dos en los individuos en ayunas. -En dos notas publi- cadas en 1896, Chauveau ha sentado que «los albuminoides no se hallan en el número de substancias constitutivas del potencial, ele cuya combustión los músculos toman directa- mente la energía necesaria para su funcionamiento ». Un experimento hecho en una perra en ayunas por espacio de seis días, prueba la casi contemporaneidad de la formación . y eliminación de residuos nitrogenados, así como la certeza de la prontitud con la que en su caso, el efecto ele.la acele- ración, responde á la causa aceleradora. Todos los hechos del experimento concuerdan para demostrar claramente que, en caso de ayuno. la formación de residuos nitrogena- dos, debidos .al aumento de la desintegración de los albumi- ~noi.des del organismo, precede apenas á su eliminación. La aparición de estos residuos en la orina, oCl;lrre al poco tiem- po de obrar la causa que ha motivado su aumento. Por· , tanto, estos hechos son testigos verídicos de toda interven- cien que aumenta la actividad de la desintegración de los elementos cuaternarios del organismo. De ello resulta que, todo acto fisiológico que no modiñca para nada la marcha de la excreción nitrogenada, no resta á estas desintegracio- . nes la energía necesaria para su ejecución. , Por esto, hay q~e' sacar; en conclusión, debido á la per- fecta exactitud. de los experimentos, que la energía movili- zada para las necesidades de la función muscular, en los individuos en estado de.inaniciórr, no proceden del potencial albúmina. - J. F. - (~cad. des Sciencies, 6 junio, 1910) . . . , .. ' \ \ . r J 34 REVISTA VETERINA.RIA· DE ESPAÑA SECCIÓN PROFESrON AL Una iOea rOR CELSO LUPEZ MUNTERO Grata satisfacción ha sido para mi, haber leido, en esta REVISTA, las diferentes opiniones y conceptos que á algunos Inspectores de Higiene Pecuaria y Sanidad Veter-inar-ia, les merece la creación del .nuevo cuerpo, igualmente que el papel importantísimo que está lla- mado á desempeñar por los servicios que presta; asuntos los cuales, aunque dit'iciles de practicar, pOI' tener que luchar con personas afe- rradas á costumbres antiguas, conviene no darse nunca por venci- do, aunque hubiera. en algunos momentos, indicio de fracaso. Todos sabéis la opinión ó juicio que en todo tiempo ha merecido la Veterinaria en nuestro pais; nunca se la ha considerado como verda- dera ciencia, si no tao sólo como un ar-te revestido de meros conoci- mientos. Esta manera de pensar, tan poco favorable para nosotros i aun en los actuales tiempos que cor-r-ernos! ha sido causa de que nuestros gobiernos, al igual que las sociedades pasadas y presentes, nos hayan mirado y nos m iren con indiferencia, por el escaso valor que, según ellos, han tenido nuestros conocimientos. Hoy, gracias á la Bacteriología, que ha iluminado nuevos campos de estudio, la Veter-i nar-ia es llamada en demanda de protección y auxilio para resolver los más intrincados problemas de Higiene pública, y todos aquellos que tengan intimidad con la riqueza del país. La Veterinaría ele hoy, no es la Veterinaria de ayer, pudiendo deci r , sin temor á una equivocación, que estamos formando una nueva carrera dife- rente de la de antes por todos conceptos. La antigua Veter-inar-ia, la de los hipiatras, representada por Profesores ernpi ricos destinados á la curación de todas las enferme- dades del ca/bailO y demás solípedos, y evitar el exagerado desgaste del casco mediant.e el herrado, debe transfor-mar-se en absoluto, ex- tir-paudo de raiz hasta' las diminutas par-tículas primitivas, procu- rando no dejar ni un átomo de residuo, con el fin de que no se repi- tan eu nosotros, otra vez, las vergüenzas y bajezas de nuestros ante- pasados. Creemos llegado el momento de