REVISTA VETERINARIA DE. ESPAÑA Vol. VI. Barcelona: Octubre 191 I TRABAJOS ORIGINALES la emasculación total en el caso Oe tumores Oe los órganos genitales Oe les perros P()R C. PODASCA Profesor elela Escuela t.tevete.'rinal'ia ele Bucarest (Rumania) Hay casos de tumores de los órganos genitales de los perros (pólipos penianos), en 10s que la operación por sim- ple extirpación no.puede practicarse, á causa de la exten- sión de esas neoformaciones que pueden interesar el pene) el prepucio, la pared abdominal y el escroto, ó) sobre todo) á causa de extensas destrucciones de los órganos. En estos casos) cuando queramos conservar la vida del individuo) la única.intervención posible para conseguir una curación radical es la emasculación total. DESCRIPCIÓN DE LA OPERACIÓN Hay que sujetar al animal en decúbito dorsal completo. Campo operatorio.- El prepucio y la región abdomi- nal inferior Y,el escroto) deben rasurarse y desinfectarse (nosotros no" servimos de la tintura de iodo repitiendo las aplicaciones tresó cuatro veces). La anestesia es indispensable, haciéndola local) por me- dio de inyecciones de estovaina al 1 poI' 100 en puntos pró- ximcs que circunscriben ei campo de la operación yen el centro ; ó bien raquiestovainización en la región lumbar. La operación puede dividiese en cuatro tiempos: 1.0 La operación empieza por la castración que se prac- tica) según el procedimiento aséptico, extrayendo los dos testículos por una sola incisión en la línea media. 44 REVISTA VETERINAI1IA DE ESPAÑ ... ,2.° Operacion propiruu ente dicha. - De la comisura an- terior de la herida producida pOI'la castración, parten dos incisiones que ci rcunscr-i ben pOI'com pleto el prepucio; se prolongan en la piel sana (procurando respetada en lo po- sible) y se encuentran en el extre- mo anterior del mismo. A continuación desprendere- mos la porción delimitada por estas incisiones (prepucio y pene), evitando las pequeñas hemorra- gia.', COIl la ligadura de los vasos. Hay que eliminar con mucho cui- .Iado todn cuanto esté alterado. 3.° La masa morbosaqueda adherida al organismo por la con- tinuidad del pene. Se moviliza la porción tij a del pene desprendien- do Jas adherencias que la tienen suspendida contra la parte infe- rior del pubis y se la retira por la herida de castración. Luego ,se' reseca el pene por una incisión perpendicular á su dirección y se hace la ligadura de las arterias y de las venas. Para evitar las hemorragias puede aplicarse al principio una venda elástica en la verga) detrás del sitio en que se hace la incisión y después de ésta) se hace la ligadura de los vasos. También se' puede aislar la uretra de los cuerpos caver- nosos en una peq ueña porción) y hacer en ellos una liga- dura lo mismo que en los vasos. El pene se incide detrás del hueso peniano en una por- ción tal) que la parte que quede tenga la longitud suficiente para llegar exactamente á los bordes de la herida cutánea de la castración. , 4.° Las suturas. - Las bandas cutáneas de los alrededo- res de la herida) consecutivas á la eliminación del prepucio) se juntan y se fijan á la línea media por medio ,de puntos de sutura separados. Los colgajos de la herida del escroto se convierten en'pre- REVISTA VETERINARIA DI( ESPAÑA 45 pucia y hay que unirlos por medio de puntos de. sutura se- parados á la parte CJ ue ha q uedado de la verga. Con objeto de evitar estrecheces uretrales, hacemos en la pared inferior de la uretra una incisión de un centímetro y ,1 suturamos los bordes de la herida uretral á los ele la herida cutánea. Terminada la operación, debemos impedir que el animal rompa los puntos de sutura. La -cicatrización se hace con, regularidad y el animal debe tener un meato uri nario en la región perineal. Para evidenciar los efectos de esta operación) vamos á describir un 'caso que hemos tratado. Se trata de un viejo setter propiedad del SI'. E. F.) de Bucarest. El animal padecía desde mucho tiempo un pó- 46 REVISTA VETERIN'ARrA DI\ ESI AÑA lipo peniano y del prepucio. Las vegetaciones excesiva- mente voluminosas afectaban por completo la porción libre del pene, que no cabía en el prepucio. La tuberosidad pos- terior de los cuerpos cavernosos se hallaba cubierta de nu- merosas y enormes vegetaciones poliposas. El prepucio en esta región estaba afectado, adherido al. pene y ulcerado en una gean superficie. (Fig. l.) El día 25 de abril practiqué la operación descrita sin probabilidades de conseguir una cicatrización pe?' primam, cosa que se consiguió al cabo de diez días de un modo regular y casi pOI' completo. . Quince días después de la operación, he fotografiado al animal para que se viera el meato urinario. A los veinte días el animal estaba completamente sano. He tenido ocasión de volver á ver al operado dos meses después de la intervención y estaba muy bien, en buen es- tado de carnes y la herida cicatrizada por completo. La herida del prepucio y del pene se conoce por una cicatriz lineal y regular. . El meato urinario está delimitado p01' un. pequeño tubér- culo-cónico, cubierto por una membrana mucosa. (Fig. n.) La micción se.hace muv bien v el animal ha conservado Jo' la costumbre que tienen los penos de levantar' un miembro posterior durante esta función. TRABAJOS TRADUCIDOS C·)ntribución al ~stuOio Oe los" ltéciOentes De vacunación ,¡ POR E. LECLAINCHE Leclainche y Vallée, en 1902, estudiaron la patogenia de los accidentes consecuti vos á las diferentes vacunaciones. Demostraron que la inoculación de una vacuna, por muy atenuada que sea, determina un estado de susceptibilidad' especial en contacto del mismo virus. Los an imales en es- tado de «infección latente» se hallan expuestos á una infec- ción virulenta, á la que, sin duela, habrIan resistido á no REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA' . 17 mediar la circunstancia de la vacunación .. Al propio tiempo establecieron la posibilidad - para ciertos virus - de poder evita!' el peligro que resulta de la presencia accidental de .gérmenes dentro del organismo por medio de una inyección de suero inmunizante, antes de la vacunación. Al final de su trabajo, Leclainche y Vallée mencionaron la eventualidad de los accidentes de otro orden: « El em pleo del 'suero no perrni te, pOI' ahora, evitar á cien- cia cierta todos los accidentes postvacunatorios. AlIado de los accidentes mortales, resultantes de una infección por el microbio, cuyos efectos se pretenden neutralizar, pueden producirse otros provocados por un agente distinto. Más adelante diremos que luego de haber vacunado á los animales contra el mal rojo, pueden éstos sucumbir á la pasteurelosis. » Todavía aquí parece que la vacunación es la causa ocasional de la evolución virulenta, y es lógico pensar que el organismo se impresiona de una manera especial con la vacunación. Lo prueba esto, que una inoculación virulenta, mofensiva en las condiciones ordinarias, reacciona vivamen- te á un animal vacunado de poco tiempo; en los días que si- .guen á la vaouriación, también la fagocitosis debe actuar de una manera electiva al contacto del virus inoculado, y, por consiguiente, resultar así menos activa, más perezosa en la lucha contra otros gérmenes distintos. »Sucede, sin duda, una cosa análoga á la observada en la curiosa experiencia de Roger sobre la acción simultánea del B. Chauoaei Ji el M. prodiqiosus. Normalmente se sabe que el conejo puede ser considerado como refractario al car- bunco sintomático, puesto que las bacterias; específicas in- oculadas á este arrimal son seguidamente fagocitadas; pero si al mismo tiempo que ellas se inocula un microbio banal C0Í110 el M.prodigiosas, los fagocitos le> absorben. siendo menos activos con el B. Cliouoaei; y en estas circunstancias es cuando el carbunco puede evol ucionar en e] conejo. » Por lo que precede, puede observarse que la materia es compleja y de dificultad extrema. • » El ejemplo siguiente es interesante: en el curso de unas .serovacunaciones contra el mal rojo practicadas por uno de nuestros más buenos colaboradores, tiene ocasión de com- probar una serie de accidentes que siguen á la intervención. Mueren, por consiguiente, algunos cerdos en tiempo varia- 48 REVISTA VET[,;RINARIA DE ESPAÑA ble: unos presentan los síntomas de mal rojo auténtico; otros' perturbaciones un poco diferentes; los accidentes alcanzan no sólo á los animales que han sido serovacu- nadas á la vez, sí que también á los que ha:n sido tratados con el suero preventivamente antes de la inoculación del Virus, » El examen de los bazos demostró que todos los anima- I les sucumbieron á una forma de neumoenteritis debida á la pasteurella, según demostración de Ligriiéres. » Más tarde fueron comprobados los mismos hechos en diferentes puntos, En un gran criadero se presenta el.mal rojo y se vacunan Ull cierto número de sujetos: Después de la operación caen enfermos algunos de los inoculados, con sofocación, de los que muere uno. Las vísceras encerraban la pasteurella 'en gran abundancia. » Aquí, ya, la interpretación no es dudosa. Es evJ~ dente que los accidentes han sido debidos al hecho de la va- cunación, y, por consiguiente, deben cargarse en cuenta á su pasivo. Los cerdos sucumben por haber sido vacunados. " La inyección de la vacuna disminuye las resistencias del organismo y permite á la pasteurella, huésped normal en ciertas regiones de las vías respiratorias ó digestivas) que provoque una infección mortal, )f Las vísceras de cerdos que hau sucumbido después de la vacunación pasteuriana han sido mandadas á los labora- torios, los cuales han dado la siguiente contestación: «El cerdo ha muerta. de neumoenteritis». El profesor, lo mismo que el propietario, no pueden explicarse el por qué la neu- . .moenter-itis sobreviene en el momento' preciso de la vacuna- ción, matando solamente á los vacunados. respetando á to- dos los demás en el mismo corral y sus alrededores. Las consecuencias de .estos acontecimientos son fáciles de preve- nir: no vacunar en cuanto se observen los primeros casos. , » Por lo visto, el uso del suero no suprime todos los ac- cidentes postvacunatorios ; lo que sucede' con el mal rojo puede suceder con las afecciones carburicosas; pueden darse casos en carneros óbóvidos vacunados contra la fiebrecar- buncosa y verlos sucumbir de afecciones pasteurélicas. Pero con él) al menos se habrásuprimido la pr incipal causa de los accidentes. »Por otra parte, prevenidos de la eventualidad de posi- REVISTA VETERINARIA D¡'~ ESPAÑA 49 bIes fracasos que nada tienen .de misteriosos, los prácticos intervendrán con perfecto conocimiento ele causa». . En estos últimos años se *** han recogido nuevas observa- ciones que permiten precisar las condiciones de aparición de tales accidentes después ele la