REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Vol. VI. Barcelona: Noviembre I9I1 N.O 3 TRABAJOS ORIGINALES LoS p~laj~s y las plumas en Etnología pon P. DECI-IAivtBRE Profesor de Zootecn ía en la Escuela ele Veterinaria ele Alfort l' Al pedirme el Sr. Director de la REVISTA VETERINARIA DEESPAÑA un artículo para su interesante periódico, me hace mucho honor y me pone en una gran confusión. No podré abordar un asunto de zootecnia especial interesante para sus lectores .. sin' riesgo de dejar ver la indigencia de mi do- cumentación acerca de los animales de la Península ibéri- ca. Por lo tanto, prefiero mantenerme en el cuadro de los asuntos de zootecnia general, que poseen un carácter de universal idadsusceptible de aumentar el interés y hacer me- nos pesada la aridez de su exposición. Si añado que las materias que surten á la etnología animal son las más dignas. de retener la atención", porque aun provocan muchas con- troversias, se comprenderá por qué yo he elegido un asunto. relativo al conocimiento de las razas, y á propósito del que se han emitido opiniones bastante opuestas, para suscitar alguna di ficultad . á los etnólogos con tem poráneos ; quiero hablar del papel que debe concederse á los pelajes y plu- mas,- Ó en otros términos, al color, en la determinación de las razas. *** Los pelajes y las plumas adquieren gran importancia en zoología, á causa de la constancia relativa de las capas en las especies salvajes. La poca variabilidad que se halla en ellas permite, en .muchos casos, colocar la capa á la altura de un carácter específico. En las especies domésticas, por el contrario, la variabi- lidad de la capa aporta multiplicidad de pelajes; siendo, á 84 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA veces) tan acentuada) que se ha dicho que era irnposible utilizarla para distinguir las razas. Quisiéramos demostrar que en esta idea hay una exageración tan inexacta) como la que pretende hacer de la capa un carácter esencial. , La capa) toda vez que es variable) sólo puede ser un ca- rácter secundario; su variabilidad es la medida del papel' étnico que debe jugar. Sometida, en algunas especies) á grandes transformaciones) ha disminuido en su valor; li- gada íntimamente en otras á los fenómenos de polimorfis- mo sexual (caracteres sexuales secundarios), adquiere una significación de primer orden. En todas) la variación indivi- dual marca una impresión indiscutible. Para la distinción de razas y subrazas ornamentales, en las especies en que éstas son muy numerosas (penos) aves de corral y volatería), y en las que los criadores han fijado habitualmente variaciones especiales de color) este último es) con frecuencia) el factor principal de la diagnosis étnica. De esto hay numerosos ejemplos en las razas de perros) conejos) gallinas) palomos) etc. En las otras especies en que las variaciones son más li- mitadas) la significación de la capa está subordinada á o~ras causas. En las razas exentas de cruzamiento) el pelaje se conser- va con bastante constancia) para ser considerado como un factor étnico de utilidad. . Tal ocurre con numerosas razas bovinas) ovinas y por- cinas. La especie caballar es menos favorecida con respecto á este punto; las capas son más variadas y los cruza- mientes son tan frecuentes) que la diversidad y mezcla de los colores son mucho más grandes que en las demás es- pecies. Empero) si se considera las formas muy antiguas) aque- llas de las que se hace á voluntad « razas primitivas ») se admite que han existido con una morfología propia y una capa predilecta. Un tipo étnico no se define sólo por sus formas exteriores) sino también por su pigmentación. Esta noción debe admitirse lo mismo en etnología huma:na que animal) y algunos ejemplos demostrarán su realidad en los animales ·domésticos. Los bóvidos del tipo de frente plana (razas de las monta- ñas), son de capa leonada con extremidades negras. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 85 Los bóvidos del tipo convexo y brevilíneo (por ejemplo, el ganado manchado de Suiza y del este de Francia), son de capa fina y con extremidades blancas. , Los calaallos derivados del tipo asiático, de frente plana, . poseen, generalmente, una capa gris. . Los cerdos de orejas horizontales, del tipo ibérico de Sansón) tienen la piel pigmentada de negro, mientras que los cerdos de orejas caídas poseen un color rubio, etc .. Nosotr~s miramos) pues) la capa, como el complemento de la morfología, de la plástica.'. Los tipos primitivos han poseído una librea que la do- mesticación) el medio natural) las variaciones) la individua- lidad) los cruzamientos y los mestizajes) han modificado hasta el- punto de hacerla á veces desconocida. El valor étnico del carácter pelaje) ha disminuido necesariamente. Pero cuando las modificaciones son ligeras ó cuando la selección, artificial hace adquirir á una raza un color ho- mogéneo; es evidente Crue la capa se convierte en un coor- clinado étnico ele los más útiles. Hay) en fin) un último punto, del que conviene decir al- gunas palabras) en razón de las conclusiones de orden prác- tico que se pueden sacar. El examen atento de la capa ayuda á esclarecer los orí- . genes de los mestizos complejos. Es sabido que estos últimos pueden poseer toda la colo- ración de uno de sus troncos) ó bren solamente ornamentos ó fragmentos proporcionados, por éstos. El estudio minu- cioso de la capa' prestará, en estos casos) grandes servicios; tal particularidad podrá) en efecto) hacer pensar en la in- tervención de tal raza, de la cual es) en el mestizo que se examine) el único atributo visible. Todos los que se han encontrado con las dificultades de la práctica en materia de determinar los orígenes en los mestizos) no podrán negar la necesidad de recurr-ir á todos los atributos del animal y de fijar gran atención en los pelajes. El estudio etnológico de las capas es) necesariamente, muy diferente de la descripción minuciosa que se hace de ellas en el « Exterior de los animales». Aquí) . en efecto) nos 'proponemos confeccionar señales individuales) para "las que hay. que revelar hasta la menor particul aridad. 86 REVISTA "\ ETERINARIA DE ESPAÑA En etnología, por el contrario, buscamos tan sólo despe- jar los caracteres qeneralee ele los pelajes, que son: el color fundamental, la pigmentación de las extremidades y las principales ornamentaciones (tales como la tordilla, la ze- bruna, la berrenda, etc.) Cuando el mismo pelaje se en- cuentra en varias razas de una especie (capa rubia ó capa manchada del ganado "acuno), ó fortiori en varias espe- á cies (capa leonada, con extremidades negras, de los bóvi- dos, y capa baya de los équidos, ó bien capa berrenda de al- gunas razas bovinas ó de algunas razas de perros), se puede estar seguro de que se trata de una capa fundamental cuyo valor étnico es real. Se ve, .pues, que en esta materia no puede haber opinión absoluta, si no es .para decir, en forma de conclusión, que los pelajes y plumajes tienen, en etnología animal, una im- portancia útil aunque secundaria. Dehrminación ~e la cascarilla ~e arroz mezcla~a con los salva~os POR TOMÁS PESET y ALEIXANDRE Veterinario municipal de Valencia Este problema es interesantísimo para nuestro país y urge dilucidarlo, porque semejantes mezclas hacen que los pien- sos, así adulterados á menudo, obren casi en los cerdos cual si ingiriesen vidrio molido-tal es la dureza JI efecto erosivo sobre la mucosa intestinal de dicha cascarilla en polvo - JI sucumben muchospor la enteritis traumática, cual si reina- se una epidemia, como se ha creído á veces . . Otro tanto cabe decir de la mezcla de serrín de maderas con los salvados JI harinas que se utilizan como pienso, mezcla que ya motivó, en .1840, el célebre informe de Lesage- Picon por haberlo hallado nada menos que en la proporción de un 40 por 100. y como no se conoce un medio bueno; expedito y sen- cillo para determinar las riquezas de semejantes mezclas que tanto perjudican á ganaderos y labradores, desde que REVISTA VETEHINAHIA DE' ESPAÑA . 87 .la Junta Provincial de Sanidad de Valencia) á .prcpuesta del' Dr. Colomina) Director del Laboratorio químico municipal) aprobó) no" hace mucho tiempo) que se tolere la adiciórrde . 'cascarilla de arroz hasta la proporción del 10 por 100, sin señalar el procedimiento de este análisis cuantitativo, que tampoco se lee en los libros ni vemos en los laboratorios; desde entonces que I).OS preocupamos de tan ardua como interesante cuestión) y hemos verificado numerosos experi- . mentas en el Laboratorio de nuestro padre, especialmente durante el verano último) á fin de hallar uno factible y se- gouro) que creemos haber encontrado y damos ahora á cono- cer) por si merece, ser tenido en consideración por nuestros dignísimos compañeros. Los procedimientos señalados hasta hoy para resolver este problema de las mezclas malsanas son harto quiméri- cos. En efecto : no basta para determinar la cuantía de tales adulteraciones una mera inspección micrográfica) por es- crupulosa que se suponga) porque los caracteres histológi- cos son algo variables por diversas circunstancias) y gracias . si aprovechan 'para un ensayo cualitativo; que si la casca- rilla ó el serrín) vistos separadamente, proporcionan datos para una afirmación' casi rotunda) en las mezclas suele ser imposible á veces la delación: la retícula exagonal del trigo discrepa de otras) acaso más compactas y rellenas) sus fibras en anchos paralelos son inconfundibles quizá con las unidas y cortadas transversalmente en tres secciones, propias de la cascarilla ó pallus, no ofrecen los agudísimos conos ó púas del salvado de arroz, ni 'las finas cuadrículas ó los gruesos y desiguales paralelos del serrín ... Pero en las mezclas de pol vos finísimos) ya de suyo difíciles de obtener) no se tro- piezan tan holgadamente estos caracteres específicos ó dife- renciales) que hemos obtenido mejor investigando las mate- rias puras y purgadas de sus almidones. De todas suertes nunca podrá determinarse á ojo el grado de las mezclas. Tampoco tiene grande alcance el estudio de la dilución de los salvados en el agua para obtener capas separadas con arreglo á sus densidades respectivas) porque éstas son poco distintas) la adhesión entre partículas heterogéneas' favorece arrastres mixtos é influyen en el fenómeno muchas varia- bles (las substancias solubles) la cantidad de almidón) la finura del polvo) la clase de agua empleada) etc.) R8 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Ni sirve para ello determinar la cantidad de cenizas que se obtiene de la materia por 100,contra lo que soñamos por un momento al pensar en la riqueza silícea de ciertas paja? y despojos, pues en salvados y harinas no pasa del 1 al 3 por 100 y basta el desgaste de la muela para aumentarlas á ve- ces hasta un 6 ó mas.sin que exista adulteración. Otros métodos conocidos no conducen fácilmente al ob- jeto ó son erróneos. El de Schulze, por el ácido nítrico y el clorato para recoger la celulosa, exige mucho tiempo; el de Gabriel) por la potasa' y la glicerina, lo mismo; otro tanto ocurre con el empleo del reactivo de Schweizer como