modificar lo conocido e11 todos sus aspectos, y digo esto, porque la Medicina Zoológica, de boy viene preparada'para colocarse en el sitio, que por derecho-propio le corr-espondevno estando dispuesta á tolerar más ofensas,' ni á dis- pensar mas Ial tas y equivocaciones, Pues [bien; ¡,cle quién es cono- cida nuestra carr-er-a en nuestro país ~- ~La conocen todas las per- sonas cul tas? No, ¡,La conocen la mayoría de nuestr-os ganaderos? tampoco, ¡,La conocen todos los vete ri.nai-ios españolesj Si á decir . verdad voy, el 50 pOI' lOO no la conocernos. De lo cual resulta que la mayor-ía vamos á oscuras/ira.pezando y cayendo s in saber adonde vamos, ni de donde venimq,~~"l Y qué diremos del lugareño, del pe- REVISTA VETERlNA'nlA DE ESPAÑA :35 queño agr-icultor y ganadero, tosco campesino de cliaq ueta lar-ga, que parece una enciclopedia de sabidu r-ía, c¡ ue aunq ue se esfuer-cen todos los adelantos modernos en quitarle la roña que le perjudica, S3 defiende con cuentos,' h isto r-ietas que le contaron sus abuelos, amigos y par-ientes! Estas manifestaciones, entresacadas de la opi- - n ión general, perj udican gr-an dern en fe tanto n uestra actual cultura, como h~l'estl'os'del'echos sociales, y de aqui que sea necesario panel' en práctica todos aquellos medios que estén á nuestro alcance, para quitarnos los villpendios que nos dir-igen los que 'nos desconocen, ¡, y cuales son estos medios? Bien los han expuesto muchos il ustra- dos veterinarios que, pOI' ser conocidos de todos aquellos que están al tanto de lo que ocurre en casa, no es necesario men cionar-, y en particularvlos condensan los juicios venidos, 'con mucha opo rtun i- dad, en esta.Hzvrs'rx , por algunos Inspectores de Higiene Pecuaria y Sanidad Veter-inar-ia, y que no hay par-a que repetir por ser conocidos de todos. Peroá mi me acune u naidea, que me parece que habria de dar buenos resu ltados en todo j' por todo, v ies que se deben dar confer-encias públicas en todas las pr-ovincias de España, como- de costumbr-e- sevieue haciendo en otros paises', Estas conferencias dar-ían buenos resultados. porque tanto ganader-os, co mo agr icu l- tOl'BSy demás personas de mas ó menos cu ltu ra, apr-endet-ían mucho que ignoran y que r-epor-tar-ía un gran beneficio á la salud pública, ya laiiqueza ganadera, a la vez que nuestra dignidad pr-ofesional quedar íaá una altura que hoy no tiene, Los encargados de dar estas conferencias, ser-ían los Inspector-es de Higiene Pecuaria y Sanidad Vetet-i nar ia.ju nto con los veter-inar-ios mas ilustr-ados de cadapr-ovi ncia, su í'ragando los gastos los fonclos de lbs Colegios Veterinarios, Esto no i mpe d ir ia que también toma- ran parte, con mas motivo.ipor el caudal de conocimientos que ate~ soran, los catedráticos de nuestros centros docentes y los veterina- rios militares, La elección de los ternas estar-ía á vo lu n tad del i co nferenciante, pero esto no obsta para que yo me anticipe, con- tando. con la benevolencia de mis compañer-os, el] dar un ligero parecer, para que, inteligencias de mayal' cultura, for-men un juicio más completo y exacto de lo CJu~debe acordarse, caso que esta idea tuera un hecho: 1.0, y ,:01110 mas oportu no ser-ia, elegirla Veter-inar-ia como ciencia; 2.0, importancia del veter-inario como Higienista; 3.0, las enfer-medades infecto-contagiosas ele los ganados y su tratarnien- ro, po r los, sueros y vacunas; 4.0, impor-tancia del veterinar-io en los Institutos de Bacter-iología, Suerorerupia y Vacunación; 5.0, la Zoo- tecnia como síntesis ele .los estudios veter iuar ios' y sus relaciones cO'll'la'riqueza pública; 6.0, la Zootecnia como ciencia de producción y sus relaciones con la Biología .Y la Sociología, etc, Comprender-án mis respetables campaneros, que esto no consti- tuye una imposición y sí solamente una idea gf\l1el'al,pal'a dar a ccmpr-ender el deber de n uestram isi n , de h ace r aseq ui ble lo deseo- ó nacido, que tanto bien ha de r-epor-tar a nosotros mismos, y á: la humanidad en general. .. ~.' 