serovacunación contra el mal roj o del cerdo. Las observaciones fueron recogidas en 1ugares señalados ya como regiones en las que la neumoenteritis es endémica. Los animales vacunados caen enfermos algunos días después de. la primera ó de la segunda vacunación. Lo más frecuente es que los cerdos soporten muy bien la primera. intervención (suero y virus). mientras ,que la segunda (virus puro) provoca los accidentes. Son afectados los animales á toda edad. . . Empiezan los síntomas de las 36 á las 60 horas, por fie- bre, inapetencia. abatimiento y aparición ele manchas cuta-. neas rojas. Hay casos en que los animales sucumben del tercero al sexto día de la enfermedad; en otros sobreviven y curan más ó menos por completo. . En algunas autopsias practicadas se ha observado la in- I flarnacion de la pleura- y del" pulmón por neumoenter-itis. En la mayoría no se observan más que las lesiones congesti- vas generalizadas. Algunos prácticos han hecho una observación muy inte- resante: los enfermos á consecuencia de la vacunación) tratados con el suero contra el mal' rojo, no mejoran en su estado después elel tratamiento. No es posible explicarse los accidentes de la vacunación. ' Los animales caen' enfermos después de inoculados; pre- sentan síntomas que corresponden á los del mal rojo agudo y algunos ofrecen lesiones en. el punto de inoculación. Los no inoculados, que se hallan en las mismas explotaciones, siguep indemnes. . , POI' otra parte, ¿,cómo explicarse esta acción patógena de un virus cuya inocuidad es testificada por millares de inocu- laciones simultáneasf ¿, Porqué la misma vacuna, inoculada en las mismas condiciones, no determina accidente alguno en otros lugares de explotación '? Puede admitir-se cf priori, á pesar de las afirmaciones de veterinarios y ganaderos, que los accidentados recaen el} in- 50 REVISTA VETERINAnlA DE ESPAÑA fectados latentes desconocidos. Pero entonces ~cómo expli- carse que el suero no ejerza una acción inmediata impidien- do su evolución? Obser-vaciones precisas de autopsias metó- dicas y un análisis bacteriológico serán los únicos medios que permitirán la interpretación de los hechos anunciados. *** .En 1909 un veterinario practicó en un sola casa 35 vacu- naciones. Dos días después de la primera vacunación casi todos los cerdos aparecieron enfermos: tristeza) inapeten- cia) fiebre y manchas rojas cutáneas. Puso inyecciones de suero (10 y 20 cm, 3) A pesar de lo cual murieron cuatro de los enfermos, Otros siguieron en estado gmve durante ocho o diez días, sufriendo diarrea y paresia del tercio posterior, Mandó al laboratorio un fragmento de hígado de la pri- mera víctima. El examen directo no descubrió bacilo alguno del mal rojo; el cultivo sólo dió un estreptococo banal; la inoculación de pulpa al pichón no provocó accidente alguno. Después mandaron dos enfermos en dos días de intervalo. ui10 murió en el viaje, La autopsia descubrió magníficas lesiones intestinales de peste' porcina. El filtrado obtenido de sangre del corazón y de la pulpa del bazo mató en trece días á un cerdo por inoculación subcutánea. El segundo enfer-mo murió á los cuatro días de observa- ción. Presentaba lesiones en el intestino y el pulmón á la vez. La inyección del filtrado á un cerdito de tres meses no le mató; púsose flaco y desmedrado, sin que tal estado pu- dier-a considerarse una consecuencia cierta de la inocu- lación, Todavía sucumbieron algunos animales más en el efec- tivo de referencia y en el lote éle los vacunados, El propietario creyó en la- mala calidad de ia vacuna, cuando á los pocos· días, en otro encierro vecino) cuyos animales no habían sido vacunados: aparecía la peste, *** En .muchos casos esta demostr-ación fortuita del fracaso de la vacunación no sólo hace dudar) sino que lleva el con- vencimiento persistente en el espíritu de. los ganaderos y de los veterinarios. .. , REVISTA VETER[NAR[A DE ESPAÑA 5l En junio de 1910, un veteri nario que practicaba numero- sas inoculaciones contra el mal rojo) inoculó un lote de tre- ce cerdos. Tres de los inoculados murieron del cuarto al octavo día de la primera inyección (suero y vacuna), y cinco murieron del cuarto al octavo día después de la segunda inoculación. Las inyecciones de suero contra el mal rojo repetidas no tuvieron acción favorable. Mandaron fragmen- tos.de bazo al laboratorio. El examen directo) el cultivo y la inoculación demostraron la absoluta ausencia del mal rojo. A pesar de todo, el ganadero y hasta el veterinario que- daron convencidos que debía incriminarse á lavacuna (1). *** , La precedente observación es incompleta en el sentido de que si bien se ha demostrado la ausencia del mal rojo con certeza) no se lía probado la existencia de una infección conocida. La que sigue es más demostrati va. En una explotación de un centenar de animales se practicó la serovacunación, con perfectos resultados duran te m uchos años. En mayo de 1911) sobre un total de 45 vacunados) se observó la aparición de accidentes de intensidad variable en una decena de suje- tos en los días siguientes á la primera vacunación (suero Y' vacuna). Las evoluciones presentaron uua forma y una mar- cha m uy .variables. Dos cerdos murieron nueve y. trece días después de la vacunación. Los otros presentaban síntomas diversos: man- chas cutáneas rojas, tos) diarreas persistentes y paresia del tercio posterior. En uno de los enfermos) que fué mandado al laborato- rio, se encontraron lesiones intestinales y pulmouares á la vez (septicemia y peste). Nada de bacilos del mal rojo al examen directo) al cultivo) ni á la. inoculación. En cambio) se halló el B. suipestifer y la pasteurella en abundancia. El fil- . trado de lasarigre y de la pulpa del hígado eran vir-ulentos; (1) Me Iiabé is contestado - escribe el veteruiarto - que el análisis no acusa gérmenes del mal rojo. A pesar de tocio, estoy perplejo, como lo está un compa- ñero que me ayudaba. No puedo creer que se trate de otra cosa. Un inspector de servicios sanitarios y otro departamental han sido testigos de Jos hechos. El propietario, como es natural, y no puede ser de otro modo, atribuye el de- sastre 'a, la vacu nación. 52 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA dos cerdos pequeños inoculados bajo la piel murieron: á los once días el primero con exudado pleural, congestión infil- é tración edematosa del pulmón; el otro á los veintitrés, con manifiestas lesiones ulcerosas del intestino. En la 'autopsia del segundo se hallaron unos botones constituidos por una materia que parecía yema de huevo cocida. Luego se averiguó que la vacunación había sido solici- tada COII urgencia, porque habían muerto dos animales del efectivo con síntomas del mal rojo. Otro había sido sacri- ficado para la carnicería, declarando el carnicero que la sola alteración encontrada radicaba en el intestino, hasta tal extremo, que no se pudo aprovechar. *** ' Es inútil multiplica!' los ejemplos para demostrar la cer- teza de las infecciones pestosas, más menos latentes, en ó la patogenia de los accidentes de vacunación (1). La neumoenteritis, yen particular la peste, han invadido todo el sudoeste y oeste de Francia; el contagio de la región del centro es ya un hecho. La situación sanitaria de estas regiones,. atacadas por el mal rojoal. mismo tiempo, es com- . parable á la de las provincias prusianas de] Este; pOI' consi- guiente, la vacunación se .practica con frecuencia en anima- les infectados. Se ejecuta con urgencia cuando uno varios ó cerdos sucumben á una enfermedad roja que se considera debida al mal rojo. Los propietarios que de antiguo conocen el mal tojo sufren un error inevitable al ver que los cerdos mueren con las manchas caracter-ísticas. Algunas veces di- cho error se .hace extensivo al veterinario, gracias á las in- . dicaciones erróneas dadas hasta estos últimos tiempos por los clásicos. Las neumoenteritis de ningún modo se hallan caracterizadas por una evolución subaguda, no matando., por consiguiente, á los animales más que de los quince á los treinta días. Las ,formas agudas en las néumoenteritis y de (1) La vacunación es siempre perfecta y la Inyecoió n ele suero eficaz en sus efectos, elice u n práctico, y es m uy cierta que siem pre se proelucen los acciden- tes ele neumoenteritis en los medios ya contaminados. Esta enfermedad es hoy tan conocida, Cj¡ue muchos ganaderos han abandonado la lucha. Hace algunos años bastaban simples medidas higiénicas para evitar el mal; hoy los lecho nci- Has son atacados antes ele dejar la teta y viven moml ñcá.ndose literalmente, pl'e- sentando unos la forma pulmonar y otros la forma intestinal. REVISTA VETERIrÚRI."" DEEsPAÑA 53 la p0ste verdadera, tienen la particularidad de matar en al- gunos días solamente en los casos cuyos síntomas son idén- tícos á los del mal rojo agudo. Siri. embargo, las lesiones son diferentes: la tumefacción del bazo falta con frecuencia; los ganglios no son hemorrágicos; falta pocas veces un exudado pleural y la infiltración edematosa del pulmón ... Las alte- raciones varían casi siempre hasta en su mínima expresión, pero en la autopsia puede existir todavía una confusión po- sible. 11 Interviniendo . ~, así en medios infectados de neumoentéri- . tis, la vacunación contra el mal rojo puede provocar a9ci- dentes y las .inyecciones preventivas ó curativas de suero no consiguen impedirlos. Además, hay que convenir en que la neumoenteritis acu- sa su presencia ruidosamente. Las formas latentes de la peste - bien estudiadas por el servicio sanitario inglés y tan' peligrosas desde el punto de vista del contagio - son extre- . madamente frecuentes. Muchos lotes de cerdos comprados, en aparente estado de salud, se hallan infectados en I'oa- lidad .: En los tales. la enfermedad. siempre inminente, evolucio- na bajo las condiciones más diversas y más insignificantes. La vacunación contra el mal 1'9]0 con seguridad constituye una de las causas ocasionales. Las diferentes formas de la neumoenteritis lo son todas capaces de obedece!' á esta provocación ~ De otro modo, ~,cuáles son los datos etiogénicos del rouqet y de otras infec- ciones septicémicas del cerdo ~ . En este trabajo no se hallaran más que indicaciones Ín- completas sobre este punto. Con seguridad que la infección provocada en ciertos casos de inoculaciones es la peste por virus, filtrable. Pero la comprobación no ha sido posible más que excepcionalmente, y la cómoda expresión de neú- moerueritis, aquí empleada con tanta frecuencia, traduce -exactamen,te la incertidumbre del diagnóstico etiológico. Es menester precisar también la manera de obrar de la vacunación, y así el problema es más delicado todavía. PO- drá suponerse que el estado de hiperpredisposición creado. hacia la peste ó hacia otra forma infecciosa es función de las toxinas 'secretadas pOI' Ó con los bacilos introducirlos. Hay que oponer á ello que cultivos muy pobres en bacilos, 54 HEVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA viejos y apenas virulentos, provocan accidentes tan claros, como los cultivos recientes y muy ricos en bacilos. Las úl- timas investigaciones de Riebe (1) aportan documentos curiosos sobre este punto. Pero la cuestión necesita un mi- nucioso estudio y las hipótesis no tienen ningún interés. *** De todo lo expuesto puede formularse una conclusión: La sera vacunación contra el mal rojo del cerdo es capaz de provocar una evolución pestosa, y probablemente también otras infecciones septicémicas. ,cÍj Estos resultados ¿,deben limitarse á Francia? La vacunac ción contra el mal rojo se practica en numerosas regiones invadidas por la peste. Sería muy extraño que en ellas no se hubieran observado análogas causas de fracaso. En Alemania y Prusia se han comprobado los mismos hechos por los veterinarios. En i!