REVISTA.: VETERINARIA DE ESPAÑ'A Vol. VI. Barcelona: Diciembre 191 I N.O 4 TRABAJOS ORIGINALES , Etiología y patogenia Oe algunasenfermeOaOes Oel cerOo, en Rumania POR J: POENA'RU Profesor de la Escuela de Veterinaria eleBucarest Entre las enfermedades que han sido' poco estudiadas) ó 'mejor dicho) han sido. confundidas con otras propias de la raza porcina) hay la viruela del cerdo) y el -muquet, de los lechoncillos. . . En septiembre de 1906) diagnostiqué en mi país algunos La viruela en JoS lechoncillos casos de viruela en cerdos pequeños de cuatro á seis sema- nas) cuyos síntomas eran los siguien tes: Magrura- muy acentuada) tristeza) ojos lagrimosos) mu- cosa bucal pálida) conjuntivitis con exudado mucopurulen- t~; pulso acelerado) excrementos diarreicos) ganglios hlpe~'trofiados y temperatura de 41(5° á 41(80• Sin embargo, lo que caracterizaba especialmente la en- fermedad) era la erupción de: la piel) un eritema escarlatini- Jorme, sembrado de. infinidad de pústulas vesiculosas) ele 124 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA tamaño variable entre el de un guisante y una judia, y de color blanco amarillento. La erupción se presentaba en las regiones ventral, en la cabeza y en los pies. ,_ Las pústulas estaban rodeadas de un círculo rojo ede- matoso, aisladas unas, confluentes otras; al cabo-de algunos . Colonia de mugue! en la patata, procedente del cerdo días se transformaban en costras negras, bastante recias, que si se arrancaban, dejaban. al descubierto llagas de as- pecto ulceroso. La duración de la enfermedad varía de quin- ce á treinta días, y la mortalidad es de un 20 por 100 (Arhi- va Veterinara W. 2 abril 1907). . En los meses de noviembre y diciembre de 1909, se halla- ron en los alrededores de Bucarest, algunos focos nuevos de, infección de la viruela de los Iechoncíllos, con carácter grave. Hice algunas inoculaciones con sangre y con materia de las pústulas, á algunos cerdillos de dos á cuatro sema- nas, por la vía subcutánea, en el peritoneo, en la vena y por escarificación, obteniendo los siguientes resultados: . -Las tentativas de inoculación á los cerdillos con sangre ; de los enfermos de los cadáveres. reproducen algunas/ve- ó ces la verdadera enfermedad eruptiva vesicopustulosa. La inoculación de la materia de las pústulas por escari- ficación á los cerdillos, puede reproducir también la enfer- , medad. (Recueil de Médecine Véterinaire, n.? 6, 1910) . .* ** Otra enfermedad que nadie, que yo sepa, ha: descrito hasta hoy en los cerdos; es el muquet del cerdo. . Durante el año de 1910 he observado un cerdillo-rnuy joven, criado con biberón, que presentaba en la lengua pla- cas redondeadas, de color blanco cremoso sucio, revistiendo ,', J. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 125 la forma de pseudomembranas que se desprendían fácil~ mente de la mucosa. Las placas blanquecinas del muquet estaban. formadas - Levaduras y filamentos del mugllet del cerdo por laminillas epiteliales descamadas) por filamentos de micelium, esperes del parásito) muchos otros microbios y algunos leucocitos... .. . Haciendo cultivos en la patata y en la zanahoria acidifi- Pseudo tuberculosis del peritoneo y del hígado del conejo, debida al muguet del cerdo cada por dos gotas de una solución. al 5 por 100 de S04 H" hé obtenido cultivos de color blanco cremoso . . El parásito presentaba un doble aspecto en los cultivos: celulas esféricas ú ovales refringentes (levaduras) algunas de las cuales con brotes; de filamento tubular hueco) ramifica- das 'una ó dos veces. . . Las inyecciones de cultivos en el peritoneo de conejos producen una sacaromicosis oidea ,experimental del hígado y del peritoneo. Por consiguiente) el sacarornices albicans del cerdillo es tan patógeno como el sacaron.ices al bicans aislado delos niños. 