36 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA BIBLI'ÜGRAFÍA DR. FORNs. - Higiene, lecciones tomadas por Mayoral. - Ma- drid, 1909. - Bibioteca de la Revista de Especialidades Médicas. 12 pesetas. De Federico Nietzsche, ha dicho Emilio Faguet, que hace pensar y vuelve inteligente á quien lo lee.Lo mismo digo de Letamendi, con la salvedad, aplicable también á Nietzsche, deque su lector sea sus- ceptible de llegar á ,ser inteligente, cosa más dificil de lo que se su- pone. He oido decir á varios que les carga Letamendi, como al Duque de Rivas le cargaba el Dante y como carga Cervantes al infi- nito número, á pesar de lo cual, ~Cervantes, el Dante y Letamendi viven y vivirán muchísimo más que aquellos á quienes cargaron. Abo.ra, .precisamente; se discute si convieneó no hacer un monu- mento á Letamendi. Poco será cuanto se haga en su homenaje, pero, acaso, lo mejor seria crear, hacia el final de los estudios médicos, un curso de lecturas comentadas de las obras de Letamendi. No me hago ilusión de que semejante idea se realice, pero creo que seria útil y fecunda, en grado sumo para los inteligentes. , El caso del. Sr, For-ns es la más gallarda prueba de mis asertos. Como acaba de recordar en la Gaceta Médica Catalana el Dr. Hodr í- guez Méndez, Forris fué un alumno en extremo inteligente. Merced á esto, sin duda, supo apreciar el valor inmenso de las doctrinas de Letamendi, con quien, además, logró intimar y empar-entar. De todo esto resultó, bien pronto, por cierto, la interesante persona- lidad del Dr. Forns, gran periodista de Medicina, oto-r ino-laringó- lago eminentisimo é higienista de los más insignes. Con sus lecciones de higiene ha demostrado sus grandes cuali- dades de apóstol de Letamendi, una vez más y, al propio tiempo, sus admirables condiciones de maestro de Higiene. Lo digo resuel- tamente : -no hay tratado de Higiene más completo, profundo, subs- tancioso, conciso v moder-no que las lecciones del DI'. FOI'I1S.Dice, con precisión, lo "que hay que decir. La mayoria de las obras de Higiene son incompletas y están llenas de conceptos inoportunos y superficiales, cuando no contraproducentes. Más que libr-os de Hi- giene parece'n coplas de Calaínos. . El Dr. Forns ha, querido hacer cosa. más firme",!, lo ha conse- guido. En su' Higie'ne Doctrinal, perenne, ha dicho él: ce no se expli- carán el modo y los mejores materiales para hacer una alcantari- lla, cosa que pasa, que cambia con los adelantos de lain dustr ia y r que hace que lo que es hoy excelente sea mañana detestable, sino las condiciones que una alcantar-illa debe llenar y la razón de su existencia» (pág. 8). En estas palabras está expuesto el criter-io de su obra. . '1' El contenido dela misma lo for-man pensamientos muy bien fun- l dados y muy bien expuestos. Hay numer.osas ideas de Letamendi : REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 37 «Ios conceptos de la vida y de la enfermedad ", « las leyes etioló- gicas », « la descripción de los temperamentos », « la Higiene dog- mática», « el horario de la irritabilidad», « la lucha de los seres vivos »"etc. Como hiciera Letamerid.i - al pr-egonar el valor de la car-idad y la necesidad de la emulación por el bien colectivo - For ns acoge y armoniza lo bueno del paganismo' y, del cristianismo y hace así una Higiene' como él dice, integral, !:,omprensiva y sin- tética. A la caridad consagra un capítulo y alude repetidas veces-en di- versas lecciones. Esta.frase de las