=J08,el veterinario Bruhn, de Opalenitza (Posen), observó la muerte de dos cerdos des- pués de la segunda vacunación. En la autopsia encontró le- siones de peste. En los distritos de Schmiegel, Gratz, Oscher leben \ Sebe, mueren los animales después de la primera ó de la segunda vacunación. En todos estos casos el resultado bacteriológico ha sido la presencia en los preparados del virus de la peste. La mayor parte de los veterinarios atribuyen los hechos á una impureza accidental de la vacuna ó del suero, debida al virus pestoso. Si esta hipótesis simple parece natural, re- sulta insostenible en la realidad de los hechos. Las vacunas y sueros proporcionados por los laboratorios erÍ donde no se ha cultivado jamás el virus pestoso son las que producen accidentes. Además, las comprobaciones y análisis de los cultivos incriminados han demostrado su absoluto estado de pureza. . Comentando los hechos antes expuestos, dice el profesor Stazzi de Milán : La aparición de formas agudas ele septice- mia (Preisz) ó de otra peste en el cerdo vacunado contra el mal rojo, la hemos observado ya. Con el Dr. Monroy he visto algunos casos en la circunscripción de Bormio. Pero (1) Wilhelm Riebe. Del' Rottaufaer Sctuoeine urui seine w ecneetoextenunaen: us r Sctuoetneseuctie. - Tesis de Gressen. 19t1.· HEVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 55 esta complicación y el modo de desarrollarse (pocos días después de la vacunación) y por el carácter que ofrecen las lesiones (neumonía crupal enteritis diftérica) etc.) no pue- de ser atribuida á una impureza específica del suero ó de la , vacuna del mal rojo) pero sí ala presencia simultánea de otras infecciones en los focos de mal rojo) peste ó septicemia, .La vacuna ha obrado determinando una reacción de los· procesos de la peste ó de la septicemia hemorrágica exis- tentes ya) con una evolución subaguda ó crónica en algunos , de los sujetos sometidos á la vacunación contra el mal rojo, No se trata aquí de .comprobaciones aisladas; -en todas las regiones en donde' coexisten la peste y el mal rojo se han observado iguales complicaciones. En Francia hemos podi- do observar nosotros directamente, de año en año) la mar- cha invasora de la peste y afirmar su presencia en las re- giones indemnes hastaaquel momento) confirmándolo por medio de las lesiones. ' Estos accidentes) sin duda alguna) son relativamente ra- ros generalmente hablando) y, por consiguiente no son' de gran importancia económica. para la región. Pero las con- secuencias di rectas para los particulares) son desastrosas.' ta relación' entre la vacunación y la evolución provocada' es evidente] con frecuencia los síntomas observados son idénticos á los del mal rojo agudo ¿,cómo) pues) no acusar á la vacuna ~ Si el veterinario en este caso se halla perplejo, ¿,cómo hacer comprender al .propietario las sutilezas de una pato- , genia tan imprevista? Por estas razones no se titubeará en declarar con frecuencia que la vacunación es iufiely peli- grosa) dando lugar á que á los perjuicios enormes que oca- siona la peste por sí misma) tengan ocasión de juntarse otros perjuicios por el abandono de métodos profilácticos actualmenteprobados y de unEl:perfecta seguridad. (Traducción de BAROELÓ) (Réoue qénér ale de Médecine Vétérinaire, 1 y 15 de septiembre de 1911). "N. del T. - Si Jos prácticos que han empleado las vacunaciones contra el mal rojo en España y por lo que á; nosotrosse refier-e en Cataluña, repasan su memoria, alguno habrá - amigo mío por cier- to- que pueda explicarse la tenebrosa Incógnita que tortur-ó su . mente ante los inexplicables fracasos de bien hechas vacuna- ciones, , 56 REVISTA VETEIUNARIA DE ESPANA TRABAJOS EXTRACTADOS BACTERIOLOGÍA YlAGROU,. J. Sobre la Botriomicosis experimental.- El papel que representa el estafilococo aislado de los tumo- res botriomicósicos es todavía hipotético. Aun no se ha de- terminado si el Botriomices, el Micrococus ascoformans ó botriococo, es el agente del hongo del caballo. Magrou, ha encontrado en cada uno de los trayectos fis- tulosos de un tumo!' botriomicósico una ó varias crines en- vueltas por gr-anos amarillos caracter-ísticos. La presencia de las crines sugier-e la idea al auto!' de investigar 'el papel de los cuerpos extraños en las consecuencias de la inocula- ción del Botriococo. El pus ha sido inoculado en los testículos con un frag- mento de hilo. Veinte días después, muerto el animal, se comprueba que se había desanrollado, en el centro del nó- dulo intlamatorioyun grano botriornicósico constituído por un mazo de micrococos, y limitado por una envoltura re- fringente. La .envoltura estaba formada por una corona de mazas idénticas á las mazas de la actinomicosis. Los resultados han sido obtenidos inoculando el pus y el botriomicoco obtenido en estado de pureza y substituyen- do el hilo por crin esterilizado. . El botriococo, análogo en sus cultivos al estafilococo do- rado, fué diferenciado por las reacciones de aglutinación de una muestra auténtica de es-tafilococo dorado.- J. B. - (Compt~s rendus de la Societé de Bioloqie, 18-2-1911.). \ . PATOLOGÍA Y CLÍNICA BALDREY. Experimentos de inmunización contra la peste bovina. - Se han hecho' exper-imentos con objeto - de ver si era posible inmunizar los animales contra la peste bovina, por medio de los alimentos y bebidas. A algunos novillos se les dió una pequeña cantidad . (1 cm.") de jsangr-e virulenta yal cabo de cuarenta y ocho . horas otros 5 cm." La ingestión de dicha sangre fué seguida de una débil reacción, la temperatura fuéde 39'5°, después del quinto día de haber recibido la segunda dósis y llegó á nor- malizarse á los diez días. Ninguno de los animales perdió en peso ni pr-esentó síntomas de la enfermedad, exceptuando el REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 57 . ligero ascenso febril. Al cabo de diez y siete días cada uno de dichos 'animales recibió otros 5 cm." de sangre virulenta debajo de la piel, Los animales enfermaron, aunque más tarde que los que servían como, testigos. De estas pruebas resulta que la alimentación de los bóvidos con materias vi- rulentas, no confiere inmunidad; pero puede prolongar al- guna vez el período de incubación. .Ó: Continuando los experimentos antes citados" creyóse oportuno medir la propiedad inmunizante de la sangre viru- 'lenta calentada, con relación á sus propiedades vacunan tes por, inoculación subcutánea. Las observaciones permitieron formular las, conclusiones siguientes: . " La sangre virulenta' desfibrinada 'calentada á 45° C. du- rante 30 minutos no pierde su virulencia. Calentada á 50, 55 Y 60° durante media hora pierde la virulencia. , Calentada á más de 55°C. lasangre no puede ser consi- "- derada como una vacuna, , " Por consiguiente, fué adoptada como vacuna la sangre desflbrinada y calentada á 50° G, durante media hora, Sem- ner halló que con 'este método se podía 'inmunizar á los animales. - , Virulencia ele 'la sanqre. - Durante los citados experi- mentos se quiso ver cual era la parte más virulenta de la sangre. Es sabido que la ~angre desfibrinada y centrifugada es muyvirulenta y para saber si él suero lo era también, se j noculó á un toro 1 cm." de suero obtenido previa desfibri· nación y centr-ifugación de la misma. Al cabo de siete días aparecieron vesículas. Otro experimento fué hecho inyectando suero separado por coagulación de la sangre á-la temperatura del hielo, sin que hubiera señales de hemolisis. Se inoculó 1 cm. 3 debajo de la piel de un toro, siendo negativo el resultado. ' La prueba hecha en este mismo toro para ver si era po- sible la inmunización con el virus no dió resultado, puesto que á los ocho días aparecieron vesículas. Quedó probado que el suero no tiene ninguna acción protectora . . , Conclusion, -c- El- material virulento en la peste pasa á , los hematíes y no seli bera en el líquido si no hay hemoli- SIS, lo que está en relación de lo dicho por Theiler. El suero desprovisto de hematíes é inoculado no posee propiedades protectoras. - J. F, - (Veterinaru. netos, 1911; La Clínica Veterinaria, ¿5 octubre ~911): ' BIERBAUM. Contribución al diagnóstico del car- bunco, por el método de precipitación. ~ En el caba- llo mulo y asno, ha obtenido Aseoli buenos resultados con el uso de los sueros que preci pitan los extractos de, culti vos REVISTA' VETERINA"FUA' DE ESPAÑA de "la baoteridia;' y los' extractos d'e animales muertos del carbuncovEsta reacción precipitante es específica, sin que -tenga -iuñuencia "en contra la putrefa:cción de' las' substan- cias.organicas, procedentes del caso- 'sospechoso, objeto de la investigación. (Los' casos dé .ps~udobacteridia dan una '-l;ea'cción muy déb il). Lasubstancia precipitable de los ex- tractos bacilares es termoestábil. Pero no dan buenos resul- tados 'todos los sueros an ticarbuncosos. Sobre los cuaren ta que' ha 'estudiado Ascoli, sólo nueve -Ie han dado buenas condiciones preci pitan tes. ' :Bierbaum, renueva las experiencias y utiliza como sue- , ro preéipitante, una muestra' enviada por Ascoli y tres sue- -ros anticarbuncosos enviados por Sobernheim. Los sueros de Sobernheim se. revelan .desprovistos de toda actividad', Como- Irquidos precipitablés emplea extractos de bazo (le conejito de Indias carbuncoso, .extractos putrefactos de ór- ganos de los .mismos animales) extractos de cultivos de bac- teridias y extractos de bazo de buey sospechoso de carbúri- co, con 'los líquidos testigos indispensables. ' , Los resultados obtenidos confirman enteramente los de Ascoli (salvo en loscasos en que el material carbuncoso há sido calentado). ,,' . " , El método de precipitación preconizado por Ascoli, per- mite) pues)' hacer el' diagnóstico del carbunco) hasta