126 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA Mi sistema ne calificación en los concursos, para el caballo Oe silla. POR PUBLIO F. CODERQUE Inspector de Higiene Pecuaria de Zaragoza SO!'1 tantos los que han solicitado de mí la publicación de mi sistema de calificación, en 'los concursos, del caba- llo de silla) y es de tal interés que estos conocimientos lle-: guen á todas partes) que no puedo sustraerme á tantas soli- - citudes. No pensaba yo dar, á la publicidad este trabajo en el pe- riódico, porque esperaba á que se publicara la Memoria del .concurso de ganados de Zaragoza del año pasado mi libro ó Fundamentos de la Zootecnia, de los cuales formaba parte in- tegrante; pero la una y el otro no sé cuando serán lanzados á la luz pública) y) por lo. tanto) se hace necesario que estos trabajos se difundan para que los dueños de animales vsan que la calificación de los que se presentan á los concursos) ha entrado en las vías del progreso científico) y este progre- so garantiza el acierto del jurado mucho más que la obser- vación simple. Es verdad que estos asuntos es muy difícil vulgarizarlos) , porque se hace inevitable el empleo sintético del técnicismo profesional, y el tecnicismo profesional es casi siempre ininteligible para los no profesionales; pero yo entiendo que vulgarizar no es sólo el empleo del lenguaje ordinario fa- ó miliar) sino que además es popularizar el tecnicismo profe- sional) para que) dejando de ser argot de clase) contribuya á enriquecer el ha?la nacional; ., Modelo de 'hoja conceptuación de los caballos de silla Propietario. Santiago Rache. Población, Zaragoza. Genealogía, anglobretón y del país. Nombre, Pajarito .. Potro entero, alazán. Edad, 30 meses, sin hierro. ,. , REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA: '127 Metros Puntos Longitud del tronco . ", 1'4"5 Perímetro torácico 1'62 Indice corporal. 0'895 Signos de.! trígamo 00 Altura al extr-emo del codo 0'81 » del pecho. 0'58 Diferen.cia. - 0'23 = 8 Perímetro de la rodilla. 0,30 l » » caña. 0'20/ 77 » del men udillo 0'27 Pi-oporci onalidad- . - 0'04 =' 5 Altura á la cruz. 1'41 » al dorso. 1'33 » á la grupa 1'43 Perfil de la'! inea -8 -2=8 Anchura-del pecho, 0'38 'Anchura de la cadera. 0'47 Proporcionalidad . - 0'09 = 3 ' ' , Angulo de la espalda.' 8 » » cadera 8 » del corvejón. 8 » de los men udillos . 8 Cabeza. 8 Cuello .. 8 Articulaciones, 8 Cascos . c , 8 Aplomos 8 Fondo 8 Suma de los puntos. 104 Premio, 150 pesetas, Longitud del-tronco, ~ Esta dimensión se mide desde Ia articulación de la espalda á la extremidad de la cadera. Con esta dimensión y el perímetro torácico se obtiene el ín- dice torácico, que 'demuestra si el animal es longilíneo, me- diólíneo ó brevilíneo; esto es) si es largo) medio, corto) lo ó cual da diferentes aptitudes para el trabajo. Con ese dato se forma el tercer signo del trigamo. El primer signo del , Ü'igamo nos revela) en la hoja que publico) que el potro es pequeño y va señalado con el siguo t-- (menos); ei segundo indica que es de líneas rectas y lo indica el signo O (cero); el tercero dice que ni es largo ni corto) y lo expresa el signo O (cero). Los de gran alzada llevan la anotación + (más); Jos de alzada media la anotación O (cero); los de perfil con- 128 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA vexo (acarnerados) el signo +; los da.Iíueas cortas se anO- tan con el signo - Y los de líneas largas con la anota- ción + . Con esta tri pIe grafioa se obtiene una á modo de fotografía del caballo. Relacion de la altura desde el suelo al extremo del codo y la altura del pecho. - Esta proporcionalidad es diferente según la aptitud del solípedo) porque según sea ella) 'así será mejor ó peor para el arrastre, la silla ó el tiro ligero. Es calificada con 1 á 10 puntos. La diferencia de 25 centíme- tros entre esas dimensiones la considero como tipo, y he disminuído los puntos de 10 á O) desde la cifra 25, lo mismo en la escala ascendente como en la descendente. Cada 2 3 ó centímetros representan J punto. Relación entre la suma de los perímetros de la rodilla, caña y menudillo, y la longitud desde el suelo' al extremo del codo. :- Esta proporcionalidad es mayor ó menor según las aptitudes señaladas) puesto que nos indica la finura ó grosor de las extremidades) y estas formas varían según el> trabajo para el cual sean aptos. Cuando la diferencia señala 9 centímetros, la calificó con 10 puntos y disminuyo la cali- . ficación en la progresión ascendente y en la descendente). desde O á 9 tiene cada Centímetro un punto ; de 9 en ade- lante el descenso en la calificación es más acentuado cuan- to más se aleja del tipo de la diferencia. Perfil del dorso. - Este dato nos dice si el caballo es. recto ó ensillado) y lo obtengo) averiguando la diferencia entre la altura del dorso y la de la cruz) y la altura de ésta y la de la grup~. Esta debe ser 2 centímetros más alta que la cruz. Cuando estas diferencias están representadas con las cifras - 8 - 2) las he calificado con 8 puntos) variando- la conceptuación según las diferentes alturas. Así califico con 3 puntos el perfil - 12 + 2 Y el-':" 3 - 9 . .Relacien entre la anchura del pecho (de encuentro á en- cuentro) y de la cadera (distancia entre las dos articulacio- nes coscofemoroles), - Con esta se aprecia la armonía mor- fológica entre el tercio anterior y el posterior) y con ella la. mejor ó peor aptitud para determinados servicios. La pro- . porcionalidad tipo) corresponde á la diferenci~ de 2 centí-' _ metros) correspondiendo la mayor dimensión á las caderas. De esa cifra hacia abajo desrninuyoIa calificación) y de la misma hacia arriba también; así la cifra:- 2 centímetros REVISTA. VETERiNARIA DE ESPAÑA 12!} es calificada con 10 puntos: la cifra - 1 con 9, y la cifra- 13 con l. Los ángulos de la espalda, de las caderas) del corvejón y de los menudillos son también calificados con 1 á 10 pun- tos á simple vista, cosa relativamente fácil para el que está acostumbrado á ve)' cientificamente caballos. La cabeza) cuello) articulaciones, cascos y aplomos) los cali ficamos como los caracteres anteriores; eljondo) por la expresión y energías desplegadas espontáneamente, porque de otro modo) no hay medios para hacerlo en estos casos. Claro es que los tipos señalados con las cifras que ex- presamos en la l .", 2." y 4." conceptuación, han de variar según que el tipo pertenezca á: la aptitud de silla) de tiro ligero) tiro mixto y tiro pesado y lo propio ha de suceder' con los ángulos y demás regiones. Este trabajo tiene además otra finalidad: el estudio mate- mático, gráfico y evidente de los efectos de los diferentes cruzamientos y mestizajes. con la indicación consiguiente de seguirlos por provechosos y armónicos, ó de rechazarlos por perjudiciales, inarmónicos y absurdos .. TRABAJOS TRADUCIDOS La h~moglobi~uria ~~I caballo y SU tratami~nto (1) POR v. DRUIN Ex jefe de trabajos de la Escuela de Alfort Dos formas bien definidas v características l., oJ tiene de pre- • sentarse la enfermedad. La benigna, con sudores copiosos generales, temblores