páginas 191-192, v. gr., da idea de lá fuerza con que se unifican los conceptos que acabo de indicar en la mente del Dr. Forns: « ui caridad constituye yaun positivo bien para el que la tiene, pues q ue las bienandanzas agenas son causa de propia satisfacción y esta ejercebeneñ ci oso j nf! ujo basta en cosa tan somática como el indice opsónico ». Hay capítulos muy originales, en tos que se revela el DI'. Forris como profundo pensador; por ejemplo los que versan sobre la Hi- giene de la inteligencia y de la voluntad. Este últímo, sobre todo, es inspiradtsirno. No lo son menos los consagrados á la Higiene ele la reproducción, á la puericultura y á la educación. Merecen también el mayor encomio los dedicados á la Higiene de la piel, al estudio de la ventilación, etc. Yo aplaudo, especialmente, lo que dice en la Higiene del ejércitc ; no. se puede decir más en menos palabras, ni tampoco creo que se deba decir menos ni más en una cátedracorno la del DI'. Forns. . . . Hay también en la obra grande y selecta erudición contem po- ráoea. La bacteriología del presente, las actuales teorías de la in- munidad, la realidad de los portadores de gérmenes, etc., están acertadísimamente tratados, y lo mismo cuanto se refiere á la bac- teriología de las aguas. Algunas ideas, como la de que debernos y podemos vivir desnudos, que For ns defiende y que se halla en boga en algunos puntos de Alemania; chocará, de fijo, pero, según ensa- yos hechos en mí mismo, no tiene más inconveniente que la rutina de ir vestidos. El Sr. Forns ha hecho, pues, un libro que hacía mucha falta en España, y lo ha hedía tan bien, que la honra tanto como á él mismo y como á Letamencl.i, quien, con que vayan saliendo libros así, .ten- d rá' el mejor de los monumentos. Llega ya el tiempo profetizado-por- . él en su lección inaugural del « Círculo Médico Reformista de Ma- drid », en _mayo de 1882,- de que, muerto y todo, se complazca sin- tiendo como sus restos, cual cotiledones de sembrada semilla, se van co errugando y deshaciendo de bajo del suelo, al «compás que sus discípulos, convertidos en ramaje de su doctrina, orrecen á la do- liente humanidad flores de nuevas esplendentes verdades, frutos de nuevos Jmponder'ables .servicios». . Dn. PEO)W FA RRERAS :3S HEVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA NOTICIAS El primer Congreso espafiol internacional de la Tubercu- losis. -Según se demuestra en el segundo folleto publicado por la. comisión organizadora del citado Congreso, éste tiene asegu rado ya el éxito á pesar del retraimiento de los médicos catalanistasv re-. traimiento fundado en que no se admite concretamente la lengua catalana en las deliberaciones. El Congreso se celebrará del 16 al 22 de octubre próximo. La REVISTA VETER[NAR[A DE ESPAÑA, saluda cor-dialmente á toclos los congresistas, en especial á los compañe- I'OS, á quienes gustosa se ofrece para contribui r á hacerles lo más grata posi ble su estancia en Barcelona. Congreso de higiene de los alimentos. - Del 4 al 8 del próx i-, m o mes de octubre; se celebrará en Bruselas, bajo la presidencia del célebre fisiólogo Fr-edér-icq, profesor de la Universidad de Liége. Conferencia internacional anticolérica. - En el próximo ene- ro de 19:11,.tendrá efecto en San Petersburgo, una conferencia inter- nacional acerca del cólera. El gobierno ruso lo acaba de .acor dar ':/ van á empezar en seguida las invitaciones á todas las naciones. Los curanderos en Sajonia. - En Sajonia los curanderos au- mentan de modo a.lar-mante, pues mientras en 1900 había solo 748, en 1907 había 1,337. De médicos, en 1900 habia 1,864.yen 190,,2,129. En tanto, aquéllos han aumentado en un 75 por 100, los médicos lo han hecho sólo en un14 pOI'100. El seguro del perro. - En