sobre órganos putrefactos cuando ya los procedimientos de colo- ración) de cultivo y. de inoculación son impotentes. - J: B: - (Berliner tierarztliche TVóc./tenschrijt, 2'3 de marzo de 1911). " , Las expeniencias de Pfeiler, más numerosas que las de Bierbaum, 'confirman igualmente los resultados anunciados por Ascoli y Valen.tí. Los órganos de animales carbuncosos putrefactos de doscientos cuarenta Y., cinco días después de la muerte, dan todavía una reacción positiva neta. Los d'e..c.' más sueros carbuncosos utilizados no tienen ninguna acti- vidad. " ' LEvENs. - Carbunco sintomático en' el caballo i-> Un caballo se presenta cojo de un miembro posterior y da señales' de cólico á la vez. Entra en la cuadra-y se echa cubierto .de sudor. En la grupa, por su lado izquierdo) se observa una' tumefacción sensible y crepitante) del tamaño de un plato. En la cabeza se notan otras parecidas de más , pequeño tamaño; 50 ó 60 respiraciones por minuto) 80 pul- saciones, conjuntiva roja obscura, temperatura 41 (2. A las seis-horas el enfermo desfallece, los tumores han aumenta- do de volumen-y póco después muer~'.'" , , ,'- ' :, , -Se practica 'la autopsia veintidós horas después de la muente ; la piel de la grupa yde su cabeza es levantada por- . ' ¡, REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 59, el gas; los músculos son negruzcos) friables) jugosos y ere- , pitantes. Existen hemorragias .subperitoneales y un poco de exudado sanguinolento en la cavidad abdorninalv, . . En las preparaciones hechas con el líquido inalterado de la cabeza )se encuentran bacilosrésporulados parecidos en todo á los del carbunco sintomaticov A falta de conejitos de India no pudo inocularse más que conejos que resultaron indemnes dela prueba. - J. B.-(Bel:liner tieranstliche Wo- chen~chrift, 8 de junio de 1911). . 'TERAPÉUTICA Y FARMACOLOGÍA .. LESBRE y BEL_ La cciógenina contra la fiebre del caballo. - La criogenina es un medicamento no muy usa- do en medicina veterinaria, por ser muy reciente y m~y: caro. . k ' Es antitérmico y analgésico por la acción' directa que ejerce sobre los centros nerviosos. ' .. , Lesbre y Bello han experimentado en la adenitis y bron- copneumonía infectiva. del caballo con excelentes resul- tados. Se emplea á la dosis de 25 á 30 gramos, pudiendo repe- tirse cuando persiste la hipertermia, sin que cause ningún trastorno ni modificación alguna sobre el ritmo del corazón ni de la respiración. ' ' , . Se administra en. electuario .., SegúnMaignon, en medicina humana este medicamento posee' notables efectosterapéuticos, obra sin causar depre- sión nerviosa) al, revés de lo que ocurre con .otros anti- térmicos. . ' En la hipertermia por intoxicación) las dosis pequeñas de criogenina causan un descenso de temperatura de bas- tante duración. - J. F. - (Il NUODO Ercolani, 31 mayo de 1911). PALMER. La .nucleína. -La nucleí;1a obra corno una 'antitoxina: natural. Es principal elemento de los núcleos ce:"" lulares y facilita la polileucocitosis. Todas las nucleínas po- seen un radical común, el ácido nucleínico, asociado p, :di- ferentes bases según su procedencia. La inyección de ácido nucleínico diluído (de 1/2 á 5 por 100) en el peritoneo de un animal le permite resistir ;:l. do- sis de colibacilos veinte veces mortales. , La nucleína debe administrarse repetidamente por el estómago) en inyección subcutánea ó en inyección endove- 60 REVISTA VETERI 'ARIA DE ESPAÑA nosa. Es indicada en todas las infecciones, siempre que se . trate de reforzar la fagocitosis. A las veinticuatro horas de ser administrada hace sentir sus efectos, que son fugaces, por cuya razón ha de ser re- , petida en lo que no existe inconveniente. Según Chantemes- . se, el nucleinato de sosa tiene un poder leucocítico más 'elevado que el colargol y desarrolla el índice opsónico de 1.(6 á 2(4. -:- J. B. - (American T eterinaru Reoieto, diciem- bre de 1910). INSPECCIÓ DE ALIMENTOS BURlO, F. La miodisgénesis como causa de la de- coloración de la carne en la ternera. -'- El autor relata dos observaciones de decoloración del músculo en la terne- , ra de seis á siete semanas, interesando en ambas el tejido musculary'y las estudia desde el punto de vista histológi- co. En estos dos casos los animales ofrecían, antes de ser sacrificados, señales de salud perfecta. En uno de ellos St? notaba, al lado de los músculos sanos de color rojo pálido, otros músculos cuyo corte longitudinal ofrecía numerosas fibras blancas opacas, de color de rosa pálido, anchas, de un milímetro; en el otro, el sistema muscular tenía igual as- pecto y algunas porciones decoloradas; medían tres centí- metros de espesor. , Basándose en los trabajos de Schoffer,' Godlewski, Bar- furth, Mayer'y Margo, acerca del desarrollo normal del músculo, según-los cuales existe un estado de sarcolisis y luego un estado de regeneración fisiológica, asimila hipoté- ticamente las alteraciones halladas en los dos animales á un retardo ele la formación embrionaria ele la musculatura estriada. . Para Burló hay eu los músculos decolorados un período de fragmentación yde reabsorción de la fibra muscular (sarcol isis), luego se ven 'aparecer. los mioblastos, estosúlti- mos, escasos y descubiertos por el autor con dificultad, ates- tiguan La regeneración. A este desarrollo anormal del músculo estriado corresponde el nuevo término de miodis-: génesis. . Tan original opinión merece ser comprobada y estudia- da. - J. F. - (Reo. ele Méd. Veto 15 julio 1911). ' , ' REVISTA YETERINAF.IA DE ESPAÑA 61 SECCI6N PROFESION AL :Errores. ContrasentiOos, libsurOos y otros exceses M" POI1 J. AGUINAGA· Hace una temporada que tenemos nosotros la fatalidad de fijar- nos en todos los desatinos que con la Veterinaria se. están come- tiendo, y cornono nos callamos y cornofustigamos á todo aquel que lo merece, en unas ocasiones somos tachados de groseros, en otras se nos dice que' con nuestras estridencias pretendemos que el pú- bl ico-ñje-su=ateneión-en nosotros y en otras, en fin, se nos toma á broma. Todos andan descaminados al juzgarnos, 'p'u'es'nuestea inten- ción no, puede ser ni más noble, ni más sana. Sentimos un gran entusiasmo por nuestra carrera y nos duele .ver lasinjusticias que con ella se cometen, y nos duele tanto más, porq ne-vemos la pasividad de aquellos que están llamados á reme- diado.' , Ayer fueron las reformas de Zorita las que hicieron mover 'á nuestra pluma indignada y hoyes una convocatoria p!lra la provi- sión de dos cátedras y seis auxiliarías. Los tri buriales que han de juzgar las oposiciones que se veriquen para cubrir estas plazas, están compuestos: de un Médico, presidente; dos Catedráticos y dos Veter-inar-ios m il'itares, vocales. Esto.. como habrán comprendido nuestros lectores, es lo que motiva nuestra indignación, Venimos observando, desde hace mucho 'tiempo, que en casi to- . das las oposiciones en que se trata de juzgar los méritos de los Ve- terinarios, preside' el tribunal un Médico, y, en cambio, no tenemos noticia de que' en ninguna oposición para juzgar á los Médicos, pre- sida ni forrrie paree del tr-ibunal un Veter-inar-io. ¡,Hasta cuando va- mos á soportar esta tutela que nos rebajar ¡,Acaso no hay quien de- rriuestreque la ciencia que profesamos no es ninguna ciencia auxí- liar y si tan h umanjtar-ia, tan necesaria y tan útil como la Medicina? ¡,Qué se hacen los Consejeros y que los que están en el deber, ya qué no de defender-nos' á nosotros. de defender á la ciencia Vete- rinaria ~ Que nosotros sepamos, hasta la fecha, solamente una Revista se ha ocupado de estas oposiciones, y ojoha hecho para criticar que sean Veterinarios militares todos los vocales' competentes. Señor-es, ó no hay, lógica en el mundo' para juzgar oposiciones á ó cátedras, solamente catedráticos y catedráticos de la misma asigna- tura deben formar parte .del tribunal. Nada de Veter-inar-ios rnilita- res ni civiles á quienes nosotr-os no ceeemo~ con suficiente compe- tencia, y no hablemos nada de la pr-esidencia encomendada á los Médicos, porque esto nossaca de nuestras casillas, . '62 . REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Es necesar-io que todos al unísono protestemos de tamaño desa- fuero, que no sabemos si calificar de intrusismo, absurdo er-ror ó lamentable; y si no -lo hacen todos, nada.nos importa, seremos nos- otros' solos los que salgamos en defensa de los fueros ultrajados de la Veterinaria, ¿ ,i)e~en llamarse ingenieros pecuarios los veterinarios 7, POR José FONTELA V ÁZQUEZ Estudiante de la Escuela Veterinaria ele Santiago Un' gr-upo de ilustrados profesores que ocultan modestamente sus nornbres , ha tenido el feliz acierto de redactar un «Proyecto de Bases para la enseñanza y creación en España de la Carrera Espe- 'cial dé Ingenieros Pecuarios » (l);el cual ha ele encontrar indudable- mente favorable acogida en la clase y apoyo en el, ministro de Ins- trucción Pública y Bellas Artes, á quien va dir-igido . Ese entusiasta y abnegado grupo de veter-inarios, después de un detenido y minucioso estudio de todos los planes der-efor ma de la. "Careera de Veterinaria, propuestos desde hace aproxidamente cua- renta anos y. publicados hasta 18'71, desde cuya fecha data el plan vigente, ha llevado á cabo la redacción de ese proyecto digno de ser apoyado incondicionalmente por los 14,ÓOO pico veterinarios en y ejercicio y por todos los escolares. Desde cualquier punto de vista que sea considerada nuestra ca- rrera, sobre todo desde el científico, es una-de las que deben figurar entre las que r-eportan 'beneficios innumerables á la Humanidad. ,,~'No esun hecho cierto, palpable, inconcuso que 'la salud pública -Iamás debe verse com prometida por cualq uier causa ~ . Pues una de las principales misiones del 'veterinario moderno es 'velar constantemente por la salud de -Ios pueblos, inspeccionando todos aquellos productos que han de destinarse al consumo. Pero aun hay más. Refiriéndonos á Galicia, llamada la región de los prados en' Agri- cultura, el veterinario tiene múltiples y variadísirÍtos cargos-que desem peñar. . ' No' está todavía á mi alcance el detallarlos; pero, por las sabias explicaciones que -en la conversión par-ticular he recibido de mis queridos profesores D~ Juan Rof Codina y D.Pedro González Fer- nández+-- próceres de la clase á quienes debemos considerar todos los' estudiantes como.los verdaderos campeones de la regeneración de la Veterinaria española y concretándonos á nuestra región, de la (t) Para que nuestros lectores puedan hacerse cargodel mismo, á continua- cíón lo publicamos integramente. (N. de la R.) REVI$TA :VETERINARIA bt., ESPAÑA ,,53 .veter.inar-ia gállega, regional - los conozco á, distancia porque la índole de los 'estudios cursados hasta el día no está aún, dentro. .de sus límites. t • .De aq uJ resu] ta q ue toda idea, toda iniciati va" todo pr-oyecto en- .cargadode destruir los antiguos moldes que se ajusta la Veterina- á .r ía actualv sea acogido indiscutiblemente con sincero aplauso.' Nadie debe, pues, pensar en reparar tal ó 'cual defecto que pueda tener el proyecto á que vengo re.