disol- vente. Preferimos para la práctica veterinaria obtener sencilla- mente una celulosa bruta ó Rohfaser de los alemanes) fun- dando nuestro procedimiento analítico cuantitativo para conocer las adulteraciones 'por la proporción de celulosa re- cogida, en el método de Millon, modificado por Ballarid, que aceptan Grandeau y muchos otros sabios químicos y que todavía simplificamos á fin de, que resulte más viable ó al alcance de todos. Para ello, por el procedimiento ordinario de la estufa se determina la cantidad de agua por 100, contenida en la subs- tancia que se investiga) para partir siempre en las compa- raciones del salvado, harina, etc., bien secos) única manera de lograr corolarios exactos; la buena desecación, pues, constituye premisa indispensable. La materia objeto del análisis se divide todo lo posible, cuanto más fino resulte en polvo tanto mejor, utilizando el molino de ¡A. Girard ú otro parecido. Unos 3 á 4 gramos de este polvoó algo más) se ponen en cápsula con 150 cm." de ácido clorhídrico fumante al 10 por 100 y se hierve durante media hora, reponiendo el -agua evaporada. Una vez frío se filtra á través de un filtro seco ytarado, se lava con agua hirviendo, deseca, pepa y calcula el tanto por 100 de celu- losa: bruta recogida. ' Está Celulosa es muy impura, porque retiene buena parte de ese 14 á 15.por 100 de substancias albuminoideas conte- nidas en los salvados) como también algo del t á 2 por 100 de grasas, las resinas, etc. Por eso exige el procedimiento' de Balland, que se lave al fin la.celulosa recogida con .otros 50 cm, de potasa a15 por 100, después con mucha agua) 3 . ,,, REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 8~ con alcohol y algo de éter; pero basta á nuestro objeto con la primera parte señalada) lo que ahorra mucho tiempo' y trabajo, si bien hay que poner gran esmero para que la sacarificación de los almidones sea perfectayes decir) para que los líquidos filtrantes no acusen ya dextrinas por el agüa de iodo. Así hemos obtenido los resultados que siguen) partiendo en los experimentos de materias purasó de entera con- fianza: Celulosa bruta "l« en la subs- ídemen Agua "l« tancia natural la (:lesecada --'o Salvado de trigo. . .". . . 11'56 21'31 24'09 Salvado ínfimo ciearroz (esquellat) 7'74 48'86 52'95 Cascarilla de arroz· . .J . 9'97 70'93 78'7~ Serrín de madera . . . 19'65 72'51 90'24 Esto es) que las proporciones de celulosa bruta conteni- 'd,as en las citadas ,materias guardan, entre sí la relación) en números redondos) de como 1 es á2, es á 3 Y es á 4) ó en cantidad) doble) triple y cuádruple) partiendo dela substan- CIa seca. , .Con arreglo) pues) á nuestros datos analíticos, he aquí ahora las' proporciones de celulosa leñoso que' resultan ió para las diversas mezclas: - AIIO% Al 20 "lo, Al 30 °tó Al 40"10 Al 50 -t; Sal vado de trigo con cascarilla 29'47 34'95 40'43 45'91 51'39 ~ » )) ser-rín. . 30'62 37'24 43'87 5049 57'12 )) de arroz con cascar-Illa 55'52 58'11 60'69 ' 63'28 65'86 » » » serrín. 56'72 60'44 ' 64'17 67'89 71'62 Luego) por encima, de las variantes en la composición vegetal (el .grano de maíz) por ejemplo) tiene 5(9 de celulosa, según Payen, 4(8 para Heltiegel v 4(1 al decir de Poggiale), excepcionalmente grandes) cabe "determinar dichas mezclas ,á partir de un 10 por 100, porque las proporciones de oelu- losa en la substancia seca crecen) en cifras redondas) de 5 en 5 ó más) ó siquiera de 3 en 3 por 100) caso este menos des- favorable si se atiende á la altura inicial de las cifras con 'respecto al 'salvado de trigo) siendo tanto más seguro el procedimiento) cimentado en un .examen micrográfico cua- litativo) cuanto más alto sea el grado de la adulteración. POl~ eso nos atrevemos á aconsejarlo) á falta de mejores medios. \la REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Por cierto, que nuestro procedimiento puede aplicarse á otros salvados, pajas y cascarillas en polvo, como indican estos ejemplos, .calculados sobre análisis que hicieron Pog- giaJe, Boussingault, Payen, Poi son, Péligot, Vogel, Bibra, Sáenz-Dtez y otros: - . Id. en la materia Humedad 0/0 I;elulosa "l« seca Paja de arroz . 15'6 37'6 44'54 » de trigo. . H 42 48'83 Cáscara de man í 10'6 60'8 68 Salvado' de avena. 11 21 '6 24'26 » de centeno 14'5 21'3 24'97 Mejor servirá aún el procedimiento para los granos mo- lidos y sus harinas, pobres en celulosa, pues como el sal- vado fOI'ma un 15 á 38 por 100 del producto molido, según calculó ya Boussingault- en el trigo del 14 al 33, en el maíz un 34, en centeno el 21- son mínimas las proporciones de celulosa que contienen y cualquier adulteración con cascari- lla ó serrín; salta á la vista. Así lo acreditan estos ejemplos: Celulosa en 100partes Humedad "/o de la substancia natural -Gl'ano de cebada. 12'4 11'2 » de maíz .. ]2'7 2'3 » de centeno. 14'1 3'5 » de trigo. . 14'4 3 Arl'OZ decorticado 14 2'2 Habichuelas. . 14 6'2 Harina de trigo . 16'5 0'3 Sea, para ejemplo, una harina de arroz con cascarilla comprobada ópticamente y en la proporción del 20 por 100; en vez de 2(55 por 100 de celul¿sa bruta en la: materia seca se .encontrara un 18(30; y en iguales condiciones una harina de centeno, en vez del 4 por 100 dejará el 19(75, otra de ú maíz el' 18(38, cuando. debe suponerse alrededor del. 2(63 .. Claro está que estas cifras no son rigurosamente matemáti- cas, sino aproximaciones para formar concepto; y también que el problema será, en ocasiones, inabordable para la práctica, ora por las variantes, naturales de la riqueza celu- lósica, ora por cualidad de las mezclas que desvirtúen se- .mejantes orientaciones, verbigracia la del salvado de trigo con 10 -por 100 del de arroz dará ::26(9de celulosa (menos que REVISTA VETERrNARrA DE ESPAÑA 91 " aquél puro), y con 20 por 100 obtendremos 29'8 (lo mismo que da el de trigo puro). Sin embargó) es indudable que en la mayoría de los casos puede solucionarse así' la ardua cuestión) qué) á juicio nuestro) no cuenta con procedimien- tos más aproximados y expeditos. La glosope~a en Cataluña, POR JUAN ARDERIUS Hace diez años la glosopeda se desarrolló el) Cataluña) invadiendo) co'~o de costumbre) al ganado bovino) lanar) cabrío y de cerda; tal gravedad alcanzó la invasión) que con seguridad son muchos los agricultores de las comarcas ca- .talanas que no han saldado las pérdidas que la epizootia les ocasionó. ' Desgraciadamente estamos ahora expuestos á una repe- tición de aquellos desastres; cuando menos) todo anuncia que así suceda,. y todo nos indica que no podemos entre- garnos confiados) en .seguridades que pueden salir fallidas) y por sorpresa) ver en nuestras populosas ciudades) y -en Íos pueblos rurales reproducido el doloroso espectáculo de 190'l. . Es verdad) que en esta ocasión puede contarse con el eficazé inteligente concurso de los Inspectores provinciales de Higiene Pecuaria y Sanidad Veterinaria) para dificultar la marcha de la enfermedad. Sobre el .compromiso oficial del cumplimiento de un deber) todos ellos sienten los im- pulsos de una abnegación) que saben que no se regatea cuando lo demanda la propia dignidad) y lo requieren inte- reses públicos puestos en peligro .. Esto nos enseña que á la labor de los Inspectores debe unirse el esfuerzo mancomunado de los agricultores, gana- deros) hombr-es .de ciencia y cuantos por razón de su cárgo representan una fuerza que garantiza la seguridad del éxito. Sería de lamentar) por lo mismo, que por indiferencia ó por los abandonos de otros tie-mpos, pusiéramos en peligro 92 'REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA reses. que, representan una riqueza nacional .positiva, y que son siempre factores de producción para el propietario . . Seres que) además, constituyen elementos) que al perderse) dejan siempre en pos de sí regueros de un penoso estado) cuyas derivaciones arrastran las energías de los agriculto- res al pudridero de la impotencia) con el desespero de ver como se convierten en eriales incultos sus mejores tierras de sembradura. *** Lo cierto es) que estamos envueltos en una constelación patológica de la que ni se preserva el hombre ni se libran los animales domésticos) por aceptables que sean sus condi- ciones de vida. . En efecto) vemos en estos momentos en la provincia de Gerona desarrollado un número de enfermedades infecto- contagiosas en los animales) que con ser tan anormal el número) nos predispone á sentir toda suerte de peligros. Existe la glosopeda en las reses vacunas) lanares) cabrías y de cerda; la viruela en las ovej as y corderos; la pastere- losis en las cabras; el mal rojo en el cerdo y el cólera en las galli nas; por fin) la especie caballar padece la papera. la hemoglobiemia y la durina. Como si todo este conjunto de calamidades no bastara para hacer creer que las cau- as que determinan aquellos estados patológicos) tan dis- tanciados entre sí por la condición del germen de que proceden) no son más que revivamientos de energías mi- crobianas adormecidas), por más ó menos tiempo) tendría- mos para justificarlo, las fundadas sospechas que por repu- tadísimas autoridades médicas se sostienen) respecto á la reproducción) para la primavera próxima) del cólera morbo asiático y la peste bubónica. Sea lo que quiera) y por lo que al gan~do se refiere) em- pieza á vislumbrarse algo que denuncia la apróximidad de algún desastre; que si puede empobrecer á unos, no falta- rán otros que) aprovechando desgracias ajenas) consigan redondear buenos negocios. - A la sombra: de provechosas empresas JI debido espe- cialmente á la .habitual indiferencia de las gentes del campo) aun para aquello que más directamente les interesa; es po- sible) por 'medio del engaño) intentar contratos y ventas leoninas) con agricultores que) acosados por la necesidad REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 93 de cumplir compromisos 'que no admiten espera) no les queda más remedio que aceptar lo que se les ofrezca) para evitar que vayan á la Notana documentos de crédito que deberían protestarse por falta de pago: Es así) é interpretando con espíritu de amplia tolerancia el artículo del reglamento de Policía' sanitaria) que se refie- , real aprovechamiento de las carnes procedentes de reses glosopedadas, como puede impunemente sacarse de las cua- dras y corrales las sospechosas ó las enfermas) y trasla- darlas allí donde pueda ser fácil prepararlas para consu- mirlas al natural ó llevarlas á otros sitios que con mayor séguridad se confeccionen productos alimenticios de repu- tación adquirida, Este abuso ó lo que sea) no sólo representa un peligro real para la higiene pública, sino que quizás) y es ello lo más importante, se establece en una comarca, ó de una á otra provincia) una corriente difusiva del mal) mucho más temible que los contagios naturales) por la extensión que alcanzan las zonas que quedan infestadas. Nada importa en estos casos) el. que puedan verse á to- das horas caminar por veredas) .por caminos llanos) por anchas carreteras) aquellos verdaderos artefactos vivientes, sembradores de gérmenes infectivos. A nadie repugna, con tal que el negocio se realice) el chorro de inmunda baba que se escapa de la boca y riega el suelo por donde pasa el enfermo .. Ni nadie sentirá la repulsión del salvajismo que representa.Ta posibilidad de que pueda tropezarse con . ensangrentadas pezuñas) desprendidas de los pies ó de las manos de' aquellas víctimas) que se las obliga) abatidas por el sufrimiento) á aparentar una salud y una fuerza que se han perdido. ¿Qué importa, en conclusión, que aquellos regueros de . sangre podrida vaya 'marcando el camino que sólo puede seguír el metalizado explotador de las' miserias humanas? Nada) como la conciencia no domine á la especulación. *** No olvidemos que con gemidos de dolor se pagaron en 1901 las generosidades de una general indiferencia. ¿Será posible que otro día) por causas igl1ales,.