y congestión ; y la paralítica) que rinde brutalmente á los anirilales en el trabajo que han empezado en plena salud, y que) en .algunos minutos, de un sujeto vigoroso y ardiente, (1) Este notable trabajo lo ha publicado su autor en laReoue Génerate de Mé- décine V éterinaire del 15 de abril de 1911, págs. 449á 468. Dada su m ucha exten- sión, hemos traducido lo más esencial del mismo, prescindiendo de todo aquello que no conceptuamos de interés directo para el conocimiento de la enfer- medad y de cuanto se refíere á su tratamiento. - (N. del T.) \ . 130 REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 'hace un loco vacilante que cruza las extremidades, empuja hacia adelante y cae al menor obstáculo, paraquedar hecho una masa inerte en. el suelo, siendo incapaz, en tales mo- mentos, de regresar' á su cuadra aunque le separe de ella una pequeña .distancia; y con frecuencia, al cabo de po- cos días, resulta un cadáver. . Á pesar de las diferencias sintomáticas, debemos con si- -derar el.mal único en su esencia. Si los prácticos de las po- blaciones reconocen, como Leblanc, Mollereau y Benjamín, en la enfermedad una marcha diferente de la que 'en el cam- d)O se le atribuye, esto es debido únicamente á fas condicio- nes del medio. En las poblaciones todo influye para agravar la dolencia: la intensidad del trabajo, el estado del pisoyel IARIA DE ESPAÑA . Resumamos) pues) en algunas palabras la opinión más aceptada en la actualidad. La hemoglobinuria es) antes que todo) una enfermedad primitiva del músculo: es una miositis tóxica. El profesor Arloing (1) fue el primero en sosten el' la opi- nión de apariencia de parálisis por la impotencia funcional de los músculos y de la sustentación. La orina va acompañada de methemoglobina muscular) la que altera el riñón á su paso) determinando así la uremia y las lesiones secundarias de diversos parénquimas. Las lesiones histológicas del músculo hao sido bien es- tudiadas; según el estado en quc se observan es la pérdida de la estriación transversal) la tumefacción difusa de Vir- chow, la degeneración granulosa ó la transformación vítrea de Zenker. El músculo intoxicado toma el color del salmón) ha perdido toda su tonicidad) se desgarra al menor esfuer- zo. Una de las complicaciones más peligrosas consiste en el desgarro de los psoas ó del tríceps en los esfuerzos de trac- ción) que es preciso practicar- sobre el enfermo para despla- zarlo. Nada diremos del diagnóstico) si no es para llamar la atención sobre los casos latentes) más frecuentes de lo que habitualmente parece) los que son localizados) por ejemplo) en un grupo muscular del tercio anterior. En ellos la em isión de la orina de color obscuro es .inmediata al accidente) yes regular que al llegar el profesor se encuentre con que van desapareciendo los síntomas y todo vuelve á su normal estado. Será raro que se nos llame e11 estas formas frustradas) l)ero buena es que no las ignoremos. A la. existencia de estas formas abortivas se. debe gene- ralmente la divergencia de. opiniones sobre el pronóstico del mal. Buen número de autores modernos afirman que la he- moglobinuria es una afección generalmente benigna) cuando todos los antiguos y la, mayor parte de nuestros contempo- ráneos la clasifican entre las enfermedades más graves. Hay diferentes razones para estas divergencias. En parte resul- tan de la sensibilidad variable de las razas y de las condi- ciones del medio. . (1) Arl~ing ..Journai de Lyon: 1866,p. 157. REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 141 Si las curaciones son más frecuentes en el campo que en las ciudades es porque los