{iriéndome y que, ámi humilde en- .end er. n i uno le encuentro; solamente declarar que, llevado á la .peáctica. n uestra carrera .habr-ia, llegado al puesto á queestán .lla- .madas las profesiones genuinamente útiles.á la sociedad. Ser-ia realmente halagüeño para los estudiantes de hoy, que la Veter-inar-ia española, pudiera dar ese gran paso; fase que.temprano -ó tarde ha de recorre!', cuales la de convertirse en « Carr-era Espe- cial de Ingen ieros Pecuarios .. , » ¡,Qué quiere decir esto? - : Sencillam en te",q ue, según lo .expuesto. en el proyecto, serían las Escuelas de Veterinaria de hoyvcentros. docentes. dende' se diesen conocimientos para la cría y mejoramiento de las razas de los anima- lee.domésticoe.La curacioti de sus 'enf'ermédades,pol? 'su importancia misma y por sus relaciones con la higiene pública.. ,', Cen t¡'OS in for mati vos, cen tros experimen tales, establ eci m ien tos, oficiales puestos al ser-vicio del Estado, de Ia Asociación General de -Ganadsros del Reino y de los ganaderos. . . : Detal le m.os á ,gr,andes rasgosIo que .en el preciado proyecte se expone, , ,Pa!'p, ingr-esar en .1 a, canrera: especial .de Ingenieros. Pecuarios, habría necesidad deposeer el título de bachiller, y haber apr-obado , los estudios ~le:lprepar-ator-io en u na facul tad, d q Ciencias; consisten- .tes en Ampliación de Física" Qulmrcageneeal, Zoología; Mineralo- giay Botánica, ' , ' El). Uel ombre h clusión de Avicukura é Indus- .yde los animales, , trias zootécnicas. >BASE 6.' ' Estas asignaturas se explicarán en cinco' cursos com- pletos distribuidas en la forma siguiente: . Primer curso Histología normal y Sil técnica. . . Lección alterna ;A:natornía descr-iptiva y Embr-iología • » diaria Técnica ánatórnica.' , " . . , , .,. » , ». " Segundo curso -Fisiología y Vi visecciones. ' Lección diaria Higiene. . . :» .alter na Bacteriologia » » T,ercer .curao Patología general y Anatomía patológica, Lección alterna , Praticultura y cultivos for-rajeros . ». » Terapéutica far-macológica y Toxicología '>~, » Podolcgia silierotécnica. ", , ' , ,».. » Cua,rtc;)cnrao Patología' y Clínica médicas y Medicina legal ',' Lecciónalterna Patología y Cllnica; quirúrgicas y Anatomía topo- gráfica. . ',' " , . , . . . . . . .. » » Efermedades parasitarias "infectoebntagiosasc y. é Policía sanitaria .. , ,-, : , . , ..... , -.:,: .., ;,"» » Morfclogja, Derecho de contratación de los anima, , les-vZooteenia-gerreral:" ..... ;1,:,.". "" »' » -Cil'ugí:it 'yObstetr-icla.>' . . '.~. :, '. ::. ' .. ,,:>~, »" , ~ ,;.! .. . Qili~to curso, Reccnocirmentóvde. .substancias alimenticias .del: , hombre y de los animales. , . Lección alterna Preparación de sueros y vacunas. . . .' ,» » .Ecouornla rural y Legislación pecuaria, sanitaria , ,y'pl'ofesidnal , . , " , . . , .. , . , -e" Lección alterna Zootecnia especial, con Avicultura é Industrias zootécnicas, . . , . . , ... .". BASE 7.a , Las enseñanzasprácticas se darán del modo siguiente 'Lasde las Clínicas médica, qu irúrgica y enfermedadespai-asitat- rías é in íectoccntagiosas,: se darán diar-iamente y por los catedráti- cos de las asignaturas respectivas, á horas distintas de las señaladas ,pal'a la explicación de lasr-efér-idas asignaturas, siendo obligatoria 'la asistencia o • • á las Clínicas para los alumnos oflctalesde los cur- .,.' • • / l' J sos 3,°, 4P Y 5,° REVISTA, VETER:INARIA DE ESPAÑA 67 Las prácticas de Histología normal, Anatomía patológica, Vivi- secciones, Higiene, Bactebiología, Preparación de sueros y vacunas y Terapéutica, ~e ,darán á la hora señalada para la explicación de éstas asignaturas por los catedráticos respectivos: porque for-man par-te integrante de la explicaciÓn,,' --. ' Las prácticas de r-econocimiento de substancias alimenticias se harán por el catedrático' r espectivo, á la hora de, clase y fuera de ella mediante visitas á mataderos, plazas de abastos y demás sitios donde la práctica profesional de esta asignatura tiene su cometido. ' , " , , . '"Las prácticas de Morfología yZootecnia general se harán' 'á la hora de clase y fuera de ellas, 'mediante visitas áferías, mercados dé ganados, cuarteles y 'demás sitios donde pueda. examinarse ga- nado, utilizando, al mismo tiempo, los animales Uf 'la 'Estacióu pe- cuaria aneja á la Escuela. Las prácticas de Econorn ía rural, Praticultu,ray Zootecnia espe- cial se har-án en la Escuela, utilizando el Campo de cultivos for-raje- I'QS J' pratenses y la Estación pecuaria, ahejas'á cada centro: de enseñanza (ya sea juntos separados.de él) y talubién por medio ó de visitas á Granjas agr-ícolas y pecuarias; Depósitos y Paradas de sementales y á toda clase de 'establecimientos ele ésta índole, oficiales y-par-ticular-es, asistiendo además-á Ios Concursos y Exposiciones -de ganados que revistan algún 'Interés. - ( BASE 8," .Para dar estas enseñanzas y efectuar los, servicios á -q ue se refiere la Base 6," habrá en cada Escuela el siguiente perso- nal faoul tativo.: ' , Un ca:t~ch~áticOencargado de ~Í1's~ñar'Histologfa 110;'m'al y'Pato- .logia general y Anatomía patológica , ". , .. Un catedr-ático de Anatomía descriptiva y Embriología, Idern íd , de Fisiología y' Viviseccioues. " . ' Ielem id de Bacteriología y Preparación de sueros y vacunas . .Idem id, ele Patologja médica y Terapéutica farmacológica. ' Idem id ele Patologiaq uir úngrca y, Cirugía y Obstetr icia. _ Idern íd ele enfermedadesparaaitai-las é infectocontagiosas, Poli- cía san itar-ia y reconocimieno desubstancias alimenticfas elel h~m-, br e y ele los animales. ' , • ; ," . .' Un 'catedrático de' Higiene y Morfología, Derecho de contrataoión de los animales y Zootecnia general. í ' Un catedrático ele Zootecnia especial, Avicultura ,é Industr-ias zootécnicas." " ,, , Un catedrático "de Praticultura y cultivos fph'ajeros, Economía rural y Legislación pecuaria" san itaria y prore~ional.· r r Un profésor auxiliar id, íd. ele Técnica anatómica, ,.. ., Ielem íd. de Podología siderotécnica. " , • 1dem íd. ele Clínica médica. , ' - Idem íel. de ClInica de enfer-medades parasitarias é infectocori- tagiosas,,' " " , Un profesor de Vivisecciones. Un inspector de Higiene pecuaria de distr-ito dependíente.-del Ministerio ,de Fomento, cómo agregado. '. ' Un jefe de Veterinaria militar, dependiente del Ministerio de la .Guer-r'a, como agr-egado en las' Escuelas que se utilicen como 110Spi- tal hípico, ' ' . '" " " 60 RE-VISTAVETERINARIA DE ESPAÑA BASE 9 a En cada Escuela habrá. además, cinco ingenieros pe- cuartos agregados á los siguientes servicios : Uno á los Laboratorios de Histologiay Anatomía patológica . Idem al íd de Bacteriología y Preparación de sueros y vacunas. 'Idem íLI.á la Clinica quirúrgica. Idern íd. á la Estación pecuaria. . . Idem al campo de ensayos de cultivos forrajeros y pratenses. Las plazas de ingenieros agregados se proveerán por oposición en cada Escuela anualmente entre los que hayan terminado la ca- rrera en el curso anter-ior (ó en los cinco últimos), versando las oposiciones sobre materias correspondientes los estudios á que á. cada' uno aspire estar' agregado y con arreglo á programas que cons- taran en el Reglamento interior que se redacte para el régimen (le estos establecimientos. El servicio .de estos ingenieros agregados durará u n año com ple- to y disrrutarán la pensión de 500 pesetas y recibirán gratis el título de ingenieros pecuarios. BASE 10. Para dar la enseñanza j' prestar 'Ios servicios de que trata la Base 7.', habrá, en cada Escuela Especial de Ingenier-os Pe- cuarios, debidamente dotadas, las dependencias siguientes: Un Laboratorio-Museo de Histología normal y Anatomia pato- lógica, á cargo y bajo la dirección del .catedrático de dichas asigna- turas. . Un Museo anatómico, á cargo del catedrático de Anatomía des- criptiva. . . Un Laboratorio de Bacteriotogía y Prepar-ación de sueros y. vacunas, á cargo del catedrático respectivo.' Un Laborator-io de Fisiología, á-cargo del catedrático de la asig- natura. . Un Arsenal farmacológico y Botiquín, á cargo del catedrático de Terapéutica. Un Arsenal quirúrgico y obstétrico, á cargo del catedrático de Cirugia. Enfermerías (caballerizas, establos, perreras, etc.), afectas al servicio. de las Clí!1i~as médica y .qtiirúrgi~a: que estarán á cargo del auxiliar de Cito Ica.1l,lédlca, ~ Il:ten te~ld.ra a sus órdenes aL,inge- niero agregado al servicio de.Ciínica quiruegrca. En fermerías afectas al servicio de Clínica de enfermedades para- sitarias é infectocontagiosas, á cargo del auxiliar de la misma. . , Un Laboratorio-Museo de. reconocimiento de substancias alimen- ticias, á éargo del catedrático delá asignatura, . Un Parqu~ móvil de desinfe~~ión, Museode Higiene, Morfología y Zootecnia.i á cargo del catedrático de Higiene. . Una Estación pecuaria y Laborator-io de Zootecnia, á cargo del catednático de Zootecnia especial, el que tendrá á sus órdenes al íngentero agregado al servicio de la Estacíón pecuaria .. . Campo destinado á ensayos de cultivos forrajeros y pratenses, á cargo del catad rático de la asignatura, quien tendrá á sus órdenes al ingeniero agregado al servicio del campo. . '. Un Anfiteatro y Arsenal anatómico, á cargo del profesor.auxilia.e de Técnica anatómica .. Una Oficina y Museo. de Podología stderotécníca, á cargo del profesor auxiliar de la asígnatu ra. ',' Una Biblioteca y Gabinete de estudio, á ca ego del catedrático de Anatomía. . . REVISTA VETEHINARIA DE I~SPAÑA '69 BASE 11. Los servic'ios que pr-esta.rán las Escuelas Especiales de Ingenieros Pecuarios, serán las 'siguientes: 1. - CODsultivos Dictarninar, previo acuerdo del Claustro-acerca de cuantas leyes, proyectos y rrg'lal?entós r~laci(.)Dados c0T,llos fines que expresa la. Base La somete el gobierno a su infor-mación. , . "Informar á la Asociación General de Ganaderos del Rein o , Fede- raciones, Consejos de Fomento y Sindicatos pecuarios oficiales, las consultas que sobre asuntos médicopecuarios les dirijan, Il:-c De Ensefianza Los estudios á enseñanzas cor-respoudieures á la carr-erá de inge- nieros pecuarios (1). III. -'Experimentales y de servicios oficiales y públicos Para este fin se considerará dividida España en Distritos pecua- rios, formándolos un número 'de provincias, á las que 'se asignara una Escuela Especial de Ingenieros Pecuarios. " .. Cada I:<;scuelallevará á cabo los trabajos y estudios pecuarios y prestará, á las entidades. de las provincias de su Distrito, los ser-vi- cíos sigui en tes: A. - MI,DIANTE LOS INSPECTORES DE HIGIENE PECUARIA DE DISTRITO PROVINCIALES DE PUERTOS Y FHONTEHAS'y MUNICIPALES 1.0 Realizar el estudio étnico ele todas las especies domésticas que existan en el Distrito pecuar-io, por comarcas, en el plazo de dos años,' I . 