· queden registra- dos efectos parecidos? i Ojalá que así no ea! • 94. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Las epizootias en los animales como las epidemias en el hombre) representan un arduo problema de higiene) cuya importancia no decrece nunca, porque jamás se acaba la necesidad de nuevos estudios y de nuevas investigaciones. De todo ello necesita la ciencia para dominar en absoluto aquellas conflagraciones que tanto dan que sentir; y el le- gislador debe conocer las obras de la ciencia) para armoni- zarlas con los preceptos legales que integran las leyes sani- tarias. De otro modo) las leyes de la higiene se inutilizan) y las más de las veces se aplican con atolondramiento) sin medios para sostenerlas y casi sin autoridad para imponer su cum- plimiento. y) como todo lo que se observa no tiene reme- dio) porque á su arreglo se oponen dificultades que no pue- den vencerse, es preciso buscar la manera de que la acción individual supla las deficiencias del poder. Téngase para ello en cuenta) que la glosopeda es una enfermedad) que mientras no se separe de sus normales condiciones, es fácilmente curable y pocas veces resul ta mortífera. Con prevención y obrando con serenidad, no ",e- rán realizables las inícuas explotaciones, será fácil conse- guir la limitación del mal y evitar posibles .responsabili- dades .. loS acciOent~s postvacunatorios en la vacunación Oe los óviOos contra el "Carbunco bacteriOiano" (1) POR LUIS GIMÉNEZ VIC~NTE . . Inspector de Higiene pecuaria ¡r San idad Veterinaria de la provincia de Granada . 1 El presentar esta comunicación al Congreso) obedece al deseo de llamar la atención sobre la conveniencia de estu- diar) con detenimiento) los accidentes consecutivos á la va- (1) Comunicación presentada en la Sección de Veterinaria en el IU Congreso para el progreso de las Ciencias, celebrado últimame.nte en Granada, , REVISTA VETERINARIA DE ESPA'ÑA 950 cunación anticarbuncosa en los óvidos, y, someter á la deli- beración de esta Asamblea unas conclusiones)" en las que procuraremos indicar los medios que podr-íamos adoptar- para desvanecer las sombras que envuelven hoy este punto" tan importante. Mas ante todo h~mos de hacer constar que) al hablar de accidentes postvacunatorios, nos referimos únicamente á los representadas par la aparición de casos de infecciones generales) con síntomas idénticos ó parecidos á la infección carbuncosa. Por nadie puede dudarse de los beneficios qu~ esta vacu- nación produce, y buena prueba de ello es el aumento p1'a- .gresil'a del número de vacunaciones que se practican cada año) pero no es menos cierto que se presentan algunos fra-- casos, -extrernadamen te sensibles} no solamen te par las pér- didas materiales que ocasionan) sí que tamhién par el desas- troso efecto moral gue producen en los ganaderos que las presencian. Generalmente estos fracasos son achacados á de6cien- cias en el manual operatorio, ó que las vacunas no se han conservado en las debidas condiciones y han sufrido por ello alguna' alteración, á qU0 la época no era oportuna) etc., pera crea llegada la hora de que intentemos la empresa de ver si logramos puntualizar', elí cada caso, la causa real y efecti "a de estos fracasas) para) una vez conocida) obrar en consecuencia. Vamos) pues) si la creéis conveniente y oportuno, á ini- ciar un período de investigación en el que) si procedemos con acti vidad, altrursmo é independencia de criterio y tra- bajarnos can entusiasmo, estay segura que al IV Congreso de esta Asociación padre mas llevar datos valiosísimos para. la solución de este problema. II Todas conocéis perfectamen te el carbunco bactertdiano, y) par la tanto) huelga el que nos detengamos en describirla de un modo minucioso) pera creemos necesaria hacer algu __ nas consideraciones sobre aquellos puntos que tienen ínti- ma relación con el Cj ue tratamos de estudiar. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA DiFICULTADES DEL DIAGNÓSTI6:0 Cuando una vez sometido un rebaño á la vacunación an- ticarbuncosa, se presentan én dicha agrupación casos de una enfermedad cuya sintomatología presenta grandes analogías con la de la fiebre carbunoosa, es indispensable que haga- mos un diagnóstico preciso, exacto, matemático, si nos es posible. De este diagnóstico se ha de derivar, no sólo el tra- tamiento de la enfermedad y la adopción de las medidas ne::- cesarías para evitar que se difunda; servirá, asimismo, para determinar) de un modo exacto, la influencia que ha podido tener la vacunación practicada, en la génesis de la enfermedad) si del bacteridiano se trata. , Pero tenemos que reconocer sinceramente, que el diag- nóstico presenta, con frecuencia) dificultades que no siem- pre podemos vencer: En el animal vivo) no suelen ser grandes las dificultades que se presentan; las formas fulminantes son fácilmente diagnosticables, pero en cambio) las de evolución lenta no lo son tanto. Es) principalmente) con la p.asterelosis con la que puede confundirse la' bacera, y aun en este caso) su for- ma epizoótica puede servirnos para' establecer) con relativa facilidad, el diagnóstico, pues el carbunco bacteridiano rara vez se presenta bajo esa forma, Mas desgraciadamente, en la mayoría deIoseasos no podemos observar los animales enfermos. Cuando se reclama nuestro concurso) es porque las ba- -jas son numerosas, 'han sucumbido los más débiles) los me- nos resistentes, los que por su mayor receptibilidad fueron los primeros en ser atacados, y raro es que coincidan nues- tras visitas' al punto infectado) con la presentación de uno ó varios casos que nos puedan servir para establecer un diag- nóstico preciso. Tenemos que limitarnos, generalmente) á recoger y ano- tar los datos que nos facilitan) y del 'fárrago .que nos ofre- cen, hemos de elegir lo que más visos de verosimilitud tiene y más útil puede sernos. , Por satisfechos podemos darnos si guardan el último animal muerto, y esto que, al parecer) había de servirnos para facilitar nuestra misión) viene á erpbqrazarla.' r REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 97 Cierto es que las modificaciones anatómicas sufridas por los tejidos y observadas en el, cadáver) pueden servirnos para establecer un diagnóstico bastante aproximado, y entre ellas; á las observadas en el líquido sanguíneo yen el bazo, , son á las que se las 'asigna mayor importancia, pero han de ser muy claros estos datos púa que no presente dudas su interpretación. Es el diagnóstico experimental el que puede aclarar nues. tras dudas y darnos la solución del problema) y si bien pre- senta dificultades este diagnóstico) pueden ser fácilmente vencidás si poseemos los elementos necesarios para ello.' La investigación directa de la bacteridia en la sangre y 'en la pulpa de los órganos más directamente atacados) sería el procedimiento más rápido y sencillo de diagnóstico, pues para hacerlo directamente sobre el terreno) sería suficiente llevar un microscopio y los elementos de coloración nece- .sarios, pero no siempre es suficiente el examen bacterioló- gico para asegurar el diagnóstico de la enfermedad. « Si la bacteridia es fácil de hallar en los cadáveres frescos) con frecuencia es difícil ponerla en evidencia en los productos 'recogidos algún tiempo después de la muerte», dice Nocard, y esta opinión, tan respetable por su origen) se ve' compro- bada por.las experiencias que, diariamente se verifican) y merced á las cuales-se ha demostrado) que) á las veinticua- ira horas) son muchos los cadáveres en los cuales ha des- .aparecido la bacteridia, y podría afirmarse, sin temor á equi- vocarse) que, á las cuarenta y ocho horas de acaecida la muerte) es 11,1Uy difícil hallar un cadáver en el que sea posi- ble comprobar su existencia. ' y es lógico que así suceda; es consecuencia inevitable de las condiciones biológicas de la bacteridia ; en ausencia de las condiciones de medio que le son indispensables para persistir en su forma bacilar, recurre á la reproducción por esporos, forma de extrema resistencia. La coloración de éstos requiere una técnica distinta á la ,que pone en evidencia á la bacteridia, y de aquí la posibili- dad de que la ausencia de ella en una preparación) nos haga suponer q!le la enfermedad que estudiamos no es la , bacera, error que puede ser subsanado recurriendo á, teñir las preparaciones por la técnica necesaria para colorear los esporas) ó con los otros medios que tenemos en el diagnós- 98 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA tico experimental, cuales son los cultivos in vivo é in VitJ'07 últimos recursos, pero de resultados fieles y seguros. Pero estos últimos medios no podemos ponerlos en prác- tica por la falta de los elementos necesarios para estas ope- raciones, y si bien es cierto que tenemos el recurso de re- mitir á la Inspección central productos patológicos para su análisis y de este modo aclarar nuestras dudas, hemos de confesar, con franqueza, que dicho recurso nos parece que ha de ser poco eficaz en muchos casos . . . Para que de nuestra intervención se obtenga el máxi- mum de utilidad en la lucha contra las epizcotias, es indis- pensable que el diagnóstico sea rápido y preciso, y si la segunda condición se llena seguramente con la remisión de productos á Madrid, la primera queda incumplida por ser de todo punto imposible el lograrlo. . Queda, pues, sentado) que, por las circunstancias enu- meradas, el diagnóstico de la infección carbuncosa en el ga- nado lanar, presenta dificultades reales. y manifiestas. . Pero supongamos orillados todos los obstáculos y que hemos logrado diagnosticar la presencia del bacteridiano en un rebaño sometido poco tiempo antes á la vacunación anti- carbuncosa, ¿, á qué se debe la infección ~ 2,cuál es el ori- gen ó de dónde proceden las bacteridi'as que iniciaron el proceso ~ III Entre las diversas causas á que pueden achacarse estos pretendidos fracasos, existen tres principales, que son: el microbismo latente, la exaltaciori en el orqanismo de la viru- lencia de los bacilos que hemos introducido en él para va- cunarlo) y la inoculación de bacilos COI! oirulencia poco ate- nuada. ' . Si admi timos) sin distingos) la teoría del microbio laten- te) nos servirá para explicarnos la mayoría de los casos que se presenten) y todavía más, si' consideramos como válida la hipótesis de Koch, que ha llegado á considerar fa bacteri- dia como un saprofita accidentalmente patógeno. Pensando de este