enfermos están en mejores con- diciones de plaza. Por esta razón Lucet no ha perdido ni uno solo de sus enfermos en 85 casos: . Pero de este hecho resulta que muchos veterinarios no hacen el diagnóstico más que sobre las formas de paraple- jia confirmadas) en tanto que otros hacen entrar en el mis- mo Quadro todos 'los casos frustrados que se deben á la misma causa. Cuando en todas las estadísticas se com l::iul- san sólo los casos de manifestaciones paralíticas) la enfer- medad se nos presenta de una gravedad extrema evolucio- nando con una mortalidad de un 20 á 80 por 100. Añadamos todavía, y es opinión unánime) que la anuria es el síntoma más inquietante.; el restablecirn iento del flujo urinario) la emisión de gran cantidad de ori na color de café) son considerados con justa razón como el índice de una mar- cha rápida hacia la curación de la enfermedad. Resta el temor de la atrofia del tríceps, cuyas consecuencias económi- cas son siempre temibles; el grupo muscular atacado profun- damente tiene grandes dificultades de poderse regenerar. Las concepciones sobre la naturaleza de la hemoglobi- nuria paralítica) han atraído las vicisitudes infinitas de la: terapéutica, Eltratamiento fué muchas veces incendiario; ro es todavía con frecuencia. Lo que importa) sobre todo) es colocar al enfermo en es- . tadode ¡'cposo absoluto é inmediato, luego facilitar la elimi- nación de la substancia tóxica y de 'la hemoglobina disuelta) la que por sí misma resulta Lit, veneno. Al aparecer los primeros síntomas parar el caballo) desatalajarlo, colocarlo en local próximo si es posible ó establecer una tienda pro- visional que le sirva de resguardo á un lado del camino con mantas, lonas ó lo que se tenga á mano. No hay cosa peor que transportar en carruaje á un para- pléjico. Las tracciones hechas fatalmente sobre los miem- bros al cargado dislaceran los músculos) que son friables) desgaeran los psoas ; la trepidación del vehículo exaspera al enfermo, que se defiende con esfuerzos vanos. Colocado el enfermo en plaza segura, con buena cama). si, por su propio esfuerzo se levanta) puede considerarse cierta la curación; bastará sostenerlo en buen-a temperatu- ra y algunos cuidados higiénicos. 142 REVISTA VETERINARIA DE ES!,!AÑA Hoy sepresenta una controversia; para unos de pie ó echado el enfermo, hay expresa indicación de la sangría. Para otros la sangría está contraindicada. Creemos nos- otros) con la mayoría de lbs autores) que la sangría practi- cada desde el primer momento es el medio más sencillo y heroico de prevenir las complicaciones. lo Cuál es el meca- nismo de su acción? lo Disminuye la presión vascular y fa- vorece la reabsorción de las substancias tóxicas? lo Es que se eliminan por ella una cantidad importante de elementos nocivos? Nada sabernos de ello. Lo mismo puede discutir- se sobre los casos urémicos del hom bre, en donde propor- ciona indiscutibles resultados. Sin embargo) autores de opinión autorizada) rechazan la emisión sanguínea: Hutyra y Marek (1)) la estiman inútil. La mayor parte de los que han adoptado un tratamiento sistemático) niegan á la sangría toda acción eficaz. Schle- gel (2)) Braund (3)) Bretón y Larieux, aconsejan la absten- ción. No obstante) nosotros tenemos la viva impresión de haber coartado la evolución del ataque en un principio in- quietante) amenazando desplome inminente) y no nos olvi- -damos nunca de recurrir á la sangría como intervención á los primeros momentos. Nosotros, obrando así) tenemos -coriciencia de no agravar caso alguno. Como la enferme- ·dad no se presenta más que en sujetos de temperamento congestivo, .la emisión