2,° Presentar al siguiente año ele realizado el estudio etnico de , las especies domésticas, .al Ministerio ele Fomento, un « Plan razo- nado y cien.tífico de fomento de la ganader-ía nacional )J. 3.°, Practicar cuantos análisis bacteriológicos y químicos de apli- . cación ála Clínica les interesen, elichos funcionarios. 4.° Prepar~ción y depósito ?-.esuero~y vacunas. 5,° Alojamiento y observación de animales sospechosos. '6.° Prestación de los servicios del « Parque móvil de desin- fección », . 7.° Preparar y disecar los ejemplares teratológicosy patológicos q ue recojan y envíen los. técnicos de las provincias. . 8,° Coleccionar y archivar cuantas fotografias, reseñas y hojas zoométricas les envíen los inspectores y ganaderos: ' Por el Ministerio ele Fomento se destinará un inspector de Higie- ne pecuaria á cada Escuela, como agregado al personal docente, con la categoría dejefe de los provinciales, para dirigir, de acuerdo con el Claustro, los estudios zootécnicos y servicios que correspon- dan al Cuerpo de Higiene pecuar-ia, dentro dE'1 Distrito á que dicho centr-o pertenezca. (1) Extstiendo actualmente en España más de 14,000 veteri narios en ejercicio que deben ser considerados corn operttos pecuarios, cuyos derechos adquiridos no pueden lastimarse, no procede por ahora crear los Estudios de Peritos pecua- rios, ínterin no entren en ejercicio los Ingenieros pecuar+os, consigan abrir campo á. la Car-reray demuestre la prscttca.ra necesidad de crear oersonat auxi- Iiar ya en la rama médica, ya en la pecuaria. . ·'70 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA B. - AL CUERPO DE VETERINARIA MILITAR' 1.0Facilitarán las enfermerías para establecer un Hospital-h í- pico para el ganado militar 'q ue no convenga sea tratado en las Clinicas de los cuarteles, en aquellos Distritos que acuerde el Mi- nister io de la Guerra implantar tan importante servicio. . 2.° Prestarán cuantos servicios, informes, estudios, locales, ma- terial, etc., etc., reclame de estos centros el cuerpo de .Veteni nar ia Militar, 3,° Los oficiales alumnos do la Academia del cuerpo de Veteri- naria Militar practicaran durante seis meses en la Escuela de Ma- drid, utilizando los servicios y material de Clínicas Laboratorios, Campo experimental y Estación pecuaria. Por el Ministerio de la. Guerra se destinará un Jefe de Veterinaria Militar á cada Escuela que utilice para Hospital-hípico, como direc- tor del mismo y agregado al personal docente, para djj-igir, de acuerdo con el Claustro, los estudios zootécn icos y otros especiales que corresponden al cuerpo de Veterinaria Militar, dentro del Dis- trito á que dicho centro pertenezca. También destinará el personal subalterno, clases é individuos de tropa que sean necesarios, para el mejor funcionamiento en los Hospitales-hípicos regionales. C. - A LOS GANADEROS 1." Consulta pública durante el año de Clínica médica. . Clínica quirúrgica. . 'y Clínica de enfermedades parasitarias éinfectocontagiosas. 2.° Informes y consultas orales y por' escrito de Higiene, Ali- ment.ación del ganado y Zootecnia .. 3.° Servicio de sementales. BASE 12. Para la organización de estos serviciosy el régimen de la Escuela, se redactará, por cada Establecimiento, un Reglamento interior en el plazo de dos meses de su promulgación, en el cual se harán constar las obligaciones de 'cada catedrático, prófesor'auxiliar, ingenieros, inspector y jefe agregados.' Para la presentación de los servicios se dividirá el personalen dos secciones: , . l.' Sección dé medicina y cirugía. 2.... Sección de pr-aticultura y zootecnia. La 1. a Sección tendrá á su cargó la prestación de los servicios siguientes: . Consulta pública . . Cllnicas. . Determinaciones y 'análisis histológicos, bacteriológicos y q uimi-· cos con aplicación á la Clínica. . . Preparación y depósitos de sueros y vacunas. . Ob.servación de animales sospechosos. A la 2' Sección corresponderán los siguientes servicios: Parque móvil de desinfección. Sementales. - Informes y consultas sobre higiene, alimentación del ganado y zootecnia . .. 'REVISTA ,VETERINARIADE ESPAÑA BASE 13. El Ministerio de la Guerra establecerá en cada Estación pecuaria aneja á la Escuela de Ingenieros Pecuarios, una parada de semen tales caballares ..'· . ' , BASE 14. Los animales domésticos 'cl'~e' en los Concursos y Ex- posiciones ds 'ganados sean conaiderádos por el Jurado como de mérito y alcancen por los métodos de apreciación cientifica, califi- caciones de másde 70,puntos, serán adquir-idos por el Ministerio de Fomento, Asociación General de Ganader-os ó Dipu'tacicnes, y desti- nados á las Estaciones pecuarias de las Escuelas ele Ingenieros Pecuarios, p?-ra ,el servicio ele .repeoducto ree. _ \ , BASE 15. Los animales ele desecho del ejército, serán facilitados pOI' el Minister-io de la Guerra, al precio de tasación, á las Escuelas de Ingenieros Pecuar-ios que los soliciten como material de ense- ñanza, remitiéndolos acompañados del historial correspondiente para poder rea-lizar un estudio, lo más completo posible de cada individuo y deducir- provechosas enseñanzas clínicas Ó ejemplares para enriq,uecer los museos, gabinetes y Iaboratoríos. "" BASÉ 16. Los Ministerios ele la Guerra y Fomento consignarán, en sus presupuestos, subvenciones para las Escuelas Especiales de Ingenieros Pecuarios, con relación á los servicios que dichos cen- tros presten á los organismos que dependen de los expresados Mi- nister-ios, ' . BASE 17~ Las subvenciones, pensiones Ó donativos que por las. D.iputaciones provinciales, Ayuntamientos, Sociedades ganaderas y pa.rüculares se asignen á las Escuelas Especiales de Ingenieros Pecuarios, cuando no se exprese taxativamente su destino, se inver- tirán en mejorar y aumentar servicios 'para el: ganadero. " BASE 18. Con arreglo' á' las especies domésticas predominantes" en el Distr-ito pecuario, se indicarán al Gobierno las especialidades que será conveniente ir implantando en lo sucesivo en cada Escuela, previo acuerdo de los Claustros respecti vos. " ' B~SE 19. Los estudios de veterinario sólo dal:áÍ1 derecho al título de ingeniero pecuario, cuando eI-interesado acredite sel~ bachiller, haber cursado las asignaturas del preparatorio de Ciencias y aprue- be lasasígnaturas que no figuran en el plan que le sirvió para reva- lidarse, cotejado, con el' que rija en, las Escuelas Especiales de / ' Ingenieros Pecuarios.' " , BASE 20. Los poseedores del titulo' de ingeniero pecuar-io, ten- drán todos Ios derechos reconocidos por las leyes á los veterinarios para el ejercicio, pr-ofesional Iíbre. Serán preferidos para el desem- peño en los cargos protesioriales oficiales. Después de implantados los estudiosde 'ingeniero pecuario sólo , tendrán derecho á tomar parte en lasoposicíoues á' cátedras en. las 'Escuelas Especiales de Ingenieros Pecuarios, los que se hallen ,en posesión del refer.ido título, BASE TRANSITO'RIA - Siendo en la actualidad el 'presupues- 1.' 1'0 pa~'a personal docen te de las Escuelas Especiales (le Veterinaria el siguiente: 72 REVISTA VETERINARI,<\ DE ESPAÑA Pesetas ESCUÉLA DE MADRID : 6 Catedráticos á '" 4,000 24,000 2 Pr-ofesores auxiliar-es á. 2,000 4,000 2 » » » . 1,250 2,500 . ESCUELA~ DE PIlOVINCIAS (CUATRO): 24 .Catedráticos á . 3,000 72,000 8 Profesores 'auxiliares á 1,500 12,000 1 » » » 1,250 5,000 119,500 Siendo necesarios para los servicios de este Proyecto el pre::lU- puesto siguiente: ESCUELA DE MADRID : , 10 Catedráticos á. . . . 4,000 40,000 2 Profesores auxiliares á 2.,000 4,000 3» »» 1,500 4,500 5 Ingen ieros agregados » 500 2,500 ESCUELAS DE PROVINCIAS (CUATRO): 40 Catedráticos á . . . 3,000 120;000 20 Profesores auxiliar-es á . . 1,500 30,000 20 Ingenieros agregados á . . 500 10,000 211,000 Lo cual producirá un aumento en el Ca- ~ítulo correspondiente de pesetas. 91,500 Con el fin de evitar las dificultades que ofrecería por su coste implantar este Proyecto, proponemos que hasta que no pueda dis- ponerse de la cantidad referida, se dote la Escuela de Madrid con ElI Profesorado completo y en las Escuelas de provincias se acumule á cada catedr-ático un Cátedra con los suelJos y' gratificaciones siguientes: ESCUELA DE MADRID : 10 Catedráticos á. .. .... 4,000 40.000 2 Profesores auxiliares pára Disección y Podología á. . . . . . . . . 2,001). 4,000 3 Profesor-es auxiliares para los de- más servicios á . . , .'. 1,500 4,500 5 Ingenieros agregados á . 500 2,500 ESCUELAS DE PR'OVINCIAS (CUATRO): 20 Catedrá ticos á, . ., . 3,000 60,000 20.Gratificaciones por acumulación de Cátedras á . . . . . . . . . . 1,000 .20,000 12 Profesores auxiliares á . . 1,500 l?,OOO 12 Gratificaciones por acumulación orle , servicios á . . . . '. . . . . . 5ílO 6,000 20 Ingenieros agr-egados á . ( . . . 500 10,000 '165,000 Presupuesto actual con el plan de 1871 . 119,500. Aumento que representa este Proyecto redactado después de un estudio de todos los planes.ríe refor-mas que se han formulado durante cuarenta años y atendiendo las·modernas.ne-' cesid ades de la higiene y ganaderia nacionales . . . . 45,000 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 73 00000-0000000 o o 00000000000.=>0 o o 000ti")0 ti")!I:l ti") o ti") o ti") ti") o- o .Ó M('f.J"'ci o~r-·í',......-4~~M"'ro'" Ó M"O'" .--< ti") C\l 0.1(- C\l OM ro M M ~ [- m m o , o ¡:.. e, uap.ro ap o.raW1JN '74 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Movimiento escolar Escuela Veterinaria de Madrid. - En la convocatoria del mes de junio del año actual, ing resaron en esta Escuela los señores don- Alejandro Casado Ortíz. D. Longinos Maqueda Zazo, D. Inocencia Burgos Blanco, D. Ramón Pérez Muñcz, D. Julio.Rodr-íguez García, !l-,Pedro Castañeda Bosc, D. Deogracias González Triguero. . En la de septiembre los Sres. D. Antonio Pascual y Bartolo- mé, D. Saturnino Ovejero y Correas, D. Enrique Riaza y Martinez, D. José García jr Bengoa, D. Antonio Sorañez y Martín, D. Enriqúe González y. Urdiales, D. Eduardo Gil y Ruano, D. Francisco Alonso i Prat, D. Domingo Rotela y Ugarte. n. Isidoro Benítez y Sánchez, D. Juan Amiera de la Concha, O. Felipe Rodríguez Sái nz , .D. Pedro Vena y Benito, D. Marcos Algar ra y Ortega, D. Ang131Pinilla y An- dr-és, D. Juan Castelló y Vicedo, D. Pedro Moreno y Fernández, don Angel Rodríguez y Díaz-Phirey, D. León Maer-o y Ramos, O. Fede- rico Fraile y Bermejo, D. Antonio Ruiz y Sán chez Cogolludo, D. Ga- briel Martín y Benítez, D. Mariano López y Gómez, D. Honorio Soto y Loyola, D. Amalio Calvo de Castro, D. Eladio García Jiménez, don Laurentino Carral ero y Serrano, D'. Arturo Alvarez y Pérez, D. Nor- berto Rodríguez y Ruiz, D. Pedro del Olmo 'y Jordán, D.. Lorenzo Pérez y Tor-res, D. Adolfo Alonso y Jorge, D. José Moreno y Martín, D. Mar-iano Nieto y López, D. Alberto Muñoz y Solera, O. Gonzalo González y ·Moreno, D. Darío Pé rez y Ramos, D. Tomás Alonso y González, D. Eloy de la Fuente y García, D. Juan Uroudizaga y Arraubaii, D. 