modo) es razonable admitir un estado de infección latente en les inoculados ; la acción de los baci- los contenidos en la vacuna, sobre los organismos en que REVISTA VE"fERINARIA DE ESPAÑA 99 los introducimos) puede explicarse de dos modos: ó desper- tando las energías dormidas de los saprofitos accidentales) que) al convertirse en pat6genos) vendrían á reforzar la acción tóxica de los inoculados ó provocando fenómenos parecidos á laanaflLaxia. , En uno y otro caso nada l)odemos reprocharnos; son los infinitamente pequeños los que se han burlado una vez más del hombre) que pretende constantemente domar estos or- ganismos. microscópicos) y.que sus funciones biológicas se desarrollen dentro de las' condiciones por él marcadas. La exaltación ele la oirulencia de las bacteridias inyecta- das) tan sólo puede explicarse tratándose tal vez de rasas bacterianas, en las que fuera débil la potencia de transmi- sión á sus descendientes de' la atenuación sufrida) y las ge- neraciones hijas de las inoculadas por nosotros, recobrasen ,la potencia patoqénica de sus antecesores) esto es) verdade- ros casos de atavismo ó salto atrás. Aquí ya puede intervenir el hombre) extremando sus cuidados en laproducción de razas que pOSeaI1 el máximum de potencia para transmitir la atenuación sufrida en su vi- rulencia) y comprobar la posesión de estas cualidades con pruebas minuciosas. Nos queda por examinar el tercer caso; aquel en el cual las vacunas no han sufrido una atenuación adecuada) es de- cir) las que podríamos llamar hipercirulentas. . ¿, Pueden existir vacunas en estas condiciones ~ Los centros encargados de su elaboración tal vez nega- ran la posibilidad, y nosotros no vacilaríamos en admitirlo si la fuerza irrefutable de los hechos no tendiera á demos- trar lo contrario) no debiendo extrañarnos el que así suceda. Desde los primeros ens,ayos. hechos por Toussaint para conseguir la atenuación de la bacteridia, ensayos que fue- ron repetidos y modificados por Pasteur con exito admira- ble, son innumerables los proc-edimientos que se han ensa- yado para conseguirla de un modo tan perfecto que no , hubiera que temer ningún fracaso. Es indudable que se han llegado á obtener razas bacilares, cuya virulencia tiene el grado de atenuación deseado, pero también lo es que algu- nas veces) por circunstancias hasta ahora no bien determi- nadas) los bacilos inoculados dan .lugar á generaciones vi- rulentas en demasía. 100 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA ¿ Á qué es debido esto ~ Nosotros no podemos aclararlo; esta labor corresponde á los experimentadores, á los que trabajan constantemente en la solución de estos problemas, á los que disponen de los elementos necesarios para el es- tudio de estos puntos con la perfección debida. Suponemos que la clave del problema debe consistir, más que en producir bacteridias atenuadas, en hacerlas ad- . quirir la potencia necesaria para que esta cualidad adquirida se convierta en hereditaria) pero con la fuerza. necesaria para que resista las influencias del nuevo medio en que le introducimos y no le hagan retroceder al tipo primitivo. ¿ y en virtud de qué circunstancias puede verificarse este retroceso ~ Existirán varias' indudablemente) pero la principaltal vez ,sea la que indica el insigne Barón en su hermosa obra Los métodos ele reproduccion. de Zootecnia, en la que al ha- blar de la unioersalidad de la generación sexuada? dice que « el milagro de la vacunación carbuncosa se reduce á doma!" la oirulcncia, f07"-::;ando al microbio á perseoerar en su forma aqamoqenética .. Este es el punto vulnerable de este terrible enemigo. Im- pedir á la bacteridia reproducirse por la generación de sus corpúsculos gérmenes) es impedir al gigante Anteo toc-ar la tierra ':/ reco brar toda su fuerza ». Con esta ingeniosa imagen nos explica .Barón, de un modó claro y sencillo, el misterio de la atenuación de la bacteridia. Ahora bien, demos por admitido que todos los medios empleados para conseguir razas de bacteridias asporógenas son eficaces; pero- ¿ lo son asimismo para conferirles la po- tencia hereditaria suficiente para que las generaciones á que den lugar, posean esta cualidad de un modo definitivo ~ Si de este modo no sucediera en alguno de los procedi- mientos empleados por un Instituto para la producciónde vacuna anticarbuncosa, se daría el caso de que, al emplearla, en vez de producir una enfermedad atenuada, daríamos lugar al desarrollo' de la carbuncosis típica con todas sus funestas consecuencias. ' ' Es indudable que á esto se debe algunos de los fracasos observados en la vacunación anticarbuncosa, y creemos se- ría copveniente que todos trabajáramos para evitar su 'pre- REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 101 sentación ; los que elaboran las vacunas, extremando todas. las precauciones) para que las que sirvan á los ganaderos no sean peligrosas, y nosotros, los veterinarios encargados de" su aplicación, observando con todo cuidado las reglas establecidas para ello,siguiendo con atención sus efectos en los casos anormales, procediendo, si es posible) á diluci- dar, deun modo exacto, la causa de ello. IV CONGLUSlOt-jES Como resumen de lo anteriormente expuesto, someto á la deliberación del Congreso, las conclusiones siguientes: 1.0, Se declara la -conveniencia de abril' una informa- ción sobre los efectos consecutivos de las vacunaciones an- tioarbuncosas que se practiquen en lo sucesivo en la gana- deria ovina nacional. 2.a Se .considera también de. suma utilidad que se faci- lite por quien corresponda, á los Inspectores provinciales de Higiene Pecuaria y Sanidad Veterinaria, un laboratorio con los elementos riecesarios para el más rápido y exacto diagnostico de las enfermedades infecciosas que se obser- ven en la ganadería nacional. 3.a Que para cumplimentar lo acordado en la I." con- clusión, se lleve, por los mencionados inspectores, una es- tadística 'de las vacunaciones anticarbuncosas que se veri- fiq.uen en .sus provincias respectivas, recopilando en ella todos los datos que reciban de los veterinarios que practi- quen estas vacunaciones. 4.a Se facilitará, por quien corresponda, impresos como el modelo (inserto al dorso) que acompaña esta moción, á todos los veterinarios, y éstos tendrán la obligación de con- signar en ellas los datos que se indican en los mismos, y remitirlos á los Inspectores de Higiene Pecuaria y Sanidad Veterinaria de sus respectivas provincias, 5.a Se declara, asimismo, la conveniencia de que sean presentados, por quien corresponda, en el IV Congreso que celebre esta Asociación, todos los datos que se hubieran re- cogido sobre este punto basta aquella fecha. 102 REVISTA VETERrNARIA DE ESPANA Vacunación contra el Carbunco Bacteridiano verificada por el Veterinario D.-------- ----------- en el pueblo de distrito de --------- ---------- ----- - en el ganado propiedad de D. A) COMPOSICIÓN DEL REBAÑO r:ecie Raza N.Ode cabezas I N.Ode machos N.O de' hembras Clasificación 1 año 2 años por edades 3 años 1I E) Procedencia de la vacuna e) Técnica de aplicación ------- --------------------- D) Fechas en c¡ue se practicaron las inoculaciones - -------------- ------- -- J Consecuencias J l a) accidentes locales y su naturaleza l E) de la b) accidentes generales y su naturaleza aplicación e) bajas sufridas á consecuencia de la ope- ración F) OBSERVACIONES TRABAJOS EXTRACTADOS ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA ;/ PI y SUÑER, A. y ALOMAR,. J. Efectos fisiológicos de la .sangr e urérnica. .s: Hace ya algún' tiempo que uno de nosotros demostró la influencia estimulante de la sangre ligeramente urémica sobre la secreción urinaria (Pi Suñer, La oruitotcia renal). Estos resultados concordaban con la ley general de los excitantes funcionales específicos, de la cual van descubriéndose continuamente tantos y tan impor- tantes ejemplos. Y bien se cO,mprei1de, en efecto, que los 1I REVISTA VETEHINAHIA DE ESPAÑA 103 cuerpos á elaborar constituyan los excitantes-tipo de la labor secretora. Nos hemos propuesto) en esta nueva serie experimental) estudiar los efectos que á la larga habían de ocasionar en el organismo) cortas inyecciones de sangre urérnica, buscando la influencia sobre la secreción urinaria; se nos ha mos- trado) sin embargo) tanto ó más interesante la acción sobre el general metabolismo. Nuestros experimentos han probado la estim ulación ejer- -cida por la sangre urém ica sobre el recambio nutritivo yde modo particular en su fase catabólica. Perros sometidos á régimen constante, principalmente carnívoro) y á trabajo igual) y de los cuales se determinara previamente la carac- terística urinaria) recibieron cantidades pequeñas (10 á 20 cm.') según el vtamaño ) de sangre urérnica cada seis días. Dada en esta cantidad, la sangre urémica de cuarenta y ocho horas no suele ocasionar inhibición renal (Pi Suñer, C; R. ele la Soco ele Biol., tomo LVIII) 1905) n ." 16), sino) contrariamente, poliuria; es, pues, un excitante de la secre- ción urinaria. Pues bien) esta poliuria no se agota con el uso prolongado de la sangre urérnica ; persiste) acom pa- fiada siempre de hiperazoturia bien manifiesta. . En los perros tratados según queda dicho se observa) .como primera consecuencia, y). según lo antes afirmado, diuresis marcada; la tasa de orina suele aumentar extraordi- nariamente. Peno hay en nuestras observaciones que) de un promedio fisiológico de 800 gramos, llegó á 2)600. Esta tan intensa poliuria coincide con el incremento de las materias eliminadas )1) en especial, del N total, de la urea y demás re- siduos nitrogenados y de la concentración mclecular ; sin variaciones constantes del contenido salino) desciende os- tensiblemente el valor de 6. . Tan intensas alteraciones de la secreción urinaria son. típicas) se producen siempre y sorprenden á la primera im- pre~ión) porque la cantidad de sangre urémica inyectada en conjunto es pequeña. Al lado de estos efectos urinarios evolucionan felióme- 110S nutritivos por demás interesantes. El animal en los primeros días de tratamiento se muestra alegre) parece más vigoroso y aumenta muchas veces de peso. Pronto cambia el cuadro. Después de este período florido) y sin que se modiñquen al principio las condiciones de la secreción uri- t~a~'la) se desarrolla un período de rápido desmoronamiento - [1s101ógico; el perro pierde el apetito) vuélvase taciturno) se lecae el pelo y) con frecuencia) se forman extensas ulcera- clOnes.cut~neas; aparece diarrea) en algunos casos ligera albuminur-ia con cilindros urinarios hialinos) paresias en las extremidades y una demacración rapidísima. En los úl- tImos tiempos la orina) siempre abundante) se diluye) y más 104 REVISTA VETERINAlHA DE ESPAÑA .1 tarde el animal muere por caquexia) generalmente en el ter- mino de tres meses. Es como si) por la influencia de la sangre urémica, se hubiesen forzado los resortes del meta- bolismo. A un perío.do de incitación en el proceso de inte- gración nutritiva) sucede otro de desintegración nitrogenada, equivalente á lo que se observa en las diabetes malignas y en las experimentales por extirpación del páncreas. La autopsia