de 6 á 8 litros de sangre) según su estado) nunca es para ellos otra cosa que una operación inofensiva, y frecuentemente es un precioso recurso . . Practicada la sangría) inmediatamente se piensa en la revulsión : Toda reoulsion, sea cual sea, está contraindicada formalmente. No se sabrá jamás el número de parapléjicos que ha matado la: esencia de trementina aplicada en las re- giones enfermas) que habrían curado sin su aplicación. Esta idea debe extenderse por todos los medios á nuestro alcance ;la aplicación de un' revulsivo es et_peligro más serio que amenaza á un hemoglobinú rico. Nada demosta- . zas) ni de esencias) ni ninguno de los derivativos habitúa- (1) Hutyra et Marek. Spesietle Pattioi, urui Therap. der Hatcstiere. (2) Sc111egel. "La Myél ite infectieuse ( maladiede l'úrine noire )>l. (Zeitschr· . f'iu: Lnfekt., j u n io de 1807). . (3) Braund. "Quelques cas cI'hemoglobinurie ». (T'tie oeter, Journai, 1909,pá- gina 190). . REVISTA VETERINARIA DE ESPAÑA 143 les. Todo lo. más) en el segundo período, pueden tolerarse unas fricciones de alcohol alcanforado sobre los músculos enfermos. "Pero nunca en el período de invasión. ¡Produce escalofríos el pen sal' que ciertos veteri narios recomiendan 'el practicar incisiones en la piel y rociarlas de aguarras ! Tendido el enfermo ó de pie) es menester evitarle toda exci- tación inútil; la indicación á llenar de 'reposo absoluto en esta enfermedad) estan im periosa corno en el tétanos. Pre- cisa igualmente calmar los síntomas dolorosos de los pri- meros momentos) atribuidos ordinariamente á cólicos) pero debidos en realidad á la contracción muscular. Trasbot, preconiza el elixir de Lebas ; los ingleses) recomiendan el cloral ; Ligriiéres, el sulfonal) JI Schlegel, la morfina. " Como á analgésico local) lo más eficaz es la compresa húmeda. Por largo tiempo ha sido preconizada y con razón) por los autores alemanes: La aplicación debe hacerse sobre la región lumbar y sobre los grupos de músculos más ata- cados. ~ La compresa húmeda dehe ser empleada fría ó tem- plada '? El efecto será el mismo casi en. los dos casos. La compresa húmeda envuelta por un aislador) se pondrá rá- pidamente en equilibrio con la temperatura del cuerpo y producirá el efecto sedativo que se persigue. Nosotros da- . remos la, preferencia á la compresa' caliente) sobre todo en" . inoierno, Esta es la opinión de Ró]J, y el procedimiento adoptado poi' Ríes. Se toma un paño en varios dobleces empapado en agua caliente, que pueda soportar la mano, y se aplica sobre la región dolorida. Si se dispone de una tela im permeable delgada) se aplica sobre la compresa mo- jada, y luego se cubre todo con mantas. A los. pocos mo- mentos se observa en el enfermo una verdadera sensación 11ebienestar'. La compresa fría puede aplicarse de igual forma. , Los ensayos de tratamiento hechos por Jouquan y Gt'e.! nier arrojan los siguientes resultados: Fr-iociones de esencia . . 6 casos 6 muertes Inyecciones de estr'icn ina . 2 » 2 . Sinapismos, . . . . 2 » 2 » Re{"l'igel'ación y esencia " 4 » 3 » Refrigeración sola 9 » O » 14-1 REYISTA VETERINARIA DE ESPAÑA A continuación Grenier publica otra serie ele 8 casos sin ninguna muerte. En la memoria que Cagny ha dedicado á esta comunica- ción, ha hecho observar que en las formas benignas que se aplicaban fricciones de esencia de trementina, siempre se agravaban los enfermos mientras que los graves se curaban por la hidroterapia. La superioridad de la envoltura húme- da sedativa, es aquí tan evidente, que ya no hay lugar ¿, discusión. Zimmermann dice haber obtenido los mismos resultados. La purga, por la mayor parte de los prácticos, es consi- derada como un auxiliar indispensable del tratamiento. Para los que creen en la existencia de una toxiinfección in- testinal, es la más urgente indicación á llena!'