'José Jaime y Daniel, D. Agustín Gómez Rus, D. Emi- lio Lafuente y Escallori. Terminaron la carrera en junio: D. Miguel Toledano López, don Teófilo Tomás de la Ossa Alcázar, D. Valerio Marjlnez Fernández Yáñez '. D. Antonio Eloy Pontes Marqués, D. Emilio Cembranos Seco, O. Enrique Garriga Caragol, D. Eugenio Mondéjar Serna, don Gr-egor io Fisac Pérez. D. Agapito Molina López, D. Antonio Bellón Menchen, D. Francisco Miguel Zaragoza, D. Etniliano Alvarez y Fernández, D. Julián Castaño Hernández, D. Marciano Bernal Ber- nal, D. Mateo Lizondo Járque, D. Marciano Sánchez Sagrado, don Gregorio Martínez Martlnez, D. Germán González Hernánd ez.rdon Antonio Menchen Chacón, D. José Arquero Ramos, D. Pedro Martí- . nez Pinedo, D. Ramón Carnargo Vázquez, D. Fer rnín Morales Castro, D. Francisco Orcajada Peñalver, D. Adolfo Roncal Soria, D José An- tonio Beltrán Palacios .. En la convocatoria de septiembre: D. Gregario Daza y Sobrino,' D. Faustino del Rincón y Nadales, D. Elias Salgado de la Torré, don José Arroyo y 'I'irado, D. Emilio Escalada y Cerezo, D. Mariano Bas- ti da y Alaquero, D. Nemesio Sánchez, López, D. Florencio García y Cabezas, D. Benito Rodríguez y Pérez, n. Aurelio Palomo y, Aguado, Ese neta Veterinaria de León. - En' esta Escuela ingresaron en junio los Sres. D. José Palenzuela Agui rre, D. Felipe Bidásolo REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 75 Aldamiz Echevarría, D. Domingo Gaunchegui Bland in , Ú. Luis La- barga Cuenca, D. Antonio Uribe Hem entér ia, D. Isaac Cordero Al- varez, D. Ag~lstJn Herrador Sagasta,' D. José Palacios Ruiz, D. Pru- dencio Mugarza Sagastobeitia, D. Genaro Fernández Alonso" don Paulino Zurita Mar-tinez, D. Ladislao García y García, D Abelardo Velasco Curto; D.. Perfecto Peña Martínez, D. Luis López Bárcena, D. Manuel Junquera Ruiz, D. Pedro. Sáez Ortega. En septiembre los Sres. ·D. Octavio Mena Uribe, D. Domingo' Echano Aldana, D. Dionisio Melón Morán, D. Víctor Rod r-íguez.Rie- go, D. Manuel Fidalgo. Al var'ez, D. Tomás Bengoechea Tejedor, don Nicolás Mar tlnez Ló pez, D. Máximo Marcos Martínez, D. 'I'r in ita.rio Fernáudez Pastrana. D. Joaquín Bertomeu Orenga, D. Tomás Paja- res Tomé, D. Francisco Garcia de Frutos, D. Isidoro Casín Vítores, D. Salustiano López Robles, D. Próccro Orive Alonso, D. Luís Ma- caya Zurbano, D. Francisco OI'U3ga Montoya, D. Manuel García Fernández, D. Angel Go nzález Herr-ero, D. Emilio Martín Carnicero, D. Teedoro Olivares Mari, D. Ju lián Sampedro Madrigal, D. Antonio Ló pez Alonso, D. Nicostrato Vela Esteban. Terminan la carr-era en la co n vocator-ia ele junio: D. Gonzalo Espeso del Pozo, D. Fermín Medina Cembrero, D. Luis Zárate An- gulo, D. Antonio Ullastces Poncio, D. Agustín Berrial de Dios, don Alfredo Salazar Hoyo, D. Jose María Portela Raposo, D. Prisciano López elel Amo.Ti. Toribio Ortega Montoya .. En la de septiembre : D. Paulino Siena Gar cla, D. Claudio Suárez Alvarez, D. Valeriano Gutiérrez Ortega, D. Casím iro López Alonso, D. Manuel Mar-ti nez López, D. José Ofinaga Un ibaro. Escuela Veterinaria de Córdoba. - Los alumnos ingresados en la convocatoria del mes de junio en esta Escuela son los siguien- tes: D. Gonzalo Sánchez Palencia, D. Rafael Moyano Pineda, don Tomás Carrnona Cantador-, D. Andr-és Amador Rodado, D. Manuel Murillo Rodríguez. En la convocatoria de septiern br-e : D. José M:" Sánchez Nieves, D. Antonio López López, 1). Rafael Higueras Garrido, D. Miguel Palop Med ina, 1). Manuel Car-m ona Fernández, n. José Zarazá Mur- cia, D. José Rodríguez Sánchez, D. Francisco Sánchez Luq ue, don Juan Luis Siena Méndez, D. Fer-na.ndo Chacón Gar-cía, D. Antonio Luna Porredón, D. Manuel Ulierte TOI'I'es, D. José Vergara Ríos, D. Antonio-Rodado Alfar-o; D. Sebastián Amaro García, D. Baltasar MOI'al Fernández. D Juan Diéguez Homero, D. Gumersindo Apari- cio Sánchez, D. Eduardo Agüer-a Román, D. Angel-Moreno Fernán- dez, D. Luis Murillo Peno; D Cirilo Palacios Barragán, D. Emilio Corredor Hodríguez, D. Eulogio Galiano Rarn irez, D. Isieloro Castillo Dominguez, D Tomás Cereló Mar tin ez , D. Juan Ardoy Fr-Ias, D. En- rique Serrano Vera, D. José Alcaide Gaudiello, D. Manuel Carranco Palma, D. Eusebio Peñasco Garcia, D. Antonio Galán Pérez, don PlácidoFernández López,D. Antonio de la Cruz del Pino, D. Julio Costa Quintero, D. Eduardo Sanz Noguer, DiJosé del Campo Oset, D. Julio Hierro Car mrm a, D. Antonio Marqués Bor-r-ego. ,- 76 REVISTA VETER[NARIA DE ESPAÑA Los señores que terminaron la carr-era el pasado curso son: don Aureliano González Villar real , D. Matías Peinado Martín, D. Julio Fernández Costa, D. José M.' Moraleda Buitrago, D. Bernardo Agui- lera Jerez, D. José Val verde Pérez, D. Francisco Gómez Suárez. Escuela Veterinaria de Zaragoza. - En junio ingresaron los Sres.: D. José Masfonoll Fígols, D. José Martinez Bosque, D. Ca- simiro Calderaro Vicente, D. Angel Cortés del Ruste, D. Manuel Ur- tasun á Ibáñez, D. Andrés Martín Sancho, D. Gonzalo Ruiz Sánchez, D. Severiano Aramburu Arreche, D ..Julián Merino Labarta, D. José Mesado Capella, D. Cristóbal Bailarín Brunet, D. Santos Casajús Yoldi, D. Buenaventura Orensanz Moliner, D. Jaime Chalmeta Mu- ñoz , D. José Fors Riu, D. Pío José M." Alvira y Mercadal, D. Marcial Marca y Alcaya, D. Cesáreo Angula Navamuel. En septiembre: D. Manuel González Badía, D. Santurio Bona- casa Barbero, D. José Gracia Juderías, D. José Morelló Albamonte, D. Fraucisco Abad Boyra, D. Pablo Brair y Roba, D. Dimas Aguiñe- na Er-ro, D. Gregario Blasco Julián, D. Ruper to Valer Chueca, don Pedro Jaimerena Deudarieta, D. Teódulo Jiménez España, D. Do- mingo Monfort .Boix, D. Francisco Morera Figuerola, D. Javier Si- cart Soler, D. Paulina Ortegas Gordón, D. Joaquín Gratacós y Mas- sanella, D. Gregario Aznar y Lajusticia, D. Marcos Ribas y Gimber- nat, D. Sebastián Ramón y Prats, D. Joaquín Calvo Latorre, don Leopoldo Vicens y Font, D. Martiniano de Alcorta y Sáenz de Burua- ga, D. Ramón Subías y Ezq uer-ra, D. Ricardo Vila y Romeu, D. Arito- nis Azcué é lcuza, D. Eladio Bayón García, D. Vicente Tarazana y Fau, D. Francisco Lopé y Ondé, D. Alejandro Matons y Colomé, don Federico Martínez yOr tiz, D. Cándido Lasaga y Carazo, D. José Ocá- riz y Gó mez, D. Melchor Angel Aisa y Sanmar-tín , D. Santiago Sam- só y Busquets, D. Fe rnándo Saldaña y Sicilia, D. Julián Juste y Ló- pez, D. Juan Echavarren y Donezar, D. Julio Bar-eche y Palacio, don Lorenzo Cereza y Mutuverría, D Miguel 'Casas y Maymó, D. Anto- nio Palacios y Laventana, D. Pascual Montañés y Escuer, D. Eleute- rio Echevarría y Mugarza, D. Silvestre Manuel Franco y López, don Germán Sal daña y Sicilia, D. Agustín Ortiz y Gimeno, D. Ramón Serrat y Matabosch , D. Juan Planas y Rubí, D. José Martinez de Ba- ños y Ferrer. ~-,;.. 'I'errn inaron sus estudios, en junio, los Sres.: D. Jer-ónimo To- rrent Soler , D. Eloy Buil Pablo, D. José Juliá Rodellas, D. Fr-ancisco Arto García, D. Sixto Giménez Urtasún, D. Joaquín Herranz Ruiz, D. Juan Jofré Petit, D. Carmelo Aparicio Melendo, D. Miguel Loscos Pardos, D. Leoncib Goena Urquía, D. Nicéforo Velasco Rodríguez, D. Aurelio Badillos Pérez, D. Salvador Montón Cervera, D. Ramón Coiduras Marcuello, D. Learidro Cervera Astor-, D Juan Baiges Ta- rrida, D. Manuel Fernández Mejía, D. Francisco Moliner y Valles, D. Pedro Pons Seguí, D. Anton ioBer nardin Muñoz, D. Germán Martí Febrés, D. Raimundo Piña Valls, D. Juan Queralt Rodr-íguez, D. Emi- lio Satué y Blanco, D. Casimiro Mugarza Echevarr-ía, p. Ezequiel Busquet Gimeno. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA '7'7 En septiem bre : D. Ignacio Pérez Calvo, D. Florenc¡o Grábalcs y Beriain , D. VicenteCoscol la y Plana, D. Pedro Castellá Sagué . . Escuela Veterinaria de Santiago. - Han ingresado en el eur-. so.actual : D. Antonio Fiaño Miraballes, D. Casimir-o Martluez Fa- res, D. Pascual Go nzález González, D. Benito Rodr-íguez González. Ter-m maro n su carrera. en el pasado curso, los Sres. D. Ma- nuelCasal Saya.ns, D. Eulogio Castro Rivas, D José Fentanes Gu- tiér rez , D. Benito González Sorn oza, U. Ramón Olvei ra Casal, don Ja.ime'Fábr-ega Fábrega, O Camilo Rod r-Igu ez Rodriguez, D. Eva- risto Per-eu-as Pena. NOTICIAS Concu.!"soacerca de la flora intestinal d.el buey. - La Acade- mia de Ciencias y Letras de Dinamar-ca ha abierto un concurso para el estudio de la flor-a intestinal del buey, bajo las siguientes bases: . La flora intestinal del bueyes poco conocida. Hay publicaciones aisladas que se ocupan de la presencia de micr-ococos, bacterias del grupo de los colibacilos y bacilos esporulados, pero falla por un lado un estudio de conjunto de esta flor-a, y, de otr-o, nada se sabe de su reparto en las diversas partes del tractus intestinal, ni de la influen- da de 'la edad y de la alimentación. La investigación profunda de estos puntos no sólo tendría una importancia científica, sino que nos pondría en conocimiento de las enfermedades tan f'recu entes en estos animales, especialmente en los terneros. Por esto la Academia ofrece uÍ1 prem iod e 800 co ro nas (1,100 fran- cosi, par a quien solucione lo siguiente: . Estudiar la flora bacteriana del canal intestinal normal, !J, en par- ticular, de las especies propias de las primeras semanas después del nacimiento; precisar la morfología y biología de los diferentes tipos de bacterias. de manera que sea posible hacer una comparación exacta de las bacterias afines conocidas. . . Para tomar parte en el concurso hay tiempo hasta el 31 de octu- bre de 1913. I Para los Su!ldelegados. - El artículo 3.° del R. D. publicado en 3 de febr-ero del año actual, obligaba á todos los Subdelegados, in- distintamente, á que residieran en la cabeza de su respectivo par- tido en los pueblos del mismo de igual ó ó mayor vecindario, con lo cual derogaba el pár-rafo 2.° del artículo 76 de la vigente Instr-ucción de Sanidad, que pe emitía resi d lr á· los Subdelegados de Veter-inaria y Far-macia en cualquier población de su par-tido, fuese cual fuese el nú mer o de sus habitantes. . . Algunos Gobernador-es y Juntas provinciales de Sanidad, que- riendo aplicar inmediatamente y con toda su r ig idez dicho art. 3.