no nos ha revelado lesiones viscerales dig- nas de nota. Tanto es así que) á pesar de la pequeña albu- minuria y de la presencia de cilindros urinarios) los riñones no aparecen alterados á la inspección macroscópica ni he- mos podido descubrir lesiones histológicas. No existe) pues) lesión que explique la muerte del animal) víctima de un es- pecial trastorno del quimismo metabólico. Para la explicacion de los curiosos fenómenos señalados nos servirían interinamente dos hipótesis: acaso constituyan un ejemplo de la demostrada influencia estimulante de los productos catabólicos sobre el anabolismo (Carracido), ó tal vez) se deban á la exageración del trabajo renal) sean sólo secundarios ; por el estímulo específico representado por la acción continuada de la sangre urémica, se produ- ciría una exagerada eliminación de productos catabólicos)" cuya eliminación sobrenormal originarla una actividad me- tabólica compensadora. Algo semejante á lo que ,ocurre respecto de la glucosa en la diabetes floridzínica. Este inten- so desprendimiento desasim ilativo acabaría por agotar al animal afecto.,' , , Digamos) antes de terminar) que la sangre de perro nor- , mal carece de toda influencia sobre el funcionalismo del iriñón, pero que) en cambio) parece ocasionar también, por nyecciones repetidas, .un estado caquéctico semejante al señalado por Cawadias como consecuencia de la inyección ,reiterada de suero heterólogo: suero humano introducido- en el peritoneo del conejito de Indias, Sobre la naturaleza de estas intoxicaciones y la relación que puedan tener con los fenómenos de anafilaxia no podernos extendernos en este momento. -:- R. T. - (Trabajo del Laboratorio Bacterioló- gico Municipal de Barcelona). PATOLOGÍA Y CLÍNICA CADEA€:. Acerca de' la hemorragia y la rotura del hígado, - Es curioso observar la acción nefasta que sobre las células hepáticas ysobre los vasos del hígado ejercen las toxinas elaboradas en el curso de enfermedades cróni- cas de los bronquios ó de los pulmones. Un caballo afectado- ' de papera que guarda como reliquia de la enfermedad una bronquitis crónica) ;:;e halla expuesto á morir de una ro- tura del hígado; se produce la degeneración grasosa JI dege- ) REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 105- neración amilóidea, siendo estas alteraciones el prefacio de la hemorragia y de la rotura .. Cuando estas causas internas han vuelto el hígado fria- ble otras causas traumáticas ú ocasionales producen la rottlra y la hemorragia. Pero, generalmente, estas' degene- raciones evol ucionan con lentitud y la rotura del hígado pOI~ las causas apuntadas no sobreviene hasta después de algu- I1CS años. Véase la observación siguiente considerada típica por elautor : I . U n caballo .de cuatro años enfermo d~ papera y le queda una tos que resiste. á todos los tratamIentos (fumigacio- nes" voduro de potasio, solución ársenical ). No se .iusiste más en el tratamiento porque el animal, á pesar de la tos, se muestra vigoroso y presta excelente servicio; no presenta mal estado de ninguna clase ni pierde un sólo día de tra- ·bajo hasta alcanzar á los diez años. Entonces. un accidente precipita su fin. Un caballo entero se suelta é Intenta cubrir- lo, echándosele encima; aquél se resiste ':/ hace esfuerzos para desembarazarse del intruso. De vuelta á la cuadra se muestra inapetente y triste, se le observa una temperatura de 3SC2°, latidos cardíacos intensos, extremidades frtas, pulso débil y riñón flexible. P~ro, por otra parte, se observa un síntoma alarmante: la palidez extremada de las muco- sas que revelan una hemorragia interna. '. . \ El animal se deja en reposo, se le practica una revulsión externa y se le administra sulfato de sosa. Al siguiente día. se observa ligera mejora que persiste el tercer día; .pero al cuarto muere el animal de súbito. . Al practicar la autopsia se escapa una oleada de sangre ele la cavidad abdominal. Todos los órganos están sanos menos el hígado que presenta una considerable hipertrofia pesando 41 kilogramos, apareciendo voluminoso, abollado, deforme. Su cápsula es desgarrada sobre la cara anterior del lóbulo izquierdo en una extensión de 25 á 30 centíme- tros, yla parte desgarrada se halla cubierta de coágulos sanguíneos y desbridaciones del parénquima, reducidas á pasta. En diferentes partes del órgano se encuentran varias. otras roturas de menor importancia. Esta observación, según el autor, prueba la influencia de la bronquitis crónica sobre el hígado, la que produce con frecuencia la degeneración am ilóidea gránulo-gr-asosa ó que predispone á la rotura de la víscera. - J. B. - (Jour- nal ele Médecine oetérinaire et de Zootechnie. 30 de abril de: 1909, págs. 204 á 208. ' lOG REV'ISTA VETERINARIA DE ESPAÑA que se empaqueta formando balas atadas con alambre) atri- buye á tal causa el gran número de cuerpos extraños y de fragmentos de alambre que se encuentran en el interior de los bóvidos. Para facilitar el diagnóstico de tales afecciones) recuerda que casi siem pre la penetración de un cuerpo ex- traño en ~l organismo de los rumiantes) va acompañada de una peritonitis localizada ó generalizada y que ésta se tra- duce por la presencia de albúmina en la orina. En treinta y dos observaciones, Niediger ha comprobado veintiocho veces la existencia de albúmina en la orina y las autopsias han confirmado el diagnostico de· peritonitis por cuerpos extraños. No obstante, la investigación ha sido ne- gativa cuatro veces. Pero el análisis urológico, sin ser infa- lible) puede contribuir á confirmar un diagnóstico y desde este punto de vista tiene interés clínico. - J. B. - ((Este/'- rcichische vVochenschrift fúr Tierheilkunde , 9 de febrero de 1911). TERAPÉUTICA Y FARMACOLOGÍA GRIMME. Los ascárides del caballo y el tártaro es- tibiado. - En la prensa alemana la droga en cuestión) ha dado ya lugar á numerosas controversias) afirmando unos que las fuertes dosis (20 gramos) no son tóxicas) y los otros poniéndose en guardia contra el peligro de dosis la mitad menores; de suerte que subsiste una duda qUI? aprovecha perfectamente el parásito que no puede. combatirse con seguridad. . El autor dice haber tratado de 12)000 á 15)000 caballos, utilizando y gastando de afio á año un kilogramo de tártaro estibiado. Hace presente que los ascárides son muy frecuentes en los caballos jóvenes, y particularmente en los menores deun año. Dice haber observado ascárides en un potrito de ocho semanas que jamás había salido de la cuadra) y) por consi- guiente. no podía haberse infectado en la pradera. El diagnóstico de la presencia de los ascárides es muy difícil cuando no se ha observado ninguna expulsión que las revele. La violencia de los borborigmos, las timpaniza- ciones frecuentes) los sudores parciales en los ijares) ofre- cen una orientación al investigar sobre las causas de un enflaquecimiento inexplicable. En cuanto al tratamiento, el autor es un entusiasta del tártaro estibiado; aunque el resultado se hace esperar, no hay jamás necesidad de repetir la medicación. En los. suje- tos de dos á cuatro años administra la dosis de 15 á 20 gra- mos; los potros de un año la dosis de 10 gramos, y en los de seis meses 5 gramos.· REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 107. Modo de administrarlo: se priva de la bebida al caballo la víspera del tratamiento; el tártaro estibiado se ha disuel- to en un cubo de agua, del que se deja tomar un tercio á las seis de la mañana, otro tercio á las siete y el resto á las ocho. La ración no se le da hasta las ocho y media. Si la alimentación á que se halla sujeto el caballo comprende una cantidad de verde ó de zanahorias, no hay riecesidad de purgante alguno. . Los casos mortales que hasta la fecha se han publicado, según <71 autor, obedecen á una administración defectuosa ó á cualquier atta causa imprevista. - J. B. - (Deutsche Tterdrstiiche. ,Vochenscl17'ift, 22 de abril de 1,911). , HUERTA, A. (Veterinario militar). Acerca de Ia crío- geniria. - En el último número de esta REVISTA acabo de leer que en Il Nuooo Ercolani, dice el Sr. Lesbre que el uso \ de la criogenina en veterinaria es muy reciente y caro, y cree ver en esto la razón por la que su uso no se, ha gene- ralizado. A ello. respondo yo humildemente que no puedo estar conforme con tal aserto. Hace media docena de años, por lo menos; que en el re- gimiento de Húsares de Pavía se puso en práctica dicho médicamento, y antes ó después también algunos otros compañeros llevaron su uso al tratamiento de la pneumonía de la influenza, obteniendo éxitos asombrosos con elmedi- camento como antitérmico ; ahora bien ¿, por qué se restrin- gió mucho su uso, pasados los primeros entusiasmos ~ No ciertamente por su precio, que si bien éste es caro con dosis de 25 gramos, no lo es tan grande que no pueda soportarse si se elige la vía hipodérmica para administrarla y se aplica únicamente en los accesos febriles intensos ó donde se pre- senta la intolerancia térmica. '1 Creemos que si su uso no se generaliza es porque su ac- ción, repetimos, es sólo antitérrnica, su aplicación, por con- siguiente, sintomática y no lleva indicación causal. Aun aSÍ, el que esto replica la usa siempre que en la in- fluenza necesita rebajar la fiebre alta que sume en alarman- 'te s?por al enfermo; nada más; algunas veces ha visto morir estos pulmoníacos después de una remisión asom- brosa y una mejoría aparente que hubiera podido atribuirse á la criogenina. . A. V. Nuevo tratamiento del huérfago. - El enfi- sema pt:Llmonar. ó huérfago es una enfermedad que consiste en una infiltración de aire en el tejido conjuntivo interlobu- lar del pulmón .. Esta infiltración es debida á la ruptura de las vesículas pulmonares provocada por varias causas. . 108 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Los esfuerzos musculares y violentos constituyen una de las causas más frecuentes; los caballos sometidos á marcha rápida y que en ciertos momentos tienen que desarrollar una fuerza considerable) son fatalmente predestinados á esta enfermedad. Las numerosas enfermedades del pulmón: pulmonía) bronquitis crónica) etc., facilitan y ocasionan estos desga- rros) tanto por el estado débil del tejido pulmonar) como por los violentos accesos de tos que se manifiestan en el curso de estas enfermedades. . No se notan en los animales jóvenes los síntomas de esta enfermedad que solamente sobrevienen cuando los caballos son sometidos á un trabajo algo exagerado. Hasta ahora todos los medicamentos empleados para combatir esta afección) han sido) por decirlo así) ineficaces) y sólo han logrado en el caballo una atenuación incierta y pasajera de la enfermedad .. y) sin embargo) resulta algo sorprendente que' esos te- jidcs, generalmente sanos en el momento de su ruptura) no puedan cerrarse y cicatrizarse sustrayendo al animal a las causas provocadoras y sometiéndole á un régimen.y á una medicación racionales. La di licu'ltad estriba en la imposibilidad de aplicar un tratamiento local en el interior del pulmón, y el problema consistía en hallar un medicamento que, administrado por las vías habituales). pudiera localizar su acción sobre los te- jidos pulmonares y determinar la cicatrización. Este problema parece resuelto por el Sr. Velpry con un producto llamado « Vergotina », cuyos resultados son muy laudables en el tratamiento del enfisema pulmonar y enfer- medades bronquiales. El Sr. R. Perrín en 'el Repertoire ele police Sanitaire, enero) 1911) n .? 