. Hemos dicho anteriormente que la idea de la toxiinfección intesti- nal va perdiendo terreno. Esto no excluye la purga, pero no la consideramos indispensable. Debe asegurarse la 8\'a- cuación de las últimas porciones del intestino por lavativas simples ó gliceriuadas, nada mejor que esto; en cuanto á los purgantes drásticos no vemos la necesidad de recurrir á ellos, para que fatiguen al enfermo y le priven de su re- sistencia en los precisos momentos en que tanto la necesita , 'al intentar levantarse. Lo que más importa es la eliminación' de la orina. Es convicción unánime aconsejar el sondaje de la vejiga ó su compresión por el recto. .Vaciando el reservorio baja la presión en los uréteres y se favorece la filtración. Vaciar la vejiga es bueno, pero restablecer la secreción renal es mejor. Desde el momento en que la anuria cede el campo á la poliuria, el pronóstico e aclara. A 'restablecer, pues, la secreción urinaria es á lo que se debe tender. Las compresas húmedas contribuyen á ello eficazmente. Hay ¡,demás otromedio que se nos presenta como heroico en otros muchas toxemias, y que ha llamado la atención en es- , tos últi mas añ os: el lavado de la sangre, Puede hacerse absorber al organismo gran cantidad de suero al 7 por 100 por el recto. El método más segul'o es la inyección endovenos~. Heichlinger (1), introduce en ,la vena (Ji Heiohlinge r, « Traítement ,le l'bemoglobi n urle ». I1'Fochenschl'ift f Tier. 27 rle ju n ioíüüñ). REVISTA VETEHINAFÚA DE ESPAÑ.t\ 14·1} dos veces al día 3 litros de agua hervida con 20 gramos de sal marina, á la temperatura de 35 á 37°. El suero normal da igualmente buenos resultados. El lavaje de la sangre preconizado en el tratamient.o de la hemoglobinuria, no parece haber dado los resultados que eran de esperar. Como por otra parte su aplicación es algo complicada, sobre todo en la práctica rural, los erítu- siastas lo han abandonado. En estos últimos años) han sido empleados los bromu- ros sistemáticamente en la terapéutica de la paraplejía rá- pida. Su influencia calmante y el papel regulador que • ejercen sobre la secreción ordinaria les da una particular indicación. Seitz (1)) emplea de 50 á 70 gramos de bromuro de sodio en 1 1itro de' agua) luego 500 gramos de azúcar repartido en cuatro veces en una hora. Repite el mismo tratamiento doce horas después. La orina se adara con rapidez) y) al segundo día, ~l enfermo está curado. Green, emplea las envolturas húmedas, más el bromuro de potasio (3 á 5 gramos cada dos horas), y junto el azúcar (500 gramos cada seis horas). Conviene recordar que el azúcar á altas dosis ha 'sido muy recomendado, Además, es un tónico fisiológico del músculo y goza de propiedades diu- réticas como lo han demostrado Richet v Montard-Martin. " " lVletzger afirma) que de 16 atacados graves) ha obtenido 15 curaciones en dos ó tres días) administrándoles de 70 á. 75 gramos de bromuro en medio litro de agua luego de san- grad'os. Pero, al propio tiem po, ha' empleado las compresas húmedas. La dosis de bromuro puede ser repetida al se- gundo día. . Braund (2)) al ioduro de potasio asocia el salicilato de eserina en las proporciones de 15 á 25 gramos del primero por lO, centigramos del segundo por considerarlo evacuante del intestino. Ot.tOS emplean la pilocarpina y la arecolina. La asociación de los alcaloides hipersecretores intestinales) no parece mejorar el tratamiento. Puede ser que fuera me- jor atenerse a los calmantes y al azúcar. (ir Seitz. ,i ESEai su!' la tltt'J'apeütiCjue ele I'nemoglcbtnur¡e ». (1,Fochen.ntes. Fallecimiento. - El día 6 del mes actual, fall eció D. Félix Ma- teos, Catedrático de Fisica, Química é Histo ria Natural, de la Escue- la Veter+nar+a de Santiago. . , 160 REVIST.