nuestros días en que el contrato de seguro se halla tan generalizado, no sot-pren der á nadie la campa- á ña emprendida por el diario francés Le Temps, abogando para que los beneficios del seguro, que hoy comprenden á casi todos los ani- males domésticos, se hagan también extensivos á los perros. Estaidea, que á pr-imera vista parece algo rar-a, no lo es en el fondo, pues hay perr-os. sobre todo los destinados á la caza, cuyo valor representa un capital de alguna: consider-ación. Convocatoria de las oposicJ.ones á Inspector Veterinario Jefe, del Municipio de León. - En el Boletín Oficial elel 30 de agosto último, se publica el progr-ama y las bases que han de regir dichas oposiciones. A continuación transcribimos estas bases, no 'haciendo lo propio con el programa, por su mucha extensión. l.' Para tomar parte en las oposiciones á la plaza de Inspector . Vete rinar io Jefe, de esta capital, ser á necesario acr ed itar, (;011 i n s- rancia dirigida al Sr. Alcalde, y en la forma acostumbrada en estos casos, la posesión de las siguientes cir-cu nstancias : Ser' español, no estar inhabilitado para ejercer car-gos públicos, ser Veter-inar-io con arr-eglo á las disposiciones vigenles y d isf'r utar . de buena conducta. 2.' Las oposiciones tendrán lugar en la segunda quincena del mes de octubre próximo, ante un Tí'ibunal competente yen la Es- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 39 cuela 'de Vete r i na.ria de dicha' capi tal, an u ncián el ose COIIla de biela .anticipación el d ia v hor-a en (IUe ha.n ele comenzar. El plazo para la adrn isió n de solicirudes, ter m i na el 20 de oct ubre pr-óximo. 3.' Los ejercicios de oposición ser-án tres: El pr ime ro , consistirá en la r-edacción, por escrito, en incomuni- cación durante cuatro horas, y sin libros ni apuntes, de una Memo- ria sobre un tema sacado á la suerte para todos los opositores. 'El segundo, en la contestación oral, por cada opositor, durante u na hora, á tres ele los temas ó lecciones del pr-ograma sacados á la su er tepo rel opositor actuante. Ei Tr-i bu nal , si el opositor lo solicita, podr-á conceder media ho ru más. Elter oer-o , en la resolución ele unoó más ejer-cicios prácticos, á juicio del Tribunal, y en la exposición detallada, en Iorrna ele dccu- mento oficial, elel procedimiento empleado, de los medios higiénicos que el caso le sugiera y ele cuantas circunstancias deba hacer co ns- tal' en el documento citado. 4.' Los opositores actu rán por el or-den que determine un sorteo que se celebrará alelar comienzo las oposiciones. El opositor que no asista á este acto, se co ns ide rar-á excluido ele las oposiciones. El Tribunal colocará el primer d ia, el! un bombo. á la vista de los opositores', tantas bolas numeradas como temas figuran en el p rograma. Las bolas que hayan ser-vido para un opositor, no vol ve- rán al bom bo hasta el día sigu ien te. 5.' La clasificación ele cada -ejercicio se liará pOI' el sistema de puntos. Cada Juezpodrá dar uno á diez, como máximo, El total ob- tenido por cada opositor, dará la conceptuación del ejer-cicio, que se hará público pOI' rned io de una' lista 'autorizada por el Secretario con el V.O s.: del Pr esi den te del Tribunal. 6.' La propuesta será unipersonal y recaer-á en el opositor que haya obtenido mayor número de puntos, y cuya propuesta, con la calificación ere los demás opositores, se remitirá á la Alcaldía con las actas de las sesiones celebradas, listas parciales de concep- tuación y expedientes personales de los opositores, si les hubiere. 