° del R. D. mencionado. separaren de su cargo á los subdelegados que no fueron á residir en las poblaciones á que el propio R. D. se refería. . La consecuencia de 'una disposición tan impremeditada Jué que quedaron muchas plazas de subdelegados s i n proveer, y á fin de co- rregir esto, la Gaceta del 10 del actual publica una R. O. interpretando el alcance del artículo 3.° del R. D. tantas veces citado, qu~ dice así: 78 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 1.0 Que esa prescr-ipción se cumpla en todas sus partes, para provee!' las vacantes de subdelegados que naturalmente vayan pro- duciéndose. , 2.° Que los subdelegados de Farmacia y Vetetina.ria, que venían .reeidieudo en pueblos del partido en 1a fecha ele la publicación del R. D , continúen en sus puestos, si no hay otra causa que lo impida, aplicándose este criterio par-a resolver los recursos de alzada pen- dientes entr-e prov.idencias de separación de sus cargos que estén fundadas en que no residen en la cabeza de partido en población ó de igual ó mayor veci ndar!o. El nuevo alcalde de Zaragoza. - Hemos recibido un atento B. L. M:, en el que nuestro querido amigo D. liem etr io Galán nos comunica haber tomado posesión de la alcaldía ele Zaragoza. Al felicitar al ilustre catedrático de Zootecnia' por el honor con que le ha distinguido el rey, hacemos votos par-a que sus gestiones dejen grato recuerdo á los ciudadanos de la invicta capital aragonesa. Dos instancias. -Los exportadores de ganado de la provincia de Lugo presentar-on el día 3 elel actual una exposición al Ministe- rio de Fomento señalando los prejuicios que les irrogaba el pago de los der-echos, á su juicio-excesivos, que les cobraban los veter ina- rios pOI' el reconocimiento y certificación facultativa de los ganados que se exportaban desde dicha capital. La instancia de-los tratantes en ganado halló tavorable acogida, y la Dirección General de Agricultura acaba de dictar una circular obligando á los Inspectores de Higiene Pecuar-ia á efectuar el reco- nocimiento y expedir la certificación ·sanitaria de los ganados que se importen ó exporten por la estación férrea del punto de su resi- dencia oficial , sin r str íbución algu ria.ry que en ausencia del refer-ido funcionario pOI' asuntos del servicio ó 'por auto rización expresa, el Gobernador designe á un subdelegado de Sanidad Veter-inar-ia resi- dente en la capital, para que substituya al Inspector en dichas fun- ciones. Esta resolución ha motivado dos instancias, que no publicamos por falta de espacio. dirigidas al Ministro de Fomento por nuestros quer-idos compañeros D. Daniel Varela y D. Jesús Carballo, veteri- narios de Lugo. En la primera de ellas. el Se. Varela después de sincerarse de los cargos que leimputah .los tratantes en ganado, pide, entre otras cosas, que se señale la tar-ifa ele honorarios que deben aplicar los veter-inar-ios titulares al reconocer y librar certificaciones de ori&en y sanidad de\. ganado; y en la seguntla, su autor D. Jesús Carballo, en su calidad de subdelegado, pide que se resuelva si cuando éstos' pOI' indicación gubernativa ha ::lesubstituir al Inspector de Higiene Pecuar-ia, tienen derecho á per-cibir honorar-ios, y en caso afirmati- vo, con arreglo á qué tarifa. Concluyen estos señores dirigiendo un ruego á los demás com- pañeros para que les apoyen en su actitud. Los experimentos del mé'todo Doyen para el tratamiento de la fiebre aftosa. - En otro número llamábamos la atención de nuestros lectores acerca del tratamiento de la glosopeda, see-ún Do- yen, y aco.nsejábamos que no se tuviera gran confianza en él, mien-. tras u lterinres pruebas no lo dier-an corno 'bueno. El fracaso no ha podidoser más evidente, y á medida que se van recibiendo nuevas noticias de los resultados del nuevo tratamiento, se confirma la fal- sedad del mismo. La « Sociedad de Agricultura» del Orne (Francia), designó una Comisión compuesta ele elos veterinarios y un agricultor, para que REVISTA VETEHINAHIA DE ESPAÑA 'j9 - hicieran experimentos acerca del valor real del tratamiento, desde los puntos de vista preventi vo y curativo contra la glosopeda. , Dicha Sociedad ha publicado un folleto en el que se relata el re- sultado de los mismos, que son como sigue: El pretendido pr-oducto inmunizador que se expende en frascos de 900 centímetros cúbicos es un liquido moreno, de olor especial desagradable y persistente. Ha sido inyectado, siguiendo con escrú- pujo las indicaciones' de su in ven to r, en' dosis de 300 á 400 centirhe- tras cúbicos, según alza-da y edad de los animales, Las inyecciones subcutáneas del liquido inmunizante se han practicado en la parte medía del lado izquierdo del cuello, previa asepsia de la región y de la jer inga. La observación de los animales tratados, así como la de los testigos, hecha. con toda escru pulosidad, ha probado : , 1.0 Que el tratamiento del DI', Doyen ha sido completamente inefi- caz, desde el punto de vista curativo, pues los animales tratados han sufrido la evolución completa yn o rmal de la fiebre aftosa, sin nin- guna diferencia apreciable COn la marcha de la enfermedad de los testigos. Hay que añadir que los animales u-atados los ha habido que no han estado exentos de complicaciones digitales. 2 ° El método no tiene valor alguno como preventivo. Los ani- males no afectadcs-en el momento de la inyección, pero contagiados después, han padecido la enfermedad con iguales síntomas é inten- sidad que los testigos. 3.° Si bien el tratamiento es ineficaz como pr-e ventivo y curativo, ofrece el grave i n co n ven ien te de producir en el punto de la inyec- ?ión, una reacción local mlly violenta que se traduce por turnefac- ciones volum inosas.rcalientes y dolor-osas, acompañadas de fiebre é impotencia funcional de los músculos del cuello. Sin embargo, no han motivado las complicaciones locales (abscesos, necrosis), seña-, lados pOI' otros observadores. Por consiguiente, declaramos co ntra lo que afirma el. Dr. Doyen, que el tratamiento de la fí ebre aftosa no se ha descubierto todavía y que en la actualidad 110 ter.emos otras armas que las que nos ofre- cen las medidas sanitar-ias. ' BIB LIOGRAFÍA Alimentación racional del caballo del ejército y del utilizado "en los diversos se:fvicios de la· sociedad en general, por ·D. LEAN ORO FERNÁNOEZ TURÉGANO. - Un- volumen en 4.°, esme- radamente impreso, con grabados, 8 ptas, - Librer-ía de O, Cleto Vallina. Madrid, 1911 . Este libro abarca todos los extremos de vital interés de este apar tadod e la zootecn iai ndustr-ial éhigiene bromatológica, cuya irn por- tanela nacional y m ilitar es bien notoria, . ,Su aut~r ha estudiado práctica y detenidamente los regímenes alimenticios que vienen empleándose para Ia manutención del ca- ballo, mulo.y asno, habiendo observado que por falta de divulgación no se l,es ahmenta racionalmente; dando lupar unas veces á prematu- ros aniqullarnientos, 'y otras á gastos inútiles, puesto que el desorden eco~om.lCO no ensancha ni asegura la .nutr ición del individuo ,en razon dir-ecta de los despilfarros. '. P~~vi? un juicio critico sobre el vigente plan nun-itivodel caballo del ejército. Y con el epígrafe Bases fisiológicas de la 'aiimeniacion; · 80 REVISTA V8TERINARIA DE ESPAÑA se ocupa en la primera parte, de la composición qu rrn ica de los ali- mentas; digestibilidad, relación nutr-itiva y papel bioquimico de los princi pios nutritivos; de las normas de racionam ien to sancionadas pOI' la exper-iencia, y de los diversos tipos de ración de pienso que .. se suministra al caballo en los ejércitos y paises extranjer-os. En la segunda parte, denominada Higiene bromatoláqica, trata de los regimenes nutritivos, de las prepar-aciones y substituciones ali- menticias, y de la investigación é inspección de todas Ia.s substan- cias comestibles de los animales de trabajo: granos de cereales y leguminosas,frutos, raices y tubérculos, pajas, tamos y vainas, Iioja« de árboles forestales, plantas forrajeras verdes y secas, productos y residuos de la molinería, azucarería, cervecería, almidonería, destile- ría y de las fabricas de aceites; y principales alimentos de origen ani- mal. Cada mater-ia es objeto de un estudio especial, consignándose su valor n u tri ti va, caracteres organolépticos, cantidad que puede su minisn-arse, cuidados que conviene tener presentes para su em- pleo, etc., etc. . Contiene, asimismo, este interesante libro, las tablas indicadoras de la com posición q u im ica, coeficientes digestivos y relación p u tri- tiva de las substancias alimenticias del régimen de los animales herbivoros, recomendadas para el bien general rle agr-icu ltor-es y ganaderos en el reciente Congreso internacional de Agr-icultur-a ce- lebrarlo en Madr-id ; diversas fórmulas de raciones. y un extenso cuadro demostrativo de la producción media de calorías y substan- cia glucosa en el seno del organismo, pOI' cada 100 gramos de dife- rentes alimentos. Tiene, además, una sección destinada al examen de las bebidas y brebajes, cuya exposición ofrece detalles de gr-an interés y no- vedad. . En resu m en, la lectura de esta obra sucintamente reseñada, pro- por-clona conocimientos provechosos para la utilización económica de la fue rza del motor animado sin detrimento de su salud, y para el fomento de la cría caballar. Es indispensable á los Veterinarios civiles y militares, Jefes y Oficiales de tedas las Armas y Cuerpos montados del Ejército, alumnos de las Escuelas de Veterinaria y de Agricultura, Academias militares, Escuela Superior ele Guerra y de Equitación, Ganaderos, Remontistaa.Agr+cultores, dueños de caba- llos empleados en recreos sociales y em presas industriales, etc., etc. Los Jefes y Oñciales del Ejército, nombrados diariamente para el reconocimiento diario de provisiones, encontrarán también cuan- tos pormenores necesitan conocer para el mejor cumplimiento de tan impor-tante misión. . Instrucciones sanitarias contra el Carbunco bacteridiano (ba- cera), el Aborto epizoótico y la Mamitis gangrenosa de la oveja y la Viruela del ganado lauar, 'por FÉLIX FERNÁNDEz TURÉGANO,Inspector provincial de ,Higiene pecuaria y Sanidad Veterinaria de Cuenca. Con este nombre, nuestro estimado amigo Fernández Turégano ha publicado tres folletos en losque da una serie de atinados con- sejos sanitarios para la evitación de las enfermedades indicadas mas arriba. ' La labor que está haciendo el Cuerpo de Inspectores' de Higiene pecuaria es de una importancia excepcional, no sólo en el orden sanitario, sino también en el zootécnico. Estos trabajos del Sr. Fernández Turégano están saturados de modernos conocimientos que aprovecharán á quienes lean las carti- llas y las pongan en práctica. Nosotros felicitamos sinceramente á su autor. 1'ipo¡rafía L. Acadé~iea, de Sma I!"" 1 llusaell, ll~lda tr.lversldad. 6; 'l'elélono 861 VETERINARIOS EMINENTES P. DECHAlViBRE ¡ •