1) JI el Sr. Schade en Deutsche Tierdrtsliche lJiTochenschrift) 15 octubre 1910:, han hecho comunicaciones muy interesantes sobre este producto. EJ Sr. Per-rín dice que la~ vergotinina es una acertada combinación de alcaloides, cuyo empleo se ha generalizado en Francia, Alemania JI muchos otros países con gran éxito. Hace mención de unaobservación del profesor Giovanni Gambarota de la Real Escuela Veterinaria de Torino, que recomienda calurosamente dicho producto como consecuen- cia de ensayos practicados sobre varios sujetos enfisemato- sos con un éxito completo. . El Sr. Shade ha empleado la vergotinina en el enfisema pulmonar y catarro de los bronquios. En su relato mencio- na un caballo deshauciado, en el cual se ensayó este pro- dueto, sin esperanzas de conseguir nada. . . El resultado) dice, fué sorprendente) el ritmo respiratorio REViSTA .vETERINARI¡ ·DE ESPAÑA .109 volvió á su n~rmalidad y el animal pudo vol~er al trabajo como antes. . . Perrín opina, que la vergotinina refuerza los músculos, regenera los al véolos pulmonare~ destruidos por la en.fer- . medad, dando así á los bronquios su vitalidad y suavidad anteriores. , En resumen, la vergotinina parece suprimir los síntomas del huérfago, normaliza la respiración, regenera las célu- las pulmonares; es ú~il en todas las enfermed~~es de los bronquios por su acción especial sobre los tejidos pul- monares . . Es posible que su aplicación sea eficaz en otros anima- les, aunque no se haya experimentado hasta la fecha. . En todo caso, será una verdadera satisfacción para los ganaderos y propietarios de caballos, disponer de un reme- dio eficaz para combatir una enfermedad considerada como -incurable. . INSPECCIÓN DE ALIMENTOS KOMMA. Presencia de bacilos paratíficosen los productos de tocinería; su investigación para la ins- pección de substancias alimenticias. - Después de re- cordar el papel de los paratí6cos en la etiología de las infec- ciones alimenticias, Komma resume los trabajos relativos á la presencia de los B. paratíficos en las carnes ó produc- tos manipulados no alterados procedentes de animales sa- nos en el acto del sacrificio. Conviene recordar las observa- cienes de Húbeuer, que señalan la existencia de paratíficos en el 10 por 100 de las leches examinadas. . Mühlens, Dahm y Fürst observan que con frecuencia las ratas sucumben después de ingerir salchichas, carne de oca y jamón, y que á la autopsia de estos animales el exa- men bacteriológico descubre la existencia-de paratíficosen estado de pureza. Estas primeras observaciones han sido confirmadas mu- chas veces por Hübener, Rimpau, Rommeler, Trautmarm, Slooten y van Holth. . , La. cuestión más importante no ha sido resuelta por' la mayoría de los experimentadores. Las carnes y otros pro- duetos alimenticios, en los que, ora por cultivo, ora por in- gestión, se h~ demostrado la existencia de los B. parattfí- cos, ~sC?npeligrosos para el hombre y, en este concepto, de- ben retirarse del consumo? , Komma ha examinado 102 muestras de salchichas y sal- chichones frescos y en conserva inspirándose en la técnica de Conradi para la inspección bacteriológica de las carnes. 110 REVISTA . VETERINARIA DE ESPAÑA . Las substancias que tengan de ser examinadas se sumer- gen en un baño de aceite á 2000 para esterilizar la superfi- cie) y los instrumentos también) para los mismos efectos. Los fragmentos del salchichón se cortan en trozos muy finos y se disuelven mejor por la acción prolongada de la pa- paína y pOI' espacio de cuarenta y ocho horas á la tempera- , tura de la estufa. La papaína aporta cocos; subtilis y algu- nos otros gél'menes esporulados que no impiden las obser- vaciones de un experimentador prevenido. Komma halló treinta eces los paratíficos B) cincuenta ':! cinco veces el Bacteriuni coli y en veintidós casos los gér- menes se hallaban asociados. Es muy difícil precisar el ori- gen de los gérmenes. Las carnes utilizadas pueden proceder de animales sacri ficados con urgencia ó en el curso. de una septicemia; pero las bacterias pueden ser aportadas pOI' el intestino) que envuelve los productos de salchichería) ó por las manipulaciones, puesto que todos esos agentes micro- bianos están esparcidos por el medio exterior. Los salchichones examinados procedían de tres lotes muy importantes) que fueron consumidos sin causar daño. No hay q,ue dudar) pues) que los microbios identificados con el paratítico B. pueden no ser patógenos para el hombre. Actualmente) y falta de un método que permita diferenciar á los parotíficos, patógenos para el hombre) de los paratíficos saprofitos) no es posible de basar en su presencia un moti- vo de decomiso de los alimentos que los contienen. - J. F. (Centralblatt f. Bokterioloqie, 1910) Bd. '5;:); Reo, qen, de medo Vet., 15 julio 1911). LIEVIN. Procedimiento empleado en Rusia para la conservación de las carnes. - Es sabido que la car- ne fresca transportada por las tropas para la alimentación de los soldados) adquiere propiedades nocivas al cabo de al- gún tiempo de haberla adquirido. Con objeto de evitar su alteración y hacerla utilizable después de algunos días de haber sacrificado las reses) en Francia suelen tratarla con el cloruro de sodio y el vinagre. En Rusia se ha experimenta- do con éxito el siguiente procedimiento ideado por Devel, que consiste en el perfeccionamiento del método americano de Morgen, el cual) apoyándose en el hecho de que los egip- cios conservaban las momias inyectando en el árbol circu- latorio substancias especiales capaces de preservarlas de la putrefacción, pensó en adoptar el 'mismo método para los animales sacrificados) inyectando al efecto' en la caróti- da) una solución de cloruro de sodio al 33 por 100 y a11 por 100 de nitrato de sosa. Devel usa la misma mezcla, filtrando antes la solución é inyectándola en varias veces al objeto de sacar toda la sangre de los vasos. Luego se di vi- REVISTA VE'1;EHINAHIA DE ESPAÑA 111 de el animal en cuartos> los cuales se colocan en barriles llenos de la misma solución. El autor aconseja añadir á la referida solución alguna cantidad de vinagre.- J. F. - (Bull . Vét., -febrero 1911; Il Nuevo Ercolani, 20 octubre de 1911). - SECCIÓN PROFESIONAL Homenaje realizao,o A la clase veterinaria española, representada por las Escue- las, los Cole'gios Veterinarios, el Cuerpo de Veterinaria militar y. los Inspectores de Higiene pecuaria y Sanidad Veterinaria en las provincias que carecen de aqneLlas en- tidades. Compañer os : Acabáis de dar la mayal' y más elocuente prueba de cariño, ad- hesión y gratitud á tres vd ign isimos profesores, que para mayor sign.ificación han vivido, viven y morirán ostentando un título único: i el de Veterinario! Nos referimos al homenaje tributado á los Sres. Villa, García lzcaray Malina, que dentro de la Veterinaria civil, los dos primeros, yen el orden milita!' el tercero, han sabido crear atmósfera veteri- naria y dignificar la clase en alto grado. El Colegio Veterinario de Madrid, iniciador del pensamiento, de- legó una comisión de su seno, para rendir á' tan preclaros profe- sores - en nombre de la clase - homenaje de su admiración y gratitud, por el espíritu altr-uista que caracterizó siempre y caracte- riza hoy á los tres dichosseñores en su vida profesional. El Colegio madri lsfio y la Comisión han cumplido tan delicado como grato deber, entregándoles tres hermosas y artísticas placas de plata, grabadas y montadas en serio y esbelto caballete, con su tan sentida como sincer-a y justa dedicatoria. Cuanto pudiera sig niflcar á la clase esta Comisión del profundo .agradecimiento y gratísimas impresiones que demostraron aquellos compañel'os beneméritos, ser-la pálido reflejo; baste decir que reco- mendar-on muchas veces á la Junta directiva del Colegio, que en pleno fué á visitarles con tal objeto, que se hiciese lo más pública su gl'a- titud, tanto mayor- cuanto que ha sido el homenaje pensamiento espontáneo de la clase, demostraudo una vez más que es agradecida, y que sabe r-endir- culto de adrni ració n y justicia á los que en todo momento han sabido defender-la, colocándola por sus entusiasmos y tesón, á la altura que han podido, y que si á más no llegaron, no fué por falta de buen deseo. . 112 REVISTA VETEFlrNARIA DE ESPAÑA Sepa la clase en general, conste a los buenos, agradecidos y no- bles Veterinarios, que cuidadosamente 'distancian con elevación dé miras lo par-ticular y la pasión de las ideas y de las buenas acciones humanas, y que, .adernás juzgan y aprecian los sacrificios que los Sres. Villa, Garcia Iz cara y Molina han hecho en pro de la Veterina- ria, que han dado con ese r-ecuerdo prueba ostensi ble de que sienten muy profundo, y que por ese sentimiento sincero los señores que recibieron el homenaje han de laboral' - mas si cabe - en la digni- ficación profesional, que es el engraudecirnieuto de la clase. El Colegio Vete1'inario de Madr-id también hace público su testi- monio de gr-atitud hacia los de provincias, y a todos los señores compañeros que acogieron y fomentaron con entusiasmo la idea, tanto mas de agradecer, cuan to que en los tiempos que corren no suelen darse pruebas tan nobles y levantadas como la que se acaba de testimoniar. Ah va, pues, un aplauso y un i viva la Veterinaria! í Madrid y octubre de 1911. La Comisión, Tiburcio Alarcón. -Juan Miguel Montero. - Victo- riano Colomo. - Anacleto Pinilla. - Fausto Alonso. - Marcos Mar- iiti Pérez . VARIEDADES LoS rayos ultraviola~os y sus aplicacion~s 1 . Constituyen un asunto de verdadera actualidad en Ias ciencias biológicas los rayos ultravioladcs ; sus propiedades fisicoq uimicas tienen aplicación en múltiples cuestiones: la terapéutica, higiene, policía sanitaría y especialmente para esterilizar liquidas. . Físicamente estos rayos son vibraciones del éter, no confundi- bles, por tanto, con las radiaciones catódicas ni con los rayos ex y ~ . de los cue1'pos radioactivos. Sabido es que N ewton descom puso la luz blanca del sol, haciendo que un rayo atravesase un pr-isma, y recogió sobre la pantalla los siete colores fundamentales del espectro: rojo, -anar'anjado , amari- llo, ver-de, azul, índigo y violado, cuya longitud de onda decrece del rojo al violado. '.. Haciendo 'análisis más perfectos, se vino en conocimiento de que en las dos extrern idadas del espectro visible existen zonas de rayos invisibles de gr-an inter-és científico, y cuya presencia denunció por . vez pr-imera Scheele en 1781; la zona correspondiente al rojo se de- nomina infrarroja y' su caracter-ística es la potencia térmica, que se compr-ueba pasando lentamente un ter-mómetr-o de máxima á través del espectro; el mayor grado lo alcanza en la zona i~ visible elel rojo. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 113 La zona opuesta, la correspondiente al violado, se llama ultraoiolada y sus rayos carecen de calórico, pero tienen propiedades químicas, genuinas, oxidantes principalmente; si en vez del termómetro se atra- viesa el espectro con una varita de cloruro de plata, se ennegrece - más rápidamente en esta zona que en cualquier otra de la visible. Decíamos que la longitud de la onda decrece desde el infrarrojo al ultraviolado; las siguientes cifras de Owenkel y KirIes son demos- trativas (1): Longitud A en unidades A. Límite del infrarr-ojo (mechero Aüer). . 600,000 » -» en el espectro solar. 300,000 » del rojo visible » » 7,612 » del violado visible ». » I . 3,\J70 » del ultra violado _» » 2,950 -)~'» » en espectro metálico . . 1,200 » » » extremo (espectro de gas). 1,030 lVr". Cornu, estudiando solamente la longitud de las ondas en los rayos u·ltraviolados, obtuvo estas cifras: Ultraviólado solar .. . .... . 2,948 »' de chispa eléctrica . . . . . . . .'. . . 28M » » »con electrones de magnesio. '/78CJ » »» .» » » cadmio. . 2'144 » »»»»» zinc. . 2;024 »- » » » » » aluminio. 1,852 El físico alemán Schumann ha conseguido ondas de 1,000 A de A colocando el espectroscopio en el vacío. El espectro solar es muy pobre en rayos ultraviolados, porque - las ondas inferiores á A = 2,950 A son absorbidas por la atmósfera. Como en la práctica se necesitan nayos de onda corta, por ser de mayor' potencia quimica, se recurre á aparatos construidos para este objeto, en los que se utiliza las radiaciones de diferentes me- tales. El aparato más empleado en la actualidad es la lámpara eléctrica . ideada por Aroris, fundada en este principio: que una corriente eléctrica atraviese un tubo' cargado de vapores de mercurio, en el que con anter-ior-idad se ha hecho el vacío; la casa alemana Cooper- Hewit ha modificado algo· la primitiva lámpara Arons, y las cons-' truye, en la actualidad, con su nombre. Estas lámparas ~e han visto en m uchas poblaciones para llamar la atención en algunos comer- cios y están for-madas P01' un tubo de cristal, cuyas dimensiones son 1 m.etro de largo por 0'28 de diámetr-o ; su anodo es de metal car- ó bono y su catado de mercur-io : un regulador especial se encarga de aumentar ó disminuir la tensión eléctrica que deter-mina la evapo- ración del mercurio. Cierto que la luminiscencia de este' metal produce gran cantidad de rayos u ltcavioladós, pero esta lámpara tuvo al principio el gran (1) La longitud de la onda se representa gráficamente por el signo griego). y se mide en unidades Angstrórn (en abreviatura unidades A). La unidad A equi- vale a 0'000.000,000.1 metros. en 114 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA inconveniente de que 'el tubo de cristal absorbía todos los rayos de onda corta, é hizo pensar en buscar un cristal que refractase todos los rayos, aun los de valor A pequeño. Con los trabajos de Wertdeim se ha confeccionado una escala de refrangibilidad para estos rayos, que ayuda mucho á solucionar este inconve niente : la escala es la si~uiente: El vidrio. de Euphos detiene los rayos de A = :1;200 A » ordinario » » » » A= 3,000 » » uviol »»»» A = 2,530 » El cuarzo »»» » A = 1,500 » La fluorina blanca » » » » A = 1,225 » Por tanto, la primitiva lámpara de Cooper-Hewitt, de tubo de cristal, detenía los rayos de onda inferior á 3,000 A, todos los peli-. - 'grosos para el hombre, pero también los más esterilizantes. Á Küch fué al pr-imer-o que se le ocurrió substituir el tubo de vi- drio por uno-de cuarzo; en la actualidad, la mejor fuente de rayos ultraviolados es la lámpara eléctrica de cuarzo con vapores de mer- curio, de la cual existen en el mercado varios modelos alemanes y franceses. Co moel CU8l'ZQ es un cristal caro, la casa Schott, de Jena, fabrica un ci-istalespecial para estas lámparas llamado uoiol, que está per- feccionando para alcanzar- el índice de refracción del cuarzo. 1I Las propiedades de los rayos ultraviolados son muy variadas: colorean el cristal, como puede verse en el tono violáceo de los glo- bos de los arcos voltaicos; son excitadores enérgicos de la emisión 'luminosa en los cuerpos fosforescentes; provocan la br-ansformaeióu, en parte, del oxígeno atmosfér-ico en ozono, favoreciendo la oxida- ción de los metales, pero su mayor interés biológico depende de su acción bactericida y terapéutica. . En el Instituto Finssen de Fototerapia, de.Copenhague, han utili- zado estosrayos en el tratamiento de eczemas; acné, for-únculos, alopecias, úlceras, etc., Finssen, S. Bang, Bic, Dreyen y otros: los resultados son muy discutidos; el procedimiento de aplicación es sencillo, se colocan compresores de cuarzo, uviol, etc., sobre la re- gión enferma, y la distancia de la lámpara gradúa la intensidad. Tampoco por estos ensayos terapéuticos merecen atención los rayos ultraviolados. La propiedad más apreciada es la que Dastre Hamó poder abiático, q'ue se viene utilizando en policia sanitaria como esterilizan te de agua, leche, vino y otros líquidos, destru- yendo microbios, toxinas, fermentos, sin 'alterar la composición del menstruo. ./ En la práctica de la esterilización con estos rayos se distinguen dos casos, según se trate de liquidas transparentes: agua; úopacos: leche, liquidas coloidales (vino,sidra.). En los líquidos limpidos la acción de estos rayos es eficaz, segura, y obedece á las siguientes leyes, enunciadas pOI' Cernovodeanu y V. Henri: ' REViSTA VETERINARIA. DE ESPAÑA 115 lo" La acción bactericida de los rayos ultraviolados decrece más , pronto que el cuadrado de las distancias. . 2: La acción bactericida es más intensa cuando el líquido está en capa poco espesa (25 cénts).' . 3: Esta acción bactericida parece independiente de la tempera- tura, por lo menos entre' 0° y 55°, 4.' Tampoco influye la presencia ausencia del oxígeno. ó 5.' No todos los microbios tienen la misma sensíbil'idad á los , rayos ultraviolados. 6: Los rayos más bactericidas son los de onda inferior á A= 2,800 A. Las experiencias de V. Henri y G. Stodel con una lámpara Wes- tinghouse-Cooper-Hewitt de no voltios, son interesantes; han con- seguido esterilizar agua infectada con diversos 'microbios en el tiempo y á las distancias siguientes: 300" de exposición á una distancia ele 60 centímetros. 180". » » » » 40 » 20" ,. » » » 20 » 4" » » » » 10 » Fracción de segundo '. » »2 » Con una lám para de 220 voltios corresponden estas cifras: 30" de exposición á una distancia de 60 centímetr-os 15á20" » ' » » » 40 » 4' I ~ » » ,» 20 » más de 1" » ,» » » 10 » La reacción fotoquimica se e.fectúa aun estando congelada el agua á condición de que el hielo sea transparente. La distinta sensibilidad de los microbios' lo demuestran las si- guientes pruebas de los mismos 'autor-es: una lámpara de no vol- tios, de 20 centímetro" de distancia de un vaso que contenía 130cm,' de agua infestada de microbios .en una proporción de 10,000.100,000 por cm.s , he aquí el tiempo que tardaron en morir: De 5 á 10' el estafilococo » 10 á 15:, el vibr io colérico. » 15 á 20" el bacilo coli. » 10 á 20" el bacilo del tifus. » 10 á 20" el bacilo de la disentería. el pneumobacilo. sarci na blanca. . 90' 30" 1 , J carbunco. » ~ al' , t tétanos. esporos de sublilis.. . . megaterlUm. » 30 á 60" el phleole. » 40 á 60" sarcina anaranjada. Ya hemos indicado que los rayos más activos son los de onda inferior á 2.800 A.; esto se demuestra colocando una emulsión de B, coli que, infl uenciada directamente, se esteriliza en 20"é interpo- 116 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA niendo una pantalla de mica tarda cinco horas, debido á que la mica retiene los rayos de esta longitud de onda. El agua ester-ilizada por los rayos ultraviolados, no pierde nin- guna de sus cualidades de potabilidad. Cuando los líquidos son opacos, leche, cerveza, vino, etc., la este- rilización no puede conseguirse en masa, es indispensable ponerlos en capas de escaso espesor, variable según su naturaleza. Los trabajos de V. Henriy Stodel dan la creencia de que la leche puede esterilizarse por la acción directa de los rayos ultraviolados, sin aumentar su temperatura; esta esterilización se obtiene en bue- nas condiciones, ya se trate de leche natural del comercio ó de leche cruda ó esterilizada, á la cual se han agregado previamente cultivos microbianos. Los autores conceptúan este método exento de los in- convenientes de la esterilización por el calor. Por examen espec- troscópico se ha demostrado que, para evitar la absorción de los rayos ultravíolados, es necesario que la leche se extienda en capas de 5 mm. de espesor, diluída en agua en la pr-opor-eíón de 1; 20, es- pesor que corresponde á O'25'mm. de leche pura, condición precisa para obtener una perfecta esterilización. La Ieche esterilizada en estas condicionés no se altera y según análisis de Barelli, presenta la misma composición química que la normal. Courmont y otros aseguran que todavía es prematuro dar' como definitivo y de utilidad práctica á los rayos ultravlolados, la cualidad de esterilizadores de la leche. No obstante, la sociedad Westinghou- se-Cooper-Hevitt, construye aparatos esterilizadores basados en estos rayos, con un rendimiento de 50 litros por hora. Como nota final, diremos que los rayos ultraviolados ejercen una acción nociva sobre la vista del experimen.tador; para manipular con los mismos precisa gastar unas gafas de cristales «Euphos» ó de cristales corrientes, embadurnados con gelatina mezclada con picrato de amonio, que detienen los rayos violados y ultraviolados. C. SANZ EGAÑA BIBLIOGRAFÍA Tratado de Zootecnia, por P. DECHAMBRE, traducción de F. GOR~ DÓNy ORDÁS.Editor; Felípe González Rojas, Madrid. - Tomo l. - . I . Ha tenido una feliz idea el amigo Gordón y Ordás, al traducir la Zootecnia de Dechambre. Es sensible que tengamos que nutrir de savia extranjer-a nuestra bibliografia .veterinaria, pero ya que tengamos que andar. de pres- tado busquemos buenas fuentes y los mejores autores, y no cabe' duda que en cuestiones zootécnicas es Dechambre, entr.e los latinos, el demás autoridad y el de más enjundia científica. ' REVISTA 'vETERINARIA DE ESPAÑA 117 La zootecnia que en Francia crearon i1ustres autores, entre ellos Sanso n; que tanta influencia ha ejercido entre nosotros, ha adqui- r-ido jugosidad, amplitud, en consouancia con las nuevae conquistas biológicas en las luminosas concepciones de Baron , en cuyo foco se ha formado ydesarr ollado la obra de Decham bre, que ahora se tra- duce al castellano. Acabamos 'de leer el tomo primer-o de la misma; impresionados é todavía con las alabanzas que leímos en la prensa francesa cuando apareció el original, nosconceptuamos peq ueños para juzgarlo. . Diremos á modo de reseña que este tomo comprende lazootec- níageneral, y, por tanto, estudia los 'fenómenos y leyes biológicas relativas al individuo á si mismo, yen sus relaciones con la especie, Var-Iación, herencia, grupos zootécnicos, Reproducción, las grandes tecnologías de los animales doméstices: ProJuc~ión de carne, leche, trabajo y, por último, las mejoras de los animales útiles, Todas estas par-tes. están escritas con sencillez y marcado sentido práctico y las observaciones, que tan acertadamente las acompa- ñan, hacen más inteligible la exposición teórica de cuantos hechos biológicos inter-esan al zootecnista. Es tal nuestra impaciencia por conocer los tornos restantes, que esperamos se publicarán casi simultáneamente (31original yla tra- ducción. - C. SANZ EGAÑA. Veterlnario~ españoles' Con este título, ha publicado el Colegio oficial de Veter-inar-ios de Valencia, una estadística de todos los veterinarios espafiol esvcon sus nombr-as, cargos y r-esidencias. Es u.n trabajo que el Sr. Oren- sanz, Inspector de Higiene pecuaria y Presidente de dicho Colegio, acometió con entusiasmo y el éxito ha coronado su labor. Del resumen estadístico que publica al final, resulta la siguiente distribución de los veterinarios: ' Veterinarios consignados en las 49 provincias. 