-\ VETERINARIA DE ESPAÑA ---~----_._------- Al claustro de profesor-es de esa Escuelay á la distinguida familia del fi nado, en vi amos nuestro sen tido pésame. El microbio de la fiebre aftosa. - Var-ios periódicos dan la noticia sensacional del descu brimíento del micr-obio de la fiebre aftosa. En el Congreso an ual de Veteri nar ios pr-u sia nos, celebrado en Berlín el 25 de noviembre, pI Dr. Siegel, bacteriólogo muy C0I10- «ido. leyó una Memor-ia en la que expuso que, después de, muchos años ele pacienzudas investigaciones, ha logrado aislar un bacilo que considera como agente específico de esta en termedad. A dicho microbio le da el nombre de Cytorrh!Jctes. Los cultivos inoculados á los animales en exper-imentación, les conferían una inmunidad de algu na duración. Hay que esperar la confirmación ele este descubrimiento, así como de los demás hechos relatados pOI' el autor, Presidente honorari.o. -- Hemos recibido un oficio del Colegio veter-inario ele Alicante, comunicándonos que en Junta general 01" di naria celebrada el día 4 del mes actual, acor-dó, por unanimidad. nombrar Pr-esidente honorario del mismo, á nuasu-o quer-ido uu-ec- toro El Drr Tur-ró. después de agradeeer , ru u y iniensarnerue el he- nOI' que le ha conferido el Coleg.o oficial de veter-inar-ios de Alicante, pone á su disposición su personal conCUI'SO y el de esta REVISTA. para cuantas empresas acometa dicho Colegio, en beneficio de nues- tra profesión. ~ BIBLIOGRAFÍA Patología y Terapéutica prácticas de los rumiantes pOI' D. LUIS SAIZ. Volumen II - Hemos r-ecibido el segundo volumen de esta interesante obra que acaba de poner á la venta Sil autor. Continuando el mismo plan que se tr-azó, el SI'. Sáiz n el volu- men pr-imero, trata en este que acabamos de leer', de los aparatos ci rcu lator io , uer vioso , ur-inar-io y genital, y, pOI' último. de las glán- dulas mamarias y de las enfermedades microbianas, - La irn por tancia de esta obr·a. silbe de punto si se considera que no tenemosen idioma. español libros modernos que traten con es- pecialidad de la medicina de los ru m iantes. y, en tal sentido, no va- cilamos en r-ecomendar la obra del Sr. Sáiz á: todos los. compañeros y; en par ticu lar-, á los que se dedican coh preferencia á las enfer- medad esd-I ganado vacuno, seguros de que' en ella snconn-arán provechosas enseñanzas. . , . Los dos tO\TIOS blicados e» estan 11'50 pesetas y pueden adqu l,l~lr- pu se en el domicilio de su autoricalle Legazpi, n u5, 2.°, San sebasuan- Cartilla divulgador~ de instrucciones 'Sanitarias por D. JUAN BORT CERDÁN Este .ilustrado Inspector ele Higiene Pecuaria acaba de publicar un notable folleto en el que estudio de una maner-a sucinta. y cla!'a la glosopeda, la fiebre carbuncosa y la viruela ovina, á fin de que los ganaderos ele la provincia de Burgos, que es donde presta sus valiosos ser-vicios el S!', Bo rt, puedan conocer r-ápidamen te las prr- mer-as manifestaciones de estas epizootias y evita!' los deplorables 'efectos de s~ propagación. .. . . El Consejo provincial de Fomento de Bl1l'gOS, 'bajo cuyos'. auspi- cios ha publicado el SI'. Bort esta Cartilla, puede estar ·satlsfecho por lo bien que éste ha sabido cu m pl ir su cometido. ~ipo¡¡rafi. L¡ Ac.~ém;ca, de Ser,. Il"" y lIussell. ¡~~d¡OIÚ.eui~ad. 6; ~eléfOl1oaSI VETERINARIOS EMINENTES P. CHAUSSÉ