7." En el caso ele que dos opositores obtuviesen igual conceptua- ción final, el Tribunal colocará en pr-imer lugar al que acredite po- seer mejor expediente académico. ' Una medalla histórica en el esófago de una ternera. - Hace algunos días que al practicar la matanza de reses para el consumo público en el matadero de Vigo, uno ele los car-nicer-os encontró, en el esófago de una ternera, una medalla dorada. del tamaño de un cluro,conmemorativa de la visita hecha hace cinco años á París pOI' el. Rey de España, cuando Su Majestad fué objeto ele un atentado, yendo en car-ruaje con el SI'. Loubet, en la calle de Rivoli. Tiene la medalla bastante peso, con los bustos de nuestro Mo- narca y el entonces presi den te de aquella República, á un lado, yal otroJa figura de un ángel que, Ilevanelo en el brazo derecho una especie ele rodela, protege la vicia de los dos jefes de Estarlo. 40 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Sobré las figuras de D. Alfonso y Loubet, está la fecha, 31 mayo de 1005. . La medalla está en pode¡' del concejal Sr. Ruiz, que presenciaba 'el degüello de las reses y á quien se la entr-egó el carnicero que la encontró. .. ¿ Desterrará el automóvil al caballo? - De tal modo han in- vadido París los tranvías eléctricos, los autobuses. los autocamiones, los taxiauios, las motocicletas, los automóviles y los carruajes auto- motores de todas clases, que no en balde se pregunta Le Journal si el caballo no está destinado á desaparece!' corno medio de ar-rastre y transporte, primero de la capital de la. Nación, y luego de toda Fr-ancia Del desar-rollo que ha alcanzado el auiomotorismo en Francia dan idea las siguientes cifras: . En el año 1900, circulaban en dicho pais. 2,939 automóviles; en 1902,9,407; en 1904, 17,507; en 1906, 27,507, Y en 1908, 41,586. En el último año se ha elevado el número de autos circulantes en Francia á 49,969. Por lo que se reflere á la capital, la pr-ogr-esión ha sido como sigue: en 1900, 648 au tomóviles: en 1902, 1,862; en 1904. 3,515; en 1906,6,032; en 1908, 11,130, y, por último. en 1909, nada menos que 13,034. Esta enor-me cifra de automotores, que representa pOI' si sola la cuarta parte de los vehiculos de ese género circulantes en Fran- cia, y á la que ha de añadiese otros cuantos m i+lares más de auto- buses y tranvías de tracción mecánica, ha obligado ya al Municipio parisién á crearen ciertos puntos de dicha capital pasajes subte- rráneos q UBgaranticen al peatón la seguridad de su persona. . Como consecuencia natural de este pasmoso desenvolvimiento de la tracción mecán ica, el caballo desaparece poco á poco. He aq u i lo que acusan los' censos de París: En 1900, aparecían registrados 98,284 caballos, mulos y asnos; y á par-tir- de esa fecha el descrecimiento se acusa en la siguiente pro-. gr-esión : 1902,91,976; 1904,85,269; 190fl, 79,458; 1908,79,460, Y 1909, 79,000. De modo que, por lo que se refier-e á Par-ís, el caballo lleva perdi- da la pa·rtida, puesto que en un plazo de diez años ha disminuido su número en cerca de 20 millares. . No ocurre lo mismo, en cambio, en el resto de Fr-anciá ; pues según las estadisticas de la raza caballa!', éstas, en vez de ir en des- censo, señalan los au mentes que á conti nuación se expresan: 1900: 3.464,304 caballos, mulos y a.snos; 1902, 3.598,476; '1904·, 3.701,.779'. 1906,3.701)78; 1908, :3.'l72,75Q.y 1909,3790,000 . Hay, pues, un aumento de 300,000 cabezas desde 1900 á 1909. La especie caballar no se encuentra, por consiguiente, amenazada ante la expansiówdel autom oto r ; si éste va desalojando al cáballo de París, y aun de los gr-andes cen tros , no ie sera funesto en las cam- piñas, Observase en erecto, q ue es precisamente en las pequeñas localldades.j-ur-ales donde se l'~gist!'an 10:3 mayores aumentos. d~ caballos. 'ripo¡¡rafia La Acaciémic2, de Sma JI", y au,,,!!. Ronda Univ.rsi:ia:i, 6; Teléiono SGI .i, BIOLOGOS ILUSTRES RAFAEL RODRÍGUEZ lVLÉNDEZ