4,544 Inspectores de Higiene pecuaria. . . 63 Personal docente de las cinco Escuelas .. ' . . 37 Veterinarios m il itares (1.0 de noviembre de 1911). 205 Alumnos que terminaron la carrera en. el pasado curso., . 97 Total 4,946 Números redondos: 5,000 veterinar-ios. En este trabajo esjadistico, el primero que se ha hecho en ESl)a- ·ña, 'tenía que haber alguna omisión, pero-eso no resta mérito á sus editores, y siempre habrán puesto el primer sillar para llegar al conocímientr, exacto del actual estado de la Veterinariá .. Pa r a que en años sucesivos se publiquen obras por el estilo, es preciso no abandonar al Colegio de Valencia. Mucho será el entu- siasmo de su Presidente, mucha la abnegación de sus colegiados, pero esta labor demanda todo eso y, además, dinero y.para obtenerlo .es, preciso que los demás' colegios ayuden al deValencia en esa' . 118 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA obra, bie~ subvenc'ionando la publicación, bien adquiriendo ejem- ó plares (al precio de 2'30 ptas. cada uno) para repartirlos entre los compañeros. Como quiera que sea, cumplamos el precepto biblico: « Ayudaos los unos á los otros». -. C. S. E. . Instrucciones sanitarias contra la glosopeda por FÉLIX F. TURÉGANO Este folleto viene á aumentar la serie que está publicando su au- tor, bajo los auspicios del Consejo provincial de Fomento de Cuenca. Su lenguaje sencillo y claro contr-ibuye á hacer más agradable su lectura .. La fiebre aftosa Ó glosopeda El Inspector de Higiene Pecuar-ia, de Valencia, D José Orensanz, ha publicado una cartilla sanitaria, dando instrucciones á los gana- . deros para evitar el desarrollo y propagación de aquella epizootia. Está escrita en un estilo llano y sin tecnicismos para que su lectura sea perfectamente asimilada por aquellos á quienes va dirigida di- cha cartilla. NOTICIAS Creación de cuatro plazas de l;nspectcres veterinarios.- La Sociedad de Seguros « El Fénix Agrícola» saca á concurso elimi- natorio, seguido de exámenes comparativos la provisión de cuatro plazas de Inspectores veterinarios, á las cuales podrán optar los veterinarios, pertenezcan no á la Compañía, que reúnan las con- ó diciones que luego se dirán. Dichas plazas estarán dotadas con el sueldo de entrada de tres mil pesetas anuales, dietas de salida y gastos de locomoción, sin perjui- cio de los premios, por mérito, qué en su día se reglamentarán. Las circunstancias que deben reunir y condiciones á que deberán sujetarse los aspirantes, son las siguientes; . . 1.3 Ser español, mayor de veinticinco años, sin pasar de cua- renta.y cinco, y poseer el título de Veterinario. 2' Haber ejercido la profesión el urante cinco años por lo me- nos, con establecimiento abierto. haber obtenido plaza en el ó Cuerpo de Veterinaria militar óen el de Inspectores de Higiene pe- cuarIa. , 3: No tener incapacidad física, gozar de buena salud, observar buena conducta y no-haber sufr-ido condena. ' El cargo de Inspector-Veterinario' de «El Fénix Agrícola », es incompatible con cualquier otro cargo y con el ejercicio de la pro- fesión. • Los aspirantes dirigirán sus Instancias, suscritas de su puño y letra, en papel común, al Director general de «El Fénix Agr-icola », Los Madraza, 34, Madrid, antes del día 15 de diciembre próximo, acompañando: . 10 La partida de nacimiento, debidamente legalizada. 2° El titulo de Veter-inar-io ó testimonio notarial del mismo, igualmente legalizado.' REVISTA VETEFUNARIADEEsPAÑA ll9 , . . 3.° Certificación, documentada en legal forma, de haber ejercido la profesión ó el empLeo oficial á que se refiere la condición se- gunda. 4.° Certificación facultativa, legalizada, de capacidad física y de buena sal ud. . . 5." Certificado del Regisn-o central de antecedentes penales. 6.° Certificado de buena conducta expedido por el Alcalde de la localidad donde resida el aspirante. 7." Relación documentada, y expedida en forma procedente, de méritos y servicios. 8." Cer-tificación de la hoja de estudios de la Escuela de Veteri- ' naria en que el aspirante haya concluído su carrera. . No se dará curso a ninguna instancia que carezca de alguno de los documentos mencionados.' . El tri bu na.l, que lo componen los Sres, García Izcara, Castro y .Valero y Coya Alvarez, examinará los expedientes de los aspirantes y elegir-á, de eritre ellos, á los doce que reúnan mayores méritos, y' luego, mediante exámenes comparativos, escogerá de entre estos doceá los cuatro que bayan demostrado mássuficiencia y sean, por lo tanto, merecedores de ocupar las plazas vacantes. . Teniendo en c,uenta el reducido número de éstas y las condicio- nes en que han de proveerse, creemos que no' serán muchos los que se presenten y por esto, por no conceptuarlo de interés general, no publicamos el cuestionario de los Lemas de estos exámenes cornpa- rativos. Sin embargo, si alguno de nuestros suscr-iptores tiene interés en conocer-lo, con mucho gusto le faciljtar-emos una copia del mismo .. Divulgando la Ciencia. - Según leemos en un' diario de Santa Cruz de Tenerife, el domingo 11 del cor-r-iente mes, d ió, en la Sala Conststorial de la Villa de la Orotava, una notable conferencia el Inspector provincial de Higiene pecuar-ia y Sanidad veterinaria don Agustín FOl'nells.. .' • Versó ésta so bne la enfermedad del carbunco bacteridiano. piro- plasmosis bovina y difer-entes asuntos zootécnicos, cuya discreta disertación fué escuchada por n u mel'OSOS ganaderos de aq uella po- blación y pueblos comarcanos. Asistieron también á dicho acto los médicos de la localidad, los que felicitaron al Sr. For nells por su er-udito y concienzudo dis- curso. Aconsejó, además, las medidas profilácticas, y sobre todo la va- cunación preventiva por el método de Pasteu r; añadiendo que cual- quier aclaración que deseen, pueden, sin 'inconveniente alguno, solicitar, que serán atendidos debidamente. Los dueños de ganados están muy animados después de estos consejos sanitarios y se hallan dispuestos á vacunar sus reses para prevenirlas de todo contagio, y los Alcaldes están confeccionando las listas para proveerse de la cantidad necesaria de linfas. Creemos que estas conferencias de vulgarización científica, de- berían m u lti pl icai-se, pues so n la forma más adecuada de hacer comprenden á esta Sociedad, que tan mal recompensa nuestros ser- V:CIOS, a trascendental l misión que tiene en nuestros dias el Vete- nnarlO.. . . Compailero premiado. - El Presidente del-Colegio Veterinario, de Válladolid, nuestro quer-ido amigo.D. Agustín M. Carrrpón , obtuvo un prern io en los Juegos flor-ales, recientemente celebrados en aque- !l.a ciudad, por el trabajo que presentó sobre el tema: « Las habita- Ciones de los animales domésticos, consideradas desde el punto de vista de la Higiene y de la Policía. Sanitar-ia ». Muy sinceramente le felicitamos, . 120 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA La futura Escuela de Zaragoza. - Una Comisión del Ayunta miento de Zaragoza, presidida por su alcalde Sr. Galán, que ha ido á Madrid para resolver varios asuntos de importancia para aquella ciudad ha hecho entrega al Ministro de Instrucción pública de lains- tancia presentada para la construcción de un 11 uevo edificio desti nado á Escuela de Veter-inar-ia, en los terrenos que cede el Ayuntamiento. El Sr. Ji meno hizo saber á los representantes zaragozanos que, anticipándose á la presentación de la solicitud, habia hecho ya el nombramiento del arquitecto que ha de infor-mar acerca de los te- rrenos cedidos, añadiendo que tan pronto esté evacuado este in for- me, se abrirá el concurso de proyectos del nuevo centro docente. . Ahora sólo falta que este informe no se eternice, fin de que muy á pronto la capital de Aragón cuente con un nuevo edificio higiénica- mente bello, y en cuya rachada se lea esta inscripción : « Escuela de Ingenieros Pecuarios ». Est.e nombre, que creernos ha de ser el que en definitiva preva- lezca, ha sido recibido con gran entusiasmo pOI' los escolares de Zaragoza hasta el punto de que, en una reunión que celebraron hace poco, acordaron dir-igh- un telegrama al Ministro de Instruc- ción Pública, solicitando la adopción de aquel calificativo. En favor de los perros. - Recientern sn te, ha fallecido en Italia el barón de Davillier-s, y entre los varios legados en que. ha distri-· buido su cuantiosa Ior tu na, hay uno de 2011,000· iras á favor de la l ce Sociedad protectora de los animales». Una mitad de esta cantidad debe destinarse á la fundación de un refugio, asilo. para los perros ó abandonados, y la otra mitad debe distribuirse en premios que se entregarán á las personas que se hayan mostrado más cariñosas y compasivas para con los perros. . l"ara abaratar la carne. - Sabido es que la carestía de la carne preocupa mucho, sobre todo en Italia yen Francia. En España.tam- bién se presenta este problema en las gr-andes capitales, yen Madrid hace poco y actualmente en Barcelona, ha estado.á punto de pro du- cir ser-ios conflictos. En el último número de la Reoue Poliiique et Parlamentaire, se propone un remedio eficaz para disminuir el pre- cio de este alimento. Teniendo en cuenta 10 que pierden las reses al ser transportadas vivas á largas distancias en Ier-rocarr-il, y considerando que se trans- porta, con ellas, algo más que la carr.e limpia, prepone construir grandes mataderos en las comarcas donde se produzca ganado en abundancia, en Jos cuales, éste, seria sacrificado, y luego, en vago- nes fr-igor-íficos, podr-ía transpor-tarse su carne limpia á los centros de consumo, economizando asi el importe de los muchos kilogra- mos del peso bruto de la res viva. . También se ahorraría porque sólo se saci-iñcar ían las reses es- trictamente necesarias y porque se evitaría el que sucumbiesen en el viaje, como ha. ocurr-ido con moti vo de los grandes calores del último verano, en el cual, por ejemplo, dell.° de julio al 24 de agosto se hallaron muertos en los vagones que llegaban á París 417 cer-dos. Tal vez sea esta la solución que el po r ven ir- tiene reservada para resolver- este magno problema en las graneles urbes. solución que, por otra parte, ya se deja entr-ever. pues, en Inglater-ra, por ~.if\mplo, las dos quintas partes de la carne que se consume, procede de Amé- rica y de Australia, de donde es ir-ansportada en cámaras frigorí- f caso 'ripo&,rafia La Académica, ~e S.ru l'l"" y Bu.. ell. lIo.~& O.¡"raida~. 6; 'r.Jéfono 861 VETERINARIOS EMINENTE,S J. POENARU :,;------ -